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La mujer de mi padre

Hola: Después del verano con mi hermanita pili (media hermana), jodimos hasta mas no poder, un día sin darme cuenta, al despertar estaba july la segunda esposa de mi padre allí mirándome, sin ponerle mas reparo seguí en la cama retozando un rato, ya era casi medio DIA, y el llamado a comer se hacia incesante.,
Las cosas se hacían cada vez mas extrañas, por un lado mi hermanita y por otro lado la extraña mirada de la pareja de mi padre, un día jueves que mi hermana tenia hora al medico por un tratamiento ( no sé de que), mi papa me encargo a july y a la bebe, por supuesto no me negué, luego de irse me fui a acostar otro rato, cuando en un momento entre dormido y despierto sentí una mano recorrer mis piernas, preferí hacerme el dormido y dejarla hacer, recorrió hasta la ingle y se detuvo en mi entrepierna sovandola con suavidad, lo que me provoco una erección de padre y señor, entre ojos miraba su rostro al tocarme, en un momento súbito cogí su mano y me incorpore mirándola a los ojos, “ Eres la mujer de mi padre” le dije, a lo que respondió con una mirada baja y con un dejo de vergüenza,, “ lo sé”, me dijo no pude resistirlo perdona, esta bien le dije……….siguió acariciando aquel lugar que sé hacia cada vez mas abultado, como por inercia le toque sus tetas, firmes y grandes… esquicitas, metió su mano bajo el slip, y encontró lo que buscaba mi falo ya estaba a punto, comenzó a masturbarme suave y despacio, mientras me miraba fijo a los ojos bajo el pantalón y el slip, y me miro con pasión luego bajo la cabeza hasta tocar mi pene con los labios, cerré los ojos y sentí su boca abarcar mi pene, sentí el calor de su boca y su lengua recorrer mi palo ya endurecido por sus caricias, una y otra vez, abajo y arriba, fueron segundos calientes y tuve que luchar para no llenar su boca con mi semen, la retire un poco y le acaricie las tetas otra vez, ella cerro los ojos y suspiro largamente, lo que aproveche para meter mi mano entre sus piernas bajo la falda que llevaba puesta, sus suspiros se hicieron mas intensos, separo mi mano y se paro junto a mi, se quito la polera luego la falda y luego el calzón que llevaba puesto, su cuerpo bien cuidado sus nalgas de diosa su pubis depilado mas sus tetas hacían un panorama espectacular
¡Chupamela! Me dijo, a lo que accedí de inmediato, lamí con frenesí su conchita, baje mi lengua hasta su ano a lo que respondió con un suspiro largo y entrecortado, luego en un movimiento rápido me echo sobre la cama y me dijo veamos si de tal palo tal astilla, luego se subió sobre mí, guiando mi pene hacia su interior; la penetración la hizo suave y lenta, después comenzo a cabalgar primero lento y después con mas rapidez, gemia estrujaba mis tetillas yo acariciaba su culo hermozo y sus tetas, hasta que termino en un orgasmo largo y frenetico, yo me mantuve sereno, luego de que acabara, tome la batuta y la puse de espaldas
besando su espalda y su ano, metemelo ahí me pidió, lo hice y cabalgue él el culo de la mujer de mi padre tan rico como el de mi hermanita pili, hasta que terminamos en un orgasmo animal, frenético, como si jamás se hubiese inventado uno igual,
descansamos unos momentos y volvió a la carga bajando a mis morros chupando como si su vida dependiera de ello, beso mi glande, bajo hasta los huevos, se lo trago literalmente entero una y otra vez hasta que me arranco un orgasmo fenomenal, luego fue mi turno desde sus tetas baje por su vientre hasta su conchita de diosa lamí, bese y chupe, metí mi lengua en su ano repetidas veces hasta sentir sus espasmos avisando un orgasmo, el que recibí en mi cara con sus jugos los que lamí y bebí con deseo,
Luego de una sección de sexo larga y tendida, cuando nos dimos cuenta ya estaba anocheciendo, y mi padre podía llegar en cualquier momento, por ello nos apresuramos a ducharnos sin antes hacerlo en la ducha, luego al secarnos y una antes de que llegara mi padre, demás esta decir que ese verano me dividí entre mi hermanita y su mama cada vez que podía, por mi padre…… creo que lo supo siempre, jamás dijo ¡NO! Y jamás se opuso a que saliera solo con alguna de las dos, eso me dejo tranquilo por que creo que el siempre lo supo……………………!!!!

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Una chupadita de tetas de mi amiga del trabajo

Bueno antes que nada es 100% real mi relato y dejen presentarme mi nombre es Jorge y tengo 29 años y mi amiga la del relato se llama Janet y tiene aproximadamente 42 años, ambos trabajamos juntos en una agencia automotriz y aqui es donde empezo todo.
Bueno ya hace algunos meses, que he podido estar con mi compañera de trabajo platicando y de vez en cuando se me ha salido algun chascarrillo con ella, y note que le gusta jugar, le gusta que le vea las pompis y las tetas y mas que nada alagarle su cuerpo ya que apesar de su edad esta muy buena aun.
mi amiga janet, suele siempre llevar tangas al trabajo y es algo que me exita mucho ya que algunas veces he podido verlas saliendo de entre su pantalon y su blusa y son demasiado pequeñas y muy coloridas.
Como pude llegar a que pudiera chuparle sus tetas, todo empezo con una apuesta, era un dia entre semana y se le ocurrio decirme te reto a que me invites un cafe y te regalo un besoen donde quieras, y como tenemos una cafetere a la mano, que se lo invito inmediatamente y que me dice rayos ya perdi, entonces que le digo ahorita me cobro mi beso y ella pensaba que iria luego luego a pedirle un beso en otra parte menos en la boca, que se va y regresa, y que me dicem en ves de que yo te de un beso en donde tu me lo pidas, mejortu me vas a dar un beso, pero que me sañala su vagina, menos aqui y yo amor dudo que te lodiera pero como solo me prohibiste la vagina, descuidaste tus tetas entonces ahi seran, y que no me dice nada.
ya habian pasado dos o tres dias y no tenia la oportunidad de que pudiera cobrarme la apuesta.
asi que el dia de hoy le pedi acompañarme al centro comercial por unas cosas, y fuimos se probo ropa y le dije que si gustaba le podia regalar la lenceria que quisiera, entocnes me dijo no yo me la compro por que ahora vas a querer que me la ponga parati y yo de no pero si tu quieres adelante, que salimos del centro comercial y que le digo voy a pasar a cargar gasolina en una nueva que aperturaron cerca del trabajo y entramos y es una gasolinera larga que sale de ambos lados de la calle, y que me dice te has portado bien conmigo asi que te pagare mi apuesta.
salimos de la gasolinera y que me dice parate aqui y yo pare la caioneta, se quito el cinturon de seguridad y que se sienta en mis piernas y empezo a darme un beso tan rico que hasta la verga me paro, se alejo lentamente de mi y que me dice listo ya te pague, y yo que le digo como crees, era un beso pero yo te lo hiba a dar no tu ami, y que me dice es verdad, y le dije quiero mi beso, pero te lo voy a dar en las tetas, y que me dice ok espera, dejamos pasar algunos autos que se desabrocha su blusa y que me saca sus tetas, eran enormes, sus pezones pequeños rosaditos, y empese a besarlas y a succionar esos pezones hasta dejarlos parados, por la cituacion de la calle donde estabamos, tuvimos que parar, la note sonrojada y si hubiera sido en otro lugar yo creo que no solo en besos se quedara esto.
creanme que a decir verdad tiene unas tetas espectaculares, paraditas y bien bonitas mi compañera de trabajo.
espero esto no se quede asi y pueda ver hastadonde llego con ella, ya que hoy se ve que tanto yo como ella nos picamos con solo este beso de tetas que le di.
esperen mi siguiente relato y espero sea ya cuando pueda follarmela

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Madre Argentina XIV

Comenzó otra semana laboral. Nos despertamos temprano con mi vieja para desayunar, ya con todos en casa volviendo a la rutina. Mi mamá se levantó algo caliente esa mañana porque se la paso llendo y viniendo en ropa interior, me quería provocar pero no podíamos hacer nada por que estaba mi abuela despierta.

Yo me fui a trabajar, llegué temprano y me preparé un. Café fuerte, al reto se acerca mi encargada para presentanos a nuestra nueva compañera. Era pendeja, 20 años y gusto apenas la ví, era petisa, no tenía una cola muy grande como a mi me gusta pero era bonita de cara.
En el primer descanzo salí a fumar y allá estaba mi nueva compañera, así que me puse a charlar para matar el tiempo, me hacía el simpático, mientras la jodia, me llega un wasap. Era mi mamá, que estaba en el trabajo.

S: hoy estoy ree caliente, todavía siento ntu leche adentro mío. Queres hacer algo hoy?

No le respondí y seguí con lo mío. U volvió a sonar mi celular a los 10mintos

S: te haces el difícil?… No.me digas que no tte calento verme está mañana moviendo el culo 😈

Le clave el visto y seguí con lo mío. Terminamos el día laboral, se me había echo ree largo pero por lo menos pude sacarle el número a.mi compañera nueva, así que no fue tan mal el dia.
Cuando llegue a casa saludé a todos, y todos me respondieron menos mi mamá que me miró con. Cara de culo. Asia que me.puse a charlar con mi abuela.

A: como te fué querido?

G: bien, cansado, no hicieron laburar…

Y bla bla. Hasta que mencioné lo de mi compañera nueva entonces ví que mi mamá, que estaba en la compu, pare las orejas para escuchar.

G: ..y hoy comenzó una chica nueva..

A: ahh si? Qué bueno..Es linda?

G: sii re linda…Por ahí la invite a salir

En realidad no iba a hacer nada solo quería métele algo de celosa mi vieja, aunque no era mala la idea de salir con alguien de mi edad y tener algo formal, total ya tenía mi amante
Mi abuela le pregunto a mi vieja.

A: escuchaste hija? Por ahí el nene se ponga de novio jajaja

Y mi vieja respondió muy cortantes.

S: se.. ya escuche… Estoy trabajando.. no molesten con boludeces.

Mientras seguía hablando con mi abuela, me contó que mi tío, el hijo mayor, nos prestaba una casa para pasar el finde, tenía pileta parrilla y un patio grande para nosotros sólo.
Mi vieja ya había dicho que si así que acepté.

Llegó el viernes, y apenas salí del trabajo, fui a buscar a mi familia para ir a la casa que nos presento tío.
Llegamos cerca de las 9de la noche, y fuimos a comprar comida, me acompaño mi mama, ella caminaba mirando el celular.

G: me podrías decir que te pasa?
– no me digás que te pusiste celosa?

Seguí insistiendo.

G: dale… No te portes como pendeja

S: bueno queres hablar?

Justo llegamos y pedimos las pizza, mientras esperábamos.

S: yo te voy a ser muy clara, y te voy a poner las mismas reglas que a tu primo.
-Yo no soy la segunda de nadie y no me gusta que vos engañes a la otra persona porque yo no te eduque para que sea un infiel como tu padre, respeta a la mujer como la que decide estar.

G: pero estaba jodiendo nomás.. no hiba. Ahcr nada

S: bueno punto dos
– yo no soy ningúna pendeja para que me andes dando celos con una mocosa porque no somos nada además de madre e hijo con algunos derechos de más pero nada más.
No soy tu novia ni tu amante. Disfrutamos estando juntos y hasta ahí.

Bueno después de ese discurso energético, retiramos la comida y nos fuimos a casa.
Al día siguiente nos tocó un día hermoso, y yo me había ofrecido para limpiar la pileta, así que me desperté temprano, la terminen de limpiar y me puse a tomar sol, mi vieja se acercó para ofrecerme unos mates.
Se acercó a la pileta con. Una maya de dos piezas que la parte de arriba parecía que se le hiban a salir las tetas ya se le veía muy frágil esa parte porque no paraba de acomodarse las gomas para que no se le escapén.

Mientras tomabamos mate juntos, le decía lo. bien que le quedaba esa malla nueva.

G: que bien te queda más.. te hace mas sexy. Porque no haces topples .

S: cállate vos ya no la vas a poder ver más.

G: dale si no estoy con. Nadie

S: eso ya lo verémos.

Después vino mi hermano y mi abuela. Nos metimos al agua mi hermano, mi mamá y Yo, estabamos jugando con una pelota de playa. Y mi hermano y yo veíamos como cuán saltaba mi mamá parecía que se le hiban a escapar.
Mi hermano tampoco es de piedra, en uno de eso saltos a mi mamá se le escapó media teta afuera. No se dió cuenta hasta que el boludo de mi hermano le aviso. Al rato se fué al baño para acomodarse bien el top.

Yo jodiendo a mi hermano le digo.

G: te apuesto un Fernet que le saco el top

H: jajaj dale boludo es mamá, sos un zarpado

G: dale o tenés miedo de perder?

H: jajaja bueno dale… Pero cuando llegue te vas a cargar.. y si no te pega un tortazo hasta te compro la coca

Cuando volvió mi mamá del baño y se metió al agua, me sumergí y le saque todo el top.
Ella haciéndose la recatada se tapo las gomas. Salí rápido de la pileta.

G: haber como hace topples mamá? Jajaja

S: dale tarado….dame eso antes que te Cage a palos.

G:no mostranos como es que quedan los pechos después de amamantar a dos chicos

Intervino mi hermano que no aguanto la joda.

H: dale dáselo.. ganaste

Yo seguia insistiendo para que me deje Verles las tetas.
Salió mi hermano del agua para sacarme el top de ella.

H: devolevelo… Ya ganaste… Término la joda

Se lo devolví antes que un buen momento se ponga tensó.

El le alcanzó la toalla para que vaya al baño de la pileta a cambiarse borra vez.
En eso mi abuela lo llama a mi hermano para comprar algunas cosas, así que seguí a.mi mamá hasta el baño de la pileta. Era una pieza con ducha, un lavado e inodoro. Mí vieja se acomodaba el top y entre de golpe.

S: que haces pelotudo?…. Esa escena de la pileta ni te la voy a perdonar… Como me vas a expo así Adelante de tu hermano…

G: jajaja dale no te costo tanto y denusnudarte delante de tu otro hijo.

La tome de la cintura y le apoye todo mi paquete en la cola.

G: dale ma… Estoy ree calienta, verte como te tapabas frente a Leo ( mi hermano) me la puso dura..

Le apretaba fuerte las tetas

S: salí ya te dije que no…
– te dije no cuándo te pusiste a hacer el macho que se levanta minas y menos ahora con. Lo que me hiciste pasar

Cuando le estaba por bajar la bombacha, se escuchaba a.mi abuela que se acercaba cerca de la pileta. Salí rápido de ahí y me sambulli al agua fría para bajar un poco la celentura.

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Un viaje por un pete ;)

Era viernes a la noche y estaba hermoso para hacer algo, yo por suerte tenia el cumple de mi amiga Vale, con la que terminamos el colegio juntas y había quedado una linda amistad, en la semana habíamos hablado para que vaya a la casa a festejar su cumple, que iban a ir varios conocidos y amigos..
Por un lado estaba bueno ir a festejar con mi amiga, pero mi mente de putita regalada no podía dejar de pensar que era una buena excusa para conocer algún nuevo amigo de la facu de Vale, y mas después de contarme que había varios que estaban muy bien.
Como siempre no podía negarme a un buen pedazo de carne sin importar la situación asi que aproveche la noche para ponerme una pollerita negra ajustadita y una tanguita blanca bien finita para que no se pierda detalle de mi culo, asi podía facilitar la tentación de cualquier hombre en busca de una pendeja putita como yo, además una verdadera putita sabe que la pollerita es lo mas rápido para levantar y que te la metan sin perder el tiempo

Ya vestida perfecta para la ocasión y con la conchita bien depilada subi al remis con ganas de todo… Ese dia no tenia crédito pero había arreglado con Vale que vaya tipo ocho para que vayamos comiendo algo y además para ayudarla a arreglar un poco, cuando le dije al remisero hasta donde había que ir no mi dio ni bola.. casi ni me miró, al parecer estaba apurada, lo único que me dijo fue que quería cargar gas y si no era mucha molestia a lo que le dije que no pasaba nada..

Cuando bajamos en una ypf me tuve que bajar y recién ahí vio de frente a la pendeja rubia de ojos celestes con minifalda ajustada que tenia sentada en su asiento de atrás y no pudo disimular la cara de baboso y pajero cosa que me encanta..
Ni bien terminó de cargar gas me dice:

Remisero: (mirándome con cara de pajero) sentate adelante conmigo hermosa que ese asiento es mas códomo..
Yo: ahh bueno dale mejor porque me sentía solita atrás..
Remisero: Nooo mi vida eso no te lo puedo permitir, una hermosura como vos no puede estar sola… espera que te la abro
Yo: (con carita de putita) que cosa???
Remisero: a la puerta corazón..

Sube al auto rápido y me abre la puerta para que suba mientras se quedaba estirado cerca de la puerta como cuidando que no se cierre.. era obvio lo que quería asi que le di el gusto.. entre al auto abriendo bien las piernas dejando que vea mi tanguita blanca enterrada en la conchita y en culo, el remisero ni disimuló y me miró de arriba abajo con una cara de ya no dar mas..
Cuando me acomodo le digo:

Yo: no anda la puerta??
Remisero: si abre bien pero hay que ser caballero con las hermosuras como vos..
Yo: Ayyy gracias que tierno, ojalá me chupara el dedo jaja
Remisero: ahh no te chupas el dedo bebe??
Yo: (guiñándole el ojo) nono para mi que lo hiciste a propósito para mirarme jaja
Remisero: jaja puede ser pero no se vio mucho

Apenas terminó de decir eso que me mordí los labios y sin dudar me subi la pollerita hasta la cintura quedando frente al remisero con la tanguita blanca y la concha que ya se empezaba a mojar de la calentura de la situación

Remisero: nooooo bebe no me podes hacer esto (mientras manejaba como podía mientras me miraba la tanguita)

Apenas pudo acomodarse en la ruta bajo la mano como si estuviera por pasar los cambios pero en vez de eso mandó su mano derecha directo a mi conchita y forcejeando un poco me corrió la tanguita enterrando su dedo todo lo que podía lo que hizo que yo largué un gemido que resonó en todo el auto..
Lo primero que hice fue abrir mas las piernas para que se le haga mas fácil el poder colarme los dedos, estaba tan mojada que la velocidad de sus dedos hacían que la conchita se me prenda fuego..
Lamentablemente el viaje era corto y el pobre remisero (que nunca supe el nombre) se iba a quedar con las ganas y era algo que la putita no podía permitir, estábamos a cinco cuadras asi que aproveche que tenia un jogging y le meti la mano en la pija para empezar a pajearlo.. estaba tan caliente el remisero que ya tenia todo el preseminal en la punta de la pija por lo que no tarde ni cinco minutos en hacerlo acabar..
Lo malo es que le ensucie todo el pantalón y el remisero tenia cara de placer y de bronca al mismo tiempo .. mientras estaba estacionando me dice:

Remisero: Mira lo que me hiciste..me dejaste toda la pija acabada adentro del pantalón pendeja..
Yo: ayyy perdonameeee.. (miré para todos lados que no venga nadie) yo te lo arreglo…

Me agache rápido y le mandé toda la boca en la pija, ya la tenia dormida y no era grande por lo que entro toda en mi boca sin esfuerzo, succioné bien y la estire con mi boca para dejarla como nueva ensuciándome un poco los cachetes con un poco de leche que le había quedado entre los pelos encima de la pija, apenas me levanto le digo:

Yo: cuanto es???
Remisero: baja tranquila bebe.. mira si te voy a cobrar?? La próxima que viajes conmigo me pagas con otro como estos..
Yo: (con cara de putita) la próxima te dejo el vuelto también

Cuando llego al portón estaba todo muy tranquilo por lo que me pareció muy raro.. igual llamé y tardaron en atenderme, cuando abrieron la puerta era el papá de Vale.

Sigue en una segunda parte espero quieran seguir leyendo

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El chantajista hijo de puta, Cap 1

Mi nombre es Ignacio, vivo en Buenos Aires, en el barrio porteño de Las Cañitas. Tengo 16 años y la verdad es que me masturbo todos los dias, a veces una sola vez, a veces dos, tres, pero todos los dias seguro. Me encantan los videos y los relatos porno, y otras veces me pajeo recordando las cosas que vi en el día.

Hace unos meses mi madre entró a mi cuarto y me encontró, tirado en la cama, pantalón y calzoncillo por las rodillas, y yo masturbándome con la pija bien pero bien dura, justo me estaba apretando un poco para que la cabeza se ponga bien lustrosa y colorada, y ella justo abre la puerta y entra de una, me mira, se queda quieta, parada, mirando, yo claro tratando de taparme pero ella en vez de irse se me queda sermoneando

-MÁMA NO MIRES, COMO ENTRÁS ASÍ
-Ignacio, que te creés que es esta casa? Sos loco, vos?
-MAMÁA SALI DESPUÉS HABLAMOS PERO… – y era re dificil porque mientras ella me hablaba pavadas yo no sabía que hacer, para poder subirme los pantalones le tenia que mostrar de nuevo la verga que la seguia teniendo re parada, y taparme con las piernas tampoco tapaba del todo, asi que ella sermoneándome me estaba mirando igual y yo me mería de vergüenza

-Mirá Ignacio, en esta casa te contenés. Esto lo voy a hablar con tu padre
-NOOO Maa por favorr…

Y se fue.

Al final, mi padre habló en privado conmigo. Me dijo que me pajeara en el baño, y que si mi mamá me preguntaba, me había hablado de mal que hice y me habia castigado. El asunto pasó pero yo me quedé resentido con mi madre, humillado…

y empecé a fantasear con darle un castigo a la hija de puta.

A partir de entonces empecé a fantasear con mi vieja. A pajearme todos los dias, tres veces al día, pensando en ella. A veces, cuando ni mi papá ni mi mamá estaban, y encontraba en el lavadero unas bombachas o unos corpiños usados, me pajeaba oliendolos, adivinando el olor de las tetas de mi madre, y el olor de su concha y de su culo en los bombachas.

En fin, todavía uds no saben lo buena que está mi vieja.

No es joven, se llama Clara, todos le dicen Clarita, tiene 52 años, pero se mantiene muy linda de cara, es una morocha con unas tetas muy grandes, y un poco de pancita. Y que culo. Bien grande. No saben como fantaseo con abrirle los cachetes del culo a mi madre, quiero verle el agujero del ano que yo no sé, no creo que mi padre le entre por el culo, no creo que ni se la coja ya ese viejo de mierda, pero bueno, en fin, el caso es que es una señora que se mantiene muy bien, ni muy alta ni muy baja y de carnes generosas, digamos.

Bueno, cuestión que van pasando los meses, a mi en el colegio me iba cada vez peor, la verdad es que estaba todo el día pensando en pajearme, imaginando historias, todas masomenos calientes, calculando eso si que no se me pare la pija en el aula, y si llegaba a pasar, que sea lejos de los recreos, no sea cosa de tener que levantarse y quedar expuesto.

Un día me tuve que agarrar a piñas con un compañero. Por nada, porque no se que le dijeron que dije y bueno, hubo que pelear, no tuve opción, y ese día me castigaron, y como estaba realmente furioso, en una que pude me escapé por la ventana, y me fui a mi casa.

Ni bien entro, llamo a mi madre, sabiendo que a media mañana es la que está en mi casa ya que mi padre está fuera trabajando.

-¿Má, estás en casa? – Y como escucho un ruido en la cocina entro y veo a mi vieja desnuda vistiéndose, y a un tipo subioendose los pantalones.

-¿¿¿!!MAMÁ QUE HACÉS??!!!

El tipo casi sin vestirse se fue yendo hacia la puerta – Hablamos Clarita, chau – Se rajó de una.

Mi madre se puso el vestido y me dice

-Sentate Nachito, vamos a hablar

-¿Vamos a hablar de que? ¡Te lo estabas cogiendo!

-Bueno, eso es algo que no es para vos, no es cosa tuya. Vos no sabés como es mi relación con tu padre, así que te digo, de esto ni una palabra.

-Na, ¿que ni una palabra? ¿Vos no te acordás el día que entraste a MI cuarto? ¿Y que fuiste y le contaste a papá? YO VOY A HACER LO MISMO, TE JURO.

-NO! IGNACIO POR FAVOR… TE PIDO… POR FAVOR…

-Bueno. Vamos a hacer algo, te acordás de ese día? ¿Que vos me sermoneabas y yo estaba desnudo y vos me hablabas pero tambien me mirabas? Bueno, sacate el vestido, quiero que sientas lo que yo sentí ese día.

Mi vieja me miró, incrédula de lo que le pedía, estuvo a punto de decirme algo, pero se calló. Miró al piso y se sacó el vestido. No llevaba copiño. sus grandes tetas quedaron desnudas.

-La bombacha también

Y se sacó la bombacha.

Yo me acerque y saque la verga, bien dura, y tomándole la mano le dije

-Agarrala y pajeame.

Y se dejó llevar la mano, yo le ayudaba, apretandole la mano para que agarre mi verga, y pajeandome con su mano, y con la mano que tenía libre le amasaba las tetas.

Escriban comentarios de como quieren que siga el relato, y lo continuaré. Saludos

Ignacio, El chantajista hijo de puta

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Me enamore de la cuevita de mi mamá II

El autor de este relato nunca envió la primera parte, y no responde a los mails. Si alguien la tiene, por favor la envia a sexycuentos@gmail.com

Por fin había llegado el viernes y nos íbamos a la playa mis padres y yo, en el bus trate de sentarme alado de mi mama y hacerme el dormido encima de sus pechos cada vez que podía respiraba profundo y soplaba sus pechos y eso hacía que ella tiemble y se estremezca, su piel se ponía de gallina, a lo que ella respondía pizcándome para que me “comporte”

Al llegar a la casa de mi tía fuimos directamente al cuarto, solo había una habitación y esta tenía dos camas en un iba a dormir yo y en la otra mi madre, pero solo por esa noche o así pensé. El día paso muy rápido yo solo esperaba que ya se vaya mi padre, entre arreglos que hacía de la casa mi madre y el futbol que veía mi padre nunca pudimos ir a la playa ese día pero al fin llego la noche, notaba como con cada minuto que pasaba se acercaba más el momento en que mi padre se vaya yo me ponía más emocionado pero mi madre más nerviosa (para mi decepción)

Cuando por fin mi padre se fue un ni bien el taxi arranco entramos a la casa y yo me abalance a mi madre, la agarre por atrás empecé a besar su cuello, metí como pude mi mano dentro de su short y justo cuando iba a alcanzar a frotar su vagina ella se aparto

– Andrés no por favor no puedo, no así!!!

Yo me desconcerté mucho y me enoje

– Mentiste dijiste que cuando mi padre se vaya me ibas a dejar tocarte

Ella entre lágrimas me respondió

– Lo sé, aun no nos vamos de aquí, mijito tenemos toda una semana, quiero que esto sea especial, no quiero que sea algo sin sentido o sentirme violada por ti mi amor, esta será tu primera vez y ha pasado tanto tiempo que para mí también lo será, pero mi amor yo ya se lo que tu sientes por mí y como me ves y es muy arriesgado, pueden pasar muchas cosas malas si alguien se entera y aparte es pecado, dame tiempo para poder acostumbrarme a la idea y para poder verte como un hombre que ya eres asi como tu me ves como una mujer, te prometo que antes de irnos sere tuya solo por una única vez pero deja que este lista.

Al escuchar eso no pude hacer más que abrazarla y besarla en la frente

– Está bien mami pero al decir que serás mía te refieres a que…

– Si mi amor voy a entregarme toda a ti por completo, solo por una vez pero deja prepararme para que sea especial y cierres esta etapa con broche de oro, te prometo que lo haremos antes de regresar.

Ante tal propuesta no podía rechazarla, no solo iba a dejar que la toque sino que iba a ser mía, iba a poder entrar a esa hermosa, húmeda y peluda cueva de donde Salí, valía la pena esperar!

– Está bien mami pero no voy a poder aguantar no tocarte hasta que estés lista

– Lo se mijito, puedes tocarme cuando sientas ganas pero cuando me empiece a sentir incomoda paras si?Yo también pondré mucho de mi parte para hacer esto lo más pronto posible y no tengas que esperar tanto.

– Está bien mamá, te amo, no tienes idea de lo especial que es esto para mi

– Y para mí también lo será mi tesoro

La cena paso normal entre nosotros, mi madre se quedó lavando los platos y yo fui a al cuarto a ducharme y ponerme la pijama, al rato mi mamá entro y saco de su maleta su pijama me dio un beso en la frente y me dijo que se iria a bañar, yo la detuve del brazo y le dije “Cámbiate aquí mami déjame verte” a lo que ella respondió “aun no puedo mi amor, lo que más vergüenza me da es que me veas desnuda”

– Pero mamá como te va a dar vergüenza si tienes un cuerpo hermoso

– No mi amor es muy feo y me da vergüenza

– Mamá me encanta tu cuerpo no encuentro mujer más hermosa que tú

– Gracias mi amor, te prometo que pronto voy a estar lista

Me dio un beso en la barbilla justo debajo de mis labios que me la puso durísima y entro al baño, pero puso seguro, mi mamita era muy astuta jeje aproveche para masturbarme y eyacule en unos calzones suyos que encontré en la maleta, luego volví a mi cama y la vi salir, inmediatamente me puse de piedra. Mi madre había salido con un babydoll rojo sin sostén, un encaje le tapaba las tetas y un calzon rojo pasión que no era hilo pero mostraba muy bien sus nalgas incluso las levantaba un poco y abajo mi hermoso tesoro, esa vagina sumamente peluda con los pelos brotándole afuera de ese calzon, su vagina era tan gordita que se le comia un poco el calzón y dibujaba su rajita.

Yo me puse como piedra, quería lanzarme a su vagina, tirarla de sus pelos púbicos y arrancar a mordiscos ese calzon, pero no, tenia que seguir sus reglas

– Wow mamá pero que hermosa te ves

Mi mamá solo estaba parada frente a mi con la mirada al piso totalmente roja y avergonzada y balbuceo un poco

– Te…te gusta… mijito?

– Estoy enamorado de verte asi mamá, puedo tocarte?

– Nnnn..no, aun no mi amor por favor, me da mucha vergüenza

– Vamos mamita solo un poquito

– No… por favor, ok hagamos algo mi amor, deja que mami se acueste en su cama y coja el sueño, cuando este dormida puedes verme o tocarme todo lo que quieras si mi amor? Pero si me despierto y me siento mal me dejas si vida?

– Esta bien mami

– Mami tratara de dormirse de una forma que te de una buena vista si mi niño?

Y así fue, pronto se quedó dormida de lado, en posición fetal dejando su culo brotado y su vagina apretada contra sus piernas, la vista era hermosa, los pelos que salían de su calzón eran tanto que la tela roja que los cubría estaba casi desaparecida dentro de sus labios y por sus velloscomencé a acercarme lentamente estaba recién bañada, su cabello aun mojado, olia riquísimo me acosté a su lado ella de espaldas a mi con todo su culo en pompa, la abrace, corri un poco su escote y deje escapar una teta, aun ella no se despertaba tenía pezones rosados que respondían al momento por que se pusieron tiesos luego me agache y centre su vista en su vagina aprisionada por sus piernas, me acerque tanto que mi nariz estaba a milímetros de su vaginaya percibía su olor que no era fuerte por que recién se la había lavado, olía un poco a jabón luego con una mano comencé a recorrer desde su pantorrilla hasta sus muslos para luego recorrer una de sus nalgas la redondee, la dibuje, quería morderla pero no quería despegar mi nariz de su vagina, de repente agarre una de sus nalgas fuertemente y ella despertó, de un salto se incorporó pero fue tan brusco que su vagina golpeo mi nariz y esta se aprisiono un segundo dentro de ella, inmediatamente ella se apartó cerro las piernas y se arrincono en la cama.

– Mijito estas bien, yo no quise… perdón me asuste… auuu, me dolió un poco

Se trató de cubrir la entrada de la vagina con una mano mientras se la sobaba, al punzar mi nariz dentro de su cuevita le hice un poco de daño, eso me mostraba que tanto tiempo sin ser penetrada por nada ni por nadie que su hueco estaba muy cerrado, yo sobándome la nariz le dije

– No te preocupes mami, te lastime? Puedo sobarte

– (ella entendiendo mi segunda) No mi amor ya paso, por quetenias tu nariz ahí?

– Quería saber a queolia

– No mi vida eso no se hace es muy cochino no lo vuelvas a hacer

– Pero mami me gusto tu olor aun lo tengo en mi nariz

– Andres no me digas eso, es muy cochino, por ahí hago pipi no vuelvas a hacer eso te dije que podias tocarme no eso ok?

– Ok mami, no lo vuelvo a hacer (por supuesto que lo volví a hacer pero mucho despues)

Al día siguiente me levante en mi cama y vi alado que mi mama seguía dormida con su culo apuntándome, no quise subir en su cama para no despertarme o que no me vuelvan a entrar las ganas de meter mi “nariz donde no me importa” asi que meti mi mando en el pantalón y empece a masturbarme viendo su culo, ella se despertó y me vio.

– Mi amor pero que haces???

– Perdon mamá no aguante

– Quedamos que no lo ibas a hacer!!!!

– Pero mama es que no aguanto, lo hago para no romper tus reglas, ya déjame tenerte por favor

– Paciencia mi amor por favor un poco más te pido vida, salgamos hoy, tengamos una cita en la playa si mi vida? Así me das más confianza.

– Está bien mami, lo hare, tendremos una cita mi hermosa Lorenita

– No mi vida dime mami, todavía dime mami, todo a su tiempo bebe

– Ok mami.

Desayunamos, ella se ducho y se puso un traje de baño de una sola pieza pero muy pegado a su cuerpo, casi no aguantaba sus tetas y que decir de su peluda vagina, puff parecía que no tuviera área de bikini, totalmente desaparecida, antes de salir fuimos al garaje de la casa y en una de esas duchas para lavarse los pies me dijo:

– Espérame casi me olvido de algo

Puso un pie encima del grifo y separo las piernas, acto seguido empezó a cortarse con una tijerita los pelos de la vagina que se le salían del traje de baño aunque era morbosisima la imagen la detuve antes que acabe con todo su bosque que buscaba escapar de ese traje de baño

– Mami déjate un poquito

– Pero que dices mijito? No pueden verme asi, que asco, me da mucha vergüenza

– Mami me gustan mucho tus pelitos de ahí

– Pero mijito no puedo salir

– Déjate esos ahí, casi no se te ven, tendrían que acercarse mucho alguien para notarlo y no lo dejare además estaremos la mayoría del tiempo en el agua y cuando se te mojen te los puedes acomodar además estamos en nuestra cita, nadie se te va a poder acercar lo suficiente, no lo permitiré

– Mi amor que vergüenza pero está bien mi rey solo no dejes que me vean.

Salimos y cuando llegamos a la playa buscamos unas piscinas que se formaban entre unas rocas cuando golpeaban las olas y ahí nos metimos, nos abrazamos, le trataba de dar un beso en la boca a mi mami pero me esquivaba, me decía que nos podían ver e iba a ser raro porque se nota la diferencia de edad estuvimos nadando un rato hasta que mi mama se acostó en la orilla de una de esas piscinas naturales el agua le daba solo hasta la nalga no le cubria la parte frontal de su cuerpo, se quedo dormida y yo me acosté alado de ella la bese en la mejilla y ella se acomodo en mi brazo

– La estas pasando bien mijito

– Contigo es imposible no pasarla bien mamita, eres hermosa y te ves mejor asi, deberías lucir ese traje de baño más seguido

– Mi amor que cosas dices, no tengo un lindo cuerpo, solo estoy asi por ti príncipe y por qué no estas dejando que la gente me vea asi

– No digas eso mamita tu cuerpo es perfecto

– No mi amor tengo celulitis y estrías y panza

– Y todo eso me encanta, eres una mujer real no como las que se operan en las fotos, las arrugitas que tienes en tus nalgas, tus pechos y tu cuello las pequitas de tu pecho,

Comencé a bajar mi mano libre acariciándole su barriga, metiendo uno que otro dedito en su ombligo y jugando con el mi mamá por fin estaba cediendo, su piel se puso de gallina y comenzó a respirar entre cortado

– Tu barriguita, pero sabes lo que más me gusta de tu cuerpo?

– Q…q..que mi Andresito?

Comencé a bajar mi mano, recorrí su barriga hasta la parte baja del abdomen casi llegando a la pelvis, salte a una de sus piernas sobe la parte interna de su muslo, ella ya excitadísima abrió la pierna y sus vellos saltaron fuera del traje de baño, fue ahí donde tome uno entre la unión de su pierna y su pelvis y lo enrolle en mi dedo, empecé a tirar de él y con mis otros dedos hacia cada vez más a un lado la tela de su traje de baño

– Me encanta lo que tienes entre tus piernas (no me atrevía a decirle vagina) y sobre todo tus pelitos, me traen loco, me quitan el sueño.

– Sss…si? Qqq que más mi amor?

– Déjame tocarte ahí mi mamita hermosa

– Aja….

Mi mamá ya se había dejado dominar, no había logrado, respiraba tan fuerte que era casi un gemido, como estábamos en el agua no podía notar lo mojada que estaba pero demo asegurar que era un diluvio de flujos. Justo cuando ya casi dejaba toda la entrada de su vagina libre de su traje de baño escuchamos un “Lorena!!!!” una amiga de mi mamá inoportunamente nos encontró, mientras se acercaba mi mama se acomodó como pudo y yo me metí al agua para ocultar mi evidente erección, charlaron casi 15 min y luego ella nos invitó a comer ceviches con su esposo, para mi mamá y para mi era sumamente incomodo estar ahí, cuando ellos se levantaron a pagar la cuenta mi mamá me dijo.

– Cuando regresen nos despedimos y nos vamos ya?

– Esta bien mami

Lo siguiente que me dijo me puso helado, nunca pensé que mi mama hablaría asi o usaría esa palabra. Pego su boca a mi oído y me dijo de una manera muy picara

– Quiero llegar a casa rápido para ducharme, tengo mucha arena en mi vaginita mi amor

Luego de eso me dio un beso en la mejilla, inmediatamente llegaron los amigos de mi mamá nos despedimos y nos fuimos a casa, efectivamente mi mamá caminaba con cierta molestia por la arena que había entrado en su vagina cuando le separe el traje de baño. Para mala suerte (en realidad no fue mala suerte) se nos habían quedado las llaves de la casa adentro, podía meterme por la ventana y mi mamá estaba ya con mucho malestar y picazón en su vagina

– Mijito me pica mucho ahí

– Ahí donde mami (quería que lo vuelva a decir)

– Ahí abajo Andresito

– Los pies?

– En mi vaginita, no seas cruel y puerco me pica mucho mi vagina y la tengo llena de arena.

– Me voy a demorar bastante hasta que entre por la ventana y encuentre las llaves

– ¿Y ahora?

– Limpiate en la ducha de aquí afuera

– Pero esa ducha esta aquí afuera y si alguien pasa y ve por el muro? No tiene ni cortinas,

– Yo te cubro mami

– Esta bien mi amor

Mi mama se metio a la ducha y yo me puse de frente a ella viéndola,

– Mi amor virate, me quiero desvestir

– No mamita esta vez no, te vas a limpiar delante mio sino yo me voy, te aguantas el malestar o te limpias corriendo el riesgo que alguien mas te vea

– Andres!!! No me amenaces!

– No es una amenaza mami

Despues de unos segundos de pensarlo acepto

– Pero igual no te saldrás con la tuya no me sacare nada

asi fue como cerro los ojos, abrió la llave de agua y empezó a meterse la mano por dentro de su traje de baño aun asi al meterla todo se desacomodaba y podía ver sus pezones rosados bien paraditos, primero la paso por sus tetas, su barriga y de ahí a mi premio, hizo un poco a un lado su traje de baño hizo una cucharita con la mano donde contuvo un poco de agua, abrió las piernas y paso a mandarse chorros de agua con la mano que la recogia en su vagina, era de lo mas morboso y exitante, yo inmediatamente me saque mi pene y empece a masturbarme, mi madre aun con los ojos cerrados metioun dedo en su vagina y lo empezó a meter y sacar, luego 2 y de ahí tres lo hacía muy rápido hasta que pego un grito y abrió los ojos me vio botar litros de semen se enjuago la vagina (todo esto sin sacarse el traje de bajo) y me dijo que no debió hacer eso

– Mi amor no sé qué me paso no debí hacer eso

– Mama no te disculpes fue hermoso

– No qué vergüenza mijito además te estoy incitando a que te toques eso no está bien

– Si no me quieres incitar mami ya hagámoslo, deja hacerte mía ahora

Me le acerque a la ducha le pase la mano por su vagina mientras le besaba el cuello pero ella me aparto.

– Mi amor ahora no, no aquí y así no, debe ser especial, no brusco

– Está bien mamá, pero ya estoy sin fuerzas para aguantar, lo que paso en la playa no podemos ignorarlo mamá

– No hablemos de eso aquí, deja que entremos a la casa

– Acepta que te gusto

– (Casi en un susurro) sss…si… si pero menos mal nos detuvo mi amiga, hubiese sido muy bochornoso.

– Dejate de eso mami, lo disfrutaste y eso basto así como disfrutaste meterte tus dedos ahí

– No…nnn.. me limpiaba

– Y por eso gritaste?

– …. Ya… entremos mi amor, no me pongas las cosas más difíciles

Me meti por la ventana abri la puerta y entramos. La tarde transcurrió tranquila, mi mama preparo caído el sol la cena y comimos uno frente al otro, empezamos a charlar.

– Te gusta la comida mijito

– Si mami y sabes que me gusta también?

– Que?

– Tu mami

– Ay mi niño que lindo

– Eres hermosa mami y muy dulce

– Tu también eres muy guapo y tierno mijito

– Me encanto pasar tiempo contigo hoy, te gusto nuestra cita?

– Si mi amor

– Aunque me hubiese gustado mas si tu amiga no nos interrumpia

– Ay hijito…

– A ti no mami? Dime la verdad a ti no te ubiese gustado? Seguirte diciendo cuanto me gustaba tu cuerpo y tus ojos y tus pelitos mientras te abria ahí abajito y te trtaba de tocar aquí…

Mientras le decía esto acarisiaba sus piernas y muslos con mis pies por debajo de la mesa ella abrió sus piernas puse mis pies en punta e inque un dedo de mi pie en la entrada de su vagina cubierta por el short que llevaba y sus calzones ella dio un repingo

– Andres estamos comiendo mi amor, ahora no

Yo ya no aguante mas me enfurecí, me levante y entre lágrimas le dije

– Entonces cuando? Mamá esto ya es cruel no dejo de pensar en tenerte y me has hecho tener esperanzas en vano? No te das cuenta que te amo? Y quiero que tu seas mi primera y única mujer no me puedo fijar en nada mas que en ti y en lo hermosa que eres y me parte que mi padre te trate mal, déjame amarte, déjame hacerte sentir una mujer deseada otra vez por favor!!!!

Ella solo sonrio, se acerco a mi, tomo mi cara, me seco las lágrimas, me miro a los ojos y me dio un beso en los labios.

– De verdad sientes todo eso mi amor?

– Si mami, quiero que tú seas mi primera y única mujer

– Tu única no puedo ser porque lo que haremos solo lo haremos una vez asi quedamos, pero tu primera mujer si, yo también quiero que seas mi primer hombre, el primero que me haga sentir amada y no abusada, acabo de darme cuenta lo mucho que también deseo esto mi amor. Vamos

Lo había logrado, íbamos a tener sexo!!! Me tomo de la mano y me llevo a la habitación.
Me dijo con una sonrisa cómplice que me siente en mi cama, que mejor era hacerlo ahí ya que estaba más lejos a la ventana y así nadie podía escucharnos por si nos “emocionábamos” mi madre estaba con una camiseta casera y un short no era precisamente el atuendo más elaborado como para una noche de sexo pero verla asi me exitaba mas que algo premeditado. Corrio todas las cortinas y cerro la puerta apenas unos cuantos rayos de luz de el aun anochecer nos daban pero eso era suficiente.

Se sento frente a mi en la cama y me dijo:

-Ahora vamos a hacer algo que se llama “hacer el amor” bebe y recuerda que solo lo haremos hoy, a diferencia de lo otro aquí lo disfrutaremos los dos como nunca pero te quiero pedir un favor sigue mis instrucciones si?

– esta bien mamita

Ella se acerco a mi, rodeo sus brazos por mis hombros, me miro a los ojos y me dijo “ahora te quiero besar mi bebito precioso” empezamos a besarnos suavemente, cada beso era lento, inofensivo pero cargado de deseo por parte de los dos poco a poco ella empezó a abrir massu boca y yo también hasta que comencé a morder su labio y ella el mio con mordiscos que mas eran caricias y nuestras lenguas se juntaron, todo muy despacito.

-Listo mi amor ahora besame donde se te antoje mientras yo te saco tu ropita pero tu aun no me saques la mia

Asi lo hice la bese por el cuello la frente y agarre sus tetas por encima de su camiseta cuando termine yo estaba ya desnudo y ella agarraba mi pene, lo sobaba de arriba abajo muy despacio y luego masajeaba mis testículos.

– Mi amor no sigo porquesi no vamos a acabar antes de empezar

Nos volvimos a besar cuando paro y me dijo

– Ahora sácame la camiseta mi amor pero no me besar

Ella se acerco a mi, rodeo sus brazos por mis hombros, me miro a los ojos y me dijo “ahora te quiero besar mi bebito precioso” empezamos a besarnos suavemente, cada beso era lento, inofensivo pero cargado de deseo por parte de los dos poco a poco ella empezó a abrir massu boca y yo también hasta que comencé a morder su labio y ella el mio con mordiscos que mas eran caricias y nuestras lenguas se juntaron, todo muy despacito.
-Listo mi amor ahora besame donde se te antoje mientras yo te saco tu ropita pero tu aun no me saques la mia

Asi lo hice la bese por el cuello la frente y agarre sus tetas por encima de su camiseta cuando termine yo estaba ya desnudo y ella agarraba mi pene, lo sobaba de arriba abajo muy despacio y luego masajeaba mis testículos.

– Mi amor no sigo porquesi no vamos a acabar antes de empezar

Nos volvimos a besar cuando paro y me dijo

– Ahora sácame la camiseta mi amor pero no me besar

Comencé a chupar y masajear sus tetas, lamia sus pezones y recorria con mi lengua todos sus senos, de vez en cuando le pegaba un pequeño mordisquito a sus tetas o pezones y ella solo decía “ay! Si mi amor pero cuidadito” ella empezaba a gemir muy despacito hasta que baje mi mano, ella abrió sus piernas y empece a sobar su vagina por encima de su short, enseguida el short se empapo, me lleve disimladamente la mano a mi nariz y la oli era embriagante inmediatamente la quise tumbar y sacale el short pero ella se reusó.

-No bebe aun no estoy lista para eso

– y entonces mamá como hacemos? No se puede hacer el amor sin yo volver a entrar ahí

– tranquilo, eso sí lo vamos a hacer pero no quiero desnudarme totalmente para ti, aun no estoy lista para eso perdóname amor me da mucha vergüenza

– pero como hacemos mami?

– tranquilo espera un rato

Se salio de la cama y busco en el cajón de su comoda una tijera

– Este short igual es muy viejo y lo guardare para recordar este día mi amor
Abrió sus piernas y me señalo

– Puedes cortar aquí en medio y correr mi calzoncito como en la playa pero sin hacer cochinadas, la vagina de mamita es solo para el pene de su hijito si? “No metas las narices donde no te importa” jajaja

– Si mami

Tome la tijera corte una línea y abri su short con mis manos, inmediatamente tire a un lado su calzon y antes que pudiera meterle un dedo en su mata de pelos me hizo incorporar y sentarme recto en la cama se acercomas a mi y se subio encima mio mientras me besaba en la boca.

– Ahora mami va a entrar en tu pene mi amor

Inmediatamente se sento en mi pene y empezó a subir y bajar primero con dificultad y algo de dolor (aunque estaba chorreando jugos a montón su vagina estaba muy cerrada por tantos años sin darle uso) pero luego comenzo con un sube y baja mas rápido y empezó a besarme en el cuello y clavarme sus uñas en mi espalda mientras us gemidos eran mas fuertes.

– AY si, si mi amor que rico, gracias por darme este placer bebe!!!! Te gusta Andresito?

– Si, me encanta como se siente tu cuevita

– Ayyyyy No. Di como se llama mi amor, dime dime “me gusta tu vagina” dimeloasi, se llama vagina, dimelo

– AHHH esta bien me gusta como se siente tu vagina, me encanta tu vagina LORENAAAA LORENITAAAA

– Ayyyyyysiii mi amor si pero dime mami, dime mamá no Lorena quiero tener presente que quien me esta haciendo sentir la mujer mas deseada y complacida del mundo es mi hijito

– AHHH esta bien me encanta tu vagina mama me facina, si eso sigue cabalgándome sigue mamita sigue tu vagina parece una piscina

Sus jugos ya habían inundado todas mis piernas y las sabanas, despedia un olor tan fuerte pero a la vez embriagante que me ponía mas a mil y el sonido cuando caia sobre mis piernas haciendo que mi pene entre lo mas profundo mientras sus jugos chapoteaban ufff…. Ya no podía aguantar mas me iba a correr.

– Mami estoy a punto de botar mi semen

– Ayyyy si si mijito esta bien hazlo dentro mio, quiero sentir que derramas todo tu semen dentro de tu mami quiero sentir tu amor ya mami no puede quedar embarazada igual si si mi vida yo también voy a tener un orgasmo ay el pene de mi hijo me va a hacer dar un orgasmoooooo!!!!! Ayyyyy BESAME BESAME MI AMOR MI HIJO

Comenzo a subir y bajar cada vez mas violento mientras nos besamos ya desacaradamente y con lacivia luego nos miramos a los ojos mientras ambos nos embestiamos y gritamos al mismo tiempo

AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

Indunde su vagina con litros y litros de leche y ella boto un chorro de un liquido que no era orina pero salio a presion, sin dejar de cabalgarme de tal manera que inundo la cama la sabana y el chorro reboto sobre nuestros sexo hasta darnos en la cara y el pelo terminamos mojados sudados y llenos de los fluidos del otro nos dimos un beso largo y quedamos rendidos en la cama. Nos quedamos dormidos asi, yo desnudo y ella con solo su short y calzones que habían quedado tan mojados por el sudor, mi semen y sus fluidos que se le pegaron a la piel, sus pelos de la vagina estaban desparramados era una imagen hermosa.

A la mañana siguiente nos levantamos, mi mamá tenia un semblante diferente, se la veía feliz y radiante, el cuarto estaba impregnado de un olor a semen y fluidos su vagina estaba indundada de una mezcla de nuestros dos fluidos y mi pene también los pelos de su vagina estaban embarrados y pegados, su short y calzon imposible de volver a usar al igual que la sabana, nos miramos a los ojos mi mama me dio un pico en los labios y se fue contoneándose a bañar.

Por supuesto que no fue la ultima vez que tuvimos sexo pero ya les contare cuando tuvimos sexo antes de irnos y por fin se desnudo totalmente para mi y el inicio de nuestra relación como pareja incestuosa al volver a casa.

Les dejo mi correo para que me escriban, si quieren chatear o por qué no ver y conversar conmigo y mi mamita.

Me interesaría especialmente conocer mas madres que hayan pasado por esto con sus hijos o que deseen a sus hijos y junto con mi mamá poder darles tips y fotos de nuestros encuentros

damianerazo88@gmail.com

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Mi abuela margarita y yo

Cuando yo tenía 11 años, hace muchísimo tiempo ya, pasé por una etapa en que no podía transcurrir mucho tiempo sin masturbarme.
Recuerdo que eran momentos de terrible placer para mi y por eso es que lo hacía a menudo. En aquel momento corría el verano. Yo vivía en una localidad a 25 km. de la ciudad en la que, era costumbre por las cálidas tardes que todos durmieran la siesta. En ese momento yo aprovechaba para salir al patio y ahí, al aire libre, me despojaba de la única prenda te tenía, un pantaloncito y mis calzoncitos y me masajeaba la pija hasta experimentar eyaculaciones gloriosas. Lo curioso era que para ello imaginaba situaciones sexuales con chicas a veces, pero en otras me gustaba imaginar que yo era la chica, o al menos un chico que asumía la posición pasiva. En esos casos yo usaba un palo de escoba que había en la casa, debidamente lustrado y suavizado y solía introducírmelo en el ano, lo más profundo que podía alcanzando de esa manera placeres extraordinarios.-
Al lado de mi casa había otra en la que vivían una pareja de ancianos. La señora era conocida como doña Margarita. La división entre las dos propiedades era un límite natural de ligustrina. Una planta alta que, de todas formas, permitía ver algo de lo que ocurría al lado. Una tarde, estando yo masturbándome completamente desnudo sentado y apoyado en una pared, justo frente a esa ligustrina observé movimientos del otro lado. Afinando la vista (sin dejar de subir y bajar mi mano sobre mi pene erecto) pude ver que detrás de la planta estaba doña Margarita, espíandome. Sentir que había alguien que me estaba viendo desnudo y teniendo esa actividad sexual, lejos de inhibirme o avergonzarme me produjo un mayor morbo y excitación. Continué, entonces, con mi entusiasta labor, poniendome de forma que mi espectadora pudiera apreciar, con todos los detalles, mi tarea la que continué hasta que en una explosión de inusitado placer, lancé un chorro de mi leche bien lejos. Durante el resto del día experimenté una sensación de profundo placer por haberme masturbado así con público y ya a la noche me sentí excitado de nuevo y esperando la próxima hora de la siesta para volver a hacerme una paja con público. Al otro día a la misma hora me desnudé y me puse en el mismo lugar. Pronto volví a ver la sombra de doña Margarita moviéndose, subrepticiamente, por detrás de la ligustrina. Comencé a pajearme, pero en esa oportunidad tenía al costado de mi cuerpo mi palo de placer. Pronto mi tarea prescindió de la presencia de la vecina solo me concentré en pensar que Alfredo, el hijo del dueño del corralon de materiales que había cerca de mi casa, que siempre estaba hablando de sexo y mostraba a los demás chicos su pene, me tenía en sus brazos y me sometía como una mujer. Tomé entonces el palo, y lo lubrique con una crema que le había sacado a mamá, y que ella usaba para suavizar sus manos. Me lo fui introduciendo en el ano, retorciéndome de placer, hasta quedar sobre el piso de costado. La eyaculación fue realmente poderosa y el sentimiento de placer profundo. Cuando abría los ojos pude ver, con alegría que mi vecina seguía allí y que había presenciado todo mi espectáculo.
Algunas tardes mas adelante, otra vez me comencé a masturbar y otra vez estaba allí doña Margarita. En mi casa había de visita una tía mía, joven, que había lavado y dejado colgado por allí su traje de baño. Era una malla enteriza, tipo body que era lo que se usaba en esos tiempos. Ya existían las bikinis pero eran usadas solo por las muy jóvenes y atrevidas. De prontó sentí la excitación de pensar que era una chica, y que usaba esa maya. Así que la tomé y me la puse. Sentir la prenda femenina en mi cuerpo me dio una nueva fuente de placer. No tardé mucho en sacar la pija por un costado de la malla y empezar a tocármela y luego correr la parte de atrás, liberando mi orificio trasero para meterme el palo. Otra vez ofrecí a doña Margarita mi erótico espectáculo que, como siempre culminó con una terrible eyaculación.-
Esa misma tarde mis padres me enviaron a hacer una compra al kiosco que estaba en la esquina de mi casa. Para ir al mismo tenía que pasar por la puerta de la casa de doña Margarita. Al regresar, esta estaba asomada en la puerta y me llemó pidiéndome que pasara. Existía en esa época confianza entre los vecinos así que yo accedí sin problemas. Cuando entré, la anciana me invitó a sentarme en la mesa y me convidó un refresco y galletitas indicándome que tenía algo que decirme. Yo imaginé de que se trataba, pero no el cariz que iban a tomar las cosas. Una vez acomodados ambos en la mesa, doña Margarita comenzó diciéndome que me había estado viendo y que sabía lo que hacía a la tarde. Hasta allí no había nada novedoso en lo que me comunicaba y yo la escuchaba sin darle demasiada importancia hasta que la mujer me dijo, que había visto como me gustaba meterme cosas en la cola y que era evidente que yo era una nena mariconcita. Casi me atraganto con la galletita que estaba comiendo cuando me dijo eso, es que jamás se me había ocurrido pensar que yo podría ser considerado así. Me agregó que como yo era como una nena, ella quería que yo la visitara periódicamente para que ella me transformara en la nena que era, y para que fuera su nieta, ya que ella siempre había deseado una nieta. Por supuesto que a eso me negué rotundamente, de ningún modo estaba dispuesto a hacerlo. Pero la mujer me manifestó que si yo no accedía le iba a contar a mis padres como me gustaba meterme cosas en la cola y que me ponía prendas de mujer. Ante la amenaza no supe que decir, solo me quedé ahí, callado, con la cabeza gacha.
.- A partir de ahora las cosas van a ser así -me dijo la mujer.- Vas a venir, y aquí vas a ser toda una nena. Yo me voy a encargar de las cosas necesarias para ello. Me vas a decir ‘abuelita’ y vos te vas a llamar Margarita igual que yo -Y después vinieron instrucciones más específicas-. Vas a venir sin masturbarte antes, te vas a masturbar aquí, como nena, tocándote adelante, pero metiendote algo en el orificio. Para ello vas a venir con el vientre completamente limpio, antes de venir vas a ponerte agua en el trasero con esto.-
Me dio una pera de goma para justamente eso producir la limpieza de mi vientre. Me indicó que solo en su baño podía hacer pis, pero que lo iba a hacer como las nenas, sentadita en el inodoro y limpiándome el agujerito con papel después de hacerlo. Confieso que mientras la mujer me daba estas pautas, yo sentía un extraño cosquilleo en el estómago. No me desagradaba para nada la perspectiva, ¡todo lo contrario!
.-Entendiste? -me preguntó al final.
.- Si, abuelita -le respondí.-
Esa noche tuve que hacer un esfuerzo para no masturbarme, pero estaba dispuesto a cumplir con las instrucciones de mi nueva abuela. Al día siguiente avisé en mi casa que a la tarde me iba a ir a jugar a la casa de otro chico (mis padres no me controloban, en realidad no se interesaban mucho ni en lo que hacía ni en lo que me pasaba). A la hora de la siesta, me metí en el baño, llené de agua la pera de goma, me introduje delicadamente la cánula en el ano y apreté llenándome el vientre de agua y provocando una limpieza absoluta de mis intestinos. Una vez cumplido ello, y con una excitación que me mareaba, fui a la casa de doña Margarita. Toqué el timbre y ella me abrió la puerta, con una sonrisa, invitándome a pasar:
.-Hola abuelita -le dije.
.-Así me gusta Margarita, así me gusta que me trates.
En la sala de estar de su casa me ordenó desnudarme por completo, lo cual cumplí sin la menor vergüenza. Después me hizo sentar desnudo en un sillón y vinó con un fuentón en el que había un preparado de hierbas con algun tipo de crema. Me ordenó apoyar bien la espalda en el sillón y me aplicó unos profundos masajes circulares con la preparación alrededor de mis tetillas. Al principio me produjo cierta molestia, pero después el masaje me pareció agradable.
.-¿Qué me estás haciendo, abuelita? -le pregunté.
.-Te estoy haciendo un tratamiento para que salgan un poco de tetitas, dejame a mi que cuando las tengas te va a gustar.-
Yo me deje hacer, no tenía intención alguna de tratar de evitar lo que doña Margarita quisiera hacer conmigo, mis padres no se enterarían lo que hago, y además… un poquito me gustaba, desde ya que ese tratamiento me lo fue aplicando cada vez que la visitaba y con buenos resultados por cierto.-
Después de eso, doña Margarita me hizo parar y me escrutó por completo. Concluyó que por suerte todavía no me salía el vello. Solo tenía un poquito en la zona genital y empezaba a asomar en la axila.
.-Bueno, esto está bastante bien -dijo ella- pero las nenas no tienen ningún pelito así que te los voy a eliminar.
Preparó un potaje con crema de afeitar que se usaba en la época y con habilidad realmente asombrosa, me dejo la zona del pubis como cuando tenía cinco años. Y despúes de eso, delicadamente me sacó la totalidad del pelo de las axilas. Completó su labor untándome una crema refrescante que, después pude comprobar, me había suavizado completamente la zona.
.-Bueno, ya estás lista para vestirte -me dijo la anciana.
Fue a un mueble y de uno de sus cajones sacó una prenda. Era una bombacha femenina (en aquella época aun no se usaba la tanga, ni siquiera la vedettina) y me la alcanzó ordenándome que me la pusiera, pero antes con una habilidad increíble comenzó a maniobrar con mis testículos, haciendo que los mismos me subieran quedando solo un pequeño penecito colgando. Me la puse, era de un suave color rosa y tenía un adorno consistente en una cinta roja, que culminaba por delante con un moñito primoroso. Mi nueva abuela me pidió que me levantara y me observara en el espejo. Ver mi imagen con una prenda íntima de mujer me encantó y me excitó, me miré de frente y observé que gracias a las maniobras de doña Margarita apenas se me notaba mi condición masculina. Después ella misma me dijo que me diera vuelta y mirara lo bien que me quedaba en la cola, cosa que hice y no pude menos que reconocer que sí, que me quedaba bien.
.-¿Te gusta? -me interrogó.
.-Si, abuelita, me gusta mucho.
.-Era de esperar que seas así de maricona. Tenes cola de mujer, lindas piernas y piecito chiquito como una chica. Sos toda una nena Margarita.
Frente a esos piropos lo único que pude decir, ya totalmente absorvida por el ritual a que me estaba sometiendo fue:
.-Gracias abuelita.
Enseguida la mujer abrió un armario y de allí sacó una percha que tenía un vestidito, de una muy femenina tela floreada. Me lo hizo poner, enseñándome como las nenas se ponían los vestidos desde las piernas hacia arriba. Otra vez me hizo observarme mientras ella me ayudaba, cerrándome la prenda por el cierre que tenía en la espalda. Otra vez me miré detenidamente y otra vez quedé muy satisfecho, no. mejor muy satisfecha con lo que veía. El vestido me quedaba perfectamente, y me daba de mi una imagen totalmente femenina. Era un vestidito cortido, que me llegaba a mitad de muslos, dejando ver mis piernas, incluyendo una franja blanca en mi piel, producto de que al andar siempre con pantaloncitos, el sol no había tostado del todo mis piernas. El rito de feminización culminó cuando la propia mujer me hizo sentar y me puso un par de mediecitas blancas y cortitas, con un borde de puntilla y luego me dio para que aprendiera a ponerme los clásicos zapatos guillermina de las chicas. Estos tenián un taco de cinco centímetros. Cuando volví a verme en el espejo, quedé muy feliz de ver mi transformación. Pero faltaba algo, doña Margarita comenzó a maniobrar en mi cabello, que lo tenía abundante y me hizo un peinado de nena de pelo corto, lo que culminó con un vinchita hermosa, con florcitas, y sí, pense, soy una maricona, me encanta como me veo
.-¿Y te gusta?
.- Si abuela, me gusta mucho ser nenita.
.- Ya lo sabía yo, acordate, tenes que seguir viniendo para que por un rato seas mi nieta y seas la nena que te gusta ser.-
Después de eso, doña Margarita sirvió un té para que las dos mujeres de la casa tomáramos. Me molestaban un poco los tacos de mis zapatos, pero doña Margarita me enseñó como usarlos, y prontó pude caminar con ellos sin problemas. Mi abuela me prometió que me iba a comprar luego zapatos con mas tacos. También me dijo que me iba a enseñar las cosas que sabían las nenas. Lavar la ropa, plancharla y hasta bordar.-
Cuando culminamos nuestro té, doña Margarita, o ya mi abuelita me pidió que me masturbara. Me hizo sentar en el ya mencionado sillón y allí me dijo, bajate la bombachita y masturbarte metiéndote este consolador. En aquella época, los consoladores no eran como ahora con la exacta forma fisiológica del miembro masculino (y con el que tanto me divierto ahora). Eran unos instrumentos con forma así como de cohete, o sea con punta afinada para la penetración y que se vendían en los negocios con el nombre eufemístico de “vibradores”. La cosa es que yo no estaba en condiciones de negar nada. El instrumento estaba lubricado con la mejor lubricación para meterlo en la cola, según me dijo doña Margarita, con manteca. Lo tomé con una mano, me incliné para tener acceso a mi ano, y mientras con una mano me manoseaba la pija, fui introduciendome el aparatito. Lo notable, para mí y también para mi abuelita, fue la facilidad con la que el mismo se fue introduciéndose en mi intimidad, dándome más y más placer a cada centímetro que se me metía. La masturbación fue maravillosa, pensaba que estaba con Alfredo pero así vestida, y que el entonces me usaba como la nena que era. Al momento de eyacular, otra vez el placer fue profundo.-
Cuando pude recuperarme, mi nueva abuela me hizo limpiar lo que ella indicó el “enchastre” que había hecho. Después me mandó a lavarme la cola. Con eso terminó lo que podría decirse mi primera tarde como nena. Doña Margarita me preguntó cuando quería volver y yo le dije que si podía ser mañana mismo. Ella sonrió y me dijo, por supuesto siempre que quieras.-
A partir de ese momento fueron varias las tardes en que fui a lo de mi abuela. Ella siempre me compraba alguna cosa nueva. Bombachitas, medias de nylon que me llegaban hasta el borde de mis piernas, y que al colocármelas por primera vez me superexcité al sentir la suavidad sedosa de la media en toda mi pierna. Otros vestidos, siempre cortitos y polleritas. Esos regalos a mi me ponían realmente feliz. Tener ropita nueva me daba una gran alegría como podría suceder con cualquier chica.
Otra cosa que también me excitaba era el progreso que había experimentado con los masajes que ella siempre me hacía con su preparación vegetal. Al principio noté primero que los botones de mis tetillas, se encontraban siempre como erectos o paraditos. También que a la noche el roce de esa zona con las sábanas, me provocaban sensaciones de placer. A tal punto que mis masturbaciones frente a mi abuela ahora eran con el consolador en la cola, tocándome la pija con una mano y acariciando mis pechitos con la otra. Bueno como les contaba, luego de ver mis puntitas paradas, me di cuenta que mis tetillas habían crecido, se estaban transformando en verdaderos pezoncitos. Hasta que un día, mirándome al espejo me di cuenta que se me estaban formando las tetitas y que, como dije antes tocarme ahí me calentaba y me daba placer para masturbarme.-
Asi llegamos al día de mi cumpleaños. Cumplí doce. Ese día por cierto no me pude desprender del agobio familiar. Una familia que no me daba bolilla y que hizo el festejo solo por costumbre. Ni cuenta se dieron de mi transformación o, por ejemplo que yo, que siempre andaba en el verano con el torso desnudo y así dormía, ya no la hacía mas, usando remeras amplias, para que no se dieran cuenta de mis nuevos y hermosos órganos femeninos. Al otro día tuvimos el festejo con mi abuela. Hubo torta y todo y muchos regalos. Ropita interior, que me gustaba tanto estrenar. ¡Unas sandalias hermosas, con taco de 10 cm!. La abuela me pidió que me las pusiera y me dio las instrucciones para poder caminar con ellas sin problemas. Ah que hermoso era verse en el espejo con vestido cortito, encima de esas sandalias, que estilizaban mi cuerpo y hacían ver mi colita perfectamente parada. Los otros regalos consistieron, en un camison! Si la abuela me regaló una prenda para dormir o para estar en la cama al menos. Me lo hizo probar. Era de un tono amarillito, muy lindo, ¡y que transparentaba!. ¡Que hermosa sensación!, verme ahí frente al espejo con un camisoncito que apenas me cubria la parte púbica y muy poco de mis muslos, pero como era transparente dejaba a la vista la bombachita que tenía debado, y el resto de mi cuerpo, incluyendo, claro está, mis nuevas tetitas, y sus pezones, oscuros y agrandados. Para culminar, la abuela me regaló un traje de baño, ¡sí, una bikini!.
.- Ya que te gusta ponerte mallas de mujer, te compré estas. -me dijo.
También me las probé, era lo mas chiquito que se podía conseguir en esa época, no las de ahora, pero bastante chica. ¡Me encantaba usar una bikini!. Mi abuela me dijo que con ella podía cuando fuera a su casa salir a tomar sol, y tostarme el cuerpo como lo hacen las chicas (así evitaría la franja blanca de mis muslos que se veía cuando me ponía mis vestiditos), siempre que no haya nadie afuera en tu casa (recuerdo que mi casa estaba al aldo de la de mi abuelita postiza).
.- Ahora no hay nadie. -dije con entusiasmo.-
.-Bueno, bueno, salgamos. -dijo ella.
.- Gracias abuelita. –le respondí abrazándola como si realmente lo fuera. Esa vez, me masturbé otra vez, con un consolador en el culito, pero allí fuera, con mi bikini. Al otro día, cuando me levanté, fui corriendo al baño y me saqué la ropa. Que lindo fue ver mi cuerpito todo tostadito, salvo en la pequeña línea de la bombachita de la bikini y los dos triángulos en la zona de mis incipientes pechitos.-
Una vez, la abuela me pidió que fuera un día y en una hora determinada, porque quería presentarme a un familiar suyo. A mi me asombró el pedido porque siempre la abuela había mantenido reuniones entre nosotras, bien íntimas y yo como nena, cosa que no iba a poder ocurrir esa vez, pero, en fin, era la abuelita y estaba dispuesta a hacerle caso. En el momento indicado me hice presente en su casa. Me hizo pasar y me presentó a un familiar que no era más que un hermoso muchacho de unos 16 años. Yo lo saludé pero enseguida la abuela me dijo que antes que nada me fuera a cambiar, que ya me había dejado la ropa en la otra habitación. Yo me quedé mirándola, como diciéndolo con los ojos, pero… hay otra persona, ella también me contestó con los ojos, interpreté en su mirada, “haceme caso y anda a cambiarte”. La abuela me había preparado uno de los vestiditos más cortitos, las medias de nylon y las sandalias de taco. Todavía no había terminado de vestirme cuando mi abuelita entró. Me acomodó el pelo, poniéndome un brochecito, después hizo su maniobra de esconder mis testículos y me aplastó el pene, pegándolo.-
.- Hoy tenes que verte bien de nena, lo vas a disfrutar -me dijo como dándome un adelanto.-
Después la abuela hizo algo nuevo. Me hizo sentar y me maquilló. Poniéndome rubor en los pómulos, pintando mis párpados y mis labios. Cuando la abuela terminó, estoy convencida, nadie podría sospechar si me viera, que era varoncito. Bien, de ese modo salí al salón. Allí los tres tomamos el té. Yo me comporté como una señorita y el muchacho, que se llamaba Damián, no dejó de decirme lo bien que se me veía, lo bonita que era. En un momento la conversación se hizo animada, y yo charlaba con él, como toda una nena, y estando en eso, nos interrumpió la abuela que le dijo a Damián:
.-Margarita viene aquí porque le encanta ser nena y masturbarse como nena.-
Yo me puse totalmente colorada y, por un momento, hasta tuve ganas de salir corriendo de la vergüenza, pero, ¿adonde iría, así vestida?. Pero mi abuela siguió y fue aun más allá.-
.-Yo les voy a prestar mi dormitorio, para que vayan, así Margarita no se tiene que masturbar.-
.-¡Pero abuela! -protesté yo.-
.-Porque no Margarita, es como cuando te masturbás, nada más que te lo va a hacer el, haceme caso, anda con él, y después me decís que te pareció.-
Yo me quedé, allí sentada, sin saber que decir. Fue Damián el que habló.-
.- Margarita, me encantaría que vinieras conmigo, te prometo que te voy a tratar como la hermosa señorita que sos.-
Ya no podía mentirme a mi misma, lo deseaba, lo quería, lo había fantaseado tanto tiempo y ahora podía concretarlo.
.-Bueno, está bien.-
.- Pero antes andá a ponerte tu lindo camisoncito, el que te regalé. -me dijo la abuela.-
Así lo hice, y volví al salón con la prenda que me quedaba cortita y en la que se me vía el cuerpo. Me alegré mucho cuando escuché a Damián decir:
.- Pero que hermoso cuerpo.
E inmediatamente el se levantó y me tomó de la mano y me condujo, decididamente, al dormitorio, cerrando la puerta tras nuestro paso.
Damián se acercó a la cama y fue quitándose, una a una sus prendas, hasta quedar desnudo por completo delante mio. Su pija estaba ya muy bien parada y dura y verla me excitó y me confirmó que mi deseo era que me hiciera mujer en ese mismo momento. Se acostó en la cama y me invitó a la misma. Me acosté a su lado y sentí que me abrazaba con ternura y luego comenzaba a acariciar mi cuerpo. Recorría mis nalgas sobre la bombacha, mis muslos, mi espalda. Yo también quise acariciarlo, y así lo hice por un rato sobre todo en su pecho, que estaba ya velludito, hasta recalar en la pija, que comencé a tocarle y tocarle con gran placer. Era el momento de hacer algo mejor por él y entonces me incliné para que mi boquita quedara a la altura de su verga. Saqué mi legüita y le lamí la cabecita, disfrutando su sabor saladito. Enseguida me metí la cabeza en la boca y comenché a chupársela. Su pija caliente y dura se metía centímetro a centímetro en la boca y yo la succionaba como una posesa. Damián puso una mano en mi nuca, delicadamente acompañaba los movimientos de mi cabeza mientras yo chupaba con verdadera pasión sintiendo que eso era lo que me gustaba hacer. Por la posición en que estaba, Damián tenía la posibilidad de acariciarme todo el cuerpo ¡y lo hacía!. Recorrió mi espalda y fue bajando por la misma hasta alcanzar mi colita que, por lo corto del camisoncito que tenía, estaba descubierta, bueno, solo tapadita con mi bombachita. Sus caricias en mis nalgas fueron hermosas y sobre todo cuando sus deditos traviesos se deslizaban entre ellas, tocándome la piel que rodeaba mi agujerito de amor provocándome un cosquilleo tan bonito. Senti que de la pija de mi amante salían algunos chorritos de líquido que supe, era el preseminal, mientras que su manito se había metido ya por debajo del elástico de mi bombacha y recorría la piel de mi cola y de mi orificio. Después con suavidad me hizo erguir, haciendo que saliera de mi boca golosa su pija, y tomó el camisón y me lo sacó por la cabeza. Yo estaba arrodillada en la cama, a su lado, y cuando me dejó el torso desnudo, primero miró y después acarició mis pechos. La sensibilidad que tenía en esa zona era muy grandie y muy placentera, mi abuelita había hecho un gran trabajo. Mis pezones, ya grandecitos, bien diferenciados de una tetilla de hombre, se erectaron y allí recibí primero un beso y luego un chuponcito de mi hombre. Yo ya estaba en el séptimo cielo, deseando que ese momento no se terminara nunca. Estiré mi mano, para tomar y acariciar la pija durísima que tenía y le dije.-
.-Ayyyy, mi amor, que dura la tenés.
.-¿No te gusta así? -me preguntó el.
.- Siiii, claro que me gusta. ¡Me encanta!.
.- Entonces acostate aquí en la cama, así, para que la disfrutes adentro tuyo. -me indicó pidiéndome que me pusiera boca abajo.
Cuando lo hice, tomó mi bombachita y la deslizó por mis piernas, sacandomela. Yo instintivamente, una vez desnuda, separe mis piernas, mientras levantaba un poco mi cola tal como él me lo había pedido. Sentí como echaba en mi ano un aceite especial para la piel que mi abuelita me había dado para lubricarme (en esa época no existían los lubricantes actuales que son tan buenos y placenteros), y después de ello, pude sentir la punta de la pija apoyándose en mi agujerito.
.- Ay, mi amor, despacito por favor, es mi primera vez.
.- Quedate tranquila mi nenita, te voy a tratar como la linda mujercita que sos.
Damián comenzó a forzar mi esfinter, la lubricación surtió su efecto y ahhhhhhh, me penetró. Sentí que en ese momento me transformaba en una mujer hecha y derecha, cumpliendo la función de una mujer, que es la de ser penetrada por el macho.
.- Ahhhhh, mi amor, siiiiiii. -le dije mientras el enterraba todo su pene bien profundamente. Cuando sentí que su cuerpo se apretaba contra mi cola, es decir que me la había metido toda estalle de placer, que no podía descargar ya que tenía el pene pegado y sin poder erectarse. No me importaba, mi placer era el cúmulo de sensaciones que en mis terminales nerviosas provocaba la pija de Damián bien metida adentro y luego a traves de su movimiento de mete y saca, que yo acompañé moviendome a su compás.
.- Ahhh, si nena, asi, movente asi, que nena putita sos. -me dijo él. .- Si mi amor, te parezco putita porque me gusta mucho lo que me estas haciendo, ayyy, que lindo, siii, siii, asii, asiii quiero que me cojas así, papi, cogeme toda, ayyy mi amor, asiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.-
Y comencé a gemir incontrolablemente, mientras que él sacaba un poco su verga y luego me la metía con fuerza toda bien adentro. El placer se acrecentaba con cada profunda penetrada que me hacía y aun con el pene pegado sentí una explosión de placer inmenso, un verdadero orgasmo femenino, aunque en mi caso acompañado con la leche que salió de mi pene aunque el mismo no se hubiera podido parar. Involuntariamente mi orgasmo me hizo contraer mis esfinteres, agregando un placer más a mi amante que entonces sí, con un salvaje suspiro de placer enterró toda su pija en mi culito y me hizo sentir en las entrañas su descarga cálida de una inmensa cantidad de su preciosa leche. Ahora sí que era toda una mujer, no solo me habían penetrado, sino que un hombre había dejado toda su simiente dentro mio. Damián se desplomó sobre mi cuerpo. Yo me quedé quietecita, aplastada por el peso del cuerpo de mi macho, hasta que su pija se puso flacidita y salió solita de mi trasero. Sentí que parte de su líquido también salió, provocándome una inmensa sensación de felicidad sentir la leche de mi hombre corriendo por mi cola.-
Damián quedó recostado boca arriba a mi lado. A mi me dio ternura y quisé quedar a su lado, acostada, apoyando mi cabeza en su pecho. El me rodeó con sus brazos y me apretó contra él. Que linda sensación de estar así abrazada por el hombre con el que había tenido sexo, aquel que había hecho mujercita.-
Después de un ratito de disfrutar esa momento de ternura me levanté para ir al baño y para lavarme como una nena limpita. Y claro para salir me vestí. Cuando lo hice me cruce con la abuelita quien me miró con ojos de interrogación. Yo me acerqué y la abracé:
.- Gracias, gracias abuelita por haberme transformado en nenita. -le dije y le di un beso en la mejilla, recibiendo de su parte una casta y tierna caricia.-
Yo me cambié poniéndome el vestido, las medias, los zapatos, en fin todo. Mi abuela me arregló el maquillaje y después me mando a lavar la ropa interior que había usado del modo en que ella me había enseñado, para lavar la ropa delicada.
Estábamos sentadas en la sala cuando apareció Damián. Me debe haber visto con cara de vergüenza por lo que le había dicho a mi abuela, y fue esta la que hizo de interlocutora.
.- Damián -le dijo- aquí Margarita me preguntó si no quisieras que ella se quede esta noche a dormir con vos.
.- Me gustaría mucho. -respondió el.
Recién entonces me atreví a mirarlo a la cara y le sonreí feliz. Me cambié para ir a casa a avisar que iba a pasar la noche en la casa de un amigo, y rápidamente volví a lo de mi abuela. Allí ella me esperaba con una ropa un poco más arreglada de la que usaba, a mi me extrañó, entonces fue que ella me dijo que me cambiara que íbamos a ir a comprar algunas cosas para estar presentable para Damián a la noche.-
.- Pero, yo no puedo salir a la calle vestida de mujer. -le dije.
.- No tengas miedo, nadie te va a reconocer, te lo prometo. ¿No te gustaría dar un paseo como a vos te gusta, como nena?.
La idea me hizo dar cosquillas en el vientre y accedí. Al salir de la casa de mi abuelita estaba muy nerviosa, sobre todo porque tenía que pasar por delante de mi propia casa. Por allí nadie me vio, más adelante me crucé con varios vecinos que no pusieron cara de sorpresa ni nada, es decir que no me reconocieron. Cuando llegamos a la parada del colectivo sí hubo alguien que me miró y mucho, pero no pareció que era por saber quien yo era en realidad, sino para admirarme y seguramente tratar de incomodarme como mujer, era, nada más ni nada menos que Alfredo, aquel chico que, inclusive antes de mi transformación, yo ya miraba con ojos de lujuria.-
Además de ser mi primera salida como nena, fue muy productiva ya que la abuela se sentía ese día muy generosa. Caminar por la calle como nena ya por sí era una situación que me encantaba, pero, además, recibí de la abuelita un montón de regalos. Fuimos juntas a una lencería y allí me compró un camisón muy, pero muy cortito negro de una tela muy tenue y una bombacha roja: “Para usar esta noche” me dijo al oído. También me compró varias otras prendas. Y en una casa de bijouterie, adquirió un par hermoso de aros de broche (yo no tenía orificio en la oreja y en esa época que un varón los tuviera era impensable).-
A la noche, ayude a mi abuelita a preparar la cena. Yo me vestí con una blusita de breteles y una poyerita tableada, y, por supuesto maquillada por la abuela y estrenando mis aros. Comimos los tres juntos y Damián hizo un montón de comentarios divertidos que nos hacía reir con ganas a las dos. Cuando terminamos, yo le ofrecí a mi abuela recoger las cosas sucias para dejarlas en la cocina, mientras ella anunció que ya era tarde y que se iba a acostar, así lo hizo deseándonos las buenas noches. Yo recogí platos y cubiertos y los llevé a la cocina, los dejé en la pileta y abrí la canilla para que se le fuera la primera suciedad, a la mañana siguiente me encargaría de lavarlos. Estaba en esa tarea cuando sentí que desde atrás Damián me rodeó la cintura con sus brazos y me aplicó un besito en el cuello:
.- Que linda que estás esta noche.-
.- Ay, gracias mi amor. -le contesté yo, sintiendo como mis aros se movian cerca de sus labios, un detalle que, otra vez, me hacía sentir bien mujer. Cuando terminé mi pequeña labor, siempre con el cuerpo de mi hombre pegado, me seque las manos y me dí vuelta. Quedamos enfrentados, muy cerca, él sosteniéndome de la cintura, yo puse mis brazos alrededor de su cuello, y entonces, por primera vez, el me besó en la boca. Yo me dejé llevar por el beso, me sentía maravillosa con ese gesto. El me obligó a abrir mi boca, sin despegarse, y me hizo sentir la lengua, mientras sus manos me agarraban de las nalgas. Así estuvimos un rato, besándonos apasionadamente como lo que héramos, dos amantes, hasta que él dijo:
.-Vamos a acostarnos.
Yo le sonreí y le dije:
.- Andá mi amor que yo paso por el bañito y después voy.-
En el cuarto de baño había dejado yo la ropita que iba a usar en la noche, el camisoncito negro y la bombacha roja. Me limpie bien y fui al dormitorio. Cuando entré él estaba recostado en la cama totalmente desnudo.-
.- Guauuu, que bien estás -me dijo él.
Yo sonreí pudorosa, y le dije:
.- Y que lindo sos vos cuando estas así, todo desnudito.-
Me acerqué a la cama, por el costado en el que el estaba, el se incorporó sentándose en el borde y yo me agache para que pudieramos besarnos nuevamente en la boca. Luego de un largo beso, que el acompaño con caricias en mis tetitas por encima del camisón y yo con caricias también, pero en la pija que se fue endureciendo en mi mano, yo me puse de rodillas entre sus piernas, y con la mano moví su instrumento hacia mi boca. Se la chupé con el mayor entusiasmo y en esa oportunidad, por primera vez en mi vida, sentí un hombre eyaculando en ella, echando chorros y chorros de salado semen que me esforcé por tragarme como ofrenda de sumisión a mi macho.-
.- Ahhh, nena que placer me das. -me dijó mi amante.-
Yo salí de la habitación y fui al baño a enjuagarme la boca y rápidamente volvi para acostarme con mi hombre. En la cama comenzamos a besarnos y en poco tiempo la tuvo de nueva parada. Nos acariciamos, nos besamos y después me dejo toda desnuda. Me cogio con terrible entusiasmo dos veces. La primera me dijo que me pusiera de perrita, fue muy lindo asi, y la segunda como la primera vez, con él encima mio haciendome sentir su peso de hombre.-
Una vez que se calmó, otra vez me abrazó y me apretó a su cuerpo, acariciándome dulcemente, sobre todo en mis pechos, y dándonos besitos a menudo. Me tuve que levantar para ir al baño. Me puse la ropa de noche y fuí a hacer pis sentadita, como siempre lo hacía ahora. Me lavé la cola. Y volví para acostarme. Cuando el me sintió me hizo un lugarcito a su lado, yo me pegué a su cuerpo dejándome abrazar por mi chico y así me dormí en sus brazos, con nuestros cuerpos bien pegados.-
Me desperté a la mañana siguiente antes que mi chico. Me deshice suavemente de su abrazo y me levanté para prepararle con mis propias manos el desayuno, tanto para él como para la abuela que enseguida también se hubo levantado. Damián y yo nos quedamos en la sala tomando el desayuno, pero la abuela prefirió hacerlo en el parque trasero, al aire libre. Al terminar de desayunar, me asomé y le dije a la abuelita:
.- Abuela voy a agarrar dos toallas porque nos vamos a bañar.-
.- Bueno, esta bien –dijo ella.-
Y así fuimos los dos juntitos al baño. Abrimos la ducha y nos desnudamos por completo. Yo estaba feliz, contenta de ser la mujer de ese chico, y de poder tener esa intimidad con él, de conocer todo su cuerpo desnudo. Bromeabamos y nos reíamos mientras estabamos en la ducha, como dos novios. El me pidio en un momento que le enjabonara la espalda, prometiéndo que después me iba a hacer lo mismo. Yo lo enjaboné y después me coloqué para que el hiciera lo propio. El enjabonó toda mi espalda, pero después siguió para abajo y me pasó jabon por la cola:
.- Dijiste la espalda –le dije yo pícara, pero disfruntando de su caricia en la piel suave de mis nalgas y la parte de adentro.-
.- Pero también te tenés que lavar bien la colita –me contestó él, y nos empezamos a reir sin sentido.
La caricia después se extendió para adelante sobre mi vientre y después sobre los pechitos y eso hizo que yo retrocediera y me pegara a su cuerpo, sintiendo enseguida su rotunda virilidad.-
.- Ay, nena, hiciste que se me parara de nuevo.-
A mi esa confesión no me producía más que placer, que mejor para una chica que hacer que su amante se excitara de esa forma, de todas formas le contesté chicaneándolo:
.- Pero papi!, a vos se te para a cada rato –y después, riendo me di vuelta, le pase los brazos alrededor del cuello y lo besé con toda pasión. Cuando terminamos ese largo beso, sintiendo yo en mi vientre la dureza de su verga, lo mire lascivamente a los ojos y lentamente me arrodillé ante él. Le apliqué una mamada amorosa y sexy con la decisión de llevarlo al final. Pasaron varios minutos en que escuche sus suspiros de placer hasta que sentí el glande vibrando dentro de mi boca y enseguida su eyaculación, brindando a su hembra la oferta de leche masculina, que yo recibí agradecida y bebí como si fuera su puta personal.-
Habiendolo dejado satisfecho, terminamos nuestro baño y salimos del mismo enfundados en las toallas, el la llevaba anudada a la cintura, como un hombre, pero yo como mujercita que era, me la coloqué desde arriba, tapando recadamente mis senos, aunque, eso provocaba que por abajo poquito tapara ya que la toalla no era muy grande.-
Cuando salimos, la abuela me llamó desde el parque. Yo me asomé, así envuelta en la toalla:
.- ¿Que pasa abuelita?
.- Pónganse las mallas y vengan a tomar sol que el día está precioso.-
Fuimos a la habitación, yo con mi prenda en la mano. El se puso una clásica bermuda masculina, yo, por supuesto me coloqué el bikini que la abuela me había regalado, y por cierto que recibiendo otro regalo que fueron los comentarios amorosos de mi hombre. Salimos y nos pusimos en la misma reposera, yo encima de él. Alli bromeamos, jugamos y nos besábamos a cada rato. A la tarde, a la hora de la siesta Damián me la dio de nuevo, y esa noche también la pasamos juntos y mi incansable macho me cogió tres veces entusiasmada cuando yo le decía lo bien que cogía y que quería que me cogiera toda toda la noche y me llenara toda la cola con su leche.-
Lamentablemente todo lo bueno termina. El día siguiente era el de la despedida. Lo acompañamos, yo como chica, a la parada del autobus. Allí nos despedimos con un largo beso, y lloré cuando lo vi por la ventanilla moviendo el brazo en señal de adios.-
Volvimos a la casa con la abuela. Yo estaba muy triste y ella me consoló, diciéndome que de todas formas estos días habían servido para que me diera cuenta que yo era una verdadera mujer y que tenía que continuar mi vida como tal. Yo acepté ese consejo y le pregunté que le parecía si intentaba conquistar a Alfredo, a lo cual ella me contestó entusiasmada que eso era lo que quería decir con que continuara mi vida.-
Vestida de nena frecuenté los lugares donde podría estar Alfredo, hasta que logré que me hablara y un día me invitara a tomar un refresco. En el bar el me dijo que yo le gustaba y que le hacía acordar a alquien pero que no se daba cuenta quien. Yo me sinceré, le dije quien era en realidad, pero que había descubierto que quería ser mujer. Que mi abuela me había puesto Margarita como ella, y que realmente él me gustaba mucho. Fuimos novios por tres años.-
Hasta aquí mi relato, espero que les haya gustado y también excitado un poco. Me encantaria mensajear con algún otro hombre que tenga estas fantasías, mi mail monica.ramires@ymail.com.-

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Asi fue / Parte 4

Solo se escuchaba el silencio de la noche. Daniel entro en el cuartito, en silencio, caminando lentamente. Se quedo parado en la puerta y solo me miraba. Yo parado como estatua queria desaparecer por arte de magia.

-¿Te gusto, verdad?- me pregunto.

Yo no conteste ni movi la cabeza como en otras ocasiones. Estaba pérdido y completamente confundido.

-Ya lo sabia que te gustaba- siguió diciendo y solto una de sus risitas burlescas.

Empezo a caminar lentamente hacia mi y mientras lo hacia se llevo la mano a la entrepierna sobandose los genitales.

-Ya se fueron- me dijo cuando se paro frente a mi.

-Ahora sigo solamente yo.

Diciendo esto me tomo fuertemente por la cintura e imitando a su amigo hizo que me pegara a el y empezo a repegarme su pelvis en mi cuerpo. “¿La sientes?” me pregunto mientras con mayor fuerza proyectaba su cuerpo al mio como queriendome traspasar. Tomo mis manos e hizo que se los pusiera alrededor del cuello y pasando sus manos por toda mi espalda nuevamente las bajo hasta apresarme alla abajo como vulgarmente se dice de “a cartoncito de cerveza”. Hacia como que bailabamos, me movia lentamente de un lugar a otro y yo tan cerca de el empeze a percibir su aroma y la fortaleza de su cuerpo acostumbrado al trabajo fuerte. Volvi a cerrar los ojos cuando sus manos de igual manera debajo de la falda me volvieron a hacer sentir ese calor y cosquilleo que jamas antes habia sentido. Bueno creo que si, cuando algo me daba mucho miedo recuerdo que alguna vez senti como cosquillas ahí en la cola. No se cuanto tiempo duramos asi. Me tomo de la mano y me llevo hacia el segundo piso donde descubri habia un cuarto y una cama con colchon.

Me solto y adelantandose se sento en el borde de la cama mirandome. No hacia falta luz pues la luna llena iluminaba completamente la habitación. “¿Qué esperas?” me dijo. Y con una voz estruendosa me ordeno quitarle las botas. Asi lo hize temblando de miedo, me acerque y de rodillas frente a el, lo hize lo mas rapido que pude. Cuando termine fui a ponerlas en el rincón que el me ordeno con una seña. Me ordeno que regresara y cuando estuve enfrente de el me ordeno que me volteara quedando de espaldas a el. Solo senti como sus manos se posaron nuevamente en mis piernas por detrás de las rodillas. “Estas bien buena Rubencito” me volvio a decir y me apretaba mientras subia lascivamente por toda la parte de atrás de mis piernas. “Estan bien lisitas…bien lisitas” me dijo mientras me toqueteaba a su gusto. Era verdad pues si actualmente estoy lampiño en aquel tiempo no tenia ni un solo vello en mi obeso cuerpo. Mis piernas regordetas siempre me habian dado vergüenza pues en la escuela cuando veia a los demas me daban envidia las piernas de mis compañeros. Ellos ya tenian cierto pelo y a mi nunca me salio nada. De un fuerte e inesperado jalon me bajo la falda y aunque me quedaba algo justa no se como le hizo pero me la jalo hasta el suelo dejandome unicamente en calzones, bueno en pantaletas como bien recordaras. Yo me sentia morir de verguenza. Una cosa es que me hubiera obligado a vestirme de mujer enfrente de el pero tenerme alli asi expuesto en calzones mientras me tocaba era humillante. Obviamente me hacia sentir de la patada como nunca antes me habia sentido. Senti sus manos rodeando fuertemente mi cintura y de un jalon me hizo sentar sobre sus piernas. Sus manos aprezaron mis chichitas y empezo tambien a toquetearmelas y a sobarmelas mientras me decia: “Estas chichona”. Parecia que Daniel dominaba las palabras claves de cómo ofenderme pues siempre me senti mal de mi gordura y una de las cosas que habia notado sobre todo cuando andaba en camiseta o en playera es como se me veian las chiches y era verdad yo mismo habia notado como en cierto grado se parecian a las de las mujeres y eso me daba mucha vergüenza y ahora que el me lo decia mientras me tocaba me hacia sentir con ganas de llorar pues precisamente siempre me habia sentido menos hombre por ello. El me seguia diciendo cosas que en ratos al acordarme de todo lo que yo sentia como que no le oia pero no pude dejar de sentir sus manos tocandome por todos lados.

Duramos no se cuanto tiempo asi. Yo ahí sentado en sus piernas y el tocandome todo lo que quiso. Despues me puso de pie y se quito la camisa y me dijo: “Andele mija. Atiendame” y se recosto. Yo solo me le quede mirando y el entendiendo que yo no sabia que hacer se incorporo y tomando mis manos las dirigio hacia su cinturón indicandome sin hablar que se lo quitara. De igual manera ya que lo hice me fue dirigiendo a desabrocharle el pantalón y a bajarle el cierre del pantalón para finalmente quitarle los pantalones dejando al descubierto de mi vista por vez primera un par de piernas de muslos gruesos y fuertes. Pude observar como la truza le quedaba sumamente marcada y pegada en la piel especialmente en la parte central donde se podia apreciar un cilindro bien definido que amenazaba con botarse. Me ordeno doblar los pantalones y ponerlos en un lugar que no se ensuciaran. Me dijo que me apurara y me señalo la cama dándome a entender que tendria que regresar rapidamente ahí junto a el.

Cuando lo hize, me ordeno subirme a el y cuando estuve sentado a horcajadas encima, tomando mi cabeza con ambas manos restrego mi cara en su torso empezando en el pecho. Mis cachetes eran pasados de un lado al otro de su pecho y poco a poco me fue bajando hasta llegar a la linea de su truza.

Cuando me restrego en su pecho, su respiración se fue haciendo profunda. Me imagino que le gustaba y me decia. “Si, asi te queria tener.” Sin despegar sus manos de mi cabeza me hizo lo mismo en el area de su calzon. Mi cara era refregada una y otra vez sin piedad y yo sentia como ahí adentro estaba algo duro y caliente que cada vez que mi cara era puesta en contra de aquello reaccionaba. “Huelelo”, me decia mientras me empujaba la nariz como queriendo meterme aquello en mi cara. Bajandose el calzon, brinco hacia mi cara su verga caliente, un gran pedazo de carne dura y maciza que con una mano se agarro el mismo y con la otra me jalaba el pelo haciendo que mi cara se mantuviera cerca mientras me pasaba todo su fierro caliente por todo el frente y yo sentia como una babita se me quedaba pegada en la frente y en los cachetes. Jamas olvidare ese olor tan penetrante que en ese momento me daba bastante como asco pues era la primera vez que sentia el olor de una verga tan cerca de mi. Todavía empuñandola me la puso en la boca y como siempre me ordeno: “Chupamela pinche gorda.” Ni siquiera pude reaccionar pues en un momento aquel pedazo de carne caliente ya estaba adentro de mi boca y con sus manos el dominaba mi movimiento y apenas si me podia sostener para que no me atravesara la garganta y solo sentia como aquel pedazo de fierro caliente se me atoraba en la garganta y se metia y se salia de mi boca haciendome salivar y todo lo que se escuchaba en el cuarto en ese momento era los sonidos que mi boca hacia al ser atacada por aquella vibora candente. Mientras lo haciamos me fue jalando las piernas hacia el y yo quede con mi boca en su verga y mi culo de frente hacia el en su cara asi que mientras yo le seguia mamando la verga el se daba vuelo tocandome las piernas y tocandome el culo y a diferencia de un rato atrás esta vez yo sentia como subia descaradamente y me tocaba las nalgas y me metia el calzon en la rayita y sus dedos me tocaban el hoyito.

“Ahora chupame los tanates.” Me dijo y me obligo a dejarle de mamar la verga y se medio incorporo y empujando mi cara hacia sus huevos me explico diciendome: “Estos pendejito, o que? Te dije los huevos, MIS huevos.” Y entonces tuve mi cara en sus bajos y entendi lo que queria asi que muy a mi pesar ahí me tienes chupandole los huevos. Eso me dio mas trabajo pues sentia como sus pelos me picaban la cara y me daba mas asco ademas de la consistencia aguada de la bolsa pero me tuve que aguantar y trate de hacer lo que le me decia y trataba de complacerlo ante el temor de que me partiera el hocico. De repente un dolor me llamo la atención y es que me bajo los calzones a mitad del muslo y como me quedaban muy apretados el elastico se me encajaba pero eso a el no le importo y ahí me los dejo mientras me seguia refregando el culo desnudo con sus manos pero sin tocarme el hoyito. Nada mas me tocaba las nalgas y me medio metia la mano en la raja. Me dio una sonora nalgada y nuevamente me ordeno regresar a chuparle la verga. Esta se le habia bajado un poco pero en cuanto la tuve en mi boca nuevamente volvio a crecer y a ponerse tan dura como hasta hace unos instantes habia estado.
Despues de un rato me jalo y me hizo acostarme a su lado. Se levanto y fue hacia su pantalón sacando no se que de la bolsa. “Quitate esos calzones” me ordeno gritandome y como pude le obedeci pues los tenia medio enrollados y me fue difícil hacerlo sobre todo por lo nervioso que me encontraba.

Regresando a la cama lo vi como se sobaba la verga y es que traia un pomito de algo y creo que se lo habia puesto en la verga. Con una mano me tomo de uno de mis tobillos y me arrastro sin misericordia al borde de la cama y poniendo el pomito a un lado sus manos me tomaron por detrás de las rodillas y me las empujo hacia arriba haciendo que mi culo quedara expuesto. “Asi quedate”, y mientras yo trabajosamente trataba de sostener esa posición el metio el dedo en el pomito y sacando una especie como de aceite me lo empezo a embarrar en la hendidura entre mis nalgas. Aquella sustancia viscosa estaba fria y me medio saque al sentirlo pero el me volvio a gritar diciendome que no me moviera. Senti como sus manos y sus dedos me tocaban la rayita y como el movimientos se hizo mas corto hasta que de repente uno de sus dedos se introdujo en mi hoyito. Aquello no me gusto, no grite pero un “Shhhhh” se escapo de mi boca y creo que por instinto trate de moverme pero el con la otra mano me agarro del cuello y me dijo que hay de mi se me movia. En aquel momento no me dolio pero si me sentia muy a disgusto sintiendo su dedo adentro de mi virginal hoyito y me preguntaba para que me estaba haciendo eso. La verdad no me imaginaba lo que me estaba a punto de suceder y de que en unos cuantos minutos lo descubriria de la peor manera.
Finalmente me saco el dedo y me dijo: “Ya estas lista”. Se medio limpio el dedo con mis calzones y acercandose a mi me volvio a tomar las piernas por las rodillas y me las hecho lo mas atrás que pudo haciendo que mi culo quedara completamente expuesto y acercandose a mi cuerpo empeze a sentir como paseaba su verga caliente y dura entre mis raja de arriba abajo MUY lentamente. En ese momento pense que eso queria hacer y que se divertiria haciendome eso que estaba tratando de asustarme y cual no seria mi sorpresa cuando senti que coloco la mera punta de su cabeza en medio de mi hoyito. Puso sus manos en mis hombros dejandome cero espacio de maniobra por el peso de su cuerpo y justo cuando yo me preguntaba que era lo que el queria hacerme pude sentir como todo el peso de su cuerpo recayo en mi culito y en ese momento un dolor agudo me atraveso de repente mientras la cabeza de su gran serpiente se proyectaba hacia dentro de mi esfínter.

-¡¡AAAYYY!!-grite lo mas fuerte que pude.

Mi grito de dolor aun no terminaba cuando un segundo arrempujon me corto el aire y senti como aquel pedazo de carne se me incrustaba aun mas adentro de mi. Trate de zafarme pero me fue inútil. Como ya te dije sus manos estaban en mis hombros y las deslizo hacia mis brazos haciendo mi huida imposible. Aquel dolor era insoportable. Mi culito era masacrado sin misericordia. Empeze a sollozar mientras como podia le decia que me dolia. Le suplique que me dejara. Le rogue que me la sacara pero todo fue inútil. El se medio acomodo y de un nuevo empujon arremetio con toda su fuerza contra mi cuerpo hasta el fondo, hasta quedar pegados piel con piel. Podia sentir como su vello pubico me alcanzaba a picar las nalgas. El dolor era tan fuerte y tan agudo que llore como nunca antes lo habia hecho. Volvi a tratar de zafarme y trate inutilmente de mover mis piernas para ver si podia hacerlo pero muy al contrario de lo que esperaba cuando trate de moverme me dolio mas la cola y desisti por el dolor. Yo podia sentir como mi culito se trataba de defender igual que yo pues senti como que se me abria y cerraba como queriendo expulsar a aquel intruso que le atacaba de esa cruel manera.

-“Que rico aprietas”-me dijo y solto una vez mas una de sus carcajadas hirientes. “Eres toda una putita”- me dijo y apenas termino de decirlo y empezo a arrempujarme su cosa aun mas adentro y a moverse de tal manera que yo solo sentia como aquel cilindro quemante me atravesaba una y otra vez produciendome nuevamente ese dolor perverso.

Mi culito estaba completamente a su merced. Yo solo sentia como a cada una de sus arremetidas mi culito se cerraba y trataba de protejerse pero el con su peso y su movimiento me atravezaba ferozmente y me abria mas y mas acomodandose dentro de mi. Yo seguia repitiendole cuando podia entre mis sollozos que por favor me dejara. El solo me veia y se sonreia cada vez que yo le suplicaba que me dejara. “¿NO?” me decia burlonamente y al decirlo me la dejaba ir con mas fuerza como si quisiera destruirme con su cuerpo. “¿No te gusta?” y yo estupidamente le repondia que no solo para que el se riera y me siguiera atacando. Una y otra vez acometio con fuerza dentro de mi mientras yo seguia sollozando. En un momento dado, no se como, se medio acosto sobre de mi y tomandome con fuerza nos volteamos quedando el acostado y yo encima de el y con sus manos me tomo fuertemente de la cintura haciendome quedar un poco mas erguido y en ese momento senti como su verga se me incrustaba aun mas al fondo y la sentia tan grande pues estaba yo sentado completamente en ella. Una mezcla de pujido y grito salio de mi igualmente lastimada garganta. El salvajemente, y a pesar de mi peso, me levantaba con su pelvis y se retraia haciendome caer en su verga. Cuando esto sucedia a mi se me salian unos grititos y unos pujidos como gemidos y eso a el le gustaba y le encendia ver y sentir como me estaba lastimando el trasero. “Muevete” me dijo y con sus manos me obligo a mover mis nalgas de tal manera que parecia que me le estaba restregando pero yo apenas si lo podia hacer pues el dolor me ganaba. Nuevamente me tomo fuertemente y revolcandonos en la cama quedamos como al principio y el se incorporo y como un desquiciado, tomo mis piernas sobre sus hombros, y sujetandome por la cintura me la subio un poco quedando casi en el aire y a todo gusto se dio a la tarea de cogerme y de meter su verga a su gusto. Yo no dejaba de sollozar mientras el me lo hacia. “Te voy a embarazar.” me grito. En un momento empezo a echar unos como berridos y sus acometidas se hicieron diferentes pues pude sentir como me la metio como mas adentro y en eso su verga empezo a vibrar dentro de mi de una manera diferente y el me decia: “Tomalos, ahí te van.” Y de hecho pude sentir algo aun mas caliente dentro de mi que me inundaba por dentro. Eran sus mecos. Era ese liquido caliente y espeso que me quemaba las entrañas por primera vez.

Se quedo un instante quieto mientras recuperaba el aliento. Sin mas ni mas, de un jalon me la saco y volvi a gritar pues me dolio mucho cuando lo hizo.

Yo estaba todo tembloroso y todo el cuerpo me dolia especialmente las nalgas y el culo por tal acometida. Pense que todo habia acabado pero que equivocado estaba. Apenas salio de mi y echandose a un lado mio me dijo: “Mira nomas pinche puerca como me la dejaste.” Y como siempre dandome un jalon de pelos continuo diciendome: “Limpiamela pendejito.” Como ya te dije yo estaba todo embotado y apenas si entendia aparte de que todo el cuerpo me dolia por el esfuerzo. Me dolia moverme y parecia estar sin fuerza para hacer nada pero eso a el no le importo y se medio volteo en la cama y con sus manos tomo mi cara y se la puso en su verga volviendome a decir que se la limpiara. Como yo tardaba en reaccionar el se movio de tal manera que nuevamente su pelvis se estrello en mi cara llenandomela de los mecos chorreantes que le quedaban y como pudo hizo que su ya medio dormida verga se metiera en mi boca. Poco falto para que ahí mismo me vomitara pues senti gran repulsión cuando probe sus mecos y aunque en ese momento no olia muy mal el hecho de pensar que esa verga habia estado ahí dentro de mi culo me hacia sentir ese olor especial como algo repulsivo pero me tuve que aguantar y obedecer y como pude se la fui limpiando con mi boca; primero su verga y ya despues me obligo a limpiarle todos los bajos. Apenas si estaba terminando cuando nuevamente ya tenia su verga adentro de mi boca con el pretexto de que no se la habia limpiado bien me obligo a volversela a chupar solo para que se le volviera a poner tiesa nuevamente y se volviera a repetir toda la escena aunque esta vez creo que fue peor pues me puso de rodillas a chuparsela y me insultaba diciendome que solo para eso servia y que de ese momento en adelante asi lo iba a atender pues el era mi dueño. De igual manera me puso a gatas y poniendose detrás de mi y sin compasión me la dejo ir nuevamente mientras me nalgueaba y me decia lo putito que era y que mi culo era el mas sabroso que habia probado. Las nalgas me ardian pues no dejo de nalguearme mientras me cojia y tambien me pellizcaba las lonjas que se me hacian y me decia que era yo una gorda inútil que a nadie le iba a gustar que solo a el le servia y que me iba a utilizar solo para bajarse la calentura.

La escena se repitio esa madrugada dos veces mas. En cuanto ya me dejo cai rendido pues estaba sumamente cansado y a pesar del dolor de todo mi cuerpo y especialmente de mi culo me quede instantáneamente dormido junto a quien se convirtió esa noche en mi dueño y amo.

La mañana siguiente no fue muy diferente. Me desperto de una nalgada muy temprano casi de madrugada. Con su tono destemplado de siempre me dijo que me arreglara. El se levanto rapido y se vistio. Yo me levante muy despacio. Todo el cuerpo me dolia sentia como si me hubiera arrollado un tren.

Cuando trate de caminar senti la piel de mis nalgas y la parte alta de mis muslos tirante. Eran sus mecos secos que se me habian quedado pegados.

Apenas si podia caminar sin sentir molestia especialmente en mi culito que al dar cada paso me recordaba que la noche anterior no habia sido un mal sueño. No encontraba mi ropa y me sente en el borde de la cama y sin explicación alguna empeza a chillar nuevamente. Daniel subio y aventandome mi ropa de niño me dijo que me callara y acercandose a mi me tomo por el cuello y me grito a bocajarro que cuidadito con decir algo de nada o asi me iba a ir. Dandose la vuelta me volvio a dejar solo y escuche como el mismo empezaba a cargar al camioneta con las cajas que habian quedado ahí esa noche. Yo segui sollozando calladamente pues no queria que el volviera a subir. Como pude me vesti y finalmente baje. El ya se encontraba adentro de la camioneta y tronandome los dedos me apresuro a subirme para regresarnos a la casa de mi padrino.

La camioneta se alejo por el camino de terraceria. Solo se escuchaba el ruido del motor que marcaba el silencio del secreto de aquella noche.

asifuegdl@yahoo.com.mx

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La primera vez que mame una verga

La historia se remonta a la epoca de mi adolescencia en Caracas, yo recibia clases de matematica y fisica en un instituto en Chacaito y vivia en Altamira, zonas relativamente cercanas. Normalmente la gente iba de una a la otra en carro o en autobus, lo ultimo era mi caso ya que no tenia edad para coducir.

La cosa es que, un dia los buses tardaban mucho y decidi irme caminando. Luego de como media hora de caminata, se me acerco un tipo de mediana edad, blanco de cabello negro y comenzamos a hablar sobre cualquier cosa, seguimos caminando y me dijo “vamos por aqui que es mas corto” lo cual me parecio raro porque nos desviabamos de la via principal, pero como el me habia caido bien le dije que si.

Nos fuimos por una subida la cual mientras mas caminabamos, mas obscura se hacia. De pronto el me dice …esperate que tengo ganas de orinar…yo le dije que ok y que me alejaria para que orinara tranquilo, a lo que me contesto no te preocupes, no hay problema quedate aqui conmigo…eso me gusto y acepte, sentia curiosidad en ver como seria su pinga…

El se bajo el cierre del pantalon y saco una pinga bella y divina, blanca, estaba flacida por lo que se apreciaba su bello y delicioso prepucio. No pude evitar que mis ojos se clavaran en tan bello animal. Por supuesto el se dio cuenta inmediatamente y comenzo a masturbarse lentamente…veia como su rosada y gruesa cabeza entraba y salia del capuyo que formaba su prepucio y yo observaba como esa verga comenzaba a ponerse dura…el me dijo, “ven acercate”…en ese momento, casi me da algo, mi corazon empezo a palpitar muy rapidamente y mi pinga se endurecio como nunca antes lo habia hecho…

Le hice caso y me acerque, el me agarro la mano y la puso sobre su bello pene…”tocalo’, me dijo…”juega con el, te gusta?” Le dije que si y acto seguido estaba arrodillado en frente de el chupandole esa dura y rica pinga con un placer indescriptible, su sabor era una mezcla de salado con un punto de dulce, se notaba que habia orinado varias veces a lo largo del dia, imagino que esto era lo que le daba ese sabor saladito tan divino…se lo mame, se lo mame y se lo mame, le echaba para atras y para adelante ese rico prepucio con mi boca, mientras lo hacia me sentia en la gloria, era el manjar mas rico que mis labios habian probado hasta ese dia…de pronto me dijo que el queria chuparmelo a mi, me dio mucho morbo que me lo chupara en la calle y como me tenia tan exitado accedi inmediatamente, me abri el cierre del pantalon y saque mi pinga, estaba tan dura que me costo sacarla del pantalon, pense que se iba a partir. Luego de eso senti el calor y la humedad de una boca maestra chupandome la verga, que clase de mamada me dio…afortunadamente siempre he sido un poco tardio para acabar, pero cuando comence a sentir las cosquillas en el tronco de mi verga le dije que por favor parara y me dejara a mi seguir lo que habia empezado, que necesitaba que el me llenara la boca de leche…el me miro un momento y me dijo que si, que me lo habia ganado.

Agarre nuevamente su mienbro el cual estaba otra vez flacido y comence a chuparlo, de nuevo senti como se endurecia en mi boca, eso me exito mas aun y comence a mamar su pinga con un loco frenesi a la vez que a masturbarme, empece a saborear su liquido lubricante, salado vizcoso, salia bastante, al punto que mis labios se sentian mas resbalosos cada minuto que pasaba. Despues de un rato, me dijo que iba a acabar, que me iba a llenar la boca de leche tal como se lo habia pedido…senti como su leche salia a borbotones y me llenaba la boca al punto que o respiraba solo por la nariz o me ahogaba, con aquel liquido tan divino, caliente, amargo y salado al mismo tiempo, lo cual me hizo acabar a mi tambien, senti que bote toda la leche que tenia en mi cuerpo. Era la primera vez que probaba la leche de un hombre. Han pasado mas de 20 anios y todavia recuerdo su rico sabor como si hubiera sido ayer…

Luego de que ambos nos guardamos nuestros agotados penes, el me pidio mi nuemro de telefono, pero como en aquella epoca no exitian los telefonos celulares, tendria que darle el de mi casa, lo cual me hizo pensar en que mis padres atendieran la llamada y comenzaran a sospechar algo, se preguntarian porque me llamaba un hombre maduro a casa diciendo que era mi amigo…por lo que le dije que no se lo podia dar, pero, que nos podiamos ver cada ciertos dias en ese mismo sitio. El me djio que si. Pero que se iba de viaje por motivos de trabajo durante varias semanas, pero le encantaria que cuando regresara nos vieramos, pero que esta vez fuera en su casa, que tenia ganas de cojerme por ese rico culito rico que yo tenia (que de hecho tengo todavia) y llenarmelo de leche. Le dije que si por favor!!

Quedamos en que nos veriamos en tres semanas en ese mismo sitio, espere contando los minutos a que llegara el dia y acudi a la cita, pero ese dia el no llego. Volvi de nuevo al dia siguiente pero tampoco aparecio, luego otro dia mas pero nada y asi varios dias, hasta que entendi que el dia de darle mi culito era el dia en que nos conocimos y que quiza mas nunca tendria la oportunidad de que me llenar el culo de leche… Hasta el dia de hoy sigo recordando ese encuentro y pensando en como hubiera sido el proximo…como hubiera sido sentir esa pinga caliente dentro de mi culo…

Creo que nunca lo sabre, pero al menos se que disfrute de un buen chorro de leche la primera vez que mame una verga…

Espero que les hay gustado mi relato y que se masturben pensando en que yo les estoy chupando la verga y que me la estan metiendo hasta el fondo de mi culo…

Si quieren enviarme algun comentario, mi email es goso169@gmail.com

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Silvia y Antonio / Parte 2: consumación

Luego del episodio en donde Silvia le practicó sexo oral, Antonio se propuso llegar a consumar el acto sexual que durante años había soñado tener con esa mujer que siempre pareció estar distante e indiferente a sus insinuaciones. Era el momento y la oportunidad. Silvia se sentía desatendida por el marido, y había dado el primer paso. Le juró que era la primera vez que había engañado a su esposo y no quería continuar para no arrepentirse, pero Antonio no iba a darse por vencido hasta no conseguir su propósito.

Pese a su insistencia para encontrarse a tomar un café, Silvia se negaba con distintas evasivas, conciente de las pretensiones de Antonio pues se imaginaba que de aceptar la invitación no encontraría argumentos para hacerlo desistir de sus propósitos. Se sentía indefensa ante la personalidad avasallante de Antonio y no quería serle infiel a su marido.

Fueron meses de tenaz insistencia, hasta que ocurrió lo previsible. Silvia llevaba a su esposo a una audición de radio donde lo dejaba y dos horas y media después lo pasaba a buscar.

Antonio sabiendo del tiempo que disponía, esperó a que lo dejase en la radio y la buscó a la salida. Ante la insinuación para tomar un café no se pudo negar. Parecía que sabía de la discusión que había tenido con Hugo esa mañana por la desatención para con ella y finalmente despechada aceptó.

Silvia dejó el auto estacionado y subió al de Antonio. Este miró el reloj y con una sonrisa cómplice le dijo”Tenemos tiempo aunque no todo el que yo quisiera”. Se dirigió a un hotel alojamiento a escasas cuadras de la radio. Silvia intentó disuadirlo pero Antonio estaba decidido e hizo caso omiso de las protestas y los argumentos expuestos y se introdujo en la cochera del hotel.

“Hace años que no concurro a un lugar como éste”, fueron las primeras palabras de Silvia cuando cerraron la puerta de la habitación, “Desde que estaba de novio con Hugo”, agregó. A Antonio poco le importaba, estaban solos. La tomó en sus brazos y buscó su boca. Se besaron apasionadamente y Antonio trató de quitarle torpemente la ropa.

“Por favor déjame ir al baño y vuelvo”, susurró Silvia, “No quiero arrugar el vestido”.

Mientras Silvia iba a desnudarse, Antonio se quitó la ropa, y de solo pensar que iba a ser suya su miembro se endureció. Era grueso y debía medir unos 22 centímetros. El prepucio se corrió y dejo al descubierto el glande rojo vinoso. Las venas ingurgitadas por la sangre dejaban ver una verga lista para penetrar a su amante. Palpitaba y tomándola con su mano, le practicó un ligero masaje haciendo más notable su dimensión.

Silvia apareció y quedó perpleja al ver el miembro de Antonio. “Es enorme mi vida, hace años que no tengo relaciones y no lo voy a poder soportar”. “Mi rajita está cerrada y no la visitan desde hace mucho tiempo”,dijo con un mohín.

“Estas hermosa, tu cuerpo es maravilloso”, exclamó mientras se acercaba. Se besaron nuevamente y Ella lentamente se arrodilló y acariciando los testículos introdujo la verga dentro de su boca. Apenas le cabía. Antonio le tomó la cabeza y la aproximó a su pelvis. El movimiento al engullirla le provocó arcadas al ponerla en contacto con la garganta y al eyacular la atragantó. Lo que no tragó escurrió por la comisura de los labios de Silvia que se movía como poseída.

Finalmente Antonio la levantó, la tomó en sus brazos y la depositó en la cama. Silvia había perdido toda la compostura. Se miró en el espejo del techo y abrió sus brazos y sus piernas invitándolo a poseerla. Estaba arrebolada y acarició sus tetas pequeñas y firmes pellizcando los pezones oscuros que se endurecieron y apuntaron a Antonio que se reclinó y comenzó a besarlos y lamerlos alternativamente. Sus cuerpos se reflejaban en el espejo y los besos y las caricias hacían que la calentura fuese mayor.

Antonio la colocó de espaldas en el borde de la cama y le abrió las piernas. La vulva cubierta por un rizo ensortijado se veía húmeda, y más cuando Antonio arrodillado se encargó de darle placer. Su lengua recorría la raja deteniéndose en el clítoris que mordisqueaba y arrancaba gemidos y jadeos. Silvia se retorcía de placer hasta que tuvo su primer orgasmo. “Siii, sigue así mi vida, que rico”,”mmmmhhhh, mmmmhhhh, me corro mi dios, aaaaaaahhhhh”, “Cuanto tiempo sin gozar de estas caricias”, “Me voy mi vida aaaaaaaahhhhhhaaaayyyhh”

Habían disfrutado ambos al haberse corrido, pero eso solo era el principio.

Luego de recuperarse, abrazados y con las piernas entrelazadas, comenzó Antonio con manoseos acariciando la vulva e introduciendo sus dedos en la raja encharcada por los jugos pringosos que fluían de la vagina. Silvia tomó entre sus manos la verga y comenzó a masturbarla. Rápidamente estuvieron en condiciones de consumar el acto sexual, eso que desde hacía tanto tiempo deseaba Antonio, y porque no Silvia.

Silvia de espaldas y con los muslos separados, esperó con ansiedad y casi con desesperación la visita de ese miembro enorme que la iba a hacer gozar. Antonio de rodillas entre sus piernas, le aproximó la verga y acompañándola con la mano comenzó a jugar con la raja y el clítoris pasándola de arriba abajo y viceversa mientras elogiaba su cuerpo y su vulva generosa. El vello pubiano ocultaba la entrada a esa vagina profunda y capaz de recibir el tributo de Antonio. La verga palpitaba al insinuarla y retirarla para hacer más deseable la cópula.

Silvia no pudo contenerse y arqueando el cuerpo le imploró que la penetrase. “Por favor no me hagas sufrir”, “La necesito dentro mío para apagar la calentura que me consume”. “Quiero esa pija enorme aunque me duela”, fue su ruego sin medir las palabras.

Antonio no pudo resistirse y lentamente le introdujo la verga hasta los testículos. Eran los únicos testimonios del aparato sexual que quedaron fuera de la vagina. Parecía mentira que los 22 centímetros hubiesen cabido en esa rajita que parecía a priori tan estrecha. Silvia, alta y delgada poseía una concha generosa. Habituada a masturbarse con velas y aparatos que la consolaban durante sus largos períodos de abstinencia no podía compararse con lo que estaba viviendo. Esto era diferente, la calentura la desbordó. Se abrazó con sus piernas a la cintura de Antonio, y mientras Él le besaba y mordía los pezones, comenzó a hamacarse haciendo un mete y saca frenético que terminó en un orgasmo ruidoso donde se mezclaron palabras de amor y de placer, que coincidieron con la eyaculación de Antonio que regó de semen las entrañas de Silvia.
Concluyeron con un beso apasionado, y luego de bañarse juntos, mientras se enjabonaban, Antonio le propuso repetir el encuentro agregando la “exploración” que faltaba.

Ya casi habían pasado las dos horas. Se apresuraron y luego de componerse ante el espejo se retiraron del hotel, Silvia temía que su esposo e diese cuenta y cuidó hasta los mínimos detalles.

Llegaron con el tiempo justo. Antonio la dejó a dos cuadras, y Hugo jamás sospechó de esa tarde que Silvia le había sido infiel aprovechando el tiempo en que él disfrutaba de su audición.

Munjol.

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