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Mi mujer, mi hijo y sus amigos (3)

Jueves, octubre 27th, 2011

Hola amigos, vuelvo con todos vosotros para seguir narrando lo que ocurrió el resto de fin de semana que pasó mi mujer, María, con los amigos de mi hijo: Raúl, Juan, Israel y Nacho. Yo les había entregado a mi esposa y los chicos me habían enviado un montón de cintas de vídeo con todo lo sucedido.

Después de haber visto lo ocurrido el sábado por la mañana, me fui a comer a mi casa. Mi mujer no estaba, me había dejado preparada la comida. Comí todo lo rápido que pude y volví al despacho.

Suponía que lo que me quedaba por ver de fin de semana era fuerte, por el cambio de actitud que les conté en mi anterior relato que tuvo María. Pero me equivoque, era mucho más de lo que yo esperaba.

SÁBADO TARDE

Después de lo sucedido esa mañana los chicos bajaron a preparar la comida mientras María se duchaba. Me extrañó ver la gran cantidad de líquido para vacas que vertían en el plato de mi mujer, ya que esa mañana no lo habían necesitado. Raúl me lo aclaró al instante.

-”¿Te ha gustado la sesión de esta mañana? He conseguido que la frígida de tu mujer se corra sin ayuda del líquido, lo que tu no has podido hacer en dieciséis años de casados, yo lo he logrado en un momento.”

Los otros se rieron con el comentario de Raúl, él siguió hablando.

-”Después de comer tu mujer tendrá una sorpresita, por eso la vamos a calentar, pero no adelantemos acontecimientos……”

En ese momento María aparecía en la sala, iba desnuda como le habían ordenado. Después de comer decidieron tomar unas copas. Mi mujer creía saber lo que vendría después, pero estaba muy equivocada. Cuando ya estaban borrachos Nacho se fue a otra habitación y llamó a Raúl con el móvil, me preguntaba qué estarían tramando. Cuando colgó, Raúl se dirigió a mi mujer.

-”Era el portero de la discoteca de ayer que ha encontrado mi DNI, debí perderlo por la noche cuando estuvimos ahí. Vamos a ir a buscarlo, tú te quedarás aquí.”

-”Pero…, yo creía que….”

María estaba tan caliente que sólo quería que se la volviesen a follar.

-”No te preocupes zorrita, estaremos aquí en poco tiempo.” dijo Juan.

-”Nos llevaremos tu coche. Te quedarás en la piscina hasta que lleguemos, voy a cerrar la casa para que no vayas a tener la tentación de vestirte y huir.” Ordenó Raúl.

Sabían que lo último que haría María era intentar marcharse, ella quería rabo a toda costa, pero tenían que conseguir que se quedara fuera de la casa para darle su sorpresa.

Mientras Raúl y Juan hablaban con mi mujer, Israel y Nacho dejaron una de las cámaras en una ventana de las que daban a la piscina, la camuflaron entre dos macetas de manera que María no pudiera verla. La otra se la llevaron al coche. Antes de marcharse Raúl se dirigió hacia la casa del casero, en la puerta había varios perros pero no ladraron ya que conocían a Raúl. El chico llamó y salió el tal Manolo.

-”Hola señorito Raúl, ¿qué quiere?”

-”Hola Manolo, nos vamos al pueblo y estaremos fuera toda la tarde, la señora que ha venido con nosotros se queda en la piscina. A ella le da un poco de miedo quedarse sola, así que por qué no aprovechas a limpiar la piscina y así estará acompañada. No le digas que te lo he dicho yo porque no quiere reconocer que le da miedo quedarse sola ”

-”Muy bien.”

Desde el coche los otros grababan la conversación, a Manolo se le iluminaron los ojos cuando Raúl le dijo eso. El día anterior había visto como se follaban a María, se masturbo viéndolo. Por la cara que ponía mientras lo hacía, sabía que lo que mas deseaba en este mundo era a mi mujer. Raúl debió haberse dado cuenta de esto al revisar los vídeos y pretendía entregarle a mi mujer al casero. Yo creía que mi mujer no querría nada con un sujeto tan asqueroso, pero la seguridad de Raúl me intrigaba, el chico comenzaba a conocer muy bien las reacciones de mi mujer a cada situación.

Después se montaron todos en el coche, cuando pensaron que estaban suficientemente lejos . aparcaron el coche, cogieron la cámara y se dirigieron corriendo hacia la casa. Raúl sabía que Manolo intentaría algo con mi mujer, en el pueblo tenía fama de putero, además decían que la tenía muy grande. Se apostaron detrás de un árbol hasta que Manolo salió de su casa, cogió los útiles para limpiar la piscina y se dirigió hacia allí. La cámara de la ventana captaba como María había empezado a masturbarse, los chicos la habían dejado tan caliente con el líquido que tenía que aliviarse.

Cuando Manolo no podía verles corrieron hacia el seto que rodeaba la piscina. Se instalaron junto a una parte que estaba poco poblada, podían ver y grabar todo lo que sucediese allí. Manolo se había acercado a la tumbona de mi mujer, ella tenía los ojos cerrados y no se había percatado de su presencia. El casero movió sin querer una mesita que había en la piscina y María abrió repentinamente los ojos, dio un grito al verlo delante suyo. No recordaba a Manolo del día anterior, se notaba que ella pensaba que estaba sola. Se tapó como pudo con las manos y le increpó.

-”¿Quién es usted? ¿Qué es lo que quiere?”

-”Soy Manolo, el casero, y vengo a limpiar la piscina.”

María lo reconoció del día anterior.

-”Ah sí, ya me acuerdo de usted. ¿No puede hacerlo en otro momento?”

-”No, luego tengo que dar de comer a los animales.”

-”Esta bien hágalo, pero no me mire pues ya ve que estoy desnuda y no puedo entrar en la casa.”

María se volvió a recostar sobre la tumbona, seguía muy caliente y el casero le había fastidiado la masturbación. Hacía mucho calor por lo que Manolo se quitó la camiseta para hacer el trabajo. Era un hombre muy fuerte, ya que trabajaba duramente en el campo, tenía el pecho cubierto de pelos, pero aún así se le notaban los músculos. Aunque era muy feo, se le veía muy sucio y le faltaban la mayoría de los dientes María empezó a imaginarse cosas con ese cuerpo. Se sentía confusa por sus pensamientos, por otra parte estaba sola, nadie podía saber lo que hacía, o al menos eso pensaba porque había dos cámaras grabándola en ese momento aparte de los chicos que la espiaban atentamente.

María se imaginaba como sería sentir las fuertes manos de aquel hombre sobre su cuerpo, no quería nada más, solo sentir sus caricias. Sin pensar las consecuencias le llamó.

-”Manolo ¿Te importa darme crema por la espalda? es que con este sol me voy a quemar.”

Manolo muy sorprendido se acercó a ella.

-”Vale.”

-”Aquí tienes la crema.”

María se dio la vuelta. Pensaba que como el chaval era medio subnormal podría manejarlo, que no había nada de malo en un simple masaje, y que además nadie lo sabría nunca. En esos pensamientos estaba cuando sintió un escalofrío al notar la crema sobre su piel. Manolo empezó a extenderla lentamente por sus hombros y espalda, rozando el lateral de sus tetas cada vez que podía. A los pocos minutos María dio un pequeño gemido involuntario, al escuchar esto el casero decidió pasar a la acción y comenzó a bajar las manos hacia sus nalgas. Comenzó a tocarla por el interior de los muslos.

No me lo podía creer, ahí estaba mi mujer dejándose manosear a conciencia por el tío más asqueroso que había visto en mi vida, y lo peor de todo es que estaba disfrutando con ello. María separó un poco las piernas invitándolo silenciosamente a profundizar más. Manolo no lo dudo y empezó a rozarle el coño descaradamente.

Manolo le dio la vuelta a mi mujer y puso una gran cantidad de crema sobre su estomago. María no decía nada, intentaba aparentar que su intención era solamente que le pusieran crema y que el casero solamente estaba haciendo eso, era una situación absurda pues los dos sabían que era algo más que eso, aunque esa era la forma que tenía mi esposa de intentar acallar su conciencia.

Manolo extendía lentamente la crema por el estomago de mi mujer, fue subiendo hacia sus tetas, antes de tocarlas miró a María a la cara, la expresión que tenía mi mujer era de suplica, quería que el casero siguiese con su trabajo. El chico comenzó a ponerle crema por las tetas, al principio lo hacía con delicadeza, pero iba aumentando la presión poco a poco, de los erectos pezones de mi mujer asomaban pequeñas gotitas de leche. Una de las manos del chico bajó hasta la entrepierna de María, le introdujo uno de sus grandes dedos en el coño mientras que con la otra mano seguía estrujando alternativamente las inmensas tetas de mi esposa, sus pezones empezaron a soltar pequeños chorros de leche materna, ella se encontraba rendida a las caricias del casero.

María estaba apunto de reventar, Manolo le introdujo otro dedo dentro de su vagina, Mi mujer movía las caderas intentando follarse los dedos del casero, al poco rato explotó en un inmenso orgasmo, uno de esos orgasmos de mi mujer, encharcándolo todo. Manolo estaba alucinado con la cantidad de líquido que salía de María, decidió jugarse el todo por el todo. Se levantó y se bajó los pantalones, no llevaba calzoncillos. Lo que vi a continuación no me lo creía, nunca había visto una polla de dimensiones similares, mediría alrededor de 28 cm y era muy gruesa, parecía la de un caballo. “Este tío sería un rey del porno si no fuera tan tonto” pensé. Pero no solo yo estaba alucinando, mi mujer tenía la boca abierta con una expresión de asombro brutal. Raúl cogió la cámara y habló:

-”¿Has visto la herramienta que gasta Manolo? En el pueblo dicen que ninguna puta quiere follar con él, tienen miedo de que las parta en dos.”

-”Tu mujercita va a disfrutar de lo lindo.” Dijo Nacho.

-”Vaya zorra, se quiere follar al casero, observa como le mira la polla. La muy tonta se cree que esta solita en casa y ha perdido la vergüenza.” Dijo Juan.

María continuaba alucinando con el tamaño de ese rabo. Estaba totalmente erecto y recorrido por multitud de grandes venas. No creía que ese cacharro le entrase dentro, solamente había follado con críos y conmigo, nuestras pollas no tenían nada que ver con esa monstruosidad, pero era tal su deseo de sentirlo dentro que se olvidó de todo.

-”¡Fóllame Manolo!”

Manolo se arrodilló y dirigió su polla a hacia mi mujer. Ella protestó.

-”¡Qué haces! ¡Ponte un condón!”

Manolo empezó a reírse y dijo:

-”Yo no tengo, ¿tienes tú?”

María se dio cuenta que tenía razón, los chicos tenían los condones en la casa y no podía entrar.

-”Entonces tendremos que dejarlo.”

Al oír estas palabras el casero se enfureció.

-”¡Dejarlo! Tú te has corrido maldita zorra y ahora me toca a mi. Si no quieres que te folle por el coño lo haré por el culo, tu decides.”

Al escuchar eso mi mujer se quedó blanca, no iba a follárselo sin condón porque no quería quedarse embarazada, estaba ovulando y era peligroso. Tampoco podía dejarse encular, le reventaría con ese instrumento. Intentó jugar la baza del chantaje.

-”Te he dicho que lo dejemos, o es que prefieres que se lo diga a Raúl y te despida.”

Lo que María no sabía es que esas palabras se volverían contra ella.

-”Eso díselo, has sido tú la que querías que te diese crema, yo no he hecho nada, además como explicarás que sepa que tienes las tetas llenas de leche y que te meas encima cuando te corres.”

Me di cuenta de que el tal Manolo no era tan tonto como parecía, mi mujer debió pensar lo mismo, estaba atrapada por las circunstancias, no quería que Raúl y los otros se enterasen porque la tendrían en su poder para siempre. Se bajó de la tumbona, puso una toalla en el suelo, se colocó a cuatro patas y, ofreciéndole su culo al casero, dijo:

-”Hazlo con cuidado, por favor.”

Era la situación mas excitante que había visto, mi mujer estaba dispuesta a dejarse encular por una polla de dimensiones fuera de lo normal para que nadie descubriese lo que había hecho, pero su acción sería inútil pues tanto los chicos como yo lo estábamos viendo todo y nos masturbábamos con el espectáculo.

Manolo empezó a ponerle crema el el agujero del culo a María, introdujo uno de sus dedos, sonrió al darse cuenta de que no era virgen por ahí, todavía estaba dilatada de esa mañana con los chicos, pero lo que vendría a continuación no tenía nada que ver con lo de esa mañana. Puso su capullo a la entrada del culo y de un fuerte empujón le metió la polla hasta la mitad.

-”¡Ahhhhhhhhhhhhh………..!”

El grito de mi mujer fue desgarrador.

-”¿Te gusta?…..¿eh putita?” Decía Manolo con sorna.

De otro empujón se la metió hasta los cojones, los ojos de María parecía que se le iban a salir de las órbitas. Se agarraba lo más fuerte que podía a la toalla e intentaba coger grandes bocanadas de aire, le faltaba el aliento. Manolo espero un momento quieto para que mi mujer se relajase, cuando esta lo hizo, la agarró fuertemente del pelo y empezó a follársela como un animal, nunca había visto a nadie follar tan duro. A María se le saltaban las lagrimas del dolor. Manolo se reía mientras se burlaba de ella.

-”¡Toma yegua vieja!”

María intentaba aguantar estoicamente pero el dolor comenzaba a ser insoportable. Manolo seguía con sus burlas.

-”¿Te gusta mamaíta? Siempre he querido darle por el culo a una de esas señoras de ciudad.”

María esperaba que se corriera pronto, pero no lo hacía. Llevaba diez minutos sodomizándola y ni siquiera había bajado el ritmo. María pidió clemencia.

-”Sácamela, por favor.”

Contrariamente a lo que yo pensaba Manolo se la saco al instante. María se desplomó como un muerto sobre la toalla. Manolo le dio la vuelta a mi mujer, separó sus piernas y dirigió su miembro a la entrada del coño de mi mujer, antes de metérsela preguntó.

-”¿Tú decides?”

María lo dudo un instante, no podría soportar por más tiempo la enculada y Manolo no parecía que se fuera a correr pronto.

-”Esta bien, hazlo. Pero córrete fuera. Estoy ovulando.”

Manolo empezó a reírse. Mi mujer comprendió lo que significaban esas risas, el casero no tenía intención de correrse fuera.

Parecía que el tiempo se había detenido. Los chicos esperaban impacientes la decisión de María, yo por mi parte no salía de mi asombro. Los cabrones habían planeado bien la jugada, mi mujer tenía que tomar una gran decisión, seguir pasando el suplicio de que la sodomizaran o arriesgarse a quedarse embarazada de un individuo como ese, lo que era muy probable ya que estaba ovulando.

Pasaron casi cinco minutos hasta que mi mujer abrió aún más las piernas invitándolo a follársela por el coño, lo hizo con lagrimas en los ojos pues sabía las consecuencias que podría traer. Manolo tomo sus piernas y se las puso contra los hombros buscando una postura en la que la penetración fuera máxima. Luego sin ninguna delicadeza se la metió hasta el fondo.

Al principio María se quejaba algo, pero los efectos del líquido la mantenían caliente y hacían que de su coño manasen grandes cantidades de jugos, favoreciendo la penetración. Empezó a acostumbrarse, luego llegó la excitación, su cabeza le atormentaba con la idea de que se iba a quedar embarazada pero su cuerpo disfrutaba con esa gran polla. Le llegó un orgasmo, Manolo al notar la cantidad de líquido que salía de su coño se empezó a reír, el tipo era asqueroso, no tenía casi ningún diente. Él seguía metiéndosela violentamente, era humillante pero María ya no podía hacer nada, simplemente gemía.

Durante los siguientes treinta minutos continuaron así, el muy bastardo tenía un aguante impresionante. María empezó a encadenar multitud de orgasmos, uno tras otro los orgasmos le venían sin cesar. De pronto Manolo dio un gruñido brutal, empezó a descargar todo su semen en el interior de mi mujer. María ni siquiera protesto, estaba desfallecida por tanto orgasmo y hacía rato que había asumido que la habían vencido. Manolo se quedó descansando apoyado sobre ella, seguían en la misma postura, con los pies a la altura de la cabeza, el casero quería que su leche llegase a todos los rincones de mi mujer.

Permanecieron así durante media hora más, la toalla estaba totalmente empapada por las corridas de María. Mi mujer miraba al infinito, su expresión era mezcla de remordimiento y de satisfacción, el tal Manolo había conseguido saciarla. El casero recuperaba fuerzas bebiendo la leche de las tetas de mi esposa. Después de este tiempo se levantó, al hacerlo del coño de mi mujer salieron borbotones de semen mezclados con juegos vaginales. El casero se vistió y la dejó ahí tirada.

María se quedó dormida tal y como estaba durante una hora. Los chicos comentaban la jugada. Como siempre Raúl fue el primero en hablar.

-”La muy puta ha dejado que Manolo le vacíe toda su leche en su interior. ¡Seguro que la ha dejado preñada!”

-”Sí, y encima lo disfrutaba.” Apuntó Israel.

-”Vamos a despertarla, ¿sabes la cantidad de cosas que le podemos obligar a hacer? Tenemos un vídeo de ella follando sin que nadie la obligue, no aparecemos nosotros y encima lo ha hecho sin condón.” dijo Juan.

Raúl se quedó pensativo durante unos instantes, luego volvió a intervenir.

-”Eso es cierto, pero nos divertiremos más si dejamos que se confíe, por ahora que piense que no la hemos visto, seguiremos actuando igual.”

Todos estuvieron de acuerdo.

No sabía que se proponían hacer, pero me daba terror. Los vídeos eran súper excitantes, pero se estaban pasando de la raya. Yo pensaba que sólo se la follarían ellos y se la había tirado medio pueblo y el casero, encima este último lo había hecho sin condón y luego la había dejado en una postura que favorecía la concepción.

Cuando María se despertó tardo unos instantes en recordar la situación. Pensó  que era una suerte que los chicos no hubieran llegado. Colgó la toalla en una cuerda para que se secase y se tiró a la piscina. Se frotó todo lo que pudo para limpiar los restos que quedaban en su cuerpo de esa sesión de sexo. Se fue a la tumbona a esperar la llegada de los chicos, comenzó a llorar.

A mi pobre esposa se le habían pasado los efectos del líquido y del alcohol, empezaba a pensar con claridad. Se dio cuenta de lo que había hecho y se sentía culpable. Cuando escuchó llegar el coche se secó las lagrimas y adoptó una postura de tranquilidad.

Los chicos le dijeron que habían estado tomando unas copas en el pueblo y que por eso se habían retrasado. Ella les dijo que se había quedado dormida casi toda la tarde. Se metieron en la casa, mi mujer caminaba con dificultad, los chicos se hicieron los tontos y no le dijeron nada.

Era tarde, me fui a mi casa. María me estaba esperando con la cena preparada. Comimos sin dirigirnos prácticamente la palabra y nos acostamos. Yo solo quería que llegase el día siguiente para ver como aprovechaban los chicos su nueva situación. Por la mañana me fui al despacho y puse la cinta por donde la dejé….

SABADO NOCHE

Al caer la noche cenaron algo, al sentarse a la mesa la expresión de dolor de mi mujer fue tremenda, tenía el culo dolorido de la enculada de Manolo. Después de la cena se fueron a ver la televisión, María iba desnuda como siempre, esperaba la siguiente prueba que le harían pasar los chicos, ellos por su parte estaban más excitados que de costumbre. Sirvieron unas copas, sin liquido ni nada, solo por el placer de tomarse una copa después de cenar, la de mi mujer casi no la cargaron, querían que estuviese bien despejada para lo que iba a pasar. Raúl empezó a hablar con María.

-”Mira María, se que nos has mentido con respecto a lo que ha pasado aquí esta tarde.”

Mi mujer puso pálida al oír las palabras de Raúl. No sabía que contestar.

-”Yo…. eh……os he dicho la verdad….”

Raúl tomo un sorbo de su copa, lo hizo despacio, sabiendo que tenía un as en la manga, luego dijo:

-”Te daré una oportunidad, si me cuentas todo lo que ha pasado, seremos benévolos contigo, sino te vas a enterar.”

María no sabía que hacer. Pensó que el casero les habría dicho algo, pero por otra parte podía ser un farol, no se había separado de ellos en toda la tarde y no les había visto hablar con Manolo. Se armó de valor y dijo:

-”Te he dicho que me quedé dormida.”

Después de oír eso Raúl puso el vídeo de lo sucedido esa tarde. Mientras veían las imágenes comenzó a hablar tranquilamente. María estaba muda.

-”Nosotros hemos sido buenos contigo, hemos cumplido lo que te hemos dicho, querías que te follásemos con condón y lo hemos hecho, te hemos preparado la comida y tratado como a una reina. Tú, por contra, has esperado la primera ocasión que has tenido para follarte a otro sin que nos enteráramos, y encima lo has hecho con el tonto del pueblo y sin condón. Te has reído de nosotros, te mereces un escarmiento.”

Raúl había representado perfectamente el papel de poli malo, mi mujer estaba tan confusa como asustada. Tenían un vídeo suyo que podían utilizar, sin tan siquiera incriminarse porque no aparecían en él. Aprovechando la ventaja, Raúl se desvistió, echo a mi mujer sobre la alfombra, la puso a cuatro patas y se dispuso a follársela.

María intentó protestar porque no llevaba condón, pero antes de que abriera la boca Raúl ya se la había metido de un solo golpe. Ella sabía que ya no podía decir nada, después de lo de esa tarde estaba totalmente a su merced. Si no se había quedado preñada por la tarde, se quedaría por la noche, era inevitable. Raúl la envestía como un salvaje, estaba fuera de sí, le estrujaba las tetas con fuerza, disfrutaba viendo manar la leche del ellas. Tenía una expresión de odio indescriptible, ya no necesitaba el consentimiento de María para nada de lo que quisiesen hacerle, no necesitaban drogarla, no necesitaban comportarse bien con ella. Ella no podía ver su cara por la postura en la que estaba, pero yo sí, por su expresión sabía que Raúl no se contentaría sólo con follársela sin condón.

Mi mujer recibía las acometidas de Raúl, estaba como ausente, pensaba en como podía haber llegado a esa situación, no encontraba respuesta. Lo único que le apartaba de sus pensamientos era el dolor que sentía en las tetas, el cabrón de Raúl se estaba ensañando a conciencia. Al cabo de un rato se corrió dentro de ella. Israel, Nacho y Juan se la follaron también uno detrás de otro, todos querían dejar su leche en el interior de María. Ella no disfrutó nada, sentía cada torrente de esperma que la invadía, además no estaba excitada y le habían dejado las tetas muy doloridas con tantos apretones.

Después de eso Raúl se fue a otra habitación, se le escuchaba hablar por teléfono, no podía entender lo que decía pero sabía que no tramaba nada bueno. Tras eso volvió a la habitación e hizo que María se pusiese las ropas del día anterior, minifalda, top, botas y se volviese a pintar como una puta. Ella no quería hacerlo, la otra noche era diferente, estaba borracha y excitada. Al final tuvo que claudicar ante las amenazas de Raúl, o se vestía así o enseñarían el vídeo de Manolo.

Todos salieron hacia el coche, Raúl se quedó en la casa. Cogió la bolsita de cocaína del día anterior y la metió en un bolso de su madre que había en la casa, también metió maquillaje, pañuelos y otras cosas de manera que pareciese un bolso de mujer normal. Luego habló a la cámara.

-”Hola cornudo. Te preguntarás a quién he llamado y que pienso hacer con la cocaína. Pues bien te lo diré. Le hemos preparado otra aventurita a tu mujer, tengo un primo en el pueblo, el pobre no tiene mucho éxito con las chicas, y he pensado que se tiré a tu mujer. Cómo lo hará, será una sorpresa.”

Dicho esto se reunió con los otros, le dijo a María que debería llevar ese bolso, que así parecía más puta. Dejaron que mi mujer condujese. Se dirigían al pueblo del día anterior cuando se encontraron un coche con una sirena en el techo, era un coche normal. Un hombre les daba el alto. María paró el coche y abrió la ventanilla. El tipo se acercó y enseñó una placa, se veía a la legua que no era una placa de verdad, pero mi mujer no se dio cuenta. Sin que María lo viera Raúl le guiñó un ojo al supuesto policía, estaba claro que el tipo era el primo de Raúl. Él les hizo meterse en un camino lateral.

Al verlo comprendí porqué no tenía éxito con las mujeres, tendría unos veinte años, era de mediana estatura y muy gordo, además su cara estaba llena de granos. Él volvió hacia el coche y se agachó sobre la ventanilla y dijo:

-”Agente López. Documentación.”

María le dio su carné y los papeles del coche. Él volvió a tomar la palabra.

-”¡Bajen del coche!”

Todos bajaron sin decir nada, Nacho dejó la cámara apuntando hacia el exterior. “López” comenzó a registrar el coche, estaba claro que sabía donde estaba la coca. Sacó el bolso y mostrando la bolsita que había encontrado se dirigió a mi mujer.

-”¿Qué es esto?”

María estaba asombrada.

-”No lo se agente.”

-”Yo se lo diré señora, es cocaína le va a caer un buen paquete por esto.”

María se quedó de piedra, intentó arregrarlo.

-”Pero no es mía, el bolso no es mío, ellos me lo dieron….”

Él la interrumpió al instante.

-”No diga tonterías, es la única mujer en el coche, el bolso es suyo. Además el coche está a su nombre, la responsabilidad penal es suya de todas formas. Voy a tener que registrarles.”

El policía comenzó con los chicos, les registró rápidamente. Luego se acercó a mi mujer.

-”Las manos contra el capó y las piernas separadas.”

María estaba asustadísima, no sabía lo que se proponía el agente, además no había mucho donde registrar. Él le levantó la falda, se le caía la baba al ver que no llevaba bragas. Mi mujer se enfadó.

-”¿Qué está haciendo?¿Quién se ha creído que es?”

-”Mire, le seré franco, o copera o le voy a poner una multa que se le va a caer el pelo.”

No entendía como María no caía en la cuenta de que ese tipo no era policía. Tal vez estaba preocupada por las consecuencias de la multa, pensaría en lo que yo le diría si le ponían esa multa, además había caído en la cuenta de que la “medicina para la cabeza” que le dieron el día anterior era coca y ella la había consumido. Para más inri se suponía que había ido a un entierro, no podría explicar la situación. Su única alternativa era dejarse hacer por el policía.

El tipo desde atrás desabrochó los cordones del top de María dejando sus tetas al aire. Empezó a manosearlas, cada acción la acompañaba con un comentario que humillaba a mi mujer, “hay leche en las tetas, tenemos una mamaíta”, decía el cabronazo. Luego le subió la falda hasta la cintura y empezó a explorarle el coño, ” hay restos de semen, ya se lo que pasa aquí, estos chavales han contratado una putita, y tú trabajas en esto para mantener a tú hijito y pagarte tu adicción a las drogas”. María estaba roja de ira y lo peor de todo es que tenía que aguantarse, el “agente López” disfrutaba enfureciéndola. Después de explorar su coño le introdujo un dedo en el culo, mi mujer gritó de dolor, el casero se lo había roto bien esa tarde. “También te han dado por el pompis, vaya tenemos una zorra de calidad”. María no aguantó esa humillación, se dio la vuelta y le escupió a la cara. El tipo se excitó más que enfadarse, “muy bien puta, tu lo has querido, ya había terminado el registró y pensaba marcharme, pero ahora te vas a enterar.”

Estaba claro que el “agente López” no pensaba marcharse, pero quería enfurecer a María antes de tomarla, y lo había conseguido. Se lanzó sobre mi mujer con todo su peso, ella cayó sobre el capó del coche, sus doloridas tetas amortiguaron la caída. Quería penetrarla por el culo, pero ella se resistía con fiereza y no le dejaba. “Si no quereis que os empapele a vosotros también sujetadme a esta puta” gritó él. Les estaba dando pie a participar, los chicos no se lo pensaron, Juan y Nacho sujetaron cada uno una pierna de mi mujer, mientras que Raúl e Israel intentaban mantenerla quieta.

María se resistió cuanto pudo hasta que las fuerzas le abandonaron, el gordo cabrón aprovechó para metérsela en el culo, no la tenía muy grande pero en el estado que estaba el culo de mi pobre mujer era como si le metiesen la polla más grande del mundo. Ella gritaba de dolor.

-”¡Ahhhhhhh……cabrón me estás partiendooooo……”

Las quejas de mi mujer le calentaban aún más. Restregaba su cara llena de granos contra la de mi mujer intentando besarla. María no se dejaba, él se conformó con pasar su lengua por su rostro mientras daba sus últimos empujones.

-”¡Toma puta de mierda!” dijo mientras se corría.

María quedó tendida sobre el capó del coche, el supuesto policía se vistió, le dio 100 euros disimuladamente a Raúl y se marchó. Los otros comentaban animadamente la escena.

-”Te está bien empleado por engañarnos esta tarde.” Dijo Juan.

-”¿Por qué no me habéis ayudado?” Preguntó entre llantos María.

Raúl, después de que se fuera su primo, acariciándole la cara a María dijo:

-”No podíamos,es policía. Venga vístete y vamos al pueblo. Tomamos unas copas y volvemos a casa, por hoy ya has tenido bastante.”

Cuando vi todo eso me quedé muy sorprendido. No habíamos hablado de violarla, yo creía que habíamos hecho un trato pero ellos se volvían a reír de mi. Fruto de mi excitación parecía haber olvidado la clase de personas que eran. En verdad me estaba bien empleado por entregar a mi mujer a unos pervertidos. Aunque no entiendo el porqué, pero cuanto más nos humillaban, más me excitaba.

Mi mujer se tranquilizó un poco, pensaba que por esa noche ya había terminado. Se dirigieron al típico garito de moda del pueblo. Era el un local donde el alcohol y las drogas son habituales, todos eran veinteañeros y vestían de formas muy diversas y raras. Antes de entrar escondieron la cámara en el bolso de María, al que habían hecho un agujero para poder grabar lo que ocurría, para que ella no se diera cuenta lo llevaba Nacho en plan galante. Raúl iba a sobornar al portero para que les dejasen entrar, esta vez no por mi mujer sino porque ellos no tenían la edad, pero dos hombres que había junto al mismo les dejaron pasar sin más, serían los dueños del local.

Una vez dentro se fueron a la barra y pidieron una ronda. La gente los miraba extrañados, no por las pintas de mi mujer, que eran típicas de una discoteca así, sino por la edad. Mi mujer se conserva bien pero se nota que tiene sus añitos y a los chicos se los ve unos adolescentes imberbes. Yo me preguntaba que tramarían, sabía que no iban a tomar sólo unas copas.

Después de unas cuantas copas María empezó a relajarse, llevaban mucho tiempo en el bar y los chicos no la habían obligado a nada. Cuando Raúl la notó suficientemente borracha la sacó a bailar, subieron a una tarima y empezaron a moverse. Mi mujer estaba tan confiada que debió ser la única en el bar en no darse cuenta de que no llevaba bragas. La gente de abajo se estaba poniendo morada viendo el peludo chocho de mi esposa. Cuando Raúl se cercioró de que todo el mundo sabía que María no llevaba bragas habló con ella y se marchó, supongo que le diría que iba a por unas copas pues señalaba su vaso vacío mientras hablaban.

Lo que tenía que pasar pasó, inmediatamente después de que Raúl viniese a la barra, los dos que estaban antes en la puerta subieron a la tarima, eran los típicos chulitos de gimnasio con sus camisetas apretadas, eran muy grandes, uno era rubio y el otro moreno. Empezaron a bailar con María uno por delante y otro por detrás. Ella estaba borracha y se la veía orgullosa de que dos tíos de veintipico años tan guapos y fuetes se fijaran en ella, pensaba que no había nada de malo en concederles un baile. Además parecían buenas personas, pues ni la rozaban al bailar.

Debieron ofrecerle una copa ya que se fueron a otra barra que había al fondo del local, María se quitaría del medio a Raúl y los demás por un rato, se sentía segura junto a los dueños del bar. Los chicos se acercaron un poco al lugar donde estaban, ocultos detrás de una columna grababan sin ser vistos. El rubio se metió dentro de la barra y sirvió unas copas, luego le dijo al camarero que se fuera y cerró la barra, volviendo al instante junto a María y su compañero. Acto seguido los dos tíos empezaron a toquetear a María, al principio eran solo caricias inocentes, pero luego el moreno le desabrochó los cordones del top, intentaba liberar sus hermosas tetas. Mi mujer al darse cuenta de que estaban llegando demasiado lejos intentó huir, pero estaba atrapada entre la barra y los dos armarios de músculo. El que intentaba liberar sus tetas consiguió su objetivo, el rubio le había subido la falda y le estaba toqueteando el coño.

Estuvieron un rato así, ella intentaba pedir auxilio, pero el rubio le tapaba la boca con la mano. La arrastraron hacia unas escaleras, comprendí que la llevaban a un reservado. El moreno la subió prácticamente arrastras, el otro se quedó vigilando en las escaleras por si alguien les había visto. Los chicos se acercaron a él. El tipo se puso furioso al darse cuenta de que eran los que estaban antes con María.

-”¿Qué queréis niñatos?”

Raúl tomó la palabra, no entendía como un crío de quince años podía manejar tan bien esas situaciones.

-”Se que os habéis subido a la tía esa a un reservado.”

-”Eso no es asunto tuyo chaval.” Respondió el musculitos.

Raúl le hizo una proposición irrechazable:

-”Escucha, esta tía es una autentica zorra, mis amigos y yo nos la estamos follando, la chantajeamos con decírselo a su marido si no hace todo lo que le pedimos. No nos importa que os la tiréis, al revés queremos que lo hagáis. Solo queremos mirar.”

El tipo se enfadó.

-”¿Quién te has creído que eres? Escucha imbécil, vamos a reventar a esta puta y vosotros esperareis aquí os guste o no ¿has entendido?”

La respuesta de Raúl fue espectacular.

-”No, escucha tú. O nos dejas mirar o llamo ahora mismo a la policía. Tú decides, puedes ir a la cárcel por violación o puedes violar a esta mamaíta impunemente, cuanto más duramente mejor. Te garantizo que no os denunciará, la tenemos controlada”

La cara de asombro del tipo lo decía todo, no le quedó más remedio que aceptar. Subieron las escaleras, el reservado era como una suite de hotel, tenía un salón a la entrada y un dormitorio con cuarto de baño al fondo. Una puerta corredera separaba el salón de la habitación. Al entrar los chicos se escondieron detrás de un sofá y el musculitos cerró con llave el reservado, luego apagó la luz del salón y cerró la puerta corredera, la dejó entreabierta para que pudieran verlo todo. Los chicos salieron de su escondite y se acercaron con la cámara a la puerta, se relamían solo de pensar en lo que iba a pasar, sabían que alguien intentaría follarse a María al verla sin bragas, pero habían tenido una gran suerte con que fueran los dueños, podrían mirar tranquilamente. Yo por mi parte estaba tan furioso como excitado, se estaban pasando de la raya, eran como pequeños diablillos jugando a ser Dios con mi mujer, ella no se merecía eso. Pero ya no podía hacer nada, eso había sucedido ya, tenía dos opciones verlo o apagar la tele. Me desabroché el pantalón y me empecé a pajear.

El otro tío estaba forcejeando con María en la habitación, le arrancó de un fuerte tirón el top, dejando sus tetas al aire. Mi mujer gritaba inútilmente, nadie la iba oír con lo alta que estaba la música del local. El que había hablado con Raúl le dijo al otro algo al oído, le estaba poniendo al corriente de todo. Cuando hubo terminado los dos se lanzaron sobre María. Ella luchaba como una fiera, intentaba evitar lo inevitable.

Los gritos de María eran estremecedores, el moreno le dio una bofetada y la tiró de espaldas.

-”¡Ya estoy harto de tus gritos zorra de mierda!” dijo mientras le pegaba.

El rubio sacó de un cajón un rollo de cinta aislante, dos pares de esposas y unas cuerdas. Parecía claro que mi mujer no era la única a la que violaban esos dos.

-”¿Eres una puta salvaje? Pues te vamos a domar.”

Diciendo esto le taparon la boca con la cinta aislante, luego la esposaron al cabecero de la cama con una de las esposas. María se encontraba de pie junto a la cama, desnuda de cintura para arriba, vestida solo con la pequeña minifalda y las botas negras de largos tacones. Estaba temblando, tenía las manos sujetas a la cama y estaba a su merced. Aún así se resistió como pudo a que le quitasen la minifalda, al final no consiguió evitarlo.

Los dos tipos se quitaron los cinturones y empezaron a azotarla. María se estremecía de dolor. Recibía latigazos por todo el cuerpo pero sobre todo en sus tetas y en su culo. Intentaba chillar pero no podía con la boca tapada, lo único que podía hacer era llorar. Cuanto más sufría ella más disfrutaban esos bárbaros. Los chicos miraban atónitos desde su escondite, todos tenían una cara de asombro brutal, no esperaban eso, el único que tenía otra expresión era Raúl, su cara reflejaba felicidad, ese crío de quince años era un autentico diablo.

Pasados unos minutos María dejó de agitarse, su culo y sus tetas estaban totalmente rojos, el resto del cuerpo mostraba alguna que otra marca de latigazo. Finalmente las piernas le fallaron y se desmayó, quedó colgada del cabecero de la cama. La habían doblegado.

Los dos hombres se desnudaron, sus pollas eran de buen tamaño, aunque todas parecían pequeñas comparadas con la de Manolo. La desataron, le quitaron la cinta aislante de la boca y la subieron a la cama, ella no se movía. La sentaron apoyando la espalda contra el cabecero. Era un cabecero de los antiguos, con barras de hierro, lo que les permitió inmovilizarla totalmente. Le esposaron las manos en cruz, luego pasaron una de cuerda entre las barras y la cintura, después otra entre las barras y el cuello de mi mujer.

En esa postura mi mujer estaba a expensas de lo que quisieran hacerle. Luego cogieron sus cinturones y los cerraron sobre los pechos de María, quedando éstos aprisionados. Ella se despertó al empezar a sentir dolor en sus tetas. Cuando se vio atada en esa postura se puso a gritar, intentaba revolverse pero estaba bien sujeta y apenas conseguía mover un músculo. Ellos tiraban poco a poco del extremo libre de cada cinturón, parecía que las tetas de mi mujer iban a explotar.

-”¡Soltadme!” Decía la pobre María mientras se retorcía de dolor.

Pequeñas gotas de leche empezaban a manar de los pezones de mi esposa. Al verlo, los dos hombres empezaron a mofarse de ella.

-”¿Te gusta que saquemos tu leche mamaíta?”

-”Pareces una vaca lechera. Vamos a ordeñarte esas tetas tan gordas. Te vamos a exprimir hasta la última gota.”

El moreno dio un fuerte tirón de su cinturón, un chorro de leche salió disparado de la teta de María.

-”¡Ahhhhhhhhh………! ¿Por qué me hacéis esto?” Se quejó amargamente María.

La respuesta fue un tirón del otro cinturón, se produjo el mismo resultado. María empezó a pedir auxilio desesperadamente. Los dos tipos empezaron a apretar continuadamente los cinturones sobre las doloridas tetas de mi mujer, su leche empezó a salir a borbotones. Ellos sonreían mientras María continuaba retorciéndose, intentando liberarse inútilmente de ese suplicio. A los pocos minutos de sus pechos dejó de manar leche, por más que se los estrujaban no salían nada, la habían dejado seca.

Lo que esos sátiros le estaban haciendo a mi mujer era excesivo, le estaban practicando todo tipo de torturas, sus gritos eran desgarradores, definitivamente el juego se me había escapado de las manos. Sea como fuere no había podido apartar la vista del televisor ni un minuto, me daba remordimientos excitarme con eso, pero esas cosas no se pueden evitar.

Los chicos se habían pajeado con la escena. Ellos disfrutaban sin ningún cargo de conciencia, sobre todo Raúl. Cuanto más fuerte era lo que le pasaba a María, mayor era su satisfacción, el fin de semana les estaba saliendo perfecto.

Al cabo de un rato la desataron. Cuando María estuvo libre de sus ataduras ni siquiera intentó escapar, las fuerzas le habían abandonado, cayó desplomada sobre la cama. Colocaron la almohada debajo de su estomago, dejando el culo de mi mujer totalmente expuesto. Ella estaba tan fatigada y dolorida que no se daba cuenta de nada. El rubio de ellos se situó detrás preparándose para encularla. Introdujo la punta en el culo de María, ella dio un respingo.

-”Eso no, haré lo que queráis pero no me deis por el culo, me duele mucho.” María tenía el culo tan dolorido que estaba dispuesta a lo que sea con tal de no ser penetrada otra vez.

-”Esta bien, entonces me la vas a chupar como una profesional.” dijo sacándosela a mi mujer.

-”Te la chuparé, haré lo que sea.” Contestó aliviada mi mujer al sentir que se la sacaban.

En ese momento el tipo la penetró con fuerza pillando a María confiada.

-”¡Hijo de putaaaaaaaaaaa…….!” Gritó mi mujer.

Él le daba con fuerza, la estaba destrozando.

-”¡Vamos mami muévete!” Decía mientras seguía follándose a mi mujer.

Cogió su cinturón y la empezó a golpear a un lado y a otro, como los vaqueros al caballo en las pelis del oeste, gritándole que se moviera. María se movía lo que podía, pero para el rubio no era suficiente y seguía fustigándola. Finalmente se corrió y dejo caer su peso sobre María, descansando sobre ella.

Cuando se quitó, el moreno arrastró a mi mujer hasta el borde de la cama. Se la fue metiendo poco a poco por el culo, cuando la tuvo totalmente dentro se levantó. Tenía a María empalada, la sujetaba por los muslos, ella se agarraba al cuello de su violador para no caer. Él se acercó a la puerta para que los chicos pudieran verlo más de cerca. El coño de mi mujer estaba totalmente abierto, su cara desdibujaba, mientras el moreno la subía y bajaba como si fuera un muñeco. Ella no podía verlos porque estaban en la penumbra, pero ellos si podían disfrutar de esa visión en primera fila.

Cuando hombre se corrió, dejó a María otra vez sobre la cama y le dijo:

-”Tienes cinco minutos para marcharte, si no lo haces volveremos a empezar.”

Al oír esto los chicos se fueron sin hacer ruido. Se subieron en el coche a esperar a María, se hacían los dormidos como si llevasen mucho tiempo esperando. En cinco minutos exactos apareció mi mujer, su aspecto era lamentable, tenía el top roto y apenas podía ocultar sus tetas, el pelo totalmente despeinado y el maquillaje se le había corrido.

-”¿Dónde estabas puta?” De esta manera la recibió Raúl

-”¡Me han violado! Tenemos que ir a comisaría a denunciarlo.” Dijo agitadamente María.

-”No podemos hacer eso. El policía. de antes puede estar en la comisaría, además si lo hacemos tu marido se enterará de lo que has estado haciendo el fin de semana.” Volvió a decir Raúl.

María se quedó pensando unos instantes, sabía que Raúl tenía razón, lo que no sabía era que el policía no era policía y que su marido no solo sabía lo que había pasado sino que era cómplice. Finalmente aceptó el consejo de Raúl y se marcharon a casa, estaba amaneciendo.

Miré el reloj, era muy tarde, casi se me había pasado la hora de comer. Me fui rápidamente a casa. María me preguntó por mi tardanza, le dije que había tenido mucho trabajo en la consulta. Casi no podía mirarla a la cara. Lo ocurrido durante la noche del sábado había sido demasiado fuerte, y sentía remordimientos. Mi mujer me notó extraño durante la comida pero no me dijo nada, bastante tenía ella con lo suyo.

Después de comer María se marcho, me dijo que tenía hora con el ginecólogo, que era una revisión de rutina. Me temí lo peor, ¿estaría embarazada?. Cuando ella se fue me marché al despacho, tenía que terminar lo que empecé.

DOMINGO

El domingo los chicos se levantaron a las doce, María seguía durmiendo. Estuvieron viendo el vídeo de la noche anterior, comentándolo animadamente.

-”¡Que suerte tuvimos ayer de dar con esos dos tipos!” Dijo Juan.

-”Ha sido lo mejor de todo el fin de semana ¿verdad?” Preguntó Israel.

Raúl tomó la palabra. Cada vez que lo hacía yo me preguntaba qué estaría tramando.

-”Puede ser, pero tenemos la obligación de superarlo, quién sabe si volveremos a disfrutar alguna vez de esta puta.”

-”¿Superarlo?¿Cómo?” Dijo incrédulo Nacho.

-”Tú déjame a mí”

Con la intrigante frase de Raúl terminó la conversación. Dijo que tenía que ir al pueblo y se marchó. Cuando regresó Raúl subieron a despertar a María, era la hora de comer. Mi mujer dormía a pierna suelta, era natural después de todo lo que había ocurrido el día anterior. Sus tetas y su culo mostraban las marcas del la pasada noche, estaban llenas de moratones. Me alegré al ver que solo tenía eso, no había sido tan grave después de todo, ella había sufrido pero no tenía secuelas de importancia.

Bajaron a comer, María tuvo que sentarse sobre un flotador, mientras los chicos se reían disimuladamente,iba desnuda como siempre. Todavía fingían portarse bien con mi mujer los muy cabrones, después de lo que le habían hecho pasar. Cuando terminaron de comer pasaron al salón. Raúl se sentó al lado de mi mujer y comenzó a hablarle.

-”Esta mañana he ido al pueblo y te he comprado una cosa”

Raúl le entregó un test de embarazo, ninguno sabíamos lo que se proponía. Él seguía hablando.

-”Quiero que lo hagas.”

María le miró extrañada, no sabía porqué Raúl quería que se hiciese el test, pero no le dio muchas vueltas, ella deseaba hacérselo. Se fue al cuarto de baño. Raúl aprovechó ese instante para salir fuera y orinar sobre otro test, había comprado dos el muy bastardo, después se lo guardó en un bolsillo. Cuando María volvió Raúl le pidió el test y se lo guardó en el otro bolsillo.

Pasados los minutos de rigor, Raúl sacó su test de su bolsillo, María no notó la jugada. Cuando Raúl le mostró el test a mi mujer ella se puso súper contenta, por fin algo le salía bien. Raúl le ordenó que los esperase en la piscina y María obedeció.

Cuando María salió de la casa, Raúl sacó el otro test del bolsillo. Por su cara de satisfacción al verlo, supe que mis temores se confirmaban. Cuando lo mostró a la cámara comprobé que así era, estaba embarazada. Los demás estaban desorientados, no sabían lo que se proponía Raúl. Aún así lo siguieron a la piscina. Raúl se fue a hablar con mi mujer.

-”Bueno María después de la buena noticia siempre viene una mala. Ayer nos dejaste plantados en la discoteca y mereces un castigo”

.-”Pero si me violaron.” Dijo ella.

-”Sí, pero es como lo de ayer con Manolo, te violaron por intentar engañarnos, te fuiste con unos tipos para librarte de nosotros, tú te lo buscaste. Además nosotros no tenemos la culpa de nada, hemos perdido toda la mañana por dejarte descansar. Ese tiempo es irrecuperable para nosotros porque esta tarde nos vamos, te devolveremos las cintas y no nos volverás a ver. Nos merecemos una compensación.”

María respiró aliviada al escuchar que pensaban devolverle las cintas.

-”¿Qué castigo? dijo.

Los chicos aguardaban expectantes la próxima frase de Raúl, sabían que este era el momento culminante que les había prometido.

-”Lo decidirás tú, te daré cuatro opciones. Uno, follaras con nosotros nuevamente sin condón todas las veces que queramos. Dos, te daremos por el culo desde ahora hasta que nos marchemos. Tres, tendrás sexo con uno de los perros de Manolo. Cuatro, nos quedamos con las cintas y ya veremos que hacemos con ellas.”

María se quedó perpleja cuando escuchó las opciones. No podía hacerlo sin condón, Dios le había dado otra oportunidad y no podía arriesgarse a quedarse embarazada, ya era mucha casualidad que no lo estuviese ya como para seguir tentando a la suerte. Tampoco podía dejarse dar por el culo, lo tenía tan dolorido del día anterior que le dolía sólo de pensarlo, era un infierno por el que no estaba dispuesta a pasar. La opción del perro, era una opción que iba contra las leyes de la naturaleza y de Dios, una opción que era una aberración en si misma. Si se quedaban con las cintas, todo lo que había pasado ese fin de semana habría sido inútil, su sufrimiento habría quedado en saco roto.

A Raúl se le veía contrariado, pensaba que María elegiría la opción del perro, pensaba que no había otra elección posible,pero ella no contestaba, por lo que Raúl dijo:

-”De acuerdo, ya que no contestas supongo que habrás elegido la opción numero cuatro, que nos quedemos las cintas. Vamos a tomar una copa y nos iremos para casa, volverás a tener noticias nuestras.”

Raúl no se conformaría con eso, les había prometido a sus amigos un punto final grandioso para el fin de semana y lo iban a tener. Se marchó con Juan a preparar las copas, la de María muy poco cargada y con una gran dosis de líquido para vacas, no querían emborracharla, sólo querían calentarla. Juan se fue con las copas a la piscina y Raúl se marcharon a buscar a Manolo. Raúl llamó a la puerta del casero.

-”Hola Manolo, quiero que me dejes al perro.”

-”¿A cual de ellos?”

-”Déjame el macho grande. La puta que hemos traído con nosotros nos ha dicho que quiere follarse a un perro, menuda guarra. ¿Quieres verlo?”

A Manolo se le iluminó la cara, movió la cabeza asintiendo.

-”Muy bien, te quedarás espiando desde detrás del seto. Cuando te haga una señal vendrás con el perro, haz como si vienes a limpiar la piscina.”

Raúl volvió con los demás a la piscina, empezaron a hablar de tonterías. A los pocos minutos el líquido empezó a hacerle efecto a mi mujer, ella se dio cuenta que algo raro le pasaba, normalmente asociaba cuando se ponía caliente a que iba borracha, pero esta vez no era así, era tan ingenua que no se dio cuenta de que le habían echado algo en la bebida. Le habían echado mucho más líquido que las otras veces, la calentura de María iba a ser brutal.

Los chicos seguían hablando de tonterías, como si no se dieran cuenta. Ignoraban a posta a María, que estaba sentada desnuda junto a ellos agitándose constantemente. Raúl la miró de reojo, al darse cuenta de su estado dijo:

-”Bueno recogemos todo y nos vamos para la ciudad.”

Al oírlo María se contrarió, esperaba tener una última sesión de sexo.

-”Raúl, yo había pensado que…..ya sabes…..” El tono de voz de mi mujer era de lascivia absoluta.

Raúl se hizo el tonto.

-”No, no se.”

María fue directa al grano.

-”Había pensado que podíamos tener sexo otra vez. Estoy dispuesta a chupárosla a cambio como el primer día”

-”Muy bien, chúpanosla y luego ya veremos.”

Mi mujer se acercó a Raúl, se puso de rodillas entre sus piernas, le sacó la polla del pantalón y se la empezó a chupar. Lo hacía lo más rápido que podía, no quería esperar más para ser follada. Raúl puso su mano en la cabeza de María acompañando el movimiento, luego le hizo una seña a Manolo. Mi mujer no se dio cuenta de que el casero estaba limpiando la piscina hasta después de que Raúl se corriera en su boca, cuando lo vio, no le dio importancia, total Manolo ya se la había follado, haría lo que fuera con tal de tener sexo.

Juan prefirió que María le hiciera una cubana. Ella puso la polla del chico entre sus tetas, éstas eran tan grandes que cubrían por completo el instrumento de Juan. María comenzó un sube y baja bastante rápido, sólo tenía una idea en la cabeza, sexo. Cuando Juan se corrió, ella se levantó y se fue a por el siguiente chaval, Nacho. Le hizo una mamada estupenda, había aprendido bastante el fin de semana. Israel optó por otra cubana. Cuando mi mujer terminó con todos ellos exigió su premio, seguía de rodillas junto a Israel.

-”Coged los condones, ¿quién es el primero?”

-”Nadie va a follarte puta.”

María se sorprendió con las palabras de Raúl.

-”Pero me dijiste que si os la chupaba….”

-”Eso lo dijiste tú.” Volvió a decir Raúl.

María estaba tan caliente que empezó a masturbarse. Raúl le apartó las manos de su coño.

-”No te masturbarás, si quieres sexo tendrás que hacerlo con alguien, pero no con nosotros.”

-”¿Con Manolo?” Dijo mi mujer.

-”No, con su amigo.”

Cuando María vio al perro empezó a temblar, el perro era grandísimo, muy feo y estaba sucísimo, seguro que tenía pulgas. Es verdad eso que dicen de que los perros se parecen a los amos. Mi mujer se levantó enfada, no iba a hacerlo con el perro, y más ahora sin recuperar las cintas. Se dirigió hacia la casa, su paso era decidido, pero poco fue aminorándolo. Se dio la vuelta y se acercó a Raúl.

-”¿Recuperaré las cintas si lo hago?”

-”Ya es demasiado tarde, las cintas son nuestras, si quieres follarte al perro lo harás sin conseguir nada a cambio.” Dijo Raúl.

Increíblemente mi mujer se puso a cuatro patas, solo le importaba calmar su calentura. Al ver esto yo no sabía que pensar, un perro apestoso se iba a follar a mi mujer, toda una señora cristiana y madre de dos hijos. Mi polla pensó por mi, se me puso más tiesa que nunca, no recordaba una erección igual, me empecé a pajear. Raúl ordenó a Manolo acercarse con el perro.

El perro empezó a dar vueltas alrededor de María hasta que descubrió la humedad de su coño. Empezó a lamerlo, su áspera lengua hacía maravillas en la intimidad de mi mujer. Ella movía su culo buscando más placer. Los chicos y Manolo se pajeaban muy excitados. María no aguanto mucho tiempo los lametones del chucho y le vino un orgasmo, el perro lamió los abundantes jugos que manaban del interior de su hembra. Luego el animal se subió sobre mi mujer, intentaba penetrarla, cuando por fin lo consiguió empezó a culearla a un ritmo frenético, sujetándola con sus patas delanteras.

Las babas de animal resbalaban por el cuerpo de María, a ella se la veía sofocada por la follada que estaba recibiendo. Empezó a gemir al sentir la proximidad de otro orgasmo.

-”¡Me corrrrrrrrooooooooooooo……….!”

El chucho seguía empujando, no bajaba el ritmo. María encadenaba orgasmos uno detrás de otro, era increíble la cantidad que tuvo. Los chicos se mofaban de ella.

-”Vaya perra, como disfruta.” Dijo Juan.

-”Dime puta, ¿qué diría tu maridito si te viese entregada a un chucho sarnoso?” Dijo Raúl con ironía.

Su marido se había corrido ya dos veces mientras su mujer seguía teniendo orgasmos sin importarle que la humillaran. De pronto el perro arqueo su espalda juntándose lo más que pudo a mi mujer. Empezó a meterle toda la bola a María, que se retorcía mezcla de dolor y placer. Ella tuvo un último orgasmo y perdió el sentido.

Cuando recobró el conocimiento, el perro le estaba dando la espalda, se habían quedado abotonados. Ella se asustó un poco al verse en esa situación, intentó despegarse del perro pero no pudo. La follada del animal había aplacado su calentura y ahora se sentía fatal. “¡Qué es lo que he hecho ! ¡Cómo he caído tan bajo!” dijo en voz alta. Los chicos empezaron a reírse. Ellos todavía no se habían corrido, estaban aguardando este momento, el momento más humillante para María. Se acercaron a ella y uno tras otro fueron corriéndose en su cara, lo hicieron con desprecio, como si mi mujer fuera una basura. También Manolo descargó sobre su rostro cinco tremendos chorros de semen. María terminó cubierta totalmente de esperma, llorando amargamente mientras esperaba que el perro se despegase de ella. Todo lo que había hecho el fin de semana había sido inútil, no sólo no había recuperado las cintas, sino que ahora tenían más vídeos de ella, algunos de los cuales eran totalmente aberrantes.

Raúl y Juan entraron en la casa. Juan grabó las últimas palabras de su amigo:

-”Bueno cornudo, espero que hayas disfrutado con el vídeo. Además vas a ser padre otra vez, si el niño no sale muy listo sabrás que es de Manolo. Aunque no tiene porqué ya que tu mujercita también es tonta de remate, no se ha dado cuenta que las violaciones que ha sufrido estaban preparadas, ni de que le hemos puesto el líquido para calentarla. Lo dicho, si quieres repetir ya sabes mi número de teléfono.”

Así se terminó la grabación. No sabía que pensar, había disfrutado como un enano, pero mi pobre mujer había alternado momentos de increíble placer con otros de increíble dolor. Cuando regresé a casa María me dijo que quería hacer el amor con migo. Era evidente que había ido al médico y le había dicho que estaba embarazada, supongo que habría tenido los síntomas típicos y habría ido al doctor para ver si el test que había hecho con los chicos estaba bien.

Si hacía el amor con ella, tendría que asumir el hijo como mío, pero que otra cosa podía hacer….

Las fantasías de Soraya

Viernes, octubre 21st, 2011

Como cada día, Soraya se levantaba temprano para ir a la universidad. Hoy cumplía 18 años, y aunque para ella nada parecía haber cambiado en su vida, sabía que en cualquier momento se podrían producir cambios.

 

Soraya vivía sola con su padre en un barrio de Barcelona, al que se acababan de mudar, y en el que intentaba pasar desapercibida. Su padre trabajaba como vigilante en una fábrica, en turnos de doce horas día-noche, por lo que la mayoría del tiempo estaba sola en casa, enfrascada en sus libros.

 

Era su primer día en la universidad, y estaba preocupada por el hecho de querer pasar desapercibida. Era demasiado tímida y sabía que en la universidad había demasiada gente para que nadie se fijara en ella.

 

Cogió el metro a las 8:30, y diez paradas después llegó a la universidad. Tuvo que preguntar varias veces por el aula en la que tenía que  realizar las clases, y a las 9:00 empezó su primera clase. Durante las dos primeras horas tuvo que soportar las miradas de sus compañeros de clase, que parecían no parar de hacer comentarios sobre ella. Ella no se consideraba una chica guapa, pero el resto de la clase no pareció pensar lo mismo. Aunque nunca había estado con nadie, no parecía importarle esa situación, y las miradas de sus compañeros tampoco parecieron hacerle efecto.

 

A las 11:00 empezó el momento del desayuno, y los alumnos disponían de 30 minutos de descanso hasta la siguiente clase. Soraya se dirigió a la cafetería,  pidió un café y salió al parque que había en la universidad a sentarse en un banco. Notó la presencia de una chica que la observaba escondida detrás de una pared. Al cabo de un rato, no pudo aguantar y la llamó:

 

-  Hola… ¿vas a estar escondida toda la mañana,…, te puedo ayudar en algo?

-  Perdona….no quería molestarte.

-  No me molestas, pero no es normal vigilar a escondidas a la gente…

-  No estoy vigilándote, simplemente te he visto sola, y bueno, pensé que quizá quisieras conocer gente nueva.

-  No me interesa conocer gente, estoy muy bien sola.

-  Lo siento, no quería molestarte. Te dejo sola entonces. Adiós…

-  Espera,….perdona, no quería ser tan brusca…puedes quedarte, si quieres…

-  Bueno, no pasa nada….Dime, ¿Cómo te llamas?

-  Me llamo Soraya.

-  Yo me llamo Lidia. Dime, ¿es tu primer año en la universidad?

-  Sí, me he mudado hace poco a Barcelona. La verdad es que no suelo hablar con nadie, y menos con desconocidos.

-  Bueno, pero ahora ya no soy una desconocida, ahora somos amigas.

-  Vaya, veo que vas muy rápida. ¿De verdad quieres ser mi amiga?

-  Pues claro. Por si no te has dado cuenta no tengo amigas, y tú parece que tampoco vas sobrada en ese aspecto. Me caes bien, pero si no quieres que seamos amigas no pasa nada.

-  Tampoco he dicho eso. Tú también me has caído bien, así que no tengo inconveniente. Volvamos a clase.

 

A las 11:30 iniciaron de nuevo las clases. Al ser el primer día había pupitres libres en la clase, y Lidia pudo sentarse junto a Soraya.

 

-  Qué bien que haya sitios libres, así me puedo sentar a tu lado.

-  Es  verdad. Ahora empieza la clase más complicada de todas, la de latín. A mí se me da fatal. Y ya nos han puesto un trabajo bastante difícil.

-  No te preocupes, Soraya, a mí se me da bastante bien. Si quieres quedamos para hacerlo juntas en mi casa.

-  Uy, no sé, no me gusta molestar.

-  Que va, si no molestas, al contrario.

 

A las 13:00 acabaron las clases y se fueron a casa de Lidia, ya que el padre de Soraya trabajaba todo el día y Lidia decidió invitarla también a comer. Después de comer se fueron a la habitación de Lidia para hacer el trabajo de latín que les habían mandado en la universidad. Como a Lidia se le daba muy bien acabaron el trabajo en muy poco tiempo, así que tenían toda la tarde libre.

 

-          Vaya, no sabía que se te diera tan bien el latín. Hemos acabado muy pronto.

-          Sí, ahora tenemos toda la tarde libre para hacer lo que queramos. ¿Quieres que nos conectemos a Internet?

-          La verdad es que yo controlo poco, porque en casa nunca hemos tenido.

-          No te preocupes, yo te enseño. ¿Te gusta chatear?

-          No sé, nunca lo he hecho.

-          Vaya, no te preocupes, ya verás que divertido.

-          ¿Y qué suele hacer por el Chat? ¿Hay canales diferentes?

-          Si. Normalmente me conecto a canales de sexo.

-          ¿De sexo?… ¿En serio?

-          Sí, es muy divertido, te encuentras cada cosa…

-          Eso parece un poco peligroso, no crees…

-          Que va, si es muy divertido. A veces me conecto a canales bisexuales, o a canales lésbicos.

-          ¿Eres bisexual,….o lesbiana?…

-          Digamos que me da morbo.

-          ¿Pero te gustan las chicas?

-          Digamos que no me importaría probar. Además, tengo ganas de probarlo.

-          Y por eso chateas con chicas…

-          Si, la verdad es que lo hago porque me da mucho morbo. Tengo ganas sobretodo de besar a una chica.

-          ¿Y porqué no lo has probado?

-          Pues porque no es tan fácil encontrar a la chica adecuada. Si fuera con una chica como tú sería lo ideal.

-          ¿Como yo? Qué quieres decir….

-          Bueno, no sé, si te soy sincera, la primera vez que te he visto he sentido unas ganas locas de probar tus labios….son muy sensuales….

-          …¿Lo dices en serio?….Vaya, nunca me habría imaginado que podría atraer a una chica.

-          Pues a mi me atraes, aunque realmente a mí me gustan los chicos, pero me encantaría probar con una chica.

-          Vaya, esto no me lo esperaba…..no sé que decir…a mi las chicas nunca me han atraído.

-          No pasa nada, me imaginaba que dirías eso. Olvida lo que te he dicho, y vamos a chatear….si quieres.

-          Vale, a ver si es tan divertido como tú dices.

-          Normalmente me conecto a un Chat extranjero, pero de lenguaje latino. Normalmente me pongo un “nick” llamativo, así me aseguro que la gente quiera hablar conmigo.

-          ¿Qué nick usas?

-          Pues me voy a poner como “nick” “morbosa”, ya verás que pronto me abren conversación.

 

En efecto, al iniciar sesión en el Chat lésbico, muchas usuarias abrieron conversación con Lidia.

 

-          Te lo dije, Soraya, que con este “nick” muchas chicas nos pedirían conversación.

-          Ya veo, ya….de momento te han abierto 6 a la vez. ¿Con cual de ellas vas a hablar?

-          Pues si puedo con todas,,, a ver cuál es más caliente…jeje…Mira, creo que esta de aquí parece morbosa….se ha puesto como “nick “ “gatita_encelo”. Suena interesante, ¿quieres que le diga algo?

-          Vale.

  • Hola, “gatita”.
  • Que tal, “morbosa”.
  • Bien, y tú.
  • Aquí, un poco caliente.
  • Mmm… eso suena muy bien. ¿Y se puede saber por qué estás caliente?
  • Pues porque tengo muchas ganas de besar a una chica. Es algo que nunca he hecho, y solamente de pensarlo me pongo muy caliente.
  • ¿Eres lesbiana?
  • No, más bien bisexual, me gustan los hombres pero me daría morbo hacerlo con una chica.
  • Mmm… eso es muy interesante.
  • ¿Tú eres lesbiana?
  • Si. Desde hace años.
  • ¿Y qué se siente al hacerlo con una mujer?
  • Pues eso creo que deberías probarlo por ti misma, aunque te puedo decir que es algo muy morboso y excitante. Nosotras sabemos cómo darnos placer, ya que hacemos lo mismo que nos gustarían que nos hicieran.
  • Ya, entiendo. En principio mi morbo sería darme el lote con una chica.
  • ¿Solamente eso?
  • Bueno, no sé,…eso de comerle el coño a una chica, no sé si me gustaría.
  • Eso es muy excitante, y muy rico, seguro que te encantaría.
  • No sé, hasta que no lo pruebe no lo sabré.
  • Y dime, ¿por qué no lo has probado con ninguna?
  • Pues en principio porque no he encontrado a la chica ideal con quién probarlo….bueno, sí que la he encontrado, pero creo que ella no quiere.
  • ¿Ah, sí? Y quién es la afortunada…
  • Pues es una amiga que acabo de conocer hoy en la universidad…está aquí a mi lado.
  • Vaya, y por qué no quiere…
  • Pues dice que las chicas no le atraen…
  • Tú dile que no sea tonta, que por probar no pasa nada…no hacéis nada malo. Si no le gusta, pues no pasa nada, probado está.
  • Intentaré convencerla…de todos modos, aunque me diga que sí, no sé si sabré hacerlo bien…
  • ¿Hacer bien qué?
  • Pues,..ya sabes,..besarla, comerle…
  • No te preocupes, tienes que hacerlo como te gustaría que te lo hicieran a ti.
  • Ah…muchas gracias por el consejo… ¿Tú has probado muchas cosas?
  • Si yo te contara…creo que he probado casi de todo.
  • ¿En serio?… ¿Qué es lo más fuerte que has probado?
  • Pues creo que sexo con animales.
  • No me digas….eso es un poco asqueroso, no crees…
  • No creas, a mi no me desagradó.
  • Eso me lo tienes que contar algún día…si quieres, claro.
  • Claro, con mucho gusto.
  • Y de las cosas que has probado, que es lo que más te ha gustado…
  • Pues creo que el sexo anal. Me encanta que me metan cosas, cuanto más grandes mejor.
  • Eso suena mejor que lo de los animales.
  • Bueno, es tan morboso como eso, pero a mí me gusta más.
  • Eso quizá lo pruebe algún día.
  • Te gustará…oye, te tengo que dejar, me tengo que ir a estudiar. Hablamos en otro momento, si quieres.
  • Claro, ya te he agregado como favorito en usuarios.
  • Perfecto, pues hasta otra…Saludos a tu amiga. Chao.
  • Chao

 

-          Vaya, Lidia, menuda conversación más caliente.

-          ¿Te ha parecido caliente?

-          Y tanto…no me imaginaba que la gente hablara así por el Chat.

-          Bueno, normalmente sueles decir por aquí lo que no te atreverías a hacer o decir en persona.

-          Y normalmente tú hablas así por aquí….

-          Sí, aunque he de reconocer que es la primera vez que me ponen tan caliente. Esta chica promete.

-          ¿Crees que ha dicho la verdad en todo?..Eso de los animales, suena a cuento chino.

-          No creas, hay más gente de la que tú te piensas que le gusta hacer eso.

-          ¿Lo dices en serio?

-          Si, claro. Esperemos a ver qué nos cuenta la próxima vez, me ha dejado intrigada. ¿A ti no?

-          Pues la verdad, un poco, aunque me  cueste admitirlo.

-          La próxima vez le diremos que nos explique lo que ha probado.

-          Vale.

-          Entonces,…te ha parecido caliente nuestra conversación…

-          Si,…bastante…

-          Eso significa que tú también te has puesto caliente…

-          No…no…qué cosas dices…

-          No pasa nada si lo estás…tampoco es nada malo…Solo que….

-          Qué….dime.

-          No, nada, déjalo.

-          Anda, no seas tonta, qué quieres decirme.

-          Pues….se me había pasado por la cabeza…que quizá si estabas cachonda, querrías probar conmigo…

-          ¿Otra vez con lo mismo?…

-          ..Perdona, no te enfades,…si no quieres no pasa nada…Lo siento, no te lo volveré a pedir. Creo que será mejor que lo dejemos por hoy…no me encuentro bien.

-          Espera, no corras tanto, que tampoco pasa nada. ¿De verdad tienes tantas ganas de probarlo con una chica? No entiendo por qué estás tan obsesionada.

-          No es obsesión, simplemente me gustaría probar, no creo que haya nada malo en eso.

-          Tienes razón…mira, vamos a hacer una cosa…si quieres probar….probaremos, pero no creo que me guste.

-          ¿Estás segura? Luego no vayas a echarme en cara nada.

-          No lo hago para echarte nada en cara, nadie me obliga a hacerlo, pero eres tú la que tiene que llevar la voz cantante, yo no haré nada.

-          Vale…

-          A ver, dime qué tengo que hacer.

-          Pues….túmbate en la cama.

 

Soraya se tumbó en la cama, y cerró los ojos. Lidia, no sabía qué hacer, pero decidió perder la vergüenza y dejarse llevar, ya que si no era ella la que lo hacía, perdería la oportunidad que tanto estaba esperando.

 

Decidió perder la vergüenza y lanzarse sin pensar. Se acercó a la cama, dónde yacía tumbada Soraya.

 

Ella permanecía con los ojos cerrados, y su cuerpo temblaba. Lidia empezó a quitarle la camisa lentamente. Observó que Soraya llevaba un sujetador muy sexy, transparente, que dejaba entrever sus pezones. Deslizó sus manos sobre sus pechos y acarició los pezones. Acercó sus labios a la boca de Soraya y los unió a los suyos. Las dos se fundieron en un largo beso. Sus lenguas se unieron lentamente. Soraya soltó un gemido. Lidia dejó de besarla y deslizó sus labios hacia los pezones de Soraya. Los atrapó con sus dientes y empezó a morderlos suavemente. Soraya notó que sus pezones estaban duros, y volvió a gemir. Esto hizo que Lidia se pusiera aún más caliente. De repente Soraya cambió de actitud y decidió pasar a la acción. Cogió a Lidia por la cintura y la tumbó en la cama. Cogió sus brazos con fuerza. Besó sus labios con pasión. Su mano se deslizó bajó los pantalones, y acarició la entrepierna. Le bajó los pantalones y las bragas. Soraya vio que tenía el coño completamente depilado, y sintió un deseo irrefrenable de comérselo. Bajó su cabeza y con la lengua chupó en círculos el clítoris de Lidia, que no paraba de gemir…’Sí, Soraya, que rico….no pares, no pares…’.

 

Minutos después Lidia arqueó su cuerpo y tuvo el mayor orgasmo que ella recordaba.

 

Sus cuerpos sudorosos permanecieron abrazados durante unos minutos, sin mediar palabras, hasta que Lidia por fin rompió el silencio:

 

-          Ufff… sido el mejor orgasmo que he tenido en mi vida….

-          ¿Te ha gustado?…

-          Mucho, me ha encantado…ha sido todo tan rápido…Y a ti, ¿te ha gustado?

-          Sí, a mí sí, pero no sé qué pensar ahora…

-          A qué te refieres…

-          Pues que en el fondo, sigo pensando que no me gustan las chicas, que soy heterosexual.

-          Bueno, eso no tiene nada que ver. Acaso no lo has pasado bien…

-          Si, mucho.

-          Entonces no pienses en rollos moralistas, que eso está pasado de moda. Aprovecha que lo has pasado bien, y ya está. Yo también sigo siendo heterosexual, pero si quiero puedo volver a hacerlo con chicas también.

-          Sí, creo que es mejor no pensar.

-          Vamos a decirle a nuestra nueva amiga lo que acabamos de hacer…

-          Vale.

-          Por cierto, te podrías quedar a dormir aquí, mira qué hora es…

-          Ostras, es verdad…creo que debería irme…

-          No hace falta, te invito a quedarte…anda, coge el teléfono y llama a tu padre.

 

Soraya llamó a su padre. Casualmente esa noche tenía que hacer horas extras en la fábrica, así que se quedaba a dormir en el trabajo. No puso objeción a que se quedara en casa de su amiga.

 

-          Mi padre no duerme en casa hoy, así que me ha dado permiso para quedarme

-          ¡Qué bien…! Eso es estupendo. Verás qué bien lo pasamos. Vamos a conectarnos y hablar con nuestra amiga…a mí me dejó muy intrigada con eso de los animales…

-          Sí, a mí también….

 

Volvieron a entrar en el Chat, y consiguieron contactar con su amiga cibernética.

 

-          Hola, “gatita”.

-          Hola, “morbosa”, cuánto tiempo.

-          Sí, qué suerte encontrarte por aquí de nuevo. Mi amiga y yo teníamos ganas de hablar contigo.

-          ¿Ah, sí? Y sobre qué tema queríais hablar.

-          Pues primero de todo, queríamos decirte que finalmente mi amiga y yo nos hemos enrollado. Ha sido genial.

-          Mmm……qué buena noticia…y seguro que os ha gustado mucho a las dos…

-          Sí, nos ha encantado.

-          ¿Vais a volver a repetir?

-          No lo sé, nunca se sabe.

-          ¿Y con otras?

-          Pues no sé. ¿A ti te gustaría?

-          Sí, claro, además, os podría enseñar muchas cosas.

-          Eso suena muy interesante. Esta mañana nos has dejado muy intrigadas…

-          ¿Ah sí? Y por qué…

-          Pues con el tema del sexo con animales.

-          Ah, vale…Qué pasa, os gustaría probar…

-          Uy, no….eso tiene pinta de ser asqueroso.

-          Bueno, eso es porque no lo habéis probado. Además, vuestra curiosidad os delata.

-          Bueno, simplemente teníamos curiosidad. Que nos expliques cómo era y qué cosas habías probado.

-          ¿Con animales?

-          Sí

-          Pues lo he probado varias veces, con el perro de una amiga.

-          ¿Y ella te deja hacer eso?

-          Bueno, digamos que nos hemos liado varias veces, y alguna vez se ha traído a su perro…Ella también interviene.

-          Y dime, qué es lo que hacéis…

-          Pues lo que más me ha gustado es hacerle una mamada.

-          Uf… ¿eso es un poco fuerte, no?

-          Bueno, suena fuerte, la verdad, pero a mí me da igual lo que piense la gente, lo he probado y me ha gustado, la verdad.

-          Pero supongo que es mejor hacérsela a un hombre, no crees…

-          Pues no se lo he hecho nunca a un hombre, pero a un perro es súper morboso.

-          Y qué se siente…

-          Pues lo más morboso es cómo la tiene de grande…

-          ¿Tan grande la tiene?

-          Sí, es un perro Golden, cómo los del Scottex. Creo que le mide unos 20 cm., y también se hincha, así que es gorda también.

-          ¿Y por qué se hincha?

-          Pues se hincha cuando le bajas la piel, y sobretodo cuando está punto de correrse.

-          ¿Quieres decir que se corre cuando le haces cosas?

-          Y tanto…no te imaginas la de leche que sueltan.

-          ¿Y se corre dentro de tu boca?

-          No lo he probado nunca. Normalmente se corre en mi mano, aunque siempre va soltando leche poco a poco, y ésta si que la suelta en mi boca.

-          ¿Y qué sabor tiene?

-          Pues no te sabría decir, porque cuando lo hago uso lubricante de sabores, que disimula olores y sabores.

-          Nunca habría imaginado que una mujer pudiera hacer estas cosas.

-          Quieres decir entonces que no lo probarías si te lo pidiera…

-          No sé, creo que pensarlo me da mucho asco…pero por otro lado, suena a hacer algo prohibido…y da morbo.

-          Si te propongo que lo hagas, qué me dirías…

-          Pues no sé, luego me comería la cabeza si lo probara.

-          No tiene porqué, tampoco vas a matar a nadie. ¿Por qué no os venís a mi casa tú y tu amiga?

-          ¿A tu casa? ¿Dónde vives?

-          En Barcelona, en Paseo de Gracia.

-          Qué me dices…si casi somos vecinas…

-          Pues vente con tu amiga, y yo también aviso a la mía para que traiga  su perro. Y si no te atreves, pues  haremos otras cosas.

-          Vale, nos arreglamos y vamos a  tu casa…Hasta ahora.

-          Hasta ahora.

 

Lidia cerró el Chat y notó que Soraya tenía cara de pocos amigos.

 

-          ¿Qué te pasa?

-          ¿Que qué me pasa? ¿Y tú qué crees? Creo que te has vuelto loca de remate.

-          ¿Por qué dices eso?

-          ¿Tú que crees? ¿Sabes lo que quieres hacer?

-          Sí claro, pero te corrijo. No voy a hacer…¡Vamos a hacer!

-          Conmigo no cuentes.

-          ¿Cómo que no? ¿No me digas que no te atreves?

-          Pues claro que no, es una locura.

-          También pensabas lo mismo de probar conmigo.

-          No es lo mismo.

-          Claro que es lo mismo, es cuestión de no tener tapujos y hacer lo que te apetece.

-          Creo que será mejor que me vaya.

-          No me hagas esto…por favor…si no vienes conmigo no me atreveré a hacerlo….

-          Ya estamos como antes. ¿Tanta ilusión te hace?

-          Todo lo que sea probar cosas nuevas mejor, no creo que haga nada malo.

-          Bueno, yo te acompaño, pero no haré nada.

-          Vale. Vamos a ducharnos.

 

Lidia y Soraya se ducharon y salieron a la calle. Pidieron un taxi y en 15 minutos llegaron a casa de su amiga cibernética. Llamaron a la puerta.

 

Nuria era una chica extrovertida, que pasaba su tiempo libre chateando, y con el tiempo quedaba con la gente que conocía por Internet para experimentar cosas nuevas. Se podría decir que pocas cosas le quedaban por probar, y se la podía considerar una “maestra”. Ese día tenía dos alumnas nuevas que acababa de conocer, y estaban a punto de llegar a su casa.

 

La puerta empezó a sonar.

 

-           ¿Quién es?

-           Somos Lidia y Soraya, nos acabamos de conocer en el Chat.

 

Nuria abrió la puerta.

 

-          Qué pronto habéis llegado. Adelante, no tengáis vergüenza.

-          Gracias – contestó Lidia.

-          Tenía ganas de conoceros en persona.

-          Nosotras también teníamos ganas. – Soraya no dijo nada, estaba tan avergonzada que apenas podía articular palabra.- Por cierto, ¿no ha venido tu amiga?

-          Ahora viene, es mi vecina de al lado. Tranquila, pronto tendrás aquí a tu “partenaire”.

 

Lidia se sonrojó. En ese momento se dio cuenta de lo que estaba a punto de hacer, pero se dijo a sí misma que no se echaría atrás.

 

-          Ay, pero qué tonta soy -.Se dijo a sí misma Nuria.- No os quedéis en la puerta, pasad.

-          Gracias.

-          ¿Os apetece tomar algo mientras llega mi amiga?

-          Vale. ¿Qué tal un cubata? Creo que necesitaré algo fuerte.

 

Soraya no paraba de mirar a Nuria. Hasta ahora no pensaba que una mujer la atraería físicamente, pero Nuria era una mujer muy guapa. Llevaba un camisón transparente que dejaba entrever su moldeado cuerpo. Notó que no llevaba sujetador, y que tenía unos pechos muy grandes. Sintió ganas de probar con ella lo mismo que con Lidia. Nuria se dio cuenta de que la estaba comiendo con la mirada.

 

-          Tú debes de ser Soraya.

-          Sí.

-          ¿Qué te parece lo que tú amiga va a probar hoy?

-          Pues si te digo la verdad, no me gusta.

-          ¿Entonces por qué has venido?

-          Pues porque no quería dejarla sola.

-          No te fías de mí…

-          No es eso, simplemente que con una cosa así, no podía dejarla sola. Ella ha decidido hacer esto y no puedo hacer otra cosa que apoyarla.

-          Entonces la vas a ayudar…

-          No, no haré nada que no me parezca bien.

-          Cómo quieras…

 

Alguien llamó a la puerta.

 

-          Esa debe ser mi amiga…

 

Nuria fue hacia la puerta y la abrió. Lidia y Soraya vieron una chica pelirroja, no muy alta, con un piercing en la nariz y otro en la oreja.

 

-          Hola, Silvia. Pasa, te estábamos esperando.

 

Silvia entró en el piso de su amiga. Iba acompañada por su perro Max.

 

-          Veo que has traído a Max.

-          Si, claro, cómo me habías pedido. Supongo que tienes ganas de “jugar” con él.

-          En este caso no es para mí.

-          Ah, no…entonces, para quién es….

 

Entonces Silvia se dio cuenta de que no estaban solas. Miró hacia el interior del piso, y vio dos chicas sentadas en el comedor.

 

-          Silvia, te presento a Lidia y Soraya.

-          Encantada.- dijo Silvia.

-          Igualmente.-Dijo Lidia. Soraya seguía sin decir nada.

-          Espero que no importe que te haya pedido prestado a Max. – dijo Nuria.

-          No, claro. Será la primera vez que pruebe con otra chica que no sea una de nosotras.

-          ¿Lo traes preparado?

-          Y tanto…limpito, cómo a ti te gusta.

-          Perfecto, porque Lidia hoy se va a estrenar.

-          ¿En serio? Eso suena genial. ¿Y su amiga?

-          No, ella no quiere probar.

-          Lástima, no sabe lo que se pierde.

-          Creo que no deberíamos perder tiempo…la noche es joven… Lidia, acércate.

 

Lidia, nerviosa, se acercó a Nuria.

 

-          ¿Te gusta que te aten?

-           No lo sé, nunca lo he probado.

-          Pues esta noche lo vas a probar. Siéntate en el sillón.

 

Lidia hizo caso a lo que Nuria le pedía. Se sentó en el sillón del comedor. Nuria cogió sus manos y las estiró hacia los lados. Sacó unas esposas y se las puso en cada mano, atándola a la pared mediante unos ganchos preparados para eso. De este modo, quedó a merced de que pudieran hacer con ella cualquier cosa, ya que no podría mover las manos.

 

Nuria llamó a Max.

 

Max entró por la puerta del comedor. Hasta ese momento, Lidia no lo había visto. Su cara de sorpresa no fue para menos. Max era el perro más grande que había visto nunca. Empezó a imaginar cómo sería de grande la polla de ese grandioso perro. Sus pensamientos pararon con la voz de Nuria.

 

-          – Chica, despierta. Te has quedado de piedra. ¿Qué te parece tu nuevo amigo? Si te has llegado a preguntar cómo será su polla, ya te puedo adelantar que es muy grande. Supongo que estarás deseando empezar…

-           Si…. ¿Qué tengo que hacer?

-          Tú nada, tu amiga te ayudará.

-          ¿Yo? -dijo Soraya. Ya te he dicho que no haré nada.

-          Si no lo haces, tu amiga no podrá probar, porque nosotras no la ayudaremos. Así que tú decides.

 

Soraya miró a Lidia. Supo entonces que debía ayudar a su amiga. “No se va a enterar nadie -pensó-. Además, no hacemos daño a nadie.

 

Se dirigió  Nuria y dijo

 

-          Bien, qué tengo que hacer…

-          Ponte al lado de tu amiga. Y llama al perro.

 

Soraya llamó a Max y éste se acercó lentamente. Cuando estuvo a su lado empezó a acariciarle la cabeza. Se acordó de lo mucho que eso les gustaba a los perros. Miró hacia la polla de Max. Vio el gran bulto que colgaba de entre sus patas traseras.

 

-          ¿Qué hago ahora?

-          ¿Hace falta que te lo explique? Tienes que hacer que su polla se empine.

-          Ya, pero ¿cómo?

-          Bueno, ponle imaginación. Lo único que te puedo decir es que tienes que conseguir bajar la piel que recubre su polla.

 

Soraya imaginó lo que debía hacer. Cogió el bulto que colgaba de entre las patas de Max y empezó a frotarlo. Notó que le ocupaba toda la mano. Imaginó cómo sería en estado de erección.

 

Siguió frotando cada vez más rápido. Notó un extraño calor entre sus piernas. “No puede ser que me esté poniendo cachonda”- pensó. Pero no pudo evitarlo, la humedad entre sus piernas era evidente. Su mente solamente pensaba en la polla de Max y de hacer que creciera.

 

La piel de la polla de Max empezó a ceder, y Soraya vio aparecer la una punta de color rosado. La polla de Max, ya sin piel, creció de manera evidente. Nuria se había quedado corta al decir que medía 20 cm. Cómo mínimo medía unos 25 cm. Soraya bajó toda la piel de y la polla quedó completamente al descubierto. Los testículos de Max también eran grandes. “Cuánta lecha saldrá de aquí”- pensó Soraya.

 

Soraya notó su mano viscosa, debido a las primeras secreciones que soltaba la polla de Max.

 

-           ¿Y ahora qué tengo que hacer? Ya he conseguido que esté completamente en erección.

-          Pues creo que ahora debería ser el turno de Lidia.

-          Pero ella está atada…

-          Bueno, no creo que las manos no es lo único que puede usar…

 

Soraya pilló la indirecta. Miró a Lidia a los ojos y asintió con la cabeza. Había llegado el momento de la verdad.

 

Situó a Max frente a Lidia, de espaldas a ella. Cogió la polla de Max, la pasó entre sus patas traseras y la acercó a la boca de Lidia.

 

Lidia abrió la boca y vio entrar la enorme polla en su boca. Empezó a lamerla con la lengua por la punta, de manera suave.

 

-          Así me gusta…veo que no tenemos que enseñarte como se chupa una buena polla -dijo Nuria. – ¿Te gusta?

-          Sí, me encanta. Estoy muy cachonda.

-          Seguro que puedes hacerlo mucho mejor. Cómetela toda.

 

Lidia dejó de lamer. Soraya cogió con fuerza la polla de Max y la metió entera en la  boca de Lidia. Ésta notó que tenía la boca llena. Empezó a chupar. La polla de Max entraba y salía de su  boca. Nuria pudo notar la cara de placer reflejada en su cara.

 

A Lidia le empezó a caer un líquido blanquecino por la comisura de sus labios. Hacía rato que Max se estaba corriendo. Lidia cada vez tenía la boca más llena. Miró a Soraya,  que cada vez parecía más excitada y sacó la polla de su boca. Con la  boca llena de semen, acerco sus labios a Soraya y besó sus labios. Sus lenguas se unieron en un largo beso, mientras el semen pasaba de una boca a otra. El semen caía de entre los labios de las dos amigas, que no podían parar de besarse.

 

-          Qué magnífico espectáculo- dijo Nuria.-. Silvia, trae un vaso.

 

Silvia fue a la cocina y trajo el vaso más grande que encontró.

 

-          Ahora soltad el semen en este vaso.

 

Lidia y Soraya hicieron lo que Nuria les pedía, y escupieron el semen en el vaso llenándolo hasta la mitad.

 

-          Creo que hay que acabar de llenarlo. Soraya, creo que es tu turno

 

Soraya no esperaba que le pidieran eso

 

-          ¿A qué esperas, no te atreves?

-          Claro que me atrevo. No te imaginas de lo soy capaz de hacer.

 

Lidia se quedó sorprendida. Soraya había cambiado, ya no era aquella chica escrupulosa que conoció. Entonces supo que sería capaz de hacer cualquier cosa.

 

Soraya cogió la polla de Max, y se la quitó de las manos a Lidia. Sin pensarlo se la metió en la boca y empezó  mamar con ansia. Max no tardó en soltar abundante semen en su boca. Cuándo tuvo la  boca llena de semen la abrió y lo dejó caer en el vaso. Volvió a mamar la polla, y no tardó en volver a llenarla de semen. Volvió a escupirlo en el vaso. Dejó de mamar y se dedicó a masturbar esa gran polla. Apuntó con la polla hacia el vaso y el semen se fue introduciendo en cada sacudida, hasta que se llenó completamente.

 

Lidia no podía creer lo que estaba viendo. Soraya parecía haber roto con sus tapujos, y parecía capaz de hacer cualquier cosa. Mientras pensaba todo esto, Soraya permanecía con el vaso lleno de semen en una mano, mientras con la otra aún sostenía la polla de Max. Miró a Lidia, le lanzó un guiño y se metió el vaso en la boca. Su boca se volvió a llenar de semen otra vez. Paró. Miró a Lidia de nuevo y se lo tragó.

 

Incluso Nuria y Silvia no se lo podían creer. Soraya volvió a meterse el vaso en la boca y se lo volvió a tragar. Repitió hasta que el vaso estuvo vacío. Entonces pasó su lengua por sus labios y su mano, recogiendo así lo que había salido del vaso.

 

La polla de Max volvió a su tamaño normal.

 

-          ¿Qué os ha parecido? – dijo Soraya.

 

Lidia miró a Nuria y a Silvia y empezó a sonreír.

 

-          Vaya con Soraya….menuda guarra está hecha.

-          Y qué lo digas…menudo peligro. Nos ha superado a nosotras…- dijo Nuria

-          Lo he pasado genial…dijo Lidia.

-          Me alegra oír eso…dijo Nuria. Creo que se ha hecho tarde,  mañana tenemos que trabajar, y vosotras estudiar.

-          ¿Nos dejarás repetir con Max? – dijo Soraya.

-          Si, claro… cuando queráis -  dijo Silvia.

-          Pero la próxima  vez quiero follar con Max, quiero que me meta ese pollón por el culo.

-          Vaya, cómo has cambiado, Soraya.

-          Sí, ya me he hartado de ir de chica buena por la vida.

-          Me parece genial, pero dime… ¿eres virgen? ¿Te han metido alguna por el culo?

-          No, nunca.

-          Entonces primero debes entrenar ese culito antes de probar con Max, es demasiado grande para que la pruebes.

-          Vale, ¿qué me propones entonces?

-          Mira, Silvia tiene un buen arsenal de artilugios en su casa, con los que te dejaremos un culo bien preparado. Y si finalmente te metes la polla de Max, seguramente tendrás el culo más abierto que he visto nunca.

-          ¿Genial…cuándo empezamos?

-          Pues como mañana es viernes, podéis venir a mi casa, a pasar el fin de semana entero. Silvia traería sus juguetes.

-          ¿Y a Max?

-          Ya veremos…veo que le has cogido el gusanillo…

-          Sí…bueno, si no lo traes no pasa nada.

-          Ya, ya…Se te ve el plumero…Je Je. Quedamos mañana, entonces. Te recomiendo que te laves la cara y las manos antes de irte, las tienes llenas de semen…Jeje.

-          Vale. Ahora vuelvo.

 

Soraya fue a lavarse las manos y la cara. Cuando volvió, Lidia estaba lista para irse. Se despidieron de Nuria y Silvia hasta el día siguiente.

 

De vuelta a casa hablaron sobre lo ocurrido esa noche.

 

-          ¿No crees, Soraya, que nos hemos pasado un poco?

-          Que va, ya sabes que era reacia a todo esto, pero me he cansado de no hacer las cosas por lo que pueda pensar luego.

-          Entiendo, pero no sé, creo que lo que hemos hecho hoy es demasiado fuerte. Aunque me gusta que pienses así. Entonces, lo próximo que quieres probar es el sexo anal…

-          Sí, me encantaría, pero no sé cómo será, y si podré hacerlo.

-          Claro que podrás. ¿Por qué razón no ibas a poder?

-          No sé, ya has visto la polla de Max, no creo que vaya a ser fácil que me la meta.

-          Bueno, para eso tenemos la ayuda de Nuria y Silvia. Me pregunto qué tipo de artilugios tendrá para esto.

-          No sé, ya se verá. De todos modos podríamos informarnos un poco antes, no sé, tal vez mirar vídeos porno por Internet.

-          Sí, no es mala idea. Si quieres podemos mirar ahora, cuando lleguemos a mi casa.

-          Vale.

 

En 15 minutos llegaron a casa de Lidia en taxi. Subieron, saludaron a su madre y se fueron a la habitación.

 

-          Nos vamos a la habitación, tenemos que hacer un trabajo (Lidia le guiñó un ojo a Soraya), así que hasta mañana.

-          Que durmáis bien – dijo la madre de Lidia.

-          Buenas noches.

 

Subieron a la habitación, y encendieron el ordenador. Mientras éste arrancaba, Lidia buscó un pijama para que Soraya pudiera dormir. Una vez iniciado el ordenador, se preguntaron cómo encontrarían información sobre sexo anal.

 

 

Con mi perro bartolo

Viernes, octubre 7th, 2011

Hola, soy Camila nuevamente. Les recuerdo que actualmente tengo 25 años. En este ataque de locura por contar mis historias sexuales, voy a relatar una de mis primeras y mejores cogidas con mi perro Bartolo. Aún con 14 años.

 

Cuando regrese de mis fantásticas vacaciones donde me desvirgo un perro y cogí como loca con mis primos, comencé a interiorizarme sobre la zoofilia por internet. Note que muchas cosas son mentiras y que otras dependen tanto del perro como de la mujer.

Bartolo es un perro común, lo tenemos en la familia hace como 7 años, lo trajo mi hermano cuando lo encontró por la calle de cachorro. Es un poco más alto que un boxer y tiene una hermosa pija, más grande que la del perro que me hizo debutar.

Ya había repetido la experiencia unas seis veces más. Logré enseñarle a estar recostado mientras se la chupo. Por lo general me coge 2 veces para que yo pueda acabar.

Una de las poses que más me gusta es la del misionero, pero bartolo no parece estar cómodo así, por lo que busque en internet y me puse a probar.

Siempre cojo por la siesta con mi perro, ya que es la hora en que estoy sola y no corro riego de que me atrapen mis padres (pero siempre me cuido de mi vecinito Miguelito que esta espiandome por la ventana mientras se pajea). Así que una vez que regresaron a sus respectivos trabajos lleve a bartolo a mi habitación, antes cerre bien mi ventana, me desnude, él ya estaba contento por que sabia lo que hiba a pasar; separe mis piernas y lo llame, inmediatamente comenzó a lamer mi concha haciendome gemir de placer. Lo quite y me coloqué debajo de él para chupar bien su pija, luego le indique que se recostara y continué mamando mientras giraba mi cuerpo buscando el mejor angulo que permitiera que me tragara bien toda la pija. Pude llegar bien hasta la base de su bola, se la succioné tanto que lo hice acabar. Le permití descansar un instante, ya que bartolo reacciona en poco tiempo, asente mi trasero sobre una banqueta petisa y el resto de mi cuerpo sobre mi cama, lo llame y me monto de una. Yo levante  y separé bien mis piernas dejando el camino despejado para que bartolo pudiera introducir bien todo su miembro. Me la ensartó de una, me trabo bien con sus patas y bombeaba con fuerza, se notaba que la posicion funcionaba bien por que no pretendía bajarse como otras veces. Yo mientras tanto hacia que su lengua jugosa me raspara mis pesones y me babeara toda, Continuo cada vez con mas fuerza hasta que sentí como se vino dentro. Lo acaricié para que no intentara bajarse, yo me movia provocandolo mas, el giro y nos quedamos abotonados por un instante, como será que estaba de mojada que casi no note cuando introdujo su bola.

Al bajarse se recosto y antes que comenzara a limpiarse su verga yo ya estaba arriba suyo haciendo el trabajo por él, se ve que lo hice bien por que no bajo su tamaño en ningún momento, entonces me sente sobre el introduciendo por completo su verga en mí. Comence el mete y saca hasta que hice que su bola se introduzca en mi, entonces me movia en forma circular provocandome un montón. Presioné y presioné hasta que me vine, me baje y me recoste a su lado pero bartolo se levanto y hacia movimientos de copulación, Entendí el mensaje y me coloqué a 4 patas, no me dio tiempo a acomodarme bien y ya lo tenia encima, bombeaba como loco, yo mordia un almoadon que logre manotear y sentí que se vino nuevamente. SE quedó quieto por un instante, luego giro y nos quedamos abotonados como por 3 o 4 minutos. Me levante a duras penas, estaba muy cansada, prepare la ducha pero antes deje salir al perro. Luego de bañarme me acoste desnuda quedando dormida al instante.

Al despertar solo deseaba una cosa para terminar realmente satisfecha, una verga por mi culo. Eso se los cuento despues.

Mi inicio sexual

Viernes, octubre 7th, 2011

Hola, mi nombre es Camila, actualmente tengo 25 años. Esta es mi confesión de como empezó mi vida sexual y mi atracción por los animales. Soy de Argentina y vivo en el noroeste del país.

 

Todo comenzó cuanto tenía 14 años. Vengo de una familia numerosa, mi padre tiene 14 hermanos, los cuales desde muy joven comenzaron a tener hijos por lo que entre primos somos 35 de diferentes edades. No voy a mencionarlos a todos, sino a los que actuaron en esta historia verídica.

Todos los veranos y en ocasiones en invierno vacacionabamos en la finca de nuestros abuelos. Tenemos la suerte de vivir la mayoría cerca por lo que también solíamos pasar algún fin de semana. Formábamos un grupo de 7 primos de entre 13 y 15 años. Cuatro de nuestro grupo de primos practicábamos artes marciales por lo que siempre manteníamos el contacto debido a los torneos, también aprovechábamos para nuestros juegos que dejaron de ser inocentes. Nos provocábamos en cuanto teníamos alguna oportunidad. Ya a esa edad sentíamos una atracción sexual y no con uno sino con varios de ellos, solo que no llegábamos a concretar nada hasta entonces, no pasaba del franeleo y los besos. En una sola ocasión permití besar mis pechos, fue hace poco, a mi primo David que es muy hermoso, pero logramos (o logre) frenar a tiempo.

Si bien me gustaban otros chicos, nunca llegue a nada con ninguno, como dije mantenía el contacto con mis primos y primas así que no podía olvidarme de ellos y si tenia que suceder algo sería en ese grupo. La verdad que no media nuestra situación de primos, no tomaba conciencia de eso, y como nos criamos desde chicos juntos prácticamente, conocíamos nuestros secretos, pasamos a ser amigos y al despertar la pubertad ya no se a que pasamos.

Siempre fui delgada pero con buenas curvas. Ya a esa edad tenía el cuerpo bien formado, principalmente  mis pechos que ya tenían un buen tamaño. Mis primas mayores (entre 18 y 20 años en ese entonces) me decían que tenía cintura de avispa y un trasero hermoso. Siempre notaba que me miraban no tan solo mis primos sino también mis tíos, aunque ellos nunca me dijeron nada. A los 14 media 1,70 mts. Por lo que me consideraban alta, aunque mis primos y primas tampoco eran pequeños.

Salíamos con mis primos a recorrer la finca, mientras jugábamos ayudábamos en alimentar a los animales y hacer trabajos en la finca. Había todo tipo de animales, caballos, vacas, ovejas, cabras, llamas y aves.
Mientras hacíamos los quehaceres nos dábamos tiempo para jugar ya con picardía. En el grupo había 3 varones y 4 mujeres.

Una sábado por la mañana, como no había empleados el fin de semana, nos mandaron a una parte de la finca que le llaman el rastrojo, esta bastante alejado de la casa de mi abuelo, como a 10 km, salimos temprano justo al amanecer, llevábamos para preparar el desayuno y el almuerzo cuando estemos en el lugar. Como desde chicos vimos nuestros cuerpos, ya a esta edad nos tocábamos mientras fingíamos que jugábamos, pues así fue todo el camino  al rastrojo. Al llegar al lugar nuestros primos fueron a buscar la leña mientras nosotras fuimos a buscar el agua. Juanita la mayor de todas nos contaba que en unas de las paradas cuando Damián (13) se fue a orinar, lo abrazo por atrás y comenzó a hacerle una paja y cuando estuvo a punto de acabar, lo soltó y lo dejo solo. Esto hizo que Damián quisiera desquitarse, por lo que antes de llegar a la finca él la tumbara en una parada y le introduciera un dedo por su culo, lo que le dejo un poco irritado.
Y así estuvimos contándonos las travesuras hasta que nos juntamos nuevamente con los varones. David, el mayor de ellos era muy apuesto  por lo que siempre era bienvenido en nuestros juegos perversos. Así que una vez desayunados nos fuimos a juntar las frutas, que era nuestra tarea principal. Entonces David se fue con Juanita hacia el manzanar, Pedro con Lorena hacia los membrillos y Damián, María y Yo a los duraznos, siempre tanto en los juegos como en las tareas estábamos con diferente persona, era como si no había preferidos (pero si privilegios para David que siempre nos podía hacer lo que quisiera sin que le reprochemos algo) por lo que las parejas se formaron de la nada y sin objeción de nadie.

Cuando estuvimos en las plantas comenzamos con la tarea, Damián se subía a las plantas para cosechar lo que no estaba a mano; con Maria aprovechábamos esta situación y desde abajo le bajábamos los pantalones hasta dejarlo desnudo, le acercábamos palos en su trasero y otras cosas mas. Esto fue hasta que Damián reacciono y nos dijo: recuerden que esto lo buscaron Ustedes. De un salto bajo del árbol y comenzó a corrernos, yo salí primera y Maria por detrás, hasta que siento que Damián alcanza a María y la tumba pero me sigue, yo continué corriendo hasta que mire que el se volvió hacia Maria; yo me dirigí hacia los membrillos y no encontré a Lorena y Pedro. Así que me fui hacia el manzanar, había como 100 metros de distancias entre una plantación y otra. Cuando llegue quede impresionada con lo que presencié, Juanita era penetrada por David, nunca habíamos llegado a tanto (que yo supiera), siempre fueron juegos de manoseo. Ella estaba a cuatro patas y el por detrás, me quede un rato observando y calentándome con esta situación hasta que preferí retirarme y no molestar. Pase nuevamente por Pedro y Lorena y seguían sin aparecer por lo que deduje que estarían haciendo lo mismo hasta que escuche unas risas que provenían del estanque. Me dirigí allí y los encontré bañándose desnudos, pedro con la pija parada correteaba a Lorena que frenaba un poco, se dejaba agarrar por Pedro que intentaba penetrarla y luego se le escapaba. También los deje solos y no quise ir hacia Damián y María ya que ella a pesar de ser la menor de todas era la mas inquieta y traviesa y lo primero que me vino a la mente fue que estarían cogiendo. Entendí que eran varios veranos acumulando ganas entre nosotros y hoy se nos dio la oportunidad de estar solos y saciar nuestros deseos.
Quede sola y excitada, la realidad era que esperaba mi momento, no entendía por que tuve que ser yo la que quedo sola, quería también se penetrada, quería perder la virginidad de una vez por todas y me gustaba la idea de estar con uno de mis primos, ya no media la relación que nos unía, sino el deseo por tantas caricias recibidas y entregadas.
Con un poco de rabia, me fui hacia donde estaban los animales.
Eran cuidados por 4 perros, ninguno de raza pero todos grandes. Esa parte esta diferenciada de la finca por un alambrado perimetral para que no salieran los animales y dañaran el resto de la finca. Ingresé, salude a los perros los cuales ya me conocían y me fui hacia el establo que es la zona mas fresca. Cuando ingrese encontré al caballo de mi tío montando una yegua (estos ya estaban separados en un mismo box a propósito) y quise disfrutar del espectáculo, que me hizo recordar a Juanita mientras era clavada por David. Ahí me di cuenta que en ningún momento se me fue la calentura, seguía igual de mojada, comencé a pajearme sola y al girar la cabeza veo otro semental con su tronco a mil, no puedo explicar que paso por mi cabeza en ese momento pero quise tocar su miembro y saber que se siente ya que solo toque los de mis primos, me acerque y note que era un animal muy dócil. Quede unos minutos frente a el, la verdad no me decidía, me arrodille a su costado y comencé a tocarlo, era muy suave y duro, se notaba que ardía, no tuve mejor idea que salivar mis manos y acariciarlo pero no era suficiente, seguía caliente entonces lo frote por mis pechos, quise ponerme cómoda y me levante la remera quitándome el sostén; seguí frotandolo hasta que decidí darle un beso, lo hice en un costado, no sentí ningún sabor desagradable u olor por lo que continué hasta que llegue al glande, donde directamente le pase mi lengua y me gusto mucho, no era la primera vez que me metia una pija en la boca, antes de cumplir los 13, recuerdo que estabamos jugando a verdad consecuencia y cuando perdi tuve que chuparsela a Pedro, y en otras ocaciones David tambien ligó. Entonces continué lamiendo, no podía hacerlo entrar en mi boca por su tamaño así que masturbaba al caballo con mis dos manos y le lamía la punta hasta que me asuste cuando sentí algo húmedo en mis nalgas, Era uno de los perros que se acerco y me olfateo entre mis piernas, lo mire y observé como él en forma precavida tiraba unos lengüetazas lo cual me estremeció y deje que continuara, era muy agradable, yo hice lo mismo, el caballo comenzó a mover sus patas, estaba inquieto pero yo continuaba con mi tarea, mientras tanto habría mas mis piernas hasta que decidí quitarme la bombacha. Que buena decisión, sentir como entraba su lengua en mi concha ya lubricada era hermoso; la excitación que me provocaba me inspiraba a mamar con mas ritmo al caballo e intentar metérmelo en la boca. Así cuando note al caballo muy inquieto quite mi cabeza para mirarlo cuando siento el chorro de semen del caballo en mi pecho, cuello y parte de mi cara. No atiné a nada ya que el perro también me tenia bien atendida. No sentí asco por esta situación ya que no había ningún olor desagradable. Frote la verga del caballo por mi cara hasta que me anime a estirar mi lengua y probar el sabor de su semen, era un poco ácido y dulzor a la vez, en ese instante siento que el perro me monta y en el primer intento me introduce su verga haciéndome perder mi virginidad. Me dolió mucho al principio, tanto que dí un pequeño grito, intente sacarmelo pero fue imposible, me presionaba con mucha fuerza asi que decidi tranquilizarme, pero después ya sentía placer y me fui acomodando mejor y deje que continuara bombeando, era tal la excitación que ya no sentí dolor alguno cuando introdujo su bola en mi. Fue hermoso sentir como se venia dentro mío, con la fuerza que me agarraba. Luego se detuvo, giro y se quedo quieto por un momento, fue un lapso corto y comenzó a tirar para desabotonarnos, yo me pille de la pierna del caballo para que no me arrastrara y escucho el ¡splop! De cuando salio la bola. Inmediatamente me incorpore y comencé a tocarme para ver si tenia algo raro y solo encontré los hilos de sangre y un muy pequeño ardor. Busque la mangueras de ducha para los caballos y me di un baño. Yo no conocía aún la experiencia de acabar pero presentía que estuvo cerca por que lo disfrute mucho y continuaba cachonda. El perro se lamió su rabo y se había ido así que fui hasta el caballo y le limpie el miembro que ya se había encogido bastante, comencé a sobarlo y de a poco nuevamente se puso duro, no aguante la tentación y se la mame de nuevo, luego me coloque debajo de el, cabía perfectamente y rozaba su verga con mi concha, hacia intentos de penetrarme pero nunca lo logro, ni yo pretendía hacerlo, sabía que era muy grande para mí y me daba miedo. Seguí jugando hasta que sentí silbidos, salí del box del caballo y me dirigí a las mangueras de riego, cuando veo entrar a Pedro que me pregunta que hacia ahí, que me estaba buscando por que Maria y Damián preguntaron por mí, justo me agacho a levantar la manguera cuando Pedro ve que no tenía mi calzón. Le respondo que como todos estaban entretenidos me vine a darme una ducha aquí para no molestar, se dio cuenta que lo encontré con Lorena. El  ni lerdo ni perezoso me dijo que hice mal ya que había para todas,  se me acerco por detrás y acaricio mis pechos sobre mi remera mojada, luego pillo mis nalgas y masajeo mi clítoris, yo ya estaba excitada y se lo demostré llevando mi mano a su pene, el de inmediato se desprendió el pantalón y quiso penetrarme de parado por detrás. Yo lo detuve y le dije que se acercara hacia donde estaban los fardos de pasto, me senté y el se pudo frente mío, sin que me dijera algo comencé a chuparle la verga y los huevos, el gozaba y me dijo que lo hacia mejor que María, lo que me sorprendió. Continué con lo mío hasta que me puse a cuatro y le pedí que me penetrara pero el se abalanzo con su boca y me comenzó a comer el culo, quería introducir su lengua, era hermoso, no aguantaba mas, el se incorporo y comenzó cogerme con mucha fuerza, yo estaba tan caliente que me vine enseguida, por fin conocí esa hermosa sensación. Pedro al notar como yo le apretaba su miembro con mi concha se puso a mil también y se me vino adentro. Recordé lo del caballo por lo que apenas se bajo pedro gire y le comí la verga de nuevo hasta dejarla limpia. Nos cambiamos y fuimos con el resto. Por la tarde deberíamos volver a alimentar los animales. Ahora teníamos que terminar la tarea principal.
Cuando llegamos veo que la tarea estaba lista y David propone cocinar al lado del estanque para luego refrescarnos ahí por lo que nos encaminamos al lugar.

Una vez almorzados, charlamos un rato haciendo bromas sobre quien estuvo con quien, nos deschababamos contando alguna que otra intimidad. Luego nos fuimos al estanque a bañarnos, David de inmediato se quito toda la ropa y propuso que nos metiéramos así. Ninguna objeción, todos desnudos dentro del agua.

María busco nuevamente a Damián pero éste estaba detrás de Lorena así que se quedo con Juanita, luego se acercó Pedro al lugar. Mientras nadaba sentí que alguien me tiro hacia abajo, era David que estaba al acecho.

Me llevo hacia una esquina sin que yo me resistiera por supuesto. El estanque tenia dos esquinas en forma de rampa y otras dos con escaleras, todas en piedra. Estábamos sentados en unas escaleras tapados por las plantas de esas que crecen bajo el agua tirando sus gajos hacia arriba, típica de los esteros. Allí yo tomé la iniciativa, empecé acariciando sus pectorales, el me dijo quiero ver lo que sabes hacer, le respondí sabes que no tengo mucha experiencia, se rió y me dijo que Pedro le comento otra cosa; le respondí que yo ya sabia de su experiencia, que lo ví con Juanita, me pregunto si noté por donde se la cogió, me quede callada, me dijo que Juanita aún no quería perder su virginidad y le propuso que se lo hiciera por atrás y así fue.

Quiero que me la chupes fueron sus palabras, de inmediato lo hice, recién esta aprendiendo por lo que aún era torpe y le mordí un poco sin querer, se quejo pero quiso que continuara, note que estaba muy excitado y me tomó de la cabeza acabando en mi boca. Me provoco náuseas, estaba amargo. Me pregunto si estaba bien a lo que le reclame por lo que hizo. Me tranquilizó y me pidió perdón y en cuanto dije que sí comenzó a besarme y se puso detrás de mí urgando mi oyito, Me pidio que me relaje, yo no objetaba nada, realmente quería ser penetrada, asi que me indico como ponerme y me la introdujo por detrás. No me dolió tanto, pasa que aún no tenian sus pijas bien desarrolladas y no eran tan grandes, eran de tamaño normal a excepción de Damián que si la tenia mas grande.

Cuando termino, no incorporamos y nos fuimos con el resto. No fue la gran cogida, esperaba mas de él ya que era el trofeo de todas.

Cuando nos acercamos vemos que no estaba María, Pedro y Damián. Lorena le revisaba el ojete a Juanita que parece quedó dolorida y quería saber si estaba lastimada.

Cuando preguntamos por el resto, Lorena en forma muy desbocada contesto que se fue a atender a los otros dos. David nos indicó que comenzáramos a vestirnos e ir a terminar las tareas por que se acercaba la oración y llegarían a buscarnos. El se fue a llamar a resto (o a participar de la fiesta) dirigiendose al establo. Cuando llego vió a María clavada por Pedro y se tragaba la pija de Damián. Se bajo el calzón y en cuanto terminó Pedro comenzó él a bombear a María. Damián le decía a María que la extrañaba que estuvo esperando mucho tiempo para repetir esto. Una vez terminada la orgía se juntaron con el resto.

Esperamos un rato charlando y llegó uno de mis tios en el camión donde se cargo las cosas y nos marchamos.

Por la noche los varones se fueron a jugar al fútbol y nosotras salimos a tomar unas gaseosas, cuando nos sentamos estabamos calladas y nos mirábamos unas a otras hasta que Juanita rompió el silencio: María, termina de contar sobre tu primera vez, María dudo un poco y dijo que mas da, después de lo de hoy creo que nos conocemos suficiente, dicho esto comenzo con su relato y luego fuimos una por una contando nuestra historia. En resumida, María ya cogia desde los 11, con nuestro primo llamado Rubén que era 10 años mayor, lo hizo por que ella lo buscaba por la intriga que le quedo cuando lo vio con otra prima llamada Claudia. Damián y Pedro fueron testigos así que aprovecharon la situación para sobornar a María y cogérsela ellos. Damián fue el primero en romperle el orto y a Pedro le encantaba que se la chuparan.

Lorena tuvo su primera vez con David hace 6 meses en un torneo al cual no pude asistír, se entero Pedro y tambien se la estaba cogiendo. Juanita y yo eramos hasta entonces las únicas vírgenes.

Juanita contó su aventura con David en la finca y dijo que hasta ese momento no se sentía preparada pero después de lo que le conto Pedro de mí ya quería probar pero no sabia con quien, creia que seria con el primero de los primos que se le cruzara aunque tenia una pequeña preferencia por David.

Al decir esto me quede mirandola, y le pregunte que le conto Pedro, ella dio con lujos de detalle mi experiencia zoofilica y después la que tuve con Pedro. El habia visto todo, entonces salto María diciendo, “ha, y la muy puta era yo” a lo que todas nos causó gracia y largamos una carcajada.

Regresamos a casa como a las 12 de la noche, nuestros padres estaban haciendo una parrillada y jugando cartas con nuestros primos mayores, los mas chicos estaban durmiendo y nuestros varones terminaban de bañarse.

Me quedé observando cuando David se estaba cambiando y tuve deseos nuevamente. Damián me pilla observando y me empuja a la pieza donde caigo sobre una cama, comienzan a manosearme junto con David. Primero fueron carcajadas, después suspiros y respiración agitada, David con mas cancha, levanta mi remera y comienza a besar mis pechos, yo ya estaba muy mojada, Damián ansioso, levanta mi pollera, corre mi calzón y me la mete de una. Se sentía muy agradable, era increíble como estaba siendo cogida por cuarta vez en el día que perdí mi virginidad. La verdad que habia diferencia entre la pija de Damian y el resto de los muchachos, se sentia como rozaba mis paredes, lo hacia muy veloz y con fuerza, David se para frente mio, saca su pija y la acerca a mi boca, sin dudar comienzo la mamada. Por la posición pude chuparsela con mas cuidado e introducirla mas adentro, estaba juntado experiencia en esto y me gustaba hacerlo.

Llego un momento que me exite tanto que estaba a punto de terminar, solte la pija de David y me acomodé para que Damian me diera con mas fuerza, el se dio cuenta y empezo a hacerlo de forma bestial, tuve una acabada larga y estremecedora, el cuando estuvo a punto saco su pija y la acento en mis pechos donde termino. David me pidio que no lo dejara así, entonces le di unas cuantas mamadas mas y acabo.

 

Me dirigí al baño, cuando salí de higienizarme me dirigí a nuestra pieza donde escucho gemidos, era Juanita que estaba siendo cogida por nuestro primo Mario (de 25 años). Yo observaba por el agujero de la cerradura y realmente que linda pija que tenía. Cuando terminó vi como se quitaba el forro y se lo regalaba a Juanita.

Me volví y busque a David, no lo encontraba, entonces aparece Manuel (19), hermano de Lorena, comenzo a piropearme y decirme cosas que me gustaron y le insinué, el entendió y me propuso caminar, fuimos hasta el fondo de la casa donde habia un gran galpon donde se guardaba la maquinaria, sabia lo que vendría y estaba lista, excitada y con curiosidad. Manuel trajo una manta, subimos por las escaleras a la parte superior, tiro la manta y me pidio que me acercara, quise comenzar a desnudarme pero el me detuvo. Comenzo a besar mi cuello, luego con delicadeza comenzo a levantar mi remera y miestras lo hacia besaba la parte de mi cuerpo que se destapaba, el abdomen, mi espalda, mis hombros y por últimos mis pechos. Los alababa mientras los besada y mordisqueaba; se sentia tan rico, no me dejaba que yo lo tocara, decía que ya llegaría mi momento, a todo esto aún estabamos parados, mientras me besaba se quitaba su ropa y una vez desnudo comenzo a desprender mi pollera, me la quito y con sus dientes bajo mi calzón. Empeso dandole pequeños besos a mis clítoris, luego a mi vulva. Después me pidio que me colocara en 4 patas y vino lo mejor, me mordía y besaba a la vez mis ancas mientras las apretaba con fuerza tambien con sus manos, luego me chupaba la concha, introducia su lengua, me besaba el mi ojete, realmente estaba gozando. Luego se recosto boca arriba y me dijo que me sentara en su pija, primero le dí una pequeña chupada pero me pidio que no, eso sería en la proxima me dijo, se ve que tenia muchas intenciones de tenerme. Me sente sobre su pija, la que entró sin problemas por lo bien lubricada que yo estaba, empecé el mete y saca y el desde su posición tambien se movía haciendola entrar toda, comenzo a aumentar el ritmo, luego me levanto, me cargo en sus brazos ya que era muy livianita y él bastante grande (por lo general la mayoria de la familia tanto hombres como mujeres somos altos) y me fue bajando en su pija hasta que la metio toda. Así empezo dandome muy duro, yo gemia como loca y no aguante mas y me hizo acabar. Me tuvo un rato mas así, me bajo recostandome boca arriba, levanto mis piernas y busco mi ojete, como tenia la pija bien lubricada fue introduciendola de a poco y despacio, al principio me dolio un poco, se detuvo, espero un momento y muy despacio comenzo a bombearme el culo, con sus manos pellizcaba mis pesones, lo cual me encantaba. Comenzo a darme con mas violencia metiendola a toda hasta que se vino dentro; pude sentir como su leche calentaba mis tripas. La saco e inmediatamente bajo por las escaleras, me dijo no te muevas. Cuando regreso le pregunte a donde se fue y me respondio que al baño a lavarse la pija por que tenia ganas de que se la chupe (parece que la penso 2 veces a esta opción) y como me lo hizo por atrás quería que este limpia. Me dijo, entonces lo aras? Le tire una sonriza y me fui hacia su pija que seguía dura como si no hubiera terminado. Se la chupe con mucha fuerza, estaba como loco, me saco, puso nuevamente a cuatro patas y me penetro de una, mi concha aún seguia húmeda asi que me bombeaba con muchas ganas, me pregunto cuando habia terminado de mestruar, le dije que hace 3 días, entonces me dijo que no habia problemas, que podia terminar adentro y no tendría que preocuparme. La verdad en ningún momento me preocupe por nada, solo me interesaba coger y no me importaba si terminaban adentro o no, no habia prestado atención a este gran detalle. Siguió bombeando, sus huevos cacheteaban mis nalgas, con sus manos me exprimia mis pechos hasta que acabo, fue como si ubiera tierado mas leche que en la primera vez. Se bajo de mi y se recosto a mi lado, me abrazo y nos quedamos quietos por un rato. Comenzamos a charlar y me confeso que varios de mis primos me deseaban, que Romina y yo eramos las preferidas de todas, Romina era un hembron, si bien yo tenia buenas curvas era delgada, en cambio Romina tenia buenas carnes y era el objeto de deseos de varios de ellos.

Luego nos vestimos y regresamos a la casa, llegamos y vimos como nuestros padres ya estaban bastante tomados, faltaban varios de nuestros primos así que nos imagimos lo que estaba sucediendo.

Me fui a mi cuarto y la única que faltaba era María, Lorena y Juanita estaban cuchicheando cuando llegue, lo primero que preguntaron es con quien de todos estuve. Les conte, Juanita confeso lo de Mario, que tambien se la cogio por atrás y que apenas caminaba, que fue muy despiadado con ella en la forma que le rompio el orto. Lorena se quedo con Damián y vio a María salir con Pedro y Jorge (20).

David al ser tan hermoso fue pretendido por Claudia, que se lo cogio varias veces. Pasada como una hora desde mi llegada entra María llorando, nos preocupamos, le preguntamos que paso y nos conto que fue sorprendida cogiendo con los 2 primos por un peón que trabajaba para mis abuelos. El tipo espero que terminacen con ella y cuando estaban entrando a la casa de forma separada para evitar las sospechas, el se le acerco y le conto lo que vió. Asi que la soborno para que mañana se vean en la finca o le contaba a nuestros padres.

 

Al día siguiente todos estaban tranquilos después de la joda de la noche anterior, todos charlaban, pero tranquilos, nadie buscaba a nadie. María en cambio estaba preocupada. No era lo mismo coger con un desconocido que con sus primos con quien ya estaba acostubrada.

Necesitaba alguien que la ayude, asi que recurrio a Claudia, no entendiamos por que, si nosotras heramos las que sabiamos de sus andanzas. María le conto a Claudia sobre los suyo pero tambien le aclaro que sabia las historias de ella (no solo fue con Ruben, sino con otros mas, Maria siempre andaba detrás de ella por que sabia que le gustaba coger y poder disfrutar del espectáculo). Las intenciones de María (pequeño demonio) eran que como su prima era muy puta, se lo atendiera ella al viejo. Claudia se comprometio a ayudarla pero no le aclaró como, sabia que podia aprovechar para desquitarse de la pendeja.

Por la siesta pillaron unas bicis y salieron las dos. El lugar de encuentro era el rastrojo, al ser el mas alejado era el mas tranquilo. Al llegar el viejo estaba bañandose en el estanque, María le dio asco ver al viejo como de 60 años, panzón, arrugado, lleno de pelos. Cuando las vió el se sorprendió, pues no esperaba a nadie mas. Se quedo mudo, entonces Claudia intervino: vine para ver que no lastime a mi prima, voy a controlar que la trate con cuidado. María no podia creer lo que escucho, la miraba sorprendida, el viejo sin perder tiempo las invito a pasar al establo, los perros rondaban como sabiendo que algo estaba por suceder.

El viejo habia preparado el lugar, fardos bien acomodados, mantas y hasta un pote de vaselina.

Le pidio a María que se acercara, ella lo hizo muy despacio, le dijo que se tranquilice, que no la dañaría, Claudia le acaricio la espalda y le dijo tranquilizate, yo te voy a ayudar.

El viejo comenzo a desprender la camisa de María, se quedo asombrado por los pechos de ella. Si bien no eran como los mios pero tambien para su edad estaban bien formados y duritos. Comenzo a chuparselos, María empezo a llorar y le pedia que por favor no siguiera, tenia miedo. Intervino Claudia y le dijo al viejo que las dejara un momento solas, el se alejo y Claudia Comenzo:

-       La verdad no te entiendo, te la pasas cogiendo con tus primos y ahora no queres, ya te hicieron de todo y aún así te pones a llorar.

-       Es que no es lo mismo, en ellos tengo confianza, siempre nos tocabamos, acariciabamos, o acaso a vos no te paso lo mismo?

Claudia la miro por un momento y le dijo:

-       Mira, vos ya tenes experiencia, y mucha. Ruben me conto lo tuyo y se que no fue el único de los grandes que te cogio. Pero bueno si te sentis asi, yo te voy a acompañar ayudandote con el viejo pero vos tambien vas a tener que dejarte coger por él. De lo contrario se nos arma el despelote a todas. El viejo va a querer sacarle el jugo a la situación. Esta bien? Yo comienzo asi te relajas pero después intervenis vos.

-       Bueno, dale

Claudia, como toda puta, fue preparada para la ocación, en un bolsillo tenia gel íntimo sabor frutilla. Cuando el viejo se acerco solo tenia puesto un short. Ella lo abrazó y le dijo vas a tener lo que pediste, destapo el gel y lo tiro sobre el pecho del viejo, lo desparramo con sus manos y comenzo a pasar por su lengua. El viejo mientras tanto sobaba el trasero de Claudia, María estaba a la par pero solo miraba. Claudia comenzo a bajar el pantalón del viejo y valla sorpresa, tremenda pija tenia el viejo, ella quedo sorprendida y se excito al verla, le colocó gel y empezo a mamarla.

El viejo retiro a Claudia, se sento en la manta y le indico que podia seguir, entonces llamo a María, que ya estaba mas relajada, la termino de desvestir, y comenzo a besarle los pechos, urgarle el ojete mientras Claudia gemia con la verga en la boca. El viejo le pidio a María que se pusiera a 4 sobre los fardos, el se pudo detrás y separo sus piernas para que Claudia siguiera con lo suyo y el le chupaba a María.

María comenzo a excitarse con solo ver a su prima en la forma que se comia la pija. Cuando el viejo noto que María estaba bien mojada se recosto sobre el fardo y le dijo a María que se lo metiera todo, que preferia que ella lo hiciera asi el no la lastimaba.

Ya con mucha calentura no dudo y se sento, estaba bastante dura para un hombre de su edad. Entro apretada, pero ella comenzo a moverse, Claudia mientras tanto es traida hacia la cara del viejo que le comienza a comer la concha, ella lo disfruta, María, la muy pendeja se habia puesto a mil y termino rápido entonces el viejo la quito y le dijo a Claudia que le enseñe un poco mas a su primita. Claudia se lo introdujo de un solo golpe y comenzo a cabalgar con fuerza. Ella le dijo al viejo si quería que lo haga acabar pero el respondió que siga que ya se encargaba el. Asi que Claudia se dio cuenta que el viejo le queria hacer el orto. Mientras subia y bajaba, tomo la vaselina y de a poco fue preparando su ano. Lo dejo listo y se dedico a gozar ella. Bajaba de golpe para que le entrara toda, estuvo así hasta que acabo, el viejo se incorporo rapidamente y dejando a mi prima en 4 se la metió por atrás. A pesar de la vaselina ella sintio un poco de dolor por el tamaño de la verga, era tal vez un poco mas gruesa que la botella de cerveza de 500 cc. El viejo siguió clavando a Claudia pero no podia acabar, ella ya no aguantaba mas, se notaba en su rostro, entonces María intervino, le dijo que se la cogiera a ella pero no por atrás, se puso de 4 y el viejo la agarro de su cintura y la comenzo a bombear, ella si que disfrutaba por mas que quisiera disimular. El viejo empezo a respirar agitado, le pillo con fuerzas el culo a María y se le vino adentro. El viejo se bajo y se fue a bañar. Claudia lo acompaño y lo baño ella, todo para dejar en claro que estaban cumplidas sus peticiones y que si era hombre de palabra todo quedaba ahí. El viejo simplemente dio las gracias y se retiro.

Cuando gira Claudia ve a María dejandose sacar los jugos por uno de los perros, y le dice, que por lo visto aún esta caliente pero que es hora de retirarse, otro día tendra tiempo para eso.

 

Cuando llegaron las vimos muy relajadas y eso nos tranquilizo a todas y todos. Los hombres se habian enterado del problema y tambien estaban preocupados.

Maria nos conto todo, hasta lo del perro y me dijo que me entendia por que permiti eso.

Llegada la noche la mayoria volvia a sus casas. Solo quedaban algunos primos, Mario, Damián, Lorena y yo. Por la noche recordaba lo vivido y pude darme cuenta que nuestra familia ya era así. Hasta escuche que los primos mayores se cogian a las tias, debo aclarar que la unica persona que esta muy baqueteada es la tia Elsa. Las demas mantienen buenas figuras y no son tan grandes. Eramos una familia de degenerados, María desde los 11, yo con perros, etc.

 

Pasaron unos dias sin novedad, aún me quedaba una semana de vacaciones, Damián y Marío, al ser los únicos varones que quedaban se llevaron la peor parte de los trabajos. Con Lorena ayudabamos en la casa pero teniamos mas tiempo para jugar.

Llegado en fin de semana, Mi abuelo le pide a Mario que le haga un flete y Damian, Lorena y yo tendriamos que ir al rastrojo a alimentar a los animales. Lo cual aceptamos gustosas.

Al llegar hicimos rapidamente las tareas, luego nos bañamos en el estanque. Note que Lorena intentaba seducir a Damian por lo que me fui al establo con la mala intención de ver al semental. Llegue y los animales estaban muy tranquilos, opte por no molestarlos, cuando doy la vuelta el perro que me cogio estaba detrás mio, me miraba con cara de ternura, lo llame, comence a acariciarlo hasta que me anime a tocar su pene. Lo comence a pajear y el me lamia la cara. Me reincorpore, quite mi pantalón y mi calzon, separe mis piernas y el como sabiendo que queria comenzo a lamer, realmente me gusto. Me puse de rodillas y lo pajie nuevamente, en cuanto comenzo a aparecer la punta se la comence a lamer, la pija empezo a crecer rapidamente, le corri el cuero del todo detrás de la bola y me impresiono ver ahora bien lo que tuve dentro el fin de semana pasado. Se la continué mamando, tenia intensión que me acabara en la boca para comparar con el sabor del caballo. Hasta que lo logre, tambien era acido pero me gusto mas el del caballo.

Luego me puse de cuatro y el entendio el mensaje, se monto y guié su pija a mi concha y el comenzo a bombear. En un rato ya la tuve toda adentro y en seguida se vino dentro. Esta vez tardo mas en sacar su pija por lo que me costo hacer que se quedara quieto y no me arrastrara mas.

Luego salí y me fui con mis primos. Ellos ya habian terminado tambien pero seguian acariciandose, me sentí fuera de lugar y regrese al establo, se me ocurrio conocer al resto de los animales. Cuando llegue donde estaban las llamas vi al macho que le salia la pija, era muy rara, se movía como la cola de una serpiente y rápido, la hembra estaba en otro box. Entre con el macho, me animé por que mi abuelo nos comento que estos animales ya estaban acostubrados a los humanos. Baje a verle la pija y me llamo la atención lo lubricada que estaba, mas que la de los perros. Comence a pajearlo y empezo a empujarme, como queriendo que estuviera debajo de él. Me incorporé, me agache sosteniendome del box cuando senti que me monto, intentaba clabarme pero no acertaba por que la punta se movia para todos lados mojandome los cachetes del culo. Estire un de mis manos y como no era gruesa la guié hacia mi culo, me penetraba y salia nuevamente hasta que de a poco la ensartando mas logrando meterla por completo. La sensación fue diferente al resto por la gran lubricación que tenía y se movia con gran facilidad. Se sentia muy bien pero el bicho termino rapido, se bajo y se tranquilizó. Busque de acariciarle la pija pero no reaccionaba, asi que me retire. Aún estaba con ganas por que yo no habia acabado. Cuando me junto con mis primos me dicen que era hora de partir. Me fui con muchas ganas, asi que cuando llegamos a la casa me fui a dar una ducha.

Al salir me encuentro con Mario que recién llegaba de viaje. Como ya era de siesta mis abuelos estaban durmiendo y mis primos tambien se fueron a descansar (no se si por separado), Mario me saludo y me dijo que valla a cambiarme por que estaba muy tentadora. El se fue a la cocina a comer algo. Con malas intenciones me fui hacia el ya cambiada con una pollerita blanca medio transparente y una blusa que se me notaba los pechos ya que no me puse sostén. Llegue y le dije te vengo a acompañar asi no almuerces solo, apenas me vio dijo: o me vienes de postre, y comenzamos a reirnos. Empezó preguntandome de amorios, a lo que siempre respondí que no tenia ninguno, luego comenzo a alabar mi cuerpo de forma muy sutil, luego me dijo que se iba a dar un baño, si queria seguir charlando me esperaba en su pieza. Teniamos las mismas intenciones así que sin decir nada me retire. Para cuando el salio de la ducha yo ya estaba en su cuarto, deje la puerta entre abierta para que me viera, entonces aprovecho para hacerce el sorprendido y en cuanto entro tiro su toalla quedando completamente desnudo, me miro, puso cara de circunstancia y me dijo ¡prima, que haces aquí tan rápido¡ pero en ningún momento hizo por taparse. No pare de mirar su pija, le respondí que quería seguir charlando pero si lo incomodaba… y de inmediato respondío no no para nada, solo me pillaste de sorpresa, se acerco a mí que estaba sentada en la cama, se puso a la par mia sin cubrirse nada, los dos esperabamos la iniciativa del otro, el dirigió su mirada a mis pechos y noto que mis pezones estaban duros, asi que estiro su mano y los acaricio, yo cerre los ojos y disfrute el momento. Nos paramos, me desnudo y me recosto en su cama. Comenzo a besar todo mi cuerpo, mordia mis pesones, mis nalgas, mi clítoris. Mientras besaba mi espalda frotaba su gran pija en mi cola, tan solo con sus caricias me hizo acabar. Gire y comencé a besarlo en la boca, giramos juntos hasta yo quedar encima de el, tenia que devolver el favor asi que comence con mis caricias y besos. Cuando llegue a su pija no sabia por donde empezar, asi que me dirigí a sus huevos y fui subiendo. De a poco fui introduciendo hasta donde mas pude su pija en mi boca, se la succionaba con movimientos suaves, esto le encanto, de a poco le agregue ritmo, me dijo: me vas a hacer acabar, quieres que te acabe asi o en tu concha? No respondí nada, solo succione con mas fuerza y se corrio en mi boca, su sabor era dulzón, muy distinto al de David. Me tragué todo y cuando lo solte le dije que queria que me acabara en ambos lados. Seguí mamando para que no pierda la rigidez, eso le gusto mucho, me pillo y me puso a cuatro y comenzo a besarme nuevamente la cola, el oyo, la concha. Lo disfrutaba mucho, hasta que se acomodó y comenzó a penetrarme. Primero fue despacio, luego con fuerza, luego me sente sobre el y lo cabalgue mucho, después me puse boca arriba subiendo mis piernas a sus hombros y continuo asi hasta que no aguante mas y me vine. El noto eso asi que dejo su tranca adentro y en me levanto aciendome que me coloque a 4 patas. Seguia bombeando despacio y con sus dedos me comenzó a trabajar el oyo. Tenia un gel intimo, el cual me coloco adentro y en la puerta del ano, saco su pija de la concha y lentamente me la fue introduciendo por atrás, Era muy grande asi que me costo recibirla. Una vez adentro espero un momento y luego suavemente comenzó a moverse, mientras tanto acariciaba mis pechos y besaba mi espalda. Luego comenzó a moverse con mas fuerza y más rápido, de momentos hacia una estocada fuerte para introducirla toda, sentía como revolvía mis tripas esa tremenda pija, luego el se quedo quieto y movia mis caderas indicando que yo sola me la introduciera en esta posición. Así lo hice, el me ayudaba con sus brazos, los cuales cada vez me tomaban mas fuerte, luego comenzo a moverse él nuevaemente, lo hizo con violencia, pero yo lo disfrutaba, era hermoso, hasta que me dio una estocada introduciendola toda y se puso de pie cargandome sobre su pija y en esa posición se vino en mi culo.

Me bajo sobre la cama pero el pegado detrás, nos quedamos recostados con su pija dentro mío. Así descansamos como media hora, me saque su pija del trasero, cambié y me fui.

Por la tarde mis padres me llamaron por teléfono avisando que al día siguiente me pasaban a buscar así que me dedique a preparar mis cosas, les avise a mis abuelos y al resto de mis primos, Lorena se quedaría por 3 días mas junto con Damian. Por la noche después de cenar nos quedamos un buen rato conversando los 3. Hasta que Lorena quizo ir a descansar, Damian me dijo que se queria despedir pero me no quise, le agradecí el gesto y me fui directamente a la habitación de Mario.

Esa noche lo hicimos 2 veces, aunque le pedí que por atrás no. Si bien no quede dolorida por la cogida anterior, pero sentia una sensación extraña en mi trasero, lo notaba todavía abierto y no caminaba normalmente, tenia miedo de levantar sospechas.

Cuando regrese a mi cuarto, antes de dormir comencé a analizar lo sucedido en estos últimos 10 días: Perdí mi virginidad con un perro y lo disfruté, cogí varias veces, aprendí bien a chupar una pija y me dí cuenta que me satisfacía mucho tener sexo anal, realmente me gustaba que me cogieran la cola. Note que tengo un trasero apto para esto, ya que hasta con las pijas grandes como la de Mario no tuve inconvenientes. Fueron días alocados y placenteros.

Al día siguiente me marche, no tube sexo por 3 semanas, hasta que mis viejos y hermanos me dieron lugar para estar con mi perro (pero eso se los contaré luego). Como al mes de haber regresado nos enteramos que María estaba embarazada, y por supuesto no sabia de quien.

Con esto nuestros padres se enteraron de parte de nuestra historia, ahí se dieron cuenta el porque de tanta unión y el pasar mucho tiempo juntos, por suerte María no conto todo, así que nuestro grupo no ve volvio a juntar, hubo diferencias entre mis tios por otros secretos, así que desde entonces ya no fue lo mismo, nuestro grupo ya no coincidian para ir de vacaciones, pero si lo haciamos con algunos primos mayores con los que de vez en cuando teniamos sexo. Esto nos golpeo mucho a todos. La mayoria se puso de novio pero yo opte por seguir con mi perro que tantas satisfacciones me traía. Solo de vez en cuando tenia algun encuentro con otro hombre, preferentemente mayores, aunque tambien le enseñaba a mi vecinito 2 años menor que yo.

Después les contare mis otras aventuras, pero es así como me inicié.

Reencuentro con tato

Jueves, octubre 6th, 2011

Hola amigos, soy Camila de nuevo. Hace mucho que no escribo por falta de tiempo, pero mis sesiones de sexo no pararon.

Como les conté en uno de mis últimos relatos, estaba a punto de recibirme, y ya lo hice por lo que ahora les cuento mi semana de festejos por este logro.

 

La tensión por rendir mi última materia hizo que dejara por 5 semanas mis encuentros con mi perro Tato. Y con mis amantes veteranos que me rompían el orto tuve mi último encuentro con Esteban y su amigo antes de rendir mi penúltima materia. Prácticamente no disfruté las vacaciones por estudiar.

 

Rendí un día jueves por la noche, y desde entonces hasta el día Domingo fueron festejos con mis amigos, compañeros y familia.

El lunes por la mañana regresé a mi casa en la ciudad para comenzar con los trámites administrativos, pero principalmente para reencontrarme con Tato después de tanto tiempo sin amarnos.

Él estaba triste, decaído, yo sabia que era por la falta de atención que tuve este tiempo por lo que en cuanto llegue lo primero que hice fue que nos duchemos juntos. Jugamos un buen rato por lo que cambió totalmente su humor, luego nos dirigimos a mi cuarto y le indique que subiera a mi cama. Lo encontré muy hermoso, con su pelaje brilloso, un rico aroma y lo mas hermoso es que no se olvido de nada y sabia lo que sucedería por lo que ya asomaba su pene por la funda. Me recosté a su lado con mi cabeza hacia su miembro, lo acariciaba mientras el se terminaba de lamer el resto de pasta dental que quedó en su boca. Sin vueltas comencé a darle pequeños besos y lengüeteadas a su pene, y cuando tomo una dureza suficiente como para no lastimarlo me lo introduje en la boca. Suavemente me fui comiendo su pene y me fui colocando sobre él para que me pasara su lengua por mis cuevas, cosa que no demoró en hacer. Sentía el olor que emanaba su hembra y se tomaba mis jugos. Pasó tanto tiempo y era tanta la excitación que tenia que en cuanto introdujo un poco su lengua en mi vagina me hizo acabar provocando que se la chupara con mas intensidad hasta que le devolví el favor llenando mi boca con su leche. Le limpié bien su tranca con unas buenas chupadas para que no se le ocurra descansar.

Estaba muy mojada por lo que de inmediato me puse a 4 patas y lo llame, en un instante estuve encima de mí intentando introducir su miembro. Estaba acelerado y lo entiendo, hacia mucho que no me poseía, con mi mano guié su miembro el cual entro de forma violenta a mi concha dándome destellos de placer. Sentía como crecía su miembro mas y mas dentro mío, me sacudía toda con la energía que tenía, luego comenzó a presionar su bulbo para entrar, cosa que no tardo mucho, yo estaba súper mojada y esperaba este momento. Cuando sentí que entro todo fue un sensación tan especial que me hizo acabar al instante e intentaba ajustar su tranca con mi vagina y creo que eso lo termino de estimular para venirse dentro mío. Ya estaba bastante acostumbrado a no bajar de inmediato por lo que nos quedamos así un buen rato hasta que sentí que disminuía la presión sobre mi vagina, el giro y nos desacoplamos.

Me recosté un momento junto a él, aún no estaba satisfecha, a mi me faltaba una cosa: que me cogiera el culo y me decidí a que me introduzca su bola por el culo.

Me incorporé dirigiéndome  a la cocina y prepare mi equipo de enema (siempre lo tengo para mantener mi culo limpio para mis cogidas). Tomé un trago de vaselina y al rato me fui al baño con la enema, en 30 minutos tenia mi culo listo para la acción.

Tato se quedo en la habitación en todo momento así que me acerqué y busqué la pija, comenzando a estimularlo mientras sacaba un juguetito de mi mesa junto a la vaselina para introducirlo e ir dilatando mi esfínter para la entrada de tato, ya que su pija era inmensa y su bola ni que hablar.
Se la mamé con tanto gusto que en un rato estuvo en forma nuevamente, busque mi vanqueta y me puse en la posición de misionero ayudandome con la cama, ya tenia mi orto listos, me introduje 3 tamaños de consoladores y un monton de vaselina en el trasero. No hizo falta llamar a Tato ya que solo se ubico entre mis piernas, yo en esa posición me deje el juguete mas grande en el trasero mientras el lamia mi concha. No aguantaba mas así que quite el consolador y lo invite a montarme.
En la primera estocada me metio su miembro en el trasero, se movia bien, suave al principio hasta que comenzó a aumentar su ritmo, y el tamaño de su verga tambien. sentía como se habrian mis paredes, estaba como loca, comencé a moverme yo tambien en sentido contrario para que me entrara mas su verga y mas duro tambien.
Al poco tiempo comenzó a introducir su bola. Me dolió un poco, no mucho, pero el placer es indescriptible, costo entrar pero me hizo acabar nuevamente en ese instante quedando exausta. Afloje todo mi cuerpo mientras él me seguía dando duro, note que demoró mas de lo habitual en terminar pero me quemo las tripas cuando lo hizo. Se quedó quieto, estiré mi mano para tocar mi ano y note que su bola era tan grande que a pesar de haber entrado toda mi ano estaba muy agrandado. Aproveche mientras acariciaba a tato para que se quedara quieto de tomar el pote de vaselina y colocar un poco mas sobre mi agujero agrandado.
Se notó que tato tambien se cansó por lo giro para bajarse, busque para sostenerme de algo y no encontre… pero la vaselina funciono muy bien dejando salir esa terrible bola sin inconvenientes.
con mis brazos me ayude para subir a mi cama ya que mis piernas no respondian, me coloque boca abajo y me dormí al instante. Repetimos todos los dias de esa semana nuestros encuentros para recuperar el tiempo perdido y poder saciarnos ambos. fué una experiencia hermosa, de esas que te dejan con ganas de ir por mas. Despues les cuento los resultados.

Con Tato

Viernes, septiembre 30th, 2011

Hola, soy Camila de nuevo. En esta ocasión les quiero contar una de mis experiencias con mi perro Tato.

Tato es un hermoso mastín, es mi principal amante desde que se murió Bartolo, el perro que teníamos en casa de mis padres.

Bartolo falleció cuando yo tenia 18 años. Para entonces tato ya tenia un año y medio y me estaba encargando de enseñarle a satisfacerme.

Cuando vengo a la ciudad a ingresar a la universidad, les pido a mis padres que me permitan traer al perro para no estar sola en la casa, propiedad de mis padres que la adquirieron hace muchos años con este fin, que sus hijos tuviéramos donde estar al momento de comenzar a estudiar. Al final solo yo aprovecho esta casa, mis otros hermanos se fueron a estudiar a Bs. As., uno militar y otro nano tecnología.

En fin, al estar sola podia disfrutar todo lo que quisiera con él, muy rara vez organizaba mesas de estudio con mis compañeros en casa justamente para que no me estorbaran o me encontraran en una situación embarazosa.

Antes de llegar a la ciudad solo me monto 3 veces ya que bartolo tenia la prioridad y al entendernos bien me hacia disfrutar cada cogida.

Una mañana decidí que era tiempo que tato me la metiera por el culo, ya debia enseñarle como me lo tenia que hacer.

Tato tenia una pija mucho mas grande que la de bartolo por lo que sabia que tendría que practicar bien para evitar el abotonamiento por atrás ya que sería doloroso y tardariamos mucho en desacoplarnos. Su bola era inmensa, si que probe pijas grandes por atrás pero como eso no me entro nunca.

Regresé de la universidad como a las 12 de la noche, como venia concentrada en lo que iba a hacer, apenas ingrese a la casa, verifiqué que este todo cerrado, fui al baño a traer la vaselina, me desvestí y recien hice entrar a tato. Como era una noche fria, lo primero que hice fue tomar junto a el una ducha caliente, aprovechando para acariciarlo, jugar con su miembro y hacer que me lamiera un poco. Empece a secarlo primero por arriba y de frente para que el siguiera lamiendo. Luego comence por la parte de abajo y ya cerca de su miembro me acomode y le devolví el favor. De a poco fui haciendo que entrara mas en mi boca, estaba muy exitada, con una mano me introducia mis dedos y apretaba mi clitoris. Ya la queria tener a dentro, me incorporé y me dirigí al dormitorio con tato detrás mio sabiendo lo que vendria y ancioso por montarme. Inmediatamente me puse a 4 en el piso sobre unos almoadones y tato me monto. fueron suficientes dos estocadas para introducirme su pija super inchada. Comenzó su movimiento frenetico mientras yo, como de costumbre en estas situaciones, mordiendo la almoada de placer. Empece a sentir como su bola se habria camino entre mis paredes haciendome delirar. No aguante, el tampoco, y fue la primera vez que tato y yo terminabamos juntos.

Lo tome de su cabeza para que no intente bajar. queria tenerlo encima un rato mas y sentir como se movia esa pija dentro de mi tirando sus restos de leche mientras yo le ajustaba mi vagina para mantenerlo exitado. Lo mantuve un buen tiempo en esa posición, lo solte y el giro quedando nuestros traseros unidos por unos 5 minutos. Cuando se desabotonó me recoste en la alfombra y me puse a admirar su miembro mientras el se lo limpiaba. Mi calentura no pasaba ya que aún no logre mi objetivo. busque un vibrador de mi cajon y lo lubrique con vaselina comenzado a jugar con mi ano. Me lo fui dilatando de a poco, tato se acerco y comenzó a lamer, intentaba meter su lengua en mia hoyo. me fui hacia la cama, debia intentar que tato se recueste para yo poder dominar la situación. No queria que mi calentura me dejara llevar y terminar lastimada.

Una vez que el subio lo comencé a acariciar y pude hacer que se echara en la cama, sin perder tiempo comence mi mamada haciendo que saliera todo en poco tiempo. El seguia tranquilo y me permitia que lo domine, asi que como ya tenia el horto lubricado me monte sobre tato y me la fui introduciendo de a poco. Estaba bien dura, la verdad no recuerdo haber sentido alguna resistencia en mis enculadas anteriores como la que sentí esta vez. me estaba habriendo el orto como nunca, era hermoso, cuando subia aprovechaba y agregaba vaselina a su tranca por lo que de a poco me comence a mover mejor y mas comoda, con mas confianza, haciendo que entrara mas y mas. Hasta que sentí que su bola tocaba las puertas de mi trasero, empuje y empuje hasta que logré que entrara pero sin que nos abotonemos. Así jugue un buen rato con un mete saca violento, luego suave haciendo que su bola me deje el orto bien grande. Cuando sentí que yo estaba por acabar me costo controlarme para evitar que su bola entrara completamete. Mi cuerpo se estremecio, me agache para hacer que mi macho pase su lengua por mis pesones y alivie mi exitación. Me quede quieta por un momento difrutando mi orgasmo. Pero el aún no habia acabado asi que me puse a 4 y lo espere, puse mi mano para controlar lo que entraba. Embestia con violencia asi que tome su bola con mi mano simulando que estaba adentro, asi logro terminar dejandome su leche dentro. Nos recostamos ambos satisfechos por esa noche, listos para dormir, y yo lista para soñar como seria cuando me la meta por completo a su bola. Ese era mi proximo objetivo. Se los cuento pronto.

Sinfonia en Zoo Mayor

Lunes, septiembre 26th, 2011

Esta es una experiencia absolutamente real, ocurrida hace menos de un mes. Ni siquiera se me ha ocurrido cambiar el nombre de la protagonista, como una provocación hacia ella, ya que sé que lee los relatos de Sexycuentos.

 

Hace un tiempo, una pareja de amigos y yo, con quienes de alguna manera habíamos compartido la intimidad, nos encontrábamos en una pequeña parcela de clima cálido.

 

La actividad prevista era disfrutar un trío… pero con la presencia de varios canes en la propiedad, trajimos el tema de la zoofilia a colación.

 

Ya exitados con los innumerables comentarios y, previo acuerdo con Cristina, dejamos entrar un animal a la sala de estar. Lo acariciamos, para entrar en confianza. A continuación, Cristina se desnudó, le untamos mantequilla de maní en la vagina y el clítoris y la bestia comenzó a lamer y ella a disfrutar.

 

Volvimos a acariciar al perro, tratamos de excitarlo sexualmente, pero no “arrancó”.

 

Al día siguiente, decidí apelar a la naturaleza. Encontré una perrita en celo, la atrapé y le refregué sobre la vulva sangrante un par de los pantys de Cristina.

 

Al caer la noche, le conté a mis compañeros de fiesta los planes… Cristina estaba aterrada, pues estaba temerosa de una infección en sus partes más íntimas.

 

Finalmente accedió a nuestros ruegos y se puso los pantys con el “atractivo”.

 

Una hora después, entramos al mismo perro …. Ahora sí se volvió loco de deseo !! No solamente empujaba como loco sobre los calzones de Cristina, sino que su linda y afilada verga comenzó a salir del encierro.

 

Con unas tijeras cortamos los pantys en el sitio del refuerzo, para exponer la vulva de  Cristina y la acomodamos sobre un butaco acolchado. Al perro le cubrimos las patas con medias (truco aprendido como experto lector de relatos), para que no arañara a su “paciente”.

 

Para tener algo de control sobre los ímpetus del perro, le atamos al cuello una corbata.

 

Armada ya la parafernalia, acercamos el can poco a poco (como si fuera fácil). A la primera oportunidad montó a mi amiga y comenzó a culiar en el aire. Le cogimos la punta y la orientamos hacia su objetivo….

 

Qué delicia !!

 

Cristina comenzó a gritar de exitación al sentir la rápida penetración del animal. Treinta segundos después, el animal se la había metido toda (como veinte centímetros), inclusive la zona de color oscuro, como un anillo en el tubo de su pene…

 

El orgasmo de Cristina se oyó como una voz de ultratumba. Salía de lo más profundo de su garganta en un tono bajísimo… como un estertor… Como no teníamos experiencia en estas actividades, su novio estaba asustado y… yó mucho más.

 

Estábamos en el pensamiento de que este era de los pecados graves.. de esos que se pagan en vida !

Uno o dos minutos después, pero que nos parecieron una eternidad, el perro eyaculó. Cristina no paraba de gemir con cara de éxtasis.

 

Después vino el consabido “enganche”, pues la bola del perro estaba adentro y Cristina no podía dilatar voluntariamente para dejarla salir. Finalmente, como cinco minutos después, el perro se soltó.

 

Cristina se fué a bañar. Volvió envuelta en una bata de toalla, con los ojos semi cerrados y nos informó que estaba agotada y se iba a dormir.

 

Al otro día, me imagino que sintiéndose culpable, nos dijo que había sido la más impactante de sus experiencias sexuales… pero no quería hablar más sobre el tema.

 

Después de esta deliciosa (y asustadora) experiencia, sigo preguntándome si es posible educar a un perro para que se excite espontáneamente con una representante femenina del humano.

 

Mucho agradeceré las respuestas a mi pregunta.  aleph@consultant.com

 

Camila – Zoofilia anal

Martes, septiembre 20th, 2011

Hola amigos, soy Camila nuevamente. En esta ocasión sigo reviviendo el pasado y quiero contarles cuando me animé a que mi perro Bartolo me la metiera por el culo.

 

Como les conté en relatos anteriores, me encanta sentir una verga gruesa por mi orto, esto paso cuando cumplí 17 años y me hice mi propio regalo.

Ya había probado variedad de pijas pero aún no me sentía preparada para tener la del perro adentro, en realidad le temía al abotonamiento, al ser arrastrada, lastimada y a que me descubran así. Por mi vagina nunca tuve problemas con esto pero al ser mi ano mas estrecho no quería que sucediera.

Mi cumpleaños cayó un día miércoles, al ser día laboral mi familia se fue a dormir temprano, era en pleno septiembre y ya comenzaba a hacer calor. Don Carlos (uno de mis machos) no estaba durante esa semana, le dieron unos días de vacaciones y se fugó con su familia a Mendoza, nos pidió que le cuidáramos la casa.

Este fue el golpe de suerte que necesitaba, podría ir a esa casa y estaría sola sin riesgos a que me descubran.

Entonces tipo 12 de la noche, saque mi gel íntimo y me fui con Bartolo a esa casa, me dirigí directamente a la habitación de Miguel, de inmediato me desnudé, estaba ansiosa, excitada… y mojada. Me puse a $ patas y bartola de inmediato comenzó su trabajo, largas lengüeteadas por toda mi vulva, clítoris y ano. Tomé el pomo del gel que tiene la punta redondeada y me lo metí en mi ano, luego giré y le indiqué a Bartolo que se recostara, él ya tenía buena parte del pene afuera, sabía que tenía fiesta. Me abalancé sobre el y se la chupe de forma torpe y rápida, lo hacia como desesperada, lo hice acabar con mi boca y continúe para dejársela limpia.

Yo estaba muy caliente así que me senté sobre él y lo cabalgué hasta acabar, fue tan rápido que no llegué a meter su bola en mi concha. Inmediatamente me puse a 4 patas y Bartolo me monto de inmediato, yo puse mi mano para evitar que su pija se fuera a meter en mi concha y la guié hasta mi orto que estaba lleno y chorreando de gel intimo. En el tercer intento la introdujo, tengo mi hoyo tan bien preparado que no me dolió para nada a pesar de la violencia de la estocada.

Lo hacia muy rápido, yo estaba tan caliente que también empujaba en sentido contrario para me entrara mas. En un rato sentí como la bola se empezaba a hacer lugar para ingresar en mi ano que no oponía resistencia alguna, todo lo contrario se estiraba más y más para recibir tremendo pedazo de carne. Una vez que entro todo hizo unos cuantos movimientos más y me lleno el culo de leche… ¡¡¡que hermosa sensación!!! Lo tomé por el cuello y lo hablaba para tranquilizarlo y principalmente para que no quisiera bajarse, me encantaba sentir su peso sobre mí.

Lo contuve por 5 minutos en esa posición, yo no me quedaba quieta, movía mi trasero para que su verga me estirara bien las tripas ya que todavía seguía firme. Luego giro y se bajo quedando pegados, me tomé de la cama y esperé el tirón, salió muy despacio por lo que no sentí dolor alguno. Me recosté en la cama boca abajo y el se comenzó a limpiar la verga.

Pasaron como 15 minutos, yo me estaba durmiendo cuando siento los lengüetazos del perro nuevamente sobre mi intimidad, se sentía tan rico que lo deje y poco a poco fue excitándome, lo único que hice fue bajar un poco mi trasero y esperar que me monte. No tardó nada en hacerlo, volví a tapar mi vagina y me la metió nuevamente por atrás, tenia el orto lleno de fluidos por lo que ya estaba lubricado, esta vez yo le ajustaba el orto para que le costara mas entrar y eso le gustaba por que lo hacia con mas fuerza y yo lo disfrutaba el doble. Cuando sentí que su bola hacia presión sobre mi ano, coloqué mi mano y controle su entrada, no deje que entre por completo, directamente hice que quedara justo en el esfínter para así sentir esa hermosa sensación de que te están partiendo en dos. Lo tuve así hasta que acabó. Volví a acariciarlo para que no se baje, nos quedamos un buen rato así  hasta que quite mi mano detrás de la bola y me estiré hacia atrás haciéndola entrar en mi hoyo. El se bajo y tiro para sacar su verga, pero esta vez ni sentí cuando salio, yo quise incorporarme pero no podía hacer reaccionar las piernas, mi culo soplaba leche y sentía mis tripas acomodarse nuevamente. El perro me destrozó, me dejó como yo quería, con el culo bien roto. Tomé mi celular, vi que eran como las 1:30 de la mañana así que directamente coloque el despertador a las 4:30 y me acomodé a dormir en la cama de Miguel.

Cuando sonó despertador del teléfono, comencé a buscar mi rota, el perro seguía a dentro así que me buscaba para cogerme nuevamente, lo pensé un momento… y accedí. De nuevo a 4 patas, el comenzó a lamer pero me monto de inmediato, deje que me lo metiera por la vagina,  bombeaba frenéticamente, yo sentía como se hinchaba cada vez mas su verga así que intente hacer algo raro: justo cuando el la estaba sacando yo bajé rápido mis ancas y logre que saliera y entrara en mi ano. Y comenzó a fulminarme nuevamente, me daba duro y yo no paraba de morder las sábanas como lo había hecho toda la noche, gozaba mucho, con una mano me pellizcaba los pezones, con la otra mi clítoris, cuando terminó de meter su bola me acabe, quise gritar pero me contuve, bombeó un rato mas y también termino.

Se quedó quieto un rato y luego se bajo, cuando me tome de la cama para que tirara… o sorpresa, estábamos bien abotonados. Siguió tirando hasta que me hizo que soltara la cama, como la puerta de la habitación estaba entre abierta, el desgraciado salio conmigo a la rastra, trabaja de pillarme del alfombrado y de usar un poco mis pies pero no había caso. Cuando llegamos a las escaleras me tome fuerte y creo que la posición en la que quedamos también ayudo pero fue ahí donde logramos soltarnos. Me recosté en este mismo lugar un rato y luego me costo pero me incorporé, regrese a la habitación, recogí mis prendas y me marche caminando bien abierta hacia mi casa.

Por supuesto no fui al otro día a clases por que no podía caminar, pero sinceramente, valió la pena. Aprendí mucho de esta experiencia y puedo coger con más confianza y también me ayudo mucho cuando tuve que soportar mas adelante la verga de mi perro tato un hermoso mastín con una pija descomunal y deliciosa. Esa historia se las debo para más adelante. Besos

Zoofilia

Viernes, mayo 27th, 2011

soy una persona de edad madura y quiero contarles una experiencia que me paso a principiios del presente año , conoci en el mes de febrero a una señora de aproximadamente 30 años y la invite a salir para invitarle una cerveza pero mañosamente la lleve a un lugar que se llama acolman esto es en el estado de mexico y cuando llegamos al lugar que yo previamente conocia y que era un pequeño cerro o monte donde habia poca gente y al estar en ese lugar vimos a lo lejos un burrito que se encontraba comiendo amarrado de un arbol que me imagino el dueño lo habia llevado a ese lugar y al observarlo se le salio su miembro que aproximadamente media como un metro la tenia negra y gruesa y mi acompañante se hizo la inocente y me pregunto que era lo que le salia por debajo de sus patas traseras a lo que le argumente que no sabia pero que si queria nos acercaramos para ver lo que era logico yo si sabia lo que era y fue asi como nos acercamos y el burrito se espanto y la metio cuando nos acercamos ella me pregunto que que habia sucedido y le comente que se habia espantado y habia metido su miembro para que no se la viera a lo que ella me dijo que queria verla y le comente que tendriamos que esperar a que el burrito la volviera a sacar y fue como esperamos una media hora y la volvio a sacar el burro y ella tenia la mirada excitada y cara de sorpresa y le dije que se la tocara con la mano y me dijo que tenia miedo de que el animal le hiciera algo a lo cual yo le dije que no le haria nada el burro que no tubiera miedo a lo cual ella se la empezo a tocar y me comentaba que se sentia muy rico a lo cual le dije que se agachara y que yo le ayudaria para que la penetrara a lo cual acepto y lo unico que hicimos fue que se la puse en la entrada de su vagina pero no hubo penegtracion en eso estabamos cuando llego el dueño del burrito y se lo llevo y posteriormente lo platicamos mi pareja y yo y quedamos de volver para una proxima experiencia ,espero les haya gustado este relato corto y me envien relatos al correo  berglic@live.com.mx

Cogido por mi perro

Viernes, mayo 27th, 2011

Hola soy un chavo de 16 años vivo en la paz

 

 

Todo empeso un dia cuando estaba viendo una pagina porno porn hub jejeje eso me calentó y ps no tenia nadie con quien divertirme es k vivo solo.

 

A ps si estaba en el sofá de mi casa bien mojado cuando decidi ver otro tipo de videos acerca de chavas teniendo sexo

Con animales como perros y caballos.

 

Desgraciadamente no tenia caballos a si que me paso por la mente una idea muy loka “””tener sexo con mi perro Zeus”””” un doberman original que cuida la casa.

 

Sali al patio a verlo y coomo siempre estaba ai nadamas hechado y disfrutando del sol. En eso creo que oloi mi miembro y se me fue ensima, pero logre safarme. Después de eso lo meti al departamento y me desnude.

 

Entonces Zeus empeso como loco a querer montarme que ni tiempo me dio de decir que no por que me tiro quedando io em posición 4, Zeus empeso a tener unos movimientos coitales tan intensos pero no atinaba lo cual desidi ayudarlo pero cuando iva a ayudarlo uffffffff!!!!!

 

Sentí un dolor imtenso ps me abia metido su enorme verga que la sentía todaaaaaaa    mmmmmmmm!!!! Siiiii!!!!! La quiero toda desia con un intenso dolor seguido de un frenesí de placer

 

Ai siiiiiiiiiiiiii asi  asii!!!! Gemia como loco y el como dejaba ese ba y viene tan energético luego me percate que una gran bola quería entrar en mi pero no podía, en una de esas extraordinarias cogidas que me dava sentí un dolor intensoooooooooooooooooo!!!!!!!!!!!

 

Abia metido toda su bola era enorme duramos asi como 5 minutos cuando un chorro de semen ardia en mi siiiiii!!! La quiero todaaaaaaa!!!! Decía agritos me sentí lleno hasta que luego de 20 0 25 minutos un pufff!!! Solto su bola y chorros de semen salieron de mi culo

 

Luego de acabar me acerque a el y empese a chuparle la verga que me asombre de tan grande que estaba no podía creer que todo ese trozo de carne me entrara en mi estrecho culito pues media como 20 0 25 centimetros la cual empese a mamar sabia tan rica que quería comérmela a mamadas en eso que siento otro chorro de semen no pude aguantar y trague como 2 veces creo que un litro estaba deliciosa y no la desaprobeche . bueno asi acaba me primera experiencia ahora tengo sexo anal con Zeus a diario y es muy placenterooooooooo.