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Chantaje Familiar II (Mi querida tía)

“El chantaje es el objeto para dominar a cualquier persona, no importa cual sea su posición o su rol.”

Llegó finalmente el 24 de diciembre y estaba toda la familia un poco más unida , y cuando me refiero a la familia, no siendo egoísta ni creyéndome el centro del mundo, me refiero a la unión de mi prima y yo, tanto carnal como familiar se podría decir.
Luego de tener sexo con mi prima estuve con ella hasta que se durmió y luego fui a dormir también (obviamente a mi habitación para no levantar sospechas). Al otro día mi primo se enfadó conmigo por haberlo dejado plantado, pero igualmente mis amigos lo integraron y pasó una noche genial a pesar de no conocer a nadie. Le metí el cuento que había surgido la ocasión para cogerme a una amiguita y el me felicitó. Si tan solo supiera que a la que me cogí fue a su hermana…

Llegó la tardecita del día corriente y mis padres salieron a comprar las cosas al centro, todo a ultimo momento, como era de costumbre, así que la casa se volvió un revuelo. Mi tía se quedó preparando la cocina y mi primo fue al almacén del barrio a comprar frutas para las ensaladas.
Me iba a disponer a ayudar a mi tía que se la veía bastante atareada allá en la cocina, pero en el sillón estaba mi querida prima con un vestido cortito, que se levantó hasta la cintura, corrió su tanga y me enseñó su vagina frotándosela con sus delicados dedos y mordiéndose los labios. Casi inmediatamente empezó a brotar una erección que se notaban claramente en mis pantalones cortos. Wanda se puso de pie y enseñándome su cola entangada me invitó a seguirla por el pasillo, hice caso a esa orden al segundo y en menos de un minuto nos encontramos en mi habitación, cerrando la puerta a nuestro paso.

-No aguantaba más…- Me dijo ella agachándose frente a mi – Quería chuparte la verga.-Frotó mi pene por encima del delgado pantalón y luego me los bajó.
-Está tu madre en la cocina Wanda, mira si viene para acá.
-Calmate, esta re ocupada… Ay como me gusta tu pija…- Dijo dándole un chupón a la cabeza.
La lamía lentamente con toda tranquilidad y sus manos se deslizaban por el tronco de mi pene, se la metió en la boca y comenzó a acelerar el ritmo, moviendo su cabeza adelante y atrás, la pendeja me hacía suspirar de placer. Se la mandó hasta la garganta, metiéndose un poco más que la primera vez, estaba aprendiendo a hacerse una buena petera. La tomé del pelo, haciéndole una cola de caballo con las manos y comencé a bombearle la boca, sentía como me abria paso a través de su suave lengua y llegaba hasta la garganta, aceleré el ritmo hasta que las piernas me temblaron y me retiré hacia atrás, ella me agarró la verga y la retuvo en su boca, acabé dentro de ella y sin chistar se tragó toda la leche. Sin soltarme la verga me pegó un par de chupones en la cabeza para sacar la lechita que quedaba.
-Que primita que tenes eh.- Me dijo Wanda poniéndose de pie y pasándome la lengua por el cuello.
-Estas aprendiendo a chupar una verga de verdad.
-No te hagas el actorsito porno.
-Creo que te cogí como si fuera uno, y no podes negar que te encantó.
-Sabes que si hijo de puta, la próxima me la podes chupar vos.-Dijo abriendo la puerta.-Vamos a ayudar a mi vieja, así no levantamos sospechas.

Llegaron los parientes restantes a la casa con casi todo preparado, con Wanda y Jessica (Mi tía) Estábamos acomodando las copas y los cubiertos para dejarlos ya listos hasta que notaron que faltaba lo más importante, el cordero. Mis viejos y mi tía estaban en la cocina y nosotros los jóvenes nos retiramos hacia el living.
-Bueno…-Dijo mi viejo – Con tu hermana vamos a ir a buscar el cordero y vos quedate preparando las ensaladas.
Sin esperar respuesta mi viejo y mi tía salieron, se subieron a la camioneta y arrancaron.
-¡Agus!- Me llamó mi vieja – Anda a alcanzar a tu viejo y decile que compre un pollo, le mande un mensaje pero no le llega, ¡apurate dale!.
Agarré el casco que estaba arriba de uno de los sillones y salí lo más rápido que pude, me subí a la moto y salí tratando de encontrarlos. Hice tres cuadras en el barrio, fui al almacen del barrio y no estaban, me fui un poco mas al centro y en la calle que se metía a uno de los barrios mas apartados vi la camioneta de mi viejo.
-¿Qué harán por aca?- Me dije.- Si por acá no hay nada.
Me decidí a seguirlos de lejos para que no me vieran y después de recorrer varias cuadras se detuvieron en un descampado. Apague el motor para que no vieran la luz de la moto, era difícil ver ya que no había postes de iluminación por ahí. Me acerqué lo mas que pude por detrás y vi algo que me sorprendió. Mi viejo tiró el asiento hacia atrás, recostándose, y mi tía le bajó los pantalones y comenzó a chuparle la verga muy apasionadamente, mi padre le agarraba la cabeza y la empujaba, metiéndole la pija hasta la garganta. No se me ocurrió mejor idea que sacar mi celular y comenzar a grabar todo, colocándome muy estratégicamente para que no vieran la luz del teléfono.
La acción paró un momento, mi tía bajó sus shorts y se quitó la remera junto con el corpiño, mi viejo su remera y luego se colocó el preservativo, acto seguido Jessica se subió sobre su verga, introduciéndola en su interior, su lenguaje corporal expresaba placer, se puso derecha y comenzó a saltar sobre la pija de mi padre, sus tetas, pequeñas pero firmes bailaban al ritmo de sus saltos, el las tomó en sus manos y las apretó, dándole mas velocidad al bombeo. Lo mantuvieron así unos 6 minutos y aflojaron, habían terminado y yo lo tenía todo grabado. Me alejé con la moto a tiro media cuadra y allí arranqué, rumbo hacia el almacén, donde compré el pollo y volví un momento más tarde a mi casa afuera estaba estacionada la camioneta.
Mi vieja abrió la puerta y me preguntó donde había estado, le contesté que no los había alcanzado y decidí comprar el pollo yo mismo, se notaba el nerviosismo que había entre los dos fornicadores, al menos yo lo percibía, más el de mi tía, que seguramente rogaba porque nadie los hubiera visto.
Comimos bastante en la cena de navidad, una vez llegada la hora brindamos y nos abrazamos como una familia feliz, me sorprendía como mi tía abrazaba a mi madre luego de haberse cogido a su marido horas antes. En el rejunte de parientes por abrazarse y brindar le apreté una nalga a mi prima, ella me miro de reojo con esa sonrisa pícara y me apretó en pene disimuladamente con su mano.
Tenía un plan muy bien ideado para pasar una noche espectacular.
Llegó la hora en la que iban a salir todos, mis viejos iban a hacer una salida romántica ya que mi tía tenía planeado ir a salir con amigas de la infancia, y mis primos salían al boliche, ahora era yo el que estaba “Descompuesto”.
Mis primos salieron primero rumbo al centro y luego mis viejos salieron en la camioneta. El corazón me palpitaba muy rápido y sentía un calor que me corría por todo el cuerpo por lo que iba a hacer.
Escuché que mi tía abría la ducha y una ola de excitación me corrió por el cuerpo, erectándome en el acto. Cuando escuché que la puerta del baño se cerró esperé un momento y salí de mi habitación, respiré hondo y con el celular en la mano abrí la puerta. Estaba sin remera y con un pantalón corto que marcaba mi bulto considerablemente, no llevaba bóxers, así que se marcaba mucho mas todavía. Tengo un cuerpo bastante atlético, buen pecho, espalda y abdomen, que mi tía nunca tuvo la ocasión de ver ya que mi madre me prohibía andar “en cuero” por la casa, ya que lo consideraba una falta de respeto y algo grosero.
Al entrar al baño me miré al espejo, este me reflejaba y mas atrás estaba la cortina, detrás de ella estaba mi tía Jessica, estaba desnuda y muy mojadita…
-Agus, ¿Sos vos?- Preguntó ella inocentemente.
-Si tía, soy yo.- Le respondí con excitación en la voz.
-¿Necesitas algo?
Desbloquee mi celular y puse el video que había grabado hoy mismo.
-Agustín… ¿Necesitas algo?.- Repitió mi tía con un tono más severo.
-Si tía.- Le respondí volteándome y abriendo la cortina de la ducha de par en par.-Necesito que me expliques que es esto.
Su reacción me tomo por sorpresa, casi se cae, quedó contra la pared de la ducha con las piernas cruzadas y tapándose los pechos con un brazo y su mano derecha en su vagina.
-¿Qué mierda haces pendejo?- Preguntó furiosa. –Le voy a decir a tu madre cuando venga degenerado, salí de acá.
-Respóndeme, ¿que es esto?- Le acerqué más el celular.
Acercó su cara a la pantalla y quedó pálida con lo que vio, el video estaba en marcha y ella saltaba encima de la verga de mi padre.
-S..S.. –No podía articular palabra – Sos un hijo de mil puta, nos seguiste, a mi me pareció…
-¿Soy yo el hijo de puta o vos sos la puta que se cogió al marido de la hermana? – Le respondí sabiendo el poder que tenia sobre ella en ese momento.
Jessica no era muy buena tía, siempre prefirió a otros sobrinos y a mi me despreció desde pequeño en varias ocasiones, pero eso no descartaba el hecho de que había fantaseado varias veces con ella, y ahora tenia la ocasión y eso me llenaba de adrenalina.
-Ay dios… por favor, no se lo muestres a nadie por favor, se bueno con la tía… – Suplicó.
-No sé… ya que soy un degenerado se lo voy a mostrar a mi madre, a tus hijos y a quien más… ¿A los abuelos?.
-¡Nooo!- Se desesperó.- Voy a hacer lo que vos quieras, por favor no hagas eso, ¿Cuánto querés, mil, dos mil? Decime cuanto querés y te los doy.
-Yo no quiero plata tía querida…
Ella tragó saliva.
-Y… ¿Qué es lo que querés?
Me hice el reflexivo como lo había hecho con su hija.
-Empezá por sacarte el brazo de las tetas, ya te las conozco.
-¿Qué me dijiste?
-¡Dale pedazo de zorra! ¿O querés ver el video en todo internet también?
Ella sin responderme agachó la cabeza, cerró la ducha y se quitó el brazo de las tetas, estaban mucho mejor de cerca, sus pezones rosados estaban bastante erectos, quizás estaba disfrutando la situación.
-¿Te tengo que decir todo?- Le pregunté de mala manera. –Sacate la mano de la concha.
Sin chistar ella lo hizo, tenía una delgada línea de pelo púbico oscuro sobre su rajita, y un abdomen plano admirable.
-Estas muy buena tía…- Le dije mientras me metía lentamente a la ducha.
Ella retrocedió unos pasos hasta que la pared la frenó.
-G…Gracias sobri…
-No, es cierto, siempre pensé eso.- La verga ya me estaba empezando a querer estallar de lo dura que la tenía.- Y siempre soñé con un momento así.
Me acerqué a ella y le pasé la lengua desde arriba de su pecho derecho, pasando por su cuello, hasta debajo de su oreja. Le agarré las nalgas con todas las ganas y la traje hacia mí, pegando su cuerpo al mío.
-Por favor sobri… no hagas esto, te doy hasta siete mil, cobre el otro día y…
-A ver putita, te dije que no me interesa la plata, ¿Se entendió? – Le dije levantándole el rostro con el dedo índice. – Agachate.
-Sobri…
-¡Dale!
Ella se agachó lentamente y quedó cara a cara con mi pene erecto, solo la delgada tela del pantalón corto lo detenía.
-¿Te gusta la verga ajena? Yo te voy a sacar las ganas putita.- Bajé mi pantalón y lo tiré fuera de la ducha con el empujón del pie derecho. La pija le quedó pegada a la nariz y ella la miraba con ojos gigantes y viscos.
Ella la tomó con su mano derecha desde el tronco y la miraba con la boca abierta.
-Eso… así vamos bien.- Le dije.
-Q-Que verga… las venas, la cabeza… – Dijo sin salir de su asombro. -¿Cómo es que tenes una pija así?
-Eso no te incumbe tía querida, ahora empezá a tragar que te estas muriendo de ganas.
Ella disimuladamente se mordió el labio inferior y se llevó la mano libre a la vagina y lentamente comenzó a metérsela a la boca. Daba tímidas lamidas y se quedaba quieta con el pene en la boca. Le saqué el pene de la boca y la agarré del pelo y del mentón.
-A ver… – Le dije poniéndome frente a su cara. –Así no se la chupabas a mi viejo, y no se la chupas así a ninguno de los tantos machos que tendrás, así que empeza a chupar bien porque te voy a hacer atragantar ¿Eh? Dale zorra chupá – Le escupí un gran hilo de saliva dentro de su boca y le metí un cachetazo, acto seguido le metí la verga hasta la garganta.
Jessica se desesperó, le gustaba que la cagaran un poco a palo, porque después de eso me hizo el mejor pete que nunca me hubieran hecho, se la tragaba hasta donde podía, los ojos le lloraban, cabeceaba de una manera espectacular, la saliva se le chorreaba por todo el cuerpo y caia al piso de la ducha, me la pajeaba, me chupaba los huevos, estaba hecha una bestia sexual.
– Ay por dios… ay por dios…- Jadeaba con la verga en la mano.
Le quité la mano con brusquedad, la agarré de los pelos y le mandé la verga entera, que retuve allí unos 10 segundos. Cuando ella se retiró para atrás la saliva le caía a chorros de la boca, estaba colorada, con los ojos brillosos.
Como ella es mas bien liviana la levanté y la di vuelta, quedando en un 69 parados. Me deleité un rato chupándole la conchita de la cual brotaba flujo a chorros, ella me chupaba la verga muy desesperadamente y gemía con las chupadas que yo le daba en la rajita.
La bajé al cabo de unos pocos minutos y ella se trepó a mi con mucha agilidad , yo ubiqué mi verga en la puerta de su conchita y se la mandé lentamente, ella jadeó y gimió como una verdadera zorrita, con sus gemidos me puso bien al palo y se la deje adentro en su totalidad, la llevé contra la pared y comencé a chuparle las tetas.
-Ay… Ay si, la tenes mas grande que tu papi, ay si…- Me agarraba de los pelos y me clavaba las uñas en la espalda.
Cuando dejé de chuparle las tetas tenía los pezones terriblemente erectos, la alejé de la pared y comencé a bombearla, le pegué unas terribles nalgadas en ese culo que me volvió loco durante tantos años.
-Ay dios, ¡SI! Pegame que me encanta, me encanta que me peguen, pégame, soy tu putita sobri, soy tu puta, cojeme, edúcame… soy una tremenda zorra… Pegame por portarme mal.
Me sorprendió la actitud de mi tía, tan tranquila y serena y así resultó ser en la cama, una zorra desatada con sed insaciable de verga, pero no desobedecí, le pegué cachetazos hasta que las nalgas le quedaron muy rojas.
Aflojé el bombeo y la puse en el piso nuevamente.
-Te quiero romper ese orto hace años, y hoy lo voy a hacer.
-Es todo tuyo, hacemelo.- Me dijo poniendo las manos contra la pared y sacando culo para afuera.
Con la mano derecha le busque la boca y le mandé los dedos hasta la garganta, ella tuvo una arcada y largo una saliva espesa que use para untar mi verga y entrarle por el culo a mi tía.
-Ay si, ay dios… ay me duele… nunca le di el orto a nadie pero te lo ganaste sobri… te ganaste el culo de la tía, hacemelo por favor no doy más, Ayy diossss
Le metí la mitad de la verga bien lento y con una arremetida moderada le mandé la mitad restante, la agarré de las tetas y desesperado la bombee como si fuera la ultima cojida de mi vida… No se la cantidad de gritos que pegó Jessica, pero algunos me dejaron sordo, aún asi me calentaban como un hijo de puta. Estuve 15 mins haciéndole el orto y cuando me venía la arremetí con todas las ganas y le llene el culo de leche. Ella gimió con un placer que le hizo temblar las piernas, la tuve que sostener para que no se cayera. La mantuve en mis brazos un rato y la deje de pié. Le di un tremendo beso de lengua y le agarré el orto con las dos manos, no había nada mas que decir, todo lo había dicho nuestros cuerpos. Cuando estaba por salir del baño ella me chistó.
– Ch ch… ¿No te vas a bañar conmigo gordi?- Me dijo guiñándome un ojo mientras retorcía la esponja, el jabón le caía a chorros sobre las tetas y el abdomen.
Cerré la puerta del baño y volví a la ducha.

¿Fin…?

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