La Iniciación de la Pasante
El edificio corporativo en el centro de Buenos Aires era un coloso de vidrio y acero que albergaba la firma de ventas "MaxCorp", donde el estrés de las metas mensuales se mezclaba con el aroma a café quemado y feromonas reprimidas. Sofia, la pasante de veintidós años, era el dulce nuevo en el equipo: fresca de la universidad, con un cuerpo que parecía diseñado para distraer –tetas firmes de copa C que rebotaban libres bajo blusas profesionales ajustadas, pezones rosados puntiagudos que se endurecían al roce del aire acondicionado de la oficina, abdomen plano marcado por horas de running, caderas estrechas terminando en un culo alto y redondo perfecto para ser azotado o follado sin piedad, y un coño depilado con labios carnosos hinchados que se abrían como pétalos húmedos al excitarse, clítoris protuberante y rojo que la hacía squirt chorros calientes y transparentes si la follaban bien, ano rosado y fruncido completamente virgen que palpitaba inocente cada vez que un colega r...