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Mi hija

Viernes, septiembre 30th, 2011

Mi pequeña tuvo un desarrollo muy rápido, por lo cual a los 14 años ya mostraba características de mujer. Yo nunca había reparado en mi hija de esta forma, hasta que por la situación de vivir solos, el verla desnuda cuando tenemos que compartir el baño por las mañanas y cuando se viste, me hicieron poco a poco darme cuenta de sus atributos. Paty es deestatura media, su piel es morena clara y cuenta con unas bellas piernas muy bien torneadas gracias a las clases de ballet que llevo de pequeña. Su complexión es mas bien atlética, en la cual sobresalen sus bien formadas caderas y sus senos, los cuales ya se encuentran totalmente desarrollados y me impresionan por que a pesar de su gran tamaño se mantienen perfectamente levantados aun con corpiño. En verdad nunca pense en mi pequeña mas allá de admirarla como una mujer bella y de buenas formas, hasta el día en que ocurrió la historia por contar. Ese día como muchos otros habíamos discutido acerca de la salida a una fiesta con uno de sus amigos que no me agradaba mucho, yo insistía en que me acompañara a una fiesta que le organizaban a su abuela, pero ella se resistía a visitar a la familia en vez de salir con sus amigos. Como siempre, ella gano la discusión y se fue a la fiesta con la promesa de que llegaría temprano. Yo fui a la fiesta de la familia de mi esposa solo por cumplir y regrese a las pocas horas, como no me encontraba de humor para la televisión trate de dormitar un poco esperando la llegada de mi hija. Alrededor de las 12 AM escuche el sonido del automóvil del amigo de mi hija en la entrada de la casa y espere que entrara. Pasaron cerca de cinco minutos y no escuchaba la puerta de entrada, por lo cual procedí a asomarme por la ventana a ver por que no entraba. En ese momento repare en que la luz del cuarto se encontraba apagada y que Paty seguramente penso que la fiesta de su abuela había resultado un éxito y que yo no llegaría sino hasta mas tarde. Por esta razón me asome con la luz apagada, escondido, tratando de no ser visto, y me encontré con un espectáculo difícil de creer, vi a mi pequeña, sin camisa y en los brazos de su amigo, se besaban frenéticamente y el pasaba sus manos por todo el lindo cuerpo de mi hija. Era algo que no podía soportar y que me hizo pensar en bajar y darle su merecido al estúpido ese. Pero algo en mi me detuvo y me quede viendo el espectáculo. El amigo de mi hija siguió besando el cuerpo de mi pequeña desde el cuello y hasta sus tetas, las cuales se veían mas grandes que nunca, ya que sus pezones se encontraban mas que parados. Era una visión divina. El muchacho llevo su mano hacia las piernas de mi hija y comenzó a realizar un movimiento circular, por lo que pude asumir que se encontraba disfrutando de la delicia de la panochita de mi hija. Para ese momento mi verga ya tenia una erección muy digna.

Seguí observando el faje que tenían mi hija y su amigo, la serie de besos y caricias que se repartían mutuamente hasta que de repente se separaron, pero no había terminado todo, con un rápido movimiento el bajo sus pantalones, tras lo cual mi hija se coloco de lado y empezó a comerse su verga sin mayor miramiento, yo solo veía como la cabeza de mi hija subía y bajaba rápidamente e imaginaba como se la comía y por primera vez en la vida desee ser yo el que estuviera en tan maravillosa situación. La mamada no duro mucho tiempo ya que el impulsivamente la levanto y empezó a besarla al mismo tiempo que intentaba cambiarse de asiento y montarse sobre mi pequeña. Al parecer esto no le pareció a mi hija por lo cual después de algunos forcejeos logro regresarlo a su lugar, tras lo cual empezó a buscar su ropa y a vestirse. Con un portazo termino mi espectáculo. Yo que para ese momento tenia una excitación bestia, regrese a mi cama por si ella pasaba a cerciorarse de que yo no estuviera en casa dormido. Escuche cuando entro y rápidamente y sin fijarse en mi cuarto entro al suyo y se encerró. Trate de dormir pero el recuerdo de mi hija y sus jugueteos sexuales no me dejaba, por lo que decidí que tenia que desbordar todo mi deseo y decidí masturbarme lo antes posible. Para tal efecto me dirigí al baño, ya llevaba mi instrumento en la mano, listo para que doña “Manuela” me quitara esa calentura. Sin hacer ruido, abrí rápidamente la puerta del baño y cual fue mi sorpresa de encontrar ahí a mi pequeña, la cual se encontraba totalmente desnuda y masturbándose con una verga de plástico inmensa (de este juguete y la primera vez que lo conocí les hablare en otra historia). La sorpresa de mi hija al verme también fue grande y por un momento los dos nos quedamos callados con nuestras respectivas vergas en la mano. Ella fue la primera que dijo algo, ” Papi, a que hora llegaste”. Yo azorado por la visión que tenia no podía responder. De esto se dio cuenta mi pequeña y sin mayor aspaviento, me pregunto : ¿ Te gustaría verme masturbándome, lo que pasa es que el imbécil con el que venia me dejo muy caliente ? De nuevo yo no atine a decir palabra, por lo cual Paty continuo con su juego de meter y sacar su gran verga de plástico. Yo ni que decir con la vista de mi hija desnuda y masturbándose empece a sentir calor por todo mi cuerpo y mi verga empezó a tomar un tamaño como nunca la había visto. Vi como Paty puso su vista en mi miembro y dejando su verga de plástico, se acerco a mi de rodillas hasta quedar enfrente de mi sexo, tras lo cual procedió a metérselo todo en la boca. Empezó con un movimiento cadencioso para meterlo y sacarlo mientras que con su manos me acariciaba mis pelotas y mis nalgas, era algo indescriptible ver a mi hija mamármela con maestría. Ella dirigía de repente su vista hacia mi y me mostraba como podía comerse todo mi miembro de un solo bocado. Yo rápidamente llegue a mi clímax, teniendo una venida descomunal la cual fue a dar directamente a la garganta de mi pequeña y termino desbordándose por su boca.

Ella se levanto y me tomo de la mano llevándome hacia mi cuarto en donde se coloco sobre la cama en cuatro patas y me dijo : Ahora te toca a ti. Tras lo cual empezó a moverse de una forma c achondisima e invitante. Decidí continuar con el juego y comencé a lamer sus piernas acercándome poco a poco a su sexo, el cual se encontraba totalmente húmedo y despedía ese olor maravilloso que tienen las mujeres cuando están calientes. Llegue por fin a su sexo y comencé a lamerlo todo bebiéndome así sus jugos, ella reacciono gritando extasiada y moviéndose cada vez con un ritmo mas acelerado. Rápidamente sentí como todo su cuerpo comenzaba a estremecerse y me pidió introdujera mi dedo en su vagina para poder terminar. Yo reaccionaba a sus ordenes y decidí obedecer, solo que no metí uno sino tres dedos en su cosita, a lo cual ella reacciono con un ligero quejido que no impidió que siguiera con su venida. Después de esto y con la respiración todavía cortada ella se levanto, me dio un gran beso y se fue a su cuarto. Yo como un idiota me quede ahí, reprimiendo esas ganas de seguirla y hacerle el amor con todas mis fuerzas.

Desde aquel día no hemos comentado nada, pero cada vez que la veo recuerdo ese momento. No se que hacer, al fin decuentas es mi hija. Después de haber disipado un poco mi angustia a través de mi relato anterior, deseo dar por concluida esta historia a través de una experiencia que hasta donde yo lo considero es el punto final de esta pasión insana. Después de lo sucedido aquella noche, Paty y yo seguimos con nuestra vida sin mayores comentarios, cada cual reacciono como si no hubiera pasado nada. Yo en mi afán de quitarme de la cabeza la belleza y sensualidad de mi hija comencé a buscar desahogo en otras actividades de índole sexual. Comencé por frecuentar algunos bares de table dance en donde conocí algunas mujeres con muy buenas características físicas, las cuales después de unas copas y un boletito satisfacían en una parte mis deseos sexuales. También llame a algunos amigos de la ad olescencia los cuales sabia todavía estaban dedicados a vagar por los bares y las calles de la Cd. en busca de acción. Acudí a algunos bares para solteros y en una ocasión hasta fui invitado a una casa de citas de alta calidad, con mujeres que pense solo se veían en la TV o revistas y que cobraban como estrellas de Hollywood, pero como la necesidad era fuerte y era gratis pude cojerme a una trigueña que estaba buenisima. Lo que me llevo a finalizar con mis andanzas fue una visita a la bella isla de Cuba, en donde a pesar de encontrarme asediado siempre por mujeres hermosas, comprendí que lo que yo necesitaba era sexo con deseo, no simplemente sexo por dinero. Tras de esto volví a frecuentar a mis amistades anteriores, centrando mi especial atención en un antiguo profesor que tenia una hija de 26 años, Julia, que a pesar de tener una figura de ensueño y unas facciones bellísimas se encontraba sola y sin compromiso. Empece a salir con Julia, la cual empezó a verme de la forma que yo deseaba, por lo cual entablamos una relación más formal. Era increíble de nuevo estar en los brazos de una mujer que se entregaba a mí por deseo. Y que mujer, ella mide alrededor de 1.60 y tiene una cintura diminuta la cual se ve más pequeña debido a sus bien formadas caderas y a su increíble busto. Su piel es clara pero siempre cuida que se encuentre p erfectamente bronceada, toda ella, además de que su vestir es coqueto y sensual. Que decir que al poco tiempo comenzamos a tener acercamientos sexuales intensos y ahí me di cuenta porque no tenia compromisos. Como ella me dijo en una ocasión: “nadie me aguanta”, y era cierto, al momento de hacer el amor se transformaba en una fiera, era incontenible, además de que conocía bien los secretos de su femineidadlogrando siempre excitar a su pareja. Yo estaba por demás contento ya que después de una larga sequía ahora tenia sexo de gran calidad, como nunca lo había tenido. Yo trataba de mantener a Julia al margen de Paty y en pocas ocasiones coincidíamos. Hace ya dos años del incidente y Paty se había convertido ya en toda una mujer, con la madurez física que puede tener una chica de 17 años, estaba más buena que nunca. Yo ya no reparaba tanto en ella porque Julia me dejaba poco tiempo para ello, además de que Paty se había conseguido un noviecito, Joaquín, con el cual ya había durado un buen ti empo. Un día del verano Julia y yo decidimos ir a pasar unos días a la casa de verano de nuestra familia en Cuernavaca, la cual tiene una gran piscina y un gran jardín en el que se disfruta la tranquilidad. Por compromiso invite a Paty, pensando que ella decidiría mejor disfrutar de la casa sola con Joaquín, pero para mi sorpresa le agrado la idea y me comento que llegaría después sola. Con la idea de que no tendríamos todo el tiempo para nosotros le propuse a Julia salir una noche antes y así poder disfrutarnos mas tiempo. Que decir que esa noche fue maravillosa, hicimos el amor no se cuentas veces a la luz de la luna y Julia se baño en la madrugada invitándome a disfrutar de su cuerpo en la piscina que por el efecto del sol de la tarde, o de mi calor, se encontraba a la temperatura exacta.

Al día siguiente se levanto para darme mi desayuno en la cama, el cual me sirvió de una manera increíble, solo como ella podría hacerlo, dejándome de nuevo exhausto. Realmente que esta mujer no tenia limite. Me dejo descansar el resto de la mañana mientras ella procedía a tomar el sol tal como dios la trajo al mundo. Ya me imagino a mi vecino Raúl con sus binoculares saboreándosela desde su balcón. Tan pronto como me desperté ella rápidamente vino a mí con ganas de sexo. Yo me zambullí en la piscina y le pedí que entrara conmigo, pero ella tenia en mente otra cosa. En el jardín existe un gran árbol que da una sombra maravillosa en el cual colgamos una hamaca para descansar por las tardes. Esta hamaca llamo la atención de Julia y nos dirigimos hacia ella, después de la rigurosa sesión de besos y caricias en todo el cuerpo, le pedí que se sentara en le borde de la hamaca y yo de rodillas procedí a mamarle la panocha que para el momento se encontraba ya empapada y despedía un olor maravilloso. Cabe mencionar que Julia tiene una de las panochas más grandes que he visto, sus labios son fuertes y su clítoris es como una pequeña uva, me encanta pasar mi lengua por todo su sexo y morder su clítoris ya que ella gime como loca con este contacto. Después de una buena mamada le pedí me devolviera el favor y aun cuando me ha comentado no le agrada mucho, me hizo el mejor trabajo de su vida recorriendo cada parte de mi órgano con una delicadeza increíble haciéndome vibrar con cada movimiento y llevandohasta mi clímax terminando completamente sobre de ella. Esto ultimo no le agrado mucho pero al ver que mi verga no se había debilitado del todo, continuo con su trabajo oral, regresándome a mi estado excitación en un poco de tiempo. Ahora ella tenia el control de la situación y se tendió boca bajo en la hamaca dejando a mi vista su enorme culo y sus maravillosas nalgas que finalizaban en ese hoyito que tanto me gustaba penetrar, ella me pidió primero que la penetrara por el ano y sin chistar humedecí mi verga con los fluidos de sus vagina y procedí a cojermela por el culo como ella me lo había pedido, la penetré lo mas hondo que podía haciendo que emitiera gritos increíbles, que estaba seguro estaría escuchando Raúl y se estaría pajeando en ese instante o cojiendose a su mujer, sentí como su esfínter comenzó a apretarse produciéndome un dolor exquisito y con sus gritos me pidió la penetrara por su sexo el cual se encontraba completamente húmedo y listo para recibirme. Mientras bombeaba con mi pene en su vagina, con mi mano aprovechaba el espacio creado en su ano para darle placer. Rápidamente tuvo un orgasmo, o mejor dicho varios orgasmos, los cuales por poco me llevan también a mí al clímax, pero que pude contenerme hasta el final. Yo sabia que esto todavía no había terminado y después de unos instantes de calma Julia se levanto de la hamaca y me tendió a lo larga de ella y procedía a sentarse en mi introduciendo mi pene hasta el fondo de su vagina. Siguió con movimientos sobre de mí de una manera increíble, estaba sin control haciéndome el amor de forma animal, de repente comenzó a mover la hamaca de forma en que empezamos a mecernos, cada vez era más rápido el movimiento de la hamaca y ni que decir del de Julia, la sensación era i ndescriptible, los dos movimientos creaban una vista maravillosa, las grandes tetas de Julia parecía que iban a salir disparadas por lo cual me aferre de ellas como un bebe que tiene hambre y comencé a mamarla mientras ella seguía con su bombeo loco, el cual estaba cerca de explotar. Era como una locomotora que llegaba a su parada a tiempo ya que como pocas veces en mi vida logramos llegar a nuestro clímax en el momento exacto, los dos tuvimos nuestro orgasmo al mismo tiempo entrelazados en un beso indescriptible y una unión total. Poco a poco se fue deteniendo la hamaca y cual fue mi sorpresa de ver parada enfrente de nosotros a Paty, la cual por cierto se encontraba con un seno afuera y la mano en su sexo masturbándose, excitada por el espectáculo que había presenciado. Ni que decir que me incorpore como rayo y tontamente me puse mi ropa tratando de hacer menos bochornosa la situación. Julia se incorporo como si nada y se acerco a Paty a la cual le pregunto “te ayudo”, tras lo cual procedió a bajar las panties de mi hija y comenzó con su lengua a realizar su trabajo en el sexo de mi pequeña. Yo, sin poder emitir palabra no tuve mas que disfrutar de la vista. Mientras Julia se encontraba mamando la puchita de Paty, ella desabotono su camisa y saco sus senos, los cuales eran realmente grandes y muy bien formados, y con un movimiento cadencioso comenzó a acariciarlos masajeandolos lentamente.

En poco tiempo Paty comenzó a temblar y su piel se puso de gallina por lo cual supuse estaba llegando a su clímax, lo cual confirme con el grito ahogado que emitió al mismo tiempo que llenaba la boca de Julia con sus fluidos. Tras esto Julia se levanto y se dirigió la casa y Paty se acerco a mí y con un ligero beso en la boca me dijo “Hola” y también se fue hacia la casa. Yo me quede un rato en la hamaca y vi como al poco tiempo salían las dos desnudas y se dirigían a la piscina a tomar el sol. Yo ya mas repuesto sentí como comenzaba poco a poco a emerger otra erección, por lo cual procedí a trasladarme al quiosco que se encuentra junto a la piscina para tener una mejor visión.

Vi como las dos se colocaron bronceador la una a la otra teniendo mayor cuidado en las zonas que normalmente no se asolean, dándose un maravilloso masaje en sus enormes senos. Como ya mencione las dos tienen unos senos de antología, aun cuando los de mi Paty se mantienen todavía paraditos sin ninguna dificultad. Nos quedamos recostados un buen tiempo, hasta que se escucho la llegada de un automóvil y Paty se levanto como si nada y corrió a ver quien era. Yo en mi afán de decirle que estaba desnuda corrí tras de ella, pero me detuve al ver que se trataba de Joaquín, el cual mostró una sonrisa increíble al ver a Paty desnuda corriendo a recibirle.

Rápidamente Paty lo instalo y lo llevo a la piscina. Joaquín llego con un bañador largo ya que no acepto la sugerencia de salir desnudo. Me saludo y saludo a Julia, a la cual se comió con la mirada desde el pelo hasta el dedo gordo del pie. Julia propuso jugáramos cartas en el quiosco y muy a regañadientes acepte. Para mí era perturbador estar sentado en una mesa junto a mi hija desnuda, pero ella me convenció de que era algo natural y que no debía estar molesto. Mientras acomodamos las cartas, Julia y Paty se dirigieron a la casa a preparar unos cócteles, los cuales prometimos nos tomaríamos como castigo cada vez que perdiéramos. Regresaron con un galón de su cóctel y empezamos a jugar.

Yo soy un buen tomador pero debo decir que después del tercer caballito (vaso para tequila) me comencé a sentir muy desinhibido. Como creo que a los demás les sucedía lo mismo cambiamos el cóctel por un castigo libre que debía poner la persona de la derecha. Comenzó perdiendo Joaquín y ni tarda ni perezosa Paty lo castigo con se quitara el bañador y se quedara desnudo como ellas. La siguiente en perder fue Paty y la encargada del castigo fue Julia, la cual sin pensarlo castigo a Paty con una ligera mamada a cualquiera de las dos vergas presentes. Yo supuse que Paty optaría por la de Joaquín, pero cual fue mi sorpresa al ser escogido por mi hija para tal castigo. Hizo que me parara y lentamente quito mi playera besándome todo el pecho de una manera…. ….Siguió, bajando lentamente mi traje de baño dejando al descubierto mi verga excitada tras lo cual se arrodillo ante mí y comenzó a besar mis muslos y mi entrepierna lentamente siguiendo con mis testículos, los cuales atrapo con su boca uno a uno y jugo con ellos, mientras sus manos se aferraban a mis nalgas y me empujaban contra ella. Después se levanto un poco dejando exactamente sus enormes tetas frente a mi verga y comenzó a masajearla entre sus senos, esto me puso como loco y empece a jadear sin control. Paty se detuvo y se levanto acercando su boca a mi oído para susurrarme: “Todavía no papito, todavía nos queda mucho por delante”, tras lo cual comenzó a besarme explorando con su lengua hasta el más mínimo punto de mi boca. Yo sin mas poder, la abrace y respondí a sus impulsos acariciando todo su maravillosocuerpo con mis dos manos. En lo que esto sucedía no había notado que Julia y Joaquín también habían comenzado un juego erótico prodigándose besos y caricias mutuas tras lo cual se levantaron y se dirigieron a la casa, d ejándome a mi con mi hija en nuestros asuntos. Graciosamente Paty me tomo de la mano y me llevo hacia el jardín, muy cerca de la hamaca que había servido como instrumento sexual por la mañana, en donde se encontraba ya una frazada extendida junto con unos cojines a su alrededor y una cajeta a su lado, cual seria mi sorpresa al ver que todo se encontraba planeado para llevarme ahí. Paty me recostó y se coloco sobre mí en el clásico 69 y antes de comenzar con su tarea me dijo: “Papito, mámame como aquella noche” tras lo cual procedió a comerse toda mi verga de una bocanada. Paty era una experta y rápidamente llevo mi verga a su mayor tamaño posible. Yo entretanto no quise quedarme atrás y con la ayuda de mis dedos comencé a explorar su sexo con mi legua y su ano con mis dedos. Parecía gustarle ya que cada vez que introducía mis dedos ella emitía un ligero gemido de satisfacción.

Tras un buen rato de prodigarnos caricias ella se levanto y se recostó boca abajo tras lo cual procedió a tomar la cajita, de la cual extrajo dos pequeñas esferas metálicas, las cuales se introdujo por la puchita con un gemidito de placer. Levanto su culo para dejarlo pleno a mi vista y volteando la cabeza y con un gesto por demás cachondo me ordeno:
“Métemela ya, quiero sentirla de verdad y no solo en sueños”, tras lo cual yo como un robot cumplí la orden e introduje mi verga en su vagina, encontrándome con una sensación indescriptible al estar cojiendome a mi propia hija. Le hice el amor como un loco, sentía como mi verga jugaba una especie de carambola con las esferas en su coño, lo cual le producía un placer fabuloso ya que sus gemidos ahogado se convirtieron en gritos de placer. Yo la penetraba y me excitaba cada vez mas con su gritos: “dame mas”, “Papito cojeme”, Sin mas comencé a sentir como se estremecía el cuerpo de mi hija y como su sexo empezaba a emanar cada vez mas fluidos y olores excitantes, siguió con un grito tremendo y aferrándose con las manos y la boca a la frazada comenzó con ese movimiento cadencioso que tan bien recordaba. Ya no pude mas descargue toda mi carga en su interior teniendo una venida muy intensa. Ella poco a poco fue disminuyendo el ritmo, liberándome de tan delicioso castigo. Finalmente mi verga enflaqueció y salió de ese divino lugar, ella se volteo hacia mí y después de besarme en la boca la limpio con su lengua en muestra de agradecimiento.

Mientras nos abrazamos aparecieron Julia y Joaquín y Julia suavemente me tomo del brazo y me llevo a la cama en donde me recostó y bajo sus caricias caí dormido después de un día muy activo. Desperté a medianoche y pregunte por los muchachos y Julia me dijo que ya se habían regresado a la ciudad, tras lo cual me contó que todo lo sucedido lo habían planeado desde antes del viaje y que ya sabia sobre el primer encuentro con mi hija y que le parecía maravilloso que por fin hubiéramos terminado con lo empezado. Yo también pienso que este es el fin de la historia de mi pequeña hija y yo, después de este encuentro todo ha estado normal, pero no sé por cuanto tiempo seguirá así