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Mi primer hombre. Mi primera experiencia como una dama

Jueves, septiembre 29th, 2011

Hola soy un chico de 24, años les voy a relatar como lleve a cabo mi fantasia de sentirme mujer al tener un hombre de verdad hace un mes. Me hago llamar maki y lo que me pasó fue hermoso. Siempre tuve inclinación por las cosas femeninas, vestirme de mujer, caminar como mujer, incluso hacer pipi como una mujer. Pero me veía al espejo y me daba cuenta q esto no podía ser posible. Debido a mi sexo, en cierta época del año he experimentado una calentura tremenda en la cual me siento toda una mujer por las noches, y estoy pensando en sexo a cada minuto. Incluso mi pene no tiene erecciones, esta tan pequeño y flácido que me lo pego hacia atrás y permanece ahí durante todo el dia, no sé a q se deba pero en fin, es rico.

Pues todo sucedió en la ciudad de Uruapan, mich. vivi un tiempo a la salida de la ciudad debido a mi trabajo de remodelaciones, soy interiorista. Pues aprovechaba mi tiempo después del trabajo para darme un baño y vestirme de niña, de hecho ya había comprado un babydoll con el que dormia, y me metia mis deditos en mi ano, me masturbaba cada noche y como era una casa alejada de vecinos, no se oian mis gritos y gemidos q daba, en fin. Un diaviernes  llego un vecino a la casa de al lado la cual se encontraba vacia, vi que llego en una camioneta muy vistosa y el era alto y fornido, con cuerpo atlético como si fuera militar.

Y yo me encontraba regando el patio de mi casa cuando se acercó a preguntarme si le prestaba un fierro para romper el candado debido a que solo traía las llaves de las puertas mas no del candado a lo q accedi y le preste la herramienta, incluso le ayude, él era muy sociable y mal hablado decía groserías, y por fin pudimos botar el candado. Me dijo q si quería pasar a tomar unos tragos a lo que le dije q si, pues traía unas botellas de vino, cervezas,  botanas, y comida en general. Estuvimos platicando bastante rato y ya con las copas me conto que el estaba escondiéndose de la policía me dijo que lo querían involucrar en un delito que el no cometio y pensé en que me estoy metiendo.

Entre tantas cosas que platicamos yo le platique que me sentía capaz de desarrollar cualquier tipo de trabajo, que aprendia rápido y si fuera por ganar dinero  haría cualquier cosa que alguien mas no pudiera. En eso  me pregunto q si incluso podría hacer el trabajo de una mujer, de una esposa;la pregunta me cayo de sorpresa, pues no sabia que decir, yo me sentía heterosexual ante la sociedad.asi que le respondi q si fuera por dinero si lo haría, por una buena suma. Y me dijo ahh si, por cuanto? Y pues le respondi, unos 100 mil pesos. Y me dijo q era mucho que eso seria un caso imposible.  En eso fue por una maleta y saco una bolsa con billetes de 100 y de 200 pesos y los arrojo sobre la mesa de la sala. Y me dijo son 30 mil  quiero ver que tipo de trabajo realizas si te animas es tuyo. Yo de inmediato pensé, es una broma? Pero también pensé en que me estoy metiendo?? Y me dijo puedes hacerlo ¿? Yo no sabia que decir todo era tan rápido, me daba mucho miedo, el color de mi cara cambio me sentía pálido y frio. Me dijo quiero probar si en verdad eres bueno en tu trabajo como presumes, quiero tenerte como mi mujer por las noches. Quiero que me de verdad me hagas creer que tengo a una mujer en mi cama. Yo me sentía acorralada, y pensé, que lo viera como un negocio y a la ves como cumplir mi fantasia, de saber que se siente ser penetrada por un hombre de verdad, no por un pene de plástico. Asi que le dije que aceptaba pero que debía prepararme, mental y físicamente que me diera tiempo de comprar ropa, atuendos, maquillaje, en fin con la excusa que necesitaba preparar mi cuerpo ya que nunca lo había hecho, pues el no sabia que mi culito ya había sido penetrado por mis dedos y  unos consoladores. Asi que me dio 5 mil pesos para que comprara lo necesario y de inmediato fui a comprar tanguitas, licras, una peluca, uñas postizas, maquillaje, condones, lubricante, etc. Tuve que llevar a una chica que conoci en la calle con el pretexto de que no pensaran que era para mi. Llegue a mi casa y le dije que seria el diasabado por la noche después de las 8 en mi casa. Entonces empece a prepararme, me hice un lavado intestinal para cerciorarme que no le diera asco meter su lengua en mi culito, me puse uñas, y las pinte de un color rosita, me depile totalmente, las piernas, las axilas el ombligo, el ano, toditita. Me puse una crema con olor a rosas, me maquille muy natural, pinte mis labios, mis pestañas, todo mi cuerpo lo frote con maquillaje en polvo perfumado, coloque mi peluca. Y empece a vestime, me puse una tanguita color rosa, un bra del mismo color, un vestido negro con tirantes, el cual hacia lucir mi cuerpo muy femenino, debo decir que mido 1.70 y delgado, mis nalgas están paraditas como las de una chica y tengo senos a pesar de ser hombre, es algo que no me gustaba q se burlaban de mi cuando era chico, asi que rocie mi cuerpo con perfume. Me vi al espejo y lucia como toda una chica, me veía de lado y paraba la cola y el vestido hacia ver mi cuerpo con curvas femeninas, la peluca me ayudaba muchissimo estaba wow, ni yo me la creía. Cuando de pronto escuche que alguien tocaba la puerta, me puse super nerviosa, tenia miedo me sentía palida, pero a la ves excitada porque sentiría lo que es un pene de verdad, asi que tome valor y abri la puerta, el estaba muy presentable, muy guapo, bien rasurado, y olia muy rico, cuando me vio no lo podía creer, me dijo “te ves buenissima” y eso ayudo para sentirme mas segura. Y le dije” hola miamor” con la voz mas dulce que pude y el se rió y me dijo de verdad que te tomas muy en serio tu trabajo. Entonces yo me di la media vuelta y me contoneaba camino a la sala y voltee de reojo y veía como clavaba su mirada fijamente en mis nalgas y yo me sentía una perra, que lo tenia en  mis manos y trataba de sacar mas las nalgas. Le ofreci sentarse en la sala, mientras yo regresé a asegurar la puerta con llave pues no podía darme el lujo de que alguien me viera. Me dijo toma el dinero y puse la maletita en la mesa de centro dándole mi espalda para supuestamente contar el dinero, pero mi intención era enseñarle mi cola, y asi fue, de inmediato me jalo hacia él y me dijo “la vamos a pasar muy bien chiquita” mientras manoseaba mi cuerpo, eso de inmediato me prendió y a la ves me resisti, pues nunca lo había vivido como toda una mujer. Y le dije que mi nombre era maki.así que guarde el dinero en un mueble y de regreso lo vi fijamente a los ojos acercándome hacia el, estaba supernerviosa pero a la ves excitadissima por no saber lo que podría pasar. Y me sente frente a el dándole un beso muy tierno en los labios tomando suavemente su lengua con la mia, y a la ves con mi cadera contoneándome contra su pene, que ya se sentía durissimo, el no perdia tiempo. Manoseaba delicadamente mis senos y bajaba la mano hasta mis caderas metiendo sus dedos entre mis nalgas, yo me sentía feliz, y me dije a mi misma tienes que disfrutarlo y hacerte a la idea q eres una mujer,  y asi fue alzaba mi cabeza hacia el techo dejando mi cuello vulnerable a sus besos, era increíble, me tomaba entre sus brazos firmemente, con pasión. Provocando en él lo que una mujer puede provocar, calentura a mil, mi ano empezó a lubricar o algo asiempece a sentir como que se dilataba, como q se ponía jugoso. Le pedi que fueramos al cuarto, a la cama y una ves ahí le dije que se recostara. Entonces me monte en él y empece a desabrochar su pantalón, tocaba su bulto por encima del pantalón mientras lo hacia. Se ponía grueso, carnoso.

Le bajé el bóxer y salio ese pedazo de carne rosado en su capullo, lo olí me parecioexquisito, y por instinto empece a saborear, lo empece a chupar suavemente, pasando mi lengua alrededor de el, mientras lo pelaba sentía que me miraba, lo empece a chupar y entrecerraba los ojos de pasión, no sabia lo que estaba haciendo solo me dejaba llevar, solo le veía la cara a mi hombre y sabia que no lo podía defraudar, él estaba mirando el techo, relajado, acariciando mi cabeza, mi pelo, de repente me miraba como si no pudiera creer lo que estaba viendo y sintiendo. Le quite su ropa y me monte de espaldas a él y el de inmediato empezó a acariciar mi cuello, besándolo, haciendo mi pelo a un lado, mordisqueando mi oreja, diciéndome cosas obscenas como “vas a ser mi putita” “este culito es mio” la piel se me erizabame bajo el vestido, me quitó el brassier, me empujó hacia adelante, haciéndome recostar boca abajo, sacando el vestido dejándome solo la tanga color rosita, las luces del cuarto eran velas pequeñas que apenas iluminaban nuestros cuerpos, llenos de pasión, empezó a besarme todo el cuerpo, a pasarme su lengua en cada parte de mi piel, cuando bajaba por mi espalda, la sensación era tal que mi cadera se elevaba como guiandolo hacia mi culo, mi agujero se apretaba, se abria y  cerraba incosncientemente, como pidiendo a gritos ser penetrado, pero él era todo un caballero, cuando alzaba mis caderas el tomo mi tanga y tomándome del abdomen bajo me jalo hacia atrás, poniéndome yo en automatico  con la cola parada dejando que me quitara la tanga, y mi cabeza y mis brazos reposados contra la cama, el de inmediato lo olia, y acariciaba mis nalgas suavemente, metiendo su lengua entre ellas, y fue una sensación maravillosa, lo que siempre esperé, primero pasó su lengua áspera suavemente y luego arremetió en círculos dándome un placer q nunca había sentido, mi cuerpo se retorcia del placer q estaba sintiendo en ese momento, luego empezó a empujar su lengua contra mi ano lubricandolo con su saliva, me apretaba las nalgas, mi pene aun estaba flácido, pero bien lubricado, escurria un liquidopre seminal, era delicioso sentirlo y me lo jalaba rápidamente como para masturbarlo, le pedi que me inyectara dos jeringas de lubricante en gel que yo ya tenia preparadas en el buro de la cama y me las introdujo sin ningún problema pues mi ano ya estaba dilatado y me las exprimio dentro de mi, se sentía rico pero a la ves frio en mi interior, una ves inyectadas como pude me di la vuelta y le dije que yo se lo haría primero, asi que me asegure de ponerle el condón, no sin antes darle unas buenas mamadas poniendo ese rico pene durissimo al extremo a tal grado que me puse calientissima, su pene  era muy grande, como de unos 18 cm  estaba grueso, rico, me apoye en sus hombros para sentarme en ese pedazo de carne, él estaba  recargado contra la cabecera de la cama solo  veía como me preparaba para ensartarme esa verga parada en mi rico culo  bien lubricado así q mientras tomaba su pene por atrás de mis nalgas con el fin de insertármelo, le cerré el prepucio con el condón puesto y me lo introduje sintiendo una sensación de miedo, al pensar q me dolería, y asi fue, una ves que entró la mitad, me dolio un poco pero cada ves que bajaba mas también se sentía rico a la ves asi que el me tomo de las caderas y me empujo contra él, con tal fuerza que me lo introdujo todo mientras su boca chupaba uno de mis senos al sentir eso mi cuerpo reacciono abriendo por completo mi ano, ahhhhh exclamé, y él al chuparme las tetas empezó a agarrarme con fuerza apretando mis nalgas, yo lo tomaba de la cabeza con mis codos flexionados contra su pecho, como había visto que las mujeres lo hacían en las películas porno, cerre los ojos y solo escuchaba el susurro en mi oreja que me decía “que rico culito tienes mi amor” no sé como lo hice pero mi cola y mi cadera empezaban a contonearse como si fuera el de una mujer de verdad, instintivamente mi cuerpo se movia al compás de los movimientos eróticos,  mis ojos se cerraban en automatico, como si tuviera sueño pero la sensación de ser penetrada,  era exquisita, mi culo dilatado resbalaba con toda facilidad por ese enorme pene,   asi duramos un buen rato hasta que se me cansaron las rodillas y le dije que me diera de perrito, él rápidamente me dio placer por el culo como si se tratara de una ramera, estaba en cuatro patas volteándolo  a ver como me lo meteria, lo veía exitado, caliente igual que yo, ese pedazo de carne volvió a entrar dentro de mi, mientras lo volteaba a ver a los ojos se ponía mas violento como si lo excitara q lo regresara a ver, empezó cada empujon siguiendo su ritmo acelerado, apretando mis nalgas y en ocasiones mis pezones, dándome unas  nalgadas, y diciéndome “asi te gusta puta”?? “asiesta bien que te coja perrita”?? yo solo le decía que “siiii papito” con una voz dulce y cansada, alargando el final en cada oración, asi estuvimos por largo rato mi cabeza y mis codos reposaban contra el colchón, me sentía tan caliente, roja de la cara, pero la sensación esa muy especial, me sentía “su puta al fin” me sentía una perra en celo, dejando que mi hombre se diera gusto con mis nalgas, de repente me levante y le dije sin pensarlo, solo por instinto “dame asipapiiito, dame bien rico miamor” y regresándolo a ver con mis ojos entrecerrados el arremetio contra mi culo bien dilatado apretándome las nalgas con pasión y me masajeaba con las yemas de los dedos pulgares el interior de mis nalgas, era rico sentir eso, me tomo de las manos yme jaló hacia atrás dejando mis tetas al aire y cogiéndome con una desesperación, eso me puso a mil y mi pene se puso durísimo sintiendo un gran orgasmo y griteee” me vengo , me vengo mi amor, ahhhhh” y explote como nunca y al hacerlo mi ano se apretaba en cada eyaculada que daba haciéndolo eyacular a él después de mi, sentí caliente en mi interior, sentí riquisssimo, dejándome caer en la cama y el encima mío jadeando en mi espalda, me sentía toda una mujer, pero a la ves sentía una sensación de culpa por lo que había hecho, pero pensé que era por el dinero,  paso un ratito mientras me saco su pene junto con el condon, sacándolo flácido, cansado, me paré rápidamente y le saque el condon, y le dije con voz tierna, con voz de niña, me dejas probarlo? Y el solo dijo” date gusto preciosa” de inmediato empecé a probar su leche, sabia algo extraño pero era rico se perdia entre mis labios, mi lengua y mi saliva, asi estuve por un rato hasta que lo deje bien limpio, y de nuevo se le paró asi que no desaproveche la oportunidad y le dije que me volviera a coger le puse un nuevo condon y  se sentó en una silla y yo sobre él pero de espaldas dejando ver mis nalgas mi culo estaba super dilatado, y fui yo quien empezé a sentarme en ese rico pene lo hacia a mi ritmo y el lo hacia llegar hasta lo mas profundo cuando me apretaba de las caderas y me empujaba contra él, asi estuvimos un buen rato, me agache para detenerme con las manos poniéndome totalmente en “U” contra el piso viendo por debajo de mi como entraba y salía ese gran “pito” y el se incorporó de pie para seguir bombeándome. Era rico cada ves que me introducía ese pene. Había un banquito de madera y le dije q me diera ahí. Me senté de frente al respaldo de banco, le puse una sabana doblada para que no me lastimaran los bordes del asiento, dejando mis nalgas al descubierto, mi pene y mis testículos colgaban hacia él, ya bien aguaditos, mi pene flácido, y me recargue en el respaldo del banquito de madera poniendo a su servicio mi rico culito. El pene entro rápido y me penetro frenéticamente por un largo rato, mientras me mordía el hombro, la nuca, el cuello apretaba mis tetas, las piernas y otra ves me puso a mil de la calentura que sentía,  y volteaba mi cabeza hacia él para besarlo en la boca, mi espalda y caderas se arqueaba como jamas antes lo habían hecho sus testículos chocaban contra mis nalgas, era una sensasion desconocida, pero increíble¡¡¡ esta ves termino rápidamente como a los 15 minutos, pero  mientras lo hacia me masturbaba con tres dedos moviendo en círculos la cabeza de mi pene que de inmediato reacciono contra esas caricias de sus dedos y eyaculo a chorros en su mano, el me iba a embarrar mi semen en mi pierna pero le dije “no, no, no” y le tome la mano llevándolo a mi boca tomando con mi lengua ese rico semen el cual era mio.

Me dijo “te has ganado ese dinero putita” vales lo que cobras; solo me puse un bóxer cachetero muy chiquito para dormir metiéndolo entre mis nalgas y nos fuimos a recostar quedándonos dormidos, no sabíaque hora era, tal vez pasaba de la media noche. Me recosté boca abajo y el detrás mío. Pasaron unas horas y eran casi las 5 am cuando me paso su mano abrazándome y yo me acurruque tallando mis nalgas contra su pene, que de inmediato se puso duro nuevamente, así que empecé a frotar más ese pene entre mis nalgas, poniéndome a mil, esta vez fui yo quien se lo hizo, le puse el condón y me  inyecte otras dos jeringas en mi ano para lubricarlo, y lo cabalgue, jugaba con mis senos poniendo mis pezones en su boca, mientras me sentaba en ese pene, así estuve un buen rato, besándonos apasionadamente, nuestras lenguas se entrelazaban con la saliva bastante resbalosa, me puse tan caliente de nuevo que apoye mi pecho con el del él pasando mis brazos por debajo de sus hombros poniéndome como “chivito al precipicio” y solo dejando caer mi rico culo contra ese pene erguido, cada vezmás frenéticamente, tomándome de las nalgas y bajándome fuertemente contra él, mi culo estaba tan lubricado por el gel y el lubricante del condón que sentía riquísimo, después solo me apoye contra todo su cuerpo y frotaba mi culo en movimientos hacia adelante y hacia atrás, y el con una mano en mi cola y otra en mi cabeza me apretaba junto a él haciéndome que cada vez me esforzara más para apretarlo con mi culito, solo jadeaba de placer, con los ojos cerrados todo oscuro, solo nuestros gemidos en aquella habitación , mi pene entre su abdomen y el mío de tanto frotarse con mi liquido pre seminal me corrí en su abdomen,  teniendo un gran orgasmo, y él se empujaba con sus pies como impulsándose para penetrarme cada vez que yo lo embestía con mi rico culo jugoso corriéndose dentro mío por tercera ocasión en esa noche. Alcanzaba a sentir su leche caliente atrapado en ese preservativo, solo  sentíamos nuestros cuerpos acalambrados por el orgasmo que acabábamos de tener los dos, y él sintiendo las contracciones de mi culo apretando su pene todavía erecto, fue genial, estaba tan cansada que solo bebí todo mi semen q estaba en su abdomen sin sacarme su pene de mi culo, era rico sentirlo ahí dentro mío, él se fue al baño y yo nuevamente me volví a dormir poniéndome solo el vestido. Al día siguiente me desperté casi a las 2 de la tarde, él se encontraba lavando su camioneta, me metí a bañar, me cambie y arregle de nuevo y pasamos ese día teniendo sexo, los dos como una pareja de recién cansados pero eso se los contaré en otra ocasión..

Espero les haya gustado mi experiencia,  que por primera ves me sentí plena como toda una mujer. Les dejo mi correo por si quieren enviar sus comentarios.  chivizpanzon@yahoo.com

Nuevas y Bellas emociones III

Sábado, septiembre 24th, 2011

En estos momentos me encuentro desnudo. Me siento fresco, oloroso, libre… aún puedo sentir como permanecen en mí restos de una relajante ducha, los cuales se manifiestan en forma de pequeñas gotas que van recorriendo mi espalda hasta desaparecer a través de ella o bien se deslizan por mi bajo vientre perdiéndose entre mi recortado vello púbico.

Desde donde escribo puedo observar como Marcela, tras un pasional intercambio de caricias, adorna con su desnudez el desordenado estado en el que han quedado las sábanas. Donde el sexo sin límites y sin tabúes ha culminado, como respuesta a nuestra entrega, con la presencia del deseado orgasmo. Manifestándose en forma de una indefinible e intensa explosión de placer, la cual la hemos exteriorizado con fuertes gemidos cargados de gozo.

Me excita jugar un papel activo en la relación sexual. Al margen de que me guste proporcionar placer, encuentro en ello la forma más sincera de agradecer a esa persona que me haya elegido para compartir, con él o ella, esos momentos de pasión. Convirtiéndose cada nuevo roce, cada beso o cada orgasmo en una especie de “ofrenda” de sentimientos y caricias que en esos momentos tan especiales emanan de lo más profundo del alma y cuya finalidad es unirlos, sin prisas y con lo mejor de nosotros mismos al clímax de quien en esos momentos se encuentre, en éste caso, conmigo. Ya sea hombre o mujer. Convirtiéndolo todo en una mezcla de nuevas y bellas emociones.

El despertar

¿Sabes lector@? Jamás pensé que llegaría a mantener una relación gay , cuando siempre me sentí atraído por las mujeres (leer “Nuevas y bellas emociones” 1 )Sin embargo no me fue fácil aceptar la atracción hacia mi nueva pareja. Andaba como un nómada, vagabundeaba sin rumbo entre mis contradicciones y sentimientos más reprimidos. Al mismo tiempo que necesitaba manifestar ese deseo ardiente y que yo mismo me prohibía hacia Walter. Él no sólo me tendió la mano de un amigo, sino la de un amante dispuesto a sacarme del pozo del temor y la autorepresión producido por una educción basada en la religión y el pecado y que posteriormente se traducía en doble moral, pero que psicológicamente me habían hecho mucho daño. Él también anhelaba el fin de mi conflicto interior, puesto que éste de alguna manera también le vetaba el derecho a amar.

El placer que experimentaba a al sentir mi sexo erecto como consecuencia de las caricias que mi cuerpo recibía por primera vez procedente de unos labios y una lengua masculina, el estar penetrado por mi hombre sintiéndolo gozar dentro de mí o el saborear el jugo de su verga dentro de mi boca… fueron sensaciones a las que hasta ese momento yo había permanecido ajeno, y que sin lugar a dudas se me hicieron necesarias. Así que una vez que se derrumbó el muro de mis temores comenzamos a andar desnudos por un camino desconocido para mí y que tan sólo él me podía enseñar, y que conducía   a un nuevo lugar donde se desatarían las pasiones más reprimidas y los deseos más ocultos y al mismo tiempo encontrados, donde el placer se encargaría de llegar a ambos a través de infinidad de caricias y que en mí llegaron a liberarse en un nuevo lecho y con una nueva pareja. Descubriendo una nueva forma de amar que no difería mucho del que llevaba con una mujer, sólo que en esta ocasión mi pareja era una persona de mi mismo sexo.

Marcela

Todo sucedió cuando casualmente descubrí una librería perdida en un barrio antiguo de la ciudad. No tardé en frecuentarla con asiduidad, no sólo por el aspecto bohemio que presentaba, sino porque los volúmenes que descansaban sobre las viejas estanterías intentaban huir del carácter excesivamente comercial, ofreciendo al lector la posibilidad de reencontrarse en ellas con títulos descatalogados. Sin embargo lo que más me atrajo de ese “pequeño antro de sabiduría” fue la persona que lo regentaba. Una hermosa mujer de unos treinta y cuatro años aproximadamente. Alta  con unos senos medianamente abundantes y caderas redondeadas, cuya femineidad se complementaba con una exótica sensualidad.

Frecuenté con tanta asiduidad la librería que mis lazos con Marcela se fueron estrechando de tal forma que paulatinamente fuimos apartando los temas literarios para acercarlos más a los del alma.

Una tarde mientras tomábamos un café me hizo una confesión:

-Quiero que sepas – me dijo mientras daba un sorbo a la taza- que a pesar de mi aspecto femenino nací varón. Sí, mi sexo es el de un chico. Desde que tuve uso de razón quise ser mujer. Mi fuerza, mis ademanes y mi actitud eran de niña. Yo era muy hembra. Tan hembra me sentía, que ya me gustaba el maquillaje y los brasieres. No podía ver a los hombres  porque me erizaba la piel. Ahí comenzó mi vida de travesti. Pero debía de pasar mucho tiempo antes de que definitivamente pudiera “salir del armario”. La primera vez que me fui a la cama con mi primer novio me entregué como una mujer por primera vez deseosa de un hombre. Posteriormente tuve otras experiencias que pudieron acaba en matrimonio. Una vez en Barranquilla conocí a un teniente retirado. Casado y padre de dos hijos con quién sostuve un romance muy puro. ¿Sabes? Antes de convertirme en mujer era un hombre muy femenino. No quiero tener una vagina artificial, por eso no me he operado. Además el pene es el gran secreto que tenemos los travestis para complacer a los hombres. ¿O no te gustan las mujeres con sorpresa?

-  Agradezco que me hayas confiado tu secreto. Sin embargo tu sexo no tiene que ser un obstáculo para la persona que realmente quiera estar contigo. ¿Y nunca has deseado estar con una mujer? –le pregunté con un poco de morbo-

- Es la eterna pregunta que nos hacen a los travestis. Siempre me han gustado los hombres, me siento mujer, soy una mujer. Pero nunca se sabe no se puede decir que no a nada. Si me acostara con una mujer tendría que atraerme muchísimo y volver a despertar en mí ese “instinto masculino”.

Estaba totalmente hechizado conversando con ella, cuando inoportunamente timbró el celular. Cambiando totalmente su estado de ánimo, encolerizándose como el peor de los mortales…

- ¿cómo es que necesitas dinero? ¿Qué te has creído? No te voy a mantener siempre ¿oíste? Bueno… si es así… ¿Nos veremos esta noche?

En ese momento quise saber el secreto de su interlocutor para apaciguar su cólera y someterla a su voluntad en tan breve espacio de tiempo.

Al día siguiente Marcela desapareció se fue sin decir nada, dejando atrás sus libros descatalogados, nuestras confesiones y especialmente sembrando en mí una un deseo inalcanzable de tenerla entre mis brazos. Pensé que sería una escapada de dos días sin embargo habían transcurrido casi algo más de dos semanas y no sabía nada de ella hasta que una timbrada del celular me sorprendió al escuchar su voz.

-          Estoy en casa llegué esta mañana.  ¿Por qué no te vienes para acá y celebramos mi regreso?

Estaba aún sorprendido así que me alisté rápidamente y me dirigí a su casa. Cuando llegué me abrió la puerta envuelta en un kimono de seda el cual le cubría hasta la mitad del muslo. Dejándole al descubierto sus largas y bellas piernas. Y Su cabello Largo  y sedoso se lo había recortado hasta llegarle por encima de los hombros. No pudimos evitar abrazarnos permaneciendo así durante unos largos segundos.

Sentémonos –me sugirió-, aún es pronto para cenar.

-¿Dónde has estado durante todo éste tiempo? Estaba ya preocupado.

- Me alejé de todos y de todo. Me refugié en una casita cerca del mar.

-Yo pensé que estabas con tu novio.

-Ah! No, lo dejamos. Es verdad que es un animal sexual, pero ya la relación se deterioró.

Tras una pausa nuestras miradas se encontraron e inevitablemente nuestros labios  y nuestras lenguas se buscaron para encontrarse dentro de su boca.

-Ven – Me dijo- Y tomándome de la mano me condujo hacia su dormitorio, cuya cama estaba cubierta por un manto de pétalos de rosa e iluminado por la débil luz de unas velas las cuales transmitía el aroma de la pasión y del sexo. Al desprenderse de su kimono dejó al descubierto sus senos tersos, firmes y no excesivamente voluminosos, pero muy femeninos. Mientras que de un extremo de su diminuta tanga, de la que se desprendió rápidamente, se salía su verga desnuda y erecta.

Cuando nuestros cuerpos desnudos se encontraron sobre el lecho de rosas no demoramos en abrazarnos nuevamente. Yo sentía una especie de excitación al sentir el roce de mi verga erecta con la suya. Me encontraba cargado de energía y mi excitación aumentaba puesto que sentía que ambos respondíamos a nuestros preliminares. Le succionaba las orejas subiendo y bajando mi lengua por su cuello, mientras que mis labios descendieron hasta sus pezones erectos, duros y rosados mordiéndoselos, tirando de ellos con mis dientes y chupándoselos. Abarcando con mi boca todo lo que dentro de ella me podía entrar de sus pechos… Bajé por el ombligo hasta encontrarme con su verga totalmente erecta y mojada por el líquido preseminal. No dudé en introducírmela hasta el fondo de mi boca reteniéndola dentro de ella durante algunos segundos. Regresando desde la base de su miembro hasta encontrarme con la cabeza de su glande. Succionándolo y lamiéndolo procurando que mis mamadas fuesen lentas y suaves, sin tener prisas… puesto que quería proporcionarle una sensación de placer y relajación. Buscando el disfrute de ese momento donde el contacto de mis labios y mi lengua con su glande humedecido por mi saliva y sus jugos le estaban haciendo gozar. Procurando que esa sensación de placer que precede al orgasmo se prolongase el mayor tiempo posible demorando así  la eyaculación.

-Cielo, eso está rico… cuidado que llevo casi dos semanas sin tener sexo… ¡Ahhh!…Lo siento…qué riquísimo…

Al observar que se corría aumenté el ritmo de mis mamadas para que definitivamente llegase hasta el final.

-Lo siento… Esas fueron sus últimas palabras antes de eyacular emitiendo un tremendo gemido e inundando el interior de mi boca con una enorme cantidad de espeso y cálido semen.

¡Lo siento!…pero ha sido tan rico.

-No tienes por qué disculparte, eso que tenemos dentro hay que expulsarlo y si lo haces con placer mucho mejor. Yo también he disfrutado al ver como gritabas y te corrías dentro de mi boca. Soy feliz, porque al saborear tu verga has disfrutado hasta tener un orgasmo.

Se acercó a mí y con su lengua lamió los restos de su semen que aún permanecían en mis labios.

-Me alegro de que no sientas asco de algo que forma parte de mí, especialmente si ha salido gracias a tus mamadas… ahora Vas a ver lo que una hembra es capaz de hacer… y diciendo eso empezó a deslizar suavemente su lengua desde un lado a otro de mis testículos. Metiéndoselos todos en la boca, haciéndolo despacio para no hacerme daño. Lo alternaba introduciéndose toda mi verga con un movimiento de arriba abajo deteniéndose en el glande para lamerlo y volviendo a deslizar nuevamente su boca a lo largo de mi sexo. Volviendo a chupar mis testículos tragándoselos y engulléndolos. Después me colocó un cojín bajo la zona lumbar y empezó sin prisas a deslizar su lengua desde el ano hasta encontrarse de nuevo con mis huevos. La sensación era mágica, electrizante, indefinible…. No existían las palabras, puesto que la misma necesidad de gozar y hacer gozar nos llevaban a cambiar de posturas…Me coloqué a cuatro patas e inesperadamente sentí recorrer su cálida lengua alrededor de mi orificio anal. Escupiendo para lamer su propia saliva que resbalaba a través él. Así continuaba proporcionándome un riquísimo beso negro mientras que una de sus manos, mojada en saliva, agarraba mi verga amasándola y masajeándola. Haciéndome imposible ante tanto placer contener  mi leche, la cual acabó embarrando la mano con la  que ella me pajeaba. En ese momento de éxtasis me desplomé boca abajo, porque el placer del orgasmo unido al de la lengua acariciando mi ano, no se, pero sentí que se me multiplicó haciendo incontenible la eyaculación.

-Vamos a compartirlo – me dijo- y ambos empezamos a lamer y a chupar mi semen que se deslizaba por entre sus dedos y que cubría la palma de su mano.

-Ahora quiero volver a ponértela grande, mi amor. Y metiéndose mi sexo, ya flácido y mojado de semen, empezó a chuparla y a lamerla deslizando su lengua desde la cabeza a la unión del frenillo con el glande. Y continuando boca arriba  me lubrico el ano introduciéndome dos dedos hasta que consideró oportuno penetrarme. Cuando al fin lo hizo la sentía rico dentro de mí. Me ponía caliente  escucharla gemir cada vez que empujaba su verga.

-Vamos a corrernos juntos, aguanta como un hombre –decía a medida que su respiración se aceleraba. Te aviso cuando me venga la leche…

Los dos estábamos disfrutando, ella al penetrarme y yo no sólo por el hecho de sentir el placer que ella me estaba proporcionando sino porque al mismo tiempo yo me masturbaba..

¡¡Papi, ya me vengo, me corroo!!!

Y deshaciéndose del preservativo empezó a masturbarse metiéndome su verga en la boca cuando ya su jugo empezó a salir, disfrutando y sintiendo el orgasmo con los ojos cerrados  gritó de placer. Recogiendo con su lengua su recién expulsado semen, que  resbalaba por mis labios, ya en forma de unas reducidas gotas  al mismo tiempo que yo también había sentido la llegada del orgasmo, puesto que me corrí al mismo tiempo que ella. Los dos nos desplomamos rendidos y al cabo de unos minutos nos dirigimos a la ducha donde ambos salimos de allí con las vergas erectas, puesto que no pudimos evitar besarnos bajo el agua tibia de la regadera. Súper caliente por el momento me arrodillé para chuparle su sexo. Era una experiencia rica como el agua descendía por mi cuerpo mientras ella empujaba su verga dentro de mi boca como si fuese ésta mi culo..   . Nuestras vergas estaban erectas y sin secarnos se colocó a cuatro patas porque quería que le comiera todo el culo. Así permanecí durante un gran rato haciéndole lo mismo que ella me había hecho con anterioridad. Hasta que me dijo:

-¡Papi métemela ya! -quedando mi verga atrapada entre sus glúteos…

-Tócame las tetas, pellízcame los pezones… soy tu hembra ¿verdad?

Mientras la penetraba ella se masturbaba…, demorábamos ambos en corrernos, puesto que ya lo habíamos hecho con anterioridad y a penas nos quedaba semen. Sin embargo intentamos volverlo a hacer juntos. Como así fue. Yo deposité mi semen entre sus tetas y el ella quedó derramado entre las sábanas.

Esta historia así como todo el contenido del relato es verdad, tan solo cambia los nombres. Quisiera saber si os ha gustado a igual que si queréis escribir. Lo pasamos muy bien, nos conocemos, sabemos lo que nos gusta y ella no descarta hacerlo alguna vez con una mujer. Somos amigos con derecho a cama, no somos pareja, pero queremos practicar el sexo con personas que realmente quieran disfrutarlo con respeto y sinceridad, por eso nos gustaría hacer un trío con un chico o con una chica o incluso hacer el amor con una pareja U otro travesti.

Encuentroeneltropico.

encuetroeneltropico@hotmail.com

Mi primera vez con una Trans

Jueves, septiembre 22nd, 2011
Que tal mi nombre lo dejo en draco.
Soy de México y la verdad no me considero gay, me considero hetero, ya que me gustan las mujeres, y de igual forma las chicas Trans.
La primera vez que estuve con una chica trans, fue la vez que perdí mi virginidad, confieso que había escuchado y leído de estas chicas y como cualquier otro, fantasie…, al principio me parecía obsceno y no muy bien visto, pero mi lujuría pudo más que cualquier otra cosa.
Esa noche, dos días despues de mi cumpleaños no. 22 fui a pasear por las caller del antiguo barrio en el que vivía, y ahi la encontre, ofreciendo sus servicios, una chica como de 1.70, morena, pelo rizado castaño con ligeras luces doradas, delgada, con unas nalguitas discretas pero ricas; me dijo su couta y acepte su oferta., nos metimos al hotel,  y todavía no entrabamos al cuarto cuando nos empezamos a comer a besos.
Una lengua tan juguetona que de solo pensar en ella me exita demasiado, unos labios tan carnosos que los mordía con gran desesperación.
Empezo a quitarse su blusa dejando ver unos senos pequeños como me gustan (tanto en mujeres biologicas como en trans), que al momento, me arroje como niño de brazos a chuparlos y lamerlos, en ese momento me sorprendio cuando sentí un liquido en mi boca, al principio no le di importancia, pero conforme fui succionando me di cuenta que era su “leche” de sus senos, lo cual me volvio completamente loco.
Despues ella bajo, hasta mi miembro para ponerme un condon y succionarlo con una delicadeza que me volvio un loco (lo hizo de esa manera porque obvio, noto mi nerviosismo al estar con ella), cuando ella me pidio que la penetrará, se bajo ese pantalon de mezquilla a media cadera apretado, al igual sus pantys, hasta las rodillas, no comprendí en ese momento por que no me atreví a explorar más de ella, hasta despues de penetrarla con delicadeza.
Empeze un juego muy tranquilo del mete-saca, luego ella fue poniendo el ritmo de la pentetración, cuando menos me di cuenta, explote un chorro caliente de semen tan grande que nunca lo había visto ni cuando me masturbaba viendo video o fotos de chicas trans obiologicas.
Ella sintio mi eyaculación, pero no dejaba de mover sus caderas y de chocar contra las más hasta que ya no pude más.
Una vez fuera de ella, me quito el condón, mientras seguíamos besandonos con pasión, de igual forma me limpio delicadamente mi miembro y todo termino ahí con un último beso.
Esá vez fue la primera vez, que experimente una relación con una trans, la vez que perdí mi sexualidad…

Luego les contaré de cuando conocí a Nancy otra chica trans, que hasta la fecha me tiene vuelto loco…

Fiesta de disfraces

Martes, septiembre 20th, 2011

Hola chicos y chicas, mi nombre es Fernando y esta historia me sucedió  hace ya  algunos años, en ese entonces tenía como 16 años y fuimos invitados a una fiesta de disfraces, éramos muchos amigos y amigas y uno de los chicos sugirió que alguno de nosotros se vistiera de mujer, jugamos una ruleta y me toco perder, yo me opuse desde luego aunque por dentro lo deseaba,   una de mis amigas, a la que llamaré, Rocío me dijo que me iba a ayudar con el disfraz, ella tenía una hermana mayor y fuimos a su casa, ahí me prestó un vestido tipo camisero, que me quedaba a la rodilla, al verme me dijo que tenia que depilarme las piernas entonces trajo una maquinilla de rasurar y me dejó totalmente lisas las piernas, y todo el cuerpo claro que también me prestó ropa interior, nada del otro mundo pero me sentía bastante sexy, me arregló el cabello sin problema ya  que yo lo usaba hasta los hombros, me pintó los ojos me puso un poco de rubor,  bileé, me prestó unas zapatillas de tacón que aunque me apretaban un poco, podía  caminar bastante bien, cuando terminó, me vi al espejo y no podía creer lo que veía, parecía una chica muy guapa y sexy.

 

Nos fuimos a la fiesta y como era en una unidad multifamiliar, la habían hecho en los patios, comenzamos a bailar y yo bailaba con mi amiga Rocío, en cierto momento se acercaron dos chicos y nos dijeron que si cambiábamos pareja, nos quedamos viendo una a la otra y sin decir nada aceptamos, el chico que me tocó era bastante alto, 1.85 yo mido 1.65, me dijo que se llamaba Miguel, tenía el pelo claro y ojos azules, y antes que nada sucediera, le dije que estaba disfrazado y que me llamaba Fernando, se me quedó viendo y sonrió, me dijo que ya lo sabía, pero que le había gustado mucho como me veía de mujer, comenzamos a bailar y cada vez se me acercaba mas, yo estaba bastante nerviosa, el lo notó y me dijo que si quería fuéramos a su casa para que descansáramos.  Nos fugamos sin que nadie nos viera y llegamos a su departamento, ahí me invitó a sentarme mientras sacaba unas cervezas del refrigerador., me dio una y puso un poco de música suave, me dijo que si quería quitarme los zapatos lo hiciera y así me sentí muy cómoda.

 

Se sentó junto a mí y pasó su brazo por mi espalda, yo sentí que el estomago me brincaba, y me volví hacia él en el momento que me daba un beso,  me levanté del sillón y fui hacia la salida, me alcanzó y me pregunto que si él no me gustaba, me quedé callada y en ese instante me tomó por la cintura y el cuello y me besó con un largísimo y delicioso beso, yo la verdad, me abandoné a ese beso y le respondí abrazándolo por el cuello y permitiendo que metiera su lengua en mi boca, entonces comenzó a acariciarme la espalda y también las nalgas cosa que me puso a mil, pasé mi mano a su entrepierna y pude sentir su verga en toda su magnitud, comencé a sobarlo por encima del pantalón mientras que miguel desabrochaba mi vestido, yo comencé a desabrochar su camisa y la deslice por sus hombros, créanme chicos (as) esta fue la primera vez que yo sentí verdadera atracción por un hombre, tenía los hombros anchísimos y un estomago de lavadero, estaba todo depilado cosa que me hizo sentir calientísima, comencé a besarle las tetillas y a lamer su abdomen y poco a poco fui bajando hasta su cinturón lo desabroche y baje su pantalón junto con su bikini hasta dejar a la vista su preciosa verga, comencé a besarla y a lamerla hasta que  la introduje toda en mi boca, en ese momento Miguel se agacho por encima de mí y comenzó a tocarme la espalda y el culo, introduciendo dos de sus dedos y luego fueron tres , me levanto y me volteó dándole yo la espalda, me puso inclinada sobre la mesa y comenzó a lamerme el culo metiendo su lengua en mi ano, yo me moría de ganas de que me la metiera y se lo dije, me contesto que la iba a meter cuando él quisiera, yo gemía y gemía, y entonces sentí que apoyaba su verga en mi culito y la iba metiendo poco a poco, le dije que la quería toda dentro de mi, me dijo que era una verdadera putita y que de ahora en adelante me iba a llamar Fernanda. De un solo golpe la metió hasta el fondo cosa que me sacó un grito de placer, siguió metiendo y sacando su verga algo así como diez minutos, y comencé a sentir como me inundaba con su lechita el culo, esperé a que se detuviera y entonces me volví hacia el y comencé a mamarle la verga con toda la calentura que sentía, no tardó mucho en venirse nuevamente en mi boca, yo trague toda su leche hasta exprimirle la última gota, me levante y con esa gota le dí un prolongado beso que me hizo sentir muy bien.

Le pregunte si podía pasar a su baño, me contestó que si, y que si quería, podía tomar una ducha, lo hice y me sentí muy bien, al terminar me puse un poco de crema que había en el baño, me recogí el pelo en una coleta, me envolví en la toalla al estilo mujer, o sea bajo la axilas tapando el pecho.  Y salí, cual no sería mi sorpresa que en la sala estaba Rocío con el chico que la sacó a bailar, Rocío era una chica bastante atractiva, no muy alta pero delgada y con buenos pechos y lindo culito,  nos miramos e intercambiamos un gesto de complicidad, ella se acercó a Miguel y se comenzaron a besar, al tiempo que Carlos se acercaba a mí, y me decía “que escondido te lo tenías, te ves muy bonita con tus piernas depiladas y tu lindo culito” me encanto que me tratara de mujer, Carlos era como de mi misma estatura, moreno delgado, y bastante bien parecido,

Comenzó a tocarme los brazos y a acariciarme las piernas, me dijo que me veía muy bonita envuelta en la toalla, me la quitó y me abrazo al tiempo que me besaba y tocaba mis nalgas, yo le respondí colocando mis brazos en su cuello, se acerco y sentí un bulto bastante grande en su entrepierna, lo acaricié al tiempo que me hizo hincarme frente a el y saco su verga para que se la mamara, no había comenzado a hacerlo cuando vi. que Rocío se había   desnudado toda y se había subido en el  sillón en el que estaba sentado Miguel, parada frente a el y dejando que éste le chupara el coño, entonces Miguel me pidió que le mamara la verga,   yo accedí y   me puse a hacerlo, como estaba hincado en cuatro patas, sentí que Carlos se acercaba por detrás de mi y lamia mis nalgas y mi culito, en un momento dado, Rocío comenzó a dar grititos de placer, y a pedirle a Miguel que se la cogiera, Rocío despego su coño de la boca de miguel, y se hincó en el sillón para que miguel pudiera meter su verga en su coño, entonces  me dijo  que se la metiera por detrás, yo me acerque a Rocío y comencé a meterle la verga por el culo al tiempo que Carlos lo hacia conmigo, era  una escena digna de una película porno, al principio nos costó un poco de trabajo encontrar el ritmo pero después, que rico,  no pasó mucho tiempo cuando comencé a sentir que Carlos se venia dentro de mí inundando mi culo de leche, al mismo tiempo que yo me venia dentro del culo de Rocío, ella daba gritos de placer y pronto Miguel se vino también,   después todos quedamos regados por el piso de la sala,  Rocío se incorporo y en voz baja me dijo que nos fuéramos, ya que Carlos se había ido al baño y Miguel se estaba quedando dormido,  nos vestimos de prisa, arreglamos un poco nuestros cabellos y salimos de ahí, nos fuimos a casa de Rocío a cambiarme de ropa, y quedar convertido en un jovencito de nuevo.   Después de esa experiencia comencé a travestirme de mujer con más frecuencia, ya les contaré lo que me sucedió en una de esas transformaciones.

Besos. Fernando-Fernanda.

Me cambio de sexo

Martes, septiembre 20th, 2011

Bueno mi actual nombre es juliza, y la forma en la que comencé a ser una mujer  es muy exitante y un poco fuera de lo normal.

Yo a diferencia de la mayoría de los demás transexuales  no comencé a ser una por voluntad propia, mas bien fue mera calentura de mi mejor amigo de la infancia.

Siempre fui un niño normal, me gustaban las luchas, los soldados, los caballeros del zodiaco, las niñas etc. Jamás jugué con muñecas ni nada paresido.

Mi mejor amigo Poncho siempre fue muy bien paresido y a todas las niñas les gustaba, yo también tenia mis encantos, puesto que tengo ojos verdes, soy rubia natural, lampiña y tengo facciones muy femeninas  como las de una mujer de verdad, piernas muy gruesas y unas nalgotas desde muy pequeño, esto es debido a que siempre practique deportes,  mi madre es de padres italianos y mi padre es español.

De niño me decían guaerita en la escuela y esto me molestaba mucho, pero eso tampoco nunca afecto mi identidad sexual, pero lo que si la afecto es lo que acontinuacion les voy a relatar.

Cuando yo tenia 13 , mi amigo poncho tenia 13 y medio, pero yo lo envidiaba por que el estaba lleno de bello y a mi no me había salido ninguno en ninguna parte, el ya se masturbaba y le salía semen de su verga que era enorme, aproximadamente de 18 cm y la mia era pequeñísima ni siquiera era la mitad de la de el y a mi no me salía nada y el siempre me lo presumía.

El siempre se quedaba en mi casa, puesto q nuestras madres también son muy amigas y se turnaban para cuidarnos desde siempre. En una ocacion ambas salieron de viaje y nos dejaron solos, con bastante comida y dinero para lo que necesitaramos y con una hermana de el que es mayor que nosotros 4 años, y nos encontrábamos jugando videojuegos, siempre que jugábamos apostábamos tonterías, el siempre ganaba, yo siempre fui muy inocente pero en esa ocacion Poncho fue mas alla de la inocencia, en una de las apuestas me pidió que me pusiera un traje de baño de su hermana y que me tenia que quedar a si vestida por 4 horas, me meti al baño y me lo puse, el traje de baño me quedaba un poco chico y me aprepataba de la entrepierna, ni el pene ni los testículos se me notaban, parecía realmente una mujer y hasta yo lo note, la verdad me gusto cuando me lo puse y sentí una rara exitacion en ese momento. Cuando Sali del baño el no dejaba de mirarme, me miraba con lujuria, ya no le prestaba tanta atención al juego si no que me la prestaba ami.

Despues de esa ocacion , siempre que jugábamos me pedia que me pusiera ropa de su hermana, minifaldas, vestidos, medias, bras, entre muchas otras cosas, yo trataba de ponerle castigos similares pero el jamás perdia primero en el juego y cuando perdia me decía que no se valia repetir los mismos castigos y que tenia que ponerle castigos diferentes.  Extrañamente después de cumplir mis castigos el se encerraba en un cuarto y ya no salía en mucho tiempo.

Me había gustado vestirme como una mujer, pero yo no lo decía, también me exitaba como el cada vez me veía con mas lujuria, me la pasaba esperando el momento de resibir sus castigos y de estar solos para ponerme esa ropa que se me veía tan bien, conforme pasaba el tiempo el iva inovando, compro una peluca de cabello largo y un corset muy ajustado que yo me tenia que poner para que se me viera mas sintura, ya no me pedia solo que me vistiera como una mujer, si no que también me tenia que maquillar y en ocaciones modelar para el. Yo abusaba de mi inocencia, pues sabia perfectamente lo que estaba hasiendo, pero me hacia el tonto.

Por las noches yo fantasiaba, me imaginaba cual seria su siguiente castigo y me producía erecciones que duraban toda la noche, extrañamente después de mucho tiempo el llego un dia con unas pastillas y me pidió que me las tomara, ya teníamos 15 años, yo las comencé a tomar a distintas horas y no me quería decir para que eran las pastillas, solo me decía que me ivan a gustar los resultados, después de las pastillas el comenso a inyectarme, eran cosas distintas, pero para cuando me inyectaba , mis pechos y mis pezones ya no eran los de un chico, empece a adelgazar aun mas y mi cuerpo se empezó a curvear, sin mi consentimiento el comenzó a darme antiadrogenos y hormonas femeninas, no me pregunten como las consiguió por que hasta la fecha yo tampoco lo se, y todo esto era para un juego que me encantaba.

No se , pero la verdad yo creo que el tenia en mente hacerme su mujer desde un principio, pero jamás lo había mensionado, yo tenia q usar vendas o playeras dobles para que no se me notaran los pechos, mi voz era la de una niña y tenia una cinturita como de avispa, jamás me creció un solo cabello en ninguna parte, ni siquiera en la zona pubica, lo cual me encantaba, puesto que cada vez que me vestia como mujer lo parecía en realidad.

Los juegos se hicieron cada vez menos frecuentes cuando salimos de la secundaria y entramos a la preparatoria, cada dia lo veía menos veces puesto que mi madre y su madre se distanciaron por un problema que tuvieron, y yo no tenia el valor de vestirme como nena solo sin que el me lo ordenara en uno de sus castigos. Rara vez  nos encontrábamos solos  y yo me empece a desesperar, me quería vestir como chica y el no estaba para pedírmelo, yo ya no tenia ninguna atracción por nadie que no fuera el y sus locuras y me comencé a enfadar. Tome la decisión de vestirme solo como mujer aun que el no estuviera,  me probaba de todo, y hacia juegos de ropa que combinara para cuando el viniera le gustara como me viera, seguía inyectándome sola cada 2 o 3 semanas, y fantasiava con ese juego que tanto me exitaba. Pero un dia el salió con la sorpresa de que ya tenia novia, me puse super celosa, pero lo disimule, estaba encabronadísima y lo trate un poco mal, yo ya me había dejado hasta crecer el pelo para que el me saliera con esa mamada, osea me platico hasta como se la cojia y lo sexy que era la pinche vieja esa, la verdad yo estaba destrosada por dentro aun que no lo aparentaba, el me pregunto que si yo seguía inyectándome y le dije que no, que no era necesario puesto que solo era para un juego absurdo que ya no me gustaba, el se mofo de mi y me dijo que ya que podía hacer yo, que ya parecía una mujer y me moleste, no le hable por un par de semanas y llore todas las noches de esas dos semanas.

Cuando cumpli 17 años ya teníamos mas de 14 meses sin haber jugado una sola vez, el era popular, asediado por las mujeres y yo era un loser raro el el colegio solo el me defendia y hablaba bien de mi. El ya vivía solo en un departamento que su mama le había dado cuando se fue a vivir a estados unidos y yo seguía viviendo con mi mama, el había ya estado con varias mujeres y yo ni siquiera sabia lo que era una eyaculación. Comence a tener problemas fuertes en mi casa al punto que mi madre me pedia que me fuera de la casa y que me independisara y fue ahí cuando la suerte volvió a estar de mi lado.

Cuando Poncho se entero de todos los problemas que yo tenia en mi casa me propuso que me fuera a vivir a su departamento, mi mente inmediatamente comenzó a trabajar en muchas fantasias de antaño e inmediatamente le dije que si, agarre todas las cosas de mi cuarto, hable con mi mama y ella me dijo que eso era lo mejor, que me seguiría apoyando en todo y que esa era mi casa cuando yo quisiera, obviamente me lleve el videojuego por que esa era mi arma principal, me ilusionaba mucho volver a jugar y perder siempre para que me castiagara y me viera con lujuria.

Cuando llegue al departamento todo era un desastre, Poncho me asigno un cuarto y desempaque rápidamente, me dedique dos días a recoger todo el departamento y a convertirlo en un hogar decente, compre un poco de despensa y le dije que en agradesimiento de que me dejara estar ahí yo le aria de comer todos los días, lo cual a el le dio mucho gusto, ansiosamente yo me ponía a jugar videojuegos, esperando que el jugara conmigo un dia y me pidiera cosas, yo ya tenia ropa propia muy sexy que me había comprado con anterioridad, pero el casi nunca estaba y habeses llegaba con chicas, obviamente yo no las trataba muy bien y poco a poco fueron dejando de ir, jugamos un par de veces y yo estaba feliz, al fin había obtenido lo que tanto quería, el me decía que realmente yo parecía una mujer y que estaba sorprendido, que ya casi había olvidado lo bien que me veía vestido de chica, la segunda vez que jugamos el se metió como de costumbre a su cuarto después de jugar, pero esta vez yo lo segui y me di cuenta de que se estaba masturbando, dije ups y cerre la puerta y el solo se sonrio.

A los pocos días lo invitaron a una fiesta, era una fiesta de disfraces, el me sugirio que me vistiera de mujer pero a mi me ganaba la vergüenza de que me vieran a si, a final de cuentas  me desidi a vestirme y ese mismo dia me fui a alaciar el cabello, me compre un vestido hermoso de color rojo a media pierna, me puse un liguero, una tanguita, unas zapatillas rojas, me maquillaron en un salón de belleza, me puse uñas, me puse un corcet super ajustado, perfume de shanel, aretes, pulceras, anillos, una cadenita de oro de mi mama que le fui a sustraer de su casa y aun que suene raro ese dia quería ser una mujer completamente y me compre una vagina de silicon, en la que se guarda el pene y simula una vagina real, es un poco ajustada pero si funciona y llegue al departamento en una gabardina negra. Poncho no estaba pero al poco rato llego en un carro convertible de un amigo con varios chicos y sus novias, Poncho iva sin compañera, lo cual me iluciono mucho puesto que pence que yo lo seria, pero a pesar de que me fui sentada en sus piernas, puesto que el carro era un poco pequeño por dentro, al llegar a la fiesta Poncho bajo del auto y comenzo a besar a una chica que ya lo esperaba, mi corazón se partió en dos, tanto esfuerzo tirado a la basura pence en ese momento, agarre un baso y comencé a tomar tequila, jamás había tomado asi que rápidamente me puse un poco hebria, después de un rato me valio madre ya todo y me quite la gabardina, todos los chicos de la fiesta quedaron sorprendidos de cómo me veía, mis cenos ya eran redondos y abultados, mis piernas sexys y moldeadas, mis pompas paradas y redondas, y una cinturita muy pequeña, todos estaban boquiabiertos conmigo y eso me dio seguridad, varios de los chicos me invitaron a bailar y yo después de un rato hacepte bailar con uno de ellos, me tenia de la cintura y me rosaba su boca con mi cuello, Poncho se percato de esto y enseguida fue hacia mi y me pregunto que que estaba hasiendo, yo le dije que a el que le importaba, que yo solo me estaba divirtiendo, que se fuera con su zorra, el me tomo del brazo y me jalo como si fuera un novio celoso de su hembra y me dijo que si yo estaba loco o que y le dije que no que solo me quería divertir como el le respondió que esa no era la forma, agarro mi gabardina y me la puso, me pidió que ya no me parara de donde el me había dejado sentada, al poco rato el llego y nos fuimos con sus amigos de nuevo que nos fueron a dejar al departamento, yo me fui sentada en sus piernas nuevamente y sentí claramente como su miembro se levanto, y se me repegaba completamente entre mi tanguita y mi bajina de silicona, al llegar al departamento yo me baje y me meti sin despedirme de nadie, subi al departamento y me sente en la sala donde teníamos el videojuego, el llego al poco tiempo y se sento alado mio, me dijo que me veía hermosa, y que no le gustaba que anduviera hacercandomele a otros, yo le conteste que si quería que le modelara mi vestido y el me dijo que si, me quite mi gabardina y comencé a bailar muy sexy frente a el, me le hacerque lentamente hasta tocar con mis rodillas sus piernas, le acarisiaba la cara y su cuello con mis manos, le pasaba mis uñas por su pecho, , me baje un poco el vestido y deje que se me viera el contorno de mis pezones, pero muy sutilmente, el ya no se pudo contener, me agarro y me robo un beso, yo me puse muy nerviosa, solo me rei y me aleje, entre al baño, lo pensé y crei que era suficiente por ese dia, cuando Sali quice entrar a mi cuarto pero tenia seguro la puerta, el me dijo que no lo había puesto el, pero que si quería me podía quedar en el suyo y que el se quedaría en la sala, yo hacepte y me recosté pensando en el, pero mi borrachera me ganaba, no tarde ni 5 minutos en quedarme medio dormida, nisiquiera me quite las zapatillas, al poco rato comencé a sentir como el me acarisiava las piernas y me besaba el cuello, como su vergota me rosaba entre las pantimedias y el liguero, me empeso a chupar el cuello y me comencé a exitar, debido a la vagina de silicon mi pene no se podía poner completamente erecto, solo me dolia, el comenso a tocarme toda, y yo empece a sentirle la verga,  grande , gruesa, se la empse a tocar estando yo de espaldas con mi mano y el se quito su bóxer,  yo me voltie y lo comencé a besar, primero en la boca apasionadamente, al mismo tiempo que se la tocaba, poco a poco fui bajando, besándole y chupándole todo lo que podía, hasta llegar a su pene, que tenia un olor muy sexy que hasta la fecha me exita demasiado, le comece a chupar la verga, como me imaginaba que se debía chupar, cuando el gemia trataba de que gimiera mas de placer, de que le gustara, le besaba sus testículos, se los chupaba se la agarraba, era como el juguete que siempre había querido tener entre mis manos, y me dijo que quería metérmela por atrás, pero yo le conteste que no era necesario que fuera por ahí, tomo un lubricante vaginal de entre mi bolsa que me habían dado con la vagina de silicona y lo unte por dentro, fue bastante, casi todo el tubo, me quite la tanga y me subi ensima de el, sentí como toda su verga me entro poco a poco rosando mi pequeño pene y me comense a mover muy depacio, el se ponía como loco y me agarraba de las nalgas, mientras me besaba los pezones, me decía a si mami a si, me encantas, me facinas y yo me exitaba mas, me cargo y el se subió ensima de mi, en la posición de misionero, y me la empeso a meter mas duro, y fuerte mientras gemia de placer, sentía como si una vestia, macho bravo y olorosamente rico me poseía y me hacia suya, me dolia mucho puesto que tenia la vagina de silicona puesta y me lastimaba, pero no quería que me la sacara, yo le decía, poncho me duele, mas despacio, pero parecía que le decía lo contrario me cojia con mas fuerza y me hacia gritar, al final fue tal mi exitacion q solo recuerdo haberle dicho, mi amor, mi vida, te amo te amo y me vine dentro de la vagina de silicona, el tbn se bino como a los 2 minutos y asi fue como tuve mi primera eyaculación.

Al dia siguiente me meti a bañar, el estaba dormido cuando me levante, pero a los pocos minutos el entro al baño y me volvió a coger, esta vez fue por el ano, lo cual no me dio mucho placer, eso si duele, aun que ya me acostumbre.

Actualmente yo vivo como una chica, no trabajo ni estudio, el es ingeniero en sistemas y me mantiene, tengo todo tipo de ropa femenina que el me a comprado, me opero las bubys y ya me siento mas segura de mi misma, yo vivo para darle placer y todas las cosas que hace una mujer, sus amigos me conocen como julisa y si saben lo que soy pero lo respetan, hasta me han tirado el can y me dicen piropos, sigo usando la vagina de silicona, por que el es bien macho y no le gusta ni siquiera verme el pene, sigo en tratamiento hormonal y próximamente me are la reasignación de sexo por que mi príncipe azul quiere formar una familia conmigo. Yo soy la creación de el, mas no me arrepiento de nada, el hizo de su mejor amigo, la mujer perfecta para sus deceos y yo me someti a su voluntad.

 

El video

Martes, septiembre 20th, 2011

Hola lectores este es mi tercer relato que les voy a contar, espero lo gocen y lo disfruten como yo lo hice personalmente.

 

Dejen recordarles que yo soy un joven de 19 años y que en mi primer relato les conté como a los 15 años fue la primera vez que me penetre analmente y como empecé a masturbarme con mi vecino de enfrente; en mi segundo relato les conté como fue la primera vez que me penetraron y todo quedo grabado en video.

 

Bueno este tercer relato comienza cuando una mañana vi a mi vecino pintando su casa, yo sali a saludarlo y el me invito a pasar a su casa, una vez adentro yo le digo que quisiera repetir lo de la otra noche jiji.

 

Pero el me dice que tiene que salir de viaje por unos días y que no regresaría dentro de 2 semanas, yo al oir eso me desanime mucho, pero me dijo que cuando regresara me iba a dar una cogida espectacular y yo le dije que lo esperaría con ansias.

 

Cuando volvi a mi casa yo sabía que no iba a poder esperar tanto, mi culito es impaciente y siempre lo doy lo que él quiere así que necesitaba una forma de que alguien me cogiera.

 

Y un día mientras navegaba por Internet vi un anuncio sobre una persona que filmaba eventos, ya saben como bodas, 15 años, cosas de esas.

 

Pero yo tenía otros planes jiji.

 

Así que al día siguiente llame a esa persona, pero le comente que quería que viniera a mi casa a discutir sobre la filmación, el me dijo que llegaría lo mas rapido que pudiera.

 

Dos horas después tocaron el timbre.

 

Abrí la puerta y era el la persona con la que había hablado, él era un hombre como de 45 años, mas grande que mi vecino, pero se veía fuerte y grande así que supuse que tendría un paquete grande y jugoso, pero tenía que descubrirlo.

 

Ya que entramos a mi casa yo le comente que quería hacer un video porno así que sólo podíamos saber del video él y yo.

 

Él me dijo que estaba de acuerdo así que cerramos el trato, cuando terminamos de discutir los terminos yo le dije que cuando vendría para filmar.

 

-Puedo venir mañana si gustas- me dijo

 

-Me parece bien, entonces te veo mañana-, le dije.

 

Cuando se fue ya no podia aguantar las ganas, sabía que si quería que me cogiera necesitaba provocarlo y exitarlo muy bien, así que empece a preparar todas mis cosas para mañana.

 

A la mañana siguiente mis papás se fueron temprano así que empece a preparar mi cuarto,  ya saben con buena iluminación, mis juguetitos y cosas así.

 

De pronto tocan el timbre y era él, así que abrí y él entro con muchas cosas para filmar y las empezo a acomodar en mi cuarto.

 

Cuando acabo me pregunto que si ya estaba listo, yo le dije que necesitaba ir a cambiarme, así que fui al baño y, para exitarlo, me puse una tanguita roja muy apretadita, un corpiño, una minifalda y una blusa esa fue la primera vez que me vesti como toda una putita jiji.

 

Cuando me vi en el espejo parecia toda una jovencita lista para coger.

 

Luego sali y fui a mi cuarto con mucho morbo porque nadie me habia visto asi nunca.

 

Y le dije  –Ahora si estoy listo-

 

Cuando el me vio, sus ojos no me quitaban la vista de encima, desde mi cabeza hasta mis pies, entonces sabia que mi traje lo habia exitado.

 

Entonces me fui acercando a él de una forma sexy y cachonda hasta que estuvimos frente a frente, y le agarre su paquete.

 

Él no reaccionaba y no hacía ningún movimiento, así que comenze a desabrocharle el pantalón y bajarle el cierre.

 

De pronto él me agarro mi culito paradito y me dijo –Ahora entiendo que es lo que quieres putita-

 

Yo le conteste – Quieres participar en mi video porno-

 

Él no dijo nada y me empujo a la cama, prendio las camaras que habia por todo mi cuarto que tomaban diferentes angulos del cuarto y luego se paro junto a mi.

 

-Si quieres hacer un video porno, vamos a hacerlo bien- me dijo.

Y de pronto se saco la verga, cuando la vi no lo podía creer, la tenía muy grande y gruesa como de unos 25 cm.

 

Yo la veía y ya la quería adentro de mi culito, pero el me agarro del pelo y me dijo que se la chupara.

 

Yo nunca había chupado una verga, nunca lo habia intentado con mi vecino, pero sabia que si quería esa verga en mi culito tenia que hacerlo.

 

Entonces se la empece a chupar, de abajo hacia arriba, luego por su cabeza luego los testículos.

 

Wow no podia creerlo, estaba chupando una verga y a él le gustaba, porque solo lo oia gemir.

 

Mmmmmmm, assiiiii, muy bien, lo haces muy bien, aaaaaaa.

 

A mi me empezaba a gustar porque no sabía mal, y de pronto empiezo a cogerme la boca, yo solo me quedaba quieto mientras el me penetraba hasta mi garganta, a veces sentia ganas de vomitar porque no me entraba toda su verga, pero yo me aguantaba como podía.

 

Despues de un rato me la saca y comienza a desvestirse completamente.

 

Cuando ya estaba desnudo su verga se veia increible, grande, jugosa, y le escurría mi saliba por la punta.

 

Luego él empezo a desnudarme, me quito la blusa y la falda y cuado vio la tanga y el corpiño me empezo a decir cosas como, que puta eres, te voy a coger hasta adentro, vas a gozar como una perra.

 

Me quito el corpiño y comenzo a besar mis pezones mientras me quitaba la tanguita.

 

Era increible yo estaba acostado y el encima de mi chupandome los pezones mientras me metía sus dedos en mi hoyito de mi culito jiji.

 

Yo solo gemia de placer mmmmmmmm sssssiiiiiiii aaaaahhhh mmmmmmmmmmm

 

Cuando me quito la tanga me puso en cuatro patas y empezo a penetrarme muy despacio.

 

Sentía su enorme cabeza de se pene entrando por mi hoyito muy suavemente.

 

Yo solo disfrutaba y gemía de placer

 

Aaaaahhhhhhhhh siiiiiiiii sigue maaaaaaas oooooohhhhhh

 

De pronto empezo a meterla mas y mas, yo solo sentia como mi culito se abria cada vez mas, sentia que nunca se habia abierto tanto como esa vez.

 

Yo solo agarraba las almohadas y pedia mas!! Mas!! Mas!!

 

Y cuando lo tuve toda adentro empezo el mete y saca delicioso

 

Mmmmmmmmmmmmm aaaaaaaaaahhhhhhh aaaaaahhhhhhhhh aaaaaaaahhhhhhhhhh

 

Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii aaaaaaahhhhhhhhhhhhh oooooooooooooohhhhhhhhhhhh

 

Sentia como su verga me perforaba hasta mis intestinos y rozaba mi prostata mientras me penetraba.

 

No quería que parara pero de repente siento como la saca, y él me cambia de posición de un movimiento, como si ya la hubiera hecho antes.

 

Ahora estaba boca arriba acostado en la cama, él me separa lo más que pudo mis piernas, levanto mi culito y le escupio para que lubricara un poco luego me la ensarto de nuevo hasta adentro.

 

Yo solo grite una gran aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!

 

Porque se sintio increible, y otra vez empezo a cogerme con un mete y saca rápido y duro.

Mi culito estaba feliz, por fin le estaba dando algo que siempre habia querido, algo grande y grueso  que se pudiera comer hasta el fondo.

 

Luego en esa misma posición mi pene ya estaba parado y salia liquido preseminal  de su cabeza.

 

Él me nalgeba y decia que le encantaba, que mi culito es estrecho y apretadito como a él le gustan.

 

Y me agarraba mi pene y me masturbaba mientras me cogia. Yo solo gemia y agarraba los cobijas con fuerza, gritaba y me movia de tanto gozo.

 

Aaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!! Síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii asíiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Aaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!! Maaaaaaaaaaaaaaaasssssssssssssss

 

Cogeme!!, cogeme!!!! Como a una puta!!!!!!!! Mas duro!!!!!!!!!! Mas duro!!!!! Porfavor!!!

 

Yo solo girtaba eso y no quería que parara.

 

Despues solto mi pene y puso sus manos en mi espalda y me cargo, me apoyo en la pared, y empezo a cogerme en la pared.

 

Yo solo puse mis brazos alrededor de su cuello mientras su pene tocaba mi prostata y él me cogia cada vez mas fuerte.

 

Ya no podia gritar, yo solo gemia y le pedia mas y mas.

Él me daba duro y fuerte y me mordia los pezones hasta que otra vez me cargo y sin sacarmela de mi culito, él se acosto en la cama y yo quede encima de él.

 

Ahora yo hacia el movimiento para que me cogiera, como cuando hacemos sentadillas, pero con algo clavandote en tu culito era delicioso.

 

También hacia movimientos con la cadera y a él le encantaban porque solo veia su cara de placer cuando metia su verga en mi culito y yo movia mi cadera en movimientos circulares.

 

Despues él me levanto y me acosto de lado en la cama, él se acosto tambien detrás de mi y me empezo a meter su verga de lado, yo estaba gozando como hace unos minutos.

 

Aaaaahhhhhhhhhhhhhhhhh mmmmmmmmmmmmmmmmmm

Aaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!

 

Y él tambien gozaba como loco, solo oia que me decia:

 

-Que culito tan rico, apretadito y estrechito.-

 

En esa posición mi culito aprataba mas su verga y a él le encantaba hasta que empezo a penetrarme mas y mas rapido.

 

Él me nalgueaba y me masturbaba con su mano mi pene que ya no aguantaba mas.

 

Él tampoco ya casi no aguantaba y de pronto ya no aguante más y senti un orgasmo increible solo grite de placer.

 

Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Sentia como mi leche salia a chorros en su mano que me seguia masturbando.

 

Él me seguia clavando su verga en mi culito pero yo aprete mi culito durante mi orgasmo y él lo sintio y se vino dentro de mi.

 

Ooooooooooooooohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!

 

Sólo sentía su leche llegar hasta mi intestino recorriendo todo mi ano, sentia como estaba lleno de leche y hasta se salia de mi culito su leche.

 

Pero él no me dejaba de penetrar y de jalarmela y me provoco que me viniera otra vez.

 

Aaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!! Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!

 

Ese segundo orgasmo fue increible, nunca habia tenido 2 orgasmos seguidos, fue increible, no se si eyacule en la segunda venida porque habia sacado toda mi leche en la primera pero el orgasmo fue increible.

 

Los dos estabamos muy cansados ya, entonces el me saco su verga que estaba metida hasta el fondo de mi culito.

 

Sentía como se salia su leche de mi culito, luego el se pudo delante de mi y me entrego su verga.

 

Yo empece a limpiarsela con mi lengua pasandola por toda su grande y jugosa verga y el solo mostraba una expresión de goso.

 

Me la metia hasta el fondo cuando empece a notar que su verga crecia de nuevo, pero no como hace un rato, solo le crecia un poco y no aguanto mucho en venirse, creo que porque ya estaba muy cansado, saco bastante leche pero no como la que habia sacado en mi culito.

 

Me trague toda su leche y su sabor era un poco salado pero me gustaba, luego le termine de limpiar la verga y él fue a apagar las camaras que seguían grabando.

 

Luego el se acosto detrás de mi y nos dormimos por un rato ya que estabamos muy cansados.

 

Cuando desperte habían pasado 2 horas ya, y vi que él seguia dormido.

 

Me levante y fui al baño y me vi en el espejo, mis muslos estaban llenos de leche ya seca y mi culito que aun estaba abierto le salia todavía leche con un poco de sangre.

 

Yo meti mi dedito en mi culito para probar otra vez la leche que me habia dejado ahí. Y no sabia mal aun me guataba.

 

Cuando volvi al cuarto el ya estaba despierto y ya se habia cambiado, y estaba guardando todas sus cosas.

 

Él se acerco ami y me dio el disco con todo lo que habiamos hecho.

 

Y antes de que saliera de la casa me dijo – Eres toda una putita, y eso me gusta-

 

-Cuando quieras hacer otro video me avisas ok-

 

Yo le dije que me encantaría repetirlo que yo le hablaría cuando quisiera filmar otro video.

 

Y antes de que saliera como yo aun seguia desnudo, él me agarro de mi culito y metio su dedo en mi hoyito, y sintio todavía su leche adentro.

 

Solo me sonrio y me solto, y luego se fue.

 

En cuanto se fue, fui corriendo a ver el video, era increible verme siendo cogido en tantas posiciones, asi que me masturbe de nuevo jiji.

 

Luego me meti a bañar y limpiarme toda la leche que habia en mis piernas y en mi culito, luego limpie mi cuarto porque tambien habian quedado manchas ahí.

 

Bueno lectores espero que les haya gustado este relato, porque a mi me encanto vivirlo .

 

Y esperen mi siguiente relato donde les contare como fui sorprendido mientras me cogian en un balneario jiji.

 

Bye bye

Mi primera cogida, por fin

Viernes, julio 29th, 2011

Hola de nuevo

 

Este es mi segundo relato que he escrito y espero lo disfruten.

 

Como recordaran en mi anterior relato conte como a mis 15 años por fin pude darle a mi culito todo lo que deseaba y tambien como empezaron las andanzas con mi vecino de enfrente jiji.

 

Bueno ahora les quisiera contar una de esas andanzas que para mi a sido una de las mejores que he hecho con el, ya que, como habia contado antes, los dos somos heterosexuales, pero yo sentia la necesidad de que alguien me penetrara por fin y al fin logre convencerlo jiji.

 

Ok, esto comienza cuando voy regresando de la escuela y me lo encontre afuera limpiando su banqueta, el al verme me saludo como siempre, para no levantar sospechas por la calle.

 

Entonces me acerco a él y me invita a pasar, ya en su casa yo le digo que en una semana voy a tener un dia libre para que nos vieramos si saben a que me refiero jeje.

 

Él me dice que ya me estaba esperando desde hace mucho y que no aguantaba mas las ganas para repetir lo que hemos hecho.

 

Yo le comento que me gustaria que fuera algo especial, no solo lo de siempre, sino algo diferente que me hiciera sentir en lo mas alto, que me llevara al maximo placer que jamas he sentido.

 

Dicho esto, él me dice que no me preocupe, que tendra todo arreglado para ese dia, que sera algo especial y que nunca olvidare.

 

Despues regrese a mi casa, con ansias de que llegara ese dia, ¿Qué me tendra preparado para que goze como una loquita?? jiji.

 

Y asi pasaron los dias, esperando y con ansias, ni siquiera podia concentrarme en otra cosa por las ganas.

 

Recuerdo me de vez en cuando me masturbaba solo pensando en eso e imaginando ¿¿que estara tramando ese hombre?? para hacerme gozar tanto.

 

Hasta que por fin, después de una semana de desesperación llego el dia que tanto estaba esperando.

 

Él un dia antes me habia hablado al celular para que yo fuera con el muy temprano, para que pudieramos aprovechar todo el dia.

 

Asi que ese dia me desperte temprano, espere a que mis papas se fueran, y comence a preparar todo lo que llevaria.

 

Asi que me meti a bañar, a arreglarme, a cortarme un poco los vellitos de mi culito y a preparar una maleta con diferentes cosas, como por ejemplo mis juguetitos de siempre que nunca deben faltar.

 

Y me acuerdo que en esos momentos pensaba, que si el se habia ofrecido a preparar todo, me gustaria hacerle un regalo.

 

Asi que me decidi por primera vez a usar una tanguita de mujer para darle gusto jiji, como toda una perra en celo.

 

Como a las 2 horas, ya que tenia todo listo, sali de mi casa, cruze la calle y con todos los nervios del mundo toque el timbre.

 

Él me grito desde adentro que estaba abierto asi que pase.

 

Estaba todo oscuro, solo alumbrado por velas aromaticas que olian muy bien.

 

Estoy en el cuerto, me dice.

 

Yo fui hasta el cuarto y ahí estaba él, desnudo y con muchas cosas que mi culito ya habia probado alrededor de la cama.

 

Él se para rapidamente y me dice que ha planeado esto por toda una semana, yo le pregunto que, como que cosas preparo, pero solo me dice que es una sorpresa.

 

Que solo puede decirme que estara todo en video para que él y yo recordemos eso por siempre.

 

Entonces el se pone detrás de mi, yo suelto la maleta y de pronto me quita la playera y me empieza a masajear mis pesones y todo mi pecho y mi estomago.

 

Despues baja cada vez mas y comienza a bajarme mis pantalones hasta que por fin se pudo ver la tanga que traia.

 

Ufff que sensación tenia yo.

 

Wow que linda tanguita, metida en ese culito rico que tienes, me dice.

 

Es para ti, yo le contesto.

 

De repente el me baja la tanga y comienza a abrir mis nalgas y a manosearme mi culito.

 

Yo no lo podia creer, nunca habiamos estado asi, seria el dia en que por fin me penetraria, sabia que no podia parar hasta saber que tramaba.

 

Asi que despues me dejo y fue a la camara para prenderla.

 

En eso, yo ya me habia desvestido por completo y entonces nos fuimos al baño.

 

En el baño el me dijo que me pusiera en cuatro para limpiarme el culo, asi que me metio la manguera que venia desde el patio por una ventana y empezaba a sentir el agua que recorria mi culito uffffffffff!!!

 

Un placer que hace mucho no sentia, y yo sentia mas exitacion por que el no dejaba de grabar mientras yo saboreaba el momento.

 

Despues de un rato me saco la manguera con mucho cuidado y me metio un pequeño consolador para que fuera como un tapon y no saliera el agua.

 

Ya que no pude aguantar mas, me saco el consolador y me sente en la tasa del baño y saque todo lo que tenia dentro, me sentia limpio y mi culito ya estaba listo para su gran dia.

 

Luego nos fuimos al cuarto nuevamente para continuar, coloco la camara en un lugar para grabar todo y nos subimos a la cama.

 

Yo me puse en cuatro rapidamente y el por instinto empezo a besarme toda mi parte trasera jeje.

 

Desde que comenzo con mis muslos ya sentia gran exitacion mmmmmmm siiiiiii, sigue subiendo

 

Y asi lo hizo, el iba subiendo hasta pasar por mis nalgas, mi rayita y por fin mi hoyito delicioso, mmmmmmmmm siiiiiiii asiiiiiiiii!!!!

 

Se sentia increible como metia su lengua por mi hoyito y tambien me metia uno a dos dedos de vez en cuando.

 

Si, si, si!!!, yo gozaba como loco, hasta que senti algo mas grueso que sus dedos, y cuando volteo hacia atrás vi un desodorante en mi culo, wow

 

Se sentia increible, mi culo ya esta bien abierto en tan poco tiempo y yo queria mas.

 

El me daba un mete saca con el desodorante y con otras cosas mas, que yo no sabia lo que eran, yo solo gozaba como loco en ese momento.

 

Aaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, maaaaaaaaaaass adentro porfavor

Asiiiiiiiiiiii aaaaahhhhh!!!!!!!!

 

Y de pronto siento que me saca el ultimo objeto que me habia metido y se me acerca a mi, y me dice.

 

Listo para el gran final???

 

Yo estaba que no aguantaba la emocion, asi que solo asenti con la cabeza.

 

El se coloco atrás de mi y ufffffffffffffffffffffff!!!!!!!!!!!!! Que sensación tan increible.

 

Al fin estaba sintiendo un trozo de carne en mi culito rico, yo solo gazaba mientras el me penetraba fuerte y delicioso.

 

Ohhhhhhhhh!!!!!!!!!!!! Siiiiiiiii

Ooooooohhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!

 

Era increible hasta que nos cambiamos de posición, el se puso acostado en la cama mientras yo estaba encima de el penetrandome con su pene erecto y jugozo.

 

Sentia mi pene al maximo, ya queriendo sacar toda mi leche, pero sabia que debia aguantar.

 

Estuvimos en esa posición como 20 minutos hasta que probamos otra.

 

Ahora yo de espaldas en la cama con las piernas bien abiertas y el encima de mi clavandome su pene.

 

En esta posición si que me hacia gozar porque sentia su pene tocando mi prostata, y con su mano me mastubaba mi pene.

 

Yo gozaba como loco, solo queria que no terminara

 

Mmmmmmmmmmmmmmmmm!!!!!!!!!!

 

El me decia cosas mientras me cogia, como, que rico culo, habia esperado esto por mucho tiempo, eres toda una putita, eres mi putita; y tambien me nalgueaba de vez en cuando.

 

A mi me encantaba esa situación cuando abria los ojos, solo veia a un hombre cogiendome como a una puta, la camara que lo veia todo, y los juguetes que ya habia usado tirados por toda la cama.

 

Hasta que me dijo que probaríamos otra posición, yo me acoste de lado y el atrás de mi.

 

Entonces me levanto una pierna y me la clavo de nuevo y con su otra mano me masturbaba como nadie.

 

Yo sentia que me cogia mas rapido hasta que ya no pude mas y me corri como nunca me habia corrido, solo recuerdo que grite un gran aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

 

Y saque toda mi leche en su mano.

 

Pero el me cogia con mas fuerza, sabia que ya casi era el momento y entonces el me pregunto, ¿adentro o afuera?

 

Yo queria sentir su leche dentro, asi que grite, adentro!!, adentro!!, porfavor!!

 

Y de repente senti su leche salir como un torpedo hacia mi intestino, era algo impresionante y satisfactorio, y asi con esa sensación de gozo y con su pene aun dentro de mi nos dormimos por un rato.

 

Cuando desperte, estaba solo en el cuarto, el cuarto ya estaba recogido y los juguetes ya no estaban, estaba yo ahí con mi culito abierto y acerque mi mano a el y aun tenia lechita de mi vecino adentro y se sentia increible jiji

 

Despues me levante y fui al baño a cambiarme, cando sali ahí estaba el esperandome, y me dio el disco de la filmacion de hace un rato. Y me dijo

 

-Espero y te halla gustado, porque a mi me encanto-

 

Yo le dije que me habia encantado y que me gustaria intentarlo alguna otra ocasión, que si el queria, yo le avisaria.

 

El me sonrio y me dijo que lo esperaria con ansias.

 

Luego nos despedimos y mientras salia de su casa el me metia su mano en mi pantalón para ver si aun tenia su lechita dentro de mi.

 

Yo pues por supuesto que lo dejaba hasta que sali de su casa.

 

En cuanto sali de su casa fui a ver nuestro video, era increible, me podia ver siendo por fin penetrado por un hombre y se sentia increible, mientras lo veia me masturbaba otra vez jiji

 

Bueno lectores pues aquí termina este relato de mi primera penetración que fue algo muy pero muy satisfactorio espero que les haya gustado y esperen mi siguiente relato donde contare mi siguiente cogida que tembien fue impresionante.

 

Bye bye

Capítulo 1: Let’s go swimming!

Viernes, junio 3rd, 2011

(Mi rápida aventura con un Americano)

Querido Diario:

Creo que para mis dieciocho años he vivido ya demasiado. Muchas aventuras, muchos peligros, muchas escapadas, mas eso sí, muchas satisfacciones y muchos, muchísimos placeres. En fin, creo que todo radica en mi gusto por el placer y el sexo, digo sólo se vive una vez, ¿cierto? Es mejor vivir la vida al máximo (mientras se puede claro). Pero bueno, ya basta de reescribir la filosofía de la vida. ¿Qué crees que pasó este fin de semana? ¡No me la vas a creer! es tan fácil caer en la tentación…

Pues este fin fue el cumpleaños de Sandra, ella nos invitó a otras amigas y a mí a ir a festejarlo a casa de su tío (aunque realmente no tiene una casa sino sólo una palapa como le llaman aquí). En todo caso, la palapa de su tío resultó estar situada en un club deportivo a las afueras de la ciudad. Tardamos como una hora y media para llegar a susodicho lugar, pero tengo que admitir que valió la pena ir hasta allá, y no lo digo porque fui a nadar y a tomar sol, jiji.

Como es de esperarse llegamos tarde, había alrededor de unas cien personas en el lugar. Todos estaban sentados en mesas comiendo y bebiendo. Había algo así como una pista de baile en medio de todas las mesas, nadie estaba bailando (buuu, que aburrido). Sin embargo el día era muy joven apenas las cuatro o cinco de la tarde. Alrededor de las palapas había como seis diferentes tipos de albercas. Una para cada grupo de edad. Al llegar al lugar, lo primero que vi fueron las miradas de más de setenta hombres hacia nosotras. Creo que haber aparecido en el lugar con traje de baño, bikini, y otras cosas sexys tuvo que ver con tal rápida admiración. Una vez que Sandra nos vio entrar, intercambiamos besos, abrazos, emoción, y por supuesto regalos. Sandrita se quedó atendiendo a sus demás invitados, y mis amigas y yo decidimos irnos inmediatamente a las albercas. “Necesito tomar un poco de sol” les dije a mis amigas, “Ando muy pálida.” Todas nos fuimos a nadar y divertirnos un rato. Sin embargo, desde las mesas, había una mirada que se clavó en mí, o en mi cuerpo, desde que llegamos, y todo el tiempo que estuve jugando en las albercas. El dueño de esta mirada era John, un amigo del tío de Sandra, un americano que venía de visita a la ciudad, él es algo así como un estudiante de negocios. John mide como 1.85mts, rubio, ojos claros, atlético con un buen cuerpo, como de unos veintidós años, tiene todo el cabello rapado, con dos aretes en su oreja izquierda, y una sexy barba de candado. Él iba vestido de shorts cortos color caqui, una playera sin mangas, y unas sandalias negras. Parecía estar disfrutando muy agusto de ese líquido sabor a ceniza llamada “Corona” hasta que llegó algo mejor que saborear (“¡Eu!” ¡yo!, claro es).

 

Me gusta mucho usar bikinis, pero la gran cosa que tengo por delante no me permite estar exhibiéndome libremente como quisiera. Sin embargo, regularmente me pongo bikini usando una pequeña y casi transparente batita en mi cintura a la que yo llamo “roupão de banho.” Si no, me pongo un traje de baño completo aunque no me gusta mucho. Me gustan mucho los bikinis, porque esta fue la primera prenda que use siendo apenas una niña, bueno en ese entonces muchos dirán que era un niño, pero aun así yo siempre me considere una niña. Recuerdo muy bien esas noches de mucho calor (en todos los sentidos), tendría yo unos cinco o seis años cuando me dormía en los sillones de la sala. Nuestra casa era pequeña, y sólo teníamos dos recámaras, una sala, un baño y una cocina. Mi mamãe dormía en una recámara, mi prima, quién es mayor que yo en la otra, y yo dormía en la sala (lo cual estaba muy bien porque era la parte más fresca). Mi prima tendría en ese entonces unos doce o trece años y era mi modelo a seguir. Admiraba su cuerpo de mujer, que aunque en formación, se estaba desarrollando muy bien. Ella solía dejar su ropa interior y bikinis limpios en una canasta en la sala. Casi todas las noches, me deslizaba por debajo de las sábanas para agarrar sus bikinis y ponérmelos. Recuerdo que el primer conjunto que me probé era color rosa decorado con bolitas negras. Me sentía una diosa al ponerme aquellas prendas, aunque muchas veces terminaba llorando porque según yo nunca podría ser una mujer (¡oh! que tristes días). Sin embargo, esta fue la forma en la que desde niña tomé el gusto por los bikinis.

Eso es “história para boi dormir.” Ahora hay que regresar a lo que pasó el fin de semana. Como te iba diciendo el niño lindo de John no me quitaba los ojos de encima. Mas yo simplemente me hice como la desentendida y no le presté más atención. Llego el momento de partir el pastel de cumpleaños para mi amiga Sandrita, todas nos salimos de la alberca después de haber estado un buen rato bajo el sol y jugando en el agua. Como no tuvimos mucha oportunidad de secarnos sólo nos envolvimos en toallas y nos fuimos dentro de la palapa, dejando el rastro de agua y goteando hasta donde estaba el pastel. Al momento de cantar las “Mañanitas,” al inteligente de John se le ocurrió que sería una buena idea pararse detrás de mí, y practicar su Español. El trató de cantar las “Mañanitas,” pero su intento fue solo un fallido esfuerzo por impresionarme, ¿o tal vez no?. A punto de terminar de cantar la canción de feliz cumpleaños, el muy estúpido se emocionó demasiado y saltó justo detrás de mí, derramando sobre mi espalda la rancia cerveza Corona que traía en la mano:

-“¡Oh no! I am so sorry.  Lo siento mucho, perdóneme tú.” Balbuceaba el muy tonto con su malísimo Español. Yo me quedé congelada por unos segundos,  no podía creer que él muy estúpido arruinara mi toalla y me mojara con cerveza. ¡Estava quicando de raiva!

-“Esta bien, it’s ok.” Dije yo. Y me fui corriendo a secarme al baño más cerca.  Ahí me metíyo, me quite la toalla, y me metí a una regadera que ahí estaba para limpiarme. Al momento de alzar los ojos, me di cuenta que había un mingitorio. “Oh que bien, lo que me faltaba me metí al baño de caballeros, ¡qué suerte la mía!” Pensé dentro de mí.

Acabé de ducharme lo más rápido que pude, pero me dieron ganas de orinar, “¡Todas esas margaritas que tome!” Dije en voz baja.  Pensé que si corría velozmente al mingitorio me ahorraría la ida al baño de damas, así que fui a hacerlo lo más rápido que mi manguera pudo sacar, pero creo que me tomó más de lo que quería. Sin embargo, nadie me vio y me dispuse a salir del baño de caballeros inadvertidamente. Cuando estaba a punto de salir, John entró súbitamente:

-“¿Qué estás hacienda aquí?” Le reclamé todavía enojada con él.

-“Es lo mismo iba yo a preguntar a tu.” Me respondió John.  Creo que después de todo, yo era la que estaba en el sitio equivocado.

-“Quiero pedirle una disculpa a usted. No quise tirarle cerveza encima.” Dijo él volviéndose a disculpar. De repente sus ojos se desviaron a mi bikini, ¡se me había olvidado acomodar mi pene! Me sonroje demasiado y de me inmediato me fui a ver al espejo como si nada había pasado.

-“Tu eres muy hermosa, do not worry about it.” Me respondió, cerrando la puerta con seguro detrás de él.

Me empecé a preocupar y a poner nerviosa. Sólo dije, “Ah ok, gracias, ya me tengo que ir.”

-“Yo vi a usted cuando parada en el baño” Afirmó John. (Creo que se refería a cuando estaba en el mingitorio).

Yo me empecé a preocupar más y a poner más nerviosa, estaba ya casi a punto de gritar, digo uno no sabe que tipo de gente se encuentra una hoy en día. Sin embargo, John notando mi nerviosismo me dijo: “No se preocupe, yo me gusta usted mucho.”

-“¿Cómo?” Pregunté yo  porque francamente no le entendía nada.

- “¡Usted me gusta mucho!” Se esforzó en decirme. Y justo cuando lo dijo, noté algo muy abultado, o mejor diría yo, demasiado abultado debajo de sus shorts.  En ese momento, mi miedo y nerviosismo se empezó a transformar en excitación.

-“Tú también me caes bien, lindo” Dije yo con una voz sensual y muy quedita. Me acerqué a él, agarré su cuello con mis manos, y acercando mi boca a sus oídos, le dije: “¿Qué quieres hacer ahora?.”

En ese momento me deslicé inmediatamente hasta quedar hincada ante su entrepierna, le jale sus shorts y sus trusas, ¡y vi esa enorme cosa despertando! Estaba demasiado grande diría yo, pero demasiado, y eso que apenas estaba despertando.

Ante mi cara de sorpresa y al quedar congelada de la impresión, él se emocionó más preguntándome:

-“¿Te gusta a usted?”Me preguntó John,A lo que no respondí, pero en cambio comencé a saborear ese dulcezote de carne. Con los minutos, su gran amigo empezó a crecer en mi boca, haciéndose más y más grande, que ya no me lo pude meter todo en mi pequeñita boquita. A los cinco minutos su juguete se convirtió en un gruesísimo pedazote de carne, casi del tamaño y grosor de la mano de un niño pequeño.

No puedo negar que para ese entonces ya estaba yo muy dura. De solo ver tremendo espécimen de hombre no pude evitar ponerme más y más candente y cachonda.

-“¿Lo quieres usted?”Me insinuó una vez que ya estuvo completamente erecto.

-“¡Eu quero tudo! Sí, lo quiero, lo quiero mucho, pero tienes que ayudarme” Le dije muy emocionada y cachonda. Al instante, me pare y me bajé mi bikini, lo cual al fin liberó a mi pequeñísimo pene comparado con el de John (y eso que el mío es de buen ver). Me quité la tanga, quedando solamente con el top del bikini, estando de pierecargué mis antebrazos en el lavamanos que estaba casi a la entrada del baño, y quedando mi cara viendo al espejo del lavabo, abrí mis piernitas y deje que John, agachado y detrás de mí, hiciera locuras en mi anito.

¡John era todo un profesional! Empezó suavemente con su lengua y poco a poco me empezó a excitar tanto, que yo no aguantaba mis gemidos. Recordé que estábamos en un baño de hombres en un lugar casi público, pero me pude morder los labios conteniéndome de tanto placer que sentía en mi pequeño gran punto de debilidad.

-“¡Oh dios mío! ¡Qué hombre!” Se me salió gritar olvidando dónde estábamos, la hora que era, y a la gente que estaba afuera. Yo solo quería seguir disfrutando.Pero al escuchar a unos niños que estaban jugando cerca de ahí, me di cuenta que tenía que apresurar las cosas si quería disfrutar todo lo que John tenía que ofrecer.

-“¿Tienes un condón?” Le pregunté a John. Yo había dejado todas mis cosas afuera con mis amigas, además de que no creo que traía ningún condón, ni crema, ni lubricante. Sabía que la saliva de John me había lubricado mucho, y que ya estaba lo suficientemente dilatada, pero la idea de meterme la gran cosa que John traía colgando me daba miedo. Por fortuna el traía uno en su cartera y de inmediato se lo puso.

Sin embargo no aguanté más:

-“¡Siéntate en el excusado!” Le ordené tomándolo de la mano y poniéndolo sobre el W.C. Verlo sentado frente a mí con su gran pene completamente erecto me excitó hasta la locura, no lo pensé ni dos veces y me monté sobre él cara a cara, haciendo chocar mi pene con su pecho, él sentado y yo sobre él, en una posición que me encanta demasiado.

Claro es, que no me inserté a su amigo de un solo jalón, antes bien, me apoyé en sus hombros, y comencé a deslizar poco a poco mis caderas sobre su gran miembro. “Despacito, despacio, hay que meterlo con cuidado, Andreita!” Pensépara mí misma.

¡Uff! Deberías de imaginarte mis caras de entre dolor y placer, ¡pero que rico estaba este hombre!. Me moví lentamente metiéndomelo más profundamente cada vez, pero también haciendo movimientos lentos para arriba y para abajo mientras me la encajaba más adentro. Veía como mi pene se balanceaba para arriba y abajo con cada movimiento. Sólo de recordarlo que hace poner la piel chinita.

Entre mis gemidos y sus gemidos silenciados, y estando apenas la mitad de su pene dentro de mí, alguien tocó la puerta fuertemente, haciendo que rompiera mi concentración, que eyaculará del susto, y que saltará fuera de entre las piernas de John.

-“¡Oh no! Perdón me asusté.” Le dije apenada con mi mano en la boca. “Ya se me salió y te manche todo tu pecho, sorryyy” agregué.

-“It’s ok, no usted preocupé, yo primero la ensucié a usted antes. Me da gusto que usted terminó, muy sexy para mí verla.” Me dijo consolándome por mi torpeza mientras agarraba papel de baño para limpiarse de mi lechita. Yo también me limpié rápidamente y me vestí volviendo a poner mi tanguita.

-“¡Muchas gracias! Me llamo Andreia, por cierto.” Le dije apresuradamente, ya que de nuevo volvieron a tocar la puerta.

-“No de nada, me llamo John. Gusto en conocerla a usted.” Contestóél. “Usted debería ir conmigo a Texas”

-“No sería mala idea” Le respondí emocionada.

John se salió por la ventana y me salí por la puerta como si nada hubiera pasado. Mis amigas estaban esperando afuera, les dije que estaba bien, aunque estaban consternadas de porque había tardado tanto.

Al final de la fiesta, al despedirme de Sandrita, John me pasó su email, ¿será está la última vez que lo vea?¿Tú que piensas?

 

Claro que no creo que Rodrigo se entere, ¿o sí? Este es nuestro secreto diario, no me decepciones.

 

Kisses for you!

Mi experiencia con un futbolista

Viernes, junio 3rd, 2011

Introducción
Querido Diario:
(Mi experiencia con un futbolista)

¿Qué podría contarte el día de hoy? Mmmm, bueno tal vez podría decirte algunas cosillas que hice que se supone no debí haber hecho, jiji. No sé si es porque a mí me gusta meterme en problemas, pero definitivamente si Rodrigo se entera se va a enojar mucho. Pero él no tiene porque enterarse, ¿o sí? ¿tú que crees?….

Bueno, ya voy a dejar lo que puede pasar y mejor voy a disfrutar contándote lo que pasó, ¿ok? Fue anoche, un encuentro muy especial, con un chico muy lindo, no te diré su nombre, mmm bueno, sí, se llama Giovani, él es alto, moreno, buen cuerpo, no es muy musculoso, pero tiene sus musculos marcados, pelo corto quebrado, ojos cafés obscuros, le gusta mucho jugar fútbol, por lo cual tiene unas tremendas piernas. Pues, un día, estaba yo en el chat, cuando un amigo me contó que este chico me quería conocer, francamente, yo no estaba interesada, le dije que tenía novio, Rodrigo, y que estaba féliz con él, sin embargo este amigo le dio mi número de teléfono a Giovani, ¡¡y sin mi permiso!! y cómo es de esperarse, él me llamó.

O que linda voz tiene él, muy varonil, muy profunda, me invitó a verlo a jugar fútbol, que por un juego de campeonato o algo así, pensé que un poco de espíritu deportivo no me haría daño, así que fui. Pensé que por andar deportiva sacrificaría un poco la moda y andaría más casual, además este niño ni siquiera me interesaba, así que dije para mí misma, whatever! Me fui vestida con unos shorcitos o pantaloncillos cortos que enseñaban todas mis piernitas, me fui con una blusita ombliguera de Brasil, una cachucha, y eso sí unos tennis Nike rositas que acabo de comprar, y lo que nunca puede faltar: mi bolsa con todos mis accesorios. Me maquillé muy ligeramente, ya que era un partido de fútbol no quería robar mucho la atención, ¿ajá, tú me la crees?

Pues bien, llegué casi al final del primero tiempo de susodicho partido, ellos iban perdiendo, no sé cuanto a cuanto, pues yo estaba más interesada en ver que tan guapos eran los jugadores. El amigo que me llevó me dijo que fueramos a los vestidores a ver a este otro niño Giovani. Al verlo de lejos sin camisa, hizo que se me salieran los ojos, y casi casi que se me saliera otra cosita de mis minishorts….
-¡Giovani! grito mi amigo.
Mientras se acercaba a donde nosotros estabamos mis ojos se hacían más grandes…

-¿Qué pasó? dijo Giovani saludando a mi amigo que estaba justo frente a mí.
-Quiero presentarte a Andreia, la lindísima chica de Brasil, la cual te pasé el número telefónico. Comentó mi amigo.

Giovani, se acercó a mí para darme un beso en la mejilla, su olor a sudor, verlo sin camisa, y presencia me prendió demasiado.
-¡Hola! Eres más linda de lo que imaginaba. Dijo Giovani emocionado.

-¡Hola! Gracias que lindo eres. Dije yo en voz tímida. Debo de confesar que estaba muy nerviosa y no atiné a decir nada más.
-Me da gusto que hayas venido a vernos jugar. Vas a ver que ganaré el partido por ti preciosa.
-¿Así? ¿Vas a ganar el partido? Dije yo incrédula.
-Sí, vas a ver que sí, ¿Quieres apostar? Preguntó Giovani retantemente.
-Mmm, ¿Cómo qué tipo de apuesta? Pregunte yo.
-Pues que tal, si ganó me das un beso y te llevo a festejar. Propusó Giovani entusiasta.

-¿Ajá? ¿Y si pierdes? Respondí yo incredúla. Para este punto como te darás cuenta ya había perdido la tímidez, aunque seguía algo nerviosa.
-Pues sí pierdo, no sé, ¿Qué propones tú?. Me pregunta inocenmente el niño.
-Ah pues si pierdes ya se me ocurrirá algo al final. Dije yo traviesamente.
-Oh ok, bueno, me tengo que ir, pero vas a ver que voy a ganar, ¿aceptas la apuesta?
-Sí, ok, ya veremos. Suerte. Dije yo. Se despidió de mí y de mi amigo y regresó a los vestidores.

¡Montão de problemas! Son los que me metó yo, pensé después, ¿qué pasa si este niño gana y Rodrigo se entera? Pero bueno, ya acepté ya ni modo. Sin embargo, para mí fortuna y desfortuna de Giovani, ellos perdieron. ¡não garoto! ¡pobre niño! me rompió el corazón verlo todo triste.
-¡Perdimos Andreia!, y perdí mi apuesta, y ya no vas a creer en mí porque iba a ganar este juego para ti. Dijo el não garoto con lágrimas es sus ojitos. Me dio tanta tristeza verlo así. Que yo le propusé ir a cenar conmigo para consolarlo por su derrota.
Me invitó a ir a su deparmento primero, para ir a cambiarse de ropa y bañarse. Accedí, me despedí de mi amigo y fuimos a su departamento.

El tiene un departamento pequeño, es solo una recámara, un baño y una mini cocina. Al entrar un gran poster del Rey Pelé estaba en la pared que separa la cocina de su recámara.
-¡Oh no sabía que te gustaba el Rey Pelé! Dije yo sorprendida.
-Sí, es mi héroe. Me comentó Giovani mientras me mostraba su pequeño pero lindo apartamento.
-¿Quieres tomar algo? En ese instante cerró la puerta y yo me comencé a exitar mucho.
-¡Qué calor hace aquí! ¿No tienes algo de leche fría? Me encanta la leche, además de que se puede prestar a muchas otras interpretaciones, jiji.
-Sí, si quieres sientate en la cama y yo te la llevo en un segundo. Aseguró Giovani. Pasé al otro lado del departamento, a la vuelta del muro con el poster del Rey Pelé y vi una cama tamañó individual con sábanas color verde obscuro, una TV pantalla plana, y una PC de escritorio. Al sentarme en la cama de Giovani, mientras esperaba a que me trajera mi lechita, vi que en la PC tenía como screensaver fotos de chicas transexuales.
-¿Has estado alguna vez con una chica transexual? Le grité preguntando hasta dónde él estaba sirviendo la leche.
-¿Mande?Se hizo como si no me hubiera escuchado.
Acercándose con mi vaso de leche, vino hasta donde yo estaba ahora recostada en su cama, con mis piernas cruzadas, resaltando el contorno de mis pechos y ya habiendome quitado la cachucha para dejar mi pelo suelto.
-No, mmm, nu-nu-nunca he estado con una. Me dijo Giovani ahora muy nervioso.
Lo invité con unas palmaditas a recostarse a mi lado, mientras que con una mano tomé el vaso de leche e intencionalmente lo bebí para que me quedaran unos sexys bigotes de leche. Yo estaba ya muy exitada al ver a Giovani, olerlo, ver sus grandes piernas, y sentir la caricia de su voz tan varonil y sexy.
-¿Tengo bigotes de leche? Dije yo como una niñita inocente. Acercándome a su carita.

Giovani reaccionó justo como quería y se acercó más a mí para darme un beso y lamerme mis labios llenos de leche.

Fue así que me empezó a besar tiernamente, y luego más intensamente, estaba él muy emocionado, le susurré al oído:
-Sólo hazmelo como se lo harías a cualquier otra mujer.
Parece ser que esto lo emocionó mucho más me acostó abajo de él, mientras recorría con sus besos mis pechos y mi ombligo, yo le quite la sudada playera que tenía para ver su pecho y sentir su espalda con mis manos, lo comencé a besar en el cuello y en los hombros, “mmmm, sabes saladito…” le dije al oído. Él me quitó la blusa y el bra como un profesional, y al ver mis pechitos me comenzó a besar más y a chuparlos y a morderlos muy suavemente. “Este bolo é delicioso” le dije en Portugués. Poco a poco comenzó a bajar sus caricias a mi vientre y a mi ombligo.

Él ya había notado un gran paquete que se estaba formando debajo de mis minishorts, y el rocé de su cuerpo con el mío me había hecho notar su sorpresa debajo de esos shorts sudados. En un segundo, me paré de la cama, y le dije que se acostará boca arriba. Le bajé los shorts y sus trusas en un movimiento, y tal cual, estaba viendo a una barrita de chocolate, completamente depilada y limpia, esperando a ser disfrutada sólo por mí. Me acerqué a él, primero poniendo mis pechos en su chocolatito, moviendolos suavemente sobre su paquetito mientras se sentía que crecía más y más. Lo comencé a besar en su abdomen, y luego fui bajando hasta darle un besito a su chocolate, me recogí el pelo, y lo metí todo en mi boquita, lo saqué y comencé a besarle sus testículos, muy bien formados y muy grandes. Volví a meter su pene en mi boca, disfrutando cada uno de sus 16cm (no lo medí, ¡lo juró!). Mientras escuchaba los gemidos de Giovani con su voz tan sexy, sentía como yo me ponía más y más a mil.

Ya él no lo aguantó más, y en un violento movimiento que me asustó, con su fuerza me acostó boca arriba en la cama, me bajó mis minishorts, dejando al descubierto mi gran premio para el perdedor. Sin chistar, en un segundo lo metió todo en su boca, ¡casi se ahoga! pero luego agarró el ritmo y aunque al principio me daba muchas mordidas lastimandome un poco, después de corregirlo, se compusó y me hizo disfrutarlo muy rico.

“muito delicioso querido.”  Le gemía yo.

Subiendose hacía la cabecera de la cama, me recosté hacía un lado, y él se pusó detrás de mí en posición así como cuchara, con una mano el acariciaba mis pechos, mientras que con su boca me besaba mi cuello y mis hombros, y con la otra me hacía muuuy ricos masajes en mi ânus, anito.  Uhhh, ¡qué momento! ¡qué hombre!

“delicioso” me encantaba que hiciera eso. Con mi mano derecha lo agarraba a él de su cabeza y con mi mano izquierda agarraba a mi pequeño gran paquete de 19cm (sí, lo sé, es muy grande para una niña como yo, jiji).

Saqué una cremita de mi bolsita, y le dije usala por favor, para que me metas tus deditos. Se la puso en los dedos y continuó acariciando mi anito, mientras que poco a poco me metía sus dedos. “Mmmm,” Se ve que tiene mucha experiencia con las mujeres, pensé. Poco a poco me fue metiendo a su amiguito en mi anito, pero cambié de posiciones y me pusé de perrito (una de mis posiciones favoritas, por cierto) y así fue mucho más fácil. De nuevo, poco a poco, fui disfrutando cada uno de sus 16cm (¡constes que no lo medí!) “¡Metélo todo papito!” Le dije a Giovani entre mis gemidos de placer.

Lo alcanzó a meter todo, y yo casi tuve un orgasmo, se me salió un poco de semén de hecho, lo movió más rápido y más rápido, mientras que yo solo sentía muuchooo placer y escuchaba el sonido de mis pompas chocar con el cuerpo de Giovani.

-¿Quieres que terminé dentro de ti? Me preguntó apurado Giovani.
-Sí, síiiii. Le dije yo entre tantos gemidos.
En unos instantes sentí como algo calientito se vertía dentro mi interior, mientras que en los movimientos poco a poco se sentía al chocolatito de Giovani desinflarse.

Exhausto por todo lo que pasó, y por el juego. Giovani cayó rendido a mi lado muerto de cansancio.
-Ufff, me encantas, Andreia, eres fantástica, nunca había tenido tanto placer.
Dándole un besito en la frente, asentí, diciéndole que descansará.
Se quedo dormido, yo me fui al baño, y me cambié, y me fui calladamente de su depa.

¿Qué piensas querido diario? ¿Hice mal? Tú sabes como me gusta todo esto…. ¿o no?

Beijos

Facebook: lia.andreia@yahoo.com.br

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De Fernando a Fernanda V

Miércoles, noviembre 17th, 2010

Hola chicos (as), mi nombre es Fernando y esta historia comienza así, después de haber tenido la experiencia de la fiesta con mis amigos, Rocío, Carlos y Miguel, y de la cuál me quedo el gusto de travestirme, les voy a contar el día que me vestí de mujer y salí a dar una vuelta en el auto, ya para entonces tenía 18 años.

Ese día estuve trabajando de Office boy en una oficina en el centro de la ciudad, y lo único que pasaba por  mi cabeza era la hora de salir para darle vuelo a mi imaginación, llegué a mi casa y lo primero que hice fue darme un largo y delicioso baño de burbujas en la tina de mi casa, me depilé todo el cuerpo, me puse cremas en cara y cuerpo un poco de talco en los genitales, (esto me pone muy caliente), y me comencé a vestir, me puse una panty  negra de encaje tipo bóxer, un brasiere que hacía juego, y unas medias de las que no necesitan liguero, además de unas zapatillas de tacón no muy altas, negras cerradas.

Tenía previsto ponerme un vestido negro de dos piezas, tipo ejecutiva, que me queda arriba de las rodillas y el cuál al estar ajustado resalta mi culito y mis piernas se ven   muy sensuales,  tomé una blusa blanca de seda, de las que se cruzan por el frente pero que dejan un escote bastante amplio, aunque soy delgada usando hormonas he logrado un pequeño busto, me maquillé con tonos violetas claros y me pinté los labios de rosa claro, como tengo la piel bronceada, sentía que me veía muy bien, me puse una peluca larga de color castaño oscuro y me vi al espejo  me sorprendí, me veía muy guapa y elegante.

Salí de mi casa sin problemas ya que donde vivo es un edificio bastante discreto, me subí a mi auto y me dispuse a dirigirme a mi  bar gay favorito, por descuido di una vuelta en lugar prohibido y aunque traté de remediarlo ya era tarde, una patrulla me hizo la señal de que me detuviera, me puse bastante nerviosa porque en México como en otras partes del mundo la policía es un poco abusiva y sobretodo la mayoría son homofóbicos, pero eso sí, les gustan los travestís, al acercarse a mi ventanilla me sonrió y saludándome me dijo que me había dado una vuelta prohibida,  usando mi voz masculina le dije que iba distraído porque me dirigía a trabajar en una obra de teatro y se me hacia tarde. Me miró con recelo y me pidió mi licencia y la tarjeta de conducir, solo que mi licencia estaba vencida, me pidió me bajara del auto y fuera hacia la banqueta, se me quedó viendo de arriba abajo y me dijo que para ser hombre me veía muy bien vestido de mujer, yo no dije nada solo lo observaba.

Me dijo que como le íbamos a hacer porque me tendría que llevar a la delegación de policía ya que la licencia vencida es una falta grave, fingí demencia y le dije que no sabía como le íbamos a hacer, me comentó que en la delegación de policía tendría que meterme a los separos de hombres y que ahí me iba a ir muy mal, entonces me dijo que fuera hacia la patrulla y me metiera en la parte de atrás, el también se metió y sentándose junto a mi  me dijo “ya que quieres ser mujercita hazme una chaqueta” (en México es sinónimo de masturbar), temiendo que me llevara detenida metí mi mano en su bragueta y le saque la verga, que no era ni grande ni gorda solo regular y comencé a masturbarlo entonces me tomo de la nuca y me llevó hacia abajo y me ordenó ¡mámamelo!, al tiempo que me tocaba el culo, lo comencé a mamar y sentí que me metía los dedos por el ano, no les miento, me comencé a calentar y a parar mas la cola, me dijo “mira que putita eres, te voy a dar lo que andas buscando”.

En cierto momento me dijo que me volteara y me pusiera en cuatro patas, me bajo la panty y me escupió el ano, de un golpe metió su verga hasta el fondo de mí, yo solté un gritito mas de enojo que de gusto, no tardó mucho en venirse, unos dos ó tres minutos, luego me dijo “te la voy a meter en el hocico hasta que me venga y te vas a tragar mis mocos, de acuerdo?” yo solo asentí con la cabeza y se la mamé hasta que terminó.

Me dijo que me vistiera y me bajara de la patrulla, estando abajo me dijo que si quería mi licencia fuera a buscarla cuando saliera de la obra de teatro, le comenté que eso  iba a ser muy tarde, no le importó, me dijo que me vería en el hotel “X”, (omitiré el nombre y la dirección por obvias razones) a las dos de la mañana.

Me regresé a mi casa con más miedo que gusto, me vestí nuevamente de hombre y esperé que dieran las dos de la mañana.

Me dirigí al hotel citado y el policía ya me estaba esperando en la entrada, me dijo que tenía reservada una habitación, y me llevó ahí, mi sorpresa fue que al entrar estaban otros dos policías más, me quise salir pero no me dejaron,  uno de  ellos me dijo “ahora si iba a saber lo que es bueno”, comenzaron a manosearme por todos lados y a quitarme la ropa casi a tirones, otro de ellos me jalo de los brazos obligándome a hincarme frente a el y casi arrastrándome me llevó  hacia un sillón y me ordeno que se lo mamara, no quedando otro remedio y temiendo que me fueran a lastimar, comencé a mamarle la verga, mientras que los otros dos me nalgueaban y escupían en mi ano.

No se cuanto tiempo pasó pero se me hizo una eternidad, se  turnaron los tres en mi boca y en mi ano una u otra vez  hasta que se cansaron, el policía que me había citado, compadeciéndose de mí, me aventó la licencia y me amenazó de que si decía algo de lo que había pasado ahí me iba a ir muy mal, porque ya sabía donde vivía y quién era yo.

Debo decir que fue una terrible experiencia, nunca me había sentido tan humillada, y tan impotente como ese día, es obvio que me tuve que cambiar de casa y de ciudad.

Claro que también e tenido otras experiencias mas agradables que ya les contaré, besos.

Fernando-Fernanda.