La Entrenadora
Valeria tenía cuarenta y cuatro años y era la entrenadora estrella del "IronFit Gym" en Palermo, Buenos Aires. Su cuerpo era una obra maestra madura de dedicación: tetas grandes de copa DD firmes y pesadas que rebotaban bajo tops deportivos ajustados, pezones oscuros gruesos que se marcaban siempre como balas, abdomen marcado con una leve curva sexy de mujer experimentada, caderas anchas y un culo carnoso redondo que tensaba leggings hasta el límite, nalgas separadas por un surco profundo donde su ano rosado dilatado por plugs privados palpitaba. Su coño depilado era jugoso, labios gorditos hinchados que chorreaban jugos espesos almizclados salados después de cada clase, clítoris grande rojo palpitante que la hacía squirt chorros potentes si la follaban bien. Pelo negro lacio largo hasta la cintura, piel bronceada suave, ojos verdes dominantes que devoraban cuerpos jóvenes. Su alumno favorito era Tomás, dieciocho años recién cumplidos, un pendejo musculoso del barrio con pech...