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Con mi prima… y un regalo inesperado

Hola, soy Federico tengo 18 años ubicando en tiempo mi relato yo tenia 17 años y mi prima 18. Resulta que mis padres habian partido a Cordoba, por problemas con mis abuelos paternos, y me dejaron a cuidado de la casa. Vivo en un barrio muy tranquilo en Buenos Aires, Argentina; especificamente Castelar. Pero nunca sucedio nada.

Todo comenzo cuando mis padres partieron para Cordoba, era primavera y hacia un calor de cagarse, eran las 15:00 masomenos; yo descanzando en mi sofa con el aire y escuchando musica, cuando suena el timbre, para mi sorpresa era Maria Jose, mi prima que venia con una solerita semitransparente la cual permitia ver sus hermosas tetas y su bombachita blanca inmaculada. Fui a abrirle la puerta, sorprendido por su visita, es que hacia varios meses que no nos veiamos.

Con cara de idiotizado recorri su cuerpo con mis ojos y le dije

– ¡¡Estas hermosa!!

lo que provoco su respuesta

– Gracias…

Comenzamos a hablar de la escuela, que tal le estaba llendo, hasta quie le hice una pregunta

-¿Y?… tenes novio??
-si, pero es medio “lerdo”
-Como lerdo??
-Me da verguenza hablar de esto Fede
– Daaaleeee??
-Bueno, es que en realidad le insinue varias veces el tema del sexo y el se hacia el boludo o dormia, no se que carajo le pasaba.

En verdad yo estaba re caliente, es que veia sus delicadas piernas, su cabello suelto, sus tetas de un tamaños que a mi me vuelven loco que no son ni tan grandes, ni tan chicas. Pronto le propuse ir al extenso jardin de casa a tomar un poco de aire, es que estaba el dia hermoso ella dijo que si.

-Siguiendo con la charla (exclame), yo no se que es lo que espera tu novio para…
-AJAJAJAJAJ, ¿porqué? ¿vos no esperarias?

En este momento me decidi a responder (mientras mi cerebro repetia una y mil veces, “piensa rapido”)

-Obvio, le respondi
-¿Y porque?
-(con un poco! de cagaso decidi responderle), bueno primita, es que la verdad estas muy buena, y yo no me perderia un bomboncito como vos (suspiro, esperando el cachetazo)
-Que tierno

No comprendia lo que estaba viendo, Majo se levanto, inclinando su espalda para que yo notara sus brillantes tetas, me miro y me dijo

-Entonces, ¿ahora que es lo que estas esperando?

Quede atónito por su respuesta, y me levante, la tome de la cintura y comenze a besarla. Mis manos como si tuvieran vida propia comenzaron a bajar hacia su redondo y hermoso culo, comence a apretar sus nalgas y rapidamente la lleve hacia el verde pasto que lo utilizariamos de “colchon”. Ya acostada sobre el pasto me dijo

-¿Que dirian nuestros padres? (a modo de chiste)
-Probablemente que te siga desvistiendo (risita complice)

La bese y saque su solerita, grata sorpresa, no llevaba corpiño, lo cual me excito mas. Seguia besandola cuando empece a bajar hacia su cuello, alli me quede vario! s segundos, y continue mi viaje hacia su hermosas tetas, que aprete alocadamente y besaba al mismo tiempo sus pesones duros hasta entonces.

Mi lengua comenzo a bajar hacia su panzita y se detuvo en el ombligo redibujado su contorno, mi prima ya comenzaba a gemir.

Seguia bajando hasta encontrarme con su bombachita blanca, que se ajustaba mucho a su vulva, entonces comenze a acariciar la bombachita con mi dedo gordo suavemente, de esta manera se provoca mas placer en la mujer y su vagina desprende fluido en mas cantidad, Majo gemia mucho y yo seguia con mis “caricias”.

Comence a sacar so bombachita lentamente para no arruinar lo que estaba buscando, que era el hilo de fluido vaginal que se forma desde la bombachita y se estira, esto es delicioso, pase mi lengua por la bombacha arrasando con el fluido y llevandolo con la lengua a donde corresponde, alli comenze a jugar con mi lengua varios minutos, llevo mi pene hacia la entrada de su vagina, y sin darme cuenta acabe sobre su vagina. Asustado le digo que se me habia escapado la eyaculacion, y me respondio que no habia problema porque tomaba anticonceptivos.Esto me alivio y me excito el saber que la concha de mi prima estaba bañada en mi leche, entonces comenze a pasar la cabeza de mi pija por toda la zona de semen y empece a frotarla en su clitoris. Ella gemia alocadamente, entonces de un golpe y sin aviso la penetre, provocando que mi prima comienze a gritar de dolor, lo cual me excitaba. Estuvimos cogiendo unos 20 miutos hasta que acabe en sus pechos.

Sorprendida, pero algo cansada mi prima me señala con sus ojos hacia al lado de la casa, giro mi cabeza y veo a mi vecina de tan solo 14 años masturbandose mirando la escena de sexo que tuve con mi prima con un poco de verguenza le pregunto que es lo que estaba haciendo, y ella me responde que estaba practicando lo que le habia enseñado su hermana, que se sentia muy bien. aprovechando su calentura, y tomando como excusa sus practicas, la invite a que venga a casa, que le iba a enseñar algo mas placentero. Minutos mas tardes, soledad mi v ecina estaba tocando el timbre, fui a abrirle y le dije que se preparara.

empezo a sacarse la ropa lentamente mientras mi prima y yo nos masturbabamos mirando el cuerpo de la pendeja de 14 años chiquita, pero muy excitante, le pedi a soledad que empiece a masturbarse, empezo metiendose un dedo en la boca pasandole la lengua lentamente, mientras que con su mano izquierda apretaba y movia uno de sus pechos, mi prima excitadisima como estaba se levanto y me dijo al oido que iba a coger con la pendeja, que cuando ella me avisara yo podria cogerme a las dos, y se agacho para darme un par de besos en el pene que ya estab medio dormido.

pasado este acto mi prima se acerco a soledad y empezo a chuparle todas las tetas y pasarle sus dedos por la concha. A pesar de sus 14 años soledad tuvo un orgasmo, todos sus fluidos bajaron por sus piernas, lo cual me calento mucho.

no aguante mas y me levante, mi prima me grita como loca y me dice que todavia no dijo que pudiera c! ogerlas, le hice un gesto de indiferencia, agarre su cabeza y la lleve hacia mi pija gritando, chupamela y deja de gritarme puta. lleve mi pene hacia su boca y comenze a moverme como si su boca fuese una vagina que estaba cogiendome.

Luego le dije a soledad que se acerque y comenze a chupar sus tetas que todabia estaban mojadas con la saliba de mi prima.

saque la pija de la boca de majo y le dije a soledad que se ponga en cuatro patas, que iba a cogerla, ella dijo que era virgen y pregunto si iba a doler
le respondi que un poco al principio pero que luego no podria dejar de meterse cualquier pedazo de carne que se le cruzara.

Ella acepto, entonces le pedi a majo que humedeciera la vagina de soledad para que mi pene entrara con mas facilidad, dicho y echo mi prima chupo la vagina de soledad dejandola bien lubricada.

Entonces empece a meter mi pene lentamente, soledad empezaba a sentir el dolor y me decia que parara que le estaba empezando a doler, entonces ! le dije

-Bueno

y cuando note que sus caderas estaban relajadas m eti mi pene velozmente provocando el llanto inmediato de soledad. Continue cogiendomela por largo tiempo hasta que eyacule dentro de su vagina, la mire hacia la cara, y le dije que ahora se le iba a pasar el dolor.

La acoste sobre el piso y pase mi pene por toda su boca y tetas que continuaban temblando.

Entonces le pedi a mi prima que le calme el dolor de chuchita que yo mientras iba a cogermela hasta que vuelva a eyacular.

Al fin terminamos todos de tener sexo muy placentero, sobre todo yo que me cogi a mi prima y le rompi el himen a una pendeja de 14 años.

esto es todo, espero que les alla gustado mi relato que fue 100% real y espero sus comentarios o que me agreguen al msn a fedex_x_7@hotmail.com

Y yo pensaba que estaria solo

Hola soy yo de nuevo para los que no me conoces me llamo Aarón, tratare de no alargar mucho la historia la cual aunque no lo crean es un 99.9% verídica..
Esta me sucedió una vez que se me ocurrió irme de vacaciones fura de la región a una sector poco poblado en el sur de Chile me encontraba en el sector del lago Llanquihue esto sucedió hace como 4 años atrás en el principio del 2002.
Salí de excursión hacia el sector ya nombrado y me arme mi campamento en una zona la cual arrendaban sitios para hacer camping, bueno el asunto que dure alrededor de 2 días por la falta de privacidad y se me ocurrí ir a acampar a plana naturaleza (andaba solo sin compañía solo con mi equipo de acampar) Salí a caminar hasta que encontré un sector alejado de la civilización pero lo que si tenia era una vista preciosa, instale el campamento y me coloque a descansar haciendo hora para almorzar, al cabo de unos instantes de relajo me coloque a preparar el almuerzo, mientras lo hacia escuchaba ruidos pensaba que seria un par de animales pero no le di importancia.
Cene descanse y me coloque a ver una par de revistas que tenia prepare todo por que se me comenzaba a hacer tarde en caso que se me hubiese olvidado algo, al chequear todo normal, volví a sentir ruido me senté a un costado de la carpa por fuera y me coloque a ojear una revista porno gay.
De repente de la nada apareció un joven de no mas de 19 años que paso caminado frente a mi me pregunto como me llamaba le respondí
-Aharon y tu?
-Pablo
-Un Gusto
-Eres de por aquí? ( le pregunte de forma amistosa)
-si y usted?
-de Santiago le respondí
me dijo que vivía a uno 30 minutos de ahí en bicicleta y a pie una hora le dije que si quería se sentar un rato al lado mío, se sentó y trate de esconder la revista que me encontraba mirando pero el me pregunto si se la podía Mostar un poco, le dije que bueno y se la pase pero antes le pregunte que edad tenia me dijo 19 y me pregunto si era gay yo le dije que era bisexual pero mas gay el me respondió que gay a si que nos pusimos a conversar un rato hasta qué comenzó a caer la noche, me dijo que se tenia que ir y que tenia la casa muy sola, le pregunte si vivía solo y me respondió que si, me dijo que no sabia si volvería le dije que cuando quisiera volviera que iba a estar ahí al rededor de 15 días me dijo que bueno y se despidió dándome la mano y se alejo.
Yo quede pensando en aquel cuerpo blanco, ojos verdes, pelo café claro y trasero redondito y paradito, callo la noche y ya tenia encendida la fogata pensando que ni iba a volver a si empecé a alucinar con el mientras estaba acostado en el interior de la carpa pensaba como seria estar con el.
Al día siguiente en la mañana estuve atento si volvía aquel joven y en todo el día no se apareció y en resumen no se apareció en 4 días ya había perdido toda ilusión, necesitaba ir a comprar cuando estaba saliendo rumbo hacia el pueblo me tope con el me contó que no me había ido a ver por que había estado un poco ocupado y que cuando tuviera un tiempo me iría a ver, le dije que bueno y me acompaño hasta el pueblo al volver al campamento con todo lo que necesitaba me coloque a hacer lo de siempre hasta que me acosté y al otro día temprano en la mañana sentí pasos en el alrededor de la carpa y de ponto sentí un llamado y me asome era pablo que me esperaba afuera estaba empezando a hace un poco de calo entonces le dije que me esperara un par de minutos para que me vistiera me vestí con pantalones y con zapatillas y Salí sin polera el me quedo mirando mientas me echaba un poco de agua en la cara u en el pecho me comento que si me importaría tener un poco de compañía ese día le dije que no y que no tendría mayor problema a si que se acomodo y nos colocamos a conversar traía en su mochila un poco de carne a medio congelar a si la colocamos a asar mientras conversábamos me pregunto si tenia pareja y le respondí que no y el me dijo que tampoco tenia, de ahí no tocamos mas el tema asta que de pronto salio el tema de la masturbación y con esperanza de que el me mostrara algo no paso nada a si que me arme de valor y me baje el bóxer y le mostré como lo hacia el me quedo mirando fijamente y me di cuenta se le había comenzado a parar el se sentí incomodo por la erección tan importuna me acerque a el y le di un beso e la boca para ver la reacción que tenia a lo que se lo di me coloco un poco de resistencia pero al cabo de unos segundos se entrego al momento, al terminar de besarlo me dijo que nadie había estado con el antes a si que me coloque contento al ser el primero en penetrar ese culito, le dije que si quería podíamos hacer algo el no lo pensó y me dijo que si le gustaría entramos a la parpa y comenzamos a besarnos y a trocarnos por todos nuestros cuerpos joven y calientes por el momento ámense por sacarle la polera y el por sacarme los zapatos luego le saque los zapatos y el me saco el pantalón mientas nos besábamos quede solo en bóxer y el con calzoncillos me colque de espalda y el comenzó a sobar con la mano mi bulto y luego comenzó a sobarlo con la mano hasta que se lo introdujo en la boca y me comenzó a mamar mientras lo hacia yo le tocaba la cabeza y le acariciaba el trasero con las manos el le pasaba la lengua a mi verga yt jugaba con ella en la boca de pronto sentí que se paro y me dijo que si quería mámenlo le dije que bueno y nos colocamos en una posición de 69 yo abajo y el arriba de pronto sentí que el se venia dentro de mi boca y me corrí y sentí como su leche caliente corría por mi cara me dijo que si me podía penetra le dije que si me coloque en posición de 4 y pare mi trasero pera esperar su embestido se coloco el condon y me empezó a langueter el culo para que se dilatar lo hacia como un profesional, cuado logró una dilatación perfecta comenzó poco a poco a penetrar hasta que logro el ritmo perfecto y de vez en cuando se apegaba a mi y me decía que lo tenia rico y que no quería que esto terminara le dijo que no se preocupara le dije que se sentar y cuando lo hizo me senté sobre su miembro y el lanzo un gemido y me dijo que siguiera y que no parara asta que el soltó un segundo gemido pero esta vez de placer por la eyaculacion que provoco el momento al parame salimos de la carpa ambos desnudos y coloque una frazada en el piso y le die que ahora iba a saber lo9 que era bueno me dijo en voz de temeroso que si el iba a doler le dije que no y le coloque en cuatro y vi que su ano estaba completamente virgen y cerrado comencé a languetarlo y el adopto un movimiento lo cual al parecer lo éxito mas le comencé a tocar el pene logrando un grado mas de exitacion y mientras lo hacia el gemía y a lo que logre que entraran 3 dedos me coloque el condon y me coloque vaselina sobre el condon para evitar todo el dolor posible y al entrar el solto un gemido y me pidió que por favor se la sacara y se la metí hasta el fondo y le dije que se acostumbrara y a los minutos que no fueron mas de 3 me dijo que ya no sentía dolor comencé a meterlo y sacarlo lentamente a lo que note que le comenzó a doler lo apreté fuertemente contar mi y nos dimos vueltas abrazados por la espalda y luego el quedo boca abajo y comencé a meter y sacar lentamente mi pene hasta que logre una perfecta penetración el me decía entre gemido y gemido que no parara luego de unos minutos de esa posición cambiamos pero esta ves de pero tuvimos sexo de pie hasta que eyacule dentro de el pero no me importo seguí follando en otras poses asta que el me dijo que estaba cansado en ese momento me detuve y paramos y nos acostamos un rato en la carpa a besarnos al rato note que se había quedado dormido en eso veo la hora y eran las 7 30 de la tarde lo deje dormir un rato y luego lo desperté para que se fuera para su casa y el se fue a lo que se marcho comencé a pensar en todo lo que hicimos entonces cuando ya me había acostado temprano tipo 10 de la noche llego el con ganas de follar a si que entro y nos acostamos y ustedes se imaginan el resto y eso támbense repitió por toda mi estadía si alguien quiere saber mas detalles me pueden escribir a mi mail y eso se repitió casi todo el resto de mi estadía hasta que me vine a Santiago pero todavía sigo en contacto con el y de repente me vine hábeme y de vez en cuando follamos me despido y ya les dije si alguien quiere saber mas detalle solo tiene que escribirme a mi mail loco_aharoncito@yahoo.com espero sus cometarios.

Año sabático con sobresaltos…

Salió de casa por la mañana a eso de las 09,00h, iba vestida con un short muy ajustado blanco, liviano, y transparente, se le veían a través de la tela perfectamente las bragas blancas, con unos dibujitos de florecillas de margaritas, dada la transparencia de los shorts, se podía apreciar sin esfuerzo alguno por la visión más avispada, el tallo verde, los pétalos blancos, y el polen amarillo circular. Un polo con capucha azul celeste, amplio hasta la cintura, que dado el contraste aún hacia resaltar mucho más la ropa interior. Con unas bambas blancas Nike y unos pequeños calcetines blancos de deporte, hacían resaltar sus hermosas piernas así como unos firmes muslos y un prieto trasero que a cada paso que daba palpitaba como si tuviera vida propia.

La muchacha entro al parque municipal, colocándose unos pequeños auriculares en los oídos, ya que en interior del parque no había peligro de atropello por algún posible vehículo, del cuello le colgaba un pequeño MP3, lo puso en marcha y metiéndoselo por dentro del polo, y cubriéndose con la capucha empezó a correr.

Hacia una mañana preciosa para hacer deporte, con un cielo azul y un sol que radiaba una temperatura excelente.

La muchacha absorta en la música de su MP3, iba haciendo footing y no se percataba de nada, paso por delante de unos hombres que jugaban una partida de ajedrez, al pasar por delante del banco en que estaban sentados, las piezas cayeron al suelo, uno muy mayor de unos 80 años le calculo ella, y el que jugaba con él estaría sobre los 50 años, que al verla pasar se la quedo mirando, sin percatarse que al hacerlo el tablero se le cayó al suelo, admirando la belleza y las preciosas piernas de la joven, la muchacha giro la cabeza con una sonrisa coqueta en sus labios, el señor mayor le hizo un gesto con la mano característico de regaño y con cara de pocos amigos, mientras se agachaba con claro esfuerzo y recogía las piezas del suelo, el otro seguía mirándola, más bien ahora miraba su trasero. La muchacha volvió a mirar al frente con una picara sonrisa en sus labios. En otro banco habían dos señoras con el rostro claro de indignación, que le decían algo…

-. Desvergonzada…!!!

-. Sinvergüenza…!!!

Una de las señoras la que parecía algo más joven le gritó;

-. … Como vuelvas a pasar, tu culo lo lamentará…!!! Descarada!!! Desvergonzada!!!

La muchacha con la música no escucho nada, pero giro la cabeza hacia ellas, mirándolas y con una picara sonrisa y vio que las señoras se levantaban del banco, y que gesticulaban pero no les prestó más atención siguiendo el camino del parque.

Las señoras indignadas la siguieron a paso ligero con el rostro claro de indignación:

-. Será descarada! La niña!!! Vamos madre! nadie se ríe de nosotras…!!! Y se queda tan fresca!!! A esa le voy a enseñar modales y a vestir como es debido, habrase visto! va casi desnuda la muy golfa!!!

-. Que poca vergüenza! Reírse de una anciana, que podría ser su abuela!!! Vamos hija! Como la coja va a ver…

Caminando detrás de ella…observaron que había cogido un sendero a la derecha.

-. Emilia hija, acortaremos por aquí… Va a saber esa desvergonzada lo que es bueno…

Los dos hombres también se levantaron y salieron detrás de las dos mujeres… El hombre mayor se ayudaba con un bastón.

-. Emilia, hija! Que sucede? Antonia… Que os pasa?

-. Es que no habéis visto a esa pelantrusca como va vestida! Semejante desfachatez de esa sinvergüenza? Va medio desnuda con esa ropa! Y encima se reía de nosotras, y no contenta, se ha burlado de nosotras. Cuando la coja no se va a poder sentar en una semana…

La muchacha seguía a lo suyo escuchando música y corriendo sin percatarse que estaba escandalizando a todo el parque con su indumentaria. Ya eran varias las personas que avanzaban, detrás indignadas o por curiosidad por saber cómo terminaba aquello. La muchacha al ver un grupo de personas que iban haciendo aspavientos con las manos y llamándola para que fuera hacia ellos. Alarmada e inconsciente de lo que realmente sucedía, y el revuelo que había armado con su ropa tan provocativa, se detuvo y andando se acercó hacia ellos pensando que algo grave sucedía, sin percatarse absolutamente de nada. Cuando estuvo delante de las dos mujeres, encogiéndose de hombros y con los brazos encorvados y las palmas de las manos hacia arriba, les pregunto sin quitarse los auriculares.

-. Qué ocurre?

Como llevaba los auriculares no se dio cuenta que había gritado más de lo debido al preguntar.

Algo que fue malinterpretado;

-. Tendrá descaro la niña encima!

Dijo el padre de Emilia, el Sr. José;

-. Ven aquí descarada! Te voy a enseñar yo modales! Y a vestirte decentemente!

Emilia regañándola se acerco a la joven y sujetándola de un brazo, tiro de ella conduciéndola hacia un banco que estaba cerca. Una mujer de armas tomar, alta, como de un metro ochenta de estatura, y unos 70 kilos de peso, llevaba una blusa negra y chaquetilla azul marino de hilo, y una falda negra por debajo de las rodillas.

Protestó…

-. Señora! Que hace, porque me sujeta del brazo. Suélteme señora…

La chica iba tropezando con sus propios pies, por intentarse soltarse de la mano que la mantenía sujeta del brazo izquierdo.

-. Ya puedes forcejear lo que quieras niña! Te voy a enseñar a reírte de las personas mayores, así como hacer burla. Vas aprender modales ahora mismo, ya que no te los enseñaron tus padres…

A pesar de sus intentos por liberarse no le sirvieron de nada, a trompicones y tirones llego la Sra. Emilia hasta el banco tomando asiento en él. La chica intentaba en ese momento explicar que llevaba unos auriculares en los oídos y que no podía oír lo que la estaban hablando, acción que fue mal interpretada, pues parecía que insinuaba algo que no le pareció correcto a la señora.

-. Esas tenemos desvergonzada! Además te atreves a insinuar que estoy loca? Ahora vas a sentir el haber hecho eso… ya lo creo que lo vas a lamentar…

Tirando del brazo la hizo caer sobre su regazo, colocándola boca abajo sobre sus rodillas quedando su trasero bien expuesto, la señora la sujeto firmemente con su brazo izquierdo asiéndola de la cintura y aprovechando el peso de su antebrazo para mantenerla firme e inmovilizada, levanto su brazo derecho y empezó a azotarla fuertemente en el culo, indecorosamente protegido por aquellos shorts obscenos.

-. Señora que hace…no puede hacerme esto…que he hecho yo! Señora! Señora! Au! Au! Au! Noooo… por favor señora! Sueltemeeeeeee me está haciendo dañoooo! Au! Auuuu!

Se retorcía la chica intentando ponerse en pie, pero todos sus intentos eran evitados con destreza por la Sra. Emilia, que continuaba de manera firme dándole azotes en el culo y en la base de los muslos los cuales, hacían a la chica aullar de dolor…

-. Noooo noooooo nooooo… Que me hacen ay ay ay! Ay! Ayyyyy! No me peguen! Ay! Ay! Ay! Pero que les hecho… Ayyyyy!!! Ayyyy!!! Ayyyy!!! Porqueeee… Ayy! Ayyy! , me hace dañoooo!!! Ohhhh no por favorrrrr…!!! Que les he hecho yoooo…! Ay! Ay! Ay! Ay! Bastaaa! Bastaaaa…!!! Noooo ay! AAAAYYYY…!!!

La Sra. Emilia la azotaba fuerte muy fuerte, sin pausa sin apenas dejar a la muchacha coger aire. Que meneaba el trasero y agitaba sus piernas alocadamente en todas las direcciones, con las manos intentaba forcejear para escapar, para poco después intentar taparse el culo de los tremendos azotazos que la estaban golpeando en el culo… Entonces intervino la Sra. Antonia la madre sujetando las manos a la joven y manteniéndolas tirantes, y su yerno el Sr. Francisco le sujetó de un pie, el Sr. José hizo lo propio con el otro inmovilizando por completo a la joven.

-. Ayyyyy! Ayyyy! Ayyyy! Porqueeee! Ayyyyy! Basta! Basta! No me peguen más! Ayyyy! Ayyyy! Ayyyy! Ayuyyyyyyy!

La Sra. Emilia se detuvo un instante, e introdujo los dedos por la cinturilla del pantaloncito blanco…

-. Nooooooooooo…!!! Eso Noooooooooo… Con tanta gente Nooooooo… Por favoooorrrr… Noooooo…!!!

La muchacha al sentir como sus shorts iban a ser bajados, rompió a llorar más de la vergüenza e humillación, que del dolor de sus nalgas. Entonces la Sra. Emilia levantó la mirada, y vio muchas caras sonrientes, sobre todo de hombres y se abstuvo de desnudar el trasero de la muchacha…

-. Madre!, vamos a casa! Allí castigaremos a esta descarada…!!! Aquí esto se ha convertido en un circo y esta desvergonzada se merece que le demos más que una soberana azotaina, una buena paliza!!! Pero no está bien que la desnudemos en público, por muy grosera y maleducada que haya sido…

La muchacha pudo al fin levantarse, pero continuaba bien sujeta por las manos, y se puso a dar saltitos como último recurso para mitigar el intenso ardor de su pobre culo, muy dolorido. Con los saltitos se habían desprendido ambos pequeños auriculares de sus oídos, pudiendo escuchar por primera vez…

-. Vamos a casa descarada!!!

La muchacha perpleja mientras era casi llevada arrastras por la Sra. Emilia de su mano izquierda y la madre de la mano derecha.

-. Yo… Descarada…? Y ustedes Brujas!!! Se puede saber porque me han pegado…?

-. Como nos has llamadooo…!!!

Mientras pronunciaba esto la madre, con la mano derecha le quitó la capucha y dándole dos bofetadas tremendas…

-. Sinvergüenza…!!! Te parece bonito pasearte medio desnuda, y coquetear con mi marido que podría ser tu abuelo!!!

-. Tranquila madre! Enseguida llegamos a casa, y esta descarada con sus veinti…pocos años va aprender modales! Buenos modales!!!

La joven se resistía a que la condujeran a esa casa, a pesar del dolor que sentía en el culo, y el intenso ardor. Pero si no hacia algo por escapar, en breve el culo le iba doler mucho más, y ya era mucho lo que le dolía, además de la vergüenza que había pasado, siendo azotada como una niña pequeña ante tanto viejo verde.

-. Deja de forcejear golfa!!! No te va a servir de nada intentar escapar… Ahora vas a ver ya me has hartado!!!

La Sra. Emilia se plantó delante de la joven, y agachándose la cogió por sorpresa de las piernas, y con una habilidad envidiable se la coloco sobre el hombro izquierdo, izándola del suelo, la joven indignada y avergonzada empezó a patalear y pegarle con las dos manos en la espalda, pero la Sra. Emilia respondió dándole unos fuertes azotes en el culo, con su mano derecha, y luego agarro el pantalón y las bragas de la joven tirando hacia abajo…

-. Ayyyyyy ayyyyy ayyyyy ayyyyy ayyyyy ayyyyy ayyyy ayyyyy… Nooooooo eso Noooooo!!!

-. Te vas a estar quietecita…!!!

-. Siiiiiiiiiiii…

-. Bien, vamos para casa! te voy a dar una… Que no la vas a olvidar mientras vivas…

-. Ay! Ay! Ay! Ay! Ayyyyyy…!!!

Cinco azotes más, la terminaron por convencer que debía portarse bien, y empezó por primera vez a sollozar, pero era más por el temor de lo que le esperaba, de lo que el culo le ardía y dolía, ahora además por primera vez, mientras era transportada se podía frotar las doloridas nalgas.

Entraron todos en la casa, la Sra. Emilia dejo en suelo a la joven que miraba asustada en todas direcciónes, estaba en una casa extraña para ella.

Y para que…la joven estaba muy nerviosa, era cierto había coqueteado con aquellos dos viejos, pero debía de haber algo más.

Su cabeza le daba vueltas a lo sucedido, no puede ser, no puede ser, no puede ser…

La madre. La cogió del brazo..,

-. Vamos, entremos al salón…buena te espera niña…!

-. Por favor no me peguen más, ya he aprendido la lección, no volveré hacerlo.

-. Hacer el que?

-. Coquetear con…sus maridos…lo siento…perdón… Pero ya me han pega…castigado por ello.

La joven se arma de valor y…

-. Saben que podría…denunciarles por lo que tratan de…hacerme…

En ese momento suena el timbre..,

Se levanta la Sra. Antonia del sofá donde se había sentado con los dos hombres para ir abrir…

-. No madre, usted descanse ya voy yo abrir…

Unos instantes después entra seguida de un policía local…

-. Es Felipe el J.E.F.E de la policía local…

Y mira a la joven, esta sonríe al saber quién es, esta salvada piensa…

El Sr. Francisco se levanta, ahora la joven lo observa, no es tan mayor, tendrá la edad de la Sra. Emilia o quizás algo más joven, sobre el metro ochenta de estatura y unos 55 años.

-. Hola Felipe que asunto te trae por aquí?

La joven sigue sonriendo, alguien debe haber denunciado que la estaban maltratando.

-. Sr. Me han avisado que una joven andaba por el parque municipal, escandalizando a los ciudadanos en ropa interior, y que se había mofado y burlado públicamente además de insultado gravemente a la Sra. Alcaldesa y de su madre de 88 años, alguien con tan pocos escrúpulos no puede quedar sin ser encerrada en la cárcel durante varios días, Sr. Alcalde, ah! Sr. José lamento lo sucedido, lo que ha hecho esa joven es imperdonable, esa falta de irresponsabilidad de ir casi desnuda y pasar por delante de usted varias veces con su delicado estado de salud, y más teniendo en cuenta que su yerno es el alcalde de este pueblo…

La muchacha se quedó paralizada, su semblante de cambio, pasando a ser de preocupación y entonces fue cuando bajo la vista y se miró como iba vestida, comprobó levantándose el polo que era verdad, iba casi desnuda y se bajó el polo estirándolo hacia abajo intentando cubrir lo que ya era en balde, el mal estaba hecho no habiendo posibilidad de reparar, exclamo…

-. Oooohhh… Lo lamento mucho Sra. Emi…lia…

-. Puedes estar segura que lo vas a lamentar…

-. …ah! Esta aquí…!!! Señorita queda arrestada!!!

-. Tranquilo Felipe!!! La joven se queda aquí! Mi esposa se encargara en persona de castigarla, y puedes estar seguro que preferiría la joven, que te la llevaras detenida. Cariño acompaña a nuestro jefe de policía a la puerta, y Felipe… quiero que olvides el escándalo que ha habido hoy en el parque.

-. Si señor alcalde… Es que ha ocurrido algo en el parque hoy…?

Diciendo esto abandono el salón, seguido por la Sra. Emilia detrás, antes de abandonar el salón la Sra. Volvió la cabeza hacia la joven…

-. Jovenzuela! Cuando vuelva quiero ver esos ridículos pantaloncitos, doblados sobre esa mesa, y ese polo también!!! Y que estés colocada junto a esa silla de pie y con las manos sobre la cabeza…

La muchacha estaba muy avergonzada, sus manos temblorosas, y con la mirada buscaba el perdón de la Sra. Antonia y de su marido el Sr. José…

-. Joven como venga mi hija y no estés como te ha ordenado, lo vas a lamentar y mucho.

-. Sra. Yo…lo siento…mucho…

Estaba muy arrepentida de como se había comportado, sólo había hecho que empeorarlo todo aún más, con las manos temblando de miedo por lo que la esperaba, empezó a quitarse el polo pasándoselo por la cabeza, se lo quito y lo doblo depositándolo sobre la mesa del salón, quedando con una fina camiseta de tirantes. Luego introdujo sus dedos por la cinturilla de los shorts blancos, y fue deslizándolos por sus muslos, rodillas, tobillo y extrayendo un pie y después el otro, lo doblo y lo puso encima del polo. Ya quedando sólo con las bragas y camiseta se puso al lado de la silla y puso sus manos entrelazadas sobre la cabeza.

A los pocos minutos apareció la Sra. Emilia, en su mano derecha llevaba una regla de madera de medio metro, y en la izquierda un cepillo de cabello. Llego hasta la mesa depositando en ella la regla y el cepillo. Luego pasando por detrás de la joven rodeándola y se sentó en la silla. La escena parecía de mediados de siglo XVIII, la señora sentada en la silla, a su derecha la muchacha solo en ropa interior con las manos sobre la cabeza, y enfrente de ellos con una posición envidiable para observar con todo detalle, el Sr. Alcalde, la Sra. Antonia a su lado sentados en el sofá y un poco más a la derecha sentado en un sillón el Sr. José. Todos observando a la infractora fijamente.

-. Bien muchacha! Baja las manos y colócate boca abajo en mi regazo, ha llegado el momento de ajustarte las cuentas jovenzuela… Venga no me hagas esperar o…

-. Por favor Sra. Noooo… Nooo me pegue más, … Lo siento mucho, de verdad. Llegue ayer al pueblo, con intención de pasar un año sabático después de haber terminado la carrera, y hoy es el primer día que salgo por el pueblo…y no me he fijado en la ropa que llevaba puesta, hasta que le he oído hablar al agente, no sabía que iba vestida tan…

-. Mira niña!!! Todos somos responsables de nuestros actos, esos pantaloncitos tan descarados te los compraste tu?

-. Si señora…

-. Entonces sabias que eran muy provocativos, o no?

-. Si lo sabía…per…

-. Y aún sabiéndolo, en vez de ponerte unas bragas blancas para pasar desapercibida, te has puesto unas con flores de margaritas, y quieres hacerme creer que no lo sabias? Eres una descarada y una sinvergüenza. Ven aquí ahora mismo…!!!!

-. Pero no he pensado en ell…

La Sra. perdió su paciencia y levantándose agarro de la mano a la joven tirando de ella, se sentó en la silla y arrojo sobre sus rodillas a joven…

-. Ven aquí desgraciada, ahora vas a ver lo que les ocurre en este pueblo, a chicas descaradas como tu… Tus escusas…no sirven…de…nada…desver…gonzada…

La muchacha en vez de forcejear como hiciera en el parque, se dejó llevar por la evidencia de su culpabilidad, no poniendo resistencia cuando la Sra. Emilia la tumbo sobre sus rodillas. Los primeros azotes enseguida cayeron sobre su trasero. Sus piernas colgaban semi flexionadas sin tocar el suelo, mientras sus manos se agarraban a las patas de la silla. Los azotes no paraban de golpear su trasero cubierto por las bragas de algodón , con fuerza y rapidez, no tenía tiempo de recuperarse de un azote, que ya sentía uno de nuevo. La muchacha se dejaba azotar en el culo sin moverse, sabía que tenía bien merecida la azotaina que le estaban dando, tenía la cara congestionada por el dolor que le causaba cada azote que recibía, lo único que de su cuerpo se movía eran los párpados de sus ojos que los apretaba con fuerza a cada azotazo que sentía en sus nalgas, y sus labios se contraían y sus dientes apretados para no gritar del intensísimo ardor y el dolor en su culo. Sus manos se aferraban a las patas.

Había recibido no menos de 50 azotes, en sólo unos minutos, que a ella le parecieron horas, ya que la mano de la Sra. Emilia no cesaba de azotarla y recriminarla por su comportamiento indecoroso. La muchacha ya no podía mantener la compostura por más tiempo, su culo empezó a menearlo de un lado a otro, sus piernas se abrían y cerraban, subía la izquierda y bajaba la derecha, para volver a separarlas y abrirlas todo lo que la posición expuesta en la que se encontraba le permitían. Sus lágrimas empezaron a caer por sus mejillas, y sus lamentos ahora eran ahogados por sus sollozos. Pero nada parecía enternecer a la Sra. Emilia, que seguía y seguía azotándola en su enrojecido culo. Durante diez minutos interminables para la muchacha que ya se debatía sobre el regazo de la Sra.

Al fin detuvo la severa azotaina pero el alivio de la chica duro muy poco. Ya que sólo se detuvo para bajarle las bragas hasta las rodillas, la chica completamente derrotada no protesto siquiera, aunque de poco le habría servido, el culo tenía un color rojo intenso.

Y reanudo la Sra. La azotaina ahora sobre las nalgas desnudas, con la misma intensidad y con la misma fuerza.

-. AYY! Ay! Ay! Ayyyy! Ayyyyy!!! Ay! Ay! Ay! Ay! Ayyyyyyy!!! Ayyy! Ayyy! Ayyyy!!! Ay! Ay! Ay! Ayyyyyyy!!! Ay! Ay! Ay! Ay! Ay! Ay! Ay! Ay! Ayyyyy!!!!

Las nalgas y el principio de los muslos estaban muy muy rojos, igual que los ojos de la chica de tanto llorar. Sus piernas seguían pataleando sin control, las abría y cerraba todo lo que la traba de sus bragas a la altura de las rodillas le permitían. Durante otros diez largos minutos la señora la estuvo azotando severamente, su mano subía por encima de su hombro y lo dejaba caer con toda la fuerza que su brazo era capaz de impulsar, los azotes sonaban muy fuertes desde el primero que le diera sobre las bragas, hasta el último azote que le acababa de propinar sobre el culo desnudo…

La Sra. Emilia una vez había dado por terminada la severa azotaina, a siéndola por los hombros la ayudo a incorporarse, la muchacha al estar de pie, apoyo la cabeza en el hombro de la señora y se abrazó llorando a todo llorar, sollozando y haciendo ruidos con la nariz, ya que la mucosidad le dificultaba la respiración. La señora le acariciaba con ambas manos las nalgas muy a doloridas de la joven, le permitió permanecer así consolándola unos minutos.

Al cabo de unos minutos la separo de ella y…

-. Basta…!!! Ahora tal y como estas con las bragas en las rodillas, te vas a aquel rincón a reflexionar y que no se te ocurra girarte o tocarte el culo, jovencita… Aún no he acabado contigo…!!!

De; Juanspanker

Luna de miel en Bangkok

Fui por razones de trabajo a Tailandia, donde permanecí alrededor de un año. Me carteaba con mi esposa cada quince días. Descubrí un mundo nuevo de costumbres y sensaciones muy diferentes a los del mundo occidental. Traté de transmitírselo e interesarla para que me acompañase en el próximo año pues me prorrogaban el contrato. Marta se resistía. Era mi segunda esposa varios años más joven que yo, y pensaba que no se podría adaptar y extrañaría horrores por la lejanía de sus afectos y sus amigas.

Las cartas eran extensas y minuciosas abordando todas mis experiencias. Marta, entre otros temas, insistía no creyendo en mi abstinencia sexual. Yo me encargaba de asegurarle que la extrañaba y que deseaba que pudiese compartir la espiritualidad y los ritos sexuales que se practicaban en Bangkok. Por supuesto omitía algunas costumbres tailandesas que hacían hincapié en el erotismo y la sensualidad exacerbados por las costumbres de ese exótico y lejano país.

Durante una reunión conocí a Pierre, un hombre mayor que según sus colegas era el más conocedor de los lugares nocturnos donde solo se permitía el ingreso de personas selectas. Allí se liberaban los instintos y estimulaban los sentidos y los placeres adormecidos por razones religiosas y culturales. Congeniamos enseguida y me invitó a sus charlas amenas y profundas que hurgaban en lo más profundo del ser humano. Concurrían muchas personas ávidas de desentrañar los misterios de las relaciones sexuales y el placer que debían gozar los hombres y mujeres durante su vida terrenal.

Finalmente al año, Marta se decidió a viajar con la promesa de volver a Buenos Aires si no se sentía a gusto y, según me confesó luego por la curiosidad de conocer ese mundo nuevo cargado de misterio y sensualidad que yo le describía en mis cartas.

La esperé en el aeropuerto y la conduje a mi residencia en las afueras de Bangkok. Era una casona típica de los climas tropicales. Se hallaba rodeada de una frondosa vegetación, a solo cien metros del camino principal. Sus paredes de material se hallaban recubiertas de madera. El techo a dos aguas y habitaciones amplias con ventanales que daban a una galería y el imprescindible ventilador de techo para combatir el calor sofocante del clima tropical, la hacían confortable y fresca. Era rústica pero poseía el encanto de las construcciones propias de la isla.

Tuvimos un reencuentro magnífico y entre caricias y besos me pidió que le enseñase lo que había aprendido durante nuestra separación. Me juró que me había respetado pero ahora quería recuperar el tiempo perdido. Con una sonrisa le pregunté si estaba dispuesta a explorar las urgencias y los deseos dormidos de su cuerpo. Nos abrazamos y me susurró al oído que le hiciese conocer los placeres del amor. Terminamos esa noche con una cópula intensa donde nos corrimos varias veces.

El sábado siguiente invité a Pierre, el viejo consejero erótico a cenar. Antes le había preguntado a Marta si estaba dispuesta a escuchar al hombre del que le había comentado en mis cartas acerca de su sabiduría con respecto a los placeres del sexo. Ella se mostró entusiasmada aceptando inmediatamente. La noté ansiosa esperando el momento de conocerlo. Cuando llegó Pierre todo un caballero, se deshizo en galanterías y atenciones distendiendo el clima, y propiciando el momento para abordar sus conocimientos sobre las costumbres Tailandesas.

Las preguntas y respuestas se sucedían entre los tres y Pierre con mucha delicadeza nos instruía con toda sinceridad, mostrándonos la diferencia de concepto con respecto al pecado y la religiosidad entre los occidentales y algunas sectas de la región, que hacían de las relaciones sexuales un culto al placer.

Marta estaba fascinada con la conversación, que se prolongó hasta la madrugada y que concluyó cuando nos propuso, al ver la disposición de ambos, visitar y participar de esos ritos paganos. En principio me negué pero al ver la determinación de mi joven esposa accedí a ir juntos con Pierre que nos haría de cicerón.

El viernes por la noche nos invitó a un lugar exclusivo donde según El nos íbamos a sorprender. Debíamos estar preparados para observar una lucha Tailandesa de gran rudeza con un premio para el ganador que nos excitaría a ambos, y gozar entonces de una noche inigualable. Yo debía ser el que le entregase el premio al vencedor. Marta entusiasmada se mostró encantada de ser partícipe de la velada y yo el encargado de obsequiar el trofeo al luchador.

El día llegó y en un vehículo antiguo llegamos al lugar señalado. En medio de varias construcciones, se hallaba un recinto amplio y escasamente iluminado, era el sitio de la lucha Tailandesa. Al entrar, el humo y el olor dulzón al opio, creaban un clima especial. Jóvenes sudorosos y excitados vivaban a dos luchadores que se golpeaban en medio del tatami. Marta me apretó la mano y me miró inquisitivamente con algo de temor. La tranquilicé y seguí a Pierre que abriéndose paso saludó a varios espectadores y nos ubicó en un lugar reservado en la primera fila.

El combate preliminar llegó a su fin. El ganador golpeado en su rostro se inclinó ante una muchacha de rasgos orientales y ante nuestro estupor, el novio le ofreció su mano ante el aplauso de la concurrencia y desapareció del recinto, no sin antes mostrarles la erección de su miembro en condiciones de satisfacer a una mujer, luego de su feroz pelea. Mi esposa me miró entre incrédula e intrigada y por lo que percibí excitada ante lo que veía.

Aparecieron los luchadores de la pelea final, y luego de saludarse se acercaron adonde estábamos y se inclinaron en reverencia, llevando sus manos a la frente, los labios y el corazón.

La pelea comenzó y se tornó encarnizada y brutal. Marta tomó partido por un trigueño de rasgos orientales y un físico de gladiador. El sudor empapaba sus cuerpos y el olor del opio fumado en el recinto y el humo que enturbiaba la vista le daban un aspecto dantesco a la escena. Mi esposa gritaba y se poseía alentando a su favorito. Nunca la había imaginado así. Yo también lo vivaba hasta que el adversario quedó derrotado y tendido en el tatami. El ambiente estaba tenso. El vencedor se acercó a nosotros, se arrodilló y extendió su mano hacia mi esposa. La miré a Marta y a Pierre, quien con una sonrisa y un movimiento de cabeza asintió complacido instándome a continuar con el ritual. Sin pensarlo me incorporé, y tomando la mano de mi joven esposa se la ofrecí al vencedor. Un aplauso generalizado resonó en el recinto, y remedando lo sucedido en la pelea anterior el ganador dejó caer el slip mostrando sus atributos masculinos. Poseía una verga descomunal, como jamás había visto antes. Quedé impresionado. Marta no se hizo rogar y lo siguió asido de su mano, entre aplausos y vítores de los parroquianos.

Quedé atónito y Pierre viendo mi estupor se acercó y me aseguró que si era generoso iba a ver y disfrutar con el placer que mi esposa gozaría con las costumbres de la secta. Me guió hasta un bungalow y me situó detrás de un mirador donde podía seguir de cerca lo que sucedía en el interior de una habitación espaciosa, donde ya estaban mi mujer y el luchador. Sentados en posición de buda aspiraban opio por dos tubuladuras, jamás hubiese pensado que mi esposa lo haría. Marta pareció entrar en trance, se incorporó y decidida se arrodilló y tomó con sus manos la verga del luchador y comenzó con una mamada fenomenal. Jugaba con la lengua acariciando el glande, luego introducía el pene en su boca, entrando y saliendo. Parecía degustarlo como un manjar. Luego se ocupó de los testículos y cuando iba a eyacular lo volvió a la boca y comenzó a mamar y tragar el semen que escurría por las comisuras. Las arcadas de Marta al atragantarse con la leche que fluía a borbotones de esa enorme verga, me produjeron una calentura infernal y comencé a masturbarme. La imagen de mi esposa en estado de éxtasis mamando una verga extraña, me excitaron como jamás hubiese creído.

Pero faltaba lo mejor. Volvieron a aspirar opio, y el luchador con un dominio de la situación, la recostó de espalda en una colchoneta, le abrió sus piernas y le aproximó un consolador de dimensiones inusuales montado en un aparato mecánico que se movía reptando y en vaivén. Acercó a Marta acomodándola e introduciendo el vibrador de a poco en la concha previamente lubricada. Mi esposa comenzó a retorcerse de placer. El luchador se ocupaba de los senos y los pezones de Marta que jadeaba y gemía y con voz entrecortada y le pedía más violencia seguramente influenciada por lo que había visto en el tatami. Escuchaba las expresiones de placer de mi esposa ante cada orgasmo que se sucedía. Marta estaba descontrolada. Jamás la había visto así. Le pidió por favor que detuviese esa máquina infernal, y por señas le dio a entender que ahora le tocaba a ella.

Se incorporaron y Marta decidida tomó la verga con sus dos manos y repitió la mamada anterior. El miembro había adquirido su máxima dimensión. Era enorme y grueso. Marta se recostó nuevamente y abriendo los labios de la vulva con sus manos le ofreció esa concha complaciente llena de pringosos jugos para calmar su calentura. El luchador no se hizo esperar y enterró su verga hasta los testículos exhalando un suspiro y un grito de guerra al tiempo que Marta lo abrazaba con sus piernas y gritaba de placer haciendo más íntimo el contacto. Se movieron sin pausa durante quince minutos. La verga entraba y salía de esa concha irritada por la caricia, y desbordada de semen, que escurría por el periné hacia el orificio anal. Lo observaba todo desde mi mirador privilegiado despertando mis pensamientos más encontrados. Estaba viendo a mi esposa como gozaba al ser cogida por un desconocido y me excitaba como nunca. Me masturbé al ritmo de los amantes y derramé chorros intermitentes de semen rogando que continuasen con la función.

Parece que hubiesen interpretado mis pensamientos. Luego de una nueva aspiración de opio, parecieron recuperar la libido y la potencia El luchador la colocó de bruces, con Marta apoyada sobre sus antebrazos, que desencajada y excitada por el deseo, le ofreció su orificio anal. La saliva, el semen y los dedos del luchador ampliando el orificio, ayudados por las dos manos de Marta que separaba sus dos nalgas con la mano, abrieron el camino para la introducción de esa enorme verga. Marta siempre me lo había negado por temor al dolor, y con estupor comprobé en ese instante la lujuria alcanzado por mi esposa que se entregaba totalmente.

Pude ver como esa enorme masa de carne se introducía dentro de ese magnífico culo virgen entre quejidos de dolor y pedidos de clemencia, que no arredraron al luchador que continuó hasta hacer desaparecer totalmente la verga dentro del recto. Solo podía ver como los testículos golpeaban las nalgas de esa cola firme recién desvirgada y el rubor de las nalgas golpeadas sabiamente para aflojar el esfínter. Continuó por un tiempo cabalgándola, pero entonces Marta ya no se quejaba, es más lo instaba a continuar con la cogida. Luego de cuatro horas se bañaron juntos repitiendo las caricias y se besaron en la boca sensualmente. Se vistieron y dejaron la habitación. Un rato después nos encontramos en la residencia donde yo había llegado antes y me comentó su experiencia sin mayores detalles, aunque agregó que había resultado maravillosa su noche en ese lugar exótico.

A partir de ese momento comenzó mi segunda luna de miel con mi esposa que me brindó todo lo que aprendió en Bangkok.

hugolobbe@ciudad.com.ar (Munjol)

La confesión de mi esposa

Recuerdo que en un momento de intimidad y ante mi insistencia me confesó como había sido la pérdida de su virginidad.

Su relato y mi imaginación hacen que cada relación sexual en que le pregunto los detalles contribuya a excitarme más, y tenga relaciones muy intensas. Sospecho que a ella le sucede lo mismo recordándolo y pidiéndome una entrega total. Sus besos profundos y sus orgasmos ruidosos lo atestiguan.

He conformado la historia de acuerdo a sus recuerdos y a las sensaciones que me transmitió lo que contribuyó a incrementar mi amor por ella al sincerarse, confiándome hasta el más íntimo detalle de sus experiencias.

Todo comenzó cuando su madre enfermó y fue internada en un sanatorio de la zona de Flores. Tenía 19 años y aunque había salido con varios chicos, nunca pasó de los besos y caricias a pesar de las propuestas de llevar a la práctica relaciones sexuales.

La educación y el temor a lo desconocido fueron un freno a sus instintos y al llamado de su cuerpo, que le reclamaba respuestas como hembra en celo.

Era, y es sumamente atractiva. Esbelta de pelo castaño, facciones delicadas y ojos sugerentes. Posee una personalidad firme y decidida. De un metro setenta, cintura estrecha, pechos pequeños de pezones agudos. Su cola dura bien parada, y sus piernas torneadas, la hacen sumamente atractiva para los hombres.

La internación de su madre se prolongó más de lo previsto por el agravamiento de la enfermedad que hizo peligrar por su vida. El médico de guardia de los domingos a cargo de su madre, llamó al padre y a Ella y les propuso un tratamiento heroico con una medicación experimental, que por supuesto aceptaron confiando en su responsabilidad.

Jorge que así se llamaba, era un médico de casi 30 años de figura atractiva, delgado y alto a quien conocí años más tarde. El fue el protagonista que la inició sexualmente.

Milagrosamente su madre respondió rápidamente a la medicación, y María se enamoró del médico. Todas las noches esperaba la ronda por la habitación para recibir el parte médico tratando de seducirlo, lo que no le resultó difícil. Jorge también se sintió atraído por mi esposa y en vísperas del alta de su madre, la invitó a cenar.

El sábado antes de tomar la guardia a medianoche se citaron en un restauran próximo al sanatorio y cenaron bebiendo más de lo aconsejable. Para festejar, a los postres celebraron con champán. Al intentar levantarse debió tomarse del brazo de Jorge pues se sintió mareada para no caerse. Me confesó que estaba desinhibida y feliz.

Jorge la dejó en la habitación de su madre mientras se iba a cambiar para tomar la guardia. María se arrebujó en el diván y se durmió. Despertó sobresaltada a la madrugada cuando Jorge irrumpió en la habitación para hacer la recorrida y verificó que la madre dormía profundamente. Se levantó, se compuso algo la ropa, y ante una insinuación para seguirlo, sin pensar lo acompañó.

Llegaron al consultorio de ginecología. El silencio era cómplice. No había casi internados y Jorge le dijo para tranquilizarla, que solo había una enfermera de guardia de su absoluta confianza y que solamente lo buscaría en caso de suma urgencia.

Al cerrar la puerta con la cerradura, comprendió que estaba indefensa y perdería la virginidad. ¿Sabría como comportarse? . ¿Sufriría dolores?

Después de todo, María creía que Jorge era el amor de su vida. Permitió que la desvistiese mientras se besaban y le susurraba al oído palabras de amor con infinita ternura. Delicadamente le sacaba una a una todas las prendas hasta desnudarla totalmente. María le confesó su virginidad, y el temor por la desfloración. Jorge no le creyó en principio, pero cuando se recostó de espaldas en la camilla, abriendo sus piernas y le mostró el himen intacto, hizo que se excitara aún más, y la colmó de besos y caricias, prometiéndole que sería muy delicado. Se sacó el ambo y el calzoncillo, dejando al descubierto su verga gruesa palpitando de deseo. María se cubrió pudorosamente el pubis. Mientras Jorge se enfundaba un condón y su verga adquiría una enorme erección, María, recostada de espaldas, fue abriendo sus muslos, ofreciéndose para saciar la calentura de esa verga palpitante.

Fue un momento sublime. María cerró sus ojos, y esperó la iniciación. Mientras Jorge la besaba y acariciaba sus senos, le apoyó el glande sobre el himen intacto. Me contó que con total dominio de la situación, Jorge movía su verga desde el clítoris al himen, hasta que el deseo de mi esposa no pudo más y le pidió con voz entrecortada que la penetrara, que era suya y se entregaba totalmente, que ya no le temía al dolor, y entre jadeos y suspiros arqueaba su pelvis invitándolo a saciar sus instintos y calmar su calentura.

Jorge se reclinó y al tiempo que abría los muslos de María con sus dos manos, lubricaba la vulva con la lengua y su saliva, despertando gemidos de placer de mi esposa que lo urgía para desflorarla.

Jorge seguía excitándola con sus juegos, hasta que le susurró al oído que le pidiese con palabras obscenas la consumación del acto sexual.

María casi con desesperación, no se pudo contener “Por favor mi amor, quiero que me desvirgues, jamás me olvidare de este momento”. “Mi concha es tuya, mete esa pija enorme y gorda aunque me duela”. “La quiero toda mía”. Entonces Jorge no pudo contenerse más y le rompió el himen de un solo movimiento. María lanzó un grito de dolor, al ser perforada y se abrazó a Jorge con sus brazos y sus piernas.

Con la invasión de la pija que le iba dilatando las paredes de su vagina, me expresó que sentía como si una masa cálida la abriese en dos para finalmente, al llegar al fondo con los movimientos de vaivén, el dolor inicial dejó paso al placer, y se relajó aceptando la verga. Ella gemía y jadeaba besándolo y recibiendo caricias y sintiendo las dos manos de Jorge que aproximaban la pelvis de María para hacer más íntimo el contacto. Además la boca de Jorge se apoderó de sus pechos y mordió sus pezones endurecidos por la calentura, jugando hasta sacarles un jugo lechoso y dulzón. María observó al sacar Jorge la verga de su concha, el condón ensangrentado y percibió el calor de un hilillo de sangre que corría por sus muslos. Jorge, delicadamente se encargó de limpiarla con un apósito húmedo, y cubrirla a besos mientras María lloraba de felicidad agradeciendo a Jorge por el momento vivido. Le había entregado su bien más preciado. Jorge la había desvirgado iniciándola en una nueva vida de estímulos y placer.

María seguía excitada e instintivamente se inclinó y tomó con sus manos la verga de Jorge, la llevó a su boca, ya limpia y sin el condón, la beso y la mamó hasta lograr nuevamente su erección. Entonces fue ella, la que lo montó y se introdujo la pija hasta el fondo. Se inició en una nueva vida sexual gozando ahora sí, con el primer orgasmo obtenido por una verga masculina que la inundó con un semen abundante que escurrió por sus muslos junto a los jugos pringosos derramados por su vagina.

Luego se bañaron juntos. Al secarse se miró al espejo abriendo los labios de la vulva depilada, observando la abertura de la concha preparada de ahí en más, para gozar de los placeres sexuales.

Se besaron apasionadamente y luego de vestirse retornó a la habitación sin hacer ruido donde su madre aún dormía placidamente. Estaba cansada pero feliz de haberle entregado su más preciado tesoro al hombre amado y disfrutado de una relación inicial tan esperada como maravillosa a pesar del ardor y la incomodidad que la acompañó por varios días.

Continúa con Desilusión y reencuentro.

Munjol hjlmmo@ubbi.com

El despecho

Ella pegó un portazo, después de haber discutido con el, y no le importó la lluvia, ni la hora, corrió por las calles oscuras hasta detenerse en un callejón, de repente sintió un presencia pero no tuvo miedo, sólo pensaba en venganza. Se dió vuelta y le dijo a ese desconocido mientras muy lentamente se sacaba la ropa mojada, tan mojada y caliente como estaba su vagina, el miraba su figura virginal, el pelo tapaba apenas sus grande senos y sus pesones a punto de estallar. Ella deslizo sus manos por el vientre hasta llegar al clitoris mientras se movía en forma circular y gimiendo a punto del orgasmo lo invitó a que por favor le chupara el ano. El se acercó la tomó de las manos y respirandole en el oido le dijo: ahora quieta, el entraba en el juego y aún con la ropa empapada pero puesta, comenzó a besarle muy lentamente todas sus partes intimas, ella no aguantaba entonces le grito: COGEME!!!. El la agarro de los pelos y la llevó hasta el paredón, apoyo su cara en el mientras le abría las piernas bruzcamente y desprendiendose el pantalón la penetró con toda su fuerza y exitación, ella gemía, gritaba porque sintió el dolor del desgarro pero le pedía que no parara, el siguió por la vagina, por el ano, otra vez por la vagina, una vez más por el ano, entonces la tiro el piso y mientras ella chupaba dulce y desesperadamente su pene erecto el pasaba su lengua por toda su vagina y cuando los dos ya no pudieron se desbordaron en un largo y profundo orgasmo bebiendo sus líquidos, después de unos segundos ella tomó su ropa, se vistió, le dió las gracias y se alejó sin mirar atrás. El escucha el timbre y asombrado pregunta ¿Quién es?, soy yo Vanesa, abrime por favor, quiero demostrarte mi amor, hoy voy a ser tuya por primera vez…

enmascaradoerotico@hotmail.com

La arena

Hola ya regrese esta es la continuación de la playa.

Salimos a pasear por la playa yo me puse una mini falda y un pareo alrededor de mis pechos y unas sandalias, Jhonny solo salio con su bermuda y una camiseta asi que mientras paseabamos por la playa nos besabamos como agradecidos por esa maravillosa experiencia en la habitación.

Llegamos a una parte oscura donde las luces de la ciudad no alumbraba ni para distinguir nuestras miradas aun cerca asi que mi cuerpo empezo a sentir sus manos recorrer todo el cuerpo, algo que me estremecio y decidi no dejarle tan facil, me solte y corri al agua, ni bien puse mis pies me agarró y de un tirón me hizo dar la vuelta me quito todo lo que llevaba puesto (aunque eran dos piezas) y empezo a besar mi cuerpo, yo de igual manera lo quite todo y ya desnudos nos sumerjimos en el agua del mar que era muy cristalina, no habia ni luna que alumbrce nuestro placer.
Empezo a besarme toda y a recorrer sus manos por mi cuerpo de igual manera empece a acariciarle todo hasta que llegue al punto que me interesaba toque su pene y empece a mastrubarlo volviendolo loco, el empezo a levnatrme y por sobre su cintura empezo a bajarme, yo puse su miembro en posición, esperando con ansias que entrara en mi, asi lo hizo ya copn la punta metida me dejo caer suave hasta que su pene estaba dentro de mi todo, y empezamos abailar, a jinetear mientras su oene enrtraba y salia dentro de mi vagina humeda y roja de placer, echando sus jugos bañando su pene con ellos gimiendo y gritando como lcoos al saber que las olas que se formaban en el agua acallarian nuestros gritos de lujuria.

Seguimos asi hasta que me saco de golpe me llevo a la playa se echo y yo encima empece a hacerle una cabalgata que lo hacia retorcer de placer, subia y baja jineteaba lujuriosa, ansiosa y sus manos se posaron en mi nalga y uno de sus dedos entro en mi ano y tuve un orgasmo fenomenal, yo gritaba mas de placer hasta que se corrio dentro de mi y gritamos de placer y me desvanecí.

nos dimos un beso y nos quedamos un rato abrazados desnudos en la playa.

Despues de esto sus miembro ya estaba en pie de guerra me volteo de espaldas y empezo a besar la entrada de mi ano lo lubricaria con su saliva hasta que estube lista puso la punta dentro y sentia dolor, lo metio poco a pococ hasta que me fuera acostumbrando hasta que de un momento a otro empezo a sacarmelo y metermelo y asi entra y sale y gritabamos de placer era virgen del culo asi que el placer me volvia loca, luego lo saco y metio en mi vagina por un rato lo volvio a sacar y lo metio nuevamente en mi culo hasta que decidí que queria acabarmelo todo, me di la vuelta y lo empece a mamar hasta que exploto dentro de mi y se lo chupe todo sin dejar ni una gota desperdiciada.

Asi pasé mis vacaciones en la playa el primer día.

Entrega

Soy jovencita y un cuerpo de 89 59 110 que al mirarme se dan vuelta y me dicen de todo. Me invitaron a una fiesta de cumpleaños de un compañero del cole y me fui provocativa un solerito transparente sin nada abajo que cuando me vieron los chicos dejaron de lado a las otras . Todos querian hablarme y asi elegi a un muchacho que cuando me vio tuvo una ereccion inmediata y su bulto era descomunal. Al rato me estaba invitando a salir al patio y yo con una calentura de locas le dije que me llevara a un lugar donde podamos estar solos. Volo con su moto y me llevo a un hotel lujoso de la zona. Me desvistio me beso los labios de mi boca fuertemente y mis pechos uno por uno dejandome los pezones rojos y duros de la calentura , Luego aun parados se metio entre mis piernas y me chupo la vagina de la misma manera que me chupo los pezones haciendome ver las estrellas. Luego al despojarce de su ropa aparecio un miembro grueso pero grueso de verdad. Y me dijo te voy a reventar y me dio vuelta y me lo refrego por la espalda despacio hasta que llego a mi cola me la refrego entre mis piernas . Me alzo en el aire y me acosto boca abajo . Me chupo el culo el ano y sus alrededores hasta que me abri de piernas y le pedi que por fin me la metiera.

Asi lo hizo, se subio arriba de mi y me la fue metiendo en mi ano despacio pero profundo bien profundo . que dolor , que dolor . me iva abriendo mas y mas hasta que por fin se inscrusto totamente adentro mio. y comenzo a bombear despacio mientras me decia : puta te gusta que te rompa el culo , te lo voy a llenar de leche y empezo a bombear con energia y me hacia ver las estrellas pero sentia el placer de sentir un hombre que se satisfacia con mi cuerpo. Fue aumentando la velocidad de sus movimientos y mis dolores , y mientras me quejaba de dolor y placer acabo por fin dentro mio haciendome sentir su leche abundante y caliente.

Me dejo acostada boca abajo y se fue al baño . Volvio con una protesis del tamaño de su miembro pero algo mas gruesa y me dio vuelta me abrio las piernas y me la metio por la vagina lento pero hasta el fondo me queje porque era mas gruesa de lo que podria soportar y me abria los labio fenomenalmente.

Luego de una montada tremenda acabo como loca. Ya la pija del muchacho estaba parada otra vez y como me dolia todo no queria yo cojer mas asi que se la chupe con mucha fuerza esto lo exitaba mucho y se quejaba de placer y me volvia a decir puta como te gusta mi pija chupa puta chupa y acabo dentro de mi boca me agarro de los pelos me inclino hacia atras y me hizo tragar su lechazo.

Me obligo pero me gusto .

AL dia siguiente al hablar con mis compañeras nadie conocia a este muchacho, asi que no pude encontrarme con el mas.

chicajoven@web-mail.com.ar

Mi prima Ivana

Hola les cuento que tengo 22 años y lo que les voy a contar me tomo por sorpresa aunque siempre quise ser la persona que al desvirgara mi primita a la que toda la familia y yo inclusive veiamos como una nena chiquita.

Todo empezo cuando mi primita Ivana tenia apenas 13 añitos. Ella es una chica muy atractiva de pechos pequeños pero muy firmes y tentadores, tiene unos ojos color cielo, una cintura que es el deseo de muchos hombres y por su puesto su culo bien firme, todo esto gracias a que desde pequeña mis tios la enviaron a gimnasia deportiva…

Bueno procedo a contarles como sucedio todo…

Despues de varios meses de ausencia, decidi ir a visitar a mis tios, era verano el sol golpeaba contra el asfalto como un latigo de fuego, cuando llego a la casa de mis tios toco el timbre y veo una figura muy bella atravez de las ventanas, era nada mas ni nada menos que mi prima ivana con su cabello color oro y su bikini mojado que se perdia en si bien formado y duro culo, cuando la vi me quede sin hablas no podia dejar de ver su hermosa figura, se acerco hacia mi me miro y me dijo, “Hola primito como estas??, adelante pasa no te quedes bajo el sol que te va a hacer mal”…

Entre a la casa, y cuando le pregunte por sus padres (mis tios) y por su hermano, ella me dijo que habian salido y que no volverian hasta muy tarde en la noche. Me propuso acompañarla a la pileta, y le dije que no teñia traje de baño pero acepte gustoso la invitacion con la condicion de que yo solo la miraria, ella me miro y asintio con la cabeza sin ningun tipo de opocicion…

Me recoste en la reposera junto a la pileta, me saque mi remera y me dispuse a tomar sol, al poco tiempo siento la dulce vos de Ivana que me llama desde la pileta, la miro y para mi sorpresa ella ya no estaba en la pileta, sino que se encontraba recostada sobre una toalla a mi lado. Entonces cuando la miro y le pregunto que hacia alli si no queria disfrutrar de pileta me dijo que si pero que sola se aburria y que teñia una idea que le daba verguenza proponerme, entonces le dije que no habia ningun motivo para tener verguenza que me lo dijera sin problema, la tome por al cintura y la sente sobre mi falda, cuando ella se sento sobre mi tube una repentina ereccion, ella se dio cuenta y sin decirme nada me miro a los ojos y se sonrio, entonces yo le pregunte: “Que es lo que me querias decir Ivanita?”, entonces fue cuando ella me dijo: ” Siempre me ha gustado tu cuerpo y me gustaria que me acompañes en la pileta pero como ambos sabemos que no tienes traje de baño que te parece si ambos nos despojamos de nuestras ropas y nos bañamos desnudos???”, yo accedi inmediatamente, me introduje en la pileta y alli comenzo todo…

Una vez ya dentro de la pilta la tome por la cintura y le confese que siempre me habia gustado y que me encantaria hacerla mia, mi calentura ya era algo que no podia ocultar mi pine estaba duro como el mastis de un barco, ella accedio sin ningun problema solo me pidio que sea suave ya que iba a ser su primera vez y no sabia nada.

La senté sobre el borde de la pileta y con mucha suavidad le abri sus piernitas y pude ver por primera vez su dorado bello pubico y su virgen conchita, comence a lamerle la conchita con mucho cuidado y suavudad, no tardemucho en sentir como se mojaba y comenzaba a dilatarse ese hermoso agujerito que pronto seria mio, despues de un rato pude saborear sus riquimos jugos, mientras ella no paraba de gemir y temblar, entonces intercambiamos lugares y le dije que chupara mi pene entonces ella comenzo a besarlo y a pasar su lengua muy suavemente de arriba hacia abajo, entonces le pedi que se lo introdujera en la boca y comensara a mover su cabeza de arriba hacia abajo, ella para mi sorpresa accedio de inmediato y se introdujo toda mi pija en la boca.

Despues de un rato la tome por la espalda y recostandola sobre el borde de la pileta le separe las piernas y comence a sobarle su conchita bajo el agua, en tonces le dije que le doleria uyn poco pero que en despues de unos segundos gozaria como nunca antes lo habia experimentado, comence a meterle lentamente mi pija y ella se extremecia de una mezcala muy exitante apra mi de dolor y calentura, comence a penetrarla cada vez con mas intensidad mientras ella gritaba de placer y dolor. En un momento ella me pidio que la penetrara por el culo cosa a la que accedi gustoso por que siempre habia deseado hacerlo, entonces comence a penetrarla muy fuerte por su hemoso culo mientras sentia como se dilataba abriendo camino a mi pija, ella tubo como 5 o 6 orgamos mientars la penetraba por el culo, despues de un rato largo de estar bombeando el culo de mi prima justo antes de acabar le tome del pelo y le coloque mi pija en la boca donde acabe como nunca antes lo habia hecho (no por que nunca le habia acabado a alguien en la boca sino por que acabe mucha cantida) entonces le ordene que se le lo tragara y ella lo hizo, luego nos fuimos a bañar los 2 juntos y repetimos lo sucedidoen la pileta…

Desde ese momento ella es mi prima favorita y lo ocurrido esa tarde lo repetimos cada vez que podemos y/o nos vemos en donde sea y cunado se, pero hay otra historia para contar como a Ivana nos contento a mi y a mis amigos pero esa hidstoria la dejare para mas tarde…

Me gustaria que me contaran de sus historias, y tambien me gustaria que me busquen en el msn para organizar una fiestita…

gothic_dark69@hotmail.com

Teza

Yo tendría 16 años, y Teza unos 15, nunca supe por que ese apodo, era muy delgada, morocha, y de un cuerpo bonito que remataba en dos piernas largas y bien formadas, no la conocía hasta que un día caminando por una plaza del pueblo, me atropello con su bicicleta, entre enojado y preocupado la ayude a levantarse, espetándole un poco político – Pelotuda mira lo que haces -, se levanto y con mas enojo que el mió me aclaro que no era ninguna pelotuda, que en vez de bolas tenia otra cosa, a lo que respondí, no se para que carajo te sirve, en el colmo de su enojo trato de pegarme, la tome de los brazos, y para hacerla enojar mas le pegue un beso en la boca, se sorprendió, pero lo contesto, dejándome sin saber que hacer, sentí su lengua dentro de mi boca, y su cuerpo pegándose al mió, afloje sus manos y de inmediato recibí un rodillazo en la entrepierna que me dejo doblado en el suelo.
Así comenzó nuestra relación, lógicamente yo quede bastante caliente, ya que ese cuerpo me puso al palo, al igual que su forma de besar, trate de encontrarla en diferentes lados, pero no estaba nunca, hasta que se me ocurrió volver a la plaza del choque y allí estaba con su bicicleta, me fui derecho, y la invite al cine, en esa época en los pueblos daban matinée, o sea una función a la siesta, acepto y ya en el cine empecé a tratar de avanzar con una mano por sus senos, grande fue mi sorpresa cuando Teza agarro mi mano y me la apoyo en su entre pierna, explore con los dedos, aparte su bombacha y comencé con un dedo a acariciar su clítoris, la vi agitarse, y acomodarse en el asiento en tal forma que mis dedos alcanzaron a penetrar en su concha, estuvimos así yo masturbándola y ella descansando la cabeza en mi hombro besándome el cuello casi media hora, después se recostó en mi regazo, saco mi pija y comenzó a chuparla y ponerla en su boca, eso duro poco, ya que en unos cinco minutos me vacié, ella trago la leche, y enderezándose me dio un profundo beso de lengua.
En las semanas siguientes seguimos saliendo pero no avanzamos mas allá de ella mamarme y yo masturbarla, hasta que como mis padres viajaban al campo la invite a pasar la tarde en mi casa, entro y en el living comenzó a desnudarse, recién entonces pude ver su cuerpo desnudo totalmente, sus tetas pequeñas pero bien formadas, su vientre chato, y unos pocos pelos que comenzaban a asomar en su concha, su culo era como dos melones duros y parados, realmente, pese a su edad tenia el cuerpo de toda una mujer, nos acostamos en un sillón, me podio que le chupe los pezones, ya que la calentaba mucho, lo hice mientras ella frotaba mi pene contra su concha, de golpe sentí que en la humedad de ella mi pija se perdía en su interior, se sentó arriba mió me cabalgo, penetrada gritaba y gemía como si se encontrase en trance, la acoste, puse sus piernas en mis hombros y comencé una penetración profunda, clavo sus uñas en mi espalda, sentí que se arqueaba, y me vacié en su interior mientras sentía que su concha se contraía en un orgasmo. Quedamos uno sobre otro como dormidos, pero tomo la iniciativa y comenzó a chupar mi pija, correspondí y empecé a lamer su clítoris, le gustaba, y apretó sus caderas contra mi cara, yo puse mus manos contra su culo, y note que me las guiaba al medio de ellos, así sentí su pequeño ano, que comencé a explorar con un dedo, pude darme cuenta que gozaba de esa forma y mucho, seguimos así hasta que tubo un orgasmo muy fuerte, yo ya estaba loco, y la tendí de espaldas, levanto cu cadera y la penetre de esa forma mientras con la mano acariciaba su clítoris, se dio vuelta y me dijo, no queres ponérmela por atrás, quede mudo, nunca había penetrado a una mujer por el culo, es mas Teza era la segunda mujer que tenia en mi vida, la otra fue una prostituta con la que debute; le dije que si, que me diga como, me pidió que le bese un poco el culo, tratando de penetrarla con la lengua mientras con la mano la seguía pajeando, introduje mi lengua varias veces en su pequeño anillo, después me dijo que le colocase dos dedos así lo hice, los saque y apoye mi pija contra su culo, me pidió que quede quieto que ella aria el trabajo para no lastimarla, empezó a pujar, y sentí como la cabeza de mi piza hacia ceder su anillo, no aguante mas y de un empujón la penetre, grito, pero se aferro de mi, así que comencé a bombear despacio, me pedía que le apriete las tetas y le acaricie la concha, al cabo de un rato empezó a gritar y jadear, me di cuenta que se iba, y sin poder aguantar me descargue dentro de su culo.

Descansamos y le pregunte como sabia tanto, se enojo, y se puso a llorar después me explico, que de chica a los ocho trabajaba en la casa de de un matrimonio, que cuando la señora no estaba el patrón se acostaba con ella, que primero la obligaba a chuparle la pija, después le chupaba los nacientes pezones y la conchita, con el tiempo comenzó a penetrarla por el culo ya que tenia temor a embarazarla o lastimarla, que le ponía un dedo entero en la concha, que la primera vez que la penetro por el culo, comenzó a colocarle un dedo después fue a la heladera trajo manteca, y le introdujo un poco en el orificio, que coloco todo el dedo, y comenzó a forzarla con la punta de la pija, que como lloraba, por un tiempo le ponía solo la punta de la píja y desagotaba su verga dentro de ella, que un día que la señora no vendría, cuando estaban así colocándole la punta con manteca, de golpe le pego un empellón y se la puso toda, que grito, lloro y sentía que le sangraba, pero que igual la siguió cogiendo hasta irse en su interior, que cuando trato de levantarse no podía, que tenia las piernas duras del dolor, que la tubo que llevar alzada al baño donde expulso leche y sangre en cantidad, después entubo tres días en cama con hemorragias, pero no pudo decir nada, cuando se sintió mejor se escapo y nunca volvió, pero que le quedo gustando lo de coger y que de vez en cuando lo hacia con algún amigo siempre mayor que ella.

Mucho tiempo seguimos encontrándonos con Teza, y cada ves me fue enseñando mas cosas, hasta que un día me pidio que consiga un amigo para cojerla entre los dos, que así lo hice, y con Pablo comenzamos a cogerla cada uno en un orificio, yo en el culo y el en la concha, yo en la boca y el en la concha y así sucesivamente, no había medida ni forma de tenerla satisfecha. Nuestra relación murió por agotamiento, se fue del pueblo y nunca supe más de ella.