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Mi mujer… embarazada de su marido

Nos conocíamos de vista hace meses, nos saludábamos en los pasillos . Me fije en ella el primer dia, caminando con sus tacos altos cuando resonaban en el piso de madera cada vez que se acercaba, me di vuelta y la vi, es de esas mujeres seguras de si mismas que no juegan a ser niñas, de estatura media, curvilinea, con buenos musculos en las piernas y una cintura que marcaba sus gluteos duros y parados cuando viste formal y con pantalón ancho. Tetas pequeñas pero hermosas, cintura apretada y un rostro que me hace dar vuelta si la veo en la calle. Es de esas mujeres que lo tienen todo resuelto y lo que quieren lo toman, porque saben que lo merecen. Yo tengo cuerpo atletico, he sido deportista toda mi vida y me enorgullece mantenerme asi por que el hacer deporte y valorar tu cuerpo simplemente te ayuda a culiar más rico con la persona que te calienta. En este caso es ella. Quedé embobado y sentí de inmediato que era difícil que se fijara en mi, ella tiene su marido y yo viviendo con mi pareja hace tres años, pero aún así y con el paso del tiempo nos acercamos a conversar y comentar las cosas que sucedían en la empresa o nuestras vidas, hubo sonrisas, miradas y unos email y un dia aburridos de nuestra vida en casa, decidimos salir temprano del trabajo e irnos a un motel, a estar solos, sin el juicio de nadie ni con la presión de cumplir con nada obligado por la rutina. Esa tarde estando solos, nos desnudamos, nos besamos y acariciamos, nos reímos y nos llenamos de deseo y de piel, no hicimos el amor, pero fue nuestro primer paso para vivirnos con un deseo que yo jamás viví y que ella jamás sintió. Volvimos al trabajo al día siguiente y nos mirábamos con amor como un par de adolescentes calientes pero respetuosos. Pasaron unos dias y nos tuvimos que despedir porque ella se iba de vacaciones con su familia al sur cerca de un lago y yo tambien a la casa familiar en el campo. Terminadas las vacaciones cierto día en el trabajo, una de las formas de hablar era que ella me llamaba al celular para hablar tranquilos, me dice que esta embarazada y que esto que estamos viviendo se acabó y que nada puede ser porque ahora en su vida todo va a cambiar nuevamente, que será su segundo hijo y que ocurrió en una de las veces que su marido la buscó y ella para evitar los problemas accedió o ella se sintió caliente y lo dejó hacer, no lo sé porque eso no es lo importante para mi. Le dije que para mi nada cambiaba y que podía seguir viviendo conmigo esto que recién empezaba. Que el hecho que estuviera embarazada me calentaba aún más y que por mi no había problemas. No quería dejarla ir porque jamás me había atrevido a estar con otra mujer distinta de la que todos conocían en mi círculo cercano. Para ella igual, estaba casada y yo era su amante. Y seguimos. Nos dimos bien rico el uno al otro. Alimentamos el deseo y aumentamos un poco el riesgo, nos besábamos a escondidas en la oficina y nos calentábamos con sólo mirarnos. Su vientre iba creciendo y sus tetas también, embarazada se ponía cada vez más hermosa para mi y me enloquecía verla tan mamá y segura de si misma… y ya con el tiempo el sólo verla me llenaba de sangre entre las piernas y tenía que ocultar esas erecciones que me provocaba en los momentos más inesperados del trabajo de oficina. Recuerdo que ella tenía cinco meses y fuimos a nuestra habitación secreta, donde hacíamos el amor y nos acariciábamos cada centímetro y nos besábamos todo el cuerpo sin pudor de sabores o sudores… su vientre abultado y la leche en sus tetas me calentaba de una manera que sólo he sentido con ella, a veces fantaseábamos que ese niño era nuestro y que él era la única persona que sabía todo lo que estábamos viviendo. A veces me montaba desnuda y le apretaba las tetas para que me bañara en su leche, y vaya que me encantaba bebérmela directo y apretando las tetas bien fuerte (pues así le gusta a ella). Ella es valiente… optó por vivirme así embarazada y me regaló las fantasías cumplidas más maravillosas y placenteras que he vivido. Cierto día nos vivimos como si lleváramos años juntos y que ese bebé era nuestro y quisimos hacerlo sin condón (llevábamos harto tiempo calentándonos con esa idea), estábamos miedosos de hacer algo así para el tipo de vida mas recatada que llevábamos, pero nos miramos y ella tendida sobre la cama con las piernas abiertas me dijo: quiero sentirte todo… Yo están frente a ella y le abrí sus piernas, mi pene palpitaba y su vagina estaba chorreando como nunca, pues sentía su olor de mujer y veía como se escurrían sus jugos… apoye mis manos a los lados de su cuerpo y la penetré hasta el fondo sin dejar de mirarla, con cuidado de no presionar su vientre, empecé a moverme dentro de ella y se chorreaba como si ella estuviera eyaculando en mi pene, me sintió con un gemido que dio y que no olvidaré jamás. Seguimos uniendo nuestros cuerpos con besos y me respiré su aire cada vez que llegaba al fondonentre sus piernas, me tenía las bolas empapadas y sonaban cuando las golpeaba en sus glúteos con cada empujón hacia adentro… Amo hacérselo hasta el fondo, amo que me sienta con el pico bien duro dentro de ella… Ella empezó a apretarme el pene tan rico con su vagina y le apreté su cuerpo contra el mío, bien pegado a ella me decía que siguiera porque iba a acabar, que iba a tener un orgasmo tan rico conmigo dentro. “Dámelo”; le dije “acaba para mi” y comenzó a gemir y a apretar mi pene con espasmos y contracciones, la escuche acabar y sentí su orgasmo con mi pene duro… Dejó la cama mojada, su vagina caliente me apretaba el pene como pidiándome semen… sudamos como locos, le bese su vientre abultado mientras yo dentro de ella seguía con los estertores de su orgasmo. Le dije, sin parar de moverme dentro de ella, después de comernos y saborearnos tanto, que si seguía así iba a acabar yo dentro y nos miramos y me dijo dámelo, embarazame tú ahora… mi cuerpo ahora es para ti. Senti que esa mujer era mía y empecé a moverme más lento pero con más fuerza, sentía que su vagina me chupaba el pene y con sus músculos me lo apretaba como jamás sentí. “Dame tu semen lo quiero todo dentro mi amor” me dijo y como si fuera un explosión, eyacule como nunca había eyaculado, incluso con un poco de dolor en mi perineo, fue tan placentero que sentí como mi leche salía dentro a chorros… con potencia y en varias contracciones… Mientras yo eyaculaba ella se empezó a mover y apretar su vagina y era ella la que se apoderó de mi placer y de mi orgasmo, ella me hizo acabar y no se detenía… Se me doblaron los brazos y me rendí sobre su cuerpo y con mi pene duro dentro de ella me recosté sobre su cuerpo, me abrazo con sus piernas y me pidió en voz baja “eso, mi amor, dame todo hasta la última gota mi amor”.
“Es tuyo… Todo es tuyo” le dije.
Le bese la cara, le bese el cuello, le comí los labios y no me salí de adentro, pensé que eso había sido todo por esa tarde, pero estaba equivocado.
Después nos reímos, conversamos y dormimos abrazados por unos minutos… Siempre tuve la fantasía de hacerlo con una mujer embarazada, tienen una belleza que me enloquece como que sueltan hormonas … un olor no sé. Pero nunca pasaba de llamarme la atención o dar vuelta la mirada, pero con ella sucedió todo, era una locura verla desnuda y acariciarla y besarla entera con su vientre abultado, amasar sus tetas y sus glúteos musculosos.

Nos despertamos y sentimos que queríamos más acción y comenzó todo otra vez pero ahora ella estaba sobre mi y feliz acepte sentir el peso de su cuerpo musculoso sobre el mío, tomó mi pene y se lo metió a la boca para limpiar el semen que quedaba de hace un momento, me lo chupó tan rico que en pocos movimientos ya lo tenía duro y mojado para ella. Abrió sus piernas y se sentó sobre mi, me dijo “dejame a mi” y agarró mi pene y se lo puso entre las piernas. Comenzó a bajar lentamente y yo enloquecía por la forma en que me lo apretaba con esa zorra caliente que tenía, empezó a subir y bajar y a veces podíamos sentir como salía mi semen a borbotones del orgasmo anterior con cada movimiento sobre mi. Al.principio su vientre abultado no le permitia moverse mucho hacia adelante para yo chuparle sus tetas y mientras subía y bajaba, se las tomé by empecé a apretarlas… Salían chorritos de leche en todas las direcciones y mi rostro y mi pecho olía a leche de embarazada, era dulce y ella gemia cada vez que los chorros salían y mojaba todo. Dejó de moverse de arriba a abajo y comenzó a frotar la vagina con mi cuerpo con mi pene bien duró dentro de ella y apoyando sus manos en mi pecho acabó nuevamente, el estaba embrutecida y tenía los ojos cerrados y su boca abierta, sus espasmos y contracciones me apretaban el pene al punto que mientras ella tenía su orgasmo empecé a sentir el mío, "no dejes de moverte mi amor" y eso significaba que su orgasmo continuaba, tal vez con tanto placer que le dolía, pero yo mirando sus tetas que goteaban y chorreaban leche, me vaciaba dentro de ella otra vez con el orgasmo que sólo te puede dar una fantasía cumplida por la mujer que empiezas a amar. Sintió mi eyaculación y dejó de moverse para sentir como mi deseo se vaciaba en ella mientras yo la sujetaba de sus glúteos duros y musculosos para que se quedará con todo mi semen sin perder una gota…

Caímos rendidos sudando y mojados con su leche, con olor a su eyaculación y la mía, éramos el uno propiedad del otro en ese momento. El bebé se acomodó de forma tal que ella podía ahora apoyarse levemente sobre mi, “él se acomoda para nosotros nos sintió en todo esto”, me dijo exhausta de placer.

Llevamos dos años juntos y nos encanta la idea de compartir nuestra historia porque esto fue sólo el comienzo de todas las cosas maravillosas que hemos vivido ella y yo. Danos tu opinión a fel_cdr@outlook.cl

Mi hermana embarazada

Es de madrugada, el calor es infernal, el segundero marca con pauta perfecta el paso del tiempo, estamos mi hermana y yo solos; nuestros padres han salido en una de esas noches que festejan algún aniversario. Sandra es el nombre de mi hermana, que a sus diecinueve años no se ha desarrollado como las demas niñas, bueno no tan niñas pero para mi lo son, aunque yo solo soy mayor 2 años, hemos salido los a fiestas juntos. me presenta a sus amigas y yo pues no les presento a mis amigos por que no se me hacen lo suficientemenete buenos para ella; aunque no hace falta que aunque es delgada es muy bonita lo bastante para que la asedien los chicos.

Voy a la cocina por un vaso con agua, paso por el cuarto de mi hermana esta cerrado y por supuesto ella dormida. Llego a la cocina me sirvo mi agua regreso a mi cuarto, al pasar por su puerta escucho un sollozo, un débil llanto que sale de el cuarto de ella, Una sensación de curiosidad recorren mi pensamiento mis manos tiemblan al abrir su puerta. Y la veo allí como una muñequita dando la espalda a la puerta, me siento a su lado en el filo de la cama.
-que te pasa princesa?
-ese tonto de Luis, le llame a su casa y no estaba, le llame por que Ana me dijo que lo habia visto entrar a un hotel del centro, con una chava.

Me dio una sensación de ternura y coraje que alguien pudiera hacerle daño a esta princesa.

De repente se levanta me abraza y suelta un llanto mas desconsolador.

– es que no entiendes voy a ser mama.

Una sensación que me paralizo en el momento exacto.

– ya lo sabe mama?
– Tonto si lo supiera ya no viviría aquí.
Mientras decia eso mis manos acariciaban su cabello, su perfume hacia que la abrazara mas intenso y el roce de sus senos con la tela de la bata hacia que despertara en mi un deseo que no puedo describir, ella en lo suyo de que el era todo para ella. que obviamente se lo habia demostrado, yo la veia a los ojos, cada vez me acercaba mas a. Le dije – nena no te preocupes yo sabre cuidarte.
Le di un beso en la mejilla, ella me abaraza de una formas mas tierna , y desperto al animal que llevaba dentro, asi que sin pernsarlo le bese en los labios y ella como que no supo que hacer, la abrazo mas fuerte, al ver que no me retiraba de mi beso comenzo a empujarme; asi que me solte, ¡que haces?! Me gustas y nada mas. Volvi a tomarla y besarla mas apasionadamente, ella creo que no pudo mas y me devolvio el beso asi que segui tocando su cabello mientras mi pene se ponia erecto, no podia pensar en nada mas que su olor su presencia. Y decidido comencé a tocarle los senos por arriba de la bata. Ella gemía intensamente yo besaba ahora su cuello, la tumbe en la cama para aprisionarla y que no se arrepintiera de lo que estábamos haciendo, pero en cambio me restregaba su pubis contra mi ahora pene apunto de explotar, le baje las pantis o se las arranque no me acuerdo, dejando ver su dulce vagina que ya reclamaba ser atendida, baje hasta ella y comenze a lamerla suavemente ella se revolcaba de placer, que me quite la pijama dejando ver mi pene erguid; con una leve sonrisa, Sandra se llevo mi pene a la boca a lamerlo suavemente En mi frenesi la puse en una postura de 69 nos dabamos
felicidad mutua, no paso ni medio minuto cuando ella comenzo a sentir espasmos de placer, y la cama mojada se percibia una gran mancha asi que me pare y viendo como estaba acostada con las pierdas abiertas exigiendo ser penetrada, me puse enfrente de ella, la vi a los ojos y le dije que no se preocupara que siempre me encargaria de ella, asi que fui introduciendola
poco a poco ella cerro los ojos dejo escapar una lagrima mis movimientos que antes eran tiernos se volvieron embistes salvajes y ella comenzaba a gemir, de igual forma sentía como la penetraba como hundía mi arma en su cuerpo para destrozarla. Una y otra vez hasta mi esperma inundo su interiorella igual imito mis movimientos. Nos quedamos serios no mas de un minuto, ella se voltio me dio la espalda, me dijo tengo mucho sueño. Asi que Salí despacio de la habitación y me dormí.

Pasaron 2 semanas y se caso con su novio. No he vuelto a saber de ella.
agradesco sus comentarios a etavitas@hotmail.com

Por ayudar estando embarazada

Me llamo Verónica, tengo 32 años de edad, soy alta con un cuerpo sumamente bien cuidado. Me gustan mis senos, mi cintura, mis nalgas y mis piernas. Ni que decir de mi cara especialmente bella. Soy casada desde hace 3 anos con un bello marido, sexualmente nos sentimos positivamente satisfechos. Me encuentro embarazada de 16 semanas. Me encanta ver mi pancita en el espejo. Mi pubis se encuentra más provocativo y mi vagina se encuentra caliente y mojada todo el tiempo.
Mi vecina me pide que le ayude a bañar a su hijo de 13 anos que llegaba del colegio con unos dos compañeros. Me pareció extraño al comienzo y luego salí para la casa de mi vecina que se llama Lourdes. Tenía puesta una falda ancha y floja, una camisa floja por el calor que por temporada teníamos. No utilizaba ropa interior por cuanto me sentía totalmente libre por mi estado gestacional. Al entrar a la casa los dos compañeros estaban jugando en el patio puestos unos pantalones deportivos y el resto del cuerpo desnudos, tendrían unos 15 a 16 anos. Lourdes me pide que suba al baño, que Galo su hijo se encuentra en la ducha. Entro y el chico se cubre su pene con las manos, avergonzado nos da la espalda. Lourdes me pide que siga con la esponja en todo su cuerpo, que vendría con el otro compañero para que se bañen todos. Cojo una esponja con jabón y paso por su espalda. Al pasar mis manos por sus entrepiernas siento que mi vagina se pone mas caliente y tengo sensaciones raras. Le giro para jabonar su pecho y le miro su pene totalmente erecto. Me gusto verle y procedo a lavarle sus testículos y su pene suavemente, lo hago con dulzura. Me deja que le estimule con mis manos, miro sus ojos que brillan por el deseo. Lo pongo en mi boca estimulando con mi lengua hasta sentir que comienza a meter y saca de mi boca con suaves movimientos, de pone muy dura y sale su leche dentro de mi boca. Me trago su leche dulce y caliente con total agrado de mi parte. Tomo su mano poniendo en mi vulva, comienza a introducir sus dedos suavemente con timidez en mi vagina, abro mis piernas dejando que disfrute de sus movimientos. Miro que su pene se vuelve nuevamente duro, le pido que me suba el vestido a la cintura y me arrimo a una silla dejando que mire mis nalgas, mi vagina y mi culito, agarro su pene y pongo a la entrada de mi cosita que lo mete hasta el fondo con un mete y saca formidable, muevo mi cadera para ayudar hasta que siento un orgasmo profundo que nubla mis sentidos sintiendo como su leche entra dentro de mi vagina. Tomo su pene mojado por nuestros jugos y absorbo toda su lechita en mi boca. Me dice que nunca había realizado este procedimiento y que le gusto mucho hacerlo conmigo. Procede a bañarse y cuando sale le espero con una toalla para secar su cuerpo. Le mimo con cariño y dulzura por ser un hombrecito hermoso.
En ese momento ingresa Lourdes con el otro chico que estaba con su ropa interior para bañarse, diciendo que le molesta tener que atenderles hasta en el baño cuando vienen a casa luego de hacer deporte. Me pide que ponga jabón en su cuerpo y que no tenga recelo por cuanto son colaboradores. Nos reímos de lo indicado. Abrió la llave de la ducha entrando con alegría, con la esponja pase su espalda hasta sus nalgas bajando un poco su interior, abrió sus piernas dejando paso a mi mano para que ponga jabón en su culito y testículos. Me emociono por la colaboración. Mientras mi cuerpo sentía emociones varias calentando mi vagina que saltaba sus músculos vibrar en mi interior, que sensación más hermosa. Mi mano rozaba su pene hasta que giro dejando ver su pene a toda plenitud, se bajo su interior y quedo frente a mi cara, agarre con mis dos manos y procedí a mamarle con angustia, mientras su cuerpo de arqueaba de la excitación, mi lengua pasaba por todo su tronco, mientras mi mano estimulaba mi clítoris y metía mis dedos en mi vagina. Siento que lanza su leche dentro de mi boca tragando todo su viscoso líquido. Sigo mamando hasta ponerle su pene nuevamente duro y firme. Le acuesto en el piso, me subo la falda abriendo mis piernas y meto su pene en mi vagina hasta lo más profundo. Gritamos de emoción con un sube y baja de mi parte hasta sentir que su leche inunda mi vagina, mi cuerpo reacciona con un orgasmo pleno. Le beso y beso sus labios, su cara y le dijo que es maravilloso hombrecito. Luego introduce su dedito en mi culito dejándole que me estimule sintiendo un orgasmo intimo de placer. Le pido que vaya al ducharse mientras aseo mi vagina y mi boca. Al poco rato entra Lourdes con unas toallas y el otro chico para bañarse.
Lourdes me dice que mira que me siento bien y contenta. Que por favor le ayude con el otro chico a bañarle, mientras arregla la ropa de los chicos y prepara la comida para todos nosotros. Le indico al oído que me da vergüenza por cuanto ya no son chicos y están entrando a ser adultos. Se ríe diciendo que tienen una mente infantil y que son sanos en su proceder. Ingresa al baño sacándose su interior dejando ver sus nalgas firmes, me gusto verle y sentí una sensación especial en mi vulva, me acerco con la esponja y me toma de la mano bajando a que agarre su pene que lo tenía erecto y grande, su grosor me llamo la atención. Me pidió que me arrime a la pared abriendo mis piernas, lo hice sintiendo como sus manos acariciaban mi vagina que la tenia totalmente mojada, abrió mis nalgas sintiendo como su verga entraba poco a poco sintiendo un ligero dolor hasta tenerla toda dentro de mí. Movía mis caderas y un mete y saca formidable de placer, mis piernas me temblaban por tanta emoción y orgasmos repetidos que los tenia. Se quedo quieto dejando salir su leche en mi vagina sintiendo una sensación especial que recorría mi cuerpo de alegría y deseo. Comienza a introducir un dedo en mi culito y con nuestros jugos estimula hasta sentir que la cabeza de su verga comienza a entrar en mi culito, me pongo positiva y tranquila a pesar del dolor que sentía el sentir su ingreso hasta que llego a lo mas profundo, continua un mete y saca formidable de placer hasta que no resisto un orgasmo nacido de lo mas interior de mi cuerpo, que doy un grito con su mano cubre mi boca. Nos quedamos quietos dejando salir su flácida verga sintiendo como sale su leche de mi interior hacia mis muslos. No resisto más y me siento en el piso. Continúa bañándose dándome besos muy especiales en mi cara y en mis labios. Mi ropa se encuentra mojada. Ingresa Lourdes corriendo diciendo si me paso algo por el grito que escucho, el chico cubierto con una toalla le dice que casi se cae y se tuvo que sentar en el piso.
Pasado el susto, Lourdes me pide que descanse y me trae ropa seca, me aseo mi vagina y culito sintiendo ardor por la intensidad sexual que pasamos. En el comedor todos comentaban de lo maravilloso que es hacer deporte y quedamos que pasando una semana pasarían por mi casa para que practiquen deporte en el patio y luego se bañen para atenderles con el jabón en la espalda. Todos aprobaron con alegría y Lourdes también se sintió aliviada descansar pasando una semana.
Al llegar a mi casa me sentía completamente dichosa por la experiencia que hubo en casa de Lourdes. Mi esposo llega a casa contento por la noche, nos desnudamos para acostarnos, besa mi pancita pasando a mis labios vaginales y clítoris, me pone excitada a mil, introduce su lengua hasta lo más profundo, me abro de piernas para darle espacio. Me dice que siente otro sabor de mis líquidos vaginales y que le gusta. Me pone en cuatro metiéndome su verga en mi vagina con un mete y saca formidable de placer hasta sentir un orgasmo que aloca mis sentidos, suelta su leche profundamente. Se queda quieto y comienza a introducir su dedo en mi culito. Comienza a dilatar diciéndome que quiere por primera vez hacerlo por allí. Pienso que tengo que agradarle sus deseos y saca su verga aun dura introduciendo poco a poco, me duele y comienzo a sentir el comienzo de un fuerte orgasmo que me hace gritar, diciéndome que si me moletas suspendería para realizar otro día. Le digo que siga metiendo suavemente hasta sentir sus huevos en mis nalgas. Llega sin dificultad iniciando un mete y saca espectacular mientras muevo mis caderas rítmicamente sintiendo un orgasmo que me vuelve loca de emoción al sentir su leche ingresar a mis intestinos, no resisto y me acuesto de lado manteniendo se verga dentro de mi culito. Siento como su verga flácida comienza a salir junto a su leche. Le beso con ternura y nos quedamos dormidos hasta el amanecer.
Le preparo el desayuno y le acompaño hasta la puerta deseándole que tenga un feliz dia de trabajo. Le converse que el hijo de le vecina con dos chicos vendrán a practicar deporte en el patio una vez por semana. Le pareció bueno pidiéndome que no realice actividades bruscas por el embarazo.
Llego el dia que los chicos llegaron a casa. Uno a uno me abrazaba y me besaban por todo lado. Uno de ellos Tomas, me subió el vestido besando mi pancita, como ando sin ropa interior, su mano comenzó acariciar mi vagina. Me encanto por su ternura. Galo y Arturo pidieron que subamos al dormitorio y nos desnudemos todos para amarnos. Desnudos en el dormitorio miraba como sus penes se encontraban erectos y hermosos, me pusieron en cuatro por mi pancita, arrimada a la cama, Arturo puso su verga en mi boca comenzando a mamarle y mamarle, mientras Tomas separa mis nalgas permitiendo el ingreso de su verga en mi vagina, lo sentí como ingresaba hasta que sus huevos calientes se pegaron a mis nalgas, mientras Galo besaba mis senos permitiendo que mi cuerpo se ponga mas excitado, nuestros movimientos se aceleraban en mi boca hasta que sentí la leche entrar en mi garganta y trague todo. Le chupe y chupe su pene flácido. Me vino un orgasmo fuerte al momento de sentir la leche ingresar en mi vagina, que me produjo un grito de alegría y placer. Se separo dejando ver que de mi vagina salía leche. Galo se acerca por detrás y me dice que quiere meter su verga por mi culito por el deseo que tiene. Coloca un dedo y comienza a dilatar poco a poco hasta cuando siento que su pene toma fuerza entrando hasta lo más profundo de mi culito. Que sensación tan especial sentía su mete y saca hasta que los dos dimos un grito fuerte, mis piernas y mi cuerpo convulsionaba mientras sentía toda su leche entrar en mis intestinos. Me sentía alegre por el placer que teníamos. Les mande a que se laven sus penes con bastante agua y jabón. Al regresar sus vergas estaban duras indicándome que quieren los tres tenerme simultáneamente. Les indique que no es posible por mi embarazo. Arturo de acostó en la cama, luego me pusieron de espaldas sobre su pecho, abriendo mis piernas y acariciando mi culito introdujo su verga. Luego Tomas se subió sobre mi sin presionar mi barriga separando mis labios vaginales y metiendo su verga en mi vagina. Tenia dos hombres a la vez dentro mio. Estaba confundida por la idea de los chicos. Galo se subió a mi cara poniendo su verga en mi boca, la abrí recibiendo con mi lengua varios estímulos. Me encontraba presa totalmente por tres chicos “inocentes”, que me estaban culiando por todo lado. Me sentía confundida hasta que una voz dijo “YA”. Y comenzaron con un mete y saca despacio, suave que me permitió colaborar con mis movimientos paulatinamente hasta sentir que mi cuerpo y mi mente cumplían orgasmos multiples que me hacían colaborar sin temores. Hasta que siento que mi boca se llena de leche y me trago mamando la verga de Galo. Luego siento como simultáneamente sueltan sus leches en mi vagina y culito de Tomas y Arturo. Mi cuerpo no resiste tanta emoción y comienzo a llorar por el orgasmo que tengo. Es en este momento que me preocupo por el bebe que tengo y sus consecuencias. Los chicos me cubren con una manta, se visten dándome besos y despidiéndose hasta la otra semana, quedándome profundamente dormida.
Me despierto y llamo al médico que controla mi embarazo, en el consultorio se realiza un ECO, observando que mi bebe se encuentra bien y sin novedades. Al preguntar sobre mi actividad sexual me pide que sea menos activa conforme sigue el embarazo. Al hablar con mi esposo quedamos que tendríamos sexo una vez por semana y cuando tenga más pancita iríamos espaciando. Me siento triste por cuanto al llegar los chicos les indique que no podríamos tener actividad sexual por cuanto puede causar daño al bebe. Aceptaron con gusto y nos despedimos con besos y más besos.