Archive for the ‘Zoofilia’ Category

Kity y yo

Martes, marzo 31st, 2015

Hola soy Titina o para algunas su gatita… les cuento que lei algunos relatos y volvi a juguetear con mi Kity mi gatita, es muy tierna conmigo y muchas veces jugamos juntas…

queres que te cuente???….

Bueno lo que paso es que como siempre llegue muy acalorada de el trabajo pero esta ves mas que acalorada estaba un poquitin cachondita, pense en compañeras del trabajo, en historias de morbo, como la que me contó una amiga, cual morbo fue tal que le hizo robar el tanga de su sobrina (eso te juro que me encanto, me acuerdo y me pone a mil, y además te cuento que me dio ganas de hacer algo parecido pero con mi vecinita) bueno y me empecé a poner calentita así que fui hasta donde guardo mi disfraz preferido (uno de gatita que yo mismo me hice, porque me da vergüencita ir a comprar uno, es un body negro transparente, con orejitas y una colita que en la punta le puse una goma dura y la uso de consolador) y lo empecé a mirar a tocar a besarlo especialmente las partes donde se apolla mi chuchi…

pero no me quise empezar a tocar, es mas decidi tratar de tocarme lo menos posible, me lo puse y mmmmiiiiiaaauuuuuu…. empecé a llamar a Kity.

Cuando la pude hacer que venga hasta mi, me queria sacar mis orejitas (es que la tenia a upas) asi a upas y sin poder dejarla escapar fui hasta la heladera agarre una cajita de leche, y acá fue que empezó el morbito…

Como le queria dar la teta a Kity (porque ahora yo soy su mamita gata) tome una jeringua esas de los hospitales sin la aguja, la cargué de lechita y la puse bajo de mi pezón derecho. Entonces empecé a presionar despacito y la lechita que tanto le gusta a Kity comenzo a salir, mmmmm … me excitó un montón ya que era la primera vez que realmente estaba amamantándola y me sentía muy satisfecha de ser su mami y ademas de satisfecha ya me empezaba a mojar todo, para colmo todavia no me habia rozado mas que para abrochar el body gatuno (se cierra de abajo)…

entonces le pregunté si queria que mamá le diera la lechita que salia por abajo, y hasta me miro con una carita que parecia que me comprendia cada palabra aunque al abrir mi body, tengo que confesar, que llegó hasta mi panochita gracias a la lechita que puse sobre mis propios jugos…

y luego de nuevo ese orgasmo, que solo su lengüita áspera me puede hacer llegar…en esa tarde tuve tres orgasmos mas pero aunque Kity me ayudo los otros, los conseguí con la cola del disfraz (te conte que era durita, y la usaba como consolador??) …

Espero que no te haya aburrido mi experiencia y quiero que siempre que veas una gatita te acuerdes de mi y tambien quiero que si llegas a tener oportunidad con una no la dejes escapar…

chau… te mando un beso en esa rajita y quiero que en tu proximo mail me mandes uno en la mia que de paso te cuento que me la depile y me quedo divina… ojalá algun día te encuentre asi te puedo dar de mamar a vos tambien… querés???

Zoofilia caprina

Martes, marzo 31st, 2015

Hola, me llamo Rodrigo, tengo 17 años y vivo en Valencia, Venezuela. No sé si viene al caso, pero mido 1,75, peso 80 Kg, voy mucho al gimnasio y por eso se me marcan bastante los músculos, soy moreno, ojos marrones y cabello negro.

Las tardes en la finca de mi abuelo son bastante aburridas, en una de esas fastidiosas y calurosas tardes, estaba solo en la casa, porque mi abuelo había ido a Acarigua a comprar unas cosas para el ganado, pues él criaba carneros, ovejas, cabras y vacas, me dejó limpiando el establo de las ovejas, terminé bastante agotado, el sol estaba en pleno mediodía y el calor era insoportable, me quité la camisa, quedando solo con unos ajustados jean y unas botas, me senté en un paquete de paja a fumarme un cigarrillo (lo que hacía clandestinamente).

Mientras limpiaba había encontrado una revista Playboy, sería de uno de los peones o del capataz, que se encontraban de vacaciones, me puse a hojearla, las calientes fotos de esos hembrones y el incesante calor, me tenían el machete mas tieso que un palo, me bajé los jeans hasta las rodillas y me descargué dándome un pajazo brutal.

Quedé semi-insconsciente por el orgasmo, tenía todo el pecho y el abdomen cubierto de leche, me quedé fumándome otro cigarrillo mientras me recuperaba, cuando una extraña sensación me hizo salir de mi relajación soporífera súbitamente, era Baco, el nuevo carnero que mi abuelo había comprado para que fuera el semental del establo, estaba lamiéndose mi leche.

De repente con su áspera lengua, comenzó a lamerme el güevo, las bolas y hasta el culo, la sensación era increíble, ya la paloma se me había puesto tiesa de nuevo, el amable caprino siguió lamiéndome, cuando terminó se volteó y comenzó a comer heno como si nada, casualmente pude ver que estaba muy excitado, su verga aunque grande, no superaba la mía, estaba en todo su esplendor, entendí que le gustaba la situación, alzó su cola, dejando descubierto su rosado y pequeño culito, lo que me puso mas cachondo, sentí que el carnero quería que me lo cojiera.

Lo tomé por las patas traseras y lo traje hacia mí, en otras circunstancias me habría dado asco, recuerdo como tildaba de sádicas las costumbres de los hombres de los campos que solían “pegarse” de vez un cuando a una burra o una vaca; es que se veía tan provocativo, ese culo tan pequeño y rosado, además de un macho, aunque no fuera humano, nunca había tenido nada sexual con algo de mi mismo sexo, lo que me excitaba aún más.

Lo acerqué a mi erecta herramienta de carne, cuando apoyé la cabeza de mi güevo en la entrada de su culo, sentí una oleada de placer que inconscientemente, lo sostuve mas fuerte y empujé con todas mis fuerzas, sólo logré introducirle un poco más que la cabeza,cuando comenzó a berrear y a patalear desesperado, me imagino su dolor al sentir su pequeño ano, penetrado por mi inmensa tranca, pues a pesar de mi edad, estoy muy bien dotado (23 cm), pero no iba a quedarme con esa calentura.

Lo halé por las patas traseras, me puse de rodillas y de un solo empujón se lo había emburrado completamente, que exquisita sensación, su culo era tan cálido, apretado y sentía que me succionaba el güevo cada vez que berreaba desesperada para sacarse esa estaca que profanaba su culito.

Cuando ya se había amoldado su culo al calibre de mi machete, comencé a metérselo y sacárselo lentamente, mientras crecía mi gozo comenzaba a embestirlo mas violentamente, sus quejidos de dolor aumentaban mi excitación, me lo cabalgué un rato, cuando sentí que ya iba a acabar, lo tomé por los enroscados cuernos y comencé a bombearlo con una brutalidad increíble.

Ya su apretado culito cedía a mis empujes sin poner resistencia, por fin toda mi calentura salió de mi cuerpo junto con un impresionante torrente de cálida leche, aún mayor que el anterior, caí sin fuerzas en el montón de paja, el pobre carnero pudo zafarse de mi yugo, con algo de dificultad se levantó, caminó un poco, un delgado hilo de semen salía de su culo a la vez que cojeaba un poco.

Esta vez la eyaculación me dejó casi dormido, no creía lo que acababa de pasar, cuando me recuperé tomé un pedazo de saco y me limpié, me puse los pantalones y me decidía a irme para la casa, me voltee, en el umbral de la puerta estaba mi abuelo viéndome con unsonrisa de complicidad y me dijo:

– ¿Caramba Rodrigo, como que ya le estás encontrando la parte divertida al llano?

Continuará…

La llama

Martes, marzo 31st, 2015

Me encontraba viajando por la Puna en la zona de Tilcara, cuando recibí el pedido de la compra de algunos ejemplares de llamas para iniciar una cría en otra provincia, no sabiendo del tema tome contacto con algunos pobladores que criaban llamas, lo primero que me extraño fue que para tratar de llamas debía siempre conversar con mujeres, ningún hombre se ocupaba del cuidado de las tropillas de llamas, ya en confianza con Rosa la pastora de una tropilla, me explico que no se deja a los hombres con las llamas, ya que mantienen relaciones con ellas y el hombre que prueba coger una llama, nunca mas quiere acostarse con una mujer. Me reí de estas creencias y comencé a frecuentar con Rosa las trompillas que criaba, saliendo temprano al cerro a la mañana y regresando a la tarde para así aprender sobre su cuidado, aclaro que Rosa es una coyita de unos 16 años muy bien puesta físicamente que a poco de empezar a salir juntos al cerro aprovechábamos para coger tranquilos. Ya hacia algunas semanas que salía con Rosa, cuando me mostró una llama cogiendo con el macho, a diferencia de otros mamíferos la llama se acuesta, o se estira, dejando estiradas sus patas traseras y el macho queda sobre ella cubriéndola de esa forma, no pude de dejar de ponerme al palo a ver esa demostración animal de sexo, lo que aproveche para trincarme a Rosa por su culito, cosa que no me había dejado antes, así que entre sollozos y promesas de que no dolería , se termino comiendo toda mi pija, estuvimos así un rato mientas mirábamos las llamas coger y me corrí en su culo, saque la pija y me desafió, a ver si me animaba a ver como a ella la cogia uno de los machos de la manada, yo ya estaba muy excitado y acepte la apuesta, allí nomás trajimos el macho que había estado sirviendo a la llama hembra y Rosa se acostó de espaldas subiéndose la pollera y sacándose la bombacha, acaricio un rato la pija del macho que me sorprendió por lo parecida a la de un hombre, y casi naturalmente el llamo se tendió sobre ella que guió la pija con la mano a su concha, el llamo la penetro y comenzó a coger con verdaderas ganas, Rosa gritaba de placer y se corrió varias veces hasta que el macho acabo llenándole la vajina de leche que quedo chorreando. Rosa se sentó y me confeso que desde los ocho años que comenzó a salir de pastora tenia un macho llamo que siempre la satisfacía, que la pija es mas larga que la de un hombre, pero no la lastimaba, que muchas mujeres hacían lo mismo, sobre todo las que quedaban viudas o solteronas. Pero como yo había perdido, pregunte que tenia que hacer, me dio dos tareas, tenia que hacerla correrse besando su cocha sin penetrarla y después tenia que cogerme una llama que ella me daría. Comencé una chupada de concha espectacular, y casi a los veinte minutos Rosa pidio el basta, se había corrido mas de tres veces, y en mi boca aun quedaba el gusto de la leche del llamo de de a ratos se escurría de su interior. Me dejo descansar y después trajo una llama nuevita, me dijo que no había sido aun servida, me indico que comience a penetrarla con los dedos, lo que empecé a hacer, la concha de la llama era ajustada, y me costaba introducir mas de dos dedos así que entube un rato en eso, hasta que la llamita se hecho de panza al suelo estirando las patas traseras y dejando al descubierto su concha, Rosa me dijo que podía penetrarla, que ya estaba lista, con la pija en la mano, enfile la cocha y sentí que la cabeza se desplazaba en su interior en forma ajustada, pero la llama empezó a pechar hacia arriba facilitando que la totalidad de la pija la penetre, era como un guante ajustado y calido que se cerraba y ajustaba como con palpitaciones a todo el largo de la pija, además parecía que los músculos de la vagina de la llama efectuaban un movimiento de succión muy fuerte, para mi sorpresa no pude contenerme ante esos movimientos y me corrí mientas sentía como la concha me succionaba toda la leche. Rosa me pregunto que sentí, se lo conté, me explico entonces que de allí que las mujeres no dejan que los hombres cuiden a las llamas, ya que las llamas los hacen gozar mas que cualquier mujer, que el hombre que se acostumbra a coger con una llama, ya no siente placer con las mujeres, lo entendí ya que había sentido sensaciones difíciles de explicar, pero muy placenteras, al otro día le pedí coger la llama otra vez, acepto con la condición que de mañana la cogiera a ella, y que a la tarde me dejaría coger con otra llama, así lo hicimos, esta ves dure un poco mas sin correrme, pero me encontré gozando aun mas que antes, en forma tal que acabe en la concha de la llama y cansado quede acostado sobre ella, sin sacar la pija de la concha, cuando me di cuenta por las succiones y elasticidad de la concha mi pija estaba parada otra vez y sin sacarla volví a correrme, me apure a sacarla pija, ya que me di cuenta que prácticamente estaba dentro de lo que parecía una ordeñadora.
Compre la tropilla de llamas para mi amigo, y para mi compre tres llamitas jóvenes que Rosa me ayudo a elegir, al despedirse me dijo que sabia le seria fiel respecto a otras mujeres, y tubo razón, ahora entiendo las creencias y costumbres de la Puna, para que mujeres si mis llamas me hacen gozar mucho mas que cualquiera de ellas, solo extraño a veces un par de tetas para chupar.-

Estrenando macho

Lunes, marzo 30th, 2015

Un día me fuí a entrenar por los alrededores del parque, una vez finalizada la rutina, pasé por una verdulería y conocí al dueño, un viejo muy simpatico y amable. Petizo, delgado, se notaba que se mantenia en forma. Charlando me conto que salia a practicar en bicicleta, terminé haciendome clienta del lugar. El viejo me llegaba a la altura de mis pechos así que siempre se acercaba bastante a entregarme al mercaderia y bien discimulado admiraba mis pechos. Un dia acordamos salir juntos a entrenar (yo tambien salgo en bici) ya que me estaba interesando el viejo. Como ya era primavera, salimos cuando termino su jornada cerca de las 20 hs. Estuvimos saliendo a entrenar juntos por 2 semanas donde se afianzó la confianza entre nosotros. Siempre terminabamos charlando de lo personal, asi que un día se animo a invitarme a tomar unas cervezas en su casa, calculo que las insinuaciones muy sutiles que hice dieron resultado.
Llegamos a su casa como a las 22:30, llenos de barro por que nos agarro un chaparron, Manuel (asi se llama), dijo que iba a poner la ropa a lavar para que no se manche con el barro me ofrecio ropa por si quería aprovechar, acepté en el acto, me fuí a duchar y le pase por la puerta mi ropa, incluida la interior para que el viejo deguste. Sali del baño insinuando timidez envuelta solo en una toalla me invito a un dormitorio para cambiarme, había un short y una camisa junto a unas sandalias, me dijo que es ropa de su hija. Como la camisa era larga no me puse el short dejando mi sexo libre.
Su casa era muy ordenada y limpia, vivia solo con su perro, un hermoso dogo argentino muy manso y tierno. Preparó en su galería, una mesa donde tenia listo una picada y las cervezas. Me ubique y comenzamos a cenar mientras charlamos, despues de tantos temas (todos cortos para romper el hielo e ir al grano) comenzamos a hablar de sobre nosotros, yo obviamente siempre invente gran parte de mi realidad, cuando me pregunto por novio le dije que por el momento no, prefería lo casual y con gente amable y cariñosa, la edad era lo de menos. El tambien de inmediato me respondio que pensaba igual, ya no quería compromisos a esta edad. Se fué hasta la cocina a buscar mas cerveza y cuando regreso noto en el acto que los botones superiores de mi camisa estaban desabrochados mostrando generosamente mis pechos, yo levante fingiendo inocencia mi pierna, dejando a la vista mi sexo. Su perro empezó a olfatearme, mis hormonas lo estaban tambien exitando a él y yo pensaba como hacer para que me posea tambien. Manuel se acercó y me tomo de la mano, me llevo a un sofa que estaba a 2 metros de donde estabamos, me desprendió la camisa totalmente y me comenzó a besar mis pechos mientras tomaba mis nalgas, me hizo recostarme y fué bajando hasta llegar a mi clítoris. Yo miraba a su perro y veía como empezaba a mostrarse su pene, él viejo se levanto y directamente se sentó a la par de mi cabeza y me tomo llevando mi cabeza a su tranca que estaba aún a medio crecer. Se recostó mejor y disfruto de mi mamada, que como toda una experta lo lleve a la gloria en un instante. Me puse a cuatro pies frente de el con la clara intensión de que su perro tenga a disponsición mis ancas. Me estremecí cuando sentí el ocico del perro en mi vagina, luego su lengua que me encendio aún mas, el viejo levanto su cabeza y vio el espectaculo, esto lo calento aún mas. Me dejo que se la siguiera mamando cuando vio que el perro salto sobre mí para montarme, como no conocía al perro simplemente me deje tomar como el quisiera, separé mas mis piernas para bajar la altura de mi trasero y lograr la penetración. Cuidadosamente tome su verga y la guié a mi concha; y cuando sintió el calor empujó para ensartarla. Todo esto sin descuidar la verga de mi anfitrión, le besaba sus huevos grandes y pesados. Al sentir como crecia la verga del perro sin salirse me introduje toda la pija de viejo y se la mame con mucha fuerza haciendo que se viniera a los pocos minutos junto con el perro. Me tragué toda su leche mientras sentía como la bola del perro latía dentro de mí haciendome acabar al rato tambien.
El perro se quedó como 5 minutos sobre de mí acabando, yo le seguia acariciando la verga al viejo, cuando sentí que empezaba a reaccionar de nuevo le dije que la quería por atras, me dijo: veo que te gusta tener todos lo agujeros llenos. Se levanto y se fué hasta la verdulería, yo seguía con el perro arriba por lo que estaba soñando aún por los latidos de su pija. Cuando el viejo vino, su perro se quito de mí, el sin darme lugar a nada introdujo un hermoso pepino en mi vagina, yo me quedé quieta disfrutando y le pedí que me la metiera por atras, el se acomodó y lentamente me la fué clavando sacando un monton de gemidos. Cuando se puso comodo empezó a bomberme con fuerza, no duro mucho y se vino dentro de mí. Cuando se quitó vio que yo continuaba jugando con su pepino en mi concha, lo tomó él y empezó un mete saca muy agradable. Luego lo quito y me lo puso por atras, cosa que me agradó un monton. Tomó otro mas grande y me lo puso por la concha, me dijo que lo espere, se fué al baño y volvio con su pija ya lavada de nuevo, se acomodó como para hacer un 69 y empezó a jugar con las verduras metiendolas a su antojo. Yo tomé su pija flácida y la hice reaccionar en un instante, estaba loca por lo que me hacía. Me tuvo así un rato hasta que me hizo acabar, yo de la calentura le succionaba con fuerza y bien profundo, me pidio que me detenga, ya no aguantaba mas el viejo y no podia llegar para otro. Me quito el pepino solo de la vagina, al otro lo dejo y no puse objeción. Nos quedamos un rato recostando en el sofá. Me cansé por lo que no le lleve el apunte al perro cuando me lamia toda mi intimidad aunque me estaba calentando, solo atiné a ponerme a 4 de nuevo y dejar que me clave a su antojo. Así lo hizo, tenia un pepino gigante en el culo y la pija del perro por mi concha, el viejo se limito a lamer mis tetas. Esta vez ya sentí como sedió mi vagina ante la bola del perro que fué entrando bruscamente, demoró un poco mas en terminar, incluso yo lo hice antes que él. Creo que se sintió incomodo por el pepino en mi culo ya que se bajo al instante. El viejo me dijo que nunca se habia esperado algo así, le dije que esto podría mejorar, dependia de nosotros. Cogimos como por 8 meses y en muchas ocaciones hicimos participar a su perro incluso le mostre como me lo hacia por atras y nos abotonabamos un rato. El viejo se enfermó y lo tuve que dejar de visitar por que ahora esta su hija a su cuidado y esta muy maltrecho. Cuando estuvo en el hospital lo visite varias veces para tragarme su leche a su pedido pero lo deje de hacer por que su estado es malo y esta muy debil. Una cogida y ya no contaría el cuento. Me metió un monton de cosas por atras haciendome gozar un monton. Lastima que se termino de esta manera, en ese tiempo cogí con 3 tipos a la vez y mis perros que nunca me dejan si su ración. Espero conseguir pronto el reemplazo.

Un día de zoofilia anal

Lunes, marzo 30th, 2015

hola amigos, soy Camila nuevamente. Ultimamente no paro de hacer locuras para saciar mis agujeros que piden ser penetrados constantemente. Esta vez decidí que me cogieran el culo hasta no dar mas. Una cogida ya no me es suficiente, así que hasta tuve una aventura con un joven de mi edad (no los elijo por que no son discretos) en mi última visita a Neuquen. Mis veteranos amantes ya se cansan rapido y siempre me quedo con ganas de mas. Esta vez, la mejor opción es ir a visitar a mis abuelos, en su finca tengo todos los amantes juntos para satisfacerme.
Mi permanente contacto con mis abuelos me permite llegar cuando guste sin avisar, fin de semana, sin la visita de otros parientes (que saben ser muy comunes que lleguen primos, tios, etc. en cualquier momento), me dio la libertad de moverme en el establo. Como lo hago siempre, ayudo un poco, espero que se valla el personal y luego quedan todos estos equinos para mí sola.
Ya las 3 de la tarde de plena primavera, mis amantes me reconocen y saben lo que va a pasar, los perros se desesperan, saben que son los primeros siempre, y apenas desvestida me pongo en 4 para sentir la primera penetración al instante. Mi vulva super mojada recibe sin inconvenientes la pija del perro, y entre gemidos voy hacercando a mi boca la pija del otro perro para mantenerme callada y en silencio. No tarda en venirse el primero, suelto al otro y al montarme guio su pija a mi trasero, al cual ya habia llenado de lubricante por lo que entra sin problemas y sin dolor. Levanto un poco mi cuerpo para permitirle al otro perro lamer mis piernas y vagina por donde caia su semen consiguiendo así mi primer orgasmo. Siento al instante como se viene en mi culo, con mi mano acaricio su cabeza para que no intente bajarse y me deje disfrutar un rato mas de esta hermosa sensación, luego al girar de un simple tiron saca su tranca de mi agujero; me tomo un momento para relajarme y me levanto para ir directamente a ver mis hermosos ponys, al fondo, como siempre el burro ya tenia su herramienta lista para taladrarme, pero no quería saltear a nadie. Quería ir de menor a mayor para poder disfrutarlos a todos.
Cuando entro al primer box, el pony ya tenia su verga a medio crecer, asi que solo le dio unas cuantas legüeteadas y ya se puso a mil por lo que me ubique a cuatro y esperé la embestida del caballo. Con cuidado guié su tranca a mi ano, quien recibio con mucho placer este pedazo de carne que me estaba dando tanto placer. Yo ayudaba con mis movimientos a aumentar la penetración, esto volvio loco al caballo y en unos instantes se corrio dentro de mí sintiendo como escapaba a borbotones la leche de mi trasero. El nivel de exitación era muy, pero muy alto así que salí de ahí y me dirigí al siguiente quien me esperaba ya listo para la acción. acomodé un fardo, me recoste y lo hice que me penetre por la vagina que ardía y necesitaba una manguera que apague ese incendio. Su acabada provocó la mía tambien. Me quedé recostada un momento mientras recuperaba fuerzas, y me avalance al tercero. Deje la puerta abierta para que entraran los perros, tome la verga del tercero y se la comence a mamar mientras dejaba que el perro me penetrara el culo. Hice que me acabara en la cara y me trague lo que pude, hasta eso el perro ya se habia venido de nuevo adentro.
Simplemente me levante y me dirigí al burro, mi ano estaba con sed todavía. Una vez que lo tranquilicé me ubique debajo y recibí la embestida con mi culo. No puedo describir la sensación, estaba tan dilatado mi agujero que sentí la verga hasta la mitad de mi estomago, y sin dolor, solo placer. Con mis manos me sostuve de sus piernas delanteras para que no me tirara en las embestidas y entrara mas su tranca. Sentí como emplezaba a tiritar el burro y aumentar la presión hasta que se descargo, y cuando se quedó quieto presionando, con una mano tome su tranca marcando hasta donde habia entrado. Me salí debajo y cuando veo todo ese pedazo de carne quede muy sorprendida de mi misma. Fueron cerca de 30 cm. reales adentro. Pero me faltaba lo mejor, mi hermoso semental que relinchaba pidiendo por su hembra. Me apoye en la puerta del box, el me monto, y en su segunda estocada perforó mi trasero super lubricado con el semen de los otros animales. Con un poco mas de dificultad se fué abriendo camino por mis tripas. Con mas cuidado fuí colaborando para que entraran esos 30 cm pero con un falo mas grueso, coordinando mis movimientos con los del caballo, y cuando sentí que se venía retire un poco su falo para que pueda descargar su leche dentro de mí. Así lo hizo, mi vientre se hincho por un momento hasta que por los costados empezó a salir su leche. Cuando se bajo, camine temblorosa hacia donde estaba el burro, volví a acomodar el fardo, me puse boca arriba y deje que me penetrara la concha con su mastil logrando así un orgasmo mas.
Los perros se encargaron de mi limpieza en ese mismo lugar, me lamieron toda para quitar la leche que cubria mi nalgas y piernas. Luego solo giré y deje que me montaran a discresión. El galgo estaba acostumbrado a que le chupe la pija por lo que solo se venia y la ofrecia mientras el otro me daba duro de nuevo. Hasta el burro me tomo de nuevo por mi culo. Con las últimas fuerzas me dirigí a la ducha donde me lave y preparé para volver a la casa.
Cuando llegue fuí directo a la cama, mis abuelos solo pensaron en el cansancio del trabajo y que venia a relajarme al campo. Solo me levante a cenar e inmediatamente me acoste de nuevo, pero el morbo me tenia dominada, asi que saque un consolador y me lo introduje en el trasero, así como un bebe con su chupete, y recién me pude dormir. A la mañana siguiente fuí a despedir a mis amantes y el premio se lo llevo el burro a quien se la volví a mamar y me cogio el culo de nuevo. Por fín sentí que podía estar satistecha por un tiempo ya que mi trasero ni lo sentía de tanto coger. En el viaje de vuelta se me ocurrio la idea de juntarme con unos viejos para que me cojan el trasero sin parar. Esto tardó en realiarse pero se los cuento en otra oportunidad.

Una vista zoo

Lunes, marzo 16th, 2015

Todo se remonta en el año 1994, para algunos ni si quieran hubiesen nacido aun.

Yo era un chico sexualmente activo y con las hormonas algo alborotadas para ese tiempo no existía la internet ni el DVD todo el porno era en revistas pero no esa puta play boy una mas fuerte como la pimienta que dejaba ver como se introducían los dedos y hasta objetos recuerdo como una chica se metía lentamente un huevo hasta desaparecer…bueno vamos a contar la historia sin mas preámbulos, lo anterior es para despertar en algunos que me interesaban las chicas normales y vaya con lo que me encontré, vivía en una casa campestre lejos del mundano mundo allí cerca a la mía había otra casa donde habitaban una pareja y sus dos hijos y allí esta la chica de mi historia .Ella tenía unos 20 años pelirroja y por consiguiente de tez blanca y pecosa no muy bonita para mi gusto, lo que si tenia era un hermoso par de tetas y unas piernas bien tornadas le faltaba un poquito de culito y listo, pero sexualmente era muy deseada.

Un día cualquiera estaba lavando su ropa me acerque para saludarla, cual sorpresa me di su blusa mojada dejaba ver sus pechos redondos como melones y sus pezones bien paraditos…disimuladamente hablaba pero no podía dejar de admirarlos allí empezó mi dolor de cabeza decidí ayudar a extender la ropa todo un Galán pero sin saber cual era mi intención mejor aun cuando se separa del lavadero y su húmeda falda dejaba ver el color de su ropa interior y lo abultado de ese animal, creo que moje mis ropa interior de la excitación..allí empezó el trabajo de conquista parta saborear una rica teta y darme gusto lamiendo ese chocho y demás…Fui ganándome el terreno hasta que un día conocí a mi rival un puto perro negro como la noche y de raza aterradora un doberman, el puto perro no me quitaba mirada y dejaba acercar hacia ella el cual tuvo que ser llevado por ella al patio trasero para poder platicar….empezó mi artillería pesada y deje el hombre Cortez empecé a decir lo bellos que son sus atributos y vi sonrojar pero le gusto lo que dije conté como se veían sus senos esa tarde en el lavadero y dijo que mentía, que no era cierto fue tal mi descripción de sus senos que supe cuantas pecas allí posaban, decidí besarla y fue ella quien se abalanzo a mi toque sus piernas y pude tocar esos majestuosos senos todo a la perfección hasta que sonó esa puta puerta y el latir de ese perro mala suerte sus padres, mentí al estudiar creo que esa técnica ya viene de lejos verdad?.Pues nada que hacer otro día de caza será…

paso los días y no volví a ver a esa muchacha, decidí golpear la puerta y nadie salió, por ver tanto porno mi verga quería estallar y saltar la tapia y llegar hasta la ventana de su cuarto, pero ese maldito perro de lejos lo vi venir..paticas para que las quiero…salió ella y pregunte por una tarea como excusas decidió ayudarme y aplique una técnica en mi morral tenia una revista de porno la cual deje caer una para tramar que fue un accidente, ella me dijo que es y yo trate de disimular que la estaba tapando y dije no es nada y ella la levanto, me dijo cochino que ves le dije que no eran mías me las habían prestado y dijo te gustan? El cual conteste si e incluso allí no hay senos como los tuyos, me contesto de verdad? Y le puse la mano en una teta y dije ves hermosos y duros no los hay en el mundo…me dijo puedo quedarme con una de ella se refería a la revista porno Claro exclame y me dices que mas te gusto, cerro su puerta y entro con el perro. Saben cuantas cosas se me pasaron por la cabeza el ver sus ojos posados en aquella revista y por que no manoseándome y hasta deseándome, no aguante y salte la tapia hasta llegar a su ventana con sigilo me acerque y mirar a dentro si estaba en su cama revisando la revista que excitación pues sus pensamientos se fundían en los míos, espere pacientemente mire de ves en cuando para ver que hacia la verdad solo miraba con concentración el panorama no era nada bueno hasta que cambio de postura y se puso boca abajo leyendo dejaba ver sus piernas y parte de una nalga al levantar sus pierna tenia su falda de colegio roja escocesa y una blusa blanca ceñida a su cuerpo por sus el tamaño de sus senos un botón quería reventar, no se cuanto tiempo transcurrió pero la cosa mejoro cuando se puso sentada y recostada a la cabecera de la cama y sus piernas flexionadas se veía un poco su tanga blanca pero aun mejor cuando decidió por fin a tocarse con frenesí se me subió la sangre a la cabeza y no pude moverme de allí para saltar y de nuevo tocar la puerta.. veía como bajo su ropa interior y empezó a tocar con una mano sus senos mientras que la otra tenia la revista, mojaba sus dedos e introducía en ese bello rojizo pues desde mi punto no se apreciaba esa chocha húmeda, decidió desapuntar su blusa y tocar sus senos cuando me decidí para a saltar la tapia..sorpresa el puto perro estaba lamiendo su chocho la verdad la excitación me paro y no quería ver lo ocurrido pero ella salvajemente tomaba la cabeza del perro contra su chocha con frenesí, se paro y quito la blusa y de un cajón saco un par de medias y se las puso en las patas delanteras al perro era incomodo para el animal no sabia que estaba pasando cuando ella empieza a tocar su verga como haciéndole la paja el perro al final hacia contracciones pélvicas como si estuviese apareándose y de repente ella empieza a chupar esa verga roja como un ají y llena de nervios y venas se la halaba como queriéndosela arrancar era descomunal esa verga salía de sus manos como de 20 cm o mas se puso en cuatro y el perro monto pero no tenia experiencia pues le daba por los lados ella con una mano buscaba la verga del perro para guiarla al hueco final de tanto jadeo el perro por fin se incorporo y cuadro que vi como ella lanzo un gemido se la clavo este puto perro y yo aquí!.

Se la metía con tanta fuerza que ya se para que eran las medias el perro con tanta furia abrazaba sus caderas y arrastraba hacia el para meter hasta la raíz, ella gemía pero veía su cara de dolor hasta un punto que lanzo mas que un gemido un grito no comprendía que pasaba el perro ya no movía su cadera pero sentía como desesperado quería apartarse de ella, el se movió para un lado pero ella se mandaba la mano como queriéndose coger la chocha y el perro de tanto moverse se dio la vuelta y quedaron culo con culo no entendía por que no se soltaban pues eso solo pasa entre perros, ella desesperada por soltarse pero de su rostro salían lagrimas de tanto jadear de repente vi como halo el perro y saco una bola como un globo de la terminal de la verga y ella en la cama chillando de dolor, el perro lamia esa verga roja y la pelirroja tocándose su chocha y limpiándose con su ropa interior. Salí de allí salte la tapia y que creerán ustedes ..fui hasta mi cuarto me hice la paja, pues no metería mi verga donde un puto perro me gano yo hice el trabajo y el puto perro la corono.

Ya tengo la segunda parte por petición de una pagina en el face mi nombre es Rafael de colombia mi correo colombianozooless1968@hotmail.com

Las fotos de mi tía

Viernes, marzo 13th, 2015

Cuando recordaba mis inicios sexuales que comenzaron a los 14 años, creía que yo era muy perversa por estar con animales. Si bien la historia de mi familia está llena de incesto, engaños, etc., no conocía a ninguno o ninguna de mi familia que halla practicado la zoofilia. Esto hasta los 18 años.
En una visita a una tía, hermana de mi padre, en San Juan. Me encontre con una gran sorpresa. Ella tenia entonces unos 35 años, soltera, atleta, de buena figura pero un poco mal humorada.
Yo fuí unos días junto a mi prima Lorena. Eran las vacaciones de invierno y los 2 primeros días nos dedicamos a salir y conocer aún en los horarios que mi tia trabajaba. Pero una siesta, Lorena se quizo acostar a descansar y yo aproveche para navegar en internet.
Tuve la curiosidad de ver que tenia mi tia en su pc, y valla sorpresa. Como vive sola no se molesta en ocultar sus fotos. En una carpeta con un nombre extraño tenia un monton de fotos con sus amantes, orgias, y con un hermoso pony. En esa foto esta un comentario de una amiga de ella que decía: “aunque para todos la zoofilia es un degeneramiento… yo amo la pija a un perro”. Entendi con esto que es todo cuestión del deseo sexual.
Luego ví un video donde mi tía era penetrada por el pony, ayudada por su amiga que filmaba. Luego en otro video, su amiga le succiona toda la leche a pony en una terrible mamada digna de aprender. La cual puse en practica mas adelante.
Esto me puso muy caliente y supuse que mi tia al estar sola tendría algunos juguetes. Busque en su habitación y no encontre nada, me dirigí a su baño privado y linda sorpresa: un cajón con juguetes de varios tamaños y diseños.
No perdí tiempo y comencé a jugar con ellos descartando los mas chicos y directamente avanzar con los mas grandes. Tenia uno inmenso de color negro, y como ya estaba muy mojada utilice mi vagina para lubricarlo, luego lo acente en el suelo y dirigí mi trasero hacia esa tranca abriendo mis tripas hasta mas no poder. Luego tomé otro y lo puse a la par para que me penetraran ambos agujeros. Mientras tanto con un tercero simule una mamada. Me día hasta terminar y continué un poco mas ya que no sentía el calor de una verga de verdad y me quedé con las ganas.
Terminé de jugar, deje todo en su lugar como estaba antes. Me fuí a recostar para descansar y pensar como me las ingeniaria para que a la noche tuviera un pedazo de carme de verdad, o mas.

Debutando con el nuevo bartolo

Miércoles, marzo 11th, 2015

Hola, soy Camila nuevamente despues de tanto tiempo. Hoy les quiero contar cuando tuve un verdadero abotonamiento, que realmente me costo salir.

Entrenando a mi perro, el nuevo bartolo. Un gran danes jugueton y cariñoso. Ya tenia un año y medio y le interesaba intervenir cuando Tato me satisfacia.
Si bien ya jugaba con el, no lo dejaba avanzar, queria que tuviera una perra antes para que supiera bien que hacer, por lo que le busque 2 novias antes de empezar con el.
Tiene un falo muy grande y grueso, realmente no veia las horas de probarlo. Tato era muy celoso por lo que tenia que separarlos cuando me penetraba. Tengo unas jaulas para eso. Mi perro tito es mas tranquilo y aceptado por tato, es un hermoso galgo, aunque a él disfruta mas cuando se la chupo y rara vez me quiere montar. Ya con tato disfrutaba de una muy buena verga por lo que no podia imaginar lo que sentiria con bartolo.
Comence con mis juegos con tato, untandome dulces en mi ano, me puse a cuatro patas para que me lamiera mejor y me movia así hacia tito, que al verme se hecho y comenzo a mover la cola sabiendo lo que sucedería. Me prendí de la pija de tito y deje que tato me penetrara, lo ubique para que en su movimiento me la pusiera por atras, ya bien lubricado. Asi que me bombeo hasta que acabo, yo por mi parte hice que tito me llenara la boca.
Cuando se desprendio tato lo tome por el collar y lo lleve a la jaula, bartolo estaba desesperado por participar, lo solté y me busco de inmediato, de forma torpe me monto y me comenzo a bombear. Fue hermoso sentir como crecia su verga dentro de mí alcanzado un tamaño hermoso. Con su torpeza lo saco y se bajo, por lo que aproveche para ubicarme mejor y hacer que me la introduzca por atras. Cuando se subio guié su pija a mi trasero y lo introdujo de repente sacandome un gemido, mezcla de dolor y placer; lo hacia cada vez mas fuerte y me descontrole totalmente de la situacion dejando via libre a sus estocadas.
Preciono tanto que me intodujo su terrible pija junto con su bulbo, sintiendo por primera vez la sencacion de no poder moverme y estar totalmente pegada a él. Su verga estiraba totalmente mis tripas en cada movimiento que hacia llenandome con su esperma.
Mis piernas practicamente colgaban por su tamaño, no llegaba a tomar su cabeza para tranquilizarlo y hacer que se quedara en esa posicion.
El giro y quedamos con nuestros traseros pegados, no encontraba de donde tomarme para que no me paseara por toda la casa arrastrandome. Comence a hablarlo y se quedaba quieto por momentos. Fue media hora que estuve disfrutando de tener ese pedazo a dentro y a la vez la incomodidad de no dominar la situación. Suerte que estas practicas las hago de noche principalmente, como en este caso. Una vez que disminuyo su tamaño pude quitarmelo y regalarle una mamada por su buena actuacion. Me sigue cogiendo el culo a su antojo pero la situacion ahora la controlo yo. Besos

Mi primera experiencia zoo

Lunes, enero 5th, 2015

He tenido muchas experiencias en mi vida, dado que siempre he sido una chica curiosa y dispuesta a practicar cosas nuevas. Este relato se trata de mi primera experiencia en el sexo, me llamo Mili, contaba en esa época unos 15 años de edad, era de contextura chica, delgada, medía 1,52m mis pechos estaban desarrollándose, aunque eran algo pequeños aun.
Después de terminadas las clases, solía ir a un campo que tenían unos tíos en la provincia de Buenos Aires, lo pasaba bien, aunque había momentos en que me aburría un poco. Tenía unas amigas que vivían en el pueblo, a unos 15 km de la estancia, a las que veía en escasas oportunidades, por consiguiente me la pasaba sola la gran parte del tiempo, a pesar de usar la pileta, andar a caballo y entretenerme con los quehaceres del campo.
En mis cabalgatas, me acompañaba una perra de raza pastor alemán, después de una media hora llegábamos a un pequeño bosquecito, muy cerca de un arroyo poco caudaloso, donde descansábamos un rato dormitábamos y finalmente regresábamos a la finca. Así lo repetíamos casi todos los días, hasta que en una de esas incursiones, aconteció un hecho, que de buena forma me llevó a descubrir algo, que jamás me hubiese imaginado llegar a efectuarlo. Habíamos arribado al bosquecito, nos preparábamos para nuestro habitual descanso, ya me había quitado las zapatillas, cuando de pronto surgieron varios perros, que supongo eran de algún vecino cercano.
Me llamo la atención y a su vez algo de temor, dado su tamaño y su aspecto, mientras nos observaban, se fueron acercando, fundamentalmente a Lady, que así se llamaba la perra, comenzándola a oler, hasta iniciar lamidas en su sexo, estaba sorprendida por lo que pasaba, y algo aterrada, cuando unos de ellos trato de montarla, intente espantarlos, pero no me hicieron demasiado caso, en poco segundos uno de ellos ya estaba bombeándola, y Lady muy tranquila lo consentía. Nunca había visto un acople entre perros, a lo que me atrajo, lo que estaba observando, sentí algo extraño en mi ser, se me alteraron las hormonas, produciéndoseme una cierta excitación. Estaba tan concentrada en lo sucedido, que no preste atención, cuando uno de los animales se me acercó, lamiéndome los dedos de los pies, me estremecí al sentir su contacto, al que quité inmediatamente. Apenas Lady, termino su acople, regresamos a la casa, aunque mi mente estaba sumida en lo ocurrido. Esa noche, tuve un sueño bastante voluptuoso, donde había perros y cosas extrañas, difícil de describir, aunque mi pequeña vagina estaba completamente acuosa.
Esa mañana decidí volver al bosquecito para poder repetir lo del día anterior, llegamos con Lady, y después de una larga espera, llegaron dos perros al lugar. El acople fue casi inmediato, contemplarlos volvió a excitarme, así que me desprendí el pantalón, y comencé a masturbarme suavemente, rozando mis jugosos labios vaginales y mi clítoris, hasta producir un fabuloso orgasmo.
En un momento mi vejiga parecía estallar, así que me baje los pantalones y mi bragas, y en cuclillas comencé a evacuar mi orín, sentía un alivio al descargar mi órgano, cuando uno de los perros se me acerco, trate de levantarme, pero termine cayéndome, como consecuencia del poco equilibrio que conservaba, al desplomarme, me moje las piernas, y quedé con el culo para un costado, en el momento que la lengua del animal, comenzó a olfatearme y a lamer en mi raja, un escalofrió recorrió mi cuerpo, trate de levantarme apresuradamente, para evitar que continuase, aunque no puedo negar que me agrado lo que me había hecho.
Volví a colocarme los jeans, aunque me atraía la idea de de ver que sucedería, dado que nunca había sentido algo similar. Dado que estaba sola, protegida por la espesa arbolada, mi loca cabeza comenzó a funcionar a mil. Me quité las zapatillas y me baje un poco el jeans, dejando mi braga a la vista. Su hocico se arrimo mas a mi vagina, ya bastante más acuosa, así que la desplace para liberarla de mi intima prenda. Fue en ese instante que sentí como un golpe eléctrico al percibir su lengua áspera en mi sexo. Baje todo lo que pude mis pantalones tratando de no perder su contacto y disfrutar ese delicioso lamido. Parecía entender a la perfección, lo que esperaba, porque ni lo pensó dos veces, acercando su frio hocico a mi sexo, percibiendo, como su larga lengua entrar en mi vagina, directo hasta el fondo, lamiendo mi parte intima, desde mi ano hasta mi clítoris, parecía ser que mi sabor le encantó, porque cada vez lo hacía con mayor intensidad, como queriéndome devorar, tratando de comerme, como si fuese un trozo de carne, para un depredador hambriento.
Levante mi cola, para ofrecer más libremente mi raja, y disfrutar ampliamente de lo que me proporcionaba esa lengua, gemía mientras su rugosidad recorría mi intimidad, hasta llevarme al éxtasis total. Mis extremidades templaban, y mi cuerpo parecía recibir impulsos eléctricos, sentía hincharse mis pequeños senos. Era el primer sexo oral que recibía en mi vida, su gran lengua le permitía, tocar puntos que jamás me había palpado, así que estaba teniendo uno de mis mejores orgasmos en mi corta y escasa vida sexual, al venirme me desplomé sobre la hierba, donde permanecí varios minutos intentando recuperarme de la maravillosa sensación que acaba de experimentar, mientras Lady continuaba acoplada con su amante temporario.
Una vez que finalizó, decidí regresar a la casa, pensando en volver al día siguiente pero más temprano. Esa noche, mientras intentaba conciliar el sueño, mi mente se lleno de fantasías, a las que no sabía si llegaría a cumplirlas, solo logré excitarme de sobremanera, para finalizar volviendo a llevar mis manos a mi sexo, ya húmedo, producto de mis flujos emanados.
Me desperté bastante temprano, desayuné, y aproveche para llevarme algo de provisiones y una manta para disponer de mayor tiempo y comodidad. Cerca de las 9 de la mañana llegamos al bosquecito, inquietas esperando la llegada de nuestros nuevos amiguitos. Como a la hora llegaron, eran otros, uno de ellos algo bastante grande, de pelo negro que realmente me producía algo de temor. Los llame, para que se aproximaran, y les di algo de comer de mi merienda, eso pareció tranquilizarlos y familiarizarnos. No sabía si estos harían lo mismo que el anterior, pero tenía la esperanza que sí. Me había puesto una pollera algo corta, para que no fuese tan complicado si deseaba lamerme, el hecho de pensarlo hacia que mi temperatura aumentase progresivamente.
Extendí la manta, me quite las zapatillas y las bragas, acostando con mi pollera levantada y mis piernas abiertas, estaba más liberada y dispuesta a recibir esas lenguas. Lamentablemente estaban más entusiasmados por el celo de Lady que conmigo, hasta que uno de ellos la montó, aprovechando para llamar al otro conmigo. Apenas se acerco, comencé a acariciarlo, rascándole su cabeza, así buen rato, hasta que fue entrando en confianza, le fui llevando su cabeza a mi intimidad para ver que hacía, y por supuesto comenzó a olfatear, seguramente percibiendo mi olor a sexualidad.
Mis piernas temblaban, al sentir su hocico, buscar entre mis piernas, las abrí al máximo, cuando su lengua comenzó a frotarse a través de mi abertura, me enloquecía, al sentir su rugosidad y rapidez desplazarse por mi vagina, me llevaba las manos a mis pequeños senos, algo recargados por la excitación que me embargaba.
Estaba sacada en ese momento, me giré para sentir su lengua mejor, levantando mi trasero para ofrecerlo mejor y disfrutar ampliamente, pero sucedió algo no previsto, me monto intentando meter su verga en mi virgen tesoro. Me espanté bastante, así que le grite y se bajo de mí. Era indiscutible que estaba dispuesto a penetrarme, cosa que me deba algo de miedo, ya que a excepción de mis dedos, otra cosa no había incursionado en mi interior.
Me atraía la idea de ser cogida por uno de esos perros, pero temía que me doliese, o tuviese algún problema, me mantuve quieta, recapacitando, qué decisión tomar. Después de varios minutos, el perro negro se me acerco, lo acaricia, aunque sentía cierto reparo en el, tenía un aspecto algo agresivo, pero a pesar de eso le ofrecí mi pulpa, para sentir sus lamidas. No tardó en hacerlo, una nueva lengua friccionaba mi vagina, y otro espasmo cubrió mi cuerpo, al percibir su áspero contacto, eso me transportó. La excitación me dominaba, aunque el temor me paralizaba.
No paso más nada aquella tarde, pero a la mañana siguiente regresamos con Lady, repetí lo del día anterior y lo disfrute ampliamente. La idea de que me montara uno de ellos, me daba vueltas en la cabeza, así que me puse las bragas, metida entre mis nalgas, y me coloque en posición de perrita, después de un rato uno de ellos me monto, apresándome con sus patas, bombeando, intentando introducir su verga, sintiendo una serie de impactos contra mis nalgas, me excitaba al concebirlo, mientras mis dedos friccionaba mi carnosa y excitada vulva, así continúe, hasta que un profundo orgasmo ahogó mi ser.
Pasaron un par de días, hasta que una tarde regresé al lugar, lamentablemente ninguno de los animales llegó al bosque. Decepcionada y malhumorada, retorné a la finca. Creo que eso me incitó a que me decidiese a experimentarlo. Mis fantasías iban y venían de mi mente, creo que hasta tuve unas líneas de fiebre, cuando desperté por la mañana mi cuerpo estaba empapado de sudor. Me duche y después de desayunar temprano enfilé con mi compañera hacia mi bosquecito.
Acomodé la manta, y me senté en ella, a la espera de mi posible amador, estaba impaciente como si se tratase de mi primera cita con alguien. Después de más de una hora, vi acercarse a dos de ellos, mi corazón comenzó a acelerar su ritmo.
El nerviosismo me dominaba, temblaba, los atraje hacia mí, para juguetear con ellos, estaba arrodillada, mientras sus hocicos trataban de hurguetear bajo mi falda, me quité mi calzón, dejando mi sexo liberado, mientras sus lenguas lamian mi órgano, mis flujos vaginales comenzaron a mezclarse con las babas de estos golosos caninos. Consideraba que me estaban preparando para el festín final.
Me coloque en cuatro, para esperar el acontecimiento, las lenguas continuaban lubricando mi sexo, hasta Lady participaba en esa ceremonia previa, mientras mis aberturas intimas estaban cada vez mas bañadas por esos efusiones.
En unos minutos uno de ellos me monto, para sentí su punta golpetear en mis nalgas, en la búsqueda de mi orificio. Estaba inquieta, levantando mi culito, a los efectos de facilitarle la entrada a ese órgano canino.
Un dolor intenso, sacudió mi cuerpo, estremeciéndome por el efecto que me produzco, mientras algo húmedo y pegajoso desfilaba en mi entrepierna, en la posición que estaba, observé que era sangre, por supuesto mi virginidad había sido profanada.
El miedo me invadió, así que intente suspender lo programado, mientras el animal incitado, trataba de continuar con su objetivo. Me giré y cerré mis piernas para dar por terminado, mientras mi mano pasaba por mi vagina manchada por la sangre emanada. Resumiendo, emprendí el regreso a la estancia, algo asustada y con cierto resquemor por lo ocurrido. No podía comentar a mi tía lo sucedido, así que me lo tuve que sobrellevar sola.
Al llegar a la casa, me bañe, y después de cenar me fui a la cama, haciéndome la promesa que ya no repetiría ese tipo de experiencia. Al día siguiente me quedé en la finca tratando de disfrutar de la piscina y otras cosas.
Esa noche me enteré que mis padres querían que regresase a casa, no recuerdo porque motivo, no me alegraba demasiado la idea, aunque ya había estado el tiempo suficiente. Pero la idea de estar con esos perros no dejaba de cautivarme, era esa la oportunidad o quien sabe cuando se podría repetir. Así que resolví regresar al lugar a la mañana siguiente.
Preparé mi manta, comida, agua y cosas que podría llegar a necesitar, pero no llevaría a Lady, para evitar posible competencia, me coloque una camisola larga, cosa de estar más libre para la acción.
Llegué como a media mañana, y había solo un perro, me alegré al verlo, parecía esperarme porque se acerco rápidamente a saltarme moviendo su cola. Me quité las bragas, dispuesta a entregarme a él, quien moviendo la cola comenzó a lamer mi cosita, aproveché para palpar su bulto, que comenzó a surgir una punta roja. El descubrir que llegaba a producirle estímulos carnales, hacia que mis fluidos corporales comenzaban a revolucionarse.
En el ínterin que estaba con mi posible amante canino, dos o tres perros más llegaron al lugar, posiblemente en búsqueda de Lady, aunque esta vez la perrita podría ser yo, me complació la idea de que estuviesen en ese sitio, pero permanecería con el primero. Volví a colocarme en posición de perrita, dispuesta a entregarle mi sexo, que como sabiendo lo que pretendía, rápidamente se acopló a mis muslos, para iniciar un vigoroso bombeo, intentando penetrarme con su pujante miembro. Después de una serie de sacudidas su verga, comenzaba a ser cobijada por mi interior, friccionando las paredes de mi vulva. Un grito escapo de mis labios, a lo que el animal parecía que eso lo estimulaba, porque me apresaba con mayor fuerza.
Acogía esa verga con una fuerte fogosidad, mientras sus potentes patas apresaban mi cuerpo, impidiéndome escapar de su impetuosa exaltación, sentía como me bombeaba sin ningún tipo de censura, ni delicadeza, era indiscutiblemente, su puta perrita, ya no era una niña, era una mujer. Mientras mis gemidos y los jadeos del perro se aunaban en un sonido lleno de apetito sensual.
No dejaba de tener miedo, temblaba por los nervios, era un conglomerado de cosas que me sucedían simultáneamente, veía al resto de los perros observar el espectáculo que brindábamos. Al tratar alguno de ellos acercarse, lo sentía gruñir al que me estaba penetrando, eso me asustaba, pensando que podrían morderme u otra cosa, evidentemente me había convertido en su perra- hembra. Apreciaba como sus uñas se aferraban a mis nalgas, efectuándome rasguños superficiales, era una mixtura de sufrimiento y placer. Mi abertura comenzaba a inflamarse, como consecuencia de ese impetuoso y feroz bombeo que me estaba encajando. Su duro instrumento golpeaba sin perdón, el interior de mi sexo, me sentía extraña ante esta situación, llena de morbosidad. En un momento sentía que su verga crecía en mi cándido íntimo, apropiándose de mi casta cavidad, mientras su jadeo muy cerca de mi cabeza se hacía sentir cada vez más intenso.
Llegó un momento que creía que dividiría mi pequeño cuerpo, al sentir como su bola aumentaba su volumen, para trabarse en mi vagina. Los bombeos fueron disminuyendo, llegando a percibir claramente las palpitaciones de su miembro. Eso me excito muchísimo, produciéndome un fabuloso orgasmo, algo que nunca lo había experimentado, hasta ese momento. Como punto final, sentí algo caliente que regaba mi interior, llevándome a producir una serie de gemidos y gritos de desesperación por lo que estaba percibiendo.
Sentía mi cuerpo explotar, mis pequeños senos parecían estallar ante esa fogosa y insaciable cogida que estaba recibiendo de ese desconocido animal. Al haber finalizado con su objetivo, se desprendió de mi ardida y ultrajada grieta sin ningún tipo de delicadeza, parecía que me removían las entrañas, grite al momento de oír un plof, como el destape de una botella.
Su esperma comenzó a evacuarse de mi cavidad, desplazándose por mis entrepiernas, impregnándomelas con su leche. Lo que me llamo poderosamente la atención, fue el tamaño de la verga de mi amante, no podía creer que eso lo había tenido albergado en mi vagina.
Estaba muy exhausta, por la violencia de esa fabulosa cogida, me derrumbé sobre la manta. Lentamente con algo de temor se fueron acercando el resto de los perros, me aterro un poco lo que estaba ocurriendo, así que opte por quedarme quieta, dejando que hiciesen lo que apetecían. Varias lenguas comenzaron a lamer mi cuerpo, principalmente en las partes que se encontraban impregnadas por los líquidos de mi entusiasta perro. Sus lenguas eran como un bálsamo, sobre mi mal tratada vagina. Algunos comenzaron a tratar de montarse sobre mi cuerpo, intentando de penetrarme nuevamente, realmente no sabía qué actitud tomar, tenía miedo, a pesar que no parecían demasiados peligrosos.
Los comencé a acariciar para familiarizarme con ellos, aunque confieso que no dejaba de atraerme la situación. Vi en uno de ellos, como le brotaba parte de su verga roja. Sentí nuevamente una excitación extraña, al presentir que esos animales parecían desearme.
Después de casi media hora, sin recapacitar demasiado, resolví quitarme el resto de mis prendas, y desnuda, entregarme nuevamente a jugar con ellos, me tiré sobre la manta, abriendo mis piernas para dejar al libre capricho, de esos animales. Sentí sus lenguas lamer mi vagina, ya húmeda nuevamente por mis flujos y sus babas, percibiendo su pelaje acariciar mi epidermis. Mis tetas comenzaron a arrebatarse nuevamente, erizándose mis pezones, a la vez que mí cuerpo se conmovía, por la alteración que me producía las condiciones de ese entorno lleno de erotismo.
Con algo de temor, mi mano tomo uno los bultos de uno de ellos, hasta que surgió de a poco su verga, comencé a masturbarlo, mientras el resto continuaban olfateándome. Concebía una emoción, nunca apreciada, así que continúe friccionando su miembro, hasta que surgió la totalidad del mismo, era una verga roja y grande, a la que había provocado esa erección. Era mi primera vez que tenía algo así tan cerca a mi disposición, mi exaltación iba en aumento, y con algo de aprensión, resolví besarla. El contacto de mis labios con ese miembro, hizo que mi boca se apoyase en el extremo de ese vigoroso instrumento. Que lentamente fui introduciendo en mi viciosa boca, mientras mi lengua palpaba su roja cabeza.
El lamido de mi vagina por una de las lenguas, hacían que mi excitación creciese rápidamente, y mi boca se apoderaba cada vez con mayor desesperación de esa verga, llegándome a atragantar. Comencé a chupar con mayor ahínco y perseverancia, esa vigorosa verga, mientras mi pequeña vagina supuraba cada vez mas mi flujo. A la vez que mi corazón palpitaba cada vez mas aceleradamente, por el emocionante momento que estaba disfrutando.
De vez en cuando alguno de esos perros me pisaba, transportándome a la realidad, mi olor a hembra en celo parecía atraerlos cada vez más, no sé si por la novedad de tener a un humano a su disponibilidad que les producía una atracción sexual o qué, pero el hecho era que continuaban buscándome.
Deje de mamar, con el que lo realizaba para incitarlo a otro de ellos, mi lasciva boca se fue confiriendo a otras vergas, me apasione con una de ellas, sorbiéndosela con devoción, deseaba sentir su sabor, y lo logre hasta que una fuerte eyaculación inundo mi pequeña boca, su flujo me baño, desparramándose por mi cuerpo desnudo, cuando dos o tres lenguas, comenzaron a lamer mi cuerpo, mi piel se lleno de un cosquilleo, alterando mi libido, era algo apasionado. Instintivamente me gire y me coloque en posición de perrita, cuando uno de ellos me monto, agitándose sobre mi intentando penetrar su riguroso pene, el que casi inmediatamente se introducía en mi útero, revolucionando mis estrógenos, mi intimidad había sido nuevamente violentada. Aprisionada por sus fuertes patas, me bombeo sin compasión, hasta sentir su bola dilatarse, en mi interior, haciéndose poseedora de mi concavidad vaginal, quedando totalmente aprisionada.
No tarde en sentir sus infusiones ser expulsadas con fuerza en mi interior, mientras sus fuertes patas me apresaban fuertemente. Así me mantuvo un buen rato, manteniendo una serie de orgasmos increíbles. Cuando se salió de mi cuerpo parecía desfallecer, me desplomé sobre la manta, para recuperarme, mientras veía como uno de los perros desgarraba mi bombacha.
Después de un rato, me levante tenia semen de estos animales por todas partes, trate de limpiarme para vestirme e irnos, ya que estaba anocheciendo.
Así que, sin mi prenda íntima, cansada, pegajosa por los flujos caninos, mi vagina inflamada, con un desgarro en el vestido y mis muslos arañados, emprendí el regreso a la estancia, era casi imposible mantenerme en la silla del caballo, por el dolor, pero a pesar de todos esos inconvenientes, retorne a la casa, deseosa de bañarme y dormir, y dispuesta a repetir esta inolvidable experiencia.

ESPERO LES HAYA GUSTADO. CHICAS INTERESADAS AGREGUEN LORENA_LORENA91@HOTMAIL.COM SOLO CHICAS SOLO CHICAS. CON WEBCAM!!

Mi primera vez

Jueves, septiembre 11th, 2014

Hola mi nombre es sarai tengo 18 años soi delgada de 1.65 piel aperlada cabello lazio y de figura atrayente jhe buen ire al grano con mi relato aclaro es la primera ves que escribo esto..

Todo comenzó cuando tenia 15 años como toda chica adolecente me atraían mucho lo chavos y me gustaba el sexo de muchas formas a esa edad ya avia tenido varias relaciones sexuales con algunos amigos y novios asi es que por ese lado estaba familiarizada con el tema jhee.
Ese fue un fin de semana de abril que fuimos a pasar a la casa de mis abuelos que vivian en una pequeñaa finca en ese lugar hay varios animales entre ellos un hermoso perro pastor alemán enorme con el que siempre jugaba cada ves que iva asi aya.
Esa tarde llegamos a la finca cansados por el viaje asi esque todos nos acostamos temprano solo cenamos y nos fuimos a dormir en la finca de mis abuelos tambien avia un pequeño cobertizo donde guardavan una infinidad de cosas como lo son lámparas y ese tipo de cosas que aveces se necesitan.
Esa noche mis papas se ospedaron en una avitacion y yo en otra con mi hermanita pequeña ya tena un rato de estar acostada y sentí ganas de ir al baño pero el camino estaba muy oscuro asi que decidi entrar al cobertizo a buscar una lámpara, en ese momento me encotraba en bata de dormir y avajo de esta solo llevaba puesta una pequeñaa tanguita que estaba un poco mojada por que el dia avia sido largo y no avia tenido tiempo de bañarme.
Bueno me diriji al cobetizo y las ganas de hacer mis necesidades me abrumaban asi que decidi entrar en el cobertizo para aliviar mi ganas de orinar en una parte de cobertizo no avia techo ni piso asi que deduje que si asia mi necesidad hay nadie se dariaa cuenta, encendí la luz principal del lugar y decidi quitarme mi tanguita y dejarla en el piso entonces epmese aa hacer lo mio cuando depornto escuche un ruido que de inmediato me levante y decidi ver que era.
Cuando me haacerco al lugar donde se escucha el ruido veo que el pastor alemán (el perro se llamba jobi) estaba lamiendo mi tanguita lo que llamo mi atención y le comencé a hablar.
Le dije que tal te gusta lo que lames muchos hombres lo hana echo y les faciina comencé a reir y el perro se me acerco y metió su nariz entre mis piernas lo que consiguió que sintiera un escaalofrio y solo atine en darle una caricia lo que sentí en ese momento fue riquísimo por lo que deje que el perro continuara sentí que eso no estaba bien pero con cada lamidaa en mi chochiita mi instinto aanimal se desatava mas.
Entonces decidi recostarme y abrir mis piernas para sentir un poco mas en eso estaba cuando veo que de la funda del perro se asomaa algo rojo y grande que crecia cada ves maas traate de tocárselo pero como que lo laastimava asi que ensalive mi mano y lo comenze a masturbar con cuidado el me seguiaa lamiendo aun mas y io me exitaba mas entonces desidi meter su enorme pene en mi boca lo abia echo con algunos hombres pero nunca con un perro cuado lo probe no era desagradable al contrario era delicioso lo lami como nunca lo abia echo en mi vida entonces el comenso aa moverse después de esto comezo a eyacular una gran cantidad de semen que con cada mamada salía mas y mas hasta el punto que comenso a ahogarme y yo a comerlo todo es semen escurría de mi boca hasta mi chochita aa lo que el perro empeso aa lamer con aalegria yo estaba que no lo creía le avia echo oral a un perro.
Después de esto me sentí sucia y decidi retirame a dormir depues de esto nuncaaa mas lo he vuelto a hacer con un animal y quiero sentir lo que sienten muchas chicas al ser penetradas por un animal y quiero escuchar consejos para esto les dejo mi correo sarii_boniita@hotmail.es