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Alicia, de niña a mujer. Capitulo 1

PREAMBULO

Como toda creación literaria, esta historia es una ficción y todos los personajes, situaciones y acontecimientos son fruto de la imaginación del autor. No tienen origen directo en ningún caso concreto que haya sucedido.

Sin embargo, la imaginación se nutre muchas veces de hechos reales, que acontecen con más frecuencia de lo que cada uno de nosotros imaginaría. Cualquier lector que se acerque a este relato es muy posible que encuentre en la sociedad en que se desenvuelve paralelismos con sucesos, más o menos recientes, muy similares a los que se describen. Sin embargo, es muy difícil que todaslas situaciones que se relatan en esta historiase den en la misma protagonista, con la misma intensidad y en el mismo espacio-tiempo en que las he situado. De ahí su carácter fundamental de ficción.

Por separado, todas las circunstanciasson verosímiles y, sobre todo, actuales. Cuando coinciden varias, como ocurre en la historia,interaccionan, generando efectos insospechados, que se autoalimentan.

Alicia relatará, en primera persona, las vicisitudes por las que pasa a lo largo de su corta vida.No nos ocultará nada. La extrema intensidad de sus vivencias le hace sentir la necesidad de darlas a conocer, como si fuera una especie de “aviso a navegantes”. Sin embargo, no pretende trasladarnosninguna “moralina”: esto es bueno y esto no lo es. Ante cada situación concreta, lo que desencadena su final es la actitud que frente a ella toman quienes la protagonizan, únicos responsables de sus consecuencias.

Como casi todo en la vida, los acontecimientos arrancan lentamente. Sin apenas apreciarlo se aceleran, hasta alcanzar una altavelocidad de crucero. Antes de que Alicia tome plena conciencia de ello desembocan en un torbellino de sensaciones desenfrenadas, sin ningún tipo de control.

Por ello os pido a todos un poco de paciencia con el ritmo que gobierna la historia. Confío en no defraudaros con mi relato.

El Autor.

LA HISTORIA DE ALICIA

Capítulo I: OTOÑO DE 2016 (Los orígenes)

Me llamo Alicia.

Nací en Madrid, el 16 de Agostode 1.998, por lo que acabo de cumplir 18 años. Tengo recién estrenada mi mayoría de edad.

Mi madre era hija única. Muy joven -solo tiene 33 años-, ya que me tuvo poco antes de cumplir los dieciséis. Soy fruto de un embarazo no deseado y padre desconocido, ya que mi madre era partidaria en aquel tiempo de lo que denominaba“amor libre”; o sea: jodía con todo aquel que se le ponía a tiro. En sus frecuentes orgías de sexo, el consumo de drogas y alcohol era la compañía necesaria e imprescindible. Practicaba la promiscuidad y no tomaba ninguna precaución encaminada a evitar un más que posible embarazo.

Así acabó sucediendo, y cuando mis abuelos descubrieron que su hija estaba embarazada habían pasado más de cinco meses.Mi abuelo era propietario de una pequeña industria, a medias con su hermano,vivíamos desahogadamente y habría podido costear un aborto. Pero el embarazo estaba ya bastante avanzado y no se hizo.

Tras soportar las más duras recriminaciones y castigos que podáis imaginar, mi madre lo único que hizo fue reducir un tanto su actividad sexual y rebajar un poco los consumos colaterales de alcohol y drogas. Continuó adelante con el embarazo y nací yo.

Después de mi nacimiento mi madre no hizo nada para modificar su conducta. Al contrario, la intensificó-con frecuentes y repetidas ausencias de casa los fines de semana-. En alguna ocasión durantetoda una semana. En muy poco tiempo acabó cayendo en el alcoholismo y la drogadicción.

Mostrándose mi madre totalmente incapaz de asumir mi existencia y procurarme los cuidados que todo bebé necesita,fueron mis abuelos quienes se ocuparon de atenderme durante los primeros años de mi vida.

Durante esos años mi madre nunca rompió definitivamente el vínculo familiar. Vivía la vida a su manera, a salto de mata, enrolada en grupos marginales que se formaban y deshacían cada poco tiempo. Se cobijaban en viviendas o locales, que ocupaban hasta que eran desalojados. Adoptó indumentarias y comportamientos góticos y siguió enganchada al alcohol y las drogas. Solía visitarnos de vez en cuando, sobre todo cuando andaba escasa de recursos, que solía ser cada tres o cuatro meses.

Desgraciadamente, mis abuelos fallecieron a consecuencia de un accidente de tráfico, en el que yo resulté ilesa. Contaba yo solo ocho años.

Su hermano, y socio en la empresa, con casi 80 años de edad y una salud un tanto delicada, no quiso hacerse cargo de mí, ya que su salud había empeorado bastante últimamente y no se consideraba capaz de atender a una cría de mi edad. Avisó a mi madre de la situación y quedé a su cuidado hasta tanto se leía el testamento de su padre –mi abuelo-.

De su lectura resultó que salvo la “legitima”, que por Ley correspondía a mi madre, yo resulté heredera universal de los bienes de mi abuelo. El abogado que se ocupaba de todos sus asuntos personales era nombrado albacea.

Mi madre se entrevistó con el albacea y acordaron que él se encargaría de velar por los intereses de mi capital, llegando al siguiente acuerdo:

1- La mitad de mi abuelo en el negocio, fue adquirida por su hermano, por una cantidad muy importante, a fin de que la Empresa siguiera funcionando. Se liquidaron el resto de las propiedades de mi abuelo y el resultado fue que yo tenía una verdadera fortuna.

2- Mi madre, consciente de su incapacidad para administrar la cantidad que le correspondió, delegó su administración en el albacea a cambio de percibir una asignación mensual que nos permitiera vivir con un cierto desahogo.

3- El compromiso de mi madre de ocuparse de mí hasta mi mayoría de edad, fecha en la que se me haría entrega de mi herencia. Su incumplimiento supondría la pérdida de mi custodia acusada de delito de abandono. El albacea era el administrador de mi fortuna económica, por nombramiento de mi madre.

Esto lo he sabido muy recientemente, pero me era totalmente desconocido en las fechas en que transcurre la historia que os estoy contando.

Mi madre pensó que una cría de ocho años no le impediría continuar con sus “actividades” y aceptó de buen grado las condiciones que se le impusieron. La asignación mensual era apreciable y le vendría muy bien.

En aquellas fechas mi madre tenía veintitrés años y se encontraba enrollada con un individuo de bastante más edad que ella, que la explotaba sexualmente, dedicándola a la prostitución de alto standing, con su plena aquiescencia. Con los ingresos que obtenía por sus servicios, Ginés y ella se mantenían y hacían frente a los gastos que les suponía la adquisición del alcohol y las drogas necesarios para mantener su adicción.

A partir de entonces viví en compañía de mi madre y Ginés, su compañero, que me aceptó de buen grado, tratándome muy cariñosamente. Lo que referiré a continuación es la historia de los últimos diez años de mi vida.

Periódicamente mi madre enviaba al albacea mis notas escolares y de vez en cuando le hacíamos una visita para que él constatara que yo me encontraba bien. Las visitas eran una mera rutina. No pasaban de nuestra presencia en su despacho durante algo menos de una hora. Ese día las dos estábamos radiantes. Mi madre presentaba muy buen aspecto; no mostraba ningún rastro de su vida disoluta.

**************

Desde los primeros meses de convivencia con mi madre y Ginés tuve ocasión de ser testigo de las frecuentes borracheras de mi madre, que muy a menudo acababa el día completamente borracha, siendo Ginés el que se encargaba de acostarme la mayoría de las noches. Entonces mi madre tuvo la gran idea de su vida, -según me contó al cabo de unos años-.

Esa gran idea consistía en añadir un poco de ginebra en el vaso de leche que yo tomaba todas las noches antes de irme a dormir. La ginebra cumplía su cometido en mi cuerpo y me hacía caer completamente dormida al cabo de pocos minutos, con lo que mi madre me acostaba temprano y aprovechaba para continuar con su consumo masivo de alcohol, hasta la plena borrachera.

Los siguientes tres años fui de un lado para otro con mis padres -los llamaré así-, huyendo de todas las deudas y trampas que iban dejando tras ellos. Fundían con facilidad y rapidez todo el dinero que les llegaba, incluida nuestra asignación.

Mi escolaridad se hizo completamente inestable, pues en ocasiones esa huida se producía a mitad de curso, lo que obligaba a trasladar mi expediente escolar de un colegio a otro. Pese a estos vaivenes mis notas eran bastante buenas porque yo soy muy aplicada en todo aquello que me interesa.

Hasta Mayo de 2010, cuatro meses antes de cumplir los 12 años, mi vida transcurrió monótona, dentro del consabido ajetreo de cambios de residencia, pero entonces detuvieron a Ginés por un lío de drogas y fue condenado a 5 años de cárcel.

Mi madre aguantó como pudo hasta que finalizó el curso escolar y después inició la búsqueda de una nueva forma de vida.

Falta del soporte y compañía de Ginés, a quién queríamos bastante las dos, nos trasladamos a la costa levantina, donde mi madre se las fue apañando como buenamente podía. Encontró trabajo -es un decir- en un bar de carretera en el que, además de atender la barra, jodía con el primero que se le acercaba, a cambio de unos pocos euros, que compartía con el dueño del bar, del que también percibía una comisión sobre lo que recaudaba por lo que ella hacía beber a sus clientes. Era lo que se suele conocer como una “chica de alterne”.

El dueño del bar tenía una vivienda en una cercana localidad de la costa, que no utilizaba, y que cedió a mi madre como parte de su sueldo. En esa vivienda yo me pasaba sola la mayor parte del tiempo, pues mi madre me dejaba comida hecha para unos días a fin de no tener que desplazarse a diario desde el bar, que estaba a poco más de 30 kilómetros. Cada semana se las apañaba para que alguien me trajese comida preparada.

Así, mi madre podía alternar libremente con sus clientes durante la noche y dormir hasta medio día en un jergón que había en un cuartucho en el sótano, ya que el bar solo abría durante la tarde/noche y madrugada.

Como en Julio ya no tenía escuela mi vida era plácida. Casi todo el día estaba en la playa, bañándome y escuchando música, y en casa veía la tele o jugaba con la consola. Pero al llegar la noche me encontraba muy sola. Echaba mucho de menos a Ginés y a mi madre.Las primeras noches tuve dificultades para conciliar el sueño. Estaba muy inquieta y nerviosa y padecía una especie de insomnio que me tenía en vela hasta bien entrada la madrugada.

Se lo dije a mi madre cuando tuve ocasión de hablar con ella por el móvil y entonces fue cuando me contó el truco que había estado utilizando conmigo desde que se hizo cargo de mí al morir mis abuelos: el de añadir un chorrito de ginebra en el vaso de leche que yo me tomaba todas las noches cuando iba a acostarme.

El consumo repetido de ese alcohol durante años había creado en mi organismo un serio grado de dependencia. Faltarme esa dosis, al no estar ahora mi madre para ponérmela, es lo que me producía el insomnio. Pero no debía preocuparme más por ello. La solución es bastante sencilla -dijo-: si reanudaba la toma diaria de la dosis de ginebra que necesitaba volvería a dormir toda la noche de un tirón.

Me indicó cuál era la copita que tenía que utilizar para añadir la ginebra a la leche, llenándola por la mitad. Si lo haces bien, verás cómo duermes plácidamente. La ginebra era lo que ella denominaba “vitaminas para el sueño”.

Me advirtió que como me había hecho bastante mayor, -estaba muy desarrollada para mi edad y hacía un año que tenía la regla-, a lo mejor esa dosis ya no era suficiente. Si tomándola de nuevo seguía teniendo dificultades para conciliar el sueño, podía aumentar la dosis un poquito, hasta llegar a encontrar la cantidad precisa para que me hiciera el efecto deseado. Así lo hice y nos estabilizamos un poco en esa situación.

Mi madre caía muy bien a los clientes del bar, porque no hacía ascos a cumplir con cualquier clase de práctica sexual que le propusieran, y el dueño estaba muy contento con los ingresos extras que la presencia de mi madre le reportaba.

La vivienda que nos había cedido era un pequeño adosado, con un par de habitaciones, amueblado de forma muy sencilla; sin ningún lujo. Estaba ubicado en una zona en la que la casi totalidad de las viviendas eran utilizadas como una segunda residencia; había muy pocas habitadas fuera de la época estival, puentes o algún fin de semana. No tenía teléfono, para evitar que las chicas que en ocasiones se alojaban en él hiciesen un gasto excesivo, de forma que yo tenía que valerme de un móvil para comunicarme con mi madre. Cuando necesitaba algo enviaba un sms a su móvil y ella me llamaba en cuanto podía.

Me aleccionó debidamente para que pudiera quedarme sola en casa: no debía hacer demasiado ruido y antes de salir a la calle debía asegurarme que no hubiera gente cerca. No convenía que me vieran casi siempre sola, para que no pensasen que estaba mal atendida.

Cuando mi madre calculaba que se me iba a terminar la comida preparada que me enviaba, me avisaba por teléfono de que iban a venir del bar a llevarme algo más reciente, al tiempo que la chica que venía aprovechaba para poner alguna lavadora y cosas así. Una vez lavada yo me ocupaba de tenderla.

Mi madre, prácticamente, vivía en el bar. Para ella resultaba más cómodo, así que yo no tuve otro remedio que aprender a valerme por mí misma.

SEPTIEMBRE 2010

Empecé el primer curso de la enseñanza secundaria obligatoria (ESO), en un Instituto de la localidad en la que vivía, e inicié una nueva rutina: al levantarme me preparaba el desayuno y me marchaba a clase; volvía a casa a comer lo que me calentaba en el microondas y luego regresaba al instituto. A la vuelta a casa hacía los deberes, cenaba algo ligero y me disponía a dormir, después de ver algo en la tele. Fueron unos meses en los que, prácticamente, me acostumbré a vivir sola.

Durante esas primeras semanas comprobé que, efectivamente, el sistema de poner la media copita de ginebra en la leche funcionaba, pero la tentación la tenía muy cerca: estaba siempre sola y disponía de bastantes botellas de ginebra. La curiosidad por experimentar qué es lo que sentiría si bebía la ginebra sola, en lugar de mezclada con la leche, era muy grande y difícil de vencer. Además, si me “pasaba” un poco en la dosis no habría testigos que me abroncaran.

Me venían a la mente muchas de las continuas borracheras de mi madre, en compañía de Ginés y de sus amigotes, y lo bien que parecía que ella se lo pasaba cuando estaba bien borracha. Así que un buen día me decidí: probé a beber la ginebra sola, prescindiendo de la leche. Me supo algo amarga, pero me la tragué sin dificultad.

Durante un par de semanas continué con la práctica que había iniciado, sin decirle nada de ello a mi madre. Me costaba un poco más dormirme, pero no era importante. Parece ser que la leche también actuaba como relajante.

Lo que no sabía entonces es que el consumo diario iba habituando mi organismo a los efectos de la bebida y, contando además con que me había seguido desarrollando y aumentado mi volumen corporal y peso, el alcohol que ingería se diluía en un mayor volumen de sangre y tenía un menor efecto para lo que pretendía: que me adormeciera. El insomnio y la inquietud no tardaron mucho en reaparecer.

Así que puse en práctica un principio matemático bien conocido: para mantener el mismo nivel de relación en una mezcla de dos fluidos, hay que compensar el mayor volumen de uno de ellos con un incremento proporcional del otro, para que su relaciónentre ambos siga siendo idéntica;ergo:si mi cuerpo es ahora mayor que cuando era una niña, tiene más peso y la cantidad de sangre también ha crecido, debería aumentar proporcionalmente la cantidad de ginebra que ingería, para mantener esa relación estable. En consecuencia: decidí que no tenía otro remedio que no fuera incrementar algo mi dosis diaria de ginebra.

Calculando que pesaría, más o menos, un 50% más que lo que pesaba cuando era una cría, debería pasar a tomar tres cuartas partes de copa, en vez de la media que hasta ahora venía bebiendo. Para redondearlo y asegurarme que no fallaría en el cálculo, decidí que mi ración fuera de una copita. El resultado no se hizo esperar: esa noche dormí como si fuera una marmota hibernando: completamente tranquila y sosegada. Y así seguí todas las noches.

Satisfecha con el éxito, establecí como básica la ración de una copita diaria, con alguna excepción, que contaré más adelante. Algunos días despertaba con un ligero dolor de cabeza, pero se me pasaba enseguida.

Cuando estaba para agotárseme la provisión de ginebra enviaba un escueto mensaje a mi madre: “mándame vitaminas”. Ella se encargaba de que me llegaran algunas botellas. Durante casi un año ese sistema me fue de maravilla y acabé tomándole un gusto algo desmedido a la ginebra.

Digo desmedido, porque lo que empezó siendo una copita en el vaso de leche al irme a dormir, no tardó mucho en convertirse en: también una copita para después de la comida y otra para después de cenar. Más adelante fue copa y media; y pasado un tiempo acabaron siendo dos copas. Durante el transcurso del 1er año de ESO se hizo habitual mi consumo de alcohol;-dentro de un orden, eso sí-, y solo en casa, llegando a beber alrededor de cuatro o cinco copitas diarias. Tenía que estar en condiciones de acudir a las clases del instituto sin que nadie advirtiera nada. Sin embargo hacía una excepción en el fin de semana y otras Fiestas. En esas ocasiones bebía también alguna que otra copita entre horas y fácilmente llegaba a las seis, más bien, ocho, copas diarias.

Con esas cifras de consumo llegó la finalización del periodo de clases, a finales de Mayo y primeros de Junio. Yo me encontraba de maravilla en esa situación. Todo iba sobre ruedas; alcanzaba buenas notas en los exámenes finales que ya había realizado y los que quedaban no eran para mí los más complicados.

Pero sucedió algo que no podía imaginar. No había ocurrido nunca antes y resultó totalmente inesperado para mí.

Pensaba que ya tenía suficiente experiencia con la bebida y que mi consumo de ginebra lo tenía dominado, pero el sábado 28 de Mayo entró en juego un factor desconocido para mí y no supe controlarme.

MAYO/JUNIO DE 2011: Aparece mi Príncipe Azul

Una compañera de clase llevaba unos meses tratando de conquistarme para que me uniera a su grupo, compuesto de varios chicos y chicas –en total cosa de una docena- con el señuelo de que lo pasaban “bomba”. Se reunían en una cala muy discreta y contaba y no paraba sobre las “cosas” que hacían: ya te puedes imaginar, me decía; hacemos de todo y a veces nos despendolamos un poco, pero merece la pena. No seas estrecha y únete a nosotros. Lo pasarás “guay”.

Elena, que así se llama es un par de años mayor que yo y es repetidora, a pesar de lo cual va un curso más adelantado que yo. No te preocupes por la edad, me dijo. Pareces mayor de lo que eres y no vas a tener problema. Encajarás bien con todos.

El sábado 28 de Mayo había quedado con ella en la playa para pasar la mañana. Nos llevaríamos unos bocatas y luego ella se iría a la cala con los chicos del grupo. Cuento contigo, dijo.

Pasamos la mañana juntas en la playa y a media tarde llegó el momento que tanto temía.

–¿Qué? ¿Te animas y vienes con nosotros?

–Lo siento, respondí. Aún no estoy decidida. –Pensaba que irme con ellos significaba perderme mi ración de ginebra, que tanta falta me estaba haciendo ya-.

–Sigo pensando que eres una estrecha. Me lo imaginaba. Tú te lo pierdes. Toma; a lo mejor esto te anima y la semana que viene cambias de opinión. Que te haga buena compañía.

Me entregó un dvd casero y me dijo que no se lo contara a nadie. El lunes me contarás qué te parece la fiesta.

En cuanto llegué a casa me fui directa al mueble bar y me bebí casi seguidas un par de copitas de ginebra, y me entoné.

Luego encendí la tele y puse en marcha el reproductor de dvd que tengo conectado.

El video duraba poco más de una hora. Elena y otros chicos y chicas del instituto estaban en esa cala. Al principio todo era lo más normal, hasta que poco a poco fueron volando prendas. Al principio solo fueron la parte superior de los bikinis, pero poco a poco se fueron calentando y pronto no había ningún rastro de tela que cubriera sus cuerpos.

Yo me había situado cómodamente frente a la tele, casi sin ropa porque hacía cierto calor y la visión del video contribuyó a que mi calentura aumentase. ¡Qué polla tenía alguno!

Tenía cerca de mí la botella de ginebra y pronto prescindí de la copita y comencé a beber directamente a morro.

Pensaba que tenía dominado mi consumo de ginebra, ya que hasta entonces bebía mis copitas de fin de semana y no me pasaba de rosca, pero el vídeo fue un elemento inesperado y un tanto perturbador.

Las escenas fueron aumentando de temperatura y pronto se formaron algunas parejas que comenzaron a follar. Todo eso me puso tan cachonda que no tuve más remedio que dirigirme a la cocina, sacar un buen plátano de la nevera y me lo empecé a meter en el coño hasta que llegué al himen y me detuve. El dolor me frenó. Pero no frenó mis visitas a la botella de ginebra.

Di un par de vueltas a la cinta y seguí con mi lucha con el plátano y mi himen, sin dejar de lado la botella.

A las diez de la noche había vaciado la botella de ginebra, que estaba mediada cuando empecé a beber. Estaba bastante borracha, pero aún quería más. Más video y más ginebra.

A duras penas y como pude alcancé a levantarme y sacar una segunda botella.

Puse el video en función de “repetir” y seguí viendo el dvd y bebiendo ginebra, hasta que debí quedarme dormida. Ni idea de que hora sería, pero seguro que alrededor de las doce, o más.

Este episodio no habría significado nada importante. Al día siguiente me habría despertado y nadie se habría enterado.

* * * * *

Pero ese sábado, PRECISAMENTE ESE SABADO, a mi madre, que hacía siglos que no aparecía por casa, se le ocurrió venir.

Y no vino sola, sino que llegó acompañada de un “cliente”, al que pensaba desplumar, pero fuera del bar en que trabajaba y así hacer el negocio solo para ella. Mi madre pensaba que yo estaría dormidita en mi habitación y que no me despertaría.

Creo que llegó sobre las dos de la madrugada.

La siguiente descripción la hago por referencia de lo que mi madre me contó el domingo por la mañana.

El espectáculo que encontró al entrar en el salón fue el siguiente.

–Un dvd encendido reproduciendo imágenes de algo que
se asemejaba mucho a una orgía juvenil playera.
–Una cría de apenas trece años, desnuda, con un plátano
metido a medias en el coño y completamente borracha.

Será puta esta cría, creo que explotó mi madre al verme.

–Hermosa sorpresa, balbuceó medio borracho el tío que la acompañaba –un tipejo que andaría por los cincuenta-. Voy a tener a dos por el precio de una.

–De eso nada. La niña no folla. Aquí solo folla la madre, que es la puta oficial.

–Pues entre ella y tú yo prefiero a la cría. ¿Cuánto quieres por dejarme follarla? Si no me la follo yo ahora lo hará cualquiera y tú perderás una buena pasta. ¿O crees que todavía es virgen?

–Bueno, supongo que lo es, pero si quieres follártela tienes que pagar como si lo fuera. Si no, no hay trato.

–Vale. Quinientos Euros por la cría.

–Mil, por las dos.

–No te pases. No estoy tan borracho. Setecientos.

–Hecho, pero en efectivo contante y sonante.

–Voy al cajero a sacar pasta. No tengo suficiente ahora. Tú ve despertando a la Bella Durmiente. No quiero follarme a una cría que está borracha y dormida. Quiero oírla quejarse y llorar, o a lo mejor le gusta y lo pasamos todavía mejor.

–Mi madre me llevó al baño y me puso la cabeza en la bañera y me regó con agua fría de la ducha.

–Enseguida di un respingo. ¡Joder! ¿Qué coño haces?

–Despertarte, so puta. ¿Cuánto has bebido?

–Yo qué coño sé. Hasta que me he quedado dormida. ¿Te importa tanto cuánto bebo? Nunca estás conmigo. Bebo todo lo que me apetece ¿Vale?

–Me importa un huevo lo que bebas, pero ahora espabílate porque tenemos un cliente.

–Querrás decir que tú tienes un cliente. Tú eres la puta. No yo.

–A partir de ahora tú también vas a serlo, si es que no lo eres ya. Buen plátano tenías en el coño. ¿Desde cuándo follas?

–No he follado nunca. Sigo siendo virgen. El plátano no me entraba más.

–Pues vas a tener que joderte, Alicia. Mejor dicho. Ese cabrón que ha ido al cajero a por pasta es el que te va a joder.

–Pero me va a doler mucho. No lo he hecho nunca y con el plátano no podía más porque me hacía mucho daño.

–Pues si te duele, bebes ginebra. Eso sí que sabes hacerlo.

En esto mi madre oyó llegar el coche del tipo y bajamos las dos al salón.

–Tienes suerte, cabrón. La niña todavía es virgen. Al menos eso es lo que dice ella.

–Bueno, lo veremos. Venga, chúpamela y pónmela dura. El primer polvo será para la princesita.

Mi madre se puso a chupar la polla del individuo y yo los miraba alucinada. Poco a poco fui tomando conciencia de lo que me podía suceder, recordando las escenas de la playa y viendo cómo crecía y crecía esa polla, que una y otra vez entraba y salía de la boca de mi madre. El tío resollaba y se ponía cada vez más colorado, hasta que dijo:

–Basta. Déjalo ya. Ahora que me la chupe la niña. Quiero ver si ya ha aprendido a hacerlo.

Mi madre protestó, diciendo que ese no era el trato. Que solo se trataba de que me jodiese, pero él respondió que o se la chupaba yo también o que se despidiera de la pasta.

–No te preocupes, mamá. La culpa es mía por haber bebido tanto. Se la chuparé. Que luego me joda, te pague y nos deje en paz.

Me arrodillé delante del tío, como había visto ponerse a mi madre, y abrí la boca todo lo que pude.

De inmediato él metió su polla en mi interior y me llenó con solo introducir el capullo. Pero él quería más. Comenzó a coger mi cabeza y sujetarme para que no me retirase, mientras intentaba meter cada vez su polla más dentro de mi boca. Pronto empecé a tener náuseas y unas arcadas muy grandes, hasta que me hizo vomitar, llenando su polla y su pelo con los restos de mi cena y la bebida que todavía tenía dentro.

Mi vómito le puso frenético y siguió metiendo su polla todo lo dentro que podía mientras gritaba algo parecido a:

–Mámala, puta. Eres casi como tu madre. Pídele a ella que te diga como lo tienes que hacer. Quiero que te la comas entera.

Mi madre me dio consejos sobre cómo debía procurar que me entrase más y que me hiciera el menor daño posible y me daba de vez en cuando un poco de ginebra para que me animase.

Al cabo de un rato se dio por vencido viendo que no podría tragarme su polla por muchos esfuerzos que hiciera.

–Bueno, pues entonces te la vas a tragar por el coño. Ese sí que tendrá sitio para que te la meta entera. ¿Cuántos años dices que tienes?

–Doce, respondí. Me falta un par de meses para cumplir trece.

–Entonces ya tienes edad suficiente. Venga, colócate en el suelo a cuatro patas; como si fueras un perrito. Y tú, le dijo a mi madre: sujétala bien; no quiero que se caiga del susto cuando le meta la polla hasta los huevos.

No tardé nada en sentir cómo su verga, tiesa y dura a causa de nuestras mamadas, se colocó a la puerta de mi coño, que aún no se había cerrado del todo después de la medio metida del plátano.

El tío comenzó a empujar con fuerza y sentí como se abrían mis entrañas a medida que esa tremenda polla intentaba hacer camino en mi interior.

Empecé a quejarme desconsolada, pues era tal el dolor que sentía que pensaba que me iba a desmayar.

–Dale ginebra, gritaba a mi madre mi violador.

Mi madre me acercó la botella a los labios y permitió que bebiera un buen trago. Eso me tranquilizó, pero solo un pequeño rato. Enseguida el dolor se hacía cada vez mayor, hasta que el tío dijo.

–No te ha engañado la niña. Es virgen. Pero lo va a dejar de ser enseguida. Dile que se prepare que se la voy a meter hasta el fondo.

Mi madre me dijo que siguiera bebiendo. Tranquila Alicia, cariño. Solo será un momento. Una vez que te desvirgue seguro que enseguida pasará el dolor y te gustará que siga jodiéndote. Mientras, sigue bebe todo lo que quieras. No te importe si te emborrachas otra vez. Seguro que lo seguirás haciendo a partir de ahora. Cuando se empieza a beber no se termina nunca. Yo lo sé muy bien.

–Vale, mamá. Dile a ese cabrón que me la meta cuanto antes. Quiero acabar de una puta vez.

–No te preocupes, guapa. Allá voy, dijo mi violador.

Dicho eso, sin otro aviso más, me agarró fuerte por las cachas del culo y metió su polla hasta que tropezó con el himen. Luego pegó un tremendo empujón y, entonces, sí que supe lo que era un dolor agudo. Sentí que algo me taladraba y pegué un grito que debieron oír en Madagascar.

Mi madre me tapó la boca, temerosa de que alguien pudiera oírme, pero yo le dije que me diera ginebra, porque me gustaba beber y así no me dolería tanto.

Durante un cuarto de hora estuve recibiendo la polla del violador en mis entrañas y poco a poco el dolor fue remitiendo, al tiempo que la ginebra también hacía sus efectos en mi cuerpo.

–Parece que no te quejas tanto, dijo el tío. No me digas que ya te va gustando. Anda. Di que te gusta. Si ya no te duele es que serás tan puta como tu madre. La conozco bien. Es una guarra.

–Lo que de verdad me gusta es la ginebra, cabrón. Pero no pares de meterla y córrete cuanto antes. Quiero acabar de una puta vez con este suplicio. Me sigue doliendo, ¡hijo de puta!

Mis palabras hicieron que redoblase sus embestidas y su polla entraba y salía de mi coño una y otra vez. En algún instante sí que sentí algo parecido al placer, porque imaginaba su polla como si fuera el plátano que no logré meterme esa tarde.

Unos minutos más tarde sentí que sus esfuerzos se hacían más y más frenéticos y sus penetraciones más rápidas, al tiempo que mi respiración era cada vez más agitada. Pronto noté que algo caliente se derramaba en mi interior, como si me dieran disparos con una pistola de chorros de agua, como jugaba cuando era una cría. El muy cabrón se acababa de correr dentro de mi coño. Pero la cosa me gustó y no me importó que no me la sacase enseguida, sino que me siguiera follando otro ratito, pero más lentamente.

Cuando al fin me la sacó, mi coño estaba muy dolorido y me escurría por mis muslos parte del semen que se iba saliendo de mi interior.

Mi madre me dio la botella y me dijo que bebiera lo que me apeteciese. Así lo hice hasta que volví a quedarme dormida en el suelo del salón.

Ese fue mi primer desmadre con el alcohol y mi primera vez en las relaciones sexuales. Nada placentero en su conjunto y con el consiguiente miedo a un posible embarazo. Afortunadamente no se concretó.

El domingo mi madre estuvo conmigo en casa, porque el bar de carretera abría solo a partir de media tarde.

Me contó todo lo que había pasado y cómo el muy cabrón me había desvirgado. Olvídalo, me dijo. Si quieres seguir follando hazlo con esos chicos del instituto que salen en el dvd que veías ayer. Al menos son de tu edad y no tienes que aguantar a hijos de puta cómo el de anoche. Para eso estoy yo. Ya sabes que llevo años haciéndolo.

Al final anoche me gustó algo, sobre todo cuando se corrió y me jodía más despacio. Pero no te preocupes. No tengo ganas de repetirlo; al menos de momento y, desde luego, no con los del instituto. Todo lo que hacen lo cuentan y pareceré una puta como las demás. Están en boca de todos y las tratan como lo que son: chicas fáciles.

Lo que sí te agradeceré es que me des consejos sobre cómo debo beber la ginebra. Me gusta hacerlo, pero no quiero que lo de esta noche se repita más veces.

Te vendría bien que durante unos días no la probases. Ayer cogiste dos buenas borracheras, porque cuando el tío te jodió te dejé la botella y no paraste de beber hasta que te desmayaste.

Hice promesa de portarme mejor y mi madre se despidió de mí. El trabajo me reclama, dijo, al tiempo que me dejó sola otra vez.

Tras este paréntesis, porque eso fue en el contexto de mi verdadera historia, retomo su narración.

* * * * *

Decidí olvidar el “incidente” y me volqué en preparar bien los pocos exámenes que me quedaban, a fin de sacar las mejores notas posibles. Mi relación con los compañeros de clase era muy superficial; diría que solo lo más imprescindible, ya que para evitar comentarios sobre la ausencia de mi madre en las diferentes reuniones de padres –no era la única que faltaba, ni mucho menos-, no quise tener amistad profunda con ningún compañero/a del Instituto. La mayoríame consideraban como una tía bastante “borde” y muy antipática, sobre todo por parte de Elena y su grupo, pero eso no me importaba en absoluto; pasaba abiertamente de ellos. Por encima de todo quería preservar mi intimidad e independencia.

Desde mediados de Mayo las clases en el Instituto se limitaban a la mañana, teniendo las tardes absolutamente libres.

Comencé a pasarlas mayormente en la playa. Siempre llevaba conmigo una botellita de agua mineral, de medio litro, en la que añadía un par de copitas de ginebra.Me la solía beber mientras tomaba el sol y nadie se daba cuenta, porque a nadie le extrañaba que bebiera de una botella cuyo contenido era agua.Allí inicié una relación muy superficial con un hombre maduro, de trato muy agradable: nos ocupábamos de la ropa del otro cuando de nosotros se estaba bañando. Nuestra conversación no pasaba de convencionalidades.

El incremento de mi consumo de ginebra llevaba aparejado una menor duración de las provisiones, haciendo que mi petición de reposición fuera cada vez más frecuente. A todo eso mi madre se hacía la loca, como si nada de eso fuera con ella. Siempre respondía a mi solicitud de “vitaminas”, como llamábamos entre nosotras a la ginebra, con el envío de una abundante provisión de botellas. Nunca me preguntó qué hacía con ellas, ni cuanto bebía cada día, por lo que supuse que daba por bueno que yo pudiera beber más de lo aconsejable para una cría de mi edad y que tendría muy en cuenta sus consejos de la noche de “marras”.

Pronto comenzaría el verano. Aún no había cumplido trece años y mi cuerpo seguía con su proceso natural de evolución: aumento de volumen en los senos, aparición del vello púbico y formación de las caderas y glúteos, bien delimitados.

Así que poco antes del iniciarse el verano del 2011, sucedió lo que se iba a convertir en el auténtico inicio de una vida sumida en el más absoluto y total desenfreno.

Continuará…

Con los maduros la paso mejor

~Sentía como entraba y salía haciendo ese chasquido producto de mi gran excitación, sus manos apretaban mis tetas al ritmo de sus clavadas…. mmmmmmmmmm esa chota gruesa repercutía entre mis entrañas y mis jadeos eran tan profundos que me raspaba la garganta. Me levanto una pierna y metiéndomela hasta el fondo me hizo sacudir como nunca~
Apretando la almohada me desperté, sintiendo que picaban la pared. Mis flujos caían entre mis muslos, mientras una sonrisa se me dibujaba en la cara. Había olvidado que el albañil iba a terminar la obra en la pieza de al lado y justo ese día estaba sola. Me levante, me quede sin la tanguita y me puse un short ajustadito pero muy fácil de bajar que estaba al lado de la cama, una remerita ajustada sin el corpiño y haciéndome un rodete salí de la habitación. Me asome a la puerta:

Yo: Buen día.
Albañil: (dándose vuelta) buen día señorita como le va? Disculpe si la desperté.
Yo: No se haga problema, voy a darme una ducha si necesita algo avíseme.

Don Andrés era un hombre de aproximadamente 40 y tantos, estaba en su mejor momento rumoreaban que luego de su separación la fila de hembras que circulaban por su casa no era solo un comentario al pasar. Aunque con su ropa de trabajo y medio sucio por estar picando la pared me intrigaba saber que había debajo de ese pantalón..
Entre a la ducha, el agua caliente corría por mi piel y mis dedos rápidamente supieron posicionarse. Hace un buen tiempo que no recibía un polvito de algún macho. La última vez había sido con un viejo que me había tirado con el auto hasta mi casa y de favor yo le tire la goma y un poco más también, así que particularmente ese día mi conchita no dejaba de emanar ese flujo que me brota cuando necesito urgente una buena pija. Un día antes me había depilado y estaba justo para que la lengua habilidosa de un servidor se deleite entre mis jugos.

Mmmmmmmmmmmm tres deditos entraban en esa conchita sedienta de chota, se sumergían y salían al compás de mis caderas. Incremente el ritmo, sabía que si seguía iba acabar pero no…
Quería dejarle ese lujo a quien sepa corresponderlo, y como últimamente los pendejos estaban muy lentos y vuelteros, seguro iba a ser otro madurito el que me saque las ganas. Me detuve aunque mi concha palpitaba y explotaba, deje correr agua sobre mi cara para apagar un poco la calentura que hervía dentro de mí.

Me sequé bien el pelo y otra vez sin ponerme tanga ni corpiño me puse una remera que parecía más un top que una remera y el shorsito que demostraba a simple vista que no había nada abajo.
En segundos las aureolas de mis pezones se hicieron visible entre lo mojado de la tela. Salí del baño y fui hasta la cocina, al lado estaba la habitación donde trabajaba Andrés. Comencé a batirme una taza de café haciendo un poco de ruido con los cajones, cuando me di vuelta vi que Andrés estaba colocando unas cerámicas sin dejar de vista ese culito carnoso que se movía en la cocina.

Me agache un poco para tomar unos platitos que estaban debajo de la alacena cuando siento que se levantó de donde estaba, él ya había notado no solo que no llevaba nada sino que también yo estaba buscando algo y el como viejo zorro se dio cuenta con solo unos movimientos de mi culo. Cuando estaba por prender la hornalla siento como sus manos comenzaron a recorrer mis piernas metiendo suavemente sus dedos por adentro del short. Su aliento caliente circulaba en mi cuello, mi culito comenzó a empinarse rozando su bulto bien erguido.

Me di vuelta, pero sin poder reaccionar sentí sus manos estirándome el pelo hacia atrás.

Andrés: que pensas hacer pendeja??? Te gusta calentarme y ahora te queres ir???
Yo: mmm si me niego vas hacer algo?

Me apretó de la mandíbula e introdujo su lengua en mi boca, sentía como me lamia sin parar de un lado a otro dejándome prácticamente sin aire. Eso es lo que mas me gusta de los maduros
Intente tirarme hacia atrás pero fue en vano, me apretó la nuca dejándome sin escapatoria, sentía su saliva cayendo en mis tetas y esa lengua asquerosa penetrándome la boca.
Sin perder el tiempo me bajo el shorsito en un segundo para ver que no tenia nada y que mi culo ya estaba a su total disposición.

Andrés: ahhh bueno ahora si que te voy a hacer mierda pendeja..
Yo: a ver que me haces???
Decirle eso lo volvió loco y me alzo arriba de la mesada y separándome las piernas comenzó a colarme la mano entera.
Yo: ayyyyyyyyyyyyy noooooooooooo
Andrés: no que putita????? Ay que te duele mi vida?? Si te duele esto como te va a doler cuando te coja

Mmmmmmmmmmmmmm su mano áspera se impregnaba de flujo y sin darme respiro me manoseaba con desesperación.
Le rasguñaba toda la espalda de la calentura que tenía, era una especie lujuria y dolor. Después de unos minutos dilatándome la conchita, saco su mano y me lo paso por los labios, lamí cada gota de flujo que brillaba en su piel.

Andrés: siiiiiii asi de guaranga te quiero pendejitaaaa!!!

Me levantó de la cocina y cargándome en su cintura me llevó hasta la pieza tirándome en la cama. Separo mis piernas y largo un largo flujo de saliva dentro de mi, vi como se desprendía el cinturón ante mis ojos dejando ver una panza peluda sobre mi y su pija dura e hinchada. Comenzó a levantarme la remera mientras sentía su pija extremadamente dura rozando mi pierna, pasó su lengua por mi rayita pero sin detenerse subió hasta mis pechos. Sin siquiera usar las manos y con un solo movimiento apoyo su pija en la puerta de mi concha toda mojada, sentía su cabecita gorda expandiéndomela lentamente.

Yo: siiiiiiiiiiiiiiiiii ayyyyyyy que ricoooooooooo

En un segundo y con un clavada me hizo ver el cielo, esa chota entraba a la perfección en mi conchita!!!!! Sus labios carnosos rodeaban mis pezones y estirándolos con crueldad los saboreaba en su boca. Su cuerpo se tambaleaba sobre mi, mientras siento ese pedazo de carne desarmándome por dentro.

Yo: maaaaaaaaasssssss maaaaaaaaaassss soy toda tuyaaaaaaa
Andrés: cerra el orto pendeja y gemi bien fuerte dale!!

Levanto su mano y apretandome el cuello me obligo a que abriera la boca y largara dentro de mí su saliva. Me besaba el cuello empapándome en su transpiración pero no había nada mejor que sentir como estaba siendo dominada por ese hombreeee!!!
Me apretó de la pelvis y estirando mi cabeza hacia atrás me dijo.

Andrés: queres que te coja bien fuerte no hija de puta?? No das maaaas mmmmmm senti ese olorcito a concha mojada.. sos una perra…..
Yo: (susurrando) uuuuufffff cogemeee mmmmmmmmm cogemeeeeee cogemeeeee!!
Andrés. Uffff que trolita, al final tenían razón los que andaban diciendo que eras flor de putita
Yo: ah si? Quien dijo eso??
Andrés: cerra el orto te dije ( mientras con su dedo todo mojado me lo mete por el culo) ahhh no lo podes cerrar.. ya te lo rompieron hija de puta

A penas sintió eso me estiró la saco por completo y con fuerza y presión volvió a meterla esta vez presionando con tanta fuerza que parecía que quería meterme hasta los huevos..

Yo: Ayyyyyyyyy siiiiiiii!!!!!

Sus movimientos eran muy bruscos, pero se notaba que sabia como tratar a una puta como yo. Mmmmmmmmmmmm era un hijo de mil puta!!!!!! La puntita estaba a punto de estallar de lo gruesa que la tenia me la metia y empujaba mis labios hacia adentro dificultando que volviera a salir. Sus huevos rebotaban contra mis piernas erizándome la piel!!!
Mi orto carnoso parecía quererse tragar sus huevos, se envolvían en flujo y cada clavada intentando ser mas profunda me arremetía contra el colchón, y mientras yo me resbalada y me movía el volvía a traerme hacia el con toda bestialidad.
Metió su mano por medio de mis piernas y comenzó a pajearme el clítoris uuuufffff, tenía el dedo tan largo que me pajeaba de todas las formas que podiaa!!!!! Lo estiraba lo presionaba volvía a estirarlo y presionarlo en círculos, con la otra mano separaba mi culo para abrirme aún más la concha y ver su pija presionada en ese torrente de flujo.

Andrés: (susurrando) Uuuufffffff mmmmmmmmmm como me calentaaaassss!!!!!!! Ayyyyyy que ricoooo es cogeerteeeeeeee!!!!!! Que edad tenes pendeja??
Yo: 19 añitos…
Andrés: uffff sos una nena.. y que buena que estas!!

Saltaba sobre mi para que las clavadas repercutan en todo mi cuerpo. Sobaba mis nalgas más y más, parecía desarmarse sobre mi cuerpo, sus gotas de sudor me bañaban entera, gemía como desquiciada no aguantaba maaaaaas!!!!!!! Su pija latía dentro de mí y mi concha no podía más de lo hinchada y caliente que estaba. Cada vez costaba mas que entre estábamos sudados y envueltos en lujuria, por diooooooooosssssssssss me quemaba por dentro, su chota salía y entraba como poseída y mi concha no tardo en hincharse haciendo más difícil su salida pero más gustosa cuando lo intentaba.
En un momento se sintió que no aguantó mas..

Andrés: Mmmmmmm tomaaaaaa aaayyyyyy tomaaaaaaaa pendeja de mierdaaaaaaaaa
Yo: Uuuuffff siiiiiii mmmmmmmmmmmmmmmm como me cogeeeeeeeesssss

Apretó mis hombros, se puso de cuclillas sobre mi y levantando mis rodillas me la clavo como nunca nadie lo habia hechoo aaaaaaaayyyyyyyyyyyyyyyyy senti que me desgarraba por dentro. La presion de sus manos en mis rodillas y sus huevos agolpándose en mi concha me hacia enloquecer.
No aguante mas y lo empuje hacia un costado, necesitaba estar sobre él, que vea el orto de la puta que se estaba comiendo.

Me subí arriba de él quedando de espalda y empecé a montarlo una tras otra, sentía mi cuerpo temblar sobre el.
Saltaba, me abría las nalgas y me inclinaba más adelante para que viera el orto que se estaba comiendo y que tantas veces se habrá querido comer, ahora la tenía en bolas y comiéndole la pija, chupe su dedo gordo y sin preámbulos lo lleve para que me lo me lo meta entero en el orto, me quebré hacia adelante entregándoselo por completo. Masajeaba sus huevos con mi clítoris ..estaba excitadísima!!! Mi orto estaba siendo culeado por su dedo, y sentía como me lo estaba rompiendo.
No aguante mas y acabe con todo sobre su pija, mmmmmmmm sentía como se deslizaba el flujo sobre su tronco y caía hasta sus huevos. Me corrí mas para atrás y le lamí los huevos mientras se los succionaba. El se levantó y quedando de rodillas, empezó a bombearme en cuatro. Mi conchita contraída succionaba su pija como haciéndolo parte de mis entrañas.

Andrés: que delicia sentir ese culo!!!!!!!! Te cogería todo el dia..

Bombeaba al máximo que podía, su pija aumentando mas su grosor parecia ya no caber dentro de mi, pero no me importaba.. me hundia mas y mas sobre el obligando que permaneciera ahi, queria que ese momento sea eterno no veia el momento de sentir ese chorro de leche golpeandome las entrañas.
Sentir toda su pija dentro de mí penetrándome, invadiéndome, me fascinabaaaaa, miraba hacia atras y veia como me culeaba con su dedo mientras ya se lo veía cansado pero con muchas ganas de seguir garchando..
Cuando me miró le dije..

Yo: me acabas adentro???

Su cara se transformó y me apreto fuerte las nalgas, clavando sus uñas en mi piel, como si nunca se hubiera pensado que le iba a decir eso.
Con un grito ahogado senti como se desprendio el semen de su chota directo dentro de mi. Uuuuuuuffffffffffffff de tanta friccion quemaba dentro de mi, y en segundos el olor a sexo invadio la habitación. Cansado y sin decir nada se sentó unos segundos en la cama, mientras yo aun en cuatro dejaba que permaneciera en mi su potente leche que de a poco empeza a escaparse de mi concha..
Me acerque a su boca, mordi sus labios y sacando un poco de leche de mi conchita me la meti en el orto para que viera hasta que punto llegaba con mi calentura.
Puta cogida si, satisfecha solo por un rato

Cogiendo con el papá de mi amiga

Cuando llego al portón estaba todo muy tranquilo por lo que me pareció muy raro.. igual llamé y tardaron en atenderme, cuando abrieron la puerta era el papá de Vale.
Ricardo, un hombre de 50 y pico, policía desde hace muchos años por lo que al parecer tenía un buen rango en la policía, con una cara de serio que me daba mucho miedo.. yo creí que no iban a estar los padres ya que los dos trabajan de noche, la mamá enfermera hacia guardias y no estaba casi nunca..

Cuando abrió la puerta me miró raro como asombrado de verme, mientras yo le decía que estaba buscando a Vale..

Ricardo: Hola pasa pasa!! (mientras yo pasaba) pero mirá que vale todavía no llegó eh!
Yo: que??? Pero me dijo que venga a esta hora..
Ricardo: Acomodate tranquila.. Espera un segundo..(la llamó y habló un ratito)
Yo: Que pasó??
Ricardo: me dijo que te mandó un mensaje pero no le respondiste y también te escribió en facebook que llegaba tipo nueve
Yo: ayy noooo, no tengo crédito y no vi nada y ahora??
Ricardo: y quédate a esperarla yo no tengo drama de verdad..

La cara de serio del papá de Vale me ponía muy nerviosa además no lo conocía mucho porque nunca estaba cuando iba a su casa pero no iba a volver a mi casa asi que le dije que me quedaba.
Empezamos a charlar y se fue soltando y nos empezamos a contar de todo y ya ideas de putita me empezaron a jugar en contra.. estaba con el papá de Vale solos en la casa y no sabia cuanto mas me iba a poder resistir..
En un momento me empezó a contar un monton de anécdotas hasta que toco algo que me mojó en un segundo la tanga.. me contó cuando tenia que cubrir puterios y que sabia como era toda esa movida y que se corria mucha plata y mas cosas también..

Yo: me mata saber algo.. ganan bien las chicas ahí?? (me hacia la timida)
Ricardo: depende del lugar, de lo que estes dispuesta y de lo linda que seas..
Yo: (ya sin poder aguantarme y mordiéndome los labios) y yo en que rango estaría?? Jaja
Ricardo: (mirándome con otra cara) y.. vos ganarías bien si entras en un buen lugar pero no es para cualquiera ..
Yo: y pero por buena plata capaz me animo además necesito juntar bastante para hacer cosas en mi casa..
Ricardo: (con cara rara) estas hablando en serio??
Yo: y si.. no me ves en un lugar asi?? Vos dijiste que podría..
Ricardo: y si te re veo y hasta me haría cliente jeje pero primero tenes que pasar por varios para ver si te da la talla, necesitas pasar por alguien que conozca bien la movida y te haga entrar a un buen lugar
Yo: vos conoces o no?? Me podrias hacer entrar??

Como un viejo zorro se acomodó en el sillo y se bajo la bragueta sacando un pedazo de carne bien grueso y ya parado.. sin decirme nada me arrodille y de una me meti esa chota gruesa en la boca, era tan gruesa que tenia que esforzarme para abrir la boca y entre bien ..

Ricardo: ya empezaste bien pendeja, una puta sabe cual es su trabajo sin tener que decir nada.. ufff encima la chupas riquísimo que hija de puta (mientras me agarraba del pelo para hundirme mas la cabeza)

Se la chupé un buen rato con todas las ganas y no había rastros de que acabe lo que me demostraba que estaba en frente de un macho con todas las letras.. mientras se la chupaba levantaba mi culito y el estirándose un poco me lo manoseaba mientras levantaba de a poco la pollerita, hasta que me terminó subiendo la pollera hasta la cintura y ahí todo cambió

Ricardo: Mira el orto que tenes nena!!! Si queres ser una puta vas a tener que entregar este orto hermoso eh
Yo: (mientras me sacaba la pija de la boca) ya te dije que estoy dispuesta a todo..( y me la volvi a meter en la boca)
Ricardo: la de clientes que vas a tener solo para cogerte semejante culo!!! Ponete contra el sillón que quiero sentir esa concha ya!!!
Yo: lo que mande el cliente jaja

Me puse en cuatro con el culito bien levantado sobre el sillón y mirando hacia el puse cara de putita como esperando que me la meta toda..
El dejó caer su pantalón hasta la rodilla y mojándose la pija con su saliva se acercó a mi culo como desesperado.

Ricardo: Te voy a hacer de todo pendeja, como voy a disfrutar este culo..
Yo: Rompeme toda dale!!!!!!

Ni terminé de decir eso que me ensartó su pija dura en mi conchita dilata, entraba y salía con fuerza, me sonaba la colita por las embestidas que me pegaba en cada entrada de su pija mientras yo mordía y arañaba el sillón , gemía y lo agarraba de la cintura para que me la siga metiendo sin parar…
En un momento sacó dos segundos la pija se acercó a mi culo y escupió un montón de saliva en mi agujero y abriéndome bien el orto me paso su lengua desde la punta del clítoris hasta el fondo de mi culo, lo que me hizo suspirar y gemir a mas no poder con ganas de que me la vuelva a meter..

Se paró y antes de metérmela enterró su dedo en mi culo y o uso para empujarme sobre su pija, sentí que mi agujerito se abrió de golpe mientras iba enterrando su verga..
La metió y la sacó dos veces para meterme un segundo dedo en mi orto, podía sentir sus dedos que coincidían con la entrada y salida de su pija..

Yo: me vas a romper el orto??
Ricardo: Ya esta roto mi amor, se te dilata rápido, se nota que lo usas bastante.. me volves loco!!
Yo: Es bueno para el trabajo de putita??
Ricardo: Obvio!! Además con lo buena que estas lo vas a usar mucho!!

Sin dejar de cogerme me volvió a escupir el culo y con sus dedos que chasqueaban adentro de mi agujero me empujo hacia abajo dejando mi culo en perfectas condiciones para que su pija entre sin problemas..

Ricardo: Mordé el sillón pendeja..

Dijo eso y sacando su pija toda mojada de mi conchita me la enterro toda y de una en el culo.. le hice caso y mordí fuerte el sillón mientras de mi boca salía un gemido adolorido por la brutalidad con la que me había metido la pija..

Yo: Ayyyyyyy la tenes muy dura!!
Ricardo: Este culo no se puede desaprovechar!!

La dejó enterrada un rato mientras hacia latir su pija intencionalmente adentro de mis entrañas, se notaba que era un experto en hacer culos y mi culo estaba entregadísimo..
Yo gemia agitada y con ganas de que me empiece a bombear.. me empezó a agarrar fuerte de las nalgas y sin decir nada me empezó a pegar cachetadas mientras me las abria y me las manoseaba.. sentía que todo el culo se me incendiaba y al mismo tiempo se abria por su pija dura y clavada adentro mio..
Levanto un poco la pierna, la apoyó sobre el sillón y empezó la bombeada, yo mire como pude para atrás y veía mi culo todo rojo con la marca de sus dedos y su pija entrando y saliendo de mi culo dilatado..

Ricardo: que hermosa puta vas a ser por dios!! Te cogería todos los días, te llenaría de leche el culo, las tetas la boca y la concha pendeja.. me encantas
Yo: mmmmmmm si siii haceme lo que quieras..

Seguía repitiendo que era hermosa que le encantaba mi culo mientras me la metia con fuerzas..

En un momento su fuerza se apagó pero empezó a cogerme muuuy rápido y cortito y a gemir como loco.. cuanto mas rápido me la metia mas me apretaba el culo, sentía dolor y placer al mismo tiempo y me re contra calentaba la idea de que me acabe bien adentro del culo

Ricardo: Ayyy si hija de putaaaaa sentí mi leche!!!!!!!!!!

La irritación de mi culo garchado por un buen rato por ese policía veterano se inundó de semen.. que lo sentía muy caliente y que desbordaba por los costado hasta llegar a la entrada de mi conchita..
Salio asi nomas sin decir nada y se revolcó sobre el sillón.. mientras me miraba maravillado..
Yo puse mi mano debajo de mi conchita y empece a hacer fuerza con mi culo para que brote su leche y caiga sobre mi..

Yo: No quiero mancharte el sillón jajaja
Ricardo: hace lo que quieras nena, lo que hice acomodemos todo antes de que venga mi hija
Yo: ahh ciertooo ya me había olvidado jaja al menos te gustó el servicio de la putita?
Ricardo: Nunca vi nada igual..
Yo: Ahhh bueno yo le hago caso, el cliente siempre tiene la razón

Yo fui al baño a limpiarme mientras Ricardo ordenaba un poco.
A los 20 minutos cayeron unos amigos de Vale pero todavía no había rastros de la cumplañera, nos pusimos a charlar todos mientras con Ricardo cruzábamos miradas de picardía, teníamos algo pendiente los dos..
Habia un par de amigos de Vale que me miraban bastante y yo no les quitaba la mirada, podia pasar cualquier cosa..

Al rato llega Vale y el cumple se dio de la mejor manera, la historia sigue pero la dejo para mas adelante

Probando vergas grandes

Ya siendo toda una puta con mucha experiencia en el sexo, empecé a salir con un chico de 20 años, y yo con mis 15 recien cumplidos. Por supuesto lo hacia a escondidas de mis padres. Con esta situación practicamente me despedí de mis primos quienes me vinieron cogiendo todo este tiempo, pero para eso tuve que hacerles la despedida, a los dos juntos. No puedo negar que la naturaleza me regalo lindos dotes por lo que parecia mas una chica de 17 o 18 años, mis pechos estaban cerca de 100, una cola bien marcada y parada con piernas torneadas y mi 1.75 de altura; me hacian una chica muy deseada en mi escuela, donde ya había sido elegida reina el año anterior.
El tema es que voy a visitar a mi novio en el taller donde siempre reparaba su moto. Cuando llego me doy con que no estaba, saludo al dueño y me dice que si gustaba lo espere ahí. Pasaron como 20 minutos y llega un hombre desconocido para mí en su moto, cuando se baja y quita el casco me doy con un ejemplar macho gigante y bello que me dejó alucinada. Me saludo muy cordialmente, le respondí de la misma manera y con un coqueteo. Estaba ante un cuarenton de esos bien mantenidos. El se puso a esperar tambien que le repararan la moto así que nos pusimos a charlar, era muy simpatico, agradable y esta muy fuerte así que no podía dejar de observarlo. Claro que se dió cuenta de esto así que me invito a tomar algo pero justo veo que estaba llegando mi novio. Así que tuve que rechazar la oferta y nos despedimos.
Pasaron dos días y saliendo del corralon de mis tios me encuentro con este hombre, quien al verme me saluda de inmediato. Me dice, creo que nos quedó una cita pendiente o no? Creo que sí, fué mi respuesta. Este hombre me atraía de verdad, me hacia poner cachonda de solo pensar que me cargue entre sus brazos y me dé duro, quería que me cogiera. Así que en un intercambio de palabras decidimos tener esa cita en este momento, él me indica la dirección donde estaba parando así nos juntemos mas tarde, ya que debía volver con algunas cosas a mi casa.
Po la siesta me voy ya preparada a la cita, él me estaba esperando tambien tenía una cerveza en la mano, estaba en un hotel cerca del autódromo de la ciudad. Me invita a pasar y me ofrece una cerveza pero preferí solo agua. Nuestra charla no duró mas de 15 minutos, él me notaba exitada y me decía cosas que me provocaban aún mas, así que me tomo de la mano y me llevo a la cama donde me fué desvistiendo cuidadosamente mientras me acariciaba y besaba mi cuerpo. Extrujaba mis pechos despues de una buena chupada y se concentro con su lengua en mi clítoris llenando de placer mientras yo me retorcía de la exitación. Como una puta experta, y con deseos de que me partieran al medio, le pedí que me besara tambien mi culo, el cual ya había preparado y dejado listo para que me lo perforara. Alternó su lengua entre ambas partes hasta que me sacó el primer orgasmo. Se paró frente de mí se quitó la ropa dejandome perpleja por el tamaño de su verga, gorda, muy gorda y no tan larga, ademas de su cuerpo escultural. Le pedí que se recostara y se la comencé a comer hasta donde podía ya que su grosor no me permitía tragarme mucho, pero ya no veía las horas de tenerla adentro así que me ubique y me monte esa vergota primero suavemente hasta que agarre confianza y me la empecé a meter hasta el fondo, como sentía que estaba por acabar nuevamente me baje y le pedí que se pusiera arriba. Este toro me dió muy duro haciendome tener una acabada espectacular. Luego me giró me siguió dando sacandome alaridos de placer de donde salieron mis palabra de pedido para que me la diera por atras. Me acomodé a cuatro y de a poco fué presionando, mi exitación y mi deseo me tenian tan predispuesta que semejante verga se abrio camino con muy poca resistencia. Cuando noto que yo no me quejaba para nada empezó a aumentar su ritmo mientras yo sentía como era partida al medio por terrible verga. Luego me recoste por completo y levante mi culo para que me siga perforando con mas violencia hasta que se vino en mis tripas.
Luego de descansar un rato y de higienizarnos en la ducha volvimos a la cama donde le día una mamada nuevamente y con mas esmero para luego entregarle mi culo nuevamente para que lo llenara con su leche.
El se quedo en la ciudad por toda esa semana así que aprovechamos todos los días para coger. Esto fué una nueva etapa para mí y deje a mi novio. Pero tenia que buscar otro macho que me saciara mis agujeros.

Mi primera vez por el culo

Aunque ya me había alejado bastante de Sebastian, seguiamos teniendo uno que otro encuentro ocacional. Yo estaba a punto de cumplir mis 15 años y seguia cogiendo con mi primo Manuel, quien ya me venia pidiendo de hace rato que le entregue mi culo, lo que aún no me animaba. De a poco y valiendome del porno qu veía en internet, empece a jugar sola con mi culo primero en la ducha, para despues ir introduciendome diferentes objetos. Lo disfrutaba, sentía mucho placer hacerlo y me imaginaba como sería sentir un pedazo de carne caliente y latiendo a dentro. Así fué que tome la iniciativa de pedirle a Sebastian que el fin de semana se llagara por mi casa ya que mi padre no estaría, mi madre como siempre sale y yo quedaría sola en casa durante toda la siesta y la tarde. El llego como a las 3 de la tarde, yo estaba ansiosa, recien terminaba de ducharme y lavar bien mi trasero. Lo veo llegar desde lejos, desde el ventanal le indico que ingrese por la parte trasera, yo lo espera solo con mi bata puesta, hasta que llego me encargue de cerrar todas las cortinas, así que en cuanto entro nos abrazamos y nos comenzamos a besar profundamente. El me empujo al sofá y abrió mi bata, de inmediato se arrodillo en frente y me comenzó a comer la concha ya super húmeda y caliente logrando que me venga a los pocos minutos mientras yo le sostenia la cabeza fuertemente contra mí. Me tocaba devolverle el favor y el lo sabía así que se paró frente de mí y saco su verga, me prendí de inmediato y se la mame con fuerza mientras el me daba el ritmo tomandome de mis pelos. Se la succione sacandole toda su leche al poco momento. De ahí nos dirigimos a la habitación, se la volví a mamar y tomo fuerza al instante, lo monte y lo comencé a cabalgar, luego me puse a cuatro y me entro con mas fuerza aún. Estabamos a punto de venirnos así que gire y abrí bien mis piernas para que entre toda mientras nos besabamos jugando con nuestras lenguas hasta que llegamos juntos dejandome su leche adentro.
Ahí descansamos un momento, luego le dije que quería probar por atras, él se entusiasmo pero le dije que primero quiero probar de introducirmela yo pero que él me dilate el ano. Lubrico su dedo y empezó a jugar con mi culo hasta que empezó a introducirlo dando mucho placer, y casi nada de dolor. Luego fué su segundo dedo y hasta un tercero, pero ya quería su pedazo dentro así que entre suspiros le pedí que me la metiera, me sentía totalmente lista y sin miedo alguno, apoyo su cabeza en mi culo y presiono suavemente, y por la lubricación que tenía entro sin ningún problema. Hizó suave tal vez los primeros 5 movimientos pero como solo escucho gemidos de placer de mi parte empezó a bombearme bien duro por un buen rato hasta que me dejo toda su leche dentro. Esa siesta me la metio 2 veces mas por el culo, y con esto me termine de convertir en una verdadera puta.

La chica del autobus

La primavera pasada tuve que utilizar el autobús para volver a casa porque mi coche estaba en l taller. Los estudiantes de mi instituto ya habían vuelto a sus casas después de un día de estudio ya que empezaba a anochecer y las clases habían terminado horas antes. La verdad es que no todos los alumnos estaban en sus casas porque el vehículo estaba lleno de jóvenes.Tuve que estarme de pie puesto que todos los asientos estaban ocupados a pesar de que mi parada era la última de la línea. A los pocos minutos, en la segunda parada que hizo el autobús entró una joven rubia muy bella. Bestía una minifalda rosa pastel y un top del mismo color. Era delgada pero con unas curvas muy lindas; unos pechos redonditos y pequeños, y un trasero respingón, firme y con una forma parecida a una suculenta y dulce cereza. Al entrar su larga melena rubia de deslizó suavemente como si de un anuncio de champú se tratase, mostrando su carita angelical. Tenía unos ojos azules muy
claros y grandes, una nariz más bien afilada y unos labios rojizos que dibujaban una sonrisa perfecta. Mi alegría creció cuando se acercó hacia dónde estaba yo. Al verme me sonrió y le devolví la sonrisa a pesar de no creer conocerla. Se colocó de espaldas a mí y estube unos minutos contemplándole el trasero con deseo pero con disimulo. La suerte estubo de mi parte cuando después de un frenazo del conductor ella se balanceó hacia mí; la agarré por la cintura para que no cayese y entonces pude oler su suave y agradable perfume. Aún la tenía agarrada cuando giró la cabeza y después de otra sonrisa me dio las gracias. En ese momento iba a soltarla pero ella se arrimó más a mí y con su culito restregó mi entrepierna, consiguiendo mi sorpresa primero y mi calentura instantes después. Ahora mis brazos ya la rodeaban completamente acompañando sus suaves movimientos. Poco a poco fui levantándole la curta falda hasta poder agarrar sin barreras sus
firmes glúteos, eran perfectos. Los pasajeros de nuestro alrededor no parecían dárse cuanta de nuestros actos pero no creí que pudiese durar demasiado esta tranquilidad porque nuestra pasión recíamis manos abandonaron su trasero para poder acariciarle la rajita. Su tanga, que también era rosa y que ya había visto en parte gracias a la baja faldita, estaba
completamente mojado. Después de frotarselo durante unos segundos aparté el pequeño trozo de tela para introducir mis dedos en su rajita, sin un solo pelo. Los dos sudábamos mucho y cada vez temía más por el resto de pasajeros
así que cuando al detenerse el autobús y ver que ella me susurraba que bajase con ella no lo dudé ni un instante. Al bajar volví a agarrarla por su trasero y llevándole a mi lado la besé metiendo mi lengua hasta su garganta. Después de saborear su lengua me dijo su nombre y otro beso largo nos llevó hasta un callejón cerca de la parada. Entonces me comentó que ese mismo día había cumplido 18 añitos y que quería que fuese a su casa a pasar la noche. No la conocía de nada pero al comentarme que no habría nadie y saber que mi mujer estaría fuera hasta un par de días después acepté. Ella se alegró
mucho y saltó encima de mí, abrazándome mientras ahora era ella quien metía su lengua hasta ahogarme. Otra sorpresa fue la que me llevé al llegar al portal de su casa, que por cierto era de un lujo sorprendente. Inmediatamente después de cerrar la puerta me empujó hasta el sofá que teníamos más cerca y allí se colocó encima de mí. Mientras me quitaba la ropa yo aprovechaba para acariciarle todo el cuerpo y comérmela a besos y lametones. Desnuda aún parecía más bonita de lo que ya me había parecido en el autobús. Supuse que con algún compañero de clase ya habría tenido relaciones sexuales porque se desenvolvía con una naturalidad y confianza abrumadoras. Mi rabo estaba completamente duro y ella lo agarró con mucha fuerza y lo empezó a masturbar, después de unos segundos así, se lo metió en su linda rajita y empezó a cabalgar con alegría. Ya estaba a punto de correrme y ella no paraba de gemir de placer cuando le pedí que se metiera en la boca el gran palo que tenía en su rajita. Ella sonrió y aceptó encantada. A los pocos segundos ya estaba lamiendo con fuerza y sin
demasiada espera exploté llenándole la boca de leche y manchando su carita de niña rica. Aún así ella seguía lamiendo y lamiendo hasta que ya no pudimos más. Después de unos minutos de descanso me comentó que tenían yacuzi. Me encantaba la idea de disfrutar de un baño con esa preciosidad así que allí fuimos y al cabo de unas horas de masajes y de besos le dije que quería disfrutar de su culito, así que se la metí por detrás y mientras le agarraba sus pechitos íbamos moviéndonos entre la espuma. A los pocos minutos la llené otra vez de leche, aunque la cantidad fue menor el placer
no descendió. Finalmente terminamos en la cama de sus padres, ella encima de mí y aunque no hubo más sexo, seguimos disfrutando hasta la mañana siguiente, cuando volví a utilizar el autobús junto a ella.

Fabio XXX

f19856920@hotmail.com

Enfiestada con viejos

Hola amigos, soy Camila con una de mis historias de sexo.
Esta vez les quiero contar una aventura que tuve con unos españoles a quienes conocí de casualidad en el parque de mi ciudad, y que luego terminó en otra fiesta. Dentro de mi recorrido cuando salgo en bicicleta está el parque, donde realizo mis rutinas gimnasia y de elongación por que vivo muy cerca del parque.
Eran 3 hombres que estaban como auditores de una empresa multinacional. Se instalaron en el hotel por la mañana y estaban buscando un gimnasio. Todos cincuentones y no parecian ser del tipo que hace mucha actividad física. Como me quedaba de paso los lleve hasta el frente de un gym y durante el camino aprovechamos de charlar un poco. En todo momento noté como me desvistieron con sus miradas, algo que me gusto mucho, ya que los veteranos son mi debilidad. Este parque lo cruzo todos los día ya que me queda muy cerca para ir a mi trabajo, así que por la tarde del día siguiente los encontre nuevamente así que charlamos otro rato y acordamos salir a que conozcan la ciudad por la noche, la pasamos bien pero tranquilos tambien.
Al día siguiente me acompañaron en mis ejercicios físicos en el parque, estaba claro que estaban cachondos conmigo y por mi parte ya empezaba a soñar con ellos y de como me cogerían estos viejos. Ya en este tercer encuentro no paramos de coquetearnos todos.
Ya sabía que el domingo por la mañana regresaban a su pais, así que el jueves no me junte con ellos pero les propuse preparar una cena de despedida en su apart, ya que era un lugar muy reservado. La programamos para el viernes por la noche.
LLegué temprano, con un vestido muy provocativo, ellos me recibieron muy ansiosos y el mas viejo de todos (y mas picaro) no paraba de alabarme por mi figura, por lo apretado de mi vestido que marcaba muy bien mis curvas, pero me preguntaron si ellos se habían equivocados y tendríamos que salir ya que ellos estaban con unas simples bermudas y camisas; Les respondí que nó, que simplemente fueron una muy grata compañia estos día que los quería despedir de la mejor manera. Se quedaron si palabras, uno solo hizo por acercarme un trago y de inmediato terminaron de preparar la cena.
La ansiedad nos tenía a todos algo nerviosos, así que comenzamos a relajarnos con varios tragos, luego me turnaba para bailar con ellos… bachata. Estabamos ya todos exitados, mi calentura no daba mas así que en uno de los movimientos le comí la boca a uno desencadenando la lujuria que vendría.
Bajé mi mano para tocar su rabo, que empezó a reaccionar de inmediato, lo tome de la mano y lo lleve al sillon, luego les indique a los otros dos que se ubicaran ahí mismo. Eran mi público para mi baile sensual mientras de a poco quitaba mi ropa quedando totalmente desnuda luego tome a uno de ellos y lo desvestí mientras le bailaba frotandolo con mis pechos y nalgas, repetí la operación con los otros dos. Ya todos de pié me rodearon y empezaron a acariciar mi cuerpo y a besarlo por todos lados. Uno me levanto en sus brazos y nos dirigimos a una habitación donde me recostaron para continuar con sus besos y empezar a jugar con mis agujeros. Les pedí que me dejaran besar sus vergas que estaban tiesas como un mastil, así que me arrodille en la cama y ellos de pie frente de mí para chuparselas a los tres a la vez, así que jugué con sus vergas un rato pero ya necesitaba sentir algo adentro. Por lo visto todos sabíamos como seguir que sin decir nada nos ubicamos para que me llenaran mis dos agujeros dejando una para mamarla.
Me cogieron lentamente haciendo que tenga varios orgasmos hasta que recién ellos empezaron a venirse dentro de mí. Tuvieron que descanzar un momento así que aproveche para ir a higienizarme en el baño, luego entro uno de ellos a lavarse la verga así que me encargué de hacerlo yo para continuar mamandosela de nuevo. Los otros escucharon los gemidos de su compañero así que se dirigieron al baño, se limpiaron sus vergas y volvimos a la cama a seguir con nuestra fiesta cambiando ellos el agujero que les tocaba penetrar.
Lo hicimos 2 veces mas para que todos disfrutaran de mis agujeros, pero yo seguía caliente y ellos estaban rendidos. Así que decidí retirarme a mi casa para que mi perro me cogiera el culo que no había recibido una verga grande como me gusta. Mi casa estaba muy cerca de donde estaba así que regresé caminando pero sin entrar al parque por seguridad. Pasando frente al casino escucho que alguien dice mi nombre, giro y veo a mi jefe Esteban, con quien ya venía cogiendo hacía como dos años. Se acerca, nos saludamos y me invita a pasar, pero mi calentura era tanta que le digo que realmente lo que quería era coger. Él estaba con Ruben, quien tambien ya me cogió y otros 2 viejos mas. Así que los llamo y nos fuimos todos al departamento de piratas que tienen estos señores. Manejaba Ruben con Esteban a su lado, así que yo quedé entre estos dos viejos desconocidos, tambien abogados pero mucho mayores que Esteban, quien ya rondaba los 55 años pero muy bien mantenido. Durante el viaje de tan solo 10 minutos aproveché de mamarle la verga a los viejos y dejar que jugaran con mis pechos. En cuanto entramos me desnude por completo para que estos viejos gozaran de mi cuerpo, desesperada por sentir las vergas de Esteban y Ruben que eran verdaderamente grandes. Ellos como ya me conocían me dejaron actuar a mí, les mame bien la verga a los viejos y cuando estuvieron duras puse a uno bajo de mí y al otro detras para que me clavaran ambos agujeros a la vez y les pedí a los otros dos que trajeran sus vergotas a mi boca. El que me clavaba la concha fué el primero en venirse y se quedó quieto con su verga dentro de mí mientras succionaba mis pechos a la espera de que el mas viejo de todos, que estaba disfrutando de mi culo acabe. El pobre viejo termino a duras penas ya que era un setentón bastante flojo por lo visto (estuve con otros mas viriles de esa edad) así que se quitó recostandose a mi lado en el sofá. Al otro viejo se le paró de nuevo la pija y quiso seguir pero lo hice levantar y que trajera su verga para que yo se la limpiace a mamadas. Esteban y Ruben tomaron sus posiciónes, Ruben sabiendo de mis gustos y por tenerla mas grande se ubico en mi culo. Me penetraron practicamente a la misma vez y con fuerza ya que mis agujeros estaban bien abiertos esperando estas trancas gigantes, dandome duro desde el inicio sacandome el primer orgasmo al instante. Esto llevo a que se la mamara al otro viejo con locura y metiendome toda su verga hasta mi garganta.
Esteban tomo uno de mis pechos y lo succionaba con fuerza, y del otro se prendió el otro viejo. Estaba en la gloria gozando como loca por la cogida brutal que estaba recibiendo. Note que me estaban apretando con mas fuerza así que me tome del culo del viejo para que me la metiera bien por la boca al ritmo de las estocadas de los pollones. Me calentó tanto esto que fuí la primera en venirme de una cadena de acabadas. Siguió Esteban en mi concha, Ruben en mi culo y por último el viejo en mi boca. Se quedaron quietos todos con sus pijas dentro de mí mientras yo succionaba para tomar toda la leche y dejar limpia esta tranca.
De a uno empezaron a quitarse y yo caí rendida a la par del otro viejo quien ya se estaba pajeando de nuevo, me quedé boca abajo ya que mis piernas no respondían. Mientras me decia cosas sucias acariciaba mi culo y se acomodó de rodillas detras de mí para introducirmela de nuevo por mi culo que lo recibió con ansias. Mientras este viejo me seguía cogiendo, los otros fueron a limpiarse sus vergas y relajarse un poco con bebidas. El viejo me tuvo un buen rato pero se cansó y no pudo venirse quitandose de mí. Aún con las piernas temblorosas, me fuí al baño y me duche para limpiarme un poco, de ahí me dirigí a la habitación y me recoste para relajarme y recuperar fuerzas. Al rato entro Ruben, quien seguía cargado de energías. Me empezó a comer la concha y lamer mi culo que de a poco había tomado forma nuevamente, para luego subir y empezar a disfrutar de mis pechos mientras acercaba su glande para empezar a penetrarme nuevamente. Empezó a darme de nuevo con fuerza, yo tomaba su culo para apretarlo hacia mí, luego me giro y me puso en 4 clavandome nuevamente la concha hasta que se vino dentro de mí. Me dieron ganas de mamarsela así que se recostó y le empecé a limpiar la tranca que no perdía tamaño. En este momento entra el mas viejo nuevamente y dijo que solo venía a mirar ya que estaba cansado. Yo seguí con lo mio y ví como se pajeaba, Ruben tuvo otra acabada ahora en mi boca. Llame al viejo y lo hice recostar, se la empecé a mamar suavemente hasta que empezó a tomar fuerza, calculo que ya se había recuperado por lo que no pude acabarme hacía un rato así que lo monte y me encargué de cabalgarlo con mi culo logrando que el viejo se pueda venir nuevamente. Necesitaba un último polvo, sentía que tenia aún ganas, así que estos toros viejos, Esteban y Ruben, se encargaron de darme los últimos orgasmos ya de la mañana por que estaba amaneciendo.
Luego de esto me quedé dormida, al despertar como a las 10 am, veo que no estaba sola. Esteban y Ruben también se quedaron a dormir dandome los buenos días con mi ración de leche en mi boca. Nos fuimos de ahí recien como a las 12 despues de un par de cogidas mas. Tenia mi cuota de sexo cubierta por el fin de semana. Me fuí a descansar todo el fin de semana para recuperarme de una noche a full.

Castigada por mi novio

Hola, voy a comenzar diciendo que me llamó María, y mi novio Hector, vivimos juntos en Bogotá, Colombia hace al rededor de tres meses. Yo soy castaña, mido 1,70 y tengo 17. Él es un poco más alto que yo, morocho y tiene 27.

Todo comenzó un día que estábamos ahí conversando, y mi novio ya hace tiempo venía diciendo que me tenía que corregir, por lo tanto me dijo que teníamos que implementar un método de castigos para cuando me porté mal o me saque malas notas. Yo no entendía mucho lo que quería decir pero me interesó mucho. El intento explicarme pero yo aún no entendía, entonces me tomo la mano, me llevo a la habitación y se sentó en el borde de la cama.
Hector: María sácate el jean y las bragas
Yo lo miré atónita y me quedé inmovilizada por un minuto que me pareció eterno. Él se levanto, se acercó a mí, me bajo el jean y luego las bragas hasta la pantorrilla. Sin decir nada me tomo y me coloco en su regalo, boca abajo, dejando mi cola totalmente expuesta. Ahí recién entendí de que castigo estaba hablando. Yo estaba totalmente mojada ya que cual tipo de contacto con su piel me pone a mil.
Plaf! Siento que cae su mano fuertemente sobre mis nalgas, tuve que apretar los dientes para no gritar, al segundo caen dos más súper fuerte en diferentes lugares de mi cola. Me dolió muchísimo pero quede súper caliente.
Héctor me empezó a hacer mimos para que se me pase el dolor y me dijo “Mi vida, esta vez son solo tres porque no haz hecho nada malo, solo te estaba mostrando, pero ni bien te portes mal, te voy a nalguear hasta que me duela la mano”
Dicho eso nos quedamos un rato juntos sin decís nada.
El resto del día transcurrió con normalidad

Al día siguiente estábamos charlando amenamente, cuando me decidí a decirle: “Hector, te acordas aquel escrito que me te dije que me había ido medio mal”
Héctor: si, por?
María: mmmm me dieron la nota, me saque 4
Héctor: vale, lo arreglamos de noche
Todo estuvo bien, pasamos el día, cenamos y cuando nos fuimos a acostar yo ya no recordaba lo ocurrido, hasta que veo que él se sienta en el borde de la cama.
Héctor: María sácate el jean y las bragas ahora y sentate como lo hiciste ayer
Dijo en modo de orden
Yo con algo de miedo lo hice automáticamente
Cuando ya estaba en esa humillante posición como si fuera una cría, ya me dolía sin que me hubiera pegado la primera nalgada, pero también me sentía totalmente caliente de no podes hacer nada para evitar lo que venía
Antes que me diera cuenta callo la primera nalgada, intente mantear la compostura pero después de las diez primeras le pedí por favor que parara, que ya había entendido, que iba a estudiar más
Héctor me ignoro completamente y siguió nalgueándome como por media hora más, mientras tanto yo gemia suplicándole que pare
Cuando terminó yo estaba totalmente adolorida y me árida muchísimo pero también estaba muy mojada, me encantaba este nuevo Héctor autoritario.
Héctor: vamos a dormir, ya es tarde y mañana tenemos que madrugar

Cuando ya estábamos acostados platicado, le dije:
María: che, cuanto era que te dije que me saque en el escrito?
Héctor: 4
María: aaaa me confundí, me saque 8
Héctor: que dijiste María? Me mentiste?
——–silencio——–
Héctor: esto no lo vamos a poder arreglar con nalgadas
Se paró, prendió la luz de la habitación, me ordenó quedarme quietecita, salió de la habitación y volvió a los 5 minutos con una cinta paro en la mano. Me ordenó desnudarme y poner las manos detrás de la espalda y me dio varias vueltas con la cinta hasta que quedaron inmovilizadas.
Héctor: esto te lo ganaste vos sola mintiéndome, así que no quiero ni una queja de tu parte
El me tumbo boca arriba y me abrió las piernas a la fuerza, yo todavía no sabía que me esperaba. Hasta a que me dio un azote muy fuerte en mi parte delantera. Me dio 15 más fuertísimos que me dejaron palpitando del dolor y una lagrima me caía por la mejilla. Yo me moría de vergüenza y le pedía que parara y luchaba intentando cerrar las piernas.
Cuando me alivie porque pensé que había terminado me di cuenta que lo peor no había llegado.
Me volvió a abrir las piernas pero para mí total sorpresa me empezó a hacer sexo oral, yo no entendía nada pero lo estaba disfrutando muchísimo, me retorcía y gemia bajo su boca; me sentía totalmente extasiada, estaba a punto de venirme cuando paró. Entre jadeos le pedí que por favor siga, que ya casi terminaba. Semi me ignoro y dejó pasar 10 minutos
Antes de volver a hacerme sexo oral me dijo: “hoy no tenes permitido venirte”
Volvió a hacerme llegar al climax y en ese momento se detuvo. Le supliqué que siga, que me la meta por favor
María: Hectoooor, por favor, metemela, quiero sentirte.- dije como una niña chiquita suplicando
El me ignoro y volvió a dejar pasar 10 minutos
Repitió ese proceso durante un rato hasta que se dio cuenta que si lo volvía a hacer me iba a venir.
En ese momento se fue de la habitación y me dejo sola con mi calentura y las manos inmovilizadas.

Gracias por leerlo, por favor mándenme sus comentarios y/o anécdotas a mi mail
relato.caliente@outlook.com

Mi vecinita Hayde

de nuevo soy fermin , les voy a contar otra de mis experiensias …

haydde tiene 13 años estudia el segundo de secundaria es rubia ojos claros cabello largo y un cuerpo bastante formado para su edad. y muy coqueta. vive en el edificio de atras. es hermana de uno de mis mejores amigos . una tarde de miercoles toco a la puerta por curiosidad o suerte esteba solo en casa usando la computadora, le abri y estaba con su sonrisa y su mirada de toda ya una zorrita llebaba su uniforme de la escuela , camisa banco falda arriba de la rrodilla calsetas blancas sopatos negros que se veia mas apetesible .,y le pregunte que la traia por aqui, me explico que su computadora no servia y le urjia hacaer un trabajo , y como no estaba nadie en su casa no tenia dinero para ir al cafe internet , por lo cual podia usar mi computadora. claro , es mas te ayudo por que la estoy ocupando , empeso a dictarma su resumen mientras se paseaba enfrente de mi una y otra vez moviendose cadensiosamente con su falda corta . sabia que la estaba mirando por que me obserbaba de reojo y sonrreia justo enfren te de mi dejo caer la pluma se empino dejandome admirar su ya bien formado culito y sus piernas . lo repitio otras dos veses , seguia dictando y cada ves se acercaba mas a mi esta que se quedo quieta de pie junto a mi me miro sonriendo y me preguno ¿tomamos un descanso ? como quieras y no me invitas a sentarme? claro inmediatamente se sento en mis piernas poniendo su culito justo a la altura de mi verga , me quede sorprendido por un momento. te gusto ? mucho, conteste tu tambien me gustas mucho , empeso e menearse y restregarse junto de mi y al sentir el roce de suss nalgas en mi verga se empeso erectar , y empece a recorrella con mis manos me desia exitada que beia fotos en internet de sexo y se tocaba pensando en mi , lla no quiero ser virguen ,lo cual me prendio mas. estabamos sentados en la silla mi mano izquierda epretaba fueremente su coñiticon todo y calzon que estaba mas unedo cada ves, mientrs que con la derecha masajeaba sus tetas y me comia su cuello y su boca , la gire de frente a mi solo l3e saque los calzones , ya que tambien me exitaba su traje de colegiala saque mi verga la puse en sus labios vaginales lubricados por sos jugos , serro los ojos me abraso fuertemente , poco a poco la fui resbalando , conforme entraba mas se aferraba a mi por fin entro toda empese a bombear suabemente y ella solo daba pequeños quejidos y tiernos que eran deliciosos y exitantes ( ay, ay, ay, ) yo la tranquilisaba ( aisi chuiquita vas bien )senti que iba a terminar y como no traia condon no me arriesgue se la saque la puse de rodillas se la meti a la boca ella accedia noblemente . se abia preparado en internet . no pude mas y rebente en su boca se bebio toda mi leche al final terminamos el trabajo . se fue adolorida a bañar , al dia siguiente me llamo para desirme que no estaba nadie en su casa que la guera a coger orta vez con mucho gusto fui y le inagure su culito.. ahora cogemos cada que se puede , y si no esta ella me cojo a alma. .

Tirandome a mi novia

Me llamo Maxwell tengo 18 años les voy a contar mi historia que me paso hase 3 meses (exactamente en octubre del 2004) cuando conosi en una academia de computación a una chica casi una niña que tenia 15 años se llamaba Milly era linda blanca y de pelo castaño no era tan cuerpona sino mas bin delgada pero eso si con unas ricas tetas y un culito pequeñito pero rico (eso que a mi me gustan las de culo grande pero el de ella me gusto mucho).

Nos sentábamos juntos y asi fue creciendo la amistad y confianza entre nosotros y asi en plena clase nos tocábamos y jugábamos debes en cuando tocaba con mis manos sus ricas tetas que si las tenia grandes estuvimos asi eramos amigos cariñosos y saliamos a pasear por las calles después de las clases y en uno de esos dias le dije para ir a dar una vuelta por el malecón que casi siempre paraba con poca gente. Y en la oscuridad de la noche me le declare y rapidamente la bese y la aprisione con mi cuerpo senti sus tetas chocar con mi cuerpo e hizo q me excitara y mi pichula creciera en sus 18 cm mientras la besaba pegue mi pancho con su conchita, ella lo sintio y me miro yo tanbien la mire con una mirada de pendejo ella mi miro , agacho la cabeza y me dio un beso de amor (se ve que me queria)

Luego la lleve tomándola del brazo y usando un poco de mi fuerza hacia la zona de la playa le dije que ibamos a conversar escuchando el sonido de las olas (pero mi idea era otra) la comnze a besar y a meter mi mano por debajo de su chompa le acariciaba el vientre y luego fui subiendo hacia sus tetas que las tenia bien paradas me puse encima de ella ,me pregunto q iba a haser no le respondi y pase a desabrocharle el su pantalón ajustado ella opuso resistencia pero yo la tome del brazo le di un beso profundo y le dije que le iba a gustar ,la convensi y me dijo q lo haga con cuidado ella tenia temor que la gente nos vea yo tanbien tenia ese temor pero mi excitación la minimizaba le baje el pantalón y el calzoncito hasta las rodillas y comenze a haserle la sopa (una mamada) ella se retorcia de placer y pude sentir un jugito espeso y caliente que fluia de su conchita me pidio que pare , se estiro un rato y me pidio que me pare ,se puso ella de rodillas me saco la pichula q tenia un poco de semen en la punta y con todo y eso la introdujo en su boquita yo la tomaba de la cabeza empezaba a moverla a mi ritmo en eso cuando me vasie salio un chorro potente de semen de semen que hizo que se atorara yo me rei a carcajadas y ella tanbien que tanbien tenia un poco de semen en los labios aprobeche esa vista para besarla en medio de mi semen era mi lengua , mi semen y su lengua que jugaban con el semen espeso que quedaba en su boca.

Luego se me volvio a parar y para estar mas tranquilos y sin temor de que alguien nos mire le dije para ir al hostal de un amigo fuimos y le dije para que me haga presio por q solo teniamos 7 soles en ese momento 4 de mi y 3 de ella mi amigo nos envio a un cuartucho de mierda con una cama hasta el pincho pero daba igual si antes lo hicimos en la playa por que no haserlo en el piso desidimos eso y dimos rienda suelta a nuestra lujuria con mi jermita de 15 años comenze a besarle el cuello y a levantarle la chompay en cuestion de segundos estabamos totalmente desnudos la puse en cuatro para que por primera ves sintiese el pene de su hombre en su coñito se la introduje despacio y luego mis movimientos fueron mas rapidos Milly se retorcia de placer hasta que llego el momento en que terminamos lo hicimos los 2 juntos a la ves terminamos extasiados echados en la cama

Luego para recuperarnos hicimos la pose del 69 estuvimos asi media hora hasta terminar el orgasmo ninguno de los dos logramos venirnos por que todo mi semen y su liquido ya habia si do expulsado antes en 3 oportunidades, luego nos cambiamos y nos fuimos caminando hasta su casa (unos 4 kilometros) en esos momentos enpeze a ver las cosas diferente al pensar en lo que momentos antes habia estado hasiendo.

Ya han pasado 3 meses luego de esos ricos momentos el primer mes hasiamos el amor una vez por semana lo hasiamos como dos perros en celo luego al segundo mes me vino con una noticia me dijo que estaba embarazada ahora que sus viejos ya lo saben me estan hasiendo vivir un su casa al comienzo hubo problemas pero luego de dieron chamba y ahora todo normal me la sigo tirando pero con un poco mas de cuidado.Ya me jalo espero que les haya gustado mi historia tal ves les mande otra me gustaria comunicarme con amigas o algunos carnales de toda america mi msn es maxwel_111@hotmail.com y quisiera intercambiar mis fotos en las que tengo sexo con mi novia con las de ustedes ya saben agréguenme me voy y ya saben si van a cachar háganlo con jebe (condón)