La iniciación


Silvi, una mujer de 26 años, se encuentra sentada en un sofá, nerviosa y excitatizada al mismo tiempo. Está esperando a Eduardo, un dominante experimentado en el mundo del BDSM. Él llega a su casa y Silvi se siente insegura pero también intrigada por lo que está a punto de vivir.


Eduardo lleva a Silvi a su habitación y le ordena que se despoje de sus ropa interior. Silvi se obedece y Eduardo la observa con admiración. Le pide que se coloque en una silla y le sujeta las manos detrás de ella.


Eduardo: "Silvi, estoy aquí para enseñarte lo que significa ser dominada. Estás aquí para aprender y obedecerme. Entiendes?"


Silvi: "Sí, Eduardo."


Eduardo: "Bueno, vamos a empezar con algo sencillo. Me voy a poner estas manillas en tus muñecas y vas a estar atada durante toda la noche."


Silvi se siente insegura pero también excitada por lo que está a punto de experimentar. Eduardo le pone las manillas y Silvi se siente completamente en su poder.


Eduardo: "Ahora voy a ponerte este collar en el cuello. Éste es un símbolo de tu sumisión a mí."


Silvi se siente humillada pero también atraída por el poder de Eduardo. Él la golpea ligeramente con una vara y ella se siente dolorida pero también excitada.


Eduardo: "Ahora voy a llevarte a la cámara para que veas cómo te veo cuando estás sumisa a mí."


Silvi se ve en la pantalla de una cámara y ve cómo Eduardo la domina con placer. Se siente humillada pero también excitada por lo que está viendo.


Eduardo: "Ahora voy a hacerte algo más interesante. Voy a usar este bastón para golpearte hasta que estés completamente subyugada."


Silvi se siente dolorida pero también excitada por el dolor que está experimentando. Eduardo le golpea con el bastón y ella grita de dolor pero también de placer.


Eduardo: "Ahora estás completamente sumisa a mí. Me obedeces y me cumples con todo lo que pidas."


Silvi se siente atada más estrechamente con las cuerdas, sus manos y pies unidos juntos. Eduardo se acerca a ella con la vara en su mano, y ella se prepara para el dolor que está a punto de experimentar.


Eduardo: "AHHHHHH, Eduardo! Es demasiado!"


Eduardo golpea la vara contra su piel, y ella grita de dolor y placer al mismo tiempo.


Eduardo: "PAFFF!! Silvi, estás dispuesta a cumplir conmigo, no importa cuánto dolor cause?"


Silvi se siente humillada pero también excitada por el poder de Eduardo. Ella responde con un gemido de satisfacción.


Eduardo: "Bueno, ahora voy a usar estas cintas para cubrir tus ojos. Estás completamente a mi mercancía mientras estés ciega."


Silvi se siente desorientada pero también excitada por la sensación de vulnerabilidad que provoca la ceguera. Eduardo le golpea con la vara y ella grita de dolor y placer al mismo tiempo.


Eduardo: "AHHHHHH, Eduardo! Es demasiado!"


Eduardo: "PAFFF!! Silvi, estás dispuesta a cumplir conmigo, no importa cuánto dolor cause?"


Silvi se siente humillada pero también excitada por el poder de Eduardo. Ella responde con un gemido de satisfacción.


Eduardo: "Ahora voy a usar esta máscara para ocultar tu rostro mientras estás dominada por mí."


Silvi se siente desconcertada pero también excitada por la sensación de anonimidad que provoca la máscara. Eduardo le golpea con la vara y ella grita de dolor y placer al mismo tiempo.


Eduardo: "AHHHHHH, Eduardo! Es demasiado!"


Eduardo: "PAFFF!! Silvi, estás dispuesta a cumplir conmigo, no importa cuánto dolor cause?"


Silvi se siente nerviosa y excitada al mismo tiempo como Eduardo se acerca a ella con la intención de introducirle dedos en el ano. Ella se prepara para el dolor y la sensación de vulnerabilidad que provoca la práctica de pegging, pero también se siente intrigada por el poder que Eduardo tiene sobre ella.


Eduardo comienza a meterle un dedo en el ano, y Silvi se siente estirada y desconcertada. Eduardo le dice:


Eduardo: "Silvi, estás dispuesta a cumplir conmigo, no importa cuánto dolor cause?"


Silvi se siente humillada pero también excitada por el poder de Eduardo. Ella responde con un gemido de satisfacción. Eduardo le mete otro dedo, y Silvi se siente más estirada y desconcertada.


Eduardo: "PAFFF!! Silvi, estás dispuesta a cumplir conmigo, no importa cuánto dolor cause?"


Silvi se siente humillada pero también excitada por el poder de Eduardo. Ella responde con un gemido de satisfacción. Eduardo le mete otro dedo, y Silvi se siente completamente abierta y vulnerable ante él.


Eduardo: "AHHHHHH, Eduardo! Es demasiado!"


Eduardo: "Demasiado dices, ya verás lo que es demasiado, puta. Voy a introducirte el puño entero."


Silvi se siente asustada y excitada al mismo tiempo como Eduardo se acerca a ella con la intención de introducirle el puño entero en el ano. Ella se prepara para el dolor y la sensación de vulnerabilidad que provoca la práctica de fisting, pero también se siente intrigada por el poder que Eduardo tiene sobre ella.


Eduardo comienza a meterle su puño en el ano de Silvi, y ella se siente estirada y desconcertada. Eduardo le dice:


Eduardo: "Silvi, estás dispuesta a cumplir conmigo, no importa cuánto dolor cause?"


Silvi se siente humillada pero también excitada por el poder de Eduardo. Ella responde con un gemido de satisfacción. Eduardo le mete otro dedo, y Silvi se siente más estirada y desconcertada.


Eduardo: "PAFFF!! Silvi, estás dispuesta a cumplir conmigo, no importa cuánto dolor cause?"


Silvi se siente humillada pero también excitada por el poder de Eduardo. Ella responde con un gemido de satisfacción. Eduardo le mete otro dedo, y Silvi se siente completamente abierta y vulnerable ante él.


Eduardo: "AHHHHHH, para Eduardo! PARA POR FAVOOORRR!"


Eduardo retira su puño con cuidado, y le ordena a Silvi que abra la boca. Ella se obedece, y Eduardo escupe dentro de su boca. Silvi se siente humillada pero también excitada por la humillación que provoca la práctica de facials.


Eduardo se desviste, y le ordena a Silvi que se lo chupe. Ella se obedece, y comienza a chupar su pene con entusiasmo. Eduardo le ordena que se lo chupe durante un rato, y ella se obedece, chupando con pasión y dedicación.


Luego, Eduardo le vuelve a meter dos dedos en el ano de Silvi, y ella se siente estirada y desconcertada. Eduardo le dice:


Eduardo: "Silvi, estás dispuesta a cumplir conmigo, no importa cuánto dolor cause?"


Silvi se siente humillada pero también excitada por el poder de Eduardo. Ella responde con un gemido de satisfacción. Eduardo le mete otro dedo, y Silvi se siente completamente abierta y vulnerable ante él.


Eduardo comienza a masturbarse mientras mantiene los dos dedos en el ano de Silvi. Ella se siente agotada pero también satisfecha por la sensación de vulnerabilidad que provoca la práctica de pegging y el uso de cuerdas para atarla más estrechamente.


Luego, Eduardo la penetra analmente con pasión y dedicación. Ella se siente completamente abierta y vulnerable ante él, y la sensación de ser penetrada analmente es intenso y desconcertante. Eduardo se mueve con fuerza y pasión, y ella se siente completamente subordinada a su dominio.


Eduardo avanza lentamente, su pene penetra lentamente en el agujero de Silvi, ella se siente estirada y desconcertada por la sensación inusual que provoca la penetración anal. Eduardo mantiene un ritmo lento y regular, cada movimiento es deliberado y controlado, ella se siente completamente subordinada a su dominio.


Silvi se siente completamente abierta y vulnerable ante él, cada movimiento es intenso y desconcertante, ella no puede evitar los gemidos que escapan de sus labios mientras Eduardo continúa penetrándola analmente con pasión y dedicación. Al final de la noche, Silvi está agotada pero también satisfecha por lo que ha experimentado. Ella ha encontrado algo nuevo y emocionante en su vida sexual, y está dispuesta a seguir explorando el mundo del BDSM con Eduardo como su dominante preferido.

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