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Una madre soltera 2 (almacén)

Miércoles, abril 15th, 2015

Hola mis corazones, amigos y lectores, para los que no leyerón mi post anterior me presento, me llama Juliana, pero mis amigos me dicen Julia, Tengo 42 años y me gusta vivir cada instante de la vida. Esta ocasión les contare otra de mis experiencias posteriores a los acontecimientos que narre en el post pasado, como sabrán llevar muchos años de viudez y después despertar de nuevo tu instinto sexual es una experiencia que te deja con ganas de más y más cada día hasta que se convierte en una adicción.
Esto sucedió hace un mes. Después de liberarme más de tabúes y prejuicios decidí llevar mi vida sexual al máximo siempre y cuando no se involucrara aspectos con mi vida personal, yo no quiero darle una mala imagen a mi hijo así que lo e sabido llevar en discretamente.
Ese día habíamos salido mi hijo y yo a comprar algunos alimentos y yo estaba en busca de trabajo, tomamos un bus urbano ya en la tarde, seguro se había tardado en pasar ya que mucha gente lo esperaba también, ese día me vesti un poco formal por si encontraba alguna oferta de empleo, traía unos jeans con tacones y una blusa abotonada de mangas cortas. Cuando por fin llego el bus la gente se aglomero para subir fue tanta la gente que subio que tuve que subir primero yo y mi hijo pudo subir casi hasta que toda la demás gente ya estaba arriba de tal modo que termine en la parte trasera del bus parada y rodeada de mucha gente y a mi hijo casi no lo alcanzaba a ver ya que se perdia entre la gente del frente.
Era un trayecto muy largo y entre empujones y fuertes jaloneos llego un hombre de unos 38 años y se empezó a acercar disimuladamente a mi, lo vi algo sospechoso y lo primero que pensé fue que me intentaría robar algo de el bolso, asi que cambie mi bolso de mano, no le preste más atención, después de un rato sentí un ligero roce sobre mis nalgas, no le di mucha importancia pensé que se trataba de alguien que pasaba para bajarse, pero enseguida volví a sentir otra vez un toque pero esta vez pude sentir algo extraño, un punta.
Voltee disimuladamente y era el mismo hombre que estaba justo detrás de mi apretados por la demás gente, pude notar que en ocasiones muy discretas empujaba su pene contra mi por detrás, debo reconocer que me pareció un poco excitante eso, pero no pensé en nada más. Supongo que el creía que no me daba cuenta ya que continuo, yo solo volteaba para ver que mi hijo no me viera pero como casi no se alcanzaba a ver me dispuse a seguir dejándolo rozarme. En ese rato el conductor del bus freno repentinamente y el hombre se fue hacia adelante e incrusto su dura erección encima de mis nalgas, wow pude sentir lo duro que estaba y empece a acalorarme, solo voltee y lo mire, parece que su reacción era un poco asustada como esperando que le reclamara o algo así, pero me nació sonreírle y mirarlo con reto a sus ojos. Enseguida me volvi a voltear y el entendio mi mirada, ahora presiono su erección con más fuerza contra mi, me rozaba y se movia de arriba abajo y en medio de toda esa gente era lógico que nadie se daba cuenta, después sentí que me metio un dedo y me acaricio, eso me excito mucho, solo volteaba a verlo sin hablar y le sonreía.
Después de un rato se dispersó un poco la gente y comenzó a vaciarse un poco el bus, vi a mi hijo sentado hasta el frente y parecía dormido, se desocupo un asiento en la parte de atrás y me sente. Al poco rato llego aquel hombre y se sento a mi lado, me tomo la mano y me dio un beso en la mejilla y me dijo:
– Hola, me llamo Omar, es un verdadero placer, sabes creo que nos distrajimos un poco de toda esta gente y el calor no crees.
Yo le respondí:
– Mucho gusto me llamo Juliana, y si vaya que disfrute este trayecto.
Me pregunto que a donde me dirigía y que porque no me tomaba un tiempo para acompañarlo a algún lugar más cómodo y tener un buen rato.
ME encanto que fuera tan directo, yo le respondí:
– Sabes no suena mal pero vengo con mi hijo y nos dirigíamos a comprar algunas cosas al centro comercial, además estoy en busca de alguna oportunidad laboral.
El sonriendo me dijo:
– Mira nada más, que casualidad yo trabajo en un centro comercial cercano, de hecho voy para allá venia de dejar mi auto con el mecánico y debo pasar al centro comercial, soy sobrino del gerente y justo estamos contratando personal para el área de bodegas, si te interesa, acompáñame a mi oficina ahí, así te “entrevisto” y veo tus cualidades y de paso te mostrare las “herramientas” de trabajo……que dices?
Le conteste:
– Es muy tentadora tu oferta pero vengo con mi hijo.
El dijo:
– No importa puedes inventarle algo, dile que necesitas quedarte a una entrevista, mira que te parece si mientras compras lo que necesitas en el centro comercial, yo preparo el lugar, para recibirte mas cómodamente, te parece?.
Mi excitación pudo más que la razón así que con mi cabeza dije que si.
Llegando a la parada del bus, desperté a mi hijo y bajamos el y yo dirigiéndonos hacia el centro comercial, mientras el nos seguía detrás. Al llegar mi hijo y yo fuimos a comprar algunos productos, una vez que nos disponíamos a pagar en la caja sono mi teléfono, era un mensaje de Omar, decía:
– Ven acá por donde están los baños ya estoy listo!
Así que le dije a mi hijo Daniel:
– Hijo te dejo para que pagues mientras voy al baño. El me contesto que estaba bien.
Me maquille un poco y fui al área de los baños del centro comercial, allí lo encontré me dijo que si ya me había desecho de mi hijo, le comente que en eso estaba. Mientras conversábamos llego mi hijo buscándome, me dijo: – Mamá ya podemos irnos, que haces?
Le conteste:
– Mira cariño te presento al Señor Omar, el es encargado de aquí en bodegas de almacén y me comentaba que tiene un puesto vacante, me parece que me quedare a una pequeña entrevista de trabajo, si quieres puedes irte a casa y yo te alcanzo en un rato, si corazón?
Pero el me dijo:
– No te preocupes mamá te puedo acompañar a tu entrevista. Me puedo quedar y así les comento lo responsable que eres. O si quieres te espero hasta que salgas.
Pero Omar se molestó porque mi hijo no quería irse y le dijo con voz algo fuerte:
– Mira jovencito!!, aquí no se van a hacer las cosas a su manera, hay reglas y no puede acceder personal no autorizado a este almacén, yo le estoy dando una oportunidad a su madre y requiero concentración y disposición total de ella, no quiero que la distraiga ya que para el empleo también debemos hacer unas pruebas de aptitud y no queremos que afecte la productividad de su madre en las pruebas, recuerde de esta entrevista depende que le demos el empleo o no, además por lo que comento su madre necesita urgentemente el empleo.
Mi hijo solo se cayó y le pidió disculpas y prometió no entrometerse en la entrevista. Me despedi de el y le dije que llegaría algo tarde a casa, mi hijo pregunto:
– Cuanto tiempo durara la entrevista?
Y Omar respondió:
– Bastante tenemos que hacer diversas actividades por los productos del almacen ya que son muy delicados.
Me despedí de mi hijo y él se regresó a casa.
Entonces el abrió una puerta de metal y me dijo que pasara, era la entrada al almacén y me tomo por la cintura y me condujo dentro, después cerro la puerta con llave y recorrimos un largo pasillo oscuro para llegar a el almacén, yo le dije:
– No tenías que ser tan duro con mi hijo, el solo quería ayudar.
Omar me contesto:
– Si de verdad quieres el trabajo, porque se que lo necesitas, debes de tener en cuenta una cosa, vas a hacer lo que yo te diga y a mi modo, requiero de gente que sepa concentrarse y hacer las cosas bien.
Y si me empezó a asustar un poco su manera tan dura de ser, pero me excitaba que me diera ordenes como todo un hombre firme, al llegar al almacén era un lugar muy grande y silencioso con muchas cajas y una pequeña oficina, me metió a la oficina y el se sentó en su escritorio y me dijo:
– Si quieres ganar bien y tener buenas prestaciones deberás de ser mi asistente, de ahora en adelante ya no soy Omar para ti, me tienes que decir patrón, entendido?
Conteste excitada: Si patrón.
Me dijo:
– Vamos a empezar a hacer unas pruebas para valorar tu desempeño. Para empezar vas a ir donde están aquellas cajas y vas a sacar de ahí una botella de vidrio de soda, un bote de yogurt, un jabón de barra y una botana que tu elijas.
Me pareció extraño, pero le dije:
– Esta bien Omar ya vuelvo
El me grita y me dijo: Se dice patrón!
– Perdón, si patrón.
Me asustaba que pudiera pasar, pero me estaba calentando como antes y recordaba ese pene erecto que sentí en el bus.
Traje todo lo que me pidió y los puso sobre el escritorio y me dijo:
– Cariño quítate tu ropita, toda.
Le respondí:
– Si patrón
Estaba excitándome por tanta intriga de saber que pasaría.
Me desnude, completamente y el me veía con firmeza y excitación sentado sobre el escritorio, luego me dijo que me acercara a el y así lo hice, me pidió que me arrodillara y entonces destapo la soda y la derramo sobre mis pechos y piernas, me excito sentir el burbujeo de esa soda recorriendo mi desnudo cuerpo, quede muy pegosteosa, Después se acercó y me beso mientras estrujaba mis senos, yo le comencé a desabrochar el pantalón pero él me dijo:
– Que haces, yo no te lo ordene.
– Lo siento patrón, contesté.
Mientras me besaba me cargo y me recostó sobre el escritorio que tenía y me dijo que cediera a todo, entonces se desvistió, tenía unos buenos pectorales, era muy fuerte moreno y tenía una inmensa polla peluda, pero aun así suculenta, entonces separo mis piernas y moviendo sus dedos en círculos los introducía poco a poco y abrió mi vagina con sus dedos y tomo el pequeño envase de yogurt y lo empezó a verter dentro de mi vagina
– Uffff (grite), esta algo frio,
El me contesto:
– No te preocupes ya se calentará.
Después de eso comenzó a batirlo dentro de mi con sus dedos mientras recargaba mis piernas sobre sus hombros y besaba los dedos de mis pies y comenzó a masturbarme un poco con el yogurt dentro, después, me dijo:
– Te dare una muestra del sabor tan delicioso de este lácteo,
Entonces metio su polla en el bote de yogurt y lo cubrio completamente. Luego me dijo que no me moviera de la posición en la que estaba para que no se me derramara el yogurt que tenia dentro de mi y el camino hacia donde estaba mi cara, me abrió la boca con sus dedos poco a poco y me dio de probar ese delicioso yogurt con su polla. Empezó a penetrarme la boca y darme más y más yogurt, después de eso lo saco y comenzó a untarlo sobre mis pezones y comenzó a darme unas mordidas
Si me dolieron, pero el me decía: No te quejes, soy tu patrón y no tienes por qué quejarte conmigo, guarda silencio. Comía mis senos como un salvaje pero aunque dolía me gustó mucho sentir sus dientes jalándome mis pezones.
Después de eso Volvió a mi vagina, ese yogurt ya estaba mesclado con mis fluidos, entonces tomo la botella de soda que aún tenía poca y me introdujo el cuello de la botella por mi vagina hundiéndola dentro del yogurt, la botella tenia unas molduras que en cuanto la metió di un gritito de placer, lo que le excito a el y entonces empezó a introducir poco a poco su polla por mi recto, me estaba encantando todo eso, empezaba a penetrar lento mi ano mientras que con una mano me sujetaba de la pierna y con la otra me masturbaba con la botella.
Era increíble esa sensación, cada vez aumentaba más el ritmo y yo me retorcía gritando como loca no resisti más cuando aumento el ritmo y me termine corriendo antes que el, la botella se lleno por dentro como a la mitad del yogurt y mi corrida que había tenido. Después me sentó sobre el escritorio y me dijo que abriera la botana que había escogido, eran unas papás fritas, entonces tomo la bolsa y se masturbo hasta correrse sobre ellas y me las dio a comer, me dijo:
– Ahora te las vas a comer
Yo las tome y las comí, estaban más saladas de lo normal por obvias razones, el me las daba de una por una limpiándose su semen que aun colgaba de su pene en ellas, una vez que termine me dijo:
– Ahora te falta tu bebida.
Me tomo con fuerza de la mandíbula y me abrió la boca y me metio la botella con la que me había masturbado y me hizo tragarme esa mescla de yogurt con mis jugos, yo no quería pero no me dejo opción, después de eso casi me atraganto y tosía mucho.
Luego me tomo y me dio un beso muy rico y me llevo a una regadera que había cerca para lavar algunos productos de ahí, entonces la abrió y nos metimos, tomó el jabón que me había pedido y me dijo:
– Ten enjabóname, después de ensuciarnos tanto merezco un baño,
Comencé a enjabonarlo pero me dijo:
– No pases el jabón sobre mi, enjabónate primero tu y con tus manos y senos enjabona mi cuerpo.
Eso me calentó bastante, me enjabone y comencé a recorrer sus músculos con mis manos, le restregaba mis senos con espuma en su espalda y pecho, cuando baje a su pene primero me arrodille y lo masturbe para enjabonarlo con mis tetas hasta que se le erecto de nuevo y lo enjuague y después comencé a lamerlo para limpiarlo, después el me cargo para enjuagarme mientras nos besábamos y metía agua con sus dedos dentro de mi vagina para limpiarla, y así cargada en la regadera me comenzó a penetrar mientras yo lo abrazaba con mis piernas y brazos y nos besábamos. Comenzó a incrementar el ritmo y estaba por correrse así que la saco y me arrodillo y descargo todo sobre mi cara, fue increíble.
Después de eso ambos nos secamos y me dijo:
– Has probado ser muy apta y competitiva, el trabajo es tuyo, y me beso.
– Se ve que puedes recibir órdenes de tus superiores, pero esto que paso hoy solo pasará los fines de semana o cuando se me antojé a mi, y entre semana laboraras empacando productos en las cajas, además tu paga será bastante buena dependiendo de cuanto te esfuerces como hoy, mañana preséntate temprano para que comiences y te de tu primer adelanto del día de hoy.
Yo le agradecí y lo besé y le dije:
– Me la he pasado de maravilla, me diste una nueva experiencia y estoy segura que no te arrepentirás de mi trabajo patrón, y para que veas que soy una empleada que hace las cosas sin que me las pidán………..
Me incline mostrándole mi trasero y me abrí las nalgas con mis manos, el me dejo muy complacida, el sonrió y de inmediato volvió a follarme hasta correrse dentro.
Ya nos vestíamos para salir del almacén pero el me dijo:
– Julia no te puedes poner tu ropa interior esa se queda conmigo, es como una solicitud, yo me quedo con tu tanga y sostén, solo ponte lo que traías encima… es una orden.
Si patrón conteste, Cuando salimos me daba pena salir ya que al no traer sostén se me marcaba en la blusa mis dilatados pezones y los hombres cercanos se dieron cuenta y me veían, cuando salimos había poca gente, ya habían pasado 3 horas asi que me despedí de Omar y me dio mi hora de entrada para el día siguiente. El se metió mi ropa interior a su bolsa y yo me retire a mi casa.
Al llegar a casa tuve que entrar con los brazos cruzados para que no notara mi hijo que no traía sostén, el estaba despierto muy preocupado y en cuanto llegue me dijo:
– Madre me tenías preocupado, discúlpame no quise hacer enojar a tu jefe, lo lamento mucho, lograron darte ese trabajo?, como estuvo las pruebas?
Le respondí:
– No te preocupes hijo, me desempeñe muy bien y Omar tuvo altas expectativas de mi capacidad así que el trabajo es mío, solo te pediré que en lo posible evites visitarme mucho ya que como viste se enfada mucho.
El me prometió no interferir y le dio mucho gusto que haya conseguido empleo.
Llegue muy fatigada y con un poco de dolor.
Al día siguiente no deje de pensar en lo que había pasado y me levante temprano para llegar a tiempo, después de todo……… no hay que hacer enojar al patrón.
Al llegar exactamente a la hora que me dijo me dirigí al almacen el cual estaba abierto y pase y había varios hombres recogiendo y laborando ahí, uno de ellos se acercó a mí y me dijo:
– Disculpe señora se le ofrece algo?
Le dije:
– Si, vengo porque me acaban de contratar para trabajar aquí en almacén.
Pero entonces todo cambió, el hombre llamo a otros 2 hombres y les comento a lo que venia y uno de ellos me pregunto:
– Parece que hay una equivocación no hemos contratado a alguien nuevo, tenemos todo el personal completo y no tenemos para dar más empleo, quien la contrato?
Le respondí: Un hombre llamado Omar me hizo una entrevista y me dijo que me presentara hoy, me dijo que era sobrino del dueño de este centro comercial.
El hombre me dijo:
– Señora parece que el también le vio la cara, Yo soy el dueño y el no es mi sobrino, era solo un empleado a cargo de este almacén pero lo corrimos hace 2 días porque tuvo problemas con nosotros y le dimos de plazo hasta ayer para que sacara sus cosas y se fuera, además a esta hora el ya se fue del país de donde era.
Omar había aprovechado mi necesidad y aunque me vio la cara y tuve que seguir buscando empleo me dejo una buena experiencia que no olvidaré.

Ya saben corazones si les gusto comenten, sus comentarios me dan más animos para seguirme abriendo con ustedes y de alguna manera es una terapia para sacar esto que no había contado a nadie……..besos. Julia

La nena (puta) de papá. capitulo final.

Lunes, abril 13th, 2015

Mientras fumaba el primer cigarrillo observaba todo a mi lado, debajo del balcon la vista era de una solitaria calle cerrada, de piso adoquinado y autos aparcados, no habia una sola persona, era una altura bastante considerable, pero tampoco muy intimidante, la noche era calida y no hacia frio, a pesar de eso noté que mis pezones estaban erectos y se marcaban sobre la blusa de algodon. Al fondo del largo balcon habia otra puerta igual a la puerta por la que habia salido al balcon, note que estaba abierta, papá me habia pedido que no llamara la atencion de nadie pues ambos habiamos entrado en el edificio de forma prohibida.
Me acerque un poco a aquella puerta al oir ruidos de risa, eran risas de hombres y al parecer eran varias, derrepente a medio camino decidi darme media vuelta y regresar a la oficina de papá antes de que alguien me notara, hasta que alguien me detuvo…
– eyyy!!!
Voltee asustada ante aquella voz varonil, quienquiera que fuera me habian descubierto. Voltee y vi a un hombre que no alcanze a distinguir bien, pero llevaba puesto un uniforme azul que le cubria todo el cuerpo, evidentemente era uno de los tipos de limpieza, que estaba parado en el otro extremo del balcon, ademas alcance a distinguir otras tres cabezas masculinas asomadas por la puerta, volteando a hacia mi…
– eyyy, quien es usted??
– no, no, yo solo vine por algo que olvide en mi despacho, pero ya me voy, no se preocupe
Yo me quede parada a medio camino entre balcon y balcon contestando a lo que decia aquel tipo, que ya se acercaba hacia mi, ya de frente vi que era un hombre joven, como de 25 años, mulato y rapado, al quedar cerca de mi porfin pudo notar mi cuerpo y quedo embobado, sobre todo por la provocativa ropa que vestia…
– no se preocupe joven, es que olvide algo en mi despacho, pero ya voy de salida
– asi?? Y donde queda su despacho??
Dijo mirandome pervertidamente de arriba a abajo
– aqui, detras de esta puerta al fondo
– pues no se quien la dejo entrar, pero sera mejor que se vaya, tenemos la orden de que nadie que no tenga uniforme de limpieza o de guardia puede estar aqui tan noche
– si no se preocupe que ya me voy
Y me di vuelta dejandolo ahi parado solo, luego me sugirio acompañarme para que nadie me viera, trate de insistirle que no pues despues de todo yo estaba mintiendo, pero fue tan insistente que finalmente accedi, por un momento crei que lo hacia de buena fe, mas tarde me daria cuenta que planeaba algo. Llegamos hasta el elevador y tube que mentirle…
– solo dejeme sacar una ultima cosa de mi oficina antes de salir
– ok, la espero
– no no hace falta…
Vio lo nerviosa que estaba, la verdad me daba lo mismo que me sacaran del edificio, pero mi preocupacion real era meter en lios a papá, derrepente note algo de serenidad en su mirada, como si supiera que hiba a hacer algo, y entonces el tipo cambio su discurso y se torno mas amable…
– ok, vaya a su oficina y tomese su tiempo señorita
– gracias, pero…..voy a tardarme un poco, no es necesario que me espere
El solto una sonrisita, como si hubiera escuchado algo que queria oir
– yo ya me voy no se preocupe, la dejo sola…
Dijo eso pero se quedo parado viendome mientras recorria el pasillo rumbo a la oficina de papá, voltee a verlo al habrir la puerta, y vi que aun me miraba sonriendo sinicamente, vi tambien que sus ojos estaban clavados en mi trasero que estaba cubierto por una tela negra de spandex que lo hacia un blanco irresistible a la mirada de cualquier hombre; por un momento recorde que antes de que me pasara todo esta aventura en casa de papá, lo mucho que odiaba a los hombres; una no podia salir a la calle con una falda, escote o pantalon pegado, porque esos cerdos siempre estaban ahi para acechar, quiza con toda la fiebre sexual que habia vivido en estas ultimas semanas lo habia olvidado, pero la verdad es que seguia odiando a esos malditos hombres…
Me meti en la oficina con el corazon retumbandome por el temor de ser atrapada, me recoste en el catre para calmarme; pasaron quiza como 5 minutos mas y escuche que tocaban la puerta, me levante corriendo creyendo que era papá y sin pensarlo mas habri la puerta quitando todos los seguros, al habrir me impacte de lo que vi: 5 hombres vestidos de traje azul parados ante mi, quiza mi reaccion debia ser de azotarles la puerta para protegerme, pero quede paralizada, 4 hombres entraron y uno se quedo afuera , el tipo con el que habia hablado antes de dirigio a mi cuando su amigo afuera se dedico a cerrar la puerta…
– oiga señorita tenemos que decirle algo
– que p p pasa??
Dije asustada, los otros tres me miraban morbosamente…
– bueno, es que acabamos de hablar con el guardia, y nos confeso que dejo entrar a usted y a su amante…
– y???
– bueno que eso puede causarnos problemas a todos, sabe??
– lo se, pero, que los ha traido aqui?? ( no debi preguntar)
– lo sabe??…lo sabe??, si lo supiera no hubiera entrado, puede meterse en problemas legales y a nosotros de paso, tambien nos puede costar nuestros empleos lo sabe??
– lo siento mucho, de verdad, pero contestenme que hacen aqui??
En eso todos rieron levemente, uno de ellos se acerco a mi, era gordo y calvo, con una aureola de cabello alrededor de su calva como un fraile, era de piel blanca y lentes, el tipo se acerco a centimetros de mi tomandome por la cintura…
– tranquila…solo queremos jugar…
Todos los demas soltaron una carcajada, yo estaba aterrada, tenia a cuatro hombres a solas de frente a mi, en medio de un edificio abandonado, no habia a donde huir…
– si preciosa, solo queremos divertirnos un rato, que dices??
Decia el gordo sin soltarme de la cintura y viendo directo a mis pechos, yo me dirigi al chico joven de nuevo…
– q q que quieren??, a que se refiere??, por favor ya vayanse…
El mas joven separo a su amigo de mi y mas sereno me explico…
– mire señorita, para no marearla tanto, vamos directo al punto, si usted no nos obedece vamos a denunciarla a usted y a su amante y no tiene idea de lo que le puede pasar, asi que va a tener que jugar con nosotros esta noche
Pense en papá….
– jugar??
Todos rieron
– mire señorita, no creo que usted no comprenda de lo que hablamos
En eso el terror me invadio por completo, senti lagrimas resbalar por mis mejillas, por supuesto que sabia lo que venia…
– no me hagan daño porfavor…
– claro que no, solo queremos que juegue con nosotros, si lo hace y obedece nuestros caprichos, no la lastimaremos, ni la denunciaremos…
– que quieren exactamente??
– mire, mis amigos y yo acabamos de pensar en un juego realmente excitante, y lo unico que pedimos es que usted juegue con nosotros
– es algo sexual??
Pregunte llorando.
Uno de los hombres interrumpio riendo…
– pues claro preciosa….
– entonces acepta o no??
No conteste a su pregunta, solo exhale y acepte lo que vendria dentro de mi cabeza, el chico mas joven parecia amable y educado, no me quedo mas que confiar en el…
– esta bien…de que se trata??
En eso me tomo de la cintura y me condujo hasta el catre para sentarme, los demas se habrieron paso quedando tras de nosotros, esuche que decian…
– mira nada mas que culo…
– si, me lo acababa a mordidas
Se sentaron los cuatro en el piso en cunclillas, uno de ellos encendio la luz antes, luego sacaron dos botellas, una botella larga y transparente de tequila, y otra botella igual pero vacia, yo me sente entre dos de ellos; con la luz encendida por fin pude verlos, uno era el chico joven que ya habia conocido, otro era el gordo que se habia dirigido a mi antes, otro era flaco, moreno y timido, y el ultimo simplemente era horroroso, era un anciano como de 70 años, canoso, lleno de arrugas, solo poseia algunos dientes en su dentadura, y ademas los que quedaban eran amarillos como el maiz, pero lo que mas llamaba la atencion de su malvado rostro era que uno de sus ojos era blanco y podrido, seguramente habia perdido la vista de ese organo en algun accidente. Me sente entre el joven y el gordo, entre los 5 formamos un circulo en el piso, el gordo me apreto una teta y dijo…
– mamita…pero que chichotas!!
El anciano interrumpio…
– a mi me gusta mas su culo
Y todos se carcajearon, mientras el gordo no dejaba de apretarme la teta por encima de la blusa, yo no le decia nada solo tenia mi cara de fastidio, luego el mas joven interrumpio…
– ya ya ya, vamos a empezar el juego, mira guapa yo creo que no te tengo que explicar, vamos a jugar botella, al que le salga la base de la botella le ordena al que le salga la boca de la botella, bastante claro no??…
Dijo frotandome la espalda
– si.
Dije resignada y volteando hacia otro lado con mi cara de enojada, el gordo no dejaba de acariciarme la teta, el joven le dijo…
– ya dejala wey!!!, ahorita se las agarras…
Y el gordo me solto, entonces comenzo el juego, el joven giro la botella que estaba enmedio del circulo y la boca de esta quedo de frente al gordo que se froto las manos emocionado, la base quedo de frente al anciano, que entonces hablo…
– empiezas tu ” morongas” ( era el apodo del gordo)…
Luego el gordo se dirigio a mi preguntandome…
– que eliges guapa?? Prenda o castigo??
Yo no entendia y le dije molesta…
– de que hablas?? A mi no me tocó..
Todos rieron y el joven me explico…
– lo que pasa es que el juego es sexual…y como eres la unica mujer pues…
El gordo interrumpio…
– si, no inventes preciosa, ni modo que nos besemos entre nosotros. Pero ya apurate, castigo o prenda??
– me imagino que te refieres a que me quite una prenda, o te haga una cochinada….no??
– hahahahaha!!! Obvio nena….
Luego el joven me explico…
– mira la cosa es asi, al que le salga la boca de la botella es al que le vas a cumplir el castigo, y al que le salga la base es el que va a escoger que castigo…lo unico que tu decides es si quieres castigo o prenda…
Luego dije resignada
– bueno pues escogo prenda
El anciano debia escoger que prenda y me pidio que me quitara la blusa, cosa que hize asi sin ponerme de pie, ellos aplaudian y silbaban mientras me sacaba la blusa, cuando por fin me la quite, me cubri las tetas con el brazo, aunque era imposible cubrirlas por completo debido a su tamaño, por lo que bastante carne asomaba por los lados, luego el anciano dijo…
– pero dejanos ver pinche vieja…
– ya ya; dejenla, de todos modos ahorita nos las va tener que enseñar…
Interrumpio el joven
El siguiente en girar la botella fue el gordo, casualmente la botella volvio a quedar igual que antes, el gordo dijo…
– ayy que suerte….que escoges ahora??
Dado que las dos ultimas prendas que me quedaban eran el pantalon y las bragas y no queria quedar desnuda ante ellos, escogi castigo, entonces el anciano pido su capricho… – yo quiero que le derrames tequila en sus tetas y que luego le tome a la botella
El gordo dijo…
– haha, esa es buena
El gordo tomo la botella de tequila, pero antes se la paso a sus amigos, cada uno le dio un trago y luego llego otra vez a manos del gordo quien pidiendome retirar mi brazo, vacio un poco de tequila sobre mis pechos, cuando quite el brazo todos quedaron babeando viendome las tetas, el chico flaco y timido dijo…
– madre mia…son las mejores tetas que haya visto!!!
Luego de vacearme el tequila encima, el gordo me acaricio las dos tetas untando y esparciendo el liquido sobre ellas, con su pulgar golpeteo mi pezon mostrandoselo a sus amigos, diciendo…
– miren nada mas, que pezoncito tan perfecto
Luego el anciano interrumpio…
– ya ya , apurate que ya quiero que me toque a mi…
Me volvi a cubrir las tetas con el brazo, el gordo se habia olvidado de ofrecerme el tequila en la boca, tal vez por la excitacion de verme; Luego el anciano giro la botella y el maldito tubo la suerte de que la boca de la botella diera directamente hacia mi y la base hacia el, yo pase saliva, al ver como el viejo aplaudia y vitoreaba por su suerte, seguro tramaba algo muy cerdo. Me pregunto…
– castigo o prenda??
– pues…….
Los demas gritaban exigiendo que eligiera prenda, no les hize caso y elegi castigo, el viejo dijo…
– muy bien ramera…yo quier…..
En eso lo interrumpi furiosa…
Oiga viejo estupido, yo no soy ninguna ramera!!
Los demas solo hicieron un….
– uuuuuuhhhhh!!
Luego el viejo dijo sarcasticamente…
– disculpe usted madam…
Todos se carcajearon
– bueno ya!!! Que es lo que quiere??
Grite molesta, luego el viejo dijo lo que queria…
– bueno yo quiero darle unas buenas nalgadas, si no es mucho pedir mi lady…
Seguia burlandose con su sarcasmo, me dio la impresion de que esos cerdos realmente pensaban que yo era una cualquiera…
– de acuerdo maldito, pero dese prisa…
Me puse de pie y el se acerco a mi, me giro para que yo quedara de espaldas a sus amigos, luego se inco y cruzo su brazo izquierdo hasta sujetar mi cadera por enfrente, y su brazo derecho se alzo, hasta que su mano gorda y aspera me acaricio el trasero con la palma abierta diciendo a sus amigos…
– pero miren nada mas…este si es un señor culo, no como el de mi señora
Tambien restrego su rostro contra el y hasta un beso le dio, el tipo era un verdadero depravado.
Luego me dijo…
– inclinate un poco mamacita
Me empine un poco y fue cuando senti una primera nalgada, no muy fuerte, luego otra y otra, cada que me palmeaba decia vulgaridades…
– ay mamita, me encanta como te tiemblan cuando te azoto, daria lo que fuera por tener este joven culo en mi casa…
Al final me dio como 10 nalgadas, hasta que sus amigos lo interrumpieron diciendo que ya les tocaba…
Volvieron a girar la botella y esta vez le tocaba al joven escoger castigo, y al chico timido cumplirlo…
– vaya vaya, que escoges castigo o prenda? Dijo el joven moreno
– uff, castigo
– bien, quiero que le bailes a mi amigo y le…
– no Lucho…
Interrumpio el chico timido
– mejor algo que tenga que ver con sus tetas, que me encantan…
– uff…que sera…..
Pensaba el joven (Lucho) dubitativo.
En eso los demas comenzaron a sugerir…
– que le chupe las tetas!!!
– neee mejor una rusa!!…
El joven dijo…
– esa es buena idea…hahaha hazle una buena rusa
– y luego me haces una a mi…
Dijo el gordo
– no seas tramposo cabron, hasta que te toque…
Dijo el anciano Luego Lucho dijo…
– ya cabrones, es al que le toque, si no que sentido tiene jugar
Luego se dirigio a mi…
– ya guapa, no creas que es broma…hazle la rusa a mi amigo
El joven timido ya se habia quitado el overol azul y habia quedado en camiseta y boxers, los cuales no se quito, pero si saco su enorme miembro listo para ser masturbado, recargandolo en el resorte de su prenda interior
– a que se refieren con una rusa??
Pregunte haciendome la inocente, por supuesto que sabia lo que era, en eso el gordo se acerco y me apreto las tetas con sus dos manos y dijo…
– lo que quiere decir, es que con estas dos chichotas que te cargas lo masturbes…
Queria responderle algo, pero el joven flaco ya estaba parado frente a mi sacudiendo su verga con una mano y con la otra mano puesta en la cintura, me dijo…
– oraleee que no hay mucho tiempo
– p p pero…no te vas a correr en mi cara verdad??
Dije realmente preocupada…
– que no!! Pero ya apurate…
Me incorpore para incarme, mis tetas quedaron perfectamente a la altura de su verga, no quize tocar su miembro con mis manos y lo termine sujetando con mis dos atributos, desde mi perspectiva sola veia su pequeño prepucio siendo asfixiado por dos gigantescas masas de piel blanca y tersa como lo eran mis tetas, rapidamente comenze a masturbarlo de arriba a abajo, apretando mis pechos con mis dos manos para sujetar buen su miembro. De pronto voltee a los lados y vi que el morongas y Lucho ya se estaban desnudando, al que no veia era al viejo, hasta que senti una mano abierta que me tocaba el trasero por encima del pantalon, luego eran dos manos, que me acariciaban con desesperacion, como si fuera la primera vez que tocara a una mujer, me di cuenta que era el anciano cuando escuche su voz diciendo…
– ay mi cielo…que rico culote!! Jamas habia tocado a una vieja asi…
Ese viejo me daba asco, pero pense que ya no valia la pena decirle nada, el viejo tambien acariciaba mis piernas, y luego paso su mano por enfrente hasta meterla en mi triangulo del sexo y apretarlo fuerte y acercandose a mi oido a susurrarme…
– me dan ganas de comerme todo tu cuerpo…pinche puta…
En ese momento mis tetas soltaron la verga del flaco y me acomode para empujar a ese maldito viejo, no es que me calaran sus palabras, (lamentablemente estaba acostumbrada a escuchar ese tipo de vulgaridades), si no que a cada fibra de mi ser le repgunaba ese viejo asqueroso. El viejo cayo al suelo de pompas por el empujon, entonces Lucho y el morongas se acercaron alarmados, el gordo me sujeto, mientras el lider me decia…
– oye que te pasa nena, habiamos quedado en que llevariamos la fiesta en paz
– no quiero que ese viejo me toque!!
Grite alarmada, mientras el gordo me inmovilizaba de brazos, en eso el anciano se levanto furioso y me abofeteo, luego se desabotono los jeans, se deshizo de su mugrosa y desgastada truza y dijo furioso…
– ahora si vas a ver pinche puta…agarramela morongas, que no se mueva!!!
El morongas ya deporsi me sostenia de brazos, pero al ver que el viejo me acercaba su pene flacido a la altura del rostro, empeze a patalear y moverme gritando…
– no porfavor eso no!!
Entre los otros tres fueron y me sujetaron fuerte; el gordo por los brazos, el timido por los muslos, y Lucho tomo mi barbilla para inmovilizarme el rostro, entonces entendi lo que hiba a hacer, pense que queria que se la chupara, pero por la forma en que me habian inmobilizado, sobre todo del rostro, era para otra cosa, luego comprobe de que se trataba, el viejo acerco su verga a 10 cm de mi cara y comenzo a masturbarse; lo que el cerdo queria era correrse en mi cara… Esta vez no solo lloraba, si no que lloraba y suplicaba con todas mis fuerzas, no habia cosa que me diera mas asco que el olor agrio proveniente de la verga de un hombre, sobre todo de uno tan anciano, sucio y descuidado como ese; note que los vellos puvicos del viejo eran canosos y tenian bolitas blancas como caspa, poco a poco la verga del tipo que era muy pequeña comenzo a ponerse erecta y a engrosarse, luego hecho la cabeza hacia atras y empezo a gemir mas fuerte, supe que se hiba a correr y cerre los ojos con todo y lagrimas, aprete los labios y trate de pensar en otra cosa, escuche que Lucho dijo…
– avisame si te vas a venir wey, para quitar la mano, no me vayas a salpicar
Como?? Tu mano no y mi cara si??? Pense con impotencia
En eso el viejo grito…
– ahh ya me vengo wey, me vengo…..
Lucho quito su mano y yo aproveche para tratar de girar mi rostro hacia la izquierda, y de cierto modo resulto efectivo, pero no tanto, senti una gran cantidad de sustancia viscosa y caliente dibujar una linea en mi mejilla derecha, senti semen en los labios, cejas, barbilla, y en mi ojo derecho impidiendome habrirlo, tambien senti que me salpico en el cuello, mas que enojo senti asco, un enorme asco que apenas empezaba a asimilar cuando se oyo un portazo, senti como el gordo me solto y me dejo caer, quize saber que pasaba pero mi ojo derecho estaba nublado por la corrida del viejo, solo con mi otro ojo abierto pude escrudiñar que los cuatro hombres me habian dejado sola tirada en la alfombra casi al lado del catre y estaban.parados desnudos a un lado de la puerta haciendo movimientos con sus piernas, no distingui bien que hacian, pero parecia como si pisotearan cucarachas, aunque despues lo comprendi al escuchar un tremendo grito de dolor
– ahhhhhhhhhh!!!
Era papá!!! Aquellos tipos lo estaban pateando en el piso, entonces de verdad senti miedo, con todo el asco del mundo tuve que retirar con mi mano la enorme corrida de mi rostro y me lanze a defenderlo, pero en eso un gordo que no habia visto se me lanzo tirandome a la alfombra a besuquearme como loco, era el tipo que se habia quedado afuera, yo pataleaba y gritaba mientras el tirado encima de mi pasaba sus manos por todo mi cuerpo y me besaba, el maldito trataba de meterme su lengua en mi boca pero yo me movia desesperada y no le permitia hacerlo, tal vez papá se dio cuenta de que aquel cerdo estaba encima mio, porque lo escuche gritar…
– hija nooo!!! Dejenla porfavor
Papá acababa de cometer un error tremendo, habia gritado que era su hija…por supuesto los demas reaccionaron, el gordo que me besaba se incorporo para decirle a sus amigos…
– aaahhh cabron, esta puta es su hija!!
– hahahahaha mira nada mas, nada pendejo el wey
Dijo el morongas
– no chingues!!!, hahaha, se anda pisando a la hija este cabron
Dijo Lucho
– de que se asustan pendejos..??, si yo tubiera una hija asi de buenota yo tambien me la cogia. Apoco no??
Concluyo el viejo
El gordo que me besaba volvio a lo suyo, esta vez se lanzo a besar y manosear mis pechos, con mi rostro despejado pude ver que papá ya tenia una mordaza en la boca, y entre el morongas y el chico flaco lo ataban a una silla, pude ver como papa tenia la camisa blanca salpicada de sangre, igual que su labio superior y su nariz, papá lloraba de impotencia y cuando nuestras miradas se cruzaron, yo tambien llore…
Tambien quize voltear a buscar al viejo y a Lucho, lo que el otro marrano que estaba encima de mi le hacia a mis tetas, ya me daba lo mismo. Vi que el viejo urgaba incado en cunclillas dentro una bolsa de papel como buscando algo, el era el unico de los 5 que ya estaba completamente desnudo, por lo que le veia el culo peludo y negro; Lucho por su parte estaba parado al pie del escritorio desnudandose, quedando en instantes comletamente desnudo, lamentablemente eso solo significaba una cosa, de nuevo comenze a llorar…
Luego de quedar desnudo, Lucho, el tipo flaco, y el Morongas se acercaron a mi, le indicaron al otro gordo que se apartara…
– ya wey, quitate que ya nos toca…
ordeno Lucho
– esperate cabron….todavia ni me lo cojo…
Contesto el gordo que me chupaba los pechos
– no es mi problema imbecil…ya tuviste un chingo de tiempo
Finalmente el gordo se aparto maldiciendo, yo me levante e intente correr pero mas adelante me tope con el viejo, quien me abrazo y luego me empujo al suelo, Lucho se inco a la altura de mi cara y llorando le suplique…
– porfavor…sniff!!!, dijiste que no me harian daño….sniff!!!
– si no te vamos a hacer daño….nada mas te vamos a cojer…
Dijo en tono burlon, y los 5 se carcajearon, luego levanto a la vista y les dijo a sus amigos…
– bueno…quien va primero??
Todos se peleaban por ser el primero en follarme, yo solo lloraba tirada en el suelo, a papá ni lo quize voltear a ver para no sentirme peor, luego el Morongas dijo algo extraño…
– mejor antes de cojernola, hay que hacerle un bukakke
– aaa vale, eso si me gusta!!
– buena idea pinche Morongas!!
Yo no sabia a que se referian con eso de bukakke, esperaba que no fuera una de esas practicas sexuales extrañas en las que se introduce objetos dolorosos por el culo o algo asi, aunque fuese lo que fuese seguro no me gustaria…
Como yo me habia tirado en el suelo cubriendome el rostro con las manos y llorando, no me di cuenta de lo que organizaban, la verdad me sentia totalmente derrotada, no habia forma de escapar de esa incomoda situacion, nisiquiera valia la pena gritar, porque no habria quien nos auxiliara; derrepente el viejo me levanto tirando dolorosmente de mi cabello, dejandome incada, luego me dijo…
– habre tu puta boca zorra!!!…
De los 5, el viejo ( al que apodaban el pirata) no solo era el mas asqueroso, si no tambien era el mas agresivo hacia a mi, a partir de que lo habia empujado seguramente…
Habri la boca sin saber para que me lo pedia y metio la botella de tequila para que le diera un buen trago, sinceramente bebi bastante y cuando retiro la botella tube que toser e incarme porque me estaba ahogando, no me dio tiempo de recuperarme del todo porque Lucho me levanto de los hombros, mucho mas amablemente que su compañero, cuando me levante vi ante mi algo que me lleno de miedo…los 5 estaban parados ante mi formando un circulo, todos completamente desnudos ondeando sus vergas con las manos, habia penes gordos, largos, cortos, flacidos, y solo un par ya erectos; Lucho no tardo en acercarse a mi y acercar su pene a mi boca, yo me voltee, cerre la boca y los ojos, el anciano se molesto y dijo…
– aaa no….ni lo pienses puta….
Me apreto la nariz impidiendome respirar, hasta que no pude mas y tube que habrir la boca, no paso ni una milesima de segundo cuando Lucho ya habia metido su verga en mi boca, luego empezo a moverse de atras a adelante follando mi boca, se detubo para decir…
– esta vieja no chupa….
Luego me reclamo…
– que no sabes mamar o que???
Negue levemente con la cabeza
– no nadamas es metertela, la tienes que lamer mamita…usa tu lengüita y tus labios
No le conteste con palabras, pero si con hechos; comenze a meterla en mi boca moviendo mi cabeza de adelante hacia atras, el ya no hacia mas que gemir, puso sus brazos detras de la cabeza y hecho la cabeza hacia atras y dijo…
– ohh si que rico!!…mucho mejor que mi esposa…
De pronto me vi sujetandole el miembro con mi mano y chupandoselo como si lo disfrutara, pero no era asi, todo lo hacia era debido a que estaba aterrada y queria acabar pronto, luego Lucho se hizo hacia atras para sacar su miembro, alze la vista para ver el porque y vi al morongas acercarce a mi boca con su pequeño pene flacido, porsupuesto que no queria chuparsela, pero sabia que de no hacerlo habria consecuencias, asi que tomandolo con mi mano lo meti en mi mano y comenze a mamarlo freneticamente, el gordo comenzo a decir…
– ooohh si puta, que bien la chupas
Escuche que el otro gordo dijo….
– se ve que es re puta la vieja
El anciano le contesto…
– claro….si hasta se coje a su padre, imaginate…esta zorra a de ir brincando de verga en verga…
Instantes despues, el morongas tambien se salio de mi boca, habriendo paso a el otro gordo que ya tenia la verga erecta, este no espero a que yo se la sujetara, si no que la metio por si solo a mi boca y luego sujeto mi nuca con sus dos manos y sumio mi cabeza recargandola en su puvis, senti sus vellos por toda mi cara, ademas de su verga rozandome la campanilla, me dejo asi varios segundos mientras se burlaba de mi y me apretaba contra su cuerpo para que no me safara, me sentia asfixiada, le golpeaba las piernas para que me soltara, y despues de un rato lo hizo, dejandome tirada jalando aire. El gordo me volvio a levantar, tomandome del cabello, ahora queria que se la chupara segun el como debia ser, empeze a chuparsela igual a como se lo habia hecho a los otros, despues siguio el chico timido y por ultimo el viejo, todos se salieron de mi boca antes de correrse, hasta que se acerco el viejo y dijo…
– yo quiero que me la chupes pero como debe de ser zorra…me entendiste??
No le conteste…eso le molesto porque me tiro fuerte del cabello y volvio a preguntarme… – me entendiste??
– auuu si, si, ya entendi….suelteme porfavor…
Me avento al piso y luego me pidio que le lamiera las pelotas, quize negarme pero seguro su reaccion seria violenta, asi que mejor prosegui, conforme acercaba mi rostro a sus genitales hiba percibiendo un olor horrible, de entre tantos vellos canosos saque su bolsa escrotal, vi como mis lindas y blancas manos sostenian aquella bolsa marron arrugada y apestosa, senti un asco tremendo, pero el tipo volvio a gritarme que me diera prisa, asi que acerque mi boca y empeze a succionar, luego el me golpeo la cabeza…
– dije lameme las bolas, no que me las chupes pendeja!!
Saque la punta de mi lengua y comenze a lamer, sus bolas sabian rancio!!! , luego otra vez se molesto y dijo…
– saca toda tu puta lengua, quiero ver tu lengua saboreandome, anda perra!!!
Saque mi lengua y le di un lengüetazo lento a sus testiculos, luego otra y otra vez, el ya parecia convencido…
– asi perra!!, asi!!!
Pase bastante rato lamiendo sus bolas hasta que me pidio que ahora le lamiera su verga, fue cuando el viejo les dijo a sus amigos…
– ya cabrones…vayanse preparando…
Me pregunte a que se referia, cuando habri los ojos y vi que los otros cuatro ya formaban un circulo alrededor cerrandome la vista con sus cuerpos desnudos, los cuatro se masturbaban solos y apuntaban con sus vergas hacia mi, mientras tanto el viejo tomo su prepucio con sus dedos y levanto su pene enhiesta y de frente a mi, estando asi me pidio que le diera lamidas lentas con mi lengua bien de fuera y recorriendole todo el tronco, cosa que repeti varias veces, saboreando su hedor a viejo en cada lamida, luego me pidio que le lamiera solo la puntita, para ello tube que sostener su cosa con mi mano derecha y di pequeños golpecitos de lengua a su hongo que sabia horrible y olia peor, esa parte fue cuando el viejo se sentia mas excitado, de pronto escuche que el chico timido dijo algo…
– oohhh si me vengo, me vengooo….
Como tenia los ojos cerrados no distingui donde se ubicaba cada uno, pero en ese momento senti que algo caia sobre mi cabello, mi cien, y mi ceja, era la corrida del chico; asqueada habri mis ojos, solte la verga del viejo y me dispuse a reclamarles…sin embargo habia cometido un terrible error ya que lo primero que recibi totalmente de frente y con la boca abierta que jalaba aire para reclamar, fue una gigantesca corrida perteneciente a Lucho, la corrida golpeo secamente ( aunque no me dejo muy seca que digamos) todo mi rostro y lo peor es que me habia caido en mi boca abierta, luego alarmada y aun incada en el piso les grite….
– hijos de puta!!! Hijos de puta!!! Eso no se hace!!!!
Nisiquiera se inmutaron, enseguida senti otra corrida mucho mas numerosa caerme en mi otra mejilla, era la corrida de el Morongas que estaba a mi izquierda, mi cara estaba repleta, inundada, llena de semen espeso y caliente, yo permanecia con los ojos cerrados debido a la corrida que escurria desde mi frente, con mis manos moviendose como en busca de algo que sujetatarse, como quien busca algo a tientas en la oscuridad, no tarde en sentir a un cuerpo acomodarse detras de mi y recargar su verga en mi cabeza, para dejar caer toda la corrida hacia mi cara como un grifo de agua, mi rostro se sentia como una cascada, sentia el semen gotear de mi nariz hacia mis labios, tambien resbalar por mi cuello, luego un par de manos del hombre que se habia colocado detras mio,se acercaban a mis pechos pasando por debajo de mis axilas, aquellas manos se colocaron bien abiertas y extendidas acariciando mis bultos, luego otras manos que venian de mi derecha tocaron mi sexo por encima del pantalon, y una mano solitaria proveniente de mi izquierda se acercaba a mi trasero y sujetaba mi braga estirando el resorte, despues un par de manos me desabotonaban el pantalon; yo me sentia humilladisima, estaba ahi incada enmedio de 5 cerdos, con el rostro cubierto de fluido humano, mis ojos cerrados al igual que mi boca sin poder moverme , ver o hablar y sintiendo muchas manos que se aprovechaban para manosearme, no podia gritar porque eso implicaba habrir mi boca y sentir como resbalaba todo hacia adentro, pero tube que habrirla al sentir que el viejo levantaba mi barbilla y me exigia habrirle la boca, tube que hacerlo y enseguida volvi a sentir su miembro caliente adentro que enseguida disparo otra corrida pero adentro de mi boca, el viejo me exigio….
– tragatela, quiero ver que te la tragues!!!…
Quize negarme, pero cuando le vi el rostro supe que no me convenia hacerlo, ese tipo lanzama llamas por los ojos. Me pase casi todo y senti mucho asco, luego el viejo apreto mis mejillas con sus dedos para que habriera la boca, lo hize y luego saque la lengua, lo que el maldito queria era corroborar que me lo habia tragado, al hacerlo de nuevo se torno amable conmigo, me acaricio el cabello y dijo…
– ya ves como si puedes ser una niña buena…que se me hace que te voy a llevar a mi casa y voy a hechar a la gorda de mi vieja a la calle…
Al morongas le dio mucha risa aquello…
– hahahahaha!!! no te pases de verga pinche pirata, tu si que estas bien loco cabron…
El “pirata” respondio…
– que wey?? No me digas que no quicieras tenerla en tu casa??
– no pues si….a esta si la mantenia y hasta le hacia 10 hijos
Le respondio el morongas. Por cierto me puse a pensar porque le decian asi al pirata, seguramente por su ojo tuerto..Mientras yo me tire en el piso, aquellos tipos dejaron que me recuperara, luego escuche que arrastraban una silla y de pronto senti a alguien caer a mi lado, habri los ojos y vi a papá amordazado y tirado a mi lado, tambien estaba atado de manos y pies, yo aterrada lo abraze…
– papá!! papá!!! Porfavor haz algo!!…
Vi que incluso papá movia su cabeza para que no le acercara mi rostro que estaba lleno de semen, fue cuando peor me senti…
El morongas nos separo y me lanzo un paquete de pañuelos para que me limpiara, cosa que hize; luego jalo mis pantalones hacia abajo, luego jalo mi braga; yo no puse resistencia a nada, papá se retorcia en el suelo de coraje como queriendo defenderme pero solo se oia algo asi como…
– hummmm!!! Hummmmmm!!!…
Al deshacerce de mi prenda interior el morongas quedo mudo y luego dijo algo en tono sorprendido…
– ay wey….mira nada mas que lindo moñito…
Se referian a mi tatuaje, luego el otro gordo dijo…
– tssssss… esta pendeja ya adelanto mi cumpleaños
Todos se carcajearon hasta las lagrimas, de pronto vi que ya discutian sobre quien me follaria primero, incluso lo discutian mediante un piedra papel o tijera, haciendome sentir como un objeto.
Entonces el viejo los interrumpio…
– dejenme a mi primero…
El otro chico gordo y el morongas inmediatamente le reclamaron…
– como por que tu primero cabron??
– si, no chingues, a ti ya ni se te para pinche pirata
El pirata respondio muy tranquilamente…
– pues se me tiene que parar si o si, que una vieja asi de buena no se ve todos los dias, ademas; todavia tengo que acabar de limpiar las ventanas de la planta alta y ustedes pendejos ya acabaron de hacer sus cosas
Lucho le dijo…
– y eso que cabron?? Eso es tu problema
– mira, ustedes dejenme metersela primero, y luego me largo y se las dejo para ustedes solos…
El Morongas ya se disponia a discutir con el pirata, cuando Lucho lo detubo aceptando el trato del viejo, incluso le dijo a los demas…
– dejen que el pirata se la coja primero
Los demas aceptaron, sin decir nada, al parecer respetaban mucho a aquel joven, yo yacia tirada en el piso boca arriba, tapandome la cara con las manos sollozando, mi pierna derecha estaba reclinada y la izquierda totalmente estirada, luego el viejo se inclino hacia a mi separandome las piernas con facilidad, asi tirado volteo sobre el hombro a decirle a sus amigos…
– si quieren saquen la botella o hagan otra cosa, porque me voy a tardar..
Yo me preocupe de lo que dijo, aunque por otro lado no intentaba hacer nada; ese viejo rancio se acostaria conmigo y no habia nada que pudiera hacer, escuche que Lucho dijo que iria por golosinas a la maquina, y lo vi salirse asi desnudo, tambien salio el chico timido y el otro gordo moreno, que incluso le arrebato la billetera a papá burlandose, solo se quedo el Morongas que se enfilo hacia el baño de la oficina, por lo que el viejo me tubo para el sola, ademas de que papá estaba a lado; el viejo se acerco a mi quitandome las manos del rostro para acariciar mi cara y luego a besarme lento mordiendome los labios, me decia…
– que ricura de vieja, siempre quize cojerme a una jovencita buenona como tu…
Yo comenze a temblar y a suplicar llorando…
– porfavor..sniff sniff, no lo haga, dejeme…
El viejo ya no era rudo conmigo, ahora m hablaba tiernamente, me decia mientras me acariciaba el cabello…
– no mi amor, no tienes porque sufrirlo, tan solo gozalo..
Me siguio besando metiendo su lengua en mi boca, mientras que sus manos acariciaban mis brazos lentamente, despues se fue bajando hasta mi busto y empezo a magrear mis pechos y a chuparlos y acariciando mi pezon con sus dedos, la verdad sabia hacerlo bien porque mis pezones se pusieron duros y ya sentia un cosquilleo en la entrepierna, empece a cerrar las piernas y a frotarlas una contra otra de la excitacion, mi cuerpo me traicionaba, el viejo se dio cuenta…
– vaya vaya….y decias que no eras una ramera….
Luego deslizo su mano hasta mi entrepierna y metio sus tres dedos de enmedio en mi vagina, haciendome soltar un suspiro, para acomodarse mejor el viejo se bajo de mi y se coloco tirado en el piso a mi izquierda y seguia metiendo sus dedos, con dos de ellos oprimio mi clitoris haciendo que expulsara un largo…
– ammmmm!!!
Mientras seguia moviendo sus manos con la otra mano dirigio sus dedos a mi boca haciendo que se los chupara, lo hize gustosa esperando que aquello me distrayera de el placer que sentia abajo, no porque no fuera rico, si no porque no queria demostrarle mi excitacion a ese viejo. Vi que el viejo retiro sus dedos de mi boca y los bajo hasta su pene pasandolos por la cabeza de este para volverlos a meter a mi boca untados con su liquido preseminal,, tambien tomo mi mano y la puso sobre su cosa y me acomodo para que lo masturbara luego acelero su movimiento en mi vagina, yo me mordia los labios hasta que no pude mas y grite…
– a a a a a a aaahhh!!! Me corroooo….!!
El me pregunto…
– te quieres correr linda??
– si i i i!!!
Repentinamente saco su mano dejando mi orgasmo a medias, lo vi que se empezaba a acomodar para penetrarme; su pene entro tan facil gracias a que yo estaba mojada y entonces comenzo el coito entre ambos, era increible pero yo sentia bastante rico, el estaba mas excitado que un burro porque acerco su rostro al mio, saco su lengua y me lamia la cara diciendome vulgaridades mientraa sollozaba de la excitacion…
– me encantas mi reina, me encantas, quiciera tenerte para mi solito, te cojeria en la noche, mañana y tarde hasta quedarme seco mamita linda…
Yo no podia creerlo, me habia cuidado tanto toda mi vida, para que ahora ese viejo nauseabundo me lo hiciera, y ademas me dijera cosas, me puse a pensar en todos los chicos lindos que habia rechazado, incluso ni yo misma me permitia tocarme porque me hacia sentir culpable…
No podia negar que yo tambien lo disfrutaba porque gemia como loca, poco mas tarde me corri en medio de un exquisito orgasmo, el viejo enseguido lo hizo tambien; senti todo su liquido caliente inundarme por dentro, el quedo exhausto tirado encima de mi para despues levantarse, yo no pude mas con el remordimiento de haber gozado de lo que me hacia aquel viejo y asi en el piso me arrastre para abrazar a papá, diciendole…
– perdonameee sniff!! Snifff!!
Pense que el viejo habia terminado, pero despues de unos minutos se acerco de nuevo a mi y trato de jalarme hacia el, yo otra vez no puse resistencia, hasta que me susurro…
– volteate guapa…
Y pataleando y manoteando le gritaba…
– no eso no, porfavor no…
Desafortunadamente para mi, el morongas ya habia salido del sanitario y le ayudo a su amigo a voltearme, quedando totalmente boca abajo, el morongas ponia presion en mi espalda baja sentandose en mi, el viejo se inco y empezo a besarme los gluteos y a abofetearmelos, al morongas le provocaba mucha risa aquello, tanta que el mismo me quizo palmear tambien, me nalgueaba sentado encima de mi estirando su mano derecha para golpearme con fuerza y decirme mientras se reia…
– quien es niña mala?? quien es niña mala??
Yo gritaba porque el me nalgueaba con una fuerza tremenda, ademas de que sus manos eran grandes y gordas como las de un obrero, su amigo no hacia caso de aaquello porque ya se habia bajado hasta mis muslos para besarlos y hacerme chupetones, su amigo se lamio su mano y luego prosiguio a nalguearme, no las veia, pero seguro que mis nalgas estaban rojizimas.
Luego el morongas se quito, al parecer por ordenes del viejo, cuando menos senti ya me metia un dedo en el ano con cierta facilidad, se sorprendio de ello y le dijo a su amigo….
– que se me hace que esta vieja ya no es virgen
– pues claro, si te la acabas de coger, hasta en el baño se oian sus gemidos, hasta me la tube que jalar…
– no seas pendejo…hablo del ano idiota!!
– aaaaaaahhh….
El Morongas dijo eso porque no estaba poniendo atencion, ya que estaba urgando en algunos cajones buscando que robar. El pirata por otro lado al ver la dosilidad de mi orificio, empezo a meter su verga, yo grite de dolor a pesar de que el pene del viejo era muy pequeño, en eso el morongas se acerco y se inco para que le chupara el miembro, ya lo hiba a meter enmi boca hasta que su amigo lo interrumpio…
– no cabron…hazte!!!
– pero si nada mas quiero que esta puta me la chupe…tranquilo pirata!!
– que te la chupe despues..dejame solo con ella, ya habiamos quedado
El morongas se paro molesto y se fue de nuevo hacia los cajones del escritorio
Ya con su verga adentro el viejo dibujo un circulo con ella adentro y entonces el pirata empezo a bombear, a mi me dolia tanto que no podia ni moverme, senti fuego en todo mi cuerpo porque el pirata era muy brusco, lueho se molesto…
– muevete pendeja!! Parece que estoy cojiendo con una piedra
Con tal de que no se molestara empeze a hacer movimientos de cadera, para ayudarlo a follarme, el mas excitado entonces, comenzo a decir…
– ayy si que rico!!!. que rico es sentir tus nalgas y metertela al mismo tiempo ricura…
Yo solo me quejaba y hacia muecas de dolor, papá empezo a llorar y cerraba los ojos como si tambien sintiera el dolor, el morongas gritaba desde la lejania del escritorio
– eso eso !!! acabatela pirata!! Partele el culo haber si asi deja de andarlo ofreciendolo la muy puta…
El viejo no dejaba de metermela, me besaba la espalda y los hombros, y me daba nalgadas tambien me susurraba muy despacito…
– mi amor, pero que culito tienes!!
Poco a poco fue acelerando mas, hasta que finalmente se corrio, esta vez no compartimos el orgasmo, yo acabe desecha con mi orificio irritado y llorando de la impotencia; el viejo solo se paro y minutos despues le aviso al morongas que ya se hiba, conmigo solo se inco para mostrarme algo que llevaba en la mano, vi que papá se retorcia como loco y luego vi porque; El tipo tenia en la mano una esclava de oro con mi nombre escrito en ella, al parecer era el supuesto regalo que papá planeaba regalarme, la estiro para mostrarmela y luego dijo…
– Olivia…asi que ese es tu nombre…me llevo esto para siempre acordarme del nombre de la perra que gimio mientras me la cojia, si quieres que te la devuelva vas a tener que buscarme
Luego tomo mi bolso y saco otra cosa que no vi bien, pero se la guardo en el bolsillo, quiza dinero, pense
Me dio muchisimo coraje todo lo que dijo, y tambien que se llevara el regalo que me pensaba dar papá, solo me quede ahi llorando, luego ya senti al morongas acercarse a mi, en eso llegaron los demas, escuche que le preguntaban al morongas…
– y el pirata?? Donde anda??
– ya se fue el wey…disque tenia prisa
Sin mas ni mas el morongas me volteo y me penetro por la vagina, los otros se acomodaron por ahi. Con toda la maratonica cojida que habia tenido con el viejo ya no me quedaban energias, pero el morongas me exigia que lo complaciera, luego gritaba…
– ayyy sii que rico!!…que rica concha tiene esta ramera
El me violaba teniendo a papá a lado que contemplaba todo, papá solo se retorcia y lloraba de la impotencia sin poder hacer nada, yo apretaba mis ojos llorando y diciendo…
– no no no….no ya no mas, porfavor dejenme…
El burlonamente me decia….
– si si si ….. como de que no perra…
No tardo mucho en corrrerse dentro de mi, luego se levanto y el otro gordo al que apodaban el ” Porky” , fue el siguiente en tomar su turno, metiendomela en la misma posicion, solo que este gordo me follaba mas despacio tomandose su tiempo, levantaba sus pompas en el aire sacando su miembro de mi vagina, para luego dejarlo caer con furia, aquel golpeteo de su puvis al caer, me dolia demasiado, me besuqueaba con besitos pequeños por todo el rostro, me hacia para atras el cabello y luego metio su lengua en mis fosas nasales, era todo un depravado,luego el marrano casi susurrando frente a mi rostro me preguntaba….
– te gusta??
Yo no le contestaba, solo lloraba con los ojos entrecerrados volteando hacia otro lado, me volvio a preguntar…
– te gusta??….yo se que te gusta mi amor, no fingas..
Luego dirigio la vista hacia mi padre que yacia tirado a centimetros de el, le preguntaba…
-que tal coje esta perra ehh compadre??
Papá soltaba lagrimas y sollozos de impotencia, que se enmudecian por la mordaza…
– te gusta como le meto mi vergota a tu hijita??, porque a ella le encanta….es mas compadre….mira como me lo pide…
El gordo se dirigio hacia mi, aun penetrandome…
– pideme que te coja puta…
No le respondi solo lloraba…
– vamos…pidemelo que tu papi te quiere oir…
No le hize caso, de pronto bajo su cabeza y me mordio el pezon muy fuerte, yo solte un grito gigantesco de dolor…
– si no me lo pides, te arranco tu pezon a mordidas puta…asi que mejor dilo…
Tratando de olvidarme del dolor de la mordida masculle un pequeño…
– cogeme…
– no no no, fuerte!!!
– cogeme
Dije un poco mas alto
– mas fuerte!!! o me como tu pezon…
Entonces senti muchisima adrenalina recorriendome el cuerpo y la saque en un grito…
– cogeme!!! cogeme!!! Maldita bola de grasa, cogeme!!!
El sonrio y luego dijo…
– suplicamelo – cogeme!!, cogeme!!
-Te lo suplico cogeme!!
– si asi puta, sigue diciendo..
Empezaba a acelerar el gordo…
– cogeme!! cogeme!! Porfavor cogeme!!! Llename con tu puta leche caliente gordo infeliz!!, como si fueras un jodido hombre!!…
El gordo no pudo resistir la excitacion y se corrio, estubo un rato tumbado sobre mi mi, recargado mejilla con mejilla, cuando se levanto se burlo de papá diciendole…
– ni modo compadre…que conste que tu putita me lo pidio….
Luego pasaron los otros dos tipos, repitiendo el misno patron, solo que ellos no buscaban humillarnos, solo cogerme, note que solo pasaron el flaco y Lucho. Despues me levantaron y me pusieron empinada con las manos y pies en el piso, Lucho se puso detras mio, pase saliva al imaginarme que me penetraria analmente, pero senti relativa calma cuando con sus dedos habrio mis labios vaginales, luego se carcajearon y escuche que algo se secreteaban, entonces el morongas se me acerco a la altura de la cara y me lanzo un reto…
– se nos ocurrio algo puta
Yo no le conteste, seguia llorando tanto que con la boca abierta me escurria un hilo de saliva
– mira, mi compa el Lucho va a jugar con tu conchita, si logras aguantar 10 minutos sin correrte nos vamos y te dejamos para que cojas a gusto con tu papito, que dices??
No respondi, hasta que me lo volvio a preguntar, solo alcanze a mover la cabeza afirmativamente; casi inmediatamente senti los dedos de Lucho entrar y salir levemente, tambien senti otro dedo en mi ano dandome vueltas, cuando senti las manos de Lucho extendidas para separar mis gluteos, fue cuando deduje que entonces el dedo de mi ano era de algun otro chico, empeze a sentir ya la lengua de Lucho, y a la primera que la metio,expulse un largo grito de placer, los gordos se rieron y se acercaron hacia mi rostro, el morongas me dijo
– un besito si putita??…
No hize caso porque me estaba empezando a retorcer y tambien a gemir, el morongas burlandose de mi decia…
– o me das un beso puta, o te meto mi verga en la boca, tu decides
Entre gemidos le conteste…
– no no eso no…
– entonces para trompita..
No me quedo mas que parar mis labios sintiendome ridicula, enseguida me empezo a besar de una forma asquerosa, metiendo su lengua para lamerme hasta los dientes, por la comisura de mis labios escurria gra cantidad de saliva, era la suya y la mia mesclada, atras Lucho urgaba dentro mio con maestria, y el dedo de mi ano habia desaparecido y ya acariciaba mis nalgas con la palma abierta, era obvio que era el chico timido, porque el morongas me besaba, y el otro gordo estaba al lado de el, pasando su mano por debajo para acariciar mis pechos, mientras el morongas me besaba fue cuando me llego el orgasmo, tube que dejar de besar al morongas para poder gritar, al hacerlo los dos gordos metieron sus dedos a mi boca para que se los lamiera,entrando y saliendo, ya no aguante mas y me corri, la verdad habia sido muy rico, vi que Lucho se levanto y choco las palmas con el morongas y el otro gordo, asi sin agacharse Lucho me advirtio…
– ni modo nena…no fueron ni tres minutos
El gordo al que apodaban Porky se froto las manos y dijo…
– pues entonces hay que castigarla por guarra
Luego me levantaron, el porky se acosto en el piso y pidio que me acercaran a el, entre el flaco y Lucho me sentaron sobre gordo que yacia en el piso, clavandome en su falo, luego Lucho y el chico flaco se pusieron cada uno a un lado mio, y tomaron mis manos dirigiendolas hacia sus respectivos penes para que los masturbara, de pronto comenze a brincotear sobre el Porky y a masturbar a los otros dos muchachos, alguien me daba fuertes y violentas nalgadas, y tenia que ser obvio que era el morongas, Lucho golpeteaba una de mis tetas pausadamente, mientras que el otro chico me la acariciaba toda, el porky se volvio a correr dentro mio y luego cambiamos de posicion, esta vez Lucho estaba en el piso boca arriba y a mi me clavaron en su falo volteando hacia el, Lucho sugirio…
– alguien aproveche su otro agujero, ya para largarnos…
Los ojos se me habrieron del miedo, pero se me habrieron mas al sentir la verga del morongas entrar por mi ano, su cosa entro con relativa facilidad y entonces el Porky se me acerco para metermela en la boca, ahi estubimos los tres durante largo tiempo, uno ocupaba mi ano penetrandome lentamente y diciendo…
– aahh si ahh si puta muevete…que rico te mueves….desde que te vi con ese pantaloncito te la quize meter…
El otro me penetraba por la vagina, sin decir nada mas que gemir y tomarme por la cintura; y el otro ya me habia sacado la verga de mi boca y ahora se dedicaba a abofetearme con ella, la sacudia y al mismo tiempo me golpeaba el rostro, luego me pidio habrir la boca y sacar mi lengua y se inco para besarme…de verdad que no se porque, pero yo le correspondi al beso de forma pasional, metiendo mi lengua en su boca y permitiendo que el la metiera en la mia, de pronto la de la iniciativa era yo, mordiendole sus labios con pasion, la mano de el le daba vueltas a mi pezon haciendome sentir excitada, quiza muy inconcientemente eso era lo que me hacia devolverle el beso, me sentia excitada una vez mas.No se cuanto tiempo paso hasta que los dos tipos que me la metian soltaron su leche dentro de mi, y el Porky masturbandose el solo dejo caer su gran corrida sobre mis pechos, para despues untarlo alrededor con sus manos, ya el otro chico no estaba, asi que solo quedaron trea, todos tirados exhaustos descansando.Poquito mas tarde los tres se vistieron, yo tirada en el suelo me arrastre hacia papá hasta abrazarlo, luego Lucho y el Morongas salieron sin decir nada, solo Lucho volvio a entrar para decirle a su amigo…
– ya vamonos…pinche Porky
El porky se acerco a mi y me dio un papel con su telefono, me dijo…
– porfavor llamame…quiero volver a estar contigo…
El pobre tipo penso que me habia enamorado de el o algo asi. Y de pronto los 5 tipejos nos habian dejado solos a papá y a mi, yo desate a papá y los dos nos abrazamos a llorar hasta el amanecer. Como a las 6 de la mañana salinos del edificio, papá le agradecio a Freddy y este se le quedaba viendo a las heridas de papá en el rostro, papá me habia tapado con su abrigo por lo que esta vez Freddy no pudo voltear a verme el trasero, nos dirigimos a casa donde lloramos y hablamos todo el sabado, papá me pedia perdon por haberme dejado sola e insistia en llevarme al hospital, yo tambien le insistia en que nada habia sido su culpa y que me sentia bien.
Al parecer otra cosa que le habia molestado a papá era que esos tipos nos habian robado el regalo que el me pensaba dar, la esclava de oro con mi nombre, segun el, la habia comprado para mi desde que yo tenia 10 años, pero no me la pudo dar porque fue en esas fechas cuando mamá lo habia hechado de la casa,el la guardo por mas de 20 años y significaba mucho para el, y ahora tambien para mi.
Finalmente el domingo, papá me llevo al aeropuerto y me despidio, llorando le dije que lo amaba y que jamas dejaria de visitarlo, el me dijo lo mismo, luego nos despedimos con un beso apasionado que hizo que las demas personas nos vieran extraño, especialmente dos ancianitas que estaban sentadas junto a nosotros, ambas se incomodaban al ver la forma en que nos besabamos, pero cuando realmente se sorprendieron fue al escuchar las siguientes frases…
– adios hija,
– adios papi
Ya subida en el avion hubo algo que me hizo sentir mucho miedo, al revisar mi bolso me percate que me faltaba algo….entonces me vino a la mente cuando el viejo, despues de violarme habia urgado en mi bolso….pero claro!!!…..el maldito habia tomado no solo varios billetes de a $100, si no que se habia robado mi credencial de ciudadano, la que contenia mis datos personales, como mi direccion por ejemplo. La pregunta era: me iria a buscar?? Me violaria otra vez??……no lo se, pero si es posible recuperare la esclava de oro de papá, no importa lo que me cueste….
FIN

Marifer

Jueves, marzo 19th, 2015

Hola chicos y chicas, mi nombre es Marifer, y les voy a contar un capítulo de mi vida.

Como muchas de nosotras, mi historia comenzó hace ya bastante tiempo, cuando era muy joven, y esto que voy a contarles me sucedió cuando tenía 13 años, ya había tenido contactos físicos con chicos y chicas de mi edad, pero hasta entonces solo habían sido caricias y besos, pero un día en que me encontraba en mi casa sola, pues mis padres habían salido de paseo, me puse a ver páginas de Internet con videos travestis, y encontré uno que me gustó muchísimo, y me dio varias ideas, al punto que me preparé para salir a buscar un ligue.
Comencé con un rico baño de tina, y estando ahí me rasure todo el cuerpo, solo dejé algo de vello en el área del pubis, me sequé y me puse bastante crema en todo el cuerpo, con un olor a cerezas y avellanas muy agradable, soy ligeramente alta mido 1.70 y soy delgada, como siempre he practicado la natación, tengo unas buenas piernas y unas lindas nalgas muy paraditas (siempre me lo dicen), depilé un poco mis cejas sin que se vieran femeninas en extremo, solo un poco, busque la ropa que guardo para tal efecto, me puse una tanga oculta-pene, encima unas braguitas muy sexy de las que llevan liguero, aunque me pongo medias que no lo necesitan, pero me parecen muy sexy.
Les cuento que con algo de hormonas he logrado unos senos pequeños que se alcanzan a notar si no me pongo algo grueso encima de mi ropa de hombre, me puse un vestido en dos tonos de azul, que es abierto por el frente y tiene la espalda algo baja, es ajustado a todo el cuerpo ya que la tela es strech y el largo de la falda me llega arriba de las rodillas lo cual me hace sentir muy sexy, me calcé unas zapatillas azules cerradas que siempre tengo escondidas en el closet con el consabido riesgo de que me las encuentren, y me comencé a maquillar, como casi no tengo barba y siempre estoy observando a mi madre, he logrado bastante experiencia con el maquillaje, use un maquillaje claro, unas sombras en tono café, rimel, y un poco de color sobre las mejillas, y como casi no tengo barba no fue difícil, también me puse una peluca muy linda corta hasta los hombros con una suave caída y de color tabaco, como uso el cabello muy corto me es muy fácil colocarla, y quedé lista para ir a ligar.
Salí de mi casa y fui caminando hasta la avenida que me queda a solo dos calles, ahí tomé un taxi y le pedí que me llevara al centro de la ciudad, como era algo temprano me quede en un restaurante donde tienen mucha tolerancia a los chicos-chicas como yo.
Después de un rato y un par de cafés, salí a la calle y fui directo a un bar que ya conozco y donde se puede ligar sin problemas, fui a la barra pedí un Tom Collins, ya que las bebidas con vodka no te dan aliento alcohólico.
Al poco rato se me acerco un señor de unos 35 años bien vestido y elegante, muy perfumado (olía riquísimo) y me preguntó si venía sola, me gustó que me hablara en femenino, y le dije que estaba travestido, no se sorprendió en lo absoluto al contrario me dijo que ya lo había notado y aún así le había gustado mucho, comenzamos a platicar y me sacó a bailar, era mas alto que yo me tomó por la cintura con bastante energía, al tiempo que le pasaba mis brazos por su cuello, acercó su cara a la mía, y me dio un beso suave en la mejilla, al tiempo que su mano derecha bajaba hasta el inicio de mis nalgas, yo me pegué a su pubis y sentí como se le comenzaba a levantar su miembro.
Seguimos bailando y comenzó a sobarme las nalgas de una manera muy excitante al tiempo que me besaba largo y profundo, introduciendo su lengua en mi boca y dejándome exhausta además de caliente.
Yo bajé mi mano hasta su entrepierna y sentí el tamaño de su verga que era de buen tamaño y grosor, lo comencé a sobar y mientras me entregaba a sus besos y caricias, el metía su mano entre mis nalgas y tocaba mi ano con sus dedos por encima de mi ropa.
Ya se imaginaran que la situación era por demás obvia, me propuso que nos fuéramos a otro lado y acepte sin pensarlo.
Fuimos caminando hasta el hotel que esta en esa misma calle, pedimos una habitación y nos metimos rápidamente, y antes de que cruzáramos alguna palabra me tomo por la espalda y me abrazo por la cintura, pasando sus manos por encima de mis pechos, luego metió las manos en mi escote y me bajo todo el vestido hasta la cintura, me levantó la falda y me bajo la pantaleta junto con mi tanga oculta-pene, y comenzó a nalguearme suavemente me preguntaba si esto me gustaba, y le dije que si, que me diera más porque me había portado mal, entonces teniéndome empinada y a su merced, metió uno de sus dedos en mi ano, al tiempo que yo daba pujidos de placer, me dijo que era una buena putita, y que lo íbamos a disfrutar mucho, me jalo por los hombros y me hizo que me hincara frente a él, sacó su verga y me la acercó a la boca, ordenándome que se la mamara yo le obedecí sin chistar, al tiempo que le desabrochaba el pantalón y lo bajaba junto con su bóxer, comencé a mamarlo desde la punta hasta el fondo introduciéndome toda su verga en mi boca, al grado de casi ahogarme, también le lamía los testículos y los metía en mi boca chupándolos con agrado, él me decía que lo hacía muy bien y que le estaba gustando mucho.
Me levantó por las axilas y terminó de quitarme toda la ropa, solo me dejó las medias y las zapatillas, me dijo que le gustaba lo que veía, y que me iba a coger como se coge a una mujer, en ese momento sentí algo de temor, ya que nunca me había penetrado nadie, se lo dije y comentó que no me preocupara porque no me iba a doler, teniéndome boca arriba, levantó mis piernas y las detuvo con una mano al tiempo que me introducía dos dedos por el ano, yo sentía la gloria, y le dije que me metiera mas dedos, no sé cuantos me metió, pero mi ano comenzó a dilatarse mucho, y yo estaba muy excitada, le dije “cógeme por favor que ya no aguanto mas”, me volteó, me puso en cuatro patas me escupió en el ano y empezó a meterme su verga por el culo, lo hizo muy despacio al grado que no sentí ningún dolor, solo placer.
Así estuvo por algún tiempo mientras que yo daba grititos de placer y me movía como una putita, de adelante hacia atrás, procurando llevar el mismo ritmo que él, me tomó por los hombros y sentí que entraba toda su verga en mi ano, yo curve mi cintura hacia abajo para sentir como entraba más.
En ese momento sentí que algo caliente corría en mi interior, y se me escurría por entre las piernas, ya no pude más y me vine casi sin tocarme.
Sin que me sacara la verga del culo, me dio vuelta y se puso encima de mí, levantando mis piernas hasta sus hombros, y de vuelta comenzó el mete y saca, yo me abrazaba a su cuello y le besaba los labios a la vez que él me besaba y mordía el cuello, en seguida volvió a venirse dentro de mi, y me apretaba muy fuerte, cosa que me pareció divino.
Después se quedó muy quieto, pero siempre encima de mí, y con su verga dentro de mí, así pasaron algunos instantes en los cuales fui sintiendo como se hacia lacia su verga e iba escapando de mis adentros.
Como pude me salí de debajo de él y fui a bañarme, estando en la regadera, entró Jorge al baño (así se llamaba) y se metió conmigo a la regadera, me abrazó de frente y me comenzó a besar en la boca muy efusivamente, sentí su verga crecer frente a mí, y enseguida me hinque para darle una buena mamada, el se dejó con gran placer, pero antes de acabar, me saco la verga de la boca y me dijo que mejor fuéramos a la cama, nos medio secamos y fuimos a la cama, me acostó y me puso boca abajo acostándose encima de mí al tiempo que me besaba el cuello y la nuca, en seguida separó mis piernas y puso saliva en mi culito, yo estaba que me moría de ganas y así como estaba me metió la verga por el culo, empujando fuerte y rápido, yo levantaba el culo lo más que podía para sentir como entraba toda, no tardó mucho en venirse, y lo hizo con bastante ruido dando pujidos muy fuertes, después se quedó encima de mí besándome y acariciándome el cuello la espalda, las nalgas y las piernas, al poco rato se levantó y me dijo que nos teníamos que ir, porque ya se le había hecho tarde, nos vestimos nos arreglamos, y salimos del hotel, me dio dinero para un taxi y quedamos de vernos en otra ocasión.
Cuando regresé a mi casa ya era tarde, así que entré con mucho silencio y cuál sería mi sorpresa que me encontré a mi hermana en la sala de la casa, se sorprendió al verme vestida de mujer, y me preguntó que donde andaba, le dije que había ido a una fiesta de disfraces, no me lo creyó, solo sonrió y me dijo, “que no te vean mis papas vestido así, porque no te lo van a creer” ojalá les haya gustado mi aventura, nos vemos en otra ocasión, besos.
Manden sus comentarios fgomfer@hotmail.com

Las nalgas con tesoro escondido

Miércoles, marzo 4th, 2015

Ahi las tenia, paraditas y temblando de pasion. Las nalgas redonditas, carnosas y duras que escondian en su centro el culo precioso que deseaba penetrar con mi gruesa verga desde el el primer dia que las vi. Le mordi la parte carnosa de cada nalga con mordiditas medio fuertes que la estremecian y hacian gemir, mientras le pasaba una mano a lo larga de la peluda y mojadisima raja de la panocha a punto de venirse en tremendo orgasmo. Ella tenia dos meses de haber llegado a la ciudad y ya la tenia a punto para meterle la cabezota de mi verga, primero en la palpitante panocha y luego para abrirle el cerrado culo hasta hacerle rebotar los huevos contra las nalgas y labios vaginales. Nunca le habian hecho tal cosa, me dijo cuando le propuse que me diera una mamada y a cambio yo la haria venirse como yegua con mi boca. Soy bueno para eso. Y cuando le propuse que me diera el culo, titubeando dijo que si, que nunca lo habia hecho, pero que por ser yo su jefe podia hacer de ella lo que quisiera. De modo que ahi la tenia, desnuda, boca abajo, apoyando sus chichitas contra la cama, con el culo levantado recibiendo pequeñas mordiditas en las nalgas y con toda mi mano batiendole la panocha lechosa llena de largos pelos… Tambien me habia dicho que el pobre de su esposo tenia una verga de 8 cms. de largo por 3 de grueso, que para cogersela le pasaba unas tres veces la mano por la panocha, se le montaba siempre de misionero, se la metia, se movia rapido durante unos dos minutos, y le soltaba el chorrito de semen. Asi que nunca se la habian cogido por el culo ni nunca habia sabido lo que es un orgasmo. Y ahi la tenia vuelta loca, empinada y ofreciendome el tesoro de su culo que no le habia sabido disfrutar el estupido de su esposo. Mucho de lo que me dijo yo no lo creia, pues antes de tenerla empinada como estaba, senti que exageraba cuando se sorprendio al ver mis pobres 16 cms. de pesada carne, eso si, muy gruesa y cabezona.-!Me vas a matar con todo eso, dijo asustada. Yo, no queriendo perder tiempo solo le dije: -!Tu solo mama esta verga que yo me encargo de que te la tragues toda por donde me de la gana, y hasta doble racion vas a pedir!- Y le di un jalon metiendole la gruesa cabeza de la verga en la boca. Pues bien, ya le habia mordido alrededor del ano, y mientras movia el culo en circulos y atras y adelante, me aatrevi morderle directamente el ano manteniendo firmes mis dientes sobre el semiabierto orificio… Se estremecio bruscamente, como queriendo escaparse de mis dientes, quiso aplanarse sobre la cama pero la sostuve con los brazos por debjo de la cintura manteniendola con el culo al aire y sin dejar de morderla, al tiempo que le metia dos dedos en la panocha para sostenerla mejor. Entonces senti como me apretaba los dedos que le tenia incrustados en la palpitante vagina y se quejaba deliciosamente
!Ahhahhhhh, hummmm, ohhhhh!…, y se abandonaba sobre la cama como desmayada quedando con el culo parado. Senti ternura al comprobar que fui el primero en hacerla venirse de tal manera. …Sin apuro me puse de rodillas y le pase tres veces la hinchada cabezota de la verga por la panocha, mojandola y bateindola en el jugo abundante que le escurria. En el primer empujon entro la cabeza y ho sorpresa, estaba cerradisima. Con eso ella reacciono de su abandono dando un grito y enderezo la espalda. Considerando que de verdad su viejo no habia sido capaz de abrirla mas alla del himen virginal, se la fui metiendo milimitro a milimitro pero sin detenerme, mientras ella movia el culo hacia adelante jadeando y dando grititos; !ayyy, ayy, ay!, y yo deteniendola para que no se me fuera, hasta que la obligue a apoyar las manos sobre el espejo de la pared, quedando semiderecha, y mientras le atrapaba las chiches con cada mano, le deje ir lo mas grueso de mi carnoso tronco. !Plaf!, sonaron los testiculos contra sus nalgas y abios vaginales.-!Ohhh, sigueee!, dijo mientras movia las nalgas hacia atras y adelante…!Oh, pinche vergota como puedes cogerme sin lastimarme tanto, oohh!, logre entender que balbuceaba mientras la bombeaba mas fuerte. Asi la tuve durante unos veinte minutos, entrando y saliendo. entrando y saliendo de su caliente agujero, entrando y saliendo hasta que ya no me ofrecio resistencia y entonces sacaba toda la verga hasta la punta de la cabeza y se la dejaba ir hasta los huevos, varias veces hasta que senti que debia parar. Entonces le saque la verga brillosa y mas hinchada que al principio debido al roce con su estreco canal vaginal, y dirigi la cabezota hacia el orificio del culo. Realmente senti lastima cuando me vi la enrojecida y ancha cabezota al dirigirla hacia su cerrado ano. Ella quiso retirarse cuando sintio la punta apretandole el culo, pero yo, confiando en la lubricacion que ya teniamos la tome de la cintura y la sente lo suficiente sobre mi verga… La cabeza entro y nos quedamos quietos… poco a poco ella se fue soltando y entonces me dijo: -!Te suplico que me cojas por el culo, pero dejame ensartarme yo sola, con cuidado, para poder gritar de gusto!- Se lo permiti. Mientras se la iba clavando poco a poco, tome el aceite que habia llevado para el caso y me fui embarrando la verga poniendole alrededor del culo. Se le fue mas facil y con menos dolor. Me empece a mover despacio mientras le apretaba los pezones grandes de sus tetas chiquitas y entonces se aflojo por completo, perdio de nuevo la cabeza y empezo a gritar incoherencias. Me importo poco. Me la segui cogiendo sacando la verga hasta la cabeza y metiendola de nuevo hasta los testiculos escuchando el !plaf, plaf! del choque humedo de huevos contra panocha. Entra y sale, entra y sale, ella gritando de gusto, ahora yo agarrando con ambas manos lo gordo de ambas nalgas y restregandolas contra los pelos que me rodean la verga. Ella grita, yo se la meto con fuerza, ella gimiendo, yo le rasguño con presion medida la espalda, desde la nuca hasta la raya de su culo, ella se retuerce.-!ahora si, ahora si, me vengooo, me vengooo! Le doy una fuerte nalgada y le saco la jugosa verga.-!Todavia no!. le digo, tu te vienes cuando yo te diga, y junto conmigo! Le doy unos vegazos sobre las nalgas y ella empieza a sollozar. Mientras sigue llorando quedito, con una mano le aprieto un pezon y con la otra le pellizco las nalgas y bajo hasta el clitoris jalandoselo con tres dedos, despacito, despacito, mientras me controlo para no eyacular. Despues de dos minutos la mujer esta desesperada derritiendose y ya no puedo controlarla. Me grita: -!Ya cojeme, cabron, no seas como mi viejo que desperdicia este culote, asi como tu dices!- No pude mas, de un solo golpe se la meti en el culo y ahora la bombee con violencia. -!Esto quieres?!, pues toma, toma toma! Y tomandola de las nalgas, de la cintura, la empujaba con fuerza contra la verga, sin piedad, pero ella pidiendo mas, mas, mas. Me detuve, le di otra muy fuerte nalgada, le agarre las tetas metiendolas por completo en cada mano y la empuje contra mi pulsante verga. Cuando empece a llenarle el culo de leche, ella empezo a ordeñarme el garrote y entonces le solte una chiche y le puse la mano sobre el clitoris estrujandoselo… Fue increible. Con fuerza ella rodo sobre la cama y yo ensartado dentro de ella hasta que caimos descompuestos sobre el piso casi desmayados.

Fue la experiencia mas tremenda que he tenido.
Si quieres compartir tu experiencia femenina conmigo, principalmente si eres mujer, aunque sea en relatos, escribeme;
globo_jz59@yahoo.com.mx

Mi prima y yo

Domingo, febrero 22nd, 2015

No es raro que alguno de nosotros hayamos tenido o hayamos fantaseado con tener sexo con una prima, tomarla por las nalgas y arremeter contra ella un y otra vez, sintiendo sus jugos escurriendo por mi pene,para mi afortunadamente se hizo realidad, una noche de año nuevo.

Las fiestas familiares en mi casa se han caracterizado por tener alcohol en ellas, música y baile y ahí como empezó todo, pues llegué a casa de mi tía a eso de las 8 de la noche para celebrar el año nuevo con mi tía y mi prima, que vivían solas pues ella está divorciada y mi tio vive en estados unidos.
Yo tendría en ese entonces unos 20 años y ella 18 o 19, en la etapa más sucia que le tocó vivir.
Empezamos a beber por ahí de las 10 de la noche, platicando de cosas sin importancia, pero mientras eso pasabo, yo veía a mi prima, hermosa, ojos cafés y cabello largo hasta la mitad de la espalda, unos senos que no eran grandes, pero eran perfectos para su cuerpo, y se podía ver un poco como el bra de ella estaba apunto de reventar a través de la playera rosa que traia, sus nalgas eran increíblemente grandes, de hecho entre sus amigos le decían la langosta, por que lo mejor estaba en la cola.
Ella no había tenido un novio en un largo rato, pues última relación salió muy mal y muy herida y precisamente platicamos de eso los tres en la mesa.

Llegaron las 12 y celebramos el año nuevo, para ese entonces ya andábamos más tomados y nos abrazamos y dijimos cosas como que siempre estaríamos juntos y que eramos la mejor familia, etc.. poco a poco empecé a ver como mi prima estaba mas ruborizada, probablemente por el alcohol, así que pensé “a ver que se da” pero mi tia se fue a dormir y le llamó a su hija para que durmiera con ella y me dejara su cuarto, ella se despidió de mi y me dio un beso en el cachete, fue un beso lento y suave que me hizo pensar que ella quería algo.

Me metí al cuarto d emi prima y pensé en buscar entre sus cosas algo incriminador, para imaginarme a mi prima teniendo sexo, pero decidí no hacerlo y mejor me empecé a masturbar en su cama, con la verga bien parada hacía movimientos con mis dedos en la punta del pene, imaginando que era su lengua y jugando con el frenillo para sentirme en el cielo, fue entonces cuando tuve el mejor golpe de suerte, mi prima entró abriendo la puerta poco a poco con dos cervezas en la mano “Mi mamá está loca si cree que en año nuevo nos vamos a dormir tan temprano” me dijo mientras yo disimulaba que nada pasaba por debajo de las sábanas, donde estaba completamente desnudo. Ella se incorporó y se acostó a mi lado me dijo que la despertara si se quedaba dormida para que regresara con mi tía, claro que no sabía que yo estaba con una erección incontrolable.
Comenzamos a platicar y de pronto tocamos el tema del sexo, me decía que ella no era muy buena por que solo había tenido a dos parejas y lo había hecho muy poco con ellos, según ella nunca había sentido un orgasmo muy grande, solo pequeños y muy rápidos: “¿Qué tanto andabas haciendo?” me preguntó, mi corazón se paralizó, podía decirle dos cosas: “nada” o aventarme y arriesgarme a tener la plática más embarazosa y quemadora con mi tía y eventualmente mis padres, pues que tal si me delataba, fue entonces cuando el alcohol reaccionó en mi y le dije “pues ya sabes, cosas de hombres, cosas que eres mjuy joven para conocer”-le dije, a lo que respondió “ándale dime no me asusta” eso lo tomé como una invitación, pues me semi levanté y la tuve debajo de mi, mientras me acerqué a besarla, pensé que ella iba a dudar los primeros segundos, pero me equivoqué terriblemente, nos empezamos a besar lentamente, escuchaba como tomaba aire con la nariz para besarme más apasionadamente y como sus manos pasaban por mi nuca, mientras yo estaba desnudo con la verga parada debajo de las sábanas.

Nos seguimos besando y empecé a besarle la oreja, pasaba mi lengua lentamente por su lóbulo y lo besaba despacio, a veces chupaba un poco su oreja mientras escuchaba su respiración agitada en mi oreja, poco a poco bajé por su cuello y ella se detuvo un poco,pensé que era demasiado y me iba a quedar así, pero me equivioque de nuevo, probablemente fue el alcohol lo que la animó a seguir tan rápido, pero se quitó la playerita rosa que traía y sus pants para dormir tan apretados y se quedó en bra y calzones, eran blancos aún lo recuerdo, y se veían más grises de abajo por que estaba ella muy mojada, se rió un poco y nos seguimos besando, en ese momento decidí bajar una mano a uno de sus senos, que cabía perfectamente en mi mano, que rozaba con el dedo el pezón y pasaba por todos lados, daba vueltas al rededor de su gran teta, haciendo espirales para temrinar en el pezón, fue ésto lo que la motivo a seguir y con sus manos torpes buscaba mi verga, metió la mano en la sábana y lo empezó a mover de un lado a otro, de arriba a abajo, yo sentía sus manos calientes rodear mi pene y me sentía en el cielo, después de eso bajé mi mano más y le quité el calzón, fue la mejor sensación cuando alzó las piernas para que saliera con más facilidad, y empecé a rozar su vagina húmeda con mis dedos, la engañaba y jugaba con ella haciendole creer que le iba a meter los dedos en su vaginita que apenas tenía pelos, ella jugando me decía “ya métemelos por favor, mételos todos” y le decía”segura?” y ella me decía “si quieres que te la chupe un ratito vas a tener que metermelos bien rico” fue entonces cuando con dos dedos entré a su húmeda vagina, ella soltó un gemido que tuvo que cubrir con una mano para no despertar a mi tía, que estaba dos habitaciones más al lado dormida, mientras yo con mis dedos movía de arriba a abajo y de afuera hacia a denro, le estimulaba el punto g lo que la volvía loca, tanto que tenía las manos hacia arriba, dejó de masturbarme para dedicarse a disfrutar de mis dedos húmedos que insistían en meterse más y más, tanto que terminé metiéndole 4 dedos y ella pedía más, fue entonces cuando me dijo” tienes condón?” y le respondí que no, que no pensaba usarlo, ella me dijo que tenía uno pero que no sabía si usarlo por que tenía con el como un mes, le dije que no había problema que usáramos ese, ella se paro con las piernas temblando y sacó el condón de uno de sus cajones, yo veía sus nalgas redonditas esperando a ser tocadas por mi, y sus pechos que rebotaron cuando se incorporó de nuevo a la cama.
“Ahora déjame, te toca a tí” me dijo al oído, mientras se ponía arriba de mí y me empezaba a besar el cuello, bajando por mi pecho y estómago, hasta que llegó a mi pene, el cual tenía con una mano y lo veía como pensando en como empezar, empezó dándole un beso en la punta, cosa que me volvía loco, le daba besos por todos lados, vengándose de mi por no meterle los dedos al principio, incluso me dijo “¿Quieres que me la meta a la boca?” “si” respondí apenas respirando “Seguro?” me decía y yo no respondí, esperando que dejara de jugar, y funcionó por que se la metió toda a la boca, escuchaba el ruido de la saliva y su boca en mi pene, como chuoaba y chupaba y soltaba ciertos gemiditos mientras lo hacía, yo estaba en el cielo, ella seguía metiéndose mi verga a la boca, lo hacía lento y luego rápido, pero no se la sacaba, hasta que hizo con su boca una forma de “O” y empezó a salir y entrar, como si la estuviera penetrando, yo estaba a punto de venirme por que ella era muy buena, combinaba el sonio exquisito de una buena chupada, con la lengua en el glande, que movía rápidamente en mi pene, peló la verga y dejó la cabeza a afuera, chupando y chupando la puntita nada más.

Entonces ella se levantó y me dijo “ya te vas a venir?” a lo que respondí que no, pero realmente estaba apunto, por lo que decidí esperar un poco besándola y tomándola de las tetas y metiéndole los dedos en su ya empapada vagina en lo que yo me calmaba un poco.
“Quiero que me cojas” me decía, yo soy una persona que le gusta escuchar esas cosas y ella por arte de magia lo adivinó o siempre era a´si de sucia, pero con cads palabra me prendía más; me puse el condón y me puse arriba de ella, con mi mano acomodé mi pene en la entrada de su conchita y empecé a meterla despacio, su respiración era perfecta en mi nuca mientras yo empezaba a entrar y salir, sentía como sus labios me apretaban la verga mientras ella respiraba más y más duro,”más rápido” me decía y yo empecé a entrar y salir más rápido, sintiendo como me recibía su vagina húmeda, “más fuerte, dame más fuerte” y le empecé a dar más fuerte, llegaba hasta el fondo de su vagina, mi pene se quedaba por dentro y salia entero, ella estaba gimiendo con una mano en su boca para que no escuchara mi tía “que rico me cojes” me decía, yo estaba muy caliente, demasiado diría yo y me decía “dame, dame” entre cortado por que cada dame lo decía cuando estaba entre y sale de su concha húmeda.

La cama no era muy nueva que digamos y empezó a hacer ruido, por lo que nos quedamos callados un poco y le dije “ven, sígueme” la levante y la puse de perrito en su tocador, frente al espejo, podía ver su cara de placer con cada embetida que le daba, se mordía los labios y escuchaba pequeños “hmm hmm” que soltaba intentando contenerse, se abrió las nalgas mostrándome su ano,” te gusta primo? te gusta cojerte a tu prima?” me decía mientras, yo estaba a punto de venirme con eso, pero ella me ganó “me voya venir, me voy a venir me voy a venir” decía una y otra vez entre más rápido y fuerte le daba a su conchita, de pronto sentí como sus liquidos fluían entre sus piernas y las mías, sus piernas le temblaban y me pedía más “sigue sigue que rico me vengo” me decía mientras yo me aguantaba en soltar mi leche lo más que pudiera, pero ya no me faltaba mucho, ” me voy a venir yo también” le dije mientras ella me decía” que rico me vine, cógeme hasta que termines” me dijo, mientras seguía cogiéndola una y otra vez, con mis manos en sus nalgas haciéndola de adelante hacia atrás, desafortunadamente se rompió el condon en una de esas e inmediatamente me di cuenta, por lo que ella me dijo “no te detengas y avísame cuando es´tes apunto” la calentura pudo más y seguí cogiéndomela sin condón “ya casi” le dije y ella me dijo ” me hiciste venir dos veces primito, esto es para ti ” me dijo mientras se agacho y me decía de rodillas “dame tu lechita en mi boca, dale a tu prima su lechita” yo no pude más y empecé a venirme, ella acaparó mi pene y se lo metió todo mientas se llenaba de semen la boca, yo acabé como nunca en mi vida, finalmente se limpió y fue al baño, nos quedamos acostados hasta las 6 de la mañana cuando se fue a dormir con mi tia, al siguiente día hicimos bromas que mi tía no captaba sobre eso, ahora no nos hablamos, pero pasaron muchas cosas más después, otro día les contaré cuando me dejó quitarle su virginidad anal, espero que lo hayan disfrutado, esa fue mi experiencia.

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Con mamá en su cama

Sábado, diciembre 10th, 2011

Mi mamá quedó complacida cuando le di la noticia. Esa tarde vendría mi novia a casa para formalizar nuestra boda. Después de un año de noviazgo, Martha y yo habíamos decidido que era hora de vivir juntos.

La comida transcurrió de buena manera y al anochecer dije a mi madre que acompañaría a Martha a su casa. Regresé y encontré a mi mamá mirando televisión en su cuarto. Me senté en su cama y como había hecho tantas otras veces, me quedé en su habitación platicando con ella antes de irme a dormir.

Me dijo que estaba feliz por lo de mi boda y yo sabía que así era, pero notaba algo raro en ella, algo que no quería decirme.

Desde que mi papá nos abandonó, cuando yo tenía ocho años, en casa quedamos sólo ella y yo y ambos eramos confidentes el uno del otro. Mamá me platicaba de sus parejas y yo de las mías, pero esa noche ella estaba muy callada y triste.

Yo había estado atareado con mi novia y además el trabajo, por lo que me sentía muy cansado. Durante un rato guardamos silencio con mi madre para ver televisión y el sueño me venció. Desperté de madrugada, quizá serían como las tres. Me di cuenta que yo estaba en su cuarto y podía escuchar que ella sollozaba. Eso me preocupó así que le pregunté qué tenía y por fin me lo dijo. Un día antes ella había terminado con su pareja y eso la tenía muy mal. Además sentía algo de tristeza porque yo me iría pronto de la casa.

-Estoy feliz de que vayas a casarte –me dijo-, pero no puedo dejar de sentir cierta tristeza porque ya no estarás acá. Pero no te preocupes por mí, es algo natural que piense en que te voy a extrañar.

La televisión y las luces estaban apagadas, pero yo podía ver como brillaba un poco su cara, a causa de algunas lágrimas que mojaban su rostro. Ambos estábamos acostados y hablábamos de frente, casi cara con cara. Yo sentía su aliento tibio cada vez que me decía algo. Comencé a acariciar su rostro con mi mano derecha y no pude evitar acercarme y besarla en las mejillas. Entonces nos abrazamos y mi cara estaba pegada a la suya.

-No te preocupes por lo de tu pareja –le comenté-, tú eres alguien muy especial y ya encontrarás a otra persona.

Seguíamos abrazados y entonces nuestros labios se tocaron. Eso no hubiera tenido mucho de especial, porque cuando yo era niño, mi madre me besaba no sólo en las mejillas, sino también en los labios, claro, sin otro sentido que el de su afecto de madre, sin embargo, ahora nuestros labios se unían de otra manera, en un beso húmedo y largo y un calor invadió todo mi cuerpo. Sentí como un relámpago recorriéndome y ella seguramente también lo estaba notando. De repente sentí una erección tremenda y por eso separé mis labios de los de mi madre, quien después del beso dijo:

-No está bien que una madre de 38 años bese a su hijo de veinte. Bueno, -continuó diciendo- tú siempre vas a ser mi bebé.

Ella me acariciaba el cabello y yo miraba una sonrisa de felicidad en su cara.

-Hace frío para que te levantes y vayas a tu cuarto, podrías resfriarte. Lo mejor es que pases la noche aquí.

Le contesté que sí, que dormiría en su cama. Estábamos cubiertos y el calor y el cansancio me vencieron y dormí otro rato, hasta que al moverme un poco hacia adelante, noté que tenía una erección tremenda y que mi verga estaba rozando las nalgas de mi madre. Abrí los ojos en la oscuridad y a pesar de que sabía que debería retroceder un poco, para evitar el contacto con mamá, no lo hice. Ahí estaba yo, detrás de ella apretando disimuladamente mi verga contra sus nalgas.

¿Pero qué me pasaba? Yo nunca la había visto más que como lo que era: mi madre. Pensaba esto entre la oscuridad, pero no hacía nada por alejarme de ella. Era tan rico sentir la dureza de su culo contra mi verga hinchada, que yo deseaba prolongar ese contacto.

Estuve un rato así y entonces ella retrocedió un poco más y ésta vez mi pito casi se incrustaba entre sus nalgas. Ella se había cambiado de ropa y dormía con una bata de tela muy delgada, y yo estaba casi seguro que ahora sentía mi fierro rozándola.

Haciéndome el dormido, pasé mi brazo derecho sobre el costado de mi madre, a modo de abrazo y dejé caer mi mano sobre uno de sus senos. Jamás había vuelto a sentir ese pecho. Sus tetas eran grandes y si bien habían perdido un poco de su firmeza, no dejaban de ser muy hermosas. Yo ya no podía ni quería controlarme. El deseo por ese cuerpo caliente de mi madre me tenía a mil. Moví un poco mi mano y sentí su pezón, que rápidamente se puso duro al contacto de mi piel. Ya no iba a parar. Comencé a pasar la palma de mi mano despacito por la teta de mi madre y casi estaba seguro de que ella empezaba a jadear. Metí mi mano por completo en su sostén y ahora apretaba ese pecho hermoso y caliente, mientras estrechaba cada vez más mi verga contra su rico culo.

Se oían sus gemidos mientras le apretaba las tetas, pero no decíamos nada. Entonces bajé mi mano por sus pechos, hasta tocar los vellos de su concha. No podía creer que mi mano estuviera ahora en la pucha de mi madre. Era tan lujurioso todo. Apenas toqué sus pantis, me di cuenta que estaba totalmente mojada y sin pensarlo mucho, saqué mi pene del pantalón y haciendo a un lado sus bragas, coloqué la punta de mi verga en su concha. Mi madre se estremeció al sentir la punta de mi verga entre sus labios y despacio hice que toda mi verga entrara en ella. Mamá chorreaba y fue fácil entrar en su pucha. Yo me movía despacio, entrando y saliendo. Era mucha la excitación. Su baba me tenía toda la verga lubricada. Me estaba cogiendo a mi madre. Su concha caliente se estaba comiendo mi pito. Ya no eramos sólo madre e hijo, sino hombre y mujer. No sabíamos si estaba bien o mal lo que hacíamos. Lo único que sabíamos era que el deseo era mutuo y que no queríamos dejar pasar este momento.

Ahora, mientras me la cogía, yo le mordía los hombros y le lamía y le besaba el cuello. Fue entonces que me atreví a hablar y le dije:

-Eres una mujer muy hermosa mamá.

-¿Te gusto mi vida?

-Claro mamá, eres una hembra bellísima.

-Huy, mi amor, me haces sentir muy deseada.

-¿Te… te gusta lo que estamos haciendo? –dije, y ella contestó:

-Ay mi amor, me gusta como le das verga a tu mami. Métemela así mi amor. Huy, has puesto muy caliente a tu madre mientras me rozabas con tu verga.

-Ufff mamá, vas a hacer que me corra.

-No todavía bebé, porque te deseo mucho tiempo dentro de mí.

Entonces ella se alejó un poco para sacarse mi verga y se colocó de frente a mí. Comenzamos a besarnos. Nuestras lenguas se enredaban y yo mordía sus labios carnosos.

-Ay mi niño. Qué caliente me tienes.

Comencé a bajar hasta que mi boca quedo frente a sus tetas. Le lamí los pezones llenándoselos de saliva, hum qué rico morder y chupar sus pezones duritos.

-Ay mi niño, tú vas a hacer que tu mami se chorree. Así lindo, sácale la leche de las tetas a tu mamá. Ah, mi vida, me has puesto como una callejera.

Seguí lamiendo hasta que mi boca llegó a su pucha. Le quité sus pantis y lamí la baba de sus bellos. Hum, ahora mis dedos le abrían la pucha y mi lengua húmeda tocaba las paredes de sus labios. Los apretaba entre mi boca y chupaba. Tenía la cabeza entre las piernas de mi madre y ella me tenía sujetado del cabello y me apretaba la cara contra su pucha.

-Ay bebé ay ah.

Sentí cómo me invadía toda la humedad de mi madre. Acaba de correrse y yo seguía chupando su concha, metiéndole la lengua hasta el fondo. El aroma de esa panocha era para extasiar a cualquiera y yo no quería alejarme. Terminó en mi boca pero seguíamos muy calientes y yo no dejaba de beber su humedad que escurría hasta sus muslos. Parece mentira que no me había dado cuenta de lo hermosas y ricas que eran las piernas de mi madre y ahora yo las tenía para lamerlas y morderlas.

-Ufff hijo, así, chupa cariño, tómatelo todo mi amor.

-Sí mamá; huy, me excita tu aroma y me excita que estés tan caliente.

-Me tienes como una perra en celo mi vida y soy sólo tuya.

La levanté para acercarla a mí, quería darle por la pucha desde atrás y me acomodé tras de ella. Metí y mi verga con fuerza y ella lo resintió con un gemido. La arremetía con mucha violencia y ella igual que yo estaba ardiendo.

-Mamá, me voy a correr.

-Sí mi amor, hazlo dentro de mí, anda cielo. Lléname toda con tu leche… ay cariño ufff.

Seguí cogiendo a mi madre con todas mis fuerzas, mi verga rozaba las paredes de su concha y no pude contenerme más. Me aferré a sus tetas mientras le llenaba la pucha con mi leche. Ambos gemíamos de placer.

-ufff mamá.

-¿Te gustó mi cielo?-preguntó ella.

-Sí, me encantó tenerte como mujer, aunque…

-¿Aunque?… sientes algo de culpa ¿no?

-Sí mamá, así es.

-Pues pensemos que sólo es algo lindo ¿sí?

Le di un beso en la mejilla y nos quedamos mirando. Después acerqué mi boca a la suya y nos besamos. Yo sabía que ya no dormiría esa noche, cuando sentí que mi verga se volvía a poner muy dura entre la mano de mi mamá.

Historia: lavar los platos

Viernes, octubre 7th, 2011

Autor: Rex Mauro

Ella sabía que debía lavar los platos, pero no tenía ganas de nada, simplemente era más fácil tenderse en la cama a ver televisión, hora tras hora, sin ninguna presión y sin ninguna emoción, en el más absoluto aburrimiento. Al fin, llegó su marido, la saludó con un beso, fue a dejar sus cosas y se sentó en la mesa, diciendo, “sírveme comida”. Ella, un poco temerosa, le contestó: “no hice comida” y al decirlo, con sólo mirar la expresión de su marido, pudo sentir mariposas en su estómago y en medio de sus piernas, una sensación sólo comparable a sentir un brusco e inesperado descenso en un bache en un avión, o una brusca desaceleración en una montaña rusa. Entonces él, con furia, se puso de pié, fue a dónde ella estaba, y acercándose casi al punto de estrellar su cuerpo con el de ella, le gritó en forma insultante, arrojando algo de saliva a su cara: “¡qué diablos significa esto!, ¡trabajo todo el día y tu no eres capaz de hacer una simple cosa!”. Ella al escuchar esto sintió que sus piernas temblaban, sus rodillas se flexionaban un poco involuntariamente, su sangre se helaba, su corazón latía a mil por hora haciéndola sentirse algo mareada, al tiempo que algo ocurría en su bajo vientre, algo que no podía evitar, por cuanto sentía que tendría que pagar su falta con dolor y humillación, una humillación que no respetaría su condición de mujer… era muy claro que iba a ser vejada, golpeada, desnudada, insultada, obligada a pedir disculpas y finalmente violada por su propio marido.

En el intertanto, su marido fue a la cocina, y con gran sorpresa encontró una enorme pila de platos, amontonados en completo desorden, llenos de grasa y aceite. “Esto ya basta!” gritó, la tomó de un brazo, la empujó a la cocina, tomó una cuchara de palo, le bajó el pantalón de buzo que ella llevaba, y comenzó a golpearla rabiosamente en sus nalgas. Ella suplicó que parara, comenzó a sentir mucho miedo, a desesperarse, trató inútilmente de detenerlo, pero él era muchísimo más fuerte. El dolor no cesaba… al final las lágrimas brotaron, entonces el castigo paró, y ella quedó de rodillas en el piso de la cocina con la cara llena de lágrimas, sus piernas y nalgas desnudas, y su buzo y sus calzones ridículamente a la altura de las rodillas. Entonces él la arrastró de un brazo al living, mientras ella ridículamente trataba de caminar sin poderlo hacer porque el buzo a la altura de sus tobillos se lo impedía. Debió resignarse a ser arrastrada por el piso, sintiendo una gran impotencia de no poder pararse y caminar, lo cual era en extremo humillante. Fue arrojada sobre una alfombra llena de finos cojines, a los pies de un sofá, boca abajo, dejando expuestas sus bellas y castigadas nalgas. Mientras sollozaba y respiraba dificultosamente sobre los almohadones, y mientras acariciaba con una mano su castigado trasero, moviéndose boca abajo sobre los almohadones, comenzó a sentir un gran alivio de que hubiese terminado el castigo, alivio reforzado por el roce de las suaves telas de los almohadones sobre su piel, sus suaves muslos, su entre piernas. Estaba así boca abajo, sollozando, moviéndose lentamente, para calmar el dolor, cuando vió que arriba su marido se estaba sacando el cinturón, con la cara llena de satisfacción sádica, y le decía “ahora vas a ver quien manda y qué te pasará si me desobedeces” .

Era demasiado, nuevamente sintió ese latir de su corazón que la dejaba mareada, ese congelársele la sangre, aunque ahora comenzó a desearlo, a desear que él la tocara, la castigara, la golpeara, la manoseara, la penetrara. Sus entrañas comenzaron a mojarse copiosamente en complicidad, esperando el castigo, para sufrir cada segundo de él, para experimentarlo, para gozarlo, para entregarse por completo a lo que fuese que él quisiese hacerle.

Él comenzó a azotarla con el cinturón, mientras ella respondía moviendo sus piernas, y meciendo sus caderas, contrayendo su pelvis sobre los almohadones, como si deseara que los almohadones la penetraran luego de cada golpe, en un movimiento que comenzaba a ser demasiado sensual para su castigador. Sensual eran también sus gemidos, como los de una mujer excitada que está en proceso de alcanzar un orgasmo. Golpe tras golpe, minuto tras minuto, dolor sobre más dolor, continuó el castigo. Súbitamente, la tomó de un brazo levantándola. Ella casi desfallecía, estaba como en trance, adolorida, humillada, avergonzada, desnuda, excitada… muy mojada. La dejó sobre el lavaplatos, y le ordenó “¡ahora floja de porquería, lava esos platos!”. Ella, que no reaccionaba, cometió el error de no reaccionar lo suficientemente rápido. Error imperdonable, pues él tomó una finísima ramita de árbol, verde y muy flexible, y aplicó unos certeros golpes sobre sus nalgas. Eso la hizo despertar, al tiempo que casi la hace alcanzar un orgasmo. Comenzó a lavar los platos mientras apenas podía soportar el deseo de ser penetrada, de ser amada… en ese preciso minuto. Estaba muy angustiada, pero sabía que había un sólo camino… hacer la voluntad de él, porque no importaba lo que ella pensara o tratara de hacer, al final él haría su voluntad, y a ella le correspondía solamente obedecerlo, seguirlo, satisfacerlo, complacerlo, entregarse a él por completo. Minuto tras minuto, la angustia de desear ser penetrada continuó, mientras él manoseaba sus nalgas esparciendo crema para aliviarla, a lo que luego continuaba con nuevos y dolorosos varillazos. Finalmente, cuando los platos ya estaban todos limpies, bajó su cierre, extrajo su pene y preguntó, mientras colocaba el glande sobre las nalgas de ella: “Quién es el que manda aquí”, a lo que ella respondió “Usted”. Él la penetró analmente y ambos acabaron en un orgasmo mientras ella era empujada una y otra vez contra el lavaplatos.

El exámen final

Viernes, octubre 7th, 2011

 

Autora: Flakita

Aquel día Andrea se despertó temprano, era el último día de clases y ya no tendría que volver a ese odioso colegio religioso y por fin iría a la universidad. Salió de la ducha y comenzó a vestirse, al colocarse la falda y verse en el espejo sonrió y comenzó a recordar todos aquellos castigos que recibió de parte de la directora por llevarla tan corta, cuántas veces había terminado sobre las piernas de sus padres por todas aquellas quejas y avisos que la escuela hacia llegar a su casa, todos aquellos días que la suspendieron y que terminaban siempre en algún rincón de su casa con su trasero ardiendo y adolorido a la vista de sus padres o hermanas, pero el único castigo que ella quería recibir era el de Mauricio su maestro de literatura, un hombre joven, alto, de tez morena y mirada penetrante, fue su maestro durante este último año y aunque ella siempre lo provocó llegando tarde, no haciendo sus trabajos y hasta en ocasiones contestándole de mala manera él solo la mandaba a la dirección, todo el año ella soñó con el durante las noches, esos sueños donde él la reprendía y después la obligaba a inclinarse sobre sus piernas, le levantaba esa corta falda del uniforme que usaba y comenzaba a azotarla cada vez con más fuerza mientras ella se humedecía, él acariciaba sus nalgas desnudas y de vez en cuando sus dedos se concentraban en otra parte más íntima y al darse cuenta de lo excitada que ella se encontraba, terminaban teniendo sexo sobre el escritorio, completamente desnudos. Ella no podía dejar de pensar en esos sueños, sueños que volvían a su mente cada vez que lo tenía enfrente, y que ahora siendo el último día que lo vería no se quitaban de su cabeza.

Pero hoy era el último día y ella no le quedaba más que darse por vencida y dejarlo todo en sus sueños, además tenía que hacer un buen trabajo final ya que no quería tener problemas para entrar a la universidad por lo que se esforzó bastante en esta ocasión.

De pronto al ver el reloj se dio cuenta de lo tarde que se le había hecho al estar recordando lo que aquel maestro provocaba en ella, así que termino de vestirse rápidamente, y corrió hacia el colegio, y aunque el colegio estaba aun par de calles de su casa no logro llegar a tiempo.

Cuando abrió la puerta de su salón, uno de sus compañeros ya se encontraba exponiendo el ensayo que había pedido el maestro para la calificación final, sus demás compañeros estaban en sus lugares, poniendo atención, y Mauricio detrás de su escritorio, al notar su llegada se acercó a la puerta.

– Entra rápido, ni el último día puedes llegar temprano – dijo Mauricio en tono molesto y con voz baja para no interrumpir.

Ella rápidamente se dirigió a su lugar y se dispuso a escuchar a su compañero. Pasaron unos 5 compañeros más y Mauricio le indicó que era su turno de presentar el ensayo. Ella sonrió y comenzó a buscar en su mochila, de pronto en su cara se comenzó a notar un poco de preocupación.

– ¿Pasa algo Andrea? -Preguntó Mauricio al ver su nerviosismo.

– Disculpe profesor, pero con las prisas dejé mi ensayo en la casa, pero vivo aquí muy cerca y puedo ir y regresar con el, no me tardo ni 10 minutos.

– No Andrea, ya estoy harto de tu actitud, pensé que te importaría este trabajo por que es importante para tu ingreso a la universidad, pero ya veo que no, y ahora voy a hacer algo que hace mucho tiempo debí hacer- dijo Mauricio mientras la jalaba del brazo y la llevaba al frente del salón.

Ella no creía lo que estaba pasando, por fin su sueño se iba a realizar, pero no quería que sus compañeros estuvieran presentes.

Mauricio colocó una silla en frente del salón, se sentó en ella y le ordenó que se recostara sobre sus piernas.

– ¡No! No puede hacerme esto enfrente de mis compañeros, por favor.

– Tu pésima conducta y tu insolencia siempre ha sido en frente de tus compañeros así que tu castigo será enfrente de ellos también -le dijo Mauricio mientras la jalaba del brazo y la colocó en la posición que le había indicado.

Le levantó la falda y dejó caer el primer azote, ella no pudo más que dar un salto por la fuerza del azote, en ella hubo muchas sensaciones en ese momento, desde dolor y humillación hasta excitación, se sentía tan apenada de ser castigada en frente de sus compañeros, los cuales observaban muy fijamente, y sus ojos reflejaban sorpresa, curiosidad, y en algunos otros un cierto agrado por aquella escena.

Los azotes continuaban dejando cada vez mas rojas las nalgas de Andrea, después Mauricio bajo lentamente sus bragas y dio unos 30 azotes más, mientras ella no hacia mas que tratar de zafarse por lo que Mauricio la golpeaba con más fuerza. De pronto se detuvo y la acarició un poco, sintiendo esa calidez en sus nalgas.

– Levántate- le ordenó.

Ella lo hizo sin voltear a ver a nadie ya que estaba muy apenada por lo que había sucedido y ni siquiera podía levantar la mirada.

– Quédate ahí, volteando a la pared, con tu falda arriba y tus bragas abajo para que todos puedan ver lo que provocó tu conducta- le dijo Mauricio mientras le señalaba un rincón en el frente del salón.

Ella se colocó donde Mauricio le había ordenado mientras escuchaba como sus compañeros continuaban con sus presentaciones, ella estaba tan excitada y húmeda por esa sensación de ardor en sus nalgas y de humillación por estar ahí con sus nalgas al descubierto mientras todos veían las marcas de su castigo.

Al terminar todas la presentaciones, los alumnos se retiraron, quedando solos en el salón Mauricio y Andrea aún en el rincón.

– Date la vuelta y acércate.

Andrea al voltearse vio a Mauricio cerca de su escritorio.

– Profesor discúlpeme, de verdad me esforcé en este trabajo y si me permite se lo puedo traer ahora mismo -le dijo mientras se acercaba a él.

– No, Andrea; ahora mismo vamos a continuar con el castigo, inclínate sobre el escritorio.

Ella lo hizo sin pensarlo, el escuchar esas palabras hicieron que su excitación aumentara. De pronto sintió el impacto de la regla de madera, era un dolor más intenso y no pudo evitar que las lágrimas se le salieran. Después de 30 azotes se detuvo y acarició sus nalgas, ella hizo un pequeño gemido que más que ser de dolor fue de placer. El sonrió disimuladamente y le ordenó que se pusiera de pie.

– Puedes irte y mañana espero tu presentación, y de verdad espero notar tu esfuerzo -le dijo Mauricio con un tono serio.

Ella subió su bragas y se acomodo la falda, le sonrió a Mauricio y salioó del salón. Se fue a su casa casi corriendo, estaba ansiosa por ver en el espejo las marcas de su castigo, al llegar a su casa, subió a su cuarto y cerró con llave, observó sus nalgas rojas en el espejo y no pudo evitar tocarse hasta llegar al orgasmo.

Al día siguiente, llegó muy temprano a la escuela y presentó su ensayo, Mauricio la felicito, y estaba sorprendido del buen trabajo que había hecho Andrea.

– Parece que de verdad te esforzaste, y vas a tener una buena calificación, puedes irte -Ella tomó sus cosas y se dirigía a la puerta.

– Aunque me hubiera gustado más tener que castigarte de nuevo- le dijo Mauricio sonriendo.

Ella solo se sonrojó, le sonrió y salio del salón.

A partir de ese día ninguno de los dos pudo olvidarse de lo que sucedió, pasaron un par de años, y un día se encontraron, ellos comenzaron a salir, y ella le confeso todo lo que le provocó ese día y lo mucho que lo había deseado. A partir de eso comenzaron una relación.

Ahora están juntos y de vez en cuando juegan a la alumna irresponsable y al maestro severo.

Una tarde excitante con dos chicos

Miércoles, septiembre 29th, 2010

Mi nombre es… Bueno, mi nombre no importa y prefiero no decirlo. Sólo diré, porque es importante, que soy una chica de 22 años que estudia en la Universidad de Barcelona. Nunca he salido en serio con ningún chico y mis relaciones sexuales hasta hace unos meses eran muy esporádicas y bastante tradicionales. Nunca he sentido nada especial al acostarme con un chico, siempre he tenido la luz apagada y nunca he visto el cuerpo desnudo de mis amantes.
Vivo sola, en un departamento del centro. No soy de Barcelona. Mis padres me envían dinero para que me concentre en mis estudios y no me preocupe de nada. En principio parece un buen trato, pero la vida en Barcelona para alguien de fuera puede ser un poco difícil cuando sólo te limitas a ir a clase y tomar apuntes. Ir a comprar, hacerte la comida, recoger la casa y estudiar para luego cenar y marchar a la cama. De vez en cuando me quedo a tomar algo con unas amigas de clase y sólo un par de veces me han ligado y he acabado en un lecho ajeno, pero nada espectacular.

Por error hace unos meses llegó a casa un libro de una tienda por correo. Iba a nombre del antiguo inquilino y lo encontré en mi buzón. Durante dos semanas estuvo envuelto, pero un día me picó la curiosidad y lo abrí. Era una colección de cuentos del Marqués de Sade. Lo metí en un cajón y me olvidé de él, no me interesaba, pues estaba en periodo de exámenes y no tenía tiempo más que para estudiar. Odio ver la tele, de hecho ni siquiera la tengo, por eso, en un descanso abrí el libro y me resultó perturbador, extraño… Las situaciones que planteaba me producían gran curiosidad. Mencionaba prácticas sexuales que me parecían como mínimo extravagantes. Las protagonistas de las historias hacían cosas que yo ni me había planteado. Me parecían un poco manipuladas por la mente del autor; al fin y al cabo, un hombre; y es un hombre quien las “sometía”.
Terminaron los exámenes y quería ir a casa a ver a mis padres unos días, pero empecé a darle vueltas a una de las historias. Es difícil de explicar, sentía un vacío, una gran duda y un deseo oculto; una idea me sobrevino. Empecé a temblar y me tuve que dar una ducha para despejarme. Al salir de la ducha me tumbé en el sillón y me quedé dormida. Tuve sueños revueltos y turbadores. Me desperté de repente y tenía la entrepierna súper mojada, me tuve que duchar de nuevo. Me di cuenta de que lo prohibido me llamaba. Era un deseo oscuro, un poco sucio; pero enormemente excitante, y tenía que hacerlo.

A la mañana siguiente fui a una Facultad que no era la mía (no diré ninguna de las dos) y puse un anuncio que ha dado lugar a lo que la gente llama una “leyenda urbana”. Cuando lo escucho me río porque realmente sucedió y yo fui la protagonista. Me aseguré que no había nadie mirándome y lo puse dentro de un anuncio de alumnos. El anuncio decía lo siguiente: Chica buenísima onda, busca chico discreto para que la inicie en la sodomía. Y debajo mi número de celular y salí corriendo. Temblaba pensando en lo que acababa de hacer. Esa misma tarde recibí siete llamadas pero no me atreví a responder a ninguna, y apagué mi teléfono un poco avergonzada. Cené y me fui a la cama pero no podía dormir, estaba muy nerviosa. Mi celular estaba en mi mesita y no dejaba de mirarlo. Me decidí a conectarlo. Sólo quince segundos después me llegó un mensaje, lo habían enviado media hora antes. Decía lo siguiente: He visto tu anuncio. Un amigo mío y yo queremos conocerte, somos de fiar. Si estás interesada házmelo saber y te daré mi dirección. Te prometo discreción.

Empecé a notar mis latidos en las sienes, mi respiración agitada y mi nerviosismo patético; me mordí el labio inferior y me decidí a responder. Me temblaban los dedos y sólo pude escribir “lo estoy” y lo envié. Me contestó con su dirección y una hora. Le hice una llamada perdida para confirmarlo… Apenas puede dormir esa noche. Al día siguiente no tenía clase y me quedé en la cama hasta las doce. Me levanté al mediodía. Comí, me duché y volví a echarme sobre el sillón esperando que pasara el tiempo. Estaba histérica, lo deseaba, lo deseaba mucho, pero iba a encontrarme no con un extraño, sino con dos, pero tenía dudas…
No voy, no iré… ¡Ni que estuviera loca!… – Pero lo estaba deseando, lo único que hacía era justificarme a mí misma. El encuentro no era muy lejos de mi casa, 20 minutos; y media hora antes salí de casa. Llevaba puesto un jersey y unos vaqueros azul oscuros con lo que me veía bastante nalgona pues me quedaban untados. Era marzo y en Barcelona el tiempo era un poco frío aún. Llegué al sitio con el corazón en la boca. Me planté frente a la puerta. Creí que me desmayaría, y en un impulso apreté el timbre. A los cinco segundos me abrieron… Era un chico de dieciocho años, de físico vulgar, mediana estatura, ni gordo ni flaco; moreno ojos marrones. Muy español. Me saludó y entré.

Era una casa antigua. Allí estaba su amigo, que era casi igual que él, pero bastante feo. Tenían puesta música chillout y estaban bebiendo whisky bailey’s, para calmarse, claro. “Tontín”, el menos feo se dirigió a mí: Entramos a la sala donde había unos sillones y nos sentamos.
– Hola nena, me llamo…
– ¡No!, nada de nombres por favor – creo que lo dejé un poco asustado.
– Como quieras… ¿Quieres tomar algo?
– Sí, lo mismo que ustedes…
“El Babas”, el más feo, me preparó un vaso con torpeza. Me lo bebí con la misma torpeza. Evitábamos mirarnos fijamente, todo era muy violento, ridículo. Estaba arrepintiéndome… Me hablaron de los discos que tenían, del tiempo en Barcelona, y de todo lo alejado del asunto que allí nos reunía. Yo no paraba de beber bailey’s y ya estaba por el segundo trago. Mientras pensaba: “En cuanto me termine este vaso pongo una excusa y me voy, me voy… Esto es una estupidez. Les diré que era una broma y en paz…”. Los chicos no cesaban de hablar y yo bebía, mientras el licor h
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acía su efecto. Me relajé, pero seguía decidida a irme. Ya llevaba diez minutos en ese apartamento, y según yo, había tardado demasiado. Me levanté y dije:
– Bueno…
Empecé a caminar hacia la puerta ante el asombro de los dos muchachos, me iba. Pero vi la puerta del dormitorio abierta y me asomé. Había una cama muy grande y una lámpara cubierta con un pañuelo azul oscuro que dejaba el cuarto en una curiosa penumbra azul.
– Se han preparado muy bien, ¿eh?… -, dije.
Era el momento…
– ¿Empezamos?… -, dijo “Tontín”.
Noté una gran excitación, ¡iba a hacerlo!… Asentí con la cabeza, el whisky hablaba por mí. Los dos se dirigieron hacia la puerta del dormitorio; los dejé clavados porque me dirigí al ventanal del comedor y con violencia bajé las persianas, dejé la sala a oscuras. Me sentía ansiosa y con ganas de que me dieran fuego…
– Prefiero aquí… -, dije.

Ambos estaban asustados. La sala a oscuras y sólo se veían perfiles azules debido a la escasa luz del dormitorio. “El Babas” quiso besarme, pero me negué.
– Nada de besos, ni de meterme mano; no me excita ahora. Sólo quiero… Bueno, ya saben qué, ¿no?…
Me miraron asombrados. Empecé a desabotonarme los jeans, tenía prisa. Me giré y los bajé hasta las rodillas, sabiendo que sus miradas acaparaban mis nalguitas. Me dejé los calzones y mi jersey puesto, y me puse de rodillas encima del sofá, incliné mi redondo culo y supe que se habían atragantado al ver mi enorme trasero de nalgas redondas y aterciopeladas. Oía sus respiraciones agitadas, la mía también lo estaba, y todos estábamos nerviosos y excitados. Me bajé las pantaletas y quedaron mis nalgas altivas y retadoras.
– Te pondré un poquito de crema… – dijo la voz de “Tontín”.
– Si, gracias… pero antes, caliéntala con las manos
Oí cómo se echaba la crema en las palmas y las frotaba. Me estaba poniendo muy tensa. Intentó abrirme las nalgas y deseé sentir su lengua en mi ano, pero sabía que con la crema, la penetración sería más fácil y me quedé con las ganas de sentir una lengüita en mi culo.
– Abre un poco las piernas
Obedecí y separé mis rodillas. Me sentía como una mujer de los relatos de Sade, sumisa, expectante. Mi trasero en pompa expuesto y dispuesto a recibir una rica verga que lo abriera completamente. De pronto sentí su dedo embadurnado de crema sobre el borde de mi ano, estaba tibio; así que mi culo se contrajo un poco; y debido a la impresión, lancé un quejido pero no quería parar. Empezó a embadurnar las rugosidades de mi ano, mientras yo movía el trasero al compás de las caricias. Era una sensación dulce muy agradable, y creo que empecé a mojarme.
– Métele el dedo hasta el fondo-, oí que dijo “El Babas”
Poco a poco su dedo avanzaba hacia el centro, todavía con mimo. Tratando mi culito con mucha delicadeza, por eso mi esfínter empezó a relajarse. Él se dio cuenta y comenzó a presionar ligeramente. Por fin mi culo empezaba a ser perforado. Estaba mereciendo la pena, ya lo creo. Metió hasta la segunda falange y musité algo.
– ¿Qué?… -, preguntó él.
– Que lo muevas en círculos…
Así hizo y me relajé. Sentía cómo el borde de mi recto rozaba con la suave piel de su dedo. Era dulce, muy dulce. Entonces apretó más, firme aunque lentamente. Por fin metió enterró su dedo hasta el fondo de mi culo. ¡No podía creerlo!, nunca me lo había ni tocado para excitarme y ahora tenía metido el dedo de un desconocido mientras otro me miraba. Lo movió más rápidamente y nuestras respiraciones se lanzaron a la carrera.
– ¡Qué rico, que rico!… ¡Mmmm!–, dije.
– ¿Te gusta?
– Mucho… ¿Y a ti?
– ¡Me enloqueces nada más de ver como lo meneas, mamita! ¡Estás muy culona! – noté entonces que su voz cambiaba, se excitaba muy violentamente.
– ¡Cógetela ya!… – agregó “El Babas”.
Acepté remisa. Ya no tenía tanta prisa, pero di por hecho que él sabía más que yo de aquello. Porque antes de esa tarde sólo sabía lo que había leído en un libro de un señor que había muerto hacía unos siglos.

Oí cómo se desabrochaba el pantalón y buscaba su polla de entre sus calzoncillos. Se la sacó y de inmediato escuché el sonido de su verga mientras se la meneaba. Siempre me ha repugnado ese sonido, de hecho he tenido un poco de reticencia a tocarlas y ya no digamos mamarlas. Aquel sonido me resultaba sencillamente asqueroso, por fortuna estaba muy excitado y tardó poco en conseguir una erección aceptable para ponerse el condón. De buenas a primeras sentí algo plano y duro sobre mis nalgas, era su glande. Mi culito era muy sensible y distinguí perfectamente el depósito de la punta del preservativo. Me asusté, pues no creía que eso fuera a entrarme. “Tontín” empezó a empujar. Dolor, era algo así como cuando tomas mucho aire y no puedes soltarlo. Me sentí presionada, me dolía.
– ¡Espérate, me lastimas!… – dije asustada.
– Tranquila, siempre es así al principio-, decía “Tontín” entre jadeos- ya te acostumbrarás.
Lo di por bueno dando debido a mi ignorancia, pero me dolía. Hundí mi cara en el reposabrazos del sillón, con lo que quedé más empinada y mordí el sillón y el sabor era seco, y sabía a polvo; en esa casa no limpiaban a menudo o ese era un sillón muy viejo. Mientras, sentía cómo su reata entraba poco a poco en mi recto. Me la metió hasta la mitad y se quedó quieto, esperando a que yo me acostumbrara a su grosor… Me acordé de la primera vez que cogí con un chico de mi pueblo en su coche; creí morir hasta que me la encajó toda. Esta vez era igual pero la presión era mayor. Le pedí un respiro y aceptó.

Los músculos de mi ano estaban tensos y necesitaban relajarse, él pareció darse cuenta y aplicó más crema, se lo agradecí desde lo más profundo de mi alma pues sentía que su lanza me quemaba, y de veras que fue un respiro para mi culito que ardía. Después empezó a sacarla y meterla hasta donde la mitad y aquel vaivén me pareció de lo más delicioso. ¡Al fin me estaban culeando, me sodomizaban, o como dicen algunos, me estaba dando por culo y me gustaba!… Comencé a jadear y a retorcerme a cada empellón de verga y sintiendo que lo peor había pasado, seguimos cogiendo unos cinco minutos. Sentí que la verga de “Tontín” crecía dentro de mi culito, ¡Iba a disparar su leche dentro de mi ano! Entonces pasó lo inevitable, el chico tomó aire, se afianzó a mis ancas y empujó su fierro dentro de mis entrañas, muy, muy adentro, tanto que tocó mi vagina con sus testículos. Eso me dolió mucho, muchísimo y ahogué un grito y empecé a chillar, pero “Tontín” no cejaba. El problema era que yo no era capaz de decir nada, sólo lloraba y él seguía arponeando mi culo, sin escuchar mis lamentos; no la tenía muy grande pero aún así me dolía.

Me agarré con ambas manos del sillón y las cerré con fuerza, mientras mis piernas temblaban al sentir los zarandeos de mi amiguito. Estaba confundida, pues sentía dolor y terror, me sentía violada pero no era verdad, simplemente mi amante estaba siendo demasiado efusivo; de pronto se detuvo, ¡se había corrido!… ¡Uf!. La sacó despacio, muy lentamente, y entonces me oyó llorar.
– ¿Estás bien?… -, dijo con voz de preocupación sincera.
– Creo que sí… Sólo que has ido muy deprisa y ahora me duele
Con las lágrimas corriendo por mis mejillas me subí los pantalones. Me ardía el culo y me sentí sucia, y mareada. Le dije al feo que lo sentía pero que no podría estar con él, no puso reparos. Fueron muy amables, y realmente eran buenos chicos. Estaban algo asustados, los tranquilicé y me fui.

En el camino a casa no paraba de darle vueltas. Mientras caminaba sentía cómo mi ano se retorcía, me costaba caminar a buen ritmo; tenía un gran escozor y me dolía. Entonces me dije a mí misma. Es cierto, es real. ¡Me han dado por el culo, me la han metido por detrás y he satisfecho mi fantasía y me siento súper bien!…, sabía que no volvería nunca a ser la misma.
Ya en casa me tomé una taza de nescafé caliente y me metí en la bañera. Seguía dolorida, escocida, el agua me molestaba el esfínter, pues lo tenía irritado; pero aproveché para enjabonarlo, lo limpié a conciencia y luego me puse cremita. Después de secarme. Como estaba segura de que esa noche me rozaría al dormir cogí una compresa y la puse entre mis nalgas cubriendo mi desvirgado trasero. Era bastante agradable, sentir entre mis nalguitas esa frescura y así pude dormir esa noche.
Las dudas me corroían: ¿Habré hecho bien?… ¿Soy una puta?… Pese a todo había gozado mientras aquel chico desconocido y más pequeño que yo me sodomizaba. Y luego pensé: Aún tengo su número por si acaso…