La mejor noche de mi vida

marzo 4th, 2015

Hola, a todos los lectores de esta página, el relato que voy a contar es verídico al 100%, por razones de ética no, daré los nombres del presente relato (incluyo el mió).

Las dos personas somos de buen parecer y si quieren comprobarlo manden un mail al correo que esta en la parte de final del relato. Todo empezó un día que nos fuimos a pasear a Veracruz, todo era fantástico, mi novia y yo somos sexualmente, muy complacientes esto paso el Domingo 2 de abril del presente año, días antes, tuvimos sexo y mucho, pero ese día, nada de nada paso, y yo muy caliente esperaba tener sexo, pero espere sentado por que no llego……al menos eso era lo que yo me imaginaba, desilusionado me acosté y me dormí, la sorpresa fue cuando entre despierto y dormido, sentí como iba creciendo mi miembro, cuando abrí los ojos pensé que estaba soñando, y de verdad que era un sueño el mas rico que he tenido, pero para mi fortuna no era un sueño, tenia enfrente mió un Culo de lo mas rico y grande enfrente de mi cara, ella quería que le hiciera el oral y yo con mucho gusto acepte la gran oferta que tenia, no podía desaprovecharla ya que eso estaba esperando el día entero, ella empezó a hacerme un oral, de verdad que yo estaba en la Gloria, entre lengüetazos y los gritos de placer que ella daba por el oral que yo le hacia, cada vez mas me repegaba su culo en mi cara, quería que me tragara ese culo entero, gritaba cada vez mas fuerte, yo ya tenia un dedo en su apretado ano, lo ensalivé bien y le metí dos dedos, ella gritaba de placer era toda una tormenta en la cama, hasta que no pudo mas y termino en mi boca, después de que paso eso, seguía muy caliente y me dijo lo que yo había esperado por mucho tiempo, que le rompiera el culo, pero que lo hiciera con cuidado ( ella sabia que a mi me encanta dar por el culo ya que están wowwww) yo sin, decirme dos veces, acepte, la volteen la empine y le hice un oral… ella lo único que hacia era sssssiiiiiiiiiiiii, maaaaasssssssssssss, cojéeeeeeeeeeeemeee al escuchar eso, me puse a 1000 por sus gritos, le empecé a lamer su culo lo cual ella respondía con movimiento hacia mi, yo empecé a meterle un dedo ella gritaba, asssssssiiiiiiii, sigueeeeeee, yo le concedia todo eso, seguí con mi dedo adentro y depuse fueron dos y después tres, ella estaba que se moria, del placer y aunque era su primera vez lo hice con mucho cuidado, hasta que me dijo, párteme el culo, vamos cogemeeeeeeeeeeeee, enseguida me pare, apunte mi miembro en su agujero, y ella empezó a metérselo, era tan placentero que wow, se metio sin dificultad, y fue tan salvaje su embestida, que por lo regula aguanto una hora o un poco mas, pero no pude mas y me vine en quince minutos, fueron los quince minutos mas felices de toda mi vida, por supuesto que me vine dentro de ella, después me enseño como escurría mi semen por toda sus piernas y eso me calentó mucho ella, quedo muy satisfecha y yo mas, por que fue la primera vez que me dio su culo tan asediado por muchos…

Espero les haya agradado, y si alguna mujer que viva en México de preferencia en zonas aledañas o estados contiguos y quieran un rato de sexo en todas sus formas (no importa la edad, solo que quieran divertirse tanto como yo), mandarme sus propuestas y sus comentarios a shogo.mx@gmail.com

Una mujer anal

marzo 4th, 2015

Estaba yo casado con mi primera esposa, con quien tenía sexo anal cada tanto; a ella le gustaba, no mucho, apenas lo suficiente para concedérmelo como un regalo especial en ciertas ocasiones. Decía que le dolía mucho, que mi miembro era demasiado grande para esas prácticas y si bien ella alcanzaba buenos orgasmos cuando lo hacíamos, por lo general los juegos previos eran muy fugaces, cortos ya que no me lo permitía. Ella (la llamaré Viviana, no es su nombre real pero deseo preservar su identidad ya que todo el relato es verídico) prefería que iniciara rápidamente la penetración y finalizar cuanto antes. Una vez que había alcanzado Viviana su orgasmo (mediante mi estimulación manual de su clítoris) me pedía textualmente “sacámela del culo, me duele mucho” con lo cual se perdía, antes y después, gran parte del placer anal.
De modo que abadaba yo, permanentemente, a la búsqueda de una amante con quien poder practicar mi sexo favorito, el sexo anal, con todos los juegos previos y con toda la pasíon que ello lleva implícito.
Viviana tiene una prima, a quien llamaré también con el nombre de fantasía Stella ,para preservar su identidad por las mismas razones anteriores, quien nos visitaba periódicamente, por vivir cerca de nuestra casa.
Stella estaba casada y tenía dos hijos (una nena de 10 años y un nene de 7), tenía en ese entonces 35 años, si bien su apariencia aniñada y juvenil la hacían aparecer como una adolescente. Su marido era empresario y viajaba constantemente. Stella no estaba feliz con su matrimonio, criticaba públicamente a su marido y no desperdiciaba oportunidad de decirnos, a Viviana y a mí, que no era sexualmente feliz con él.
Cada vez que Stella venía a cenar a nuestra casa (cuando estaba sola, que eran la mayoría de las veces), dejaba sus hijos en la casa de su madre, de modo de poder cenar los tres adultos tranquilos y tener conversaciones que no habrían sido posibles delante de lo niños. Casi siempre las conversaciones terminaban derivando en temas sexuales y yo, confieso, fantaseaba bastante con Stella, si bien me cuidaba mucho, tratando de no evidenciar mi deseo por ella, por ser ambas primas muy íntimas y no quería terminar generando un gran problema familiar.
Todas las veces, al terminar la cena, me tocaba a mí llevar a Stella a la casa de su madre en mi auto, donde recogía a sus hijos y de allí la llevaba a su casa; durante todo el trayecto conversábamos de temas tribiales (yo iba solo, mientras Viviana se quedaba levantando la mesa y arreglando la casa) pero siempre notaba en Stella cierto sutil coqueteo que ejercitaba conmigo. Yo nunca había querido insinuar nada, en el temor de desatar un gran problema y porque no estaba seguro si lo de Stella era genuino o solamente producto de mi imaginación.
Debo reconocer que si bien Stella me parecía atractiva, nunca había reparado demasiado en ella. Le decíamos, en confianza, La Flaca, por ser alta y muy delgada. Todo en ella era longilíneo, sus brazos, sus manos de dedos finos y delicados que parecían manos de un pianista, sus largas piernas, pechos pequeños y como siempre estaba vestida con ropas holgadas y polleras largas, era casi imposible adivinar su silueta y sus formas más íntimas, excepto en verano, donde usaba soleros livianos, sandalias y se podía notar que sus nalgas no eran abundantes, pero tenía una cola bien formada y paradita.
A mí, lo que más me atraía de ella era su rostro. Cabello rubi oscuro natural hasta los hombros, nariz chica y recta, ojos oscuros, con una expresión enigmática y una boca muy sensual, de carnosos labios a los que lamentablemente casi nunca pintaba con lápiz labial, ya que no usaba maquillaje, acentuando su apariencia aniñada. Prácticamente se podia decir que Stella era una mujer de “perfil bajo” y que bien podía pasar inadvertida, salvo que un hombre se detuviera a observarla cuidadosamente, como había hecho yo, en cuyo caso descubriría una atracción muy sutil y casi voluptuosa, sobre todo en su mirada y en sus gestos.
Por esas cosas del destino (donde muchas veces diferentes hechos circunstanciales suceden casi en simultáneo y generan una combinación de sucesos que adquieren gran importancia), teniendo una conversación con mi esposa, Viviana, vengo a enterarme de la intimidad de Stella, ya que, como dije, ambas eran muy amigas, además de primas, y se contaban mutuamente todas sus intimidades.
De modo tal que Viviana (mi esposa) me dice que le había contado a su prima Stella que yo era un hombre muy dotado, dando incluso precisiones sobre mis medidas de 22 x 6,5 cm, ya que Viviana misma me había tomado las medidas, con un metro de costura, esas cintas plásticas flexibles. Me contó Viviana que su prima se había sorprendido mucho y le llamó la atención, al saber que practicábamos también el sexo anal, preguntándole ” ¿Cómo puedes meterte todo eso en el culo? Realmente no me imagino semejante pedazo dentro de mi culo, pero debe ser fantástico poder comértelo todo”
Entonces Viviana le preguntó si había tenido experiencias anales y Stella, tras pedirle que guardara el secreto (grave error, las mujeres siempre terminan contándoselo a alguien, en este caso a mí) le confesó que había tenido la experiencia más fascinante de su vida. Allí Stella se sinceró ante su prima y le dijo que en los 12 años que llevaba al lado de su marido (no había conocido sexualmente otro hombre antes de él) jamás había alcanzado un orgasmo, lo cual explicaba muy bien la razón de sus constantes diatribas contra su esposo. En realidad Stella, por lo que contaba, no era frígida, sino anorgásmica. Se excitaba muchísimo, pero no podía alcanzar un orgasmo. Ahora bien, contó además que hacía poco, durante un viaje, había conocido circunstancialmente a un hombre con quien se había ido a la cama y quien le propuso tener sexo anal. Que allí, en ese momento, había experimentado el primer orgasmo de su vida, teniendo sexo anal y que estaba maravillada con ello. Luego repitió su experiencia un par de veces más pero que después de esos días nunca había vuelto a ver a ese hombre, quien estaba de viaje acidentalmente en ese lugar.
A posteriori, Stella le había propuesto a su marido tener sexo anal (obviamente, sin confesarle que acababa de descubrir que analmente alcanzaba orgasmos tremendos) obteniendo una gran reprimenda de parte del idiota de su esposo, quien poco menos la trató de puta degenerada.
Yo escuchaba ese relato de boca de Viviana y no podía dar crédito a sus palabras. Ese imbécil tenía a su lado una mujer que le pedía tener sexo anal y él la rechazaba!!!!!!!!! ¡¡¡¡Idiota!!!!! Bien se merecía ser un cornudo y yo habría de encargarme de hacerlo mucho más, a partir de ese momento.
Esa noche, tras la conversación con Viviana, me quedé turbado, estaba muy caliente y la imagen de Stella me daba vueltas en la cabeza. Creo que a Viviana le sucedió lo mismo al relatármelo, porque esa noche me ofreció su hermoso culo y la pude sodomizar largamente, como a mí me gusta, si bien cerraba los ojos e imaginaba que era a Stella a quien empalaba en mi verga.
Por esa coincidencia de hechos que hablaba al principio, a los pocos días vino Stella a nuestra casa, como de costumbre sola, a cenar. Había dejado sus hijos en lo de su madre y venía del gimnasio, con un bolso con su ropa, para bañarse en nuestra casa y vestirse para cenar.
Era verano, hacía calor y estaba yo con pantalones cortos y en zapatillas. En un momento determinado y sin saber que Stella había subido a la planta alta a bañarse y cambiarse, decidí hacer lo propio, para vestirme para la cena. Cuando iba subiendo las escaleras en silencio y sin encender la luz porque me iluminaba la lámpara de uno de los cuatros de huéspedes de la planta alta, me quedé helado, inmóvil. La puerta de uno de los cuartos de huéspedes estaba apenas entornada, habían encendido una lámpara de mesa y estaba Stella desvistiéndose, sin saber que yo la observaba desde la escalera.
Pude ver sus pechos pequeños (de costado) cuando se quitaba la remera de gimnasia y, como escuchando mis ruegos en ese momento, giró hasta quedar de espaldas y se bajó el pantalón largo, quedando con una pequeña tanga cola – less que apenas tenía atrás una fina tira que se metía entre sus nalgas. Allí pude descubrir ese culo de adolescente que La Flaca ocultaba con sus ropajes holgados, duro, parado, bonito, si bien para nada voluminoso…tampoco lo necesitaba, estaba sencillamente perfecto.
Retrocedí unos peldaños, lentamente, sin darme vuelta, de modo que si Stella llegaba a percatarse de mi presencia, bien podía pasar como que yo iba subiendo las escaleras y era una situación accidental. Mientras hacía esto, Stella se agachó para quitarse la tanga, antes de envolverse en un toallón de baño y aprestarse a tomar una ducha. Esa visión de su culo desnudo en la semipenumbra del cuarto, que habrá durado dos o tres segundos, no más, casi me mata del corazón….quedé como loco y durante toda la cena no hacía más que pensar en lo que había visto y, encima, lo relacionaba con lo que Viviana me había contado………estaba realmente sobre-excitado y mi cabeza trabajaba a toda máquina.
Esa noche, como siempre, me tocó llevarla nuevamente a su casa y en el camino, antes de recoger a sus hijos, no pude más y le conté lo que me había dicho Viviana sobre su experiencia anal y que desde entonces vivía obsesionado con ello. Me jugué el todo por el todo y decidí que si fracasaba en el intento, trataría que quedara en una charla íntima entre ambos. Stella me sonrió y me dijo, muy suelta de cuerpo “¿Y debiste esperar hasta verme desnuda hoy para proponérmelo? ” Yo casi me muero, primero de sorpresa y después de la risa. De modo que la muy ladina había preparado todo, esperando que yo subiera para desnudarse!!!!!!!! Muchas veces los hombres no valoramos el coraje y la determinación de las mujeres cuando quieren obtener algo. Me había tendido una trampa y había resultado ser yo “el cazador cazado”.
Detuve el auto a un costado y le estampé un beso, el cual me correspondió de igual manera, con gran pasión. Inmediatamente se separó de mí y me dijo que era tarde, que debía recoger a sus hijos e ir a la casa porque el marido (que estaba de viaje) la llamaba siempre antes de la medianoche. De modo que quedamos para vernos al día siguiente en un bar de las afueras de la ciudad, en una zona donde hay muchos albergues transitorios.
No hace falta agregar que esa noche no pude conciliar el sueño y la imagen de Stella desnuda, agachada, quitándose la tanga, me volvía literalmente loco. Al día sigiuiente estuve diez minutos antes en el lugar de la cita y Stella llegó puntual, en un taxi. Como era un lugar público, nos besamos en las mejillas, como dos amigos y tomamos sendos cafés, en tanto hablábamos y nos reíamos juntos de lo que había sucedido el día anteror y mientras ella me contaba de sus frustraciones sexuales con su marido, de su fascinante pero corta aventura anal y de las fantasías que tenía conmigo por los relatos de su prima, mi esposa.
Enseguida coincidimos en que no era bueno exponernos innecesariamente en un lugar público, por la condición de casados de ambos y, siendo que éramos adultos y sabiendo muy bien lo que queríamos uno del otro, decidimos ir a un hotel. Hasta ese entonces, solamente nos habíamos besado la noche anterior, pero cuando uno tiene una cierta edad y sabe muy bien lo que quiere, no necesita largos prolegómenos para llegar a la cama, basta con desearlo mucho, para hacerlo.
Había llevado un pote de vaselina en la guantera de mi auto y me cuidé bien de no olvidarlo cuando llegamos a la cochera del hotel. Stella se sonrió cuando abrí la guantera y saqué la vaselina, me miró y me dijo como al pasar “previsor el hombre”
Una vez adentro, Stella ni me dió tiempo a que la besara o comenzara a desnudarla. Directamente se quitó el habitual solero que llevaba, no usaba corpiño, de modo que quedó desnuda, solamente con una mínima tanga blanca y con sus sandalias de tacos altos. Se acercó amí, me rodeó el cuello con sus brazos (es bastante más alta que yo) y me besó largamente, mojándome con su saliva mis labios y dejándome con una erección inocultable.
Se acostó boca arriba en la cama, de través, con la cabeza hacia uno de los laterales y las piernas hacia el otro lado. Yo me desnudé inmediatamente y me acerqué a su rostro, quedando yo mirando hacia sus piés. La besé largamente mientras ella estiraba los brazos y me tomaba la pija con las dos manos. Se apartó de mi beso para decirme “no mentía Viviana cuando decía que tienes la pija de un burro, por favor, no me vayas a lastimar, tengo poca experiencia por la colita” No te hagas problemas – le contesté – me he acostumbrado a meter este pedazo de carne en agujeritos muy pequeños………..(mentiras, muchas veces lo había intentado sin lograrlo)
Dicho esto, comencé a bajar por su cuerpo, besando desde su boca, hacia los pechos que, no por chicos dejaban de ser hermosos. Sus pezones estaban duros y erectos, de tamaño pequeño y apenas un poco más oscuros que su rosada piel. Recién en ese momento reparé en su piel. Muchos hombres se fijan demasiado en las “formas” de una mujer, olvidando un detalle tan importante como es la piel femenina. Stella tenía la piel como porcelana, tan suave y lisa al tacto como pocas veces en mi vida toqué nuevamente; creo que esa piel especial de Stella me excitó más que sus curvas y formas, las que de por sí eran delgadas y hermosas.
Besé su ombligo y su pubis, el cual estaba totalmente depilado; Stella no tenía ni un pelito, agregando un toque más de niña, a su, de por sí, casi adolescente físico. Me incliné más y llegué a los pliegues de la vulva y giré con ella en la cama, de modo de quedar yo abajo y ella arriba. Inmediatamente Stella recogió las piernas, para quedar “sentada sobre mí” poniéndome su concha bien sobre mi cara y se inclinó luego hacia adelante, tomando mi pija y besándola con lujuria y desesperación. Obviamente no tenía esos labios anchos, carnosos y sensuales al vicio; Stella era una experta mamadora. Primero me lamió la pija de arriba a abajo, dejándola toda mojada en su saliva, luego apoyó ambas manos abiertas sobre mi pubis, rodeando el tronco y jalando hacia abajo el prepucio y dejó la cabeza de mi verga totalmente descubierta. A partir de allí, comenzó a bajar con su boca y a salir lentamente, casi diría, deliberadamente lento. Cada vez que se la metía, llegaba más abajo y sus labios apenas me rozaban, haciéndome delirar. Finalmente, logró tragarse toda mi pija, yo no podía creerlo, además de una mujer “anal” Stella también era una “garganta profunda”. La Flaca había resultado ser un diamante en bruto al cual sólo había que pulir un poco y me tocaba a mí ser quien hiciera el trabajo fino…..
Yo había dejado de lamerle la concha para mirar por un costado, sobre el espejo que estaba justo en frente de la cara de Stella, para ver cómo se metía lentamente mi pija en la boca y llegaba hasta mis pelos….había que ver ese espectáculo único ¡¡¡Qué maestría en chupar pijas tenía Stella!!!
Mientras Stella seguía con su despliegue de habilidades para mamar vergas, me concentré en su concha, rosada, depilada, de labios perfectos y le metí la lengua en su canal y clítoris, mientras ya con un dedo de la mano derecha jugaba, haciendo círculos, en la puerta de su culo. Era un 69 atípico, por cuanto sabía que su placer estaba en el orificio anal y no en la concha, pero no podía perder la oportunidad de mojar mis labios en tan hermosa concha qiue se me presentaba y, además, estaba yo recibiendo una mamada sublime; tenía la pija como un palo y estaba pronto a no poder retenerme más. De modo tal que, luego de varios minutos, salí de esa posición, acosté a Stella boca abajo y coloqué una almohada debajo de su vientre, de tal forma que quedó con el culo bien abierto y levantado. Me iba a dedicar a preparar el terreno para el sexo anal, a su vez que me calmaba un poco después de su terrible mamada, pues de lo contrario, iba a terminar teniendo yo un rápido orgasmo….y eso era precisamente lo último que deseaba.
Me acosté boca abajo entre las piernas de Stella, quedando sus nalgas frente a mi cara; separé cada nalga con mis manos y me hundí en ellas, dándole a su rosado y pequeño agujerito un largo y mojado beso. Luego comencé a jugar con la punta de mi lengua en su esfínter, del cual me separaba cada tanto para observarlo. Realmente Stella era, desde todo punto de vista, una mujer anal ciento por ciento.Su esfínter era apenas rosado, perfecto, sin pliegues ni rugosidades, un cono de carne que se hundía suavemente en su interior. Si hasta su forma “cónica hacia adentro” parecía una guía especialmente diseñada para guiar las pijas al interior; más perfecta no podía ser.
Cuando le hube lamido, chupado, mordido, besuqueado su precioso culo e incluso, cuando se relajó y me permitió explorar con mi lengua dentro de él, procedí a introducir lentamente un dedo, mojado en sus propios jugos, mezcla de mi saliva y su flujo, que ya chorreaban por sus labios vaginales. Mi dedo mayor fue aceptado rápidamente y enseguida lo tenía todo adentro, mientras yo lo giraba como un tornillo. Stella gemiá, suspiraba y ella misma se abría las nalgas con sus manos para facilitar mi trabajo. Tomé el pote de vaselina, le pasé una abundante cantidad en el esfínter y con un dedo también le metí vaselina dentro de su culo. Mi dedo entraba y salía con gran facilidad y sin ninguna resistencia. De un dedo pasé a dos y luego de un buen rato a tres, haciendo ésto con sumo cuidado.Cuando comencé a meterle tres dedos en el culo, ya Stella gemía fuertemente, levantaba su culo, se abría más las nalgas con las manos y me apretaba los dedos con su anillo anal, haciendo un movimiento espasmódico de apretar y aflojar…obviamente estaba muy excitada y ya en el punto ideal para que yo comenzara a meterle mi verga.
Me puse abundante vaselina en toda la pija, desde la cabeza hasta el tronco y volví a envaselinarle el culo a Stella por enésima vez; la idea era entrar muy profundamente sin lastimar y prolongar la cogida todo el tiempo posible. La dejé a ella en esa posición, acostada boca abajo, con una almohada debajo de su vientre y ella abrió bien sus piernas hacia los costados, de modo que la apertura de sus nalgas fuera completa y su esfínter quedara totalmente expuesto. Estiró los brazos hacia adelante, tomándose del borde de la cama, de forma tal que, vista de arriba parecía una enorme “letra Y Griega”. Más sensual y erótica su pose no podía ser, mi pija se había puesto nuevamente muy dura y parada y casi palpitaba por enterrarse en ese culo.
Me puse sobre ella, apoyé la cabeza de mi pija en el agujero del culo y empujé suavemente. Con toda la vaselina que ambos teníamos puesta y todo el trabajo anterior con mis dedos, la cabeza entró fácilmente, su esfinter se había dilatado muy bien. Stella gimió, diciendome nuevamente que fuera suave. Sabía que ella tenía poca experiencia anal (apenas tres veces, según sus propios relatos) pero sabiendo que era una mujer que obtenía sus orgasmos sólo analmente, que disfrutaba enormemente de ello y habiendo visto lo maravilosamente fácil que recibió mis tres dedos en su culo……….quise ser suave, pero no exageradamente delicado.
Comencé a empujar mi pija dentro de su culo, lo hice lentamente pero sin detenerme, avancé en su interior centímetro a centímetro, mientras Stella daba un largo e interminable gemido, ronco, grave, como si quisiera ahogar un tremendo grito, como si temiera ser escuchada.
Cuando llegué exactamente a la parte de la mitad de mi pija, que es donde se pone más gruesa, Stella, que habitualmente era muy suave y muy femenina, levantó la cabeza, mirándome a través del espejo del frente y me dijo “hijo de puta, me estás partiendo el culo” casi gritando. Pero su rostro no era de dolor, estaba transfigurada; su habitual suavidad y delicadeza se habían transformado y ahora era una bestia hambrienta de pija que me miraba con los ojos desorbitados, enrojecidos y al decir esto dió un empujón final hacia atrás y arriba. Dio un grito que debe haber sido mezcla de dolor y placer, porque mientras gritaba roncamente, empujaba más y terminaba de meterse hasta el úlitmo de mis 22 cm dentro de su culo.
Yo estaba encima de ella, tan metido entre sus nalgas como nuestras anatomías lo permitían y no me movía. Solamente empujaba hacia adentro, como queriendo estaquearla, dejarla clavada contra el colchón. Acerqué mi cara a la de ella y le dije al oído, como quien dice un secreto ¿Así querías que te cogiera? Su largo sí y el movimiento pendular que imprimió a sus caderas bastaron por respuesta. A partir de ese momento comencé a sacarla largamente, dejando casi la cabeza de la verga afuera de su culo, para meterla hasta el tronco nuevamente. Repetía este movimiento de manera lenta y deliberada, de la misma manera lenta y deliberada que Stella me había mamado al principio. Sentía esta vez no en mis dedos, sino en mi pija, los movimientos espasmódicos de cerrar y abrir el esfinter de Stella. Cuando la metía hasta el fondo se abría y cuando comezaba a sacarla lo cerraba, apretándome como una mano.
Quise en un momento, instintivamente, llevar mi mano derecha hacia su clítoris y suavemente me dijo “no es necesario” ACABO POR EL CULO………………..con lo cual me concentré en sodomizarla largamente durante más de media hora continua. Le mordía la nuca y le decía obscenidades al oído, obteniendo de ella más calentura. Sus movimientos eran increíbles, manejaba sus caderas de manera magistral; rotaba la cintura y a su vez empujaba hacia atrás y arriba, Stella estaba evidenciando que era, no sólo una mujer anal, sino una adicta fanática a ser penetrada por el culo.
Cuando vino su orgasmo, yo no aguantaba más (me estaba controlando pero ya no podía seguir mucho tiempo más). Sus movimientos se hicieron más rápidos y cortos, el mete saca ya parecía una máquina, me decía “así, así, así” y entonces cambió sus gemidos y grititos por un sonoro, grave e interminable grito, mientras clavaba sus uñas en la cama y arqueaba totalmente su espalda, como si por caso hubiera quedado algún milímetro de mi pija que no hubiera entrado totalmente en su culo. Allí sí, sus espasmos anales se hicieron rápidos, contínuos y me apretaban la pija como si fuera una mano. Me apreté contra ella y la tomé de los hombros, empujando todo lo que pudiera. Yo acabé entre gritos y sentía mi semen salir a chorros dentro de su culo, me daba la sensación que ese culo me absorbía, me succionaba y me llevaba hasta la última gota.
No sé cuánto tiempo estuvimos así, hasta que terminamos de relajarnos. Seguía yo encima de ella y sentía cómo lentamente mi pija se iba ablandando. Cuando la saqué, salió de su culo un borbotón de semen y me quedé extasiado mirando ese esfinter, ahora todo enrojecido, abierto como una enorme boca oscura y que cada tanto hacía un movimiento de espasmo, se cerraba y al abrirse expulsaba otro poco de mi leche.
Ese día no pudimos repetirlo, ella había quedado con su esfinter muy inflamado y yo, realmente, después de esa acabada, iba a necesitar un rato para reponerme, realmente había sido una cogida violenta, brutal, animal, salvaje.
Con Stella fuimos amantes durante varios años, nunca se supo lo nuestro. Luego yo me separé de Viviana y me mudé de provincia. Algunas veces llamo por teléfono a la noche a Stella y nos hemos visto un par de veces más, aprovechando algún viaje furtivo mío, coincidiendo con los viajes del idiota-cornudo del marido de Stella, el que no supo aprovechar una mujer anal, un verdadero regalo del cielo.
Con el tiempo conocí a otras mujeres anales, pero nunca fue lo mismo que con Stella. A los hombres que lean esto, si alguna vez se topan con una mujer anal, no la dejen escapar y a las mujeres que lo lean, si creen ser “mujeres anales” pues han sido tocadas por la varita mágica, aprovéchenlo al máximo, tendrán, seguramente, los hombres a sus piés.
Me fascinaría seguiir recibiendo como hasta ahora, correos de lectoras femeninas que se identifican con estas situaciones o cuya lectura les genera curiosidad o morbo. Mi e-mail estará a la cabeza del artículo, junto al título.
Marcelo
marcelobruero@hotmail.com

Las nalgas con tesoro escondido

marzo 4th, 2015

Ahi las tenia, paraditas y temblando de pasion. Las nalgas redonditas, carnosas y duras que escondian en su centro el culo precioso que deseaba penetrar con mi gruesa verga desde el el primer dia que las vi. Le mordi la parte carnosa de cada nalga con mordiditas medio fuertes que la estremecian y hacian gemir, mientras le pasaba una mano a lo larga de la peluda y mojadisima raja de la panocha a punto de venirse en tremendo orgasmo. Ella tenia dos meses de haber llegado a la ciudad y ya la tenia a punto para meterle la cabezota de mi verga, primero en la palpitante panocha y luego para abrirle el cerrado culo hasta hacerle rebotar los huevos contra las nalgas y labios vaginales. Nunca le habian hecho tal cosa, me dijo cuando le propuse que me diera una mamada y a cambio yo la haria venirse como yegua con mi boca. Soy bueno para eso. Y cuando le propuse que me diera el culo, titubeando dijo que si, que nunca lo habia hecho, pero que por ser yo su jefe podia hacer de ella lo que quisiera. De modo que ahi la tenia, desnuda, boca abajo, apoyando sus chichitas contra la cama, con el culo levantado recibiendo pequeñas mordiditas en las nalgas y con toda mi mano batiendole la panocha lechosa llena de largos pelos… Tambien me habia dicho que el pobre de su esposo tenia una verga de 8 cms. de largo por 3 de grueso, que para cogersela le pasaba unas tres veces la mano por la panocha, se le montaba siempre de misionero, se la metia, se movia rapido durante unos dos minutos, y le soltaba el chorrito de semen. Asi que nunca se la habian cogido por el culo ni nunca habia sabido lo que es un orgasmo. Y ahi la tenia vuelta loca, empinada y ofreciendome el tesoro de su culo que no le habia sabido disfrutar el estupido de su esposo. Mucho de lo que me dijo yo no lo creia, pues antes de tenerla empinada como estaba, senti que exageraba cuando se sorprendio al ver mis pobres 16 cms. de pesada carne, eso si, muy gruesa y cabezona.-!Me vas a matar con todo eso, dijo asustada. Yo, no queriendo perder tiempo solo le dije: -!Tu solo mama esta verga que yo me encargo de que te la tragues toda por donde me de la gana, y hasta doble racion vas a pedir!- Y le di un jalon metiendole la gruesa cabeza de la verga en la boca. Pues bien, ya le habia mordido alrededor del ano, y mientras movia el culo en circulos y atras y adelante, me aatrevi morderle directamente el ano manteniendo firmes mis dientes sobre el semiabierto orificio… Se estremecio bruscamente, como queriendo escaparse de mis dientes, quiso aplanarse sobre la cama pero la sostuve con los brazos por debjo de la cintura manteniendola con el culo al aire y sin dejar de morderla, al tiempo que le metia dos dedos en la panocha para sostenerla mejor. Entonces senti como me apretaba los dedos que le tenia incrustados en la palpitante vagina y se quejaba deliciosamente
!Ahhahhhhh, hummmm, ohhhhh!…, y se abandonaba sobre la cama como desmayada quedando con el culo parado. Senti ternura al comprobar que fui el primero en hacerla venirse de tal manera. …Sin apuro me puse de rodillas y le pase tres veces la hinchada cabezota de la verga por la panocha, mojandola y bateindola en el jugo abundante que le escurria. En el primer empujon entro la cabeza y ho sorpresa, estaba cerradisima. Con eso ella reacciono de su abandono dando un grito y enderezo la espalda. Considerando que de verdad su viejo no habia sido capaz de abrirla mas alla del himen virginal, se la fui metiendo milimitro a milimitro pero sin detenerme, mientras ella movia el culo hacia adelante jadeando y dando grititos; !ayyy, ayy, ay!, y yo deteniendola para que no se me fuera, hasta que la obligue a apoyar las manos sobre el espejo de la pared, quedando semiderecha, y mientras le atrapaba las chiches con cada mano, le deje ir lo mas grueso de mi carnoso tronco. !Plaf!, sonaron los testiculos contra sus nalgas y abios vaginales.-!Ohhh, sigueee!, dijo mientras movia las nalgas hacia atras y adelante…!Oh, pinche vergota como puedes cogerme sin lastimarme tanto, oohh!, logre entender que balbuceaba mientras la bombeaba mas fuerte. Asi la tuve durante unos veinte minutos, entrando y saliendo. entrando y saliendo de su caliente agujero, entrando y saliendo hasta que ya no me ofrecio resistencia y entonces sacaba toda la verga hasta la punta de la cabeza y se la dejaba ir hasta los huevos, varias veces hasta que senti que debia parar. Entonces le saque la verga brillosa y mas hinchada que al principio debido al roce con su estreco canal vaginal, y dirigi la cabezota hacia el orificio del culo. Realmente senti lastima cuando me vi la enrojecida y ancha cabezota al dirigirla hacia su cerrado ano. Ella quiso retirarse cuando sintio la punta apretandole el culo, pero yo, confiando en la lubricacion que ya teniamos la tome de la cintura y la sente lo suficiente sobre mi verga… La cabeza entro y nos quedamos quietos… poco a poco ella se fue soltando y entonces me dijo: -!Te suplico que me cojas por el culo, pero dejame ensartarme yo sola, con cuidado, para poder gritar de gusto!- Se lo permiti. Mientras se la iba clavando poco a poco, tome el aceite que habia llevado para el caso y me fui embarrando la verga poniendole alrededor del culo. Se le fue mas facil y con menos dolor. Me empece a mover despacio mientras le apretaba los pezones grandes de sus tetas chiquitas y entonces se aflojo por completo, perdio de nuevo la cabeza y empezo a gritar incoherencias. Me importo poco. Me la segui cogiendo sacando la verga hasta la cabeza y metiendola de nuevo hasta los testiculos escuchando el !plaf, plaf! del choque humedo de huevos contra panocha. Entra y sale, entra y sale, ella gritando de gusto, ahora yo agarrando con ambas manos lo gordo de ambas nalgas y restregandolas contra los pelos que me rodean la verga. Ella grita, yo se la meto con fuerza, ella gimiendo, yo le rasguño con presion medida la espalda, desde la nuca hasta la raya de su culo, ella se retuerce.-!ahora si, ahora si, me vengooo, me vengooo! Le doy una fuerte nalgada y le saco la jugosa verga.-!Todavia no!. le digo, tu te vienes cuando yo te diga, y junto conmigo! Le doy unos vegazos sobre las nalgas y ella empieza a sollozar. Mientras sigue llorando quedito, con una mano le aprieto un pezon y con la otra le pellizco las nalgas y bajo hasta el clitoris jalandoselo con tres dedos, despacito, despacito, mientras me controlo para no eyacular. Despues de dos minutos la mujer esta desesperada derritiendose y ya no puedo controlarla. Me grita: -!Ya cojeme, cabron, no seas como mi viejo que desperdicia este culote, asi como tu dices!- No pude mas, de un solo golpe se la meti en el culo y ahora la bombee con violencia. -!Esto quieres?!, pues toma, toma toma! Y tomandola de las nalgas, de la cintura, la empujaba con fuerza contra la verga, sin piedad, pero ella pidiendo mas, mas, mas. Me detuve, le di otra muy fuerte nalgada, le agarre las tetas metiendolas por completo en cada mano y la empuje contra mi pulsante verga. Cuando empece a llenarle el culo de leche, ella empezo a ordeñarme el garrote y entonces le solte una chiche y le puse la mano sobre el clitoris estrujandoselo… Fue increible. Con fuerza ella rodo sobre la cama y yo ensartado dentro de ella hasta que caimos descompuestos sobre el piso casi desmayados.

Fue la experiencia mas tremenda que he tenido.
Si quieres compartir tu experiencia femenina conmigo, principalmente si eres mujer, aunque sea en relatos, escribeme;
globo_jz59@yahoo.com.mx

Me entregó el culo

marzo 3rd, 2015

Hola mi nombre es Andres vivo en Argentina y le cuento que hace 1 año me cogi a Amelia mi preceptora, para comensar les comento que tengo 17 años soy rubio de ojos claros y un fisico normal, Amelia es una mujer de unos 35 años de edad, media pelirroja, de 1,70 mts, unas caderas preciosas y un culo delicioso… para mi gusto flor de mujer…

Siempre me gusto esa mujer pero jamas me imagine lo que hiba a pasar, siempre fuimos de charlar en los recreos de la escuela, muy compañeros, siempre me hacia safar de las llegadas tarde al aula… siempre tuvo buena onda con migo asi como yo la tenia con ella
Un dia charlando en el recreo, suena la campana para volver a clases y cuando empieso a volver amelia me llama y me pide que le ayude a llevar unos libros a la sala de profesores, yo con tal de evitarme la clase accedi…, al llegar a la sala vi que estaba vacia y le pregunte que donde queria que le pusiera los libros a lo que ella me respondio que los guardara en el armario, cuando empese a guardar los libros senti como se cerraba la puerta y como le hechaban llave, cuando volteo para ver lo que ocurria Amelia ya estaba parada al lado mio y antes que dijera algo, me dice “no aguanto mas” y se me lanza encima dandome el mejor beso que jamas me dieron, nuestras lenguas se juntaron y yo estaba en el paraiso, en ese momento la agarre por la cintura la subi yla sente en la mesa que tienen los profesores para tomar su cafe, le subi la pollera larga que tenia le baje la tanguita blanca y meti mi cabeza entre sus piernas y comence a comerme esa conchita hermosa que tanto anelaba, jugeteaba con mi lengua dentro de su vagina buscando su clitoris, sintiendo como cada vez se hiba humedeciendo mas y mas, y ella que me sujetaba la cabeza y me la enterraba mas y mas abentro de ella, asi estuve un largo rato hasta que la hice tener su primer orgasmo, acabado eso se bajo me dio un beso muy humedo y me dice “ahora dejale a la maestra” y me bajo el cierre del pantalon, me hizo a un lado el Boxer y saco mi pene que ya a esas alturas estaba que reventaba, y se lo introdujo lentamente en la boca, me la mamo como una experta, recorria desde la base hasta la punta con su lengua, me chupaba los testiculos, hasta que no aguante mas le sujete la cabeza con fuerza y le llene la boca de semen, hasta que se lo tomo todo, a los dos nos brillaban los ojos por lo que estabamos haciendo y eso no hiba a parar ahi enseguida me desvesti, le arranque la ropa a ella y comense a chuparle los senos, le daba pequeños mordiscones y ella gemia de placer, ya con todo la arrincone contra una pared, la voltie y la tome de la cadera y le puse la punta del pene en la entrada de su vagina, y ella la agarro y se la introdujo lentamente, gozando del momento y empese con el mete saca, la cogia con fuerza es algo inolvidable, ella me decia “Ayyyy PAPITO QUE RICO QUE ES, SEGUI SEGUI NO PARES, MMMM QUE RICO QUE ME COJES, DALE SOY TU PUTA, HACEME LO QUE QUIERAS!!” y esto me excitaba cada vez mas, hasta que nos unimos los dos en un orgasmo exquisito…. ella me abrazo, estaba cansada, y me dio otro beso como agradecimiento, pero yo no me hiba a quedar ahi…. y le dije AHORA VIENE MI PREMIO, QUIERO TU COLA!!, a lo que ella me miro sorprendida pero no se opuso, se acosto sobre la mesa dejando la entrada de su culito a la altura justa de mi cadera, con el pene mojado por toda la accion no hizo falta nada, le abri el culo y se la comense a meter despacito, costo mucho hasta que entro pero una vez adentro se la enterre con toda vilencia ella grito del dolor, pero eso cambio a puro placer en cuestion de segundos, yo no podia creer lo que estaba haciendo… era como un sueño, ella se metia los dedos en su concha mientras yo le hacia la cola…. hasta que no pude mas y me vine dentro de ella, justo en el momento que ella tambien tenia su orgasmo, ya exausto me deje caer sobre ella quedando abrazados un buen rato, disfrutando lo que acababamos de hacer, antes de salir de la sala la agarre y la bese con muchas ganas pensando que nunca mas hiba a poder disfrutar de ese cuerpo de mujer, pero ella me dijo “TRANQUILO QUE ESTO NO SE QUEDA ACA” y asi fue hasta el dia de hoy seguimos siendo amantes, tanto en la escuela cuando se puede, o sino en su casa…
espero que les halla gustado nos vemos

La defloracion de mi Esposa.

marzo 2nd, 2015

Cuando iniciaron analmente a mi mujer.
Les paso a contar como debuto mi mujer, hace unos años ya. Tenemos una pareja amiga José y Laura, con los tenemos una amistad de años. Son gente alegre, buenas personas un día hablando en una comida de amigos surgió el tema sexo y nuestras experiencias más audaces se asombraron de que mi mujer nunca hubiera hecho sexo anal, un trío y menos intercambiar parejas, no se animaba, les parecía increíble, ella manifestó tener dudas y miedos. Nos despedimos quedando en salir algún fin de semana juntos. Nos vimos en un local bailable como a la semana después de un par de horas como ya nos conocíamos, nos invitaron a su casa. Eran como a las 24.00 .Una casa apartada de la ciudad, un lugar tranquilo muchas quintas (huertas) la rodeaban sin vecinos cerca. Llegamos, pusimos música, alcohol y jugamos a las cartas por parejas, luego bailamos, nos pusimos todos cachondos. Con mi esposa nos dirigimos al amplio dormitorio, muy iluminado y con una cama casi de reyes.Empecé a besar cariñosamente a mi mujer, luego ella dejo caer su minivestido, quedando con el sostén y la braguita de encaje blanco.Le quito el sostén dejando que se vieran sus grandes tetas, rojos pezone , tiro de la tanga hacia abajo dejándola desnudita con su rajita rasurada a la. vista.De repente me di cuenta que nos observaban, eran Jose y Laura, riendo desde la puerta de la habitación, que imprudentemente la habíamos dejado abierta, él tenía una erección por debajo del pantalón y le sacaba fotos con una gran camara con zoom a mi mujer desnuda, estaba tan caliente que no lo notó (normalmente no deja).Meto mis dedos su coño, está muy mojada. La arrojo sobre la cama y le como su rajita.luego me desnudo, lentamente la penetro, bombeo, muevo mis caderas hasta hacerla llegar a un sonoro orgasmo, ahhhhhhh, siiiii, quito mi verga y me la mama hasta vaciarla dentro de su boca, se traga mi esperma. Nuestros anfitriones sonríen y dan vivas.Ella se asusta se tapa sus partes con una sábana y pregunta “-¿Desde cuando nos observan?”-“Vieron todo”-le respondo y se ruboriza… Hacemos una pausa para respirar. Laura lentamente se desnuda por completo, buen lomo, buenas curvas, se acerca a mi mujer, le tira de la sabana con que se cubre dejandola otra vez enteramente desnuda, se ríe con lascivia, le acaricia las nalgas y los pechos firmes, no sabía que fuera bi, porque mi mujer es hetero, Le preguntó si quería probar aquello, algo de lo que hablaron en privado, mi esposa duda, dale anímate confía en mí que ya lo he hecho le dice Laura. Mi mujer no muy convencida pero con curiosidad acepta. Ella busca en su armario y trae un pequeño bolso de manos. Le pide a mi mujer que se ponga en el medio de la cama en posición perrito y cerca de la cabecera. Saca dos cuerdas y unas almohadas extra del armario Pone las almohadas bajo el vientre de mi esposa y le ata cada mano a un barrote de la cama, ella pregunta para qué es y le responde Laura -“Para que no te lastimes”-.
Yo aguardo sentado un sofá y Jose se desnuda ,luego nuestro amigo ya desnudo se acerca al bolso de Laura, sacando una bolsita con un polvo blanco que esparce sobre la mesita de luz a modo de lineas,luego con un tubito de boligrafo las aspira por la nariz, Laura hace lo mismo, ellos consumen antes del sexo.Laura vuelve a preguntar-“¿Estas segura?” y mi mujer responde inesperadamente -“No, no…tengo miedo”-Ante esta inesperada respuesta que podría fastidiar la noche,Laura acude al plan B.
Del misterioso bolso ella saca una nueva bolsita con polvo blanco, un paquetito y desaparece en la cocina, vuelve al minuto con algo que oculta en sus manos y lo tapa con una sábana,luego saca una crema de las que se venden con receta parece Lidocaína un anestésico local que viene con una cánula anal. Inserta la cánula en el ano de la otra y vacía un poco de crema dentro, luego un poco en los márgenes, la extiende con los dedos, unta un poco el la suerficie del coño y dice ahora a esperar 5 minutos, Pasados estos largos minutos…
Laura le dice a mi mujer “-Ahora esto de ayudara a vencer la timidez y a pasarlo bomba”-a lo que mi esposa solo responde “-¿Qué?-” mi mujer no puede ver hacia atrás la han atado, nuestra amiga corre la sabana y deja a descubierto una jeriguilla de 1ml como la de insulina, cargada de un espeso líquido blanco la recoge y sin preambulos le estira la piel de la vulva a mi mujer y habilmente le clava la hipodermica,mi esposa da un respingo, no puede mas que gritar un fuerte y agudo -“¡Hayyyyyyyyyyyyy! ¿Qué me…?”tira inutilmente de sus ligaduras,luego el embolo es bajado y ella vuelve a gritar un inentendible -“Iiiiiiiiiiiiiiiiihhhh! ¡Duele!”.Yo ni pude reaccionar cuando parpadee ya estaba retirando la jeringa vacía, Laura le dice mientras la calma acariciandola, -“Esperamos 30 segunditos hasta que te venga el subidón”-, mi mujer siente como el ardor de coño es superado por una sensacion de calor, esta confusa y no entiende la siguiente frase, -“Luego mi marido te hecha un polvito”- (¡esto no estaba en el guión!, pienso yo) ella solo pregunta –“¿Qué me…metiste?”- como hablan los ebrios con la lengua trabada,él se sube a la cama, con su gran polla parada, circuncidado su piel se retira hacia atrás dejando expuesto todo el glande, lo apoya en la vulva de mi mujer y lo hunde tan rápido que no le da tiempo a ella a negarse,desapareciendo dentro, con movimientos de cadera hace pegar sus huevos en el culo de mi mujer y en el dildo introducido,hundiendolo los otros 2cm faltantes,él pasa sus manos por debajo de ella,apretandole sus tetitas, a la vez que le susurra guarradas en sus oidos,luego se despega un poco de ella separa con sus manos las nalgas de mi chica para poder ver con lascivia como su pene entra y sale en la esposa de otro hombre, eso lo pone mas caliente e intensifica el ritmo y el jadeo,hasta que un intenso y largo -“¡Ahhhhhhhhhh!”- indica un nuevo orgasmo y los ruegos de ella de “-¡Para, para!”-Con la sensibilidad de sus sentidos multiplicada por cien, sus orgasmos son casi mortales, la tensíón arterial se le dispara, su corazón galopea, el placer es mas intenso y el dolor…también, José se retira antes de consuman el acto a pedido de su mujer aún con su verga parada. Ella se acerca y le susurra ahora te vamos a desvirgar, estas lista?-“No,No,!espera!” responde visiblemente colocada y jadeando.Saca un gran dildo negro con forma de pene XXL, del bolsito,lo unta con crema, se lo muestra a ella y dice, -“Todo esto es para ti”- mi esposa abre bien los ojos estaba apunto de decir algo pero no le dan tiempo,él ayuda abriéndole las nalgas a mi compañera, a la vez que esto ayuda a inmovilizarla. La mujer de Jose apoya el glande rígido del pene negro de silicona en el ano, lubricado y expuesto de mi esposa, empuja entra unos 2cm,el ano dilata y mi mujer grita, -“! Hayyyy, duele!”-, sus gritos retumban en la casa yo creo que hasta afuera se escuchan, pero es una quinta y no hay vecinos. Laura no le hace caso, hunde 2cm mas el dildo, la otra ruega –“! Basta, sácalo!”- y llora, lo inserta mas, las cuerdas que sujetan a mi mujer se tensan, un largo-“! Hayyyyyyy, Nooooo!”- seguido de mi nombre ,se escucha en un grito agudo femenino, entra mas pero la cabeza grande de ese ciberpene ya ha entrado a lo profundo del recto, la parte fina desliza con facilidad y ya no duele lo mismo, mi mujer le dice a Laura, “-¡hija de put…me has roto el cu…!”.La primera vez siempre duele le responde. Con el dildo negro insertado en su culo, José, la penetra interrumpiedo la charla entre su esposa y la mía, la penetra por su rosada y estrecha conchita, ella gime, -“¿Qué?,!ahhh!- al sentirse invadida, cierra los ojos resignada pero el psicotropico hace sus efectos aumentando enormemente esa sensación de placer ,atada aún mi mujer suda y suda, diez minutos después, gime –“!uff, uff!”-, se tensa, convulsiva, contracciones, balbucea –“Ya viene”-el orgasmo no se hace esperar, luego un “¡ahhhhhhhhhhhhhh, dámela toda!- y un rugido de el, han consumado el acto interrumpido, los huevos del hombre se vacían, explota dentro de ella, ella siente el esperma, ajeno, viscoso y caliente que le llena de a chorros cortos el utero, ovarios, desbordando, ríe, gime-“! Dios…!! qué placer! Mirandome de costado, susurra, perdóname por gozarlo como una perra. José abandona la cama, Toda la secuencia parece una eternidad pero no ha sido mucho tiempo desde el momento que me sente en el sofá.Ana me llama me dice que me suba a la cama, veo como el rosado coño de mi mujer ahora es blanco, semen sale de su vulva, haciendo globitos, gorgoritos, chorreando. Un gran pene negro rellena su culo, Laura, lo retira de un tirón dejando el orto abierto de ella. Aprende algo, dice ella-“! Mira ya perdió el virgo que le quedaba a tu damita inserta tu pene y llénala!”- excitado, meto con facilidad mi verga y 3 minutos después me derramo en sus intestinos. La desatan, baja de la cama, cruza una mirada de furia con la sonriente Laura, apretando las piernas juntando los muslos para no chorrear el fluido de la vida, sintíendose toda mojada y caminando como pato, goteando leche por el camino se va a la ducha ayudada por José.Unos minutos mas tarde escuchamos los gemidos intensos, un orgasmo tras otro largos -“! Uuuufff, uuuuf, así, así, aaaahhhhh!”- de mi esposa con sus sentidos agudizados por la droga es follada bajo la ducha llegando a un increible, intenso, climax, esto pone a Laura caliente quiere fornicar y no me niego. Con una nueva erección y después de una rica mamada ella me pone un forro(no toma píldoras).Levanto sus piernas las junto y las empujo hacia atrás, hacia su pecho, dejando a mi merced su gran panocha, pero en ese momento veo entreverado entre las sábanas oscuras el tanga blanco de mi mujer y me recuerda la jugarreta de Laura, decido vengarme, como no me ve por sus piernas en alto,, con una mano sujeto sus juntos tobillos y con la otra tomo la jeringa usada que yacía sobre la cama al lado del brillante dildo negro, tiro del capuchón que tapa la aguja, y pincho el condón sin saberlo ella, follamos hasta llegar a un unisonó grito de placer, ella clava manos y uñas en el colchón, le dejo algunas gotas en la matriz de esperma, no se percata, saco mi verga flácida al minuto y la tapo con una funda de almohada. Ella se queda dormida en un abrazo, bajo de mi. Uso la misma funda que ocultó mi verga para limpiar mi semen que gotea de a poco del condón pinchado, algo retuvo el profilactico así que no dará cuenta del engaño. Me voy al baño tiro la funda en el lavarropas y el condón vacío en el WC. Busco a mi mujer y a su amante ocasional, los encuentro duchados envueltos en toallas comiendo y hablando en la cocina. Suponen que Laura y yo no estábamos jugando cartas, por los gritos. Es tarde así que cada pareja ocupo un dormitorio, al otro día nos fuimos. No hablamos de la “terapia anal” de Laura por un tiempo mi mujer estaba algo resentida,fue drogada, se sintió violada, impotente, había consumado el coito con otro hombre gozandolo como nunca y era casada eso la hizo sentirse sucia y como una zorra ,un tiempo ,se ruboriza al recordarlo y no me quiere dar detalles de lo que pasó bajo la ducha con José,cambiando de tema. Le pregunte a mi mujer porque ellos no tenían hijos, Laura no se sentía preparada, tres meses después supe que me había vengado, del forzado anal, al enterarme que ella estaba preñada y supe que era mío en el bautizo del niño por una sutil e imperceptible característica genética de mi familia, el dedo gordo de la mano. José con el churumbele sera feliz un hombre completo, no lo sospechaba. ¿Laura lo sabía? No lo sé. Ahora con mi esposa tenemos también relaciones anales, no son violentas y disfrutadas pero algo ha cambiado ella es mas activa y lleva la iniciativa..

Autor: Bizarrot
Email: palpago@yahoo.es

Título: El diario de un pervertido: El comienzo.

marzo 1st, 2015

Mi nombre no importa, así como mis demás señas y datos. Solo puedo decir que soy del DF, un hombre de mediana edad, moreno.
Hoy, estando en una cantinacerca de la estación Sn Antonio abad, después de una experiencia caliente, pervertida y maliciosa, tengo que confesar que me arrepiento de hacer lo que hago, lo que pienso, lo que en muchas ocasiones durante la noche me roba el sueño, pero no puedo dejar de pensar.
Reitero, mi pasado no importa, soy un adulto, hecho y derecho. Me gano la vida trabajando, como muchos de ustedes que ahora en este instante se toman minutos de su valioso tiempo para leer estas letras.
Oficinista, obrero, técnico o ayudante general, he sido de todo pero la constante es que siempre he sido un pervertido. Ha mi edad todo lo que sea con faldas(por decirlo de este modo) me gusta y me atrae como no tienen idea. Tristemente para mí, las mujeres se reducen a tetas y nalgas, nada más.
Hasta donde tengo memoria siempre he sido así. Pero ahora quiero relatar mis pecados, no porque crea que tenga perdón, ni quiera redimirme con la sociedad, solo es porque tengo la sensación que tal vez esto me ayude para alejarme de la tentación.
He seducido, tocado nalga, tetas, panochas y culitos, que a veces pienso que para eso nací. Pero ojo, esto es imposible, nadie vive para hacer el mal, uno lo hace porque le gusta, no porque esté destinado hacer el mal (al menos moralmente).
Mi primera experiencia pervertida fue con una prima hermana. Siempre en vacaciones solía irme a buscar a mi casa. Soy el mediano de cuatro hermanos, nuestros padres trabajaban todo el día llegaban después de las cuatro de la tarde. En cuanto acababa de hacer su quehacer, aprovechando que su hermano y los míos se iban al parque, mi prima me iba a buscar, a los dos nos gustaba besarnos y manosearnos, sí esa fue mi primera experiencia sexual, ahora que lo reflexiono.
Después me esta experiencia, pude darme cuenta de la dimensión del cuerpo femenino. Mi prima tenía tetas grandes y un gran culo para su edad, aún hoy en día conserva ambos atractivos. Pero ¿Y la demás mujeres del mundo que onda?
Fue cuando en mi corta edad cuando me fije en las mujeres que podía ver (y tocar) en el transporte público. Un día en la estación rosa, subí entre empujones y atropellos al vagon, sin pensarlo, ni planearlo, una joven señora que cargaba un recién nacido entre sus brazos, se instalo enfrente de mi ya apretujado cuerpo. Sentía el calor de su cuerpo, sus caderas rozaban mi ingle, de pronto de forma involuntaria una imponente erección luchaba por salir de mi pantalón de mezclilla. Nervioso volteaba a mirar a todos lados tratando de distraer mi mente y alejarla de la excitación que invadia mi cuerpo. La joven mamá tenía una mano que sostenía al bebe por debajo de un espeso manto, al tratar de envolver al crío con el mismo , su mano rozo por accidente mi ya hinchado “bulto”. Yo solo pude intentar alejarme de aquel cuerpo que me excitaba tanto, pero por la cantidad de gente me fue imposible. Por un lado quería salir de esa trampa del diablo, que me llenaba la mente de ideas sucias, por otro lado, solo quería seguir sintiendo ese deseo prohibido.
Mire alrededor, un tipo no dejaba de mirarme fijamente a los ojos, por un rato pensé que me acusaría o algo así, pero después de unas estaciones se las arreglo para ponerse a un lado de la madre, durante varias ocasiones fui testigo de como este tipo se le repagaba y hasta la encorvaba por los empellones que aprovechaba darle durante los frenazos y avances del metro. Durante esos instante la joven me miraba durante unos instantes, luego solo miraba discretamente sobre su hombre y luego me volvia a mirar a mi con una sonrisa forzada. Yo, en un intento de poner distancia con mi antebrazo a su cuerpo, abrace mi mochila, y accidentalmente mi mano quedo cerca y a la altura de sus pechos, ella al ver mi maniobra levanto al crio hasta su regazo con una sola mano, dejando caer su pesado seno en mi mano que rodeaba mi mochila., luego paso la mono libre por debajo de mi morral, sobándome el miembro, segundos después, una marea caliente salía de mi pene. Climax de la excitación en mi rostro, la chica solo sonrío y sin mas ni más bajo del vagón en la siguiente estación, el tipo de los “arrimones” y yo, nos quedamos quietos. Después de un rato el tipo me miro y me dijo, “Así son todas” ”Pinches viejas cachondas”
Yo en mente sé que no todas las mujeres son iguales, unas buscan respeto, otras solo aventuras, de esto hablaré en otro relato,

Saludos,

El secuestro

febrero 28th, 2015

hola me llama Laura y esta es la historia de como perdi mi virginidad.
yo estaba en el instituto, era un dia normal, un lunes, y mis amigas y yo estabamos planeando escaparnos de clases para irnos al centro comercial a pasarnos el dia, y asi lo hicimos. pasamos el dia completo en el centro comercial , ya estaba oscureciendo y decidimos volvernos con la excusa de que fuimos a estudiar a la biblioteca. empezamos a caminar, ninguna de nosotras tenia carro aun. cuando estabamos caminando , siento que alguien nos esta siguiendo, les digo en voz baja a las chicas que caminen un poco rapido pero que actuen normal y asi lo hicimos , antes de llegar a la esquina veo una camioneta pararse en medio de la calle, de esta salieron 3 muchachos , que estaban extremadamente buenos pero tenian pinta de pandilleros, mis 3 amigas y yo ibamos a empezar a correr en la otra dirreccion hasta que el muchacho que nos seguia antes nos nego el paso, los muchachos nos agarraron. Cada uno tenia a una de nosotras, a mi me agarro el que nos seguia desde un principio, el era alto y se notaba que hacia ejercicio , estaba buenisimo, y pude ver antes de que este me pusiera una benda que sus ojos eran verdes. nos subieron bruscamente a la camioneta , aunque yo no oponia fuerza alguna , mis amigas estaban llorando, al parecer yo era la unica que estaba tan sorprendida o espantada que no era capaz de llorar.
senti como la camioneta empezaba a moverse y senti la mano de alguien en mi mejilla, luego me quitaron la benda de los ojos , era el chico que me habia agarrado, lo mire y vi que estaba sonriendo.
cuando la camioneta paro los muchachos volvieron a tomarnos y empezaron a bajarnos.
me di cuanta de que estabamos en un lugar cerrado, pero no sabia donde. los muchachos empezaron a desnudar a cada una de mis amigas. estas gritaban, yo fui la ultima en ser desnudada, y seguia sin emitir emocion ninguna, nos empujaron a todas a un rincon y nos preguntaron si alguna de nosotras era virgen. Sofia me señalo a mi, si yo era la unica virgen de mis amigas.
los muchachos sonrieron y nos amarraron con sogas a una pared , todas estabamos amarradas de la misma manera, con las manos sobre la cabeza y las piernas algo abiertas.
volvieron a bendarnos los ojos y escuche a Sofia y a Camila pidiendole a los muchachos que no las violaran, yo solo me rei. Nicole estaba como yo sin decir nada.
senti como alguien me tocaba la cintura y me pasaba la otra mano por la espalda.
luego me quito la benda de los ojos y pude ver que era el muchacho que me agaroo la primera vez , este volvio a sonreir, yo aun estaba en shock. Me desato las manos y las piernas y me llevo a otro cuarto. yo sabia que de esta yo no salia virgen, aun podia escuchar los sollozos y gritos que mis amigas pegaban y a los muchachos gimiendo.
yo ahora me encontraba totalmente sola con el mucahcho de ojos verdes, este cerro la puerta detras de el, yo lo mire pues tenia algo de miedo, el se me acerco y me dijo que no me haria daño, y me dijo que me sentara en la cama, obedeci y me sente, me empezo a dar verguenza y tome lo primero que vi y me tape, el muchacho volvio a sonreir y esta vez se empezo a desnudar, yo intentaba no verlo y este rio mas alto, pude ver que estaba muy bien formado, su abadomen parecia un tableta de chocolate . cuando ya estaba desnudo me di cuenta de que el estaba exitado , su ereccion era enorme. se acerco a mi y empezo a besar mi cuello, me sorprendi pues sabia que me iva a violar pero se sentia como si no lo fuera.
tomo la almohada con la que me tapaba y la tiro a un lado , este me beso en los labios sueve y exitantemente y me fue arrastrando hasta estar comodos el el encima de mi, una de sus manos empezo a subir por mi pierna, hasta llegar a mi feminidad, me paralize al sentir su mano tocar lo que nadie nunca habia tocado, se sentia extremadamente delicioso, este me miraba, ya no me importaba lo que pasara, estaba demasiado exitada, este no paro haste que yo gemi, me sentia en el aire, creo que a eso se le llama orgasmo, el sonrio al ver como yo temblaba y me retorcia del placer bajo el, siguio besandome y empezo a bajar sus besos por mi cuello, mi clavicula y llego a mis senos, Dios que rico, este los lamia, chupaba y mordia, cada mordidita que daba hacia que gimiera, este volvio a bajar la mano a mi clitoris y se dio cuanta de que estaba muy mojada, este agarro un condon se lo puso y tomo su polla y la acaricio contra la entrada de mi vagina y mi clitoris, estaba a punto de llegar al orgasmo denuevo y lo que hiso fue que me empezo a penetrar , dios cuanto dolia, lagrimas salieron de mis ojos, no por que me estaban violando y tomando mi virginidad era por que el dolor era casi insoportable, el me miraba a los ojos, yo solo pensaba que no habia vuelta atras, el estaba quieto , no se movia , yo tenia una polla enorme dento de mi , y me estaba matando , era doloroso, pasaron unos segundos y empeze a sentir placer, el aun no se movia, asi que fui yo la que levante las caderas y el gimio, volvio a sonreir y me empezo a penetrar suevemente, estoy se sentia super rico, este empezo a tomar fuerza y a embestirme mas duro, yo gemia y el tambien, ya estaba a punto de correrme, esta bajo una mano y empezo a acariciar mi clitoris, no aguante mas y me corri, este me dijo al oido antes de correrse ” eres extremadamente apretada, delicioso”
y se corrio en mi, cuando este salio de mi , pude ver que habia un poco de sangre y me asuste, el muchacho fue dulce y me dijo que era por que se habia roto mi imen o algo asi. El tomo otro condon y se lo puso, me miro y me dijo ” segunda ronda”, y asi pasamos unas horas mas hasta que me dormi . al otro dia me desperte y no lo vi , tome la colcha de la cama, esta tenia un poco de mi sangre, y busque a mis amigas que dormian en el suelo. no habia nadie , estabamos solas.

eso fue lo que paso y no lo volvi a ver mas.
( se que es largo y se que no es muy pervertida, pero no me explico por que el muchacho de ojos verdes fue tan dulce conmigo)

esta es mi historia.

Diana y Alfredo: Amigos de verdad (Parte 2)

febrero 27th, 2015

Después que mi esposo salió de viaje, ese domingo, sin compromisos que atender, nos quedamos en casa mis hijos y yo, descansando muy rico y esperando el día siguiente de clases. Debo confesar que esa noche, al no haber ninguna actividad, irremediablemente llevé a mis hijos a dormir a las 8 de la noche, para que al día siguiente se levantaran descansados; me fui a mi cama, pero no pude dormir porque en un momento inesperado, me vino a la mente, lo que mi esposo me había dicho sobre Alfredo antes de partir y ….un cosquilleo en mi coñito nació!!……esa imagen y esas palabras, me estaban inquietando y en un momento todo se juntó…..el relato de mi amiga sobre mis confesiones, las palabras de mi esposo sobre su excitación cuando hacemos el amor, imaginándome en la cama con otro hombre, y la imagen de mi amigo …… en ese momento comencé a tocarme tímidamente primero mi desnudo cuerpo y mi coñito….una caricia dio paso a otra y no pude parar…..comencé a masturbarme con una fuerza tal, que sentí un placer enorme, como hasta antes no lo había sentido y sucedió algo muy extraño……..justo en el momento en que tuve mi orgasmo, un destello me hizo perder la visión pero en mi mente, imaginé a mi amigo, montándome como un macho …….y llegue a un orgasmo por más, extraño y prolongado pero delicioso. Después de esa descarga de energía intensa……me fui recuperando poco a poco y una sonrisa pícara se formó en mis labios…….por primera vez, nació en mi mente, la imagen de mi amigo cogiéndome.

Quiero recordarles que Alfredo y yo, nos conocemos desde hace más de 8 años, pero quiero comentarles que nuestra amistad nació de un click silencioso. El primer día de clases de nuestros hijos, el me clavó su mirada y yo se la sostuve, acompañada de una leve sonrisa. Pero hasta ahora les confieso porqué le sonreí: Como hombre me llamó la atención, y yo sé, que como mujer, lo inquieté. Tal vez por esa atracción hacia Alfredo, le permití la amistad y mi confianza y tal vez porque yo le gustaba, él buscó más acercamiento conmigo y, al paso de los años, esa amistad generó una línea muy delgada entre la amistad y…..algo extrañamente íntimo que nos hacía sentir bien cuando estábamos juntos.

Pero a pesar de ello, nunca había pensado en algo sexual con él, hasta ésta noche en que ese orgasmo intenso me lo puso en la mente.

Me dormí llena de placer y así desperté. Al levantarme, me duché y me di el tiempo para depilarme mi coñito totalmente. Pasé a vestirme y quise hacerlo muy atractiva, colocándome una exagerada mini tanga blanca, que solo uso cuando trato de seducir a mi esposo; encima un pantalón blanco también, muchísimo muy ajustado. Creo que cualquiera que estuviera a mi lado, podría admirar totalmente, mi tanguita y mis perfectas caderas. Una blusita pegadita y escotada, para que mi cuerpo se viera muy sensual y mis senos resaltaran muy atrevidamente. Me coloqué unas zapatillas altas y un maquillaje discreto dada la temprana hora. Me gusta siempre salir bien vestida de mi casa, pero ahora, iba más sugestiva….muy sugestiva diría yo.

Al llegar a la escuela, la profesora de mi hija me recordó de un material que había omitido comprar, por lo que inmediatamente me dirigí a la papelería a comprarla, y en tanto, mi mirada volteaba a todo lados, buscando a mi amigo, a quien iba buscando con la intensión de obtener de él, piropos sobre mi persona. Al no verlo por ningún lado, sentí un poco de frustración, pero me dirigí a la papelería y cuál fue mi gran sorpresa que lo encontré ahí comprando también el material que pidió la profesora.

Me quedé un momento parada, y con una sonrisita coqueta, le dije: -Hola –.

Al voltear hacia donde venia la voz, se dio cuenta de quien le hablaba y contestó con gusto – Hola Diana ¿Cómo estás? ¿Qué milagro que te dejas ver!! – me dijo mientras buscaban su material y noté como sus ojos no pudieron evitar admirarme.

-Pues mira, que casualidad!! Vine a comprar un material para mi hija, y te encuentro aqui ehh!!….Que gusto!!!.

– Me da mucho gusto verte también, pero……oye….viene….muy guapa!!!! A donde va usted?-.

En ese momento fije mi mirada en sus ojos, como diciéndole que iría a donde él quisiera, pero solo lo pensé y mi amigo, solo levantó su ceja, situación que aproveche para decirle: – Me hablas de usted??….si somos muy buenos amigos!!!

Lo sentí cohibido y le contesté rápidamente para romper el hielo.

-Ahhh, era broma ehhh!! Sabes que existe confianza verdad?… por lo menos, no tengo inconveniente en dártela yo, ehhh!!! – le dije sin darme cuenta que usé palabras muy sublimes.

– Oye – le dije– por cierto, que bueno que te veo, porque tengo que ir a recoger unos productos a tu casa, que me pidió una vecinita. Solo espero que me dé el dinero para irte a ver.

– Claro Dianita – me contestó algo nervioso – solo pido me mandes un mensaje un día antes, para esperarte, ya que será un placer verte por allá.

Solo pudo expresarle una sonrisa y salimos a entregar ambos el material a nuestros hijos, y salimos para despedirnos después de unos minutos de charla afuera del colegio. Regresé a mi casa y tengo que confesarlo…..mi cuquita estaba….HUMEDA!!!!…No lo puedo creer!!! Y sin más, me masturbe muy rico, hasta explotar con un intenso gemido. Así paso ese lunes y todos los días, al dejar a nuestros hijos, mi amigo y yo nos quedábamos unos minutos charlando fuera de la escuela, situación que aproveche muy bien, para ir siempre bonita y atrevida.

Llegó el viernes, y fui por mi esposo al Aeropuerto, y esa noche, tuve una sesión intensa de sexo con mi esposo. No sé si porque tenía una semana sin probarlo, o porque esos encuentros con mi amigo, me dejaron excitada. O una combinación de ambos, pero mi esposo me cogió riquísimo, y en tanto me penetraba, no podía evitar cerrar los ojos y sentir e imaginar que era mi amigo quien me lo hacía; Cada noche que teníamos sexo, era más y más recurrente el imaginarme cogiendo con mi amigo Alfredo. Mi esposo me penetraba y yo, en silencio….gozaba enormemente, con un rostro feliz y morboso.

Como saben, la fantasía de mi esposo, es imaginar que llego a ceder a una invitación prohibida de otro hombre, y que pruebo otra verga. Por eso cada que hacíamos el amor, mi esposo se excitaba mucho, cuando se imaginaba que era otro hombre quien me cogía en tanto yo, me mojaba a cantidades imaginándome a Alfredo encima de mi! Era señal de que ambos comenzábamos a sentir cierto placer por esa idea y cada que hacíamos el amor, invariablemente esa idea nos invadía. Mi esposo lo goza abiertamente y yo……discretamente!!!!

Realmente nunca había pasado por mi mente, siquiera imaginarme estar con otro hombre alguna vez, pero si debo confesar que me comenzó a gustar atraer las miradas de los hombres, y eso me provocaba vestir para ser el centro de atención. No me sentía preparada para darme la oportunidad de coger con otro hombre ni de ser infiel, y menos con mi amigo. Por ello, por primera vez, pasó por mi mente, sentir esas sensaciones, sentir por primera vez, lo que era jugar con otro hombre distinto a mi esposo. Quería sentir por lo menos, esa adrenalina que otras mujeres ya han sentido.

Recuerdo muy bien ese día….un viernes de mayo, época de alta temperatura en el ambiente. Mi esposo me acompañó a dejar a nuestros hijos en la escuela, y en tanto me esperaba en el auto, tuve unos segundos para platicar con Alfredo afuera de la escuela, solo para decirle: -“Vas a estar en tu negocio?”- a lo que me contestó que sí, que ahí estaría todo el día. – “Ok, llego a las 10 porque mi amiguita, ya me pidió sus productos…..me esperas ehh”-.

Tenía ganas de seducir, de sentirme bella, atractiva y por ello, tenía ganas de que un hombre me dijera piropos, y me admirara con deseo. Con quien más s no con mi amigo, para jugar al coqueteo!!!, Por ello, le dije que lo iría a ver, y en cuanto mi esposo me dejo en la casa, sin esperar a más, me metí a ducharme, y retoque nuevamente mi coñito, para que quedara totalmente depilado. Inmediatamente, pasé a arreglarme sabiendo que la mejor ropa para lucir mis curvas son los jeans, y playeras escotadas para delinear totalmente mis curvas.

Apenas termine, y tome mi camioneta para ir al negocio de mi amigo. Apenas llegue y me sentí muy nerviosa. Una cosa es tener ideas y otra estar muy cerca de las situaciones, por lo que me quedé un par de minutos fuera de su casa, dándome valor para dar el siguiente paso. No sabía que hacer……y en un segundo de decisión, tome aire y baje de mi camioneta, para dirigirme a la puerta y tocar el timbre. El corazón me latía a mil por segundos!!!!

Tardó un poco en abrir pero de pronto escuche la cerradura correrse, y abrió la puerta. Ahí estaba Alfredo enfrente de mi. Me le quede viendo nuevamente y sin saber que hacer o decir, solo lo escuche decir:

-Ufff….como siempre….usted tan hermosa señora – hablando muy ceremoniosamente.- que gusto!!!!… pase, pase por favor – y cediéndome el paso, con toda la intensión de admirar mi cuerpo por lo que, también, con esa intensión, comencé a caminar por delante de él, con movimientos más intensos.

Tres o cuatro pasos apenas di cuando sentí un leve aventón, sobre todo al posarse una mano en mis caderas, situación que hizo que voltear mi rostro hacia atrás rápidamente. Sucedió que Alfredo, atrás de mí, trastabilló cayendo al suelo, y lastimándose su mano.

Al momento de agacharme para tomarle la mano y ayudarlo a levantarse, pude ver como sus ojos, se fijaron entre mi blusa y cabe decir, que ese día no me había puesto intencionalmente brassiere!!!!….si!!!! ese día no llevaba Brassiere y es por ello que mis pezones estaban bien marcaditos en mi blusa, y el canalillo de ambos, se admiraran hermosamente en ese enorme escote …….aún hoy, aquella vista es todavía inolvidable, porque siento que a partir de ese momento, todo nació entre él y yo.

Finalmente de pie, me ofreció disculpas por tocar mi cadera en su caída, situación que le contesté: -Pero no lo vuelva a hacer ehh-“ y me hizo pasar a su negocio, pero me di cuenta que se tocaba constantemente. Me mostró sus productos de nueva producción y me apresuré a pedirle los que me habían gustado. Además, el me recomendó otros productos que aún no incluía en sus catálogos. Sin más, le pague la cantidad total y al momento y le dije:

– Veo que te sigues quejando de esa mano…..vamos a curártela – le volví a interrumpir. – haber dime donde están tus medicamentos?-. y solo atinó a contestarme – Es que…..mi botiquín se lo llevaron para completarlo y…no tengo nada!!!! .-

Sin más, lo tome de la mano y sin permitirle decir nada lo llevé hacia la salida y hasta mi camioneta, donde lo invite a subir. Encendí mi auto y sin decirle nada, llegamos a mi casa, y mientras bajábamos, me preguntó por mi esposo, a lo que sin tardar le contesté.

– En el trabajo, ya sabes……y para variar me dejo solita otra vez -.

Al entrar a mi casa le ofrecí el sillón para que se sentara en lo que iba a mi recamara. Tarde unos minutos pero regresé con un frasco de una pomada, y tomando un poco con mis dedos comencé a ponerle en su mano y en los dedos que se había golpeado, mientras comenzábamos a platicar:

– Gustas algo de tomar? – a lo que solo me contesto -Agua o lo que sea, Gracias – .
– Claro, solo déjame curarte ………Oye, y como vas con tu negocio? – le pregunté -.
– Bien – me indica –ha ido creciendo muy bien y tengo más clientes. Por cierto, ahorita tengo un cliente que vende ropa para mujer, y quiere que hagamos una alianza, en donde en la compra de su ropa, regala perfumes de mujer. El me compraría esos perfumes. Por cierto, tengo unos modelos de ropa que me dejo. Después te los muestro.
– Que bueno, me da mucho gusto y con gusto vemos esa ropa después –y habiendo terminado de sobar, le pregunté.
– Quieres tu bebida con hielo?
– Si por favor -.

Con toda la intensión de seguir ese experimento de coqueteo, lo deje en el sillón, y me dirigí a la cocina para traer su bebida, aprovechando para pasar frente a él, y mover sensualmente mis caderas, sabiendo que al darle la espalda, sus ojos de macho, se posarían en mis caderas. A mi regreso, me agache frente a él, para dejarle el vaso sobre la mesa y al hacerlo, mis blusa escotada permitió descubrir aun mas mis senos, dejándole una panorámica mas que seductora ante sus ojos, pero así como me agache, me levante y lo atrape viéndome con un deseo animal.

Al verlo inmutado, simplemente le dije dibujando una leve sonrisa en mis labios:

– Ohh perdón, no quise……perdón……que pena!!!

Luego de aclararse la garganta a mi amigo, salió de su boca un muy apagado NO. Y sin más le dije:

– No Qué? En tanto el con timidez me contestó – No te preocupes, fue un accidente, aunque…..quiero que sepas que somos adultos y …..te ves muy bella…..muy atractiva y…..solo puedo decirte….GRACIAS pero lo que vi, fue un regalo para mis ojos!!!…-.

Clavé mi mirada en sus ojos, en lo que le sonreí muy coquetamente, y después de ello, me senté simulando revisarme las uñas, y sin verle a los ojos, le pregunté:

– Oye, te voy a hacer una pregunta tal vez indiscreta……puedo?
– Claro, dime – me dijo.
– Toda la semana no ves a tu esposa, por su trabajo….no…..tienes inquietudes como hombre de….tu sabes de que hablo verdad??,
– Por qué? – me contestó Alfredo contrariado por el tipo de pregunta, pero se la devolví con otra pregunta.
– Pues….no se……. Ahorita me nació esa duda, y dada la confianza que nos tenemos como amigos adultos…..me atreví a hacértela.…. solo por curiosidad.
– Ha pues mire que curiosa mi amiguita!!!…- Solo atinó a decirme mi amigo, en tanto yo me sonreí e hice como si no le diera tanta importancia a su comentario por lo que deje pasar unos segundos y le cambie un poco el tema para distraerlo. Pero al poco rato, insistí con lo mismo.

– Ya me imagino cuando viene tu esposa los fines de semana…..yo creo que no salen de la recamara verdad???

– Pues….si….no te lo voy a negar……apenas nos vemos, y tratamos de recuperar todo el tiempo….. ….. 2 o hasta 3 veces por fin de semana.-me dice mi amigo.
– ooohhhh……2 o 3 veces en….dos días!.….creo que ……..lo disfrutan enormemente no crees?
– Se le hace que lo disfrutamos mucho?…….pues…..no crees que es lo normal???.
– No sé…… hay veces que …….lo hacemos igual que tu……es decir…….unas dos o tres veces …..al mes!!.
– No te creo!!!!.. Me dijo Alfredo.
– Porque no me crees?? – le conteste.
– Pues…..se me hace….increíble!!!….tu vuelves loco a cualquier hombre!….cualquiera en su lugar no pararía de estártelo haciendo a cada momento……se me hace increíble que a tu esposo …..no lo inquietes!!!!

En cuanto me dijo esas palabras, agache mi cabeza sonriente, pero simulando tmidez, ya que era mentira lo que le había dicho, porque mi esposo y yo hacemos el amor a cada momento….así me quede un momento hasta que escuche que me preguntaba mi amigo: – ……… cuándo fue la última vez que lo hicieron ?

Y le conteste – mmm….Antes de navidad y de hecho creo que….fui yo quien se lo pidió!!!

Y mi amigo fijo su mirada en mis ojos como extrañado y después de unos segundos, solo expresó: – WOW! – Realmente se creyó que tenía tiempo sin tener relaciones. En eso mi amigo, toma su bebida hasta el fondo y dejándome el vaso me dice:

– Ufff….creo que después platicamos del tema porque………me acaloré y bueno, pues muchas gracias, pero tengo que ir a atender el negocio.
– No! Espérate.- Me apure a decirle al darme que mi plan funcionó y que había logrado inquietarlo, pero mi plan era seguir adelante. – Yo te traje, yo te llevo.…déjame nada más cambiarme para llevarte de regreso.
– No, no hace falta, ahorita tomo un taxi.-me contestó.

Sin esperar a más, solo le dije a Alfredo – Solo me pongo un poco más cómoda, espérame 1 minuto y nos vamos ehhh, …..ya sabes cómo somos las mujeres que nos gusta vernos siempre bonitas!!- y sin más, tome camino a mi recamara y diciéndole en lo que iba caminando: – solo tardaré un minuto.

Rápidamente, en mi recamara, me cambie de ropa, colocándome una minifalda además de cortita, muy entallada, y otra blusita con tirantitos y un escote mas pronunciado que la anterior; Me apliqué un fino perfume para que mi cuerpo despidiera un agradable olor a seducción. Salí inmediatamente, y cuando, voltee a verlo, noté que no me quitaba la mirada de encima….. Me sonreí para mis adentros y sin decirle nada, salimos al auto.

Eran las 11 de la mañana!!!, y salimos rumbo a su casa. Apenas llegamos, se adelantó a abrirme la puerta de su casa, y me dejó pasar nuevamente por delante, momento que aproveché para moverme muy sexy, y adentro me invito a sentarme en el sillón de su oficina, en lo que atendía unas llamadas.

En un par de minutos se levantó:

-Discúlpame Dianita pero no deseaba dejar pendientes…..ya quedo todo……ahora si….en que nos quedamos?…ahhh si, ya recordé, quiero que veas el modelo de falditas del cliente que te comenté……haber qué opinas.….quiero que me des tu opinión como mujer. En eso se puso frente a mí, y abrió una botellita de perfume, colocando unas gotas detrás de mis lóbulos de los oídos y otras más en mi cuello.

– Y este es el perfume de regalo. Quiero que te lo pruebes; solo déjalo que se impregne en tu piel. Mientras dime qué opinas de estos modelos de minifaldas de mi cliente…..te gustan?

Tomé una bolsa grande de donde extraje varios modelos de minifaldas, y estuve viéndolas, y en cuanto vi una que me gusto por lo chiquita, la tuve más del tiempo conmigo, viéndola en todos sus detalles.. En mi mente nació una nueva oportunidad para inquietarlo y solo le comenté: – Están muy bonitas todas, pero luego al ponérselas, ya no se ven igual…….por ejemplo esta, se ve muy bonita, pero no sé cómo se me vea puesta. – Le dije a mi amigo, en tanto me contestó. – Tienes razón…..esa que estás viendo a lo mejor te gusta pero ya puesta puede no gustarte……..y si te la pones?? -.

Emití una sonrisa muy coqueta y le dije solamente –No se……si me gusta mucho pero,… puedo probármela?- y Alfredo inteligentemente contestó – Si, por favor Dianita, así le puedo dar una opinión a mi cliente sobre sus productos no crees? y dándole la espalda, me dirigí al baño, donde me puse esa minifalda. Tan solo verme al espejo, me di cuenta que en verdad estaba echa toda una puta!! Me estremecí de verdad!!!. En eso sentí algo extraño….mi tanguita de hilo dental, estaba….EMPAPADISIMA!!!! Esa minifalda estaba más pequeña que la mia, y al vérmela puesta, me sentí enormemente excitada!!

Sin más, desde atrás de la pared, le grite: – Si está muy bonita ehhhh…..creo que a mi esposo lo volvería muy muy loco!! Y tras unos momentos de silencio, solo oí decir a mi amigo: – No te puedo dar mi opinión Dianita…..no he visto como se le vé!-

Yo me quede helada tras esas palabras, y solo pude contestarle: – Cierto….solo puedo decirle que a mi esposo esta minifalda la gustaría muchísimo, porque le gustan así……chiquitas…..- y tras unos segundos, Alfredo me contestó nuevamente tras la pared: – Pues no puedo opinar!!. Solo sé lo que usted me dice, pero a lo mejor si me la enseña, puedo darle mi opinión no cree?-

-Pues……es que…. Realmente está muy chiquita!!……me dá pena!!……..- y Alfredo ahora rápidamente contestó:- No sea penosa!, además, somos amigos o no?-.

En ese momento, mi respiración se agitó sobremanera, y tras pensarlo, tomé aire y decidida, salí para mostrarle como me veía con esa minifalda.

Al verme, no pudo evitarlo…..sus ojos se abrieron enormemente y su boca se entreabrió….el silencio se apoderó de él y después de que me fui acercando, logró decir unas palabras:-Ufff….sin palabras!!!……te ves, increíble!!!, !……estas….., uffff…. no se qué decirte!!!!.

Aún con los nervios a tope, caminé enfrente de él, para irme a parar enfrente de la ventana de su oficina. Alfredo no cerraba los ojos ni la boca y no podía expresar palabras. El impacto duró más de dos minutos en lo que yo con toda intensión, me quedé ahí parada.

Me sentía muy nerviosa, muy excitada, y tome nuevamente aire para comenzar a caminar rumbo a donde estaba mi amigo, y le dije: -Me veo bien? Si comprara esta minifalda, crees que le guste a mi esposo?. – y Alfredo mirándome totalmente con una mirada distinta, solo pudo expresar: -Dianita….vas a volver loco a tu esposo!!!…..vas a volver loco a cualquiera con esa minifalda!!!….te ves muy….muy….impactante!!!….se te ve increíble!!!!….uffff….me has dejado…..sin palabras!!

Me sonreí, porque estaba segura que estaba sumamente excitado y no sabía que decir. En eso le pregunte:- Y del perfume, que me dices?

Después de unos segundos me pregunto: -Que te parece? Como lo sientes? Te gusta?

Y dándole la espalda a mi amigo, me fui caminando hacia la ventana nuevamente, y tomando mi cabello entre mis manos, y agitando mi cabellera adoptando una pose muy sensual frente a él, le dije: – Me gusta……me gusta mucho Alfredo……pero..…..dame tu opinión mejor. – En eso, solté mi cabellera.

Alfredo fijo su mirada en mí, y acercándose poco a poco quedo frente a mi. Cada paso de ese hombre hacia mí, hacía que retumbara mi conchita, haciéndola vibrar y cuando llegó donde estaba, me tomo de la barbilla levantándola de forma tal que mi cuello quedara libre. Ya se imaginarán la escena: Yo pegada a la pared, con mi mirada hacia arriba, dejando libre mi cuello, y ese hombre frente a mí, tomándome una mano con la suya, y la otra de la barbilla, y acercando su rostro a mi cuello, comenzó a oler mi piel…lo sentía demasiado cerca de mi piel…..mi piel llegó a erizarse muy rico…….así estuvo unos segundos que me hicieron vibrar….recorría su nariz de un lado a otro de mi cuello, tan cerca que a distancia pudiera parecer que estábamos besándonos.

– Ups Diana….hueles….riquísimo!!!!! –

En un momento, Alfredo se retiró apenas unos centímetros, y bajando mi barbilla, quedamos de frente y muy cerca ambos……nos miramos a los ojos y solo me dijo: -Riquísima Dianita……. riquísima!!!……- a lo que sin inmutarme, y mirándole a los ojos, le pregunte a mi amigo:

– Tu crees?……

Su respuesta después de unos segundos, fue muy sugestiva.

– …. tienes un aroma …..delicioso?….tienes un aroma de mujer riquísimo……cualquier hombre, te diría….. ¡Riquísima.!

– Mentiroso!!!!…. Seguro no huele bien – solo alcance a gesticular.

Fijó su mirada en la mía, y tomándome con sus dos manos de la cintura, hizo girarme, para quedar de espaldas a él, en lo que me dijo- súbete el cabello con tus dos manos. Así lo hice y me sentí a su disposición porque estaba de espaldas a él, con mi cabello recogido y ese macho, atrás de mi con sus manos en mi cintura.

Con una confianza no solicitada, con sus manos en mi cintura, por detrás, se acercó tanto, que llegue a sentir su respiración muy cerca de mis oídos al momento en que comenzó nuevamente a oler mi cuello desde atrás, sintiéndolo tan cerca de mí, que paré instintivamente mi culito pero muy levemente, hasta sentir en un momento dado, un breve roce de su paquete detrás mío. Así lo deje y el seguía oliéndome desde atrás, todo mi cuello. En esa posición, su rostro comenzó a recorrer mi cuelo de atrás hacia adelante, para oler hasta la base de mi barbilla, logrando repegarse aún más, hasta sentir su paquete en mi culito.

En un momento, llegue a sentir que en lugar de oler mi cuello, sus labios rozaban mi piel muy ligeramente y mi piel se erizaba muy rico. Sin soltarme de la cintura con sus dos manos, me dio vuelta, para quedar muy cerca de su rostro.
– ¡Riquísima Dianita…….Riquísima.!

Sorpresivamente y sin soltar mi cintura con sus dos manos, siento como sus manos comienzan a envolverme más, hasta rodearme totalmente, acercándose nuevamente para comenzar a oler mi cuello nuevamente ahora de frente, y hasta mis oídos y poco a poco, llega a mi rostro, como si quisiera atrapar todo mi aroma, su rostro queda enfrente del mío, como si siguiera oliendo ese perfume en mi cuerpo, y rozando son su nariz mi piel, llega enfrente de mi boca, y pasa encima de mis labios apenas rozándoles con su aliento, que experiencia tan infielmente rica!!!!….Termina su recorrido, y regresa recorriendo mi rostro, pero ahora mas lento, y enfrente de mis labios, apenas los junta, sintiendo un leve roce……así los deja y siento como entreabre sus labios…..yo no hago nada…..el momento me está volviendo loca……y sin saber cómo, yo también entreabro mis labios……el percibe mi aliento y con toda sutileza, siento como saca apenas su lengua, poniéndola apenas en la apertura de mis labios, en lo que yo lo dejo así, sintiendo su humedad. Siento que entreabre aún más sus labios, y los deja absolutamente unidos a los míos, para inmediatamente comenzar a besarme muy sutilmente, apenas rozando mis labios. Cuando reaccioné, hice por alejarlo poniendo mis manos en su pecho, desviando mi rostro del suyo, y tratando de alejarlo. Sin embargo mi amigo solo hizo un poco de resistencia y me apretó aún más hacia él, sin que yo hiciera algo por resistirme y sin más, me clavo su mirada en mis ojos……yo afloje mi resistencia y ……acabamos correspondiéndonos en un beso esperado, y sin decidirnos a mas, yo con mis manos caídas y el con las suyas envolviéndome de la cintura, continuamos rozando nuestros labios solamente, pero nuestros cuerpos pedían acción y no pudimos mas que corresponder al instinto y ese beso “accidental” se convirtió en un beso lujurioso, tan esperado como soñado.

Luego Alfredo me empujó hacia la pared y me dijo mirándome a los ojos, mientras sus manos me tenían de la cintura.

– Diana…….Tu esposo?
– Alfredo…..no digas más……estamos solos tu y yo!!!…….
– Pero…..Trato de decirme algo, y no lo dejé pero le interrumpí diciéndole.
– No hagas que me arrepienta de este momento por favor!!

Comprendió mis palabras, y nuevamente comenzó a besarme con una intensidad tal que nos olvidamos de todo, hasta que rompió el silencio nuevamente para preguntarme:

– Diana………Estas segura de lo que puede pasar aquí?
– Sinceramente no estoy segura, pero……tampoco estoy segura de parar este momento – le contesté muy firmemente.

Ya no razonamos más. Aún besándonos, sus manos comenzaron a quitarme mi blusita de tirantitos, comprobando lo que habría notado….que yo no portaba brasiere. En ese momento, pare de besarlo y con mis manos, lo separé ligeramente del pecho para decirle:

– Alfredo…….Esta es la primera vez que hago algo semejante….no sé cómo se dio, pero…..no puedo negarte que no quiero detenerme….. – medio tapándome el pecho con la blusa.
– Yo tampoco quiero detenerme! – me aseguró.

Intentó bajarme la minifalda que tenía, por lo que le dije:

– No déjamela….quiero gozarlo a mi manera.

En ese momento me retiré de él, caminando al centro de su oficina con mis senos ya descubiertos y ahí subí mis brazos para exhibirme ante él de espaldas, con el fin de que admirara con lujo de detalle, la belleza de mujer que estaba próxima a entregarse a él……después me di la vuelta, para quedar otra vez de frente a Alfredo. Me fui acercando a el, lentamente, y comencé a desabrocharle el pantalón sin quitarle la mirada; sus manos comenzaron a tocar mi cuerpo y me hace dar vuelta, para quedar totalmente de espaldas a él. En eso siento como me jala, logrando repegar mis divinas y deseables nalgas a su paquete masculino, logrando que mutuamente, lanzáramos un gemido de gustazo……ambos estábamos disfrutado mucho de lo que para muchos es prohibido, y esa escena, lo que en algún momento solo existía en nuestras mentes, en ese momento era realidad……….. las sensaciones de tocar y sentir lo prohibido es lo que nos estaba llenando de placer.

En ese momento, me di cuenta que en muchas ocasiones, solo vi a ese hombre como una persona, luego como mi amigo, y ahora…..como un macho ante una hembra caliente!!!.

Alfredo desde atrás mío, en tanto sus manos me tenían abrazada, y acariciaban mis pechos, se acercó a mi oído para susurrarme muy silenciosamente:

-Dianita….…dime que no es un sueño lo que estoy viviendo ……tengo ante mi, a una de las mujeres más buenas que he visto, tengo a una mujer con unas nalgas de diosa y…….ahora son mías!!!!!.-

En cuanto me dijo eso, el instinto me hizo levantar más mis caderas, para que hiciera todo el contacto posible con su paquete y le dije: “Alfredo, …no sé qué me pasó pero……..en este momento,…..quiero ser tuya……quiero que hagamos realidad todo lo que paso por nuestras mentes…… cógeme para saber que no es un sueño!”-

Desde esa posición, echo mis manos hacia atrás y entre su pantalón, agarro sus testículos, y sin saber cómo, meto mi mano entre su verga y sus huevos, envolviéndolo todo ese trofeo entre mis dedos y palma de la mano, sintiendo esa tersura de piel prohibida ahora en mis manos y de forma tajante le dije:

– Hay Alfredo,….. no me atrevía a decirte que te quería como un macho!!! ……..ahora ya eres mío……ahora quiero que estés dentro de mi!!!-

En tanto el tenia mis caderas pegadas a su paquete, sus manos acariciando mis senos y mis manos acariciando su pene y sus testículos, dejé que nos gozáramos el tiempo suficiente, y en un momento, me despegue, y dándome la vuelta, hice algo que no deseaba, pero me sentí pecadora, sin saber que eso, incrementaría el placer de ambos. Puse mis manos en su pecho y lo rechace, como queriendo parar todo lo que estábamos haciendo.

– No Alfredo……creo que ya hemos llegado muy lejos…..mejor no…..mejor dejamos todo esto por la paz siiii!!! ……..
– No Dianita,….ya estamos aquí, solitos…..…….quiero que mi verga seas tuya por ahora…..quiero que la disfrutes y la hagas tuya…….

El solo decirme la palabra mágica: VERGA me hizo perderme y olvidarme de todo. Agache mi mirada, cerré mis ojos y solo pude decirle:

– Ohhh Alfredo…….….ya no me digas mas!!!……hazme todo lo que quieras…… –Le dije ya con voz entrecortada y decidida a compartir mis deseos con ese macho.

Me tire sobre el sillón y me bajé la tanga, quedando con mis piernas abiertas ante él, en lo que le dije: -Alfredo…..quiero decirte que te respetaba como amigo, pero……ahora quiero que me conviertas en una puta!!!! No puedo evitar parar este enorme placer!!!! Quiero salir de aquí, con tu leche de macho dentro de mi!!! -.

– Tómala……hoy es toda tuya….–Solo atino a decirme.

En ese momento, Alfredo se sentó en el sillón, y me puso encima y de frente a él. Nos besamos nuevamente, y así, el sentado en su sillón, me deje resbalar, más y más, hasta quedar mi rostro enfrente de su masculinidad y cuando tuve su verga a un centímetro de mi boca……antes de probar por primera vez a otro hombre, me quede en silencio, observando esa verga…….levantando la mirada, encontrándome a Alfredo muy quieto, y sus ojos clavados en los míos……el tiempo quedó parado…..nuestras miradas fijas el uno al otro………mis ojos, solo bajaron hacia esa verga prohibida…..la observé y así quede algún tiempo. Voltee a ver nuevamente a Alfredo y de su boca salieron las palabras más maravillosas que pudieron expresarse en ese momento:

-Hazlo…….lo deseo tanto!!!!-. Mis ojos se abrieron muy sorprendidos y sin pensarlo pude contestarle como nunca me había escuchado hablarle: —Si?? ¿Quieres que lo haga?. Y Alfredo sumamente excitado solo pudo expresar un: —Siiii!!

— ¿Quieres sentir mi boca en tu verga?? Te gustaría saber que tan puta soy???? Te gustaría saber si ya he probado a otros hombres?

—Siiiii —respondió muy excitado Alfredo.

Algo me estaba pasando…..mi vida estaba tomando un sentido exquisito, sobre todo porque de mi boca salieron las palabras siguientes:

— ¿Ahhhhhh…..quiero que disfrutes como mi esposo disfruta!!!!…..te la voy a mamar hasta volverte loco!!!.
— ¿Quiero volverte tan loquito, que quiero que diario vengas a buscarme para mamartela…..Te gustaría que lo hiciera verdad?

—Siiiiiii eso me calienta muuuucho Diana—gritaba excitado Alfredo y en su excitación me dijo:

. —Hummmmmmmmm, Dianita…siiiiii…..no puedo negártelo……me tienes muy excitado!!!…quiero saber cómo mamas mi verga y quiero imaginarme que eso lo has aprendido por andar de putita …….me excita imaginarte que has andado de puta con otros hombres……mhhhh…. rico—.

Realmente estaba pasando algo muy excitante y logré expresar —Pues Alfredo…… quiero que sepas algo!!!!!…….no quería que un dia llegara este momento, y no supiera como hacerte gozar……por eso busque otras vergas….para aprender con ellas como hacer gozar a un hombre, y después……venir contigo para hacerte gozar!!!! tu me has motivado a ser putita……y me gusta!!!!…. ¿Te gusta eso?

—Siiiiiiii, Dianita, me gusta saber que te gusta la verga!!!!…quiero que seas tremenda putita!!.

En ese momento, ambos chorreábamos de excitación, tanto de su verga ya escurría ese líquido pre-seminal, como de mi coñito, goteaban ya muestras de excitación, y sin decir más palabras, entreabrí mis labios y saque un poco mi lengua, como augurándole una fabulosa mamada.

Alfredo excitado, saco su lengua también y lentamente la resbalo entre sus labios, y yo imitándolo, también me saboree mis labios y desviando mi mirada a su verga, la acerque hasta tocar la punta de su verga…..ambos, el y yo, en ese momento, sentimos un shock eléctrico indescriptible, inimaginable, pues un gemido salió de ambos al mismo tiempo. Sin más, me fui metiendo ese enorme trozo de carne en la boca, lo más lento que pude, y Alfredo se retorció de placer, echando su cabeza hacia atrás, y comencé a darle una mamada como si estuviera hambrienta de sexo.

Después de unos minutos de estarlo probando a lo largo y ancho de ese miembro, Alfredo se puso de pie, y tomándome de la mano me llevo a donde nunca me imaginé….a su recamara!!! Ahí donde el morbo, y la lujuria, se apoderó de mí, haciéndome sentir la pecadora más puta de todas!!.

Me deje caer en esa cama prohibida, y boca arriba, abrí mis piernas en tanto Alfredo tomo mis tobillos, pegando su boca en mi vulva, besándome y chupándome frenéticamente, metiendo su lengua hasta lo mas profundo que pudiera, generándome un enorme placer que casi al instante provocó mi orgasmo, al grado de hacerme retorcer con la respiración entrecortada en lo que me dijo – Que rico putita!!- , en lo que terminaba de extraer el líquido de una mujer excitada, le comente lo siguiente:

– No paaaares Alfredo, Noooo pareessss ahhhh, por favoooor ahhhhh……… ohhhhh.

Al dejarme relajar, se puso de pie y nuevamente me tomo de la mano, para llevarme cerca de la ventana de su recamara y sin decirme palabra alguna, recorrió un poco sus cortinas, y la ventana misma, dejando que entrara luz y aire, pero yo sentí, que deseaba que se escuchara lo que ahí estaba pasando.

Ante esa invitación, simplemente tome su verga nuevamente y le di enorme mamada, y aunque Alfredo me pidió que me detuviera, mi pasión era tal que no sé que me paso pero, aceleré con mi boca esa mamada que le estaba dando, y sin más, tras un grito de hombre, me soltó en la cara, cuello y pecho un enorme chorro de semen caliente, escuchándose muy intenso su alarido de placer.

Alfredo se retorcía de placer en tanto mi lengua no dejaba de moverse alrededor de su glande y rozando su frenillo, enloqueciéndolo sin límites.……probé ese semen y lo bebí totalmente dentro de mi.

En ese momento recordé aquel juego que le hice a mi esposo cuando se fue de viaje…..”Quieres que se la mame a otro”!!!

Alfredo, me puso de pie y me llevo a su cama, y ahí, se tiró, quedando boca arriba, y yo me eche encima de él, y tomando su verga con mi mano, me la comencé a restregar entre mis labios vaginales para después, soltarla y con mis brazos en alto, enlazándome mi cabello entre mis dedos, comencé a gemir de placer al comenzar a moverme de adelante para atrás, permitiendo que su verga siguiera rozando mi vulva, sin que hubiera intento de penetración…..solo había roces…..unos roces de maravilla porque teniendo una verga en la entrada de mi coño, y sin penetración, era uno de los juegos más riquísimos que puede sentirse…..es como …..ser infiel sin serlo….

Después, tome esa verga y nuevamente con mis manos, la rozaba con mi coñito, de forma tal que su cabecita, rozara mi clítoris fuertemente……yo simplemente me moría de placer….se sentía riquísimo!!!

Alfredo gemía como toro lleno de placer y yo como una puta en celo. Al estar la ventana abierta, muy seguramente afuera se escuchaba todo lo que estaba pasando ahí, en esa recamara pecadora.

Yo sudaba como nunca y agachándome y pegando mi boca a su oído, gimiendo pero balbuceante, comencé a decirle en voz muy sensual en su oído:

– Ouugghhhhh, riquísimo……..sabes algo??….a mi marido le encanta que se lo haga así…….espero que te encante también a ti……aghhhhhh…..?-

– Ahhhh….Dianita…….que ricoooo….nunca había sentido esto!!! me estas volviendo muy locoooo…..nunca lo había echo así…….. –
– OOOOhhhh…..siiiiiii……te gustaaaa?…….a mi esposo lo vuelve locoooo…..que sientes??
– Ahhh Dianita….siento un enorme placer……eres una ….Diosaaaa!!!! lo haces riquísimo!!
– No Alfredo……no soy una Diosa…….soy una ….putita!!!!

Nunca nos dimos cuenta en que momento se dio, pero era tantísimo el placer, que la puntita de su verga en la entrada de mi cuquita comenzaba a quererse meter…..el placer era muchísimo y así, aun acostada sobre Alfredo y diciéndole cosas al oído, le dije:- No Alfredo……no intentes meterte…..solo te permito que me rozes pero no te metas ehhhhhh!!!- y seguí con esos movimientos circulares y luego los cambiaba para moverme de adelante para atrás; sin embargo esos movimientos eran una clara invitación a que se metiera en mi y me hiciera, aún mas infiel.

Realmente los dos bufábamos de enorme placer, y sucedió lo que tenia que suceder: Me volví a agachar hacia los oídos de mi amigo, para decirle muy melosamente:

– Sabes que vuelve loco a mi marido??
– Realmente noooooo….ahhhhh….no sé que lo vuelva locoooo…ahhhhh-
– Cuando estoy con el, como ahora contigo, ….me dice al oído, que le excita mucho imaginar que así estaré algún dia con un hombre…..en un hotel, desnuda y encima de el, rozando su verga y que yo, no aguanto más y yo misma me meto esa verga, pero me la saco rápidamente. Luego, vuelvo a metérmela para sacarla otra vez rápido. Y asi una, dos y muchas veces, hasta que ya no la saco y me la dejo muy adentro….ahhhhh….te imaginas!!!! Tu dentro de mi….yo penetrada por ti!!!……… y yo, como herida de muerte al saber que una verga ajena había invadido mi fidelidad….y que esa situación nos hacia desconocer que hacer….en ese juego, ya me habías penetrado Alfredo!!!

– Ahhhh seria…….delicioso no crees ahhhhh- contestó Alfredo.

Me sentía muy excitada ahí, …….llego el momento decisivo para mi……o lo detenía o me daba ese gustazo dejando que me metiera su verga por primera vez?…….en lo que decidía que hacer, sentí como la punta de su verga, se hundió un poco….agache la mirada y ya no vi su puntita!!!…..la tenía adentro!!!. en lo que pensaba que hacer ante esa invasión, esa verga, poco a poco ganaba terreno y muy lentamente comenzó a hundirse cada vez más y más, hacia dentro de mi cuquita, hasta que me di cuenta de que ya estaba totalmente dentro de mí, hasta los huevos en mis nalgas golpeándome de las embestidas que me estaba dando……y de pronto, me la saque, para comenzar nuevamente a rozar su verga en mis labios……..y agachándome nuevamente hacia su oído le dije susurrandole:

– Que hiciste Alfredo?………mi marido se vuelve loco imaginando que nunca me metería otra verga y solo permitiría que me rozaran, pero……. mira!!!……ya me la metiste …..porque??? –

– Ohhh Diana….que delicia…….ahhhhh…..pero ….no te la metí!!!……solo estoy rozando tu cosita!!!……yo nunca te la he metido o si!!!…mira….esta afuera!!!! – y en cuanto me dijo eso, le brinde una sonrisita muy coqueta y mis ojos llenos de placer. Sin decirle nada, cerré mis ojos, y me deje caer nuevamente sobre él, para dejar que esa verga se me fuera otra vez hasta el fondo!!, ….en eso me acerque nuevamente a su oído para decirle:

– Ahhhhh….asiiiiiii……asiiiii…..es……Alfredo…..nunca me la has metido!!!!!!!…..asi es como le gusta a mi marido…..que me rocen pero no me la metan.-

A lo que me comentó –Ohhhh Dianita…..no …..yo no te la he metido…….no te he cojidooooo, aunque me muero por cogerte como la puta que eres!!!! Me muero por dejarte llena de mi lechita!!!!…..- en tanto su verga entraba y salía con ganas enormes de mi cuquita empapada y ambos gemíamos y gritábamos de un placer enorme.

Sin más, nos entregamos a un placer inédito, cogiendo en su cama, con la ventana entreabierta, y yo, como hembra en celo, pasando por mi mente, cuantas y cuantas veces me habían pedido las nalgas, hombres conocidos y extraños, y ahora, por primera vez, yo misma le había dado las nalgas a ese hombre y mis ojos en blanco disfrutaban de esa penetración, en tanto ambos, gritábamos como nunca, llenos de un placer exquisito, de un placer prohibido, pero entendido.

Ante las embestidas de Alfredo, para esta altura, yo estaba gritando como loca a más no poder ahogando los sonidos de la calle. Luego Alfredo se puso de pie, y me llevo al lado de la ventana, donde mis ojos podían ver a cuanta gente pasaba por ahí afuera, aprovechando que los cristales estaban entintados y no se veía de afuera hacia adentro, y con mis manos en el marco de la ventana, en posición de perrito, volvió a metérmela ya sin miramientos, volviéndome loca de placer, y hubo un momento en que detuvimos el vaivén y con su mano, solo acariciaba mi clítoris y otra en mis senos pero con el pene bien adentro. Yo comencé a vibrar nuevamente, sintiendo un enorme escalofrío y una enorme luz que me invadía, no supe como, pero me llegó un nuevo orgasmo….rico….muy rico….riquísimo!!!!, tanto que mi grito llegó al exterior, y pude apreciar como dos personas que pasaban, voltearon a ver hacia la ventana.

No aguantaba más y me dirigí a la cama donde me tiré desfallecida boca abajo; en ese momento sentí la mano de mi amigo, que comenzaba a acariciar mi ano, el cual ya estaba un poco dilatado por tanto placer, lo que Alfredo aprovecho para levantarme de la cintura para quedar en posición y poder tener más facilidad de acceso, entre besos y chupadas. En eso, yo desfallecida, no sentía aún nada ya que mi cuerpo aun vibraba de placer y Alfredo coloco su verga en la entrada de mi ano e intentó meterlo de a poco, y creo que debido al placer enorme anterior, mi culito comenzó a responder por lo que sentí como fue cediendo poco a poco, ante sus embestidas y después de insistir, sentí como de golpe, esa verga se me fue hasta el fondo, generándome que soltara un grito de dolor para convertirse en varios de placer.

– Estas riquísima Diana, Me voy a venir en tu culo! – Tan solo me decía por la voz entrecortada pero gritándome.
– Siiiiii…siiii Alfredo…….llename de tiiiii……mira como me tienes!!!….. sin medir consecuencias, le gritaba exhausta de placer, y sin importar que todo lo que nos decíamos, fuera claramente escuchado hasta la calle – “Así…Asiii papito….Asiii había soñado verme algún día!!! Toda tuya…..toda clavada por ti!!!!…..Con tu verga bien clavada en mi culo,………que ricooooo…….ahora si soy una puta….tu Putaaa…..lléname de tiiiii…….para que de ahora en adelante….todos los que me vean, sepan que otro macho me atiende como hembra….ahhhhhhh…..asiiiii cógeme, cogeme……. ahhhhh…….llename de tu leche, para que llegue a casa con otro hombre dentro de miiii…….dame esa leche que le das a tu mujer …….quiero llevar tu leche dentro de mi……….quiero tener toda tu leche de macho dentro de miiiiiiiii-

Estaba loca de placer, porque el hecho de estar cogiendo con otro hombre, hacía que el momento fuera excepcionalmente riquísimo, y que me sintiera una mujer plenamente puta.

Caímos exhaustos en esa cama ajena, y con su verga dentro de mi culito, nos quedamos ahí tirados, respirando como si nos fuéramos a ahogar. No se cuanto tiempo pasó, pero después de mucho tiempo, me puse de pie y comencé a vestirme, para después dirigirme a la ventana para tomar un poco de aire; en ese momento me di cuenta que justo enfrente de la casa, había un negocio donde arreglan piezas eléctricas de autos, y gente esperando o recogiendo sus piezas y solo en ese momento me sentí apenada porque seguro escucharon todo lo que Alfredo y yo dijimos, y con toda claridad. No dije nada pero me salí de esa recamara para dirigirme a la sala y platicar un poco; El instinto femenino es muy grande cuando de pronto, algo me hizo sobresaltarme luego de 10 o 15 minutos de estar platicando, y con un sobresalto le comente:

– Alfredo…Alfredo….ya son las 2 de la tarde!!!!….tenemos que ir por nuestros hijos a la escuela!!!!! Si quieres yo me adelanto y tu llegas un poco más tarde!!!

Me levanté como resorte y sin ver más detalles, salí a la calle, sin darme cuenta cómo iba vestida; llevaba la minifalda que me había probado en casa de Alfredo, sin tanga, con mi blusita escotada y de tela delgada, y llevándome en mis entrañas, la leche de ese macho, escurriendo y muy llena de olor a sexo.

Al salir de la casa, en efecto, todos voltearon a verme, algunos sin decir nada y otros solo sonriendo. Me habían escuchado y hora me habían visto. Me subí a mi camioneta y antes de encenderla solo alcance a escuchar –“Esta buenísima”- . Encendí el auto y me dirigí hacia la Escuela. En cuanto llegue a la escuela, me bajé y al ver a dos amiguitas, me fui con ellas, quienes no tardaron en decirme que me veía increíble y muy bella, e incluso me dijeron que así como iba vestida, seguro podría atrapar a mas de un galán!! Yo sinceramente solo sonreí y solo les dije que veía escurriendo (por el calor que hacía). En eso, una de mis amigas, solo atinó a decir: -ahorita que te vea, se va a volver loquito ehhh-“ y con sus ojos me hizo una seña, indicándome hacia donde estaba estacionándose Alfredo quien iba llegando. Mi otra amiga, sonriendo, también comentó: -“Hay amiguita, se ve que lo traes loco y ahorita que te vea, yo creo que te va a hacer propuestas indecorosas jajajajaja”-.
Les seguí el juego, y también sonreí, como no haciendo mucho caso, pero en un buen momento Alfredo estuvo a distancia pero de pronto tomó camino hacia donde estábamos nosotras.

No nos quedó más que simular que apenas nos estábamos viendo …….pero el muy cabrón de Alfredo se las ingenio para decirme sin pudor alguno:

– Hola buenas tardes como le fue hoy? Con todo respeto Dianita…..viene guapísima hoy!!!……si sus amigas no dicen nada, me gustaría invitarla a comer!!!! .

Mis amigas al escucharlo, se voltearon a ver y soltaron sonora carcajada. Alfredo solo pregunto qué pasaba a lo que ellas solo dijeron: -Nada, es que ya sabíamos que mi amiguita lo impactaría-. Entonces sonrió pero no quiso hacer mucho dialogo con ese tema. Pero yo, aún muy cachonda y mas al verle de nueva cuenta, pero con el morbo de que estaban mis amigas justo en ese momento, solo le contesté: “Gracias, fijese que les comentaba justamente a mis amigas que me fue muuuuuuyyyy bien….si le contara hasta se quedaría con la boca abierta jajajajaja…..y hasta llegue a la escuela, .Literalmente ….ES-CU-RRI-EN-DO todititita!!

Me sentía muy cachonda y la piel se me erizaba aún…….sentía que mi cuerpo emanaba olor a sexo……sentía que mis amigas, podían olerme a distancia y suponer que venía bien cogida!!!! Tenía unas ganas enormes de seguir cogiendo, y deseaba regresarme con Alfredo y dejar que me cogiera hasta agotarme. Para disimular, solo atine a comentarle a mi amigo:-“Por cierto…..por ahí me dijeron que tiene un producto muy bueno, que seguro me va a gustar mucho!!!!…haber cuando me lo da a probar ehhh!!
– Ohhh….sii…..segurísimo que la va a volver loca!!! En cuanto lo tenga en sus manos y lo pruebe, le va a gustar mucho y seguro me lo pedirá muy seguido!!!……créame ….. se va a volver loca por tenerlo…..lo quiere?- El muy cabrón estaba contestándome muy sugestivamente, pero mi sonrisa le hacía saber que me gustaba escucharlo y más mis respuestas.
– Y…..le habrá sobrado algo que traiga ahorita, para ver si me lo pruebo de una vez? Muy atrevida le contesté para buscar otros minutos estar cerca de él.
– Oh, déjeme ver…….creo que traigo algo pero no estoy seguro……me acompaña al auto, para ver si traigo algo y ahí mismo lo prueba ……quiere? Improviso muy bien Alfredo en contestarme.
– Hummmm……pues en tanto salen los niños del colegio, vamos…..amiguitas, me esperan tantito, voy con Alfredo y ahorita regreso con ustedes.-.

Cuando íbamos caminando hacia el auto de Alfredo abrió su portaequipaje para simular algo, y en tanto hacia eso, me dijo: Dianita…..estoy aún temblando por ti……quisiera dejar a los niños con sus amigos y llevarte conmigo para repetirlo otra vez………

Solo le contesté:-“Eres un cabrón Alfredo,……me diste una cogida de ensueño ehhh!….yo también quiero más!!!…..vengo súper caliente!….vengo escurriendo de todos lados…..mi asiento del carro viene lleno de tu leche!!……me quedé con más ganas de tu verga!!-

A lo que solo me dijo: “Si puedes….., vamos a mi casa otra vez, y te daré verga hasta que ya no aguantes más!!!!…..quiero que sepas dos cosas: La primera es que coges riquísimo y me dejaste loquito por ti ehhhh,…….. a lo que solo atine a decirle – Muchas gracias… estaba muy caliente y por eso respondí así…..tu también me dejaste con mas ganas!!! Y la segunda cosa que me dirias?? –A lo que se me acercó discretamente como agachándose mas a su portaequipaje, para decirme -sabes que me dijo un vecino cuando salí? – a lo que solo atine a preguntarle – Ni me digas!!….me da mucha pena!!!…..-Y me repitió –“Quieres saberlo? – y solo conteste:-“Esta bien….que te dijeron”- Mi amigo simulo que sacaba unos papeles de su auto y regresando me dijo:- Mi vecino estaba lavando el carro cuando estábamos en mi recamara….solo me dijo que con quien estaba porque pareciera que ahora me habían cogido a mí porque todo se escuchaba hacia afuera……pero me dijo que te vio salir y me pregunto qué cuanto me habías cobrado porque estabas buenísima y te veías de las que cobran carísimo”.- Al decirme eso, abrí mis ojos enormemente y solo le dije: “Eso te dijo” – “Eso me dijo, como ves”-me contestó

Nos sonreímos mucho y nos fuimos con mis amigas, y enfrente de ellas, le dije:

– Amiguitas, pues que creen?…..aquí enfrente de Alfredo quiero decirles algo!!!!…..ahora si se lució ehhh!!!…trae un modelo…..hermoso…..me gustó mucho y ya le dije que seguro le voy a pedir muchos,- Mis amigas solo atinaron a decir muy inocentemente, pero sin imaginarse nada: “Hay amiguita, pues tu que puedes, date esos lujos, y si el Señor tiene lo que te gusta y tú lo quieres…. ni te detengas….pídele todos los que puedas!!”. Sonriéndome voltee a ver a mi amigo, y le dije enfrente de ellas: – Mhhh…..yo creo que si Alfredo…..les hare caso a mis amigas……..me gustó mucho tu modelo…..muchísimo, ….creo que te estaré pidiendo constantemente, puedas llevarme muchos …..podrás dármelos?? Por ejemplo, mañana?….el que me enseñaste me gustó muchísimo, me lo mandas o paso por él?

-Claro que puedo darte todos los que quieras, y pues si quieres desde hoy, con gusto te lo daría, pero creo que lo correcto es que lo pruebes directamente-

-Hummmm….si me gustaría mucho probarlo hoy, pero……no sé si se pueda, ya hay “compromisos” –refiriéndome a que ya estaban los hijos con nosotros.

-Ohhh sería muy bueno, pero……creo que tienes razón….si quieres mañana paso y te lo llevo a tu casa y ahí te lo pruebas-.

-A mi casa? …mhhh…no suena mal…..me gusta la idea…ahí estaré desde las 10 de la mañana lista!!! Y le guiñe el ojo.

(Continuará…)

Diana y Alfredo: Amigos de verdad!

febrero 26th, 2015

En la vida, las oportunidades pasan constantemente; en cada una de nosotros, está el tomarlas o dejarlas pasar.

Soy Diana, una mujer casada, dedicada al hogar, joven, con dos hijos, y por tanto mis actividades se limitan a atender mi casa solamente. Tal vez, cuando me casé, me era muy cómodo estar en casa, pero como todo, al paso de los años, la monotonía te transforma y estar encerrada te pone de muy mal humor.

Eso fue lo que me pasó y ahora mis hijos que están en Colegio, mis actividades ya no son las mismas y siento necesidades que antes no tenía. Comenzaba a sentirme inútil, encerrada en mi casa, mi carácter había cambiado y casi diario estaba de mal humor, con mis hijos, con mi esposo y hasta conmigo misma, porque hasta me sentía fea y nada atractiva.

Un día de tantos, cuando fui a dejar a mis hijos al colegio, una de mis amiguitas, mamá de una compañerita de mi hijo, me comentó que deseaba comentarme algunas cosas personales y quedamos de irnos un día a tomar el café, después de dejar a los hijos en la escuela.

Y el día se llegó y mi amiguita y yo, nos fuimos a desayunar, y platicamos de mil temas. Pues bien, a partir de ese momento, comenzamos a repetir esos desayunos una vez al mes, y al poco tiempo, y sin darnos cuenta, ya era tradición reunirnos todos los lunes para tomar el café. Recuerdo que en uno de esos días en que mi esposo salió de viaje, me fui con mi amiga a tomar el café y ese día me fui vestida muy ajustada, resaltando la belleza de mi cuerpo; al pararme a ir al baño nunca me di cuenta que a nuestro lado había dos tipos. Hasta que retorne a la mesa, mi amiga me comento muy discretamente que en cuanto me levanté de mi lugar, esos tipos me observaron hasta que me perdí de su vista y que se dijeron cosas entre ellos, sin quitarme la vista. En ese momento, seguimos nuestra plática y nos fuimos adentrando en temas íntimos, llegando y sin querer, al tema de las confesiones sexuales y a las fantasías que han nacido en cada una de nosotras, por lo que fue mi amiga quien me develo sus secretos, sus fantasías y sus deseos. Debo reconocer que la plática fue tan motivante que cuando tocó mi turno, me encontraba sumamente excitada, logrando con ello, confesarme con más libertad, por lo que después de que me escuchó, quedó tan impresionada de todo lo que escuchó de mí.

Y tan impresionada quedó, que a los tres días, aun estando mi esposo de viaje, volvimos a reunirnos en un grato desayuno. Ese día, entre plática y plática, me propuso llevar mis secretos a páginas de relatos eróticos, y cuando me comentó que sería interesante mostrar al mundo lo que habíamos hecho, sin que nadie se pusiera a pensar que esas historias, eran nuestras, me dejó sumamente …..Excitada!! …el hecho de confesar mis deseos ante todos, sin que nadie supiera que se trataba de mí, me puso sumamente cachonda!!. Cuando la escuche decir eso, sinceramente me reí de lo loca que estaba y en ese momento le dije que la loca era ella y no yo, sin embargo, al paso de los días, y a cada momento, me insistía en que no tuviera miedo y que me animara a hacer públicas nuestras confesiones: -Te imaginas amiguita……confesar tus deseos a todo el mundo y……que nadie se imagine que son tuyas!!!!-..

Para ser franca, yo seguía pensando en que estaba loca mi amiga, pero recuerdo ese lunes trágico!!!….cuando nos despedíamos después de nuestra amena charla, mi amiga solo me comentó: – Amiguita…….quiero que veas tu correo electrónico……te mandé una sorpresita que te gustará-“

No me dijo de que se trataba, y realmente no le di mucha importancia, pero hasta la noche que abrí mi correo, vi el correo y lo leí. Era un relato erótico de mis fantasías!!!.

Debo confesar que me sentí asombrada pero aún más, excitada, porque había logrado trasladar cada detalle de lo que le confesé a las letras. No pude esa noche contenerme, y aprovechando que me encontraba sola, simplemente…..me masturbe leyendo dos veces ese relato, logrando un orgasmo sumamente intenso. En ese justo momento, creo que nació la otra Diana que hay en mí!!.

Es por ello queridos lectores, que antes de iniciar estas confesiones, quería que ustedes supieran como nacieron estos relatos, y que a partir de ese momento, mi amiga y yo, nos dimos a la tarea de confesarnos más y más detalles, lo que dio como resultado, sin pensarlo, esta serie erótica. No soy buena para la redacción, por lo que fui la encargada de describir a mi amiga todo lo que pasaba por mi mente y ella, de escribir todos los detalles y pasármelos para subirlos a internet.

Pero hay algo muy importante para mí, y que deseo confesárselos. Quiero que sepan que lo que leerán a continuación, ….no es solo una serie de relatos eróticos más..…sino una confesión abierta y pública, que contiene un mensaje muy claro para un lector muy especial para mí, y que en verdad, tengo unas ganas enormes de que un día encuentre esta serie, la lea y entienda todo lo que le estoy manifestando. A ese amigo mío, que deseo que al leer lo que ustedes lectores leerán, regresen a su mente, muchas cosas y pueda tomar una decisión.

La persona a la que dedico esta serie de relatos, es un buen amigo mío, tiene su empresa personal, ad hoc a su profesión y produce artículos para mujeres. A ti amigo, cuando leas esta serie, espero puedas ver todo lo que ha sucedido, o puede suceder. Será una fantasía que deseo podamos realizar o será un recuento de lo que hemos hecho? Solo tú y yo sabemos si todo lo que leerás es real o es una invitación que te hago para que lo llevemos a cabo. Ustedes lectores solo verán un relato, pero tú, mi amigo, que decides?.

Para ti Alfredo……lo recuerdas o lo hacemos realidad?.

Parte 1

Mi nombre es Diana, soy una mujer joven, casada, con dos hijos y un esposo que por su trabajo, viaja muy constantemente; según mucha gente, tengo un cuerpo muy tentador, y que no puede pasar desapercibido para nadie; dicen que mi cuerpo es tan….provocador, que logra atrapar todas las miradas, generando que todos los hombres, no puedan contener su mirada y se vean obligados a voltear a verme, y las mujeres, no puedan contener su rabia, al ver en mí, lo que ellas quisieran tener; ¿qué puedo hacer contra eso? Simplemente nada porque es parte de mi biología. Para que mentir….ese ego femenino me hacía sentir bien, y me gustaba atrapar las miradas de los hombres …….me siento muy segura y muy rico, el darme cuenta que me voltean a ver.

Pero no solo es saber que eres una mujer muy atractiva si los hombres no lo reconocen verdad? Pues así como los hombres hacen todo para atravesarse conmigo cuando me atravieso en su camino, y algunos solo se detienen para admirarme, otros tantos son más atrevidos al soltarme todo tipo de piropos, desde muy poéticos (que son los pocos), hasta los más morbosos y groseros (que son los más). Sin embargo, a mi esposo le gusta que los hombres me admiren y por eso le gusta que me vista siempre muy atractiva y hasta ha llegado a decirme que le gusta verme vestida provocativamente. Por eso mi esposo, además de sobreexcitarse conmigo, rebasaba el nivel de placer, y siempre que hacemos el amor, se vuelve tan loco, que en el momento más candente, siempre mete a un tercero….a un desconocido en mi mente, ya que no se cansa de decirme que ha llegado a imaginarse que otros hombres, han logrado cogerme y que yo lo he disfrutado. Tanta era su excitación por mí, que cada que hacíamos el amor, me confesaba que se ponía a mil, imaginándose que yo era bien putita, y que le gustaba imaginarse, que alguien me estaba cogiendo aparte de él. ……y ha llegado a decirme que mi mejor amigo era quien me ha hecho disfrutar de una cogida fuera de matrimonio!!!.

Sinceramente no era de mi gusto que cuando hacíamos el amor, mi esposo me dijera que se imaginaba que otros me estaban cogiendo muy rico, y llegue a molestarme mucho por su insistencia. El no sabía que yo lo amaba tanto que no me gustaba escucharlo decir que otros me metían su verga. Era muy incomodo para mi escucharlo decirme esto. Yo lo amo mucho y tuve que aguantarme en otras ocasiones esa molestia…..quería darle gusto cuando hacíamos el amor y excitarlo con esas ideas. Sin embargo…….tanta era la repetición de esos comentarios, que no supe en qué momento la sangre respondió……y no debo negar que un cierto día……no sé qué pasó!!!….Ese día estaba yo sumamente excitada, y cuando comenzamos a hacer el amor, mi esposo comenzó a decirme que quería que mi amigo me cogiera y me hiciera gozar mucho, y que se imaginaba mi rostro lleno de gusto y placer, babeando de lo excitada que me tenía, y que sus manos, tocaban toda mi piel …….no se qué pasó pero escuchar a mi esposo decirme eso, ……en ese momento en que yo estaba muy cachonda,……….me gustó mucho!!!….me excitó más!!! y por primera vez, mi rostro se mostró feliz, y mi cuerpo muy caliente, escuchando a mi esposo decirme todo eso……

Al paso del tiempo….. Descubrí algo nuevo en mí, cuando me di cuenta de que ahora, cada que me hacía el amor mi esposo…. Esperaba con ansias que me dijera que le gustaría que otro hombre me cogiera…..y si no me decía nada, yo misma lo motivaba a que me dijera algo…..comencé a aceptar esa idea….comencé a sentir un cierto….placer…….ahora yo muy discretamente, lo motivaba a que me dijera sus fantasías.

No debo negar que para mí, hasta ese momento todo era simplemente una fantasía, pero cierto día note que había algo más……ya que me mojaba mucho al vivir en mi mente, la loca idea de sentirme en manos de otro hombre….de imaginarme estando desnuda y que otro macho me hiciera su puta. El solo imaginarme que algún día, otro hombre me abrace, me bese, me toque toda y me meta su verga, me comenzaba a excitar y mucho. Al darme cuenta que me humedecía intensamente, comprendí que me estaba excitando la idea de tener sexo con otro hombre, y más cuando un día, entre el juego, llegamos a ponerle nombre a mi “amante imaginario” y resultaba ser una amistad.

Quiero confesarles que un día, estando solita en mi casa, recibí una llamada del “amigo” con el que fantaseábamos que me cogía; estuve platicando con el de temas diversos, pero al terminar y colgar el teléfono, me senté en el sillón, y una sonrisa salió de mi boca……..por mi mente pasó una idea loca……sentada en el sillón, pensé: -Y si le marco a su teléfono y le digo que……estoy muy aburrida y que si me invita a donde él quiera?-. ……pero de inmediato una carcajada salió de mi!!! …….pero al paso de los minutos, me di cuenta, que por primera vez, yo misma acepte esa posibilidad y que ya no era fantasía sino una inquietud por hacerlo realidad, situación que me lo quedaba muy dentro de mi misma.

Así pasó el tiempo y cada que mi esposo y yo hacíamos el amor, esos juegos de imaginarme cogiendo con otro eran muy recurrentes, por lo que llegó un día en que por motivos de trabajo, mi esposo tenía que salir de viaje en fin de semana. Ese domingo, eran las 09:00 hrs, y yo me encontraba algo cachonda y aproveche que mis hijos dormían, cuando decidí despedir a mi esposo como se merece, y sucedió lo siguiente:

Al despedir a mi esposo, el ya estaba por abrir la puerta para irse a su viaje, cuando le hablé y sonriendo caminé hacia él y, rodeando su cuello con mis brazos para despedirle, mis turgentes labios buscaron encontrarse con los suyos. Abrí la boca para intensificar el contacto y permitir que mi lengua jugueteara dentro de la suya apasionadamente. El entrecerró la puerta, y puso sus manos en mi talle acercándome, con una tierna firmeza, a su cuerpo. Noté de inmediato la erección de su verga cuando sus manos llegaron a mis redondas nalgas, que suelen motivar innumerables y, a veces, coloridos y perversos piropos de hombres de la calle.

—Mmmmmmmmmmmmmmmm… —expresó con su grave voz mi esposo. —Me excitas, lo sabes mejor que nadie. Eres una mujer muy bella y muy sensual y no me canso de decírtelo y demostrártelo. Te amo con pasión Diana. —enfatizó mi pertenencia a él, como suele hacerlo cada vez que tiene oportunidad y mas cuando salía de viaje.

Yo disfrute de la caricia y del pene duro que se pegaba a mi vientre. Lentamente y con intensa sensualidad, moví en círculos mis caderas para intensificar el contacto. A mi esposo lo vuelve loco cada muestra de mi erotismo. Le besé levemente el cuello y me acerque a su oído para susurrarle con mi boca su oído.

—Quiero que tu verga explote amor mío y que tu lechita esté dentro de mí, el máximo tiempo posible, y que cuando vayas en el avión, sepas que estas dentro de mí, como un macho!!.

Noté que mi esposo temblaba de excitación ya que su verga se puso más dura aún. Sin embargo, con toda intensión de encenderlo aún más, me separé tiernamente como si todo el morreo se terminaba, para ver su reacción, buscando además enfriar el arrebato, situación que lógicamente lo hice para excitarlo aún más, como parte de un juego sexual.

—No me dejes así, Diana. Me vuelvo loco cada vez que me tocas. Tu olor, el sabor de tu piel, todo, me excita a más no poder. Mira…

Con expresión de frustración, me señalo a su entrepierna, mostrando su abultado paquete. Yo, sonriendo seductoramente, puse cara de chiquilla sorprendida y, sonriendo con picardía, poniendo mi dedo índice dentro de mi boca, regresé hacia él. Ronroneando, le acaricie su verga por encima del pantalón con mi delicada mano. De arriba abajo, rodeando con mis dedos largos y femeninos su gran falo por un par de minutos en lo que mis ojos, se clavaban en los suyos y sin decirle palabra alguna. Le regalé tal momento de éxtasis, que no pudo evitar cerrar sus ojos y temblar de placer.

Pasando mi lengua por su cuello, le abrí el cierre del pantalón y le liberé su hermoso pene. Una vez que tenía su pene en mis manos, lo rodee con mi mano y empecé a masturbarlo lo más lentamente que pude, mientras saboreaba sus labios.

En un momento, mi esposo me acaricio la espalda, luego mi cabeza y metiendo sus dedos entre mi cabello, me invitó, con un movimiento, a que siguiera besándolo pero empujándome con suavidad hacia abajo. Yo entendí inmediatamente su deseo, por lo que decidí hacerlo gozar.

-Me fascinas Diana, me gusta tu olor de mujer, tus formas, tu piel tersa, tu inquietante belleza —decía esto, mientras yo le besaba su pecho, abriendo, al mismo tiempo, su camisa. Conozco tan bien sus mensajes sutiles y sus inhibiciones, que suelo ayudarlo a hacer las cosas que más lo excitan y que no se atreve a pedirlo. En ese momento me propuse enloquecerlo, como sé que les gusta a los hombres.

—Si mi amor,…….quieres que te la mame?

—Siiiiii —respondió temblando.

— ¿Te gusta que sea una mujer cachonda verdad?

—Siiiii —respondía excitado, mientras yo le besaba sus pectorales, poniendo cuidado en pasarle mi lengua por sus tetillas, dejando que el aroma de mi pelo llegara hasta su rostro varonil.

— ¿Pero…..si te gusta que sea cachonda……..los hombres pueden darse cuenta de ello!!!!…….a lo mejor ellos también se excitarán? —le dije, sin dejar de mover mis manos rodeando su verga, de arriba abajo.

—No importa mi amorrr……quiero que seas muy cachonda!!!!……me gusta que se exciten mucho contigo!!!!! —me decía muy excitado.

Yo sabía que las fantasías eróticas, engrandecían a mi esposo y sentía que se le paraba más la verga con cada comentario que hacía, así que decidí prolongar su excitación.

— ¿Te gusta que use ropa muy provocativa verdad?….aunque sabes que los hombres se excitarán conmigo cuando me vean esos micro vestidos que me pongo para salir? —Dije, cuando ya totalmente agachada, acerqué mi boca a su pene y empecé a pasar de arriba abajo mi lengua, humedeciendo todo su tronco con mi saliva.

—Siiii, me fascina mi amor, mássssssssss…me vuelve loco imaginarte como una puta ante los hombres…..— gemía, cada vez más excitado.

Le pasé mi lengua por el glande, rodeándolo con la punta de mi lengua. Percibía su temblor y las venas marcadas y voluminosas a lo largo del falo. Recorrí dándole chupaditas y besitos, a todo lo largo de su verga erecta, disfrutando cada espasmo de placer. Luego, me introduje la cabeza de su tremenda verga, mamándosela con deleite y enrollándole el glande con mi lengua y de vez en vez, darle chuponcitos a la cabecita, situación que volvía loco a mi esposo y más cuando, dejaba su pene dentro de mi boca sin moverme, simplemente dejando esa verga rodeada con mis labios.

Mi esposo no resistió más y, rugiendo, me empujó mi cabeza, metiéndome la verga hasta dentro. Yo sentía que su rico glande resbalaba entre mi lengua y mi paladar, hasta mi garganta y luego salía hasta mis labios para, de nuevo, volver a entrar, bañando todo mi interior de su masculinidad. Mis labios femeninos y delicados, rodeaban el tronco de su verga, resbalando por la carne cada vez que entraba y salía. Mis delicados dedos rodeaban la base de su verga, permitiendo que el resto de mi finísima mano acariciara sus huevos, haciendo que disfrutara plenamente la mamada; así como he aprendido que fascina tanto a los hombres……y que tantos hombres desearían que se los mamara de esa forma.

—Aghummmmmmm, mmmmmmmm, que rico mi cielo —dijo en lo que sus ojos no dejaban de ver como su verga entraba y salía de mi sensual boca y yo ahí hincada ante él, en la puerta de nuestra casa.

Seguí excitándolo más y más. El me acariciaba el pelo y me lo echaba hacia atrás para quitarlo de mi cara y poder ver como se la mamaba.

—Te amooooo, dime mássssssssssssss, quiero escucharte mássssss —me dijo suplicante.

— ¿Qué quieres que te diga mi amor……que te quiero y amo? – Le dije sarcásticamente porque yo sabía lo que él quería escuchar.

—Nooo mi amor,…..quiero que hagas volar mi imaginación como sabes hacerlo.

— ¿Ahhhhhh…..quieres saber si me porto bien putita cuando tu no estás?

— ¿Quieres saber si cuando te vas de viaje, me pongo ropa muy atrevida, con escotes y esas minifaldas de locura que me compras?¿Quieres saber si así salgo a la calle a provocar a los hombres, como si estuviera buscando un macho que me invite a coger?

—Siiiiiii eso me calienta muchooooooo Diana , Massssss, masssssss —suplicaba excitado.

— Me gusta que te comportes como una putaaaaaa …..me gusta pero me encela imaginarte cogiendo con otro hombre…..dimeeee másssss—se estremecía por la excitación.

Yo se la seguía mamando mientras sentía sus jugos mezclándose con mi saliva. Percibía el sabor de los fluidos que salían de su pene excitado y erecto. Dejé de mamársela pero con mi mano, tocándolo, para seguirle preguntando lo que sabia lo excitaba mucho más…

— Ahh mi amor….¿Entonces te gusta imaginarme que soy…..muy puta? ¡Eso no lo sabía mi amorrr!…….Eso no lo sabía??……te gustaría que algún día te de ese gustito?? Dímelo ……y…tal vez te haga feliz algún día…….Te excita imaginar que salgo a la calle muy putita, a buscar vergas, para mamárselas como te la estoy mamando a ti ahorita?? —dije esto mirándole a los ojos fijamente y con atrevido cinismo en lo que subía mi ceja.

—Hummmmmmmmm, siiiiiii, siiiiii, mi amor……tu sabes que a los hombres nos gustan las putitas…y mas si son casadas….y por eso te gusta ser así!!!…. me excita verte vestida siempre atrevida, para ver como los hombres te voltean a ver…….si mi amor…….me gusta ver a los hombres locos por ti……me excita imaginar que se las mamas a otros como a mi ahora….mmmuy rico, sigueee —dijo fuera de si.

—Pues mi amor……te quiero confesar algo!!!!!……quiero que sepas que soy bien puta por ti!!!….tu me has motivado a ser putita……y me gusta!!!!…. no puedo contenerme cuando tengo a un hombre frente a mí!!!……mi coñito comienza a temblar……..cuando tengo a un hombre enfrente de mí, clavo mis ojos en los suyos, y cuando se dan cuenta que los estoy mirando, me sonrío muy coqueta, meto mi dedo entre mis labios, y mis ojos se dirigen hacia su entrepierna, mandándoles un mensaje de que quiero eso…..eso que tienen ahí!!!!!!!!!

Hasta ahora, no ha habido hombre que resista mis miradas, y de inmediato se me acercan, y ………. te quiero confesar que ……. Cuando regreso a casa……..vengo con el sabor de otro hombre entre mis labios……..que delicia dejarlos bien satisfechos!!! Me gusta mucho solo imaginarme que cuando llegan a sus casas, no dejan de pensar en la mamada que les acabo de dar……¿Te gusta eso?

—Siiiii, que rico, me excita que otros disfruten cuando se las mamas como una putaaaaaaaaa y que te llenen la cara de semen —dijo, ya cercano al orgasmo.

— ¿Entonces…………quieres ver como tu fina y elegante esposa disfruta chupando otra verga? ¿De verdad quieres ver como se la mamo a otro?….Quieres ver el rostro de felicidad de ese hombre, después de la mamada que le dé? …… ¿Quieres eso?

—Siiiiiiii, siiiii, siiiiii quierooooo que pruebes otra vergaaaaaa….sssssssiiii!!!

Al ver a mi esposo sumamente excitado, casi al borde de la eyaculación, comencé a saborearle la puntita de su verga, ya que eso lo sabemos hacer muy bien las mujeres, cuando nuestros machos, están a punto de explotar en nuestras bocas. En ese momento, me lance con todo para satisfacer a mi hombre y lograr hacerlo explotar, por lo que la puntita de mi lengua bailaba en su frenillo, y más que mamársela, solo le daba masajes a su pene, en lo que aproveché para lanzarme con todo, como sé que les gusta a los hombres:

— ¿Mi amor, quiero que imagines que mi boquita……toma esa verga y le da una mamada muy rica!!!! Que mi lengua abraza ese trozo de carne, y lo envuelve acariciándolo a todo lo largo, que lo baño con mi saliva y me tiene como su puta agachada enfrente de él.. y que mis manos acarician sus huevos como queriendo sacarle toda la leche……Te imaginas o te gustaría que le diera una mamada más rica que a ti??……quieres que lo vuelva loco como te vuelvo loco a ti? …eso quieres ver verdad?….
— ¡Ahhh mi amorrr……que ricoooo……sii….siiii eso quiero….quiero que seas su putita!!.
— Quieres que sea su putita????….. A quien quieres que se la mame bien rico?……..
— Nooo seee mi amor……tu dime!!!!!
— Ahhh mi amor……te amo tanto que soy capaz de ser bien puta por ti y darte ese gustito para demostrarte que por ti, hago muchas cosas. Te amo tanto que si me dices que quieres que pruebe otra verga…..lo hago!!!!!!….¿Quieres que en cuanto te vayas le llame para decirle que venga y aquí seducirlo hasta lograr tu deseo? ¿quieres eso?
— Siiiii mi amor…..quiero que le llames y les mame su vergaaaa!!!!…..
— Ahhhhh…mi amor, …..te amo muchísimo…….por eso en cuanto cierres la puerta, tomare el teléfono y le llamaré para invitarlo a que venga, y en cuanto esté aquí….ahi donde estas tú……..sin decirle más, me agacharé y le pondré la mamada de su vida!!!!…..y sin decirle más, cuando me deje su lechita en mi boca, abriré la puerta y le dire que se vaya…………..pero…….dime…a quien le llamo?….dimelo y te daré ese gusto!!…..hoy probare a otro hombre!!!! Dije sumamente excitada para ver la respuesta de mi esposo.
— Ahhhggg mi amor……….llámale ……llámale a………….tu amigo Alfredoooo!!

En cuanto dijo eso, mi boca comenzó a sentir como esa verga se hinchaba, y los fluidos empezaron a hacerse más abundantes y calientes, cuando, por fin, llegó la descarga una enorme cantidad de semen.

—Querido, que ricura. Mmmmmmmmmmmmmmmmm —expresé, erótica y voluptuosamente, al momento que le dije —lléname la boca con tu leche caliente —Aughmmmmmmmm —abrí la boca para recibir su hombría, y con la puntita de mi lengua, solo acariciaba la puntita de su pene, enloqueciéndolo muchísimo, logrando que todo su semen se vaciara dentro de mi garganta con fuerza y con estremecimientos incontrolables. La punta de mi lengua rozaba su frenillo y eso lo sobre excitaba porque no paraba de lanzar chorros de semen.

—Ahhhhhhh! Aggggggmmmmmm mmmmmmmmmmmm!!, agmmmmmmmmm, ahggggg!!!, mmmmmmmm, que rico!!!! … —Sus gemidos del placer, cuando se estaba vaciando, llegaban sonoros a mis oídos y yo seguía mamándosela con fruición, haciéndole disfrutar con mayor intensidad su tremendo orgasmo.

Aunque mi cara y mis labios se salpicaron con el lechoso líquido, me tragué una gran cantidad, mientras sentía la fuerza de los espasmos de placer con cada chorro de leche que salía de su verga. Percibí paso a paso, las reacciones de su riquísima venida.

Después de que disminuyó el flujo de su eyaculación, me limpié un chisguetazo de semen que me había llegado a uno de mis párpados y me paré para acariciarlo y besarle con ternura. Mientras tanto, con mi mano le seguí acariciando la húmeda verga, con movimientos lentos y delicados. Subía y bajaba sintiendo como llegaba, poco a poco, la tranquilidad. Sentía los pequeños temblores que se suceden después del orgasmo. Así, nos mantuvimos mientras él se recuperaba poco a poco. En un momento más, la serenidad y la cordura regresaron y se apoderan de nuevo de mi amado esposo.

—Te quiero mucho, cielo, eres el amor de mi vida. Me encanta verte feliz y complacerte en todo lo que tu me digas—Le dije en un arrebato de espontaneidad, mientras le besaba con ternura.

—Si Diana, yo también te amo – comentó, al momento que una expresión de preocupación se reflejó en su cara y titubeante me preguntó —Diana… no se si… bueno… tu… tu… ¿Serías capaz de ……….. con otro hombre??

—Claro que no mi cielo, ¿Por qué te imaginas eso? —Noté como un rasgo de tranquilidad se reflejó en sus ojos con mi respuesta, y seguí — ¿Tu lo deseas?

—No claro que no, pero es que……eres una mujer muy deseada por los hombres, y todos quieren tenerte un día……y no se…….probablemente hayas imaginado ………algún dia…….coger con otro!!!!……me imagino muchas cosas……..me encelan pero me excitan!!!!!……..bueno, no me hagas caso, me voy …te llamo mas tarde—terminó diciendo, sin apenas esperar mi respuesta.

—Claro mi amor, te espero como siempre… y nunca dudes que te amo… solo a ti.

Mi esposo respondió con una tierna sonrisa al comentario y titubeó algo que no alcance a escuchar…..sentí que quiso decirme algo, y se quedó pensativo…….bajo su mirada y dando media vuelta, salió apresurado hacia el auto. Lo vi alejarse y me quede observándolo entre la puerta, despidiéndolo en lo que me saboreaba su semen entre mis labios y mi lengua, y mi mente pensaba, que había cosas que mi esposo necesitaba confesarme ………En ese momento me quedé pensando en que si desearía verme feliz por haberme dado un gustito de probar a otro hombre?

Continuará………

DIANA

Mi amiga Gabriela

febrero 24th, 2015

Hola, me llamo Julia y tengo 16 años. Hace unos meses que me pregunto en mi mente la misma pregunta una y otra vez: ¿Soy lesbiana? Todo empezó desde que mi mejor amiga, que se llama Gabriela, me invitó a su casa hace un tiempo para quedarme a dormir.
Cabe aclarar que Gabriela y yo siempre fuimos muy amigas, desde los seis años nos teníamos mucha confianza y siempre estabamos juntas. Ese día, todo parecía normal, toqué timbre en su casa y me atendió, le pregunté que dónde estaban sus padres y me dijo que estaban trabajando y por eso no estaban, que estábamos solas. Vimos la televisión, estuvimos en internet y luego dijo “¿vamos a charlar a mi cuarto?” a lo que yo respondí, “si claro”.
Entramos a su cuarto y ella cerró la puerta, y luego ambas nos sentamos en la cama. Ella me preguntó “¿Julia alguna vez te has besado con una chica?” a lo que yo respondi con la verdad, algo sorprendida con la pregunta “no, nunca me besé con otra chica” y ella contestó: “Yo tampoco, pero me da curiosidad que se siente con una chica” luego nos quedamos calladas y ella me dijo: “¿quieres probar que se siente?” yo la quedé mirando y no le respondí, luego ella me dijo “cierra los ojos” y yo dejándome llevar, lo hice. Sentía su respiración cerca, y luego sentí como sus labios tocaban a los míos, yo correspondí algo brutamente y ella me besaba cada vez más intensamente, pero yo no la aparte, porque en cierta manera me gustaba como se sentía que me bese. Luego ella se separó un segundo para tomar aire y volvió a saborear mis labios, pero con la diferencia de que había introducido su lengua. Cuando lo hizo, sentí en mi intimidad que unos líquidos se escapaban de mi y mojaban mi ropa interior, Gabriela seguía explorando toda mi boca con su lengua, luego, yo hice lo mismo. Introdujé mi lengua, y la mía se encontró con la de ella, y comenzamos a jugar. Gabriela estaba muy excitada y quería avanzar más, se notaba en su agitación y en la forma en que me miraba.
“¿y? ¿Qué te pareció, Juli?”, yo honestamente le dije “creo que me gustó”, a lo que ella respondió “¿Quieres seguir?” y yo asentí, sin saber a qué se refería con “seguir”… ¿seguir besándonos, o hacer algo más que eso?, pensaba.
Entonces se sentó en frente mío, observándome y volvió a besarme, jalándome los labios, pero luego me sorprendió cuando dejó mis labios y lentamente bajo por mi cara hasta mi cuello, con sus húmedos labios, y comenzó a besarlo y lamerlo, como si fuera mi boca. Yo acariciaba su cabello y cerraba los ojos. Luego Gabriela dejó mi cuello y me miró, y me dijo “Quítate la blusa, va a ser divertido”, yo (que ya estaba muy mojada y mi clítoris estaba palpitando) obedecí y sin más, fui deslizando mi blusa, hasta que mi sostén rosa quedo completamente expuesto. Ella dijo “vaya, que lindos senos tienes, son más grandes que los míos” y yo sonreí. Comenzó a besarme de nuevo y mientras lo hacia, me sacó mi sostén. Yo le correspondía muy excitada, estaba muy mojadita y quería que no parara con los besos, pero ella se detuvo para inclinarse sobre mis pechos y dijo: “quiero probar”, yo muy sorprendida contesté: “Que quieres probar qué?” y ella, con una sonrisa libidinosa, me dijo: “Juli va a ser muy divertido y rico para ambas lo prometo, quítate toda tu ropa, yo también lo haré” dijo y se levantó de la cama y comenzó a desvestirse quedando completamente desnuda. Luego me ayudo a levantarme de la cama y me empezó a quitar los pantalones que yo llevaba puestos y no me opuse. Después, deslizó mis pantis por mis piernas y la observó por un momento, mirando lo empapada que estaba… “Recuéstate en la cama Juli” dijo y yo, completamente desnuda, accedí, con un poco de temor de lo que llegara a pasar. Cuando me acosté, Gaby se subió arriba mío y comenzó con sus manos a tocar mis pechos mientras decía “esto lo vi en un video que me hizo masturbarme, vas a ver que te va a encantar Juli”. Gabriela masajeó con sus dedos mis pezones y yo no podía evitar laargar unos suspiros, luego gemí sorpresivamente cuando se inclinó sobre mi pecho izquierdo y atrapó mi pezón con sus labios y lo jalaba para arriba, luego, largé un gemido fuerte cuando empezó a morderlo muy fuerte, era muy rico… Comenzé a gemir cuando mientras se comía mi pezón izquierdo me masajeaba el otro seno con su mano derecha. Luego se deslizó hasta el otro pezón y comenzó a darle lenguetazos y a morderlo “¿Te gusta?” preguntaba mientras chupaba mi pezón desesperadamente “sí, mucho” contesté yo, ya muy excitada sentí otra vez que los líquidos bajaban en mi vulva y, mientras Gaby me mordisqueaba los pezones, bajé una mano hacia mi intimidad y busqué mi clítoris, como ya lo había hecho en muchas otras ocasiones, comenzé a tocarlo y a rozarlo cada vez más rápido, empezé a gemir agitadamente y Gaby lo notó, entonces siguió con la mirada mi mano y vió como me masturbaba y me susurró “quieres que te ayude?” y yo asentí gimiendo. Ella le dio la última chupada a mis pezones y bajó y me miró la vulva y me dijo “sube las piernas y ábrelas” yo lo hice mientras me masturbaba y cuando lo hice estaba llegando ya al clímax y sentí como tooodos mis jugitos se deslizaban en mi. Cuando Gaby vió eso, lentamente se acercó a mi intimidad, y me hizo dar un gemido tremendo cuando empezó a lamer con la lengua todos mis jugitos, lamía como si fuera un gatito bebiendo su lechita, cada vez más y más rápido. Yo gemía sin parar “aaay sí, Gaby, no pares” decía yo y ella seguía chupando, luego le dio una lamida a mi clítoris y cuando lo hizo preguntó: “¿te gusta? ¿quieres que lo haga?” y yo respondí: “sí, házlo por favor quiero que me sigas lamiendo así”. Entonces ella dirigió su lengua de nuevo a mi clítoris y comenzó a moverlo con su lengua hacia arriba y hacia abajo repetidamente y yo gemia e inclinaba mi espalda de placer mientras le decía “aaah ahhh, si, si, Gaby, más, máas, máas”, de pronto llegué al clímax y me vine, Gaby comenzó a chupar todos los jugitos una vez más. Luego se volvió a poner arriba mío y me besó con su boca exquisitamente mojada con mis jugos, buscaba con su lengua a la mía y yo se la ofrecí, y comenzó a juguetear con ella. Yo volví a bajar mi mano y seguía tocándome, estaba muy excitada, quería más.
Gaby vió que yo seguía masturbándome y volvió a meterse en mi intimidad y mientras yo movía mi clítoris con mis dedos, ella lamía todos los jugitos que estaban saliendo, porque yo ya me había venido, y luego dijo: “tengo una idea”. En eso, Gaby hizo que chupe su dedo y empezó a tocar toda mi vulva, desde arriba hasta abajo y yo entre gemidos le pregunté: “¿Qué vas a hacer Gabriela?” y me senté, aún con las piernas abiertas y vi entre ellas a Gaby en frente, fregándome la vagina con su dedo, en eso, escuchó lo que dije y me hizo largar un grito de dolor cuando metió su dedo en mi vagina, empezó a hacerlo cada vez un poco más rápido, al principio me molestaba, pero luego empecé a gemir de placer, ella lo hacía cada vez más rápido y yo gemía cada vez más fuerte y para acallar mis gemidos ella me besaba, mientras ella me besaba, yo comenzé a pelliscarme con los dedos los pezones, para sentir el triple de placer, Gaby notó eso y mientras introducía un segundo dedo, bajó a mi pecho y comenzó a mordisquear mi pezón, que estaba muy arrugadito y durito. Yo gritaba “Ayy Gaby no paress, no pareeessss, muerde más fuerte, maaas raapido, mass rapidoo”, y Gaby hacía todo lo que le pedía, después metió un tercer dedo, y fue ahí cuando me vine y mojé toda su mano con mis jugos, ella me ofreció su mano con mis jugos y yo se la lamí con gusto. Gaby se sentó frente a mi y puso sus manos en mi cintura, y comenzó a besarme apasionadamente, yo traté de complacerla y bajé a su cuello y de su cuello a sus pechos. Sus pezones eran un poco más chicos que los míos y estaban arrugándose en ese momento, yo elegí su pezón derecho y lo atrapé entre mis labios, primero lo tironeé con mis labios, y luego le di unos mordiscos suaves, los incrementé cuando ella dijo “más fuertee, más fuerte Juli”, luego pasé al izquierdo y mientras tanto le pelliscaba el otro, ella muy excitada puso la mano en mi trasero y comenzó a acariciarlo, luego cuando le mordí su botón más fuerte, comenzó a darme nalgadas, a mí me gustaba, así que la mordía más fuerte para que siguiera haciéndolo. Después paré y volví a besarla, nos separamos por un instante y me dijo: “Juli, vamos a la habitación de mis padres” y yo me levanté y asentí con una sonrisa, ella me guío y allí nos acostamos en la cama, y empezamos a besarnos otra vez y esta vez, yo me subí encima de ella. Besé sus dos pechos y luego le ordené que abriera sus piernas, ella lo hizo y me dejo ver una vulva a la que le caían los jugitos, yo no dudé y me deje llevar, me incliné y comencé a chupar los jugos y pensé que sabían bien. Luego hice lo mismo que ella y le lamí su clítoris que estaba muy rosado y levantado, ella gimió de placer y lo hice más rápido hasta que se vino, en eso aproveché que su rajita estuviera llena de jugos, e introdujé un dedo en ella y gritó de placer, ella decía “ay si Juli, más rápido más rápido, no sabés cuanto me gustaa estoo, me encantaaa que me lo hagas”. Luego introduje un segundo dedo y empezó a gritar más fuerte, me decía “aahh, ahhhh, Juliaa estás buenísima, no sabés como deseo comerme de nuevo esas tetas”, yo empecé a lamer los jugitos que le salían y luego me subí a ella para besarla y largarle todos sus jugitos en su boca, para que se los tragara. Cuando nos separamos, ambas nos quedamos recostadas en la cama. Gaby se dio vuelta para verme y me miró de arriba abajo mi cuerpo desnudo, y me dijo: “Estás buenísima Julia, me dejas tocarte por última vez?” y yo asentí y ella me dijo “Tú no hagas nada, quédate quieta, como si estuvieras dormida”. Gaby empezó a lamer mis labios con la lengua y luego me lamió el cuello, después me tocó los senos con las manos, y los masajeaba, luego empezó a pelliscarme los pezones y yo cerré los ojos de placer, después los besó a los dos y empezó a meter mano en mi vagina, la tocaba y la recorría con los dedos, luego se chupó la mano y empezó a acariciarme las piernas “¿te puedes poner boca abajo?” preguntó y yo me di vuelta. Sentí que puso las dos manos en mis nalgas, y luego comenzó a acariciarlas “Siempre me gusto tu trasero y siempre te lo miro”, me dijo y comenzó a besarme las nalgas, luego paso la lengua y comenzó a darme nalgadas “aahh, me encanta” dije yo mientras me pegaba. Luego me di vuelta de nuevo y nos besamos otra vez, con mucha lengua. “¿te gustó?” preguntó ella, y yo respondí: “sí, me gustó mucho”. Luego nos metimos en la ducha las dos juntas y nos enjabonabamos mientras nos tocábamos todo, fue muy divertido.
Ese día sus padres llegaron a las once de la noche, y nosotras nos comportamos como si no hubiera pasado nada, por la noche, cuando terminamos de comer, Gabriela espero a que sus padres se durmieran, y me llevó a su cuarto, apagó la luz y cerró la puerta con llave. Luego me dijo “Vamos a dormir juntas” y yo sonreí. Yo busqué mi pijama en mi bolsa, pero ella me detuvo y me dijo “quiero que durmamos desnudas” y yo le conteste (excitada pensando en como se iba a sentir eso), “¿me ayudas a quitarme la ropa?” y ella comenzó a quitarme la blusa y luego el pantalón, después me desabrochó el sostén y luego me bajó las pantis. Después ella se quito todo, y abrió la cama. Yo me metí primero y luego se metió ella. “¿Qué pasa si alguien viene y quiere abrir la puerta?”, dije yo y ella contestó “sólo yo tengo la llave, les diré que quedó con llave porque me olvidé de quitarla cuando nos estábamos cambiando” dijo con una sonrisa libidinosa y me abrazó por la cintura y yo la abracé por la nuca y pude sentir que mis pezones arrugaditos se rozaban con los de ella. Ella pasó una de sus piernas por entre medio de las mías, y acariciaba con su pierna mi intimidad, yo hice lo mismo, y nos empezamos a besar. Recuerdo que estuvimos así toda la noche, hasta que el sueño nos venció y nos dormimos abrazadas.
Me sigo viendo con Gabriela, y siempre que nos quedamos solas me besa y hace poco me confesó que ella gusta de mí desde hace tiempo, que le gusto físicamente y también emocionalmente. La verdad es que disfruto mucho que me bese y me toque, es muy placentero… pero no sé si podría sentir por otra chica amor profundo y verdadero, y no sólo físico. Porque en realidad, lo que me gusta de Gaby, es que me toque y sienta deseo por mi cuerpo.

Les dejo mi mail: jules_santini@hotmail.com