1 - La ucraniana Sveta está en Argentina otra vez (fotos)

 LA UCRANIANA SVETA ESTÁ DE NUEVO EN ARGENTINA.


No sé si se acuerdan de mí, pero allá por Julio de 2020 comencé a postear aquí en este sitio sobre una historia que me estaba pasando con una Ucraniana que estaba viviendo en mi hostel en Buenos Aires, Argentina durante la pandemia.


Todo comenzó como un juego, pero la gente se empezó a enganchar con lo que me estaba pasando. Empecé a sentir que esto se me estaba yendo de las manos. 

Los posts comenzaron a tener mucha repercusión, hasta que un día un usuario de esta página me envió un mensaje privado con el perfil de Sveta, y me amenazó con contarle a ella. Lo cierto es que me asusté y decidí borrar todo por miedo a que de alguna forma u otra llegara a ella lo que yo estaba escribiendo y mostrándoles a ustedes.


Para los que no conocen la historia voy a dejar un resumen (y fotos de ella) de aquellos días que pasé con la ucraniana en 2020, para así poder poner a la gente nueva en contexto, y para los que vieron esos posts que eliminé en su momento, puedan recordar de qué se trataba.




Antes que nada me voy a presentar:


Yo soy Miguel, y trabajo en el hostel del cual soy propietario en Buenos Aires. Puede parecer exagerado, pero este es mi lugar en el mundo.

Antes de convertirse en lo que es hoy, ésta era la casa de mis abuelos, que hace ya 10 años heredé.

Es una de esas casonas antiguas, grande, con techos altos y con un patio hermoso, pero estaba venida abajo.

Al tiempo de mudarme, decidí emprender el viaje de transformar esa casa en un hostel y

luego de años de trabajo, pude convertir esa antigua propiedad en un lugar renovado, con buena energía, lleno de vida, por el cual miles de turistas pasan cada año, e incluso algunos deciden quedarse a vivir algunas temporadas.



Mi vida aquí siempre fue bastante normal, hasta que a mediados del 2020 en plena pandemia la conocí a ella: Sveta, la ucraniana. Ya que volvió a Argentina y estamos en contacto, decidí volver a escribir sobre ella nuevamente.



Resumen de la historia hasta hoy:


Ahora si va el resumen de mi historia con ella (al final van las fotos de esa época):

(Aclaración: como ella casi no habla español, con ella siempre hablé y hablo en inglés, acá igualmente dejo y dejaré todos los diálogos traducidos lo mejor que pueda y adaptado a mi forma de hablar).



Era plena Pandemia en 2020 y acá en el hostel quedaban unos 10 huéspedes luego de que se decretó la cuarentena total, entre ellos estaba esta chica ucraniana que era una bomba, una reina, la más hermosa, con una carita perfecta y un cuerpo que parecía esculpido a mano.


A todos los que se habían quedado, les hice un descuento, donde lo que pagaban era realmente simbólico, comparado a lo que sale una noche en este hostel.


De a poco, los viajeros iban volviendo a sus países de origen como podían, pero ella siempre estaba, ella siempre se quedaba.

Cada vez éramos menos, y cada vez empezábamos a hablar más entre todos; creo que era esa necesidad de contacto humano.


Hubo un momento de quiebre, donde solo quedaba ella y un chico más en el hostel.

Al ser solo dos, cada uno de ellos tenía una habitación privada.

El chico, prácticamente no salía de su habitación, estaba todo el día encerrado hablando con la familia, trabajando, etc. Pero con Sveta todo cambió…


Era una noche más de cuarentena, estaba viendo una serie tirado en mi cama y recibí de repente 10 mensajes de whatsapps seguidos, de quien? si… de ella. Cuando abro la conversación…. vi algo que no me saco más de la cabeza… Eran 10 fotos, y no eran fotos cualquiera, eran LAS fotos. Dejo solo dos acá y el resto al final del post.





Le respondí:

- Sveta, que onda?

Me figuraba como que ni lo había leído al mensaje. Me quedé esperando un par de horas para ver si respondía y nada.

Al otro día tipo 10am, me tocó la puerta de la oficina, y me dice:

- Miguel, mil disculpas, no se donde meterme… esas fotos eran para mi novio, pero estaba tan borracha que me equivoqué y te las mandé a vos. ¿Podemos hacer de cuenta que no pasó nada? Me muero de vergüenza.
- Obvio Sveta, quedate tranquila, no pasó nada.

Me la re bajó eso de que tenía novio, obviamente era lo último que quería escuchar viniendo de ella, y más después de haber estado toda la noche imaginando todo lo que le iba a hacer a la ucraniana.

A los dos días de esa conversación, sucedió el segundo episodio…

Noté que empezó a andar en el hostel sin corpiño. Si bien usaba musculosas, remeras, etc; dejó de usar corpiño…
En el hostel hay una sala común con sillones, tv, etc, donde los huéspedes pasan el rato y ella pasaba la mayor parte del día ahí.
La recepción (donde yo trabajo y tengo la oficina), está exactamente al frente de esa sala y sí… ustedes se pueden imaginar la vista privilegiada que tenía.
Algunas veces se le notaban muy marcados los pezones, pero no parecía importarle, lo que me hizo preguntarme… “¿Lo estará haciendo a propósito?”

No quiero entrar en detalle, pero empezaron a haber episodios cada vez más intensos, donde algunas veces por ejemplo salía en ropa interior (con tangas muy chiquitas) a tender la ropa (me pedía disculpas, porque había puesto toda la ropa a lavar y no tenía que ponerse). Siempre que hacía algo así, ponía una sonrisa pícara.

Con el tiempo, confirmé que lo hacía a propósito y estaba muy lejos de ser por tener interés en mi.
¿Cómo lo confirmé? un día dejó de pagarme. Ella venía todos los viernes y me pagaba la semana de estadía, pero un viernes simplemente dejó de venir y así pasaron un par de semanas. Me di cuenta que había sido un plan para mantenerme estúpido. Eso me molestó, porque si ella me hubiera dicho que no tenía con qué pagarme, simplemente le hubiera dejado de cobrar, obvio que entendía la situación por la que estaba pasando el mundo.
Realmente me sentí un boludo.

Al tiempo, seguía el histeriqueo. Cada vez mostrando más… pero todo quedaba ahí.
Hasta que un día con un poco de alcohol encima, decidí encararla y me paró en seco:

- ¿Qué haces Miguel? tengo novio…

Esas fueron las palabras más duras de mi vida.
Solo le pedí perdón y me fuí a mi habitación.




Pasó un tiempo, el otro chico que se estaba hospedando se fue. Y solo quedamos nosotros dos. A todo esto, ella seguía paseándose por el hostel en ropa interior, calentándome a propósito.

Llegó un día en que la cuarentena empezó a ser más flexible y decidí que era tiempo de tomarme unas vacaciones e ir a visitar a mis padres que viven bastante lejos del hostel.
Para no dejar a Sveta en la calle, le ofrecí quedarse en la casa de una amiga, pero no le gustó para nada la idea, solo quería vivir en mi hostel.

De forma incómoda, mientras se acercaba la fecha de mis vacaciones, le dije nuevamente que tenía que cerrar el hostel por un tiempo y se fue enojada a su habitación.

Esa noche sentí que tocaban la puerta de mi habitación, y era ella con un vino en sus manos.

Voy a resumir esta parte diciendo que entre idas y vueltas, me hizo tomar MUCHO.
En un momento me dijo:

- Acostate ahí, poné tus manos atrás y ni se te ocurra tocarme.

Me bajo el pantalon y el boxer, y en ese momento me hicieron el mejor sexo oral de mi vida (de nuevo, no voy a entrar en detalles por ahora).
Cuando terminé, me dijo:

- Olvidate de tus vacaciones, este hostel es mío.

Y se fue.


Luego de ese episodio, me dejó de dar bola por completo por muchos días y obviamente me empecé a obsesionar y no podía dejar de pensar en esas tetas, esos pezones marcados, repetía y repetía en mi cabeza una y otra vez como me la chupaba.
Ella en cambio seguía así, indiferente, y yo cada vez más y más enganchado.

Un día me cansé y decidí encararla para decirle lo que me pasaba con ella (también voy a resumir este episodio).

Fui a su habitación y obviamente ella estaba semidesnuda, como siempre, por lo que si bien yo iba a meter el pecho, me empecé a excitar y ella se dió cuenta.
Dentro de mi calentura, traté de explicarle lo que me pasaba, pero ella respondió:

- Miguel, vos solo me querés coger.

Se pueden imaginar mi cara… Quedé en shock.
Le expliqué que no, que esto iba más allá. Hasta que entre idas y vueltas:

Me agarro la pija a través del pantalón, me la apretó y me dijo: 

- ¿Viste Miguel? vos solo me queres coger por eso estás acá y por eso la tenes así dura, pero olvidate de que me vas a coger porque te dije que tengo novio. Acostate ahí y no me toques, lo máximo que me vas a sacar es esto…

Y de nuevo me la empezó a chupar de una forma que no les puedo explicar con palabras.

Después de esa vez de nuevo dejó de hablarme y yo me seguí obsesionando cada vez más y más. 


Al tiempo vino y de la nada me dijo que se tenía que ir del hostel… y ahí se me cayó el mundo. No podía entender cómo esta bomba se estaba yendo del hostel sin habermela podido coger.
Le pedí que se quede pero me dijo que ya tenía planes, que su novio la esperaba, bla bla bla..
Me agradeció por todo, me dio chocolates, un vino, me dio un abrazo grande. Y eso fue todo. Yo estaba en shock, realmente no lo podía creer.

Fue a buscar sus cosas, y cuando le estaba cerrando la puerta, se volvió y me dijo al odio: 

- Igualmente…. Que rica la tenés…

Y se fue.


Esa fue la última vez que la vi, hasta la semana pasada, que me escribió de nuevo y me dijo:

- Hola Miguel, tanto tiempo. ¿Todavía tenés el hostel?

No se pueden imaginar mi alegría al recibir ese mensaje, se me iluminó la vida. Y lo que pasó a partir de ahí se los cuento en el próximo post, porque este ya se hizo muy largo.

Espero les haya gustado este resumen de mi historia. Estoy realmente muy emocionado con volver a escribir acá y espero que esta vez nadie me haga lo que me hizo ese otro usuario y podamos seguir disfrutando de este relato (manteniendo todo este contenido privado), porque para mi es muy importante, ella es muy importante para mi.


Como les prometí acá va el resto de las fotos que me quedaron de aquel tiempo:



Aclaración: Las fotos son un mix entre las fotos que me envió, y una que le pude sacar mientras me la chupaba.

P:  hostel40








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