Renacer del sexo en el matrimonio

Recuerdo que debido a nuestras tareas profesionales, habíamos descuidado los placeres sexuales. Todo se había transformado en una rutina. Una vez por semana y cuando no estábamos muy cansados nos satisfacíamos sexualmente. Habíamos perdido mayormente el interés, por disfrutar de algo tan vital y maravilloso.

Esa tarde regresé a casa antes de lo previsto. Abrí la puerta, y escuché una canción que envolvía el ambiente. La alfombra atenuó mis pasos y mi saludo tampoco fue contestado. Me di cuenta que mi esposa estaba en el baño, de donde provenía la melodía romántica que salía del grabador. Quise sorprenderla y me dirigí hacia el mismo tratando de no hacer ruido. Encontré la puerta entornada y cuando iba a entrar, el sorprendido fui yo. A través de la hendija pude ver como María, recostada en la bañera, con sus muslos abiertos, tomaba un baño de inmersión. Preferí entonces observar desde esa posición privilegiada, antes que participar. El agua distorsionaba la visión pero no me confundía. Con su mano izquierda, acariciaba suavemente los senos y pellizcaba sus pezones, con la derecha, el consolador que años antes le había obsequiado, lo manipulaba entrando y sacándolo de su vagina con un movimiento masturbatorio. Al ver su rostro arrebolado con sus ojos entre cerrados, me di cuenta de su excitación. Aceleró los movimientos y los jadeos se acentuaron. Finalmente un gemido contenido, mientras se arqueaba e introducía el consolador hasta el fondo, me hicieron saber del orgasmo que había experimentado. Pero no todo terminó allí. Yo seguía observando mientras mi excitación crecía. Mi miembro amenazaba con salirse del pantalón. Me parecía que se daría cuenta de mi presencia pero me contuve.

De pronto se incorporó, tomo el prolongador peneano y lo introdujo a manera de un profiláctico en la canilla para llenar la bañera mientas lo untaba con vaselina. Estaba hermosa y excitante, hacía tiempo que no reparaba en ello. Su cuerpo desnudo con sus senos pequeños de pezones oscuro, su cintura estrecha y su cola firme por el ejercicio, la hacían deseable para cualquier hombre.

Al apoyarse con sus manos en la banqueta del baño, advertí lo que iba a suceder. De espaldas a la canilla, el orificio anal quedaba en inmejorable posición para introducirse el consolador, y lentamente con un suave y controlado movimiento circular fue abriéndole paso en el recto tras atravesar el esfínter. Nuevamente comenzó a jadear y los gemidos se mezclaron con palabras obscenas que remedaban la participación en una orgía imaginaria.

No pude más, me desnudé totalmente e irrumpí en el baño. Le pedí que continuase, acerqué mi verga descubierta y palpitante a su boca, y mientras ella se movía haciendo más profunda la penetración anal, tomó mi miembro con una mano, lo llevó entre sus labios y con su lengua, me practicó una caricia fenomenal. Eyaculé dentro de su boca mientras ella gozaba de un orgasmo. Nos bañamos juntos y luego de secarnos, la levanté en mis brazos y la llevé a la habitación. Allí comenzamos de nuevo, jamás había gozado tanto. La poseí en varias posiciones por el ano y la vagina. Fue un verdadero renacer sexual. De allí en más nos prometimos no descuidar nuestras relaciones y sin prejuicios ni inhibiciones disfrutar del sexo que nos había deparado momentos tan placenteros.

MUNJOL hjlmmo@ubbi.com, hugolobbe@ciudad.com.ar

El pintor

El jueves lo acompañamos a mi novio al aeropuerto, y nos despedimos entre besos y recomendaciones. Gilberto ya había hablado con su amiga que lo esperaba en El Galeao para llevarlo a su apartamento y hospedarlo hasta su retorno el lunes siguiente.

Retornamos a la Capital, y me citó a su atelier al día siguiente para terminar la obra, y deser posible comunicarnos con Jorge vía computadora y vernos a través de lavideo cámara desde el departamento de su amiga Marcia.

Esa noche me dormí pensando en laprimera vez que no me acompañaría Jorge para posar, y en mi imaginación rondó la fantasía de un hombre negro sumamente atractivo que podría cumplir mi sueño.

Nerviosa y puntual llegué al atelier. Gilberto me convidó con una bebida alcohólica y nossentamos frente a la computadora, para conectarnos con Marcia y Jorge.Rápidamente el contacto se produjo y para mi asombro se veía perfectamente lahabitación y Marcia que nos saludó efusivamente. Era joven y bonita con uncuerpo escultural. Llevaba una malla diminuta como única indumentaria, lo queme asombró, y ante mi estupor apareció Jorge en pantalla totalmente desnudo. Meprecipité sobre la computadora para pedirle explicaciones, pero no obtuve respuesta Impotente me aparté de lapantalla, pero mi curiosidad hizo que luego de unos instantes me sentase frentea ella. Entonces los vi. Ambos se prodigaban caricias y Jorge la penetraba unay otra vez, por delante y por detrás, los gemidos de Marcia retumbaban en micabeza, aunque pasados unos minutos despertaron en mi calentura y un deseoirrefrenable de venganza. Gilberto de pié, se hacía el desentendido. Al ver semejante escename acerqué a Gilberto me arrodillé y le bajé los pantalones. El calzoncillo seelevó insinuando la erección del miembro. Era enorme y al descubrir el glanderojo vinoso de esa verga negra, supe que se haría realidad mi fantasía. Comencéa succionarlo sin importarme que mi novio lo observara, lo tenía merecido, ehice todo lo posible para mostrarme ante la cámara mirándolo y mostrando micomplacencia ante tamaña cogida. Me introdujo su enorme verga negra quecontrastaba con mi piel blanca y la rosada vulva depilada, que se abría antecada embestida. Me acariciaba las tetas pellizcando lospezones turgentes por el deseo. Los jadeos y gemidos se escuchaban claramentedesde la cámara, según lo hacían saber Marcia y Jorge desdesu computadora. No me importaba, y así seguimos por varias horas. Apagamos laseñal, pero no por ello dejamos de gozar. Me alzaba y mientras con sus manos meabría las nalgas me deslizaba hacia abajo introduciendo la verga hasta lostestículos. Me subía y bajaba, mientras yo hamacándome lo incitaba. Luego poradelante, con él recostado de espaldas, lo montaba haciéndolo acabar una y otravez. Finalmente nos dormimos abrazados, aunque despertamos varias veces por lanoche reiniciando los juegos .Pero no todo terminó ahí. Me encantó ver frenteal espejo como esa enorme verga al salirde la vagina desbordaba el semen que se deslizaba porel periné lubricando el orificio anal que no tardó Gilberto en atacar pese a mis súplicas por temor al dolor que me causaría. Finalmente mi calentura pudomás y se lo ofrecí abriendo con mis manos las nalgas para ampliar el orificio.Los gemidos y el dolor al atravesar el esfínter no hicieron más que excitarlo enrojeciendo con chirlos mi cola. Padecía y gozaba al mismo tiempo. Terminé exhausta y satisfecha después de ese día de lujuria y desenfreno que filmó y saco fotos para recordar el momento en que mi fantasía se había convertido en realidad.

Adriana que regia eres

Saludos afables a mis amigos lectores , me llama mucho la atención expresarme a través de este medio , lo ideal de esto es que puedes hacer amistades de todas condiciones y culturas y puedes conocer a muchas personas , bueno todo depende de tu carácter Yo al ser super extrovertido y como me gusta conocer gente de todas partes especialmente féminas pues la he pasado y la paso chévere con chiquillas y mujeres que conozco en Internet que les han gustado y siguen paso a paso mis relatos , lo que más les gusta es que todos son 100 % reales de experiencias alucinantes con cero drogas que me han pasado en mi vida sexual , por ello hoy quiero compartir contigo esta vivencia con un tipo de mujer que todo hombre desearía topársela aunque sea una sola vez en la vida …por demás está decir que la mejor afición que guardo en mi ser es admirar a las mujeres , benditos seres que están con nosotros para alegrarnos la vida , esta va por ti bendita mujer.

Todo empezó un viernes por la noche en el mismo que Yo aparecí como muy pocas veces juiciosito en la casa sólo con ganas de merendar y de cama pero de otra variedad , quería descansar ya que las anteriores noches habían sido de juerga después del trabajo unas amigas me habían invitado a numerosos compromisos con amigos para festejar cumpleaños en un mes que a todo el mundo se le había ocurrido haber nacido , ya era mucho y haciendo referencia a la canción de Hombres G ” Chico tienes que cuidarte ” pues me entró el amor propio y quería entregarme no sólo esa noche sino todo el fin de semana de descanso en los brazos del dios Morfeo y simplemente dormir y dormir que es cuando puedo uno de mis pasatiempos favoritos cuando no salgo de casa .

Pasa que yo “enpijamado” y todo , puse unas baladas en inglés en volumen bajo y me dispuse a dormir , al estarme ensimismando pensando todo lo vivido en los anteriores días y diciéndome un Tato , te quiero , descansa ….no seas tan hijue puta dando el último suspiro y pataleada …a lo lejos entre sueños escucho mi celular que sonaba incansablemente , no hacía ademán de contestar pero ya me desperté y no pensaba hacerlo así hubiera sido el Papa a darme la bendición y las buenas noches , pero entró en mi una curiosidad más grande que cualquier voluntad ya que con la insistencia que timbraba mi móvil pensé que podría ser una emergencia …me levanté muy rápido antes de que deje de sonar y contesté con mal talante teniendo como primer impulso de mi reacción de manera imperativa meterle una puteada a cualquier gilipollas que sea y mantuve con la persona que llamó que era mi compañera, amiga , confidente, camarada, de trabajo y otras cosas más … Susana:

· Alooooo · Hola Tato soy Susy · Qué jodes a estas horas · Estamos en el bar de siempre , vente · No me jodas , estoy ya durmiendo.

· Verás papito … está aquí la hermana de mi mejor amiga Giovanna , se llama Adriana , tiene la edad que te gusta , vino de otra ciudad , está aburrida y se me ocurrió llamarte a ti por que sé que les haces pasar super bien a las peladas (mujeres) cuando están contigo , se quedará hasta el lunes y estamos las tres solas ya mismo llega mi novio y el peor es nada de Giovanna y Adriana se quedará sola si no vienes tonto de lo que te pierdes ..

· Que pena , pero yo no voy, hemos salido todas estas noches y ya es hora que descanse y deberías hacer lo mismo chiquilla de porras , ya deja de farrear tanto .

· Ya vente , a que hora te esperamos… · Que no voy… · Mira , deja de ser huevón ( Mientras en el celular escuchaba que se alejaba del ruido de la discoteca ) si le vieras está buenísima y Giovanna y Yo le hemos hablado de cómo eres tú y está muy entusiasmada , queremos hacerle pasar super bien ya que cuando hemos ido a la ciudad en dónde ella vive nos ha hecho vivir cosas inolvidables y debemos de ser recíprocas con ella y para eso te necesito , ahora mismo aquí , recuerda que yo te he salvado de algunas así que me las debes y si te haces el culazo ( agrandado ) y no vienes en este preciso instante huevón , acuérdate a quien estás rechazando, sólo acuérdate.

· Mira Susan … · Nada de excusas, además te garantizo que te vas a enamorar , es un bonbón de mujer si aquí en la disco están los machos que no atinan como acercársele quiero verte con ella por que ella si es de tu horma , ésta si te saca chispas, no como las que tienes que siempre quedas pidiendo más , por eso eres mujeriego , por que ninguna te complace lo suficiente y buscas más y más , pero está , haaaaaaaay esta …..ven …ven … · !!!!!! Chucha !!!!!!! Ya voy….y colgué…

Como le podía rechazar , la verdad me entro el diablo por conocerla a ver si era tan , tan…como me decía , bueno a parte que por lo menos tres veces le había hecho lo mismo a Susan para que se levante y me acolite con unos amigos extranjeros y dos ocasiones para cerrar negocios.

Haciendo tripas corazón como se dice en mi país , me duche nuevamente , me vestí, me perfumé y listo el pollo , como ya me pasó el sueño a lo que me entró el diablo pues listo me dirigí al bar dónde estaban y las busqué , en menos de una hora había llegado por una vía rápida de mi ciudad , llegué y la encontré a Susy riendo como siempre , ya habían llegado el novio de ella y un viejo rabo verde que salía con Giovanna que no me caía nada bien ya que por que tenía mucho dinero era hecho el rico ( agrandado ) , bueno saludé con todos muy amigablemente y me faltaba alguien , regresé a ver con mirada de ¡ y lo mío ¡ a Susana y me dijo era una broma , sólo queríamos estar contigo y por eso te hicimos venir , la verdad me moleste y creo que vieron mis gestos ya que soy muy expresivo aunque no quiera hacerme notar y antes de que el agua se ensucie me dijeron que era mentira que ella justo en ese momento había ido al baño, bueno ya con esa aclaración me senté a charlar con todos de esto y lo otro hasta que noté que mientras Yo hablaba mis amigas que estaban al frente mío miraban hacia atrás de donde yo estaba sentado y expresaban en sus rostros una mirada de complicidad a la que Yo no di ninguna importancia , por detrás siento que me tapan los ojos y pensé que era una amiga mía ya que olía a perfume de mujer , pero este era desconocido , quise regresar a ver pero no me dejaron y dijeron que adivinase quien era , así que comencé a tocar sus manos , eran suavecitas como de nalguita de bebé, la cintura como de avispa , su cara suave y comencé a nombrar y nadie era así que con un movimiento brusco de mi parte me solté como pude y divisé a una mujer exquisita que no la conocía , dije:- Eres Adriana ?

– Eres Tato ?….me dijo…
– Hola un gusto…y esas confiancitas ??? ( Para romper el hielo ) le dije…
– Es que me han hablado tanto de ti que ya te conocía sin que nos presenten y pues ya ves , hasta sin vernos ya te tengo confianza…
– AHHHHHHH , ENTONCES , venga y siéntese aquí alado mío. ( Y rompimos el hielo que nunca hubo ) La pasamos charlando , de verdad que era una mujer muy pero muy agradable e inteligente tal y como me lo había dicho mi amiguita , estábamos de lo mejor cuando pusieron música para bailar y me dijo quieres sacarme a bailar a lo cual yo asentí, mientras bailábamos me coqueteaba de una manera poco usual en una mujer y yo pues aprovechándome de ello pude acercarme más de la cuenta le agarraba de la cinturita y le hacía sentir mi humanidad , para que ya vea quien es quien , pusieron salsa que no me gusta pero que a la fuerza me a tocado aprender justamente para estos casos , me enseñó a bailar una costeñita de esas bien costeñitas que llevan la música tropical dentro de las venas y que cuando se apegan te ponen la cuca bien pegada al bulto por que para eso es el baile sino para que más …lo propio le induje que haga Adriana y en poco tiempo le estaba dando unas clacesitas de salsa erótica que mi BUENA maestra me había enseñado ( Siempre mi Padre me dijo que todo hombre debe de estar preparado para todo lo que venga en todos los aspectos de la vida…y eso es lo que he hecho …especialmente con las mujeres ese consejo paterno me ha venido bien ) ella poco a poco fue acoplándose a mi cuerpo , le llevaba por toda la pista haciendo que luciera su esbelta figura , mientras era la envidia de los machos que acechaban aquella noche , le pasé mi bulto por dónde a ella sentía que más le gustaba con el pretexto de que estábamos bailando, la lucí , la eroticé y ella se dejaba llevar al son de mis movimientos circulares mientras metía mi pierna derecha y sentí su entrega total para mí , en serio mis amigas habían ayudado mucho para que ella tenga ese grado de confianza hacia mí . Ponían salsa de todos los países tropicales, yo ya estaba encarpado hace rato y me sentía como garza en la laguna …..BIEN PARADO para que no me lleven las olas ni el viento , sólo esa mujer que a cada minuto me gustaba más con aquel lenguaje corporal tan lleno de gracia y erotismo , me veía a los ojos con una mirada profunda como queriendo conocer mis más íntimos secretos , comenzamos a sudar por los movimientos y esta bendita mujer olía riquísimo y mi animal quería salir pronto de ese escondite a la fuerza sin respetar a los presentes, cogimos mejor el ritmo , nos acoplamos a la perfección y los bailarines de la pista les gustó como danzábamos quedándose las parejas paradas viendo como bailábamos haciéndonos bomba y aplaudiendo nuestra conjunción de cuerpos mientras mi pierna derecha sentía un huesito fantástico salido con una perfecta silueta que se refregaba en mi músculo cada vez con mayor fricción de parte de ella mientras mi huevo abultado, exhudado dentro de su escondite rozaba por encima de la ropa sus partes más intimas de manera insinuante casi directa sin tener resistencia , me dijo que era un rico al oído y la empujé más cosa que casi la tumbo , en medio de la algarabía del público termino el set de salsa , pusieron música romántica, nos despidieron con aplausos , la gente se portó muy simpática y nos fuimos a sentar mientras las parejas que se amaban se quedaron bailando pegaditos, en el mismo tiempo nos fuimos a la mesa donde nuestras amistades nos recibieron calurosamente felicitándonos por lo linda pareja que hicimos en poco tiempo , prácticamente tres horas y media atrás Yo estaba durmiendo tranquilito en mi casa y en ese momento ya estaba con una mujer como pocas de erótica y con mi verga hecho un garrote dentro de mi pantalón , nos sentamos , tragos iban y venían y mientras más la veía más me gustaba, ella tiene la piel color canela ( para los que no entiendan este ecuatorianismo, la piel con un bronceado perfecto ni blanca ni morena , piel de color exótico que sólo en mi país se da , si vienen se darán cuenta ) a pesar de que nació y vive en la sierra , unas piernas de esas que cuando comienzas a soñar cuando le desvistes con la imaginación a una mujer que te gusta le pondrías una pierna en el velador y otra en la cocina pero de la vecina , unos senos dignos de un comercial de televisión que promocione ropa íntima femenina , la cara redonda y cuadrada en la parte de la quijada , labios gruesos y bien formados , pelo negro con un corte con aire de liberal , mirada pícara y sensual , que con su experiencia de 34 años por la vida versus 27 me hacía alucinar de tan agradado que estaba por sus formas y presencia , claro está que a Susy le agradecí por haberme levantado y llevado a conocer a semejante mujer .

Mientras nos sentamos conversamos de todo un poco y mirábamos como bailaban las parejas enamoradas , nosotros estábamos enamorados pero eso era más carnal que espiritual , lo nuestro era pasión , sexo , lujuria , pero enamoramiento de que no queríamos acariciarnos sino más bien devorarnos cuanto antes , ella no se aguantó más y me dijo de una sola vez y de una manera muy directa e insinuante :- Vamos arriba al estacionamiento es que quiero tomar aire fresco y mejor dicho busco un buen pretexto para encontrarse a solas conmigo.

– Vamos que yo ando en las mismas…

Apenas subimos las gradas para salir a la parte de arriba que daba justo al estacionamiento como ella iba por delante pues movía su culo de una manera por demás insinuante y yo inconscientemente pues no me pude aguantar más y no sé como pero mi mano bien abierta fue a dar en el medio de las nalgas sobándole de un lado al otro al propio ritmo que ella con sus caderas ponía , esto ella agradeció con un beso muy húmedo , sensual , largo y con la lengua por dentro de toda mi boca , sin más llegamos al estacionamiento y me dijo:- Sábes Tato ? Pasa que me han hablado tanto de ti , que siento que te conozco mucho y aún quiero conocerte …..más…

– Pues para que crees que hemos venido acá ?
– Me han dicho que eres tan mujeriego y cuando un hombre es mujeriego pues será por que todas las mujeres que tienes y hasta supongo te revuelcas deben ver algo en ti que encuentran irresistible y me gustaría descubrir que cosa es.
– Te reto a que lo descubras.
– Me das permiso ?
– Tienes luz verde , haced conmigo lo que quieras, ( abriéndome de brazos de una manera insinuante ) todito te lo consiento.

– Sábes ? Cuando estábamos bailando hace unos momentos abajo, lo que más me antojaba hacer era esto …( se pegó a mí con su chucha y comenzó a refregarse en mi humanidad con tal violencia que dolía a mismo tiempo que daba placer más por la incomodidad de la jaula de mi animal ) Esto lo hizo por varios minutos y se le oía decir cosas sin sentido que sólo ella podría saberlas lo que yo siempre supe que esa mujer sí era una arrecha de verdad .

Sin ningún pudor ni vergüenza ( como otras ) con toda la confianza del mundo me agarró el pájaro que estaba dentro de su encierro esperando con ansias locas su libertad , me lo topo , me lo sobo , mientras con sus labios hacía unos suspiros que más o menos sonaban así mientras me lo cogía iiiiiiiissshhhhhhhhhhhhhhhh iiiiiiiissshhhhhhhhhhhhhhhh iiiiiiiissshhhhhhhhhhhhhhhh a cada acariciada , que rico que lo tienes, quiero sacártelo a lo lejos se veía al guardia de la disco que miraba con cierto aire de voyeur sin decirnos nada total no había más personas que nosotros y él .

Adriana al cogerlo ya en directo lo sintió durísimo como una barra de acero y comenzó a pelármelo de una manera muy sensual con una maestría que nunca en mi vida me lo habían hecho , poco a poco con sus iiiiiiiissshhhhhhhhhhhhhhhh hizo que mi falo empiece a lubricar y cuando vio con la luz de la luna la primera gota cristalina se bajo de un solo golpe poniéndose en cuclillas para poner la punta de su lengua en aquella gota que con unas mamadas más se transformó en una mezcla espumante de mis fluidos y los engullía cada vez con más gusto y agrado , estaba yo dispuesto a tirármela ahí en ese mismo sitio si total eso es lo que quería esta sorprendente mujer y lo único que yo hacía es complacerle sus caprichitos , me estaba dando unas mamadas de gloria estaba a punto de correrme especialmente cuando me comenzó a decir :

– Termíname en mi boca chiquito.
– Dale papito
– Hágale MACHOOOOOOO
– Llénele de leche a esta que desde hoy es su hembrita.
– Que rico que huele y que sabe su rica verga arrecha papito.
– Me encanta como se le va poniendo .
– Quiero que hoy me lo claves por todas partes hasta el amanecer.

No dejaba en ni un solo momento de verme directamente a los ojos claro que a veces de reojo le veía al guardia que con pretexto de cuidar los carros se iba acercando más para tener una mejor posición y así observar con más detalle lo que me hacía la hembra, con una mirada penetrante y por demás sexy e insinuante me morboseaba y yo a veces de tanto placer que me causaba alzaba a ver hacia las estrellas que en ninguna parte del mundo se ven como en mi ciudad . La señora mamada que me estaba propiciando más las palabras tan ricas que me decía me estaban llevando al paroxismo que a parte de que hice lo posible por que se demore más ya era demasiado, ningún mortal en condiciones normales podría aguantar una estimulación tan así….de hijue puta.

– Que rica verga papito
– Quisiera tenerla ya metida en mi culo cosito
– Eres muy sensual y excitante
– Que rico olor de tus huevos y el que emana de mi culo
– De tu semen deberían embotellar perfumes purísimo… iiiiiiiissshhhhhhhhhhhhhhhh

Era ya demasiado , justo en el momento en que ella se estaba preparando para recibir una descarga por demás exagerada de mi parte ….vienen nuestros amigos que se quedaron abajo en la disco a cortarnos tan sublime momento, ella con un poco de disimulo se paró , mi verga se quedo fuera por unos momentos amenazando los cielos de Quito y desafiante como no entendiendo que es lo que sucedía ….

Lo que pasa es que el gilipollas del novio de la hermana de Adriana , Giovanna metió un relajo del padre señor nuestro por borracho y celoso y se había armado la del San Flautas y Tin Tin en nuestra ausencia , este viejo les había armado bronca a unos cuatro jóvenes que le habían estado insinuándole para bailar de una manera muy educada a Giovanna que también al igual que su hermana Adriana es muy guapa, mis amigos salieron golpeados por que les había ido mal por defenderle al viejo huevón que busco la bronca y no hacían más que reclamarme que por que no había estado abajo de una manera oportuna para repartir puñetes a diestra y siniestra, lo que yo sí les aseguré es que si yo estaba en el momento de la pelea con esos cuatro al viejo le sacábamos la puta entre los cinco, pero era mentira………….

El hecho es que para no alargarles el cuento este viejo marica nos arruinó todo a Adriana y a mí ya que todo el mundo comenzó a subirse en sus carros para irse a la casa a pesar de que era muy temprano todavía , nosotros con Adriana nos quedábamos viendo y con las miradas nos decíamos todo con cada mirada de 3 o cuatro segundos nos pasábamos unas 6 Gigas de información y esos archivos en todo momento decían QUIERO DORMIR CONTIGO ESTA NUESTRA NOCHEEEEEEEEEEE……….

No hubo como hacer nada ella tuvo que conducir el carro de su hermana que se encontraba nerviosa y pues era lógico que tenía que acompañarla , todo paso muy rápido nos cruzamos con Adriana nuestras tarjetas de presentación en dónde constaban nuestro números de celulares y quedamos en llamarnos antes de que ella salga de la ciudad para regresar a la suya , le di un beso al apuro todo el mundo encendieron los autos con mucho afán y se enbarcaron todos y cada uno con destino a sus casas hasta el viejo huevón que su chofer lo estaba esperando …

Yo igual cogí para mi casa , todo el camino iba pensando en Adriana en lo arrecha que era , en todo lo que me había dicho , en las cosas que me había hecho sentir, mi verga no se bajaba en muestra de rebeldía , resentida conmigo sin tratar de comprender que no fue mi culpa y al llegar a la casa me comenzaron a coger unos calambres en el cerebro de la arrechera, los huevos estaban a reventar y se movían de una manera exagerada y no se estaban quietos por más que mi autocontrol salió en mi ayuda . Estaba sobrecargado y era por que esta guagua me hizo producir semen en cantidades industriales y en vez de que se aproveche esa producción en la cara y boca de mi hembra estaba desperdiciándose haciendo terremotos por salir de mi.

Lo primero que hice al llegar fue acostarme , tratar de dormir , pero la tranca que tenía no me dejaba virar a ninguno de los dos lados y comencé a hacerme una paja consoladora tratando de compensar lo que hace unos pocos momentos había sucedido , mis huevos estaban llenos a reventar los conozco cuando se ponen así , no iba a poder dormir sin una paja concilladora , mi verga y mi mente me lo pedía, en media paja cuando estaba disfrutando de lo lindo de mi intimidad , dando rienda suelta a mi imaginación que en esa noche sólo era dueña Adriana , suena el celular , me levanto a contestar y lo mejor que me podía pasar , una voz un poco ronca y sensual al teléfono me dice :

– Hola Tato Soy Adriana
– Hola amor
– Cómo llegaste ?
– Bien super bien y ustedes , especialmente tú ? ( Con picardía )
– Nada de novedades , sólo que no puedo dormir con tanta arrechera que me cargo y me estoy masturbando en tu nombre pensando en ti hoy noche.
– Qué curioso por que antes de contestarte estaba en las mismas .
– No me digas eso….Yo que te llamaba para hacerte exitar y tú Tato me arrechas sobremanera con tus actitudes , pues que bien por que nos pajeamos los dos al unísono ?
– Vale , entonces , empieza

Comencé a escuchar con desesperación su inconfundible iiiiiiiissshhhhhhhhhhhhhhhh al mismo tiempo que comenzó a decirme obscenidades y lo arrecha que se encontraba conmigo, no nos demoramos mucho tiempo y por los audífonos de nuestros teléfonos sólo se escuchaban , nuestros jadeos, putiadas de ella su iiiiiiiissshhhhhhhhhhhhhhhh morboso lo que queríamos hacernos y en un dos por tres estallamos en un orgasmo acompazado , era increíble la cantidad de semen que esa mujer me hacía producir . mis huevos solamente al escucharla parecía una fábrica industrial de esperma y fluidos de macho , quedé inundado sobre mis propios líquidos , era un volcán en plena erupción de leche incandescente, nos despedimos con un fuerte beso sonoro y morboso agradecidos cada cual y ahí sí nos dispusimos a dormir tranquilamente el sueño de los justos entregados a los brazos de Morfeo . Ese día en tan poco tiempo habían pasado muchas cosas con aquella MUJER.

Todas las noches hasta que llegó el lunes nos seguimos masturbando telefónicamente disfrutando y tratando de compensar así de alguna manera la desdicha de que nuestros cuerpos estaban separados ya que esos días por compromisos familiares de parte y parte no podíamos vernos para culiar como tanto queríamos.

Llegó por fin el bendito día lunes , nos citamos en un parque que queda muy cerca de un motel de una amiga mía que yo siempre en son de broma le digo que es mi casera ya que prácticamente ahí siempre es mi matadero y despostadero este último término viene muy bien al caso por que cuando son un monumento de mujeres como en esta ocasión toca despostarles parte por parte, primero una pierna, después otra, etc. Como a ganado de faena .

Lo primero que hicimos después de besarnos , abrazarnos y estrujarnos con desesperación fue ir camino dónde mi casera, entramos, pedí la habitación de siempre que es la mejor del motel que me la merezco por ser el cliente más frecuente y apenas entramos nos jamoneámos a gusto ahora si ya sintiéndonos frente a frente , tocando nuestra carne ella bajó mi cierre del pantalón y me la empezó a tocar por encima del calzoncillo mientras tanto yo le alcé su minifalda y comencé a jugar con su conejito picarón ella sola sabía decir :- Que rico que lo haces papito

– Que rico que juegas con mi chuchita
– Estaba esperando esto por mucho tiempo mi macho
– Arréchame más y verás lo que soy capaz de hacer
– Quiero que hoy esto que estoy acariciando entre mis manos me entre por todos mis huecos .

La tumbé a la cama , le alcé más la minifalda hasta la cintura, le saqué delicadamente el panty después de olerlo a gusto y vi esa mata de pelos que era una obra de la naturaleza tan linda , tan tierna , tan jugocita que invitaba a una sola cosa de manera imperativa que era pasarle mi lengua por toda esa rajita cubierta de pelos que siempre a pesar del rozamiento de sus ropas siempre pasaba peinadita con una rayita en el medio que se originaba por el encuentro de la ola de cada lado de sus pendejos , comencé pues manos a la obra o mejor dicho boca a la chucha y empecé a darle una mamada de lujo que al fin pude corresponder lo que ella conmigo había hecho , lujuriosa , con todo el gusto del mundo , mis instintos de macho no se habían equivocado y esa chuchita tenía un sabor a gloria , ella poco a poco se estremecía cada vez más y más mientras me decía muchas cosas insinuantes al coito , quería que ya la culiara me explicaba que quería sentirme dentro de ella ya que lo metiese ya, yo le respondía que esperara que lo bueno tiene que aguaitar ella no tuvo más que venirse copiosamente en mi boca , en mi cara , en mi pecho de una manera descomunal era una mujer con la que hasta la fecha me he topado con una capacidad de orgasmar única ya que podía con una adecuada estimulación botar sus líquidos hasta un metro con la fuerza que salían disparadas sus olas y pude hacerle terminar las veces que yo quise con mi boca y mis dedos por lo menos pude sacarle un medio litro de sus jugos en todo ese tiempo , ahora ella se dedicó a librar su venganza y se adueñó de mi falo para no soltarlo hasta hacerme terminar dos veces seguidas con su boca , después que la llené con mi semen ella lo que hizo morbosamente es besarme con mis propios líquidos y compartimos durante unos diez minutos un juego de caricias muy subidas de tono en la cual a veces ella o yo gritábamos o gemíamos en cada estimulación , estaba dicho , esta mujer me había sacado de sí y estaba alocándome cada vez más yo estaba poseído en ese momento con una especie de locura erótica, al fin ella me abrió las piernas como me he dado cuenta que sólo ella sabe hacerlo de par en par como libro viejo con una elasticidad impresionante esperando ser penetrada con suma urgencia poco a poco se lo fui introduciendo en su vulva hasta que ella tuvo el gusto de tenerme hasta los huevos que eso es lo que me estaba pidiendo se quedo unos 40 segundos en un estado de trance hasta habituarse al invasor y como el cuerpo le pidió más comenzó a dar movimientos rítmicos circulares mientras me decía:- Macho rico , si hubiera sabido que eras así de rico como me lo contaban las amigas de tus amigas y de mi hermana desde hace ya tiempo , tenlo por seguro que ya habría hecho hasta lo imposible por haberte conocido, eres rico papito , culeas como los dioses , tienes la verga más rica que en mi a entrado , perfórame el culo , hazme la chucha , hazme lo que quieras que desde este preciso momento soy toda tuya .

– Dime… así te la culiaste a Martha, así le metiste el huevo a Soña ?
– Cabrón naciste para hacer feliz a las mujeres , eres un puto cabrón rico que sabe como culiar y hasta por eso te mantienen… mal parido.

Nunca me habían hablado tan fuerte , eso siempre me ha gustado un lenguaje muy fuerte en el acto sexual y copulatorio pero nunca me habían dicho nada similar lo que pasa es que ella no sé como pero sabía de antemano todas mis andanzas con el círculo de influencia de las amigas de la hermana , Giovanna , la muy bestia le había puesto al tanto de como me las conquistaba y de mi manera de seducirlas hasta llevarlas a la cama eso entre mujeres no hay que admirarse y si tú camarada eres hombre y estas leyendo este relato sabrás comprenderme y darme la razón , siempre me ha pasado que cuando las mujeres se enteran de que eres más mujeriego más te siguen , eso las atrae más , eso las apasiona más esto ha sucedido desde la época de colegio que yo al ser popular y tirarme las mejores mujeres de la zona más me perseguían las demás buscando así como una especie de trofeo para decir luego ” yo también estuve con ese hijue puta ” yo no quiero ni subliminalmente insinuar siquiera que sea guapo , me considero atractivo por mi aspecto de hombre rudo , viril y varonil pero nada que ver de que sea guapo me niego a admitir que yo sea guapo , tengo lo mío sí , así como todos , soy normal pero las mujeres me encuentran atractivo e irresistible y eso para mi es bueno , me utilizan como un hombre exótico que les puede dar mucho placer sin dejarles de gustar mi rostro , me siento y me he sentido utilizado que… desdicha ……pero como he aprovechado esas manipulaciones de ellas …no tienen idea…..benditas sean todas las mujeres aunque me utilicen , cuando quieras utilizarme si eres una de esas …..cuando tú quieras y te apetezca que seré tuyo.

Esta mujer , me hablaba muy fuerte ya hasta me sentía ofendido pero no sabía que si era de la arrechura de ella o aprovechando la arrechera al paso me iba diciendo lo que sentía así que me dediqué a contestarle todas sus palabrotas con otras del mismo grosor , ya que yo así como me cantan , bailo…

– Hijo de puta , asi le hiciste gritar a la negrota secretaria del piso 10 del edificio Unicornio ?
– No a ella le hice gritar más por que es una arrechita rica que me la comí rico y me la sigo comiendo cada vez que quiero.
– Así te las comes a todas , así te la pegaste a Irene la mujer de Favio ? Como podía saber tanto Adriana, esas cosas nunca yo las cuento , realmente con todo lo que me iba diciendo cada vez quedaba más admirado de toda la información que tenía , no había duda que en el círculo de influencia de la hermana de Adriana , Giovanna se contaban de todo y yo andaba en boca de todas , que papelón no, uno que es decente …que pensarían de uno que es fácil…..
Cada vez para que escuche y me de cuenta de todo lo que ella sabía me iba sorprendiendo más:- Madelein la hijastra de Rocío me confesó que la desvirgaste y de que forma , te gusto desflorarte semejante capuyo ?

– Si que rica mujer ( Qué Adriana tenía, una cámara detrás de mí en mis andanzas , era impresionante todo lo que sabía o era bruja y me veía en su bolita de cristal ? ) es una rica , siempre me llama ya que como le gustó la primera vez que lo hizo conmigo dice que soy su hombre y además con Rocío hemos hecho un trío muy bueno con su marido que los dos a la vez le damos verga , te gustaría estar así tú ?.

– Ya cállate hijue puta , sólo culéame , ya sé que haz tenido divinidades de mujeres en tu larga lista y que a todas las tienes babeando por ti y las bombeas a la mínima oportunidad ya lo sé mujeriego de porquería…

Cambiando de táctica y de posición se subió encima mío se colocó con maestría mi palo en la entrada y se dejó caer disfrutando cada centímetro y milímetro del tronco de carne y se sentó en mí metiéndose toda mi vena hasta los huevos que sentía que eran aplastados por sus ricas nalgas calientes , desnudas e insinuantes ,( al fin pudimos disfrutarnos , sentirnos ) una vez hecho lo propio y ella tomando la sartén por el mango comenzó a culiarme de una manera impresionante , tenía su chucha una cierta capacidad para pelar vergas como no cualquiera la tiene , Adriana tiene una especie de ordeñador de leche , te succiona cuando entra y sale tu verga haciendo mucha presión en tus paredes de tu tubo y te hace acabar las veces que a ella le da la gana , esa chucha es la perfecta para un semental , es el diseño perfecto para que un hombre sea feliz sexualmente por el resto de su vida , es calientita , jugosita , tiernecita , olorosita y es una máquina succionadora de leche , te chupa cada vez que ella lo ordena y te hace sentir en la gloria , jamás nunca antes había sentido tal maestría para succionarte la vida de tal manera a un hombre, ese día Adriana se graduó de MUJER con mayúsculas , era impresionante la capacidad para dar placer de esta fémina , al fin pudimos saciar nuestros instintos animales que después de 7 palos yo y ella no sé cuantos a cualquier racional le deja exhausto , estuvimos al fin conformes con lo que cada uno de nosotros dimos al otro , nos agradecimos por el tiempo y la oportunidad de estar juntos y ya calmados los ánimos nos dedicamos a jugar a conocernos como amigos adolescentes , se hizo de noche y nos moríamos del hambre , salimos del hotel a comer un pollo a la braza en un restaurante cercano de los mejores de la ciudad no por querer darle elegancia o lujo a mi relato contando como todos los relatos fruto de la imaginación que estaban en lo mejor de la ciudad de lujo , esta vez no era así , es un comedor modesto pero el mejor de la ciudad por que te dan de comer como albañil ( bastante ) y eso es lo que queríamos es ese momento recuperar fuerzas ya que por poco de las ganas que nos teníamos no salíamos en taxi del hotel sino en ambulancia sobre dos camillas de lo débiles que quedamos después de habernos entregado con tanta dedicación al otro por las ganas que nos teníamos , poco a poco el pollo desapareció de la mesa pasamos con gaseosas no con ” champang ” conversábamos , teníamos todo el tiempo libre para disfrutarlo acompañados la pasamos muy rico durante una hora más conversando en la mesa del restaurante y sentimos una afinidad a tal grado que era impresionante en todas las cosas , los mismos gustos de música , de comida, etc.

Salimos abrazados uno al otro del comedor , a pasear por la ciudad en bus , en trole , fui a visitar a mi mejor amigo en su departamento no podía dejar de presentársela , éramos el uno para el otro , así que armamos un plan para salir aquella noche con la novia de Willy que se llama Estefanía , es una suquita de pelo lacio , blanca , esbelta , con un culo ojos claros cara hermosa y unos labios gruesos bien rosados , preciosa es la guagua de Willy tiene 19 años , salimos a jugar billar y tomar unas cervezas , al regresar al departamento de mi amigo jugamos de todo un poco y nos cagábamos de la risa hasta que llegó la hora de irnos a dormir serían las 11.30 de la noche del lunes y nos dirigimos a la habitación de Willy que tiene dos camas nos pusimos a ver tele apagamos la luz y vestidos como estábamos cada uno con su pareja se tendió en la cama cuando veo que Adriana comienza a sacarme la pija del pantalón y me la impieza a mamar mientras estaban besándose en la otra cama y se oían los chasquidos de los labios , Adriana me la empezó a mamar y Estefanía regresó a ver diciéndole a Willy algo en el oído , Willy que es un chucha se paró y prendió la luz se desvistió y comenzamos a hacernos horrores con nuestras parejas mientras veíamos como culpábamos entre si , la situación se puso muy excitante durante toda la noche , no hicimos intercambios ya que ninguna de las dos en ese momento quería nosotros sí , pero no queríamos presionarlas y lo dejamos para otra vez , amaneció martes y Adriana tuvo que irse a su ciudad ya que como después me enteré su marido la estaba esperando , si ese man la enseñó a culiar así , lo felicito , ella dice que no que aprendió solita , pero lo importante de todo es que conservamos una hermosa amistad y nos vemos cuando queremos y podemos , desde ese día con el respeto que se merecen todas las mujeres con las que he estado NO HE VUETO A ENCONTRAR UNA MUJER ASI , a veces se escapa y hacemos orgías en la casa de Willy con Estefanía y otras chicas que son bi , ahora para estos tiempos Adriana me acolita en los intercambios que hacemos con parejas amigas casadas o de amantes , hemos hecho muchas fantasías realidad y nos apreciamos mucho y somos sexualmente muy compatibles ella dice que el marido no es así que lo ha intentado pero que no da ni para atrás ni para adelante y que con las locuras que hacemos juntos le basta y le sobra en lo sexual y en mucho de lo emocional .

Tenemos una relación en la cual yo puedo culiar con quien quiera y hasta le gusta que le cuente , ella culea solo con su marido y conmigo y mis amigos cuando hay chance… ADRIANA EN DONDE QUIERA QUE ESTES TE QUIERO GRACIAS POR TU TIEMPO ….PUTITA RICA.
Si eres una mujer de cualquier edad no dudes en escribirme me gustaría conocerte y me agradaría sobremanera que te hayas pajeado exitándote con mi relato si es así , escríbeme que te mandaré mi colección entera para no dejes de hacerlo nunca , que buena paja , me encanta que termines así.Autor: Tato
jinetearrecho@hotmail.com

En la casa abandonada

Hola, usaré el nombre de Julián, y la historia que voy a platicarles sucedió hace cinco años, yo tenía 27 años y era gerente de una tienda departamental.
Un dia regresé al trabajo después de la hora de la comida, y observé en el Área de Cajas una nueva empleada que había contratado el Jefe de Recursos Humanos. Era una chica de mi edad, blanca, delgada, de un rostro hermoso, una mirada penetrante y un pequeño mechón blanco en la frente. La llamaré Cindy.

Desde que la ví me sentí profundamente atraído por su personalidad, y tras una abstinencia de más de dos años (Me Había dedicado de lleno al trabajo, y aunque en la tienda había chicas guapas, tenía que guardar las distancias porque las relaciones amorosas estaban prohibidas en la empresa, y yo como gerente tenía que poner el ejemplo; es más, despedí a varios empleados que fueron sorprendidos formando parejas de enamorados), la calentura me fue dominando y me propuse ligármela.

La invité a comer y ella aceptó. La plática fué trivial y frívola, pero sirvió para romper el hielo (Yo era el jefe, y muy estricto por cierto). Poco a poco, ambos fuimos buscando la oportunidad de estar a solas para conocernos. Ella vivía con una de sus hermanas mayores, casada ya y con dos hijas. Pero su padre (Que vivía en otra ciudad) le había dejado a Cindy una casa fuera de la ciudad.

Hasta ese tiempo no pasábamos de besos y de manitas sudadas, ella se mostraba muy renuente a mis caricias, hasta pensé que era frígida, pero como realmente me interesaba estar con ella, seguía haciendo mi lucha.

El 19 de noviembre, cerré el negocio y me alejé por la oscura calle. Sofía me esperaba dos cuadras adelante (Recuerden que nadie debía saber de nuestra relación).
-Vámonos Cindy – Le dije.
-¿me acompañas a mi casa Julián?
– Seguro que sí, pero siempre lo hago ¿Por qué me lo preguntas?
-Es que no voy a la casa de mi hermana, sino a la mía, la que te platiqué que me dejó mi papá.
-Claro que sí.

El taxi se encaminó hacia fueras de la ciudad. Llegamos. La calle era de terracería, las casas estaban dispersas y había muchos lotes baldíos. Entramos por un callejón y Cindy se dispuso a abrir un enorme zaguán morado.

La casa era muy rústica y estaba a medio construir. Entramos. En el interior había muy pocos muebles y ya viejos.
– ¿Me invitas un café flaquita?
-Aquí no hay nada
-Bueno, al menos pon algo de música.
– No
-Entonces voy a prender la tv.
-No tiene antena.
– Caray, entoces….¿Qué vamos a hacer?

Para ese entonces ella se había quitado su abrigo, se había acomodado en un enorme viejo sofa…
-Ven aquí, conmigo – Me dijo
Caminé lentamente hacia ella, me acomodé a su lado y comencé a abrazarla y besarla, yo me sentía muy nervioso e instintivamente baje de besar su boca y su cuello hasta una de sus tetas, por encima de su playera de uniforme de trabajo. Mi mano comenzó a acariciar una de su piernitas.

De pronto ella se escabulló de mis brazos – Voy a quitarme el uniforme, porque sólo me dieron dos y el otro no lo he lavado. –

Se alejó a una de las habitaciones y regresó con un blusón holgado color verde limón.

Volvió a sentarse a mi lado y nos empezamos a besar nuevamente. La pasión aumentaba cada vez más, pero yo la llevaba lentamente, con delicadeza.
Cindy se recostó sobre el sofá, yo me inqué y nos seguíamos besando. Los besos eran cada vez más fuertes, más mordelones. Le besé el cuello mientras mis manos acariciaban sus tetas por encima de la ropa. Luego comencé a desbotonarle el blusón y la despojé del sostén. Frente a mí quedó aquel par de hermosas tetas, blancas, pequeñitas, con sus pezoncitos marrones y ya erectos por la excitación. Me parecieron las tetas más lindas que había tenido. Comencé a besárselas, a mordérselas, mientras una de ellas estaba en mi boca, con mi mano aprisionaba la otra. Ella comenzó a gemir de placer. Alcé la vista y pude observar que en su bellísimo rostro se dibujaba una sonrisa desatisfacción, de éxtasis.

Le besé su abdomen, esa pancita blanca y tersa, su ombligito, mientras mis manos desabrochaban su cinturón y le baja el zipper. Ella estaba nerviosa pero extasiada.

Terminé por bajarle el pantalón negro que tenía. Y sólo quedó con su panty color melón de algón con encaje. Mientras terminaba de quitarle el pantalón mi mano se posó sobre su vagina y le propició suaves caricias. Cindy se estremeció y, temblorosa, tomó mi mano con la suya y la apartó de su vulva. Le besé la mano que me sujetaba y y acerqué mi boca a su ya mojada rajita.

La empecé a lamer con suavidad por encima de la panty,la cual empecé a hacer un lado poco a poco hasta tener frente a mí la vulva más hermosa: Su piel era blanca, suave, su bello púbico era castaño, rizado, abundante pero bien recortado.

Hundí mi cara entre sus piernas, froté mi barbilla con su sudoroso monte de venus, mi nariz abrió paso a mi boca por sus labios vaginales, con la ayuda de mis dedos hallé su clítoris y empecé a mordisqueárselo. Para ese entonces, ella estaba totalmente húmeda y gemía de placer.
Sujetó con tremenda fuerza mi cabeza por los cabellos (Pensé que me los quería arrancar) y me undío aún más entre sus piernas. La lamí hasta que alcanzó su segundo orgasmo de la noche.
– Vamos a la habitación – me dijo extasiada, – Por favor mi amor, quiero ser tuya… ahora.

La tomé en brazos (Era esbelta pero…¡Cómo pesaba!), y así entramos a una recámara, la deposité sobre una vieja cama mientras yo me desvestía (Antes, sólo me había quitado los lentes y la corbata). Cindy no pudo seguir esperando y ver cómo me desnudaba: Se levantó de la cama y me quitó con desesperación la camiseta, me abrazó con fuerza, me mordió las orejas, me besó el cuello, el pecho, me mordió mis pezones mientras me despojaba del pantalón. Estaba como histérica de ansiedad.
Mis pantalones cayeron al suelo, nos fuimos sentando a la orilla de la cama, y su delgada y blanca mano empezó a cariciar mi pene por encima del calzoncillo. Mi erección era ya incontrolable.

Con un empujón de ella, caí de epaldas sobre la cama, Cindy me sacó de un tirón el calzoncillo0 y sujetó mi pene mirándolo fijamente, como analizándolo; con el dedo pulgar recorrió toda la base del glande y la punta. Yo me sentía en la gloria.

-¿Qué quieres que te haga? – me preguntó.
– Lo que quieras mi reina
– No, tú dime qué quieres que te haga
-Chúpamela

Empezó a masturbarme con un ritmo semilento, su mano recorría todo mi pene y mis testículos.

– ¿Te gusta? – me preguntó mirándome a los ojos con una sonrisa lasciva.
– Me encanta, sigue….por favor

Tímidamente acercó su boca a mi pene y pasó su lengüita por la punta, llevándose el líquido preseminal que no pude contener.
– Me encanta tu olor, tu sabor – me dijo, y con suavidad se introdujo mi pene en su linda boca. Las caricias orales se fueron haciando más intensas y bruscas, hasta que quise apartarla de mi porque sentí que me venía.
– No me partes, eyacula en mi boca, quiero sentirte – me dijo.

El chorro de semen brotó con fuerza hasta impregnarle su cara y sus tetas.
Pero mi miembro seguía firme, rígido. Al verlo así, Cindy sonrió, y quizó seguir con la sesión, pero yo me levanté y la empujé hacia la cama
-Ahora me toca a mi – Le dije.

Cindy se tendió de espaldas gustosa y abrió su piernas hasta donde podía. Me encantaba tener ese hermoso coño en mi boca. Colocó sus muslos alrededor de mi cabeza mientras mi lengua retozaba en su vulva de terciopelo. Subí mis manos para acariciar sus pequeñas tetas mientras mi lengua iba desde su monte de venus hasta su anito. Ella vibraba de placer. Fuí subiendo hasta sus tetas para acariciárselas y besárselas, pero su ansiedad me había contagiado. Ahora se las acariciaba y se las mordía con furia, con desesperación. mientras mordisqueaba una mi mano apretaba la otra con fuerza. Mis manos se quedaron arriba pero mi boca bajó nuevamente para lamerla con furia, como queriendo comérmela. condy se arqueba se placer, gemía, balbuceaba no sé que cosas. Estaba toda mojada.
– Ya no aguanto más, penétrame, métemela toda- Dijo casi suplicando.

Ella estaba frente a mi de espaldas a la cama. La tomé por sus blancas, delgadas y suaves piernas y la jálé hasta la orilla de la cama. Le levanté sus piernas abiertas, quedando su linda raja totalmente expuesta frente a mi. Yo de pie, la sujeté de los tobillos, y froté la cabeza de mi pene en sus rosados e hinchados labios vaginales.
– Me estás haciendo temblar – me dijo ella, mientras cerraba los ojos y se mordía los labios. ¡Realmente estaba temblando!.

Lentamente la penetré. Ella gimió de placer, ahogó un grito cuando sintió toda mi virilidad dentro de ella. El mete y saca se fue haciendo intenso, ella se mordía los labios y sudaba.

– Quiero montarme – me susurró quedamente. Así que me tumbé en la cama y ella me montó quedando en cuclilllas y de espaldas a mí. Con una mano me agarró el miembro y se lo colocó en la entrada de su vagina, se frotó suavemente, y de un impresionante sentó se lo comió todo. Yo grité de placer. Mis manos la sujetaron de las nalgas para ayudarla en sus movimientos de arriba abajo, y de ahí la sujetaba del cuello, la jalaba hacia mi y le apretaba con fuerza sus pequeñas tetitas. En el silencio de la noche sólo se escuchaban nuestros gemidos y el golpeteo de mis testículos en su traserito. Por enésima vez, Cindy alcanzó un orgasmo más, yo no pude contenerme y eyaculé dentro de ella. Ambos gritamos de placer, mi semen le ecurría por su aterciopelada vulva y ella se lo untó por toda la entrepierna , por el ombligo y hasta sus tetas.

Quedamos exhaustos. Era de madrugada. Luego de un receso la penetré nuevamente. El amanecer nos sorprendió haciendo de todo.

Esas noches de pasión y lujuria en la casa abandonada se repitiron infinidad de veces.
Mese después Cindy se renunció al trabajo porque se fué a vivir a otra ciudad. Nunca más la volví a ver. Pero es la mujer que he aamado toda la vida y con la que he tenido el mejor sexo de mi vida, el más tierno y el más salvaje a la vez, el más inocente y el más lujurioso. Una relación de contrastes. Así era mi Cindy.

Una chica cachonda

Mi nombre es Jazmín Juárez Gutiérrez, deseo relatar lo que en una ocasión me ocurrió y cambió mi sexualidad de manera drástica. Antes que nada debo describirme y decirles que soy aproximadamente de 1.55 mts., morena, simpática, delgada pero con pechos pequeños pero firmes, caderas acordes a mi estatura y unas nalgas que me dicen que están muy sabrosas, eso sí tengo mucha cola Hace aproximadamente unos cinco años atrás, cuando entre a trabajar en mi actual trabajo de demostradora y edecan, vivíamos en el norte de la ciudad, cercanos al Estado de México, por eso tenía que trasladarme en el camión y mtero. Generalmente llegaba a Indios Verdes después de un trayecto de cerca de me dia hora en camión.

Esa vez se me estaba haciendo tarde y para no llegar más retrasada aborde en el vagón que pude, no alcance el de mujeres. Al principio iba un poco apretado el vagón pero resistible para mi humanidad. Iba vestida con mi uniforme, falda negra, blusa blanca y saco gris. Usualmente uso la falda a la altura arriba de la rodilla pero a veces por la necesidad de la promoción debe ser un poco más corta, y ese día era así y no muy justa porque a mi esposo no le gusta.

Después de tres estaciones iba más lleno el convoy y al llegar a la Raza podía sentir como insistentemente una mano pasaba por mis nalgas, había levntado discretamente un poco mi saco para acariciarme, y disimuladamente de vez en ves se posaba en ellas, rozando mis piernas y recorriendo mi anatomia con movimientos circulares, no alcanzaba a ver quien era el que me tocaba así, trataba de moverme de ahí pero no pude, así que tuve que tratar de esquivar esas caricias clandestinas.

Para llegar a las dos siguientes estaciones se demoró el metro cerca de díez minutos por lo cual se empezo a llenar más el convoy, sintiendo como me apretaban contra los pasajeros de atrás, aprovechando eso ya no sentía una mano, ahora eran dos las que se atrevían a acariciarme, pero sin descararse. Creo que mi cara era de deseperación por no saber que hacer y me comence a poner roja y a sudar, aparte del calor que hacía en el metro.

Avanzamos y las caricias se hacían más audaces, emepezaban a recorrer mis nalgas por arriba de la falda con más insistencia, me recorrían los pliegues de mi pantaleta, subiendo y bajando por los bordes, empujando poco a poco mi cuerpo con sus caricias hacia delante, incluso una de esas manos se apoyo en mi pierna sobandolme mi muslo, primero por arriba de la falda y después alargandose hasta tocar mi piel, dejando ahí su mano y sintiendo su calor.

Lo único que pude hacer fue apretar mi bolsa contra mi pecho con mis dos manos, y ante mi nula resistencia me seguían manoseando mis nalguitas, hasta ese día y desde que me case nadie más que mi espooso me había tocado así.

Caundo llegamos a Guerrero la estación era un desastre, había mucha gente en el anden y al abrirse las puertas la multitud de afuera se nos abalanzo hacía adentro y entre esos apretujones una de las manos que me acariciaba me apretó la nalga derecha y me la sobaba con descaro, apoderándose de mi trasero, hundiendo sus dedos en mi carne protegida sólo por mi ropa, mientras que otra mano también me apretó la nalga izquierda, el manoseo era inevitable, mi estatura y los empujones no me dieron oportunidad de hacer mucho y tuve que poner mi brazo a la altura de mi pecho para evitar ser aplastada, parecían horas pero fueron segundos de intenso ajetréo, mientras que mis nalgas recibián trato especial de dos desconocidos que se deleitaban tocandome el culo a su antojo.

Al cerrarse las puertas el apretón fue mayor y al avanzar una de esas manos se metió por debajo de mi falda y me estaba acariciando sobre la pantaleta, y de pronto ya no era una sóla fueron tres las que por debajo de mi falda me tocaban insistentemente, un tipo que iba a mi lado y de frente al notar que yo no protestaba por el singular manoseo de mi trasero y complaciente con su mano derecha se introdujo bajo mi falda y comenzo a tocar mi cosita.

Abrí los ojos y volteaba para todos lados tratando de que alguien me auxiliara, pero nadie había, puras personas de rostros frios e inexpresivos que iban ahí. Introdujo sus dedos por un costado de mi pantaleta un me empezó a tocar mi cosita, y los de atrás ya trataban de meter un dedo en mi ano pero lo aprete y eso basto para que sintiera como me jalaban mi pantaleta y ésta casi resbalara por mis piernas.

Ya me encontraba húmeda y creo que un pooc exitada. Tenía cuatro manos por debajo de mi falda satisfaciendo sus deseos sexuales reprimidos, manoseando a una desconocida que no ponía resistencia, los apretones en mis nalgas eran más duros y atrevidos, me acariciaban a tres manos o quizá más, no se, y al enfrenarse subitamente el metro y senti como un tipo se ponía justo detrás de mi y me repegaba su pene erecto, caliente en mis nalgas, empujando su cuerpo contra el mío para hacerme sentir el esplendor de su verga erecta y firme, era una erección tremenda, yo creo que ni con su esposa el tipo ese había tenido semejante parada de verga, por eso me acomodo en el justo emdio parta poder sentir esos empujones de verga en mi cola, estaba desean que acabara pero también que me pusiera su pene desnudo entre mis nalgas, ahí justo delante de todos, si me lo hubiera hecho me habría hecho venirme, con sus repegones imaginaba que me estaba dando verga por el culo, que me estaba enculando, que me estaban cogiendo como a una perra, como una puta, realmente deseaba que me llenaran con semen, semen de otro macho.

Avanzo y antes de llegar a Hidalgo un señor acercó su brazo a la altura de mis senos y “accidentalemte” se apoyaba para sentirlos, no los podía tocar pero posaba las yemas de sus dedos sobre mis pechos, ya para ese entoncers el manoseo estaba en su punto candente, yo me sentía sin calzones, con la vagina húmeda, con un pene entre mis nalgas, con una mano insistente tocandome la vagina, un tipo tratando de sobar mis tetas, era de locura.

Si mi marido me hubiera visto pensaría que era una puta, y en realidad lo era en ese momento, en ese lugar, si me hubieran cogido ahí en el vagón, no hubiera puesto resistencia porque ya estaba muy caliente, por eso cuando llegamos a Hidalgo salieron muchos pero no me moví para no dejar de sentir y entraron más pasajeros, no me importo seguir sintiendo esos empujones en mis nalgas, la excitación me embargaba, imaginaba que era la mujer perfecta para cualquier hombre, que me deseaban, que destilaba sexo por mis poros, yo msma me hubiera quitado los calzones y hubiera pedido a gritos verga, mientras más sucio fuera el tipo mejor, más puerca me hacía sentir, por eso cuando el de al lado se masturbo delante de mi, tapándose con su períodico y salpicando su semen en mi falda no me importó por desgracia no lo echo en mis piernas, hubiera sido delicioso.

Tenía que bajar en Balderas, así que me acomode para salir, me dieron la última cachondeada, le pregunte al de enfrente que si bajaba en la siguiente echando mis nalgas hacia atrás, lo que permitió que me tocaran el culo al antojo de quien quisiera, poco falto para que empezara a bajar cierres y masturbar a cuanto hombre me lo pidiera, si me hubieran obligado a tener sexo hubiera tenido como diez orgasmos; en ese momento hubiera mamado todos aquellos penes que me ofrecieran, hubiera dejado que me tocaran todo mi cuerpo, que chuparan mi cosita, que me metieran los dedos en mi culito, que me chuparan mis pezones, me hubiera dejado someter por todos o uno por uno, desebaba que me llevaran al fondo del vagón, que me desnudaran y que me sometieran todos, que me dieran por todos los orificios de mi cuerpo, que me llenaran de semen la cara, mis manos, mis senos, mi boca, pero nada de eso paso y la cachondeada que me estaban dando sólo me calento y llegamos y me baje discretamente el saco y acomode mi falda, antes de bajar sentí un manoseo impresionante, una gran cantidad de manos se apoderaron de mis nalgas, me acariciaban deseperadamente, lo que sentí fue como una mano introdujo algo en la bolsa derecha de mi saco. Cuando bajamos no quise voltear a ver a nadie para no perder el encanto del anonimato. Cuando revise mi pantaleta estaba húmeda y olía a semen, alguien se había masturbado y me había salpicado.

En la cabaña

Era otra noche en que Yajaira y yo compartíamos nuestro talento literario y dejábamos volar nuestra imaginación.

Yajaira y yo éramos amigos ya muy íntimos, con una gran afición a la escritura. Comenzamos con el juego de escribir relatos conjuntamente hasta que un buen día nos confesamos nuestro gusto por la literatura erótica; fue entonces que nuestras creaciones derivaron para el lado del sexo: relatos de orgías y todo lo que el morbo nos dictara.

A partir de entonces, comencé a disfrutar cada vez más escribir con ella, y nuestra amistad se hizo cada vez más íntima.

Yajaira es una chica, a mi parecer, hermosa. Es algo más baja que yo, con una sonrisa encantadora y unos negros cabellos lacios que caen sensualmente por sus hombros. Pero lo que más me gusta de su físico son sus pechos. Cada vez que conversábamos, ya sea por nuestros escritos o por cualquier otro tema, mis ojos caían inevitablemente hacia su escote, no podía dejar de mirar sus grandes y redondas tetas. Imaginaba esos pechos duros en mi boca, imaginaba su sabor…

El resto de su cuerpo también era de locura. Sus piernas asomadas por sus faldas aumentaban mi excitación por ella, y cuando la veía irse, siempre me quedaba mirando su espectacular trasero. Sin embargo, nunca habíamos hecho el amor hasta el momento. Cuando la veía, yo siempre le hacía comentarios como “¡qué linda estás!”, “¡qué bien te queda ese vestido!”, o “hoy te viniste bien erótica, así podemos estar a tono para escribir”; y siempre trataba de tirarme un lance más atrevido, ya que nuestra relación de morbosos coautores parecía dar cada vez más licencia para soltarme.

Como decía al principio, era otra noche en aquella cabaña que el padre de Yajaira había transferido para la propiedad de ella como regalo de graduación, y nosotros la aprovechábamos para nuestros encuentros literarios.

Era una noche de invierno, por lo que encendimos el hogar, abrimos un buen vino tinto y brindamos por nosotros y nuestros relatos.

Ella estaba hermosa, con una blusa de hilo larga que le llegaba hasta la mitad de los muslos y unos pantalones negros ajustados que dejaban ver las formas de sus piernas.

Nos sentamos sobre la alfombra y dejamos volar nuestra imaginación. Comenzamos a contar la historia de dos parejas que pasan juntas un fin de semana y al final todo resultaba en una orgía entre los cuatro. Entre el fuego del hogar, el vino y la excitabilidad del relato, la temperatura fue aumentando y comenzamos a sentir cierto calor. Yajaira me preguntó si no me molestaba que se quitara el pantalón; yo le respondí que en absoluto (al contrario, me excitó más la idea). Se bajo el pantalón por debajo de su blusa, dejando ver sus muslos y sus pantorrillas; los límites de la visión de su piel eran el borde inferior de su blusa, de donde salían sus muslos, y sus medias blancas que cubrían sus pies.

Volvimos a tomar un trago y propuse otro brindis, me sonrió y me dijo lo mucho que me quería. Lo nuestro era una amistad con un toque de erotismo traído por nuestra escritura. Ella se acercó a mí para brindar inclinándose un poco hacia adelante, por lo que tuve una muy buena visión de sus tetas que aparecían por debajo de su blusa.

Cuando acabamos el relato, yo estaba al palo, mi verga se sentía apretada en el pantalón. Yajaira notó la situación y me dijo:

– ¿Te excitaste un poco, Guille?
– ¿Y vos no? – le respondí.
– Bueno…, sí… Me quedé un poco acalorada.

Después de un breve silencio le dije:

– Estás hermosa.
– Gracias – me respondió.
– Me encantan estos momentos que compartimos.
– A mí también.

Y llevé una de mis manos a su cara para acariciarla. Ella lo aceptó, pero me aclaró:

– Cuidado, no te confundas. Sólo somos amigos.
– Sí, claro que somos amigos, pero desde que escribimos relatos eróticos te veo cada vez más linda.
– Mmmmmhhh…. Cuidado. Estás demasiado caliente. ¿Por qué no te enfrías un poco con agua?
– Sos cruel, ¿eh?
– En serio, ve al baño y lavate la cara con agua fría. Perdóname, yo también estoy un poco excitada, pero no quiero que hagamos algo que pueda alterar nuestra amistad.

Resignado, al comprobar que esa noche no me iba a poder tirar a Yajaira, fui al baño y me lavé las manos y la cara con agua fría. Después me puse a orinar, y tuve la malicia de dejar la puerta abierta.

– ¿Meas con la puerta abierta, cochino? – me recriminó Yajaira.
– ¿Cuál es el problema? – respondí yo – si somos amigos.
– Pero yo soy mujer y tú eres hombre.
– Pero vos no tenés la obligación de mirar si no querés.

Después de que terminé, comencé a masajeármela hasta producir una erección, mientras miraba a Yajaira de reojo, que estaba sentada en el suelo revisando los textos. Ella estaba de espaldas con sus preciosas piernas cruzadas sobre el suelo. Cuando tuve la pija bien parada, me empecé a masturbar; Yajaira se dio cuenta y me dijo, sobresaltada:

– ¿Qué estás haciendo?
– Lo que vos querías. Sacándome la calentura.

Luego de pensar unos segundos, Yajaira dijo:

– Está bien, es mejor que nada.
– Si querés ayudarme, acepto con gusto – le dije sarcásticamente.
– Ya te dije que no vamos a hacer nada más que escribir y ser amigos.

Cuando notó que yo la miraba mientras me masturbaba, dijo:

– ¿Estás mirándome?
– Sí, tu visión me estimula.
– Bueno, me pondré de pie para que me veas mejor, así acabas más rápido.
– Gracias, negrita, vos sí que sos una amiga.

Se puso de pie frente a mí y se quitó las medias. Ella estaba con la blusa de hilo larga, así que vi sus piernas desde la mitad de sus muslos, pero así mismo era maravillosa. Para verla mejor me volteaba un poco hacia atrás y dejaba ver parte de mi verga erecta. Ella trataba de mirar para otro lado, pero se le notaba que estaba tentada de verme masturbándome.

– Levantate un poco la blusa, por favor – le pedí.

Yajaira accedió al pedido y se levantó la blusa dejando sus piernas todas al descubierto. Admiré sus sensuales caderas y vi sus bragas blancas y pequeñas. Me mostró hasta su ombligo. No podía creer la maravillosa vista de mi querida y sensual amiga. Quería poseerla, hacerle al amor ahí mismo.

De pronto ella me miró a los ojos sonriendo; parecía que estaba disfrutando mostrarse para mi placer. Yo me volteé casi por completo dejando fácil la vista de mi verga parada. Ella bajó un poco la vista hasta mi miembro, siempre sonriendo, y fue alternando su mirada entre mis ojos y mi pene.

– Date vuelta – le pedí esta vez.

Ella se volteó, ofreciéndome la visión de su culo vestido con su diminuta tanga blanca. Me volví loco con ese culo redondo que siempre había visto envuelto en sus pantalones o debajo de sus faldas.

De repente, Yajaira se quitó la blusa, dejando su espalda desnuda. Ahora yo la contemplaba de atrás, sólo vestida con su tanga. Volteó sólo su cabeza para mirarme, yo estaba completamente de frente hacia ella, haciendome una buena paja. Ella comenzó a acariciarse las nalgas con sus manos, mientras me miraba fijo.

Yo no podía más, di unos pasos acercándome hacia ella.

– ¡Cuidado! – me detuvo – es sólo para que te masturbes.

Me estaba volviendo loco, quería tocarla. Llevé una mano a su muslo y comencé a acariciarlo suavemente.

– Mmmmhhh… – gimió Yajaira.
– ¿Te gusta? – le pregunté.
– No hagas eso, es peligroso.
– ¿Te calienta?
– ¡Sí, por favor, para!

Sentí que la tenía en mis manos, eso me excitó aún más. Subí con la mano hasta su cadera, y se la pasé por el culo. Le tomé una nalga con mi mano, mientras con la otra seguía pajeándome.

– Basta, por favor, no me hagas eso – me rogaba.

No pude más, dejé de masturbarme, la tome de la cintura con mis manos y la traje hacia mí de espaldas, hasta pegarle mi duro y grueso pedazo a su cola. Enseguida, le empecé a besar el cuello con voracidad.

– ¡No, no lo hagamos, somos sólo amigos! ¿recuerdas?

Pero yo ya no la oía, la abracé y le acaricié el abdomen y las tetas. Sentí esas enormes tetas duras en mis manos, para mí era un sueño, mi amiga sensual que tanto me calentaba, ahora la tenía así, entre mis brazos.

De pronto, Yajaira me apartó con fuerza y se dio vuelta. Se quedó frente a mí, mirándome a los ojos y jadeando. Ahí estaba, mostrándome sus tetas como deliciosos melones.

– Quédate quieto – me dijo. – Déjame hacer a mí.

Se arrodilló, tomo mi verga entre sus manos y me empezó a masturbar ella. Le empezó a dar lengüetazos en la punta, después pasó la lengua desde la base hasta la punta hasta que se la metió en la boca. Me chupaba la pija, mientras me acariciaba las bolas deliciosamente. Me pasaba la lengua por la cabeza, volviéndome loco de placer. Después empezó a chuparme las bolas, mientras con la mano me hacía una buena paja.

Luego, puso mi pija entre sus grandes tetas y me hizo una cubana, dándole lambiditas. Yo estaba a punto de acabar cuando ella se detuvo, pareciendo adivinar que estaba por estallar. Se puso de pie y me dio un beso en la boca, al que le correspondí penetrando en su boca con mi lengua; ella me dio la suya y nos entrelazamos las lenguas besándonos furiosamente. La tomé de la cintura y la traje hacia mí; mi verga parada se pegaba a su vientre, ella la agarró con una mano, bajé mis manos hacia su cola apretándole las nalgas. Bajé con mi lengua por su cuello, ella levantó la cabeza para ofrecérmelo, llegué a su oído y le dije:

– Yajaira, sos una locura.
– Tú también me estás enloqueciendo – me respondió.
– Quiero cojerte toda.
– Cójeme, tírame, hazme lo que quieras.

Con un movimiento de mis brazos la hice acostarse sobre la alfombra. Ella se acostó boca abajo, dejándome ver su cola con su hilo dental metido entre sus carnosas nalgas. Le pasé la lengua trazando una línea por el medio de su espalda de abajo hacia arriba, hasta su nuca.

Comencé a besar su cola, después le di lambidas y mordiscos en las nalgas. Finalmente le quité las bragas deslizándolas por sus piernas hasta abajo. Cuando tuve su culo desnudo frente a mí, le abrí las nalgas un poco y metí mi lengua en su ano, dándole un beso negro y llenándoselo de saliva, mientras pasaba los dedos por su puchita, que ya estaba bien mojada. Mojé mis dedos y busqué su clítoris, y empecé a masajeárselo.

Sentía como ella se retorcía y gemía mientras yo le chupaba el culo y le sobaba la panocha. Después bajé con mi lengua hasta su vagina metí mi nariz entre sus labios y empecé a lamerle el clítoris. Los gemidos de Yajaira eran más fuertes y me ponían como una fiera. La di vuelta y la vi desnuda boca arriba, con sus grandes tetas, abierta de piernas con su conchita roja y mojada, y una cara de excitada que me calentaba aún más. Metí de nuevo mi cara entre sus piernas y le metía la lengua en su vagina, la estaba cojiendo con la lengua, y mi cara se empapaba de sus fluídos, que eran deliciosos, me los bebía con placer, y me encantaba oler su panocha. Levanté la cabeza y le empecé a estrujar las tetas, se las amasaba endemoniadamente y le daba pellizcos en los pezones. Me metí una de sus tetas en mi boca, se la chupé, se la mordí, la masticaba con un hambre atroz, y con una mano le metí dos dedos en la conchita.

– Métemela. Quiero tu verga adentro mío – me pidió.
– Primero no querías cojer y ahora estás hecha una puta – le dije.
– Sí, hazme tu putita. Quiero que me hagas gozar como una perra.

Tomé mi pija con la mano, la apunté a la entrada de su concha y se la metí. Entró deslizándose rico, ya que estaba muy lubricada. Me la cojía con fuerza y ritmo mientras la besaba en la boca y, cada tanto, le iba diciendo:

– Así, guachita, así… Movete así, putita…
– Más…, dame más… Estoy muy caliente.
– No sabés cuánto tiempo esperé para tenerte así, para cojerte toda.
– Ahora puedes desquitar tu calentura con tu amiga.

Y así seguimos, mientras le chupaba las tetas, le acariciaba las piernas y la cola, y jugaba con un dedo en su ano, que le fui metiendo de a poco y fui abriéndoselo; después le metí dos dedos y ella gritaba de dolor.

– ¿Te duele? – le pregunté.
– Sí, un poco, pero está delicioso, es muy placentero.

Nos dimos vuelta. Me acosté boca arriba y ella se montó sobre mi pija, metiéndosela toda adentro. Empezó a cabalgarme con fuerza, me acercó las tetas para que se las chupe. Yo le chupaba las tetas y le volví a meter los dedos por el culo. Llegué a meterle tres dedos. Ella levantó la cabeza y empezó a saltar sobre mi verga, estaba enloquecida. Yo veía como le saltaban las tetas y me volvía muy loco. Finalmente, Yajaira dio un grito de orgasmo y sentí como se contraía su panocha. Después de un breve silencio le dije:

– Quiero darte por el culo.
– Sí… – respondió jadenado. – Lo quieras, amor.

Se levantó y se puso en cuatro con su culo para arriba. Le apunté mi verga a su ano y le metí la punta. La movía circularmente para abrírselo un poco, y fui metiéndosela de a poco. Cuando ya estaba casi toda adentro, le empecé a dar duro.

– Siempre soñé con partirte el culo así – le dije.
– Sí, rómpeme toda.
– Aaahhh.
– Oooohhh.
– Mmmhhhh.

Hasta que no pude más y disparé un chorro de semen con el que llené el culo.

– Mmmhhh… ¡Qué delicia tu leche calentita! – dijo Yajaira, sintiendo como chorreaba mi leche y desbordaba por fuera de su ano.

Me quedé contemplando su culo manchado de leche. Se la saqué y me tendí al lado de ella.

– ¿Te gustó, linda? – le pregunté.
– Sí, amor, me encantó.
– A mí también.

Yajaira pasó una mano por mi pecho, me di vuelta hacia ella y la abracé.

– Te quiero mucho – le dije.
– Yo también te quiero, amor – me respondió.

Nos besamos apasionadamente, apretando nuestros cuerpos desnudos. Tomamos la última copa de vino, y nos dormimos junto a la chimenea.

gatosalvaje04@yahoo.com.ar
yajairatovar_75@hotmail.com

Pretendiendo olvidar a Cindy con Caludia

Hola. Soy yo, Julián. Ya les he platicado de mi relación explosiva con Cindy, y del último día que pasamos juntos. Ella se marchó, jamás volvimos a vernos, no volví a saber nada de ella. La extrañaba.

Les recuerdo que yo era gerente de una tienda departamental. Había una cajera eficiente, y como hacía falta una auxiliar de tesorería, la promovimos. Se llamaba Claudia, alta, delgada, de piel apiñonada, de cabello largo, rubio y risado. Tenía 21 años, yo me acercaba a los 30. Solía coquetearme cuando nos encontrábamos de frente y nos saludábamos, pero no la promoví por eso, sino porque era buena en su trabajo.

La oficina de tesorería se encontraba en el centro de las oficinas generales. Era un pequeño cubículo de 3 por 3.5. metros, totalmente cerrado, sólo había comunicación hacia afuera por una pequeña ventanilla con cristal polarizado. La puerta permanecía cerrada siempre. La seguridad se debe a que allí se resguardan los valores de la empresa: Dinero en efectivo, cheques, etc.

Un domingo toqué a la puerta de tesorería, Claudia me había llamado para que revisara su primer corte de caja que había hecho. La chica llevaba una blusa blanca que dejaba al descubierto su ombligo y una minifalda escosesa, con unas botas blancas que le cubrían los tobillos. Era una chica preciosa.

Entré, platicamos mientras me sentaba en una silla ejecutiva frente a la caja fuerte, y con reporte en mano comencé a verificar su corte de caja.

De pronto, Claudia se colocó detrás de mi y colocó sus manos sobre mis hombros.

– Sr. julián…qué guapo es usted…

Yo reaccioné retirando sus brazos de mis hombros

– Gracias Claudia, es ud. muy gentil…

– ¿No le gusto?
– Claro que sí. Ud. es una chica muy guapa pero….

Sin dejarme decir más, se agachó y me plantó un enorme beso en la boca. Yo me resistía porque el recuerdo de mi Cindy estaba fresco aún. Pero la temperatura de mi cuerpo me traicionó y correspondía sus caricias.

De pronto alguien se acercó a la ventanilla y tocó. Rápidamente nos separamos. Era una supervisora de cajas que traía billetes para cambiarlos por monedas.

Yo seguía sentado en la silla ejecutiva. Claudia estaba de pie frente al escritorio y de espaldas a mi, estaba acomodando los billetes. Como la silla es de rueditas, me acerqué a ella, metí mis manos por debajo de su minifalda escosesa y la tomé de las nalgas, eran unos glúteos bien torneados, duros. Claudia dió un brinquito y siguió manipulando los billetes. Me retiré un poco, ella se dió la vuelta y quedó frente a mí. Se agachó y nos comenzamos a besar, mientras mis manos viajaban nuevamente bajo su minifalta y la sujetaba de las nalgas. Le comencé a bajar su diminuta tanga blanca de algodón. Le levanté la falta y frente a mi (Yo seguía sentado) quedó una hermosa vagina apiñonada, cubierta de risos rubios recortados en forma de abanico, lo ancho sobre su pubis y haciéndose más delgado al dirigirse hacia la vulva.

Claudia se sentó sobre el escritorio, abrió sus bien torneadas piernas ofreciéndome aquel exquisito capullo.

– Dame una chupada Julián, quiero sentir tu lengua entre mis piernas.

Sin demora alguna me inqué en el piso y clavé mi cara entre sus muslos. Mientras mis manos acariciaban sus bien torneadas piernas, mi lengua hacía peripecias en su vagina, que ya estaba totalmente empapada. Con mis dedos abría sus labios vaginales para que mi lengua llegara lo más adentro posible. Claudia se estremecía de placer y con sus manos se apretaba sus redondas tetas. Claudia volvió en sí y me empujó hacia la silla, se incó, con desesperación me abrió el zipper y jaló con fuerza mi verga, totalmente endurecida y escurrida de líquidos preseminales, empezó a devorarla. Yo me acomodé, abrí mis piernas hasta donde pude para dejarla maniobrar. Sus delgadas manos apretaban mis testículos al punto de causarme dolor. Sus manos recorrían mi torre y mi brillante glande se perdía en su boca. Cuando sentí que me venía la aparté de mi. Claudia me despojó del pantalón. Ella estaba sin falda, sin tanga, la blusa abierta. Sólo sus botas estaba en su lugar. Abrió las piernas y se sentó sobre mi. Sus preciosas tetas quedaron frente a mi cara, así que aproveché para mordisquear sus pezones. Mi pene se introdujo sin dificultad en su bien lubricada vagina. Comenzamos a gemir al sentir mi pene entrando y saliendo de esa exquisita caverna. Sus tetas se balanceaban rítmicamente.

De pronto, através del ristal polarizado de la ventanilla, vimos que una silueta se asomaba. Dejamos de movernos, contuvimos nuestros gemidos y nos quedamos quietos. Se veía que la silueta quería asomarse. Luego de unos segundos se dió por vencida y se marchó. Mi pene se había aflojado y había salido de su vagina. Pero Claudia se encargó de rebitalizarlo: Se retiró ligeramente de mi comenzó de nuevo a masajear mi verga con su caliente boca. Su aliento hizo que en unos cuantos segundos mi glande brillara en todo su esplendor nuevamente. Pero ya no quise seguir sentado, así que me levanté, la tomé por la cintura y la volteé hacia el escritorio, Claudia se agachó ofreciéndome su enorme trasero. y una preciosa vista trasera de sus labios vaginales, donde sus risos de oro se asomaban. Con mis manos le abrí las nalgas y comencé a besarle su vulva y su ano rosado y suave. Acerqué mi glande a su vagina y se lo froté. Claudia se estremeció…

– Métemelo Julián, quiero tenerte dentro de mi.

Sin contemplaciones le dejé ir toda mi virilidad en su cavidad. Ambos conteníamos hasta donde podíamos nuestros gemidos de placer. Luego de un rato, retiré mi verga de su vagina y se lo acomodé en la entrada de su rico culo.

– Con cuidado Julián, tengo miedo…
– Tranquila chiquita, no temas

Por un rato le fronté mi glande en la entrada de su cavidad anal y se lo dejé bien lubricado; entonces, con mucho cuidado le fuí perforando su ano, que al principio opuso resistencia, pero se fue dilatando hasta que me dió acceso total. Mis huevos chocaban con sus glúteos, ambos gemíamos como locos. El mete y saca tenía tal brusquedad que al poco rato eyaculé dentro de ella, pero no le saqué mi miembro, sino hasta que perdió firmeza se salió por sí solo. Mi leche escurría por su entrepierna y sus rubios risos púbicos. Claudia se giró y comenzó a darme una nueva chupada hasta que mi pene quedó limpio. Exhasutos, nos vestimos. terminé de hacer el corte y me fui.

Claudia era fenomenal, pero en mis pensamientos el recuerdo de Cindy seguía viviendo. Claudia y yo follamos un sinfín de veces, hasta que sentí que como gerente corría peligro de ser descubierto, así que decidimos terminar. Meses después probé el sabor de otras hembras, pero es…es otra historia……

Follándome a mi vecino

Un saludo a todos. Mi nombre es Ana tengo 19 años, vivo sola en un apartamento del centro de Barcelona gracias a lo que me dan cada mes mis padres porque yo no trabajo.

Me pasa casi todo el día con mis amigas y mi novio. Aunque para lo que les voy a contar no les hace falta les voy a decir como es él: mide 1,90, es moreno de piel, el pelo medio largo también muy oscuro, unos ojos verdes preciosos, unos labios muy carnosos que me encanta besar, un cuerpazo muy musculoso y fuerte y un rabo muy lindo, me gusta comérselo porque de todos los novios que he tenido, él es el que lo tiene más grande.

A las chicas creo que les parecerá que es un chico perfecto porque además me quiere mucho y siempre está pendiente de mí. Supongo que el motivo es que yo, aunque no esté bien que lo diga, no estoy nada mal. Se que a los chicos les gustará que me describa y esto es lo que voy a hacer a continuación: mido 1,70, también soy morena de piel, tengo el pelo castaño muy claro (casi rubio), los ojos son una mezcla entre verde y marrón miel, mis labios son bastantes gruesos, carnosos y mi novio dice que le hago unas mamadas muy buenas (tendréis que creéroslo y soñar con ello). Pero lo que más me gusta
de mi cuerpo y en lo que los hombres se fijan cuando me ven son mis pechos, tengo 110 y un trasero muy firme y redondito, soy muy delgada y esto aún resalta más mis curvas.

Como me gusta mi cuerpo y me encanta que a los hombres se les caiga la baba siempre llevo ropa muy ajustada y con algunas transparencias, acostumbro a llevar unos sujetadores muy pequeños (algunas veces voy sin ellos, pero mis
pechos tiene demasiada vida propia, y solo llevo tangas porque las bragas me molestan. Después de esta presentación voy a contarles lo que me ocurrió hace unos días cuando yo me estaba duchando. Como de costumbre tenía la ventana a medio cerrar cuando vi a mi vecino que también estaba en el baño, él vive en frente mío y se que se fija en mi y que acostumbra a mirar por su ventana a ver si me ve desnuda. Pero yo nunca lo había visto a él. Cuando me fijé un poco más vi como se estaba masturbando, primeramente me hizo gracia porque siempre lo había visto muy modosito. Pero me sorprendí uchísimo
cuando se giró un poco y pude observar bien como la tenía de grande. ¡¡¡DIOS!!! Jamás había visto nada parecido, era enorme, debía medir más de 30 cm. (la mayoría de la gente dice que no le importa el tamaño, pero la verdad es que se conforman con lo que tienen para no deprimirse) de repente empecé a sentirme muy caliente, solo de verle toquetearse ese enorme mástil, ya estaba más cachonda que cuando me follo a mi novio.

Después de unos segundos en los que instintivamente me empecé a frotar mi coñito salí de la ducha, me sequé con prisas y aún con el pelo medio mojado me puse un vestidito que tengo para estar en casa, es muy cortito, apenas es dos dedos más largo que donde termina mi trasero y muy escotado y de color negro, pero medio transparente (aunque si no te fijas mucho no se me ve como si estuviese desnuda), antes de salir me puse el único tanga que tenía en ese momento en el cajón, también negro y con unos dibujos, es de mis preferidos porqué es muy suave. Sin pensármelo y sin coger nada salí de casa y llamé a su timbre. Al cabo de unos segundos abrió la puerta, se había vestido con prisas y aún se le notaba el esfuerzo que había estado haciendo.

– hola – hola – ¿qué quieres? – ¿puedo pasar? – Si claro – ¿Te he interrumpido algo? – No. (Mintió) – Es qué ahora hace un momento te he visto en el baño… – (empezó a enrojecer) ¿ah si? – Si, y me encantaría comerte el rabo.

Esto terminó de sorprenderlo y antes de que pudiese responder me acerqué hasta que mis pechos rozaron los suyos. Él estaba sudando y para acabar de calentarlo me giré y con mi culito empecé a refregar su entrepierna. Ya se notaba el bulto que yo deseaba. Le quité la camiseta, le bajé los pantalones y allí estaba, el paquete más grande que he visto en unos boxers azules a punto de reventar. Le toqué por encina de los boxers y de repente sus manos cobraron vida y me levantó el vestido con tanta fuerza que se rompió. Me agarró los pechos con mucha fuerza, me hizo un poco de daño, pero me daba igual. Lo empujé con todas mis fuerzas hasta que, dándonos algunos golpes llegamos al comedor y lo tiré al sofá. Empezamos a besarnos apasionadamente. Yo estaba encima suyo y aunque no era su cuerpo en si lo que me interesaba le estaba lamiendo todo el tórax (no era como mi novio, pero sí que se le notaba que hacía algo de ejercicio). Yo ya me estaba cansando así que le dejé un momento y me centré en lo realmente importante, su palo.

Le bajé los boxer y empecé a comérselo, parecía que me fuese la vida, pero es que estaba muy, pero que muy cachonda. Él estaba muy caliente también, pero el solo hecho de aguantar mis lametones le impedía hacer nada más. Al cabo de unos minutos él se corrió mientras yo aún tenía su rabo en mi boca y la leche que salió era proporcional a su tamaño, me llenó toda la boca y aún sobró mucho que tuve que desperdiciar, el resto me lo tragué, que buena estaba. Ya me estaba levantando cuando me agarró el culo y me dijo que ahora le tocaba a él divertirse, así que sin esperar respuesta por mi parte me arrancó el tanga como había hecho con el vestido y me metió su mástil por mi rajita, acababa de correrse, pero se ve que no necesitaba demasiado descanso porque ya lo tenía otra vez erecto.

Al entrar me dolió un poco por su exagerado tamaño, pero pude aguantarlo porqué estaba tan mojadita que podía entrar y salir sin problemas. Como era yo la que aún estaba encima empecé a cabalgarlo mientras él me magreaba los pechos, tardó algo más que antes en correrse y no con tanta cantidad, pero yo disfruté como nunca lo había hecho con mi novio. Le dije que se la limpiaría y así lo hice volví a lamérsela hasta que quedó limpita. Me fui con una toalla que me dejó porque me había roto la poca ropa. Aún estoy saliendo con mi novio, pero no hay ni un solo día que no me folle a mi vecino Si desean ponerse en contacto conmigo para compartir experiencias calientes como esta, pueden escribirme

Autor: Ana ana_696969@hotmail.com

La muñeca… viaje postergado

Por trabajo había viajado al interior y tenía programado salir a una pequeña provincia para la madrugada del sábado pero no pasaron a recogerme y no había otro carro disponible así que lo postergué para las 4 o 5 de la tarde.

Salí a tomar algo de desayuno y al regresar compré el periódico de la localidad, ahí entre los anuncios me fijé que habían avisos de servicio de masajes lo que me llamó la atención, la modernidad había llegado, todos los números eran celulares, llamé a un par solo por pasar el tiempo y por curiosidad, para compara con los de la capital, además eran las 10 a.m. hora inusual.
Al marcar el último que escogí la voz algo seca y melosa a la vez me hizo llevar la conversación hasta el punto que me dijo, – si quieres voy ahora, en que hotel estás.

Solo le di la referencia y colgué. Estaba vestido con pantalón de buzo, sin trusa y una polera gruesa por el frío.
Pasaron unos 20 minutos y tocaron a mi puerta, abrí y frente a mí estaba la muñeca, blanca, mediana estatura, formada sin exuberancias, con jean negro, blusa, casaca y botas, nada especial, le di el pase sin mucho entusiasmo y se sentó en una de las camas, mi habitación era doble.

Conversamos, era de gesto un poco adusto iba midiendo la situación, pero poco a poco fuimos entrando en confianza. Seguimos en la charla sin apuro, ya estaba metido en el asunto así que decidí avanzar ….

Conversábamos de todo y nada, conociéndonos un poco, sentados frente a frente, puse mi mano sobre su rodilla y empecé a acariciarle la pierna, estire sus piernas hacia mi y le quite las botas, ella se puso de pie y estirándose se saco la casaca, la blusa entreabierta y la estirada me hicieron notar su busto erguido, redondo, retador, se estiraba como gata, me dio la espalda para dejar la casaca sobre la cama me paré y la abrace por la detras besándole el cuello y recorriendo su cuerpo.

Como es usual en estas “niñas” no son amantes de besar en la boca así que no forcé esa figura, había otras muchas partes donde posar mis labios y lengua.

Empecé a acariciar su busto con movimientos circulares, como masajes, seguí haciéndolo con una mano mientras con la otra empecé a frotar su clítoris sobre el pantalón.

Ella se sacó lentamente la blusa, dejando a la vista un brasier de encaje blanco, me excita la lencería, yo desabrochaba su pantalón y ella ayudó a sacárselo, dejándome un apropiado panorama de su trasero al bajárselo, llevaba una tanguita blanca de seda que mostraba generosamente un bien formado trasero, se acercó a mi y me quitó la polera y nos metimos en la cama, estabamos con 5 grados de temperatura asi q necesitábamos calentarnos.

Ya encamados, ella con su lencería sugestiva y yo con buzo empezamos a tomar las cosas mas en serio, estabamos echados de costado uno frente al otro, recorría su cuerpo buscando encontrar sus puntos débiles, que debía saber ocultarlos, ella hacia lo mismo entreteniéndose en mis glúteos.

Luego con mano sabia empezó a sobar mis genitales mientras yo desabrochaba el brasier dejando ante mis ojos y mis ávidas manos un par de tetas medianas, redondas, blancas, erguidas aputandome con unos pezones rosados, ante tal espectáculo solo me quedo rendirle los honores acariciando uno y chupando y pasándole la lengua al otro, acción que fui alternando mientras ella jugaba con mi pene y dejaba escapar muy despacio un gemido.

Ella metió su mano bajo el buzo y extrajo mi pieza que a esas alturas quemaba como estufa, y sin mediar preámbulo bajo su cabeza y literalmente la absorbió completamente empezando una mamada de un estilo impresionante, chupaba, lamía, pasaba la lengua por la irritada cabeza, lamía por fuera de arriba abajo, mordisqueaba los huevos, es decir se prendió del juguete como si quisiera exprimirlo, cosa que logró cuando emprendió una arremetida mete y saca mientras sus manos acariciaban mis testículos hasta que le advertí lo que venía y ella solamente aceleró la mamada haciendo vibrar me trola que disparó como metralleta lo que sería la primera vaciada del día, ella recibió el embate con heroísmo sin retroceder ni dejar desperdiciar una gota de leche, ayudando con la mano a que saliera hasta lo último.

Cuando verificó que no había gota alguna me dijo .. –espérame papito, ya regreso …. y fue hacia el baño, mientras yo terminaba de sacarme el buzo.

Regresó con su tanguita blanca que traslucía una mata de un triángulo perfecto, me dije está afeitadita, se acercó a la cama y se resbalo bajo la sábana, subiéndose sobre mi besándome el pecho, el cuello, los hombros y oh sorpresa, sus labios buscaron los míos, sentí el aliento a crema dental y su lengua jugueteaba con la mía, mis manos inmediatamente se posaron sobre sus nalgas redondas,¿ bajándole la tanguita buscando con mis dedos su raja, empecé a jugar con sus labios inferiores que estaban lubricados abriéndolos poco a poco hasta introducirle el dedo, empecé a juguetear con su gruta mientras ella acariciaba mi cabello con desesperación y besaba por todos lados sin control.

Estaba entrando en trance así que con un suave movimiento la puse sobre la cama y me arrodillé ante ella sacándole la tanguita, ella inmediatamente abrió y estiró las piernas en una V perfecta induciéndome a metérsela toda, me acerqué y empecé a juguetear con mi trola en sus labios, recorriéndolos mientras ella hacía intentos para que la enchufara, coloque sus piernas sobre mis hombros y empecé el ataque, metí solo la cabeza metiendo y sacándola, solo la cabeza, ella se movía desesperada pidiéndome que la metiera toda, no le hacía caso, seguí unos momentos mas con ese juego hasta que de un envión introduje todo el fierro el que entró sin obstáculo alguno por la posición y la lubricación.

Ella movía la cabeza hacia ambos lados y se acariciaba las tetas, bajé y abrí sus piernas echándome sobre ella, lamiendo y mordiendo sus tetas, a la vez una de mis manos sostenían sus nalgas y uno de mis traviesos dedos se introducía en su culito, llevaba un ritmo regular, no tan acelerado para no darla, y mi dedo entraba y salía de su culo hasta que ya no era uno sino dos, ella gemía y se estremeció dos veces antes de que yo la hundiera hasta los huevos y derramara mi leche en su conchita …. ella no pudo mas y soltó un grito y se estremeció por tercera vez.

Me eché a su lado y ella recostó su cabeza sobre mi pecho …. la mamada y la faena habían resultado provechosas pensé …. me doy por satisfecho ……. ella acariciaba suavemente mis orejas y puso una pierna sobre las mías y fue subiendo lentamente sobre mi, se sentó sobre mi vientre y empezó a masajearme el cuerpo con ambas manos luego con las yemas de los dedos recorrió mi pecho, lógicamente mi polla ya estaba erguida y dispuesta a dar otra batalla, ella se puso en cuclillas dándome la espalda, dejándome apreciar su redondez posterior en primer plano, acarició mi daga y con la otra mano separaba sus labios genitales y bajando lentamente se fue clavando sobre mi espada, el espectáculo y la sensación en conjunto hacían que me excitara al extremo ver como subía y bajaba ese redondo y paradito culo, ver aparecer y desaparecer mi fierro dentro su vulva y sentir mi polla caliente dentro de su chucha y luego saliendo al aire por completo era una delicia.

Luego con la polla enchufada se tiró hacia atrás quedando sobre mi ensartada y gimiendo como loca porque mi pene frotaba su clítoris haciendo que explosionara ….. la hice a un lado arrodillándome y poniéndola en cuatro sin perder tiempo la enchufé hundiéndole todita en su raja, ella estaba exitadisima y empezó un ritmo furibundo pidiéndome hasta el lamento – sigue papito, dámela toda, mas papi … maaaaaaaas ……….. yo embestía con fuerza golpeando sus nalgas agarrándola fuerte por la cadera, luego introduje mis dedos en su culito ella movía la cabeza desesperada como en trance.

Así ensartados la tire sobre la cama, rodeándola con un brazo para levantarla y a la vez sobar su clítoris, ella se movía desesperada debajo mío como si se ahogara, y movía la cintura con ritmo frenético misma axe bahia, estabamos al borde del colapso y como si nos conociéramos de siempre sin palabras ambos convulsionamos juntos pegados como si fuéramos uno solo.

Sudados a pesar del frío serrano permanecimos sobre la cama un buen rato …… la hora de partir se acercaba, debía salir de viaje, ella se levantó y dándome un beso largo y haciendo un mohín muy femenino se fue a darse una ducha tibia ….. yo empecé a alistar mis cosas ……………

Cuando salió ya cambiada yo andaba algo apurado así que nos despedimos con un beso y unas palmadas en su rico trasero aprovechando para deslizar en el bolsillo de su jean unos billetes …..

Al salir del hotel el encargado me entregó un sobre – se lo dejó la señorita que lo visitó ……. lo guardé y fui hacia la agencia.
Ya en el auto recordé el sobre y lo saque, al abrir encontré los billetes y una nota .. “papi jamas recibo dinero cuando he gozado como hoy, que tengas un buen viaje, llámame cuando vuelvas … la muñeca” … y por supuesto que la llamé muchas veces …. pero esas son otras historias ……………….

La historia con cualquiera

Hola soy carlos tengo 18 años y vivo en un pais subdesarollado en mi casa vivo con una trabajadora del hogar y ella tiene sus 35 años
ella es bajita de 1.60 masomenos se llama marisol.
Como les decia ella mide 1.60 masomenos es delgada pero si tiene un cuerpo bien formado siempre usa esos pantalones apretados y muchas veces escotes por el calor esos escotes le deja resaltar sus grandes senos y los pantalones apretados su buen culo ella es morena cabello largo lasio negro nos hemos hecho muy amigos en este poco tiempo ella me cuenta sus cosas confia en mi y todo eso jugamos de vez en cuando nos mandábamos indirectas caricias casuales que solo nos hacia sonreir resulta que un diaella estaba en la cocina preparando la comida y yo estaba en mi cuarto jugando en la compu como casi siempreen eso me fui a la cocina a ver que estaba haciendo marisol en eso llego a la cocina y la veo sentadita en un bankito que esta pegado a la pared ella vestia un pantalón apretadito color blanco y un polo pegadito tambien blanco que le dejaba ver sus grandes senos la quedo viendo y nos pusimos a charlar sobre algo sin importancia en eso me dijo que me acerque , que queria acomodarme el cuello de mi camiseta asi lo hice ella paso ambas manos alrededor de mi cuello y nos quedamos viendo creo que me acomodo el cuello pero no me soltaba en eso como jugando le doy un beso cariñoso en la punta de la naris y separo mi cara de la suyaella seguia con las manos alrededor de mi cuello pero me atrajo mas y esta vez le di un beso en los labios nos besamos apasionadamente mi lengua jugueteava con la sya por un rato , la empuje con furia contra la pared ahora ella seguia sentada en el banco pero con las piernas separadas y conmigo entre ellas me acariciaba tiernamente mi espalda subia y bajaba sus manos acariciándome cariñosamente luego empeze a besar su cuello a pasar mi lengua por el lado derecho del cuello bese y chupe suavemente el lóbulo de su oreja y sentia como ella se ajitaba sentia su respiración a la altura de mi oreja como pude me desise del polo pegado que ella usaba acariciaba sus tetas grandes y firmes a pesar que ella tiene 3 hijos bueno eso no me interesa yo hiva a lo mio a saborear ese par de melones le quite el sostén y empese a chuparle los pesones estaban rojos rojos como no se que eran tan ricos ese par de pesones y mi verga ya estaba dura recontra erecta y dura ella bajo sus manos y me bajo el cierre del pantalón y mi verga salto de su prisión ella empezo a acariciarla con ambas manos. Ahora yo estaba sentado en el banco me deshice de mi pantalón ella se inclino y empezo a chuparme la verga si supieran que bien la chupaba primero acariciaba el glande con su lengua jugaba jugaba después se metio todo el tronco que rica sensación lo mordia un poco no tan despacio para no sentir pero tampoco tan fuerte para causar dolor osea lo mordia un poco se lo metia y lo sacaba de su voca luego se puso de pie y se desabrocho el pantalón se lo dejo caer y empeseba a acariciarle las caderas mmmmmmm q ricas caderas las apretaba y la atraia hacia mi mientras le besaba y chupaba sus enormes senos chupaba los senos no solo los pesones todo todos los dos melones ella acariciaba mi cabello lo jalava un poco y acariciaba mi espalda desnuda me apretaba contra su pecho yo ya estaba desnudo a ella solo le faltaba desacerse de la tanguita ahora si estabamos parejos seguiamos besándonos y acariciándonos ella se acosto en el piso de la cocina y me acoste sobre ella empese besándole los labios el cuello segia bajando besándole los pechos me pase un rato mas saboreando sus pezones y ahora mordiéndolos un poco ella gemia no de dolor porque no los mordia tan fuertegemia de placer ese placer tan rico que solo yo le daba ambos estabamos calientes me entretuvecon sus senos un momento como ya dije y segui bajando pasando mi lengua por su estomago por su ombligo hasta que llegue a la concha estaba toda humeda y fue facil encontrarle el clítoris el cual succione y chupe absorbí ella gemia como loca casi gritaba del placer decia algo asi : ¡!!!!!Sigue mi vida sigue amor sigue papi!! Sigue sigeeeee!!!!!!!!!!! ¡!!!!!!!!!!Que rico!!!!!!!!!Que rico ¡!!!!!!!!!!!!!!!!!!Mas mas!!!!!!!!!! Asi ahhhhhh!!!!! Haaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!Asi ¡!!!! Tirame tirame!!!!!!!!!!Asi yo seguia en lo mio ella jalaba de mi cabello no dolia a pesar que jalava con fersa hasta que porfin se vino en mi boca me tome todos sus liquidos tenian un sabor agradable un saladito especial me bebi todos sus liquidos ahora me dijo quiero que me des por atrás yo pense esta mujer no ha bisto un hombre hace años pero solo lo pense bien yo estaba a reventar asi que me relaje un poco dándole caricias hasta tener el control de mi verga nuevamente asi que ella se puso en 4 patas y yo empese a acariciar su culo a darle cachetadas sobandoselo y dándole cachetadas cada vez mas fuertes meti primero un dedo por el ollo de su clo después meti dos y luego 3 ella dio un grito pero me pidio casi suplicando que siguiera asi lo hice seguidamente me acomode ya cuando crei que su orificio estaba listo y le clave con todas mis fuersas ella dio otro grito pero de placer esta mujer goza con el dolor pense y empeze ese clásico movimiento del mete y saca estube asi por un momentoy ella se vino de nuevo un chorro que casi inunda la cocina bueno talvez exagero pero si fue bastante yo seguia en lo mio pero esta vez acariciaba sus senos y con la otra mano la sostenia en el ombro ya la notaba debil pero yo aun no terminaba seguia con parodi ella se acosto boca arriba en el piso y me dijo q la penetrara por la vajinaen posición misioneroasi lo hice mmmmmmmmm q rica sensacion apretaba bien fue el mejor apretón que me habiandado a mi parodi ella comenzo a gemir de nuevo y yo ya no aguantaba mas asi que me vine dentro de su vajina ahhhhhhhhhhhhella dio un grito y denuevo derramo sus luqidos sus liquidos se mezclaron con mi semen en el piso ya no aguantaba mas pues y ahí terminamos acostados los dos yo encima de ella ella me confeso que hacia un año su marido no le hacia nada yo solo escuchaba lo q me decia mientras jugaba con sus pezones y sus senos mientras la acariciaba y ella a mi ambos sudábamos estabamos cansados y agitados no nos podiamos poner de pie en eso suena el telefono y yo como sea me levanto y voy a contestar era su marido manuel asi que la llame marisol mari ven telefono asi le dije ella contesto bueno yo me fui a lavar estaba todo sudado y pues entro a la duche abro el agua fria luego el agua caliente cando de pronto se abre la puerta era ella seguia desnuda me puedo bañar contigo? Me pregunto yo accedi encantado le pregunte si queria que le jabone la espalda ella me dijo q si mientras lo hacia mi compañero de compañeros rosaba con s enorme culo y ella la muy ………… Jaja se apegaba mas a mi cuerpo me dijo no creeas que ya terminamos yo me sonrei y le pregunte ¿ a no? No mi vida manuel me dijo q hoy tenia el turno de noche en el trabajo y mis hijos estan de viaje en el pueblo asi que me quedare contigo ¿si puedo verdad? Claro que si le dije ahora que la veia bien ella no aparentaba su edad pero bueno era una ricura la seguimos en la dcha y esa noche fue mmmmmmmmmmmmmmm wow y desde esa vez cada que su marido trabaja por las noches ella se queda a hacerme compañía pero no solo me acompaña saben jajaen la segunda parte les contare lo que hicimos y hacemos hasta ahora si tienen alguna sugerencia o pregunta porfavor escríbanme a : escritor20@gmail.Com
ahora los dejo porque ya llego mari y me esta dando unos masajitos y me dice que su marido trabaja esta noche asi que no la voy a hacer esperar mas nos vemos a ya saben si kieren mandenme sus relatos chau