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Me enamore de la cuevita de mi mamá II

El autor de este relato nunca envió la primera parte, y no responde a los mails. Si alguien la tiene, por favor la envia a sexycuentos@gmail.com

Por fin había llegado el viernes y nos íbamos a la playa mis padres y yo, en el bus trate de sentarme alado de mi mama y hacerme el dormido encima de sus pechos cada vez que podía respiraba profundo y soplaba sus pechos y eso hacía que ella tiemble y se estremezca, su piel se ponía de gallina, a lo que ella respondía pizcándome para que me “comporte”

Al llegar a la casa de mi tía fuimos directamente al cuarto, solo había una habitación y esta tenía dos camas en un iba a dormir yo y en la otra mi madre, pero solo por esa noche o así pensé. El día paso muy rápido yo solo esperaba que ya se vaya mi padre, entre arreglos que hacía de la casa mi madre y el futbol que veía mi padre nunca pudimos ir a la playa ese día pero al fin llego la noche, notaba como con cada minuto que pasaba se acercaba más el momento en que mi padre se vaya yo me ponía más emocionado pero mi madre más nerviosa (para mi decepción)

Cuando por fin mi padre se fue un ni bien el taxi arranco entramos a la casa y yo me abalance a mi madre, la agarre por atrás empecé a besar su cuello, metí como pude mi mano dentro de su short y justo cuando iba a alcanzar a frotar su vagina ella se aparto

– Andrés no por favor no puedo, no así!!!

Yo me desconcerté mucho y me enoje

– Mentiste dijiste que cuando mi padre se vaya me ibas a dejar tocarte

Ella entre lágrimas me respondió

– Lo sé, aun no nos vamos de aquí, mijito tenemos toda una semana, quiero que esto sea especial, no quiero que sea algo sin sentido o sentirme violada por ti mi amor, esta será tu primera vez y ha pasado tanto tiempo que para mí también lo será, pero mi amor yo ya se lo que tu sientes por mí y como me ves y es muy arriesgado, pueden pasar muchas cosas malas si alguien se entera y aparte es pecado, dame tiempo para poder acostumbrarme a la idea y para poder verte como un hombre que ya eres asi como tu me ves como una mujer, te prometo que antes de irnos sere tuya solo por una única vez pero deja que este lista.

Al escuchar eso no pude hacer más que abrazarla y besarla en la frente

– Está bien mami pero al decir que serás mía te refieres a que…

– Si mi amor voy a entregarme toda a ti por completo, solo por una vez pero deja prepararme para que sea especial y cierres esta etapa con broche de oro, te prometo que lo haremos antes de regresar.

Ante tal propuesta no podía rechazarla, no solo iba a dejar que la toque sino que iba a ser mía, iba a poder entrar a esa hermosa, húmeda y peluda cueva de donde Salí, valía la pena esperar!

– Está bien mami pero no voy a poder aguantar no tocarte hasta que estés lista

– Lo se mijito, puedes tocarme cuando sientas ganas pero cuando me empiece a sentir incomoda paras si?Yo también pondré mucho de mi parte para hacer esto lo más pronto posible y no tengas que esperar tanto.

– Está bien mamá, te amo, no tienes idea de lo especial que es esto para mi

– Y para mí también lo será mi tesoro

La cena paso normal entre nosotros, mi madre se quedó lavando los platos y yo fui a al cuarto a ducharme y ponerme la pijama, al rato mi mamá entro y saco de su maleta su pijama me dio un beso en la frente y me dijo que se iria a bañar, yo la detuve del brazo y le dije “Cámbiate aquí mami déjame verte” a lo que ella respondió “aun no puedo mi amor, lo que más vergüenza me da es que me veas desnuda”

– Pero mamá como te va a dar vergüenza si tienes un cuerpo hermoso

– No mi amor es muy feo y me da vergüenza

– Mamá me encanta tu cuerpo no encuentro mujer más hermosa que tú

– Gracias mi amor, te prometo que pronto voy a estar lista

Me dio un beso en la barbilla justo debajo de mis labios que me la puso durísima y entro al baño, pero puso seguro, mi mamita era muy astuta jeje aproveche para masturbarme y eyacule en unos calzones suyos que encontré en la maleta, luego volví a mi cama y la vi salir, inmediatamente me puse de piedra. Mi madre había salido con un babydoll rojo sin sostén, un encaje le tapaba las tetas y un calzon rojo pasión que no era hilo pero mostraba muy bien sus nalgas incluso las levantaba un poco y abajo mi hermoso tesoro, esa vagina sumamente peluda con los pelos brotándole afuera de ese calzon, su vagina era tan gordita que se le comia un poco el calzón y dibujaba su rajita.

Yo me puse como piedra, quería lanzarme a su vagina, tirarla de sus pelos púbicos y arrancar a mordiscos ese calzon, pero no, tenia que seguir sus reglas

– Wow mamá pero que hermosa te ves

Mi mamá solo estaba parada frente a mi con la mirada al piso totalmente roja y avergonzada y balbuceo un poco

– Te…te gusta… mijito?

– Estoy enamorado de verte asi mamá, puedo tocarte?

– Nnnn..no, aun no mi amor por favor, me da mucha vergüenza

– Vamos mamita solo un poquito

– No… por favor, ok hagamos algo mi amor, deja que mami se acueste en su cama y coja el sueño, cuando este dormida puedes verme o tocarme todo lo que quieras si mi amor? Pero si me despierto y me siento mal me dejas si vida?

– Esta bien mami

– Mami tratara de dormirse de una forma que te de una buena vista si mi niño?

Y así fue, pronto se quedó dormida de lado, en posición fetal dejando su culo brotado y su vagina apretada contra sus piernas, la vista era hermosa, los pelos que salían de su calzón eran tanto que la tela roja que los cubría estaba casi desaparecida dentro de sus labios y por sus velloscomencé a acercarme lentamente estaba recién bañada, su cabello aun mojado, olia riquísimo me acosté a su lado ella de espaldas a mi con todo su culo en pompa, la abrace, corri un poco su escote y deje escapar una teta, aun ella no se despertaba tenía pezones rosados que respondían al momento por que se pusieron tiesos luego me agache y centre su vista en su vagina aprisionada por sus piernas, me acerque tanto que mi nariz estaba a milímetros de su vaginaya percibía su olor que no era fuerte por que recién se la había lavado, olía un poco a jabón luego con una mano comencé a recorrer desde su pantorrilla hasta sus muslos para luego recorrer una de sus nalgas la redondee, la dibuje, quería morderla pero no quería despegar mi nariz de su vagina, de repente agarre una de sus nalgas fuertemente y ella despertó, de un salto se incorporó pero fue tan brusco que su vagina golpeo mi nariz y esta se aprisiono un segundo dentro de ella, inmediatamente ella se apartó cerro las piernas y se arrincono en la cama.

– Mijito estas bien, yo no quise… perdón me asuste… auuu, me dolió un poco

Se trató de cubrir la entrada de la vagina con una mano mientras se la sobaba, al punzar mi nariz dentro de su cuevita le hice un poco de daño, eso me mostraba que tanto tiempo sin ser penetrada por nada ni por nadie que su hueco estaba muy cerrado, yo sobándome la nariz le dije

– No te preocupes mami, te lastime? Puedo sobarte

– (ella entendiendo mi segunda) No mi amor ya paso, por quetenias tu nariz ahí?

– Quería saber a queolia

– No mi vida eso no se hace es muy cochino no lo vuelvas a hacer

– Pero mami me gusto tu olor aun lo tengo en mi nariz

– Andres no me digas eso, es muy cochino, por ahí hago pipi no vuelvas a hacer eso te dije que podias tocarme no eso ok?

– Ok mami, no lo vuelvo a hacer (por supuesto que lo volví a hacer pero mucho despues)

Al día siguiente me levante en mi cama y vi alado que mi mama seguía dormida con su culo apuntándome, no quise subir en su cama para no despertarme o que no me vuelvan a entrar las ganas de meter mi “nariz donde no me importa” asi que meti mi mando en el pantalón y empece a masturbarme viendo su culo, ella se despertó y me vio.

– Mi amor pero que haces???

– Perdon mamá no aguante

– Quedamos que no lo ibas a hacer!!!!

– Pero mama es que no aguanto, lo hago para no romper tus reglas, ya déjame tenerte por favor

– Paciencia mi amor por favor un poco más te pido vida, salgamos hoy, tengamos una cita en la playa si mi vida? Así me das más confianza.

– Está bien mami, lo hare, tendremos una cita mi hermosa Lorenita

– No mi vida dime mami, todavía dime mami, todo a su tiempo bebe

– Ok mami.

Desayunamos, ella se ducho y se puso un traje de baño de una sola pieza pero muy pegado a su cuerpo, casi no aguantaba sus tetas y que decir de su peluda vagina, puff parecía que no tuviera área de bikini, totalmente desaparecida, antes de salir fuimos al garaje de la casa y en una de esas duchas para lavarse los pies me dijo:

– Espérame casi me olvido de algo

Puso un pie encima del grifo y separo las piernas, acto seguido empezó a cortarse con una tijerita los pelos de la vagina que se le salían del traje de baño aunque era morbosisima la imagen la detuve antes que acabe con todo su bosque que buscaba escapar de ese traje de baño

– Mami déjate un poquito

– Pero que dices mijito? No pueden verme asi, que asco, me da mucha vergüenza

– Mami me gustan mucho tus pelitos de ahí

– Pero mijito no puedo salir

– Déjate esos ahí, casi no se te ven, tendrían que acercarse mucho alguien para notarlo y no lo dejare además estaremos la mayoría del tiempo en el agua y cuando se te mojen te los puedes acomodar además estamos en nuestra cita, nadie se te va a poder acercar lo suficiente, no lo permitiré

– Mi amor que vergüenza pero está bien mi rey solo no dejes que me vean.

Salimos y cuando llegamos a la playa buscamos unas piscinas que se formaban entre unas rocas cuando golpeaban las olas y ahí nos metimos, nos abrazamos, le trataba de dar un beso en la boca a mi mami pero me esquivaba, me decía que nos podían ver e iba a ser raro porque se nota la diferencia de edad estuvimos nadando un rato hasta que mi mama se acostó en la orilla de una de esas piscinas naturales el agua le daba solo hasta la nalga no le cubria la parte frontal de su cuerpo, se quedo dormida y yo me acosté alado de ella la bese en la mejilla y ella se acomodo en mi brazo

– La estas pasando bien mijito

– Contigo es imposible no pasarla bien mamita, eres hermosa y te ves mejor asi, deberías lucir ese traje de baño más seguido

– Mi amor que cosas dices, no tengo un lindo cuerpo, solo estoy asi por ti príncipe y por qué no estas dejando que la gente me vea asi

– No digas eso mamita tu cuerpo es perfecto

– No mi amor tengo celulitis y estrías y panza

– Y todo eso me encanta, eres una mujer real no como las que se operan en las fotos, las arrugitas que tienes en tus nalgas, tus pechos y tu cuello las pequitas de tu pecho,

Comencé a bajar mi mano libre acariciándole su barriga, metiendo uno que otro dedito en su ombligo y jugando con el mi mamá por fin estaba cediendo, su piel se puso de gallina y comenzó a respirar entre cortado

– Tu barriguita, pero sabes lo que más me gusta de tu cuerpo?

– Q…q..que mi Andresito?

Comencé a bajar mi mano, recorrí su barriga hasta la parte baja del abdomen casi llegando a la pelvis, salte a una de sus piernas sobe la parte interna de su muslo, ella ya excitadísima abrió la pierna y sus vellos saltaron fuera del traje de baño, fue ahí donde tome uno entre la unión de su pierna y su pelvis y lo enrolle en mi dedo, empecé a tirar de él y con mis otros dedos hacia cada vez más a un lado la tela de su traje de baño

– Me encanta lo que tienes entre tus piernas (no me atrevía a decirle vagina) y sobre todo tus pelitos, me traen loco, me quitan el sueño.

– Sss…si? Qqq que más mi amor?

– Déjame tocarte ahí mi mamita hermosa

– Aja….

Mi mamá ya se había dejado dominar, no había logrado, respiraba tan fuerte que era casi un gemido, como estábamos en el agua no podía notar lo mojada que estaba pero demo asegurar que era un diluvio de flujos. Justo cuando ya casi dejaba toda la entrada de su vagina libre de su traje de baño escuchamos un “Lorena!!!!” una amiga de mi mamá inoportunamente nos encontró, mientras se acercaba mi mama se acomodó como pudo y yo me metí al agua para ocultar mi evidente erección, charlaron casi 15 min y luego ella nos invitó a comer ceviches con su esposo, para mi mamá y para mi era sumamente incomodo estar ahí, cuando ellos se levantaron a pagar la cuenta mi mamá me dijo.

– Cuando regresen nos despedimos y nos vamos ya?

– Esta bien mami

Lo siguiente que me dijo me puso helado, nunca pensé que mi mama hablaría asi o usaría esa palabra. Pego su boca a mi oído y me dijo de una manera muy picara

– Quiero llegar a casa rápido para ducharme, tengo mucha arena en mi vaginita mi amor

Luego de eso me dio un beso en la mejilla, inmediatamente llegaron los amigos de mi mamá nos despedimos y nos fuimos a casa, efectivamente mi mamá caminaba con cierta molestia por la arena que había entrado en su vagina cuando le separe el traje de baño. Para mala suerte (en realidad no fue mala suerte) se nos habían quedado las llaves de la casa adentro, podía meterme por la ventana y mi mamá estaba ya con mucho malestar y picazón en su vagina

– Mijito me pica mucho ahí

– Ahí donde mami (quería que lo vuelva a decir)

– Ahí abajo Andresito

– Los pies?

– En mi vaginita, no seas cruel y puerco me pica mucho mi vagina y la tengo llena de arena.

– Me voy a demorar bastante hasta que entre por la ventana y encuentre las llaves

– ¿Y ahora?

– Limpiate en la ducha de aquí afuera

– Pero esa ducha esta aquí afuera y si alguien pasa y ve por el muro? No tiene ni cortinas,

– Yo te cubro mami

– Esta bien mi amor

Mi mama se metio a la ducha y yo me puse de frente a ella viéndola,

– Mi amor virate, me quiero desvestir

– No mamita esta vez no, te vas a limpiar delante mio sino yo me voy, te aguantas el malestar o te limpias corriendo el riesgo que alguien mas te vea

– Andres!!! No me amenaces!

– No es una amenaza mami

Despues de unos segundos de pensarlo acepto

– Pero igual no te saldrás con la tuya no me sacare nada

asi fue como cerro los ojos, abrió la llave de agua y empezó a meterse la mano por dentro de su traje de baño aun asi al meterla todo se desacomodaba y podía ver sus pezones rosados bien paraditos, primero la paso por sus tetas, su barriga y de ahí a mi premio, hizo un poco a un lado su traje de baño hizo una cucharita con la mano donde contuvo un poco de agua, abrió las piernas y paso a mandarse chorros de agua con la mano que la recogia en su vagina, era de lo mas morboso y exitante, yo inmediatamente me saque mi pene y empece a masturbarme, mi madre aun con los ojos cerrados metioun dedo en su vagina y lo empezó a meter y sacar, luego 2 y de ahí tres lo hacía muy rápido hasta que pego un grito y abrió los ojos me vio botar litros de semen se enjuago la vagina (todo esto sin sacarse el traje de bajo) y me dijo que no debió hacer eso

– Mi amor no sé qué me paso no debí hacer eso

– Mama no te disculpes fue hermoso

– No qué vergüenza mijito además te estoy incitando a que te toques eso no está bien

– Si no me quieres incitar mami ya hagámoslo, deja hacerte mía ahora

Me le acerque a la ducha le pase la mano por su vagina mientras le besaba el cuello pero ella me aparto.

– Mi amor ahora no, no aquí y así no, debe ser especial, no brusco

– Está bien mamá, pero ya estoy sin fuerzas para aguantar, lo que paso en la playa no podemos ignorarlo mamá

– No hablemos de eso aquí, deja que entremos a la casa

– Acepta que te gusto

– (Casi en un susurro) sss…si… si pero menos mal nos detuvo mi amiga, hubiese sido muy bochornoso.

– Dejate de eso mami, lo disfrutaste y eso basto así como disfrutaste meterte tus dedos ahí

– No…nnn.. me limpiaba

– Y por eso gritaste?

– …. Ya… entremos mi amor, no me pongas las cosas más difíciles

Me meti por la ventana abri la puerta y entramos. La tarde transcurrió tranquila, mi mama preparo caído el sol la cena y comimos uno frente al otro, empezamos a charlar.

– Te gusta la comida mijito

– Si mami y sabes que me gusta también?

– Que?

– Tu mami

– Ay mi niño que lindo

– Eres hermosa mami y muy dulce

– Tu también eres muy guapo y tierno mijito

– Me encanto pasar tiempo contigo hoy, te gusto nuestra cita?

– Si mi amor

– Aunque me hubiese gustado mas si tu amiga no nos interrumpia

– Ay hijito…

– A ti no mami? Dime la verdad a ti no te ubiese gustado? Seguirte diciendo cuanto me gustaba tu cuerpo y tus ojos y tus pelitos mientras te abria ahí abajito y te trtaba de tocar aquí…

Mientras le decía esto acarisiaba sus piernas y muslos con mis pies por debajo de la mesa ella abrió sus piernas puse mis pies en punta e inque un dedo de mi pie en la entrada de su vagina cubierta por el short que llevaba y sus calzones ella dio un repingo

– Andres estamos comiendo mi amor, ahora no

Yo ya no aguante mas me enfurecí, me levante y entre lágrimas le dije

– Entonces cuando? Mamá esto ya es cruel no dejo de pensar en tenerte y me has hecho tener esperanzas en vano? No te das cuenta que te amo? Y quiero que tu seas mi primera y única mujer no me puedo fijar en nada mas que en ti y en lo hermosa que eres y me parte que mi padre te trate mal, déjame amarte, déjame hacerte sentir una mujer deseada otra vez por favor!!!!

Ella solo sonrio, se acerco a mi, tomo mi cara, me seco las lágrimas, me miro a los ojos y me dio un beso en los labios.

– De verdad sientes todo eso mi amor?

– Si mami, quiero que tú seas mi primera y única mujer

– Tu única no puedo ser porque lo que haremos solo lo haremos una vez asi quedamos, pero tu primera mujer si, yo también quiero que seas mi primer hombre, el primero que me haga sentir amada y no abusada, acabo de darme cuenta lo mucho que también deseo esto mi amor. Vamos

Lo había logrado, íbamos a tener sexo!!! Me tomo de la mano y me llevo a la habitación.
Me dijo con una sonrisa cómplice que me siente en mi cama, que mejor era hacerlo ahí ya que estaba más lejos a la ventana y así nadie podía escucharnos por si nos “emocionábamos” mi madre estaba con una camiseta casera y un short no era precisamente el atuendo más elaborado como para una noche de sexo pero verla asi me exitaba mas que algo premeditado. Corrio todas las cortinas y cerro la puerta apenas unos cuantos rayos de luz de el aun anochecer nos daban pero eso era suficiente.

Se sento frente a mi en la cama y me dijo:

-Ahora vamos a hacer algo que se llama “hacer el amor” bebe y recuerda que solo lo haremos hoy, a diferencia de lo otro aquí lo disfrutaremos los dos como nunca pero te quiero pedir un favor sigue mis instrucciones si?

– esta bien mamita

Ella se acerco a mi, rodeo sus brazos por mis hombros, me miro a los ojos y me dijo “ahora te quiero besar mi bebito precioso” empezamos a besarnos suavemente, cada beso era lento, inofensivo pero cargado de deseo por parte de los dos poco a poco ella empezó a abrir massu boca y yo también hasta que comencé a morder su labio y ella el mio con mordiscos que mas eran caricias y nuestras lenguas se juntaron, todo muy despacito.

-Listo mi amor ahora besame donde se te antoje mientras yo te saco tu ropita pero tu aun no me saques la mia

Asi lo hice la bese por el cuello la frente y agarre sus tetas por encima de su camiseta cuando termine yo estaba ya desnudo y ella agarraba mi pene, lo sobaba de arriba abajo muy despacio y luego masajeaba mis testículos.

– Mi amor no sigo porquesi no vamos a acabar antes de empezar

Nos volvimos a besar cuando paro y me dijo

– Ahora sácame la camiseta mi amor pero no me besar

Ella se acerco a mi, rodeo sus brazos por mis hombros, me miro a los ojos y me dijo “ahora te quiero besar mi bebito precioso” empezamos a besarnos suavemente, cada beso era lento, inofensivo pero cargado de deseo por parte de los dos poco a poco ella empezó a abrir massu boca y yo también hasta que comencé a morder su labio y ella el mio con mordiscos que mas eran caricias y nuestras lenguas se juntaron, todo muy despacito.
-Listo mi amor ahora besame donde se te antoje mientras yo te saco tu ropita pero tu aun no me saques la mia

Asi lo hice la bese por el cuello la frente y agarre sus tetas por encima de su camiseta cuando termine yo estaba ya desnudo y ella agarraba mi pene, lo sobaba de arriba abajo muy despacio y luego masajeaba mis testículos.

– Mi amor no sigo porquesi no vamos a acabar antes de empezar

Nos volvimos a besar cuando paro y me dijo

– Ahora sácame la camiseta mi amor pero no me besar

Comencé a chupar y masajear sus tetas, lamia sus pezones y recorria con mi lengua todos sus senos, de vez en cuando le pegaba un pequeño mordisquito a sus tetas o pezones y ella solo decía “ay! Si mi amor pero cuidadito” ella empezaba a gemir muy despacito hasta que baje mi mano, ella abrió sus piernas y empece a sobar su vagina por encima de su short, enseguida el short se empapo, me lleve disimladamente la mano a mi nariz y la oli era embriagante inmediatamente la quise tumbar y sacale el short pero ella se reusó.

-No bebe aun no estoy lista para eso

– y entonces mamá como hacemos? No se puede hacer el amor sin yo volver a entrar ahí

– tranquilo, eso sí lo vamos a hacer pero no quiero desnudarme totalmente para ti, aun no estoy lista para eso perdóname amor me da mucha vergüenza

– pero como hacemos mami?

– tranquilo espera un rato

Se salio de la cama y busco en el cajón de su comoda una tijera

– Este short igual es muy viejo y lo guardare para recordar este día mi amor
Abrió sus piernas y me señalo

– Puedes cortar aquí en medio y correr mi calzoncito como en la playa pero sin hacer cochinadas, la vagina de mamita es solo para el pene de su hijito si? “No metas las narices donde no te importa” jajaja

– Si mami

Tome la tijera corte una línea y abri su short con mis manos, inmediatamente tire a un lado su calzon y antes que pudiera meterle un dedo en su mata de pelos me hizo incorporar y sentarme recto en la cama se acercomas a mi y se subio encima mio mientras me besaba en la boca.

– Ahora mami va a entrar en tu pene mi amor

Inmediatamente se sento en mi pene y empezó a subir y bajar primero con dificultad y algo de dolor (aunque estaba chorreando jugos a montón su vagina estaba muy cerrada por tantos años sin darle uso) pero luego comenzo con un sube y baja mas rápido y empezó a besarme en el cuello y clavarme sus uñas en mi espalda mientras us gemidos eran mas fuertes.

– AY si, si mi amor que rico, gracias por darme este placer bebe!!!! Te gusta Andresito?

– Si, me encanta como se siente tu cuevita

– Ayyyyy No. Di como se llama mi amor, dime dime “me gusta tu vagina” dimeloasi, se llama vagina, dimelo

– AHHH esta bien me gusta como se siente tu vagina, me encanta tu vagina LORENAAAA LORENITAAAA

– Ayyyyyysiii mi amor si pero dime mami, dime mamá no Lorena quiero tener presente que quien me esta haciendo sentir la mujer mas deseada y complacida del mundo es mi hijito

– AHHH esta bien me encanta tu vagina mama me facina, si eso sigue cabalgándome sigue mamita sigue tu vagina parece una piscina

Sus jugos ya habían inundado todas mis piernas y las sabanas, despedia un olor tan fuerte pero a la vez embriagante que me ponía mas a mil y el sonido cuando caia sobre mis piernas haciendo que mi pene entre lo mas profundo mientras sus jugos chapoteaban ufff…. Ya no podía aguantar mas me iba a correr.

– Mami estoy a punto de botar mi semen

– Ayyyy si si mijito esta bien hazlo dentro mio, quiero sentir que derramas todo tu semen dentro de tu mami quiero sentir tu amor ya mami no puede quedar embarazada igual si si mi vida yo también voy a tener un orgasmo ay el pene de mi hijo me va a hacer dar un orgasmoooooo!!!!! Ayyyyy BESAME BESAME MI AMOR MI HIJO

Comenzo a subir y bajar cada vez mas violento mientras nos besamos ya desacaradamente y con lacivia luego nos miramos a los ojos mientras ambos nos embestiamos y gritamos al mismo tiempo

AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

Indunde su vagina con litros y litros de leche y ella boto un chorro de un liquido que no era orina pero salio a presion, sin dejar de cabalgarme de tal manera que inundo la cama la sabana y el chorro reboto sobre nuestros sexo hasta darnos en la cara y el pelo terminamos mojados sudados y llenos de los fluidos del otro nos dimos un beso largo y quedamos rendidos en la cama. Nos quedamos dormidos asi, yo desnudo y ella con solo su short y calzones que habían quedado tan mojados por el sudor, mi semen y sus fluidos que se le pegaron a la piel, sus pelos de la vagina estaban desparramados era una imagen hermosa.

A la mañana siguiente nos levantamos, mi mamá tenia un semblante diferente, se la veía feliz y radiante, el cuarto estaba impregnado de un olor a semen y fluidos su vagina estaba indundada de una mezcla de nuestros dos fluidos y mi pene también los pelos de su vagina estaban embarrados y pegados, su short y calzon imposible de volver a usar al igual que la sabana, nos miramos a los ojos mi mama me dio un pico en los labios y se fue contoneándose a bañar.

Por supuesto que no fue la ultima vez que tuvimos sexo pero ya les contare cuando tuvimos sexo antes de irnos y por fin se desnudo totalmente para mi y el inicio de nuestra relación como pareja incestuosa al volver a casa.

Les dejo mi correo para que me escriban, si quieren chatear o por qué no ver y conversar conmigo y mi mamita.

Me interesaría especialmente conocer mas madres que hayan pasado por esto con sus hijos o que deseen a sus hijos y junto con mi mamá poder darles tips y fotos de nuestros encuentros

damianerazo88@gmail.com

Hijo sonámbulo, mamá aprovechada

La mujer, de todos modos se acercó para intentar abrirla, pero desistió cuando escuchó el viento silbar con fuerza, no había sucedido nada, sencillamente que la puerta había dado un portazo debido a la fuerte corriente que recorría la casa.
Ligeramente aliviada Marta se dio la vuelta para volver al lugar donde debía dormir aquella noche, se tumbó sobre el sofá y se arropó un poco para no coger frío por el viento que se acababa de levantar, pero otra cosa alteró a Marta de nuevo, unos pasos por el pasillo que conectaba el salón con su dormitorio.
Marta agudizó el oído, ya que los pasos eras muy sigilosos, como si el que los diese estuviese descalzo, pero de lo que no cabía duda era que se estaban acercando, la mujer intuyó que era su hijo, que acostumbraba a salir todas las noches para ir al baño o a la cocina a por algo para comer, pero prefirió permanecer despierta para asegurarse de que era él.
Marta pudo ver desde su posición la silueta de su hijo, era un muchacho bastante más alto que la media, de complexión delgada y piel bastante clara ya que Juan, que así era como se llamaba, no acostumbraba a salir demasiado. Pese a que la oscuridad era bastante intensa Marta logró vislumbrar que la única prenda de ropa que tenía su hijo eran unos slips, lo que le llamó la atención ya que Juan era un chico de lo más tímido.
– La próxima vez que vayas al baño procura dejar las puertas cerradas- dijo la mujer a media voz, pero después de unos segundos no recibió ninguna respuesta.
Marta disgustada de que su hijo lo ignorase se levantó para encender la luz y allí se encontró a Juan, vestido tan solo con sus slips y caminando con los ojos cerrados, su hijo era sonámbulo. Marta no sabía demasiado sobre el tema pero de lo que estaba convencida era de que no debía despertarlo.
La mujer, temerosa de poder alterarlo se quedó quieta en la zona de la habitación donde estaba, observando interesada las reacción de su hijo, ya que nunca había visto a nadie en aquel estado. El chico se movió lentamente por la sala dirigiéndose a la puerta que daba a su dormitorio, pero cuando llegó a la altura a la que se encontraba su madre se detuvo.
Marta trató de apartarse del camino de su hijo lo más lentamente posible para así no llamar su atención y que este siguiese su camino hasta su cama, pero el sonámbulo no pasó por alto la presencia de su madre y estiró sus brazos para poner una mano sobre cada hombro de la mujer, lo que hizo que la se pusiese nerviosa, no sabía lo que una persona podía hacer y eso provocó que su corazón comenzase a latir con fuerza.
Tras unos segundo con las manos cerca del cuello de Marta, Juan comenzó a bajarlas lenta y suavemente, haciendo que la mujer se relajase un poco y comenzase a dar lentos pasos hacia atrás tratando de alejarse de las manos de su hijo, pero la mujer no pudo ya que cuando los dedos del muchacho llegaron a sus pechos no dudaron en darla un apretón bastante fuerte que la obligó a detenerse de nuevo y llevarse las manos a la boca para no gritar.
El chico siguió presionando los grandes, blandos y cálidos pechos de su madre con fuerza durante unos instantes, hasta que finalmente se volvió un poco más delicado, aprovechando la mujer para dar un par de pasos hacia atrás con la esperanza de que su hijo parase.
Juan trató de reencontrarse con las tetas de su madre, pero su intento fue inútil ya que Marta una vez se libró de su hijo se había alejado de él otros cuantos pasos quedando en una posición desde la que podía ver el rostro de deseo de su descendiente y la imponente erección que había crecido entre sus piernas, dejando asomar sobre su slip un grueso pene coronado con un glande amoratado deseoso de sexo.
Marta observó un poco angustiada la reacción de su hijo, que seguía buscando las tetas que había tenido entre sus manos, sabía que si su marido se despertaba y encontraba a su hijo en aquel estado no sería tan precavida como ella, por fortuna Juan tomó el camino de su dormitorio al poco rato.
La mujer se tumbó en el sofá de nuevo unos cuantos minutos más tarde de que su hijo abandonase en salón, pero la costó conciliar el sueño por muchos motivos, primero porque temía que su hijo pudiese regresar sonámbulo, segundo porque se puso a recordar la gran cantidad de veces que ella había oído a su hijo levantarse por la noche, seguramente el sonambulismo era un problema que llevaba arrastrando mucho tiempo y por último no podía dormir porque el sentir las manos de su hijo examinando sus pechos y ver el imponente pene del que estaba dotado le había excitado sobremanera.
A la mañana siguiente a Marta le costó levantarse, ya estaba acostumbrada a perder sueño por los ronquidos de su marido, pero sumarle a aquello el encontronazo nocturno con su hijo había hecho que su cabeza no dejase de funcionar hasta que había caído rendida después de darse un poco de autosatisfacción.
La mujer tan solo despertó a su marido, ya que desde hacía una par de años su hijo le había prohibido terminantemente que fuese a despertarlo, después de que una mañana lo despertase para ir al instituto y se lo encontrase en su habitación desnudo y masturbándose, cosa que le había hecho sentir una gran vergüenza pese a que su madre hubiese insistido en quitarle importancia.
Marta no pudo evitar comparar el pequeño pene que había visto a su hijo hacía dos años y lo mucho que había incrementando su tamaño hasta la noche anterior, pensamiento que la provocó que se volviese a excitar antes de salir de casa y tuviese que pasar por el baño para masturbarse con total intimidad antes de salir al trabajo.
Marta, pese a que trató mantener fuera de su cabeza la cantidad de pensamientos eróticos con hijo como protagonista, no logró centrarse en su ocupación como contable, lo que la hizo tener que soportar una reprimenda de su jefe antes de que se marchase de nuevo para su casa.
Aquel día, tratando de no quedarse sola en casa pensando en lo sucedido la noche pasada, Marta invitó a una compañera de trabajo a comer con ella. Sin duda aquella era su mejor amiga, pese a tener unos 10 años menos que ella se llevaban muy bien y se hacían toda clase de confidencias, pero en aquella ocasión Marta no tenía intención de confesarla los pecaminosos pensamientos que tenía con respecto a su hijo.
– Es algo agotador- le dijo Marta a su compañera Susana mientras la servía un café- no puedo dormir con los ronquidos de mi marido y no sé que hacer.
– ¿Habéis ido al médico?- preguntó la mujer mientras se acariciaba su larga melena de pelo rubio.
– No, él no lo da importancia- respondió Marta.
– Pues debería dársela, no creo el jefe tenga muchos miramientos a la hora de echarte si no te ve más activa- le dijo Susana en tono de advertencia suave.
– He pensado que podría tomar alguna clase de pastilla para dormir- dijo Marta mirando a su amiga, sabiendo que ella solía tomar.
– A mí me van bien, pero no deberías tomar pastillas teniendo otras alternativas- le avisó.
Tal y como Marta sabía, Susana cedió a su petición y le dio un par de pastillas para que las probase, después de que esta la presionase lo suficiente.

Durante la cena Marta trató de mirar a su hijo lo menos posible, sin retirarle la mirada con demasiada rapidez para que no pensase que algo iba mal, la mujer no quería que en plena cena los deseos que se habían despertado en ella la noche pasada se manifestasen ante Juan y su marido.
Como era normal después de meter los platos en el lavavajillas Juan se fue a su habitación dejando a sus padres en el salón viendo la aburrida programación del jueves por la noche, programación que hizo que Joaquín, el marido de Marta se fuese a dormir antes de las 11 de la noche.
Marta aguantó un poco más, pero cuando decidió que era la hora de irse a la cama se dio cuenta de que aquella noche tampoco iba a poder dormir en su cama junto a su marido ya que los ronquidos se escuchaban con nitidez por el pasillo.
Resignada a su suerte Marta se tumbó en el sofá del salón y se tapó con una de las mantas que solía dejar por allí para casos como aquel. Tan solo tardó unos minutos en quedar dormida. Pero el sueño no duró demasiado.
Antes de quedar profundamente dormida escuchó la puerta del pasillo abrirse y tras ella salir Juan, al igual que la noche anterior cubriendo su desnudez tan solo por unas pequeños slips blancos que tapaban su masculinidad. Marta se incorporó sigilosa y comenzó a seguir a su hijo por la casa.
El muchacho no fue a ninguna lado en concreto, sencillamente se dedicaba a dar vueltas por la casa, Marta que pensaba que seguiría un ritmo más o menos fijo le siguió de cerca, pero tomó una distancia un poco más amplia cuando este se giró de golpe y estuvo a punto de chocar con ella.
La mujer no podía parar de admirar el cuerpo de su hijo, era un chico de lo más atractivo, alto, músculos bastante definidos al gimnasio al que acudía desde hacía cerca de un año, y un magnífico pene, en el que su madre no había dejado de pensar desde que lo viese el día anterior.
Verlo y tenerlo tan cerca sin que este fuese consciente de lo que le rodeaba hizo que la excitación de Marta creciese, hasta llegar al punto de no aguantar más y dirigirse al salón para quitarse la ropa sin tener problemas de chocar con su hijo.
Tardó escasos segundos en despojarse de su pijama, quedando completamente desnuda, el cuerpo de la mujer no estaba mal para sus 46 años, tenía la piel clara, el pelo largo y castaño, unos pechos bastante grandes coronados por unos pezones rosados que hasta hacía unos meses habían sido una delicia para su marido, y un sexo grande y rosado que tenía la costumbre de rasurarse desde muy joven.
Marta esperó a su hijo en el salón, no quería abordarle excesivamente cerca de la habitación de su marido, ya que aunque la mujer se hubiese ocupado de darle diluida una de las pastillas para dormir que le había dado Susana no estaba segura del ruido que haría si todo su plan salía como ella tenía planeado.
Juan no se hizo esperar, y en unos pocos minutos inició el regreso hacia su habitación, volviendo a cruzarse con su madre cuando estaba a punto de llegar a la puerta del pasillo que conectaba con su dormitorio, pero había dos diferencias importantes con la noche anterior: no tenía intención de quitarse e iba totalmente desnuda.
El muchacho al detectar el obstáculo extendió los brazos que se colocaron exactamente sobre los pechos de su madre, la mujer encantada con que acertase a la primera con sus senos le agarró las muñecas con cuidado para que no las retirase de allí, según había leído en internet aquella tarde su hijo no debería despertarse si ninguna brusca perturbación alteraba su sueño y Marta no tenía intención alguna de perturbarlo.
– Deja que te baje un poquito esto- le dijo Marta mientras colocaba una de sus manos a cada lado de la cintura del muchacho para comenzar a deslizar con cuidado los slips de su hijo hasta dejárselos a la altura de las rodillas.
La mujer se quedó impresionada con el pene del chico que era notablemente más grande que el de su marido. Marta lentamente estiró sus brazos para acariciar el gran falo de carne caliente y palpitante que tenía ante ella, haciendo que se hinchase aún más, la mujer sabía que aquello estaba enloqueciendo a su hijo porque cuanto más sobaba su pene con más fuerza Juan apretaba sus senos.
La madre, que no quería separase de su hijo ni por un instante le agarró los antebrazos y poco a poco le fue subiendo las manos hasta que estas alcanzaron su cara, la mujer sonrió cuando esto sucedió porque comenzó a agacharse lentamente estando cada segundo más cerca de la gran polla de su hijo, la cual estaba deseando tener entre sus labios.
Cuando su cara quedó a la altura del miembro de Juan, Marta dio un par de lamidas largas, comenzando por las dos grandes bolas que colgaban entre las piernas de su hijo hasta terminar en el gran y húmedo glande del muchacho que soltó un leve murmullo de placer. La mujer al oírlo alzó un poco la cabeza por si lo había despertado, pero seguía con los ojos cerrados.
Pese a que la gran excitación que sentía en aquel momento Marta tuvo el sentido común de hacer descender las manos de su hijo hasta sus hombros antes de meterse su polla en la boca, ya que si su hijo la obligaba a seguir un ritmo demasiado intenso durante la mamada tendría el riesgo de ahogarse y para nada quería acabar así aquella excitante experiencia.
Juan aceptó sin demasiados problemas bajar un poco las manos para dejar a su madre trabajar, metiéndose esta la polla de su hijo en la boca a la primera ocasión, provocando nuevos murmullos de placer por parte del muchacho.
La mujer cabeceó motivaba una y otra vez mientras escuchaba la sinfonía de gemidos que emitía su hijo ante sus habilidades, Marta hacía muchos meses que no hacía ninguna mamada, ni a su marido ni a nadie, pero no tardó en recordar sus mejores técnicas de sedición, provocando que su primogénito no aguantase más de tres minutos antes de soltar todo su caliente esperma en la boca de su madre.
La madre sacó la polla del muchacho de su boca con lentitud para no perder ni una gota de esperma, normalmente no tragaba pero por ser su hijo hizo una excepción y tomó hasta la última gota de semen mientras se acariciaba su húmedo sexo y observaba como el pene de Juan comenzaba a perder volumen rápidamente.
– Esto aún no termina cariño- le dijo a su hijo en un susurro mientras se levantaba después de limpiar con mimo los restos de semen del pene del muchacho- todavía queda mucho que explorar- le dijo mientras sentía la polla del muchacho sobre su ombligo y se dedicaba a lamer el musculado y depilado torso de Juan.
El chico no necesitó demasiadas instrucciones por parte de su madre para comenzar a explorar el cuerpo de la mujer que tenía ante él, iniciando la exploración por la espalda para acabar agarrando con mucha firmeza las blandas y un poco grandes nalgas de Marta que gimió sorprendida cuando notó como el muchacho trataba de introducir un dedo en su ano.
Marta soltó un ligero gemido de gusto cuando notó el dedo índice de su hijo dentro de su culo, su marido siempre había sido excesivamente convencional a la hora de tener sexo y había tenido que ser ella la que se estimulase aquella zona, que en aquel momento lo hiciese su hijo hizo que su excitación siguiese creciendo.
La madre fue notando sobre su estómago como la polla de su hijo se iba poniendo dura a medida que Marta le besaba, mordía y chupaba sus duros pectorales.
– Estupendo- dijo Marta en un susurro mientras agarraba el miembro de su hijo, notando como las manos de este soltaban su trasero al momento, seguramente esperanzado de volver a correrse- creo que es hora de que vuelvas a la cama, pero como soy una mamá muy buena te voy a acompañar.
El chico se dejó guiar con total confianza en su madre, que le tiraba del pene con cuidado, subiéndole y bajándole la piel que cubría su generoso glande, Marta no pudo evitar salivar un poco más de los normal imaginando el orgasmo que estaba a punto de recibir.
La habitación de Juan estaba un poco desordenada, pero aquello no importó a la mujer que agarró la cabeza de su hijo estirando mucho los brazos, ya que este era unos 30 centímetros más alto que ella. La madre no sabía si aquella iba a ser la única ocasión que tendría de tener sexo con su hijo así que tan pronto colocó la cara de su Juan a su altura lo beso.
Se sintió terriblemente desilusionada los primeros segundos ya que su amante sonámbulo no hizo ni un solo amago de devolverla el beso, hasta que finalmente trató de introducir su lengua en la boca de su madre, tarea para la que Marta le dio todas las facilidades del mundo.
Tras un largo beso Marta siguió presionando los hombros de Juan hacia abajo para que este siguiese descendiendo y pudiese explorar el maduro cuerpo de la mujer con su lengua.
Juan se entretuvo un buen rato chupando y succionando los grandes y erectos pezones de su madre que no podía contenerse y gemía bastante más alto de lo que deseaba. La mujer, después de sentir la rápida lengua de su hijo en sus pechos siguió ejerciendo fuerza sobre los hombros del muchacho para que la cara de este quedarse a la altura de su sexo y lamiese aquella zona que tanto placer le daría.
El morbo de tener a su hijo arrodillado lamiéndola su húmeda vagina hizo que Marta tuviese que ponerse las manos en la boca para no gemir como una loca, y con total seguridad despertar a su marido.
El muchacho se portó como un amante de primera, atendiendo todas las necesidades de su madre sin mostrarse ni un poco impaciente para penetrar a la mujer que tanto estaba lamiendo.
– Buen trabajo mi niño- dijo la mujer inclinándose para volver a agarrar la polla de Juan, que estaba más dura que nunca, y comenzó a levantarlo lentamente mientras le acariciaba.
A la madre le habría encantado poder tumbar a su hijo en la cama y cabalgarlo hasta que ambos se corriesen, pero no tenía todas consigo de lograr hacerlo sin que este se despertase, así que decidió colocarse a cuatro patas dejando su culo al borde de la cama con las piernas bien separadas.
– Ahora vas a penetrar a una mujer, hijo- le dijo con una sonrisa mientras se pasaba el glande el muchacho por su sexo una y otra vez- no sé si lo has hecho antes, pero mamá está aquí para ayudarte.
Tan solo necesitó meter la cabeza de la polla de Juan en su sexo para que ese pudiese continuar solo, metiendo y sacando su hinchado y palpitante miembro en el sexo de su madre.
Marta se sorprendió de que el pene del muchacho creciese aún más dentro de ella, provocando que esta tuviese que estirarse para alcanzar la almohada de la cama en la que estaban y ponérsela en la cara mientras sentía las furiosas envestidas de Juan, pero el muchacho no la permitió estar en aquella postura ya que con las manos trató de encontrar los senos de su madre para agarrarlos con fuerza, cosa que hizo que Marta se excitase todavía más.
Con cada penetración del muchacho, a Marta le costaba menos aguantar con la boca cerrada, pese a que el placer seguía siendo muy intenso la mujer había conseguido reducir los sonidos que hacía al mínimo.
La mujer aguantó perfectamente hasta que su hijo comenzó cansarse y para recuperar fuerzas dejó caer su torso sobre la espalda de su madre, haciendo que tuviese que aguatar aquel peso con sus brazos mientras seguía sintiendo la polla de Juan embistiéndola cada vez con menos intensidad.
– Ahora mamá hará todo el trabajo, mi niño- dijo la mujer sonriendo cuando logró tumbar cuidadosamente al muchacho boca arriba en la cama, apuntando con su erecto pene al techo.
La madre separó los labios de su sexo lo más que pudo para que la polla de Juan entrase con los menos obstáculos posibles, logrando sentirla en los más profundo de su ser después de un par de hábiles movimientos.
Marta comenzó a cabalgar lentamente mientras agarraba las manos de su hijo para no perder el equilibrio, la mujer estaba en la gloria, en contadas ocasiones había tenido un miembro de esas dimensionas taladrándola, pero sin duda en ninguna de esas ocasiones había sentido el morbo y deseo que invadía su cuerpo en aquellos instantes.
– Buscas mi tetas, ¿eh bribón?- le preguntó la mujer sonriendo a sabiendas que el chico no era consciente de lo que hacía- como eres un buen chico con mamá te voy a dejar- sentenció la madre agarrando las muñecas de su hijo para llevar las grandes manos de Juan a los voluminosos pechos de Marta.
La mujer brincaba cada vez con más energía sobre el miembro de su hijo, que cada vez la penetraba más profundamente haciéndola soltar algún gemido más alto de lo que había estado dispuesta a expresar en un principio.
Marta notaba el como Juan le apretaba los senos con más fuerza a medida que su excitación crecía, lo que a la mujer le venía muy bien para poder controlar el orgasmo de su hijo, reduciendo el ritmo cuando veía que estaba cerca de correrse y aumentándolo cuando sentía que la erección del muchacho la llenaba menos de lo que ella deseaba. Lo que estaba claro era que no iba a permitir que el muchacho se corriese de nuevo hasta que ella no alcanzase el clímax.
– ¡Más, más, dame más!- exigió la mujer a media voz cabalgando con tal intensidad que los muelles de la cama del muchacho comenzaron a crujir bajo su peso.
Marta no se detuvo hasta que llegó al orgasmo y soltó todos sus fluidos sobre el hinchado miembro de su hijo, pero aún habiendo quedado satisfecha no dejó de saltar sobre la polla del muchacho, hacía mucho que no sentía tanto placer y no le parecía justo no dejar al chico acabar dentro de ella.
En el rostro de Juan se vio perfectamente el placer cuando este acabó por eyacular dentro de su madre haciendo que la mujer sintiese un buen chorro de semen invadiéndola.
– Buen trabajo mi niño- dijo Marta en un susurro aplastando con sus sudorosos senos el torso del muchacho y abrazándolo.
Después de unos minutos abrazando a su hijo y sintiendo sus manos recorrer todo su cuerpo la mujer comenzó a levantarse para ir al miembro del muchacho, que estaba empapado por los fluidos vaginales de Marta y con el capullo cubierto de restos de semen, que la mujer no dudó en comenzar a limpiar.
El pene de Juan desde luego había perdido su vitalidad inicial después de dos orgasmos, pero aún se mantenía en un tamaño considerable y no estaba del todo blanda, lo que hizo que el trabajo oral de Marta se desarrollase con mayor facilidad de la esperada.
– Estoy segura de que no será la última vez que nos veamos- dijo la mujer en un susurro después de dar una buena lamida a los testículos del muchacho.
Una vez consideró que había eliminado la mayor parte de pruebas de que en aquella cama había habido sexo, la mujer salió del lecho sigilosa para arropar al chico y darle un beso en la frente antes de marcharse al sofá y dormir como hacía mucho que no lo hacía.