La culiona

Cierto día me encontraba algo aburrida en mi casa , ya que estoy acostumbrada a que todos los fines de semanas tengo programa con uno o varios chicos en la noche y culeo hasta que mi culo , mi cuca y mi boca se sacian de vergas. Hoy ninguno de mis amigos me había llamado, y aunque decidí llamar yo a varios amigos ninguno me contestó. Entonces me vestí de una forma que mi cuerpo provocara ganas de culiar a primera vista : me coloqué una minifalda blanca súper pegada tan diminuta que se podía ver la punta de mis nalgas, llevaba puesta una mini tanga blanca que se podía ver a través de la falda, la blusa también era blanca trasparente anudada en mis senos dejando al descubierto todo mi estómago, los zapatos eran una sandalias plateadas con un tacón puntilla súper altas, me pinté la cara muy provocativa y alboroté mi pelo ; decidí salir a la calle caminando sensualmente para que se notara el movimiento de mis nalgas para ver qué programa conseguía.

Al fin se me acercó un hombre de color y me dijo : para dónde va semejante culo arrecho y se tocó por encima del pantalón su verga y además me dijo que si tenía algún programa yo le contesté que no y si él tenía alguno me gustaría que me invitara, él se sonrió y me dijo espera, hago unas llamaditas y solucionamos el problema, y así lo hizo, habló con un amigo y luego me dijo “ya tengo el programa, vamos a la casa de un amigo y allí la vamos a pasar muy bien”. Yo estaba emocionada pues quería tener acción aquella noche, cuando llegamos a la casa del amigo habían cinco hombres más dos negros y tres hombres blancos, todos con unas figuras atléticas, altos y bien parecidos, de sólo verlos mi cuca se empezó a mojar de imaginar que estos seis hombres me iban a comer en muy poco tiempo. El hombre negro con quien llegué me presentó como una amiga que estaba buscando diversión, los hombres me dijeron “llegaste al sitio correcto, pasa y te vas poniendo en calor”.

Me senté en un sillón grande que había cerca de la chimenea, el negro con quien llegué me ofreció un trago y se sentó a mi lado, empezó a acariciarme y a besarme, caricias y besos que yo correspondía. De pronto sentí cómo con una de sus grandes manos desató el nudo de mi blusa quedando al descubierto mis grandes senos y empezó a chuparme los senos y acariciarme el clítoris. Uno de ellos me dijo “por qué no nos bailas y nos muestras todos tus atributos”.

Como ya me había tomado varios tragos esta un poco encendida, acepté sin más reparos. Uno de ellos colocó una música muy sensual y parada en la mitad de la sala inicié un baile muy arrecho, ellos me decían “a ver perra, queremos que nos enseñes tus tetas”. Con mi blusa me las levantaba pues ya las tenía afuera. ellos gritaban “qué tetas tan ricas” “miren esos teterotes tan parados que tiene esta putica” y esto empezó a excitarlos. Se fueron quitando la ropa y sus vergas ya estaban erectas y no había ni una sola pequeña, todas eran grandísimas y gordas y comenzaron a pajearse, lo que me hizo animarme más para seguir desvistiéndome. De pronto me gritaban que querían ver mi culo, y con movimientos sensuales me fui quitando la falda y mis nalgas gordas y grandes quedaron al descubierto, solo quedé con mi diminuta tanga blanca y moviéndoles el culo, y con mis manos abría mis nalgas para que pudieran ver mi huequito. Esto los puso más arrechos de lo que ya estaban y me decían “zorra qué ano tan lindo tienes” y “se ve riquísimo”. Después les mostré mi cuca y con mis dedos me acariciaba y les dije “¿cuál me va a coger primero?” y con mis dedos me acariciaba el ano para provocarlos aún más. Un hombre que estaba al lado mío —era de unos cuarenta y cinco años aproximadamente su pelo era ya canoso pero tenía una verga riquísima— me dijo “ven puta, siéntate en mi tranca, quiero probar qué tal esta tu culo” y no me hice esperar, abriendo mis nalgas me enterré de una sola, su verga era tan gruesa que apenas si cabía en mi culo, yo empecé a brincar encima del hombre y él me decía “seguí culiando así, perra, mira que te estas tragando toda mi verga” los demás muchachos se tiraban con más fuerzas sus trancas al ver cómo brincaba yo encima de aquel hombre.

Le dije a uno de ellos que se acercara a mí para chuparle la verga pues tenía unas ganas tremendas de mamar una, se me acercó, yo cogí su verga con mis manos y la acaricié un momento. Después poco a poco me la fui tragando toda hasta las güevas, él me decía “mamita rica, cómo mama de rico” después de un buen rato de estar mamando le dije que se diera vuelta que quería lamerle el culo, y colocándose en posición le metí la lengua por el culo, a él pareció gustarle. Después de un buen rato otro chico se tendió en el suelo y me dijo “ven, zorra, quiero abrirte el coño” y me paré y acomodando la verga en mi cuca me movía como loca, estaba en esto cuando de pronto sentí otro chico encima mío clavándome por el culo “uy, esto me encanta” les dije “sentirme clavada por todas partes” otro chico se paró frente a mí y sin pensarlo me tragué su verga de un solo bocado, mientras acariciaba sus güevas grandes e hinchadas. Los otros dos me seguían clavando, los tres chicos mientras tanto se pajeaban de ver tan hermoso espectáculo, de pronto uno de ellos dijo chicos por qué no bañamos a esta perra con nuestra leche, “sí, sí” les dije yo y me arrodillé en la mitad de la sala, y todos los chicos hicieron un círculo y apuntando sus vergas a mí se empezaron a venir con sendos chorros de semen, mientras como loca no sabía cuál verga chupar y sacarle la leche. Uno de los negros me puso su enorme y gorda verga negra en mi boca, yo la chupaba como si fuera el más rico helado, tomándola con mis dos manos, acariciándola, y también las güevas , de pronto uno de ellos dijo esta perra todavía tiene ganas de más y colocándome en cuatro sobre el sofá grande les dije “mi culo puede con dos vergas al mismo tiempo” estaba tan emocionada de ver tanta leche regada en mi cuerpo que quería seguir con más acción.

Sentí dos enormes cabezas de vergas entrando en mi culo, yo mordía mis dedos para no gritar de pacer y dolor, después de un rato uno de ellos dijo “yo creo que este culo tiene un poco de sed, ¿por qué no le damos un poco de vino?” y trajeron una botella de la nevera y batiéndola fuertemente la introdujeron en mi culo, y el vino espumoso y frío empezó a entrar. Yo les dije que lamieran mi culo para que me limpiaran el vino, y uno a uno fueron pasando a lamerme. Nuevamente me vi clavada por dos vergas y con otra en la boca, cuando llegaron me dijeron que si quería tragarme la leche, yo les contesté que sí quería, y por todas esas vergas empezó a salir esa deliciosa y caliente leche, y yo a tragar la que más podía. “Ahora vamos a mear a esta perra” y todos empezaron a bañarme en orines apuntándome a la boca mi culo y mis tetas… cuando terminaron me dijeron “queremos que nos acompañes a un sitio muy especial donde te espera algo que es precisamente lo que calmaran tus ganas” y sin más me llevaron a un establo donde había un hermoso caballo negro, uno de ellos me dijo “¿te gusta el caballo? Es todo tuyo, pero antes queremos medir que tanto te puede entrar la enorme verga del caballo” como tengo un culo tan arrecho me encantó la idea, les dije cuál va a probar y me puse en posición.

Un negro se me acercó y me dijo “yo quiero probar qué tan profundo es ese culo” y acariciándome con su mano muy suavemente me fue introduciendo dos dedos y los movía como si quisiera abrir aun más mi culo, y así poco a poco fue metiendo toda su mano hasta la muñeca, y allí la movía. Yo sentía que me tocaba el ombligo… esto me puso más arrecha de lo que ya estaba y el negro después les dijo a los demás “chicos, esta puta ya tiene listo el culo”.

“Ahora queremos que te metas tu solita esta belleza” y me pasaron un bate. Lo miré un poco sorprendida y les dije “¿ustedes creen que esto me cabe en el culo?”, “claro que si, zorra” asi que poco a poco fui metiéndomelo en el culo, pero antes me lo tuve que aceitar, al igual que el bate, para facilitar la cosa. El bate entró casi hasta la mitad y los hombres parecieron enloquecer con esto, y cada uno jalaba con mucha fuerza sus trancas y me gritaban “métetela más perra, te ves deliciosa con ese bate entre el culo” yo con la cabeza afirmaba pues no tenía ni aliento de hablar, otro me decía “muévelo más, muéstranos cómo estas de arrecha, zorra”. Empecé a hacer movimientos sensuales con el bate metido en mi culo, cuando ellos me dijeron que me lo sacara que ya estaba listo para recibir la verga del caballo, pero tenía que masturbar al caballo para poder comérmelo los hombres llegaron en ese momento y yo les dije báñenme el culo para que el caballo se excite y abriendo mis nalgas mojaron mi culo con semen, después me acerqué al caballo y arrodillada debajo de él puse el hocico en mi culo, para que oliera el semen que los chicos habían derramado en mí, con su lengua pegajosa lamía mi culo mientras su verga empezaba a crecer. Yo empecé a mamar esa verga larga y delgada de aquel caballo, cuando ya la tenía lo suficientemente larga me la empecé a meter en el culo, yo disfrutaba de esto y les decía “esta verga esta deliciosa, me voy a venir, qué verga tan rica, me encanta así de larga” de pronto uno de ellos me dijo “sácatela del culo que el caballo ya va a llegar” yo me la saqué y con mis manos me la metí a la boca para mamársela… sentí que casi me ahogaba, nunca había visto tanta leche, ni aun cuando todos aquellos chicos me bañaron al tiempo con su semen, de pronto oí que me decían “eso perra trágate toda esa leche, así queríamos verte putica arrecha inundada de leche”.

Cuando terminamos decidí regresar a mi casa… tenía todo mi cuerpo pegajoso de toda la leche que había recibido, tanto de los chicos como del caballo, y mi culo ya no resistía más pues me habían metido más vergas de lo que yo estaba acostumbrada. Fue una noche inolvidable.

Margarita

Antes de iniciar es necesario aclarar que lo que en adelante se diga es totalmente real, ya que me fue confiado por la misma persona que lo vivió.

Margarita es, sin duda alguna, la más puta de las mujeres que he conocido. Esto es cierto a tal grado que afirmar que hay otra que le supere constituye a una blasfemia. ¿Una mujer más prostituta que Margarita?. ¡Hasta no ver, no creer!.

No es para menos lo que escribo.

Cuando la conocí, me pareció una chica común y corriente, una estudiante de medicina de 3er año cualquiera. Su cuerpo, de complexión mediana, aunque poquito pasado en libras está exageradamente proporcionado: la grasa corporal acumulada por tantos años esta muy bien distribuida en toda ella: más en las caderas y en los muslos, poco menos en sus pechos y mucho menos en su cintura. Se ve algo “rellenita” si, pero siempre conserva su atracción, aunque sus carnes no parezcan tan sólidas como antes. Todo ello le daba esa capacidad e incluso quizás para un poco más.

Es que la Margarita es una de esas mujeres que dan ganas de cogértela por donde quieras con sólo verla, con acercártele, con hablarle.

Margarita es una mujer completa en todo el sentido de la palabra. No hay experiencia sexual que no haya probado: sexo vaginal, oral, anal (que tanto le encanta); hacer el amor con dos hombres, con tres, con cuatro e incluso una vez con cinco a la vez; lesbianismo, con un hombre y una mujer a la vez, fetichismo, en fin…

Todo, todo lo había probado, excepto una cosa.

* * * Sigilosamente Margarita cruzó el pasillo de la casa, con el temor que su tía la descubriera. Se detuvo un instante en el marco de una puerta y espió a orillas del dintel, no vio a nadie.

Avanzó unos cuantos pasos hasta la siguiente puerta, e hizo lo mismo. El camino se hallaba despejado. Siguió un poco más hasta la puerta de su cuarto, metió la llave, giró y empujó. Entró con rapidez, halando con la mano la brida y el acompañante que llevaba.

Su acompañante era alto, negro, peludo, fornido y nervioso.

Desde que cruzaron la puerta principal de la casa, se había resistido a avanzar, sin embargo, la ansiosa mano de Margarita lo había halado con fuerza hasta el interior y conducido hasta su cuarto. En realidad para él estar dentro de una casa no era costumbre. Se había criado en un rancho cercano, libre de cierta forma de todo contacto con la gente. Cuando llegaron al cuarto de Margarita a él no le sorprendió en lo más mínimo la comodidad del lugar, aunque nunca había visto algo igual.
Además era la primera vez que una mujer lo llevaba a su alcoba.

Es que en realidad el acompañante de Margarita Trejos no se trataba de un chico, sino de un caballo, joven y cimarrón.
Parecería que Margarita había llegado al colmo de las degeneraciones con aquello, pero en realidad eso había sido siempre la fantasía sexual más ansiada de su vida, el clímax de la locura febril que constreñía sus entrañas, su sueño varonil convertido en animal.

Iba rumbo a su casa después de salir de la jornada del hospital en la que fungía como medico interno. El cansancio y el hambre parecían doblegar su cuerpo esplendoroso, cuando lo vio. Andaba suelto, pastando libre pero aún con las bridas, por las calles aledañas a la casa donde alquilaba un cuartito. No lo pensó dos veces. Atisbó a lo largo de la calle y no vio a nadie, era su oportunidad de oro. Lo tomó por las bridas y lo haló, primero con suavidad y a medida que el macho se acostumbraba a la tensión, ella comenzó a caminar más deprisa. Consiguió llegar a la casa sin que nadie la viera.

Entró con premura a su cuarto y cerró tras de sí rápido. Sin pocos preámbulos, se fue directamente al miembro viril del animal, flácido como una serpiente asténica y lo peló de un tirón. El animal tuvo la sensación y nerviosamente retrocedió un poco.
—Calma, mi amor —dijo Margarita— esto te va a gustar tanto como a mí.

Y embutió el pene en su boca. El caballo, como macho, era lógico que iba a reaccionar como lo hace un hombre. Su miembro comenzó a erguirse endurecerse con cada movimiento de los labios de Margarita, con cada lamida, con cada chupada. Llegó un momento en que el grosor que alcanzó fue tanto que era dificultoso para la chica continuar con aquellas maniobras.
Entonces se desnudó por completo. El animal no mostró el mismo gesto de deseo que hubiera mostrado un hombre al ver el cuerpo macizo y hermoso de nuestra chica, un animal no se excita por lo que ve, sus mecanismos funcionan de otra manera. Margarita como que se desilusionó un poco por ello.

De inmediato se dio cuenta que el vigor del miembro del animal iba en merma pues se iba languideciendo poco a poco.
Entonces comprendió que si quería mantenérselo erguido debía usar la excitación manual, por contacto. Con sus manitas volvió a tomar la verga de la bestia y a manipularla como la primera vez.

El arcabuz de la bestia volvió a erguirse en toda su extensión y Margarita Trejos sonrió complacida, ahora sabía que tenía que mantenerse frente a la bestia, piel con piel, estimulándole el miembro para lograr mantenerlo erguido y enorme. Ahora su preocupación sería mantener en silencio al caballo para que su tía no se enterara de lo que estaba sucediendo.

Como se encontraba ya totalmente desnuda, cada una de sus fibras se estremecía al contacto con el pelo del animal.
Tuvo que detenerse, porque en ese momento su tía le interrumpió:

—Margarita, hija, voy a ir al centro. Si alguien me llama decile que voy a regresar dentro de unas tres horas.

—Está bien tía, yo les doy tu mensaje.

—Adiós, hija.

—Adiós tía, tómate tu tiempo.

La tía tardó poco más de dos minutos en salir. Margarita escuchó la puerta al cerrarse y una felicidad sin límites desbordó su corazón. Ahora se encontraba solita, con su macho y podía hacer cuánto se le antojara. Volvió a tomar al animal por las bridas, abrió la puerta y se dirigió a la sala. Allí lo ató a una pequeña columna, cerca del sofá preferido de su tío.

Se sentó en él como quien se sienta a ordeñar a una vaca, pero no, ella iba a ordeñar al macho que había conseguido.

Tomó de nuevo en sus manos el instrumento del caballo y empezó a masajearlo hasta llevarlo a una erección increíble.
En este punto, lo acercó a su rostro y trató de hundirlo completamente en su boca. Pero hasta Margarita Trejos tiene sus limitaciones: su cavidad oral acostumbrada a la succión y a dar placer jamás se había enfrentado a algo tan grande como aquello y por mucho que se esforzó, apenas poco menos de la mitad de la verga pudo alojar en su boca. En fin, la succión, los chupeteos y lamidas comenzaron a sucederse una a otras.

Esta vez el caballo relinchó y se paró en dos patas. Margarita lo tranquilizó:

—Quieto, quieto, bonito. Ya verás que lo que te espera te va a gustar más.

Y continuó con la deliciosa succión ejercida sobre el falo bestial. El animal se tensaba, se ponía intranquilo, daba pasitos hacia atrás y adelante y Margarita por puro instinto de hembra que es capaz de reconocer la excitación en un macho de cualquier especie, supo que la bestia quería ya alcanzar una cavidad para penetrarla.

Así, Margarita volvió a tomar en sus manos el rígido miembro de la bestia y de nuevo comenzó a acariciarlo y a mamarlo; no tardo mucho en ponerlo férreo y enhiesto como cañón, y eso le volvió a excitar. Una fuerte emoción, algo así como un torbellino sacudió su cuerpo pletórico desde su cerebro hasta sus pies al palpar entre sus manos aquel enorme palo de carne. Toda ella se cimbró: su cabeza, sus pechos redondos y amacizados por el continuo “uso”, su vientre ansioso de invasión constante y sus muslos gruesos y rellenos. El frenesí que se apodero de Margarita le hizo restregar el falo del animal sobre sus pechos y su rostro.

Aquello le estaba resultando muy difícil a Margarita. Tendría que ingeniárselas para sacar el máximo placer aprovechando la oportunidad. No solamente le bastaba acariciar el peludo bruto y sentir sus cerdas lijando su piel trigueña y suave, sino también quería que el caballo le lamiera el cuerpo, sentir el vaho ardiente de su resuello y la saliva espesa que le mojara todo. ¿Cómo haría para que el animal hiciera todo esto? El negro bruto no sentía la atracción que un macho de la especie de Margarita sentiría al verla desnuda, ni tampoco sentiría placer lamiendo aquel abundante conjunto de carne. Pero a la chica comenzó a valerle un pepino lo que sintiera o no su “macho”, solo le importaba obtener el máximo placer de aquella aventura loca y bestial.

Recordó que en alguna parte había elido que a los equinos les gusta lo dulce, lo azucarado, Y así, desnuda como estaba, abrió la puerta del cuarto, se deslizo con prisa por el pasillo hasta la cocina y tomo la garrafa de miel de la alacena.
Con el mismo sigilo, volvió a su cuarto donde el animal esperaba sin esperar. Con prisa, Margarita destapó la garrafa y lenta y sistemáticamente derramo un poco de miel sobre sus pechos; el animal percibió el olor, alzo las orejas y volvió la mirada, brillante, hacia el lugar de donde provenía. Margarita supo entonces que había encontrado la formula mágica porque el caballo se le acerco a pasos pausados pero decididos.

La chica colocó la garrafa a un lado, sobre la mesita de noche y abrió los brazos esperando el contacto. El animal acercó el hocico a pocos centímetros del plexo de Margarita y olfateo todo el contorno por escasos segundos, y luego vino lo que ella había estado deseando tanto. La lengua enorme y áspera protruyó del hocico del alazán y lamió, lamió y lamió la miel que bañaba el tórax anterior de la chica.

Sus pechos se tensaron y sus pezones se irguieron y endurecieron al sentir el órgano elástico y rasposo deslizarse sobre ellos; Margarita no soportaba por mementos la suma excitación y se aferraba de las crines del animal rodeando por el cuello. La miel se termino pronto y el corcel cesó las lamidas al dejar de sentir lo dulce.
Margarita lo halo por las crines, enojada tratando de que el animal siguiera la faena que, para una mujer como ella, apenas comenzaba a “calentarla”.

Aquello le enojó muchísimo e iba a hacer un berrinche pero le satisfizo más el desquitarse físicamente soltando un manotazo en plena cara del noble bruto, al que quizás, ni siquiera le dolió.

—¡Animal culero! —vociferó.

Tomo la garrafa y la vació por casi por completo sobre su cuerpo. El viscoso líquido se desparramó cubriendo totalmente su pletórica anatomía y mojando el piso a su alrededor. El animal volvió a sentir el olor y se acercó a la hembra que ahora sí supo con certeza que alcanzaría lo que quería. El alazán continuó el lengüeteo que había dejado pendiente… Margarita retrocedía lentamente, gozando el carnoso órgano a medida la bestia avanzaba hacia ella en busca del delicioso manjar.
La chica tropezó en el retroceso y cayó aparatosamente, e iba a incorporarse, pero no lo hizo al ver que el animal continuó la tarea en el mismo lugar donde yacía y prefirió disfrutar aquello tendida en el suelo.

De esta forma era más cómodo para ella y menos dificultoso que el animal le lamiera todo el cuerpo, gastaba menos energía y podía tensarse cuanto quisiera, dar vueltas para que el caballo le lamiera por delante y por detrás.

La chica se puso a gatas, pecho al piso, mostrando su amplio trasero al animal, y a poquitos descargaba chorlitos de miel entre sus nalgas, la cual se deslizaba entre ellas mojando su ano hasta escurrirse entre la ranura carnosa y velluda de su vulva. Como es de suponerse el animal comenzó a lamer la miel sin más placer que el de saborear el néctar; Margarita en cambio, comenzó a sentir un placer indescriptible cada vez que el órgano elástico y áspero se deslizaba desde su sexo caliente hasta su ano, perforado un sin fin de veces.

Ya Margarita no soportó más aquello. Tenia una imperiosa necesidad de sentir aquel enorme instrumento hurgándole las entrañas, ensanchándole la pelvis, destrozándole la matriz. Pero, ¿Cómo se colocaría para ello?

No le funcionaria colocarse a gatas, mostrándole su descomunal trasero, así como le había funcionado con todos los hombres que se la han cogido. Ya la primera vez, cuando se puso desnuda frente al animal lo comprobó.

Desde hacía unos momentos, entre los segundos de lucidez en medio de aquella borrasca de placer, había estado maquinando la forma adecuada de colocarse para que el animal tuviera acceso a su ardiente interior. Como se sabe, la posición anatómica y la forma del cuerpo de los equinos haría imposible el cruce de estos y de una fémina humana. Pero Margarita, muy ingeniosa, vació una caja de madera como de 75 cm. de alto que contenía ropa suya, la colocó bajo el animal siguiendo el eje longitudinal de éste.

Luego se metió boca arriba entre el estrecho espacio que quedaba entre el mueble y el corcel y rápida y dificultosamente fue bajando su aparato inguinal hacia el enorme sexo del caballo hasta que la cabeza abultada y dura quedó a la entrada de la hendidura mayor de Margarita. Alzó las piernas prensando con ellas las ancas musculosas y lentamente bajó un poco más y con ello el falo gigante, hinchado al máximo, se fue introduciendo en su vagina, y con ello distendió las paredes húmedas y musculosas, tensando las fibras nerviosas y produciéndole un dolor intenso, un dolor que jamás la chica había sentido. Pero Margarita Trejos era una chica que no se dejaba vencer por algo que siempre había considerado “poca cosa”; es más ella piensa que el dolor, cualquiera sea su causa, es parte esencial e ineludible de toda relación sexual placentera y satisfactoria. De modo que retuvo el grito que su garganta estaba a punto de desatar y soportó el primer impacto de la bestia en sus entrañas y siguió; siguió bajando y dejando que éste invadiera su pelvis. Una vez el falo había perforado a margarita en toda su capacidad, la chica comenzó a moverse frenéticamente y con golpes de cadera hacía que el grueso instrumento entrara y saliera de su grieta sexual tensionada al máximo. A todo esto, las piernas rollizas y hermosas de Margarita se aferraban férreamente a las ancas del animal.

Margarita, avezada en las cosas del sexo, se dio cuenta por su instinto de hembra fogosa y experta que aquel macho iba a eyacular. Se liberó del obelisco incrustado en sus tripas, apartó la caja de debajo del animal, se arrodilló de nuevo bajo el miembro erguido y lo embutió en su boca, casi desencajando sus mandíbulas. En el mismo momento la bestia descargó toda su vitalidad en un río líquido y grumoso. Pero esta vez Margarita calculó mal; su boca no tenía la suficiente capacidad para contener semejante volumen de esperma y ésta rebalsó por entre sus labios aferrados al palo, escurriéndose sobre sus senos redondos y endurecidos, su abdomen y sus muslos.

Margarita se sintió muy contenta, porque jamás había obtenido tal cantidad de semen. Lo que había logrado recoger en su boca muy pronto pasó a su estómago y luego, con ambas manos iba recogiendo el resto desparramado sobre su piel, llevándolo hasta su boca donde corrió la misma suerte.

El caballo, rendido o satisfecho tal vez, cayó al suelo de lado y margarita se recostó de pecho sobre el peludo costado, acariciándolo por completo con una gran sonrisa de satisfacción.

Interespecies / primera parte

Si es cierto que a las mujeres les fascina mantener relaciones sexuales con caballos, porque se trata de “bestias grandes y corpulentas que representan el poder”, no lo se, lo cierto es que a algunas mujeres encontramos en estos maravillosos animales una exaltación de nuestra sexualidad que por alguna razón, no encontramos en hombres o mujeres, por mas que tratemos una y otra vez.

Empecé mi vida sexual a muy temprana edad, primero con mujeres y luego con hombres en ambos casos siempre con estupendos resultados, mi encuentro con amantes equinos fue de manera tardía, casi a mediados de la universidad justo durante una conocida huelga estudiantil y durante la cual, fui a dar al rancho de uno de mis tíos para matar el tiempo, solo por un par de semanas que se transformaron en casi un año, en el que descubrí muchas cosas tanto de mi misma como del placer interespecies.

Mi prima Laura, veterinaria de profesión se encargaba del rancho desde que su padre (Fer) había enfermado años atrás y ya no podía atenderlo personalmente, aunque de hecho, ella siempre estuvo conciente que algún día se quedaría a cargo del mismo, luego de 5 hijas y ya que el varón nunca fue concebido, al ser la mayor vino a resignarse a la vida del campo; se licenció como medico veterinario justo como su padre deseaba y al cabo de los años la resignación se convirtió en gusto, a las pocas semanas de mi estancia descubriría el porque.

En principio me integré a las actividades del rancho, cosas fáciles para empezar tanto para sentirme útil como para aprender un poco, nunca se sabe cuando vas a utilizar eso que alguna vez aprendiste y que en su momento dudaste que te serviría de algo.

Desde el principio me sorprendió que Laura no saliera con nadie, conociendo el sin fin de problemas que tuvo con Fer por sus innumerables “novios”, me parecía realmente extraño no haberla visto salir sobre todo porque los hombres del pueblo no estaban nada mal, finalmente durante una charla nocturna la cuestioné si no tendría alguna aventurilla por ahí, me confesó que se veía con un tipo del pueblo, no se trataba de algo serio era solo sexo ocasional pero servía cuando las ganas de tener a un hombre en la cama se le subían a la cabeza, además no quería arriesgarse a una relación formal por el momento, considerando lo entusiasmada que se encontraba con “otro” amante y ya que no quiso profundizar mas sobre el asunto opte por dejar la plática y retirarme a mi cuarto, alegando que las copas se me habían subido y quería dormir, ella estuvo de acuerdo pues si habíamos bebido bastante.

Ya en nuestras respectivas habitaciones, no dejaba de pensar quien sería aquel amante misterioso sobre el que no quería hablar, ¿acaso un peón del rancho, la muchacha que venía dos veces por semana para el aseo de la casa grande? No podía saberlo y la idea no dejaba de rondarme en la cabeza tanto que salí de la cama para caminar un rato, el fresco era agradable y se me había hecho ya casi una rutina el salir un par de veces cuando tenía insomnio.

Esta vez y a diferencia del resto de mis paseos nocturnos distinguí luz en el establo, en principio me asusté pues podría tratarse de gente extraña o algo así, por lo que inmediatamente fui a buscar a Laura, no se encontraba en su habitación por lo que deduje que seguramente se encontraba en esos momentos con alguien mas, la curiosidad me llevó inmediatamente al lugar, la puerta estaba entreabierta y pasé sin ningún problema y procurando no hacer ruido.

En efecto, se oía a lo lejos ruido, se trataba de Laura y por sus gemidos descarados se evidenciaban claramente que estaba teniendo sexo, me acerque buscando un sitio donde observar sin que notaran mi presencia, me situé tras unas pacas y entonces me quede paralizada por lo que vi.

Laura se encontraba arrodillada, con la blusa fuera y la falda enredada a la cintura, con una mano se apoyaba en el suelo mientras con la otra dirigía el miembro de un caballo hacia su boca, apenas lograba meter un par de centímetros si acaso la parte rosa brillante, dejando fuera casi la mayor parte de la carne negra y colgante, nunca había visto un miembro de tales dimensiones era indescriptible y ella lo hacía aún mas excitante. Chupaba la punta con dulzura para después succionar toda la barra haciendo una multitud de gemidos apasionados, su saliva corría fuera de sus labios y de vez en cuando le pasaba la lengua a todo lo largo, desde la punta negra y achatada, pasando por esos pocos centímetros de carne rosada hasta arriba, al tronco negro y grueso que se conectaba con la entrepierna del animal. Nunca creí que ella fuera capaz de hacer algo así, jamás había mostrado mucho interés en los caballos, los atendía como al resto de los animales con todo el profesionalismo que le exigía su trabajo, ahora se notaba francamente inspirada.

Por su parte el caballo se mantenía de lo mas tranquilo, de vez en cuando relinchaba un par de veces y daba un pasito o dos hacia el frente, pero aparte de eso, parecía disfrutar de lo que Laura hacía debajo de él. Para mi, significaba un espectáculo del que no podía despegar la mirada, los senos menudos pero muy bonitos de ella se balanceaban a medida que la mamada por todo el tronco se hacia mas intensa, mi vagina estaba por completo empapada y sin pensarlo mucho dirigí un par de dedos hacia ella para acariciarme.
En eso, suspendió el trabajo de su boca sobre el miembro y se sentó en el suelo con las piernas separadas, una mano fue a dar a su sexo mientras que con la otra masturbaba al animal con todas sus fuerzas, fue cuando habló dirigiéndose hacia donde me encontraba.
— ¿Por que no te acercas para que veas mejor?, voy a hacerlo acabar y no creo que quieras perdértelo.

Ella sabía que estaba ahí y no se había cortado en ningún momento por el contrario, le había dado una mamada al caballo con una intensidad que no creí fuera posible hacerlo con un animal, por un momento dude de salir de mi escondite pero a final de cuentas lo hice, estaba que reventaba de excitación pero si me había descubierto ya no importaba.

Me deshice de la bata que llevaba puesta y me situé del lado contrario al que estaba ella adoptando su misma posición, quedamos desnudas una frente a la otra, entonces pude distinguir claramente como sus dedos abrían sus labios mayores para buscar el clítoris, como sobaba con fuerza toda su labia empapada de la misma manera en que lo hacía con el miembro del caballo, así pasaron varios minutos hasta que vi como todos sus músculos se contraían anticipando el orgasmo. Cuando finalmente se vino entre fuertes gemidos, dedicó toda su atención al caballo, de vez en cuando buscaba mi mirada como para comprobar que no perdiera detalle alguno y la verdad no tenía intención de perderme nada.

— Ya viene… ¿oyes como relincha?

Rápidamente se pasó bajo la panza del animal y con ambas manos acariciaba el tronco en toda su longitud, estaba decidida a hacerlo venir. Pegué un grito cuando el caballo empezó a correrse, era impresionante como despedía chorros de semen blanquecino. Parecían no acabar nunca, se trataba de una venida a litros que iba a dar directamente a la boca de Laura, la mayor parte se desbordaba de sus labios y resbalaba por su cuello pero como podía tragaba el resto. Casi al mismo tiempo, empecé a temblar, todo mi cuerpo se conectó con el miembro descargando esperma, con la garganta femenina tragando todo cuanto era vertido dentro de ella y estallé en un poderoso orgasmo múltiple que me obligó a cerrar los ojos, disfrutando al máximo de las sensaciones originadas entre mis piernas y que se esparcían por el resto de mi cuerpo.

Cuando terminé de venirme el miembro del aquel precioso animal colgaba flácido entre sus piernas, mientras Laura recostada a un lado de mi recuperaba el aliento esparciendo el semen en su cuello por sus hombros, sus pechos, su vientre, era un masaje dotado de una sensualidad indiscutible, el ambiente estaba saturado de una atmósfera sexual muy poderosa y penetrante, casi tanto como el olor a esperma de caballo.

— Soy muy lindos verdad, ¿lo habías visto antes?
— No, nunca, pero me gusto mucho… ¿desde cuando lo haces?
— Hace mucho durante la Universidad, empecé a encontrarle sus incentivos especiales a la veterinaria… en las prácticas había una chica que lo hacía con todo: caballos, asnos, perros, cerdos, yo solo lo hago con caballos, te gustaría probar?
— Mmmm… no, creo que no… fue muy excitante pero no estoy segura de querer hacer algo…
— Ok, es mejor así. Necesito bañarme ¿vienes adentro?
— Si, ahora estoy contigo.

Laura se despidió muy cariñosamente del caballo, acariciándole la cabeza y peinándole el flequillo sobre los ojos, luego salió rumbo a la casa. Me quede un rato ahí, pensando en lo que había pasado y lo que significaba para mi, la había sorprendido a mitad de un encuentro sexual con un animal y lo tomaba con entera naturalidad, incluso había confesado que no se trataba de la primera vez… antes de salir, eche un vistazo al miembro flácido del caballo que se retraía rápidamente perdiendo ese largo impresionante de hace un rato.
Pensaba en el sin fin de cosas que se esconden bajo un establo, cuantas mujeres en el mundo en ese momento disfrutaban de un encuentro con sus mascotas, cuantas fantaseaban con ello, cuantas como yo que nunca imaginaron tales cosas la curiosidad empezaba a consumirlas por dentro, cuanto tiempo pasaría hasta que finalmente me decidiera a hacerme de un amante animal?. Las respuestas vendrían mas temprano que tarde.

Al día siguiente las actividades fueron como en las semanas precedentes, fue hasta la noche cuando salió el tema a sugerencia mía, la verdad es que no dejaba de pensar en ello y llegue incluso a considerar que ya empezaba a afectarme, desde luego sabía de lo que se trataba, que aquello era una parafilia y que de probar, podía tanto descubrir que eso no era para mi o bien que fuera tan excitante en la práctica que no sería capaz de prescindir de ello.

Me explicó que es lo que había que hacer, como empezar, que cuidados habría que considerar, en fin ella era una profesional y conocía todo lo que necesitaba saber para vivir la experiencia con toda seguridad, en especial hubo algo que me dio mucha confianza: ella tenía “su semental” ya que solo lo hacía con un caballo mientras que se mantenía al margen con el resto, tanto por su seguridad como la de los animales.

Finalmente y luego de hablar un rato mas, y ya que sabía cual era la situación no tenía porque esconderse por mas tiempo, si quería podía acompañarla lo dejaba a mi elección y entonces se levantó, me dio un beso en la mejilla y salió rumbo al establo. Ya no lo pensé por mas tiempo, estaba decidida a probar y salí detrás de ella, esa noche iba a ser mi primer encuentro sexual interespecies y estaba lista para lo que fuera…

Continúa…

El caballo negro

Mi nombre es Rosita, mi tio tenia una granja con un caballo negro hermoso de gran tamaño y con un gran miembro.

Un dia me asome al establo cuando nadie me veia y me puse a pensar cerca a los caballos, depronto siento que algo roza mi mejilla, algo de un olor desagradable, era el miembro del hermoso caballo negro, se estaba elevando y senti como me acariciaba los labios al subir.

En el momento me senti algo extraña pero despues supe que no debia desaprovechar la oportunidad, lo agarre y lo agite, de pronto salio como si fuera una manguera un chorro de orina que me cayo en la boca, en el momento me lo tome todito y le toque los testiculos al caballo, para insentivarlo, luego lami su ano con mucho cuidado y limpie la caca que tenia cerca, fue muy sabroso.

Luego me puse miel en el culo para que me lo lamiera y el pendenciero llego a lamerme la chucha, me enoje y le mordi los testiculos con fuerza sin embargo el caballo solo se tiro un pedo y hacia sonidos con la boca, como si se exitara, yo le seguia agitando el pene y le lamia so enorme y oloroso glande, sentia como brotaba un delicado olor a orina.

Despues de tanto comer me senti agotada y depronto salio mucho semen, el caballocayo agotado y yo le cogi el pene y se lo segui lamiendo.

Despues de eso me arrepenti, por favor nunca le hagan eso a un animal porque luego uno nunca termina normal y se le queda un vicio hagan eso con sus maridos o maridas, por ultimo masturbense pero entiendanlo, no lo hagan!!!.

Gracias

Vivan tranquilos.

Experiencia zoo

Desde hace unos años pertenezco a mi ama transexual, ella me posee junto a otras personas tanto gays como heteros, pero nos hace practicar sexo de todo tipo, vivimos para ella y ella nos cuida, trabajamos bien por nuestra cuenta o para ella, debemos abonar dinero para mantenerla a ella y nuestros gastos, no es simple prostitucion, no, ella se ocupa de que cobremos y tengamos dinero para nuestra vida y vacaciones, pero debemos aportar dinero de la forma que sea, yo trabajo para una empresa llevándoles contabilidad y mas cosas, trabajo para el cual no debo estar ni voy a la empresa, ellos confían en mi trabajo y yo cumplo, no me conoce prácticamente nadie de la empresas y solo tengo cierta relación con dos jefes, uno de valencia y otro de Sevilla, así gano mi sueldo y luego trabajo para mi ama en lo que me ordena, soy bisexual, pasivo y por supuesto sumiso, desde hace mucho tiempo, cuando conocí a Inma, mi ama, ya tenia su grupo de esclavos y sumisos, su preferido era un hermoso negro con un pene de 45 cms, no os engaño, es real y también es real que nunca puede empalmarse, debe colocarse un aparato que digamos estrangule su pene dejando que bombee sangre solamente en los cms. finales para poder practicar sexo, a los demás los tiene relacionados de diferente maneras, dos son gays y pareja, luego hay un matrimonio a quien obliga a vivir con una delgadísima y guapísima oriental quien ejerce de mujer sumisa del hombre que tiene unos 50 años, 30 mas que ella, y a su mujer de 48 le hace ejercer de sirvienta, tanto en nuestras relaciones como en el DIA a DIA, hay también una guapísima mujer con un cuerpo 10 tatuada por casi todo el cuerpo y ninfomana degenerada, en fin dejare estos detalles para relatos de dominación donde espero me los publiquen pronto.

Yo para mi ama desde el primer dia fui como su putita preferida, me depilaron entero , como castigo me raparon el pelo también hasta que perdí la poca barriguilla que tenia, me hizo vestir de mujer fui cociéndole gusto a ese rol, con el tiempo he tomado hormonas que han hecho moldear mejor mi cuerpo y salir unos pequeños pechos, no soy un transexual total pero bien vestido doy el pego, también mi afición por el deporte ha hecho de mi cuerpo algo de lo que estoy encantado-a, entre mis obsesiones esta las grandes penetraciones, enormes pollas, grandes dildos, dobles penetraciones, en fin ……

Un fin de semana mi ama me llevo a un terreno lejos de la ciudad, me hizo vestir de mujer practicarme un intenso enema y sin contarme mas subimos en el coche y nos fuimos.
– siempre me ha gustado tu afición por las grandes folladas y hoy quiero que pruebes algo especial y enorme, te dejare con unos amigos y trabajaras con ellos hasta la noche, luego te recogeré

Yo encantado de servirla no imaginaba la sorpresa, llegamos y me recibieron un matrimonio, Inma cerro el trato con ellos y me bajo del coche para irse, el llevaba un pantalón corto vaquero, ella una camiseta muy usada y desgarrada, me cogieron de la mano y me llevaron a una cochera, allí ella me rodeo con sus brazos y lamiéndome toda entera dijo
– queríamos ver como alguien con buen culo para tragar y boca para chupar, nos va a dejar a nuestros caballos saciados, es su tercer año con nosotros y de regalo le ofrecemos un cuerpo distinto para que lo follen, el tuyo.

Nunca había practicado zoofilia, el trajo un pequeño carro de mano con un pequeño colchón encima, supuse que seria mi reposo mientras me follaban aquellos caballos, Inma les dejo una maleta con material sexual mío, de ella extrajeron varios dildos, los mas grandes y gordos, yo mire los caballos, eran hermosos, estaban indiferentes de momento, el hombre se agacho tras de mi y me lamió el culo apartando la cuerda de mi tanga, pronto note su lengua deslizarse dentro y lubricarme, ella me hizo lamer uno de mis dildos, uno de 33 cms largo y 5 diámetro, luego se lo dio a el y lo introdujo lentamente en mi culo estando yo de pie y ligeramente abierta de piernas, mi culo trago la mitad luego lo saco y me lo hizo chupar de nuevo a la vez que el me comió de nuevo mi culo abierto, luego comprobó que mi culo podía tragar todo el dildo sin problemas, follo mi culo repetidas veces con el hasta que comprobó que podía empujarlo con sus dedos dentro de mi culo, se levanto y colocando su polla en mi culo me follo con el dildo dentro, yo me relaje para recibir semejante embestida tan pronto sin haberme preparado tan apenas el culo el solo me penetro dos veces, se conformo con eso, me saco el dildo y me llevaron junto a los caballos, eran 3, se giraron conforme nos acercamos, al ver a su dueña uno de ellos comenzó a desenfundar su enorme polla, sabiendo que era dia de sexo, me dijeron que desde potros los habían criado y le daban placer, así como a uno de ellos le gustaba ser montado por los otros dos, en fin caballos gays y zoofilicos, tan raros como yo, ella me acerco a uno de ellos y comenzó a subirme la minifalda, el caballo comenzó a empalmarse, mi mente comenzaba a calentarse sin haber probado aquello nunca, me inclinaron bajo el y comenzamos a lavarle la polla al caballo, uno tras otro sabían que iban a gozar, tras lo cual arrime mi boca a una enorme polla, saque la lengua y lamí, me gusto y comencé a besarla entera, lamerla, masturbarla, la dueño me la quito y sin mas abrió la boca donde se trago lo que pudo, su garganta comenzó a expulsar espuma, me di cuenta que ella si era capaz de tragarse aquellas pollas por delante y por detrás, vi como el también estaba cupando la polla a otro caballo, me volvi loco y comence a chuparles la polla todos los caballos, me gustaba y parecia como drogado, iba de caballo en caballo metiendome sus polla en la boca, me quite la minifalda y la blusa, acaricie todo sus miembros y al fin de uno de ellos salio un hermoso chorro de leche que desbordo la capacidad de mi boca la leche corrio por entre mis pequeños pechos, yo aparte la boca, el hombre me cogio por los pelo y me hizo tragarme de nuevo la polla, seguia derramando leche sin parar, pero cada vez mas lentamente, asi pude saborearla, el se inclino y llevando con los dedos la leche que corria por mi cuerpo a mi tanga lo empapo, sus dedos contiuaron hasta mi culo donde penetraron mojados en semen de caballo, mientras me besaba la boca compartiendo conmigo la leche de su caballo, me continuo sobando la rosa del culo con sus dedos continuamente empapados por semen de caballo, llego su mujer, me hizo levantarme, inclinandome y abriendome de piernas llevo la polla del caballo a mi culo, el animal ya no la tenia tan dura pero si toda afuera, ella la agarro bien y la introdujo en mi culo, mientras el marido masturbaba al caballo y lo escitaba, no llego a penetrarme mas que unos cms, pero note como dejaba semen en mi interior, tras sacar la polla de mi culo los dos me lamieron el culo vaciandomelo de leche.

Dejamos aquel caballo y me tumbaron sobre el colchon que colocaron bajo el caballo, yo miraba hacia arriba, podia ver como lamian aquella polla, mas gorda que la anterior, tras un rato me abrieron bien de piernas, me las levantaron como abrazando al caballo con ellas y colocaron su polla en mi culo, el animal que no entiende de delicadezas, no entedia de penetraciones pausadas y lentas, en el primer empujon recibi mas de diez cms de polla, el se coloco tras de mi cogiendo el carro de mano para manejarlo, y poco a poco senti como aquella enorme polla y su gran capullo entraba en mis entrañas, comenzaron a mover el carro y ser follado por aquella maravillosa polla, al principio soñe que era como ser follado por uno de mis enormes dildo, pero la sensacion cambio enseguida, aquella carne estaba viva, caliente y su piel se movia como la de una polla humana pero a lo bestia, mi culo se resintio tras un rato, pero note como de pronto se humedecia, era mi caballo que empezaba a descargar, yo grite, “se corre”
Ellos me apartaron del caballo, lo dejaron un momento de lado y me lamieron el culo sacando su leche, yo acerque la boca a aquella polla todavia rezumando semen y la lami, dejando que se corriera de nuevo en mi boca
– eres una puta, no te hemos dicho que lo dejaras seco, no hemos terminado contigo

Ella se puso un guante de latex que cubria todo su brazo, el marido acerco el semen del caballo que corria por mis labios y mi cuerpo a mi culo, ella lo recogio con los dedos y senti como me empezo a fistear, sus dedos buscaron por donde deslizarse, entre el semen del caballo y la crema que me dieron pronto desaparecio la mano y medio antebrazo, comenzo a sacarlo y meterlo simulando la polla de un caballo, poco a poco su brazo se movia y torcia para entrar mas y mas, yo no podia tragar mas.

Entonces me colocaron a cuatro patas acercaron la maleta de mis juguetes y ademas trajeron un paquete mas
– esto es un regalo para ti, sacaron primero uno de mi juguetes, un enorme dildo de latex de 6 cms de diametro y 45 de largo, lo mas parecido a una polla de caballo en cuanto a largo, me dieron crema y deslizaron mi juguete dentro de mi, yo trague poco a poco y comence a mover la cintura para que entrara hasta el final, tras tres intentos dando crema entre cada uno de ellos, mi juguete desaparecio, yo sonrei feliz, el acerco su polla y sin sacarlo me penetro, al fin la saco y se corrio dejando su semen junto al de sus caballos, ella saco el dildo, acerco el paquete y saco un enorme polla de caballo en dildo, la chupo y coloco en mi culo, comenzo a deslizarla y yo a tragar, no me di cuenta al principio pero note cuando llevaba casi toda dentro como aquello comenzaba a crecer dentro de mi, era hinchable, mi interior se desgarraba poco a poco, ella lo saco y me mostro lo gordo que habia tenido dentro, lo deshichaba y lo metia de nuevo hinchandolo un poco mas, paso un rato en el cual llego a metermelo entero el dildo y a hincharlo mas que el tamaño de un caballo, el marido colodo al caballo con las patas delanteras mas altas que las traseras, lo ato bien y me llevaron debajo de el a cuatro patas, mire a los otros dos caballos y estaban montandose, si el cabron aquel podia yo tambien queria polla de caballo, mientras el marido lamia la polla del caballo ella me seguia follando con el dildo para abrir bien mi culo, de pronto lo saco y senti la caliente polla de mi amante, su piel se deslizo dentro de mi, mucho mas rigido que el dildo entro poco a poco en mi hasta que su rigidez no me dejo tragar mas, comence a mover la cintura y relajarme hasta que su polla consiguio pasar mas adentro, mi interior parecia descomponerse, no me importaba, yo miraba los otros caballos como seguian follando y no dude en seguir aguantando el maravilloso dolor, la saque y volvi a meter en mi culo repetidas veces, cada vez me relajaba mas y dejaba que entrara un poco mas, estaba llorando de dolor pero queria romper mis limites, asi casi agarrotado senti el vientre del caballo en mi culo, golpeado por mis clientes para aguantar el dolor, todo el dolor que sentia se convirtio en gozo al comprobar lo puta que habia sido y que habia conseguido un nuevo placer bestial para mi culo, no aparte mi culo del caballo y el golpeo dentro de mi como queriendo meterme mas de lo que no habia, la mujer estimulo mas al caballo y cuando noto que iba a correrse quiso sacar la polla de mi, no lo consiguio y lleno mi culo de caliente leche, le impedi que la sacara del todo, queria un enema de semen y asi deje que el animal derramara hasta la ultima gota dentro de mi, saque su polla al final y me gire cerrando mi culo para no derramar nada y lamer su polla que en mi boca fue retirandose a posicion de descanso, cogi a la mujer del pelo y la coloque bajo de mi, aprete su boca a mi culo y lo vacie, me tumbe sobre la paja y ellos me lamieron el culo durante largo rato hasta que consiguieron que me corriera.

Asi termino mi primera esperiencia zoofilica y contente mas aun a mi ama quien se enorgullecio de mi al regresar por la noche.

Espero publiquen mi relato y asi volvere a escribiros mas ricas situaciones vividas, tanto zoofilicas, orgias, extremo, etc.

Un beso en donde mas os guste y hasta pronto, probar todo en esta vida y disfrutar…

Vacaciones en el campo

Acepté la invitación de mi cuñado para pasar el verano en su estancia de La Pampa. Estaba cansada del trajín de la ciudad. Quería disfrutar de la naturaleza y la vida al aire libre.

Emprendí el viaje entusiasmada y con el deseo de aprovechar los días y cambiar la rutina. Quería experiencias distintas, novedosas y fuertes. Andar a caballo, gozar galopando al viento. Bañarme en la laguna. Escuchar el trino de los pájaros y el ruido nocturno de los animales y el viento meciendo las hojas de los árboles. Ese incomparable e inconfundible olor de la tierra húmeda, que tantos recuerdos me traían de la niñez.

Me esperaban mi hermana y mi cuñado en la estación, felices con mi decisión, y de allí nos dirigimos al campo donde arribamos al mediodía.

Me instalé en un dormitorio amplio que poseía un baño en suite con un jacusi enorme que invitaba a disfrutarlo en cualquier momento. Un ropero antiguo, una cama de dos plazas, dos mesas de luz, todo de estilo rústico, que hacían del aposento un ámbito distinguido y acogedor. Un amplio ventanal me permitía ver desde allí la grandiosidad de la pampa y la belleza del campo florecido en el verano, y la libertad de los animales pastando, sobretodo los caballos que siempre me atrajeron por su porte y su nobleza de los que guardaba el mejor de los recuerdos.

Alejado del casco principal, estaba la casa del capataz y su mujer, y al costado de la misma un galpón, y el establo donde los caballos pernoctaban para iniciar temprano las tareas rurales.

Mi cuñado me presentó al capataz y a los peones y les instó a darme un par de caballos de montar mansos y dóciles, para pasear y recorrer la estancia durante mi permanencia.

Así fue que me ensillaron un alazán y un zaino para distintos días que resultaron hermosos, porque así como yo aprendí a quererlos, sentí que ellos me comprendían y nos llevábamos de maravillas. Eran briosos, pero a la semana se dejaban ensillar y acariciar por mis manos y recibían su ración de comida y golosinas por su fajina diaria que me encargaba personalmente de ofrecerles. Parecían esperarlas cuando los desensillaba y los llevaba al establo.

A partir de allí me encargué de lavarlos y prepararlos para el día siguiente prescindiendo de los peones.

Una de las razones de mi estadía era la de permanecer en la finca mientras mi hermana y mi cuñado se iban de vacaciones a Mar del Plata cuidando sus bienes y por ello a la semana quedé sola en la casa principal. Estaba feliz. Disfrutaba de la naturaleza en soledad. Los caballos eran mi compañía. No me faltaba nada o sí. Hacía tiempo que no disfrutaba de relaciones sexuales. Mis últimas experiencias me habían frustrado y renegaba de las mujeres y los hombres.

Una mañana me desperté con el relincho de un padrillo que iba a servir a una yegua en celo. Me levanté presurosa para observar el acto de procreación entre dos animales que respondían a sus instintos. Nunca lo había visto.

Me apoyé en el aljibe a unos diez metros del potrero donde el padrillo comenzó a cortejar a la yegua que finalmente se paró y abrió sus patas traseras abriendo las ancas. Observé como el padrillo desplegaba su verga que debía medir como 50 centímetros, y luego de montarla por detrás, la penetró después de dos intentos infructuosos. La yegua emitió un relincho, pero no se apartó hasta pasado un tiempo, en que el padrillo derramó todo el semen en su matriz. Era una visión fantástica y yo instintivamente llevé mi mano a mi pelvis tocando la vulva llevada por la calentura de ver semejante verga irrumpiendo en la matriz de la yegua, que luego se retiró satisfecha.

Me alejé confundida y busqué en el jacusi aliviar mis tensiones. Llené de agua la bañera, y mientras cerraba los ojos comencé a masturbarme suave y profundamente introduciendo en mi vagina un consolador enorme que previsoramente había traído con mi equipaje. El jabón facilitaba el vaivén aunque no era necesario, la visión y la fantasía del semental cogiéndome fueron más que suficientes para gozar de un orgasmo prolongado, Me bañé y cené para luego acostarme e idear como hacer realidad mi fantasía. Alguna vez lo había visto en revistas y porque yo, no podía consumarla. Sería capaz mi concha de albergar tamaña verga. Solo probando podría comprobarlo.

Al día siguiente mientras ensillaba al zaino que me parecía más manso comencé a acariciar los testículos y ante mi sorpresa observé como aparecía y se desplegaba la verga. No se molestó Titán, que así se llamaba, y sabiéndome sola en el establo tomé la verga con mis manos y apresuré el movimiento. Era suave la piel y la cabeza enorme y apenas me cupo cuando la llevé a mi boca. Comencé a lamerlo y de pronto derramó torrentes de semen que me atragantaron e hicieron que retirara la verga para contemplar la leche caer sobre el fardo de heno. Eso no sería todo, quería más, podía introducirme la verga en mi concha y gozar, pues me di cuenta que sería capaz de soportarla a pesar de sus dimensiones.

Estuve pensando como sería la mejor forma para sentir esa experiencia única. Dos días después acomodé un fardo de pasto bien mullido pero firme. Noté a Titán inquieto cuando me aproximé y volví a repetir las caricias en sus testículos, parecía presentir lo que yo necesitaba. Desplegó rápida y totalmente la verga, la refregué entre mis senos y ya caliente, ansiosa y desbordada por el deseo, la besé y la coloqué a la entrada de la vagina entre abriendo la vulva húmeda y pegajosa. Lo ayudé abriendo el orificio y el animal instintivamente, me la metió dilatando las paredes y provocando un grito de dolor que no pude contener. Me agité e hice que se moviese causándome un inmenso placer. La leche cálida y abundante llenó mis entrañas. Era una cogida bestial en toda su expresión. Parecía no terminar nunca, entonces en el paroxismo de la calentura, la saqué de la concha y coloqué su verga en el ano e hice que me penetrara. También se mezclaron el dolor y el placer hasta que exhausta y satisfecha me retiré luego de vestirme. Fui a la casona donde tomé un baño de inmersión y comprobé la dilatación del orificio anal y la vulva irritada por la enorme verga del semental. Quedé satisfecha y feliz de haber consumado en los hechos mi fantasía, aunque de ahí en más no me conformaría con un miembro común.

Munjol hjlmmo@ubbi.com. .

Esa noche sin querer

Hola soy Maria Laura la autora de “una noche con un perro”. Aqui les mando otro relato que me paso otra noche. Espero que les guste. Para las CHICAS que quieran escribirme lo pueden hacer a mariazeballos_ar@hotmail.com. SOLO CHICAS NADA DE HOMBRES NO INSISTAN CHICOS PORQUE NO RESPONDERE Y RECHAZARE TODO E-MAIL DE HOMBRES!

Nos preparamos con mis amigas para ir a bailar al Pub que queda cerca de mi casa como a 7 cuadras. Me puse un vestidito azul cortito, con un buen escote por delante y de espalda abierta, me coloque mis calzones predilectos para salir que son solamente una tirita que se mete en mi culito.

Como queda cerca nos quedamos en juntarnos alla y me fui caminando, dentro del Pub. encontramos una mesa y nos pusimos a conversar y tomar unos traguitos, varios chicos me sacaron a bailar y cerca de las 4 de la madrugada ya me sentia un poquito mareada asi que decidi irme sin avisarle a las chicas por que sino ella me hubiesen acompañado hasta casa y les habria arruinado su noche.

Como pude me fui, Sali del Pub, llegue a la esquina y doble en direccion a mi casa a mitad de cuadra hay un callejon al cual da la puerta de escape del Pub y dentro del callejon habian 3 perros cojiendose a una perrita.

Eso me excito y me meti en el callejon a verlos, me sente en los peldaños de la escalera y mientras los miraba me acariciaba mi vagina. Un gran perro blanco se la estaba comiendo a una perrita que era la mitad de tamaño que el, los otros dos aguardaban, me saque mi calzoncito el cual estaba bien metido en mi culito, lo deje a un costado y mis deditos jugaban muy rico con mi clitoris, estaba mojada y deseaba tener un pene en mi interior.

Al cabo de unos minutos uno de los perros, una mezcla de razas se me acerco olfateando el aire, saque mis mano y se la di a olfatear, el bribon la olfateo y me la lamio, eso provoco en mi un deseo enorme de ser poseida por el ahi en el callejon donde el solo pensar que alguien me pudiera pillar me ponia calientisima,, me subi lo poco de vestido que cubria mis piernas y las abri bien para dejarlo lamer si el quisiera.

En eso se acerca otro perro chiquito como un pitbull el cual se puso a olfatearme entre las piernas, deseaba que ellos me la lamieran toda, con mis manos me acariciaba mis pechos estaba loca de ganas y con algo de alcohol en mis cuerpo, el chiquito metio su hocico den mi vagina comenzando a lamerla, era rico sentirlo, mis deseo eran extremos en ese momento, me recline para dejar mi espalda apoyada en la pared con las piernas abiertas y mis nalgas apoyadas en el cemento, mientras chiquito me lamia, mmm su lengua mas chica que la de los mios entraba en mi vagina dandome oleadas de placer y deseo.

Al cabo de unos 3 o 4 minuto la perra que hay en mi salio, me puse en cuatro y le di todo mi hermoso culito en su cara, estaba tan caliente que por debajo de mi meti mis deditos en mi vagina, su lengua y mis dedos me estaban llevando al primer orgasmo callejero de mi vida, toda esa escena mas la sensacion de ser descubierta haciendo algo asi me hicieron acabar como loca, mis jugos se mezclaban con su baba en mis labios, queria ser montada pero el grande estaba abotonado con la perra y el otro daba vueltas alrededor mio mientras el chiquito me lengüeteada mi vagina mojada.

Me pare di la vuelta y aproveche el escalon mi culito apuntaba hacia la puerta mientras mis piernas apoyaban contra el peldaño, chiquito siguio mi colita, metio otra vez su hocico pero ninguna intencion de subirse, lo llamaba pero nada, mientras me volvia a para el grande solto a la perra y con mi calzon me acerque a ella se lo pase en su concha llena de jugos y semen y me lo puse, senti como la tirita se me metia entre mis nalgas, la saque a un costado y me fui acercando al chiquitin me puse otra vez en el piso y le di todo mi culito en su cara el olfateo y se volvio loco.

Se subio en mi culito pero no alcanzaba y estaba cogiendo el aire, me incline un poco hacia atras y senti su pene golpear mis gluteos en eso el perro que estuvo con la perra aun con su pene colgando se acerco le gruño al chiquitin y me lengüeteo toda mi vagina hasta llegar a mi ano, en eso lo senti cuando dejo caer su peso sobre mis caderas rompiendo mi vestido su pene me golpeaba duro el cachetito , me movi hacia donde lo sentia y ahora golpeaba mi vagina hasta llegar a mi ano, sin poder hacer bingo, yo lo deseaba, queria ser penetrada por cualquiera de ellos.

Trate de tomarlo en mi mano pero cada vez que lo hacia me gruñia eso me asusto mucho, quise salirme pero me tenia tomada de las caderas muy fuertemente, en eso senti como la punta abrio mis labios y entro, un pequeño grito salio de mi y el desgraciado comenzo a darme como loco, su pene termino de ponerse duro dentro mio, su bulbo penetro mis labios dandome un rico orgasmo, cada clavada sentia como su bulbo entraba mas en mi mas alla de lo que jack nunca me lo metio, un dolor rasgante se apodero de mi, sentia que su pene golpeaba fuertemente mi utero, cada arremetida era colosal, me estaba poseyendo un callejero, sentia como su baba caia en mi espalda y su pene hinchado daba gozo a mi ser, queria gritar de gusto pero gente pasaba por la entrada del callejon y yo dejaba que el mi hiciera suya.

Fue un frenesi histerico el empujaba y yo retrocedia para sentirlo todo dentro mio, dos o tres movimientos mas y otro orgasmo me inundaba, sentia como me estremecia mientras el continuaba dandome muy rapidamente, mis gritos ahogados se apoderaban de mi, no alcance a terminar de acabar cuando senti como otro orgasmo me volvia loca, vamos carbron le dije para que me matas, y en eso su semen caliente golpeo mi utero inundandome toda, mis tiritones eran incontrolables me tenia al borde de perder el conocimiento, ya estaba cansada, no tenia fuerzas.

El desgraciado se bajo de mi quedando poto con poto y me arrastro por el suelo su bulbo firmemente dentro mio no dejaba que nos separaramos, me tome de la barandilla por temor a que me arrastre a la calle, eso fueron minutos eternos hasta que su bulbo se deshincho y salio dejando que un mar de semen corriera por mis piernas, volvi al peldaño y chiquitin volvio a mi entre pierna, lo deje lamer para asi limpiarme todo ese caliente semen que me tenia toda sucia, mi vestido destruido, su lengüita daba ricas lamidas, me reclino contra la pared y el se subio encima y daba cogidas al aire, pobrecito pense, me dio pena, le tome su pene firmemente y lo deje que siga cogiendo, jadeaba mientras golpeaba fuertemente mi mano, su bulbo estaba bien hinchadito, lo baje del peldaño y lo deje que entrara en mi vagina, mmmm que ricas arremetidas, dame dame chiquitin le dije hoy no te quedaras con las ganas y me daras placer.

Chiquitito pero empeñoso logro sacarme dos orgasmo rapidamente y su bulbo golpeaba mis labios pero no alcanzaba a entrar, era rico sentirlo dentro, sus movimientos mas rapidos que el grande me hacian sentir muy bien su pene entraba y salia de mi vagina, dandome mucho placer, en eso se quedo tranquilo y comenzo a llenarme de semen, calientito, mojandome toda, lo acerque mas a mi para no dejarlo salir hasta sacarle hasta la ultima gotita de su leche, trate de apretarlo lo mas que mis fuerzas me dejaran y senti como en cada palpitacion su semen entraba en mi, rico le dije dame toda tu lechecita, senti tan rico como acababa dentro mio que no queria que terminara lo senti muy pero muy rico.

Ya terminado esto trate de arreglarme un poquito pero mi vestido roto mis piernas y muslos todos sucios me senti morir, era la primera ves que una calentura me llevaba a perder el control de mi ser. Sali corriendo del callejon rumbo a casa, en el camino estando a dos cuadras una pareja penso que me habian atacado, me decia hey necesitas ayuda, pero no conteste corri mas rapido hasta llegar a casa.

Una vez dentro mis perros me vinieron a saludar y me olfateaban toda, me desnude y me di una reconfortante ducha y luego a la cama estaba muerta. En la mañana me levante me puse una bata y Sali a buscar el diario a la puerta y grande fue mi sorpresa cuando veo en el ante jardin al chiquitin, estaba ahi sentado mirandome y moviendo su colita, entre a casa y le servi leche y un poco de alimento los lleve a la puerta y el muy contento vino a mi puerta a comer.
Ese si que es un amante persistente!!

Fantasias de oficina (Parte 2)

Esto es una fantasia:

– ¿No era que no te gustaban muchos los besos?
– Si, es cierto. Hasta que me calente demasiado con vos y no lo pude evitar.
– Jajajajajajaja. Somos 2, sino me lo dabas vos, te lo daba yo.
Fue lo primero que hablamos con Danilo despues de conocernos y garchar en su oficina.
Pasaron los dias, seguimos hablando. Mucho mas cercanos y amistosos. Vernos seguia siendo complejo por el laburo de ambos y nuestras parejas. Pasaron fotos desnudos, pasaron mas fantasias compartidas. Como por ejemplo la de cogernos mutuamente mientras una mujer nos miraba o participaba. Pero, una vez mas, ambos compartiamos el hecho de que no fueran nuestras mujeres, no porque no quisieramos, sino porque no sabian. Era asombroso como coincidiamos en todo. Incluso que en si bien ambos seguiamos con ganas de vernos, igual estabamos nerviosos, pero ya mucho menos que antes.
Tanto yo, como Danilo, seguiamos teniendo propuestas en la pagina, pero estabamos poco interesados. Algunas veces pensamos en incluir un tercero, sera chica o chico.. idea que sigue en pie.
Un miercoles a la tarde, recibo un llamado. Era Danilo.
-S: Dan, como va?
-D: Seba. Todo bien, vos?
-S: Bien. Dime.
-D: Mañana al mediodia estas ocupado?
-S: Mañana laburo en la calle casi todo el dia, asi que estoy con tiempo.
-D: Yo tengo unas horas libres al mediodia, pero no dispongo de la ofi. Tengo ganas de que nos veamos.
-S: Dale, obvio que si. Ya me puse nervioso…. ya me calente. Jajajaja.
-D: Jajajaja. Sos facil eeeee.
-S: AAAA, Claro. Porque vos no…¿no?
-D: Un poco nomas jajajajaja. Che, ¿te jode ir a un telo?
-S: Para nada. Vamos hablando mañana y vemos donde nos encontramos. Si puedo voy para tu ofi y salimos de ahi en un taxi o algo.
-D: Dale. Pero vamos en mi auto, no hay problema.
-S: OK. Hablamos mañana entonces.
-D: Si señor. Beso.
-S: Besos en la pija jajajaja.
-D: Me los das mañana, puto jajajaja.

Al otro dia, esperaba su msj, y sino llegaba. Le mandaba yo. Pero mucho mas temprano de lo esperado recibi una foto de su pija. Iba a ser un gran dia.
-S: Te la veo hoy?
-D: Seguro. Pero solo la vas a mirar?
-S: NO. Y vos lo sabes.
-D: Venite tipo 12.30 a la ofi.
-S: Dale, puto.

12.30 estaba esperandolo en la puerta de la ofi. Danilo bajo, y me saludo, con un beso enla comisura de los labios. Jean, borcegos y una camisa….. fue gracioso, porque yo estaba igual. “No podemos parecernos tanto” le dije. “La diferencia es que a mi me gusta la pija, y a vos te encanta, jajajajaj” me respondio subiendo al auto. “Conoces algun telo por aca?” me dijo. “Si, si, el que esta cerca de puerto madero”.

Fuimos charlando de todo un poco. Pero se notaba la calentura. Por los chistes y por los bultos.
Llegamos al telo, entramos a la habitacion, yo por delante y el atras mio. Cuando cerro la puerta, nos besamos. Eso nos puso la pija a full a los dos. Yo tome distancia.
-S: Para. Tengo ganas de ver como te pones en bolas. Me encanto verte en la oficina pasear en pelotas.
-D: Que golozo que sos. Jajajajajaja.
Se empezo a desvestir, al igual que yo. Me gustaba verlo en bolas, con su pija y bolas colgando.
-D: Ya me tenes en bolas, y re caliente. Ahora?
-S: Ahora, a la ducha.
Nos metimos juntos, nos enjabonamos mutuamente, nos manoseamos la pija, que ya estaban por explotar. Me arrodille a chuparsela un rato abajo de la ducha. “Que bien que tiras la goma, pendejo”. El PENDEJO me calento. Me la saque de la boca, me pare y sali de la ducha, sin decir nada. Y atras mio, Danilo, al palo.
“Tirate en la cama” le dije, mientras buscaba forros y lubricante en mi mochila. Me espero tirado, y tocandose la pija. Me tire de cabeza a comerse esa pija. Queria tenerla adentro mio como fuese. Garganta profunda, chupada de huevos, y hasta de culo (que tambien se afeitaba). La chota de Danilo era un monumento a la pija. Estaba hinchada, venosa. Yo emocionado, me colaba dedos para dilatarme, mientras se la chupaba.
“No aguanto mas, necesito ponertela” me dijo. Yo feliz. No lo deje pensar mucho, y me sente arriba de el. Es raro, porque somos los 2 grandotes, y cuando nos vi en un espejo fue mas raro, pero no por eso menos exitante. Me sente en su pija, la fui mandando de a poco. Y comence a moverme. Senti la chota en mis entrañas, y por primera vez con un hombre, se me paraba la pija mientras me la ponian. Danilo lo noto “No era que no se te paraba cuando te cogian?”. “Callate, y cogeme” le respondi. Y me empezo a coger con brutalidad. Empece a tirar leche sin tocarme, y el empezo a parar. “Segui, no me duele” le dije. Y siguio, mi culo estaba dilatadisimo de tanta verga. A los 2 min, senti como se le hinchaba la pija, y empezo a acabar, sentia su pija bombear leche.
-S:”Que lindo, eso…. ” le dije.
-D:”Si, lastima que usemos forro”.
-S: “Ya dejaremos de usarlos jajajajaja”.
Los dos estabamos muertos, pero sabiamos que esa tarde, recien habia empezado…..

PROXIMAMENTE LA PARTE 3 DE ESTE RELATO.
Lean mis otros relatos. Algunas fantasias, otros son reales.

Fantasias de oficina (Parte 1)

El relato a continuacion es una fantasia:

Conoci a Danilo en este pagina. Empezamos a charlar un dia a la mañana. Yo todos los dias me conecto desde el laburo (o casi todos los dias) para pasar el rato y ver si conosco a alguien. Y el estaba en la misma. Ambos sin una busqueda concreta. Hombres o mujeres. Buena onda y discrecion, ya que ambos estamos en pareja.
Pasaron los dias desde que charlamos la primera vez. Una charla amena, por momentos muy sexual, en otros mas real y concreta y esto me gustaba mucho. Danilo era centrado, era un chabon normal, copado y que no queria levantar a toda costa. No era un sacado. Y eso me daba confianza. Eso, y el hecho de ambos estabamos en la misma situacion.
Danilo tenia 32, yo 28. Ambos bisex y en pareja con chicas que nada sabian de nuestra bisexualidad….. BAH, bisexualidad…. los dos estabamos de acuerdo que no estabamos seguros de calzar en la “bisexualidad”. Tanto Danilo como yo, disfrutabamos de coger con hombres, pero no sentiamos atraccion emocional. Apenas algo de atraccion fisica. Pero si sexual. Los 2 buscabamos un tipo que le guste estar con otro, pero sin rollos. Sin histeria, y sin apuros. Discretos. Bien machos y para nada afeminados. No muchos besos, no mucha franela. Como un amigo, con el cual tenias derecho a coger.
Pasaban los dias, y las charlas eran mas sexuales. Nos tirabamos onda, pero los 2 teniamos complicaciones de tiempos por nuestras parejas. Un dia se me ocurrio vernos al mediodia. Y cuando se lo propuse le encanto. Para este entonces ya tenia a Danilo en Skype y era un tipo fachero. Grandote, masculino, pelo corto, barba, canchero. Y por lo que habia visto, tenia linda pija.
Un dia de charla, me invito a su oficina… me sorprendio. Sabia que Danilo trabaja de contador, pero no que tenia una oficina. “Venite, almorzamos juntos y nos conocemos. Hoy estoy solo”. Mi cabeza estallo. Estaba nervioso, pero no podia decirle que no. Para ambos era un paso importante, porque si bien cogiamos con tipos, no era muy habitual en nosotros.
Invente una excusa para salir de la oficina donde trabajo y me fui a almorzar con Danilo. Estaba en panico, pero caliente.
Llegue a la oficina, le mande un mensaje, y me dijo que lo espere abajo, que ibamos a comprar algo de comer.
Cuando bajo, me quede helado. Era mas lindo de lo que pensaba. Casi tan alto como yo, pero mas flaco. Super masculino y canchero. Y estaba mas relajado que yo, claramente. Me saludo con un beso en la mejilla. Noto mi nerviosismo. “Vamos a comprar algo de comer y una birra…. vos estas apurado? tenes que volver al laburo?” Era tan copado y considerado que me relaje. “No, no tengo que volver rapido, y si fuera asi, no me importa, jajajaja”, le dije.
Compramos algo de comer, una birra y el paso por un kiosko antes de subir.
La oficina era pequeña. Tenia un escritorio en la recepcion, uno mas atras y otra oficina al costado, donde trabajaba Danilo. “Pasa a mi oficina, voy a buscar unos vasos” me dijo mientras me daba la bolsa con la comida y la birra. Pase, me sente, acomode la comida y vino Danilo. Comimos re tranquilos, charlando, tomando birra. Un almuerzo de amigos, casi sin referencias sexuales.
Mientras haciamos sobremesa, lanzo “que loco todo esto, conocer alguien con las mismas inquitetudes sexuales que yo, y estar almorzando con el” yo me rei, aunque sentia un poco de verguenza. “No podia decirte que no a almorzar, me caes bien y en vivo sos mas lindo que en fotos” le respondi, casi en voz baja. El solo sonrio. Hubo un silencio incomodo, que rompi con un “te uso el baño”. “Si, si, pasa me dijo”.
Entre al baño, nervioso, caliente, ansioso, no sabia que hacer.
Al salir, Danilo, estaba sentado en su escritorio, de espaldas a la entrada de la oficina. Cuando me escucho se dio vuelta, y tenia la pija afuera, no del todo parada, gomoza pero endureciendose entre sus dedos. “No aguante mas. Me calentas y tenia que romper el hielo”. Mis ojos no salian de su pija, que salia por el agujero del cierre de su pantalon. “Que bueno que rompiste el hielo, que bueno que me esperes asi” le dije, mientras me acercaba y me arrodillaba adelante de el.
Mi cabeza iba a mil. Estaba a centrimetos de chupar una pija otra vez. Una linda pija, muy linda. De un lindo tipo, que era un copado y que me caia bien. Y encima en su oficina. Mis ratones estaban de fiesta.
Se la agarre, se la pajee un poco, mientras terminaba de ponerse dura. “Es hermosa” le dije. Solo sonrio. Empece a besarla. Pero no tarde nada en empezar a chuparla. Danilo se relajo aun mas, tiro la cabeza para atras y cerro los ojos. Yo mientras se la chupaba, solte su cinto y su pantalon. Se lo baje hasta los tobillos, junto con su slip. Pude ver su pija en todo su esplendor. Cabezona y gorda, un poco inclinada a la izquierda. Brillaba por mi saliva. Le colgaban 2 huevos divinos, sin pelos, al igual que su pija y su pubis. Se notaba que se lo habia afeitado para la ocacion, y eso me gusto. Volvi a lo mio, que era chuparsela.
Soy un tipo muy dedicado en esto, y muy visual. Se la chupaba un rato largo, metiendomela toda en la boca, hasta toser, y que se me caigan las lagrimas. Paraba, lo pajeaba, se la miraba totalmente babeada. Y otra vez al pete. Danilo, estaba callado, cada tanto gemia, me agarraba la cabeza. “Decime que vas a venir seguido a chuparmela” me dijo. “Obvio, esto no me lo pierdo”, le respondi. Cuando le dije eso, me agarro del pelo, (como pudo, porque uso el pelo corto), se agarro la base de la pija y me cogio la boca, hasta que casi vomito. Yo estaba feliz, y super caliente. Cuando me solto, le hice una paja mientras le chupaba las bolas. “No aguanto mas, te la quiero chupar yo” me dijo. Me levante, me baje los pantalones y mi pija salto disparada. Sin levantarse de su silla, y mientras se pajeaba, empezo a chuparmela. Un enamorado de la pija. La chupaba con ganas y dedicacion. La saboreaba, pero no se la tragaba del todo.
Yo me apoye en el escritorio mientras seguia chupandomela. Pero el aprovecho y se escupio los dedos para colarmelos. Yo, ni lerdo ni perezoso, le abri un poco las piernas para hacersela facil. No me iba a ir sin que me la ponga.
Me sente en el borde de su escritorio, abri un poco mas las piernas mientras me la segui chupando, y me colo un dedo. Con algo de esfuerzo me colo el 2do dedo. “Tenes lubricante?” le dije. Abrio el cajon del escritorio y tenia lubricante de los forros. No tuve que decirle nada, lo abrio y se lo puso en los dedos, para seguir mamando mientras me colaba mas dedos. Yo seguia abriendo las piernas, bien entregado.
Danilo, ya con 3 dedos adentro mio, bajo a mis huevos, y a finalmente a mi culo. “Corre las cosas del escritorio y acostate”, me dijo. No tarde nada en hacerle caso. Me recoste, y mientras me pajeaba me dijo “Abri bien las piernas, asi me veo el oyito”, le hice caso. “Uuuuu, lo tenes sin peldos.. me encanta!!” y se zambuyo a chuparme el culo mientras me pajeaba. Yo estaba entregadisimo. Sin pantalones, abierto de piernas como en un parto, con un tipo chupandome el culo, en su oficina.
Danilo, se levanta. Se termina de sacar el pantalon, y me dice “Estoy re caliente, te quiero coger”. Yo tirado en el escritorio con el culo entregado, no le podia decir que no, Y NO QUERIA DECIRLE QUE NO.
“Acostate boca abajo” me dijo, mientras se iba caminando la pija dura para cerrar con llave la oficina. Yo me di vuelta, me acoste, sobre el escritorio con el culo en pompa, dilatado y lubricado.
Vi a Danilo acercase, con la pija como garrote, por atras mio, sacandose la camisa. Se paro atras mio, se estiro por encima de mi cuerpo, apoyando su pija entre mis nalgas y agarro forros. Abrio un paquete, saco el forro y se lo puso. Se venia….
Su pija enfundada de el forro por algun motivo me calento aun mas. Se lubrico la chota y me la apoyo en el agujero del culo, para empezar a jugar suavemente. “Que ganas de coger con vos que tenia” me dijo. “Cojeme entonces” le dije. Y fue ahi cuando empece a sentir ese trozo divino enterrandose en mi culo. Empezo despacio. “Te duele?” pregunto. “No. Me gusta.” le dije. Y empezo a coger con mas ganas. Mi pija colgaba, flacida, revotando contra el escritorio. Yo gemia, estaba super caliente. A punto de estallar constanmente. “Cogeme mas fuerte” le pedia, y Danilo respondia embistiendo mas rapido y mas fuerte. Yo gemia mas fuerte, a punto de acabar. “Para, para que no quiero acabar”. Me la saco de una, yo estaba alucinado. Danilo jadeaba. Me incorpore, me di vuelta y lo bese. Nos trasamos como quinceañeros calientes. Su pija como roca y la mia muerta se rozaban. Mi culo pedia mas, y mis huevos no daban mas de leche. “Cojeme patitas al hombro… voy a acabar ya,no aguanto mas”. Me acoste, levante mis piernas, y la pija de Danilo entro, de una, sin fuerza ni nada. Empezo a cogerme y la pija se me puso gomosa. Eso lo calento y empezo a cogerme mas fuerte. Me agarro la pija y empezo a pajearme, mientras aceleraban sus embestidas. No tarde mucho en acabar muchisimo. Todo arriba mio. Danilo miraba como saltaba la leche, mientras sus movimientos se hacian mas lentos. Yo casi temblaba y el turro se reia…. me gustaba su actitud. Me la saco, pero el seguia caliente y la tenia durisima. “Me ayudas a acabar?” me dijo. Solo me arrodille, le saque el forro y me la trague. “Seba, la chupas muy bien. Segui asi que acabo”. Eso disparo en mi una sed salvaje por su leche. Aumente el ritmo, y segui. “ACABO”….. y me lleno de leche la boca, y la cara, mientras la alejaba de mi. Estaba anonadado. Seguia caliente. Me gustaba coger con mi nuevo amigo. Me trague parte de la leche, de tan caliente que estaba. Me pasaba la pija por la cara, le daba besitos. Danilo me miraba, y me tocaba el pelo. Los 2 en bolas, enlechados. “Que buena pija que tenes hijo de puta” le dije. “Cuando quieras es tuya”, me respondio desafiante, mientras le limpaba la chota con la boca.
Me levante. Era tarde y tenia que ir a la oficina. Queria quedarme ahi, chupandosela. Pero no podia. Pase al baño, con el. Tenia una ducha, asique nos duchamos juntos. Nos manoseamos, nos besamos y se la chupe un ratito mas. Me vesti, y me acompaño hasta abajo. Seguimos hablando por mensajes, y por aca. Nos vamos a volver a ver…. eso seguro.

ESTO FUE UNA FANTASIA. Proximamente, la 2da parte.
Lean mis otros relatos. Algunos son reales, otros son fantasias.
Saludos y gracias por leer.

Mi vecinita Hayde

de nuevo soy fermin , les voy a contar otra de mis experiensias …

haydde tiene 13 años estudia el segundo de secundaria es rubia ojos claros cabello largo y un cuerpo bastante formado para su edad. y muy coqueta. vive en el edificio de atras. es hermana de uno de mis mejores amigos . una tarde de miercoles toco a la puerta por curiosidad o suerte esteba solo en casa usando la computadora, le abri y estaba con su sonrisa y su mirada de toda ya una zorrita llebaba su uniforme de la escuela , camisa banco falda arriba de la rrodilla calsetas blancas sopatos negros que se veia mas apetesible .,y le pregunte que la traia por aqui, me explico que su computadora no servia y le urjia hacaer un trabajo , y como no estaba nadie en su casa no tenia dinero para ir al cafe internet , por lo cual podia usar mi computadora. claro , es mas te ayudo por que la estoy ocupando , empeso a dictarma su resumen mientras se paseaba enfrente de mi una y otra vez moviendose cadensiosamente con su falda corta . sabia que la estaba mirando por que me obserbaba de reojo y sonrreia justo enfren te de mi dejo caer la pluma se empino dejandome admirar su ya bien formado culito y sus piernas . lo repitio otras dos veses , seguia dictando y cada ves se acercaba mas a mi esta que se quedo quieta de pie junto a mi me miro sonriendo y me preguno ¿tomamos un descanso ? como quieras y no me invitas a sentarme? claro inmediatamente se sento en mis piernas poniendo su culito justo a la altura de mi verga , me quede sorprendido por un momento. te gusto ? mucho, conteste tu tambien me gustas mucho , empeso e menearse y restregarse junto de mi y al sentir el roce de suss nalgas en mi verga se empeso erectar , y empece a recorrella con mis manos me desia exitada que beia fotos en internet de sexo y se tocaba pensando en mi , lla no quiero ser virguen ,lo cual me prendio mas. estabamos sentados en la silla mi mano izquierda epretaba fueremente su coñiticon todo y calzon que estaba mas unedo cada ves, mientrs que con la derecha masajeaba sus tetas y me comia su cuello y su boca , la gire de frente a mi solo l3e saque los calzones , ya que tambien me exitaba su traje de colegiala saque mi verga la puse en sus labios vaginales lubricados por sos jugos , serro los ojos me abraso fuertemente , poco a poco la fui resbalando , conforme entraba mas se aferraba a mi por fin entro toda empese a bombear suabemente y ella solo daba pequeños quejidos y tiernos que eran deliciosos y exitantes ( ay, ay, ay, ) yo la tranquilisaba ( aisi chuiquita vas bien )senti que iba a terminar y como no traia condon no me arriesgue se la saque la puse de rodillas se la meti a la boca ella accedia noblemente . se abia preparado en internet . no pude mas y rebente en su boca se bebio toda mi leche al final terminamos el trabajo . se fue adolorida a bañar , al dia siguiente me llamo para desirme que no estaba nadie en su casa que la guera a coger orta vez con mucho gusto fui y le inagure su culito.. ahora cogemos cada que se puede , y si no esta ella me cojo a alma. .