La Alumna Chantajeada: La Nota Perfecta
Sofía tenía veinte años y un cuerpo que hacía que todos en la facultad de Letras de la UBA la miraran dos veces: tetas D-cup firmes y altas que rebotaban bajo las blusas ajustadas, pezones rosados grandes y gruesos que se marcaban siempre, aureolas anchas que se veían sutiles bajo la tela fina cuando se excitaba, cintura estrecha que se ensanchaba en caderas voluptuosas, y un culo carnoso y redondo que tensaba las faldas cortas hasta el límite, nalgas separadas por un surco profundo donde su ano rosado fruncido palpitaba virgen e inocente. Su pelo castaño largo caía en ondas desordenadas hasta la mitad de la espalda, ojos miel grandes que brillaban con ambición, y labios carnosos que se mordía cuando se ponía nerviosa. Era buena alumna, pero este semestre había fallado: notas bajas en dos materias clave, y si no aprobaba, perdía la beca.
Los profesores eran don Roberto, cincuenta años, alto y canoso con voz grave y polla gruesa de veinte centímetros venosa que goteaba precum constante cuando se excitaba, y don Eduardo, cincuenta y dos, robusto con barba gris y pija curva de diecinueve centímetros ancha que eyaculaba chorros espesos. Ambos la miraban en clases con hambre oculta, comentando "Qué tetas tiene la Sofía... y ese culo pide ser follado".
Una tarde, después de clases, la llamaron a la sala de profesores vacía.
—Sofía, sentate —dijo Roberto, cerrando la puerta con llave—. Tus notas son un desastre. Si no aprobás nuestras materias, perdés la beca.
Sofía palideció, tetas subiendo rápido por respiración agitada, pezones rosados endureciéndose bajo la blusa.
—Por favor, profesores... haré lo que sea para sacar un 10.
Eduardo sonrió lobuno.
—Lo que sea? Bien. Desnudate sobre el escritorio. Vamos a "evaluarte" de otra forma.
Sofía tembló, lágrimas asomando, pero se levantó. Se desabotonó la blusa blanca: tetas D-cup firmes saltaron libres, pezones rosados grandes erectos rogando ser chupados. Bajó la falda lápiz, quedando en tanga negro. Lo bajó, coño depilado expuesto: labios gorditos hinchados rosados, clítoris grande rojo palpitante, jugos ya chorreando por muslos.
Los profesores se desabrocharon. Pollas duras saltando libres: Roberto gruesa de veinte centímetros venosa goteando precum espeso, Eduardo curva de diecinueve ancha palpitante.
—Arrodíllate, alumna puta —ordenó Roberto—. Chupanos hasta que nos corramos en tu garganta... o reprobás para siempre.
Sofía cayó de rodillas, lágrimas rodando por mejillas sonrojadas. Roberto primero: glande grueso entrando en su boca carnosos, empujando hasta garganta. Arcadas violentas, saliva espesa goteando por eje venoso y bolas peludas, lágrimas empapando su cara mientras succionaba.
"¡Chupá mi pija vieja, Sofía! Tragala hasta las bolas... sentís mi precum salado en tu garganta de alumna inocente?"
Eduardo la folló la boca alterna, curva rozando paladar hasta arcadas, semen precum goteando por barbilla hasta tetas D-cup rebotantes.
Eyacularon en su boca: chorros espesos calientes inundando paladar, semen blanco salado rebosando por comisuras hasta tetas, tragando convulsionado mientras lloraba "¡No quería tragar su semen viejo... pero lo hago por el 10!"
La levantaron al escritorio, piernas abiertas.
—Ahora tus agujeros, alumna chantajeada —dijo Roberto, penetrando su coño de un empujón: pija gruesa abriendo labios gorditos, coño tragando hasta bolas.
Eduardo untó su curva con jugos de su coño, presionando ano fruncido: "Tu ano virgen para mi pija curva."
Sofía lloró: "¡No... mi ano es virgen... por favor!"
Pero empujó: dilatación quemante, ano cediendo con lágrimas, pija entrando profundo.
Doble penetración: coño y ano llenos, pijas frotándose dentro, embistiendo brutal mientras ella gritaba lágrimas de placer-dolor.
"¡Me rompen los agujeros con sus pijas viejas... no quería... pero me corro con tal de sacarme un 10!"
Squirt chorreado empapando escritorio, coño y ano convulsionando.
Eyacularon dentro: creampie múltiple, semen espeso rebosando por coño y ano dilatado rojo, goteando por nalgas y muslos en chorros pegajosos.
Sofía temblaba, agujeros chorreando semen: "¡Llévenme de leche vieja... soy su puta alumna ahora!"
Los profesores rieron: "Aprobada con 10... pero venís cada viernes para 'clases extras'."
Desde entonces, sala de profesores después de horas: garganta profunda hasta semen tragado, doble penetración con creampie rebosante, lágrimas de placer por chantaje eterno. La nota perfecta a cambio de coño y ano llenos de leche vieja.

Comentarios
Publicar un comentario