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Revisación médica????

Era el 2010, me habia recibido de Tripulante de Cabina de pasajeros, mas comunmente de Azafata de Avion. Era el turno de pasar el psicofísico para obtener la licencia para volar… Me dirijo a la Fuerza Aérea de mi provincia… Ver a todos los hombres con el uniforme camuflado me hacia sentir un aire de atraccion increible…
Pasé varios exámenes, psiquiátrico, psicológico,vista,audiometría, electro etc etc… Llegué a las 7 am y eran las 13 hs y seguía con la revisación, el último control era con el médico clínico que te hacía un chequeo general….
Entré al consultorio al escuchar mi nombre y apellido, me saluda muy amablemente el médico y cierra la puerta con llave, afuera en la puerta decía bien grande “NO GOLPEE ESPERE A SER LLAMADO”…
Tenia puesta una chaqueta blanca, tendría unos 38 años, canoso ,eso le daba un aire de maduro espectacular, ojos verdes y estatura mas bien bajo que alto, esa altura justa que me gustaba…
Me pregunta edad, estado civil, si tuve operaciones etc etc… Me miraba con esos ojitos picarones mientras dejaba escapar una sonrisita a cada respuesta….
Me hace sentar en la camilla, me revisa los ojos, los oidos, y me pide que me saque la camisa… Yo iba con una camisa medianamente holgada de animal print, calzas negras ajustadas y zapatos altos, era la revisacipon de mi vida y había que ir bien vestidos…
Me empiezo a desabrochar la camisa y vi como me sonreía, queria descubrir lo que llevaba oculto el muy putito…Tenía puesto un conjunto de encaje negro que realzaba aun mis tetas con un moñito rosa en el medio…
Apoya el estetoscopio en mi espalda y hace que respire hondo,muy bien me dice… Ahora rescostate boca arriba en la camilla, se inclina y me lo pone en mi pecho, “te tengo que correr el corpiño un poco para escuchar mejor”… A esa altura ya tenia el ritmo cardiaco a 200 ppm…
Era exitante ver con qué picardía exploraba las partes de mi cuerpo, me dice excelente,…
“Ahora parate y sacate las calzas, tengo que ver si tenes cicatrices”… Así lo hice… Me quedé en mi conjunto de ropa interior sexy y zapatos altos, era un culotte de encaje que se traslucía parte de mi conchita, me ruboricé entera, nunca pensé que me tenia que desnudar toda…
Me rodeó mirando cada parte, mi colita grande pero siempre parada, derechita como para marchar… “PERFECTO” exclamo…
SentÍ que me agarro por detrás mis tetas y me apoyó con una erección increíble en mi colita, no me lo esperaba… Asi deje salir un suspiro de sorpresa y placer a la vez… El sabia con quien si y con quien no, llevar la revisacion a comun a una mas profunda…
Me bajó el culotte lentamente y me dijo que no me sacara los zapatos, yo parada y con las piernas abiertas me dijo que me quedara asi que me tenia que examinar la conchita…
Arrodillado en el piso empezó a lamer mi conchita depilada, lentamente ,saborándome, me separó los labios con una mano y encontró mi clítoris, le dió movimientos circulares rápidos llenandolo de saliva… Aunque a esa altura mi lubricación vaginal era óptima, su saliva y mis jugos se mezclaron… Mientras se agarraba de mis firmes piernas…
Empezó a meter los dedos por la colita, siempre me dolió esa zona pero como buen médico sabía como hacerlo…Me exitó tanto su lengua que estaba a punto de acabar arriba de ese doctor que ni siquiera sabía el nombre…
Empecé a temblar y gemir y él muy putito sabia que me iba a correr, “me dijo dale azafata putita correte para mi” quiero saber si todo está bien con tu acabada… Me recorrio un calor impresionante en todo el cuerpo, era una sensacion de ardor, calor, placer, agitacion, en todo el cuerpo…Acabé tanto que no pudo tragarse todo,el doctorcito putito… Me dijo delicioso estas perfecta, pero tengo ahora tengo que ver tu colita …
Me puso en cuatro en la camilla, aún con los zapatos puestos, tenía una vista espectacular de mi concha y mi colita…
Se puso un forro y antes de envestirme ,me lamió el culo, entre que teminaba de correrme y me savoreaba el culo mi cuerpo era puro temblores… Me metió su pija despacito por mi cola, ya que era lógico que no la había entregado varias veces por su tamaño…
“Que cerradita estas putita!” pero me encanta, empezó los movimentos suaves , a medida que me cojia fue aumentando el ritmo, mas y mas, yo gemía de placer, y el muy putito también, difrutaba de mi orto grande redondo y blanco…
Como me gustás trolita desde que pasaste esa puerta! Mi cabeza iba mil mientras me cojia, me folló tanto el culo que ya me dolía, sacó rápido la pija y el preservativo, me giró y acabó en todas mis tetas…
Esa lechita calentita de un doctor en mis tetas mmmm me volvió loca…
Quedate en la camilla boca arriba, tomó un rollo de papel que tenía y empezó a limpiar todo mi cuerpo, “las azafatas siempre tienen que estar impecables no importa las circunstancias”

Una vez vestida y sentada como una señorita vi como ponia “APROVADO” en mi legajo…

Espero que les haya gustado!
Espero puntos comentarios

Curvilinea86

La primera

Tal vez el primer beso que nos dimos fue el más sensual de todos. Al instante que rozó su lengua mis labios, mi cuerpo me alertó, estaba lista. Pero me provoca mucho placer demorarme, esperar, prepararme.

Así fue que decidí dilatar el encuentro hasta la próxima vez, que no tardó en llegar.

Entonces si. Primero nos fuimos a beber un vino en un lindo bar, empezamos hablando de trivialidades, después empezamos a besarnos. Le gustaba y le gusta, deslizarme la mano por debajo de la ropa y palparme la cintura fina, el vientre chato, y fantaseaba con las alas de ángel que tengo tatuadas en la espalda. A mi me gustan sus dedos suaves y temblorosos, y ruego sin decirlo que sus manos suban un poco hasta los senos, que me roce los pezones. Pero no tengo que decírselo, porque ya están acariciándome, primero sobre la ropa interior, luego corriendo suavemente me pellizca los senos, me mojo un poco, le digo -Mejor nos vamos-

Y nos vamos, pero una vez montados en el auto, noto que esta totalmente excitado, entonces mientras le da marcha, le suelto el cinturón, el botón del pantalón, bajo la bragueta. se deja, me mira con una sonrisa cómplice. Palpo por primera vez la verga expectante, no puedo evitarlo, lo beso en la boca, y despues agacho la cabeza entre sus piernas y lo lamo, lo acaricio, está húmedo, con sus manos me acaricia la cabeza sin empujarla, pero otra vez prefiero demorarme, y vuelvo a mi posición. -Sí, mejor vamos. –

ya en la habitación de ese hotel que tantas alegrías nos da, inesperadamente, se ofrece a darme masajes. Me recuesto en la cama vestida, llevo una blusa y una pollera a las rodillas que se abre con un cierre por atras. Se sienta sobre mí con una pierna a cada lado, baja suavemente el cierre de la pollera, baja la tanga un poco tan solo. Me acaricia el trasero, que es muy bonito, me lo dice, pero yo ya lo se, me masajea la espalda, suelta el corpiño y desliza las manos hacia mis senos, me acaricia con suavidad, siento que otra vez se ha puesto duro, y no puede esperar : me levanta la pollera, corre la tanga, y el ya se ha liberado del pantalón y se ha bajado un poco el calzoncillo, me penetra, suavemente, estoy recostada pero me enderezo para que con su mano pueda tocarme por delante, me aprieta contra su cuerpo, su verga entra y sale suavemente de mi vagina, tengo tanta sensibilidad en la cola que me encanta sentirlo por detrás. Me suelto y lo empujo para que se tumbe en la cama, me siento sobre el y otra vez la deliciosa sensación de su verga penetrándome, me mira con una expresión extremadamente lasciva, me llega el orgasmo, cierro los ojos, me acaricia los pezones. Me pide que continúe, que esta por llegar. pero me salgo, y vuelvo a chupársela, está mas dura que nunca, grande, tiembla, me jala del cabello, finalmente un estertor, el líquido caliente llena mi boca y aún se derrama por fuera, lo miro, ese rostro de placer incommesurable, no voy a olvidarme de eso.

Sabrina Love.

Niños voyeurs, segunda parte

Transcurrieron dos semanas sin que mis chiquillos dieran señales de vida. “Una verdadera lástima, se asustaron demasiado”, pensé una tarde en la que, desconsolada, tardé más de lo habitual esperando el transporte, con la esperanza de que aparecieran.
Un viernes, de nuevo de camino a casa, escuché una temblorosa voz a mis espaldas: “Hola, me llamo Aquiles, si nos devuelves la cámara prometemos no volver a hacerlo. Perdónanos, por favor”. Lo miré. Tenía los ojos enrojecidos y los labios le temblaban. Era alto, quizá demasiado para tratarse de un muchacho de secundaria, delgado. Ojos cafés, labios carnosos y una frente llena de espinillas. “Ven, pequeñito mío”, le dije mientras le pasaba el brazo por la espalda para tranquilizarlo. “Acompáñame, vamos a platicar”. Atravesamos Avenida Insurgentes por el túnel y me lo llevé al pasto, entre Derecho e Ingeniería. Caminábamos cogidos de la mano. Parecía mi hermanito.
– ¿Y tú amigo?
– Le dio miedo venir.
– Ven, acuéstate, sólo quiero platicar contigo.
Parecía no creer lo que estaba pasando. Me senté, recargada en el tronco de un árbol, y lo acomodé de tal modo que mis piernas le sirvieran de almohada.
– ¿Qué tal? ¿Te masturbas mucho viendo las fotos de mis nalgas?
Quiso levantarse, pero se lo impedí.
– ¿Dónde vas, cabroncito? Te chingas y te quedas conmigo.
De pronto se puso blanco como el papel. Sin embargo, pasó al rojo encendido cuando en menos de lo que dura un parpadeo bajé el cierre de su bragueta y comencé a buscar su pene. Con mi sudadera cubrí mi mano y la zona de su cuerpo en cuestión. Al principio, su pajarito estaba pequeñísimo, producto del susto. Lo sobé, le busqué la cabecita, lo oprimí con ternura y poco a poquito creció. Sentí un miembro gordito, grueso, quizá de unos trece o catorce centímetros.
El chavito ni se movía. La verga era la única parte de su cuerpo que parecía tener vida en ese momento.
“¿Ya viste de lo que se perdió el putito de tu amigo?”, le dije, al tiempo que manipulaba su platanito erecto, calientito. De repente un temblor le recorrió el cuerpo, se puso tenso y eyaculó. Los dedos de mis manos quedaron empapados de semen, pero la que realmente estaba empapada era yo.
“Mañana a las cinco de la tarde los quiero a los dos en el parabús. Si no llegan, olvídense de la cámara, pinches escuincles enfermos”, le grite en el tono más agresivo que pude.
Cuando llegué a la Biblioteca Central me detuve. Volví la vista y lo vi. Aquiles seguía acostado sobre el pasto, inerme, como desmayado.
Estuvieron puntuales. Aquiles me presentó a Sergio, un adolescente rubio realmente guapo, de rasgos finos y cuerpo bien formado. Luego me enteré de que Sergio practica gimnasia desde los seis años.
La tarde del miércoles mi casa queda sola. Los llevé a mi habitación y les pedí que se desvistieran. Aquiles llevaba una trusa realmente espantosa. Se la quitó y pude apreciar su miembrito, muy pequeño en reposo, el mismo que un día antes yo había exprimido. Sergio me sorprendió: sus pectorales estaban ya marcados, presumía músculos en brazos y piernas, sus nalgas paraditas y bien torneadas, su vientre plano. Traía puesto un bóxer de microfibra, de los que se pegan al cuerpo, de tal modo que podía apreciar un bulto de respeto en su entrepierna. Le pedí que no se quitara la ropa interior, porque se veía realmente bien. Saqué la cámara, me quité la ropa. Ellos estaban boquiabiertos.
La verga de Aquiles reaccionó de inmediato. Se le puso gorda y dura. El pito de Sergio hizo lo propio. Largo como bate de béisbol, parecía que iba a romper el bóxer.
Le di la cámara a Sergio y le ordené que tomará fotos. El camote de Aquiles resistió muy poco mis lengüetazos. Cuando me di cuenta que iba a soltar el esperma, me metí sus catorce centímetros en la boca y recibí en la garganta su leche. La tragué con gusto. Me dio risa cuando se tendió en la cama, inerte, como lo había dejado en Ciudad Universitaria un día antes.
Enseguida me di gusto tomándole fotos a Sergio. Era un bizcochito de 14 años de edad. Nalgón y vergón, el muy hijo de la chingada. Le saque el bóxer, lo empiné y me di a la tarea de lamerle el culo, de saborear su ano, de meter la punta de mi lengua en su agujerito. Lo masturbaba con mi mano derecha, y con la izquierda acariciaba su pecho. Ese escuinclito me había puesto como puta. Lo senté en la cama, abrí mis nalgas y me senté en su verga, una verga de 17 centímetros de largo, cabeza al aire. El pobrecito tampoco aguantó mucho. Su lechita bañó mi culo.
“Ven, mi niño lindo. Te portaste muy bien”. Lo abracé, lo besé, lo llené de mimos. Lo quería devorar.
Aquiles, que había visto la escena, ya tenía el pito parado otra vez. Alcancé el condón que tenía preparado y se lo coloqué con mi boquita, pero antes le puse en el glande bastante bálsamo del placer. Funcionó. Me abrí de piernas para él, con la mano llevé con suavidad su verga a mi cueva. Al principio me embistió con torpeza, aunque en cuestión de minutos se adaptó al ritmo de mis caderas. Lo llevé despacio, le indiqué que el mete y saca fuera lento y pausado, que se moviera en circulitos adentro de mí, que de repente me taladrara rápido las entrañas.
El bálsamo y el condón hicieron milagros, porque Aquiles estuvo adentro de mí durante 20 minutos, soportando los apretones de cabeza que le aplicaba con la vagina y el intenso mete y saca al que lo sometí al final.
Lamenté lo de Sergio. Mientras veía la manera en que Aquiles me cogía, había alcanzado la pantaleta rosa que yo traía ese día, se la había puesto y se jalaba el pito con desesperación. Terminó antes de que su amigo lo hiciera en mis entrañas. Ya no me la pudo meter, como yo anhelaba, pero le agradecí que llenara mi calzón con su esperma. El semen de Aquiles me lo unté en el cuerpo, como crema.
Mis niños se vistieron después de esto y salieron corriendo, temerosos de los regaños de sus madres por llegar tarde.

sexyfabiola8@hotmail.com

Desvirgando a mi novia

Bueno amig@s de sexycuentos espero que les guste mi historia espero sus comentarios y dependiendo de ellos les escribiré más sobre mí.-
Bueno no pondré los nombres por razones de seguridad de quienes aparecen pero les aseguró que este relato es 100% verdadero.-

Todo esto ocurrió en Enero de 2004 en la escuela de mi hermanito pequeño. Yo tengo 14 años. Soy moreno, ojos negros, buen cuerpo y sobre todo una buena dotación (Jiji mi novia se asusto al ver el tamaño de mi instrumento).
Y a mis padres los convocaban a reuniones del cole entonces los compañeros de él llegaban con sus hermanos o sus hermanas. Al principio no me llamaba la atención nadie del grupo pues todas las chavitas eran unas socadas, hasta que un día me fijé en una muy bonita ella se llama Monica. Es ojos cafés, tiene más edad que yo tiene 16 pero en realidad no me importa la edad, es pelito café una sonrisa cautivadora y un cuerpo que hasta el más santo quiere probar.-
Entonces me acerqué a hablar con ella al principio estaba un poco nervioso por tener una gran hermosura a la par tenia unas grandes erecciones que ella creo que notaba siempre porque se reía y se sonrojaba. Hasta que un día yo le pedí que fuera mi novia a lo cual ella no sabía que responder pues decía no conocerme mucho y le dije que no lo pensará y le di un beso apasionado.- Uno de los más apasionados que he dado en mi vida.- Después de esto ella me dijo que sí. Pero lastimosamente todos tenían que regresar a sus casas pues ya había finalizado la reunión.-Entonces antes de irnos le di un beso grande de lenguita.-
Llegó la otra semana y tocaba la reunión entonces allí estaba ella cuando llegué con mis padres y mi hermano entonces la saludé con un gran beso.- Y cuando se dio la ocasión empezamos a hablar de sexo y ella me pregunto que si yo era virgen a lo que yo respondí que sí y me dijo que ella se daba unas grandes sesiones de dedo pero que nunca lo había hecho y yo te pregunte que si lo quería hacer conmigo. A lo que ella respondió que sí.- Entonces yo mandé a mi hermano a jugar con sus amigos y nos fuimos al sanitario pues era la única manera de que nadie viera lo que haciamos.- Elegimos los sanitarios de la 3° planta del edificio y como las reuniones eran en la primera dudaba de que se oyeran los gemidos hasta allí.- Y la iniciativa la di yo con un enorme beso mientras le quitaba su blusa.- Ella me besaba todo y me empezó a quitar la camisa y luego yo le quité su sostén y mi sorpresa fue que sus pezones estaban bien erectos para ese entonces.- Y los empezé a besar a pellizcar y a morder suavemente.- Ella gemía y su respiración era agitada y me decía susurrando al oído que la desvirgara de una sola vez. A lo que yo respondí quitando su falda mediana. Ella me quitó los pantalones y el boxer y se sorprendió de ver mi enorme instrumento y empezó a chupar la punta del glande y luego toda mi verga. Le quite su ropa interior y le chupé el clictoris y ella gemía y me decia que quería más y luego hicimos un rico 69. Luego ella me dijo que estaba lista a ser mía pero antes de eso me dijo que tuviera cuidado al penetrarla y así lo hize empeze muy despacio y luego empeze a metersela toda después de eso me corrí dentro de su cosita. Los dos estabamos agotados y nos besamos y luego nos vestimos.
Hubo más encuentros pero eso será en otra ocasión.-
Bueno espero sus comentarios a darkness91@gmail.com
Bye.-

Mi prima Angie

Hola les contare mi relato soy **** la verdad no quiero decir mi nombre mido 1.65 y 17cm no soy muy grande.

Mi historia tiene qué ver con mi prima angie ella es de mi edad desde los 13 se puso muy buena sus caderas y nalgas se hicieron enormes y sabrosas.

Yo desde esa edad ya quería tener sexo con ella pero nunca le hablaba.

Comencé a platicar con ella cuando yo salí de la secundaria como ella se había quedado un año mas yo la seguía acompañando por las mañanas a la escuela ella siempre me excito con sus faldas de el uniforme imagínense sus piernotas con calcetas blancas su falda a cuadritos no muy corta su camisa blanca y un suéter verde (la clásica fantasía de la colegiala) yo la llevaba a la escuela de hay ella me tomo mucha confianza.

Nos contábamos cosas, a todas partes íbamos juntos ella siempre me pedia que la acompañara o la encubría para salir con sus amigas o sus novios yo le hacía todo lo que me pedía.

Un DIA me pidió que la acompañara al cine, la verdad yo tenia flojera y pensé que iríamos con sus amigas y con ellas ay no podía hacer nada con mi prima ella me convenció diciendo que iría Karen una de sus amigas que tiene unas tetas que a cualquier persona les causa curiosidad verlas, yo la acompañe y pensé que iríamos a recoger a sus amigas, pero ella dijo que estarían ya en el cine. Cuando llegamos no había ninguna de sus amigas en el cine, compramos los boletos y nos metimos como no había para la que queríamos ver vimos una muy aburrida (bueno la verdad es que ni la vimos) dentro de la sala nos sentamos hasta atrás. La película empezó y a los 10 min. ella me abraso la verdad eso me sorprendió pues fue algo que nunca esperaba después de un rato estando abrasados se sentó en mis piernas, para ese entonces yo tenia una mega erección ella lo noto y dijo que no me pusiera nervioso y me dio un beso yo lo segu! í y empecé a tocarla toda luego de ese fajesote lleve mi mano a su vagina primero la acaricie por encima de su ropa interior y luego introduci mis dedos en su húmeda vagina sentí sus vellos y su piel como se mojaba toda después le dije que me la mamara, (en una platica le había preguntado si había mamado y ella dijo que no)

Ella me dijo que le daba asco y que nunca lo había echo, yo me la saque y ella solo lo miro y sin decir mas lo hundió en su boca, sentí su saliva caliente en todo mi miembro estuvo mamandolo como 10 minutos hasta que escuche que una señora dijo que se quejaría por nuestra conducta sexual en eso le dije que parara pero no me hizo caso y siguió lamiendo e introduciendo mi pene en su exquisita boca en eso paso el acomodador y la señora le hablo y le dijo lo que pasaba, el inmediatamente nos alumbro con su lámpara y vio el show que mi prima estaba haciendo, ella se puso de pie enseguida, el acomodador nos saco y nos dijo que no le diría a nadie pero que nos fuéramos rápido.

Nos salimos del cine y fuimos ala plaza donde estuvimos besándonos hasta que se hizo tarde yo la lleve a su casa y su madre (mi tía) me dijo que ya era tarde y que me quedara en su casa.

Continuara…

Aventura

No planeo en ninguna forma que mi relato les guste, solo es un medio para confiar a alguien una historia de la cual, algunas veces me remuerde la conciencia y pienso que a lo mejor era el amor de mi vida, la pareja ideal para pasar el resto de mi vida y la deje ir para siempre….

Hola, mi nombre es… que importa mi nombre, si lo importante es la historia que voy a contar.

Actualmente trabajo para una empresa en la cual recibo el reconocimiento que tanto anhelaba como profesionista que soy a pesar de que cuento con 24 años, respetado por mis compañeros de trabajo, ya que cuento con una pocisión envidiable dentro de la empresa, pero mi historia se remonta a mi anterior trabajo…

A pesar de que tenia puesto de técnico, también contaba con una pocisión muy ventajosa, muchos viajes y gastos pagados a mas no poder, pero era un trabajo poco envidiable, era peligroso debido a los materiales que se manejan, y al cuidado que se debe de tener al realizar un trabajo de tales características, por ello no había muchos que soportaran el ritmo de trabajo, ni mucho menos que se arriesgaran a tanto, de hecho todos los que pertenecíamos al área empezamos muy chavitos, alrededor de los veinte años, edad en la que yo empecé, con varios incidentes en mi historial tras tres años, decidí buscar otro trabajo, que es en el que ahora estoy.

Fue ahí donde la conocí, ella iba a buscar empleo como secretaria auxiliar de gerencia, ese día se presento con un traje negro, blusa blanca y zapatillas, realmente se veía hermosa, al verla decidí que ella iba a ser para mi, por instancias de la secretaria de gerencia le pedí que la aceptaran, de inmediato ella capto el mensaje y sin mas ni mas, al siguiente lunes se presento a trabajar…

Ella es mas bien bajita, 1.60 de estatura, pechos pequeños, pero firmes, piernas no muy delgadas, jugosas diría yo, cinturita que no tenía el menor rastro de grasa, lonjas o algo por el estilo, cara angelical, tez morena clara, en fin todo un bombón, y cinco años menor que yo.

Así empecé a cortejarla, a aventarle los perros cañón, a las dos semanas ya salíamos en plan de querer algo, a comer, al cine, a bailar, cualquier pretexto era bueno con tal de hacerla mía, fue casi al mes de que ella entro cuando, a la hora de la comida, y por obvias razones no se encontraba nadie, fui hasta su oficina y empezamos a platicar, con el pretexto de que quería ver lo que hacia en su computadora, me quede detrás de ella, me repegue a su espalda, yo parado, y sin previo aviso le tome la cara y le plante un beso, profundo, mi lengua la penetraba y ella extasiada, la levante, la tome de la cintura y la puse sobre el escritorio, la seguí besando, mis manos buscaban sus pechos sobre la blusa, los empecé a masajear, mientras la seguía besando, ella me abrazaba muy fuerte, empecé a desabotonar su blusa, luego el bra, sus pechos a mi disposición, se los chupe, los lamí con ganas, así como veinte minutos, sin buscar nada mas, me separe y le comente que no era el momento ni el lugar para algo mas, así que ahí quedo, y me retire no sin antes darle otro beso y acomodarle la ropa con el mayor cuidado posible, solo atino a decirme “gracias” y me retire de su oficina.

Dado que fui criado dentro de una familia conservadora, nunca fue mi intención ponerle el cuerno, y así fue, de hecho me gusta tratar a mis parejas en turno con la mayor delicadeza posible, pero soy rebelde por naturaleza y en la mayoría de los casos no respeto lugar ni momento, y he llegado en momentos a portarme como un verdadero patán, pero no quiere decir que las engañe o no las quiera, solo es mi forma de ser…

Paso una semana, en donde salimos a comer en dos ocasiones, al igual que al cine y al teatro, me fascina el teatro, me considero una persona culta y estudiosa, desde historia hasta mis materias favoritas, matemáticas y física clásica, así como leer el periódico de forma regular; siempre comportándome muy caballeroso con ella, la dejaba pasar primero, le abría la puerta, le acomodaba la silla, siempre atento en lo que necesitara en la mesa, agua, algún cubierto, servilleta, sal, y le llamaba de forma regular, eso si, no solo portarme así cuando la estaba conquistando, sino incluso cuando estábamos de novios, cosa extraña me dice una amiga, pero así soy que le voy a hacer.

Deje pasar un fin de semana, al siguiente sábado, nos quedamos de ver en la estación del metro cuatro caminos, yo sabia de un hotel, por comentarios de mis excompañeros de trabajo, que se encontraba cerca de la avenida primero de mayo, ya en Naucalpan, Estado de México, bueno, nos vimos como a medio día, platicamos cerca de veinte minutos y me pregunto que a donde íbamos a ir, yo le conteste que a donde ella quisiera, obviamente no hubo respuesta, así que le propuse ir a un lugar donde estuviéramos solos, y sin pensarlo, inmediatamente me dijo que si, subimos a una combi, transporte común aquí en la ciudad y nos dejo como a dos calles del dicho hotel, pague por un cuarto, subimos hasta un segundo piso, buscamos el cuarto y enseguida entramos…

Me quite la camisa después de poner el seguro en la puerta, me veía nerviosa, con un brillo en los ojos que jamás había visto, me acerque a ella, y la tome entre mis brazos sin perder su mirada, la abrace y la empecé a besar, ella me empezó a abrazar, a acariciar, me tocaba como desesperada, así que yo la tocaba con la mayor delicadeza posible, con mi mano derecha le masajeaba un seno sobre la ropa, con la otra mano le recorría la espalda, de abajo hacia arriba y viceversa, le masajeaba las nalgas en el inter del recorrido, ella se ponía mas flojita, le quite el top que llevaba y después el bra, acto seguido me senté sobre la cama, y la atraje hacia mi, comencé con uno de sus senos, se lo lamía, lo chupaba, lo mordía muy despacio, me saco la playera y después el pantalón, después la ropa interior, yo totalmente desnudo me acariciaba la espalda y el pecho, buscando con sus labios mis labios, así un poco de tiempo, cuando la empuje contra la cama, la recosté y comencé a desabrocharle el pantalón, ya fuera los zapatos, y se lo quite, recorría con una mano, sus piernas, sus muslos, su monte de Venus y con la otra la abrazaba y acariciaba su cuello, la besaba con mucho cuidado, poco a poco le quite su ropa interior, y metía mis dedos entre sus labios vaginales, recorriendo su entrada, acariciando, despacio al principio y poco a poco mas rápido, la acomode bien sobre la cama, le abrí las piernas y me coloque a modo de penetrarla, en posición de misionero, coloque mi verga en su entrada y presione un poco, ella dio un respingo apenas había entrado la cabeza de mi verga, y ahí la deje, seguí besándola, acariciando sus senos y en lo que podía la abrazaba, doblo las rodillas, levantando las piernas, levantando ligeramente la espalda baja, estaba totalmente entregada, así, fui penetrándola poco a poco, pero no era sencillo, se echaba para atrás, me decía que le dolía, entonces tome su pierna derecha y la levante mas, abriéndola lo mas posible, y poco a poco mi verga fue entrando, hasta que estuvo hasta el fondo… la había desvirgado…..
Mire sus rostro, estaba llorando, no me moví por un buen rato y mientras la seguía besando, estaba gimiendo cuando empecé el movimiento, un mete y saca despacio al principio, rápido por momentos, pero sin parar, ella gemía, gritaba, me decía que no parara, que continuara, que me quedara adentro de ella para siempre, hasta que nos venimos en un orgasmo…

Me recosté a su lado, la seguía abrazando, ella ahora era la que me besaba, después de unos minutos se acostó boca abajo, dejándome a toda vista sus preciosas nalgas, paraditas, bien formadas, con eso me puse otra vez a mil, me acosté sobre ella prácticamente, le besaba la espalda y buscaba al mismo tiempo la entrada de su ano con mi verga ya parada, me decía que por ahí no, cuando ya estaba listo, casi me rogaba que no lo hiciera, de un solo empujón, limpiamente mi pene se perdió entre sus preciosas nalgas, dio un grito tan fuerte que a mi parecer se escucho en todo el hotel… le había desvirgado también el culo…

Me seguí moviendo sin parar dentro de sus intestinos, estaba muy apretada e hizo que me viniera muy rápido, ella lloraba sin parar, intentando zafarse, hasta que sintió mi leche caliente dentro de su culo, fue donde se quedo quieta, se la deje adentro hasta que perdí la hinchazón y se la saque muy despacio, la puse frente a mi y la besaba, nos quedamos abrazados un rato, y se quedo dormida, minutos después me levante al baño, abrí la regadera y me empecé a bañar, poco después me siguió, se metió a bañar conmigo, y le empecé a masajear, busque la entrada de su vagina con mi verga otra vez parada y se la metí, el agua caliente recorría nuestros cuerpos, ella gemía, me pedía que no parara, que me viniera dentro de ella, que me la siguiera cogiendo, hasta que termine dentro de ella, salimos y la seque con la mayor suavidad posible, poniendo empeño exclusivamente en sus senos y en su monte de Venus, nos vestimos, con calma, al final, yo sentado sobre la cama poniéndome el ultimo zapato, se abalanzo sobre mi me besaba tiernamente, me tiro sobre la cama y ella sobre mi no cesaba de darme las gracias, que había sido muy lindo y que no lo olvidaría jamás…

Durante los siguientes meses seguimos saliendo, como novios, íbamos a todas partes, a comer, cenar, al cine, al teatro, juegos mecánicos, a un café a platicar, o solo a caminar y pasar el tiempo juntos…. Pero yo no estaba realmente enamorado de ella, mi único fin era cogermela cada que yo quería, y ella no ponía objeción alguna, bastaba con solo pedir que fuéramos a un hotel, y nunca decía que no.

Por razones de trabajo, dado que era muy peligroso como mencionaba antes, pedí mi renuncia la cual con muchos problemas fue aceptada, solo la vi una vez mas, una semana después de que me salí de la compañía, y claro fuimos a coger, ella renuncia dos meses después y consigue otro trabajo, según supe después.

Me llamaba para pedir que nos viéramos pero argumentaba muchas ocupaciones en mi nuevo trabajo, en realidad eran los viajes en los cuales destinaba mucho tiempo, incluso fines de semana, además de que vivimos muy lejos, organizando mi tiempo entre a tomar clases de ingles donde conocí a otra niña, dos años menor que yo, y en dos semanas nos hicimos novios, y como siempre, me porto del todo bien, le presto las mayores atenciones creo yo, pero ella es mas bien una mujer que aprecia mucho su libertad, con un genio por demás difícil, bastante renuente en el carácter, se desespera muy rápido y a veces me manda a la goma por no ir a verla o algo así, se que con solo llegar a su casa y estar con ella un rato se encontenta y todo se olvida, pero a veces me saca de quicio, aunque pretendo ser lo mejor para ella, se que no es suficiente y espera mas de mi, y no se si este preparado para dar todo mi tiempo y mi esfuerzo, por que se que ella no lo daría, son muchas cosas, seis meses de novios, pero eso si intento que todo lo platiquemos y quedemos conformes en lo que hacemos.

Y no es para menos, cuando platicábamos acerca de tener relaciones, le plantee la idea de ir primero al ginecólogo, yo la lleve, intento que todo salga bien y no nos llevemos un susto ni nada parecido.

Ahora aquella niña a la que desvirgue en un hotel de ves en cuando me llama para ver si podemos vernos, para que platiquemos, me dice que no me olvida, y que tiene muchos sueños para los dos… juntos, no tengo cara para verla y pedirle disculpas por todo el daño que le cause, ella pensando en que yo me quedaría a su lado para siempre y yo en las primeras de cambio me alejo y me consigo a otra, que no disfruto del sexo con mi actual novia como lo hacia con ella, y por supuesto que hay otra en su lugar….

Ahora ella esta conectada al Messenger, me manda correos insistiendo en que si la puedo ver… no se… y es que mi actual novia también a hecho muchas cosas por estar conmigo, también me dedica atenciones que nadie me había dado antes, de hecho yo no tomo bebidas embriagantes…. Bueno si, pero es muy raro cuando llego a tomar y cuando lo hago tomo un buen, eso si aguanto tomando cañón, y mis primos y mis primas muy rara vez me aguantan el paso, termino cuidándolos yo, y una vez que lo hice casi cada cinco minutos me llamaba o me mandaba mensajes por cell para ver como estaba, supe después por su hermana que estaba preocupada por mi y que no soportaría que me pasara algo.

Eso sin mencionar los consejos de una muy buena amiga mía, intima diría yo, y que para variar desde que la conozco, hace mas de seis años es mi amor platónico, ella lo sabe, pero no tengo ninguna oportunidad con ella, es una mujer en todos los sentidos, inteligente, libre, segura de si misma, con la valentía que ya muchas quisieran al tener proyectos nuevos enfrente, pero con un carácter enloquecidamente bravo, he aprendido a tomarle la medida y conmigo se cuadra, y se ablanda, hemos salido muchas veces y a pesar de haber tenido la oportunidad de tener sexo con ella, la respeto.

Así mi vida, que le vamos a hacer….

Comentarios o historias, escriban a: asiomashuevo@yahoo.com.mx

Feminizada y convertida en una cross puta y sumisa, parte 1

1- Notas y “regalitos”

Se puso interesante, realmente interesante, la tercera vez que mis primeros amos se pusieron en contacto conmigo. Estaba recostada en la cama leyendo una revista cuando escuché los dos timbres cortitos, secos, y a la misma hora de siempre (las 2 de la mañana). Esperé unos segundos y abrí la puerta del departamento con el corazón en la boca y el pulso a mil. Como las veces anteriores, al asomarme al pasillo no encontré a nadie, pero al mirar abajo encontré un paquete grande.

Intrigada, lo levanté y vi la nota que venía pegada: “Desnudate, putita. Ponete todo así como está, y en diez minutos te asomás al balcón. Cuando te damos la señal, te vas a dormir así”.

Volví a entrar y apoyé el paquete, que no era para nada pesado, en la mesa. Lo más rápido que pude, me saqué la remera holgada y el boxer, y me quedé parada un minuto mirando embobada el paquete. Lo único que desentonaba, así como estaba, era la tremenda erección que tenía sólo por el hecho de haber recibido un mensaje de mis flamantes amos, a quienes todavía no conocía (después los conocí, y cómo…). Todo lo demás, era el cuerpito de una nena preciosa.

Mido 1,75 y peso solamente 58 kilos. No sólo soy flaquita, sino que mi cola podría ser la envidia de muchas mujeres. Redonda, paradita, es una manzanita de la que siempre estuve orgullosa. Para ese momento ya me depilaba completamente, algo que había empezado a hacer unos meses antes, cuando con 25 me había ido a vivir sola. ¿Y por qué hablo de mí en femenino? Porque siempre fui cross dresser. Siempre tuve una vida más o menos común puertas afuera, pero cuando me quedaba sola, me vestía de mujer, lo más puta posible, me amaneraba, me ponía toda la ropa interior de mujer que podía conseguir, hacía de cuenta que era simplemente una trola.

Cuando me fui a vivir sola, a un departamento chiquito en un piso 16 de un edificio de Congreso, prácticamente dejé de vestirme como varón puertas adentro y mi vida cotidiana la llevaba con pantys, bodies, tangas minúsculas y media de red, lo que fuera. También empecé a maquillarme, primero con torpeza y con el tiempo bastante mejor, hasta sobrecargarme la cara de rouge y delineador como una puta con mayúsculas.

Al principio tenía mucho cuidado de tener las cortinas bajas, aunque después me relajé desde el único lugar en el que podían verme era del sum del edificio de enfrente, que estaba todo el tiempo vacío. Bueno, por lo que pasó después, debería decir “casi” siempre.

Un día estaba limpiando en unas hermosas calzas animal print y un corpiño negro (me encanta usar corpiños de copa chica, también me quedan muy bien aunque me falten tetas) cuando sentí que me pasaban un papel por debajo de la puerta. Intrigada, lo agarré y con letra muy prolija decía “SABEMOS TU SECRETITO”.

No le di mucha importancia, pero por las dudas los siguientes días me cuidé de mantener las cortinas ocultando mis poses con ropa de putita. Pero a los tres días, al llegar de trabajar, me encontré con otro papelito:

“SABEMOS TU SECRETITO, PUTA. TENEMOS FOTOS Y HASTA VIDEOS, SABEMOS TODO DE VOS. SI NO QUERÉS UNA SORPRESA LLEGANDO A LOS MAILS DE TODOS TUS CONOCIDOS, VAS A HACER TODO LO QUE DIGAMOS. TUS NUEVOS AMOS”.

Me angustié mucho, la verdad. Yo cuidaba muy bien mi intimidad y me sentía expuesta de un modo brutal. Esa noche no dormí, pero no solamente por la preocupación. Tenía a la vez una tremenda excitación. Llegué a la mañana resignada a esperar y ver qué pasaba. Quizás fuera sólo una broma de alguien que no iba a animarse a más, aunque en el fondo esperaba que no fuera así.

Al otro día empezaron a llegar las cosas. Siempre de la misma forma, a las 2, con dos timbres secos y algo esperandome en el pasillo de mi piso.

Primero fue un paquete de tampones small, con un cartelito que decía “Uno por día, todo el día, todos los días”. Desde ese momento, usé un tampón en mi cola las 24 horas, fuera a donde fuese y muy excitada.

Después, una pequeña fusta, con el cartelito “En cuatro patas en la cama. Diez por noche, cinco en cada nalga”. Desde ese momento, a mi rutina nocturna le sumé fustazos en mi cola cada noche. Primero lo hice despacio, temerosa. A medida que pasaron los días, empecé dejarme yo misma la cola roja y ardiente antes de dormir, muy excitada.

Después, una copa, con el cartelito: “Masturbate y todo lo que derrames, putita, va a la copa primero y a tu boca después. Saborealo bien”. No fue problema, porque tragarme mi semen era algo que había hecho con gusto muchas veces.

Después llegó el paquete grande.

Desnuda como estaba, perfectamente depilada y muy excitada, lo abrí.

Lo primero que me encontré fue un top blanco, pero con un agregado: estaba lleno, completamente, de escupitajos. Mis nuevos amos lo habían escupido, incluso con bastantes mocos, por todas partes. No había un solo centímetro del top que no estuviese cubierta de saliva espesa. Lo tomé con la punta de los dedos y me lo puse. Se sentía viscoso y se suponía que tenía que darme asco, pero lo disfruté con mucha calentura, me sentía humillada, asquerosa y puta como nunca antes.

Había más. Después de quitar un papel, me encontré en la caja con una bolsita de freezer. La abrí y un tremendo olor a pis me llegó a la nariz. Eran unas medias de encaje blancas, completamente mojadas. Estaba claro que mis nuevos amos las habían meado de punta a punta, y no hacía mucho tiempo, porque todavía estaban tibias. Así me las puse.

En el fondo de la caja estaba la última prenda, la que tenía el olor más penetrante. Era un culotte less, hermoso y blanco.

Hermoso, blanco y lleno de leche.

Estaba totalmente cubierto de semen, en algunos lugares muy líquido, en otros espeso como crema. Había tanta leche esparcida en ese culotte que me llevó a pensar cuántos “nuevos amos” tenía. Eran más de dos, por la cantidad de leche, que hasta empezó a gotear del culotte cuando lo levanté cuidadosamente de la caja. Estaba maravillada y sentí que iba a acabar sin más en ese momento.

Me puse el culotte con mucho cuidado, tratando de no resbalar por las medias mojadas con el pis de mis amos. La sensación de la tela suave, totalmente pringosa de leche de desconocidos metiendose en mi cola cuando la ajusté y mojando mis nalgas, es indescriptible.

Me sentía sucia, pero tan excitada que tenía ganas de sacarme la ropa interior solamente para besarla y chuparla, pero como no era eso lo que me habían ordenado, y a esa altura estaba dispuesta a cumplir con cualquier cosa que me pidieran, salí al balcón con algo de timidez, y con las medias haciendo un ruido como de chapoteo a cada paso.

La noche estaba tranquila, y parecía todo desierto. En el sum del edificio de enfrente, estaba todo a oscuras, no parecía haber un alma. El viento me pegó en las prendas mojadas y me calentó todavía más. Esperé parada, inmóvil, sucia como estaba, algunos minutos. De algún lado (¿del edificio de enfrente?) me pareció escuchar una carcajada. Me sentía maravillosamente humillada. Y entonces, del sum del edificio de enfrente, de la nada, una linterna se encendió y se apagó, dos veces. Era mi señal.

Volví a entrar con algo de frío y me fui directamente a la cama. Me quedé un largo rato quieta, tratando de procesar la calentura que tenía y disfrutando de todo lo que me mojaba el cuerpo: pis, escupitajos y leche. Mucha leche. Me dormí convencida de que había empezado una vida nueva.

(Continuará…)

Gracias por el tiempo, agradezco cualquier comentario o consejo (o sugerencia!). Muchos besitos.

La nena (puta) de papá. capitulo II. Un oscuro secreto

Desperte aquella mañana convencida de lo que había hecho, no sentía arrepentimientos ni culpas, de hecho me sentía feliz, satisfecha, me sentía mujer. Era la primera vez que me tocaban con tal erotismo que me sentía ansiosa por probar algo nuevo, pero por lo pronto no me precipitaria, haría mi día normal. Me desperté un poco temprano, papá más tarde y desayunamos juntos, el tenía una cita sobre un caso en la tarde, así que me pidió disculpas por dejarme sola de nuevo, de lo de anoche casi ni hablamos, a él se le notaba a leguas la resaca y seguro que ni idea tenía que la noche anterior que había follado a dos de sus amigos; se desdespidió de beso y me quede sola toda la mañana, me bañe y me vestí para salir, en realidad no sabía a donde hiba, pero antes de salir se me ocurrio algo mejor. Tomé la agendita negra que estaba junto al telefono y desesperadamente busque el numero de Daniel; no lo encontre, pero si estaba el de Manuel, lo pense un poco la verdad es que habia disfrutado mas con Daniel pero no importaba, marque el numero….
-si hola quien habla?? .Dijo el
– no adivinas??…..
-mmmmm no
-no recuerdas con quien estubiste anoche??
-olivia?? Haha que paso como estas ricura??
– estoy bien gracias, oye estas muy ocupado hoy??
-uuuuuy porque?? . Me dijo en tono coqueta
-pues mi padre no esta y estoy muy aburrida aqui, queria que alguien me diera un tour por la ciudad. Puedes??
-mmmmmmm mira no lo se, podrias como a las 2?? O ya crees que es tarde??
– a las dos esta bien, pasarias por mi??
– claro, paso por ti. Nos vemos y oye….ponte sexy…
Le sonrei y colgue, en lo que dieron las dos vi tv y luego me recoste un rato en mi cama, poco a poco empece a acariciarme los pechos por encima de la blusa tal como lo habia hecho ayer, era algo que nunca antes habia hecho y se sentia increible, luego empeze a tocarme mi sexo por encima de los jeans, solo utilizando el dedo indice y el dedo de enmedio. aquello subia de intensidad, tenia bastante tiempo que no me autosatisfacia sola y habia olvidado lo bien que se sentia, cuando derrepente..ding dong!!, me asome y para mi buena suerte era ya Manuel, a tiempo para bajarme la calentura.
Como el me habia dicho me habia puesto sexy, me puse unos jeans oscuros muy apretados, una blusa blanca escotada de tirantes y sin mangas y una chaqueta negra de tipo piel abierta, habri la puerta y lo salude, el llevaba una camisa blanca desfajada y unos jeans claros, al fondo un taxi en el que habia llegado (era taxista).
-hooooola galan.
-que paso nena.
me recorria de pies a cabeza con la vista, mientras se sujetaba del marco de la puerta.
– Mira nada mas, te ves mmmmm….
– me veo como???
Le dije coqueteandole revolviendome un mechon de pelo con un dedo.
– te ves buenisima…
cuando decia eso entro, cerro la puerta de una patada, y se me abalanzo como un tigre hambriento, me empezaba a besar el cuello, pero muy apresuradamente y me tocaba las tetas por encima de la blusa, lo detuve
-oyeee esperate, que no me vas a llevar a pasear??
-no te hagas mi reina, si tu me llamaste para otra cosa, ahora te aguantas.
Y se volvio a lanzar a mi cuello.
-si pero..no se….es que me gustaria algo especial…
Derrepente se aparto como asombrado, aun me tomaba por la cintura y me decia en tono mas serio.
– creo que se a que te refieres, pero mejor dilo tu…
-bueno….no se como decirtelo, mira..ayer que lo hize contigo y con Daniel..fue como si, como si..como decirlo, como si hubiera renacido, yo era una mujer frigida y aburrida y lo de ayer, te puedo decir que hablando de sexo fue la mejor experiencia que haya tenido (el asentia a todo) y derrepente me siento como si quiciera vivir de nuevo, siento como una necesidad enorme de probarlo todo….
– y todo significa todo??? O a que te refieres??
-to-do!!!…… respondi
-bueno. Dime…..alguna vez te lo han hecho por detras??
En eso fui yo quien lo abrazo por la cintura…me acerque a su oido y le dije…
-no..pero seguro que tu me enseñaras.
Derrepente nos vimos en mi habitacion, besandonos con pasion, el sobre de mi, yo ya sin la blusa y sin el sosten, el solo en calzonzillos, despues de besarme se dirigio a mis tetas, chupaba una y magullaba la otra, succionaba tanto mi teta derecha que ya me ardia, con su otra mano entre el pulgar y el indice daban vueltas a mi pezon como si intentara habrir una caja fuerte, yo con la cabeza hacia atras, ojos cerrados y soltando sollozos. Bajo su lengua por mi abdomen y luego hasta mi monte de venus, ya con los jeans desabotonados y la braga deslizandose lentamente hacia abajo, pense que jugaria alla abajo con su lengua o sus dedos, pero no, no lo penso y me penetro, su cosa entro con facilidad ,habia sabido tocar mis pechos, pero no follaba con la misma intensidad del dia anterior, eso me dio tiempo para ponermeva pensar, lo veia a los ojos y no podia creer que un viejo cincuenton, moreno, horrendo y con tremenda barriga estubiera entrando y saliendo dentro de mi, en otra epoca jamas lo hubiera permitido, pero yo ya no era yo, era solo mi cuerpo poseido por algun demonio que hacia que yo aceptase la verga de quien fuera. mientras meditaba eso y mas cosas, el ya me volteaba.
-segura que estas lista??
-si……pero porfavor ten cuidado empezo metiendo un dedo y uns sensacion electrizante atraveso mi cuerpo,era ligeramente doloroso pero placentero, empezo a moverlo haciendo circulos y eso me gustaba, luego sin consultarlo metio un segundo dedo que me hizo soltar un respingo
– espera!!, no tan rapido. Le dije.
Volvio a sacar uno, y con el otro lo sacaba y metia lentamente, segun el para acostumbrar a mi estrecho ano, estubo como 40 segundos mas repitiendo ese ejercicio, solo su dedo indice y mi ano, cuando habia asimilado aquello le autorize que podia seguir, despues muy amablemente me aviso cuando hiba a intruducir su falo, no sin antes escupir sobre el, y luego untar su escupitajo alrededor, luego la punta de su pene entro, dolia pero no mase cuando habia metido su dedo, despues metio mas cantidad de su organo en mi, aunque su pene era bastante pequeño, (lo habia notado desde ayer) era un poco ancho, poco a poco fue metiendo mas hasta llegar a la mitad, yo le suplicaba que con eso era suficiente, el muy cortesmente no protesto y asi empezo con su mete saca, lento e incompleto, me dolia cada que su pene entraba, pero no era un dolor muy fuerte, por otro lado el placer que sentia era poco, mi dolor empezaba a menguar con el correr de los minutos, fue cuando le sugeri que podia intentar meterlo todo, el muy maldito lo hizo de un golpe, esta vez el dolor fue mas intenso, mi espalda se arqueo y mi boca soltaba algunas groserias, pero no habia mas, su pene estaba dentro, empezo entonces a hacer su movimiento, entraba y salia despacio, tenia sus manos extendidas sobre mis nalgas y me las estrujaba, a mi me dolia mucho, pero tambien empezaba a sentir rico, derrepente y sin avisarme empezo a metermela a un ritmo acelerado, esto porque el ya estaba excitadisimo, pero a mi me dolia demasiado.
– aahhh ahh porfavor Manuel ya detente.
El no me hacia caso y gritaba para si mismo.
– ohh si puta, que rico culo tienes, ahhh, ufff si, ahhhaaaaaa!!!
Despues de pedirselo varias veces y al ver que no ne haria caso, empeze a moverme con el esperando que terminara pronto, cuando vio que yo empezaba a cooperar, empezo a hacerlo mas fuerte, A mi me dolia mucho, pero si me movia y gritaba con el, el dolor disminuia, asi que me movia con el y el empujaba, tenia sus manos puestas en mis nalgas, hasta que tomo mis caderas y se acomodo mejor,si que aquello dolia, el placer que sentia era poco, algunas lagrimas ya atravesaban mis mejillas.
– porfavor Manuel ya no puedo….
– aaaahhh!! callate puta y sigue moviendote aaaahhhaaaa!!
hubo quiza unos tres minutos de de accion con Manuel, luego empezo a gritar.
-me vengo, me vengoooooo!!!!
Y asi lo hizo, senti alguna sustancia caliente dentro de mi , que me hizo arquear la espalda, pero mas que nada senti un gran enfado,voltee para abofetearlo.
-pero que crees que haces???!!!!!
Cayo al suelo sobandose la mejilla, note que su pene tenia restos de sangre, luego se levanto furioso.
-tu que crees vieja pendeja…..!!!
– me estabas lastimando, eso ya no era sexo Manuel, ademas no te di permiso de que te corrieras dentro, eres idiota???
-pense que querias experiencias nuevas no??
-sera mejor que te largues ahora!!
Tomo su ropa, medio se vistio y se fue enfadadisimo, no sin antes gritarme
-puedo entender a las viejas…pero nunca he entendido a las putas…
No pude evitar llorar, no por el comentario si no por la accion, me ardia el ano, no podia caminar bien, y aparte me sentia usada, yo le habia entregado mi cuerpo, el me habia desvirgado el culo y aun asi se atrevio a romper las reglas, se corrio dentro de mi y luego me llamo puta, me senti como una tonta.
Pasaron los dias, mi extasis sexual se habia disminuido quizaa por aquella mala experiencia,trate de olvidarme de Manuel y seguir, papá habia estado fuera de casa muy seguido, fue hasta el otro jueves cuando volvio a quedarse en casa, ese dia el argumentaba estar cansado y dijo que queria quedarse en casa, yo le dije que saldria por un momento a despejarme, regrese mas pronto de lo que esperaba, quize entrar sin hacer ruido creyendo que papa necesitaria descansar, sin embargo al subir me lleve una gran sorpresa. Hiba subiendo la escalera, cuando escuche que papa hablaba solo, descubri que aquellos ruidos provenian de mi habitacion, y entonces lo vi. Papa se estaba follando a una muneca de latex!!! Lo hacia desnudo y sobre mi cama, eso me impacto pero no solo habia eso, la muñeca tenia una de mis tangas dobre la cabeza, era una tanga negra con detalles en azul, medio transparente y con un moñito en la parte de enfrente, ademas en la mano tenia el bra que hacia juego con esa tanga, que era igual azul con negro, lo olia, y lo besaba, pero lo que me causo mas impacto fueron sus palabras mientras follaba….
-olivia…si mi amor, toma esto mi vida…oh si, no sabes cuanto te he querido follar….
Y seguia diciendo mas vulgaridades, a veces dejaba de decirlas para oler el bra que tenia en la mano, y a veces tambien besaba a la muñeca, pero en realidad besaba a la tanga de su cabeza…osea la mia. Por su ritmo entendi que hiba a correrse ya, asi que pense en salir de ahi, era una de las situaciones mas extrañas de mi vida, por un lado descubria que papá era un depravado y que estaba loco por mi, pero por el otro lado sentia una curiosidad extraña, incluso me sentia un poco exhitada, y veia a papa con lastima, pero una lastima diferente, no lo supe explicar en ese momento, y antes de irme quize llenar un poco de esa necesidad que les dije, quize ver su miembro. Espere a que se incorporara y entonces lo vi, increible!!! Era un falo tremendo, quiza de 25 cm, largo, moreno, lleno de venas y erizados vellos canosos, aquella cosa le colgaba triunfante de su cuerpo, era como 5 veces rmas de la que Manuel me habia metido hace unos dias, sali de ahi apresurada. Cuando volvi a entrar a la casa como fingiendo hacerlo por primera vez, me tope con papa sirviendose una copa en el minibar…entonces lo pense: una copa a las doce del dia y una muñeca de latex para saciar su calentura…..papá si que estaba deprimido.
Pasó otra semana antes de que volviera a ver a Daniel, esa semana me había sentido algo incómoda en casa, papá cada vez perdía más el pudor conmigo, o me masajeaba los hombros, o desaparecían mis tangas, o hacia comentarios subidos de tono como:
-ay hija que apretado se te ve ese pantaloncito.
-hija no vayas a salir con ese escotazo, nada mas vas a andar causando erecciones por todos lados.
En otra ocasion tambien entro mientras me vestia, alcanze rapidamente a cubrirme las tetas con las manos, el no se apeno en absoluto, de hecho hasta se ofrecio para abrocharme el sosten, al final no lo deje ayudarme, pero cada que me vestia me aseguraba que el no andubiera por ahi.
Me estaba cansando, me sentia como una playmate viviendo con un puberto, papá era un verdadero depravado, lo aguantaba un poco por lastima otro poco, porque solo faltaban cuatro semanas para regresarme a Puebla.
Volvi a ver a Daniel un viernes, fue a buscar a papa para pagarle un dinero que le debia. El me saludo como si nada, yo unpoco mas nerviosa, estubo un rato hablando con mi padre y luego paso a retirarse, sali a la calle para alcanzarlo.
-oye…parece como si ni nos conocieramos…o ye te olvidaste de…
-no te he olvidado. Me interrumpio. Pero pense que no recordarias nada.
-pues ya ves que si…vas a alguna parte??
-nnnnno, porque?? No me digas que estas disponible hoy??
-claro….
El volteo hacia la casa, como para ver si mi padre no nos veia..
-esta bien. Ve por tus cosas te espero en el auto.
Subi por mi abrigo y le pedi permiso a papá, que ya estaba en su estudio trabajando
-ve con cuidado mi amor.
Ya en el auto hibamos platicando, Daniel era un tipo muy inteligente y educado, me llevo a su departamento, un lugar muy elegante, tambien tenia un minibar, una sala bonita y una vista muy linda hacia la calle, a diferencia de Manuel, daniel no penso en encamarme a la primera, charlamos, reimos y bebimos durante un buen rato, hasta que llego el momento, nos fuimos a su habitacion, la dinamica fue similar a como habia sido con Manuel, solo que Daniel no me follo por el culo, lo hicimos en tres posiciones distintas, una con mi culo en pompa y sobre la cama, otra de frente y la ultima lo monte, al final se corrio en mis tetas de nuevo, no hubo sexo oral ni nada, sin embargo habia sido mas hermoso, mas erotico, con mas amor, menos forzado, con Manuel habia sido para bajarme la calentura solamente. Al final quedamos desnudos en su cama, tapados y charlando, yo recargada sobre el, ya habiamos quedado en que dormiria con el esa noche y me llevaria a casa al otro dia, platicabamos de cualquier cosa, luego ya un poco mas tarde charlabamos de temas mas eroticos y fue cuando se me ocurrio sacarlo, sacar aquello que me molestaba por dentro….
-oye dani…
-dime….
Me levante y la sabana cayo, dejandome los pechos al aire, me levante porque lo que iba a decirle era importante, el tambien se dio cuenta y retrocedio, como quien va a recibir una noticia trascendente…No sin antes tocarme una teta…
-vaya…jamas voy a dejar de decirte como me gustan tus chichotas…
-espera esto es serio….Puedo confiar en ti verdad??
-claro linda….porque??.
Seguia sobandome mi teta derecha
-es que. Creo que mi padre…..bueno, como que….como decirte..
-que?, que le gustas?? Interrumpio el
-como lo sabes, te lo ha dicho??!!!
-bueno, tuvimos una platica de hombres hace una semana, el Esteban y yo.
-y que te dijo???!!! Dime!!!
-bueno…perdon que te lo diga, pero hablabamos de lo buena que estabas, de hecho el fue el que comenzo con la platica, yo no creia lo que oia, porque tu sabes..despues de todo tu eres su hija, pero esteban le seguia dando cuerda, luego esteban nos conto que el tambien esta loco por su hija…que tiene 16 años, nos conto que le roba su ropa interior y…..
-haber, haber….no te desvies. Que te dijo mi padre??
-ok. Tranquila. Jaja, la verdad no se si decirte, no por tu padre, que apenas y lo conozco..si no por ti
-creeme que no me ofendes dani, tu cuentame..
-bueno, aqui voy…………………..

Hermanas: tangas y bombachas XV

Capítulo XIX: Adiós barreras

Agustina tenía la cabeza hecha un desastre. Estaba preocupada y con mucho miedo de quedar embarazada. Estaba harta de su novio. Le había encantado coger con su hermanito, pero eso era algo prohibido, y que estaba mal. Tenía un lío en la mente.

Martín se sentía el chico más feliz del mundo. Había tenido sexo con su hermana mayor… tenía muy claro que no se iba a repetir, pero ya había valido la pena.

Desde que anoche Agustina le había contado a su hermana que había cogido con Martín, Florcha no paraba de hacerle preguntas.

“¿Cómo fue? ¿Te gustó? ¿No los vio nadie? ¿Cómo se siente?”

Agus le respondía, y positivamente. Florencia empezaba a tener ganas de experimentar también, pero no estaba preparada todavía. Ése era un paso muy grande. Además sabía que con su hermano no podía coger. Estaba deseando tener novio para tener sexo…por una parte quería, su hermanito casi se la había metido en el baño de la tía, y le había encantado… además de lo que le decía su hermana, de lo bueno que había sido que se la coja Martín. Pero por otro lado, aún tenía mucho miedo de dejar de ser virgen y que alguien entrara en ella por primera vez.

Aquel día por la noche, una amiga de Agustina la invitó a salir a bailar. Ella aceptó. Quería despejarse de tantos líos en su mente. Le preguntó a su hermana si quería ir, pero Florcha estaba terminando su período y aún no se sentía del todo bien. Entonces la mayor salió por la noche con su amiga.

Entraron a uno de sus boliches preferidos. Apenas ingresaron, a Agustina le llegó un mensaje al teléfono. Era su novio. Le preguntaba dónde estaba y qué estaba haciendo. Ella ni le respondió.

Diez minutos más tarde, el novio la llamó a Agus. Atendió, y le dijo que estaba en el boliche con una amiga. Le preguntó si quería que vaya para allá… Agustina no sabía que decirle, no lo quería ni ver, pero no se animaba a decírselo. Después de algunas idas y vueltas, su novio apareció por el lugar.

La encontró a Agus y la saludó con un beso en la boca, y saludó a su amiga. Después, se fue a saludar a unos amigos. Agustina comenzó a beber alcohol, cualquier bebida, estaba muy confundida.

Mientras hablaba con su amiga, veía como su novio miraba a otras chicas. Incluso se puso a hablar ‘muy juntitos’ con una. Esto la terminó de desesperar. Después de un tiempo, ya estaba media mareada por el alcohol. Pasó un rato más con su amiga, hasta que otro chico, más grande, se acercó, y quiso tratar de chamuyar a Agustina. Si algo no le faltaban, eran hombres a su alrededor.

Ella no se negó, para darle celos a su novio. El muchacho, todo musculoso, agrandado, empezó a pedir tragos para los dos, él pagaba.

Mientras hablaban de cualquier tontería, Agustina le seguía la corriente en la conversación, sin interesarse, mientras se tomaba un trago tras otro. En algún momento, el novio de la chica vió lo que pasaba, y se metió. Cruzó palabras con el tipo que intentaba chamuyarse a su novia, para dejar las cosas en claro.

En fin, tras toda esa situación, el novio dijo que ya era suficiente, y le dijo a Agustina que la llevaba a casa. Ella, ya cansada de tanta tontería por esa noche, aceptó.

Su novio la ayudó a subirse al auto, porque estaba media mareada. Pero no la llevó a su casa. La llevó hasta la casa de él.

– ¿Para que me traés acá?-Le preguntó Agustina.
– Hoy no están mis padres.-Respondió su novio.
– ..Quiero ir a mi casa!-Exclamó la chica.

El chico apagó el motor y se bajó del auto. Abrió la puerta de su casa, y la llevó a su novia en brazos, adentro. La metió en su cama, y la comenzó a desvestir.

Agustina no tenía ganas de tener sexo, pero que remedio. Su novio le sacó la ropa, dejándola en ropa interior. Agarró un preservativo, ya la tenía parada, y se lo colocó en su pene.

Se puso encima de Agustina, le bajó la tanga y en posición ‘misionero’, se la metió, así nomás.

– Aia.. me duele estúpido!-Dijo Agus, que no estaba excitada ni lubricada.

El tipo ni la escuchó, siguió moviéndose encima de ella, metiéndole la verga en la concha. Después de unos minutos, la chica empezó a humedecerse.

Luego de 5 o 10 minutos, cuando Agus se estaba empezando a calentar, su novio empezó a resoplar, y se corrió, acabó en el condón, mientras se la cogía. Se tumbó encima de ella, ya cansado, luego de acabar.

Agustina se lo sacó de encima, empujándolo para el costado. Recién se estaba excitando, y su novio ya había terminado.

Se tocó el clítoris fuerte, masturbándose ella misma, mientras le preguntaba a su novio si le iba a echar otro polvo.

– ¿Vas a seguir o te vas a dormir como siempre?-Le preguntó.

El chico ni respondió. Cerró los ojos, desnudo, aún con el preservativo puesto, ya durmiéndose. La adolescente se levantó de la cama, y dejó a su novio, dando por finalizada la relación.

– ESTO SE TERMINO, IMBÉCIL. SOS UN TARADO, CHAU!!.-Dijo Agustina gritándole, enojadísima y caliente, de bronca y de excitación.

Se vistió como pudo, y salió de la casa de su novio, caminando con dificultad. Pidió un taxi, se subió, y pidió que la lleven a su casa. En todo el trayecto hasta su casa, pensaba en qué iba a hacer ahora. Estaba muy enojada, y muy caliente… estaba excitada. Ya se había cansado de no disfrutar del sexo, de no tener orgasmos mientras cogía… estaba cansada de que se la cojan mal. Algo que con su hermano, había disfrutado plenamente.

Pagó el taxi y entró a casa. Le costó meter la llave en la cerradura. Luego, dejó la cartera en la mesa del living, se quitó sus zapatos, y caminó por el pasillo. Iba a ir a su habitación a masturbarse en la cama y dormirse, pero cuando cruzó por la puerta de la habitación de su hermano, pensó unos segundos, y la abrió.

Tenía muchas ganas de pija. De tener una pija dura y grande adentro de la concha. De que le den mucho placer. Estaba decidida a romper todas las normas y reglas del incesto.

Caminó hasta la cama, encendió la luz de la mesita, y sin hacer ruido, lo tocó en los hombros a su hermano, llamándolo en voz baja para que se despierte. Estaba cerca de amanecer ya.

El chico fue abriendo los ojos, sin entender lo que sucedía. Lo primero que vió, fue a su hermana sacándose la remera y levantándose la falda, mostrándole la cola, parada al lado de su cama, inclinada. Estaba en corpiño y con la faldita.

Martín vió eso y se le puso a mil el corazón… Agus se inclinó más, aún de pie, casi poniéndose en cuatro, con la falda completamente levantada. Su hermanito le veía toda la cola y los muslos, estaba con una tanga negra.

– ¿Querés cogerme pendejo?-Le preguntó Agustina, con la concha caliente.

El chico pensó que era una broma o algo. Se levantó como un rayo de la cama, sin saber que hacer. Estaba casi sin ropa, sólo con un calzoncillo, con el pito parado haciendo presión bajo la tela. Se quedó de pie, mirándole la cola a su hermana.

– ¿Es… en serio Agus?…¿Qué pasó?… ¿Por qué ahora?… ¿Qué hora es?-Preguntaba Martín, sin entender lo que su hermana le pedía.
– Ay.. después te explico hermanito.. ahora necesito que me cojas.. por favor…-Dijo Agus en voz baja y casi suplicando.

Agustina se fue bajando la tanga de a poquito, para calentar aún más a su hermano, mientras se la bajaba, un hilito de flujo quedó colgando entre los labios vaginales y la tela negra de la tanguita. Se la sacó hasta los pies, dejándola en el suelo.

Se agachó y agarró la tanga, se volteó ahora mirando de frente a su hermanito, se puso la tanguita húmeda en la boca y la mordió, mirándolo a él. La tiró al piso, y se arrodilló en la cama de su hermano, sobre el borde, poniéndose en cuatro, para que se la cojan.

Martín miraba estupefacto, Agustina ya estaba en cuatro como perrito, arrodillada en el borde de la cama, separando las piernitas, esperando recibir pija como una puta.

– ¿Me vas a coger o no?-Preguntó Agus, que ya estaba lista.
– Pero… el incesto…está mal… la sociedad… la ley.. -Dijo Martín, recordándole las palabras a Agus que siempre le decía.
– Me importa una mierda!.. No me importa la sociedad, no me importa que esté mal!.. ¿me escuchaste? Nada más quiero que me cojas toda pendejo!-Replicó Agustina.
– ¿Y si nos descubren?…dijiste que podríamos tener problemas graves…
– No hagas ruido! Mami y Florcha están durmiendo, si no hacemos ruido no pasa nada hermanito… dale que ya estoy mojada!

Martín no dijo más nada, convencido por su caliente hermana. Ella estaba desesperada y necesitaba pija, y él debía dársela. Se sacó el calzoncillo, quedándose completamente en pelotas, con la verga apuntando para delante.

Se acercó hasta ponerse bien detrás de ella. La conchita le brillaba de humedad. Era tremendo ver a su hermana en esa posición. El chico se puso algo de baba en la punta de la pija, y se la puso en la concha. Puso las manos en las caderas de su hermana, y empujó para adentro, metiéndosela toda, abriéndole los labios rosaditos e hinchados, llenos de flujo.

– Mmmm…sii… cojeme como te enseñé hermanito…

Ahora Martín tenía casi toda la pija clavada adentro de Agus. La chica volvió sentir la concha llena, repleta de carne… que gusto le daba.

El adolescente la fue sacando, y luego se la enterró de vuelta, sintiendo como esa conchita le envolvía y apretaba la pija, dándole placer.

Los dos trataban de no hacer el más mínimo ruido, al otro lado estaba el cuarto de las chicas, y más atrás el cuarto de mamá, así que debían coger en silencio.

Agus cerraba los ojos mientras disfrutaba al fin de una buena pija entrándole, el chico se esforzaba en hacerlo lo mejor posible, mientras la tenía agarrada de las caderas, aumentó el ritmo, cogiéndosela más rápido.

– Ohhh… así hermanito… así… más.. dame más fuerte…-Susurraba Agustina en voz baja.

La chica apoyó la cabeza en el colchón, al escuchar lo que le pedía su hermana, Martín se concentró mucho para cogérsela bien. Ahora aumentaba el ritmo, cada vez que se la metía, las piernas del chico chocaban contra el culo de Agus, y los huevos golpeaban la conchita, cerca del clítoris, dándole a la chica aún más placer.

Agustina estaba cerca del orgasmo, tenía la cara apoyada en la cama, con los ojos cerrados y la boca abierta, disfrutando de que su hermanito se la coja toda.

La pija le entraba y salía sin problemas, estaba re mojadita, esos labios rosados estaban hinchaditos, mientras el muchacho no paraba de moverse, atrás y adelante, cogiendo a su hermana.

La puerta de la habitación había quedado un poco abierta, si mamá por alguna razón se levantaba y pasaba por allí, vería a sus hijos cogiendo!

El chico ya se la estaba cogiendo muy fuerte, hacía ruido cada vez que su pubis chocaba contra la cola de Agus. Ella ya estaba a punto del orgasmo, llevó una mano a su entrepierna, y con dos dedos en su clítoris, se masturbaba mientras su hermano le daba al máximo.

– Au…ahhh…ah… que bien que cogés pendejo de mierda…

Inmediatamente, Agustina se vino, mientras Martín continuaba penetrándola, ella tuvo el primer orgasmo, mientras hacia fuerza con la vagina y le apretaba el pito a su hermanito.

El esfuerzo que estaba haciendo el muchacho se hacía notar, ya estaba por terminar también, así que se la sacó de golpe de la concha, mientras ella se reponía de su tremendo orgasmo.

El muchacho se la quedó mirando, su hermana mayor tenía la conchita un poco abierta, toda rosada y brillosa, y él tenía su pija también llena de flujos. Respiró hondo.

– Metémela de nuevo… dale hermanito…-Suplicaba Agustina.
– Ahí te la pongo Agus.. ahí te la pongo toda…
– Mmmmhhhh…-Gemía ella.

Martín se agarró el pene con un par de dedos, volvió a acercarse a ella, y se la metió toda en la concha. La chica suspiró, su hermano volvió a agarrarse de sus caderas, y a cogérsela fuerte.

Era demasiado placer tener a su hermana en cuatro en su cama… Agustina ya tenía la conchita muy abierta, mientras le entraba toda esa pija, se le estaba poniendo colorada.

Ella agarraba con fuerza la sábana de la cama, mientras su hermanito se la cogía, ya se escuchaba el ruido de sus piernas y su pubis chocando contra la cola de Agus…

Plaf, plaf, plaf…

Estaban haciendo ruido, pero a ninguno le importaba.

– Ayy sii.. así.. así me gusta que me cojan…

La cama también empezaba a hacer ruido, la madera y el colchón se movían con los fuertes movimientos, y eso provocaba un ruidito que se debía escuchar desde las otras habitaciones.

– Uhh… uhhh… uhhh…-Gemía ella.
– Ohhh… ya voy a acabar hermanita… oh…
– No.. me acabes.. adentro… ohhhh… por favor..
– …¡¿Querés tomar la leche Agus?!
– Mmmm… ¿me la vas a dar en la boca?
– Siii.

Martín, ya sintiendo el inminente orgasmo, se movió para atrás, sacando la pija de la chochita mojada de su hermana, dejándosela bien abierta.

Agustina se dio la vuelta rápidamente, sentándose en la cama, en el borde, de frente a él.

Abrió la boca y sacó la lengua afuera. Su hermanito se acercó, y le metió el pito en la boca, ella la cerró, y con sus hermosos labios le apretó todo el tronco… enseguida el muchacho no pudo más, y todo el semen le empezó a brotar, mientras Agus se lo tragaba todito, un chorrito tras otro.

Martín acababa adentro de la boca de su hermana, mientras ella lo miraba, con la boca llena de pija, tragándose toda la leche caliente.

Cuando terminó, la chica sonrió, y él le sacó el pito de la boca… lo tenía repleto de babita y semen… Agus le pasó la lengua por todo el tronco y el glande, limpiándoselo todo.

Le había pegado una cogida tremenda a su hermana.

Se quedaron los dos así, quietos… respirando, mirándose. A Agustina le chorreaba un poco de lechita por los labios. Estaba muy contenta. Por fin estaba bien cogida.

A Martín se le empezaba a poner blanda la pija ya. Agus se movió un poco en la cama, agarró la almohada y apoyó la cabeza encima, se acostó boca arriba, y abrió sus piernas frente a él.

– ¿Me vas a echar otro polvo hermanito? Quiero más!

Al chico le dio un golpe de adrenalina. Era su hermana, era su cama, era tan morboso y prohibido, era tan caliente, que a Martín se le estaba poniendo dura de nuevo, enseguida.

– Subite a la cama pendejo.. vení.-Dijo Agus.

El chico lo hizo, se subió a la cama y se arrodilló entre las piernas abiertas de su hermana. Ya la tenía casi erecta por completo.

Agustina llevó una mano a su depilada entrepierna, y se acariciaba el clítoris. Luego, se abrió la concha con los dedos, la tenía muy mojada y excitada, hinchadita.

– ¿Te gusta mi chocha?
– Mucho.. me gusta mucho Agus!
– ¿Querés meterme tu pito de vuelta?

Martín le dijo que sí moviendo la cabeza. Agustina le agarró la pija con los dedos, y ella misma se la puso en la entrada de su concha. Martín sólo empujó para adentro, metiéndole media pija, ya bien parada.

Ahora notaba como la abertura de esa vagina estaba más abierta, y trató de moverse nuevamente dentro de ella.

Ahora sentía su pija mucho más sensible, luego de la primera acabada. En esa pose de ‘misionero’, podía verle la cara toda excitada a su hermana, la notaba un poco transpirada, y las grandes tetas bajo ese corpiño negro, se veían tan sexys…

Ya se estaba moviendo, esta vez más despacio, cogiéndose a su hermanita en su cama, metiendo y sacando su pija dura de esa deliciosa conchita rosada. Cada roce dentro de esas calientes paredes vaginales era una delicia.

Se la metía toda, y se la dejaba unos segundos toda clavada. A Agustina eso le encantaba. Le gustaba mucho sentirse llena de pija, tenerla toda adentro.

– Ahhh.. me encanta tu pito… me encanta lo grande que lo tenés…-Decía la chica en voz baja.

Cada vez que se la ponía hasta el fondo y chocaba contra ella, las tetas se le movían bajo el corpiño.

Agustina estiró la mano hasta el cuerpo de su hermano, con la palma abierta de su mano, le acariciaba el pecho… a pesar de su corta edad, lo tenía marcadito… bajó y le acariciaba el abdomen, alcanzaba a notarle ligeramente los abdominales… nunca se había fijado bien. Ella se calentó aún más notando eso.

Ahora el chico se empezó a mover más fuerte, casi como antes, tratando de cogerse bien a su hermana. Ella suspiraba mucho ya. Estaba cerca de otro orgasmo. Mientras estaban cogiendo, ella lo detuvo.

– Pará un minuto pendejo.. pará.

El chico se detuvo, sacándole la pija de la concha. Agustina levantó las piernas, y se las puso en los hombros a su hermano.

– Agarrame de las piernitas hermanito… te las voy a poner en los hombros…

Ya con las piernas de la chica levantadas, apoyadas en los hombros de su hermano, el chico se las agarró.

– Ahora vas a sentir mi chochita más apretada.. te va a gustar!

El muchacho se extrañó con esa pose rara, pero no pensó demasiado. Con las tremendas piernas de su hermana en sus hombros, le puso la cabecita roja e hinchadita de su pija en los labios vaginales de Agus, que ahora los tenía bien cerraditos.

Se la apoyó y empujó para adentro, su pija se iba abriendo paso entre los labios rosaditos de su hermana… estaba re apretada ahora.

– Uffff… dios!-Exclamó el chico, cuando le pudo meter la pija entera adentro.

Ahora se la metía y sacaba con más dificultad, en esa pose la concha de su hermana estaba muy cerradita… le estaba dando muchísimo placer. Agus la sentía toda calentita adentro y se moría de placer sintiendo como la dura pija de su hermanito menor le abría toda la conchita.

Martín se movió más rápido, ahora la estaba cogiendo fuerte, su hermana no paraba de gemir en voz baja como una perrita. La cama hacía ruido, el chico le agarraba fuerte las piernas mientras se la metía, dándole placer a ella.

Agustina se metió la mano entre las piernas tocándose el clítoris, y la chica llegó a otro orgasmo.

– MMMMMhhhh…
– Shhhhhh.

La adolescente no pudo evitar gemir fuerte, con la boca cerrada, al estallar en otro estupendo orgasmo… le indicó a su hermanito que pare de cogérsela, porque tenía la concha muy sensible ya.

Martín sacó su pene de adentro de ella, y le bajó las piernas de los hombros. Agustina quedó descansando unos segundos despatarrada en la cama, con la concha abierta y húmeda… El chico aún estaba muy caliente, a punto de la segunda acabada.

Pronto ella se repuso, mirándolo a su hermano.

– ¿Querés acabar pendejo?
– Sii.
– Como fuiste tan bueno conmigo… y me cogiste tan bien… te voy a hacer un regalo…

Agustina lo empujó a su hermano, haciéndolo acostar boca arriba. La pija apuntaba al techo.

Ella se inclinó sobre él, apoyándole las tetas en la pija, sin sacarse el corpiño.

Martín suspiró cuando su pito se rozó con las grandes tetas de su hermana.. dios santo.

La chica agarró la pija dura con la mano, y mientras lo miraba a los ojos a él, se la puso entre las tetas, en el medio… ella movía el pito de su hermanito, golpeándoselo en las tetas, en el corpiño… metiéndoselo en el medio de ambas…

– Ohhh…

A Martín le temblaba el cuerpo ya…

– ¿Querés ensuciarme las tetas con tu leche?
– Ahhhh… sii.. si quierooo…
– Mmm… entonces acabame las tetas chanchito..

Agustina le golpeteó la pija entre sus tetas dos veces más, y el chico comenzó a derramar leche caliente… ella seguía agarrándosela, se la dejó entre las tetas, mientras el semen le caía entre sus pechos y en el corpiño… algunos chorros se le metían entre medio.

– Cuánta lechita nene…-Dijo Agus, pasándose la pija por las tetas, embardunándose toda de semen.

Martín casi no podía respirar. No podía imaginarse tener tanto placer. Agus le soltó la pija, que cayó ya rendida sobre su pubis.

La chica se levantó de la cama, completamente satisfecha, con las tetas llenas de leche de su hermano. Agarró la tanga, se la puso, y miró al reloj.

– Uhh ya van a ser las 6:30! Dale que mamá ya se va a despertar!!!

Martín se sorprendió. Su madre ponía el despertador siempre a esa hora para despertarse para ir a trabajar. El chico agarró su calzoncillo y se lo puso. Luego, se tapó con la sábana.

– Hasta mañana hermanito!
– Hasta mañana Agus.

Su hermana salió así, con la falda ya acomodada de nuevo, en corpiño, con el pecho y las tetas llenas de leche. Fue hasta el baño, agarró unos pañuelitos de papel, y mientras se miraba al espejo, se limpiaba las tetas. Pensaba en lo bien que se la había cogido su hermanito… sonrió, ya con los pechos limpios, y se cepilló los dientes.

Una vez que salió del baño, ya caminando por el pasillo, se encontró con su madre, que recién se levantaba!. No pudo evitar ponerse nerviosa.

– ¿Vos hiciste esos ruidos nena?-Le preguntó mamá, que se había despertado escuchando los ruidos de la cama mientras cogían.
– ..Ahh.. sí… es que me choque contra la mesa…estoy algo mareada-Mintió Agustina.
– Ay ay ay… no me gusta que tomes tanto, hija.

Agustina se metió en su pieza… ni se había dado cuenta que hizo tanto ruido. Pero no le importaba. Se acostó en su cama, contenta, súper satisfecha, y bien cogida.

Había roto todas las barreras del incesto… ahora ya no había marcha atrás.

::::::

Tras varias horas de sueño, Florencia fue la primera en despertarse, y fue quien preparo la comida al día siguiente. Agustina se despertó con un montón de mensajes en su celular, provenientes de ahora su ex novio. Casi ni los leyó, no quería saber más nada con él. Se despertó muy alegre, con un poco de culpa, pero feliz.

Se dio una ducha rápida, salió del baño en ropa interior y saludó a Flor.

– ¿Porque estás tan sonriente?-Le preguntó Florencia.

Almorzó con su hermana, y allí le contó como se la cogió Martín anoche, cuando llegó de la fiesta, y cómo había dejado a su ex.

Terminaron de comer y se quedaron hablando las dos en el sillón del living, mientras Agustina le contaba todos los detalles de lo bien que se la había garchado su hermanito.

– Ya sabes Florencia.. esto.. a nadie!!!-Le dijo Agustina.
– Ya sé tonta!… contame más, cómo estabas vos?
– Así mirá..

Agustina se dio la vuelta y se arrodilló en el sillón, poniéndose como perrita.

– ¿Ves Flor?.. Yo me puse así en la cama.
– Y él estaba acá atrás, no?-Dijo Florencia, sentada al lado de ella, apoyándole una mano en la cola a Agus.
– Sí!.

Agustina solo estaba en ropa interior, Florcha le agarró la bombachita a su hermana, y se la bajó un poco.

– ¿Te la metió por la concha?-Le preguntó Florencia.

Agustina respondió que sí con la cabeza, mientras su hermana se puso detrás y le miraba la conchita. Se la tocó un poco con un dedo, notándola ligeramente húmeda.

– ¿Estás excitada Agus?
– Si… me calenté contándote todo!
– Yo también me mojé..-Dijo Flor.

Florencia se la siguió acariciando, pasándole la yema del dedo por los labios vaginales.

– Ay me dieron ganitas de chuparte la concha!-Dijo Flor.
– Mmm, ¿si?
– Sii.. puedo?
– Si.. dale!

Florencia se puso detrás de su hermana, le bajó la bombacha hasta las rodillas, puso sus manos en las piernas de ella y hundió su cara en la cola de su hermana. Sacó la lengua afuera, y se la pasó por la concha, por la parte donde tenía el agujerito.

– Uhhhmmmm-Gimió Agus.

Mientras Florcha le comía la concha a su hermana mayor, se despertó Martín. Fue hasta la cocina sólo en boxers, vió su plato de pastas y lo metió al microondas. Escuchó algunos ruidos en el living, se acercó hasta allí, y se quedó totalmente sorprendido por lo que vió. Sus hermanas jugando en el sillón… inmediatamente Agus lo vió y le sonrió.

El chico se olvidó de la comida y se acercó, hasta sentarse en el sillón al lado de ellas. Florencia tenía la cara metida entre las piernas y la cola de su hermana, mientras sacaba la lengua y se la pasaba a lo largo de toda la concha a Agustina.

El muchacho miraba, con el bulto abultado, viendo esa imagen tan excitante… él también quería probar la concha de Agus!

– ¿Te gusta que te hagan eso?-Preguntó el chico, un tanto sorprendido.
– Muchoo hermanito!.. ¿Querés probar?-Le preguntó Agustina.
– Sii.

Martín observó unas veces más como Flor le pasaba la lengua, y ahora le tocaba a él. Florencia salió de entre las piernas de su hermana, y se metió el chico. Puso sus manos en los cachetes de la cola de Agustina, y le empezó a lamer toda la concha a su hermana, que ya estaba mojadita por la babita de Flor.

El adolescente ahora disfrutaba de lamer esa hermosa conchita rosada que ya anoche se había cogido… le pasaba la lengua por todos los labios, mientras Agus suspiraba, con las manos puestas en el respaldo del sillón, totalmente excitada.

Florcha pidió permiso, su hermano se movió un poco, y la menor volvió a colocarse en posición para lamerle otra vez esa zona.

– Meteme la lengua adentro…mmm!

Florcha hizo caso, y trató de meterle la punta de su lengua caliente adentro del agujerito de la concha… se lo metió un poco, y se la sacó de nuevo. Agustina estaba muy caliente ya… estaba gimiendo mucho.

– Así hermanita?-Le preguntó Flor, mientras le metía y sacaba la lengua de la concha.
– Siii… mmmm más Flor… más adentro metemela…

Florencia hizo un esfuerzo para meterle aún más la lengua adentro de la concha a su hermana… se la metió hasta la mitad! Agus tenía la conchita re excitada y mojada… Florcha se cansó un poco, y descansó, sacando la cara de entre las piernas de su hermana. La concha le quedó chorreando babita para abajo.

Martín vio eso y le fue imposible resistirse. Se sacó el bóxer hasta los pies, se lo quitó, quedándose completamente desnudo, con la pija parada apuntando a esa conchita babeada. Se acercó a ella, y le pasó la punta por la concha…

– Mmm ya me la querés meter otra vez chanchito…
– Quiero cogerte toda Agus!…
– Ahhh… me encanta lo dura que la tenés!

Martín, ante la mirada de Florcha, le pasaba la pija por los labios vaginales a Agustina, sintiendo todo bien húmedo… la chica cerraba los ojos, ya con muchas ganas de tenerla bien adentro.

– Dale cogeme pendejo…-Dijo Agustina suspirando.

El chico apuntó bien a la entrada de la vagina, y ya se la iba a meter.

– ¿Te coge sin preservativo?-Preguntó Florcha.
– Si.. me encanta así!.. Mientras no me acabe adentro de la concha no pasa nada…
– Agus.. si querés.. podemos usar…
– No! Me gusta así, nada más no me acabes adentro pendejo! ¿Entendiste?
– Si!

Mientras Florcha miraba y se tocaba ella sola, Martín empujó hacia delante y le fue metiendo la pija bien dura adentro de la conchita mojada a su hermana… deslizándose completamente sin problemas.

A Agustina le encantó volverse a sentir llena de esa pija… entrando en su interior, tan caliente, tan dura… ahora deseaba ser penetrada como anoche. Otra vez se estaba dejando coger por su hermano.

El adolescente se la metió entera, hasta chocar sus piernas contra las de ella, y la saco un poco, para volverla a meter, y así comenzar a cogérsela.

Mientras apoyaba sus manos en las caderas de la chica, se la cogía a su hermana mayor que estaba en cuatro, arrodillada en el sillón, gimiendo y moviéndose hacia atrás y adelante.

Cada vez que se la metía, la conchita se abría comiéndose toda la verga, poniéndose cada vez más abierta. Martín suspiraba con tanto placer, le estaba gustando mucho. Florencia miraba como el pito de su hermano entraba y salía de la mojada concha de Agus.. se veía tan lindo, tan excitante, que ella se tocaba el clítoris mientras miraba, mojándose entera.

– Ahhhhhh… mmmmm… así.. así hermanito…-Gemía Agus.
– Ohh..!!

Mientras cogían, el celular de Agustina comenzó a sonar. El chico detuvo sus movimientos, dejándole la pija bien clavada en la concha, pero quieto. Agustina miró su teléfono, vió que era su ahora ex novio quien la estaba llamando, hizo un gesto molesto y atendió. Se puso el teléfono en la oreja, mientras permanecía en cuatro, con la pija de su hermano enterrada en la concha.

– Hola..?
– Hola mi amor, tenemos que hablar!-Dijo su ex.
– No tenemos nada que hablar, no quiero seguir!-Le replicó Agustina.

Martín solo esperaba, con su miembro bien calentito adentro de su hermana… se empezó a mover otra vez, pero ahora bien despacito y lento… sacando y metiendo su pija en esos labios rosaditos e hinchados, llenos de flujos. Agustina lo tocaba con la otra mano, y le decía que pare un minuto.

– Podemos arreglarnos, no seas así…
– No, no podemos!

El muchacho no quería parar, así que mientras Agustina seguía hablando con el novio por teléfono, continuó cogiéndosela, metiéndole la pija en la conchita rebosante de placer.

– ¿Por qué no querés seguir Agu? ¿Qué hice mal? Decimelo por favor…-Le decía su ex.
– Porque te portás como un imbécil!

Cada vez que se la metía hasta el fondo, sus piernas chocaban contra la cola de su hermana, haciendo ruidito. Ahora se la metía más rápido, mientras Agus trataba de no gemir, pero le costaba.

– Voy para tu casa, quiero arreglar esto!-Le dijo su ex novio.

Agustina le iba a contestar, cuando Martín se la puso toda y ella no pudo evitar gemir.

– Ahhhh… No, no vengas, no quiero hablar con vos!-Le respondió tras el gemido.

Martín se movía muy rápido y se la cogía más fuerte, la chica se movía toda tratando de sostener el teléfono en su oído, y no podía parar de gemir. Se estaba cogiendo a su hermana mientras ella hablaba por teléfono con su ex novio.

– Ohh… ahhmm… ayy…

Su novio al otro lado del celular estaba escuchando los gemidos.

– ¿Te pasa algo mi amor?

Agustina ya tenía ganas de decirle que se la estaban cogiendo como él nunca lo había hecho!

– Uhh… no.. nada!

Su hermano ya estaba cerca de terminar, le estaba cogiendo esa delicada conchita como a ella le gustaba, y obviamente Agus también estaba a punto de su orgasmo.

Agustina le cortó a su ex, dejó el celu tirado en el sillón, y se llevó sus dedos a su clítoris, mientras se venía con la pija de su hermanito adentro.

– Ohhh!… uhhhh.. dale pendejo, cogeme más.. cogeme!-Rogaba Agustina con voz de nena.

Eso fue suficiente para el chico, que le reventó la concha con dos o tres bombeadas bien fuertes y sacó la pija, se pajeó en el culo de su hermana, mientras toda la leche caía en los cachetes de la chica, que se convulsionaba por su orgasmo…

Martín terminó de sacudirse su miembro, apretando hasta que saliera toda la leche sobre la cola de Agus, y ella terminaba de temblar tras su orgasmo.

Agustina se tocó la cola con sus dedos, notando todo el semen calentito de su hermano.

– Ufff.. y eso que recién me duché.. ahora me tengo que bañar de vuelta.-Comentó Agustina entre sonrisas.

Martín se volvió a poner su ropa. Florcha estaba re excitada con todo lo que había visto! Sentía la chocha tremendamente mojada, los pezoncitos bien duros, la bombachita la tenía empapada… ella también ya quería coger como sus hermanos!

– Yo también quiero coger!-Exclamó Flor.

Agustina y Martín se la quedaron mirando…

– No podés hermanita…-Le dijo Agustina.
– ¿Por qué no, Agus? No es justo que ustedes cojan y yo no!
– Porque sos muy chica todavía…
– No soy chica! Tengo 19!!
– Y bueno!.. todavía sos muy pendeja para coger hermanita..
– Si vos ya cogías mucho antes… sos re tramposa.
– Bueno, por eso!.. Tu primera vez tiene que ser con el chico adecuado, con quien sea tu primer novio… no con tu hermano!

Florencia decidió no seguir con la discusión. Indudablemente que quería coger ya, necesitaba ella también ser penetrada…le dieron ganas de decirle a Agustina “Bien que vos dejaste que nuestro hermanito tenga su primera vez con vos, forra!”.

Agustina se fue a bañar… le había quedado la conchita toda colorada y muy sensible! Su hermano se la había re cogido varias veces en poco tiempo, estaba re satisfecha y contenta. Se limpio toda la leche de la cola mientras se bañaba, luego se secó y se puso un bikini, Flor también, y ambas salieron al patio a tomar sol.

Después, esa noche, a Agustina le bajó la regla, confirmando finalmente que no estaba embarazada. Nunca había estado tan feliz de que le viniera.

::::

Al día siguiente, todo parecía normal. Cuando se despertó Martín, se levantó con ganas de cogerse a su hermana. De sólo pensarlo, se le puso bien dura… se quedó pensativo en su cama, antes de levantarse. “Ya soy un hombre… ahora cojo!.. Ya estoy cogiendo!..” Todavía no podía creerse como había esperado tanto tiempo que llegaran estos momentos, tantas pajas viendo porno, en Internet o revistas, o imaginándose a las compañeras de la escuela…ahora ya cogía! Y encima se cogía a la hermosura de su hermana mayor… Se levantó de la cama súper contento, pasó por la ducha, y luego se sentó a almorzar con Florcha. Estaban los dos sentados en la mesa de la cocina, comiendo.

– Agus no va a venir a comer?-Preguntó Martín.
– No se siente bien…-Respondió Florcha.
– Que.. ahora.. ella está…?
– Si, tontito!-Le respondió Florcha riéndose.

Martín también se rió, aunque no le agradaba mucho que su hermana mayor estuviese en su periodo! Tenía muchas ganas de coger, pero no iba a ser posible, al menos ese día…

Encima Florcha estaba re caliente, tenía muchas ganas de coger, no soportaba ser la última en todo… de a ratos se hacía la tonta y lo miraba con lujuria a su hermanito, o se daba vuelta para mostrarle la cola.

– Que lindo día, quiero aprovechar para tomar sol hermanito.-Dijo Florcha, mientras lavaba los platos.
– Sí, hay mucho sol…

Florencia se fue hasta su habitación, se iba a poner un bikini, pero no estaba segura cual ponerse. Se le ocurrió una idea, para calentar a su hermano. Se puso un bikini y llevó otro hasta la cocina, donde estaba Martín mirando tele.

– Eu pendejo… no sé que bikini ponerme!

Martín la miró, Florcha estaba en bikini, era de color azul con puntitos blancos… estaba tremenda.

– ¿Te gusta ésta que tengo puesta?.. ¿o te gusta más ésta?-Dijo Florcha, señalándole la otra bikini, que era completamente roja.
– …No sé…

Florcha se quitó la que tenía puesta, se sacó la parte de arriba, quedándose en tetas, y luego se sacó la parte de abajo… estaba completamente desnuda frente a su hermano! Martín le miraba ese pubis oscuro y lleno de pelos… que excitante era. Enseguida la chica se puso el otro bikini rojo.

– Ése me gusta más, Flor!

Sin más, Florencia dejó la azul en su habitación, y luego de un rato fue a pasar la tarde al patio, había dejado a su hermano con la pija dura, mostrándosele en bolas a propósito…

Se puso protector solar, luego puso una toalla sobre el césped y se acostó boca arriba, bajo el sol. Hacía mucho calor.

Tras un rato viendo televisión, Martín tomó un poco de agua, y fue para el patio también, estaba aburrido. Acomodó una reposera, y se sentó sobre ella. Sólo tenía una malla. Estaba al lado de su hermana, pero en la sombra que daba la casa. La miraba… ella tras un rato, se dio la vuelta, acostándose boca abajo. Ahora le veía la tira del corpiño roja en la espalda, y la colaless en el culo… evidentemente le quedaba algo pequeña, porque se le metía casi entera entre los cachetes… al verla así, el chico se calentó mucho, ya tenía su miembro paradito bajo la malla.

Florencia giró la mirada y lo vió, sabiendo que la miraba. La chica se desató la tira del corpiño de la bikini, dejando su espalda desnuda. Tras un rato así, se agarró la colaless de la bikini, y se la bajó, sacándosela y dejándola a un costado. Estaba tomando sol desnuda.

– Cuidado que te puede ver el vecino!-Dijo Martín.
– Que me vea!…-Respondió ella sonriendo.

El tapial que separaba su patio del patio del vecino, no era tan alto. Si alguien trataba de espiar por encima, podría llegar a ver a Florcha desnuda tomando sol, acostada… el vecino tenía sus años, quizás unos cuarenta… a Martín le sorprendió lo puta que estaba siendo su hermana. No aguantaba más, ya viéndole la cola desnuda. El muchacho se bajó de la reposera, y se sentó en el césped, al lado de su hermanita.

– Mirá si justo está en su patio y mira para acá, y te espía…
– ¿Vos decís que el vecino se va a calentar si me ve desnuda?-Preguntó Florcha, haciéndose la tonta.
– Si!… te llega a ver esta cola hermosa… a vos desnuda… yo creo que salta el tapial y te viola!

Los dos se rieron. La chica se puso un poco de protector solar en una mano, y se lo pasó por todo su enorme ojete, se lo pasaba por las nalgas… mientras, su hermano la miraba.

– ¿Te gusta que te mire, Flor?-Preguntó Martín.
– Sí… no te das cuenta que me saqué la bikini para vos?

Florcha quería provocarlo mucho… ella estaba muy excitada, estaba a punto de dejar de ser virgencita, quería coger, quería sentir lo que le contaba su hermana, una pija penetrándola…

Martín se puso a la altura del culo de su hermana. Ahora estaba al rayo del sol, le empezó a acariciar los gordos y excitantes cachetes, aún húmedos por la crema solar.

Florencia, aún acostada boca abajo, llevó sus dos manos a su cola, y con ambas, se abrió bien los cachetes. Martín ahora le veía bien el agujerito del culo y los labios de la concha cerraditos.

– Mirame ahí hermanito… ¿te gusta lo que ves?
– Sí Flor… me gusta mucho!
– ¿Y te gustaría cogerme?
– Obvio boluda… me encantaría!

A Florencia le gustaba escuchar que le diga eso… el chico estaba con la pija re parada, le dolía de lo dura que la tenía! Ya le brotaba mucho líquido pre seminal del glande. Mientras ella mantenía su ojete abierto, él le puso un dedo en el agujerito del culo… se lo pasó por ahí, y luego se lo bajó por la concha.

Se acomodó un poco, y puso su cara entre las nalgas de la chica, sacó la lengua afuera, y le lamió el culo.

– Mmmmm..-Gimió Florcha, con los ojos cerrados.

Martín le pasó varias veces la lengua por el orificio anal a su hermanita, dejándoselo lleno de babita…

– ¿Ahora no te da miedo que el vecino te vea chupándole la cola a tu hermana?-Dijo Florencia.

El chico se rió… y siguió lamiéndosela.

– Te va a hacer mal el sol hermanito, ponete protector, sino te vas a quemar!
– No pasa nada… es un minuto.
– Es que está re fuerte!

Luego de un rato chupándole el culo, sacó su cara de ahí y continuó con las caricias.

– Bueno.. creo que ya fue suficiente sol por hoy!-Dijo la chica.

Se levantaron los dos, y volvieron adentro de la casa. Tomaron algo, mientras avanzaba la tarde.

Florcha fue a su pieza, dejó la bikini, y volvió a la cocina desnuda. En el camino se puso un corpiño y una remera. Mientras su hermano le miraba el pubis, ella se puso una calza deportiva corta, sin nada abajo. Luego las zapatillas.

– ¿Vas un rato al gimnasio?
– Sí!
– ¿No te ponés nada debajo de la calza?
– No, es más cómodo así hermanito!
– Se te re marca la cola Flor!… te la van a mirar mucho.

Lo cierto es que estaba tremendamente caliente su hermana en calzas… la forma en que se le marcaba el culo era impresionante! La chica le dio un beso en el cachete a su hermanito, y se fue.

Una vez que llegó allí, inmediatamente ella se percató de todas las miradas de los chicos, había mucha gente.

Se puso a hacer ejercicio, mientras por dentro estaba loca de deseo. Martín se dedico a limpiar un poco su habitación… seguía muy caliente, y no paraba de imaginarse las cosas que podía llegar a estar haciendo su hermana con tantos chicos alrededor… se sentó en su cama, agarró el teléfono y le mandó un mensaje por whatsapp a Florcha.

“¿Estás pasando desapercibida? ¿O te están mirando?”

La chica, mientras estaba pedaleando en la bici estática, lo leyó riéndose.

“Me están re mirando! Está lleno de chicos”

Martín se bajó la malla, porque la pija le estaba apretando mucho ya.

“Cómo te gusta que te miren la cola, hermanita! ¿Qué estás haciendo?”

“Siiii…estoy en la bicicleta”

“Ahh!… Mientras pedaleas.. levantá un poco la cola así te la re ven..¿te animás?”

“Jajaja que malo sos! Obvio que me animo!”

Florcha se hizo la tonta, y mientras pedaleaba, levantaba un poco la cola.. de esa manera se le veía más, y casi todos los hombres del lugar no perdían detalle, haciéndose los distraídos…

Estaba re desatada… los chicos del gimnasio, el vecino, su hermano… daba igual… quería llamar la atención de los hombres.

“Ya lo hice, encima los miro por el espejo y me re miran!”

El adolescente ya se pajeaba mientras leía lo que su hermana le escribía.

“Que putita que estás, Flor!.. cuando vuelvas, te voy a chupar bien la cola”

“Mmm quiero!” Respondió ella, mojándose entera en el gimnasio.

“¿Estás excitada?”

“Sii, mal!”

“Bueno.. tené cuidado hermanita… que no le pase nada a tu calza porque andás sin bombacha! Imaginate si se te rompe o le pasa algo”

“Ay me estás asustando… es verdad! Un montón de chicos me verían la concha! Me muero jajaja”

Tras un par de intercambios más, Florencia terminó su rutina, y se volvió a casa… Martín estaba muy caliente. Ya era la tardecita, apenas la chica llegó a casa, tenía ganas de hacer pis y se metió al baño. Luego, tiró la cadena, se limpió y se subió la calza.

Ahora estaba parada mirándose en el espejo del baño, estaba un poco transpirada, justo cuando su hermano menor entró al baño. Se miraron, y el chico inmediatamente se puso detrás de su hermana, y sin decirle nada, le agarró la calza y se la bajó hasta los tobillos.

Martín se arrodilló en el suelo, de esa manera su cara quedaba a la altura del enorme culo de Florcha. Lo abrió un poco y le metió la lengua, comenzando a chuparle la cola otra vez… la chica permanecía de pie, agarrada del lavamanos, mientras la lengua de su hermanito jugaba en su agujerito.

Ella separó un poco las piernas. Su hermano le pasaba la lengua por el agujero del culo de una manera casi desesperada, Florcha se derretía de placer, le encantaba que le chuparan el culo.

Tras varios lengüetazos, la adolescente estaba completamente excitada… había calentado tanto a su hermano todo el día, que ella tampoco ya no daba más… Martín se desabrochó la malla, sacándose el pito afuera.

– Ahhhh…mmmmmmmmmmmmmm
– ¿Te gusta que te chupe la cola?
– Siii… uhhmmm sii.

El chico continuaba lamiéndole el culo a su hermana en el baño, cuando se puso de pie, apuntó su pija y se la puso sobre el ano.

– Ohhhh…-Gimió la chica al sentirla tan dura en su cola.

Florcha llevó sus manitos a sus cachetes y se abrió bien el ojete, su hermano se la ponía ahí, el agujerito del culo estaba todo lleno de babita… cada vez que Martín se la apoyaba y empujaba, el orificio se le abría ligeramente a la chica… jugaba con la punta de la pija empujando en ese culo que se estaba abriendo de la excitación…

Florencia sentía como su conchita estaba muy húmeda, muy excitada… sentir ese pito calentito y duro en su cola era tremendo…

– Mmmm… se te re abre la cola, Florrrrr…-Dijo Martín, mirando como el agujerito de su hermana se abría poco a poco cuando le apoyaba el glande.

Ya no aguantaba más, quería metérsela por el culo a su hermana… ella seguía abriéndose los cachetes, notando como la punta casi se le metía ya.

– Se me abre porque estoy re excitada hermanito…ahhh… deberíamos parar.. me la vas a meter!
– Te quiero coger Flor.. te la quiero meter bien en la cola…
– Ay no, basta pendejo!
– Si sos re putita hermanita..

Florencia se re calentó cuando escuchó que su hermano le dijo putita… quería coger, pero al mismo tiempo no se sentía lista, no le parecía la situación ideal tampoco.

El chico empujó más para adentro en esa cola babeada, notó como se le abrió un poco más, y la puntita del glande se le metió adentro!

– Ahhhh!!! Ay me duele hermanitoooo!!!

Martín no le hizo caso, la sacó y se la volvió a apoyar, el agujerito del culo de Florcha estaba un poquito abierto, sumado a la saliva que tenía tras la chupada que le dio su hermano, y lo excitada que estaba ella sintiendo la pija dura ahí…

– Paraaaa… en serio pendejo… todavía no estoy preparada para coger!
– Te la voy a meter toda en la cola Flor… te voy a culear!
– Noooo!!! Por favor.. mi primera vez tiene que ser con alguien especial… -Suplicaba Florcha.

El adolescente no le hizo caso, estaba tan caliente que sólo quería romperle el culo a su hermana virgen. Empujó más, y notó como su glande entero se metió adentro de la cola de Florcha!

– AHHHHHHHHHHHHHH ME DUELE!!! Me duele la cola!!!!!

Martín tenía la cabeza gordita y roja de la pija metida en el culo de su hermana, se lo abrió por primera vez! Le estaba haciendo el orto a su hermanita virgen de parada! Y en el baño.

A todo eso, mamá llegó a casa… cuando entró al living y puso sus cosas en la mesa, escuchó apenas el ruido del grito de Florencia cuando su hermanito se la metió en la cola, y fue a ver que pasaba. Le pareció que el grito vino del baño, se acercó hasta la puerta, la cual estaba cerrada, se notaba que estaba la luz prendida adentro.

– ¿Hija? ¿Estás bien?-Preguntó mamá detrás de la puerta.

Martín y Florcha se quedaron quietos como estatuas al instante. Se re asustaron. El chico tenía clavadita a su hermana en el culo…

Continuará…

Por ayudar estando embarazada

Me llamo Verónica, tengo 32 años de edad, soy alta con un cuerpo sumamente bien cuidado. Me gustan mis senos, mi cintura, mis nalgas y mis piernas. Ni que decir de mi cara especialmente bella. Soy casada desde hace 3 anos con un bello marido, sexualmente nos sentimos positivamente satisfechos. Me encuentro embarazada de 16 semanas. Me encanta ver mi pancita en el espejo. Mi pubis se encuentra más provocativo y mi vagina se encuentra caliente y mojada todo el tiempo.
Mi vecina me pide que le ayude a bañar a su hijo de 13 anos que llegaba del colegio con unos dos compañeros. Me pareció extraño al comienzo y luego salí para la casa de mi vecina que se llama Lourdes. Tenía puesta una falda ancha y floja, una camisa floja por el calor que por temporada teníamos. No utilizaba ropa interior por cuanto me sentía totalmente libre por mi estado gestacional. Al entrar a la casa los dos compañeros estaban jugando en el patio puestos unos pantalones deportivos y el resto del cuerpo desnudos, tendrían unos 15 a 16 anos. Lourdes me pide que suba al baño, que Galo su hijo se encuentra en la ducha. Entro y el chico se cubre su pene con las manos, avergonzado nos da la espalda. Lourdes me pide que siga con la esponja en todo su cuerpo, que vendría con el otro compañero para que se bañen todos. Cojo una esponja con jabón y paso por su espalda. Al pasar mis manos por sus entrepiernas siento que mi vagina se pone mas caliente y tengo sensaciones raras. Le giro para jabonar su pecho y le miro su pene totalmente erecto. Me gusto verle y procedo a lavarle sus testículos y su pene suavemente, lo hago con dulzura. Me deja que le estimule con mis manos, miro sus ojos que brillan por el deseo. Lo pongo en mi boca estimulando con mi lengua hasta sentir que comienza a meter y saca de mi boca con suaves movimientos, de pone muy dura y sale su leche dentro de mi boca. Me trago su leche dulce y caliente con total agrado de mi parte. Tomo su mano poniendo en mi vulva, comienza a introducir sus dedos suavemente con timidez en mi vagina, abro mis piernas dejando que disfrute de sus movimientos. Miro que su pene se vuelve nuevamente duro, le pido que me suba el vestido a la cintura y me arrimo a una silla dejando que mire mis nalgas, mi vagina y mi culito, agarro su pene y pongo a la entrada de mi cosita que lo mete hasta el fondo con un mete y saca formidable, muevo mi cadera para ayudar hasta que siento un orgasmo profundo que nubla mis sentidos sintiendo como su leche entra dentro de mi vagina. Tomo su pene mojado por nuestros jugos y absorbo toda su lechita en mi boca. Me dice que nunca había realizado este procedimiento y que le gusto mucho hacerlo conmigo. Procede a bañarse y cuando sale le espero con una toalla para secar su cuerpo. Le mimo con cariño y dulzura por ser un hombrecito hermoso.
En ese momento ingresa Lourdes con el otro chico que estaba con su ropa interior para bañarse, diciendo que le molesta tener que atenderles hasta en el baño cuando vienen a casa luego de hacer deporte. Me pide que ponga jabón en su cuerpo y que no tenga recelo por cuanto son colaboradores. Nos reímos de lo indicado. Abrió la llave de la ducha entrando con alegría, con la esponja pase su espalda hasta sus nalgas bajando un poco su interior, abrió sus piernas dejando paso a mi mano para que ponga jabón en su culito y testículos. Me emociono por la colaboración. Mientras mi cuerpo sentía emociones varias calentando mi vagina que saltaba sus músculos vibrar en mi interior, que sensación más hermosa. Mi mano rozaba su pene hasta que giro dejando ver su pene a toda plenitud, se bajo su interior y quedo frente a mi cara, agarre con mis dos manos y procedí a mamarle con angustia, mientras su cuerpo de arqueaba de la excitación, mi lengua pasaba por todo su tronco, mientras mi mano estimulaba mi clítoris y metía mis dedos en mi vagina. Siento que lanza su leche dentro de mi boca tragando todo su viscoso líquido. Sigo mamando hasta ponerle su pene nuevamente duro y firme. Le acuesto en el piso, me subo la falda abriendo mis piernas y meto su pene en mi vagina hasta lo más profundo. Gritamos de emoción con un sube y baja de mi parte hasta sentir que su leche inunda mi vagina, mi cuerpo reacciona con un orgasmo pleno. Le beso y beso sus labios, su cara y le dijo que es maravilloso hombrecito. Luego introduce su dedito en mi culito dejándole que me estimule sintiendo un orgasmo intimo de placer. Le pido que vaya al ducharse mientras aseo mi vagina y mi boca. Al poco rato entra Lourdes con unas toallas y el otro chico para bañarse.
Lourdes me dice que mira que me siento bien y contenta. Que por favor le ayude con el otro chico a bañarle, mientras arregla la ropa de los chicos y prepara la comida para todos nosotros. Le indico al oído que me da vergüenza por cuanto ya no son chicos y están entrando a ser adultos. Se ríe diciendo que tienen una mente infantil y que son sanos en su proceder. Ingresa al baño sacándose su interior dejando ver sus nalgas firmes, me gusto verle y sentí una sensación especial en mi vulva, me acerco con la esponja y me toma de la mano bajando a que agarre su pene que lo tenía erecto y grande, su grosor me llamo la atención. Me pidió que me arrime a la pared abriendo mis piernas, lo hice sintiendo como sus manos acariciaban mi vagina que la tenia totalmente mojada, abrió mis nalgas sintiendo como su verga entraba poco a poco sintiendo un ligero dolor hasta tenerla toda dentro de mí. Movía mis caderas y un mete y saca formidable de placer, mis piernas me temblaban por tanta emoción y orgasmos repetidos que los tenia. Se quedo quieto dejando salir su leche en mi vagina sintiendo una sensación especial que recorría mi cuerpo de alegría y deseo. Comienza a introducir un dedo en mi culito y con nuestros jugos estimula hasta sentir que la cabeza de su verga comienza a entrar en mi culito, me pongo positiva y tranquila a pesar del dolor que sentía el sentir su ingreso hasta que llego a lo mas profundo, continua un mete y saca formidable de placer hasta que no resisto un orgasmo nacido de lo mas interior de mi cuerpo, que doy un grito con su mano cubre mi boca. Nos quedamos quietos dejando salir su flácida verga sintiendo como sale su leche de mi interior hacia mis muslos. No resisto más y me siento en el piso. Continúa bañándose dándome besos muy especiales en mi cara y en mis labios. Mi ropa se encuentra mojada. Ingresa Lourdes corriendo diciendo si me paso algo por el grito que escucho, el chico cubierto con una toalla le dice que casi se cae y se tuvo que sentar en el piso.
Pasado el susto, Lourdes me pide que descanse y me trae ropa seca, me aseo mi vagina y culito sintiendo ardor por la intensidad sexual que pasamos. En el comedor todos comentaban de lo maravilloso que es hacer deporte y quedamos que pasando una semana pasarían por mi casa para que practiquen deporte en el patio y luego se bañen para atenderles con el jabón en la espalda. Todos aprobaron con alegría y Lourdes también se sintió aliviada descansar pasando una semana.
Al llegar a mi casa me sentía completamente dichosa por la experiencia que hubo en casa de Lourdes. Mi esposo llega a casa contento por la noche, nos desnudamos para acostarnos, besa mi pancita pasando a mis labios vaginales y clítoris, me pone excitada a mil, introduce su lengua hasta lo más profundo, me abro de piernas para darle espacio. Me dice que siente otro sabor de mis líquidos vaginales y que le gusta. Me pone en cuatro metiéndome su verga en mi vagina con un mete y saca formidable de placer hasta sentir un orgasmo que aloca mis sentidos, suelta su leche profundamente. Se queda quieto y comienza a introducir su dedo en mi culito. Comienza a dilatar diciéndome que quiere por primera vez hacerlo por allí. Pienso que tengo que agradarle sus deseos y saca su verga aun dura introduciendo poco a poco, me duele y comienzo a sentir el comienzo de un fuerte orgasmo que me hace gritar, diciéndome que si me moletas suspendería para realizar otro día. Le digo que siga metiendo suavemente hasta sentir sus huevos en mis nalgas. Llega sin dificultad iniciando un mete y saca espectacular mientras muevo mis caderas rítmicamente sintiendo un orgasmo que me vuelve loca de emoción al sentir su leche ingresar a mis intestinos, no resisto y me acuesto de lado manteniendo se verga dentro de mi culito. Siento como su verga flácida comienza a salir junto a su leche. Le beso con ternura y nos quedamos dormidos hasta el amanecer.
Le preparo el desayuno y le acompaño hasta la puerta deseándole que tenga un feliz dia de trabajo. Le converse que el hijo de le vecina con dos chicos vendrán a practicar deporte en el patio una vez por semana. Le pareció bueno pidiéndome que no realice actividades bruscas por el embarazo.
Llego el dia que los chicos llegaron a casa. Uno a uno me abrazaba y me besaban por todo lado. Uno de ellos Tomas, me subió el vestido besando mi pancita, como ando sin ropa interior, su mano comenzó acariciar mi vagina. Me encanto por su ternura. Galo y Arturo pidieron que subamos al dormitorio y nos desnudemos todos para amarnos. Desnudos en el dormitorio miraba como sus penes se encontraban erectos y hermosos, me pusieron en cuatro por mi pancita, arrimada a la cama, Arturo puso su verga en mi boca comenzando a mamarle y mamarle, mientras Tomas separa mis nalgas permitiendo el ingreso de su verga en mi vagina, lo sentí como ingresaba hasta que sus huevos calientes se pegaron a mis nalgas, mientras Galo besaba mis senos permitiendo que mi cuerpo se ponga mas excitado, nuestros movimientos se aceleraban en mi boca hasta que sentí la leche entrar en mi garganta y trague todo. Le chupe y chupe su pene flácido. Me vino un orgasmo fuerte al momento de sentir la leche ingresar en mi vagina, que me produjo un grito de alegría y placer. Se separo dejando ver que de mi vagina salía leche. Galo se acerca por detrás y me dice que quiere meter su verga por mi culito por el deseo que tiene. Coloca un dedo y comienza a dilatar poco a poco hasta cuando siento que su pene toma fuerza entrando hasta lo más profundo de mi culito. Que sensación tan especial sentía su mete y saca hasta que los dos dimos un grito fuerte, mis piernas y mi cuerpo convulsionaba mientras sentía toda su leche entrar en mis intestinos. Me sentía alegre por el placer que teníamos. Les mande a que se laven sus penes con bastante agua y jabón. Al regresar sus vergas estaban duras indicándome que quieren los tres tenerme simultáneamente. Les indique que no es posible por mi embarazo. Arturo de acostó en la cama, luego me pusieron de espaldas sobre su pecho, abriendo mis piernas y acariciando mi culito introdujo su verga. Luego Tomas se subió sobre mi sin presionar mi barriga separando mis labios vaginales y metiendo su verga en mi vagina. Tenia dos hombres a la vez dentro mio. Estaba confundida por la idea de los chicos. Galo se subió a mi cara poniendo su verga en mi boca, la abrí recibiendo con mi lengua varios estímulos. Me encontraba presa totalmente por tres chicos “inocentes”, que me estaban culiando por todo lado. Me sentía confundida hasta que una voz dijo “YA”. Y comenzaron con un mete y saca despacio, suave que me permitió colaborar con mis movimientos paulatinamente hasta sentir que mi cuerpo y mi mente cumplían orgasmos multiples que me hacían colaborar sin temores. Hasta que siento que mi boca se llena de leche y me trago mamando la verga de Galo. Luego siento como simultáneamente sueltan sus leches en mi vagina y culito de Tomas y Arturo. Mi cuerpo no resiste tanta emoción y comienzo a llorar por el orgasmo que tengo. Es en este momento que me preocupo por el bebe que tengo y sus consecuencias. Los chicos me cubren con una manta, se visten dándome besos y despidiéndose hasta la otra semana, quedándome profundamente dormida.
Me despierto y llamo al médico que controla mi embarazo, en el consultorio se realiza un ECO, observando que mi bebe se encuentra bien y sin novedades. Al preguntar sobre mi actividad sexual me pide que sea menos activa conforme sigue el embarazo. Al hablar con mi esposo quedamos que tendríamos sexo una vez por semana y cuando tenga más pancita iríamos espaciando. Me siento triste por cuanto al llegar los chicos les indique que no podríamos tener actividad sexual por cuanto puede causar daño al bebe. Aceptaron con gusto y nos despedimos con besos y más besos.