Mi cuñada

enero 31st, 2015

Soy de Venezuela junto con mi esposa. Tenemos 23 años casados y nuestra vida sexual me atrevo a decir que es lujuriosa y fantasiosa ya que nos hacemos de todo y todo vale. Ella 46 años, mide 1.59 mts es curvilínea, ni gorda ni delgada, buen pompis y excelente tetis, por mi parte 48 años, mido 1.62 mts, delgado, hago gym lo que me ayuda verme mejor y bien dotado (humildes 23 cms).
Mi experiencia extramarital en verdad no es muy frecuente porque en verdad mi mujer me llena y satisface todo lo que mi loca cabeza puede soñar.
Por cuestiones de trabajo me fui a México y allí nos radicamos; en las pasadas vacaciones de invierno nos visito mi suegra con mi cuñada (ella mayor que mi esposa, 49 años). Mi suegra estuvo 35 días y mí cuñada 15 días. Todo el tiempo salíamos juntos enseñándoles la ciudad y sus alrededores, teníamos el tiempo ocupados atendiendo a nuestros invitados y casi no intimábamos mi esposa y yo, el primer fin de semana con ellos mi esposa los iba a llevar a una región turística con sus pirámides que esta a 4 horas de la ciudad y se iba a quedar por allá todo el fin de semana y yo me debía quedar trabajando, entonces el viernes le dije a ella, oye hoy quiero pelea y ella acepto. Esperamos a que mi cuñada y suegra se acostaran y empezamos la función; fue genial ya que nuestra casa es un poco chica y todo se oye pero le dimos rienda suelta a nuestra lujuria y nos hicimos de todo. Estando en plena faena pude ver a mi cuñada abriendo de a poco la puerta y estaba viendo todo con plena atención. Esto me puso a mil, e hizo que mis instintos fueran salvajes hacia mi esposa. El final fue majestuoso ya que lo hicimos anal, y esto con mi esposa es maravilloso. Al final ella cerro la puerta y nosotros nos quedamos dormidos hasta el otro día. Yo me fui temprano al trabajo y a las nueve mi esposa me llama para decirme que ya se iba, pero para mi sorpresa me dice que mi cuñada había amanecido indispuesta y que prefería quedarse y por lo tanto yo me iba a quedar con ella hasta el lunes que ella regresaba del paseo.
Mi cuñada como dije tiene 49 años, la misma contextura de mi esposa con mas pompis pero menos tetis. En resumen no esta nada mal. Cuando llegue a las 8 de la noche ella estaba viendo televisión en la sala, nos saludamos y me fui a mi cuarto para ducharme. Al salir y bajar ella igual se estaba duchando, al salir envuelta en su toalla y verme se asusto. Nos reímos un poco por la situación pero ella fue a su dormitorio y se puso su ropa de dormir y salió a platicar conmigo. Hablamos de diferentes temas hasta la conversación del sexo; en este punto yo le hable de como era la relación entre su hermana y yo, que no teníamos ningún tabú, que hacíamos de todo, ella estaba como hipnotizada por lo que le estaba diciendo hasta que le solté lo de la noche anterior, diciéndole bueno tu ya pudiste ver como lo hacemos! Ella quedo petrificada, mirándome y no pudiendo creer lo que le había dicho; me dice que no entendía lo que le estaba diciendo, a lo que yo le respondí no te hagas yo te vi como estabas espiándonos anoche, es mas al verte fue que decidí darle por detrás a tu hermana, Te gusto? Ella bajo la mirada y asintió con la cabeza; haciendo eso yo me acerque a ella y me baje mi short, me quede en bóxer, y le tome la mano y se la puse en mi bulto y le dije, quisiera creer que te quedaste para también disfrutar como tu hermana, entonces ella sin soltar mi bulto levanto su mirada y me dijo, que si era cierto que quería disfrutar como ella pero que tenia miedo porque nunca había estado con alguien con ese tamaño.
Lo que sucedió después fue maravilloso, ella me quito el bóxer y empezó a acariciar mi miembro, luego se lo llevo a la boca y empezó a succionar como una gran experta. A todas estas, yo empecé a desvestirla y quedamos desnudos, ella sin soltar su premio y yo empezando a acariciarla y tocarla toda. Apenas iniciamos un 69 riquísimo ella se vino de una manera única, a diferencia de su hermana, ella convulsiona y eso me puso mas caliente; aun temblando por el orgasmo me pude encima de ella y con mi lengua pude saborear todo su jugo, mis dedos no dejaban de entrar y salir de su vulva, dos y hasta tres dedos entraban y salían sin cesar. Luego le coloque una almohada debajo para levantarla un poco y continué mi trabajo oral, ahora también su ano estaba a mi disposición. Esto la puso a millón no dejaba de gemir y hasta pequeños gritos daba de placer. Cuando la iba a penetrar ella me detuvo y me dio otra mamada fenomenal, yo estaba que me venía ya que el placer era inmenso. Estuvimos intercambiando momentos, en unos ella me comía, y en otro yo me comía su almeja pero sin llegar a la penetración. Intente de nuevo penetrarla pero ella de nuevo me detuvo, allí me di cuenta que no quería, que estaba retrasando ese momento; entonces me detuve y le pregunte si no quería ser completamente mía y me responde que en el fondo si, pero temía que le hiciera daño ya que tenia 2 años sin tener relaciones y además mi verga era la mas grande que había visto. Ya yo estaba por reventar y quería hacerlo dentro de ella así que le dije que lo haríamos de a poco y que no le iba a hacer daño, entonces ella acepto. Me levante fui a mi habitación y busque un lubricante que en una ocasión compramos para hacerlo anal mi esposa y yo. Cuando regrese mi cuñada estaba esperándome con cara de apenada y le dije, no te preocupes que cuando lo tengas adentro te hare ver el cielo con sus estrellas, así le pude sacar una pequeña sonrisa. Me puse el lubricante en la cabeza y empecé tratando de entrar de a poco, en verdad lo tenia un tanto cerrado a pesar de estar súper lubricada con tantos orgasmos; finalmente entro la cabeza y empecé el vai ven lentamente penetrando poco a poco su vulva, ella me hacia señales de dolor pero yo solo me estaba concentrando en metérsela. Cuando ya iba por la mitad ella me suplico bueno me grito, párteme en dos pero ya! No había terminado de decir eso cuando yo le clave el resto de mi verga hasta el fondo, solo pude escuchar un grito ahogado que ella misma se tapo con un cojín. Ya dentro de ella empecé a taladrar esa fosa de una manera salvaje y ella no dejaba de gemir, gritar y aullar; cuando me faltaba poco para acabar ella empezó a convulsionar, estaba acabando de nuevo pero esta vez mucho mas fuerte, su cuerpo se arqueo, sus músculos estaban muy tensos y sus ojos se pusieron blanco, yo viendo ese espectáculo le imprimí mas fuerza a mis embistes y al minuto estaba igual acabando llenando toda su vulva. Nos quedamos un buen rato quietos, cuando me separe de ella ya mi miembro estaba flácido. Ella se quedo en su cama, yo la mire entonces ella se volteo y se arropo. Yo me fui a mi habitación hasta el otro día.
Al otro día me levante a eso de las 10 de la mañana, ya ella estaba en la sala viendo tv, al verme me saluda dándome un beso en la mejilla y preguntando si gusto un café, a lo cual asentí. Ya sentado en el sillón y con el café en mis manos ella me comenta que su hermana había llamado pero yo estaba aun dormido y ella respondió el teléfono. Que todo por allá estaba bien y que si seguía así mañana por la tarde deben estar llegando. Dicho esto la mire y ella me comenta que le había pedido permiso para que yo la llevara al cine a lo que mi esposa le dijo que no era necesario dicho permiso y que podía hacer conmigo lo que quisiera! El resto del día lo pasamos cada quien en lo suyo, casi sin contacto ni mucho menos hablamos de la noche anterior. Yo compre las entradas por internet para ver MI4 para las 7 de la noche. A las 6:30 salimos al cine y vimos la película, dentro de la sala ya avanzada la película ella me toma la mano y yo no me opuse, al tiempo ella me besa la mano y nos miramos y no dejamos pasar mas tiempo nos besamos apasionadamente; ella había ido con una falda lo cual me facilito mi ataque a sus zonas mas recónditas las cuales fácilmente estaban húmedas. De mas esta decir que la ultima media hora de la película no la vimos echando mano a todo lo imaginable e inimaginable, parecíamos pulpos.
Ya saliendo del cine en el mismo centro comercial le dije que me esperara en una banco mientras yo iba al baño lo cual era mentira ya que fui a una farmacia y compre una tableta de Viagra la cual me tome de inmediato; como les dije anteriormente, mi esposa y yo hemos hecho de todo, y probar Viagra es una de esas cosas y fue genial ya que no soy un joven que puede tener espontáneamente varias erecciones, allí necesito esa ayuda y esta noche iba a ser grandiosa a mi entender. Camino a casa casi no nos dirigimos la palabra pero en el ambiente se notaba que ambos nos teníamos unas ganas de comernos mutuamente.
Al entrar a la casa le dije a mi cuñada al oído quiero comerte toda y quiero sudarte toda la noche a lo que me respondió yo sé que mi hermana me dijo que hiciera contigo lo que quisiera y que eso no incluía esta situación pero que ella solo quería saber de primera mano lo que seria capaz de hacerle. Al final solo me susurro, hazme lo que quieras y como quiera, soy tuya. Dicho esto en la misma sala la desvestí y la bese apasionadamente y nos fuimos a su habitación; esta vez si la penetre totalmente y de un solo envío y ella acepto todo, hicimos oral y penetraciones de diferentes posiciones, le azote sus nalgas, le mordí sus pezones, ella me mamo mi verga de manera genial, me mordió mis testículos, me soplo mi verga, yo le metí un dedo en su ano y ella hizo lo mismo conmigo en fin era una fiera en la cama. Lo más cercano a mi esposa, si no supiera que era su hermana hubiese creído que era un clon. Durante todo el tiempo ella tuvo múltiplos orgasmos y yo estaba a mil, cuando la estaba penetrando a lo perrito aproveche y le metí mi dedo gordo en su ano a lo que se quejo de que le dolía a lo cual no le preste atención y seguí taladrando en ambos agujeros sin contemplación. Finalmente luego de una hora aproximadamente termine acabando dentro y ella convulsionando como loca. A diferencia del día anterior, esta vez me quede con ella a su lado; hablamos de lo maravilloso que había sido todo, yo le pregunte si lo que me había dicho al principio era cierto que era mía totalmente, ella me miro y me dijo que si. Dicho esto me levante y le digo entonces te voy a sodomizar. Ella al escuchar eso me dice, que nunca lo ha hecho y que no quiere porque le va a doler mucho, entonces le digo tienes 2 opciones, o me lo das o te violo.
Ella no sabia si estaba hablando en serio o en broma, pero solo atino a decir que una de sus fantasías era ser violada porque le llamaba la atención lo violento y brusco. Hermanas tenían que ser ya que a mi esposa le gusta que la viole a cada rato y que la golpee y ultraje a cada rato, claro sin dejar marca.
Al confesarme esto le dije, entonces te voy a violar e inmediatamente le di una cachetada que la dejo tendida en la cama ella me miro sonrió y me dijo no te dejare no vas a poder hacerme tuya jamás, obviamente siguiendo el juego. Le fui a dar otra cachetada y ella la detuvo levantándose rápidamente de la cama, empezamos a forcejear y fácilmente la pude someter no sin antes darle un golpe en el estomago haciéndole perder el aire cayendo de rodillas ante mi; la tome por el pelo y le dije empieza mamar como la perra que eres (así le digo a mi esposa en nuestros juegos eróticos, lo cual la pone a mil), ella apenas pudo recuperar el aire me miro con miedo y con lujuria a la vez y me tomo mi verga y se lo trago todo y comenzó a mamar. Yo mientras me mamaba le empecé a hablar de una manera grosera y caliente para excitarla más, en eso ella trato de morderme la verga a lo que le respondí con una cachetada tirándola al piso, la agarre por el pelo y la arrastre a la cama en donde la tire boca abajo dándome una visión completa de sus nalgas. En esta posición tome el cinturón de mi pantalón tome una sabana y cubrí su cuerpo desde la espalda hasta la rodilla y le dije que no se moviera; ella fue obediente pero no sabia lo que vendría ya que no me podía ver, entonces tome los forros de las almohadas y sujete cada brazo a la cabecera de la cama dejándola casi inmóvil. Ella me pregunto que le iba a hacer y le respondí te voy a violar perra, te voy a azotar para que aprendas a ser obediente, ella solo enmudeció al oír esto. Apenas termine de decir esto le di el primer azote con el cinturón, ella solo hundió su cabeza en la cama, luego del primer azote le siguieron 4 mas uno mas fuerte que el otro, desde la espalda hasta las nalgas, allí me detuve y me arrodille delante de ella y le ordeno, mámamelo perra y atrévete a morderme de nuevo, ella empezó a mamármelo de nuevo; mientras ella me mamaba la verga le empecé a dar mas azotes entre la espalda y sus nalgas las cuales se movían con cada golpe. Le pude ver como le bajaban unas lagrimas por su cara, entonces me detuve la descubrí para verificar que no se había marcado y para entonces darle un poco de placer, dándole una buena mamada de vulva y ano que le hizo acabar con convulsiones; con aun convulsiones le levante por el culo y me coloque por detrás y de un solo envión la penetre en su vagina, que estaba tan lubricada que le entro mi verga hasta el fondo y empecé a bombear salvajemente, ella empezó a gemir y gritar de placer desenfrenadamente. Mientras la penetraba le metí primero un dedo luego dos y hasta 3 dedos en su ano, notando la resistencia que oponía pero ella no podía evitar lo que le venia. Ya con 3 dedos dentro de su ano y su vagina llena a reventar ella ya estaba súper excitada entonces saque mi mano de su ano y con el cinturón hice una especie de lazo el cual pase por su cabeza ajustando la punta en su cuello y la otra punta en mi mano izquierda, con mi otra mano (derecha) volví a meter 3 dedos en su ano yseguí cabalgando con ella gritando y gimiendo como loca hasta que empecé a jalar mi cinturón provocando que le faltara aire (ahogando) ella me empezó a decir que parara que se ahogaba pero yo seguía dándole duro hasta que empezó a convulsionar , allí solté el cinturón enterrando su cabeza en la cama, le saque los dedos de su ano y saque mi verga, ella cayo convulsionando; entonces no perdí la ocasión y me puse detrás abrí sus nalgas y de un solo tirón le clave mi verga en su virgen ano. Dentro de su convulsionado cuerpo acabando le pude escuchar un quejido pero ya el mandado estaba hecho, empecé a cabalgar encima de su culo frenéticamente ella término de convulsionar y empezó a gemir, llorar y quejarse todo simultáneamente. Yo estaba en lo mio, disfrutando ese pedazo de cuerpo, comencé a intercambiar entre su ano y su vagina poniéndola a ella a tope de nuevo. Estábamos totalmente mojados de sudor, pero como estábamos disfrutando. Ella me pidió que la soltara y eso hice, entonces me pidió que la penetrara boca arriba, la complací levantando sus piernas y la penetre por el ano primero, ya se le iba toda mi verga hasta sus intestinos y al ver su cara de dolor y placer me puso a mil con lo cual imprimí mas violencia y velocidad en mis embestidas, ella ya estaba por acabar de nuevo cuando yo me propuse a acabar juntos, lo cual hicimos fundidos en un solo grito. Nos quedamos dormidos juntos, así nomas, todo sudado, ella toda llena de sudor y semen.
Amanecimos juntos en la cama, yo me levante y tuve que ir a trabajar y la deje dormida. Mi esposa llego ese día y la rutina familiar se restableció de nuevo. Pero algo me dice que esta historia continuará.
Espero les haya gustado mi experiencia.

El Bello y la Bestia

enero 30th, 2015

Autor: Kazaj

1

Te llamas Asját. Hace poco cumpliste veinte. Eres alto, esbelto y muy simpático. Tienes los ojos orientales, la piel morena y el pelo negro. Estás haciendo el curso de maquinista de tren porque eres muy aficionado al ferrocarril. Por las tardes a menudo sales con tus amigos, os sentáis en una banca, tomáis cerveza y charláis en voz alta de las chicas. Y yo me llamo… Bueno, ¿qué más da? ¿Qué te importa el chico al que una vez lo viste por casualidad y el encuentro con el cual no te habrá producido una impresión muy agradable?
Eres un chaval muy alegre y te ríes a menudo. Tienes una risa tan dulce y contagiosa que al oírla yo, en mi rostro también aparece una sonrisa aunque desde hace tiempo no estoy para reír. Si te ríes, entonces estás bien. Y si estás bien, eso me pone bien a mí. Y una vez te oí llorar. Aquel día cuando estabas regresando del colegio, te asaltaron unos chicos y no sólo te pegaron sino que también te robaron tu celular, nuevo y bastante caro. Para comprarlo todo el verano habías estado ahorrando mientras trabajabas de cargador en el mercado de Sapar. ¿Cómo lo sé yo? Pues, tú mismo lo contaste. No, a mí no. Se lo contaste a tus amigos cuando aquella tarde saliste afuera y pasasteis mucho tiempo sentados en una banca justo debajo de mi ventana. Ellos te consolaban como podían, pero llorabas a mares y sollozabas tanto que se me partía el corazón. ¡Tenía tantas ganas de ayudarte! Tenía ganas de darte dinero para que te compraras otro celular, todavía más majo que el que te habían robado. También quería consolarte, secarte las lágrimas en tus ojos, abrazarte, estrecharte contra mi pecho y acariciándote la cabeza decirte que no hacía falta llorar por este móvil perdido, que no merecía tus lágrimas. Tus amigos se limitaron a decirte: “Bueno, cálmate de una vez.” Un amigo tuyo también llegó a compararte con una chica de las que lloran por cualquier motivo. Entonces te ofendiste mucho y estuviste a punto de pegarlo. ¡Lo descorazonados y duros qué son tus amigos! ¿Es qué se puede tratar así a un chaval como tú? Bueno, para ellos eres un chico común de los que hay miles en nuestra ciudad. Para mí no. Para mí te habías convertido en la persona más querida. Te habías vuelto mi ángel, mi destino y mi dolor.
Te vi en persona sólo una vez. Entonces se os había roto el teléfono casero y tenías una llamada urgente. Mi madre te abrió la puerta y te dejó entrar; un poco confuso le comentaste el motivo de tu llegada. Ella te trajo el inalámbrico y un taburete. Te sentaste en el pasillo y te pusiste a hablar con alguien en kazajo muy rápido. En aquel momento yo estaba en la cocina y te pude ver bien gracias a la puerta entreabierta. Yo miraba y te remiraba admirando tu pelo negro un poco rizado, tu piel morena que parecía de terciopelo y que adquiría un color mágico a la luz de una lámpara de techo . Se me cortaba el aliento mientras me fijaba en cada movimiento tuyo y tú seguías sentado en aquel taburete como si nada y sin darte cuenta de nada. Al terminar la llamada te levantaste y quisiste irte, pero mi madre de pronto te pidió que la ayudaras a trasladar un estante muy pesado que estaba en el pasillo, justo enfrente de la puerta de mi cuarto. Claro que accediste, pues, eres un chico muy bueno y compasivo. En aquel momento alguien me llamó en Skype, así que tuve que pasar a tu lado. Nuestras miradas se cruzaron un momento, te estremeciste, me dijiste “¡Hola!” y en seguida te diste la vuelta. Al trasladar el estante, te despediste y te fuiste y yo, sentado en mi cuarto me quedé pensando en la mirada atrayente de tus ojos orientales…
Casi cada día miro tus fotos publicadas en una red social, las subes a menudo. ¡Tan distinto eres! En una apareces en la playa, casi desnudo y las gotas de agua brillan en tu bello cuerpo. Tienes el pelo húmedo y en la mejilla se te ven unos granitos de arena. En otra estás en un café tomando jugo de un vaso alto en que hay unos cubitos de hielo. Y en otra, vestido en uniforme especial, con el aire muy contento estás en una dresina y extiendes la mano hacía una palanca. ¡Te queda tan bien esa camisa azul!
Tus fotos siempre tienen muchos comentarios, en su mayoría son de las chicas a las que, por lo visto, les gustas mucho. Según tengo entendido, todavía no tienes novia, pero yo sé que a veces tus amigos y tú vais a la sauna y allí… ¡Cuánta envidia les tengo a las busconas esas que acarician tu cuerpo joven y tan jugoso, te besan en los labios y gimen cuando las penetras! Hasta me imagino la expresión de tu rostro cuando gimes de placer abrazando a una ramera. ¡Si yo pudiera estar en su lugar! ¡Si yo sólo pudiera…!

2
(un año antes)

Aquel día tuve mucha prisa; quería llegar a tiempo a la estación para recibir a mi tía llegada de Karagandý y como había salido de casa bastante tarde, tuve que tomar un taxi. Pues, ¿cómo iba a saber qué iba a pasar diez minutos después en una estrecha calle secundaria adonde el chófer doblase para sortear el atasco? ¿Acaso podría saber que chocaríamos contra un camión cargado de ladrillo?
Recuerdo sólo un golpe muy fuerte en el lado y luego todo se quedó en niebla. No me duele nada, sino que al contrario, siento un calor reconfortante y estoy muy bien. Todo se percibe a través de una telaraña. Una doctora joven bajada de la ambulancia recién llegada me da golpes en la mejilla y me suplica casi sollozando: “¡Venga, respira!” Y yo no quiero respirar, no lo necesito porque ya estoy muy bien. Y tengo tanto sueño como si hubiera pasado toda una semana sin pegar el ojo.
Luego hubo una operación muy larga, un despertar muy duro después de la narcosis, gritos locos de mi madre y el desmayo de mi tía en el pasillo. Pobrecitas, ya me imagino lo que tuvieron que soportar. Bueno, yo también. Sobre todo cuando me trasladaron del quirófano en una camilla y oí las palabras del médico que sonaron como una sentencia: él no podrá caminar. Probablemente, nunca. Nos es fácil describir con las palabras por lo que tuve que pasar aquel día cuando me enteré de que me quedaría inválido inmovilizado hasta el fin de mis días. Un inválido de los que van en sillas de ruedas. Pero los más horrible aún estaba por venir. Una mañana cuando me llevaron a hacerme una radiografía, me miré en un enorme espejo colgado en el pasillo no lejos de mi sala. Me miré y vi un monstruoso rostro quemado de los que antes había visto sólo en las películas de horror. Además, tenía cicatrices. Largas y profundas. Recuerdo que entonces lloré tanto que la médica misma se puso a sollozar cuando me hacía una radiografía de la columna vertebral y hasta dejó de caer la película. Luego me administraron un somnífero y me dormí.
Más de un mes estuve en el hospital. A principios de agosto me dieron de baja y volví a casa. Bueno, ¿fui yo quien volvió? ¿Que se había quedado de aquel Denís de antes en este monstruo incapaz de hacer un paso sin la ayuda de alguien? No creo que mucho.
Al volver a casa, poco a poco me iba acostumbrando a mi nueva vida que era muy distinta de la de antes y que ni siquiera podía llamarse vida. Estudiar en la Universidad, salir con los chicos – todo eso se quedó atrás, todo eso ya no era para mí. Todos mis planes para la vida se arruinaron y no se quedó más que un vacío y un dolor. Un dolor muy fuerte. Es raro que entonces no me haya vuelto loco ni me haya decidido a suicidarme. Me salvó el trabajo – después de tres años en la facultad filológica donde había estudiado lenguas extranjeras, yo tenía bastantes conocimientos como para comenzar la carrera de un maestro privado. Por supuesto, por Skype y sin cámara. El español no es muy popular en nuestra ciudad, pero al cabo de un rato me aparecieron unos alumnos. ¡Qué ironía! Justo entonces, después del accidente, por primera vez en mis veinte años comencé a ganar algo. Lo más importante era que el trabajo me distrajera y me dejara olvidarme de todo este horror y sentirme una persona normal aunque fuera sólo por un rato.
Y, ¿los chicos? En los sitios de contactos me seguían escribiendo, pero yo no les contestaba. ¿Qué sentido tenía? Si no me escribían a mí, sino a aquel chico simpático, atractivo y válido que aparecía en las fotos que ya no eran mías. Pasados un par de meses me harté de eso y borré mi cuenta de todos los sitios dando el traste a mi vida íntima. No voy a escribir qué me costó hacerme a la idea de que estaría sólo. Hasta el fin de mis días.

3

Será chistoso, pero te hiciste mi primer amor. Antes de tí yo no había amado a nadie. No, claro que había tenido chicos y no pocos – a la mayoría los había conocido en Internet y me había encontrado con ellos sólo por el placer carnal alquilando un piso o en mi propia casa cuando mi madre si iba de turno para toda la noche. También me había acostado con un par de chicos de mi grupo, con un joven vendedor quirguiz de la tienda de enfrente y hasta había conseguido pasar una noche con un vecino de nuestra casa de campo después de qué éste bebiera mucha vodka barata comprada por mí especialmente para eso. Pero a ninguno de estos chicos los había amado. Lo que me movía era la pasión, el deseo que exigía satisfacción y me hacía buscar aventuras. No entendía muy bien el sentido de la palabra “amor”, aunque sabía que había gente que se amaba, que a algunos este mismo amor les hacía sufrir y a otros les volvía felices, pero yo mismo no sentía nada semejante y pensaba que así sería siempre. Y así fue hasta que en mi vida apareciste tú.
Cuando nos vimos por vez primera, experimenté una sensación difícil de describir – una mezcla de admiración, placer, alegría y éxtasis. De repente me apareció el deseo de no sólo acostarme contigo como había sido antes, sino que de estar a tu lado todo el tiempo, hacerte algo agradable y alegrarme de que te alegraras tú. Tuve ganas de abrazarte, de estrecharte contra mi pecho y de decirte que eras tú a quien yo había esperado encontrar desde hacía años navegando por Internet, eras tú cuyos ojos yo buscaba entre la multitud de chicos y cuya voz soñaba con escuchar. Con horror me di cuenta de haberme enamorado. Por un momento conseguí olvidarme de que yo no era más yo… Pero la alegría de nuestro encuentro pasó a ser un fuerte dolor insoportable cuando me di cuenta de que… Dios, ¡lo injusto qué es eso! ¿Por qué no nos encontramos antes, en mi otra vida cuando yo era un chico tan alegre, travieso y bastante guapo? ¿Por qué te conocí sólo cuando me había hecho un inválido capaz de asustarle a cada uno con su aspecto?
Te fuiste y me quedé llorando en mi cuarto toda la noche y hasta tuve que suspender la clase. Aquel mismo día te encontré en la red social y mirando tus fotos te estaba comparando conmigo mismo. El Bello y la Bestia, no hay otra manera de decirlo. Como en la novela de Victor Hugo. Un imposible amor loco de un campanario monstruoso por una gitana cuya belleza admiraba toda París…
Pasaba el tiempo, yo seguía pensando en tí y este amor se hacía cada día más fuerte. “¡Entra en razón, es una locura!” – decía mi mente, pero mi corazón pensaba de otra manera y por más que yo trataba, no conseguía olvidarte y conformarme con las cosas. Sufría mucho y estaba tan triste y deprimido que casi siempre me daban ganas de llorar. Entonces comencé a soñar. En las largas tardes de invierno que se me hacían interminables y en las noches sin dormir yo cerraba los ojos y me entregaba a aquellos sueños tan dulces. Soñaba muchas cosas. Yo era Denís de antes que pudo deshacerse de esta maldita silla de ruedas y hacerse una operación plástica. Tu y yo paseábamos por el parque y comíamos helado, íbamos en metro y subíamos a Medéo, nos bañábamos en la fuente en la plaza central sin hacer caso a los gritos de los peatones, fumábamos la pipa turca en un café situado en la avenida de Abay y comprábamos dulces orientales de una viejecita cerca de la estación de Alatau… Todos estos sueños me apartaban de la cruel realidad y creo que si no me volví loco fue sólo por soñar.
Si conseguía pegar el ojo, veía sueños y eran así que no tenía ganas de despertar.

4

Aquella noche me dormí temprano a pesar de la música que venía desde el apartamento de arriba donde los vecinos, muy amantes de la botella estaban festejando. A eso de la medianoche me despertó un grito. Fue tuyo.
 ¡Socorro! – tu voz cortó el silencio de noche y se reflejó en mi corazón con tanto dolor que me costó respirar.
¿Qué habrá pasado? ¿Por qué estarás gritando? ¿Acaso estás en peligro? Me incorporé en la cama y miré por la ventana, pero el farol estaba apagado así que no logré ver nada. Luego tu grito repitió, esta vez ya muy cerca de mi ventana. Y de repente alguien dio unos golpecitos en el cristal.
 ¡Socorro, qué me están matando!
Luego se produjo un chasquido y se me cayó encima una lluvia de fragmentos de cristal. Menos mal que me había hecho a un lado y me había tapado el rostro con las manos. Pero tú, no. Y por eso ahora estás tumbado en el suelo de mi cuarto empapado de sangre y sin señales de vida.
 Bueno, chicos, vámonos, que este gilipollas entró por una de las ventanas y ahora va a llegar la polí! – dijo alguien fuera y oí unos pasos apresurados que se alejaban.
Medio loco de horror, te miro acostado en el suelo. Primero se me pasa por la mente que estás muerto, pero al fijarme veo que respiras. Sólo estás sin consciencia, te habrás dado con la cabeza cuando te caíste, pero también te cortaste. Necesitas ayuda. La ayuda que no te puedo dar. Alargo la mano e intento coger el teléfono que se cayó y está no lejos de la cama, pero no lo consigo. Intento agarrar la silla de ruedas, pero está demasiado lejos. Por mi impotencia tengo ganas de llorar y las lágrimas me ahogan, pero me contengo porque sé bien que esto no te va a ayudar. Doy gritos, pero por la música de arriba no me oirá nadie en el portal y fuera… Casi me quedo sin voz intentado atraer la atención de alguien.
 ¡Vaya gente! No sólo escuchan la música en mitad de la noche sino que también gritan tonterías! – dice una voz de mujer.
Yo grito que no es ninguna tontería y que de verdad necesitamos ayuda, pero nadie me contesta y concluyo que esta persona ya se habrá ido. ¿Qué hago? Si pierdes mucha sangre… No, mejor no pienso en eso, no voy a pensar qué será de mí si te mueres. ¡Si yo pudiera, daría mi vida por tí sin vacilar y me moriría feliz sabiendo que tú vas a vivir, pero no puedo. No puedo hacer nada. ¡Malditas piernas! ¿Por qué no me obedecen? Si mi columna vertebral no se había fracturado, no, la tengo entera y las piernas habían dejado de obedecerme por un estrés muy fuerte, así había dicho el médico. Tal vez entonces… Intento moverlas, pero siguen como paralizadas, como si no fueran mías. Lo intento una y otra vez. Casi sin fuerzas me caigo de espaldas en la cama y al cerrar los ojos, me digo: “Te vas a levantar, no te queda otra opción. O te levantas o Asjat se muere.”
Recuperas la consciencia, gimes y oigo tu voz apenas perceptible:
 ¡Ayúdame! ¡No me quiero morir!
Otra vez se me oprime el corazón y estoy a punto de volverme loco. Me acerco al extremo de la cama, caigo al suelo, justo en los fragmentos del cristal de la ventana y uno de estos fragmentos me hiere la pierna derecha. Debe de dolerme, pero yo no siento nada. Haciendo un enorme esfuerzo de voluntad, me hago arrastrarme. Adelante. Sólo adelante. Un par de metros, no más. ¡Venga, Denís!
Me acerco a tí y tratando de no mirar a un trozo de cristal que está en tu pecho, me inclino y te doy un beso en los labios.

5

 Tenga prisa o lo perdemos.
Después de estas palabras del médico, el conductor de la ambulancia pone la sirena y acelera. Estamos casi volando por la ciudad de noche pasando cruces al semáforo en rojo y casi sin frenar en las curvas. Y yo te miro acostado delante de mi en una camilla y no pienso sino en una cosa. “¡Ojalá lleguemos a tiempo!”
En el quirófano hacen todo lo posible para parar la hemorragia, te suturan la herida y luego el médico dice que necesitas sangre. El grupo sanguíneo más raro y además, Anti-Rh. Vaya, resulta que tú y yo tenemos la misma sangre, el mismo tipo. Dicen que la transfusión directa de sangre últimamente ya casi no se aplica, sólo en casos especiales. Pero el nuestro sí que es especial, por eso ahora tú y yo estamos acostados en el dispensario. El médico dice que por una vez no se puede donar más de 450 mililitros de sangre, pero tú necesitas mucho más. Al principio él no acepta, dice que es muy peligroso, pero acaba por ceder, no sin advertirme de las posibles consecuencias. Pero, ¿es qué ahora las consecuencias me pueden importar? Ahora lo más importante es salvarte. Y no me importa qué sea de mí. ¿Es qué tengo derecho a pensar en mí mismo cuando tú estás tan mal que pronto te puedes morir? Ni siquiera el milagro que había pasado esta noche me importa. Pero sí que es un milagro. Sí me había levantado. Había tocado tus labios con los míos y me había sentido mareado experimentando el sabor de tu saliva en mi lengua. Y al cabo de un rato había sentido un dolor agudo en la pierna herida por el cristal. ¡Mis piernas habían recuperado la sensibilidad! Como borracho, o bien drogado, sumergido en una especie de estupor, me había levantado y tambaleándome, me había encaminado hacia el teléfono por los fragmentos de cristal dispersos por el suelo. Así que se puede decir que esta noche no te había salvado yo, sino que nos habíamos salvado el uno al otro.
Estoy estirado en la camilla y miro el aparato a través del cual te llega mi sangre. Pronto volverás en tí. ¿Te acordarás de lo que pasó allí, en el suelo de mi cuarto? Yo sí que lo recordaré siempre. Sí, antes de tí había besado a muchos, pero eso no me había dado ni la mitad de lo que había sentido durante nuestro beso aunque fuese tan corto y en una situación tan horrible.
Sigues inconsciente y ni sospechas que esta noche gracias a tí en este mundo una persona se haya hecho feliz. Sí, soy feliz y no sólo porque haya comenzado a caminar. Esta noche se ha realizado uno de mis sueños dorados – te he tocado. Y además, por fin he conseguido hacer algo para tí, pues, de no haberte ayudado yo, ahora estarías muerto. Pero no pienses mal en mí, no quiero que te sientas en deuda conmigo y jamás te pediré nada a cambio. Tal vez, sólo amistad. Y eso si no te inspiro repugnancia con mi aspecto. Será chistoso, pero ahora espero que seamos amigos. Tenemos que serlo. Si ahora somos como hermanos en cierto modo. Ahora por tus venas corre mi sangre.

6

 ¡Soy yo quien tiene la culpa! – dice Asjat llorando y baja la cabeza.
La mujer cansada se seca los ojos rojos con un pañuelo.
 ¡Qué va, hijito! Eso no es culpa tuya… Sí tú mismo estabas a punto de morir… Y Denís… lo que hizo es una verdadera hazaña… Se levantó, llamó a la ambulancia, me imagino ya lo que le habrá costado todo eso… Y la sangre, el doctor le dijo que no se podía donarla tanta por una vez, pero él no obedeció. ¡Quién iba a saber que se le iba a parar el corazón!
Sólo hoy Asjat volvió del hospital y en seguida fue a casa de Denís al que le habían enterrado hacía un par de semanas. Ahora está sentado en una silla en la cocina delante de esta mujer rota de dolor y tiene sensaciones contradictorias. Por una parte, no es su culpa, pero… Sí él le debe la vida a este chico desconocido en una silla de ruedas y con unas cicatrices tan feas en el rostro. Si este chico no lo hubiera hecho todo lo que hizo, ahora sus padres, los de Asjat estarían de luto…
 Ahora que Denís no está, me quedé completamente sola, aquí, en esta ciudad no tenemos a nadie más. Sí, tengo una hermana pero vive lejos… Así que… ven a verme de vez en cuando, claro que sí quieres.
 Está bien. – se apresura a contestar Asjat. – Voy a venir a verla.
Al día siguiente él de nuevo toca a la puerta de sus vecinos. La madre de Denís igual que ayer le ofrece un té y luego le pide que la ayude a ordenar las cosas de su hijo muerto en cuyo cuarto ni se había atrevido a entrar después del entierro. El chico acepta.
 Asjat, ¿por qué no tomas su portátil? Es caro, casi nuevo, se lo compramos sólo el año pasado… Yo no entiendo nada de ordenadores y a tí te servirá de algo.
 ¡Vaya! ¡Si es tan caro! No puedo tomarlo.
 ¡Por favor, querido! Tómalo en memoria de mi Denís. – la mujer de nuevo se ahoga en llanto.
 Está bien, sólo no llore, por favor, cálmese.
Al volver a casa, Asjat enciende el portátil. El sistema operativo tarda en cargarse y luego, en vez de pantalla de inicio aparece su propia foto, una de las que hacía un año él había subido en su cuenta en una red social. Se queda boquiabierto y con los ojos como platos se mira a sí mismo sentado en una dresina. Y dentro de unos segundos en el centro de la pantalla aparece un texto. Tres palabras que le hacen estremecer. “Te amo, Asjat!”

Complaciente amante

enero 29th, 2015

Me da mucho gusto escribir por primera vez a esta página, soy una mujer casada de 40 años y tengo un amante que tiene 34 , pero me gusta tener amigos que sean de criterio amplio para hablar libremente de temas ricos, excitantes y calientes .

Para darme a conocer un poco más, me describo como una mujer de piel morena clara, muy sexy, mido 1 metro con 56 centímetros, no soy delgada pero tampoco soy muy gordita, mi cintura es delgada, caderas redondas bien levantaditas y anchas, debido a esto es que mi amante me bautizo con el sobre nombre de culoncita. Mis pechos son redondos y medianos, aunque confieso que me gustaría que fuesen grandes pero me resigno por que mi amante me dice que así le fascinan. Me súper encanta el sexo en todas sus formas, anal, oral, vaginal, etc. me masturbo muy a menudo, soy multiorgasmica, cuando tengo sexo con mi pareja le pido que me deje quedarme arriba para cabalgar desenfrenadamente por que siento que de esa manera mi vaginita puede tragarse por completo la gran vergota de mi amor. Puedo decirles que además de ser bien calentona, soy muy amorosa, dulce y cariñosa.

Posiblemente algunos me critiquen por tener un amante, pero como les he contado soy una mujer muy ardiente y fantasiosa, siento la necesidad de ser cogida todos los días y mi esposo no me hace nada, si tengo buena suerte me lo hace una vez al mes, y pues me veo en la necesidad de masturbarme con frecuencia y otras muchas veces mi amante muy gustosamente y con toda solicitud me quita las ganas cuentas veces yo se lo pida. Y me deja hacer lo que yo quiera a la hora del sexo, pero con mi esposo no es así, porque siempre esta cansado, tiene sueño, le duele la cabeza o simplemente me dice que no tiene ganas. Durante muchos años me sentí frustrada como mujer, creí que no era capaz de llamar la atención de ningún otro hombre, pero desde hace diez años mi vida cambio por completo y fue cuando apareció en mi vida el que ahora es mi amante, desde entonces soy una mujer muy feliz, segura de mi misma, ahora veo la vida de otra manera, aprendí a disfrutar de los placeres sexuales gracias a mi amante, cambio todo para mi no solo en el terreno sexual, sino también en otros aspectos, este hombre fue para mi como el sol que llego a iluminar mi vida.

Espero que me escriban quiero tener amigos, me encanta platicar de cositas ricas, podríamos intercambiar fotos muy atrevidas, videos porno, quiero ver muchos penes hermosos, por que me encantan. En fin quiero pasármela muy rico con nenes de cualquier país, yo soy de Guatemala. Mi correo personal es nflores1224@live.com.

La amiga divorciada convence a mi mujer

enero 28th, 2015

Les quiero contar como cambió nuestra realidad gracias al divorcio de una amiga de mi esposa. Me voy a presentar, me llamo Ruben, tengo 57 años, hace mas de 30 que estamos casados con Mabel; nuestra vida sexual fue siempre buena, más allá de algún sobresalto ocasional. Siempre hablamos mucho e inclusive un par de infidelidades de cada uno fueron habladas y todo siguió normalmente.
Entre nosotros nunca nos hemos privado de nada, sexualmente hablando; hemos visto juntos infinidad de videos que no solo nos han hecho calentar terriblemente, sino que también nos sirvieron de aprendizaje para nuevas posturas y actitudes.
Una sola cosa hubo que alguna vez conversamos pero Mabel nunca quiso avanzar, y eso fue el intercambio de parejas o hacer algún tipo de trió.
Hace un tiempo cuando nuestra hija menor se fue a vivir a la capital, Mabel ya aliviada de muchas cosas en la casa empezó a salir algunas veces con algunas de sus amigas de la Universidad, casi todas ellas divorciadas o solteras. Así fue que después de cada una de aquellas reuniones nos reíamos bastantes porque ella me contaba las andanzas de sus compañeras, y comenzó a llamarle la atención que varias de ellas hablaban justamente de intercambios, tríos, aventuras lésbicas, en fin todas esas cosas a las que no se atrevía mi mujer.
A los pocos días Estela, su mejor amiga se separó de su marido, un tipo que resultó ser agresivo y golpeador; ella quedó mal por la situación y cuando se sentía muy abatida le pedía a una u otra que le acompañasen por las noches.
Así fue que a la tercera o cuarta vez que Mabel la fue a acompañar, al regresar me contó que le había sucedido algo que nunca había imaginado: Se acostaron las dos en la cama de dos plazas de Estela, conversaron un largo rato y apagaron las luces con intención de dormir. Mi mujer habitualmente duerme o con un camisón cortito o con la parte superior de un pijama y la bombacha solamente y me contaba que Estela también lo hace del mismo modo
Lo que pasó fue que al rato Estela le apoyó una mano en la nalga y eso hizo que sintiera algo…. si, algo… así me lo contaba. Instintivamente, sin pensar se movió hacia atrás, hasta apoyar el culo contra el cuerpo de su amiga, e inmediatamente se dio cuenta que empezaba a humedecerse.
Estela al sentir el contacto del cuerpo de Mabel empezó a moverse lentamente, y la primera reacción de mi mujer fue darse vuelta, dándole la espalda, pero entonces Estela también giró, la abrazó y suavemente comenzó a acariciarle los pechos por debajo del pijama.
Mabel me decía que sus sentimientos eran confusos, por una parte pensaba que no podía ser, si ella no era lesbiana ni mucho menos, pero por otra parte las caricias eran tan suaves, tan sensuales que empezaba a sentir que su cuerpo empezaba a pedirle más.
Me decía que Estela comenzó a besarle el cuello y la nuca, y en ese momento Mabel pensó: ¿Por qué no?
Me contó que entonces decidió relajarse, y dejar que sea Estela quien tomara la iniciativa, y como respuesta se quitó el pijama, quedando solamente con su bombachita, una cola less de las que aquí llamamos hilo dental, detalle que aprovechó Estela muy bien, acariciándole las nalgas con una mano mientras con la otra le apretaba suavemente los pezones, que en ese momento ya estaban erguidos, duros. Según me contaba eran quizás las caricias más suaves que habría recibido, mas aun que las mías, y se abandonó por completo.
En poco rato estaban las dos desnudas, besándose y masturbándose frenéticamente, y Mabel, siendo su primera experiencia lésbica, no tardó en tener un orgasmo que ella misma definió como espectacular e inolvidable.
Como Estela aún no había acabado, se colocó en posición para hacer un 69 y dice mi esposa que no se imaginaba que fuera tan sabroso y excitante el sabor de los flujos femeninos, de moco que un rato después acabaron ambas, una en la boca de la otra.
Lo que me manifestaba mi mujer es que ella que siempre había dicho que relaciones lésbicas no tendría, ahora estaba feliz de haberlo hecho, y más aun, con ganas de repetirlo, si es que yo estaba de acuerdo. Obviamente le dije que si, y el pequeño hombrecito morboso que todos tenemos dentro, salió a la luz y entonces le dije que fuera viendo de a poco si sería posible que más adelante yo también participara, aunque mas no fuera como simple espectador a lo que me respondió que a ella también le atraía esa posibilidad, pero que iría viendo poco a poco como se daban las cosas.
Así siguieron las cosas, ella una vez por semana o cada 10 días iba a acompañar a su amiga, pero a las pocas semanas Estela le dijo que su ex se había ido de la ciudad, que las otras chicas ya no iban a acompañarle, pero que quería que Mabel siguiera yendo cada vez que quisiera, pues sentía que con ella se calentaba muchísimo y gozaba terriblemente.
Entonces mi mujer decidió no esperar más, y una noche en la que habían logrado tener un par de orgasmos hermosos, como al pasar le dijo:
-Cuanto daría para que Ruben me vea haciendo el amor con vos….
La respuesta de Estela fue un beso de lengua y un:
-¿Te gustaría? Y bueno, pero yo quiero que también sigas siendo mi amante….
-Eso ni lo dudes –respondió mi mujer-
-Entonces te toca organizar todo –le respondió.
Al día siguiente en lacena Mabel me expuso su plan. Invitaríamos a Estela a cenar el sábado y ella la esperaría vestida bien sexy, ya que le había dicho que eso le gustaba mucho y mi esposa había llevado algunas veces a sus encuentros un conjunto de corpiño y tanga negros, de encaje, una blusa roja semitransparente, una minifalda blanca, medias negras labradas y zapatos de taco aguja bien altos.
Así la esperó a su amiga-amante, en tanto yo estaba vestido de forma casual, con una remera, y jeans. El saludo ya preanunció lo que vendría después, ya que el beso fue de lo más erótico, con sus lenguas jugueteando hasta buscar lo más profundo de sus bocas, mientras me miraba de reojo entre curiosa y divertida. Durante la cena, y para que no quedaran dudas de su actitud, mi esposa tanto le hacía una caricia a ella como me besaba a mí, y la charla derivó al tema sexual, y como los tres sabíamos que no había ya secretos entre nosotros respecto de esta relación, muy pronto Estela, a quien siempre había visto como una mujer callada y hasta tímida, contó con lujo de detalles las cosas que sentía con Mabel y hasta las pajas que se ha hecho pensando en ella.
Tomamos un par de copas mas de espumante (Mabel no había dejado ningún detalle suelto) y ya las chicas estaban más que calientes, y yo a la par de ellas. Fuimos los tres a nuestro cuarto, y en menos de un minuto estaban las dos sin blusa, pollera ni pantalón, abrazadas y besándose enardecidas.
Yo me senté en un sillón a un costado, previo sacarme la remera y el jean, quedando solo con el bóxer, ya estirado por la erección que tenía de ver a esas dos mujeres amándose
Estela estaba mucho mas excitada que mi esposa, y al tiempo que la besaba le apretaba las tetas casi con desesperación, y la otra mano ya la tenía debajo de la tanga negra recorriendo la zanja del ano con deleite, en tanto Mabel le recorría los elásticos de la tanga acariciándole provocativamente el vello púbico. Nuestra amiga no tardó en quitarle el corpiño a mi mujer y comenzó a besarle primero y a chuparle después los pechos, que debo decir que a sus 56 años los conserva bien firmes, son talla 90 y sus pezones rosados son una invitación a comerlos.
Mabel lanzaba pequeños gemidos y yo (que ya estaba muy caliente y había empezado a pajearme) veía que con su mano izquierda buscaba debajo de la tanga de su amante, y el delicioso aroma del sexo femenino exudando sus fluidos llenó el ambiente.
Cayeron las dos en la cama y sin más terminaron de desnudarse. Estela gritaba
-Chupame la concha mi amor…
A lo que Mabel le respondía masturbándola despacito, haciendo pequeños círculos sobre su clítoris, lo que enloquecía aun más a esta hermosa hembra.
Entonces se movió muy rápido y de un salto quedó montada sobre la cabeza de mi esposa, gritándole…
-Por favor….chupámela
A la vez que le hacía una exquisita paja con las dos manos, con una le apretaba el clítoris y le metía un dedo dentro, mientras con la otra le acariciaba y le apretaba los labios, lo que siguió haciendo por un buen rato, hasta que Mabel le pidió que le chupase también, a lo que accedió de inmediato.
Ese maravilloso espectáculo de ver a mi mujer en ese 69 con su amiga terminó de excitarme, ya no podía contenerme más y les pregunté si podía acabar; ellas me respondieron tirándome las dos tangas y pidiéndome que se las llene de leche.
Eso encendió una lucecita de alerta dentro mío: ¿Acaso Estela no era como le había dicho a Mabel definitivamente lesbiana? ¿Para qué quería mi leche en su tanga?
Lo cierto es que acabé y le llené las dos tangas con mi semen, pero cuando quise dárselas, nuestra amiga me dijo que no, que las dejara allí, en el piso. Yo no entendía nada, pero ellas seguían, ahora metiéndose dedos por la concha y besándose y yo no demoré más de 5 minutos en tenerla parada otra vez.
En ese momento se pusieron nuevamente como para un 69, pero lo que hicieron ahora me calentó más todavía, ya que cada una le apretaba el clítoris a la otra con su lengua mientras le metía 3 o 4 dedos hasta que después de un largo jadeo, acabaron las dos casi juntas, gritando
-Si mamita, si…haceme feliz
Ver así a Mabel me puso otra vez al palo, y pasados unos minutos, mientras ellas dos se reponían entre caricias y besos, yo volví a masturbarme, morbosamente excitado de ver como literalmente chorreaba la vagina de mi mujer, imaginando lo exquisito de esos jugos que tantas veces había bebido.
Estela se había dado vuelta, dándole la espalda a Mabel, de frente hacia donde yo estaba, y le llevaba a mi esposa la mano a su culo, y Mabel ni lerda ni perezosa empezó a acariciarle el ano, metiéndose el dedo en la boca para mojarlo y mostrándome a mí como disfrutaba de eso. Finalmente le metió un par de dedos en el ano y cuando parecía que Estela estaba otra vez al borde del orgasmo, seguramente mi mirada de ansiedad y deseo me delató, y entonces ella le dijo a mi mujer:
-¿Ruben querrá acompañarnos?
Yo no podía creerlo, después de años de intentar convencer a Mabel de algo más osado, (un trío por ejemplo) ahora se me daba la oportunidad impensadamente, por lo que no dudé y me fui a la cama con ellas dos. Me arrodillé con las piernas abiertas, abarcando las piernas de las dos; Mabel de inmediato me tomó la pija con la mano y a la vez tomó la mano de Estela y la llevó también sobre mi miembro. Ellas dos me masturbaban a mí y yo lo hacía con ellas, una con cada mano; fue la paja más excitante de mi vida, a cada momento creía que estaba por acabar y más de una vez les pedí que se detuvieran, ya que no quería hacerlo tan rápido.
Obviamente mi mujer le ha contado a su amiga de mis gustos, ya que mirándome a los ojos y sonriéndole a Mabel, Estela la apartó y se llevó mi pene a su boca, primero lamiéndolo desde la cabeza al tronco, después dándole unos deliciosos chupones en la cabeza y finalmente metiéndoselo integro en la boca, hasta hacerme sentir la cabeza en su garganta, y comenzó a hacerse coger por la boca. En tanto mi mujercita con una mano me acariciaba los huevos y llegaba con la uña a rascarme el ano, lo cual sabe que me enloquece, mientras que con la otra mano masturbaba a la otra y le chupa las tetas.
Al cabo de un rato entre las dos me pusieron boca arriba en la cama, y mientras Mabel se clavaba sola en mi falo erguido, Estela se arrodilló y me puso su chocha en la cara, “obligándome” a lamerle el coño desaforadamente. Mabel me advirtió que antes de acabar tendría que satisfacer a la otra, así fue que en un momento dado la saque de encima mío y me puse encima de ella y empecé a jugar con mi pija en su vagina. En ese momento me di cuenta que los tres estábamos mojados, una extraña y deliciosa mezcla de sudor, saliva y jugos sexuales varios, y eso además de ver a mi mujer besando a mi nueva hembra descaradamente me puso a mil y seguí bombeando cada vez más fuerte y rápido. Miré por última vez antes de acabar a mi esposa que me dijo dulcemente:
-Acabá con Estela, es mi regalo para ella.
No me lo hoce repetir, embestí con todas mis ganas y en pocos movimientos más estábamos acabando los dos mientras Mabel se masturbaba con la ayuda de estela y finalmente también tenía su orgasmo.
Bueno esto fue lo que sucedió esa noche y como podrán ver no puedo menos que agradecer al divorcio de Estela…
Ya volveré a contarles como sigue nuestra historia

Mis deliciosas maduritas

enero 27th, 2015

Me llamo Ruben, tengo 58 años y les voy a contar de mi relación con dos deliciosas maduras, Delia de 70 y Celia de 72.
Enviudé hace 2 años, pero desde siempre, y pese a tener una linda vida sexual con mi mujer, me atrajeron poderosamente las mujeres mayores que yo; hace 5 años conocí a Delia que por entonces estaba separada de su marido y en poco tiempo fuimos amantes. Pasamos deliciosos momentos de lujuria y sexo. Ella era por entonces por decirlo de algun modo, muy señora, muy, formal y cuidadosa de las apariencias, y hace 2 años su marido enfermó y a pedido de su hija, lo recibió de nuevo en su casa, con lo cual tuvimos que dejar de encontrarnos.
Por ese tiempo conocí a Celia, viuda, muy alegre y dispuesta, y de inmediato iniciamos una relación de lo mas ardiente. Debo aclarar que a Celia yo le dije claramente que en cuanto pudiera tambien iba a retomar mi relación con Delia, y ella me sorprendió diciendome que estaba de acuerdo, que en tanto tambien estuviera con ella no haría problemas.. Eso puso en actividad mis ratones… comencé a imaginar como haría para juntarlas a las dos.
A las pocas semanas falleció el marido de Delia, y de inmediato fui a su encuentro y volvimos a nuestra relación, con un agregado: yo tengo un muy buen pasar económico y le propuse alquilarle un departamento mas cómodo, y mientras hablábamos de eso, le dije tambien de la existencia de Celia y de mis intenciones de seguir con ambas.
Dudó un poco y a los dos o tres días me llamó para decirme que primero quería conocerla, lo cual me pareció un buen inicio. Como ya les dije son (o eran entonces) bastante distintas: Delia muy formal para vestirse y si bien teniamos buen sexo, no era muy abierta a juegos o innovaciones.
Celia en cambio era mucho mas jovial, incluso en la forma de vestir, por ejemplo buenos escotes, o calzas ajustadas, y ademas siempre bien dispuesta y fanatica de los videos hot.
Así llegamos al ansiado encuentro: afortunadamente simpatizaron de movida, y a los pocos minutos ya conversaban animadamente, lo cual aproveché para preguntarles si estaban dispuestas a ser ambas mis amantes. Celia no dudó ni un instante, y ante la vacilación de Delia le tomó de la mano y le dijo:
Imaginate que las dos lo queremos, yo nunca hice algo así, pero los tres estamos solos, y si vemos que no va dejamos, pero al menos probemos.
Delia pareció aceptar ese razonamiento, y nos fuimos a cenar los tres juntos.
Por ese día no quise presionar mas y las llevé a cada cual a su casa. Al día siguiente las llamé y Delia dijo estar decidida, por lo que de inmediato las fui a buscar y las llevé a mi casa.
Yo estaba excitadisimo pensando en mi fantasía pronta a cumplirse, Celia se veía de lo mas alegre y Delia que parecia mas tensa en el ascensor se aflojó y me dió un beso de lengua que hizo que Celia la corriera para besarme ella tambien.
Ya en casa las abracé a las dos, empecé a besar a Delia y a jugar con nuestras lenguas, y Celia captó la idea de inmediato y se sumó, primero jugando con mi lengua, pero enseguida comenzo a chuparle la lengua a mi otro amor, lo cual consiguió excitarnos a los tres.
Les pedí que me desvistieran entre las dos, y lo hicieron excitándome mas con sus caricias y sus besos, y el dulce toqueteo a mi miembro que a esa altura ya estaba erguido, hinchado y húmedo.
Después les pregunté quien quería ser la siguiente en perder su ropa, y Celia gritó:
Yooooo
Yo me puse a las espaldas de Delia y mientras ella le quitaba la blusa yo acariciaba los pechos de una y otra para luego agacharme junto a ella y pidiéndole que haga lo mismo, entre los dos bajamos los pantalones de Celia, mientras yo le apoyaba la cara sobre su bombachita y a la vez besaba a Delia, quien se iba a flojando poco a poco. Entonces les dije que cambiáramos, y con Celia empezamos a desnudarla, besando todo su cuerpo, chupándole las hermosas tetas (usa corpiños talle 115) y mientras yo le lamía la vagina, Celia la besó aflojando sus últimas resistencias.
Se separó un poco, y nos dijo que nunca había imaginado calentarse de tal manera, y siguieron besándose entre las dos mientras yo terminaba de desnudarlas y empezaba a masturbarlas.
Nos fuimos a la cama y allí las dos sabedoras de como me gusta que me la chupen, no perdieron un momento en empezar, primero torpemente, molestándose una a la otra , pero enseguida se pusieron de acuerdo y mientras una me chupaba la cabeza la otra me lamía el tronco y los huevos,
Yo mientras tanto tenía la chucha de Delia en mi boca mientras con una mano masturbaba a Celia, lo cual me hizo estar al borde de la eyaculación un par de veces, por lo que les pedí que no fueran tan rápido. Celia recordando alguna peli que habíamos visto juntos propuso hacer un triángulo, ella chupandome el pene a mi, yo chupandole la vagina a Delia y ésta haciendo lo propio con Celia, lo cual no solo resultó delicioso, sino que ademásprovocó el primer orgasmo de ambas, primero un gemido tremendo de Delia que me llenó la boca con sus exquisitos jugos, y de inmediato el grito enloquecido de la otra.
En ese punto las puse las dos tipo perrito y primero las masturbé un buen rato, hasta sentir que estaban empapadas las dos, y ahí empecé a materle un rato a cada una, mientras cojía a una masturbaba a la otra, hasta que sentí que no aguantaba mas y les pregunté como querían que acabara.
Delia no sabía que decir, y volvió a tomar la iniciativa Celia proponiendo que me pajeara hasta acabarle en la boca a las dos, cosa que a ambas le gusta mucho, y grande fue mi sorpresa cuando ya a punto de acabr, arrodillado en la cama y con ellas dos esperando con la boca abierta, veo como Delia masturbaba enloquecidamente a Celia.
Debo decir que hacía mucho no tenía una eyaculación tan abundante y vigorosa, y ellas dos me chuparon y lamieron hasta dejarme la pija totalmente limpia y a mi exhausto.
A los pocos minutos, Delia dijo que era lo mas maravilloso que le había pasado, y propuso vivir los tres juntos, lo cual me llenó de alegría y ayudó a que me recuperara mucho mas rapido, al punto que a los pocos minutos ya estaba otra vez dispuesto a satisfacer a mis dos maduritas deliciosas.
Seguimos cojiendo un buen rato mas, me hicieron acabar una vez mas y despues de una ducha compartida me quedé dormido. No se cuanto tiempo dormí, pero unos movimientos en la cama y unos ruidos me despertaron, y eran ellas dos haciendose un fantástico 69, diciéndome al verme despierto que eso era parte del nuevo universo que estaban dispuestas a descubrir a partir de ahora.
Ahora me están apurando las dos porque dicen que quieren darme un show privado, en los proximos días les cuento como sigue esta relacion.

Hombre de familia

enero 26th, 2015

Hola, mi nombre es Soledad y voy a contarles algo que estoy viviendo desde hace ya unos meses, vivo en las afueras de Bs As con mi familia en una casa grande, el terreno tiene 3 edificaciones que son ocupadas por distintos miembros de mi familia.
En la casa del frente vivo junto a mis padres, Caro y Andrés.
En la casa del medio mis tíos, Daniel y Clara y en la tercera casa mi tía Andrea junto a su pequeño Tomy de solo 6 años ya que se separo hace mas o menos 3 años.
Como dije me llamo Soledad, 18 años, mido 1,72 y muy buen cuerpo…. Como dicen toda una yegüita, ojos claros, rubia, 92, 62, 90 son mis medidas.
Cierto día me levanto y siento voces que venían de la cocina, eran mi madre y mi tío Daniel que charlaban, mama le contaba que la relación con mi padre no estaban bien, que hacia meses que mi padre no era el de antes, me quede escuchando sin que ellos notaran mi presencia. Mama es una mujer de 37 años pero muy linda mujer y su cuerpo es muy apetecible para los hombres ya que se conserva muy bien y activa.
En la charla ella le contaba que hacia como tres mese que no tenían relaciones y que ella necesitaba eso, pero que el no le estaba dando bola, también le dijo que oportunidades de hacerlo con otro hombre no le faltaban, pero que no quería hacerlo por respeto a la familia.
Mi tío la escuchaba y le dijo –debe ser momentáneo, sabes como es esto de los negocios y el se preocupa por Uds. las dos-
-si- dijo ella –pero vos sabes como es esto o será que ya no le parezco linda- el rio y le dijo que eso no era así, que ella era muy linda y que su cuerpo era muy deseable aun.
-vos crees eso?- pregunto ella.
-claro respondió el, mira como me pongo yo por lo que me estas contando… y se paro frente a ella y guío su mano hasta su bragueta.
Ella lo miro nerviosa al sentir en su mano el miembro de mi tío, pero no la quito
¿Queres verla? Pregunto el, ella no respondió, solo lo miro, acto seguido el bajo el cierre y saco algo muy grande y gordo, eso a pesar que aun no estaba duro del todo, volvió a llevar la mano de mi madre a su miembro ahora, ella lo tocaba, lo acariciaba atónita.
-Dale, probala- le dijo, ella volvió a mirarlo y paso su lengua por esa pija a lo largo.
-mmmmmm- escuche decirle, luego le dio un gran cupón el la cabeza de la pija, se dejo llevar y empezó a mamarla con ansias, mi tío cerraba los ojos y le decía –Que bien que la chupas Caroooo- ella seguía mamando esa pija, ahora sin ningún pudor intentaba tragar lo mas posible pero era muy grande, el la detuvo porque le dijo que si seguía lo iba a hacer acabar y quería saciar sus ganitas, la sentó sobre la mesa y como ella estaba con una bata la abrió dejando sus tetas al aire, tetas que masajeo y chupo con gran placer para mi mami, luego fue mas abajo, le quito la tanga y le empezó a comer la conchita, mi madre no se aguanto mucho y acabo en segundos entre gemidos.
-Ponemela- le pidió, el se acerco a ella y la ensarto de una, mi madre se aferro a el con sus piernas y entre gemidos le dijo – Que hermosa verga tenes Danny, mmmmmmmm-
El la bombeaba hasta que en un momento dado levanto las piernas de mami en sus hombros y la cogia así sin parar, mi madre soltó su tercer orgasmo cuando el le pidió ponérsela por la cola, -no ahora no- le dijo ella eso será después, tengo que ir a trabajar
El dijo que acababa, ella le pidió que no lo hiciera dentro de ella, -entonces chupamela- rogó el, mi madre se hinco de rodillas y empezó a mamarla hasta hacerlo acabar y para mi asombro ella se trago toda la leche que soltó mi tío Daniel, quedaron exhaustos, ella dijo -déjame que termino de arreglarme, después hablamos y vemos si te doy lo que me pediste recién…jeje- el la miro y salio de allí, mi madre fue a ducharse y luego se marcho.
Yo tuve que masturbarme por todo aquello que había visto ya que termine con mi conchita hecha una sopa.
Pasaba la mañana y no me había cruzado con mi tío, el trabaja en su casa, no importa de que. Salio al medio día porque iba a buscar a mi tía Andrea al centro de la ciudad que no queda lejos de casa, esta había llevado a Tomy al cole y paso a comprar algunas cositas.
Andrea es la menor de las hermanas de mama, tiene 25 años y es realmente hermosa con un cuerpo delicioso y una cola que enloquece a todos los hombres, aun a mis amigos que son mucho menores que ella.
Yo estaba en mi habitación cuando el auto de mi tío estaciono en el garaje, quizás ellos pensaban que no había nadie, pero me estire por la ventana y sorpresa, Andrea estaba chupandole la pija a mi tío, veía las ganas con que lo hacia mientras el acariciaba todo lo que encontraba debajo de la tanga de Andy y eso me volvió a calentar, tanto que me quite mi tanguita en segundos y empecé a tocarme nuevamente, pero todo se termino rápido, porque Andrea le pidió que siguieran adentro, bajaron del auto y veo que mi tío guarda la tanguita de Andy en su bolsillo, estaba en bolas mi tía y el aprovecha para meter su mano debajo de su pollerita corta, -ya te voy a dar eso que deseas tanto- le dijo ella sonriendo pícara
Mi curiosidad era imposible de frenar, quería ver como seguía eso, así es que me fui sin que lo notaran hasta una de las ventanas de la casa de atrás, desde allí podía ver como mi tía estaba sentada en la cara de mi tío, este la chupaba toda mientras ella gemía y le pedía más y más. En un momento ella se inclino y comenzó a chuparle la pija, esa pija enorme que tiene Daniel… -mmmmmmmm, papi todo esto me vas a meter en la colita?- pregunto Andy, -si bebe, toda como le gusta a este culito hambriento que tenes- le contesto el, imaginen como estaba yo a esa altura, mi conchita no paraba de chorrear líquidos. Andrea lo mira y le dice –ya es hora papi- y dándole la espalda comienza a abrir sus nalgas dejando ver lo dilatado de su ano, tarea que logro la lengua y los dedos de Dani, apoya la cabezota en la entrada de su culito y comienza a sentarse en ella….
Baja lentamente jadeando haciendo entrar esa pijota en su culito, mientras mi tío suspira profundo mientras mira como ese culito devora su enorme verga.
-uyyyyyyyyyyyyyy papi, entro todaaaaaaa- grita ella
– Si nena entro todaaa, que golosa es tu colita- ella empezó a menear ese culo que tragaba y tragaba mas y mas esa verga veía como entraba y salía con mas ritmo cada vez es pija, ya había acabado en silencio como dos veces tocándome, mientras ellos seguían con su faena. En eso veo que Andrea lo mira y empieza a girar ensartada en mi tío…-que ricooooooooo- grito ella
-voy a llenarte el culito de leche bebe, decía mi tío mientras la bombeaba sosteniendole las nalgas; -siiiiiiiiiiiiii llénamelo mi amor- decía ella y así gimieron fuerte ambos y supe que mi tío derramaba su leche dentro del culo de mi tía mientras ella acababa frotando su conchita depilada con sus manitos. Quedaron abrazados un rato largo, se besaban, sus lenguas se buscaban, abran estado así como media hora. Yo me fui de allí sin poder creer lo que veía. Mi tío no solo se cogio a mama ese día, también a mi tía que increíblemente le entregaba el culo con total desparpajo y calentura.
Ese día fue increíble, pero aun había algo más.
Al día siguiente todos salieron a trabajar temprano y en la casa solo estábamos mi tío y yo, me levante, me duche, me puse ropita muy chiquita, hacia calor y eso ayudaba a estar así vestida, pensé todo lo que había pasado el día anterior, mi novio hacia como una semana que no venia por una pelea que tuvimos, me daba vueltas en la cabeza lo de mama y de mi tía, baje con una bikini de color blanca y en la parte de abajo llevaba un pareo, fui a ver a mi tío, estaba trabajando y me acerque a el. –Hola solcito- me dijo -que linda estas hoy, vas a tomar sol?- pregunto
No, la verdad venia a molestarte- le dije… es que la compu no me esta funcionando bien, podes ver que tiene?
– si bombón ahora vemos que pasa- me dijo, el estaba con una bermuda y una remera ajustada que hace que se marquen sus formas, ya que tiene un muy buen físico a sus 40 y tantos que tiene, además juega al futbol y al tenis en la semana. Nos dirigimos a mi habitación, yo iba delante de el y podía sentir su mirada en mi cola que se bamboleaba ante sus ojos, con esa sensación en mi entramos, la luz del sol entraba por la ventana encendí la compu para que el viera que pasaba, no sin antes poner como fondo de pantalla una foto mía donde estoy en una tanga diminuta como fondo de pantalla, en ella estoy de espaldas y se puede apreciar bien mi colita, al verla el como que se sorprendió.
-mmmm que linda foto bebe-me dijo estas muy linda, yo solo lo mire, sonreí y le dije
-te gusta de verdad?- claro, pero no será fotoshop esto no? Me dijo… jajajaja rei y le dije que no, que era mía y no había eso que decía el, que acaso quería comprobarlo
-Por que no- respondió riendo, claro el no sabia lo que yo tenia en mente y tomándolo de la mano le dije, -siéntate aquí en mi silla de la compu- me puse delante de el y de espaldas a el, lo mire con una sonrisa picara y solté mi pareo delante de sus ojos quedando mi colita con la diminuta tanga que llevaba ante el. Me voltee y mirándolo le dije –ves que es mío- el miraba mi cola con deseo, casi absorto, podes tocarla para cerciorarte le dije… el puso sus manos en mis nalgas y me dio una palmadita, -es hermosa solcito- me dijo –Mati debe estar muy feliz con vos- le dije que no era tan así, que estábamos peleados, que hacia mas de 10 días que no nos veíamos y que además el se entusiasmaba con mi cola pero que nunca lo deje hacer nada.
El me miro sorprendido y me pregunto -¿eres virgen aun?- rei y le dije que no tan así, que habíamos tenido sexo pero solo de manera convencional, luego me senté en sus piernas y pude sentir la dureza de su pija…-uyyyy, que pasa tío?- pregunte inocentemente, jeje, me dijo que no me enoje, pero que no podía contenerse, que mejor se iba y luego veríamos la compu, ¿No porque? Le dije mientras me movía suavecito sobre el, Sol por favor no hagas eso, me dijo, gire mi cabeza y mirándolo a los ojos le di un beso tierno en los labios, sin lengua pero en los labios, sentí como mi tanguita se humedecía y tomándole una de sus manos la lleve a mi vientre, el solo se dejaba llevar mientras yo seguía sintiendo como su verga crecía debajo de mi culito.
El empezó a acariciarme bien rico llegando a la entrada de mi tanguita, no se animaba, pero volví a tomar su mano y la guíe….. -ahhhhhh- suspire, el encontró mi conchita húmeda y depilada, bien suavecita y comenzó a frotarme suave y rico, no aguante mucho sus dedos jugaban en mi conchita y pronto le entregue mi primer orgasmo tomándolo fuerte de la mano como queriendo que se quedara a vivir allí, volví a voltear mi cabeza y esta vez le comí la boca, nuestras lenguas se enredaron en un beso caliente y sabroso, para luego retirarme y ponerme de rodillas delante de el, mis manitas bajaron el cierre de esa bermuda maldita que tenia aprisionado algo delicioso, metí mi mano y lo saque fuera, era realmente algo hermoso, grande, ancho y con los huevos acorde a semejante belleza, además ese liquido cristalino en la punta me hacían desearlo con locura, así es que no espere mas y me lo lleve a la boca, lo lamí todo entero, lo acaricie con mi lengüita y luego lo chupe largo rato miraba sus ojos cada tanto y lo veía gozar de mi boca, intentaba tragar toda esa pija pero no podía, en un momento me tomo de la cabeza y empezó a cojerme la boca, supe que iba a acabar y quería que lo hiciera en mi boquita, sentí el primer chorro golpear mi garganta y casi me ahogo, pero me recompuse y espere el resto, fueron 4 disparos mas dentro de mi boca hambrienta, seguí majándolo hasta que ya no salio mas leche, lo mire con la pija en la boca, limpiándola de los restos de leche, me levanto y me dio un beso como nunca me lo habían dado. Me cambiamos de lugar, ahora yo estaba sentada y el de rodillas frente a mí
Me corrió la tanguita y empezó a chuparme la concha desesperado, que rico era todo eso, la sabiduría con que lo hacia, lo vivaz de su lengua, dos orgasmos me arranco allí debajo lamiendo, me levanto un poco mas mis piernas y me lamia todo el culito haciéndome estremecer con cada lamida. –Solcito, perdón pero no puedo dejar pasar esta oportunidad bebe- me dijo, yo también lo deseo tío, conteste.
Se levanto y apunto su enorme verga hacia mi conchita palpitante, me incline para ver como eso tan grande entraba en mi, golpeo mi conchita con su pija, mmmmmmmm
Luego la apoyo en la entrada y empezó a meterla, me estremecí toda en un orgasmo delicioso que hizo que me fuera de golpe contra su pija enterrándomela toda de una, que placer mas grande sentí en ese momento, lo aferre con m is piernas y empeca a moverme, el aprovecho y me levanto en el aire para bombearme bien duro y rico. Sentia como esa pija entraba y salía arrancandome oleadas de placerasi me llevo y me apoyo en la cama, levanto mis piernas como lo había hecho con mama y me cojio largo rato, con un ritmo enloquecedor, sentia sus huevos golpear mis nalgas, señal que la tenia toda adentro, luego se tiro el en la cama y yo a montarlo, cabalgue poseida mientras el metia un dedo en mi culito y me chupaba las tetas, que hicieron que mis pezones se pusieran duros y tan puntudos como nunca, sentia y sentia, solo eso importaba, cada sensación era algo estremecedor, la forma en que mordia mis pezones, su dedo en mi culito y esa verga bombeandome me ponian a mil, acabe no se cuantas veces así.
Tanto que cai exausta sobre su pecho, me pidió que me ponga en cuatro y lo hice no sin antes poner una almohada bajo mi vientre, estaba como ida, solo obedecia a ese fenomenal macho que es mi tío, pronto sentí como me chupaba otra vez el culo y la conchita, su lengua era una delicia justo allí, donde quería sentirla, al poco tiempo llevo nuevamente su dedo a mi culito y mientras me deseaba me chupaba la concha, enseguida fueron dos dedos en mi cola y yo sin fuerzas me dejaba hacer, solo me interesaba gozar.
Saco sus dedos y escupio mi culito, lo mire y le dije –hacelo tío, es todo tuyo- tomo su verga y la apoyo en mi agujerito, estaba confiada en que podria, presiono y entro la cabezota de su pija, -ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, me rompes papi- atine a decir y quise cerrarle el paso, me dio una palmada y me dijo – ya esta bebe, ya sos mía, vamos amor abrelo para papi-
Mi culo ardia y me dolia com si me partieran en dos, pero me deje llevar, algo me decía que lo disfrutaria al fin, empezó a empujar, lento, bien suave, sentia como mi culito se llenaba de su verga, cada cm que entraba era una placentera sensación, podía sentirlo, hasta que pensé que había entrado toda ya que el se quedo quieto, yo gemía fuerte y lo mire por sobre mi hombro –aun falta la mitad bebe- me dijo y no lo podía creer, por eso pase mi mano hacia atrás y comprobe que no mentia, empecé a moverme con cuidado buscando darle placer y vaya si lo logre, sus gemidos se hacían ecuchar mientras me alentaba –así solcito, así bebe comelo todo…..mmmmmmmmmm- un calor me invadio totalmente y me del dolor al placer, el se dio cuenta y apuro sus embestidas, de pronto me tomo de las nalgas y me apreto contra el, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh dije, supe entonces que me había entrado toda, cai como desmayada pero aun así pude pasar mi manita debajo de mi conchita y me encontre con sus huevos pegados a ella.
Diooos…. toda su pija estaba dentro de mi me culeo así mucho rato, en un momento dado me la saco de un golpe y sentí como si hubieran estallado un globo, abrió mis nalgas y vio mi culito bien abierto, -amor que hermoso y abierto esta tu culito- me dijo
Y volvió a meterla toda dentro de mi, yo temblaba de emocion, de cansancio, de calentura, no se de que pero un escalofrio corria por mi espalda hasta mis piernas que apenas me sostenian, el apuro sus movimientos, sentí mas dura que nunca su pija, la sentia palpitar dentro mío –Sole voy a acabar, dentro de tu culito bebe- me dijo y se quedo quieto, entendi sus palabras y empecé a mover mi culo con las pocas fuerzas que tenia, quería complacerlo, se lo merecia y también estaba muy cansada. Moviendo la cola en circulos sentí como se aferro a mis caderas largando una exclamación al mismo tiempo que sentí como un chorro de su leche bañaba mi recto, fueron tres o cuatro chorros de leche caliente que pude sentir nitidamente, me frote la conchita para acabar por enesima vez y cai desplomada sobre mis hombros, el cayo arrastrado por mi encima mío, sentia las palpitaciones de su verga aun dentro, lo mire para buscar sus labios y darle un profundo y mojado beso, luego el beso mi cuello, mis orejitas, todo fue maravilloso, caliente y sin dudas mas de lo que había fantaseado cuando lo vi cogerse a mi madre y a mi tía. Entro al baño se aseo, yo me quede dormida luego de semejante sesion de sexo con mi tío, me desperto para decirme que iba a su casa, nos besamos como dos amantes calientes, le pregunte si le había gustado estar conmigo –claro bombón- fue su respuesta, aunque me pidió algo, quería que dejara a mi novio, que el seria mi amante cada vez que yo quiera, que no se bancaba que el pelotudo de mi novio me tocara. ACEPTE, si acepte su pedido, deje a mi novio, ahora soy para el, toda para el
Desde entonces somos amantes, bah soy una mas de sus amantes, esos 23 cm por 6,5 de carne me tienen ipnotizada y quiero ser solo para el.
Hay un hombre en casa al cual todas las mujeres de mi que habitamos hacemos feliz, se lo merece, es algo unico creo, pero es así.
Si les gusto este relato haganmelo saber a mi mail solí_bb@hotmail.com
Tengo mas para contar, por ejemplo cuando vi como mi madre le entregaba el culo o cuando me hizo vestir de colegiala para pasearse conmigo en lugares publicos, pero eso será en otra oportunidad.
Mandenme historias de incesto, me encantan y contestare sus mensajes.
Besos a todos

Mis dulces vecinas II

enero 25th, 2015

Como les dije en el relato anterior, estas deliciosas criaturas siguieron viniendo a mi casa a cocinar y a ducharse, ya que por una oportuna huelga y la habitual soberbia de la empresa, pasaron practicamente todo el otoño y parte del invierno sin gas. Comencé a acostumbrarme a encontrarme con una de ellas o con las dos al regresar a mi casa, a veces cocinando, otras duchandose…e inclusive las encontré en mi9 cama desnudas haciéndose el amor deliciosamente.
Ademas de coger conmigo, yo sabía que al menos Noelia tenía un novio con el que cojía, aunque no muy frecuentemente. Pasados ya dos meses de esta impensada y hermosa situación, ellas dormían todas las noches conmigo, aunque no cojíamos todos los días, apenas lo hacíamos 3 o 4 veces a la semana.
Noelia es mas lanzada que Cecilia, y por ejemplo había empezado a meterme un dedo en el culo mientras cojía con Cecilia o se ponía a jugar con un vibrador que tenía, y la verdad es que en medio de tan linda fiesta eso me calentaba mas todavía. Un viernes me dijo que podríamos ir a tomar un café los tres con Maximiliano, su novio, que ya lo había hablado y Ceci estaba de acuerdo.
Así fue que fuimos a un bar muy tranqui, muy lindo, con unos sillones con respaldos altos que hacen de cada mesa casi un reservado. Llegamos primero mnosotros y a los 10 minutos llegó Maxi. Un flaco con mucha pinta, alto, debe medir casi 1,90, físico normal, y muy buena onda. Del café pasamos a unas cervezas y el tiempo pasaba sin darnos cuenta; Noe sacó el tema de los gustos y las fantasías sexuales de cada uno, contandome que desde que vivía con Ceci había descubierto su bisexualidad, cosa que yo ya me había dado cuenta, ya que muchas veces me pedían que me masturbara mientras ellas hacían el amor.
A su turno Ceci contó que ella era bisexual y que estabe feliz de tener como amante mujer a Noe, y agregó que nunca había pensado tener una amante maduro como yo, pero que estaba felicisima por la forma en que yo la amaba.
Me preguntaron a mi, y les conté un poco la historia que ustedes ya saben, diciéndoles que sentía que había rejuvenecido 20 años con ellas, y aunque ellas se habían dado cuenta ya, les propuse un brindis en agradecimiento al viagra.
Maxi finalmente nos contó que él tambien es bisexual, y que su mayor fantasía pasa siempre por hacer fiesta entre 2 parejas; llegados a ese punto, con varias cervezas encima, acordamos encontrarnos en casa la noche siguiente, sábado, en casa, con unos buenos tragos, música y…..lo que fuera.
Estas dos turritas fueron el sábado a las mañana a casa a preparar todo el ambiente; yo tengo un juego de sabanas de raso negras que habíamos usado un par de veces y las pusieron en la cama, pusieron unas velas, perfumaron el ambiente….todo listo para una noche inolvidable.
Cenamos todos juntos, bebimos un par de botellas de buen vino, recogimos la vajilla y pusimos música, Maxi bailaba con Noe y Ceci conmigo. Yo estaba a mil, y cuando abrazé a mi muchachita y sentí su cuerpo pgado al mío, la pija me dió un salto y empecé a sentir que ya me humedecía, mientras ella me besaba y me empezaba a pasar las manos debajo de la camisa. Yo la tomé de las nalgas y la apreté contra mí y ella sintió mi pene duro contra su vientre y me dió un beso chupándome la lengua y llenándome la boca con su saliva tibia y excitante.
De reojo alcancé a ver como Noe había abierto el cierre del pantalón de Maxi y sacando la pija afuera se la acariciaba, mientras él le chupaba las tetas. En ese momento Ceci me llevó junto a ellos y le empezó a acariciar un pecho a su amiga, en tanto Noelia me acariciaba mi bulto y maxi le metía la mano entre las piernas a Ceci. Yo ya estaba al límite, y me fui hacia un sillón donde le saqué la remerea a mi flaca, mientras ella me desprendía uno a uno los botones de mi camisa; no tardé ni 5 minutos en desnudarla a ella y terminar de quitarme mi ropa, la puse con las piernas bien abiertas y me arrodillé a mamarle la conchita que a esa altura ya estaba húmeda y con una fragancia increíble. Estaba en lo mejor, masajeándole el clitoris que tenía duro, grande, con mi le3ngua, cuando siento una mano que me toma la pija y empieza a masturbarme. Era Noe, que mientras lo hacía le chupaba el pene a Maxi, tirados los dos en el suelo, mientras él le chupaba las tetas a Ceci.
Tuve que controlarme mucho, ya que quería que esto durara todo lo posible, ya que no quería correr el riesgo de acabar demasiado rápido y demasiado abundante, y que después me costara reponerme, pero ]Ceci que me conoce bien me ayudó muchísimo en eso, aunque ella ya había tenido 2 orgasmos en mi boca.
Noe y Maxi se levantaron y ella me pidió de mamarme, y Ceci gritó:
¡¡¡¡¡¡No me dejes afuera!!!!!!!
y se prendió ella también, alternándose entre las dos de mi verga a mis huevos mientras Maxi las masturbaba a las dos.
Al cabo de unos minutos nos fuimos los cuatro a la cama, Ceci me esperó con las poiernas abiertas y las puso sobre mis hombros, y se la puse sin el menor esfuerzo de tan calientes que estábamos. En tanto Maxi la popnía a Noe estilo perrito. En un momento dado (y después me daría cuenta que lo habían organizado todo) casi al mismo tiempo se sacaron las pijas de dentro de su antro de placer y empezaron un 69. Yo me senté en el borde de la cama y me empecé a masturbar y Maxi hacía lo mismo, y de pronto siento una mano que me agarra la pija y me la acaricia y me masturba…..
Sí. Era Maxi… Recordé la charla de la noche anterior, su bisexualidad y quedé sorprendido por un momento, pero la calentura era impresionante, y por otra parte pensé que muchas veces había dicho que en cuestiones de placer todo era posible, así que me dejé llevar. Debo decir que Maxi me masturbaba muy bien y en un momento dado lo miré, me sonrió y se miró los bajos, d{andome a entender que esperaba algo de mí. No necesité ninguna explicación, le tomé la pija, primero se la acaricié, le pasé un dedo por el glande que estaba goteando liquido seminal, y lo masturbé.
Mientras las chicas seguían en lo suyo, debo decir que la sensación de pajear a Maxi y que él me lo hiciera a mi me gustó mucho, y mi excitación Iba en aumento….Me dí cuenta que estaba teniendo mi primera experiencia bisexual y me gustaba mucho. Maxi me acarició el pecho y las piernas y como veía que mi respuesta era favorable me pidió que yo tambien lo acariciara, lo que hice, no sin notar que el primer acercamiento me hizo temblar un poco las manos, pero nada, como dije antes me estaba gustando la experiencia y mas cuando me dí cuenta que las dos zorras se lamían y nos miraban divertidisimas.
El paso siguiente fue volver a coger, ahora yo con Noelia y Ceci con Maxi. En un momento dado Ceci se puso debajo de Noe para que ella le chupe la vagina, mientras él le acariciaba el clítoris, y entre los dos empezaron a acariciarme el culo. Yo ya estaba casi al borde de una acabada que prometía ser fantástica y no se en que momento ellos dos se apartaron, o mejor dicho cambiaron de lugar; yo sentía que me seguían acariciando el ano y las nalgas, y ni sabía de donde salían los fluidos que me mojaban por completo, y cuando ya sentía que estaba por llenar el sexo de Noe con mi semen, sentí un dolor agudo en el ano, que a los pocos segundos se transformó en un gozo indescriptible……Sí, tal como imaginan, Maxi me estaba cojiendo ; su pene no es muy grande y me habían puesto de tal forma con Ceci que casi no sentí dolor. Ceci me besaba en la boca y me decía
Mi amor, es hermoso ver como cojen dos hombres y lo hiciste por nosotras.
No aguanté mas y eyaculé…mientras Maxi me llenaba el culode semen. Después él le besó la chucha a Noe, limpiándole lo que rebalsaba, en tanto Ceci me besaba los huevos y con los dedos jugaba con el semen de Maxi que chorreaba de mi culo.
Cuando reaccioné quedé sorprendido, con una extraña mezcla de sorpresa y felicidad. Despues fuimos al baño con Ceci y despues entraron los otros dos y bajo la ducha tibia los cuatro nos lavamos e hicimos otra ronda de besos y caricias.
De vuelta en la cama, y mientras yo me reponía (Maxi a favor de su juventud ya la tenía parada nuevamente) me contaron que era una fantasía que habían empezado a tener Noe y Maxi y la habían entusiasmado despues a Ceci, y que cuando le hablaban a Maxi de mi él se había empezado a hacer la película de como sería hacerlo noisotros cuatro.
No habían pasado 15 minutos que ya estábamos listos para seguir, una nueva ronda de besos, caricias y mamadas, cojimos de lo mejor y en un momento le digo a Ceci que quiero hacerselo por atrás, y era lo que esperaban…Me pidieron que se lo haga a Maxi mientras él la cojía a Noe. Fue muy raro, porque a mi me había cojido en medio de una super calentura, pero ahora me pedían esto y me tomaron por sorpresa. Las chicas se ocuparon de ponerme otra vez super caliente, y entonces si, decidí romper mis límites definitivamente y empecé a acariciar a este chico, mientras me masturbaban y me mamaban entre los tres y finalmente, co nla ayuda de Ceci, lo penetré. La sensación no fue nueva, porque yo lo he hecho así con muchas mujeres, pero lo llamativo fue que me excitó mucho acariciarle los huevos mientras lo cojía. Finalmente acabamos los cuatro a un tiempo, yo en el culo de Maxi, él en la chocha de Noe, Noe siendo cojida por él y Ceci masturbada por mi.
Fue una noche increíble y como frutilla del postre, Ceci me dijo que ella quería ser mi novia, y que sabiendo que nos gusta hacer estas cosas, quería que solo lo hiciéramos entre los cuatro.
Imaginense que para mí es algo hermoso, no se si se los he contado pero yo tengo 56 años y Ceci 21, por lo que es una aventura excitante y hermosa la que hemos emprendido.
Bueno, esto es lo que quería contarles hoy.
Espero que les guste la historia de esta parte de mi vida
Walter

El policía de Luján

enero 24th, 2015

A pesar de que el tiempo no me acompañó en los días previos a la Semana Santa igualmente decidí ir hasta a Luján para volver a recorrer ese lugar y sobre todo los museos que tienen mucho material referente a la historia de los Países del Plata que me interesan tanto.

Al no estar más la Lujanera porque me dijeron que se había fundido tuve que ir en micro u ómnibus como le llaman en otros lares, aunque había un tren muy barato que salía de la Estación Once no lo tomé porque partía como a las 8 a. m. y tenía que cambiar de tren en la localidad de Moreno donde tomaría el otro que me llevaría a mi destino final.

Aunque el pasaje salía mucho más barato que en ómnibus opté por este último medio de transporte dirigiéndome en subte hasta Plaza Italia donde estaba la terminal del 57 que es el único medio que lleva hasta Luján.

Salimos de Plaza Italia alrededor de las 10 a.m. dando una vuelta tremenda ya que me llevaron casi hasta El Tigre para luego desde allí encaminarse a Moreno para finalmente arribar a Luján cerca del mediodía.

Realmente no era un día muy hospitalario como para andar haciendo excursiones, pero debido a la lluvia en Luján no había muchos forasteros y por eso tuve el museo totalmente para mi solo, por lo que pude aprovechar mucho de esa ocasión regalo del inesperado mal tiempo tomando fotografías de los carruajes y de los patios interiores del Cabildo y de la Casa del Virrey.

Algunas de las empleadas de los museos se acordaban de mí y muy amablemente por lo desocupadas que estaban por no haber visitantes, se dedicaron de lleno a mi curiosidad dándome varias clases sobre los objetos que allí se encontraban desde carruajes de la época colonial hasta el avión Plus Ultra en el cual viajó el hermano de Franco y donde me hice tomar una hermosa fotografía.

La cuidadora del piso alto muy amablemente abrió el balcón (el cual no se abre a los turistas) para dejarme ver la plaza la cual se haya en reparación y poder tomar desde allí una fotografía de la Basílica en parte cubierta por los andamios desde los cuales los obreros trabajan limpiando su fachada.

Me despedí de todas ellas y me fui hacia la Basílica para volver a regocijarme con el espléndido arte gótico que predomina por doquier.

Como siempre en su frente estaban los vendedores de souvenirs y entre ellos se encontraban dos policías que hacían el servicio de guardia y supongo que también infundirían respeto para que no sucediese nada anormal en ese lugar.

Al entrar me topé con uno de ellos, no era muy atractivo, de tipo aindiado bastante rechoncho o a lo mejor como era bajito parecía rellenito, le pregunté alguna estupidez sobre el lugar haciéndome el “boludo” como que era la primera vez que visitaba la Basílica.

Me respondió muy cortésmente, indicándome por donde tenía que entrar y lo que podía ver allí dentro y al terminar la explicación me dijo que si no estuviese de guardia sería mi guía pero en esos momentos no podía dejar su puesto.

No creo que su sugerencia de ser “mi guía” tuviese segunda intención, simplemente para él yo era un turista que según le hice creer no conocía el lugar y él muy servilmente se hubiese ofrecido a guiarme, tal vez con la esperanza de tener una recompensa monetaria.

Me metí por cuanto recoveco encontré y si los cordones no me hubiesen impedido el paso a algunos recintos hubiese traspasado mas allá de los perimetros permitidos a los turistas.

Al salir lo vi muy firme en su puesto mientras que su compañero estaba más alejado conversando con los vendedores por eso me acerqué para agradecerle sus indicaciones.

Al conversar con él me di cuenta de que era cuarentón pero al ser mezcla de indio con criollo su cabello era renegrido y su cara en la cual no se le notaban rastros de barba era de ese color lacre-anaranjado que tienen los indígenas paraguayos por eso le pregunté si no era del lugar a lo cual me respondió con un acento extraño:

-No. No soy de acá soy de La Isleta en la Pcia. de Formosa, un pueblo sobre el río que da límite con el Paraguay.

Como ya dije no era atractivo pero ese cantillo al hablar y su charla tan amena lo hacían ser un tipo muy cariñoso por eso me tiré un lance diciéndole:

-No te lo tomés a mal pero quiero pedirte algo:

-Decíme ché lo que quieras!

-Sabés… me gustaría pasar un buen rato con un policía. No conocés a alguno que esté libre y le gusten las farras…

-Ché!!! ¿Qué querés decir?! ¿Querés que te rompan el orto?

-Y… algo parecido…

Pensé que se iba a enojar o que me iba a mandar a la mierda porque se quedó pensativo mirando hacia donde estaba el otro policía y luego me contestó.

-Si pagás bien yo te la meto, pero rápido porque no puedo dejar mucho tiempo mi puesto.

-Te doy $20, pero quiero mamártela y si me gusta ya veremos…

-Acepto, pero vos andáte p`al fondo y te metés en el baño, así yo despisto a mí compañero diciéndole que no aguanto más las ganas que tengo de mear y le pido que me cuide un rato que enseguida vuelvo.

Así lo hice, desapareciendo nuevamente por la entrada de la Basílica y cuando encontré un baño me metí en él a la espera de Eusebio que según me había dicho ese era el nombre del formoseño.

A los pocos minutos sentí como abrían la puerta y efectivamente era mi nuevo amigo que muy rápidamente puso el cerrojo y a continuación se desprendió su pantalón se bajó el slip para terminar pajeándose un poco para endurecer su pija y luego me ofreció una hermosa verga.

Ese día había tomado varias fotografías de todos los museos que había visitado por eso mi cámara colgaba de mi cuello y al estar allí fue muy fácil sacarla y enfocarla hacia el hermoso ejemplar de pija que portaba el policía formoseño.

Nunca me hubiese imaginado que ese policía aindiado y bajito tuviese escondida semejante arma con la cual yo pensaba pasar un buen rato de placentero regocijo dentro de ese baño.

No le gustó mucho cuando el flash hizo su fogonazo diciéndome:

-¿Viniste a chupármela o a sacarme fotografías?

-Vine a chupártela, pero como me impactó tanto el grosor… aunque no la tenés muy larga, me tenté y saqué esa fotografía para recordarte en mi casa.

-Si para pajearte mirando mi foto, Ja… Ja!!

Allí mismo sin más dilataciones lamí su glande, el cual era muy gordo encontrándolo tremendamente seco y lo fui humectando con mi saliva hasta que pudiese deslizarse sin dificultad hacia el interior mi garganta.

Eusebio gemía bajito apretándome la cabeza, cada vez la empujaba más cerca de sus pendejos los cuales eran casi lacios y del mismo color que la abundante cabellera que cubría su testa.

Detuve la mamada porque mi verga pugnaba por salir y al hacerlo Eusebio me dijo:

-Seguí, hacéme acabar rápido que no tengo todo el día para vos y tus $20.

Cuando tuve a mi enhiesta y orgullosa verga en mis manos Eusebio la miró y comentó:

-Ché que verga tenés!! Es más larga que la mía y vos te asombraste al ver la mía…

Al estar ensalivada la pija de Eusebio cobró un brillo muy especial dejándome boquiabierto contemplándola, pero no me atreví a tomar otra fotografía de la visión tan excitante que tenía frente a mis ojos de esa verga húmeda y brillante que en ese momento de extrema tensión sensual la hacía parecer más grande y apetecible de lo que en realidad era.

Las bolas de Eusebio eran muy apretadas o su escroto estaba muy contraído porque el formoseño estaba muy nervioso temiendo que alguien nos descubriese o que su compañero se diese cuenta de que sucedía algo raro porque por ir a echar una meada nunca demoraba tanto.

Si no me hubiese apurado me hubiese quedado un buen rato chupando tan lindo ejemplar de tiesa carne y sus bolas también hubiesen recibido el estímulo necesario como para retraer esa contracción de los tejidos que las aprisionaban pero no pude hacer nada de eso ya que el tiempo urgía.

Por eso saqué un condón de mi bolsillo y casi lo reventé al ponérselo tan apresuradamente y luego de mojarle la pija enfundada con abundante saliva me puse de epsaldas ofreciéndole el agujero por donde tenía que ponerla.

Eusebio estaba muy consciente de que calzaba una buena talla por eso antes de golpearme la entrada con ella me aplicó una generosa a dosis de su saliva metiéndomela con los dedos hasta hacerme gemir por la excitación que me produjo el contacto de sus terminales táctiles en el interior de mi ser.

Inmediatamente después sacó sus dedos y la entrada de mi ano fue golpeada por esa herramienta que sin contemplaciones fue invadiendo mi recto haciéndome gemir y ayear de dolor, pero una vez dentro Eusebio la dejó quieta unos momentos sin moverla hasta que mi esfínter la hubo asimilado, hasta que no hubo recibido la respuesta positiva desde mis entrañas no comenzó el vaivén el que fue tan fuerte como para hacernos bufar y gemir a ambos.

Con todas sus fuerzas me la clavó hasta el fondo de mi recto y sin siquiera tocarme mi verga descargué una abundante lechada sobre el lavabo del baño donde yo me encontraba apoyado con mis manos resistiendo las embestidas de este toro brioso y furioso que cada ve metía más y más…

Unos segundos después me aflojé porque había vertido todo en el lavabo, la pija de Eusebio se hinchó espantosamente haciéndome morder por el dolor que me producía pero por suerte duró muy poco porque empezaron las contracciones producidas por su eyaculación y su verga se fue deshinchando unos pocos segundos después porque no había más nada en sus vesículas seminales.

Cuando Eusebio me la sacó respiré hondo ya que estaba desfallecido por el placer recibido y porque el dolor había sido muy grande dejándome los tejidos dilatados e insensibles porque esa verga me había deshecho.

Al verme lívido me dijo

-¿Lo pasaste mal? Porque yo lo pasé muy bien, tenés un culo muy bueno, me hiciste gozar mucho y además me vas a pagar por eso…

-Con un hilo de aliento le contesté:

-Noooo .Lo pasé muy bien pero como tenés una verga muy gruesa me rompiste todo con esos empellones a toda velocidad, me hicieron disfrutar mucho pero ahora creo que me voy a cagar en los pantalones porque no tengo más esfínter y hasta que se cierre voy a tener que ponerme un tapón.

Una vez que se hubo sacado el condón como último tributo le besé la cabeza de su pija saboreando por primera y única vez su néctar y luego de que nos lavamos le di los $20.

-Me da gusto haberte complacido, ahora esperá un rato, no salgás atrás mío así nadie sospecha de este encuentro y cuado pasés al lado mío en la calle seguí de largo.

Así lo hice y como eran cerca de las cuatro de la tarde entré a almorzar en un restaurante a una cuadra del Basílica donde muy famélico y dolorido devoré todo lo que me pusieron delante entre retorcijones de mi recto los cuales me anunciaban una descarga inminente.

Y tuve que darle el gusto entrando al minúsculo baño de ese local donde enchastré hasta las paredes con excremento y con sangre coagulada que había estado pugnando por salir al exterior de mis intestinos.

No creo que todo ese desajuste me lo hubiese producido el grosor de la pija del policía formoseño, sino la fuerza con que me la metía y la poca lubricación que tenía mi recto para recibir ese duro armatoste que me había dado tanto placer y dolor al mismo tiempo.

Su verga se había puesto muy dura por eso literalmente me había empalado con ella reventándome algún vaso sanguíneo de esa zona tan delicada.

Pero no me arrepiento ni lo culpo, yo lo busqué y tuve mi premio o mi merecido aunque en otro lugar y con más tiempo no me hubiese sucedido eso.

Cuando me fui a tomar el ómnibus que me llevase de vuelta a Palermo tuve que pasar por la Basílica donde estaba él muy jocosamente riendo con su compañero, tal vez le había contado de su aventura y tal ve se emborracharían ambos con el dinero que yo le había dado por hacerme tan buen servicio, eso no lo sabré nunca.

OMAR

Como siempre espero comentarios en: omarkiwi@yahoo.com

Fiesta para tres vergas

enero 23rd, 2015

En uno de los liceos en los cuales trabajo hay un encargado de mantenimiento llamado Salvador, eso no tiene nada de extraordinario sino que un par de veces vino a mi casa para hacerme algunos trabajitos de albañilería los cuales fueron tan asombrosamente bien hechos por lo que terminó mostrándome su herramienta y como ésta estaba muy buena terminamos en la cama.

Un día me dijo que tenía un compañero de otro trabajo que andaba en los 21 años y como nunca había probado sexo con un hombre le gustaría iniciarlo conmigo en un trío con él, ya que el muchacho era muy tímido y con él solo no aceptaba hacer nada.

Los pocos encuentros íntimos que habíamos tenido con Salvador fueron bastante buenos por eso acepte hacer un trío con su amigo, aunque no tenía idea de lo que iba pasar ya que el muchacho según había dicho mi amigo era tímido pero quería hacer algo diferente porque las mujeres con las cuales había tenido sexo no lo habían dejado plenamente satisfecho y quería saber si haciendo algo distinto podría llegar a lo máximo del placer.

Salvador inventó una despedida de un compañero de trabajo como excusa para salir un sábado a la noche para que su mujer no sospechase nada de lo que él intentaba hacer.

Elegimos ese día porque teníamos libre en nuestros respectivo trabajos y a las nueve de la noche los tuve a los dos tocando el timbre de mi puerta.

Cuando les abrí la puerta Salvador me dio un beso en la mejilla de esos que hasta los policías de Montevideo últimamente acostumbran a darse en plena calle y en cualquier sitio donde se encuentra dos amigos o camaradas.

Luego me presentó a Richar, que así se llama el muchacho sin la d final, le tendí la mano para saludarlo pero a pesar de su timidez me dio un beso en el mismo lugar que aun tenía restos del húmedo ósculo que me había dado nuestro amigo.

Me extrañó que Salvador trajese un bolso pero inmediatamente después que los hice pasar me enteré del contenido de ese bolso.

Nos sentamos en el living donde pude ver que en el interior del bolso había un video porno y unas cuantas latas de cerveza, pero por lo que se notaba el Richar para darse valor se había bebido un par de ellas pues faltaban de la funda que contenía las cervezas.

Yo estaba un poco extraño, ya que con Salvador teníamos confianza pero con ese chico debutante no tenía ninguna y si él estaba cohibido por la situación yo aun siendo zorro viejo también me sentía incómodo, por eso me tomé una cerveza para ahuyentar los falsos pudores que rondaban por mi cabeza.

Todos bebimos sendos tragos del líquido dorado hasta que el silencio fue interrumpido por la voz de Salvador me dijo:
-Dónde tenés el video, así ponemos esta película y nos vamos pre-calentando mirándola.

Me levanté y nos encaminamos hacia mi dormitorio donde tengo ese aparatito, lo encendí y puse la película mientras el Richar seguía muy nervioso y con una carita de cordero degollado que lo hacía parecer un becerrito indefenso esperando al lobo que se lo iba a comer o al lobo que él iba a comer.

La película era hetero, de una mujer con dos tipos, pero en determinado momento uno de los tipos se la empieza a chupar al otro mientras la mujer miraba muy asombrada por lo que estaba sucediendo pero unos segundos más adelante cambió la cosa porque no le incomodaba para nada y se puso a hacer de todo con los dos.

Los tres sentados en mi cama mirábamos esas escenas, hasta que Salvador me pasó el brazo por los hombros y dándome un beso en el cuello me dijo:

-Que pensás hacer hoy?

Haciéndome rogar le contesté:

-No sé eso depende de ustedes si quieren seguir viendo la película o quieren acción…

El muy tímido y nervioso Richar contestó por los dos:

-Tengo la verga muy dura!! Puedo sacarla quiero que me hagan algo para aliviarme…

A ninguno de los tres nos interesaba ver una película, solamente queríamos sexo de la forma que fuese para saciar nuestros deseos reprimidos quien sabe por cuantos días y pasamos a la acción ante la propuesta de Salvador.

Yo estaba sentado en medio de los dos por eso pasé el brazo por la cintura de Salvador y con la otra mano comencé a sobarle el bulto que a esas alturas estaba muy crecido por la excitación producida por esos dos tipos chupándose como locos mientras la mujer los miraba.

-No vas a tener que hacer mucho esfuerzo para que se me pare si ya está casi lista para clavarla en tu culo!!

Cuando se desabrochó la bragueta se me iluminó la lamparita, le pedí que se detuviese, fui hasta el placard y volví con la cámara en mi mano, pero como él no quiso que le tomase una fotografía solamente acerté a tomar una de su mano metida entre sus ropas.

Con la otra mano me hizo un gesto de desaprobación por eso deje la cámara sobre la mesita de noche y me dediqué a mirar como extraía su verga de entre sus ropas que después que miren la foto que pude tomarle diré como estaba.

A desabrocharse su bragueta su verga bastante bobona pero con un tamaño agradable saltó hacia fuera, para una buena chupada estaba en el tamaño exacto por eso me agaché para darle unos besitos ante de introducirla en mi boca pero al hacer esto mis nalgas se despegaron de la cama quedando mi cuerpo medio inclinado por eso pude sentir una mano que muy tímidamente me acariciaba esa parte que aun cubría la tela de mis pantalones.

La timidez se le había pasado o fue instintivamente que quiso probar lo que tal vez comería?

Con la verga de Salvador en mi boca y sin ver lo que sucedía detrás de mí al tanteo busqué el bulto de Richar para conocer su tamaño y efectivamente el guacho la tenía muy parada, no sé si por el efecto de la película o porque había venido a eso a hacer que se la bajasen por eso por un momento abandoné la pija de Salvador para decirle:

-Esto que ocultás allí dentro es todo para mi?

No me contestó nada simplemente se puso de costado arrimándome el bulto contra mis nalgas para luego comenzar a fregármelo allí muy despacio como con miedo de que lo retase.

Auque era excitante no era la situación ideal, los tres aun estábamos vestidos, solamente la verga de Salvador dura como un palo chorreando saliva y pecum era lo único que permanecía a la vista y al alcance de mis manos y boca, por eso les propuse que nos quedásemos en bolas porque hacer el amor o simplemente para hacer un intercambio sexual había que estar desnudos.

Salvador y Richar se pusieron de pie mientras yo contemplaba como se iba desnudando el primero de ellos me dediqué a refregar mi cara por el bulto prominente que se le marcaba al segundo en su bragueta, con una mano le fui desprendiendo la camisa donde debajo de ella me encontré con un pecho muy liso casi sin vellos con unos pezoncitos tremendamente duro tal vez debido a la excitación o a los nervios que tenía el chico.

Richar terminó de sacarse la camisa mientras mis manos trataban de desprenderle el pantalón, el cual ocultaba una muy buena erección que se notaba bajo el slip blanco que tenía como ropa interior, manchas de precum había sobre esa nívea tela de algodón cosa que me hizo interrumpir lo que estaba haciendo para quitarme mi pantalón pero sin apartar mi mano del bulto que estaba acariciando.

Quedamos en igualdad de condiciones los dos cubiertos solamente por minúsculos slip, cuando terminó de quitarse el pantalón aproveché para tirarlo sobre la cama y me puse a acariciarle el pecho refregando mi bulto sobre el suyo sin importarme lo que hacía Salvador que estaba detrás de mí aun con el slip puesto refregándome su pija sobre mis nalgas como antes lo había hecho Richar.

Gocé bastante de esos momentos en los cuales me sentí el fiambre del sándwich, ya que ellos dos vendrían a ser los panes que me estaban envolviendo y a la vez podía sentir como apretaban sus vergas una contra mi orto y la otra sobre mi propia verga.

Así como estábamos tenía al Richar a milímetros de mi rostro por eso no pude aguantar más y acerqué mis labios para besarlo en la boca para poder saborear su saliva que me imaginaba que sería tan dulce e inocente como él, pero no tuve suerte ya que cuando mis labios apenas rozaron los suyos giró la cabeza dejándome con las ganas de probar el interior de su boca.

Mi excitación había aumentado bastante por eso al no poder besar su boca, mis labios quería besar algo… siguieron el largo recorrido bajando por su garganta, cuello y pecho para llegar al cabo de unos segundos a encontrarse con los vellos que había debajo de su ombligo los cuales se perdían en el interior de su slip.

A Salvador lo dejé seguir excitándose con la refregada de verga en mis nalgas mientras yo me dedicaba al “juguete” nuevo que era el Richar, le quité el slip con los dientes porque ya era hora de conocer su verga, que aparentaba ser muy linda y como era joven tendría muchísima leche para darme placer por unas cuantas horas..

Al fin la tuve ante mis ojos!!!!

No era lo que me había imaginado porque el bulto insinuaba que ocultaba algo mucho más grande pero esos 18 cm de carne joven, tiesa y palpitante igualmente son un manjar para ”viejos” catadores.

Aunque su tamaño me decepcionó, sus bolas me encantaron porque eran grandes y deliciosas ya que al lamerlas pude saborear ese gusto a carne joven y pude sentir que palpitaba algo dentro de ellas dándome a entender que había mucha leche allí escondida como para aparecer en cualquier momento produciéndole unas cuantas eyaculaciones.

Detuve todo para contemplar esa verga que estaba probando por primera vez y le propuse a Richar que me dejase tomarle fotografías de ella, con pocas ganas accedió pero solamente de esa parte que no sacara mas nada porque no quería que nadie supiese lo que él hacía.

-Quédate tranquilo! Tenés una verga muy linda por eso quiero guardarme de recuerdo fotos de ella para poder mirarlas y excitarme cuando no te tenga cerca.

Tenía la esperanza de que la foto me hubiese quedado bien y ya que estaba con la cámara en mano le dije que se diese vuelta porque quería otra foto de su pija y de su culo, pero lo menos que me esperaba fue que Salvador se lo comenzó a mamar y a meterle dedos diciendo:

-Esperá que te lo abro así los sacás en toda su plenitud!!!

Le costó bastante trabajo porque el Richar tenía un culito muy apretadito porque no lo había usado nunca para ninguna otra cosa que no fuese para cagar y supongo que si alguna vez lo entregó fue una sola vez dado las características de virginidad que presentaba antes dela mamada que le hizo Salvador

Después que obtuve mi ansiada fotografía Salvador dejó de mamárselo y me dijo:

-Ya que estás de joda, tómame una foto de mi culo pero este no lo vas a perforar así que confórmate con ver mi fotografía para imaginarte lo que quieras.

Lamentablemente la luz me falló y no pueden apreciarse sus bolas pero por lo menos algo de sus nalgas me quedaron de recuerdo para las noches solitarias en que no encuentro a nada que me dé placer.

Después que acabé la sección fotográfica me puse sobre la cama rodeando las piernas de Richar con las mías poniéndome nuevamente a saborear su verga que a esas alturas tuve que hacerle un gran trabajo de mamadas y succiones porque con la interrupción se le había bajado un poco, pero… una verga tan joven como esa enseguida vuelve a su poción de ataque, debido a esos pocos años a los pocos minuto estaba nuevamente dura como al principio.

Al estar inclinado hacia adelante tragándome todos esos centímetros de verga palpitante no advertí que mi culo había quedado levantado cosa que Salvador no dejó de notar, comenzó a pasar su verga por toda la raja entre mis nalgas mojándome ese santo sitio con su precum y con saliva que iba poniéndome con la mano.

El Richar comenzó a moverse un poco hacia adelante tratando de meterme la pija en lo más profundo de mi garganta mientras yo revoleaba mi culo contra la verga de Salvador que me tenía agarrado de las nalgas cada vez más fuertemente y golpeándome el agujero con el glande empapado de saliva.

Fue mucha excitación para el Richar porque cuando saqué su verga de mi boca para apretar mi espalda contar el pecho de Salvador, la verga de éste comenzó a expulsar unos larguísimos chorros de leche que me hicieron acordar a un géiser que vi en las películas del Parque Yellowstone.

No llegué a apretar mi espalda contra el pecho de Salvador porque me quedé estupefacto contemplado el panorama de ese géiser en toda su potencial expulsión, de leche banca muy blanca y caliente que al bajar se estrelló contra sus vellos púbicos mojándolos muy fuertemente.

Con esa juventud el pendejo tenía acumulados espermatozoides de todos los tamaños y densidades, pero ninguno fertilizó un óvulo porque en esa habitación no había ninguno y además fue una eyaculación externa la que había tenido.

Salvador ocupó el lugar de Richar y me puse a mamársela de rodillas mientras me agarraba de las caderas para que su verga no se saliese de mi boca mientras tanto Richar que parecía que se había quedado desganado por la tremenda salida de sus fluidos se puso detrás de mí y con la verga aun bobona hizo lo mismo que me había estado haciendo su compañero pero sin metérmela nada más que frotaciones contra mi ano fue todo lo que hizo por la falta de rigidez que presentaba su arma después de haberlo hecho gozar tanto.

A esas alturas yo estaba tan excitado que quería urgentemente que me cogieran para poder disfrutar, pero la verga de Salvador es muy gruesa por lo que hubiese preferido que el Richi fuese el primero en dilatar mi esfínter así la próxima verga no tendría dificultades en a visitar mi interior ya que éste estaría amoldado por la pija del Richar.

Le pedí a Salvador que me dilatase bien el esfínter mientras yo se la volvía a chupar a su amigo y cuando este la tuviese en condiciones de hacer una penetración lo dejaríamos a él que fuese el primero en visitar mis profundidades.

Le indiqué que sacase un pote de crema lubricante de un cajón, mientras él lo hacía me dediqué a ponerle dura nuevamente la verga al Richi, luego a través de mi ojete pude sentir el frió húmedo de la crema que era introducida por los dedos de Salvador que los manipulaba retorciéndolos dentro dándome un placer muy alto con cada metida de sus dedos en mi recto.

El glande del Richi estaba cubierto por restos de la lechita que se estaba derritiendo, lamí todo alrededor de su hermoso balano, estaba disfrutado muchísimo con los dedos en mi orto mientras sentía como la verga casi mustia se estaba levantando, agrandando y endureciendo dentro de mi boca.
Se las chupé un poco a cada uno hasta que noté que la verga del Richar no daba para más porque estaba tan dura como antes de la eyaculación, Salvador al verla le dio un condón luego me acomodé con la espalda sobre la cama y apoyando los pies en sus hombros para que me la metiese de esa forma porque quería verle la cara de placer cuando acabase dentro de mí para disfrutar de sus gestos de descubrimiento del placer penetrando a un hombre.

Muy torpemente quizá por los nervios apoyó su glande debajo de mis huevos haciéndome doler por el impacto, levanté un poco más las piernas y con mi mano fui guiando ese ariete hasta mi entrada posterior la cual estaba tan dilatada por el lubricante que su verga con dos o tres empujones entró toda alojándose muy cómodamente dentro de mi canal.

Sus pendejos parecían de alambre, me raspaban las nalgas cada vez que estos las tocaban con sus metidas y sacadas a toda velocidad, el chico parecía descontrolado se esforzaba por meterla y sacarla cada vez más rápido hasta que se le contrajo la cara como señal de que estaba a punto de producirse otra explosión de espermatozoides, los cuales efectivamente golpearon contra el condón haciéndome perder el control de mi mano ensuciándole todo el pecho con mi leche que salió violentamente sin dejarme retardarla para estar disfrutando un rato más largo.

Salvador miraba expectante todo lo que acontecía y supongo que se habrá asustado de los gemidos tan fuertes y de como apreté a ese chico contra mi interior cuando se le estaba produciendo la eyaculación porque se pajeó todo el tiempo que duró la penetración pero en el momento en que se me calmó la agitación me acercó su verga a la boca y comencé a chuparla aun con la pija del Richar dentro de mi.

El “pobre” no aguantó más sacó la verga de mi interior para quitarse el condón, al hacerlo descuidadamente regó sin querer su leche por mi verga y mis bolas quedando todas mis parte pudendas gomosas y blanqueadas por la leche mía sumada a la del Richar que fue tanta como la primera vez.

El Richi se desplomó sobre la cama agotado por tan extenuante labor y me dejó el campo libre para que siguiese chupando la verga de Salvador que tiene la experiencia que no tiene su amigo, claro además de experiencia tiene una docena de años más con los cuales la adquirió.

Mientras Richar nos miraba con la mirada extraviada aproveché para chuparle las bolas y el culo además de la verga con lo que Salvador se excitó cada vez más demostrándomelo con sus gemidos cada vez más fuertes, hasta que me puso en cuatro patas y con un condón me la fue metiendo lentamente haciéndome gozar lo que no había logrado el otro chico por su inexperiencia o por su apuro en eyacular.

Arrodillado detrás de mí me la metía cada vez más profundamente a la vez que me pajeaba con sus dos manos una sobre mi verga y la otra apretando y estirando mis bolas cosa que me hizo estremecer de dolor y de placer.

El moribundo del Richi al oír mis gemidos y los golpes que daba el cuerpo de Salvador contra el mío se puso a mirarnos e inconscientemente se llevó la mano a su verga la cual tenía un tremendo brillo dado por la leche derretida, comenzó a pajearla para ofrecerme a los pocos segundo su pija otra vez en posición de ataque.

Me la acercó y prontamente fue engullida por mi boca ansiosa pero duró poco porque Salvador me dio un tremendo empujón el cual me hizo doler obligándome a expulsar esa verga enriquecida en sabor por sus anteriores derrames seminales

Creí que todo iba a terminar porque Salvador bufada, resoplaba y empujaba cada vez más velozmente pero como zorro viejo retardaba la arremetida final para gozar lo máximo que sus fuerzas se lo permitiesen.

No estaba nada mal esa verga que mí amigo había traído para compartirme, pero el Richi realmente estaba muy agotado y muy nervioso por lo que derramó una tercera lechada no tan generosa como las anteriores inundándome la boca por lo que fue necesario dejarla escurrir por las comisuras de mis labios para que no ingresara a mi estómago.

Salvador sin darse cuenta de que su amigo ya había terminado seguía dándome fuertemente por el culo y demoraba en acabar provocándome bastante ardor por el roce tan prolongado del látex de condón contra mis paredes intestinales.

La posición en que estábamos era bastante cómoda pero la pija del Richi esta vez se bajó rápidamente y ni con las lamidas y succiones que le hice volvió a recuperar su rigidez ni su consistencia por lo que tuve que abandonarla ante las quejas de su dueño por las molestias que le estaba provocando en esa parte tan sensible de su anatomía.

En eso sentí un alivio la pija de Salvador había abandonado mi orto dejándome un vacío enorme provocándome la sensación de que una ráfaga de aire frió había entrado por mi abierto y recaliente esfínter, luego de tirar el condón acercó su verga a mis labios que aún tenían algo de la leche del Richi y con dos o tres movimientos de su mano vertió sobre ellos su terrible e incontrolada descarga que fue tan fuerte que acabó mojando la cara de su amigo que estaba a escasos centímetros de nuestros cuerpos.

Mi excitación no daba para más quería acabar desesperadamente pero tenía las manos ocupadas tocando a mis dos compañeros de lecho por eso Salvador que vio en el estado que yo estaba me volteó poniéndome su verga aun chorreante dentro de mi boca y colocándose en posición de 69 me empezó a pajear alocadamente haciéndome resoplar y gemir sobre el capullo de su verga que ocupaba el interior mi boca.

A pesar de la chupada que le hice ésta rápidamente fue perdiendo su rigidez a la vez que la mano experta de Salvador en pocos segundos extraía toda la leche que mis vesículas seminales habían guardado para ese acontecimiento.

Descansamos un rato los tres tirados sobre la cama, con algunas caricias, lamidas de mi parte y escarceos de los dedos del chico hurgando en mi culo para verificar como había quedado con tremenda cogida.

Nos bañamos cerca de la medianoche hora en la que inmediatamente se fueron porque la mujer de Salvador podría sospechar algo y la familia del chico, total la fiesta se había terminado dejándonos agotados y a mí con el esfínter totalmente dilatado por unos cuantos días.

El Richi está muy apetecible pero un poco “bobito”, no sé si por su edad, su nerviosismo o porque aún nos se decide para que rumbo tomar, sino hubiese sido por Salvador creo que no hubiese llegado al placer total que produjo en mí organismo la cantidad de cosas que hizo para hacerme lograr ese gozo.

A lo mejor el chico se despabila y en otra oportunidad… si la hay, sea más cariñoso, porque me dio la sensación de que lo único que quería era usarme como objeto para sacarse las ganas… que yo le sacase la leche y nada más, porque no me dio ni un abrazo ni ninguna muestra de afecto o de aprobación como que gozaba con lo que estaba pasando.

En cambio Salvador más experto en estos menesteres de vez en cuando me daba palmaditas en las nalgas o en los hombros o algún beso cuando se le hacía más intenso el placer que estaba recibiendo.

La conclusión que saqué de todo esto fue que al fin y al cabo esta fue una FIESTA PARA TRES VERGAS porque la mía a pesar de que no pude meterla en ningún lado también recibió su cuota de placer.

OMAR

Espero comentarios como siempre en omarkiwi@yahoo.com

Conociendo a mi nuevo Jefe

enero 22nd, 2015

Como contador de la empresa, y ante la ausencia del chofer de la misma, por encontrarse este en una comisión especial con mi jefa, Mr. Burton, el dueño de la compañía, me pide como favor especial, pasase recogiendo a un tal Ing. Gutiérrez, quien era un candidato fuerte a ocupar el cargo de vicepresidente regional, un cargo bastante alto ya que solo tenia por encima al propio Mr. Burton, accionista estadounidense de la compañía. Fue así, que tome el auto de la empresa y espere por más de 40 min ante la puerta de salida del aeropuerto nacional esperando un vuelo procedente de Cumaná, con un letrerito hecho a mano con el nombre del candidato: Ing. Gerardo Gutiérrez.

Al tiempo, observo a un hombre maduro, de unos 56 o 57 años, aprox.1,72 m de altura, algo pasado de peso, canoso pero muy elegantemente vestido, con un traje gris plomo y una hermosa camisa azul y corbata azul a rayas, además con un corte de cabello que resaltaba su elegancia y masculinidad. Se me queda mirando y hace un gesto con la mano, el cual, correspondo con una sonrisa…algo tímida.

Se le veía algo cansado, exhausto, pero aun así no dejo de sonreír y saludarme con mucha educación:

– Gerardo, mucho gusto.

– Sr. Gerardo, un placer, mi nombre es Eduardo, me han encargado de llevarlo hasta la empresa, para la entrevista con Mr. Burton.

– Ok, pues vamos Eduardo,-contestó.

Al caminar hacia el vehículo me detengo para abrir el maletero de manera que el Ing. Gutiérrez meta allí sus maletas, pero él de forma distraída continua caminando y sin darse cuenta tropieza con mi espalda, y sin querer, su pene hace contacto con mi trasero.

-ohhhhh, disculpa Eduardo, no vi cuando te detuvistes-aclaró con algo de vergüenza.

-no se preocupe Ing., no hay problema-dije con educación. Pero a la vez pensé, que si iba a ser el jefe de mi jefa y la única cabeza por debajo del dueño mayoritario, que me iba yo a estar molestando o reclamándole por haberme tropezado en mi parte intima.

Subiendo hacia Caracas por decir algo, se me queda mirando y me pregunta: ¿eres chofer de la compañía?, ¿cuanto tiempo que trabajas con ellos?

-No, no soy chofer, Ing., de hecho soy contador y trabajo directamente con la Lic. Norma, del área de finanzas, lo que pasa es que ella tuvo que trasladarse a una de las sucursales fuera de la ciudad y le asignaron al chofer, ya sabe, ella es directora, y no la dejan trasladarse sola, de todas formas-dije,-estarán de regreso en dos días.

El Ing. Me observaba fijamente, noté algo extraño en su mirada, por lo que fui yo en esta ocasión quien intentó romper el hielo: Y usted viene por el cargo de Vicepresidente general, no?

-así es-me contesto con su mirada fija en mi, y con voz pausada, demostrando su seguridad y algo de arrogancia, como convencido de que esa entrevista con Mr. Burton era solo un trámite, puesto que su experiencia, mas de 30 años en el área así como sus credenciales académicas lo sobrecalificaban para el cargo ofrecido, y conociendo a Mr. Burton, debía ser un hombre muy competente para que haya sido considerado por el dueño y solicitado desde una ciudad del interior del país. En líneas generales, irradiaba seguridad y determinación y en ningún momento denotaba intranquilidad o nervios por la reunión con Mr. Burton.

Al instante hace una mueca y con media sonrisa me dice:-Disculpa si te molestó qué pensará por un momento que fueras el chofer de la compañía.

-ohhh No me molestó, por favor Ing. No se preocupe por eso, aquí estamos para servirle- Dije, sin simular algo de servilismo y adulancia por el cargo que seguramente le iban a asignar, y porque no? Pensé, el gesto de recogerlo podría ser una oportunidad para conocernos y socializar, cosa que de seguro sería muy difícil una vez que tome la responsabilidad como adjunto al Mr. Burton. Quien quita, pensé, que si le caía bien, pudiese considerarme para un cargo mayor, total ya tenía 3 años como un simple asistente de la directora a de finanzas, y era tiempo de que ascendiera, aunque eso era bastante difícil, a menos claro está, que alguien pesado, con poder, como el Sr. que estaba a mi lado, me diera una mano. Vanidades del ser humano, pensé y sonreí internamente.

Así continuamos el viaje hablando de las políticas de la empresa, él me comentó que se encontraba allí por lo importante del cargo pero que no fue una decisión fácil, ya que tuvo que hablar con su familia al respecto para poder tomar la decisión de trasladarse a la entrevista y seguramente que para aceptar el cargo. Sobretodo con su esposa, me comentó, pero que al fin y al cabo, ella, una mujer madura, ya estaba acostumbrada a que él se trasladase frecuentemente, y estuviese en casa algunos fines de semana.

-caramba, eso debe ser fuerte para ella-dije.

-porque?-preguntó.

-Pues, porque no todas las mujeres soportan estar sin sus esposos mucho tiempo, Ud. sabe, por lo de los cachos y eso…..

-bueno, ya está acostumbrada, son muchos años de matrimonio, y a estas alturas, tu sabes, mientras tenga sus necesidades cubiertas, no hay problema alguno, además a su edad el sexo no es primordial, de resto procuro brindarle todo tipo de comodidades.

-si,claro-contesté.

-aunque ese no sea mi caso-me respondió tajante y de nuevo con su media sonrisa.

Calle como disimulando, pero adivine lo que me quería decir, que a él el tema del sexo si le afectaba, y de inmediato imagine que detrás de esa facha de seriedad y profesionalismo pudiese existir un hombre un poco relajado en el sentido de aprovechar las oportunidades que se le presentaran fuera de su hogar.

-A mi si me hace falta el sexo y bastante-se refirió sin dejarme de ver, ahora con un aire de seriedad que no logré comprender, como si el punto de su necesidad sexual fuera uno de los puntos más serios de su existencia. O como si a mí me importara en lo más mínimo.

-si………..-solo atine a decir.

-si no lo hago en tres días me vuelvo loco-afirmo, esta vez llevando su mirada hacia el horizonte, con gesto de circunspección, hacia la fila de autos que teníamos enfrente subiendo, al igual que nosotros por la carretera.

-y entonces, como hace?-pregunte sin el menor atisbo de discreción, y quizás haciéndome el interesado por algo que no me compete pero que quizás al Ing. Gutiérrez, próximo mandamás de la empresa, si le complacería ahondar en ese tema tan personal.

-pues…me cojo lo primero que se me resbale-manifestó con absoluta seriedad, viéndome nuevamente a los ojos y sin siquiera mostrar una mueca en su rostro que en esta ocasión parecía de piedra sobre su cabello gris y blanco muy bien peinado.

-oookk…jejeje..-solo dije con disimulo y tratando de no mostrar ningún síntoma de asombro ante un comentario tan fuera de lugar para un individuo de su nivel y menos frente a alguien quien estaba muy por debajo de su nivel jerárquico y quien podía además podría llegar a ser el propagador de semejante comentario de mal gusto. Y me di cuenta que mejor no se hablara mas del asunto. Aunque no niego que ese tipo de comentarios solo se le dice a alguien a quien se tuviera mucha confianza o que despertara confianza en alguien, lo que no me incomodo, pensándolo mejor. Ayyy vanidades del ser humano, me repetí para mí mismo.

-y tú? Eres casado?- me pregunto, ya un poco más relajado y abriendo la chaqueta de su fino traje gris.

-noo, no…soy soltero….-conteste.

-y no tienes pareja? –pregunto con cierto interés.

-pues no-conteste con otra sonrisa.

-Caramba, que envidia…la soltería-dijo riéndose sin ganas.-y eso porque? Habiendo tantos culos buenos por allí con ganas de que se las cojan?-dijo.

-quizás por que soy muy serio- dije, ahora forzando la sonrisa. Este tipo se las trae,pensé.

-bueno, Eduardo, yo también soy un hombre serio, no te creas, pero cuando un buen culo se me presenta….no lo pelo, como quien dice-se refirió aun más relajado que antes, de verdad que no parecía que fuese a una entrevista tan importante.

-bueno si, Ing.-continúe de forma de plantear mi situación sin ofenderlo y a la vez respetando o intentando respetar su posición, que en lo personal me parecía machista y desdeñable- lo que sucede es que yo veo a la mujer, como algo más que un c…., me refiero, busco a alguien que me comprenda, me apoye…sea mi compañera-finalice.

-ajajaj.ok…ok…esta bien, te entiendo, pero yo no busco eso sabes, por que ya lo tengo, y por lo del termino “culos”….jejeje…no me refería solo a las mujeres….no se si me entiendes….-se sonrió sarcásticamente, dejándome ver sus blancos y relucientes dientes.

Iba a contestarle pero primero no supe que decir y segundo ya habíamos llegado. Menos mal!!

Subimos al tercer piso y allí lo deje con la asistente de recursos humanos, despidiéndome de la misma forma, estrechándole la mano con mucha seriedad y poniéndome a sus órdenes, una vez que saliera de la entrevista, le sonreí y le desee suerte.

-gracias, Eduardo-me dijo sonriendo también con esa hermosa sonrisa que tenia y con ese aire de seguridad y determinación, propio de un hombre maduro y experimentado.

Luego de un par de horas, me llaman a la oficina, la secretaria de Mr. Burton para informarme que el ing.Gutierrez fue seleccionado para el cargo de Vicepresidente general y que su primera tarea sería trasladarse a Bogotá, de manera de empaparse con el proyecto de mayor relevancia estaba ejecutando la empresa en ese momento, por lo que debía dirigirme a la oficina del Presidente a recibir unas indicaciones referentes a esa decisión.

Voy a la oficina de Mr. Burton, creo seria la cuarte vez en tres años que pisaba esa lujosa estancia, llena de mármol y caoba por doquier, y al entrar Mr. Burton con una diplomática sonrisa me saluda y me dice: hello Eduardo, por favor encárgate de que le hagan los exámenes médicos, hospedaje para esta noche en el hotel asignado y vuelo para mañana a Bogotá al Ing. Gutiérrez, que como debes saber será mi nuevo Vicepresidente General, así que dale por favor todo el apoyo que necesite, consigue todo lo que necesite para que su ingreso y estadía hasta mañana que vaya a Colombia sea lo más cómodo posible-dijo en su español muy mal pronunciado.

El Ing. Ahora con su mayor sonrisa me saluda con un gesto de su cabeza y me lanza una mirada cómplice como diciendo: ves, te lo dije, lo logré….o mejor dicho, lo logramos.

A su vez, le respondí el saludo, de forma muy respetuosa y sin tanto despliegue de espontaneidad como él, claro.

-por supuesto, Mr. Burton-respondí con un gesto agradecido por la confianza y responsabilidad que me estaba dando. Además eso me permitiría socializar aun más con el ahora nuevo Vicepresidente general de Burton-Halley Co.

-well, Mr. Gutierrez, welcome on board! See you the next Friday when you come back from Bogota. Have a nice trip!-dijo Mr. Burton ahora en prefecta pronunciación.

-Thank you Mr. Burton ¡ i hope that i will satisfy the great responsability that you offer me.Thank you very much!-dijo igualmente en prefecto ingles, al tiempo que le estrechaba las dos manos al dueño de la empresa.

Vaya! pensé, que suerte tienen algunos…..de verdad que no podía creer que fuera la misma persona del comentario hace unas horas atrás, pero traté de no darle importancia, y de nuevo con mi sonrisa política acompañe al nuevo vicepresidente y me retire con un pequeña reverencia de la oficina de Mr. Burton.

Lo lleve a la clínica indicada para los exámenes médicos de ingreso a la empresa y mientras lo deje con una secretaría para que le tome sus datos, le digo: Ing. voy a buscarle habitación y regreso por usted.

-gracias Eduardo, pero por favor, trátame de tu, ya soy parte del equipo, recuerda.-me dijo.

-ehhh, si…ehhh, lo intentare sr….Ing.…..-me di media vuelta y me retire. No sin antes detenerme en la extraña forma en que me veía, mientras yacía recostado en el escritorio de la secretaria con sus dos manos en los bolsillos del elegante y seguramente costosísimo traje italiano.

Al llegar al hotel, me encuentro con la desagradable noticia que todas las suites estaban ocupadas por una delegación de funcionarios del estado. Y al intentar negociar con el gerente del hotel, me hace saber que es tarea imposible, además todo el resto de las habitaciones estaban ocupadas por funcionarios de menor nivel que formaban parte del sequito de los funcionarios.

Diossss y ahora que hago? necesito alojar al nuevo Vicepresidente de la empresa Burton-Halley, por favor ayúdeme!-le rogué al gerente del hotel.

-no le puedo ayudar, lo siento, ya ustedes tienen una suite reservada a una de sus empleadas desde hace más de un mes, y si hubiesen querido otra suite, con gusto se la hubiésemos dado por las relaciones comerciales que tenemos, pero sin reservación es casi que imposible.-me hoz saber el gerente del hotel.

-mmm ok, pero se me ocurre algo, el Ing. Gutiérrez, así se llama, solo necesita la habitación para esta noche, si le pregunto a él y no hay problema, podríamos alojarlo allí, ya que la Lic. Norma regresa en dos días-le pregunte al gerente con entusiasmo.

-pues claro, para mí no hay ningún problema, además esa habitación esta cancelada por la empresa.-me respondió, por lo que apreté mis puños en señal de triunfo, y solo me restaba avisarle al Ing. Gutiérrez, lo que me despreocupaba un poco, ya que por su forma de ser no parecía ser la persona que presentara objeciones por esos detalles.

Me encargue de reservar el pasaje para Bogotá y me dirigí a la clínica, a recoger al Ing. Quien ya debió haber terminado con los exámenes de ingreso.

-buenas Ing.-le salude apenas entré al lobby de la clínica.

Él se encontraba plácidamente tendido en un sofá, leyendo una revista sin su chaqueta, ya que esta reposaba a su lado, también se había desabrochado la camisa y aflojado su corbata, dejando ver una frondosa selva de vellos encanecidos en su pecho. Lo que me llamo la atención un poco, sin tener la más remota idea del por qué.

-hola- me contesto sonriendo-he terminado hace unos 30 minutos-me hace saber.

-que bien, Ingeniero, yo también termine lo del pasaje y su hospedaje.

-caramba! Pero que eficiente eres….muchacho! así me gustan……-y se quedo callado.-viendome con ese extraño brillo en sus ojos.

Mientras subíamos al auto, le hice saber la situación de la suite en el hotel, mostrándose, como supuse, despreocupado y con una sonrisa haciéndome saber que no tenía ningún tipo de problema para ello pero que el hambre que tenia, si era algo de qué preocuparse, me hizo saber.

-Bueno, entonces vámonos de una vez para el hotel, ya sus maletas están en la suite de la empresa, y puede comer algo en el restaurant, que según me han dicho es muy bueno.-le propuse.

-querrás decir, vamos a comer-dijo.

-comer? No gracias…es que tengo cosas que hacer…y….-le respondí algo nervioso y tan mal disimulado que se dio cuenta de inmediato de mi mentira.

-mira, no quiero comer solo, y tú te has portado muy bien conmigo, vamos comemos y nos tomamos algo, mira que el día ha sido un poco largo para mi, y mañana me sale un vuelo internacional.-dijo seriamente y con voz algo cansada.

-está bien, Ingeniero.-le conteste.

-puedes llamarme Gerardo……-me dijo afablemente.

-disculpe…pero me cuesta mucho…lo siento…-conteste tímidamente.

-no lo siento….llámame Gerardo…está bien? Ahora contéstame…-sentí en su voz un tono autoritario y dictatorial, al igual que su semblante de repente se puso sumamente adusto-quiero que cenes y te tomes algo conmigo, está bien….?-me pregunto.

-está bien, como desees, Ge….eerardo…-respondi.

-así me gustas mas, ves?-dijo sonriendo mientras se abotonaba de nuevo su camisa tapando su pecho y apretaba su correa, justo al momento de llegar al hotel.

“me gustas mas” pensé……será que se equivoco, me dije a mí mismo.

Entramos al restaurant, y Gerardo pide una botella de vino, para esperar la comida,

El camarero trae la botella de vino francés, y Gerardo hace un ademan para que me sirva a mi primero.-por favor sírvale a ell…….,gracias-le indica.

-gracias, Ing.….Gerardo….-digo sonriéndome por el olvido al momento de dirigirme a él- sabes yo no bebo mucho y menos vino.-le hago saber.

-y eso porque?-me pregunta.

-es que me rasco muy rápido-le conteste.

Luego de tres copas y la cena, un salmón delicioso con ensalada, ya comenzaba a entrar gente al sitio un poco más en una inda nocturna, puesto que un tecladista comenzaba a soltar sus primeras notas de boleros y baladas románticas.

En una mesa contigua a la nuestra se sentaron dos mujeres muy voluptuosas.

Gerardo con su sonrisa, como de hiena, las observa con mirada lasciva y me ve para decirme: Mira….un par así es que necesitamos nosotros. Qué te parece?-me pregunta.

-jejejeje…-solo sonreí nerviosamente. El hecho de estar cenando con un jefe importante es una acosa y la otra es que el pretendiera que iba a estar ligando con unas mujeres que de todas todas se veían que eran ficheras o prostitutas de lujo que nada mas estaban ahí para buscar clientes de nivel alto.

-que pasa no te gustan?-me pregunta.

-no no es eso…es que tienen una pinta..de…..mejor yo paso, si Ud. quiere yo lo dejo solo y me retiro para no molestarle….además debo llevar el auto a la compañía.- le indique, pero al parecer esto no le gusto y sujetándome del brazo, me hizo sentar de nuevo a la mesa.y con una seriedad de piedra en su rostro.

-te quedas conmigo!-me dijo. Si no te gustan las chicas, no hay problema, pero ya he pedido otra botella de vino y no quiero tomarla solo, entiendes?- me dijo, mientras yo bajaba la mirada apenado y contestándole: si Sr. Disculpe, usted.-

-como te dije que me llamaras?-me pregunto con algo de brusquedad.

-Gerardo, discúlpame, me quedare contigo…-le conteste entre tímida y sumisamente, casi que femeninamente.

-asiii es que me gustas- me contesta de nuevo con esa mirada de lujuria en sus ojos.

Ya para ese momento estaba algo incomodo, así que me mentalice de que todo era parte del trabajo que me había honrado Mr. Burton en asignarme, así que de esa forma lo tome, aunque ya con 6 copas encima, mas una botella en camino,,,,el trabajo se me estaba haciendo bastante arduo.

Así seguimos tomándonos la otra botella, mientras charlábamos de su vasta experiencia…y de la poca de la mía… no solo en el ámbito laboral, sino personal, pues resulta que el Sr. A pesar de que tenia treinta y algo de años de casado, había tenido muchas amantes y hasta había probado en una ocasión con un travesti, resultándole la experiencia muy especial. De allí, me hizo saber, su comentario esa mañana de que un buen culo es un buen culo y que no se podía dejar pasar.

Yo, para ese instante, solo asentía con mi cabeza, y sonreía ya que todo me daba vueltas, tratando que el alcohol no me hiciera quedar mal con el Ing.

En eso comienza a hablarme que en su vida había visto muchas cosas y que él solo intentaba vivir su vida sin hacerle daño a nadie, que amaba a su esposa pero que por su trabajo, la lejanía de su familia, le hacía hacer sacrificios que se veían recompensados con algo de diversión aquí y allá, y que pensaba que lo más importante era vivir tranquilo con uno mismo, sin importar lo que piensan los demás, mientras no le hagas daño a terceros todo es permitido, cada uno debe vivir sin complejos.

Pidió una tercera botella de vino, se queda mirándome y me dice, que piensas tu de lo que hago? Crees que es correcto lo que digo, por vivir mi vida y disfrutar de sus placeres mientras haya posibilidad?

-pues me parece bien…Gerardo lo importante es disfrutar y estar bien consigo mismo,,,,y…..-

-sabes-me interrumpe

– si?-le contesto

-me gustan tus labios

-perdón?

-tu boca, me gustaría verla pintada de rojo intenso…alguna vez lo has hecho?

-yo???noooo, jamás!

-que lastima, pues te debes ver muy bien-dice sonriendo con media sonrisa.

-jejeje-sonrio, mareado.

-si, con esos labios pintados de rojo, ningún hombre se resistiría a besarlos…..a comérselos…-

-ohhhhh-volvi a sonreír.

-bueno, creo que ya es hora de irme, estoy algo mareado-le hago saber.

-no puedes manejar así-me dice

-No hay problemas, lo puedo hacer

-No te puedo dejar ir así, si tienes un accidente no me lo voy a perdonar, además, quien me llevaría al aeropuerto mañana, no señorito. Te propongo que subas a la suite y descanses un poco, luego que se te pase el mareo te podrás ir-me propone con aire de preocupación y protección.

-ohh no está bien-le contesto- gracias pero no puedo aceptar…ayyyyy todo me da vueltas.

-heyyy, No te lo estoy pidiendo…. te lo estoy ordenando, recuerdas quien es el jefe ahora?

-pues usted, señor-respondo con la misma voz sumisa y hasta femenina.

-así me gusta, no te equivoques y llegara lejos en la empresa, ahora vámonos, déjame pagar y subimos, entendido?-me pregunta.

-si…..entendido…..sr.-respondi casi que con los ojos cerrados.

Gerardo pago la cuenta, casi no me di cuenta, como que tampoco le dijo algo al mesonero, y era que deseaba otra botella de vino a la habitación, cosa que comprobaría después.

Fuimos hacia el ascensor, me pareció que el tiempo se había detenido, estaba subiendo a una habitación de hotel al lado de un hombre mayor que yo y muy varonil, y hasta guapo…pensé…para mí. – wow! Adonde va a acabar todo esto? Me preguntaba.

Llego el ascensor, Gerardo hace una caballerosa reverencia para permitirme el paso, luego entra él mientras yo me coloco al fondo, el se para cerca de tablero y pregunta ¿Qué piso?, voy hacia el tablero para marcar el piso doce, trastabillo y me tropiezo sin querer con Gerardo, quien como reacción me toma por la cintura y me paga completamente a su cuerpo, en eso siento su pene que tiene una erección al contacto con mis nalgas, al sentir esto, trato de separarme pero Gerardo con fuerza me mantiene pegado a él.-SHHHH, quédate quieta, estas mareada y te puedes caer-me dice al oído.

– ¿Cómo?- le pregunto

– Nada, nada, tranquila que ya casi llegamos.

Quieta?, tranquila? Pero a este que le pasa? Me pregunto mientras trato de mantener el equilibrio posando mis manos en el tablero del ascensor.

Llegamos al piso 12, entramos a la suite, y el lobby era bastante acogedor, Gerardo me llevo directamente al cuarto, la cama estaba ordenada, me acostó y me dijo: -acuéstate y descansa un rato- Totalmente mareado solo escuche que me dejo solo en el cuarto, termine de cerrar mis ojos y creo que me quede dormido profundamente.

Al cabo de unos 20 minutos y mientras yo dormía la pea…..Gerardo fue a cambiarse también y al observar que en la peinadora estaban los productos de la Lic. Norma, cremas, labiales, vaselina, perfumes y varios estuches de maquillaje, pinta uñas, etc. Se le ocurrió una idea.

Entro al vestier y observo una gaveta de las pantaletas muy sexys de todos los colores y tipo, brassieres, también habían vestidos de fiestas, negros, rojos, formales…zapatos y sandalias de tacón alto.

Fue a la cocina y abrió la nevera, tomo un vaso de agua, y lo llevo a la recamara, mientras me despertaba para que lo bebiese, cosa que hice casi dormido y con gusto pues después de tanto vino, la sed me estaba matando, mientras bebía, Gerardo muy cariñosamente me quito la camisa, los zapatos y el pantalón, dejándome solo en calzoncillos, acostado de nuevo luego de beber todo el vaso de agua. Luego me dijo: espera que voy a cambiarte-solo atine a decir:sssiiiiii- con mis ojos cerrados. Estando acostado me quita el interior y me coloca algo que siento muy suave, como seda entre mis muslos.

Pero lo que me despertó, fueron sus fuertes manos acariciándome todo, las piernas, el culo, mi pecho. En eso me desvelo e intento levantarme de la cama, pero Gerardo con su fuertes brazos me toma de los hombros y me sienta de nuevo en la cama.

-adonde crees que vas?-me dice con aire arbitrario, y semidesnudo, con solo su calzoncillo como prenda. Quiero que me complazcas….ahora mismo-me ordena.

.pero como?-le respondo entre dormido y despierto, sorprendido y asustado.

Gerardo se voltea a la peinadora y toma un labial de color rosa intenso.

-toma, ponte esto en los labios, o quieres que lo haga yo?-me dice con cara de fastidio.

Tomo el labial, lo veo fijamente a los ojos a ver si todo es una broma de mal gusto o en el mejor de los casos una pesadilla, pero al no notar su reacción, me coloco el lápiz labial sobre mis labios, primero en los labios inferiores y luego con cuidado en la parte superior, sin dejar de verlo a él, uno mis labios para que la pintura impregne tanto a los de arriba como a los de abajo, luego me paso la lengua humedeciéndolos y noto su aprobación al ver que su rostro cambia ahora de semblante.

-uffffff, que bella, que rica boca-dice gustoso y empezando acariciar su paquete dentro de sus calzones.-vamos a ver qué puedes hacer con esa bocota rica, nena?-

En eso saca su miembro que ya estaba como un hierro duro y caliente, lo acerco a mi cara pero de nuevo trato de levantarme, me toma de nuevo por los hombros y me sienta, dejándolo ardiendo de deseo por romper cualquier resistencia. Moví mi rostro para evitarlo pero en esta ocasión recibí una orden directa: métetelo en la boca y mámalo!-me ordeno

Cerré mis ojos y mi boca se fue abriendo poco a poco para permitir el paso de pene, entro, y como reacción eche la cabeza hacia atrás, pero Gerardo me tomo con fuerza con una de sus manos y la empujo hacia adelante. Luego, sin más, comenze a chupar poco a poco, y al rato parecía un desesperado por tragarse ese pedazo de carne caliente……uffffff… que placer tan grande, me sentía muy extraño…extraña…por ese calor…ese sabor….en eso me dijo: ¿quieres que me venga en tu boca?, en eso moví mi mano para decir que no, y seguí mamando, me sentía como toda una hembra satisfaciendo a su macho maduro.

Gerardo se quedo allí parado gimiendo de placer, sol sosteniendo mi cabeza que se movía al compas del mete y saca de su miembro en mi boca. En eso escuche un grito de máximo placer y sentí como salían de su miembro chorros de leche caliente que inundaron mi boca y trague sin ni siquiera poder reaccionar, luego lamí su miembro, de arriba abajo, hasta dejarlo limpio, ¿te pasó el mareo? me pregunte, un poco- respondí, con una voz femenina que no sé ni de donde la saque.

Luego me tomo de la mano y me levanto de la cama. Vamos a cambiarte-me dijo, quiero verte vestida de hembra, me dijo: Quiero cogerte vestidita de mujer, -NO- respondí con fuerza

SI, le dije también con fuerza, no te lo estoy pidiendo te lo estoy ordenando. Estate quieta para probarte la ropa, me dijo enfurecido, casi como un loco.

por favor, no lo hagas, le dije…por favor…Gerardo…no.

En eso me tomo con fuerza por la cintura….me pego hacia él y me beso….metiéndome toda su lengua, mientras sus manos bajaban por mis caderas tocándome el culo que solo tenía la pequeña pantaleta que me había puesto mientras dormía……, no sabía lo que pasaba, aun estaba medio dormido…forcejeando con un hombre mayor que yo y con un deseo incontrolable de poseerme…..me volteo contra el espejo del baño, inclinándome un poco y abriendo mis piernas, jalo el bikini hacia abajo y puso su miembro que nuevamente estaba caliente, en la entrada de mi ano, en eso, empujo con fuerza y lo metió, no grite….pero exclame: me matas, es mi primera vez…. no me hagas daño, pero él insistío en meterlo, pero como estaba sin lubricación, se separo y fue a la peinadora y tomo el pote de vaselina, unto todo su miembro desde la cabeza hasta el tronco y se puse también un poco en los dedos; El se acerco a mí, que lo esperaba temblando como una hoja con ganas de salir corriendo de allí para evitar lo que más me temía, así que tomándome de nuevo me dijo: tranquila- y me beso en la oreja, luego me tomo las nalgas con sus manos y empezó a abrirme poco a poco,

Acariciándome las tetillas y el culo, diciéndole: me gustan tus tetas, tienes lindos senos, con la otra mano llego hasta su culo, metiendo sus dedos untados en vaselina para lubricarme mi huequito, cuando sintió que estaba bien lubricado se coloco tras de mí y puso su miembro en la entrada, sin penetrarme, es eso casi sollozando le dije: poco a poco por favor, soy virgen y me duele….- dije con voz ahogada por el deseo. El con el deseo ardiente en sus ojos me respondió: Si mi niña así lo voy a hacer….en eso me tomo de la cintura y yo coloque mis manos en el lavamanos mientras me inclinaba y abría mis piernas….su pene fue entrando poco a poco en mi cuevita húmeda, cerradita, -Ayyyy!!- Grite y empujo esta vez de un solo viaje, entro hasta el fondo y mi grito fue desgarrador, trate de liberarme echándome hacia delante que casi se sale su miembro, pero me tenia bien sujeta por la cintura y me trajo hacia él, haciendo que entrara nuevamente hasta el fondo y nuevamente me eche hacia delante y otra vez me trajo hacia él y así fue como por seis o siete veces, yo me arrimaba hacia delante y él me halaba hacia él, hasta que me dijo: acéptalo nena! Hoy vas a ser mujer, así que tranquila..acepta y disfruta la situación- no dije nada, solo respire profundo mientras que Gerardo estaba que no aguantaba por la excitación del momento….en eso me soltó… y esta vez fui yo mismo quien se movió, hacia atrás para permitir que me penetrara y seguí así moviéndome solito….solita…disfrutando del placer de su miembro en mis entrañas. Empecé a gemir y a decir: que bien lo siento……………me gusta…..soy tu mujer….te gusta así????..mmmmmmmm-mientras el me decía ente sudor y gemidos: eres mi perra, eres mi hembra… ya sabes quien es tu macho- y así seguimos no se cuanto tiempo hasta que se vino dentro de mí y me vine…..frente al lavamanos, en un grito unísono de placer!!!!que cantidad de leche solté creo que nunca había eyaculado tanto, en eso me volteo hacia el….. nos vimos a la cara y nos dimos un profundo beso.

-Ufffff, que rico mi amor….me dejastes agotado, perdón quise decir agotada….-dije. Si mi amor estas agotada, porque desde ahora eres mi mujer-me respondió.

Luego me llevo tomado de la cintura hacia el vestier. ¿Qué quieres hacer? pregunte con voz de hembra sumisa al llegar le saque unas medias pantys, y un brassier….ponte esto-me dijo-, ¿Qué esperas? Hazlo!- me coloque las medias, el brassier, sin prisa y veía como Gerardo se excitaba nuevamente viéndome vestirme, transformándome en su mujer. Zapatos, había unos negros altos y brillantes, usa estos- me dijo. Me los puse, me quedaron bien, el brassiere me quedaba un poco grande, entonces él saco unas pantaletas y me las dio para que colocara una en cada seno como relleno. Estas linda me dijo al terminar de vestirme, solo hace falta una peluca que luego te comprare….ahora retócate el labial y maquíllate, voy a preparar unas copas, así camine como toda una hembra muy femeninamente a la peinadora y allí retoque mis labios y sombra en mis parpados, base en mis pómulos, y mi cabello lo engomine y lo peine hacia atrás…cuando Gerardo regresó al cuarto se sorprendió al verme. DIOS que linda eres, me ofreció la copa, me levante, el se acerco, me tomo por la cintura, empezamos a bailar y nos besamos ardientemente, luego me fue llevando hasta el cuarto en donde me acostó boca arriba, en la cama puse mis pies en sus hombros y me empezó a penetrar…………………….

-Lubrícame Gerardo, tomo la vaselina se puso en su miembro y en mi cuevita caliente….volví a colocar mis pies en sus hombros y su pene entro en mi ano como “perro por su casa” comencé a gemir y a pedir más , hasta que acabo dentro de mí, lo saco y aún su pene estaba duro, como hembra golosa me puse en cuatro patas y me le ofrecí nuevamente me penetro como un loco y nuevamente acabo dentro de mía, caímos tendidos en la cama nos besamos y me dijo:- ahora eres mi mujer, tengo que ponerte un nombre, ¿te gusta alguno?-me pregunto. Nos quedamos callados un momento y al mismo tiempo le dije: Gina y el dijo: Susana; entonces te llamaras Gina Susana….. Esa eres para mí, Gina Susana, mi hembra, mi mujer.

-Gracias Gerardo por convertirme en hembra…en mujer……-y cerrando los ojos nos besamos apasionadamente hasta quedarnos dormidos el abrazándome por la cintura y el culo y yo aferrada a su torax…mi cabeza en su pecho.