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Relato de cuando tenía 18 y tuve mi primera vez con una tv

Siempre de muy chico fui muy calenton, me fascinaba mirar pornografìa y ver como las mujeres eran cogidas, sobre todo los videos de sexo anal, me encantaba y calentaba ver como esas enormes pijas entraban en esos culos hermosos y como las putas gemìan al tener esas hermosas vergas bien adentro, saliendo y entrando en esos culos bien abiertos y dilatados.
Era tanto lo que me calentaba, que eso me llevò a preguntarme porque a esas mujeres les gustaba tanto que les rompan el culo, y porque a varios hombres y a las travestis les fascina eso, que se sentiria poder chupar una pija y sentirla adentro del culo. Esa idea me empezò a merodear por la cabeza y cada vez que me exitaba y masturbaba mas se me daba por saber, pero no me animaba porque si bien la curiosidad era muy fuerte, sinceramente los hombres no me calentaban. no sabìa como hacer para matar mi curiosidad, hasta que encontrè la respuesta un dìa mirando porno: travestis. me puse a mirar porno entre travestis y sinceramente eso me calentò mucho, 2 travestis pijones cogièndose entre ellos logrò que me super exitara y me dieran ganas de chupar una buena pija, y fue entonces cuando me decidì.

Tenìa yo 18 años en ese momento(2008), cuando decidì tener sexo con una trans, asì que busque en los clasificados y me decidì a ir(en esos momentos era la manera màs ràpida ya que no existìan las redes sociales como ahora ) Se llamaba Andrea, muy linda y muy femenina, me hizo pasar y me notò nervioso, por lo que supuso era mi primera vez. Me tranquilizò diciendo que me relaje y que sino me gustaba lo que ìbamos a hacer, que ella iba a parar para que yo no me sienta mal ni pase un mal momento.

Me acostè en la cama y me saque toda la ropa, lo cual ella hizo lo mismo, primero el corpiño y luego la tanga, lo que quedò completamente desnuda y pude ver la hermosa pija que tenìa, la cual empecè a acariciar despacio, y de a poco a pajearla, hasta que creciò un poco y me decidì a metèrmela en la boca y chuparla de manera muy suave………. que rica pija tenìa en la boca, que hermoso se sentìa tener una pija bien dura en la boca, como me gustaba chuparla, me sentìa tan nena y tan puta mamando una hermosa pija como esa, estaba super caliente, chupaba esa pija cada vez con mas desesperaciòn, no podìa parar, y ella me preguntaba si me gustaba la pija y yo le decìa que si, que me encantaba. Mas la chupaba y mas me calentaba, y ella me agarraba de los pelos y me empujaba hacia abajo, y despuès me acomodò en posiciòn 69, para que le siga chupando la pija mientras ella me chupaba el culo, cosa que me super exitaba, me daban ganas de tener la pija adentro del culo, cosa que despuès de unos minutos le pedì que hiciera, no aguantaba mas las ganas de que me rompan el culo, por lo que me puse en 4 bien putita, y jugando con su lengua y sus dedos y ponièndome gel para dilatarme el culito, empezò a meter su hermosa pija en mi culo, bien despacito…..ay me re dolìa mucho, le pedi que me la saque y me dijo que respire tranqui y me rejale que era hasta que entre toda, cosa que pasò, y empezò a cogerme lentamente, hasta tener el culo bien dilatado y ahì es donde empezò a cogerme con mas fuerza, a mi me dolìa mucho pero me gustaba a la vez, gritaba como la mas puta de todas, disfrutaba mucho sentir una pija en el culo, ella me cogìa y me nalgueaba y me gritaba que era una puta, y yo le decìa que si, que era re puta, y que me diera mas y mas pija porque me encantaba, lo cual siguiò dàndome bien duro por mi culito desvirgado hasta que me la sacò, se sacò el preservativo, se hizo la paja y me tiro toda esa leche calentita en mis nalgas, asì bien rico sentìa como esa echita me chorreaba en el culo………. ella me mirò despuès de eso y me dijo: “que hermosa putita me acabo de coger”.

A partir de ese momento, fueron mas seguidas mis relaciones con travestis, siempre que puedo aprovecho aunque sea para tener sexo oral, me fascina chuparles la pija a las traviesas, es lo que mas me gusta hacer, hasta lo he hecho en ocasiones dobles, pero esas historias algunos las conoces si siguieron mis relatos

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Los pies de mi amado periodista

Nunca pensé que una aventura me convertiría en esclavo de sus pies hasta el día de hoy. Hola me llamo Rafael y soy de Panamá. Esta es mi historia. Tenía en aquel entonces 20 años de edad. Comenzaba a salir del “cascarón”, es decir, que empezaba a explorar el mundo gay. Comencé a frecuentar los bares de ambiente y las discotecas. Era para mí una experiencia diferente. Tenía la noción del sexo pero no con hombres. El sólo pensar en eso me ponía sumamente arrecho. Hasta que lo hice por primera vez con mi pareja.

Ahora bien, mi relato no es con mi pareja. Sino más bien con un periodista que conocí en el bar. Uno de esos día cualquiera me escapé de mi pareja y me fui solo al bar. Claro aunque eso representaba problemas después, pero qué carajo me armé de valor y me fui.

Llegué al bar y me senté solo y pedí una jarra de cerveza. Noté que en la barra había un man que me estaba observando con mucha frecuencia y su mirada me ponía muy nervioso. Cuando me levanté para ir al baño él se fue detrás de mí y me preguntó si estaba solo. Le contesté que sí. Me invitó una cerveza lo cual accedí. Pasando las horas me estaba entonando. Para disimular el mareo de las cervezas me puse a bailar. Bailé varias piezas luego me senté muy exhausto.

Él se acercó y me dijo que bailaba muy bien. Luego me dijo que se llamaba Johny y que estaba encantado conmigo, que quería meterme la verga en ese culo. Lo cual solté una carcajada. Me dijo que no me riera “que el que ríe de último ríe mejor”. No sé cuando en unos de esos momentos accedí ir con él ir al apartamento. Estando allí él se desnudo y sacó su gran verga de cómo 20 centímetros. Estaba totalmente dura. Claro está se la mamé con mucha lujuria de arriba a bajo como si eso fuera toda mía y que nadie tenía derecho a poseerla nunca. Gemía con gran placer.

Poco a poco fui deslizando mi lengua por sus guevos y luego por su piernas hasta llegar al empeine de los pies. Él trataba de quitarme de allí, pero me así firmemente de sus pies apoderándome de cada uno de sus dedos largos y bellos. Era para mí como un caramelo que un niño desea con tanto gusto, pero en mi caso lo hacía con tanto placer. El olor de sus pies era indescriptible, puedo decir que era un olor de pies sudado con cuero del calzado. Él solo obedecía lo que hacía mi terrible lengua. Abría los dedos de los pies para que mi lengua entrara en cada unos de ellos y yo lo hacía como si fuera un sueño. Estuve buen rato en ese pies hasta que él me quitó ese para ponerme el otro. Solo escuchaba susurrar diciendo “eso perra, nadie en mi puta vida me había echo eso. Sigue, sigue así. Que rico se siente.” Mientras que con la mano se masturbaba fuertemente. En uno de esos sentí un gemido
fuerte. Se había venido, pero su leche se lo echó en la mano. Me dice: “¿quieres mi lechita?” . Le dije que sí. Solo vi cuando unto su leche en unos de sus pies como si fuera una crema. Me dijo: “es toda tuya”. Como un buen esclavo comencé nuevamente a lamer sus pies.

Mientras lamía con tanto placer sus pies. Buscó sus zapatos zapatos y me dijo que lo oliera. Lo hice tal como me dijo, luego sacó sus medias que y me la colocó en mi nariz para que aspirara ese olor tan agradable. “Huelen ricos ¿verdad?. Son medias que tengo de esta mañana cuando fui al trabajo y hasta ahora es que me lo quito. “¿Qué tal te parece?”. Solo yo decía: “están ricos mi amor. Ese olor me encanta, por que antes no te había conocido.” Me dijo que era el destino y que en ese día había llegado. Ese olor me ponía más arrecho y lo que él me decía aún más. Tomé mi pene y mientras olía y hacia de todo un poco, me pajeaba con gran placer.

Después de esa sesión de pies. Me colocó el culo en el aire y me comenzó a meter esa grandota verga en mi culito. Solo me decía que ahora a él le tocaba gozar, por que ya yo había gozado. Poco a poco fue entrando ese vergón y sus movimientos comenzaron a intensificarse cada vez más hasta que de un suspiro fuerte se vino. Para mí eso fue unas de las grandes experiencias que tuve, por que ese fue mi primer pies que lamía. Ahora han pasado siete años y todavía cuando él quiere nos culiamos, pero siempre me hace sufrir antes de lamerle u olerle sus pies. Es decir, que me pone a que me gane sus pies si obedezco lo que él me dice. Cada vez que lo hacemos es algo diferente y placentero.

Ahora tengo el número de su celular y cuando quiero tener sexo con él, solo lo llamo y nos ponemos de acuerdo para fantasear y desbordarnos de placer. Me da risa cuando lo veo dando sus reportajes de televisión y solo digo en mis adentros que ese hombre es mío cuando quiero también. Y que solo sus pies es para mío.

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En el vestidor después de nadar

Hola, mi nombre es Eduardo, en mi relato anterior les conté un encuentro entre Carlos, mi instructor de natación y yo, en su departamento, en este relato les cuento como empezó todo. Ya hacía un tiempo que notaba que Carlos me miraba de reojo, cuando salía de la alberca, en los vestidores, y a veces había roces y caricias en el agua, sin que él dijera el típico ¿Qué pasó?; pero no había tenido la oportunidad de quedarnos a solas. Un viernes por la noche, se nos había hecho tarde nadando y ya se habían casi todos, el ultimo hombre de la clase salió del vestidor y se despidió de nosotros. Carlos salió de la piscina, yo admiraba como el bañador se le pegaba al cuerpo por el agua, y lo tenía un poco metido entre las nalgas,
pero esta vez no se lo acomodó como hacía casi por reflejo. Me miro y me dijo que ya me saliera, que ya era tarde.
Yo lo seguí, hasta los vestidores y entrando se quitó el bañador, mostrandome sus nalgas rosaditas, el unico lugar donde no le da el sol. Yo hice lo mismo y nos dirigimos a las duchas, tomé el jabón primero y me empecé a duchar, y jalarme el palo pensando en Carlos. ¡Eduardo!, me habló, ¿me pasas el jabón?, fui hacía su ducha, con la verga semierecta y le dí el
jabón, el se me quedó viendo un par de segundos, le guiñé el ojo y el se dió vuelta. Me dirigí a mi ducha. Mientras lo hacía lo escuché salir, pensé que se había ofendido o algo, pero después escuché que ponía seguro a la puerta del vestidor. El se dirigió a mí por detras y me acercó su verga ya bien dura, poniendomela entre las nalgas mientras me besaba el cuello y con sus manos jugueteaba con mi paquete. Me dio vuelta para besarme, fue un beso ardiente, su barba me raspaba deliciosamente, mientras cuerpo a cuerpo nuestros paquetes se tocaban y nuestras manos recorrían nuestros cuerpos.
Cerró la llave del agua y fue bajando poco a poco, besandome, se detuvo en mis pezones, los lamía, los tocaba, los chupaba hasta que, bien erectos, los mordisqueaba, mientras sus manos no perdían tiempo y sus dedos se perdían en
mi raja, siguió bajando y se metió mi polla de un golpe, sus labios envolvían mi palo, iba y venía, su lengua jugueteaba con mi cabeza, era tan delicioso que apenas podía mantener las piernas derechas, tenía experiencia en lo que hacía. Bajó y se metió mis bolas en la boca. Se levantó para seguir besandonos. Después fui yo el que se aplicó en chuparsela. Mientras
el marcaba el ritmo acariciandome la cabeza, era delicioso chupar ese miembro, firme, venoso, lamer su cabeza, fui bajando, le chupé sus bolas peludas, flojas, era un placer tener sus huevos en la boca. Mientras tanto mis manos jugueteaban con sus nalgas, firmes y redondas y mis dedos encontraron su culito. Un dedo se deslizó en él facilmente, así es que continué el solo se contraía de placer y gemía, ronco, como un macho. Tenía tres dedos en su hoyo cuando el me detuvo y me hizo señas de ir hacía las bancas. Yo lo seguí. Me senté y el se sentó encima de mí, metiendo mi verga en su culo. El se movía lentamente mientras nos besabamos y el acariciaba mi espalda. El gemía de placer, su respiración era fuerte y me calentaba de
oirlo, de saber que este macho era mío. Lo tomé de las caderas para moverlo, me recosté y el me cabalgaba, yo tomé su verga para masturbarlo, mi mano iba arriba y abajo mientras con la otra acariciaba sus muslos, sus nalgas, su
delicioso cuerpo, el gemía cada vez más. Ahhh, me vengo papá!! mientras su semen caía en mi cara y en mi pecho, el lo limpió con la mano y se la llevó a la boca, yo lo acerqué a mí para besarnos y compartir su leche. Mientras el seguía bombeando, cada vez más rapido le pedía, y así siguió hasta que no pude más y exploté dentro de él, él solo respiró profundamente y me miró llenó de lujuría, nos besamos una vez más y nos dirigimos a ducharnos. Ya duchados, nos vestimos, él se puso un pequeño bikini estampado, algo que me excita. Yo me puse una tanga y me tomé mi tiempo en vestirme solo para calentarlo aun más, me puse mis pantalones, ajustados como siempre y terminamos de vestirnos, en la puerta él me tomó para besarnos una última vez mientras ambos nos tocabamos los paquetes. Espero que esta no sea la
ultima vez, papacito, me dijo. Claro que no. Después nos fuimos. Y claro que no fue la última vez.
Espero que les haya gustado mi relato. Si quieren contactarme escribanme a hobby2424@hotmail.com

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Mi cita odontologica

El era un doctor moreno,alto,y yo su joven paciente, ya era el fin del tratamiento, nunca sospeche,el tan apuesto,tan en su sitio. Yo por eso dias, no pasaba de ser un@ pajeadora, me masturbaba por todo, al levantarme, me pajeaba y dejaba ese semen derramado sobre la sabana, mi mama siempre me preguntaba que porque me sonaba (la verga) en la sabana. Tenia un amiguito iba a su casa, nos encerrabamos,acostados en su cama juntos leiamos libros,yo lubricaba mi pija de lo lindo,hasta que su mama nos llamaba,y parado vestido con su suavidad me hacia venir,con solo verla. El doctor me puso cita a las 6 de la tarde, fui, y me hizo sentar, algo de la boca me miro, y me dijo ” levantate, ven al baño y sacate la pija ” lo hice, en silencio, pero estaba esa pija mia empequeñecida,el la tomo en sus manos y la sacudió sin pronunciar palabra. Yo nervios@, por respeto seguia con curiosidad sus indicaciones,me hizo subir a la camilla ,mi bragueta abierta,mi pija inerte y flacida, yo acostad@,el bajo su lujoso pantalon y saca tremendo palo,una súper pija morena,dura,y montado sobre mi,me la frota primero suave, después con intensa pasion, mi doctor gozandome,y yo por primera vez con un hermoso señor haciendome entre feliz ,e indignado ,pues nunca me la pensé. Así tome gusto por las pijas, y aprendí, a tener sexo con las pijas,ay…como quisiera una pija lechuda…entre mi culito….lastima doctor, que no volví a su consultorio, pero siempre recuerdo mi primera vez.

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María

Levanté la sábana con mucho cuidado y metí mi mano lentamente hasta que rocé aquel montículo cubierto apenas por una diminuta pantaleta, me aventuré a tocar con mayor firmeza; María separó sus piernas y comenzó a gemir profundamente por lo que supe que estaba disfrutando mi caricia. De pronto su mano aferró la mía y la apretó fuerte contra su sexo; yo me quedé petrificado, hacía tres noches que había estado haciendo lo mismo, pero apenas la tocaba me iba directo al baño y me masturbaba furiosamente; yo apenas tenía once años y no me atrevía a ir mas lejos, incluso creo que lo hacía por el constante bombardeo que me tenían mi hermano mayor y un primo que estaba de vacaciones en mi casa. Que si yo no era capaz de cogerme a la cachifa, que si su cuarto quedaba al lado de mi cama y no tenía puerta, en fin, que al final terminé gateando hasta la cama de María y esa noche me capturó…

“Esta noche no te vas de aquí hasta que no me cojas bien cogida carajito, llevo tres noches haciéndome la paja porque tu llegas, me tocas, y me dejas con la cuca ardiendo, entonces me tengo que coger con los dedos y eso no es igual a un güevo ven, mámame las tetas gran carajo que esta noche te desvirgo!!”

Me hizo mamarle las tetas hasta que se sintió bien excitada, entonces me colocó sobre ella entre sus macizos muslos y tomando mi verga con una de sus manos la guió hasta su húmeda y caliente cueva, me agarró con ambas manos por la cintura y halándome hacia ella dejó que mi lanza se clavara hasta el final de aquel rugoso, estrecho y caliente pasaje; fue la sensación mas deliciosa que jamás he experimentado en mi vida, era la primera vez que mi verga se abría paso entre los pliegues de una vagina y como es lógico, es una experiencia que jamás se olvida; lo malo fue que apenas me moví dentro de ella y acabé como lo que era, un carajito sin experiencia que no sabía controlarse.

María río bajito y me dijo en un susurro: “esta vez te la paso porque es tu primera vez, pero hoy mismo vas a aprender a controlarte para que sepas como hacer gozar a una mujer; así como tu acabaste bien rico, las mujeres acabamos igual, no lo olvides nunca, cuando te cojas una mujer, deja que acabe cuantas veces quiera antes de acabar tú; y si esperas que ella te lo pida es mejor, así querrá repetirlo contigo. Al principio es difícil, yo lo sé, pero ya verás que antes que yo me vaya de esta casa te habrás convertido en un amante perfecto…”Acarició nuevamente mi miembro que enseguida se puso rígido… “coño carajito!!, no solo lo tienes grande para tu edad, lo mejor es que se te para con solo tocártelo, que arrecho eres!!”; me guió nuevamente hasta su vagina y me recibió entusiasmada; “no te muevas!, deja que yo te goce hasta que acabe y luego tu podrás acabar de nuevo…”; se movió con fuerza hasta que sentí que se puso rígida y comenzó a temblar mientras su respiración se agitaba y sentía como su rugosa vagina me apretaba una y otra vez; descansó un rato inmóvil hasta que su respiración volvió a la normalidad y comenzó a moverse de nuevo hasta que me dijo… “muévete ahora que yo sé que estás desesperado por acabar de nuevo!!”; lo hice tal como ella me dijo y casi enseguida descargué una nueva porción de semen en su ardiente vagina que me recibió con un segundo orgasmo mas intenso que el anterior.

Aquellas excursiones nocturnas se volvieron algo cotidiano; todas las noches gateaba hasta la cama de María que me esperaba ansiosa y hacíamos el amor siguiendo sus instrucciones; tan pronto me mamaba sin dejarme acabar, como me hacía mamarle la cuca hasta que ella acababa en mi boca; aprendí como estimular su clítoris mediante suaves mordiscos o chupones intensos o lamidas muy suaves y rápidas. También me enseñó a usar manos y dedos en todo su cuerpo; amasaba y besaba sus duras tetas o aplicaba labios, lengua y dientes en sus pezones o en sus nalgas y aún en su trasero. Igual se me ofrecía en la posición tradicional, como se colocaba en cuatro para que yo la cogiera desde atrás o me cabalgaba de frente o de espaldas mientras me decía como amasar sus tetas o meterle un dedo en el culo mientras me la cogía. Lo cierto es que al cabo de un mes, yo era capaz de aguantar hasta que ella me pedía que le diera mi orgasmo y ella agradecida me felicitaba haciendo que yo me sintiera mas seguro cada vez.

Un sábado nos quedamos solos en casa pues todos habían salido; María estaba planchando ropa en el lavadero, yo pasé por detrás de ella a dejar una ropa sucia en el canasto y al hacerlo no pude resistir la tentación de rozar sus hermosas nalgas con mi verga; “si vuelves a hacer eso me vas a tener que coger aquí mismo desgraciado…!!”; aquellas palabras me provocaron una erección inmediata, al pasar de regreso la tomé desde atrás por las tetas y le dejé sentir mi dureza entre sus nalgas. Debo decir que María tenía una carne muy firme; tanto que era difícil hundir los dedos en sus tetas o nalgas cuando la manipulaba. Además su temperamento era muy ardiente, apenas la rozaba y ya estaba excitada y dispuesta a ofrecérseme. Empinó el culo hacia arriba y lo restregó con fuerza contra mi verga… “eres ocioso carajito, pero me encanta; hoy vas a saber lo que es un culo estrecho y gozón, vente, vamos a la cama!!…”.

No sé cuantas veces acabé ese día; nos hicimos de todo, nos mamamos mutuamente aunque ella nunca me dejaba acabarle en la boca, asumimos cualquier cantidad de posiciones y en cada una María logró un orgasmo; yo mismo logré cuatro. Estábamos fumando mientras descansábamos del último encuentro cuando María comenzó a excitarme con su boca; no usaba sus manos, solo tomó mi dormido miembro entre sus labios y comenzó a succionar con fuerza hasta que mi erección tocó su garganta; hizo arcadas pero no me soltó, me azotaba con la lengua mientras sus ojos buscaban los míos. Al rato me soltó y se puso boca abajo apoyada en sus rodillas con el trasero empinado… “llegó el momento!, usa un poco de vaselina, pon un poco en mi culo y comienza a meter tu dedo lentamente y hacia abajo hasta que Aaaaahhh!, así coño!, suavecito papi!!, métemelo hasta el fondo mi amor y luego gíralo despacio mientras me das hacia atrás y hacia delante mi vida, ay coño que rápido aprendes coño de madre!!, eres lo máximo David!!, me vas a hacer acabar papito!!, méteme un dedo en la cuca y sigue dándome así hasta que acabe que estoy al borde!!; ay coño!, ssssss! Assssíiiiiiii coooñooooooooo!, que rico mi viidaaaaaa!!, dame seguido mi amor que estoy acabando hijo de puta! Ay mi madre que vaina tan riicaaaa nojoodaaaaaa!!!, sssssssss!!!! Ya!, ya! Ya! Ya!!!, ahora saca tus dedos muy suavemente para que no me duela!, ajá!, ahora si David! Cógeme por el culo con ese güevote rico que te gastas mi macho!!, métemelo despacio para que me acople a tu tamaño y cuando me tengas bien clavada entonces me das con fuerza mi cielo que quiero sentir que me rompes el culo con esa vaina!!!”.

Me arrodillé colocando mi verga justo frente a su orificio posterior; lo presenté contra su entrada ayudándome con la mano y lenta pero firmemente lo fui enterrando en su estrecho pasaje hasta que su esfínter se cerró alrededor de mi glande… “ay coño que riiicooo!!, no te muevas papi!, no te muevas David!, deja que mi culito se adapte a tu tamañote mi macho!! Luego sigues cuando yo te avise!, sssss! Que grueso lo tienes papi!!, Ay coño!, ahora si!, mételo despacito mi rey hasta la pata muchachito divino!!, déjame sentir esa verga rica en mi culito papiiitooooo!!; ay coño!, que rápido aprendes carajito!, vas a ser una maravilla con las mujeres mi cielo!!!; dame despacio hasta que te avise y entonces me das bien duro ricura, hasta que me destroces!!!, quiero que me hagas acabar bien rico por detrás!!!.

María acabó tres veces por el culo mientras yo amasaba sus nalgas y apretaba sus tetas con furia o halaba sus cabellos según lo que ella me pidiera. Yo estaba al borde y ella debió notarlo pues cuando se aproximaba el cuarto orgasmo me pidió que le acabara en el culo…, “dame duro mi amor!!, dame tu leche David!!, lléname el culo con esa leche caliente mi cielo!!, ay si!, ay si!, ay coooññoooo siiiiiiii!!.

Todavía lo hicimos una vez mas en la cual María se sentó sobre mí y se clavó ella misma por el culo mientras se amasaba las tetas y gritaba como una endemoniada aprovechando la soledad en la que nos encontrábamos.

A los tres meses de estar en casa, ella me decía que estaba listo para complacer a cualquier mujer; me agarró una noche y me hizo acabar en su boca como jamás me había permitido; tres veces me recibió en su boca y tres veces acabó mientras se acariciaba con los dedos; al final de esa noche me ofreció su trasero pidiéndome que se lo metiera seco hasta que la hiciera llorar de dolor. Tuvo que morder la almohada para no gritar pues mis padres se hubieran dado cuenta; al día siguiente se marchó y nunca mas supe de ella. Debo confesar que a esa edad ella fue quien me cogió a mí, pero igual le doy gracias por todo lo que me enseñó pues luego me fue muy útil con otras mujeres. Gracias María!, donde quiera que estés…

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Regalo de cumpleaños

Hace mucho que no escribo, pero como el último tiempo ha sido bastante especial ansió contárselo a alguien, eso si sin que sepa quien soy yo porque me moriría de vergüenza.

Me llamo Marcia, tengo 29 años, morena pelo negro, un metro sesenta y dos, llevo 5 años de matrimonio con Juan, no tenemos hijos, he engordado un poco desde que me casé pero gracias a la madre naturaleza, esos kilitos se han ido donde más le gustan a mi marido, tengo un lindo par de senos, bien llenitos y 100% naturales y unas caderas anchas, voluptuosas como le dice Juan, “que invitan a afirmarse mientras te lo meto bien adentro”.

Juan mide 1.78 metros, moreno, cuerpo firme, juega al fútbol todos los fines de semana, yo diría que es un hombre normal salvo por dos cosas, la primera es que es gemelo de José, son como dos gotas de agua, lo segundo es que ambos tienen muy buen carácter, son muy juguetones pero sobre todos hermanables, se van juntos al trabajo, llegan juntos, se cuentan todos, no hay fiesta donde este uno si no va el otro, etc. Incluso se casaron con muy poca diferencia de meses, con María
la señora de José nos parecemos físicamente, incluso vivimos en el mismo edificio pero claro, cada uno en su departamento.

El sexo con Juan siempre fue rico y divertido, como les decía es muy juguetón y le encanta hacer cosas nuevas, le gusta mucho que nos pongamos como perritos y mientras el me penetra, se agarra con ambas manos de mis tetitas y me dice cochinadas la oído, “me encanta culiarte, , estas muy rica, te la voy a llenar de leche puta, quiero verte chupándosela a mi hermano mientras te culeo, que te llene la boquita de su leche mientras yo te lleno la conchita, después que sea el que te lo meta y te llene de leche la conchita mientras yo te beso esa boquita glotona”

El me dice glotona porque me encanta acariciar su pene con mi lengua chupárselo, mirarlo a los ojos cuando lo está disfrutando, acariciar sus coquitos con mi mano y sentir su peso, sentir como se vuelve loco cuando está por terminar y me permite meterle el dedo por el culito para atráelo hacia mi boca, sentir como la cabeza del pene se pone bien dura y caliente, como sin darse cuenta mueve las caderas para culiarse mi boca, hasta que me llena la boquita con su leche caliente.

Me encanta, lo único malo es que después de ese tratamiento cuesta mucho que se vuelva a parar, así que para no quedarme con las ganas el me pone como perrito y me lo mete todo lo que quiero hasta hacerme terminar, luego el se pone delante mío para que se lo chupe, así sin moverme de posición, como se perrita que soy, así todo mi culito y vagina se refleja en el espejo que Juan hizo poner en nuestra habitación.

Mientras yo gozo y lo hago gozar chupándoselo y pasando mi lengüita por sus cocos y por ese pedacito de piel que queda entre sus cocos y el ano, el disfruta diciéndome cochinadas ricas; “así te quería tener puta, chupándomelo mientras mi hermano te culea, sácame lechecita y llénate la boca, que buena puta que eres, con una cuñada así no tenía para que casarme”

A pesar de lo fuerte que suena al escribirlo ambos los disfrutamos muchos y claro nunca fue más que una fantasía.

A los pocos meses del matrimonio de José mi cuñado, las cosas comenzaron a ir mal con su señora, por lo que me contaba Juan mi marido, ella era o le gustaba hacerse la estrecha, nunca lo hacían con la luz prendida, no le gusta que la vea desnuda, la frecuencia se fue distanciando, ni hablar de palabras cochinas o sexo anal u oral, después del coito ella iba al baño a lavarse, solo gemidos nunca una palabra más fuerte o por último un me gusta, se pone el pijama después de tener sexo, etc.

Yo en cambio soy bastante demostrativa, disfruto el sexo con Juan y me gusta decírselo y que me lo diga, calentarlo y que me caliente, que me llame en la mañana para decirme; “ponte ese colales rojo que me calienta tanto, te quiero encontrar bien mojadita para culiarte como a mí me gusta, ven a verme a la oficina para que veas lo rico y paradito que está para ti”. Bueno yo voy, entro a su privado para besarnos, le tomo la mano y la paso por mi conchita para que vea que me mojo al estar cerca de él, que juegue al mete y saca con su dedito en mi conchita y que después se chupe el dedo con gusto”

Respecto al sexo oral ya les dije que me encanta, el sexo anal me vuelve loca pero Juan me enseño a hacerlo y cuando me tiene bien caliente lo dejo darse un gusto y si quiere metérmelo por allí, que lo haga, eso si sin terminar adentro, esa lechecita es sólo mía, creo que no me podría dormir sin sentir el gusto de su lechecita en mi boca.

En la mañana siguiente me siento súper sexy oliendo a él, con el pelo o la cara tiesa con su leche seca y sentir como me corre lentamente por las piernas cuando me paro y como tengo la conchita bien mojada por él. Me gusta mirarlo desnudo, con su típica erección de las mañanas, despertarlo y que me mire con ganas, me monto sobre Juan y me lo meto sin su ayuda, le digo: “te gusta culiarme huevón, ahora vas a ver como te culeo yo, pobre de ti que termines antes que yo, te voy a meter una vela en el culo si eso pasa”. Soy yo la que me muevo, la que me lo meto y saco a mí gusto, a mí velocidad para sentirlo como yo quiero, mientras le digo “así papito, aguanta, mira como me lo meto, me gusta tu pichula, me encanta tu pico, métemela bien adentro, mira mi conchita como esta llenita de ti, me gusta, me gusta mucho, rico, haa haaa, haaaaaaaa,
dame, dame tu lechecita huevón, haaaaaa, así, rico, lléname mi amor” me encanta sentir mi orgasmo mientras lo beso y me llena con su lechecita. Que sepa que soy SU mujer y que disfruto siéndolo.

Opsss, parece que he escrito con mucho detalle y me estoy alargando, Juan ya me llamó, hoy quiere que vaya con una falda ancha tipo gitana y sin calzones a verlo, bueno, el deber me llama, mañana les explico lo del regalo de cumpleaños.

Marcia

marperu@yahoo.com

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Acabame en la boca

Hola que tal, bueno la historia que le voy a contar primero es totalmente sierta y luego muchos la ubieran querido vivir por suerte se me dio a mi, todo comenzo un dia navengando por internet, conoci a alguien de otro pais, mpezamos a chatear, y como todo eso de mandar fotos y vernos en camara, cada vez que nos veiamos yo queria descubrir algo de aquella hermosa mujerde cabellos rojisos, pelo largo, con un buen par de senos nunca visto y una figura hermosa , que ni yo podia creer lo que estaba pasando, asi pasaron los dias un dia pude ver parte de su ropa interor, partes de esos senos hermosos, y imaginaba lo que seria poseer tan bello cuerpo entre mis manos,parecian solo sueños, hasta que un dia me dijo quiero conocerte personalmente yo no sabia que decir no entendia nada la distancia entre miles de kilometros y otro, dijo ire yo puedo ir,asi sucedio llego el gran dia me moria de nrevios pero al imaginar que podia tenre aquella mujer solo para mi, era unico, al vernos por primera vez solo un beso suave y tierno, llegamos al lugar donde nos quedariamos por varios diaz, era la primera noche,entramos en aquel cuerto que sigilosamiente estaba guardando tantos deseos para nosotros, nos besamos por largo rato, comenzando a acariciar aquel cuerpo suave tierno, su frangacia ya te hacia desear aquel ser, su lengua jugaba a cada beso pequeños gemidos se escapaban en cada beso, llebe mis manos suavemente a sus pechos tocando sus pezones por ensima de su bluza, ella sin tituvear llebo su mano a mi entre pierna comenzando a acariciar mi pene que ya estaba totalmente duro, quite su bluza, besando aquellos duros pezonez pasando mi lengua por ellos,ella se retorsia apenas comenzaba a sentir placer,segui besandola hasta llegar a su hingle baje su falta quedando al descubierto tan grande belleza, una pequeñisima biquini,que dejaba escapar los labios que una casi mojada bajina,recorri los bordes de al pequeño biquini con mi lengua miestra ella acariciaba mi pene con pasion, sus respiracion se ajitaba sus gemidos brotanabn solos, quite tan diminuta ropa lamiendo aquella hermosura de concha nunca vista suave dilisiosa mi lenguna jugo por ratos cuando comenzaba a fluir un jugo ermos de dentro de ella, ella tocaba sus pechos con sus manos apretando sus pezones,sin darme casi cuenta me dio vuelta sacandome el pantalon de un tiron junto a mi boxer,quedando mi pene a sus dispocision lo tomo entre sus manos y comenzo a lamerlo, su lengua su forma de hacerlo era casi inresistible parecia que acabaria en un instante pero ella no lo dejaba como con una esperiencia unica, mis manos no daban a basto a tocar sus pechos su concha, que fluia dejando caer su miel ,hasta que se paro ensima mio yo acostado en la cama bajo lentamente penetrandose todo mi pene esclamando un genido de placer, sus movimientos eran unicos , mi pene ya casi no aguantaba queria acabar en aquel hermoso cuerpo, la tome de la sintura entrelaze mis piernas a sus espalda con movimientos suaves, dandola buelta quedando ella de espaldas en la cama, levante sus piernas hacia sus pechos quedando aquella humeda concha totalmente habierta y despejadapara mi duro pene, pase mi lengua por toda su concha llegando a su culito , penetrandola nuevamente genia se quejaba, hasta esclamar un grito de sastifacion habia llegado a otro orgasmos, me quito rapidamente de ensima de ella y comenzo a chuparmi pene, con mas fuerzas que hantes, pronunciandome acabame ya acabame quiero tragar toda tu leche,aquello nunca oido por mi,era unico hasta que no pude aguantar mas, entre gemidos acaba en su boca, viendo como disfrutaba ella tragar mi leche, sacandoselo de su boca poniendose de espalda,para que asi la penetrara asi lo hize, hasta que saco mi pene de su contra y con sus manos lo intrudujo en su culito, habriendo paso mi pene por aquel hermoso lugar,y asi mientras mi pene penetraba su culo sus propias manos lo hacian en su concha llegando asi a nuevos orgasmos, y haciendome llegar a uno mas ami.
Asi acabo aquella noche, y asi y con mas deseo fueron los dias siguientes, nunca antes habia visto una mujer asi.- Luego regreso a su pais, aun nos hablamos, claro hasta el dia que regrese,cuando lo haga les cuento la otra

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Le entregue el culo a mi vecino

Hace algunos años tenía como vecinos a una pareja que siempre se peleaban. Por lo que alcanzaba a escuchar los motivos eran las constantes infidelidades de él, que ella siempre perdonaba, aunque lo hacía padecer por un tiempo. Hasta que un día escuche que la discusión la iniciaba él. “¿Que te quejas?, te pagué con la misma moneda”, le dijo ella en algún momento de la discusión. Y esa frase se me quedo dando vuelta por la cabeza. Tiempo después y con esas palabras como inspiración escribí el siguiente relato. Espero les guste.

Fue una pelea tonta, estúpida. Y una vez más, como tantas, el detonante fueron los celos.
Hacia ya casi un año que salía con Marcos y siempre discutíamos por lo mismo. Estaba harta. No es que fuera exageradamente celosa, pero la verdad es que él me daba motivos de sobra para serlo.
Le había perdonado algunas, pero ésta, le aseguré, no se la iba a dejar pasar. Y lo peor del caso es que, pese a todas las pruebas en contra, me lo negaba. Me hacía pasar por loca.
-¡Te vi, te vi, yo misma te vi!- le decía a los gritos, intentando que, por lo menos, una vez reconociese su falta.
Pero no había nada que hacer. No daba el brazo a torcer. Se empecinaba en su tesitura y de ahí no se movía.
Siempre era yo la que aflojaba y terminaba perdonándolo, sin siquiera reprenderlo. Pero esta vez fue diferente. No se la iba a hacer tan fácil.
Prácticamente lo eché a empujones de la casa. No quería verlo. No quería escucharlo.
Aunque sabía que, tarde ó temprano, iría corriendo a su lado. Pero por lo menos quería que tuviera su merecido escarmiento.
Justo cuándo él se iba, entra al edificio Daniel, mi vecino del departamento de al lado, quién ya más de una vez me había visto desnuda e incluso haciendo el amor por la ventana.
Pese a que sabía que estaba comprometida, cada vez que nos cruzábamos, ya sea en el ascensor, en la entrada ó en el pasillo, me invitaba a tomar unos mates en su casa. Por supuesto que yo siempre me negaba, de buena manera, argumentando mil y un compromisos para rehuir la invitación.
Aunque en esta ocasión, cuándo me lo propuso, le dije que si, sin titubear siquiera.
Estaba despechada, con ansias de venganza y Daniel me parecía tan bueno como cualquiera para consumar mis planes. Además, estaba ahí nomás, al alcance de la mano.
Subimos, entonces, a su departamento, y mientras él calentaba la pava, ( y yo el pavito ), me entretuve mirando algunos de sus trofeos deportivos y las fotos familiares que adornaban los muebles.
En varias de ellas aparecía con su novia, una rubia exuberante que, por alguna razón, me resultaba conocida.
-Es linda tu novia- le comente cuándo me convido el primer mate.
-Ah, gracias, es modelo- repuso.
-¡Por eso me parecía conocida!- exclamé chasqueando los dedos –seguramente debo de haberla visto en alguna revista, ¿no?-
-Es probable, si, hace bastante publicidad gráfica- asintió.
-Y decime una cosa, teniendo a tremenda mujer al lado, ¿Qué haces acá perdiendo el tiempo conmigo?- le pregunte.
-Bueno, yo no considero que lo este perdiendo. Creo que vos y yo, es más estoy seguro que vos y yo podemos pasarla muy bien juntos- me aseguró.
-¿Y que te hace pensar eso?- quise saber.
-¿Puedo serte absolutamente sincero?- me pidió.
-Por favor- le permití.
-Bueno… me encanta como gemís, gimiendo de esa forma tenes que ser una bomba en la cama- me confesó.
Tras soltar una medida risotada, lo miré y le pregunte:
-¿Así que lo del mate era solo una excusa? ¿Lo único que pretendías era llevarme a la cama?-
-¿Esperabas otra cosa?- replico a su vez.
-No, la verdad que no- afirmé.
En ese momento se produjo un silencio incómodo, aunque nuestras miradas, intensas y explícitas, no dejaban de cruzarse la una con la otra.
Estábamos sentados el uno frente al otro, tan cerca que hasta podía sentir el aroma de su loción para después de afeitarse.
Entonces fui yo la que quebró aquel silencio.
-Dani… me gustaría chupártela, ¿podría?-
Se bajó el cierre, extrajo su miembro con la mano derecha y comenzó a acariciarlo.
-¡Por favor!-
Recorrí de rodillas la distancia que me separaba de él, me incliné sobre su verga y me la metí en la boca.
En cuestiones orales nunca fui de andarme con rodeos.
Estando con los ojos cerrados, completamente concentrada en mi absorbente ocupación, escuchaba sus complacientes jadeos, suspiros exaltados, a la vez que con sus manos me alisaba el cabello ó me acariciaba las orejas.
-Vero, ese novio tuyo, ¿ya te rompió el culito?- me pregunto.
Liberé mis labios por un momento y levanté los ojos hacia él, mientras deslizaba su sexo contra mi mano, suavemente.
-No, ¿porque?- aunque pecaba de redundante, se lo pregunté.
-Porque me gustaría hacértelo, ¿Qué te parece?, ¿me dejas?- me pidió.
Luego me enteraría que su novia, la conocida modelo, no le permitía que se la metiera por atrás. Algo relacionado con la firmeza de las nalgas, no sé. Y por eso recurría a mí, creyendo que yo no tendría problemas en aceptar. Y no los tuve.
Aunque en rigor de verdad ya Marcos y algún otro novio que tuve me habían pedido sodomizarme. Al perecer mi colita resulta bastante tentadora, pero en ese momento, pese a la insistencia, rechacé tal posibilidad.
Ahora era diferente. Creía que eso era lo que se merecía Marcos por todas sus infidelidades, las del pasado y por las por venir. Que otro me hiciera eso que él tanto deseaba. Que otro me rompiera el culo.
-No me vas a hacer doler mucho, ¿no?- me preocupe, poniendo carita de cordero degollado.
-Solo un poquito- me prometió.
Y así, un rato después, estaba echada en el suelo, desnuda, a cuatro patas, con el culito incitantemente levantado, esperando por la procaz consumación de mi audaz revancha.
Previamente Daniel me untó el ojete con un poco de lubricante anal, el que no había podido utilizar con su novia, y con el forro ya puesto, me la enfiló por atrás, rompiéndomelo de a poco, firme y sostenidamente, sin aflojar en ningún momento esa presión que ejercía sobre mis esfínteres.
En verdad el dolor no resulto ni tan poquito, como me había dicho, ni tan demasiado.
Un punto intermedio, quizás, aunque si supo intensificarse cuándo empezó a moverse dentro de mí, dentro y fuera, con estocadas cada vez más violentas, dejándose caer pesadamente sobre mí, penetrándome con todas sus fuerzas, arrancándome unos jadeos que traducían, con la más absoluta fidelidad, lo emocionante de la situación.
Estaba rota. Agujereada por la retaguardia. Salvajemente atravesada. Reventada a más no poder. Con el culo perforado hasta lo más profundo de mis entrañas.
Lo sentía a Daniel fluyendo imperiosamente por entre mis intestinos, y estallaba de gozo. Jubilosa y complacida.
Era sumamente placentero. Una delicia distinta aunque igualmente de intensa y fulgurante.
Me gustaba que me culeara. Que me hiciera el culito, ó que me comiera el pavito, como se dice vulgarmente.
La revancha para con mi novio había resultado todo un éxito.
Yo podía serle tan infiel como él a mí. Lo había demostrado. ¡Y de que manera! Mi culito roto no me deja mentir.

BY EROTOMANO

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Una tarde con saxo

Mi nombre no importa pero esto que les platico me pasó hace poco y en mi casa, por lo que si les gusta me pueden escribirme.

Te voy a contar algo que me pasó el fin de semana pasado mientras jugaban el América y los pumas. Estaban en mi casa unos amigos de mi papá viendo el partido de fútbol y yo en mi cuarto también viéndolo pero sola. Así que terminó el partido y ganó el América y los amigos invitaron a mi familia para que se fueran a festejar el triunfo. Así lo hicieron y me invitaron pero alegué que tenía mucha tarea por hacer y me disculparon.

Les dije que me quedaría en casa, y ya saliendo uno de los amigos me dijo que le daba tristeza que me quedara sola. Y entonces se me acercó mi hermanito y me dijo en voz baja: “no estarás sola, estarás con el Saxo, y nosotros no vendremos sino hasta muy entrada la noche, será mejor que lo cuides y si quieres puedes jugar con él, ya sabes, yo no diré nada” y se me sonrió. Le dije que no, que ya no hago esas cosas, ya no, a lo que respondió: “si ya no tienes novio y la casa está sola por una 4 horas, ¿por qué no aprovechas?”, y sonrió y se marchó.

Ahí estaba sola en mi casa con mi perro y así se medió la calentona y busqué mi viejo video de zoofilia que tanto me gustaba y lo puse en el video de la sala. En eso el perro entró a las sala y se sentó junto a mi. Yo tenia puesto un pantalón de lycra negro y una blusa de color gris con mangas blancas. Así comencé a recordar cómo me había cogido mi perro, un dálmata que papá vendió por ser un travieso ¡y ni que me lo digan! Fui su perra para él y para mi hermanito por casi un año y medio en la que me dieron verga por mi panochita y por mi culito y por mi boquita. Una vez pasaba de la verga de mi hermanito a la verga del dálmata y así hasta que me echaban los mocos en mi boquita.

Bueno, ahora tenía la experiencia y el conocimiento de cómo debía hacerlo y así comencé a masajear el capuchón de mi perro, un Bull Terrier de color negro, de dos años de edad, fuerte y muy bravo. Ya mató a un perro de la colonia solo porque no dejaba que se cogiese a una perra callejera, y mi hermanito ya lo había cruzado como 4 veces y no pedía cachorros sino dinero. Si, como ven, el pinche perrito cobraba por cogerse a las pinches perritas de todos los lugares.

Así me senté en el sillón y él a mi lado. Mientras más sentía su pene más cachonda me ponía, y más hasta que me bajé del sillón y él se quedó ahí. Me acerqué para ver más de cerca ese pene que apenas salía y me acerqué mi cara hacia él y lo metí un poco en mi boca y más, y la verga del perro crecía mas y mas y mas y yo sentía que mi boca estaba llena de carne de verga de perro y los líquidos salían mas y mas, hasta que ya no pude porque el perro empezó a moverse como si me cogiera por la boca. Me senté en el sillón y el perro se bajo y se metió en medio de mis piernas y se podía ver una mancha en medio de ellas, y ahí lamía mas mi perro y metí una mano dentro de mi pantalón y sí, era yo una calentona que me lubricaba con mi perro. Intenté quitar a mi perro para bajarme el pantalón pero no me dejaba así que solo pude bajarme lo hasta los muslos y mi calzón, que era un conjunto de sostén y pantaleta de esas llamadas teen´s de color blanco de algodón y tipo TOP y en la pantaleta solo dos triangulitos una en medio de mis nalgas y otro en medio de mi rajita.

Así me baje una poco mi pantaleta y el perro se me vino en medio de mis piernas y me lamía justo mi panochita y yo comencé a recordar como era sentir una lengua de perro en mi rajita y gemía ¡¡¡ah aahhh siiiiiiiiiii haaaaa saxo, ooooooooooohh!!! Y mis manos pasaron a mis pechos, dos hermosos melones decía mi hermanito que tenia.

Ya para entonces yo no había tenido ningún contacto sexual ya sea perruno o de mi hermanito, y menos de mi novio ya que con él habíamos terminado hace como 7 meses y me sentía muy cachonda, mucho, y me decía: si pero ¿y si alguien entra? Esa sensación me calentó mas y mejor, me dije, si no se apuran tal vez nadie se entere de esto. Así me dispuse a sacar mi blusa, y ahí estaba con mi pantalón y mi pantaleta en mis muslos y mi sostén asomando, y mi perro en medio de mis piernas lamiéndome mi rajita. Y así me saqué ahora mi sostén y deje mis chichis al aire y pensé: ¿como le hago para que me chupe un poco mis pechos? Y recordé que tenía miel en la cocina y aparté al perro de mis piernas y me fui a la cocina.

Ya dentro de ella el perro se quería meter pero la puerta lo detenía. Me dispuse a quitarme mi pantalón y mi calzón y ahí quedé desnuda, sin nada, y con mi perro esperándome en la sala brincando. Me dirijí a la alacena, tomé la miel y le unté un poco en cada una de mi tetas y con ayuda del palito que tiene para poner miel me dije: “si me lo meto el perro meterá mas su lengua en mi rajita” y recordé que todos comemos de ese palito y repuse: “¡mejor! aún le dará un sabor más rico para ellos y si no mejor lo acabo cuando termine de esto” Y así lo hice, metí el palito en la miel y como es redondo de la punta me lo fui metiendo un poco, pero como ya estaba lubricada por la saliva del Saxo pues se me metió mas de la mitad y así comencé a moverlo poco a poco y más. Lo metía, me estaba masturbando con el palito de la miel y lo metía y lo sacaba, y de pie como estaba abrí mas las piernas, y lo metía y lo sacaba mas rápido de mi panochita, y me dije: “Será mejor que lo deje sino al Saxo se le pasará la cachondez” Y así me dirigí a la sala ya con miel en los pechos y en la panocha y me tendí en el suelo y el perro se me paró delante de mí y como si me quisiera coger por la boca me montó por delante y encontré su verga con mi boca, y como ya no estaba tan grande me cupo un poco de esa verga en mi boca.

Me lo metía y lo sacaba, ahí me dió una arcada por que me llegaba hasta la garganta y me ahogaba, y así paso al frente y me senté en el suelo y se dirigió a mis tetas y las lamió por la miel las lamió una y yo le ayudaba a juntar las dos tetas y él las lamía con su lengua y lamía una y la otra hasta que se terminó la miel y olfateó la miel de mi panocha. Abrí mi patitas y él se tendió en medio de ellas y casi me muero porque empezó por encima de mi panochita y la iba metiendo hasta que metió casi toda su lengua en mi panochita y sentí que me moría.

Y así se terminó mi miel de mi panochita y me levanté pero él no querría que me fuera una vez mas, así que se me hecho encima y yo tratando de apoyarme sin querer y con ganas me puse en 4 patas y el perro me pasó su lengua una vez mas. Yo le dije

“¡¡¡Ya no Saxoooooooo, ya no mejor ya móntame, ya cojéeme, como la puta perra que soy, una puta perra, ya méteme tu verga en mi rajita ya!!!”
Y al parecer el perro me entendió porque de inmediato me montó y me tomó por la cintura y comenzó a moverse como si ya me cogiese aunque para mi no era ni para él tampoco pero si la primera para los dos juntos y ya con mucha experiencia, así que tome su verga y me la puse en medio de mi. Me pareció que me entendía porque hasta se esperó, y ya dentro de mí la puntita el perro comenzó a moverse mas y más y yo creí gritar, pero no podía pensé que alguien me escucharía y solo gemía de dolor y pequeños grititos de dolor

¡¡Aaaahhh, ay, saxo!!

Ya en eso el aumento el ritmo de sus culeadas hasta que puede sentir sus pelotas pegar en mis nalgas una y otra vez y otra vez y yo me quería parar pero no podía su fuerza era mucha y mi calentura mas, y así me quede con la cara casi en el suelo y mi culo a merced del perro, pero luego ya no gritaba de dolor si no de placer

¡¡Si, ahhhhh, sigue saxo, sigue cógete a esta puta, soy una puta perra caliente que se deja coger por un pinché perro como tu!! ¡¡si, más, métemelo mas dentro, si!!

Y el perro me quería meter hasta las bolas y yo hablaba con él, como si me entendiese

¡¡sssssssssssiiiiiiiii cogete a esta perra si métesela hasta los huevos mi macho yo soy tu puta si tu puta perra si mi saxo, mi saxo cojéeme mas!!
Y el perro ya casi no apoyaba sus patas en el suelo. Sus movimientos los hacia casi en el aire y me metía su verga mas y mas. Así estuvimos cogiendo por mas de 25 minutos a una velocidad casi de otro mundo. Ni un hombre me había cogido como el Saxo, no señor, y así sentí como se le iba hinchando su verga mas y más y mi pobre panochita se abría para que su bulbo se metiera dentro de mí y yo solo abrí mas mis piernas y baje mi colita casi al suelo y el perro lo entendió así que en una metida me metió su bola y se hincho mas dentro de mí mas.

Así me acerque a un espejo que había en la sala para adornar la casa y me vi con mi perro en mi espalda moviendo un poco su verga dentro de mi y ya pegados por que él se quiso bajar solo que no pudo y se quedó en mi panochita como unos 10 minutos mientras se zafaba, hasta que sentí como un liquido caliente entraba en mi panochita. Ya sabia que era el semen del perro, y mientras él descargaba su leche en mi yo sentí como si me abrieran mas mi panocha y casi vi estrellitas por que me vino un súper orgasmo

¡¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh si, Y uno masssssssssssssssssssssssss!!!!

Y ya casi se me salía ese pene de mí y sentí un ultimo casi juntosssssssssssssssssssssssss.

Después de 10 minutos el saco su verga de mi rajita y se sentó junto a mi, yo me quede como desmayada en el piso de la sala y de lado, desnuda y escurriendo semen de mi panocha y me incline un poco y vi mi panochita de un tamaño casi de una pelota de béisbol y hasta metí una mano solo 4 dedos dentro de ella.

Me repuse de mi orgasmo y vi que mi perro se lamía su verga. Me acerqué a él y le ayudé a limpiar su verga con mi boca por casi 10 minutos. Me repuse y el perro tuvo una nueva erección y su verga estaba ya enorme mas que antes y yo le di lengua calientita y me dispuse de nuevo con él. Ahora me fui al sillón de la sala y el perro me siguió hasta donde estaba y se me trepó una vez mas y yo le dije “ya Saxo ya” pero no me dejaba, así me tomó una vez mas de la cintura y me dije bueno pero una mas y ya traté de meterlo en mi vagina pero estaba un poco adolorida y pensé “¿y si me lo metes en mi culito Saxo? si mira” Y me abrí las nalgas y le ofrecí mi ano a mi perro y así entendió, pero que tenia que bajar las caderas mas para que llegase con su verga. Así lo hice, ahora ya tenia mi ano a su disposición y el me alcanzó con su verga y me lo metió un poco primero y después mas y yo decía “ahora si le atinaste” pero solo dije eso por que sentí como medio pene me dejaba entrar en mi anito

¡¡¡Ay!!! ¡¡¡despacio si despacio, ay me duele mejor no, mejor no, y mejor no me dejo!!!

Y metió lo que le faltaba y grité un poco más fuerte

¡¡¡¡¡Aaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyyyyyyy ya sacalo sacaloooooooooo!!!!!! ¡¡¡Me duele mi culo me duele mi culo no yaaaaaaaaaa!!!

Y a él no le importaba, hacía mucho que nadie me cogía por el ano, casi dos años y era verdad sentía que mi espalda se rompía en dos que mis nalgas las abrían con un hierro caliente y era él, mi Saxo, en una embestida me embodegó toda su verga y me hizo irme casi de boca y tener la cara pegada al sillón y mi culito al aire pero mas a favor del perro que me tomaba de las caderas y metía mas y mas verga dentro de mi culito y más después de casi 10 minutos el dolor pasó y solo quedó mi placer con el perro y su verga en mi ano y hasta cambio mi gemido de un “¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyyy!!!” a un “¡¡¡Si, maldito perro toma mi ano méteme la verga por mi ano!!!”

Solo yo podía escuchar lo que decía y ni lo podía entender lo que decía

¡¡Si papito cojeme mi culo!! ¡¡Mas!!

Y él movía su cuerpo con el mío

“Mas” -pedía- “Mas verga dentro de mi, mas”

Y él seguía con la verga dura y caliente en mi culo y yo levantando mis nalgas para que fuera la perra que él quería

Sigue, dame en el culooooo, si mi papi cogete a tu perrita dame mas, si te gusta verdad carbón meteme tu verga dentro de mi si, a mamita le gusta sentir tu pene dentro de mí, si, aaaaaaaahhhhhhhh

Hasta que una vez mas él metió su bulbo dentro de mi culo de mi ano y sentí que mi mundo se me acababa, un nuevo orgasmo atacaba mi cuerpo, atacaba mi culo, atacabaaaaaaaaaaa mi anoooooooooooooooooooooooo siiiiiiiiiiiiiiiiiiMi vista se me nubló y mis sentidos se perdieron por el espacio y tenia mi perro casi echado en mi espalda ya casi sin fuerzas pero con la verga metida en mi ano una cadena de 3o 4 venidas se me juntaron una tras de otra y el perro me volvió a echar su leche ahora en mi.

Casi me muero del placer de ser una chica cogida por un perro en mi culo.

Es como tocar el cielo con las manos, es delicioso después casi dormirme en el sillón con el perro en mi espalda. Ya eran como las doce de la noche aún no llegaban y mi perro aun tenia su verga en mi cuquita, y de pronto el pudo zafarse de mi ano. En ese momento me vine una vez más, menos fuerte esta vez, y vi salir por mis piernas unas liquido amarillento como un hilito caliente en mis piernas.

Me quede en el sillón como 20 minutos descansé y comencé a buscar mi ropa y caminaba casi con las piernas abiertas y con la vagina escurriendo un extraño líquido y de mi culito estaba aun caliente y con ganas de hasta cagar por tanto semen de perro busqué mi ropa y me fui a mi cuarto estaba tan cansada que solo saqué al perro y me metí a mi cama aun con los líquidos saliendo de mis hoyos. Sin mas me dormí, y ya como a las dos de la mañana llegaron mi familia ya sin lo amigos y encontraron al perro en la sala y comiéndose los sobrantes de la comida de botana y oí que dijeron esta se durmió y ni atendió al perro mira pobrecito esta cansado y con hambre, y mi hermanito les dijo si bueno si quieren vayan a dormir mientras yo alzo un poco y le pregunto a mi hermana que paso aquí, ¿si?. Ellos ya cansados dijeron que si y se marcharon a su cuarto y alcance a escuchar a mi hermanito decir: “Si, estas cansado pero porque esa cabrona te acabó verdad, mira tu pija roja, y hasta mojado esta el sillón pero lo que es a mi no me deja con las ganas, ahorita me la cojo yo”

Y sin mas se dirigió a mi cuarto y se metió a mi cama y me preguntó, estando yo casi dormida “¿Cogiste con el saxo, verdad?” Yo solo asentí con la cabeza, y me dijo “No te preocupes, ahora sigo yo, pero yo si traigo mi condon”, y me besó en los labios y me puso boca abajo.Pero esa en otra ocasión se las contare, adiossssssssssssss.

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Mi vecinita Hayde

de nuevo soy fermin , les voy a contar otra de mis experiensias …

haydde tiene 13 años estudia el segundo de secundaria es rubia ojos claros cabello largo y un cuerpo bastante formado para su edad. y muy coqueta. vive en el edificio de atras. es hermana de uno de mis mejores amigos . una tarde de miercoles toco a la puerta por curiosidad o suerte esteba solo en casa usando la computadora, le abri y estaba con su sonrisa y su mirada de toda ya una zorrita llebaba su uniforme de la escuela , camisa banco falda arriba de la rrodilla calsetas blancas sopatos negros que se veia mas apetesible .,y le pregunte que la traia por aqui, me explico que su computadora no servia y le urjia hacaer un trabajo , y como no estaba nadie en su casa no tenia dinero para ir al cafe internet , por lo cual podia usar mi computadora. claro , es mas te ayudo por que la estoy ocupando , empeso a dictarma su resumen mientras se paseaba enfrente de mi una y otra vez moviendose cadensiosamente con su falda corta . sabia que la estaba mirando por que me obserbaba de reojo y sonrreia justo enfren te de mi dejo caer la pluma se empino dejandome admirar su ya bien formado culito y sus piernas . lo repitio otras dos veses , seguia dictando y cada ves se acercaba mas a mi esta que se quedo quieta de pie junto a mi me miro sonriendo y me preguno ¿tomamos un descanso ? como quieras y no me invitas a sentarme? claro inmediatamente se sento en mis piernas poniendo su culito justo a la altura de mi verga , me quede sorprendido por un momento. te gusto ? mucho, conteste tu tambien me gustas mucho , empeso e menearse y restregarse junto de mi y al sentir el roce de suss nalgas en mi verga se empeso erectar , y empece a recorrella con mis manos me desia exitada que beia fotos en internet de sexo y se tocaba pensando en mi , lla no quiero ser virguen ,lo cual me prendio mas. estabamos sentados en la silla mi mano izquierda epretaba fueremente su coñiticon todo y calzon que estaba mas unedo cada ves, mientrs que con la derecha masajeaba sus tetas y me comia su cuello y su boca , la gire de frente a mi solo l3e saque los calzones , ya que tambien me exitaba su traje de colegiala saque mi verga la puse en sus labios vaginales lubricados por sos jugos , serro los ojos me abraso fuertemente , poco a poco la fui resbalando , conforme entraba mas se aferraba a mi por fin entro toda empese a bombear suabemente y ella solo daba pequeños quejidos y tiernos que eran deliciosos y exitantes ( ay, ay, ay, ) yo la tranquilisaba ( aisi chuiquita vas bien )senti que iba a terminar y como no traia condon no me arriesgue se la saque la puse de rodillas se la meti a la boca ella accedia noblemente . se abia preparado en internet . no pude mas y rebente en su boca se bebio toda mi leche al final terminamos el trabajo . se fue adolorida a bañar , al dia siguiente me llamo para desirme que no estaba nadie en su casa que la guera a coger orta vez con mucho gusto fui y le inagure su culito.. ahora cogemos cada que se puede , y si no esta ella me cojo a alma. .

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