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Otra compañera de trabajo

Deberas que uno tiene suerte cuando ya esta por casarse, estaba en mi oficina y una compañera me visitaba mucho y iempre se ponia detras de mi silla como para darme un masaje de hombros, nunca note nada extraño, hasta eun dia antes de marcharme de vacaciones en las cuales me casaria….. Entro a la oficina, cerro la puerta y comosiempre fue a darme unos masajes de hombros y de pronto la note sus manos bajar por mi pecho y acariciarme o masajearme de más, y me dijo al oido,
– Voy a extrañar darte estos masajes porque ya vas a estar casado-

y se pude delante de mí, yo todavia estaba sentado y con un nudo en la garganta, solo pude decir

– yo tambien-

y la tome de las nalgas que era lo que me quedaba a mi alcance, no sabia si me iba a soltar un golpe o le iba a gustar, pero ella no me dijo nada ví como le dio gusto que mis manos la acariciaran y se safó de mi y se fue a la puerta, antes de llegar a la puerta la intercepté , la voltié y le agarre sus tetas y la bese en el cuella, ni yo mismo me la creia, y ella esta super excitada me decia, se tuvo que calmar un rato para poder salir de ahí sin que lo notaran alguien.

Regresamos de vacaciones y yo ya casado , pero sin dejar de pensar en esas tetas y culo que se me ofrecian , y asi eguimos dandonos nuestras calentaditas hasta que un dia llegue a su casa en la noche , antes de entrar le hable por telefono a lo cual me contesto que saldria cuando los niños se hubieran dormidos, y si, como 1 hora despues salio y nos fuimos a dar un
paseo cerca de su casa, compramos unas bebidas y nos fuimos a su casa a tomarlas, etando ahí ella s epuso alegre y se me acercaba y se insinuaba cada vez mas, hasta que ya no puede y la tome del brazo y la tire al sofá, empezamos las caricias y ella me pidio que ahí no, que fueramos al otro cuarto , ahí ella tenia un colchon en elk suelo (me imagino que para lo que
se ofreciera) nos desvestimos, acariciamos, y al estar introduciendo mi miembro en ella, le provocaba dolor porque decia que el de su marido era mas pequeño , y que no estaba acostumbrada a uno más grande, asi que tuve que hacerlo con delicadesa al principio, Nos dimos tremendo revolcón, porque eran las ganas de hace ya tiempo que nos traiamos y ademas en la infidelidad se sabe más rico… Me despedi de ella y me fui a mi casa sabiendo que más adelante seguiria teniendo ese cuerpo para cuando se me ofreciera algo fuera de casa.

atte.
Rigo

Trío bisexual

Hola, mi nombre es Luis, soy de Mendoza, Argentina y les voy a contar una historia que me cambio la forma de ver las cosas en una pareja e hizo que perdiera el respeto por las mujeres…

Todo comenzó en un viaje que hice hace dos años con Andrea, mi novia en ese entonces y una pareja de amigos: Claudio y Patricia. Fuimos a San Rafael donde alquilamos un departamento con dos habitaciones donde la pasamos los cuatro. De día salíamos a excursiones, hacíamos rafting, natación, cabalgatas y todo lo que pudiéramos, a la noche .. cada pareja a su habitación y …. hay lo que Dios quiera…

Las vacaciones estaban planeadas para 7 días y la noche del cuarto día cambiamos de idea al llegar al departamento, en vez de ir cada uno a su habitación a coger hasta dormirnos.. decidimos comprar unas cuantas bebidas y quedarnos los cuatro tomando hasta que no diéramos más…

Después de bajarnos una botella de fernet y 1 cerveza cada uno… decidimos jugar al truco en parejas… pero claro… no podíamos jugar sin apostar…. decidimos que cada partido perdido serían unas prendas menos..

El primero lo ganamos, como estabamos en verano y hacia mocho calor, no eran muchas las prendas que teníamos puestas, por lo tanto Claudio… en esta primer mano… ya quedo en slip y pato, saco su remera y quedo con su vickini, que era lo único que tenia debajo, en ese momento, a pesar de que la había visto mil veces en maya, la forma sensual en que se quito la remera, hizo que desde ahí en mas no pudiera sacarle los ojos de encima… me deslumbre al observar con otros ojos la forma de sus pechos que a pesar de no ser de gran tamaño, se veían duros y muy estilizados a tal punto que hacían que perdiera importancia el color verde de sus ojos y los bucles que en su pelo negro decoraban su rostro angelical.

Ni Claudio ni Andrea dejaron de notar mi rostro cuando pagaban la apuesta… y momento después… Claudio me dijo en son de broma:

– Che es mi novia… deja de mirarla de esa forma!!!

yo le respondí con un gesto, dándole a entender que no podía dejar de hacerlo, pero el tema fue Andrea, que se arrimo a mi oído para decirme sin que nadie mas escuchara:
– o dejas de mirarla o no tendrás mas postrecitos en todas las vacaciones.

Yo sonreí como para disimular la situación y seguimos jugando..

En este partido note que no solo yo era observador de Pato, Andrea no quitaba los ojos de ella, lo que no me parecía extraño, porque me imaginaba que ella quería encontrar en Pato lo que a mí me había deslumbrado…

Copas van .. copas vienen y paff… perdimos… quedamos en iguales condiciones que los chicos, ya estabamos todos con las mismas prendas. Andrea, pensando que ahora mi rostro de pasión seria dirigido a su cuerpo, que a pesar de no estar nada mal, mucho más linda que Patricia, con sus curvas muy bien marcadas y un cabello rubio a medio hombro que muestra un cuello que deja libre la imaginación de cualquier tipo (es la chica ideal para disfrazarla de colegiala…) se asombro cuando noto que mi actitud no había cambiado y que mis ojos estaban clavados en esas tetas que despertaban en mi un deseo casi infrenable de hundir la palma de mi mano entre la vikcuini y esos pezones que mi mente ya los había dibujado.

Pasado un instante, mi novia, ya no pudo hablar en vos baja y en un tono de bronca me dijo:

– me voy a dormir!! No soporto tu cara de baboso!! Y no te arrimes por mi cama hasta mañana.

Le respondí diciendo:

-No podes ser tan tarada…. acaso vas a arruinar las vacaciones por una boludes así??

Ella no cambió de idea… al contrario, mi respuesta aumentó su bronca y le pidió a Pato que la acompañara a nuestro dormitorio.. se retiraron y yo quede con Claudio en el strar, a los dos segundos me di cuenta que el también él estaba enojado por lo que había pasado, ya que sin dar muchas explicaciones se fue a dormir… una vez solo, frente a una botella de ginebra que me acompañaba decidí ir a ver como arreglaba la situación… intentando hablar con Andre, pero ella ni me dejo entrar a la habitación pidiéndome que por esa noche durmiera en el sillón que estaba en el living. Con bronca y cargo de conciencia prepare lo que por esa noche haría de cama para poder dormir … me acosté… dormí un buen rato pero me desperté a media noche.. el problema no me dejaba dormir, ya que me daba cuenta que las vacaciones se irían al carajo.. con muchas ganas de fumar y sin saber que sería de mis compañeros y donde estaba cada uno de ellos me dispuse a buscar mis marlboros que estaban! en el cuarto donde debería estar durmiendo Andrea.

Al llegar a la puerta, estando esta cerrada, pero sin llave, ya que ninguna de las puertas internas del departamento las tenían, la empuje y note que estaba trabada con una silla, con mucha bronca le di un empujón mucho mas fuerte hasta que cedió el precario cerrojo y para mi sorpresa, vi una imagen que nunca podré quitar de mi mente, por fin pude ver los pechos de Pato, que se había quedado a para darle compañía a Andrea, pero había un problema, vi sus tetas porque ambas estaban desnudas, Andy detrás de Pato, y por sobre su hombro se daban un beso muy apasionado. Deslumbrado por la escena, me quede inerte, y cuando notaron mi presencia cerré la puerta de un golpazo y me dirigí al dormitorio de Claudio para contar lo que sucedía, antes de llegar Pato me alcanzó y rogó que no dijera nada, ya un poco mas calmo, le dije bien … por ahora me callo, pero esto tendrá un costo….

Andrea que no tenia rostro para mirarme a la cara con lagrimas en los ojos me pidió que la perdonara.. que con todo lo que había tomado no sabia lo que estaba haciendo, le dije eso lo vamos a ver… depende de algunas cositas…. ambas paradas a mi lado a solo unos cm de la puerta de la habitación de Claudio, Pato cubierta con una sábana y Andrea totalmente desnuda y con su rostro cubierto en lagrimas, las tome a las dos de las manos y las dirigí nuevamente a al lugar de la escena que me había dejado atónito. Cerré la puerta, la trabé nuevamente con la silla, pero esta vez, de forma tal, que de ningún modo se pudiese abrir y les dije:

* Ahora quiero ver lo que hacían !!!

* No por favor; me rogó Andy y sin terner que decir nada ya que Pato lo hizo por mi:

* Por favor Andy, estoy a punto de casarme con Clau y no quiero que eso se arruine por una noche de alcohol.

Con rostro de amargura, Andrea accedió y lo dio a entender con un movimiento de cabeza.., me senté en la silla y como espectador de una obra de teatro les dije… bueno, que comience la función…

Pato, como para llegar nuevamente al climax que yo habia roto, se arrimo lentamente a donde su compañera, le paso la mano por su rostro para que cerrara sus ojos y comenzó a besarla, ese beso tubo un comienzo un poco forzado para ambas pero de un momento a otro se fueron olvidando de mi presencia y lo que era incomodo para ellas comenzó a convertirse en placentero… interrumpieron el beso para que Pato dejara caer la sábana que cubría su cuerpo dando a mi vista un espectáculo formidable y haciendo que mi mente ya no tuviese que imaginar todo lo que la vickini horas antes estaba cubriendo. Una vez desnuda tomo la mano de Andy y la dirigió a sus pechos, que con timidez su compañera aceptó, vi como el rostro de Pato comenzada a encender una pasión que me la trasladó de inmediato haciendo que me excitación aumentara a pasos agigantados. Ella, al lograr recuperar la calentura que debió tener momentos antes, no dudó y dirigió su mano derecha al sexo de quien la noche anterior ! no me había dejado penetrar su culo y de quien con dificultad de tanto en tanto me daba una mamada. Mientras que con la otra mano tomo de la nuca a su amante para hacer que le chuparan las tetas. Andrea estaba haciendo lo que yo había deseado e imaginado… eso me hizo volver loco … mi excitación no paraba de aumentar pero me quería mantener ajeno a esa escena tan bella. Las chicas seguían paradas a un lado de la cama, hasta que Andy, por los temblores que producía el roce de las suaves manos de Patito en su clítoris, dejo caer su espalda en la cama pero sin dejar de tocar el piso con sus pies, ante esto, la morocha no aguanto sus deseos y se arrodillo dejando su mirada a la altura de la concha mas delicada que había podido penetrar mi pene, lentamente fue arrimando su boca a la parte mas sensible de mi novia, asegurándose que su aliento movilizara los muy bien depilados bellos que adornaban la ya dilatada y húmeda concha dejando a mi vista una cola espectacular que apoyaba sob! re sus talones. Mi excitación hizo que me incomodara el slip y que me lo quitara, por tal motivo no pude ver cuando ellas se movieron para hacer un perfecto 69, cuando las vi, estaban temblando de la mamada que una le daba y la otra le correspondía, logré ver la cara de mi amor cubierta de líquidos que salían del sexo de mi amiga, no aguante mi pasividad y decidí ser parte de tan grato momento, me arrime a ellas y con la lengua recogí los restos de flujo que se alejaban de la boca de Andrea, limpiando de ese modo su tierna cara, tan próximo como podía a la concha de Pato, ella me dijo:

* vos querías ver lo que hacíamos, y en ese momento, no estabas, así que volvé a la silla.

Considerando que no estaba mal lo que mis ojos veían decidí retirarme para volver a mi lugar, dejándoles de ese modo el lecho solo para las dos hembras que no paraban de gozar, ya sin importarles en lo mas mínimo que tuviesen un espectador.

De un momento a otro Pato saco debajo de la almohada un consolador que imagino sería un celoso juguete que usaban con su novio, lo llevó a su boca dejándolo mojado por su saliva y dirigiendo uno de los extremos del artefacto a la cúspide de una de las tetas de Andy, accionando un mecanismo, el juguete comenzó a vibrar, dándole unos masajes en el pezón de su hembra, cuando este logro la dureza que la experta esperaba lo retiró para seguir el trabajo con sus dientes y sin desaprovechar la marcha del vibrador, lo bajo hasta hacer puerto en la bajina de su amiga, una vez ahí comenzó a hundirse de a poco y a arrancar gemidos de placer de quien estaba haciendo el papel de mujer en ese encuentro.

A esta altura, yo estaba tan excitado que sin haberlo planeado estaba dándome una paja que en cualquier momento me haría terminar. Pero la tuve que dejar cuando Patricia dijo:

* Esperen un poco, acá solo uno de los tres esta gozando como todos lo queremos, Luis, vení, necesito algo dentro de mi concha lo más rápido posible.
Y bajando nuevamente los pies al piso pero sin alejar su rostro de las Tetas de Andy, dejo a mi disposición tanto su culo como su concha, sin dudarlo, me aproximé a quien deseaba tener algo dentro suyo, con todo su sexo a la altura del mío, comencé a rozar mi pene en su clítoris, logrando que ella gimiera como loca y que mi pija se mojara con sus jugos, una vez que estaba bien húmeda comencé a barrer la mayor cantidad de líquidos posibles hasta la puerta de su colita, situación que no parecía incomodarle, ya que respondía con gemidos y no dejaba de jugar con el consolador y de chupar las tetas de Andy. De a poco deje de bajar en busca de mas lubricante para comenzar a presionar el umbral de su culo logrando que de a poco fuese buscando lugar mi miembro para ir desapareciendo, llegado un punto, y considerando el tamaño de mi pistola, la mujer que estaba clavando pego un grito de dolor que se trasladó en un empujón al artefacto con que daba placer a mi novia, sumergiéndolo ! aún más y contagiando el grito a su hembra, al ocurrir esto se dio vuelta y me dijo:

* Andy me comento que querías hacerle la cola pero ella no se animaba, este es el momento…

Retiró suavemente el consolador de donde no había parado de jugar y le dijo a su hembra:

* Te voy a enseñar a darle a Luis lo que te pide…

La tomo de la mano e hizo que se colocara en cuatro patas dejando su parte trasera al borde de la cama, Andy, con la excitación que tenía, no estaba dispuesta a negarse a nada y Pato estaba como organizadora de esa pequeña fiesta quien con un ademán me dio a entender que me aproximara para hacer algo que hasta el momento, ni yo ni la “victima” habíamos hecho. Me aproximé y apenas tubo Pato mi pene a su alcance lo tomo con una de sus manos para aproximarlo al ano que estaría por clavar, yo haciendo las veces del juguete que hasta hace unos momentos tan bien había utilizado la anfitriona me dejé llevar y hacer todo lo que ella ordenaba, cuando se enfrentó mi pene al lugar donde quería entrar, ella me detuvo diciendo:

* En seco nunca podrán gozar ni ustedes ni yo.

La Organizadora, con cara picaresca, se arrodilló y comenzó a besar las nalgas de Andy, esos besos comenzaron a convertirse en lengüetazos que de a poco atacaban el centro de esa cola redonda y durita que tantas beses yo mismo había querido penetrar, cuando menos lo imaginé, estaba dando un largo beso negro a mi novia y con lentas arremetidas Pato insertaba su lengua en ese exquisito ano y de pronto, retiro solo un poco su rostro me miró y dijo:

* esta parte ya esta bien…

sin dejar de mirarme, comenzó a pasar su lengua por mi capullo y de a poco a introducirlo en su boca, mientras, con una mano acariciaba mis pelotas y con la otra buscaba introducir un dedo en ese poto tan estrecho, antes mojándolo con el flujo que caía de la concha de mi comprometida, el grado de calentura era tanto que todos temblábamos con tanto juego y placer… lo que se interrumpió solo por un instante cuando sentí que esos carnosos labios abandonaban mi pija y la mano que acariciaba mis testículos ahora dirigía todo mi cuero hacia la puerta del culo tan deseado por mi…

* bien chicos, dijo Pato, ahora siguen ustedes…

yo obedeciendo la orden que acaba de recibir comencé a presionar mi cuerpo contar el de Andy y de a poco comencé a sentir como entraba muy ajustadito mi chinchulín en el marrón de Andy, ella, sin pronunciar otra cosa que:

* Dale!! Dale!! Dale!!

Fruncía su culo dificultando el acceso y asiendo que de golpe un dolor la hiciera pedir por favor que la sacara, pero esta vez yo no tenía por que cuidar a quien no dudo en meterme los cuernos en mis narices y en contra de lo que me pedía de una sola embestida metí casi la totalidad de mi pindonga haciendo que ella apretara sus dientes para no gritar y despertar a claudio. Mis arremetidas no se detuvieron y mi excitación aumentó cuando me percate que Pato no quería quedar ajena a nada y colocándose debajo mío, entre mis piernas, comenzó a lamer mi culo y mis bolas, ya no podía parar las entradas y salidas cada vez eran mas exquisitas y Andy estaba transformando un inmenso dolor en una fuente de placer que estaba descubriendo en ese momento, comenzó a relajarse dispuesta a gozar y para acompañar el momento, comenzó a frotar su concha con una mano apoyándose sobre la cama con sus tetas. De pronto sentí que estaba llegando a un clímax que terminaría con derramarme en el poto! de mi novia, Pato, al darse cuenta de ello, me separó de mi Puta y se preparó para recibir mi leche en su boca, shhh, que momento inolvidable, estaba terminando el la boca de una puta lesbiana después de haberme clavado un culo formidable, saque hasta lo que no tenia dentro llevándose con migo los suspiros y gemidos que antes de ninguna manera había podido sacar, quede agotado con tal acabada, y me tiré en la cama dispuesto ver como seguían mis amantes…

Pato, con su boca llena de semen se dirigió para darle un beso a Andy, pero esta no lo acepto, y le pidió:

* Deja caer esa lechita sobre tus tetas.

Pato, ni lenta ni perezosa, lo hizo, pero se aseguró que mi polvo cayera también en su panza y en su concha. Lentamente, Andy fue recogiendo los restos de todo el semen que ya se había mezclado con el sudor de Pato y como una especie de aspiradora, no dejo ni un solo poquito en sus tetas ni en su pancita, solo quedaba limpiar su conha pero antes de seguir ahí me miro y me pidió ayuda, en ese momento, ambos nos dirigimos a esa rincón, que derramaba líquidos los que se mezclaban con mi propia leche y ninguno de los dos dudaba en recoger y tragar, era un momento de amor compartido, donde se juntaban lenguas con el sexo de nuestra amiga, tanto fue el placer que le dábamos que de un momento a otro comenzó a cambiar el sabor de esa exquisita bebida que estabamos disfrutando y con gemidos mezclados con vibraciones y apretones de las piernas, nuestra amante comenzó a terminar como jamas antes había visto terminara una mujer, nos pedía por favor que siguiéramos con lo nuestro mien! tras sus palabras se mezclaban con sonidos que ella ya no podía controlar hasta que sus movimientos y gemidos se transformaron en una sonrisa y en una cara de satisfacción que nos contagió a todos los participantes del juego.

Solo le faltaba a Andy llegar a un orgasmo que bien merecido se lo tenía.. nos dispusimos a ello con una idea de quien nos había dado la clase de sexo anal:

* Bueno chicos; dijo pato; ahora es el turno de Andy.. y comenzó a dirigir todo nuevamente…

Me tomo de una mano y me ubicó en el centro de la cama, seguidamente le dijo a Andy:

* A tu novio le gusta que se la chupen, y a nosotras nos encanta chupar…. así que vamos mi vida!!

Ambas atacaron mi polla que no tardó en ponerse tan dura como momentos antes con dos semejantes putas dándome una chupada de películas, donde una de ellas se encargaba de la punta del trozo y la otra del tronco y los huevos… cuando consideraros que estaba a punto y sin que nadie dijera absolutamente nada, Andy, se me vino encima haciendo que mi pija entrara con facilidad en esa concha que ya no daba mas de exitacion apoyando sus ricas tetas en mi pecho y dejándole a Pato el panorama de lo que antes nunca había tenido un testigo.. Nuesta amiga, no se quedó quieta y tomando nuevamente el consolador se encargó de penetrarlo en el ano que hasta hacia unos momentos era virgen, de a poco, con cuidado y con el uso de su lengua para ir mojando consolador y orto logro meterlo todo en su cola, le estabamos dando ambos, yo sentía la presión del consolador en el potito de mi mujer y le pedí a Pato que pusiera en marcha el aparatito, así fue… era increíble sentir la vibración del ! mismo. Así estuvimos un instante hasta que Andy nos dijo:

* Haaa, haa siiiiiii, shhh, que lindoooo, ahora ahora ahoraaaaaaaaa.

Y terminó con un orgasmo que la hizo vibrar a ella contrayendo sus músculos y dándole la presión que le faltaba a mi pija para terminar… lo hicimos los dos y así nos quedamos un ratito… Patito que no se quería quedar fuera, me pidió que saliera para limpiarnos, se metió primero mi pija a su boca, que no se que clase de magia tenía, que comenzó a revivirla nuevamente y casi de inmediato, después de ello se dirigió a la concha de Andy para tragarse todo lo que allí yo había dejado y le pidió a Andy que me la siguiera chupando solo un poquito, la muy puta ya se había dado cuenta que mi pistola respondía de inmediato con una boquita que la abrigara.
Después de unos momentos yo estaba nuevamente como si no hubiese salido ni una gota de semen de mi pancho, tirado en la cama, Pija hacia arriba, Pato se me monto dando su lindo poto a mi vista e introdujo mi troso en su bajina, quería mas la muy culiada… tomó a Andy de la cintura para hubicarla frente a su boca para seguir chupando esa conchita!! De un momento a otro note que comenzaban a venirse mis dos putitas, pero yo preferí dejarlas disfrutar a ellas para concluir la noche con algo muy especial… ambas terminaron y sin perder tiempo salí del interior de esa fuente de placer, tomé a las dos culiadas de los pelos y violentamente las dirigí a seguir chupando pija, sin poner objeción y como dos esclavas, lo hicieron, pato chupaba mientras andy me masajeaba las pelotas, de un momento a otro comensé a sentir unos temblores que nacían de mi sexo y llegaban a todo mi cuerpo lo que terminó llenando la boca de leche de quien no dejo de chupar hasta extraer hasta mi última g! otita para después compartirlo con su amante en un beso casi interminable..

Tanto sexo nos había dejado agobiados por completo e hizo que nos quedáramos dormidos y ni pensáramos que a metros de distancia y separados por solo un baño que dividía los dormitorios estuviese durmiendo mi amigo Claudio, así despertamos, totalmente desnudos, yo, con mi cabeza apoyada en las tetas que tanto había deseado la noche anterior, Andy, sobre mi Ingle, con su boca a solo un par de cm de mi pija y Pato con una mano sobre las tetas de mi prometida. Pero con una sorpresa, ahora no éramos tres los que estabamos en la sala, estaba también Claudio, sentado en la silla en la que yo había disfrutado de esa gran visión, con el rostro cubierto de lagrimas y cara de decepción, no se si por la infidelidad o por no haber sido invitado a la gran fiesta que protagonicé con esas dos putitas de cuarta.

Hoy, por razones obvias ya no soy novio de Andrea, pero si soy amante apasionado de patricia, quien en este momento espera que le den una fecha en la iglesia para casarse con mi amigo Claudio, quien nunca nos contó como hizo para entrar, a pesar de la silla que trababa la puerta, sin que nos despertáramos ni cuanto tiempo estuvo presenciando la escena de su novia con sus amigos dormidos.

Fin

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Soy de Mendoza, Argentina

Cosecharás tu siembra

– Buenos días Gustavo, fue el saludo cristalino y juguetón que lo recibió al entrar al súper. Mas atrás su padre estaba acomodando algunos productos.
– Buenos días, Luciana, hola Jorge fue la respuesta medida y controlada como siempre, aunque sus ojos se iluminaron al ver la personita que lo saludaba: rubia, 1,70, estilizada, un cuerpo deseable sin ser exuberante, ojos celestes, un rostro que sin ser una belleza perfecta, era muy sensual y atractivo. En fin una hermosa mujer de unos 35 años, que para sus 55 resultaba todo un sueño.
Hacía 25 años que vivía en el barrio, y recordaba cuando en los primeros tiempos al comenzar al ir al negocio la vio jugando a atender a los clientes. Una hermosa nena, alegre y pícara que era mas lo que molestaba que lo que trabajaba.
Cuando llegó a los 16 había explotado, para convertirse en la mujer que hoy era. Se casó y tenía dos hijos. El marido viajaba permanentemente y se dejaba ver poco . Ella pasaba sus días entre su casa con sus hijos y el negocio familiar que cada día estaba más a su cargo. Sus padres, de a poco, se estaban retirando y la dejaban al frente del mismo.
Recorrió las góndolas eligiendo lo que necesitaba, mientras la escuchaba atender a los demás. Su voz era atenta, pero juraría que cuando se dirigía a él adquiría un tono más íntimo, mas de cercanía. Pero seguramente era su imaginación. Tantas veces había soñado con tenerla en sus brazos que su mente le jugaba una mala pasada. Para colmo vivía cerca de su casa, así que era muy habitual que la viera pasar, y en cada oportunidad, los ojos de ella se iluminaban y lo saludaban con mucha simpatía. El debía convencerse que las atenciones que creía recibir tenían más que ver con el tiempo que hacía que se conocían que con otra cosa. Pero, las fantasías no pueden controlarse.
Llegó a la caja y allí Luciana comenzó a sumar las compras, mientras le preguntaba sobre su trabajo, su esposa y sus hijos.
Si. Gustavo estaba casado hacía 30 años y tenía dos hijos, uno de 28 y la niña de 25. Ambos ya independizados y viviendo en otra ciudad, más grande y vital que esta pequeña localidad, donde pasaba sus días. De cualquier manera, apenas 30 km. Lo separaba de la urbe, así que se veían asiduamente.
Por fin, le dio el total y Gustavo pagó.
– Aquí tienes tu vuelto, le dijo tutéandolo como siempre. Espero que vuelvas pronto, le dijo mirándolo a los ojos fijamente.
– Siempre que pueda, Luciana, siempre que pueda, le dijo, dio media vuelta y salió.
Luciana lo vio partir, y se quedó con ese extraño sabor en la boca. Desde niña siempre le había atraído ese hombre, y a pesar de los años transcurridos, seguía provocando en ella la misma sensación, esas mariposas que revoloteaban en su estómago y una plenitud que la llenaba. Luego se había casado, quería a su esposo y a sus hijos , pero ese hombre la seguía provocando como el primer día. Siempre pensó que solo se recibiría de mujer en sus brazos.
Ya camino a su casa, el no podía dejar de pensar en ella. Si, la conocía desde niña, pero ya no era una niña. ¿ Qué pasaría si intentara algo? Era imposible. El único lugar donde la veía era en el negocio y siempre había otras personas. En la calle ni soñar con hablarle porque inmediatamente llamaría la atención de todos los vecinos.
Pero no podía dejar de pensar en ella. Sentía que era una oportunidad que le llegaba para volver a sentirse vivo. Su matrimonio era un espacio de rutina. Quería a su mujer, pero el romanticismo y el sexo ya habían pasado. De pronto con Luciana sentía que volvía a su juventud.
Algo tenía que hacer, pero no imaginaba que.
Esa tarde mientras se bañaba, recordó a Luciana, y como un adolescente se masturbó debajo de la ducha, soñando que la tenía a su merced. Por fin, decidió que esta situación debía tener un corte, para bien o para mal. Ya los dos eran grandecitos y las cosas debían poder hablarse de frente.
En su próxima visita al negocio, mientras pasaba por la caja, y aprovechando que no había ningún familiar cerca, pudo quedarse charlando un rato más. Luciana comenzó a preguntarle por sus hijos.
– Allí andan con sus ocupaciones de siempre, le dijo atento.
– Debe ser lindo vivir en la ciudad, no?, comentó ella
– Pues tiene cosas buenas y malas.
– A mi me encantaría vivir allí, pero mi familia y mi trabajo están aquí.
– Yo pensé que eras feliz en este lugar
– No me quejo,pero la ciudad permite otras cosas. Especialmente no estar siempre observada y vigilada por todos, dijo con desdén.
– Eso es verdad. Nada puede hacerse aquí. Hasta la acción mas inocente se convierte en sospechosa.
Sus ojos se iluminaron.
– Eso es lo que siempre digo. Cuando puedo escaparme a la ciudad, me siento libre.
Una luz de atención brilló en la mente de Gustavo.
– ¿ Y vas seguido?
– No mucho, pero cada 15 días me tomo una mañana para mí.
– Eso está bien. ¿ Y que haces cuando vas?
– Pues nada. Miro vidrieras. Me meto en el shopping del centro. Tomo un café
– Bueno, si alguna vez nos encontramos te voy a invitar ese café, le dijo con toda intención.
Ella lo miró y sonrió.
– Es una promesa que acepto encantada. Pero te aprovechas porque es muy difícil que coincidamos.
– Pues hagamos una cosa. Cuando vayas la próxima vez me llamas. Aquí te dejo mi número. Y si por casualidad viajo, combinamos, te parece?
– Está bien, pero no quiero que te creas obligado, le dijo ella con picardía.
– Por favor. No es una obligación. En realidad sería un soplo de aire fresco dentro de la rutina cotidiana, le dijo.
Salió del negocio, transformado. Se sentía vivo y joven. Nada había pasado y seguramente nada pasaría, pero el rumbo que había tomado la relación, le permitía sentirse satisfecho. Al menos había actuado para que las cosas cambiaran.
Luciana sentía que las piernas le temblaban. Gustavo le había abierto la puerta a una oportunidad. ¿ Se animaría ella a jugarla?
Todo siguió como siempre. Los días pasaron y nada ocurrió. Gustavo no volvió a comentar el tema las veces que fue a hacer las compras. Seguramente ella había sido muy atenta por el tiempo que hacía que se conocían, pero de allí a compartir con él un tiempo fuera de lo estrictamente social, era un salto muy importante. Y por otra parte, debía tener muchos jóvenes de su edad con quienes sentarse a conversar, si realmente quisiera hacerlo.
Una noche, estaba en su habitación mirando televisión. Su esposa estaba en el comedor mirando una novela y él tenía interés en seguir una entrevista que iba por otro canal. De pronto, sonó su celular. Número desconocido. Las 11 de la noche. Pensó en no atender, pensando que era un numero equivocado.
A desgano, atendió.
– Hola
– Hola ¿ Gustavo?
– Si, el habla, ¿ quién es? Preguntó fastidioso
– Perdona que te moleste a esta hora. Soy Luciana
Su corazón se paralizó por un instante. Una escalofrío le corrió por el cuerpo.
– Luciana, que sorpresa. Realmente no pensé que eras tú. Sinceramente pensé que era alguien que quería molestar, dijo apresuradamente.
– Perdona, no quiero molestarte, dijo Luciana disculpándose.
– No me refería a vos. Nunca me molestarías. ¿ Que necesitas?
– Nada. Bueno, en realidad lo que ocurre es que mañana por la mañana voy a la ciudad, y si en una de esas estabas allí, me podías invitar ese café que prometiste.
– De mil amores. Hagamos una cosa. Mañana por la mañana te llamo si viajo y combinamos donde encontrarnos, quieres?
– Perfecto. Yo estoy viajando a primera hora pues tengo que hacer varias compras, pero creo que a media mañana estaré libre. Si tienes un rato nos hablamos.
– Como no. Despreocúpate. Y gracias por llamar, dijo cortésmente.
– No, por favor, y disculpa la molestia. Nos hablamos, dijo Luciana y colgó.
Quedó allí, sin aliento. No podía creer que aquello estuviera pasando. Se quedó recostado pero el informe de la tv, pasó sin que el se diera cuenta. Pensaba en mañana, en como aprovechar esa que sería su única oportunidad.
Cuando su esposa vino a acostarse, lo interrogó.
– Me pareció escuchar el celular. ¿ Te llamaron?
– Si. Un cliente que necesita que mañana por la mañana lo vea en su despacho en la ciudad.
– Que lástima que te avisó tan sobre la hora. Me hubiera gustado ir a pasear un poco, pero mañana ya tengo compromisos, dijo su mujer decepcionada.
– Mira, no se hasta que hora me tendrá ocupado, así que es preferible que organicemos un viaje otro día donde podamos pasear los dos juntos, no te parece?
– Si, tienes razón. No se puede mezclar el trabajo con el placer, porque después el tiempo no alcanza ni para una cosa ni para la otra.
Al día siguiente, se levantó temprano, se bañó, se arregló con mucho detalle. Su mujer dormía, así que no pudo extrañarse de la situación. La besó, subió al auto y partió.
Al llegar, tomó el celular y llamó a Luciana.
– Hola, respondió una voz cristalina
– Hola Luciana, ¿ donde andas?, preguntó
– ¡Gustavo!, pensé que no vendrías, anoche te noté muy ocupado.
– Si realmente, pero adelante algunas cosas que tenía que hacer y de paso cumplo mi promesa.
– ¿ Ya te desocupaste?
– Tengo para media hora, mintió, ¿ donde podemos encontrarnos?
– ¿Conoces el Café de Las Artes?, ante la respuesta afirmativa agregó “ nos vemos allí en 45 minutos, te parece?
– Me parece perfecto. Un beso, contestó Gustavo.
Igual para vos, dijo Luciana.
Gustavo, lentamente condujo hasta cerca del lugar de la cita y estacionó a media cuadra del café. Se quedó dentro del auto haciendo tiempo, y cuando se cumplió el tiempo bajó y se dirigió al lugar de encuentro.
Al entrar, miró a su alrededor. En el fondo, en una mesa, Luciana le hizo señas. Sin apresurarse se dirigió hacia el lugar.
Cuando llegó Luciana se levantó y le acercó su mejilla, la que el besó suavemente.
– ¿ Hace mucho que esperas? Perdona si me demoré pero el tránsito estaba complicado, mintió
– No, llegué hace 5 minutos, además, dijo mirando el reloj, estás justo a tiempo. Yo estuve más impaciente, dijo riendo.
Se sentaron, y comenzaron a hablar de cosas cotidianas del barrio. Una moza se acercó y le pidieron un par de cortados. La charla era muy amena, y los minutos volaban. De las cosas comunes del barrio, pasaron a los temas familiares. El trabajo, los hijos, la familia, y terminaron recalando en el matrimonio.
Gustavo llevaba 25 años de casado y tenía dos hijos ya grandes. Luciana llevaba 12 años de casada y tenía tres hijos de 11, 8 y 5 años.
– Pues siempre me asombró que la maternidad te sentara tan bien. Estás mas bella ahora que cuando recién te casaste, dijo zalamero.
– No te burles, que siento que los años me han pasado por encima. Me siento muuuuy vieja, dijo sonriendo.
– Si tu estás vieja, que me queda a mí. Soy todo un fósil, dijo Gustavo.
– En los hombres es distinto. Con los años a veces se vuelven mas interesante y atractivos. No siempre, pero a veces. En cambio las mujeres con los años nos ponemos viejas y arrugadas.
– Pues en tu caso quédate tranquila que no estás ni vieja ni arrugada. Seguramente eres el sueño de más de un hombre de los que te conoce, le dijo sinceramente.
– Puede ser, pero lo que pasa es que el matrimonio nos condiciona demasiado. Mi marido me ama, estoy segura, pero ya no nos deseamos mutuamente como antes. El tiempo no perdona, dijo con resignación.
Nos pasa a todos, no te preocupes. Pero me intriga el hecho de que te atraigan los señores mayores, dijo volviendo sobre el tema.
– No me atraen todos los señores mayores, tampoco exageres. Simplemente dije que hay hombres que con los años no pierden el atractivo, por el contrario.
Con tranquilidad y lentamente, Gustavo le tomó las manos sobre la mesa.
– Te pregunto porque me sorprende que te fijes en el atractivo de hombres mayores que tu, cuando tienes muchos jóvenes de tu edad para mirar. Si ella notó que el le había tomado las manos, nada dijo, siguió charlando como si nada.
– Si los jóvenes son atractivos los miro, no te creas, dijo sonriendo.
– El problema Luciana, es que tal vez alguien mayor que tú interprete mal tu interés. Sabes, a una cierta edad, uno ya no tiene tanto tiempo para juegos, le dijo en voz baja, sin soltar sus manos.
– No creo que nadie se confunda tanto, dijo pausadamente.
– Luciana, no imaginas lo feliz que estoy de haber podido compartir este rato contigo. Sin embargo hay ciertas cosas que tenemos que aclarar, dijo decidido.
– ¿ Qué cosas? Preguntó ella
– ¿ Cuántas veces nos hemos podido encontrar y charlar así con tanta intimidad?
– Nunca, reconoció
– ¿ Cuántas veces más pensás que vamos a poder volver a encontrarnos?
– Y…. es difícil, dijo ella
– Por un momento te pido que olvidemos la diferencia de edad, si es posible. Me gustás mucho. Siempre me gustaste, en verdad.
– Bueno gracias, pero…..
– Espera, déjame terminar y luego prometo escucharte, si?
– Está bien, aceptó.
– Repito que siempre me gustaste, y durante mucho tiempo he soñado contigo. Soñé en poder encontrarte así, en poder charlar contigo. Soñé con lo feliz que iba a ser, y como me iba a hacer sentir pleno el estar contigo. Y debo decir que la realidad ha superado a mis fantasías.
– Nos conocemos desde hace mucho tiempo, inclusive eres muy amigo de mi padre y mi madre…. dijo ella.
– En este momento no soy amigo de nadie. Soy un hombre encandilado por una mujer hermosa a la que necesita besar y acariciar. Te dije que te olvidaras de todo. No me importa quien eres ni quienes son tus padres. Lo único que me importa es la manera en que haces sentir. Y siento que esta es la única oportunidad que tengo, y no quiero que te enojes, pero no puedo dejarla pasar. Necesito que estemos a solas, en un lugar íntimo y tranquilo, y creo que tú también lo necesitas. Nada de lo que pasó antes tiene importancia. Nada de lo que pase después la tendrá. El aquí y el ahora es lo único que nos tiene que importar. Y eso es lo que te propongo. Que me veas simplemente como un hombre enloquecido por vos. Y que seas una mujer decidida a dar y recibir placer.
El silencio los envolvió. Tomados de la mano se miraban a los ojos.
– Gustavo, realmente me has dejado sorprendida. No pensé que ibas a decir las cosas que dijiste. Nos conocemos desde hace mucho. Conozco a tu familia y tu conoces a la mía. Mentiría si dijera que no me agradas, pero de allí a lo que me propones hay una gran distancia, y me toma realmente de sorpresa. No me malinterpretes, no me enojo, entiendo tu planteo. Entiendo que hayas esperado mucho tiempo para decir esto y que esta haya sido la primera oportunidad, pero lo haces muy difícil para mí. Me estás pidiendo que engañe a mi marido, que tenga una aventura, nada más que por el placer de tenerla, que arriesgue todo por un rato de placer. No creo estar preparada para esto, dijo seria.
Gustavo atrajo las manos hacia él y las besó. El perfume de su piel invadió todos sus sentidos. Esos ojos verdes que lo miraban con curiosidad, lo excitaban y lo hacían sentir como un adolescente.
– Mira Luciana. Somos adultos y creo que los juegos nos roban un tiempo precioso e imposible de recuperar. Hagamos una cosa. No quiero que te ofendas, ni cambies la opinión que tienes de mí. No me gustaría perder tu amistad, ni verme privado de la posibilidad de seguir saludándote todos los días, como siempre. Voy a pagar los cafés, y luego de pagarlos te daré un beso, me levantaré y me iré. Si te quedas aquí sentada, está todo bien. SI sales conmigo, entonces nos iremos a un hotelito muy discreto que conozco, y allí podré besarte y acariciarte con todas las ganas que tengo y te poseeré como siempre lo soñé. Depende de vos, como siempre ocurre en estos casos. Siempre la última palabra la tiene la mujer. Y dicho esto soltó las manos de la mujer y llamó a la moza. Pidió la cuenta, mientras con el rabo del ojo vigilaba las reacciones de ella. Se había puesto colorada, y tomando su cartera, hacía que buscaba algo dentro de ella, para no tener que mirar a nadie. Seguramente sentía que todos la estaban mirando, lo que no era cierto. La gente que había en el café estaba toda entretenida en sus propios asuntos, y el diálogo fue en voz baja, de manera que nadie pudo seguirlo.
Le trajeron la cuenta, pago, y cuando la moza se retiró, se levantó y acercándose a Luciana la besó en la mejilla, para luego dar media vuelta y alejarse hacia la salida. Caminó lentamente, sin mirar atrás. Llegó a la puerta y salió. El aire fresco lo hizo temblar. Recién allí notó lo caliente que estaba. Se imaginó que su rostro debía estar colorado, pero no le importaba. Creía haber actuado como cualquier hombre lo hubiera hecho. Sin suplicas, ni ruegos.
– No seas así, al menos puedes llevarme hasta la parada del bus, dijo una voz a su espalda.
Se dio vuelta y allí estaba Luciana de pie detrás de él. Un vaquero ajustado, una remera blanca y una chaqueta de medio tiempo.
– Voy a llevarte a la parada del bus, no te hagas problema, le dijo tomándola del brazo.
Fueron hasta el estacionamiento y subieron al auto de Gustavo. Antes de arrancar, Gustavo se inclinó sobre ella y sorpresivamente se adueñó de sus labios, besándola profunda y tiernamente. Luciana, sorprendida, no opuso resistencia, y luego de unos segundos respondió su beso de igual manera. Fue un beso largo,prolongado, hasta que ambos necesitaron respirar. Gustavo se retiró, puso en marcha el auto y salió. Luciana quedó sentada inmóvil.
– Mirá Gustavo, me halaga que te guste tanto como dices, dijo Luciana buscando las palabras.
Gustavo manejaba sin decir nada.
– Pero vivimos en una comunidad muy chica. Cualquier cosa que hagamos se van a terminar enterando todos y tendremos muchos problemas, seguía ella. Gustavo seguía en silencio.
– Podemos seguir siendo amigos, no me molesta lo que ocurrió, te lo aseguro
Gustavo dobló en una esquina y como venía ingresó en un hotel para parejas. Luciana no se dio cuenta tal como estaba concentrada tratando de justificar lo que había ocurrido y porqué nada más debía pasar. Gustavo tomó el ticket con el número de habitación e ingresó con el auto hasta la cochera del cuarto que le correspondía. Una vez allí apagó el motor. Fue en ese momento cuando Luciana se dio cuenta de lo que pasaba.
– ¿ Qué estás haciendo?, preguntó sobresaltada.
– Te dije lo que iba a pasar si salías conmigo del café, dijo Gustavo tomándola de la mano.
– Pero Gustavo, pensé que habíamos acordado que me ibas a llevar hasta la parada del bus, dijo seria.
– Y te voy a llevar, después, no te preocupes, dijo mientras volvía a besarla.
– Pero no es así, dijo ella resistiendo al avance de Gustavo, tengo que irme, me esperan
– Y vas a irte pero no sin antes descubrir de que eres capaz, le dijo mientras conseguía besarla, y la tomaba del cuello.
Luciana respondió al beso y se dejó acariciar por esa mano que recorría su cuello y su nuca, obligándola a profundizar el beso. Sus labios se entreabrieron y la lengua de Gustavo la invadió, dando más intimidad al encuentro. Su mano bajó por el pecho de él, y rodeó su cintura, dejando que el tiempo transcurriera. La sensación era muy agradable. Hacía tiempo que no la besaban con tanta ternura, con tanta pasión. Notó que comenzaba a excitarse, que ese hombre al que siempre había considerado atractivo e inteligente la estaba llevando por un camino sin retorno, por un camino nuevo que ella deseaba recorrer. El de la infidelidad. Siempre había sospechado que su esposo tenía alguna aventurita, máxime porque pasaba por razones de trabajo mucho tiempo fuera de su casa, pero nunca pensó ella en verse envuelta en una situación como esa.
Los besos de Gustavo dejaron sus labios para recorrer su cara y su cuello y terminar rozando sus pezones por encima de la ropa. Estaba paralizada. Le parecía que lo que pasaba le pasaba a otra persona y que ella era solo una espectadora. Cuando la mano de Gustavo tomó la suya y la obligó a acariciar su bragueta, se dio cuenta que ya no era un juego y que no era una espectadora. Era la actriz principal de esa escena erótica.
Al principio quiso retirar su mano, pero la presión del macho la obligó a adueñarse de esa vara caliente que se marcaba debajo de la ropa, y en un rato estaba acariciándola arriba y abajo, a pesar de que ya la mano de Gustavo la había dejado en libertad. Su mano ahora tenía vida propia. La mano libre del macho ahora se adueñaba de sus pechos, y recorría uno y el otro, con un roce suave que la enloquecía y la excitaba. Sentía como sus pezones se endurecían y se sensibilizaban. Comenzó a suspirar y a gemir, respondiendo a los avances de Gustavo.
Fue en ese momento que Gustavo se retiró, dejándola caliente y necesitada. Bajó del auto, dio la vuelta y abrió la portezuela de su lado, dándole la mano para que descendiera del vehículo.
Luciana lo miró, y dudó. Sabía que si bajaba con él, no habría retorno. Aún estaba a tiempo de poner punto final a esta situación.
– Por favor, Gustavo, suplicó, pero la mirada de deseo del macho le indicó bien a las claras que si dependía de su sentido común, estaba perdida. Ese hombre estaba decidido a poseerla. La mano de Gustavo insistió, y ella, por fin, tímidamente, le entregó la suya y giró su cuerpo para descender del auto. Gustavo la ayudó a erguirse y cuando estuvo de pie, cerró la portezuela y apoyándola en contra del auto volvió a besarla, esta vez con un beso mas depredador que los anteriores. Había posesión en ese beso. Ya no era algo tierno, era una demostración de dominio del macho que la excitó aún mas. Luego de ese beso, la tomó de la mano y la llevó a la habitación. Abrió la puerta y la hizo pasar. Cerró la puerta y la llevó hasta el borde de la cama.
– ¿ Realmente nunca pensaste que esto iba a pasar? , le preguntó mientras la besaba y la acariciaba por todo el cuerpo.
– Por favor, Gustavo, contrólate. Nos vamos a arrepentir después. No tiremos todo por la borda, decía ella pero sus palabras no tenían nada que ver con su actitud complaciente que disfrutaba las caricias que recorrían todo su cuerpo, y cuando una mano de Gustavo se perdió entre sus piernas y presionó sobre su sexo, inconscientemente separó sus piernas para que el roce fuera mas profundo.
– Me voy a arrepentir si no te poseo, le decía el cuando su boca quedaba libre. Sus manos buscaron el borde de su remera y lentamente la levantó hasta sacarla por su cabeza, dejándola vestida únicamente con su corpiño. Las manos del macho ahora tenían mas libertad para juguetear con sus senos, y los gruñidos de satisfacción mostraba que lo estaba disfrutando a pleno.
– Que lindas tetas que tienes, tal como me las imaginaba, le decía Gustavo, mientras una de sus manos le magreaba los pechos, y la otra regresaba a marcar el surco entre sus piernas. Luciana sentía que la ropa le molestaba, pero no quería ceder y desnudarse. Necesitaba oponerse todo lo posible.
– Basta Gustavo, mira, hagamos una cosa, vamos a besarnos, charlemos un rato y luego nos vamos cada uno por su lado, sin problemas, por favor, suplicaba Luciana , pero por dentro rogaba que el hombre no le hiciera caso. No hacía falta que rogara. Gustavo no estaba dispuesto a detenerse por ninguna razón. Ni un terremoto podía evitar que el siguiera adelante con sus maniobras. Además, el sentir bajo su mano esos pechos, y el acariciar su sexo lo habían puesto a mil. No había nada que evitara lo que iba a pasar.
Y sin embargo, la actitud de Gustavo la sorprendió. De pronto, la soltó, y se alejó unos pasos. Mirándola a los ojos comenzó lentamente a desvestirse. Primero su pullover y su camisa, dejaron a la vista un cuerpo estilizado a pesar de la edad. Luego desabrochó su cinturón, los botones del pantalón, el cierre. Se sentó en la cama, se quitó los zapatos y las medias y poniéndose nuevamente de pie, terminó de quitarse el pantalón. Quedó allí de pie, mostrando un bulto respetable. Lentamente se sentó en la cama, y se desplazó hasta apoyar su cuerpo contra el respaldo.
– Ven Luciana, dijo llamándola con la mano.
La mujer dudó. Sabía que si obedecía estaría sometiéndose voluntariamente a todo lo que iba a pasar. Pero la visión de ese hombre con el que había soñado desde su adolescencia, allí, desnudo y dispuesto a disfrutar de su cuerpo, era una tentación irresistible. Dio un paso hacia la cama, y un gesto del hombre la detuvo.
– Estás muy vestida para mí. Vamos, muéstrame tu cuerpo, por favor, le dijo cariñosamente.
Luciana lo miró, y una tenue sonrisa enmarcó su rostro. Se quitó los zapatos, desabrochó su vaquero y lo hizo correr hasta sus pies saliendo ágilmente de ellos. Una tanga blanca que hacía juego con el corpiño destacaba la excelencia de sus curvas. Así , se acercó a la cama sentándose en el borde inclinada hacia su lado y dejando al alcance del macho todos sus encantos, allí a la distancia del brazo.
Suavemente Gustavo recorrió con una mano su rostro. Ante el contacto de la mano ella cerró los ojos. Sintió como esa mano corría por su piel, y su respiración se entrecortaba. Cuando los dedos llegaron a sus pechos los pezones estaban duros y sensibilizados . Notó que la otra mano subía por su pierna y lentamente se adueñaba de su sexo.
Luciana , casi instintivamente apoyó su mano en el pecho de Gustavo y acariciándolo fue descendiendo hasta su cintura. Se entretuvo un momento y luego descendió hasta el bulto que la atraía magnéticamente. Un arma dura y caliente la esperaba debajo de la única prenda que conservaba él.
Gustavo, excitado por las caricias que brindaba, se descontroló cuando sintió la dulce mano de Luciana acariciando su lanza. En ese momento, sus dedos hábilmente separaron la tanga y su mano tomó contacto directamente con el sexo de la hembra. Un suspiro señaló el placer de ella, y una lenta separación de las piernas fue el permiso para que los dedos del macho la invadieran íntimamente. Sentir esos dedos pugnando por poseerla, la volvieron loca, y se inclinó sobre Gustavo para comenzar a besarlo.
El dedo medio de la mano del macho se introdujo lentamente por completo en su sexo y ella gemía mientras lo besaba. Descendió por su cuello y se entretuvo en su pecho mordisqueando los pezones del macho, mientras el dedo la masturbaba simulando una posesión fálica. La excitación la hizo seguir descendiendo por el cuerpo de Gustavo, hasta tropezar con su lanza pugnando por salir de su encierro, latiendo y vibrando en forma incontrolable. Hábilmente, mientras descendía con su boca, una de sus manos se adelantó y desplazó el slip, liberando la turgente herramienta, que saltó hacia arriba incontrolable. De inmediato la mano que la había liberado la envolvió y comenzó a masturbarla suavemente, preparando el camino para lo que vendría. Sin abrir los ojos, siguió descendiendo gratamente encantada por la verga que rodeaba su mano. Era gruesa y larga. La sensación era muy satisfactoria.
Cuando su boca llegó a ella, la fue engullendo despacio, hasta un punto donde notó que era imposible tragarla toda y desde allí retrocedió para juguetear con su lengua por toda su extensión.
Gustavo se deslizó hacia abajo, obligándola a descender más para continuar con su fellatio, y las mano de él la ayudaron a girar por completo y colocar una rodilla a cada lado del rostro del macho, el que desplazando su tanga recorre con su lengua su sexo, se adueña de su clítoris dilatado, y comienza a introducir su lengua, provocando espasmos en Luciana que se descarga aumentando la fuerza de su succión en la verga de Gustavo.
Nunca la habían acariciado de esa manera. Ella lo había visto en alguna película porno, pero su esposo no era afecto al cunnilingus, y ella nunca lo había hecho. Se sintió sucia, toda una prostituta, pero por otra parte, le gustaba mucho la atención del macho. También era cierto que su esposo tenía que pedirle que le chupara la verga, y en esta situación ella había actuado por su cuenta tomando la iniciativa. Que distinto que era el sexo clandestino….
Siguieron así por un buen rato. Ella sentía como el líquido preseminal brotaba de la vara de Gustavo y ese sabor la excitaba. Sentía crecer su calentura y esa lengua jugueteando en su sexo la volvía loca. Casi sin darse cuenta, sintió crecer su orgasmo, hasta hacerse incontenible y terminó explotando en un clímax arrasador. Debió soltar la verga de Gustavo para poder gritar a gusto. Fue una liberación. Hacía mucho tiempo que no se sentía así. Creyó que iba a morir de placer.
Gustavo la dejó acabar sin cesar de penetrarla con su dedo, el cual chapoteaba en la humedad que surgía del cuerpo de Luciana. Cuando terminó y se desmoronó ronroneando como una gata, desabrochó su corpiño, con suavidad la dio vuelta, se lo quitó, le sacó la tanga, separó sus piernas, se arrodilló entre ellas y colocándolas sobre sus hombros, apoyó su dilatada verga en la entrada de su vagina haciendo que la cabeza separara los labios de la hembra. Mirándola a los ojos avanzó y la poseyó.
Luciana, aún floja por el orgasmo, no atinó a hacer nada ante las maniobras del macho y recién cuando se sintió penetrada abrió los ojos. Para su sorpresa, la expresión cariñosa de Gustavo había desaparecido. Sobre ella tenía un hombre dispuesto a poseerla con todo, a partirla en cuatro si podía, ha hacerla pedazos con su garrote enfurecido. Y lo que vio le gustó.
En esa posición, el se hundió hasta el fondo, y ella se sintió llena como nunca. No se creía capaz de acomodar tanta verga, pero allí estaban sus dos cuerpos tocándose y demostrando que la conjunción era total. Las pelotas del macho golpeaban contra ella cuando el arremetía hasta el fondo y luego se retiraba.
– Dame mas, dame mas, era lo único que ella atinaba a decir ante el ataque depredador del macho.
– Te la estoy dando toda perra, sentila porque te voy a partir en dos a pura verga, decía Gustavo entre dientes mientras continuaba con el mete y saca.
– Por favor, no me llenes, rogó Luciana
– Todavía no, gruñó Gustavo mientras aceleraba sus arremetidas. De pronto se detuvo y saliendo de ella la giró poniéndola de costado y acostándose detrás de ella. En esa posición levantó su pierna y se metió nuevamente dentro de ella mientras acariciaba sus tetas. Luciana girando la cabeza le ofrecía su boca y el la tomaba y le metía la lengua. Al mismo tiempo ella jugueteaba con sus pelotas que estaban duras, llenas de semen. Sentía como esa verga entraba y salía, como una máquina bien aceitada. Su mano se apoyó en la pierna del macho y pudo sentir la tensión de los músculos cuando empujaba para clavarla hasta el fondo. Esos movimientos la excitaban mucho. Sentía crecer nuevamente su orgasmo, pero a la vez tenía que controlar que Gustavo fuera capaz de sacarla antes de acabar. Ella se cuidaba pero no quería tener problemas.
Cuando sintió que la aceleración aumentaba, sintió que un nuevo orgasmo llegaba, pero a la vez sentía que el del macho también estaba cerca.
– Sácala por favor, rogó, recibiendo solo un gruñido como respuesta.
– Sácala Gustavo, no me llenes, volvió a suplicar, y de pronto sintió al macho hundirse hasta el fondo. Se aferró a su pierna y la noto tensa como un cable de acero, y un calor la quemó. Gustavo se estaba vaciando dentro de ella.
– ¡¡Espera!!! ¡¡¡¡ Te dije que la sacaras!!!, gritó y de inmediato el orgasmo la elevo al séptimo cielo perdiendo el control de lo que estaba pasando. Gustavo se vació dentro de ella chorro tras chorro, gimiendo y suspirando. Parecía a punto de darle un ataque. Hacia mucho tiempo que no tenía un orgasmo tan profundo. Por fin, se quedó quieto, sintiendo como su verga latía y se ablandaba. Los dos quedaron rendidos. Pasaron varios minutos.
– Perdona Luciana, pero no pude sacarla. Hace mucho que deseaba llenarte así, dijo a modo de disculpa.
– Está bien. Yo también necesitaba sentirte dentro mío, dijo ella. Preocupada, se sentó en la cama.
– ¿Qué hora es?, preguntó, tengo que irme, se hace tarde
Gustavo la tomo de la cintura y la obligó a recostarse nuevamente para comenzar a besarla. Ella se entregó totalmente.
Se besaron como adolescentes durante un largo rato.
– Vamos, Luciana, se que eres capaz de levantarla de nuevo le dijo al oído Gustavo, y ella comprendió. Despacio volvió a tomar su miembro con la boca y acariciar sus huevos. El sabor del semen en la boca le gustó. Así arrodillada sobre la cama, mientras lo comía, su trasero levantaba quedaba al alcance del macho. Lentamente metió una mano entre su piernas y tomó la abundante lubricación de la hembra junto al semen de la acabada anterior y le untó el trasero, hasta conseguir que uno de sus dedos perforara su esfínter, lo que sorprendió a Luciana y la excitó. Nunca la habían forzado de esa manera. Cuando dos dedos la penetraron ya gemía de deseo, y para colmo la verga en su boca comenzaba a endurecerse rápidamente. Por fin Gustavo se colocó detrás suyo como un jinete dispuesto a montar una yegua. Hizo que bajara su cabeza hasta apoyarla en la cama, y en esa posición apuntó la verga a su vagina, y se metió como un cuchillo caliente en la mantequilla, tal era la lubricación que había allí abajo. Enseguida comenzó a bombearla. Con una mano la tomaba del cabello como si fueran las riendas de una yegua, y la otra mientras tanto jugueteaba con su culo, acariciando y volviendo a perforarla con los dedos.
Ella no atinaba a reaccionar. Allí estaba siendo penetrada salvajemente, y gozaba como una loca. La penetración anal le estaba gustando, sus pezones se endurecían . De pronto el macho se retiró y ella respiró profundo. Pero de inmediato una sensación extraña la invadió. Algo que nunca había sentido la estaba invadiendo. Le costó unos segundos comprender que la estaban sodomizando.
– ¡¡¡ Por ahí no!!!, gritó, pero la cabeza del miembro ya se había abierto paso.
– Tranquila nena, relájate y goza, fue toda la respuesta de su amante. El dolor era agudo pero el trabajo previo realizado había facilitado la maniobra y cuando la cabeza se abrió paso, el se quedó quieto magreando sus tetas mientras ella se acostumbraba. En un par de minutos sintió nuevos empujones y al rato los cuerpos se chocaron. Se la había tragado toda. El la besaba en la espalda sin apuro, mientras su ano se volviera lo suficientemente complaciente para mantener el encuentro. Despacio el comenzó la tarea de poseerla totalmente y ella comenzó a disfrutarlo como jamás había disfrutado un encuentro físico. Nunca pensó sentir tanto placer y un orgasmo la barrió por completo, mientras el la sodomizaba.
– Es muy bueno, pero no quiero terminar así, dijo Gustavo y se retiró de su culo. La dio vuelta mientras todavía estaba floja por el orgasmo, y poniendo una rodilla a cada lado de su cabeza, le entregó su verga para que se la comiera, cosa que ella hizo sin chistar. Por fin,el macho comenzó a trabajar su boca como si se estuviera masturbando y ella comprendió lo que él quería. Nunca había dejado que su esposo le acabara en la boca, pero estaba dispuesta a satisfacer a ese macho y a darle todo lo que pudiera. Cuando sintió la verga endurecerse y estirarse en su boca se dio cuenta que el momento llegaba y por fin, con un alarido, sintió que el llegaba y un liquido ardiente le llenó la boca. Jugueteó con el y por fin lo fue tragando hasta dejar esa verga limpia y reluciente. En ese momento el se retiró y comenzó a besarla dulcemente.
– Has sido extraordinaria. Eres toda una mujer. Complaciente y puta como nunca tuve ninguna, y esta frase le pareció el mayor elogio que le habían hecho en su vida.

– Hola Gustavo, ¿ Como está?
– Bien Luciana, haciendo las compras.
– ¿ Y su esposa?, preguntó diligente.
– Bien Luciana, en casa, ¿ Cómo está tu esposo?
– De viaje, como siempre, lo que es una suerte porque me permite ir de compras a la ciudad, en los próximos días.
– Me alegro Luciana, espero que disfrutes el viaje.
– Yo espero disfrutarlo tanto como la última vez, le dijo sonriendo mientras le cobraba.
– ¿ Y por qué no? Contesto Gustavo mientras salía.

 

Por cornudo, embarazaron a mi mujer !!!

Mi esposa y yo somos un matrimonio de México que siempre hemos tenido muchas fantasías, pero una de ellas siempre nos ha hecho tener orgasmos increíbles solo de pensarlo, esta se nos hizo realidad. A ella le pondremos Adriana y yo Luis por razones de identidad, los dos de 33 años, ella es: morena, de cuerpo voluptuoso, chaparrita, de esas mujeres que llaman la atención, tiene unos pechos enormes, una vagina muy peludita, una cinturita pequeña, unas caderas grandes y unas nalgas que es lo que más le llama la atención a los hombres.

Tenemos dos niños una de 6 y uno de 4 y siempre he usado preservativo porque no quiere tomar pastillas porque dice que luego se va a poner gorda y fea.

Yo fui el único novio que tuvo, por lo cual nunca probo a nadie y eso nos daba como morbo, fantaseábamos que ella estaba con otro hombre y ella se excitaba mucho, y un día después de salir de antro, se nos ocurrió que ella tuviera una aventurilla con algún joven y ella me pregunto: ¿y si me embaraza? a lo cual me quede serio pensando y solo saber que alguien eyacularía dentro de ella me éxito de una manera muy exagerada.

Desde ese momento me concentre en lo excitante que seria que tuviera relaciones con alguien y llevar el riesgo de que se embarazara, a lo que yo le platique lo morboso que seria y me dijo ¡ si Papi imagínate que otro hombre me ponga bien gorda! y casi eyaculo de solo pensar lo arriesgado que seria.

Nos pusimos a platicar cada noche lo excitante que seria, hasta que nos decidimos a hacerlo poniendo algunas condiciones a eso, yo le pregunte como con quien seria este paso?, a lo que ella me dijo que le gustaría que fuera un jovencito, porque sería alguien que sus necesidades de tener sexo son muy grandes a lo cual estuvimos platicando y pensando quien seria, hasta que un día se le ocurrió que fuera un jovencito de 22 años de donde ella trabaja que dice que es muy agradable platicar con él y que era muy reservado en su vida personal, solo tendría que seducirlo y seria fácil.

Se puso a coquetearle unos días hasta que el la invito a salir y ella se hizo del rogar para hacerse la interesante, cada paso que dábamos nos ponía súper cachondos y acabábamos haciéndolo de una manera desesperada, se llago el momento de que ella le dijo que si saldría con el pero que fuera en lugar discreto ya que era una mujer casada, y el acepto.

Se pusieron de acuerdo que sería el viernes ya que según le dijo ella que yo me llevaría a los niños de campamento, con unos amigos de su trabajo y él se puso muy contento; fue una noche muy caliente la que tuvimos. El viernes le dijo el que a donde la llevaría y él le dijo bromeando y en serio que a su departamento de soltero y ella le dijo que estaba bien, el no lo podía creer y salieron de trabajar y se quedaron de ver en una casa donde el vivía solo a las 7:00 pm.

Estábamos los dos muy nerviosos por lo que íbamos a hacer, me dijo: ¿que quieres que me ponga? y yo le conteste: ponte algo de lo que usamos aquí para nuestras fantasías, y ella abrió el cajón de la ropa y saco varias cosas, saco: conjuntos completos de licka, ( que se ve buenísima con esto, porque se le marcan sus curvas al 100 ) falditas muy cortas lencería etc., etc. y escogí: un conjunto completo de minifalda negra de lickra, un conjunto de brazier y tanga transparente, la minifalda casi dejaba al descubierto sus nalgas le tapaba hasta donde nacen las nalgas.

Cuando salió de la habitación, no podía creer lo que veía, me dieron ganas de cogérmela ahí mismo, se veía buenísima, y nos despedimos con un beso muy apasionado y se fue. Yo estaba calientísimo, parecía león enjaulado estaba ansioso por saber que había pasado, que estaría haciendo mi esposa.

Eran las 11:47 p.m. cuando se escucho el coche entrar a la cochera, escuche sus tacones y entro la recamara, yo estaba desnudo totalmente bajo las sabanas, estaba con la verga bien parada y le pregunte: ¿que paso mi amor como te fue? y ella me dijo: de maravilla no sabes cómo lo disfrute y como lo vas a disfrutar tu, y me empezó a describir de esta manera lo que paso

Me dijo que llego a la casa y la recibió bien, pero que empezaron a beber tequila, y empezó a calentarse el ambiente hasta que la agarro de la cintura y la beso, y ella le correspondió, estaba muy excitada al saber lo que estaba a punto de pasar. Le agarro las nalgas de una manera desesperada y le empezó a sobar las piernas y le metió la mano bajo la falda, hasta tocar su panochita, ella estaba escurriendo de lo caliente, gemía entrecortada, y él le besaba el cuello y al mismo tiempo le sacaba una teta y le chupaba y mordía el pezón; todo iba bien hasta que el se desvistió y ella se sorprendió del pedazo de verga que tenía ese muchacho, media 24 cm. y estaba más gruesa que la mía.

Ella estaba sorprendida con ese pedazo de verga, y el la empezó a desvestir y la dejo sin nada de ropa, él le dijo: cuantas veces me masturbe pensando en ti mamacita¡¡¡¡¡¡, y ella le sonrió solamente estaba nerviosa, excitada y borracha.

Él le acaricio su vagina y empezó a hacer a un lado su mata de vellos y le chupo su clítoris y ella no tardo nada en tener un orgasmo muy intenso, estaba súper empapado su chochito con los jugos que soltó con el orgasmo.

El se la apunto, ya no aguantaba a estar más tiempo fuera de esa hermosa panocha, y se la enterró a fondo y ella grito de gusto, la conozco como disfruta tenerla adentro y empezó el mete y saca tan fuerte, que no tardaron mucho en terminar juntos, ella le gritaba: ! SI Papi dame tu lechita aquí adentro vacíate dentro de mi¡¡¡, yo en ese momento me puse mi preservativo y se la enterré mientras me contaba todo con lujo de detalles, el empezó a convulsionar y empezó a soltar sus chorros de leche dentro de la vagina de mi mujer. En este momento no aguante y me vine dentro de ella (claro yo con mi condón puesto.

Dice que a los 10 min. el ya estaba listo para la segunda faena, y ella estaba muy sensible, la puso en posición de perrito y le empezó a chupar el cuello, la espalda, hasta llegar a sus nalgas y él le dijo: estoy besando lo que más nos gusta de ti en el trabajo a todos, y le empezó a chupar su culito rosa que tiene, yo jamás le había chupado su culito, y dice ella que es la sensación mas rica que ha sentido, dice que ella sola buscaba con sus cadera la lengua de él, quería que se la enterrara ahí, estaba tan caliente que no aguanto y le pidió que se la enterrara ya y el de inmediato agarrándola por las caderas se la ensarto.

Así estuvieron más rato, el se deleitaba con su hermoso trasero y ella disfrutaba de esa gran verga dentro, hasta que el empezó a frotarle el clítoris con la mano y ella se empezó a miar del orgasmo que tuvo, eso nunca lo he lograda yo, fue nuevo para ella y en ese momento le soltó toda su carga de leche, se la saco y dice que él le abría las nalgas para ver salir su leche de adentro de su vagina, dice que eso lo excitaba a el muchacho.

Ella se vistió, se puso solo el sostén y la falda sin tanga y se fue directo a mí, a esas alturas yo ya iba por el tercer orgasmo. Al día siguiente fuimos al médico para que le diera la pastilla del día después, y todo el mes tuvimos el mejor sexo de nuestra vida.

Al mes le vino su periodo y seguimos teniendo un sexo excitante pero como todo, empezó a bajar la intensidad, y una noche en la que salimos con unos amigos, a un bar nos pusimos muy cachondos y cuando regresamos a casa, nos empezamos a desvestir y nos besamos y nos masturbamos mutuamente, y se la enterré en posición de misionero y yo le pregunte que si así se la había cogido el muchacho? Y ella se éxito y se la saque y le dije quieres volver a coger con el verdad? Y ella me movió la cabeza afirmando pero que era muy arriesgado porque andaba en sus días fértiles pero que quería volver y yo le dije: ahorita márcale, y ella de inmediato le marco, y le contesto y le dijo que si lo podía ver en ese momento, porque ya eran las 3:30 am y él le dijo que sí, que fuera.

Le dije solo ponte la tanga y un abrigo y yo te llevo y le dices que llegaste en un taxi, y nos salimos a esa hora con tal de sentir esa adrenalina, se veía muy rica solo con el abrigo y la tanga, íbamos bastante tomados, la deje en la esquina me espere a que entrara y me fui.

Llegue a casa y no tienen idea la excitación que sentía, me preguntaba que le estaría haciendo a mi esposa? si le estaría mamando su panochita? Si le estaría sobando las piernas? Si ya se estaría viniendo dentro de ella y eso casi me hacia eyacular sin tocarme, aparte pensaba si me la embaraza que sentiría saber que él la puso así, pero lo peor fue que eran las 11:00 de la mañana y no llegaba, hasta las 11:40 am llego en un taxi y nos fuimos a la recamara, ahí me dijo todo de esta manera: me dijo que llego y él le ofreció una bebida y que estuvieron tocándose y tomando y que él le quito la ropa y ella se sentía muy tomada y excitada, el le chupaba las tetas le lamia la piel del vientre, le chupaba los labios vaginales, hasta que llego al clítoris y ella tuvo un orgasmo muy intenso él le acerco su verga y ella le empezó a chupar su cabecita y le agarraba los guevos a la vez, lo masturbaba con la otra mano y él le aviso que se iba a venir, y ella le dijo noooo!!!!!! Papito quiero que te vengas dentro de mí!!!!! Por favor chiquito, y el no aguanto la arrastro a la orilla de la cama y le apunto la verga en su chochito y se la enterró con furia, como desquitándose por no dejarlo venirse dentro de su boca, le daba unas estocadas tan profundas que tuvo un orgasmo que ella dice que es el mejor que ha tenido en toda su vida y el ya no aguantaba y empezó a decir: ooooh!!!!! Mamita aquí viene la lechita que quería adentro y ella con lo sensible y excitada del orgasmo que acaba de tener le dijo: si papa!!! Si!!! Dámela adentro hazme un hijo y te juro que esta panochita la vas a tener cada que quieras porque va a ser tuya si dejas tu marca para siempre, y él empezó a darle chorros y chorros de su lechita adentro de la panocha de mi mujer.

Se quedo ella dormida y despertó porque estaba siendo penetrada por el muchacho, ya había amanecido y entraba la luz del día por la ventana, se desconcertó por un momento porque estaba desnuda y sobria y el joven estaba entrando y saliendo de su chocho y ella voltio hacia abajo y vio como esa verga tan grande entraba y salía toda mojada y eso la volvió a excitar, el joven veía su chocho peludo y ella se calentaba mas por estar siendo vista toda desnuda por otro hombre, el joven se la saco y le daba unos golpecitos con su verga en el clítoris y se la enterraba de golpe, hasta q ella no aguanto y le dijo: vente mi amor vente!!!!! Esa lechita es mía yo me la gane!!!! Quiero venirme junto contigo, y empezó a dar las estocadas más profundas y se empezaron a convulsionar los dos y él le soltó toda su carga de leche.

Ella se puso el abrigo, le regalo la tanga y salió de la casa me quiso marcar a mi móvil pero se descargo su móvil, tomo un taxi y dice que se sintió como una puta porque iba en un taxi toda llena de leche de otro hombre y muy caliente.

Cuando me estaba contando todo eso le pregunte si estaba todavía llena de leche del muchacho y ella me dijo toca tu panochita mi amor, y estaba pegajosa, y me dijo es mas a que no te atreves a chuparme mi botoncito así, y yo estaba tan caliente que accedí, y ella tuvo un orgasmo mas y me dijo: voltéate papi!! . Me puse mi condón y me la cogí todo el día.

Al otro día le dije que sería mas excitante si esperábamos a ver qué pasaba sin tomar nada para evitar el embarazo y me agarro de la verga y me la saco y me hizo venirme en su boca fue delicioso.

Al mes fuimos al médico queríamos saber si había quedado embarazada y fue algo maravilloso al ver los resultados, si estaba embarazada mi esposa de otro hombre.

Ella le dijo al joven diciéndole que sería un secreto entre ellos que yo no medaría cuenta y que ella estaba muy contenta que él fue quien la preño.

Cuando empecé a escribir este relato ella tenía 8 meses de embarazo y seguimos teniendo sexo ya que me éxito sobremanera saber que otro le deformo su cuerpo tan hermoso que tenia, su panza es ahora muy grande y sus tetas están al doble. Ahora ya casi se alivia

Ella dice que cuando se alivie, quiere que yo me quede cuidando al niño y ella quiere pasar un fin de semana con ese joven porque ahora tienen un compromiso.

Algo que nos éxita mucho a mi esposa y a mi seria que ustedes nos dieran alguna indicaciones de: que les gustaría que hiciéramos? y luego se lo relataríamos o algo más; solo dejen su correo electrónico y yo me pondré en contacto con ustedes.

Descubri que soy cornudo por culpa de un celular !!

Me llamo Carlos, tengo 32 años soy de Valencia Venezuela, llevo casado 6 años con Erika mi hasta hace poco perfecta esposa, los primeros 4 años de matrimonio fueron perfectos, una relacion abierta, nos entendiamos muy bien, en la parte sexual eramos muy calientes y fogosos, y mas cuando mi esposa es una mujer alta, mide 1,77, de cabellos lisos castaños, de buenas caderas y culo, y senos pequeños pero firmes, que siempre a levantado miradas y piropos en la calle. cosa que antes me causaban muchos celos. desde hace 2 años para aca, mi trabajo comenzo a quitarme tiempo familiar, me enviabana a otras ciudades, salia tarde y cansado y reconosco que descuide a mi esposa en muchos sentidos, sobre todo sexuales y romanticos. Ella tambien se enfocaba en su trabajo, tenia juntas de trabajo, viajes a Caracas a reuniones y cursos la rutina se fue convirtiendo en normal. Un dia supe de una amigo que su esposa le montaba los cuernos y eso me hizo darme cuanta, de que yo tenia descuidada a mi esposa, y comenze a cambiar, volvi a ser romantico con ella, trate de revivir la llama en la cama y viviamos una etapa muy placentera y feliz. hasta que a mediados de Febrero descubri en realidad quein era mi esposa……Sabado en la noche, acabo de tener un sexo maravilloso con mi esposa, ella queda agotada y se duerme, voy por un vaso de agua. y de regreso veo su celular encendido recibiendo un mensaje:

Buenas noches cariño….Espero estes bien. queria recordarte que mañana viajare hasta Valencia para verte. por favor colocate el conjunto negro de encajes besos……

Quede impactado, por momentos no creia lo que leia. para mi mayor sorpresa era de un contacto grabado en su celular como Adrian. mi primera reaccion fue revisar el resto de su bandeja de mensajes y a medida que lo hacia encontre mas de 90 mensajes de esta persona a mi esposa y de ella a el. Mientras mas lei comenzaba a encontrar respuestas a muchas cosas:

Mensaje recibido 10 de Enero 2011:

Bebe me pude escapar a Valencia voy llegando, sera que te le pùedes escapar a tu esposo:

Respuesta de mi esposa:

Ummm hoy es complicado tenias planes familiares, pero hare lo posible te aviso cuando este libre.

Mensaje de mi esposo a mi tfl: Hola amor, se me presento una urgencia en el trabajo no llegare temprano a la casa, si puedo te llamo me queda poca pila en el celular, besos.

Leer ese mensaje me hizo recordar ese dia: Fue un Lunes que cumplia años mi Papa. habiamos acordado que buscaria a los niños y luego la pasaria buscando por su trabajo para ir la torta de mi padre, lei su mensaje esa tarde y estuve llamadola muchas veces a su telefono, nunca me contesto.

Esa noche llego a la casa cerca de las 12 de la noche, yo estebe furioso, termino explicandome que le habian pedido una auditoria urgente es su trabajo y que su telefono estaba descargado, para contentarme me dio un sexo muy rico.

No salia de mi asombro al leer el mensaje no solo descubria su mentira y engaño para irse a ver con otro hombre, sino que tambien esa misma noche me hizo tener sexo con ella, cuando venia de estar revolcandose en la cama con otro hombre, lo cual me hacia indagar mas en sus mensajes.

Mi esposo durante todo este tiempo fue reacida al sexo anal conmigo. de pronto el año pasado, ella voluntariamente me pido una noche que la estimulara analmente con mis dedos mientras le hacioa anal, en ese momento solo di graciasss. aunque no entendia como repente le gustaba algo que yo tenia años suplicandole, leer otro de sus mensajes me hizo entender.

Mensaje recibido Octubre 12/2010:

Hola Preciosa como estas? para mañana cuando nos veamos te tengo algo especial.

Respuesta de mi esposa: Hola amor, ummm que sera dime que es algo rico por que te tengo muchas ganas

Mensaje de Adrian:

Consegui un juguetico para ti, te quiero enseñar a cojer por el culo. lo consegui como querias no muy grande para que se te haga facil, pero sabes que despues te comeras todo mi guevo por el culo. despues que te devirgue te cojere siempre por el culo.

Respuesta de mi esposa: Adrin me mojas, no agunto las ganas de verta mañana y que me cojas el culo, sera el primero en hacermelo, te espero mañana besos.

Ese fin de semana, mi esposa no habia querido tener sexo conmigo, me decia estar adolorida por que habia estado de pie todo el dia en tacones en un evento del trabajo, y en ese mensaje descubri que su dolor era por que habia sido desvirgada analmente por otro.

Mensaje Recibido: Diciembre 16/2010

Hola Erika, queria saber como habias llegado. me desjate mal sabes…..

Respuesta de mi esposa: Hola bebe llegue bien aunque muy tarde, la proxima vez no manejo tan de noche. tu tambien me dejaste mal…. nunca antes me habian cojido tantas veces en un mismo dia. me asusto un poco la llamada de mi esposo sabes, auqnue me exito hablar con el mientras me hacias oral, fue delicioso deberias repetir eso…..

Recorme inmediatamente al leer el mensaje ese dia. Yo llame a Erika para saber a que hora saldria de Caracas: las primeras 2 llamadas no las conesto, la sigueinte me atendio. y senti un extraño vacio en lugar donde me atendia, me dijo que estaba atorada en una cola en el carro. conversamos 2 cosas mas, y de pronto escuche un televisor al fondo. Me extraño mucho por que me acabab de decir que estabe el carro. ella me lo nego yme dijo que habia sido la radio, ahora entiendo lo que habia sido, no era una tv ni la radio, lo que esuche fue la voz de el estando en la cama con mi mujer…….

Mientras leia cada mensaje, empezaba a comprender muchas cosas de los ultimos 2 años de mi vida matrimonial, era como si una pelicula pasaba frente a mi al leerlos…..

Julio 27/2010

Mensaje: HOla preciosa, por favor de que forma te lo pido, me costo mucho conseguir permiso en el trabajo, respondeme por favor

Respuesta de mi esposa: Hola Bebe, sabes que este fin es mi aniversario de bodas, Carlos tiene planes para ir de playa como hago para convenserlo, se me hace dificil.

Mensaje de Adrian: Por favor Erika. tengo algo especial para ti pero no puedo decirtelo por qu dañare la sorpresa.

Respuesta de mi esposa: Ire solo si me cuentas que me tienes preparado.

Mensaje de Adrian: Ok esta bien, recuerda que la ultima vez te hable de que queria compartir contigo algo diferente, de lo del trio… solo te dire que ya tengo el candidato. y el puede este fin de semana, fianalmente te complacere en que seas doblemente penetrada, ya no te digo mas….

Respùesta de mi esposa: wuaooo en serio me vas a complacer, siendo asi puedes contar con que estare alli para ti… o para ustedes.

Nuestro ultimo aniversario, pense hacerlo especial, habia reservado una villa en la playa para los dos, una cena romantica, y una noche antes Erika me dice que tiene un viaje de trabajo, peleamos, discutimos pero ella igual se fue a su reunion de trabajo…. me recuerdo yo ese dia, termine solo en un bar tratando de entender como mi esposo preferia estar trabajando que conmigo…. ahora sabia el por que, no solo se veria con su amante, sino que ya era una puta declarada entregada a todo tipo de placeres

Era como conocer a otra mujer…. no era la misma con la cual durmi todos estos años……

Mensaje de Adrian: Hola perrita que tal tu dia.

Rspuesta de mi esposa: Hola bebe, un pcoo cansada, los viajes de regreso me matan sabes, pero todo sea por el placer de que me cojas como tu sabes hacerlo

Mensaje de Adrian: Bueno tambien tienes a tu esposo, no creo que te lo haga tan mal si llevas tanto casada con el:

Mensaje de mi esposa: el sexo con mi esposo es placentero, pero lomitado, es basico tu eres diferente, me hace sentir como una puta en celos, y sabes que me encanta que me hagas decirtelo

Mensaje de Adrian: si me encanta saber que tu esposo es mi cabron y que te cojo cuando quiero……

Leer eso me hoizo entender muchas cosas… de cierta manera yo habia sido complice de aquello, y solo pude entender cuando mire mi verga parada como si estuviera viendo la mejor porno de mi vida…. y lo que leia eran las historias de como mi esposa era cojida por otro hombre

no sabia que hacer ni como reaccionar, finalemnte me arme de valor y desperte a mi esposa, y le enseñe lo que habia descubierto…. lloro. me nego todo, pero lae evidencias eran claras, finalmente despues de horas discutiendo me reconocio todo:

Tenian 2 años de relacion, ella supuestamente habia inetntado varias veces dejarlo, pero a causa de mi descuido en la relacion recaia de nuevo… es dificil de entender, pase 2 dias fuera de mi casa pensando mil cosas.. divorcio, irme a vivir a otro lado, muchas cosas ronmdaban mi cabeza, tenemos 2 hijas que son mi sol y pensar verlas crecer de lejos era impensable para mi, aprte sabia de mi cuota de culpa, sabia que en ese tiempo cuantos culos no me habia cojido yo en rumbas, claro con ninguna me enrede sentimentalmente, pensando todo esto regrese a la casa y le dije a mi esposa, que olvidaria todo si nos comprometiamos a salvar la relacion, y ella acepto…

habian pasado 3 semanas,..pareciamos novios de nuevo, romanticos, calientes, muy calientes, cuando teniamos sexo era inevitable a veces ver imagenes en mi cabeza de ella siendo cojida por otro hombre, y eso me exitaba de sobre manera y me hacia cojerla mejor….

hace 2 dias mi espos tuvo que viajar a caracas por trabajo… confiar en ella es indispensable para que la relacion vuelva a la normalida, ella ese dia me llamo varias veces y llego muy temprano de su viaje, no habia motivos para sospechar nada…. sin embargo el morbo y la descofianza me hizieron revisar su telefono, nada extraño ningun mensaje. todo normal…… dormi tranquilo esa noche….. me levante y recorde que debia mandar un correo del trabajo urgente, asi que voy al estudio y la computadora estaba prendida.. recorde que erika habia estado sentada antes de dormir….. su cuenta de correo estaba abierta, y tenia un correo de Adrian:

Hola erika, tal vez este sea mi ultimo correo, te agradesco que ayer me hallas regalado esta ultima vez.. creo es una buena manera de terminar las cosas… pero se me hace imposible creer que la mujer que ayer estvo en la cama, pidiendome a gritos que la cojiera, no quiera continuar sientiendo esto… se que en algun momento tu querras que te coja de nuevo y cuando lo quieras solo buscame, se despide Adrian.

Rspuesta de mi esposa:

GRacias Adrain por regalarme esta ultima vez, es verdad no podia despdirme de ti,,, sin tenerte una ultima vez…. ultima vez que me ha hecho pensar mucho en si podre contener mis ganas de que me cojas de nuevo, solo el tiempo lo dira si sera dentro de 2 dias, 4 meses, 6 años o nunca mas. pero quiero que sepas que mi deseo sigue intacto. Adios.

Tenia 2 opciones, decirle a mi esposo que la habia descubirerto de nuevo, y dar por terminada nuestra relacion…. pero solo apague la computadora… y me fui a mi cuarto a despertar a mi esposa para hacerle el amor… ella se levanto entre mis besos, meintras las desnudaba… de pronto se levanta me pide un minuto y sale del cuarto… de regreso me pregunta si yo habia apàgado la computadora….le dije que en la madrugada se habia ido la luz, que seguro por eso estaba apagada… volvio a la cama y tuvimos uno de nuestros mejores sexo, en nuestra mirada, yo sabia que mi esposa era una puta que en cualquier comento buscaria a su amante para que la cojiera de nuevo…. en su mente se que ella sabia que yo habia leido su correos, y que apesar de eso estaba alli cojiendola como su cabron……..