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Natalia II (con sus amigas)

Martes, Mayo 6th, 2008

Nuestros encuentros con Natalia continuaron y cada vez lo disfrutábamos más, pero un día decidimos agregarle más condimento a nuestros encuentros, o más bien Natalia decidió agregarle más condimento, cuando un día nos estábamos bañando luego de una tarde de lujuria escatológica y ella me pregunta:

“¿Vos conocés a mis dos amigas Lorena y Paula, verdad?

“Si claro que las conozco, las he visto contigo varias veces, pero no sé cual es cada una”  – le contesto.

“Lorena es la flaquita rubia de lentes y Paula es la morocha más petisa y gordita” – me aclara   Natalia.

Yo casi me caigo de espalda cuando Natalia me dice que le había contado a sus amigas lo que hacíamos, casi la mato. Pero ella enseguida me corta mi rezongo diciéndome:

“Pará, que lo que te voy a decir te va a gustar, o eso creo por lo menos. Sabes que las muy putitas quedaron entusiasmadas con nuestra experiencia y quieren probarlo, pero no se animan a pedírselo a sus novios, les da vergüenza, así que me pidieron si podrían hacerlo contigo, ya que saben que te gusta”.

Y continuó diciéndome: “Yo en un principio me puse algo celosa y les dije que no me gustaba mucho el compartirte con ellas, pero entonces Paula dice: ¿Y si se lo hacemos las tres juntas, total cuantas veces hemos ido al baño juntas y hemos hecho pichí y  caca estando juntas en el baño.

Natalia continúa mientras yo aún no salía de asombro a lo que estaba escuchando y dice que Lorena estuvo de acuerdo y que entre las dos la convencieron de que la idea podría ser buena y ser una buena experiencia, así quedó encargada de proponérmelo, cosa que estaba haciendo en ese momento.

“¿Qué te parece, no te gustaría probar con las tres juntas? ¿No te animás a comerte la caquita de nosotras tres?-  me pregunta.

“Y no sé, podría estar bueno, ¿vos estás de acuerdo? – le respondo con una nueva pregunta.

“Yo si” – me contesta- estaría bueno probar algo nuevo”

¿Y bueno, ¿dónde y cuando nos encontramos? – le pregunté.

“Paula dice que en la casa de ella no hay nadie en todo el día y tiene en el fondo un apartamentito con un baño y que en caso que llegara alguien a la casa no nos verían porque tiene una salida a la calle por el fondo, eso si, tenemos que dejar todo limpio después” – dijo Natalia.

“Y bueno, por mi está bien” le conteste.

“Entonces las voy a llamar para decirles que nos encontramos en la casa de Paula mañana de mañana, ¿te parece bien?” dijo Natalia y salió del baño, se secó, se envolvió en la toalla y se fue a hablar por teléfono.

Mientras yo me terminaba de secar y me estaba vistiendo, viene Natalia me dice que habló con las dos amigas y que quedó que nos encontramos mañana a eso de las diez  de la mañana en lo de Paula.

Yo esa noche casi no pude dormir, las horas fueron interminables pensando en la experiencia que estaba a punto de vivir, tener a tres adolescentes de 18 ó 19 años cagandome en mi boca y comiendo toda esa caquita deliciosa.

A la hora que habíamos pactado llego a lo de Paula, toco timbre y me atiende ella, nos saludamos y la miro y casi me muero, tenía solamente puesto una remerita cortita celeste y una bombachita tipo trusa (un “culotte”) blanca, nada más, entro y en el sofá estaban sentadas Lorena y Natalia, que se habían quedado a dormir la noche antes en lo Paula, nos saludamos y le comento:

“Veo que su amiga Paula ya se puso cómoda y en clima”

“Si, se levantó y se quedó en bolas la muy degenerada” – dice Lorena, riéndose.

“Y bueno, porque no te ponen cómodas ustedes también” le digo a Lorena y a Paula.

Lorena era una chica realmente divina, rubia de ojos claros, pelo lacio por los hombros, no muy alta, con carita de ángel y un cuerpito todo delicado, pechitos duritos y una colita redondita divina. Tenía puesta una remera sin mangas de color verde agua y un pantalón vaquero bastante ajustado que le marcaba muy bien sus formas.

Natalia tenía puesta una mini falda muy cortita que dejaba ver sus hermosas piernas y una remera amarilla.

Me senté entre ambas y nos besamos y nos acariciamos suavemente, mientras Paula se colocó frente a mí de rodillas y comenzó a sacarme el pantalón y me empezó a lamer delicadamente mi verga y a chuparla. Luego sus dos amigas empezaron a hacer lo mismo con delicadas lamidas, mientras con mis dedos hurgaba en las colitas y las conchitas de las dos putitas. Al meter mis dedos en sus anos pude sentir sus caquitas en la puerta.

Porque no vamos al baño y empezamos, quiero comerme todas su caquitas- les suguerí, a lo que las tres amigas aceptaron.

Fuimos al baño, me hinqué en el piso frente al water y Lorena se quito su remera y sus jeans ajustados, quedando solo en soutien y bombachita, una tanguita negra, se colocó parada sobre la taza del water con su trasero redondito frente a mí y entonces un delicado pedo salió de su ano con un suave silbido, acerqué mi rostro a sus nalgas absorbiendo todo su aroma. Le empiezo a recorrer la cola con pequeños besos y mordiscos en sus nalguitas blancas, tras unos segundos dejó escapar otro pedo el cual recibí en pleno rostro. Siguió pujando soltando mas gases, cuyo olor invadió la habitación, yo estaba literalmente temblando, extasiado, deslizo un poco su tanguita hacia un costado descubriendo su ano, acerqué mi boca, lo lamí delicadamente y le suplique:

-¡Si mi amor, por favor dame toda tu caquita!- abrí mi boca y me lanzo otro sonoro y prolongado pedo, aspire todo su aroma hasta casi desfallecer. Lorena se agachó un poco colocando su culito directamente sobre mi boca y continuó el esfuerzo hasta que un tronquito marrón oscuro de aproximadamente de 5 centímetros de largo salió de su ano cayendo dentro de mi boca. Lo saboreé con sumo cuidado disfrutando de su sabor agridulce y me dispuse a tragarlo lentamente, mientras un largo chorro de pis amarillo salía de su conchita y caía en la taza del water. Otros dos tronquitos de mierda salieron del culito de Lorena  y los tragué igual. Limpié su ano todo lo que pude y ella solo decía: -Siii, Límpiame bien la colita, mmm!! que sensación divina que se siente!!-

A todo esto Natalia y Paula observaban el espectáculo, acariciándose entre ellas sus partes íntimas, muy excitadas, a esa altura las dos estaban solo con sus bombachitas, la de Natalia era de tipo bikini, de algodón de color celeste y la de Paula, como ya les dije antes, era una trusa blanca.

¿Terminaste?- le pregunta Paula a Lorena – dale que no aguanto más, tengo un tronco en la puerta que se me está saliendo- agrega.

Si, ya no tengo más- dice Lorena entre gemidos de placer. Paula se sacó su bombacha y tomó el lugar de Lorena y empecé el mismo trabajo con ella, a besar sus nalgas redonditas y a lamer su ano. Este se abrió a los impulsos de los pujos de Paula y la punta de un bollo de mierda marrón claro comenzó a asomar lentamente y a salir de su ano mientras un chorro de pis salía de concha. Tenía razón Paula, era un tronco como de 3 o 4 cm de grueso y salió hasta que partió con unos 10 o 12 cm de largo, era tremendo, lo coloqué dentro de mi boca y la llenó por completo, era una delicia, lo mordí y lo tragué casi entero por mi excitación, mientras tanto Paula terminó de expulsar el resto de su cagada, tres pedacitos que cayeron en mis manos y los comí después. Los gemidos y gritos de Paula eran increíbles, estaba muy excitada, como loca. Decía: Comeé, mi amor, comete todo, que divino.

Lamí el culo de Paula absorbiendo con mi lengua todo el resto de su cagada, hasta dejarle el ano bien limpio, era increíble lo que estaba viviendo, ya tenía las mierdas de Lorena y de Paula en mi estómago, y todavía faltaba Natalia, que esa altura se había sacado su bombacha y se pajeaba como loca de excitación.

Cuando quise darme cuenta tenía el culo Natalia frente a mi cara y abriéndoselo con sus manos, me descargó un chorro de mierda blanda y pastosa directo a mi boca, que una parte cayó al water y tragué otra parte. Natalia apretó su culo contra mi cara tomándome la cabeza con sus manos que casi no dejaba respirar, descargó otra andanada de mierda y me la refregó por toda la cara con movimientos de su culo.

El olor a la mierda de Natalia era impresionante, tanto que Lorena y Paula salieron del baño haciendo arcadas de las náuseas, pero yo disfrutaba como loco, igual que Natalia, que decía: ¿Querias caca? Ahí la tenés, comete toda mi  caquita puto!!!

No levantamos, me lavé la cara en el lavatorio y entonces llamé a Paula y a Lorena: Vengan putitas cagonas, que mientras nos bañamos les voy coger esos culitos.

Nos metimos en la ducha y mientras el agua tibia caía lavándonos, los cuatro nos acariciamos y así fui penetrando una a una de las tres amigas, por la concha y por el culo, ayudados por la lubricación de jabón. Acabé abundantemente en dos polvos monumentales, uno en el culo Natalia y otro en el culito de Lorena. Pero quedaba en duda con Paula pero necesitaba recuperar fuerzas, así que no secamos y me acosté en la cama a descansar y mientras las tres putitas me besaban y chupaban mi verga para ponerla dura otra vez, Paula se colocó encima mío penetrándose mi verga en su concha primero y después en su culo, en donde le acabé un tercer polvo fenomenal.

Ahora si, todos estábamos satisfechos, limpiamos todo y nos fuimos, jurándonos repetir la experiencia, cosa que hicimos  más adelante.

Espero que les haya gustado esta segunda parte y pueden enviarme sus comentarios a mariom1959@hotmail.com

Leche de varón

Sábado, Marzo 17th, 2007

Hola amigos lectores de sexycuentos, les voy a contar una historia que a lo mejor le resulte a ud ficticia pero fue real.
Voy a contarles cómo fue el inicio de mi vida sexual, en esa época estudiaba en 2º curso de colegio y estaba por los 13 años, en mi casa vivíamos mi madre mi padre y yo ya que mis hermanos se habían ido a vivir en otra ciudad en esa época no gozaba de libertad ya que la mayor parte del día pasaba haciendo deberes. Una día no avance a terminar de pasar a limpio la materia y me recordé en la noche a terminar mis obligaciones en ese momento pude escuchar un sonido que provenía del cuarto de mi madre me acerqué ha observar y observé a mi madre mamandole la pija a mi padre  podía ver como su lengua recorria toda la longitud de su pene y como se atrgantaba como si se tratara de una gran manjar sin querer hice un sonido ella se dio cuenta y me golpeó y me envió a mi cauarto.
Al siguiente día no podía sacarme de la cabeza lo que había visto sentía una sensación extraña que no podía sacarme de la cabeza y no me dejaba concentrarme en clases razón por la cual me enviaron donde la psicóloga una mujer de muy mal carácter y muy conservadora ella empezó a regañarme cuando no se porque el escuchar hablar a esa mujer me provocó que la  comparara con mi madre e inmediatamente mi mente se inundo con imágenes de lo ocurrido la noche anterior empecé a sentir una sensación extraña en mi pene y a notar mayor presión entre mi entrepierna, la psicóloga noto mi carpa y se calló por unos instantes… Luego me dijo ya se lo que te está sucediendo y puso seguro en la puerta me dijo que lo que me va a enseñar hoy me va a servir para toda la  vida me pregunto que tengo dentro del pantalón pero me daba vergüenza y no le respondí entonces me dijo que me quería ayudar pero que como no colaboro le avisaría a mi madre entonces le dije que creo que es mi pene y ella dijo que lo quería ver y sin mas me bajó el pantalón estaba semirrecto ella dijo te voy a indicar una forma para que te concentres mejor entonces empezó a sobarme el pene lo tomaba con su mano hacía movimientos rítmicos que los aceleraba en progresión y me encantaba, luego sacó un poco de vaselina de su cartera  me la untó y me la sobó entonces sentí una sensación que nunca antes había sentido y de mi pene salieron 4 chorros de un líquido lechoso que ella lo llamó “leche de varón” me dijo que limpiara el piso y ella se limpió su blusa  y su falda entonces me dijo que haga esto todos los días antes de dormir y desde esa vez caí en la adicción de la masturbación, en ocasiones la psicóloga me llamaba solo para que me masturbe delante de ella recuerdo un día que me llamo a su oficina y cerró su puerta y me dijo hoy voy a comprobar si has seguido mis indicaciones me dijo que me masturbase pero como lo había hecho la noche anterior no lograba tener una erección completa entonces me dijo que me va hacer un préstamo y me tomó la mano y me la puso en sus tetas me dijo sóbame eran unas tetas duritas blancas con un pezón negro esto me ocasionó una gran erección entonces me dijo que me baje el pantalón y me agache entonces se untó de vaselina el dedo y me la metió por el culo esto me ocasiono que mi pene aumente su diámetro me dijo que no me queje que sabe que me gusta y me dijo que me masturbara luego me dijo que le avise cuando vaya a “estallar” entonces le avisé me dijo que me detuviera se bajo el pantalón y el interior y dijo que es hora da cobrar deudas y que me masturbe en su culo y que le bañé el culo con mi leche luego pero para suerte la mía  me dijo que le lamiera el culo que  le meta la lengua y que le deje reluciente de limpio yo le dije que no pero ella me amenazó con avisarle a mi madre todo lo que había hecho creo que fue la peor humillación de mi vida me hizo comer caca con semen y eso le excitaba tanto que luego  de comerle el culo se introdujo sus dedos por este  por suerte o mala suerte para mí ella se fue del colegio poco tiempo después ya que le dio cáncer al seno  pero desde ahí no puedo dejar a la masturbación es un deseo orgánico que supera ampliamente a mi voluntad, se la considera una práctica inocua pero esta práctica sumada mi carácter un poco tímido ha sido la causa que hoy pese ha tener 19 años de edad nunca haya tenido novia, sea un fracaso y me siga masturbando….!
Espero que este medio me permita desahogarme y que sea el inicio de una nueva etapa en mi vida y deje de ser un perdedor…

Natalia

Viernes, Marzo 16th, 2007

Mi nombre es Mario, tengo 46 años de edad y esta es una historia real que me ocurrió hace unos meses.

Vivo en Montevideo, en un edificio de apartamentos en el 7mo. piso y en el 8vo. piso, vive una chica muy joven, de 19 años actualmente, junto con su madre y su abuela.

Esta chica se llama Natalia, es de estatura algo baja, rellenita sin ser gorda, morocha, de cabello lacio y largo hasta la cintura, muy bonita. La conozco desde me mudé aquí, cuando Natalia era una niña de unos 8 o 9 años.

Con el transcurrir del tiempo, se fue convirtiendo en una adolescente muy hermosa, que no tengo vergüenza en decirlo, me empezó a gustar mucho.

Natalia era muy simpática conmigo, hasta que desde hace aproximadamente un año me empezó a “tirar onda“. Yo al principio no me di cuenta o no quise darme cuenta, dada la diferencia de edad y ella aún era una menor, pero con el correr del tiempo la cosa fue cada vez más evidente.

Una mañana, serían las 9 de la mañana, salí para ir al supermercado. Cuando salgo de ascensor, una imagen hizo sonar todas mis alarmas y hacer brotar mis hormonas automáticamente, en la puerta del edificio estaba Natalia, hablando con el portero. Estaba vestida con un buzo celeste corto por la cintura y calza azul muy ajustada.

Esa imagen me impactó, Natalia tenía el culo más hermoso que había visto, no solo por su tamaño, sino por su perfecta redondez, que la calza ajustada mostraba en toda su dimensión y para aumentar más mi excitación, se le notaba claramente la marca en forma de “V“ de su bombacha debajo del pantalón.

Luego de algunos segundos de perplejidad (que parecieron horas), reaccioné y la saludé, ella me saluda muy simpática como siempre, pero yo aún estaba totalmente turbado, me fui supermercado y mientras recorría las góndolas me la encuentro a ella, parece que el destino insistía en juntarnos.

Hicimos las compras y mientras regresábamos me contó que andaba triste porque se había peleado con su novio y entonces me di cuenta que era ahora o nunca y me la jugué, le comente que desde hacía tiempo me estaban pasando cosas muy fuerte con ella, que me gustaba mucho, pero que tenía claro nuestra diferencia de edad y que yo era casado, pero que era lo que sentía.

- “Bueno, aleluya, ya era hora que te dieras cuenta“ – me contestó.

Esta repuesta me sorprendió.

- “Hace como un año que te tiro onda y vos nada, vos también me gustas mucho y no me importa tu edad o que seas casado, estoy enamorada de vos desde que tengo 14 o 15 años“
- “¿En serio?“ – le pregunté, con algo de vergüenza.
- “¿Pensabas que no me daba cuenta como me mirás?, cada vez que nos encontrábamos se te iba la mirada en mi cola“ – me dijo.

En ese entonces llegamos al edificio y subimos al ascensor, yo abrí la puerta de mi piso y le pregunto:¿No me querés acompañar a casa? Estoy solo.

Entramos en mi apartamento y apenas cerré la puerta quedamos abrazados dándonos los besos más apasionados de mi vida. Nuestras lenguas se enredaban, mientras con mis dos manos le acariciaba toda su cola, después coloqué mis manos por debajo, entre la calza y la bombacha amasándole las nalgas. La pasión era impresionante de ambas partes.

Luego la di vuelta, me agaché, le bajé calza y le empecé a dar besos y mordiscos en su cola por encima de la bombacha, que era de algodón, blanca estampada con pequeñas florcitas celestes y rosadas, y si bien no era una tanga, solo cubría una pequeña parte de sus nalgas. Su cola era hermosa, redonda y con dos cachetes bien duritos y blancos, perfectos sin ninguna marca, típica cola de una adolescente.

El aroma de su culo impregó mis fosas nasales excitándome aún más, entonces le corrí la bombacha hacia un costado, le separé las nalgas y le comencé a lamer su ano absorbiendo con mi lengua su sabor agrio.

- ¿Te gusta mi cola?- me preguntó.
- Si me encanta – le contesté – te la voy a comer toda.

En menos de lo que se dice hola, estábamos en el dormitorio, se subió a la cama y se colocó en 4 patas en posición de perrito (o en “21“ como le dicen) de forma transversal, yo me arrodille en el piso y le bajé la calza y la bombacha hasta casi sus rodillas y le humedecí el ano con la lengua, le chupé y le introduje los dedos en la concha para después, con mis dedos húmedos con sus jugos vaginales, introducirle la punta del dedo índice en el ano y apenas entró la punta pude sentir su caca ahí nomás, en la puerta. Lo introduje más adentro y pude sentir que era muy grande, se lo saqué y chupé la caquita que salió en mi dedo, comiéndomela toda.

- Mi amor, estás llena de caquita – le dije.
- Si, todavía no fui al baño, siempre hago de mañana a esta hora – me contestó entre gemidos con la vos transformada por la excitación – ¿te da asco? ¿querés que vaya al baño?.
- ¡Nooo!- le contesté – me gusta así, no me molesta.

Le penetré la concha suavemente y la cogí durante unos minutos, luego le penetré el ano, lentamente, pensando que se iba a resistir, pero no, Natalia resultó ser toda una putita y disfrutaba como loca mi pija en su culo.
Mientras la cogía por el ano, me daba vueltas en la cabeza esa caquita que tenía en el culo, que ya había probado y era una delicia, entonces me animé y le dije:

- ¿Este culito es todo mío?.
- Si – me contestó – es todo tuyo.
- Entonces toda esa caquita que tiene es toda para mí, quiero comerme todo lo que te sale de tu culito – le dije.
- ¡Queeee! Eso es una chanchada – me contestó asombrada.
- Si, pero me gusta, lo deseo más que nada, ¡¡dame tu caquita por favor!! – le dije casi rogándole.
- Bueno está bien, si te gusta te la doy, no tengo problemas, ¿Pero cómo hacemos? ¿vamos al baño?
- Si vamos – le contesté

Le saque mi pija de culo y salió sucia de caca. Nos levantamos y fuimos al baño, y mientras íbamos, ella delante de mí, sin subirse del todo la calza y la bombacha, yo le miraba el culo y se me hacía agua la boca.

Estando en el baño, coloqué la toalla de baño en el piso y me acosté boca arriba y le dije a Natalia que se colocara agachada en cuclillas sobre mí, mirando hacia mis pies, de forma que su culo quedara directamente sobre mi cara.
Se sacó la calza y la bombacha y se colocó tal como le dije, con sus dos manos apoyadas en mis rodillas, y acerqué mi boca a su ano, listo para recibir todo su contenido intestinal.

Entonces Natalia empezó a pujar y un chorro de pis amarillo y caliente salió de su concha, lleno mi boca y lo tragué, llenó dos veces más mi boca de pis bebiéndomelo todo y casi enseguida asomó de su culo la punta de un sorete y descargó una andanada de mierda blanda y de color marrón claro sobre mi boca y mi cara.

Mientras yo todavía trababa la mierda de boca, descargó sobre mi cara una segunda andanada de mierda, algo más blanda pero igual de abundante que la primera, seguido de cuatro o cinco pujos que descargaron en cada uno sendos pedacitos de mierda que cayeron directamente en mi boca y me los tragué, no podía creerlo me estaba comiendo la mierda de Natalia, mi vecinita.

- ¿Te gusta? – me preguntó entre suspiros.

- Si me encanta, me estoy comiendo toda tu caquita – le contesté – que rica caca que haces, y que cantidad – le dije – ¿siempre cagás mucho así?

- Si –me contestó – casi siempre hago así, mucho.

Mientras tanto yo tomaba su mierda del suelo, se la embadurnaba por todo su culo y se lo lamía.

- ¿Me puedo bajar? – me dijo- porque estoy cansada de esta acá arriba.

Se bajó, entonces yo me acosté en e piso sobre una toalla y ella se puso en 4 patas sobre mí en posición “69�?, y empezó a chuparme la pija, mientras tanto yo continuaba embardunando todo el culo con su mierda blanda, hasta que sus nalgas blancas quedaron totalmente marrones de mierda. Salí de debajo de ella y lamí esas nalgas totalmente cagadas, absorbiendo con la lengua toda su mierda.

Aprovechando que su ano esta totalmente dilatado, la penetré por el culo nuevamente y mientras la cogía, saboreaba en mi boca toda su mierda.

Mientras Natalia disfrutaba de mi pija sumergida en su culo, daba vuelta su cabeza para mirar como me comía su mierda y me decía:

- Mmm, que divino, me gusta ver como te comés mi caquita, cométela toda, la hice toda para vos y esta tarde te voy a dar más, todos los días te voy a dar mi caca para que te la comas.

- Si, quiero que me des tu caquita todos los días, quiero ser de ahora en adelante tu W.C. personal. Quiero que toda la caquita que salga de culo sea para mí.

Natalia se acabó con un tremendo orgasmo y entonces de eyaculé todo mi semen lo más adentro posible de su culo. Ese culo que estaba lleno de caca ahora estaba lleno de mi leche.

Después de un momento de relajación, nos levantamos y mientras nos bañábamos me dijo:

- Guau, que chanchada, pero que bueno que estuvo, me gustó pila, tenemos que hacer esto más seguido.
- Si claro, cada ves que tengas ganas de hacer caca me llamás y yo vengo, esta tarde voy a estar en casa, pues estoy con licencia, si tenés ganas de hacer caca llamáme – le dije.

Nos terminamos de bañar, Natalia se vistió y se fue para su casa y yo quedé con una sensación de placer que nunca había sentido.

A eso de las cinco y media o seis de la tarde, Natalia me llama por teléfono y me dice:

- Hola, mamá y mi abuela salieron y estoy sola ¿querés venir? Tengo premio para vos.
- Siii, ya voy para ahí a comerme mi premio –le contesté.

Y bueno ya se imaginarán el resto, como hacía calor estaba vestida con una solerita amarilla cortita y una minifalda vaquero, con una bombachita de algodón de color celeste.

Estábamos tan excitados que no llegamos ni siquiera ir al baño, me entregó sus perlas estando parada en la cocina con sus manos apoyadas en la mesada y yo agachado detrás con mi boca en la puerta de su culo, ni siquiera se sacó la bombacha, solamente se la corrió hacia un costado y mientras con la mano derecha se la aguantaba al costado con la izquierda se abría su nalga para dejar todo su ano libre.

Como me había dicho, hizo menos caca que en la mañana, fueron tres pequeños soretitos blanditos que pasaron de su culo a mi boca y se deslizaron por mi garganta a mi estomago bien calientitos. Después de lamer todo su culo y limpiarle el resto de caquita, me paré detrás de ella y le penetré el ano, eyaculándole abundantemente en el culo.

Hasta hoy seguimos con estos encuentros y lo disfrutamos mucho.

mariom1959@hotmail.com

Borracha y meada

Sábado, Febrero 3rd, 2007

Una mujer se emborracha y engaña a su novio con uno de sus amigos durante una fiesta

Hola, ante todo quiero presentarme. Mi nombre es Paola, tengo casi 29 años, y soy soltera. A pesar de haber estado en diversos momentos de mi vida casi a punto de que me lleven al altar, yo he preferido renunciar al sueño que la mayoría de las mujeres tienen de formar una familia, por yo soy, siempre lo fui y me imagino que lo seguiré siendo, una mujer infiel. Nunca pude estar demasiado tiempo con una persona sin ponerle los cuernos. tal vez algunos de ustedes me juzguen y sientan pena por mí, pero lo cierto es que no todos somos iguales y yo ya me he aceptado y ya me he acostumbrado a mi forma de ser, cambiante y caprichosa en lo que a lo sentimental y a lo sexual se refiere.
Soy además una mujer sumamente atractiva, alta (1,82 m) y delgada, con un cuerpo armonioso y pechos bien formados y aún capaces de causar envidia en cualquier adolescente. Soy rubia, y uso el pelo algo corto, pues prefiero destacar mi rostro, que sea tal vez mi principal atractivo. Lo que voy a contarles sucedió una semana antes de que rompiera con mi entonces novio Martín, de esto hace ya dos meses.


con motivo de su cumpleaños organizó un festejo en la casa de sus padres, no es que aún viva con ellos (él es un poco menor que yo, tiene 27 años) pues trabaja, al igual que yo, ambos somos empleados de la misma empresa, donde nos conocimos, y cuenta por lo tanto con un ingreso que le permite mantener un departamento donde vive. Pero de todas formas su departamento era muy chico para la reunión que él quería hacer, por lo que les pidió a sus padres que le permitieran usar su casa, que cuenta con un gran patio y un espacioso living, de manera que todos entraríamos cómodamente. Invitó a un montón de gente, gente del trabajo, amigos del club, ex compañeros de la facultad, conocidos de diversos lugares, con los que éramos un grupo bastante grande. El aprovechó la ocasión para presentarme a sus padres, aprovechando la informalidad de la ocasión ya que no traía para mí compromisos ni situaciones que me incomodaran.


Afortunadamente, y aunque los grupos no se conocían entre sí, pronto todos se integraron y varios que recién se conocían charlaban animadamente, pues Martín es un exelente anfitrión y pronto logró crear buen clima en la fiesta. desde temprano yo me puse en el papel de la anfitriona, pues a pesar de que no era mi casa era yo la novia del cumpleañero, por lo que me ubiqué junto a la licuadora preparando daikiris para todos toda la noche, o al menos esa era mi intención en un principio, porque de a poco —trago va, trago viene— me fui poniendo más y másalegre, al punto de deshinibirme por completo, sin parar de reír y bailando con todo el mundo.


Borracha como estaba, y con todo el líquido que había tomado, en un momento sentí urgencia por ir a al baño para orinar. Al mismo tiempo que me siento en el retrete, alguien, que no me habría visto entrar (¿o si?) golpea a la puerta. Sin pensarlo, en lugar de decir “ocupado”, dije “adelante”. entonces entró uno de los amigos de la infancia de mi novio. Cuando me vio allí sentada, con la pollera subida y la bombacha baja, se quedó mirando perplejo. en ese momento comencé a orinar.


— Es que… como me dijiste que pase…— dijo disculpándose, pero sin salir del baño.
—Si, vení. ¿Estás con ganas de hacer pis?
—Muchas.
—Yo te ayudo


Lo agarré con mis manos de la cintura, lo traje a mi y le desabroché el cinturón. En ese momento dejé de mear yo. Entonces le bajé la bragueta, y luego los jeans hasta la rodilla. tenía unos slips blancos, y yo se los bajé de un tirón, dejando a la vista un monstruo enorme que le colgaba entre las piernas. Por mi parte separe las mías, y hacia allí apunté el choro de pis que dejó salir cuando yo le indiqué que así lo hiciera.


Meaba como un caballo, y yo fui corriendo su pene de manera de apuntar su tremendo chorro hasta que rozara mi concha. Era fantástico, sentía su pis caliente mojando mi vagina, mi bello púbico estaba empapado por su pis. Cuando dejó de mear, en vez de sacudírsela, me la metí en la boca, saboreando las últimas gotas del líquido, y provocándole una erección. Se le paró brutalmente, y yo se la chupé con gran habilidad (mi experiencia es amplia en esas lides) mientras yo me masturbaba con mi mano libre. Acabamos los dos enseguida, yo por obra de mis propios dedos que frotaban con suavidad mi concha impregnada en pis, y él me llenó la boca con su semen, que tragué gustosa. Luego él salió del baño, y yo lo seguí un rato después, para que no nos vieran salir juntos. Esa fue mi única experiencia sexual donde el pis tuviera lugar, y creo que me gustaría repetirla.


la sumisa