Carla va al ginecologo

 



Carla, una joven de 18 años, espera ansiosa en la sala de espera del consultorio médico. Su vestido ajustado de color azul marino abraza sus curvas con elegancia y confianza. Mientras hojea una revista, su mirada se desvía hacia su reloj con impaciencia.


Carla: (para sí misma) Espero que no tarde mucho. Esta molestia me está afectando demasiado.


Finalmente, la puerta del consultorio se abre y el Dr. Martínez aparece, llamando su nombre. Carla se pone de pie, ajustando discretamente su vestido antes de acercarse al médico.


Dr. Martínez: Hola, Carla. ¿Cómo te encuentras hoy?


Carla: Hola, doctor Martínez. Bien, supongo. Vengo por un control de rutina, pero también quiero hablarle sobre algo que me preocupa.


El médico asiente, invitándola a compartir sus preocupaciones sin juzgar.


Carla: Últimamente he estado lidiando con un estreñimiento persistente. No puedo evitar sentirme incómoda y frustrada por esta situación. He probado diferentes remedios caseros y cambios en mi dieta, pero nada parece funcionar. Por eso decidí venir a verlo y obtener su opinión profesional.


El Dr. Martínez escucha atentamente, mostrando su interés genuino por la situación de Carla.


Dr. Martínez: Comprendo lo que estás pasando, Carla. El estreñimiento puede ser realmente molesto y afectar tu calidad de vida. Estoy aquí para ayudarte y trabajar juntos en encontrar una solución adecuada. Exploraremos las posibles causas y consideraremos diferentes enfoques de tratamiento para aliviar tus síntomas.


Carla: Gracias, doctor Martínez. Sinceramente, ya no quiero lidiar con esto. Me gustaría volver a sentirme normal y sin esas molestias constantes. Confío en que usted me brindará las respuestas y el apoyo que necesito.


El médico sonríe, transmitiendo confianza y empatía.



Dr. Martínez: Bien, Carla. Antes de comenzar, me gustaría hacer algunas preguntas adicionales sobre tu historial médico y estilo de vida. Esto nos ayudará a obtener una visión más completa de tu situación.


Carla asiente, lista para proporcionar la información necesaria.


Carla: Claro, adelante.


El médico hace una pausa, mirando a Carla con atención antes de comenzar a hacer preguntas.


Dr. Martínez: ¿Has experimentado cambios recientes en tu dieta o estilo de vida que podrían estar relacionados con el estreñimiento?


Carla: No, en realidad he mantenido una dieta equilibrada y he intentado aumentar mi consumo de fibra. Además, practico ejercicio regularmente y bebo suficiente agua. Pero aún así, el estreñimiento persiste.


Dr. Martínez: Entiendo. Es importante tener en cuenta esos aspectos, ya que pueden contribuir a la regularidad intestinal. ¿Has notado algún factor desencadenante específico para tus episodios de estreñimiento?


Carla: No hay nada en particular que haya identificado como desencadenante. Simplemente parece que mi cuerpo tiene dificultades para mantener un ritmo regular.


El médico toma nota de las respuestas de Carla, considerando todas las posibles causas y factores contribuyentes.


Dr. Martínez: Comprendo. Ahora, antes de realizar un examen físico, me gustaría hablar sobre el examen rectal. Dado que el estreñimiento persiste y no hemos encontrado ninguna causa obvia hasta ahora, el examen rectal nos ayudará a evaluar más a fondo tu situación.


Carla se muerde ligeramente el labio inferior, sintiendo cierta incomodidad ante la idea del examen rectal.


Carla: (con una leve tensión en la voz) Entiendo que es necesario, pero me resulta un poco incómodo. ¿Es realmente necesario hacerlo?


El Dr. Martínez asiente, comprendiendo la preocupación de Carla.


Dr. Martínez: Carla, entiendo que puede parecer incómodo, pero el examen rectal es una herramienta importante para evaluar el estado de tu salud intestinal. Nos permitirá detectar cualquier anomalía física que pueda contribuir a tu estreñimiento persistente. Realizaré el examen con la mayor delicadeza posible y haré todo lo posible para que te sientas cómoda durante el proceso.


Carla se relaja un poco al escuchar las palabras tranquilizadoras del médico.


Carla: Está bien, confío en su profesionalismo. Si es necesario para obtener respuestas y encontrar una solución, entonces lo acepto.


El médico asiente, agradecido por la confianza que Carla está depositando en él.


Dr. Martínez: Aprecio tu comprensión, Carla. Mi objetivo es brindarte el mejor cuidado posible y asegurarme de que te sientas cómoda y respetada en todo momento. Antes de comenzar, te explicaré detalladamente el procedimiento y responderé cualquier pregunta adicional que puedas tener.


Carla asiente, sintiendo un poco de alivio al saber que el médico se toma el tiempo para explicarle el procedimiento y abordar sus preocupaciones.


Carla: Gracias, doctor. Aprecio que se tome el tiempo para explicarlo todo. Me gustaría saber más sobre el procedimiento antes de comenzar.


El Dr. Martínez toma un momento para organizar sus pensamientos y asegurarse de transmitir la información de manera clara y comprensible.


Dr. Martínez: Por supuesto, Carla. El examen rectal es un procedimiento médico en el que se introduce suavemente un dedo enguantado y lubricado en el recto para evaluar la salud de la zona. Durante el examen, evaluaré la textura de las paredes rectales y buscaré cualquier anomalía o sensibilidad. También verificaré si hay hemorroides u otras afecciones que puedan contribuir al estreñimiento. El objetivo principal es obtener información relevante sobre tu salud intestinal para poder proporcionarte un tratamiento adecuado.


Carla asimila la información, sintiéndose más preparada para el procedimiento.


Carla: Gracias por la explicación detallada, doctor. Aunque sigue siendo un poco intimidante, entiendo que es necesario para obtener una imagen clara de mi situación. Estoy lista para seguir adelante.


El doctor le indica que debe desvestirse para llevar a cabo el examen médico. Carla asiente, comprendiendo la necesidad de esta solicitud y reconociendo que es parte normal de la evaluación.


Carla se dirige a un espacio privado dentro del consultorio, donde encuentra una bata médica y un lugar para cambiarse. Se quita su vestido azul marino con cuidado, dejando al descubierto su figura juvenil y elegante. Su cuerpo, ahora envuelto en la bata médica, muestra su confianza y disposición para someterse a la evaluación.


Mientras se desviste, Carla se siente consciente de su propia vulnerabilidad, pero también confía en la profesionalidad y experiencia del médico. Sabe que este es un paso necesario para que el doctor pueda llevar a cabo un examen completo y brindarle el mejor cuidado posible.


Una vez lista, Carla se acerca al médico, quien la espera con una actitud profesional y empática. Ambos se encuentran en un entorno seguro y confidencial, donde la confianza y el respeto son fundamentales para el bienestar de Carla.


Dr. Martínez: Muy bien, Carla. Haré todo lo posible para que te sientas cómoda durante el examen. Por favor, recuéstate de costado y dobla tus rodillas hacia tu pecho.


Carla sigue las instrucciones del médico y se acomoda en la posición indicada, preparándose para el examen rectal.


La sala de consulta queda en silencio mientras el Dr. Martínez se prepara para realizar el examen, y Carla se concentra en mantener la calma y la confianza en el proceso médico.


El Dr. Martínez se acerca a Carla con cuidado y se asegura de que esté cómoda antes de comenzar el examen rectal. Con guantes y lubricante, se prepara para introducir su dedo en el recto de Carla.


Dr. Martínez: Solo sentirás un poco de presión mientras introduzco mi dedo en tu recto, Carla. Intentaré hacerlo lo más suavemente posible para minimizar cualquier molestia.


Carla se concentra en relajar su cuerpo y respirar profundamente, tratando de mantener la calma mientras el médico realiza el examen.


Carla: Está bien, doctor. Entiendo que es parte del proceso. Confío en que hará todo lo posible para que sea lo menos incómodo posible.


El Dr. Martínez aplica una pequeña cantidad de lubricante en su dedo y, con movimientos cuidadosos, comienza a introducirlo lentamente en el recto de Carla. A medida que avanza, Carla siente una sensación de llenura y presión, pero se esfuerza por mantenerse relajada.


Carla: (susurrando) Respira profundo... Relájate, Carla. Está todo bajo control.


El Dr. Martínez continúa el examen con delicadeza, explorando las paredes rectales y buscando cualquier anormalidad. Carla, consciente de la importancia del examen para su salud, se concentra en seguir las indicaciones del médico y en mantener una actitud tranquila.


Dr. Martínez: (con voz tranquilizadora) Estás haciendo un gran trabajo, Carla. Utilizaré un espéculo para tener una visión clara y precisa de la zona rectal y poder evaluar tu salud de manera adecuada. Es importante que estés al tanto de esto y te sientas cómoda con el procedimiento. ¿Tienes alguna pregunta o inquietud antes de continuar?


Carla: (asintiendo) Entiendo, doctor. No tengo ninguna pregunta en este momento. Confío en que usted realizará el procedimiento de manera profesional y cuidadosa.


El médico agradece a Carla por su disposición y se prepara para introducirle el especulo en el recto. Con manos expertas y guantes de látex, aplica una pequeña cantidad de lubricante en el espéculo, asegurándose de que esté listo para suavizar el proceso.


Médico: Ahora, Carla, voy a introducir el espéculo de forma cuidadosa y gradual. Te pediré que respires profundamente y te relajes. Esto ayudará a que el proceso sea lo más cómodo posible. Si en algún momento sientes molestias, por favor, avísame de inmediato.


Carla: (asintiendo) Está bien, doctor. Haré lo que me ha indicado.


El médico se acerca a Carla con suavidad y coloca una mano en su hombro, brindándole apoyo emocional y físico. Luego, con movimientos lentos y precisos, comienza a introducir el espéculo, asegurándose de no generar ninguna incomodidad excesiva.

Carla cierra los ojos y se concentra en su respiración, tratando de relajarse lo más posible. A medida que el espéculo se va insertando, experimenta sensaciones nuevas y desconocidas, pero confía en que el médico está cuidando de su bienestar.

Desarrolla este momento: Carla: (susurrando) Está bien... Siento que mi cuerpo se acostumbra a esta sensación. Confío en que estás haciendo lo correcto, doctor.

El médico procede con el examen, realizando una cuidadosa observación de los tejidos y estructuras internas de Carla. Durante todo el proceso, él mantiene una comunicación constante para asegurarse de que Carla se sienta cómoda y en control de la situación.


Médico: Estoy revisando tus tejidos internos, Carla. Por favor, mantén la calma y siéntete libre de hacer cualquier comentario o pregunta que tengas.


Carla asiente, concentrándose en su respiración mientras permite que el médico realice su labor. A pesar de la intimidad de la situación, ella se siente tranquila al saber que está en manos de un profesional competente y respetuoso.


Carla: (susurrando) Confío en que estás haciendo tu trabajo de manera profesional, doctor. Si hay algo que necesite saber, no dudes en decírmelo.


El médico continúa con el examen rectal con una precisión meticulosa. Mientras sus manos se mueven con suavidad y destreza, Carla se sorprende al descubrir que, a pesar de la naturaleza íntima del procedimiento, no experimenta ninguna incomodidad significativa. El enfoque delicado y respetuoso del médico contribuye a que Carla se sienta segura y en control de la situación.


A medida que el examen progresa, el médico toma notas en su historial médico, registrando cualquier hallazgo relevante. Carla, consciente de que el examen rectal es una parte necesaria de su evaluación, se esfuerza por mantener una mentalidad abierta y enfocarse en el cuidado de su salud.


Carla: (en voz baja) Sé que esto es parte del proceso, y estoy comprometida con mi bienestar. Gracias por tu profesionalismo, doctor.


El médico sonríe suavemente, apreciando la actitud positiva y colaborativa de Carla. Continúa con el examen, asegurándose de completar cada etapa con precisión y respeto.


Médico: Gracias a ti, Carla. Tu actitud y cooperación hacen que mi trabajo sea más fácil. Estoy aquí para ayudarte y garantizar tu bienestar. Si tienes alguna pregunta o inquietud, no dudes en decírmelo.


Carla asiente, agradecida por las palabras del médico y su disposición a escucharla. A pesar de que el examen rectal puede ser considerado un tema incómodo para algunos, Carla se siente en paz al saber que está tomando medidas para cuidar de su salud.


El médico concluye el examen rectal de manera suave y cuidadosa, retirando el espéculo y tomando las medidas necesarias para asegurar el confort de Carla.


Médico: Hemos terminado con el examen rectal, Carla. Quiero felicitarte por tu valentía y disposición para cuidar de tu salud. Mandare los estudios al laboratorio y en unos dias tendremos los resultados. Ahora por favor, acuestate boca arriba para el examen mamario.

Carla asiente con gratitud y se acomoda en la camilla, acostándose boca arriba. Mientras el médico se prepara para el examen mamario, Carla se siente un poco nerviosa pero confía plenamente en la experiencia y conocimientos del Dr. Martínez.


Carla: (con voz suave) Gracias, doctor. Estoy consciente de la importancia de estos exámenes y quiero asegurarme de estar al tanto de mi salud. Estoy lista para el siguiente paso.

Dr. Martínez: Quiero asegurarme de evaluar tus senos de manera completa y minuciosa, Carla. Prestaré atención a cualquier anomalía, cambio en la textura o presencia de bultos. Siéntete libre de expresar cualquier incomodidad o preocupación durante el proceso.


Carla asiente y se concentra en las manos expertas del médico, sintiendo un ligero cosquilleo en su piel a medida que el examen progresa. A pesar de la naturaleza clínica de la situación, no puede evitar experimentar una leve sensación de sensibilidad y consciencia en sus senos. Con movimientos suaves y precisos, utiliza sus dedos para palpar cada uno de los pezones, evaluando su sensibilidad y respondiendo a cualquier indicio de incomodidad por parte de Carla.

El médico continúa el examen de los pezones de Carla, centrándose en evaluar su sensibilidad a la fricción. Con movimientos suaves y cuidadosos, desliza sus dedos sobre los pezones de Carla, aplicando una leve presión y realizando suaves movimientos circulares para estimular las terminaciones nerviosas.


Carla: (susurrando) Siento una sensación de cosquilleo cuando frotas mis pezones. Es curioso cómo una simple estimulación puede despertar respuestas en mi cuerpo.


Médico: Es completamente normal, Carla. Los pezones son una zona erógena altamente sensible, y la estimulación puede generar diversas respuestas en diferentes personas. Estoy evaluando tu sensibilidad y asegurándome de que todo esté dentro de los parámetros normales.


El médico, después de finalizar el examen de los pezones, continúa con el examen bimanual. Con guantes de látex y utilizando lubricante, coloca una mano sobre el abdomen de Carla mientras que con la otra, inserta suavemente dos dedos en la vagina para evaluar el tamaño y la posición de los órganos internos.


Médico: (con voz tranquila) Ahora procederé a realizar el examen bimanual, Carla. Te pediré que te relajes y respires profundamente. Esto me permitirá evaluar la textura y tamaño de tu útero, así como también detectar cualquier anormalidad o sensibilidad inusual.


Carla asiente, cerrando los ojos y respirando profundamente para relajarse. Siente las manos del médico sobre su abdomen y la presencia de los dedos en su interior. Aunque se siente un poco intrusivo, confía en el médico y en la importancia de este examen para su salud.


Carla: (susurrando) Estoy lista, doctor. Haré lo posible por relajarme y permitirle realizar el examen.


Médico: (con voz tranquilizadora) Estupendo, Carla. Recuerda que estoy aquí para cuidar de ti y garantizar que todo esté en orden. Mantén la comunicación abierta conmigo durante todo el proceso.


El médico realiza movimientos suaves y cuidadosos, explorando la cavidad vaginal y palpando el útero entre sus dedos. Carla se concentra en relajarse y mantenerse en sintonía con las sensaciones que surgen de este examen.


Carla: (susurrando) Siento presión y una ligera incomodidad mientras realiza el examen bimanual. Es importante para mí que usted detecte cualquier posible anormalidad.


Médico: Entiendo, Carla. Es normal sentir cierta incomodidad durante este examen, pero asegúrate de comunicarme si en algún momento sientes dolor intenso o alguna molestia inusual. Estoy trabajando para garantizar tu bienestar y detectar cualquier problema potencial.


Carla respira profundamente, confiando en el juicio y la experiencia del médico. Aprecia su enfoque profesional y la forma en que se toma el tiempo para asegurarse de que cada parte del examen se realice correctamente.


Carla: (susurrando) Gracias, doctor, por su cuidado y atención durante el examen. Me tranquiliza saber que está evaluando cada aspecto de mi salud.


Médico: Eres bienvenida, Carla. Mi objetivo es brindarte la mejor atención médica posible. Continuemos con el examen bimanual, y pronto estaremos terminando esta fase.


El médico continúa con el examen bimanual, tomando nota de sus observaciones y evaluando cuidadosamente los órganos internos de Carla. A medida que el examen avanza, ambos permanecen en sintonía, comunicándose de manera efectiva y trabajando juntos para garantizar la salud y el bienestar de Carla.


Luego de finalizar el examen bimanual, el médico se prepara para realizar el examen vaginal con el especulo. Con guantes nuevos y un espéculo esterilizado en mano, el médico se acerca a Carla y le explica el procedimiento.


Médico: Ahora procederemos con el examen vaginal utilizando un espéculo, Carla. Este instrumento nos permitirá visualizar el cuello uterino y evaluar cualquier posible anormalidad. Te aseguro que tomaré todas las precauciones necesarias para que te sientas cómoda durante el proceso.


Carla asiente, aunque siente un poco de ansiedad por el nuevo procedimiento. Ella confía en la experiencia y profesionalismo del médico, sabiendo que es importante para su salud someterse a este examen.


Carla: Entiendo, doctor. Aprecio su atención y cuidado durante todo el examen. Estoy lista para seguir adelante.


El médico le indica a Carla que se recueste en la camilla y flexione las rodillas, colocando los pies en los soportes. Luego, con movimientos suaves y precisos, el médico inserta el espéculo en la abertura vaginal de Carla, abriéndolo cuidadosamente para permitir una mejor visualización del cuello uterino.


Carla se concentra en relajarse y respirar profundamente mientras siente el espéculo en su interior. Aunque se siente un poco incómoda, el médico se asegura de mantenerla informada en todo momento y de proceder con suavidad.


Carla: (susurrando) Siento cierta presión y algo de incomodidad, pero estoy intentando relajarme. Confío en que está haciendo lo correcto, doctor.


Médico: Comprendo, Carla. El examen vaginal con el espéculo puede resultar incómodo, pero es importante para evaluar tu salud reproductiva. Continúa respirando profundamente y trata de relajarte lo más posible. Si en algún momento sientes dolor o necesitas un descanso, por favor avísame.


El médico observa cuidadosamente el cuello uterino y toma nota de cualquier anormalidad o hallazgo relevante. Carla se siente aliviada de que el examen avance sin problemas y aprecia la atención del médico a su bienestar.


Carla: (susurrando) Gracias, doctor. Aprecio su paciencia y su enfoque delicado durante este examen. Sé que es necesario para mi salud, y estoy agradecida de tenerlo como mi médico.


Médico: Eres bienvenida, Carla. Mi objetivo es brindarte la mejor atención posible y asegurarme de que tu salud esté en óptimas condiciones. Estamos casi terminando este examen, así que mantén tu enfoque y sigamos adelante.


El médico finaliza el examen vaginal, retira suavemente el espéculo y lo coloca en un recipiente para su posterior limpieza. Carla siente un alivio al saber que esta parte del examen ha concluido y espera los resultados con anticipación.


El médico, con movimientos precisos y cuidadosos, acerca sus dedos al clítoris de Carla. Mientras realiza la estimulación, Carla cierra los ojos y se concentra en las sensaciones que surgen en su cuerpo.


Carla: (susurrando) Siento una sensación de cosquilleo y placer... Es extraño pero no incómodo.


Dr. Martínez: (con voz tranquila) Es normal experimentar diferentes sensaciones durante este examen, Carla. Estoy evaluando la sensibilidad de tu clítoris y cómo responde a la estimulación. Por favor, avísame si sientes alguna molestia o incomodidad.


Carla: Está bien, doctor. Continúe, confío en su juicio.


El médico continúa con movimientos suaves y delicados, explorando las reacciones de Carla a medida que la estimulación continúa. Carla se encuentra en un estado de concentración y sensibilidad, notando cómo su clítoris responde a cada toque.


Carla: (susurrando) Siento una sensación de hormigueo y aumento de la sensibilidad. Es como si mi cuerpo estuviera despertando a nuevas sensaciones.


Dr. Martínez: Es normal, Carla. El clítoris es una zona altamente sensible y reacciona de manera diferente en cada persona. Estoy evaluando su respuesta para asegurarnos de tu bienestar. Continuaré con cuidado.


Carla asiente y permite que el médico continúe con la evaluación, confiando en su experiencia y profesionalismo. A medida que la estimulación continúa, Carla se da cuenta de cómo su clítoris se vuelve más sensible y receptivo, lo que despierta un sentimiento de curiosidad y descubrimiento en su interior.



A medida que la estimulación continúa, Carla se da cuenta de cómo su clítoris se vuelve más sensible y receptivo. Cada caricia experta del médico parece despertar una respuesta aún más intensa en su cuerpo. Puede sentir cómo su clítoris responde, volviéndose más erecto y sensible con cada toque.


Carla cierra los ojos y se sumerge por completo en las sensaciones que surgen de esta estimulación íntima. Se concentra en cada movimiento del médico, permitiendo que su cuerpo responda de manera natural y disfrutando de la oleada de placer que recorre cada fibra de su ser.


Carla: (susurrando) Es asombroso cómo mi cuerpo está respondiendo a esta estimulación. Cada caricia despierta nuevas sensaciones en mi clítoris, intensificando el placer que siento. Es como si cada toque experto del médico desencadenara una reacción en cadena de sensaciones placenteras en mi cuerpo.


El médico, consciente de la importancia de ser delicado y respetuoso, continúa explorando su clítoris con movimientos suaves y precisos. Él entiende que cada mujer es única y experimenta el placer de manera diferente, por lo que ajusta su enfoque de acuerdo con las respuestas y reacciones de Carla.


Dr. Martínez: (con voz tranquilizadora) Estás haciendo un buen trabajo al permitirte disfrutar de estas sensaciones, Carla. Recuerda que cada mujer experimenta el placer de manera diferente, y es normal que tu cuerpo responda de esta forma. Mi objetivo es asegurarme de que te sientas cómoda y segura durante todo el proceso.


Carla asiente, agradecida por las palabras tranquilizadoras del médico. Se siente liberada y en sintonía con su propio cuerpo. A medida que la estimulación continúa, Carla se permite entregarse a las sensaciones, sin juzgarse ni cuestionar las reacciones de su propio cuerpo.


Aunque algunas veces se siente abrumada por el placer que experimenta, Carla confía en el médico y sabe que está en buenas manos. Sabe que este examen es parte importante de su cuidado de salud y está decidida a aprovecharlo como una oportunidad para aprender más sobre sí misma y su cuerpo.


Carla: (susurrando) No puedo evitar sentirme maravillada por la capacidad de mi cuerpo de experimentar tanto placer. Estoy agradecida de tener la oportunidad de explorar estas sensaciones y aprender más sobre mi propia sexualidad.


El médico continúa con la exploración, brindando a Carla un espacio seguro y respetuoso para que ella pueda disfrutar y comprender mejor su propia sexualidad. Ambos comparten el entendimiento de que el placer sexual es parte natural de la vida y que la salud sexual es fundamental para el bienestar general de una persona.


El Dr. Martínez continúa con movimientos expertos y delicados, brindando estimulación precisa al clítoris de Carla. A medida que los toques se vuelven más intensos, Carla se encuentra cada vez más inmersa en las sensaciones que su cuerpo experimenta.


Carla: (susurrando) Oh... esto es tan diferente a cualquier cosa que haya sentido antes. Mi cuerpo está respondiendo de una manera tan intensa. Es abrumador y emocionante al mismo tiempo.


Carla cierra los ojos y se permite entregarse completamente al placer que recorre su ser. Cada caricia del médico despierta nuevas oleadas de sensaciones, y Carla se siente transportada a un mundo de éxtasis y desconexión de la realidad.


Mientras tanto, el Dr. Martínez se mantiene atento a las reacciones de Carla, asegurándose de proporcionarle una estimulación adecuada y controlada.


Dr. Martínez: (suavemente) ¿Cómo te sientes, Carla? Es importante que me comuniques si algo te resulta incómodo o si deseas detener el examen en cualquier momento.


Carla: (suspirando) Me siento... increíblemente estimulada. Es una experiencia nueva y fascinante para mí. Pero confío en ti, doctor. Continúa, por favor.


El médico continúa brindando estimulación al clítoris de Carla, cuidando de mantener una comunicación abierta y respetuosa en todo momento. A medida que la intensidad aumenta, Carla se encuentra al borde del éxtasis, sintiendo cómo su cuerpo se aproxima a un clímax inminente.


Carla: (jadeando) Estoy tan cerca... Siento que estoy a punto de alcanzar algo increíble.


El Dr. Martínez se asegura de mantener un ritmo constante y preciso, permitiendo que Carla experimente las sensaciones al máximo. Carla se deja llevar por completo, entregándose al placer que la envuelve.


Finalmente, Carla experimenta un orgasmo involuntario, una oleada de placer que recorre su cuerpo y la hace temblar suavemente. El Dr. Martínez se detiene y observa atentamente a Carla, asegurándose de que se sienta cómoda y cuidando de su bienestar.


Dr. Martínez: (suavemente) ¿Cómo te encuentras, Carla? Siéntete libre de tomar un momento para recuperarte.


Carla: (con voz entrecortada) Fue... asombroso. Nunca había sentido algo así antes. Gracias, doctor.


El médico asiente con comprensión y empatía, brindando el tiempo necesario para que Carla se recupere y se sienta cómoda antes de continuar con el examen.


El Dr. Martínez, después de haber concluido el examen del clítoris, se prepara para finalizar la consulta con la aplicación de una crema vaginal. Con cuidado, toma la crema y explica su propósito a Carla.


Dr. Martínez: Ahora, Carla, voy a aplicar una crema vaginal que ayudará a mantener la salud de tu zona íntima y a aliviar cualquier posible irritación o incomodidad. Es un procedimiento sencillo y completamente seguro.


Carla asiente, confiando en la recomendación del médico y en su experiencia profesional. El Dr. Martínez aplica la crema en un aplicador especial y se acerca a Carla.


Dr. Martínez: Voy a introducir suavemente el aplicador en tu vagina y liberaré la cantidad adecuada de crema. Esto ayudará a mantener un equilibrio saludable en tu flora vaginal y a prevenir posibles infecciones o molestias.


Carla se prepara para recibir la aplicación de la crema, manteniendo la calma y la confianza en el procedimiento. El médico procede con suavidad y precisión, introduciendo cuidadosamente el aplicador en la vagina de Carla y liberando la crema de manera controlada.


Carla siente una sensación fresca y calmante a medida que la crema se distribuye en su interior. El Dr. Martínez retira con cuidado el aplicador y se asegura de que Carla se sienta cómoda antes de continuar.


Dr. Martínez: Listo, hemos finalizado con la aplicación de la crema vaginal. Recuerda seguir las indicaciones que te he dado sobre su uso y, en caso de cualquier duda o preocupación, no dudes en comunicarte conmigo.


Carla asiente, agradecida por la atención y el cuidado brindado por el Dr. Martínez.


Carla: Gracias, doctor. Aprecio su profesionalismo y dedicación para cuidar de mi salud. Estoy segura de que seguiré sus recomendaciones.


El médico sonríe, satisfecho de haber brindado un servicio de calidad a su paciente.


Dr. Martínez: Ha sido un placer atenderte, Carla. Recuerda que estoy aquí para ayudarte en cualquier momento. No dudes en programar una nueva consulta si necesitas seguimiento o tienes alguna otra preocupación.


Carla se despide del Dr. Martínez, sintiéndose aliviada y satisfecha con su visita a la consulta médica. Confía en que ha tomado medidas para cuidar de su salud íntima y está agradecida por la atención profesional y respetuosa recibida.

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