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Perdi mi virginidad en mi curso

Martes, Septiembre 25th, 2007

Hola como están, recién entre a su pagina el día de hoy y la verdad m aprecio interesante, además yo tuve una experiencia a mi parecer cómica, la historia trata de cómo perdí mi virginidad, fue un día en el colegio a mis 13 años de edad, yo m llamo Steffany soy española, barcelonesa puedo decir q soy bonita por q m lo dicen todos soy alta de 1.81 actualmente tengo 17 buen cuerpo lo q mas m gusta son mis ojos, la historia es esta a mis 13 yo era una chica estudiosa y un día m quede hasta tarde haciendo un trabajo con un compañero de curso el tenia 15 yo estaba adelantada 2 años eran como las 22 hrs. Mis padres ya sabían q no llegaría a mí casa por después tenia q ir donde mi amiga a estudiar pero la cuestión es esta al acabar el trabajo con mi amigo estaba cansada, por el esfuerzo q hicimos, solo tenia puesto una camisa y falda aparte de medias y zapatos, típico uniforma de colegio, m había sacada la chaqueta y la corbata por el calor q sentía m quede sentada en un asiento, pude notar q mi amigo estaba nerviosos por estar solo conmigo a esas horas, además el colegio estaba vació, solo estaba el conserje pero teníamos permiso de quedarnos hasta altas horas, m dormí un rato por q estaba cansada al despertar como en 10 min. vi q mi amigo estaba tocando mi intimidad tenia sus dedos enzima de una tanguita q tenia, siempre fue algo llamativa, el m vio y se avergonzó mucho yo m senté y m puse a pensar y la verdad en ese momento empecé a segregar mis fluidos al parecer m gusto eso q hizo, fui donde el y le dije q si quería podía tocarla pero si el m dejaría tocar su pene, el aun avergonzado accedió, se bajo el pantalón y lo vi, primera ves en mi vida lo tuve entre mis manos era duro como m dijeron y grande lo mire y comencé a masturbarle y el boto su leche en mi cara muy rápidamente, la verdad sentí un poco de asco pero sabia rico y le dije si lo podía volver a hacer el m dijo q si pero q le deje tocar mi vagina, accedí sin pensarlo m senté en una mesa, el se agacho a m la vio estaba mojada, la toco luego la beso m hizo unas cosas increíbles a pesar d q era virgen el también, y la verdad una sensación hermosa m llego no supe q era pero ahora se q fue un orgasmo, entonces m levante le dije q ahora quería su lechita y m dijo q ya entonces le masturbe otra ves, pero esta ves tardaba y como el uso la boca yo pensé e hice lo mismo estuve nací un rato hasta q se vino esta ves fue mas leche q antes era rica m la tome toda, luego m pare y le dije q nos fuéramos q ya era tarde pero el m dijo q m lo quería meter a mi vaginita, yo lo pensé como 3 min. Y le dije q esta bien pero yo quería estar arriba para q lo hagamos como yo quiero el ese momento vino m saco mi camiseta todo mis pechos los beso todavía tenia mi faldita esa no m la saco le gustaba así, fuimos a la mesa del profe lo hice recostar ahí, y m subí encima de el, agarre su pene y m lo metí en mi vaginita completamente mojada, m dolió al principio pero luego el dolor paso y se volvió placer  entonces comencé a subir y bajar sobre su pene el apretaba mis pechos le dije q m avisara cuando este por acabar para q no descargue adentro de mi, así lo hicimos unos 5 min. Fue excitante tuve como 2 orgasmos mas y el dijo q ya se venia saque su pene de mi vagina y rápidamente comencé a chupárselo quería mas lechita y otra ves se vació en mi boca hay como m gustaba su leche, rápidamente m subí otra ves sobre el m metí su pene y le dije q quiero otra mas, el dijo q estaba cansado ya no podía, la verdad m importo eso y yo comencé a hacerlo otra ves esta ves lo hice mas rápido otros orgasmos m siguieron el m dijo q ya se venia otra ves, pero esta ves quería q acabara adentro de mi, quería sentir su leche adentro de mi y acabo adentro ya muy cansado se durmió casi ese mismo instante, yo súper satisfecha m eche enzima de el y tan bien m dormí todavía tenia su pene adentro de mi vagina así nos dormimos, hasta q fueron las 7am y todavía seguimos así, nos asustamos los 2 ese momento m levante m senté en una mesa q arregle la faldita y le dije q si le gusto, el estaba desesperado por cambiarse, yo estaba tranquila mientras lo veía y m dijo q le gusto mucho y recién m propuso q sea su novia y yo acepte, acabo de cambiarse y m dijo q m apurara yo lentamente m fui poniendo el resto de mi ropa mientras el arreglaba el trabajo q hicimos la noche anterior y nací fue como perdí mi virgidad fue chistoso por q al día siguiente al comenzar clases nos confundimos de camisas el por muy apurado se puso la mía y no lo noto, y todos nos preguntaron, q hicimos la noche anterior, hay fue chistoso, bueno esa es mi experiencia tengo muchas mas soy una chica muy viciosa haber si se las digo, si m quieren conocer para q vean como soy agreguen mi msn steffany_76246@hotmail.com para comentarios tan bien y cosas así o si simplemente quieren ser mis amigos, bueno luego estaré contando otras de mis aventuras q por si acaso son parecidas

Mary

Jueves, Julio 26th, 2007

Déjenme  contarles que yo tengo 30 años y de cómo hace poco me lleve la virginidad de Mariana, es una mujer de 23 años blanca mide 1.60 metros y tiene un cuerpo delicioso, cuando la conocí fue algo inesperado y llegamos a salir haciéndonos novios. En nuestros constantes encuentros la convencí de tener nuestra primera experiencia.
Una ocasión que estuvimos solos en la casa de la abuela la comencé a tocar convenciéndola con mis caricias de ceder en pasar a uno de los cuartos, al estar en la cama la bese poco a poco por el cuello de donde emanaba un perfume delicado el cual combinado con su excitación era una delicia a mi olfato, al sentir sus cabellos en mis manos era como acariciar la seda.
Poco a poco fui desprendiendo sus zapatos, su blusa y su bra quedando al descubierto dos pequeños pero fuertes, imponentes y suaves volcanes que poco a poco fueron marcando más su dureza cuando con mi legua los acaricie, fui muy suave y delicado en cada beso que recorrió hasta ese entonces lo que había de su cuerpo desnudo. Como tuvimos el tiempo del mundo lo que en un principio fue por parte de ella tensión, adquirió naturalidad sentí como se fue dejando llevar y viví sus caricias que aunque inexpertas delataban el deseo que comenzaba a arder en ella.
Ella fue quien después de un largo rato de besos y caricias desprendió mi ropa y su pantalón quedando ambos casi desnudos pues ella conservo su bikini, no saben que agradable fue ver lo plano de su vientre y sentir el calor de su cuerpo, lo suave de sus caderas, mismas que bese como loco pero en todo momento tratando de conservar la calma, la llene de caricias yo sabía que Mary sería quien pediría el siguiente paso y así fue, llego el momento en que le besaba la entrepierna cuando me sorprendió diciendo que esperara, yo creí que no quería continuar aunque me sentí frustrado decidí que esto pasaría en el momento que ella lo quisiera. Pero la sorpresa fue tal cuando ella misma se deshizo del resto de ropa y con voz temblorosa me pidió entrara en ella pero que tuviera cuidado debido a que nunca había tenido relaciones, pueden imaginar que sentí, lo que no hice de manera inmediata, quise poner mi suerte a prueba besando su virginidad lo que al momento la enloqueció y sentí su primer orgasmo aun sin haberla penetrado.
Después de eso encendí en ella todo el instinto de mujer que me correspondió de igual manera, me exigió que entrara en ella cosa que hice muy despacio, sintiendo sus jugos como lubricaban, aun así no podía entrar de un golpe sentí  como lo impedía su himen aun intacto, con pequeñas arremetidas fui haciendo que lo tenso de su cuerpo se desvaneciera quedando en su lugar lo placentero de oír y sentir su excitación y aunque torpemente ella comenzó a mover sus caderas donde ella misma quería entregarse. Así fue como logre estar en ella debo aceptar que mi nivel de control estuvo a punto de llegar en algunos instantes a su limité y quería invadirla por mi semen que debía ser liberado, no sin antes llenarla de placer, cosa que logré cuando estuve dentro de ella, no se cuanto tiempo paso en lo que ambos nos entregamos el uno al otro pero si recuerdo cuando oí sus gritos donde me decía que estaba “muriéndose” que no podía describir lo que sentía, por fin mi propósito estaba cumplido el hacerla mía, aun cuando ella se había venido 2 veces de manera intensa yo seguí hasta que logré sacar todo lo que había reservado para ella.
Después de esto hemos tenido largas cesiones de sexo, donde ahora a ella le comienza a inquietar nuevas formas de placer y yo comienzo a jugar con su trasero donde en juegos le digo que la voy a penetrar por detrás, me responde que sus amigas le han dicho que es doloroso a lo que le respondo que también decían que el sexo oral es asqueroso  y ella se ha vuelto una experta y además adicta y lo hace como nunca.
Ya les contaré como hago mía también esa virginidad.
Espero sus comentarios al siguiente correo artificios98@gmail.com

 

Perdi mi virginidad pendejamente

Jueves, Julio 26th, 2007

Solo para recordar mi historial histórico, el título general de los relatos es Truenos y Relámpagos. El Capítulo I,  fue UNA NOCHE CON MI ABUELA;  el Capítulo II, con mi COMAPEÑRA DE ESTUDIOS.  Este Capítulo III, es con mi compañera en la fiesta de los Andrade.  Recordarán que Anita fue invitada a una fiesta de cumpleaños y ella a su vez me invitó a mi.
 
Quedamos en encontrarnos a las 3 de la tarde y allí estuvimos en la casa de los  amigos Andrade.  Habían acondicionado un salón grande, con mesas pequeñas en diferentes lugares y un buen lugar para bailar.  Allí encontramos a varios compañeros y compañeras de estudios.  Pero habíamos más mujeres que hombres.  Nos dijeron que había una final de campeonato de ligas de fútbol juvenil.  Entonces muchos muchachos fueron para el estadio deportivo.
 
La fiesta se inició con un brindis y unos discursos con ironías, dijeron que faltaban algunas “pelotas” y que los muchachas pueden hacer unos cuantos goles por la ausencia de “palos” y “palos gruesos”. Enseguida de los brindis de rigor vino la música.  Una buen grupo de chicas no teníamos parejas varones, estamos sentaditas en las mesas.  Para alegrarnos comenzaron  a brindar un buen  vino. Poco a poco la gente se iba poniendo en onda. La fiesta se avivó con música salsa, merecumbés, regatón y música pop. Brindaron bastante  ron compuesto que le llamaban cuba libre. Algunas de las chicas que no bailaban se dedicaban a criticas a los bailarines.  Pues habían algunas chicas que movían la cintura y el culo que daba envidia. Algunos muchachos estaban muy alegres y exitados y se les veía como se sacudían sus vergas dentro de los pantalones. Entre estas y las otras. Mi amiga Anita bailaban por un largo rato con un muchacho llamado Ramiro. Estaban muy alegres, pero cuando pusieron unos boleros románticos y estaban apegaditos en un momento se vino de golpe Anita a donde yo estaba sentada, Ramiro trató de seguirla pero le dijo que ya no bailaba más.  A mi me preocupó esta situación.  Habían unos vasos de ron en la mesa, llenó uno y se lo tomó. Le pedí que me contara si algo malo pasó.  Bueno, me dijo Anita,
- Te lo voy a contar pero lo manejas con reserva, tu tienes amistad con varios miembros de mi familia y no quiero que se enteren.. Pero si viene a sacarme a bailar le insulto a Ramiro, o mejor tu vas a bailar con él, no quiero saber nada de este huevón. OK?.
- Sisisi. Le contesté, pero quiero que me cuentes con lujo de detalles, como yo te he contado mis cosas. Somos amigas y el principio de la amistad es saber guardar los secretos o confidencias de las amigas, verdad??.
-Verás Marlene, el tema central es como perdí mi virginidad. Pero en esta parte dame un trago no mucho, un  poquito, lo necesito para tener el coraje de contarte.  Y tráeme un sánduche de jamón de los que están sobre la mesa.
 
 Fui a buscarlos, pues Anita se merecía un buen trato, me iba a contar algo muy serio y difícil, porque la virginidad  es algo muy respetable, un tabú en nuestro medio.
 
-Como tu sabes; Marlene, el problema de la virginidad en medio de nuestra sociedad hipócrita y conservadora es de vida o muerte en el noviazgo. Hay matrimonios que se han roto por eso. Hay unos cuantos desgraciados que le sacan en cara a la mujer si la encuentran que no fue virgen en la noche de luna miel, jajaja.  Tu sabes en sociedades judías o musulmanas como en pueblos primitivos la virginidad se la guarda hasta la noche de “luna de miel”.  Es algo muy sagrado y hay toda una fiesta después del desvirgue..
 
Tomándose un poco de aire y coraje, me dijo.   Hace un año y meses el hermano de Ramiro, que se llama Carlos, fue mi novio, esto lo conocían todos ustedes.  Un día me invitó a su casa, cuando llegué me encontré con la novedad que nadie de la familia se encontraban en la casa.  Pues salieron de la ciudad para atender una invitación. En verdad, los dos estábamos nerviosos y yo quería salir de la casa, pero el me rogó que no.
 
Para superar los nervios trajo una botella de Cognac, que los entendidos lo pronuncian Coñac. Conversa y conversa y escuchándole las lindas cosas que hablaba de mí, nos tomamos unos dos vasitos de coñac, que lo sentía bastante bueno para mis nervios. Ya más tranquilos me dijo que yo era su primer amor y que nunca estuvo antes con una mujer a “solas” y que ese día era uno de los más lindos de su vida.  Entonces brindamos otro vaso de coñac.  Con ese tercero perdí toda noción de recelos y miedos y nos besamos como locos.  Puso una música romántica, bailamos apegaditos, el comenzó a besarme por el cuello, que al comienzo me hacía cosquillas, pero luego me exitó y sentía que me iba humedeciendo el calzoncito.  Hubo un momento en que se me acercó mucho y sentí que su verga se le había parado, estaba dura y apuntaba a mi vagina.  A momentos la cabecita topeteaba con mi clítoris y eso me ponía muy arrecha.  Instintivamente me retiré, aun que por dentro quería sentir más fuerte esa verga virgen, para mi concha virgen y un poco me di la vuelta, como si fuera a bailar pasodoble. Trataba de huir de ese monstrito que intentaba invadir mi cueva. No se cómo fue pero me agarró por detrás,  y se movía.  Yo me sentí más segura, pero sus movimientos y su verga que la tenía en medio de mis nalgas y con el ritmo de la música casi inconscientemente movía rítmicamente el culo contra su vientre y sentía más ese paquetito, eso me producía intensos escalofríos  Ah, me olvidaba de decirte fui con un vestido corto y no con pantalones.  Eso facilitaba para los fines de Carlos.  En un momento me agarró de las tetas, eso no lo tenía en mis planes. Yo moviendo el culo con su verga entre mis nalgas y con las manos que apretaba mis tetas, ya me desmayaba de la arrechez, sentía que los jugos bajaban por mis muelos y como que un orgasmo se venía encima.  El trató de darme la vuelta, pero no me dejé, me gustaba ese juego de sentir la verga por atrás.  Luego y pensé como me libro de ese paquete que me va causar mi rendición?,  Entonces me tomé de valor y le agarré la verga, y le oprimía.  El lanzó un tremendo suspiro.  Con una de las manos sacó su verga, pero yo no regresaba a mirarlo y me pedía que lo acaricie.  Te confieso Marlene, que grata sensación sentir esa salchicha caliente en mi mano, con temor le acariciaba,  él  me pedía que por piedad  le oprima la paloma y le de unos masajes.  Ya para terminar me soltó y bajó  su pantalón y vi esa hermosa verga en todo su esplendor, blanca con una cabecita rosada.  Yo estaba atónita, muda, y de pronto agarró mi mano y puso su verga y eyaculó.  Por primera vez veía como salía la leche por la boquita de esa paloma. Y yo agarrada de su verga le daba los últimos masajes y también tuve mi orgasmo, aunque me reprimí de gritar, para no demostrarle mi tremenda excitación que había logrado.  Luego sacó su pañuelo, se lo quité, limpié la leche que tenía en mis manos y  con mucha ternura le limpié la verga, sus huevitos,  el pantalón había vomitado lava como un volcán.  Eso me excitó tremendamente.  No soltaba su verga de mi mano, tenerla dormidita era una gran sensación de placer.  El notó eso y metió su mano por debajo de mi falda, pero no quería que llegue a mi vagina.
 
El me rogaba que le deje acariciar y que no iba hacer nada.  Le dije que estaba mojada. Fue peor los ruegos y caricias que me dejé tocar, pero metió su mano por debajo de mi calzón. Carlos se emocionó tanto con sus dedos me limpiaba y se los lamía, entre mí dije que puerco, pero el así lo quiere, que lo haga y que no pare de hacerlo.
 
En esos momentos  que Anita me contaba vino un joven a sacarme a bailar, pero me negué un tanto disgustada. Lo mismo hizo Anita, nos dio pena porque el muchacho se fue triste.  Le dijimos que más luego, pues estábamos tratando de resolver una situación especial.  Yo misma estaba excitadísima, que no quería que no pare de conversar su historia.  Estoy segura que si salía bailar terminaba bailando.  Me toqué la cara y tenía las mejillas calientes. Y siguió Anita contándome su historia
 
- Anita continuó.. Descansamos un buen momento  sobre el sofá de la sala,  el me daba de rato en rato besos en los labios, las mejillas, el cuello, parece que descubrió mis zonas erógenas, y en un momento besaba mis senos por encima de la blusa que llevaba puesta.  Entre mi pensaba le dejo o no le dejo, porque para decirte la verdad, como me estaba gustando que masajee mis tetas, oprima mis pezones, los besé aunque por encima de los sostenes,  pero mientras yo pensaba el me agarró de la cuca y claro yo tenía mi conchita muy caliente.  Jugaba con mis pelitos hasta que llegó al clítoris y me acariciaba muy tiernamente, a veces con brusquedad, y yo le respondía sus besos con avidez, abrí más piernas para dejarlo actuar. Allí aprovechó el momento para darme de besos sobre el calzón que me decía olía y tenía un rico sabor.  En esos momentos pensaba en mi hermana Claudia, que  me decía lo mismo cuando hacíamos el amor. Al final logró bajarme el calzón y metía su lengua por mi rajita que me ponía a volar.  Yo comencé a darme convulsiones en el sofá.  Ya estaba a su merced, había perdido mi control.  Le vi se bajó el pantalón y por un lado de su calzón sacó su verga, creo que tendría unos 13 centímetros o algo más, me la hizo acariciar y le di unos cariñosos masajes de sube y baja.  Como me gustaba verle la cabecita de su verga  como salía de su capullito, ver la verga dormida y que poco a poco se iba despertando, me era otro espectáculo.  Trató de que le mame la verga, pero no acepté.  Yo traté de moverme a un lado, mi intención era de que me la meta esa salchicha en el culo, me haga un hot dog,  que me rompa el culo pero no se coma mi conchita, salvar la virginidad para el matrimonio era mi lucha. El pobre Carlos,  un poco desesperado se montó encima mío, yo me sentía incómoda, pretendiendo mejor la postura hice un giro un poco brusco y el pobrecito se cayó al suelo.
Tuve una risa nerviosa, él igual se rió y con su verga en la mano me pidió disculpas. Le acaricié la cabecita y luego le agarré de los huevos, me gustó bastante. Sabía que iba a perder mi virginidad que la había guardado, para el matrimonio, pero ya no aguantaba más.  Mis labios vaginales pedían verga a gritos.   Me acosté en el sofá , él se levantó y conectó su verga en mi raja, no sabía por donde mismo meter y yo le ayudé, con mi mano cogí su verga y le puse sobre lo que debía huequearme .  Presionó, se rompió el himen, me dolió, grité un  poquito, más del susto, me metió la paloma y dos o tres movimientos de mete y saca la verga de mi chucha  y Carlos  terminó encima mío, me lavó de semen por dentro y por fuera de la vagina.  El lo único que me decía era culea mihijita , culea.  Muévete.    Yo no terminé, no tuve ningún orgasmo y la vagina estaba adolorida y sangrosa.  La falda de mi vestido se había manchado. El se fue al suelo, agotado de “tanto trabajo”.  Al final me quedé frustrada. Seguramente el muchacho estuvo muy arrecho y el pobre tuvo lo que llaman eyaculación precoz, eso es lo que deduzco.
 
 Perdí la virginidad pendejamente, sin ningún orgasmo, el placer desapareció de mi cuerpo, fue como una pesadilla.
 
 Me fui al baño,  limpié a la cuca, había leche en mis pelos, le bañé lo mejor que pude, tratando de dejar huellas de sangre en la ropa y toda adolorida, salí de su casa.  El me alcanzó  en la calle, en su moto, y me llevo a mi casa.  Si no habría estado adolorida, frustrada y con iras conmigo misma,  no le había aceptado.
  Esa es, Marlene, mi secreta historia.
 
Yo le agradecí por la confianza de Anita. Por haberme contado su buen y mal momento que pasó.  Pero le pregunté ,
- Por que te resentiste con Ramiro, el no tiene la culpa de nada.  Al comienzo estabas bailando con gusto. Qué pasó?? 
- Lo que pasó es que este huevón del Ramiro, me habló de su hermano. Que el pobre Carlos no sabía de mujeres.  Que Carlos le contó la historia, que el tenía mucha pena y vergüenza de su hermano que no sabia culear.   Pero que él si me iba hacer gozar como yo me merecía y que el sabía muy bien como culear a una mujer, hacerla gritar de placer,  no como el tonto de su hermano.  Yo le seguía escuchando, de pronto tomó mi mano y me la llevó hasta su verga que ya la tenía dura.  En ese momento yo me resentí y le dije si piensas que soy una puta ándate a la mierda a culear con la que te parió.  La verdad, Marlene, que se me salió todo el vocabulario que hablan los muchachos.  Casi le doy un chirlazo al muy sinvergüenza……….. Oye Anita vamos saliendo de la fiestita.  Algunos están saliendo y como hay más mujeres que hombres no les vamos hacer falta………. Marlene, hagamos una cosa por qué no nos llevamos una botella de vino a tu casa.  Alláa en la mesa hay algunas.  Tu me tapas y yo le meto en mi mochila y vamos a tu casa.  Así lo hicimos, salimos con el vino a la espalda. A la salida los padres de una compañera nos llevaron a la casa de mi abuela
 
Ahora lo que pasó en la casa de mi abuela es motivo de otro relato.  De todos modos me gustaría de recibir sus comentarios. marlenemiravalles@yahoo.com   Repito estoy escribiendo no para que les guste ni les disguste, solo son las confesiones de una mujer que se une a todas aquellas que han contado sus verdaderas historias y son a las que yo admiro.
 
Con mucho cariño,  Marlene
marlenemiravalles@yahoo.com

El orgasmo de mi vida

Viernes, Junio 22nd, 2007

Hola amigos, esta historia es de hechos reales que me sucedió hace algunos meses, el mejor orgasmo de mi vida.

Todo comienza cuando la hija de la hermana  de mi esposa, o sea  mi sobrina empezó a crecer, cuando yo la conocí tenia apenas 10 años, una niña como cualquier otra, al pasar los años esta jovencita se convertía en una mujercita, no tan espectacular ni voluminosa pero a los 14 ya empezó a germinar esos peoncitos y un culito pequeño y respingón que me empezaba a despertar instintos no conocidos en mi.

Soy médico de profesión, de 33 años, esta fijación por mi sobrina de 15 empezar a turbar mis sentidos y estar presente en el acto sexual con mi mujer, cerraba los ojos e imaginaba que estaba tirándome a mi sobrina.

Lejos estaba en que mi sobrina aceptara una relación libre conmigo; su educación era de las mas  conservadoras, así como de toda la familia de mi mujer; por otra parte yo empecé a planear como inaugurar ese bello culito de mi sobrina puesto que mi preferencia sexual es el sexo anal, una relación sin penetración anal para mi es un acto incompleto. Tenia planeado el dormir a mi sobrina  para lograr desvirgarla; mas no había oportunidad, hasta que después de 7 meses una noticia alentó mis deseos, era la fiesta de quince años de mi sobrinita y cuando ella se acercó a mi casa a comunicarme que su fiesta seria en un mes, yo le dije Te daré el mejor regalo que hayas soñado, ella sonrió dulcemente sin imaginar siquiera los deseos ardientes que tenia de cogérmela por ese culito pequeñito y durito.

Lo planee todo en la casa de mi cuñada viven 5 personas, mi cuñada, su esposo, sus tres hijas lili la quinceañera, joset, de 5 años y una bebe de 2 años, debido a la gran distancia que hay entre mi casa y la de mi cuñada era dicho que mi esposa mi hijo de 3 y yo nos quedaríamos  a pernoctar en esa después de la fiesta esta era mi oportunidad, así que me conseguí con la facilidad de mi profesión un potente tranquilizante en gotas, solo tendría una oportunidad de lograrlo.

El día de la fiesta todo bien, el regalo, un celular muy moderno el cual lleno de felicidad a mi sobrinita, luego la recepción, el brindis,  el  baile, etc., durante la fiesta no bebí  en absoluto argumentando un malestar estomacal. la verdad era que deseaba estar lo mas sobrio posible es mas me fui a dormitar por un rato durante la fiesta; a eso de las 4 de la mañana todo se acabo la despedida de los últimos  invitados y retorno a la casa de m cuñada que esta a unos pasos de el local de la fiesta, al llegar a su casa mi cuñada con sus hijas menores totalmente dormidas junto con el mío fueron puestos en una habitación, mi esposa dormiría con su hermana, puesto que el esposo se había retirado a continuar la fiesta en otro lugar como yo lo había imaginado y no llegaría por lo menos hasta la noche, mi sobrina en su habitación y yo en el sofá, esta demás decirles de las pocas habitaciones de la cas de mi cuñada.

Bueno al llegar de inmediato prepare un té en una jarra donde agregué las gotas del tranquilizante, lo suficiente como para que quedaran inconscientes por 6  horas en las que no despertarían ni con un baño de agua fría, ofrecí la bebida a mi mujer, mi cuñada y por su puesto mi sobrina, pero en el vaso de mi sobrina agregue un par de gotas mas, ellas las bebieron sin el mayor reparo, el estar un poco bebidas ayudo a que no sintieran el sabor solo lili objetó en decir tío te falto ponerle un poco de azúcar, yo sonreí y pensaba dentro de un rato te pondré azúcar.

Las gotas demorarían 20 minutos en hacer su efecto total, tiempo en el que cada una se fue a su habitación esos 20 minutos se convirtieron en interminables para mi, al fin al llegar el momento entre en acción me levante de mi lecho, el sofá, y me dirigí en busca de mi mujer y mi cuñada, dejaron la habitación abierta por si uno de los chicos despertaban, moví lentamente a mi mujer y no tenia ningún signo de respuesta lo mismo hice con mi cuñada y  nada las moví bruscamente tampoco obtuve respuesta empecé a manosear a mi cuñada aprovechando el momento y no hizo un solo movimiento es mas aproveche para tocar su culo por debajo de su pijama e intentar introducir mi dedo en su ano el cual entro con toda facilidad la muy puta. Luego me dirigí a la habitación de mi   sobrina, la habitación no tiene seguro interior por una regla de la casa punto a favor mío, en mi mano tenia un tubo de lubricante para lograr mi cometido, al entrar a su habitación la encontré  atravesada en la cama con su pijama un short pequeño y una blusa con tirantes al parecer por el trajín de la fiesta y la dosis del tranquilizante la derribaron antes que lograra acomodarse en las cama. Seguí el mismo procedimiento la moví con temor, me temblaban las manos y sentía un nudo en la garganta, no hubo respuesta, la moví mas para colocarla bien en la cama y tampoco llevaba el mas profundo de los sueños, le saque la ropita, tenía un interior blanco con blondas de niña y no traía brasier, pude ver esos pechitos al fin, pequeñitos recién botaditos con la areola clara y el pezón no bien definido, mi pene tuvo una erección inmediata y brutal tanto así que tuve que bajarme el interior por que me producía dolor, no perdí tiempo y empecé a probar esos senos tenia la piel saladita por el sudor, pero eso aumento la delicia de sus pezones entraba cada uno de sus senitos en mi boca mientras la sujetaba por las caderas, luego pase a admirar esa vaginita con bellos finos y escasos que delicia metí mi nariz para percibir el aroma pues nunca antes había tenido una conchita de 15 añitos lo mínimo que tuve fue una de 17, era todo un espectáculo flexione sus piernas para poder apreciar mejor esa vaginita y allí estaba rosadita con los labios cerraditos y al abrirlos pude ver su himen prueba de la inocencia de mi sobrina; empecé a lamer su vagina desde abajo hasta arriba que delicia, que sabor algo inimaginable amigos lo lamia como si fuese algo empalagado de miel, lo lamí hasta que no sentí la lengua, quería penetrarla pero sabia que no debía romper ese himen puesto que despertaría muchas sospechas a la niña, al satisfacer mi lengua tenia que satisfacer mi pene el cual esta que quería explosionar, voltee a mi sobrina y tuve frente a mis ojos ese culito redondito cogí cada nalga con mis manos y sentí algo nunca experimentado unas nalgas ni duras ni blandas  eran perfectas al tacto las apretaba y las separaba para poder ver ese agujerito el cual estaba totalmente cerradito sus pliegues eran totalmente intactos esta niña  nunca tuvo un estreñimiento por la forma del borde del ano. No pude mas coloque una almohada debajo de la pelvis para que así empinara mas el culo y así quedase a disposición, coloque lubricante en su anito con mi dedo y logre romper las barreras de la inocencia,  su anito apretaba mi dedo índice así que puse un poco mas de lubricante  e introduje mas en el agujerito, logre dilatar un dedo, así que procedí con  las normas , dos dedos, estaba ajustado al inicio nada que un poco mas de lubricante no solucione, hasta  que al fin no quise dilatar con tres dedos por que estaba impaciente, así que me desnude por completo  la monte, coloque  lubricante en mi pene, apunte bien la cabeza  fue un poco difícil porque aun estaba cerradito, hasta que logre colocar la punta y empezó la penetración  ALGO INDESCRIPTIBLE tendrían que probarlo, sentí como me ajustaba todo el largo  conforme iba entrando un apretón como si fuese con una mano delicada desde la cabeza hasta la base sin dejar espacio alguno de ser ajustado, lo introduje todo mi pene hasta el fondo lo tuve allí por unos minutos y luego comenzó el bombeo que no duro mucho por la fuerza de la excitación explote como una manguera de bomberos un orgasmo increíble el mejor de toda mi vida mis manos cogían el cuello de lili y la empujaba contra mi ella no hacia gesto de dolor solo respiraba lentamente, poder ver como salía el semen por el ano rebalsaba a chorros no se donde me salió tanto semen pero no saque mi pene seguí adentro  besando el cuello de lili tocando su espalda sintiendo su aroma, hasta que de inmediato tuve otra erección así que a empezar de nuevo esta vez  quise variar coloque a lili de costado con una pierna estirada y la otra recogida que delicia, luego la eche de espalda coloque sus piernas en mi hombro y seguí dándola por atrás podía coger y estrujar sus pechos, luego la volví a voltear boca abajo la coloque con las piernas flexionadas, como el perrito pero como estaba dormida tenia que ayudar a coger fuerte de sus caderitas, sus muslos se apoyaban en su vientre y sus pechitos en la cama estire sus brazo y quedo con el culito empinado, perfecto me paré encima de su culito y la penetre sin contemplaciones como ajustaba mi pene no pude mas y tuve mi segundo orgasmo brutal hacia como 5 años que no tenia dos polvos  al hilo, mis piernas me temblaban y caí rendido en la cama  luego de un pequeño descanso con besos en todo el cuerpo de lili, procedí con la limpieza de las pruebas del delito, con mi  pañuelo limpie el ano de mi sobrina el cual estaba lleno se semen y sangre los pliegues del ano  estaban ya separados introduje el pañuelo con mi dedo hasta el fondo del ano para limpiar en lo posible todo los restos de semen,  saque el edredón que estaba sucio y lo lave en la partes manchadas luego la tire a un costado debajo de la cama coloque a lili dentro de la cama y la cubrí con una sabana le di un ultimo beso de despedida en la boca y me retire de la habitación, luego me dirigí a la habitación de mi cuñada  y estaban profundamente dormidas, volví a apretar las nalgas de mi cuñada, habían pasado dos horas que les di la bebida con el tranquilizante, así que supe que no despertaría, mi cuñada estaba al borde de la cama así que la jale de sus caderas y baje su ropa interior y empecé a acariciar esas nalgotas que también me atraían, tuve otra erección y no desperdicie la oportunidad madre e hija en una sola, la coloque bien yo parado al borde de la cama  ella de echada de costado con en culo fuera del borde, y la penetre no sentí ningún ajustón pero tenia el pene adolorido por la faena anterior pero medí el gusto de coger el culo de mi cuñada la santurrona , eyaculé fuera pero solo una gota mi sobrinita se había encargado de dejarme seco, le subí la ropa y me fui a acostar con lacar de felicidad y mi corazón empezó a latir mas lento, llevaba pulsaciones mayores de 100,.
Los niños despertaron a eso de las 11 de la mañana, los tuve que atender yo por que  las madres no despertaban, llego mi suegra y me ayudo, a eso de las doce mi suegra despertó a sus dos hijas, mi esposa y mi cuñada, tenían una cara, mi sobrina despertó a las 4 de la tarde, no la despertaron por que supusieron que el trajín previo y la fiesta la dejaron exhausta, al despertar llamo a mi señora quien es enfermera y le hizo un comentario que le dolía al ir al baño, mi señora me lo comento y lo dije que será algo de escaldadura por la situación de la fiesta y etc., un palabreo de medico,  le recomendé una crema y  no paso nada mas los días pasaron y no hubo mayores comentarios, por mi parte tenia un poco de temor el cual fue pasando con los días así como el dolor en el pene que me duro cuatro días, al ver ahora a mi sobrina  LA RECUERDO DESNUDA A MI DISPOSICION Como esas muñecas inflables recuerdo cada rincón de su cuerpo y planeo otra vez un encuentro similar, pasa por mi lado vestida con un short corto meneando el culito sin imaginar ni en sus sueños que ese culito fue mío.
 
 
 
 

 

Mi Nancy

Jueves, Mayo 24th, 2007

acutron_1@hotmail.com
FRANCHESCO

Que tal, estoy seguro que una experiencia así no se olvida y se las voy a
relatar, pues fue algo que marco mi vida. Si alguien quiere contactarme para
pasar una sesión igual estoy a sus ordenes, también para esperar sus
comentarios, mi correo es acutron_1 de hotmail.com.

Bueno resulta que un día, llego a mi casa una muchachita para pedir trabajo,
nos la enviaba mi prima desde Chiapas, ya que mi esposa le había comentado
que necesitaba a alguien para que la ayudara en los quehaceres de la casa.

Esta jovencita se llama Nancy, tenia 15 años, menudita de 1.58, con un
cuerpecito muy bien formado, de tez blanca, una tetas maravillosas, de
tamaño excelente, no tenia mucha nalga, pero eso si una cintura muy pequeña
y caminaba con mucho garbo, siempre caminaba erguida y tenia su cabello muy
largo, hasta la cintura.

Pero bueno no los cansare con mas pormenores, pues esta niña esta trabajando
con nosotros hasta ahora, pero resulta que después de un poco mas de dos
años, en los que ella ya estaba acostumbrada a ir con nosotros a todos
lados, se veía feliz, había ido a su pueblo varias veces, pero regresaba muy
pronto, pues no le gustaba estar allá.
Un día como a la media noche, ella se metió a bañar y sin prender la luz
estaba en la cocina, mi esposa que estaba tomando medicamentos, bajo por un
poco de agua y de repente vio pasar una sombre, ella pego un grito y baje de
inmediato, prendí la luz y lo que mire fue a mi esposa con las manos en la
boca y a Nancy envuelta en una toalla en la cintura, su cabello totalmente
mojado y una camiseta cortita que dejaba ver su ombligo y no tenia sostén,
por lo que pude ver sus pezones que parecían querer salir de ese pedazo de
tela.

–Que paso? — pregunte yo

Las dos estaban asustadas, pues a Nancy le dio mucha pena la reacción de mi
esposa

–Esta Nancy que me ha pegado un gran susto

–Perdoneme Sra. es que como ya es tarde no quise prender la luz, pero por
favor perdóneme nunca lo volveré a hacer.

–Bueno bueno, a dormir, ya paso el susto y tu Nancy ya te daré un castigo
por andar a obscuras y despierta tan tarde

Subimos a la recamara apapache a mi esposa y después de tomar su medicamento
a la media hora estaba totalmente dormida.

Nancy toco la puerta preguntando si necesitábamos algo, solo le dije que me
sirviera una copa de cogñac y que ahorita bajaba.

Estaba yo en trusa y con mi camiseta de dormir. para esas alturas Nancy era
mi sueño, mi fantasía sexual, pues estaba divina, me fascinaba su cabello y
sus tetitas exquisitas, pero todo era mas que eso un sueño, además era tan
jovencita que no me animaba mas que a soñar.

Bueno, pues baje como a la 12 de la noche a tomarme mi copa y sin ningún
pensamiento para con esa jovencita.

–A ver Nancy que castigo te voy a poner, has asustado a la Sra, mucho y no
te va a perdonar.

–Por favor Sr. dígale que me perdone, jamas lo volveré a hacer.

Estaba preocupada y con la mano en la boca me miraba con mucha pena, sus
ojitos me miraban asustados.

–Bueno bueno, pues ya veremos que le digo a la Sra, para que te perdone,
pero mientras tanto te voy a castigar.

–Me va a pegar?

–Claro que no Nancy, como crees, cuando me has visto pegarle a alguien.

–Es que mi papa cuando se enojaba me pegaba.

–Pero yo no soy tu papa y mucho menos un golpeador.

Para ese momento Nanacy seguía con su playera, la toalla en su cintura y
secándose el cabello, la vista que tenia era magnifica, su ombligo en tan
estrecha cintura me hizo hacer viscos, y esos pezonsitos que me hacían
sentirme lujurioso y caliente por eso se me ocurrió que……

–>Muy bien Nancy ya se cual va a se tu castigo y será ahora mismo.

Lamiendome los bigotes pense en solo sentir un poco su cuerpo pegado al mío
y mas nada, pero las cosas se salen de control y sucede lo que tiene que
ser. Por eso…..

–Tu castigo será bailar conmigo 5 canciones.

Poniendo manos a la obra la tome de la mano y la lleve hasta mi estudio,
prendí el estereo con música suave y cerrando la puerta con llave, la tome
de la cintura y empezamos a bailar.

–Pero Sr, yo no se bailar muy bien

–No te preocupes yo te voy a enseñar.

La apreté un poco contra mi cuerpo, pude sentir sus senos en mi pecho, y la
apreté un poco mas. Para el inicio de la segunda canción mi verga ya estaba
reaccionando, pues el roce de nuestros cuerpos, yo mismo hacia que fuera
cachondo. mi razón ya no era la que actuaba, era solo el puro instinto
animal de macho dominador. Por eso me bajaba un poco y me subía pegándome
mas a ella, mi verga ya estaba bien templada, por eso cuando subía y roce su
pubis, pudo sentir totalmente mi dureza.

Ella abrió mucho sus ojitos y me dijo

–Pero Sr, que es eso?

–Nada mi Nancy, nada

–Pero es que esta muy duro, que es?

Ella sabia perfectamente lo que era, pero abriendo sus ojos como platos
miraba hacia abajo, viendo perfectamente como mi verga abultaba bajo mi
trusa.

–Tienes que cumplir tu castigo, de manera tal que a callar y sigue
bailando. Además no me digas que tu novio nunca te ha tocado.

–Claro que no, una vez me metió la mano abajo de la blusa pero lo corrí,
pues no me pidió permiso.

Ella a cada rato se ajustaba la toalla que tenia en la cintura. Por lo que
de un tirón se la quite y quedo solo con su playera y unos calzoncitos muy
coquetos.

Ella se repego mas a mi para que no la viera, pero al oído le dije,

–No te preocupes, esto solo es para que cumplas con tu castigo mas cómoda.

La apretaba mas hacia mi, mis movimientos cada vez eran mas elocuentes, mis
manos acariciaban su espalda y sus nalguitas duras y ricas. al oído le decía
que me gustaba mucho, desde que llego a la casa, que la quería y que nunca
la dejaría ir.
Ella con sus grandes ojos solo se repego mas a mi y cerraba sus ojitos,, eso
me dio ánimos para darle un beso suave en los labios. Al ver que no se
molestaba, fui un poco mas a fondo, pero no mucho.

Volví a besarla pero con un poco mas de entusiasmo, abrió su boquita y
suavemente le metí la lengua, en ese momento ella levanto mas su rostro para
permitir que el beso fuera mas intenso. por lo cual nuestra lenguas ya se
estaban buscando con frenesí. mis manos con toda mi experiencia, estaban
recorriendo su espalda, sus hombros, sus caderas y le apretaba sus
nalguitas.
Ya estando tan caliente, me fui arrodillando para besarle sus pezones, le
acariciaba sus muslos y le rozaba su pubis con mi mano, ella se retorcía y
dejaba salir unas mujiditos de placer. Eso me animo totalmente, al tener su
panocha casi enfrente de mi boca, le quite su playera, la cual dejo libre su
par de tetitas exquisitas y pude ver sus pezones como chupón de bebe y muy
duritos, era tan maravilloso ese espectáculo, pues no todas las mujeres
tienen el pezón tan desarrollado, entonces le empece a besar, sus pezones se
los lamía y chupeteaba, me pare poniéndome a su espalda y con mis manos
recorría sus abdomen, sus muslos y mis dedos traviesos tocaban su panocha
sobre su prenda intima, la besaba por todos lados, en la espalda en sus
hombros, en su cuello, en los lóbulos de su oreja, en sus ojos, su nariz, en
todo su cuerpo la besaba suavemente y con delicadeza, mi experiencia me
hacia saber que tenia que darle el mayor placer para que ella cediera a mis
intenciones de poseerla. Ella se retorcía entre mis brazos y se empezaba a
mover pegándome su culito a mi verga que estaba como burro en primavera.

Mis dedos entraron tímidamente en su vagina, la cual ya estaba lubricada y
con deseo de acción. jugué con sus labios vaginales y empecé a darle placer,
pues masajeba su clítoris, que lo sentía como estaba excitado y paradito,
lentamente empecé a hincarme a su espalda y al mismo tiempo y con lentitud
le bajaba sus calzoncitos. Le besaba sus nalguitas con olor a jabon
perfumado,, le di la vuelta y quede enfrente de su panochita, la cual empezó
a sentir mi lengua, ella instintivamente abrió un poco mas sus piernas,
quería sentir mas placer. Por eso mi boca empezó a dárselo a plenitud, ella
al sentir mi lengua entrar en su vagina empezó a retorcerse de placer con
quejidos y grititos.

–MMM ooohhh que rico, por favor mas, deme  mas, quiero seguir bailando con
usted.

Después de unos quince minutos de chuparle su clítoris y de acariciar con
mis manos todo su cuerpo tuvo su primer orgasmo y abundante, era la primera
vez que sentía un orgasmo

–OOOOHHHH, que rico, deme mas, quiero sentir su cosota, quiero MAAAA
S.
–MMMM mi Nancy, mi bella Nancy, todo a su tiempo, tengo que lograr que te
conviertas en adicta a mis caricias a mi, tienes que sentir tanto, que me
pedirás que te lo de todo el tiempo y todos los días.

Después de su orgasmo, la levante entre mis brazos y la lleve a su cama, la
recosté con mucha delicadeza y con ese maravilloso espectaCULO de su
cuerpecito virginal y su cabello que cubría gran parte de la sabana blanca,
tuve la mejor visión de mi vida, mi verga me pedía a gritos lo suyo. Por eso
le abrí las piernas, para ver por primera vez en plenitud su panochita, mis
ojo se abrieron como platos, pues estaba delante de ella, con sus piernas
muy abiertas, lo cual me dejaba ver una panochita, nada común y mucho menos
corriente, pues la tenia chiquita, era una mujercita diferente, totalmente
diferente y ahí la tenia yo para mi.

Empecé a lamerle toda su panocha, mi lengua iba desde su culito hasta lo
alto de sus labios vaginales. era tanto mi placer que ya no podía aguantar
mas. me quite rápidamente mi trusa y mi playera, por primera vez ella veía
una verga bien parada y con sus ojos me hacia saber que le gustaba lo que
estaba viendo.
Me hinque entre sus piernas y sin dejar de acariciar sus chichitas, con un
una mano, con la otra agarre mi verga y se la pasaba por toda su rajita,
llegaba hasta su culito y le daba ligeros empujones, así una y otra vez,
para que sintiera lo que recibiría, para que empezara a sentir mi hombría.

–Por favor Sr. ya métamela TODA, ya no aguanto, lo quiero adentro de mi.

Ya no pude aguantar y con tan bella suplica, obedecí y dirigiendo mi verga
le metí la cabeza, yo sentía un placer anticipado, un placer multiplicado,
pues estaba yo con una jovencita exquisita, virgen, totalmente apretadita y
con una panocha chiquita, que delicia. sentí como la cabeza de mi verga
sentía la dificultad para entrar, sentía desde ese momento como me apretaba
la cabeza.
Ella se movía acompasadamente y se daba empujones, pues necesitaba tener la
verga hasta adentro.

–Mi divina Nancy, esto te va a doler un poco, pero aguanta, el dolor pasa
pronto y llega solo el placer, se que te gustara y me pedirás mas.

Por eso de un solo empellón, le deje ir toda la verga, tenia ya la necesidad
imperiosa de sentir como me ahorcaría la verga con tan apretada y chiquita
panocha

–uuuuggggggg aaahhhhhh, me duele un poco, pero que rico.

Me quede quieto para que ella se acostumbrara a ese invasor que la estaba
desflorando, pero que le daba mas que placer. La besaba en los labios y
nuestras lenguas se buscaban afanosamente, se entrelazaban con placer.

–Aguanta mi Nancy, aguanta esto apenas empieza y te prometo que te
fascinara.

Después de un minutos ella se empezó a mover.
Supe que el dolor había cedido y que ahora como siempre pasa, cuando se hace
con suavidad, cariño y experiencia solo quedaba el placer.
Los jovenzuelos toman una ricura así sin tiento, sin saber que eso es un
bocato di cardenale, sin cuidado, sin saber que el placer es agigantado
cuando se hace con suavidad y sin prisa. Ellos solo quieren desaguar sus
instintos de placer y sin darlo, por eso……

Empecé a moverme en círculos, empecé con el mete y saca, en cada empellón le
dejaba ir la verga hasta el fondo, podía sentir claramente como tocaba fondo
mi verga, era una muñequita deliciosa, era un manjar, que había nacido para
mi, En cada movimiento podía ver claramente como entraba y salía mi verga de
tan encantador agujero. Estaba tan aparetadita y tan rica, que no quería
moverme, pues sabia que como me estaba ahorcando la verga con su panocha
nueva, y sabia que eso me haría tener un orgasmo muy pronto.
La volví a besar en su boquita, ella abriendo la suya me recibía con
entusiasmo,
Le saque la verga y bajándome le empece a chupar otra vez su clítoris, tenia
que ayudarla para que tuviera otro orgasmo antes del mío.

Me volví a parar y mi verga quedo enfrente de su cara, ella con timidez, la
miraba, tomándole su mano, se la puse encima de mi verga para que la
sintiera, la apretó con amor, y ya sin miedo, le dio un beso y se la metió a
la boca, me lastimaba con sus dientes, pues no sabia como hacerlo,
diciéndole como se hacia, poniéndole como muestra con uno de sus dedos, que
le chupaba, ella empezó a chuparme la cabeza, empecé a sentir que mi verga
quería explotar, sentí que era mejor venirme en su boca, pues hacerlo en sus
entrañas, seria muy peligroso, podía dejarla embarazada y eso por muchas
cosas no me lo podía permitir, pues no solo por el problema que tendría con
mi esposa, si no mas aun, por saber que después de un parto, esa panochita
ya no estaría tan apretada, ya no me daría el mismo placer.

–Mi divina Nancy, –con lujuria le preguntaba– cuando tuviste tu ultima
regla?

Ella chupandome la verga,, con ese juguete nuevo que tenia en la boca, solo
also sus ojitos y sin despegar sus labios de mi verga, la besaba diciéndome.

–Hace tres días que deje de reglar. MMMMM, que rico, y que cosota tiene Sr.

Ella volvió a tragarse toda mi verga y me la chupaba con entusiasmo. Pero lo
que me dijo fue música para mis oídos, por eso tomándola de la mano la
levante.

–Mi Nancy mi bella Nancy, espera, estoy a punto de regalarte mi leche, pero
no en tu boquita, sentirás aun más rico de lo que has sentido hasta ahorita.

Con su bella sonrisa me dejo ver sus dientes aceptando lo que yo quisiera.
No podía perderme ese placer de venirme dentro de su panocha tan apretada,
tan virginal, no era lo mismo para mi verga y, para mis sentidos venirme en
su boca, por eso la estreche entre mis brazos y la empecé a besar, me baje
para darle una lamida, una super chupada a su clítoris, cuando sentí que
estaba a punto de explotar nuevamente pare.

–Por favor no se detenga, por favooorrr

Acomodándonos en la cama, me puse entre sus piernas y de un solo golpe le
deje ir toda la verga, ella me rodeo con sus piernas la cintura, permitiendo
que mi verga entrara hasta el tope, sentía la gloria y la estupenda panocha
apretada, ella empezó a moverse como podía, como la deje a punto de su
orgasmo, no tarde en sentir que se vendría nuevamente y empecé un mete y
saca con entusiasmo y con mucho placer, lo que me estaba haciendo sentir con
esa panochita, nunca lo había sentido, pues estaba apretándome con su
panocha toda la verga y eso me daba un placer indescriptible, que no lo
puedo narrar con palabras, al mismo tiempo tras furiosos movimientos,
tuvimos un orgasmo al mismo tiempo, esto era la gloria, pues mi Nancy es de
las pocas mujeres que tienen contracciones vaginales, por eso cuando nos
venimos, pude sentir como su panocha me apretaba, me succionaba la verga y
metiéndole la verga hasta el fondo me quede quieto, no había necesidad de
moverme, su vagina me chupaba con sus contracciones la verga ,de manera
exquisita y única, ahí me quede con los ojos muy abiertos, como encandilado,
después de toda una vida de obscuridad.

Me quede recostado sobre ella, besándola y sintiendo con mucho placer como
su paredes vaginales me seguían chupando y sacando toda mi leche, fue un
orgasmo abundante, muy largo, sentía morir de placer y pasión.
Después de un rato ella me agarraba la verga con pena.

–Mi bella Nancy, después de que un hombre y una mujer llegan hasta donde
hemos llegado nosotros, ya no existe la pena, puedes hacer cualquier cosa
sin sentir pena ni nada.

Ella con placer, con picardía y confianza tomo mi verga y me la masajeba,
besándome el pecho empezó a bajar por mi abdomen, besándome, hasta llegar a
mi verga otra vez y metiéndosela en la boca empezó a chuparla. Esto hizo que
después de 20 minutos de descanso y sus pretensiones, la verga se me
templara nuevamente.

–Que rico es chuparle su cosota Sr, me gusta mucho y si usted quiere,
quiero sentir mas de lo mismo, me encanto.

–Toma lo que quieras mi Nancy, esta verga a partir de hoy es tuya, has con
ella lo que quieras.

Con confianza, se sentó encima de mi ensartándose de un solo empellón toda
la verga y se movía con entusiasmo,

Parando sus movimientos y tomándola de la cintura, me le quede viendo

–Mi Nancy, ahora te voy a dar mas placer pero por tu ojito de atrás.

–COMO?, pero se puede?, eso me va a doler mucho, esta muy grandote para que
esto entre ahí.

–No te preocupes, entra y perfectamente, claro que te dolerá, pero sentirás
lo mismo, dolor y luego puro placer.

La puse en cuatro patitas y ensalivando su culito me acomode para desflorar
tan bello rincón.

Su olor a sexo era tan fuerte que estaba yo nuevamente como burro en
primavera, con la verga bien tiesa y a punto. pero al mal paso hay que darle
prisa, y como eso seria doloroso para ella, de un solo golpe y sin avisarle,
teniendo bien lubricada la verga y su culito, se la metí hasta el fondo.
—-HHAAAYYYY, UUUGGGG, POR FAVOOOOR, no mas, me duele mucho, así no me
gusta.

Deteniéndome para que se acostumbrara a tener mi verga en su culito deje de
moverme, ella se dejo caer boca a bajo en la cama y yo con ella, no le saque
la verga, después de un minuto empecé a moverme, me apretaba la verga, no
tanto como su panocha, pero sentía lo ajustado de su culito. pero ella
insistía en que lo sacara, no le gustaba lo que sentía. Pero bueno como ya
me había dado el gusto de desquintar su culito, pare

–Esta bien mi Nancy, tranquila, no voy a hacer nada que no te guste,
lentamente, muy, pero muy lentamente le empecé a sacar la verga de ese
agujero. ella solo se quejaba.
A besos le pedí perdón, le dije que hacerlo por ahí también se podía, pero
que si no le gustaba, ya no lo intentaría.

Después de una larga sesión de caricias, ternura y besos, ella se puso
cachonda nuevamente y solita se ensarto montada en mi, sentía con cada uno
de sus movimientos como mi verga llegaba hasta el fondo, la penetración era
total, no le quedaba nada afuera, mis bolas chocaban con su culito
adolorido, pero ella estaba en los suyo. después de unos momentos yo
aguantaba mi orgasmo y ella explotaba nuevamente.

–OOOOOHHH que delicia, que rico, quiero tener su pitote adentro siempre,
AAAAAHHHHH, podía sentir perfectamente como sus contracciones vaginales
empezaban a chupar mi verga, volteándola la puse en la cama y la ensarte
nuevamente, hasta el tope, hasta que mis huevos chocaron con sus nalgas y
así estuve por un buen rato, dandole duro toda la verga, ella nuevamente
tenso su cuerpo y se venia otra vez, acelerando mis movimientos con un mete
y saca riquisimo explote en otro orgasmo abundante y fabuloso, riquisimo.

–AAAAAHHHH mi Nancy, OOOOOHHHH, que divina eres mi Nancy, que sabrosisima
eres

Y ahí nos quedamos abrasados sin sacarle la verga, pues aun no terminaba de
chuparme la verga con su exquisita panocha.
Después de un orgasmo mas mío y varios de ella estaba yo seco, mi edad no me
permitía reponerme tan pronto.

–Mi Nancy, mi bella y divina Nancy, te quiero mucho y después de esto te
voy a tener como princecita, te voy a dar todo lo que me pidas.

–Sr. esto para mi siempre era algo malo, mis padres me dijeron siempre que
los hombres eran malos, mi mama me dijo que debería de tener siempre miedo
de los hombres pues lastimaban mucho al meter su cosota en una. pero ahora
se que solo lo decía porque mi papa no fue con ella como usted conmigo, y
también para no quedar panzona.
– No te preocupes mi Nancy, jamas quedaras panzona, pues siempre lo vamos a
hacer siete días antes de tu regla y siete días después de tu regla, pero
prométeme que no lo va a hacer con nadie mas, pues hay que mantenerte así de
sabrosa y apretadita, no quiero que pierdas esa cualidad.

–Hay Sr, ya no me quiero ir de aquí y menos ahora, esto me a gustado tanto
que le diré a mis papas que no me puedo ir, ellos me están diciendo que ya
me regrese, pero no me iré de acá, yo también siento que lo quiero mucho.

Dándole un beso le puse su camisón, la arrope, le di un gran beso de
despedida en su boquita y me fui a dormir. con un brillo nuevo en mis ojos.

Mi Nancy me dio mucho placer a partir de ese día. después de tres meses,
cuando ella y yo estabamos en lo nuestro me confeso que había hecho lo mismo
con su novio, pero que el se vino muy rápidamente y no le permitió sentir
nada. Me dijo que jamas lo iba a hacer con nadie mas, solo conmigo. Después
de reprocharle su actitud, pues a lo mejor la habían embarazado, me dijo que
no me preocupara que se había puesto condón el fulanito, Me quede tranquilo,
pues solo mi leche había inundado tan exquisita panocha.

Ahora tenemos una vida feliz todos, ella siempre va con nosotros a todos
lados, a partir de ese día, le dije a mi esposa que le comprara ropa a
Nancy, que por nuestras visitas ella tenia que estar siempre bien vestida, y
mi Nancy, mi bella Nancy, de premio siempre me da y toma lo que mas le
gusta.

Espero sus comentarios para contarles cuando llego Odilia, su primita, que
era un año mayor que ella, pero nueva de pies a cabeza, muy nueva de la
cintura para abajo.
Mi msn y correo es acutron_1 @ hotmail com

De ustedes afectisimo Franchesco

 

Un Hogar Completo (XV).. Rosaura se Hace Mujer y se va (II)

Viernes, Mayo 18th, 2007

Sigo contando de cómo mi segunda criada, Rosaura, perdió la virginidad con su jefe.

Cuando amaneció el día siguiente, me desperté con la sensación deliciosa de mi nueva amante mamando su tesoro, o sea mi pinga.  Al verme despierto, me dijo:

“Vagabundo, son las ocho de la mañana, levántese, ya hice el desayuno y tengo hambreâ€?, y saltó de la cama.  Cuando llegué al desayunador ya estaban las tostadas y el gallo pinto listos y servidos, ella se había puesto una remera de la Liga (un equipo de futbol), que le habían regalado; yo inmediatamente pegué el grito al cielo “Noooo, mija, hoy es día de andar en cueros, así que se me quita la camiseta de ese equipo de mierda (yo soy saprissista y no aguanto viejas liguistas), a lo sumo se deja la tanguita que se le ve muy bienâ€?.  “Uy que dicha, porque yo siempre quise sentir lo que era andar desnuda por toda la casaâ€?, dijo quitándose la ropa.  Apenas terminábamos de desayunar cuando sonó el teléfono, era la madre de ella que llamaba para confirmar que Rosaura no iba a ir al pueblo, cuando Rosaura le dijo que no, entonces la señora le pidió un favor semiurgente, que comprara unos asuntos y se los pusiera en el autobús del pueblo esa misma mañana.  Al regresar a la cocina me explicó el caso, a mi me pareció que lo más prudente era acompañarla al centro de la ciudad.  Ella se puso de nuevo el tanga rojo, y un vestido corto veraniego, porque el día pintaba caluroso, y nos pusimos en camino;  cuando íbamos por la autopista del oeste no pude resistir la tentación de empezar a tocarle las rodillas, bajando hasta la parte interior de sus piernas.  Ella se reía y decía “quédese  quieto, ¡templado!â€?, y se quitó el cinturón de seguridad, se aseguró que la puerta de la camioneta estuviera bien cerrada y se sentó recostada en la puerta, de frente a mi, y abriendo sus piernas empezó a tocarse lascivamente su vagina y sus pechos de niña; “¿esto es lo que quiere tocar ahh?…  olvídate, esto es mío, tu solo puedes mirar… jaja!â€?, dijo esto mientras continuaba tocándose, ahora en serio; por dicha el carro tiene los vidrios oscurecidos y nadie la podía ver, en medio de la autopista.  “mhmhmh..  siii que rico me mamaste anoche, y me culeaste toda… de solo acordarme me mojo toda, mira como estoyâ€?, y yo quité la vista de la autopista para ver que ya tenía la tanga corrida y me acercaba sus dedos llenos de jugos a mi cara, para que pudiera ver lo excitada que estaba.  Así continuó masturbándose como posesa, hasta que llegamos al centro, donde, poco antes de parquear tuvo un orgasmo gracias a su masturbación; yo, en cambio, me había quedado con una erección tremenda, y sin nada que poder hacer porque ya estábamos entrando al parqueo.  Cuando se bajó estaba como si nada hubiera pasado.

Hicimos todas las vueltas del favor que había que hacerle a su madre, y en menos de una hora ya íbamos de vuelta, donde ella empezó con el mismo juego, solo que esta vez se soltó el vestido para que sus senos quedaran expuestos a sus masajes lascivos.  No logró el orgasmo porque encontramos mucho menos tráfico de regreso a casa; así, cuando yo bajé del carro ella ya estaba bajando con el vestido en la mano y solo su tanguita puesta.  Ni que decir que mi miembro seguía duro como un riel.

Apenas cruzar la puerta ella corrió a la piscina y saltó a ella de una vez, yo me desnudé y la acompañé en tan refrescante lugar.  Estuvimos jugando como chiquillos por media hora, hasta que ella se acercó y me agarró la mano, me la puso en su culo, y me dijo libidinosa “vamos a tu cuarto y me rompes el culo, amorâ€?.  No hay respuesta alguna a una frase de ese tipo, simplemente salí de la piscina con el agua chorreando de mi pinga que ya se estaba poniendo media dura,  dejé que ella caminara delante de mí con ese andar de venada en celo que tiene esta pelirroja cuando anda descalza; “déjame verte el culo de chiquita mi amor, me muero por rompérteloâ€? dije morbosamente, a lo que ella, se detuvo en media cocina, frente a la entrada de su habitación, se agachó y se quitó la tanga, y tirándola a través de la puerta hacia su cuarto me dijo “Ok, míralo con gusto, porque es tuyo; ya te dije, soy tu putita adolescente, ¿no te da vergüenza comerte un culito de quince añitos?  sátiro…â€? “no, la verdad es que me encanta, y aquí la puta adolescente sos vos, yo solo me dejo usar sexualemente por vos… jajaâ€?

Al llegar a mi habitación sentenció “Quiero hacerlo con paciencia, quiero aprender cómo se hace, quiero que me rompas el culito de a poco, quiero estirar la sensación todo lo que pueda, me gustaría verlo, pero no hay formaâ€? me dijo mientras entraba a la habitación y se sentaba con las piernas cruzadas en la cama.  “bueno…â€?, dije yo “si quieres te puedo mostrar un video que tengo en el que se ven todos los pasos del proceso, es más didáctico que porno, ¿quieres?â€?.   Ella lo pensó dos veces  pero al final dijo “sabes qué, si, me parece la idea, pongámosloâ€?.  Así lo hicimos, y media hora después este había terminado, obviamente era didáctico, primero porque la chica del video no era una rubia tetona y segundo porque el tipo no tenía una verga de medio metro.  “ok, entonces vamos paso a paso ¿no?â€?, dijo la chiquita, “si señorita, vamos poco a pocoâ€?, dije yo pasando las yemas de los dedos por sus hombros y bajando hasta sus pechos chiquitos, duros y adolescentes, “mhmhm, que dicha que por fin me vas a meter esa pinga en mi culito, papacitoâ€?…  “es tuyaâ€?, le dije mientras seguía tocándola en el torso, los pechos y el estómago…  “ahhh mhmhmh  siiii papito sigueâ€?;  con mucha más paciencia que la noche anterior, acaricié ese cuerpo virginal, turgente y rebosante de juventud, pellizqué sus rosados pezones, apreté sus blancas y redondas nalgas, besé su piel suave como pétalo de rosa, la sentí excitarse poco a poco, mientras mis manos y mis labios jugaban con ese hermoso y delicado cuerpo pelirrojo.

Ella estaba de rodillas en la cama, con las piernas abiertas, sentada en sus talones y conmigo a sus espaldas, sus movimientos eran cada vez más sensuales, y cada vez más contribuía ella misma a levantar la excitación; como cuando mis labios llegaron a su nuca y cuello, inmediatamente ella reaccionó tocándose sus propios pechitos, apretándolos y con sus dedos mojados en mis propios labios se hacía masajes circulares en los pezones gimiendo como gata complacida.  “siii…  ¡sos un bruto, me tenes mojadísima…!â€? dijo con voz baja y ronca, yo acerqué mi boca a su oído y le dije… “!es que me calienta tanto tu culo, amor!â€? dije pasando mi lengua por su oreja, lo que al parecer le causó más placer que lo normal, porque inmediatamente se recostó en mi y bajando uno de sus brazos empezó a masturbarse abiertamente;  “siiii papacito…  estoy mojada…  pruébame, me tenes toda mojada….  siii  asi… déjame tocarme… tócame vos el culo, tócame el culo…â€? decía, al sacar sus dedos de la vagina y dármelos a probar.  Al escucharla pedirme eso, esperé a que volviera a masturbarse y me mojé los dedos con su saliva, procediendo a masajearle la entrada de su ano, presionando, pero sin meter los dedos.  “Uyyy si, en el culo…en el culo….  dame dedo en el culo, mételo…â€?, pero yo no quise meterlo, todavía quería masajearlo por otro ratito; luego de un minuto extendí mi brazo y tomé la crema para penetración anal, me puse un poco en la yema del dedo, y mientras le besaba el cuello, empecé a ponerle la crema en su huequito, con los mismos movimientos de hacía un momento, hasta que sentí que ya estaba bien lubricada le introduje el dedo en el culo.  Rosaura, al sentir la invasión anal, sacó el culo y aceleró los toqueteos en su clítoris, y empezó a levantarse y a bajarse rítmicamente, moviendo sus caderas adelante y atrás, sobre mi dedo; penetrándose ella misma en uno de los movimientos más sexys que me pueda imaginar, “ahhaghhhh  que rico, hasta adentro, métalo todo, si hasta adentro, no pares que me vengo…  deja que me vengaaaaa…  ricoooooooooooo  en el culooooooooooo  siiiiiiiiiiiiiiii  siiiiiiiiiiiii  diostodopoderoso que ricoooooooooâ€? dijo cayendo de bruces y poniéndome el culo en pompa, perfecto para penetrarle el dedo aún más adentro;  apenas lo metí, la escuché gemir con la almohada en la boca, y contracciones fortísimas se hicieron sentir en su esfínter.  Había tenido un orgasmo.

Este segundo orgasmo de la mañana la dejó tendida de bruces en la cama, respirando fuerte y sollozando de placer; “gracias Mario….  de veras, estuvo delicioso….â€?, dijo sin levantar la cara de la almohada.  Mientras tanto, yo aproveché el momento para traer el resto de instrumentos que íbamos a utilizar, los consoladores, y un tapón anal.

Cuando Rosaura levantó su cara de la almohada y vio el instrumental tendido en la cama sonrió con picardía, y haciendo una mohín dijo “¿seguimos, amorcito?â€?.  “!seguimos, muñequita!â€? repliqué, mientras la acostaba de espaldas, con una almohada bajo la cabeza y otra bajo la cadera, dándome un ángulo perfecto de penetración, y presentando en todo su esplendor su vagina de fuego, apenas cubiera de pelitos rojos, suavecitos, debido a su corta edad.  Yo me acosté frente a ella y procedí a encender el consolador pequeñito (de apenas unos cuantos centímetros de largo y media pulgada de ancho), jugando con la vibración en sus labios vaginales y el perineo,  esperando que empezara a calentarse de nuevo, cosa que no tardó ni un minuto.   Una vez que empezó a calentarse, yo posé mi lengua en su clítoris y la empecé a mover de forma circular, presionando el capullito con suavidad; esto la hizo calentarse aún más, y empezar a mover sensualmente las caderas, como masturbándose con mi lengua. “uyy siiiiii así papito, así….  páseme la lengüita en el chochito, cómaselo, es suyo papito…â€? decía como poseída por los espíritus de la lujuria; de una forma que solo una adolescente recién desvirgada podía hacerlo.  Momentos después incrementé la velocidad de la mamada, pero no mucho, no quería que estuviera exhausta de orgasmos al momento de penetrarla, sino más bien en el pico del deseo.  “Siii, dame lengua…  siiii  diossssssssssssssssito mio… no pares…â€? gemía la moza.  Cuando el momento se presentó propicio le empecé a poner el pequeño vibrador en la entrada del ano, presionando poco a poco;  “que riiiiiiiicoooooo si, por el culo, dame por el culooooooo…â€? fue su respuesta cuando el juguetito pequeño entró con facilidad en su ano, debido a que ya con el dedo había abierto camino previo.  El juguete entraba hasta el fondo, y salía completamente, sin parar; la idea era que se acostumbrara a la sensación de penetración, y que le empezara a tomar el gusto, cosa que no tardó mucho, aumentando el volumen de sus gemidos y gritos, y empezando a tocarse y pellizcarse los pezones.

Cuando vi acercarse el nuevo orgasmo me detuve poco a poco, sacando el juguete de su culo y diciéndole “ahora si, agárrese las piernas y levánteme el culo, que vamos con el otro jugueteâ€?.  Ella puso cara de susto, porque sabía que ahora si empezaba la parte verdadera del asunto; pero pudo más la lujuria juvenil que el susto… “con cuidado Mario, con amor, usted es medio bruto, hágale con amor, ¿ok?â€?, yo le sonreí y me apresté a empezar la desfloración anal de mi criada Rosaura, la pelirroja quinceañera.

Encendí el vibrador, que medía como quince centímetros, por 3 de ancho y cuyo uso es ese mismo, abrir un poco el culo y acostumbrarlo a la penetración, y lo introduje en su vagina, dejándolo ahí para que se calentara (tampoco era cuestión de que se le resfriara el culo, jeje), mientras continuaba con la mamada de vagina.  La sesión siguió a ese ritmo, hasta que volvió a calentar motores, en ese momento yo tomé el vibrador pequeño y se lo di a Rosaura, explicándole cómo se usaba sobre el clítoris, y le dije “ok, de acá en adelante usted se encarga de la vagina y yo me concentro en el culito, ¿ok?â€?  ella no atinó a decir nada, solo asintió y respirando profundo empezó a jugar con su clítoris y el vibrador.  “Uyyy  que bueno  que esta estoooo… siga Mario, sigaâ€?.

Mientras ella se acostumbraba a la sensación del vibrador, yo llené el dildo grande con crema anal y lo puse en la entrada de su culo, procediento a empujar milímetro por milímetro, “ayyyyy   dueleeeeeeeeeeee…  dale, no me hagas casoooo  ayyyyy  que ricooo, puta esta vara dueleeeee….  dame por el culo, partímelo… venga…â€?, definitivamente estaba sintiendo la diferencia, porque a cada milímetro que entraba de más, ella ponía cara de sorpresa, para cambiarla inmediatamente por una sensación de placer.  “Dame más Mario, no pares de meterlo, me encanta… ayyyy, jueputa, me dolió, sigue.. más, dios mío másâ€? repetía cada vez que lo metía más.  Hasta que por fin entró en todo su ancho, empecé a moverlo hacia adentro y afuera. “Ohhhhhh  no lo puedo creer, dios mío, no lo puedo creer, esta mierda es riquiiiisisisissmo..  siiiiiiiiiiiiiii  dame más…!â€?, empezó a gritar, como sorprendida de que le encantara sentir algo en el culo.

Tres minutos de este movimiento fueron suficientes para que, sin yo quererlo tuviera su siguiente orgasmo: “dale, dale, ahhghghghghghhg  dame más… más por diosito que ricoooooooooooooo dameeeeeeeeeeeeeeeeeeeeâ€? gritó la chiquilla cuando sintió su primer orgasmo anal.  E inmediatamente se agarro las piernas juntas y las recogió sobre el pecho, dejando de lado el vibrador pequeñito solo dijo “dame más, quiero más, hijueputa yo debí haber hecho esto desde los trece años igual que Gladysâ€?.  Mi rección fue inmediata.

Empecé a meterle el consolador en el culo, sin compasión y hasta adentro, sacándolo completamente y metiéndolo hasta adentro, una y otra vez, mientras la muchacha gritaba… “ayyy  que deliiiiiciaaaa… dame por le culo, dame más… con razón a Rosy le encanta, es deliciooooososo  dios miiiio no pares cabrón no pares…â€?; “toma puta, zorra de mierda, te cuadra, ¿verdad? Te cuadra que te den por el culo zorritaâ€?, y demás insultos que la hacían ponerse cada vez más cachonda, mientras yo empezaba a masturbarme, ante la inminente rotura de culo.  Así, cuando a los tres minutos estaba de nuevo por regarse, le saque el consolador de golpe, a lo que ella reaccionó abriendo los ojos diciendo “no pares cabrón, ya casi llego!â€?, “jaja, no mamita, ahora viene la de verdadâ€? mientras le mostraba mi pinga dura como un poste.  “uyyy si, por fin me la van a meter… pero no así, hágamelo como los perritos, ¿si?â€?, “Bueno, pero dese la vuelta rápido, que no aguanto las ganas de llenarle el culo de lecheâ€?.

Ella se giró y se puso en cuatro patas, agachando la cintura para levantar aún más la cadera y darme un mejor ángulo de cogida. “dámelo papito, dámelo de una vez, no me hagas esperar playo… culeameeeeeeee  yaaaaaaaaâ€?, decía mientras yo jugaba con mi pene, entre la entrada del culo y la de la vagina; pasándoles para arriba y para abajo, solo para calentarle más.  En el momento en que ella iba a decir “¿qué esperas?â€?, yo se lo metí en la vagina de un solo golpe, quitándole la ansiedad, porque ella lo esperaba en el culo.  “Ahhh  que ricoooo   siiii dame duroooo…â€? dijo sorprendida, yo no le di más de diez segundos, y en un metesaca, la puse en la entrada del culo, y sin que tuviera tiempo a reaccionar, se la clavé hasta la mitad, no violentamente, pero si con fuerza.  Su reacción inmediata fue tratar de quitarse, pero yo la agarré de las caderas y la atraje hacia mi pinga, metiéndosela hasta el fondo. “Ayyyyyyyyyyyyyy…  mae dueleeeeeeeeee…  ahhhhhyyyy jueputa me arde muchoooo, me rompiste el culo, playo hijodeputa….â€?; “tranquila, quédese quietita, solo un momento mientras se acostumbra; mi pinga es un centímetro más ancha que el consolador, rapidito se te va a quitar el dolorâ€?.  Ella volvió su cara, ya el sudor le bajaba por las mejillas,  y me dijo “ya no me duele tanto, esto va a estar más rico que con el consolador, me siento toda llena, siento los ovarios en la garganta cabrón, muévase suavecito…â€?.  Y así lo hice, me empecé a mover suavecito; ella ni siquiera podía gritar, la sensación le pasó por encima, y empezó a llorar, no del dolor , como me diría después, sino de la alegría de que por fin era toda una mujer, ya no más una muchacha quinceañera a la que todos veían como niña tonta.

Cuando el movimiento se hizo más acelerado, tampoco pudo gritar, más bien bufaba, respiraba con gran fuerza, y bufaba como toro enloquecido; desde atrás yo veía levantarse su torso con fuerza cada vez que respiraba, como tratando de recuperar la vida que se le iba por el culo. “¿este era tu plan verdad?, terminar enculada por tu jefe, darme el culo para que te lo rompiera, zorra de pueblo, es lo que querías ¿verdad? cachorra culeraâ€? le decía yo acelerando cada vez más la penetración. “mhmhmsssiiiiii, hmhmmhsssiiiâ€? era lo único que podía articular, cuando le metía la pinga en su culito rosado de niña.   Cuando ya aceleré la cogida a velocidad normal, no pudo más y gritó como loca “siiiii me vengoooo  dame duro hijodeputa que ricoooo me vengoooo  siiii  diossssssssssssssssssssssssssssssssss ahghaghgah dios míiiiiiiiiiooooooo  dame hasta adentro, no pares…â€?, y volví a sentir su esfínter apretándome la verga hasta casi cortármela, en el momento de su éxtasis juvenil.  “siiii, sigue, no pares quiero más quiero másssssss   dios míiiiioooooo que ricoooooâ€?.

“Ahora si vas a saber lo que es que te cojan, puta, date vuelta de frente otra vez, sobre la almohada, como estabas hace un ratoâ€?.  Ella me miró con un poco de curiosidad, y se volvió a poner como al principio, cuando me vió agarrar el consolador, me miró con cara de curiosidad, “esta ni te la imaginabas, ¿verdad?â€?, le dije al momento en que le metía el consolador en la vagina, y luego me acercaba y le metía la pinga en su culo levantado a más no poder.  “Ohhhhhhhhhh  siiiiiiiiiiiiiiiiii hijodeputaaaaaaaaaaa…. ¿que es esto?,  múeveteeeeeâ€?, dijo al sentir mis movimientos, ya que, dado que el consolador de la vagina trataba de salirse solo, cada vez que yo metía la pinga en el culo, empujaba el consolador de nuevo hacia adentro con mi pubis (es una movida que maltrata un poco el pubis de uno, pero que las mata).  Así, cuando empece el mete y saca, tomé nota mental de que tenía que probar esta posición con Gladys, mi nueva amiga/amante que es dos años menor que esta zorrita,  y le dije a la pelirroja: “!ahora si te tengo llena, puta de mierda, ¡mueva el culo zorra!â€?.  “Ahhhyyyyy  hijo deputaaaaaaaaaa  que es esto?????… por la gran puta, no puedo ni respirar, me estasss matandoooooo dame másssssssss  dame máaaaaaasss hijodeputa…!  Más, dios mio más diosito santo, durooo, diosito de los cielossss hasta el fondo…  hijodeputaâ€?, me decía sin parar y moviendo el cuerpo como loca, la cabellera roja se movía de lado a lado, como mostrando la incredulidad de que algo tan rico le pudiera pasar a ella.

Después de tres minutos en semejante posición yo apenas lograba aguantarme.   “¿dónde quieres la leche putita, en el culo o en la boca?â€?, le pregunté entre bramidos que anunciaban una eyaculación monstruosa “en el culooo, en el culo…  llenámelo de leche playo de mierda,  mássssss  no pares cabrón que estoy por regarme, no paressssssss másssssssssssss, dame por el culooo, dame tu leche playo….  me vengooâ€?; en ese momento pudo más mi cuerpo, y mi verga explotó llenándole el culo de litros y litros de semen.  “ahghgh  tomala..  zorraaaaaaaaa  es tuyaaaaaaaaa….  ahhghghghâ€? gritaba yo en los estertores de mi propio orgasmo; no había terminado de regarme cuando ella gritó levantando la cabeza y mirándome a los ojos como en señal de triunfo “siiiii  me vieneeeeeeee  la sientoooo  la leche  mi lecheeeee  es míaaaaaaaaaaaaaa  ahhghghghgh  me vengoooooo  ahghghghghgâ€?, pero esta vez sí me dio tiempo de sacar mi verga de su culo, para que su esfínter no me la cortara con sus contracciones.  Caímos rendido y sudorosos en la cama; ella empezó a temblar y a sollozar, encogiendo su cuerpo como un bebé.  Yo me levanté y fui a traer un par de tragos bien fuertes, porque me pareció que a Rosaura le iba a hacer falta un reanimante.

Cuando regresé me quedé observándola en la misma posición que la había dejado, y por primera vez me di cuenta de que realmente era apenas una niña que hace un par de años jugaba con muñecas, “tome mi amor, tómeselo de a pichasoâ€?, y le pasé el vaso hasta la mitad de brandy.  “Ya voy, déjame acomodarme, me hiciste mierda, me duele todo, hasta que estoy temblando…jejeâ€?, “y porqué sollozas, te ¿duele algo?â€?; ella me volvió su cara hacia mi y me espetó “No te dije, bruto, ¡que me duele hasta el pelo!; pero no es por eso que lloraba, no sé, simplemente me siento tan feliz, no sabes lo feliz que me has hechoâ€? y se tomó el trago de un solo golpe.  “Vamos, ve y te das una ducha caliente, eso te va a aflojar los músculos y te va a quitar el dolor, además estas toda llena de semen y sudorâ€?.  Me quedé sentado en la esquina de la cama tomando mi trago, y admirando su turgente cuerpo balancearse hacia el baño, mientras el semen le chorreaba sin piedad de su culo, bajando por sus deliciosas piernas, hasta casi llegar al suelo.  Dos minutos después, cuando escuché el agua caer, fui a hacerle compañía.  Mientras nos duchamos jugamos un rato; y luego, nos recostamos en la cama a hablar del asunto.  Después de media hora me dice “Mario, se lo digo otra vez, cuando quiera cogerme nada más me avisa, lo que hoy me hizo usted fue riquísimo, nunca lo voy a olvidar.  Ahorita, déjame dormir un rato, ¿si?â€?.  “ok, en todo caso yo tengo que ir donde Rosa, pero antes de irme, vas a usar esto todo el fin de semanaâ€?, le dije, mientras le ponía crema de nuevo en el culo y le metía el tapón anal “¿para qué es?, se siente riquísimoâ€?, “para que te acostumbre el esfínter, solo te lo sacas para ir al baño; por cierto, vas a ver el placer que te da cuando camines con eso puesto, hasta luegoâ€?.  Me vestí y salí, mientras  ella se dormía.

En el camino iba pensando no solo en lo rico que había pasado las últimas 24 horas, sino en que, como había sucedido con Adelia, probablemente a Rosaura la perderíamos también, estas cosas no suelen durar mucho.  Lo mismo le dije a Rosa, ya en su casa, sentados en la mesa de la cocina frente a un delicioso café y pan casero.  Por un par de horas ella me contó cómo fue que ella tuvo sexo con Rosaura:  Resulta que Mayra le contó a su madre el encontronazo sexual con Rosaura, el día de la fiesta de las gemelas.  Sabiendo eso, el viernes en horas de la mañana, Rosy le comentó a Rosaura que ella ya sabía, y que la felicitaba, que ya era hora que empezara a tener experiencias sexuales, Rosaura empezó a interrogar a la cincuentona por sus experiencias, y conforme cocinaban el almuerzo, se fueron calentando, una cosa llevó a la otra, y cuando Rosy, en un estado de templazón inaguantable, le dijo que ella también quería cogérsela, la chica prácticamente se le abalanzó encima.  También me contó que el polvo que le pegó a Rosa fue súper intenso, que usaron todos los juguetes que se encontaron;  y que al final la niña le expuso su caso.

Básicamente le dijo a Rosy, que consideraba injusto que siendo ella más cercana a mi y más bonita que Gladys, yo hubiera preferido hacerle el amor a una rata de biblioteca antes que a la deliciosa doméstica pelirroja que tenía al alcance de la mano; que no era justo, que Gladys solo tenía trece años y ya era mujer, y que ella, que tenía quince, seguía siendo virgen y tratada como si fuera una chiquilla, que yo la ignoraba siempre y ella mojándose las ganas con pan, y etc, etc.  Total, para pedirle a Rosy que la ayudara con el plan que tenía de perder su virguillo con el jefe.  Obviamente Rosy, que se apunta a toda clase de intrigas, ayudo a la niña en su plan.  Excelentemente ejecutado, debo añadir.

Al acabar el café, decidí volver a mi casa.  Debido a que la casa de Rosy es humilde y pequeñita, al salir pasa uno frente a las habitaciones de todos.  Decidí entrar en la de las gemelas, la puerta estaba entreabierta, así que asomé la cabeza sin tocar y saludé a Denis que sorprendido se dio vuelta, pude ver que en su mano tenía un vestido de Raquel, como queriendo probárselo, andaba un short, que definitivamente no era de hombre.  “¿cómo te fue con los regalos de cumpleaños?â€? le pregunté ignorando lo demás; “Muy bien, vea usted que bien pudimos acomodar el tele y el dvd acá en la habitaciónâ€?, señalando los dos aparatos.  “Ajá…  que bien, y el ¿otro regalo?â€?, el me miró con cara de quien no sabe lo que le estan hablando y dijo “¿cuál otro?â€?, luego se le iluminó la cara al acordarse del regalo extra anónimo que recibió en la fiesta  “Ohhhh,  que bueno, gracias, de veras gracias, yo se que usted si entiende como soyâ€? y de un brinco estaba frente a mi besándome la mejilla en señal de agradecimiento, me abrazó y pude sentir cómo se me repegaba al cuerpo; luego de unos segundos, recapacitó y me dijo “gracias mil don Marioâ€?.  Yo solo pensé que “este pobre muchacho necesita urgentemente decidir si es gay o no!â€?

Yo me despedí y salí rumbo al carro, en el portón de salida había un grupo de tres mujeres jovencitas: Raquel, a quien esperaba encontrarme; Gladys, mi amante amiga, y la que presumí que era Marcela, hermana de Gladys y mejor amiga de Raquel. A la distancia de cinco metros me detuve a admirar el panorama de esas tres deliciosas muchachas, (dos de quince y una de trece, sorprendentemente la de trece era la única que no era virgen), vestidas de sábado en la tarde (shorts y blusita cualquiera), pude observar y comparar a las hermanas, Marcela tenía un cuerpo de diosa, alta, de casi 171, delgada, piernuda y caderona, blanca de pelo negro, con corte de hongo, con unos pechos que parecían salirse de su blusa (copa B++ como mínimo), pero con gestos, actitud y una voz, que la hacían verse menor que su hermana menor.  En resumen, su cuerpo no parecía de quince, parecía de veinte, pero sus maneras la hacían parecer de doce.  Noté que Gladys se dio cuenta de que las estaba mirando, y no dijo nada, solo me sonrió despistadamente;  por lo que decidí acercarme.  Al caminar hacia ellas pude ver la cara y gestos que hacía Raquel cuando hablaba con Marcela, sin duda estas dos eran uña y mugre.  Al pasar frente a ellas, las saludé, me presentaron a Marcela “don Mario, esta es mi amiguita Marcelaâ€? dijo Raquel; “Mucho guuusto Marcelaâ€? dije galantemente acercándome a darle un suavecito beso en la mejilla, cerca del oído.  La primer reacción a aquel sensual saludo la tuvo Raquel “!Que raro, usted siempre de galán!â€? y me pegó un manotazo en el hombro; Gladys me tomó del brazo y declaró confianzudamente “no lo culpes Raqui, el muy perro no lo puede evitar, ¿verdad Marito?â€?, mientras que Marcela se puso colorada como un tomate, y solo dijo “Don Mario, un placer conocerlo, ellas me han hablado muy bien de ustedâ€?, dijo ruborizándose aún más, y pareciendo aún más niña todavía, “que dicha que le hablaron bien de mi, pero no les crea ni una palabra, jajaâ€? dije en el mismo tono galante, pero bromeando.  Todos nos reímos y yo me despedí con beso para todas, solo que al devolverme iba a llamar a Raquel aparte (para preguntarle por los regalos, igual que hice con Denis), pero fue Gladys la que con toda la seriedad del mundo dijo, como quien se acuerda de algo de repente… “Don Mario, espérese… le iba a preguntar acerca de un libro de Galeano… y se alejó de ellas acompañándome hasta el otro lado de la calle, donde estaba mi carro.  “¿Cuál, “Las Venas Abiertas?â€?, pregunté yo, “nooo baboso, ya lo leí de todos modos, era para despistar que dije eso…  quiero decirte algo: Marcela no sabe lo mío con usted, no le digas, Raquel si sabe, pero ella no le va a decir; y por cierto, cuidadito con mi hermana, se ve grande y mayor, pero en el fondo es como una niña de muñecas, así que no se le acerque sin mi permiso, ¿oye?â€?, yo no pude menos que reirme de ver eso, la niña pequeñita de trece defendiendo a la grandota de quince.  “ok, no te preocupes, como vos misma lo dijiste no puedo evitar el galanteo, pero cuando quiera hacer algo a tu hermana te voy a pedir permiso, jajaâ€?; dije yo riéndome.  “Bueno, entonces chao, mañana te llego a casa, ¿Si?â€?,   “mhmh…no, mejor nos vemos la otra semana, mañana quiero ir al estadio a ver el fútbol (los que conocen este país saben que hasta el señor Presidente de la República va de vez en cuando al estadio) y quiero descansarâ€?, dije yo pensando no en el futbol, sino en pasar el resto del fin de semana montado en el culo de Rosaura. “Bueno, bueno, entonces el lunes hablamosâ€?, me dijo y se dio vuelta… “por cierto, enana, dígale a Raquel que si puede venir un momentoâ€?.  Me subí al carro y abrí la ventana justo en el momento en que Raquel se paró junto al carro.  “¿Si, que pasó?â€?, “No nada, solo quería preguntarte como te fue con el regalo de cumpleañosâ€?; “Genial, gracias, el dvd esta súper coolâ€?,  yo le sonreí morbosamente y le dije “Aja, y… ¿el otro regalito, que te pareció?â€?, como respuesta recibí otro manotazo… “!Yo sabía!, yo le dije a Rosaura, yo sabía que solo usted era capaz de regalarle dvd´s porno a una chiquilla en su fiesta de quince años y que todavía es señorita, ¡degenerado!… jajaj  yo sabíaaaaâ€?…  yo no pude contener la risa y en medio de las risas le dije, “pero bueno, ya en serio, ¿te gustaron?â€?, “uyyy  Mario, definitivamente siiii, me están dando algunas ideas…  luego hablamosâ€?, y se iba dar vuelta cuando se devolvió y me dice, enfática “por cierto Mario, Marcela está fuera de límites, ¿ok?, es muy inocente, aunque se vea grandota y toda ricaâ€?, yo me sorprendí genuinamente “¿te molestó la forma en que la salude?â€?, “SIâ€? fue su respuesta, “pero vos sabes que yo soy así de galán, no quiere decir que le estaba echando los perros, disculpaâ€?, y continué, “pero, ¿por que te molestó?… pura curiosidadâ€?, Ella se volvió toda ruborizada y me dijo “no se, Mario, no se, no pregunte porque no se, nos vemos mañanaâ€?; “Raquel, discúlpame, no se que hice malo, pero discúlpame, de veras, no quiero irme y dejarte molestaâ€?; ella se recompuso y me sonrió; “no Mario, de veras, todo está bien, no me haga caso, vaya tranquilo, chaoâ€? y se dio vuelta para regresar con sus amigas.

Al llegar a casa continué mi fin de semana de sexo desenfrenado con la pelirroja que había prometido ser mi puta por siempre.  Tan bruto fue el resto del fin de semana, que el lunes yo salí para la empresa y a mediodía, cuando llegué a almorzar, ella apenas se venía levantando.  Sin embargo, y tal y como lo había previsto, varias semanas después, la joven madre de Rosaura hizo acto de presencia en casa y se la llevó, con el argumento de que habían abierto una fábrica en el pueblo, y que estaban contratando muchachas, pagaban mejor y era en su propio pueblo.  Sin embargo Rosaura cumplió su palabra, con su liquidación de salario se compró un celular, y siempre se mantuvo en contacto.  Hasta la fecha llama de vez en cuando, aunque nos visite solo en fechas esporádicas.

Asi, tristemente nos volvimos a quedarnos sin segunda empleada doméstica en casa; como dijo Rosy cuando volvió a quedarse sola “Mario, ¡no me importaría si la que viene no coge con nadie! Ni con usted, ni conmigo, si fuera una monja mejor, pero…  puñetera sal, que se queden de una vez por todas!!!â€?.  Lo que Rosy no sabía es que yo seguía tramando la solución final a esta situación, pero iba a tardar algunos meses más, por lo menos dos domésticas más.

La historia la seguiré en el siguiente capítulo, les parece?

Saludos, si quieren me pueden escribir a Cotico: tico6013@yahoo.com

Un Hogar Completo (XIV).. Rosaura se Hace Mujer y se va (I)

Jueves, Mayo 17th, 2007

Las semanas pasaban y las cosas se habían normalizado en mi casa, Rosa y Rosaura ya habían normalizado los trabajos de limpieza, y la casa resplandecía; como a mi me gusta; de vez en cuando me encontraba a las visitas asiduas: la familia de Rosy y mi amiga Gladys.  Con Rosy seguía manteniendo mis sesiones esporádicas de sexo, igualmente con Gladys, al menos una vez por semana con cada una de ellas; más que se habían hecho súper amigas, ya que se admiraban entre ellas, Rosy le encantaba lo brillante y seria que era la niña apenas púber y a Gladys le fascinaba la forma de ver la vida de la cincuentona.  De esta forma, un miércoles en el que había tenido sexo con Rosy, dejé otra vez la puerta de mi habitación abierta, para ver si Rosaura se iba calentando.  El asunto es que el día siguiente, después de almuerzo me dice Rosy: “Mario, ayer la colorada (Rosaura, por pelirroja) nos estuvo espiando todo el rato, yo alcancé a verla, se estuvo masturbando en la puerta un rato…â€?  “Excelente, ¿crees que ya esté lista?â€?, “Para coger, si; con quién, no sé,  en la de menos se la levanta un idiota del pueblillo de ella, uno de estos fines de semana… jajaâ€?; “jaja, bueno, luego hablamos, depravada!â€?

El viernes de esa semana regresé yo, temprano y sin avisar, como a las tres de la tarde; entré gritando a ver si alguna de mis criadas aparecía para ayudarme con algunas compras:  En vista de que nadie apareció, tuve que llevarlas yo mismo a la cocina.  Tratando de jugar de ordenado, decidí yo mismo acomodar las cosas en los anaqueles, sin embargo lo único que logré fue que la latería se me viniera encima, recibiendo una de las latas de atún en la frente, provocándome un pequeño corte en la frente, y un escándalo de madre.

Estando en el suelo, en posición poco decorosa, oí salir a Rosaura presurosa de su habitación (que, como todas las habitaciones de las criadas, da a la cocina); “Don Mario, por dios santo y los evangelios, varón, ¿que le pasó?�, a mi me dolía mucho, pero la verdad tengo el instinto muy entrenado, y esta muchacha salió de su habitación con el uniforme totalmente descompuesto, con algunos botones sueltos, y como pude darme cuenta minutos después, sin ropa interior alguna.  “!Nada, que me puse a jugar de caballero y las putas latas esas me atacaron, se me cayó todo encima: atunes, hongos, frutas en conserva, todas las putas latas!� Dije bajando la cabeza, poniendo mi pañuelo en la herida; aún así pude observar que, dos minutos después de haber salido Rosaura de su cuarto, salió Rosy, de la misma habitación, pero totalmente arreglada; solo hubo un detalle que me informó precisamente de lo que estaba sucediendo en el momento en que fui vil y cobardemente atacado por las latas de sardinas; y es que Rosy, siempre después de coger, se arregla puntillosamente, pero al salir del cuarto, se toma el cabello de la parte de atrás de la cabeza y se lo levanta, como para darse aire.  “Ajaaa!!,  con que esas tenemos�, dije yo para mis adentros.

Ambas se apresuraron a darme los primeros auxilios, y a ordenar las cosas del estante de la latería.  En ese momento me di cuenta, viendo a la pelirroja quinceañera subida en un banquito para alcanzar el mueble, que no llevaba ropa interior, puesto que ya anteriormente había visto que se le marcaban los calzones en la falda del uniforme, y en ese momento no se le marcaban nada más que sus deliciosas nalguitas; al darme cuenta de eso, levanté los ojos hacia Rosy, que estaba limpiándome la herida de la frente y le dije en voz baja “no me digas nada cabrona, ustedes estaban haciendo tortillas!â€?, “jaja… hacía rato habíamos terminado, pero todavía nos agarraste en cueros jugando en la cama, luego te cuentoâ€?, y seguimos en silencio, yo ,sufriendo los ardores del alcohol o lo que sea que ella usaba para limpiarme la herida y ella, muerta de risa.  Luego de la limpieza, me fui a mi estudio a hacer algunas cosillas de trabajo que me había traído a casa.

Poco antes de las cinco, llegó Rosy a mi estudio, y me dijo “Mario, ya me voy; pero antes de irme quiero advertirle una cosa: Rosaura anda calientísima, y me dijo que quiere que la desvirguen, así que si usted quiere hacerlo, es hoy, porque mañana en la noche sale con un muchacho del pueblo que le gusta, y yo creo que ahí se le acaba el virguilloâ€?.  “Rosa, vos sabes que yo no me muero por un virgo, si la muchacha hubiera querido conmigo, hace días lo hubieramos hecho, además, yo creo que ella me ve muy viejo para ella, acuérdate que ella solo tiene quince añosâ€?, “Y qué, ¿Gladys no tiene trece?, y aún así le partiste la madre cabrónâ€? “Ah, si, pero vos conoces a Gladys, es más madura que vos y yo juntosâ€? lo que pasa es que Rosaura es muy de campo, y me da pena desflorar a una muchacha inocentona, vos sabes que yo no soy un aprovechador, yo cojo con las que quieren conmigo, no fuerzo a nadieâ€?.  “Si, Mario, y eso te hace encantador, cabrón.  Pero por favor hazme caso, yo soy vieja y muy, muy jugada; si quieres hacerle un favor a la niña esa, que sea este.  Por lo menos date hoy la oportunidad de ver si ella quiere contigo, es todo, llévala al cine o algo así.  Es mucho mejor que seas vos el que la desflore, a que la embarace un idiota del puebloâ€?, y se dirigió a la puerta del estudio, cuando me acordé de nustro tema pendiente “Ehhhh,   suave, usted no se va así nomás… ¿cuándo me va a contar?â€?, “Ayy Mario, ya me tengo que ir.  Hagamos un trato, pásate mañana por casa, en la tarde, mañana hago pan casero, así te cuento mientras tomamos café,… ¡morboso!â€?, “Ok, nos vemos mañanaâ€?, dije mientras me acordaba de que tenía ganas de ver al resto de la familia, que tenía casi dos semanas de no venir por mi casa, principalmente quería ver cómo les había ido a las gemelas con los regalos de cumpleaños.

La verdad es que ya había terminado el trabajo, así que le di algo de pensamiento al tema de Rosaura; total la verdad es que Rosy tenía razón, era mejor que la chica esa aprendiera de alguien que la iba a tratar bien, a que la semi-violara un muchacho babeante que ni siquiera la iba a valorar; y la verdad es que Rosaura era una excelente persona.  Así que decidí darle una oportunidad, no seducirla, sino darle la oportunidad, si ella se mostraba deseosa lo iba a aceptar, y si se mostraba indiferente, la dejaría.

Salí del estudio y la encontré terminando de desempolvar los adornos en cristal cortado que habían en una mesita ratona de la sala, así inclinada se le veían bastante atractivas las piernas.  “Oiga Rojilla (por lo de pelirroja), ¿que tal si se alista más tarde bien guapa y la llevo a cenar a Tony Roma´s?â€?.  Ella se volvió haciendo que su cabello pareciera una llamarada en el viento y sorprendida dijo “si claro…uy, pero no, mejor no, ese debe ser un restaurante caro, y yo no tengo qué ponerme; no gracias, no quiero que pase una vergüenza por miâ€?, la verdad es que el argumento era bien tonto, pero tierno, y me conmovió.  “No sea babosa, si viera la pinta con la que llegan los gringos ahí, póngase guapa, nada formal ni nada de eso, solo una falda y una blusa cualquiera, salimos a las siete; y no hay pero que valgaâ€?, y me di vuelta, saliendo hacia mi habitación, rezongando que las viejas siempre son un dolor de cojones para salir, y demás; lo que la dejó a ella muerta de risa, pero lo principal es que no le permití que se sintiera avergonzada o que creyera yo estaba haciendo algo muy, muy especial por ella.

A las siete bajé, bañadito y afeitadito; y le toqué la puerta de su habitación, ella solo abrió un poquito, y me dijo “espérese tantito, ya casi estoy listaâ€?, mientras cerraba de nuevo.  Por lo que pude ver, solo tenía el brassiere puesto, por consiguiente no iba a ser “tantitoâ€?, iba a ser su buen rato, mientras se alistaba.  Total, faltando un cuarto para las ocho, salió de su habitación; estaba muy bonita, con toda su juventud esplendorosa: llevaba tacones altos, una faldita corta que le permitía mostrar las piernotas y su trasero precioso, una faja de pedrería y una blusa muy bonita que tenía una amplio escote caído en ondulaciones, tanto al frente como atrás.  Peinada con el pelo recogido en un moño alto, como una gran llamarada de fuego rojo; aretes de argolla dorada grande y maquillaje discreto.  Me le acerqué la tomé de la mano, se la levanté y la hice girar sobre si misma… “Definitivamente Rosaura, usted es una mujer muy, pero muy guapa, nadie diría que tienes quince, pareces una mujer de veinteâ€?, le dije mientras observaba encantado que, al uso de las mujeres de ciudad, prefirió no usar calzón antes de que se le marcara en la falda, y que, dado el tipo de blusa, definitivamente no usaba sostén; más que cuando levantó el brazo para girar, la blusa se le pegó al cuerpo, marcando un potente pezón en libertad.  Se los juro, ¡por un momento pensé en empujarla de nuevo hacia su cuarto y violarla ahí mismo!.  Pero dado que soy un caballero, la llevé al restaurante, donde tuvimos una cena deliciosa, regada con unas cervezas igualmente deliciosas (luego me di cuenta que ella no estaba acostumbrada a tomar, por su religión).  Al final de la cena, tuvimos una conversación muy interesante acerca de todo, entre ello, me confesó que no le gustaban las restricciones de su religión, y ya al final de la segunda cerveza, declaró que ella sospechaba que no iba a poder vivir bajo esas restricciones por mucho tiempo más.

Muy juiciosa, cuando se sintió un poquito mareada me dijo “Mario, me encantaría tomarme otra de estas (cerveza), pero mejor nos vamos a casa y nos la tomamos allá, ¿le parece?�.  A mi me pareció una excelente decisión, tampoco quería abusar de una chiquilla ebria.  Cuando llegamos a casa le pregunté cómo se sentía; “Bien, no es que estaba mareada, pero es mejor estar sobria, uno nunca sabe lo que le traerá la noche a uno�; “ok, entonces nos tomamos otra acá en la sala, ¿quieres?�, ella me miró y me hizo una sonrisa picarona y me dijo, “claro,  ya las traigo�, regresando poco después con las susodichas cervezas.  Se sentó junto a mi, se quitó los zapatos y subió piernas sobre el sillón; y continuamos nuestra conversación trivial, hasta que a los cinco minutos me dijo, “Mario, cuénteme, ¿cómo es que usted se acuesta con doña Rosa y con Mayra (la hija de Rosa) también?�, les juro que quise responderle: “igual que vos zorra!!�, pero en mi papel de chico bueno le explique con detalle cómo fue que tuve sexo con Rosy y posteriormente con Mayra (capítulos 3 y 7 de esta historia).  Desde el principio me pidió detalles, así que yo se los fui proporcionando, notando como la chica se iba calentando poco a poco; movía las piernas para un lado y para otro, permitiéndome ver con amplitud sus piernas y su entrepierna, coronada por una vagina súper chiquita, con algunos vellitos rojo fuego.  Vale decir que entre ese espectáculo visual, y los recuerdos sexuales, ya tenía una erección de campeonato; sin embargo, iba a ser ella quien tuviera que seducirme, no yo, o al menos no todavía.  Aunque yo sabía, en mi fuero interno, que esa misma noche esa quinceañera iba a perder su atesorada virginidad.  La chica adolescente, no podía evitar mirar de rato en rato la erección que yo tenía, tanto así, que poco a poco empezó a provocarme abiertamente.  Por ejemplo, cuando se reía por algo, se inclinaba hacia delante, tocándome las piernas y dejándome ver sus pechos por el escote, o se estiraba arquenado su cuerpo, de tal forma que se le marcaban los pezones que estaban por reventar, o movía las piernas lentamente, dejándome ver su vagina.  El acoso estaba en lo mejor, porque yo la miraba descaradamente y ella sonreía cada vez que me cachaba viéndola.  Luego, para hacerla mejor me dice “me deja recostarme en usted, le prometo que no me duermo�, y sin esperar mi respuesta recostó la cabeza sobre mis piernas, mejor dicho sobre mi pene, mientras subía todo el cuerpo en el sofá, recogiendo las piernas y disimuladamente jalándose la falda hacia arriba (según ella rascándose la pierna), hasta dejar medio culo al aire.  Yo, siguiendo el espíritu de los eventos puse mi mano sobre su cadera, sin darle mucha importancia.

Continuamos la conversación, mayormente acerca de relaciones, ella me contaba de sus novios de infancia y de cómo uno de los últimos trató de hacerle el amor “me empezó a tocar acá  Mario� decía mientras se agarraba las tetas de una manera más sensual que explicativa, “no es que me molestara, es que lo hacía con muy poca delicadeza, como si no le importara nada, muy desconsiderado, se le notaba lo carajillo, por eso me gustan más los hombres mayores�, dijo, mientras me volvía a ver, sabiendo que cada movimiento de cabeza es como si me estuviera masturbando; y sin darle mucha importancia al hecho de que ya yo le había subido la enagua hasta arriba, arrollada sobre el cinturón de pedrería.

Luego de unos minutos de manoseos, sin parar de hablar, se levantó y dijo “ya vengo, voy por la última cerveza y a cambiarme la ropa�; yo protesté diciéndole que me encantaba la ropa que andaba, a lo que ella, sin volver a ver y bajándose la enagua a su posición original dijo “ya se que te gusta, por eso mejor me cambio, no quiero ser una tentación�.  Duró varios minutos en regresar, en los cuales yo creí, seriamente, que se había arrepentido a medio camino; “no importa, lo intenté� me dije a mí mismo con decepción.

Claro, cuando regresó venía con las cervezas en la mano, descalza, caminando super sensual, moviendo las caderas como una venada en celo.  Y… si, se había cambiado la ropa; ¡pero qué cambio mi hermano!.

Se había puesto un baby doll (una de estas batas pequeñas totalmente transparentes que llegan apenas a cubrir la vagina, combinada por un calzón tanga de encaje) rojo, todo el conjunto, obviamente sin brassiere y con una tanga igualmente transparente.  Una de las imágenes más sexy que he visto en mi vida.  Lo único que acaté a decir fue “te ves deliciosa, rojilla!�, ella, se inclinó exageradamente, dejándome ver su culo perfecto y cómo se le metía la tanga en su rajita, a cincuenta centímetros de mi cara; puso la cerveza en la mesita, se levantó y se sentó en mis piernas, me abrazó, y acercando su boca a mi oído (porque si me lo dice de frente se hubiera muerto de vergüenza, lo juro) me dice: “yo se que te gustaba la ropa que andaba puesta, pero creo que así vas a poder verme mejor, ¿no?�, mientras me soltaba y se sentaba al otro lado del sofá, cruzando las piernas en una pose propia más de una niña que de una mujer, permitiéndome ver cómo la tanga se perdía dentro de su vagina virginal.  “si claro que me gusta el cambio, tienes un cuerpo precioso, disculpa por no haberme fijado antes, ¿de dónde sacaste el conjunto?�, ella se rió y levantando sus brazos, para dejarme ver mejor sus pezones me dice  “lo compré por catálogo, Raquel y Denis me ayudaron a escogerlo, me alegra que te guste, lo estaba guardando para esta ocasión, entre otras cosas que guardé también para este momento�.

Ya era suficiente!!!, ya no aguantábamos las ganas ninguno de los dos, me acerqué a ella, y pegando mi boca a su oído le di un suave, muy suave beso en la mejilla, diciéndole “¿y que otra cosa guardaste para este momento, ahh?â€? mientras le besaba el lóbulo de la oreja.  Su respuesta fue contundente: “mi virtud Mario, quiero que me hagas el amor, quiero dejar de ser virgen en tu cama… ¡bésame!â€?.  Yo ni lerdo ni perezoso, separé mi cabeza de su oído y la besé, primero suavemente, luego más apasionadamente, mientras nos fundíamos en una abrazo electrizante lleno de manos, besos y jadeos; pude comprobar que sus pechos casi infantiles eran duros como piedra, y que sus pezones eran suaves como la rosa, le besaba el cuello con pasión y suavidad, perfectamente consciente de que, por su forma de ser, esta jovencita iba a atesorar cada uno de los recuerdos que esta noche le dejaran; y si bien yo estaba deseando cogérmela, quería que su recuerdo fuera el de la más romántica de las escenas del mundo.  Siempre que me topaba con una virgen lo hacía así, más este, que era un caso muy, muy especial.

Ella me tocaba las piernas, el estómago y me abrazaba con fuerza diciéndome “nunca creí encontrar a alguien que me tratara así…  gracias don Marioâ€?, “shshshshsss, déjate llevar, no pienses en nada más solo disfrútalo, ¿ok? solo disfrútaloâ€?.  Al escuchar eso, ella se volvió más atrevida, y empezó a tocarme el pene por sobre la tela del pantalón diciendo “¿esto es mío, papacito?, ¿me va a meter esta cosa?â€?, mientras yo le besaba los pechos sobre la tela transparente le dije “cuando quieras, te la meto cuando quieras…â€?.  Su respuesta no se hizo esperar  “vamos a tu cama, ¡ahí es donde me quiero entregar!â€?.  Me levanté, y casi me dolía la erección que tenía, empecé a caminar detrás de ella, la cual, al darse cuenta que iba viéndole el culo, cuando subíamos las escaleras me dijo, como sin darle importancia, “no te preocupes, también te vas a comer mi culito, pero no hoy, mañana; de todos modos ya avisé que este fin de semana no iba a ir a mi casaâ€?.  Yo estiré la mano y le apreté una nalga, y le pregunté que desde cuándo tenía planeado esto, ella respondió “como fantasía… desde que te conocí; como plan… desde que te veo coger con Rosa y ¡como trampa desde esta tarde, jaja!â€?, y cuando entraba a mi habitación dijo muerta de risa “le pedí a Rosa el favor de convencerte que me invitaras hoy a salir o algo así, a ver si de veras te gustaba yo…  pero ven, déjame desnudarteâ€? dijo mientras me quitaba la ropa.  Al verme desnudo me tomó de mi pene y me jaló hasta la cama, donde continuamos la sesión de besos y manoseos, cada vez más fuerte; hasta que a los cinco minutos le quité su bata por encima de la cabeza y le dije, “ya sabes lo que te voy a hacer ¿no?â€?, “uy siiii, chúpeme la vagina, si por favorâ€?.

Yo he visto a Mayra chupando, y es una experta, a Rosa nunca la he visto, pero estoy seguro de que es una experta también, así que tenía que lucirme con esta mamada. Y creo que lo hice, porque a diferencia de la forma en que se lo había hecho Mayra, en un rato de deseo apurado en medio de una fiesta, yo me tomé las cosas con calma.

Al momento de sentir mi lengua jugando con sus labios superiores Rosaura empezó con sus gemidos y gritos “Uyyy si, chupe papacito, chúpeme el virgo, deme lengua, Dios todopoderoso que mamadaâ€? y bajaba a los santos como loca mientras se movía como poseída, subiendo y bajando su vagina en mi lengua.  Luego de un rato de jugar con su clítoris, se le vino el primero de muchos orgasmos.  “Siii me riego  me riego…  demelooooo, cabrón asaltacunas!â€?,  “eso era lo que querías verdad cojerte a esta güila inocente, ¿verdad?, sátiro hijodeputa.. mámameeee  me vengooooo   dioooooooooooossssssss  dioooooooooooooooosssmiiiiiiiiiiiio!â€? y empezó a jadear como loca, mientras yo, decidido a dejarla muerta, no paré, sino que le metí los dedos y empecé a jugar con su himen, tratando de romperlo a poquitos.  “Ayyy, si rómpalo, rómpalo que es suyo Mario, uy que rico, ay duele un poquito, pero no pare diossssss, no pares,  ahí mismo, mètame los dedos, ahí mismo… no me suelte, me vengooooo   ricooooooo  Diosmíiiiiiiiiiiiiiooo  me riegooooooo!â€?, y le vino otro orgasmo,  mientras yo le agarraba el punto G, ya roto su himen en medio de el éxtasis de su orgasmo juvenil.  Yo seguí trabajando con mi lengua y probé el meterle un dedito en el culo, para ver como reaccionaba.  “Ayyy, suavecito, solo un dedo, no más, mañana me lo rompes, solo un dedito… asiiii, rico, que rico, si, chúpemela, métame los dedos, siii..â€? gemía la chica cuando sintió que le clavaba dos deditos en la vagina y el dedo anular en el culo, haciendo el mete y saca clásico, sin parar de succionarle el clítoris, como si estuviera chupándole la vida.  “Siiii metalos, chupe, me matas me maaatasssssss  diossssmioooooooooooooo ricoooooooooooo  sigueeeee, me vengooo  idiooooootaaaa, dame maaaassss  no paresssssss, ahghghghghgâ€? dijo teniendo un nuevo y más impresionante orgasmo.  Yo fui sacando mi mano de su vagina, y dejándola que respirara un poco; “dame un descanso papi… que ricoooooo estuvoâ€?, dijo al darme un beso apasionado lleno de lengua, “dame los dedos, quiero probar mi caldo y mi sangreâ€? dijo tomando mi mano y chupándo los dedos.

“venga, descanse mamando mamita, aprenda a mamar picha� le dije, acercando su cara a mi pene, ya flácido por el esfuerzo de la mamada;  Ella queriendo retribuirme su placer empezó mamar como loca, una mamada que me pareció bastante experta; por lo que le pregunté dónde había aprendido a mamar tan rico, y me contestó socarronamente “aprendí viendo tus cintas porno, chupándo uno de tus consoladores y masturbándome pensando en ti, no sabes desde hace cuánto sueño con poder chuparte la picha, Mario�, y la engulló con gran destreza, tocándome los huevos y acariciándome el culo.  “dame un momento, que quiero hacerlo a lo loco�, dijo levantándose y sacando el famoso consolador de la gaveta de los juguetes, “Ahora si, deme para chupársela�, me dijo mientras se metía el consolador, en modo vibrador, dentro de su chochito,  una y otra vez, sin por ello descuidar ni por un momento la mamada deliciosa que me estaba dando.  Cambiamos de posición un par de veces, y como dos orgasmos después le dije, “ahora si, voy a romperte el virgo de verdad�,  la atraje hacia mi y le dije “Abre bien las piernas amor�, ella se agarró la parte de atrás de las rodillas y me presentó una piernas abiertas dignas de una puta, obviamente eso lo había aprendido de Rosy y su hija.

Puse mi pinga en la entrada de su vagina y le dije, “¿lista?â€?, “Siii amor, métamela de un solo pichazo, deme sin pena, que tengo quince años deseando que me cojanâ€?.  Yo ya no aguantaba las ganas de empujársela, desde temprano esta chiquilla quinceañera me había estado provocando sin pena, y ahora por fin le iba a romper la madre.  “!Toma entonces puuuutaaaaaaa….!â€? le dije al momento de clavársela hasta adentro, pero hasta adentro, ¡ni los pelos del pubis me quedaron fuera!.  “Ayyyyyyyy  cabroon, me dolióoooooooooooo  hijodeputa, dele, dele duro… Diooooooooosssssmioooooooooooo que deliciaaaaaaâ€? dijo abriendo los ojos y agarrandose las tetas deliciosas….  “deme, cabrón, deme picha, no pares, diosssssssssssssssss gracias diooooooooooooosss que ricooooo, más, más durooooâ€?, decía la chavala, al sentir mi verga entrar una y otra vez en su, ya no más virgen, vaginita.   La sensación era deliciosa, Rosaura tenía una vagina súper estrecha, y poco profunda, entonces mi pene se sentía totalmente rodeado de carne joven y deseosa.  “rico mamita, mueva el culo, mami, muévalo puta pelirroja, mueve tu roja panocha, puta de mierdaâ€?…  decía yo cuando la cabroncita empezó a moverse como si la hubieran acostado en un hormiguero.  “siii, hasta adentro, siiiii hasta adentroâ€?, empezó a gemir cuando sintió que se la sacaba completa y se la volvía a empujar hasta el fondo.  En un momento determinado la saqué, más para evitar regarme, que por otra cosa, y le puse de perrito “venga para que se acostumbreâ€?, y al empujársela ella grito. “Siii que rico, me vengooooo, si otra vez me viene  Dioooooooooossito mio que ricoooo otroooo otroooooooâ€?, clavándose hacia atrás y quedándose quieta.  Treinta segundos después empezó ella misma a meterse y sacarse mi picha, “si, que ricooo, papi si quiere se me riega adentro, a mi se me fue la regla hace dos días (o sea ¡no era fértil ese fin de semana!), deme más papitoâ€?.  Yo seguía como loco, estaba sudando copiosamente y ya casi me daba un ataque cardiaco, estaba a punto de regarme, pero aún quería hacerle algo más a esta puta quinceañera, y le puse la mano sobre las nalgas, empujándole el pulgar un poquito nada más en el culo “toma puta, toma por los dos huecos, eres mi puta, dilo, sos mi puta Rosaura, te voy a culear cuando me de la gana puta, eso era lo que querías, desde temprano que empezaste a templarme, ¿verdad puta?, toma por los dos huecosâ€?.  “Ahghhghgh  siiiiiii siiii, soy tu puta hoy  y siempreeeee….  dame más dame….  soy tu puta…  dame que desde temprano estaba mojada pensando en tu picha en mi panocho…dameloooooâ€? Y en ese momento no aguanté más mi eyaculación: “tomalaaaaaaaaaaaaa  tu lecheeeeeeee   tomalaaaaaaa ohhhhhhhhhhhhhh  siiiiiiiii  mamacita…  esta es tu leche, tenga…â€? y me le regué adentro, con oleadas de leche tras oleadas de leche, esta idiota me había ordeñado como si yo fuera un chico de colegio.   “Siiii la sientoooo  siii papi no pares lléname la panochaaaaaaaa  siiiiiiiiiiiiii  aghghghghghgh  diooooooooooooossssssssssssss santo de los cielossssssssssssssss que ricoooooooo!â€? dijo cayendo de bruces sobre la cama, al momento de tener el último orgasmo de la noche.  Yo caí a su lado.

Luego de recuperar la respiración, se acercó y me dio un beso muy tierno, se levantó y se metió a la ducha a asearse, a los dos minutos salió totalmente empapada y caminando desnuda y descalza se fue pegando brinquitos de alegría hacia la cocina a traernos dos cervezas más.  Les digo, no hay nada más sexy que ver a una mujer totalmente desnuda salir empapada del baño y caminar en cualquier dirección.

Al volver, me dio la birra, y otro beso igualmente apasionado, luego se empinó la cerveza, y, al igual que yo, se bebió la mitad del contenido de un solo trago.  Sacudió su pelo y me dijo, con cara de ángel: “Mario, gracias, no sabe lo feliz que me has hecho, créeme que te recordaré por siempre, con todo el cariño del mundo, hoy se que no importa si algún día me case y tenga hijos.  Por más que ame a mi esposo, siempre te amaré al menos un poquito acá en mi corazón�, dijo tocándose la deliciosa teta izquierda, “y acá también, papito� dijo agarrándose la vagina, y  después de otro trago continuó “mhmhm  es cierto lo que te dije hace un rato, soy tu putita, hoy y cuando quieras; yo se que a vos lo último que te hace falta es otra puta, pero acá estaré cuando quieras; y si algún día me voy de esta casa, siempre sabrás donde encontrarme�.

Yo le agradecí mucho sus palabras, y sobre todo el gesto de darme su virginidad, nos estuvimos besando hasta caer rendidos.  Pero todavía no terminaba el asunto, al día siguiente esta chica demostraría que realmente deseaba iniciar su vida sexual por todo lo alto.

La historia la seguiré en el siguiente capítulo, les parece?

Saludos, si quieren me pueden escribir a Cotico: tico6013@yahoo.com

Un Hogar Completo (XI).. La asistenta de Rosy, Intento 2: Rosaura. (Primera vez)

Lunes, Mayo 7th, 2007

Continua la historia, con la contratación de la nueva asistente para Rosy.

A las siete de la mañana me levanté ese lunes debía entrevistar a la nueva asistente de Rosa.  Me levanté con una gran erección, y me encaminé a la cocina donde tuve que hacerme yo mismo el café, porque Rosy no llegaba hasta las ocho, y ese era trabajo de la segunda criada, la cual apenas iba a entrevistar.

Me asomé al portón de la entrada, y vi a una muchacha sentada en una de las piedras que “adornaban la entrada a la casa.  “¿Usted venía a la entrevista?. “si señor.  Le abrí el portón y volví adentro, porque amenazaba lluvia.  Decidí que ya que era tan bruta de quedarse afuera hasta que la llamaran talvez quisiera, de veras, tan ingrato trabajo.

El resumen de la entrevista fue que la chica  se llamaba Rosaura, que tenía 15 años, nunca había trabajado en otra cosa, era de campo, pelirroja, pecosa, joven, ni fea ni bonita, buenas piernas, esos si; callada pero no estúpida, parecía trabajadora y honesta, de maneras campesinas.  Al final de la entrevista yo solo le dije: “Mire, esta es su habitación, desde hoy empieza, cuando venga Rosa se pone de acuerdo con ella para todo.

A mediodía, cuando llegué a almorzar y hacer siesta Rosy me informó que todo iba de maravillas con la chica, que era como un tren para trabajar, y que era muy simpática, media campirana, pero simpática.  “No jodas, si vos sos del culo del mundo de un pueblo que nadie conoce ni en Cartago!!!;  “Ah, pero eso fue hace años, Mario.  Total pasaron las semanas, y la chica funcionaba a la perfección, de hecho hasta habíamos hecho migas en mi hora del desayuno, que yo insistía en que me acompañara aunque sea con un café para no quedarme solo a tan aburrida hora mañanera, aunque ella hubiera desayunado desde las 6am.  Un día, se puso seria y me preguntó por los ruidos que se escuchaban en mi habitación varios días a la semana en mi hora de almuerzo (ratos fijos para coger con Rosa), yo simplemente le dije, sin levantar la vista del diario, como quitándole importancia:

“esa es Rosy, que a veces tenemos sexo a mediodía; a veces lo hago también con su hija, y antes que vos vinieras también lo hacía los sábados con la criada anterior.  Ante su mirada de sorpresa, simplemente le dije…  “En esta casa la vida sexual de los que la comparten es bastante abierta, no te preocupes, nadie te molestará si eso es lo que quieres, pero si deseas participar eres bienvenida.  Ella respondió serenamente… “Ay don Mario, gracias pero no, yo soy niña todavía (niña = virgen, en el campo), “ok, tu te lo pierdes, pero recuerda que acá no juzgamos a nadie, así que si sos virgen o puta, da igual, te trataremos igual, no es como en el campo que te echarían de la casa, jaja, si no me crees pregúntale a Rosy

Varios días después me encontré el concilio de brujas (Rosy y su hija Mayra) en casa, un viernes en la tarde seriamente enredadas en un problema, y yo cometí el error de meter mis narices.  Resulta que las gemelas estaban por cumplir quince años, y ellas quería hacerles una fiesta conjunta;  después de todo el enredo, se resolvió que la fiesta después de la misa de quinceaños sería en la casa, un sábado, y que yo correría con gran parte de los gastos…  ya lo dije, nadie me tiene metiendo las narices donde no me llaman; sin embargo, el asunto probaría ser de gran beneficio a finales cuentas.

Después de varias semanas de barullo en los que todos estuvimos involucrados en el asunto, hasta Rosaura terminó en carreras por la fiesta; en todo caso había entablado una estrecha amistad con las gemelas. Asi, llegó el famoso día de la celebración, en la mañana todos los muchachos invitados pasaron a dejas sus mochilas con la ropa de baño (porque iba a ser una fiesta con piscina), luego a la hora de la misa solo estábamos en casa Rosaura y yo, yo porque nadie me hace entrar a una iglesia, y ella porque es de esas religiones protestantes superconservadoras, hablando de todo un poco me dice la muchacha “Don Mario, total, ¿qué son ese montón de películas que tiene usted en la biblioteca de su habitación?,  “Ahh esa es mi colección de películas de adultos, hay de todo lo que se te ocurra; y luego de ver su mirada de curiosidad le añadí… “claro, como vos sos virgen no deberías ver eso, jaja, a lo cual ella se puso muy roja.  Yo me levanté y fui a checar los regalos, entre todos los regalos para las gemelas habían cuatro regalos míos, para Raquel un DVD player y para Denis un pequeño televisor, así podrían compartirlos en su habitación (ellos compartían habitación); además había un regalo para cada uno, sin nombre de procedencia, solo con una nota de “Abrirlo con cuidado y en privado ambos regalos eran sendos paquetes de dvd para adultos.  Para Raquel películas de contenido lesbo y de sexo de jovencitas con hombres mayores; y para Denis, pues simplemente sexo gay y trans, que presumí yo era lo que le gustaba, al obviamente gay, muchacho.  Algunas de las películas tenían un fuerte contenido incestuoso; para que se fueran acostumbrando al tema.

Al rato llegó todo mundo, el catering y los invitados, y ya ni siquiera me metí en el evento, solo esperé a que los jóvenes se tiraran a la piscina, para subir yo mismo y ponerme ropa más adecuada al entorno (Slip speedo como todo mundo, y camiseta de mangas, aunque con el short a mano.  Jalé una tumbona de la piscina y me recosté a la sombra de un árbol, como a ocho metros del tumulto de 40 muchachos, madres, padres y demás bombetas, a degustar la comida, las cervezas y la vista;  no tardó mucho tiempo para darme cuenta que entre Rosa, Rosaura y Mayra tenían todo bajo control.  Vino el brindis y luego los regalos.  A distancia pude observar la reacción de los gemelos a mis regalos, Denis inmediatamente se puso rojo al ver el regalo secreto, pero no lo abrió, solo lo puso en su mochila; Raquel se quedó mirándolo con curiosidad y se lo dio a Rosaura para que esta lo sostuviera mientras se terminaba el asunto de los regalos.  Luego de el desorden de los regalos, la fiesta tomó su propia vida ante mis ojos;  Mayra decidió que ya no la necesitaban como madre/organizadora y se fue a cambiar, llegando a sentarse junto a mi al árbol.  Venía con un par de cervezas en la mano y un bikini que de seguro iba a provocar las pajas de algunos de los chicos de la fiesta; se dejó caer y empezamos a hablar tonteras, mientras me mostraba algunos de los más cercanos amigos de sus hijos; al rato pude darme cuenta que una de las muchachas, sentada en la mesa de Denis, nos miraba con cierta insistencia y curiosidad, ella tenía la misma edad de los gemelos, unos quince añitos, probablemente era compañera de alguno de ellos, delgada, blanca, de cabello largo y oscuro, 1.55 mts, de senos tal vez pequeños para esa edad, pero con la cintura y caderas bien definidas, usaba un vestido de baño de dos piezas verde fosforecente cuya parte baja era de talle bajo, o sea que dejaba ver el inicio de la división de sus nalgas; no podría decir que era bonita, tampoco fea, una chica agraciada, normal, que nos miraba con insistencia; al consultarle a Mayra, esta se sonrió y me dijo: “esa es amiga de Denis, creo que le gusta… “¿Nooo, no me digas que a Denis le gustan las chicas? “Nooo baboso, a ella le gusta él, pero él ni se da cuenta, míralo… me dijo señalando a su hijo, el cual, como era de esperarse, ni se daba cuenta de la chiquilla que lo miraba con cara de boba; mientras él centraba su mirada en algunos de sus compañeros (o en sus paquetes) que estaban al otro lado de la piscina, el equipo masculino de natación, por lo que supe.

En medio del alboroto, pude ver un gesto de Raquel hacia Rosaura, luego del cual tomaron mi regalo anónimo y se desaparecieron de vista.  Así, luego de un rato, Mayra decidió ir a buscar a su hija; mientras estuvo ausente la chica de mirada insistente paso un momento a saludar, y a agradecerme el haber hecho la fiesta para los gemelos, “cuya condición socioeconómica nunca les hubiera permitido tales lujos, en sus propias palabras; resulta que la chica era una rata de biblioteca definitivamente, en todo caso se presentó a si misma, extendiendo su mano con formalidad “perdone, no me presenté, me llamo Gladys, mi papá es aquel señor, el fue el carpintero que contrataron para hacer los toldos; soy compañera de Denis; me acompañó unos momentos, mientras hablábamos de todo un poco, pero se alejó disculpándose al momento de regresar Mayra. 

Algo extraño había pasado, yo a Mayra la conozco, y venía con la misma mirada perdida y cara de zopenca que pone después de tener un orgasmo; lo que despertó seriamente mi curiosidad, por lo que me levanté y en un gesto gracioso le dí un beso en la mejilla, ayudándola a sentarse.  Muchos años de fumado no han logrado que mi sentido del olfato desaparezca,… y a esta mujer la mejilla le olía a jugos vaginales!!!.  Sabiendo que si no pregunto no me dicen nada, simplemente le dije: “oiga Mayra, vaya lávese la jeta mae, que ese olor a panocho llega desde a metro!!; la otra se ruborizó y dijo… “Ya vengo…, levantándose y entrando a la casa mientras yo le recordara que tenía que venir después.

Cinco minutos después se sentó y me dijo… “Luego le cuento…, “noooo ni mierda, usted me cuenta ya, venga, acérquese y me lo cuenta así cerquita, que con el escándalo que se tienen allá no va a escucharla ni un murciélago.

“Bueno usted vió que hace rato salí a buscar a Raquel, la busqué por todo lado y no la encontré abajo, así que subí arriba, yo se que usted pidió que nadie subiera a la segunda planta, pero esa mujer es una atrevida, usted la conoce…

La cuestión es que subí a tu habitación, y entré a ver si veía a la colocha esa; cuál fue mi sorpresa cuando me encontré a la colorada Rosaura, toda colorada.  Digo, estaba ida, viendo una cinta porno!!!  ¿Haz de creer?, ni siquiera notó que yo estaba ahí parada en la puerta, estaba sentada en el respaldo de la cama, desnuda y masturbándose.  Por cierto, Mario, esa hembra se tiene un cuerpazo, pero no parece.  Yo cerré la puerta por miedo a que alguien entrara y la viera en esas poses; puse el seguro de la puerta y le hablé, a ver si reaccionaba…  Me miró con una cara de susto que no tiene idea usted… miraba para todo lado como buscando ayuda.  Cerró la piernas y puso la cabeza entre las rodillas de la vergüenza.  Pobre chica, se puso a balbucear disculpas y demás cosas, pero sin levantar la cabeza, creo que hasta estaba llorando, no se, me decía… “Ay doña Mayra, que vergüenza!!, que vergüenza!!, va usted a pensar que soy una perdida….  oiga Mario, esta chica de veras que es de esas religiones bravas, porque se puso cada vez peor y peor; que el pecado, que la lujuria, que el lesbianismo, etcétera y demás mierdas que habla esa gente; pero en serio, ya me estaba asustando cuando decidí consolarla, le dije “Tranquila Rosaura, las mujeres hacemos eso y más, y eso no nos hace sucias corrompidas como usted dice, es más yo lo hago todo el tiempo y no soy una de esas que usted dice ¿no? “Nooo señora, jamás usted es una persona preciosa!! me respondió, y levantando la cabeza me dijo “Usted lo hace también?…  no pude contenerme, Mario, créeme que traté, le solté la carcajada y le mentí descaradamente para hacerla sentirse mejor… “Si, claro, de hecho le pedí a don Mario la habitación para venir a hacer lo mismo que usted estaba haciendo, no ve que una tiene necesidades y con tanto muchacho semidesnudo ahí abajo me calenté.  Y sin pensarlo, le juro Mario, sin dobles intenciones, le quité el control remoto le dije “¿seguimos juntas?, ¿no te molesta?, así puedes continuar vos y yo hago lo mío, acá cada una a cada lado de la cama, luego de decirlo me puse de pie nuevamente, me quité la ropa sensualmente, porque de veras ya me estaba calentando y ya desnuda adopté la misma posición de ella, con las piernas abiertas masturbándome.  Así estuvimos viendo a un tipo veterano cogiendose a dos chicas jóvenes, mientras ella continuó, un poco recatada, pero más suelta después; la verdad es que yo estaba muy caliente.  Como a los cinco minutos cambian la escena y aparecen dos mujeres,  una joven y otra mayor, se suponía que eran madre e hija.  Al ver esa escena Mario, me calenté montones, y por lo visto a Rosaura también, porque no paraba de tocarse, Mario, que buenas tetas tiene esa pelirroja, pequeñitas pero bien paradas, y los pezones son como botoncito de rosa, y la panocha, llena de pelitos rojos rojos, viera como me calentó eso, y a los cinco minutos de estarnos viendo de reojo y de ver la escena, ya cuando en la pantalla la chica se dejaba chupar el mico por su madre, se me salió una yeguada, te lo juro que se me salió desde el fondo del alma… “Uyyy que chiquilla más rica, por Dios!!!  Rosaura se detuvo inmediatamente y me miró fijamente a la cara y me preguntó “Mayra, usted también lo hace con mujeres???, “Si, claro, de hecho soy conocida por ser una experta haciendo eso mismo, dije señalando a la mujer que estaba mamando vagina en la pantalla.  “Ahh, que dichosa, dijo ella y siguió en lo suyo, como por dos minutos.

Repentinamente se volvió hacia mí, y me dijo, con una inocencia en la cara y una lujuria en los ojos, que no tienes ni idea de lo que me calentó: “Mayra, ¿me enseña? Quiero aprender, ¿Me enseña, si?.

Mario, no pude aguantar la tentación, la chica esa está deliciosa, y es virgen, para colmo, a mi me matan las chicas vírgenes; así que me acomodé entre sus piernas y sin decirle nada empecé a besarle la parte interna de los muslos, mientras con los brazos le abría aún más las piernas.  “Claro que si, le decía, mientras le daba besos en las piernas, “Vas a ver que el placer es la gloria, no la culpa!!

Mientras Mayra me seguía contando tan asombrosos suceso, yo ya estaba seriamente erecto, tanto que ya se me notaba, y no hallaba cómo colocarme la pinga (a mi se me había olvidado el short en la cocina),  la cabrona se reía, pero a mi me daba pena de que me viera alguno de los de la fiesta; de hecho estaba seguro que Gladys, que seguía mirándonos desde el otro lado de la fiesta, se había dado cuenta de mi estado.

“Viera usted Mario,  es una fiera!!!, y continuó su relato:

Cuando ya estaba super excitada de los besos en la piernas que le estaba dando, me levanté sobre ella y empecé a besarla en la boca, mhmh.  Delicioso besa esa chica, no es tan inexperta no creas, cuando la besaba, ella agarró mis pechos y me decía…  “Uy Mayra, que tetas más ricas, hace rato tengo ganas de agarrarlas… sobarlas…. mhmhm besarlas…  ¿me deja?, “No tan rápido mi chiquita, primero usted para que vaya agarrando volados (aprendiendo), y después me lo hace a mi. Y me agache a darle una buena chupada de tetas…  “Uyy  si, que rico Mayra siga, siiii  uy si suavecito más Dios más Diosito mío más, deme más por dios,  se siente tan deliciosos, uy sii chupe…  decía mientras yo le mordisqueaba suavecito los pezones rosados como manzana, se le notaba lo religiosa, ¿no?.  Así la tuve como cinco minutos, yo sabía que la güila estaba por regarse, pero quería que aguantara más, así que bajé el ritmo y la empecé a besar en el estómago y en el vientre, tratando de bajarle un poco la calentura.  Pero cuando bajé a su vagina, no hubo forma de detenerla…

Empecé a chuparle de arriba abajo los labios vaginales, que estaban super mojados, y a jugar con su clítoris suavemente.  De pronto me levanté y saqué de tu gaveta de juguetes el dildo pequeño (pequeño, realmente, tiene como 1.5 cm de diámetro, como por 13 centímetros, es para principiantes, de hecho parece más un lápiz labial que un dildo), el del culo, yo a esta carajilla le iba a enseñar lo que era regarse, lo encendí y se lo empecé a pasar por fuera de la vagina, mientras le chupaba el clítoris; esa enana se movía como culebra macheteada, parecía que la iban a violar, y gritaba como loca “Si.. por dios que rico, ricoooo mamemela… uyyyy que sabrosera mas rica…..   más Dios más Dios más por amor de dios, deme más hágale por favor no pare, no pare… más más más, deme más, luego de un momento, le levanté aún más las piernas y le di el dildo, le dije “ahora póngaselo usted en el pipirigallo, solita, yo voy a seguir mamándola, y me puse a cuparle el culito, viera Mario, que culito más lindo, uno de los más lindos que he visto, rosadito y sin un solo pelito, una delicia.  Claro, cuando sintió el efecto combinado del vibrador en el clítoris y la lengua en el culo se volvió loca, fue delicioso verla disfrutando tanto.  Cuando me cansé, porque esa posición es incomodísima, le quité el vibrador, lo chupé y seguí lamiéndole la vagina, mientras lo ponía en la puerta del culito, inmediatamente me dijo…  “Uyyy si, que rico ya he escuchado a su madre decir que eso es riquísimo, métamelo, por favor…  que me tiene loca, métame algo yaaaa….!!!

Yo sabía que la tenía lista, así que nada más se lo empujé un poquito y la lengua hizo lo demás…  Se vino en una regada asombrosa, nunca había visto a alguien chorrear tantos jugos como esa muchacha, solo decía…  “Siiii..  me vieneeeeee… me vieeeeeeeeeeeeene…, y terminó en un temblor.  Yo me levanté, me levanté a sacar los juguetes de verdad, y me recosté junto a ella, a seguir masturbándome, quería ver qué tan agradecida era la chavala.

Ni tiempo me dio, inmediatamente se volvió y empezó a hacerme lo mismo.  Te cuento Mario, esta mae, tiene pasta, porque me pegó una mamada que te juro no parecía novata, y mucho menos cuando me metió los juguetes, primero jugó con el chiquitito, metiéndomelo en el chocho y en el culo después, después agarró el doble y me lo hizo empujado en ambos lados…  Vos sabes que a mi la doble penetración con juguetes me mata…  y me regué como cerda en menos de 5 minutos.  Te digo, fue un polvazo. 

Y Mayra terminó de contar su suceso del día recostándose, mientras se empinaba una cerveza desde la botella y encendía un cigarrillo, en medio de una sonrisa de lujuria y con los ojos cerrados.

La historia la seguiré en el siguiente capítulo, les parece?

Saludos, si quieren me pueden escribir a Cotico: tico6013@yahoo.com