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Mi amigo Carlos

Eran las nueve de la mañana del domingo cuando sonó el telefóno y yo me había acostado a las seis de la mañana, después de pasar la noche en un par de discotecas y sin haberme podido llevar nada más a la cama que un buen calentón. La noche anterior había conocido a una tía imponente, morena,
alta, con un cuerpo de cine y unas tetas cálidas. Estuvimos bailando bastante tiempo juntos hasta que terminamos por besarnos.

Nos perdimos en un rincón de la discoteca y nos dimos un buen lote, pero una amiga suya vino a buscarla y me dejó con el mástil tieso y sin consuelo. Cuando volví a casa me dí una larga ducha y me masturbé derrotado, pensando si la volvería a ver. Ni siquiera me dio su número de teléfono, se limitó a coger el mío y a despedirse con un beso lanzado con la mano. Quizá fuera ella…

– Diga?
– Hola Roberto, soy Carlos. Tengo que hablar contigo.
– Ya lo estás haciendo.
– No, por teléfono no. Ven a mi casa. -Parecía muy preocupado-.
– Pero se puede saber qué ocurre? -No me apetecía dejar de dormir, necesitaba varias horas más-. No puedes esperar hasta que me levante como una persona normal y coma?
– Está bien, te espero a la hora del café. Pero no me falles, estoy muy preocupado.

“Mierda” pensé. Carlos era un buen tipo, nos habíamos conocido en el instituto y nunca me había fallado, pero cuando tenía algún problema sólo existía en el mundo. Normalmente no eran cosas graves. Seguramente había peleado con su novia y necesitaba consejo. Tal vez le había puesto los
cuernos con otra y se había enterado, Carlos era un tipo muy sexual y siempre andaba con aventuras.

Ligaba en cualquier esquina, con su 1,80 de estatura, su pelo negro, sus ojos azules y su cuerpo trabajado. A mí me molestaba salir con él porque me volvía invisible. Yo soy un tipo con muchos encantos, muy bien dotado, pero mido diez centímetros menos que él, soy menos simpático y no gano tanto como para permitirme ir a la última moda.

En fin, cualquiera sabía qué es lo que le pasaba, pero me fastidiaba que fuera tan ansioso.

Continué durmiendo hasta el mediodía. Me duché y pensando en la chica de la noche anterior me puse de nuevo como una moto. Pero no tenía tiempo para placeres solitarios. Tenía que comer algo rápido e ir a casa de Carlos.

Cuando llegué me estaba esperando impaciente. Me sirvió un café y me hizo sentarme en el sofá. Tenía que contarme algo muy importante.

El sábado había ido al cine con su novia, Sara, a ver una película pornográfica a una sala X. Carlos al principio se resistió, porque le parecía absurdo, pero Sara le insistió en que le daba mucho morbo ir a un cine porno con él y que se excitara con la película y que se lo hicieran en el cine. A Carlos terminó por excitarle la idea y allá fueron.

Subieron al piso superior y se sentaron en la última fila. En la misma fila había dos hombres más, casi en los extremos y ellos se pusieron enmedio. La película estaba empezada y entraron en el momento en que un repartidor de pizzas, joven, cachas y con un gran rabo le estaba comiendo las tetas a una rubia ama de casa.

Carlos no tardó en ponerse cachondo a la vista de tamañas redondeces y le puso la mano en la rodilla a Sara, que iba sin medias y con una minifalda. Se dió cuenta que el tío que estaba a su derecha se estaba venga magrear el paquete y un par de filas más adelante otro se estaba masturbando.

Carlos, que ya estaba cachondo con la película, se excitó todavía más pensando que si se ponían así con una película, se iban a volver locos si Sara y él follaban en el cine.

Yo me estaba empezando a imaginar que la cosa terminaría en comisaría.

Carlos empezó a besar a Sara y a magrearle las tetas. Notó cómo los tíos del cine empezaban a mirar. Aquelló lo excitó aún más. Sara se abría de piernas para dejar que las manos de Carlos la acariciaran, pero no se movía, sólo gozaba.

La polla me había crecido dentro del pantalón, se me había puesto dura y me molestaba, así que no disimulé y me la coloqué en una postura cómoda. No pude evitar mirar la entrepierna de Carlos y ví que su polla también se había puesto tiesa. “Es que con esta historia…” me disculpé.

Carlos le abró la blusa a Sara, que no llevaba sujetador y empezó a chuparle las tetas. Sara dejó escapar unos suaves gemidos. Carlos vió que el tío que estaba a la izquierda de Sara se levantó y se sentó a un par de asientos. Carlos se detuvo, miro a Sara, pero esta le indicó que continuara.

Carlos continuó acariciándole las tetas con los labios y la lengua y bajó hasta el ombligo. Le levantó la falda y bajó su mano hasta el coño de Sara. Estaba muy húmedo. El pantalón de Carlos estaba a punto de reventar, así que se desabrochó los botones de la bragueta pero sin bajárselo. Luego se agachó entre las piernas de Sara y llevó su boca hasta su húmedo coño. Sara se dejó hacer y levantó las piernas. Al contacto de la lengua con los labios de su coño, los gemidos de Sara subieron de tono.

Carlos estaba de rodillas en el suelo y se bajó los pantalones y los calzoncillos para poder masturbarse. A esas alturas, el hombre de su derecha, un tío de unos 40 años, se había acercado un poco más y estaba de pie, con los pantalones bajados masturbándose. Algunos otros se habían acercado a la fila de delante.

Imaginarme la escena me estaba poniendo a mil. Carlos también estaba muy excitado y mientras me lo contaba se llevaba la mano al paquete de vez en cuando para colocarse la polla.

Carlos siguió con la lamida de coño, hasta que arrancó a Sara un sonoro orgasmo.

Carlos volvió a sentarse en su asiento con la polla completamente tiesa. En la fila de delante había cuatro hombres, alguno más madurito, con la polla fuera masturbándose.

Carlos cogió a Sara y la hizo sentarse encima de su instrumento y lo empezó a cabalgar. La escena era fantástica. El joven de la izquierda tenía los pantalones por los tobillos y un pollón considerable que se estaba meneando sin piedad. Sara le hizo un gesto con la lengua, como para comérselo, pero el chico ni se movió. Un par de segundos más tarde se corrió abundantemente sin haberse movido del asiento.

El otro tío seguía de pie meneándosela y se acercó algo más. Sara quería meterse una polla en la boca y así se lo dijo “vamos dámela”. El tío no se movió, seguramente no se atrevía por Carlos. Carlos le hizo un gesto con la mano para que se acercase. Aquella situación le estaba dando tanto morbo que no le importaba que a su novia se la follaran todos los del cine. El tío se acercó hasta ellos.

Sara se metió la polla en la boca y la empezó a chupar como si fuera un polo. El tío empezó a gemir. Sara se movía como una leona. El tío le estaba tocando el culo. Poco a poco le introdujo un dedo en el ano, primero el dedo corazón y luego el pulgar. Con los otros dedos, el tío empezó a acariciarle los cojones a Carlos. Carlos estaba a punto de correrse, pero aguantó bajando el ritmo. Las cosquillas del tío le estaban dando tanto gusto que para mostrarle su agradecimiento le alcanzó con su mano derecha y tras acariciarle la pierna también el le empezó a acariciar los huevos.

Sara gemía de placer y el tío anunció que se iba a correr. Carlos dejó de masajearle los cojones y le agarró la polla. El mismo estaba sorprendido pero aquello le estaba excitando sobremanera. Estaba fuera de sí. La leche caliente cayendo sobre su pecho y su cara le llevó casi al paroxismo.

El tío se sacudió la polla y se retiró. Dos de los tíos que estaban en la fila de delante se movieron y se aproximarón hasta ellos, los dos con la polla fuera, completamente tiesa. Ambos empezaron a magrear el culos de Sara. Esta se metió la polla de uno de ellos en la boca y volvió a succiónar. Estaba como loca.

El otro se estaba masturbando delante de la cara de Carlos. Carlos le cogió la verga y se la empezó a menear, hasta que se la llevó a la boca. Nunca había chupado la polla a un tío pero aquello le estaba dando un morbo extraordinario. Al cabo de muy poco tiempo, el tío saco su rabo de la boca de Carlos y desparramó su leche caliente sobre ellos, al mismo tiempo que el del otro lado. Carlos ya no pudo más y con un bramido arrancado por el orgasmo descargó toda su leche dentro de Sara.

Había sido una follada fuera de serie, pero estaba preocupado: “¿es que soy un degenerado?” me dijo.

Yo no sabía qué decir. La historia me había puesto a mil, imaginándome a Carlos cabalgado por Silvia, con todo el cine corriéndose a su salud. Mucho mejor que una peli porno. Era porno en directo. Me había puesto tan cachondo que no me importaba que Carlos me hiciese una mamada si quería.

– No lo sé -le dije-, pero yo me he puesto tan cachondo que necesito correrme, así que si quieres me la puedes chupar a mi también si quieres.
Antes de que contestara, me había bajado los pantalones y mi polla de 20 cm. estaba apuntando al cielo. Carlos se levantó despació, se bajó los pantalones y me la chupó mientras se masturbaba hasta que nos corrimos los dos.

ROBERTO

La zapateria fetichista

Hola nuevamente, gracias por tus líneas, sabes? Hoy fui con mi marido a Perisur, llevaba una minifaldita como de tipo de estampado tigresa, muy sexy, y muy corta, demasiado corta, con una blusa de licra escotada pegadita de hombro desnudo, entonces en una zapatería cara mi esposo me indicó si me gustaban unos zapatos, entramos y me probé varios, pero al llegar a unos, eran de tirita, el empleado, Carlos estaba ya muy nervioso pues no podía disimular la excitación que sentía al ver mis piernas desnudas cuan largas son, sentada y parada, viendo al espejo cada par, y su cara de idiota que acariciaba mi cuerpo, y la comisura de mis nalgas cuando la microfaldita se levantaba, y bueno, cuando llegó el momento de decirle “oye manito, me abrochas los tirantitos de los zapatos”, el titubeó, y dijo “claro señorita”, hincándose frente a mi. Entonces busqué con mi mirada, ya caliente por este juego provocado por mi, y él conocedor de los juegos de la nena Elvi, accedió con la cabeza sonriente, entonces mientras abrochaba el zapato, tembloroso, le dije “oye porque tan nervioso amor, dime te ponen nerviosa mis piernas” al tiempo que yo las tocaba como si me pusiera crema, de la rodilla hacia arriba del muslo, mientras las abría un poco, para permitirle un vista perfecta de mis tanguita blanca, de hilo dental, el chico se sonrió atontado, ya para esas alturas el bulto del pantalón no lo podía disimular. Pero, casi olvidaba al otro empleado que también estaba ahí, Luis, quien no perdía detalle, y que por cierto era mas aventado, pues se acercó a mis espaldas, y oyó perfectamente lo que le decía el empleado frente a mí; Luis vio entonces a los ojos a mi marido que se mantenía distante, a la entrada del negocio, y le dijo “son swinger ¿verdad?”, mi marido asintió con la cabeza; entonces Luis le dijo a Carlos, “ella es una chica de las liberadas que te he contado hermano (¿???) les gusta exhibirse y la acción, son de mente y piernas abiertas”, el chico frente a mi se le iluminó el rostro y entonces pasó a un papel activo, pues comenzó a deslizar sus manos por mis piernas desnudas, delicadamente, y al ver mi aceptación tácita, entonces las caricias se hicieron mas audaces, y subieron esa dos manos blancas por mis muslos, hacia mis nalgas, y luego enderezaron sus caricias hacia mi entrepierna; entretanto el chico de espaldas a mi, pude ver por un espejo que se masturbaba, sobándose encima del pantalón dando un paso hacia mi; “aaahhh” dije cuando los dedos de Carlos tocaron mi sexo, y con habilidad y audacia hacían al lado con dos dedos la tanga para introducirse entre lo vellos púbicos, y sentir mi vagina empapada, y luego penetrarla con su dedo incide hasta tocar el clítoris, lo que hizo retorcerme en el sillón… estaba excitadísma, no se si por los dos chicos, de pensar que eran hermanitos, o por la excitación de que otro cliente o clienta entrara en esos momentos y nos descubriera, con el escándalo consiguiente; aunque mi marido estaba alerta en la puerta; pero yo seguía gozando aquello, entones sentí las manos del chico detrás de mi, pasando sobre mis pechos sin recato alguno, localizando mis pezones erguidos y dándoles pequeños apretones, para endurecerlos mas. Entonces el chico hincado me comprendió, pues era un fetiche de los pies, así es que sacó su mano de mi sexo y comenzó a lamer y mamar mis dedos de los pies (que bueno que los traigo siempre perfectamente pintados, limpios y bonitos) y vaya que si se prendió, pues realmente los adoraba y quería acabárselos a lamidas y succionadas, fue algo raro pero placentero, pues al mismo tiempo el otro pene, del chico a mis espaldas, me rozaba y se entremezclaba con mi cabellos a veces, sintiendo yo rico ese masaje inesperado, hasta que este chico Carlos estallo en sus ropas, gimiendo, seguido de Luis, que si se había bajado la bragueta y se inclino vencido por el orgasmo echando su semen en la alfombra, algo en mi pelo, y hasta unas gotas cayeron en mi minifaldita encogida inclusive; todo esto en cosa de 5 minutos creo yo; en eso se vio a un cliente que quería pasar!!! yo no pude evitar llevarme los dedos a la vagina para tallarla y sentir unos espasmos de placer por toda aquella morbosa situación, inesperada y caliente.

Pero mi esposo lo intercepto y no se que le dijo, (luego supe que le dijo “estan haciendo cambio de cajero, tardan 10 minutos en terminar de atender”) pero el cliente desistió, lo bueno es que no se veía para adentro fácilmente por los aparadores y los cristales; entonces me incorporé , me temblaban las piernas, y me sonreí con ambos, apurados por limpiarse; me arreglé la ropa, y me dirigí a la caja, diciéndole a Luis “me llevo estos ¿cuanto es?”, en eso entraron dos señoras copetudas de la liga de la moral, que ahí ya mi marido no pudo detenerlas, a ver unos zapatos, por mi parte saqué el dinero, y en un rápida maniobra, a un lado del mostrador hice algo mas, rápidamente me bajé la tanga y me la quite, diciéndole a los dos hermanitos, “Gracias, muy buen servicio” y poniendo la tanga en el mostrador, les dije “quédense con el cambio” y salí sonriente, sin nada “abajo”, empapada y dándole un ardiente beso a mi marido, quien vivió conmigo esos momentos de excitación al máximo. Bueno, de ahí caminamos, yo estaba muy caliente dejando que la faldita se trepara y que se me ocurre subirme por las escaleras eléctricas, así es que ya sabrá quien lea esto, lo que causé, rematado porque mi maloso marido no se paró atrás de mi como acostumbra al subir este tipo de escaleras (dizque para que no se me vea todo, aunque yo sé que se da sus mañas para hacerse un lado, permitiendo ver rápidos “flashazos” de mis nalgas) sino que se paro junto a mi y caso al llegar arriba, le metió la mano atrás. Quien sabe cuantos nos vieron, solo oí murmullos y hasta aplausos atrás, de ahí nos dirigimos al auto, a terminar de estallar en el auto, pero nos salió al paso Juanito, un chico compañero de mi oficina, pero esa es otra historia.

Bueno, que te parece esta parte de mi reciente aventura? Saludos, Elvi

elviuli@hotmail.com

Con mi primo y un viaje frustrado

Soy Alejandro, 17 años, rubio, ojos claros, 1.70m, 68kg, tez clara, lindo cuerpo en general, lo que se dice un “lindo chico”, en el verano pasado unos tios me invitaron a pasar con ellos unos dias en la playa, el viaje lo hariamos en los dos autos de ellos, mis primos son 4, Carlos (24), Luis (20), Carolina (17, nacimos el mismo dia) y Jorgito (14).-

Ese viernes cuando no disponiamos a partir, se descubrio que uno de lo vehiculos no funcionaba, lo reviso un mecanico, explicando que debia ser llevado al taller y que recien estaria listo el domingo despues del mediodia, lo que despues de deliberar se opto por que Carlos se quedase hasta entonces, como Luis debia ayudar a conducir, me ofreci a quedarme para acompañar a Carlos y de paso para que fuesen tan cargados, cosa que se hizo, los despedimos, yo regrese a la casa, y Carlos al taller, de donde regreso como a las 22 hs.-

Al regresar trajo comida y gaseosas, como hacia bastante calor yo estaba en short, el se quedo en sleep, comimos, al acomodar las cosas, se me cayo mayonesa encima ensuciandome el short, Carlos dijo que me lo sacase para mojarlo de inmediato, asi lo hice, quedandome yo desnudo, urgente lo puse en remojo y lo refrege con agua, Carlos se habia sentado tras mio y miraba el trasero, al darme cuenta deje de lavarlo para retirarme a ponerme algo. Debo aclarar que desde los 12-13 años comence a sentir cierta atraccion por los chicos, mi primera mirada era dirigida a sus entrepiernas o en el baño de la escuela alguna mirada a quien estaba a mi lado. Hasta que a los 15 años tuve la primera relacion homosexual con un vecino de 13 años, ambos nos hicimos sexo oral y tambien ambos nos penetramos, al haber sido pasivo y activo me quedo clarisimo que goze muchisimo mas como pasivo.-

Retomando el relato: al pretender retirarme de alli, Carlos me dijo , quedate alli nomas ya te traigo algo, se levanto alejandose, regreso con un jabon, entregandomelo me pidio que continuase lavandolo para que no quedase manchado, yo acate su consejo, volviendonos a las ubicaciones anteriores, en cada vez que pretendia dar por finalizada la tarea de lavado el decia, debes lavarlo mas, hasta que en una de esas, se acerco a mi y pasando los brazos por debajo de los mios tomo el jabon para refregarlo el. Su cercania y el movimiento de lavado hacia que su pelvis chocase y se retirase de mis nalgas; no olvidarse que estaban desnudas; por lo que no les costaban nada, sentir que una dureza se estaba manifestando, dejando el jabon y la prenda se tomo de sus manos encerrandome, para ya sin ningun disimulo apoyarme su miembro en la cola.-

Con verguenza; por no haber ofrecido ninguna resistencia; sali de ese abrazo, diciendo voy a ponerme algo, diriguiendome a donde estaba mi ropa, el como un comentario dijo nos bañaremos para salir un rato ¿te parece? __ si, seria lindo ir a bailar un rato, respondi. Me ofrecio que yo me bañase primero, por que el se demoraria puesto se afeitaria, me estaba bañando cuando Carlos entro al baño, con los articulos de afeitarse, y muy normal dijo que continuase bañandome, mientras el se afeitaria cosa de no perder tiempo despues, cada uno continuo en lo suyo hasta que en el momento en que me lavaba la cabeza y estaba con los ojos cerrados por el shampoo, senti que alguien me abrazaba, si quien mas, Carlos solo que ahora tambien estaba desnudo.-

Sin dejar de apoyarme su pene en mi cola, me ayudaba a sacarme el shampoo del cabello, mientras con un brazo rodeaba mi cintura con la otra mano, pasaba jabon en mi cuello, la parte superior de la espalda, al no hacer yo ningun movimiento de retirarme, recien retiro el brazo de la cintura, ejerciendo presion en mis hombros fue haciendome doblarme,por lo que para no caerme apoye las manos en el borde de la bañera, lo que se apoyaba entre las nalgas no dejaba de crecer ni de endurecerse, a fuerza de ser sincero cada vez me gustaba mas y mas, cuando estuve doblado en dos con las manos apoyadas me pasaba el jabon por la cola, mientras me amasaba los cachetes, por supuesto que tambien recorria las profundidades de la raja, no desaprovechando la oportunidad para acariciarme el ano con la punta de los dedos, asi con mucha delicadeza y suavidad me higienizo totalmente, pero siempre tras mio.-

¿Desearias ahora bañarme vos a mi? Sin perdida de tiempo me apresure a hacer lo que me pedia y lo que deseaba yo hacer, siempre de espaldas Carlos fui bañandolo, en un momento le solicite que girase, riendose contesto todavia no debes bañarme abrazandome, cosa que aproveche para abrazarlo como si me perteneciese, cuando llegue a los genitales, encontre un miembro semi erecto, pero de dimenciones respetables y una bolsa grande que contenia sus pesados huevos, mientras jabonaba dejaba correr las manos en la pija, la que comenzo a responder a mis estimulos para ir erectandose tanto en tamaño como en dureza, despues de sacarle el jabon, estando yo sentado donde antes habia apoyado las manos, Carlos giro para quedar frente a mi, quedando su ya endurecida y palpitante pija directamente en la cara, con mucha delicadeza poniendome la mano en el menton levantandome hizo que quedase alienada esa enorme vara de carne en los labios, para que se lo besase, pasandole la lengua en todo el largo, mientras retiraba atras el forro que recubre la cabeza, la que al quedar descubierta brillaba de los jugos los que retiraba en la lengua y los llebaba dentro, asi fui dejando que me ingresase a la boca y poder mamarsela, mientras el apoyado en la pared, solo era un concierto de gemidos. Asi nos fuimos aproximando a la eyaculacion, Carlos aumento el ritmo del movimientos como de los gemidos, haciendome saber que acabaria, yo acompañaba tambien con la velocidad de mamada, y me aprestaba a recibir su semen , desaba tragarlo, degustarlo sentir como me llenaba de la escencia varonil, cuando sucedio, senti un golpe en la garganta, y algo viscoso y dulzon que corria a mi interior.-

Dandome un besos en la boca, salimos del baño, y me dirigi a la habitacion, de Carolina, que era donde estaba mi ropa, Carlos siempre tomandome de la mano, veia como buscaba con una sola mano dentro del bolso, a medidas que iba encontrando las prendas las sacaba. De repente, dijo, se me acaba de ocurrir una idea. ¿cual? siempre tomados de las manos me acerco a un cajonero, abriendo los cajones buscaba algo que no me imaginaba, hasta que su mano salio con una prenda, la que la flameo en mi cara, era un cola-less de Carolina. Deseo que te pongas esto para mi, Ale, eres precioso, dulce y lo mas amoroso, esas cosas me llegaron tanto, dandole un beso en la boca, totalmente correspondido, le dije al oido, si asi desea lo hare, siiiiiiiiiiiiii, mi amor, por favor dame ese gusto, cuando la tuve puesta, haciendome girar varias veces, en cada vez que la cola quedaba hacia el me la acariciaba, y en un momento arrodillandose detras, me acomodo el hilo que dividia el deseoso ano.-

Con el cola-less puesto, me condujo a su habitacion, donde acomodandome sobre la cama en 4, comenzo a hacerme sentir todo tipo de gozo, al besarme, pasarme la lengua, a lo largo de la raja, su lengua no solo pasaba sino se abria camino dentro de mi ojete, el que estaba en la gloria, luego con los dedos fue abriendose camino, los entraba a la mitad y hacia movimientos circulares, de nuevo, besos, lengua y dedos, una y otra vez todo eso, yo por entre mis piernas, veia la gruesa cabeza de la pija, la que por momentos me producia temor de que me doliese muchisimo, pero por momento la veia como algo de una rara belleza que deseaba tenerla dentro mio.-

Senti que el fino hilo de la prenda femenina estaba sobre uno de mis nalgas, cuando Carlos considero que habia dilatado lo suficiente mi casi virgen ano, puso la mojada y punta de la pija en lo que el habia agrandado, alli senti, el contacto de una caliente y viva barra de carne, que produjo la inmediata ereccion de mi miembro, pero mucho mejor era la sensacion que experimentaba mi culo, cuando la acomodo como para que no refalase, ¿Estas listo, mi vida?

Si, hazlo con suavidad, deseo sentirte, se considerado, no me hagas sufrir.

Lo hare con la mayor suavidad, solo dime, si te duele para que te haga descansar, Ale, ayudame abriendote las nalgas, por supuesto que ayude.-

Cuando hizo la primera presion, haciendome que me entrase la mitad del glande o cabeza, senti un dolor, pero absolutamente tolerable, cosa que respondi cuando me pregunto, esa media cabeza la comenzo a meter y sacar varias veces, la que ya no producia nada de dolor pero si mucho placer. ¿ Estas listo, mi bebe, para recibir lo mas grueso?. Si, pero como es lo que mas duele, hazlo suave, pedi. Tomandome de la cadera, para afirmarme, presiono, para enterrarmela hasta el reborde final del glande, cuando ese reborde, supero el esfinter, senti como si acabase de ser partido, se me nublo la vista, sentia un verdadero fuego en el ojete, Carlos me pedia que me relajase, que ablandase el esfinter, eso para mi era imposible todo ablandamiento, o relagacion habia sido superado por el grueso de la pija que me perforaba. Intente sacarmela a esa vara, lo que produjo mas dolor por que debia superar el ensanchamiento de la cabeza. Estaba en un dilema, me dolia tenerla adentro, pero mas me dolia tratar de sacarmela, por lo que elegi, no moverme, asi por mas de 20 minutos, recien el dolor se fue haciendo tolerable.-

Carlos, percivio eso, preguntandome ¿ esta pasando el dolor,amor? Si, pero no me la metas mas temo que despues el dolor sea mayor, dije. No, ya entro lo mas grueso no te dolera mas, mi vida, cada vez que yo sentia que me trataba de “mi amor” , “mi vida”, “bebe” y todo eso me proponia mas a soportar lo increible, para que me posea, y entonces una loca idea se me cruzo, por mi mente.-

¿Puedo pedirte un favor especial?

Si, lo que desees, solo debes decirmelo.

Deseo, que mientras me culeas me digas Alejandra.

Siiiiiiii, me encantaria decirte asi y que te sientas mi novia, por que deseo de vos que me consideres como tu macho, tu hombre, tu novio.

Le explique que desde que me habia apoyado en el lavado y sentido como su verga iba creciendo, sentia que seria de el, que entregaria mi culo, para sentirlo adentro
y estaba dispuesto a poner el mayor empeño en soportar el dolor.-

El tiempo que llevabamos, sin movernos mas nuestro acuerdo, produjo mi relajacion, casi sin darme cuenta, pidiendole que continuase, siempre suave. Mi Alejandrita, preparate, por que hare un nuevo intento, solo termino de hablar y senti correr varios centimetros dentro del recto, de nuevo el dolor ,pero nada que ver con el anterior, y sin que se lo pidiese, no penetro mas, sino sacaba y metia lo que ya habia entrado, me bombeo, esa casi media pija, varias veces, ya sin sentir dolor, sentia deseos de masturbarme, cosa que hice, luego de las varias metidas y sacadas, ¿Alejandra, estas lista para recibirme entero dentro tuya? (ya me trataba como una mujer, no solo por el nombre). Siiiiiiii, papito, deseo sentirme tuya y de nadie mas, dame todo no me dejes nada. Ok, voy dijo, y de un solo movimiento senti como sus huevos chocaban con los mios, comenzo como un trepano aumentando su velocidad del culeo, mientras me masturbaba iba sintiendo lo mas hermoso que puede sentir una persona, hasta que como si me golpeasen los intestinos, los chorros de leche se escurrian en mi orto, y los chorros de mi leche tambien se volcaban, me continuo culeando, casi 5 minutos luego de acabar, mi culo estaba agradecido, cuando la flacides de la verga obligo a sacarla, me continuo acariciando y masajeando el ex- agujerito, en ese momento AGUJERO.-

¿Deseas que nos cambiemos para salir?

¿ Si no salimos que haremos? jejejejejejejeje, dije

Dejame pensar, se me acaba de ocurrir una idea de lo que podemos hacer si no salimos, Alejandra.-

¿Que se te ocurrio?

Podemos CULEAR TODA LA NOCHE, si lo deseas.-

Ante esas dos opciones, eleji la de NO salir, deseaba muchisimo, la de sentirme poseida por el, exactamente toda la noche, cosa que hicimos, en cada una de las veces siguientes que me cojio, me sentia mas y mas de su propiedad. por supuesto que los tres dias que debimos esperar el arreglo del auto, me cojio en cuanta oportunidad tuvimos y de las mas diferentes maneras, algunas las contare en otra oportunidad.-

si les gusto y desean escribirme los espero: kary_t_desea@hotmail.com

El Libro

Por: Eroskid.

Villa Palmeras era un pequeño poblado lejos de la ciudad y rodeado por un hermoso bosque. Su hermosa localización le regalaba un ambiente perfecto para aquellos que amaban la naturaleza. Desgraciadamente para Carlos Quintero un joven de 18 años el lugar era lo más cercano al infierno. Desde pequeño se había criado en una gran ciudad y su nuevo ambiente le pararía de lo más aburrido. Luego del deceso de su abuelo Andrés, tuvo que cambiar de vivienda gracias a su madre que había decidido mudarse a aquella vieja casa que una vez había sido su hogar.

Ahora se encontraba en el sótano limpiándolo para poder sacar la basura que su abuelo por décadas había guardado allí. El sufrimiento hubiera sido mayor de no haber encontrado una caja de revistas para adultos que el anciano coleccionaba. El viejo no tenía mal gusto ya que la mayoría de estas eran de mujeres maduras y de pechos grandes. Una de las portadas le llamó mucho la atención ya que esta se parecía mucho a su madre. Él sabía que no estaba bien pensar en ello pero desde que entró el la adolescencia no dejaba de estudiar el cuerpo de su progenitora. Desgraciadamente después del divorcio de su padre ella se encontraba un poco descuidada. Ya no se pintaba y arreglaba tanto como antes. Su vestimenta también recibió cambios ya que dejó de usar aquellas hermosas faldas ceñidas en su cuerpo por unos pantalones anchos y manchados. Mientras observaba la revista decidió recostarse de la pared para poder descansar la espalda pero desgraciadamente no fue muy buena idea. La madera cedió y se abrió rompiendo varios tablones de la pared.

Margarita Quintero se encontraba en el segundo piso cuando escucho el ruido en el sótano. Preocupada por su hijo lo llamo y este le explicó que la pared se había roto ya que la madera estaba un poco vieja. Ella le dijo que tuviera cuidado y que luego contratarían a alguien para arreglar la casa. Luego siguió trabajando una vez su hijo le dijo que estaba bien. Entonces entre las cosas del anciano pudo encontrar un medallón con un pentagrama; este es un símbolo de magia que es una estrella dentro de un círculo. Al perecer el viejo había pertenecido a algún culto, pero eso era cosa del pasado.

Entretanto Carlos se levanta del suelo y observa el agujero que tiene que reparar en la pared y enojado lanza la revista. Tomando una linterna ilumina él área y saca el pedazo de madera que debe ahora reparar descubriendo que dentro de aquella pared se encuentra un extraño objeto. Iluminando él área descubre que se trata de un viejo libro. Con mucho cuidado de no destruir lo que quedaba de aquella pared Carlos logra sacar el libro poniéndolo sobre una mesa.

Al parecer era un libro muy viejo y varias de las páginas estaban muy maltratadas. La cubierta era de cuero y tenía un pentagrama en metal sobre ella. El joven al ver el símbolo se lleno de temor pero la curiosidad pudo más y termino inspeccionando aquel libro. Al parecer era un libro de magia que su abuelo por alguna razón había escondido. Entonces comenzó a mirar los cientos de conjuros que tenía aquel antiguo libro cuando uno en especifico le llamó la atención… COMO CONTROLAR A UNA PERSONA.

Le pareció interesante ya que habían varias personas en su escuela que le estaban haciendo la vida imposible. Tal vez podría usarlo para comer gratis en algún restaurante. Entonces pensó en la Sra. Díaz la profesora de historia. Esta era la maestra más sexy de la escuela. Si usara el hechizo en ella podría pasar una noche inolvidable. Las posibilidades eran infinitas. Si funcionaba ese hechizo significaba que el libro era de un valor incalculable. En ese momento su madre lo llamo para decirle que la cena estaba servida. Carlos tomo el libro y subió a su habitación donde lo guardo. Mientras se alejaba hacia el comedor se puede ver el símbolo del centro del libro iluminarse.

Mientras caminaba hacia la sala pudo pasar por el baño y descubrió que la puerta estaba medió abierta. Al mirar dentro pudo ver a su madre afeitándose las piernas mientras se preparaba para un baño. Desde niño sabía que ella era muy hermosa pero jamás la había visto casi desnuda. Sus pechos eran enormes y con areolas grandes. A pesar de sus tamaños no se veían caídos. Además tenía unas hermosas piernas. Nunca pensó que debajo de la ropa se escondía una mujer muy sexy. Cada vez que la miraba sentía más deseos y finalmente pensó que la Sra. Díaz no era tan hermosa como su madre. En esos momentos una idea entró en su cabeza. ¿Qué tal si en vez de usar el conjuro con su maestra lo usaba en su madre? Si funcionaba de seguro podría verla completamente desnuda y hasta tocarla. Pero en el caso de que no funcionará no se sentiría tan chasqueado. Entonces fue a buscar el libro y escribió el hechizo en un pedazo de papel.

Al bajar descubrió que su madre se había puesto sus horribles pantalones anchos y se encontraba lavando los platos. A pesar de que la ropa le quedaba ancha aún así Carlos podía ver la forma de sus anchas caderas. Mientras el la observa su madre le dice: Una vez termines con tu cena entrégame el plato para lavarlo. Entonces continúa su trabajo. Carlos saca el papel de su bolsillo y lee el hechizo.

La Sra. Quintero quien se encontraba casi terminando de lavar los platos se quedó inmóvil.

Carlos asustado la observó notando que no hacía ningún tipo de movimiento.

¿Habrá funcionado?: se preguntó así mismo. Entonces poniéndose de pie se acercó a ella.

Al mirarle los ojos pudo notar que estaban de un color blanco. Entonces con la voz entrecortada le dijo: Mamá . Mueve tu brazo izquierdo.

Margarita Quintero lo hizo así inmediatamente. Su mente se encontraba en blanco en espera de futuras órdenes.

Carlos estaba asustado y al mismo tiempo emocionado. Esto significaba que el libro tenía hechizos reales que funcionaban. Entonces le dijo: Mamá camina hacia mi cuarto.

La Sra. Quintero dejó todo y comenzó a caminar con dirección de la habitación de Carlos.

El joven no sabía por dónde empezar. Aún no se encontraba muy seguro pero quería ver hasta dónde podía llegar.

Una vez en la habitación Carlos se sentó en la cama y le dijo: Quítate esos pantalones que están horribles.

Sin pensarlo dos veces su madre comenzó a quitarse los pantalones. Una vez sin ellos Carlos comenzó a estudiarla detenidamente. Sus ojos no dejaban de mirarla y respiraba profundamente ya que era la primera vez que podía verla así de cerca.

Entonces pudo ver que a pesar de que su ropa interior no era bonita las curvas de su cuerpo hacían que se viera sexy. Su amplio trasero era enorme y firme. Aunque su piel era blanca bajo su ropa era aún más clara y sus muslos se veían mejor de cerca. Una vez la estudio bien tomó la decisión de tocarla. Sus manos temblaban mientras acariciaba el cuerpo de su progenitora. De Pronto Carlos descubrió algo que lo hizo detenerse. Los ojos de su madre estaban cerrados y su ropa interior comenzó a mojarse.

Como podía ser esto si ella estaba hechizada. Además al mirar sus pechos notó que sus pezones estaban duros. ¿Acaso ella estaba sintiendo todo? Esto lo lleno de miedo y dejó de tocarla. Tenía temor de que ella recordara todo lo que él le había hecho.

Entonces le dijo: Mamá ponte los pantalones y de ahora en adelante solo usa pantalones cortos dentro de la casa. No te quiero volver a ver con esos pantalones. Entonces le dijo que continuará lavando los platos.

Una vez en la cocina Carlos saca el papel donde está el hechizo y lo lee. Los ojos de Margarita Quintero regresan a la normalidad.

La Sra. Quintero un poco asustada mira hacia el lado y se enfrenta a Carlos quien le entrega su plato. Ella toma el plato en sus manos. Carlos le pregunta a su madre si se encuentra bien. Ella le contesta que se siente extraña pero que está bien.

Al parecer ella no recordaba nada, algo que tranquilizó a Carlos. Minutos después Margarita estaba en el baño y al mirar su ropa interior descubrió que estaba mojada.

De lejos Carlos miraba hacia la puerta del baño diciendo para sí: El libro funciona y ahora ¿Que será lo próximo que haré?

Los instaladores de telefonos

Por lo general relato cosas que me han sucedido pero esto que voy a intentar escribir le sucedió a un amigo mío, me excitó tanto al contármelo que por eso decidí que mis lectores tenían que disfrutarlo al igual que lo gocé mientras me lo narraba Carlos.

A Carlos lo conocí cuando vino a mi casa a poner un derivado de mi teléfono, es un chico muy conversador y mientras lo instalaba intímamos y me contó como fue la primera vez que un hombre se la había mamado.

Nos excitamos tanto con su relato que su hermosa verga terminó dentro de mi boca provocándome una laringitis que todavía me impide hablar mucho rato debido a que mis cuerdas vocales quedaron lesionadas.

Carlos y Sergio trabajan conectando teléfonos, durante más de un año formaron un equipo muy grato para ellos, dada la diferencia de edades se llevaban  muy bien.

Sergio que tiene como cuarenta y cinco años cuidaba a Carlos de 23 como si este fuese un hijo suyo y lo iba instruyendo en todos los secretos de su trabajo.

Un matrimonio cincuentón había solicitado su servicio porque querían un derivado de su teléfono principal y la empresa los mandó a ellos para instalarlo.

El marido rondaría los cincuenta en cambio ella parecía un poco mayor que él.

El matrimonio daba indicaciones a diestra y siniestra de como querían la instalación y aprovechaban para darse toda clase de toqueteos y besuqueos impúdicamente delante de los instaladores.

Carlos y Segio siguieron con su trabajo un poco molestos por lo caldeado que se estaba poniendo el ambiente dado que el marido cada vez la besaba más intensamente y le sobaba las tetas de una manera escandalosa.

Ella seguía hablando con Carlos sin seguirle la corriente a su marido, como si nada estuviese sucediendo delante de esos dos hombres desconocidos.

Carlos es casi un niño, a lo mejor por eso las atenciones “maternales” de esa señora iban dirigidas a él y no a Sergio.

La señora estaba vestida con una bata abotonada adelante, pero muchos botones no estaban prendidos y por eso entre los huecos que estos dejaban se podían ver sus carnes blancas como la leche que se asomaban descaradamente.

Tenía buena cola y pechos abundantes, Carlos se fijó en todos los detalles ya qu! e se estaba excitando con esa mujer que tan afanosamente era toqueteada y besada por su marido.

La situación era incómoda, ya que a Carlos se le estaba levantando su herramienta y le era difícil poder ocultarla, no solamente por el tamaño de esta sino porque su pantalón era de jean muy ajustado.

No les incomodaba que ellos estuviesen siempre alrededor haciendo comentarios o indicando como querían la instalación, porque a eso estaban acostumbrados pero si les incomodaba ese descarado espectáculo gratuito que a Carlos lo estaba excitando y Sergio agachado en el piso trataba de no mirarlos para no violentarse.

Carlos cada vez charlaba más con la mujer y Sergio tenía que hacer el trabajo solo, mirando de reojo los chupones que el marido le daba en el cuello a la dueña de casa.

Con los ruidos que estos produjeron Carlos y Sergio se miraron y no pudieron contener la risa que fue una forma de descargar la tensión que estaban soportando con esa pareja tan exhibicionista.

Terminado el trabajo en el living los condujeron al dormitorio para que terminaran la instalación allí.

Mientras ellos permanecieron agachados tras la cama para engrampar el cable al zócalo, el hombre se tiró sobre la cama y cuando Sergio se levantó para preguntar algo referente a la instalación no pudo creer lo que estaba viendo.

El hombre estaba de espaldas sobre la cama y su mujer le estaba chupando la pija. Sí, se la estaba mamando!

Sergio no lo podía creer y le hizo una seña a Carlos para que mirase y confirmase lo que el estaba viendo.

Sergio se acomodó la verga porque también se le estaba parando y trató de seguir engrampando los cables, pero Carlos se levantó, se acercó a la cama y se paró frente a ellos.

-No aguanto más!!!

Exclamó eso e inmediatamente se bajó el cierre de sus jeans metió la mano por allí y extrajo una soberbia pija totalmente parada, se fue acercando a la mujer con esa tremenda herramienta en la mano, no hubo que pedírselo a ella porque entendió perfectamente y se puso a mamar desesperadamente lo que le ofrecían abandonando la verga de tamaño standard de su marido.

Sergio había trabajado por más de doce meses con Carlos pero nunca le había visto la pija, y ni siquiera en ningún momento hablaron del tamaño de estas.

Quedó asombradísimo de que un muchachito tan joven tuviese una pija de mas de 24 cm y más asombrado quedó al ver como desaparecía totalmente en la boca de esa mujer!!!

Intentaba concentrasrse en su trabajo, pero era imposible, con los jadeos de la mujer, los de Carlos y los del marido que se pajeaba, mientras Sergio miraba todo ese expléndido panorama el cual le impidiò continuar con su trabajo.

Y para qué negarlo, su pija estaba tan dura que le molestaba dentro de los pantalones.

El marido lo llamó para que se uniese a ellos, pero Sergio muy asustado salió de la habitación cuando la mujer cabalgaba a Carlos de una manera frenética y furiosa ya que su marido por detrás se la estaba metiendo muy suavemente.

La mujer tenía las dos vergas enterradas en sus dos agujeros y llamaba a Sergio para que le llenase la boca con la suya.

Sergio huyó de allí, bajó la escalera en un santiamén y se refugió en la camioneta de la empresa donde se tuvo que hacer una paja para poder calmarse y hacer desaparecer el bulto que se insinuaba en su bragueta.

Mientras corría escaleras abajo oía los jadeos que exigían más y más verga. La mujer pedía, suplicaba y ordenaba.

-Qué momento! Cómo gozaba la hija de puta!

Cuando sus bolas se vaciaron y Sergio recobró la calma se puso a pensar en lo sucedido, nunca había oído a su mujer gritar como esta y menos pedir dos pijas a gritos como había escuchado en esa casa.

Esperó mucho tiempo en la camioneta a que bajase Carlos y cuando éste llegó le reprochó por qué se había ido, que la hubiesen pasado muy bien los cuatro.

Su compañero le contó que la mujer quiso ver como el marido se tragaba una verga tan grande y tuvo que complacerla y la pija de Carlos terminó en la boca del marido expulsando allí la leche que no había descargado en la concha de la mujer.

-Tuve que pajear al tipo mientras me la chupaba y ella le metía los dedos en el culo.!!!

Fue tan explícito lo que le contó a Sergio dentro de la camioneta que sucedió lo mismo que me estaba pasando a mi cuando me lo relató esa tarde en mi casa.

A Sergio se le empezó a parar nuevamente y éste tratando de disimular le dijo:

-Realmente, muchacho. Nunca me había imaginado que tuvieses una pija tan grande!.

-Viste, como la tipa esta se la tragaba toda sin ninguna dificultad! Es una chupapijas profesional! y ni que decir del marido!!!

El teléfono quedó sin colocar, ya que Sergio se negó a volver a esa casa y la empresa tuvo que mandar a otros obreros a terminar la instalación.

La amistad de Carlos y Sergio siguió pero no de la misma forma inocente que había durado casi un año, muchas veces Sergio le pedía a Carlos que se la mostrase porque aun no podía creer que ese muchachito tuviese una verga tan grande!!!

Cada vez Sergio se ponía más audaz, no se conformaba con solo mirarla, empezó a tocarla, quería comprobarlo dura que se ponía y como cada vez se estiraba más, finalmente terminó haciéndole una paja a Carlos para ver cuanta cantidad de leche podía expulsar ese colosal instrumento.

Realmente Carlos no sabía por qué su compañero había cambiado tanto desde que se la había visto en la casa de ese matrimonio?!

Un día le dijo que se diese el gusto y se la chupase, pero no tuvo suerte ya que Sergio muy asustado le dijo que el no era puto para hacer eso!!

Siguieron trabajando juntos, pero Sergio cada día estaba más distraído y ni mencionaba más lo sucedido.

Pero ahí no terminó su amistad ni su relación de trabajo…

Con el tiempo Sergio pudo experimentar en carne propia lo que el marido de la mujer esa había sentido aquella tarde.

Se lo propuso a su mujer y después de algún tiempo de rechazos y peleas finalmente ella lo aceptó.

Sergio gozó muchísimo cuando finalmente tuvo la verga de Carlos en su boca y después que lo probraon él y su mujer no quieren dejar de prarticarlo e invitan a Carlos muy seguido a su casa para que los complazca y poder chupársela los dos alternativamente .

Sergio nunca había tocado a un hombre!! y menos pajearlo o chupáarsela!!

Nunca había pensado en eso hasta ese día que le vio la verga a Carlos siendo chupada por ese señor y se había excitado tanto que se había pajeado en la camioneta imaginando que era él el que se la chupaba a Carlos.

Por eso había huído cuando la mujer lo llamaba para que se uniese a ellos, para no avalanzarse sobre la pija de Carlos y perder su amistad y su cordura.

Le vino un ataque de miedo total a perder a un amigo y miedo de convertirme en homosexual.

Lentamente fue avanzando y viendo que Carlos no oponía resistencia había convencido a su mujer para hacerlo los tres con la esperanza de que fuese aprobado por ella.

A Sergio en esos momentos no le importó nada de lo que pensase su muejr, él quería tragásela hasta la raíz y descubrir lo que se sentía y gozar totalmente con una verga en su garganta.

Cuando estuvo toda la verga anhelada a merced de su boca y de sus manos Carlos placenteramente exclamó:

-Al fin lo hacés!  Hace más de un año que te conzco y esperaba que lo hicieras, nunca te animaste a hacerlo porque pensabas que me enojaría contigo….

Sergio se la siguió chupando mientras su mujer lo cabalgaba con una cara de lascivia tremenda.

Carlos no pudo contenerse más con un profundo:

-Ahhhhhhhhhhhhhhhh…!!!!!

Descargó toda su leche la cual inmediatamente resbaló por el esófago de Sergio para luego seguir lentamente el camino hacia su estómago.

Una vez que la eyaculació terminó y la verga de Carlos se fue reduciendo fue abandonando esa boca primeriza que al quedar vacía exclamò.

-Sentí un placer inmenso, al sentir tu leche deslizándose por mi garganta al mismo t! iempo que la mía se depositaba en lo más profundo de la concha de mi mujer!!!. Si me lo hubiesen dicho, no lo hubiese creído.

Nunca dejó que a su mujer la cogiese por delante y menos que la penetrase por atrás, aunque Sergio intimamente tenía el deseo de verla traspasada por otra verga.

Yo lo sentí en mi propia garganta el placer que había sentido Sergio al disfrutar de esa verga tan enorme, por eso estoy pagando las consecuencias con una laringitis muy molesta.

A Sergio aún no lo conozco, pero tal vez se atreva a probar mi verga alguna vez…, porque según Carlos le está muy agradecido a ese matrimonio que despetaron la curiosidad en él y le hicieron descubrir una nueva forma de gozar y despertaron en él su bisexualidad

OMAR

Como siempre espero comentarios en: omarkiwi@yahoo.com

4 amigos en la piscina

Hace un tiempo que vengo interesado en los hombres, sobre todo en los que son algo mayores y peludos. Solo tengo 15 años y la verdad me gustan mucho los hombres algo mayores de unos 20-30 años. Claro que no puedo excluir a mis compañeros del cole. Durante el último mes hemos estado tomando clases de Natación cosa que me ponía extremadamente arrecho. El ver a todos mis compañeros con su traje de baño (era pegado al cuerpo ya que era una de las normas del colegio). La clase siempre la tomábamos a la última hora. Claro yo nunca pensé que mis amigos se fueran a interesar en mí, claro que si notaba sus juegos, en especial de un grupito, el cual todos sus miembros estaban muy buenos. Eran tres y todos con un cuerpo muy formado, cada uno de ellos tenia su cualidad especial. El primero el que mas me gustaba) poseía un pecho con algo de vello y una cara angelical, y su miembro que a veces se destacaba en su traje….wow. El otro tenia unas tetillas asombrosas, carnosas, siempre me daban ganas de cogerlas a besos, a mordiscos, y no olvidemos su fisico. El ultimo pero no el peor tambien tenia unas tetillas del tamaño de mi cabeza, y ademas era velludito. Eran la razon de mis pajas.

Bueno ahora si la historia: Estabamos en la piscina como es usual y me hice al lado de ellos para entrenar, empezamos hablando y recochando, nos molestábamos el uno al otro y nos dábamos unos suaves golpes en el brazo o en la pierna, hasta que  uno de ellos, Sebastián( el de las tetillas del grande de mi cabeza) decidio cambiar la metodología del juego y me toco las guevas, me imagino que sintio mi ereccion, di un brico hacia atrás y el me dijo que ese golpe era el mas doloroso que le podian dar a un hombre, Carlos y Juan Manuel empezaron a reir, por lo que yo tambien me rei. Seguimos entrenando, hasta que faltando unos minutos para terminar la clase el profesor nos dio unos minutos libres ya que tenia que ir a atender a una madre de familia, nos dijo que cuando terminara la clase nos fuéramos para nuestras casas. Mis otros compañeros se fueron para la casa antes de terminar la clase y solo quedabamos los tres, obviamente yo no me queria ir. Decidimos hacer guerra en el agua y nos perseguiamos el uno al otro para golpearnos o tratar de hundirnos en la piscina, cuando Carlos dijo “bajenle el slip a Mario”, Sali a correr pero Juan Manuel(el de la cara angelical), me agarro y entre risas me tomo por la espalda y senti como aprisionaba su pija contra mi culo mientras que los otros venian a bajarme el slip, notaba que el me apretaba lo que mas podia contra su cuerpo y yo me sentia en las nubes al verme atrapado entre esos masculinos brazos. Carlos se encargo de bajarme el slip y yo descubri mi maquina muy muy parada, ellos rieron, y yo tambien(Aun me Juan Manuel me apretaba), cuando Carlos dijo, hey miren eso la tiene bien parada, ahí se acabo mi risa y me puise muy nerviosos pues a este punto no pensaba que ellos tuvieran mis tendencias.

Luego Juan Manuel me solto y me volteo y me dio un largo beso mientras me aprisionaba contra su hermoso y espectacular pecho, yo le fui bajando poco a poco su pantaloneta, mientras que Carlos dijo que fueramos a las duchas que alla estariamos mas camodos, Sebastián me escolto mientras tocaba mi trasero.

Llegamos a las duchas y los tres descubrieron sus miembros, grandes y gruesos los tres, Juan Manuel me acomodo en cuatro mientras me daba un beso para prepararme a recibir su aparato. Carlos me empezó a lamer el culo y Sebastián me acariciaba las tetillas, pero entonces los detuve y les dije que no queria ser su juguete que queria que ellos fueran los mios, ellos accedieron entonces tome a Sebastian y le dije que me la lamiera, mientras que Carlos le ablandaba el culo a Juan Manuel, luego que el trabajo estaba hecho sente a JuanMa en mis piernas y se lo empeze a meter poco a poco mientras acariciaba sus tetillas,   Carlos se la mamaba mientras tanto y Sebastián me acariciaba y me daba besos.  Sentia los gemidos de juanMa(estoy enamorado de ese chiko), y me disponia a botar la leche, entonces lo detuve y le dije a Sebastián que me la mamara de nuevo para desansar un poco, juan manuel se paro a mi lado y le empeze a comer sus tetillas y sus abundantes pelos de suis axilas, estaba loco con esos tres hombres alli, luego que descanse sente nuevamente a Juan Manuel en mis piernas y empeze el trabajo nuevamente, carlos y Sebastián se la empezaron a meter entre ellos. Por fin expulse toda la leche que tenia, y luego tomamos una ducha los cuatro mientras nos besabamos y nos acaraciabamos. Juan Manuel y yo estuvimos un tiempo juntos luego una semana con Sebastián. Ahora estoy soltero y a la orden para los que quieran conocerme en Cali-Colombia bros1315@hotmail.com. (Aun tengo mi culo virgen)

El chico de mi barrio

Hola amigos de SEXYCUENTOS esta es una historia real.

Bueno para empezar esta es la primera historia que escribo y mi nombre de escritor será sexyboy jajaja, soy de Perú, soy bisex y esta historia sucedió hace dos años, es decir, cuando tenia 12.

Cuando conocí a……… lo llamare CARLOS no me gustaba el solo venia en las vacaciones y estudiaba en otro departamento de mi país, pero no se que paso ese verano que lo vi mejor que nunca con el culo bien paradito apretadito en resumen para tirarselo todo el día.

Usualmente jugábamos videojuegos en su casa, ese día no había nadie en su casa, después que me gano en mi juego favorito (MARIO BROOS) me dijo que quería hablar conmigo y parecía algo serio………… después de pasar mas o menos 2 minutos tal vez pensando en lo que iba a decir me miro fijamente……. y me beso por unos largos 5 segundos que me parecieron eternos en los cuales me puse a pensar [sentirá lo mismo que yo, le abran pagado por eso, lo cual no descartaba por ser una persona capaz de hacer cualquier cosa por plata, etc] lo separe de mi y le dije:

– que mierda tienes cabrón

– lo siento, por favor no se lo digas a nadie

– esta bien pero no lo vuelva hacer

Aunque en realidad hubiera querido que lo repitiera mil veces.

Pasados los días un amigo nos invito a su casa para ver una película porno (hetero) nosotros aceptamos estuvimos así un buen rato viendo la peli, al que nos invito ya se le había parado y a mí también, el se la estaba sobando encima del pantalón yo veía a CARLOS como nos miraba de reojo, en eso alguien toco la puerta, era su mama del que nos había invitado, nos dijo que nos escondiéramos en el baño, así lo hicimos.

Yo estaba pegado a la puerta del baño escuchando lo que decían en eso siento que me bajan el short, y cuando volteo, CARLOS se estaba metiendo mi verga a su boca yo no lo detuve entonces pensé que alguien que sea hetero no se metería una verga a su boca por mas dinero que le dieran.

Yo solo estaba disfrutando el momento, en esas estábamos cuando sentimos los pasos me subí rápido el short abrieron la puerta y nos dijo que su mama se había ido pero que iba ha volver, en todo el día no nos volvimos ha ver pero al día siguiente yo fui a su casa cuando su mama no estaba, toque la puerta el salió y cuando me vio se avergonzó un poco, me hizo pasar me llevo a su cuarto dizque para hablar mas a gusto bueno no le rechace la oferta cuando llegamos le dije:

– respecto alo que…

se me abalanzo, me empezó besar yo no lo detuve con sus manos me iba sacando el polo mientras yo le acariciaba esas ricas nalgas que tantas pajas me habían provocado cuando me hubo sacado el polo empezó a tocar mi pecho su boca bajaba por mi cuello llego a mi pecho mordió mis tetillas lo que me éxito muchísimo, llego a mi ombligo metió su lengua en el y me puso a full, me bajo pantalón, los calzoncillos y me la empezó a chupar me sentía en el paraíso.

El se terminó de desvestir lo puse de a 4 y le empecé a chupar el ano para dilatarlo pues parecía que esta era su primera ves, el gemía del placer que le estaba otorgando mi juguetona lengua, mientras repetía que se la metiera empecé a cumplir sus deseos primero la cabecita luego el resto que fue mas fácil lo deje ahí un rato hasta que sentí que ya no había mucha presión en mi verga entonces empecé un mete y saca que lo hizo chillar, ya hacia mucho tiempo que no rompía un culo tan rico, si hacia mucho tiempo pues aunque no me crean esa no era mi primera ves, acerque mi verga a su boca me la siguió chupando acabe en su boca vi como saboreaba mi semen aun que recién se me empezaba a blanquear ahí termino mi rutina me vesti y me fui.

Lo hacíamos cada ves que podíamos pero después dijo que ya no volvería mas para las vacaciones.

Aquí termino mi historia espero que les aya gustado para cualquier comentario mi mail es: ion369@hotmail.com espero que adolescentes como yo se agreguen para compartir algunas , se las sigo en otra historia chauuuuuuuuuuuuuuuuu……………….

Inolvidable

Me gusta sexo homo, no lo niego. Disfruto mucho de estar con otro macho para hacernos cariño mutuamente por todo el cuerpo, asi sin ropa. No hago cuestión si soy activo o pasivo. En realidad lo que importa para mí es el sentimiento, la atracción, la química que en el momento surge y que para quien ya experimentó es facil de entender. Ya estuve con muchos tipos, hubo de todo. Estuve con pasivos que lo único que querían de mí era mi polla dilacerándoles el culo. Y yo hice bonito y di placer y recibí. Casi siempre fue asi. Yo cogiendo y el otro siendo cogido. Pero una vez sucedió diferente. Y fue inolvidable. Conocí a Carlos en un bar. Luego que lo vi me llamó la atención. Él también sintió simpatía por mi. Conversamos. Cuando la plática estaba descontraída él me confesó lo que mas le había atraído de mi: mi mirar lleno de morbo. No sé que mirar es ese. Carlos dice que es una mirada llena de deseo, lujuriosa. Quería yo saber como es esa mirada. Así comenzó nuestra aventura. Esa misma noche estabamos desnudos en un cuarto de motel. Realizamos un delicioso 69, nos besamos, nos amamos bien sabroso. Hasta ahí todo fue previsible para mí, hasta que oí a Carlos decir:
-dame el culo-
-es tuyo- contesté. Entonces Carlos me ordenó que me pusiera de cuatro patas. Me puse. Carlos aproximó su pija dura de mi ano. Lubricó con saliva. Hizo fuerza, presionó. Abrí mi culo. El invasor entró. ¡aahh!, solté un grito mezcla de placer y de dolor. Carlos fue metiendo todo. La verga era gruesa y eso hacía que mi esfincter se estirara a lo máximo. Ardía un poco. Carlos comenxó el mete y saca. Primero despacio. Después comenzó a acelerar. Mi culo dolía cada vez que la verga entraba. En una de esas aquella gruesa pija tocó mi prostata y me hizo sentir un placer muy grande. Me corrí sin previo aviso. Y el semen que derramé fue abundante. Carlos continuaba embistiendo. Se tardaba para acabar. Él empujaba con fuerza y rapidez. Mi culo se abría y se cerraba cuando la verga salía toda para entrar de nuevo con mas violencia. Que cogida sabrosa. Nunca me habían cogido así. Carlos anunció el gozo. Comenzó a gritar. Cayó encima de mí. Le oí el corazón latir. Latía a mil. Se desplomó. Su polla comenzó a salir. Mi culo ardía. Quedó reventado. Fue una cogida y tanto. Después fui yo quien cogí a Carlos. Él es tan lindo cuando se pone de cuatro patas. Me gusta besarlo en la boca. Abrazarlo, olerlo. Y cuando me coge es un sueño. Él lo hace con furia, con deseo que nunca vi en otro. Por eso hacer sexo con Carlos es inolvidable.

La orgullosa mamá de mi amigo

Soy un chico de 21 años, la misma edad de mi gran amigo Carlos, es de una familia de mucho dinero, yo de clase media apenas, en su casa todos, salvo su madre, son de una gran humildad y respeto en el trato, pero la “señora” Claudia es muy sobervia y orgullosa, varias veces nos hizo a menos a los amigos de Carlos.

No hace mucho, debi viajar a la capital, al llegar a la terminal, encontre a Carlos que despedia a su mamá, asi que viajamos con igual destino y en el mismo colectivo, nos tocaron asientos cercanos, cuando nos pusimos en marcha, vi que conversaba con su vecino de asiento, el que se levanto acercandose a mi me dijo vaya a sentarse con su tia, no entendi nada pero fui a sentarme con la “señora” Claudia, la que con mucha suficiencia dijo que preferia viajar a mi lado que con un desconocido.-

Desde nuestra ciudad a la capital es un viaje de 22 horas, por lo que seria largo soportarla, conversamos un buen rato, hasta que me dijo que deseaba dormir, acomodo casi horizontal el asiento y se acomodo para hacerlo, llevaba un ajustado jean, y una blusa delgada clara, ella es una mujer como de 43-47 años de gran belleza y muy buen cuerpo, prominentes lolas o senos, y lindas piernas rematadas en una rellena cola, sin exageraciones, yo la vi varias veces en malla, en su piscina. Un cuerpo de desearlo.

Yo tambien me dormi, como a las dos horas, desperte al ver hacia el lado de ella, estaba doblada, apuntando la cola hacia mi, como dormia, pude mirarsela con toda tranquilidad, mucho despues desperto en una de las estaciones , bajamos a comer algo, haciendolo juntos, volvimos a conversar un rato, hasta que se durmio sentada, lentamente se fue inclinando hacia mi dejando su cabeza apoyada en mi hombro, lo que hizo que no pudiese moverme, se desperto pidiendome disculpas, diciendo que sentia frio, por lo que pidio una manta, se la trajeron, no cambio su posicion tapandonos a ambos con la manta.

Su cabeza, de nuevo en mi hombro, girando un poco quedo casi de frente, y en su sueño paso un brazo a sobre mi pecho, siempre con movimientos y ruidos de dormida su brazo fue cayendo hasta que la mano quedo casi sobre mi pene, yo comence a simular que dormia; cosa que me era imposible, ella creyo que dormia, y bajando mas la mano directamente, me la puso sobre mi sexo y la movia muy lemta y suavemente, por supuesto que obtuvo muy rapida respuesta, lo que hizo que su movimiento de manos sea mas largo.

Tambien yo como en sueños, movi las manos para posarselas en sus tetas, no haciendo nada para impedirmelo, a mi tacto note que los pezones estaba parados y duros, por que los dos sabiamos que ninguno dormia, pero no haciamos nada por “despertarnos” su mano comenzo a buscar de desprender mi pantalon con cierre incluido, lograndolo, muy facilmente, yo metia la mano por dentro su blusa, y bajo del soutien, para que sea piel con piel. Cuando desprendio, y logro sacarme la verga, me la acariciaba en todo su largo, a los pocos minutos, el colectivo debia hacer otra detencion esta vez la mas larga del viaje, cuando se detuvo, ninguno dejo de “dormir” en nuestra comodisima situacion, el resto de los viajeros bajo, quedandonos casi solos, alli sucedio, siempre bajo la manta, se inclino para llevarse mi pija a su boca, y mamandomela como nunca me lo habia hecho chica alguna, me fue llevandome a mi desesperacion total, cuando le puse mi mano en su cabeza como anticipandole lo que vendria, no se inmuto y cerrando los labios, me hizo acabar chorros de semen, que con toda gula se la trago y deleito. Mientras yo con una mano apricionaba una parada teta, con la otra por sobre del pantalon le pasaba los dedos por su vagina. Cuando termino de degustar mi leche y por mi franela, tener un orgasmo, me beso en la boca, y sin soltarme dijo: esto es solo un comienzo, cuando llegemos a la capital estaremos juntos, por varios dias, espero que te haya gustado.

Al llegar, fuimos directo a un hotel de categoria muy cercano a la terminal, entramos como madre e hijo, por lo que pidio cama matrimonial y una simple, por supuesto que solo ocupamos la matrimonial, pero eso se lo contare otro dia.

si les gusta y tienen curiosidad por saber que mas paso escribanme:

armadoestoy@hotmail.com