Aprender a ser sissy no es Facil

 


Hola soy una Sissy de Querétaro México y este es mi primer relato, espero que les guste En este relato omitiré mi nombre. Actualmente tengo 20 años, todo comenzó hace 2 años cuando descubrí el placer que era ponerme las tangas de mi madre y masturbarme como loco.

 Era lo mejor pero no me bastaba con eso, empecé a usar sus vestidos, sus tacones e incluso me pintaba las uñas. Así pasó cerca de un año y cada que envía la oportunidad me transformaba. 

Poco a poco empecé a frecuentar páginas de internet de travestis y transexuales cosa que me prendía demasiado hasta que llegue a la red social tumblr y encontré miles de blogs de lo que realmente era:

 una Sissy. ¿Qué más podía ser ? Con un pene tan pequeño y un culo que muchas mujeres envidiarían y muchos hombres se morirían por coger. Mi afición por este tipo de páginas se volvió tal que empecé

 a masturbarme solo analmente, mi pequeño pene ya no conseguía ni siquiera una ereccion. 

Así pues decidí que era momento de probar mi primera verga. Así que descargue una aplicación 

de contactos hay y conocí a Javier, un maduro robusto y algo guapo. Esa misma noche quedamos 

de vernos en su casa. Yo súper contenta cortina depilarme y lavarme bien para mi macho, tome 

un taxi y llegue a su casa. Me recibió y comenzamos a platicar. Estaba súper nerviosa, 

me temblaban las manos y mi boca estaba súper seca. El percatándose de esto me dijo que 

me tranquilizara y me abrazo. Nos fundimos en un beso tan pasional que casi me vengo. 

Me cargo y me llevó a la recámara donde el se acostó y yo lo desnude todo excepto el bóxer

( quería hacer tiempo antes de ver la verga que me iba a comer). 

El igual me desvistió todo excepto mi tanguita. Ya los dos súper calientes procedí a bajar ese bóxer 

y vaya sorpresa al ver ese pene súper delicioso, era de tamaño normal (17 cm) pero súper gordo. 

Ese Si que era un verdadero pene no que el mío (5 cm x 2 de ancho). De inmediato me lo lleve a la

 boca y me lo metía hasta el fondo. Trataba de imitar a todas las actrices porno que había visto. 

Lo sacaba y lo masturbaba y me lo volvía a meter. Hacía círculos en su cabeza con mis dedos. 

Así estuve cerca de 20 min cuando me dijo que ya me la quería meter. 

Me puso de misionero y me la dejó ir. UUUUF! Qué delicia era sentir esa gruesa verga adentro. 

Estuve a punto de venirme sin siquiera tocarme (lo que las sissys denominamos "sissygasm")

 en muchas ocasiones. Después de cogerme así me cambio de perrito y me estuvo penetrando una 

media hora más hasta que me dijo que se quería venir pero para humillarme más se vino en mi pene

 flácido y ahí no pude más con mi excitaciones y yo también eyacule. Después de eso me llevó a mi 

casa y quedamos de que iba a ser su puta de planta pero jamás me volvió a hablar. Ahora estoy busca

ndo otro macho que si me haga su puta de planta y me feminize al 100%. Estoy pensando en empezar 

mi tratamiento de hormonas y usar una jaula en el pené para no usarlo más. Si alguien está interesado me lo puede decir en los comentarios porque estoy teniendo problemas con mi cuenta Ahorita.


SEGUNDA HISTORIA...


]Lo que voy a contarles sucedió el verano anterior. Recién cumplía yo los 23 años. 

Por aquel entonces era virgen y en mi mente pasaban toda clase de fantasías sexuales. 

Con mujeres, con transexuales y hasta con hombres. Tanto jóvenes y con cuerpo de gym,

 hasta ancianos que podrían ser mi abuelo. Me excitaba pensar que era sumiso y era sometido

 por hembras y machos rudos.Yo vivo en un pueblo de España. Terminé la universidad y

 encontré empleo como mozo de almacén, que me daba dinero suficiente para poder

 irme de casa. Así, y mientras buscaba empleo de lo que yo estudié (Informática) me mudé a un piso,

 independizándome al fin.Entonces decidí hacer mis fantasías realidad: contacté con una 

ama dominante por Internet, y le conté mi situación. Ella dijo que si quería ser su sumiso, 

debía obedecerla en todo sin rechistar. Le pregunté sobre el pago, pero ella misteriosamente 

dijo que ya le pagaría y que me diría de qué forma. Intrigado, la escuché. Dijo que me enseñaría a 

ser buen sumiso. Acordamos vernos en su chalet, a las afueras de la ciudad. Fui allí en mi coche y 

al llegar, llamé a su puerta. Estaba nervioso. Me temblaba el pulso; no sabía que iba a encontrar ahí. 

Charlamos bastante antes de vernos, varios días de hecho. Vi fotos suyas también.

 Era guapa: cabello negro, ojos castaños. Tenía treinta años. Era delgada, y tenía algo de musculo,

 se notaba que iba al gimnasio. Se llamaba Carmen. Carmen me abrió la puerta. Iba vestida solo

 con un bikini rojo. Sus labios eran gruesos y carnosos, color cereza. Tenía un buen escote.¡Hola Luis ! — me saludó alegremente.Me abrazó y por un momento sus tetas se estrujaron en mi 

pecho. Noté mi pene empalmarse.Carmen abandonó el abrazo y me llevó adentro. 

El patio era bonito: lleno de césped y una piscina en el centro. Llegamos al porche y entramos

. Nada más entrar, vi un salón con dos sofás y una cocina enfrente.


 Había un par de habitaciones a la izquierda, que llevaban al dormitorio y al cuarto de baño.

 Esa casa fue construida especialmente para ella, según me contó. No tenía segunda planta, pero sí sótano y azotea.Siéntate corazón. ¿Te apetece café?Eran las cinco de la tarde y la calor me estaba dando sueño, así que acepté.

 Carmen puso el aire frío y, ya más cómodos, ella empezó a hablar:Mucha gente 

confunde dominación, con abolir la voluntad. Nada de eso. Quiero que veas esto como un juego.

 Juegos de adultos. Nos lo estamos pasando bien. No hacemos daño a nadie. 

Yo estoy aquí para cumplir tus fantasías. Y respecto al dinero — me guiñó un ojo —. 

Lo sabrás en su momento.Y dígame, ¿cómo puedo aprender a ser sumiso?Me gusta tu pregunta — se veía encantada realmente —. Verás, en términos simples, se trata de que

 aprendas a obedecer. Te iré dando una clase de órdenes y tendrás que cumplirlas. Sino, hay castigo

. Obviamente hay límites. Yo tengo una forma de trabajar algo... curiosa. En vez de marcar los  límites antes, dejo que estos aparezcan. Entonces nos sentamos a hablar y trabajamos en ellos.Ah, está bien.Supuse que ella sabía lo que hacía, así que la dejé hacer.Según me dijiste, tienes vacaciones ¿no?Así es. Me debían ya un mes de antes, así que tengo ahora dos meses de vacaciones.A ella le alegró oír

 aquello.estupendo. Tendremos tiempo de sobra para jugar. Bien, mi primera orden es esta: vas a 

dormir y vivir aquí durante una semana, que será tu periodo de prueba antes de admitirte

 definitivamente. Comerás aquí y cumplirás mis ordenes. A cambio, los gastos correrán de mi cuenta.Asentí, de acuerdo. Entonces ella me pidió que me desnudara. Así lo hice.

 Estaba muy nervioso y me empalmé nuevamente. Ella hizo una mueca que descifré de pensativa.

Veo que tu pene apenas mide diez centímetros.Me sonrojé. Era cierto. Mi pene era chiquito

. Insuficiente para dar placer a una hembra.Tranquilo corazón, como sumiso no te va a hacer falta. 

Pero esa erección resulta m*****a... vamos a ponerle remedio.Se metió en el dormitorio y un minuto

 más tarde regresó con un cinturón de castidad, espuma de afeitar y una maquinilla.Me empecé a

 poner aún más nervioso, si podía.Un sumiso no tiene pelo. Eso es para los hombres de verdad.

 Voy a depilarte toda corazón, y serás una nena para mí.Puso una toalla en el sofá y me sentó ahí.

 Empezó a untar crema en todo el cuerpo. No tenía mucho vello, así que rasurar mi cuerpo apenas

 llevó unos minutos. Con mi pene lo hizo con tanta delicadeza que parecía que fuese de cristal, 

más que de carne. Valoré eso mucho. Diez minutos después, todo mi cuerpo estaba depilado y

 mi ama usó hielo para calmar mi calentura y colocar el cinturón, que era transparente.

 Ahora mi pene parecía más pequeño aún. Carmen le dio un tierno besito a la jaula que me excitó

 mucho. Mi pene quiso crecer, pero al intentarlo chocó con una barrera de plástico que lo aprisionó

 mediante el dolor, y le hizo empequeñecer de nuevo. No dolió tanto como creí que dolería.

Bueno tesoro, mami necesita un baño. A partir de ahora, solo hablarás si yo te lo mando y me dirás 

Ama o mami ¿sí? Habla.Sí Ama.Ella sonrió complacida. Mi ama era alta, medía al menos uno setenta

 mientras que yo uno sesenta.Fuimos al cuarto de baño donde ella se quitó el bikini y 

quedé embelesado. Sus hermosas tetas eran perfectamente redondas.

 Sus aureolas estaban erizadas, lo que indicaba que también estaba juguetona. 

Se metió en la ducha. Vi correr el agua por sus hermosos pechos, deslizarse por su estómago.

 Algunas gotas morían en el piercing de su ombligo, mientras que otras en la vagina y otras seguían

 hasta tocar el plato de la ducha. Ella cogió jabón con sus manos y empezó a restregarlo por su 

hermoso cuerpo. Era una diosa en aquel momento. Mi calentura era brutal. Y si eso le añadíamos

 que jamás había tenido sexo... Vi sus manos enjabonando sus pechos, como el jabón escurría por 

su hermoso cuerpo. Empezó entonces a tocarse la vagina. Refregaba jabón en sus partes intimas

 e iba gimiendo de placer mientras me miraba y sacaba la lengua, que también tenía piercing.

 Me fijé entonces en sus hermosos pendientes redondos. Toda ella me ponía a un millón por hora

.Ven bebé — me dijo gimiendo —. Mami necesita que la bañes. Ven bebé.Embelesado, fui hacia ella y

 ella posó jabón en mis manos. Posé mis manos jabonosas en su cuello. Ella olía a flores. No sabía si 

era su perfume o el jabón. Pasé las manos por su espalda y su trasero. La manoseé un momento, 

para que no me llamara la atención, pero me gustó. Por fin tocaba el culo de una mujer.


 De una mujer asombrosa. Era tal la experiencia que me permitía ignorar el dolor de mi pene

 queriendo hacerse grande. Me ordenó que no tocara su vagina y así hice. 

Si pude sin embargo enjabonar sus tetas. Las toqué, de arriba a abajo y en círculos.

 Luego me tocó enjabonar su cabello. Tras un rato, ella me bañó a mí, pero lo hizo con rapidez. 

Sin embargo al enjabonarme el cabello lo hizo con tanto mimo que parecía mi mamá real. 

Al acabar, tuve que secarla. Con mi lengua. Empecé por lamer sus pies, luego sus piernas y brazos,

 para seguir por su estómago y sus tetas. Lamí de abajo a arriba y en círculos, como antes. 

Después continué con su cuello y espalda. Ahí me ordenó detenerme.Quizás más adelante puedas mamar las tetas de mami o quizás darme placer... pero aún no te lo has ganado. 

Tienes que hacer más cosas por mí...Me quedé callado. No podía hablar sin permiso.Bien, has pasado la prueba.La miré sin comprender.Has recordado que no puedes hablar sin mi permiso.

Esperé. Entonces ella dijo:Quiero que seas una niña. No tienes pene de hombre ni vello de hombre

. ¿Y que macho es sumiso? Serás una nena, una sissy para mí. Y quiero que aprendas a serlo.

Durante los días siguientes, aprendí a ser mujer: me vistió como mucama, limpiando su casa, 

me puso tacones y tuve que aprender a moverme con ellos e inclusive me obligó a ver porno gay. 

Entonces llegó el momento.Bien, ya han pasado seis días. Hoy es el último de prueba.

Mi ama estaba delante de un ordenador portatil con cam.Voy a decirte qué tienes que hacer: 

toda niña al final acaba buscando un hombre. Yo quiero que aprendas a coquetar con ellos amor...

 porque voy a buscarte un novio. Quiero que pierdas tu virginidad con un macho alfa.


P: follascorts

Comentarios

Entradas populares de este blog

La Culona Vianey (Testigo de Jehova, Joven Casada Infiel)

Mi Primer Experiencia Pegging

Me follé a la novia de mi amigo por detrás