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Ahora me cogieron en el cine

Días después de aquella experiencia en el metro, mi vida seguía igual que hasta antes de eso. Regrese con Pepe y seguimos nuestra rutina. Me aplique en mi trabajo y trataba de no volver a tocar el asunto.

Pasaron cerca de dos meses y una tarde me llamó Luis Rey, me dijo que necesitaba hablar conmigo sobre “aquello” y me negué, pero me amenazo con decírselo a Pepe y no tuve más remedio que acceder.

Nos vimos en una cafetería y cuando llegó me saludo normal, hablamos del trabajo y un rato después me dijo que para no decirle a Pepe lo que habíamos hecho que lo invitara al cine y que se olvidaría de todo. No estaba entusiasmada de ir al cine con él pero por miedo y mi falta de experiencia acepte.

Me llevó a un cine que se encuentra aquí en República de Cuba, el título de la película no era muy conocido por mí, cuando entramos el que recibía los boletos me miró de arriba abajo y sonrió. No entendía porque así que le respondí con una sonrisa.

Cuando entramos no había más que cinco personas y el lugar estaba sucio, descuidado y feo. No había más que
planta baja y nos sentamos en una orilla hasta el fondo. Se apagó la luz y comenzó la película. Hasta entonces comprendí que era un cine porno y trate de levantarme y salir, pero Luis Rey me tomo por el brazo y me sentó. Me dijo que se hacía lo que él quería y lo que quería era eyacularme.

No podía creerlo, me estaba chantajeando y no podía hacer nada. Me dijo que me relajara, me acomodo en el sillón y me dijo que después de eso ya no me molestaría más. Le pedí su palabra de honor y me contestó que sí. Mientras en la pantalla se escuchaban los gemidos y veían las escenas él me empezó a besar tiernamente mi oreja. Sentía como me empezaba a
recorrer un escalofrío y aunque quería cerrar los ojos no pude.

Mientras lo seguía haciendo me excitaba, empezaba a sentir mi humedad y de pronto pude observar como se tocaba su miembro por encima de su pantalón, sabía que la tenía parada. Me decía cosas como –que bonita estás, tu cuerpo es sensual y tienes unas chichotas fenomenales, está como para darle a un regimiento, tu culo lo tienes muy sabroso, se que eres una putita, una golfilla sucia que se esconde con cara de mustia-, para eso ya estaba húmeda y separe ligeramente las piernas.

Me beso apasionadamente y coloco su mano en mi pierna, ya llevaba puesto un vestido floreado hasta la pantorrilla con botones atrás, con saco largo, como soy convencional no uso tangas ni escotes, y ahí fue cuando me dijo –quiero ver tus chichotas putita-, me quito el saco y lo colocó en un costado. Comenzó a desabrochar uno a uno mis botones del vestido pero seguía mordiendo mi oído, me seguía diciendo cosas que me encendían.

Era muy extraño, estaba aturdida por las ideas encontradas en mi cabeza, algo me decía que me fuera pero también me decía que me quedara. Una vez que término bajo el vestido hasta la cintura, tenía mi brassiere que casi quería explotar, mis pechos duros y los pezones erectos por la excitación. Cuando me di cuenta ya teníamos auditorio, los cinco hombres que
estaban ahí se habían acercado a nosotros y nos estaban viendo, Luis desabotonó mi sostén y lo guardó en su saco, y fue cuando mis tetas quedaron al aire libre, expuestas, con mis pezones duros y erectos apuntando hacia el frente, me dijó que me dejara y que no intentara taparme. En ese entonces tenía unas medidas aproximadas de 97-64-99, porque era un poquito gordita, no mucho pero algo si.

Para ese entonces ya no era dueña de mí y empezó a besar mi cuello,, yo no cerré los ojos por un malsano y perverso pensamiento: me estaban viendo unos desconocidos y dos de ellos ya se estaban masturbando lentamente y los otros acariciando sus paquetes sobre sus pantalones, me sentí la más puta y caliente de las mujeres porque era el centro de atención y en ese momento no había más que mis tetotas, mi excitación y esos hombres, era un cerebro impresionante.

Luis no me había tocado los senos todavía, disfrutaba que fuéramos observados con ojos de lujuria y con sus vergas erectas y desafiantes. Me dijo –quiero comerte el culo perra, párrate y voltéate-, lo hice y mientras subía la parte posterior de mi vestido me apoye en las butacas de adelante y me quito mis pantis, que eran normales no tangas y las guardó también. Con sus movimientos hacía que mis senos se balancearan en el aire y en la oscuridad fueran apreciados por todos lo que estábamos ahí.

A cada embestida de su lengua yo reaccionaba con lujuria, estaba muy caliente y ya no sabía que quería, mientras se bajaba el pantalón me ordenó –vas a sentarte en mi tranca y te vas a mover como desesperada porque quiero echarte mi leche-, eso fue el clímax, deje caer mi trasero en él y sentí como me la metía, era delicioso. De repente cambió de opinión
y preguntó a uno de los sujetos que teníamos próximos ¿le doy así o mejor parado?, contestó rápidamente –parado-, me levantó y se colocó atrás de mi, tuve que flexionar mi cuerpo hacía adelante y sentí sus empujones que todavía más balanceaban mis tetas. Empezó a decirles a todos –este es el coño más rico que he conocido, esta putita sabe delicioso, tiene unas tetotas impresionantes, se las voy a mamar hasta que me canse, la voy a encular aquí, enfrente de todos
y la voy a hacer gemir a la puta-, esto ya no me sorprendió y seguí recibiendo esas tremendas embestidas con sus huevos chocando contra mis nalgas y quise acariciarme los pezones pero no me dejo.

Un rato después eyaculó y sentí su viscosidad dentro de mí, fue formidable. Estaba exhausta, caliente, sudorosa y los demás aplaudían. Decía cosas como –que puta, tremenda cogida le han dado, imaginate como ha de ser de caliente, ese es un culo caliente, vaya con la gordita aguanta una cogida como esa y otras más, que bizcocho tan sabroso tienes perrita- y demás.
Estaba todavía un poco excitada y le pedí que nos fuéramos, me contestó que faltaba el final. Preguntó ¿Quién le quiere agarrar sus tetotas a mi novia? Sólo uno podrá hacerlo, sentada observe como todos levantaban sus manos y como no se ponían de acuerdo les dijo que se acercaran, y sin más comentó: quiero que le den duro a esta puta porque tiene el culo
caliente, cojansela pero con condón, pero uno por uno, quede sorprendida y quise correr pero la excitación no
me dejo moverme.

Se me acercó un viejo gordo, me tomó de las manos y me recargó contra la pared, mi espalda sentía lo frío y podía oler a sucio, me miro a los ojos y paso un brazo por debajo de mi pierna derecha y por instinto lo abrace del cuello, me levanto en vilo y con sus dos brazos me sostenía y fue cuando introdujo su cosa dentro de mi, empezó su mete y saca de mi cosita, me
miraba y me decía que era la más puta de todas, a cada metida que me daba sentía un escalofrío y sin decir nada disfrutaba esa cogida tan rica que me daba, sus testículos chocaban en mis nalgas y eso me prendía más, después de unos minutos me eyaculo.

Me bajo y me dejo sintiendo un orgasmo, después vino un bajito ya cuarentón, me inclinó sobre las butacas con mi culo al aire, me separo las piernas e introdujo su pene en mi rajita, se movía muy mal así que no tardo mucho en terminar y me dejo caliente.

El tercero era un señor como de cincuenta años, se paró frente a mí, me tomó por las caderas y me dijo:
abre tus preciosas piernas hija, que te voy a coger, las separe mirándolo a los ojos, una vez adentro de mí me dijo que las cerrara, pude sentir su trozo de carne en mi vagina, empezó con su mete-saca, mirándome siempre a los ojos, siguió un rato así y comenzó a incrementar el movimiento, me bajo las manos a mis nalgas y yo le seguí el ritmo, después de un rato tuve
un orgasmo y él también se vino un poco después, estaba agotada.

Me senté en la butaca y Rey se sentó a mi lado, me comenzó a besar en la boca tiernamente, el otro hombre se sentó a mí lado y mientras separaba mis piernas Rey le ayudaba y me comenzó a masturbar, era delicioso, riquísimo, mientras me besaba me metía mano en mi cosita y uno más se colocó detrás de nosotros y me empezó a sobar las tetas otra vez, era maravilloso sentir tantas sensaciones al mismo tiempo, los magreos siguieron durante un buen rato, yo ya gemía de tanto
placer que me daban, me tiró al suelo Rey y se subió sobre mi, los demás se colocaron a nuestro alrededor y mientras me cogía les decía a los demás: vean como me jodo a esta puta, tan puta es que le gusta que la miren, logre otro orgasmo y ya sin tener fuerzas me puso en cuatro y ahí otra vez empezaron a pasar sobre mí unos tras otro, me daban una culeada impresionante, me daban nalgadas a cada metida que me daban, ya estaba descontrolada, hasta que se vinieron todos me
dejaron, pero eso sí, todos me eyacularon porque no usaron condón.

Termino la función, me acomode la ropa, Rey les regaló mis calzones y brassiere, como recuerdo, antes de irnos les pidió que me dieran un último magreo, todos al mismo tiempo pero que fuera descarado, lujurioso y caliente, quería venirse viéndonos, éstos empezaron a meterme mano sobre la ropa, unos me tocaban el culo, otros la raja y otros el pecho, la manoseada era tremenda pues sentía tantas manos al mismo tiempo que era impresionante, no tardaron en empezar a subir la falda de mi vestido y desabrocharme los botones también, casi no sentí cuando mi vestido cayó al suelo y todas esas manos me sobaban frenéticamente todo mi cuerpo, les decía yo: ya no más por favor, ya no- pero eso les alentaba más creo que los excitaba, le estaban dando una fiera manoseada a mis tetas, esos tipos me las jalaban, me las apretaban, me las sobaban fuertemente, sacudiéndolas de un lado a otro, las jalaban hacia delante como queriéndose llevar mis senos, me dieron varios chupetones en mis tetas y ya no podía contener mi excitación, estaba a punto de venirme y de pedir verga por todos mis orificios, estaba super caliente y húmeda, yo de la excitación gemía y les decía- ya no más por favor- pero eso los
arengaba más y seguían haciéndolo. Mientras los tipos esos me daban trato en mis senos se empezaron a masturbar delante de mi, yo con la vista hacia abajo podía ver en la oscuridad esas vergas que me apuntaban como rifles, y uno por uno empezaron a eyacular y a echarme su semen, cayendo en mis piernas, en mis brazos, en mis manos, en mi cuerpo semidesnudo. Termine batida de semen en mis piernas, mis tetas y el resto de mi cuerpo, me limpió Rey con un pañuelo y me ayudo a vestirme, se fueron uno por uno los tipos dándome las gracias y le dijeron a Rey que era una putisima, les prometió volver, me aplaudieron los tipos esos, me felicitaron y me comentaron que era una gran putita, que para tener grandes tetas como las mías eran más que un sueño. Me vestí y salimos de ahí entre gritos y saludos, pidiéndome que volviera otra vez. Mi excitación había desaparecido casi y después de caminar unas calles Rey me dijo –no eras puta, yo
te hice- no le conteste nada porque era cierto. Me dijo que cada vez que quisiera me iban a coger varios hombres, sino lo hacía se lo diría a mi familia, asustada lo mire y sólo reía.

La casa de devoto

Transcurrieron algunos meses, y nuestras relaciones se iban profundizando. En cada encuentro, Jorge me decía que le insinuaba sutilmente a su esposa nuestros sentimientos, y ya faltaba poco para compartir nuestras vidas.

Durante uno de nuestros encuentros, me comentó que su mujer se ausentaría por el fin de semana largo, y me invitaba a compartir su lecho matrimonial, ya que en su casa solo quedaría la mucama, que era una mujer de su absoluta confianza. Dudé, me parecía una imprudencia, pero finalmente acepté. Jorge ejercía sobre mí una influencia decisiva y siempre terminaba complaciendo sus deseos.

Ese sábado, a la hora del té, toqué timbre en su casa de Devoto, salió a mi encuentro Gabriela la mucama, que me franqueo la entrada, Era morena de unos treinta años, de ojos castaños, de estatura mediana y figura armoniosa que la hacían una mujer sumamente atractiva. Para más, estaba vestida con un uniforme azul, con pollera corta, delantal blanco a la cintura y un tocado que sujetaba su pelo oscuro. Tenía pechos firmes y agresivos, que mostraban a través del uniforme la prominencia de sus pezones. Creo que me puse celosa. Me miró de arriba abajo y luego me condujo al comedor donde estaba Jorge, quien nos presentó. Gabriela elogio mi belleza y elegancia, y felicitó el buen gusto de Jorge al elegirme; luego discretamente se retiró. Tras merendar, y mientras le refería los atributos que tenia Gabriela, le exprese mis celos, por esa mujer hermosa. Se sonrió, y con cierta picardía, me dijo que ella estaba al tanto de nuestra relación, y por lo visto al conocerme, yo le había encantado.

Jorge, fue a realizar una urgencia, asegurando que en dos horas volvería, y me pidió que me instalara en su dormitorio, Gabriela haría que no me faltase nada, pues estaba a mi disposición para todo servicio.

La habitación era amplia, con un ventanal que daba al jardín, que se veía cubierto de plantas y flores. En el fondo del mismo había una pequeña pileta. Al frente de la cama, en el dormitorio, se hallaba un espejo por encima de la cómoda, y al costado se ubicaba un baño con vidrios esmerilados, que dejaban ver un jacusi y un moderno toillette. Me llamó la atención, ver solo cuadros de alto contenido erótico y ninguna foto o cuadro familiar. Se lo hice saber a Gabriela, quien comentó. “A la Sra. y al doctor les encantan”.

Sobre la cama, había colocado una salida de baño y un juego de lencería muy audaz casi transparente de color negro. Había preparado un baño con espuma y sales aromáticas. Por lo visto Gabriela no había descuidado ningún detalle y conocía perfectamente los gustos de Jorge. Me sugirió que la llamase si necesitaba algo o si deseaba un masaje relajante, ya que ella era experta en esa disciplina.

Me desnudé y me introduje en el jacusi, cerré los ojos, y mientras me enjabonaba, dejé correr mi imaginación, ya me sentía la esposa y ocupaba el lugar que tanto había soñado. De pronto sentí unas manos suaves que masajeaban mi cuello. Abrí mis ojos, era Gabriela que me relajaba con sus manos. Ensimismada, no había advertido su llegada No atiné a nada, desde atrás comenzó a pasar sus manos desde los hombros hasta los senos, acariciando los pezones con un movimiento suave. Noté como se endurecían. Finalmente incómoda, me incorporé. Quería que no se diera cuenta de mi excitación. Me ayudo a secarme, y posteriormente, a colocarme la lencería. Un corsé ajustado realzaba mi busto y las bragas negras eran adecuadas para una ocasión especial. Me miré al espejo. Con tacos altos me dijo, me veía mucho más sensual, y por supuesto, me los puse.

Escuchamos la puerta. Era Jorge que volvía. Discretamente me deseó que disfrutara la velada, ya que sospechaba que las fantasías del Doctor se harían realidad. Esas palabras me intrigaron. Antes de retirarse me untó el cuerpo con una crema perfumada, inclusive en la pelvis y las nalgas, como si supiese de la promesa existente entre Jorge y yo desde hacía meses. Estaba excitada y ansiosa.

Al verlo entrar, me pareció que era nuestra noche de bodas. Tomó una ducha ligera y cuando salió, lo idealicé, mi esposo en la fantasía era hermoso y deseable. Entonces, abrí y dejé caer el deshabillé, me mostré tal como Gabriela me había sugerido que lo esperase. Me miró y me preguntó si ella me había masajeado. Debo haberme sonrojado al recordar la excitación que me habían producido sus manos, y se sonrió al ver que me ruboricé. Nos besamos, me tomó en sus brazos y bailamos. Una música romántica nos envolvía. Sentí su miembro endurecido palpitando en mi pelvis. El vello pubiano y mi vulva se humedecieron ante el contacto. Me abarcó con sus manos tomándome de las nalgas para aproximar más nuestros cuerpos. No pude más, le supliqué que me poseyera. Me alzó y me llevó a la cama. Tuve la sensación extraña como que alguien nos observaba, pero no me importó. Se situó entre mis piernas y me penetró. Sentí el bombeo acompasado y profundo de su miembro que ampliaba mi vagina, la caricia como siempre, era maravillosa. Pero antes de eyacular, se incorporó. Me di cuenta que me propondría concretar la promesa incumplida. Levantó mis piernas y las colocó sobre sus hombros. El orificio anal, quedaba a la altura exacta para la penetración. Temía al dolor que podía provocarme y le supliqué que no lo hiciera, pero no se detuvo y me colocó vaselina sobre el ano. En una primera instancia su miembro no pudo atravesar el esfínter pese a su esfuerzo. Le rogué que no continuase pues no lo soportaría, que le seria imposible, pero insistió. Me hizo incorporar. De pié, de espaldas y con las piernas abiertas, me hizo apoyar con los antebrazos de bruces sobre la cama. Tomó con sus manos mis nalgas y las abrió, Introdujo un dedo untado con vaselina para dilatar el orificio anal, y luego apoyo el glande comenzando decididamente a presionar, cuando finalmente atravesó el esfínter, no pude contener un grito de dolor. Primero la cabeza y luego esa enorme masa rígida, me penetraron hasta el fondo, mis gemidos y las exclamaciones de dolor, parecían estimularlo. No se detuvo. Continuó bombeando dentro del recto. El dolor fue cediendo. Se inclinó sobre mi espalda, y mientras acariciaba mis senos sentí su semen al eyacular. Me había también, desflorado el ano habiendo satisfecho sus fantasías y yo, cumplido mi promesa. Quedé dolorida y feliz.

Nos incorporamos y continuamos prodigándonos besos y caricias. Luego de la mano, nos dirigimos al baño. Bajo la ducha, sentí la necesidad de agacharme, tomar su verga y besarla, Esa masa enorme, me había iniciado en la vida sexual. A partir de ese momento, estaba dispuesta a gozar y recuperar el tiempo perdido.

Nos vestimos y nos dispusimos a cenar. Gabriela había preparado la mesa con todo esmero. Una ensalada agridulce con manzana y apio, pollo al horno, y de postre había dispuesto higos y nueces. El comentario, con respecto al menú, donde prevalecían los alimentos afrodisíacos, me hizo pensar que estaba al tanto de lo que había sucedido. Habría visto algo, me pregunté. Nos pidió que recuperásemos nuestras fuerzas pues lo íbamos a necesitar, nos dijo, y se retiró.

Nos acostamos temprano, viendo en el video, una película erótica, No teníamos nada que envidiar a los protagonistas del film, aunque al observar un trío Jorge hizo el comentario intencionado, de que eso nos faltaba. Tuvimos una última relación sexual, y nos dormimos abrazados.

Muy temprano nos despertó Gabriela con el desayuno. Estaba impecable con su uniforme. Abrió las ventanas, y con una sonrisa cómplice, nos preguntó como habíamos pasado la noche, si estábamos cansados y necesitábamos un masaje para recuperarnos. Me dio vergüenza aceptar su sugerencia, aunque lo deseaba. En cambio Jorge me estimuló para que me pusiera en sus manos expertas mientras él se vestía para ir al hospital. Nos dijo que retornaría después de almorzar para dormir la siesta, y que aprovechásemos la mañana para disfrutar en la pileta.

A eso de las diez, me puse una bikini y me dirigí al jardín. Ya estaba Gabriela, Me preguntó si mientras me masajeaba me ponía crema para el sol. No me negué. Al verla con su malla pequeña que la mostraba casi desnuda, se despertó en mí una sensación inexplicable, y quise borrar de mi mente sentimientos encontrados que jamás había experimentado.

Me coloqué boca abajo, me desprendió el sostén, y suavemente comenzó a masajearme desde los hombros hacia la cintura, rodeo mis glúteos con un movimiento circular, y en ese momento me sugirió ponerme boca arriba. Mi excitación crecía. Cerré mis ojos, me parecía que así no se daría cuenta. Finalmente me desnudó. De rodillas, a horcajadas acarició mis senos y pellizcó al pasar suavemente los pezones, luego bajó por el abdomen hacia la pelvis, acarició el clítoris jugando con el vello pubiano, y mientras se detenía en los labios mayores, me hizo saber lo que había visto la noche anterior a través de una filmadora disimulada en la habitación. Quedé atónita. No supe que decir. Le pregunté ingenuamente, si Jorge estaba al tanto. Entonces se inclinó y me besó, se deslizó entre mis muslos, y por primera vez una boca femenina se posó en mi vulva, su lengua la besaba y se introducía en mi vagina humedecida por el placer. Me preguntó si estaba muy dolorida por la penetración anal del día anterior ya que había escuchado los gemidos de dolor, que le recordaron su primera experiencia. Verdaderamente me dolía. Me dijo que aún estaba enrojecido ese pequeño agujerito por la experiencia de la noche anterior. Besó y acarició el ano. Le respondí que solo la promesa que le había hecho a Jorge me había permitido soportarlo.

Nos bañamos y almorzamos frugalmente hasta que Jorge regresó. No sabía como encararlo. Tomé una bebida fuerte para darme ánimo. Fuimos al dormitorio, nos desvestimos, y cuando le iba a confesar lo que había pasado, entró Gabriela totalmente desnuda. Se acercó, me besó y luego, lo besó a él. Mi sorpresa fue mayor, cuando ella le pidió que me penetrase mientras se masturbaba. Mi calentura era incontrolable, había perdido todas las inhibiciones, y algo mareada aún por el alcohol le pedí por favor que me cogieran, estaba excitada y dispuesta a todo. Mientras me besaban y acariciaban, mis jadeos y gemidos se acentuaron. Primero fue Jorge de espaldas, yo me monté sobre su miembro cabalgándolo, Gabriela de rodillas sobre la boca de Jorge de frente a mi, recibiendo sus labios y la lengua dentro de su sexo. Nos besamos con Gabriela mientras sentía el roce de nuestros pezones endurecidos al frotarnos en un abrazo lujurioso. Luego, fui yo debajo, y mientras sentía el miembro de Jorge dentro de mi vagina, le besé la concha a Gabriela llena de pringosos jugos que fluían de sus entrañas. Finalmente, en un sillón especial angosto, me colocaron boca abajo con las piernas abiertas. Todavía estaba dolorida del día anterior, y la irritación persistía. Sin embargo, Gabriela delicadamente me untó el orificio anal, y provista de una prótesis colocada a manera de un miembro, con la ayuda de Jorge que me abrió las nalgas, me fue penetrando. Era suave, y no me produjo dolor. Paulatinamente al profundizarlo hizo mas complaciente el orificio. Sentí un goce especial al ser estimulada por sus palabras obscenas. Tuve un orgasmo maravilloso y prolongado. Luego retiró el consolador lentamente, y me colocó crema en el ano que según creí, era para relajar y calmar el dolor. Estaba equivocada, ya que Jorge tomando la verga con su mano, aplicó el glande en el orificio anal. Las manos de Gabriela me abrían las nalgas, y me palmeaban. Me susurraba que me relajase como una puta; estaba excitada como nunca lo había estado. Finalmente esa masa rígida y palpitante, atravesó el esfínter por segunda vez en menos de doce horas y en ese momento, proferí un grito de dolor. Los jadeos y los gemidos se mezclaban. Tuve dos orgasmos consecutivos, era la primera vez, que me sucedía, jamás lo hubiese imaginado. Observé como Jorge y Gabriela, al terminar se besaron tiernamente. Entonces supe de sus labios que eran marido y mujer. Ella era bisexual y lo vivido lo habían ideado juntos. Quedé atónita, no sabia que decir, Jorge me había engañado, aunque reconozco que había alcanzado un grado de satisfacción impensado.

Me propusieron, continuar con la relación. Me ofrecían, su casa y sus contactos para que gozara de su compañía, ya que vivían en absoluta libertad. Quedé en contestarles, pues lo sucedido formaba parte de un sueño que quería olvidar. Mi formación jamás la había contemplado, pero el placer vivido tampoco lo había imaginado. No los volví a ver hasta varios años después, ya casada, durante unas vacaciones en la costa a las que fui con mi marido y que más adelante recordaré.

hugolobbe@ciudad.com.ar o bien hjlmmo@ubbi.com (Orgías)

Munjol.

 

Chantaje Familiar II (Mi querida tía)

“El chantaje es el objeto para dominar a cualquier persona, no importa cual sea su posición o su rol.”

Llegó finalmente el 24 de diciembre y estaba toda la familia un poco más unida , y cuando me refiero a la familia, no siendo egoísta ni creyéndome el centro del mundo, me refiero a la unión de mi prima y yo, tanto carnal como familiar se podría decir.
Luego de tener sexo con mi prima estuve con ella hasta que se durmió y luego fui a dormir también (obviamente a mi habitación para no levantar sospechas). Al otro día mi primo se enfadó conmigo por haberlo dejado plantado, pero igualmente mis amigos lo integraron y pasó una noche genial a pesar de no conocer a nadie. Le metí el cuento que había surgido la ocasión para cogerme a una amiguita y el me felicitó. Si tan solo supiera que a la que me cogí fue a su hermana…

Llegó la tardecita del día corriente y mis padres salieron a comprar las cosas al centro, todo a ultimo momento, como era de costumbre, así que la casa se volvió un revuelo. Mi tía se quedó preparando la cocina y mi primo fue al almacén del barrio a comprar frutas para las ensaladas.
Me iba a disponer a ayudar a mi tía que se la veía bastante atareada allá en la cocina, pero en el sillón estaba mi querida prima con un vestido cortito, que se levantó hasta la cintura, corrió su tanga y me enseñó su vagina frotándosela con sus delicados dedos y mordiéndose los labios. Casi inmediatamente empezó a brotar una erección que se notaban claramente en mis pantalones cortos. Wanda se puso de pie y enseñándome su cola entangada me invitó a seguirla por el pasillo, hice caso a esa orden al segundo y en menos de un minuto nos encontramos en mi habitación, cerrando la puerta a nuestro paso.

-No aguantaba más…- Me dijo ella agachándose frente a mi – Quería chuparte la verga.-Frotó mi pene por encima del delgado pantalón y luego me los bajó.
-Está tu madre en la cocina Wanda, mira si viene para acá.
-Calmate, esta re ocupada… Ay como me gusta tu pija…- Dijo dándole un chupón a la cabeza.
La lamía lentamente con toda tranquilidad y sus manos se deslizaban por el tronco de mi pene, se la metió en la boca y comenzó a acelerar el ritmo, moviendo su cabeza adelante y atrás, la pendeja me hacía suspirar de placer. Se la mandó hasta la garganta, metiéndose un poco más que la primera vez, estaba aprendiendo a hacerse una buena petera. La tomé del pelo, haciéndole una cola de caballo con las manos y comencé a bombearle la boca, sentía como me abria paso a través de su suave lengua y llegaba hasta la garganta, aceleré el ritmo hasta que las piernas me temblaron y me retiré hacia atrás, ella me agarró la verga y la retuvo en su boca, acabé dentro de ella y sin chistar se tragó toda la leche. Sin soltarme la verga me pegó un par de chupones en la cabeza para sacar la lechita que quedaba.
-Que primita que tenes eh.- Me dijo Wanda poniéndose de pie y pasándome la lengua por el cuello.
-Estas aprendiendo a chupar una verga de verdad.
-No te hagas el actorsito porno.
-Creo que te cogí como si fuera uno, y no podes negar que te encantó.
-Sabes que si hijo de puta, la próxima me la podes chupar vos.-Dijo abriendo la puerta.-Vamos a ayudar a mi vieja, así no levantamos sospechas.

Llegaron los parientes restantes a la casa con casi todo preparado, con Wanda y Jessica (Mi tía) Estábamos acomodando las copas y los cubiertos para dejarlos ya listos hasta que notaron que faltaba lo más importante, el cordero. Mis viejos y mi tía estaban en la cocina y nosotros los jóvenes nos retiramos hacia el living.
-Bueno…-Dijo mi viejo – Con tu hermana vamos a ir a buscar el cordero y vos quedate preparando las ensaladas.
Sin esperar respuesta mi viejo y mi tía salieron, se subieron a la camioneta y arrancaron.
-¡Agus!- Me llamó mi vieja – Anda a alcanzar a tu viejo y decile que compre un pollo, le mande un mensaje pero no le llega, ¡apurate dale!.
Agarré el casco que estaba arriba de uno de los sillones y salí lo más rápido que pude, me subí a la moto y salí tratando de encontrarlos. Hice tres cuadras en el barrio, fui al almacen del barrio y no estaban, me fui un poco mas al centro y en la calle que se metía a uno de los barrios mas apartados vi la camioneta de mi viejo.
-¿Qué harán por aca?- Me dije.- Si por acá no hay nada.
Me decidí a seguirlos de lejos para que no me vieran y después de recorrer varias cuadras se detuvieron en un descampado. Apague el motor para que no vieran la luz de la moto, era difícil ver ya que no había postes de iluminación por ahí. Me acerqué lo mas que pude por detrás y vi algo que me sorprendió. Mi viejo tiró el asiento hacia atrás, recostándose, y mi tía le bajó los pantalones y comenzó a chuparle la verga muy apasionadamente, mi padre le agarraba la cabeza y la empujaba, metiéndole la pija hasta la garganta. No se me ocurrió mejor idea que sacar mi celular y comenzar a grabar todo, colocándome muy estratégicamente para que no vieran la luz del teléfono.
La acción paró un momento, mi tía bajó sus shorts y se quitó la remera junto con el corpiño, mi viejo su remera y luego se colocó el preservativo, acto seguido Jessica se subió sobre su verga, introduciéndola en su interior, su lenguaje corporal expresaba placer, se puso derecha y comenzó a saltar sobre la pija de mi padre, sus tetas, pequeñas pero firmes bailaban al ritmo de sus saltos, el las tomó en sus manos y las apretó, dándole mas velocidad al bombeo. Lo mantuvieron así unos 6 minutos y aflojaron, habían terminado y yo lo tenía todo grabado. Me alejé con la moto a tiro media cuadra y allí arranqué, rumbo hacia el almacén, donde compré el pollo y volví un momento más tarde a mi casa afuera estaba estacionada la camioneta.
Mi vieja abrió la puerta y me preguntó donde había estado, le contesté que no los había alcanzado y decidí comprar el pollo yo mismo, se notaba el nerviosismo que había entre los dos fornicadores, al menos yo lo percibía, más el de mi tía, que seguramente rogaba porque nadie los hubiera visto.
Comimos bastante en la cena de navidad, una vez llegada la hora brindamos y nos abrazamos como una familia feliz, me sorprendía como mi tía abrazaba a mi madre luego de haberse cogido a su marido horas antes. En el rejunte de parientes por abrazarse y brindar le apreté una nalga a mi prima, ella me miro de reojo con esa sonrisa pícara y me apretó en pene disimuladamente con su mano.
Tenía un plan muy bien ideado para pasar una noche espectacular.
Llegó la hora en la que iban a salir todos, mis viejos iban a hacer una salida romántica ya que mi tía tenía planeado ir a salir con amigas de la infancia, y mis primos salían al boliche, ahora era yo el que estaba “Descompuesto”.
Mis primos salieron primero rumbo al centro y luego mis viejos salieron en la camioneta. El corazón me palpitaba muy rápido y sentía un calor que me corría por todo el cuerpo por lo que iba a hacer.
Escuché que mi tía abría la ducha y una ola de excitación me corrió por el cuerpo, erectándome en el acto. Cuando escuché que la puerta del baño se cerró esperé un momento y salí de mi habitación, respiré hondo y con el celular en la mano abrí la puerta. Estaba sin remera y con un pantalón corto que marcaba mi bulto considerablemente, no llevaba bóxers, así que se marcaba mucho mas todavía. Tengo un cuerpo bastante atlético, buen pecho, espalda y abdomen, que mi tía nunca tuvo la ocasión de ver ya que mi madre me prohibía andar “en cuero” por la casa, ya que lo consideraba una falta de respeto y algo grosero.
Al entrar al baño me miré al espejo, este me reflejaba y mas atrás estaba la cortina, detrás de ella estaba mi tía Jessica, estaba desnuda y muy mojadita…
-Agus, ¿Sos vos?- Preguntó ella inocentemente.
-Si tía, soy yo.- Le respondí con excitación en la voz.
-¿Necesitas algo?
Desbloquee mi celular y puse el video que había grabado hoy mismo.
-Agustín… ¿Necesitas algo?.- Repitió mi tía con un tono más severo.
-Si tía.- Le respondí volteándome y abriendo la cortina de la ducha de par en par.-Necesito que me expliques que es esto.
Su reacción me tomo por sorpresa, casi se cae, quedó contra la pared de la ducha con las piernas cruzadas y tapándose los pechos con un brazo y su mano derecha en su vagina.
-¿Qué mierda haces pendejo?- Preguntó furiosa. –Le voy a decir a tu madre cuando venga degenerado, salí de acá.
-Respóndeme, ¿que es esto?- Le acerqué más el celular.
Acercó su cara a la pantalla y quedó pálida con lo que vio, el video estaba en marcha y ella saltaba encima de la verga de mi padre.
-S..S.. –No podía articular palabra – Sos un hijo de mil puta, nos seguiste, a mi me pareció…
-¿Soy yo el hijo de puta o vos sos la puta que se cogió al marido de la hermana? – Le respondí sabiendo el poder que tenia sobre ella en ese momento.
Jessica no era muy buena tía, siempre prefirió a otros sobrinos y a mi me despreció desde pequeño en varias ocasiones, pero eso no descartaba el hecho de que había fantaseado varias veces con ella, y ahora tenia la ocasión y eso me llenaba de adrenalina.
-Ay dios… por favor, no se lo muestres a nadie por favor, se bueno con la tía… – Suplicó.
-No sé… ya que soy un degenerado se lo voy a mostrar a mi madre, a tus hijos y a quien más… ¿A los abuelos?.
-¡Nooo!- Se desesperó.- Voy a hacer lo que vos quieras, por favor no hagas eso, ¿Cuánto querés, mil, dos mil? Decime cuanto querés y te los doy.
-Yo no quiero plata tía querida…
Ella tragó saliva.
-Y… ¿Qué es lo que querés?
Me hice el reflexivo como lo había hecho con su hija.
-Empezá por sacarte el brazo de las tetas, ya te las conozco.
-¿Qué me dijiste?
-¡Dale pedazo de zorra! ¿O querés ver el video en todo internet también?
Ella sin responderme agachó la cabeza, cerró la ducha y se quitó el brazo de las tetas, estaban mucho mejor de cerca, sus pezones rosados estaban bastante erectos, quizás estaba disfrutando la situación.
-¿Te tengo que decir todo?- Le pregunté de mala manera. –Sacate la mano de la concha.
Sin chistar ella lo hizo, tenía una delgada línea de pelo púbico oscuro sobre su rajita, y un abdomen plano admirable.
-Estas muy buena tía…- Le dije mientras me metía lentamente a la ducha.
Ella retrocedió unos pasos hasta que la pared la frenó.
-G…Gracias sobri…
-No, es cierto, siempre pensé eso.- La verga ya me estaba empezando a querer estallar de lo dura que la tenía.- Y siempre soñé con un momento así.
Me acerqué a ella y le pasé la lengua desde arriba de su pecho derecho, pasando por su cuello, hasta debajo de su oreja. Le agarré las nalgas con todas las ganas y la traje hacia mí, pegando su cuerpo al mío.
-Por favor sobri… no hagas esto, te doy hasta siete mil, cobre el otro día y…
-A ver putita, te dije que no me interesa la plata, ¿Se entendió? – Le dije levantándole el rostro con el dedo índice. – Agachate.
-Sobri…
-¡Dale!
Ella se agachó lentamente y quedó cara a cara con mi pene erecto, solo la delgada tela del pantalón corto lo detenía.
-¿Te gusta la verga ajena? Yo te voy a sacar las ganas putita.- Bajé mi pantalón y lo tiré fuera de la ducha con el empujón del pie derecho. La pija le quedó pegada a la nariz y ella la miraba con ojos gigantes y viscos.
Ella la tomó con su mano derecha desde el tronco y la miraba con la boca abierta.
-Eso… así vamos bien.- Le dije.
-Q-Que verga… las venas, la cabeza… – Dijo sin salir de su asombro. -¿Cómo es que tenes una pija así?
-Eso no te incumbe tía querida, ahora empezá a tragar que te estas muriendo de ganas.
Ella disimuladamente se mordió el labio inferior y se llevó la mano libre a la vagina y lentamente comenzó a metérsela a la boca. Daba tímidas lamidas y se quedaba quieta con el pene en la boca. Le saqué el pene de la boca y la agarré del pelo y del mentón.
-A ver… – Le dije poniéndome frente a su cara. –Así no se la chupabas a mi viejo, y no se la chupas así a ninguno de los tantos machos que tendrás, así que empeza a chupar bien porque te voy a hacer atragantar ¿Eh? Dale zorra chupá – Le escupí un gran hilo de saliva dentro de su boca y le metí un cachetazo, acto seguido le metí la verga hasta la garganta.
Jessica se desesperó, le gustaba que la cagaran un poco a palo, porque después de eso me hizo el mejor pete que nunca me hubieran hecho, se la tragaba hasta donde podía, los ojos le lloraban, cabeceaba de una manera espectacular, la saliva se le chorreaba por todo el cuerpo y caia al piso de la ducha, me la pajeaba, me chupaba los huevos, estaba hecha una bestia sexual.
– Ay por dios… ay por dios…- Jadeaba con la verga en la mano.
Le quité la mano con brusquedad, la agarré de los pelos y le mandé la verga entera, que retuve allí unos 10 segundos. Cuando ella se retiró para atrás la saliva le caía a chorros de la boca, estaba colorada, con los ojos brillosos.
Como ella es mas bien liviana la levanté y la di vuelta, quedando en un 69 parados. Me deleité un rato chupándole la conchita de la cual brotaba flujo a chorros, ella me chupaba la verga muy desesperadamente y gemía con las chupadas que yo le daba en la rajita.
La bajé al cabo de unos pocos minutos y ella se trepó a mi con mucha agilidad , yo ubiqué mi verga en la puerta de su conchita y se la mandé lentamente, ella jadeó y gimió como una verdadera zorrita, con sus gemidos me puso bien al palo y se la deje adentro en su totalidad, la llevé contra la pared y comencé a chuparle las tetas.
-Ay… Ay si, la tenes mas grande que tu papi, ay si…- Me agarraba de los pelos y me clavaba las uñas en la espalda.
Cuando dejé de chuparle las tetas tenía los pezones terriblemente erectos, la alejé de la pared y comencé a bombearla, le pegué unas terribles nalgadas en ese culo que me volvió loco durante tantos años.
-Ay dios, ¡SI! Pegame que me encanta, me encanta que me peguen, pégame, soy tu putita sobri, soy tu puta, cojeme, edúcame… soy una tremenda zorra… Pegame por portarme mal.
Me sorprendió la actitud de mi tía, tan tranquila y serena y así resultó ser en la cama, una zorra desatada con sed insaciable de verga, pero no desobedecí, le pegué cachetazos hasta que las nalgas le quedaron muy rojas.
Aflojé el bombeo y la puse en el piso nuevamente.
-Te quiero romper ese orto hace años, y hoy lo voy a hacer.
-Es todo tuyo, hacemelo.- Me dijo poniendo las manos contra la pared y sacando culo para afuera.
Con la mano derecha le busque la boca y le mandé los dedos hasta la garganta, ella tuvo una arcada y largo una saliva espesa que use para untar mi verga y entrarle por el culo a mi tía.
-Ay si, ay dios… ay me duele… nunca le di el orto a nadie pero te lo ganaste sobri… te ganaste el culo de la tía, hacemelo por favor no doy más, Ayy diossss
Le metí la mitad de la verga bien lento y con una arremetida moderada le mandé la mitad restante, la agarré de las tetas y desesperado la bombee como si fuera la ultima cojida de mi vida… No se la cantidad de gritos que pegó Jessica, pero algunos me dejaron sordo, aún asi me calentaban como un hijo de puta. Estuve 15 mins haciéndole el orto y cuando me venía la arremetí con todas las ganas y le llene el culo de leche. Ella gimió con un placer que le hizo temblar las piernas, la tuve que sostener para que no se cayera. La mantuve en mis brazos un rato y la deje de pié. Le di un tremendo beso de lengua y le agarré el orto con las dos manos, no había nada mas que decir, todo lo había dicho nuestros cuerpos. Cuando estaba por salir del baño ella me chistó.
– Ch ch… ¿No te vas a bañar conmigo gordi?- Me dijo guiñándome un ojo mientras retorcía la esponja, el jabón le caía a chorros sobre las tetas y el abdomen.
Cerré la puerta del baño y volví a la ducha.

¿Fin…?

El chantajista hijo de puta, Cap 1

Mi nombre es Ignacio, vivo en Buenos Aires, en el barrio porteño de Las Cañitas. Tengo 16 años y la verdad es que me masturbo todos los dias, a veces una sola vez, a veces dos, tres, pero todos los dias seguro. Me encantan los videos y los relatos porno, y otras veces me pajeo recordando las cosas que vi en el día.

Hace unos meses mi madre entró a mi cuarto y me encontró, tirado en la cama, pantalón y calzoncillo por las rodillas, y yo masturbándome con la pija bien pero bien dura, justo me estaba apretando un poco para que la cabeza se ponga bien lustrosa y colorada, y ella justo abre la puerta y entra de una, me mira, se queda quieta, parada, mirando, yo claro tratando de taparme pero ella en vez de irse se me queda sermoneando

-MÁMA NO MIRES, COMO ENTRÁS ASÍ
-Ignacio, que te creés que es esta casa? Sos loco, vos?
-MAMÁA SALI DESPUÉS HABLAMOS PERO… – y era re dificil porque mientras ella me hablaba pavadas yo no sabía que hacer, para poder subirme los pantalones le tenia que mostrar de nuevo la verga que la seguia teniendo re parada, y taparme con las piernas tampoco tapaba del todo, asi que ella sermoneándome me estaba mirando igual y yo me mería de vergüenza

-Mirá Ignacio, en esta casa te contenés. Esto lo voy a hablar con tu padre
-NOOO Maa por favorr…

Y se fue.

Al final, mi padre habló en privado conmigo. Me dijo que me pajeara en el baño, y que si mi mamá me preguntaba, me había hablado de mal que hice y me habia castigado. El asunto pasó pero yo me quedé resentido con mi madre, humillado…

y empecé a fantasear con darle un castigo a la hija de puta.

A partir de entonces empecé a fantasear con mi vieja. A pajearme todos los dias, tres veces al día, pensando en ella. A veces, cuando ni mi papá ni mi mamá estaban, y encontraba en el lavadero unas bombachas o unos corpiños usados, me pajeaba oliendolos, adivinando el olor de las tetas de mi madre, y el olor de su concha y de su culo en los bombachas.

En fin, todavía uds no saben lo buena que está mi vieja.

No es joven, se llama Clara, todos le dicen Clarita, tiene 52 años, pero se mantiene muy linda de cara, es una morocha con unas tetas muy grandes, y un poco de pancita. Y que culo. Bien grande. No saben como fantaseo con abrirle los cachetes del culo a mi madre, quiero verle el agujero del ano que yo no sé, no creo que mi padre le entre por el culo, no creo que ni se la coja ya ese viejo de mierda, pero bueno, en fin, el caso es que es una señora que se mantiene muy bien, ni muy alta ni muy baja y de carnes generosas, digamos.

Bueno, cuestión que van pasando los meses, a mi en el colegio me iba cada vez peor, la verdad es que estaba todo el día pensando en pajearme, imaginando historias, todas masomenos calientes, calculando eso si que no se me pare la pija en el aula, y si llegaba a pasar, que sea lejos de los recreos, no sea cosa de tener que levantarse y quedar expuesto.

Un día me tuve que agarrar a piñas con un compañero. Por nada, porque no se que le dijeron que dije y bueno, hubo que pelear, no tuve opción, y ese día me castigaron, y como estaba realmente furioso, en una que pude me escapé por la ventana, y me fui a mi casa.

Ni bien entro, llamo a mi madre, sabiendo que a media mañana es la que está en mi casa ya que mi padre está fuera trabajando.

-¿Má, estás en casa? – Y como escucho un ruido en la cocina entro y veo a mi vieja desnuda vistiéndose, y a un tipo subioendose los pantalones.

-¿¿¿!!MAMÁ QUE HACÉS??!!!

El tipo casi sin vestirse se fue yendo hacia la puerta – Hablamos Clarita, chau – Se rajó de una.

Mi madre se puso el vestido y me dice

-Sentate Nachito, vamos a hablar

-¿Vamos a hablar de que? ¡Te lo estabas cogiendo!

-Bueno, eso es algo que no es para vos, no es cosa tuya. Vos no sabés como es mi relación con tu padre, así que te digo, de esto ni una palabra.

-Na, ¿que ni una palabra? ¿Vos no te acordás el día que entraste a MI cuarto? ¿Y que fuiste y le contaste a papá? YO VOY A HACER LO MISMO, TE JURO.

-NO! IGNACIO POR FAVOR… TE PIDO… POR FAVOR…

-Bueno. Vamos a hacer algo, te acordás de ese día? ¿Que vos me sermoneabas y yo estaba desnudo y vos me hablabas pero tambien me mirabas? Bueno, sacate el vestido, quiero que sientas lo que yo sentí ese día.

Mi vieja me miró, incrédula de lo que le pedía, estuvo a punto de decirme algo, pero se calló. Miró al piso y se sacó el vestido. No llevaba copiño. sus grandes tetas quedaron desnudas.

-La bombacha también

Y se sacó la bombacha.

Yo me acerque y saque la verga, bien dura, y tomándole la mano le dije

-Agarrala y pajeame.

Y se dejó llevar la mano, yo le ayudaba, apretandole la mano para que agarre mi verga, y pajeandome con su mano, y con la mano que tenía libre le amasaba las tetas.

Escriban comentarios de como quieren que siga el relato, y lo continuaré. Saludos

Ignacio, El chantajista hijo de puta

Niños voyeurs, segunda parte

Transcurrieron dos semanas sin que mis chiquillos dieran señales de vida. “Una verdadera lástima, se asustaron demasiado”, pensé una tarde en la que, desconsolada, tardé más de lo habitual esperando el transporte, con la esperanza de que aparecieran.
Un viernes, de nuevo de camino a casa, escuché una temblorosa voz a mis espaldas: “Hola, me llamo Aquiles, si nos devuelves la cámara prometemos no volver a hacerlo. Perdónanos, por favor”. Lo miré. Tenía los ojos enrojecidos y los labios le temblaban. Era alto, quizá demasiado para tratarse de un muchacho de secundaria, delgado. Ojos cafés, labios carnosos y una frente llena de espinillas. “Ven, pequeñito mío”, le dije mientras le pasaba el brazo por la espalda para tranquilizarlo. “Acompáñame, vamos a platicar”. Atravesamos Avenida Insurgentes por el túnel y me lo llevé al pasto, entre Derecho e Ingeniería. Caminábamos cogidos de la mano. Parecía mi hermanito.
– ¿Y tú amigo?
– Le dio miedo venir.
– Ven, acuéstate, sólo quiero platicar contigo.
Parecía no creer lo que estaba pasando. Me senté, recargada en el tronco de un árbol, y lo acomodé de tal modo que mis piernas le sirvieran de almohada.
– ¿Qué tal? ¿Te masturbas mucho viendo las fotos de mis nalgas?
Quiso levantarse, pero se lo impedí.
– ¿Dónde vas, cabroncito? Te chingas y te quedas conmigo.
De pronto se puso blanco como el papel. Sin embargo, pasó al rojo encendido cuando en menos de lo que dura un parpadeo bajé el cierre de su bragueta y comencé a buscar su pene. Con mi sudadera cubrí mi mano y la zona de su cuerpo en cuestión. Al principio, su pajarito estaba pequeñísimo, producto del susto. Lo sobé, le busqué la cabecita, lo oprimí con ternura y poco a poquito creció. Sentí un miembro gordito, grueso, quizá de unos trece o catorce centímetros.
El chavito ni se movía. La verga era la única parte de su cuerpo que parecía tener vida en ese momento.
“¿Ya viste de lo que se perdió el putito de tu amigo?”, le dije, al tiempo que manipulaba su platanito erecto, calientito. De repente un temblor le recorrió el cuerpo, se puso tenso y eyaculó. Los dedos de mis manos quedaron empapados de semen, pero la que realmente estaba empapada era yo.
“Mañana a las cinco de la tarde los quiero a los dos en el parabús. Si no llegan, olvídense de la cámara, pinches escuincles enfermos”, le grite en el tono más agresivo que pude.
Cuando llegué a la Biblioteca Central me detuve. Volví la vista y lo vi. Aquiles seguía acostado sobre el pasto, inerme, como desmayado.
Estuvieron puntuales. Aquiles me presentó a Sergio, un adolescente rubio realmente guapo, de rasgos finos y cuerpo bien formado. Luego me enteré de que Sergio practica gimnasia desde los seis años.
La tarde del miércoles mi casa queda sola. Los llevé a mi habitación y les pedí que se desvistieran. Aquiles llevaba una trusa realmente espantosa. Se la quitó y pude apreciar su miembrito, muy pequeño en reposo, el mismo que un día antes yo había exprimido. Sergio me sorprendió: sus pectorales estaban ya marcados, presumía músculos en brazos y piernas, sus nalgas paraditas y bien torneadas, su vientre plano. Traía puesto un bóxer de microfibra, de los que se pegan al cuerpo, de tal modo que podía apreciar un bulto de respeto en su entrepierna. Le pedí que no se quitara la ropa interior, porque se veía realmente bien. Saqué la cámara, me quité la ropa. Ellos estaban boquiabiertos.
La verga de Aquiles reaccionó de inmediato. Se le puso gorda y dura. El pito de Sergio hizo lo propio. Largo como bate de béisbol, parecía que iba a romper el bóxer.
Le di la cámara a Sergio y le ordené que tomará fotos. El camote de Aquiles resistió muy poco mis lengüetazos. Cuando me di cuenta que iba a soltar el esperma, me metí sus catorce centímetros en la boca y recibí en la garganta su leche. La tragué con gusto. Me dio risa cuando se tendió en la cama, inerte, como lo había dejado en Ciudad Universitaria un día antes.
Enseguida me di gusto tomándole fotos a Sergio. Era un bizcochito de 14 años de edad. Nalgón y vergón, el muy hijo de la chingada. Le saque el bóxer, lo empiné y me di a la tarea de lamerle el culo, de saborear su ano, de meter la punta de mi lengua en su agujerito. Lo masturbaba con mi mano derecha, y con la izquierda acariciaba su pecho. Ese escuinclito me había puesto como puta. Lo senté en la cama, abrí mis nalgas y me senté en su verga, una verga de 17 centímetros de largo, cabeza al aire. El pobrecito tampoco aguantó mucho. Su lechita bañó mi culo.
“Ven, mi niño lindo. Te portaste muy bien”. Lo abracé, lo besé, lo llené de mimos. Lo quería devorar.
Aquiles, que había visto la escena, ya tenía el pito parado otra vez. Alcancé el condón que tenía preparado y se lo coloqué con mi boquita, pero antes le puse en el glande bastante bálsamo del placer. Funcionó. Me abrí de piernas para él, con la mano llevé con suavidad su verga a mi cueva. Al principio me embistió con torpeza, aunque en cuestión de minutos se adaptó al ritmo de mis caderas. Lo llevé despacio, le indiqué que el mete y saca fuera lento y pausado, que se moviera en circulitos adentro de mí, que de repente me taladrara rápido las entrañas.
El bálsamo y el condón hicieron milagros, porque Aquiles estuvo adentro de mí durante 20 minutos, soportando los apretones de cabeza que le aplicaba con la vagina y el intenso mete y saca al que lo sometí al final.
Lamenté lo de Sergio. Mientras veía la manera en que Aquiles me cogía, había alcanzado la pantaleta rosa que yo traía ese día, se la había puesto y se jalaba el pito con desesperación. Terminó antes de que su amigo lo hiciera en mis entrañas. Ya no me la pudo meter, como yo anhelaba, pero le agradecí que llenara mi calzón con su esperma. El semen de Aquiles me lo unté en el cuerpo, como crema.
Mis niños se vistieron después de esto y salieron corriendo, temerosos de los regaños de sus madres por llegar tarde.

sexyfabiola8@hotmail.com

A mi novia me la cojo cada 8 días

Esto lo sigo haciendo, cada 8 dias a mi novia le gusta que le coga en donde sea en suc casa en u hotel.

Su nombre es Haydee, es morena, alta, tiene unas tetas enormes, un culo rico y respingon, todo sucesdio cuando la conosi en mi anterior trabajo paso en una fiesta cuando la conoci, ella fue la prrmera que se me lazo como una perra en jauria, yo la veia en el trabajo debes en ciando, pero no la conocia en realidad.

Todo paso cuando hibamos en el metro de la ciudad de Mexico y me dijo que queria coger conmigo y le dige que si que no habia problema.

Yodo paso un Viernes (bueno este dia no es real) cuando saliamos del trabajo, fuimos a un hotel que se encuentra en el bordo y Avenida Vilada del estado de Mexico, entramos al lugar y cuando y pagamos la habitacion y cuando nos dirigiamos a ella, nos fuimos en el elevador del lugar, ella se me lanzo y me bajo el pantalonj y lo primero que hizo fue lanzarse y me hizo una tremenda mamada el cual despues de un buen rato salimo del elevador y nos dirigimos al cuarto, al entrar ella se sento en la orilla de la cama y me saco mi tremenda verga y se la metio en la boca y me volvio a hacer una tremenda mamada, en seguida me vine en su boca.

En seguida ella se levanda y me muestra esas tremendas tetas, enormes y muy firmes, cuando de repente le quite su blusa y le quite su barasier para que ella me dejo lusir esas tremendas tetas el cual me lanse y se la empece a mamar.

Al terminar de mamar sus tremendas tetas, le fui besando hasta llegar a ese rico y bonita conchita la cual la cual se la empece a mamar hasta que ella le le dio su primer orgasmo.

El cual en seguida me di a la tarea de ponerle mi tremennda verga en su conchita la cual cuando se la hba metiendo gemia como una puta en brama,
me empeze a mover primero unos movimientos lentos y en seguda empece a moverme mas rapido hata que me vine en ella, la cual dio un tremendo grito.

Cuando de repente ella se da la vuelta y poniendome su culito ya que ella no tiene un tremendo culo, le puse mi verga en su culito y ella empezo a dar unos tremendos gritos cuando le empeza a metercela cuando me empeze a mover despacio y cuando de repente la empece a cabalgar mas rapido hasta que me vine en ella y volvio a dar untremendo grito de placer

Esto lo hacemos cada fin de semana.
Pasa puta pasa que ya estoy listo para vos. Estaba totalmente desnudo y con su miembro erecto listo para atacar. Su miembro era descomunal tal cual se lo veia en la camara era grueso .
Entre y no sabia que hacer. sacate la ropa ya mismo.
Me saque la blusa y el corpiño quedando mis pechos al aire y mis pezones delataron mi exitacion . veo que ya estas lista para mi puta . me saque todo y quede totalmente desnuda ante este hombre que tenia un miembro como nunca habia visto . me voy a sacar la primera calentura ya mismo apollate en el sillon que te pongo vaselina-.
Me sente y me dijo no . arrodillate y apollate en el respaldo y abri las nalgas que hoy te rompo el culo en 2 partes puta. Obedeci casi extasiada y me arrodille en el sillon haciendo que colgasen mis tetas y ofreciendo mi cola . siento luego que me pone vaselina en el ano . y se coloco detrás mio . ahora puta te voy a penetrar por el culo asi que vas a sentir un macho de verdad que te va romper bien roto el culo puta. Abrio mis nalgas con sus manos , y apollo la punta de su miembro en mi esfínter. Y asi siento como la cabeza comenzo a abrirse paso, primero mi esfínter se estiro abarcando toda la cabeza del miembro asiendo que gimiera y grite de dolor .aaaaaaahh, eso puta que te duela eso me gusta . y coloco toda la cabeza adentro de mi ano . que dolor . me queje con la boca abierta soltando una mezcla de queja y suplica aaaahayyygg . asi puta que te duela puta . sentia como me estaba empalando una verga terrible . mi macho me duele , hayyy me duele , hayyy por favor me duele mucho , y seguia a su antojo ahhhhhhhhh decia mi macho mientras me metia su verga . después de un rato largo que me hizo doler ya me habia acostumbrado a tener su cabeza adentro de mi ano . bien puta lo disfrute mucho pero ahora quiero meterla toda adentro porque quiero cojerte el culo. Por favor dije , me hace doler . a vos te gusta puta que te rompa el culo asi, tu macho te esta rompiendo el culo. me fue metiendo su miembro hacia adentro. Super dilatada y dolorida siento como este miembro animal me estaba abriendo el culo a su placer. Hay hayyyyyy hayyy me dueleeeeeeeeeeeeee. Confieso que sentir que un macho me rompia el culo asi me exitó horrores. Lo metia y lo retiraba un poco y luego volvia a meter . ahhhhhhhhhhh comenzo a decir . puta como me gusta romperte el culo , me aprieta mi verga tu culo y me pone reloco puta. mientras metia su verga me dijo : puta decime que tu culo es mio. Si mi macho mi culo es suyo , hayyy hayyyyyyyyy . Asi , toma puta, asi , toma puta y seguia metiendo y abriendome el culo a su antojo. No quiero acabar te quiero coger bien , te quiero romper bien el culo puta. Y seguia metiendo y sacando un poco y volviendo a meter. Yo estaba rota dolorida y sentia que mi culo estaba abierto a mas no poder y sentia montarme a su pleno gusto a un macho. Siguió y siguió durante una eternidad . mis quejidos lo calentaban haciendo que metiera a fondo su miembro animal y entonces expulso dentro de mi culo su semen caliente a chorros . asi puta asi recivi mi leche , puta asi. Luego que acabo despacio se retiro y se sento en un sillon individual para recuperarse de tamaño esfuerzo. Yo apenas pude tirarme de costado en el sillon y quede asi nomas tratando de recuperarme . que buen espectáculo que veo , te veo el culo totalmente abierto y es evidente que te lo rompi puta. A decir verdad por lo que yo sentia me lo habia roto . quedamos un rato asi hasta que yo escucho : quisiera ver como un pibe joven que tenga mucha leche te monte por el culo . asi entre los 2 te llenamos bien . y me acorde del pibe que habia quedado abajo. Aun no se porque reaccione asi pero de inmediato le dije , mi macho abajo hay un pibe del cyber que me siguió . entonces anda a buscarlo y hacelo subir . pero ponete esto y me acerco un vestido muy corto que solo alcanzaba para taparme apenas mis pezones y mi pubis y estaba abierto de atrás dejando ver todas las piernas y parte de la cola , pero con esto me van a ver desnuda . eso es lo que yo quiero exactamente puta ponetelo y baja ya mismo. Como pude me incorpore porque estaba dolorida y me puse este vestidito exhibicionista . sos una puta provocadora , ahora baja. Descalza abro la puerta corro hasta el ascensor y aprieto el boton. Tardo un rato en aparecer y me senti expuesta . se abrio la puerta , me meto y aprieto el boton de planta baja y comienza a bajar. Que locura estaba viviendo dolorida por la culeada que habia recivido , estaba chorriando semen y al verme en el espejo me puse roja de vergüenza SOY una puta reventada pero me estaba matando la exitacion. Ahí estaba el muchachito , veo que se le abren los ojos . Entra le dije al pibe como te llamas, emilio. Bueno emilio subi conmigo nos metimos en el ascensor y me miraba con ojos muy abiertos y se lo notaba sacado por lo que estaba viendo. yo estaba loca de exitacion y le pregunto , te calienta verme asi. , claro me calienta mucho y miro su bulto que estaba bien grande ya. se abrio el ascensor y salimos al pasillo , me siguió emilio y entramos en el departamento de mi macho. Estaba mi macho esperando . Haber pibe te gustaria montarte a esta puta. Tardo unos segundos debido a la impresión y contesto por supuesto que si . bueno entonces le vas a dejar tu semen en el culo . asi que puta ponete como te pusiste antes vamos .
Me saque el vestidito y me coloque en el sillon otra vez arrodillada haciendo que cuelguen mis tetas . emilio se saco la ropa tan rapidamente como pudo y se coloco detrás mio. Me acaricio las nalgas y me las abrio y coloco su miembro ya erecto en la entrada de mi ano. dice mi macho : rompele el culo a esta puta . dale. me penetro con ganas el culo. No era descomunal pero me dolia muchisimo por la reciente culeada de mi macho . emilio tenia unas ganas tremendas y me estaba montando con todo. Te gusta el culo de esta puta le pregunto mi macho a emilio y este contesto como podia sin dejar de empujar que lo enloquecia. A mi me estaba haciendo doler. Hayyy empece a quejarme . aguanta puta que te gusta que te rompan el culo . ahhhhhgg volvi a decir . dale fuerte pibe dale fuerte le dijo mi macho a emilio. El muchachito ya no pudo mas y acabo dentro de mi ano. Solto un enorme chorro de semen caliente dentro de mi al tiempo que exclamaba ahhhhhh. Te gustó puta como te monto el pibe me pregunto mi macho. Si mi macho ,lo que a ud le guste me gusta a mi. Mira como le chorrea la leche , tiene el culo roto y totalmente abierto .
Bueno ahora puta acercate que te voy a chupar las tetas. Mi macho estaba sentado comodamente en un sillon. Se salio emilio y me acerque parada y me empezo a chupar los pezones . mmmmmmm. Mira pibe las tetas de esta puta son para esto , para chuparlas y chupó durante un largo rato haciendome que me queje . Te duele puta que te chupe? eso a mi me gusta que te duela. asi que tu macho te ofrece este chupetín que te lo vas a comer y me agarra de los pelos y me hace arrodillar en la alfombra enfrente de el y mete mi cabeza entre sus piernas metiendo la cabeza de su miembro dentro de mi boca.
Chupa puta chupa. Y comenze a chupar lo mas fuerte que pude. Emilio miraba con los ojos bien abiertos y estaba otra vez exitandose. Mmmm que bueno esto decia mi macho. Después de un rato de chupar se le vuelve a endurecer su bestial miembro . entonces me dijo levantandose , ahora se va a sentar emilio , y emilio se sento . ahora abri tus piernas y montate a emilio vamos dale puta. Estaba totalmente rota , cansada y dolorida , me acerque, abri mis piernas y me arrodille en el sillon de cara a emilio haciendo que mis tetas se apollaran en la cara de emilio . este me comenzo a chupar los pezones y apretarme las tetas y me hacia doler y me comenze a quejar ahhh. . asi puta que te quejes es lo que quiero puta decia mi macho . entonces comenze a agacharme y el miembro de emilio comenzo a rozar los lavios de mi vagina. Asi puta asi vamos que te penetre de una vez vamos puta vamos. Y entonces mientras me chupaba los pezones abri mas las piernas y me deje caer sobre emilio penetrandome despacio pero totalmente . mi vagina se abrio y obtuve un dolor que me hizo chillar ahhhhhhhg. eso puta eso asi puta asi quiero que te duela puta . decia mi macho. Asi quedate asi puta dijo y se acerco a mi . acaricio mis nalgas agarrandolas y abriendo el camino apollo la cabeza de su miembro en la entrada de mi ano . nooooooo dije me van a abrir todaaaa. Es eso lo que quiero puta que se te abra todo, tu vagina y tu culo al mismo tiempo puta . y en ese momento coloco la cabeza de su bestial miembro dentro de mi ano haciendo que se abra otra vez al maximo . hayyyyyyyyyyyyyy grite . esto a mi macho lo éxito entonces se agarro de mi cintura y lo metio al tiempo que gimio un ahhhhhhh y se mezclo con mi ugggggggg .
Tenia los 2 miembros adentro mio haciendome sentir totalmente abierta y dolorida . hayyyyyyy me duele dije con la poca vos que aun tenia. Si puta si , asi puta , viniste para que te rompa el culo y te lo estoy rompiendo como a vos te gusta puta. Sentia el empujon hacia adentro de los miembros y sus manos apretandome los pechos , las nalgas , las piernas , y los quejidos de los 2 y mis gritos se mezclaban ahhgg hayy ugghfhgg hayy mmmm ufffff .hayy aagggg. Hasta que ya no tuve resistencia alguna a la fuerza de sus penetraciones, me abandono a sentir como me estaban abriendo toda . de atrás y adelante, dandome fuerte y duro por los 2 lados , sufrir me exito como loca esta tremenda culeada que estaba reciviendo. Al fin estaba sintiendo como un macho me hacia suya de verdad a su goze y antojo y buscando solo su placer y cuando siento que ellos comienzan a lanzar su semen dentro mio obtube un orgasmo como jamas habia sentido. Una mezcla total de dolor y sensaciones de entrega mia y semen , mucho semen . senti como me estaban haciendo suya a su entero placer y fueron quedandose quietos hasta que nos quedamos los 3 quietos del todo.
Se quito mi macho de atrás mio y me sali como pude de encima del muchachito. Me deslice hasta quedar tirada en la alfombra , ya no podia mas. Mi macho despidio al pibe quedando en encontrarse otra vez para otra oportunidad y me quede sola esta vez con mi macho que me miraba satisfactoriamente.
Ya esta puta por hoy te rompi el culo suficiente . ahora andate y preparate para la proxima . cuando te repongas me llamas y me avisas que estas lista para tu macho otra vez me entendiste puta ?
Si mi macho respondi sintiendome hecha pedazos. Andate entonces , y se sento prendio un cigarrillo y se puso a mirar como me levantaba iva a lavarme , vestirme , arreglarme y después de un buen rato que me llevo hacerlo debido a la destrucción que tenia encima me acerque a mi macho. Para despedirte puta dale un beso a la verga que te rompio el culo puta . me hagache y bese su miembro y este me despidio con un , se que me vas a llamar pronto puta porque te gustó la cojida que te di y te voy a estar esperando . abri la puerta y me acerque hasta el ascensor sintiendome hecha añicos.
Subi al ascensor y desapareci del edificio casi arrastrandome hasta mi casa.
Aquí estoy aun dolorida y con la necesidad de saber que hago si lo llamo y voy otra vez o que hago? . para quien quiera hablar conmigo mi mail es chicajoven402@hotmail.com

El rellano 3

Solo ha pasado una semana desde que hice mi relato y como Santi se excito mucho con el, no ha parado de pedirme que siguiera escribiendo, como yo prometí en aquel. Ya solo faltan días para que cumpla los 16 años y me siento mas animada, mas viva y mujer que nunca. En cierto modo yo también deseaba ponerme a escribir mis experiencias, que me han sido tan
importantes y a la vez de las que he disfrutado como nunca podría haber imaginado.

Como ya contamos, Santi y yo la primera vez fue de fábula, luego me costo un poquito que todo siguiera bien. Es que después de ese primer día, Santi empezó a evitarme, ya no volvía a casa a las mismas horas y por mucho que yo lo intentaba, no coincidía con el, me arme de valor y al sábado siguiente por la mañana llame a la puerta de su casa, pero o no
estaba o no me abrió. Esa misma noche vino a mi casa, como otras veces a cenar con mis papas y pasar la velada, estuvo normal, pero ni me miraba, yo toda despechada, me arregle para salir y dije a mis papas que me iba al cine con unas amigas, mi papa que me conoce bastante, me dijo que tuviera cuidado en la discoteca y todos se rieron un poco de mi, también Santi, le habría arrancado los ojos, que lo pases muy bien Lupita, fue su ultimo comentario y me fui dando un portazo. El muy imbecil.

Yo quería volver a estar con el y que me acariciara, tenerlo dentro de mi gozar con el y hacerlo gozar. Sí, la primera vez quede algo dolorida y me escocia un poco dentro, pero eso solo hacia que lo deseara mas, además solo duro dos días. Una amiga mía, en esos días, me contó su primera vez y la verdad es que si yo ya no hubiera estado con Santi a lo peor habría
cambiado toda esta historia, porque me dejo aterrorizada, su novio, un marrano, la había cogido casi a la fuerza en un coche y sin caricias ni nada la desvirgo de golpe en lo alto del capo, terminando en un minuto y dejándola chorreando sangre y semen por las piernas, le estuvo saliendo sangre tres días seguidos y con dolores mas de una semana. Ya no son novios. Le he enseñado, hace poco nuestros relatos y estuvo llorando abrazada a mi toda la tarde, diciéndome la suerte que había tenido. Bueno a lo mejor, esto es otra historia para más adelante, porque se intereso mucho en conocer a Santi, la muy zorrita. Yo también tengo un novio que va al mismo curso que el de mi amiga, pero nunca me ha tratado mal y es muy
considerado, solo me ha acariciado un poco y besos, no le he dejado más.

El domingo, que se que no trabaja, me plante en la puerta de su casa, dispuesta a estar toda la tarde, no tuve que esperar mucho, a eso de las cinco llegó a la casa, se le veía algo achispadillo, seguro que venia de comer con los amigotes. Me dice, que haces aquí?, esperándote, respondo, porque, pregunta. Ya no puede más y me puse a llorar como una tonta. El
viéndome así, abre la puerta de su casa y me hace pasar dentro cerrándola, me lleva al sofá y me sienta dándome un paquete de pañuelos, va a la cocina y me trae un baso de agua, casi se cae toda, porque cuando se acerca me lanzo a su cuello y le planto un beso en la boca, se queda todo quieto, el baso en la mano y el otro brazo colgando, yo le beso una y otra
vez chupandole los labios que los tiene cerrados, mi pechos y mi pelvis pegados a el, me pasa la mano libre por la espalda y noto que me aprieta un poquito y algo mas, en su entrepierna hay algo duro, creo que ya lo he conseguido, pero me vuelve a sentar en el sofá y coje una silla donde se sienta el, como alejado. Lupita, esto no puede ser, tu eres la hija de mis amigos, me dice muy serio. Yo quiero ser tu amiga íntima, te necesito, tú y yo solos, acaríciame, le digo enajenada. Lo nuestro no tiene futuro, nunca podremos casarnos, ni siquiera vivir juntos, quiere razonar conmigo. No quiero casarme contigo, solo quiero ser tu amiga… tu puta, le digo, ya me he descubierto. Niña!…. No soy una niña y tú lo sabes, hemos empezado algo y quiero que continúe, yo apremiante. Me fijo en su pantalón, lo tiene a estallar, ya es mío. Me levanto y le pongo los pechos en el boca, me empieza a besar, la gloria, me los acaricia, y una mano sube por mi entrepierna, ya levanta su cara y ahora si, nos besamos con pasión nuestras lenguas se entrelazan, que beso, dura mas de dos minutos, seguro, me ha sentado en sus piernas y sus manos ya han recorrido todo mi cuerpo cuando termina, esto es el paraíso, me he mojado toda. Me levanta en
brazos y me lleva a la cama, donde me empieza a quitar la ropa besándome el cuerpo, yo le desabrocho los pantalones y la camisa, le toco, esta durísimo, ya me tiene desnuda y me besa mi rajita y el puntito, boy a estallar, quiero chuparsela mientras se termina de quitar la ropa, pero no me deja me tumba en la cama y se instala entre mis piernas, que yo abro todo lo que puedo y así, sin mas, mientras me besa, me la mete toda de golpe, que bueno, esta vez solo he sentido como me llenaba toda y luego mucho gustito, me bombea fuerte, chorreo toda, creo que hasta me desmayo de placer, grito le abrazo con las piernas, le araño la espalda y el sigue dándome embestidas, me he corrido dos veces, se para y sin sacármela damos
la vuelta y yo quedo encima, con toda dentro, estoy estirada sobre el, no se que hacer, me pone mis piernas en su costados y me endereza cogiéndome de los pechos, me entra mas, durante un rato los dos quietos me los acaricia, baja las manos a las nalgas y me las aprieta. Follamé tu ahora, dice. Me levanta del culito y me baja, me esta dirigiendo, empiezo a
hacerlo yo sola, arriba, abajo, muchas veces, luego a un lado, al otro, toda mi cosita esta llena y se roza con todo, es como un baile, lo hago todo sola, me voy, no puedo mas, me estoy rozando donde mas gusto me da, me atrae hacia si y no besamos, lo comprendo, ahora adelante y atrás y me viene un espasmo, chorreo todo, le muerdo un poquito en el cuello, me
tenso y tengo el mejor orgasmo de todos, me quedo quieta y el también, pienso que aun no me ha dado su lechecita. El me la saca, me da la vuelta y me pone a cuatro manos en el borde de la cama, se la he visto la tiene a explotar, no se que va a hacer, me coge por las caderas y bajándome la cabeza me la mete de golpe en mi rajita, por detrás y empieza a bombear
como loco, le veo que se va a ir, bajo mi torso y apoyo la cabeza en el colchón dejándole hacer, noto como un dedo suyo que ha mojado en mi rajita me acaricia el ano, me entra ahí el dedo un poquito, luego siempre que lo hacemos en esta posición el me pone algún dedo en el culito, cada vez mas adentro, que gusto me da, estoy toda mojada, chof, chof suena, me da un espasmo, la baba me chorrea de la boca, oigo un rugido, lo ha dado Santi y noto unos chorros calientes que me llenan, dos, cuatro, cinco, se queda así quieto, dando boqueadas de aire, caemos sobre la cama, abrazados, agotados. Este momento había durado mas de una hora confirmo, cuando miro el reloj de la mesilla, me han parecido cinco minutos. Luego hablamos un poquito más, ya sin ninguna tensión y quedamos en seguir viéndonos cuando yo quisiera y se pudiera. Había conseguido, lo que quería, un amigo intimo, un amante perfecto y el compañero que me iba a guiar en mi vida sexual dándome todo el placer que mi cuerpo no paraba de reclamar, sin tapujos, sin celos, sin compromisos, libremente.

Unas semanas después, tuve una experiencia con mi novio, habíamos estado bailando y los dos estábamos muy calientes, sobre todo yo que había tenido la regla esa semana y llevaba por lo menos tres días sin hacer nada, estábamos en su cuarto, y le estaba permitiendo que me tocara todo, tenia mi conchita encharcada y el se dio cuenta, se saco su polla y me la puso
en la mano, al palparla me di cuenta que era mas larga que la de Santi, pero casi dos centímetros mas delgada, caray estaba con el y pensaba en Santi, me excite mucho mas, lo que aprovecho el chico para montarse encima de mi y separándome las braguitas, apunto a mi rajita y sin mas me la metió de golpe, estaba bueno aquello, pero yo di un grito instintivamente
y empecé a sollozar, no me iba a hacer la puta, el no me hizo caso y bombeaba como loco, dos minutos y me puso un montón de semen dentro, yo ahora lloraba de veras, el muy guarro me había dejado a medias. Te ha dolido, me pregunto. Si, le digo. El se la mira y me mira la raja, por donde me chorrea el semen, como casi no había terminado la regla, estaba
algo manchada de sangre. Te he desvirgado, cariño, va y me dice. Yo un sollozo. Le deje creérselo y ahora le tengo mas cariñoso y atento que nunca. Que risa.

Bueno, pues al día siguiente subo y se lo cuento a Santi con todos los detalles, el se queda un rato parado algo serio, pero de pronto suelta a reír y yo con el. Que putita mas fina me has salido, me dice mientras me levanta en brazos y me lleva a la cama, se quita deprisa la ropa y yo le imito, esta duro como nunca, ese día me pone de cuatro desde el principio y mientras me penetra pone sus dedos en mi ano metiéndolos mas que nunca, hasta que siento un poco de dolor que el nota, alcanza un frasquito de aceite, de ese que se pone a los niños después de bañarlos, y me pone un chorro en el culo, se unta bien los dedos, mientras me sigue penetrando, y me mete un dedo, que ahora entra con suavidad, hasta el fondo empezando a
masajearme por dentro y notando yo como se roza su palo a trabes de mi cuerpo, no puedo mas de gusto, muerdo la almohada mi culito se contrae sobre su dedo y me voy casi hasta el desmayo de gusto, se ha quedado quieto, al rato me bombea un poco mas y me la saca, noto como se pone aceite y me pone mas a mi, y comprendo, quiere metérmela por ahí, no puede ser pienso soy muy estrechita y el la tiene de cinco centímetros de gruesa, me va a hacer mucho daño, sollozo. Te va a doler un poquito amor, pero es para bien, me, dice. No no, digo yo en suspiros. Es solo al principio, pequeña, menos que la otra vez, trata de consolarme, mientras ya noto la presión de su cabeza en el centro de mi culo, hay que daño, doy
un grito, el empuja y entra el glande dentro, como me escuece, se ha quedado quieto, intento relajarme, pero me da poca tregua, de nuevo empuja y mientras noto un fuerte dolor, me entra toda, ahora si se queda quieto un buen rato, el dolor casi se pasa ahora me siento llena, todo mi ano esta dilatado, pone un poquito mas de aceite mientas la saca un poco, me
la vuelve a meter dentro del todo. Ahora tú controlas amor, me dice. Yo no se que hacer, me echo hacia delante sacándomela un poco y otro poco, me duele pero quiero mas, aprieto atrás y me la vuelvo a clavar, le oigo suspirar satisfecho, repito este movimiento varias veces y el dolor va siendo sustituido por un gusto y el morbo, cuando el lo nota, se agarra a mi culo y empieza a bombear, despacio primero, luego mas deprisa, me vengo poco a poco, me toco la rajita y la tengo chorreando, el se pone como un bruto al darse cuenta y notar que soy yo ahora la que le ha tocado a trabes de mi cuerpo, los dos nos vaciamos al mismo tiempo, su semen es como un bálsamo en mi dolorido culito, me la saca y siento como me alivia mientras chorrea la salir. Al fin ha resultado delicioso.

Ya veis, con esto, termino el principio de mi iniciación, creo que nunca podría haber ido mejor, ahora lo hacemos regularmente de todas maneras varias veces a la semana, y disfrutamos mutuamente mucho, siempre que le cuento algún episodio, con mi novio o con otra hombre se pone calientísimo y me coje como un poseso, me encanta. Ahora quiero un regalo para mi cumpleaños y cuando se lo he dicho, me ha puesto una cara que es todo un poema, esta dispuesto a colaborar, pero el no va a buscar a nadie. Y es que mi deseo es hacerlo con dos hombre al mismo tiempo, por supuesto
quiero que uno sea el y además que lo relate el, para saber lo que siente, el cree que no me voy a atrever pero yo ya tengo echado el ojo a un chico de 21 años que me gusta y alguna vez me ha tirado indirectas, creo que lo tengo a punto.

Este relato lo voy a publicar después de que pase lo que yo espero y hasta entonces no se lo enseñare, para darle la sorpresa.

Lupita os quiere, si os ha gustado y tenéis algún comentario mandármelos a.
yosipaleto@ozu.es

Mi primera vez de sexo con mis tres amigos

hola soy de santiago y me an pasado cosas lokas que me atrevi a contar aqui

weno siempre fui un cabro chico normal un poco callado y timido. no me prestaban mucha atencion nadie y hasta me hacian bullying d vez en cuado porque soy medio friki y me gustan las cosas emos. una mina me gusta pero no me hace ningun caso y weno la wea es q me comence a juntar con otros amigos q eran parecidos a mi frikis y jugabamos y veiamos animes.

nos reuniamos en la casa de un amigo y siempre la pasamos bien el tiene un cuarto grande y cerrado en el ultimo piso y no se escucha ruido de la calle. como es medio secreto, mis 3 amigos y yo nos metiamos a jugar cartas, a ver anime y hentai

un dia fuimos a ver como juegan futbol unas minas q conocemos y todos decian q piernas tiene esa mina, q rico culo y esas weadas. pero como somos timidos nunca nos hemos acercado a las mujeres, solo las veiamos y nos gustaban. ademas algunas tienen sus pololos y otras son calladas tambien. despues nos fuimos al cuarto secreto hablando d las minas q estaban bonitas q rico seria culiarlas.

como estabamos exitados nos fuimos a ver mucho hentai pero despues nos aburrimos y jugamos cartas. yo no queria jugar cartas porque siempre pierdo preferia seguir viendo hentai, pero como todos se fueron a la mesa yo tambien fui. mi amigo trajo una botella d vino y dijo q para q todo se ponga divertido q tomemos vino. yo nunca habia tomado y mis otros amigos tampoco pero por diversion lo hisimos. y la verdad q tenia razon todo se veia mas divertido! jugamos a cartas varias veces al quitaprenda. como estabamos borrachos nos atrevimos y nos quedamos todos piluchos sin nada d ropa!

ya no teniamos mas ideas y mi amigo el q vive en esa casa saliio un rato y dijo q se le habia ocurrido una idea. regreso rapido y trajo unas ropas d mujer y una tanga. djijo q eran d su hermana y nos dijo q juguemos otra vez a cartas y el q pierde mas veces se pone la ropa d mujer. jugamos y como no se jugar perdi . entonces me quisieron poner la ropa de mujer. yo no me deje pero como estaba un poco curao pense q era una buena broma y me deje poner la ropa como soy bien blanco y delgado, y mi peinado es emo y tengo cabello largo, me decian q parecia una mina d verdad, me molestaban y silbaban. yo me reia y entre en la broma comence a caminar como las mujeres, hice poses de puta y todos se reian. mi amigo salio otra vez y regreso con un labial de su mama bien rojo me pintaron y me comenzaron a deecir mina diosa! yo me reia…pusimos musica y comezamos a ver hentai otra vez y despues pasamos al porno. alli estaban todas las minas q se dejaban culiar por negros, mamando el piko, ya saben como es . nos exitamos muchisimo todos se jalaban la verga, una locura. y en eso uno de mis amigos se me viene por atras y yo le digo q te pasa maraka! pero el se me pegaba mas y senti su verga en mi culo. me moleste un poco, pero despues me rei y ke dije q si acaso pesaba q yo era mina. ellos me dijeron q si y q si jugamos nadie se va a enterar. yo me reia pero ya pense en mi mente a q se referian con jugar. en eso me entro el miedo pero como estaba muy curao me rei y les dije marakas a todos q la puta madre. pero como estaba excitado por ver tanto porno me dio curiosidad de como es tener sexo y cuando me tocaba a mi mismo y estaba con ropa de mujer y me miraba al espejo me excitaba mas porque parecia una mina d verdad!

y yo les dije aweonaos como empesamos porque nadie habia tenido sexo nunca. y ellos buscaron videos d travestis y vi como se chupaban el piko. al principio los weones no quisieron pero como les dije marakas ustedes quisieron y ahora no me chupan nada, se me vino un amigo y me levanto la minifalda y me comenzo a chupar. mi verga se paro al instante y el maraka me chupaba con fuerza y me gustaba eso luego vino el otro a chuparmela y luego el otro, mi piko estaba bien mojadito de saliva y parado, yo no sabia q hacer me excitaba mucho eso y despues ellos me dijeron q se los chupe. dude un poco pero fui y les chupe a cada uno el piko todos estaban sentados en fila y les chupaba a uno y a otro y asi. al principio me dio un poco d asco y me atoraba pero me acostumbre rapido mientras les chupaba el piko a ellos me jalaba mi piko q estaba lleno de la saliva d mis amigos y sentia la boca llena de saliva y liquido blanco, y mamaba con fuerza y me gusto

los weones estaban excitadisimos y ya se morian por culiarme yo tambien estaba excitado y veiamos como a una travesti brasileña se le culiaban muchos hombres como ella se sentaba en ellos y yo hice lo mismo con mis amigos. dude un poco dije en mi mente ahora si me vuelvo un maraka de verdad, pero mientras pensaba los weones me quitaban la ropa hasta dejarme con tangas. uno me quiso besar no me deje y me mordio la oreja. eso me excito mucho y dije la wea si llegue hasta aqui que mas da y me sente en mi otro amigo q estaba sentado en el sillon. e weon tenia una verga un poco mas grande q la de mi y como vi q la travesti del video agarraba el piko del hombre y se lo introducia al culo hice lo mismo. pense q era facil pero cuando se me estaba metiendo la verga al culo me dolia y casi me caigo. mi otro amigo me agarro para q no me caiga y el otro me decia tu puedes puta y me besaba el pecho. y yo decia mejor no porque al sentir la puntita del piko mi culo se cerro.me dio miedo y me pare uno de mis amigos me agarro de la cintura y queria meterme su verga alli cuando estabamos parados pero no podia porque no me entraba al hueco del culo y su verga rebotaba con mi trasero. ya me comence a desanimar pero el weon q vive en la casa fue al cuarto de su mama y trajo vaselina, me dijo q eso es para q el culo no me duela y me froto y senti bien fresco dentro del culo y cuando me metio el dedo se me vino de nuevo la excitacion porque ya se me habia bajado. yo no sabia q la vaselina servia tambien para eso
despues me agarraron entre los 2 weones me hicieron sentar encima del otro weon despacio y yo les avisaba si me dolia. cerre los ojos y mi culo sintio de nuevo la punta del piko de mi amigo, se cerro otra vez, les dije q no casi me da ganas de llorar un poco pero me aguante y ellos me siguieron empujando hasta abajo. al final se metio toda la verga en mi culo suave. era la primera vez q sentia un piko dentro de mi. mi cuerpo se movio solo para arriba y para abajo y comence a moverme me sentia muy excitado cada vez lo hacia con mas fuerza y me dolia mas el culo pero me excitaba mas. ya no me importaba tanto que doliera porque me excite muchisimo! comence a gritar como una puta y gemia. el weon me agarraba con fuerza como es mas grueso q yo para que no me cayera y tambien gritaba. mis otros amigos se jalaban el piko y me tocaban todo el cuerpo. saltaba como una loca y me agarraban fuerte porque saltaba mucho, nunca me habia excitado tanto! uno me comenzo a besar y alli me eche semen encima d mi amigo y al ver eso el tambien se echo semen en mi culo. senti dentro de mi culo bien calientito y mojado. el weon me agarro me abrazo fuerte como el weon es gordo me apreto con fuerza y no me queria soltar estabamos manchados todo de semen. pero mi otro amigo q estaba esperando culiarme le dijo a mi me toca y me puso de pie me limpie el semen que habia entre mis piernas y me dijo q me ponga en posicion de perrita y me comenzo a dar duro por el culo. yo seguia bien excitado y cansado pero queria mas y el segundo weon no me dejaba. tardo un poco mas q el otro (el primer weon me mojo en 5 minutos mas o menos) en q se venga el semen pero a los 10 minutos otra vez senti un liquido caliente en el culo y se le vino mientras yo gritaba como una puta. nos quedamos a descansar, el primer weon q me culio vino a mi y me dio un beso y me dijo q me amaba. yo me reia y el otro weon me dijo q me amaba mas y yo jugaba con ellos diciendo quien me ama mas mientras uno de ellos me abrazaba como si fuera su novia. me sentia como una putita y que tenia poder sobre mis amigos. uno d ellos me quiso culiar de nuevo pero despues el tercer weon pidio su turno, yo le dije que ya estaba cansado pero como me insistio deje q me culiara. como el estaba viendo los videos de travestis mientras los otros dos weones me culiaban, parecia q tenia mas ideas de posiciones para tener sexo. me puso en varias formas, lo hizo con mas paciencia, me senti encima d el, mirandonos a la cara, luego de espalda, me echo en la mesa y me culio. ya no me movi tanto ni grite porque estaba cansada. demoramos mas, como 20 minutos y al ultimo nos pusimos en frente del espejo y me culio y alli al ver mi cuerpo desnudo y mi amigo detras agarrandome la cintura y metiendome el piko, pense q era una mujer d verdad me agarre el piko y me lo jale fuerte y mis otros amigos vinieron y me tocaron el pecho, me jalaban el piko y otra vez senti el liquido caliente en el culo y a mi tambien se me vino todo el semen.

el weon no me queria soltar quedo como inmovil respirando por encima d mi cuello. saque su piko de mi culo me lami el semen q se quedo en mi mano, se sentia de buen sabor y me tire en la alfombra bien cansada sintiendo el que el culo me ardia como si se me hubiera abierto. pero el semen q estaba dentro despues de estar caliente se fue enfriando y haciendo pegajozo y eso me calmo el dolor en el culo. los 3 weones se tiraron a mi lado y recien nos dimos cuenta d que habiamos hecho. nos reimos un poco dijimos q iba a quedar en secreto entre los tres y que nunca iba a pasar otra vez. yo me sentia como una puta, pero como una puta con poder. me levante me quite la tanga y me fui al baño a lavarme y a cambiarme. los weones se quedaron alli tirados y me fui a mi casa….me dolia todo el cuerpo no podia caminar bien. pero me senti distinto como si hubiera visto la puerta de la verdad (si as visto full metal entiendes ) con el cuerpo caliente y a la wea me dije y me fui.

y despues pasaron mas cosas pero ya me canse de escribir, no se si siga contando mas solo quiero q den una opinion de lo q me paso porque hasta ahora estoy muy confundido. y depende d sus opiniones les contare mas. perdonen si escribi mucho pero es q ya no puedo guardar este secreto mas

La fiesta de mi hijo

– Má puedo hacer una fiesta con mis compañeros de la facu…
– Por mi no hay inconveniente, pero igual conversa con papá.
Brian, 18 años, 1.70m de estatura es mi hijo. Es un chico aplicado que nunca ocasiona disgusto. Nuestra familia se compone de tres personas. El, estudiante de ingenieria, su padre, eminente médico de fama internacional y yo, abogada proveniente de una familia de fortuna. Nuestro pasar es mucho más que holgado. Tenemos una respetable fortuna y muy buenos ingresos per capita.
La fiesta en cuestión se llevaría a cabo el día viernes por la noche. Mi marido dio el consentimiento. Como es costumbre en nuestra casa el viernes a las l9.00 horas se le dio el franco de sábado y domingo a todo el personal doméstico, excepción de Mariella una joven por demás simpática y muy bien dotada, la cual por ser “compinche” de Brian accedió a quedarse y servir la comida y bebida durante la fiesta.
Durante toda esa semana vivimos el trajín de preparar la fiesta. Pero el jueves estalló la bomba durante la cena.
– Querida tengo que ir a una convención en Perú este fin de semana…
– ¿Qué? ¿No vas a estar para la fiesta? – preguntó mi hijo
– Lamentablemente no… Salgo mañana desde la clínica con otros especialistas.
– ¿Cuándo regresás?- pregunté
– Espero que el lunes por la tarde…
Soy una mujer práctica, de carácter muy fuerte. Mi personalidad, dicen los que me conocen, es arrolladora. Por mi profesión no demuestro emoción alguna y trato de que todo se coloque en la perspectiva que considero es conveniente. La noche del viernes comenzaron a llegar los compañeros de Brian.
En todo momento traté de atenderlos con simpatía, aunque estaba un tanto molesta por la ausencia de mi marido, pero el chico no tenía la culpa, y sus amigos tampoco. Así que hice de tripa corazón y me aguanté.
– Mamá él es Matías…
– Mucho gusto…
– José Luis…
– Encantada…
Los chicos y chicas llegaban por parejas o en grupo.
De repente…
– Má él es Tadeo…
Un joven de color, 1.85m de estatura, ancho de hombros… con una mirada tan penetrante que me vi forzada a bajar la vista…
No sé si alguna vez, amigo lector, pasaste por una circunstancia así. Fue mi primera vez. Ese muchacho me había “dominado” con la mirada. Me sentí inhibida. No pude articular palabra alguna. Un torpe y tembloroso…
– Un gusto
Fue todo cuanto pude decir antes de alejarme como una colegiala asustada…No comprendo bien aún que me pasó, porque reaccioné de esa manera…
La fiesta, iniciada a las 21.30 horas aproximadamente llegó a su apogeo alrededor de las 23.00 horas. Comida de por medio, abundante cerveza y música habían puesto a más de uno un punto más allá de alegre, pero no perdían la compustura.
A las 24.00 horas buscaba a Mariella, hacía ya un rato que no la veía, cuando la encontré en un rincón de una de las salas. Un par de muchachos la tenían apretada contra la pared uno succionaba y acariciaba sus pechos en tanto el otro estaba muy entretenido en su entrepierna… Ella gemía y se retorcía ante el embate de esos jóvenes.
Giré sobre mis talones y salí del lugar. Una extraña sensación había dominado mi mente. Al pasar a otra sala comencé a ver jóvenes (chicos y chicas) en posiciones inequívocas, estaban teniendo sexo…”en mi casa” era una total falta de respeto…pero “algo” me impedía reaccionar…
Lejos de enojarme me quedé contemplando a más de una de las parejas y mi sexo se recalentó.
Subí a mi dormitorio y sin pensar en lo que hacía me masturbé. Hacía tres largos meses que mi eminente marido no atendía mis necesidades sexuales, y una no es de madera…
Tras tener un orgasmo que disminuyó las presión y luego de asearme cambié mi vestido sastre por una mini encima de la rodilla y una blusa más liviana, regresé a la reunión tratando de mantenerme fuera de los lugares donde se llevaban a cabo semejantes actos reñidos con la moral y la ética. Tema que debería charlar con mi hijo en cuanto pasara la fiesta, no lo haría delante de sus compañeros para no avergonzarlo…
Estaba distraída cuando una mano se posó en mi hombro…
– Disculpe…estaba buscando a la chica que sirve pero no la puedo encontrar… y tampoco consigo un poco de jugo…no tomo alcohol…
Tadeo. El joven de color estaba frente a mi. Su mirada me taladraba. Traté de reaccionar naturalmente…
– Seguime – le dije con voz que trató de ser calmada, tomé su vaso y me encaminé hacia la cocina mientras contoneaba mi cuerpo en forma un tanto provocativa. ¿Por qué lo hacía? No sé. Pero sentí la mirada del muchacho clavada en mi cuerpo durante todo el trayecto. Dándome cuenta que me comía con la mirada más me movía.
Cuando llegamos abrí el refrigerador e incliné mi cuerpo en forma tal que la mini dejó entrever mis piernas. Enseguida me percaté que el joven no perdía detalle de mis movimientos
Lo que no pude prever fue su reacción ni la mía posterior. Tomé la jarra, llené el vaso de jugo y cuando giré para entregárselo sus carnosos y gruesos labios se apretaron contra los míos. Su lengua como un relámpago pegó contra mis dientes y se abrió paso al interior de mi boca haciendo contacto con mi lengua. Asombrada no pude reaccionar. Mis brazos abiertos en cruz sostenían aún en las manos el vaso y la jarra con jugo. Las grandes y morenas manos del joven no se quedaron quietas. Una de ellas se apoderó de mis pechos en tanto la otra penetrando por debajo de la mini y corriendo mi “tanguita” hacía jugar sus dedos por mi clítoris y los labios. Intenté hablar pero su lengua no me dejó. No pude resistirme sus caricias rápidas, suaves y profundas más ese sutil poder que tuvo desde un principio sobre mi me desarmaron. Para cuando pude reaccionar tenía la blusa totalmente abierta y mis pechos estaban siendo materialmente “chupados” y amasados. Alcancé a dejar el vaso y la jarra sobre la mesada, pero el muchacho besándome y acariciándome había bajado hasta mi entrepierna. En el trayecto sus manos me habían quitado ya la pollerita y la tanga…ambas prendas se hallaban a mis pies en el suelo y su lengua se paseaba por mi vagina sin ningún tipo de obstáculo.
Me calenté. Mis manos fueron al encuentro de su cabeza y en tanto el me chupaba y yo le acariciaba.
Luego de provocarme un profundo y largo orgasmo él sin dejar de acariciarme subió nuevamente al encuentro de mis labios, acarició mis pechos y los besó. Cuando se apoderó de mi boca sentí su miembro rígido y poderoso, que buscaba la entrada mi sexo. Gemí. La necesidad de ser penetrada me dominó y abrí mis piernas. Grueso y enorme frotando las paredes internas de mi vagina el miembro del muchacho fue incrustándose en mi interior. Lo sentía entrar enorme, fuerte… parecía sin fin…Gemí de placer, de dolor…El comenzó un suave va y viene sin terminar de ponerla toda adentro… Se dio cuenta que su tamaño sobrepasaba mis límites. Cada entrada y salida me provocaba unas interminables ondas de placer que conmovían todo mi cuerpo. No le costó mucho llevarme hasta el segundo orgasmo.
– ¿Dónde está tu dormitorio? Dijo mientras me levantaba en vilo aún traspasada por ese enorme sable de carne
– Allá…dije con un hilo de voz y señale el lugar
Caminó hasta el dormitorio donde me recostó en la cama y siguió con su tarea de arrancarme orgasmo tras orgasmo. Grité, gemí… gocé, acabé como nunca había acabado hasta ese momento. El siguió con sus besos y caricias. Luego de mucho tiempo y varios orgasmos de por medio (míos, él aún no había acabado ni una sola vez) me hizo girar colocándome boca abajo. Su pene ingresó desde atrás en mi sexo llevándome por otros rumbos siempre llenos de placer. Sus dedos jugaban con mis propios fluidos entrando y saliendo de mi hoyito trasero. Repentinamente detuvo su bombeo. Sacó su miembro de mi argolla y sin aviso previo lo apoyó a la entrada de mi trasero.
– No – alcancé a decir asustada
Pero ya era demasiado tarde. La presión más la lubricación y el ablande previo abrieron el camino. El glande se hundió poderoso dentro de mi cuerpo provocándome un terrible dolor en el “anillo” Sin poder oponer resistencia siguió penetrando en mi ya destrozado culo.
– Aaaayyyy…grité…- me …duele…hijo de puta… sácala…
Lejos de hacerme caso siguió hundiéndome todo ese terrible pedazo hasta que hizo tope con sus huevos.
Atolondrada por el dolor solo atinaba a decirle en medio de sollozos…
– Sacámela… papito… me duele horrores… Me partiste el culito…bebé…Dale
sacala…
Lejos de hacerme caso comenzó un lento y prolijo bombeo, mete y saca, va y viene dentro de mi destrozado ano…
Volvió a hacerme girar colocándome arriba y me hacía subir y bajar por el largo y grueso mástil. Sufriendo, con los ojos cerrados no me percaté de que en la semipenumbra de la habitación otro “visitante” se acercaba a la cama. Solo me di cuenta cuando sentí su respiración sobre mi rostro y que otro pedazo de carne pugnaba por entrar por parte delantera…
Las manos del visitante tomaron mis piernas y separándolas se abrió camino para enterrar toda su virilidad en mi interior.
– Uuuhhhh….yyy …Aaahhhh….Nooo… Bastaaahhh…me ..están…matandooo…
Esa doble penetración terminó con las escasas fuerzas que me quedaban. Ambos jóvenes como puestos de acuerdo acompasaron su ritmo llevando a la cima del placer sin control alguno.
– Me voooy….ahhhhhh Mi cuerpo se sacudía sin detenerse. Ignoro cuantos fueron los momentos de placer que me prodigaron, solo se que quedé rendida casi desvanecida.
Paso bastante tiempo antes de que reaccionara. Tropezando y con las piernas temblorosas me dirigí al baño donde me sacudí la modorra del cuerpo y quité los restos del abundante semen que me habían dejado pegado por todo el cuerpo.
Comencé a recordar algunos pasajes de esa movida nocturna. Enjuague mi boca, por donde abundante semen había discurrido dejando su inconfundible sabor y ya recompuesta intenté pensar que diría mi hijo al enterarse que su madre había mantenido sexo con dos de sus compañeros, y al mismo tiempo. Seguramente pensaría que era una puta y ello llevaría a un montón de problemas. Preocupada me dirigí hacia la sala principal y cual no fue mi sorpresa cuando en medio de esa marea humana encontré a mi “pequeño” Brian entre las piernas de otro compañero. Con el pene del mismo en la boca y con otro de los muchachos ensartándolo por detrás. Ahí sufrí un aterrizaje forzoso. Mi bebé era gay…

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Pasaban los minutos

Pasaban los minutos, la gente iba y venia, sin darse cuanta de mi ansiedad, tal vez ni de mi presencia. Que hacia ahí me preguntaba, que pasaría en ese tan esperado encuentro, trataba inútilmente de leer esa revista que aun guardo, pero nada podía desaparecer mi impaciencia, sentía tantas cosas a la vez, euforia, angustia, temor a lo desconocido, pero por otra parte mi cuerpo se derretía a cada instante, imaginando como seria ese hombre que venia a mi encuentro, habían pasado tantos meses desde que comenzamos todo esto, horas intensas de letras, horas intensas de palabras al oído, aquí terminaba todo aquello que nos envolvía en la misma magia pero al mismo tiempo comenzaba la historia real, ya no mas esperas, era ese día el que habíamos planeado, vernos, sentirnos y darle rienda suelta al placer que habíamos acumulado todo ese tiempo. Y ahí estaba segundos después de que la hora del reloj me indicara que había llegado, la gente se dispersaba entre otra que apuraba en no llegar tarde a su destino, lo vi caminar despacio entre perfiles humanos, era el sin lugar a dudas y mi mente se nublo, fue en ese instante que alguien llamo mi atención con una pregunta y cuando llego hasta mi, apenas si me deshice de la persona, levante la vista y fueron mis ojos hacia el encuentro de los suyos, baje de la silla y sin dejarlo de verlo tome sus manos entre las mías y sonreímos, un hola fue su saludo y mi primera expresión fue la de decirle….Pero que blanco estas¡ de inmediato los cuerpos se atrajeron y rozando los labios apenas, para después al oído susurrarme…ahora si te voy hacer mía, las bocas se fundieron en ese primer beso, explicar ese beso seria romper con todo lo establecido, se fue la angustia y el temor, y el deseo se anido en esos segundos del aquel beso profundo y lleno de calor, el sabor de las salivas al fundirse, el temblor de las manos al abrazarnos mas fuerte, creo que fue ahí que los dos supimos que las cosas caminarían al menos como lo habíamos imaginado, nos tomamos de la mano, salimos de ese lugar y mientras lo hacíamos le pregunte de su viaje y decía algo nervioso que había sido un asco y que habiendo tenido que esperar en todos lados, y se le avía hecho algo pesado, creo que le ofrecí de la soda que yo misma tomaba con nerviosismo también y seguimos caminando, en esos segundos al mirarlo de reojo, vi lo hermoso que en realidad es, me parecía increíble verlo a mi lado y ahí mismo, lo detuve y le pedí que me besara de nuevo y este fue un beso mas relajado, mas no menos profundo.
Llegamos a donde nos esperaba el transporte que nos llevaría a ese hotel que seria el lugar de la mas grande de las odiseas, ya dentro del vehículo hablamos cosas sin sentido quizás, intentando controlar los ímpetus, pero no nos era posible, mientras el conductor se dirigía hacia aquel lugar, los cuerpos se calcinaban ya, los besos se hacían mas penetrantes y las manos buscaban nuestra piel, ambos recorríamos con ansiedad lo que encontrábamos, mis manos entre sus piernas apretando esa tan esperada verga, que ya crecía entre la tela de ese jeans que apenas si podía contenerse ahí, sus manos en mi cintura bajaban sobre mi jeans ajustado y sobaba mi culo con premura, apresándolo como queriendo ir mas allá de donde nos era posible, murmurábamos y pequeños gemidos se hacían patentes, llenando el pequeño espacio, mientras sus manos atrapaban mis tetas que ya para ese entonces gritaban por salir y darse por entero, en mi desespero baje por su pecho y llegue hasta donde la verga punzaba y latigueaba queriendo escapar de sus ataduras, me incline del todo y di una pequeña mordida a ese animal que rugía con bravura, sentí sus manos ir hacia mi cabeza, creo yo gozando el brevísimo instante de mi contacto, hasta creo que el chofer debió ir mas despacio, al darse cuanta de las acciones y para ver hasta donde llegábamos y seguramente que no perdía detalle por el retrovisor , pero ni su presencia podía detener la marcha de la pasión que por momentos parecía desbordarse ahí mismo. Unos minutos después tuvimos que separarnos para bajarnos, pero su mano sujeto la mía al descender y ya no me soltó mientras encaminábamos al lobby de aquel hotel, yo sentía al caminar que mi concha escurría en jugos y mi respiración era sujeta de cambios bruscos, mi mente apenas si distinguía el rostro de la chica que nos atendió mientras el ponía su rúbrica en el registro, nos decían que había solo habitaciones en la parte baja, pero nosotros sin dejar de mirarnos y soltar las manos le indicábamos que ese no seria problema, ya camino al cuarto 002 que era el que nos habían asignado, me parecía flotar, unos minutos mas, solo unos minutos mas.
La chica entro por delante y nos detallaba los pormenores y nosotros muriendo de calientes y si bien no parecíamos ansiosos creo que se nos hizo eterno las atenciones de aquel protocolo ineludible.
Cuando se cerro aquella puerta, hablábamos de que era muy agradables las estancias de aquella habitación, parecía que no corríamos prisa por nada, medio la recorrimos y entramos a lo que era la recamara, ahí habían dos camas, acomodamos las cosas en un closet y mientras el a mis espaldas hacia no se que, yo temblaba, mientras tranquilamente sacaba cosas de mi bolso para acomodarlas sobre un pequeña cómoda que tenia un amplio espejo, por el cual pude distinguir que miraba lo que hacia, creo que se daba cuanta de mi sonrojo, de mi ansiedad, de mi timidez y la torpeza al quedarnos ya totalmente solos.
No me di cuanta cuando se sentó sobre el borde la cama detrás de mi y atrajo hacia el mis caderas, haciéndome sentar casi sobre sus piernas que se abrieron para darme cabida entre ellas, sus manos subieron y apretaron mis tetas mientras yo le decía riéndome de la acción que se hiciera hacia atrás para poder sentarme, pues casi caigo del borde de la cama, besaba mi espalda y mi cuello, mientras sacaba en un solo movimiento la blusita blanca que me había puesto, ya libre de ella masajeaba todo lo que encontraba mientras me deshacía de mis botas que solté una a una tirandolas al piso con mi clásica desfachatez de siempre, creo que decidió ahí mismo recostarse sobre la cabecera de la cama para admirarme mientras me veía desabrochar el jeans resbalándolo lentamente sobre mis caderas y piernas, me deje ver así siempre al principio, de espaldas hacia el, mientras regresaba al tocador para mirarme con aquel body negro de encaje que llevaba bajo mi ropa, recuerdo que vi mi sonrisa llenando mi rostro y mi respiración cambio otra vez en cuanto decidí voltearme y verlo de nuevo a los ojos, nunca podré olvidar esa mirada, hasta ese momento, sin distinguir bien su tonalidad, sonreíamos y casi no había frases que decir, solo que al verlo tan relajado lo anime a que se levantara y le pedí que se desnudara para mi, se paro sobre la cama como un chiquillo y se veía bellísimo sonriendo con picardía mientras lo hacia, pero al verlo sacarse la playera y los jeans le indique que no se quitara nada mas que eso y le dije que se recostara otra vez.
Lo mire, mi sangre corría a mares mientras me senté sobre la cama a sus pies, quería tocarlo pero había momentos que pensaba que se haría invisible ante mis ojos y que todo era solo mi imaginación, mas cuando mis manos recorrieron sus pies y piernas, baje mi cuerpo sobre el suyo y comencé un recorrido lento desde sus dedos, lamiendo en un principio cada uno de sus dedos, chupandolos suavemente, mi boca trémula de emoción besaba cada centímetro que mi ansiedad me permitía, y hasta ese momento nada de que había pretendido hacerle era lo que estaba pasando, todo se me hacia tan espontáneo que aun hoy me desconozco con esa actitud, sentía su mirada candente, mientras hacia círculos con mi lengua sobre su piel, subiendo poco a poco, jadeando quedito, permitiéndome unos segundos mas para saborear la blancura de su piel, su frescura, guardando cada detalle de mis ojos a la mente, esas piernas endurecidas bajo mis manos, su respiración pausada, relajada, llegaba hasta mis oídos, no habían palabras solo caricias mías hacia el, que se dejaba consentir a mi antojo, seguí subiendo y me encontré con su cadera algo inquieta ya, percibí su impaciencia ahí al ver entre sus piernas, ese palo que se agitaba bajo la trusa, decidí pasar de largo no sin antes rozarle con mi boca toda la verga sobre la tela y llenarme de su aroma mientras se la apretaba con los labios con un tanto de fuerza, nunca le dirigí alguna mirada a los ojos, solo miraba su cuerpo, su piel, extasiada en esa verga que crecía a velocidad máxima a mi contacto y aun cuando estábamos al desquicio total y hambrientos de mas caricias, subí hasta su rostro y primero llene de mis labios su boca tersa, jugosa y apasionada, que respondió con energía en aquel beso, un gemido profundo nos invadió ahí mismo, mientras me intentaba abrazar del todo, pero me dejo zafarme de sus brazos, al tiempo mismo que volvía a besarlo en todo el cuerpo ahora bajando por su cuello lentamente, sobre su piel deteniéndome en su pecho, aspirando su olor, llegue a su vientre y metí la lengua en su ombligo, creo que estaba volviéndolo loco en ese momento, viéndome acercarme cada vez mas y mas a esa verga que se hinchada cada segundo, me detuve ahí mismo y aspire su fragancia de macho. Puta madre ¡ ¡ ¡ en cuanto saque aquel trozo de carne y la tuve frente a mi rostro y en mis manos, levante la mirada hacia el, que ya enloquecido por la espera, con la suya me gritaba que le mamara la verga ya mismo, esa angustiosa espera que los dos habíamos sufrido y gozado al mismo tiempo, mientras mi lengua caliente, escurriendo en saliva salía de mi boca, buscando su sabor, su aroma, su suavidad. . . ahhhhhh ¡ ¡ ¡ gemidos entrecortados salían de mis labios mientras besaba la punta de esa lanza, la veía de muy cerca como queriendo grabarla en mi mente para no olvidarme de ningún detalle de ella, escudriñándola toda, por mi mente pasaban imágenes de aquellas fotos que el me enviara todos esos meses y me parecía mucho mas grande que en todas las imágenes de aquella hermosura de verga, una verga magnífica gruesa, grande, con un color pálido sonrosado y aquella cabeza casi del mismo grosor de todo ese gran palo, puta madre . . . llegue a dudar, que nada de lo que había ofrecido lograría hacer en ella, era inmensa ante mis ojos y solo el gran deseo de hacerlo gozar me animaba a seguir mi cometido de hacerlo gozar como nunca antes, estuve ahí unos minutos dejándola entrar libremente en mi boca mientras el buscaba acercarme mas a mi cuerpo para acariciarme, pero lejos estaba de eso ya que yo estaba arrodillada sobre esa verga chupandola con delicadeza y algunas veces con energía, se escuchaban los gemidos de ambos, al incorporarme se abalanzo sobre mi y medio sentados sobre la cama nos besamos otra vez , su manos buscaron deshacerse de mi ropa y saco mis tetas mientras las sujetaban sus manos y bajaba a chuparlas con una total pasión, se detuvo un momento a mirarme esas dos fuentes de placer como no comprendiendo lo que sus ojos veían, me hizo hacia atrás y me recostó en la cama, mientras volteaba su cuerpo dejando su verga otra vez frente a mi rostro, mis manos sujetaron esa bestia que ya pretendía devorarme en su totalidad, mi cuello quedo casi colgando al aire mientras el quitaba el broche de entre mis piernas y a la vez acariciando ya mi concha que se derretía de caliente, gemíamos, casi al unísono, jadeantes ya, abrió mis piernas y nos acomodamos para dar paso al primer 69, al sentir su aliento sobre mi concha me estremecí del todo, aquella lengua me entraba y salía sin parar, lamía de abajo hacia arriba, de arriba hacia abajo, toda mi vulva . . . ahhhhhhhhh ¡ ¡ ¡ mientras yo con la verga a unos centímetros de mis labios colgaba punzante y deseosa de mas mamadas, la tome con mi mano y la lleve a mi boca y la atrape del todo, los dos como locos mamandonos, los dos como locos gimiendo, los dos desatados y buscando mas y mas, fue ahí cuando al estarle chupando con fuerza deje que entrara mas y mas hacia mi garganta, por segundos me detenía a respirar y arremetía con la misma presión, mientras en ese primer orgasmo, que me lleno la concha mientras sentía como entraba su lengua en ella, un maravilloso, jugoso e inolvidable orgasmo, que subió desde mis pies y llego a mis sentidos, haciéndome gemir como nunca lo imagine en mi vida, fue ahí que desee con tanta fuerza que el sintiera el mismo placer que me entregaba que detuve la respiración y la verga se deslizo suavemente hasta el fondo de mi garganta quedando ahí atrapada por unos instantes, sentí como se anido en ella, sus pulsaciones en mi cabeza resonaban, la contuve ahí mismo unos instantes, apretando toda la verga en mi boca, succionándola toda sin dejarla escapar, ni cuenta me di que aquel macho se quedaba quieto al sentir aquella caricia perfecta, lo sentí desprenderse de mi concha y levantarse una tanto sobre mi cuerpo para mirar lo que su cuerpo sentía, en ese momento que yo aproveche para meterme una mano entre las piernas y seguir gozando, ese instante pienso que a el se le quedo grabado para siempre, ver como su verga era tragada totalmente por la boca de la hembra que había venido a cojerse, mmmmmmm, mmmmmmm, que delicia era lograr satisfacerlo del todo, aun cuando minutos antes en mi recorrido en su cuerpo con mi boca y al verle la verga, llegue a pensar que no podría lograr nada que pudiera superar lo que el hubiera vivido.
Ya era como un tormento el estar así en ese instante, deseando entregarnos del todo, de un jalón me llevo al medio de la cama, se metió entre mis piernas y bajo a besarme, enredándonos con las lenguas que mantenían el sabor de nuestros jugos y nos besamos como locos, chupandonos los labios, separándonos unos mililitros para respirar o parando para gemir, mientras sus manos apresaban mis tetas que estaban llenas de su calor, de ahí sus manos resbalaron y me tomaron por las caderas y bajaron hasta donde nacen mis piernas, me miro y lo mire, ahí vi otra expresión en su rostro jamás imaginada, mientras se colocaba el condón , sus ojos tenían un brillo extraño . . . era el deseo vibrante de un macho caliente que miraba a su hembra, esa hembra que expectante e impaciente esperaba que la tomara y la hiciera suya. Los dos bajamos la mirada al unísono, para permitirnos ver como uníamos nuestras carnes, tomo la verga y la fustigo en la entrada, haciendo ese instante mucho mas supremo, intentando quizás detener el tiempo o la ansiedad, pero no logro permanecer mas sin decidir penetrarme, cuando entro en mi, lo hizo con cierta suavidad, pero de una estocada, sentía como esa verga abría toda mi concha, haciéndome soltar mas jugos, de principio a fin, bañándole con mi leche toda la verga, la deposito hasta el fondo y los dos gemimos de placer, puta madre ¡ ¡ ¡ . . . que rico se sentía eso, sublime diría yo, cuando comenzó a cojerme, cada embestida era un gemido arrancado del fondo de mis entrañas, no olvidare nunca esa sensación maravillosa de sentirme totalmente llena por ese macho espectacular que me cojia a todo vapor con una pasión desbordante, cada segundo sentía como la verga me atravesaba, sin darme tregua ni siquiera a moverme, mi cadera se sello a la cama y solo permanecía recibiendo tamaña dosis de energía pura y placer sobrehumano, veía el rostro de ese macho enfurecido sobre mi cuerpo gimiendo y entregándose del todo, me hizo suya y lo hice mío, ahí mismo, fundidos en una sola comunión de cuerpos, sin mas retenes, sin mas que el deseo único de realizar lo tantas veces soñado e imaginado, había momentos que mis labios se apretaban, tal vez intentado guardar toda esa pasión solo para mi, pero para ambos era casi imposible, necesitábamos compartirnos del todo y al escucharlo gemir y a su respiración hacerse cada vez mas agitada, mis sentidos se nublaban y de los gemidos pase de inmediato a los gritos de placer, justo en el momento en que un orgasmo llenaba todo mi ser, mi cuerpo agitaba en estertores y cuanta emoción en los besos furtivos que nos dábamos por segundos, las lenguas salían de las bocas sin permitir unirse del todo, lengüetazos en el rostro, quedándose a veces en el espacio, al no poder contener los movimientos que ya se hacían patentes en mi cadera, los segundos seguían corriendo y la loca carrera por alcanzar la cima se hacia inmensa, cada vez mas locos y voraces, matando la sed y hambrientos de caricias al mismo tiempo, el bajaba a mis tetas y las tomaba con sus labios, algunas veces las chupaba con fuerza , algunas veces lo hacia solo rozándolas con la lengua, habiendo perdido toda cordura, nos dejamos conducir con desgarro hasta el final de esa culiada soberbia, levanto mi pierna y se metió entre ella, así mismo como algunas vez me lo describió que lo haría, toda la verga a full, toda su fuerza restante al seguirme penetrando como un semental, como todo el macho que lleva dentro, integro y fulminante, transportándonos al infinito, una y otra vez dentro y fuera de mi concha que ya se desgarraba ante semejantes embestidas, una y otra vez fuera y dentro hasta desahogar la pasión, su cuerpo se tenso al grado de que su mirada me dominaba, sus últimos embates en mi concha me dejaron muda al presentir que la culminación se acercaba a ríos embravecidos, fue ahí cuando se desprendió gimiendo como creo que nunca lo había hecho, se erigió sobre mi cuerpo y me obligo a seguirlo dejándome hincada sobre esa cama, haciéndome tragar otra vez la verga de nuevo, una, dos, tres embestidas antes de recibir un maravilloso y espectacular baño de leche sobre mi rostro, jamás , jamás, pero jamás imagine estar así ante un macho que me tomaba con fuerza de mis cabellos y me diera de su leche caliente a beber, los borbotones me cayeron en el pelo, las mejillas, las tetas y muchas de ellas lograron quedarse en mi boca, y recuerdo que mi lengua ávida, tragaba todo ese elixir de aquel semental que gemía con una entrega inigualable, logrando unirse a mis gemidos haciendo juntos una oda a la pasión. Cuando todo quedo termino, no había silencio, los jadeos estaban ahí y la respiraciones de los dos eran patentes aun, me quede así lamiendo mis tetas ante el que me miraba desde la otra orilla de la cama sonriente, con una mirada traviesa. Y yo . . . que puedo decir de mi?
Desde ese momento jamás volví a ser la misma.

Me encantaria saber tus comentarios, enviame un mail o chateamos en ale13vil@hotmail.com

Continuara ……….