Archive for the ‘Relatos cortos’ Category

Sueño o Realidad

Viernes, Marzo 6th, 2009

Hace unos dias un hombre me invitó por 5 dias de miercoles a domingo a estar en su apartamento y dije en mi casa que me iba con unas amigas fuera de la ciudad a un paseo pero que va, estaba en un apartamento del norte de la ciudad y mi tio lo sabia y mis amigas me encubrieron. Mi tio me consiguio a ese amigo. El tipo supermorbosisimo me queria de prostituta privada, era como su fantasia sexual. Me tuvo desnuda todos los dias no me dejaba cerrar la puerta de baño, dormir desnuda, hasta ir al comedor desnuda. Solo andaba con zapatos aunque a veces descalza porque la alfombra es muy suave. El servicio era para el y para amigos de el. La segunda noche tomé whisky pero en el segundo no se si me emborraché o el tipo me echó algo porque me dormi mucho mas rapido que lo debido por tomar alcohol. Recuerdo que el tipo me llevó desnuda a la cama alzada en sus brazos y en la cama tuvo sexo conmigo, creo que no recuerdo mas, estaba semidormida. Aunque era temprano, como las 8 de la noche. Soñe que tenia sexo con muchos hombres y que me decian obsenidades y me acariciaban por todas partes con manos y boca y creia estar en alguna habitacion de burdel, la veia de una sola cama mas bien pequeña y un poco pequeña la habitación, con poca luz amarillenta. A la mañana siguiente me desperté como a las 9 de la mañana y con dolor de cabeza y mucha hambre, estaba sola en la cama, desnuda y el tipo estaba en su estudio en su PC escribiendo algo. Desayunamos juntos y segui durmiendo. Pero despues del medio dia cuando me levante y fui al baño a ducharme vi que en la cesta de basura habia varios condones usados, con semen no se si del hombre que me invitó a su apartamento o de otros. No los toque pero habia varios, no se cuantos, no los conté pero creo que mas de 4 y mucho papel higienico en la cesta. Nunca le pregunte al hombre lo que pasó, pero cada vez que pienso en ese sueño me superexcito.
Viviana
vivishot@hotmail.com
Se puede publicar mi email.

Gracias
Viviana

Mi vieja profesora de inglés y su cola

Domingo, Marzo 1st, 2009

 En 1996 yo tuve en la secundaria una profesora (a la que discretamente llamaremos Roxana) de inglés de 35 años con un orto espectacular. Usaba jeans femeninos bien ajustados, que le marcaban bien la cola, la cual debido a la forma del pantalón, le quedaba como abierta, es decir las nalgas bien separadas. Recuerdo que yo pensaba que cuando se lo sacara le quedaría el culo con esa forma, las nalgas bien abiertas y que su pareja la tendría así fácil para metérsela. Recuerdo lo calientes que estábamos con ella, que además estaba buena en general y era bastante linda de cara, rubia, fina y femenina. Era lo mejor cuando se agachaba a explicarle a alguien y el que quedaba atrás quedaba frente a esa maravilla. ¡Las que le habré dedicado! Una vez estaba yo tan caliente que tuve que pedirle permiso para ir al baño y hacerme una buena paja. Pude ir y me hice una!

Bueno, terminada la presentación, les cuento mi reencuentro con ella, en plena década actual. Nos conocimos (nuevamente) por chat. Ella estaba aburrida de su matrimonio y yo sigo tan caliente como en secundaria. (Supe que era ella cuando me envió una foto). Yo no le dije quién era, y cuando nos encontramos personalmente no me reconoció de la escuela y tampoco por suerte se decepcionó. (ella había preferido que yo no le enviara foto, quería una sorpresa). Nos encontramos en un bar y yo llevaba una rosa roja en la mano para que ella me identificara. Fuimos a su casa, donde se sacó el vestido y quedó en conjunto rosa de lencería: bombacha cola-less, corpiño , portaligas y medias. ¡Todo rosado!¡Que calentura! Nos besuqueamos, me la chupó un rato y ansioso le pedí que se ponga en cuatro. Lo hace y queda ante mí esa hermosura. ¡Mi sueño de adolescente se hizo realidad! Por fin tenía ese ojete espectacular a mi entera disposición . Se lo manoseé un buen rato, besé, pellizqué, lamí, rocé con mi pija, todo. También acariciaba sus piernas enfundadas en medias rosas con mucho cariño, sintiendo la suavidad de la lycra y de su piel cuando tocaba más arriba y no había media. Luego le bajé la bombachita y le mandé unos dedos y después hice fisting. Se notaba que lo había usado bien su marido! Le entraba de todo fácilmente, o sea ya lo tenía rotísimo. Por fin le metí la verga rápidamente y entró con facilidad. Cojí, cojí y cojí. Los años que soñé con romper ese culo y ahora lo estaba haciendo! A todo esto, sin forro, así que cuando me vine le llené el recto de leche. Cuando la saqué, ella se metió dos dedos, sacó leche y se la llevó a la boca. Le prometí que la próxima me venía en su boca. Nos recostamos felices, ella rota y satisfecha y yo  habiendo cumplido el sueño del pibe. Ese fue el primero de muchos ardiente encuentros como amantes, de romance entre mi verga y su orto. ¡Me salió puta, la teacher!

Clase de apoyo

Viernes, Febrero 27th, 2009

Fernando estaba en la casa de su profesora particular de física tomando clase de apoyo. Su profesora, Ester, de 42 años, no era la clase de profesora que se la para a los alumnos, ni la que algún tipo miraría en la calle. No es exhuberante ni usa ropa provocativa. Por ejemplo, usa pantalones holgados que no le marcan el culo.Ella fue a otra habitación y le dijo que ya volvía. Fernando se quedó haciendo unos ejercicios.

Un par de minutos después, aparece cubierta con un salto de cama negro y largo y tacones. Fer mira sorprendido y ella dice, con voz de puta: “Iuju. Mirá ”.Abre el salto de cama y deja al descubierto que está vestida para amar. Tiene un corpiño negro que le resalta las tetas (de unos 58 cm .) , una tanguita de encaje haciendo juego, y un par de portaligas negros muy, pero muy sexies. En otras palabras, está vestida como para que le den verga. A Fer, que nunca la había visto como mujer, se le re- para. Ella le cuenta rápidamente que su marido, ahora en el trabajo, la engañó con la secretaria, una mujer más joven, y que ella quiere vengarse pagándole con la misma moneda, y el hombre que tiene más a mano (no tiene amante, ella era fiel) es él, su alumno particular, Fernando, de 16 años y virgen. Como ya dije no era exuberante, pero tampoco era un bagayo, y a sí  vestida  tenías que ser puto  para que no se te pare. Se saca el salto de cama y se da vuelta, y el pibe descubre que tiene la bombacha metida en el ojete, el cual no está nada mal.

Van a la habitación y él se desnuda. Primero se besan apasionadamente y él la manosea toda, le agarra las tetas, los muslos, le pasa la mano por las  medias y el portaligas (todo negro, es un conjunto), le pellizca el culo, la apoya por delante y por detrás.

-“Que linda pija tenés! Dejame que te la agarre.- la agarra- que linda! Suavecita y durita. Ay!”- dice, mientras lo pajea.

-“Ahora chupámela, vieja puta”. – le dice él muy caliente. Ella busca un forro , se lo calza y se arrodilla en la cama (él está de pie) y empieza a mamársela. Hacía años que no probaba una pija que no sea la de su marido, y ultimamente ni siquiera eso.

Luego de un rato de pete, se acuestan, se acarician y besan con todo y ella se baja la bombachita y empieza la cogida. Le mete primero la punta, ella lo va guiando, luego da unas suaves embestidas, y la mete toda de a poquito.Bombea un rato y la saca y ella lo mirá y él le dice: “Quiero romperte el ojete”. Ella duda y finalmente acepta. Se pone en cuatro, unta un lubricante en su ano y en la verga de Fer, y empiezan. Despacito como cuando cojieron por la concha el se la va metiendo por partes. Una vez adentro le da masa con todo. Ester está adolorida pero le gusta, aunque se pregunta si quería llegar hasta tanto como a hacerse hacer el orto por un pendejo por vengarse de su marido. Finalmente piensa “Ya está. Ahora disfruto.” Y así lo hace. Por fin él acaba como nunca acabó en sus pajas dedicadas a otras profesoras que sí muestran el culo, y la saca. El ano de la profesora está muy dilatado (nunca había cojido por ahí). Se besan y él pregunta: “ ¿Lo seguiremos haciendo otros días?”-

-         “No sé, pibe. Por ahora ponete contento que debutaste y gratis. Ya veremos. Y esto queda en secreto, eh?”-

-         “Por supuesto!”.-

 

Luego, como si nada, retomaron la clase.

Bienvenida al país.

Jueves, Febrero 26th, 2009

Estaba yo, hombre en sus 20’s, en el baño de la estación de autobuses de mi ciudad cuando entra un adolescente de color. Supongo será estudiante de intercambio, porque en mi país no hay negros. Por fortuna para mí me pide fuego, le doy y entablo una charla con él. Es de Colombia y acaba de llegar de una ciudad vecina adonde arribó en avión. Viene por un intercambio estudiantil y tiene 15 años. Por fortuna no hay nadie más en el baño, así que le digo que quiero darle la bienvenida al país y me arrodillo y empiezo a desabrocharle el pantalón. Él se da cuenta de mis intenciones y ni lerdo ni perezoso, me hace pasar a uno de los cubículos del baño. Allí le bajo el pantalón y el calzoncillo  y sale su verga negra que se termina de parar por lo que se viene. Es cierto lo de los negros. Tremendo pedazo que tiene el pendejo! Primero le beso el tronco y luego empiezo a chupar. Aunque es grande me la meto entera de una., y chupo y chupo. Pasados unos segundos me pide que pare y me levante. Yo sorprendido le obedezco, me pide me dé vuelta y ahí supe para qué. Me baja la ropa y me manosea bien el culo, me lo besa y después me apoya. Luego continuo el pete. Él dice: “Chupa, chupa mamón. Si hubiera sabido que así era la bienvenida en tu país habría venido antes. Si, si, amor, chupa bien”. No tiene que decirlo; yo mamo mejor que Mónica Lewinsky. Cuando se está por correr le pregunto si no tiene alguna enfermedad y me jura que no tiene nada, así que cuando se viene la dejo en mi boca. La cantidad de leche que le salió! Estaba rica, espesa y caliente. La tragué toda (parecían litros) y le limpié bien la punta. Luego bajó y me dijo que se tenía que ir, no sin agradecerme y elogiar mi boca petera. Intercambiamos mails y teléfonos, y cuando extraña mucho a su novia que está en Colombia se saca las ganas conmigo.

Marido vengativo

Miércoles, Febrero 25th, 2009

Hola, soy Jorge, 46 años, casado con Marga, 44 años, tetas medianas, buen culo y boca petera. Un día volví temprano del trabajo y no ví enseguida a mi mujer. Cuando estaba cerca del dormitorio oigo gemidos, y espío silenciosamente y veo a mi mejor amigo, Rafael, misma edad que yo, cojiéndose a mi esposa. No digo nada y quedo mirando. Pronto el enojo y la sorpresa dejaron paso a la calentura. Marga sólo lleva un par de medias blancas, de las que llegan hasta el muslo y Rafa está completamente desnudo. En ese momento están besándose y acariciándose.

De pronto se me ocurre mi venganza. Ahora Rafa está sobre mi esposa, con el culo arriba y bien expuesto. Debo decir que mi amigo tiene un lindo culo. Yo se lo deseo desde siempre.(Las veces que nos habremos duchado juntos en el club!) Me desnudo velozmente y sin hacer ruido, me calzo un forro (la tenía bien parada), me envaselino la verga, subo rápido a la cama y de una se la clavo a Rafael en el orto. La sorpresa que se habrá llevado! En ese momento la tenía en la concha de mi mujer, siguió cojiendo y acabaron al tiempo que yo lo hacía en mi amigo. Luego mi mujer me vió, se asustó y luego se sorprendió porque se dió cuenta lo que yo había hecho con mi mejor amigo.

Finalmente les perdoné la infidelidad, y desde entonces cojemos los tres; a mi amigo le quedó gustando, y no me reprochó para nada que se lo haya roto. Así que desde entonces lo hacemos los tres; a veces los dos a Marga, otras él a ella y yo a él, a veces yo me lo culeo a él y Marga nos filma. Eso sí; nunca él a mí.

 

Espero les haya gustado.

Mi primera experiencia gay 1.

Martes, Febrero 17th, 2009

Hola amigos me llamo Juan soy musculoso, de ojos azules, tez blanca, mido 1.75, tengo un verga gruesa y larga, y tengo 13 años y me considero bisexual, bueno les voy a contar lo que me paso hace dos meses, todo empezó cuando uno de mis tíos me dijo que si no quería invitar a su sobrino que le pondré Jahir el cual es un año mas grande que yo pero es como yo, entonces invite a su sobrino a dormir en mi casa, mi papá me dijo que me podía dormir en la habitación de arriba que estaba muy lejos del cuarto de mi papá, estuvimos jugando videojuegos hasta las diez de la noche entonces yo le pregunte que si quería ver xxx y el me dijo que si entonces prendí la tele u le puse en un canal xxx, note que se había excitado un poco cuando puse el canal, entonces como yo estaba caliente le pregunte que si no le molestaba que me masturbara, entonces él me dijo que entonces comencé a quitarme el bóxer, me lo baje hasta que quede completamente desnudo, note como el se le  quedaba viendo a mi verga, entonces comencé a masturbarme y notaba como mordía sus labios al ver mi verga, entonces él me voltio a ver y me dijo que si me él también se podía masturbar, entonces yo le dije que si que no había ningún problema, pero grande fue mi sorpresa al ver el tamaño de su verga era unos dos cm mas grande que al mía pero mas delgada, entonces el tiro su celular al suelo y se agacho para recogerlo, yo no le tome importancia pero de repente sentí como me tocaba mi pene con su mano yo sorprendí mucho pero no dije nada porque eso me exitaba   

La noche del hombre puta

Miércoles, Enero 28th, 2009

El doctor XXX había hecho el mayor descubrimiento del mundo sexual. Había ideado una fórmula química de hormonas que convertía al más macho en una mina de aquellas por un rato, mientras duraba el efecto. Era casi como el hombe lobo, pero en este caso el hombre se transformaba en mujer; sería el hombre-puta Al buen doctor le gustaban las mujeres, pero hacía tiempo que fantaseaba con ser una por un rato. Se inyectó la formula una noche solo en su laboratorio y esperó. Pasados unos minutos empezaron los cambios. Primero, le empezó a crecer el pelo de la cabeza y tomó una textura como el cabello femenino. Luego se le angostaron los hombros y ensancharon las caderas. Perdió por completo el vello de las piernas y del resto del cuerpo, así como de la cara. Aquellas se le contornearon y tomaron forma femenina. Le crecieron tetas y se le aumentaron los glúteos. Las pestañas se le alargaron y la boca se hizo más carnosa. Sin embargo, conservó la pija y las bolas, sin obtener una concha. O sea que quedó como el travesti más bueno (para coger) del mundo.Se maquilló bien y buscó lencería que hacía tiempo había comprado. Un corpiño de encaje, una bombacha cola-less, ambos rojos, medias de red, una minifalda negra, un top rosa , una chaqueta corta y stilettos, con los que pudo, gracias a la transformación , caminar perfectamente. Quedó hecho una terrible puta, el hombre -puta. Salío a buscar machos.

Se paró en una oscura esquina poco transitada. Al rato pasaron dos tipos que le empezaron a decir cosas. Para su sorpresa, él les dijo que era gratis, que lo hacía por placer. Los tipos y el Doctor se fueron al bulín de uno de ellos. En el camino les confesó que era hombre, lo que les sorprendió y les costó creer, pero viendo lo bueno que estaba y las ganas que tenían no les importó. Llegaron y se besaron con todo, entre los dos le sacaron la ropa, y quedó en corpiño, medias y zapatos, con la bombacha bajo las medias, obviamente. Él/ ella empezó a chupar ambas vergas, un poco una, otro poco otra. Después se puso en cuatro y se dedicó a una sola, mientras el otro tipo se ocupaba de su cola. Le bajó las medias y la tanga, le metió un par de dedos, luego la lengua, y finalmente le untó vaselina.  Luego introdujo suavemente su miembro. Así, mientras a uno se la chupaba el otro le daba embestidas. Luego de acabar, cambiaron lugares. Así que ahora tenía al tipo al que le había hecho el pete atrás, y al que se lo cogió adelante, de modo que chupaba la verga que había tenido en el culo. Pasado un par de horas de puro sexo ( los tipos eran insaciables) el doctor xxx recordó que estaría por irse el efecto de su pócima, así que dejó a los tipos con una excusa y su número de celular. Llegó a tiempo al laboratorio. Antes de cambiar de forma aprovechó y se manoseó a él mismo, tocan do sus partes femeninas, y se hizo una buena paja. El sexo con esos dos hombres lo había dejado caliente a él sin poder acabar. El pecho le absorbió las tetas, le creció el vello, le cambió el culo , la boca y las piernas, todo volvió a ser de un hombre. Satisfecho y con el culo rotísimo, el doctor xxx dijo:

“Es lindo ser mujer pero como duele!”, mientras se ponía una crema en su ahora baqueteado ano.

Cibersexo…una experiencia única e inolvidable

Miércoles, Mayo 7th, 2008

Soy amante de los relatos eróticos por lo tanto un visitante constante de las paginas de relatos. He leído muchos relatos de los cuales algunos considero reales y otros inventados.

Me han cautivado tanto que he decidido compartir mi experiencia de cibersexo.

La historia comienza así: soy miembro de un sitio donde las personas tienen sus páginas personales. Como es normal en estos sitios uno encuentra un sin numero de personas con las cuales puede propiciar una amistad o algo mas según sea el caso.

Un día al ingresar a mi página encontré la invitación de una dama, la cual no dude ni siquiera en darle el ok para que formara parte de mis amistades. Comenzamos a intercambiar mensajes, fotos, cuenta del msn para chatear.

Al comienzo las conversaciones fueron muy respetuosas, no tocábamos temas que fueran mas allá de una amistad, pues ambos tenemos una familia establecida. Un día sin pensarlo hablamos de nuestras experiencias sexuales con nuestras parejas, sin ir mas allá que el simple no me quejo nos llevamos bien, no tenemos problemas al tener relaciones.

Hasta que llego la pregunta que inicio la chispa ¿le has sido infiel a tu esposa? Aunque cueste un poco creerlo hasta ahora no he tenido otra mujer que no sea mi esposa. Esa fue mi respuesta y ella me dijo, increíble no puedo creer que aun existan hombres que le son fiel a su esposa.

Creo que eso llamo la atención de ella, y comenzamos a chatear sin inhibiciones, luego le hice la misma pregunta y ella me contesto lo miso que yo, de una mujer eso era de esperarse. En una de nuestras conversación diarias, salio el tema del cibersexo y ella me comento que lo había hecho con su esposo cuando este estaba de viaje.

Me llamo la atención y comencé a preguntarle detalles sobre la experiencia y todo lo demás. De repente nos calentamos con la platica y sin pensarlo salio la propuesta de probar entre los dos, al principio no me pareció la idea porque obviamente estábamos cada uno en nuestro trabajo y el solo imaginarme que alguien llegara a mi oficina justo cuando estaba a punto de explotar me dio temor.

Pero al mismo tiempo me excitaba, hasta que un día nos pusimos de acuerdo para quedarnos chateando un rato más fuera del horario de trabajo, allí comenzó todo.

El dialogo erótico, las frases: mmm…, que rico, la tenés bien rica, mi conchita esta llena de jugos, deseo que me penetres, ese dialogo provocó que tuviera mi primera experiencia de cibersexo.

Posteriormente nos ponemos de acuerdo para quedarnos chateando después de nuestros trabajos y tenemos cibersexo. Una experiencia única e inolvidable….ahora me falta dar el siguiente paso….pero no estoy seguro de eso.

Devorándonos

Martes, Mayo 6th, 2008

-Si, si… voy a estar en casa este fin de semana……Bien de acuerdo. Nos encantará que vengas a cenar el sábado- Dijo mirándome con ojos de irremediable sorpresa al encontrarse con mi ceño escrutador…¿Quién se apuntaba a esa velada intima el único sábado que tenia libre desde hacia dos meses????
- Lo siento cariño, dijo Martín después de colgar el teléfono y de haberse despedido con risas y carcajadas – No le puedo hacer ese desplante. Te gustará, es un tipo excepcional! Va a estar solo una semana en Barcelona …y he pensado que seria una buena ocasión para charlar. Tiene mucha ilusión por verme, hace una infinidad que no coincidimos y a mí también me apetece mucho. Seguro que te encantará. Anda no te enfades…hazlo por mi!!! -Smuacksss…Smuacksss….besos, besos…! ¿Que decir? ¿Cómo no darle ese gusto?
-¡Pero es que hace dos meses que no coincidimos un sábado por la noche…y tenia otros planes!
Mis reproches se veían ahogados por sus besos y la verdad es que se me fue pasando. Verle tan contento me alegró y pensé que si él tenia tantas ganas era porque, su amigo, debía ser realmente un tipo interesante.
- No me has hablado nunca de él ¿De qué os conocéis? Dije ya cambiando mi expresión, arrastrando aun una mueca de resignación, más por hacerme la dura que por otra cosa.
-Fuimos compañeros de piso durante año y medio…Se llama Juan…Vaya, vaya…Juancho…jaja
Su boca dibujaba amplias sonrisas al evocar los recuerdos de aquella época en la que se adivinaban muchas juergas y poca seriedad… Me abrazó feliz, de mi cada vez más abierta aceptación, y automáticamente empecé a sentir autentica curiosidad por conocerle.

La primera impresión al presentármelo fue la de un hombre serio, sereno, muy amable y complaciente. Yo sabia por Martín que juntos se habían corrido muchas juergas y que tras esa apariencia tan formal se escondía un digno compañero de farras. Sus ojos me miraron sin fijación, distraídamente, pero me atravesaron.
-¡Cariño! ¡Este es Juan!- Nos estampamos dos sonoros besos en la mejilla, y como buena anfitriona le dí la bienvenida con la mejor de mis sonrisas aceptando, encantada, sus halagos.
Les dejé en el salón tomando un aperitivo y me fui a la cocina a ultimar los detalles de aquella cena. Martín me había ayudado a elegir el menú poniendo un especial interés en ello, se le notaba a la legua que le hacia mucha ilusión esa inesperada visita.
Les oía de lejos, soltaban risas y tacos, luego bajaban la voz para volver a subirla y acabar con otra carcajada. Aun sabiendo que les iba a interrumpir, fui a tomar una copa con ellos antes de servir la mesa. A los dos les brillaban los ojos y la cara. Se les veía tan contentos!.

La cena fue divertida y excitante, no por la comida en si, sino por la conversación. Hablaban y hablaban demostrando que la profunda complicidad que había entre los dos no había desaparecido. Jamás con ninguna de mis amigas la había siquiera rozado ni en los tiempos del instituto!. Hablaban de las aventuras que compartieron en ese piso…el desfile de novias que pasaron por allí y de cómo se las intercambiaban uno a otro…Aun ahora a sus 40 y pico eran los dos muy atractivos, no me cabía la menor duda de que en su juventud causaron verdaderos estragos…
No me excluían de la conversación, muy al contrario, era como si todas esas historias las contaran para mí, a dúo. Empecé a ver a Juan con ojos distintos, aquella mirada enigmática empezaba a tomar forma trasluciendo esa faceta misteriosa que iba descubriendo entre plato y plato. Además Martín de alguna forma le obligaba con sus notas de atención…
-¿Has visto que buena cocinera es? ¡Y no te cuento mas…!!! -Ponía especial picardía en la entonación.
Juan, me miraba sonriente. Su mirada me decía en cada destello “Me gustas”, sabia que yo me daba cuenta, aun así no dejó de hacerlo. La conversación fue tomando un aire cada vez más picante y más provocativo. Me sentía confortable y protegida, ya que Martín estaba a mi lado. Y se suponía que le responsabilizaba por mi.
Me levanté a por el café una vez concluido el postre. Fue un postre muy exitoso, por cierto, hecho a base de mousse de chocolate, al que Martín buscó especial sabor imaginado comerlo en algún cuenco intimo de mi cuerpo. Juan asentía y mostraba entusiasmo a las traviesas sugerencias. Cuando volví con la bandeja callaron sospechosamente. ¿A saber que estarían tramando?.

Nos acomodamos en el sofá. Martín puso música y se sentó junto a mí. Juan lo hizo en el sillón de al lado. Martín me acercó a él y me abrazó en una actitud muy cariñosa. Juan nos contó de su vida, de su familia…Martín me iba besando. Sus objetivos prioritarios eran: mi cuello, mi mejilla. Me acariciaba la cadera, los muslos…Me sentí incomoda con esa actitud excesivamente mimosa. Le miré interrogante como diciéndole ¿Qué haces?..Él me susurró al oído ? Le encanta mirar, no te preocupes.
¿Cómo?…¿Pero que ocurre aquí? Miré a Juan y este me devolvió un guiño de complicidad. Juro que me puse muy nerviosa.
Martín sintió mi intranquilidad, me beso de nuevo y me susurró…Te quiero…no pasa nada, relájate.
Intenté hacerle caso, ¡Que tonta! ¿Cómo podía sentirme inquieta en sus brazos? Sus caricias se contuvieron, por lo menos unos instantes y no pasaron de eso. Pero las palabras, la conversación, los chistes graciosísimos que nos contó, tomaron unos derroteros mucho más subidos de tono.
Al principio me corté, pero poco a poco fui tomando confianza y me sumé activamente a la tórrida charla en la que yo, sin apenas darme cuenta, estaba siendo la protagonista. Saboreaba el placer de sentirme en ese papel de diva adorada por los dos. Me relajé, ya lo creo! Martín volvió a la carga con sus toqueteos, esta vez me dejé, no solo eso, sino que me apetecían y me excitaban. Miraba de soslayo a Juan que no perdía detalle del recorrido que hacía la mano de Martín por mi cuerpo. Me gustaba la exhibición y el morbo que me comportaba…
Martín me llevó de la mano al centro del salón, me abrazó para bailar, sus manos no descansaban. Definían con sus trazos mi silueta, apretándome contra su vientre, empotrándome sobre su palpable erección, besándome cuello, hombros…. Algo en mi me impulsaba a seguir el apasionado juego…pero cierto pudor me detenía.
-¿Martín, por favor? No ves que nos vamos a excitar todos mucho?
- Shsssss…calla. Disfruta de esta exhibición. Me respondió susurrando. La verdad es que no entendía nada, aunque el morbo instalado en mí, descontrolaba mi sensatez y me hacía disfrutar como nunca de esa sensación.
Su voz cálida y susurrante se pegó a mi oído y me dijo
-Estamos los dos locos por hacerte el amor….
¿¿¿Estaba oyendo bien???
-Piensa en dos hombres para ti, los dos dispuestos a hacerte gozar…
Mi cabeza se aceleró, no daba crédito a lo que oía, Martín me proponía un trío!

Me disculpé y fui un momento al baño a…no se…creo que a huir de aquello, a relajarme a solas, a ordenar mis alborotados instintos. Me senté en la taza para aliviar la vejiga que se había llenado de vino y muchos nervios, y observé la perplejidad de mis ojos en el espejo que estaba justo en frente. Cogí un trozo de papel y al secar mi sexo encendido noté como se empapaba de la humedad que las caricias y el morbo habían producido. El paso de mis dedos rozó una vulva inflamada y húmeda. La sentía deseosa . Mi mecanismo se había puesto en marcha. Mis ojos centellearon al sentir esa sensación, los dientes mordieron mis labios, y mi piel gritaba que deseaba ser acariciada. Una voz me decía hazlo… dos hombres para ti… los dos deseándote… Martín te lo ofrece, acéptalo y disfruta.
Abrí el grifo del bidé que estaba al lado y cambié de asiento. Me sequé con cuidado, compuse mi ropa.. .me miré lascivamente en el espejo dosificándome dos gotas de perfume y salí dispuesta y valiente.

Martín, con más derecho de momento sobre mí, acarició con su mano mi sexo, y me dio de nuevo la vuelta. Buscando más contacto metió un dedo dentro de las braguitas, mientras detrás de mi notaba más claramente el pene de Juan, rozándome. Sus besos en la nuca…sus manos atrapando mis pechos, metiéndose dentro del sujetador…DIOSSSSSSS……..QUE LOCURA!!!!!
Me entraron ganas de gritar, no soportaba tanto morbo…tanta pasión. Con dedos temblorosos desabroché la camisa de Martín, era el que estaba frente a mi, le desabroche el cinturón y el pantalón, metí la mano dentro de su bóxer, y toqué su duro pene mojado de deseo. La ropa molestaba!. Pronto noté como Juan se había desecho de pantalones y cualquier otra ropa que llevara. Entre mis muslos se coló un pene desconocido. Ese contacto me puso muy, muy ansiosa. No entendía como podía verme en esa situación y sentirme tan decidida!.
Estaba muy mojada, y el pene de Juan se deslizaba fácilmente por la hendidura de mi sexo. Martín me besaba los pechos, me miraba complacido…muy excitado. Me estaba ofreciendo a su amigo, generosamente. Pero era un regalo para mi, ellos no pretendían su placer, sino el mío. Era su musa, era su Diosa…Martín retiró la braguita y el pene de Juan se metió lentamente en mi vagina agarrándome fuertemente de las caderas. Levanté los brazos en busca de hombre que me atravesaba, noté el tacto de una nuca distinta, de un pelo más fuerte, más corto y me mojé los dedos con gotas de su sudor como testimonio de la pasión que el sentía.
Los dedos juguetones de Martín buscaron mi clítoris y mis gemidos. No sabía como moverme para no perder ninguna sensación, si buscar el placer que me ofrecía Martín, o contribuir a los desesperantes envites de Juan, solo deseaba que aquello no acabara nunca.
“Ven castígame con tus deseos más…” Esa voz seguía machacando mis neuronas, y mi cuerpo se deshacía en contracciones. El sudor frío de la ola del orgasmo me cubrió inesperadamente colgada de su cuello.

Eran veinte dedos los que me tocaban, dos lenguas las que me lamían y besaban, dos penes los que me querían penetrar. Y la pasión y el deseo de dos hombres satisfaciendo mi desconocida sed de sexo…
Sé que hasta llegar a la cama pasé por el sofá…la mesa…Siempre trasportada, siempre suspendida de algunos brazos. Pronto éramos tres cuerpos deseosos, tres cuerpos “Puro sexo”.
Una voracidad desconocida en mi se veía compensada por mis dos amantes.
Me sentía penetrada todo el tiempo, sin saber casi que pene era el que lo hacía. Mientras sus lenguas y dedos se compaginaban para cubrir mi cuerpo de placer.
Mi boca ansiosa los poseyó indistintamente… “Que mi boca me sabe a tu cuerpo, desesperan mis ganas por ti..”
Esa desesperación, al galope en mi agitadísimo cuerpo, me hacía saltar como poseída por algún ente extraño que me volvía loca de placer…No sabía de donde salía aquella energía, ese aguante… En esos momentos eran posibles todos los impensables, un gesto llevaba a otro que me excitaba más aun. Eran como explosiones de lujuria, como si dentro de mi estuvieran estallando palomitas de maíz, y mi cuerpo se fuera llenando y llenando. Y siguieran estallando y apretándose para salir rebosando por los poros de mi piel, y esos estallidos no se detuvieran y fueran inundándolo todo a mi alrededor, y mas, y mas…

No hace falta decir que acabé exhausta y agotada…Al día siguiente recuerdo las agujetas que me molieron el cuerpo. Al moverme me recordaban que aquella desmesurada pasión no había sido un sueño, y que la mujer desconocida que la protagonizó, esa mujer que brilló en medio de ese crepitar de pasión y fuego, convivía en mi sin que yo lo hubiera sabido hasta esa noche.

Lia

Mi cachondo doct

Miércoles, Agosto 15th, 2007

me dicen mauro soy de colombia. en este momento tengo 19 años.
 
pero cuanto tenia solamente 15 me paso algo que marco toda mi vida de hay en adelante.
un dia enferme y tuve que ir al medico, sin saber que ese medico un gay cachondo. la consulta empezo normal como todas, pero me dijo que necesitaba chequearme mas a fondo entonces me dices- quitate la ropa.
 
yo inocente lo hice, el me recosto en la camilla colocandose detras mio, empezó a tocar y sobarme el pene desde los testiculos hacia la cabeza, yo le pregunte que estaba haciendome. y el muy mentiroso me dijo que un examen de rutina.
 
luego cerca a mi ano senti un gran verga. pero el doctor aun tenia su pantalon puesto. pero me pregunta que si estoy incomodo yo le dije que no y siguio. luego de un rato de sobarme y masturbame llamaron a la puerta entonces nuestro idilio de amor y sexo acabo.