Archive for the ‘Travestis’ Category

Impensada primera vez

Viernes, enero 20th, 2012

Si quiero hacer memoria, desde siempre me atrajo la ropa de mujer. Siendo niño, miraba los zapatos de taco alto de las mujeres, luego fue la lenceria, hasta que me puse a escondidas ropa de mi madre. Asi transcurrió mi adolescencia, gustandome las mujeres y travestirme en dosis iguales, aprovechaba para vestirme cuando quedba solo en casa (salían mis padres y mi hermana 5 años menor). Hasta que de a poco me fue quedando chica la ropa materna y me sorprendí comprando en diferentes negocios, me vestiá como una diosa y me masturbaba despues.
Mis novias se iban cansando de mi ante mi poco interés en mantener una relación, pero no pensaba en ninguna relacion con hombres. Mi pacer indescriptible era salir de noche en mi auto, ir a una zona alejada de mi casa y travestirme para luego caminar por la calle, sentir el viento debajo de mi falda, sobre mis medias 7/8 y caminar con tacos altos de 10 cm era un sueño hecho realidad, con mi vestido ceñido a mi cuerpo, una peluca, bijouterie, labial y algo de sombra. Luego de masturbarme, volvía a mi casa.
Pero todo cambió cuando mi hermana hace poco tiempo se puso de novia con un tipo mas grande, ella tenia 21 y él 33, pero con mucha experiencia. Con mi padre hacían negocios, entonces siempre estaba en casa lo que a mi me molestaba,ya no tenia intimidad para travestirme. No me caía bien, era fanfarrón y engañaba a mi hermana (lo habia visto y él lo sabia).Siempre he sido la desilución de mi padre, ya que él quería que yo siguiera Administración de empresas y a mi me gustaba la docencia, por lo que chocábamos siempre.
Pero todo cambió en mi aquella siesta de domingo. Mis padres habian aprovechado un fin de semana largo para salir,yo mereuní con compañeros la noche del sabado y llegué casa bastante alcoholizado, por lo que dormí hasta dicha siesta. Cuando me levanté,sabía que mi hermana estaba en casa, fui a la cocina y allí veo una nota donde me decía que se iba a estudiar con amigas (obviamente Administracion de empresas)y que volvería tarde. Entonces aproveché para abrir mi bolso donde guardo mi ropa femenina y me dispuse a vestirme y pasear por mi casa, subiendo escaleras, saliendo alpatio,en fin, ustedes saben. Elegí un portaligas negro, medias 7/8 con detalles de fantasía, mi tanga bien metida, un vestido con espalda descubierta color plateado y rosa,cinto del mismo color, aros, anillos, pulseras, tobilleras, mi peluca lacia, mi labial con destellos, sobras y mi estreno: sandalias negras con tiras cruzadas,cerradas en el talón, con plataforma y taco de 12 cm de alto. Al pasar por el baño, el espejo me devolvió la imagen e una mujer muy provocativa, como me gusta vestirme. El sonido de mis tacos era enloquecedor,resonaba en toda la casa, sobre los cerámicos y en la madera de la escalera mientras me dirigía a planta alta. Jamás podia imaginar que al caminar por el pasillo se abriría la puerta del dormitorio de mi hermana. Realmente, no lo podía creer.
Se trataba de Jorge, el novio de Florencia, mi hermana. Yo me paralicé, no hice nada y fue él quien dijo una palabra:- ¿Sergio?. Yo no pude responder, tampoco pude salir corriendo, solo sentí un sudor frío por todo mi cuerpo . Él, mas repuesto del asombró me dijo:
- Vaya, vaya. Sabía que no eras el macho de América, pero realmente no me esperaba esto.
Allí supuse que como habian salido a bailar el sabado y sabiendo que mis padres no estaban,Florencia lo invitó para quedarse en casa. Luego ella se fue y “no quiso despertarlo”.
-Por favor,por lo que mas quieras, no digas nada a nadie, supliqué.
En ese momento vi la expresion de su cara. Me recorrió con su mirada todo mi cuerpo, y cuando me di vuelta para irme me agarró del brazo, me dio vuelta hacia {el y me dijo:
-Estás muy provocativa, vas a tener que convencerme de que no le cuente a tus padres de esto.
Yo no contesté, no supe que decir, solo me tomó de los hombros y me bajó a la altura de su cintura, al tiempo que se bajaba el boxer.
Vi su miembro en plena erección, lo mire arrodillado como diciendo que no, que no quería, a lo que Jorge dijo unas palabras que me excitaron y que no olvidaré.
- Chupala putita, yo se que te gusta, que las putas como vos quieren satisfacer a un macho. Tragátela toda…
Eso fue mi perdición.Abrí la boca,cerré los ojos y ese pedazo de carne entró . Ya no hubo vuelta atrás. Lo saboreé, lo lamí, entraba y salía de mi boca, sentía los suspiros de Jorge y no podía soltar esa hermosa verga de mas o menos 18 cm. Así estuve no sé cuanto tiempo, hasta que él eyaculó en mi boca, ordenandome que no derramara su semen . Allí me preguntó cual era mi nombre. Demoré unos segundos en entender su pregunta, hasta que respondí:
-Denisse.
-Ahora Denisse vas a sentir lo que siente cualquier mujer y me llevó al cuarto de Florencia. Yo le dije que no, pero todo mi cuerpo estaba ya entregado, quería más, quería a ese hombre,quería ser suya definitivamente.
Jorge se sonrió mientras me ordenaba subir a la cama. Estaba toda desarreglada,se notaba que ellos habian hecho el amor y ahora era mi turno.
¡Quién lo hubiese dicho!,-agregó él. Tu hermana no quiere que se la meta por atrás y vos estás desesperado
En esemomento, agarró un pote de crema de la mesa de luz, me sacó la tanga, metió un dedo en mi orificio, luego dos y siguió masajeando un rato. Yo gemía de placer, mi pasividad era evidente y no pude ni me importó gritar
- Por Dios, metemela ya, no aguantó más, quiero ser tuya.
El se rió, me miró de esa forma fanfarrona qe detesto y pocoa poco fue entrando en mí. La sensación era indescriptible, única, entraba y salía, entraba y salia, yo mordía la almohada y no había imaginado en mi vida que se podía disfrutar tanto. Al cabo de un rato,acabó en mí, sintiendo como su leche caía en mis piernas.
Desde ese momento todo cambió. Siento mucha vergüenza cuando estamos cenando en familia con Jorge como novio de Florencia. Yo a ella la quiero mucho, pero siento celos de ella cuando escucho que hacen el amor. Y ella desconoce que, cuando está en la facultad, Denisse satisface a su novio como ella no sabe hacerlo.

Así empezó todo III, De Román a Mario

Miércoles, octubre 5th, 2011

Lo de aquella tarde con Román me hizo sentirme mas segura de mi misma y mas segura de mi identidad, ahora estaba convencida de que era una chica atrapada en un cuerpo de hombre, así me lo decía mi cuerpo también, no tenia vello mas que en las piernas y muy poco, el bigote apenas me empezaba a salir pero también muy poco, mi pene era de tamaño ridículo, pero eso era bueno para mi porque al usar ropa de mujer no se me notaba, y además eso me indicaba que mi pene había sido un error y en realidad yo debería haber sido niña. También mi figura delgada y mi forma delicada de ser, todo eso me decía quien era en verdad.

Total que en los siguientes días de escuela pensaba que podríamos seguir saliendo Román y yo, pero lo extraño fue que él no me hablaba en la escuela y me evadía, no sentía como si no me quisiera ver, sino mas bien como que tenia verguenza o no estaba seguro de lo que había pasado o tal vez tenia miedo de como habría reaccionado yo, pero lo raro es que yo lo buscaba y el se me escondía, así que empecé a sentir una gran decepción, aunque había algo que me decía que el si quería pero no podía hablarme.
Ya eran los últimos días de secundaria y yo había perdido la esperanza de volver a hablar con Román, se estaba preparando la fiesta de graduación, pero al mismo tiempo los compañeros de grupo preparaban una fiesta no oficial, fuera de la escuela, que seria en casa de una de las compañeras. Yo estaba desesperada por mi situación ya de por si difícil y sumado a eso mi lejanía con Román, así que me vi obligada a hablar con alguien: Liliana. Era una compañera de mi grupo con quien había hecho buena amistad y nos confiábamos todo, excepto de mi parte, lo que ya sabemos. Un día en su casa tome valor y le dije que tenia que contarle algo muy intimo y quería que me apoyara, se puso seria y me dio la confianza para hablar, entonces le confesé que me vestía de mujer, que tenia muchos años haciéndolo y que lo peor era que me sentía niña, que renegaba de mi sexo y me dolía tener que ocultar mis sentimientos, pero además le pedí ayuda. Me apoyo, me dijo que sabia que era raro pero que pensaba que solo era mi forma a veces afeminada pero que no se imaginaba que me sentía niña, me dijo que me apoyaría en todo. Entonces se me ocurrió, le pedí que me dejara vestirme cuando estuviera con ella, que eso me serviría para desahogarme un poco y aceptó, pero fui mas allá: le confesé lo que paso con Román, y se sorprendió mucho, porque me dijo que ella había notado muy raro a Román los últimos días y que los demás pensaban que andaba enamorado pero no sabían de quien, ya que no le conocían a ninguna novia, y me dijo que tal vez era yo por quien Román suspiraba, pero lo raro era que el no me hablaba, y entonces ella me explico que probablemente se sentía nervioso y que le daba miedo acercarse a mi, pero no me convenció mucho. en fin, me atreví a pedirle un gran favor, que el día de la fiesta me dejara vestirme en su casa y que iría con ella vestida de niña, y aceptó.
Llegado el día, salí de mi casa con una maleta, diciendo a mis padres que me quedaría en casa de un amigo, me dirigí a casa de Liliana y empecé mi transformación mientras ella se arreglaba para la fiesta. había comprado un vestido de una sola pieza para ese día, de color negro, que me daba arriba de la rodilla y con tirantes arriba. use un brassier sin tirantes y lo rellene como siempre, mi ropa interior como siempre, un boxer pero ahora de color negro y a pesar de todo, otra vez pantimedias, había tenido la precaución de gastar mis ahorros en una peluca ahora si de buena calidad y bastante costosa. El vestido me encanto porque me entallaba bastante bien y me hacia lucir una figura femenina pero sobre todo destacaba mucho mi cola. Me maquille discreta, me puse la peluca y por último unos zapatos de color negro igual que el vestido, unos aretes de bisuteria color plata, gargantilla del mismo color y como siempre mis pulseras. Ahora si llevaba mi bolso, era pequeño de fiesta, color plateado también con detalles en negro. La prueba de fuego, mirarme al espejo, increíble, otra vez una chica, había cambiado la peluca de cabello rizado ahora por una de pelo lacio abajo de los hombros y con un fleco en la frente, me veía como una chica real, pero había un pequeño problema, el escote del vestido me delataba que los senos eran falsos. Liliana resolvió el problema, me presto una torera de color gris que impedía que el escote mostrara mas de lo debido. Liliana quedo sorprendida conmigo pero ella también había quedado hermosa. Usaba un vestido corto pero con falda tipo globo y estraples, ella ya tenia un cuerpo muy bien torneado y se veía como toda una mujer y no una simple chica de secundaria.
Llego la hora de irnos y las dos estábamos muy nerviosas porque aunque pensábamos que no me iban a reconocer, siempre nos quedaba la duda. Liliana había citado a su novio a las 9 en su casa para que nos llevara a la fiesta, y así pase la primera prueba, Liliana me presentó como Angye y el tipo ni cuenta se dio. Llegamos a la fiesta y todo normal Liliana me presentó como su amiga y me acompaño un rato pero como iba con su novio, tuvo que dejarme. Así que manos a la obra, a buscar a Román, ya lo había localizado así que fui directo con él, estaba con otros de mis compañeros y con todo el valor que pude sacar le dije -hola porque no me has hablado- el se puso de mil colores, pero reacciono con un hola, y le dije -puedo hablar contigo- si claro dijo el, lo tome de la mano y lo lleve hacia la salida de la casa donde era la fiesta y le pedí que no me rechazara. le pregunte porque me había ignorado en la escuela, que yo me sentía muy mal por eso. Me pidió disculpas, dijo que le daba muchos problemas verme en la escuela como hombre, que aquel día que estuvimos juntos había estado muy a gusto porque sentía que estaba con una niña, como ahora, no supe si creerle o no, pero me sentí mas aliviada al saber que no me rechazaba, por lo menos como mujer, me tomo de las manos y me pidió disculpas otra vez, me pidió que lo ayudara a solucionar ese conflicto, le dije – no te preocupes por ahora, hoy soy una niña y podemos dejar eso atrás si tu quieres- me dijo que si, que no se sentía mal porque otra ves sentía que estaba con una mujer y me pidió que bailáramos, increíble, mi primer baile con un chico, durante el baile dijo que me veía hermosa y que le gustaba mucho, después de un rato me pidió que saliéramos al jardín. Ahí me abrazo y me beso y se volvió a disculpar conmigo pero fue en ese momento que dijo lo mas doloroso que me hayan dicho: -es que no me gusta que seas hombre, yo puedo salir contigo si siempre andas de niña, pero cuando andes como hombre no te voy a hablar- en principio no supe que decir, quería decirle que no había problema, pero sabia que estaba mal, me sentí despreciada, me sentí basura, creo que me temblaron las piernas y sentí que me iba a desvanecer, Román lo noto y continuo, -es que me causa mucha confusión que seas hombre, pero me gustas como mujer, solo no me hables cuando seas niño- no podía creer lo que oía, y simplemente me aparte corriendo.

 

Román no me siguió se quedo inmóvil, llegue hasta afuera de la casa y ya estaba llorando, me sentía muy lastimada, me decía a mi misma que nunca debería haberme vestido como niña, total yo era hombre, empecé a caminar, hasta que una voz me volvió a la realidad: -te sientes mal, puedo ayudarte- estoy bien dije yo, me limpie las lagrimas y me dispuse a retirarme, -te puedo llevar- dijo él, hasta entonces lo vi bien, ya estaba oscuro pero él se hacia acercado, era el maestro suplente, así le decían porque era el que asistía a clase cuando un maestro faltaba, supongo que estaría invitado a la fiesta, era joven, algunos veinticinco años y era muy alto, nunca me había detenido a pensar en el, pero ahora su gesto me parecía muy gentil y me aliviaba un poco, -no te había visto en la escuela- dijo, -no estoy en la escuela, alguien me invito- conteste yo, -déjame te llevo, es tarde para que andes sola- asentí con la cabeza y el me guio hacia su coche, me abrió la puerta, otra vez alguien me habría la puerta, ese gesto me gustaba porque me sentía mimada, el me dijo que podíamos pasar a algún lugar a tomar algo mientras me recuperaba ya que todavía me veía triste, le dije que si estaba seguro porque tal vez yo no era como el creía. -claro que sí, las personas no valen por lo que parecen sino pos sus sentimientos- entonces me llevó a un bar pero no pudimos entrar porque el de la puerta le dijo que yo era muy niña para estar ahí y el era mayor y podrían tener problemas. El se disculpo conmigo y m dijo que podríamos hablar en su departamento, que quería que le contara cual era mi problema. Otra vez le dije que si, ya no tenia miedo y el maestro no se veía mala persona, además que era atractivo.

 

Al llegar a su departamento me desilusione un poco ya que era un lugar muy desordenado, la cama sin hacer, ropa en los muebles, trastos en el fregadero, nos sentamos en la sala y le pregunte si podía confiar en el, dijo que si. le dije así de golpe -es que no soy niña, soy niño- homosexual? pregunto el, no se, yo siento que soy mujer y que me equivoque de cuerpo, no siento ser homosexual, mas bien me siento mujer en todos los sentidos. Se quedo sorprendido y como sin saber que decir, se levanto y trajo dos vasos con refresco, hasta ahí me estaba respetando y eso me gustaba ya que no me ofreció bebidas con alcohol, -eres muy hermosa- me dijo, – no pensaría que eres hombre- no se si por lo mal que me sentía, pero necesitaba el apoyo de alguien, y así sin avisar me abrace del maestro, otra vez se sorprendió, no me abrazo al principio, pero me le pegue tanto que tuvo que abrazarme también, me daba palmadas en la espalda para consolarme y volví a llorar, no le dije nada mas, el empezó a hablarme muy tierno, dijo que me comprendía y que no le molestaba en absoluto como era yo, al escucharlo hablar yo lo miraba a los ojos y veía su cara, joven aún, cabello largo y desaliñado, ya había sentido su pecho y su espalda amplia, el me miraba también, poco a poco fue hablando mas bajo y nos mirábamos de frente, cada vez mas cerca, me beso, suave, como temiendo que lo rechazara, le correspondí y el empezó a acariciarme la cara, la espalda, el vientre, las piernas, y yo a el, me estaba sintiendo bien y estaba a gusto con el, se levanto pero conmigo en sus brazos, me llevo cargada a su habitación, me sentía la mujer mas feliz del mundo, nos íbamos besando, me acostó en la cama y me empezó a desvestir, bajo el cierre de mi vestido al tiempo que me acariciaba, me anime y toque su bulto, mucho mas grande que el de Román y el de mi primo, me bajo el vestido pero no me quito el brassier, ya se había fijado que traía relleno y no quiso hacerme sentir mal, yo le baje su pantalón, me besaba el vientre, la cadera, me dio la vuelta y me empezó besar la cola y a preparar mi agujerito con su saliva, metiendo su lengua en mi culito, yo gemía de placer, me dejaba llevar, ahora no quería tomar la iniciativa, quería sentirme mimada, me puso en cuatro patas y acerco su miembro a mi hoyito, ya no hablamos mas, solo nos dejamos llevar, empezó a meterme su verga y desde el primer momento que me toco sentí su gran tamaño y me asuste un poco, pero el fue cuidadoso, metió despacio la cabeza y dejo que mi colita se acostumbrara a su miembro, me empecé a mover y supo era momento de seguir, introdujo el resto pero de manera muy lenta, muy suave, casi amorosa, lo dejó adentro unos instantes para no lastimarme, cuando sentí que mi culito se había adaptado a su verga, moví mis caderas y mis nalgas y el se dejó llevar por la pasión, metiendo y sacando su pene, haciéndome sentir mujer con cada embestida, la velocidad aumentó y ahí estábamos los dos, gimiendo yo con voz delicada y el de forma varonil, los gritos subieron de tono, yo misma me toque para poder terminar y cuando en eso estaba, él dejo venir su leche en mi, dentro de mi, otra vez estaba siendo cogida y no me arrepentía, al contrario, cada vez me gustaba mas, él se pegaba a mi y yo sentía sus huevos en mis nalgas y a cada empujón, otro chorro mojando mis entrañas, no puedo describir con palabras ese momento maravilloso. Por fin el salió de mi y yo hice mi trabajo, le limpie su pene con mi lengua, nos quedamos acostados, cansados, el me abrazo y me besó, me puse de espaldas a él y así estuvimos un rato, sin hablar, en silencio.
Poco después supe que él tenia todavía mas para mi, su miembro se volvió a poner duro, lo sentí porque lo tenía entre mis nalgas, y yo aún estaba deseosa de él. otra vez a moverme, atrape su verga con mis nalgas y el gimió. pero ahora yo quería tener un papel más activo. me di la vuelta y con el frente a mi, lo monte, me acomode en su verga y poco a poco la fui metiendo en mi, ya no había problemas, ya nos habíamos adaptado, empecé a subir y bajar y su miembro recorría mi interior a cada movimiento, él cerro los ojos y se dejo llevar, yo me excite al máximo, entonces me di la vuelta y quede de espaldas a él y así sentada como estaba, seguí introduciéndome su verga, deliciosa, grande, dura, así estuvimos un rato y yo casi estaba teniendo un orgasmo pero se notaba que a él aún le faltaba, fue él mismo quien me hizo cambiar la posición y me acostó de frente a el, mis piernas en sus hombros y otra vez a meter y sacar, cada vez con mas fuerzas las embestidas, me sentía soñada, mas mujer que nunca, estaba gimiendo como niña y de ves en cuando dejaba escapar un gritito que el acallaba con sshhhtt, -perdon- me disculpaba, pero no podía dejar de gemir y cuando su verga entraba yo sentía que me llegaba hasta el cuello y eso es lo que me hacia gritar, y otra vez el chorro caliente dentro de mi, el me penetraba como loco, casi de manera violenta, pero eso me excitaba más y volví a correrme también, ahora sólo metía y sacaba para terminar de escurrirse, más despacio y yo extasiada, se bajo, se recostó y yo me abrace a él como si quisiera retenerlo por siempre. El me preguntó si tenia nombre y le dije que Angye, pero él me pidió que le permitiera llamarme Lizeth, que le gustaba ese nombre, así que acepté y desde entonces no he dejado ese nombre. El me pidió que lo llamara por su nombre: Mario. Cansados los dos por fin, el me abrazo por la espalda y me rodeo con sus brazos, así nos quedamos dormidos, como dos cucharas empalmadas y no volví a saber de mi hasta la mañana siguiente. Me gustaría conocer sus comentarios kenya_20nov@hotmail.com

Empezando a ser chica

Martes, octubre 4th, 2011

Pues como les había contado, mi época de secundaria paso entre muchas dudas sobre mi identidad, ya que era un chico pero deseaba con toda mi alma ser una niña, y al empezar a usar ropa de mi hermana y al tener esas relaciones fugaces con mi primo, mi espiritu se comenzo a rebelar y, con mucho miedo, empece a usar con mas frecuencia la ropa de mujer.
Para todas nosotras quienes hemos pasado por esto, ha sido muy importante que en la familia haya una hermana o una prima de la que podamos obtener “prestada” la ropa que nos gusta, pero llega un momento en que no es suficiente. En fin, la historia de hoy empieza uno de esos días que mi primo estuvo de vacaciones en la casa de mis padres y como ya les habia contado, ocasionalmente sosteniamos relaciones ya que ni el ni yo estabamos seguros de lo que estabamos haciendo, inclusive nunca hablamos de eso, simplemente lo haciamos y al terminar cada uno se iba a su cama a dormir y durante el día, como si nada hubiera pasado.
Entre todo esto, yo habia empezado a usar con mas frecuencia la ropa de mi hermana, y para ir a la escuela usaba ropa interior de mujer, sobre todo brass, porque me excitaba mucho saber que los tirantes podrían notarse si tenia algún descuido o si algún compañero me tomaba por los hombros o la espalda, asi que esto me obligo a ser muy reservado. Mientras en mi casa y en las ocasiones que me quedaba solo, empecé a experimentar mucho mas con la ropa y el maquillaje, usaba las panties de mi hermana, los brass de mi mama, los cuales rellenaba con papel o ropa, una mini falda rosa de vuelo con olanes que me fascinaba, blusas de tirantes y me pintaba la boca, usaba maquillaje en polvo y empezaba a aprender a pintarme los ojos, en ese tiempo los zapatos de tacón de mi madre me quedaban a la medida y una vez vestida caminaba por la casa, hacia labores domesticas, luego me animaba a salir al patio, ahí ensallaba mi forma de caminar femenina, luego abría la puerta de la calle y si no había nadie me animaba a dar dos o tres pasitos con mucho miedo pero inmediatamente regresaba corriendo y muy agitada pues me excitaba mucho saber que podrian verme. En fin, sentí la necesidad de tener mi propia ropa y asi fue como con mucha verguenza empecé a comprar mi propia ropa interior y adquirí mi primer faldita, cortita de color blanco, ceñida por la cintura y con vuelo debajo, empecé a comprar mi propio maquillaje y hasta me atreví a comprar una peluca (de muy mala calidad por cierto) y todo esto me producía una sensación de miedo, yo diría que hasta de terror de saber que me descubrieran, pero lo necesitaba para satisfacer mi deseo de sentirme mujer, Obvio que algunas veces cometí errores y estuve a punto de que me cacharan en mi casa y algunos amigos, como una vez que hice una lista de ropa que quería comprar y se me cayo de la bolsa de la camisa y un amigo la agarro y la leyó enfrente de todos y burlandose de mi, pero me hice el inocente y les dije que no se de donde habría salido eso y ya no se si me creerían o no pero me dio mucha verguenza y cuando llegue a mi casa me puse a llorar porque sentía que nadie me iba a comprender nunca.
Total que ya para salir de secundaria, uno de mis compañeros, Román, no se si notaria algo raro en mi o solo lo haría por fastidiar, pero me empezó a molestar dándome nalgadas o abrazándome por atrás y luego se me pegaba mucho y me decia cosas como “toma” o “yo se que te gusta” y se burlaba de mi porque siempre me tomaba por sorpresa y yo me hacia el ofendido aunque en el fondo me gustaba, así que decidí desquitarme: Un día que nos encargaron un trabajo de grupo quedamos de reunirnos en mi casa para hacer el trabajo, en el grupo éramos cinco y uno de ellos era Román, pero unas horas antes de la cita les llame a todos menos a él para decirles que no podría recibirlos en mi casa, pero que no se preocuparan porque yo ya estaba haciendo el trabajo y que yo lo llevaría. En esa ocasión me encontraba sola en casa y la cita era a las 6 de la tarde. así que empecé a arreglarme, pero como mujer. Unas panties tipo boxer de color blanco, brasier con relleno, la faldita blanca que me gustaba mucho, una blusa tipo halter de color negro, ya para entonces había conocido el placer de usar pantimedias, lo que además me gustaba porque me hacia lucir mucho mis piernas, ya que yo siempre había sido muy delgada para ser hombre, pero creo que bastante bien para ser mujer. me maquille de manera discreta, me puse unos aretes de clip, unas pulseras y unos zapatos de tacón no muy alto de mi madre y termine el trabajo con aquella peluca que había adquirido y que escondía debajo de mi cama. Me  mire en el espejo y me encontré con algo mejor de lo que había planeado, una hermosa chica de 14 años, una adolescente en flor, sencilla, dulce e inocente (mmm). estaba segura que Román no me reconocería. En eso estaba cuando escuche el timbre, eran las 6 y media, se me había ido el tiempo en arreglarme y desde la ventana vi a Román esperando afuera, aun no estaba segura de lo que iba a hacer así que empecé a temblar de los nervios y la emoción, el seria el primero que me vería totalmente transformada y era un reto para mi, pues así sabría si tenia el aspecto de una niña o no. Al fin respire profundo y me decidí a abrir la puerta, lo hice y me pare frente a él pero no dije nada, entonces el pregunto si me encontraba yo, … no me reconoció, sentí un gran alivio y se esfumaron mis miedos, ahora la voz, había ensayado desde hace mucho tiempo una voz femenina que creo que salía bastante bien ya que mi voz nunca ha sido gruesa, y haciendo acopio de valor le dije, no esta quien lo busca, – Román - dijo él, – quedamos de vernos aquí para hacer un trabajo de la escuela – sentí en su voz que estaba nervioso, lo había impactado, le parecía una chica atractiva, me empecé a sentir mas segura y le dije con tono de desinteres – creo que no se tarda, si quieres esperarlo ahi afuera – se sorprendió, le di su primer golpe, lo hice sentir inferior ante una chica linda, no dijo nada, no se atrevía a reaccionar, así que decidí ser menos cruel, le pregunte si quería agua o algo de tomar, me pidio agua porque tenia la boca seca, así que entre a la casa y le serví un vaso con agua, cuando se lo lleve afuera ya se había recuperado un poco del shock que le había ocasionado y se animo a preguntarme, -eres su hermana- otra ves me sentí segura sabia que no me había reconocido, -si- le dije y me pregunto por mi nombre, yo ya era Mariana para mi primo, pero sentía ese nombre muy normal, así que sin pensarlo mucho le dije -Angye, me llamo angelica pero me dicen Angye- jamás había pensado en ese nombre pero se me ocurrió en el instante, era mi segundo nombre como chica, empezamos a charlar de a poco, la escuela, le dije que era menor que mi hermano y que iba en secundaria pero en otra escuela, que no nos llevábamos muy bien, pasaron algunos veinte minutos y el ya había tomado confianza pero yo todavía tenia el control de la conversación, vi un coche estacionado y le pregunte si era de él y me dijo que sí, que era de sus padres pero que se lo habían prestado esa tarde, yo ya habia empezado a sonreírle así que el iba tomando confianza, le dije que tenia que irme pero que si quería esperar a mi hermano lo hiciera afuera que seguramente no tardaría, me pregunto a donde iba y le dije que con unas amigas. nada formal, así que tomo valor y me dijo que si podría llevarme, en ese momento, las cosas cambiaron para mi, eso no estaba planeado, mi respuesta debería ser que no y salir ya de ese momento, regresar a casa y volver a ser niño, pero el corazón me dio un vuelco, me sentí admirada y deseada, no pude rechazarlo, le dije -bueno- se dirigió al coche que era pequeño y me abrió la puerta, empecé a tener sensaciones extrañas pero que me gustaban, me sentía mas niña que nunca, admirada por un hombre que me prodigaba toda clase de atenciones, en mi faceta de niño, nadie me tenia consideraciones, empezó a gustarme eso, me dijo que si antes de llevarme aceptaría tomar una nieve, le dije que si pero solo un rato ya que no quería llegar tarde con mis amigas (tenia que decir que sí porque en realidad no iba a ningún lado) me invito a una nevería, pedí helado de fresa y note que había cometido un error, no llevaba bolsa, no tenia bolsa, y todas las niñas usan una bolsa aunque sea pequeña, reacciones y dije – ay se me olvido mi bolsa, que tonta- me dijo que no me preocupara que si quería regresábamos por ella pero que no era importante, le dije que no era necesario que así estaba bien, que ya con mis amigas me ayudaría si me hacia falta algo. Conversamos sobre todo y nada, en un momento dado le dije que mi hermano (o sea yo) se quejaba mucho de el porque lo molestaba, el se mostro apenado y dijo que no me molestaba pero que notaba que yo era raro y quería saber si era gay, me puse de mil colores, quería decir que si se me notaba que era afeminado, siguió diciendo que era por eso pero que le caía muy bien y que de hecho el me había defendido en algunas ocasiones en que no estando yo presente, los otros muchachos hablaban mal de mi, así que empecé a cambiar el concepto que tenia de Román.
Un poco apenada por lo que me platicaba le pedí que me regresara a la casa que ya no iria con mis amigas porque me había sentido mal repentinamente, el se preocupo un poco y me dijo que si, subimos al coche y por el tiempo que habíamos estado en la nevería ya había caído la noche. le dije que quería decirle algo porque pensaba que el había sido sincero conmigo así que le pedí que fuéramos a algún lugar donde no hubiera mucha gente, el apenas tenia 15 años a donde podríamos ir, así que se dirigió a una plaza cercana donde no había mucha gente y muy poca luz, en realidad estaba muy conmovida por lo que me había dicho y como eso me había hecho sentir así que no quería seguir engañándolo, le dije que tenia mucha pena por lo que le iba a decir, pero que esperaba que me comprendiera que no era mi intención haberlo engañado y que me había arrepentido de lo que estaba haciendo, entonces el dijo, -ya me lo imaginaba, y a pesar de que hacia todo para descubrirte, nunca pude hacerte que dijeras nada y mira ahora, sin querer aquí estamos contándonos lo que ya nos imaginábamos- entonces le pregunté, si ya sabia que en realidad yo era su compañero vestido de mujer, me dijo que si, pero que no estaba vestido de mujer, que era una mujer de verdad, pero en un cuerpo que no me correspondía, que el ya lo había notado y que inclusive quería que lo confesara porque yo le atraía, pero el reprimía ese sentimiento por no sentirse gay, eso fue el climax, no pude contenerme mas y me lance a sus brazos y pose mi boca en la suya, nos besamos, nuestros labios se unieron y después el metió su lengua en mi boca, me sentí como nunca me había sentido antes, me sentí unida a ese adolescente y me sentí su cómplice, el me empezó a tocar, las piernas , la cara, los pechos, el vientre, yo le detenía la mano cuando quería subirla a mi entrepierna como si quisiera evitar que el supiera que no era niña, que tonta por que el ya lo sabia, empezó a tratar de bajar mis pantimedias y ahí fue donde aprendí que nuca hay que usar pantimedias cuando vas a salir con alguien, que trabajo, para mi y para el, tratar de quitármelas, terminamos rompiéndolas, mientras tanto yo le había ya tocado su bulto por encima del pantalón, pero teníamos poco tiempo y no estábamos nada cómodos, asi que si queríamos hacer algo debía ser pronto, desabroche su pantalón y baje su ropa interior, salto su pene, juvenil, duro, grande, blanco, incluso rosado, lo bese en la punta, se lo recorrí con la lengua, era mi primera ves, pues cuando había estado con mi primo nunca habíamos tenido sexo oral, escuche sus gemidos, creo que lo estaba haciendo bien, luego la empecé a chupar como una desesperada, el bajo mis panties y yo me di la vuelta, me puse de espalda hacia el y se acerco a mi, me levantó la falda, abrí mis piernas y me acerco su pene, ya lo sentía caliente, lo deseaba, el empezó a empujar, como no era mi primera cogida yo sabia como acomodarme, asi que mas que él fui yo la que hizo lo necesario para que su verga entrara en mi, era mas pequeña que la de mi primo así que casi no hubo dolor, pero si hubo mucho placer, empecé a gemir y creo que eso lo excito mas, me empecé a mover en forma circular y le dije que sacara y metiera su verga porque me parecía que no sabia como hacerlo, así que empezó a moverse y yo a sentir el mayor placer, me sentía plena, llena, me sentía de él, no tardo mucho en terminar y se vino adentro de mi, lo cual me causo mayor placer, sentí su calor en mi vientre, en mis entrañas, yo me había excitado pero no termine en esa ocasión, el se asusto un poco, jaja, igual que mi primo pensó que podría embarazarme, yo con algo mas de experiencia, lleve mi boca a su verga y se la empecé a limpiar con mi lengua, de repente me vino a la mente un pensamiento, como iba a regresar a casa, es decir, estaba vestida de niña y si mis padres habían regresado que iba a hacer, me invadió el terror, le pedí a Román que me llevara a casa, nos arreglamos como pudimos y el me llevo a casa y casi lloro cuando veo el coche de mis padres estacionado, me sentí abatida, Román me abrazo con mucho cariño y de repente una luz en la oscuridad, doblando la esquina veo que vienen mis padres caminando, así que era ahora o nunca, le doy un beso fuerte a Román y bajo corriendo del coche y logro entrar a la casa sin que me vean, a correr al cuarto para cambiarme, pero en la corrida, sentí mojadas mis piernas, se me escapa una sonrisa, el recuerdo de mi hombre aun esta en mi y su leche me escurre, a cambiarme rápido y por hoy  a dormir y soñar con este momento. Me gustaría que me escribieran sus comentarios a kenya_20nov@hotmail.com. Hasta la próxima

Así empezó todo

Lunes, septiembre 26th, 2011

Hola a todas, quiero compartirles mi historia verdadera, no es tan especial ni fantástica, pero para mi fue y ha sido muy emocionante.

Yo fui un chico como todos, hasta los 12 años cuando empezaba la secundaria. Siempre había notado que era algo delicado y tenía algunas cosas diferentes con otros chicos, como que no me gustaba jugar a cosas rudas o pelearme. Un buen día, en que mis padres iban a salir con mi hermana, estaba en el baño y mi hermana que acababa de bañarse dejó la ropa que había usado ahí dentro, de repente la vi y me pregunte que se sentiría ser como una mujer, así que tome la falda escolar que había dejado y me la puse y pensé, pues no se siente nada especial. En ese mismo rato y ya que mis padres salieron y me quede solo, me fui al vestidor de mi hermana por curiosidad y saber que se sentiría usar otras prendas femeninas, encontré una faldita rosa, otra blanca, pantis de varios modelos, empecé a probar con todo, mi hermana era menor que yo y su ropa aun era de niña, me probé toda su ropa, unas panties blancas con encaje atrás fueron las que mas me gustaron, complete con la faldita rosa que sería mi atuendo por muchos años más, las blusas no me quedaban, así que mi mamá tuvo que pagar las consecuencias, encontré en su vestidor un top de color blanco que me ajusto bastante bien, antes me puse un brasier que rellené con algunos periódicos, en ese entonces yo era muy delgada, me sentí muy bien con la ropa así que busque un espejo y wooow, no podía creer lo que veía, unas lindas piernas, un cuerpo esbelto, parecía una niña, no podía creerlo, por ese día fue todo porque también me asuste un poco ya que pensaba si no seria en realidad una niña y algún día mi pene, que por cierto era muy pequeño para suerte mía, se haría tan diminuto que no se notara. Así empecé a tener muchas dudas, pero también entendía que yo era una niña en un cuerpo equivocado. Comencé a utilizar la ropa interior de mi hermana a diario, la llevaba a la escuela, incluso el brasier, lo que me excitaba mucho, pues sabía que cualquier error de mi parte haría que me descubrieran.

Después vino algo mas intenso, aún en la secundaria, tenía unos tíos que cada verano nos visitaban y ellos tenían un solo hijo que era mi primo, él era lo opuesto a mi, era aventurado, peleonero y le gustaba mucho exhibirse frente a sus amigos, ya que enseñaba mucho su pene porque se sentía orgulloso de él, y como no, si era un buen pene para ser un adolescente. Ellos duraban casi dos meses con nosotros y creo que nos paso lo que a muchos, en esos ratos de ocio que estábamos acostados viendo la tele se me empezó a arrimar y me acercaba su miembro y me decía “a poco no lo tengo grande” yo me ponía muy nerviosa porque eso me gustaba pero no quería que lo notara asi que solo le decía que no molestara. Sin embargo, él me tomo de los hombros y me volteo de lado y se pegó detrás de mi, yo le dije que no molestara y él dijo “no hay problema no pasa nada”. De repente cuando sentí su herramienta rozando mi cola me estremecí, me gusto pero no quería decirlo, simplemente me quede paralizada, él paso su mano por delante de mi y me desabrocho el pantalón, yo ya no opuse resistencia ni dije nada, entonces con mas suavidad el me volteo boca abajo y se bajo su pantalón y saco su pene, yo no lo vi me daba miedo y vergüenza, se subió arriba de mi y yo sentí como me lo ponía entre las nalgas, yo pensaba en aquel entonces que eso era ya tener sexo, él se movía arriba de mi y sentí su verga caliente ponerse muy dura. El me tomaba de los hombros y yo me sentía una mujercita pero no podía decir ni una palabra. Sentí que debía hacer algo más y abrí las piernas, él dijo “ah zorrita” y acomodo su verga en mi agujerito, quería meterlo pero no podía y yo con las manos separe mis nalgas y sentí la punta de su verga entrando en mi, pero me dio miedo y apreté mis nalguitas y eso le gusto porque gimió, y como yo tenía miedo que me penetrara empecé a apretar su pene con mis nalgas y eso le gusto y asi estuvimos hasta que se vino en mis nalgas, no dentro de mi, afuera y él se asustó porque no sabia que podía pasar con eso, creo que él pensaba que me podía embarazar por haberme llenado de su liquido, ese que tanto me gusto, blanco y caliente, al terminar no voltie , me daba vergüenza y asi me quede un buen rato.

Al día siguiente no comentamos nada y todo siguió normal pero al llegar la noche saque una bata de dormir de mi hermana que me llegaba a los muslos y me puse unas panties y un brasier y así me fui a acostar y me tape, aunque hacía calor pero necesitaba estar tapada. Mi primo dormía en una cama junto a la mía y cuando nos acostamos yo esperaba que el se levantara y fuera a mi, pero se tardo mucho porque yo estaba ya desesperada cuando lo escuche levantarse y meterse en mi cama junto a mi debajo de las sabanas, obvio que yo estaba acostada boca abajo, esperándolo, el se subió otra vez arriba de mi y cuando sintió que tenía puesta ropa de mujer me dijo “ah eres una nena” y fue la primer ves que respondí, le dije “sí y quiero ser tuya”. Así que empezamos de nuevo, me acerco su pene, separe mis nalgas, pero esta vez el estaba más decidido, apunto su verga en mi agujerito y empezó a empujar, yo me sentía rara pero me estaba gustando, hasta que empezó a entrar su capullo, sentí algo de dolor pero todavía podía aguantarlo, no podía creer que por fin me estaba convirtiendo en la mujer que tanto deseaba, sentí que empezaba a entrar su miembro y al mismo tiempo un fuerte dolor, a pesar de que antes de acostarme yo misma me había lubricado con un gel de mi mamá, por un momento intente safarme pero él me tenía bien sujetada y creo que mis movimientos lo excitaban más, y así logro meter su pene, ya que mi colita se acostumbró a su miembro empece a disfrutar, noté que me habían salido unas lagrimas de los ojos pero a la vez me sentía feliz y realizada, no quería que eso terminara, quería tenerlo dentro de mi por mucho tiempo, sentía como empujaba y su verga se salía pero inmediatamente la volvía a meter, dolor y placer cada vez, sentí como se fue moviendo con mucha más rudeza que antes y yo sentía que tocaba el cielo pero el climax llegó cuando descargo su leche dentro de mi, no cabía en mi de placer, su liquido caliente dentro me hacia sentir toda una mujer, su mujer, ahora si el descansó encima de mi y me besaba la oreja y el cuello, me dijo “te gusto” yo respondí que sí, nos quedamos dormidos así, él abrazándome por detrás de mí hasta el amanecer. Esto continuó por todo el verano, ya no volvimos a ser los mismos pero lo manteníamos en secreto, ya que para todos los demás yo era un chico normal. A partir de entonces le pedi que en la intimidad me llamara Mariana, ese fue mi primer nombre como mujer.

La esclava del sado

Lunes, septiembre 26th, 2011

Había una fiesta de disfraces, y como yo siempre he sido muy extrovertido, la cagada,  o sea, me gusta mucho bromear, le aposté a un amigo que el no era capaz de vestirse de sadomasoquista como en las películas porno e ir a una fiesta de disfraces, y la apuesta fue muy alta, pesada apostamos 200.000, para nosotros como estudiantes de la U eso era demasiada plata, y dijo yo lo hago pero la apuesta va de lado y lado, yo te digo que disfraz debes usar, y en caso de empate cada uno le gasta una botella de aguardiente al otro,  y le dije listo de una, dijo si yo soy el sado tu eres la esclava del sado, y yo le dije que no lo hacía que igual como cada quien pagaba por separado que iba a conseguir la plata y que el se disfrace o consiga el dinero de él, y dijo yo si lo voy a hacer ya contacte quien me levanta el disfraz, era de un amigo nuestro de los antros que hacia streptese, como no conseguí la plata le dije pues ayúdame a conseguir la pinta, y dijo tenemos que hacerlo como en la realidad, bien auténticos, ya que vamos a joder ganémonos el concurso y le dije listo para las que sea, yo en ese entonces era mas delgado, pesaba 53 k, él dijo ya tengo la ropa y una amiga peluquera nos ayuda y nos maquilla, pero tenemos que ir desde el medio día, le dije y por qué tanto, me respondió porque ella me dijo que era demorado, fuimos a la casa de la amiga, no era mujer era un travestí, ella dijo va ha ser difícil para disfrazarte a ti Jorge, eres muy peluda, se rió y le dije pues no que eres profesional en esto dale…, dijo jejeje te va a doler, entramos a una sala y había una camilla y dijo desnúdate, así lo hice y me empezó a echar cera y me depiló todo el cuerpo, el culo, las pelotas, fue muy doloroso incluso me hizo sangrar donde mas bello tenía, le dijo a Andrés mi amigo vuelve en dos horas y media para maquillarte a ti, que el maquillaje de hombre sado es fácil, acabo de depilarme, me hizo echarme un gel especial para quitar los residuos de cera, dijo dúchate, me pinto las uñas de los pies con esmalte rojo, me hecho otro liquido, dijo así quedarás suavecita, me pelo también las cejas, y después me empezó a vestir, me puso un corpiño o corsé de cuero con cordones atrás el cual ato con fuerza de tal forma que me demarco una cintura increíble, me puso unas tetas de goma y dijo esto ya es fácil eres delgadita y va a ser fácil trasformarte, y le dije no soy marica trátame como hombre, dijo una vez vestida no dirás lo mismo, seguimos me cogió el pene y los huevos y yo le dije no abuses,  de lo avergonzado que estaba ni se me paró, y dijo no seas complicado, además no es con morbo tenemos que esconderlo, y cogió cinta y me la pego a la entrepierna hasta que no se notaba, me paso un hilo dental de encaje, un cachetero negro de transparencia y encaje, unos ligueros, medias de mallas, todo negro, y me ayudo y enseñó a colocarlos sin dañarlos y la sensación de la seda en las piernas y la tanga me empezaron a excitar y me dijo chupa limón linda así no se parará, después me pasó una minifalda falda de cuero muy apretada y le dije eso esta muy corto, y dijo así les gusta a los hombres, me pasó unos guantes de ceda y dijo ya estas vestida, y después me paso unas botas de plataforma de taco puntilla de 15 cm, que daban hasta las rodillas, y yo no podía pararme, me enseñó a usarlas y a caminar, y después me maquillo cual zorra, me puso pestañas postizas, labial rojo carmesí, mucha base, sombras, unos aretes para orejas sin perforar, me puso uñas postizas, me colocó una peluca, cuando terminó y estaba completo me paso un espejo y me vi y me sorprendí mucho, no me reconocía, parecía una puta, una mujer de verdad, además me coloco un collar de perro en el cuello y una correa, dijo como quedaste como una mujer sal y cuando Andrés este listo entras del apartamento de lado, y tocas la puerta, me mandó allá, llegó Andrés, y lo vistió, y cuando había pasado 45 minutos, timbre y me abrió él, estaba vestido con un pantalón vaquero con aberturas en la entrepierna, un suspensorio con taches, una correa de taches, un arnés de cuero, antifaz que dejaba ver sus ojos maquillados con sombras negras, su boca esta pintada de negro y de igual manera sus uñas, una capa negra de seda, unas botas que parecían militares, manillas de taches, un látigo,  no me reconoció, y me dijo la travestí, hola Andrea, ve te presentó a un amigo que estoy arreglando para una fiesta, y Andrés dijo mucho gusto, y me dio un beso en la mejilla, como me di cuenta que el travestí no le había contado le seguí el juego, me senté y intenté imitar una voz de mujer, la travestí dijo espérame ellos son una parejita, les doy algo de tomar se van y platicamos, yo le dije bien y me seguía burlando de Andrés que se sentó a mi lado y me empezó a coquetearme y a morbosearme, y cuando llego con dos vasos de vino, dijo listo Andrés paga que allí esta tu amigo Jorge, y al hombre estaba atónito y sonrojado, dijo marica quedaste mas linda, pero se le notaba la vergüenza por haberme estado coqueteando, dijo jajaja si no me dicen te violo, le dije marica me besaste, te gustan los hombres, eres un cerdo homosexual, y dijo hombres como tu me fascinan, reímos, nos despedimos y salimos, en la fiesta fuimos un éxito, la desinhibición, y la ropa, como el pantalón que traía Andrés que era de cuero con abiertos en el pene y en el culo y con la tanta suspensoria de cuero fueron el furor y ganamos 200000, o sea que la rumba el disfraz y la bebida salio gratis y nos sobraban 105000, Andrés toda la noche se pasó diciéndome mamacita, rica, que putita mas buena, sacando su lengua y chupándose, además cuando bailábamos me apretaba, yo no dije nada porque creí que era por joderme la vida y por ganar el premio, además recordé el consejo de la travestí y me la pase chupando limón para no excitarme, porque sinceramente me empezaba a gustar estar así vestido, además muchos hombres me sacaron a bailar, pese a que al principio de concurso me presente como Jairo y dije que mi disfraz era la esclava travestí, igual salí a bailar con todos para ganar el concurso, y muchos hombres me pasaban a escondidas teléfonos y me miraban con morbo, incluso uno se ofreció a pagarme lo que yo le cobrara para irme con él a un sitio privado, yo tiré los papeles y rechace la propuesta porque hasta allí yo pensaba que era un macho, jeje, así que estuvimos muy contentos y bebimos algo de alcohol, cuando íbamos saliendo Andrés me mandó la mano a la nalga y dijo ahora deberíamos terminar con broche de oro, no crees?, dijo podemos ir al mejor motel de aquí con la plata que ganamos, yo me reí y le dije calla guevón, yo soy Jorge, y no soy marica, pues dijo yo por ti me volteo mamacita, te vez muy rica, yo estaba todo prendido y en realidad la idea no me pareció del todo loca, pero pensé que me estaba probando y le dije no que te pasa, subimos al carro y el me puso la mano sobre la pierna y dijo anímate pídeme lo que quieras pero anímate mami, yo le dije a qué, él respondió a ir al motel, entonces le dije me hablas en serio y me dijo si, yo de inmediato volví a coger limón, y el me dijo se que estas excitado y que haces eso para que no se te paré, te vi hacerlo toda la noche, anda yo se que quieres probar, vamos será un secreto de los dos, me sonroje y dijo vez que si quieres, entonces yo le dije vamos pero sin penetrar y solo si lo que quieres que yo haga, tu me lo haces primero a mi, dijo de una llegamos nos registramos, Andrés no había cerrado la puerta del cuadro cuando ya me jaló hacia él y me dio un beso y yo le correspondí en realidad lo estaba deseando, verme así vestido y verlo a el tan sensual fue como estar dentro de una película porno, él cerro la puerta y empezó a tocarme con demasiado morbo, me subió la falda a la cintura y empezó a besarme las piernas, decía ufff rica Andrea, uff rica, estas mas buena, que linda perra, yo ya no dije nada, me deje llevar y me decía vas a ser mi nenita, te voy a hacer mía, te haré sentir mujer y no querrás ser más que una nenita, yo me calenté increíblemente, él lo notó y tomo el control, dijo vamos ha hacer realidad nuestros disfraces pero no te preocupes linda no te voy a lastimar, y se desabrocho el suspensorio y ví como tenía su pene mas grande que el mío, salió disparado como un resorte, me dijo tócalo, lo hice comprobé que lo tenía muy duro, yo parecía sin voluntad, él me dijo arrodíllate, mientras sujeto mi collar de perra y yo lo hice, dijo cómetela linda, trágatela que yo se que quieres, mientras yo estaba arrodillado él gemía y me acariciaba los brazos diciéndome Andrea desde hoy serás mi mujer, después de que me obligó a mamárselo me dijo chúpame las huevitas mami y yo lo hice, me dijo eres una experta lo chupas mejor que todas las mujeres con las que he estado, eres una profesional, en ese momento me tiró en la cama boca arriba y me dijo abre las piernitas mami, y entonces me despegó mi pene y se lo metió a la boca, dijo mirándote tan hambrienta imagine que podía ser bueno hacerlo linda que se siente, y yo no atine mas que a decir sigue Andrés, él dijo, no, así no se responde mami, tienes que decirme papi o amo, y yo obedecí y le dije sigue papi, hágame suya amo, y él comprendió que me había vuelto una sumisa, en ese momento me beso las pelotas y bajo su lengua hacia mi ano, y le hecho algo al látigo mientras que me lo sobaba en la cola, yo no pude hacer otra cosa que correrme, pensé que allí había acabado todo, y no fue así el me agarró con su boca mi polla me lamió toda la leche y se la tomo, eso me calentó y el seguí besándome y diciéndome Andrea rica ufff, hoy te haré feliz, así y mientras me pasaba la botella para que tomara mas alcohol, dijo quieres probar fue riquísimo beber tu leche, quieres beber la leche de tu papi, y yo le dije claro bebe, y entonces dejo de lamerme y se paró en lado de la cama, y me dijo ponte en cuatro perrita, lo hice y empecé a mamar su rica verga, el se retorcía de placer mientras me tocaba la espalda me besaba los hombros, y de un momento al otro empezó a darme palmadas en las nalgas, yo me sentía una puta y mi pene volvió a ponerse duro, cuando de pronto el se retorció y dijo o si mami y se corrió en mi boca, el sabor del semen era algo que me provoco una sensación de repulsión, pero inmediatamente el sacó su verga, tomó mi mentón con su mano me acerco a él, me beso y de la arrechera que me provoco me la trague toda, cuando terminó yo me iba a quitar las botas y dijo no lo hagas mami, así pareces una profesional, si te incomoda quítate la falda y como en realidad si me molestaba me la quite, el me termino de quitar también el cachetero y me quede en hilo dental y dijo mírate en el espejo mami eres hermosa, yo pensé que íbamos a dormir cuando dijo siéntate en mi pecho, mientras el se recostaba en la cama boca arriba, yo lo hice, y el me empezó a mamar el pene a decirme que rica eres la mejor, y me pedía que gima y yo lo hacía en eso puso su mano en mis nalgas y con la otra saco un frasco de su bolsillo se lo hecho y me empezó a echar eso en el ano, como era por encima yo no decía nada, pero me gustaba, de pronto me mandó un dedo por el culo y en vez de sentirme mal, me éxito mas, dijo es dilatante mami, y yo me sentía una perra pero genial, yo le dije quiero ser tuya y el dijo estaba esperando que lo dijeras, me dijo levántate mami ponte en cuatro, y yo solo deseaba ser suya, se puso detrás de mi, me lamía la espalda cuando sin darme espacio a decir nada me introdujo su verga de un trancazo, yo lance un fuerte gemido, el dijo así chilla mami, ahora ya sabes lo que es ser mi mujer, a mi se me fueron las lagrimas del dolor que sentía, le dije sácalo y el dijo espera siente y veras que es bueno mami, mírate en el espejo vez eres hermosa cuando eres dominada, sus palabras retumbaban en mi cabeza y pronto olvide el dolor y le dije sigue, sigue papi, cuando, me dijo Andrea eres increíble yo me corrí el hizo solo un par de movimientos mas y se corrió dentro de mi, yo quise quitarme y dijo no mami quédate quieta, con toda delicadeza me volteó me recostó en posición de cucharita, me pasó la botella dijo vamos a tomar así mirándonos en el espejo, esto será inolvidable para mi, eres la mejor te amo nena, y yo le dije no digas eso me siento mal, dijo no te sientas mal yo soy el marica y si pasa algo dices que te obligue, que me aproveche de ti borracho, siempre tendrás mi respaldo, y esto será un secreto, en serio que eres la mejor, tomamos unos sorbos mas de alcohol y me quede dormido, cuando desperté me parecía increíble que estaba en la misma posición ya era de madrugada eran las 5:00 a.m., y a penas me moví, a él se le volvió a parar y se despertó.

 

Y me dijo en realidad eres hermosa, lastima que tengamos que salir y que la noche haya terminado, pero debes prometerme que lo repetiremos Andrea, y me dio un tierno beso, entonces me dijo linda vamos a bañarnos juntos, yo no dije nada y nos fuimos a bañar, mientras nos duchábamos el me tocaba y yo me sentía muy apenado de lo que había pasado igual fue rápido, pues por los trajes no podíamos esperar a que estuviera claro el día para llegar a casa.

 

Cuando salimos fuimos a la casa de Andrés, él me dijo no te sientas mal piensa que lo gozamos los dos, y que yo quiero que vuelva a pasar, yo casi no hable y me fui a casa, al llegar lo primero que hice fue llamar a mi nova y me cite con ella y terminé nuestra relación, con lo que había pasado me sentía una porquería con ella, así pasó estuve toda la tarde vagando en la calle pensando en lo que hice, y aunque me sentía mal recordaba lo sucedido y me volvía a excitar.

 

Ya eran las seis de la tarde cuando timbró mi celular y era Andrés, me dijo podemos hablar fui a buscarte a tu casa y no estabas, donde estas te recojo en mi carro, yo le dije bueno, estoy en el parque, me senté y lo espere cuando llegó dijo sube, entonces subí y dijo linda del premió nos sobraron 40000 te doy tu parte o salimos y no la gastamos, yo le dije no me digas linda, y el dijo si lo eres, nunca más te volveré a ver como Jorge, yo le dije no digas eso, me dijo es cierto siento que estoy enamorado de ti hasta termine con Lucía por ti, Lucía era su novia, yo le dije estas loco, dijo en realidad si estoy loco por ti quede prendado y quiero que salgamos, yo le dije yo nunca dejaría a mi novia por ti, dijo no te pido que lo hagas, lo nuestro puede ser clandestino, y le dije estas loco, dijo yo pensé que te gustaría repetir mi Andreita.

 

En realidad con lo que me decía me sentía bien, hasta me agradaba que me tratara como mujer, y le dije sabes una cosa esto se repetirá pero yo no seré tu novia, si quieres seamos amantes y disimulamos igual nadie se debe enterar de lo que pasó, dijo como quieras bebe.

 

Le dije pues no me suena repartirnos la plata vamos a rumbear mejor, y dijo igual pensaba yo jeje, dijo y que te parece como hoy es 30 de octubre si vamos a otra fiesta de disfraces mamacita, yo le dije no se déjame pensarlo ceno y te digo, me dijo no linda si quieres que lo hagamos decide ya para llevarte con la travestí que te maquille yo lo pensé un momento, mientras él dijo la idea de volverte a ver en hilo dental me enciende de una, mira, y le dije listo pero tendríamos que alquilar  otro disfraz y no aguanta más bien hagamos otra cosa, el me dijo pues vas de conejita ya tenemos todo solo compramos unas orejas y un rabo y ya, le dije estas loco y si alguien me reconoce, dijo si no te reconocieron ayer en el motel, menos lo harán hoy, y le dije listo vamos, llevamos donde el travestí y me dijo te dije que no querrías dejar de ser mujer amiga, jeje me vistió y salimos, para nuestra mala suerte nos detuvieron unos agentes de transito y yo no llevaba mis papeles así que me retuvieron, el tuvo que devolverse a traerme mis documentos, mientras tanto me llevaron en una van a la estación y algunos agentes sabiendo que yo era hombre me pellizcaban la cola, y lo grave era que no me molestaba, desde allí supe que quería ser travestí toda mi vida, ese día no pudimos hacer nada las cosas se arruinaron, y lastimosamente mis planes de ser amante de Andrés no funcionaron, en tanto que en un trágico accidente de transito él falleció 10 días después, yo fui a su velorio lloré sintiéndome y siendo su viuda, y sus padres pensaban que era por la gran amistad que teníamos razón por la cual me decían que para ellos era más duro y que juntos íbamos a salir adelante, más yo me aleje de ellos porque no quería tener nada cerca que me recordara a Andrés.

Vida nocturna, vida de pasión: Mi primera salida pública.

Sábado, septiembre 24th, 2011
Vestía con una pollerita ajustada de color blanco, unos jeans a la cadera, zapatos negros de sugerentes tacos aguja. Creo que él miraba la tirita del colaless negro que coquetamente huía de los márgenes del pantalón y dejaban en evidencia mis gustos interiores. Los nervios me consumían por completo, se me sentía muy observada. De no ser por los lentes de sol que usaba, me habría cortado y no hubiera sido capaz de traspasar el umbral de la puerta. Él me decía que me hacían ver diva, sobre todo con el pollerón con capucha, por el que arrancaba la larga peluca castaña, semi ondulada que tanto me gustaba.
Era la primera salida nocturna y pública de mi lado femenino.
Fuimos a una disco que él había frecuentado varias veces, se notaba porque conocía al guardia de la puerta. El lugar prometía, quedaba en un callejón sin salida, había una humilde puerta con una minúscula arroba de neón fucsia afuera. De la oscuridad pasamos a un festín, buena música y mucha gente. Al entrar sentí que poco a poco comenzaba a ser una hembra.
Entrados en contacto con el ambiente, y un par de tragos, nos pusimos a bailar… habían más chicas como yo, incluso bailando entre ellas, otras solas. Otras tenían a su hombre, como yo, y otras a más de uno. Mis meneos comenzaron lentamente a ser parte de ese ambiente, me sentía liberando un sentimiento intenso, una catarsis.
A ratos, en las canciones lentas, él me tomaba fuertemente y me hacía sentir su hambre de macho, me besaba y deslizaba sus manos hacia mi cola. No me gustaba que todos me vieran así, pero a la vez me hacía sentir tan puta que solo tenía fuerzas para dejarlo usarme. A ratos, descansábamos en un sofá, con forma de ele… descansaban nuestros pies, pues nuestras bocas, y principalmente sus manos, se movían con ansiedad, con desenfreno, con deseo. A ratos, mientras bailábamos me volvía de espaldas hacia él, y me abrazaba por la cintura, chocando su ser contra mi cola. Sentía un éxtasis, un cosquilleo, un grito interior que me liberalizaba.
Cuando llevábamos aproximadamente dos horas en la disco, suavemente me dijo al oído que la diversión seguiría en otro lugar. Nos levantamos del sofá y nos dispusimos a alejarnos de aquel inolvidable lugar.
Su auto estaba a pocas cuadras, mientras caminábamos oía el repiquetear de mis tacos, candentes, seguros y fuertes. Escucharlos aumentaba mi sentimiento de hembra objeto, sentía como el cuerpo olvidaba su cárcel masculina y se dejaba llevar por los azares de la noche. Él en los lugares más oscuros, me tomaba con su fuerza y me besaba una y otra vez, hasta que a lo lejos se sentía algún auto, u otro transeúnte. No quería llegar al auto, este viaje me resultaba de lo más placentero.  Y es que en esos intervalos de oscuridad, no solo me besaba, me recorría intensamente con sus sabias manos, incluso las metía por debajo del pantalón y abusaba de mi cola. Mi única protección, la tirita del colaless.
Llegados al auto, entramos, el lo encendió… y mientras calentaba el motor, mis manos se fueron a su marrueco, escarbaron… mi boca se fue directo al hallazgo.

Mi primera vez

Sábado, septiembre 24th, 2011

Hola, yo soy Romina de Bolivia; como todos creían que yo sería una niña mis padres habían decidido llamarme así; y finalmente no se equivocaron así que por eso escogí ese nombre para mi, bueno mi historia comenzó cuando era pequeña, yo vivía con mis padres y mis dos hermanos menores en una provincia de Santa Cruz, me gustaba ponerme los tacones de mama y sus vestidos que me quedaban muy grandes y a veces me maquillaba, todo esto siempre a escondidas; ya en mi adolescencia me vestía con ropa que había conseguido a ocultas de mis amigas y mis primas, guardaba todo esto en un compartimento secreto de mi habitación, tenia lencería, vestidos y ropa casual muy provocativos, además de un par de tacones. Un día mi madre descubrió todo, se molesto mucho, me quito la ropa y deshizo de ella,  acabo llevándome a médicos, psicólogos y psiquiatras, y yo, ante tal incomprensión decidí hacer de cuenta que todo estaba bien y ya no lo volvería a hacer.

A mis 18 años me había ido a vivir a nuestra casa de la ciudad para estudiar en la universidad, un año más tarde comencé con la terapia de reemplazo hormonal acompañada de hormonas tiroideas para tratar mi hipotiroidismo, controlada por mi misma con información que había leído principalmente en internet.

Hoy tengo 22 años y estoy en segundo año de medicina, la verdad tengo  un cuerpo hermoso, mi rostro es muy femenino, aunque unos granitos distorsionan la belleza y la feminidad de mi rostro. Mido 1,70 m y peso 50 Kg, tengo la piel trigueña, ojos cafés, llevo el pelo al estilo de Pink pero en color negro, me he descuidado un poco y acumule algo de grasa en la cintura, mis medidas son 80A-65-90, mi pene parece más un clítoris hipertrofiado con tan solo 4 cm y es relativamente pequeño estando rígido, 11cm, además hace dos meses yo misma me hice una orquiectomía, así que no tenía ningún problema usando pantis pequeños, pues parecía una chica. Tengo un poco de vello en las piernas pero siempre las mantengo depiladas, al igual que mis axilas; mi voz es un poco gruesa pero no por eso masculina, es más una voz de contralto.  Lo único masculino de mi es la nuez de Adán, que aunque no mucho es perceptible.

Usualmente me visto con ropa unisex, uso pantalones de tela estilo explorador, poleras sencillas o camisas y zapatos deportivos o de exploración; para ocultar mis pechos suelo vendármelos, uso camisetas modeladoras-reductoras o básicas de mangas largas ajustadas por debajo de la polera, y siempre uso bóxer femeninos, me parecen cómodos.

Bueno, este año conocí y me hice muy amiga de Rafael, él era de Brasil pero hablaba claramente español, debía medir más o menos 1,80 m, era moreno y asistía al gimnasio con regularidad, así que tenía unos brazos fuertes y era musculoso, lo único que no me gustaba de él era que tenía mucho pelo; aquel muchacho de 20 años me parecía encantador, me cautivaba y fue mi primer amante y todo ocurrió un día de abril en el que se celebraba una fiesta de bienvenida de la universidad con el tradicional bautismo de los estudiantes de primer año. Ese día yo llevaba una camisa cuadrada azul de mangas largas, unos jeans y unos converse, además de una camiseta muy ajustada para esconder mis pequeños senos. Rafa y yo habíamos bebido bastante y nos disponíamos a irnos a nuestras casas, sin embargo yo estaba con la ropa mojada con todo el arrebato de la fiesta y los juegos y aparentaba como si me hubiese pasado de copas y le dije que no podía llegar así a mi casa, entonces nos dirigimos a su departamento a pasar un rato para que me recompusiera. Ya en el taxi simulaba que me quedaba dormida para apoyarme sobre su hombro y él no me manifestaba ningún rechazo; cuando llegamos a su departamento él me ayudo a recostarme sobre el sillón de la sala y prosiguió a quitarme la camisa mientras yo fingía estar deprimida por los tragos e intentaba ayudarlo a quitarme la camisa, pude ver su asombro al ver mi delgado cuerpo y mis senos que se marcaban bajo mi camiseta, sus ojos admiraban mi estrecha cintura; yo casi sonámbula me desabroche el jean y los deslizaba por mis piernas frente a él aun estando acostada en el sillón, ayudándome con los pies me quite los zapatos y quede medio desnuda ante su mirada de admiración, solo con medias, un bóxer blanco y mi camiseta.

No decía una palabra de sorprendido, pero yo podía notar su excitación y era obvio, pues estaba ante una hembra hermosísima. Yo medio dormida intentaba quitarme la camiseta y el reacciono inmediatamente para ayudarme, al ver mis pequeños pechos todavía se encendió mas y aproveche la situación para tomarle la mano y acercarlo a mí, le bese el cuello, pase mi mano por su pecho y lo acaricie hasta llegar a su pene. El rápidamente se quito la ropa y quedo desnudo ante mí, pude ver su pene tan cerca de mi cara, debía medir unos 18 cm y estaba deslumbrante, tan firme y delicioso.

Yo no podía creer lo que estaba sucediendo, que estaba haciendo yo que era tan tímida, y como es que llegamos a esa situación; no lo sabía pero me gustaba lo que ocurría.

El acerco su pene a mi boca y yo la abrí para saborear por primera vez aquel manjar de diosas, cautelosamente lo tome con una mano para facilitar la libación de aquel exquisito órgano; lo comía con deleite y ternura siguiendo como dormida, parecía un sueño pero no lo era, era mi primera vez; Rafa me estaba haciendo su mujer y a mí me encantaba. Su cara expresaba placer ante mis succiones, empujaba hacia mí para que me tragara todo su pene y yo obedecía, estaba riquísimo.

Seguí chupando su falo hasta que el cuidadosamente lo saco de mi boca y se dirigió hacia mis genitales, me separo un poco las piernas y me quito el bóxer deslizándolo por mis contorneadas piernas.

Tengo erecciones normalmente, pero cuando estoy cachonda y con ganas de ser follada mi órgano se pone como un clítoris excitado y listo para ser estimulado.

Al ver mi sexo, Rafa se calentó aun más y aproximo mis caderas a la margen del sofá, levanto mi pierna izquierda que estaba hacia el lado libre del sofá y con su mano izquierda coloco su pene apuntando hacia la entrada de mi culo y comenzó a empujar para cogerme. Yo me acomode para facilitarle la entrada e instintivamente me movía contra él. Su miembro fue abriéndose paso entre mis glúteos y yo sentía tanto placer con el deslizamiento de esa cosa hacia mi interior; se desplazaba entre las paredes mojadas de mi recto y se sentía tan rico. Inmediatamente comenzó el vaivén.

Rafa me estaba penetrando, metía y sacaba su órgano de mí; era delicioso. El apoyo una rodilla en el sofá y levando mi pierna por su hombro, con la otra mano me acariciaba la cintura y las piernas mientras me daba. Yo jadeaba al sentirme su mujer, sus manos apretaban mis tetas y eso me enloquecía.

Luego bajo mi pierna y la coloco sobre la otra haciéndome quedar de costado, siguió así follándome, sintiendo como sus testículos golpeaban contra mis nalgas cuando él me la metía hasta el fondo.

Después de un rato cogiéndome en esa posición me movió colocando mis piernas en sus brazos y acercando su torso a mí, bombeaba contra mi agujero, chupaba mis delicadas tetas y me besaba el cuello; yo lo manipulaba sus movimiento con las manos en su pelvis. A continuación empezó a violentar más sus movimientos, yo deduje que estaba por correrse y comencé a hacer presión con mis músculos perineales para que termináramos juntos, no paso mucho para sentir como me bañaba por dentro, su leche llenaba mi interior y era fabuloso sentir aquel néctar caliente inundándome.

Consecutivamente yo también alcance el orgasmo; ya había aprendido a llegar al orgasmo sin tocarme, solo con apretar mis piernas y contraer mis músculos; esta vez fue fácil, pues me estaba follando mi mejor amigo y no tuve que hacer mucho para correrme.

Fue extraordinario, después de corrernos casi al mismo tiempo el quedo tendido sobre mí, luego saco su pene de mi interior y se fue a tomar un baño dejándome allí recostada y satisfecha. Tome con mis manos sus fluidos que se derramaban por mis nalgas y me los trague.

Yo me quede dormida allí un rato, recordando lo acontecido, parecía mentira pero fue real, Rafa me hizo su mujer y eso me gustaba. Después me levante, me duche y me dispuse a irme porque ya era tarde, Rafa estaba dormido, así que me fui sin decir nada. Tras llegar a casa escribí lo sucedido, espero que les haya gustado. La verdad no se que actitud tomar cuando lo vea el lunes o como se comportara él conmigo, y eso me pone nerviosa; además su corteja es mi amiga, como la voy a ver a la  cara o que le voy a decir.

Si quieren escribirme algo, mi correo es:

Romina

El dia que quise ser mujer

Jueves, septiembre 22nd, 2011
Soy casado, y tengo hijos,  no soy un jovencito,  mas bien mayor,  pero siempre tube la inquietud de tener una experiencia  como mujer.
De vez en cuando  en la soledad o privacidad de mi hogar,  me ponia a fantaciar  vistiendo las ropas de mi  esposa.   Cuando ella salia  especialmente fuera  de casa pro alguos dias,  ya fuera para visitar a su familia, o visitar a los hijos.   Yo mne quedaba sol@ en casa,  haciendo deroche de fantacia sexuales,   probandome la ropa, medias, tangas, zapatillas, vestidos en fin,   Me encantaba verme sexy   usando peluca  y maquillaje,  Debo confezar que  esto no es facil  y por lo regular una queda frustrad con lo que ve en el espejo,   pero con persistencia poco a poco va uno mejorando  y aprendiendo tecnicas  para verse mejor.
En fin, a mi edad  varias veces estube completamente sola y vestida, deseosa de un hombre  que
me haga sentir mujer,  Lo intente varias veces,  pero temerosa  regresaba a casa,   Una vez fui a un
club gay, pero nadie se fijo en mi…  Que desilusion,  regrese completamente traumada,  y luego
En otra ocacion, sali fuera de mi casa competamente vestida   rente un hotel,  y anduve paceando
por ahi,  disimulando los nervios,  y tratando de conseguir un galan.  pero nada.
En una  ocacion mas, me anime tanto que  me puse a coquetear abiertamente  mientras yo manejaba mi vehiculo,  levante  la falda y deje que mis piernas  lucieran aquel lindo par de medias de ceda  que me llegaban a  la mitad de la pierna,  bien formadas por cierto, (es lo mejor que tengo) pues debo confesar que no me veo nada bien,  mas bien  algo  fea.  Pero sexy,  En esa ocacion  un auto me siguio y  por lo que pude observar  se trataba de dos  personas,    me siguieron por un buen trecho,   solo que el temor me invadio,  por ser dos  personas de raza negra,  y el solo hecho de  tenerlos cerca  me  proboco  panico.

Varias veces estube a punto de  lanzarme  a la calle  visitiendo ropa sexy probocativa  para aparentar
ser una prostituta,  pero  el temor a ser detenida me lo impedia,

HASTA que un dia,  me decidi. me arme de valor, y decidi  que ese dia QUERIA SER MUJER.   asi que como estaba sol@  empece desde temprano mi labor de transformacion,  pero antes  fui  a rentar el cuarto de un hotel  que esta por aqui cerca.   Luego regrese a proseguir con mi transformacion, Puse tambien un  anuncio  en una de estas reds que  son gratis, y tiene para todos los gustos,  diciendo asi:

CrosDresser  (tv) no pasable,  ( no muy femenino)  busc compania  esta noche, Estoy en un cauarto del hotel  X de la Cd… *****     puedes llamarme,   tenderemos  mucha diversion.

Asi de simple,  y me fui  a mi hotel.  donde em hospede,  pronto comenzaron a caer llamadas,   increible, lo que hace la internet.  pero muchas solo  de curiosos,  otros  querian que me los cojiera yo,  pero en fin,  esos fueron descartados. Luego me llama  uno que quiere visitar mi cuarto  y a ver que pasa…   Pues  ven  le conteste,  a ver que pasa
y efectivamente llego,  pero, Ho desilusion,   era  “Perra igual que yo”  solo que vestia ropas de hombre

pero igual queria que yo lo penetrara,  esa no era mi intencion.  Solo estubimos platicando

Luego me hablo alguien que se veia interesado y serio,    Venia de  paso viajando y en una hora pasaria por  mi pueblo,

Le inviete  a  vistarme, y  si era del agrado de ambos  pues se haria algo.   Y el accedio.   Asi que despedi a mi
putito visitante,  me puse a  esnauar  la voz,  poses seductoras,  movimientos coquetos, caminar  sensual  en fin,
trate de verme lo mas sexy posible,.   Ya que mi  visitante  decia ser joven,   pero no le importaba la edad mia (dijo)

solo queria  algo de placer
Aquella hora se me hizo eterna,  me anime  tomando un par de tragos  para darme valor,   luego  entro su llamada
Estoy a 10 minutos de tu hotel.    Me esperas?
Claro  carino,  me tienes  exitada.  Te espero.
Ponte sexy,  te veo en breve.   Y colgo
Aquella   llamada  me lleno de exitacion,  estaba a punto de conocer el galan que me haria  mujer,  si todo salia
como lo tenia planeado.
Otras llamadas entraron pero, igual de curiosos,   asi que no les preste atencion.  esperaba con ancia la llegada

de mi galan.  Como seria?  sera alto,  fornido, gordo, feo, guapo,  ba! , que improrta,  lo que quiero es ser su
mujer por hoy.
Pasaonr 15 minutos y me sentia mas nerviosa que  cuando me case.  De repente  suena el telefono,   oigo su
voz.  Aqui estoy…  cual es tu  no. de cuarto?  i corazon latio a 1000 por hora.

111 le conteste.   Voy para alla   me dijo y    colgo.

Solo un minuto o dos y oi tocar la puerta  Mi corazon dio otro vuelco  y me llene de panico,   Abri siguilosamte la

cortina para ver de quien se trataba,   Y  Ho… casi me desmayo   era un moreno  estaba parado frente a la

puerta de mi cuarto,   me llene de miedo,   pense en ignorarlo,   Pero   era ahora o nunca  y  ABRI !

Hola,  me dijo,
Hola conteste.  Me arme de valor y tome aire,  fingui tener  la confianza y serenidad y le dije  ponte comodo.
Se tiro en la cama   y comenzo a  sobarse el bulto.
Lo pude observar detenidamente   su cara era  muy joven  unos 23 anos,  rostro muy fino,  y su cuerpo muy
atletico   alto como de 6 pies,
Su juventud y belleza  hicieron que me acomplejara,   como iva a estar ese bonbon con alguien de mi edad?
Asi que decidida  le pregunte.    Te  gusta lo que vez?
Me encata  cojer  maduros.

Wauuu  aquella  expresion me lleno de animo   y me le acerque, cuando el ya se desabrochaba su pantalon.

Me exito tanto que le ayude  y le despoje de su prenda   poco a poco,  hasta que vi un gran bulto  que sobre salia
debajo de su truza ajustada.

Luego el me pempieza a acariciar  con ternura, mis piernas,  nalgas y a buscar mi hoyito con su dedo.   Me volvio loca…
Le despojde de su camiza  y descubri  un torzo hermoso, musculos  y  piel  tersa sin un gramo de grasa.    el seguia

acariciandome.
Holia hermoso,  aroma de hombre,  locion varonil  me volvi  loc@ de exitacion.    Trate de  tomar un condon de la
mesa de noche,  pero el me halo hacia el,  y me llevo directo a su pene que ya estaba fuera de su truza,  y se alzaba
como 8 pulgadas,  de de un grosor muy apetitoso,  Me hizo que se la mamara

Jamas habia mamado una verga,    Eso no estaba en mis planes de femina.  Pero…  Me encanto.   Segui disftutando
aquel  pedazo de carne dura  que entraba y salia de mi boca,   lo lami con mi lengua desde su cabeza

hasta  sus huevos,  haciendolo jadear y gemir de placer,   Diciendome   asi  asi  perrita   mama,  mama  massss
Pense que si seguia asi  lo haria terminar  y ya no me cojeria,  por que la verdad  es que le tenia miedo  a aquella

grande verga  que entraba en mi boca y la llenaba  muy bien,    Queria penetrarme hasta mi garaganta

y lo hizo varias veces,    senti que me ahogaba  pero el se retiraba a tiempo  para darme tiempo a que me repusiera
y leugo otra vez y otra vez,  mmmm   que rico,
De Repente el me aparto de su verga, se coloco un condon y se puso  atraz de mi…..  Huppsss.   le dije  espera  y  tome un
poco de aire y decidi ser valiente,   Queria ser nena,  pues tendria que  comportarme como toda una hembra en

celo.    Por fortuna tenia algo de libricante, que alcance a  ponerle en su  pene ya enfundado en el condon

Era hermoso, el brillo de su cabeza  ya lubricada
Me coloco de perrita,  y senti su cabez embatir contra mi culo
Estaba tan cerrado  pues  no tenia la elasticidad que da  el uso y la expriencia,   pero estaba loca de placer  que no
me importo.
Arremetio varias veces contra mi sin exito,  hasta que mi colita cedio se fue abriendo lentamente  para dar paso
a aquella cabeza lubricada  que queria  escudrinar dentro de mi.
Senti un dolor  aterrador,  como si me estubiera partiendo  en dos.   Pero aguante, solo  me queje   para que el

me oyera y tuviera un poco de compacion,   Y asi fue,  se fue despacio,  haciendo poco a poco  que mi ano
se dilatara.   Aun asi no pude contenr las lagrimas,   el dolor era intenso, Pero  mi pasion y deseo era mayor,  asi que ahi segui
hasta que se metio toda,  huuummmmmm  me hizo  gritar   y me desvaneci sobre el colchon de mi cama. Por unos momentos me sentia abatida a punto de desmayar,  luego me levanto de mis nalgas y acomodo una vez mas

sin sacar su negra macana de mi maltrecho culito.

Empezo su va y ven.  mi dolor no desparecia,   pero como que a el ya no le importaba.   Me estaba dando todo lo que yo  habia deseado,   me  sodomizo   a su gusto  me haica gritar  de dolor   quiza el creia que de placer, pero era dolor  y el se exitaba mas y mas me daba.  Hasta que mi colita se adapto lo suficiente  para darle entrada a aquella verga  que no repetaba mi virginidad,  me la metia y sacaba toda cuando el queria  luego me  daba un mete y saca

rapidisimo  como el perro que se coje a su perra.   Me sentia yo  la perra y aquel  mi gran danes

El dolor desparecio y  el negrito se dio gusto,  se vino  como  loco,  lo hice gritar de placer,  me decia: perrra  perra

sacame la leche  perrra.   aprieta tu culo    mas   mas…..  y  en cada expasmo  me gritaba  puta, @#$ putita, #%&*&* perra

puto!!@#$$ , en fin,  me encantaron  sus   palabrotas.  y tambien  me vine   a chorros.

Termnino y  sin decier nada me la saco de mi maltrecho culo,  y se echo en la cama.  Estubimos asi por unos 5-10 minutos
Yo trate de  retirarme e ir al bano  pero el me tomo y me llevo junto a el,    y me dijo   quitame el condon

Yo obedeci,   luego.   me dijo  on un tono autoritativo : Mamala

Y asi llena,  de semen  se la mame,  temeroso de que se parara una vez  mas,   y me fuera a repetir la leccion, le di
unas mamadas rapidas,  y se levanto  otra vez  aquella verga,  que me amaenazaba,   esta vez,  no lo deje se quizo

levantar   pero    ahora era yo la puta que  ordenaba,   Quedate ahi, le dije:   y segui mamando  su cabez mas fuerte,  y mas

fuerte mientras que con mi mano  le masturbab su grueso tronco.

No me aguanto mucho,  creo que soy mejor madadora que  culiadora.  Asi que lo hice que se viniera. Cuando iva a venirese

quice retirarme pero el no me dejo,  sujeto mi cabeza  empujandola contra su pene  que estallaba  una vez mas dejando salir sus

chorros de leche  en mi boca,.   Ni modo   preferible en la boca y no en mi culo.  Pense
Termino,   Y conn  movimientos rapidos se vistiio,  y sin deciir nada  se fue  abri la cortina  para verlo partir en su auto

Aquella noche  quede   hecha pedazos  me dolia todo mi culo y cintura, tenia dolor aun para caminar  intenete ponerme
mis tacones   pero no podia controlar mis movimientos,  asi que tire en la cama  no sin antes revisar mi culo  pensando
que me habia roto,  por fortuna  no estaba roto,  solo  parecia  un  agjujero de raton.

Molida  por lo maltrecho…  Pero feliz  me quede dormida,    hubo mas llamadas  pero  pense por esta  noche  basta.  Y
desconecte el telefono,  Esa fue mi i experiencia sexual mas  fantastica  en toda mi vida.
Se me quito el deseo de ser mujer.    Bueno   al menos por un tiempo… por que me acordaba del negrito y me sentia perra.
Espero que les haya gustado,  es una etapa  de mi vida  cierta.   puedes comentar con migo   BESOS.

luis@

luisrojas444@hotmauil.com

Una denigrante y mala salida

Martes, septiembre 20th, 2011

Hola chicos (as), mi nombre es Fernando-Fernanda y esta historia comienza así, después de haber tenido la experiencia de la fiesta con mis amigos, Rocío, Carlos y Miguel, y de la cuál me quedo el gusto de travestirme, les voy a contar el día que me vestí de mujer y salí a dar una vuelta en el auto, ya para entonces tenía 22 años.

 

Ese día estuve trabajando de Contador en una oficina en el centro de la ciudad, y lo único que pasaba por  mi cabeza era la hora de salir para darle vuelo a mi imaginación, llegué a mi casa y lo primero que hice fue darme un largo y delicioso baño de burbujas en la tina de mi casa, me depilé todo el cuerpo, me puse cremas en cara y cuerpo un poco de talco en los genitales, (esto me pone muy caliente), y me comencé a vestir, me puse una panty  negra de encaje tipo bóxer, un brasiere que hacía juego, y unas medias de las que no necesitan liguero, además de unas zapatillas de tacón no muy altas, negras cerradas.

 

Tenía previsto ponerme un vestido negro de dos piezas, tipo ejecutiva, que me queda arriba de las rodillas y el cuál al estar ajustado resalta mi culito y mis piernas se ven   muy sensuales,  tomé una blusa blanca de seda, de las que se cruzan por el frente pero que dejan un escote bastante amplio, aunque soy delgada usando hormonas he logrado un pequeño busto, me maquillé con tonos violetas claros y me pinté los labios de rosa claro, como tengo la piel bronceada, sentía que me veía muy bien, me puse una peluca larga de color castaño claro y me vi al espejo  me sorprendí, me veía muy guapa y elegante.

 

Salí de mi casa sin problemas ya que donde vivo es un edificio bastante discreto, me subí a mi auto y me dispuse a dirigirme a mi  bar gay favorito, por descuido di una vuelta en lugar prohibido y aunque traté de remediarlo ya era tarde, una patrulla me hizo la señal de que me detuviera, me puse bastante nerviosa porque en México como en otras partes del mundo la policía es un poco abusiva y sobretodo la mayoría son homofóbicos, pero eso sí, les gustan los travestís, al acercarse a mi ventanilla me sonrió y saludándome me dijo que me había dado una vuelta prohibida,  usando mi voz masculina le dije que iba distraído porque me dirigía a trabajar en una obra de teatro y se me hacia tarde. Me miró con recelo y me pidió mi licencia y la tarjeta de conducir, solo que mi licencia estaba vencida, me pidió me bajara del auto y fuera hacia la banqueta, se me quedó viendo de arriba abajo y me dijo que para ser hombre me veía muy bien vestido de mujer, yo no dije nada solo lo observaba.

 

Me dijo que como le íbamos a hacer porque me tendría que llevar a la delegación de policía ya que la licencia vencida es una falta grave, fingí demencia y le dije que no sabía como le íbamos a hacer, me comentó que en la delegación de policía tendría que meterme a los separos de hombres y que ahí me iba a ir muy mal, entonces me dijo que fuera hacia la patrulla y me metiera en la parte de atrás, el también se metió y sentándose junto a mi  me dijo “ya que quieres ser mujercita hazme una chaqueta” (en México es sinónimo de masturbar), temiendo que me llevara detenida metí mi mano en su bragueta y le saque la verga, que no era ni grande ni gorda solo regular y comencé a masturbarlo entonces me tomo de la nuca y me llevó hacia abajo y me ordenó ¡mámamelo!, al tiempo que me tocaba el culo, lo comencé a mamar y sentí que me metía los dedos por el ano, no les miento, me comencé a calentar y a parar mas la cola, me dijo “mira que putita eres, te voy a dar lo que andas buscando”.

 

En cierto momento me dijo que me volteara y me pusiera en cuatro patas, me bajo la panty y me escupió el ano, de un golpe metió su verga hasta el fondo de mí, yo solté un gritito mas de enojo que de gusto, no tardó mucho en venirse, unos dos ó tres minutos, luego me dijo “te la voy a meter en el hocico hasta que me venga y te vas a tragar mis mocos, de acuerdo?” yo solo asentí con la cabeza y se la mamé hasta que terminó.

 

Me dijo que me vistiera y me bajara de la patrulla, estando abajo me dijo que si quería mi licencia fuera a buscarla cuando saliera de la obra de teatro, le comenté que eso  iba a ser muy tarde, no le importó, me dijo que me vería en el hotel “X”, (omitiré el nombre y la dirección por obvias razones) a las dos de la mañana.

 

Me regresé a mi casa con más miedo que gusto, me vestí nuevamente de hombre y esperé que dieran las dos de la mañana.

 

Me dirigí al hotel citado y el policía ya me estaba esperando en la entrada, me dijo que tenía reservada una habitación, y me llevó ahí, mi sorpresa fue que al entrar estaban otros dos policías más, me quise salir pero no me dejaron,  uno de  ellos me dijo “ahora si iba a saber lo que es bueno”, comenzaron a manosearme por todos lados y a quitarme la ropa casi a tirones, otro de ellos me jalo de los brazos obligándome a hincarme frente a el y casi arrastrándome me llevó  hacia un sillón y me ordeno que se lo mamara, no quedando otro remedio y temiendo que me fueran a lastimar, comencé a mamarle la verga, mientras que los otros dos me nalgueaban y escupían en mi ano.

 

No se cuanto tiempo pasó pero se me hizo una eternidad, se  turnaron los tres en mi boca y en mi ano una y otra vez  hasta que se cansaron, el policía que me había citado, compadeciéndose de mí, me aventó la licencia y me amenazó de que si decía algo de lo que había pasado ahí me iba a ir muy mal, porque ya sabía donde vivía y quién era yo.

 

Debo decir que fue una terrible experiencia, nunca me había sentido tan humillada, y tan impotente como ese día, es obvio que me tuve que cambiar de casa.

 

Claro que también e tenido otras experiencias mas agradables que ya les contaré, besos.

 

Fernando-Fernanda.

Salida al bar gay

Martes, septiembre 20th, 2011

Hola chicos (as), mi nombre es Fernando-Fernanda y esta historia comienza un día que decidí ir a un bar gay que me habían recomendado unas amigas.

 

Ya les he contado que soy ligeramente alta, mido 1.65 y casi siempre estoy bronceada, soy delgada de piernas largas y creo que tengo un cuerpo bastante aceptable, con unos pequeños pero bien formaditos pechos a base de hormonas.

 

Era viernes y tenía unas enormes ganas de salir a ligar, esperé que dieran las siete de la tarde que es la hora en la que termino mis deberes y decidí comenzar mi transformación, primero que nada me di un baño delicioso con burbujas y toda la cosa, me depilé perfectamente me puse mis cremas favoritas en cara y cuerpo,  y comencé a vestirme, solo que ahora  primero me vestí de hombre con traje y corbata, después en una pequeña maleta metí, una panty negra con encaje tipo boxer, un brasier negro a juego, unas medias claras de las que no se tiene que usar ligero, un vestido tejido tipo Jumper de mangas largas también negro además de unas zapatillas cerradas tipo vamp y una peluca lisa y negra que me llega hasta los hombros con un pequeño fleco casi hasta las cejas.

 

Salí de mi casa tome un taxi y me dirigí al centro de la ciudad, llegué al bar e inmediatamente me dirigí a los reservados, me comencé a cambiar de ropa empezando por la ropa interior siguiendo con las medias, el vestido, y como siempre llevo mi estuche de maquillaje me arregle muy coquetamente los ojos y los labios, acto seguido salí de los reservados y encargué la maleta con mi ropa de hombre al chico del guardarropa.

 

Ya transformada en mujer me dirigí a la barra a pedir una copa de vino blanco, estuve alrededor de veinte minutos observando a la clientela cuando de repente se paró junto a mi un señor como de unos cincuenta años bien parecido y perfectamente vestido con un saco azul marino y pantalón gris, camisa blanca y corbata roja con rayitas azules, me preguntó si la silla al lado mío estaba ocupada.    Le dije que no, que si quería se sentara, me dijo que  si me podía invitar una copa, le dije que ya tenía una pero que podíamos platicar si así lo prefería, inmediatamente le dije que estaba travestida para que no hubiera confusión, y me dijo que ya lo sabía y que le había gustado desde que entré al bar, inclusive aún vestido de hombre, pero que vestido de mujer me veía mucho mejor.

 

Comenzamos a platicar de cosas vanas, “como te llamas, a que te dedicas, donde vives”, etc. Y así como que no quiere la cosa, puso una de sus manos en mi rodilla, a lo que yo no opuse resistencia, en el curso de la plática comenzó a sobarme el muslo y cada vez mas arriba, esto me calentó bastante ya que observé que se le había levantado un bulto muy grande entre las piernas fue entonces que me propuso nos fuéramos a otro lado, me le quedé viendo y tomándolo de la mano lo llevé directamente a los reservados, que en este bar son bastante grandes a propósito ya que no hay distinción de sexos.

 

Me llevaba tomada por la cintura y como no queriendo pasé mi mano por su bragueta y pude sentir el tamaño de su verga, que me pareció bastante grande y gruesa.   Yo creo que este caballero al que llamaré Luis, tenía bastante tiempo sin coger, porque no me dio tiempo de nada, en cuanto cerramos la puerta del reservado, me dio vuelta me puso contra la pared y me levanto el vestido hasta la cintura, bajó mi panty y empezó a sobarme las nalgas y el ano, dándome pequeñas nalgaditas y mordiditas al tiempo que metía su lengua en mi culo, yo comencé a dar grititos de placer porque me estaba gustando mucho lo que me hacía,  me dijo que era una linda putita y que me iba a hacer muy feliz, me estuvo lamiendo el culo y mordiendo las nalgas algo así como cinco minutos yo estaba que bramaba  y le suplique que me cogiera porque ya no aguantaba, acto seguido sentí que  comenzaba a empujar la punta de su verga en mi culo, era bastante grande y gruesa, yo creí que no iba a caberme tamaña cosa, así que traté de relajarme para que no me doliera, y con una de mis manos jalé mis nalgas para que me entrara, el me puso bastante saliva y cuando por fin la metió, sentí que me partía en dos pero el dolor pasó a ser delicia, y comenzó el mete y saca, fue cosa de cinco minutos cuando sentí que se venía dentro de mí, y al contrario de lo normal, en vez de que se le relajara su verga sentí que volvía a ponérsele dura nuevamente.   Y por segunda vez comenzó el mete y saca, solo que ahora si tardó un poco algo así como diez minutos, y volvió a venirse dentro de mí, para entonces yo sentía que me escurría semen por todas las piernas y mi culo estaba muy abierto, tomé mi propia verga y bastaron unos pequeños toques para que yo también terminara.

 

Me dí la vuelta y me senté en la taza del baño, la verga de Luis estaba ligeramente flácida, así que me dí a la tarea de levantársela a puras mamadas, y no tardó mucho en parársele de nuevo, solo que ahora la venida sería en mi boca, la recibí  gustosa y no dejé que se perdiera un una sola gota de semen, todo me lo tragué y con la lengua le dejé limpiecita su verga.

 

Ya totalmente tranquilos le dije que por favor me esperara en la barra, porque iba a arreglarme un poco, Luis salió del reservado y en cuanto vi que ya no estaba me fui directamente al guardarropa pedí mi maleta me volví a cambiar de ropa, ahora de hombre y me salí del bar, llevaba el culo y la boca llenos de felicidad. Tal y como lo predijo Luis.

 

Espero les haya gustado, luego les contaré una salida con mala fortuna, besos

 

Fernando-Fernanda