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Sexo / Capítulo 2

Está es la continuación de Marifer, mi novia y Laura, mi cuñada.

Como recordarán, me dicen Wuaco, entreno Americano y artes marciales, comencé a andar con mi novia después de una fiesta, pero antes cogimos de lo lindo. Al final de mi anterior relato, yo regresé por mi cartera y vi el condón que habíamos usado, sin duda, Laura, la hermana de mi novia lo había visto, pero al final no le dí importancia, debido a que Marifer me había dicho que ambas tenían vida sexual activa.

Pasaron dos años, yo me llevaba de lujo con la familia de mi novia y con ella, Marifer era bastante estudiosa, le fascina el ejercicio, salir a bailar y sobre muchas cosas, le fascina coger y sentir el riesgo. En algunas ocasiones cuando salíamos a las discotecas, ella levaba faldas muy cortas y me pedía hacer el amor en un rincón. Pero eso sí, siempre que no hubiera nadie conocido. A veces salíamos en grupo, con sus amigas y con mis amigos, pero ahí nunca pasaba de un toqueteo discreto y ya, pero también salíamos sólo nosotros dos, ahí la cosa se ponía en verdad caliente, – sólo imagínense un poco -, en plena discoteca, o mejor dicho en pleno antro y nosotros jodiendo de lo lindo.

En cierta ocasión ella llevaba una minifalda roja de vuelo y su típico top con camisa – sin duda, le gusta mostrar lo que tiene- nos fuimos al rincón y ahí empezamos a besarnos más apasionadamente, yo comencé a subirle la falda y tocar sus nalguitas – como me fascinan, redondas y bien formadas, de esas nalguitas que parecen formar un corazón, de los de san Valentín, volteado- ella usaba una tanguita de encaje que se clavaba entre sus nalguitas, ella bajo mi cremallera y sacó mi verga, luego sólo moví un poco su tanguita y la comencé a penetrar, la levante un poco y ella me abrazó con sus piernas, y comenzó a brincar al ritmo que me movía – me fascina que se mueva en círculos, ustedes sabrán a que me refiero, ese movimiento que una amante buena hace alrededor de la verga, como exprimiéndola y abrazándola a la vez, dando un masaje- yo la tomaba de las nalgas para ayudarla en su movimiento, estábamos ya recargados contra la pared y con la otra mano le tomaba sus tetas, luego intercambiaba mi mano paro tocar su culo, masajeando su ano, esto a ella, le había llegado a gustar mucho, de pronto comenzó a gemir algo duro, pero no se oía debido a la música del lugar, luego tuvo un increíble orgasmo. Luego se volteo y dejó su culo al aire para que la penetrara, con sus propios jugos lubrique su ano y fui metiéndolo poco a poco hasta que entro toda, empezamos el mete y saca, yo la tomaba por la cintura o por las tetas y embestía contra ella, así estuvimos un buen rato hasta que le llene de leche todo su culo. Ella sonrió y me beso, se acomodó la falda y su tanguita, así como su top, ya que tenía una teta de fuera, yo me limpie la verga y la guarde nuevamente. Así fueron muchas otras ocasiones.

Como dije llevábamos dos años de novios, aunque no sé si se podría llamar amor lo nuestro o sólo una terrible atracción de ambos, si nos queríamos, pero no era amor. Como dije yo me había vuelto muy amigo de la familia, me llevaba muy bien con su hermano, su hermana era algo reservada conmigo, pero también nos llevábamos bien. Su mamá era muy cariñosa conmigo, el único con quien no congeniaba del todo era su papá, ya que era muy reservado y algo enojón. Bueno Marifer tuvo que salir un viernes a Querétaro junto con su mamá y su hermano, ya que un familiar estaba bastante enfermo. Yo no quise ir, ya que tenía cosas que hacer el sábado, sobre todo por un partido que jugaríamos ese día. De hecho Marifer insistió en que me quedara, así que lo hice. El viernes los fui a despedir. Tanto Marifer como Roberto, su hermano, serían los que conducirían, regresarían el lunes, por lo que el fin de semana estaría completamente solo.

El sábado como dije jugamos contra la universidad de Nuevo León, el equipo de ellos era muy bueno, pero nuestro equipo era el mejor, jugamos de corazón y al final ganamos 28 contra 14, yo jugaba de Corredor de Poder, por ello mi cuerpo como dije es fuerte, ese día me lastimaron las costillas, ya que un jugador contrario que era conocido como el Refrigerador Jr., me tacleó con gran fuerza desde mi costado izquierdo, para evitar otro tanto en contra de su equipo, el golpe fue muy duro, de hecho pensaron que no me levantaría, ya que se supone que Andrés, otro de los jugadores me cubriría, pero se había resbalado, afortunadamente pude continuar y ganamos el juego al final, yo metí dos anotaciones, por lo que todos me celebraban. Yo iba a ir a casa después del juego, ya que si me dolía un poco el costado, pero los demás se irían a festejar. Cuando estábamos cambiando, unos de los chavos me dijo que me buscaban afuera, yo sabía que no era Marifer, ya que me había hablado poco después de terminado el partido y seguía allá. Salí a ver quien era y me encontré con Laura, mi cuñada, ella me felicitó y me dio un gran abrazo, pero me dolió un poco debido al golpe.

¿Estas bien?- me preguntó ella
Sí, sólo algo magullado, nada que un buen masaje y un baño no quiten.- le conteste sonriendo, luego dije- ¿Te trajo tu papá?
No, vine sola, quería ver como jugaban, Marifer me pidió que apoyara al equipo.
Bueno, sólo deja y me cambio y te dejo en tu casa, sólo paso a recoger unas cosas a casa y te dejo.

Ella acepto y espero afuera, todos sabían que era mi cuñada y no dejaban de decirme que se estaba poniendo tan buena como la hermana, claro esto sin ofender siempre agregaban, yo no hacia ningún comentario, me había metido a bañar, aunque no dije nada yo desde antes me había dado cuenta, como dije antes, Laura era muy bella, ya había pasado esa etapa de niña transformándose en mujer. Su cadera se había ensanchado, sus pechos eran voluminosos y firmes, pero más pequeños que los de Marifer, ella tenía tez blanca como su madre, también tenía un abdomen plano y su pelo era ondulado y largo, hasta media espalda, era alta, pero no tanto como su hermana, mide 1.72 más o menos. Salí de bañarme, uno de mis amigos me vendó, ya que se estaba formando un feo moretón, pase al médico antes de irnos y me revisó, me dijo que tenía huesos fuertes y que sólo era el golpe.

Luego me despedí de mis amigos, quienes intentaron que los acompañara y les dije que no, que prefería descansar, así nos fuimos Laura y yo. En ese momento me percaté como iba vestida Laura, parecía una colegiala, tenía una falda a la rodilla, de cuadros y de vuelo, tenía una camisa blanca y zapatos negros con calcetín blanco y su pelo amarrado en cola de caballo. Nos subimos y fuimos platicando de cosas sin sentido, la invite a comer, ya que eran como las cuatro de la tarde. Fuimos a un Mc Donal´s, se notaba que aún era niña en algunos aspectos. Ahí platicamos de cosas sin sentido. Luego ella me saco de onda con una pregunta extraña.

¿Y ya has tenido relaciones con mi hermana?
Disculpa.- Conteste yo, ya desarmado. Ya que el tema anterior no era ni siquiera similar a ese.
No te hagas, desde la primera vez que te conocí me dí cuenta que habías tenido relaciones con Marifer. O acaso crees que no vi el condón y como te miraba mi hermana.
Bueno, creo que es normal a nuestra edad, por lo que sé tú también tienes una vida sexual activa.- Le contesté, intentando sonar natural.
Te refieres al DIU (Dispositivo Intrauterino), ¿No?.
Sí, claro- yo ya había acompañado tanto a Marifer como a Laura al Ginecólogo, para la revisión de la T, es decir, el DIU, ya que como sabrán debe revisarse mínimo una vez al año, por lo que así me volví a poner en defensa.
Bueno sí, pero hace tiempo que no he tenido relaciones, ya vez que hace poco más de un año que termine con Alberto.- Alberto era su ex, un tipo simpático, aunque muy delgado, yo me quedé callado, ya que no tenía nada que decir y ella continuó- Y dime, ¿Cómo es mi hermana en la cama?. – otra pregunta que me dejo desconcertado.
Es muy buena.- contesté sonriendo.
¿Y se aman?
Yo digo que sí- aunque no pensaba eso, pero no podía contestar otra cosa debido a que Laura le podría decir a su hermana, pero la conversación cada vez me desarmaba más.
Bueno, si he de ser sincera, Marifer me ha dicho que te quiere mucho y que no te dejaría por nada ni nadie ahorita, pero que de amor todavía no lo sentía, que eso se daba con más tiempo. – me dijo
Bueno respeto su opinión, yo también creo eso, pero como se dan las cosas, creo que llegaré a amarla.
Luego seguimos hablando de cosas sin sentido, pague la cuenta y subimos otra vez a la camioneta, ella sonrió y luego me dijo.
Por lo menos ya limpiaste y recogiste lo que usas.

Yo sólo atine a sonreír, cuando ella dijo esto, volteó hacia atrás mirando dónde esa vez estaba el condón, pero por el movimiento su falda se subió y me dejo ver su calzón negro. Ella me volteó a ver y sonrío nuevamente sentándose sin acomodarse la falda. Llegamos a mi casa, le dije que me esperara en la sala, que no me tomaba mucho tiempo. Yo subí a mi cuarto, la casa ya estaba limpia, la señora había hecho el aseo, yo me estaba cambiando la ropa por un pans, ya que así estaría más cómodo, me quité la venda y me quede viéndome un momento en el espejo, yo sólo traía los bóxers, cuando vi en el espejo a Laura, me volteé y ella entró.

Ya me estaba aburriendo allá abajo, además tu casa me da miedo- me dijo, yo no dije nada, luego ella se acercó y me levantó la mano izquierda para ver el golpe- Te dieron bastante duro, ¿Verdad?.
Sí, no esperaba que me golpearan de esta forma, pero gracias a la pomada que me pusieron ya no me duele mucho.- contesté.

Laura luego se abrazó a mí, y comenzó a acariciarme el pecho. Yo la separe de mí y me dijo.

Vamos, te deseé desde el momento en que te vi y luego cuando vi el condón esa vez, me excité demasiado, deseando ser yo quien hubiese sido cogida por ti esa noche.- yo seguía callado, pero mi actitud era de no, luego ella dijo – Yo podría decirle a mi papá lo de esa noche. – Yo sonreí y mostré un poco de molestia, a mi no me afectaba que le dijera algo a su papá. Luego Laura alzó su falda y tomó mi mano y la llevo a su panocha, sentí al instante su prenda mojada y algo se excitó dentro de mí.

Comencé a flaquear y ella aprovechó esto para acercarse nuevamente a mí, me comenzó a besar el cuello, yo ya la abrazaba, ella se quitó su falda y su camisa, quedándose sólo con su calzón y su sostén. Yo me deje llevar, al fin y al cabo sabía que Marifer no me amaba, de hecho nunca nos lo habíamos dicho. Comencé a acariciar las nalguitas de Laura, y a desabrochar su sujetador, ella comenzaba a gemir y sonreír en son de victoria. Le quite su sujetador y lamí sus tetas, aprisionando una en mi mano y estrujándola, mientras me comía la otra, metí mi mano debajo de su calzón y acaricie sus nalguitas.

Eran duras y tenía un culo grande, luego pasé mi mano para enfrente, sentí su puchita desnuda, es decir, no tenía ni un sólo pelo, además ya estaba empapada, así que baje a la altura de su concha y baje sus calzones, quitándoselos por completo, yo sentía un poco de dolor, pero no me importaba, prefería disfrutar el momento, comencé a comerme su rajita, lamiéndosela de arriba abajo, ella se arqueaba y gemía bastante fuerte, yo metí uno de mis dedos en su cueva y empecé a hurgar en su anito, ella se fruncía un poco, pero yo ya le había agarrado el gusto a follar por el ojete, así que seguí masajeándolo, poco a poco ella cedió y entro uno de mis dedos. Luego los saque y ella bajo a mamarme la polla, no era muy buena, pero no lo hacía mal, paseaba su lengua por todo mi pene y luego lo metía en su boca, jugó con mis testículos dentro de su boca y luego se subió encima de mí. Se colocó mi pene en la entrada de su cueva y se dejó caer de un solo movimiento.

A mi me lastimó un poco por el golpe, pero sólo me queje un poco, ella comenzó a cabalgarme, pero sólo se movía de arriba hacia abajo, yo la tomé por la cintura y la hice que se moviera en círculos y de adelante hacia atrás, cosa que ella captó en seguida y comenzó a hacerlo por sí misma, yo aprovechaba para tocar sus senos o agarrar su culito. Luego sin sacársela, le dí la media vuelta, quedando ahora ella debajo, comencé a moverme fuerte y ella tuvo su primer orgasmo, yo seguí taladrándola con mi verga en su panocha, luego le puse sus piernas en mis hombros y seguí follándomela, ella estaba en el pleno éxtasis y ni que decir de mi. Luego la puse de a “perrito” y se la volví a meter, pero esta vez contemplando su culo. Seguí metiéndosela y con mi dedo gordo comencé a masajear su ano. Ella estaba bastante excitada y su ano se abría poco a poco, yo con mi otra mano le tomaba un seno y ella comenzó a gritar.

CÓGEME, ÁNDALE, FÓLLAME COMO A LA PUTA DE MI HERMANA.

Estas palabras me excitaron mucho y saque mi verga de su pucha y la dirigí a su ano, ella se quedó quieta y le dije.

Sepárate las nalguitas, para que entre más fácil e inclínate sobre tus codos, no sobre las manos
Ella obedeció y yo comencé a perforarla por su culito, el segundo culo virgen que penetraba, al poco rato ya la tenía bien clavada y comencé a moverme con el vaivén del mete y saca y comencé a decirle.
Eres una verdadera puta Laura, tu culito aprieta deliciosamente, te lo voy a reventar.
Si reviéntamelo, ándale, cógeme como la puta que soy, sin duda así te coges a mi hermana, ya me imagino a la zorra, pidiendo más y más AHHH, AHHH.
Si, así de puta eres tú.

A mí me excitaba como se refería a ella y a su hermana, al fin y al cabo, Laura debía de saber mejor como era su hermana, seguimos así un buen rato, diciendo muchas cosas y luego me puse en la esquina de la cama y ella se sentó nuevamente en mí, pense que se lo metería en la puchita, pero me sorprendió tomando mi polla y metiéndolo en su anito, yo la meneaba de arriba abajo y la tomaba de las tetas estrujándoselas fuertemente. Luego termine en su ano llenándoselo de leche, ella se salió y se hincó frente a mi mamándome nuevamente la verga. Sin duda Laura era una puta realizada, me limpió todo el pene y luego se acostó en la cama, yo le bese un rato más los senos y luego me empalme otra vez y se la metí en su vagina, ella se movía lentamente, señal de que estaba muy cansada, pero me dejo meterme hasta que termine nuevamente dentro de ella. Luego nos metimos a bañar, ahí la volví a coger por su anito, ella sólo se inclinó y me dejo meterme cuanto quise, yo le decía:

Eres una puta Laura, me fascina tu culo y tus tetas, iguales a los de tu hermana. Así putita, así Muévete

Ella sólo contestaba moviéndose a mi encuentro y parando más las nalguitas. Termine otra vez en ella y nos vestimos. Cuando se vestía le toqué las nalgas y ella se hincó a mamarme la verga. Yo la tome de la cabeza y me la follé por la boca, luego ella se levantó y se hizo a un lado su calzón y se lo metí en su rajita, que estaba mojada, así estuvimos un rato y luego le inundé la concha de leche. Se acomodó la ropa y me dio un beso, bajo a mamarme la verga y dijo.

Bien ya esta limpia otra vez, ¿me llevas a mi casa?

Así la lleve a su casa, la deje ahí y estuve un rato con ella, Marifer me habló al celular y le dije que estaba con Laura en su casa, que estabamos esperando a que llegará su papá, le comenté lo del golpe y me dijo que cuando regresará me daría un masaje de esos que nos gustan que hasta olvidaría lo sucedido. Su papá llegó pasadas las ocho de la noche. Me saludo y se sentó a comer, luego me despedí y me fui. Laura me trato normal y me dijo que nos veíamos después.

Me sentí algo culpable, pero al final de cuentas las cosas ya habían pasado, sabía que eso traería alguna consecuencia, pero nunca imagine cuál sería, esperaba todo menos eso. Pero esto ya será parte de otra historia.

alarido@yahoo.com

Mamá psicologa

Esta es una historia real que me ocurrió hace tan solo veintiun días.

Me llamo María y soy una mujer de 36 años que estoy separada desde hace ocho años. Tengo un hijo, Rafa, de 16 años.

Trabajo como comercial en una empresa de La Coruña, y vivimos en un piso en el centro de la ciudad.

Desde hace unos meses noto a mi hijo un poco raro, en principio lo atribui al cambio de la adolescencia, pero tras observarlo sospecho que el problema va mas alla. Fruto de mis observaciones hacia su comportamiento, he deducido que siente una atracción física hacia mi, puesto que no para de observarme,
sobre todo cuando me pongo una ropa un poco mas sexi de lo habitual.

Aprovecha la minima situación de disculpa para provocar su roze contra mi cuerpo, etc.

El problema es grave, al no tratarse de ciencia ficción, sino de un problema real, a cualquier madre le preocupa, porque son situaciones que no sabes muy bien como atajarlas. Por un lado no debes de consentir eso y por otro lado te da pena tu hijo.

Yo soy una mujer morena, de 36 años, con un fisico bastante cuidado, alta y con una talla 100 de sujetador. Los hombres suelen fijarse bastante en mi, y eso no me disgusta, pero que sea tu hijo a quien excitas me inquieta mas.

Yo, desde mi separación, no volvi a estar con ningun otro hombre, y eso mi hijo lo sabe, con lo cual incluso pense si lo haria por mi, pero creo que sus propósitos son mas egoístas. Tras consultar anónimamente mi problema con mucha gente, no he quitado ninguna conclusión al respecto de cómo atajar el problema, con lo cual he decidido realizar mi propia estrategia, para acabar con el asunto, que ahora y , a modo de desahogo, les cuento.

Una tarde, decidi atacar el toro por los cuernos y pense que esa incertidumbre iria a mas hasta acabar mal, con lo cual decidi provocar a mi hijo a ver como respondia, confiando en que seria un buen tratamiento de choque que el no esperaba y de ese modo quitarle esa excitación conmigo de la cabeza.
Después de comer, el estaba en el colegio y yo decidi esperarle en el sofa viendo la tele vestida de un modo un poco mas sexi de lo habitual. Para ello me puse una minifalda de cuero negra, una blusa blanca y de ropa interior un tanga y un sujetador, junto con medias negras. Cuando regresó de clases me saludó y se me quedó mirando como cuando estoy un poco mas sexi de lo habitual. Con cierta malicia tenia desabrochados los botones justos de mi camisa para adivinar olgadamente mi canalillo, siendo mis pechos la parte mas buscada por mi hijo.
Como decía se me quedó mirando al pecho y a las piernas y pronto noté como su excitación iba en aumento. Se sentó delante de mi en el sofa y seguimos viendo la tele. Yo estaba nerviosa, pero decidida a realizar el tratamiento de choque. El me desnudaba con su vista muy disimuladamente y en una de estas le pregunté que si no le gustaba ninguna chica, a lo cual el me respondió que no, que le gustaban muchas pero que nunca habia salido con ninguna. Yo, para entrar en materia le dije que lo sentia por él, porque a su edad se comienzan a tener ciertos impulsos que con compañía se solucionan mejor, y él se calló.

Esta pregunta aun le provocó mas excitación a juzgar por el bulto de su pantalón. En esto le pregunté si me podia dar un masaje cervical porque tenia molestias, a lo que me dijo que si. Yo me puse boca abajo en el sofa tumbada y el se sentó en una esquina y comenzó a darme masajes. Al poco rato me dijo que el cuello de la camisa le molestaba para deslizar los dedos y si me la podía quitar. Yo me la quite, quedándome con el sujetador y siguió dándome masajes. Primero por el cuello y luego fue bajando por la espalda hasta llegar a la tira de mi sujetador. Sin decirme nada, me la desabrochó y siguió dando el masaje.

Yo no le dije nada y cuando terminó me dijo que si me sentia mejor, a lo que yo le respondi que si y que muchas gracias por el masaje. Me incorpore e intencionadamente me desprendi del sujetador y lo volvi a poner, todo esto enfrente suyo, para que me contemplase bien los pechos. El se quedó petrificado mirando y yo hice como si no hubiese pasado nada.

Seguimos viendo la tele y el fue a beber un vaso de agua a la cocina. Por el camino se le notaba un paquete de lo mas excitado. Al regresar, se sentó a mi lado y continuamos viendo el programa. No deciamos nada y yo, decidida a continuar con mi plan de choque, le miré como accidentalmente para su paquete y le dije: “caray, no me digas que te ha excitado el masaje que me has dado”. El se quedo un poco perplejo y me respondió: “si te soy sincero, si, y todavía mas el verte los pechos al natural, lo siento, ya se que no está bien pero es lo que me ha pasado, tu has quitado el tema”.
Yo le dije que era normal a su edad y que lo sentia, que en el futuro lo tendré en cuenta y que no le pediré ni haré nada que le haga sentir incomodo. El me dijo que no le diese mayor importancia que no fue culpa mía.

Yo queria seguir poniéndolo entre la espada y la pared y le dije: “bueno, al fin y al cabo que te pongas asi por verme los pechos, es un alago, ¿no crees?”. El me respondió: “es que son muy bonitos, mamá, me gustan mucho”, y me volvió a decir : “lo siento”. Yo le dije que eran como cualquier otros, que ya tendrá tiempo a disfrutar con sus novias de esos atributos. El cada vez estaba mas sofocado hablando de ese tema y yo pense que como castigo ya podia llegar, porque no creia que volviese a excitarse conmigo por el mal rato que le estaba haciendo pasar. Seguimos viendo la tele pero yo notaba como su paquete no se desinflaba, Rafa tenia que seguir pensando en mis pechos o en algo para seguir con tanta excitación. Seguiamos en silencio y yo ya habia dado por terminada la terapia cuando me dice: “¿puedo pedirte un favor, mama?”, “si, claro hijo, pideme”. El me dijo: “quiero pedirte un favor, pero me gustaria que no te enfadases conmigo si no te gusta”, “tienes mi palabra de que no voy a enfadarme, dime”. “Me gustaria verte los pechos otra vez, me has dejado muy excitado y me gustaria volver a vertelos, por fa”.

Yo me quede helada, no sabia como reaccionar, ahora el tratamiento de choque se venia contra mi y no sabia que decirle aunque aparentaba una cierta tranquilidad. Finalmente opté por dirigirme a él y decirle: “no creo que sea buena idea, somos madre e hijo y no esta bien que tu madre te provoque ningun tipo de excitación, ademas te vas a excitar mas y luego ¿que vas a hacer?”, el simplemente me respondio con los ojos brillantes “porfa”.
En esos instantes no supe que hacer, su cara de deseo me dio tanta pena que consideré injusto no darle lo que él me pedia, dejándome muy claro para mi interior, que no accedería a nada mas. Me puse en frente de el de pie y comenze por quitarme la blusa y luego el sujetador. El se quedo atonito y muy colorado mirando mis pechos fijamente y yo sentia una rara sensación de que un hombre contemplase mi desnudo con tanta avidez. Le dije: “¿tanto te gustan?, pues miralos bien ahora y dejemos el tema”, él se quedó callado mirándome sin perder detalle. La situación era de lo mas atípico, puesto que, aunque parezca una tontería, no sabia cuando decirle “ya esta bien, voy a vestirme”, puesto que él no apartaba la vista de ellos.

Senti una cierta excitación, lo reconozco, y esa sensación me llevo a preguntarle si nunca habia tocado ningun pecho, a lo que el me respondió con la cabeza que no. Me deje llevar y le dije: “llegados a este punto tan absurdo, si quieres, te dejo que me los toques, para que sepas lo que es y te pase tu calentura”. Se acercó y comenzó a acariciármelos, cuando me tocó los pezones se pusieron duros y él seguía magreandomelos. En plenos tocamientos, acercó su boca y me los besó, yo no le dije nada, realmente me gustaba la sensación, dejándome llevar. Estuvimos asi como dos minutos, hasta que él retiró su cara de ellos y me dijo “gracias, mamá, eres un cielo, perdona si te he violentado pero te lo agradezco mucho”. Yo me volvi a vestir y él me dijo que se iba al baño, que no podia mas.

Yo le dije: “¿vas a hacer lo que yo creo?, hijo” y él me respondio: “lo siento, mamá, no puedo mas, que no te parezca mal”. Yo le dije que esperase un poco y que se sentase, que no me parecia mal, que lo entendia. El cada segundo que pasaba tenia mas bulto y yo ya no sabia como reaccionar, asi que le dije: “mira, como todo esto que acaba de pasar fue una locura, si quieres, dejo que te alivies en mis pechos, ya que tanto te gustaron y te llevaron a ponerte asi”. El me dijo: “¿en serio, mama?, ¿harias eso por mi?”. Yo volvi a quitarme la blusa y el sujetador y me tumbe en el sofa y le dije que se bajase los pantalones y calzoncillos y se pusiese apuntándome a mis pechos. Asi lo hizo y yo le ayude un poco, colocándole su miembro entre mis pechos y con mis dedos le subia y bajaba lentamente su pene. Como a los diez segundos de ponerse asi se corrio por mis pechos mientras miraba al cielo. Yo le deje estar encima un poco mas e intente exprimirle todo el semen que le quedaba. El se convulsionaba bruscamente, y a mi me estaba poniendo a cien.
Luego fui al baño, me limpie y me vesti, y nos pusimos a preparar la cena.

Yo estaba muy violenta y el tambien, y no deciamos ni palabra. Me habia olvidado del motivo por el que empezo todo esto y decidi que tenia que ser yo quien demostrase que no habia pasado nada. Cenamos tranquilamente y después de recoger la mesa, cepillarnos los dientes, etc, me dijo: “mami, gracias por todo, sera mejor no volver a hablar de este tema, aunque me gustaria pedirte un ultimo favor, poder darte un buen beso”. Yo ya estaba rendida ante toda la situación con lo cual acerque mi boca a la suya y le di un gran beso con clase de lengua, ya que el no tenia ninguna practica en besar. Mientras nos besábamos el me recorrio todo mi culo y mis pechos con su mano por encima de la ropa y yo me deje hacer.
Al acabar le dije: “bueno hijo, a ver quien duerme esta noche”. El me respondio: “dejame dormir contigo, prometo no hacer nada mas de lo que hicimos ahora”. Yo no sabia que decirle pues por un lado me apetecia y por otro no debia, asi que le dije que bueno, pero sin llegar a nada mas.

El saltó corriendo del sofa y se fue a su habitación y yo a la mia. Yo me desnudé y me quede solo con el tanga y el vino en calzoncillos. Nos metimos en cama y nos quedamos un rato mirando con la vista perdida por la habitación. Al cabo de un rato decidi ser yo quien llevase la iniciativa y le dije que me besara. Comenzo a besarme mientras sus manos recorrian todo mi cuerpo, mis nalgas, mis muslos, mis pechos. Yo fui bajándole el calzoncillo y tocándole su miembro, primero poco a poco y luego subia y bajaba mas rapido, mientras él metia su mano por dentro de mi tanga y me acariciaba suavemente.

Al poco rato me corri y él se dio cuenta, con lo cual hizo lo mismo. Le deje descansar un rato y en cuanto se le volvió a poner dura volvi a acariciarle, mientras el comia mis pechos. En esto estabamos cuando me susurró al oido que le dejase bajar mi tanga, que queria saber lo que era estar dentro de mi. Yo le dije que no, que podiamos acariciarnos pero nada de penetración. El estaba muy caliente e insistia mientras me acariciaba el culo. Yo ya no sabia como pararlo hasta que le propuse un trato que le dejó tranquilo. Le dije que no iba a dejar que me penetrase por que era mi hijo y me parecia raro, pero que le haria una felación si el queria, a lo cual acedió encantado. Retire las sabanas y puse mis pechos entre su pene, dejándome masajear, él estaba en la gloria y fui bajando poco a poco hasta que mi lengua comenzó a pasar por la piel de su pene. Con mi mano lo subia y bajaba hasta que lo engulli y comenze a hacerle una gran felacion. El estaba en la gloria mirando para arriba y dejándose hacer.

Cuando intui que se iba a correr pare y volvi a subir, diciéndole: “estas a punto y esta es nuestra primera y ultima noche juntos, asi que sobame todo cuanto quieras y ponemos punto y final a esta locura”. El comenzo a manosearme por toda mi carne y yo gozaba profundamente sitiendo sus manos y sitiendo el placer que le estaba ocasionando. Lentamente volvi a bajar mi boca a su pene y comencé a chupárselo con bastante intensidad, ante lo cual volvió a correrse. Una parte de su semen cayó en mi boca y otra la dejé deslizarse por mis pechos, recogiéndola con mis dedos y metiendola en mi boca. Hacia muchos años que no tenia esa sensación de gusto y él me miraba perplejo en medio de sus sacudidas.

Nos dejamos estar tumbados un buen rato en cama y luego decidimos darnos una ducha juntos. El ya se habia recuperado y nos enjabonamos uno al otro, volviendo él a intentar la penetración a lo cual segui negándome. “Quiero correrme en tus carnes, mamá” me repetia. Yo le dije que como mucho dejaba que se rozase contra mi culo, cosa que hizo sin dudar, pero sin penetración. Cuando vi que se iba a correr le deje que me frotase por fuera mis labios de abajo, con lo cual se corrio por mis muslos. Nos lavamos bien, y nos fuimos cada uno a su habitación.

Yo no pude pegar ojo en toda la noche y él no lo se, porque nunca mas volvimos a hablar del tema. Tampoco se me volvio a insinuar, con lo cual, la terapia aunque se haya salido un poco de tono, ha surtido efecto.
Espero que esta historia veridica, les halla gustado, ya que a mi me ha servido como desahogo en el anonimato, puesto que nunca se lo he contado a nadie.

REINA DE PICAS

La maestra Neni 1

Hola lectores mi nombre es Edy las excitantes historias que les relataré y que serán de varios capítulos son muy reales y no sacadas de la fantasía, aunque parezcan imposible pero se dieron en varios lugares de la ciudad donde en vivía en esos momentos en Lima-Perú haya por la década de los 90.

Era un día especial donde ingresaba a trabajar a una escuela privada en el área de administración y como es de costumbre por estos lares dar la bienvenida es un acto común así que el personal docente, administrativo y directivo se encargaron de eso, pero hay algo que me puso en sobresalto una joven docente, atractiva y muy guapa llamo mi atención que al momento de recibir el respectivo beso y abrazo de ella sentí una energía especial acompañada de una mirada muy picara que me dejo muy inquieto al respecto.

El tiempo fue trascurriendo y entrando en mayor confianza con mis compañeros y los docentes, yo con 23 años estaba en la plenitud de mi juventud súper activo y no era mal parecido. Hasta que llego un día de celebración en la escuela y todos en general deben vestir muy elegantes y sacar a relucir sus mejores trajes y encantos por su puesto.

Ese día mi maestra favorita cuyo nombre es Neni estaba realmente radiante con un conjunto de blusa blanca semi transparente que detallaba muy bien sus hermosos pechos con una minifalda de paño negra que le llegaba hasta mitad de los muslos con un maquillaje y peinado que la hacían ver súper sexy. Por su puesto Neni era la atracción ese día y ningún compañero ni padre de familia dejo de darle una buena repasada visual a semejante bombón de mujer.

Pero aquí viene lo interesante, Neni al parecer tuvo un pequeño incidente donde el dobladillo de su minifalda se des costuro y necesitaba urgente ayuda ya que estábamos a minutos de los inicios de dicha celebración, así que muy astuta y rápida solicito mi ayuda, me tomo de la mano he ingresamos a una aula vacía inmediatamente ella jalo una silla pequeña se sentó y cruzo las piernas, verla así sentada mostrándome sus bellas y bien formadas piernas inclusive hasta mostrándome parte de su bragas hizo que me pusiera bastante nervioso y lograr que tenga una erección. Después de unos segundos impávido por semejante exhibición y recuperándome del trance me acerque donde Neni y con un engrapador comencé a engrapar el dobladillo de la minifalda según iba acomodando la tela veía que la minifalda se le subía más y más hasta llegar a visualizar que sus perfectas piernas estaban cubiertas de una medias transparentes cogidas por unas porta ligas y una bragas de color blanca que apenas cubría su deliciosa cuquita, bien cuidadita y al parecer bien depilada ya que no se veía vellosidad en sus alrededores. Luego de unos segundos hipnotizado recupere la razón y Neni me observaba con mucha picardía yo atine únicamente a pedir disculpas por mi insolencia, Neni me pregunto “Te gusta lo que vez Edy” yo asistí con la cabeza mudo ya que aún no recuperaba el habla ante semejante espectáculo, Neni me tomo de la barbilla y me dio un beso diciendo “Si eres un buen chico veras muchas cosas más”, se paró se acomodó la minifalda me dio las gracias y salió del aula dejándome ahí incrédulo y muy excitado.

Continuara…

Diana y Alfredo: Amigos de verdad (Parte 2)

Después que mi esposo salió de viaje, ese domingo, sin compromisos que atender, nos quedamos en casa mis hijos y yo, descansando muy rico y esperando el día siguiente de clases. Debo confesar que esa noche, al no haber ninguna actividad, irremediablemente llevé a mis hijos a dormir a las 8 de la noche, para que al día siguiente se levantaran descansados; me fui a mi cama, pero no pude dormir porque en un momento inesperado, me vino a la mente, lo que mi esposo me había dicho sobre Alfredo antes de partir y ….un cosquilleo en mi coñito nació!!……esa imagen y esas palabras, me estaban inquietando y en un momento todo se juntó…..el relato de mi amiga sobre mis confesiones, las palabras de mi esposo sobre su excitación cuando hacemos el amor, imaginándome en la cama con otro hombre, y la imagen de mi amigo …… en ese momento comencé a tocarme tímidamente primero mi desnudo cuerpo y mi coñito….una caricia dio paso a otra y no pude parar…..comencé a masturbarme con una fuerza tal, que sentí un placer enorme, como hasta antes no lo había sentido y sucedió algo muy extraño……..justo en el momento en que tuve mi orgasmo, un destello me hizo perder la visión pero en mi mente, imaginé a mi amigo, montándome como un macho …….y llegue a un orgasmo por más, extraño y prolongado pero delicioso. Después de esa descarga de energía intensa……me fui recuperando poco a poco y una sonrisa pícara se formó en mis labios…….por primera vez, nació en mi mente, la imagen de mi amigo cogiéndome.

Quiero recordarles que Alfredo y yo, nos conocemos desde hace más de 8 años, pero quiero comentarles que nuestra amistad nació de un click silencioso. El primer día de clases de nuestros hijos, el me clavó su mirada y yo se la sostuve, acompañada de una leve sonrisa. Pero hasta ahora les confieso porqué le sonreí: Como hombre me llamó la atención, y yo sé, que como mujer, lo inquieté. Tal vez por esa atracción hacia Alfredo, le permití la amistad y mi confianza y tal vez porque yo le gustaba, él buscó más acercamiento conmigo y, al paso de los años, esa amistad generó una línea muy delgada entre la amistad y…..algo extrañamente íntimo que nos hacía sentir bien cuando estábamos juntos.

Pero a pesar de ello, nunca había pensado en algo sexual con él, hasta ésta noche en que ese orgasmo intenso me lo puso en la mente.

Me dormí llena de placer y así desperté. Al levantarme, me duché y me di el tiempo para depilarme mi coñito totalmente. Pasé a vestirme y quise hacerlo muy atractiva, colocándome una exagerada mini tanga blanca, que solo uso cuando trato de seducir a mi esposo; encima un pantalón blanco también, muchísimo muy ajustado. Creo que cualquiera que estuviera a mi lado, podría admirar totalmente, mi tanguita y mis perfectas caderas. Una blusita pegadita y escotada, para que mi cuerpo se viera muy sensual y mis senos resaltaran muy atrevidamente. Me coloqué unas zapatillas altas y un maquillaje discreto dada la temprana hora. Me gusta siempre salir bien vestida de mi casa, pero ahora, iba más sugestiva….muy sugestiva diría yo.

Al llegar a la escuela, la profesora de mi hija me recordó de un material que había omitido comprar, por lo que inmediatamente me dirigí a la papelería a comprarla, y en tanto, mi mirada volteaba a todo lados, buscando a mi amigo, a quien iba buscando con la intensión de obtener de él, piropos sobre mi persona. Al no verlo por ningún lado, sentí un poco de frustración, pero me dirigí a la papelería y cuál fue mi gran sorpresa que lo encontré ahí comprando también el material que pidió la profesora.

Me quedé un momento parada, y con una sonrisita coqueta, le dije: -Hola –.

Al voltear hacia donde venia la voz, se dio cuenta de quien le hablaba y contestó con gusto – Hola Diana ¿Cómo estás? ¿Qué milagro que te dejas ver!! – me dijo mientras buscaban su material y noté como sus ojos no pudieron evitar admirarme.

-Pues mira, que casualidad!! Vine a comprar un material para mi hija, y te encuentro aqui ehh!!….Que gusto!!!.

– Me da mucho gusto verte también, pero……oye….viene….muy guapa!!!! A donde va usted?-.

En ese momento fije mi mirada en sus ojos, como diciéndole que iría a donde él quisiera, pero solo lo pensé y mi amigo, solo levantó su ceja, situación que aproveche para decirle: – Me hablas de usted??….si somos muy buenos amigos!!!

Lo sentí cohibido y le contesté rápidamente para romper el hielo.

-Ahhh, era broma ehhh!! Sabes que existe confianza verdad?… por lo menos, no tengo inconveniente en dártela yo, ehhh!!! – le dije sin darme cuenta que usé palabras muy sublimes.

– Oye – le dije– por cierto, que bueno que te veo, porque tengo que ir a recoger unos productos a tu casa, que me pidió una vecinita. Solo espero que me dé el dinero para irte a ver.

– Claro Dianita – me contestó algo nervioso – solo pido me mandes un mensaje un día antes, para esperarte, ya que será un placer verte por allá.

Solo pudo expresarle una sonrisa y salimos a entregar ambos el material a nuestros hijos, y salimos para despedirnos después de unos minutos de charla afuera del colegio. Regresé a mi casa y tengo que confesarlo…..mi cuquita estaba….HUMEDA!!!!…No lo puedo creer!!! Y sin más, me masturbe muy rico, hasta explotar con un intenso gemido. Así paso ese lunes y todos los días, al dejar a nuestros hijos, mi amigo y yo nos quedábamos unos minutos charlando fuera de la escuela, situación que aproveche muy bien, para ir siempre bonita y atrevida.

Llegó el viernes, y fui por mi esposo al Aeropuerto, y esa noche, tuve una sesión intensa de sexo con mi esposo. No sé si porque tenía una semana sin probarlo, o porque esos encuentros con mi amigo, me dejaron excitada. O una combinación de ambos, pero mi esposo me cogió riquísimo, y en tanto me penetraba, no podía evitar cerrar los ojos y sentir e imaginar que era mi amigo quien me lo hacía; Cada noche que teníamos sexo, era más y más recurrente el imaginarme cogiendo con mi amigo Alfredo. Mi esposo me penetraba y yo, en silencio….gozaba enormemente, con un rostro feliz y morboso.

Como saben, la fantasía de mi esposo, es imaginar que llego a ceder a una invitación prohibida de otro hombre, y que pruebo otra verga. Por eso cada que hacíamos el amor, mi esposo se excitaba mucho, cuando se imaginaba que era otro hombre quien me cogía en tanto yo, me mojaba a cantidades imaginándome a Alfredo encima de mi! Era señal de que ambos comenzábamos a sentir cierto placer por esa idea y cada que hacíamos el amor, invariablemente esa idea nos invadía. Mi esposo lo goza abiertamente y yo……discretamente!!!!

Realmente nunca había pasado por mi mente, siquiera imaginarme estar con otro hombre alguna vez, pero si debo confesar que me comenzó a gustar atraer las miradas de los hombres, y eso me provocaba vestir para ser el centro de atención. No me sentía preparada para darme la oportunidad de coger con otro hombre ni de ser infiel, y menos con mi amigo. Por ello, por primera vez, pasó por mi mente, sentir esas sensaciones, sentir por primera vez, lo que era jugar con otro hombre distinto a mi esposo. Quería sentir por lo menos, esa adrenalina que otras mujeres ya han sentido.

Recuerdo muy bien ese día….un viernes de mayo, época de alta temperatura en el ambiente. Mi esposo me acompañó a dejar a nuestros hijos en la escuela, y en tanto me esperaba en el auto, tuve unos segundos para platicar con Alfredo afuera de la escuela, solo para decirle: -“Vas a estar en tu negocio?”- a lo que me contestó que sí, que ahí estaría todo el día. – “Ok, llego a las 10 porque mi amiguita, ya me pidió sus productos…..me esperas ehh”-.

Tenía ganas de seducir, de sentirme bella, atractiva y por ello, tenía ganas de que un hombre me dijera piropos, y me admirara con deseo. Con quien más s no con mi amigo, para jugar al coqueteo!!!, Por ello, le dije que lo iría a ver, y en cuanto mi esposo me dejo en la casa, sin esperar a más, me metí a ducharme, y retoque nuevamente mi coñito, para que quedara totalmente depilado. Inmediatamente, pasé a arreglarme sabiendo que la mejor ropa para lucir mis curvas son los jeans, y playeras escotadas para delinear totalmente mis curvas.

Apenas termine, y tome mi camioneta para ir al negocio de mi amigo. Apenas llegue y me sentí muy nerviosa. Una cosa es tener ideas y otra estar muy cerca de las situaciones, por lo que me quedé un par de minutos fuera de su casa, dándome valor para dar el siguiente paso. No sabía que hacer……y en un segundo de decisión, tome aire y baje de mi camioneta, para dirigirme a la puerta y tocar el timbre. El corazón me latía a mil por segundos!!!!

Tardó un poco en abrir pero de pronto escuche la cerradura correrse, y abrió la puerta. Ahí estaba Alfredo enfrente de mi. Me le quede viendo nuevamente y sin saber que hacer o decir, solo lo escuche decir:

-Ufff….como siempre….usted tan hermosa señora – hablando muy ceremoniosamente.- que gusto!!!!… pase, pase por favor – y cediéndome el paso, con toda la intensión de admirar mi cuerpo por lo que, también, con esa intensión, comencé a caminar por delante de él, con movimientos más intensos.

Tres o cuatro pasos apenas di cuando sentí un leve aventón, sobre todo al posarse una mano en mis caderas, situación que hizo que voltear mi rostro hacia atrás rápidamente. Sucedió que Alfredo, atrás de mí, trastabilló cayendo al suelo, y lastimándose su mano.

Al momento de agacharme para tomarle la mano y ayudarlo a levantarse, pude ver como sus ojos, se fijaron entre mi blusa y cabe decir, que ese día no me había puesto intencionalmente brassiere!!!!….si!!!! ese día no llevaba Brassiere y es por ello que mis pezones estaban bien marcaditos en mi blusa, y el canalillo de ambos, se admiraran hermosamente en ese enorme escote …….aún hoy, aquella vista es todavía inolvidable, porque siento que a partir de ese momento, todo nació entre él y yo.

Finalmente de pie, me ofreció disculpas por tocar mi cadera en su caída, situación que le contesté: -Pero no lo vuelva a hacer ehh-“ y me hizo pasar a su negocio, pero me di cuenta que se tocaba constantemente. Me mostró sus productos de nueva producción y me apresuré a pedirle los que me habían gustado. Además, el me recomendó otros productos que aún no incluía en sus catálogos. Sin más, le pague la cantidad total y al momento y le dije:

– Veo que te sigues quejando de esa mano…..vamos a curártela – le volví a interrumpir. – haber dime donde están tus medicamentos?-. y solo atinó a contestarme – Es que…..mi botiquín se lo llevaron para completarlo y…no tengo nada!!!! .-

Sin más, lo tome de la mano y sin permitirle decir nada lo llevé hacia la salida y hasta mi camioneta, donde lo invite a subir. Encendí mi auto y sin decirle nada, llegamos a mi casa, y mientras bajábamos, me preguntó por mi esposo, a lo que sin tardar le contesté.

– En el trabajo, ya sabes……y para variar me dejo solita otra vez -.

Al entrar a mi casa le ofrecí el sillón para que se sentara en lo que iba a mi recamara. Tarde unos minutos pero regresé con un frasco de una pomada, y tomando un poco con mis dedos comencé a ponerle en su mano y en los dedos que se había golpeado, mientras comenzábamos a platicar:

– Gustas algo de tomar? – a lo que solo me contesto -Agua o lo que sea, Gracias – .
– Claro, solo déjame curarte ………Oye, y como vas con tu negocio? – le pregunté -.
– Bien – me indica –ha ido creciendo muy bien y tengo más clientes. Por cierto, ahorita tengo un cliente que vende ropa para mujer, y quiere que hagamos una alianza, en donde en la compra de su ropa, regala perfumes de mujer. El me compraría esos perfumes. Por cierto, tengo unos modelos de ropa que me dejo. Después te los muestro.
– Que bueno, me da mucho gusto y con gusto vemos esa ropa después –y habiendo terminado de sobar, le pregunté.
– Quieres tu bebida con hielo?
– Si por favor -.

Con toda la intensión de seguir ese experimento de coqueteo, lo deje en el sillón, y me dirigí a la cocina para traer su bebida, aprovechando para pasar frente a él, y mover sensualmente mis caderas, sabiendo que al darle la espalda, sus ojos de macho, se posarían en mis caderas. A mi regreso, me agache frente a él, para dejarle el vaso sobre la mesa y al hacerlo, mis blusa escotada permitió descubrir aun mas mis senos, dejándole una panorámica mas que seductora ante sus ojos, pero así como me agache, me levante y lo atrape viéndome con un deseo animal.

Al verlo inmutado, simplemente le dije dibujando una leve sonrisa en mis labios:

– Ohh perdón, no quise……perdón……que pena!!!

Luego de aclararse la garganta a mi amigo, salió de su boca un muy apagado NO. Y sin más le dije:

– No Qué? En tanto el con timidez me contestó – No te preocupes, fue un accidente, aunque…..quiero que sepas que somos adultos y …..te ves muy bella…..muy atractiva y…..solo puedo decirte….GRACIAS pero lo que vi, fue un regalo para mis ojos!!!…-.

Clavé mi mirada en sus ojos, en lo que le sonreí muy coquetamente, y después de ello, me senté simulando revisarme las uñas, y sin verle a los ojos, le pregunté:

– Oye, te voy a hacer una pregunta tal vez indiscreta……puedo?
– Claro, dime – me dijo.
– Toda la semana no ves a tu esposa, por su trabajo….no…..tienes inquietudes como hombre de….tu sabes de que hablo verdad??,
– Por qué? – me contestó Alfredo contrariado por el tipo de pregunta, pero se la devolví con otra pregunta.
– Pues….no se……. Ahorita me nació esa duda, y dada la confianza que nos tenemos como amigos adultos…..me atreví a hacértela.…. solo por curiosidad.
– Ha pues mire que curiosa mi amiguita!!!…- Solo atinó a decirme mi amigo, en tanto yo me sonreí e hice como si no le diera tanta importancia a su comentario por lo que deje pasar unos segundos y le cambie un poco el tema para distraerlo. Pero al poco rato, insistí con lo mismo.

– Ya me imagino cuando viene tu esposa los fines de semana…..yo creo que no salen de la recamara verdad???

– Pues….si….no te lo voy a negar……apenas nos vemos, y tratamos de recuperar todo el tiempo….. ….. 2 o hasta 3 veces por fin de semana.-me dice mi amigo.
– ooohhhh……2 o 3 veces en….dos días!.….creo que ……..lo disfrutan enormemente no crees?
– Se le hace que lo disfrutamos mucho?…….pues…..no crees que es lo normal???.
– No sé…… hay veces que …….lo hacemos igual que tu……es decir…….unas dos o tres veces …..al mes!!.
– No te creo!!!!.. Me dijo Alfredo.
– Porque no me crees?? – le conteste.
– Pues…..se me hace….increíble!!!….tu vuelves loco a cualquier hombre!….cualquiera en su lugar no pararía de estártelo haciendo a cada momento……se me hace increíble que a tu esposo …..no lo inquietes!!!!

En cuanto me dijo esas palabras, agache mi cabeza sonriente, pero simulando tmidez, ya que era mentira lo que le había dicho, porque mi esposo y yo hacemos el amor a cada momento….así me quede un momento hasta que escuche que me preguntaba mi amigo: – ……… cuándo fue la última vez que lo hicieron ?

Y le conteste – mmm….Antes de navidad y de hecho creo que….fui yo quien se lo pidió!!!

Y mi amigo fijo su mirada en mis ojos como extrañado y después de unos segundos, solo expresó: – WOW! – Realmente se creyó que tenía tiempo sin tener relaciones. En eso mi amigo, toma su bebida hasta el fondo y dejándome el vaso me dice:

– Ufff….creo que después platicamos del tema porque………me acaloré y bueno, pues muchas gracias, pero tengo que ir a atender el negocio.
– No! Espérate.- Me apure a decirle al darme que mi plan funcionó y que había logrado inquietarlo, pero mi plan era seguir adelante. – Yo te traje, yo te llevo.…déjame nada más cambiarme para llevarte de regreso.
– No, no hace falta, ahorita tomo un taxi.-me contestó.

Sin esperar a más, solo le dije a Alfredo – Solo me pongo un poco más cómoda, espérame 1 minuto y nos vamos ehhh, …..ya sabes cómo somos las mujeres que nos gusta vernos siempre bonitas!!- y sin más, tome camino a mi recamara y diciéndole en lo que iba caminando: – solo tardaré un minuto.

Rápidamente, en mi recamara, me cambie de ropa, colocándome una minifalda además de cortita, muy entallada, y otra blusita con tirantitos y un escote mas pronunciado que la anterior; Me apliqué un fino perfume para que mi cuerpo despidiera un agradable olor a seducción. Salí inmediatamente, y cuando, voltee a verlo, noté que no me quitaba la mirada de encima….. Me sonreí para mis adentros y sin decirle nada, salimos al auto.

Eran las 11 de la mañana!!!, y salimos rumbo a su casa. Apenas llegamos, se adelantó a abrirme la puerta de su casa, y me dejó pasar nuevamente por delante, momento que aproveché para moverme muy sexy, y adentro me invito a sentarme en el sillón de su oficina, en lo que atendía unas llamadas.

En un par de minutos se levantó:

-Discúlpame Dianita pero no deseaba dejar pendientes…..ya quedo todo……ahora si….en que nos quedamos?…ahhh si, ya recordé, quiero que veas el modelo de falditas del cliente que te comenté……haber qué opinas.….quiero que me des tu opinión como mujer. En eso se puso frente a mí, y abrió una botellita de perfume, colocando unas gotas detrás de mis lóbulos de los oídos y otras más en mi cuello.

– Y este es el perfume de regalo. Quiero que te lo pruebes; solo déjalo que se impregne en tu piel. Mientras dime qué opinas de estos modelos de minifaldas de mi cliente…..te gustan?

Tomé una bolsa grande de donde extraje varios modelos de minifaldas, y estuve viéndolas, y en cuanto vi una que me gusto por lo chiquita, la tuve más del tiempo conmigo, viéndola en todos sus detalles.. En mi mente nació una nueva oportunidad para inquietarlo y solo le comenté: – Están muy bonitas todas, pero luego al ponérselas, ya no se ven igual…….por ejemplo esta, se ve muy bonita, pero no sé cómo se me vea puesta. – Le dije a mi amigo, en tanto me contestó. – Tienes razón…..esa que estás viendo a lo mejor te gusta pero ya puesta puede no gustarte……..y si te la pones?? -.

Emití una sonrisa muy coqueta y le dije solamente –No se……si me gusta mucho pero,… puedo probármela?- y Alfredo inteligentemente contestó – Si, por favor Dianita, así le puedo dar una opinión a mi cliente sobre sus productos no crees? y dándole la espalda, me dirigí al baño, donde me puse esa minifalda. Tan solo verme al espejo, me di cuenta que en verdad estaba echa toda una puta!! Me estremecí de verdad!!!. En eso sentí algo extraño….mi tanguita de hilo dental, estaba….EMPAPADISIMA!!!! Esa minifalda estaba más pequeña que la mia, y al vérmela puesta, me sentí enormemente excitada!!

Sin más, desde atrás de la pared, le grite: – Si está muy bonita ehhhh…..creo que a mi esposo lo volvería muy muy loco!! Y tras unos momentos de silencio, solo oí decir a mi amigo: – No te puedo dar mi opinión Dianita…..no he visto como se le vé!-

Yo me quede helada tras esas palabras, y solo pude contestarle: – Cierto….solo puedo decirle que a mi esposo esta minifalda la gustaría muchísimo, porque le gustan así……chiquitas…..- y tras unos segundos, Alfredo me contestó nuevamente tras la pared: – Pues no puedo opinar!!. Solo sé lo que usted me dice, pero a lo mejor si me la enseña, puedo darle mi opinión no cree?-

-Pues……es que…. Realmente está muy chiquita!!……me dá pena!!……..- y Alfredo ahora rápidamente contestó:- No sea penosa!, además, somos amigos o no?-.

En ese momento, mi respiración se agitó sobremanera, y tras pensarlo, tomé aire y decidida, salí para mostrarle como me veía con esa minifalda.

Al verme, no pudo evitarlo…..sus ojos se abrieron enormemente y su boca se entreabrió….el silencio se apoderó de él y después de que me fui acercando, logró decir unas palabras:-Ufff….sin palabras!!!……te ves, increíble!!!, !……estas….., uffff…. no se qué decirte!!!!.

Aún con los nervios a tope, caminé enfrente de él, para irme a parar enfrente de la ventana de su oficina. Alfredo no cerraba los ojos ni la boca y no podía expresar palabras. El impacto duró más de dos minutos en lo que yo con toda intensión, me quedé ahí parada.

Me sentía muy nerviosa, muy excitada, y tome nuevamente aire para comenzar a caminar rumbo a donde estaba mi amigo, y le dije: -Me veo bien? Si comprara esta minifalda, crees que le guste a mi esposo?. – y Alfredo mirándome totalmente con una mirada distinta, solo pudo expresar: -Dianita….vas a volver loco a tu esposo!!!…..vas a volver loco a cualquiera con esa minifalda!!!….te ves muy….muy….impactante!!!….se te ve increíble!!!!….uffff….me has dejado…..sin palabras!!

Me sonreí, porque estaba segura que estaba sumamente excitado y no sabía que decir. En eso le pregunte:- Y del perfume, que me dices?

Después de unos segundos me pregunto: -Que te parece? Como lo sientes? Te gusta?

Y dándole la espalda a mi amigo, me fui caminando hacia la ventana nuevamente, y tomando mi cabello entre mis manos, y agitando mi cabellera adoptando una pose muy sensual frente a él, le dije: – Me gusta……me gusta mucho Alfredo……pero..…..dame tu opinión mejor. – En eso, solté mi cabellera.

Alfredo fijo su mirada en mí, y acercándose poco a poco quedo frente a mi. Cada paso de ese hombre hacia mí, hacía que retumbara mi conchita, haciéndola vibrar y cuando llegó donde estaba, me tomo de la barbilla levantándola de forma tal que mi cuello quedara libre. Ya se imaginarán la escena: Yo pegada a la pared, con mi mirada hacia arriba, dejando libre mi cuello, y ese hombre frente a mí, tomándome una mano con la suya, y la otra de la barbilla, y acercando su rostro a mi cuello, comenzó a oler mi piel…lo sentía demasiado cerca de mi piel…..mi piel llegó a erizarse muy rico…….así estuvo unos segundos que me hicieron vibrar….recorría su nariz de un lado a otro de mi cuello, tan cerca que a distancia pudiera parecer que estábamos besándonos.

– Ups Diana….hueles….riquísimo!!!!! –

En un momento, Alfredo se retiró apenas unos centímetros, y bajando mi barbilla, quedamos de frente y muy cerca ambos……nos miramos a los ojos y solo me dijo: -Riquísima Dianita……. riquísima!!!……- a lo que sin inmutarme, y mirándole a los ojos, le pregunte a mi amigo:

– Tu crees?……

Su respuesta después de unos segundos, fue muy sugestiva.

– …. tienes un aroma …..delicioso?….tienes un aroma de mujer riquísimo……cualquier hombre, te diría….. ¡Riquísima.!

– Mentiroso!!!!…. Seguro no huele bien – solo alcance a gesticular.

Fijó su mirada en la mía, y tomándome con sus dos manos de la cintura, hizo girarme, para quedar de espaldas a él, en lo que me dijo- súbete el cabello con tus dos manos. Así lo hice y me sentí a su disposición porque estaba de espaldas a él, con mi cabello recogido y ese macho, atrás de mi con sus manos en mi cintura.

Con una confianza no solicitada, con sus manos en mi cintura, por detrás, se acercó tanto, que llegue a sentir su respiración muy cerca de mis oídos al momento en que comenzó nuevamente a oler mi cuello desde atrás, sintiéndolo tan cerca de mí, que paré instintivamente mi culito pero muy levemente, hasta sentir en un momento dado, un breve roce de su paquete detrás mío. Así lo deje y el seguía oliéndome desde atrás, todo mi cuello. En esa posición, su rostro comenzó a recorrer mi cuelo de atrás hacia adelante, para oler hasta la base de mi barbilla, logrando repegarse aún más, hasta sentir su paquete en mi culito.

En un momento, llegue a sentir que en lugar de oler mi cuello, sus labios rozaban mi piel muy ligeramente y mi piel se erizaba muy rico. Sin soltarme de la cintura con sus dos manos, me dio vuelta, para quedar muy cerca de su rostro.
– ¡Riquísima Dianita…….Riquísima.!

Sorpresivamente y sin soltar mi cintura con sus dos manos, siento como sus manos comienzan a envolverme más, hasta rodearme totalmente, acercándose nuevamente para comenzar a oler mi cuello nuevamente ahora de frente, y hasta mis oídos y poco a poco, llega a mi rostro, como si quisiera atrapar todo mi aroma, su rostro queda enfrente del mío, como si siguiera oliendo ese perfume en mi cuerpo, y rozando son su nariz mi piel, llega enfrente de mi boca, y pasa encima de mis labios apenas rozándoles con su aliento, que experiencia tan infielmente rica!!!!….Termina su recorrido, y regresa recorriendo mi rostro, pero ahora mas lento, y enfrente de mis labios, apenas los junta, sintiendo un leve roce……así los deja y siento como entreabre sus labios…..yo no hago nada…..el momento me está volviendo loca……y sin saber cómo, yo también entreabro mis labios……el percibe mi aliento y con toda sutileza, siento como saca apenas su lengua, poniéndola apenas en la apertura de mis labios, en lo que yo lo dejo así, sintiendo su humedad. Siento que entreabre aún más sus labios, y los deja absolutamente unidos a los míos, para inmediatamente comenzar a besarme muy sutilmente, apenas rozando mis labios. Cuando reaccioné, hice por alejarlo poniendo mis manos en su pecho, desviando mi rostro del suyo, y tratando de alejarlo. Sin embargo mi amigo solo hizo un poco de resistencia y me apretó aún más hacia él, sin que yo hiciera algo por resistirme y sin más, me clavo su mirada en mis ojos……yo afloje mi resistencia y ……acabamos correspondiéndonos en un beso esperado, y sin decidirnos a mas, yo con mis manos caídas y el con las suyas envolviéndome de la cintura, continuamos rozando nuestros labios solamente, pero nuestros cuerpos pedían acción y no pudimos mas que corresponder al instinto y ese beso “accidental” se convirtió en un beso lujurioso, tan esperado como soñado.

Luego Alfredo me empujó hacia la pared y me dijo mirándome a los ojos, mientras sus manos me tenían de la cintura.

– Diana…….Tu esposo?
– Alfredo…..no digas más……estamos solos tu y yo!!!…….
– Pero…..Trato de decirme algo, y no lo dejé pero le interrumpí diciéndole.
– No hagas que me arrepienta de este momento por favor!!

Comprendió mis palabras, y nuevamente comenzó a besarme con una intensidad tal que nos olvidamos de todo, hasta que rompió el silencio nuevamente para preguntarme:

– Diana………Estas segura de lo que puede pasar aquí?
– Sinceramente no estoy segura, pero……tampoco estoy segura de parar este momento – le contesté muy firmemente.

Ya no razonamos más. Aún besándonos, sus manos comenzaron a quitarme mi blusita de tirantitos, comprobando lo que habría notado….que yo no portaba brasiere. En ese momento, pare de besarlo y con mis manos, lo separé ligeramente del pecho para decirle:

– Alfredo…….Esta es la primera vez que hago algo semejante….no sé cómo se dio, pero…..no puedo negarte que no quiero detenerme….. – medio tapándome el pecho con la blusa.
– Yo tampoco quiero detenerme! – me aseguró.

Intentó bajarme la minifalda que tenía, por lo que le dije:

– No déjamela….quiero gozarlo a mi manera.

En ese momento me retiré de él, caminando al centro de su oficina con mis senos ya descubiertos y ahí subí mis brazos para exhibirme ante él de espaldas, con el fin de que admirara con lujo de detalle, la belleza de mujer que estaba próxima a entregarse a él……después me di la vuelta, para quedar otra vez de frente a Alfredo. Me fui acercando a el, lentamente, y comencé a desabrocharle el pantalón sin quitarle la mirada; sus manos comenzaron a tocar mi cuerpo y me hace dar vuelta, para quedar totalmente de espaldas a él. En eso siento como me jala, logrando repegar mis divinas y deseables nalgas a su paquete masculino, logrando que mutuamente, lanzáramos un gemido de gustazo……ambos estábamos disfrutado mucho de lo que para muchos es prohibido, y esa escena, lo que en algún momento solo existía en nuestras mentes, en ese momento era realidad……….. las sensaciones de tocar y sentir lo prohibido es lo que nos estaba llenando de placer.

En ese momento, me di cuenta que en muchas ocasiones, solo vi a ese hombre como una persona, luego como mi amigo, y ahora…..como un macho ante una hembra caliente!!!.

Alfredo desde atrás mío, en tanto sus manos me tenían abrazada, y acariciaban mis pechos, se acercó a mi oído para susurrarme muy silenciosamente:

-Dianita….…dime que no es un sueño lo que estoy viviendo ……tengo ante mi, a una de las mujeres más buenas que he visto, tengo a una mujer con unas nalgas de diosa y…….ahora son mías!!!!!.-

En cuanto me dijo eso, el instinto me hizo levantar más mis caderas, para que hiciera todo el contacto posible con su paquete y le dije: “Alfredo, …no sé qué me pasó pero……..en este momento,…..quiero ser tuya……quiero que hagamos realidad todo lo que paso por nuestras mentes…… cógeme para saber que no es un sueño!”-

Desde esa posición, echo mis manos hacia atrás y entre su pantalón, agarro sus testículos, y sin saber cómo, meto mi mano entre su verga y sus huevos, envolviéndolo todo ese trofeo entre mis dedos y palma de la mano, sintiendo esa tersura de piel prohibida ahora en mis manos y de forma tajante le dije:

– Hay Alfredo,….. no me atrevía a decirte que te quería como un macho!!! ……..ahora ya eres mío……ahora quiero que estés dentro de mi!!!-

En tanto el tenia mis caderas pegadas a su paquete, sus manos acariciando mis senos y mis manos acariciando su pene y sus testículos, dejé que nos gozáramos el tiempo suficiente, y en un momento, me despegue, y dándome la vuelta, hice algo que no deseaba, pero me sentí pecadora, sin saber que eso, incrementaría el placer de ambos. Puse mis manos en su pecho y lo rechace, como queriendo parar todo lo que estábamos haciendo.

– No Alfredo……creo que ya hemos llegado muy lejos…..mejor no…..mejor dejamos todo esto por la paz siiii!!! ……..
– No Dianita,….ya estamos aquí, solitos…..…….quiero que mi verga seas tuya por ahora…..quiero que la disfrutes y la hagas tuya…….

El solo decirme la palabra mágica: VERGA me hizo perderme y olvidarme de todo. Agache mi mirada, cerré mis ojos y solo pude decirle:

– Ohhh Alfredo…….….ya no me digas mas!!!……hazme todo lo que quieras…… –Le dije ya con voz entrecortada y decidida a compartir mis deseos con ese macho.

Me tire sobre el sillón y me bajé la tanga, quedando con mis piernas abiertas ante él, en lo que le dije: -Alfredo…..quiero decirte que te respetaba como amigo, pero……ahora quiero que me conviertas en una puta!!!! No puedo evitar parar este enorme placer!!!! Quiero salir de aquí, con tu leche de macho dentro de mi!!! -.

– Tómala……hoy es toda tuya….–Solo atino a decirme.

En ese momento, Alfredo se sentó en el sillón, y me puso encima y de frente a él. Nos besamos nuevamente, y así, el sentado en su sillón, me deje resbalar, más y más, hasta quedar mi rostro enfrente de su masculinidad y cuando tuve su verga a un centímetro de mi boca……antes de probar por primera vez a otro hombre, me quede en silencio, observando esa verga…….levantando la mirada, encontrándome a Alfredo muy quieto, y sus ojos clavados en los míos……el tiempo quedó parado…..nuestras miradas fijas el uno al otro………mis ojos, solo bajaron hacia esa verga prohibida…..la observé y así quede algún tiempo. Voltee a ver nuevamente a Alfredo y de su boca salieron las palabras más maravillosas que pudieron expresarse en ese momento:

-Hazlo…….lo deseo tanto!!!!-. Mis ojos se abrieron muy sorprendidos y sin pensarlo pude contestarle como nunca me había escuchado hablarle: —Si?? ¿Quieres que lo haga?. Y Alfredo sumamente excitado solo pudo expresar un: —Siiii!!

— ¿Quieres sentir mi boca en tu verga?? Te gustaría saber que tan puta soy???? Te gustaría saber si ya he probado a otros hombres?

—Siiiii —respondió muy excitado Alfredo.

Algo me estaba pasando…..mi vida estaba tomando un sentido exquisito, sobre todo porque de mi boca salieron las palabras siguientes:

— ¿Ahhhhhh…..quiero que disfrutes como mi esposo disfruta!!!!…..te la voy a mamar hasta volverte loco!!!.
— ¿Quiero volverte tan loquito, que quiero que diario vengas a buscarme para mamartela…..Te gustaría que lo hiciera verdad?

—Siiiiiii eso me calienta muuuucho Diana—gritaba excitado Alfredo y en su excitación me dijo:

. —Hummmmmmmmm, Dianita…siiiiii…..no puedo negártelo……me tienes muy excitado!!!…quiero saber cómo mamas mi verga y quiero imaginarme que eso lo has aprendido por andar de putita …….me excita imaginarte que has andado de puta con otros hombres……mhhhh…. rico—.

Realmente estaba pasando algo muy excitante y logré expresar —Pues Alfredo…… quiero que sepas algo!!!!!…….no quería que un dia llegara este momento, y no supiera como hacerte gozar……por eso busque otras vergas….para aprender con ellas como hacer gozar a un hombre, y después……venir contigo para hacerte gozar!!!! tu me has motivado a ser putita……y me gusta!!!!…. ¿Te gusta eso?

—Siiiiiiii, Dianita, me gusta saber que te gusta la verga!!!!…quiero que seas tremenda putita!!.

En ese momento, ambos chorreábamos de excitación, tanto de su verga ya escurría ese líquido pre-seminal, como de mi coñito, goteaban ya muestras de excitación, y sin decir más palabras, entreabrí mis labios y saque un poco mi lengua, como augurándole una fabulosa mamada.

Alfredo excitado, saco su lengua también y lentamente la resbalo entre sus labios, y yo imitándolo, también me saboree mis labios y desviando mi mirada a su verga, la acerque hasta tocar la punta de su verga…..ambos, el y yo, en ese momento, sentimos un shock eléctrico indescriptible, inimaginable, pues un gemido salió de ambos al mismo tiempo. Sin más, me fui metiendo ese enorme trozo de carne en la boca, lo más lento que pude, y Alfredo se retorció de placer, echando su cabeza hacia atrás, y comencé a darle una mamada como si estuviera hambrienta de sexo.

Después de unos minutos de estarlo probando a lo largo y ancho de ese miembro, Alfredo se puso de pie, y tomándome de la mano me llevo a donde nunca me imaginé….a su recamara!!! Ahí donde el morbo, y la lujuria, se apoderó de mí, haciéndome sentir la pecadora más puta de todas!!.

Me deje caer en esa cama prohibida, y boca arriba, abrí mis piernas en tanto Alfredo tomo mis tobillos, pegando su boca en mi vulva, besándome y chupándome frenéticamente, metiendo su lengua hasta lo mas profundo que pudiera, generándome un enorme placer que casi al instante provocó mi orgasmo, al grado de hacerme retorcer con la respiración entrecortada en lo que me dijo – Que rico putita!!- , en lo que terminaba de extraer el líquido de una mujer excitada, le comente lo siguiente:

– No paaaares Alfredo, Noooo pareessss ahhhh, por favoooor ahhhhh……… ohhhhh.

Al dejarme relajar, se puso de pie y nuevamente me tomo de la mano, para llevarme cerca de la ventana de su recamara y sin decirme palabra alguna, recorrió un poco sus cortinas, y la ventana misma, dejando que entrara luz y aire, pero yo sentí, que deseaba que se escuchara lo que ahí estaba pasando.

Ante esa invitación, simplemente tome su verga nuevamente y le di enorme mamada, y aunque Alfredo me pidió que me detuviera, mi pasión era tal que no sé que me paso pero, aceleré con mi boca esa mamada que le estaba dando, y sin más, tras un grito de hombre, me soltó en la cara, cuello y pecho un enorme chorro de semen caliente, escuchándose muy intenso su alarido de placer.

Alfredo se retorcía de placer en tanto mi lengua no dejaba de moverse alrededor de su glande y rozando su frenillo, enloqueciéndolo sin límites.……probé ese semen y lo bebí totalmente dentro de mi.

En ese momento recordé aquel juego que le hice a mi esposo cuando se fue de viaje…..”Quieres que se la mame a otro”!!!

Alfredo, me puso de pie y me llevo a su cama, y ahí, se tiró, quedando boca arriba, y yo me eche encima de él, y tomando su verga con mi mano, me la comencé a restregar entre mis labios vaginales para después, soltarla y con mis brazos en alto, enlazándome mi cabello entre mis dedos, comencé a gemir de placer al comenzar a moverme de adelante para atrás, permitiendo que su verga siguiera rozando mi vulva, sin que hubiera intento de penetración…..solo había roces…..unos roces de maravilla porque teniendo una verga en la entrada de mi coño, y sin penetración, era uno de los juegos más riquísimos que puede sentirse…..es como …..ser infiel sin serlo….

Después, tome esa verga y nuevamente con mis manos, la rozaba con mi coñito, de forma tal que su cabecita, rozara mi clítoris fuertemente……yo simplemente me moría de placer….se sentía riquísimo!!!

Alfredo gemía como toro lleno de placer y yo como una puta en celo. Al estar la ventana abierta, muy seguramente afuera se escuchaba todo lo que estaba pasando ahí, en esa recamara pecadora.

Yo sudaba como nunca y agachándome y pegando mi boca a su oído, gimiendo pero balbuceante, comencé a decirle en voz muy sensual en su oído:

– Ouugghhhhh, riquísimo……..sabes algo??….a mi marido le encanta que se lo haga así…….espero que te encante también a ti……aghhhhhh…..?-

– Ahhhh….Dianita…….que ricoooo….nunca había sentido esto!!! me estas volviendo muy locoooo…..nunca lo había echo así…….. –
– OOOOhhhh…..siiiiiii……te gustaaaa?…….a mi esposo lo vuelve locoooo…..que sientes??
– Ahhh Dianita….siento un enorme placer……eres una ….Diosaaaa!!!! lo haces riquísimo!!
– No Alfredo……no soy una Diosa…….soy una ….putita!!!!

Nunca nos dimos cuenta en que momento se dio, pero era tantísimo el placer, que la puntita de su verga en la entrada de mi cuquita comenzaba a quererse meter…..el placer era muchísimo y así, aun acostada sobre Alfredo y diciéndole cosas al oído, le dije:- No Alfredo……no intentes meterte…..solo te permito que me rozes pero no te metas ehhhhhh!!!- y seguí con esos movimientos circulares y luego los cambiaba para moverme de adelante para atrás; sin embargo esos movimientos eran una clara invitación a que se metiera en mi y me hiciera, aún mas infiel.

Realmente los dos bufábamos de enorme placer, y sucedió lo que tenia que suceder: Me volví a agachar hacia los oídos de mi amigo, para decirle muy melosamente:

– Sabes que vuelve loco a mi marido??
– Realmente noooooo….ahhhhh….no sé que lo vuelva locoooo…ahhhhh-
– Cuando estoy con el, como ahora contigo, ….me dice al oído, que le excita mucho imaginar que así estaré algún dia con un hombre…..en un hotel, desnuda y encima de el, rozando su verga y que yo, no aguanto más y yo misma me meto esa verga, pero me la saco rápidamente. Luego, vuelvo a metérmela para sacarla otra vez rápido. Y asi una, dos y muchas veces, hasta que ya no la saco y me la dejo muy adentro….ahhhhh….te imaginas!!!! Tu dentro de mi….yo penetrada por ti!!!……… y yo, como herida de muerte al saber que una verga ajena había invadido mi fidelidad….y que esa situación nos hacia desconocer que hacer….en ese juego, ya me habías penetrado Alfredo!!!

– Ahhhh seria…….delicioso no crees ahhhhh- contestó Alfredo.

Me sentía muy excitada ahí, …….llego el momento decisivo para mi……o lo detenía o me daba ese gustazo dejando que me metiera su verga por primera vez?…….en lo que decidía que hacer, sentí como la punta de su verga, se hundió un poco….agache la mirada y ya no vi su puntita!!!…..la tenía adentro!!!. en lo que pensaba que hacer ante esa invasión, esa verga, poco a poco ganaba terreno y muy lentamente comenzó a hundirse cada vez más y más, hacia dentro de mi cuquita, hasta que me di cuenta de que ya estaba totalmente dentro de mí, hasta los huevos en mis nalgas golpeándome de las embestidas que me estaba dando……y de pronto, me la saque, para comenzar nuevamente a rozar su verga en mis labios……..y agachándome nuevamente hacia su oído le dije susurrandole:

– Que hiciste Alfredo?………mi marido se vuelve loco imaginando que nunca me metería otra verga y solo permitiría que me rozaran, pero……. mira!!!……ya me la metiste …..porque??? –

– Ohhh Diana….que delicia…….ahhhhh…..pero ….no te la metí!!!……solo estoy rozando tu cosita!!!……yo nunca te la he metido o si!!!…mira….esta afuera!!!! – y en cuanto me dijo eso, le brinde una sonrisita muy coqueta y mis ojos llenos de placer. Sin decirle nada, cerré mis ojos, y me deje caer nuevamente sobre él, para dejar que esa verga se me fuera otra vez hasta el fondo!!, ….en eso me acerque nuevamente a su oído para decirle:

– Ahhhhh….asiiiiiii……asiiiii…..es……Alfredo…..nunca me la has metido!!!!!!!…..asi es como le gusta a mi marido…..que me rocen pero no me la metan.-

A lo que me comentó –Ohhhh Dianita…..no …..yo no te la he metido…….no te he cojidooooo, aunque me muero por cogerte como la puta que eres!!!! Me muero por dejarte llena de mi lechita!!!!…..- en tanto su verga entraba y salía con ganas enormes de mi cuquita empapada y ambos gemíamos y gritábamos de un placer enorme.

Sin más, nos entregamos a un placer inédito, cogiendo en su cama, con la ventana entreabierta, y yo, como hembra en celo, pasando por mi mente, cuantas y cuantas veces me habían pedido las nalgas, hombres conocidos y extraños, y ahora, por primera vez, yo misma le había dado las nalgas a ese hombre y mis ojos en blanco disfrutaban de esa penetración, en tanto ambos, gritábamos como nunca, llenos de un placer exquisito, de un placer prohibido, pero entendido.

Ante las embestidas de Alfredo, para esta altura, yo estaba gritando como loca a más no poder ahogando los sonidos de la calle. Luego Alfredo se puso de pie, y me llevo al lado de la ventana, donde mis ojos podían ver a cuanta gente pasaba por ahí afuera, aprovechando que los cristales estaban entintados y no se veía de afuera hacia adentro, y con mis manos en el marco de la ventana, en posición de perrito, volvió a metérmela ya sin miramientos, volviéndome loca de placer, y hubo un momento en que detuvimos el vaivén y con su mano, solo acariciaba mi clítoris y otra en mis senos pero con el pene bien adentro. Yo comencé a vibrar nuevamente, sintiendo un enorme escalofrío y una enorme luz que me invadía, no supe como, pero me llegó un nuevo orgasmo….rico….muy rico….riquísimo!!!!, tanto que mi grito llegó al exterior, y pude apreciar como dos personas que pasaban, voltearon a ver hacia la ventana.

No aguantaba más y me dirigí a la cama donde me tiré desfallecida boca abajo; en ese momento sentí la mano de mi amigo, que comenzaba a acariciar mi ano, el cual ya estaba un poco dilatado por tanto placer, lo que Alfredo aprovecho para levantarme de la cintura para quedar en posición y poder tener más facilidad de acceso, entre besos y chupadas. En eso, yo desfallecida, no sentía aún nada ya que mi cuerpo aun vibraba de placer y Alfredo coloco su verga en la entrada de mi ano e intentó meterlo de a poco, y creo que debido al placer enorme anterior, mi culito comenzó a responder por lo que sentí como fue cediendo poco a poco, ante sus embestidas y después de insistir, sentí como de golpe, esa verga se me fue hasta el fondo, generándome que soltara un grito de dolor para convertirse en varios de placer.

– Estas riquísima Diana, Me voy a venir en tu culo! – Tan solo me decía por la voz entrecortada pero gritándome.
– Siiiiii…siiii Alfredo…….llename de tiiiii……mira como me tienes!!!….. sin medir consecuencias, le gritaba exhausta de placer, y sin importar que todo lo que nos decíamos, fuera claramente escuchado hasta la calle – “Así…Asiii papito….Asiii había soñado verme algún día!!! Toda tuya…..toda clavada por ti!!!!…..Con tu verga bien clavada en mi culo,………que ricooooo…….ahora si soy una puta….tu Putaaa…..lléname de tiiiii…….para que de ahora en adelante….todos los que me vean, sepan que otro macho me atiende como hembra….ahhhhhhh…..asiiiii cógeme, cogeme……. ahhhhh…….llename de tu leche, para que llegue a casa con otro hombre dentro de miiii…….dame esa leche que le das a tu mujer …….quiero llevar tu leche dentro de mi……….quiero tener toda tu leche de macho dentro de miiiiiiiii-

Estaba loca de placer, porque el hecho de estar cogiendo con otro hombre, hacía que el momento fuera excepcionalmente riquísimo, y que me sintiera una mujer plenamente puta.

Caímos exhaustos en esa cama ajena, y con su verga dentro de mi culito, nos quedamos ahí tirados, respirando como si nos fuéramos a ahogar. No se cuanto tiempo pasó, pero después de mucho tiempo, me puse de pie y comencé a vestirme, para después dirigirme a la ventana para tomar un poco de aire; en ese momento me di cuenta que justo enfrente de la casa, había un negocio donde arreglan piezas eléctricas de autos, y gente esperando o recogiendo sus piezas y solo en ese momento me sentí apenada porque seguro escucharon todo lo que Alfredo y yo dijimos, y con toda claridad. No dije nada pero me salí de esa recamara para dirigirme a la sala y platicar un poco; El instinto femenino es muy grande cuando de pronto, algo me hizo sobresaltarme luego de 10 o 15 minutos de estar platicando, y con un sobresalto le comente:

– Alfredo…Alfredo….ya son las 2 de la tarde!!!!….tenemos que ir por nuestros hijos a la escuela!!!!! Si quieres yo me adelanto y tu llegas un poco más tarde!!!

Me levanté como resorte y sin ver más detalles, salí a la calle, sin darme cuenta cómo iba vestida; llevaba la minifalda que me había probado en casa de Alfredo, sin tanga, con mi blusita escotada y de tela delgada, y llevándome en mis entrañas, la leche de ese macho, escurriendo y muy llena de olor a sexo.

Al salir de la casa, en efecto, todos voltearon a verme, algunos sin decir nada y otros solo sonriendo. Me habían escuchado y hora me habían visto. Me subí a mi camioneta y antes de encenderla solo alcance a escuchar –“Esta buenísima”- . Encendí el auto y me dirigí hacia la Escuela. En cuanto llegue a la escuela, me bajé y al ver a dos amiguitas, me fui con ellas, quienes no tardaron en decirme que me veía increíble y muy bella, e incluso me dijeron que así como iba vestida, seguro podría atrapar a mas de un galán!! Yo sinceramente solo sonreí y solo les dije que veía escurriendo (por el calor que hacía). En eso, una de mis amigas, solo atinó a decir: -ahorita que te vea, se va a volver loquito ehhh-“ y con sus ojos me hizo una seña, indicándome hacia donde estaba estacionándose Alfredo quien iba llegando. Mi otra amiga, sonriendo, también comentó: -“Hay amiguita, se ve que lo traes loco y ahorita que te vea, yo creo que te va a hacer propuestas indecorosas jajajajaja”-.
Les seguí el juego, y también sonreí, como no haciendo mucho caso, pero en un buen momento Alfredo estuvo a distancia pero de pronto tomó camino hacia donde estábamos nosotras.

No nos quedó más que simular que apenas nos estábamos viendo …….pero el muy cabrón de Alfredo se las ingenio para decirme sin pudor alguno:

– Hola buenas tardes como le fue hoy? Con todo respeto Dianita…..viene guapísima hoy!!!……si sus amigas no dicen nada, me gustaría invitarla a comer!!!! .

Mis amigas al escucharlo, se voltearon a ver y soltaron sonora carcajada. Alfredo solo pregunto qué pasaba a lo que ellas solo dijeron: -Nada, es que ya sabíamos que mi amiguita lo impactaría-. Entonces sonrió pero no quiso hacer mucho dialogo con ese tema. Pero yo, aún muy cachonda y mas al verle de nueva cuenta, pero con el morbo de que estaban mis amigas justo en ese momento, solo le contesté: “Gracias, fijese que les comentaba justamente a mis amigas que me fue muuuuuuyyyy bien….si le contara hasta se quedaría con la boca abierta jajajajaja…..y hasta llegue a la escuela, .Literalmente ….ES-CU-RRI-EN-DO todititita!!

Me sentía muy cachonda y la piel se me erizaba aún…….sentía que mi cuerpo emanaba olor a sexo……sentía que mis amigas, podían olerme a distancia y suponer que venía bien cogida!!!! Tenía unas ganas enormes de seguir cogiendo, y deseaba regresarme con Alfredo y dejar que me cogiera hasta agotarme. Para disimular, solo atine a comentarle a mi amigo:-“Por cierto…..por ahí me dijeron que tiene un producto muy bueno, que seguro me va a gustar mucho!!!!…haber cuando me lo da a probar ehhh!!
– Ohhh….sii…..segurísimo que la va a volver loca!!! En cuanto lo tenga en sus manos y lo pruebe, le va a gustar mucho y seguro me lo pedirá muy seguido!!!……créame ….. se va a volver loca por tenerlo…..lo quiere?- El muy cabrón estaba contestándome muy sugestivamente, pero mi sonrisa le hacía saber que me gustaba escucharlo y más mis respuestas.
– Y…..le habrá sobrado algo que traiga ahorita, para ver si me lo pruebo de una vez? Muy atrevida le contesté para buscar otros minutos estar cerca de él.
– Oh, déjeme ver…….creo que traigo algo pero no estoy seguro……me acompaña al auto, para ver si traigo algo y ahí mismo lo prueba ……quiere? Improviso muy bien Alfredo en contestarme.
– Hummmm……pues en tanto salen los niños del colegio, vamos…..amiguitas, me esperan tantito, voy con Alfredo y ahorita regreso con ustedes.-.

Cuando íbamos caminando hacia el auto de Alfredo abrió su portaequipaje para simular algo, y en tanto hacia eso, me dijo: Dianita…..estoy aún temblando por ti……quisiera dejar a los niños con sus amigos y llevarte conmigo para repetirlo otra vez………

Solo le contesté:-“Eres un cabrón Alfredo,……me diste una cogida de ensueño ehhh!….yo también quiero más!!!…..vengo súper caliente!….vengo escurriendo de todos lados…..mi asiento del carro viene lleno de tu leche!!……me quedé con más ganas de tu verga!!-

A lo que solo me dijo: “Si puedes….., vamos a mi casa otra vez, y te daré verga hasta que ya no aguantes más!!!!…..quiero que sepas dos cosas: La primera es que coges riquísimo y me dejaste loquito por ti ehhhh,…….. a lo que solo atine a decirle – Muchas gracias… estaba muy caliente y por eso respondí así…..tu también me dejaste con mas ganas!!! Y la segunda cosa que me dirias?? –A lo que se me acercó discretamente como agachándose mas a su portaequipaje, para decirme -sabes que me dijo un vecino cuando salí? – a lo que solo atine a preguntarle – Ni me digas!!….me da mucha pena!!!…..-Y me repitió –“Quieres saberlo? – y solo conteste:-“Esta bien….que te dijeron”- Mi amigo simulo que sacaba unos papeles de su auto y regresando me dijo:- Mi vecino estaba lavando el carro cuando estábamos en mi recamara….solo me dijo que con quien estaba porque pareciera que ahora me habían cogido a mí porque todo se escuchaba hacia afuera……pero me dijo que te vio salir y me pregunto qué cuanto me habías cobrado porque estabas buenísima y te veías de las que cobran carísimo”.- Al decirme eso, abrí mis ojos enormemente y solo le dije: “Eso te dijo” – “Eso me dijo, como ves”-me contestó

Nos sonreímos mucho y nos fuimos con mis amigas, y enfrente de ellas, le dije:

– Amiguitas, pues que creen?…..aquí enfrente de Alfredo quiero decirles algo!!!!…..ahora si se lució ehhh!!!…trae un modelo…..hermoso…..me gustó mucho y ya le dije que seguro le voy a pedir muchos,- Mis amigas solo atinaron a decir muy inocentemente, pero sin imaginarse nada: “Hay amiguita, pues tu que puedes, date esos lujos, y si el Señor tiene lo que te gusta y tú lo quieres…. ni te detengas….pídele todos los que puedas!!”. Sonriéndome voltee a ver a mi amigo, y le dije enfrente de ellas: – Mhhh…..yo creo que si Alfredo…..les hare caso a mis amigas……..me gustó mucho tu modelo…..muchísimo, ….creo que te estaré pidiendo constantemente, puedas llevarme muchos …..podrás dármelos?? Por ejemplo, mañana?….el que me enseñaste me gustó muchísimo, me lo mandas o paso por él?

-Claro que puedo darte todos los que quieras, y pues si quieres desde hoy, con gusto te lo daría, pero creo que lo correcto es que lo pruebes directamente-

-Hummmm….si me gustaría mucho probarlo hoy, pero……no sé si se pueda, ya hay “compromisos” –refiriéndome a que ya estaban los hijos con nosotros.

-Ohhh sería muy bueno, pero……creo que tienes razón….si quieres mañana paso y te lo llevo a tu casa y ahí te lo pruebas-.

-A mi casa? …mhhh…no suena mal…..me gusta la idea…ahí estaré desde las 10 de la mañana lista!!! Y le guiñe el ojo.

(Continuará…)

Sorpresa Lésbica en el apartamento

Mi nombre es Carmen.  Mi relato lésbico inicia en la época que compartía un apartamento con una amiga de clases en la Universidad llamada: Erika.

La dueña de lugar era una mujer llamada Paola, a quien dicho sea de paso, le encantaba usar minifalda, vestir camisetas delgadas y escotadas y calzar tacones altos. Ella, en sí, era un monumento de sensualidad.

Erika y yo, compartiendo aquel apartamento, teníamos que coordinarnos para dividir el lugar con nuestros cuartos accesibles, faenas domésticas y otros deberes.

Si bien parte de mi tiempo lo dedicaba a mis tareas, Erika en cambio se dedicaba más a relajarse y escuchar su música favorita.

Por su fuera poco, Paola siempre aparecía para charlar con Erika en el momento menos oportuno, por lo que en ocasiones me veía obligada a interrumpir mis quehaceres. A mí me desagradaba la idea, pues quería un poco más de privacidad en mi ámbito, pero como aquella tía era la dueña del alquiler tenía que soportar sus interrupciones cotidianas.

Apenas entraba Paola, se tomaba de la mano con Erika para entrar a solas a la alcoba de esta. Sospechosamente se encerraban hasta salir un par de horas más tarde, mientras yo, por mi lado, me entretenía leyendo un libro o viendo la televisión. Tantas fueron las ocasiones de su aislamiento que con prontitud la curiosidad comenzó a devorarme y preguntarme que tanto hacían las dos en la recámara.

Un día casualmente llegué entrada la noche, abrí la puerta y me dirigí hasta mi cuarto buscando reposar en mi cama después de la jornada del día. Al dar los primeros pasos escuché un ruido que me alertó de sobremanera. Se trataba de un par de risas que provenían del cuarto de mi amiga. Motivada por la curiosidad caminé hasta su puerta y pensé en llamar alertándome de la presencia de Erika y no de alguna otra persona, más un par de nuevas carcajadas me alarmaron de nuevo y pronto, en lugar de llamar, me dediqué a escuchar cautelosa para cerciorarme.

Parecía que tenían una fiesta privada al otro lado. Caí en la cuenta que la puerta no estaba del todo cerrada pues la luz del interior asomaba por el resquicio.

La curiosidad resultó ser tan grande en mi interior que acabé por empujar lentamente la portezuela para intentar descubrir la treta de aquellas risas asomando mis ojos de forma discreta.

La  sorpresa que me llevé al instante fue tan grande que terminó por pararme la respiración.

Asomada desde la rendija descubrí a ambas chicas, Erika y Paola, completamente desnudas, una encima de la otra, arrojadas sobre la cama lamiéndose una a otra sus vulvas en un acto puramente lésbico.

Atónita por la contemplación de la inesperada escena entre las dos mujeres, inmediatamente llevé una de mis manos hasta mi pecho y luego, con celeridad, hasta mi boca, sin poder salir del completo asombro.

Estupefacta, avisté que ambas, al fondo de la habitación, disfrutaban de forma irrebatible el momento con el jugueteo de sus lenguas sobre sus coños.

—¡Ughh! ¡Mmmhhh! ¡Vámos Erika! ¡Ahhh!… — repetía Paola abrumadoramente, lo que desencadenó un desfile de gemidos entre las dos.

Petrificada no supe que hacer. Mis ojos estaban puestos en sus cuerpos. Contemplando el gozo de ambas, no pude retirar la vista del deleitable momento que padecían, y sin saber exactamente las razones, y sin apartar la vista, llevé inconcientemente mis dedos a uno de mis pezones, tocándolo delicadamente como respuesta al espectáculo orgásmico de las mujeres.

En verdad noté que disfrutaban de su momento entre sollozos de placer.

Las sorpresas no terminaron para mi vista. Luego, al revolcarse las dos en la cama, pude ver a Paola coger un vibrador desde algún remoto lugar de la cama e insertárselo por la vagina de mi amiga. Erika, dócil, con las piernas abiertas, se dejó guiar por Paola, quien le introdujo el falo a través de su vulva, lo que le obligó a sollozar al recibir el vibrador en su entraña, al mismo tiempo que manoseaba sus senos y Paola se hincaba más para introducirle el falo con mayor entusiasmo.

Aquella última acción me llevó a tocar con mis dedos mi entrepierna para acariciarme con suavidad el chocho.

El acto de lucidez me vino a la mente, recuperé la cordura y lentamente me alejé de la puerta.

Rápido me retiré directo a mi cuarto.

Apagué las luces y me lancé sobre la cama queriendo olvidar por medio del sueño aquella escena entre las dos mujeres.

Sin embargo la almohada no fue reconfortante.

No lograba olvidar las imágenes de ellas fornicando de forma estremecedora, especialmente el momento cuando Erika recibía el vibrador en su entrepierna.

Lentamente bajé mi ropa interior y comencé a masturbarme a solas hasta entrada la noche pensando en el disfrute de ambas.

Al siguiente día desperté y me dirigí a darme un baño para ir al trabajo olvidándome momentáneamente del asunto.

El día fue ajetreado. Regresé hasta el anochecer.

Al entrar al apartamento encontré las luces apagadas y comprendí que Erika no estaba.

Decidí darme otra ducha antes de acostarme. Al terminar de bañarme me quedé un rato desnuda con la toalla encima.

El lugar seguía desolado y aprovechando la situación de calma, me senté a ver la televisión por un momento. Al recostarme en el sofá sentí de inmediato algo entre los cojines que apuntalaba mi trasero. Introduje mi mano y descubrí un vibrador de color plateado tirado por alguna razón en el mueble.

Hice memoria y supe que era el mismo vibrador que habían usado Erika y Paola en su candente momento la noche anterior.

Quise hacerlo a un lado mas la idea de usarlo me invadió.

Tenía cierto pavor, mas tomé en cuenta todas las posibilidades. Me encontraba sola, desnuda, con las imágenes de las dos mujeres follándose entre sí todavía en mi mente.

Decidí entonces divertirme un rato con el falo entre mis manos.

“Supongo que Erika y Paola no se darán cuenta” me dije.

Me levanté, apagué el televisor y me despojé de la toalla lanzándola por otro lado.

Desnuda me senté en el sofá y abriendo mis piernas comencé a introducirme el vibrador por la vulva.

—¡Ummhhh! —  dije al sentir las vibraciones en mi vagina.

Con lentitud me incliné todavía más, abriendo mis piernas y llevando las rodillas casi hasta mis hombros, sacando e introduciendo a través de mi vulva el vibrador de forma lenta y rítmica.

— ¡Ummhhh!… — gemía con cada segundo mientras la sensación del dildo me hacía entrar en éxtasis.

En un par de minutos toda mi vulva estaba húmeda. La sensación de meter y sacar el vibrador me encantaba haciéndome sentir maravillosos estímulos en mi entrepierna.

—¡Ahhh!  ¡Se siente bien!…— susurraba a mí misma en medio de aquel juego placentero.

En el jaleo de mi coño regresaron a mi mente Erika y Paola masturbándose, tal y como las había pillado de escondidas, lo que me hizo excitarme todavía más al pensar en ellas, quedando abstraída de todo lo acontecido a mi alrededor.

Acariciaba mis senos y mis muslos en aquel instante placentero hasta que me llevé la sorpresa de mi vida.

Inesperadamente, en medio de mi juego, la puerta del apartamento se abrió.

Súbitamente me llené de pánico por la sorpresa.

Se trataba de Erika y Paola quienes entraban de improvisto mientras me masturbaba en medio de la sala.

No voy a mentir al decir que quedé congelada y llena de vergüenza por aquel instante insospechado.

Por un lado no podía soltar aquel falo metido en mi vagina pues estaba atada a él en un punto satisfactorio, por otro, aterrada por mi completa desnudez apenas pude señalar mi toalla fuera del alcance de mis manos.

Inevitable las mujeres ingresaron y al dar los primeros pasos en la sala quedaron por unos instantes paralizadas al descubrirme desnuda y tirada sobre el sofá con el dildo introducido en mi coño y con las piernas abiertas.

Tan nerviosa me puse que la vergüenza me dominó por completo sin poder reaccionar.

Para mayor sorpresa ellas rieron.

En un principio no le vi gracioso pues lo embarazoso del momento me embargaba.

Lentamente logré recuperarme y deponiendo el vibrador a un costado me encogí sin deshacerme de la vergüenza en mi interior.

Ellas entonces se acercaron a mí tomando asiento cada una a mi lado.

Tímida, sin saber que hacer y dominada aún por la vergüenza,  cerré mis piernas y  cubrí con mis manos mis senos y mi vulva mientras ellas me observaban de pies a cabeza.

Luego alargaron sus manos sobre mi cuerpo y empezaron a acariciarme con suavidad.

Erika acercó su rostro al mío mientras que Paola tomó el falo.

Yo tenía la vista puesta hacia el piso en aquel instante pudoroso permitiendo inocentemente que ellas me acariciaran.

—¿Qué pasa, Carmen? — preguntó Erika —no sabíamos que te gustaba masturbarte a solas…—.

—Es que yo…— mencioné titubeando llena de retraimiento.

—Parece que alguein descubrió nuestro olvidado vibrador… Más no importa…— aseguró Paola dirigiendo sus dedos hasta mi entrepierna haciendo a un lado mi mano.

— ¿Quieres que juguemos juntas?— preguntó maliciosamente, mirándome a mí y luego a Erika, a lo que esta última respondió alzando las cejas: —pues déjanos enseñarte, preciosa…—.

Inmediatamente mi amiga adelantó su rostro al mío, tomando con una de sus manos mi mentón y dándome inesperadamente un beso apasionado.

De repente quise huir, más sus labios se sentían tan suaves y relajantes que quedé petrificada.

Las manos de Erika me rodearon luego dándome suaves masajes.

Erika se retiró dando paso a la boca de Paola quien me besó de igual manera que mi compañera.

Las dos entonces me condujeron a recostarme de largo sobre el sofá y abriéndome las piernas Paola acercó su boca hasta mi vulva para chuparla.

Desde el momento en que puso su lengua en mi entrepierna comenzó a lamer mi clítoris y los labios vulvares de forma reconfortante.

Emití un leve quejido y pronto entré en un éxtasis que no puedo describir más que como una formidable sensación. Erika se acercó a mí para besarme al mismo tiempo que acariciaba mis pechos, de tal forma que una lamía mi coño y la otra rozaba mis labios.

Pasó un minuto y luego las dos se incorporaron para desnudarse frente a mis ojos.

Al estar por entero desnudas nuevamente se acercaron hacia mí.

—Bien, Carmen— destacó Paola habiendo cogido el vibrador en sus manos y alzándolo con fuerza —hoy serás nuestra…—.

Ella se adelantó para abrirme con delicadeza mis piernas y lograr meterme el vibrador.

—¡Ummmm! — gemí con mis jugos saliendo de mi vulva de manera acelerada.

Por un lado trataba de impedir discretamente aquel atrevimiento conciliador de Paola con débiles movimientos de mis manos, pero Erika se había aproximado para sujetarme y besarme.

—Siempre quise decirte que me gustabas, preciosa…— me dijo aprisionándome con sus labios, cosa que no pude más que dejarme llevar.

Pronto, al sentir el aparato cavando mi vulva por Paola, Erika tomó una de mis manos guiándola hasta su concha y obligándome a introducir mis dedos en su vagina humedecida.

Al instante que palpaba el coño de mi amiga, haciendo que le introdujera mis dedos, su maravillosa lengua jugaba en mi  boca descaradamente.

Paola retiró el vibrador y entró al sofá.

—Vamos…— agregó hacia Erika —ahora deja un poco para mí— e inmediatamente la besó.

Yo, estupefacta, comencé a observarlas y a acariciar mi vulva hipnotizada en un frenesí lésbico.

—Es mi turno— señalo Erika.

Me levantaron del sofá y mi amiga tomó asiento abriendo las piernas. Paola me sostenía por los brazos y me obligó con delicadeza a arrodillarme frente a Erika.

—¡Chúpala! — dijo ésta mientras Paola me empujó discretamente hasta encarar el coño de mi amiga. Apenas había lanzado mi lengua a la entrepierna de Erika cuando ésta me sujetó sutilmente de la nuca para acercarme a su gatito todavía más. Con lentitud empecé a chuparle la concha. Debo admitir que sentía delicioso absorber de su entrepierna y pronto la hice gemir de placer.

—¡Ummm!¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Carmen… Eres maravillosa!… —.

Yo ya no podía pensar y solo me dedicaba a lamerle su coño delicioso.

Más las sorpresas estaban a disposición.

Paola cogió  mis nalgas hasta el filo del mueble. Sujetó todo mi culo y de improvisto acercó su lengua para comenzar a chupar de mi coño al mismo tiempo que acariciaba mis glúteos, de tal forma que así como yo chupaba el coño de Erika pronto elevaba mi culo para que Paola succionara de mi vulva.

Erika clamó , socavada por el placer, por Paola.

—¡Paola… Ven! —.

Paola abordó el sofá abriendo las piernas. Erika acercó su rostro a su coño para acariciarlo con su boca y así, juntas las tres formamos un círculo donde chupábamos a consideración nuestros coños.

Los gemidos comenzaron a dejarse escuchar en la habitación.

—¡Ahh! ¡Mhmmm! —.

—¡Erika…! ¡Sigue…! ¡No te detengas mi amor!… —

—¡Sí!… ¡Mmmm! ¡Mhmmm! ¡Ayyy!… ¡Ay!… —.

—¡Me vengo… Me vengo…!—.

—¡Ahhh! ¡Vamos tú, mi linda zorra! — me dijo Erika al devorarle la vulva —¡no te detengas!… —.

Erika no esperó a que acabara.

Estuvimos así un par de minutos hasta que Paola me tomó desprevenida incorporándome, pues yo estaba tan excitada que, dócil como una gatita, permitía que ellas me cogieran e hicieran conmigo lo que quisieran.

Las dos me introdujeron en el sofá nuevamente. Yo me acosté y extendí mis piernas al aire.

Paola abrió las suyas y ambas nos entrelazamos hasta que nuestras vulvas se juntaron así como también fusionamos nuestros labios. La sensación era maravillosa. Me venía.

No estuve mucho tiempo así cuando Erika me cogió para hacerme lo mismo. Nuestras vulvas se juntaron irreversiblemente.

De esta manera Paola me tomó por detrás y en esa posición nos entrelazamos en medio de movimientos sensuales. Era increíble el sentir aquel par de tetas y vulvas sobre mí junto a la suavidad de sus miembros femeninos.

Ambas me habían llevado sin desenfreno a un lado lésbico en mi interior que desconocía.

Con prontitud acabamos juntas con nuestras vulvas húmedas en medio de las caricias placenteras.

En el frenesí recuerdo haber sonreído cuando me encontraba en medio de ellas mientras sus besos me hacían enloquecer.

Al final caímos rendidas, mordidas por el placer, con nuestras vulvas chorreando abundante.

Desperté por la mañana con Paola en mi espalda y aferrada a Erika por el frente.

Como era de esperarse desde aquel día formamos un trío lésbico.

¡Apenas imagino lo bien que nos llevamos juntas que mojo mis pantaletas…! ¡Y es que lo seguimos haciendo juntas!…

Con amor: lesbiana consumada.

Hasta la próxima.