La Transformación de Alex
Alex tenía dieciocho años recién cumplidos y un secreto que lo consumía: quería ser transexual. Desde los quince se miraba al espejo fantaseando con tetas, maquillaje, ropa femenina y una pija entrando en su culo virgen. Se masturbaba viendo porno de femboys y travestis follados por hombres musculosos, semen espeso rebosando por anos dilatados y caras cubiertas de leche caliente. Pero nunca había dado el paso. Era tímido, virgen total, con un cuerpo delgado y suave que ya parecía femenino: piel blanca impecable, culo redondo y alto, pelo castaño largo que le llegaba a los hombros, y una polla pequeña que se ponía dura solo de pensar en ser usado como puta. Su amigo Matías, de diecinueve, lo sabía todo. Eran amigos desde la secundaria, y Alex le había confesado su deseo una noche borrachos. Matías, un tipo alto y musculoso con polla gruesa de veinte centímetros venosa, siempre lo había mirado con lujuria oculta. Un viernes, Matías lo llamó: "Vení a la quinta de mis viejos este fin ...