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El chantajista hijo de puta, Cap 1

Mi nombre es Ignacio, vivo en Buenos Aires, en el barrio porteño de Las Cañitas. Tengo 16 años y la verdad es que me masturbo todos los dias, a veces una sola vez, a veces dos, tres, pero todos los dias seguro. Me encantan los videos y los relatos porno, y otras veces me pajeo recordando las cosas que vi en el día.

Hace unos meses mi madre entró a mi cuarto y me encontró, tirado en la cama, pantalón y calzoncillo por las rodillas, y yo masturbándome con la pija bien pero bien dura, justo me estaba apretando un poco para que la cabeza se ponga bien lustrosa y colorada, y ella justo abre la puerta y entra de una, me mira, se queda quieta, parada, mirando, yo claro tratando de taparme pero ella en vez de irse se me queda sermoneando

-MÁMA NO MIRES, COMO ENTRÁS ASÍ
-Ignacio, que te creés que es esta casa? Sos loco, vos?
-MAMÁA SALI DESPUÉS HABLAMOS PERO… – y era re dificil porque mientras ella me hablaba pavadas yo no sabía que hacer, para poder subirme los pantalones le tenia que mostrar de nuevo la verga que la seguia teniendo re parada, y taparme con las piernas tampoco tapaba del todo, asi que ella sermoneándome me estaba mirando igual y yo me mería de vergüenza

-Mirá Ignacio, en esta casa te contenés. Esto lo voy a hablar con tu padre
-NOOO Maa por favorr…

Y se fue.

Al final, mi padre habló en privado conmigo. Me dijo que me pajeara en el baño, y que si mi mamá me preguntaba, me había hablado de mal que hice y me habia castigado. El asunto pasó pero yo me quedé resentido con mi madre, humillado…

y empecé a fantasear con darle un castigo a la hija de puta.

A partir de entonces empecé a fantasear con mi vieja. A pajearme todos los dias, tres veces al día, pensando en ella. A veces, cuando ni mi papá ni mi mamá estaban, y encontraba en el lavadero unas bombachas o unos corpiños usados, me pajeaba oliendolos, adivinando el olor de las tetas de mi madre, y el olor de su concha y de su culo en los bombachas.

En fin, todavía uds no saben lo buena que está mi vieja.

No es joven, se llama Clara, todos le dicen Clarita, tiene 52 años, pero se mantiene muy linda de cara, es una morocha con unas tetas muy grandes, y un poco de pancita. Y que culo. Bien grande. No saben como fantaseo con abrirle los cachetes del culo a mi madre, quiero verle el agujero del ano que yo no sé, no creo que mi padre le entre por el culo, no creo que ni se la coja ya ese viejo de mierda, pero bueno, en fin, el caso es que es una señora que se mantiene muy bien, ni muy alta ni muy baja y de carnes generosas, digamos.

Bueno, cuestión que van pasando los meses, a mi en el colegio me iba cada vez peor, la verdad es que estaba todo el día pensando en pajearme, imaginando historias, todas masomenos calientes, calculando eso si que no se me pare la pija en el aula, y si llegaba a pasar, que sea lejos de los recreos, no sea cosa de tener que levantarse y quedar expuesto.

Un día me tuve que agarrar a piñas con un compañero. Por nada, porque no se que le dijeron que dije y bueno, hubo que pelear, no tuve opción, y ese día me castigaron, y como estaba realmente furioso, en una que pude me escapé por la ventana, y me fui a mi casa.

Ni bien entro, llamo a mi madre, sabiendo que a media mañana es la que está en mi casa ya que mi padre está fuera trabajando.

-¿Má, estás en casa? – Y como escucho un ruido en la cocina entro y veo a mi vieja desnuda vistiéndose, y a un tipo subioendose los pantalones.

-¿¿¿!!MAMÁ QUE HACÉS??!!!

El tipo casi sin vestirse se fue yendo hacia la puerta – Hablamos Clarita, chau – Se rajó de una.

Mi madre se puso el vestido y me dice

-Sentate Nachito, vamos a hablar

-¿Vamos a hablar de que? ¡Te lo estabas cogiendo!

-Bueno, eso es algo que no es para vos, no es cosa tuya. Vos no sabés como es mi relación con tu padre, así que te digo, de esto ni una palabra.

-Na, ¿que ni una palabra? ¿Vos no te acordás el día que entraste a MI cuarto? ¿Y que fuiste y le contaste a papá? YO VOY A HACER LO MISMO, TE JURO.

-NO! IGNACIO POR FAVOR… TE PIDO… POR FAVOR…

-Bueno. Vamos a hacer algo, te acordás de ese día? ¿Que vos me sermoneabas y yo estaba desnudo y vos me hablabas pero tambien me mirabas? Bueno, sacate el vestido, quiero que sientas lo que yo sentí ese día.

Mi vieja me miró, incrédula de lo que le pedía, estuvo a punto de decirme algo, pero se calló. Miró al piso y se sacó el vestido. No llevaba copiño. sus grandes tetas quedaron desnudas.

-La bombacha también

Y se sacó la bombacha.

Yo me acerque y saque la verga, bien dura, y tomándole la mano le dije

-Agarrala y pajeame.

Y se dejó llevar la mano, yo le ayudaba, apretandole la mano para que agarre mi verga, y pajeandome con su mano, y con la mano que tenía libre le amasaba las tetas.

Escriban comentarios de como quieren que siga el relato, y lo continuaré. Saludos

Ignacio, El chantajista hijo de puta

Masturbación con todos los juguetes

Hola de nuevo, comienzo diciéndoles que me encanta ver la mujeres de buen cuerpo masturbarse con los dedos o con algún consolador o vibrador.

Mi experiencia trata de que mis padres tuvieron que viajar a U.S.A a solucionar problemas relacionados con su residencia haya en California, yo tuve que quedarme en casa por que todavía no llegaban las vacaciones y tenía que estudiar para mi próximo exámen final.

Bueno mis padres salieron de viaje y me dejaron al cuidado de la casa, con algunas restricciones: no hacer fiestas dentro de la casa y mucho menos pasar las noches con algunas “amigas”; a mi esto no me importo por que casi no me gustan las fiestas y pues no tenía novia en aquellos días.

Como me quedé solo y en esos tiempos estaba muy calenturiento con deseos de coger con una mujer, busque la forma de tener sexo con una vieja, pues me dirigí a un table-dance pero no pude entrar por que no era mayor de edad me faltaban unos meses para cumplir los 18 años, así que decidí disfrutar del placer individual o sea masturbarme, pero no de la forma tradicional de arriba hacia abajo con la mano; así que me puse a investigar en Internet sobre otras formas de la masturbación masculina.

Encontré una página de sexualidad la cual tenía información sobre algunas técnicas diferentes de masturbarse, hasta del punto G en el hombre y como disfrutar de un pleno juguete sexual. Con esta información me puse manos a la obra. Entre a una página de Internet de alguna Sex-Shop de México y empecé a observar la gran variedad de juguetes sexuales, lubricantes, películas, lencería, etc. Me decidí comprar un gel lubricante, un simulador de vagina, un dildo pequeño y liso para experimentar con mi ano y unas películas de Lesbianas y mujeres masturbandose.

Lo que compré por Internet me llegaría en unos días y yo no dejaba de pensar y fantaseando con aquello que compre, esos días estuve muy inquieto ya quería disfrutar de esos sex-toys. Al fin, un día me encontraba en la sala leyendo un libro, cuando escuche el timbre, llego mi encargo de Internet. Me fui corriendo a mi recámara como niño con juguete nuevo a revisar los objetos sexuales, los observe por un largo rato y luego empece a tocar su textura pero no era el momento era medio día y quería disfrutar de mis juguetes en la noche, así que los guardé y me puse a planear un ambiente que me totalmente erótico en mi cuarto.

Me salí a la calle a dar una vuelta, me fui a un establecimiento en el cual vendían velas aromáticas, me dispuse a comprar algunas con aroma muy sensual, erótico podía decirlo. Estuve un buen rato en la calle admirando el cuerpo de algunas jovencitas que pasaban por ahí. Ya se estaba obscureciendo cuando me dirigía a mi casa, llegando, tome la decisión de disfrutar de un buen baño con agua caliente.

Ya en el baño me empecé a dar un rico masaje por mi cuerpo, como resultado fue que mi pene se empezó a erectar, salí del baño un poco exitado me fui con la bata de baño hacia mi cuarto, ya adentro encendí la televisión y la videocasetera prendí las velas aromáticas y comencé a deleitar mi pupila con aquellas películas porno que había comprado, al estar observando como dos mujeres se besaban y frotaban sus cuerpos, sentí por todo mi cuerpo una sensación que nunca antes había sentido, empecé a acariciar mi cuerpo muy lentamente sin dejar de ver la tele, sentí un impulso de huntarme crema y así lo hice al sentir como mis manos se deslizaban por mi abdomen piernas, hombros y brazos, cerré mis ojos y empece a imaginarme a una top-model acariciar mi cuerpo, como resultado lanzaba pequeños gemidos Aaaaaahhhh Mmmmmmmmmhhhh así estuve tirado en el piso unos 15 minutos, ya había llegado al climax ideal para estimular mi sexo, así que saqué los sex-toys y algunos condones para no derramar mi semen por el cuarto, hunté un poco más de crema en mis manos y me empecé a masajear de una manera erótica todo mi cuerpo esto me provocaba unos pequeños hormigueos en la cabeza de mi pene que derramaba un liquido lubricador, yo solamente disfrutaba y gemía Aaaaaaaaahhhhh Mmmmmmmhhh que rico!!!!! Por que llegué al punto máximo de mi climax estaba muy exitado; entonces me puse lubricante en mi pene y luego un condón, acariciaba mis muslos y luego mis ingles, para luego pasar a mis testículos que estaban hinchados, lanzaba pequeños gemidos Aaaaaahhhhhhhh Oooooohhhhh, luego decidí experimentar con mi culo y mi ano, así que tome el dildo lo llene de gel lubricante al igual que mi ano, y lo empece a mover de arriba hacia abajo por mi ano yo solo gemía Aaaaaahhhh Mmmmmmmmmhhhh, luego comencé hacer movimientos circulares alrededor de mi hoyo hasta lograr exitarlo y dilatarlo para la penetración del juguete, con la punta del dildo estimulaba mi anillo anal Aaaaaahhhh Mmmmmmmmmhhhh, después comencé a introducirlo muy lentamente; era una sensación muy placentera Mmmmmmmmmhhhh Aaaaaahhhh Mmmmmmmmmhhhh Aaaaaahhhh Mmmmmmmmmhhhh logré introducir los 15cm.

que medía el dildo en mi ano, descanse un tiempo para que mi ano se acostumbrara al juguete, para luego hacer pequeños movimientos de mete y saca, mi cuerpo se estremecía de placer Aaaaaahhhh Mmmmmmmmmhhhh Aaaaaahhhh Mmmmmmmmmhhhh Aaaaaahhhh Mmmmmmmmmhhhh, sentía que pronto me correría, descanse por un instante mi respiración era agitada y mis latidos rápidos.

Tome con una mano el simulador vaginal e introduje mi pene Aaaaaahhhh Mmmmmmmmmhhhh estaba demasiado exitado que mi cuerpo se volvió sensible al tacto y con el dildo en mi ano y el simulador en mi verga era la máximo Aaaaaahhhh, comencé mover el dildo de adentro hacia fuera, hacia lo mismo con el simulador, era una estimulación rítmica entre mi pene y ano que yo gemía más fuerte de placer Mmmmmmmmmhhhh Aaaaaahhhh Mmmmmmmmmhhhh Aaaaaahhhh Mmmmmmmmmhhhh apretaba mis nalgas para que las paredes de mi ano rozaran con el dildo y disfrutar de esa sensación, sentía un ligero cosquilleo por mis piernas y culo, eran anuncios de mi pronta corrida, así que empece a hacer mi movimientos cada vez más rápidos, mi respiración se volvió agitada, mi cuerpo se empezó a erizar no pare de estimular mi ano y pene, yo gritaba de placer Mmmmmmmmmhhhh Aaaaaahhhh hasta que llegué al orgasmo gritando de placer al máximo Aaaaaahhhh Aaaaaahhhh Mmmmmmmmmhhhh Aaaaaahhhh Mmmmmmmmmhhhh Mmmmmmmmmhhhh Aaaaaahhhh Mmmmmmmmmhhhh Mmmmmmmmmhhhh, retire el dildo de mi ano lentamente al igual que el simulador vaginal todavía sentía pequeños espasmos aun de placer.

Me quede recostado en el piso un rato observando los sex-toys y suspirando al recordar todo lo ocurrido.

En la actualidad tengo novia tenemos sexo de diversas formas, pero la que más me gusta al igual que a mi novia es disfrutar del sexo combinado con el placer anal gracias a un dildo o vibrador.

Espero hayan disfrutado de este relato.

Saludos!

La máquina

Esta historia es de hace dos años más o menos. Yo tenía 26 años y me tocó hacer una producción fotográfica para una marca de indumentaria masculina. El modelo, un pendejo de 18 años colombiano. Se partía el pibito, tenía un lomazo; morocho ojazos verdes. Un sueño. Cuando me lo presentaron me quedé embobada mal.

La primera parte fue en un parque, re piola el pendejo muy divertido la pasamos muy bien. Yo no podía sacarle los ojos de encima, y encima él me clavaba la mirada de una forma que me hipnotizaba. No sabía si era que lo hacía para las fotos o para mi. La única realidad es que me volvía loca.

Llegó el turno de la ropa interior. Una intenta ser todo lo profesional que pueda, pero te viene un chongazo con los brazos y la V marcada y se hace muy difícil. Sentía como me fulminaba con la mirada. Yo trataba de disimular, ya que no estábamos solos y no quería quedar muy pajera.

Pude notar como le empezó a crecer el bulto. El pendejo se estaba calentando en plena sesión de fotos! Me puse re nerviosa y no sabía que hacer. Cada vez se le notaba más la erección. Terminé como pude y me fui rápido al baño a mojarme la cara con agua fria.

Cuando volví, me puse a ver las fotos en la compu. El pibito se acercó a mi escritorio y me preguntó como habían salido. Le dije que muy bien, aunque algunas iba a tener que retocarlas para poder publicarlas. “Me imagino”, dijo el pibe.

Después de eso, me preguntó si me faltaba mucho para terminar, ya que era viernes y me preguntó si quería salir a tomar algo. Le dije que me faltaba un poco pero que en una hora lo esperaba en un bar cerca de la agencia, donde voy siempre después de trabajar por mi happy hour.

Cuando llegué al bar, el pendejo me esperaba en una mesa en un rincón. Me senté al lado. Nos pedimos para tomar y nos pusimos a charlar. Hasta que salió el tema de la producción de hoy.

– Pudiste arreglar las fotos que salieron mal? – me preguntó.
– No no, salieron todas bien… les retoqué algunas cosas nomás
– Ah, pensé que habían salido mal
– No, pero no se pueden publicar… ciertas cosas- le dije haciendo referencia al incidente
– Me imagino jeje… Pasa que me mirabas de una forma… es inevitable – me dijo ya yendo al grano. A todo esto, ya tenía su cadera pegada a la mía.
– Ah… y solo con la mirada provoqué “eso”?
– Si…- Despacio, deslicé mi mano y la apoyé sobre su pierna. Ya no me importaba nada y tenía pensado ir hasta lo último – Nunca te había pasado algo así? – me preguntó un poco tenso al notar como mi mano se movía en su pierna
– Nunca me había pasado que me calienten tanto con solo mirarme – le dije mientras subía de a poco mi mano. Luego de poco recorrido, me topé con su verga durísima sobre su pantalón. Agarré el tubo y lo empecé a pajear suavemente. El pibito me agarró la cara y me comió la boca con la desesperación lógica acumulada durante todo el día.

Le pregunté donde vivía. “Es muy lejos, mi casa está más cerca” le dije mientras lo agarraba y lo sacaba del bar. No me gusta llevar chongos a mi casa, pero esto era una situación extrema.

El pendejo me fue desvistiendo ya subiendo las escaleras. Me agarraba y me arrinconaba en cada curva. Estaba re caliente el guacho. Cuando se apagaron las luces se sacó el pantalón. Yo quería llegar a mi casa y cogerlo, pero el morbo de arrancar en medio del edificio me tentó.

Me arrodillé y le empecé a chupar la pija. Aún no se la había visto; solo sobre un boxer media parada y la había tocado por encima del jean. No podía rodearla con la mano de lo ancha que era. Por más que abriera la boca no podía meterla. Era un nene, pero venía muy bien armado. Encima era flaquito, asi que resaltaba más el ancho. Mi único deseo, mientas se la chupaba, era que la supiera usar.

En medio de mi pete, me agarró de los pelos y me hizo parar. Me arrastró así hasta mi departamento. Cuando abrí, cerró la puerta atrás mio y me puso contra la puerta. Me comió la boca de una manera que me hizo chorrear a más no poder.

Me fue desvistiendo hasta dejarme totalmente desnuda para él. Abrió mis piernas y se arrodilló para chuparme la concha. Enterró su lengua y la movía por todos lados, mientras sus manos apretaban fuerte mi cola. Le apreté la cabeza contra mi clítoris agarrándolo de los pelos.

Cuando se paró, me hizo dar vuelta. Apoyé mis manos contra la puerta dispuesta a ser penetrada por mi nene. Me agarró fuerte de las caderas y sentí como la cabeza de su pijón jugaba en la entrada de mi conchita. Me volvía loca y me hacía desearlo más. Hasta que empujó y la enterró toda. Me abrió a la mitad de una.

Después de eso, empezó a sacarla y ponerla cada vez a más velocidad. Su cuerpo se chocaba contra mi cola cada vez con más violencia. Me tenía agarrada de mis caderas y me impedía mover. Me estaba cogiendo con tal fuerza que parecía que en cualquier momento rompía la puerta y terminábamos en el pasillo.

Mi cara se pegó contra la madera. Estaba cada vez más apretada y el pendejo me daba cada vez más fuerte. Me agarró de los pelos y tiró mi cabeza para atrás, mientras me comía el cuello. Sentía como su pija resbalaba con facilidad dentro de mi concha inundada por la calentura que me estaba provocando ser casi violada por el nene colombiano.

Mis piernas ya no daban más. Sentía que lo único que me sostenía aún de pie eran las manos del pendejo y su verga clavada hasta el fondo. Sin sacar la pija, y agarrándome de los pelos, me fue arrastrando hasta mi habitación.

Cuando llegamos me hizo apoyar sobre el borde de la cama en 4. Levanté mi cola y empecé a moverme despacio sobre su pija, hasta que el pibito se acomodó parándose arriba mio y comenzó a cogerme casi saltando y dejándose caer con violencia sobre mi. Las dudas sobre si el modelito sabía usar su pija a pesar de su corta edad se habían disipado hacía rato. Me estaba pegando una garchada fenomenal.

Otra vez se acomodó atrás mio, ahora parado sobre el piso mientras yo seguía en 4. Me agarró de los pelos moviendo mi cuerpo hacia él. Ahora me la sacaba despacio y me la enterraba de golpe. Yo no paraba de gritar que me cogiera fuerte como antes, pero no me hacía caso. Me empujó a la cama y me dio vuelta.

Se tiró encima mio y empezó a besarme desde el cuello hasta los pies. Cada vez que su boca rozaba mi piel me estremecía de placer. Cuando volvió a subir, se detuvo en mi concha. Abrió la boca y me la chupó moviendo su lengua a gran velocidad. Con un dedo, empezó a jugar en la entrada a mi conchita, que sentía como se mojaba y chorreaba.

Metió uno de los dedos, pero al sentirla tan dilatada, con facilidad metió otro más. Siguió chupándomela mientras movía los dos dedos adentro mio. Los clavaba, los sacaba, movía en círculos, para arriba, para abajo. Me volvía loca.

Se arrodilló al lado mio y me puso la verga en la boca. Me acomodé lo mejor que pude aunque me era imposible chupar semejante vergón con facilidad. Mientras, el nene estiró una de sus manos y volvió a meterme los dedos en mi concha. Ahora los movía rápido y con violencia hacia arriba y hacia abajo. Tuve que parar de petear de la exitación que me generaba.

Dejé mi mano agarrando su verga mientras con la otra apretaba las sábanas. Pasé mi mano por debajo de sus bolas. Sentí como su pija se endureció de golpe y empezó a acabar sobre mi. Me bañó en leche. Era una manguera el hijo de puta.

Sus dedos siguieron moviéndose adentro mio. Mi cuerpo empezó a convulsionarse. “No pares!” le grité desesperada hasta que en un grito feroz de desahogo acabé en un orgasmo que me ablandó todo el cuerpo.

Mi respiración aun estaba agitada. El pendejo se acostó al lado mio y me besó. Se subió arriba mio y agarrando suavemente mi pelo tiró mi cabeza hacia atrás y me besó el cuello. Llevé mis manos derecho a su cola y lo agarré fuerte subiendo por su espalda rozandolo con mis uñas.

Se incorporó un poco y me apoyó la verga para seguir cogiendo. Me miró como esperando mi aprobación. Lo envolví con mis piernas, y lo empujé adentro mio. Me clavó la pija suavemente, fui sintiendo como poco a poco me iba abriendo paso hasta llegar al fondo.

Otra vez, se tiró encima mio agarrándome de los hombros y me pegó un garche de película. Sus caderas se movían a una velocidad impresionante haciendo que su verga saliera y se enterrara en mí con furia. Tenía mis piernas colgando y me agarraba de su espalda clavándole las uñas, pero al chabón no le importaba.

Se paró de golpe y me agarró de las caderas, levantó mi cola y con su lengua me empezó a lamer toda la concha. No sólo el clítoris, sino todo a su alrededor. Me dejó caer en la cama y otra vez, me la enterró de golpe. Ahora se arrodilló y agarrándome de mis muslos me empujaba contra su cuerpo, con penetraciones rápidas, violentas, cortas y profundas.

“Ay pendejo sos una bestia como cogés!” le gritaba mientras el flaco seguía. Puso mis piernas sobre sus hombros y se tiró encima mio. “Pará ojo que se va a clav.. ahhhh” no me dejó terminar la frase que me hizo pegar un grito entre dolor y placer al meterme su pijón hasta los más profundo. Ni se inmutó. Siguió cogiéndome salvajemente, y ahora ya no quería que frenara, al contrario, lo incitaba a que siguiera.

Me tumbó sobre un costado, cerrando las piernas. El roce de su tremenda pija con las piernas cerradas era hermoso. Tanto, que me hizo acabar. Volvió a salir y a darme vuelta. Me puso en 4 y mientras me agarraba fuerte la cola, metió su lengua en mi ano. Pasaba la lengua desde mi concha hasta la cola.

Después, la escupió y con su lengua empezó a abrir mi agujerito. Yo estaba en el paraíso. Y ni les cuento cuando empezó a chuparme la cola y colarme los dedos en la concha. No pasó mucho tiempo hasta que tenía dos dedos en mi culo.

Me di vuelta. Lo acosté y me dispuse a sentarme arriba. Estaba exitadísima y sentía otro orgasmo llegar. Fue el único momento del fin de semana (si, fin de semana) que me dejó mover. Subía mis caderas y bajaba lo más rápido que podía. Ni cerca a la ferocidad con la que me cogía él. Mientras, él me chupaba y tocaba mis tetas.

“Meteme el dedo en la cola”, le pedí. Me frené, le agarré la mano y le chupé dos dedos. Todavía tenía el ano mojado de la chupada anterior. Me enterró el dedo y empecé a moverme clavándome pija y dedo en simultáneo. Me movía en círculos totalmente penetrada. Hasta que me tuve que detener para acabar en otro orgasmo. Este si fue fuerte, tanto que sentí mi grito no pudo salir hasta después de unos segundos; mientras mis piernas temblaban. Apoyé mis manos en la cama recuperándome.

Pero poco me duró el descanso. El pibito me agarró de las caderas y apoyando sus pies en la cama se empezó a mover. Con tanta fuerza que me levantaba por el aire. “Ay pendejo sos una bestia como cogés!” le decía mientras él me clavaba violentamente. “Y todavía falta la cola”. Cuando dijo esto me calenté de tal forma que me mojé toda de nuevo. “Ay siiii pendejo haceme la cola, rompemela con esa pija pendejo!”.

Esto lo potenció aún más y aceleró el ritmo de la garchada. Yo sentía que flotaba en el aire mientras el pendejo me taladraba sin parar. En un momento se dejó caer, sacó su pija y acabó sobre su panza. Por más que era la segunda vez, aún tenía mucha leche acumulada el pendejo.

Ahora era él quien se quedó descansando. Yo aproveché y me puse a descansar. El pendejo se levantó y fue al baño a limpiarse. Cuando volvió, pensé que iba a acostarse conmigo pero no. Me arrastró hasta el borde de la cama y arrodillándose en el piso empezó a chuparme la concha.

“Ay no…” grité cuando apoyó su boca. Jugaba con su lengua por mi clítoris, mi vagina, mi cola. Me recorrió entera, mientras sus manos amasaban mis pechos. Se quedó disfrutando ahi abajo un rato largo, donde no se olvidó de meterme sus dedos.

Me penetró con sus dos manos. Dos dedos en la concha y uno en la cola, mientras su lengua rozaba mi clítoris haciéndome delirar. No se detuvo hasta que acabé otra vez, agarrando su cabeza y aplastándola contra mi concha.

Se reincorporó y me hizo sentar. Su pija ya estaba dura de nuevo. Era una máquina el pendejo, no lo podía creer. Le hice un pete y una paja hasta que me tiró de golpe a la cama y se puso arriba mio. Me besó con uno de esos besos que aflojan el cuerpo y te mojan toda. Sin dejar de besarme, me la metió despacio hasta el fondo de nuevo.

Otra vez, me pegó una garchada que me hacía sentir totalmente violada. Me di vuelta y lo senté en la cama. Me puse encima suyo pero de espaldas. Me senté en la pija y moví un poco la cola. Él me tenía agarrada fuerte de mis piernas y acompañaba mi movimiento.

Me tiré para adelante levantando la cola. El pendejo miraba y me agarraba fuerte los cachetes y me pegaba. Llevé una de mis manos hacia atrás. Me agarré la cola y empecé a jugar en mi ano. Me chupé el dedo, dejándolo lleno de saliva y lo volví a poner atrás. Fui metiendo mi dedo en la cola mientras el nene empezaba a mover su pija adentro mio.

“Quieres por el culo?” me preguntó con la voz entrecortada de la calentura que le provocaba verme mover mi dedo en mi cola. “Si…” le dije entre suspiros y gemidos. Me levantó y me tiró a la cama. Me puse solita en 4. Abrí bien las piernas y tiré mi cuerpo para abajo levantando la cola. Con sus manos abrió mis cachetes y empezó a mojar el ano con la lengua. Yo no paraba de gemir.

Se incorporó y se dispuso a culearme. Abrí el cajón de mi mesita de luz y le di un gel, porque por experiencia ya se que un monstruo asi solo no entra. “Despacio” es lo único que atiné a decir cuando sentí la terrible cabeza de su pijón rozar mi ano mezclando su saliva con el gel en la punta de su pija. “Aaaayyy!”, entró la cabeza. Siguió empujando… “despacioooohhhh!” seguía empujando. De a poco me fui relajando.

Mi cola se dilataba y poco a poco se iba tragando todo su pedazo. No pude creer cuando sentí Su cuerpo golpear contra mi cola. “Toda mi vida… toda… te la has metido toda” me repetía mientras la sacaba de a poco y la volvía a enterrar. Se sentía como rozaba pero cada vez con menos resistencia. La sacó casi por completo y le tiró más gel. “Un poco más y estamos” decía mientras se la embardunaba toda. De golpe me penetró hasta el fondo. Se tiró sobre mi y empezó a culearme aumentando el ritmo, pero ni por cerca a la violencia con lo que me había hecho antes (por suerte).

Con una mano se apoyó sobre la cama y con la otra empezó a tocarme el clítoris. Estaba en las nubes. No se como hacía, pero me culeaba y me manoseaba al mismo tiempo. Su pija me taladraba el culo y con sus dedos me estaba por hacer acabar. De hecho, acabé de tal forma que se me aflojaron las piernas. Metió sus dedos en mi concha y los sacó empapados. “Mira lo que es esto amor…” me dijo mientras me metía los dedos en la boca para chupar mis flujos.

Mi cuerpo pedía basta. Le rogué que saliera. Sacó su pija, me dio vuelta y se puso a chuparme la concha mientras cambiaba el forro. Yo no lo podía creer. No paraba más. Y lo peor, es que me estaba calentando de nuevo. Tanto que otra vez lo puse encima mio y le pedí que me cogiera.

Y como lo hizo. Me taladró la concha con fuerza hasta que la sacó y acabó sobre mi panza. Me desparramé toda la leche, y aun era mucha, por mi cuerpo. “Paremos un poco… por favor!” le pedí exhausta. Había perdido la cuenta del tiempo que llevábamos cogiendo. Y encima, la seguía teniendo dura.

Lo acosté en la cama y se la chupé limpiandola de toda la leche que aun salía hasta que se le durmió. Pero el morocho este era una máquina insaciable. Al rato estaba otra vez listo para garchar.

No salimos del departamento en todo el fin de semana, desde el viernes a la noche hasta el domingo. Paramos para comer y habremos dormido en total 5 o 6 horas. Esa noche me quizo hacer la cola de nuevo, pero no podía. Al otro día me hizo el culo de nuevo y me llenó los cachetes de leche. Acabó sobre mi espalda, mi panza, mis tetas. Encima, cada vez que acababa el polvo era aún más largo. Igualmente no paraba de largar leche el hijo de puta. Era una bestia el pibito, me hizo de goma.

El último día, a modo de agradecimiento, le hice un pete y dejé que me acabara en la boca. Lo miré fijo, le mostré la leche y me la tragué. “Sabés que ahora voy a tener que cogerte de nuevo”, me dijo. Y asi sin terminar de acabar se me tiró encima y me cogió de nuevo. Ya no solamente no sentía mi concha totalmente desgarrada, sino todo mi cuerpo. Y el guacho este como si nada me tiraba un polvo atrás de otro.

Cuando llegó el momento de irse, no tenía ni fuerzas para levantarme y bajar a abrirle. Como pude, me cambié y bajé. Lo despedí con un beso y pude sentir como su pija se paraba de nuevo!! Un animal el nene. Antes de irse me agarra la cara y me dice “Te dejé mi teléfono anotado en la mesa. Llámame cuando quieras”. Lo saludé y entré. Sin dudas, lo llamé (y lo sigo llamando).

Cuando volví me tiré a la cama y me quedé dormida. Me despertó la alarma del celu a las 7.30, para ir a trabajar. Agarré el teléfono y le mandé un mensaje a mi jefa diciendo que me sentía mal, que iba a llegar más tarde. Apagué todo y me dormí de nuevo. Estaba destruida, como si un camión me hubiese pasado por encima. Recién al mediodía junté fuerzas, me levanté y pude ir a trabajar.

Mis viejos se fueron 3 meses a Europa

Mis viejos se fueron a Europa tres semanas, quedamos mi hermana de 16 y yo de 18 solos, Es rica, un poco timida. Alta, tira a flaca pero con tetas y culo, media rubia, nos queremos mucho a todas partes va conmigo, me he culiado a varias de sus amigas, se pone celosa. Cuando supe del viaje de mis viejos sabia que me la iba a culiar , como algo natural, se lo dije, cuando se vayan los papas te voy a culiar, estas loco me dijo eso va ser para mi marido.
Al tercer día de irse mis viejos le propuse ir a bailar, acepto feliz, se puso una falda cortita negra, sin medias, un TOP amarillo que le hacia ver dura las tetas. Nos tomamos un par de cervezas en casa y partimos. Estaba tan caliente que enfile hacia un hotel, una cabañas, mi hermana pregunto adonde vamos, a un hotel le dije e te voy a culiar, estas loco me dijo vas a perder tu tiempo. Llegamos, entramos, mi hermana recorría la habitación, sonó el teléfono y pedí dos tragos, mi hermana me dijo a mi coca, no quiero emborracharme contigo aquí. Mi hermana se sentó en la cama , se le veían sus calzoncitos blancos , estaba re serena , me fui encima , me beso sin abrir la boca , para , para , hablemos me dijo , que pasa tu me quieres somos hermanos esta locura no puede ser , cálmate , siéntate y cuéntame que pasa . Le conté lo que me calentaba , desde cuando me dijo , le conté , mi hermana me acariciaba la cabeza , me setia como un tonto , me dijo esta bien bebe , bésame nos dimos un morreo con lengua lleno de amor , se paro y me dijo , me vas a tener , pero júrame que será un secreto que te lleves ala tumba , me vas a cuidar y no preñar . Mira me dijo lo que te vas a comer ,,,,,,,,,,,,,,,,,, y se desvistió lentamente delante mió , quedo solo en calzones cubriendo sus tetas con sus brazos , ahora tu me dijo quiero verte , me desnude quede en bóxer , todo me dijo muéstrame lo que me vas a meter , miraba mi verga aterrada , pensando el daño que le podía hacer semejante pedazo de carne , me hizo apagar la luz le daba vergüenza , nos acostamos empecé a besarla , cada vez mas intenso , luego lamí , lamí , lamí esas tetas duras ,, no muy grandes , pezones rosas , después empecé a bajar con mi lengua poco a poco por su vientre mi hermana gemía suavemente , se notaba como se inflaban sus pechos , lamí la concha por sobre el calzón estaba mojadísima sus gemidos eran cada vez mas fuertes , saque su calzón y me enterré en su concha , que delicia moriría ahí , mi hermana bramaba , gritaba , se agarraba las tetas , yo metí un dedo en su coño , estrechísimo , virgen y otro dedo en su ano , sentí como su cuerpo se convulsionaba , con sus manos enterraba mi cabeza en sus entrañas , acabo con un grrrrrrrrrrrrrrrrrr que parecía un animal herido , mi amor , mi amor , mijito rico , rico me decía , la bese con mucha lengua , ahora le dije vas a recibirme , si hazme tuya , puse sus pies en mis hombros , un almohadón bajo su culo , y empecé a metérselo poco a poco , ella tenia los ojos cerrados y los brazos separados en cruz , se quejaba , sentí una pared ,, su himen , empuje con furia hasta que entro toda en mi hermana , ella grito , empecé a culiarmela suave , fuerte , suave , fuerte , mi hermana gemía y se quejaba , duele , duele , repetía , yo me quedaba quieto tratando que se acostumbrara y volvía al culeo , acabe en su vientre , nos besamos , juramos amor , volvimos hacerlo , esta vez participo mas , primero se lo puse a lo perro , luego la monte encima mió , ahí tuvo su primer orgasmo , grito , que me hiciste , que paso , besándole le explique su primer orgasmo , culiamos toda la tarde mi hermana acababa rico , en casa mientras no estuvieron mis viejos culiabamos todo el día , andábamos en pelotas , hacíamos de todo , le costo acostumbrarse al sexo anal pero después de varias cogidas lo logro . Cuando llegaron nos cuidamos mucho, nos arrancábamos a un hotel, a mis viejos les encantaba vernos tan unidos (nosotros nos reíamos). Cuando se caso a los 25, ya llevábamos 9 años teniendo relaciones, me propuso irnos unos días a una cabañita, costo armar el cuento, yo estaba casado. Nos fuimos a un lugar a 220 Km. de nuestras Casas, ahí hicimos varias aberraciones. Ella estaba con un grado de excitación tremendo , no salíamos de la cabaña , todo el día en pelotas , ella se metía arroz , tomate , comida en la concha y el ano me hacia comer de ahí , quería que la preñara , yo me negaba , ella gritaba soy tu hembra , soy tu hembra préñame . Me propuso cruzar todos los limites acepte , me pidió tomar mi orín se lo di montado sobre su cara , luego ella me amarro puso su concha en mi cara la lamí hasta que se vino , después me hizo a mi tragarme poco a poco su orín ., estábamos los dos a mil , se monto en mi verga , saltaba frenética , iba alternando la concha con el hoyo del culo , culiabamos un poco , luego se enculaba así estuvimos harto rato hasta que nos vinimos , yo primero luego ella . Me monto limpie su concha re mojada ( sin semen este quedo en el condón ) luego giro su cara y le limpie el ano , no se movía de ahí , me dijo quiero que abras bien la boca no te resistas , lo hice , mi hermana empezó a cagar en mi , gritaba que no cerrara la boca , es curioso no me dio asco , fueron dos mierdas duras y chica , luego le limpie el culo , con mi lengua con mierda nos besamos . Esta práctica sexual se ha repetido otras veces, yo paso por su casa cuando mi cuñado va a trabajar y culiamos dos a veces tres veces a la semana. Esta embaraza me preocupa que sea mió a veces me la he agarrado sin condón, cuando le pregunto se ríe. No nos arrepentimos, yo la amo, nos conocemos mucho se lo que le gusta a ella y ella sabe mis gustos. Jamás vamos a dejar de hacerlo.

Vicente2000/Hotmail.com

Relato de una victima de violacion

LA DRAMÁTICA EXPERIENCIA DE ANGIEKITANA

CON EL BONDAGE FORZADO

por Horacio Velmont

Mientras buscaba en la Red material sobre el Bondage, especialmente de aquellos que lo practicaban, me encontré sorpresivamente con un relato estremecedor de una joven, en ese momento de 19 años, que había sido drogada y que cuando despertó se encontró que había caído en poder de una mafia que traficaba con el sufrimiento de sus víctimas, filmando las escenas de torturas y luego exhibiendo los videos por un precio.

Generalmente este tipo de víctimas son elegidas por las vías “normales”, es decir, mediante una agencia de modelos que publica un aviso en el que solicita jóvenes de buena presencia para modelaje, y por supuesto aclarando que se ofrece una excelente remuneración.

Pero en el caso de Angie utilizaron un método más directo, pues simplemente la drogaron y la condujeron al lugar donde más tarde la torturarían cruelmente de las más diversas formas que la perversidad humana puede imaginar.

Para que Angie se prestara dócilmente a adoptar posiciones de por sí dolorosas y a ser torturada sin miramientos, la doblegaron con un método muy expeditivo: le introdujeron en el ano, previamente untado con un gel especial para facilitar la conducción de la electricidad, un consolador metálico de diez niveles haciéndole probar primero descargas en el nivel uno, solo un segundo, y luego en el nivel 2, tres segundos.

Las descargas, que le provocaron inenarrable dolor y terribles convulsiones, la convencieron definitivamente DE que no tenía otra salida más que la de obedecer.

Por si quedara alguna duda, sus torturadores le advirtieron que cualquier rebeldía, por mínima que fuera, sería castigada con descargas peores que las sufridas, que solamente habían sido de muestra, y por supuesto en el máximo nivel previsto en el aparato, el 10.

Con las mismas amenazas le hicieron firmar un contrato en el que aceptaba todas esas torturas a cambio de una remuneración, que realmente era muy buena.

Filmaron, además, sus respuestas a una serie de preguntas previstas de antemano, lo que le quitaban toda espontaneidad, y en donde tenía que poner cara de estar muy contenta por haber sido elegida y agradecía a quienes le habían brindado esa oportunidad.

¿Es necesario aclarar que mientras era entrevistada Angie tenía introducido en el ano, como advertencia, un consolador metálico conectado a la electricidad y listo para ser usado en cuanto quisiera desviarse de las respuestas programadas?

La terrible experiencia de Angie comenzó cuando un cliente contrató sus servicios como edecán hosstes, que se desarrollarían en una quinta donde habría una cena de ejecutivos.

Su trabajo, que formaba parte del acuerdo, consistiría en recibirlos, regalarles un puro, preguntarles qué querían tomar y pedir a los meseros la bebida que ellos solicitaran. Además, tendría que sonreír ante los piropos y tolerar que la tocaran levemente en piernas, nalgas y busto.

Para que Angie hiciera las delicias de los invitados, todos hombres de alrededor de 50 años, se le proporcionó un uniforme muy provocativo y unas sandalias con un tacón de 17 cm que la hacían ver con una figura sumamente estilizada.

Angie, como mujer que era, obviamente se sintió complacida de que ellos se sintieran a gusto con su presencia y se consideraran bien atendidos. Además se le había pagado muy bien y por adelantado.

La cena transcurrió en orden y ya cuando llegaron todos no era mucha su participación, pues tan solo tenía que recibir y tolerar las invitaciones, propuestas y tarjetas de presentación que le fueron dando casi todos.

Una vez terminada la velada y cuando ya quedaban pocos invitados, pues la mayoría se habían ido, Angie aprovechó para quitarse los zapatos y masajearse un poco los pies. Se sentía cansada y obviamente ignorando lo que le esperaba.

Fue en ese momento que se le acercó quien la había contratado y le ofreció una bebida, que ella aceptó y entonces él fue a traérsela.

Cuando regresó con la bebida empezó a preguntarle cómo se había sentido y a referirse a sus amistades, que según dijo eran, al igual que él, de mucho dinero, algo que Angie ya había comprobado por las propuestas que le hicieran durante toda la noche.

Ya casi terminaba la bebida, una piña colada, cuando de pronto él le preguntó por cuánto dinero accedía a una relación múltiple, a lo cual Angie riendo dijo que eso no estaba en sus planes, que tenía novio, y que además no se prostituía.

Pero él, que estaba bastante ebrio, insistió abrazándola como amigo, y ella, para terminar de una vez por todas con ese asunto le preguntó en broma sobre cuánto costaba un Mercedes azul, cuyo chofer la había recogido en su casa, respondiéndole que nuevo costaba arriba de los 300 mil y usado como estaba aproximadamente 250.000.

Seguidamente, y riéndose por la insinuación de Angie, le dijo que si lo complacía ella podía tener uno nuevo o comprarse uno con lo que le cobrara a sus amigos.

Esto es lo último que recuerda Angie de su conversación porque empezó a sentirse mareada, con la pulsación débil, desubicada. Cuando despertó no sabía cuánto tiempo había pasado ni tampoco dónde estaba porque no podía ver nada a causa de una venda en los ojos.

Además, tenía algo en su boca que le impedía cerrarla y hablar, solo balbucear, una cuellera metálica, forrada en piel y acojinada para que no lastimara, que la forzaba a mirar hacia arriba y los oídos tapados de modo que no pudiera escuchar nada, solo el silencio. Tampoco sentía brazos ni piernas y le dolían tremendamente los dedos de los pies.

En su desesperación por liberarse se dio cuenta de que algo le jalaba el pelo hacia atrás impidiéndole, junto con la cuellera, bajar la cabeza. De inmediato se dio cuenta de que quienes la habían colocado en esa posición sabían muy bien lo que hacían.

Estaba de pie estirada, superestirada de piernas y brazos en forma de equis y sentía unas zapatillas que la forzaban a estar casi de puntitas. Es por esta razón que le dolían los pies, aunque no todo el peso descansaba en ellos, pues estaba distribuido en sus muñecas y tobillos.

Aún no terminaba de despertar, cuando sintió un chorro de agua fría a presión en todo su cuerpo desnudo, que se le erizó por lo frío del agua y que la hizo temblar de pies a cabeza sin control. Además, la posición forzada hacia arriba de la cabeza permitía que el agua le entrara por las fosas nasales, lo que agudizaba su angustia y sufrimiento.

Fue en ese instante, al recibir el chorro de agua fría, que Angie comprendió que estaba completamente desnuda, y más aún al sentir unos fuertes golpes en sus nalgas con una especie de fusta que la hicieron estremecer y brincar de dolor, mientras trataba de adivinar y evitar el siguiente golpe, a pesar de estar super estirada, en un intento vano de soltarse.

Angie estaba bien dotada de sus glúteos, circunstancia que enardecía enormemente a sus torturadores, quienes se afanaban por producirle el mayor dolor posible. Así, detenían los golpes cuando ella los endurecía por instinto para amortiguar el sufrimiento y proseguían cuando se relajaba. Sus nalgas le quemaban y el dolor era insoportable.

Después de cansarse de castigar sus nalgas pasaron a sus muslos y piernas con la misma táctica de hacer los golpes discontinuos, pero ahora con mayor violencia y con un instrumento similar a un látigo que le producía aún mayor padecimiento.

Estaba Angie respirando con dificultad por el tremendo castigo cuando de pronto sintió que le vino un intenso orgasmo por la mezcla de dolor y placer que ya empezaba a sentir casi sin darse cuenta.

Cuando el orgasmo tocó a su fin se le acercó una persona que la tomó por el pelo estirando su cabeza hacia atrás, y quitándole los tapones de los oídos y el aro que mantenía su boca abierta le advirtió, en voz baja y con acento pastoso, que si gritaba pidiendo auxilio la mataba.

Luego le preguntó si le estaba gustando todo lo que le sucedía, a lo que ella respondió que no. Evidentemente no era ésa la respuesta que esperaba porque de inmediato, con voz amenazante, le preguntó si le parecía bien que empezara de nuevo, a lo que Angie, asustada, se apresuró a responder que no. Luego le preguntó si lo iba a complacer en todo, a lo que ella –¿qué alternatía tenía?– contestó afirmativamente.

A la pregunta sobre si ella era puta y consiguiente respuesta de que no, sobrevino un par de latigazos en sus nalgas que la hicieron gritar, llorar y suplicar. Seguidamente regresó y le dijo que no llorara, tratándola de perra, al mismo tiempo que le pellizcaba con tanta violencia sus pezones que la hizo retorcer del dolor.

Quien le había pellizcado los pezones la amenazó con marcarla con un hierro al rojo vivo como a los caballos si seguía llorando y gritando. Angie ya no se atrevía a sollozar ni gritar ni quejarse.

De inmediato todo comenzó de nuevo. Le preguntaron si era una puta y Angie, ya resignada y con el temor de volver a ser golpeada, respondió que sí, que lo era y que por esa razón vestía así tan provocativamente y que le gustaba excitar a los hombres y a las mujeres con su forma de maquillarse, vestir, hablar y caminar.

Además de reiterar varias veces que era una puta, Angie no tuvo otra alternativa que también “confesar” que se vendía al mejor postor, que le gustaba el dolor, sin saber realmente a lo que se estaba exponiendo.

A continuación, mientras su captor riendo le decía que cuando terminara el tratamiento amaría el dolor y le volvía a colocar el aro de nuevo en su boca, le empezaron a llenar el cuerpo de pinzas metálicas tipo Baco, sujetapapeles de todos los tamaños, en sus pezones, busto, labios vaginales, nalgas, muslos y entrepiernas.

Cada pinza solo agarraba la más mínima cantidad de piel, suficiente para no soltarse, lo que le proporcionaba un dolor indescriptible. Y a cada quejido que profería le seguía el goce de placer de quienes la torturaban, especialmente al ver como se contorsionaba de dolor tratando de soltar las pinzas en un inútil esfuerzo. De allí a quedar totalmente doblegada había solo un corto paso.

Angie, presa de un dolor intenso, inenarrable, respiraba agitadamente mientras trataba de gritar pero la mordaza se lo impedía. Al gritar solo hacía ruidos con el interior de su estómago, pero sus torturadores sí se daban cuenta de que realmente la estaban lastimando y que su estrategia de doblegarla había funcionado. Angie se sentía ya al borde del desmayo.

La tuvieron así durante aproximadamente 20 minutos cuando alguien supuestamente se compadeció de ella y le quitó la mordaza, circunstancia que Angie aprovechó para gritar y llorando pidió que suspendieran la tortura porque iba a acceder a todo lo que le pidieran.

El dolor era tan intenso que le impedía concentrarse en lo que quería decir, y así, a la vez que temblaba sin control, balbuceaba palabras inconexas pidiendo perdón para que le quitaran las pinzas porque no las soportaba más.

Mientras les quitaban las pinzas del cuerpo le recordaron que de aquí en adelante debía cumplir su promesa de obedecer y que no había marcha atrás y que el hierro para marcarla se estaba calentando.

Angie, casi a grito pelado le respondió que sí, que lo iba a recordar y al mismo tiempo suplicando por favor que ya no la castigaran más porque a esas alturas era insoportable el dolor que sentía en todo el cuerpo. Pero como respuesta recibió una bofetada al mismo tiempo que le espetaban que las putas como ella no suplicaban, sino que se vendían y toleraban todo. Además, le advirtieron que la habían comprado y por eso podían hacer con ella lo que quisieran.

Para confirmar que ella había comprendido, el interrogatorio comenzó de nuevo, si le gustaba mucho el dolor y el castigo, si estaba aquí por su gusto y voluntad, si deseaba ser castigada, penetrada y torturada, si le gustaba el sexo anal, vaginal y oral, las descargas eléctricas, la electroestimulación en pezones, ano y vagina, en los dedos de los pies y en las nalgas, si quería consoladores donde sea, juegos de asfixia, siendo la respuesta de Angie un fervoroso “sí, sí, sí, lo que usted ordene”.

También le preguntaron si todo esto lo hacía por dinero y por placer, a lo que Angie respondió que sí y que no tenía ningún motivo para demandarlo, y que le gustaría todo lo que le hicieran.

Luego de inquirirle por su nombre, edad, domicilio y otras generalidades, le preguntaron: “¿Sabes y estás consciente de que vas a estar en una sesión masoquista, sometida por cuarto hombres, más los que se agreguen por espacio de cuatro días, que en este tiempo se te va a tratar de una manera especial, castigar, torturar y penetrar a nuestro gusto y que si opones resistencia a alguna de las prácticas vas a ser convencida a llevarla a cabo como lo hemos venido platicando, que todo el evento va a ser filmado bajo tu aprobación, y si es comercializado esa parte depende de nosotros y no tienes derecho de regalías o cualquier otra compensación o reclamo? ¿Según el contrato que firmaste y que con el cheque que se te entrega por la suma estipulada por ambas partes estamos de acuerdo en respetar al pie de la letra el mismo?”.

Angie no puso ninguna objeción –¿cómo hubiera podido?– y asintió reiterando varias veces que estaba completamente de acuerdo con todo lo mencionado, agregando que le gustaba porque era masoquista.

Varias veces le preguntaron lo mismo, de modo que no quedara ninguna duda de que prestaba “libremente” el consentimiento para todo lo que le harían: “¿Estás de acuerdo en realizar la práctica conocida y llamada Bondage, en la cual estarás sometida casi todo el tiempo, en que se te castigue, torture y penetre de todas formas que deseen tus clientes?”.

– Sí, sí, sí, estoy de acuerdo.

– “Escucha y lee con atención. Todo lo anteriormente mencionado a cambio de la suma económica que fue pactada antes del inicio de la sesión, la cual será cubierta en su totalidad al finalizar la práctica que durará cuatro días que abarcan de jueves 19 de agosto del 2001 a domingo 22 de agosto del 2001. En este tiempo serás sometida a toda clase de castigos los cuales se pactaron con anterioridad, mismos que tú avalas y que se plasman y describen uno a uno a detalle en el contrato escrito avalándolos con tu firma, credencial de elector y huellas. Además, eres libre de parar esto cuando tú así lo decidas. ¿Estás totalmente de acuerdo?”.

– Sí, sí, estoy totalmente de acuerdo.

– “¿Estás siendo obligada por alguien o algo a firmar el siguiente contrato? Contesta explícitamente?”.

– No, no soy obligada por nadie ni nada a realizar el evento anteriormente mencionado.

Así continuaron preguntándole por más de una hora todo tipo de cuestiones, dirección, teléfonos de familiares, etc., etc. La tenían totalmente investigada. Al final, Angie se dio cuenta de que todo lo estaban grabando en audio: Le hicieron firmar una serie de documentos el día domingo –¡y de qué manera!–, y le pagaron muy bien para que no los denunciara. Además, la amenazaron con su familia, le enseñaron fotos de su casa, familiares, con hacerle daño a sus hermanas y madre si los denunciaba.

Cuando todo hubo terminado le volvieron a poner en la boca el aro de acero que le impedía gritar, los tapones en los oídos y ya estaba como en un principio, sin ver, oír, hablar o moverse, y menos oponer resistencia alguna.

Luego dos personas le empezaron a morder los pezones, a la vez que con sus dedos empezaron a penetrarla por su ano y vagina, cada vez más salvajemente, hasta que uno de ellos logró alcanzar su punto G y la obligó a excitarse como loca.

Angie, sin quererlo, estaba viviendo una situación de orgasmos inducidos, forzados. Cuando estaba a punto de venirle un orgasmo, en el colmo de la perversidad dejaron de tocarla y ella empezó a tratar de soltarse, a bailar de placer y ansias, a tal punto que le dolieron enormemente los ovarios por falta de estímulo.

Mientras tanto alcanzaba a oír que se reían al ver su desesperación de querer seguir siendo tocada, acariciada, penetrada, de forma involuntaria.

Así la dejaron por espacio de aproximadamente media hora, con sus ovarios que la doblaban de dolor. Angie deseaba desesperadamente soltarse para penetrarse ella sola con lo que fuera o acariciarse para logar el orgasmo y salir de esas tremendas ansias y deseos.

Cabe señalar que Angie le había dicho a su familia que iba a salir a Can Cun antes del evento, ya que tenía pensado irse de viaje el jueves al finalizar el evento en la quinta, sin saber lo que le esperaba. Sus padres y hermanas, por el tipo de vida que ella llevaba, no la echaron de menos. Ella siempre tuvo muchas libertades.

Para el evento, quien la contrató le envió su chofer. El día que la liberaron, ya pasadas las 11:00 de la noche, la arreglaron con la ropa que usó en dicho evento y no la dejaron bañarse. Ellos se quedaron con todo el contenido de su bolso e incluso su agenda y sus documentos, en garantía de que no los iba a denunciar.

Angie solo conservó el cheque y una copia del contrato. La dejaron en un lugar sobre la carretera nacional, y se encontraba tan débil que ni siquiera pudo recordar cómo tuvo fuerzas para llegar a tomar en taxi. Se fue a la casa de una amiga, quien al verla cómo iba vestida se rió, pero al comprobar las deplorables condiciones en que se encontraba pensó que había sufrido una simple violación.

Para reponerse le refirió lo sucedido aunque sin lujo de detalles. De inicio su amiga le sugirió que los demandara, pero luego que Angie le diera algunos pormenores concluyó en que no debía hacer nada porque se iba a quemar socialmente, pues ellos tenían su testimonio de autorización grabado en audio y firmado en papel. En cuanto a los padres de Angie, a la fecha solo creen que fue violada.

En esta experiencia Angie aprendió de todo. Se hizo multiorgásmica, si es que ya no lo era, y muy fanática del sexo, siendo una de sus fantasías más recurrentes la de volver a revivir la experiencia, pero esta vez en forma consensuada y con hombres a su gusto.

A consecuencia de lo vivido, Angie le perdió el miedo a lo más malo que le pudiera ocurrir.

En esa experiencia aprendió y conoció innumerables aparatos para someter, castigar y torturar sin dejar rastros, todo tipo de castigos, humillaciones y posiciones incómodas o vergonzosas que dejan totalmente expuesto el sexo. Le dejaron marcas que duraron casi tres semanas y una semana permaneció rosada.

Durante las sesiones Angie se desmayó varias veces, y pudo resistir todo lo que le hicieron gracias a su buena condición física y a un cuerpo sin grasa por la buena alimentación.

En el tiempo que duraron las torturas solo tomó sueros y líquidos, alcohol o suero vía intravenosa, con el cual la mantenían permanentemente drogada, además de comportarse en forma muy accesible a la par que excitada.

Aun hoy Angie ignora que fue lo que le inyectaron. Le hicieron a diario enemas anal y vaginal para evitar el embarazo, ya que en ningún momento quienes la penetraron utilizaron condones.

Lo que Angie pasó mientras estuvo en manos de sus captores fue indescriptible. Nunca había vivido algo similar ni imaginó que algo así pudiera existir. De lo que sí está completamente segura es de que el video obtenido debe ser muy estimulante y que con solo verlo provocará una intensa excitación.

Angie buscó el video incluso en el mercado negro, pero no ha tenido éxito, y lo que se exhibe actualmente en la Red no se asemeja en lo más mínimo a su experiencia, máxime que todo fue real y para nada actuado.

Para concluir, quiero dejar aclarado que cuando decidí contactarme con Angie para pedirle que relatara su experiencia ampliando los detalles ya brindados por ella en la Red, tenía mis dudas de que aceptara por los riesgos que ello presuponía.

Sin embargo, para mi sorpresa, accedió a hacerlo aun sabiendo que ello la expondría a las iras de sus captores.

Sea, entonces, esta página Web, por una lado un homenaje a su valentía, y por el otro una prudente advertencia a aquellas mujeres que tienen vocación de modelos, porque no es siempre oro lo que les ofrecerán.

Natalia Oreiro

Era viernes a la tarde y Natalia Oreiro estaba viajando sola por una carretera de montaña para ir a un desfile el domingo a la noche, y de pronto se le avería el auto, ella asustada ve a lo lejos una pequeña casa, Natalia se dirige a ella para ver si alguien la puede ayudar , justo en ese momento se genera una tormenta enorme, Natalia corre hasta llegar a la pequeña cabaña y golpea la puerta.

.- toc toc . hola hay alguien casa

sale un señor y dice:
si, que desea
Natalia dice:
rin hola señor se me rompió el auto puedo usar su teléfono
el señor dice:
siii (el pensó es Natalia Oreiro, pero no se animo a decirle) pase puede usarlo, pongase cómoda
Natalia dice:
gracias señor donde esta el teléfono
el señor dice:
ahí al frente de la recamara
(natalia)gracias, señor, levanta el tubo y dice el teléfono no funciona ¿será por la tormenta?
(señor)bueno tendrá q quedarse aquí hasta q pase la tormenta
(natalia)no pero no lo quiero molestar
(señor) no se preocupe no me molesta, al contrario me encanta q este aquí
(Natalia)gracias es muy amable
(señor)esta toda mojada, se puede enfermar por q no se da un baño caliente?
(Natalia) no gracias no lo quiero molestar la tormenta puede parar en cualquier momento
(señor): no este tipo de tormenta durara mucho, saquese ka ropa mojada no quiero q se enferme, vaya a darse el baño caliente , ahí hay unas toallas
(natalia) no muy convencida accede, bueno muchas gracias señor, y va para el baño , entra y cierra la puerta con llave
(lo que no sabe que el señor tiene una llave extra), natalia Orebro se va desvistiéndose lentamente, se despoja de la ropa mojada que ya le estaba molestando lo que no sabe que el señor la estaba espiando por la cerradura, cuando queda completamente desnuda se mete en la ducha caliente, a lo que el señor se desnuda rápidamente y abre la puerta lentamente sin hacer ruido y se dirige hacia la ducha donde esta natalia desnuda, ella no escucha por el ruido de la ducha, el entra en la ducha y esta justo parado atrás de natalia que todavía no sabia de su presencia, el señor no podía creer que justo delante de el desnuda estaba natalia Oreiro su idola
no podía parar de mirarle la hermosa cola que tiene natalia, en un momento el señor la agarra y rápidamente sin que ella pudiera reaccionar la da vuelta y le comienza a sobar los senos
natalia se sorprende y grita y lo empuja EH QUE HACE SEÑOR DEJEME, esta loco señorrrr
(señor) cállate estoy muy caliente con vos sos mi idola y también te voy a poner caliente a vos hermosa
(natalia) no dejemeee auxilioooo empieza a gritarr, y lo empuja para tratar de escapar
el señor la agarra fuertemente del brazo y dice quédate quieta
(natalia)no déjeme señorrr por favorrrrrr
el señor ya estaba muy caliente y dijo quédate quieta te golpeo puta, no se podía controlar y la mira completamente y dice q rica vagina , mm esta depilada.
Natalia aprovechando la distracción de el forcejea con las manos, grita ( déjeme) y lo empuja y escapa para la puerta del baño
El señor la empuja desde atrás y la tumba al suelo, y le da la vuelta y le abra las piernas
PREPARATE Q T VOY A COGER
(natalia)ahyy no dejemeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee
(señor) te lo voy a meter mmmmm q rico sientelo adentro te lo meteré todo
(natalia)nooooooooooooooooooooooooooooo déjeme soy natalia oreiro señorrrr
(señor)No me importa para mi eres una ramera
(natalia)nooooo basta señooorr no me haga daño
(señor) siempre pensé en estar con vos estoy recaliente te voy a romper la vagina
(natalia) ahhhyyy nooo por favor no me haga dañoo dejemeeee
(señor) el se pone encima de natalia y apunta su pene a la vagina de natalia y se mete y se deja caer sobre natalia ahhhh toma natalia toma sientes mi verga, natalia grita dl dolor toma natalia hasta el fondo toma te la clavo duro mamita
(natalia)aaahhyyyyy señorrr nooo dejemee ahyyyy me dueleeee
(señor)se q te duele disfruta, tómala toda el empezó a sacarla y meterla cada vez mas rapido ahhy natalia estoy a punto d venirme
(natalia)aaahyyyyyyyyy noooooo
(señor) me vengo, me vengo me vengoooooooooooooooo , aaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhç natalia casi no podía gritar hasta que el señor llego y le largo toda la leche en su interior , toma natalia hermosa sientes mi semen, ella sentía algo bien caliente en su interior y decía ahhhy noooo
, el señor saca su pene y veía como le salía su semen de la vagina y le dice ¿te gusto Natalia?
(natalia) ahhy ella llorando dice ahh señorr por que lo hizoooo, déjeme ya no me haga mas dañooo. A lo que señor que todavía seguí caliente le dice callate por q ahora voy por tu culo
(natalia) nooo por ahí no señor soy muy estrecha y trata de levantarse y escaparrr
el señor la tira de nuevo al piso y le abre las piernas, y la da vuelta esta vez natalia queda boca abajo, ella sigue tratando de escapar pero el la tiene bien sujeta, agarra una toalla y se la pone bajo su vientre y con una voz de calentura le dice natalia no lo puedo creer mi pene te lo meteré en el culo, (natalia)ahhhy dejemeee por favorrrr por ahi no me va a doler mucho, no me lo meta por ahí hare lo que me pida pero por favor déjeme, el señor no se podía controlar por la calentura y dice, cállate sucia prepárate que voy, no lo puedo creer te voy a desvirgar ese culo precioso que tenes natalia, no te vas a poder sentar por 6 meses natalia, voy a gozar mucho de tu hermoso culo. Prepárate que voy, natalia no podía saber el dolor que iba a sentir solo trataba de safarse pero no lo podia conseguir, (señor) voy mmm y apoya se pene en la entra del culo de natalia y empieza a empujar , su ene que era enorme no entraba en la cola de natalia la cual al sentir el enorme pene en la entra de su culo se asusto mucho por que sabia que si se lo metía en su culo iba a sufrir mucho y trato de escapar moviéndose , pero el señor la agarro fuertemente de las hermosas caderas y apoyando su pene en el agujerito (todavía era chiquito) anal de Natalia empezó a a empujar cada vez mas fuerte y también atraía las caderas de Natalia, la presion que hacia la cabeza del pene sobre su agujerito era enorme, y Natalia trataba de zafarse pero en esos intentos movía sus caderas, y con las presión que tenia en un momento calzo justo y entro toda la cabeza del pene en el culo de natalia
(natalia) aaaahyyyyyyyy pega un gritooooooo largo y profundoooy llora sin para y dice por favorr dejemeee me esta doliendo muchoo señorrr aHYYYY me siento llenaaa, me va a desgarrar toda, el señor la tenia agarrada fuertemente de las caderas y la cabeza de su pene en el interior de culo de natalia y dijo natalia
voy a dar el empujón y empujo fuertemente y mmmmmmmm ahyyyy nataliaaaa que hermoso culooo, nati sabes que ya esta todo adentro (natalia) ahhhhhhhhy natalia oreiro casi se desmaya del dolor casi no puede gritar (señor ) mmm natii la sientes toda adentro, mmm que rico culo tienes (natalia llora del dolor por tener enterado en su culo semejante pedazoo y se siente completamente llena, entonces el señor ahora la saca y la mete rápidamente (natalia)ahhhhyyyyyyyyyyyyy AHYYYYYY señor me esta matando y pensaba de cómo se iba a recuperar después de que el señor la partió en dos, después de estar cabalgándole el agujero anal a natalia, ya estaba mas abierto y era hermoso estar penetrándole el culo a natalia y el señor le dice, natalia prepárate q t llenare los intestinos d leche, me vendré en tu culo
(natalia) ahy no por favorrrrrrrrr noooo lo hagaaaaa, si natii decía el señor me vengo
:me vengooooooooooooooooooo, aaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh (natalia) nooooooahtyyyyyyyyyy ahyyyyyy aaaaaaahmmmmm
el señor se la manda hasta el fondo y le empieza a largar y descargar litros de semen dentro del culo de Natalia y la seguía cogiendo mientras se venia dentro de su culo
ahhhy natalia no podía hacer nada, estaba 100% sometida, solo llora y grita,
su culo nunca había sigo penetrado y menos por una pija tan grande le dolía todo el culo y sentía como se llena su culo de leche caliente, el señor saca la verga y del agujero que ahora era enorme salía la leche del señor, a todo esto ala tormenta ya había pasado y natalia esta en el piso tratando de recuperarse, toma su ropa y se empieza a cambiar despacio como puede.

El señor la ve y se empieza a masturbar natalia no lo mira solo se viste mirando el piso, se pone la bombachita, el corpiño, luego se pone de pie y se pone el pantalón y la remerita y con la cabeza baja y caminando con mucha dificultad, por el dolor que sentía en su culo empezó a caminar para la puerta del baño, el señor como se estaba masturbando la hace caer nuevamente al suelo y empieza a acabar sobre natalia, le llena la ropa toda de leche y (natalia)ahy no ya basta señor, déjeme ir por favor, se pone de pie de nuevo y va caminando para la puerta de salida, el la cruza en living y la tira sobre el sofá, forcejean pero natalia no tiene mas fuerzas, entonces el se pone sobre ella y le mete el pene en la boca (natalia) ahhhhgggggggg nooogglu, el señor la agarra del cabello y la empieza a coger por la boca y luego de un rato comienza a descargar mas semen, natalia trata de sacársela de la boca
pero el la tenia bien sujeta y le empuja la cabeza mientras ella traga semen, ella empieza a tener arcas por que casi o puede respirar pero el semen le llegar hasta el fondo de la garganta, el señor saca el pene de su boca y la acompaña hacia el auto y natalia dice si aquel es mi auto señorr, el señor lo mira y lo repara, ya lo repare, ya te puedes ir (natalia asustada dice gracias y intenta subir al auto pero el señor la agarra del brazo y dice recien pagaste una parte de la reparación, todavía falta una parte de la paga, y asi natalia estuvo pagando los arreglos del auto todo el fin de semana, cuando se fue en su auto y llego a su destino, justo el mismo día que tenia un desfile, solo dijo que tubo un inconveniente con el auto y por el tema de la tormenta se había atrasado y habia esperado hasta que la tormenta terminara para poder continuar su viaje y que no podía caminar bien por que se había torcido el tobillo, a la noche el señor vio el desfile por la tele y veía como natalia caminaba con mucha dificultad, y solo el y natalia sabían la verdad, luego natalia volvió por la misma ruta y el auto se le habrá averiado nuevamente?……

Hermanas: tangas y bombachas XVII

Capítulo XXI: El paso final

– Flor… te la puedo meter en la concha?

Florencia lo pensó, tenía ganas de sentir la pija de su hermano en su conchita, mientras Martín se la refregaba… pero respondió que no.

– …No… no hermanito… ponemela en la cola…

Florcha llevó sus dos manos hasta sus cachetes, y se abrió bien la cola para su hermanito menor. Cada vez que se abría el culo para su hermano, no podía evitar calentarse… le chorreaba la concha cada vez que se abría así esperando que le metan el pito.

Martín le hizo caso a su hermana, primero le pasó bien la lengua por la cola, para llenarla de saliva, y luego se la puso por ahí, abiréndole el culo nuevamente a Florcha. La pija le entraba cada vez más fácil a la adolescente.

– Ahhhhhh..-Gemía.

Ya con el miembro duro del chico dentro de la cola de su hermana, comenzó a moverse penetrándola fuerte, le agarraba los cachetes y los apretaba mientras empujaba hacia adentro, hasta clavarle todo el pito en la cola… a Florcha le encantaba que se la cojan así.

La chica podía sentir bien el pubis de su hermanito chocando contra su cola, indicación de que la pija se la metía entera, bien hasta el fondo… eso la calentaba aún más, llevó sus dedos al clítoris, para tocarse y llegar al orgasmo, suspirando y gimiendo como una perrita…

– Uhhhh… ahhhhhhhhhh!!!
– Mmm… ya acabo hermanita…

Martín al escuchar esos gemidos, también llego al clímax, cogerle esa hermosa cola a Florcha era tremendamente excitante, se la puso bien adentro y dejó salir toda su leche caliente en el fondo del culo de su hermana…

– Ayyy… ayyy…-Gimió Florencia sintiendo el semen de su hermano adentro.
– ¿Te gusta tener la leche adentro de la cola?-Le preguntó Martín, aún con su pito clavado en el ojete de Flor.
– Siii… ohhh… me encanta porque está re calentito!-Respondió la chica mordiéndose los labios.

El chico retiró lentamente su miembro, una vez fuera, se quedó mirando como su hermana tenía la cola bien abierta, del tamaño de su pene…

No pudo evitar poner uno de sus dedos ahí, mientras le salía la leche de a poco hacia abajo por los muslos, pero apenas rozó esa zona, Florcha saltó porque le dolía mucho la cola.

– Auuuu!!!!
– ¿Qué pasó?
– ..Me re duele hermanito!

Martín retiró su dedo de ahí. Florencia se paró, le dió un beso en el cachete de la cara a su hermano mientras se sonreían, y fue directamente al baño a darse una ducha antes de dormir.

Mientras se duchaba y se limpiaba, notaba como las veces anteriores, aunque esta vez peor, un poco de dolor… se tocaba apenas para sacarse el resto del semen que tenía adentro, notando lo abierta que tenía la cola… sus dedos entraban con total facilidad.

Después de coger varias veces por el culo, Florcha apenas a sus 19 añitos ya tenía la cola muy abierta.

::::

Un día más tarde, era sábado… ya por la tarde, Florencia se fue a pasar el día con sus amigas, mientras Agus recién se despertaba, había llegado a casa al amanecer.

Se levantó y caminó hasta la cocina en corpiño, con una calza corta marcándole bien la cola, no se puso bombacha porque le molestaba el roce con la conchita, que la tenía muy irritada.

Se preparó el mate con masitas, y fue al patio a buscar la ropa limpia que se estaba secando en el tendedero. La trajo a la cocina, y le tocaba planchar. Saludó a su hermanito que recién llegaba de hacer un mandado.

El chico se quedó sentado ahí, mirando algo de televisión, haciéndole compañía a su hermana, que estaba planchando la ropa mientras tomaba mates cada tanto.

– ¿Agus… te duele?
– ¿Qué?
– …Si te duele… tu…
– Ahhh! Ya casi me había olvidado… sí, todavía me arde un poco!
– Perdoname… no quería lastimarte…
– No pasa nada tonto!-Le dijo Agustina sonriendo.
– En serio… ojalá se te pase pronto.
– Sí, ahora en un rato llamo al ginecólogo!.. Espero que me atienda.

Mientras planchaba ropa, Agustina se topó con su bombacha rosa que había usado ayer. La estiró entre sus manos y se la mostró a su hermanito.

– ¿Te divertiste con esto ayer?-Preguntó la chica.
– Sí… mucho! Te la dejé repleta de leche calentita…
– Qué chanchito!
– ¿De verdad no te molesta que haga eso?.. Si querés no lo hago más hermanita.
– No!.. Ya te dije que me gusta ponerme las bombachas sabiendo lo que haces con ellas… me calienta!

Martín se fue excitando escuchando eso, mientras se le paraba la pija debajo de la malla.

– Ya me calentaste!-Dijo el chico.

Agustina se rió. Él se puso de pie y fue hasta donde estaba ella, poniéndose detrás de su hermana mayor.. ella seguía planchando.

La empezó a acariciar, pasandole las manos sobre la cintura y la panza… le daba besos en la espalda, cuando fue bajando hasta la cola, sacándole la calza de a poco, hasta dejársela en los muslos.

Ya con su hermana con la cola al aire, se la acarició un poco, bajando hasta los muslos. A la chica le agradaban las caricias.

– No me toques la concha hermanito.
– Está bien.

Le metió la mano entre los cachetes, tocándole más adentro…

– Agus.. ¿y si te la pongo en la cola?

Agustina se sorprendió por la pregunta. Martín directamente puso su pija entre las nalgas de su hermana, posando su glande sobre la entrada del culo… sólo se la dejaba ahí apoyada mientras trataba de convencerla.

– Ay no.. todavía me da miedo por la cola pendejo!
– Ufa…
– Dejamela así hermanito… me encanta sentirla ahí.
– Me dan muchas ganas de metértela adentro!
– Bueno, aguantate!

El chico le hizo caso a su hermana, mientras le dejaba la punta de la pija en la entrada de la cola, llevó sus manos adelante y le tocaba las tetas por encima del corpiño…

Tras unas cuantas caricias en esos grandes pechos, se agarró su miembro con una de sus manos para pajearse en el ojete de Agustina.

– ¿Puedo acabarte la cola hermanita?
– Mmmm…. ¿vas a acabar mucha lechita?
– Siiii…
– Bueno.. esperá un minuto que termino con ésto!

Agustina terminó de planchar todas las prendas, y se quedó quieta con las manos apoyadas en la mesa, mientras su hermanito se pajeaba en su cola, rozando a cada instante, pasándole la pija por los cachetes del culo, hasta venirse.

Agus sintió cada chorro de semen caliente en su cola… mientras el glande de su hermano la rozaba toda.. una vez el chico terminó, se la pasó por los cachetes hasta que le salió lo último, mientras su hermana llevaba una de sus manos atrás y se esparcía un poco el semen con sus dedos. Juntó un poco y se lo puso en la boca, chupándose el dedo…

Después de dejarle la cola llena de leche, Agustina se bañó y luego llamó al ginecólogo, le dió turno para el martes.

Ya más tarde, en la noche, una vez que mamá ya estaba dormida, Florencia y Martín empezaron a jugar en el sillón del living. Se calentaron hasta que se empezaron a sacar la ropa.

La chica se abrió de piernas sentada en el sillón, con las piernas en alto.

Martín se la quiso meter, Florcha se abrió los cachetes, y el chico notó que su hermana ya tenía el culo abierto… ahora se le re abría, cuando antes estaba super apretado. Le puso el glande en la entrada, pero Florcha enseguida sintió que le dolía, se arrepintió y le tuvo que pedir que no lo haga.

El muchacho le hizo caso y se guardó su miembro.

Así estaban las cosas. No podía coger con sus hermanas por tiempo indefinido!

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Una vez llegado el día Martes, bien temprano en la mañana, Agustina se tuvo que levantar. Con lo que le costaba despertarse temprano. Se vistió, se perfumó y fue a su cita con el ginecólogo.

Llegó al centro y por suerte la atendieron enseguida. El licenciado la inspeccionó y le recetó una crema específica para su irritación vaginal, que no era nada serio y sanaría en un par de días.

La adolescente se tranquilizó, y ya más tarde, de noche en su casa, se dió una ducha y luego se pasó la cremita para el ardor por toda la conchita. Fue a su habitación y se metió desnuda en la cama, apenas se tapó con una ligera sábana.

Martín terminó de cenar último, y se fue para su cama. Apenas se acostó, se le vinieron a la mente imágenes de sus hermanas desnudas, y tuvo una erección. No se aguantó, y se levantó en silencio hasta entrar al cuarto de sus hermanas. Abrió la puerta y la cerró tras él, la luz de la mesita estaba encendida, vió a las dos chicas acostadas cada una en su cama, aparentemente hablando de algo.

Florcha inmediatamente se percató de que su hermanito estaba con su miembro parado, porque se le notaba a través del short.

– ¿Qué buscás acá?-Le preguntó en tono algo burlón.
– Quiero coger.
– Jaja… ¿Qué, nosotras estamos a tu disposición?-Preguntó Agus.
– No.. nada más les pregunto si quieren…!
– No pendejo… yo sí quiero pero todavía me duele..-Dijo Florcha.
– Idem.-Agregó su hermana.
– Joo… ¿vamos a volver a coger, no?
– Si nene, no seas tan desesperado!.. Esperá unos días hasta que estemos bien.
– Ok…-Aceptó el chico y se fue a su cama a dormir.

Durante esa semana, Florencia y Agustina comenzaron a dedicar su tiempo al próximo año en la universidad, yendo a buscar los primeros apuntes, y organizar sus cosas para el año estudiantil que daría comienzo dentro de pocas semanas.

Todo eso conspiró para que las chicas estuvieran menos tiempo en casa, mucho más ocupadas, por lo tanto su hermano estaba más aburrido e inquieto.

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Por fin llegó el fin de semana, tras una semana entera sin que los hermanos tengan sexo. Martín entendía la indisponibilidad de sus hermanas mayores, por lo tanto se dijo que unos días sin sexo no eran para tanto. Aguantó hasta el sábado sin hacerse la paja, porque le gustaba estar muy excitado para la próxima vez que coja con alguna de sus hermanas.

Ya se levantaba por las mañanas muy caliente, le daban ganas de pajearse y relajarse, pero se contenía. Su joven cuerpo necesitaba estímulos.

El sábado amanecía soleado, templado, con algunas nubes blancas. Florencia abría la ventana de su habitación, dejando entrar un poco de sol y brisa algo calurosa. Mientras, Agustina, se despertaba. Notaba su cuerpo entre las sábanas calentito, excitado… llevó ambas manos a sus tetas, acariciándoselas lentamente, sintiendolas en sus palmas… y luego bajo por su abdomen, hasta su pubis, se rozó apenitas el clítoris con la yema de uno de sus dedos, y luego se lo pasó por su delicada rajita, notando algo de humedad… se había despertado excitada. Y lo más importante, ya no había dolor.

Los adolescentes almorzaron juntos, como era sábado, almorzaban más tarde aún de lo normal, ya después en la tarde, Florencia y Agustina aprovecharon para ir a comprar ropa, y otras cuestiones, acudieron al shopping.

Las dos adolescentes se pasearon por casi todo el lugar, buscando y comprando todo tipo de accesorios y ropa… ya iban a irse, cuando por último entraron a un local de ropa interior.

Tanto Agus como Florcha eligieron un par de prendas, la señora que atendía les dijo que podían probárselas asique las chicas pasaron a uno de los probadores, y cerraron la cortina tras ellas.

El lugar era algo pequeño, pero entraban cómodas las dos. Había un espejo grande, y dos sillas. Sin más preámbulos, las dos comenzaron a desvestirse, estaban vestidas de manera parecida, se quitaron la remera, luego las zapatillas, y finalmente el jean.

Una vez que estaban en ropa interior, se quitaron el corpiño y la bombacha, quedándose desnudas. Se pusieron ambas el primer conjunto, mucho no les agradó a ninguna, luego, se probaron la segunda prenda que habían elegido, y ahora sí les agradaba a ambas.

Florencia había elegido una tanguita roja, con el corpiño del mismo color. Se miró al espejo y le agradó como le quedaba. Le pidió opinión a su hermana.

– ¿Me queda?
– …Sí.-Dijo Agus mirándola.
– ¿Y atrás?-Volvió a preguntar Flor, refiriéndose a su cola.

Se puso de espaldas a ella y le mostró la cola a su hermana. Agustina la miró y le dijo que le gustaba. Luego, Florencia se giró un poco para verse la cola por el espejo, notando que se le veía su ojete casi desnudo, apenas se notaba en triangulito en la parte superior, y nada más.

– Boluda… ni se me nota la tanga.-Dijo Florcha.
– Y es obvio querida, con esa cola enorme que tenés…!-Le respondió su hermana mientras se reían.

Florcha se acomodó nuevamente y Agustina le dió una palmada en el cachete del culo… sonó un poco fuerte.

– Shh… la señora que atiende nos va a escuchar!-Susurró Florencia con una sonrisa.

Agustina también se reía, y le puso la palma abierta de su mano en uno de los muslos a su hermana, y fue subiendo despacito hasta rozarle la tanguita. Siguió subiendo por la raja de la cola, entre medio de los cachetes, mientras se miraban a los ojos con Florcha.

Agustina agarró la tanguita roja que se estaba probando Florcha, y metió sus deditos por debajo… apenas le rozaba el agujerito del culo con las uñas y la yema de sus dedos.

– ¿Te duele?-Le preguntó.
– ..No.. -Susurró Florencia.

Entonces la mayor siguió tocándole ahí, le pasaba el dedo por la abertura de la cola.

– No sabés lo excitada que estoy hoy.-Dijo Agustina en voz baja.
– …¿Me mostrás?-Le preguntó Flor con una sonrisa.

Agustina le devolvió la sonrisa cómplice, ella tenía puesta la prenda que se estaba probando, una bombachita colaless blanca con circulitos rosados, con el corpiño del mismo estilo.

Se sacó la bombacha y se abrió un poco de piernas, sentada en la silla del vestidor. Se abrió los labios de la conchita un poco con los dedos a los costados, mostrándole a su hermana lo húmeda que estaba.

– …Ya tengo muchas ganas de coger!
– Yo también Agus!

Ambas se quitaron las prendas, quedándose completamente desnudas. Escuchaban algunas voces, otras chicas estaban en el local, con lo cual tenían más morbo aún por las chanchadas que estaban haciendo en el vestidor.

– Tengo una idea.-Dijo Agustina.
– ¿Qué?
– Abrite la cola.

Florcha le hizo caso, ella también se estaba excitando, y le parecía divertido lo que estaba haciendo con su hermana. Puso sus manos en cada cachete del culo y se los abrió bien, mostrándole el agujerito de la cola a su hermana mayor. Se le veía apenitas abierto. Agus agarró su teléfono y le sacó una foto! Inmediatamente, se la mandó a Martín, con un mensaje:

“¿Querés metérsela por ahí hermanito?”

El chico estaba acostado en su cama navegando por internet, muy aburrido. Dejó la pc en la mesita y cerró los ojos para dormir un rato, cuando sonó su teléfono y vió un mensaje de Agustina. Lo abrió y con enorme sorpresa vió esa tremenda foto. Florcha abriéndose la cola, notándose el todo el culo y la conchita asomando debajo.

Al instante tuvo una erección. En dos segundos, se quitó la ropa y le respondió:

“Pero qué están haciendo??? Dónde están???”

Agustina se rió mientras lo leía, y escribió de nuevo.

“En el vestidor de un local… nos estamos probando ropa interior! Cuando lleguemos a casa te la mostramos pendejito..¿querés?”

“Siiiii!!!.. se me re paró la pija boluda… decile a Florcha que le quiero coger la cola”

Agustina se lo dijo, y a Flor le agradó la idea.

“Ella dice que tiene ganas! ¿Y a mí no me querés coger hermanito?”

“Ya no te duele?”

Agustina puso el teléfono entre sus piernas abiertas y se sacó una foto de su conchita húmeda, y se la mandó con un msje.

“No pendejo… mi concha necesita pija”

Martín vió la imagen de la rosada conchita de su hermana toda húmeda y brillosa, sumado al mensaje… no pudo evitar tocarse y comenzar a pajearse lentamente. Se pajeaba y escribía.

“Ayy cómo tenes la concha hermanita.. estás re mojada! Ya no aguanto más Agus… te quiero coger… vengan ya!”

“Jajaja, viste?? Estamos con muchas ganas”

El adolescente se bajó la piel para relucir su rojizo e hinchado glande, con su pene bien erecto, se sacó una foto y se la mandó a Agustina. La chica la vió y sintió un cosquilleo en la entrepierna… le mostró la foto a Florcha.

“No pude aguantarme… me estoy pajeando por ustedes!”

Agustina le contestó: “Nooo! No lo hagas! Esperá a que lleguemos a casa así nos coges hermanito…”

Martín dejó de tocarse, estaba muy, muy caliente… no resistiría mucho tiempo así.

Las chicas se vistieron, y salieron del vestidor. Pagaron las prendas que compraron, y salieron del shopping con varios bolsos de compras. Entraron a un taxi y volvieron a casa. La espera fue eterna para el chico, media hora después del último mensaje, las hermanas por fin llegaron y entraron a casa.

Caminaron hasta su habitación, Martín lo notó y fue hasta el cuarto de las chicas. Ellas estaban dejando todo lo que habían comprado arriba de las camas, mientras se sentaban allí.

– ¿Mami?-Preguntó Florencia.
– Está en casa de la tía.-Respondió Martín, ya desatándose el cordón de la malla y sacando su miembro parado afuera.
– Pará hermanito… recién llegamos!
– ¿No me dijiste que querían coger?
– Sí, pendejo… pero esperá un poco! Primero queremos probarnos la ropa que compramos…-Respondió Agustina.

El chico hizo un gesto de desilusión y se guardó su miembro, pero estaba muy caliente y quería descargarse ya mismo contra el cuerpo de alguna de sus hermanas.

Florencia le dijo que se siente en el puff a un costado que había allí, mientras ellas se probaban la ropa. El chico le hizo caso y se recostó.

Las dos hermanas comenzaron a sacar cada nueva prenda que habían adquirido y se la probaban en frente del espejo de la habitación. Remeras, camisas, jeans, calzas, zapatos… hasta que llegó el turno de la ropa interior.

Agustina sacó el corpiño blanco con puntitos rosas de la caja.

– Hermanito… ¿querés ver el corpiño que me compré?
– Siii!!… mostrame como te queda el corpiño Agus..

La chica se quitó la blusa y el corpiño que traía, dejando sus tetas al aire rebotando mientras se colocaba el nuevo corpiño… su hermano miraba embelesado y con su miembro a punto de estallar.

– Qué tetas que tenés Agus..-No pudo evitar comentar el chico.

Agustina sólo lo miró sonriendo. Una vez que tenía el corpiño puesto, se miró en el espejo y le agradaba ver sus grandes pechos ajustados en esa prenda.

– ¿Te gusta?-Le preguntó a su hermano.
– Mucho!.
– Ok… querés ver la bombachita?
– Siiiiiiiiii.-Respondió el muchacho ya tocándose su pija por encima.

Agus se quitó el jean y se sacó la prenda que tenía, Martín le miraba la cola desnuda mientras su hermana mayor se ponía la bombacha nueva lentamente, subiéndola por sus piernas.

Una vez que se la puso, ahora estaba sólo con el corpiño y la bombacha que se había comprado, se acercó un poco hasta la posición de su hermanito, poniéndose de frente a él.

Martín le miró la entrepierna cubierta por la tela, era súper sexy… más arriba sus tetas sujetadas por el corpiño, muy ajustadas, su hermana era una belleza imponente.

– ¿Cómo me veo?-Preguntó ella, ya sabiendo la respuesta.
– Increíble hermanita… ¿me mostrás como te queda en la cola?

Luego, la chica se dió la vuelta, mostrándole la cola, con la bombachita metiéndosele en la raya. El muchacho alcanzó a tocarle un poco las piernas y subió hasta posar sus dedos en los cachetes de la cola de Agustina.

Mientras la tocaba, pasándole los dedos por la raya de la cola, hundiéndolos un poco bajo la bombachita, casi sentía que iba a acabar sin tocarse la pija… la piel de su hermana estaba muy caliente.

Ella ya estaba muy mojada y excitada, así que llevó una de sus manos atrás y se agarró la bombacha, la corrió un poco al costadito, para que su hermano le viera la conchita y el culo. El chico le abrió un poco los cachetes y le vió todo, pero puso la yema de su dedo encima del agujerito de la cola de Agustina, estaba bien cerradito.

– Te la quiero poner en la cola, Agus…
– ¿Me vas a hacer la cola?-Preguntó la chica, re excitada.
– Siii… si vos querés te la pongo en el culo hermanita…
– Mmm… estoy tan excitada que quiero que me hagas la cola…-Dijo Agustina mientras se mordía el labio inferior.

La chica se separó de su hermano, y caminó hasta su cama. Se recostó boca arriba, abrió sus piernas y le ordenó a su hermano que se la coja, mientras Florcha miraba.

– Dale, cogeme pendejo…

Martín fue hasta ella, se arrodilló en la cama entre las piernas de su hermana. Agus agarró la bombachita y se la corrió ella misma al costado de la concha. El chico sacó su miembro de la malla, ya bien duro, y se puso baba en la punta. Enseguida se arrimó, poniendo el glande en la entrada de la vagina de su hermana, y empujó para adentro…

Lo primero que notó, fue toda la humedad que Agus tenía en su almeja, estaba muy mojada… una vez que se la metió un poco, fue moviéndose para que su pija entrara y saliera mejor a cada embestida.

El chico estaba tan excitado y caliente, que notaba que no podría aguantar demasiado. Trataba de cogerla lento y más despacio, estirando como sea el momento de terminar.

Mientras se la metía más adentro, le miró el escote de las tetas a su hermana mientras se le movían con el vaivén, luego le miró la cara a su hermana, completamente roja y excitada, con los ojos entrecerrados mientras suspiraba, y sintió que se venía ya.

– Acabo hermanita….!
– ¿Ya?-Le preguntó Agustina.

Martín se la puso bien adentro, tenía sus manos apoyadas sobre las piernas de su hermana, que le comenzaban a temblar un poquito.

– No me acabes adentro pendejo!

El chico ya en el clímax, se la sacó de la rosada conchita húmeda, y acabó en el pubis de Agustina, dejándo caer toda su leche caliente sobre el pubis y la bombacha de su hermana… tenía mucho semen.

– Ay mi bombacha nueva!!!-Exclamó Agus, mientras se tocaba la lechita recien acabada en su pubis, y en la tela.
– ¿Porqué hoy acabaste tan rápido?-Le preguntó a su hermano.
– Uff.. me vine muy rápido porque estaba muy muy excitado!
– …Bueno… después de comer la seguimos…y quiero que me hagas la cola hermanito!-Le pidió Agustina.

Agustina se sacó la bombachita nueva, llena de semen de su hermano, y le pidió a Martín que la ponga en el lavarropas. El chico le hizo caso.

Más tarde llegó mamá a casa y cenaron en familia. No dijeron nada de lo sucedido, y tras un par de horas, Florcha le dijo a su madre que ella se encargaba de lavar los paltos, que vaya a descansar, así que mamá se fue a dormir, mientras los tres chicos estaban en la cocina.

Una vez que terminaron con esa tarea, apagaron el tele y se fueron a la habitación de las chicas, entraron y Agus cerró buien la puerta. Florcha prendió la luz de la mesita, alumbrando tenuemente el cuarto, que iba a ser testigo de una noche de sexo incontrolable…

Sin mediar palabra, las dos chicas comenzaron a quitarse toda la ropa, y se quedaron desnudas. Martín hizo lo mismo. Obviamente, su miembro estaba listo, ya duro, mientras sus hermanas se lo miraban con devoción.

Agustina les dijo a ambos que no hagan ruido, mientras se sentaba con su hermana en una de las camas. Martín se quedó parado en frente de ellas, y las chicas le agarraron la pija, la escupieron y comenzaron a pajearlo las dos juntas.

Una vez que se divirtieron unos minutos haciéndole la paja, Agustina se acomodó en cuatro en la cama, como perrita, y su hermano le pasó la lengua por la concha y por la cola… luego de eso, se puso detrás de ella y le puso el pito en la entrada de la conchita, sólo empujo un poco, para cogérsela.

Su hermana gemía muy levemente, mientras el chico la agarraba de las caderas y se la ponía por la concha, abriéndosela toda con su pija. La penetraba despacio, porque no quería venirse rápido.

– Ponemela en la cola pendejo… ¿te animás?-Le preguntó Agus en voz baja.

Escuchar esas palabras sucias de su hermosa hermana mayor, mientras tenía su pija entera metida en su chocha, y el chico por un segundo se estremeció de placer…

Se la sacó, y Florcha, que aún estaba sentada al lado, le abrió los cachetes de la cola y le pasó la lengua por el agujerito virgen a su hermana… le pasó varias veces la lengua por la cola, y luego le metió un dedo, con Martín mirando todo ese espéctaculo lésbico…

Flor le fue sacando despacito el dedo de la cola a Agus, que ya estaba lleno de baba, y fue el turno del chico, se acercó y le apoyó el glande en la entrada del culo, empujó un poco y su pija se fue deslizando hacia adentro, mientras Agustina se mordía los labios, sintiéndo el pito de su hermanito meterse en su cola virgen…

– Ahhh…-Susurró la chica.

La cola de Agus estaba mucho más apretada que la de Florcha, por lo tanto el adolescente fue cuidadoso, y se la metió hasta la mitad. Se la sacó un poco, y se la metió de nuevo a Agus por el ojete, hizo eso varias veces, hasta que ya le podía meter la pija entera, hasta el fondo del culo.

Agustina abrió lo más que pudo sus piernas, mientras con sus manos se agarraba fuerte de la sábana de la cama, sintiendo el pito duro y parado de su hermano menor entrando y saliendo entero de su cola.

El chico se calentó mucho, estaba cogiéndole el culo a su hermana, fue haciéndoselo más rápido… se la metía hasta chocar sus piernas contra las de ella, su pubis contra los cachetes del ojete, mientras que su pija estaba más que excitada y caliente, muy dura y gorda.

Como se dio cuenta que estaba por terminar, se la sacó de golpe, dejándole el agujero de la cola un poco abierto a su hermana, que se quedó quieta, deseando recibir más pija como una perrita en celo.

Florcha la acariciaba a su hermana, la cara, los hombros, las tetas, rozándole los pezones duros con sus dedos, mientras Agustina se desesperaba, ya con la chochita súper húmeda y excitada.

– Dale hermanito… metemela!
– ¿En la concha o en la cola?-Preguntó su hermano.
– Dónde vos quieras.. meteme la pija de nuevo por favor…

Con su hermana mayor suplicando por pija, Martín se la puso en la concha, se la cogió uno o dos minutos, y ya casi llega al climax, entonces se la sacó. Esperó unos segundos, y le abrió nuevamente la cola y se la puso ahí, su pito entraba con dificultad en el culo, pero ya dentro, se movía para culearla a su hermana, y cuando le estaba por llegar el orgasmo, se detenía y se la sacaba.

Cuando hacía eso, Agustina se desesperaba, quería tener la pija metida en la concha o en la cola, pero bien metida y que se la coja más tiempo.

Martín descansaba unos segundos, mirando el ojete de su hermana ligeramente abierto por su pija, y la conchita también con los rosados y delicados labios abiertos.

La vagina de Agus chorreaba flujo por los muslos, mientras su hermano se la cogía un ratito por cada lado… un rato por la concha, un rato por la cola.

Cuando ya sintió que no podía aguantarse más, se quedó quieto con la pija bien metida hasta el fondo de la cola de su hermana. Agustina se dió cuenta enseguida, ya lo conocía mucho, y le preguntó:

– ¿Querés acabar hermanito?
– Siii… ¿dónde querés que te acabe la leche Agus?
– …A Florcha le dejás la lechita adentro?-Preguntó ella.
– Sí.
– ¿Es lindo Flor?
– A mí me encanta hermanita…-Respondió Florcha mientras le acariciaba las tetas.
– Mmmm… bueno, acabame adentro de la cola!

Con ese pedido de Agustina, Martín se puso aún más excitado, si es que aún podía… estaba tan excitado que le latía con mucha fuerza el corazón, le encantaba escuchar a su hermana decir cosas chanchas, lo ponía al límite.

Comenzó a moverse otra vez dentro del culo de Agus, metiendo la pija hasta el fondo y sacándola hasta la mitad, para volver a enterrársela…

– Ohh… hermanita… como me gusta cuando hablas así…
– ¿Te gusta que tu hermana hable así, pervertido?
– Mucho.. me encanta.. dale decilo otra vez por favor.. ahh…
– Mmm.. quiero que me acabes adentro de la cola…
– Oh… te voy a llenar el culo Agus…
– Mmmm sii.. dale llename la cola de leche calentita hermanito…

Mientras Agustina decía esas chanchadas, se pajeaba tocándose el clítoris bien rápido, y se vino, pidiéndole a su hermano que le acabe adentro del culo.

Martín escuchó esas palabras tan sucias y llegó al climax, suspirando y gimiendo, se quedó quieto con la pija metida en la cola de su hermana, derramando todo el semen espeso adentro..

– Ahhhhhhhhhh!…. Tomá toda la leche hermanita.. tomá toda la leche en la cola… mmmmmm.

Agustina sintió todo el semen bien caliente adentro del culo, mientras tenía el orgasmo, aguantándose como podía los gemidos… se quedaron ambos quietos un par de segundos, Martín suspiró, ya relajado, y le fue sacando el pito poco a poco de la cola… apenas se lo sacó, la leche comenzó a brotar del agujerito del culo de su hermana, cayendo por la raja del ojete, llegando a la concha, y bajando por los muslos.

A todo ésto, Florencia estaba más excitada que sus dos hermanos juntos… a ella también le chorreaba la chocha, pero aún más.. se mojaba más que su hermana. Tenía la conchita a punto caramelo llena de flujo, y sentía la cola ya dilatada para que le metan el pito.

Agustina se acostó boca arriba en la cama, totalmente satisfecha con esa cogida…

– Mmmm hermanita.. mi cola necesita mimos!-Dijo Agus susurrando en voz baja, con los ojos cerrados.

Florcha la entendió, y se arrimó hasta la cola de su hermana, le abrió los cachetes y le empezó a dar besos en el agujerito del culo, mientras le salía la leche… le daba besos y le pasaba la lengua, tragándose el semen que le salía de la cola.

– Pasame la lengua por la chuchi también, por favor hermanita…

Florcha le hizo caso, y bajó un poco, Agus tenía las piernas abiertas así que Flor sacó la lengua afuera y en esa posición se la lamió toda, le dió varios lengüetazos a lo largo de los labios de la concha, sintió toda la humedad que tenía su hermana… luego volvió a subir un poco para chuparle otra vez la cola y tragarse más lechita que salía de adentro.

Agustina, si ya estaba relajada tras la cogida que le pegó su hermano, ahora aún más, con las lamidas de su hermanita menor por su cola y su concha… con los ojos entrecerrados, se reincorpoó, sentándose en la cama, junto a su hermana… aún sentía la cola chorreando semen, manchando las sábanas, pero daba igual.

Martín aún estaba recuperándose de su tremendo orgasmo, cuando Florcha se paró, y mientras le acariciaba el abdomen, le agarró la pija blandita y lo empezó a pajear para ponérsela dura otra vez.

– Ahora me tenés que coger a mí pendejo!-Le dijo al oído mientras sonreía.

Mientras trataba de parársela otra vez, le decía chanchadas en voz baja.

– Estoy re mojadita hermanito… ¿querés tocarme la conchita?

El chico comenzó a reaccionar ante los estímulos de Florcha.. llevó sus dedos a la peluda entrepierna de su hermana, rozando pelos, tocando los labios, notando todo bien mojado e hinchadito… Flor lo seguía pajeando, y ya se le puso dura.

Enseguida, Florencia se puso contenta, sintiendo la pija bien parada en su mano. Se escupió saliva y la embardunó toda, luego se la soltó, y se puso de espaldas a él, así parada, apoyando las manos en la pared, e inclinándose un poco, parando la cola.

Con esa invitación, el chico simplemente se puso tras ella, le abrió los enormes cachetes de ese ojete perfecto, notando la cola abierta ya… le puso la pija en el agujerito y se la metió sin problemas… el culo de Florcha ya estaba a la medida de la pija de su hermano, que aprovechando eso, la agarró de las caderas y se la cogía más rápido, chocaba su pubis contra los cachetes de la cola de su hermana, se escuchaba el ruidito, retumbando en la habitación, era tremendamente excitante.

Ese ruido del pubis chocando con la cola de Florcha, sólo se escuchaba eso en la habitación, llena de olor a sexo.

Martín se la cogía a su hermana por el culo, así de parada, la chica sentía las gotas de flujo cayendo por sus piernas, mientras le metían el pito por la cola.

El adolescente se la sacó de adentro del culo, le abrió bien los cachetes con ambas manos, y le vió el agujero bien abierto, ya no se le cerraba como otras veces.

– Mostrale a Agus como tenés la cola.

Florcha se movió un poco, mientras su hermano le abría los cachetes, para mostrarle a Agus que estaba sentada al lado en la cama, como tenia la cola bien abierta. Agustina se la miró, eso calentó más al chico, y a Flor, que le encantaba mostrar como le dejaban el culo. Sentirse tan puta la excitaba muchísimo.

Luego, Florencia dijo que estaba cansada en esa pose, así que se acostó en el borde de la cama, boca arriba, subió las piernas al colchón y las abrió para que su hermano pueda cogerla así. El chico se acomodó entre sus piernas y se la volvió a enterrar en la cola.

Agustina arrimó la cara, Martín sacó su pija del culo de Flor, y Agus abrió la boca y se la metió, se la chupó unos segundos, cuando el chico volvió a ponersela en la cola a Florencia. Lo hicieron un par de veces más. Agustina se la chupaba, y luego Martín se la ponía en la cola a Flor.

Después, con el pito de su hermano entrando y saliendo de su culo abierto, Florcha sintió las manos de su hermana en sus tetas, acariciando y apretando sus pezones duros… Agustina se acercó y le besó las tetas, bajando su mano hasta la entrepierna, tocando con sus dedos el pubis peludo de Florcha, y más abajo, acariciando el clítoris hinchadísimo, cuando se lo tocó, Florencia casi salta de placer.

Mientras Agus le chupaba las tetas, y Martín se la metía por la cola, Florencia sintió los dedos de su hermana bajando hasta tocarle los labios de la concha, y le metió apenitas un dedito adentro, porque estaba tan mojada que el dedo se deslizaba solo en esa concha virgen de adolescente toda empapada.

Florencia sintió tanto placer, que deseaba ser penetrada por ambos orificios… la pija de su hermano en el culo ya no la llenaba, estaba tan excitada que la conchita pedía que le metan el pito… su hermana le tocaba el clítoris y los labios vaginales, llevándola al límite del placer.

El chico se la sacó de la cola, viendo los dedos de Agus jugando en la conchita peluda de Flor, le puso la pija encima de los labios hinchados y mojados, estaba toda chorreada la conchita de Florencia, que al sentir la pija parada y dura en la vagina, no se aguantó más:

– …Ay… ayyy quiero que me metas el pito en la chocha hermanito…-Suplicó Florcha.

Martín suspiró al escuchar eso…

– ¿Có.. cómo?
– Quiero que me la pongas en la concha pendejo!

El chico miró a Agustina, y ella le preguntó a su hermana, mientras seguía pajeándola tocándole el clítoris:

– …¿En serio Flor?… ¿Estás segura?…
– Ahhhh… siii… dale… metemela en la concha hermanito…

Con Florencia tan excitada y caliente, pidiendo pija por la concha, Martín le acomodó el glande en la entrada de la vagina, estaba toda mojada pero muy cerrada, los labios los tenía muy cerraditos y apenas se le veían los labios menores de un color rojizo, llenos de humedad..

– Te la meto Flor…-Dijo su hermano como un ultimátum, para que si su hermana se arrepintiera, lo dijera ahora.

Agustina y su hermano la miraban, a Florencia miles de pensamientos de le cruzaban por la cabeza, quería hacerlo porque estaba muy excitada y deseaba mucho ser penetrada por la concha, y además tanta presión de ser virgen no le gustaba, ya quería terminar con eso de una vez…. pero los remordimientos volvieron a su cabeza.

– No… perdoname… no!-Dijo Florencia, poniendo su mano encima de la concha, para que no se la meta.

Martín se molestó un poco, pero la entendió… no dijeron nada, solo ambas se sentaron en la cama, Florcha estaba avergonzada y pedía perdón por lo sucedido… se sentía mal por eso, se sentó junto a su hermana, y el chico se pajeaba para terminar.

– ¿Vamos a tomar la leche?-Le preguntó Agus a su hermana, que estaba algo triste, tratando de animarla.

Florencia le sonrió y dijo que sí. Ambas se pusieron juntas, para que su hermanito menor les acabe en la cara…

Martín simplemente se acercó, y se pajeó fuerte hasta venirse, le puso la pija en la cara a sus hermanas, cuando saltaron los chorritos de semen… primero golpearon en los labios y los cachetes de la cara de Agustina, luego se movió un poco para darle leche a Florcha, ella abrió la boca y sacó la lengua, cayéndole el semen adentro…

Tras acabarle en la cara y la boca a sus hermanas, el adolescente se sacudió el pito en la boca de Agustina, mientras se reían… las chicas se pasaron los dedos por la cara limpiándose el semen y metiéndoselo todo en la boca, y se lo tragaron como a ellas les gustaba.

Después de eso, Agustina le dió un beso a su hermano y se fue a acostar a su cama. Martín cayó rendido en la cama de Florcha, junto a ella, estaban todos muy cansados. El chico se recostó junto a Florencia en su cama, para descansar un rato. Estaban desnudos.

– Perdoname hermanito por lo de decirte… que me la metas.. y después que no.. soy re tarada.
– ..No pasa nada tonta… en serio está bien.
– Gracias. ¿Querés acostarte un rato conmigo?
– Dale… un ratito nomás y me voy a mi cuarto.-Dijo Martín.

Apagaron las luces, y cerraron los ojos. Martín y Florcha estaban acostados en la misma cama, con el chico detrás de ella. Fueron pasando los segundos… los minutos… estaban tan cansados que se durmieron.

::::::::::::..

De pronto, Martín se despertó. Estaba todo oscuro. ¿Qué había pasado? Se movió un poco y sintió el cuerpo de otra persona. Recordó que se había acostado junto a su hermana, pero se había quedado dormido!!!

Enseguida, con desesperación miró su reloj en la oscuridad, eran las 4 de la mañana. Uff. Se tranquilizó. Si no se hubiera despertado, su madre en la mañana se iba a dar cuenta que sus hijos dormían juntos y desnudos… que desastre hubiera sido!

“Si mamá se entera de esto…” Pensó. Pero lo sacó de su cabeza, mejor no quería ni imaginar lo que pasaría. Hizo un movimiento como para salir de la cama e irse a su cuarto, pero cuando se movió, sus piernas rozaron las de su hermana, y su pija rozó los cachetes del enorme culo de Florcha…

– ¿Flor?-Susurró el chico en voz baja. Florcha no le respondió. Estaba dormida.

No lo pudo evitar. Con esas horas que había dormido, ya estaba recuperado de energías. Como nuevo. La rozó de nuevo, apoyándole el pito en la cola a su hermana… y se le puso duro como una piedra, en instantes. La cola de Florcha se sentía muy caliente, la piel tan suave y tibia…

Ella estaba de costado, y él atrás… en una especie de cucharita.. quiso jugar un poco más, antes de irse a su cuarto.

Se movía muy, muy despacito para no despertarla, pasándole la pija parada por los cachetes de la cola, y metiéndoselo entre ellos, en la raja del culo, ahí estaba mucho más calentito.

Se acomodó de manera que su pija estaba en el ojete de su hermana… mientras se la pasaba por ahí, accidentalmente se le fue un poquito más abajo, y sintió el glande tocando los labios vaginales de Florcha, y sintió que todavía estaba todo húmedo…

La sensación que le dió, de su glande haciendo contacto con los pelitos que su hermana tenía, y rozando la conchita húmeda, lo puso a mil. Dejó su pija ahí, con el glande encima de los labios vaginales… que placer le daba. Florencia tenía los muslos pegajosos con sus flujos, y eso lo notaba el chico en su miembro.

Para lograr mas excitación, al adolescente no se le ocurrió mejor idea que ponerse toda la saliva posible en su mano, y llevarla lentamente hasta entre medio de las piernas de su hermana, sin despertarla, y ponerle la babita en la concha, se le cayó un poco en los muslos de la chica, pero la mayor parte se la puso en los cerrados labios vaginales.

Le volvió a apoyar la cabeza hinchada de la pija en la concha, ahora llena de baba y toda resbaladiza, su miembro se deslizo por los labios de la chochita de Florcha.

“Ohhhhhhhhhhhhhhhhhh…” Martín no podía hacer ruido, pero lo caliente que se estaba poniendo, era claro indicio de que estaba por cometer una locura.

Entre su cola gorda y perfecta, sus muslos calentitos, su piel suave, y su conchita toda mojada, a Martín le estaban dando enormes ganas de cogerse a su hermana otra vez, era todo tan excitante, tan morboso, tan caliente y sucio…

Con su glande entre los labios llenos de saliva de su hermana, el chico se movió apenitas, casi imperceptiblemente, hacia adentro… casi se le detiene el corazón. El glande le entró adentro de la concha a Florcha…

Su hermana estaba tan húmeda, le puso tanta babita, que un ligero movimiento y la pija se le deslizó apenitas adentro… estaba metiéndole apenitas el pito a su hermana, en su conchita virgen, mientras ella dormía y no se daba cuenta!

Martín tenía la boca abierta mientras no podía creer lo hermoso que era metérsela en la concha a Flor… estaba tan quieto en la cama, para no despertarla, que apenas se movía muy, muy despacio.

No podía detenerse ahora, sabía que lo que estaba haciendo estaba muy mal, no podía desvirgar a su propia hermana mientras ella no sabía nada, ni se daba cuenta, pero cuando sentía los húmedos y apretados labios de la chocha de su hermana en su glande, nada importaba, sólo había que empujar más adentro, para meter toda la pija en esa concha tan apretada.

Estaba tan caliente, que no le importaban las consecuencias. Concentrado, en silencio, con la boca abierta, en la oscuridad, se movió ligeramente y empujó más, notando como su pija hacía presion para meterse en la concha… pero era difícil, tratar de cogerse a una chica virgen de costado y con las piernas cerradas, mientras ella está dormida…

Se la fue poniendo más adentro, moviéndose milimétricamente para no despertarla, cuando sintió ahora sí que su pija se deslizó otro poco dentro de la vagina. Inmediatamente sintió un líquido muy espeso y caliente, le pareció raro, estiró su mano hasta allí, se tocó un poco la pija mientras se la dejaba adentro, le tocó los labios vaginales a ella, con las yema de los dedos, y sintió esa sustancia que enseguida reconoció como sangre.

“Mierda… ¿que estoy haciendo?”

En ese preciso instante había desvirgado a su hermana!!!!

Muchas cosas cruzaron por su mente, sentimientos de culpa, pero ahora ya estaba hecho, y seguía muy excitado….

“Perdoname hermanita… te quiero mucho”

Se movió más, para metérsela más adentro, pero la concha estaba re apretada.. hizo un esfuerzo, empujó fuerte y se la metió hasta la mitad, y su pubis chocó contra la cola de su hermana.

Florencia se despertó. Poco a poco, fue abriendo los ojos, movió los brazos. Sintió algo en su vagina. Se sintió rara.

– ¿Qué estás…?

Abrió los ojos bien grandes, la adrenalina le recorrió todo el cuerpo, y se despertó bien. Enseguida se dió cuenta que estaba en su cama, desnuda, con su hermano atrás, y con algo en su concha, que parecía ser la pija de su hermanito…

Estaba todo oscuro, llevó una mano atrás y tocó a su hermano en el pecho y el abdomen, confirmando lo que estaba sucediendo.

– ¿Qué hiciste?…
– Shh…
– Me metiste el pito en la chocha!!!!!!!!!!!

Florencia estaba sintiendo la pija de su hermano penetrando su conchita, se sentía raro porque era la primera vez, y nunca había sentido nada igual, no sabía si llorar, gritar, patalear…

– Ayyy pendejo de mierda me desvirgaste!!!!!
– Shhhh… vas a despertar a mamá.-Respondió su hermano.

La chica no sabía que hacer, se quedó quieta, sorprendida, mientras Martín la agarró de la cadera y se la empezó a coger, le metía y sacaba la pija de la concha, pero sólo le entraba hasta la mitad, la tenía muy cerradita y apretada, y acostados en esa posición no era sencillo…

Con lo que había dicho Florencia, se despertó Agustina.

– ¿Eu.. qué te pasa?-Preguntó Agus y encendió la luz de la mesita.
– …Tu hermano me metió el pito en la chocha… me está desvirgando!

Agustina saltó de su cama, para ver de cerca lo que estaba sucediendo… se sentó en el borde de la cama dónde su hermana estaba siendo cogida y desvirgada por su hermanito…

Martín le agarró una pierna a Flor, y se la subió un poco para que se abra más la concha, pero no le entraba, Florencia sentía como esa pija trataba de entrar en su interior y no podía. La chica ponía cara de asustada.

– Ohhh… tenés la pija muy grande hermanito… no me entra.
– Tranquila.. si te entra toda en la cola, te tiene que entrar en la concha.-Le dijo Agustina, tranquilizándola.

Florcha metió una mano entre sus piernas, y se tocaba el clítoris para mojarse, cosa que estaba logrando, así, la pija de su hermano pudo entrar más, poco a poco, hasta que se la clavó entera en la concha… toda la pija adentro.

– Ayy…ayyyy.. ohhhhh.

Martín sintió como la conchita de su hermana se abrió pro primera vez mientras le metía todo el pito… estaba tan apretada que le daba un placer enorme, estaba por acabar ya.

Sin decir nada, el chico se la cogió un poco hasta que no pudo más, se la puso toda, su pubis chocó contra la cola de ella, y se vino dentro de su hermana… chorros y chorros de leche caliente adentro de la conchita hasta hace minutos virgen de Florcha.

– Uuuuhhhyyy… ahhhyy me acabaste adentro de la chocha pendejo.-Decía Florcha mientras se tocaba el clítoris y tenía un orgasmo, sintiendo el semen de su hermano en lo profundo de su ser, inundando su húmeda conchita adolescente y apretada…

Se detuvieron, Martín sintió mientras acababa, como su pija era apretada y succionada por la concha de su hermanita, que tenía su orgasmo mientras se le llenaba la chocha de leche.

El chico se la sacó, estaban los dos transpirados, a Florcha se le pegaban los pelos en la cara colorada, mientras Agus los miraba con ternura…

Permanecieron ambos acostados como estaban… Florcha tenía la conchita peluda rebalsada de leche calentita, se quedó sintiéndola así, sin hacer nada.

– ¿Te gustó Flor?… Sé que lo que hice estuvo mal… no te avisé, ni te dije nada… pero..
– Si me encantó tontito…de todas maneras.. quería que fueras el primero, hermanito… hoy, o mañana, o en unos días, seguro que te iba a pedir de nuevo que me cojas por la concha…-Le dijo Florencia.

Los tres sonrieron.

– ¿Mañana vamos a repetirlo?-Preguntó Martín.
– Obvio hermanito… lo vamos a repetir cada vez que podamos.-Respondió Agustina.
– Siii.-Añadio Florencia.
– Este será nuestro secreto.-Dijo Agustina sonriendo.

FIN.

Por Culpa de mi Novio me enfiestaron la cola! (versión extendida)

voy a pasar a contar con mas detalles el momento en el que subi al cuarto con el pollo y sus cuatro amigos.

Bueno empiezo, apenas entramos al cuarto, uno de los pibes prendio un equipito de musica que habia, y busco alguna radio creo, cumbia por supuesto, el pollo me dijo que iba atener que bailarles en tanga a todos, empiezo a bailar y el pollo le dice auno que valla a buscar algunas cervezas, aparentemente el mandaba a todos, me mira y me dice
– aver bebe date vuelta y empeza a mover la colita.
me doy vuelta y sigo bailando
– eso boluda averr dalee asii
me empieza a tocar la cola, mientras llama aun amigo invitandolo a tocarme tambien.
-uhh bebe con esta colita te vas en silla de ruedas hoy me parece, dijo el amigo.
llego el otro pibe con 3 o 4 cervezas, el pollo abrio una.
-saca colita aver dale me dijo, mientras me tiraba cerveza en la cola
me la empieza a chupar lo que chorreaba
-mmm que rico, dale bien putita te quiero, me repetia.
dos de los otros pibes se empiezan a sacar la ropa, los demas copiandolos siguieron sus pasos.
-veni haceme un petecito, me dijo el pollo apurandose alos demas.
-de rodillas al piso dale linda, vayan poniendole que ella sabe muchachos.
mientras se la chupaba siento como me epiezan apegar con la pija en la cabeza los amigos del pollo.
-dale anda pasando nena, se quejo uno.
se la sigo chupando a cada uno, mientras seguian escabiando, cada tanto me tiraba un poco en la cara y se reian.
Asi estuve unos 15, 20 minutos, hasta que siento que alguien me levanta por la cintura bruscamente.
-saca la colita para afuera dale
me corre la tanguita y me escupe un poco para lubricar, aunque ya estaba bastante mojada y caliente la verdad.
lo miro, pero rapidamente alguien me agarra la cabeza
-segui con lo tuyo bebe
el pollo me mete los dedos en la boca y juega un poco con mi lenguita, de ahi directo ala cola, siento que se escupe un poco y me los empieza ameter.
-te gusta no putita??
– sabes como te lo vamos a dejar ahora, ni con cremita lo vas a sanar.
el mas grandote se sento en uan silla, veni pasamela le dijo, me agarro me saco la tanga y me ubico directamente con la conchita en su pija.
El pollo rapidamente se ubica por detras
-Saca cola que te vamos a romper el orto, me dice.
y asi empujandome con las manos para atras me la empieza a meter.
entro bastante facil, el juego previo con los dedos habia ayudado un poco, aunque enseguida me la saca y vuelve a escupir.
-abrime la puerta negro dale jaja, se rie.
el tal negro me agarra los cachetes y me los abre con fuerza, siento como me penetran hasta el fondo.
-mmm asii putita asii, vamo el Lobo ajjaj, se rien todos.
el negro me da dos fuertes palmadas – ya va sola ehh dice, me agarra la cabeza y me la mete en la boca haciendo fuerza para adentro.
Al rato uno pide su turno, la tenia mas grande creo porque me dolio mas y entraba mas trabada, el negro se dio cuenta aparentemente
-mandale saliva que la vas a matar jaja dijo.
el grandote de abjao no paraba de moverse, era un animal me estaba matando, pero la verdad que lo que mas sentia venia por atras.
Pasa el que sigue -aver como viene esto
me abre los cachetes – uhhh mira lo que es, pobrecita se va a hacer encima jaja.
-aver aver dice el pollo, uhh eso ya come solo ajja, o toma dice mientras me apoya el pico de la cerveza y me tira un poco en la cola.
Aparentemente si estaba abierto, proque senti como entraba,enseguida me la meten y me la saca, sono un ruido a pedo que todos se rieron.
– uhh metesela rapido que se caga encima dijo el negro.
Despues de terminada la ronda, el grandote de abajo pide su turno con mi colita, nose como tenia fuerzas toadavi , no habia parado en todo el rato el.
Me saca de encima, y el pollo me adomoda en 4 patas en el piso
-Rompele el caquero dale le dijo
sin mas empezo, mi cola ya estaba roja de tanto roce y tantos chirlos que me daban mientras em cojian, aunque entraba bastante facil, el grandote fue el primero en acabar, me di cuenta porque me zamarreo con toda, apenas me la saca uno se pone rapidamente
-dejame que acabo le dice, me la ete y efectivamente acaba.
Despues venia el pollo
-No la voy a meter en ese culo todo acabado dice, todos se rien.
se me apoya en la espalda y me agarra fuerte la cola abriendomela bien.
– hace fuerza bebe dale, que salga la lechita, te quiero ver chorreando. Mientras por atras me metian los dedos. Se escucharon varios peditos de mi cola
– esta todo roto eso jaja, ya esta me voy. dice uno
– jaja si vamos a bajar que hace un rato estamos aca y va a saltar la bronca. dice el pollo
-Veni chanchita vas a tomar la lechita, hoy te vas con la pancita bien llena.
Me agarra la cabeza, siento las 3 pijas pajeandose en mi cara
-Pedi la lechita dale , saca la lenguita
apenas termina de decirlo siento un lechazo directo a mi boca y al no mucho tiempo mas en oda la cara
-traga traga, gritaba el pollo
Terminada su fiesta uno se va, queda el pollo y el negro
-Vestila rapido dale y vamos abajo le dice el pollo.
el negro me tira la camiseta, mientras me la ponia siento que me levanta las piernas para ponerme la tanga.
-Dale vamos dice el pollo, me agarra la mano y abre la puerta.

Follando a mi madre dormida

Estaba con mi madre en su habitación y en su cama, eran las 8 o 9 de la mañana cuando sin querer levante un poco el edredón y vi a mi madre con un pijama corto que no le cubría nada, tampoco llevaba bragas y fue tal mi excitación que me empalme, no sabia si mi madre estaba despierta o dormida así que decidí intentar despertarla moviéndola cada vez que lo hacia roncaba así que me armé de valor me baje los calzoncillos que llevaba puesto cogí mi polla y lo introduje dentro del coño de mi madre me comienzo a mover lentamente, cuando de repente empieza a gemir y yo seguía penetrando a mi madre (no me lo podía creer, me estaba tirando a mi madre mientras dormía) cuando de repente se despierta y pega un grito diciendo:

Madre:¡Nene, que haces, que soy tu madre!
Yo: Lo siento mama (mientras la seguía follando), pero el calenton me pudo mas.

Entonces la cojo bien fuerte porque quiso salir, ella forcejeaba pero yo nada que la soltaba, entonces le susurro al oído

Yo: Madre, no te da gusto que tu hijo te esté follando, piensas en cuantas madres se sentirían orgullosas de ser deseadas por sus hijos, o por algún joven y tu tienes esa suerte.

Mi madre se quedo un poco pensativa, al cabo de un rato escucho como mi madre gemía de placer otra ves de repente mi madre me dice con voz entre cortada:

Madre: tienes razón hijo, me gustar ser deseada por mi hijo…. mas ahora que me esta follando bien rico…..aah…nene…me vas a matar.

Me dispuse a parar de follarla para cambiar de posición, cuando mi madre me dice:

Madre: Nene quiero que me la metas por el culo, quiero saber que se siente que te follen por ahí mas si es mi propio hijo quien me va a desvirgar mi culo,sobre todo hay un morbo que me excita un montón.

Me sentía orgullosos de ser la primera polla en el culo de mi madre, fui a buscar un bote de crema y me lo unte en la polla, cogí un poco y se lo eche alrededor del agujero del culo de mi madre cogí mi polla y con la cabeza de la misma busqué el agujero “negro” y vi como mi capullo se hundía dentro de culo de mi madre fue tal mi emoción quele dije a mi madre.

Yo: madre eres una glotona,te estas comiendo mi polla con tu culo.
Madre, ooh…si nene…partele el culo a tu madre.

Cogí a mi madre y comencé a embestirla fuertemente por el culo la cogí le saqué la polla y la puse boca abajo con el culo hacia arriba,yo abrí las piernas y comencé a montarla a caballito, al cabo de unos 10 min. o asi me iba a venir dentro del culo de mi madre.

Yo: ¡Me corro mama, me corro!(le grité)
Madre: ¡Correte dentro nene, correte dentro del culo de tu madre!

Bastó que dijese esas palabras para vaciar toda mi carga dentro, mi madre gritaba de placer.

Madre: Aaah..si…nene….que rico…..

me despegué de mi madre exhausto, mi madre se levantó con un dedo en su agujero impidiendo que mi semen salga de dentro, cogió un vaso de la cocina…vino donde yo estaba, se quito el dedo y dejó mi semen caer en el susodicho vaso una vez que mi semen cayó del todo en el vaso lo bebió, se lo trago un me dio un beso diciendome.

Madre: Nunca me había sentido tan bien como hoy.

La mejor noche de mi vida

Hola, a todos los lectores de esta página, el relato que voy a contar es verídico al 100%, por razones de ética no, daré los nombres del presente relato (incluyo el mió).

Las dos personas somos de buen parecer y si quieren comprobarlo manden un mail al correo que esta en la parte de final del relato. Todo empezó un día que nos fuimos a pasear a Veracruz, todo era fantástico, mi novia y yo somos sexualmente, muy complacientes esto paso el Domingo 2 de abril del presente año, días antes, tuvimos sexo y mucho, pero ese día, nada de nada paso, y yo muy caliente esperaba tener sexo, pero espere sentado por que no llego……al menos eso era lo que yo me imaginaba, desilusionado me acosté y me dormí, la sorpresa fue cuando entre despierto y dormido, sentí como iba creciendo mi miembro, cuando abrí los ojos pensé que estaba soñando, y de verdad que era un sueño el mas rico que he tenido, pero para mi fortuna no era un sueño, tenia enfrente mió un Culo de lo mas rico y grande enfrente de mi cara, ella quería que le hiciera el oral y yo con mucho gusto acepte la gran oferta que tenia, no podía desaprovecharla ya que eso estaba esperando el día entero, ella empezó a hacerme un oral, de verdad que yo estaba en la Gloria, entre lengüetazos y los gritos de placer que ella daba por el oral que yo le hacia, cada vez mas me repegaba su culo en mi cara, quería que me tragara ese culo entero, gritaba cada vez mas fuerte, yo ya tenia un dedo en su apretado ano, lo ensalivé bien y le metí dos dedos, ella gritaba de placer era toda una tormenta en la cama, hasta que no pudo mas y termino en mi boca, después de que paso eso, seguía muy caliente y me dijo lo que yo había esperado por mucho tiempo, que le rompiera el culo, pero que lo hiciera con cuidado ( ella sabia que a mi me encanta dar por el culo ya que están wowwww) yo sin, decirme dos veces, acepte, la volteen la empine y le hice un oral… ella lo único que hacia era sssssiiiiiiiiiiiii, maaaaasssssssssssss, cojéeeeeeeeeeeemeee al escuchar eso, me puse a 1000 por sus gritos, le empecé a lamer su culo lo cual ella respondía con movimiento hacia mi, yo empecé a meterle un dedo ella gritaba, asssssssiiiiiiii, sigueeeeeee, yo le concedia todo eso, seguí con mi dedo adentro y depuse fueron dos y después tres, ella estaba que se moria, del placer y aunque era su primera vez lo hice con mucho cuidado, hasta que me dijo, párteme el culo, vamos cogemeeeeeeeeeeeee, enseguida me pare, apunte mi miembro en su agujero, y ella empezó a metérselo, era tan placentero que wow, se metio sin dificultad, y fue tan salvaje su embestida, que por lo regula aguanto una hora o un poco mas, pero no pude mas y me vine en quince minutos, fueron los quince minutos mas felices de toda mi vida, por supuesto que me vine dentro de ella, después me enseño como escurría mi semen por toda sus piernas y eso me calentó mucho ella, quedo muy satisfecha y yo mas, por que fue la primera vez que me dio su culo tan asediado por muchos…

Espero les haya agradado, y si alguna mujer que viva en México de preferencia en zonas aledañas o estados contiguos y quieran un rato de sexo en todas sus formas (no importa la edad, solo que quieran divertirse tanto como yo), mandarme sus propuestas y sus comentarios a shogo.mx@gmail.com