La Alumna Chantajeada: La Nota Perfecta
Sofía tenía veinte años y un cuerpo que hacía que todos en la facultad de Letras de la UBA la miraran dos veces: tetas D-cup firmes y altas que rebotaban bajo las blusas ajustadas, pezones rosados grandes y gruesos que se marcaban siempre, aureolas anchas que se veían sutiles bajo la tela fina cuando se excitaba, cintura estrecha que se ensanchaba en caderas voluptuosas, y un culo carnoso y redondo que tensaba las faldas cortas hasta el límite, nalgas separadas por un surco profundo donde su ano rosado fruncido palpitaba virgen e inocente. Su pelo castaño largo caía en ondas desordenadas hasta la mitad de la espalda, ojos miel grandes que brillaban con ambición, y labios carnosos que se mordía cuando se ponía nerviosa. Era buena alumna, pero este semestre había fallado: notas bajas en dos materias clave, y si no aprobaba, perdía la beca. Los profesores eran don Roberto, cincuenta años, alto y canoso con voz grave y polla gruesa de veinte centímetros venosa que goteaba precum constante ...