Alicia va al ginecologo




Alicia camina con paso decidido hacia el consultorio del Dr. Gonzales, sintiendo una mezcla de emoción y nerviosismo en su interior. Lleva consigo su bolso y sus documentos médicos, preparada para abordar un tema personal que ha sido una preocupación en su vida.


Al llegar al consultorio, Alicia se acerca a la recepción y se presenta con amabilidad.


Alicia: Buenos días, soy Alicia Romero. Tengo una cita con el Dr. Gonzales.


La recepcionista le devuelve una sonrisa amable y confirma su cita.


Recepcionista: Buenos días, Alicia. El Dr. Gonzales te recibirá en breve. Por favor, toma asiento y te avisaremos cuando sea tu turno.


Alicia asiente y busca un lugar cómodo en la sala de espera. Mientras espera, aprovecha para respirar profundamente y calmar su mente. Sabe que esta cita es un paso importante en su búsqueda de respuestas y soluciones.


Después de unos minutos, la recepcionista la llama y le indica que puede pasar al consultorio del Dr. Gonzales. Alicia se levanta con determinación y sigue a la recepcionista.


Al entrar al consultorio, Alicia se encuentra con el Dr. Gonzales, un médico con una cálida sonrisa y una presencia tranquilizadora.


Dr. Gonzales: Buenos días, Alicia. Soy el Dr. Gonzales. ¿Cómo te encuentras hoy?


Alicia: Buenos días, Dr. Gonzales. Gracias por recibirme. Me siento un poco nerviosa, pero también esperanzada de encontrar respuestas a mis inquietudes.


Dr. Gonzales: Entiendo perfectamente, Alicia. Estoy aquí para ayudarte en todo lo que necesites. Cuéntame un poco más sobre tus preocupaciones y qué te trae a la consulta.


Alicia se sienta frente al médico y comienza a compartir abiertamente sus experiencias y frustraciones, explicando que a lo largo de su vida nunca ha experimentado un orgasmo y que desea comprender mejor su cuerpo y encontrar posibles soluciones.


Dr. Gonzales escucha atentamente, demostrando empatía y comprensión hacia las preocupaciones de Alicia.


Dr. Gonzales: Gracias por compartir tu historia, Alicia. Es importante abordar estos temas y buscar soluciones juntos. Realizaremos un examen completo y discutiremos opciones para ayudarte a comprender mejor tu sexualidad y encontrar formas de experimentar el placer de manera satisfactoria. Estoy aquí para apoyarte en este proceso.


Alicia siente un alivio al escuchar las palabras tranquilizadoras del Dr. Gonzales. Confía en que ha encontrado a un médico comprensivo y capacitado que la guiará en su camino hacia una mejor comprensión de sí misma.


Alicia: Gracias, Dr. Gonzales. Aprecio su apoyo y espero trabajar juntos para encontrar respuestas.


El Dr. Gonzales indica a Alicia que se desvista por completo para llevar a cabo el examen físico general. 


Con delicadeza, Alicia desabrocha los botones de su blusa de manga corta de color azul claro, revelando suavemente su piel mientras se desprende de la prenda. La blusa resaltaba su tono de piel y destacaba su estilo sofisticado, pero ahora descansa cuidadosamente sobre una silla cercana.


Continuando con su preparación, desabrocha el cierre de sus pantalones negros de corte clásico. Con movimientos suaves, desliza los pantalones hacia abajo, liberando su figura que se ajustaba de forma favorecedora a su cuerpo. Ahora, los pantalones descansan al lado de su blusa, permitiendo que Alicia se sienta más cómoda y lista para la siguiente parte del examen.


Alicia se inclina y desliza sus pies fuera de sus zapatos de tacón moderado, disfrutando de la sensación de liberación que le brinda quitarse los zapatos. Ahora, sus pies descansan en el suelo, sintiendo la conexión directa con la superficie mientras espera el siguiente paso.


Con su vestimenta principal retirada, Alicia se toma un momento para respirar profundamente y relajarse. A continuación, se dirige a un rincón privado de la sala de examen, donde se quita con cuidado su sujetador suave y sin costuras. Este sujetador le había brindado un buen soporte y comodidad durante todo el día, pero ahora descansa junto a su ropa, dejando que su pecho se sienta libre y sin restricciones.


Finalmente, Alicia se despoja de sus braguitas de encaje a juego con su sujetador. Las retira con delicadeza, deslizándolas por sus piernas y dejándolas reposar junto a su ropa previamente retirada. Este conjunto de bralette y braguitas en tonos neutros había transmitido una sensación de feminidad y autoestima, y ahora Alicia se siente aún más conectada consigo misma, lista para abordar su cita médica con confianza y disposición.

Una vez desnuda, el médico comienza a evaluar sus signos vitales para obtener una visión general de su estado de salud. Coloca el manguito del tensiómetro alrededor del brazo de Alicia para medir su presión arterial, mientras que con su estetoscopio escucha atentamente los latidos de su corazón. También toma su temperatura utilizando un termómetro clínico para obtener una lectura precisa.


Después de registrar los signos vitales, el Dr. Gonzales procede a realizar una palpación suave de los ganglios linfáticos de Alicia. Con movimientos expertos, examina cuidadosamente los diferentes grupos de ganglios en busca de cualquier inflamación o sensibilidad anormal que pudiera indicar alguna afección.


A continuación, el médico realiza una inspección minuciosa de la piel de Alicia. Observa si hay cambios en la pigmentación, lesiones o cualquier otro signo que pueda requerir una atención adicional. Utiliza una linterna para examinar áreas específicas y asegurarse de no pasar por alto ningún detalle.


Durante todo el examen físico, el Dr. Gonzales se comunica constantemente con Alicia, explicándole los procedimientos y asegurándose de que se sienta cómoda y respetada en todo momento. Su enfoque profesional y atento le brinda a Alicia la confianza necesaria para someterse al examen sin reservas, sabiendo que está en manos de un médico capacitado y preocupado por su bienestar.


Una vez completado el examen físico general, el Dr. Gonzales toma notas meticulosas de los hallazgos, asegurándose de documentar cualquier anomalía o hallazgo relevante. Estos resultados serán parte integral de la evaluación de la salud de Alicia y servirán como base para cualquier seguimiento necesario o pruebas adicionales.


Alicia, vestida únicamente con su dignidad y confianza, se siente tranquila sabiendo que ha dado un paso importante en su búsqueda de respuestas y cuidado médico integral. Está lista para continuar con el examen y explorar todas las opciones disponibles para mejorar su salud y bienestar general.



El Dr. Gonzales indica a Alicia que se acerque a la camilla para realizar el examen de los senos. Con profesionalismo y empatía, le explica el procedimiento y la importancia de esta evaluación.


Alicia, manteniendo una postura relajada, levanta los brazos y el médico comienza a examinar sus senos visualmente. Observa cuidadosamente la simetría, el tamaño y la forma de los senos, buscando cualquier anomalía o cambio aparente.


Luego, el médico procede a realizar una palpación sistemática de los senos de Alicia. Con las yemas de sus dedos, aplica una presión suave y firme sobre cada seno, explorando meticulosamente toda la superficie. Su objetivo es detectar cualquier bulto, masa o cambio en la textura que pueda requerir una evaluación más detallada.


 Con delicadeza y experiencia, el Dr. Gonzales desliza sus manos sobre la piel de los senos de Alicia, aplicando una presión suave pero firme. Sus yemas de los dedos se mueven con precisión y cuidado, explorando meticulosamente cada centímetro de la superficie de los senos.


El médico busca cualquier anomalía que pueda indicar la presencia de bultos, masas o cambios en la textura de los tejidos mamarios. Con movimientos circulares y suaves, realiza una palpación sistemática en diferentes áreas de los senos, prestando atención a cualquier diferencia en la densidad, la consistencia o la sensibilidad.


Alicia se siente tranquila y confiada mientras el médico realiza esta parte del examen. Sabe que es fundamental detectar cualquier signo temprano de enfermedad o alteración en sus senos, y confía plenamente en las habilidades del Dr. Gonzales.


El médico presta especial atención a las áreas cercanas a los pezones, donde las anomalías son más fácilmente detectables. Explora los tejidos mamarios en busca de cualquier bulto o masa palpable. Además, verifica si hay cambios en la textura de la piel, como hoyuelos, enrojecimiento o inflamación.


El Dr. González continúa con el examen de los pezones de Alicia, realizando una palpación suave y cuidadosa. Utiliza sus dedos para explorar la textura y la consistencia de los pezones, observando cualquier cambio o irregularidad.


Dr. González: Alicia, permíteme examinar tus pezones para evaluar su salud. Haré una palpación suave y precisa para detectar cualquier anomalía o cambio que debamos tener en cuenta. Recuerda que es importante comunicarme si sientes alguna molestia durante el examen.


Alicia asiente, confiando en la experiencia y el cuidado del médico. Se siente segura de que está en buenas manos y lista para continuar.


El Dr. González comienza el examen de los pezones, aplicando una presión suave y firme con sus dedos. Explora minuciosamente cada pezón, evaluando su forma, tamaño y consistencia. Observa atentamente cualquier cambio en la piel, como enrojecimiento, inflamación o secreción.


Dr. González: Alicia, ¿te sientes cómoda hasta ahora? ¿Experimentas alguna molestia o sensación anormal durante el examen?


Alicia: Hasta el momento me siento cómoda, doctor. No experimento ninguna molestia ni sensación inusual.


El médico continúa el examen, prestando especial atención a la respuesta de Alicia a medida que aplica una presión leve y evalúa la sensibilidad de los pezones. Observa si hay cambios en la forma en que Alicia responde a los estímulos.


Dr. González: Alicia, tus pezones parecen estar en buen estado. No se han detectado anomalías ni preocupaciones hasta ahora. Esto es un buen indicio de la salud de tus mamas.


El Dr. González se prepara para realizar el examen externo de los genitales de Alicia, una parte importante del examen ginecológico. Con un enfoque profesional y respetuoso, el médico se asegura de brindar un entorno cómodo y de preservar la privacidad de Alicia durante todo el proceso.


Dr. González: Alicia, ahora procederé con el examen externo de tus genitales. Este examen nos permitirá evaluar si hay algún signo de inflamación, infección o anormalidad en esta área. Si en algún momento sientes alguna incomodidad o deseas detener el examen, por favor avísame de inmediato.


Alicia asiente, confiando en el criterio médico y en la importancia de esta evaluación para su salud. Se siente segura en manos del Dr. González y está dispuesta a continuar con el examen.


El médico utiliza guantes desechables y realiza una inspección visual de los genitales externos de Alicia. Observa cuidadosamente la piel, buscando signos de enrojecimiento, inflamación, lesiones o secreciones anormales.


Dr. González: Alicia, ahora vamos a realizar el examen bimanual. Durante este procedimiento, introduciré suavemente dos dedos lubricados en tu vagina mientras aplico una leve presión en tu abdomen. El objetivo es evaluar el tamaño, la forma y la posición de tu útero y ovarios. Por favor, avísame en cualquier momento si sientes alguna molestia o deseas que detenga el examen.


Alicia asiente, confiando en la experiencia y profesionalismo del Dr. González. Ella se prepara mentalmente y se relaja, confiando en que el médico realizará el examen con delicadeza.


Con cuidado y precisión, el médico introduce los dos dedos lubricados en la vagina de Alicia mientras aplica una leve presión en su abdomen. Realiza movimientos suaves y sistemáticos, evaluando el tamaño, forma y posición del útero y los ovarios. Durante el proceso, el Dr. González se asegura de que Alicia se sienta cómoda y comunicativa.


Dr. González: Alicia, dime si experimentas alguna molestia o sensación inusual durante el examen.


Alicia se mantiene atenta a las sensaciones que experimenta, pero se siente aliviada al notar que el médico es cuidadoso y respeta su privacidad en todo momento. Ella se concentra en relajarse y confiar en el profesionalismo del médico.


Después de completar el examen bimanual, el Dr. González retira suavemente los dedos de la vagina de Alicia.


Dr. González: Alicia, el examen bimanual ha concluido. Todo parece estar en orden con respecto al tamaño, forma y posición de tu útero y ovarios. No se han detectado irregularidades o preocupaciones durante el examen. Si tienes alguna pregunta o inquietud, por favor, no dudes en compartirla conmigo.


El Dr. González procede con la siguiente etapa del examen ginecológico, que involucra el uso de un espéculo para abrir suavemente las paredes vaginales y visualizar el cuello uterino de Alicia. Este examen también brinda la oportunidad de tomar una muestra de células cervicales para realizar una citología cervical, comúnmente conocida como Papanicolaou, si es necesario.


El médico explica a Alicia el procedimiento y su importancia para evaluar la salud del cuello uterino y detectar posibles anormalidades.


Dr. González: Alicia, ahora vamos a realizar el examen especular o Papanicolaou. Utilizaré un espéculo para abrir suavemente las paredes vaginales y tener una vista clara de tu cuello uterino. Esto nos permitirá examinar su apariencia y, si es necesario, tomar una muestra de células cervicales para realizar una citología cervical. Es importante para la detección temprana de posibles cambios o anomalías. Si en algún momento sientes alguna molestia o deseas que detenga el examen, por favor avísame.


Alicia asiente, entendiendo la importancia del examen y confiando en el médico para realizarlo adecuadamente. Ella se prepara mentalmente para el procedimiento y se relaja, confiando en que el Dr. González realizará el examen con cuidado y profesionalismo.


El Dr. González se coloca guantes y lubrifica suavemente el espéculo antes de insertarlo suavemente en la vagina de Alicia. Con movimientos precisos, abre suavemente las paredes vaginales para visualizar el cuello uterino y examinar su apariencia.


Dr. González: Alicia, si en algún momento sientes alguna molestia, por favor avísame. Estoy aquí para asegurarme de que estés cómoda durante el examen.


Alicia se mantiene atenta a las sensaciones que experimenta, pero se siente aliviada al notar que el médico es cuidadoso y respeta su privacidad en todo momento. Ella se concentra en relajarse y permitir que el examen se realice de manera precisa.


Si es necesario, el médico puede tomar una muestra de células cervicales utilizando una espátula o un cepillo suave. Esto se realiza con delicadeza y cuidado para minimizar cualquier molestia.


Dr. González: Alicia, si necesito tomar una muestra de células cervicales, lo haré con mucho cuidado. Avísame si sientes alguna molestia durante el proceso.


Alicia agradece al médico por su atención y comprensión. Ella se siente tranquila al saber que el examen está siendo realizado por un profesional capacitado y en un entorno médico seguro.


Una vez que se completa el examen especular y, si corresponde, se toma la muestra de células cervicales, el Dr. González retira suavemente el espéculo de la vagina de Alicia.


Dr. González: Alicia, hemos concluido con el examen especular. Todo se ve normal en cuanto a la apariencia de tu cuello uterino, y hemos tomado una muestra de células cervicales para el Papanicolaou, si era necesario.


El Dr. González continúa con el examen ginecológico, enfocándose ahora en evaluar la sensibilidad al roce en la zona del clítoris de Alicia. Este examen se realiza para determinar la respuesta y la sensibilidad de esa área en particular, lo cual puede proporcionar información adicional sobre la salud sexual de la paciente.


Con delicadeza y respeto, el médico explica el procedimiento a Alicia antes de continuar.


Dr. González: Alicia, ahora vamos a realizar una evaluación de la sensibilidad al roce en la zona del clítoris. Quiero asegurarte que este examen se realiza con profesionalismo y en un ambiente médico adecuado. Si en algún momento sientes alguna molestia o deseas que detenga el examen, por favor, avísame inmediatamente.


Alicia asiente, confiando en el enfoque profesional del médico y entendiendo la importancia de este examen en su evaluación médica. Se prepara mentalmente y se relaja, sintiéndose segura en manos del Dr. González.


El Dr. González procede con el examen, aplicando un toque suave y controlado en la zona del clítoris de Alicia. Observa cualquier reacción o sensación que Alicia pueda experimentar durante el proceso.


El Dr. González: Alicia, es fundamental que te sientas cómoda y segura durante todo el proceso. Estoy evaluando cuidadosamente la sensibilidad en la zona del clítoris para obtener una imagen completa de tu salud sexual. Por favor, avísame si en algún momento sientes alguna molestia o deseas que detenga el examen.


Alicia asiente, apreciando el enfoque atento y profesional del médico. Ella confía en su experiencia y sabe que su bienestar es la prioridad principal.


Alicia: Entendido, Dr. González. Me siento segura y confío en su juicio. Por favor, continúe con el examen.


El Dr. González continúa el examen, aplicando un toque suave y controlado en la zona del clítoris de Alicia. Él presta atención a las reacciones sutiles de Alicia y ajusta la presión y el movimiento de sus manos según sea necesario.


Durante el proceso, el Dr. González mantiene una comunicación abierta con Alicia para asegurarse de que se sienta cómoda y para recopilar cualquier información relevante.


Dr. González: Alicia, ¿cómo te sientes ahora? ¿Has experimentado alguna sensación inusual o molestia durante el examen?


Alicia: Hasta el momento, todo se siente normal, Dr. González. No experimento molestias ni sensaciones anormales.


El Dr. González se prepara para realizar el examen de la pelvis, explicando a Alicia el procedimiento que seguirá y asegurándose de que se sienta cómoda y preparada.


Dr. González: Alicia, ahora procederé a realizar el examen de tu pelvis. Utilizaré mis manos para palpar y evaluar tus órganos internos, como los ovarios y el útero. Durante el examen, aplicaré una presión suave y cuidadosa para detectar cualquier anormalidad o sensibilidad. Por favor, avísame si en algún momento sientes molestia o deseas que detenga el examen.


Alicia asiente, agradeciendo la explicación clara del médico y comprendiendo la importancia de esta parte del examen. Ella se prepara mentalmente y se relaja, confiando en las habilidades y experiencia del Dr. González.


Con delicadeza y profesionalismo, el Dr. González comienza el examen de la pelvis. Coloca sus manos sobre el abdomen de Alicia y aplica una presión suave mientras palpa cuidadosamente los órganos internos de la pelvis.


Dr. González: Alicia, estaré palapando tus órganos internos para evaluar su tamaño, forma y detectar cualquier anormalidad. Por favor, avísame si sientes alguna molestia o dolor durante el examen.


Alicia se mantiene atenta a las sensaciones que experimenta y comunica cualquier incomodidad al médico.


Alicia: Hasta ahora, todo se siente bien, Dr. González. No siento ninguna molestia.


El Dr. González continúa con el examen, palpando cuidadosamente los órganos internos de la pelvis de Alicia. Observa cualquier indicio de sensibilidad, masas o irregularidades que puedan requerir una evaluación adicional.


Durante el proceso, el médico mantiene una comunicación abierta con Alicia, asegurándose de que se sienta cómoda y respetada en todo momento.


Dr. González: Alicia, todo parece estar en orden en cuanto a la evaluación de tu pelvis. No se han detectado masas ni irregularidades significativas durante el examen. Esto es un buen indicador de tu salud reproductiva.

El Dr. González explica el procedimiento a Alicia, asegurándose de que comprenda la importancia de esta etapa del examen y de que se sienta cómoda y preparada.


Dr. González: Alicia, ahora procederé con el examen rectal. Este examen implica la inserción de un dedo enguantado y lubricado en tu recto para evaluar su estado de salud. Puede resultar un poco incómodo, pero trataré de hacerlo lo más suave y rápido posible. Por favor, avísame si en algún momento sientes molestia o deseas que detenga el examen.


Alicia asiente, confiando en el enfoque profesional del médico y comprendiendo la importancia de esta evaluación. Ella se prepara mentalmente y se relaja, confiando en que el Dr. González llevará a cabo el examen de manera adecuada.


Con cuidado y suavidad, el Dr. González introduce un dedo enguantado y lubricado en el recto de Alicia. Durante el examen, evalúa la pared rectal en busca de irregularidades, sensibilidad o masas que puedan requerir una evaluación adicional.


Dr. González: Alicia, durante este examen estaré evaluando el estado de tu recto y buscando cualquier anormalidad. Por favor, avísame si sientes alguna molestia o dolor.


Alicia se mantiene atenta a las sensaciones que experimenta y se comunica con el médico en caso de sentir alguna incomodidad.


Alicia: Dr. González, hasta ahora todo se siente bien. No siento ninguna molestia.


El Dr. González continúa el examen rectal, palpanando cuidadosamente el área y observando cualquier indicio de anormalidades.


Dr. González: Alicia, todo parece estar en orden en cuanto a la evaluación de tu recto. No se han detectado irregularidades significativas durante el examen. Esto es un buen indicador de la salud de esta área.




Alicia, con delicadeza, se coloca nuevamente sus braguitas de encaje a juego con su sujetador. Desliza las prendas por sus piernas y las ajusta cómodamente en su lugar, sintiéndose segura y femenina una vez más. Se toma un momento para ajustar su sujetador suave y sin costuras, el cual le había brindado un buen soporte y comodidad durante todo el día. Ahora, su pecho se siente protegido y cómodo.


A continuación, se desliza en sus pantalones negros de corte clásico. Con movimientos suaves, los sube y ajusta a su figura, disfrutando de su ajuste favorecedor. Los pantalones descansan en su lugar, complementando su aspecto con elegancia.


Luego, Alicia desabrocha los botones de su blusa de manga corta de color azul claro y la coloca sobre su torso. La blusa resalta su tono de piel y refleja su estilo sofisticado. Cuidadosamente, abotona la prenda, dejando que repose de forma impecable.


A continuación, se inclina y se calza sus zapatos de tacón moderado, disfrutando de la sensación de estar lista para enfrentar lo que venga. Sus pies descansan en los zapatos, sintiendo la firmeza del suelo mientras se prepara para partir.


Alicia se despide del doctor con cortesía y agradecimiento por su atención médica. Mientras se dirige hacia la salida, una sensación de frustración y tristeza la embarga. En su mente, una reflexión sincera se hace presente: nunca en su vida experimentara un orgasmo.


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