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Mas encuentros con Cachito

Hola amigos, soy Camila con otra de mis aventuras sexuales. Mi calentura por Cachito no a parado. Pasaron como dos meses y volví nuevamente a visitarlo, pero el sur queda muy alejado y no siempre podré estar viajando hacía ahí. Así que me puse en campaña de averiguar mas de su familia para ver como traerlo cerca de mí, así que en cada pausa de nuestras cogidas aprovechaba de preguntarle sobre su familia. Ahí me entero de que también tiene dos hermanas radicadas en Córdoba, una en Rio Segundo y otra Jesus María. Me comto que una de ellas había querido llevarlo a trabajar por ahí pero que su hermano mayor decidió que se iría con él al sur. En resúmen, lo convenso para que las valla a visitar y le doy el dinero para el viaje.
le dí la indicacion de que debía demostrarles a sus hermanas que sabía manejarse solo y no era tan dependiente como creían sus familiares. Durante todo el viajes estuve en contacto con él mediante teléfono, así que al día siguiente que llego a Rio Segundo lo fuí a visitar haciendo que valla a pasear solo y levantarlo en mi auto. No tuvimos mucho tiempo así que fué una cogida rápida y placentera.
A la semana le dije que debía ir a visitar a su otra hermana y coordinamos viaje para el viernes por la tarde. Cuando llega a la ciudad de Córdoba para hacer el transbordo lo esperé y lo lleve a mi casa. Él llamo a sus hermanas y le dijo que se quedaba el sábado en esta ciudad para conocer y el domingo salia para alla. Yo por mi parte avisé a mis amigos que por suerte no viven cerca de casa que estaría de viaje. Quedamos absolutamente solos y sin quien nos molesten.
Hice que tratara con mi perro para que se conocieran y no intente morderlo, y al ser el muy cariñoso, bartolo jugueteo con el por un buen rato. A todo esto prepare algo de cenar. Estaba liberado, nunca antes lo ví hablar tanto, me conto casi toda su vida de forma resumida en una hora.
Finalizado esto, lo envié a que se diera una ducha en el baño de visitas así me daba tiempo de hacer mi lavaje anal y estar lista para lo que vendría. Fuí a buscarlo, desnuda, estaba sentado sobre la cama envuelto en la toalla, lo tomo de la mano y nos dirigimos a mi habitación. Él como siempre al comienzo estaba tímido, pero su pija ya estaba tomando mas tamaño, la tomo con la mano y empiezo a acariciarla mientras beso sus pesones. Luego le pido que se recueste en la cama y le paso mi lengua por todo su cuerpo sacandole un monton de gemidos de placer para terminar tragandome hasta donde puedo su tranca, jugando con mi lengua y provocandole su primera acabada en mi boca. Me recuesto a su lado y le pido que me introduzca su lengua en mi concha y le voy guiando para que me la chupe cada vez mejor llevandome a mi primer orgasmo. De inmediato me pongo boca abajo y hago que me penetre y ahí es cuando se transformó y me empezó a dar de manera brutal y placentera por varios minutos hasta que nos vinimos juntos. Hasta ahora fué el mejor polvo que me dió. Descansamos un momento y lo empecé a tocar de nuevo, me levante y me fuí para habrir la puerta así bartolo ingrese cuando quiera a prenderse a la fiesta. Me acerque a él y le pedí que se sentara a la orilla de la cama, me arrodille frente a él y comence a comerme nuevamente su verga, mientras bartolo ingresaba casi de inmediato a la habitación y me empezaba a limpiar la concha a lamidas.
Ya no aguantaba mas, bartolo no se demora en montarme y cogerme como loco mientras transmito ese ritmo a la verga de Cachito, quien no podía creer lo que estaba presenciando. Bartolo se detiene y gira, yo estiro mi mano para evitar que no salga su gran verga y le digo a cachito que me la meta por atras. Con su verga super dura, y sin nada de delicadeza me la empieza a meter presionando fuertemente y sacandome alaridos de placer y un poco de dolor que va cediendo a medida que entra. Apoyo mi cabeza al suelo y con mi mano restante me sostengo de la cama para tener mas firmeza mientras me pido con la voz entrecortada que me diera bien duro y profundo. Empezó a hacer su trabajo provocando esa doble satisfacción por tener mi culo reventado y por seguir sintiendo como bartolo me seguía llenando. Esto me llevo a una tremenda acabada que me dejo con todo el cuerpo relajado por lo que solte la pija de bartolo que se quitó de inmediato para dejar a mi macho mas comodidad, que a su vez se transformo en mas profundidad y violencia en sus estocadas. Esta fué la primera vez que lo escucho gemir de placer al acabar. Cuando se quitó, bartolo regreso para hacer su trabajo de limpieza haciendome gozar en cada lamida y terminado esto, con mis pocas energías seguí a Cachito que se fué hasta el baño. Terminaba de orinar, preparo la ducha y lo traigo conmigo para bañarnos juntos. Mientras le limpiaba su tranca le daba besos pero no reaccionaba, así que terminamos y nos fuimos a la cama a descansar un rato.
A media noche me despierto con las lamidas de bartolo, y como muy puta simplemente bajo mis piernas y me pongo boca abajo para que me siga chupando y me monte cuando quiera, pera esta vez mi culo seguí pidiendo verga, así que cuando me quizo penetrar guié su tranca para que me perforara el trasero de una sola estocada. Con su ritmo no tardó demasiado en meter su gigante bola en mi culo para quedar pegados. Cachito al escuchar como conversaba con el perro para tranquilizarlo y no quiera quitarse se incorporó y sin mediar palabras me llevo su pija a mi boca. No pude hacerle una mamada como me ubiera gustado ya que tenia a bartolo arriba y su terrible tranca en mi culo no me permitía moverme mucho, pero fué suficiente para que se ponga bien dura. Suelto el pié de bartolo así gire y quedemos culo con culo. Nos dimos mañas para que Cachito se acomodé bajo de mí y me penetre por mi concha super humedecida. Yo no podía moverme así que Cachito se encargo de todo, me empezó a bombear pero despacio por que no estaba muy comodo, así que duró bastante sacandome un par de osgarmos hasta que se vino dentro. Le dije que se quedara así y le solte la pata a bartolo para que empiece a tirar y nos desabotonemos de mi culo, y en cuanto salio me acomodé a boca arriba y con mis piernas levantadas para que en esa posición me la introduzca por el culo de inmediato. Como siempre me echa dos polvos seguidos, y como estuvo bastante suave en el principio, me empezó a dar con fuerza y bien profundo.
Quité mis piernas de sus hombros y me abrí lo que mas pude para que me siguiera bombeando mientras tome su cabeza y la guié a mis pechos para que mes los besara con mucha pasión, y en toda esta locura y calentura sin pensarlo nos besamos en la boca como si fueramos unos enamorados, con mucha pasión, con nuestras lenguas jugando entre sí. Un beso largo, muy largo, que finalizó junto con nuestra venida juntos.
Mientras descansabamos me puse a analizar que a pesar que disfruto con mis animales, es como que ya no era lo mismo si me faltaba esta pija. A pesar que en estos tres meses en que sucedió el encuentro casual en el sur a este momento tambien anduve visitando la finca de mis abuelos, visitando mis caballos, mis encuentros con mis amantes mayores, pero ya no era lo mismo por que terminaba pensando en esta pija.
Asi que logré conseguirle trabajo en Rio Segundo por medio de contactos. Vive con su hermana pero los fines de semana coordinamos y me viene a visitar.
Tuvimos nuestras discusiones, tuve que aclararle que no soy su novia, solo su amante. Pero ya llevamos varios años con estos encuentros y por ahora no pienso dejarlo ir. Saludos

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Mi padrastro me hizo su mujer

Saludos, este es mi primer relato en esta web. Bueno me llamo Dany tengo 24 años actualmente, soy de Lima Perú y mi historia ocurrió cuando tenia 19.
A mi desde los 13 años me empezó a gustar la lencería(tangas, hilos, pantymedias, sosten, corset, babydoll, tacones altos etc) siempre fantaseaba con estar vestidita de hembra, habia ocasiones cuando estaba solo en casa me ponia los zapatos, sostenes y algun vestido de mi madre, caminaba como toda una señorita por la casa. Por cierto se me olvido decir que vivia solo con mi madre desde los 8 años ya que mi padre falleció en ese tiempo, estuve vistiendome a escondidas mucho tiempo hasta que mi mamá se junto con José mi Padrastro, esto sucedió cuando cumpli los 15años y mamá lo trajo a casa para que viva con nosotros, no me tomo mucho tiempo para sentirme en confianza con el.
Pasaron otro par de años y me vestía en una que otra ocasión cuidando que no me vieran ya que soy un chico bien hombrecito a los ojos del mundo. Los hermanos de mi madre viven y trabajan en Colombia, tienen negocios en venta de calzado y llamaron a mi mamá para que participara con ellos ya que les iba muy bien y que su negocio era muy próspero, mamá converso conmigo y José, y ella decidió ir para allá y si le iba bien José también se iría para allá, yo acababa de ingresar a la universidad asi que acordamos que yo me quedaba.
Pasó un año desde que mamá se fue yo cumpli 19 años y mi madre venia cada 3 meses, aún no se estabiliza económicamente así que mientras yo vivia solo con José. Él los fines de semana llegaba mareado a casa un poco seguido últimamente, a veces lloraba por que extrañaba a mi mamá. Una vez asi borracho se quedo viendo la tv hasta tarde, me levante en la madrugada para ir a mear y me doy cuenta que se quedo dormido con la tv prendida y estaba viendo un canal de películas que a esa hora pasaban pelis eroticas, voy a levantarle para que vaya a su habitación pero me doy con la sorpresa de que se estuvo masturbando, estaba con el pantalón a media rodilla y los calzoncillos abajo, me quede congelado al verle semidesnudo con la verga al aire, nunca habia visto a otro hombre desnudo y menos su verga. Me quede viendolo hipnotizado por unos minutos y decidí no despertarlo y me fui a mi cama con la imagen de su pene en mente. Al amanecer cuando me levante fui a la sala y ya no estaba, se habia hido a su habitación, desde ese día me sentí raro mi lado femenino empezó a decirme ponte la ropa de tu mamá, y asi lo hice mas seguido iba a la habitación de mamá y me ponia algunas prendas que dejo, no eran prendas muy sexys a mi gusto asi que me anime en comprarme lencería a mi gusto, siempre quise comprarme pero me daba mucha vergüenza, esta vez me arme de valor y fui a comprar un juego de lencería(pantymedias, portaligas, corset y tanguita un conjunto en color negro) ya en casa me lo puse y me veia muy sexy, yo mido 1,70m soy de contextura delgada, ahora me faltaba los zapatos ya que los de mamá no eran de mi agrado, espere que mamá me enviara el dinero para mi universidad y mis gastos, ni bien tuve el dinero me fui a comprar unos zapatos de tacones altos color negro para que hagan juego con mi lencería. Ahora recién contaré como se inicio todo con mi Padrastro, sucedió un día que fue feriado largo aquí no tuve clases y José tampoco tenia clases(me olvide contar que el es profesor) un día antes de los feriados el me dijo que saldría temprano a casa de su madre para visitarla, y asi fue al día siguiente temprano se alistó y se fue, espere una hora y me fui a duchar y depilarme algunas partes y vestirme con la lencería y estrenar mis tacos de punta aguja que me compre, dios me vi al espejo y que rica quede solo me faltaba una peluca o tener el cabello largo y seria toda uma hembra, los zapatos con tacos altos hacían resaltar mas mis glúteos no paraba de verme en el espejo, prendí mi pc y puse música de Britney Spears, su música siempre me excitaba le subi volumen y empecé a bailar como toda una puta, en ese momento se me vino a la mente José cuando le vi la verga que por cierto era de tamaño regular asi flacida, me excite demasiado tenia ganas de tener una pija en mis manos y chuparla y que me rompan mi culo virgen, mientras yo con el volumen alto caminaba como una puta por toda la casa, me fui un rato a la cocina a beber algo cuando salgo de ahi para mi cuarto dios mio tenia en frente a José, me puse frio como el hielo y cuando reaccione corri a mi habitación no sin antes tropezarme y caer de rodillas y mostrando todo mi culo a mi Padrastro, dios me levante como pude me solté de los zapatos y corri a mi cuarto, me encerré y quería que me trague la tierra no sabia que hacer, en eso tocan a mi puerta y José me dice: “tranquilo dany no te asustes, discúlpame por sorprenderte, mi madre tuvo otros planes con sus hermanas, debi avisarte que me regresaba”. No le conteste quede en silencio asi que me dijo: “Dany no estoy molesto y mucho menos decepcionado, no eres mi hijo de sangre aún así te respeto y te aprecio mucho, no sientas vergüenza si eres gay y te gustan los chicos yo lo respeto asi que no te avergüences” yo seguia callado, senti sus pasos yéndose a su cuarto, me desvesti y me puse a pensar en sus palabras, me dije a mi mismo, es verdad soy gay me gustan los hombres y me gustaría ser toda una mujer, además él dice que me comprende entonces no tengo por que acomplejarme, me animaba a mi mismo a dejar la vergüenza y dar el primer paso para que alguien cercano a mi me acepte como tal. Llego el mediodía y aun no salia de mi cuarto, José toco mi puerta y me dijo, dany voy a salir regreso mas tarde asi que almorzare fuera. Escuche como salia de casa, y me fui a la cocina a prepararme algo para comer, pasaron las horas y escucho llegar a José, me fui corriendo a mi cuarto me encerre y, José toco mi puerta me llamo y me dijo, Dany ya estas mas tranquilo? es momento de conversar frente a frente y además te traje un regalo se que te va a gustar, no me quedo otra que salir y verle a la cara después del encuentro de esta mañana, salí y ahi estaba el con una bolsa de compras en la mano, ven vamos a la sala, le segui y me dijo, sientate, me sente, el me dijo: dany estas mas tranquilo? Le dije que si,
Él: que bien, dime dany eres gay?
Yo: Si
Él: siempre has sido así o es algo reciente, quizas no estés muy seguro.
Yo: si, bueno desde chico me gustaba vestir de mujer y poco a poco me senti mas atraído por los hombres que por mujeres.
El: te pregunto por que desde que te conocí siempre has mostrado ser um chico normal y nunca te he notado comportamiento afeminado.
Yo: pues siempre lo he tenido muy reservado, y la verdad es que es algo que quiero llevar muy en secreto por el momento.
Él: entonces así será dany, tienes toda mi confianza y mi respeto, por mi parte sientete en total confianza y tienes mi permiso para que te vistas y te portes como la mujer que deseas ser.
Yo: (no podia creerlo acaso es un sueño, es en serio? me está dando permiso para vestirme y ser la mujer que siempre he querido ser? No me contuve y le abracé y le dije) Gracias papi (me puse a llorar de la emoción y me abrazó)
El: tranquila hijita mia, ya pasó, hoy es el día en que vas a ser mi adorada hijita.
Yo: (aun llorando) gracias querido papi.
El: por cierto como se llama mi nueva hija?
Yo: todavía no he pensado en un nombre.
El: te parece bien Daniela?
Yo: no, otro, ese suena a mi nombre.
El: Melissa me gusta.
Yo: siiiiii ese me gusta.
El: bueno linda melissa, te compre unos regalitos
Yo: a ver?
Abrí la bolsa que trajo y madre mía había muchas cosas, wooow una peluca larga de color castaño, no lo puedo creer, le dije: “gracias papito”, ahora un vestido color rojo, maquillaje y por último habia un paquete que abri y con este no solamente me sorprendió sino que me estremeció el cuerpo y me puse nervioso ya que adentro habia un conjunto de lencería roja casi igual al de color negro que tengo yo, me entró una sensación de nervios y miedo, porqué mi Padrastro me compro prendas de este tipo?, porqué? muy en el fondo lo intuí pero no me hice caso y segui mostrando mi alegría por el lindo momento que estaba viviendo.
El me dijo: Bueno Dany es momento de que dejes de ser dany y dejes que salga Melissa, ve a cambiarte.
A estas alturas ya me sentía toda una hembra, empece a afinar mi voz y hablar como la hembra que siempre quise ser, estaba feliz, estaba excitada con ganas de que me follaran de una vez, Si ya me habia dado cuenta que mi Padrastro me queria hacer suya, entre tanta palabra bonita que me dijo el me quería follar, y eso me encendió así que le segui el juego y me hice la dudosa,
Le pregunté: Papi estoy indecisa no se cual ponerme el vestido o ese conjuntito que compraste.
El: Estuve buscando unos tacones rojos para que haga juego con el vestidito y con el conjunto pero no encontré, así que lo ideal sería que te pongas las prenditas que llevabas en la mañana con tus zapatos esos si hacían juego y te veias muy hermosa aparte con la peluca y el maquillaje te vas a ver hermosisima.
Yo: ok, espérame aqui papi voy a vestirme,
Coji las cosas y sali corriendo a mi habitación, me empece a poner las medias, el corset, la portaligas, la tanguita, los tacones, me empecé maquillar como pude, no quede nada mal, me puse la peluca me vi al espejo y dios mio que rica y putisima me veia, me sentia en el cielo, sali y fui a la sala, No! fui a que me follaran, a que me hagan mujer, camine como toda una perra en celo hacia mi futuro marido, si el va a ser mi hombre, mi amante follador.
El: pero que hermosa te ves Melissa, a ver date una vuelta.
Me di la vuelta y me incline en 90 grados mostrandole mi rico culo, se quedo calladito, jeje ya me imagino fantaseando. Camine hacia el y ya con voz femenina le pregunte que tal estoy? El me dijo, estas bien rica hijita,
Yo: ay papi en la mañana cuando me cai m golpee las rodillas y aun me duelen.
El: oh que pena hijita ven acércate donde dices que te duele?
Yo: aquí y aquí, señalandole mis rodillas
El: pobrecita ahorita voy hacer que se te vaya el dolor.
Me empezó a masajear las rodillas, yo parada frente a el, y el sentado en el sofá acariciando mi rodilla
Yo: papi ya se me paso el dolor gracias, y sabes que?, después cuando entre a mi cuarto me resbale y me golpee nuevamente.
El: donde hijita?
Yo: aquí!
Y me di media vuelta enseñándole mis nalgas, aquí me golpee, me voltee para verle a los ojos y estaba hipnotizado con mi culo, con sus manos empezó a masajear mis nalgas, que sensación mas deliciosa. Estás mejor? me dijo, yo le dije sí, sigue así.
El: voy hacer algo que te alivie mejor.
Y me empezó a besar las nalgas, que ricooo se siente, siiii así está mejor, ahora no solo me besaba las nalgas sino que también me empezó a lamerlas, que ricoooo ahh ahhh empece a gemir suavemente, las lamia y relamia, asi que decidí llevarlo mas allá.
Yo: papi ahh ahh no solo me duele las nalgas sino que también me duele mi anito.
El: eso tiene solución también, pero primero acuéstate boca abajo en el sofa.
Eso hice y, me empezó a bajar la tanga, lamio mis nalgas, con sus dos manos separo las mismas dejando a la luz mi virgen hoyito, no dudo un segundo y empezó a pasarle lengua a besarlo y a chuparlo, metio un dedo despacio, ayyy exclamé, se sintió un poco de dolor, ahora empezo a respirar fuerte y meter el dedo, dos dedos, ayyyy, el gemia y se volvió loco, intentaba meter su lengua en mi huequito, lamia y chupaba mi ano, que riiico ahhh siiiii ahhhh sigue papiii ahhhhh, sentía el mas exquisito placer.
Se levanto y me dijo: Hijita a mi también me paso algo en la mañana
Yo: que cosa papi, que te paso.
El: me golpeé en una parte de mi cuerpo que hasta ahorita me duele.
Yo: ay papi dime en que parte para ayudarte.
El: Aquí!
Y me señalo su paquete, pues inmediatamente le empecé a frotar su paquete, desabroche su pantalón se lo baje, y la tenia bien dura, su calzoncillo estaba por reventar, se lo baje y ohh salto sobre mi cara su pedazo de carne grueso de unos 18cms estaba soltando un néctar transparente que inmediatamente lami, y mirándole a los ojos le dije, aqui te duele? El me dijo, Siii ahii.
Como si fuera una experta empecé a metermelo a la boca, lo lamia y chupaba como si fuera una paleta de caramelo, el gemia, y derrepente me dijo: Sigue así PUTA!! chupamelo todo puta, me sorprendió y a la vez me gusto, me gustó que me diga así, yo le pregunte: como me dijiste?
El: Puuta eres mi perra, mamamelo todo putita
Yo: Siiii, soy tu perra, a partir de hoy soy tu mujer, soy tu mujerzuela, tu puuta.
El: vas a dormir conmigo todos los dias y te follare el rato que quiera.
Me levantó me tumbo en el sofá y me puso en cuatro, lamio mi dilatado culito, le lleno de saliva y se dispuso a penetrarme, puso su glande a la entrada de mi ano y empezó a empujar, me dolió un poco, después empujo mas, me dolió más, empujo mas fuerte y metio toda la cabeza de su pija, me hizo doler y gritar, “Aguanta puta”, empujo mas y ayyy que dolor tan fuerte sentí como me desgarraba su grueso pene, ayyy auuuu gritaba de dolor, y en eso me la metio toda de golpe, auuuuu ayyyy sacalo por favor, sacalo!!! Me duele!!! No me hizo caso, me decia que resista que poco a poco me voy a acostumbrar, la saco para después volver a meterlo, ayyyy Dueleeeee!!! Empezo a meter y sacar como loco mientras que tuve q hacerme el macho y aguantar el horrible dolor. Empezó a gemir mas rápido y a temblar, pude sentir como algo caliente me llenaba en el interior, poco a poco empezó a recostarse encima mio ya sin tanto mete y saca y la reducción de la ereccion sentí un rico placer con su semen caliente dentro mio, me giro y me beso en los labios yo también lo besé, nos abrazamos, y me dijo: “Te amo Melissa quiero que seas mi mujer”.
Me senti la travesti mas feliz del mundo, y le dije: Yo también te amo voy a ser tu mujer para siempre, y así empezó la historia de amor y sexo con mi Padrastro aunque es mas sexo que otra cosa, espero que este relato sea de su agrado, y pronto contaré mis aventuras con mi Padrastro.

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Mi primer vez con un hombre

Hola a todos lo que les voy a contar es algo que me paso no hace mucho, pero no les diré mi verdadero nombre por seguridad.
Bueno debo de confesar que desde niño tengo tendencias para vestirme como mujer, siempre me ponía una tanga roja o amarilla eran de mi mama después un bra y le ponía relleno, escogía una mini muy pegadita una blusa escotada buscaba unos tacones no muy altos y sin maquillaje ya veía como toda una niña buena y me ponía a caminar en la casa mientras no avía nadie, eso lo hice muchas beses.
Ahora tengo 20 y voy a la universidad a Pachuca donde rentaba en la noche veía videosporno de transexuales y así y llegue a la conclusión de que quería sentir un penedentro de mí porque al ver los videos me excitaba tanto ver como cogían esas personas y lo decidí hacer. Me puse a buscar en internet a mi macho y lo encontré nos quedamos de ver en mi depa, pero el único problema es que no tenia ropa de niña pero a mi hombre no le importo solo me dijo que actuara como la mujer que era. Bueno llego el día fui por el ala parada de taxis más cercana en el camino platicamos todo normal hasta llegar a mi depa, al entrar todo cambio le dije que mi nuevo nombre seria Sandra y el acepto entonces como él me dijo empecé a portar como una mujercita, nos besamos muy apasionadamente el empezó a tocar mi rico culo y yo a su bulto era muy grande como de 20 cm y grueso. En eso el me agacho y se sacó su rica verga al verla supe lo que tenía que hacer la empecé a chupar como loca, así lo hice por 7 min después el me voltio y me quito mi pantalón y si una tanga que él me dio antes de empezar y empezó a chupar mi culo y metía su lengua después su dos dedos asta dilatar mi ano. Él me puso en cuatro y seguía haciendo lo mismo y de repente sentí su verga intentando entrar dio el primer empujón y sin problemas metió solo la cabeza de su pene dio el segundo empujón y metió la mitad que rico se sentía no dolió tanto porque estaba relajado y disfrutando en el últimoempujón la metió toda 20 cm de verga dentro de mí se sentía increíble empezó con el mete y saca y empezaba a decirme cosas muy obscenas como “vas a ser mi puta”, “te gusta perra como te cojo”y cosas así yo a todo le respondía que sí y también le decía “si cógeme soy tu hembra”, “vamos as me una mujer” y otras cosas más.
Así duramos como 7 min después me acostó boca abajo en la cama y se puso atrás de mi me metió su pene como si nada y me habría mis nalgas me jalaba mi pelo, después él se acostó boca arriba en la cama y yo encima de el de frente y seguimos cogiendo en esa posición me dio una cogida que nunca voy a olvida y es mi posición preferida después de unos diez minutos termino dentro de mi sentí como su leche salía dentro de mí se sentía tan caliente nos besamos como 5 min fue tan lindo al despegarnos le chupe su pene y se lo limpie todo descansamos y lo volvimos hacer al terminar nos cambiamos y nos despedimos y él se fue. Bueno esta fue la primera vez que me cogieron y cuando perdí mi virginidad espero y les haya gustado espero sus comentarios.

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Con Cachito

Hola amigos, soy Camila nuevamente confesando un poco de mis aventuras sexuales. Les cuento que volví a frecuentar a Cachito en el sur. No puedo negar que su verga me vuelve loca, me coge tal cual le pido y las veces que quiero sin objesión.
Tan solo pasaron 3 semanas y yo me incendiaba por dentro ya que quería ser cogida nuevamente por él. Mis perros me estaban atendiendo todos los días pero mi cabeza me decia que no era suficiente, me fuí a lo de mis abuelos con la excusa de hacer un relevamiento. Y durante ese fin de semana el viejo sereno de la finca y los animales me cogieron. Pero yo seguía a mil.
Asi que decidí ir comprando un pack turístico, al cual no asistí desde que pise el suelo helado de Usuahia. LLegue por la mañana, me ubique en el hotel y en hora del almuerzo lo fuí a visitar. Ni bien entramos en su departamento le regale una mamada profunda (hasta donde su cañon me lo permite) que lo hizo venir en poco tiempo. Luego me recoste y le pedí que me besara todo el cuerpo, donde tome su cabeza para que me chupara mis pechos y los presionara hasta que me vine; asi que lo lleve hasta mi concha que, mientras me metía la lengua, le enseñe a jugar con mi culo insertandome sus dedos.
El estaba como loco, así que se puso sobre mí y me la ensartó de una estocada y hasta el fondo! Se movía con violencia y me ponía mas loca. Presionó cada vez mas hasta llenarme la concha con su leche. Se vé que le gustaba como lo atendía ya que saco su bate y me lo llevo a la boca donde comencé a limpiarlo, primero con suavidad y luego con lujuria. Seguía tan firme que de inmediato pare mi trasero para que me lo penetre. Daba alaridos de placer en cuanto comenzó a entrar, se acomodó bien y empezó a fajarme con su verga de manera bestial. Esta vez tardó mas de lo habitual así que me dejo el culo satisfecho.
Descansamos un momento y nos fuimos a la ducha, alli le pase mis labios por todo su cuerpo, que cada vez estaba mejor y solo le acaricié la verga y se la lavé bien. En cuanto llegamos a la cama él se apoyo en el respaldar de la cama y muy amablemente me pidio si se la podía mamar de nuevo, a lo que yo muy amablemente accedí. Se volvió mas canchero, ahora me tomaba del pelo y presionaba para que me la engullera mas, todo lo fisicamente posible. Luego me incorporé y lleve su chipote directamente a mi culo para otra cogida mas. Bajé hasta que me entró todo y lo cabalgue hasta que me lleno nuevamente las tripas de su leche.
Como de costumbre, Cachito siempre te tiraba dos polvos sin parar así que me levanto sin quitar su tranca de mi trasero y me cogió como los dioses hasta que descargó sus testículos dentro de mi culo.
Descansamos en la siesta como 3 horas y luego retomamos las cogidas haciendo que me llenara la concha con sus jugos, total estaba en un periodo seguro y no corría riesgos de que me preñara. Y así por tres maravillosos días.
De vuelta a mi provincia, pensaba como hacer para traer a Cachito cerca, algo se me ocurrira. Saludos

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La primera vez que mame una verga

La historia se remonta a la epoca de mi adolescencia en Caracas, yo recibia clases de matematica y fisica en un instituto en Chacaito y vivia en Altamira, zonas relativamente cercanas. Normalmente la gente iba de una a la otra en carro o en autobus, lo ultimo era mi caso ya que no tenia edad para coducir.

La cosa es que, un dia los buses tardaban mucho y decidi irme caminando. Luego de como media hora de caminata, se me acerco un tipo de mediana edad, blanco de cabello negro y comenzamos a hablar sobre cualquier cosa, seguimos caminando y me dijo “vamos por aqui que es mas corto” lo cual me parecio raro porque nos desviabamos de la via principal, pero como el me habia caido bien le dije que si.

Nos fuimos por una subida la cual mientras mas caminabamos, mas obscura se hacia. De pronto el me dice …esperate que tengo ganas de orinar…yo le dije que ok y que me alejaria para que orinara tranquilo, a lo que me contesto no te preocupes, no hay problema quedate aqui conmigo…eso me gusto y acepte, sentia curiosidad en ver como seria su pinga…

El se bajo el cierre del pantalon y saco una pinga bella y divina, blanca, estaba flacida por lo que se apreciaba su bello y delicioso prepucio. No pude evitar que mis ojos se clavaran en tan bello animal. Por supuesto el se dio cuenta inmediatamente y comenzo a masturbarse lentamente…veia como su rosada y gruesa cabeza entraba y salia del capuyo que formaba su prepucio y yo observaba como esa verga comenzaba a ponerse dura…el me dijo, “ven acercate”…en ese momento, casi me da algo, mi corazon empezo a palpitar muy rapidamente y mi pinga se endurecio como nunca antes lo habia hecho…

Le hice caso y me acerque, el me agarro la mano y la puso sobre su bello pene…”tocalo’, me dijo…”juega con el, te gusta?” Le dije que si y acto seguido estaba arrodillado en frente de el chupandole esa dura y rica pinga con un placer indescriptible, su sabor era una mezcla de salado con un punto de dulce, se notaba que habia orinado varias veces a lo largo del dia, imagino que esto era lo que le daba ese sabor saladito tan divino…se lo mame, se lo mame y se lo mame, le echaba para atras y para adelante ese rico prepucio con mi boca, mientras lo hacia me sentia en la gloria, era el manjar mas rico que mis labios habian probado hasta ese dia…de pronto me dijo que el queria chuparmelo a mi, me dio mucho morbo que me lo chupara en la calle y como me tenia tan exitado accedi inmediatamente, me abri el cierre del pantalon y saque mi pinga, estaba tan dura que me costo sacarla del pantalon, pense que se iba a partir. Luego de eso senti el calor y la humedad de una boca maestra chupandome la verga, que clase de mamada me dio…afortunadamente siempre he sido un poco tardio para acabar, pero cuando comence a sentir las cosquillas en el tronco de mi verga le dije que por favor parara y me dejara a mi seguir lo que habia empezado, que necesitaba que el me llenara la boca de leche…el me miro un momento y me dijo que si, que me lo habia ganado.

Agarre nuevamente su mienbro el cual estaba otra vez flacido y comence a chuparlo, de nuevo senti como se endurecia en mi boca, eso me exito mas aun y comence a mamar su pinga con un loco frenesi a la vez que a masturbarme, empece a saborear su liquido lubricante, salado vizcoso, salia bastante, al punto que mis labios se sentian mas resbalosos cada minuto que pasaba. Despues de un rato, me dijo que iba a acabar, que me iba a llenar la boca de leche tal como se lo habia pedido…senti como su leche salia a borbotones y me llenaba la boca al punto que o respiraba solo por la nariz o me ahogaba, con aquel liquido tan divino, caliente, amargo y salado al mismo tiempo, lo cual me hizo acabar a mi tambien, senti que bote toda la leche que tenia en mi cuerpo. Era la primera vez que probaba la leche de un hombre. Han pasado mas de 20 anios y todavia recuerdo su rico sabor como si hubiera sido ayer…

Luego de que ambos nos guardamos nuestros agotados penes, el me pidio mi nuemro de telefono, pero como en aquella epoca no exitian los telefonos celulares, tendria que darle el de mi casa, lo cual me hizo pensar en que mis padres atendieran la llamada y comenzaran a sospechar algo, se preguntarian porque me llamaba un hombre maduro a casa diciendo que era mi amigo…por lo que le dije que no se lo podia dar, pero, que nos podiamos ver cada ciertos dias en ese mismo sitio. El me djio que si. Pero que se iba de viaje por motivos de trabajo durante varias semanas, pero le encantaria que cuando regresara nos vieramos, pero que esta vez fuera en su casa, que tenia ganas de cojerme por ese rico culito rico que yo tenia (que de hecho tengo todavia) y llenarmelo de leche. Le dije que si por favor!!

Quedamos en que nos veriamos en tres semanas en ese mismo sitio, espere contando los minutos a que llegara el dia y acudi a la cita, pero ese dia el no llego. Volvi de nuevo al dia siguiente pero tampoco aparecio, luego otro dia mas pero nada y asi varios dias, hasta que entendi que el dia de darle mi culito era el dia en que nos conocimos y que quiza mas nunca tendria la oportunidad de que me llenar el culo de leche… Hasta el dia de hoy sigo recordando ese encuentro y pensando en como hubiera sido el proximo…como hubiera sido sentir esa pinga caliente dentro de mi culo…

Creo que nunca lo sabre, pero al menos se que disfrute de un buen chorro de leche la primera vez que mame una verga…

Espero que les hay gustado mi relato y que se masturben pensando en que yo les estoy chupando la verga y que me la estan metiendo hasta el fondo de mi culo…

Si quieren enviarme algun comentario, mi email es goso169@gmail.com

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Mi abuelo materno II

…Aun hoy día, recuerdo como fueron aquellos primeros días y las tremendas azotainas que recibía mi mama, y yo misma. Al día de hoy, han pasado tres años y cinco meses por lo que ahora a mis dieciocho años recién cumplidos, y ser mayor de edad creí que todo ese sufrimiento habría acabado, que ya no recibiría más azotainas de mis abuelos. Había terminado el curso en el instituto y regresaba a casa después de haber estado todos aquellos meses en una residencia de estudiantes. Después de unas horas de autobús desde la capital, Madrid. Llegaba aquella pensión donde nos recogieron los abuelos la primera vez, al llegar el autobús, pude observar con alegría que mi madre ya me estaba esperando en la parada, en seguida agarre mi maleta y baje corriendo abrazarla. La abuela estaba dentro del auto, abrí la puerta del conductor para darle dos besos a mi abuela, y fue como si besara a una figura de mármol, ni siquiera me miro a la cara, solamente me hablo para decirme.

-. Sube al coche inmediatamente! En casa ya hablaremos!

-. Pero… Abuelita acabo de llegar…

-. Es que no he hablado claro? Sube al coche y no empeores más la situación!

Cerré la puerta y volviendo hacia donde estaba mama, la vi que me miraba con tristeza y me abría la puerta de atrás para que subiera.

-. Sube hija, y mejor que no hables hasta que se te mande, si no deseas empeorar las cosas…

Subí al coche sin decir nada más, pude observar como mi madre se subía delante con la abuela, y vi en ella los mismos gestos que aquel día que vinieron los abuelos a recogernos, hasta la casa de los abuelos tardamos casi dos horas en llegar, en mi mente volvió aquella imagen cuando era niña, que durante todo el trayecto fui sobre las rodillas de la abuela, recibiendo mi primera azotaina que me dolió horrores, ya que fue mi primera vez, hasta ese día nunca había recibido un solo azote. Al llegar mi madre bajo del auto, me abrió la puerta y solo me dijo…

-. Sube a tu habitación y espérame, que subiré a vestirte en breves minutos.

-. Pero mama! Acabo de llegar, tenía muchas ganas de verte a ti y a los abuelos.-.entonces vi bajar a la abuela y me hablo.

-. Niña, sube a tu habitación como dice tu madre, si no quieres que me quite la zapatilla!!!

Entonces me di cuenta de lo que ocurría, o de lo que podría ocurrirme en breve. Entonces me recordé que habrían recibido por correo mis notas, pero no entendía porque de aquellas caras largas, había aprobado el curso con buenas notas. Si de algo no tenía ninguna duda, es que si hubiera suspendido por el camino seguro que me habría castigado la abuela, pero había tenido que estudiar de firme y esforzarme todo lo posible para no suspender ninguna asignatura, pues conocía muy bien cuál hubiera sido mi castigo. No tuve otro remedio que callar y subir a mi habitación sin decir absolutamente nada más.

Una vez en mi habitación me senté en mi cama a esperar, pocos minutos después entraba mi madre en la habitación, y sin decirme nada. Empezó a desnudarme como cuando era niña, cuando estuve como vine al mundo, me observo y me hizo tumbar en la cama boca arriba. Ella se giró y salió de la habitación tal y como había venido sin decirme nada. Pude ver con espanto que mi mama, se había cambiado de ropa y que aparte de la blusa gris perla, llevaba una falda tableada de cuadros negros y aristas blancas, pero lo que me dejo estupefacta es que la falda apenas le cubría las bragas blancas seguramente de algodón, pero lo que me espanto fue que por los bordes de las bragas, se veían claramente unas marcas azuladas del cinturón del abuelo, de eso no había duda alguna, pero eran marcas de unos días, pero se le veían la parte baja de las nalgas que estaban muy rojas, así como el inicio de sus muslos, estaba muy claro que habían castigado a mama, esa mañana antes de ir a recogerme, de ahí, que la viera hacer muecas de congestión en su rostro, cuando se sentó al subir al auto.

A los pocos minutos volvió a entrar en la habitación, portando una palangana pequeña como una cubeta, extrajo una esponja con jabón y me empezó a lavar el pubis con delicadeza, dejándolo bien enjabonado, me temí en esos momentos lo que iba a continuación, y así fue. De la cubeta extrajo una maquinilla de depilar las piernas, y apenas unos minutos ya no tenía nada de vello ahí abajo, a medida que iban transcurriendo los minutos lo veía cada vez más oscuro para mí. Aquello tenía muy mala apariencia y pude imaginar que no había cambiado nada desde mi marcha al instituto. Una vez volví a estar seca mama, extrajo del cajón de la cómoda unas bragas blancas con pequeños racimos de uvas violetas, y me las fue pasando por los pies y las subió hasta mis rodillas, entonces me permitió incorporarme y me acabo de poner las bragas. Eran horribles me cubrían totalmente el culo, y me llegaban justo por debajo el ombligo. Debían de ser igual que las que llevaba mamá, e igual que las había llevado desde el fatídico día que llegamos a esa casa.

-. Mamá. Porque te ha castigado el abuelo hoy?

-. No, hija. No ha sido el abuelo, ha sido tu abuela esta mañana con la zapatilla.

-. Porque mamá?

-. Ya sabes cómo es tu abuela, no se le puede contradecir y menos replicarle.- diciéndome esto vi cómo se sobaba el culo-. No veas como me duele. A más mayor es, parece que más fuerza tiene, uuuuffff… no veas hija, que tunda me ha dado antes de salir de casa, he visto las estrellas de todo el firmamento…

-. Porque lo has hecho, sabes muy bien como es.

-. Que quieres hija. Cuando íbamos a salir de casa para ir a buscarte, tu abuela me ha comentado que debía hacerte nada más llegar a casa, o sea esto que acabo de hacer y vestirte con un vestido como cuando eras una niña. La he contrariado al decirle que ya eras una mujer adulta y mayor de edad. No veas como se ha puesto, estábamos en el porche, ya habíamos salido de casa. Y en el mismo porche, me ha bajado los pantalones que me había puesto y las bragas con ellos, y ya ves hija como me ha dejado con esa dichosa zapatilla. Cualquier día le voy a pegar fuego, uuuuffff no veas como ardeeee… bueno hija déjame que acabe de vestirte y bajas a saludar a los abuelos, antes de que suban ellos a por nosotras y las dos acabemos con el culo ardiendo.

La madre sobándose el culo sobre las bragas, pues la falda apenas se las cubría por detrás, y no le importaba hacerlo delante de su hija, pues esa misma acción había sido algo muy habitual, en ellas dos desde el fatídico día que llegaron a ella. Fue hacia el armario y extrajo un vestido rosa, volvió al lado de la hija e hizo que metiera los pies y le subió el vestido, al tiempo que la hija introducía sus brazos por las mangas, y este era ajustado a sus hombros y luego abotonado por la espalda, como los clásicos trajes de los bebes. Luego unos calcetines blancos y unos zapatos de charol modelo Merceditas, sin tacón apenas. Luego dedico unos minutos a cepillar el cabello de la hija y hacerle unas coletas, ambas al acabar se miraron al espejo. La madre con esa falda y la hija el vestido rosa, se giraron para mirarse por detrás y daban la impresión de ser dos niñas de 12 años, pues ambas llevaban las bragas a la vista, pues ambos modelos, solo les cubría hasta la mitad del trasero, dejando la parte baja de sus bragas claramente a la vista.

-. No veas como llevas el culo de marcado, mamá! Esas marcas parecen de días, no de hoy.

-. Estas, dices? Estas me las hizo tu abuelo hace una semana con su cinturón, ya sabes tú lo rápido que se lo saca por cualquier motivo.

-. Si, mamá. Lo sé muy bien. Porque…?

-. Te estas volviendo muy preguntona últimamente. Y muy descarada, no te da vergüenza preguntarle a tu madre porque le han pegado en el culo, a mis treinta y dos años? conoces de sobra que mientras estemos bajo su mismo techo, viviendo en su casa, tenemos que vivir bajo sus estrictas normas y eso significa, irnos a dormir calentitas si el encuentra cualquier causa para bajarnos las bragas y azotarnos el culo hasta que el considere que ya vamos bien servidas, más te valdría en pensar en bajar rápido a saludarles o las dos seremos castigadas, y a mí ya me duele el culo demasiado, como para que me den una segunda azotaina en el mismo día.

-. Si mama pero la curiosidad… Ya sabes… Es más fuerte que yo, mientras he estado en el instituto, hasta he echado de menos sus azotainas… Y más de una mañana me despertaba con mis braguitas… Ya sabes…

-. Hija!!! Eres una cochina!! Mira que decir que te mojas las braguitas soñando con las azotainas de los abuelos, no te da vergüenza desvergonzada?

-. Mira mamá….- María se levantó la falda de su vestido y mostró una mancha de humedad en sus bragas blancas con aquellos simpáticos racimos de uva violeta-. Solo de sentirme el Chichi así depilado rozarme en las braguitas, ya se me han humedecido, así como el hecho de tener que llevar estas horribles bragas con estos dibujitos clásicos de chiquillas, tan grandes, solo de la vergüenza ya me vienen ganas de tocarme… Y si mamá, me muero de ganas que el abuelo me ponga sobre sus rodillas….- entonces le levanto la falda a su madre con todo descaro.- Y tu mira cómo vas! también las llevas manchadas de la humedad, mamá!.

-. María, estas segura de pensar lo que me imagino? Quieres que les hagamos esperar, para que nos castigue el abuelo?.- María hizo un gesto afirmativo con su cabeza, con una picará sonrisa en sus labios-. Los sacrificios que tiene que hacer una madre! Por su hija. Porque a ti, el abuelo te dará una azotaina con la mano seguramente, pero a mí, cuando vea como llevo el culo de rojo, sabrá porque me ha castigado hoy tu abuela y a mí, me azotara con ese viejo cinturón, bueno niña bajemos ya, o nos ira mucho peor a las dos.

-. Porque te fuiste de esta casa mamá? Es algo que siempre me pregunto.

-. Hija! Porque entonces yo desconocía por completo, lo que estoy disfrutando de sus azotainas desde que volvimos a esta casa y al poco de nacer tú, entonces me di cuenta de que algo me faltaba y desconocía lo que era. Hasta que descubrí por internet páginas de relatos sobre spanking, que es como lo llaman los aficionados a los azotes, entonces empecé añorar las azotainas de los abuelos, incluso probé de buscar un spanker, que es como llaman a los que les gusta azotar a mujeres sobre sus rodillas, pero no funciono. Tú entonces tenías unos seis años, eras muy pequeña para traerte a esta casa, pues el abuelo a mí me azotaba desde que tengo memoria, y para mi entonces eran verdaderos suplicios aquellos dolorosos castigos, hasta que al quedarme en estado de ti, vi que era el momento de marcharme y vivir mi propia vida. Lo que jamás sospeche ni en mis más horribles pesadillas, que echaría de menos aquellas palizas tan tremendas, o eso era lo que me parecían. Pero con el paso del tiempo me dedique a ti en cuerpo y alma, aunque de vez en cuando me volvían deseos de ser castigada, pero estabas tú. En aquellos momentos pensaba por ti, no podía traerte a esta casa. A ti yo nunca te tuve quedar unos azotes, eras un trozo de pan. Hasta que los señores me comunicaron que deseaban volver a ver a sus hijos, me avisaron con varios meses de antelación, pero por más que busque un trabajo, no encontré ninguna casa que necesitara una mujer para doncella, o para servicio. Por lo tanto, cuando los señores se marcharon, nos quedamos en la calle y solo tenía unos ahorros, que nos permitieron vivir una temporada, pero al final no tuve más remedio que llamar a tu abuela, y rogarle si podíamos volver a casa, tuve que suplicarles a los dos que al menos lo hicieran por su nieta, si por mí no lo querían hacer, al menos que no dejaran a su nieta viviendo bajo un puente.

Entonces fue cuando me lo dijeron sin ningún tipo de tapujos, si me aceptaban debía aceptar mi castigo y no sería una simple azotaina. Casi me da un vuelco el corazón en ese momento, pues era lo que más deseaba yo, ser castigada de nuevo por mis padres y sentir arder mi trasero como nunca lo habría sentido. Si recuerdas cuando vinieron a buscarnos, al salir tú yo ya me estaba quitando la falda y bajándome las bragas yo misma, pues era las instrucciones que me habían proporcionado, primero me azoto padre, poniéndome inclinada hacia adelante bajo su brazo izquierdo con ese feo cinturón que siempre lleva, fue terrible para mí. Me castigo muy duro y madre, me sujetaba las manos por detrás de él para que no pudiera interponerlas entre su cinturón y mis doloridas nalgas, después fue madre, quien aprovechando que padre me tenía firmemente sujeta, me azoto con la vara de avellano hasta que esta se partió a la mitad, solo entonces me dejaron subir mis bragas de nuevo y volver a ponerme la falda.

Después durante el tiempo que duro el trayecto a casa de mis padres, fue horrible el escucharte llorar, muchas veces he podido disfrutar de la mano de mi madre, durante estos últimos tres años. Parece que sea de cemento, es muy pesada y dura. Nunca he comprendido como puede tener esas manos tan fuertes o ese cuerpo tan corpulento y fuerte, es tan alta como el abuelo superan con creces ambos el metro noventa, y ese corpachón que poseen, no comprendo cómo puedo ser su hija, ellos con esa altura y fuertes como robles, yo no les llego apenas al pecho con mi metro sesenta y cinco, como tú más o menos, nos parecemos mucho en estatura, no me extraña que nos hagan vestir como a niñas de diez años, para ellos es como si lo fuéramos, pues nos manejan a placer sin podernos escapar de sus rodillas como si fuéramos chiquillas.

Fue horrible escuchar cómo se escuchaban los azotes caer sobre tus pequeñas nalguitas, y escuchar como berreabas como una bebe, mi pobre niña. Por eso no quería hacerte pasar por todo lo que tuve que pasar yo en mi infancia, intente por todos los medios posibles evitarte esos sufrimientos, pero al final no pudo ser. Además por otro lado creí necesario que un poco de disciplina te iría muy bien, últimamente apenas podía contigo. Estabas en la clásica edad que las niñas se rebelan, por creerse mayores porque su cuerpo se esté desarrollando, y empezaste a suspender y faltar a clase a menudo, así como a contestarme de muy malas formas. Yo había pasado una infancia horrible y fui incapaz de enseñarte la disciplina que estabas pidiendo a gritos, y sabía que con los abuelos eso iba a cambiar, y vaya si cambiaste… Bueno pequeña bajemos al salón y no les hagamos esperar más.

Salieron de la habitación y empezaron a bajar las escaleras lentamente, María iba dos pasos por detrás de su madre, le encantaba mirar cómo se iba sobando el culo sobre sus bragas blancas, con su mano derecha, mientras la izquierda la llevaba apoyada en el reposa manos de la baranda de la escalera. Apenas habían bajado una docena de escalones, y comenzaron a divisar las piernas de los abuelos, seis peldaños después ya veían a la pareja de ancianos sentados en unas sillas con respaldo alto, uno frente al otro sobre la mesa, ya habían comenzado a comer, algo que no sería un buen presagio. Estaba claro que no las estaban esperando a las dos, para sentarse a comer. Los platos humeaban ya puestos en su lugar donde debían sentarse ellas, el enfado por la tardanza era obvio en sus rostros. Estaban muy enfadados, pues era una norma inviolable estar a la mesa todos sentados a la hora designada y bajaban diez minutos tarde, por menos tiempo ya hubieran sido caldeados sus traseros cualquier día de la semana.

Al estar frente a la mesa, se quedaron esperando que las autorizaran a sentarse, pero las miradas de ambos ancianos estaban en ellos mismos, hablaban entre ellos como si ellas no estuvieran allí. Su tono de voz, hizo que ambas empezaran a preocuparse. María ya no estaba tan segura de que desease recibir una azotaina, ahora sus sentimientos la traicionaban y sus deseos primitivos, se habían convertido en un claro temor a lo que se presagiaba.

Entonces fue cuando se dieron cuenta, a su izquierda había una silla colocada aislada de todo mueble, sobre todo algo que había sobre el asiento de la silla, las dejo a ambas estupefactas. Allí estaba el viejo cepillo de baño de mango largo, de madera. Apoyado sobre su parte plana, con sus cedras para arriba. Susana, con cara de espanto se llevó sus manos a su trasero, lo acaricio con suavidad, y estiro hacia abajo el elástico de sus bragas blancas, como si pretendiera asi cubrir más superficie de sus nalgas, y que estas, quedaran más protegidas para lo que en breve espacio de tiempo, iba a suceder. Miro a su hija María, pudo leer en sus ojos el miedo que sentía. Sus miradas se cruzaron observando la madre, que su hija ya no mostraba su seguridad de momentos antes en la habitación, ahora era una mirada de preocupación y de miedo. Igual que hiciera la madre, María por instinto se cubrió su trasero con las manos, ella al estar a la derecha de su madre, tenía enfrente de ella al abuelo. Sin que el abuelo la pudiera ver, muy disimuladamente estiro el elástico de sus bragas, bajándolas un par de dedos y cubriera más sus nalgas. Pero este hecho no pasó desapercibido como esperaba y el abuelo les dirigió la mirada a ambas.

-. Que María! Esta es la manera de saludar a tu abuelo, después de todo este tiempo sin verme? Crees que es la manera apropiada de presentarte en esta casa! Y por si fuera poco, el hecho que no hayas venido a darme un par de besos, nada más bajar por esa escalera. Qué ocurre? Que sabes que has cometido una imprudencia al no bajar antes? Tu abuela y yo hemos estado esperando que bajaras a saludarnos, y en vez de eso. Te has quedado arriba en tu habitación hablando con tu madre, por lo visto tenías mucho que contarle. Aun conociendo la disciplina de esta casa, y lo importante que es la buena educación. Esa conducta no es la que has aprendido en esta casa, nosotros siempre te hemos dado el trato que se debe, para que una adolescente se comporte como es debido ante sus mayores, cierto que somos muy estrictos aplicándoos los castigos pero es por vuestro propio bien, para vuestra buena conducta, si no os comportáis como se espera de vosotras no se os va a permitir esa falta de educación y mal comportamiento con vuestros mayores, y eso puedes estar segura jovencita que en esta casa no se te va a tolerar. No puedo imaginar que educación te han dado allá a dónde has ido a formarte, para tener un futuro con más seguridad, por lo visto no te han enseñado a respetar a quienes se ha preocupado por ti.

En la regañina del abuelo, se entrometió la esposa, madre, y abuela;

-. Y tú! Susana que te había mandado yo que hicieras? Que subieras para arreglar a tu hija, para que estuviera presentable para bajar a saludar a su abuelo, y que es lo que haces desvergonzada! Quedarte hablando, y desobedeciendo. Y tú, sabes muy bien qué ocurre si no estáis en la mesa a la hora de comer. Esa desobediencia vuestro abuelo os va informar sobre ello cuando terminemos de comer, ahora desvergonzadas, que ya hemos visto como os cubrís el culo con vuestras bragas, sabed, que seréis castigadas con las bragas bajadas las dos, así que… quiero ver vuestras bragas bajadas por encima de vuestras rodillas, ya!!!

Madre e hija, introdujeron sus manos bajo sus faldas, levantándose las mismas, ya que para poder coger el elástico de la cinturilla de sus bragas, al ser de cintura alta, ambas pasaron la vergüenza de mostrar sus bragas unos instantes, hasta que las hicieron descender por sus muslos hasta dejarlas sobre sus rodillas.

-. Bien niñas! Ahora daos la vuelta para dejarnos comer tranquilos, y poned vuestras manos sobre vuestra cabeza…

-. Veo que a tu hija las has calentado el culo hoy, que ha hecho esa desvergonzada esta vez…?

-. Tu hija aún no ha aprendido que es una falta muy grave, contradecir a sus mayores, cuando se le manda que haga una tarea…

-. Ya veo que le has puesto el culo como se merece, nada comparado con la que le voy a dar yo en breve… aprenderá que se debe respetar las normas de esta casa, y que a su madre no se le falta el respeto, aunque yo no esté presente para castigarla, debe obedecer a su madre siempre.

A Susana sin atreverse a girarse, las lágrimas le descendían por sus mejillas. Había hecho mal, no debía haber hecho caso a su hija, ahora se arrepentía. Pues con sus padres no se podía jugar, siempre han sido muy rigurosos a la hora de aplicar la disciplina, y si no la hubiera hecho caso, no estaría ahora en serios problemas.

Madre e hija se miraron, ambas tenían los ojos llorosos. María, miraba a su madre con compasión, la había metido en un buen lio. Y se sentía culpable por ello, pues esto no era lo que hubiera deseado, y menos aún, hacer que castiguen a su madre por su culpa, pues ella la había advertido. Que si el abuelo averiguaba que le había contestado a la abuela, por esa indisciplina seria castigada más severamente. Pero el cinturón hubiera sido aceptable, duele por supuesto, pero no había comparación con lo que puede resultar una azotaina con el cepillo…

Habían terminado de comer y hecho el café. El abuelo había subido con la abuela a su habitación, a dormir la siesta. Mientras ellas continuaban en el centro del salón, de pie con las manos sobre la cabeza. No sentían ya sus piernas del tiempo que llevaban así castigadas y expuestas, sus brazos estaban cansados y aunque sabían que estaban solas, no se dirigieron palabra alguna, pues no había palabras que pudieran expresar como se sentían. Solo pensaban en lo que les esperaba en pocos minutos, pues ya no podía tardar en bajar el abuelo a ocuparse de ellas como había prometido hacer.

El abuelo era así, sabía que estarían apesadumbradas, y que la espera para que les llegase el turno de ser castigadas, las tendría en vilo todo el tiempo. Sabía que no había peor castigo que hacerlas esperar, por eso habría la puerta de la habitación saliendo al pasillo del piso de arriba, caminando por él, de un extremo a otro. Ellas en sus cerebros se activaba la extrema preocupación, pues pensaban que había llegado el momento y sus nervios se erizaban el vello de sus brazos, así como en otras partes que llevaban horas al aire, si los hubieran tenido. Y al poco tiempo volvía a encerrarse en la habitación. Al poco escucharon de nuevo abrir la puerta, los pasos se escuchaban por el pasillo del piso de arriba, luego bajaban las escaleras, esta vez si había llegado el momento de que el abuelo las colocara sobre sus rodillas, los pasos los escuchaban detrás de ellas, pero se mantenían impasibles con la mirada al frente, si hubieran girado sus cabezas no hubiera sido nada agradable para ellas, y lo sabían.

-. Lleváis mucho tiempo con las nalgas al aire, vais a coger frio.- era la voz de la abuela, y le subió las bragas a su nieta, ajustándoselas en la cintura. Y dándole un cariñoso azote en el culo, la hizo darse la vuelta.- no vas a dar un beso a tu abuelita pequeña? Perdona lo de esta mañana, estaba enfadada por lo de tu madre.

Se abrazaron las dos efusivamente, y le dio varios besos a su nieta, la cual con una gran sonrisa se abrazó a la abuela. Entonces después de tan intenso abrazo, ambas se separaron, mientras la abuela le ponía las manos sobre los hombros, y su alegre rostro cambio por un semblante muy serio.

-. Bien mi pequeña, ahora sube a tu cuarto. Tu abuelo te está esperando.- soltó a la nieta y esta se dirigió hacia las escaleras, cuando sintió en sus bragas un fuerte azote en el culo propinado por su abuela.- ves rápidamente, mejor que no le hagas esperar está muy enfadado porque ya, en tu primer día, te tenga que pegar en el culo tu primera azotaina el mismo día que has llegado.

Desde las escaleras María se detuvo un segundo para mirar, y vio a su abuela que la seguía con la mirada, mientras su madre continuaba en la misma posición, con las manos sobre la cabeza y las bragas bajadas por encima de las rodillas. Desapareció escaleras arriba y poco después se escuchaban unas voces que regañaban a la pequeña, poco después desde abajo se escuchaban azotes, eran muy fuertes pues se escuchaban perfectamente desde abajo en el salón, y con un sonido muy nítido de que la azotaba en el trasero desnudo, unos segundos bastaron para oír como rompía a llorar desesperadamente, sus gritos de dolor se escuchaban después de cada azote, desde abajo madre y abuela no podían ver nada, pero el ruido de lo que sucedía en la habitación de María, era tan nítido y claro, que parecía que estuviera en el mismo salón. Poco después solo se escuchaba llorar desconsoladamente, pero ya no se percibían el sonido de los azotes. Unos pasos rompieron el sonido de fondo de los lloriqueos de María, cuando estos se escuchó que bajaban la escalera, Susana se puso a temblar, los gritos de su hija la habían hecho mella, ahora al escuchar los pasos detrás de ella hizo que sus sentidos estuvieran al acecho.

-. Ahora vamos a ajustarte las cuentas a ti desvergonzada.- al oír esto, sintió Susana como era agarrada por el lóbulo de su oreja derecha, y tiraban de ella en dirección donde había visto la silla con el cepillo. Trastabilló un par de veces hasta verse arrojada sobre las rodillas de su padre.- te voy a enseñar yo cuando se come en esta casa!!! Y donde debe estar tu culo sentada a esa hora, que te has creído desvergonzada, que puedes hacernos esperar en la mesa a que tú y tu hija, bajéis a comer cuando queráis!!!

Los azotes del cepillo no tardaron en caer con fuerza sobre sus nalgas desnudas, al colocarla sobre sus rodillas, su falda se le había levantado por sí sola, dejando su culo desnudo bien expuesto al severo castigo. Los azotes caían implacables, en el mismo centro de cada nalga, las lágrimas descendían por sus coloradas mejillas, antes ya de sentirse así misma sobre el regazo de su padre, la espera la había sensibilizado tanto, que al sentir el dolor en el lóbulo de su oreja, ya se puso a llorar, por lo tanto al sentir los cepillazos en su culo, solo la hicieron llorar con más ímpetu, en apenas un minuto habían caído en sus nalgas alternativamente, mas de cuarenta o cincuenta azotes…

-. Basta padre!!! Basta padre!!! No lo volveré hacer… Basta padre!!! .- llorando sin tregua, consiguió dejar salir de su garganta esas palabras pidiendo que parase de azotarla, era tal el ardor de su trasero, que ya no pudo suplicar más, y solo llorar…

Sus brazos suspendidos en el aire aleteando sin control, buscaban la forma de llevar sus manos a su trasero, pero los azotes tan seguidos en su ya maltrecho trasero, apenas podía intentar aferrarse a lo que fuera… sus piernas por el contrario se arqueaban en cualquier dirección sin rumbo fijo, sus bragas blancas habían bajado por sus piernas hasta sus tobillos y se aferraban a estos, enganchadas en la pequeña hebilla de sus zapatos, de tal forma que no la dejaban separar sus piernas, ya que parecía que hacían de fuelle, y le resultaba imposible separarlas, por lo cual sus muslos semi abiertos, mostraban su sexo mojado, al igual que sus piernas también mojadas, como la pierna derecha del pantalón de su padre, pues su vejiga al llevar tanto tiempo parada, tener sus piernas casi dormidas, apenas pudo dominar su control, por lo que acabo haciéndose pis.

-. Será sinvergüenza!!! Mira a tu hija! Se ha meado la muy cochina, mira como me ha puesto el pantalón, ahora veras marrana!!! Te voy a dejar el culo en carne viva por esto… no podías haberle pedido a tu madre, que te dejara ir al baño? Si tenías que ir!!!

Los azotes siguieron cayendo sobre su pobre culo indefenso, la vergüenza de haberse orinado sobre las rodillas de su padre, fue tan grande que se quedó quieta de la vergüenza, si hacer nada por escapar a la terrible azotaina, la azotaina aún se prolongó unos veinte minutos más, cuando por fin el padre se detuvo, sus nalgas estaban muy maltrechas, había sido la peor azotaina de su vida, pues en esos momentos no pensaba en otra cosa, que en el intenso ardor de sus nalgas, que se encontraban en un estado lamentable, muy muy rojas, un rojo morado intenso, muy intenso.

Con la indignación del padre, la llevo arrastras hasta el rincón, donde la hizo colocarse de rodillas y las manos sobre la cabeza. Pero apenas la dejo, cayo hecha un ovillo de costado en el suelo, no cesaba de llorar del intenso dolor en su pobre trasero. Aunque el padre la vio que no mantenía la posición, no hizo nada por que ocupase la posición de castigo de nuevo. Se hacía cargo de lo mucho que debía de dolerle el trasero, había sido una azotaina de las más severas que le había dado en la vida, el hecho de que se orinara encima, le hizo perder el control. Se acercó a su esposa…

(Continuara…)

De; juanspanker88@hotmail.es

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Mi abuelo materno I

Como te dije estimado amigo Juan, voy a relatarte algunas de las azotainas que suelo recibir aun hoy día, pese a mis 23 años de edad. Empezare por mi primera azotaina y la que más me marco, aparte de que mi vida dio un cambio de 360º.

Yo entonces contaba con la edad de 14 años, y vivía con mi madre de 28 años. No sabía porque mi madre había abandonado la casa de mis abuelos, (sus padres) pero ahora 15 años después volvíamos a su casa, yo estaba muy feliz por ver a mis abuelos por primera vez. En cambio mi madre estaba muy triste y consternada, ella jamás hubiera vuelto si no fuera por mí, se había quedado sin trabajo y nos habíamos tenido que ir de la casa en donde vivíamos, en la cual había trabajado sirviendo desde antes de tenerme a mí, los señores habían decidido vender la casa e irse a vivir con sus hijos a Alemania los años restantes que les quedase de vida. Viajamos en autobús hasta un pequeño pueblo escondido en los picos de Europa, Asturias.

Nos hospedamos en una pensión del pueblo hasta que el abuelo bajara a recogernos, según mi madre tardaría aun unas dos horas. Una vez en la habitación mi madre me hizo desnudar del todo, yo no comprendía nada, y menos aun cuando empezó a vestirme con unas bragas de niña pequeña de algodón, blancas con unos ramilletes de flores de margaritas amarillas. Le pregunte porque…

-. María hija no preguntes y deja que te ponga estas ropas de niña, ya sé que tienes 14 años y que eres muy mayor para estas ropas, pero créeme es mejor para ti mi niña, que el abuelo crea que eres una niña inocente, no lo vas a pasar nada bien cuando averigüe las calificaciones que has sacado este trimestre, se fuerte y no respondas al abuelo como sueles hacer habitualmente, o lo lamentaras y no te puedes hacer idea de cómo.

Me fue vistiendo ella misma, primero aquellas horribles bragas, que me llegaban por debajo del ombligo, luego me paso por la cabeza un vestido blanco con adornos voladizos como volantes, que no me tapaba casi las bragas, luego unos calcetines cortos blancos también, y los zapatos. Luego comenzó a peinarme haciéndome dos coletas con un lazo azul, cuando me mire al espejo parecía que tenía 10 años. Minutos después llamaban a la puerta, abriéndola mi madre, ante el umbral apareció un hombre como de 60 años con el rostro congestionado, se le veía muy enfadado.

-. Padre…

-. Esta es tu hija?

-. Si…Padre…es tu nieta… María.

-. Pequeña sal fuera, tu abuela y yo debemos de hablar con tu mama, no tardaremos mucho.

Salí hacia el pasillo, al pasar por delante del abuelo, este llevaba en la mano un viejo cinturón muy grueso de cuero, y la abuela en la mano llevaba una vara como de un metro de larga, luego sabría que era de avellano. Al salir yo entraron los abuelos y yo me quede en la puerta, antes de que la cerraran vi, que mi madre se desabrochaba la falda y como esta caía al suelo a sus pies. Me quede en el pasillo y a los pocos minutos empecé a oír sonidos como si estuvieran sacudiendo una manta, no puedo decir que eran aquellos sonidos, eran extraños para mí, pero poco después supe que eran azotes, mama gemía después de oírse aquel sonido, y poco después empezó a gritar y llorar, para minutos después solamente la escuchaba sollozar y todo quedo en silencio.

No sé el tiempo que paso, pero se abrió la puerta y salieron los abuelos, con nuestras maletas en la mano, la abuela ya no llevaba la vara y el abuelo si llevaba una maleta y su feo cinturón en la otra, entonces vi a mama secándose las lagrimas de los ojos y corrí a abrazarme a ella. Salimos de la pensión y en la puerta había un auto, mi madre se subió adelante con el abuelo que era quien conducía, y la abuela me hizo subir atrás con ella, vi la cara de dolor de mi mama cuando se sentó en el asiento, el coche se puso en movimiento.

-. María, tu madre nos conto por carta que habías suspendido el curso, eso está muy mal, pero tu abuela te va arreglar pequeña sinvergüenza, Isabel encárgate de que aprenda la lección!!!

No me lo esperaba, mi abuela me agarro del lóbulo de la oreja y me lo retorció, y tiro de ella, no pude hacer otra cosa que levantarme y en ese instante me tiro boca abajo sobre sus rodillas, y empezó a darme azotes sobre mi culo fuertes, era la primera vez que me pegaban. Y enseguida empecé a llorar pues dolían mucho, aunque llevara las bragas puestas. Me estuvo dando azotes hasta que se paró el auto, el culo me ardía horrores entonces paro.

Bajamos del coche y entramos en la casa, antes de que yo pudiera acceder al interior, me agarro el abuelo de los hombros con ambas manos y me dijo;

Ahora jovencita vamos hablar tu y yo sobre esas notas, cuando me quise dar cuenta me llevaba bajo su brazo izquierdo en volandas, se sentó en una silla al tiempo que me colocaba sobre su rodilla izquierda y pasaba su pierna derecha sobre las mías, me levanto el corto vestido, y note como introducía sus dedos por la cintura de mis bragas, bajándomelas hasta las rodillas me dijo mientras yo rompía a llorar de nuevo.

-. Tu madre a intentado engañarnos vistiéndote de niña, pero tu abuela y yo no nos chupamos el dedo, y sabemos qué edad tienes realmente, por lo tanto vas a probar el cinturón que ha probado tu mama antes de venir para a casa…

Y en seguida sentí como me quemaba el cinturón en mi culo desnudo, no sé cuántos azotes me dio, pero para mí fueron muchísimos, cuando me dejo en el suelo, la abuela me agarro y apenas me dejo subirme las bragas, que sentí un nuevo azote en el culo, de mi abuela esta vez.

-. Acompáñame niña. Vamos a tu cuarto.

Yo seguía escuchando en mis oídos los chasquidos del cinturón, me volví y vi a mi madre sobre las rodillas del abuelo, con el trasero al aire y como el abuelo la azotaba de nuevo con el cinturón.

El culo me dolía horrores, lo sentía arder como si tuviese fuego encendido en él, la abuela me hizo subir casi a arrastras al piso de arriba, apenas podía caminar, la abuela me llevaba de una mano y yo la otra la tenia sobándome el culo, esta fue mi primera azotaina de las muchas que he ido recibiendo de los abuelos, hasta el día de hoy…

De; juanspanker88@hotmail.es

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Un año sabático con sobresaltos 3

Alison Stuart dormía en su cama, se encontraba destapada desde sus muslos a su cabello ondulado rubio, cubierta por un camisón corto y transparente de color rosa fucsia. Apenas le cubría el cuerpo o durmiendo se le había subido por encima de la cintura, dejando al descubierto unas braguitas rosas de encaje a juego con el camisón. Se hallaba claramente sudorosa y con ligeras convulsiones, estaba teniendo una pesadilla, sus manos, posadas en su trasero se lo sobaba como si algo la molestara, como si intentase protegerse de algo que la amenazara a su integridad, tumbada de costado dormía inquieta. Algo terrible debía suceder en su pesadilla, por la posición incómoda que se encontraba echada sobre la cama, en su parte intima cubierta por la ropa interior, se vislumbraba una pequeña sombra de humedad que amarilleaba el fondillo de sus braguitas, se podía divisar que dicha humedad habría sido durante la noche, pues el fondillo de las braguitas estaban secas por lo tanto llevaba unas horas. En un brusco movimiento corporal, su mano derecha apareció desde atrás de su espalda, donde segundos antes se sobaba el trasero, su mano se posaba en su entrepierna y con el dedo anular se acariciaba lentamente, marcándose ahora una ranura de su sexo en la tela sus braguitas por la presión, por el roce del dedo en la misma. Una nueva mancha de humedad volvía a aparecer y que oscurecía la tela de sus rosas braguitas, humedeciendo el fondillo de la prenda intima, de su garganta broto un gutural gemido, acompañado de un grito ahogado apenas milésimas de segundo después. Bueno, al parecer no era precisamente una pesadilla, pues era muy preciso lo que acababa de suceder, había tenido un orgasmo estando aun dormida…

Algo la despertó inesperadamente…

El timbre de la puerta acababa de sonar, Alison se sentó en la cama moviendo su cuerpo hacia el almohada quedando apoyada su espalda en el respaldo de la cama y se desperezo estirando sus manos todo lo que sus brazos daban de sí mismos, abriendo la boca de par en par, como si quisiera atrapar todo el oxigeno de la habitación. Se levanto girándose sobre si misma quedando sentada sobre el borde de la cama. Y volvió a desperezarse estirando los brazos de nuevo, tenía en sus labios una alegre sonrisa… (este narrador estaba muy equivocado, no era una pesadilla, si no, un sueño muy agradable por su manera de sonreír)…

El timbre volvió a sonar, ahora repetidamente como si desearan quemarlo, manteniéndolo pulsado.

-. Ya voyyyy, jodeeerrrr…!!! Porque no van a joder a su puta madre…!!! Vaya mierda de pueblo, no hay quien pueda dormir tranquila en su casa…!!!

Ahora su sonrisa se había borrado de su rostro, estaba claramente muy disgustada… Sus exclamaciones e improperios hubieran hecho sonrojar a cualquiera de ser escuchada…

-. Con el sueño tan rico que estaba teniendo, y tienen que venir a joderme…!!! Ya voooyyy!!! coño…yaa!!! Ya voyyyyy… mierda!!!

Alison llego a la puerta y manteniendo la cadena puesta, abrió lo justo que esta permitía, sin cesar en sus insultos, que ahora si eran escuchados por quien estuviera al otro lado de la puerta.

-. Vaya, es usted… Qué coño desea ahora…!!! después de dos semanas que me golpeo en su casa lo que quiso…

Al otro lado de la puerta había aparecido la Sra. Emilia, vestía de manera sencilla una blusa color azul claro, una falda ajustada de tubo, por debajo de sus rodillas, con un fino estampado color canela, acompañada de una chaqueta igual tejido y color, era un traje bastante pasado de su temporada, medias color carne, y unos zapatos de tacón de unos tres centímetros, bastante hortera para Alison.

-. Ya veo muchacha que no fui lo suficientemente severa contigo!!! Estos son los modales que te ha enseñado tu abuela?

-. Y a usted que cojones le importa cómo me haya educado mi abuela, al menos ella, nunca me golpeo salvajemente como usted!!!

-. Abre esta puerta ahora mismo…!!! Te voy a enseñar como debes tratarme…!!!

-. Lo tiene claro, bruja!!! si cree que le voy abrir la puerta!!! estoy en mi casa y aquí mando yo!!! ya se está marchando con viento fresco, Bruja, más que Bruja…!!!

-. Abre esta puerta desvergonzada, como te atreves hablarme en ese tono, es que no respetas a tus mayores? Bruja!!! a mi… Como te atreves a llamarme así en mi propia cara, vas a ver cómo te voy a dejar ese culo, deslenguada!!!

-. NO LE VOY ABRIR, DIGA LO QUE DIGA, BRUJA…!!!

-. A mi no me hables en ese tono jovencita!!! Vas desnuda? como te atreves a salir abrir la puerta así en bragas?

-. Abro la puerta como me sale del coño, vieja remilgada y anticuada !!! Váyase al cuerno bruja!!!

Una voz, se escucho a través de la piel del bolso que llevaba en la mano la Sra. Emilia…

-. Que ha salido abrir la puerta desnuda? Esa que habla en ese leguaje deslenguada es Alison?

-. Si, Sra. Stuart, ya lo ha oído como va su nieta y su manera de hablar tan soez que tiene, es una desvergonzada, y así lleva tratando esta semana a todo el pueblo, cuando ha salido a la calle en esta última semana, todos los vecinos han ido a quejarse de su mala forma de expresarse. El señor Felipe el alguacil del pueblo ha venido varias veces para hablar con ella y ni siquiera le ha abierto la puerta. Por ese motivo me he visto en la obligación de hacérselo saber y la he llamado, porque esta situación es insostenible, mi marido como alcalde del pueblo no puede permanecer impasible ante estos hechos por más tiempo y por eso le he sugerido de dejar el teléfono en el bolso con el altavoz conectado, la tecnología moderna a veces sirve para algo de más provecho, como en este caso, para que pudiera usted escucharla directamente… De otra manera su nieta Alison, nos habría dejado de embusteros pues no nos creería a unos extraños, así, usted misma ha podido escucharla…

Alison se quedo con la boca abierta y muda del susto al escuchar la voz de su abuela… su expresión era todo un poema, estaba claro que estaba metida en un lio de nuevo…

-. Abu…ela… No creas… nada de lo que te diga esta arpía… Si conocieras como me trato el día que llegue a este pueblo de mala muerte… te escandalizarías abuela…!

-. Si soy yo…Tu abuela! Daria lo que fuera por poder moverme de esta maldita silla de ruedas, e iría a darte una buena azotaina, deslenguada!!! Estoy avergonzada, jamás me había sentido peor en la vida, esto no me lo hubiera imaginado de ti, que podrías hacer esta majadería… Hacerme quedar así y que llames pueblo de mala muerte a mi propio pueblo, donde me vieron crecer y con la hija de mi mejor amiga en mi niñez, abre la puerta a Mili… y ves a ponerte algo decente, rápido…!!!

-. Mili…?

-. Si! Mili! Me has oído mencionarla en casa miles de veces, es como mi propia hija te lo he dicho miles de veces. Y sabes las ganas que he tenido siempre de poder volver a mi País de nacimiento e ir a mi pueblo, para poder conocer y abrazar a Mili, a la cual quiero como si fuera mi propia hija. Es que te habías creído que te iba a dejar viajar a España a ti sola? , y sin que nadie te controlara, que te creías? Que fue la agencia de viajes la que te recomendó ese pueblo, yo pague a la agencia de viajes para que te dijeran eso, deseaba asegurarme que ya eres toda una señorita, que podía dejarte viajar sola, como vivir una vida en calma, sin hacer de las tuyas como siempre. Está claro que me tenias engañada, que solamente era una argucia tuya mas para salirte con la tuya una vez más, me has avergonzado e humillado en el pueblo que me vio nacer y crecer, donde mis amigas eran como mis propias hermanas, que no dudaron un segundo cuando les dije que les enviaba a mi nieta además de única descendencia de mi hija Laura, que fallecieron en un accidente aéreo cuando Alison no contaba más que seis años, te he criado, te he mantenido dándote estudios y una carrera como deseabas, aunque últimamente te portabas muy bien, siempre has creado problemas, pero esta vez te has sobrepasado en tus actos y ya te puedes ir preparando… Pero ahora abre esa puerta!!! ahora vamos hablar, jovencita!!!

Alison cerró la puerta con lentitud lo justo para retirar la cadena, y abrió la puerta dejando entrar a la Sra. Emilia.

-. Yo..yo… Usted perdone señora Emil…ia…

PLAFFF

Una sonora bofetada hizo silenciar a Alison.

-. Ahora obedece y ves a ponerte ropa decente… Luego te ajustare las cuentas niña!!! …

La mano izquierda de Alison se la puso en las dolorida mejilla, la marca de los dedos había quedado marcada en ella. La Sra. Emilia con su mano derecha alzada, y su rostro descongestionado por el enfado, esperaba que Alison se girase para asestarse unos azotes sobre su trasero revestido con las braguitas rosas… Alison la contemplaba asustada, sabía que apenas dejara el culo al alcance de la bruja, le asestaría tantos azotes como le fuera posible darle. Retrocedía a pasos cortos hacia atrás de espaldas, pero paso que ella retrocedía, la Sra. Emilia avanzaba y con su vista clavada en aquella mano derecha que aguardaba alzada que ella se girase. Alison se cubría el culo con su mano derecha, por su mente pensaba en echarse a correr muy rápido y no pudiera darle con aquella mano en su culo. Nada mas girarse para ir a su cuarto, salto arqueando su cuerpo hacia atrás, sus nalgas desprotegidas había sentido una dolorosa palmada en el culo, sintió en su trasero como la mano de la Sra. Emilia la alcanzaba una y otra vez, se pudieron escuchar varios azotes seguidos en el culo de Alison, y como raudas fueron sus manos a cubrirse el trasero…pero de nada le sirvió, pues fueron sus muslos lo que recibieron de nuevo…sobándose culo y muslos, echo a correr a su habitación… La Sra. Emilia avanzo igual de rápido que Alison, y a cada paso los azotes se sucedían hasta lograr atravesar la puerta, y la cruzo lo mas rápido que sus pies descalzos podían dar de si…

-. De nada te va a servir correr, ya te voy a dar yo a ti, en cuanto salgas de ahí… Ya que esta casa no la vas a olvidar fácilmente, buena te espera cuando salgas…!!! si tu abuela acepta mi solución al problema que tienes de educación… .- al cerrarse la puerta, quedando fuera de la habitación-. Date una ducha fría, no hay más que verte la entrepierna para ver que estabas haciendo, cochina…!!!

Recordando en su mente como Alison había sujetado sus nalgas a dos manos, y corría sobándose el trasero, hacia su habitación como alma que lleva al diablo… La Sra. Emilia volvió sobre sus pasos y entrecerró la puerta de la entrada, entornándola pero sin que llegara a cerrarla, quedando atrancada nada mas, y sacando el teléfono del bolso, desconecto el altavoz y se lo puso al oído derecho. Continuando hablando ahora de manera que solo escuchase ella a la Sra. Stuart, abuela de Alison.

-. Y bien, que me tiene que decir ahora? usted misma Sra. Stuart ha oído a la desvergonzada de su nieta. Qué medidas piensa tomar?…Hubiera podido creer lo que le decía si no lo hubiera escuchado usted misma?… Si, ya se lo Decía… Y no me quería usted creer,…Si tiene usted razon, pero ya ha oído… si… pero… Ya!, pero algo hay que hacer con ella,…Que me encargue yo misma de ella? No señora Stuart, ya no es una niña!!! En el pueblo no se puede quedar,… No, de ninguna manera,… Que usted no puede hacerse cargo de ella en su estado,… Si, lo comprendo, pero,…. Sí, pero,… Si, ya se que,… Ya le he comentado como esta de revolucionado todo el vecindario,… Si, Sra. Stuart, pero comprenda que una situación así para el Alcalde, mi marido. No puede hacer nada, está atado de pies y manos, su nieta tiene que irse,… Si, la comprendo,… Qué?, que haría yo en su lugar? Huuuyy Sra. Stuart, si de mí dependiera no se iba a poder sentar en una semana! … Algo que es lo que voy hacer apenas salga de su cuarto… Su nieta iba andar mas derecha que una vela,… No, Sra. Stuart, no puede ser, su nieta es mayor de edad, y no se la puede retener por la fuerza,… No, señora,… Comprenda que sería muy embarazoso si se llegase a conocer, que la retenemos en contra de su voluntad,… No, le vuelvo a repetir que no es posible,… Estamos en el siglo XXI señora,… Eso es, completamente impensable,… Claro que el otro día la castigué,…Y ahora mismo lo voy a volver a hacer de nuevo… Pero fue un acto muy distinto,… Si, Sra. Stuart,… Estaban presentes varios vecinos y aprobaron mi actuación en ese momento,… No, Sra. Stuart,… Claro que pienso calentarle el culo ahora, y una azotaina bien dada que se va a llevar su nieta,… Nadie me habla a mí, de ese modo!! Y usted me autorizo a castigarla si lo creía conveniente, y eso hice el otro día, y eso voy hacer apenas salga de su habitación,… Lo que usted me pide no lo puedo hacer, una cosa es que después de cómo me ha insultado, me ocupe de darle una lección, pero lo que usted me habla, es un secuestro, no puedo retenerla,… Porque? Porque mi marido es el Alcalde del pueblo, y eso acabaría con su carrera política,… Ya!, que usted se ocupara de que no nos falte de nada,… Cree, que con su fortuna lo puede comprar todo…? Es que a caso a podido con su fortuna educar como se merece a Alison? Que,… Que dice,… Como le he comentado a usted antes de salir de mi casa? Claro,… Claro,… Claro que me haría cargo de ella, por supuesto,… Si,… Sí, pero,… Sí, pero el problema es cómo va lograr que ella acceda voluntariamente?,… Alison, ya no es una chiquilla Sra. Stuart, a sus veinticinco años como va a acceder un programa de esa magnitud? Ninguna chica de su edad, aceptaría un plan de reeducación juvenil. Claro que si, Sra. Stuart,… Claro que estoy preparada para un caso especial como el de su nieta,… Haría falta comenzar desde cero, y ese sería el problema, su nieta no aceptaría jamás algo tan descabellado,… Porque…? Porque sería necesario medicarla para iniciar el proceso, y ello, la dejaría como una bebe de veinticinco años, comprende ahora? Quien se iba a dejar realizar una tortura para ella misma voluntariamente, claro que es un método infalible… Claro que funcionaria,… Por supuesto,…

…Durante una media hora estuvieron hablando por el teléfono, hasta que Alison salió de la habitación apareciendo en el salón, vestía una blusa rosa clara y una falda muy corta tableada blanca, como si fuera a jugar un partido de tenis, apenas le cubría las braguitas, ya que al andar la falda se balanceaba enseñando unas bragas blancas, calcetines blancos cortos por encima de los tobillos y una zapatillas de deporte, en el cabello se había hecho dos trenzas que la hacían parecer una chiquilla que no ha roto un plato en la vida.

La Sra. Emilia seguía hablando por teléfono, pero había bajado el tono de voz lo suficiente para que Alison solo escuchase un murmullo. Sin dejar de hablar y con el teléfono en la oreja, se dirigió a la muchacha.

-. Alison ven aquí ahora mismo!!!… Quiero que sepas que tu abuela y yo… . Que es esa ropa que llevas puesta?… Tu abuela y yo hemos llegado a un acuerdo sobre tu futuro inmediato, ya veo que ni estando tu abuela al teléfono eres capaz de vestirte decentemente… Si? Sra. Stuart. La desvergonzada de su nieta va vestida como si fuera a jugar al tenis, con una faldita que apenas cubre sus vergüenzas. Si,… Ahora mismo lo vuelvo a conectar…. Ya puede usted hablar Sra. Stuart. Su nieta ya está a la escucha…

-. Allie, mi pequeña… como te atreves a vestirte de ese modo?

-. Y como debo vestirme para ir a jugar al tenis? Pues con ropa de deporte para jugar al tenis, abuelita…

-. Ve usted, Sra. Stuart. La he mandado darse una ducha y vestirse decentemente, para darle una lección por su forma de hablarme e insultarme, y hace como si tal cosa no fuera con ella, ya la puede usted oír, es una desvergonzada que no obedece a nadie, así como no la respeta ni a usted misma, esta jovencita a la cual le hace falta mucha disciplina, y mano de hierro.

-. Mili…, si ya veo que tienes toda la razón, la culpa en parte es mía el no haberla educado como debía, pero postrada en una silla de ruedas poco es lo que he podido hacer. Pero todo eso va a cambiar desde luego… Y va a ser desde este momento, mismo… Mili…!!! Encárgate de ella, quiero oírla como recibe esta desvergonzada de mi nieta, un poco de buenos modales… Y por favor Mili, deja de llamarme Sra. Stuart, llámame Magda como suele hacer tu madre, ella siempre me ha llamado así, era la única de mis amigas de niñez, que no me llamaba Magdalena.

-. Como desee usted Sra. Stuart, digo…Magda. Y tu niña, ven aquí ya!!! te voy a enseñar a faltarme al respeto de esta manera, desvergonzada!!!

-. Vas lista, bruja!!! si crees que voy a dejar que me agarres de nuevo… Ahora no estoy en tu casa, indefensa… estoy en la mía y aquí mando yo, mi abuela puede cantar misa si lo desea, ya estoy cansada de sus normas, dentro de poco voy a heredar todo lo que mis padres me dejaron y que ella administra hasta que cumpla los veintisiete años, es una clausula que mis padres pusieron, porque decían que era incorregible, pero van listas si creen que me voy a dejar coger, además yo me voy ahora mismo a jugar al tenis, he quedado con un monitor del polideportivo para que me enseñe a jugar.

-. Felipe!!! Ya puedes entrar en la casa!!! Que decías niña? Donde decías que ibas? Tu abuela me ha prevenido que intentarías escabullirte como siempre, por eso he venido preparada… El otro día en casa, parecías muy bien educada. Pero ya veo que solo era porque no tenias otra alternativa, bien nos engañaste a todos, dabas la impresión de que solamente había sido un despiste, y así lo interpretamos todos, pero ya hemos podido comprobar estos días que únicamente era pura fachada, eran las consecuencias de que el hecho que fueras castigada las que te hicieron comportarte como una buena muchacha, y tu trasero te hacia recordar que no era prudente portarte tal y como eres, aunque tu trasero debía de dolerte bastante por su estado, igual que lo vas a tener en breves minutos y luego hablaremos de tu futuro…

Alison miraba en todas direcciones, quería escapar de esa casa, pero solamente había una salida posible, y el alguacil Felipe cubría con su cuerpo la puerta de escape, entonces empezó a comprender que su situación era complicada, y desesperada. Su mano izquierda se poso en su muslo izquierdo, se lo acariciaba con suavidad, parada frente a Felipe mirándolo, viendo como se aproximaba hacia ella, su mano fue subiendo por el muslo, y su corta y plisada faldita, ascendía descubriendo su nalga, cubierta por una braguita blanca con margaritas, se había puesto las mismas bragas de algodón que el día que hacia footing por el parque… se acariciaba como un reflejo la nalga izquierda, como si pensara o sintiese que ya ardía. La mano derecha la puso sobre su barriguita, su estomago se removía en su interior, como si cientos de mariposas revolotearan en su interior, acompañada por una sensación de vacío. Su rostro empezó a cambiar, antes de esos instantes, tenía una aureola de seguridad de si misma, con un rostro de completa seguridad de escapar a su destino inminente, ahora ya no mostraba dicha seguridad de sí misma, ahora se mostraba un rostro compungido, pues se veía atrapada, se daba cuenta que no tenia escapatoria posible. Sus pies se quedaron como clavados en el suelo, ahora era obvio su temor. Su mirada quedo fija observando al alguacil que se acercaba a ella, de reojo desviando brevemente su mirada, vio a la Sra. Emilia o Mili, que se había sentado en una silla acomodando su falda y con dedo índice y pulgar, pellizco la tela o tejido de su falda para aflojarla con el fin de ahuecar la tela, y estar más cómoda, con más movilidad poder separar sus rodillas, para sostener mejor en breve al cuerpo sobre su regazo de Alison, seguidamente extendió su brazo derecho con la mano cerrada estirando el dedo índice, haciendo la indicación flexionándolo y estirando varias realizando un gesto clarividente de que se acercara a ella. Era claro que Mili le indicaba que se colocara sobre sus rodillas, pero aunque Alison no tenia intención de obedecer, tampoco sus pies hubieran reaccionado, su mente recordaba como había sido el día del parque, además de aquel intenso ardor en sus nalgas, el terror de lo que se le avecinaba le resultaba cada vez mas obvio, cada vez era más claro e intenso, la tensión en el salón era tan espesa y densa, que se podía cortar con un cuchillo.

Alison, se hallaba en esos instantes sin poder centrar sus pensamientos. Cuando sintió que alguien la sujetaba del lóbulo de su oreja derecha y tiraba fuerte de ella, haciéndola inclinar su cabeza hacia esa dirección, mitigando en algo la presión, sin lograrlo.

Ay,Ay,Ay,Ayyyy, Ayyyy Ayyyy

Era el alguacil el que la tenia bien sujeta por el lóbulo de su oreja derecha, y la obligaba a avanzar hacia el centro del salón, donde la aguardaba sentada en la silla la Sra. Emilia. Que ahora con la mano abierta con la palma hacia arriba, le hacia un claro gesto moviendo la palma de su mano repetidamente, de izquierda a derecha.

-. Felipe! Tráeme a esta desvergonzada!! que le espera una azotaina que no olvidara… Hay que comenzar a enseñarle que en este pueblo ella no es más, que una más, y que no estamos en el pueblo, para soportar y aguantar sus impertinencias. Debes aprender niña!!! Que todo los actos tienen sus consecuencias, que mas tarde o más temprano, llegara la hora de asumir tus actos y ser castigada por ellos… Vas a aprender Niña!!! que no te puedes reír de los conciudadanos de este pueblo, sin que esas impertinencias tuyas queden impunes a la más estricta disciplina. Y la única que tu mal comportamiento, como tu conducta, te llevan por un camino erróneo.

El alguacil dejo a Alison al costado derecho de la Sra. Emilia. Pero sosteniéndola por el brazo para que no pudiera escapar, pues ahora si forcejeaba por librarse de la tenaza del fuerte brazo del alguacil. Que la mantenía firme de su brazo derecho, mientras la Sra. Emilia la sujetaba del izquierdo. Alison por su parte, retrocedía hacia atrás tratando de alejarse de la Sra. Emilia, acto que resultaba infructuoso, intentaba revolviéndose hacia ambos costados librarse de los brazos que la mantenían al costado derecho de la Sra. Emilia. Al final fueron los brazos de ambos los que la impulsaron hacia delante, cayendo bruscamente sobre el regazo.

Alison ya echada boca abajo sobre las rodillas de la Sra. Emilia, no ceso de contonearse removiéndose desesperadamente por escapar de la posición disciplinaria sobre las rodillas, su falda quedo por encima de su cintura debido al revuelo ligero de su falda tableada, mostrando sus hermosas braguitas de algodón con flores de margaritas, que resaltaban sobre el tejido de la prenda intima, con el circulo amarillo del polen, y sus pétalos alrededor blancos de un tono algo más oscuro, sobre el blanco inmaculado del algodón de sus bragas, y por debajo, un pequeño tallo con un par de hojas verdes.

-. Nooooo… Suéltenme… No quieroooo, nooooo ,… Nooooo!!!

Las piernas de Alison junto con sus brazos, se movían alocadamente en cualquier dirección, intentándose encontrar un punto de apoyo para librarse como fuera y levantarse del regazo de la Sra. Emilia. Algo que dicha señora no estaba dispuesta a permitir, las manos de Alison fueron cazadas al vuelo en su forcejeo por escapar, y dobladas sobre su espalda siendo sujetadas ambas por la mano izquierda de la Sra. Emilia con cierta facilidad. Ya apenas tenía movilidad la muchacha, únicamente sus piernas pataleaban en el aire, pero estas únicamente hacían que Alison se fuera agotando por el esfuerzo realizado.

-. Que dices? que te suelte? que te lo has creído tu eso! cómo diablos piensas que vas a poder librarte, me lo quieres decir…? Llevas unas braguitas muy monas lo sabías? Resulta extraño que te hayas ido a poner las mismas que la primera vez que te puse este culo colorado como un tomate maduro. Ahora vas a comprobar que de nuevo te voy a calentar este travieso trasero como esa primera vez en el parque… .- sus braguitas con el forcejeo se habían reunido en el centro de su trasero, en donde la línea que dibuja la separación circular de las nalgas, hacen que su pequeño y precioso trasero respingón. Cobardemente sus braguitas se habían cobijado en la raja del culo, reluciendo así, el contraste de la blancura de su piel, con las piernas de un tono más oscuro por los rayos solares, la Sra. Emilia a muy pesar de los esfuerzos de Alison, con el dedo índice y pulgar, busco el delicado ribete de encaje del borde de sus braguitas, extrayéndolas y acomodándolas bien estiradas cubriendo el magnífico trasero de Alison, así como hacer lo propio con la cinturilla y dejar la prenda bien tensa, cubriendo y realzando mas la prenda intima cubriendo ese travieso trasero. -. Así te quedan mejor tus braguitas, tienes un trasero muy lindo cubierto por dicha prenda. Sabes pequeña, ahora vas aprender que no se puede ser tan petulante con los vecinos de este pueblo, vas aprender lo que una buena azotaina en el culo, y sus efectos que unos buenos azotes pueden lograr en una muchacha tan sinvergüenza como tú, esta semana, he recibido innumerables protestas en el ayuntamiento. Sabes por lo visto una chica de unos veinticinco años, con muy mal carácter y una educación deplorable, los había insultado de muy malas maneras, cual ha sido mi decepción al conocer quién era esa joven y la causante del problema. Con lo modosita que estabas el otro día en casa, hubo momentos en que pensé en dejarte marchar, que ya habías recibido tu castigo y estaba segura que ya no volveríamos a escuchar tu nombre, pues al irte ibas muy compungida, además de muy avergonzada. Cuando el alguacil me ha comunicado tu nombre, no me lo podía creer que fuera la muchacha que me rogaba que parase de azotarla en el culo con la zapatilla. Que me rogaba una y otra vez que no lo volvería hacer nunca mas, parecías una niña perdida que no había roto jamás un plato, y mira lo has resultado ser, una pelantrusca de tres al cuarto.

…(Esas palabras causaron una reacción en Alison que no esperaba ni ella misma, dejando de forcejear, se daba cuenta que había obrado mal, y la rabia que había descargado en los vecinos, como una forma de vengarse del trato que había recibido. Aunque eso solamente fueron unos segundos, cuando a la mente volvieron las imágenes de cómo fue enviada por la Sra. Emilia a su casa, llevando únicamente el polo, y de la cintura hacia abajo, solamente llevaba las braguitas. La obligaron a ir hasta su casa desnuda prácticamente, y lo peor, con el culo muy rojo que resaltaba sobre el inicio de sus muslos, parte que las bragas no le cubrían, teniendo que soportar las burlas y risas de los vecinos que se detenían a mirarla y como el alguacil la sujetaba del brazo, por lo cual no pudo echar a correr a su casa y encerrarse en ella a llorar. Y tuvo que soportar la terrible humillación y vergüenza de caminar lentamente mientras ella iba llorando mas por la vergüenza que por el terrible ardor y dolor de sus nalgas que le resultaban un martirio el caminar. Y al conducirla el alguacil sujetándola de un brazo, solamente podía usar una mano para tirar del polo hacia abajo y cubrir su parte intima, y cada vez que lograba soltar el brazo que la llevaba el alguacil, para cubrirse el trasero, el tal Felipe le daba dos o tres azotes en el culo delante de todos, y la volvía a agarrar del brazo, siguiendo caminando a la casa de Alison. Durante los días que estuvo sin apenas salir de casa por la vergüenza que sentía, cuando pasaba cerca de algún vecino pues murmuraban en su manera de caminar, pues resultaba obvio los días siguientes a la azotaina recibida, que debía de sentir serias molestias cuando caminaba. Cuando creía que nadie la observaba se detenía a sobarse el trasero. Y luego a buen paso, se volvía a encerrar en casa. Durante esos días, los paso en la cama tumbada boca abajo, con las bragas bajadas pues no soportaba su tacto y menos aun, el elástico de las mismas pues daban la impresión que abultaban dos y tres veces su tamaño original, y se le quedaban las marcas del elástico imprimidas en la piel. Los primeros días no pensaba en nada mas, que apenas pudiese caminar sin que se le notase lo que le molestaba el trasero y pudiera sentarse con comodidad, no era otra cosa, que en marchar de ese infierno de pueblo de trogloditas que Vivian en el.

Pero, después de cinco largos días con un dolor horrible en su trasero el cual jamás había sentido nada igual, pues nunca la habían puesto la mano encima, y mucho menos dado unos simples azotes, ni cuando era pequeña. Pero… fue entonces cuando ese ardor en sus nalgas y las molestias habían menguado, quedando solo unas ligeras molestias, no comprendía que sucedía pero su cuerpo estaba comportándose de forma extraña para ella. Sus bragas las sentía húmedas, y no era porque se le hubieran escapado unas gotas al ir al servicio, pues llevaba horas sin haber ido, pero en cambio cuando se acariciaba el trasero por encima de sus bragas, o se contemplaba en el espejo las marcas moradas que le habían quedado, por la terrible azotaina que había recibido. Y ese solo hecho, de alguna manera sentía unas oleadas de placer que jamás había sentido antes, y poco después el fondillo de sus bragas estaban empapadas de fluidos, como si se hubiera orinado en ellas, y con unas ganas tremendas de acariciarse ahí abajo. Los días siguientes sus sueños cuando dormía, siempre terminaba soñando lo mismo, se imaginaba que de nuevo estaba sobre el regazo de la Sra. Emilia, con la falda levantada y las bragas bajadas, pataleando como una descosida, recibiendo una azotaina con aquella zapatilla, o con aquel feo cepillo para el cabello de madera, o con aquella regla… luego de nuevo se veía siendo llevada arrastras por las calles por el alguacil el Sr. Felipe. Los deseos de ser castigada de nuevo iban siendo cada día que pasaba mas y mas claros para ella. Había días que volvía a salir a la calle haciendo Footing con el mismo short blanco transparente y con esas bragas con flores de margaritas, pasando por el parque expresamente para ser descubierta y castigada de nuevo, pero cuando entraba al parque, su estomago empezaba a sentir como si le dieran pequeños mordiscos, su angustia a ser sorprendida de nuevo, la hizo detenerse en la entrada del parque, de repente se veía tapándose el culo, para que nadie la viera así vestida, el miedo a ser castigada era mucho mayor que las ganas de sentir arder sus nalgas de nuevo, retrocediendo sobre sus pasos, se bajo el polo que llevaba puesto para cubrirse el trasero, y nadie la pudiera ver de esa manera vestida y volvía a su casa corriendo antes de que fuera observada por alguien y mandaran al alguacil a buscarla. Luego se estaba todo el día encerrada en casa, con el temor de que en cualquier momento sonara el timbre de la puerta. Pero la angustia de la espera era mayor de lo que ella creía, pero poco a poco su seguridad volvía a ella, por lo cual con el miedo en el cuerpo, fue desapareciendo hasta que se decía así misma, …”nadie a podido verme”… poco después acaba atravesada sobre una silla, como si estuviera sobre las rodillas de la Sra. Emilia, y ella se bajaba las bragas, subiéndose la falda, se acariciaba el culo frio, comenzando a darse azotes así misma, mientras sus nalgas iban adquiriendo un tono rosáceo, sentía sus nalgas arder por sus propios azotes, hasta que lo dejaba, para acabar tocándose y llegando al orgasmo, pero todo aquello no bastaba, y le creaba una sensación de vacío, como si algo mas necesitase… si, necesitaba sentir de nuevo en su trasero aquel intenso ardor de nuevo. La semana siguiente paso algo inesperado, estando en la panadería, el panadero se hallaba sirviendo a una señora, y Alison estaba tras ellos, pero dicha señora no la había visto entrar, hablaba de como la chica que corría por el parque, había sido castigada con una azotaina en medio de una muchedumbre, Alison al escucharla hablar no se pudo contener, y contesto a la señora si no tenía otra cosa en que fijarse, llamándola bruja y otras lindezas, que hizo que la mujer saliera por la puerta avergonzada sin comprar el pan. El panadero regaño a Alison por hacerle perder una clienta y ella acabo insultándole de malas maneras. Los días siguientes las mañanas eran iguales, se vestía con ese short blanco y salía a correr de nuevo, pero al llegar a la entrada, volvía a sucederle lo mismo, el miedo se apoderaba de ella, acabando volviendo a toda prisa a casa. Las noches eran siempre igual, se levantaba por las mañanas con el fondillo de sus braguitas húmedas, a veces incluso en las sabanas aparecía una clara mancha. Dos días después en el supermercado habían unas señoras, al pasar Alison por el pasillo colindante, escucho a las señoras reírse y hablar de ella, enfurecida apresuro su paso, pasando por donde estaban la mujeres, se detuvo frente a ellas llamándolas brujas cotorras y mas insultos, siendo llamado el encargado y la echaron de allí, acabando insultando también al encargado. Al día siguiente al pasar por una tienda de frutas, paso algo muy similar, acabando a insultos con los dueños y otras clientas que esperaban ser atendidas.

Ahora se encontraba sobre las rodillas de la Sra. Emilia, comprendía de golpe todo lo sucedido y una ligera sonrisa apareció en sus labios, sin buscarlo directamente había encontrado lo que ella deseaba, aunque ahora si estaba muerta de miedo, y va a volver a ser castigada por la Sra. Emilia dos semanas después de su castigo por ir provocativa por el parque. Ella que había intentado provocar de nuevo para recibir una azotaina, y ahora la iba a recibir, pero sin haberla buscado deliberadamente, pero agravando en mucho su situación según se iba a enterar en unos minutos. Escuchaba que la regañaban de fondo, pero mientras ella había retrocedido en el tiempo en los hechos que la imputaban que había estado creando todos esos problemas a los vecinos, entonces sintió una humedad en el fondillo de sus braguitas. Pero ahora su mente, clara a lo que acontecía la hizo estremecer de temor…)…

…Luego con tu abuela hablaremos de todo ello con detenimiento. Pero ahora todos y cada uno de tus insultos a mi persona los vas a lamentar haberlos dicho…

Alison escucho esas palabras en su mente, cuando algo la hizo salir de la especie de letargo que la había embargado y distraído su mente por unos minutos sin poner atención a la regañina tremenda que la Sra. Emilia no cesaba de gritarle. Pero Alison no había escuchado ni una de aquellas frases que no hacían mas que decirle lo mal que se había comportado. Pero ahora si las oía de nuevo, así como sus nalgas aun cubiertas por sus braguitas, iba sintiendo como comenzaban a arder e ese ardor iba en aumento progresivamente.

-. Desvergonzada vas a aprender buenos modales, por las buenas o por las malas, si es lo que prefieres…

Alison sentía como su trasero ardía mas y mas a cada nuevo azote que recibía, su culo iba aumentando su temperatura. Había pasado unos días intentando ganarse una azotaina de nuevo, y no lo había logrado. Había sido demasiado para ella, no era tan valiente como para provocar para que la azotasen en el culo, eso dolía…(pensaba)… Y recordaba aun muy recientemente lo mucho que había llorado, así como la muchísima vergüenza que había pasado por no decir lo mucho que la había dolido aquella azotaina. Esos días después de ser castigada, revivía unas situaciones que la confundían. Había sentido unas sensaciones que jamás había sentido, mientras aun sentía los efectos de la azotaina, teniendo unos orgasmos que quitaban el hipo a cualquier chica, pero tenía que estar loca para dejarse azotar de nuevo… y… ahora lo estaba siendo de nuevo. Aunque sentía el calor de como en sus nalgas le ardían cada vez mas. Esta vez, estaba dispuesta a disfrutar mientras su cuerpo pudiera aguantar. Que no sería mucho, la Sra. Emilia estaba poniendo mucho énfasis a sus azotes, cada vez dolían y dolían mas. Y cada vez que impactaba un nuevo azote sobre su trasero cubierto por las bragas de margaritas, no podía evitar el patalear con sus piernas, a su mente cada vez le costaba más mantenerse serena. Y poder disfrutar de la situación, le encantaba estar sobre las rodillas boca abajo, no sabía el porqué, pero le gustaba esa sensación de impotencia. Verse a sí misma en esa situación, sobre las rodillas de la Sra. Emilia, con sus manos sujetas e inmovilizadas a su espalda, sentir sus piernas como pataleaban de manera inconsciente, sin poder evitarlo. Le resultaba una escena sencillamente excitante, y el fondillo de sus braguitas con margaritas, o así lo presagiaba. Las tenia completamente mojadas, sentía una oleada de intenso placer en su sexo, había sido algo sublime, sensacional, maravilloso, fantástico, único, acababa de tener un orgasmo como jamás hubiera podido sospechar, bien valía la pena una azotaina…como la que estaba recibiendo… Ahora sentía vergüenza, pues sus braguitas estaban muy mojadas, era imposible que nadie lo descubriera. Sus bragas tan mojadas, Alison notaba como sus fluidos bajaban por entre sus muslos, la falda de la mujer que la estaba castigando, por fuerza debía de notar su humedad sobre ella.

Después del orgasmo se había quedado como desganada, como si ya no sintiera el deseo impetuoso de ser castigada, ahora ante esta nueva situación los azotes dolían mucho mas, no comprendía que había pasado. Ahora no quería seguir siendo castigada, y la azotaina la notaba insoportable y comenzó a llorar, no comprendía que había ocurrido, estaba disfrutando muchísimo mientras sentía como su culo ardía como ascuas encendidas al rojo, y de golpe aquella sensación había desaparecido.

La señora Emilia se había enardecido dando azotes bien sonoros en aquellas nalgas, sobre las bragas blancas de algodón, con florecillas de margaritas con su polen amarillo, con sus pétalos y su tronco y hojitas verdes, le parecían simplemente preciosas. Por eso no se las bajaba, y seguía azotando el culo de Alison sobre las bragas. El color rojo intenso se comenzaba a ver cada minuto que pasaba mas y mas rojo, por el borde de las perneras de encaje de puntilla ondulada sobre todo su ribete, cuyo ribete asoman la parte baja de sus nalgas, que las bragas no cubrían, su rojez de la piel era muy notable. De vez en cuando se detenía, y dejaba su mano posada sobre el culo de la joven, era una delicia sentir en la palma de su mano, como emanaba aquel fuego que desprendían las nalgas a través del algodón de las bragas. Así como escuchar al detenerse de darle azotes, la joven gimoteaba imperceptiblemente o mejor dicho, muy perceptiblemente… Emilia o Mili, desde niña había disfrutado de los recuerdos que como su madre solía castigarla, y como solían arder sus nalgas en aquellos recuerdos. Por eso ahora le gustaba sentir como en su mano podía tener ese tacto del ardor que percibía del culo de Alison. Ahora sentía deseos de ver en qué estado estaba aquel travieso trasero, por lo que, volvió a levantar su mano derecha por encima de su cabeza, y le sacudió a aquellas dos medias lunas protegidas por las braguitas, una verdadera somanta de azotes con todas sus fuerzas. Veía como esas hermosas nalgas, se notaban mullidas al impactar su mano sobre ellas, en la forma que su mano, formaba una onda ondulada a cada azote, su mano se sumergía en la mullida nalga, y la onda subía y bajaba en forma circular y se detenía al llegar a su muslo, para retornar a su protuberancia de la nalga abultada y forma natural. Una forma deliciosa….huuuummmm la niña la verdad es que tenía un trasero hecho para ser azotado, resultaba todo un placer azotarla en el trasero.

Emilia era un ser humano, no disfrutaría castigando a Alison si esta no lo disfrutara. Pero podía ver el fondillo de sus braguitas lo húmedas que estas estaban, además de sentirlo en su muslo, pues los fluidos de la joven habían traspasado la tela de algodón de las bragas mojando su falda, y era tan intenso el orgasmo que Alison acababa de tener, había visto como sus muslos se convulsionaban por si solos, y no por los azotes que le estaba propinando. Y sentía como su falda mojada había traspasado esta, y había mojado su muslo. Lo cual no dejaba dudas, la chica se lo estaba pasando de puro vicio. Aunque ello no quisiera decir que no le doliera el culo bastante, una azotaina debe de ser así, tiene que doler, ya que es un castigo. Y como lo propio, no sabe mal azotar el culo a una joven si esta, lo disfruta como Alison estaba disfrutando…

-. Bien Magda! que le parece como su nieta deja bien claro que sus nalgas estan recibiendo los efectos de una soberana azotaina como la que le acabo de dar una buena zurra? Ha oído bien como llora? ya no es tan impertinente. Verdad pequeña que ya no lo eres?

-. Muy bien Mili… Veo que sabes cómo se debe corregir a una muchacha incorregible. Espero que…

Mili, cogió el teléfono y apretó el botón de colgar y corto la llamada. entrego el teléfono a Felipe el alguacil, y hablo con él….

-. Felipe, toma el teléfono y sal fuera, debo hablar seriamente con esta joven… Si vuelve a sonar no me lo pases hasta que te lo pida yo.

-. Si señora alcaldesa, como usted ordene.

Mili, observo como Felipe el alguacil salía del piso y cerraba la puerta de la calle. Entonces permitió a Alison levantarse de su regazo, una vez de pie, la atrajo hacia sí misma y la sentó sobre su muslo derecho, sobre la falda…

-. Bien Alison… Toma este pañuelo y sécate las lagrimas, cariño… tenemos que hablar muy seriamente muchacha. Ya esta, pequeña. Ya esta… Ya no te voy a castigar mas por ahora, sabes? te hace falta mucha disciplina… Y estoy empeñada en dártela como nunca podrías imaginar en tu pequeño cerebro, y estoy dispuesta a encargarme de educarte como debes comprender, no será, muy placentero para tus nalgas, o quizás sí!

-. No sé a qué se refiere, señora!

-. No? No lo sabes? No me seas impertinente, o te vuelvo a colocar sobre mis rodillas y te doy una azotaina con este cepillo que no vas a olvidar mientras vivas…!

-. Pero, es que no lo sé. De verdad? Por favor no me castigue de nuevo.

-. Mira Alison, no soy tonta. Se como esta tu entrepierna de mojada, tus bragas están mojadas, ves? desvergonzada el estado de tu humedad te delata.

Mili, separo sus rodillas a la joven. Y poso sus dedos en el fondillo de las braguitas de algodón de Alison, que al sentir la caricia en su sexo, cerro las rodillas. Pero la Sra. Emilia no se lo permitió.

-. Ves como estas de mojada mi niña? Esta clarísimo que te gusta que te den azotes en tu culito travieso.

-. No entiendo, que quiere decir…

-. Mira Alison. Las dos sabemos que te gusta que te ponga sobre mis rodillas y te de una azotaina y no me mientas!!! Que te crees, que no te he visto esta semana que ibas al parque vestida igual que hace dos semanas, y al entrar te daba miedo, dándote la vuelta y volviendo a casa corriendo sobre tus propios pasos. Además he notado como te has corrido mientras estabas sobre mis rodillas, y has mojado mi falda…Y ha sido tan intenso niña, que me ha traspasado la falda y mojado mi muslo, o has pensado que no me iba a dar cuenta. Ahora me entiendes? .- Alison asintió con la cabeza, poniéndose muy ruborizada-. Mira, resulta que tu abuela está harta de tu mal comportamiento, sabes? Y me ha pedido que me ocupe de ti. Y estoy dispuesta a hacerlo, está muy claro que eres una spankee Alison, quizas aun no has tenido tiempo de descubrir que ese aspecto de nueva vida se le denomina de ese modo. Una spankee, es una chica que le gusta que la disciplinen, con severas azotainas cuando así indica su conducta que sea necesario, ya que si tu travesura no las has tenido en cuenta a la hora de idearla, la gravedad de la misma, así como, sus consecuencias seran muy graves, comprendes? Y otras azotainas, que te pueden resultar muy placenteras, porque calculas hasta el último detalle el urdirla para simplemente te calienten el trasero, y no acabar sin poder sentarte en dos semanas. Y la persona que disciplina es un spanker y disfruta dando azotainas, así como disciplinando a jovencitas como tú. Yo por si no te has percatado, soy una spanker. A tu abuela, le he sugerido un plan de reeducación para ti, algo así como, un rejuvenecimiento a una edad más joven, y volver a proceder a enseñarte educación, lógicamente vistiendo con ropa adecuada a esa edad, aunque seguirás teniendo interiormente tu edad de veinticinco años. Pero exteriormente, parecerás una niña de diez años. Algunos nos gustan esos fetichismos, o juegos de rol. Algunos a los cuales les gusta poner nombres a las practicas que practicamos algunos desde el inicio de los tiempos, lo llaman algo así como ” Little girl Babe”. Veo que te gusta usar ese tipo de bragas, por lo cual, ese seria tu fetichismo, comprendes ahora… Lógicamente serán las que usarías a partir de ahora, si decides aceptar. Yo, no podría acarrear con esos gastos, ya que esa ropa te la tendrán que hacer a medida, así como hacerte las bragas, además de buscarte a un profesor o profesora. Si decides aceptar te informare de más cosas, pero esto es lo que debes conocer por el momento. Tu abuela será quien corra con todos los gastos de tu rejuvenecimiento, así como sus medicamentos necesarios, lo que tu abuela no sabe, es que podemos nosotras hablarlo y hacerlo bien hecho, sobre todo muy consensuado, lo que te ahorrara el tener que tomar esos medicamentos, pero debes estar de acuerdo voluntariamente. Tu abuela, para que aceptes te va amenazar con desheredarte y que no veas un céntimo de su fortuna. Pero para este tipo de tratamiento, estaría mucho mejor si aceptases tu, por propia voluntad. Bien qué opinas?

-. Y si… digo que no?

-. Si dices que no. Entonces lo tendré que hacerlo en contra de tu voluntad, yo soy spanker como te he reconocido, y para mi será todo un gran placer ocuparme de ti, porque tu abuela está decidida a que te sometas a ese tratamiento. Pero ella no tiene porque saber que te gusta ser castigada… comprendes? En cuanto hacerlo en contra de tu voluntad, no me gustaría tener que hacerlo. Pero entiéndeme, si tu abuela te obliga a obedecerla, es cosa suya, no mía. A mi acudirás por tu propia voluntad, aunque esta sea forzada por los intereses que puedas tener, con tal de heredar a tu abuela. Esa no es mi cuestión, comprendes? Y tu abuela me va a pagar muy bien por hacer algo que me encanta hacer… Que puede haber de malo en ello?

-. Es que no se. Si, es cierto que me gusta que usted me casti…gue, pero ser una niña… no se eso si me gustaría. Esto es muy nuevo para mí, hasta hace dos semanas no sabía que me pudiera gustar que me…azo…ten en el culo. Sí, me gusta usar braguitas de niña, aunque son muy pocas las que encuentro de ese estilo, esas las vi en un tendedero y… las…ro…be. Siempre me he visto como una niña, de esa edad aproximadamente, eso es verdad. Pero serlo…. No sé. cuanto tiempo debería de serlo? O cuánto tiempo aguantaría vivir bajo esa disciplina. Sería muy… severa… usted… conmigo? y Como serian?

-. Cuando te portases mal, si, serias castigada severamente según acorde a tu falta. Si, vestirías de niña siempre, incluso para salir a la calle, cuando tuvieras permiso para salir por tu cuenta, podrías vestir como mujer de tu edad, pero con normas estrictas, claro. El tiempo, oscilara de los años que pueda vivir aun tu abuela… Pues no hemos hablado de cuánto tiempo deberás vivir bajo ese régimen. Otra cosa que no te puedo decir aun. Seria cuestión de negociarlo… Pero tu abuela, no accederá a una negociación… Por lo visto tu comportamiento durante estos años no ha sido… digamos… muy de una joven de tu edad. Mas bien, le has dado muchos quebraderos de cabeza… Y por lo que me ha dado a entender, no vas ver un céntimo de euro, hasta que ella no deje este mundo… qué decisión tomas?

-. Tengo alguna otra opción alternativa?

-. Mucho me temo que no tienes otra alternativa, si deseas heredar a tu abuela. A no ser, que te pongas a trabajar y vivas por tu cuenta. Eso, significaría ser pobre el resto de tu vida.

-. No, tanto. La fortuna no era, ni es, de mi abuela. Es mía, es la herencia de mis padres, por lo que tengo una asignación para mis gastos que mi abuela no puede quitarme, aunque si tiene el recurso de donar esa herencia si yo no soy merecedora de ello. Mis padres ya me conocían como era, por eso pusieron esa clausula. Ellos no querían que a mi abuela le faltara de nada, mientras viviera, por eso mientras ella viva, yo no puedo hacerme cargo de la herencia, a pesar de ser mayor de edad. Por eso si se pone así de borde la vieja, no tendré otra salida que aceptar su propuesta. Y ahí debe estar su secreto, con lo que puede amenazarme, Y los abogados no creo que lograran nada, mi conducta no ha sido muy aceptable estos últimos años.

-. Entonces no tienes ninguna necesidad de aceptar sus condiciones, no? Solo debes cambiar tu forma de ser y ser muy atenta… Sin necesidad de someterte a esta disciplina… Si tu abuela vive los años suficientes podrás demostrar por medio de tus abogados que has cambiado… Y que tu conducta es ejemplar…

-. Si, tiene mucha razón usted en hablar así. Pero mi abuela lleva en silla de ruedas desde antes que yo viniera al mundo. Tiene hipertensión, su circulación sanguínea es muy precaria, fue operada de la aorta hace dos años, y desde entonces, ha sufrido dos infartos, es diabética, solo le funciona un riñón, tiene a dos enfermeras que no la dejan sola ni un minuto del día. Ya me había hecho la idea que había perdido toda esperanza de recibir esa herencia, y ahora, pactando con mi abuela podría tener alguna baza a mi favor, no soy tonta, podría cambiar mi vida si acepto?

-. Niña…! Si te lo pones así de complicado tu misma, la disciplina no te va ir nada mal. La verdad y hablando sinceramente te hace mucha falta el tener un comportamiento digno a tu edad. Y no, el que has llevado hasta ahora. Ha sido una verdadera vergüenza, te han expulsado de varias escuelas en tu infancia, es más que posible que la muerte repentina de tus padres, te haya influenciado a comportarte como hasta ahora, no es precisamente una buena escusa, pues tienes veinticinco años, las chicas suelen ser más sensatas y más maduras a esa edad, tú en cambio has sido todo lo contrario, completamente inmadura. Entonces levántate de mis rodillas y vete aquel rincón colócate de rodillas en el, con los brazos en cruz. Mientras yo saldré a por Felipe y que me devuelva el teléfono para hablar con tu abuela.

La Sra. Emilia salió al exterior unos minutos, al cabo de ellos volvió a entrar con el teléfono en la oreja derecha.

-. …Magda… Si he hablado con Alison. Ahora se encuentra castigada cara a la pared de rodillas. Pongo el teléfono en altavoz, así podrá hablar con ella… Si está de acuerdo en aceptar sus condiciones. Pero creo que igual le pide algo a cambio, como que restablezca o se extravié el informe de su mala conducta, el cual podría hacer que no pudiera heredar su derecho a recuperar lo que sus padres le dejaron al fallecer…

-. De que estás hablando si se puede saber Mili? Sus padres fallecidos? Herencia de sus padres? Qué demonios significa esto, Alison?

-. Abuela… No te comprendo, a que te refieres?

-. Magda…. qué diablos sucede aquí….? ahora quien no comprende nada soy yo.

-. Mira Mili… Por lo visto Alison te ha contado un montón de mentiras de las suyas. Mi hija tuvo a Alison estando soltera, y falleció al dar a luz. Desde bebe la hemos criado mi marido y yo, el pobre falleció de un infarto mientras conducía, y yo desde entonces voy en silla de ruedas, Alison salió ilesa del accidente pues veníamos de hacer un viaje a Sevilla.

-. Entonces eso que me ha contado que es usted, diabética, que tiene hipertensión, circulación de la sangre precaria, etc…

-. Estoy imposibilitada en una silla de ruedas, eso sí es verdad. Pero gozo de una salud bastante buena, a pesar de mi minusvalía. Entonces Alison has vuelto a hacer de las tuyas de nuevo, que mentiras le has contado más? que te expulsaron de varios colegios! Siempre igual, es que no vas a cambiar nunca? dejemos este tema… Alison me tienes más que cansada con tus jueguecitos, pero esta vez se te ha acabado todos tus entremediados problemas. Aceptas, tu proceso de rejuvenecimiento? No voy a volver a preguntártelo…

-. Si abuela, acepto.

-. Mili, mañana mismo te enviare a mi modista a tomar las medidas de Alison, ya le diras como deben ser los vestidos que debe hacerle… A partir de este instante, Alison esta bajo tu custodia.

(Continuará…)

De; Juanspanker .

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Un año sabático con sobresaltos 2

…La muchacha llevaba como unos treinta minutos cara a la pared en el rincón, a pesar de tener sus manos pegadas a su cuerpo inertes, en posición de firmes, ni por asomo se le ocurrió ni una sola vez acariciarse sus doloridas nalgas, la Sra. Emilia se lo había dejado bien claro. Y ella tenía la firme convicción de obedecerla, el ardor de sus nalgas no hacía más que recordárselo continuamente, y no le apetecía para nada que la volviera a castigar, para ser una mujer, la Sra. Emilia pegaba muy fuerte. Aunque se lo había dejado muy claro antes de enviarla al rincón… “…aún no he acabado contigo”. Y eso, la hacía estremecer pues con cinco palabras se lo había dejado muy claro, su castigo aún no había terminado. Desde el rincón no podía oír nada de lo que hablaban, solo escuchaba un murmullo de palabras las cuales a pesar de su esfuerzo por enterarse por si se trataba sobre ella, pero que no captaba que significaban.

El alcalde, el Sr. Francisco se levantó del sofá dirigiéndose hacia la muchacha, dándole un sonoro azote en cada nalga, le regaño.

-. Que te ocurre desvergonzada? Es que no has aprendido la lección, del porque te encuentras en esta situación, que aun deseas agravar la misma…!

-. Señor no se a qué se refiere… Ayyy Ayyy -. Dos nuevos azotes volvieron a hacer estremecer sus rojas nalgas….- no me peguen más! No sé de qué me habla.

-. Como que no lo sabes desvergonzada!!! Llevas todo el tiempo poniendo orejas para escuchar nuestra conversación, es que no sabes que es de mala educación escuchar las conversaciones de los mayores? O vas a decirme que pretendes escuchar a los pajarillos en la calle…

-. Desde aquí no puedo oírles a ustedes, como voy a oír los pajarillos, oh! no se…ñor… no pretendía de…cir eso…

-. Sinvergüenza mentirosa! Tu misma acabas de confesar que intentabas escucharnos, ahora vas a saber lo que les pasa a las niñas maleducadas y fisgonas. -. El señor alcalde se desabrocho el cinturón del pantalón, extrayéndolo de las presillas y acto seguido con una maestría envidiable, junto ambos extremos enrollando la hebilla a su mano derecha y con la mano izquierda sujetando el otro extremo y tensando la correa para que quedara bien tensa y lista para castigar el culo a la muchacha.- ahora vas a ver como aprendes modales…!!!

Agarrando el brazo izquierdo de la muchacha la retiro del rincón como unos dos metros, y levantándole el brazo y manteniéndolo en alto, el Sr. Francisco empezó a darle con la correa en el culo desnudo, los azotes eran pausados pero seguidos, la muchacha no podía hacer nada por evitar que el cinturón alcanzase su culo una y otra vez, ella contorsionaba su cuerpo, barriga hacia adelante y hombros tensos hacia atrás, arqueando su cuerpo para que los azotes no dieran en su culo dolorido, pero la maestría en el uso del cinturón del señor alcalde no dejaba dudas, que lo había utilizado a menudo, pues todos y cada uno de los zurriagazos impactaban en las nalgas de la chica. Ella intento varias veces mientras sus ojos derramaban lagrimas a raudales, ya que el cinturón le causaba terribles quemazones a cada azote que recibía, bien fuera en sus nalgas o en el inicio de sus muslos, intentaba taparse con la mano libre, pero sobre ella recibió varios azotes, algo que la hizo declinar a no cubrirse de nuevo con ella. Entonces para intentar escapar, empezó a dar saltos y avanzar hacia adelante, pero solo consiguió, dar vueltas alrededor del Sr. Francisco, que seguía manteniéndole el brazo en alto a la chica, lo cual la obligaba a danzar alrededor de su castigador…

-. Basta!!! Basta!!! Basta!!! No lo volveré hacer de verdad, señor… no maaasss no maaaaassss….

-. Que es lo que no volverás a hacer, muchacha?

-. Tratar de escuchar lo que… dicen… Aaaayyyyy Aaaaayyyy Basta!!!

El ultimo azote cayo más fuerte que los anteriores, y el señor alcalde la soltó del brazo que la mantenía sujeta. La muchacha se llevó ambas manos a su castigado trasero, cayendo al suelo hecha un ovillo sobándose su dolorido culo, que ahora si le ardía considerablemente, y ahí permaneció unos minutos hasta que la señora Emilia la recogió del suelo, la muchacha al estar de pie, trato de abrazarse a la Sra. Emilia, pero esta vez no se lo permitió, en vez de abrazarla, le dio dos bofetadas una en cada mejilla, y agarrándola del lóbulo de la oreja izquierda, la llevo casi arrastras hasta el rincón, donde esta vez la hizo ponerse de rodillas y brazos en cruz, pero en vez del rincón, de cara a la pared, para que pudiera mantener los brazos bien estirados.

Durante dos horas estuvo de rodillas cara a la pared. Hasta que escucho pasos a su espalda, pero no se movió aunque sintió deseos de saber quién estaba allí tras de ella.

-. Bien muchacha puedes levantarte, y puedes ponerte las bragas de nuevo que están sobre tu ropa en la mesa.

Era la señora Emilia la que le había hablado y dado permiso para levantarse. La muchacha con dificultad se levantó, tenía las rodillas y las piernas dormidas por permanecer tanto tiempo castigada de rodillas, con ambas manos se sobo las rodillas para sentirlas de nuevo, y al estirar su cuerpo para ponerlo recto, fue cuando unos pinchazos terribles abordaron su maltrecho y castigado trasero, con claros gestos de dolor se encamino hacia la mesa y cogió sus bragas, desdoblándolas y las abrió con ambas manos para agacharse para meter por las perneras de la prenda íntima, primero pie izquierdo y luego el derecho, con mucha dificultad consiguió ir subiéndose las bragas muy poco a poco, sobre todo al pasar la cinturilla elástica por su trasero, y al estar en posición erguida de nuevo los pinchazos volvieron a estremecer sus nalgas, una vez la cinturilla de sus bragas bien tensa ocupo su lugar, introdujo sus dedos por el interior del elástico de las perneras para ajustarla bien a sus nalgas, cuando fue a coger sus shorts. La señora Emilia no se lo permitió.

-. Ni se te ocurra ponerte esos pantaloncitos otra vez!!! Ponte el polo, y acompáñame a mi despacho que tenemos que hablar de algunos temas jovencita!!!

El hecho que no le hubiera permitido cubrir su desnudez, y que tuviera que acompañarla a su despacho en ropa interior, como un auto reflejo sus manos fueron lentamente a su trasero, sobándoselo suavemente de arriba a abajo, mientras salían del salón y caminaban por el largo pasillo hasta llegar a la entrada del despacho. Una vez dentro, la señora se sentó en una silla que estaba situada delante de la mesa del escritorio, casi apoyando el respaldo sobre el borde de la mesa, quedando sentada de tal forma, que era como invitarla a colocarse de nuevo sobre sus rodillas. La muchacha dejo de frotarse el culo con las dos manos, y paso a hacerlo únicamente con la mano derecha, mientras la izquierda intentaba cubrir su desnudez tirando del polo hacia abajo, pero apenas cubria su barriguita, asi que no logro su objetivo.

-. Bien jovencita, ha llegado la hora de las presentaciones oficiales, como te llamas?

-. Allison Stuart, señora.

-. Bonito nombre Allison y de dónde eres?

-. Vivo con mi abuela materna en Washington, señora.

-. Estudias?

-. No, acabo de acabar la carrera de medicina.

-. Entonces no eres ninguna chiquilla, verdad?

-. Tengo veinticinco años señora.

-. Y tan joven has acabado una carrera de medicina, no estarás mintiendo otra vez, verdad?

-. Noooo… señora. Aun me queda hacer uno o dos años de prácticas, pero deseo hacerlas en el Hospital Monte Sinaí y hasta el año que viene no tienen plaza vacante, por lo cual me he tomado un año sabático para relajarme y prepararme para las prácticas.

-. Eso está muy bien, y como fuiste a parar a este pueblo?

-. Lo vi en una agencia, que era un lugar muy tranquilo para… descansar y relajarme, con varios parques y zonas verdes para… pasear.

-. Eso está muy bien pequeña, has venido a un pueblo pequeño de España y crees que pasear medio desnuda es la mejor forma para hacerlo, descansar y relajarte?

-. No, señora. Ya intente decirles que lo había hecho sin querer y que no me había dado cuenta de cómo se me trasparentaban los shorts, y que mostraba mi ropa interior…

-. Otra vez con la misma monserga desvergonzada!!!

-. Pero es la verdad, no me di cuenta de verdad…

-. No puedo creerte!!! Eres una mujer de veinticinco años, no una niña o jovenzuela. Una niña si vistiera así, nadie lo interpretaría como una ofensa, pues su inocencia y candidez, no serían tomadas en cuenta. Pero en una mujer que ya no es, ni por asomo una adolescente puede vestir de manera tan vergonzosa y decir que no se ha dado cuenta. Eso es imposible de creer!!! Y por si fuera poco, al decirme tal barbaridad me estas insultando a mi inteligencia, tratando de engañarme de nuevo!!! Sepa usted que no va a salir de rositas de este despacho, y que el castigo que le la dado mi marido con la correa, había pensado que habría sido más que suficiente, y que se mostraría usted joven, más inteligente, sobre todo no volviendo a mencionar la misma escusa estúpida, pero ya veo, que aún no aprendido la lección y que es necesario recordarle que en este pueblo puede que seamos brujas! Como nos ha llamado hace unas horas a mi madre y a mí misma!!! Pero sabemos tratar a las chicas descaradas y golfas como tú.

De los ojos de Allison volvieron aparecer unas lágrimas, en su mente no hacía más que repetirse que era una estúpida soberbia, y no comprendía que no hubiera aprendido la lección, con lo mucho que le dolía el culo, y lo caliente que aún lo tenía. Y por soberbia, ahora iba a ser castigada de nuevo, todo su cuerpo era un flan gelatinoso de la angustia que estaba sintiendo en esos momentos, y el temor que le hacía estremecerse con solo recordar lo fuerte que castiga esa señora.

-. Ven Allison y colócate a mi derecha, más te vale que no me hagas levantarme e ir a por ti, pues será mucho peor para ti pequeña. -.Al decir esas palabras la señora Emilia movió su pie derecho hacia adelante, liberando así su zapatilla. Era una zapatilla muy simple, claramente una clásica como lo era el pueblo, la parte que enfundaba en el pie, de simple paño. Pero al inclinarse para agarrarla por el talón y levantarla, dejaba a la visión de la mirada de Allison, una suela muy poco convencional, era una suela confeccionada totalmente a mano y de manera muy artesanal, era, “de esparto y cuerda del mismo material, para tejerla”.- Ven pequeña no me hagas ir por ti.- Allison observaba como la Sra. se daba golpecitos con la zapatilla sobre su muslo derecho, invitándola con ese gesto a acomodarse sobre sus rodillas, pero con ambas manos de frotaba sus ya muy doloridas nalgas, y miraba como aquella zapatilla se balanceaba sobre el muslo de la señora Emilia, Allison estaba petrificada. Quería obedecer pues el no hacerlo iba a sentirlo de verdad, y lo sabia. Pero no se podía mover.

-. Que te ocurre? es que no me oyes lo que te estoy diciendo? no me hagas levantarme!!!

Allison en vez de acercarse a ella, sollozando y cayendo lagrimas por sus mejillas, asustada retrocedía a pasos cortos, mientras asustada, contemplaba como la Señora Emilia se levantaba de su silla y en tres pasos se planto ante Allison, blandiendo su zapatilla en su mano derecha, sujeto a Allison del brazo izquierdo, forzándola a entre girar su cuerpo hacia la derecha, la zapatilla no tardo en impactar sobre el trasero de la muchacha cubierto con sus bragas blancas de algodón y con florecillas de margaritas, los zapatillazos golpeaban implacables sus nalgas, a lo que ella comenzó a danzar hacia adelante, al ritmo de los azotes. Su cuerpo a cada impacto de la zapatilla en su indefenso culo, aunque intentaba cubrirse con sus manos, pero entonces la zapatilla caía implacable sobre sus manos, las cuales las retiraba en el acto, de nuevo su culo sintió varios y fuertísimos azotes que por el dolor la obligaba a retorcerse y balancear su cuerpo encorvado hacia delante, para escapar de los zapatillazos, pero de nada le valió todos sus esfuerzos por librarse.

La señora Emilia se detuvo unos instantes pasando su zapatilla a su mano izquierda, y aprovecho al tener la derecha libre, apara agarrar a Allison de la oreja tirando de ella, fue hacia la silla mientras con la mano izquierda con la que sujetaba la zapatilla, le daba a la joven en los muslos para que no se entorpeciera y avanzase mas rápido.

-. Ahora sinvergüenza vas a saber lo que es bueno!!! te he dicho que no te atrevieras a hacerme levantar e ir a buscarte, te voy a poner ese culo mas caliente que las brasas de una estufa de leña, y leña es lo que vas a recibir en el culo… A mi nadie se atreve a desobedecerme, me has oído, desvergonzada? vas a lamentar este día… Te lo aseguro que lo vas a lamentar, iba a darte una azotaina bien dada, pero ahora por hacerme levantar te voy a mondar ese culo a base de zapatilla, te aseguro que cuando yo te diga que vengas, vas a venir ipsofacta!!!

Al llegar a la silla, la señora Emilia se sentó rauda, y tal como conducía a la joven de la oreja, tiro de ella haciéndola caer sobre su regazo, la acomodo sobre sus rodillas y agarrando de nuevo la zapatilla con la mano derecha, aprovecho con la izquierda a sujetar la espalda de la joven firmemente, al tiempo que la zapatilla caía implacable sobre las bragas de la joven, que aullaba de dolor al sentir el fuerte impacto en su trasero, aun con las bragas puestas, nada la protegían de esos tremendos azotes que seguían cayendo seguidos y muy rápidos así como certeros. La joven solamente sollozaba y gemía con la tremenda azotaina que estaba recibiendo, la zapatilla se erguía por encima del hombro de la Señora Emilia, luego dejándola caer con toda la fuerza que le era posible. La azotaina se prolongo por varios minutos, y debajo de las perneras de las bragas, sobre la parte baja de las nalgas que las bragas no le cubrían se podía ver como de rojo y morado estaba el trasero de la pobre muchacha. La zapatilla aunque mas lentamente por cansancio de la Sra. Emilia, continuaban azotando las maltrechas nalgas de la muchacha, el ardor era tan intenso que la muchacha ya hacia rato que había dejado de debatirse pataleando o meneando sus caderas, para librarse como fuera de aquellos terribles azotes, agotada por el forcejeo se resigno al castigo sollozando. Pero aunque pausadamente la Sra. Emilia siguió azotándola varios minutos mas, aunque ya los azotes no eran tan severos, pero seguían haciendo que la joven se estremeciera con cada uno de ellos, pues el dolor tan intenso de sus nalgas no cesaba un ápice.

Ya habría pasado como unos treinta largos minutos, siendo castigada la joven sin apenas resuello por parte de su castigadora la Sra. Emilia, cuando por fin la zapatilla ceso de darle azotes en el pobre y muy dolorido culo de la muchacha. La Sra., dejo caer su zapatilla al suelo, volviendo a calzar en ella su pie derecho, durante unos cinco minutos permitió que la muchacha siguiera sobre su regazo, sin dejar de llorar amargamente.

Poco a poco la joven fue dejando de llorar, y con sus manos se frotaba sus enrojecidos ojos de tanto llorar, parecía que la azotaina se había terminado, o eso creyó Allison cuando intento levantarse de las rodillas de la Sra. Emilia. Durante ese espacio de tiempo había sentido las caricias de la Sra. Emilia, la cual la había estado acariciando en su maltrecho y dolorido trasero, a veces dejando la mano quieta sobre el trasero, notando en la palma de su mano, como a través de la prenda intima de la muchacha, emanaba un intenso ardor que abrasaba su mano. Pero la muchacha se equivocaba, pues la Sra. Emilia no le permitió levantarse, es mas, introduciendo sus dedos por el elástico en la cintura de sus bragas , se las bajo hasta las rodillas y apoyando la palma de su mano derecha sobre sus desnudas nalgas, la levanto a una altura media, y reanudo la azotaina ahora con la mano, los azotes volvieron a ser rápidos e intensos, la muchacha por toda respuesta rompió a llorar de nuevo, el ardor en su trasero era muy intenso, pero no tenia fuerzas para debatirse de nuevo, esa mañana había sido castigada como nunca hubiera imaginado que se podía castigar a una chica y ella era esa chica.

-. Que esto te sirva de lección desvergonzada…!

La Sra. Emilia con estas palabras dejo de azotarle el culo a la muchacha, que seguía llorando ahora de manera persistente e incontrolada.

-. Levántate, o te vas a quedar sobre mis rodillas? no has tenido bastante!

Allison con breve ayuda por parte de la Sra. Se levanto con gran esfuerzo de sus rodillas, dando pasos muy cortos, pues el dolor de su trasero era muy intenso y apenas podía dar un paso sin sentir como su trasero le pinchaba a cada paso que intentaba dar, era como miles de avispas la estuvieran picando a la vez, ligeramente encorvada hacia delante dio unos pasos para separarse de aquella estricta mujer, que la acababa de dar tan tremenda paliza. se giro hacia la Sra.

-. Bien Allison, espero que hayas aprendido que en este pueblo no puedes vestir como lo harías en tu ciudad, espero que tu comportamiento de hoy no vuelva a repetirse, pero, ese sexo lo quiero ver rasurado, la próxima vez no quiero ver un solo vello en tu entrepierna. ya que estoy segura de que vas a volver en días próximos a ser castigada de nuevo, es algo que no sabéis comportaros las chicas de ciudad, estoy convencida de ello. Ahora súbete las bragas y vete a tu casa a la cual estas hospedada, tal y como estas ahora. si no te ha importado enseñar las bragas esta mañana, porque ha de molestarte ahora. Además no iras sola.

Allison con claros gestos de dolor se agacho para subirse las bragas, pasándolas muy lentamente al pasarlas por sus muy doloridas nalgas, ajustándolas así a su cintura, tenia el culo tan inflamado que las bragas le macaban con las costuras en la parte baja de sus nalgas, donde el elástico de las perneras mordían sobre ellas, haciéndole que marcara mas descaradamente su castigado trasero.

La Sra. Emilia se acerco a un mueble en el cual había un teléfono, en el cual marco un numero.

-. Felipe! puedes venir a casa ahora… Bien, estas en la puerta, bien ahora salgo con la joven.

-. Vamos niña, nuestro policía del pueblo te conducirá a casa, para que ningún viejo verde se tome ciertas libertades por ir por la calle en bragas…

Acercándose a la joven, la agarro nuevamente de la oreja y así la saco a la calle donde esperaba el policía del pueblo. Abriendo la puerta de la calle allí estaba el agente.

-. Felipe! acompaña a esta desvergonzada a su casa, si se revela o se niega, tienes permiso para darle unos azotes en el culo.

-. Vámonos niña…

El agente la sujeto del brazo izquierdo y la obligo a caminar hacia su casa, Allison agarrando la parte baja del polo que llevaba puesto lo estiro todo lo que pudo para cubrirse, pero aunque la parte delantera consiguió cubrirse, el trasero quedaba a la vista de los transeúntes, que podían apreciar lo colorado y partes moradas de su culo, así como sus bragas blancas con margaritas…

(Continuará…)

De; Juanspanker.

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En la granja con cachito y mis caballos

Hola amigos, soy Camila con mis locuras sexuales. Si leyeron mis relatos anteriores sabran que necesito coger mucho para poder quedar satisfecha, así que últimamente mi amante Cachito me comparte con mi perro para poder llenar bien mis agujeros. Y como siempre, cada vez que pruebas algo quieres pasar a un nivel superior. Esto fué lo que me motivo a llevar a Cachito a lo de mis abuelos, para poder ir a la granja y que me cogiera junto con los caballos.
Despues de mi viaje con Cachito a Santa Fé donde fué la primera vez que me compartió con otro hombre, tuvimos varias salidas a otros lados. La idea es que el tenga en claro su lugar y así no arriesgarme a que me descubrieran mis familiares y amigos.
Sabia que tambien tendría que lidiar con el viejo sereno de la finca, que seguramente querría su ración de sexo. Así que la mejor opción era ver de coordinar un fin de semana largo para garantizar que no estuvieran peones dando vuelta. Llegado el momento, el primer día actué de forma natural, llevé a mi amante a conocer la finca y pasear en caballo como para que entrara en contacto con todo este ambiente. El establo esta alborotado por que llegó su hembra y el sereno ya se fué a preparse para cogerme en cuanto le de cabida. Durante el paseo fué inevitable el polvo, tirados en el pasto al lado del arroyo me desnudé y esperé que me hiciera lo que él quiera, mi amante estaba tan caliente que directamente bajo sus pantalones y se tiro encima de mí para penetrarme profunda y bestialmente. Me cogío un buen rato logrando que nos vinieramos juntos, pero como acostumbramos hecharnos dos polvos seguidos, simplemente giramos y lo cabalgué lentamente mientras le indicaba que tomara mis pechos. Los perros, fieles acompañantes y con ganas de poseer a su hembra, me lamían el culo hasta que uno de ellos me montó y me encajó su verga en mi culo. Cachito imitó la velocidad del perro para cogerme así que me dió una hermosa clavada, aún con el perro abotonado a mi trasero. Mientras tranquilizó al perro para que no tire y siga dentro de mí, le pido a mi amante que me acerque un caballo para tomar su pierna y sostenerme, lo cual era una gran mentira. Una vez cerca de mí, mientras lo tomaba con un brazo de su pierna, con la otra mano empecé a acariciar su pene, que de a poco empezó a mostrar su dimensión. Como un poco de mañas, me acerque lo suficiente para llevarlo a mi boca, mi amante se exito nuevamente al ver mi espectaculo. Se la chupe hasta que me lleno de leche el cuerpo. Luego me limpié y volvimos nuevamente, le dije a Cachito que quería jugar con los caballos y con él, y que posiblemente el viejo tambien juegue con nosotros.
LLegando al establo, el viejo nos estaba esperando, con su cara de degenerado, con las mantas listas y los fardos ubicados. Como mi amante se ponia muy tímido ante la presencia de otra persona y no hablaba, el viejo me pregunto disimuladamente si lo mandaría a que pasee un rato, entonces le mentí que ya lo había mandado a pasear y que cuando regreso me encontro con el perro así que le dije que le daría un premio a cambio de que no cuente nada a nadie. El viejo se largo una carcajada falsa y se me acercó tomandome de mi trasero mientras me preguntaba por donde quería empezar, y empecé por descargar un poco al viejo. Tambien empezando con mi simulacro de virginidad de Cachito, comencé a mamarle la verga al viejo que bufaba como toro embrabecido, por lo que no soporte casí nada y se vino casi al minuto en mi boca perdiendo rapidamente su firmeza. Miro a mi amante y le pregunto si quiere probar que se siente que se la mame, simplemente asentó con su cabeza y tomo el lugar del viejo, quien no podía creer al ver la pija de mi amante que ya estaba dura como un palo y forzaba mi mandíbula al maximo cada vez que la quería engullir. Y como siempre, quienes aparecian en escena? Mis perros, que empezaban a lamer mi concha haciendo que esa sirvienta reviente de placer; me montaron ambos, dilatando cada uno un agujero diferente y haciendo que el viejo se ponga a mil de nuevo. Aún estaba abotonada con mi culo y el viejo quería que yo gire para clavarme por mi concha, así que le pido que se recueste mientras ayudo al perro a salir de mi trasero. Listo esto monto al viejo y le indico a Cachito que me la meta por el culo, cosa que hizo de inmediato y dandome duro, mas el viejo que intentaba tener el ritmo de mi otro macho, que entre ambos me sacaron dos hermosos orgasmos.
El viejo quedó liquidado, se ve que perdió la forma ya que sabía ser un toro. Asi que con toda la calentura que me quedaba y lista para hacer lo planeado, me dirigí directamente a mi amado semental, que ya relinchaba de ansiedad. Le explique a Cachito que queria ser cogida por ambos así que bajo mis indicaciones nos ubicamos debajo de este corcel que tenia su tranca ya hasta la mitad, mas unas mamadas mías quedó dura en un momento. Una vez que me monto el caballo, metiendome toda su carne por mi culo, mi otro macho lo hizo por mi vagina, y con sus embestidas hacia que el caballo se exitara aún mas para explotar dentro de mi trasero dejandolo lleno de su leche. De a poco fue perdiendo forma y saliendo de mí, mientras mi vagina no era perdonada por la otra tranca.
Lo detuve y nos dirigimos al burro, pero esta vez cambiamos posición, el burro me daría por la concha. El viejo nos tuvo que ayudar ya que la desesperación de este animal por montarme lo hacia que este como loco. Nos ubicamos y comenzaron a clavarme nuevamente mientras el viejo ofreció su rabo para que se lo chupara. Fantasía cumplida! Me sacaron otro fantastico orgasmo mientras ambos me llenaban mis agujeros y de la emoción me acomodé mejor y le estruje la verga al viejo tragandome toda su leche. Desocuparon mis hoyos y me quede recostada y boca abajo sabiendo que los perros me lamerían toda, y con suerte el burro me entraría de nuevo; y me lo hizo por le culo, como a mí me gusta.
Quede exhausta, así que me quedé en esa posición. El burro se descargó bien por que perdió el interes, pero el viejo quería seguir jugando conmigo así que fué a buscar a los ponys para que tambien me clavaran. Yo simplemente me quedaba recostada sobre los fardos con mis piernas separadas y mi culo en pompa. El viejo muy zorro, hizo que cada uno tomara un agujero diferente cuando me montaban, mientras Cachito miraba y se volvía a exitar ofreciendome su pija para que la chupara, cosa que ya no hacia muy bien por el cansancio, así que una vez firme se encargo de clavarme nuevamente por el culo super dilatado y lubricado con los jugos de los otros animales. El viejo se encargo de hacer el cierre del día tirandome sus últimos corros de leche dentro de mi concha. Esa noche llegué destruida a descansar a la casa.
Al día siguiente, aún sin reponerme pero entregada a que me cogieran a su antojo, repetimos la vivencia alternandose ellos dos mas el burro y el gran danes del viejo; dándome duro hasta que dejaron sus huevos secos. Esta vez el viejo me cogio mas veces, Cachito llego un momento que se quedó quieto por que le dolía la pija de tanto darme y el burro terminó del romperme bien el culo despues que el perro se desabotonó. Fin de semana para el recuerdo, con un Cachito super obediente y siempre con su tanque de reserva lleno para darme duro varias veces en cada sesión de sexo que tenemos. Mas el viejo que sueña con preñarme, ya que esta vez no se interesó en ningún momento por mi culo, casi no se la chupe y me lleno siempre la concha con su leche expresando en cada acaba “te voy a preñaaaarrrrrrr”, jajaja. Esta vida si que es maravillosa, y mi trasero no pedira verga por una semana seguro. Saludos a todos.

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