La Primera Vez de Valentina
Valentina tenía diecinueve años y ya no aguantaba más. Todas sus amigas habían perdido la virginidad hacía tiempo: en fiestas de 18, en viajes de egreso, en autos prestados o en departamentos de padres ausentes. Ella no. Cada vez que alguien le preguntaba, mentía con una sonrisa, decía que “ya había pasado” o que “no era para tanto”. Pero por dentro se sentía atrasada, como si le faltara un pedazo de vida. Quería saber qué se sentía, quería dejar de ser “la virgen del grupo”. Así que cuando conoció a Diego en una app, un hombre de treinta años con perfil discreto, buena foto y mensajes directos pero no groseros, aceptó la cita sin dudarlo. “Hoy es el día”, se dijo mientras se miraba al espejo, eligiendo un vestido negro corto que le marcaba las tetas firmes de copa C y el culo redondo que nunca había sido tocado por nadie más que ella misma. Diego la pasó a buscar en auto. Era alto, moreno, con barba de tres días y una voz grave que le dio escalofríos. La llevó a un departamento en Pal...