Te calienta?

Les voy a contar mi historia y espero que les caliente porque a mi sí..:) bueno todo empezó un domingo yo estaba en casa sin aser absolutamente nada jamás pensé que pasaría algo como esto…En eso me llega un mensaje al cel era mi compañera de colegio que me decía que estaba muy aburrida y no sabía que aser después de mucho mensajear me dijo que quería venir a mi casa con la escusa de ver una película con lo que yo asepte con gusto luego de un rato llega a casa comenzamos a ver la peli luego ella se acuesta en el sofá poniendo su cárita entre mis piernas pidiéndome que le aga masaje en sus nalgitas que por cierto estaban muy lindas comence y cada vez nos exitabamos más con lo que ella comenzó a tocarme la verga comenzó a pasar su lenguíta por mi verga mientras yo comenzaba a meter mi dedo en su vagina que estaba mojadita sigio chupandome yo ya estaba deseoso de penetrarla y ella de ser penetrada c0mense a penetrarla lentamente ella gemia haaa..!! Que rico me encanta.,!! Bien grande como me gusta..! La penetraba cada vez más rápido hay..!! Mi amor asíii..!! Mi verga estaba en su plenitud con lo que le dolió y gritaba la puse de cuatro con lo que me dijo que era era su posición favorita la complasi muy duramente luego me iso sentar en el sofá y se subió encima mío me miro a los ojos y me dijo que no tuviera compasión agarró mi verga y comenzó a metersela en su clit0ris pidiéndome que no me nueva que ella aria todo comenzó a saltar cada vez más rápido gritaba me encanta..!! la penetre por el culo con fuerza ella seguía saltando ensima de mi verga y así seguimos mucho tiempo hasta que ella llegó a su orgasmo y me decía seguí mi amor..,!! Hasta que no pude más y largué todo mi semen por su cara con lo que me dijo Mi amor me encanto mi primera vez..! Y espero que no sea la última vez que lo agam0s..! Me encanto tú verga gigante..!! Desde esa vez cuando ella necesita de sexo siempre acude a mi hasta ahora tenemos buen sexo..

Me coji a mi madrastra porque odio a mi padre

Cuando me quede huérfano de madre, deseaba morir como ella. A Julián mi padre, no lo quería, porque el había destrozado la vida de mi mama. No obstante, quería seguir estudiando y el me mantenía.

Decidí aguantarlo, hasta que pudiera independizarme. El día en que mi padre, un año después del entierro de mama, me comunico que iba a casarse con Sonia, sentí una gran indignación. No quise ir a la boda y entonces acepte una beca para estudiar en Monterrey y por lo menos durante los primeros 6 meses estuve alejado de mi padre y de su nueva esposa.

Llegaron las vacaciones de verano y mi padre me pidió que fuera a pasarlas a su casa situada en Ixtapa, delante de Acapulco. Como el mar me encanta, acepte su invitación junto con un sustancioso aumento de dinero que me daba para mis gastos y que no pude rechazar.

Sonia era una mujer impresionante, tenia 28 años, todos los encantos y curvas que una señora puede desear y había sido actriz de televisión, hasta que mi papa la retiro. Yo ya la había visto en la pantalla y desde entonces quede prendado de su rostro perfecto, de facciones armoniosas, unos ojos grandes y muy expresivos y una boquita de melaza, con dientes perfectos y blanquísimos que mostraba al sonreír, con muchísima frecuencia, porque era muy simpática y cordial.

Una tarde regrese a la casa antes de la hora prevista, porque tenia un dolor muy fuerte en la rodilla, después de jugar fútbol en la playa. No encontré a nadie en la casa, por lo que opte por asomarse al frondoso jardín. Me quede atónito al escuchar unas voces y gemidos de placer.

Quien estaba cogiendo en el jardín de mi padre?

Al principio imagine que mi joven y guapísima madre estaba portándose mal con algún amante, más guapo y ardiente que mi viejo de 57 años.

Pero lo que vi escondido tras un arbusto, me excito enormemente, Sonia estaba completamente desnuda encima de mi padre, subiendo y bajando sobre su pene, mi viejo le acariciaba sus enorme senos con las dos manos, y la hermosa cara de mi madrastra, estaba colorada y desconocida por la lujuria que se reflejaba en ella, mientras cogían delicioso, como unos locos, Julián la llamaba:

— Puta!!

Mientras que ella le pedía más y más verga, moviéndose voluptuosamente sin control, despertando mi lujuria hasta limites insoportables, por lo que decidí masturbarme, viéndolos gozar, ajenos a mi presencia. Estaba asombrado, de cómo una mujer podía tener unos senos tan grandes y preciosos bronceados por el sol, con unos deliciosos pezones marrones que deseaba comerme.

Me volví loco de pasión al admirar el balanceo sensual y obsceno de esas tetas, que se movían de arriba abajo, de un lado a otro, al mismo ritmo que la cogida de mi padre.

Ahora ya se por que lo tenia hecho un pendejo, que manera de coger, me dije.

Mi padre le pidió de repente que se arrodillara delante de el y se apoyara en el suelo con las palmas y los pies, como una yegua sumisa y excitada, y ella le pidió que la penetrara y el la insulto diciéndole:

— Perra! Putisima. Y mas insultos un tanto impropios, indignos a nuestra clase social.

Cuando la penetro vaginalmente por atrás y ella se agito convulsionándose por el goce que experimentaba durante el coito, tuve una eyaculación y mi semen se malgasto al caer al suelo, mezclándose con la tierra seca, mientras mi viejo era más afortunado al regar las entrañas de una mujer tan rica como la suya.

Mi oportunidad con esa mujer se presento una mañana, cuando los oí discutir luego de una llamada que recibió mi padre, ya que tenia que ausentarse durante 3 o 4 semanas, dejándome a ella a solas conmigo. En vano trato de consolarla y pese a su disgusto al medio día se marcho y nos prometió que llamaría desde Nueva York. A donde se dirigía para atender un importante proyecto.

Sonia y yo comimos solos, y trate de convertirme en su amigo y confidente. La acompañe a hacer unas compras de ropa para ella, en las que no se si fue a propósito, pero me dejo ver atractivas zonas de su cuerpo en el interior del probador, al cambiarse delante de mi: pantalones, vestidos, aparentemente sin darse cuenta que era un hombre y que la deseaba con todas mis fuerzas.

Al día siguiente, me pidió que la acompañara a la playa, acepte encantado. Se puso un minibikini, que se transformo en una tanguita negra en el momento en que se quito el brasier, haciendo un maravilloso y excitante topless, después me pidió que le pusiera crema bronceadora en la espalda, me quede como un bobo contemplando sus espléndidas nalgas expuestas al sol y temblé de emoción, cuando se volteo y me rogó que le untara un poco en sus senos! Casi me desmaye de la impresión cuando le puse una mano en un pezón, que creció excitado por mi caricia.

No deje de frotar deliciosamente ese globo de carne suave y sensual, siguiendo sus instrucciones le frote la espalda y las nalgas, sintiendo que me venia mientras ella se dejaba tocar, sin prohibirme nada, lo que me envalentono y me hizo acariciarla con más confianza. Tras los roces que nos dimos en forma casual y que me pusieron el pito a punto de reventar, agarrados de la mano (algo lógico entre una madrastra y su hijo) regresamos a la casa.

De inmediato me fui a dar un regaderazo y recordando su cuerpo con el que tantas veces me había chaqueteado viéndola actuar en televisión, me empecé a acariciar y estuve a punto de masturbarme de nueva cuenta en su honor, pero lo pensé mejor y espere a que por algún capricho del destino, ella accediera a ser la amazona que cabalgase sobre el miembro que yo tenia paradísimo, dejándose penetrar hasta los testículos.

Cuando estaba a punto de secarme, ella entro encuerada al baño, estaba sin toalla, y contemplo con cara viciosa mi erección bestial:

— Pareces pinocho!

Exclamo, y después me pidió que le untase crema hidratante por todo su cuerpo, como un autómata la seguí hasta la salita ubicada en la habitación de mi padre.

Se tumbo boca abajo sobre el sofá y yo tuve que untarle esa crema blanca por todo su trasero y espalda, jugando con sus nalgas y piernas, después se dio la vuelta y quedo tumbada boca arriba, mostrándome sus pechos y su pubis cubierto por unos pelos rubios que parecían muy suaves al tacto, al abrir los muslos me mostró una vagina depilada y algo húmeda, limpia de vello, sentí de nuevo el calor de sus tetas y me puse a temblar de deseo.

Proseguí frotando su vientre suavemente y mas tarde su entrepierna, cuando me ofreció su abertura rozada, no dude en meterle uno y hasta dos dedos, mientras que ella me lanzaba besitos. Continué mi masaje, puse mi mano en su panochita y comencé a pasársela de arriba abajo, pensé que iba a eyacular de gusto, pues note que sus manos me agarraban la verga jalándola, de repente se acomodo y se la metió a la boca, yo notaba la humedad de su saliva y el roce con sus dientes blancos y la suavidad de sus labios, mientras mi herramienta crecía en su boca y tras mordisquear con malicia el glande, me escurrí! Dejando que emanara de mi cuerpo un rió de semen que ella bebió hambrienta.

No pude imaginar que mi madrastra tuviera el atrevimiento de subirse sobre mi pene, pero lo hizo, poco a poco se clavaba mi vergota en su vulva abierta y mojada, hasta que sus nalgas chocaron con mis testículos, lo que significaba que mi pene estaba totalmente incrustado dentro de su cuerpo. Me empezó a cabalgar lento, mientras se lo sacaba y se lo volvía a meter hasta el fondo, me agito el corazón sumiéndome en un estado de excitación bárbaro:

— Eres una golfa, muévete perra!

A lo que ella me respondió:

— Cogería contigo aun delante de tu padre!

Sudábamos de tan encarnizada lucha cuerpo a cuerpo, mientras le chupaba las tetas o la besaba en la boca, al eyacular dentro de ella Sonia arrecio sus movimientos pélvicos y siguió un buen rato cabalgándome sin detenerse, hasta que tuvo su ansiado orgasmo y ambos nos desplomamos sobre la cama abrazados y besándonos con pasión.

Días después regreso mi padre de Nueva York y se sorprendió gratamente al ver lo amigos que éramos Sonia y yo.

El pobre viejo no sabia que ella no tendría que buscarse un amante fuera de casa, ya que me tenia a mí como su semental, dispuesto a satisfacer sus necesidades sexuales.

Mi madrastra y yo hemos decidió tener un hijo, que perpetué nuestro amor, nuestra ardiente relación que mantenemos a espaldas de mi padre.

Mi relación con mi viejo es inmejorable y me he mudado a su casa para vivir durante un tiempo con ellos, ya que en definitiva, son mi única familia.

Anita y yo en el auto

De repente ella suelta un grito dejándose caer sobre mi pene y yo soltando un leve respiro de alivio vacié mi semen dentro
Saludos amigos. Motivado por todos los relatos que publican aquí es que he decidido contar algo que me ocurrió a medidos de este año.
Todo partió cuando una noche chateando en un conocido chat de mi país, conocí a Anita una agradable señorita de 29 años, estudiante y ya separada años atrás. Por motivo de trabajo y estudios ella estaba en la Capital realizando ambas cosas. No me considero un tipo modelo, pero tengo mi gracia – según lo que dicen – tengo 27 años, mido 1.70, pelo castaño oscuro corto, ojos café, trigueño, contextura delgada, ella era de 1.60, delgada, pelo corto, y con un culo muy paradito y pequeños pechos, pero ricos.
Cuando la conocí por el chat hablamos tendidamente intercambiando correo y posteriormente hablando por MSN, donde también la conocí por foto y cam, después de un tiempo de conocernos (casi 1 mes ya) de tener diferentes conversaciones de nuestras vidas y algunas más íntimas, decidimos juntarnos. Yo recogería a Anita cerca de la casa donde estaba hospedando, así fue y quedamos ese día de invierno a las 9pm. Pasé por ella para conocernos personalmente, ya que antes nos habíamos visto por foto y cam. Ambos estábamos nerviosos, no decidíamos donde ir para estacionar el auto y conversar más directamente de todo lo que habíamos hablado anteriormente por el MSN, pues bueno busqué una plaza algo privada y allí estacioné el auto. Cuando todo iba encaminado (más de 1 hora) y después de acordarnos de todo lo que habíamos hablado, y de lo elevado de algunas conversaciones ella se acordó que deseaba que le mostrara mi ropa interior, llevando yo un boxer negro, así que después de un par de minutos allí estaba yo desabrochándome el cinturón y abriendo un poco el jeans (imagínense con eso ya estaba algo erecto mi niño) Anita miraba fijamente mi boxer y aunque no era mucho lo que se veía ella me pidió que abriera más mi jeans a lo que accedí. Instintivamente le dije: Anita, no quieres tocar… ella como por impulso puso su mano sobre mi boxer masajeando lentamente, después de un rato comenzamos a besarnos y ella seguía tocándome, pero cuando yo comencé a tocar sus pechos (a lo que no se resistió por sobre la ropa) ella metió su mano, bajó más mi boxer y sacó mi pene erecto fuera de su encierro… lentamente lo masajeaba sintiéndome mojado de a poco, mientras yo bajaba mis manos y las ponía dentro de su ropa y sobre sus pechitos que como dije eran pequeños, pero sus pezones muy grandes cuando se erectaban y duros..
Mientras ella seguía masturbando mi pene, cada vez más erecto (sintiendo como mi líquido pre-seminal comenzaba a mojar y lubricar más mi pene y la mano de Anita) nos besábamos muy apasionadamente, tanto que pasé una de mis manos de sus pezones erectos a acariciar ese rico culo el cual se veía muy apretadito en ese jeans… todo era excitante y cada cierto rato debíamos parar pues estábamos en una plaza no muy transcurrida (ya eran más de las 10pm), pero no faltaba quien andara en la calle a esa hora y nos podía ver – aunque sentir eso calentaba más la situación – ya cuando notábamos que nadie más pasaba por ser cerca de las 11pm, Anita bajó su mano y acariciaba a ratos mis testículos los que poco a poco iban acumulando mi semen.. Me bajó un poco más los jeans para estar cómoda con sus manos y yo tocando su rico culito… Pasó un rato y mis deseos de acabar estaban en mi mente, así que le dije a Anita que lo haría, ella me comenzó a masturbar más rápidamente y acabé de una, lanzando unos chorros en su coleta y sobre mi estómago… nos limpiamos, unos besos y regresamos para pasar a dejarla en su casa. Desde ese día nos llamamos en la semana, seguimos en contacto y nuevamente, al cabo de 2 semanas nos volvimos a juntar, la pasé a buscar, pero esta vez con otro rumbo.
Esta vez, me dirigí a un lugar llamado el Cajón del Maipo, un bello lugar cerca de la ciudad, donde por la noche el cielo se ve muy despejado y lleno de estrellas. Eran cerca de las 10.30pm e íbamos conversando, escuchando música, algunos besos locos en el camino y tocamientos…
Decidí detenerme después de casi algo más de 30 min en una calle no muy transcurrida, eran algo más de las 11.00pm y allí estamos en mitad de la nada escuchando música, besándonos como locos, cuando ella comienza a tocar mi entrepierna, al sentir esto mi pene comenzó a erectarse, comencé a tocar sus pechos, su culito y su entrepierna también… le desabroché el pantalón, tocando sus delgadas tangas negras que llevaba… sentía como estaba de mojada.. La tomé y al oído le indiqué que nos pasáramos al asiento de atrás donde estaríamos más cómodos… allí no aguanté, ella abrió mi pantalón bajó mi jeans y mi zunga, sacó mi pene y comenzó a masturbarme nuevamente, yo saqué completamente su jeans y sus ropas… dejándola casi desnuda para mi… mientras nos seguíamos besando, instintivamente le digo que deseo que me la chupe, ella como una esclava me escucha, baja su cabeza y sus labios a mi pene, lo toma con una mano masajeándolo y lo mete lentamente en su boca, dándome lengüetazos bajando y subiendo en todo el tronco de mi pene, también bajada a besar mis testículos que poco a poco iban llenándose… Ella seguía mientras yo comenzaba a tocar sobre tu tanga su conchita, la cual sentía mojada, hice a un lado el pequeño hilo que llevaba y lentamente metí mi primer dedo en esa húmeda cueva, ella se estremeció tanto que comenzó a darme una mamada más rápida, por lo que metí un segundo dedo para comenzar a gatillar su conchita.. Cuando no aguanté más le avisé, y yo caí atrás dejando salir mi semen acumulado sobre mi estómago. Ella también cayó atrás y se tocaba sus pequeños pechos..
Unos minutos después me abalancé sobre ella, besando sus labios primeramente, y luego bajando hasta sus pechos pequeños, pero ya duritos y mojando con mi lengua esas aureolas y sus duros pezones, dando pequeños mordiscos, ella gemía por el placer, tomó mi pene que comenzaba a recuperarse y lo masajeaba… después de unos minutos le dije que era hora de sentirme dentro, así que tomé un preservativo (en caso de guerra siempre es bueno andar con cascos) y me lo puso… la tomé la puse de espaldas a mi, yo apoyado sobre el asiento y ella sobre el asiento de adelante, puse mi punta a la entrada de su conchita y de una le dije que bajara ella sin más lo hizo y allí se montó sobre mi pene subiendo y bajando… mientras yo apretaba sus pezones, besaba su espalda y a ratos masajeaba su rico culito…
Después de un rato así en esa faena, mi pene no aguantó más, ella ya me indicaba que iba a acabar, de repente ella suelta un grito dejándose caer sobre mi pene y yo soltando un leve respiro de alivio vacié mi semen dentro, pero del condón…. ella extasiada al igual que yo se me acercó, nos besamos… y allí reposamos unos minutos… donde luego comenzamos a besarnos, tomé mi pene y nuevamente saboreó mis jugos y me dio una gran mamada… mientras lo hacía como por arte de magia por el espacio hicimos un 69 y yo lamía su conchita buscando su clítoris… como a los 10 minutos de todo eso, después de tremenda campaña acabé nuevamente sobre sus pechos y ella dejó salir sus jugos… descansamos, secamos y vestimos… y de regreso a la ciudad.
Desde esa ocasión, estuve una vez más con ella en la Pensión donde se había cambiado… alli fue otra historia..
Espero sus comentarios a mi correo haber que les pareció mi relato

Autor: Francisco – adn_x@gtdmail.com

La discoteca caliente

Hola, me llamo Cris y lo que les voy a contar me ocurrió hace un par de semanas. Yo soy una chica bastante apetecible, siempre he tenido a un grupo de chicos a los que podía dominar con un solo gesto algo provocativo y esto siempre me ha gustado. No se si realmente soy tan atractiva pero me voy a describir y ustedes dirán: mido 1,70, delgadita, larga melena rubia, ojos verdes oscuros, labios finitos, nariz redondita y lo que más les gusta a los novios que he tenido, mis pechos que son de tamaño normal pero muy redondos y firmes y un culito por el cual tengo que darle las gracias a mi madre porque puedo conseguir el chico que me proponga con él, es algo respingón, también muy firme y ni grande ni pequeño. La verdad es que me gusta mucho mi cuerpo y lo cuido tanto como puedo. Pues una vez terminada la descripción voy a proseguir con lo que me sucedió. Yo estaba saliendo con un hombre 5 años mayor que yo, (tengo 23). Y esa tarde me llamó para decirme que me dejaba porqué había encontrado otra mujer. Yo me enfadé muchísimo y decidí vengarme a mi manera. Así que me depilé todita, me di un baño relajante, me puse la ropa más sensual que tenía: un tanguita negro de seda, apenas me tapaba la rajita, una faldita blanca que era tan solo dos dedos más larga que donde terminaba mi culito y una camisa muy ajustada que me dejaba el ombligo al descubierto y que me abroché para que se viera la mitad de mis pechitos. Me perfumé y me fui a una discoteca del centro. Estaba decidida a montarmelo con el tio más bueno del local. Así que me puse en el centró de
la pista y empecé a bailar. Veía como los hombres que había se estaban fijando en mí. Alguno se acercaba e intentaba bailar conmigo pero los fui rechazando uno a uno. Finalmente unas manos me agarraron por la intura desde atrás. Era grandes y fuertes pero me acariciavan el estomago con suavidad. Me acaricié con él y cuando con mi culito noté el paquete que había dentro de sus pantalones me excité y empecé a refregar mi trasero para ver si ese paquete podía crecer. Así fue. Mientras tanto yo lo pojía por el cuello pero aún no le había visto la cara. Él empezaba a mover sus manos, que llegaron a mis pechos. Allí se detuvieron para empezar un masaje que me dejó los pezones durísimos. Tenía ganas de verle el restro pero sabía que si mi culito seguía trabajando él se pondría mucho más cachondo. Entonces otro hombre se me acercó por detrás, saludó a mi excitante compañero de “baile” y se me acercó, este, por delante. Él sí que era atractivo, moreno, 1,90 buenos músculos, labios gruesos, guapo. Así que cuando él se me agarró por delante no puse ninguna objeción. Sin ni siquiera saludar agarró uno de mis pechos y mis labios conocieron los suyos. Eran unos labios gruesos y carnosos y junto con su lengua que llegó hasta mi garganta empecé a sentirme mojadita. El compañero de detrás ya había dejado mis pechos y bajando, sus manos, me subieron la faldita un poco, lo bastante como para que él pudiese agarrarme con fuerza los glúteos. Con los frotamientos de los dos me di cuenta que el que tenía enfrente también tenía un paquete considerable y que aún no había endurecido. Yo ya estaba súper caliente. Les comenté si querían ir a un rincón más tranquilo, aceptaron y sin perder la posición con la que habíamos quedado fuimos deslizándonos hasta llegar a un rincón donde además de no haber nadie, tampoco nos podían ver porqué quedava escondido. Entonces volví a besarme con el guaperas y decidí que era el momento de conocer al hombre de detrás. Pero no me dejaron ya que entre los dos me empezaron a quitar la poca ropa que llebaba ese día. Cuando a mí solo me quedaba puesto el tanguita decidí desnudar al que tenía delante, mientras lo hacía el de
detrás hizó lo mismo ya que noté su cuerpo caliente creo que estábamos todos con solamente la ropa interior y los dos seguian acariciándome y besándome. Eld e detrás dejó de acariciarme unos segundos y cuando volvió a mí noté su
miembro rozando mi trasero realmente sí que era bastante grande. Él guapo de delante me agarró el tanguita y con un movimiento brusco me lo arrancó. Decidí que él quedara igual y le quité los calzoncillos con las dos manos. Cuando mis manos estaban casi en el suelo terminando de quitarle la ropa interior noté el por detrás ese grande miembro había entrado dentro de mí con una fuerza dolorosa, placentera y excitante a la vez. Al quedarme un poco aturdida decidí que en vez de levantarme era mejor saborear el miembro que tenía delante, así que lo agarré con las dos manos lo acaricié hasta que
endureció por completo, era enorme, y me lo metí en la boca. Me lo comía con manas siguiendo los movimientos que me marcaban por detrás. El de detrás me agarraba cada vez con más fuerza el trasero, mientras el de delante acompañaba mis movimientos agarrándome la cabeza con las dos manos. Era un momento de lo más caliente, tenía dos miembros enormes dentro de mí y estaba disfrutando como nunca, ya no era una venganza por lo de mi novio, era el cielo en la tierra. Noté como se corría el de detrás primero y cuando aún notaba su leche mi boca se llenó de la otra. Me tragué una parte de la que
estaba en mi boca pero no pude con toda, así que manché todo el suelo, el resto que quedó en su miembro sí que lo limpié apetitosamente. Los dos miembros abandonaron el interior de mi cuerpo y los dos me siguieron agrazando y acariciando todo el cuerpo. No se como se llamaban no los he visto más pero me dieron la mejor noche de mi vida.

Mi e-mail es larubitacaliente@hotmail.com
Esteré encantada de compartir vivencias calentitas con tod@s

Cris

Recuerdos de estío

Me toco ir a aquella playa a rememorar aquellos recuerdos de aquel dia de estio donde sucedio aquel romance con unos meses de duracion, en el auto iba colandose los recuerdos de esos dias en mi mente que parecio durar una dulce eternidad y que aun perduran en mi cabeza. Llegue a una casa a las orillas de la playa donde impera la incontable arena y gobierna el mar, vestida con un vaporoso vestido color sangre que hacia ver las curvas de mis delicados pechos, asi abandone mi auto azul cielo para acercarme y adentrarme en esa casa en donde pase varios meses loca por un amor, entre a ese mundo que resguardaba intacto los recuerdos de una musa y un adonis que se amaron de maneras no conocidas. Todo estaba igual lo unico que se quedo dentro de la estancia fueron los olores a rosas y el sabor de la dulce fresa de varias noches, de varios dias. Me sente en un sofa a recordar cuando Christian llegaba con la camara filmando mi belleza, cuando yo por seguirle el juego colocaba una musica y como si la melodia se hubiera apoderado de mi cuerpo comence a bailar moviendo mis anchas caderas mirando de modo lascivo a Christian que seguia filmando con la camara mis movimientos seductores. A medida que lo evocaba mi sangre comenzaba a arder como fuego de la antorcha, los recuerdos ante mis ojos se materializaron en camison que revelaba mis pechos de color niveo que revelaba las curvas de mis caderas venusinas. Como si aquel riesgo de ser filmada aumentaba mi excitacion Christian lo logro aquella fascinacion malsana me encantaba y le hice senas para que me siguiera hasta la cocina. Abri la congeladora y saque una fresas y sin dejar de bailar me dirigi hasta la habitacion a continuacnion deje las fresas en el tocador y me despoje lentamente de mi camison para dejar al descubierto unos pechos jovenes y firmes, el camison como un objeto sin vida cayo de pronto, mis manos comenzaron a acariciar las fresas de mis pezones mientras mis bombachas de color negro noche se mojaba con mis fluidos que Christian deseaba ya saborear con su boca o con lo que el quisiera. De pronto dejo la filmadora junto al tarro de fresas y comenzo a besarme, a tocar mi cuerpo, luego empezo a besarme completa. Yo encima de mi cama empece a gemir, sentia sus labios recorrer mis senos, mi vientre, mis piernas, tomo la fresa del tarro del tocador y de pronto senti la fresa dentro de mi, luego froto el capullo de mi clitoris con la punta de la fresa y gemi de placer luego me dio de probar mis fluidos. Fue placentero sentir el sabor dulce de la fresa con la mezcla de mis fluidos. Llegara el momento en que Christian se de cuenta que mi deseo forma parte de un encanto momentaneo no me importa para nada. Lo unico que me importa es sentir la reaccion de mi cuerpo al ser acaricada por un hombre, dejo que el se encargue de tocar, nada de decirle:Toca por aqui, la intensidad es esta, aumenta o disminuye. Nada de eso, se moriria la magia por completo, sus dedos y lengua van por mis senos y deseo que vaya mas aprisa, dejo que se deleite. Yo le acaricio la espalda y luego apreto sus nalgas, toco sus piernas y el sexo de el reacciona, lo siento crecer, se levanta despojandose de todo quedando con el sexo afuera, alli acostada entra dentro de mi delicadamente, estando completamente mojada, estaba abajo con las piernas abiertas, el entraba y salia a su antojo, el me miraba yo lo miraba como enlanzando aquella magia, sus manos tocaban mi cabello, aumentaba y disminuia, el ritmo aumento y senti que el orgasmo de el o el mio llegaba tarde o temprano yo lo sujete con fuerza y el hizo lo mismo, los movimientos aumentaron y aquella ola placentera recorrio nuestros cuerpos haciendonos gritar. Christian se derrumbo sobre mi, yo acaricie su cabello y el me abrazaba y con la mirada me agradecia. Me levanto del sofa para dejar el recinto con los recuerdos intactos en aquella playa donde impera el mar y gobierna la incontable arena como estrellas hay en el cielo.

marialeja15@hotmail.com

Marc el fiestero

En mi ciudad vive una familia de Rumania muy numerosa. No se cuantos hermanos son exactamente pero dos de las hermanas mayores (tienen unos 18 i 16 años respectivamente) son realmente atractivas. Tienen unos rasgos caucásicos bastante marcados, piel clara, ojos azules y melena rubia. La verdad es que si no fuese por la diferencia de edad se podría decir que son gemelas ya que son iguales con la simple diferencia que una es 2 o 3 años menor que la otra. Pues bien, las dos son delgaditas, la menor tiene pequeños pechitos y un trasero de los más lindo y redondito aunque aún no es una mujer ya empieza a parecerlo. La mayor en cambio posee los dotes de su hermana pero a aprovechado estos años para convertirse en una mujer de película con unos pechos redonditos, firmes y algo mayores que los de su hermana; y su trasero es de ensueños, respingón, firme y muy bien puesto, la verdad. Acostumbran a vestir ropa ajustada que les queda fenomenal. Me llamo Marc, tengo 20 años, soy alto, intento mantenerme en forma, soy moreno, ojos verdes. He tenido bastante éxito con las chicas pero jamás pensé que me ocurriría lo que pasó aquel día de verano. Eran las fiestas de mi ciudad y salí con mis amigos. Después de pasármelo muy bien decidí que ya era hora de volver a casa. Dejé a mis amigos en la playa y me fui. Cuando ya estaba casi en casa vi a dos preciosidades que se balanceaban de un lado al otro de la calle. Cuando me acerqué un poco más vi que eran las dos chicas rumanas. Al ver que no tardarían en desplomarse al suelo. La verdad es que no las
conocía pero pensé que se merecían que alguien las acompañara a casa ya que no se si habían bebido o simplemente estaban cansadas de toda la noche pero dudo que hubiesen llegado sin mi ayuda. Me acerqué por detrás y las agarré
por la cintura con suavidad. Se sobresaltaron un poco pero sin pensárselo demasiado ellas también se agarraron a mí. Les conté que las acompañaría donde quisieran i ellas entre risas aceptaron, me contaron donde vivían i seguimos caminando. Después de hablar un rato; me contaron qué habían hecho durante toda la noche. De mientras yo aproveché para tocarles ese precioso culito que tantas veces había visto enfundado en sus lindos pantalones. Ellas no se inmutaron. Incluso de vez en cuando ellas también me pellizcaban mi trasero. Cuando llegamos a su casa me invitaron a entrar y acepté. Las
acomodé en el sofá y busqué la cocina. Lené un par de basos con agua y se los llevé. Cuando volví al salón encontré a la menor que solamente llebava el sujetador y las bragas. –Tengo calor- me dijo cuando le pregunté que
hacía. Les di el vaso y me los devolvieron vacíos. Cuando volví de dejar los vasos, vi que la hermana mayor también tenía calor porqué llevaba la misma ropa que su hermana. Entonces me quedé de pié y comparé esos maravillosos
cuerpos que tenía delante. La menor levaba un sujetador azul y un tanga a juego. Debajo de esos pedazos de ropa se escondían unos pechitos pequeños típicos de una joven de su edad pero que algunas mujeres más creciditas ya
querrían tener. Por la postura que había cogido no le veía el trasero pero sí se le notaba un bultito dónde se escondía su rajita. A los lados del tanguita se le escapaban algunos pelitos rubios como su melena. A su lado, la hermana mayor llevaba aún menos ropa ya que el sujetador, de color negro, apenas le tapaba los pezones de sus maravillosos pechos. Creo que nunca había visto algo tan hermoso. Su tanguita era también negro y como el sujetador era la mínima expresión ya que su hubiese sido un poco más pequeño se hubiese visto su rajita. Lo que si que le veía perfectamente era su traserito perfecto que estaba envuelto en un fino hilo negro del tanguita. Al ver la situación no pude resistirme y decidí aprovechar la ocasión.
Cuando me acerqué ellas se levantaron y me abrazaron mientras restregaban sus lindos cuerpos y me empezaban a desvestir. Ya estavamos los 3 con solo la ropa interior cuando la mayor me metió la lengua hasta el fondo de mi boca, nuestras lenguas jugueteaban y mis manos disfrutaban del mejor trasero que he agarrado en mi vida. Mientras, su hermana desde detrás de mí me agrazaba con fuerza, sus manos recorrían mi abdomen. Mi rabo ya estaba muy duro así que aproveché para refregarlo contra el cuerpo de la hermana mayor. Ella se calentó mucho, yo lo notaba porque cada vez su lengua se movía más violentamente. Finalmente me cansé i decidí que era el momento de terminar de desnudarlas así que empecé con la que tenía delante, primero me deshice del sujetador. Al ver cómo sus pechos daban unos botes como si de un par de flams se tratase llevé mi lengua sus pechos y empecé a chuparlos. Ella me agrazaba con más fuerza todavía. La hermana menor también se deshizo del sujetador porqué noté sus pechitos en mi espalda. Cuando terminé de comerme
los pechos que tenía enfrente la empujé con suavidad hacia una alfombra que había en el suelo. Allí tumbados terminé de desnudarla y al ver que se había depilado su rajita no dudé y le metí el rabo asta el fondo de esa linda rajita. Ella empezó a gemir e incluso me arañó pero una vez consiguió dejarme debajo suyo empezó a cabalgar y a moverse violentamente. Yo me puse súper cachondo. Yo le agarraba el culito y cuando acercaba su cara a la mía la ahogaba con mi lengua. Ya estaba a punto de correrme cuando dejó de cabalgar, me besó con mucha ternura y me susurró al oído que su hermana se
merecía disfrutar. Yo acepté encantado. La menor de las hermanas no era tan rica pero tenía ese aspecto de niña crecidita que me daba mucho morbo. Así que empezamos besándonos y mientras yo le lamía sus pechitos ella me agarró el rabo y lo empezó a masajear. No tenía experiencia sexual pero no lo parecía. Cuando ya estábamos enlazados y me había colocado encima suyo decidí penetrarla. Lo hice con suavidad. Ella gimió a pesar de mi ternura. Después de unos empujones por mi parte ella se sintió a gusto y como había hecho anteriormente su hermana se colocó encima de mí y empezó a moverse con
golpes suaves y largos. Yo estaba muy caliente y le dije que estaba a puntito de correrme. No se qué había hecho ella mientras yo disfrutaba de su hermana mayor pero mientras estaba con la menor vi que su hermana se estaba
masturbando y esto terminó de calentarme. Finalmente un río de leche llenó su joven y linda rajita. Nos abrazamos y cuando yo aún no me había recuperado la hermana mayor le susurró no se qué a su hermana, ella se levantó e inmediatamente después de separarse de mí, la mayor de las hermanas me agarró el rabo, lleno de leche y se lo metió en la boca. Se
tragó la leche que había quedado y me dejó limpio. Después de esto nos fuimos los tres al baño y nos dimos una ducha. Pero esto y lo que siguió ya se lo contaré en otro momento.

Además de disfrutar del sexo me gusta que me pongan cachondo contándome vivencias calientes. Escríbeme a marc_el_fiestero@hotmail.com me encantará contarte mis más calientes secretos si tu me cuentas los tuyos. 1 beso para
todas las chicas guapas que han leído este relato. Espero que hayan disfrutado. Yo disfruté mucho con las dos hermanas, ¿podré disfrutar contigo?

marc_el_fiestero@hotmail.com

Marc

El curso

Aquel fin de semana teníamos curso en Lugo. Como mi casa está lejos y comenzábamos muy temprano, Mónica me propuso dormir en su casa. Así que, al terminar de trabajar, enfilé la hora y media de autopista que me llevó el camino.

Tras saludarnos y decirme cual era mi habitación, me instalé y nos fuimos a tomar algo. Regresamos temprano, a eso de la una de la madrugada pues en seis horas tendríamos que estar en camino para recoger a otros compañeros y asistir al curso.

Me metí en cama muy sigilosamente pues en la habitación de al lado dormía Noelia, la hermana de Marta. No quería despertarla. De hecho sólo la concía de oídas y nunca la había visto físicamente. A la media hora de estar en cama, casi dormido, creí sentir como se habría la puerta. Pensé que estaba soñando hasta que una mano me tapó la boca y una voz susurrante me dijo “Si te estás callado nos lo vamos a pasar muy bién. “

Dige que si con la cabeza y me soltó. Sin pensarlo ni un momento se quitó la camiseta y puede ver aquellos pechos grandes y firmes. Sus pezones me desafiaban con aquella dureza y mi calentura comenzó a fraguarse. Se puso encima mía y comenzó a besarme por el cuello, a morderme la oreja, a tocarme con sus manos por todo. Cuando agarró mi polla estaba dura y
palpitante. Mis manos se deslizaban por su ceurpo la cogí de las nalgas y pude sentirlas firmes y redondas. No sabía quién era pero que más daba.

Su calentura también empezó a aumentar y poco a poco comenzó a moverse en celo sobre mi. En un instante de cordura me di cuenta de que la cama comenzaba a hacer ruido así la abracé y lenvantándola en el aire la tumbé sobre la alfombra. Ahora si la podía ver bién. Sus pechos perfectos, su gesto de lujuria, labios carnosos y vientre plano, su coño chorreaba
pidiendo placer. Sin pensarlo hundí mi boca en él y busqué desesperado el clítoris. Con la lengua lo lamía sin parar mientras su respiración se aceleraba y cons sus piernas y manos tiraba de mi para que llegase más adentro. Me aprisionó con todas su fuerzas, noté que le llegaba el orgasmo y aunque era incómoda mantube la postura y seguí dándole placer, ahora
también penetrándola con un dedo, hasta que exhauta se quedó inerte.Pasados unos minutos, dos o tres no sé, se puso ella por encima y me dijo “aún quiero más”. De una vez se comió toda mi polla. Chupaba como si la vida se le fuese en ello, arriba y abajo mientras con una mano me pajeaba y con la otr acariciaba mi escroto. Estaba a punto de correrme cuando se
paró y susurró en mi oido ”te quiero dentro”Se puso encima y cabalgó como una yegua en celo. Una y otra vez metía y
sacaba mi polla en un ir y venir de placer. La agarraba de las tetas y eso parecía gustarle. Cuanto más apretaba más suspiraba. No contenta con una mano se masturba. Aquella vista era celestial, tanto que en escasos minutos me vine y la llené con todo lo que tenía dentro. Ella continuó masturbándose hasta llegar al final.

El cansancio nos pudo y se recostó sobre mi. A los minutos nos dimos cuenta de sería muy fácil quedarnos dormidos así que decidimos que cada uno se fuese a su cama. Pero no sin antes terminar con un 69 que a ambos nos dejó saciados.

A la mañana siguiente mientras desayunábamos Mónica y yo una chica entró en la concina, era ella. “Hola soy Noelia , su hermana mayor” Ni que decir tiene que fingimos no habernos visto nunca antes.
Quitos

Mi maestra

Esta mañana me levante y fui a la escuela ya era tarde, camine detrás de la catedral cuando vi a una muchacha que venia caminando hacia mí, ella sonrió y dijo:

-Hola –dijo con una sonrisa.

-Hola –le conteste.

Ella me pregunto –¿como te llamas?.

-Me llamo.. –Conteste nervioso- Hyde…

-¿Y tu como te llamas? –le pregunte viéndola a los ojos.

-Me llamo Rosa –contesto la muchacha.

-Invítame un refresco –me dijo.

La lleve a la tienda de la esquina y pedí dos refrescos, mientras nos tomábamos el refresco le miraba las piernas y traía unas medias naturales de likra brillante, junto con unas sandalias de plataforma destalonadas se veía como una Bruja consumada.

-Ella me dijo:

-¿Te gustan mis piernas? –dijo, tocándoselas- me compre estas medias en la mañana, espero que te gusten las mujeres con medias.

-Este, si –le conteste, si dejar de verle las piernas- me encantan sobretodo si son medias de lickra y no pantimedias se ven preciosas, no todas la mujeres las saben usar.

-¿Te gustaría tocarlas?

-Er. Si claro por supuesto –le dije, con mi voz temblorosa.

-Ven vamos a otro lado –me dijo, viéndome a los ojos.

Salimos de ahí, y comenzamos a caminar. Me tomo de la mano y nos dirigimos a la alameda nos estuvimos un rato hasta que comenzó a oscurecer nos estuvimos besando y acariciando hasta que las caricias subieron de tono y comenzamos a acariciarnos mutuamente. Ella comenzó a sobarme la entrepierna en mi bulto que estaba apunto de reventar el pantalón de tanta excitación nos fuimos cerca de una esquina que estaba bien oscuro y nos sentamos en una banca, me saco el pene, y comenzó a acariciarme, y inmediatamente se inclino y comenzó a chuparmela.

Yo le comencé a acariciar las piernas, mi entras más me acercaba a su trasero más rápido succionaba mi verga, hasta que ya no aguanto más y me dijo.

-Vamonos a un hotel corazón.

-¡Bueno! –le conteste, y nos fuimos caminando, como a una cuadra había un hotel, entramos, pagamos y nos fuimos al cuarto, nos metimos y cerré la puerta de tras de mi.

-Ven acércate a no tengas miedo –dijo con voz melosa- tomándome de las manos y besándome.

Ella se hizo para atrás y se quito el vestido que traía y dejo al descubierto su hermoso cuerpo solo traía puesta una tanga y las medias, se puso de rodillas y me bajo el pantalón y la trusa. Comenzó a chuparme el pene hasta que eyacule dentro de su boca, se levanto y abrió los labios mostrándome el semen, jugándolo con la lengua para después deglutirlo con rapidez.

-Me encanta jugar con la leche natural –dijo riéndose.

Se paro y se acostó en la cama boca arriba y junto sus piernas y subiéndolas las abrazo con ambas manos –ven –dijo, – metemela en el culo.

-Ven corazón te estoy esperando –dijo tocándose los pechos.

Me acerque y me a coste encima de ella me agarre el pene con la mano y la penetre suavemente el ano, podía sentir sus heces fecales tocando mi pene era algo delicioso.

-¡Oh Dios mío! ¡Sigue mas, mas, asiiiiiiiií!

Podía sentir sus paredes anales, era algo delicioso, comencé a meter y sacar la verga suavemente, podía sentir su anillo, agarrandome firmemente.

-¿Te gustan las mujeres con perro? –me dijo

-¿Qué es eso? –le pregunte.

-Es esto –y apretó su ano y lo volvió a relajar, como si estuviera ordeñando.

Nos quedamos así un rato, hasta que ya no aguante más y eyacule en su culo caliente y jugoso.

Ella se separo de mi, iba escurriendo de semen, tenia tan relajado su ano que no lo cerro e iba goteando, le salía de su ano semen junto con sus heces, era algo maravilloso.

Jalo su bolso de mano y saco un plátano lo pelo y se lo metió en el ano, entornando los ojos. –¡AAAhh!, que delicia,

¡Mmmm! Se volteo de a perrito se acomodo y pujo suavemente.

-Mmmmmm –dijo arqueándose, y saco el plátano de su ano, inmediatamente en cuanto lo expulso, se volteo, tomo el plano en sus manos y comenzó a chuparlo y a lamerlo y finalmente se lo comió, acto seguido se agacho de nuevo y lamió las sabanas, sus manos, y metiéndose las dedos en el ano chupo hasta la última gota que pudo.

-Te gusto –me pregunto limpiándose la boca con las manos y la lengua.

-Si le conteste –excitado, por lo que acababa de ver con mis ojos.

-Acércate para que te limpie tu verga –dijo sacando la lengua y moviéndola como una serpiente de cascabel de “ven a mi”- y comenzó a succionármela hasta que quedo seca y sin rastro de semen o de su jugo anal.

-Mañana te voy a enseñar unos juegos nuevos.

Nos despedimos en la puerta del hotel, no sin antes citarnos mañana a la misma hora.

-De ahora en adelante yo voy a ser tu Maestra no lo olvides, eh corazón.

-Bueno –le conteste

-Nos vemos en la Alameda donde nos besamos eh, no faltes.

HYDE

El mejor regalo para un concurso

Hace unos meses vi en una página de Internet que se convocaba un concurso de chico y chica más sexy. Tenías que enviar una foto de cuerpo entero en que se viera lo caliente que eras. Decidí probar y me hice una foto después de una sesión de pesas, la verdad es que voy mucho al gimnasio, y me la hicedesnudo. Me puse de forma que se viesen bien mis músculos moldeados y marcados, pero el centro de la fotografía era mi pene. Antes de hacerme la foto pensé en una de mis profesoras que está muy rica y me masturbé hasta que mi pene llegó a los 32 cm de poder. Ya para terminar la descripción
deciros que mido 1,80, pelo rubio y ojos marrón claro, labios normales tirando a gruesos y piel bronceada. Supongo que les gustó mi foto porque al cabo de unos días me llamaron diciendo que había ganado el concurso y que el premio era pasar una semana en un hotel de lujo junto a la ganadora de las chicas. Era verano y yo no tenía nada que hacer así que acepté, además seguro que la ganadora era muy guapa, pensé. Al llegar al hotel ella no había llegado así que pude ver la magnífica habitación que tendríamos, incluso tenía yacuzzi. Al cabo de unos minutos llegó ella, Irene me dijo que se llamaba. Cuando la vi mis ojos agradecieron ese regalo. Era morena, ojos verdes, nariz pequeñita, gruesos y rojizos labios, delgadita, no debía medir más de metro 60. Pero lo que más brilló en su llegada fueron sus pechos, bastante grandes, sin llegar a ser excesivos, pero redondos y firmes como nunca había visto, su escote dejaba ver la mitad y ya deseaba ver la otra mitad. Cuando entró a la habitación y dio un vistazo como había hecho yo antes me fijé en su trasero, aún más espectacular que su delantera, parecía una cereza, perfectamente moldeado, firme y respingón. La verdad es que no se qué fotografía había enviado pero seguro que se merecía ganar. Le comenté que solo había una cama pero ella me sonrió y no le dio importancia. Guardó
la oca ropa que llevaba en la maleta y cuando los dos ya estabamos instalados le propuse darnos un baño en el yacuzzi. Ella se fue al baño a cambiarse y yo lo hice allí mismo. Me puse mi bañador mientras se llenaba e agua. Cuando ya estaba llena entré, qué calentita… entonces apareció ella con un bikini negro que apenas le tapaba los pezones y el tanguita a juego
solamente le tapaba la rajita, ya que era diminuto. Enseguida mi pene empezó a crecer, me la imaginaba desnuda, mi sudor se mezcló con el agua. Cuando ella se disponía a entrar resbaló y cayó encima de mí, pero yo había reaccionado y me había levantado. Mi bañador no pudo disimular el enorme bulto que formaba mi entrepierna y ella lo notó. La miré a los ojos para
conocer su reacción y ella sonrió, l devolví la sonrisa y entonces, me besó. Yo aún la estaba agarrando y le devolví el beso con mi lengua entro de su boca. Yo me senté pero ella seguía encima de mí. Seguíamos besándonos y su cuerpo perfecto se acomodaba encima del mío. Después de besarnos durante un buen rato ella, aún encima de mí, se desabrochó el sujetador y lo arrojó. Tenía delante de mí los mejores pechos que había visto. Sin dudarlo seguí besándola pero mis labios descendían por su cuello asta que llegaron a los pechos, entonces allí empecé a lamer y a besar, incluso llegué a mordisquearle los pezones. Ella disfrutaba, pues erguía su cuerpo para que yo pudiese hacerla gozar más cómodamente. Notaba el sabor al agua caliente pero me daba igual… entonces mi pene ya estaba en su plenitud, más de 30 cm. debajo de un cuerpo perfecto y tenía ganas de tener sexo con aquel bellezón. Ella debía estar pensando lo mismo ya que se levantó o justo para que yo
pudiese quitarme el bañador y ella también quedara desnuda. Cuando ya había lanzado el tanguita vi que tenía la rajita completamente depiladita, como a mi me gustan, y sin dejar que se sentara la agarré por sus nalgas. Al tacto eran aún mejores que a la vista y la puse de modo que mi cara quedaba justo delante de su entrepierna. Entonces empecé a besarle la rajita, mi lengua entraba y salía y rápidamente un riquísimo líquido salió de su rajita. Seguí lamiendo durante un rato, hasta que ya no pude más y la invité a que volviera a ponerse encima de mí. Esta vez mi pene ya no quedó debajo, sino
que penetró dentro de su rajita, ella respondió con un fuerte gemido a causa del tamaño. A pesar de esto se lo metí hasta el fondo y ella empezó a moverse suavemente. Yo le agarraba los pechos o su culito, mientras ella se agarraba a mí para controlar mejor sus movimientos. Después de un buen rato mi leche calentita llenó su rajita y ella dejó de moverse para abrazarme y siguieron los besos. Luego llamamos al servicio de habitaciones y cenamos. Nos tapamos con unas toallas pero para cenar ya estábamos otra vez desnudos. Mientras sus manos cortaban o pinchaban la comida con los cubiertos sus
pechitos temblaban de una forma muy rica. Ya en la cama ella se colocó encima e mí y me pidió sexo. Yo se lo di encantado y así volvimos a hacerlo. Ya exhaustos nos dormimos. Cuando desperté ella aún dormía, me fijé en que tenía una carita de ángel. Le di un corto beso y me fui a la ducha. Ya estaba terminando cuando apareció ella. Buenos días dijimos los dos. Entró en la ducha conmigo y me dio un buen beso. Aproveché para agarrar ese culito tan rico y por el roce de su cuerpo mi pene volvió a crecer bastante. Entonces ella lo agarró y le izo un suave masaje que terminó de endurecerlo y de crecer.
– Es el más grande que he tenido dentro de mi rajita (Dijo ella mientras miraba el penen re reojo)
– (Sonreí orgulloso) Gracias
– Pero aun falta que lo sea dentro de mi boca
Ella se agachó y le dio un lengüetazo a todo el pene. Abrió la boca tanto como pudo y se metió la punta dentro de la boca. Poco a poco iba entrando más hasta que sus labios marcaban casi la mitad de mi pene. Su lengua seguía moviéndose y entonces su cabeza también empezó a moverse, hacia delante y hacia atrás. Su lengüercita jugueteaba con mi puntita y todo mi cuerpo se estremecía. Una de sus manos seguía masajeando la parte que no cabía en su boca y la otra jugaba con mis testículos. Al cabo de unos minutos su boca quedó completamente llena de leche e intentó tragársela. Cuando ya parecía
que iba a levantarse volvió a meterse el pene dentro de la boca y empezó a lamer todos los restos blancos que habían quedado. Finalmente y con mi pene limpio y caliente ella se levantó y encendió el grifo. El uno al otro nos frotamos y luego nos pusimos jabón. Volvimos a frotarnos y cuando ya estábamos limpios y secos llamamos para que nos trajesen el desayuno. Esta vez comimos vestidos y nos fuimos a pasear por la ciudad. A media tarde volvimos a la habitación. Ella dijo que quería descansar pero esto no entraba en mis planes así que la agarré por el culito y la arranqué la faldita de vuelo que se había puesto y que le quedaba tan bien. Cuando vi su tanguita envolviendo el culito de mis sueños también se lo arranqué me bajé los pantalones y mientras la aposentaba en la cama le metí mi pene por detrás. Ella gritaba pero no me importaba, desde su posición no podía hacer nada. Yo estaba disfrutando de ese culito perfecto. Al cabo de unos minutos y cuando ella ya no oponía ninguna resistencia m corrí y ejé una parte dentro de ella y el resto por su culito. Ella se fue al baño y yo me tumbé en la cama. Al cabo de un par de horas ela aún seguía encerrada y yo me estaba aburriendo así que llamé al servicio de habitaciones. Cuando abri la puerta una hermosa rubia de metro 70, delgadita, pechitos pequeños, culito también pequeño pero muy lindo, ojos preciosos, azules y unos labios de ensueño, gruesos, carnosos entró. Me fijé de que estaba desnudo y que al ver a esa preciosidad mi pene había crecido, esa semana estaba tan activo que enseguida estaba duro y gordo. Ella se quedó mirandolo y se mordió el labio. Y me acerqué a ella y le dije si quería probar. Yo esperaba que se lo tamase broma y se marchara indignada pero se arrodilló y lo agarró primero con una mano, luego con las dos y empezó a masturbarme, luego se lo metió en su boca y disfruté de esos lbios y de su lengua, me hizo una mamada que jamás
olvidaré y me corrí en su boca. Cuando terminó se comió un par de las fresas que me había traido, me regaló un beso muy caliente y se fue. Yo empecé a comer y pasaron pocos minutos hasta que mi compañera apareció de nuevo,
tenía hambre. Me disculpé (no me arrepentía de lo que había hecho pero necesitaba que ella estuviese contenta), ella aceptó las disculpas y después de comer nos fuimos a dormir. Esa noche no follamos pero lo poco que hablamos quedó todo arreglado, como si nada hubiese pasado. A la mañana siguiente, y para terminar definitivamente el conflicto me ofrecí a hacer lo que ella quisiera. Ella sonrió y con una mirada pícara me dijo que quería una comida de coño. Yo acepté el “castigo” encantado y después de desnudarla muy suavemente empecé a besarle la rajita, estaba caliente, poco a poco mi
lengua recorría toda su rajita y se la metía hasta el fondo a lo que ella respondía con un escalofrío. Después de unos minutos así ella tuvo un orgasmo de campeonato y de dijo que ya estábamos en paz. La semana siguió como al Principio, ya no volvimos a salir ya que estábamos todo el día uno encima del otro y uno dentro de la otra. No volví a ver a la rubita
comepollas pero no la necesité, pues mi compañera también le gustaba comérmela.

Mi correo es rubiogim@hotmail.com agregaré a todas las chicas guapas que quieran conocerme. Escribidme si quereis conocerme mejor

Besos

Raúl

Trio

Fue esa noche en Miami cuando salimos a bonchar con un amigo mió que estaba de visita en mi casa y una amiga de ella que vivía en la ciudad, una noche de tomar y comer para luego bailar, mi esposa que no esta nada mal, con tetas perfectas un poco baja de estatura pero con una concha divina ya que se la mantiene podada a gusto mió y un culo muy rico se había vestido con una camisa que no dejaba nada a la imaginación, falda larga y unas botas que para decirles ciertamente se veía despampanante y levanto el comentario de mi amigo llamado Andrés diciéndome que bien se veía. Bailamos durante toda
la noche los cuatro y ya los tragos nos estaban pegando a eso de las 4 de la mañana cuando decidimos irnos a la casa dejando previamente a la amiga de mi esposa. Una ves en la casa Andrés se fue a poner un boxer al igual que yo y
me metí en a cama para ver una película, Andrés llego al cuarto y le puse una película porno y nos pusimos a comentar lo rico de las escenas mientras mi esposa se arreglaba en el baño. Mi esposa Maria entro en la cama y no cambiamos la película comentado ella que que rico, es en ese momento que mi verga se comienza a endurecer y me doy media vuelta para susurrarle a mi esposa que es el día del que tanto habíamos fantaseado, y ella se empieza a poner nerviosa, comienza mi mano a buscar su concha encontrando aun resistencia por parte de ella, mientras tanto Andrés esta al borde de la
cama viendo la película sin darse cuenta de lo que estaba pasando debajo de la sabana, no paso mucho tiempo cuando logro poner en su concha unos de mis dedos sintiendo lo mojada que estaba y comienzo a masturbarla ya mi pene estaba explotando de lo duro que estaba, comienzo a sacarles sus primeros ahhhh, ummmmm, ahhhhh, ummmmm, es cuando Andrés se da cuenta de lo que esta sucediendo y sin perder mucho tiempo se da la vuelta preguntando si no podía
participar y con el asentamiento de mi parte y quitándole la sabana a mi esposa dejando expuesta su figura completamente desnuda donde a pocos cm. de la cara de Andrés se encontraba su concha mojada este se acerco y empezó a
chuparle la concha sacando los primeros gritos de placer.Los gritos de ella se oían por toda la casa seguramente, era algo que siempre habíamos deseado, tener sexo con otras personas y gozar al máximo del placer que eso pudiera darnos, al ver que Andrés ya esta chupando la concha de mi esposa me pongo de rodillas metiendo mi verga en su boca, el grado de excitación fue tremendo Andrés estaba deseoso de meter su verga dentro de la concha y no espero mucho se arrodillo y poniéndola un poco mas arriba la penetro con una verga larga y delgada sacando el primer orgasmo de ella en la noche mienta aun seguía chupando mi verga. Pasamos axial unos minutos entre gritos de placer y una buena mamada de mi verga, yo quería meterle mi verga en su concha por lo que invertimos las posiciones, jamás había visto a mi esposa portarse como una verdadera puta, pedía que le llenaros sus huecos que no paráramos que estaba deseosa. Viendo como se tragaba la verga de Andrés no aguante mucho y me vine en su abdomen, me corrí como nunca el chorree de leche fue inmenso y me dejo cansado tirándome al lado de ellos.

Ella aprovecho que quedaron ellos dos para darse placer lo volteo y se le monto encima cabalgándolo mientras yo veía como lo hacia, no aguante y le dije “Andrés trátala como una puta, le gusta que le den nalgadas, que le hablen cochinadas y todas esas cosas, mi verga aun estaba flácida pero el ver a otro cociéndose a mi mujer en mi cama me empezó a excitar de nuevo poniéndole mi verga en la mano a mi esposa para que la frotara, el sexo estaba espectacular Andrés tena una resistencia nunca vista por mi, ya ella había tenido cuatro orgasmo y el seguía dándole, yo estaba listo ya para penetrarla de nuevo y cumplir con una de mis fantasías que era penetrarla entre los dos al mismo tiempo, por lo que la empuje un poco para adelante y así poderle mamar el culo depilado también y que se veía como un sol radiante, le metí un dedo primero y luego el otro, al sentir que estaba lista de dije que se lo iba a meter deteniendo por un momento la cabalgada que le estaba dando a Andrés, fui poco a poco a pesar de que el culo de mi mujer ha sido ya varias veces mió y que le encanta que la penetre por el culo fui poco a poco anta habérsela metido toda, en ese momento comencé a moverme y Andrés de la misma forma agarro mi ritmo, no se cuantos orgasmos mas tuvo ella pero era algo que ella no podía controlar, yo de nuevo al
sentir tanta excitación me corrí en su culo dejando me caer de lado para descansar mientras Andrés seguía penetrándola y sintiendo como mi leche le caía desde el culo de mi esposa en sus bolas, ella no aguanto mas, ya no podía controlar sus piernas y dijo que no podía mas.

Lamentablemente Andrés no pudo sacarse la leche con mi esposa a pesar de que ella al final agarro su verga y se la metió en la boca pero estaba demasiado cansada y bebida para poder continuar.

Espero que hayan gozado este vivir mió, luego contare mi segunda experiencia al día siguiente.

Col