La Traición en el Motel
Me llamo Camila, tengo diecinueve años y siempre fui la gordita del grupo. No la típica flaca que todas quieren, pero con curvas que hacen que los hombres se den vuelta: tetas grandes de copa E que rebotan cuando camino, pezones oscuros grandes y sensibles que se marcan con cualquier roce, barriguita suave y redonda que me hace sentir más puta, caderas anchas y culo enorme y carnoso que se desborda en los jeans. Mi coño es depilado, labios gorditos y carnosos que se abren fácil, clítoris grande y rojo que se hincha al instante y me hace chorrear jugos espesos cuando me caliento. Mi mejor amiga, Sofía, tiene un novio que me vuelve loca: Lucas, veintidós años, alto, moreno, con cuerpo de gimnasio y una pija que ella dice que es "demasiado grande". Siempre que se besaban delante mío o cuando ella me contaba detalles, me mojaba el tanga. Quería esa pija dentro mío. Quería que me rompiera el coño y el culo. Un día, Sofía me contó que Lucas iba a salir con sus amigos a tomar algo...