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El reencuentro

Miércoles, septiembre 21st, 2011

En la vieja habitación, visiones del pasado me reconfortaban. Era la tipica mañana de invierno, la ciudad trabajaba y alli estabamos nosotros, despues de mas de seis años sin vernos nos volviamos a encontrar en esta apartamento en el que tanto habiamos follado hace ya tiempo.

Ella se desnudo, su grandes pechos aun se mostraban voluptuosos, su cabello rubio, largo y lacio se junto en mi cara y me susurro “-hoy me vas a dejar hacerte lo que no me has dejado hacer nunca eh. quiero ser tan marrana contigo….”

Ya estabamos desnudos. se subio sobre mi dura berga, aun no se la metio en su coño que ya chorreaba, segun nos besamos, el primer y sonoro pedo recorrio mi polla dura, fue largo duro y aterciopelado, ella gimio me miro y sonrio. “-  ¿ Te ha gustado, mi vida? , le dije que me habia encantado. y asi fue, note su humedad saliendo de su culo, nos besamos mientras olia su maravilloso pedo.

Luego llego la penetración, se sento encima de mi polla y empezo a botar, a cada rato parabamos y ella me regalaba uno de sus pedos maravillosos. – peete en mi cara por favor, le dije excitado como estaba, ella me escupio en la cara y me sonrio, “-Claro que lo hare cariño”.

Me corri en su cara, como elle me habia pedido, se comio mi semen y luego me beso y me susuro al oido ” comeme el culo y si lo haces bien tendras premio”, abri su culo y chupe sus carrillos hasta llegar a sus ano, Ella lo abria con la mano. Yo empujaba mi lengua hacia adentro sabiendo que sus pedos estaban alli esperandome, gemia cada vez mas y mas fuerte. Se movio cada vez mas mientras me decia lo bien que chupaba su culo. “sigue asi mi amor si paras te mato”. en ese momento note como aguantaba la respiracion, note como su ano se dilataba aun mas y me regalaba un sonoro y maravilloso pedo. largo continuo y humedo, yo me puse cachondisimo y empeze a chupar su culo mas fuerte si cabe. entonces llego otro y otro mas y yo me senti maravillado ante sus pedos.

me agarro la mano y me tumbo en la cama. Mientras ella me comia la polla dura como estaba. yo le comi el coño con la boca llena de ella, miraba su ano como expectante esperando su pedo. Mientras me empapaba con sus jugos note como se dilataba su culo, Me fui a el y le chupe con gana, “-Hay va otro mi vida, otro para ti.” Un sonoro pedo aterrizo directamente en mi nariz hasta el punto de mancharla ligeramente, ella se dio la vuelta y me chupo la cara. “-te veo muy sucio cariño”. Se volvio puso su coño en mi cara y me regalo la primera meada del dia, Me meo largo y sin prisa, cuando pense que habia acabado le chupe el coño y ella me regalo otra meada mas rica si cabe. “- abre la boca mi amor que yo te vea beberme, asi muy bien, oh si, que cachonda estoy. soy una meona de primera y tu eres mio ahora. comeme el coño humedo y oloroso.

Mientras le comia el coño, y sin dejar de gemir, saco una botella de agua de un litro que se bebio en un suspiro y  un bote de vaselina y lleno mi polla de lubricante. Delante de mi se puso vaselina en su culo. “Ahora metemela por el culo amor” y asi lo hize. Mi polla entro en su culo mientras se dilataba, poco a poco. Ella gritaba mientras yo empujaba mi polla contra su culo ya dilatado. “sigue por favor, si paras me muero, sigue. Dios mi culo…..” Yo seguia y seguia hasta que nos corrimos los dos. ” Ahora un premio amor, por lo bien que lo has hecho”. Su culo dilatado se tiro un rotundo pedo que yo tome con gusto, y ahora tumbate en el suelo y bebe”. de su coño ya permenentemente humedo, me regalo de nuevo su pis, agridulce y aterciopeldo, me meo en la polla, en el torso y finalmente en la cara. Era rico, salia con fuerza, al final chupe el pis que recorria ya sus piernas. Me beso y chupo su pis que aun estaba en mi cara.

Nos pusimos de pie y nos besamos. nos besamos ardientemente. su lengua sabia a su pis. Eso me ponia cachondisimo. Me miro me sonrio y me escupio en la cara. Apoyo las manos en la cama y me dijo “¿quieres otro?. Yo le dije que si. “pues pon tu cara en mi culo”. mientras le chupaba el culo note como su ano se dilataba y un pedo largo suave y oloroso salio de su culito empapado, me quede un rato en su ano disfrutando el momento, restragando mi cara por dentro de ella, mientras ella sonreia y gemia de placer.

“Ahora te toca a ti, tumbate en la cama boca abajo”. Yo ya sabia lo que venia y estaba encantado. Se puso encima mio, “ponte la almohada en la cintura”. Esto elevo mi culo inevitablemente. mientras me agarraba las caderas nos besamos y chupabamos nuestras caras. notaba como su coño humedo me golpeaba el culo. Ella gemia tanto como yo. Asi estuvimos un buen rato. Disfrutando sus empellones contra mi culo, mientras me gemia en la oreja. “Ahora te toca a ti regalarme algo no???”

Empezo a chuparme el culo con toda la tranquilidad del mundo. yo me masturbaba mientras ella me chupaba ya el ano, notaba su lengua cada vez mas adentro y eso me ponia cachondisimo, mientras me tumbaba me regalaba cachetes en las nalgas. Mientras me chupaba me metio un dedo por el culo, luego dos y hasta tres, mi ano se empezaba a dilatar y eso me encantaba, y mas cachondo me ponia al ver como ella gozaba y lo daba todo en mi culo. “vamos amor, regalame uno de esos pedos que tanto me gusta”. No lo dude y le pedi que sacara sus dedos de mi culo. Ella instintivamente metio su bonita cara  todo lo dentro que pudo y yo hice esfuerzas para regalarle un sonoro pedo. no tardo en llegar, primero fue uno corto y sonoro. Ella  me abrio el ano con sus manos y cuando estaba haciendo diabluras con su lengua aparecio uno y luego otro y otro mas. “que ricos amor, que ricos, sigue sigue, dame mas”. estaba en estado de extasis y yo tambien. Medi la vuelta, ella ya sabia lo que venia. “pensaba que hoy ya no tocaba” me dijo mientras sonreia. Me corri en su cara con mucha fuerza y sin casi respiro la mee por todo su cuerpo.”que rico amor, cuanto echaba de menos tus meadas” la mee en el coño, en las tetas, luego apunte a su cara y bebio con fruicion y finalmante en su culo mientras sus pedos me devolvia mi pis.

“Aun no hemos acabado….. queda algo por hacer, amor ponte como estabas antes” puse la almohada en mi cintura y mi culo de nuevo volvio a estar en pompa. esta vez cerre los ojos como me pidio ella. Me chupo el culo y yo la regale un pedo.  ” no te vayas amor, y no te muevas” yo sonrei y me deje envolver por el humedo colchon. enseguida note la vaselina en mi culo, ella se empleo a fondo en lenarme el culo de lubricante. la mire de reojo y vi que llevaba puesto el arnes con la polla de goma que le regale por su cumpleaños. “ahora te voy a follar por el culo, como a ti te gusta”. note como mi culo se dilataba poco a poco. con suaviadad y amor me metio la polla de goma, mi culo se dilataba mientras ambos gemiamos de placer. el dolor placentero me erizo todos los pelos del cuerpo. a ratos ella paraba y se tiraba un o dos pedos. Nos besabamos apasionadamente. cambiamos de postura, mientras ella me la metia yo le comia las tetas. en ese momento volvi a mearla, ella se corrio de nuevo.

se desabrocho el dildo, y lo dejo dentro  de mi mientras acercaba su coño empapado en mi boca, se lo comi con ganas, mientras ella me meaba yo no pare de comerselo. Ella gritaba de placer y se volvio a correr, entonces se dio la vuelta y de nuevo en la posicion del 69 fue sacando el dildo lentamente de mi culo mientras le comia su trasero oliendo los pedos que me ragalo . tres sonoros y ricos.

seguimos besandonos en el colchon empapado por sus meadas. nos reimos y volvimos a pensar en el reecuentro, tres horas de sexo salvaje sin tabues, antes de acabar y ya de camino a la ducha nos regalamos unos pedos y unas meadas cortas que ambos bebimos con pasion.

pd: Espero amigos y amigas que les haya gustado el relato y que lo disfruten tanto como yo lo he hecho mientras lo escribia, no se si me entienden.

FDO: Maxstar.

Morena con culo de oro

Lunes, noviembre 29th, 2010

Bueno lo primero de todo es decir que tengo novia, pero los deseos sexuales mios no son compartidos por ella, no puedo ver a una chica guapa sin pensar como seria meterle la mano por el culo, sacar su mierda y jugar con ella, hacer qeu se la coma…. Todo enmpezo con la llamada a un anuncio que vi en internet de una chica, ponia que era sumisa y que estaba dispuesta a todo tipo de depravaciones, siempre y cuando se la pagase bien, la verdad que al principio me costó llamar, pero al final me decidí, llame y estuve hablando con ella, al final quedamos para una sesión, una sesion que cambió mi vida, aunque también tuve que estar un buen tiempo sin salir, ya que me costo lo suyo, pero merecio la pena sin duda.

Habia quedado con la chica a las 4 en mi casa, estaba esperando la llamada ansioso desde que me levante ese mismo dia, un poco antes de las 4 llamaron al portero y una voz femenina desconocida preguntó por mi, era ella, mi corazón palpitó fuertemente, la abrí y espere que subiese las escaleras y llamase a mi puerta, cuando esto ocurrio abrí la puerta y ante mi aparecio una chica de unos 23 años, de piel morena, pelo ondulado, largo y moreno, ojos verdes, muy guapa, y rellenita, sus tetas eran grandes y apetecibles, y sus caderas anchas, lo primero que hice despues de ver sus penetrantes ojos fue fijarme en su culo, ello me excito enormemente, tenia un pantalón ajustado amarillo que le hacia un culo grande y jugoso.

Estuvimos hablando un rato y empezamos a hablar de como iba a ser la sesion y cuanto iba a costar en total. Le dije que queria jugar con su culo, meterle objetos, mi puño, hacerle comer sus excrementos, y tambien aplicarle dolor, humillarla. En un principio fijamos la cantidad de 70.000 pesetas, lo cual me parecio excesivo pero ya no podia hecharme atras, asi que la pague y todo comenzó…

Lo primero que hice fue desnudarla completamente, tenia unas grandes tetas, blandas con los pezones negros, comenze a chuparselas, a morderle lo pezones, ella gemia levemente, mientras, le acariciaba el chocho, totalmete depilado, pero rápidamente pase a la acción, la ordené que se pusiese a cuatro patas en el suelo, encima de un plastico que habia colocado para la ocasión, y empece a trabajarle el ano, le puse vaselina y comence a meterle un dedo, la verdad es que pense que hiba a ser mas dificil, pero rapidamente su ano se dilató, sin darme ni cuenta tenia 3 de mis dedos introducidos en su ano, me enbadurne toda la mano de vaselina y segui metiendo y sacando mis dedos durante unos 4 minutos hasta que consegui meterle el puño entero, no me lo podia creer, lo estaba haciendo, senti como una plasta en su recto, era su mierda, le pregunte que cuanto hacia que no hacia caca, y me dijo que un dia, que se habia preparado para la sesion, yo segui moviendo mi mano de! ntro de su culo, era excitante, me modia de excitación, ella jadeaba, gemia, pero era de placer, entonces me dispuse llegar a más, intente intoducir mi mano mas dentro, al hacerlo una pequeña cantidad de mierda salio de su ano y ella replicó con un grito de dolor, le dije que se tranquilzase, que habia sido un poco brusco, comenzo a oler desagradablemte ya que su pierna se habia manchado de mierda y parte del suelo tambien, intente volver a introducir mas dentro mi puño, estire los dedos y empuje suavemente, consegui meterlo hasta la muñeca, ella gemia, pero ahora era entre dolor y placer, suavemente saque mi mano de su ano, estaba marron, llena de caca, le hice lamerla, me chupaba los dedos con lujuria, le encantaba, se la tragaba toda, seguidamente le dije que me hiciese una mamada, me la chupo locamente, rapidamente, de lo excitado que estaba no tarde en correrme mas que unos segundos. A continuacion la ordene que fuese al baño y se limpiase, la sesion deb! ia continuar.

Lo siguiente que me propuse es hacerla sufir de verdad, como una autentica puta. La ordene qeu se pusiese en el sulo a cuatro patas y le introduje un tapón de goma en el culo bastante grande, no fue dificil introducirlo porque su ano estaba bastante dilatado, el tapón estaba unido a unos arneses que se sujetaban en la cintura, apra que no pudiese ser quitado si no se desabrochaba el arnés, esto fue un invento que construi los dos dias anteriores, a continuación la situe de pies y le dije que se inclinase para atar sus muñecas a a sus piernas, la mire a los ojos como con pena, solo de pensar lo que hiba a hacerla me moria de la excitación, tome un vaso de laxante y se lo hice beber, ella no sabia en principio lo que habia tomado, la meti en el armario y me fui a ver la televisión. A los 20 minutos volvi y vi como daba golpes a la puerta, la saque y la tire al suelo, se retorcia de dolor, me suplicaba que la dejase evacuar, yo le dije que con la condición de que! se revolcase en su mierda y se la comiese, ella aceptó, la verdad es que me dio pena, sus ojos empapados en lagrimas, la desate, la lleve al baño y la meti en la bañera, entonces le desabroche el tapon y le quite el tapon, un enorme chorro de mierda salir de su culo, no sabia como podia haber tanta, una ver satisfecha la obligue tumbarse y rebozarse en ella, a que la lamiese, ella lo hacia encantada, era mi puta, su culo estaba dilatadisimo, justo para hacerle la siguiente tortura que tenia planeada, la deje limpiando mi bañera y fui a por un balon de playa uqe tenia de las vacaciones del año anterior, estaba deshinchado, no era muy grande, pero lo suficiente, se lo meti en el culo, la verdad que me costo un poco porque era un poco rigido,pero al fin consegui introducirlo completamente, al balon le habia unido el aparato de hinchar las colchonetas, de esta manera podia hincharlo y deshincharlo a mi antojo, en ese momento le dije que me la chupase porque ya necesitaba corre! rme, me hizo una mamada de forma loca, no tarde nada en correrme de la excitación que tenia, mientras comence a hinchar el balón, ella una vez que se habia tragado todo mi semen siguio lamiendo la bañera, el balón comenzaba a hincharse cada vez mas, entonces ella empezo a gemir, y seguidamente a gritar, yo le dije que aguantase, hinche un poco mas, su culo estaba a punto de explotar, era precioso, super excitante, hasta que punto se podia degradar una mujer, su culo reventando, y ella llena de heces y chupando la bañera marron, mi sueño se estaba cumpliendo, intente hinchar un poco mas pero sus gritos ya eran de dolor supremo a si que empece a sacar el aire poco a poco, cuando termine saque el balon, y lo que vi fue impresionante, su ano estaba super-dilatado, tanto que meti la mano y podia llevarla hasta mi antebrazo, era la hostia, que dominación, estaba dentro de ella, entonces empece a meterle objetos, de todo tipo, calabacines, pepinos, lo mejor fue la botella de cocacola de 2 litros, no me lo podia creer, era impresionante.

La saque de la bañera y fuimos a la habitación, la tumbe en el platico y la folle por el culo, justo antes de correrme la saque, estaba llena de un liquido viscoso, mitad heces, sangre y dios sabe que mas, me la chupo hasta que me corri en su boca.

Por ultimo volvimos a la bañera la ordene que se tumbase boca arriba y defeque sobre ella, la ordene que limpiase mi culo con su lengua y que despues se comiese toda mi mierda, ella obedecio gustosamente, se la veia reventada, como si la hubiesen molido a palos, cuando terminó le dije que se duchase que ya era suficiente, justo cuando dije eso se me ocurrio otra idea, oye ¿Por que no te vomitas encima?, venga zorra le dije, ella se metio los dedos y una enorme pota salio de su boca manchando todo su cuerpo moreno, con ello quede satisfecho, la deje duchandose y al los 15 vino a mi habitación, me pregunto si me importaba que se quedase a dormir ya que etaba muy cansada y no podia casi andar, esa noche durmio conmigo, a la mañana siguiente cogio su dinero y no he vuelto a saber nada de ella.

La verdad es que fue un dinero muy bien gastado, en cuanto ahorre otra vez …………………. a dominar a otra puta de esas.

El último tabú

Lunes, noviembre 29th, 2010

Afortunadamente nací en el seno de una familia poco tradicional, una familia donde solo reina la libertad y no hay prejuicios ni tabúes, casi podría decir que los limites entre y para nosotros son inexistentes. Desde mi infancia me percate de la bisexualidad de mis padres. Sus rituales de amor con otras parejas, sus infidelidades consentidas mutuamente, el material restringido para adultos por toda la casa, sus grandes cantidades de LSD y otras peculiares substancias que están de mas mencionarlas aquí. En medio de este aparente caos aprendí a aceptar todo lo que vivía a mí alrededor, a disfrutarlo y a tratar de ser feliz con la simple filosofía de la total libertad… “Hacer lo que me plazca”.

Mi nombre es Isabel, latinoamericana de 25 años, soltera. Soy travestí. Desde muy chica comenze a sentir esa atracción tan especial por las prendas del sexo opuesto. Gracias a la tolerancia de la que hable anteriormente, no encontré ningún obstáculo para desarrollar mi lado femenino como cualquier chica. Mis padres siempre consintieron mis caprichos, nunca trate de ocultar mi condición y gracias a ellos me convertí en una señorita, aun en el closet por decisión propia. Mi madre siempre me ayudo con tips de belleza, depilación, incluso salimos de compras frecuentemente y muchas veces insisto en pedirle que me obsequie alguna prenda sexy, zapatillas, joya o perfume de mi agrado.

Trabajo administrando unos de los tantos negocios de mi padre. Paso gran parte del día en la oficina, rodeada de papeles y demás asuntos sumamente aburridos. Seguramente se sorprenderían al saber que soy bastante tranquila dentro de mi entorno social a pesar de la libertad de la que he gozado toda mi vida. Aun vivo en casa de mis padres, no he querido independizarme, ya que me encanta disfrutar la comodidad de esta enorme casa y el amor y respeto que hay en mi familia.

En cuanto termino mis actividades laborales regreso a mi hogar, tomo un baño caliente y me visto como lo que soy, una mujer. Suelto mis largos y rizados cabellos, me maquillo y elijo algo de mi vasto closet. Desde hace muchos años he seguido esta rutina tan placentera. Prácticamente todos los días alguno de mis padres o ambos suelen verme arreglada como jovencita; para nosotros es lo más normal. Incluso me gusta cocinar y hacer ciertas tareas así. Hasta he lucido frente a ellos mis pequeñas pijamas de satín o ropas de cama mas atrevidas, transparencias, encajes, sin ningún problema.

Cabe mencionar que soy adicta al material XXX. Tengo una enorme colección de revistas, videos, juguetes y demás artículos de esta clase. Porno hetero, bi, gay, transexual, s/m… Me fascinan los temas considerados “prohibidos” en especial el “scat”. Gracias a Internet he comprado muchos videos de este bizarro genero, siendo mis favoritos las producciones japonesas, escenas inimaginables que hace unos años jamas hubiera considerado ver. Paso horas deleitándome con esas imágenes tan extremas provenientes del otro lado del mundo.

Poco a poco me he atrevido a ir mas allá. Una tarde llego mi madre del gimnasio al que suele asistir con cierta regularidad. Me saludo con un beso y se dirigió al cuarto de lavado donde dejo la maleta que contenía su ropa de ejercicios. Algo me impulso a ir hacia allá. No sé porque lo hacia sí yo misma tenia mis prendas a mi disposición cada vez que quisiera. Abrí la maleta y observe una de sus tangas, blanca, pero mojadisima de sudor, flujo vaginal y un poco de excremento. La tome y empece a olerla, un olor sumamente fuerte. Acaricie mis labios con ella y no pude evitar lamer esa parte donde se depositaba la mancha café sobre el blanco pedazo de tela. Temblé de la excitación. Justo unos instantes despues entro mi madre; yo aun tenia su prenda intima cerca de mi lengua, me miro fijamente, pero solo pregunto con una sugestiva sonrisa: -¿Que haces?-.

Ella conoce y comparte mi indecente afición por el scat. Probablemente sospecho en ese momento que buscaba algo mas que una imagen en un monitor. Lo que cambio mi vida y me hizo ubicarme en la realidad que vivimos fue lo que sucedió al día siguiente. Llegue de la oficina y como de costumbre opte por vestirme de mujer. Me desvestí y lentamente deje salir a Isabel. Saque una tanga de encaje negra, una minifalda, una blusa de tirantes y de espalda descubierta del mismo color, unas sandalias de tacón, altísimas como me gustan, me maquille, peine mi cabello, zarcillos, pulseras, un collar, ya estaba lista, así planeaba pasar el resto de la tarde; en la noche llamaría a alguno o alguna de mis amantes para no estar sólita. Mientras tanto salí hacia las escaleras en dirección al living cuando escucho a mama decir -Hija, pasa a mi habitación, tengo un regalo para ti-. Intrigada entre… -Se lo mucho que te gustan esos videos y se lo que buscabas ayer revisando mi ropa sucia, no tienes porque hacerlo, si deseas algo solo pidemelo-. Me senté al borde de la enorme cama, cruce mis piernas desnudas y mil cosas pasaron por mi mente.

Mi madre coloco su trasero frente a mí, acercaba sus nalgas a mi rostro, yo permanecía estática sin tocarla, contemplando el espectáculo. Se quito su blusa y sus jeans ajustados que portaba en ese momento, quedando solo en brassiere, pantaleta y sandalias. -Isa, acerca tu carita a mis pompas, hija- dijo dulcemente, así lo hice, tras unos segundos dejo escapar un pedo el cual recibí en pleno rostro. Siguió pujando soltando mas gases, un olor fétido invadió la habitación, yo estaba literalmente temblando, extasiada, deslizo un poco su pantaleta descubriendo su ano, acerque mi boca a este y suplique -¡Puja mama, por favor!- abrí mis labios y me lanzo un sonoro y prolongado pedo, aspire todo su aroma hasta casi desfallecer. Continuo el esfuerzo hasta que paso lo que tenia que pasar, un pedazo de excremento aproximadamente de 5 centímetros salió del ano de mi madre cayendo dentro de sus pantaletas. Lo tome con sumo cuidado y me dispuse a extenderlo sobre sus pies y sus sandalias, el aroma de lo prohibido lleno toda la casa. Sus hermosos pies bañados en su propia mierda, sobre sus uñas cuidadosamente esmaltadas, en sus tacones, sus tobillos. No soporte mas, me hinque y comenze a besarlos y a lamerlos. Probé el amargo sabor de su caca, el cual no me desagrado en absoluto. Mis labios y parte de mi rostro estaban manchados por su popo, algo que disfrute de sobremanera. Trague y limpie todo lo que pude, me sentí tan sucia, tan perversa como nunca en mi corta vida. Ella solo decía -Límpialos muñequita, es lo que tanto deseabas-.

En ocasiones comemos juntas y al terminar ella sube al baño a hacer sus necesidades. Cuando así lo desea me llama antes de terminar, la encuentro aun sentada en el toilet y escucho sus instrucciones: -Isa, limpiame-, tomo un trozo de papel higienico, mi mama se levanta y me ofrece su culo, -No con papel tontita, con tu lengua-. Abro sus nalgas y entonces deslizo mi ansiosa lengua entre ellas, por el ano, limpiando sus restos fecales hasta dejarla completamente aseada.

Ahora lo único que deseo y mi mayor fantasía es que defeque directamente en mi boca. Quiero comerme una de sus heces fecales, de mi propia madre, quiero ver como sale expulsada de su ano y entra en mi boca, sentir sus pedos, sus excrementos dentro de mí.

Besos negros… Isabel.

Cualquier comentario, favor de enviarmelo con lenguaje explicito a scatqueen@operamail.com

Lo que me paso con mi novio

Lunes, noviembre 29th, 2010

Hacía tiempo que no le iba a visitar a su casa, él vive con sus padres y pasa la mayor parte del tiempo por no decir todo en su habitación con el ordenador conectado a la red. Para darle una sorpresa entré a su cuarto sin llamar, como venía siendo habitual estaba viendo fotos porno, al oírme se dió la vuelta y observé que estaba algo avergonzado, pensé un momento y acto seguido miré la pantalla, ahora lo entendía, estaba viendo fotos de gente cagandose!, me dijo: “Hola, mira lo que he encontrado, es asqueroso, verdad?”. Me hizo gracia su reacción( como si fuera la primera vez que visitaba ese tipo de páginas) aunque no se lo transmití, y con voz seca le pregunté que porque lo miraba si tan asqueroso le resultaba, a lo que me contestó que no sabía. Últimamente nuestra
relación se había deteriorado, yo ya no estaba dispuesta todos los días por lo que él estaba encabronado, así que tranquilamente sin levantarse de la silla se subió la camiseta descaradamente para que yo pudiera ver  que tenía la polla al descubierto completamente erecta. Se giró hacia el ordenador de nuevo y como si yo no estuviera allí, siguió con su tarea, con una mano sobre el ratón pinchando fotos y con la otra frotándose la polla. Me quedé detrás observando, el jadeaba y yo notaba que me estaba calentando como una guarra ya que lo que estaba viendo era realmente cerdo. De repente hizo una parada en su masturbación, y me dijo como si estuviese tratando con una puta: “Ven aquí cerda que te voy a lamer el culo”, yo ya estaba muy excitada pues la situación me parecía muy
viciosa además de que su polla es tremendamente grande y gruesa, así que me acerqué lentamente como si no quisiera hacerlo, entonces me sujetó de un brazo al tiempo que se ponía de pie, pudiendo contemplar su enorme polla dura como una piedra. Yo llevaba una blusa sin nada debajo ya que hacía mucho calor y el sujetador me agobiaba y unos pantalones de tela fina. Me acercó a él y comenzó a rozarse contra mi con movimientos enérgicos, él estaba muy caliente porque se estaba dando cuenta de que lo que yo estaba presenciando me estaba excitando realmente aunque fingiese no estarlo, lo cual le ponía aún mas. Me metió una mano por debajo de la blusa y me agarró una teta, tirándome del pezón, le encantaban mis tetas grandes y pendulonas, no pudo aguantar mucho para comenzar a chuparme ansiosamente y a ordenarme que le diera de mamar, yo notaba como me mojaba cada vez mas y como me gustaba hacerme la que no quiere la cosa, como si me obligara…Pero en seguida noté que ese no era el jueguecito que ese día el buscaba, pocos segundos tardó en arrodillarse y buscar mi ano, tapado por un tanga y a lamérmelo como un perro, me colocó a cuatro patas, con las manos me separó las nalgas y siguió con su hazaña mientras no paraba de decirme: “Como te gusta eh puta, ábrete mas”. Yo sin decir nada hacía lo que me ordenaba, mientras seguía cada vez poniéndome mas cachonda. Me decía que estaba haciendo lo que estaba viendo en fotos pero que faltaba un pequeño detalle, se calló esperando a que yo preguntara cual, no le fallé y le pregunté para que él pudiera continuar con su fantasía para ver hasta donde llegaba. Me dijo: “Quiero que te tires pedos en mi cara puta”, le dije que no, que no podía, su reacción fue agarrarme de mis tetonas tirando de ellas y decirme: “Hazlo ahora mismo, so guarra, mira como tienes el coño de empapado”. Tímidamente hice fuerza hasta que me tiré uno, se volvió loco y metió otra vez la lengua en mi ano como un poseso, me calentó tanto que intenté de nuevo tirarme otro pedo, me salió y ya no paré, cada vez que esto sucedía él me estiraba y retorcía mis pezones, (sabe que me encanta).

Entonces empecé a tener ganas de hacer caca y un pequeño chorro de meada me salío inconscientemente, él lo notó en seguida, dejó mi culo y metió su lengua en mi coño y me ordenó que le meara, eso ya lo habíamos practicado anteriormente, ya que a él le gustaba bebérselo. Estaba algo cansada de la postura ya que no podía ver su polla, la cual me apetecía un montón comer, así que me giré hacia ella y la empecé a lamer a la vez que le ponía el coño en su boca, me volvió a insistir: “Méate puta”, dejé de oponerme y relajé los músculos para darle gusto pero me di cuenta de que si lo hacía me cagaba, asi que volví a contraerme, me dijo: “¿ No me has oído?, haz lo que te he dicho”, le dije” Tengo ganas de hacer caca, no puedo mear, si lo hago no voy a aguantar”, me dijo” Si tienes ganas de cagar suelta la mierda zorra, no ves que es lo que estas deseando ” le contesté: “Me voy a cagar en tu cara, sabes que no quiero sexo contigo porque eres un cerdo que se te pone dura cada vez que ves a una tetona como yo, así que te vas a enterar”, entonces comencé a jugar, tenía la caca al borde del ano al igual que mi pis deseosos de salir de mi, así que alternativamente contraía y relajaba para darme gusto a mi también, estaba sofocada a la vez sentía como si estuviese bajo los efectos de alguna droga y estuviese en un sueño, el me lamía la caca que me asomaba y tragaba mis chorros, ya no podía aguantar mas y dejer de oponer resistencia a la salida de mis necesidades, me sujetó bien el culo y abrió la boca, yo paré de comer su pollona, se la agarré con una mano con fuerza, como a el le gusta, y con la otra me cogí una de mis tetas para chupármela como una autentica putona, y le dije: “Ahora voy a soltar la mierda en tu cara cerdo, quédate quieto, me has oido?” Asintió encantado, lo notaba en las palpitaciones de la polla, así que me dejé, meé durante toda la cagada entre pedos, el suspiraba de gusto al mismo tiempo que con una de sus manos empezó a frotar mi clítoris, jadeábamos los dos y tuvimos un orgasmo simultaneo, mientras yo restregaba el culo en su boca para que me limpiara los restos. Tras la corrida fuimos al baño, primero él y luego yo, nos lavamos, volvimos al cuarto, apagó el ordenador, y sin mediar palabra bajamos como era habitual a tomar una copa al bar de siempre.

La caca de mi novia

Lunes, noviembre 29th, 2010

Me sentía loco. No sé en que momento comencé a tener esta desesperante fantasía pero día a día crecía mas. Entonces me decidí a buscar en internet si existian chicas que cagaran frente a los demás sin ninguna inhibición o es más, hacer que los hombres coman su mierda y su orina asi nada más.

Después de mucho buscar encontré un sin número de sitios dedicados a esto y que contenía a bellas mujeres haciendo estos excitantes actos para mí. Me sentí mas tranquilo al saber que no era el único. Pero había un problema, como lograba experimentar esta fantasía que me tenia desesperado.

En aquel entonces yo estaba de novio con una hermosa mujer, (gigi) que ten_a un cuerpo de ensueño y sobretodo un culo de las mil maravillas, no podía ser mejor ya que el culo es la parte que mas me excita en una mujer.

Nuestra comunicación sexual era espectacular. Ella siendo una dama, conmigo se convertía en una puta que cumple cualquier capricho y un día me atreví a confesarle mi fantasía. Y ella en vez de reaccionar y tratarme como a un loco (que era como me sentía por sentir esto) simplemente sonrió y me dijo.

— Bueno, ¿Qué quieres que yo haga exactamente? a lo que le respondí. Necesito saber si tienes ganas de hacer caca.

— Sí, me dijo, pero no tengo muchas.

No sabía por donde empezar, sólo quería saborear su mierda en mi boca. Así que lo primero que le pedí que se tendiera boca abajo con el culo a mi disposición. Empecé mojándole el ano, cosa que le fascinaba. Para calentarme ella me hablaba suciamente, ya que sabe que me excita demasiado cuando lo hace. Así es que me decia.

— Bueno que esperas!! no querías caca, sácala!! y me movía el culo.

Casi exploté por esas palabras e inmediatamente introduje mi dedo en su ano. Y comencé a gemir de excitación moviendo mi dedo y al instante la sentí. Estaba tocando la caca de mi novia que estaba dura. Al instante comencé a sacar la caca y la comí.

— OHHHH!!! dije que delicia, que delicia.

Ella volteaba su cabeza y reía diciendo, ¿te gusta? mi caca es tuya. Le dí unos buenos azotes a sus nalgas de excitación. Eres una cagona!! , le decía.
Cuando ya hab_a comido una buena parte, Gigi me dijo, se me va salir… acompáñame al baño.

Fuimos corriendo al baño, al llegar ella poso su culo precioso en el toilet y me dejó un espacio para que viera su culo cagando. Inmediatamente expulsó su bella y alargada mierda que en un tonto frenesí como pude acerqué mi boca a su culo y ahí no aguanté más y mi semen comenzó a llegar a sus piernas.
Ya habiendo cagado lo suficiente Gigi me pidió la polla y comenzó chuparla tiernamente sentada en el toilet mientras yo comía y com_a su caca en mis manos. Está de más decir que mi lengua fue su papel higiénico personal.

Aunque no todo acabo ahí la noche fue intensa. Incluso me di el gusto de beber su orina 4 veces durante la noche.
Lo mejor de todo es que ella se dio cuenta cuan excitado me puso esta experiencia. Y cada vez que tienes ganas de cagar me lo dice. Incluso deja la puerta del baño abierta para que la vea.

Y cada día me preguntaba ¿te gusta como hago caca?. Incluso, aproveché de grabarla en varias cintas de video, que guardo celosamente.
Bueno, aunque ya no estoy de novio con ella, no olvido esas fantasías que logré plasmar.
Espero encontrar en mi camino mas chicas que quieran complacerme en esto. Lo digo porque Gigi a pesar de lo que hacía para mí era una mujer totalmente normal sin locas fantasías, pero que le encantaba realizármelas.

Carlos

La mierda de Lizeth

Lunes, noviembre 29th, 2010

Pues esta fue mi primera experiencia de este tipo

Bueno…yo soy argentina, tengo 24, me llamo karolina, soy blanca, pelo negro, mido 1.65, estoy delgada.

Lizeth es, güerita, tiene 25, muy guapa, y es lesbiana, ella es mi pareja, vivimos juntas.

Ella y yo somos muy abiertas en cuanto a la sexualidad, ella me cuenta sus fantasias, y viceversa, de un tiempo para aca, me empezo a parecer muy sexy que ella se pusiera a cagar con la puerta abierta, me dio muchas vueltas en la cabeza el hecho de probar su mierda, asi que un dia fregue como pude el retrete, Ella se quejo de que no jalaba, y luego no le dio importancia.

Un rato despues fui al baño, y lo goze de lo mejor con su mierda, la tome con las manos del inodoro, y me lleve toda la que pude hacia la regadera, y la empeze a comer como cerda, no me dio ni un poco de asco me la embarre por los senos y en mi vagina, que ya estaba muy humeda, despues abri la llave, y limpie todo, Hice eso unas 6 veces.

Hasta que me arme de valor, y le conte lo que habia estado haciendo, ella dijo que me complaceria, Eso fue lo mejor, de repente llego con una caja de laxantes, se trago 7 pastillas, y luego nos desnudamos, y empezamos a comer, estuvimos sentadas como 20 minutos, esperando que hiciera efecto.

De repente, se paro y dijo ke ya, entonces me acoste, en el piso de la cocina, y se puso en posicion de cagar, como si fuera a cagar en el bosque, puso su culo a 4 centimetros de mi nariz.

Y empezo a chorrear toda su mierda liquida, trate de tragarmela toda, estuvimos en distintas posiciones casi durante 30 min. ella seguia surrandose de vez en cuando, yo estaba embarradisima de caca suya, jaja puse un pedazo pizza, en la mierda, quedo embarradisima, y se la di a lizeth, ella sin titubear se la mordisqueo, y volteo y me sonrio.

esa fue de las mejores experiencias sexuales que jamas haya tenido, experimentamos mucho con estos fetichismos, ella se caga en mi comida, y yo me orino en la suya.

feliz???

claro que si

agreguenme   karolina.ss@hotmail.com

El baño

Lunes, noviembre 29th, 2010

La puerta ladra su mala lubricación y junto al sonido de los pasos el cuchicheo extraño de las voces. Los mosaicos lucen una limpieza pocas veces creíble en estos lugares. La abundancia de papel higiénico y el cerrojo que calza con una precisión absoluta en la ranura, acusan un prestigio que desciende por el baño del restaurante hasta la atención impecable de los mozos. Dan ganas de quedarse una vida sacando e introduciendo el cañito de acero, al menos hasta que falsee o la presión sea tan fuerte que todo parezca volver a la normalidad. Los inodoros cargan encapuchados con sus respectivas tablas. Nechu con la pollera levantada y las rodillas tirando de la bombacha intenta hacer pis en posición de galope; sólo por costumbre y no porque el sitio realmente lo merezca. Cae el primer goteo y se interrumpe con la entrada blanda de las dos mujeres. Intuye que no hay una sola por el ruido desparejo del calzado pero tampoco está segura de que sean un par. Palanquea desde la vejiga siendo inútil el esfuerzo por terminar de mear. Se empareja fastidiosa la ropa, abre con placer la manija del compartimento y escucha un gemido que rebota como eco y vuelve a instalarse en otro más aflautado cerca de las canillas. Cierra con urbanidad la puerta y en lo que dura el asombro procura descifrar los murmullos constantes que invaden la totalidad del baño. Se levanta nuevamente la pollera y se sienta sobre el brillo de la tabla. –Esto es ridículo – piensa – Salgo rápido y listo -. Antes de tomar el envión para huir una de las tantas palabras toma forma, y al instante la siguiente; son comestibles y llevan en la melosidad de los dientes las ganas apretadas desde hace mucho tiempo. Tan solo palabras desgarradas con la protección innata de no ser oídas ni por ellas mismas.

Nechu está a punto de toser adrede, carraspear con el disimulo falso de la inocencia sorda. No es mala opción tirar de la cadena o levantar la tabla; algo que ponga aviso y rompa con su cuadrado transformado involuntariamente en su pequeño escondite. No hace nada de esto, al contrario, apoya los pies, es decir, los tacos de los zapatos sobre el canto de la puerta y espera que ninguna de ellas localice su presencia. La gelatina de los besos ligada al salto ronroneado de vocales cambian por completo su estado de ánimo. Ahora nace la intriga de cómo son, sus caras, sus cuerpos, sus ropas. La palabra de una de ellas delata que no tiene más de treinta, la otra sostiene un descanso natural en la voz, no parece mayor en edad pero sí en experiencia. Unos labios finos y rectos inauguran en la imaginación de Nechu la figura desconocida. Un maquillaje desapercibido estiliza los rasgos cálidos de una cara vulgarmente bonita. No llega a crear su altura ni sus manos, por un instante piensa en espiar pero no duda en continuar inmóvil. Acaricia sus tetas grandes y firmes, la blusa libera dos botones y deja ver su corpiño crema que cubre parte de una aureola sensiblemente rosada. Se las mira como si no las conociera. Su mente es una madeja ciega que agudiza el resto de los sentidos para descubrir la imagen tapada. Una boca licúa el acorde a flujo bebido que trepa por el techo y queda prensado en uno de los focos que da de lleno sobre su cabeza. Una mano aferrada al inodoro, la otra corre la bombacha que parece un trapo de piso macerado por su jarabe vaginal. La succión a helado de agua derretido que produce la concha de una en la boca de la otra, se funde al sonido propio de los dedos que masturban el clítoris calvo de Nechu.

Ahora acomoda la cola hacia delante, los pies siguen calzados en la puerta mientras que el índice y el mayor juegan como tijeras sobre su antiguo espiral; se pajea de arriba hacia abajo y estaciona en cada puente de calentura para después acelerar la frotación en sentido contrario. Mete dos dedos hasta los nudillos y deja el anular rozando el culo que se dilata y se contrae junto a los gemidos que retumban en el baño. Entran y salen y se los pasa por las tetas. Se las chupa. La bombacha la pellizca entorpeciendo de a ratos el movimiento de sus dedos. Los vuelve a enjuagar en su concha y se pinta de flujo nuevamente las tetas. Se las chupa. Agarra la cartera y la mano gomosa le tiembla como si hubiese cargado una bolsa de cemento durante horas; saca un clásico desodorante a bolilla y apurada en fiebre empuja desalojando cada puerta de la concha, lo deja sellado y lo inclina mecánicamente hacia un costado y hacia otro. Lo saca y lo chupa. Se lo pasa por toda la cara… Por las tetas… Por el culo.

Lo vuelve a chupar. Lo pega al clítoris como si una pija la hiciera desear antes de penetrarla. Vuelve a introducirlo, lo mueve en círculo rallando con la tapa lisa todas las paredes de su concha. Lo hace suave… Despacio. Ahora más fuerte… Más rápido. Más despacio. Más fuerte. Más rápido. Más flujo. Más meo. Más fuerte. Más suave.

Más fuerte. Se mea. Se acaba. Más rápido. Más despacio. Más fuerte. Se acaba. Se mea. Se frena… Uno… Dos… Tres… Cuatro segundos. El cuerpo se sacude parejo como si el silencio obligado le flameará por todos los músculos. El líquido ácido corre por sus piernas que se desbordan en un chapoteo tibio; salpicando sus muslos, la tabla, el piso, la puerta. Saca el desodorante de la concha y tirita a dos veinte sin controlar la electricidad que deshecha su orgasmo. Las dos mujeres continúan jugando de saliva sin saber que han donado el catálogo de una masturbación. Nechu vuelve de a poco a tensar la piel, su marido espera por el vino sentado en una mesa. No puede salir, tendrá que aguantar la salida al pie de su charco. No es mala idea mojar los dedos y volver a empezar… Despacio… Despacio.

lapeceraetero@hotmail.com

Viaje de egresadas

Lunes, noviembre 29th, 2010

La mayoría de las chicas del Instituto venían de familias de plata. Por eso no tuvieron inconvenientes para pagarles el viaje de egresadas, ni los correspondientes profesores particulares para que alcanzaran realmente esa condición. Sin embargo, las familias de Lau, Pau, Caro y Romi no se encontraban en la misma situación. En la cafetería del colegio, las cuatro alumnas intentaban sobrellevar sus amarguras:

—Che, ¿los viejos de ustedes saben las notas que se sacaron?— Dijo Laura.
—¿Estas loca? Si les digo me matan.— Contestó Romi.
—Yo no sé que hacer, mi viejo nunca las supo pero a mi vieja ¿qué le digo?
—No le digas nada, Pau. Decile que perdiste el boletín.
—No, se va a dar cuenta. ¿Qué te crees?
—¿Y vos, Caro que nota te sacaste?
—Un dos, igual que ustedes.
—Chicas, no puede ser este bajón. Tengo una idea.— sentenció Laura —vayámonos de viaje de egresadas.

Las chicas al principio no aceptaron la propuesta pero al salir del café la huida ya estaba planificada. El día elegido Laura iría al colegio con el coche del hermano, lo estacionaría a la vuelta de la escuela y así lo hizo. A la salida las amigas se encontraron ahí y zarparon con destino incierto. Cuando oscureció ya hacía varias horas que estaban viajando y sus estómagos empezaron a quejarse, entonces pararon en un Mac. Donal’s. Estaban sentadas charlando cuando de pronto se quedaron heladas. Una imagen de las cuatro en el televisor denunciaba acerca de unas estudiantes desaparecidas buscadas por sus padres. Tomaron sus bolsos y tratando de pasar lo más desapercibidas posible abandonaron el lugar. Todas llevaban aún sus uniformes y eso las delataba pero, con el apuro, no se habían podido cambiar. Laura maniobraba tratando de encontrar un baño donde hacerlo, pero sin éxito.

—¡Hay!, chicas— balbució Carolina —m’estoy haciendo pis— Las vejigas de sus compañeras también estaban llegando a su limite.
—En serio, no aguanto mas— insistió.
—Ya va, espera un poquito.
—¡Hay, hay! por favor.
—¡Ya vamos, espera!
—No puedo más, me hago— En ese momento una estación de servicio apareció y las amigas se sintieron salvadas. Con el coche todavía en marcha, Carolina salió corriendo al baño. Romina la siguió. Paula y Laura no, puesto que esta última debía apagar el auto y cerrarlo.

—¡Dale Lau! apurate— le decía mientras retorcía hasta el último músculo de su cuerpo tratando de evitar un accidente. Instantes después corrían tras sus compañeras. Cuando llegaron encontraron con horror que todos los gabinetes estaban ocupados.
—¿¡Caro, estas ahí?!
—Si, ya va.
—¡Dale, che!
—Para, ya va— De pronto uno de los gabinetes se desocupó y Paula entró desesperada. Cerró la puerta, se bajó la bombacha y se arrojó en el inodoro justo antes de que una violenta descarga de orina se le escapara del cuerpo. Lentamente sintió que volvía en sí mientras escuchaba aliviada un fluir continuo e inagotable. Ya recuperada, se acomodó la prenda rosada y salió del compartimento. El resto de las integrantes del grupo estaban desnudando sus jóvenes y hermosas figuras, cubiertas por ínfimas bombachas, para vestirse con ropas más acordes al momento, entonces ella comenzó a hacer lo mismo. Con la premura, Laura se había olvidado de traer su bolso, por eso decidió dejar para otro momento su cambio de ropa.

Al rato se habían subido al vehículo de nuevo y emprendido el viaje. Romina había tomado el volante y cuando la luna le mostró la ruta sintió mucho sueño. Paró la marcha y adoptó el camino empezado por las otras pasajeras que roncaban hacía largo rato.

El sol entró por la ventana iluminando los muslos dormidos de Laura. Trató de mejorar inútilmente su posición pero el coche era demasiado chico. Los rayos descubrieron el pedacito de género celeste que apenas cubría sus apetecibles glúteos. Afuera, el roció humedecía la inmensidad del campo y el cantar de los pájaros despertó a Carolina. Despacio trató de incorporarse mientras trataba de entender como se encontraba en ese lugar. Antes de lograrlo, notó que sus necesidades fisiológicas la reclamaban nuevamente. Estiró el brazo, que la obedecía a duras penas, y tratando de no molestar abrió la puerta y salió. Se detuvo un instante pero no pudo evitar distraerse.
Dió unos pasos y empezó a desabrocharse el cinturón con el que trataba de disimular los kilitos de más de su panza. Luego de una ardua lucha consiguió vencerlo. Se empezó a desabotonar y sin haber terminado se bajó los vaqueros y la bombacha amarilla, se agachó y lentamente pero sin pausa regó la tierra por abajo suyo. Desde un bosquesito vecino, una mirada furtiva observaba detenidamente la acción. La chica, una vez que hubo terminado, se dio cuenta de que no había agarrado papel higiénico. Refunfuño un poco y se dirigió al coche con la ropa interior a la altura de las rodillas. Abrió la puerta del auto e intentó sacar su mochila para conseguir lo que buscaba. Al hacerlo despertó a sus compañeras. Una vez levantadas, Laura se percató de que aún conservaba el uniforme. Miró para todos lados y creyó no ver a nadie. Sacó de su bolso la ropa y se quitó la pollera. Sus muslos estaban con piel de gallina a causa del frío de la mañana y rápidamente los enfundó en sus pantalones. Con el último botón fue sorprendida por una voz que dijo:

—Hola, chicas.
Las aludidas se sobresaltaron. Un robusto muchacho apareció detrás de ellas.
—¿De donde saliste!— Le inquirio Laura.
—Disculpen, no las quise asustar. Me llamo Fausto y estoy viajando a dedo al Bolsón. Me quedé sin puchos y pense que…
—No nos asustaste, vení tomá.— Laura metió la mano en el bolso y saco un atado de cigarrillos. Sacó uno para ella y ofreció otro a Fausto. Luego de la aceptación por parte de él lo hizo con sus compañeras.
—Che, ¿así que vas para el sur?— curioseó Caro mientras le ofrecía fuego.
—Si, ya lo conozco y me encanta. ¿Ustedes estuvieron?
—No, es la primera vez— Laura envió una mirada de alarma a Caro pero no la percibió.
—Ah, les va a encantar, van a ver.

Los cigarrillos se fueron consumiendo y las chicas no habían desayunado, entonces emprendieron la marcha guiadas por Fausto que conocía un lugar en la ruta para tomar algo. Finalmente llegaron y se sentaron los cinco delante del televisor. Mientras tomaban el café con leche Laura observaba la pantalla cuidadosamente.
Caro continuaba sus averiguaciones sobre el varón del grupo.
—¿Y donde vivís?
—Viajo mucho sabes, no me detengo nunca, eso no es para mí.
—¿Y no trabajas?
—Si, hago un poco de todo, estoy escribiendo unos artículos para una revista de turismo.
—¡Vamos!— ordenó Laura al ver en la pantalla que su búsqueda se intensificaba.

Romi tomó nuevamente el volante, Lau se ubicó a su lado y atrás entraron Caro, Fausto y Pau. Con el correr del tiempo el viaje se torno aburrido y las chicas se empezaron a adormecer. Caro acomodo la cabeza en el hombro de su compañero, que también dormía. Luego le pasó un brazo por la espalda y el muchacho pasó el suyo por la cirtura de la chica. La escena era vigilada por Laura a través del espejo pero pronto fue vencida también por el sueño. Al poco tiempo Caro y el pasajero se habían enredado entre besos, caricias y atrevimiento. Por la noche, Fausto en agradecimiento, pagó la pizza y las cervezas. Pero pronto se quebró la armonía debido a que Lau empezó a objetar la cantidad de cerveza bebida por Caro.

—No seas hincha Lau, no tomé tanto.
—Boludaa, cortala, tomaste un montón.
—En serio, che, dejala ¿que tiene un par de birritas?— Intercedió Fausto.
—No, ¿sabes que pasa?, con lo pillona que es, ya veo que a la noche vamos a tener que parar en el medio del campo porque se mea_
Pero el alcohol les comenzó a hacer efecto a todos, que quedaron profundamente dormidos en el coche, entre las cajas de la pizza.
—Lau ¿a donde vas?— pregunto Romi en mitad de la noche.
—Tengo unas ganas de mear que m’estoy muriendo.
—Hay, yo también, te acompaño.— Las dos salieron sigilosamente del auto y caminaron unos metros en la noche. La primera en bajarse los pantalones fue Laura.

Mientras sentía como su vejiga volvía a su tamaño normal miraba como la luna hacía resplandecer la bombacha blanca de Romina que recuperaba su sonrisa lentamente.
—Nunca más vuelvo a tomar cerveza— Las dos amigas se miraron y rieron juntas sabiendo que ninguna de las dos podría cumplir esa promesa pero sintiéndose profundamente aliviadas. Se acomodaron la ropa y regresaron. Entraron en el auto y se volvieron a dormir. De todas maneras la noche se vio interrumpida otra vez. Paula se vio obligada a desenredarse de su compañero para despojarse del liquido que había bebido. Fausto se despertó y decidió acompañarla.

Hicieron unos pasos fuera del coche abrazados y besándose apasionadamente. Él condujo a su amada hasta un árbol y la colocó de espaldas al tronco. Ella cruzaba las piernas con fuerza. Fausto mientras la seguía besando le desabrochó el cinturón, luego los botones del jeen. La adolescente, entonces descruzó las piernas con la respiración contenida y él le bajó los pantalones y la ropa intima. Aferrándola con fuerza la sostuvo mientras ella agachada fluía interminablemente. Una vez que el fluir se hubo detenido, Fausto desabrochó su propio cinto, luego el cierre relámpago. De inmediato sintió la mano de la muchacha que se internaba buscando su sexo. Para evitar excesiva humedad alzó a su pareja y la llevó al otro lado del árbol, la acostó sobre la tierra y la lanzó profundamente. Jadearon al mismo ritmo y esta vez fue él quien fluyó incontenible.

Ghito

Su culo en mi cara

Lunes, noviembre 29th, 2010

Me metí desnuda a su cama. Yo me acosté boca arriba. Él en cambio se sentó de costado, con el culo a la altura de mi cara. Mientras charlaba pude ver que se había quitado los calzoncillos. Movió lentamente el culo acercándolo a mi boca.

–A mí me gusta que las mujeres me chupen el culo- me dijo. Y fue arrimando su culo más cerca de mi cara. Yo permanecía quieta, fascinada por ese culo que ocupaba toda mi visión. -¿Te gustaría lamerme el culo?- preguntó. Sorprendida por la firmeza de su tono de voz, solo atiné a murmurar –sí, claro- -Así me gusta, putica- y levantando la pierna me puso el culo en la cara, el ano a la altura de mi boca.

-Ahora dale a la lengua, zorra, méteme la lengua, lámeme el culo- Y empezó a mover el culo contra mi cara. Yo saqué la lengua y comencé a lamerlo con pasión, metiendo y sacando la lengua de su culo, mientras él lo movía sobre mi cara.

- Voy a dejarte entrar un poco de aire para que no te me vayas a morir-.

Cuando me besan y lamen el culo tan rico como lo estás haciendo no puedo contenerme y te lo aprieto duro contra la cara y te puedo cortar la respiración. Agárrame el culo con ambas manos y bésalo!. Me dijo ¡Qué placer me dio ese hombre! Que sabroso! Pensé yo.¡Mi lengua le recorría el culo de arriba abajo, y se lo besaba como si estuviera hipnotizada!-

Estaba fascinada. Yo estaba dispuesta a volver a chuparle ese culo cada vez que me dijera. –¡Así, putica! ¡méteme la lengua! ¡Y besámelo, chupámelo!- y seguía removiendo el culo contra mi cara y mi boca. Cada tanto lo levantaba un poco para dejarme respirar. -¿Te gusta el olor?¿ Te voy a refregar este culo en la cara para que conozcas lo que es complacer a tu amo- Me gustaba su olor. Y también el sabor… -¡¡¡Qué rico, papito!!! ¡Chuparle el culo me arrecha mucho, le dije! ¡Me gusta cuando tengo la cabeza entre las piernas de un hombre- Me gusta dominar a la mujer y obligarla a que haga lo que yo quiera! Me gusta cuando la domino y la obligo a chuparme el culo y la polla! Era lo que él decía y me hacía.¡ Mi clítoris se puso rígido. Yo chupaba y chupaba. De pronto me cogió del pelo y me acercó mi boca a sus huevos. Fui limpiando sus pelos. Abrió las piernas ampliamente, ofreciéndome sus pelotas desfachatadamente. Sus pelotas eran corrugadas pero suaves y acariciaban mis mejillas. El olor que salía de sus genitales me embriagaba. Una vez que tuve sus huevas dentro de mi boca comencé a pasarles la lengua y a ensalivarlas. Todo esto ocurría en silencio, con sólo el ruido de nuestras respiraciones y jadeos.

-¡Así me gusta, mi putica obediente! -¡Ahora de rodillas, zorra!- y puso su verga frente a mi cara. -¡Ya sabés lo que tenés que hacer!- ¡Mámala pero sin sacarme el polvo! Yo me la metí en la boca y la entraba y sacaba de mi boca como si fuera un bombón. De su polla comenzó a salir un poquito desemen y entonces le retiré la cara. Me tomó por las axilas y me hizo erguir hasta que mis tetas le quedaron en su cara. Mis pezones estaban duros. Se puso a chuparlos y a morderlos. Sus manos mientras tanto apretaban y soltaban mis tetas con fuerza. Con las manos también me acariciaba la cabeza y el cuello, y me metió un dedo en la boca para que se lo chupara, y se lo chupé.

¡Ahora tengo ganas de ir al baño…dijo él de pronto.!¡Pero creo no voy a llegar a tiempo! ¡ Abre tu boca! Ordenó. Y ahí me soltó un chorrito y luego me largó un chorro más largo que me llenó la boca. Me sentí extasiada y me lo tragué. –Muy bien putica! Ahora lámeme bien la polla para limpiarme- Pero cuando estaba ya acabando de limpiarla de pis con mi lengua, llegó otra descarga, que empecé a tragar con gozo. Me agarré a sus nalgas, pegando mi boca a su verga, para tragarme todo lo que tuviera para darme, pero me la sacó de la boca y me dijo que me acostar de espaldas sobre el suelo. Y parándose con ambas piernas abiertas, una a cada lado de mi cuerpo, apuntó con su verga a mi cara, ojos, pelo, orejas, nariz, boca. Yo abrí la boca y me metió un largo chorro para después seguir por mi cuello, mi pecho, hasta mojarme completamente. -¡Estuve juntando todo este pis para vos, zorra!- dijo acuclillándose frente a mi boca, de modo de que pudo continuar meándome. Yo estaba llena de placer, y bebía y bebía su orín, amarillo y caliente. Cuando terminó, yo vi embobada como su verga se acercaba y la restregaba contra mi cara. Sus orines sabían exquisitos.

Me volví una adicta a su pis. Apenas llegaba al motel me arrodillaba frente a su verga con la boca abierta, y él, sacaba su verga y llenaba mi boca de pis. Después terminaba chupándole la verga, su culo, o lo que él quisiera. Un día me empotró la verga en el culo y me lo llenó de pis. Fue delicioso!

Se acostó en la cama boca arriba. Su verga se paró de nuevo y apuntaba al techo. Me hizo señas para que subiera también a la cama y me dijo: ¡ Pónte en cuclillas, de espalda a mí, abre bien esas nalgas y colócate la verga a la entrada de ese culo! Hice lo que me dijo y él me tomo con sus manos de la cintura y metió su verga en mi culo hasta empalarme completamente. Mis nalgas rebotaban una y otra vez sobre su pelvis y yo hacía movimientos cortitos pero cada vez más seguidos. Ahí estaba yo con su verga bien metida en mi culo, mi respiración se aceleraba más y más, mi culo se contraía espasmódicamente para apretarle su pija. Sentí que su verga estallaba en mi culo como un surtidor y que sus manos se aferraban con fuerza a mis nalgas. Un orgasmo se me vino también desde la cabeza e hizo explosión en mi culo. Quedamos rendidos, uno en brazos del otro.

Tus pedos en mi cara

Lunes, noviembre 29th, 2010
Y ahí estaba yo, esperando, una noche agitada, húmeda. Hacia rato que la ropa había sido arrebatada de mi cuerpo, mis manos deseosas hurgaban silenciosamente tocando los deseos más profundos.
A medida que había pasado el día comencé a excitarme, estaba estudiando y decidí ver “que encontraba en Internet”, comencé buscando algo de sexo anal, después anal gaping… etc. Ya estaba muy excitada al ver esos culos totalmente abiertos, mmm, deseaba tenerlo así.
Luego traté de buscar algo de pedos, es decir, gases durante el sexo, mujeres pedorreándose en las caras de otros; en realidad es muy difícil encontrarlo sólo hay algunas fotos pero lo más que puedes hacer es imaginártelo.
Estaba muy nerviosa pues mi novio no tardaba en llegar, yo estaba desnuda, tocándome, sudando, y encima de todo, el cuarto estaba impregnado de los pedos que me había echado y digamos que él no sabe acerca de este fetiche mío. No lo hago muy seguido ya que me pone nerviosa que me vaya a cachar. Una de las cosas que más me gusta hacer, y que era lo que estaba haciendo en ese momento, es jalar mis piernas hacia mi hombros estando sentada o acostada y con un espejo ver mi culo y mi coño, entonces comenzar a echarme pedos para ver como se me abre el ano y los deja escapar, se ve muy rico.
Pues así estaba yo, viendo porno, echándome pedos, viéndome el culo y temerosa de que Raúl llegara… que vergüenza que me viera en estas guarras condiciones, pero no quería parar, así que estaba esperando lo inevitable.
No es que el sea muy cerrado en el sexo, pero alguna vez traté de preguntarle indirectamente acerca de eso y no le pareció mucho, en una ocasión mientras yo le tocaba el ano se le salió un pedo, fue de lo más excitante para mí, pero a él le dio mucha vergüenza y requirió de bastante tiempo para que se le pasara. Nuestras practicas favoritas consisten en (aparte de lo normal): lamernos el culo; sexo anal con objetos (yo a él y el a mí), tenemos muchos consoladores como bolitas anales, tapones y más; también le encanta que le orine en la cara, etc.
Mi ano ya se encontraba húmedo y pegajoso de tanto pedo y además tenía ese olor particular que tanto me gusta, normalmente cuando tenemos sexo siempre lo hacemos después de bañarnos así que nunca he podido aspirar ese olor de culo rico en él, tenía que conformarme con el mío.
De pronto escuché el característico sonido de su moto y pensé “bueno, pues ya que, ya es tarde, a ver qué pasa” y seguí manoseándome el culo y viendo porno. Escuché las llaves, oí la puerta, y temblé, se iba acercando a la habitación, y finalmente entró. Pude notar que percibió el olor y se me quedó viendo, yo volví rápidamente la vista a la pantalla e hice como que no pasa nada, seguí tocándome el culo. El se acercó y se puso a observar qué era lo que yo estaba viendo, en la pantalla estaba la imagen de una chava chupándole el ano a otra, todo aparentemente normal, pero en el encabezado decía “a Luisa le gusta que le tiren pedos en la cara”, esperé con ansiedad y de reojo vi cómo se sacaba la verga. Y así sentada con las piernas sobre el escritorio empecé a frotar mi clítoris y me eché un fuerte pedo.
-¿Así que eres una pedorra, eh? Ven para acá.
Me jaló y me llevó a la cama, me puso en cuatro y empezó a olerme el culo “mira que cerda eres, te apesta el ano” en cuanto dijo eso empecé a calentarme como loca y a chorrear y él se puso a lamer mi ano con olor a pedo, fue realmente alucinante. Cuando se hubo acabado todo el sabor me dijo “ya, no seas tímida, desde cuando he esperado que me pedorrees en la boca” yo no sabía que decir… “órale pues cerdo te voy a apestar toda la cara”, él separó un poco su boca de mi culo para ver el espectáculo, con mis manos separé lo más que pude mis nalgas de tal manera que mi ano se dilató un poco luego hice mucha fuerza y salió un pedo caliente y oloroso, de esos que no truenan por tener el culo abierto, sentí como lo aspiraba y como loco metía su lengua en mi ano “tírate más cerda, quiero ver como se abre ese culo, quiero sentir el aire caliente en mi cara” acaté fielmente su orden pero antes de eso me paré, lo desvestí por completo y lo tumbé boca arriba en la cama, me puse en cuclillas sobre su cara, puse mi ano en su nariz y empecé a pedorrearme como nunca lo había echo, pedos largos, tronadores, otros silenciosos pero todos deliciosos. Él estaba como loco, mientras yo le echaba pedos y flujos vaginales él se masturba como nunca, de verdad nunca lo había visto tan excitado, gemía y gemía tan delicioso. De tanto que se estaba masturbando presentí que pronto iba a llegar, lo cual no quería, así que me detuve y le dije “¿qué te parece que vamos a la bañera?”
Me lo llevé coquetamente y lo puse en cuatro sobre la bañera y le dije “ahora yo te voy a comer ese culo, ¿te echarías unos peditos para mí? anda” al principio el no quería pero finalmente accedió… fue lo más delicioso que he olido en mi vida… le separé las nalgas y empecé a meter mi dedo “anda regálame unos peditos”, su pene estaba tan duro y excitado que hizo fuerza y sentí como salía un pedo a través de mis dedos, el olor llegó a mis fosas nasales, me puse como loca y grité: “¡tírate de pedos cerdo!” y salió toda una sinfonía, yo sólo puse mi cara delante de su culo y veía y olía como salían mientras le hacía una paja… ay! él suspiraba tan rico. De pronto me di cuenta de que con el olor del pedo también había uno a caca, no me gusta el scat sólo el farting, pero estaba tan excitada que me pareció delicioso. De tanto esfuerzo y pedo su rico culito se había manchado un poco de mierda y me puse a lamerla con todo gusto, sabía riquísimo, pero lo mejor eran sus gemidos.
Poco después le dije “voltéate y acuéstate en la bañera”, me senté sobre su cara y empecé a orinarlo mientras él me metía dos dedos en el ano y yo me tiraba más pedos (no sé de dónde diablos saqué tantos). De pronto él se quitó de debajo mío, se puso detrás de mí y me metió su verga por el culo, mmm! se sentía delicioso, pero para hacerlo mejor le dije “¿podrías orinarte dentro de mi culo?” (eso nunca lo habíamos hecho, él siempre lo había deseado pero con lo recatada que soy nunca quise acceder), siguió embistiéndome un rato para que el culo no se me cerrara y ya que estaba ben dilatado sacó su pene y empezó a orinar dentro de mí. No se imaginan lo que sentí, fue delicioso sentir ese líquido caliente dentro de mí, mientras lo hacía yo estaba frotando mi clítoris y experimenté el orgasmo más fuerte de mi vida. Él volvió a penetrarme con todos sus orines dentro, sentía como si bombearan dentro de mí hasta que llegó deliciosamente.
Estábamos rendidos, pero eso no quitó el placer de que al sacar su verga sus orines y su semen se salieran con todos mis pedos.
Bueno pues aquí tienen un relato guarro escrito por una chica decente, espero que les haya gustado. Espero sus comentarios y si no son partidarios de este tema no sé por que lo leyeron así que absténganse de comentarios ofensivos.
Ah! por cierto, si saben de relatos, fotos y videos sobre el tema (farting no scat) háganmelo saber por favor.