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Mi abuela dormida y yo muy caliente

Me sucedió hace ya como 1 año, en ese tiempo tenia 14 años, me gustaba mucho ver pornografía, ya fuera por Internet, con revistas o por televisión. Todos los viernes por las tardes me iba a l jardín con mis amigos a dar la vuelta, siempre íbamos a un cybercafé que estaba ahí a ver porno y ya en la noche me iba dormir a la casa de mi abuelita pero me dormía como a las dos de la madrugada por que me desvelaba viendo porno por televisión.

Siempre terminaba muy excitado y como mi abuela se dormía mas tarde que yo, una vez se me ocurrió espiarla mientras iba al baño (En ese baño hay una rendija pequeña en la manija por la cual se puede ver todo lo que pasa adentro) mire por debajo de la rendija y vi como se bajaba los calzones y se sentaba en la taza a hacer sus “necesidades”, se puso a leer un poco y luego se limpió, se subió los calzones, esa vez estaba muy excitadísimo y tuve un orgasmo. Desde esa vez hacia siempre lo mismo, los viernes después de ver porno la esperaba a que fuera al baño y la iba a espiar. Algunas veces veía cuando se bañaba y me excitaban sus grandes y hermosas nalgas.
El deseo por mi abuela creció en mi cada vez mas y mas.
Un mes después ya eran las vacaciones de verano y toda mi familia (abuelos, tíos, papas, primos) y yo nos fuimos de vacaciones a puerto Vallarta. Yo y mi abuela nos fuimos a quedar a dormir en la casa de mis tíos un día antes de irnos por que si no no íbamos a caber todos en el carro. Ese día ha sido el mas excitante de mi vida. En la noche yo, mi abuela y mi primito nos íbamos a quedar en un cuarto y mis tíos en otro, mi abuela con mi primito en una cama y yo en otra. Eran las 11:00 de la noche y yo estaba excitado por que mi abuela estaba volteada hacia atrás y yo podía contemplar su trasero, me dieron ganas de hacer algo que se que haré de nuevo algún día. Cuando ya todos estaban dormidos, yo tomé mi reloj y use la luz que producía para ver a mi abuela, ella se durmió con una camisa y una falda, me desnude y puse una mano en su trasero, se sintió riquísimo, empecé a sóbraselo y después comencé a levantarle la falda lentamente y paré para meter una mano por debajo de su falda y acariciarle sus hermosas nalgas para que después sobara su ano, luego le levante la camisa y acaricie sus senos ya arrugados por la edad, sentía sus ricos pezones entre mis dedos. Me pase del otro lado de la cama y con mucho cuidado introduci mi pene en su boca, ahí duro como 5 minutos y luego seguí subiéndole la falda hasta dejar
visibles sus calzones, se los bajé y comencé a acariciarle sus nalgas, luego, movido por el deseo le lamí su ano y los pocos pelitos que tenia, entonces comenze a masturbarme y cuando me corri, detuve el semen en la mano y se lo unte a mi abuela en la boca; de inmediato pare, me vestí y me dispuse a dormir sin antes susurrarle al oido: gracias puta por esta
inolvidable noche…

Mi nuevo papi 3

Julio había llegado y el fin de semana del día del padre había comenzado, como era de esperarse la madre de Julieta, Natalia, había partido en un viaje de negocios. Los preparativos ya venían planeados desde hace más de dos meses, una noche de suma importancia y especial les esperaba a estos amantes llenos de lujuria y pasión.

Julieta que venía ya hace tiempo planeando una noche especial, se había ocupado de hasta el más mínimo detalle para que los sentidos jueguen un papel importante en la noche del sábado, desde velas aromáticas, comidas afrodisiacas, tragos dulces pero fuertes en alcohol, hasta el postre que se serviría sobre el cuerpo de cada uno de ellos, recorriéndolo con sus lenguas hasta las zonas más erógenas de cada uno. La imaginación de Julieta volaba y se acrecentaba a medida que pasaba el tiempo, haciendo que cada momento se vuelva más ansiosa y su cuerpo temblara al pensar en todo lo que sucedería.

Por otro lado, Raúl también planeaba con entusiasmo su noche especial, después de todo él estaba a cargo del juego previo que daría lugar a la primera experiencia de Julieta en el sexo anal. Un pequeño vibrador, lubricantes, vendas, esposas…todo lo que necesitaba y que sabía que a ella le gustaba para estimularla y hacer que su vagina grite de emoción.

Al llegar a casa, Julieta se dirigió a su habitación como era de costumbre, al entrar se percató que una carta con una rosa a su costado estaban sobre su cama, sorprendida y llega de emoción decidió abrirla y leerla, decía:

-Querida mía, discúlpame pero no he podido con mi intriga y mi mal genio, estuve leyendo tu diario para saber qué es lo que esperabas para este día para tener una mejor idea de que te haría feliz, esta noche no llegare a casa, te espero en el Hotel Lux, dejo la llave de la habitación, todo lo que planeabas de comida y ambiente ya estarán listos, solo nos queda disfrutar de esta noche sin ataduras ni limites, a las 22:30 estaré ahí esperándote…

Julieta estaba asombrada por la carta, un tanto desconcertada porque en el año y seis meses que llevaba esta relación clandestina con Raúl, era la primera vez que hacia algo tan sutil y romántico como una carta y una rosa. Caía la noche del sábado y Julieta comenzaba con los preparativos de su propia persona, su corpiño de color rojo pero con trasparencias dejaban ver sus pequeños y rosa pezones, en esa tan llamativa copa D36 que era motivo de los más perversos pensamientos lujuriosos de los hombres; en la parte inferior un tanga del mismo color, diminuta y con un pequeño cierre en la parte delantera, dando la señal a su amante para abrirlo en el momento que él deseaba; unas medias finas negras con encaje, acompañadas de un porta ligas, realmente algo digno para una noche tan especial. Y finalmente un vestido que prenderías las más escondidas paciones de Raúl, conociendo sus gusto por lo oriental, Julieta opto por un vestido del tipo chino, corto, solo unos centímetros más debajo de sus glúteos, dejando ver el encaje de sus medias y las ligas que lo sostenían, digno de las más íntimas fantasías. Y un peinado recogido hacia ambos costados Una vez terminada su producción, la hora del encuentro había llegado al fin, se dirigió a su auto y condujo hasta el Lux.

Al entrar a la habitación del encuentro, vio como una luz tenue y cálida alumbraba todo el lugar, un camino de pétalos de rosas llevaba hasta la mesa donde comerían, y allí estaba Raúl, en un traje de color azul marino, perfectamente afeitado, con una postura de seguridad y sensualidad que hacían que Julieta temblara de solo verlo…al acercarse a él, ambos notaron el perfume de cada uno; él, un perfume seductor, suave y del tipo madera oriental; ella, un perfume dulce, penetrante del tipo frutal. Se saludaron con un beso apasionado, como si los instintos estuvieran a flor de piel invitándolos a devorarse mutuamente, ambos besaron los cuellos del otro, saboreando el manjar de sus perfumes. Se miraron a los ojos y Raúl se dirigió a la mesa tomado de la mano de Julieta.

Luego de una cena provechosa, una larga y tendida charla sobre sus vidas, como llegaron hasta ese momento y que es lo que deberían hacer en el futuro, un pequeño silencio de incertidumbre cubrió el momento…aplacando ese silencio, Julieta lo rompe diciendo sus intenciones de disfrutar de esa noche y no opacar tan bello momento con incertidumbres del futuro, sabiendo que una relación así era difícil de seguirla a largo plazo, después de todo su madre aún estaba en pareja con Raúl. De trago en trago ambos comenzaron a desinhibirse, hablar más sobre sexo, generando así un juego previo solo con palabras, de cómo cada uno recorrería el cuerpo del otro, lamiendo con suavidad cada zona erógena volviendo al otro deseoso a cada momento. Julieta se paró y comenzó a caminar hacia Raúl, lentamente se sentó sobre él y comenzó a besarlo apasionadamente, mientras de manera suave movía sus caderas para generar en el una erección. Raúl lentamente bajaba el cierre del vestido de Julieta, dejándolo al vestido a la altura de sus hombros haciendo que sus deliciosos pechos quedaran al descubierto en ese corpiño transparente, haciendo que Raúl buscara succionar sus pezones atreves del corpiño como intentando atravesarlo para poder saborear la piel sus pechos. Mientras que ella desprendía con pasión la camisa de su amante, besando el cuello de él, se paró y se arrodillo al frente de la silla, desprendió su pantalón, bajando su cierre metió su mano en el bóxer de él, buscando tan preciado pena, motivo de su lujuria y de su vagina mojada, comenzó a chuparlo con fuerza y excitación, jugando con su lengua alrededor de la cabeza, haciendo leves movimientos como si deseara morderlo, pasaba su lengua por todo el pena hasta llegar a sus testículos y subía de nuevo, ella con gran emoción esperaba ver como los jugos pre seminales salían de el para succionarlos con fervor…para darle mayor excitación al momento, a Julieta le gustaba jugar en el pene de Raúl poniendo salga de chocolate para luego saborearlo, eso a él lo volvía loco. Luego de un rato de ese excitante y dulce juego, ambos se dirigieron a la habitación, la cual tenía un ventanal gigante, haciendo que la luz de la luna iluminara todo el cuarto, la vista era realmente maravillosa, se veía toda la ciudad desde donde estaban. Raúl se para detrás de Julieta y mientras besaba su cuello lentamente termino por sacarle el vestido, le coloco la venda y suavemente la recostó en la cama, mientras él recorría el cuerpo de ella, besándolo y saboreando su piel centímetro a centímetro, lentamente se dirigía hacia su vagina, aprovechando que sus jugos habían empapado su tango, abrió el cierre lentamente y metió su lengua hasta lo las profundo que pudo, usando su boca para chupar todo esos jugos que salían sin cesar de la vagina de su pequeña amante haciendo que su primer suspiro de placer llegara de manera rotunda y placentera.

Aprovechando esos mismos jugos que habían bajado hasta su ano, procedió a lamerlo con el mismo fervor y la misma intensidad, haciendo que la nueva sensación que tenía Julieta se vuelva inesperadamente placentera y deliciosa, suavemente penetraba su culo con su lengua, entre la sensación nueva y la suavidad de su lengua, Julieta sentía cada vez más placer, haciendo que su vagina cada vez palpite más fuerte…usando un lubricante que Raúl tenía preparado procedió a usar el pequeño vibrador para ir comenzando a abrirse paso en el culo preciado y torneado de Julieta. Ella sentía un leve dolor, pero el placer que sentía era cada vez mayor, haciendo que el dolor sea casi imperceptible. Al estar con sus ojos vendados, solo se podía concentrar en lo que sentía, y su excitación ya estaba superando los límites de la cordura, a lo que no pudo más y dijo:

-Por…por favor papi, no puedo más, no aguanto las ganas, quiero que me hagas tuya, quiero que tomes mi virginidad anal, por favor, hazme sentir que soy solo tuya…

Raúl, excitado aún más por la petición de Julieta, coloco a su pequeña arrodillada, con las manos hacia el cabezal de la cama, dejando así su culo apuntándolo a él, suavemente puso su pene en su ano y con leves movimientos, mientras besaba la espalda de ella, comenzaba a penetrarla suavemente, mientras que con una mano estimulaba su clítoris para hacer que su placer sea cada vez mayor. Julieta sentía un dolor un poco más intenso, pero por algún extraño motivo, la hacía sentir cada vez más excitada y al borde del orgasmo, no sabía si era porque era su primera experiencia con el sexo anal que la hacía sentir sucia y deliciosa, si era sentir que estaba siendo sometida, si era el tener sus ojos vendados y solo sentir lo que le hacían, si era sentir su clítoris siendo estimulado simultáneamente o si simplemente era todo junto…de lo que si estaba segura, era que el placer que sentía era realmente intenso y no podía describirlo, solo quería disfrutar de eso cada noche de su vida.

El pene había penetrado por completo en Julieta, los golpes entre sus caderas se hacían cada vez más intensos, los movimientos eran más fuertes, el retiro la venda de sus ojos, la trajo hacia su pecho y mientras se besaban él apretaba con fuerza sus pechos mientras jugaba con sus pezones…la pasión y los gemidos de ambos eran sobresalientes, ambos estaban llegando al orgasmo, juntos como siempre…su diálogo caliente pero corto no se dejó esperar:

-Juli, estoy a punto de acabar…

-Por favor no te contengas, quiero sentirte dentro de mí, quiero sentir como llenas de semen mi sucio culo, yo también estoy a punto de acabar, por favor, por lo que más quieras no pares y lléname…

Un beso de pasión envolvió a estos amantes desaforados, mientras sus suspiros se unían y explotaban en una erupción de orgasmos y placer, Julieta sentía como el semen de Raúl era disparado dentro de ella, mientras que por primera vez sentía lo que es una eyaculación femenina, algo tan intenso, tan placentero que era casi increíble de que estuviera pasando…entre tanto placer, copas, sexo y comidas, ambos cayeron rendidos sobre la cama, aun estando penetrada por Raúl, Julieta sentía como a la vez que el pene de él palpitaba dentro de ella, su vagina también lo hacía mientras no dejaba de sentir lo mojada que lograba llegar.

Ambos disfrutaban de lo que había pasado sin saber que unos ojos los estaba observando con lujuria y fervor.

Julieta le dice:

-Feliz día del padre, gracias por esta noche, gracias por planear todo esto y hacerlo en este hotel como si fuéramos una pareja de verdad, la carta en mi cama con la rosa. Gracias por todo, fue perfecto!

-Gracias querida mía…pero, yo creí que tú lo planeaste, yo también recibí tu carta diciendo que venga aquí que todo iba a estar listo…

-Si no fuiste tú, ni yo….¿quién hizo esto?

Un silencio desconcertante los cubría, a lo que un sonido suave de una puerta acompaño el momento. La figura de una mujer en ropa interior entraba a la habitación…era Natalia, la madre de Julieta, pareja de Raúl…

-Yo planee esto, sabía que entre ustedes pasaba algo y la verdad, solo quería ser parte de esto, jamás vi tanta lujuria y pasión como cuando ustedes están juntos, no pude dejar de masturbarme mientras los veía haciéndolo…también quiero ser llenada!!!

Natalia se acercó a Julieta y comenzó a besarla, la pequeña no sabía cómo reaccionar, pero de algo estaba segura, se estaba excitando nuevamente, mientras ambas mujeres se fundían en un beso de pasión y lenguas, Raúl disfrutaba de ambas lamiendo y succionando sus vaginas…

Esa noche comenzó algo más que un triángulo amoroso…comenzó un nivel más profundo del morbo en la pequeña familia…

Continuara…

Vacaciones en el mar II

En realidad no necesitaba pintarse, ya que es guapa de por si, se puso el vestido de tirantes, el cual era muy fresquito y apropiado para el verano, era de color blanco, muy finito, sueltesito, y se le adivinaban los pezones a traves de la tela del vestido. Yo por mi parte me puse un vaquero y una camisa blanca, para resaltar el moreno que tenia. Cuando entramos en el restaurante fue toda una odisea, los camareros se mataban por servirnos, en realidad lo que querian era ver esas tetas de mi
madre. Mi madre entre ruborizada y exitada me comento lo que pasaba, le dije que ya me habia dado cuenta, pero que estuviera tranquila que yo no me enfadaba, es mas, para mi era un orgullo que la deseasen y me tuviesen envidia.
La cena transcurrio de lo mas normal, en la comida bebimos un buen rioja que nos aconsejaron, tomamos postres de la casa ha base de helados, nos obsequiaron con unos chupitos de orujo blanco, el cual estaba muy fuerte, y despues de estos tomamos unos cubatas de J.B., pagamos la cuenta y al rededor de las 12.00 de la noche nos fuimos a dar un paseo. Estuvimos recorriendo elpueblo charlando de todos los temas y en ninguno en concreto, la bebida habia echo efecto en mi madre mas que en mi y estaba un poco mareada. Por donde pasabamos mi madre hacia ruido, con ese vestido era la
envidia de todas las mujeres, su cuerpo bronceado, sus pezones que se marcaban casi como si los tuviera fuera y esa manera de andar desinibida debido al alcohol hacia que todos los hombres mirasen a su paso. Entramos a un pub y pedimos otros cubatas, pero mi madre me dijo que no se sentia comoda, que preferia tomarselo en el hotel, la convencia para
acabarlo y despues de pagar nos fuimos a la habitacion. Menos mal que habia ascensor, ya que si hubiesemos tenido que subir andando mi madre no hubiese podido, se reia por todo, y tuvo que apoyarse en mi para llegar.
Cuando entramos fuimos derechos al baño, nos apetecia una ducha, la primera en entrar fue como siempre mi madre, se desnudo en el dormitorio y paso al baño, yo hice lo mismo, me desnude y me fui a la terraza, encendi un cigarro
y espere. Me asalto una duda, podria mi madre estar en la ducha sin mi ayuda?, me dirigi al baño y le pregunte si necesitaba mi ayuda, riendose me dijo que no, pero que me esperara que ya salia para que entrase yo. Desnudo como estaba me meti en el baño cuando ella salio, deje al mampara abierta y mientras me duchaba vi como mi madre se secaba, sus movientos eran mas seguros, la ducha la habia espabilado. Salio del baño y se fue a la terraza, pero no pude ver como estaba, no sabia
si se habia vestido o estaba desnuda, de lo que no habia duda es de que estaba charlando con el matrimonio de al lado.
Sali del baño despues de secarme y desnudo me dirigi a donde estaba mi madre, encendi un nuevo cigarro y me puse en los barandales a su lado, estaba charlando con el matrimonio frances, comentaban lo calurosa de la noche y vi como ellos tambien estaban desnudos, eran alrededor de las 1.30 de la noche y hacia calor, mucha calor. Me atrevi a invitarlos a pasar a nuestra terraza y tomar unos cubatas, mi madre me dio una pequeña patada, como desaprovando mi desicion, ellos
aceptaron. Mientras llegaban mimadre me dijo que ella ya habia bebido demasiado, y que por que eso de invitarlos, que ahora tendriamos que dar explicaciones y vestirnos, le dije que de eso ultimo nada, que estariamos desnudos como
siempre, y que de las explicaciones no pasaba nada, que no habia nada malo en estar desnudos.
– Seguro que vienen vestido hijo.

– creo que no mama, de todas formas ellos que vengan como quieran, nosotros estamos como queremos.
– ve preparando los cubatas raul, pero el mio no me lo pongas muy cargado. vale?
– vale mama.
Cuando conteste sono la puerta, no podian ser otros nada mas que ellos, pero aun asi decidi preguntar, la voz de la mujer me confirmo que no me esquivocaba. Abri la puerta desnudo como estaba y despues de las presentaciones y de los saludos los invite a la terraza, alli estaba mi madre sentada y muerta de verguenza y de exitacion. Ellos por su parte venian en albornoz, cuando lleve los dos cubatas para ellos los invite si querian a ponerse como estabamos nosotros, se miraron complices y se quitaron los albornoz, debajo de ellos no llevaban nada, se sentaron y nos bebimos los cubatas, charlamos de cosas sin importancia, y ha eso de las 3.00 de la mañana se despidieron, al salir lo hicieron sin ponerse nada, su escusa fue que ha esa hora no los verian nadie y que solo era ir de puerta ha puerta.Cuando los hube despedido me fui de nuevo a la terraza. – has visto como no ha pasado nada mama.

– al principio me dio verguenza, pero luego me gustaba estar desnuda delante de ustedes.
– bueno, tu diras mama, que hacemos, nos acostamos?.
– si, sera mejor, es tarde y mañana tenemos que ir para casa raul.
– mama, te puedo hacer una pregunta?
– dime hijo.
– cuando lleguemos a cordoba seguiremos de vacaciones, podriamos estar alli como vamos aqui?
– quieres que en casa estemos tambien desnudos?, te ha gustado verme?
– si, me ha encantado mami, tienes un cuerpo precioso.
– no se, ya veremos.
Nos acostamos, estabamos un poco bebidos y muertos de sueño, mi madre se puso sus braguitas y yo un slip, no queria que pasara nada de lo que luego pudiera arrepentirme. Salimos a eso de las 15.00 para casa, hacia mucha calor y estabamos vestidos para poder soportarla, mi madre llevaba un pantalon cortito, el cual al sentarse en el coche se le subio mas de la cuenta, y una camiseta de media manga olgada y me di cuenta que no llevaba sujetador(mi sorpresa fue que al llegar a casa tampoco tenia puestas las bragas). El camino fue muy ameno, fuimos comentando lo ocurrido en la playa, lo bien
que no lo habiamos pasado y que teniamos que repetirlo mas amenudo, yo por mi parte y con un poco de lujuria le dije que mi regalo de cumple fue el mejor de todos. Los dos nos reimos con nuestro comentario. Llegamos a casa a las 18.00 horas, habia poco trafico y la vuelta fue muy tranquila. Aparte de morenos estabamos cansados de los dias que pasamos alli, subimos las cosas a casa y estuvimos desaciendo las maletas, aunque fueron pocos dias, las teniamos llenas, ayude a mi madre a desaserlas y ella mientras se afanaba en poner lavadoras. En cuestion de una hora lo tuve todo recogido y
me fui a ver mi madre lo que le quedaba, estaba tendiendo y mientras ella tendia yo le sacaba la ropa de la lavadora, a las 20.00 mas omenos estaba todo recogido. El siguiente paso fue ducharnos, decidi que seria yo el primero, no queria
que mi madre saliera vestida por lo que me duche rapidamente y sali desnudo al salon, mi madre al verme se rio, veo que has cumplido lo que dijistes de ir desnudo en casa, dijo mi madre, mama, si te molesta me visto, pero…………., no hace falta, estas en casa, haz lo que quieras. Mi madre se metio en la ducha despues de ese comentario, yo la espere en el
salon fumandome un cigarro, puse el aire acondicionado, cerre las ventanas y eche las cortinas, lo deje en penumbra.
Al cabo de 20 minutos mi madre salio del baño, la esperaba temeroso de como vendria, pero no me defraudo, estaba como en almuñecar, desnuda, y se habia depilado el chochete, no como siempre que se dejaba la raspita, si no por completo……..
CONTINUARA.
agradeceria comentarios a : fortunaes2@hotmail.com

Profanando a mi vecina bien portada de 50 años, con tan solo 17 años !

Les contare lo que me sucedió cuando tenía 17 años, soy un chavo alto 1.90 mts que juega basquetbol y vivo en unos departamentos donde tengo infinidad de vecinos, entre ellas una señora que fue azafata en una línea de aviones, ella es de piel blanca, hermosos ojos color miel, busto grande fácil copa ¨C¨ y de un cuerpo espectacular, pues va al gym todos los días, a pesar de sus 50 años, la señora está muy bien de nombre Karina, siempre nos saludábamos, especialmente cuando organizaba sus cuestiones religiosas. Siempre me gustó mucho pero no tenía la mínima oportunidad pues es muy bien portada, hasta que idee un plan para poder estar con ella y profanar, corromper a esa señora tan bien portada, eso me prendía y me llenaba de lujuria, empecé con mi plan, primero le mostré mi cuerpo marcado por la ventana esperando que ella me viera y me vio, un día mi madre me mando cambiar el tanque de gas de la Karina, fui pero la verdad que con tan solo ir a verla tenía un erección la cual no oculte para nada esperando que ella se diera cuenta, empecé a cambiar el tanque de gas el cual deje flojo para que escapara su gas y regresar pronto, cuando me agache a recoger las llaves pude ver que llego por detrás mío y se me ocurrió voltearme violentamente, tratando de hacerla caer y en el camino agarrarla de la cintura para que sintiera mi erección, pues así lo hice, me volteo y al empujarla la agarre de la cintura pegándomela fuertemente al cuerpo, solo dije, perdón, perdón Karina no te vi y la solté, tratando de disimular el accidente, ella se puso roja, roja y abrió los ojos como diciendo, lo sentí todo, ella solo dijo no te preocupes hijo, solo pensé la semilla está sembrada.

Así pasaron los días y mi plan continuo con dejarme ver por la venta, un día que salí de bañarme pude ver que me observaba, hice como que el boxer que me puse no me gustaba y me lo quite sin pensarlo, me pene estaba erecto, lo toque en mi mano como acomodándolo y me coloque otro boxer, al mirar por la ventana su cortina estaba cerrada, evidentemente me vio desnudo, continúe con el plan, su actitud a hacia mi persona empezó a cambiar la empecé a saludar de beso y al hacerlo le ponía la mano en la cadera, ella se sonrojaba, continuaron pasando los días, nuevamente su tanque de gas se terminó y mi madre me mando, dijo revisa si no tiene fugas, ok, le dije, llegue a su departamento y le dije me mando mi mama a cambiar el tanque, ok, hijo, vamos y subimos, ella traía un vestido, largo al tobillo y su blusa manga larga, bien tapados todos sus grandes atributos, fuimos y cambie el tanque, le dije para mí que su tubería en el departamento tiene fugas, solo dijo no se de eso, porque no revisas en el departamento, ok, vamos le dije, llegamos al departamento, entramos, fuimos a la cocina y era un lugar pequeño, le dije apague su boiler, lo apago y dijo, salgo porque esta reducido, le dije si paso, y al pasar de tras de ella le arrime todo mi bulto, por el reflejo de la ventana pude ver como cerro los ojos de excitación y allí fue el momento de atacar.

La tome por la cintura, ella suspiro pero sabía que debía actuar rápido, levante su falda violentamente, metí mi mano hasta su ropa interior y metí un dedo en su vagina, ella solo suspiro, pude sentir como su vagina se humedeció, continúe metiendo el dedo para llevarla a un punto de no retorno, si no lo hacía así se arrepentiría, en ese momento ella decía si, si mi niño, hazme tuya, le levante la falda y me metí, buscando como loco su vagina, mi lengua estaba besando su vagina buscando su clítoris, lo cual ella facilito, lo encontré fácilmente pues su gemido me lo indico, solo decía, dios que lengua, mas, mas, mi niño, continuaba lamiendo como loco, mientas quitaba su falda, su calzón lo rompí de una pierna y dejo de estorbar, con una mano abrí su blusa, solo saque de su braseare sus grandes senos, los apretaba lo cual la ponían más excitada, continúe lamiendo su vagina como loco, sus jugos eran un manjar, yo estaba como loco, una vez que no aguante más, le di vuelta y empecé a morder sus nalgas mientras metía mi dedo a gran velocidad en su vagina haciendo circulos, estaba muy muy mojada, solo gemía de placer, con mi lengua besaba la rajita de sus nalgas metiendo la lengua más y más hasta que llegue a su ano, tibio y apretadito, ella se estremeció, mis dedos haciendo círculos dentro de su vagina y mi lengua en su ano, estaba como loca, cuando de repente, soltó un gemido de placer y una gran cantidad de fluidos salió de su vagina, no me importo y seguí, me baño la cara, allí supe lo que era un orgasmo, me pare, la empine y de un solo empujón la penetre todita, solo pego un gemido de placer impresionante, empecé a bombear como loco, solo quería rebotar en esa nalgotas, le apretaba las nalgas, la sujetaba de la cintura, agarraba su senos, los apretaba, jalaba su pezones, estaba como loco, solo pensaba en profanar esa señora tan bien portada, corromperla hasta mas no poder, la tenía donde quería estaba empinada en su cocina recibiendo mi pene de 19 cm de un joven de 17 años, 33 años más joven que ella, así estuve hasta que pude sentir como se venía su segundo orgasmo, sus gemidos incrementaban, en eso pude sentir como se venía, sentía contracciones en su vagina y no pude más, solo dije me vengo, solo dijo si mi niño, si, déjalos bien adentro papito, uff eso me prendió más, la sujete fuertemente esperando llegar al fondo de su vagina para descargar todo, basta decir que me vine a chorros, así quedamos un minuto, me salí de ella y le di vuelta, no quería mirarme, la bese, nos dimos un beso largo, ella me abrazo, no me soltaba entendí que quería sentirme pegada a su cuerpo, al separarnos, pude ver como de su vagina salía restos de semen, estaba goteando, ella solo dijo hay que pena, no hay problema mi vida le dije, tome su ropa interior rota y limpie parte del semen que le escurrió, tome una buena porción en mi dedo, lo acerque a su boca, solo dijo, no, no, no bebe, no, abrí su boca y metí mi dedo, pude sentir como empezó a chuparme el dedo con restos de semen y jugos de su vagina, respiro profundo y estando con los ojos cerrados ella, le coloque la falda, arregle su braseare y cerré su blusa.

Pase a su baño me limpie para evitar el olor a los jugos del amor y salí a su sala, platicamos un rato, en eso le pregunte, estas escurriendo amor, solo dijo, así me dejaste canijo chamaco, en eso me dijo, esto no debe pasar, a lo cual le dije, si no me recibes en tu departamento, un día te voy a violar en el estacionamiento, en eso su cara se llenó de lujuria, solo respiro profundo y dijo, no me antojes bebe, me despedí, al salir ella me dijo, cuando vienes de vuelta mi niño, usted dígame cuando me enseñara más cosas, se sonrojo y dijo mañana mi niño, le di un beso y me fui.

Parte de mi cometido estaba cumplido, corromper, profanar a una señora bien portada, hacerla viciosa y adicta de un joven de 17 años y 33 años más joven que ella.

Continuara……

La chica de los pechos pequeños

Está historia sucedió hace ya muchísimos años (hace 20 para ser precisos), pero aún hoy la recuerdo como si fuera ayer. Son esas cosas, que por más que pase el tiempo, no te vas a olvidar, porque te marcaron de alguna forma o porque pasaron cosas, que en ese momento nunca te hubieses imaginado. En fin, en esa época yo estaba saliendo con una chica hacía ya más de dos meses y aún no había pasado nada (nos tocábamos y esas cosas, pero no habíamos tenido sexo aún). No se si, porque yo era un poco lerdo o porque en esa época las cosas iban más lento. También es cierto, que no la teníamos fácil, ya que los dos vivíamos con nuestros padres, así que era difícil tener un momento de intimidad. Pero un día, cuando llegó a su casa, ella me recibe con una cara pícara y me dice que estábamos solos, porque los padres habían salido y no volverían por lo menos de acá a unas dos horas. Yo tampoco podía creerlo! De inmediato, comenzamos a abrazarnos y besarnos y fuimos así, caminado hasta el sofá del living de la casa y nos tiramos ahí. Comencé a tocar sus pechos por sobre su ropa y su cola (la mejor cola que he visto y tocado en mi vida). De a poco empiezo a meter mi mano por debajo de su remera y empiezo a sentir su suave piel. Mientras tanto ella me tocaba también por sobre mi pantalón la pija que ya la tenía durísima. Empiezo a sacarle la remera, y ella me ayuda quedándose en la parte de arriba, solo con el corpiño. Voy tocando sus pechos, por sobre el sostén y de a poco llevo mis manos hacía atrás para soltárselo, pero ella me las agarra y me detiene. Ahí yo pensé, sonamos no va a pasar nada!. Pero, para mi total sorpresa, me dice: “no me saques el corpiño, yo también tengo muchas ganas de hacerlo, pero me dan mucha vergüenza mis pechos, así que por favor no me lo saques”. Yo no entendía nada!. Si bien había notado cierta incomodidad cada vez que le tocaba los pechos, pensé que era porque quizás le parecía que estaba yendo muy rápido, pero nunca se me pasó por la cabeza, que pueda ser porque le avergonzaran. Si bien tenía unos pechos pequeños, nunca pensé que pudiera estar acomplejada por eso. Aparte siempre se mostró como una chica super alegre, que no se hacia problema por nada, con lo cuál esto realmente me sorprendió. Por otro lado, a mí siempre me parecieron muy sexys los pechos pequeños (no es que no me gusten los pechos grandes, pero los chicos siempre me llamaron más la atención). Me llevó un tiempo, poder salir del asombro pero apenas pude articular alguna palabra, le dije que no entendía el porque de su vergüenza y que a mi me encantaban su pechos. Ella no me creyó y me dijo que yo se lo decía para hacerla sentir bien, a lo cual yo le explique que tenía la pija que me explotaba y que era por sus tetas y que no había nada más en el mundo que deseara más, que verlas y tocarlas. Pero ella seguía incrédula y además me dijo: “es que aparte mis pechos son raros y me muero de la vergüenza”. Ahí yo ya no podía entender que era lo que pasaba, a que le llamará ella “raro”? y ya me había entrado la curiosidad por saber que era la cuestión esa que ella decía que convertía a sus tetas en raras. Yo le insistí que me moría de ganar por ver sus pechos y que no tuviera vergüenza que sean como sean, a mi me iban a gustar. Y bueno, después de tantas vueltas y sin estar muy convencida, por fin accedió y se desabrochó el sostén. En el momento que se lo sacó, me miró, con los ojos llenos de lágrimas y se quedó mirando atenta a las caras o gestos que yo hacía. Yo cuando los vi, no lo podía creer. En realidad eran raros como ella decía… o por lo menos yo nunca había visto unos pechos así. Eran bien pequeños, pero bien cónicos y el pezón empezaba desde la mitad del pecho. Es difícil de explicar con palabras, pero la verdad que eran extraños (o distinto a lo que había visto antes por lo menos). Pero me encantaron y se lo dije. Y se los empecé a acariciar, diciéndole que tenía unos pechos hermosos, es mas, que eran los pechos más lindos que había visto. Se le puso la piel de gallina, y se le erizaron aún más los pechos. Comencé a pasar mi lengua por todo el pezón y sentía como se le empezaba a entrecortar la respiración. Abrí mi boca bien grande dejando que entrara todo el pezón adentro y le succionaba suavemente uno y después el otro. Yo estaba con la pija dentro del pantalón, queriendo salir inmediatamente!. Y no aguanté más y me bajé los pantalones, dejando mi pija al descubierto, muy dura a punto de explotar y comencé a masturbarme, tocando sus pechos desesperadamente. Creo que no duré más de 10 segundos antes de estallar y llenar sus pechos de semen. Ella arqueaba su espalda, como para exponerlos lo más posible y yo le seguía acariciando sus senos, todos mojados. Después de un rato, sonriéndome, me dijo me parece que tengo que ir al baño a limpiarme un poco, y se fue para allá. Yo me subí los pantalones, y fui a buscar algo para limpiar, porque no solo había terminado en sus senos, sino que también había varias salpicaduras por el sofá. Cuándo ella vuelve del baño ya se había puesto nuevamente su remera. Yo la miré sorprendido, pues pensé que íbamos a continuar. Ella se dio cuenta de mis intenciones y me dijo que mejor no sigamos, porque ya había pasado más de una hora y sus padres podían volver y encontrarnos en una situación complicada. Y así fue, nos quedamos besándonos y acariciándonos hasta que llegaron sus padres. Al rato yo me volví a mi casa, sin poder creer, ni entender bien lo que había pasado. Por dentro me sentía un poco incómodo, imaginándome que podría estar pensando ella de lo que había pasado, ya que me había masturbado frente de ella, y la verdad es que me daba un poco de miedo que podría pensar ella respecto de eso. Debe estar pensando que soy un pajero! me decía a mis adentros. La verdad, las veces anteriores que había tenido sexo con otras chicas, había sido todo muy convencional y está vez es como si hubiera perdido el control y me había dejado llevar por lo que sentía en el momento. Así que me fue a dormir, pensando como lo habría tomado. Al día siguiente, a las diez de la mañana, me llama a mi casa y me saluda muy cariñosamente y me dice que estaba muy feliz y que quería verme… ufff y ahí me tranquilice un poco, ya que parecía que no le había parecido tan mal lo del día anterior. Es mas, días después me confesó que le encantó lo que había sucedido ese día, ya que no podía creer que yo estuviera tan excitado con sus pechos y que esa noche se había masturbado tres veces recordándome a mí acabando en sus senos. Así que este es solo el comienzo, de una de las mejores historias de sexo que tuve. Continuará…

La profe y yo

hola, mi nombre es Jesus, esta historia me paso en el año 2004, entonces yo tenía 15 años, y me llevaba muy bien con una prefesora que estaba muy bien dotada; ella tenía muy be¡unas bubis, unas muy sabrozas nalgas, etc… era una mujer muy perfecta.

Un día, salí fui al cuarto donde se quedaba (iba a dejarle un encargo) cuando toque la puerta, salió a atenderme y me dijo ke pasara a su cuarto a charlar, yo accedí a eso, pero, ya se hacía era un poco tarde y yo salia de su cuarto para ir a mi casa cuando me dijo que me quedara en su cuarto a dormir porque era un pcco tarde, y yo accedía quedarme. Estavamos viendo su televisión, cuando, me dijo que si no me quería dar un baño, y yo le dije, pues no sé, y ella me contesto que mientras lo decidía, ella se iba a bañar, entonces, se empezo a quitar la ropa poco a poco, y se le vió su hilo dental y su hermoso brazier que me dejaba ver un poco de su increible pezón, y, sin pensarlo, le dije que me iba a bañar con ella, ella dijo que si, entonces me quite mi ropa, ella me ayudo, y cuando me saque mi pantalón, mi verga esta bien parada, y ella se empezó a reir.

Cuando nos bañamos, me dijo que le ayudara a tallarse y empezé con sus piernas, cuando llegue con su culo, mi verga se paró mas y al subir a su espalda, mi verga le rozaba el culo y eso le gustaba mucho, cuando le talle sus senos, con mucho cuidado, le acaricié los pezones, y esto hizo que se le pararan aún mas y entonces le empezé a frotar poco a poco mi verga en si panocha, entonces , me dijó, vamonos a la cama.
Salimos del baño, la seque y ella me secó, pero, cuando me secó, me empezó a besar la verga, y yo empezé a disfrutar ella me besaba super rico, sacaba y metía la lengua, y, con su lengua, me taññaba mi cabez del pene, y, de repente, empezó a frotar un poco de leche, eso le gusto mucho; cuando me tocó besar su panocha, mi lengua se la metía lo más que podia, y salian sus hermosas secreciones ue sabían super rico, acabando de meterle mi legndua en su panocha, me fuí poco a poco a lamer sus pezones, estos ya estaban muy duros, después me fui con su boca, y entonces le metí mi verga poco a poco, y ella empezó a sacar unos pugidos que eran muy sensuales, poco a pòco le fuí aumentando la velocidad has ta que empeze a sacar toda la leche que tenía y los dos llegamaos a un super orgasmos, entonces ella daba unos super pugidos que poco a poco fueron acabando a medida de que iba disminuyendo mi velocidad; pero ella no estaba satisfecha, asi es que cuando mi verga se hacía chiquita, ella (la profesora), me la empezó a mamar, y recuperó su forma, entonces, saco mi verga de su boca, y, la puso en medio de sus senos, fue ahi donde empezo a bajarme el cuero apretando mi verga en medio de sus dos grandes senos, yo disfrutaba tanto como ella, pero, eso fué lo ultimo, ya que salió otro poco de semen pero los dos estabamos cansados y nos quedamos drmidos.
Altoro día, me fuí a mi casa y de vez en cuando voy a su cuarto a platicar con ella.

Si alguna chava quisiera tener sexo virtual, mi correo es: espermatoloco_007@hotmail.com

La historia con cualquiera

Hola soy carlos tengo 18 años y vivo en un pais subdesarollado en mi casa vivo con una trabajadora del hogar y ella tiene sus 35 años
ella es bajita de 1.60 masomenos se llama marisol.
Como les decia ella mide 1.60 masomenos es delgada pero si tiene un cuerpo bien formado siempre usa esos pantalones apretados y muchas veces escotes por el calor esos escotes le deja resaltar sus grandes senos y los pantalones apretados su buen culo ella es morena cabello largo lasio negro nos hemos hecho muy amigos en este poco tiempo ella me cuenta sus cosas confia en mi y todo eso jugamos de vez en cuando nos mandábamos indirectas caricias casuales que solo nos hacia sonreir resulta que un diaella estaba en la cocina preparando la comida y yo estaba en mi cuarto jugando en la compu como casi siempreen eso me fui a la cocina a ver que estaba haciendo marisol en eso llego a la cocina y la veo sentadita en un bankito que esta pegado a la pared ella vestia un pantalón apretadito color blanco y un polo pegadito tambien blanco que le dejaba ver sus grandes senos la quedo viendo y nos pusimos a charlar sobre algo sin importancia en eso me dijo que me acerque , que queria acomodarme el cuello de mi camiseta asi lo hice ella paso ambas manos alrededor de mi cuello y nos quedamos viendo creo que me acomodo el cuello pero no me soltaba en eso como jugando le doy un beso cariñoso en la punta de la naris y separo mi cara de la suyaella seguia con las manos alrededor de mi cuello pero me atrajo mas y esta vez le di un beso en los labios nos besamos apasionadamente mi lengua jugueteava con la sya por un rato , la empuje con furia contra la pared ahora ella seguia sentada en el banco pero con las piernas separadas y conmigo entre ellas me acariciaba tiernamente mi espalda subia y bajaba sus manos acariciándome cariñosamente luego empeze a besar su cuello a pasar mi lengua por el lado derecho del cuello bese y chupe suavemente el lóbulo de su oreja y sentia como ella se ajitaba sentia su respiración a la altura de mi oreja como pude me desise del polo pegado que ella usaba acariciaba sus tetas grandes y firmes a pesar que ella tiene 3 hijos bueno eso no me interesa yo hiva a lo mio a saborear ese par de melones le quite el sostén y empese a chuparle los pesones estaban rojos rojos como no se que eran tan ricos ese par de pesones y mi verga ya estaba dura recontra erecta y dura ella bajo sus manos y me bajo el cierre del pantalón y mi verga salto de su prisión ella empezo a acariciarla con ambas manos. Ahora yo estaba sentado en el banco me deshice de mi pantalón ella se inclino y empezo a chuparme la verga si supieran que bien la chupaba primero acariciaba el glande con su lengua jugaba jugaba después se metio todo el tronco que rica sensación lo mordia un poco no tan despacio para no sentir pero tampoco tan fuerte para causar dolor osea lo mordia un poco se lo metia y lo sacaba de su voca luego se puso de pie y se desabrocho el pantalón se lo dejo caer y empeseba a acariciarle las caderas mmmmmmm q ricas caderas las apretaba y la atraia hacia mi mientras le besaba y chupaba sus enormes senos chupaba los senos no solo los pesones todo todos los dos melones ella acariciaba mi cabello lo jalava un poco y acariciaba mi espalda desnuda me apretaba contra su pecho yo ya estaba desnudo a ella solo le faltaba desacerse de la tanguita ahora si estabamos parejos seguiamos besándonos y acariciándonos ella se acosto en el piso de la cocina y me acoste sobre ella empese besándole los labios el cuello segia bajando besándole los pechos me pase un rato mas saboreando sus pezones y ahora mordiéndolos un poco ella gemia no de dolor porque no los mordia tan fuertegemia de placer ese placer tan rico que solo yo le daba ambos estabamos calientes me entretuvecon sus senos un momento como ya dije y segui bajando pasando mi lengua por su estomago por su ombligo hasta que llegue a la concha estaba toda humeda y fue facil encontrarle el clítoris el cual succione y chupe absorbí ella gemia como loca casi gritaba del placer decia algo asi : ¡!!!!!Sigue mi vida sigue amor sigue papi!! Sigue sigeeeee!!!!!!!!!!! ¡!!!!!!!!!!Que rico!!!!!!!!!Que rico ¡!!!!!!!!!!!!!!!!!!Mas mas!!!!!!!!!! Asi ahhhhhh!!!!! Haaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!Asi ¡!!!! Tirame tirame!!!!!!!!!!Asi yo seguia en lo mio ella jalaba de mi cabello no dolia a pesar que jalava con fersa hasta que porfin se vino en mi boca me tome todos sus liquidos tenian un sabor agradable un saladito especial me bebi todos sus liquidos ahora me dijo quiero que me des por atrás yo pense esta mujer no ha bisto un hombre hace años pero solo lo pense bien yo estaba a reventar asi que me relaje un poco dándole caricias hasta tener el control de mi verga nuevamente asi que ella se puso en 4 patas y yo empese a acariciar su culo a darle cachetadas sobandoselo y dándole cachetadas cada vez mas fuertes meti primero un dedo por el ollo de su clo después meti dos y luego 3 ella dio un grito pero me pidio casi suplicando que siguiera asi lo hice seguidamente me acomode ya cuando crei que su orificio estaba listo y le clave con todas mis fuersas ella dio otro grito pero de placer esta mujer goza con el dolor pense y empeze ese clásico movimiento del mete y saca estube asi por un momentoy ella se vino de nuevo un chorro que casi inunda la cocina bueno talvez exagero pero si fue bastante yo seguia en lo mio pero esta vez acariciaba sus senos y con la otra mano la sostenia en el ombro ya la notaba debil pero yo aun no terminaba seguia con parodi ella se acosto boca arriba en el piso y me dijo q la penetrara por la vajinaen posición misioneroasi lo hice mmmmmmmmm q rica sensacion apretaba bien fue el mejor apretón que me habiandado a mi parodi ella comenzo a gemir de nuevo y yo ya no aguantaba mas asi que me vine dentro de su vajina ahhhhhhhhhhhhella dio un grito y denuevo derramo sus luqidos sus liquidos se mezclaron con mi semen en el piso ya no aguantaba mas pues y ahí terminamos acostados los dos yo encima de ella ella me confeso que hacia un año su marido no le hacia nada yo solo escuchaba lo q me decia mientras jugaba con sus pezones y sus senos mientras la acariciaba y ella a mi ambos sudábamos estabamos cansados y agitados no nos podiamos poner de pie en eso suena el telefono y yo como sea me levanto y voy a contestar era su marido manuel asi que la llame marisol mari ven telefono asi le dije ella contesto bueno yo me fui a lavar estaba todo sudado y pues entro a la duche abro el agua fria luego el agua caliente cando de pronto se abre la puerta era ella seguia desnuda me puedo bañar contigo? Me pregunto yo accedi encantado le pregunte si queria que le jabone la espalda ella me dijo q si mientras lo hacia mi compañero de compañeros rosaba con s enorme culo y ella la muy ………… Jaja se apegaba mas a mi cuerpo me dijo no creeas que ya terminamos yo me sonrei y le pregunte ¿ a no? No mi vida manuel me dijo q hoy tenia el turno de noche en el trabajo y mis hijos estan de viaje en el pueblo asi que me quedare contigo ¿si puedo verdad? Claro que si le dije ahora que la veia bien ella no aparentaba su edad pero bueno era una ricura la seguimos en la dcha y esa noche fue mmmmmmmmmmmmmmm wow y desde esa vez cada que su marido trabaja por las noches ella se queda a hacerme compañía pero no solo me acompaña saben jajaen la segunda parte les contare lo que hicimos y hacemos hasta ahora si tienen alguna sugerencia o pregunta porfavor escríbanme a : escritor20@gmail.Com
ahora los dejo porque ya llego mari y me esta dando unos masajitos y me dice que su marido trabaja esta noche asi que no la voy a hacer esperar mas nos vemos a ya saben si kieren mandenme sus relatos chau

Anita y yo en el auto

De repente ella suelta un grito dejándose caer sobre mi pene y yo soltando un leve respiro de alivio vacié mi semen dentro
Saludos amigos. Motivado por todos los relatos que publican aquí es que he decidido contar algo que me ocurrió a medidos de este año.
Todo partió cuando una noche chateando en un conocido chat de mi país, conocí a Anita una agradable señorita de 29 años, estudiante y ya separada años atrás. Por motivo de trabajo y estudios ella estaba en la Capital realizando ambas cosas. No me considero un tipo modelo, pero tengo mi gracia – según lo que dicen – tengo 27 años, mido 1.70, pelo castaño oscuro corto, ojos café, trigueño, contextura delgada, ella era de 1.60, delgada, pelo corto, y con un culo muy paradito y pequeños pechos, pero ricos.
Cuando la conocí por el chat hablamos tendidamente intercambiando correo y posteriormente hablando por MSN, donde también la conocí por foto y cam, después de un tiempo de conocernos (casi 1 mes ya) de tener diferentes conversaciones de nuestras vidas y algunas más íntimas, decidimos juntarnos. Yo recogería a Anita cerca de la casa donde estaba hospedando, así fue y quedamos ese día de invierno a las 9pm. Pasé por ella para conocernos personalmente, ya que antes nos habíamos visto por foto y cam. Ambos estábamos nerviosos, no decidíamos donde ir para estacionar el auto y conversar más directamente de todo lo que habíamos hablado anteriormente por el MSN, pues bueno busqué una plaza algo privada y allí estacioné el auto. Cuando todo iba encaminado (más de 1 hora) y después de acordarnos de todo lo que habíamos hablado, y de lo elevado de algunas conversaciones ella se acordó que deseaba que le mostrara mi ropa interior, llevando yo un boxer negro, así que después de un par de minutos allí estaba yo desabrochándome el cinturón y abriendo un poco el jeans (imagínense con eso ya estaba algo erecto mi niño) Anita miraba fijamente mi boxer y aunque no era mucho lo que se veía ella me pidió que abriera más mi jeans a lo que accedí. Instintivamente le dije: Anita, no quieres tocar… ella como por impulso puso su mano sobre mi boxer masajeando lentamente, después de un rato comenzamos a besarnos y ella seguía tocándome, pero cuando yo comencé a tocar sus pechos (a lo que no se resistió por sobre la ropa) ella metió su mano, bajó más mi boxer y sacó mi pene erecto fuera de su encierro… lentamente lo masajeaba sintiéndome mojado de a poco, mientras yo bajaba mis manos y las ponía dentro de su ropa y sobre sus pechitos que como dije eran pequeños, pero sus pezones muy grandes cuando se erectaban y duros..
Mientras ella seguía masturbando mi pene, cada vez más erecto (sintiendo como mi líquido pre-seminal comenzaba a mojar y lubricar más mi pene y la mano de Anita) nos besábamos muy apasionadamente, tanto que pasé una de mis manos de sus pezones erectos a acariciar ese rico culo el cual se veía muy apretadito en ese jeans… todo era excitante y cada cierto rato debíamos parar pues estábamos en una plaza no muy transcurrida (ya eran más de las 10pm), pero no faltaba quien andara en la calle a esa hora y nos podía ver – aunque sentir eso calentaba más la situación – ya cuando notábamos que nadie más pasaba por ser cerca de las 11pm, Anita bajó su mano y acariciaba a ratos mis testículos los que poco a poco iban acumulando mi semen.. Me bajó un poco más los jeans para estar cómoda con sus manos y yo tocando su rico culito… Pasó un rato y mis deseos de acabar estaban en mi mente, así que le dije a Anita que lo haría, ella me comenzó a masturbar más rápidamente y acabé de una, lanzando unos chorros en su coleta y sobre mi estómago… nos limpiamos, unos besos y regresamos para pasar a dejarla en su casa. Desde ese día nos llamamos en la semana, seguimos en contacto y nuevamente, al cabo de 2 semanas nos volvimos a juntar, la pasé a buscar, pero esta vez con otro rumbo.
Esta vez, me dirigí a un lugar llamado el Cajón del Maipo, un bello lugar cerca de la ciudad, donde por la noche el cielo se ve muy despejado y lleno de estrellas. Eran cerca de las 10.30pm e íbamos conversando, escuchando música, algunos besos locos en el camino y tocamientos…
Decidí detenerme después de casi algo más de 30 min en una calle no muy transcurrida, eran algo más de las 11.00pm y allí estamos en mitad de la nada escuchando música, besándonos como locos, cuando ella comienza a tocar mi entrepierna, al sentir esto mi pene comenzó a erectarse, comencé a tocar sus pechos, su culito y su entrepierna también… le desabroché el pantalón, tocando sus delgadas tangas negras que llevaba… sentía como estaba de mojada.. La tomé y al oído le indiqué que nos pasáramos al asiento de atrás donde estaríamos más cómodos… allí no aguanté, ella abrió mi pantalón bajó mi jeans y mi zunga, sacó mi pene y comenzó a masturbarme nuevamente, yo saqué completamente su jeans y sus ropas… dejándola casi desnuda para mi… mientras nos seguíamos besando, instintivamente le digo que deseo que me la chupe, ella como una esclava me escucha, baja su cabeza y sus labios a mi pene, lo toma con una mano masajeándolo y lo mete lentamente en su boca, dándome lengüetazos bajando y subiendo en todo el tronco de mi pene, también bajada a besar mis testículos que poco a poco iban llenándose… Ella seguía mientras yo comenzaba a tocar sobre tu tanga su conchita, la cual sentía mojada, hice a un lado el pequeño hilo que llevaba y lentamente metí mi primer dedo en esa húmeda cueva, ella se estremeció tanto que comenzó a darme una mamada más rápida, por lo que metí un segundo dedo para comenzar a gatillar su conchita.. Cuando no aguanté más le avisé, y yo caí atrás dejando salir mi semen acumulado sobre mi estómago. Ella también cayó atrás y se tocaba sus pequeños pechos..
Unos minutos después me abalancé sobre ella, besando sus labios primeramente, y luego bajando hasta sus pechos pequeños, pero ya duritos y mojando con mi lengua esas aureolas y sus duros pezones, dando pequeños mordiscos, ella gemía por el placer, tomó mi pene que comenzaba a recuperarse y lo masajeaba… después de unos minutos le dije que era hora de sentirme dentro, así que tomé un preservativo (en caso de guerra siempre es bueno andar con cascos) y me lo puso… la tomé la puse de espaldas a mi, yo apoyado sobre el asiento y ella sobre el asiento de adelante, puse mi punta a la entrada de su conchita y de una le dije que bajara ella sin más lo hizo y allí se montó sobre mi pene subiendo y bajando… mientras yo apretaba sus pezones, besaba su espalda y a ratos masajeaba su rico culito…
Después de un rato así en esa faena, mi pene no aguantó más, ella ya me indicaba que iba a acabar, de repente ella suelta un grito dejándose caer sobre mi pene y yo soltando un leve respiro de alivio vacié mi semen dentro, pero del condón…. ella extasiada al igual que yo se me acercó, nos besamos… y allí reposamos unos minutos… donde luego comenzamos a besarnos, tomé mi pene y nuevamente saboreó mis jugos y me dio una gran mamada… mientras lo hacía como por arte de magia por el espacio hicimos un 69 y yo lamía su conchita buscando su clítoris… como a los 10 minutos de todo eso, después de tremenda campaña acabé nuevamente sobre sus pechos y ella dejó salir sus jugos… descansamos, secamos y vestimos… y de regreso a la ciudad.
Desde esa ocasión, estuve una vez más con ella en la Pensión donde se había cambiado… alli fue otra historia..
Espero sus comentarios a mi correo haber que les pareció mi relato

Autor: Francisco – adn_x@gtdmail.com

Recuerdos de estío

Me toco ir a aquella playa a rememorar aquellos recuerdos de aquel dia de estio donde sucedio aquel romance con unos meses de duracion, en el auto iba colandose los recuerdos de esos dias en mi mente que parecio durar una dulce eternidad y que aun perduran en mi cabeza. Llegue a una casa a las orillas de la playa donde impera la incontable arena y gobierna el mar, vestida con un vaporoso vestido color sangre que hacia ver las curvas de mis delicados pechos, asi abandone mi auto azul cielo para acercarme y adentrarme en esa casa en donde pase varios meses loca por un amor, entre a ese mundo que resguardaba intacto los recuerdos de una musa y un adonis que se amaron de maneras no conocidas. Todo estaba igual lo unico que se quedo dentro de la estancia fueron los olores a rosas y el sabor de la dulce fresa de varias noches, de varios dias. Me sente en un sofa a recordar cuando Christian llegaba con la camara filmando mi belleza, cuando yo por seguirle el juego colocaba una musica y como si la melodia se hubiera apoderado de mi cuerpo comence a bailar moviendo mis anchas caderas mirando de modo lascivo a Christian que seguia filmando con la camara mis movimientos seductores. A medida que lo evocaba mi sangre comenzaba a arder como fuego de la antorcha, los recuerdos ante mis ojos se materializaron en camison que revelaba mis pechos de color niveo que revelaba las curvas de mis caderas venusinas. Como si aquel riesgo de ser filmada aumentaba mi excitacion Christian lo logro aquella fascinacion malsana me encantaba y le hice senas para que me siguiera hasta la cocina. Abri la congeladora y saque una fresas y sin dejar de bailar me dirigi hasta la habitacion a continuacnion deje las fresas en el tocador y me despoje lentamente de mi camison para dejar al descubierto unos pechos jovenes y firmes, el camison como un objeto sin vida cayo de pronto, mis manos comenzaron a acariciar las fresas de mis pezones mientras mis bombachas de color negro noche se mojaba con mis fluidos que Christian deseaba ya saborear con su boca o con lo que el quisiera. De pronto dejo la filmadora junto al tarro de fresas y comenzo a besarme, a tocar mi cuerpo, luego empezo a besarme completa. Yo encima de mi cama empece a gemir, sentia sus labios recorrer mis senos, mi vientre, mis piernas, tomo la fresa del tarro del tocador y de pronto senti la fresa dentro de mi, luego froto el capullo de mi clitoris con la punta de la fresa y gemi de placer luego me dio de probar mis fluidos. Fue placentero sentir el sabor dulce de la fresa con la mezcla de mis fluidos. Llegara el momento en que Christian se de cuenta que mi deseo forma parte de un encanto momentaneo no me importa para nada. Lo unico que me importa es sentir la reaccion de mi cuerpo al ser acaricada por un hombre, dejo que el se encargue de tocar, nada de decirle:Toca por aqui, la intensidad es esta, aumenta o disminuye. Nada de eso, se moriria la magia por completo, sus dedos y lengua van por mis senos y deseo que vaya mas aprisa, dejo que se deleite. Yo le acaricio la espalda y luego apreto sus nalgas, toco sus piernas y el sexo de el reacciona, lo siento crecer, se levanta despojandose de todo quedando con el sexo afuera, alli acostada entra dentro de mi delicadamente, estando completamente mojada, estaba abajo con las piernas abiertas, el entraba y salia a su antojo, el me miraba yo lo miraba como enlanzando aquella magia, sus manos tocaban mi cabello, aumentaba y disminuia, el ritmo aumento y senti que el orgasmo de el o el mio llegaba tarde o temprano yo lo sujete con fuerza y el hizo lo mismo, los movimientos aumentaron y aquella ola placentera recorrio nuestros cuerpos haciendonos gritar. Christian se derrumbo sobre mi, yo acaricie su cabello y el me abrazaba y con la mirada me agradecia. Me levanto del sofa para dejar el recinto con los recuerdos intactos en aquella playa donde impera el mar y gobierna la incontable arena como estrellas hay en el cielo.

marialeja15@hotmail.com

Volviéndome loca

Ustedes podrían decir que soy un poco vieja o que ya es demasiado tarde para aprender a manejar. Resulta que fue así como conocía al hombre mas sexy del mundo e increíble para hacer el amor. Nunca había visto a uno así, y todo esto comenzó el día de mi primera lección de manejo.

Cuando se estacionó frente a mi casa cierta tarde, ese dia jueves yo estaba mas nerviosa de lo que ustedes se pueden imaginar (recuerden aquellos días cuando estaban aprendiendo en la autoescuela). Pero inmediatamente me comenzó a dar confianza en esa primera clase. Tenía una voz increíblemente sexy que hacía juego con su posición de autoridad lo cual lo hizo casi irresistible desde el mismo momento en que dijo:

– Maneje!

Era uno de esos tipos de cabello gris, pero este no era un gris plateado, sino como de jóven. Normalmente no era fácil mirarlo a los ojos hasta que uno podía encontrar su mirada: los mas imaginables, de un azul intenso y me resultó difícil mirarlo directamente ya que sólo encontrarme con su mirada me dejaba sin aliento; era muy buen mozo y bonito.

Al principio estábamos muy tranquilos, bueno, yo muy concentrada en el manejo. Pero después de un rato me puse a conversar con él y pudimos relajarnos con la compañía de uno y otro y la conversación comenzó a fluir mas fácilmente. Me dijo que nunca se había casado y que siempre había sido soltero. Yo también le dije lo mismo. Esto lo hizo sentirse mas relajado con mi compañía. Puedo recordar el momento exacto cuando nuestra conversación pasó a ser mas que todo un coqueteo. Le mencioné que tenía un espejo grande en mi cuarto y él riendo se jugaba conmigo haciendo chistes algo groseros diciendo que le gustaría disfrutar todo lo que yo hacía frente a ese espejo con toda la “acción”. Entonces no pude evitar sentirme tan excitada y deseaba que siguiéramos así pero ya la lección había terminado. No lo niego: cuando llegué a mi casa tuve que irme a masturbar con mi consolador preferido imaginándome su duro huevo dentro de mi.

Así que ocurrió siempre lo mismo, semana tras semana; ambos jugando y echando broma sin compasión, cada vez mas directos en todo lo que hablábamos. El tema sobre el sexo siempre me ha excitado y ya me estaba volviendo loca con estas conversaciones. Por lo que había en el carro demasiada tensión y estábamos llegando al punto máximo. Pero el problema era que no podíamos hacer nada hasta que me hiciera la prueba de manejo final y así no se arriesgaba a perder su empleo. Esto me hizo ponerme extrañamente mas caliente.

Finalmente llegó el día de la prueba. Afortunadamente todo siguió de acuerdo con la instrucción y después que terminé el curso me dirigí al edificio a buscar el resultado del exámen,en donde sabía que me estaba esperando… parado afuera recostado contra la puerta. Esos ojos que penetraban en los míos, cuando le dije que había aprobado. No pude evitar abrazarlo al darle la buena noticia y sentí su respiración en mi cuello, rápida y caliente…nuestros cuerpos estaban muy apretados entre si y nada no separaba excepto la ropa. Por supuesto que sus compañeros de trabajo estaban muy cerca y aquí teníamos que simular mucho. Le susurré “gracias” en el oído y mis labios le dieron un besito en la mejilla a este instructor de manejo. De repente me di cuenta que el huevo se le estaba poniendo duro al sentirlo tan cerca cuando lo besé, por lo tanto, me retiré ligeramente para que no me abrazara tan fuertemente y volvía a mirar dentro de esos ojos azules increíbles.

¿Me llevas a mi casa? – le susurré en el oído. Parecía incapaz de hablar y sus labios se acercaban mas y mas a los míos. Uno de los amigos caminó hacia nosotros e interrumpió el momento: muy agradable, a pesar del poco tiempo que teníamos conociéndonos. Ya no había forma de detenernos, así que nos regresamos al carro y llegamos hasta mi casa guardando mucho silencio en el camino.

Cuando llegamos, le invité a entrar. No fue necesario convencerlo para que lo hiciera. En el momento en que la puerta se cerró tras de nosotros, me recostó contra la pared y finalmente el beso que había esperado por tantos meses estaba a punto de dármelo. Se detuvo tan sólo a milímetros de mis labios y suavemente susurró:

– Siempre he buscado este momento desde que te conocí – y luego, sucedió lo inevitable: el beso.

Sus labios se restregaron contra los míos, suavemente al principio, pero luego el deseo se apoderó de él y su lengua salvaje me separó los labios y se conectó con la mía. De nuevo sentía su huevo parado al rozar contra mi y el cual también me palpitaba en el estómago.

Luego no pudimos estar mas separados y literalmente nos rompimos las ropas entre si, todavía parados en el pasillo. No puse evitar rasgarle la camisa para abrírsela y mostrar su fuertes pectorales. Pasé los dedos a través del cabello de su pecho muy suavemente para luego apretar los pezones con la punta de los dedos. Luego me puse de rodillas y en ese momento se estaba aflojando la correa y los pantalones hasta que cayeron al suelo en donde con mucha habilidad se los quitó con los pies y también los zapatos y con un punta pié los echó a un lado. Yo por fin me le quedé mirando a ese huevo bien duro, con su dureza luchando para que lo soltaran de la tela que formaba sus interiores; eran unos boxers.

Metí la mano debajo de la goma de los interiores y lo toqué por primera vez, tembloroso, palpitante, como algodón cuando lo tocaban, pero bien duro al mismo tiempo, como acero. Ahora había llegado el momento de ocuparme yo misma: le baje la tela del interior hasta los muslos. Era muy bonito, con una diminuta gota de semen que apareció en la sensible punta del pene; levanté la vista para mirarlo y estaba recostado contra la pared con los ojos cerrados y una expresión de total brillo en los ojos.

Muy delicadamente le di un golpecito en la cabeza del huevo con la punta de la lengua; sabía delicioso y me puse a hacerlo yo misma: Me metía todo el huevo, todo el largo y grueso del huevo en la boca hasta que me llegó a la garganta. En este momento se quejó de placer, lo cual me excitó mas, asi que se lo mamé, lamiéndolo suavemente y hasta por la parte de abajo. Con una mano le daba manuela en círculos y con la otra sostenía las bolas pesadas y calientes en la palma. Luego suavemente presioné los dedos en la franja muy sensible que tiene detrás de las bolas para producirle un inmenso placer sensual: sus gritos se volvieron mas fuertes.

En ese momento la cuca la tenía tan mojada y abierta que el clítoris me palpitaba. Me rogó que me detuviera porque iba a acabar y yo no. Entonces me puse de pie y lo miré a la cara: no había dudas; tenía que pedirle que me penetrara. Sus pupilas estaban dilatadas con un brillo y me susurró:

– ¿En dónde queda tu cama? – Sin querer esperar mas lo jalé escaleras arriba hasta mi cuarto.

Caímos juntos en la cama besándonos salvajemente. Ya me había despojado de todas mis ropas pero en este momento trataba de quitarme el brasiere y cuando cayeron al sueltarlos, miró hambrientamente mis tetas. Mis pezones nunca se habían puesto tan duros; los alcanzó con la boca para chuparlos cada uno. Luego suavemente los mordió, lo cual hizo que se pusieran mas duros. Yo sentía como si me pasaran una corriente eléctrica por todo el cuerpo.

Vi cuando colocó un delicado beso sobre mi estomago y luego en medio de mis piernas. Por fin llegó a la cuca, ya estaba completamente llena de jugos pegajosos y me dijo suavemente: – Dios mio, si eres bonita!!

Delicadamente me separó los labios vaginales para respirar el perfume de mi cuca excitada. Luego con la punta de la lengua me acarició el clítoris. Todo el cuerpo se me encoge por el éxtasis y lo que era dolor me parecía agradable. Tenía los dedos enredados en su cabello de un gris sedoso mientras me chupaba el clítoris, metido en su boca. Con mucha destreza le daba golpecitos al clítoris por lo que me latía. Luego introdujo el dedo en el hueco, haciendo que tuviera paroxismos de placer. Movía sus dedos hacia arriba dentro de la cuca; nunca había sentido algo como esto y no pude evitar gritar cuando fluyó el primer orgasmo por todo mi cuerpo.

El se quejaba también ya que le gustaba esta sensación de hacerme acabar y beber mis dulces jugos. Me tomó cierto tiempo dejar de temblar y relajarme sobre las sábanas de la cama después de este orgasmo. Luego se subió desde su posición en medio de mis piernas hasta que se colocó sobre mi cuerpo para mirarme a los ojos. Nos miramos ambos profundamente y luego ocurrió lo que tenía que pasar: Primero, la punta del pene adentro y luego un grito cuando me lo metió todo. Me lo tragué todo cuando se metió por mi húmedo hueco. Sentía cada pulgada de él como temblaba adentro de mi vagina, bien metido adentro, por lo que ya éramos una sola persona. Luego se comenzó a mover, lentamente al principio; apenas se movía. Pero luego cuando aumentó el deseo comenzó a darme duro y mas duro. Levanté las caderas de la cama para soportar mejor sus empujes. Cada vez que me daba hacia adentro, tocaba mi punto “G” y pronto sentía que se me acercaba otro clímax.

Ya no era el caballero de suaves modales, aquel profesor, sino un animal. Me daba duro y mas duro y hasta me golpeaba hasta que ya no pude aguantar mas. Sentí cuando se puso tenso y las bolas que golpeaban contra mi se levantaban, poniéndose duras. Ahora si estaba cerca de acabar y el sudor de su piel caía en gotas sobre mi.

Hasta que por fin: ya sabía lo que vendría. Casi grita de éxtasis y este bello hombre que yo había deseado tanto y por tan largo tiempo perdió el control montado sobre mi, porque el momento nos llegó y le empezó a dar tan duro, arqueando la espalda hasta que la primera oleada de su orgasmo atravesó todo su cuerpo para llamándome por mi nombre a gritos, “¡Darlene, Darlene!”, y luego sentí que se puso tenso cuando el semen caliente se transformó en un chorro dentro de mi; tanto se había acumulado por tanta espera que siguió acabando y saliendo el semen, derramándose fuera de mi cuca por todas partes. Pude olerlo todo cuando la punta del pene estuvo en la entrada, y mi clímax nos abarcó a los dos para luego, como una sola persona quedarlos envueltos en nuestros brazos al caer cansados en la cama…cuando nos recuperamos me miró a la cara con dulzura, me dio un beso suave y me susurró al oído: – Gracias…

Autor: Marcos Urbina