En Año nuevo repetimos pero subimos la apuesta

 



Después de irnos del departamento de Leo y emprender el regreso a nuestra ciudad, volvíamos en el auto recordando minuciosamente los momentos del polvazo que Leo le había prodigado a Ale. Todo el viaje venia diciéndome lo bien que la había pasado y lo mucho que le había gustado ser cogida por semejante macho portador de una verga gigante.

Al llegar a casa seguíamos muy calientes y con ganas de coger. Nos tiramos en la cama y apenas se la puse Ale se empezó a quejar y pedirme que se la saque. Que le dolía mucho la conchita, le ardía todo. Solo me dejo chupársela y yo me tocaba. Ahí ella empezó a hablar haciendo que me caliente aún más. Me decía lo bien que la había pasado, que el vergon de Leo la había llenado toda, que le llegaba a lugares donde la mía nunca iba a llegar, que le había gustado mucho verme pajear teniendo ella la pija de Leo adentro. Que le gustaba que la vea como me hacia cornudo. Y lo que me hizo acabar todo fue cuando me decía: “te gusta chupar ahí donde me entro una verga de verdad?? Viste como me dejo la concha ese hijo de puta?? Y la cola?? Toda rota, viste? Vos nunca podrás lograr eso con tu pijita mi amor” …………“Ayyyy mi amor!!!............... Acabasteeee….. Como te gusta ser un cornudo por dios!!!!”

Pasamos toda esa semana, entre navidad y año nuevo, cogiendo como conejos y Ale me pedía por favor repetir la experiencia para año nuevo. Ansiaba volver a sentir la pija de Leo, me lo pedía mientras cogíamos y también cuando hablábamos tranquilos tomando mates. Ardía de la calentura. Quería repetir y le calentaba de sobremanera que la vea gozar con un macho superdotado. Le encanta que la vea mientras me hace cornudo. También le pregunte si se bancaría ser cogida por Leo y por otro tipo más (bien dotado también) mientras yo la veía. Su respuesta con la voz y con la cara (y con su concha también, bien empapada) era clara. Lo deseaba profundamente. Sin que ella supiera llame a Leo una tarde y coordine el encuentro. Le pregunte si tenía algún amigo, fachero y bien dotado. Queríamos repetir, pero con el agregado de que él y un amigo la cojan a Ale. Tenía un stripper amigo, con una dotación de 22x6, Mauricio, coordinamos para el 1º de enero a la tardecita.

Le comente a Ale que estaba todo arreglado con Leo para el 1º a la tardecita, pero no le dije nada de Mauricio (sería una sorpresa). El 31 se la paso todo el día arreglándose, depilándose toda, eligiendo la ropa con la que iría al encuentro.

El 1º repetimos el ritual del 25. Fuimos a la casa-quinta del hermano a la mañana, comimos, estuvimos en la pileta y me calentaba mucho, diciéndome infinidad de cosas que me ponían al palo.

-“Vamos amor, que quiero llegar temprano como el otro día”.

-“Segura? No queres “disfrutar” un rato más de la pile?”

-“NO, vos sabes que yo disfruto de otras cosas, no de la pileta, aparte tengo un poquito de frio, me quiero calentar”.

A mi esas palabras me hacían hervir, escuchando su doble sentido. Juntamos nuestras cosas y emprendimos el viaje a Rosario. En el viaje en auto se fue cambiando y maquillando. Ojos bien delineados, labios bien marcados a rojo fuego. Minifalda turquesa con bolados y sin tanga, bien ancha y super corta, musculosa ajustada con tiritas, blanca sin corpiño, que traslucía todo y sandalias de taco aguja bien fino y largo. Era una prostituta. Cuando estacionamos en la cochera cerca el depto. de Leo, el loco que cobraba la miraba sin descaro y ella paraba el culo más todavía.

-“Si este supiera que sos un cornudo y ahora vas a ver cómo me como una verga gigante creo que me violaría acá nomas”

-“Te gustaría cogerte al playero también?”

-“Si la tuviera grande como Leo sin dudas”

Llegamos al depto., tocamos el portero y al ratito Leo bajo del ascensor. El loco tenía un short de futbol tipo mundial 78 bien cortito, blanco y se dejaba traslucir un poco la verga que la tenia durísima, no traía nada debajo del short el hijo de puta. Agarra a Ale de la cintura y le da terrible chupón en la boca en la puerta del edificio que me volvió loco. Ahora se comportaba como toda una puta también en la calle. Nos metemos rápido al ascensor y Ale le manoteaba el paquete delante mío, mientras él me agradecía la posibilidad de volver a cogerse a terrible perra en celo, y me dijo:

-“tengo una sorpresa para uds. espero que les guste”

-“cual? Contamos” (yo me hacia el terrible boludo)

- “esta en el depto. un amigo que vino a tomar una cerveza, es stripper también. Si quieren se puede sumar, sino le digo que se vaya, todo bien”

-“no se amor, vos que decís” Te gustaría??” (le pregunte a Ale)

-“mmmm, que lindo… no se… le gustare yo?? Tiene una verga grande como esta?” (dijo mientras agarraba fuerte a Leo de la pija)

-“es apenas más corta que la mía, pero más gruesa y le encanta cogerse putitas delante de sus maridos”

-“Amor…. Te gustaría ver cómo me como dos vergas bien grandes?”

-“si mi vida… no era eso lo que vos querías?”

-“SIIII, dale Leo presentame a tu amigo”

Pasamos al depto., Leo nos presenta a Mauricio, alto, fachero, musculoso, también de short y ojotas. Tomamos una cerveza mientras Leo ponía música (regeton) y se pone a bailar con Ale y refregarse, la cosa se empezaba a calentar y Mauricio se suma atrás de mi mujer quedando ella en medio de un sándwich donde los dos sin ningún reparo la toqueteaban toda, mientras ella los iba besando y palpando sus paquetes. La sientan a Ale en un sillón y ambos se paran a su costado para que ella fuera descubriendo esas terribles vergas rígidas y empezara a chuparla con mucha pasión.

-“Gracias mi amor por cumplirme otra fantasía mas, ahora mira bien como te hago cornudo como a vos te gusta con estas dos terribles pijas”

Dicho esto, comienza a degustar la de Leo, de abajo hacia arriba, sus huevos, jugaba con la punta de la lengua en su cabeza para luego empezar a tragársela toda mientras con la otra mano pajeaba a Mauricio.

“A ver que tal esta esta pija papito” (le dijo a Mauricio) mientras repetía el accionar pero cambiando los actores….

Chupaba con muchísimas ganas las dos pijas, alternando una y la otra en su boquita roja que iba perdiendo maquillaje tratando de metérselas hasta el fondo de su garganta. Hasta intentaba chupar las dos a la vez metiéndose ambas cabezas en su boquita de puta. Así como estaba con las sandalias puestas, la remerita arremangada en su cintura y la pollera toda levantada se la llevaron para la pieza y yo los seguía de atrás como custodiando la situación, no perdiéndome detalle.

“Quiero ver como me chupas la conchita Mauri” mientras Leo se sentaba en la cabecera de la cama, Ale tirada entre sus piernas, chupando esa verga que tanto placer le había dado una semana atrás, parando su colita para que Mauricio desde atrás la hiciera delirar de placer con su lengua que alternaba entre su conchita y colita.

“Como se nota que mi amigo te hizo la cola putita, sigue dilatada” le dijo Mauricio

“Si, viste? Y hoy quiero más todavía” alcanzo a decir sacando la verga de Leo de su boca para volver a chupar con mucha pasión y saliva.

“Vení trolita sentate arriba, móntame” Ale obedeció sin chistar, monto sobre Leo ofreciendo sus tetas para se las chupe con ganas mientras Mauricio paso a ofrecerle su verga para que mi mujer se la chupara, teniendo ocupada así su concha y su boca con dos vergas grandes.

Mientras Ale cabalgaba a Leo y se llenaba su boca con la pija de Mauricio este ensalivaba sus dedos y jugaba con la colita de mi mujer, con la colaboración de Leo que separa los cachetes mientras aumentaba el ritmo de las embestidas.

Leo la cogía sin parar y Mauri le enterraba la pija en la boca para acallar sus gritos. Era todo sexo y placer en esa habitación.

“Así chicos, asiiii………. llénenme de verga por favor”

Cambiaron de posición, ahora acostaron a Ale boca arriba mientras Mauri fue a clavarla por la conchita mientras Leo a su costado le daba tremendo chupetín de carne para que se entretuviera con su boquita.

Mauricio la cogía realmente muy fuerte, a un ritmo bestial, sus tetitas se sacudían a más no poder, los ojos desorbitados en blanco y la pija de Leo salía de su boca por las fuertes embestidas que su amigo le propinaba.

“Así chicos, así…. No paren por favor” “no te das una idea como estoy gozando cornudito mio….. Que placeeeeer”

Bajaron el ritmo y le propusieron a Ale empezar el tratamiento anal. Por supuesto que acepto sin chistar, con una sonrisa inmensa.

Asi como estaba boca arriba acostada colocaron una almohada bajo su espalda y cola para levantarla bien….

“Mira amor, los chicos ahora me van a hacer la colita….Me la van a enterrar toda”

Ahí fue Leo, luego de lubricar bien la zona, comenzó con pausa pero firme, haciendo entrar primero su cabeza y una vez que el esfínter se dilato y acostumbro comenzó a meter el resto del tronco. Ale ponía los ojos en blanco mientras se agarraba de la verga de Mauri como un naufrago a una tabla en medio del océano.

La verga de Leo ganaba cada vez más terreno dentro del orto de mi mujer como también la de Mauricio dentro de su boca. Si una semana antes me había sorprendido al ver a mi mujer taladrada por Leo ahora estaba estupefacto con dos vergas totalmente para ella solita.

Ante sus gritos le pregunte si le dolía y si quería que pararan los chicos.

“No seas boludo, no ves que estoy gozando como no lo hice nunca. Me hacen sentir la mas puta del mundo. Quiero que me la entierres toda Leo sin piedad, mostrale como me gusta”

Y se puso a 4 patas sobre el colchón con el culo bien parado mientras Mauri fue de frente a ella para que le chupara la pija a su gusto y Leo luego de volver a lubricarla bien, apunto con esa verga al culo de mi mujer para enterrarla toda hasta el fondo de su ser. Al punto tal que los huevos rebotaran en sus cachetes. Por fin la tenía toda adentro de su cola. Una vez que la tuvo bien ensartada y firme comenzó el mete-saca aumentando la velocidad hasta darle sin piedad, parecía que la quería desarticular a mi muñeca.

“Ayyy papito como la siento toda, cuanto placer, cógeme dale, rompeme toda la cola…… Que puta me haces sentir por dios…. Dale dale!!!!”

Así como estaba clavándola la tomo de la cintura y sin sacársela de la cola Leo se acosto boca arriba y con el fue Ale para cabalgar con su cola ese mástil de carne dándole la espalda.

Ale no podía más y se dejo caer su espalda sobre el pecho de Leo y el ahora marcaba el ritmo y la penetración bien profunda en su cola….Estaba tan poseída mi princesa que Leo no podía sostenerla más, la dejo caer sobre el colchón y sin sacársela de la cola la cogía de cucharita mientras Mauri le llenaba la boca con su poronga bien al palo. A todo esto Leo se la enterraba a fondo por el orto y con su mano empujaba la cabeza de mi mujer para que se tragara hasta el fondo el vergon de Mauricio.

“Esto querías ver cornudo??? Viste como te la hago gozar? Me parece que no va a querer coger mas con vos” mientras se sentía el ruido de los huevos de Leo cada vez que la verga le llegaba hasta el fondo del culo chocando contra su conchita empapada….

Decidieron cambiar de posición, Ahora quería sentir la Mauricio, asique se acostó boca arriba y se decidió a montarlo y cabalgarlo con su concha….

“Qué bueno se acordaron que tenía una conchita, pero quiero la de Leo en la cola, quiero los dos agujeros llenos de pijas grandes”

Allí fue Leo a darle con el gusto y se la enterró en el culo dilatado mientras Ale rebalsaba de placer

“Te gusta mi amor?? Te están haciendo una doble penetración como te hicimos el otro día”

“Nada que ver amor, ahora son dos pijas grandes, siento mucho a las dos. El otro día la tuya ni la sentía. Prefiero esto amor, gracias por dejarme ser tan puta y vos querer ser tan cornudo”

Había encontrado el placer extremo en la doble penetración y no quería renunciar. Se decidió ahora a cabalgar a Mauri con la cola dándole la espalda y recostándose sobre su pecho para permitir que Leo se la entierre en su concha.

Una vez que tuvo toda la poronga de Mauri enterrada en su cola se acomodo para que Leo por su conchita iniciara un mete y saca tremendo que la sacudía toda. Hasta que los sementales no aguantaron mas. Y fue ella la que pidió que le llenaran la boquita de leche.

“Quiero la leche. Quiero que me llenen toda. Vamos, demen toda la leche en mi boquita”

Ahí fueron los dos, primero uno y después el otro que acabaron en la cara de mi mujer. Se esforzaba mucho por tragar todo lo que podía mientras cada uno usaba la pija como pincel para recoger los restos de leche de su cara y llevarlos a su boca, mientras ella limpiaba cada una de esas pijas, dejándolas sin restos de leche, pero con mucha saliva.

“Gracias amor por tanto placer y tantos cuernos. TE AMO!!!”


P: Mor_boso

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