Archive for the ‘Lésbicos’ Category

Mi sueño hecho realidad

Miércoles, marzo 6th, 2013

Tal ves soy lesbiana, pero no estoy segura. Esta fantasía empezó la primera vez que vi a mi mejor amiga besarse con una mujer, no es lesbiana ni nada parecido o no se pero tiene algo en ella, en su ser que te hace pensar en querer cogértela.

Es por eso que un día estábamos en mi casa después de una fiesta y la vi besarse con dos hombres diferentes y eso me excito y es que existe confianza entre las dos que cuando estaba en pleno faje con un tipo me invito para que viera, supongo que pensó que me calentaría con el tipo, pero fue ella la que asía que estuviera mas y mas excitada. Cuando ya paso la fiebre de la fiesta fuimos a mi recamara me dijo préstame un piyama y yo acepte pero le una de mis camisetas de las pequeñas para que al hacer movimientos se levantaran.

Y a si fue se acostó en mi cama y me dijo mmm viste como me toco Carlos, a lo que conteste que si que no había manera de que me concentrara en una cosa, – y te gusto ver como me calentaba- me dijo y yo – gemías rico- le conteste, no estaba preparada para lo que hizo de echo pensé que ella jamás intentaría algo como lo que hizo, abrió las piernas me dejo ver su panty blanco estaba algo mojadito, empezó a pasarse los dedos de arriba abajo y a cerrar los ojos, morderse los labios – Y ahora te gusta lo que estoy haciendo, te gusta ver como me toco, ver como mis dedos hacen contacto con mi clítoris, como salen mis jugos y mis pechos se levantan y piden que alguien los mames- trague saliva mi sueño estaba a punto de hacerse – si – le conteste – me encanta como te tocas como tus pelitos salen por fuera de tu panty, como tus pechos se pegan a mi blusa y sabes una cosa estoy mojada- ella me dijo – ven y tócame juega conmigo que ya no aguanto y tal vez mañana no quiera- se que hablaba el alcohol por ella pero no iba a desperdiciar tan interesante oportunidad.

Sin pensarla dos veces me acerque a ella y subí hasta su boca para besarla pero saco su lengua y toco la mía fuera de nuestras bocas, estaba caliente pero sabia rico después jugo con mi boca y besaba y luego se alejaba hasta que me arte y sostuve su cara en mis manos y la bese profundamente, luego me fui a sus orejas y las lamí, y todo el entero cuello olía a vainilla y eso me gustaba le quite la camisa al tiempo que le abría las piernas para tener acceso rápido. Lamí, mordí, mame, chupe sus pezones prietos, estaban duritos y parados, luego baje por toda su panza, le quite el panty y empecé a besar sus piernas por dentro suavemente mientras las chupo poco a poco hasta llegar a su vagina, esta completamente húmeda y me dice ya no aguanto chúpame ahí, donde tu sabes. No me dijo dos veces mientras pasaba toda mi lengua desde su hoyito hasta el clítoris, salían mas juguitos deliciosos y ella me decía – dale mas rápido mámame mas chupamee chupamee,, sii ah ah ah ah siiiiii – y fue cuando empeze a meter mis dedos primero uno, luego dos y empeze a sacarlos y meterlos era delicioso ver como ella empezaba a tener su orgasmo pero me detuve y le dije- voltéate quiero ver tu culo mientras meto mis dedos y te corres- se voltio tenia un culo delicioso bese sus nalgas y las estruje y la abrí toda para ver mejor y a si fue me la cogí un buen rato hasta que fue mi turno, aunque ella dijo que lo mio iba a durar menos por que ella quería que mis dedos estuvieran en ella todo el tiempo logre correrme dos veces, después juntamos nuestras conchas y las frotamos mmm fue lo mas delicioso que nunca hubiera hecho y me encanto.

Después de esa noche, nada se ha vuelto a repetir pero creo que ella lo desea y yo mas que nada seguimos siendo las mejores amigas pero yo siento todavía dentro de mi el deseo de volver a probar su concha.

Relato de una Aventura Lesbica (Parte 1)

Sábado, noviembre 26th, 2011

Me llamo Amy tengo 24 años de edad. Actualmente soy pasante en una compañía. Tengo un excelente equipo de gente con la que trabajo y el ambiente es súper positivo. Ayer la empresa para la que trabajo aseguro un cliente importante. Por supuesto eso significa que hay que celebrar. Salimos todos los que trabajamos con esta cuenta en total somos 6. Nuestro jefe nos invito a celebrar a un bar cerca de la oficina, llegamos todos y pidió una botella de vodka. Vino la primera ronda y después la segunda de shots. Disculpenme no me he descrito. No soy muy alta mido 1,65 peso 58 kg, pelo castaño aveces lo llevo corto aveces largo (ahorita lo tengo largo) ojos cafés, piel blanca de bra uso 34b tengo buenas caderas y buena cola o eso dicen jajajajaja. Bueno volviendo a relato. ya llevábamos un ronda de 3 shots de vodka encima y mi jefe y los hombre se fueron a buscar que podían conseguir para la noche. Yo me quede sola con Alexia la otra chica que trabajaba en esta cuenta. Ella era relativamente nueva llevaba como 3 meses en la empresa y no habíamos hablado mucho mas que “Hola” y estado en reuniones y haciendo presentaciones para el cliente. Lo que sabia al momento de ella es que Tenia 30 años, bajita mide 1,60m, y es una mujer hermosa, pelo negro largo una sonrisa divina, dientes perfectamente rectos y blancos y unos ojos azules encantadores. También tiene un cuerpo espectacular, talla de bra 36b, y una cola para y perfectamente formada. El único defecto que yo sabia que tenia era que estaba casada. Nos quedamos solas las dos y estábamos conversando y seguimos bebiendo del vodka que el jefe había dejado, lógicamente nadie en al empresa sabe que yo soy lesbiana y menos Alexia. Desde el primer momento que la vi llegar a le empresa la quise hacer mía pero era mas lo que fantaseaba de lo que deverdad lograba hacer. Hasta esa noche que tuve el placer de hablar con ella. Ya uno poco tomadas estábamos hablando y ella me dijo que si quería ir a bailar. Y sin pensarlo dos veces accedí. Estaban tocando canciones de salsa algo que nos tocaba bailar pegadas, a Alexia le encanta bailar y baila muy bien. Bailamos pegadas algo que me puso un poco nerviosa al principio. Pues estaba a centímetros de una mujer con la que había fantaseado unos 3 meses. Mientras mas bailábamos mas íbamos entrando en confianza yo me iba acercando mas a Alexia y ella a mi. Las canciones se pusieron un poco malas y decidimos volver a la mesa a tomar un poco mas. nos tomamos dos shots seguidos y la música se puso buena otra vez y Alexia me volvió a sacar a bailar. Como a las dos ya se nos había subió el alcohol, decidí que esta noche tenia que hacer algún tipo de movida si quería tener alguna posibilidad con Alexia. Seguimos bailando y estábamos bien pegadas, lógicamente yo ya me había empezado a mojar de la excitación de tener a una mujer tan hermosa tan cerca mío. Decidi que era la hora de hacer mi movida y mientras bailamos la comenze a mirar y si pensarlo de di un beso en los labios a ver cual era su reacción. Me lleve una gran sorpresa por la reacción de Alexia me dijo: “estas loca” y solo se rió de una manera picara que me sorprendió. Por fortuna mía no se asusto ni nada y seguimos bailando. Bailamos un para de canciones mas y Alexia me dijo que ya se tenia que ir que era tarde pero que si quería que ella me podía pasar dejando por mi casa. Fuimos a de regreso a la mesa a donde estaban todo y Alexia les dijo que ya se tenia que ir y que no se preocuparan por mi que ella me llevaba. Nos ofrecieron un ultimo shot. Alexia lo negó porq tenia que manejar pero dijo que yo me lo podía tomar en su nombre y así fue me eche los últimos dos shots de vodka. Nos fuimos de bar y nos subimos al carro, andamos unas dos cuadras y Alexia se metió en un callejón sin salida. Y me pregunto que fue lo que había pasado en el bar: “porq me diste un pico?” Y yo le dije: ” bueno mira te voy a contar la verdad pero no le vallas a decir a nadie de la oficina, soy lesbiana.” Alexia me contesto: “uy nunca me lo hubiera imaginado” le pregunte si le habia molestado que le diera un pic, a lo que respondió: ” no para nada” y ahí en el callejón en su carro nos volvimos a besar esta vez si mas pasionalmente, con lengua y todo fue un beso espectacular. Yo me lleve una gran sopresa pues nunca pensé que me fuera a dar un segundo beso y menos que le fuera a poner los cuernos a su marido. Prendio el carro y le indique como llevarme a mi casa. Cuando llegamos a mi casa nos volvimos a besar intensamente, esta vez nos tocamos mas y yo enseguida me moje. No podía creer lo que había pasado…..Me dijo: “Nos vemos mañana Amy, que descanses.” Y estaba atónita nos dimos un ultimo pico, me baje del carro le agradecí por haberme llevado y que nos veíamos mañana en la oficina!

Continuara……………

Sorpresa Lésbica en el apartamento

Martes, octubre 4th, 2011

Mi nombre es Carmen.  Mi relato lésbico inicia en la época que compartía un apartamento con una amiga de clases en la Universidad llamada: Erika.

La dueña de lugar era una mujer llamada Paola, a quien dicho sea de paso, le encantaba usar minifalda, vestir camisetas delgadas y escotadas y calzar tacones altos. Ella, en sí, era un monumento de sensualidad.

Erika y yo, compartiendo aquel apartamento, teníamos que coordinarnos para dividir el lugar con nuestros cuartos accesibles, faenas domésticas y otros deberes.

Si bien parte de mi tiempo lo dedicaba a mis tareas, Erika en cambio se dedicaba más a relajarse y escuchar su música favorita.

Por su fuera poco, Paola siempre aparecía para charlar con Erika en el momento menos oportuno, por lo que en ocasiones me veía obligada a interrumpir mis quehaceres. A mí me desagradaba la idea, pues quería un poco más de privacidad en mi ámbito, pero como aquella tía era la dueña del alquiler tenía que soportar sus interrupciones cotidianas.

Apenas entraba Paola, se tomaba de la mano con Erika para entrar a solas a la alcoba de esta. Sospechosamente se encerraban hasta salir un par de horas más tarde, mientras yo, por mi lado, me entretenía leyendo un libro o viendo la televisión. Tantas fueron las ocasiones de su aislamiento que con prontitud la curiosidad comenzó a devorarme y preguntarme que tanto hacían las dos en la recámara.

Un día casualmente llegué entrada la noche, abrí la puerta y me dirigí hasta mi cuarto buscando reposar en mi cama después de la jornada del día. Al dar los primeros pasos escuché un ruido que me alertó de sobremanera. Se trataba de un par de risas que provenían del cuarto de mi amiga. Motivada por la curiosidad caminé hasta su puerta y pensé en llamar alertándome de la presencia de Erika y no de alguna otra persona, más un par de nuevas carcajadas me alarmaron de nuevo y pronto, en lugar de llamar, me dediqué a escuchar cautelosa para cerciorarme.

Parecía que tenían una fiesta privada al otro lado. Caí en la cuenta que la puerta no estaba del todo cerrada pues la luz del interior asomaba por el resquicio.

La curiosidad resultó ser tan grande en mi interior que acabé por empujar lentamente la portezuela para intentar descubrir la treta de aquellas risas asomando mis ojos de forma discreta.

La  sorpresa que me llevé al instante fue tan grande que terminó por pararme la respiración.

Asomada desde la rendija descubrí a ambas chicas, Erika y Paola, completamente desnudas, una encima de la otra, arrojadas sobre la cama lamiéndose una a otra sus vulvas en un acto puramente lésbico.

Atónita por la contemplación de la inesperada escena entre las dos mujeres, inmediatamente llevé una de mis manos hasta mi pecho y luego, con celeridad, hasta mi boca, sin poder salir del completo asombro.

Estupefacta, avisté que ambas, al fondo de la habitación, disfrutaban de forma irrebatible el momento con el jugueteo de sus lenguas sobre sus coños.

—¡Ughh! ¡Mmmhhh! ¡Vámos Erika! ¡Ahhh!… — repetía Paola abrumadoramente, lo que desencadenó un desfile de gemidos entre las dos.

Petrificada no supe que hacer. Mis ojos estaban puestos en sus cuerpos. Contemplando el gozo de ambas, no pude retirar la vista del deleitable momento que padecían, y sin saber exactamente las razones, y sin apartar la vista, llevé inconcientemente mis dedos a uno de mis pezones, tocándolo delicadamente como respuesta al espectáculo orgásmico de las mujeres.

En verdad noté que disfrutaban de su momento entre sollozos de placer.

Las sorpresas no terminaron para mi vista. Luego, al revolcarse las dos en la cama, pude ver a Paola coger un vibrador desde algún remoto lugar de la cama e insertárselo por la vagina de mi amiga. Erika, dócil, con las piernas abiertas, se dejó guiar por Paola, quien le introdujo el falo a través de su vulva, lo que le obligó a sollozar al recibir el vibrador en su entraña, al mismo tiempo que manoseaba sus senos y Paola se hincaba más para introducirle el falo con mayor entusiasmo.

Aquella última acción me llevó a tocar con mis dedos mi entrepierna para acariciarme con suavidad el chocho.

El acto de lucidez me vino a la mente, recuperé la cordura y lentamente me alejé de la puerta.

Rápido me retiré directo a mi cuarto.

Apagué las luces y me lancé sobre la cama queriendo olvidar por medio del sueño aquella escena entre las dos mujeres.

Sin embargo la almohada no fue reconfortante.

No lograba olvidar las imágenes de ellas fornicando de forma estremecedora, especialmente el momento cuando Erika recibía el vibrador en su entrepierna.

Lentamente bajé mi ropa interior y comencé a masturbarme a solas hasta entrada la noche pensando en el disfrute de ambas.

Al siguiente día desperté y me dirigí a darme un baño para ir al trabajo olvidándome momentáneamente del asunto.

El día fue ajetreado. Regresé hasta el anochecer.

Al entrar al apartamento encontré las luces apagadas y comprendí que Erika no estaba.

Decidí darme otra ducha antes de acostarme. Al terminar de bañarme me quedé un rato desnuda con la toalla encima.

El lugar seguía desolado y aprovechando la situación de calma, me senté a ver la televisión por un momento. Al recostarme en el sofá sentí de inmediato algo entre los cojines que apuntalaba mi trasero. Introduje mi mano y descubrí un vibrador de color plateado tirado por alguna razón en el mueble.

Hice memoria y supe que era el mismo vibrador que habían usado Erika y Paola en su candente momento la noche anterior.

Quise hacerlo a un lado mas la idea de usarlo me invadió.

Tenía cierto pavor, mas tomé en cuenta todas las posibilidades. Me encontraba sola, desnuda, con las imágenes de las dos mujeres follándose entre sí todavía en mi mente.

Decidí entonces divertirme un rato con el falo entre mis manos.

“Supongo que Erika y Paola no se darán cuenta” me dije.

Me levanté, apagué el televisor y me despojé de la toalla lanzándola por otro lado.

Desnuda me senté en el sofá y abriendo mis piernas comencé a introducirme el vibrador por la vulva.

—¡Ummhhh! —  dije al sentir las vibraciones en mi vagina.

Con lentitud me incliné todavía más, abriendo mis piernas y llevando las rodillas casi hasta mis hombros, sacando e introduciendo a través de mi vulva el vibrador de forma lenta y rítmica.

— ¡Ummhhh!… — gemía con cada segundo mientras la sensación del dildo me hacía entrar en éxtasis.

En un par de minutos toda mi vulva estaba húmeda. La sensación de meter y sacar el vibrador me encantaba haciéndome sentir maravillosos estímulos en mi entrepierna.

—¡Ahhh!  ¡Se siente bien!…— susurraba a mí misma en medio de aquel juego placentero.

En el jaleo de mi coño regresaron a mi mente Erika y Paola masturbándose, tal y como las había pillado de escondidas, lo que me hizo excitarme todavía más al pensar en ellas, quedando abstraída de todo lo acontecido a mi alrededor.

Acariciaba mis senos y mis muslos en aquel instante placentero hasta que me llevé la sorpresa de mi vida.

Inesperadamente, en medio de mi juego, la puerta del apartamento se abrió.

Súbitamente me llené de pánico por la sorpresa.

Se trataba de Erika y Paola quienes entraban de improvisto mientras me masturbaba en medio de la sala.

No voy a mentir al decir que quedé congelada y llena de vergüenza por aquel instante insospechado.

Por un lado no podía soltar aquel falo metido en mi vagina pues estaba atada a él en un punto satisfactorio, por otro, aterrada por mi completa desnudez apenas pude señalar mi toalla fuera del alcance de mis manos.

Inevitable las mujeres ingresaron y al dar los primeros pasos en la sala quedaron por unos instantes paralizadas al descubrirme desnuda y tirada sobre el sofá con el dildo introducido en mi coño y con las piernas abiertas.

Tan nerviosa me puse que la vergüenza me dominó por completo sin poder reaccionar.

Para mayor sorpresa ellas rieron.

En un principio no le vi gracioso pues lo embarazoso del momento me embargaba.

Lentamente logré recuperarme y deponiendo el vibrador a un costado me encogí sin deshacerme de la vergüenza en mi interior.

Ellas entonces se acercaron a mí tomando asiento cada una a mi lado.

Tímida, sin saber que hacer y dominada aún por la vergüenza,  cerré mis piernas y  cubrí con mis manos mis senos y mi vulva mientras ellas me observaban de pies a cabeza.

Luego alargaron sus manos sobre mi cuerpo y empezaron a acariciarme con suavidad.

Erika acercó su rostro al mío mientras que Paola tomó el falo.

Yo tenía la vista puesta hacia el piso en aquel instante pudoroso permitiendo inocentemente que ellas me acariciaran.

—¿Qué pasa, Carmen? — preguntó Erika —no sabíamos que te gustaba masturbarte a solas…—.

—Es que yo…— mencioné titubeando llena de retraimiento.

—Parece que alguein descubrió nuestro olvidado vibrador… Más no importa…— aseguró Paola dirigiendo sus dedos hasta mi entrepierna haciendo a un lado mi mano.

— ¿Quieres que juguemos juntas?— preguntó maliciosamente, mirándome a mí y luego a Erika, a lo que esta última respondió alzando las cejas: —pues déjanos enseñarte, preciosa…—.

Inmediatamente mi amiga adelantó su rostro al mío, tomando con una de sus manos mi mentón y dándome inesperadamente un beso apasionado.

De repente quise huir, más sus labios se sentían tan suaves y relajantes que quedé petrificada.

Las manos de Erika me rodearon luego dándome suaves masajes.

Erika se retiró dando paso a la boca de Paola quien me besó de igual manera que mi compañera.

Las dos entonces me condujeron a recostarme de largo sobre el sofá y abriéndome las piernas Paola acercó su boca hasta mi vulva para chuparla.

Desde el momento en que puso su lengua en mi entrepierna comenzó a lamer mi clítoris y los labios vulvares de forma reconfortante.

Emití un leve quejido y pronto entré en un éxtasis que no puedo describir más que como una formidable sensación. Erika se acercó a mí para besarme al mismo tiempo que acariciaba mis pechos, de tal forma que una lamía mi coño y la otra rozaba mis labios.

Pasó un minuto y luego las dos se incorporaron para desnudarse frente a mis ojos.

Al estar por entero desnudas nuevamente se acercaron hacia mí.

—Bien, Carmen— destacó Paola habiendo cogido el vibrador en sus manos y alzándolo con fuerza —hoy serás nuestra…—.

Ella se adelantó para abrirme con delicadeza mis piernas y lograr meterme el vibrador.

—¡Ummmm! — gemí con mis jugos saliendo de mi vulva de manera acelerada.

Por un lado trataba de impedir discretamente aquel atrevimiento conciliador de Paola con débiles movimientos de mis manos, pero Erika se había aproximado para sujetarme y besarme.

—Siempre quise decirte que me gustabas, preciosa…— me dijo aprisionándome con sus labios, cosa que no pude más que dejarme llevar.

Pronto, al sentir el aparato cavando mi vulva por Paola, Erika tomó una de mis manos guiándola hasta su concha y obligándome a introducir mis dedos en su vagina humedecida.

Al instante que palpaba el coño de mi amiga, haciendo que le introdujera mis dedos, su maravillosa lengua jugaba en mi  boca descaradamente.

Paola retiró el vibrador y entró al sofá.

—Vamos…— agregó hacia Erika —ahora deja un poco para mí— e inmediatamente la besó.

Yo, estupefacta, comencé a observarlas y a acariciar mi vulva hipnotizada en un frenesí lésbico.

—Es mi turno— señalo Erika.

Me levantaron del sofá y mi amiga tomó asiento abriendo las piernas. Paola me sostenía por los brazos y me obligó con delicadeza a arrodillarme frente a Erika.

—¡Chúpala! — dijo ésta mientras Paola me empujó discretamente hasta encarar el coño de mi amiga. Apenas había lanzado mi lengua a la entrepierna de Erika cuando ésta me sujetó sutilmente de la nuca para acercarme a su gatito todavía más. Con lentitud empecé a chuparle la concha. Debo admitir que sentía delicioso absorber de su entrepierna y pronto la hice gemir de placer.

—¡Ummm!¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Carmen… Eres maravillosa!… —.

Yo ya no podía pensar y solo me dedicaba a lamerle su coño delicioso.

Más las sorpresas estaban a disposición.

Paola cogió  mis nalgas hasta el filo del mueble. Sujetó todo mi culo y de improvisto acercó su lengua para comenzar a chupar de mi coño al mismo tiempo que acariciaba mis glúteos, de tal forma que así como yo chupaba el coño de Erika pronto elevaba mi culo para que Paola succionara de mi vulva.

Erika clamó , socavada por el placer, por Paola.

—¡Paola… Ven! —.

Paola abordó el sofá abriendo las piernas. Erika acercó su rostro a su coño para acariciarlo con su boca y así, juntas las tres formamos un círculo donde chupábamos a consideración nuestros coños.

Los gemidos comenzaron a dejarse escuchar en la habitación.

—¡Ahh! ¡Mhmmm! —.

—¡Erika…! ¡Sigue…! ¡No te detengas mi amor!… —

—¡Sí!… ¡Mmmm! ¡Mhmmm! ¡Ayyy!… ¡Ay!… —.

—¡Me vengo… Me vengo…!—.

—¡Ahhh! ¡Vamos tú, mi linda zorra! — me dijo Erika al devorarle la vulva —¡no te detengas!… —.

Erika no esperó a que acabara.

Estuvimos así un par de minutos hasta que Paola me tomó desprevenida incorporándome, pues yo estaba tan excitada que, dócil como una gatita, permitía que ellas me cogieran e hicieran conmigo lo que quisieran.

Las dos me introdujeron en el sofá nuevamente. Yo me acosté y extendí mis piernas al aire.

Paola abrió las suyas y ambas nos entrelazamos hasta que nuestras vulvas se juntaron así como también fusionamos nuestros labios. La sensación era maravillosa. Me venía.

No estuve mucho tiempo así cuando Erika me cogió para hacerme lo mismo. Nuestras vulvas se juntaron irreversiblemente.

De esta manera Paola me tomó por detrás y en esa posición nos entrelazamos en medio de movimientos sensuales. Era increíble el sentir aquel par de tetas y vulvas sobre mí junto a la suavidad de sus miembros femeninos.

Ambas me habían llevado sin desenfreno a un lado lésbico en mi interior que desconocía.

Con prontitud acabamos juntas con nuestras vulvas húmedas en medio de las caricias placenteras.

En el frenesí recuerdo haber sonreído cuando me encontraba en medio de ellas mientras sus besos me hacían enloquecer.

Al final caímos rendidas, mordidas por el placer, con nuestras vulvas chorreando abundante.

Desperté por la mañana con Paola en mi espalda y aferrada a Erika por el frente.

Como era de esperarse desde aquel día formamos un trío lésbico.

¡Apenas imagino lo bien que nos llevamos juntas que mojo mis pantaletas…! ¡Y es que lo seguimos haciendo juntas!…

Con amor: lesbiana consumada.

Hasta la próxima.

Dos primas solas en casa

Viernes, septiembre 30th, 2011

Esta historia esta basada en un hecho real que me confeso una prima. Los nombres los he cambiado y la historia adaptado, para hacerla más interesante para el lector.

Ana había quedado en visitar a su prima Sonia ese sábado y acompañarla, ya que sus tíos estarían todo el día fuera en una convención de trabajo.

Sonia de mediana estatura, delgada, piel trigueña, cabello y ojos negros contaba para ese momento con diecinueve años de edad. Ana por el contrario de piel blanca, un pocomás alta que su prima Sonia, de cabellos castaño claro y ojos color caramelo con dieciocho añitos, se encontraban sentadas en el sofá de la sala, tomando unas sodas, comiendo frituras y conversando de sexo y de sus experiencias.

Sonia recibió una llamada a su celular y estuvo un buen rato conversando, al terminar de hablar, su prima le pregunto de quien se trataba, ya que la noto contenta.

–       Era Manuel, ya te conté de él, quiere que nos veamos esta noche… ¿Sabes?, estaba muy excitado.

–       ¡Ah! y ¿Qué te dijo?

–       Me dijo que esta deseoso de besar de nuevo mis tetas y chupar mis pezones… de solo pensarlo… bueno, me pone excitada también.

–       ¿Si?… ¿ y qué se siente? dime

–       Si quieres te puedo mostrar, más que explicar… ¿Te asustas?

Ana pensó por unos segundos para luego contestarle de manera segura, como si tratara de algo de lo más normal, aunque por dentro sintió como se turbaba un poco, por lo que Sonia le acababa de proponer y porlo que podría llevar su respuesta, además de que no quería reusar al reto implícito de la pregunta.

–       No, para nada… para que veas, me voy a quitar la blusa y así me podrás mostrar.

–       De acuerdo… y después tú me podrás decir a mí que sentiste.

Ana se quito la blusa de tirantes que traía puesta, no llevaba sujetador, para mostrar unos pechos pequeños, blancos, con unos pezones color marrones claros de unas aureolas medianas. Se recostó en el sofá de la sala, donde se hallaban sentadas y con una miranda expectante, tratando de controlar su voz, le dijo:

–       Okey muéstrame

Sonia de manera decidida se sentó a su lado e inclinándose sobre sus pechos, comenzó a pasar la punta de su lengua sobre su pezón derecho, suavemente.

–       Ya veras como se ponen duros tus pezones. Le dijo.

Ana no respondió, cerro los ojos y se dejo llevar por la sensación que sentía. Sonia luego se puso a besar el pezón que lamia, chuparlo, mientras colocaba su mano izquierda sobre el otro pecho de Ana, tomo el pezón con sus dedos índice y pulgar,iniciando un masaje como si tratara de darle forma a una bolita de pan. La respiración de Ana se hizo entrecortada, sintiendo cada vez que su prima le chupaba el pezón con esa lenguahúmeda, tibia y le apretaba el otro, oledas de calor que bajaban hasta su entrepierna, como corrientazos, no sabia como explicarlo, mientras que su mente se nublaba con una sensación nueva de placer. Sonia interumpio por unos segundos para pasar su boca al otro pezón y continuar con la misma labor que hacia, susurrándole antes:

–       Después me lo puedes hacer a mi, si quieres

Ana seguía sin decir nada, mordiéndose el labio inferior para que no se le escaba ningún gemido por el placer que sentía, hasta que Sonia mordió su pezón de manera muy delicada, tirando de el.

–       ¡Huf! Que rico prima, ¿Por qué no me lo habías hecho antes?

Fue ahí, en ese momento cuando sintió como su vagina se humedecía. Sonia estuvo trabajándola de ese modo tan especial por unos diez minutos aproximadamente, mordiendo sus pechos, besándolos, acariciándolos, estrujándolos con las manos, para luego decirle:

–       ¿Por qué no me lo haces a mí ahora?… Ya veras como se ponen duros mis pezones

–       Okey… quítate la playera

Sonia rápidamente se saco la prenda, tampoco llevaba sujetador, dejándole ver a su prima unos pechos medianos, con unos pezones grandes, muy obscuros, que contrastaban con el color de su piel morena clara, casi sin aureolas. Se sentó al otro extremo del sofá y elevando su busto con una voz en un tono de orden le dijo:

–       Ven aquí y chúpamelas

Ana trato de hacer lo mismo que le habían acabado de hacer, se sintió bien al sentir la forma de los pezones de Sonia y de como realmente se endurecían y aumentaban su tamaño, se sorprendió, casi alcanzaban el tamaño de la primera falange de su dedo meñique. Se entretuvo un buen rato con ellos, chupándolos suavemente al comienzo, para luego hacerlo más fuertemente, según aumentaba su deseo y el gusto que le daba oír gemir a su adorada prima.

–       ¡Humm!… lo haces muy bien para ser tu primera vez

Esto lo dijo Sonia mientras acariciaba su vulva sobre la tela del corto short que llevaba puesto.

–       Se siente rico cuando me acaricio entre las piernas… ¿Quieres que lo hagamos una a la otra?

–       Esta bien.RespondióAna como saliendo de un trance.

Se pusieron de pie ambas, Sonia para quitarse el pequeño short y braga tipo tanga de color azul y Ana que llevaba una falda corta hasta medio muslo de pliegues, para quitarse la prenda tipo cachetero blanco que llevaba. Sonia mostraba una frondosa mata de vellos púbicos negros que le cubría todo el sexo, mientras que Ana mostraba una pequeña pelusilla de vellos rubios que apenas cubría unos labios gruesos de donde apenas se asomaba un clítoris color rosado pálido.

–       Vaya… si que eres peluda ahí abajo.

–       A los chicos les llama la atención las chicas velludas y Manuel me ha dicho que le gusta mucho, por eso no me he preocupado en depilarme.

Se sentaron una al lado de la otra, abrieron sus piernas para colocar sus manos, cada una en el sexo de la otra. Ana trataba de imitar a Sonia en todo cuanto ella le hacia, pues quería aprender todo de ella. Sonia pasaba toda su mano sobre el sexo de Ana, quería sentir su forma, el tamaño de esos labios gordos, humedecidos por el liquido caliente que chorreaba de su vulva y que la enardecía, paso su dedo medio entre ambos labios, de arriba hacia abajo con un movimiento acompasado, casi al mismo ritmo como Ana subía y bajaba su pelvis, quizá queriendo seguir el mismo ritmo del dedo de Sonia.

–       ¡Hay!  prima… que rico se siente ¡hum! pásame tu dedo mas fuerte, anda

Ambas aumentaron el ritmo de sus caricias al mismo tiempo,mientras que Sonia acariciaba sus propios senos con su mano libre, estrujándolos, pellizcando sus pezones, halándolos como si quisiera arrancarlos de puro placer. En un momento dado, Sonia se inclino de nuevo sobre los pechos de Ana, sin dejar de torturar con su dedo el clítoris hinchado a su prima, para seguir chupando y mordiendo a placer esos botones cuyas aureolas mostraban ahora unos pequeñas granos, como cuando se tiene mucho frio y se pone la piel de gallina. Ana también sentía el gusto de tocar ese sexo velludo y húmedo que goteaba de placer, del mismo placer que sentía ella y que nunca se pudo imaginar que sería de esa forma, y aun faltaba más.

De pronto y sin que Ana lo esperase, Sonia introdujo suavemente pero de manera decidida el dedo índice dentro de su vagina, hasta donde alcanzaba el largo del mismo, para luego sacarlo del mismo modo. Ana sintió en esos breves segundos como un latigazo que le recorrió toda la espalda y que la obligo a arquearse para luego dejar escapar de su garganta un largo gemido.

–       ¡Aaaaaah! … eso también es rico, no pares, sigue, sigue, mételo de nuevo

–       Te gusta, ¿Verdad?… te voy a dar mas preciosa

Sonia volvió a hundir el dedo en la cavidad apretada de Ana, sintiendo como el calor de esa vagina apretada le quemaba, bien adentro, empujando su mano también para llegar lo más profundo posible. Comenzó a mover su mano de derecha a izquierda para que su dedo dentro de ella girara y rozara cada espacio de su pared vaginal, mientras movíatambién su dedo y chupaba sus pechos. Que sensación la que sentía Ana, no paraba de gemir.

–       ¡Huuum!… ¡Aaaaah!…¡Aaaaah!…

De pronto, con una mirada maliciosa y con una voz que noocultaba el deseo que sentía, en voz baja Sonia le dijo a su prima:

–       He visto lo que papa le hace a mi mama…

–       ¿Si?… Debe ser rico también

–       ¿Quieres que te lo haga?

–       Si hazme lo que tu quieras

–       Yo nunca lo he hecho

–       No importa, yo tampoco… todo esto es nuevo para mi y quiero probar todo lo que me quieras hacer prima

Sonia entonces poniéndose de rodillas delante de ella, separo aun más sus piernas y con los dedos pulgares de sus manos aparto los gruesos labios de la prima, para comenzar a lamer enérgicamente la conchita caliente de Ana.

–       Sabes delicioso Ana… tu cuca es medio dulzona

–       No pares por favor Sonia… ¡chúpamelaaa!

Sonia siguió chupando, tal como su prima le pidió, apretando con la punta de su lengua la pepa endurecida de su clítoris mientras la masajeaba a la vez con la yema del dedo. Ana ya no podía más, se apretaba sus pechos, los acariciaba con fuerza, con deseo, sintiendo como todo su cuerpo se estremecía con cada toque que le daba Sonia de esa boca maravillosa y esos dedos tan hábiles. Y cuando creía que el mundo le daba vueltas de tanto placer, Sonia comenzó a penetrar con la punta de su lengua su pequeño agujero, metiéndolo, sacándolo, al tiempo que seguía apretando su botón del placer con mucha más fuerza.

–       ¡Aaaaah! … Sonia siento que me ¡mueero!… Hay… sigue… sigue… ¡matameee!… ¡Coñoo!

Ana sintió que se desvanecía, que se hundía como en un mar espeso que la tragaba lentamente, oleadas de placer que iban desde su cabeza hasta el mismo centro de su vulva, ahí donde su prima la penetraba con su lengua y le torturaba con su dedo, la paralizaban y volvían a su cabeza, confundiéndose todo, y así, como estaba, con esas sensaciones, en esos breves segundos que le parecieron una eternidad y que deseó que durara para siempre, sintió se derramaba desde lo más profundo de su úteroen líquidos que no podía detener, como si su esfínter no respondiera y mojaba la cara de Sonia, en un chorro corto como si orinase para pasar en otros que simplemente se escurrían entre sus piernas.

–       Terminaste bien delicioso… ahora me toca a mí.

Continuara…

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Joseladino66@hotmail.com

Mis Super 15

Martes, septiembre 27th, 2011

Bueno esto me paso hace 2 años en mi fiesta de quinceaños, yo estaba muy emocionada por que llegara ese dia, elegi mi vestido morado ya que conbina con mi piel blanca y mis ojos negros, estando en mi fiesta el ultimo vals note que llego mi prima a la que no habia visto en muchisimo tiempo llore de algria ya que la queria mucho.
Esa noche despues de la fiesta se quedo a dormir en mi casa la invite a que se quedara en mi cuarto , platicamos reimos y jugamos por horas hasta al fin llego llego la hora de dormir nos dimos la buenas noches y apague la luz.
De repente me desperte y vi en mi celular que eran las 4 de la mañana en eso note que mi primaestava asiendo ruidos extraños bajo su sabana yo pense que estava soñando asi que silenciosamente fui hacia su cama y le quite la sabana de jalon ohhh!!!!! para mi sorpresa ella manipulava un juguete sexual completamente desnuda y extitada a, al verme ella quedo inmovil se me quedo viendo sin decir una palabra hahahahahaha ¡¡Que estavas haciendo cochinota le dije.. hahaha Nada !! exclamo!! en eso le pregunte si podi provar ella dijo si claro me kite la ropa y empese a gozar aquel consolador me exite tanto que obtuve mi primer orgasmo  y siguio ella mietas lentamente me aserque para poder chupar sus cenos ella no dijo nada asi que segui recorriendo hasta llegar a su concha la cual chupe hasta dejarla seca ella dejo el consolador a un lado y se acosto a mi lado opuesto para hacer el 69 aaaaaaaaahhhh!!!! lo goze tanto que pense que gritaria de la emocion al final terminamos besandonos todo el cuerpo y despues de tantos orgasmos nos dimos un beso en la boca y nos fuimos a dormir.
Esta no fue la unica vez que hice esto pero decidi escribirla por que es como vivirla de nuevo.

Y gracias por publicar mi relato besos!!!!

En sus brazos senti el amor

Jueves, septiembre 22nd, 2011

Vino María en mi busca a media tarde para irnos al Puerto de Santa María con el fin de pasar la noche en su casa y salir muy temprano para Sevilla, tomaríamos el primer tren Ave con destino a Madrid, así que nos teníamos que levantar muy de madrugada.

La cita con el médico la teníamos ese mismo día a media mañana en un hotel cercano al nuestro ya que la revisión que me tenía que hacer era muy simple y no necesitaba medios especiales, lo principal era ver mi evolución y si el resultado era el previsto.

Dejamos nuestras cosas en el hotel, que por cierto era muy bonito y grande, la habitación muy luminosa a pesar del día gris, con amenaza de lluvia o nieve y muy frio.

Bajamos y nos dimos un buen desayuno, al salir a la calle y para hacer tiempo nos fuimos dando un paseo en dirección al hotel donde estábamos citadas.

Era la primera vez que estaba en Madrid y me pareció una ciudad de locos con coches por todas partes y a toda velocidad, la gente caminando a toda prisa y con caras de pocos amigos, le decía a María que no cambiaba la vida de mi pueblo por la de Madrid por nada del mundo.

Cuando llegamos al hotel, el doctor nos estaba esperando en un gran salón que había a le entrada, me saludo con grandes muestras de afecto y con el cariño que siempre me demostraron mientras estuve en el hospital de Paris.

Nos sentamos y estuvimos hablando un rato, sobre todo ellos dos, de la evolución de mi operación y mi desarrollo que aun que no había terminado del todo pero ya estaba bastante avanzado.

Cuando terminaron de hablar subimos a su habitación para examinarme, me desnude totalmente y me examino de pies a cabeza, durante un buen rato estuvo comprobando cada pliegue y cada rincón de mi sexo, me introdujo con sumo cuidado un tubito con una pequeña luz con el que podía ver el interior de mi vagina, note que bromearon por tener intacto mi himen y me uní a sus bromas con el poquito francés que aprendí durante el mes largo en Paris, él se esforzaba por hablar en un español que resultaba muy divertido, después de hacerme unas pruebas de sensibilidad, dio por terminada la revisión.

Volvimos al salón del hotel y a través de la traducción de María mi doctora, me dijo que todo estaba perfecto y ya podía llevar la actividad sexual que yo creyera oportuna, me miraba atentamente y dijo que en los mese que habían transcurrido desde la última vez que me vio me había convertido en una mujercita preciosa, eso provoco que notara un cierto calor en mi cara.

Nos fuimos a comer a un restaurante muy bonito, donde me dio una foto dedicada de todo el equipo médico tras la comida nos despedimos, él regresaba a Paris esa misma tarde, le pedí diera recuerdos a todos y les dijera que pronto les escribiría con la ayuda de María que haría la traducción.

De camino al hotel María me fue contando, con más detalles, todo lo que el doctor le había comentado, la evolución había sido perfecta y que estaba sorprendido de lo rápido  que había ido todo y de lo bien que me ha encontrado.

De vuelta al hotel estábamos un poco cansadas por lo temprano que nos habíamos levantado así que decidimos quedarnos tranquilas en nuestra habitación.

Nos echamos en la cama y me acurruque cerquita de ella, con la calidez de su cuerpo me quede dormida.

Nos despertamos y decidimos salir a divertirnos María conoce muy bien Madrid por los años que estuvo estudiando medicina, así que nos pusimos guapas y salimos a divertirnos.

Fuimos a muchos sitios y al final terminamos en el pub de nuestro hotel que era muy bonito y acogedor, además el frio que hacía no invitaba a estar en la calle.

Al entrar me pidieron el documento de identidad para comprobar que tenía dieciocho años, cosa que me molesto un poco pero bueno como no represento la edad que tengo es normal que me lo pidan y me tengo que aguantar.

Al ser miércoles no había demasiada gente, así que pudimos sentamos en una mesa donde no paramos de hablar y divertirnos con los intentos que algunos chicos hacían por ligar con nosotras pero preferíamos estar solas, a mi me gusta mucho hablar con María, es una mujer muy culta, me siento muy bien con ella porque además aprendo muchas cosas y me siento especialmente bien con ella.

María es una mujer muy guapa con ojos grandes color miel claros, larga melena de cabellos sedosos, mirada muy dulce, con una esbelta y bonita figura, por lo que no era de extrañar que fuera el centro de todas las miradas de las personas que había, era normal yo no represento la edad que tengo y la verdad que me daba rabia, excepto una chica, que estaba sola, no me quitaba ojo de encima y cuando nuestras miradas coincidían hacia un leve gesto con la boca como si me enviara un beso.

Tanto insistieron que al final permitimos a dos chicos, bastante guapos, se sentaran con nosotras, al principio lo pasamos muy bien porque eran muy alegres divertidos.

Ernesto, que así se llamaba el que estaba conmigo, me doblaba la edad, es un alto cargo de una conocida marca de ropa de chicas y me propuso que posara con la colección de primavera verano como modelo pues andaban buscando una chica como yo para completar el álbum, si las pruebas salían bien me harían un contrato para trabajar con ellos, por supuesto no acepte, trato de deslumbrarme con una cifra muy jugosa pero no me imagino dejar mi pueblo para venir a Madrid y no poder ver el mar todos los días, además seguro que a cambio le tendría que dar algo mas, según me dijo María después.

Como decía antes, al principio fue divertido hasta que empezaron a ponerse pesados, querían que fuéramos a no sé qué sitio a bailar, el caso es que ya no nos gustaba tanta insistencia, así que nos despedimos de ellos con el pretexto de estar cansadas.

Ya en la habitación continuamos hablando de nuestra conquista sin parar de reírnos de las pretensiones de cama que tenían los dos y de la chica que no paraba de mirarme y hacer gestos pretenciosos.

El cuarto de baños era muy grande, con dos lavabos, el vide y la taza separados en un cuartito, de repente veo a María haciendo muecas con la cara como si la duchita que tenía en el centro el vide le estuviera dando gustito en el potorro mientras se lavaba, nos partimos de risa y exageraba sus gestos, cuando llego mi turno abrí tanto el mando que el agua casi me llega a la garganta, la situación era de lo más divertida y María es una mujer tan divertida y alegre que a cualquier cosa le busca motivos para hacer bromas y reírnos, estoy muy contenta que hayamos congeniado y seamos tan buenas amigas, nos tenemos mucho cariño y amistad.

Esa noche en el baño vi a María por primera vez totalmente desnuda, su preciosa figura, con la piel ligeramente bronceada hace destacar la zona más clara y depilada que cubre la braguita lo que la hacía más atractiva, por mi mente se arremolinaron los pensamientos al contemplarla, su piel tersa y fina con un envidiable busto, culito redondo y muy firme, piernas largas y muy bien proporcionadas. Acostumbrada como estaba a verla con su blanca bata de doctora no podía imaginar realmente como es, a pesar que cuando la veía vestida con sus vaqueros y una camisa, las veces que venía al pueblo a verme, se adivinaba su esplendida figura.

Nos metimos en la cama, que estaba un poco fría por habernos dejado una ventana sin cerrar del todo, pedí a María si me dejaba dormir con ella le pareció muy bien y me metí en su cama, pegue mi espalda a su pecho, lo mismo que siempre hago cuando duermo con mi madre. En seguida note el calor de su cuerpo.

Paso su brazo sobre mí con su mano a la altura de mi cintura, vino a mi mete su hermoso cuerpo desnudo y la forma de mirarnos cuando estábamos con los chicos, entonces tome su mano y la pase bajo mi camiseta, la coloque entre mis pechos para sentir su contacto, se quedo inmóvil  pero al poquito comenzó a acariciarlos, notaba con agrado como su suave mano me acariciaba, me apreté contra ella, con la yema de los dedos rozaba mis pezones que comenzaron a ponerse duros y erectos, me excitaba mucho y note como los suyos se endurecían al contacto con mi espalda.

La intensidad de las caricias fue aumentando, sentía su cálida respiración en mi nuca y sus labios en mi cuello, me di la vuelta y quedamos las dos cara a cara mirándonos a la tenue luz que entraba por la gran ventana, sus bonitos ojos llenos de ternura estaban clavados en los míos.

Sin pensarlo dos veces acerque mis labios a los suyos y nos sumergimos en un profundo, largo y tierno beso, no sé el tiempo que nuestras bocas estuvieron unidas, entre miles de sensaciones la pasión comenzó a flotar entre las dos, acaricie, bese y mordí sus duros pezones, sus manos recorrían mi cuerpo y nuevamente nuestros labios se buscaban para unirse en interminables y delicados besos.

Busco con sus boca mis pequeños pezones que por primera vez lo besaban unos labios, succionaba con delicadeza provocándome infinidad de sensaciones nuevas. Su mano bajaba por mi vientre hasta llegar a mi sexo ya inundado. Sus dulces caricias me aturdían provocándome una gran excitación.

Me incorpore para acariciar su sexo inundado, con nuestros mojados dedos nos humedecíamos los labios para besarnos y mezclar nuestros sabores y aromas.

Recorrí su cuerpo besando y lamiendo su perfumada piel al llegar a su sexo me sumergí entre aromas de su esencia de mujer, recorrí con mi lengua cada pliegue, lamí y chupe su erecto clítoris, saboreé la seda de cada gota de su excitación.

Despacito se fue sumergiendo en un profundo y fuerte orgasmo que entre gemidos la estremecía, sin poder parar acariciaba con mi lengua todo su sexo entre espasmos de placer, en ese loco frenesí hubiera estado horas, envuelta entre los aromas y sabores de su rosada fuente de mi deseo.

María acariciaba mi pelo y lo enredaba entre sus dedos hasta que tomo con sus manos mi cara y nuestras bocas se unieron, para lamer mis labios impregnados de su dulce esencia.

Mi excitación era muy grande, despacio busco mis pezones para besarlos y morderlos nuevamente, beso mi vientre hasta llegar a mi sexo y recorrerlo con su lengua, beso y chupo mi clítoris y con la punta de su lengua hacia presión en la entrada de mi vagina y mi clítoris con rápidos movimientos, note desde lo más profundo las más dulces sensaciones que pudiera imaginar.

Una brutal descarga recorrió mi espalda hasta mi nuca, el placer invadía todo mi cuerpo, los orgasmos se encadenaban uno tras otro con enloquecedora intensidad,  mis sentidos me abandonaban y hacían que perdiera la noción de mi ser, en ese estado de locura quería que el tiempo se detuviera para estar más tiempo en ese torbellino de placer.

Tome su linda cara entre mis manos para besar los labios que tantas cosas me habían hecho sentir, las dos estábamos embriagadas por los sabores y aromas de nuestro amor.

Abrazadas y sin parar de besarnos nos fue rindiendo el cansancio, nos quedamos dormidas notando en cada poro de nuestra piel el placer sentido.

En ese punto del sueño en el comienzas a darte cuenta que te estás despertando, note como unos cálidos labios besaban los míos, con la dulzura del momento fui abriendo los ojos y me encontré con los suyos que me miraban con una ternura indescriptible, con un buenos días mi linda niña volvió a besar mis labios y nos unimos en uno de nuestros cálidos y largos besos.

Todavía no había amanecido y a la tenue luz que entraba por la gran ventana podíamos ver nuestros ojos fijos la una en la otra, ellos transmitían todo lo que queríamos decirnos, no hacían falta las palabras.

Decidimos desayunar en la habitación y cuando nos lo trajeron lo comimos sin pronunciar una palabra, estábamos muertas de hambre.

Con nuestros estómagos calentitos y lo temprano que era decidimos quedamos en la cama cloqueando, como dicen en nuestra tierra, entre risas y juegos, María me daba bocados en el culete o hacia pedorretas en mi barriga yo le hacía cosquillas y la dejaba flojita o fingía ser un bebe que mamaba la teta de su mama, las dos como dos niñas chicas que no paran de jugar y reír, sobre todo con nuestra apuesta a ver cuál de las dos tenia mas gordito y grande el chocho, con eso nos partimos de risa al mirarlo con un espejo de mano y comparar su tamaño.

Dejo de reír y mirándome dulce y fijamente me dijo:

– Alguna vez he pensado como seria el amor con otra mujer, nunca lo he intentado porque nunca me apeteció, jamás pensé que fuera tan tierno y hermoso pero sobre todo lo que más me ha gustado es que esa primera vez fuera con un ser tan especial como tú, contigo he sentido el verdadero significado de la palabra AMOR.

La escuchaba atentamente y comprendí que algo nuevo empezaba abrirse en mi vida, a pesar que en los últimos meses han ocurrido muchísimos cambios, entonces le respondí

– Sabes una cosa María quiero que mi virginidad se tuya y tú seas quien la rompa pero sobre todo quiero, a partir de ahora, formar parte de tu vida y que tú la formes de la mía.

-Gracias mi amor por regalarme tu sagrada pureza, pero quiero que sea en una noche especial en el mar abordo de La Bonita.

Nos abrazamos durante un buen rato, notábamos los latidos de nuestros corazones para a continuación entregarnos en un largo y profundo beso que sello nuestra unión.

Decidimos cortar porque de continuar así nos quedaríamos en la habitación todo el día, el deseo de amarnos era muy intenso y grande.

Después de ducharnos y ponernos ropa cómoda y calentita, ya que el día seria muy frio, salimos de la habitación a caminar por Madrid y que me enseñara todo lo que nos diera tiempo en ese día.

Yo le pedí que me llevara a algún museo, nunca había visto cuadros en la realidad, solo en fotos así que tenía interés en verlos.

No dirigimos al Reina Sofía que en esos días había una exposición del impresionismo francés y las dos teníamos interés en ver en directo los cuadros de esa época, que como decía solo los habíamos podido ver en fotos.

La circulación a esa hora era frenética, el olor a combustible quemado hacia irrespirable el aire, acostumbrada a respirar el aire de mi pueblo con olor a mar no entendía que las gentes puedan vivir en ese ambiente de humos, ante mis protestas me tomo por la cintura para apretarme contra ella para decirme casi al oído: hasta protestando  eres pura corazón mío, no voy a poder resistirme a comerte esos dos ojos azules y esa boquita rosa y jugosa, las dos comenzamos a reírnos y los que venían de frente nos miraban extrañados, parecía que la hora no era propia para reírse pero nosotras íbamos tan felices y contentas.

Me quede alucinada ante la belleza de todos esos cuadros y sobre todo los matices, colores y detalles que parecía se podían tocar, es increíble lo que se puede hacer con unos pinceles, me quede perpleja ante tanta obra de arte y belleza plasmada en un lienzo.

Transcurrió la mañana en el museo ya que vimos con detenimiento cada una de las salas. María me daba todo tipo de explicaciones a las preguntas y comentarios que le hacía, es una mujer muy culta, aclaró un poco mis pobres conocimientos de arte.

Cuando salimos teníamos hambre así que decidimos que había que comer algo antes de seguir andando por Madrid.

Ir con ella es de lo más divertido siempre esta alegre, nos reíamos mucho de las miradas que nos dedicaban y hacíamos comentarios muy picantes sobre sus posibles pensamientos, eso provocaba que estuviéramos continuamente bromeando y riendo.

Entramos en un lugar muy bonito y cálido, según me comento, es donde la gente importante viene a tomar el aperitivo, por cómo iban vestidas me di cuenta enseguida de que lugar se trataba, nosotras a pesar de ir vestidas muy de sport no desentonábamos en lo mas mínimo, así que con aires de suficiencia buscamos una mesita alta con dos taburetes donde nos dispusimos a devorar todo lo que pidiéramos.

La mayoría de las personas eran metiditas en años y unos que había a nuestro lado al oír nuestro acento andaluz aprovecharon para entablar conversación, la verdad que eran muy ambles y simpáticos lo que hizo que pasáramos un rato agradable y entretenido, cuando fuimos a pagar para irnos no nos permitieron hacerlo y tras darles las gracias nos despedimos no sin antes agradecer su cordialidad y el buen rato que pasamos con ellos.

El frio era muy grande y por la hora que era decidimos entrar en una cafetería a esperar que abrieran las tiendas para darnos una vuelta y ver si había algo que se nos antojara.

La cafeterita era pequeña y  muy acogedora, sentadas en una mesa y después de traernos un aromático café, con disimulo toque su rodilla y de inmediato su mano busco la mía, su calidez recorrió mi brazo y sentí como me llegaba al corazón, sus lindos ojos claros me miraban con toda la dulzura que hay dentro de su ser, en silencio las dos, eran nuestros ojos quien gritaban lo que sentían nuestros corazones.

Con suave voz me dijo:

-Anoche cuando pusiste mi mano sobre tu pecho no pude reprimir acariciarlos y al notar su suavidad busque con la yema de mis dedos tus pequeños pezones y me encanto notar como reaccionaron a mis caricias, en ese momento no pude reprimir hundir mi cara en tu pelo y besarlo.

-Cuando puse tu mano sobre mi pecho temí que la quitaras de inmediato pero cuando comenzaste a acariciarlos me entro una sensación de felicidad muy grande, tu aliento en mi nuca, el contacto de tus labios en mi pelo, la dureza de tus pezones en mi espalda, sentí un deseo irrefrenable de girarme para ver tu hermoso rostro tan cerquita del mío, a pesar de la poca luz vi tus luminosos ojos y la expresión de tu cara que parecía decirme: bésame.

 

Recordando esos momentos, nos quedamos en silencio, note que mis ojos se humedecían y ella respondió:

-El primer instante en que note tus labios sobre los míos, fue de sorpresa pero enseguida note como se abría una puerta en mi corazón y entraste como un huracán dentro de él, jamás olvidare tu primer beso ni lo que sentí, nadie me ha hecho sentir tanto con un beso.

Mientras me hablaba sus ojos se llenaron de lagrimas, una resbalo por su mejilla, la tome y la puse en mis labios, después humedecí los suyos.

 

Sin darnos cuenta de lo que ocurría a nuestro alrededor, en una mesa cercana tres chicas estaban pendiente de nosotras, María las miro y  dirigiéndose a ellas les dijo:

-Es que es un ángel que ha bajado del cielo, todas comenzamos a reír, una de ellas dirigiéndose a mi dijo que nunca había visto unos ojos tan azules y transparentes, que era preciosa, sentí el rubor en mi rostro.

Decidimos sentarnos juntas, eran tres chicas muy lidas y muy bien vestidas, nos comentaron que estaban haciendo tiempo antes de entrar a trabajar en una joyería cercana, hablamos y reímos con nuestras cosas, llamando la atención de la gente que había.

Nos pidieron que la acompañáramos y así enseñarnos donde trabajaban.

La joyería era preciosa y con unas cosas de exquisito gusto, una de ellas saco un camafeo pequeñito con una cinta de terciopelo negro lo puso en mi cuello, María de inmediato dijo que me lo regalaba, yo no sabía que decir ante tantos alagos por parte del las chicas y el dueño, me sentía muy abrumada, sentí en la mirada de María toda la ternura y el amor que salía de su corazón que entraba en mi y hacía sentirme la mujer más dichosa del universo.

Nos comentaron que en algunas ocasiones bajaban al sur en busca de sol y playa por lo que les dimos nuestros teléfonos para que nos llamaran, eran realmente encantadoras y hermosas.

 

Salimos de la joyería con la intención de ver los escaparates de las tiendas, caminaba a su lado muy agarradita de su brazo para sentirla muy cerca de mí.

Entramos en algunas boutique y al final no compramos nada, solo compre un detalle para mi madre, lo desapacible de la tarde quitaba las ganas de mirar escaparates en busca de algo que nos interesara.

Decidimos regresar al hotel y con idea de entrar en calor decidimos andar los veinte minutos que nos separaban a paso ligerito.

 

Llegamos muertas de frio, subimos a la habitación, que estaba muy calentita y entre juegos y risas nos desnudamos para darnos una ducha bien caliente que nos entrara en calor, nos metimos las dos a la vez y aguantamos la temperatura del agua hasta que nos quemaba, fue delicioso como nos sentíamos después de secarnos y como era de esperar hicimos el payazo, esta vez con los gorros de ducha, a las dos nos dio un ataque de risa, esta vez ocurrió lo que en raras ocasiones me pasa cuando me rio sin parar, me pongo flojita y me hago pis, gracias que estaba cerca y me senté corriendo y a cada golpe de risa el pis salía a presión.

María se sujetaba el estomago sin poder parar y yo sentada como una tonta soltando chorritos de pis.

Cuando ya nos calmamos un poco María me tomo como si fuera su bebe mientras me decía:

-Esta niña chiquita se ha hecho pis y hay que lavarle, secarle y echarle polvitos de rosas en su chochito para que este fresquito y perfumado, no sea que se le irrite esta cosita tan rosita, linda y gordita.

Yo imitaba los pucheros de un bebe y las risitas por sentir los cuidados de su mama.

Pasamos un rato de lo más alegre y divertido con las ocurrencias de las dos.

 

Como la habitación estaba muy cálida solo estábamos vestidas con una camiseta de algodón larga y las braguitas.

 

La amplia habitación tenía un sofá grande y cómodo con una mesa baja en el centro, encendimos una lámpara de sobre mesa cuya pantalla estaba formada por cristales de colores emplomados, su luz creó un ambiente muy acogedor al mezclarse con el gris que entraba por la gran ventana, del mini bar sacamos unas coca cola y con mucho hielo nos sentamos a beberla tranquilamente, enseguida nuestras manos se buscaron para entrelazarse y sentirnos unidas.

Durante mucho rato estuvimos en silencio, recreándonos de sentirnos una al lado de la otra, de vez en cuando nuestras manos se cerraban fuerte como si quisiéramos comprobar que era real todo aquello.

Suavemente me atrajo hacia ella para acurrucarme entre sus brazos con mi cara apoyada sobre su pecho, con el suave perfume de su piel y la calidez del abrazo, entorne los ojos para sentirme envuelta en el amor que salía de su corazón.

Una mano acariciaba mi pelo y bajito me susurraba:

-Bendigo el día que apareciste por mi consulta con tu carita asustada y ahora te tengo en mis brazos, me haces sentir lo que nunca imagine que existiera, eres tan linda, tan niña, más que una mujercita eres el ángel del amor al que hay que adorar y mimar.

Sus palabras aturdían mi mente y me sentía envuelta en una nube de felicidad que me impedía encontrar las palabras que expresaran lo que yo sentía.

 

El deseo imparable de besar sus labios me saco de ese estado de letargo, me senté frente a ella sobre sus piernas, nos sumergimos en un interminable beso notando como nuestras almas se fundían en una.

Las lágrimas resbalaban por nuestras mejillas y algunas entraban por la comisura de nuestros labios unidos, parecía que querían unirse al festín de amor con su salino sabor.

 

Perdimos la noción del tiempo, entre frases que estremecían el corazón e infinitos besos, la cálida luz de la lámpara hacían brillar nuestros ojos encendidos por el más puro amor que dos seres se pueden dar.

Me tendí sobre el sofá y apoye mi cabeza en su regazo y en seguida se inundaron mis sentidos con los aromas de su esencia de mujer, con una de sus manos acariciaba mi cara y pelo y con la otra recorría mis piernas, mientras yo me recreaba de sus aromas

 

Como no habíamos comido apenas nada por la charla con las personas que nos invitaron, un suave y ronco sonido salió del interior de mi tripa sacándonos del letargo en el que estábamos sumidas, las dos comenzamos a reír por el aviso que daba mi estomago para que le hiciera caso.

Eso fue el detonante para que las dos nuevamente riéramos sin parar entre juegos.

 

Pedimos nos subieran una suculenta cena a base de ensaladas, carne asada, postre y una botellita de vino.

Con un brindis por nuestra amistad y el amor que había surgido entre las dos, bebimos un buen sorbo, que rápidamente hizo su efecto porque a pesar del hambre que teníamos parecíamos dos cotorras hablando y riendo mientras nos comíamos la cena.

 

Llamamos para que retiraran las cosas y nos quedamos con nuestras copas para apurar el resto de vino que nos quedaba, sentadas de nuevo en el sofá, le dábamos sorbitos pequeños no sin haber brindado antes por lo que se nos ocurría, pero sobre todo por la oportunidad de habernos conocido.

 

María me tomo en sus brazos y me acuno en su pecho, la calidez de su cuerpo unido a los vapores del vino me hacia flotar en una nube.

Busque bajo su camiseta sus turgentes pechos, las seda de su piel y su entrecortada respiración me provocaban un estado de dulce embriaguez.

Subí la blanca camiseta para contemplar sus firmes y duros pechos, sus rosados pezones respondían a mis caricias poniéndose duros y encendidos.

Era imposible resistirme a tenerlo entre mis labios y después de besarlos una y otra vez, como si fuera un bebe comenzé a mamar uno de sus rosados pezones.

Su respiración era cada vez más agitada, me abrazaba y suavemente me apretaba contra su pecho como si fuera su bebe al que esta amamantando, su agitación era cada vez mayor, de repente un gemido salió de su boca y al instante note algo liquido y tibio en mi boca, aterrorizada pensé que en mi ceguera succionaba demasiado fuerte y le podía haber hecho daño.

Al despegar mi boca y esperando ver lo peor, una inmensa emoción me recorrió de pies a cabeza cuando vi una diminuta gotita de blanca leche prendida de su pezón, la tome entre mis labios y suavemente comencé a mamar su delicado pecho.

Tres chorritos de tibia leche entraron en mi boca, su delicada dulzura y calidez saturo mi paladar, María se estremecía y apretaba su cuerpo contra el mío.

Con mi boca inundada de su exquisito néctar uní mis labios a los suyos para con un tierno beso saborear juntas el sedoso sabor de su leche.

El tiempo pareció detenerse ante nosotras y un inmenso amor nos envolvió mientras entre sollozos tratábamos de comprender todo lo que estaban sintiendo nuestros corazones, no sé qué extraño efecto causaron en mí esas gotas de leche pero sentía que mi pecho iba a explotar de tanto amor como sentía por ella.

 

Cuando las emociones se fueron calmando, decidimos entrar en el baño a refrescarnos un poco, María tocaba su pecho y al presionarlo un poco una tímida gotita apareció en su lindo pezón, la tome con la puntita de mi lengua y la puse en sus labios.

Me explico que en algunas ocasiones y en estado de excitación, si se succiona el pecho en repetidas ocasiones las glándulas reaccionan produciendo una pequeña cantidad de leche.

– Entonces a mi me pasaría igual?

– De momento no, un poquito más adelante, entonces puede ser que si, no a todas  les pasa.

-Me hacía ilusión pensar que yo podría también darle la mía.

 

Las dos desnudas y sentadas sobre la cama me abrazo de espaldas contra su pecho, con su ternura infinita me acariciaba los hombros y me daba besos que me hacían estremecer

Tomo entre sus manos mi cara y nuestros labios se unieron en interminables besos, parecía que el aire que respiraba llegaba a lugares nuevos dentro de mí y trataba de pensar alguna palabra con la que le pudiera expresar lo que sentía, imposible de expresar todo aquello

Bese una y otra vez su lindo rostro, enrede su pelo con mi mano, ahogábamos las dulces palabras con interminables besos que nos hacia estremecer de amor.

Embriagada por el deseo baje hasta sus pechos para acariciarlos, besarlos y con mis labios busque sus delicados y rosados pezones en espera me regalaran alguna gota de su exquisito manjar.

Duros como el hierro los notaba entre mis labios y dientes, María suspiraba de placer y su mano iba de mi sexo a mis pechos con los dedos empapados de mi deseo.

Con su sedosa humedad mojaba mis pezones entre pequeños pellizcos que me provocaban un dulce dolor que me hacia gemir de placer

De su boca salió un gemido y varias gotas de su leche invadieron mi paladar, María busco mi boca para juntas sentir su sabor.

Entre sollozos separe mis labios y mirando su linda carita la dije:

– Gracias por regalarme tu amor con pequeñas gotitas blancas.

Las lágrimas resbalaban por nuestros rostros y nos fundimos en un apretado abrazo hasta notar el latido de nuestros corazones.

En ese estado de emociones indescriptibles María muy bajito dijo:

– Que extraño misterio hay en la sal que solo está en las lagrimas y en el agua del mar.

Me separe de ella y mirando sus inundados ojos sentí desfallecer y solo le pude decir entre sollozos:

– Bésame que quiero morir de amor en tus brazos.

– No mi niña nuestro amor solo acaba de nacer y tiene mucha vida que vivir para las dos.

Los besos y caricias eran in terminables, recorrimos nuestros cuerpos besando y acariciando cada centímetro, nuestra entrega en ese universo de sensaciones era tan grade que un simple beso nos provocaba gemidos de placer.

 

Atraídas por nuestros aromas y el deseo, buscamos nuestros inflamados sexos para ensalzarnos como dos fieras en un combate por la búsqueda del placer mas carnal que existiera.

En ese estado de lujuria y ciegas de deseo, nuestras lenguas acariciaban cada pliegue y cada rincón de nuestros sexos inundándolas de su perfumado y sedoso sabor. Yo introducía mis dedos en su vagina para acariciarla mientras mi lengua buscaba su clítoris para succionarlo y sentirlo entre mis labios.

María se estremecía de placer y notaba como sus orgasmos la hacían enloquecer entre ahogados gemidos.

Ella chupaba, lamia y mordía mi sexo ciega de deseo, notaba como su lengua rozaba mi virginidad y le pedía lo rompiera para que ella fuera quien traspasara por primera vez el umbral de mi pureza, quería sentir sus dedos entrando dentro de mí.

Los orgasmos eran innumerables, mi cuerpo se estremecían de placer y una corriente eléctrica parecía recorrernos de pies a cabeza con descargas continuas que salían de lo más profundo.

Ciegas por la pasión no podíamos parar de lamer, chupar e incluso morder nuestros sexos, éramos insaciables, estábamos fuera de sí y solo buscábamos el placer continuo, en sagrada unión con los aromas y sabores de nuestro deseo, parecía que queríamos sentir dolor de amor.

 

Rendidas y exhausta fuimos recobrando la calma mientras nuestros sentidos seguían saturados de tantas sensaciones.

Con los labios rozando nuestros enrojecidos e inflamados sexos, permanecimos un rato mientras recobrábamos la cordura, de la orgia de placer donde nos habíamos sumergido.

 

Durante la noche era consciente de encontrarme envuelta en un estado de embriaguez infinito e incluso note como los labios de María besaron en alguna ocasión los míos con delicadeza.

 

Al despertar, nuevamente, encontré los claros ojos de María mirándome fijamente, tras unos segundos nuestros doloridos labios se unieron para a continuación decirme:

– Buenos días amor mío.

Lo inmediato fue acurrucarme en sus brazos para sentir la calidez de su piel y besar su carita, todavía podíamos percibir los aromas de la pasión vivida.

 

Nos levantamos para darnos una ducha que restaurara nuestros maltrechos cuerpos, las dos teníamos muy inflamados y rojo nuestros sexos.

 

Desayunamos en la habitación y tras guardar nuestras cosas bajamos para tomar un taxi que nos llevara a la estación.

 

Ya en el AVE de vuelta comenzamos con nuestras bromas, esta vez yo le decía a María que parecía que mi chochito había aumentado de tamaño y no me cavia entre las piernas y muertas de risa me respondía que le pasaba igual.

Así estuvimos durante el trayecto de vuelta, alegres y contentas al recordar todo lo sucedido.

 

Ese fin de semana lo pase con María, paseamos por la playa, hablamos de muchas cosas y sobre todo de nuestro amor.

 

A partir de entonces sucedieron muchas cosas que en otra ocasión contare.

MI “chica hetero” Y YO

Sábado, septiembre 17th, 2011

Holas

Es  la primera vez que escribo acá,pero me gustaria que disfrutaran mi historia,desde ya gracias por los comentarios,empiezo,tengo 24 años,acabe la universidad el año pasado,y desde segundo año de universidad me enamore de una chica que al principio me parecio solo una mas,pero que me enamore locamente(a pesar de que antes pensaba que yo era hetero),pero luego me di cuenta de mi bisexualidad gracias a ella,ella es 2 años mayor,pero su apariencia es de una chica de 21,es de test trigueña,canelita,me encanta su color,es bien falkita(me gusta asi),y tiene senos pequeños,pero me gusta verlos,y un culito,pekeño pero hermoso para mi(Se nota que la quiero?),es bien de casa,cocina,lava,hace toda tarea domestica,aparte de sus labores estudiantiles y ahora laborales,ella normalmente es fria y da un trato igual al resto PERO no conmigo,su trato hacia mi es diferente,gracias a la confianza que cosechamos,ella sabe como pienso(el hecho de que me pueda gustar una chica),salimos las 2 solas a N lados,y bueno nunca me declare ni nada pero creo ser obvia, en fin vayamos al grano…

Una de estas salidas era ver pelas en su casa(solas),en su cuarto,sentadas un lado de su cama,una de las cosas q me agradan es que es cariñosa conmigo(solo conmigo,x eso siempre pense q le gustaba pero x sus prejuicios heteros no decia nada)se echa en mi hombro,y no saben yo como me contengo para no besarla ni nada,hasta q me arme de valor,ps dije ahora o nunca y le robo un beso,ella…al principoio estaba reaccionando mal pero,luego se dejo(como lo pensaba)le gustaba,se dejo,nos besamossi decirnada solo nuestras bocas se unian en un beso profundo,no saben lo feliz que era,por fin luego de mas de 3 años,seria para mi,mi chica,y en eso yo le sujetaba el rostro,cuello,y bajo asu cinturita….hasta ahora pasaba normal,ella no me hacia parar,y acariaba su espalda y bajaba hasta su cintura,de ahi me atrevi y baje sus nalgas,las acariciaba por fuera,yo ya estaba humeda,ella se dejaba llevar por mi,luego meti mis manos bajo su polo,tocaba sus pequeños pechos,y luego le quite el brasier,la recoste en la cama,y le saque todo lo de arriba,la miraba fijamente ,ella tenia una mirada timida,no deciamos nada,pero,recien empezabamos,yo segui besando y mis manos ya queria entrar adentro de su pantalon,asi que la voltee boca abajo,yo miraba y decia por fin mis sueños eroticos se van a cumplir con mi amiga hetero,y le saque el pantalon,seguia acariciando todo su cuerpo desde arriba hasta abajo,notaba q cuando pasaba x abajo de su cintura ella suspiraba,hasta q le baje la ropa interior,la tenia toda desnuda antes mis ojos,acariciaba todo su cuerpo suspiraba asi ahhh….y en eso yo separo sus piernas y meto la mano,yen eso ella dice ahhh!,ahhh,(si era la zona mas sensible,estaba recontra cerca),acariciaba sus labios mayores,le acariciaba el clitoris,la tenia toda excitada,pero ojo no penetraba con mis dedos,todo por fuera,hasta q lo hago,introduzco mi dedo medio en su interiory ella se retorcia de placer diciendo ahhh,sigue,me gusta,no te detengas,en eso,meto otro dedo mas y empiezo un mete y saca,la hacia gemir,hasta q gritoo….y fue su primer orgasmo….con una mujer.

Luego lo que hize fue agarrar un colchon y ponerlo para levantarle el culito y tenerlo amis anchas,ella boca abajo,hize lo mismo labesaba le acariciaba el cuerpo mis manos,lo recorrian,de ahi le di unas naldagas,lo cula le gusto ps decia mmmmmmm ahhhh,separe sus nalgasy meti mi boca para lamerlela vagina y el ano,la hcia gritar…ella ahhhh,ahhhh,eso me ponia  full,le introducia 2 dedos,de ahi mi boca y de nuevo otro orgasmo….de ahi podriamos seguir pero,yo no queria que vinieran su padre o hermano,asi q me eche adescansar con ella un rato,la abraze le dije,estuve enamorada de ti hace tiempo,me gusta todo de ti,te amo…alo cual ella me miro tiernamente y me dijo que tambien me queria y que la paso muy bien.

Bueno de ahi,eramos pareja pero nadie lo sabia solo nosotras,asi que en una de las salidas,nos fuimos a tomarnos unos tragos,y ps ya la tenia cachonda,se notaba que ella queria que me la llevara ala cama(y bueno yo antes teniaen mi cartera un arnes ydildo,el cual compre,ps siempre soñe con meterle un pene,y hacerla mi mujer como si fuera un varon)claro ella no sabia,solo la lleve de la cintura aun hotel,yo pague y ps nos besamos apasionadamente,como me encantaba le acariciaba todo,de ahi apague la luz y nos echamos en la cama jeje,era una sorpresa lo de juguetito jeje,bueno para que repetir,le hize lo mismo de la vez anterior,le hize tener varios orgasmos,en una de esas descansadas me voy al baño,ella me dice q regrese pronto ps aun la noche era larga….jeje yo le dije si mi amor,ya vengo,tengo una sorpresita,asi que,en el baño me puse el dildo y el arnes,era como un hombre,ahora,entonces voy ala cama la beso y separo suspiernas,antesle dije,amor,tengo algo,espero te guste,queria que disfrutaras de todas las maneras posibles,ella solo respondia besandome fuertemente y peñizcandome…asiqeu primero la calente manoseandola toda,los senos,clitoris,hasta que ella solo dijera,amor te necesitooo tus dedos,yo le dije,mi amor no te asustes esta es mi sorprensa,asi que con el pene le empeze a frotar….ella obvio se dio cuenta de que se trataba y solo gemia,ps estaba muy caliente,el pene la golpeaba fuera de la vagina,excitandola mas,asi que ella solo me decia,METEMELO!,y yo atus ordenes mi vida…y ya lubricada por toda la excitacion,le meti el pene ,ella grito ahhhhhh(ella nunca habia tenido sexo con un xico,asi que siempre lo meti suavemente),de ahi dentro,la beso y empeze a moverme,despacio entre y saca,y luego poco a poco aumente velocidad,y ella noparaba de gemir,le gustaba,eso,hastaque las dos,tuvimos un orgasmo,bueno aun habian muchas cosas que queria hacerlas con ella,luego la puse en posicion perrito en la cama,y le comenze a dar me gusta verle el culo y meterselo,ella gemia,de ahi,la eche en la cama de costado le alze una pierna y meti el pene,acariciaba sus pechos,besaba,y se lo metia,ella gozaba de felicidad,tuvimos otro orgasmo,descansamos un momento y por ultimo,le hize que me hiciera un “oral”pero al pene falso,esa situacion me excitaba a full,vaya,lo hacia muy bien,y aun queria que le dieraun poco mas,asi que,me sente aun filo de la cama y ella se sento encima entrando todo el pene….y luego ella subia y bajaba,despacio a rapído,yo mordiendola,y acariciando su cuerpo,de ahi le hize algo que vi en las peliculas,la levante de la cama le puse contra la pared pero con su culito hacia mi,y le comenze a dar,como gritaba,hasta q tuvimos un orgasmo mas y dormimos juntas,ah pero,le deje el pene dentro,el cual no dijo nada,ella de costado y yo asu lado,abrazandola,esa noche fue muy intensa,quede supercansada,y bueno aun tenemos mas encuentros,pero que tal les parecio,una chica que era “hetero”con solo atreverme logre hacer realidad mi sueño que sea mi pareja,la amo tanto,y me amo hacerla mia,solo mia.

Saludos.

Mi gran jefa

Viernes, mayo 27th, 2011

Bueno mi relato empieza así tenía alrededor de 6 meses trabajando en una empresa y mi jefa
sabia q estaba muy urgida por el empleo ya que las deudas me estaban arropando, dure unos
días llegando a la oficina muy tarde por el trafico y mi jefa que se llama Rosa me llama a la
oficina pensé q m llamaría la atención pero no solo me dijo

• Vicky ya que tienes varios días llegando tarde me parece si me pagaras las horas de

trabajo que me debes después de la salida de todos.

me pareció bien y yo con la cabeza asenté que sí.

Así fue pasando el día pro a eso de las 2 de la tarde entre a la oficina de mi jefa sin tocar la
puerta y la conseguí tocándose las tetas ella se exalto un poco pero yo me quede normal solo
q en ese momento me entro un frio por la cuca que no me explique, solo deje el documentó y
salí de la oficina.

Al llegar las 6 todo el personal se fue y yo me quede con ella tengo q decirles que es una mujer
morena alta como de 40 años y algo grande,

Ella me llamo por el telf. Interno y me dijo Vicky vente para mi oficina, y yo normal agarre ni
cartera y mis papeles y me fui para allá. Me dijo la noche es larga pero hay q trabajar y yo me
eche a reír, saco de su nevera de la oficina una botella de vino rosado y me dijo

• quieres un poquito
• le dije bueno para que no se haga tan larga la noche

Me llamo a su lado y mientras me explicaba en lo q la iba a ayudar muy levemente se rosaba
los pezones y sin saber por q mi cuca se empezó a mojar, luego solo me fui al escritorio q ella
me había puesto enfrente y empecé a trabajar.

Al pasar como 1 hora q ya teníamos como 3 copas cada una encima ella me llama y me dice:

• Vicky hazme el favor y recógeme el bolígrafo que se me callo debajo del escritorio por

q no me puedo agachar.
Y yo no puse objeción solo me pare a recogerlo y cuando alce la mirada vi su cuca
completamente pelada ya que en una de sus paradas al baño se había quitado la ropa
interior. Me volvió a entrar esa sensación de humedad en mi cuca
Me pare y le entregue el bolígrafo y fui a sentarme pero luego no podía concentrarme
en el trabajo, como a los 10 minutos ella se me para junto y me dice:
Vicky sabes q le compre a julia un brasier nuevo pero quiero una opinión de cómo se
me ve lo voy a traer para q me digas.
Yo sin emitir una palabra senté q sí.
Llego entro con el brasier y de quito la blusa y el sostén que cargaba se me puso
de frente con las tetas al aire y se quedo leyendo uno de mis papeles y se agacho
lentamente e iba pasándome sus tremendas tetas por la cara y yo me pude contener
y busque la manera de que me las pasara por la boca y saque la punta de la lengua, en

eso ella se alzo y nos miramos a los ojos y sin emitir una palabra le empecé a mamar
esas tetas tan grandes que la aureola no me cabía en la boca y ella solo me miraba
como me las comía como un becerro alimentándose, se las chupe y mordí tanto que
el pezón estaba súper duro, y en eso me recordé q no cargaba ropa interior y le metí
la mano bajo la falda y ya su cuca estaba súper mojada ella solo se quito la falda y se
sentó en el orillo de si escritorio y me llamo y con voz de mandato me dijo.
Vamos mi niña aliméntate que todavía no sabes q sabroso es.
Solo me agache sin pensar nada y empecé con algo de pena y de vergüenza a pasarle
el dedo a esa tremenda cuca negra, y ella me dijo con voz de mandato.
Bueno q esperas no dejes perder este néctar tan rico.
Sin decir nada abrí la boca y empecé a pasar la lengua con los dedos le abrí los labios
internos de la cuca y puse a flor de piel su gran clítoris que me decía chúpame y
empecé a chuparlo y a mordisquearlo y darle pequeños golpecitos, ella ya había
bajado la guardia y se estremecía agarrándose sus grandes tetas hasta que tuvo un
orgasmo tremendo que me lleno la boca de su dulce néctar.
Luego ella me dijo ven para q veas lo que es rico me quito la blusa del uniforme y con
su lengua empezó a lamerme las tetas como una perra luego me las empezó chupar y
a morderlas mientras que me sobaba la cuca sobre mi panti, no paso mucho tiempo q
tocaron la puerta y me asuste y dije
Hay dios quien es y ahora
Ella solo me contesto tranquila
Y cuando abrieron la puerta era la administradora yo pele los ojos mientras buscaba
de taparme de la vergüenza Rosa solo se recostó de su escritorio con las piernas
abiertas y dijo Lola ven a comer y la administradora se agacho y empezó a mamarle la
cuca y me dijo:
Ven mi niña chúpame las tetas q se que te encantaron.
Me acerque y empecé de nuevo a comerle esas tetas ricas
Mientras la administradora me metía la mano por la falda y corrió mi hilo y me
metía el dedo, me aleje de las 2 y me desnude completamente y me senté sobre mi
escritorio y dije:
Bueno y a mí no me toca
Las 2 se echaron a reír y se me acercaron mi jefa dijo
Esta cuca es mía
Yo le dije a la administradora:
Lola dame una teta que tengo hambre ella no lo pensó 2 veces y se desnudo toda y
me metió en la boca su gran teta con una aureola rosadita y un pezón chiquitico pero
duro.
Luego rosa me hizo acabar con mi clítoris entre sus dientes como si hubiera abierto
un gran chorro mientras me alimentaba de las ricas y dulces tetas de lola luego rosa y
yo procedimos a acostar a lola en el escritorio de rosa y sin pensar 2 veces empecé a
mamarle la cuca a lola mientras q rosa la alimentaba con sus grande ubres así llegaron
las 11 de la noche y ya venía el cambio de guardia nos vestimos con una cara de
satisfacción las 3 y mi jefa me dijo:
Vicky te has ganado el asenso vas a ser mi asistente personal desde mañana te mudas
a mi oficina lola se echo a reír y dijo chao chicas que ya viene llegando mi taxi me dio

un beso me saco la teta rápidamente y me echo una chupadita y se fue eso me puso
muy caliente y rosa me dijo
Para dónde vas
Le dije
A mi casa
Y me dijo ven que yo te llevo
Bajamos hasta el estacionamiento nos montamos en el carro arrancamos y en la vía
no me resistí y empecé a comerme esas ubres que me encantan, hasta que llegue a mi
casa le di un cuponcito en su rica teta me despedí de ella con un beso en la mejilla y le
dije:
Chao jefa nos vemos mañana
Espero que les haya gustado pronto llegaran mas historias la gatta

… Y despertaron mis vicios

Lunes, marzo 28th, 2011

Me resultaba difícil seguir relatando mi experiencia en el convento ahora que estaba abrazada a un amor verdadero, pero el me incentivaba y seguí contando:

Al otro día se la llevaron a Lourdes, y estuvimos algo asustadas con Natalia. Sabíamos que era por lo que había visto la preceptora Mabel, pero fue esta misma quien nos tranquilizo explicándonos que aquello era normal y era de rutina que las jefas de preceptoras tomaran medidas sabiendo el verdadero alcance de las cuestiones. Pero no teman, no será nada más que un interrogatorio.

Esa noche dormimos cada una es su cama.

Fue pasados dos días que volvió Lourdes, pero inmediatamente se llevaron a Natalia.

Lourdes se puso muy mal, cuando vio que a ella la dejaban y se llevaban a nuestra amiga, y muy nerviosa comenzó a putear…. Que pedazo de hijas de puta…. Por que se la llevan….

– A interrogarla, dije

– No, no solo eso…. Se la van a cojer bien cojida.

– Como?

– Allá están la directora de preceptoras, Lucrecia, la profe de música, Cristina y la monja Perales. Te revisan toda y si no sos virgen te hacen de todo y es muy probable que se propasen con Natalia.

Dos días interminables, pensando en Natalia y que era posible me llevaran también a mi.

Y mi temor se cumplió, porque trajeron a Nati y me dijeron, vamos nena tenés que acompañarnos. Nati me miro, y con una sonrisa me dijo, todo bien, no te preocupes.

La habitación de las juezas era grande confortable y muy bien calefaccionada. Cuando entre percibí una aroma agradable de perfume de buena calidad. Era evidente que la pasaban muy bien.

-Hola Yamila, dijo Lucrecia, sabes que estas acá para colaborar con una investigación?

– No señora, respondí, a aquella rubia grandota, a la que muchas llamaban La polaca o La Alemana.

– Si y es de esperar que colabores, porque tu estabas junto a las otras en actitudes que debemos esclarecer.

– Yo, dije…. Y me interrumpió al momento….

-Tú hablaras cuando te lo indique…. Ahora súbete a esa banqueta.

La banqueta de madera era bastante baja, grande y parecía segura, y de un solo envión me subí y quede quietita.

Ella dio varios giros a mí alrededor con postura de sargento. Al tiempo entraron las otras damas.

– Aun no han comenzado, dijo la monja Perales, una monja bajita pero de muy dulce mirada.

-Hola Yamilita, dijo Cristina, una profesora que las alumnas adorábamos. Todas teníamos un especial interés en sus clases, por ser ella muy agradable, joven y guapa además de ser efectiva en su tarea siempre nos provocaba dándonos incentivos muy especiales, montando escenarios para hablarnos de sexo sano, explicito y de buen resultado.

Lucrecia seguía dando vueltas y comenzó a mover mi ropa y mi cuerpo con una larga regla, se movía con criterio logrando abrir mis piernas de par en par, con ello mi corta pollerita se subió dejando a la vista mi pequeña tanguita.

– Mira lo que usa, dijo la Perales, eso y nada es lo mismo, así que sácasela Cristina.

Cristina se acerco a mi, con su atractiva presencia y comenzó a bajar mi tanguita cosa que yo facilite levantando levemente una pierna, cosa que esta aprovecho para depositarla sobre otra banquetita algo más alta, dejándome con las piernas bien abiertas y exponiendo mi trasero.

Lucrecia con una especie de plumerillo en la punta de la regla, hurgaba entre mis nalgas produciéndome un intenso cosquilleo.

La Perales comenzó a desprender los botones de mi blusita que pronto quedo colgada en el respaldo de una silla. Y ella saco todo el resto dejando mis tetas al aire….y fue tal su premura que mi pollerita quito por encima.

Allí desnuda delante de ellas no comprendía cual era el cometido de esa investigación.

El plumerillo de Lucrecia hizo notoria influencia en mis tetitas comenzando a impacientarme pues me estaba naciendo una calentura no esperada.

– Hermosas tetas tiene esta niña.

– Y una rajita peludita pero agradable…. Ves.

– Pues a mi me atrae su formidable culito…. Mira que carnesillas, que nalguitas, que redondeaditos tiene ese trasero….

– Pues revísalo entonces Maria Perales……

La Perales lentamente comenzó a abrir y cerrar los cachetes de mi trasero…. Mirando indagando. El roce de su mano me hacia mas notoria mi calentura…. Para cuando comenzó a besar mi ano, sentí miedo un poquito, pero pronto comencé a gozar con su lengua. Cada beso que me daba, iba acompañado de una metidita de lengua, cada vez mas profundo… Nunca me habían hecho eso y mi excitación esta siendo bien vista por las otras dos, que con sus caras no disimulaban la expresión de deseo. El morbo de la situación era norme.

Aquella lengua de la monja Maria Perales me gustaba, me gustaba lo que me estaba haciendo y el calor que nacía en el centro de mi orificio se expandía por todo mi cuerpo.

Lucrecia cambio el plumerillo por su boca, y lamió mis tetas, buscando hacer mella en mis redondeados limones.

La profe Cristina, se lanzo directamente a mi ya ofrecido coño, cuyos labios yo mismo le abr con mis dedos para que esa cachonda perdida me comiera la cuevita de los deseos.

Mi excitación y deseo se pusieron al rojo vivo. Estaba probando algo totalmente nuevo y que no me desagradaba en absoluto…. Al contrario…. Estaba disfrutando del interrogatorio.

No pude soportarlo, ni quise aguantarlo…. Abría mis piernas de par en par empujando hacia delante para sentir bien fuerte que Cristina me comía el coñito e iba hacia atrás para que la monja me metiera su degenerada lengua en el culo…. Así, hasta abrace a la polaca Lucrecia, con la que termine dándome besos de lengua.

Ellas disfrutaron sacarme ese impresionante orgasmo que fue el primero de aquella jornada.

Pronto me vi en un gran sillón de ese tipo psicólogo, con las piernas abiertas por la Perales, que apoyaba sus gordas tetas sobre mis piernas… y de cabeza bajaba a hurgar en mi aun palpitante almejita.

– Si tienes razón, Cris, aun conserva la telita….. de virgen. Pero te aseguro que el culito se le abre de par en par.

Yo había oído hablar de esos aparatitos, pero nunca había visto alguno directamente….. Y fui presa de una vibración impresionante que en pocos minutos me estaba haciendo gritar de placer….Cristina lo manipulaba recorriendo mi raja desde arriba hacia abajo y volvía a subir para sentir mis grititos cuando entraba en contacto con mi clítoris.

La polaca se había puesto un arnés con una enorme tripa, y ya también desnuda empalaba a la profe de música que abría la boca boqueando una calentura armoniosa y musical. Se acabo a toda orquesta. Yo la acompañe haciéndole coros y bailando a ritmo.

Me pusieron de espalda. Y ya estaba yo para cualquier faena. Si venia un macho y me culeaba, yo lo dejaba hacer.

Pero lo que vi a nuestro lado me puso cachondo en serio…. Lucrecia ahora fondeaba la cuca de la monja Perales con ese vergon de plástico….. La monjita se bamboleaba con una vela de fragata en plena tormenta.

Allí de espaldas fui sometida sexualmente por el ano con aquel pequeño consolador que me había sacado tan grande orgasmo…. Mi culito se abrió y abrió para recibirlo una y otra vez, hasta que lo encendió y comencé a volverme loquita, loquita….a tal punto que cuando Lucrecia se despojo del pijon de plástico se acerco y le comí su conchota de labios gruesos y carnosos.

Me encontraba allí a pleno goce, entregada a la lujuria de esas tres mujeres, mi coneja no podía ya retener humedad y chorreaba jugos a más no poder…. Mi hasta ayer cerrado culito estaba siendo abierto para ser deseado y desear recibir pollas con agrado por toda una eternidad.

Ya en la cama con mi querida profesora de música, acaricie sus pechos, de una perfección maravillosa, ella se fue animando, tanto por mi calentura como por su propia entrega, se los lamí, se los mamé hasta que ella busco con su mano mi sexo y llevo las mías al suyo.

De pronto tomadas ambas de las caderas unimos nuestros sexos abriendo nuestras piernas al máximo y nos refregamos las cuquitas con fuerza y cariño. Me gusto oír sus gemidos de placer, notar que su cuerpo se ponía en tensión, como se entregaba a mi del mismo modo de cómo yo me entregaba a ella. Esa noche así quede dormida.

Al otro día, fui pasto de comentarios morbosos, como que era una insaciable, que tenia genes de yegua mezclada con perra y gata alzada.

Fue ese día, que otra vez me pusieron en la cima de un volcán y quise tener más y mas rogándole que me desfloraran allí mismo.

Cristina me mimaba, La godita Perales manoseaba mis limoncitos hinchados como peras grandes….Lucrecia me tomo de los tobillos, abrio al máximo mis muslos y entro en mis entrañas con aquel aparato fálico, lo hizo lento, lento…. Lentamente.

Me sentí llena de vergas y aunque algo se rompía en mis entrañas, gozaba sin remedio, totalmente entregada, totalmente poseída por mi desfloración eterna. Ella me penetraba entrando y sacando sin descanso, con una lacerante lentitud que hacia que continuaran mis orgasmos sin encontrar un final. Me corría como loca.

Yo había encontrado una veta de placer, ellas también, había descubierto mi vocación de bisexual bien definida y a partir de aquel día, todas las semanas pasaba una tarde noche con ellas, y el resto del tiempo lo ocupábamos en jadear con Natalia, Lourdes y Mabel que resulto ser una putita encantadora.

Mi inicio en el convento

Lunes, marzo 28th, 2011

Bueno te cuento mis comienzos le dije:

Los dormitorios del colegio eran grandes y fríos.

Ya era una costumbre dormir bien arropada y con calcetas. Fue por puro instinto que me acurrucaba en posición fetal y metía las manos entre mis piernas.

No puedo precisar cuando ni como fue que comencé a tocarme al sentir cosquilleos en mi rajita.

Que fue primero, si los pensamientos o el calorcito, el calorcito o los pensamientos, lo resolverán los psicólogos, yo solo se que comencé a acariciarme, tocarme y frotarme la cuquita por puro placer y encanto.

Mamá estaba intentando rehacer su vida . Papá venia poco a visitarme. Las únicas que venían mas seguido eran unas tías, pero no podía yo contarles lo que me pasaba y preguntarles que debía hacer.

No se me ocurrió mezclar eso con la religión, ni pensar que era pecado o cosas por el estilo, y quizás si me lo hubieran dicho mas pronto hubiera roto con todo ese tabulerismo que querían imponer las monjas de mi colegio.

Aquel placer que me daban mis dedos, tuvo una explosión una tardecita mientras me bañaba, ya que al pasar el jabón, descubrí que tenia un punto rojizo, como un botoncito hinchado en la parte superior de mi cuquita, que al sacudirlo y apretarlo me daban tanto placer que jugué y jugué hasta que me encontré temblando inesperadamente, sin intenciones, sacudiéndome y vibrando como una pava de agua hirviendo.

Fue una pupila de mi cuarto, vecina de cama, que me pregunto que me pasaba al sentir mis gemidos….. Yo disimule, pero la muy tonta le dijo a una preceptora.

Esa noche me cambiaron de dormitorio. Como si tuviera yo algún virus o algo parecido.

La nueva pieza era mucho más chica y solo había 4 camas, tres chicas pupilas y una preceptora, que además era practicante a ingresar de monja, o monja novicia.

Las compañeras de dormitorio eran algo mayores que yo, mucho más amigables que las otras niñas que había dejado.

La monja novicia, en la mayoría de las noches, casi todas, no dormía en su lugar, y supe que iba a hacer rancho aparte con las de su clase en otro lugar.

Eso permitía que pudiéramos hablar aun después de que las luces se apagaran, y contarnos cosas.

Que cosas que aprendí en tan poco tiempo ¡!!

Pronto supe que lo que me pasaba era normal en ellas, también se “pajeaban” regularmente.

Había tanta afinidad entre ellas que se lo hacían mutuamente y hasta dormían algunas veces juntas.

Yo intentaba hacerlo silenciosamente para que no me volvieran a cambiar de dormitorio, pero ellas no disimulaban sus jadeos.

Mi vecina de cama era una morochita hermosa, con unos ojazos tremendos que repartía una dulzura con mezcla de melancolía infinita. Nos hicimos amigas.

Fue con ella que nos tocamos una tardecita en la ducha. Yo me le acerque como para ayudarla a enjabonar y ella también recorrió mi cuerpo. Nos besamos con ternura.

Sus dedos hicieron estragos en mi clítoris y yo sacudí el suyo hasta hacerla estallar en mil orgasmos. A partir de ese día, siempre intentamos bañarnos en el mismo regadera, apretaditas, bien juntitas y dándonos enorme placer. Y ella invito a la otra chica, mas seria, más mandona, más exigente.

Aprendimos a acariciarnos y darnos placer con lo que nos gustaba, y siendo ella muy besuquera, me daba tanto chupetes en mis tetas, que me hacia recalentar…. Y cuando probó mi cuevita, bueno….. Me saco de la realidad haciéndome volar en cincuenta mil pedazos.

Supe ser comida por ambas, y eso también comenzó a repetirse en nuestro dormitorio.

Una noche, Natalia me pidió que entre ambas comiéramos a Lourdes.

Ella lo hizo, pero yo no me anime…. Y eso enojó a la Lourdes. A mi no me importó.

Pero comenzaron a pasar los días, y ellas no coincidían en sus horarios con mi baño diario. He intente esperarlas para estar juntas.

Cuando lo hice, vi como ellas se daban lo que yo quería, placer, pero solo entre ellas.

No dije nada y espere a la noche…. mas lo que logré fue solo que me explicaran que yo no era una buena amiga, que no era como ellas, que era una egoísta. Me apeno eso.

Como pasaban los días, mi desesperación aumento y ya no me conformaba con mis dedos….. Así que las busque en la ducha…… me acerque mientras ellas jugueteaban y comencé a acariciarlas, poniéndome de rodillas…. Lourdes abrió sus piernas sostenida por nuestra amiga en común y clave mi cara en su peludita cueva….. Y la lamí tal ellas me lo habían enseñado pero que yo solo quería recibir….. Me encanto sentirla gritar y apretar mi cabeza contra su sexo….. Y fue mas rico aun comenzar la faena con mi querida Natalia…. que recibió un buen rato mis lengüetazas mientras yo gozaba con lo que Lourdes me devolvía…..

Esa noche, se turnaron en mi cama, y probé dos estupendos 69.

Pronto ellas inventaron el triangulito…. Que era armar un triangulo entre las tres churreteándonos los coñitos al mismo tiempo.

Fueron días de goce y goce….. Hasta que cuando estábamos en una faena triangular entro la preceptora y nos pesco en pleno desparrame de orgasmos compartidos.

Con razón sos tan querendona Yamilita…..me encanta que seas así.

Dicho esto me subió, sobre su falo endurecido por su imaginación, pensando en como debute con mis amigas y me metió a fondo aquello que ahora mi mejor pasar….

Se acabo pronto y me pidió que le siguiera relatando.

Simpre dispuesta a compartir