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Mi primera experiencia zoo

Lunes, enero 5th, 2015

He tenido muchas experiencias en mi vida, dado que siempre he sido una chica curiosa y dispuesta a practicar cosas nuevas. Este relato se trata de mi primera experiencia en el sexo, me llamo Mili, contaba en esa época unos 15 años de edad, era de contextura chica, delgada, medía 1,52m mis pechos estaban desarrollándose, aunque eran algo pequeños aun.
Después de terminadas las clases, solía ir a un campo que tenían unos tíos en la provincia de Buenos Aires, lo pasaba bien, aunque había momentos en que me aburría un poco. Tenía unas amigas que vivían en el pueblo, a unos 15 km de la estancia, a las que veía en escasas oportunidades, por consiguiente me la pasaba sola la gran parte del tiempo, a pesar de usar la pileta, andar a caballo y entretenerme con los quehaceres del campo.
En mis cabalgatas, me acompañaba una perra de raza pastor alemán, después de una media hora llegábamos a un pequeño bosquecito, muy cerca de un arroyo poco caudaloso, donde descansábamos un rato dormitábamos y finalmente regresábamos a la finca. Así lo repetíamos casi todos los días, hasta que en una de esas incursiones, aconteció un hecho, que de buena forma me llevó a descubrir algo, que jamás me hubiese imaginado llegar a efectuarlo. Habíamos arribado al bosquecito, nos preparábamos para nuestro habitual descanso, ya me había quitado las zapatillas, cuando de pronto surgieron varios perros, que supongo eran de algún vecino cercano.
Me llamo la atención y a su vez algo de temor, dado su tamaño y su aspecto, mientras nos observaban, se fueron acercando, fundamentalmente a Lady, que así se llamaba la perra, comenzándola a oler, hasta iniciar lamidas en su sexo, estaba sorprendida por lo que pasaba, y algo aterrada, cuando unos de ellos trato de montarla, intente espantarlos, pero no me hicieron demasiado caso, en poco segundos uno de ellos ya estaba bombeándola, y Lady muy tranquila lo consentía. Nunca había visto un acople entre perros, a lo que me atrajo, lo que estaba observando, sentí algo extraño en mi ser, se me alteraron las hormonas, produciéndoseme una cierta excitación. Estaba tan concentrada en lo sucedido, que no preste atención, cuando uno de los animales se me acercó, lamiéndome los dedos de los pies, me estremecí al sentir su contacto, al que quité inmediatamente. Apenas Lady, termino su acople, regresamos a la casa, aunque mi mente estaba sumida en lo ocurrido. Esa noche, tuve un sueño bastante voluptuoso, donde había perros y cosas extrañas, difícil de describir, aunque mi pequeña vagina estaba completamente acuosa.
Esa mañana decidí volver al bosquecito para poder repetir lo del día anterior, llegamos con Lady, y después de una larga espera, llegaron dos perros al lugar. El acople fue casi inmediato, contemplarlos volvió a excitarme, así que me desprendí el pantalón, y comencé a masturbarme suavemente, rozando mis jugosos labios vaginales y mi clítoris, hasta producir un fabuloso orgasmo.
En un momento mi vejiga parecía estallar, así que me baje los pantalones y mi bragas, y en cuclillas comencé a evacuar mi orín, sentía un alivio al descargar mi órgano, cuando uno de los perros se me acerco, trate de levantarme, pero termine cayéndome, como consecuencia del poco equilibrio que conservaba, al desplomarme, me moje las piernas, y quedé con el culo para un costado, en el momento que la lengua del animal, comenzó a olfatearme y a lamer en mi raja, un escalofrió recorrió mi cuerpo, trate de levantarme apresuradamente, para evitar que continuase, aunque no puedo negar que me agrado lo que me había hecho.
Volví a colocarme los jeans, aunque me atraía la idea de de ver que sucedería, dado que nunca había sentido algo similar. Dado que estaba sola, protegida por la espesa arbolada, mi loca cabeza comenzó a funcionar a mil. Me quité las zapatillas y me baje un poco el jeans, dejando mi braga a la vista. Su hocico se arrimo mas a mi vagina, ya bastante más acuosa, así que la desplace para liberarla de mi intima prenda. Fue en ese instante que sentí como un golpe eléctrico al percibir su lengua áspera en mi sexo. Baje todo lo que pude mis pantalones tratando de no perder su contacto y disfrutar ese delicioso lamido. Parecía entender a la perfección, lo que esperaba, porque ni lo pensó dos veces, acercando su frio hocico a mi sexo, percibiendo, como su larga lengua entrar en mi vagina, directo hasta el fondo, lamiendo mi parte intima, desde mi ano hasta mi clítoris, parecía ser que mi sabor le encantó, porque cada vez lo hacía con mayor intensidad, como queriéndome devorar, tratando de comerme, como si fuese un trozo de carne, para un depredador hambriento.
Levante mi cola, para ofrecer más libremente mi raja, y disfrutar ampliamente de lo que me proporcionaba esa lengua, gemía mientras su rugosidad recorría mi intimidad, hasta llevarme al éxtasis total. Mis extremidades templaban, y mi cuerpo parecía recibir impulsos eléctricos, sentía hincharse mis pequeños senos. Era el primer sexo oral que recibía en mi vida, su gran lengua le permitía, tocar puntos que jamás me había palpado, así que estaba teniendo uno de mis mejores orgasmos en mi corta y escasa vida sexual, al venirme me desplomé sobre la hierba, donde permanecí varios minutos intentando recuperarme de la maravillosa sensación que acaba de experimentar, mientras Lady continuaba acoplada con su amante temporario.
Una vez que finalizó, decidí regresar a la casa, pensando en volver al día siguiente pero más temprano. Esa noche, mientras intentaba conciliar el sueño, mi mente se lleno de fantasías, a las que no sabía si llegaría a cumplirlas, solo logré excitarme de sobremanera, para finalizar volviendo a llevar mis manos a mi sexo, ya húmedo, producto de mis flujos emanados.
Me desperté bastante temprano, desayuné, y aproveche para llevarme algo de provisiones y una manta para disponer de mayor tiempo y comodidad. Cerca de las 9 de la mañana llegamos al bosquecito, inquietas esperando la llegada de nuestros nuevos amiguitos. Como a la hora llegaron, eran otros, uno de ellos algo bastante grande, de pelo negro que realmente me producía algo de temor. Los llame, para que se aproximaran, y les di algo de comer de mi merienda, eso pareció tranquilizarlos y familiarizarnos. No sabía si estos harían lo mismo que el anterior, pero tenía la esperanza que sí. Me había puesto una pollera algo corta, para que no fuese tan complicado si deseaba lamerme, el hecho de pensarlo hacia que mi temperatura aumentase progresivamente.
Extendí la manta, me quite las zapatillas y las bragas, acostando con mi pollera levantada y mis piernas abiertas, estaba más liberada y dispuesta a recibir esas lenguas. Lamentablemente estaban más entusiasmados por el celo de Lady que conmigo, hasta que uno de ellos la montó, aprovechando para llamar al otro conmigo. Apenas se acerco, comencé a acariciarlo, rascándole su cabeza, así buen rato, hasta que fue entrando en confianza, le fui llevando su cabeza a mi intimidad para ver que hacía, y por supuesto comenzó a olfatear, seguramente percibiendo mi olor a sexualidad.
Mis piernas temblaban, al sentir su hocico, buscar entre mis piernas, las abrí al máximo, cuando su lengua comenzó a frotarse a través de mi abertura, me enloquecía, al sentir su rugosidad y rapidez desplazarse por mi vagina, me llevaba las manos a mis pequeños senos, algo recargados por la excitación que me embargaba.
Estaba sacada en ese momento, me giré para sentir su lengua mejor, levantando mi trasero para ofrecerlo mejor y disfrutar ampliamente, pero sucedió algo no previsto, me monto intentando meter su verga en mi virgen tesoro. Me espanté bastante, así que le grite y se bajo de mí. Era indiscutible que estaba dispuesto a penetrarme, cosa que me deba algo de miedo, ya que a excepción de mis dedos, otra cosa no había incursionado en mi interior.
Me atraía la idea de ser cogida por uno de esos perros, pero temía que me doliese, o tuviese algún problema, me mantuve quieta, recapacitando, qué decisión tomar. Después de varios minutos, el perro negro se me acerco, lo acaricia, aunque sentía cierto reparo en el, tenía un aspecto algo agresivo, pero a pesar de eso le ofrecí mi pulpa, para sentir sus lamidas. No tardó en hacerlo, una nueva lengua friccionaba mi vagina, y otro espasmo cubrió mi cuerpo, al percibir su áspero contacto, eso me transportó. La excitación me dominaba, aunque el temor me paralizaba.
No paso más nada aquella tarde, pero a la mañana siguiente regresamos con Lady, repetí lo del día anterior y lo disfrute ampliamente. La idea de que me montara uno de ellos, me daba vueltas en la cabeza, así que me puse las bragas, metida entre mis nalgas, y me coloque en posición de perrita, después de un rato uno de ellos me monto, apresándome con sus patas, bombeando, intentando introducir su verga, sintiendo una serie de impactos contra mis nalgas, me excitaba al concebirlo, mientras mis dedos friccionaba mi carnosa y excitada vulva, así continúe, hasta que un profundo orgasmo ahogó mi ser.
Pasaron un par de días, hasta que una tarde regresé al lugar, lamentablemente ninguno de los animales llegó al bosque. Decepcionada y malhumorada, retorné a la finca. Creo que eso me incitó a que me decidiese a experimentarlo. Mis fantasías iban y venían de mi mente, creo que hasta tuve unas líneas de fiebre, cuando desperté por la mañana mi cuerpo estaba empapado de sudor. Me duche y después de desayunar temprano enfilé con mi compañera hacia mi bosquecito.
Acomodé la manta, y me senté en ella, a la espera de mi posible amador, estaba impaciente como si se tratase de mi primera cita con alguien. Después de más de una hora, vi acercarse a dos de ellos, mi corazón comenzó a acelerar su ritmo.
El nerviosismo me dominaba, temblaba, los atraje hacia mí, para juguetear con ellos, estaba arrodillada, mientras sus hocicos trataban de hurguetear bajo mi falda, me quité mi calzón, dejando mi sexo liberado, mientras sus lenguas lamian mi órgano, mis flujos vaginales comenzaron a mezclarse con las babas de estos golosos caninos. Consideraba que me estaban preparando para el festín final.
Me coloque en cuatro, para esperar el acontecimiento, las lenguas continuaban lubricando mi sexo, hasta Lady participaba en esa ceremonia previa, mientras mis aberturas intimas estaban cada vez mas bañadas por esos efusiones.
En unos minutos uno de ellos me monto, para sentí su punta golpetear en mis nalgas, en la búsqueda de mi orificio. Estaba inquieta, levantando mi culito, a los efectos de facilitarle la entrada a ese órgano canino.
Un dolor intenso, sacudió mi cuerpo, estremeciéndome por el efecto que me produzco, mientras algo húmedo y pegajoso desfilaba en mi entrepierna, en la posición que estaba, observé que era sangre, por supuesto mi virginidad había sido profanada.
El miedo me invadió, así que intente suspender lo programado, mientras el animal incitado, trataba de continuar con su objetivo. Me giré y cerré mis piernas para dar por terminado, mientras mi mano pasaba por mi vagina manchada por la sangre emanada. Resumiendo, emprendí el regreso a la estancia, algo asustada y con cierto resquemor por lo ocurrido. No podía comentar a mi tía lo sucedido, así que me lo tuve que sobrellevar sola.
Al llegar a la casa, me bañe, y después de cenar me fui a la cama, haciéndome la promesa que ya no repetiría ese tipo de experiencia. Al día siguiente me quedé en la finca tratando de disfrutar de la piscina y otras cosas.
Esa noche me enteré que mis padres querían que regresase a casa, no recuerdo porque motivo, no me alegraba demasiado la idea, aunque ya había estado el tiempo suficiente. Pero la idea de estar con esos perros no dejaba de cautivarme, era esa la oportunidad o quien sabe cuando se podría repetir. Así que resolví regresar al lugar a la mañana siguiente.
Preparé mi manta, comida, agua y cosas que podría llegar a necesitar, pero no llevaría a Lady, para evitar posible competencia, me coloque una camisola larga, cosa de estar más libre para la acción.
Llegué como a media mañana, y había solo un perro, me alegré al verlo, parecía esperarme porque se acerco rápidamente a saltarme moviendo su cola. Me quité las bragas, dispuesta a entregarme a él, quien moviendo la cola comenzó a lamer mi cosita, aproveché para palpar su bulto, que comenzó a surgir una punta roja. El descubrir que llegaba a producirle estímulos carnales, hacia que mis fluidos corporales comenzaban a revolucionarse.
En el ínterin que estaba con mi posible amante canino, dos o tres perros más llegaron al lugar, posiblemente en búsqueda de Lady, aunque esta vez la perrita podría ser yo, me complació la idea de que estuviesen en ese sitio, pero permanecería con el primero. Volví a colocarme en posición de perrita, dispuesta a entregarle mi sexo, que como sabiendo lo que pretendía, rápidamente se acopló a mis muslos, para iniciar un vigoroso bombeo, intentando penetrarme con su pujante miembro. Después de una serie de sacudidas su verga, comenzaba a ser cobijada por mi interior, friccionando las paredes de mi vulva. Un grito escapo de mis labios, a lo que el animal parecía que eso lo estimulaba, porque me apresaba con mayor fuerza.
Acogía esa verga con una fuerte fogosidad, mientras sus potentes patas apresaban mi cuerpo, impidiéndome escapar de su impetuosa exaltación, sentía como me bombeaba sin ningún tipo de censura, ni delicadeza, era indiscutiblemente, su puta perrita, ya no era una niña, era una mujer. Mientras mis gemidos y los jadeos del perro se aunaban en un sonido lleno de apetito sensual.
No dejaba de tener miedo, temblaba por los nervios, era un conglomerado de cosas que me sucedían simultáneamente, veía al resto de los perros observar el espectáculo que brindábamos. Al tratar alguno de ellos acercarse, lo sentía gruñir al que me estaba penetrando, eso me asustaba, pensando que podrían morderme u otra cosa, evidentemente me había convertido en su perra- hembra. Apreciaba como sus uñas se aferraban a mis nalgas, efectuándome rasguños superficiales, era una mixtura de sufrimiento y placer. Mi abertura comenzaba a inflamarse, como consecuencia de ese impetuoso y feroz bombeo que me estaba encajando. Su duro instrumento golpeaba sin perdón, el interior de mi sexo, me sentía extraña ante esta situación, llena de morbosidad. En un momento sentía que su verga crecía en mi cándido íntimo, apropiándose de mi casta cavidad, mientras su jadeo muy cerca de mi cabeza se hacía sentir cada vez más intenso.
Llegó un momento que creía que dividiría mi pequeño cuerpo, al sentir como su bola aumentaba su volumen, para trabarse en mi vagina. Los bombeos fueron disminuyendo, llegando a percibir claramente las palpitaciones de su miembro. Eso me excito muchísimo, produciéndome un fabuloso orgasmo, algo que nunca lo había experimentado, hasta ese momento. Como punto final, sentí algo caliente que regaba mi interior, llevándome a producir una serie de gemidos y gritos de desesperación por lo que estaba percibiendo.
Sentía mi cuerpo explotar, mis pequeños senos parecían estallar ante esa fogosa y insaciable cogida que estaba recibiendo de ese desconocido animal. Al haber finalizado con su objetivo, se desprendió de mi ardida y ultrajada grieta sin ningún tipo de delicadeza, parecía que me removían las entrañas, grite al momento de oír un plof, como el destape de una botella.
Su esperma comenzó a evacuarse de mi cavidad, desplazándose por mis entrepiernas, impregnándomelas con su leche. Lo que me llamo poderosamente la atención, fue el tamaño de la verga de mi amante, no podía creer que eso lo había tenido albergado en mi vagina.
Estaba muy exhausta, por la violencia de esa fabulosa cogida, me derrumbé sobre la manta. Lentamente con algo de temor se fueron acercando el resto de los perros, me aterro un poco lo que estaba ocurriendo, así que opte por quedarme quieta, dejando que hiciesen lo que apetecían. Varias lenguas comenzaron a lamer mi cuerpo, principalmente en las partes que se encontraban impregnadas por los líquidos de mi entusiasta perro. Sus lenguas eran como un bálsamo, sobre mi mal tratada vagina. Algunos comenzaron a tratar de montarse sobre mi cuerpo, intentando de penetrarme nuevamente, realmente no sabía qué actitud tomar, tenía miedo, a pesar que no parecían demasiados peligrosos.
Los comencé a acariciar para familiarizarme con ellos, aunque confieso que no dejaba de atraerme la situación. Vi en uno de ellos, como le brotaba parte de su verga roja. Sentí nuevamente una excitación extraña, al presentir que esos animales parecían desearme.
Después de casi media hora, sin recapacitar demasiado, resolví quitarme el resto de mis prendas, y desnuda, entregarme nuevamente a jugar con ellos, me tiré sobre la manta, abriendo mis piernas para dejar al libre capricho, de esos animales. Sentí sus lenguas lamer mi vagina, ya húmeda nuevamente por mis flujos y sus babas, percibiendo su pelaje acariciar mi epidermis. Mis tetas comenzaron a arrebatarse nuevamente, erizándose mis pezones, a la vez que mí cuerpo se conmovía, por la alteración que me producía las condiciones de ese entorno lleno de erotismo.
Con algo de temor, mi mano tomo uno los bultos de uno de ellos, hasta que surgió de a poco su verga, comencé a masturbarlo, mientras el resto continuaban olfateándome. Concebía una emoción, nunca apreciada, así que continúe friccionando su miembro, hasta que surgió la totalidad del mismo, era una verga roja y grande, a la que había provocado esa erección. Era mi primera vez que tenía algo así tan cerca a mi disposición, mi exaltación iba en aumento, y con algo de aprensión, resolví besarla. El contacto de mis labios con ese miembro, hizo que mi boca se apoyase en el extremo de ese vigoroso instrumento. Que lentamente fui introduciendo en mi viciosa boca, mientras mi lengua palpaba su roja cabeza.
El lamido de mi vagina por una de las lenguas, hacían que mi excitación creciese rápidamente, y mi boca se apoderaba cada vez con mayor desesperación de esa verga, llegándome a atragantar. Comencé a chupar con mayor ahínco y perseverancia, esa vigorosa verga, mientras mi pequeña vagina supuraba cada vez mas mi flujo. A la vez que mi corazón palpitaba cada vez mas aceleradamente, por el emocionante momento que estaba disfrutando.
De vez en cuando alguno de esos perros me pisaba, transportándome a la realidad, mi olor a hembra en celo parecía atraerlos cada vez más, no sé si por la novedad de tener a un humano a su disponibilidad que les producía una atracción sexual o qué, pero el hecho era que continuaban buscándome.
Deje de mamar, con el que lo realizaba para incitarlo a otro de ellos, mi lasciva boca se fue confiriendo a otras vergas, me apasione con una de ellas, sorbiéndosela con devoción, deseaba sentir su sabor, y lo logre hasta que una fuerte eyaculación inundo mi pequeña boca, su flujo me baño, desparramándose por mi cuerpo desnudo, cuando dos o tres lenguas, comenzaron a lamer mi cuerpo, mi piel se lleno de un cosquilleo, alterando mi libido, era algo apasionado. Instintivamente me gire y me coloque en posición de perrita, cuando uno de ellos me monto, agitándose sobre mi intentando penetrar su riguroso pene, el que casi inmediatamente se introducía en mi útero, revolucionando mis estrógenos, mi intimidad había sido nuevamente violentada. Aprisionada por sus fuertes patas, me bombeo sin compasión, hasta sentir su bola dilatarse, en mi interior, haciéndose poseedora de mi concavidad vaginal, quedando totalmente aprisionada.
No tarde en sentir sus infusiones ser expulsadas con fuerza en mi interior, mientras sus fuertes patas me apresaban fuertemente. Así me mantuvo un buen rato, manteniendo una serie de orgasmos increíbles. Cuando se salió de mi cuerpo parecía desfallecer, me desplomé sobre la manta, para recuperarme, mientras veía como uno de los perros desgarraba mi bombacha.
Después de un rato, me levante tenia semen de estos animales por todas partes, trate de limpiarme para vestirme e irnos, ya que estaba anocheciendo.
Así que, sin mi prenda íntima, cansada, pegajosa por los flujos caninos, mi vagina inflamada, con un desgarro en el vestido y mis muslos arañados, emprendí el regreso a la estancia, era casi imposible mantenerme en la silla del caballo, por el dolor, pero a pesar de todos esos inconvenientes, retorne a la casa, deseosa de bañarme y dormir, y dispuesta a repetir esta inolvidable experiencia.

ESPERO LES HAYA GUSTADO. CHICAS INTERESADAS AGREGUEN LORENA_LORENA91@HOTMAIL.COM SOLO CHICAS SOLO CHICAS. CON WEBCAM!!

Mi primera vez

Jueves, septiembre 11th, 2014

Hola mi nombre es sarai tengo 18 años soi delgada de 1.65 piel aperlada cabello lazio y de figura atrayente jhe buen ire al grano con mi relato aclaro es la primera ves que escribo esto..

Todo comenzó cuando tenia 15 años como toda chica adolecente me atraían mucho lo chavos y me gustaba el sexo de muchas formas a esa edad ya avia tenido varias relaciones sexuales con algunos amigos y novios asi es que por ese lado estaba familiarizada con el tema jhee.
Ese fue un fin de semana de abril que fuimos a pasar a la casa de mis abuelos que vivian en una pequeñaa finca en ese lugar hay varios animales entre ellos un hermoso perro pastor alemán enorme con el que siempre jugaba cada ves que iva asi aya.
Esa tarde llegamos a la finca cansados por el viaje asi esque todos nos acostamos temprano solo cenamos y nos fuimos a dormir en la finca de mis abuelos tambien avia un pequeño cobertizo donde guardavan una infinidad de cosas como lo son lámparas y ese tipo de cosas que aveces se necesitan.
Esa noche mis papas se ospedaron en una avitacion y yo en otra con mi hermanita pequeña ya tena un rato de estar acostada y sentí ganas de ir al baño pero el camino estaba muy oscuro asi que decidi entrar al cobertizo a buscar una lámpara, en ese momento me encotraba en bata de dormir y avajo de esta solo llevaba puesta una pequeñaa tanguita que estaba un poco mojada por que el dia avia sido largo y no avia tenido tiempo de bañarme.
Bueno me diriji al cobetizo y las ganas de hacer mis necesidades me abrumaban asi que decidi entrar en el cobertizo para aliviar mi ganas de orinar en una parte de cobertizo no avia techo ni piso asi que deduje que si asia mi necesidad hay nadie se dariaa cuenta, encendí la luz principal del lugar y decidi quitarme mi tanguita y dejarla en el piso entonces epmese aa hacer lo mio cuando depornto escuche un ruido que de inmediato me levante y decidi ver que era.
Cuando me haacerco al lugar donde se escucha el ruido veo que el pastor alemán (el perro se llamba jobi) estaba lamiendo mi tanguita lo que llamo mi atención y le comencé a hablar.
Le dije que tal te gusta lo que lames muchos hombres lo hana echo y les faciina comencé a reir y el perro se me acerco y metió su nariz entre mis piernas lo que consiguió que sintiera un escaalofrio y solo atine en darle una caricia lo que sentí en ese momento fue riquísimo por lo que deje que el perro continuara sentí que eso no estaba bien pero con cada lamidaa en mi chochiita mi instinto aanimal se desatava mas.
Entonces decidi recostarme y abrir mis piernas para sentir un poco mas en eso estaba cuando veo que de la funda del perro se asomaa algo rojo y grande que crecia cada ves maas traate de tocárselo pero como que lo laastimava asi que ensalive mi mano y lo comenze a masturbar con cuidado el me seguiaa lamiendo aun mas y io me exitaba mas entonces desidi meter su enorme pene en mi boca lo abia echo con algunos hombres pero nunca con un perro cuado lo probe no era desagradable al contrario era delicioso lo lami como nunca lo abia echo en mi vida entonces el comenso aa moverse después de esto comezo a eyacular una gran cantidad de semen que con cada mamada salía mas y mas hasta el punto que comenso a ahogarme y yo a comerlo todo es semen escurría de mi boca hasta mi chochita aa lo que el perro empeso aa lamer con aalegria yo estaba que no lo creía le avia echo oral a un perro.
Después de esto me sentí sucia y decidi retirame a dormir depues de esto nuncaaa mas lo he vuelto a hacer con un animal y quiero sentir lo que sienten muchas chicas al ser penetradas por un animal y quiero escuchar consejos para esto les dejo mi correo sarii_boniita@hotmail.es

El hermoso Dogo Argentino

Martes, mayo 8th, 2012

La gran, enorme y bella mascota de una amiga, se convierte en mi nuevo macho cogelón…

Mi fascinación hacia los perros es algo indescriptible, quizás mis narraciones describan mucho de ello, pero lo que siento o vivo con el sexo animal al follar con un can es más allá de lo explicable con palabras… Claro, no puede una revolcarse con cuanto ‘cuatro-patas’ se encuentre y guste, jaja, pero si se tiene una buena oportunidad hay que tomarla, disfrutarla!! Mi última experiencia con el perro del taller fue genial, mas no había podido volver a llevarme a mi amante a casa ya que era difícil encontrarlo sólo debido a la zona donde se encuentra. Cargaba muchas ganas de ser montadita, imaginaba y pensaba en los otros chuchos que me habían hecho suya y eso me ponía a mil, evocando candentes recuerdos…. Así que me urgía ser la hembra de un perro prontito, y como la vida es generosa conmigo, ese chance llegó!!

Visité a una amiga a quien tenía tiempo que no veía. Pero al llegar a su casa mi sorpresa fue mayúscula, había comprado un perro Dogo Argentino que era una preciosidad, un animal imponente, de color blanquecino, bello, divino…. Me quedé impactada, hasta las pulsaciones se me pusieron a millón al observar ese macho tan espectacular. Dentro de la charla con mi amiga, busqué hacer hincapié en que me hablase de su nueva mascota, así que me contó que era un buen perro guardián y compañero, obediente, manso, etc. Hasta que ‘bingooo’, jajaja, me dijo que debía irse de viaje en unos días y le preocupaba dejar al perrazo sólo, que buscaba quién pudiese cuidarlo, alimentarlo, mientras retornaba. Internamente me decía a mí misma: ‘Diosss, que suerte tengo’, por lo que le propuse a mi buena amiga hacerme cargo de su mascota mientras estaba ella ausente. Luego de un rato de plática, tomar té y galletitas me despedí quedando en que me avisaba antes de irse para dejarme las llaves y las instrucciones respectivas.

Así pasaron los días hasta que me llamó mi amiga para decirme que se iba al día siguiente de viaje. Por ello, me fui rauda hasta su lar donde me dejó la guarda y custodia de sus cosas, mascotota incluida, y cosillas que debía hacer en su hogar!! Mi alegría y emoción eran supremas, me brillaban los ojitos, jajaja. Un vez ida mi amiguita, pues empecé mis visitas frecuentes a su casa y a ganarme la confianza y cariño del animalote. Lo acariciaba, alimentaba, le hablaba tiernamente…. En eso estuve como 3 días hasta que decidí avanzar un poco más!! Luego de alimentarlo, lo dejé entrar a casa, fuimos a la sala-comedor y entonces lo acaricié siendo esta vez más generosa en mis toques, jaja. Llegué hasta su funda con cuidado mientras estaba acostado panza arriba, se la froté tantito que la punta de su pene asomó ligeramente, lo cual me hizo relamerme de ganitas. Decidí también darle a probar mis esencias femeninas, aclaro que ese día en particular fui vestidita de faldita y franelilla y, cual putita, sin nada debajitoooo, jajaja. Por ello, pasé mis manitas por mi siempre húmeda rajita y mi anito acaramelado, dándole luego a probar al Dogo de aquel elixir de mi cuerpo. Su legua rugosa lamió con ánimos aquellos fluidos ante lo cual las cosquillas y la excitación en mí fueron inmediatas y ricas. Así estuve dándole a probar mis juguitos hasta que traje su gran cabezota hasta el medio de mis piernas, su hocico mojadito me producía escalofríos y entonces sus lengüeteos empezaron a recorrer desde mi culo hasta mi botoncito, logrando estremecerme de manera majestuosa:

-Aaahhhh nene, mmmm… así, sigue, dale placer a mami, qué ricoooo!! – Y pum, un orgasmo de esos que ciegan me sobrevino regio.

Quise seguir pero preferí esperar al día siguiente para arriesgarme más con mi nuevo ‘chico pulgoso’…. Aunque me moría de ganas, me fui a mi casita encendida, teniendo esa noche un sesión de sexo desenfrenado con mi maridito amado. Y llegó el nuevo amanecer!! Desayuné, me vestí de la misma forma que ayer y ya lanzada, llegué al hogar de mi precioso Dogo con los pezones bien duritos que se remarcaban en la camiseta, y ni cuento como iba mi cuevita, mmm, empapaditaaa!! Alimenté al perro, jugué con él un buen rato y entramos despues bajo techo. Me senté en el sillón principal, prodigando al chucho mi mejor repertorio de caricias sobre aquel cuerpazo fuerte que poseía mi adorado tormento. Bobita y enamorada, me desnudé por completo, manoseaba al portentoso perrazo ya con mucho morbo, con deseos de ser suya, de entregarme a él, era mi delirio….

-Mmmm, amor, qué fuertote y lindo eres, me encantas!! Me tienes malita, sabes? Eres todo un galán grandulón hermoso!! -Le hablaba mientras chorreaban por mis muslos líquidos vaginales, rozaba mis pechos contra su ser, le daba besos hasta que busqué magrearme con mi boquita y su hocico…. Era tan exquisito sentir sus besos que me dejaba hurgar por su gran lengua, me dejaba lamer toda mi carita en señal de agrado, uuyyyy!! Unté mis tetas con mi acuosidad íntima y el muy ricote me obsequió lameduras fantásticas, uaoooo…. También me rocié muslos, nalgas, pies, de mis fuídos y aquello era navegar en el mar del goce máximo, me sentía tan pero tan bien que pude explotar en un nuevo orgasmo pronto. Ya muy alocadita, busqué frotar la verga oculta de mi nene lindo, ante ello, el instinto dejó salir aquel palo rojizo y venudito que miraba extasiadita. Lo tomé con la otra manita y ya ambas manos lo pajeaban, lo que provocó en él una acabada que traté de dirigir a mi humanidad lo más que pude. El fuertote se alejó para limpiar su ‘cosota’, yo lo observaba cual fiera queriendo estar allí en esa labor, pero sé que hay que tener cuidado y paciencia. Ya más calmado el chucho, me aproximé para continuar provocándolo y dándole cariñitos, él se retorcía, gemía, se notaba que estábamos muy conectados. Me puse de espaldas y apreté mis posaderas contra su verga, luego las movía hacia su bocaza…. Ipso facto, el Dogo se paró y buscó montarme, me puse en 4 patas para recibirlo animadita, su peso y su pene me hicieron estremecer de nuevo, la punta de su falo buscaba entrar por donde fuese en mí, me daba picotadas deliciosas, jaja. Lo guié cual experta que ya soy con una de mis manos y ‘pa’ dentroooo’, ummmmm:

-Aaagghh, aayy, amor, siii…. dale a mamita duuuro, vamos, cógeme papito ricooooo, tu vergota está regia, gruesaaa, aagghh, agghhhh….

Me penetraba rapidito una y otra vez, sentía los chorros de leche inundarme, aquello estaba siendo una mega cogida sin par!! Sus patas se aferraban afanosas a mí, me daba y daba leña y yo gritaba, me divertía con lujuria extrema, tuve cadenas de orgasmos, uuuuuyyyy!! Se bajó, yo caminé apenas con fuerzas así, en cuatro patas, me volvió a montar, me ensartó él solito esta vez, volvió a penetrarme deliciosamente pero esta vez duró más, esta vez metió su bola para abotonar a su hembra que, enajenada de placer, lo disfrutaba mucho…. Abotonada ya, me quedé reposadita hasta sentir una nueva acabada mía y las constantes expulsiones de semen de aquel trozo de carne trabado en mis entrañas!! me tuvo así varios minutos, me dominaba y eso me gustaba demasiado, era una perra sumisa ante su semental. Ya luego, se despegó de mí imponente, como diciendo ‘te poseí y me perteneces’. Yo, con los ojitos entrecerrados le sonreía con picardía. me acosté a su lado, seguí manoseando a mi galanzote…. Pues el muy bandido volvió a reclamar a su consorte ante lo cual, yo obediente, pues lo recibí en correcta posición para que me volviese a poseer. Ese animal era una bestia increíble, me cogió como quiso, muchas veces, me movía por la sala, cocina, y el bicho pa’ encima…. Nunca otro perro me folló como aquel!! Yo estaba en el clímax del deleite, innumerables acabadas tuvimos mi amante y yo…. En ciertos momentos, cuando me desmontaba, le chupaba el gustoso pene, lo hacía por unos segundos y ya el musculado cuadrúpedo me volvía a exigir auparse sobre mí. Fueron cogida tras cogida, le mamaba la verga y así transcurrieron horas…. Me dolían las piernas, rodillas, bracitos, jajaja, pero el disfrute superior de ser tantas veces fornicada me hacían aguantar con firmeza las embestidas del perro:

-Vamos mi amor, aagghh, aagghh…. eres lo mejor que me ha pasadoo, qué aguante, qué divino eres…. aagghh, aaggghhhh, uuuyy, uuyyyy!! Cómo montas a tu perra, ah? Eso es, dame todo tu ímpetu, arráncame espasmos, orgasmo…. aggghhh, aayyyy…. mi macho adorado, seré tuya siempreeeee!!

Busqué ser penetrada sentada en sillones, en las camas, en las escalinatas…. En toda forma ese fornido y vigoroso bárbaro me poseía…. Ya desfallecía ese día, hasta que el gran y enorme can buscó salir de la casa. Allí aproveché ducharme e irme. Pero por supuesto, al día siguiente y otros 5 más seguidos fui a visitarlo y entregarme todita a mi ‘novio’ nuevo…. Era algo fuera de serie ese Dogo, cómo me montaba y me hacía su perra a gusto, yo en mi vida había acabado tantas y tantas veces como con él. le di mi anito, me lo enterró haciéndome gritar y llorar casi todas las veces…. Logró empalarme de tal forma, que me abotonó un par de veces por el culo:

-Ayyyy noooo, aaghhhh…. eres un locooo, aaghhhh, me rompes el trasero pero me gusta demasiadoooo, aaaayyy, aayyyy…. mi ano te ama, yo te amoooo, soy toda tuyaa, aaayyyy, auuuu, auuuuu….. aúllo para ti, soy de tu pertenencia, soy tu zorra mi vidaaa, aagghh, aagghhh, cómo puedes ser tan magnífico? Auuu, auuuuu…. eres mi dueño y señor, aaayyyyy, ayyyy….

Mi anito roto sentía la gloria de ser complacido terriblemente bien, jajaja, apretaba aquella verga perruna como para hacerle sentir que me gustaba y lo deseaba, que me daba un gusto único y maravilloso. Así pasaron esos días de sexo total, entrega, sorpresa, lujuria, chupadas y placer. Hasta el arribo de mi amiga a la ciudad, dando por finalizada mi hyper fusión con aquel ejemplar que, más adelante, volvería a tenerme como su meretriz !!

Besos para todos.

HOLA SOY MARIA LAURA, DESPUES DE MUCHO VUELVO A ESCRIBIR ALGO ESPERO LES HAYA GUSTADO.

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El mastin

Martes, mayo 8th, 2012

Mi primer encuentro con el perro de mi amiga

Tengo 38 años, y me llamo Mercedes. Mujer soltera por vocación, he vivido plenamente mi libertad, sin complejos ni tabúes. Disfrutando del hecho de ser mujer, he conocido hombres de todo tipo, la mayoría de mi edad, no ha faltado tampoco algún jovencito al que le hecho el favor de estrenarse en el amor, y también algunos maduros.

Una de mis mejores amigas es Rocío, también soltera como yo. A Rocío le va un poco de todo, prefiere los hombres pero no le hace asco a alguna mujer si llegado el caso se presta. Yo siempre le dejé bien claro que no soy lesbiana ni bisexual y que no lo intentara conmigo, cosa que ha cumplido siempre y ha sido respetuosa. Pero pasamos buenos ratos en mutua compañía, alguna vez vamos de vacaciones juntas y es normal que si hay suerte y encontrábamos a algún chico de nuestro gusto, apenas nos vemos en esos días, cada una acaba en su habitación del hotel follando a tope.

Con Rocío he llegado a conocer lo que nunca había pasado ni siquiera por mi cabeza, practicar la zoofilia. Como digo, he sido liberal, pero eso no me lo había planteado y surgió un día, sin esperarlo, en su casa.

Hacía ya algunas semanas que Rocío y yo no coincidíamos. Yo había estado fuera, por motivos de trabajo. La llamé al llegar y me dijo que fuera al día siguiente a pasar la tarde a su casa. Tenía que contarme algo.

Rocío vive en las afueras, una pequeña casa en una urbanización. Le gusta la naturaleza y la libertad que proporciona poder salir de casa a pasear, montar en bicicleta, en pleno campo.

Cuando llegué, me encontré a un inquino nueva en la casa, que desde el jardín me saludaba alegremente. Un perro grande, raza mastín, color blanco, de unos tres o cuatro años. Bien cuidado, juguetón, inteligente animal, nada más traspasar la verja se puso de pie sobre sus patas traseras, echándome las delanteras en los hombros, para saludarme.

– Quieto, quieto…¡ -le decía Rocío al animal-. Quieto, que vas a caer a Mercedes…¡

El perro no dejaba de correr alegremente de un lado a otro.

– ¿Cómo se llama?

– Norton…

– Ven, Norton, ven…

El perro, llamado por su nombre, se dejó acariciar, sin dejar de mover la cola.

– Es precioso.. Desde cuándo lo tienes?

– Hace unos quince días. Mi amigo Ernesto, que te acordarás de él, se ha ido una temporada al extranjero. No se lo podía llevar y me ha encargado que lo tenga.

Pasamos al interior para charlar de nuestras cosas. Comimos algo, nos servimos unas copas y ya un poco entonadas, comenzamos como siempre a hablar de nuestro tema preferido, el sexo y los hombres que íbamos conquistando. Rocío ya animada, me encontró sus últimos encuentros. Le gustaba recrearse en detalles íntimos, muy escabrosos, subidos de tono. Le gustaba practicar de todo con los hombres.

Nos fuimos calentando sin darnos cuenta. Hacía algo de calor y estábamos ligeras de ropa. Noté que Rocío me miraba con descaro:

– Que lástima que no te gusten las mujeres..jaajaa. Te follaría ahora sin control.

– Ni se te ocurra -le dije- , ya sabes que no soy bollera.

– Ya, ya. Pero te lo digo, que te follaba, además estás caliente.

– Por supuesto que lo estoy, pero eso no supone que nos metamos mano.

Norton andaba por la casa, salía y entraba del jardín. Yo estaba sentada con todos los muslos al descubierto, para estar cómoda me había quitado la ropa de calle y Rocío me había prestado un camión corto, blanco y muy bonito. El perro sentado sobre la alfombra me miraba como curioso.

– Parece que le gustan las mujeres…jaajaa.

– Pues puede ser, puede ser… se rió también Rocío.

Ella lo decía con fundamento, aunque yo no capté en aquel momento su comentario. Pero véia que el perro se acercaba a mi y olía entre mis muslos, al tiempo que me daba algún lametón.

– Estás caliente, -dijo Rocío- y el perro capta tu olor.

– Anda ya, no puede ser… Al perro le gustarán las hembras perrunas, no las mujeres.

– Si están entrenados, también las mujeres.

– Y este, está entrenado?.- Pregunté ya algo asustada-.

Rocío no contestó, se limitó a sonreír. Seguimos charlando y seguimos poniéndonos más cachondas. Me entraron ganas de masturbarme, ya alguna vez lo habíamos hecho juntas. Metí la mano bajo la braguita y acaricié un poco mi pubis, ya húmedo. Rocío se relamió los labios.

El perro no se movía de mi lado y gemía algo nervioso.

– Se está poniendo también caliente, decía Rocío. No ves, como va asomando el pene?

Era cierto. Bajo la piel del animal asomaba la punta del miembro, roja, goteando algún líquido.

Yo estaba cada vez más sofocada. La presencia del animal, mirándome y relamiéndose, me ponía más a tono. Abrí más las piernas y mi mano entró más en mi sexo. Estaba ya chorreando.

– No te corras -me pidió Rocío-, es mejor que pruebes algo nuevo.

– Que es eso nuevo?

– Al perro…

– Joder…¡¡ Qué dices…? Al perro…? Tú te follas al perro?

Nueva sonrisa de Rocío, sin negar ni afirmar.

– Sabes por que se está excitando Norton?.

– No tengo ni idea, le contesté.

– Pues porque llevas puesto el camisón que me pongo yo cuando me monta. Cuando me pongo ese camisón el sabe ya lo que quiero.

Di un respingo, aparté la mano de mi coño y al sacarla el perro comenzó a lamerla con desesperación.

– Ves?… Le gustas, le gusta tu sabor y tu olor. Si te dejas te follará como una máquina, tendrás el mayor placer que hayas imaginado.

– Y no me dolerá?. He oído que tienen un miembro grande y una bola en la parte trasera, que es lo que le hacen engancharse.

– Cierto, pero tu vagina se adaptará perfectamente, no te preocupes. Además al ser la primera vez, lo controlaré y no dejaré que te meta la bola.

Me estaba ya poniendo en duda, y si yo dudo, es para caer en la tentación. Para mí era probar algo distinto, y la novedad me estaba haciendo casi correrme de gusto.

– Y como me pongo?

– Ven, -dijo Rocío- , yo te coloco.

Me hizo dar la vuelta y ponerme de rodillas sobre la alfombra, y apoyada en el asiento del sofá. Me ayudó a quitarme las braguitas. Me subió el camisón hasta la cintura. Quedé con el culo expuesto. Miré hacia atrás, para ver al mastín totalmente nervioso, gruñendo excitado. Rocío me daba consejos:

– Relájate totalmente. Sentirás primero un gran empujón, el animal, siguiendo su instinto la mete de golpe, con fuertes empujones. Luego ya se empieza a tranquilizar. Sentirás que te llena de líquidos, estos animales se corren mucho, antes y durante el coito. Al penetrarte puedes sentir algo de dolor, pero es solo un momento hasta que se te dilata el coño. Yo te lo abriré un poco para ayudarte.

Me echó mano descaradamente al coño, con la excusa de comprobar como estaba. La dejé hacer, justificándome también que era necesario para prepararme. Pasó los dedos, comprobó mi humedad, me abrió el sexo estirando los labios, metió dos dedos dentro agitándolos en círculos.

– Estás en tu punto. Norton está oliendo tus flujos y no puede más.

Rocío pasó su mano derecha por debajo de mi vientre, dejándola cerca de mi sexo. Se colocó de rodillas a mi lado. Con la mano izquierda agarró una de mis nalgas y tiró de ella para abrirme. En esa posición hizo un gesto y una llamada al mastín.

– Vamos, Norton, vamos, móntala….

No se hizo esperar el can. Noté como saltaba sobre mí, con toda su corpulencia. Era enorme. Sentí su pelaje suave en mi espalda y sus patas delanteras agarrándome fuerte por la cintura, sujetándose a mis caderas. Su respiración agitada en mi nuca.

Y entonces unos golpes fuertes del falo en mi zona trasera. Fuertes empujones, rápidos, constantes. Frenético. No acertaba. Sentí un chorro de líquido preseminal entre mis nalgas. Los puntazos del mastín me daban en el clítoris, a ambos lados de la vulva, por el ano.

La mano que tenía Rocío por debajo mío, actuó en el momento justo. Colocó la palma de forma adecuada para que el miembro del animal resbalara sobre ella y fuera directa a mi entrada.

– Ahhhhhhhhhhhhhhhhh……………¡

No lo pude evitar. Gemí como una quinceña virgen a la que acaban de desflorar. Había tenido a lo largo de mis años muchos miembros dentro, grades o pequeños, pero nada igual a esto. Me pareció que me desgarraba entera, a pesar de estar lubricada. Fue además una penetración brutal, de golpe, hasta el fondo. Atravesada sin piedad y el mastín no dejaba de moverse.

Entonces me acordé de la dichosa bola.

– Rocíoooo… sujétalo, por favor, que no me la meta toda, que no me meta el bulbo.

– Tranquila, cielo, ya lo hago…

El animal ahora ya con casi todo su tranca dentro de mi, aflojó algo el movimiento de mete y saca y se quedó más relajado. Ahora solo empujaba, apoyado en sus patas traseras y agarrándome bien por la cintura.

Fue disminuyendo la sensación de dolor, me iba dilatando y mi coño se adaptaba a aquella tremenda estaca como un guante. Empecé a sentir los primeros placeres.

– Te gusta, eh….que guarrona eres… -me decía Rocío, son sorna–.

– Me gusta, sí..-le contestaba yo entre jadeos-. Ya sé que soy muy puta, pero no hace falta que me lo recuerdes.

Rocío seguía con la mano colocada adecuadamente sobre mi coño, con los dedos abiertos y el falo del animal entre ellos. De esa forma evitaba que me entrara el bulbo, pero la puñetera me estaba engañando, lo que hacía era esperar que me relajara.

Había pasado ya un largo rato. El perro apenas se movía ya. Estaba tranquilo, reposando sobre mi espalda, la respiración ya más lenta. Me gustaba. Y le gustaba al animal, sin duda. Comencé a sentirme muy a gusto. Tanto que me permití el lujo de putear con el perro, como buena golfa que soy. Así que inicié unos movimientos de los músculos vaginales, contrayéndolos y comprimiendo la polla del perro.

Me quedé realmente sorprendida de la inteligencia del animal. Captó perfectamente las sensaciones, emitía unos gruñidos cada vez que yo apretaba el coño y a la vez me daba unos lametones cariñosos en la nuca.

Rocío se reía.

– Está encantado contigo, Mercedes, al final no me va a querer a mí…ajajaa

No contesté. No podía. Ahora sentí algo distinto dentro de mí. El perro ya no se movía, como dije, pero parecía que me seguía metiendo más. Era sencillamente la bola, el bulbo, que dentro de mí se estaba ya ensanchando. Noté perfectamente la gruesa patata, como crecía en mi coño. Me lo abría sin compasión. Rocío seguía con los dedos en mi coño y rodeando la polla de Norton, pero lo que hacía en realidad no era impedir que entrara, ya había entrado todo, lo que hacía ahora era impedir que se saliera, hasta que hubiese engordado toda la bola.

Protesté, pero sin convicción.

– Mira que eres puta, Rocío, joder… Has dejado que me meta la bola. Me va a reventar.

El mastín es la raza de perro que tiene quizás la polla más grande. Menos mal que soy también mujer grandona, de chocho grande, de lo contrario no sé lo que hubiese pasado.

El animal hizo ya algún movimiento para intentar descabalgarme y quedar con su culo pegado al mío, pero Rocío, experta, lo sujetó un poco. Quería que el bulbo creciera totalmente dentro de mí para evitar que se saliese.

El animal volvió a gruñir, nervioso. Jadeó, con espasmos. Y en aquel momento sentí el primer chorro de esperma. Las mujeres apenas sentimos la eyaculación de los hombres en nuestro interior, salvo que estemos atentas, pero aquello no tenía nada que ver con una corrida de un macho humano. Sentí que se me llenaba todo, el impacto del semen contra el útero, ya que la tenía clavada hasta el fondo. Un chorro largo, caliente. Apreté otra vez los músculos vaginales y mientras el macho se corría lo hice yo también, explotando en un orgasmo profundo, tremendo, como no recordaba haberse sentido.

– Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy, Rocío, Rocío, ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy.

Siempre atenta tanto a mí como al animal, Rocío sujetaba al mastín apretándolo contra mí, para que ambos disfrutáramos más. Dí dos o tres golpes con el culo hacia atrás, ya totalmente relajada, solo sentía placer, a pesar de tener dentro un falo de unos30 cmde largo y una patata en su base tan grande como el puño de un hombre adulto.

Me dejé caer con la cabeza sobre el asiento, agotada. Rocío fue ahora sujetando al animal, despacio, ayudándolo a darse la vuelta, mientras se bajaba de mí. En la operación sentí dos o tres tirones fuertes, estábamos bien enganchados, y me dolió un poco.

Me quejé con dos o tres gemidos.

– Uffff, ahhh, cuidado, cuidado…….

– Tranquila, Mercedes, ya lo coloco bien, espera, eso es…….

El animal me daba ahora el trasero. Su polla pasando por debajo de los testículos, como retorcida, seguía totalmente dentro de mí, sin poder separarnos.

Yo estaba a gustísimo.

– Cuánto dura esto, Rocío?

– Unos veinte minutos, luego se volverá a correr y después se le irá enfriando, hasta que te la saque. Espera voy a colocar una sábana vieja.

Debajo de uno de los cojines tenía una sábana preparada para estos asuntos. La extendió entre mis piernas.

– Eso, para qué es?

– Cuando te la saque saldrá fuera una gran cantidad de líquidos, que lo manchan todo. Hay que proteger la alfombra.

– Ah, bien, bien..

Iba yo aprendiendo mucho.

– Rocío…-dije con voz melosa y de golfa total-.

– Dime, cariño…

– Tú dejas que te meta también todo el bulbo?

– Pues no, si te soy sincera. No me he atrevido nunca del todo. Me lo ha metido una vez, pero hice que lo sacara enseguida porque me asusté cuando comenzó a engordarle.

– Serás puta… Y yo soy el conejillo de Indias, verdad?.

– Tu coño es de primera clase, puedes bien. Yo soy más estrecha. Pero en compensación estás gozando mucho más, lo noto.

– No te lo niego, cariño. Estoy a gusto de verdad. Sabes?. Es una sensación extraña. Es un goce continuo al estar tan apretada y tan llena. Delicioso. Y siento que estoy totalmente llena también de liquido, eso me excita aún más.

Yo sentía una especie de orgasmo continuado. Riquísimo. Seguía apretando de vez en cuando el coño, para gozar más de la enorme patata que estaba incrustada en mi entrada. El mastín seguía gimiendo también de placer cuando lo hacía.

Perdí la noción del tiempo. Sudaba.

– Levántame el camisón, cariño, le dije a Rocío.

Ella me subió el camisón hasta los hombros. Me incorporé un poco y me lo sacó. Yo estaba apoyada con los brazos cruzados en el borde del sofá. Me desabrochó ahora el sujetador y también lo retiró. Mis pechos colgaban, grandes, sudorosos.

Rocío no pudo evitarlo y comenzó a meterme mano. La dejé, era una situación excepcional. El animal penetrándome, y Rocío acariciándome, besándome la espalda. Pasó ahora la mano bajo mi cuerpo, aprisionando mis pechos, bamboleándolos a un lado y a otro. Me chupó el cuello y las orejas. Puse los ojos en blanco, sin poder decir nada. Giré la cabeza hacia arriba, de lado, todo lo que pude, con la boca abierta.

Rocío entendió bien lo que quería.

Nos besamos largamente, usando nuestras lenguas. Rocío ya se había desnudado también. Me pasaba los pechos por la cara, por la espalda. Una mano la tenía en el coño, masturbándose como una loca. Me venía el orgasmo definitivo, el orgasmo con mayúsculas. Apreté brutalmente de nuevo los músculos del coño y forcé la segunda eyaculación del perro, que soltó un pequeño aullido de placer. Otra vez el tremendo chorro de esperma. Este segundo orgasmo, con los besos de Rocío, el manoseo de mis pechos, fue mucho más fuerte.

Y Rocío se corrió también como una auténtica guarra. Se dejó de caer un poco sobre mí, gimiendo también acelerada. Un triple orgasmo, el mío, el de mi amiga y el de Norton. Perfecto, maravilloso.

Tanto nosotras como el perro nos quedamos unos largos minutos quietos. Había que recuperar el aliento y la consciencia. Poco a poco note como se aflojaba el miembro de Norton, se le estaba encogiendo. Al rato oí un claro “plop” al salirse la bola de mi sexo y seguidamente un largo chorro de esperma fue destilando desde mi vagina hasta la sábana que había colocado Rocío. Era tremenda la cantidad, no había visto nada igual. Ahora el mastín se lamía el pene para relajarlo. Yo me dejé caer sobre el sofá, Rocío colocó la sabana bajo mi culo para evitar manchas y se acomodó a mi lado abrazándome. La dejé hacer, me daba besos tiernos y me susurraba cosas lindas. Me quedé dormida.

Desde entonces, mis visitas a la casa de Rocío son mucho mas frecuentes.

Besos para todos.

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FIDO!

Martes, mayo 8th, 2012

Hola me llamo Lorena. Soy de Argentina

Mi msn es lorena_lorena91@hotmail.com SOLO ACEPTO CHICAS CON WEBCAM!! SI NO ERES MUJER NI TIENES WEBCAM PUES NI INTENTES AGREGARME!!

Eran como las 10 de la noche, mi novio ya se había ido porque trabajaba en la noche.

Yo, estaba algo deprimida, que no tenía un orgasmo, mi novio seguía igual, lo veía llegar al clímax y me excitaba, pero no alcanzaba un orgasmo (y miren que mi novio sabia muchas tegnicas)

Bueno, asi triste, me dispuse a ver la tele con mi perro fido, desde que era un cachorro lo he tenido, y ya era una costumbre que cuando me sentaba a relajarme el se echaba a mi lado.

Entonces, lo llame y el se acomodo como de costumbre. Mientras le cambiaba a la tele encontré una película porno y decidí verla (excelente película) entonces, agarre mi travieso vibrador, me quite la tanga y el bra para quedarme con el camisón y comencé a masturbarme… uhhh….a si ….., mis pechos estaban duros como rocas, y mis pezones erguidos, yo estaba totalmente excitada, pero por mas que movia mis dedos y frotaba mis labios vajinales no llegaba al orgasmo, mi camizon ya estaba empapado con mis jugos pero nada.

De pronto, algo frio rozo mi panocha Fido!!! Me exalte demasiado, pero mmm….. eso me gusto, pero fido??

Quize detenerlo,(porque por lo que dice la gente eso está mal)pero haaa…… me encantaba esa sensación, parecía que intentaba penetrarme con su lengua, así que , mientras el lamia yo reuní todas mis fuerzas para quitarme el camisón, no fue fácil, fido metía cada vez más su lengua.

Cuando ya estuve desnúdame acosté en el enorme sillón y subí a fido para que siguiera con su magia, en eso, se me ocurrió acariciar su barriga como acostumbraba. Valla, era maravilloso, me recorrían unos violentos escalofríos por todo el cuerpo, magnifico, de pronto, mientas yo enterraba muy fuerte las uñas en el sillón, fido se detuvo, yo tarde un momento en reaccionar, pero me saco bruscamente de mi trance un piquete, algo que picaba muy fuerte mi panocha.

FIDO!!!…. GRITE y trate de aventarlo, estaba asustada, su pene había emergido y era enorme y muy rojo FIDO!!! NO!!! Le gritaba.

¿Con un perro? no podía imaginarlo, pero fido, mi gran danés es muy grande y fuerte, sujetaba muy fuerte mis caderas con sus patas y seguía remitiendo. FIDO!!! NO!!! , en eso, fido le atino a mi panocha y entro muy ondo………… fido…… haaa…. Solo salió un hilo de voz de mis labios, mis piernas colgaban del sillón mientras fido entraba y salía violentamente, una ola de orgasmos recorría todo mi cuerpo mientras que de mis labios solo brotaba la palabra MAS FIDO ¡!!!! RAPIDO ¡!! FUERTE ¡!!, yo parecía arco, y fido como todo un semental sobre mi………..haaaaa fido……. Sigue, sigue, ho no dente Haaaaa…………… fido, le enterré las uñas a mi sillón y grite como puta, me frotaba como loca los pechos y comenzó a arremeter contra sus embestidas, no podía parar de gritar (ho dios mío de acordarme me éxito) seguimos así por un rato, de pronto, una bola luchaba por introducirse en mi FIDO!!! , pero ya no tenía fuerzas, dolió, si, pero cuando paso, sentí como su semen estaba dentro de mí, era muy caliente y tuve otro orgasmo, después, yo me quede tumbada con las piernas abiertas.

Haaa…. Gracias fido, mi amor, ben fido, lo acurruque sobre mi y nos quedamos asi un rato, entonces fido comenzó a lamer el sudor de mi cuerpo FIDO no por favor….pero el siguió, supongo que estaba tan caliente como yo, entonces yo empecé a mover mis caderas en círculos, al principio dolió un poco, pero valió la pena, de mi salían unos bramidos como de animal.

Después, la verdad no se cuanto tiempo, fido intento zafarse así que lo ayude a separarse , de mi salieron unos fluidos, supongo era su semen así que me cubrí rápido la panocha con el forro del sillón para que a fido no se le ocurriera hacerlo de nuevo, el se fue a un rincón y comenzó a lamer su pene, tenía mi panocha dolorida y muy caliente pero bueno. Yo nunca había hecho el sexo oral, pero sentí que se lo debía a fido, así que me agache y acaricie su panza un momento, después algo cohibida, introduje su pene en mi boca, tenía un sabor algo extraño pero seguí (muy excitante) hasta que fido se aparto lentamente.

Fui a revisarme, tenía mi panocha hinchada irritada y muy roja, parecía un agujero, y llego a mi mete lo que acababa de pasar intente sentirme sucia, depravada, malvada pero no pude, al contrario me sentí totalmente satisfecha. ( eso está mal? )

Asi me bañe y pasado dos días lo hice de nuevo con mi novio, sin orgasmo, pero ya no estaba triste, en cuanto el se fue lo hice de nuevo con fido haaaa….. siiiii….. fido fido , haaa…..bramaba como perra, y su bola ya no dolió tanto esta vez.

Después me informe mejor y supe que esto se llamaba zoofilia, que no era la única y que no solo es con perros.

Así llevo ya tres años, con el más salvaje amante. No me animo a hacerlo con un caballo, suena excitante, pero no soy tan valiente, además, fido es excelente.

Mis aventuras con mi amante rey, mi perro y mi amor

Martes, mayo 8th, 2012

Hola me llamo Lorena. Este relato lo escribi en base a lo que me conto una amiga hace un tiempo. Asi que va dedicado para ti Melissa!!

Mi msn es lorena_lorena91@hotmail.com SOLO ACEPTO CHICAS CON WEBCAM!! SI NO ERES MUJER NI TIENES WEBCAM PUES NI INTENTES AGREGARME!!

Todo ocurrió a finales del verano de hace 2 años, un domingo caluroso en que me levanté extraña y un poco anormalmente excitada. Rey dormía y duerme casi siempre conmigo, en mi habitación, acostado en la alfombra, aunque a veces le permito dormir conmigo en mi cama y ocurrió así: Al notarme despierta, Rey se subió a mi cama y se recostó conmigo, yo aun estaba medio adormilada y como dije extrañamente excitada, por decirlo así y por lo que sea no puede evitar fijarse en su pene, en el que salía la punta del capullín, notaba calor en mi cuerpo y empecé a tocarme el clítoris y de vez en cuando no podía evitar echar una mirada a su capullín, entonces fue cuando me empezaron a pasar pensamientos extraños por la cabeza, hasta que , casi sin darme cuenta, alargue la mano hacia su pene. Le subí un poco la piel que le recubre sus partes y pude vérselo mejor, y tontamente empecé a masajearle,masturbándolo despacio y al notar la humedad de su “glande” empecé a sentirme mas excitada y curiosa y me pregunte que pasaría si se lo chupaba. Poco a poco vencí mis reticencia y me decidí, baje mi cabeza hacia su pene y empecé a hacerle una suave felación y mi excitación iba en aumento, para entonces ya me notaba muy húmeda y me masturbaba con mayor intensidad, casi hasta alcanzar el clímax, su pene ya estaba muy grande y me sorprendía su piel suave. Entonces sentí que deseaba ser penetrada y esto me costo más, pero a pesar de todo decidí seguir hasta el final.

Me quite las braguitas, suelo dormir con braguitas y sujetador, me incorporé y trate de atraer su hocico hasta mi vagina, pero apenas conseguí que me diera un par de lametazos en el coñito y el culo, que a pesar de todo me excitaron enormemente y decidí a ir a todo por el todo. Bajé de la cama, lo arrastre conmigo hacia la alfombra y seguí haciéndole una pajita-felación. Cuando note que se movía nervioso y excitado decidí que era el momento de intentarlo, lo dejé y me puse a cuatro patas en posición perrito, en ese momento, creo que atraído por mis fluidos empezó a lamerme nuevamente y con demasiada intensidad, no se que decir de eso, en parte me excitaba y en parte no, sin duda Rey no tenía practica con perritas humanas y de repente, se decidido a montarme el, puso sus patas sobre mi espalda e intentó penetrarme, a pesar de sus intentos no conseguía introducírmela, pero eché mano a su pene y lo guié hasta la entada de mi vagina. Entonces entró, al principio muy poquito, pero cuando conseguimos coger la postura entró profundamente. Empezó a embestirme con fuerza, cada vez mas fuerte y mas rápido, yo ardía y me desbordaba la humedad y según me lo hacia cada vez me acercaba mas al clímax y me masturbaba mientras sentía su pene dentro de mí hasta que llegue al orgasmo, mientras el empujaba mas y mas, fue de los orgasmos mas fuertes, largos y intensos que he tenido y además fue muy rápido, no sé aun porqué, tal vez en el fondo de mí siempre lo he deseado de alguna manera. Aún me sentía muy excitada y agradecía sus embestidas y quería más y lo recibía encantado, hasta que se aceleró del todo y se corrió y note su semen caliente chorreando, lo que me excito aún más, se quedo quieto dentro de mí con su hinchado pene y yo seguí masturbándome como una loca hasta alcanzar otro orgasmo semejante y brutal. Luego seguimos un buen rato en la misma posición hasta que le bajó y salió de mí. Yo estaba un poco exhausta, feliz, satisfecha y avergonzada a la vez. Por suerte no duró mucho esa sensación, pues no tardemos en repetir sesiones amatorias igual de placenteras o incluso mejores, desde entonces los dos hemos aprendido mucho, a practicar otras posturas, incluso anales, su cunnilingus es ahora maravilloso y mis felaciones le encantan, hasta que siento su lechecita calentita en mi boca, pero esto ya son otras historias. Internet y páginas de zoofilia desde entonces me han ayudado mucho a aprender a hacer feliz a mi Rey y a mi misma.

Aquel día Rey me provocó tres orgasmos, cosa que pocos hombres han conseguido porque por la noche volvía a masturbarme pensando en lo que había pasado por la mañana, el tercer orgasmo también fue intenso y brutal, y volví a sentirme avergonzada hasta unos pocos días después… que volvimos a repetir. Desde entonces los dos somos amantes, he dejado de tener relaciones con hombres y creo que en paz interior he salido ganando y sexualmente con él y mi colección de juguetitos me siento realizada. Ahora puedo decir que soy bisexual, aunque no en el sentido ordinario, me gustan hombres, perros, y después de ver videos como estos me calientan muchísimo los caballos y fantaseo con hacerlo algún día con uno (aunque llevando yo el ritmo, mi vagina no creo que soportara sus empujones y temo meterme algo tan tremendo) y también tengo que reconocer que a veces me han atraído sexualmente algunas mujeres, aunque sexo lésbico nunca he practicado, pero tal vez…. Tal vez sea trisexual…

Tengo que reconocer que al principio me preocupaba mucho la higiene, he probado con condones femeninos por un tiempo aunque he llegado a la conclusión de que prefiero sin y es más cómodo, y aún me preocupa a veces, pero el amor y deseo que he desarrollado por él son mas fuertes que yo. Siempre le lavo bien antes de hacer el amor y usar lubricante siempre ayuda, especialmente en ciertas prácticas. Otra práctica es vendar las manos a tu amante perruno, en esta mi primera vez recibí algunos arañazos que me causaron a la vez cierta excitación y dolor, pero ahora siempre le vendo, es un rito que ya ha aprendido, como palmearme los glúteos cuando deseo que me penetre a perrillo, pero ya nos vamos conociendo y sabe lo que quiero cada vez y solo con lavarle el pene o tocárselo sé que ya sabe lo que deseo y lo que se avecina. Incluso a menudo es el de quien parte la iniciativa hasta el punto de que podría decir que prácticamente me ha violado, jeje J. Tal vez sea la pervertida perfecta, pero no me arrepiento.

Mi primera vez de puta de Maico

Martes, mayo 8th, 2012

A los 17 años vivía en un pueblito donde no había luz pública me regalaron un cachorro de raza pastor alema le puse el nombre de maico a los 18 años todo un joven me puse a ver una revista pimienta, a por cierto mis papas se fueron a visitar unos familiares en la sierra y yo me quede solo mi primo me acompañaba por las noches el día jueves no llegomi primo, mientras ojeaba la revista se me paro el pene que yo lo masajeaba y no me sentía satisfecho llegue a mi orgasmo me fui acostar cuando de pronto comienza a ladrar maico, me asome a la ventana a ver qué pasaba mi sorpresa ver una perra con algunos perros siguiéndola estaba de tiempo la perra para que no la siguiera lo amarre, y este se esforzaba por soltarse, Salí lo lleve a la sala pero este insistía en salirse Salí a espantar a los perros y un perro se la cogía a la perra me impacto pero igual los corrí a pedradas .
Entre el perro estaba más tranquilo así me fui a la cama me vote boca arriba y como estaba solo me desnude y me cogí el pene apretándolo me vino la imaginación del perro que se la cogía a la perra me calenté mucho me corrí pero mi excitación no terminaba de pronto salgo a la cocina lo veo a maico sentado mostrando todos esos tributos la cual me hizo bastante recelo seguí a la cocina y maico me sigue en mi pensamiento se me vino o untarme un poco aceite preparado en el pene el mismo que me paso la lengua la cual me dio una sensación que me llego hasta el ano me puse en cuatro me puse mas aceite este volvió a lamerme el ano todas las nalgas cosa que me gusto mucho me metí un dedo con el aceite y este volvió a lamer metiendo esa lengua en mi ano una sensación única me embargo y salió semen en abundancia como disfrute a mil me levante y maico seguía con esa legua pasando por las nalgas nunca me atrevido a coger un pene pero me gano la sensación le cogí le lave bien y luego me lo metí a la boca maico quiso retroceder pero yo estaba loco por sexo como no había luz la vela se acabo fui a buscar otra vela en el dormitorio y maico me seguía no me importo nada lo cogí y le mame no se cuanto pero maico voto su semen y yo que estaba muy excitado lo lleve hasta la cama el pene se comenzó a esconder y yo como una puta necesitada de sexo seguí en mi loca aventura hasta que me quede dormido eran más o menos las 2 de la mañana me despierto cogido en pene de maico y comenzó nuevamente el desenfreno me puse aceite en el ano y empezó a lamer ese rico punzón maico se levanto se puso detrás mío a lamer nuevamente mi ojito que ricura termine otra vez, pero no pasaba la calentura, lo cogí de las pata delanteras lo subí y comenzó a toparme con esa cosa rojita cosa que nuevamente mi excitación subió a mil mi corazón latia y me dije que me lo clave pase lo que pase le comencé a mover mi culito virgen lo tenía bien apuntadito a tronco de maico este solamente lo sentía de pronto comenzó a sentir excitación entro la puntita de su pene en mi ojito solo los que han sentido esta pasión saben que sensación que se tiene uno, empuje para atrás y maico comenzó a bombear y yo soy tu perra culeame mijito hoooooooooo que rico hoooo dame mas mijito no pares quiero preñarme de ti darte perrito chiquitos hooooooooooooooooo dame mas sentí un liquido caliente en mi ano y sin toparme mi pija ya estaba votando semen se bajo maico lo bese como si besara a un otra persona me acosté en el suelo al igual que maico yo estaba enamorado de ese animal que me hizo su perra por primera vez.
Al otro día me levante le hice el desayuno con pollo y pusimos los platos al suelo para comer como él lo lleve al baño nos bañamos. Y le seguí mamando esa tremenda tranca esa es otro relato que le voy contar después gracias

Bien perra denisse

Martes, mayo 8th, 2012

mi historia o relato comienza así mi nombre es denisse áhora sabrán porque desde niño me gustaba jugar a ser hembra y me imaginaba éstar penetrada por un buen macho comenze a jugar siempre a escondidas y cuando tenía la oportunidad de estar usólo cuando cumplí 16 años.unos amigos de mi familia pidieron qué les cuidara su casa ya qué saldrían para la capital durante una semana. Así q decidí aceptar pues estaba de vacaciones mis padres me dieron el permiso y me llevaron ya qué era en otro pueblo yo ya conocía la casa. Pues antes los visitabamos mucho y yo era como de aa familia cuando llegue me dijeron qué habían comprado un perro qué no estaría sólo cuidando la casa sólo había qué alimentarlo y soltarlo en las noches yo me sentía soñado en aquella casa grande y sola ya qué estaba toda cercada con una gran barda los primeros días no sabía qué hacer dormía desnudo me pajeába en cualquier rincón pero siempre dentro de la casa un una tarde decidí salir a soltar al perro pero desnudo el ya me conocía y al verme movía su colita alegre lo solte le serví de comer pero el se puso a olerme las manos y el cuerpo al principio pensé qué quería jugar así qué lo abraze y lo tire al suelo y rodamos juntos cuando de pronto note qué al estar en contacto cuerpo a cuerpo se comenzó a éxitar y en ocasiones sacaba su pene y yo al sentirlo confíezo qué me empezó a gustar ese tipo de juego y en ocasiones giraba para quedar en 4 patas delante de el cosa qué no desaprovechaba para darme unos piquetes sin atinar ami ano hasta entonces sólo penetrado por mis dedos y penes imaginarios ya con mi calentura al mil y me imagino qué la de el también desidi ser su hembra tome un poco de mi semen qué salía de mi pene y lo unte en mi culo lo cual el entendió y lo limpio toditoooooooo cuando me quizo montar yo me giraba para calentarlo más así qué el me empezó a seducir con lenguetazos en la cara y en las nalgas buscando mi culo hasta qué no pude resistir más y me entrege a mi macho qué me monto ensegida y de un sólo golpe atino a mi estrecho culo sentí como entraba aquel trozo de carne dentro de mi y me partía en dos así perritooo le decía mássssS cojeme asme tu hembra tu puta qué delicia cada arremetida era salir fuera de este mundo donde sólo existía placer mássss asssssi siguuuuue cuando después de una buena culeada sentí su bola queriendo entrar así qué quizé ayudarlo apoye mi cabeza en el suelo y deslize las manos hasta mis nalgas para abrirlas cuando esa bola entro sentí desmayar de un dolor pero era lo qué siempre había soñado era como si todos mis deseos estaban cumplidos después de 10 minutos de intenso placer sentí toda su leche dentro de mi su bola bajo de volumen y salió se echo a un lado de mi y después de limpiarse de dirijió ami culito y me volvió a dar placer con su lengua unos minutos después quize irme a mi cuarto a dormir pero no caminando en 4 patas como una verdadera perra y o sorpresa el se paraba delante de mi y me obligaba a volver al patio lo intente varias veces pero no me dejo y eso en lugar de molestarme me hizo sentirme suya su perra su puta y de su propiedad así qué volví a mi lugar de hembra el qué mi macho desidio para mi y al darle la espalda otra vez empezó esa seducción canina hasta qué logro hacerme suya otra vez así qué fue una noche inolvidable para mi y mi macho pues terminamos tirados en el césped hasta el amanecer ya en la mañana me levante pero esta vez camindo y me fui a bañar. Quiero saber si les gusto para así compartir otras experiencias y sean sinceros digan si no les gusto. Atte denisse ardiente.

Una tarde inolvidable

Sábado, febrero 18th, 2012

Un día navegando en el internet me encontré con una página de zoofilia después de leer varios relatos decidí contar lo qué me paso hace ya varios años yo vivía sólo pues me encargaron cuidar una casa ala cual me fui a vivir llevándome sólo al perro q cuidaba mi casa para no estar sólo pues era una casa grande todo comenzó una tarde qué estaba jugando con mi perro cuando el empezó a querer quizá tener sexo porque tomo mi pierna y empezó a culear sobre ella al principio creí qué sólo estaba jugando y le seguí el juego hasta q le comenzó a salir el pene era más o menos como de unos veinte centímetros de largo y unos dos de ancho para ese momento ya en mi mente empezaba a cruzar en mi mente si haría lo mismo si me ponía en cuatro después de pensarlo un rato me decidí hacerlo. Pero con ropa traía puesto un short y lo hice me puse en el suelo en pocisión de perrita esperando a su macho a lo a lo cual el perro de imediato supo qué era lo qué yo deseaba y me monto y empezó a culearme rico aunque la ropa no dejaba qué me penetrara eso me estaba poniendo bien caliente q lo baje y empeze a sentir una adrenalina correr por todo mi cuerpo convinada con una sensación de sentirme penetrado por mi perro así qué me dedique a preparar todo me lleve a mi perro hasta mi cuarto y cerré con llave aunque estaba sólo en casa no quería qué el perro saliera porque no quería entrar ya qué nunca lo dejaba dormir dentro de la casa y se empezó a sentir muy inquieto y se echo en un rincón yo me puse a quitarle las colchas a la cama para bajar el colchón al piso y empeze a hablarle hasta qué después de varias llamadas acudió a mi moviendo la cola y comenze a jugar con el unas luchitas para qué entrará en confianza cada qué tenía la oportunidad le tocaba el miembro y se lo acariciaba el se quedaba quieto y luego seguía jugando con el.hasta qué deje qué al sólo comenzará otra vez a culear sobre mi pierna lo deje qué se calentará un rato lo cual aproveche para quitarme la camiseta y lo quite de mi pierna para ponerme en cuatro y en cuanto me vio no dudo en montarme y qué delicia sentir su miembro tratando de entrar en mi culito qué pedía sentir todo ese trozo de carne así qué lo baje y me quite toda la ropa y empezamos el juego de el querer montarme y yo a no dejarme pues cada qué lo intentaba yo me hacia a un lado lo dejaba darme una culeada y lo bajaba eso hizo ponerme lo más caliente qué había sentido antes y a el le sucedía lo mismo porque empezó a tratar de acomodarme hasta qué me convenció y déje qué me montará el comenzó a darme unas culeadas sin atinar ami agujero después de varias culeadas logro su propósito y me clavo todo ese pedazo de carne de una estocada aaaaaaaah aaaaaah qué delicia máaaaas maaaaas le decía el obedecía y me hacia sentir la más rica cojida con cada arremetida de mi perrito me ponía al mil cuando sentí qué su bola se sentía con ganas de entrar en mi y no podía al sentir eso me corría una sensación inmensa y placentara qué apoye mi cara sobre el colchón y déslice mis manos hacia atrás hasta llegar a tocar mis nalgas qué estire lo más qué pude para abrirlas y dejar pasar esa bola de carne deliciosa qué deseaba tenerla dentro cuando al fin pudo entrar aaaaaay aaaaay sentí qué me partía en dos yaáaaaa noooooo decía y me salieron varias lágrimas de dolor y placer convinados me sentía la perra más perra del mundo algo demasiado maravilloso para mi e inolvidable cuando sentí como su semen comenzó a correr dentro de mi caliente y abundante qué llenaba mis entrañas el paso su pata para quedar culo a culo lo cual duro unos diez minutos que fueron deliciosamente maravillosos cuando al fin pudo zafarse me quede en esa posición adolorido no quería moverme para nada observe como mi perro se echo a lamberse su pene hasta q se paro y se dirijió a mi yo seguía en la misma posición cuando empezó a lamer todo lo qué escurria de mi trasero me limpio las piernas y el culo de unas lambidas qué hacían olvidar todo a mi alrededor después de limpiarme trato de montarme otra vez yo como no podía pararme me quize ir gateando al baño pero el se paraba frente de mi para no dejarme avanzar y cada qué lo intentaba el hacia lo mismo después de varios intentos supe qué no iba dejar qué pasará eso en lugar de enojarme hizo qué mi calentura subiera más y más pues eso de sentirme su perra su más sumisa esclava sexual fue maravilloso qué me deje guiar hasta el rincón donde estaba el colchón y comenzó otra a tratar de acomodarme para penetrarme lo cual hizo esta vez de imediato y otra vez aaaaaah aaaaaaah ricoooo dameeeee maaaas asíiii perrito asíiii damelo todoooo esta vez no duro mucho y me lleno con su semen jamás pensé qué pasaría la tarde más maravillosa de mi vida pues dormi como un ángelito toda la noche. Lamentablemente ya no pude repetirlo pues unos días después me fui a la ciudad a trabajar y cuando volví después de varios años el ya había muerto espero les guste pues es mi primer relato no se si sea muy fantasioso pero lo qué si se es qué es real.

Camila – mi primer pony

Viernes, febrero 10th, 2012

Hola amigos. Desde mi viaje por sudamérica me dedique a coger casi todos los días con tato, mi perro, que cada vez aprende mejor como atenderme y satisfacerme. Esto me hizo recordar mis aventuras en la finca de mis abuerlos. Les quiero contar mi primera vez con un caballo, fue con un pony.

Una vez que comenzamos a ir nuevamente a visitar a nuestros abuelos con mas frecuencia, despues del bochorno vivido (ver mi inicio sexual y el regreso), empezamos con algunos de nuestros primos nuestras andanzas.
Creo que nuestros padres no sospechaban porque en la finca siempre habia mucho trabajo y lo terminabamos haciendo (siempre las mujeres colaborábamos con todos ellos). Esto nos daba rienda suelta en determinados momentos. Me volví amante de mi primo Mario, nos tratabamos como novios en nuestra intimidad, cuando llegaba a lo de mis abuelos siempre lo buscaba para que realizáramos las cosas juntos, practicamentes nos estabamos viendo cada dos meses aproximadamente así que cogíamos como locos para recuperar el tiempo perdido.
Cuando llegó la primavera yo estaba próxima a cumplir 17 años, y aproveche que tenia jueves y viernes libre en la escuela y le propuse a mis padres que me dejaran ir a ver a mis abuelos ya que mi prima Juanita se encontraba ahí hace una semana.
Viaje el miercoles por la tarde llegando a la noche. Tuve mi primer polvo esa madrugada cuando Mario se fué a despedir por que viajaba a la ciudad a buscar unos insumos y volvería con suerte a la noche.
Manuel y Lorena llegaron por la mañana muy temprano, así que mi abuelo aprovecho y nos mando a todos a la finca para hacer las labores, que en esta ocacion no eran muchas; sus empleados habian hecho la mayoria y luego se dirigieron hacia otra finca de mi abuelo donde estan construyendo un estanque con bebederos para animales por que va a ser solo para hacienda.
No pasaron ni 40 minutos cuando Lorena le pide a Manuel que la regrese a la casa por que le llegó la mestruación y la muy tonta no tuvo la precaución de llevar sus insumos.
Por esto yo tenia como mínimo 2 horas sola en la finca, me propusieron ir pero yo preferí quedarme ahí. No lo hice por buena, sino que ví al hermoso semental de mi tio al que le chupe la pija cuando me inicié sexualmente. Al entrar al establo me llevo una sorpresa, veo tres ponys, mi abuelo no nos conto que los adquirió. Continué hacia Sombra, así se llama el caballo, y fuí directamente al grano, me quite la ropa para no ensuciarla y comencé a pajearlo logrando que rápidamente tomara forma su tranca. De inmediato la tomé y le dí lengüetazos, lograba meter dentro mi boca solo la punta. Su tranca alcanzó su máximo tamaño, era grandísimo, para mí la tenia mas grande que otros ejemplares, el bate de beisbol quedaba chico a la par de este; me incorporé y comencé a pajearme con su rabo, me tenia muy exitada. Giré, me agache e intenté introducirme ese pedazo de carne pero solo pude la punta. Sombra comenzó a moverse intentando penetrarme pero tuve que quitarme por que sus embestidas me hacian doler mucho lo que me produjo miedo a que me lastimara; pero me dedique a pajearlo con mi concha hasta que lo hice acabar. Sali de su box para dirigirme a limpiarme cuando veo al pony con su tranca afuera, era grande como a mí me gustaba, no dude ni un segundo en ir tras esa verga.
en cuanto entre, el pony comenzó a rozarme con fuerza e intentaba ponerse detras mio, me encanto que él tambien quiera ir al grano como yo, de inmediato me puse a cuatro patas, mi concha ardía y pedia verga a gritos, me rozaba la pija por la concha mientras intentabamos acomodarnos y eso me ponia mas loca. En esa posición me dirigí hacia el porton para lograr que el se apoyara y no cargar yo todo su peso. Se levanto en dos patas y comenzó a intentar penetrarme, con mi mano lo ayudé a ensartarla, empujo hasta que la introdujo toda. Ahí comencé mi parte, a mover mis caderas haciendo un hermoso mete saca. No podia moverme muy fuerte, su tranca era grande y cada vez sentía como su cabeza crecia mas y mas dentro de mí. Empezó a inquietarse, sabia que estaba por acabar y eso me exito mucho así que me moví de tal manera que entrara todo lo que mas pudiera, logrando así que terminemos juntos. Sentía como mi interior se infraba con cada chorro y luego desbordaba por mis paredes empapando mis piernas. El se bajo quitando su verga de dentro mío, al ver su pija con semejante cabeza, solo me imagine como se sentiría en mi trasero.
Giré mi cabeza para ver hacia a fuera y buscar a los perros, pero estaban alli, fueron los expetadores. Llamé a Pepe y lo hice entrar al box. El se destaca por su velocidad al momento de copularme, solo me coloque a cuatro patas frente al pony y el automaticamente me monto buscado mi agujero. Estaba tan abierta que en la primera estocada me la ensartó, lo deje que jugara y lubricara bien su pija, luego hice un movimiento para que salga y la ensarte en mi trasero, lo cual fue de inmediato dejandolo que me la diera con fuerza. No le permití que nos abotonemos ya que mi intensión era otra. Solo hice que su bola estire bien mi esfinter, y en esa posición comencé a mamarle al pony nueavamente poniendosela bien dura, por querer hacer ambas cosas me abotoné con pepe, pero duró poco la situación ya que lo insté a que nos desacopláramos. De inmediato tome un fardo de pasto, lo coloque debajo del pony y me recoste sobre el abriendo bien mis piernas y levantando el trasero. Acomodé su pija en mi trasero y solo basto un leve movimiento para que entrara. El empujaba logrando que mis tripas cedieran ante su tranca. No se cuanto logro introducir pero no podia moverme comodamente como el polvo anterior. Solo movia un poco mis caderas, luego lo abracé tanto con mis brazos y mis piernas logrando un poquito mas de libertad para moverme haciendo un mete saca corto pero rápido. lo estuve estimulando así como cinco minutos hasta que se vino dentro. una hermosa experiencia.
Me costó hacer que la saque. El se fué hacia un lado y yo me quedé ahí ventilando mi trasero mientras era limpiado por pepe que me lamia el ojete y la concha logrando que yo tuviera otro orgasmo.
Tuve que descansar como media hora hasta que sentí mi ano quería tomar forma de nuevo. Me fuía a la ducha, y una vez lista me recoste a dormir para recuperar energías antes que llegaran mis primos. Teniendo conmigo un hermosos sueño con el burrito de la finca, realidad que tardó como 8 meses en concretarse. Despues se las cuento.