Soy una mujer casada con ganas de cumplir fantasias eróticas y tener nuevas experiencias sexuales, tengo un amante que me las ha hecho realidad y me satisface en todos los aspectos desde hace 2 años, tanto el como yo nos fascina el sexo, nos excitamos tan solo el vernos, y no se diga cuando estamos juntos, es un fuego total, un dia le comentè que me encantaría tener sexo con 2 hombres, pensé que sería difícil porque solamente el logra complacerme y me fascina, asi que uno de esos tantos días sexuales, yo estaba cenando con una amiga y el tenia una reunión en su departamento con varios amigos, asi que al parecer esa noche no podríamos estar juntos, pero me llegó un mensaje por cel. De el invitándome a su departamento sin decirme que tenia invitados, y yo ni tarda ni perezosa corri hacia el…
Al llegar el ya me estaba esperando en las escaleras con su pene super erecto listo para metérmelo como tanto me gusta, al tenerme junto a el me bajo el pantalón y me puso contra la pared abrió mis piernas y mis nalgas y me lo metio fuerte y rico, solo sentí un rico dolor en mi ano que hizo que me excitara mas y pedirle mas y mas fuerte, en ese momento me la saco de pronto, y jadeando de excitación me dijo que si quería tener sexo con el y con otro chico, la idea me excito mucho, pero también me excito pensar tener 2 penes dentro de mi.. me llevo hacia su departamento, y ahi estaba un chico sentado y al verlo ya estaba yo imaginando su pene en mi boca y el de mi amante en mi vagina, no paso mucho tiempo cuando comenzó a besarme y a tocarme delante de su amigo, me sento arriba de el y me comenzó a desnudar acariciándome mis pezones y metiéndome sus dedos en mi vagina asi que su amigo se comenzó a excitar y fue cuando entro a hacer el trio, se paro frente a mi y se saco su rica verguita y sin decir nada me la metio a la boca, mientras mi amante se sacaba su verga dura y caliente y me la metiaasi como estaba yo sentada encima de el…era un placer doble, mas me hacia falta mas..queria mas, era una necesidad de sentir las vergas de mis amantes en ese momento dándome duro asi que nos tiramos al suelo y me sente arriba acomodándome su verga en mi vagina y acomodándome para que el amigo me metiera su verga en mi ano..ese fue un momento especial, tuve un megaorgasmo doble, estábamos excitadísimos ellos con sus vergas super duras dándome como si fueran perros en celo, quizá hasta peleando por querer tener mi jugo en sus bocas y sus penes, era una lucha entre sexo y poder, me la metían en la boca, me la metían en el ano, me la metían en la vagina…y yo extasiada de placer…me daban duro por atrás mientras se la mamaba a el otro haciendo que por fin terminara mi amante en mi boca y su amigo en mi ano…terminamos cansados y satisfechos, listos mi amante y yo, para la siguiente fantasia, ahora con otra chica y yo…pero esa es otra historia….
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Sexo extremo entre 3
Martes, enero 17th, 2012Camila – Mi viaje por sudamérica 1
Jueves, noviembre 24th, 2011Hola a todos, soy Camila de nuevo con ustedes. Estuve mucho tiempo desconectada ya que a los tres meses que me recibí me fui con una beca de capacitación a Francia y Alemania. Y a la vuelta me di un hermoso paseo bajando desde Venezuela por Colombia, Perú y Bolivia, este fue mi regalo oficial de graduación.
En Europa tuve sexo casual y nada del otro mundo, pero en mi viaje por Sudamérica las cosas se pusieron mucho mejor. Ahora les cuento parte de este viaje.
Nos fuimos 3 amigas (Sandra y Roxana), y en Venezuela nos encontramos con 2 Rosarinos que se unieron con nosotras (Manuel y Ricardo).
La idea era armar un proyecto para trabajar con el estado en base a los tipos de viviendas que hay en Sudamérica (bueno, no viene al caso).
Todos los días salíamos a recorrer las ciudades más importantes y viajábamos preferentemente de noche para no gastar en alojamientos, nos trasladábamos en autobús. La verdad no había en Venezuela transporte de primera y los viajes eran agotadores. Decidimos parar en una ciudad cercana a la frontera con Colombia para por los menos una noche dormir bien.
Los pocos momentos en que pensaba en sexo, se cruzaba por mi cabeza mi perro Tato, lo extrañaba mucho. Sabía que mi padre lo llevo varias veces a cruzarse con otras perras por lo que se que no sufrió tanto mi ausencia. Cuando llegué de Europa solo lo hicimos un par de veces y ya partí a Venezuela.
Ya alojados en un motel, y con un día de mucho andar, nos duchamos y salimos a cenar. Manuel y Ricardo eran personas físicamente normales, sin características en particular a simple vista. Esa noche al estar un poco más descansados y relajados pudimos ampliar más nuestros temas de conversación. La mayoría estaban con copas de mas, si bien tomo bebidas alcohólicas, no suelo emborracharme.
Sandra empezó a hacer notar su abstinencia de sexo, por lo que encontró rápidamente respuesta de Ricardo. Y entre bromas y copas decidimos comprar bebidas e ir al motel a seguir la fiesta.
Encaramos a la habitación de los muchachos, Manuel solo prendió un pequeño velador y lo cubrió con una remera roja para ambientar. Giro mi cabeza y veo a Ricardo y Sandra como dos brasas ardiendo quitándose la ropa. Me dirijo hacia la mesa a servir cerveza y Manuel comenzó a acariciar a Roxana mientras se acercaban donde yo me encontraba. A esta altura estábamos todos muy excitados, de pronto siento una mano en mi cola, solo me quedé quieta, siento que me abrazan por detrás y desprenden mi short, luego Roxana se acerca a mí y toca mis senos, besa mis labios y comienza a desprender mi camisa. A todo esto Manuel ya estaba besando mi trasero. Una vez desnuda apoyé mis codos sobre la mesa y Manuel empezó a chuparme mi ano y mi concha, al girar mi cabeza veo que Roxana estaba en el suelo comiéndose la pija de Manuel. Nos incorporamos y nos dirigimos a una de las camas, Roxana se recostó, yo me acerque y le comencé a comer sus pechos, y fui bajando hasta llegar a su raja, Manuel me lamió un poco más y se incorporó para penetrarme. Ahí lo detuve, le pedí que se recostara y con mi compañera lo montamos, ella sobre su boca y yo sobre su pija. Mientras me movía, ella me lamía los pezones provocándome aún más. Me hizo acabar al instante. Le cambiamos el forro y ahora la puso a cuatro a Roxana y la comenzó a clavar. Lograron terminar juntos y se recostaron. Fue como 30 minutos de sexo, en los que mis cuatro compañeros quedaron rendidos.
Yo busque mis cosas y me dirigí a la otra habitación. Iba aún con mi orto en llamas y mi vagina goteando de la calentura, buscaba con mi mirada alguien que fuera de mi agrado para invitarlo a pasar. En eso escucho una puerta que se abre, era el guarda del motel, un enano que con suerte llegaba al metro 20.
Se dirigió hacia la entrada del motel donde tenía una garita. Giré mi cabeza buscando alguien más pero no encontré a nadie. Me quedé un instante pensando que hacer hasta que me animé. Lo busque y puse como excusa que no podia habrir la puerta. Me acompaño, y en un segundo me abrió la puerta, yo fingí que mi cartera se cayo al suelo y me agacho mostrandole bien mi culo al enano, haciendole notar que no tenia ropa interior. El automaticamente leyo mis intensiones y estiro sus manos hacia mi raja empapando sus dedos con mis flujos.
Nos tomamos de la mano y nos dirigimos a la habitación, inmediatamente me desvestí y me recoste en la cama abriendo bien mis piernas, el enano se tiro sobre mí clavando su lengua en mi concha, me la chupaba desesperado y con sus dedos empapados con mis flujos jugaba en mi trasero. Se notaba que era cuarenton, pero este enano pelado tenía mucha energía, se incorporó y se sento sobre mi vientre y comenzó a pajearse con mis pechos. Tenía una pija interesante para ser un enano. Luego comenzó a morder mis pesones haciendome delirar de placer, me besaba todo el cuerpo, me haci girar y besaba mi espalda mientras me frotaba su pija por mis nalgas, yo estaba a punto de acabar, él lo noto por mis gemidos entonces se dirigío a besar mi clítoris mientras introducia sus dedos en mi trasero; mordí la almohada para no gritar de placer. Me coloqué a cuatro pies frente de él y le comencé a mamar la verga con locura, en esa posición me la introducía a toda, el enano gozaba como loco, lo hice recostar y envolví su pija con mis pechos y le mamaba solo su glande. No aguantó mas y se vino en mi boca.
Yo me recoste a su lado y él se incorporó diciendome que tenía mas para mí. Abrió mis piernas y me la introdujo de golpe en mi vagina, bombeaba con fuerza y rapidez, me estaba dando una muy buena cogida. Estaba tan cachonda que no resistí mucho hasta que me vine, pero el enano seguía firme y era hora de hacer la culminación de esta fantastica cogida: se la pedí por atras. Me hizo girar, colocó una almohada bajo mi vientre y me la ensartó con brutalidad, pero mi ano lo estaba esperando ya lubricado por lo que sufrí su embestida. Me sacudió el orto un buen rato y saco su verga para acabar en mi espalda. Luego se recosto a mi lado.
Estuvimos sin hablar como 30 min. yo sentía que me faltaba algo, era la leche dentro de mi culo. El enano comenzó a acariciarme nuevamente, yo gemia y estiraba mi mano hacia su miembro, el cual ya estaba a mil. Estaba boca abajo así que separé mis piernas y el frotaba su pija en mi concha que estaba super lubricada. Me la introdujo despacio, empezó a hacerlo suavemente. Yo estiré mi mano y quité su miembro de mi raja dirigiendolo a mi trasero; entro facilmente en la primera estocada. El seguia con sus movimientos suaves así que cuando la metía a toda yo le señia mi agujero para excitarlo mas. Esto le gusto mucho por lo que empezó a bombear con mas fuerza. No te por su respiración que estaba por venirse así que le pedí que lo hiciera adentro. Esto le encantó mas por que me serrucho el trasero con violencia y se vino dentro haciendome delirar de placer al sentir su leche quemar mis tripas.
Se quito de mí dirigiendose al baño. yo me recoste boca arriba y me quede dormida.
Me desperte a la mañana cuando llegaron mis amigas, las cuales me encontraron desnuda y se dieron cuenta que no pasé la noche sola. Nos dimos una ducha y abandonamos el motel camino a Colombia, donde tengo otra historia para contarles.
Mi primer gang bang, sexo grupal con 7 pendejos
Sábado, noviembre 12th, 2011El siguiente relato que les voy a contar comenzó de la siguiente manera. Despues de mis primeros relatos, me contactaron muchos lectores. Uno de ellos con el que pegué muy buena onda, me preguntó si había probado un gang bang con varios. La verdad es que había estado en tríos y una vez llegamos a ser cuatro, uno de los relatos que subí (cogida por 3 pendejos), pero ese fué mi máximo. Lo que habíamos hablado me dejó pensando.
Pasaron dos días de esa charla, ya me había olvidado de lo que hablamos y escucho que llega mi vecino como todos los jueves, con sus compañeros de futbol, suelen ser en total entre 7 y 8.
Un par de veces me los crucé cuando entraba a mi departamento, y los pendejos calentones, me miraban mal, cuando pasaba se callaban todos y miraban, esos silencios incomodos, se murmuraban entre ellos, pero sabía que hablaban de mí.
Por dentro se me cruzó la idea de que mi vecino y sus amigos podrían ayudarme a cumplir la fantasía.
Al día siguiente, eso de las 3 de la tarde, fuí a visitar a mi vecino. Fuí vestida con un short muy apretado blanco, sin tanga que se marcaba el culo y mi concha depilada, con solo verme podías saber como la tenía, una musculosa azul sin corpiño y sin calzado. Golpé su puerta, sabía que estaba solo, porque sus padres son separados y su madre que vivía con el llegaba despues de las 18 hs del trabajo.
Me abríó mi vecino, cuando me vió se puso colorado y la voz le salía bajito, no esperaba ver a la puta de su vecina vestida tan perra. Le pedí permiso para entrar, me dejó pasar y me senté en el sillón del living. El cerró la puerta y se quedó al lado de esta. Le pedí que se siente al lado mio, y le dije que le iba a ser una proposición, pero que primero le iba a dar una muestra y que despues decida. Me arrodillé en frente de el y le bajé su pantalon bermuda y su boxer, ya tenía su pija bastante erecta, era de buen tamaño entre 17 y 18 cm y bien proporcionada. Le agarré los huevos y se los empecé a amasar mientras lo miraba con mi cara de perrita. Cerraba sus ojos y gemía agitadamente. Su pija ya estaba al maximo y me metí su cabeza en mi boca, le succionaba esta y le daba pequeños masajes con mi lengua, de a poco iba tragandome su chota, hasta llegar a tener mis labios contra sus huevos, empecé a masturbarlo con mi boca, mis labios recorrian todo su tronco de arriba a abajo, cuando no lo esperaba, escuche que empieza a gritar de placer y a contraerse su cuerpo, hasta que me eyacula en la boca, aguanto menos de 5 minutos. Tiró su cuerpo bien contra el respaldo del sillón y su cabeza hacia atrás, me limpie con mis dedos los restos de semen que salieron por mi boca y me volvía meter su pija en la boca esta vez limpiando la leche de su chota y huevos, se la seguí chupando hasta que se le puso bien dura de nuevo, me levanté, me saqué el short, y me puse encima de el con mis rodillas a sus costados, para montarlo a el que seguía sentado. Quedé con mis tetas en su cara, se las puse en su boca para que chupe mis pezones erectos y con mi mano derecha agarré su chota y la acomodé en la entrada mi concha. Me froté mis labios vaginales con la cabeza de la chota un par de veces y me metí su cabeza dentro mió. Empecé a montarlo muy fuerte, me encantaba el golpeteo que hacía mi cuerpo contra el suyo, todo el trabajo lo hacía yo pero por lo menos me estaba comiendo una rica pija, gemía el pendejo como loco y yo también, mis tetas saltaban y me las trataba de chupar como podía. En un momento exploto y me eyaculo en mi concha, quedó respirando muy fuertemente y yo seguí montandolo hasta que tuve mi orgasmo. Pobre pendejo parecía que lo habían consumido todas sus energías. Deseaba que me rompa el culo, pero se notaba que llegó a su límite por lo menos de momento y yo tenía que irme a una reunión. Sin salirnos de la posición que estabamos, le conté que estaba buscando un grupo de hombres para hacer un gang bang y si el y sus amigos estaban interesados lo podíamos llevar a cabo. El me dijo que si de una, y que sus amigos seguro que también, porque estaban re caliente conmigo y se contaban las pajas que se hacían en mi honor. Quedamos que me confirmaba. Me vestí y volví a mi casa.
Al día siguiente había estado muy ocupada y me olvidé completamente, llegué a mi casa despues de medianoche y debajo de mi puerta, había una nota, me decía que ya quedaban, que esperaba verme pronto y al finalizar escribió su nombre, Ezequiel. Por dentro pensé que puta que soy, me lo re garché y ni le pregunté el nombre.
Ese día trabajé solo hasta al mediodía, y preparé mi habitación para la gran cojida. Como pude llevé mi cama contra un rincón, para dejar el maximo de lugar posible, sobre el piso puse varias sabanas para no ensuaciar el suelo con los litros de semen que iban a correr esa tarde. El jueves 10 de noviembre, tan solo ayer pasó mi primer gran gang bang. Los esperaba a las 4 de la tarde, pero se ve que cambiaron futbol por mi y llegaron pasadas las 3, el pequeño equipo de futbol estaba ahí, en total eran 7, incluido mi vecino. Los recibí con una ropa interior diminuta un corpiño y tanga extremadamente pequeño, me marcaban las tetas mal que parecía iban a explotar hacia afuera, y la tanga ta ajustada que la tenía toda dentro de mi culo y se me incrustó entre mis labios vaginales.
Los invité a pasar y les pedí que lleven un espejo grande que tenía en el living a mi cuarto porque quería verlos cuando me garchaban. Les conté como sería. Yo me iba a poner en cuatro sobre el piso y me iban a coger en orden por el culo o la concha, era la decisión de llos por donde me la metían, mientras me garchaban el que seguiría despues yo le iba a dar sexo oral para tenerlo listo y me garche por detras, así en orden y el que necesitaba descanso, dejaba pasar al que lo seguía, les dije que se pongan de acuerdo en el orden, discutieron unos minutos y Ezequiel fue el primero. Me saqué mi ropa interior y ellos se desnudaron también. Me arrodille frente Ezequiel y empecé a comersela, cuando estuvo listo me puse en cuatro frente al espejo y le dije al que seguía a Ezequiel que me acerque su pija a mi boca, mientras mi vecino me garchaba por la concha, yo me estaba peteando al siguiente que me iba a garchar. La primera ronda todos me garcharon por la concha, menos uno, su nombre era Martín, que fue el que mas me calentó no solo por tomar la iniciativa en hacerme el orto si no que se lo veía muy seguro de lo que quería y aunque no era muy fachero tenía una presencia excelente y cogía excelente, no solo me lleno el orto varias veces si no que sabía como cojerme y agarrarme, sus manos fuertes cuando me sujetaban por la cadera me hacía mojarme. Luego de la primer ronda ya era un enchastre, toda mi vagina revalsaba de semen, que salía hacia fuera y chorreaba mis piernas hasta legar a las sabanas del piso, que era un real enchastre. Mi culo ya había sido llenado de rica leche. Después que Martín me había hecho el orto, los otros se animaron y la segunda ronda fue toda anal, los siete me cojieron de lleno por el culo, sentir tanto semen dentro mio me produjo multiples orgasmos. Ya para la tercera ronda algunos dejaron pasar su turno, para tomar aire, pero en ningún momento estuve sin ser cojida, siempre tenía una pija dentro mió, aunque se notaba que apenas aguantaban hacían lo imposible para aguantar un poco mas, ya les costaba mas eyacular, pero igual seguían dandome. Martín nunca paró en esas horas me garchó unas 6 o 7 veces, aunque perdí la cuenta. Pero me cogía también, me excitaba ver su cuerpo fibroso y traspirado, me cogio casi siempre por el culo, solo una vez me penetró por la vagina, unque disfruté todas las embestidas de el.
Me encantaba verlos por el espejo, desnudos traspirados, esperando el siguiente turno, hablando entre ellos, el olor a sexo que había en el ambiente era extremo, un olor a traspiración con semen, realmente era un olor tan masculino, que me hacía sentir muy puta. Mi cuerpo me estaba matando de estar en esa posición, en cuatro, bien perrita, me dolia todo, el orto lo tenía hecho pelota, bien dilatado y me ardía demasiado, me dolía la espalda, las rodillas, la mandibula, ya se me trababa de tanto petear, pero ser tan puta y producir tanta calentura me hacía seguir aguantando. El piso que estaba debajo de mis rodillas era un charco de semen. Conté hasta 34 acabadas dentro mio, pero despues perdí la cuenta, creo que habremos llegado a las 40 o por ahí pero no estoy segura.
Llegó el momento en que me acabó Martín por el culo por última vez y ya no había nadie haciendo fila. Oficialmente el gang bang había acabado, eran las 20:25 pm
Se bañaron de a uno, los que esperaban me ayudaron a limpiar mi habitación y a comodar el cuarto. Antes de que lleven de vuelta el espejo al living de vuelta me miré en ano y estaba rojo y bien dilatado, me pasé dos dedos por adentro y los saqué llenos de semen que me chupé, uno de los chicos se les escapó y me dijo que puta sin pensarlo, se me escapó dijo enseguida, le sonreí para que sepa que no me molesto, aunque yo coincidía con él. A las 21:20, se fueron aunque antes de marcharse le iba dando su suvenier, un beso de lengua y una tanga mia a cada uno.
Bueno este fue mi primer gang bang, no dí muchos detalles del gang bang para no aburrirlos, pero si tienen alguna duda, con gusto les contesto.
Besos a todos
Cogida por 3 pendejos
Jueves, noviembre 3rd, 2011Les recomiendo leer mi relato anterior: Como provoqué mi primer violación
Luego de la violación que había sufrido un par de semanas atrás, estaba lista para buscar la siguiente. No sabía bien que me provocaba a buscar esas sensaciones tan extremas pero ahi estaba devuelta esperando que vuelva a pasar.
El hecho que les paso a contar sucedió el Viernes 1 de abril del 2011. Esa noche decidí dejar mi auto cerca del límite de capital y la provincia de Bs. As., concretamente en Liniers y de ahí tomar un colectivo y no sabía hasta donde solo que iba a buscar un lugar oscuro y peligroso. No se exactamente donde me bajé pero estuve viajando cerca de 40 minutos. Vi que la zona era muy solitaria y con muy poca iluminación y fué el lugar donde decidí bajarme.
Esa noche estaba vestida muy perra. Parecía que gritaba a gritos que me violasen. Usaba un short negro muy corto, que apenas me cubría la cola y estaba realmente apretado, una musculosa negra, ajustada también, un saquito negro y unas botas cortas negras. Caminé por la zona unos 20 minutos, desde los autos que pasaban escuchaba que gritaban, desde me quiero casar a puta de mierda, pero ninguno paraba, hasta que cerca de las 2 de la madrugada, se me acerca una camioneta blanca, no se mucho de vehiculos, pero creo que era una Traffic. De la ventana del acompañante, saca la cabeza un chico de 22 o 23 años, mas de eso no tenía y me pregunta si necesitaba que me alcance a algun lado. Estuve cerca de decirle que no, pero al final dije porque no.
Me dijo que se llamaba Martín. Subí por la parte trasera de la camioneta y noté que había otro chico sentado en unos de los asientos traseros. Lo saludé con un beso en la mejilla, se presentó como Lucas y me sente junto a él. Tanto el que iba atrás como el que manejaba eran mas chicos que el que comenzó a hablarme. Parecía que habían terminado el secundario. Comenzamos a hablar, me contaron que venían de una fiesta y que estaban calientes porque no la habían podido meter en toda la noche. Por dentro pensaba como sería que me garchen los tres pendejos, y la idea comenzó a gustarme.
Me saqué el saquito y quedé con la musculosa. Ya me miraban mal antes de eso, pero después que quedé sola con la musculosa, parecían muy pajeros, no lo podían disimular. Me miraban sobre todo las tetas y las piernas. Debo decir, que los provocaba por mi parte, me cruzaba de piernas, sacaba pecho y los tocaba timidamente y eso los estaba volviendo locos. En un momento ví que el que manejaba, me miraba mas las piernas que el camino y finalmente me animé. Les dije porqué en vez de comerme con los ojos, no me dan una buena cogida. Se pusieron colorados, como si no lo viesen venir pero a la vez, parecía que habían ganado la lotería.
Le dije al que estaba sentado al lado mio que de vuelta el asiento, porque estos giraban a 360º y podíamos estar mas comodos.
Una vez que dío vuelta el asiento, me paré y caminé hacia el, me saqué la musculosa y me arrodillé frente a él, que seguía sentado. Le desabroché el pantalón y le bajé el cierre, metí mi mano por debajo de su boxer y agarré su pija, que ya estaba completamente erecta. Comencé a lamer la cabeza de su pene mientras amasaba sus huevos con mi mano derecha, y de a poco me iba metiendo su pija cada vez mas adentro. Mientras le comía la verga, sentí como Martín se arrodilló detras mio y empezó a frotar su pelvis, con la ropa puesta contra mi culo, me desabrochó mi corpiño y empezó a apretarme las tetas, era bastante brusco, se notaba que le falta tacto con las mujeres, pero a mi me gustaba igual, sobre todo cuando pellizcaba mis pezones con mucha violencia. Sentía como su verga se ponía dura contra mi orto, la situación me hacía mojarme toda. Ya tenía la pija de Lucas bien adentro de mi garganta, cuando sentí que me bajaban el short y la diminuta tanga blanca hasta las rodilla. Sentí un hermoso pedazo de carne tocar mis labios vaginales, su cabeza grandota buscaba mi orificio vaginal, que ya estaba bien humedo, finalmente lo encontró y su miembro me penetró llevandomé al extasis, saqué la pija de Lucas de mi boca y grité desenfrenadamente. El tamaño de la pija de Martín no era muy grande, pero tenía una cabeza inmensa, desproporcionada con el tronco de su pene, cada vez que me la metía y sacaba completamente, me hacía gritar de placer. El que manejaba, no aguantó mas y se detuvo en un lugar. Se unió a nosotros, se bajó el pantalón y empezó a masturbarse. Con mi mano derecha empecé a pajearlo. Tenía un muy buen tamaño de pija, cerca de 18 cm. Y era extremadamente venosa, quería sentirla en mi garganta.
Estaba desenfrenada y quise tener las 3 pijas dentro mio. Me paré, ellos se seguían masturbando, me escupí mis dedos y me lubriqué el ano, no mucho porque la pija de Lucas ya estaba llena de mi saliva por el pete que le estaba dando. Me senté sobre la chota de Lucas, y de a poco su verga esta bien adentro de mi orto, le dije a Martín que me la meta en la concha y el conductor me la metio en la boca, estaba siendo triplemente penetrada por primera vez en mi vida. Tenía una pija incrustada hasta el fondo de mi culo, una verga que entraba y salia de mi concha y encima una chota durisima penetrandome la garganta hasta sentir sus huevos contra mis labios. Mientas me penetraban la concha y el culo, el conductor resultó ser precoz, no esperaba que acabase tan pronto, pero a los minutos, empezó a gritar y seguidamente largo un chorro de semen dentro de mi garganta que casi me ahoga. Comencé a toser y a escupir semen y saliva en gran cantidad, una gran cantidad de semen salió por mi boca chorreando desde mi menton hasta mis tetas y estomago, las piernas del conductor cedieron y se quedó en el piso de la camioneta, respirando agitadamente. Sus amigos aguantaron unos cuantos minutos mas. Lucas fué el siguiente en acabar, antes de hacerlo me apretó las tetas delicadamente, pero cuando eyaculó dentro de mi culo, sus manos estrangularon mis tetas y no las solto inmediatamente, me las lastimó bastante, los moretones me duraron casi una semana. Sentía como su pija iba perdiendo tamaño hasta quedar totalmente flácida.
Martín cuando vió que sus compñaeros habían acabado sacó su pija de mi concha y empezó a pajearse delante mio, se la machacó unas 10 o 12 veces hasta que largo toda su leche contra mis tetas, fueron 4 o 5 chorros cargados de semen, parecía una ***.
Yo seguía muy calentita, seguía sentada sobre Lucas y me empezé a frotarme con mis dedos de la mano izquierda mi clitoris, y con los dedos de la mano derecha penetraba mi vagina, estuve unos minutos así hasta que tuve un orgasmo brutal que me dejo temblando.
Despues de la cogida los chicos quedaron practicamente mudos, parecían exhaustos hasta el extremo. Si era por mí seguía otra ronda, pero estoy segura que no me hubiesen podido seguir el ritmo. Me limpie como pude, el enchastre de leche que tenía por todo mi cuerpo.
Les dejé mi tanga de recuerdo, se pelearon como niños por esta. Me vestí y les pedí que me dejaran en el garage donde tenía mi coche. Me pidieron mi teléfono. Les dí uno falso. Ya que creo que no hay nada mejor que lo espontaño. Si lo hubieses arreglado de ante mano, no hubiese sido tan especial la cogida que tuvimos.
Comencé el camino a casa, eran las 3.40 de la madrugada, todo había transcurrido bastante rápido. Por el espejo retrovisor me dí cuenta que tenía semen en el cabello, ni me acuerdo en que momento llegó hasta ahí.
Una vez en mi casa, limpie todo el semen que tenía en mi cuerpo y cabello, me bañe y antes de acostarme me masturbé pensando en la cogida que me habían dado los pendejos.
Borrachas en el tren
Domingo, octubre 23rd, 2011El día que cumplí los 18 años recibí como regalo de mis padres un sobre en cuyo interior encontré la entrada para el concierto de rock al que tenía tantas ganas de acudir y el billete de ida y vuelta en tren Cádiz-Barcelona (que era donde se celebraría dicho concierto).
El concierto era el siguiente fin de semana y acudiría solo, pues mis amigos estaban liados preparando los próximos exámenes.
El concierto se celebraba el sábado día 23 de marzo a las 20.00 horas en el Palau San Jordi de la ciudad condal.
Tras unos días que se me hicieron interminables, por fin llegó el viernes, día en el que cogí el tren en Cádiz a las 12.00 de la noche. Llegaría por la mañana temprano a Barcelona y era una pequeña paliza pasar esa noche entera en el tren y también la siguiente de vuelta a mi ciudad. Pero el concierto merecía la pena.
Así que subí al tren unos minutos antes de su salida y me acomodé en mi departamento: era para cuatro personas, aunque de momento el único ocupante era yo. La verdad es que esperaba que no subiese nadie más para poder realizar el viaje solo y más cómodo, pues siempre resulta algo complicado pasar la noche en un espacio reducido con personas que no conoces de nada.
Cuando el tren estaba a punto de partir, apareció el revisor y le enseñé mi billete. Justo en ese momento empezaron a oírse voces femeninas que se acercaban al departamento. Entonces aparecieron tres mujeres, que tras comprobar su billete y enseñárselo al revisor, pasaron al departamento. El revisor, antes de marcharse, nos aconsejó que como ya no tenía que entrar nadie al departamento cerráramos la puerta con el seguro para evitar posibles robos durante la noche. Yo la verdad es que sólo llevaba una mochila con lo básico y algo de dinero y las mujeres tampoco llevaban equipaje, únicamente sus bolsos. Pero aun así le hicimos caso al revisor y una de las mujeres cerró la puerta con el seguro.
En ese momento el tren se puso en marcha. Yo me senté y lo mismo hicieron las tres mujeres. Me saludaron y yo les devolví el saludo. Eran dos mujeres de unos 50 años y otra mucho más joven que rondaría los 25. Iban maquilladas y vestidas de forma sexy, como si vinieran de alguna fiesta.
La chica joven llevaba una camiseta blanca con unas letras rosas, una minifalda vaquera y medias negras. Era la más delgada de las tres y tenía su pelo negro recogido en una cola.
Las dos mujeres cincuentonas también vestían de forma sexy: una llevaba un vestido azul eléctrico que le llegaba hasta la mitad de los muslos, cubiertos con medias negras y la otra, la más rellenita y alta de las tres, vestía una blusa roja con transparencias, una minifalda negra y medias marrones. Las transparencias de su blusa dejaban ver parte del sujetador también rojo, que cubría unos grandes senos.
La chica joven se sentó a mi lado y las dos maduras lo hicieron enfrente.
La joven parecía más tímida y reservada, pero las otras dos mujeres entablaron pronto conversación conmigo:
- Un poco más y perdemos el tren- me dijo la mujer del vestido azul.
Antes de que yo pudiera decir algo, la otra mujer madura le replicó:
- Claro, por tu culpa, por querer seguir bebiendo en el cumpleaños hasta el final.
Yo desde que entraron en el departamento había observado algo extraño en los movimientos y gestos de las mujeres, pero ahora ya tenía claro cuál era el motivo: iban algo bebidas.
La mujer de la blusa roja no tardó en presentarse:
- Yo soy Elisa, ésta es mi hermana Alba y la joven que está a tu lado es mi hija Ingrid.
- Yo soy David- contesté.
- ¿De viaje a Barcelona, no?- me preguntó Elisa.
- Sí, voy a un concierto que hay mañana.
- Ah, eso está muy bien- dijo Alba, mientras se quitaba sus zapatos de tacón. – No los aguantaba más- añadió.
Entonces Elisa, bastante “alegre” por el alcohol, comentó:
- Nosotras venimos de un cumpleaños de una amiga en una finca a unos 50 kilómetros de Cádiz. Hemos estado todo el día comiendo y bebiendo. Sólo nos ha faltado echar un buen polvo.
- ¡Mamá, por favor, ya vale, que estás dando la nota!- exclamó su hija, que parecía la única sobria de las tres.
Pero Elisa, lejos de callarse y mientras se despojaba también de sus zapatos, dijo:
- ¿Dando yo la nota? ¿No lo habéis hecho también vosotras desde que salimos de la finca?
Me miró y me dijo:
- Mira, cuando llegamos ayer a la finca alquilamos un coche para desplazarnos hasta ella y para regresar esta noche a la estación. Mi hija no bebe alcohol y es la que se ha encargado de conducir. Te voy a contar lo que nos ha pasado.
- Mamá, ni te atrevas- le gritó su hija.
- Deja que lo cuente, así nos reímos un rato y se nos hace más ameno el viaje- comentó Alba.
Yo continuaba con mi asombro al ver la actitud de las mujeres.
Elisa no lo dudó más y comenzó a contar lo que les había sucedido:
“En la fiesta de cumpleaños mi hermana y yo nos hemos puesto “moradas” de comida y bebida, supongo que ya lo habrás notado. Cuando salimos de la finca, cogimos el coche y mi hija conducía, ya que era la única que no había probado el alcohol. A los 10 kilómetros de trayecto le tuve que decir a mi hija que parara en la cuneta, que tenía ganas de vomitar. Menos mal que es una carretera secundaria y poco transitada, por lo que apenas circulaban coches en ese momento. Me bajé del vehículo y vomité. Mi hija se bajó también para ver cómo me encontraba. La cabeza me daba vueltas y además tenía unas enormes ganas de orinar. Entonces apareció allí también mi hermana, diciendo que necesitaba hacer pipí. Se agachó, se subió un poco el vestido, pero no le dio tiempo a nada más: se orinó con las medias y las bragas puestas.
A mí me ocurrió lo mismo: conseguí quitarme la minifalda, pero no aguanté más y me oriné con mi tanguita y mis pantys todavía puestos.
Mi hija aprovechó también para aliviar sus necesidades, pero a ella las ganas no le apretaban tanto y se pudo bajar toda la ropa sin problemas.
Mi hermana y yo teníamos nuestra ropa íntima y los pantys totalmente empapados, pero no parábamos de reírnos. Mi hija nos preguntó:
-¿Qué pensáis hacer ahora? Anda, voy al coche a coger unos kleenex para que os podáis secar un poco. Quitaos mientras el vestido, la minifalda, los pantys y las bragas. Me llevo el vestido y la minifalda para el coche para que no se manchen más.
Mi hija regresó, nos trajo los kleenex y volvió al coche. Yo miraba a mi hermana y no podía aguantar la risa: estaba allí, en medio de la noche y en el arcén de aquella carretera, en sujetador, con todo su coño peludo al aire y con las bragas y los pantys tirados en el suelo. Claro que yo estaba igual: sólo tenía puesta mi blusa y estaba desnuda por completo de cintura para abajo. Entonces mi hija empezó a gritarnos:
- ¡Rápido, creo que viene un camión. Terminad de una vez y subid al coche!
Pero no nos dio tiempo más que a terminar de limpiarnos. Cuando nos dimos cuenta, el camión ya estaba a nuestra altura y se detuvo. El camionero al principio debió creer que habíamos sufrido un avería, pero cuando se bajó de su vehículo y nos vio a las dos medio en pelotas, se le quedó una cara tremenda de asombro.
Mi hermana trató de cubrirse su sexo con las manos y yo intentaba ponerme mi tanga, pero ni siquiera lo encontraba en el suelo por la borrachera que llevaba. Así que el camionero se deleitó viéndome mi coño. Ya no tenía mucho sentido taparme, pues aquel hombre me había visto mi sexo, por lo que me daba igual que lo siguiera haciendo por unos segundos más. Al tío se le empezaba a notar bajo su pantalón un gran bulto por lo excitado que se estaba poniendo.
- ¡Venga, subid al coche de una vez y vámonos!- gritó mi hija desde el vehículo.
Yo me dirigí hacia el coche dejando en el suelo el tanga y los pantys. Mi hermana trató de hacer lo mismo, pero tropezó y cayó al suelo. Se quedó tumbada unos instantes hasta que pudo incorporarse, momentos que aprovechó el camionero para verle el coño a ella también. El hombre se había sacado la polla y se la estaba tocando delante de nosotras. Por fin alcanzó mi hermana el coche y se subió.
- ¡Eh, que os dejáis esto, jajajá!- gritó el camionero, mostrando en la mano mi tanga y mis pantys.
Mi hija arrancó el vehículo y comenzamos a abandonar aquel lugar. Me giré y vi al camionero masturbándose como un loco y oliendo mi tanga. Estoy segura de que se quedó como recuerdo toda la ropa íntima que dejamos allí abandonada.
Mi hermana y yo nos empezamos a vestir dentro del coche: ella se puso su vestido y yo la minifalda. Lógicamente debajo no llevábamos nada.
Cuando por fin estábamos entrando en la ciudad le dije a mi hija Ingrid:
- Hija, a ver si antes de llegar a la estación puedes entrar en algún bazar de los que cierran tarde para comprar alguna braguita para tu tía y para mí y un par de pantys.
Eran las 23.30 y a los pocos minutos pasamos por un bazar chino, que estaba a punto de cerrar. Mi hija detuvo el coche delante de la tienda y entró rápidamente. Unos instantes más tarde salió con una bolsa de plástico en la mano. Se subió al vehiculo y me pasó la bolsa.
- ¡Toma, esto es lo único que he podido comprar. Por lo menos no iréis con el coño al aire!
Abrí la bolsa y dentro había dos cajitas rojas con un panty en cada una de ellas. Le pasé una cajita a mi hermana y yo me quedé con la otra. Antes de que mi hija volviera a arrancar el coche nos pusimos dentro como pudimos los pantys. El dueño de la tienda, que ya estaba fuera echando el cierre, se percató de lo que estábamos haciendo y mirando con disimulo fue el segundo hombre en la noche que nos vio el coño a mi hermana y a mí.
Cuando terminamos de vestirnos, Ingrid arrancó el coche y por fin llegamos a la estación. Eso es todo lo que nos ha pasado hasta ahora“.
El relato de aquella mujer me había excitado por completo y notaba bajo mi pantalón mis bóxer humedecidos y mi polla tiesa. Tenía allí en aquel departamento del tren a esas tres mujeres sexys y sabía que dos de ellas no llevaban bragas.
Estuvimos un rato más hablando de otras cosas y sobre la 1.00 de la madrugada les dije a aquellas tres mujeres que iba a echarme a dormir. Ellas me comentaron que harían lo mismo, pues estaban agotadas. Yo dormiría en una de las literas de arriba, Ingrid en la de abajo y las otras dos mujeres en las restantes literas.
Pero ahora se nos presentaba un problema: ¿cómo haríamos para quitarnos la ropa y acostarnos? Ninguno llevábamos pijama ni nada por el estilo: yo acostumbro a dormir en bóxer y así se lo dije a las mujeres. Ingrid se quedó callada, pero su madre me dijo:
- Tu estarás acostumbrado a dormir en bóxer, pero es que nosotras tres dormimos siempre desnudas. Bueno, hoy tendríamos que hacer una excepción por estar tú delante y por lo menos dormir en braguitas, pero es que ni mi hermana ni yo llevamos, como te he contado antes. La única que sí se puede dejar el tanga puesto es Ingrid.
Entonces Alba comentó sin pensárselo mucho:
- Mira, después de que el camionero y el chino de la tienda me hayan visto hoy ya el coño, no me voy a morir por que me lo vea también este chico.
- ¿No te molesta que durmamos en pelotas las dos?- me preguntó Elisa.
Yo tardé en reaccionar. Esas dos mujeres se iban a desnudar allí mismo e iban a pasar la noche completamente desnudas y la chica joven tapada sólo por un tanga.
- No, claro que no me importa- respondí.
Alba añadió:
- Yo soy soltera, y hacía tiempo que un hombre no me veía desnuda. Pues bien, en un solo día me van a ver el coño 3 hombres: el camionero, el chino y ahora tú.
Fue Elisa la primera en comenzar a desnudarse antes de acostarse. Empezó a desabrocharse la blusa, se la quitó y la dejó caer al suelo. Se echó las manos a la espalda tratando de liberar sus tetas del sujetador. Tras dos intentos lo consiguió y yo tuve que tragar hasta saliva de la impresión: jamás había visto unos pe3chos tan grandes al natural. La mujer se dio cuenta de mi asombro y pícara me lanzó el sujetador a la cara. A continuación comenzó a bajarse la minifalda lentamente. Entre los movimientos del tren y que la mujer todavía no se había recuperado de la borrachera, perdió el equilibrio cuando trataba de sacarse la minifalda por los pies y fue a para sobre mí. Yo la sujeté para que no se cayera al suelo y entonces ella aprovechó para pegarse a mí de forma intencionada. Sus dos enormes tetas estaban estrujadas contra mi pecho y tenía su coño, cubierto sólo por las finas medias, pegado a mi bragueta del pantalón. Mi verga no tardó en reaccionar y pronto se puso tiesa y dura bajo el pantalón.
Elisa acercó su boca a mi oído y me susurró:
- Te estas empezando a excitar, ¿verdad?. Noto tu polla durita y quiero sentirla entera dentro de mí.
- ¡Mamá, por favor!- gritó Ingrid.
- Tengo unas ganas terribles de follar desde que me vio el coño aquel camionero y vi cómo se estaba masturbando. Así que este joven no se me escapa: quiero que me folle por todos los sitios.
No había terminado casi de decir esto cuando ya me estaba quitando la camiseta. La tiró al suelo y después empezó a bajarme los pantalones de forma impaciente. Me los terminó de sacar, los arrojó también al suelo y yo me quedé delante de esas tres mujeres simplemente con el bóxer puesto.
- Yo ya tengo mi coño húmedo desde hace un rato de lo caliente que estoy, pero tú también has humedecido tu bóxer- comentó Elisa.
Y tenía razón: la mancha de líquido preseminal que había en él me delataba. Yo hasta ese momento había estado incrédulo y sorprendido por lo que estaba pasando, pero a partir de ese momento decidí dejarme llevar y disfrutar de aquella situación.
Miré los pechos de Elisa: sus pezones eran rosaditos y estaban erectos por la excitación. Bajé la mirada y a través del panty le vi su coño completamente depilado, cuya humedad había manchado las medias por la zona de la entrepierna. La mujer empezó a acariciarme el paquete por encima del bóxer, ante la mirada de su hija Ingrid y de Alba. Cuando mi miembro estaba ya del todo erecto, Elisa me quitó el bóxer y mi polla salió como un resorte liberada de la prenda. Las dos mujeres maduras se quedaron mirándolo sin decir nada, pero con caras de deseo, mientras que a Ingrid la vi por primera vez en toda la noche también con ganas de “guerra”. Las tres mujeres se miraron y se sonrieron. Alba dijo entonces:
-¡Menuda polla tienes. Seguro que hay de sobra para las tres!
Y comenzó a despojarse de su vestido azul, no llevaba sujetador, por lo que se quedó desnuda por arriba y cubierta sólo por los pantys por abajo, que dejaban ver el sexo peludo de la mujer.
Sus tetas no eran tan grandes como las de su hermana, pero tenían mejor forma. Los pezones eran de color marrón oscuro y los tenía tiesos.
Mientras, Ingrid también había comenzado a desnudarse y se había deshecho de su camiseta. Tenía un sujetador blanco transparente que no tardó en desabrocharse. Era la que tenía los senos más pequeños de las tres. En la cumbre de sus dos tetitas aparecían sendos pezones rosados. Luego se bajó la minifalda: sus piernas cubiertas por las medias negras eran perfectas y un tanga blanco le tapaba su zona más íntima. La madre se giró hacia ella y le quitó los pantys, lanzándolos hacia el montón de ropa que ya se acumulaba en el suelo. La chica se quedó con el tanga puesto y contempló cómo su madre y su tía empezaban su “faena” conmigo. Elisa estaba pegada a mí por delante y Alba hacía lo mismo por detrás. Yo me sentía en una nube: estaba aplastado entre dos mujeres maduras, sentía sus senos pegados a mi torso y a mi espalda. Mi polla estaba ten erecta que se encontraba a la altura del ombligo de Elisa. Las dos mujeres tenían aún los pantys puestos y a través de ellos sentía lo húmeda que se encontraba Elisa, pero también ya Alba. Ésta se separó por unos instantes de mí para quitarse las medias y tras hacerlo me las puso por sorpresa en la nariz:
- ¡Toma, huele mi excitación!- me dijo.
Aquellos pantys estaban mojados por la zona de la entrepierna y desprendían un fuerte olor a coño que me calentó todavía más. Después la mujer se agachó y me metió uno de sus dedos por el ano: la muy guarra me estaba penetrando por el culo.
Me estaba causando una mezcla de placer y dolor y me desahogué agarrando los pantys de Elisa y desgarrándolos por la zona de la entrepierna. Rompí la prenda lo suficiente como para poder meter por ahí la polla y follarme a la madurita sin esperar ya a que se quitara los pantys. El placer de sentir mi verga dentro de aquella vagina chorreante y ardiente fue enorme. Comencé con unos lentos movimientos de mete y saca, al tiempo que le mordisqueaba los pezones.
Mientras por detrás Alba había sustituido su dedo por la lengua y ahora me lamía con ella todo el ano. Por su parte Ingrid estaba sentada en el suelo, se había apartado un poco su tanga por delante y se acariciaba los labios vaginales.
Empecé a acelerar mis movimientos de penetración y Elisa se puso a gemir cada vez más. Tras unos instantes decidí parar y le saqué mi polla: quería probar también el coño de Alba.
- ¿Qué haces? ¡No me dejes así con las ganas. Fóllame hasta partirme el coño!- me gritó Elisa desesperada.
Pero yo le comenté que ahora era el turno de Alba, que después continuaría con ella. No le quedó más remedio que esperar y autosatisfacerse metiéndose varios dedos en su sexo y masturbándose con ahínco.
Yo no tardé en meter mi verga en el coño peludo de Alba y comenzar a taladrárselo. Además le manoseaba sus senos y le besaba la boca, que todavía le sabía a alcohol. Me dolían la polla y los testículos y sentía toda esa zona a punto de reventar. No aguanté mucho más y descargué todo mi semen en varios chorros dentro de la vagina de Alba. Se le quedó una cara de satisfacción enorme y cuando le saqué la verga de su coño aprovechó para darle un par de lametones y chupar las últimas gotas de mi leche. Complacida se tumbó en su litera y desde allí siguió contemplando el resto de la orgía.
Casi sin dejarme tiempo para recuperarme Elisa me agarró con sus dos manos la polla y comenzó a masturbarme, llegando a causarme dolor debido a la vehemencia con que lo hacía. Le grité que por favor parara, pero ella no hizo caso y continuó un rato más. Cuando mi verga volvió a ponerse dura, paró un instante y me dijo que se la metiera otra vez en su coño, pero esta vez de forma definitiva. Mientras comenzaba con los movimientos de bombeo, me percaté de que Ingrid ya se había quitado el tanga: por encima de sus labios vaginales de apariencia delicada tenía una fina línea de vello púbico perfectamente marcada y depilada. Con una mano se estaba masturbando y con la otra se acariciaba los senos.
Cambié el ritmo de mis embestidas hacia el interior del sexo de Elisa: en lugar de muchos y rápidos movimientos empecé a hacer otros más lentos pero con más fuerza. Además de vez en cuando le dejaba mi polla dentro durante unos segundos y hacía con mi cintura movimientos circulares , para que mi verga llegara a más zonas internas de su sexo. Sentí cómo Elisa tuvo un orgasmo y se corrió chorreando una gran cantidad de flujos. Yo aún tardé un poco más hasta que entre gritos me corrí dentro del cuerpo de Elisa.
La pobre Ingrid esperaba su turno pero le tuve que pedir unos minutos: después de las dos corridas estaba agotado y necesitaba recuperarme. Entonces Elisa se acercó a su hija y ante mi asombro comenzó a acariciarle primero sus pechos y después el coño. La hija no se quedaba atrás y también le manoseaba los senos a su madre e incluso la vagina, todavía con restos de mi semen que Ingrid recogió con sus dedos y chupó.
Me dio la impresión de que no era la primera vez que madre e hija hacían ese tipo de juegos sexuales entre ellas. Los labios vaginales de Ingrid se veían empapadísimos y cuando su madre la penetró durante unos minutos con varios dedos, tuvo un orgasmo y se corrió manchando el suelo del vagón con sus flujos.
Yo ya había recuperado mínimamente las fuerzas y se lo hice saber a Ingrid. Ella me pidió que la penetrase por detrás, que nunca se lo habían hecho y que quería probarlo por primera vez. Así que me lubriqué mi polla con un poco de saliva, le abrí los glúteos y muy despacio y lentamente empecé a meterle la verga dentro. Ella gemía de dolor y me pedía que lo hiciera más despacio, pero era imposible hacerlo más lento. Por fin conseguí introducir todo mi miembro en su ano y se lo dejé quieto durante unos segundos, antes de comenzar con el mete y saca. Ella seguía con sus suspiros y gemidos y yo sabía que no iba a tardar mucho en correrme esta vez y me imaginaba que no soltaría mucho semen, pues mi cuerpo ya estaba muy exprimido. Así que saqué mis últimos gramos de fuerza, hice seis o siete embestidas brutales y le llené el interior del culo con el poco semen que me quedaba.
- ¡Ahhh, qué dolor! No aguanto más tengo que ir al servicio!- gritó Ingrid y cogiendo su tanga y llevándoselo en la mano para no perder más tiempo en ponérselo, salió del departamento en busca del servicio que estaba casi contiguo a donde estábamos.
- Pobrecita, le habrás removido todo. Pero bueno, el gusto ya no se lo quita nadie- me dijo su madre con una sonrisa en la cara.
Unos minutos más tarde regresó Ingrid ya recuperada y con el tanga blanco puesto.
- ¡Menos mal que no había nadie por el pasillo debido a lo tarde que es, sino me ven en pelotas!- comentó la chica.
Nos acostamos cada uno en nuestra litera y caímos pronto vencidos por el agotamiento. Por la mañana nos despertamos ya casi en Barcelona, nos vestimos rápidamente y antes de bajar del tren comentamos los cuatro que nunca olvidaríamos aquel viaje nocturno.
Mi Primer trio
Martes, septiembre 27th, 2011Mi nombre es roberto (35) y mi señora paola(32). La fantasia que siempre tube fue de estar con dos mujeres a la vez, pero ella nunca quizo saber nada con eso. De a poquito trate de convencerla pero no habia caso, hasta que empece a fantasiarla con otra mujer pero solamente con ella y yo seria expectador, Ahi empezo a gustarle, me llevo cerca de un año hasta que acepto con la condición de que si no se sentia comoda no pasaria nada. Ella empezo a tirarle onda a varias chicas clientas de su trabajo (es vendedora en un shoping) y yo empece a buscar prostituta que quisieran complacernos, sin que ella se enterara, hasta que encontre a la chica ideal(Caolina). Arregle el importe y quede en que la pasariamos a buscar y asi fue. Paola la conocio y la invito a tomar un cafe a casa.Una ves allí le dijo que si bien no estaba 100% decidida a hacerlo el sexo seria solamente con ella. Carolina muy profecional le dijo que se relajara y la dejara a ella. Luego de un par de cafes le pidio a paola que se ponga algun vestido cortito sexi y asi lo hizo, salio del dormitorio con un beibidol de encajes blancos y una tanguita blanca. Carolina me pidio a mi que le haga el amor a mi señora pero que le sacara solamente la tanguita. Paola me monto y me cabalgo pero muy incomoda. cuando acabe carolina se aserco y empezo a tocarla y le quito muy sensualmente el beibidol para chuparla por todos lados. luego de un rato mi señora comenzo a soltarse y le saco toda la ropa para hacerle lo mismo, despues de tocarse, meterse dedos, lenguas, hacer 69, carolina le propone que yo participara, pero solamente con ella. no muy convencida acepto. Carolina abrio las piernas y metio la cabeza de mi señora entre ellas mientras yo penetraba a pao que estaba en cuatro, luego hizo que mi señora me montara mientras carolina le chupaba las tetas y le metia un dedo en el ano. Ya para esta altura no podia reconocer a mi señora, estaba totalmente exitada y no paraba de gemir. una ves que acabe me pusieron de expectador nuevamente. Carolina saco de su mochila un consolador no muy grande el que uso para seguir dandole placer. despues de un rato saco otro, este si era muy grande, el introdujo en su vajina y hacercandoce a mi señora la penetro con la otra punta. No puedo describir la cantidad de gemidos que daban las dos ni los movimientos de caderas y de manos tratando de darce cada ves mas placer. Llego un momento carolina le hablaba muy vajito al oido y mi señora sonreia, le proponia “destrozarme” entre las dos. Cuando me invitaron a participar mi señora me cabalgo nuevamente y carolina se le puso atras tocandola toda, en un momento mi señora me puso su vajina en mi boca para que se la chupara pero me seguian cabalgando…..era carolina. al rato cambiamos de posición ellas dos hicieron un 69(carolina arriba, paola abajo) y mirandola a mi señora como pidiendole permiso para penetrar esa hermosa cola ella me dijo “¿no era tu fantacia? ahora podes cumplirla, hace lo que quieras” en ese momento penetre a carolina como si fuera la ultima vez. cuando estube cerca de acabar me acoste en la cama y entre las dos me la chuparon hasta que explote!!! en ese momento carolina junto todo en su boca y luego se lo paso a paola entre lenguas y chupones. Luego de eso Carolina se baño junto con mi señora sin dejarme entrar al baño, por lo que sospecho que siguieron bajo la ducha. Luego de 3hs fantasticas la dejamos en el lugar donde la habiamos encontrado y quedamos en volver a encontrarnos.
Aprendiendo a jugar Pool
Domingo, septiembre 25th, 2011Hace cinco años que estoy casada con mi Guillermo.
El tiene 30, yo 25, y hemos estado siempre muy unidos disfrutando de sus logros comerciales, que han permitido terminar nuestra casa con algunos agregados, como pileta de natación, gimnasio, sauna, y lo mas reciente la salita de juegos con mesa de pool, el verdadero hobby de Guille.
Todo bien, salvo que se vino con unos cuantos amigos a la inauguración de su sala de juegos. La pasaron muy bien después del asado toda la tarde jugando al pool.
Yo pensé que todo terminaba allí, pero equivocada estaba ya que organizo una reunión para el sábado pasado.
Me comenzó a molestar la idea de que eso se repitiera y pasara a ser moneda corriente, ya que el entusiasmo de Guille, era tal que me pidió que les preparara refrigerios y atendiera a sus amigos, procurando que no les faltara bebidas frescas y algo para picar.
Sabiendo que Guille es celoso, quise romper su costumbre de invitar a los amigos, vistiéndome de una manera bastante provocativa.
Ayudada de mi buen físico, aquellas prendas eran ideales para atraer las miradas masculinas.
Axial que desde temprano visite varias veces la salita, llevando cositas frescas pero calentando el ambiente, evidentemente los ojos de los amigos de Guille, me perforaban la piel bien expuesta. Pero Guille ni se inmutaba, tal era el embobamiento que tenia con su mesa de pool.
Se quedarían allí por la noche, y hasta prepararon cuchetas para dormir.
Las horas pasaron, estuve mirando TV, y cuando la noche ya entraba, decidí irme a mi cuarto.
Los hombres seguían en la salita de juego. El ruido a los golpes de taco y bolas se sentía constantemente.
Me prepare para darme una ducha, tirada en la cama me quede dormida mirando una película aburrida que ya había visto.
Pero algo sucedió.
Ellos tomaron mas de la cuenta, sucediendo lo que es común, Guille se puso ebrio, con el resultado de siempre, le vino sueño y se tiro en una de las cuchetas que había previsto para sus amigos.
Yo ni me entere, en mi dormitorio, durmiendo despatarrada tirada en la amplia cama, semi desnuda como para ir a la ducha.
Y que pasó?
Que los amigos de Guille se fueron, menos dos. Que cerraron la puerta a los que se fueron, comprobaron que mi marido dormía profundamente, subieron a nuestro dormitorio para encontrarse con el espectáculo que daba yo, con aquella posición, mostrando mis nalgas desnudas.
Sentí unas manos separando mis piernas en la penumbra, ya que apagaron el televisor, mas pensé en Guillermo y lo deje actuar alegrándome de que se dignara a darme un poquito de fiesta.
Aquel gesto de abrirme las piernas, fue facilitado por mi maniobra de abrirme de para en par, lo que permitió recibir de lleno en mi rajita una boca hambrienta de sexo.
El impacto fue formidable, agradable y prometedor. Lleve mis manos para tomar la cabeza de Guille….. pero aquel pelo rizado no era el de mi marido.
Al instante que recibía la sorpresa de comprobar que el que lamia mi concha no era mi marido, recibí un empello sobre mi torso, de quien aprisionaba mi cuerpo con firmeza.
Tranqui, Yami, soy Roberto, ….. y Lucio, que te vamos a dar lo que anduviste buscando.
- Nooo, dije….. pero su boca aprisiono la mía…. Y la otra boca me hacia perder la razón y la lógica.
Entre besuqueos y manoseos sobre mis pechos, Roberto me contó que Guille dormía la mona, que ellos estaban solos y que estaban muy locos por lo que había yo provocado esa tarde.
Me afloje sin resistencia, porque yo también había sentido que mi provocación hacia ellos tenía como correlato una sensación de ganas de cogermelos.
Moví mi pelvis demostrándole a Lucio que mis planes eran de colaboración total. Separe mis ropas para que me tuvieran desnuda y respondí con besos y algunas caricias hacia Roberto.
Mi calentura aumentaba rápidamente, tanto que no bien desprendió su pantalón aquel amigo, manote un hermoso aparato. Roberto me ofrecía su verga, mientras terminaba de quitarse su ropa….. Y yo le succionaba el aparato tan entusiasmada que el debía retirarlo por instante para no dejarse correr tan rápidamente.
-Que bien la chupas zorrita….. que rico, que rico….
- A mi también me la va a chupar? Pregunto Lucio, acercando su verga.
Nada dije, la tome con cariño y me la lleve a la boca, inclinando mi cuerpo sobre el.
Roberto fue hacia atrás, y pensé que tomaría ahora el, el lugar de su amigo…. Pero fue su enorme aparato el que sentí entrar en mi rajita, expuesta, caliente y ofrecida.
Sentí estupor porque era la primera vez que engañaba mi marido, pero el goce de tener aquel pedazo dentro me evito entrar en divagues filosóficos, para si entrar en divagues de contorneos sexuales.
Llegue ahogada por el miembro que tenia en la boca, a jadear una tremenda acabada con el aparato de Roberto, el que me la metía hasta los huevos y la sacaba casi toda otra vez para ensartarme todita….
Me giraron, me pusieron en cuatro, haciéndome probar una y otra las vergas en la boca, mientras uno me ensartaba desde atrás.
Que manera de coger que tenían esos hombrecitos !!!
Fácilmente estuvieron metiéndomela más de una hora seguida. Yo perdí todo sentido y me preste a ponerme en todas los poses que ellos pretendieron de mi.
Hasta me sorprendi a mi misma cuando me preguntaron si la quería en la colita…. Y yo respondí ….. si que quiero.
Se fueron a la madrugada. Yo quede exhausta, feliz pero con sentimientos encontrados.
Me sorprendí despertarme con Guillermo a mi lado. Me levante para darme la ducha, rogando que no se diera cuenta de la fiesta que me habían dado sus amigos.
Esa semana fue de inquietud, pero al parecer mi marido no se percato de nada, porque me comunico que el sábado volvían sus amigos a otra jornada de pool.
Fue cuando reaccione y le conté a Guille que sus amigos me habían gozado el sábado anterior en su propia cama.
Me miro, sonrío, y soltó su mejor frase: No me vas a correr con eso, lo haces para molestarme, mas no vas a impedir que vengan, pues, los conozco muy bien.
Mi ansiedad fue en aumento, mas no bien llegaron ellos, cruzamos algunas palabras y comprendí que todo estaba en orden.
Todo en orden, en cuanto a Guillermo, mas me comunicaron que todo seguiría en orden si yo no levantaba la perdiz, ni delataba nada.
Ellos serian solo tres ese sábado, y los tres irían a mi cama…. Luego de dejar bien dormido a mí marido.
- No, tres no, dije.
- Si, Mauricio es un chico joven al que lo vamos a hacer debutar.
Un novato, pensé, puede llegar a ser divertido.
Esa noche, temprano aun…. Lucio sonriendo me dijo… Arriba mi niña, espéranos arriba que te vamos a llenar de regalitos para que surja esa potra que tenés escondida.
Subí, me prepare, perfumadita, bien sexi para recibir al novato.
Subieron los tres, comenzando ellos a dar una lección a su joven amigo, mostrándole lo que me hacían, para que el chico luego lo hiciera.
Me sentí tremendamente puta, sirviendo de madama para el debut de Mauricio, gozando lo que los tres me hacían.
Tuve algo de miedo, ya que Mauri, estaba muy bien armado, a pesar de su joven edad. Pero eso no fue nada comparada a la sorpresa que me dio, cuando me comenzó a coger, porque cogia, cogia y cogia sin parar a pesar de sacarme orgasmo tras orgasmo.
Fue tal la paliza que me dio, que quede floja, tremendamente floja, para cuando me hicieron la tripleta; Montada en Mauricio, Roberto metió su aparto en mi colita, mientras yo chupeteaba por enésima vez la verga de Lucio.
Roberto y Lucio acabaron por última vez, pero Mauricio necesito de toda mi imaginación para moverme y moverme para hacerlo estallar.
Hoy día es una rutina, las visitas periódicas de los amigos de Guille. Ese trío de amigos vienen a jugar al pool casi todos los sábados.
El que me visita entre semana, al medio día, es el joven Mauricio, que viene a tomar clases de pool femenino haciendo sentirme una reina indecente en sus brazos inagotables, tacada tras tacada.
Aprendiendo a compartir
Domingo, septiembre 25th, 2011La lluvia caía suave como lastimándome los recuerdos. Mi padre se había ido y con el su novia y su hijo, mi gran amor.
Difícil era dejar esa pena casi perfecta que me dolía todo el día.
Fue Teresa la que se intereso por mi pena, intentando consolar mi situación. Fue por ella que me entere de toda esa historia familiar tan enmarañada y sexual. Mi madre era amante de Mauricio, y mi padre lo sabia y la compartía, también Teresa era amante de ambos, compartiendo también la alcoba, muchas veces haciendo pareja con Mauricio.
Comprendí por que Mauricio no había querido avanzar sobre mí. Comprendí también que mi padre hoy repetía el repertorio con su nueva novia, haciendo cama redonda con sus empleados.
No entiendo bien como pero conté a Teresa mis antecedentes y sin preámbulos nos encontramos en mi dormitorio, ambas desnudas, muy calientes por lo que ella me daba un increíble concierto de lengua.
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Notable era compartir mi desesperación con la virtuosa Teresa, que me desmorono mis inquietudes secando mis manantiales, orgasmo tras orgasmo…… hasta que quede profundamente dormida.
No se bien que hora era, pero el amanecer no estaba lejos, los silencios se hacia vibrantes al ritmo de grillos y bichitos del campo. Más algo mas se sentía en la pieza vecina y eso fue lo que me levante a indagar.
Contemple un acto que después supe, se llama “a la turca”, entre mi ya querida Teresa y mi potrillo Mauricio…. Dándose con unas ganas que provocaban envidia.
Algo asi…. http://www.xvideos.com/
Los deje tranquilos y suponiendo que se dieron de todas formas me fui a dormir.
Pero durante el día, supe confesarle a mi amiga lo que había presenciado esa noche….. Y ella se limito a confirmarlo y reír pícaramente.
Quizás el día no fue mejor que el anterior, pero necesite la paz para recuperarme de la exprimida que me había dado Teresa la noche anterior.
Aunque si bien podría decir que me estaba recuperando, también podríamos afirmar que me habían dado ganas plus de volar otro poco mas.
Pensé en Luciana, mi amiga, a la que le tengo ganas, lo confieso, si… si, ella me tiene ganas y yo ganas a ella, y se que tarde o temprano terminaremos en la cama con la Aymar…. Quizás, después del mundial.
Creo que eso me calentó la cabeza, porque a la noche, después de cenar, pase, le dije a Teresa, no demores y me fui a la cama, a esperarla.
Que regalo me hizo mi nueva preceptora esa noche. Impecable.
Se apareció hecha una diosa, me calentó bien calentita, para dejar pasar a mi cuarto al bien dotado de Mauricio, que comenzó a compartir con nosotras sus besos.
Mi experiencia en eso era nula, pero me deje llevar por sus acciones disfrutando cada cambio o variantes que hicieron.
Ser lamida por una mujer mientras la cogen, es diferente….. Se siente diferente…. Y comerle el chochito mientras te penetran, ni te cuento.
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El nos atendió a las dos de una forma fogosa, y yo les regale mis jugos que volvía a inundar todo para brindar por nuestras orgías eternas.
Quiso el esquivar de nuevo mi ya abierta conchita, limitándose a besarla, pero abierta de piernas de para en par, le mostramos como estaba ya lista para recibirlo sin perder ahora mi condición de novata… que ya tenia roto hasta sus temores, y ahora podría disfrutar el, también yo de un buen coito de la manera que se nos ocurriera.
En el instante que me la sumió a fondo, pensé en mi Vicktor, y sentí que quizás lo estaba engañando, pero pensé que pronto compartiría con el momentos para contarle lo que esa noche me sucedía. Mi primer trío con otra pareja estaba sucediendo de la mejor manera. Con dos experimentados seres que se habían volteado a mi mama y a mi suegra. Pero la historia sigue y serán recodados siempre.
Un trío entre dos mujeres que se llevan bien y un hombre fogoso pero paciente, es cosa buena. Mientras el se recupera, nosotras nos aligeramos de calenturas lésbicas. Cuando el se pone a pleno, nos turnamos en gozarlo.
Selle con ellos esa noche lo que sigue siendo hasta hoy, un arte amatorio.
La toma del colegio
Sábado, septiembre 24th, 2011Estaban seguros de que su causa era justa y deberían llevarla adelante hasta lograr lo que pretendían. Llevaban varios días tomando su colegio y no era el único colegio tomado en la ciudad de Buenos Aires.
Algunos familiares acompañaban en esa forma de protesta a los alumnos. Así pasaba en nuestro Urquiza, como también en el Lola Mora, Larrroque, Avellaneda y Saavedra, Liceo 4, etc.
Mauricio, invito a su novia Patricia a que acompañara a su grupo, y esta luego de algunos cabildeos, aviso que venia, pero no sola, vendría con su mama, para el lamento de Mauricio, quien había hecho planes para hacerse dueño de aquel cuerpito tan rico de su novia.
A nadie en el grupito, le gusto mucho la idea de compartir aquel lugarcito que tenían asignado como morada para los del 5toB. Eran cuatro en un pequeño lugar, y ahora se agregaban ellas.
Cuando caía la tarde, aquel grupito de amigos, tuvo un cambio sustancial con la presencia de la novia de Mauricio, pero sobre todo por la presencia de la mama de esta, Sofía.
Sofía era una bella mujer, muchísimo mas formada que su nena, y para los ojos de los tres amigos de Mauricio, aquella presencia fue todo lo contrario de lo que habían imaginado y protestado a su amigo.
A las pocas horas de haberse instalado, ya Sofía se inclinaba arrodillada sobre un cojín sobre el suelo, preparaba los sándwiches de milanesa para la cena. No tenían luz eléctrica, la habían cortado, y solo se iluminaban con un candil y algunas velas.
A la vista de los muchachos aquella visión les despertaba el morbo de forma automática, pues esas piernas tan sexys, ese culito redondo que le hacían la corta falda de Sofía eran espléndidas.
Para quienes estaban de frente ese escotado que marcaban dos tetazas monumentales eran suficientes para ponerlos cachondos y muy entonados. Sus pensamientos no estaban ahora en el CUES, Coordinadora Unificada de Escuelas Secundarias, ni en el jefe de Gobierno de Educación, diego Fernández….. nooo….. Sofía se acaparaba la mirada de los tres muchachos.
Solo Patricia y Mauricio parecían hacer rancho aparte en un rincón, esperando quizás el momento de hacer intimidades de sus juveniles calenturas.
Las milanesas estaban riquísimas, como riquísima estaba esa señora que ahora, compartía recostada en una mullida colchoneta, vivencias de su juventud, la que era atentamente seguida por aquellos tres cachorros que se babeaban mirando los atributos de la rubia que los calentaba tanto. Y tanto fue la cosa que, ella también fue contando cosas subiditas de tono, como para que los muchachos se animaran a contar algunas de sus pocas experiencias sexuales.
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Eran pocas las velitas que aun estaban encendidas, el candil se había apagado, si ardía y se encendía una situación inesperada…….. a Pablo se le había puesto al palo su sexo, tan solo por estar tan cerca de Sofía, sentado a su lado, mirándole las tetas e imaginando las situaciones calientes que esta y sus otros amigos relataban. Las sonrisas cómplices se cruzaron he inesperadamente sucedió aquella situación tan natural pero tan perturbadora…… Sofía, apoyo su mano sobre el miembro endurecido de Pablo haciendo luego pequeños movimientos de frotación sobre el pantalón, puso al chico en cuestión y todo ese rinconcito al rojo vivo.
Pablo cerró los ojos, aspiro fuerte aquel perfume de mujer que lo embriagaba y se dejo llevar por su imaginación.
De Mauricio y Patricia, nada se sabía ni veía, quizás buscaron mejor refugio.
Mario, fue más atrevido, porque llevo sus manos sobre el escote de aquella mujer ya caliente, para atreverse a acariciar las tetazas que allí estaban ofrecidas.
Jorge dudo, pero al ver sus amigos rumbo al paraíso, no quiso perder el tren……. Tumbándose en la colchoneta, comenzó a besar las piernas de Sofía. No puso resistencia ella a que las manos de Jorge fueran a buscar su caliente sexo.
Sofía fue consiente de que estaba cometiendo una locura, pero dejo avanzar al muchacho entre sus piernas disfrutando de los besos que este le daba…. Pero cada vez mas cerca…. Cada vez que ella abría algo mas las piernas, el avanzaba mas sobre su objetivo……
Y se dejo caer sobre la mullida colchoneta, ya no solo las manos de Mario frotaban sus tetas, ahora, este se las chupeteaba como un desesperado bebe hambriento…… y abrió las piernas para dejar que Jorge llegara hasta su cueva con las manos tan llena de atrevidos dedos.
Pronto aquella mujer que estaba allí, por indicaciones morales para cuidar a su hija de cualquier avance del novio, se estaba dejando llevar a un desenfrenado juego con los amigos del novio.
Supo de pronto que aquello que Jorge relatara cuando aprendió con su tía a comer conchitas, era cierto……muy cierto para su goce……. Goce que la llevo a dejar al aire la poronga de Pablo, a la que comenzó a chupar con unas ganas indescriptibles.
Aquella caliente noche, se dio una ducha en una improvisada regadera en el baño de mujeres, luego de haberle mamado las pijas a los tres muchachos hasta hacerlos acabar y recibir ella tantos besos y caricias en su conchita que la hicieron mojarse en charco de orgasmos voluptuosos.
El nuevo día se presento cálido, pero las soluciones al conflicto no llegaron, la falta de mantenimiento en los establecimientos había hecho que ahora fueran 23 los colegios tomados.
Tomados por una profunda emoción, aquellos tres jóvenes, habían tenido una aventura que los mantenía bien animados. Ya poco era lo que bajaban a tener reuniones con el resto de sus compañeros, si estuvieron atentos a tener algunos roces cariñosos con aquella “mama” que ahora tenían de “compañerita”. Ella pareció a gusto, cuando ellos la manoseaban por turno, respondió a besos calientes, desenfrenados, ardientes que auspiciaban una salida incierta o salvaje.
Fue después del almuerzo, que asegurados que Mauricio y su novia concurrirían a una reunión con los rectores, los cuatro calientes seres se encerraron en la piecita que compartían.
El desenfreno lo inicio ella, chupando los viriles sexos de sus tres benjamines, que la desnudaron totalmente para regalarse una fiesta visual de impresionante calidad femenina. Sabía ella hacia donde dirigía el grupo, a una fiesta grupal muy favorable para ella.
Sintió preferencias por la verga de Mario, al que tenia tumbado besándole y mamándole su larga porción…… de rodillas ella, abrió sus piernas para ofrecer su sexo por la parte trasera, donde su raja húmeda brillaba entre los labios vaginales en el centro de aquellas nalgas que coronaban tan hermoso culo. Pablo y Jorge, se turnaron en chupar aquel manantial jugoso, que se les abría al juego de sus posibilidades más osadas, por lo que uno de ellos fue acercando la ya endurecida verga para introducir en aquella cuevita tan rica.
Sofía se dejo fifar por el chico, y cuando estaba por estallar, sintió que Pablo le regalaba un polvaso dentro…… y así dejo que Jorge se la enterrara, para ahora si, ser ella la que llegara al punto del orgasmo……eso le provoco convulsionados movimientos, pero no impidió que saboreara las pollas mojadas de sus dos penetrantes, mientras recibía la tercera porción del día, cuando Mario, con su súper verga la empalo tan rico que hizo de Sofía un trapito de gemidos y suspiros por un muy buen rato.
Ocho días mas estuvieron en la toma del colegio, ocho días que tuvo Sofía en la gloria de compartir una etapa juvenil de esas inolvidables. Nunca dejo de asegurarle a su marido, que cuidaba bien a su hija Patricia, ni aun cuando este la llamaba al celular mientras ella estaba en ese preciso instante, gozando de aquel trío de desfachatados jovencitos.
Los cuatro estaban seguros que era una causa justa.
La Sra. del Dr.
Sábado, septiembre 24th, 2011Me sacude la modorra y me acomodo para dormitar otro poquito….. Pero me jode esa sensación de inquieta morbosidad que tengo en el cuerpo. Y pienso y me dejo llevar por esos pensamientos volátiles que se arremolinan en mi mente. Allí en mi cama matrimonial, pienso en mi esposo, medico excelente, que partió temprano a sus obligaciones….. Sin antes llevar de regreso al aeropuerto a sus dos amigos de juventud.
Esos amigos que ya estuvieron en nuestra casa una semana, visitando nuestro pueblo rural, trabajando en inseminación artificial, y ahora volvieron a lo mismo pero hoy, como dije, se fueron temprano.
Ellos son también causa de mi estado actual, pues están bien físicamente, son algo atrevidos y locuaces, lo que varias veces llevo nuestra conversación hacia el sexo, donde confesé sin rubor la poca actividad de mi marido, su minima resistencia, mas lo elemental que era. Ellos jovialmente recordaron que mi Cesar, siempre había sido de ese modo, y se apenaban por verme tan “hambrienta y sin cosecha”. Que ahora que la presidenta Cristina había inaugurado el Canpo para el campo, podría recoger muy buena producción, si yo los dejaba hacer el trabajo.
Tan solo por recordarlos, me moje, pese a que nada había pasado con ellos, mas que esas conversaciones algo subida de tono y confeccionarlo de por medio.
Pensé en levantarme e ir a lo de Irene, una amiga con la que nos entendemos muy bien sexualmente, pero que no frecuento desde que comenzó a insistir en incluir en nuestras “secciones” a su marido. No, eso no lo podría hacer yo. Putita, si, calentona si, pero también muy fiel.
Debo darme una ducha, me dije…. Pero antes puedo jugar un poquito….. Asi que me estire a la mesita de luz, tome mi Dildo doble penetración, el que me regalo mi esposo, y comencé a jugar con mi cuerpo suave….tiernamente.
Siempre a poco de comenzar esos juegos, me pongo en cuatro, haciendo que el Dildo, entre libre desde atrás a mis dos cavidades calientes y jugosas.
Mi cara se hundía en la almohada perfumada y de un verde tenue…. mis pensamientos revoloteaban en recuerdos, como aquella única vez que le puse cuernitos a mi Cesar, en Alemania, dejándome coger por un seductor masajista en un hotel de lujo donde nos alojábamos. El nunca se entero.
Mi goce era perfecto…. aquel aparatito era como hecho para mi, me masajeaba vibrando mi cuevita, mientras aquel pedacito de verga chiquita me abria el culito. Me lo abria para ponerme luego otro mas grande, mientras me daba el vibrador a pleno sobre el clítoris.
Cuando sentí unas manos sobre mi espalda, mas otras sobre mis piernas…. Gire rápido manoteando las sabanas para taparme. Allí estaban Sergio y Amadeo, sorprendiéndome en aquella auto-orgia matinal.
-Que hacen, ché!-
-Nos deleitamos con esta rubiecita caliente que tiene nuestro amigo por mujer.-
-Como te gusta gozar!!!, Yamilita.-
Me acurruque a la defensiva, pero ellos llevaban gran ventaja. Fue en vano mis ruegos para que se fueran, sinceros al principio, falsos después, y sin sentido por ultimo.
Estaba yo expuesta, caliente, sinceramente deseosa de tener sexo. No lo quería admitir, pero aquellas manos comenzaron a hacer estragos, aquellas palabras no me dejaban respuesta correcta.
Sergio avanzaba sobre mis piernas, manoseándolas, abriéndomelas y dejándolas a la vista. El decía que yo estaba riquísima, que mi marido siempre había sido un precornudo, al no darme la lata que me correspondía y merecía.
Amadeo, fue puntualmente hábil al pegar golpecitos con sus dedos sobre mis pezones aun hinchados por mi propia preparación. El insistía en que yo quería, que yo tenía ganas de dejarlos hacer, que era una perrita caliente esperando sus huesitos ricos.
Amadeo, olía mi Dildo, pasando la lengua…. –hummm…, que rica esta la cremita de la cuevita de oro…… ves Sergio, esto debes llevarle de regalo a tu señora, y traerme los juguitos a probar…
Sergio tomo el aparatito y se lo metió en la boca, mirándome y pidiéndome más juguitos.
Yo fui aflojando en ideas, y rechazos, hasta el punto de que abierta de piernas dejaba que Sergio lamiera mi conchita abierta, mientras que Amadeo, rechupaba mis tetas sin parar.
Verdad que queres Yamilita… verdad que queres?
Pase de aquellos cada vez mas apagados no, a una categórica suplica…. Por favor muchachos, quiero que me cojan toda, toda, toda.
Pronto aquellos slips estampados con figuritas del pato Donald, se acercaron a mi cara, para escabullirse dejándome ver un increíble pedazo, soberbio, duro, eréctil, masculino, al que muy prontamente tuve en mi boca el garrote de Amadeo. Gire para comérmelo mejor, poniéndome en cuatro otra vez, lo que permitió a Sergio, volver a ponerme el Dildo, cosa que me hizo suspirar ya completamente entregada., a tal punto que otra vez pedí ser cojida.
No hubo que hacer otros reclamos, senti al bueno de Sergio, ensartarme desde atrás con un fierro tan caliente y largooooo que me hizo explotar en aquella primera entrada en un orgasmo súper eficiente.
Sin parar de gemir, pedí a Amadeo, – Dámela vos ahora papito-
Así mientras la colosal verga de Amadeo me entraba en mi ya espumosa concha, acabando a mares, pude relamer la mojada pija de Sergio, que aun no había tenido su primera bajada.
No paraban de hablar, dicendome lo puta que era. De que desde el primer día que me vieron querían voltearme, de que ya habían visto mi figura en fotos “atrevidas” que me había auto sacado en la Web. Sabían mucho de mí, evidentemente.
Me tendieron en la cama, mis piernas apuntaron el techo, haciéndome sentir por turno unas fenomenales cojidas, a las que conteste acabándome sin pausa mientras que ellos me regalaron cada uno a su turno su primer polvo a la mujer de su mejor amigo.
Mi cama matrimonial era un verdadero desastre….. Pero no sentía yo mayores culpas. Y mientras saboreaba el licor que ellos me trajeron, les conté abiertamente, que en realidad yo lo había deseado, pero que nunca hubiera hecho nada para lograrlo. Y que hecho el hecho quería seguirlo disfrutando.
Me puse en pose para intentar levantar la larga verga de Amadeo, que pronto fue tensándose y poniéndose muy rica. Cuando lo tuve, a punto, le pedí montarla, y bajo la atenta mirada de ambos, me fui sentando, metiéndomela de a poquito, gozándola y balbuceando que me gustaba, me gustaba, si que me gustaba.
Ya cabalgando, tuve la otra viril cosa en mi boca, la que deje tan dura, como la primera vez. A esa también monte un largo rato.
Sentía que la conchita me ardía, a tiempo que me iba quedando sin jugos en mis repetidos orgasmos.
Cuando me pidieron la cola, estaba tan ciega, entregada, sumisa, viviendo en el limbo, que solo atine a decir…..- con cremita eh-
Hacia años que no tenia una verga en mi retaguardia, desde que era soltera con un ex novio, pero de esos placeres una nunca se olvida, así, que acompañando a la labor de los muchachos, los lleve a que se acabaran en lo profundo de mi colita.
Los epítetos que me lanzaban eran soeces, irrepetibles, pero de conchudita, puta, perra, degenerada, reina de pijas, potra….. era lo menos que me decían.
Ellos no se habían ido a la mañana porque no había vuelos…. Pero esa tarde, debían partir.
Reacomode la alcoba, y los recibí después de que ellos se dieran una ducha.
Yo quería algo, pero no me animaba a pedirles.
Los acosté, chapándoles las vergas, que eran tan querendonas que otra vez se pararon.
Ellos me regalaban caricias, besos, que también me ponían querendona.
Pensé en pedirles, abiertamente que quería algo, pero ellos decidieron, cogerme semi parada, con una pierna sobre la cama y la otra en el piso.
Me recontra gusto, hamacarme a gusto mientras sentía sus flautas entrar y salir, mas mirándolas al espejo como me abrían mi cueva. Mirar aquello, sentir como me la clavaban, mientras tenia otra pija esperando, me llevo al orgasmo.
Mi orgasmo fue impresionante, avasallador, y solo atine a tirarme sobre Sergio, para montármelo a caballito, pero así sobre el borde de la cama, deje mi colita bien apuntada a la polla de Amadeo.
Amadeo, me la acerco, acomodándola suavemente. Al momento que comenzó a metérmela, aun sin salir de aquel orgasmo impresionante, alcance a susurrar, – Eso, eso es lo que quiero, amorcitos….. Las quiero a las dos adentro-
No debe haber sensación más sabrosa para quienes como yo gustan de coger con locura, que sentir que te penetran dos vergas a la vez.
Quizás sea por eso que comencé a llorar como desesperada, contorneándome como víbora por parir, sacándome años y años de contención sexual. Como enajenada, no quería que pararan de cogerme, y hasta me enoje cuando me la sacaron para cambiarse de lugar. Quería tenerlos bien adentro.
Se fueron.
Esa noche cuando llego Cesar, encontró a su mujer descansando a causa de una supuesta jaqueca, que en realidad eran los cuernos de su marido, pero la casa estaba en orden. Se avecinan las pascuas, y pronto se que ellos volverán.


