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Mariana… Belleza exótica

Sábado, abril 20th, 2013

Estaba en la cama viendo televisión por cable, tenía puesto un pantalón corto guardando respeto a la persona con quien compartía la habitación; de pronto, salió del baño en bragas y sostén con una inocencia que me dejó impactado, no atinaba a decir nada. El color de su piel bronceada resaltaba contra el negro de su ropa interior y la luz que proyectaba el televisor, su candidez me desoriento. Fijé mi vista en la pantalla evitando cualquier pensamiento lujurioso; ella en vez de acostarse en su cama vino hacia mí metiéndose bajo mis sábanas; el contacto con su piel me erizó; estaba agradablemente cálida; echo su brazo sobre mí recostando sus senos contra mi pecho, olía a talco de bebé, acerqué mi rostro al de ella, busqué sus labios, no rechazó la caricia, empecé a besar sus labios y mi lengua se abrió paso dentro de su boca, hurgando, explorando toda su cavidad, ella estaba receptiva; “ahora hazlo tu” le dije y ella tímidamente empezó a besarme….. motivando mi cuerpo y mi cerebro, enviando mensajes a mi pene que empezó a reaccionar…se coloco entre mis piernas, sentía su vientre caliente sobre mí falo que empezó a crecer; “espera, ahora vuelvo” le dije; me puse una playera y unos zapatos casuales y salí apresuradamente a la calle en busca de una farmacia donde comprar espermicida y condones….

Estaba donde la dejé, en mi cama; quede nuevamente en pantaloncitos me acosté y ella nuevamente se acomodó sobre mi; continuamos besándonos, eso le agradaba.. le indique que se sentara sobre mi pubis, dirigí mis manos hacia su espalda y le desabroche el sostén; dos hermosos senos quedaron al aire… eran perfectos, pequeños, erguidos, redondos y brillantes…vi sus pezones erectos y atraje su torso hacia mi empecé a besarlos y a chuparlos notando como su respiración se tornaba pesada; a través de la tela del pantalón sentía su sexo sobre mi miembro. Le indique que se sentara mas abajo, sobre mis muslos y empecé a desabrocharme el pantalón, apareció mi pene completamente erecto, había olvidado la ultima vez que lo vi así; el glande estaba brillante de liquido lubricante, ella se limitó a observar. Le indiqué que se acostara en la orilla de la cama con las piernas colgadas; me arrodille entre sus piernas y empecé a acariciarla. Mamaba sus pezones mientras mis manos recorrían su vientre deslizándose hacia su pubis, bajé sus bragas, su sexo carecía de vellos abrí sus muslos pudiendo apreciar los labios de su vulva, me incliné para acariciarla con la boca, mi lengua avanzó apartando los labios vaginales buscando el botón al inicio del canal, su cuerpo se estremeció respondiendo al estimulo de la caricia. Pude sentir la viscosidad salobre de los jugos que emanaban del interior de su sexo. Exploré con deleite todos los pliegues de su concha concentrándome en su clítoris; a cada contacto sentía las contracciones de sus nalgas, pero de su boca no salía ningún sonido.

Examiné con curiosidad la entrada de su vulva y observé que tenía el himen intacto, era virgen !!!. Me acosté a su lado; un tropel de pensamientos me acometía; si la desfloraba el dolor del desgarre podía causarle un trauma negativo así que opté por proceder de otra manera. Luego de saciarme de sus fluidos, me recliné sobre el lecho indicándole que me acariciara; tímidamente tomó mi erecto miembro y empezó a sobarlo según le indiqué; su pequeña mano subía por todo el tronco hasta llegar al glande y luego bajaba hasta los testículos, al ver que la lubricación no era suficiente, acercó su boca a mi pene empezando a mojarlo con su saliva. Esto, me llevó al extremo de la excitación, contraje mi cuerpo y sentí brotar el semen en fuertes escupitajos que recibió en sus manos acelerando los masajes hasta que ya no salía más esperma. Se colocó sobre mí encogiendo su cuerpo, abrazándome, percibí que buscaba protección y refugio, nos quedamos dormidos….

Mientras me dormía, los recuerdos vinieron a mi mente; la conocí en uno de mis viajes a la sierra norte, era hija de uno de los dirigentes indígenas del área quien la puso en venta descaradamente. Su nombre: Mariana. El padre insistía tenazmente en vendérmela sin siquiera verla, pedía cincuenta dólares por ella. Al regreso de mi expedición, pasé nuevamente por aquel sitio; entonces tuve la oportunidad de conocerla; Mariana contaba con diecinueve años, la ropa que la cubría era típica de la región, estaba sucia y descolorida; la cubría desde el cuello hasta los descalzos pies, tenía el cabello largo recogido en una cola, piel bronceada y rasgos propios de su etnia. Al verla me sentí apesadumbrado, veía las mujeres con más años de edad con sus vientres prominentes, con dos o más crías, no había futuro para chicas como Mariana. Sólo podía hacer algo por ella: comprarla.

Llegué a la ciudad principal acompañado de Mariana, me sentía incómodo, ella caminaba sumisamente tras de mí como era costumbre en su pueblo. Usaba la misma ropa y unas sandalias de caucho; en su brazo colgaba una bolsa de tela con sus pertenencias. El cuadro que mostrábamos era el de un hombre mayor con una sirvienta indígena. Me dirigí al Hotel que frecuentaba y pedí una habitación con dos camas. Ya dentro del cuarto, le enseñé a usar el cuarto de baño, la regadera, el calentador de agua, el inodoro y el televisor. Pasada la instrucción, la llevé a una compra-venta de ropa de segunda y le indiqué a la encargada que necesitaba tres conjuntos de vestidos, ropa interior y un par de sandalias para la chica. El cambio de vestimenta fue tan radical que le ordené tirar en el primer cesto de basura que vimos, la bolsa que traía con ropas. Luego la llevé a un salón de belleza solicitando a la estilista, le realizara un champú y un corte a su criterio; quedé sorprendido al ver la transformación. Luego, la llevé a comer indicándole como debía utilizar los cubiertos. Al regresar al Hotel y pedir la llave, el muchacho que atendía la recepción al ver a Mariana me hizo un guiño.

Me desperté al sentir que me acariciaban el pene, lo tenía erguido, abrí los ojos y vi a Mariana sobándomelo, deposité un beso en sus húmedos labios. Fui a la regadera y me empecé a ducharme, empecé a sentir remordimientos de mis actos: sentí la presencia de Mariana a mi lado; me abrazó metiéndose conmigo bajo el agua; sentí el calor de su cuerpo, la abracé, comencé a enjabonar su cuerpo mientras buscaba sus labios, sentí sus pezones erguidos contra mi pecho, mi miembro comenzó a palpitar, mis manos resbalaban sobre sus nalgas atrayéndolas hacia mí, una sensación dulce me invadió. Salimos del baño y empezamos a secarnos; pude contemplar su cuerpo a satisfacción, había cambiado por completo, poseía una belleza exótica natural, sus piernas eran firmes y gruesas, sus pechos pequeños y sensuales, su cabello negro azabache, sus ojos rasgados y sus labios gruesos, incitantes. Dominé mi deseo y le dije que se vistiera para ir a desayunar. Lucía encantadora con su falda corta y una camisa casual, sus piernas eran hermosas, su rostro no estaba maquillado pero reflejaba una belleza natural que llamaba la atención. Me vi al espejo y me pregunté, qué hacía un viejo de cincuenta y cinco años con una virgen de diecinueve años en una habitación de Hotel!!!

Salimos del Hotel, ella comenzó a caminar tímidamente tras de mí; tomé su mano y la acerque a mi lado. Desayunamos y fuimos a la farmacia donde compré una crema anestésica y nuevamente nos dirigimos al Hotel. Aún no había escuchado la voz de Mariana; sólo asentía cuando le decía algo. Entramos a la habitación, me desnude y me tendí en la cama; ella se despojó de su ropa y se acostó sumisamente junto a mí; empezamos a besarnos, le indiqué que se colocara sobre mi de manera inversa y empezamos el juego del amor, busque su concha saboreando los jugos que emanaban de ella, sentí mi glande succionado por su boca y dirigí mi lengua en busca de su clítoris. Sentía fluir de manera incesante el néctar que escapaba de su vulva, no gemía, no hablaba, sólo sentía su agitada respiración. Mi boca y mi barbilla estaban impregnada con sus fluidos, aprisioné su botoncito con mis labios y empecé a succionarlo sin cesar mientras la agarraba sus glúteos atrayéndola hacia mi, sentí los espasmos de sus nalgas al contraer su cuerpo… señal de que estaba teniendo un orgasmo.

Abandoné mi posición y la coloqué al borde de la cama; busque la crema anestésica, abrí sus piernas y se la apliqué en el himen; luego coloqué el condón en mi miembro le levante las piernas y me coloqué sobre ella. Inicié un roce de mi pene contra la membrana que resguardaba la entrada de su concha… noté que iniciaba un movimiento de caderas buscando lograr una fricción más intensa con mi falo. Sentí mi glande en el umbral de su sexo, estaba en el canal, justo entre el clítoris y el ano. Sus manos acariciaban mis nalgas, de pronto las agarró halándolas hacia su cuerpo; la cabeza del pene atravesó el himen rasgándolo y avanzando hacia el interior de su vagina; la sentí gemir por primera vez.

Empecé a poseerla con frenesí, mis testículos chocaban con sus glúteos empapados de flujos produciendo sonidos excitantes; Mariana, respiraba agitadamente, apretándome contra su cuerpo; busque sus labios al sentir que me sobrevenía una eyaculación…entonces ella estalló en un potente orgasmo dejando escapar un segundo gemido. Mi miembro se retiró y quedé desmadejado sobre la cama, Mariana se acurrucó bajo mi brazo quedándose placidamente dormida.

Esa noche la llevé al cine, luego a cenar; aun no había salido una sola palabra de su boca; ella caminaba a mi lado agarrada de mi cintura, las personas que pasaban a nuestro lado pensaban quizás que era mi hija, yo por mi parte sentía cierta vergüenza. Llegamos al hotel y antes de cerrar la puerta ya me estaba besando. Apresuradamente se despojó de su ropa y sumisamente se tendió en la cama. Me fui desnudando, disfrutando del panorama que tenía delante, aquel cuerpo virginal, ardiente, que se entregaba sin condiciones, que me provocaba sensaciones que creí desaparecidas, que me templaba el miembro hasta más no poder. Me coloqué un condón bañado en espermicida. Le indiqué que se pusiera de pie, me recliné en la cabecera de la cama; extendí los brazos y ella vino a mí; se colocó a horcajadas sobre mí pelvis, mi pene sobresalía delante de su pubis sin vellos, sentí como me mojaba con los flujos de su concha; tomé sus senos acariciándolos; Mariana empezó un movimiento sensual restregando su clítoris contra la cabeza del pene; yo sentía los pliegues de los labios vaginales rozando mi tronco, vi bajar su mano para colocarlo en la entrada de su gruta; se dejó caer, la penetración fue instantánea, se lo incrustó hasta los huevos; su sexo lubricaba de una manera increíble, esta vez, suspiró y gimió. Se quedo inmóvil, sus senos subían y bajaban rítmicamente al compás de su respiración, los ojos cerrados, la boca entreabierta, saboreando el pene que estaba poseyendo, mi pubis y huevos estaban impregnados de flujos.

Lentamente fue elevándose hasta dejar salir el miembro cimbreante, bajó su mano y de un tirón arrancó el condón; se dejó caer nuevamente y mi miembro desapareció dentro de su sexo. Empezamos a copular de una manera fantástica, mamaba sus pezones mientras ella cabalgaba sobre mi pene, sus gemidos amentaron y supe que iba a derramarse; tensé mi cuerpo sintiendo como el esperma salía expulsado de mi miembro inundando su interior y otra vez quedamos relajados. Nuevamente convirtió su cuerpo en un ovillo buscando mi abrazo. El olor a sexo se sentía en el ambiente. Miré su rostro y sus ojos me miraron con agradecimiento, con amor; bajó su mano y empezó a acariciarme el pene mientras buscaba mi boca para introducirme su lengua; sentí un estímulo en mi cerebro que viajó rápidamente a mi miembro haciendo que se levantara nuevamente. Le indiqué que se hincara en la cama apoyando su torso en las manos, me coloqué tras sus redondas nalgas y dirigí mi miembro a la entrada de su mojada concha, jugué un poco frotándole la hinchada cabeza en los empapados bordes de su sexo, Mariana movía su trasero buscando ansiosamente la penetración, en un descuido se impulsó hacia atrás ensartándose el pene de un envión empezando a menear su trasero de una manera sensualmente increíble; yo estaba tras su cuerpo, firme, soportando los impulsos de aquel hermoso culo que chocaba contra mi pubis; me excitaba la visión de ese trasero, de esos muslos por los que corrían los flujos emanados del coito, la vi desmadejarse sobre su torso y sentí su orgasmo al notar las contracciones de su vagina, provocándome una nueva eyaculación.

Mariana me transformaba, me llenaba de energías, me hacía responder al sexo. Toda ella me excitaba, su olor natural, su piel bronceada, su candidez, su feminidad. Sobre todo en ese momento que estaba con las nalgas al aire, brillantes de sudor y flujos, comencé a acariciarlas mientras mi miembro mantenía su rigidez. Tomé el tubo de crema anestésica me unte en los dedos y le introduje un dedo en el ano; ella no protestó; coloqué la hinchada cabeza en la apretada entrada y empecé a presionar para que entrara. Ella se mantenía firme, aguantando; poco a poco la punta iba invadiendo el apretado anillo, de pronto, el glande rebasó su esfínter penetrando el pene hasta la mitad, sacándole un gemido de sorpresa. El anestésico hizo su trabajo, comencé a bombearla suavemente hasta notar que ella aumentaba el meneo de su trasero buscando que la penetración fuese más intensa; bajé mi mano hasta su empapada concha encontrando el clítoris que empecé a masajear mientras mi pene entraba y salía del ya dilatado y lubricado orificio. Mariana con la boca abierta, jadeaba disfrutando la penetración que le estaba ocasionando, le sobrevino un orgasmo increíble, sentí que su cuerpo se estremecía enviando múltiples contracciones a su esfínter que apretaba rítmicamente mi pene a cada espasmo que le acometía, sentí la esperma fluir en pequeños chorros dentro de su recto; nos desmadejamos sobre el lecho temblorosos, besándonos fundiéndonos en un abrazo.

Fueron tres días de pasión, de amor, los que vivimos… hasta que tuve que regresar a mi vida. Al despedirnos, rompió su silencio, tenía una voz dulce, sollozando me prometió que nunca me olvidaría, que no le importaba mi edad, que yo era el hombre de su vida, el que la había rescatado del mundo desolado donde estaba; que haría lo imposible por volverme a ver y estar conmigo.

Llevé a Mariana donde una profesora que con anterioridad me había pedido una joven que le sirviera de compañía, era solterona y vivía sola. Se encariñó con Mariana, pagándole módulos hasta hacerla culminar estudios secundarios, le enseño el idioma inglés y actualmente está terminando la carrera de controlador de tráfico aéreo. La adoptó como hija, dándole su apellido y la tiene como heredera de sus propiedades. Mariana se ha convertido en una mujer culta, hermosa, a sus veinticinco años tiene todo un futuro prometedor por delante.

En cuanto a mí, tengo sesenta y un años, vivo solo y aunque he tratado de evitar a Mariana, ella se las ingenia para buscarme y hacerme el amor. A pesar de que soy un sexagenario, al estar a solas con ella, al verla desnuda y sentir su olor, reacciono de manera asombrosa, me lleno de vitalidad, mi miembro se endurece y templa a más no poder llevándome a relaciones sin límites; cada vez que estoy con ella siento que rejuvenezco. Siempre le digo que busque una pareja y siempre me contesta que quizás lo hará….. el día que yo desaparezca.

Natu queria que le enseñara

Miércoles, abril 17th, 2013

ola, soy Ariel, tengo 21 años, mi relato me ocurrio hace dos semanas y quiero contarselos. Estudio Ingenieria Industrial y como no tengo trabajo doy clases de apoyo y ayudo en el comercio de mi familia.

En el negocio que esta al lado del de mi familia trabaja una “niña” que se llama Natu de 14 años, no muy linda, pero con un cuerpito bien apetecible, mide 1.55, ojos marrones oscuros, cabello lacio y negro que le llega hasta la cintura, piel morena, en fin esta buena.

Normalmente le ayudo en sus materias y le ayude a aprobar varias veces matematica, siempre en el negocio. Pero un dia se olvido su carpeta y me dijo que la acompañara a su casa y le explicara algo muy urgente y fuimos. Sus padres se quedaron en el negocio y sus hermanos estaban trabajado. Cuando llegamos ella se cambio y se puso unas bermudas cortitas y muy ajustadas, lo cual me exito un poco. Entonces comence a explicarle y terminamos muy rapido luego me pidio que le explicara algo de quimica y cuando se levanto a buscar su carpeta se dio cuenta que yo le miraba con atencion su culo, y se puso un poco rara y no me prestaba atencion de lo que explicaba. Entonces empezamos a hablar de otros temas y me pregunto por mi vida, mis gustos, etc, me dijo que los chicos la miraban mucho y yo le dije que era porque estaba creciendo y se estaba poniendo linda y me pregunto si a mi le parecia linda, yo le dije que si. Me pregunto que era lo que le gustaba mas y yo le dije que la cola. y me la mostró, yo se la toqué y le gustó, luego yo la abazé y la empecé a besar y a acariciar y ella se dejó llevar y yo tambien. Nos besamos un ratito y entre tantas caricias le pasé mis dedos por su puchita por encima de la ropa y ella lanzó un gemido, la llevé a su cama y la acoste boca arriba y segui acariciandoles los senos y la puchita, se sacó su remera y pude ver sus pechito en formacion, pequeños pero redonditos, los cuales empeze a chupar y ella gemia y temblaba, luego le saque su bermuda y pude notar que su bragita estaba mojada y ella se la quito entonces acaricio mi paquete y se lo mostre y me lo empezo a acariciar, mientras yo pasaba toda mi mano por su vagina bien lubricada y tuvo un pequeño orgasmo, le sugerí que me la mame, pero no quizo, entonces me dispuse a penetrarla y ella abrio las piernas lo mas que pudo, yo le pasé la lengua y empezo a gemir con mas fuerza, entonces la volvi a besar y la empece a penetrar despacio hasta que entro toda la cabeza, luego tuve que romperle su himen con fuerza y ella dió un grito de dolor y me pidió que se la saque con deseperacion, yo se la saque un poco pero no toda deje la cabeza adentro y comence a bombear despacio hasta la mitad, ella gemia fuerte hasta que esos gemidos de dolor comenzaron a ser de placer, ahí senti confianza y se la mandé hasta el fondo ella dió un ultimo grito de dolor y se la deje un ratito y luego empezo a gozar con mis metes sacas, estuvimos asi un ratito hasta que ella tuvo tremendo orgasmo la deje descansar un ratito con mi verga adentro, luego la puse arriba mio y le enseñe a montar, le guiaba con mis manos en su hermoso culo que acariciaba y apretaba hasta que agarro ritmo y lo hacia sola, yo sobaba sus pechos y disfrutaba de ese hermoso cuerpo. Luego la puse boca arriba y puse sus pies sobre mis hombros y empece un mete saca furioso y ella se corrio y yo tambien y me tumbe al lado de ella con la pija flacida, yo la seguia a cariciando, luego de un ratito ella se recupero y me empezo a masturbar yo le dije que me la chupe y ella me la empezo a chupar torpemente pero mi pija empezo a tomar dureza y la puse en posicion perrito y se la meti con otro mete saca furioso ella tuvo otro orgasmo y yo tambien, se quedo tendida en la cama pero yo segui con el mete saca pero esta vez suave y mi paquete se volvio flacido y nos quedamos asi un ratito entonces nos dimos cuenta que sus padres estaban por llegar y nos duchamos juntos y nos cambiamos y me fui a mi casa y ella me dijo que en un par de semanas tenia examen de quimica.
A partir de esa dia las cosas cambiaron mucho para mi, no somos novios, la verdad es que estuvo bueno el revolcón y no pienso dejarla porque fue bien riquísimo
En fin este es mi relato verdadero. Saludos y gracias por su atención.

Me coji a mi compañera de Colegio

Miércoles, abril 17th, 2013

Hola, mi nombre es Nahuel, soy de Santa Clara del Mar, ubicado a 23km. De la ciudad de Mar del Plata en la Republica Argentina. Esto me paso el año pasado, a los 17 años y esta historia es 100% verdadera, solo que le he cambio el nombre a la chica.

Resulta que para ese año yo era virgen, ya que ninguna chica quería estar conmigo, valla uno a saber por qué. Yo en ese momento iba a la escuela, a tercer año del polimodal, había muchas chicas lindas ahí. Pero a mí me gustaba una sola, llamada Lorena. Esa chica me volvía loco, cuando me hablaba yo no sabía qué hacer, me quedaba helado. Un día, yo no tenía ningún jean limpio, i fui con un pantalón de gimnasia, esta más de decir que un pantalón de gimnasia es muy traicionero, ya que si se te para la pija el mismo lo revela. Ese día llovía mucho, i habían ido re pocos chicos, i en mi salón habíamos ido solamente Lorena i yo. Estábamos sentados en el salón, yo en una punta atrás del todo de lado derecho i ella estaba atrás del todo también pero del lado izquierdo. En un momento viene la preceptora i nos dice “chicos no viene su profe de ingles, tienen hora libre”. Nos pusimos muy felices los dos i me puse a adelantar un práctico de geografía. En un momento ella se para i se sienta en el escritorio que había adelante. Ella llevaba un pantalón muy ajustado que le marcaba bien el culo i una chomba blanca que le marcaba i le hacía más grande las tetas, que desde ya eran grandes. Recuerdo que ella me había dicho que sus medidas eran 98, 60,92, realmente hermosa. En un momento me quede mirándola, i me la imagine desnuda, casi se me caía la baba, i cuando ella se dio cuenta que me quede mirándola con la boca abierta me dijo “Estas bien Nahue?”, “ehhhh sisi dije avergonzado”. De pronto de la nada miro para abajo i note que se me paraba de a poco la pija, trate de no seguir imaginándome a Lorena desnuda, pero no pude, me la seguía imaginando pero esta vez, a ella chupándome la pija a ful, reaccione, mire para abajo i la pija se me termino de para, no sé porque pero la toque i estaba bien dura parada. Las mesas tenían bajo mesa, donde vos podías poner tus cosas para no guardarlas en la mochila., pero no eran como los pupitres, donde son bancos individuales i te tapan de la panza hasta asi las rodillas, no se veía todo. Ella me miro a mi i miro para abajo i vio que tenia la pija mas parada que nunca, i cuando miro de reojo, la veo mirando a la zona de mi pija desde donde estaba ella sentada, i vi que se le caía un hilo de baba, “Lore, estas bien”?, le pregunte, “sisi” me dijo ella. Yo estaba haciendo el practico i cuando levanto la mirada la veo a Lorena al lado mío mirándome con una cara muy sexi, “que pasa Lore?”, le pregunte, “Me excita mucho tu pija parada!”, me responde, yo no sabía qué hacer, estaba rojo de la vergüenza. En un momento me dice “No pasa nada Nahue, tranquilo” i pone su mano en mi pija por arriba del pantalón i empieza a manosearla, yo me resisto le digo “No lore, estamos en el cole, nos pueden ver!”, ella me die, “nooo los preceptores están ocupados, además no nos ve nadie”, mi argumento de resistencia se había caído, no aguantaba más, yo estaba muy caliente, le digo “mira, juntémonos en tu casa i lo hacemos ahí”. “Está bien” me dice, salimos del colegio, fuimos a la casa de ella, no había nadie, cerramos con llave, no fuimos a su pieza i no empezamos a besar, nuestras lenguas jugaban entre i eso nos ponía más calientes aun, ella me saca la remera, el pantalón, solo quedo en bóxer, nada mas, yo le saco su chomba, su pantalón, su corpiño. Ella queda solo con la tanga blanca, me tra en la cama, me besa i me dice, “vos disfruta”, i empieza a darme besos por sobre el bóxer hasta quedar con la pja bien parada i dura, “mmmmm que rica que esta” me dice, i empieza a chupármela por sobre el bóxer, yo no daba más, me moría, ella baja mi bóxer i me empieza a pajear, mmmm que rico, me lo hace muy bien ella, yo no daba más del placer, de pronto se lo mete en la boca i me la chupa como nunca, sentía como con su boca subía i bajaba por mi pija,ella sube i me dice “quiero que me la chupes”, la arroje en la cama, la abrí de piernas, le saque la tanga, le abrí los labios de su concha i se la empecé a chupar. Ella gemía como una perra, me pedía más, más i más. Llego a acabar, me trague su flujo i subí i le mantuve las piernas abiertas, i le metí la pija entera, “mmmm si papi métela mas!, cojeme como nunca mi amor” me decía ya mientras gemía. Yo me la empecé a coger con un adelante i atrás fabuloso. Ella gemía muy rico, me excitaba mucho sentir como ella lo disfrutaba, “mmmm papi poneme en cuatro i cojeme” me dice, entonces yo la pongo en cuatro i le abro las nalgas i me la empiezo a coger por la concha ajjjjjj que rico que se sentía, seguimos asi por dos horas, hasta que estuve por acabar, se lo dije i ella me dijo “mmm quiero tu leche en mi boca”, se la saque de la concha, me la puse en su boca i ella chupaba i chupaba hasta que no pude mas i estalle en un orgasmo increíble, llenándole la boca de mi leche, a partir de ese suceso, lo seguimos haciendo, aunque no estemos mas en el cole, seguimos viéndonos todos los días i nos cogemos como nunca. Espero que le haya gustado i si quieren hacerlo conmigo este es mi mail: david_Londres2012@hotmail.com. Abrazo grande!

Mi primera vez en 3° de secundaria

Lunes, febrero 11th, 2013

Esta es la primera vez que escribo la verdad lo pensé mucho y por fin me decidí

Mi historia es real solo cambie los nombres para protegerme a mi y a los que integran este relato, al final solo lo sabemos los cuatro (eso creo), era el mes de mayo de 1985 yo iba en tercero de secundaria, vivía en ese entonces por el parque de Popótla.

Me llamo Karla y en ese tiempo andaba con un niño de mi escuela el cual era mi mejor amigo, Juan paso a ser mi novio solo por no dejar que otra andára con el, nuestra relación era buena, venia a mi casa y yo a la de el, salíamos al cine a cotorrear con nuestros demás amigos, su hermana era novia de Paco otro amigo en común y a veces los cuatro nos reuníamos en mi casa para ya saben… empezar platicando y terminar fajando

La hermana de Juan, María, era mayor que nosotros y era muy calentchur yo también lo era pero a los 14 años todavía trataba de ocultarlo a los demás, ella era muyyy explicita y nada penosa cuando estábamos los cuatro, siempre hablaba de sexo y sugería jugar botella de castigos que iban desde besos de 5 minutos asta meter la mano al pantalón, playera, blusa y cosas así

Entre ella y mi amigo si se tocaban mas, pero Juan y yo preferíamos no ir mas allá por lo que solo nos besábamos y acariciábamos por ensimita, en ese tiempo yo le hacia el aseo al departamento de mi tío, recuerdo que ya me tocaba la vagina desde antes pero por miedo (pese a que sentía rico) rápido quitaba la mano, pero un día al tenderle la cama a mi tío de abajo del colchón salio una revista en la que estaba una chica con el pene de un tipo en la boca, esa fue la primera vez creo que vi un pene tan gordo y tan grande, ya había sentido alguno al besarme con mis novios pero nunca había los había visto, eso me prendió de inmediato entre miedo y deseo comencé a ver la revista inmediatamente sentí como se mojaba mi vagina y comencé a sentir esas cosquillitas en el vientre, pronto eche a volar mi imaginación y comencé a tocarme mientras veía esas fotos de sexo explicito

Comencé a sentí una sensación de calor subir y bajar mi cuerpo, sentía como que algo quería explotar en mi vientre y una vez mas el miedo, aquella culpa que se siente porque toda la vida te dicen –dejate ahí, eso es malo- al sentir que aquello venia (ahora se que era un orgasmo) me detuve, guarde la revista bajo el colchón y al estarla metiendo vi que había muchas mas revistas, de ahí en adelante las vería a diario mientras me tocaba.

Claro siempre que sentía como que algo quería explotar en mi vientre una vez mas venia el miedo, –dejate ahí, eso es malo- y le paraba perdiéndome esa sensación tan rica que ahora no dejo de experimentar, mi cuerpo estaba como boiler a eso le agregamos los juegos de Paco y María.

Así llegamos a Junio los últimos días de escuela muchas veces ya ni clases teníamos, Paco y María, Juan y yo seguíamos con nuestras reuniones en mi casa aprovechando que mi mamá trabajaba y mi papá había muerto 3 años antes y que mis dos hermanos siempre estaban en la calle solos en casa veíamos películas, platicábamos, jugábamos y fajábamos, claro llego el día de mi cumple yo tenia 15 pero mi fiesta me la harían meses después, entre Junio que cumplí mis 15 y Octubre mes en que me hicieron mi fiesta, perdí mi virginidad claro con Juan y con una pequeña ayuda de María y Paco, las cosas pasaron así

Un día cuando llegaron a mi casa María llevaba un pantalón de mezclilla y yo traía puesta una falda y blusa estaba como siempre sola, tocaron el timbre y baje a abrir estaban ahí los tres y me dijeron que querían que fuéramos al cine, como mi mamá no estaba y no le había pedido permiso pues les dije que no podía que mejor pasaran así entonces pasaron y ya adentro empezamos la platica, estábamos en la sala, en casa la sala tenia 3 sillones tipo colonial dos individuales y uno para 4 personas Juan y yo estábamos en el de 4 personas y María y paco estaba en uno de los que eran individual, los tres sillones formaban un cuadrado por lo que los que estuvieran ahí podían verse de frente sin ningún problema, y comenzamos como siempre a platicar asta que llegamos al tema del sexo, que si se siente rico, que si se pone duro la platica fue subiendo de tono, Paco y María comenzaron a fajarse se daban unos besotes que parecía querían comerse, para no variar Paco comenzó a desabotonar el pantalón y bajarle el cierre a María para introducirle la mano y ella comenzó a gemir, Juan y yo solo veíamos acostumbrados a siempre verlos ya que siempre hacían lo mismo, Juan me tomo de la nuca y me acerco a él para que lo besara comenzamos a besarnos de repente Paco le dijo a María –vamos a hacerlo- nunca escuche la respuesta de María pero creo que asintió con la cabeza porque Paco se separo de ella y se desabrocho el pantalón bajándolo a medias nalgas

María comenzó a meterse el pene de Paco a la boca y chupárselo, eso estaba yendo mas allá de lo normal nunca habían echo eso frente a nosotros Paco le bajo los pantalones a María ella abrió las piernas, el se hinco, no veíamos como entraba el pene en la vagina de María pues solo veíamos a Paco por atrás moviéndose pero si escuchábamos como María jadeaba y ese sonido que hace un pene entrando y saliendo de una vagina super húmeda. Yo estaba que ardía al escuchar esos sonidos tan excitantes mi vagina comenzó a humedeserse también, por unos segundos Juan y yo nos quedamos viendo a su hermana coger con nuestro amigo ahí frente a nosotros, Juan me siguió besando yo cerré los ojos y me deje llevar no sabia que hacer a los 15 años no tenia ninguna experiencia, en las revistas de mi tío solo eran fotos nunca tuvieron las revistas movimiento y ahí estábamos oyendo como María gemía y como su vagina elevaba sonidos de chasquidos cada que le pene de Paco entraba en ella

No se cuanto tiempo paso Juan y yo nos besábamos y nos acariciábamos pero en tiempos dejábamos de besarnos para ver el espectáculo de sexo en vivo, no supe que decir y solo se me salio decirle a Juan –que onda con estos- Paco giro un poco sin sacárselo a María nos miro y nos dijo -¿Qué… ustedes no lo van a hacer? – al momento que llevaba su mano a la bolsa de su pantalón para sacar un condón que traía en ella y lanzarlo hacia nosotros

Juan lo tomo bajo su cierre del pantalón y saco su pene erecto, yo lo vi y no pude hacer mas que mirarlo, Juan abrió la envoltura y comenzó a ponerse el condón mientras yo levantaba mi falda para quitar mi ropa interior mojada del puente por tanta excitación, Juan se sentó en el sillón y yo me senté sobre de el, las rodillas apoyadas en el sillón frente a frente me levante un poco sobre mis rodillas para acomodarme al sentir la punta de su pene en mi vagina una oleada de calor y electricidad recorrió mi cuerpo despacio comencé a bajar y ambos cerramos los ojos ahí estaba entregándole mi virginidad a Juan, no por amor si por tanta calentura

Recuerden que les dije que era mi mejor amigo y solo fue mi novio por no dejar que fuera novio de otra, pero eso que importaba su pene estaba totalmente dentro de mi vagina, comenzamos a movernos yo sentía estar en el cielo no recuerdo cuanto duro, lo que si recuerdo es que no me dolió no hubo sangrado como muchas dicen que pasa solo había placer y sensaciones nuevas, tampoco recuerdo si terminamos antes que María y Paco si terminamos después, lo que si recuerdo es que una vez que termino esa orgía María se paro y se fue al baño y yo atrás de ella, María estaba llorando y le pregunte el porque ella me dijo que Paco le había dicho que era una puta y que ella no lo había echo con el por puta sino porque lo amaba

tal vez no era una puta, pero es cierto que por ser mayor que nosotros aunque no por muchos años no debió de haber echo todo eso enfrente de su hermano y de mi, al otro día Juan fue a verme y me dio una nota en la que me decía que el no hubiera querido que las cosas pasaran así yo la verdad nunca sentí culpa ni remordimiento

lo hicimos algunas veces mas, después entro otra persona a mi vida y lo termine, yo recuerdo que para mi era mas placentero masturbarme que tener relaciones con Juan, con mi otra pareja descubrí lo rico que son los orgasmos me case cuando apenas cumplí los 17, después supe que Juan se volvió gay pero eso ya es otra historia

Este es el relato de mi primera vez espero que les guste
mi correo para que me contacten es erendira_m2000 @yahoo.com.mx

Jovencita que se estrena en el anal

Martes, mayo 8th, 2012

Tocaba a una puerta y estabas tú. Apenas habias cerrado y me ponias contra la pared Y nos besabamos con mucha pasion, me cargabas y yo te envolvia con mis piernas Despues me bajabas me volteabas contra la pared Y me empezabas a tocar bajo el vestido, asi como me gusta asi que me empezaba a prender, y tú también así que me subias el vestido y me hacias saber lo grande que estabas mientras jugabas con mis pechos me empezaba a mojar al sentirte taaan grande pegado a mis pompas, te percatabas de eso y me empinabas, te agachabas y comenzabas a jalar el hilo de. Mi tanga para partir mi concha y mis nalgas! Me empezabas a besar desde atrás hasta adelante hasta mojarme completamente, yo escurria! Quería q empezaras a tocarme y a hacerme tuya, pero decidiste no hacer caso, te alzaste y empezaste a tocar mis graAndes pechos por atras, mis pezones duros atravez de la ligera playera que traida ceñida a mi cuerpo, yo gemia, bajaste el cierre de tu pantalon y dejaste salir tu verga dejaste q la sintiera erecta en mi trasero, la embarrabas, me hacias saber lo que me tocaria, asi que me volteaste me besaste y me hiciste bajar, me puse en rodillas y empecé a mamarte, completito, de arriba a abajo, siempre te ha gustado hacerme ahogar, así q despues de habertela mamado lo q consideraste lento, te apoderas de mi cabeza y me empujas hacia ti para q la coma todo, me retienes aún cuando sientes como aprieto porq me ahogo, sólo te importa satisfacerte, cada vez q te aprieto sienro tu verga maaas y maaas grande, yo estoy babeando, me empiezo a tocar mi raja pero me ordenas no hacerlo, lo dejo de hacer, me pides q te vea a los ojos, estan llorosos de tantas ganas de querer vomitar, de tantas veces q he sentido que me ahogo, no derramo hasta la mas mínima gota de tu leche y me la trago, sacas tu pene y me obligas a limpiarlo, alzas, me besas aun siento tu sabor, en mi boca, me empiezas a besar mientras me llevas a la cama, llenas de besos mis grandes pechos mis pezones, los muerdes, los pellizcas, los mamas como un niño recien nacido prensado a su madre, me duele, estoy sensible ya que en pocos días llegara mi regla, te encantan esos días antes, siempre estoy mas caliente y mis pechos mas hinchados, me empiezas a abrir las piernas y empiezas a jugar con mi sexo, estoy mas que mojada, estoy escurriendo, hasta mi ano chorrea, bajas poco a poco besando mi vientre me quitas la falda y empiezas a jalar mi tanga hacia arriba, quieres partir mi raja con esa tanguita empapada, despues de besarla partida me la quitas y me pides q apoye las piernas en la cama y q alce las caderas quieres entrar directo por mi vagina me dices q me ponga firme hago mi mayor esfuerzo por no mover mis piernas mientras tu en rodillas me taladras derechito. grito de placer y de excitación, sabes q me duele pero también sabes q me excita, me das cada vez mas rapido, por tiempos tus manos van a mis pechos, los amasas, los pellizcas, a veces a mis nalgas, a mi anito, chiquito y apretadito, tomas de mis jugos q escurren y los pasas por mi ano con tu dedo pulgar te vas a venir, lo puedo sentir, así que hechas toda tu leche en mi, es delicioso, segundos después me vengo yo, es una explotación, ambos gemimos, te recuestas a mi lado, debemos recuperar el aliento, me quedo un par de minutos así y poco a poco me muevo hacia abajo, me siento arrodillo al lado de ti mientras recobras el aliento quiero jalar tu palo así q lo empiezo a manejar con mis manos, arriba a abajo, mientras te deleitas con mi trasero, lo empiezas a manosear, me pides q haga una rusa con mis pechos mientras juegas con mis nalgas, así q me siento sobre ti, dandote la espalda, te masturbo con mis chichis, te gusta sentir como suben y bajan, a ratos paro y te la chupo, mientras yo estoy entretenida te das cuenta que nuuunca me has penetrado por el trasero, siempre me lo has sugerido pero nunca me he dejado, pero hoy no piensas dejarlo pasar, hoy quieres destruir mi trasero, estas tan excitado, así q me dices q te sentaras para chuparme mientras sigo en lo mismo, estoy muy incomoda pero sigo haciendote la rusa con mis tetas mientras empino mis nalgas sin tener la mínima idea de lo q pasa por tu mente me empiezas a dedear con uno, luego con dos dedos mientras me chupas todita, una vez q estas suuper erecto me dices q me ponga en cuatro, lo hago y me pasas tu verga por la raja para hacerme creer q me lameteras mientras separas mi culo, metes la cabeza a agujerito, gritooooo de dolor, me intento safar pero eres muy fuerte, yo soy como una muñeca de trapo para tu fuerza, lloro, me pides q me relaje, que relaje el abdomen, lo hago, pero mis lagrimas salen inevitablemente de mis ojos, sigues con tu cabeza dentro de mi, lo metes y sacas lentamente, me pides que me toque mi almendra para excitarme, me das un vibrador y me empiezo a masturbar con el, estoy extasiada, poco a poco sigues abriendote paso en mi esfinter, estas mas q loco por lo bien q aprieta, yo sigo en lo mio, hasta que entras completo y ves desaparecer tu palo en mi trasero, estas excitado, me empiezas a dar mas duro, yo ya casi no siento dolor, solo excitación, entras y sales dentro de mi, mi ano esta dilatado al ancho como tu palo, cada vez estamos mas calientes, vas a venirte y lo see, te siento grande, te pido que derrames tu leche en mi, es increible sentir tus jugos calientes en mi como se derraman, terminamos, ha sido una gran tarde, me encanta que sólo nos vemos para coger, me gusta ser tuya.
Esta es una pequena historia de lo q me gustaria que me hicieras, tengo 20 anios y mi mail es thalia_9069@hotmail.com agregame si quisieras platicar conmigo, si te portas mal puede q te envie fotos.

La follada más caliente en un cine

Martes, febrero 14th, 2012

Hola, me llamo Seline y voy a contar mi historia. Antes de empezar quiero decir que no tengo cuerpo de modelo, pero tampoco estoy mal; soy medianamente alta, tengo el cabello violeta oscuro teñido, aunque al natural es castaño claro. Mis ojos son de color azul claro y soy bastante clarita de piel, aunque en verano me pongo muy morena. De curvas ando más o menos bien; tengo una 95 de pecho, una 60 de cintura y una 85 de caderas. Tengo el cuerpo completamente depilado, incluido el pubis.
Un día fui con mi novio, Héctor, al cine. Mi novio es más alto que yo; tiene un torso fuerte, la espalda ancha y los brazos musculosos. Su cabello es negro muy oscuro y suele llevar barba de tres días, lo que le da un aspecto muy sexy. Llevaba unos vaqueros largos y unos boxers negros, y una camiseta de tirantes de color crema. Yo, en cambio, iba cubierta con un vestido muy corto y ceñido, de tirantes, de color azul marino, con un escote bastante grande, y unos zapatos de tacón de unos 15 cm. Además no llevaba sostén, por lo que cada vez que daba un paso o me movía un poco mis pechos se bamboleaban bastante. Debajo del vestido sólo llevaba una tanga minúscula, que era más que nada, un poco de hilo con un trozo de tela.
Bueno, en eso estábamos. Fuimos al cine y elegimos una película algo subidita de tono. En la sala casi no había gente, sólo unos cuantos hombres jóvenes. Mi novio y yo nos sentamos en una de las filas centrales, para poder ver bien la pantalla sin que nos doliese el cuello, y empezó la película.
Conforme pasaron los minutos me fui calentando. Los protagonistas de la película tenían cuerpos espectaculares y creo que hablo en nombre de toda la sala cuando digo que me los follaría si pudiese. El caso es que cuando llegamos a la mitad de la película no pude resistirlo y le metí la mano en el pantalón a mi novio, que se quedó un poco sorprendido pero no dijo nada. Al cabo de unos segundos pareció calentarse también y se las apañó para acariciarme los pechos por encima del vestido primero, y introduciendo los dedos por el escote y manoseándome los pezones después. Yo seguí calentándome más y más, así que bajé de mi asiento, me arrodillé frente a mi novio, le abrí la bragueta y dejé salir su enorme polla. Medía más de 20cm, así que sobresalía mucho por encima del pantalón. Nada más verla terminé de ponerme caliente y empecé a lamerla, chupándole la punta y haciendo que gimiera de gusto. Cuando terminé de hacerle la mamada se corrió en mi boca y sentí el sabor de su semen en el paladar. Me chupé los labios y después le di un beso a Héctor en los labios, metiéndole la lengua hasta la campanilla y poniéndome encima de él con las piernas abiertas, haciendo que su polla chocara con la telita que cubría mi coño.
No se nos había pasado el calentón a ninguno de los dos, y la chupada de polla la había visto toda la sala, porque sus gemidos y el sonido de mi lengua habían sido más fuertes que los ruidos de la película, ya que era una escena lenta y sólo sonaba una música tranquila de fondo. Noté que los hombres empezaban a mirarme con deseo y el calentón que tenía en el cuerpo aumentó al sentirme deseada. Así que antes de volver a sentarme en mi asiento, teniendo en cuenta que todos los presentes me miraban, me metí la mano por debajo del vestido y levanté un poco el hilo del tanga, haciendo que sonara fuertemente contra la piel de mi culo. Seguidamente, sin dejar que nadie perdiese detalle, me chupé el dedo que había estado en contacto con mi culo y lo relamí con gusto, gimiendo un par de veces de placer y poniendo cara de viciosa. Por último, me agarré los pechos con firmeza por encima del vestido y me los subí un poco como si quisiera recolocarme el sujetador, pero como no llevaba, mis melones volvieron a caer un poco.
A estas alturas todos estaban ya más calientes que yo y seguro que tenían ganas de follarme. Héctor me miraba, divertido, pero también tenía una expresión un tanto de deseo, como si le hubiese dejado con las ganas de algo.
Fue entonces cuando se me ocurrió algo. Me levanté de nuevo de mi butaca, fui con paso de modelo al centro del pasillo de los asientos, justo enfrente de la pantalla, apoyé el culo en el respaldo de una de las butacas, colocándome de perfil a los hombres, y comencé a manosearme un pecho por encima del vestido mientras con la otra mano me retiraba levemente el triangulito de tela y acariciaba mi depilado coño. Sé que en ese momento todos estaban alucinando, pero no hice caso; acaricié mi clítoris teniendo espasmos de placer, mientras me apretaba un pezón. Notaba como mis fluidos empezaban a resbalar por el tanga y caían por mis piernas, llegándome a los tacones y formando un pequeño charco pegajoso en el suelo.
Estaba muy concentrada masturbándome, así que no oí al hombre acercarse y cuando quise darme cuenta lo tenía justo al lado. Me empujó un poco por la espalda para moverme y yo le dejé hacer; me dio la vuelta colocándome de frente a la butaca en la que me había apoyado y me dijo que pusiese el culo en pompa. Le hice caso, obediente, pero seguí metiéndome los dedos mientras escuchaba cómo se desabrochaba el cinturón. Segundos después le oí suspirar y antes de poder protestar me metió la polla por el culo. Solté un gemido descomunal que debió oírse hasta en la sala de al lado, pero el tío no me hizo ni caso. Me agarró por la cintura y comenzó a metérmela y sacármela más fuerte mientras yo seguía tocándome el coño, sintiendo como los fluidos pegajosos resbalaban por mi húmedo coño, mojaban mi tanga y empapaban mis piernas. Gemía cada vez que se adentraba en el agujero de mi culo, me hacía un poco de daño pero sentía muchísimo placer. El tío que me enculaba debía de sentir más placer que yo, porque también gemía. Yo no dejaba de gemir.
Eché un vistazo al resto de hombres de la sala. Todos me miraban con sorpresa, pero la mayoría se habían sacado la polla del pantalón y estaban masturbándose. Alguno incluso masturbaba a otro, de hecho vi a mi novio comiéndole la polla a un tío alto y con un miembro enorme, más grande que la polla de Héctor.
Dejé que el tío me enculara a gusto y cuando se corrió dentro de mí, salió de mi agujero y escondió su polla en el pantalón. Entonces se me acercó otro tío, hizo que me arrodillara y me metió la polla en la boca, sin dejarme apenas respirar. Cuando me recuperé del susto inicial le agarré de las caderas y me metí la polla más dentro todavía, casi haciéndome vomitar, pero tragándola hasta la garganta. La polla de este tío era un poco más pequeña, pero aún así pude agarrar el tronco con una mano y chupar el resto de su polla. Lamí la punta, rodeándola con la lengua y succionando provocándole gemidos de placer.
-Sí, zorra, chúpame bien la polla, como tú sabes. Vamos, mueve tus tetas para mí.
Sabiendo lo que quería, me bajé los tirantes y el escote del vestido hasta dejar al descubierto mis grandes pechos. Entonces, sin dejar de comerle la punta, agarré su polla y me la metí entre mis dos tetas, frotándolas contra su polla llena de venas y masturbándole arriba y abajo, arriba y abajo. Él me agarró de la cabeza y me sujetó el pelo, que estaba ya un poco pegajoso y manchado de semen. Cuando llegaba al orgasmo dijo que quería correrse en mi cara, así que me saqué su polla de la boca y dejé que se corriese en mis labios, mi nariz y mis mejillas. Como echó mucho semen, resbaló por mi cuello y me manchó los pechos, que quedaron cubiertos de una leche pegajosa y muy dulce. Me lamí los labios y los pezones, y tras tragar todo la leche que pude observé como se me acercaban los dos últimos hombres que quedaban.
Parecían jóvenes e inexpertos, así que se acercaron a mí con un poco de miedo. Yo les sonreí y puse cara de puta mientras me lamía los labios, mirando descaradamente el gran bulto de carne que les asomaba a ambos por encima del pantalón. Les quité la ropa a los dos y me restregué contra ellos gimiendo, manchándolos de semen y haciendo que me besaran y chuparan por todas partes. Me tumbaron en el suelo y uno me comió el coño mientras el otro me chupaba los pezones. Mi novio se acercó y me metió el pene en la boca, así que yo le chupé la polla hasta que se corrió en mi boca de zorra. El chico que me comía el coño saboreaba mi leche pegajosa y me metió la lengua en el agujero. Grité y gemí de placer al sentir su suave lengua metiéndose más y más en mi coño.
-¡Aaaaaaaaaaaaaahhh! Sí, vamos, sigueee…… ahhhhhh chúpame, síi chúpame joder, cómeme el coño nene….. no pares, cóomeete mi coñoo…!
El tío se excitó por mis gritos y su polla se hizo más dura y más grande, así que le dije que parara al tío que me mordía los pezones y le dije que se pusiera boca arriba en el suelo. Como también tenía una gran erección, me coloqué de espaldas a él con las piernas abiertas y bajé hasta que su enorme polla me fue entrando en el culo. Gemí yo sola mientras me penetraba en el pequeño agujero y me tumbé sobre el cuerpo escultural del joven que me enculaba, poniéndole las manos en mis pechos para que los disfrutase. Con un gesto le indiqué al otro chico que se acercara, él no pidió más explicaciones, se puso de rodillas, me agarró de las caderas y me penetró en el coño con fuerza.
-¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! Joderrrrrrrrr sigueeeeeee no paaaaaressss fóolllameeeeee foollameeeeeeee foolladme los doss ahhhhhhhhhhhh siiiiiiiii quieroo que me folleissssssssss hmmmmmmmmmmmmmmmm aaaaaaaahhhh mmmmmmmmmm
Ellos también gemían de placer, pero el placer que sentía yo no se comparaba a nada que hubiese sentido jamás. Me sentía sexy, pero sobre todo me sentía una zorra, una zorra por chupársela a su novio en el cine a la vista de todos, una zorra y una puta por masturbarme en medio del pasillo, una completa zorrona y putita por chupársela a tíos que no conozco y por dejar que me enculen… pero sentir dos pollas dentro de mí, una en el culo y una en el coño, era lo más guarro y sucio que había hecho nunca… y me encantaba.
-Síiiiii seguiddddddddd follandomeeeee conn vuestras grandes poollas… ¡Héctor! Héctor, ven, voy a comerte toda la polla hasta que no te quede nada!
Todos se excitaron con esa frase, y en menos de dos segundos tenía la polla de Héctor en mi boca. La lamí, aunque no estaba demasiado concentrada en la tarea debido a la polla que sentía en mi culo y la que salía y entraba sin cesar en mi coño, rozándome el clítoris y llevándome al paraíso. Realmente sentía que me moría.
Después de unos maravillosos minutos siendo follada por tres dioses, llegué al orgasmo y poco después vinieron ellos. Se me corrieron en el culo, en el coño y en la boca, pero los dos hombres de antes a los que les había masturbado y dejado que me encularan se corrieron encima de mi cuerpo, así que me quedé cubierta por la leche blanquita y pegajosa que manchó mi vestido y mi cabello.
Después de eso les lamí la polla bien a todos para asegurarme de que no se ensuciaran los boxers y los pantalones y luego ellos me lamieron a mí enterita, poniendo especial cuidado en el coño, en el culo y en la boca. Con mi vestido no se pudo hacer nada, así que cuando salí del cine tenía manchas blancas por toda la tela azul, que se notaban mucho. En la calle hubo una pareja que se me quedó mirando, una chica rubia muy tetona y un hombre un poco más mayor que ella con unos músculos enormes, pero la historia de cómo me los follé a esos la contaré otro día.

Mi Amor de 14 años

Martes, febrero 14th, 2012

Hola amigos he visitado muchos foros de relatos eróticos pero nunca me avía atrevido a contar mi experiencia así que este foro es el primer testigo de lo que me paso y ahora cuento, espero sea de su agrado y quisiera pedirles un favor a los moderadores que no lo editen por respeto al autor gracias.
Yo soy originario de Durango me llamo Juan Arturo Mido 1.75m peso 70 kg y Hace algunos años por cuestión de estudiar la licenciatura en psicología vine a la ciudad de Zacatecas en el centro del país en México aclaro para los compañeros que son extranjeros y no saben esto; Mi madre es nacida aquí en Zac. yes propietaria de una casa la cual estaba deshabitaday yo use para alojarme durante mis estudios en esta ciudad; con el tiempo me di cuenta que era demasiado espacio para mí solo y decidí rentar las habitaciones de la parte de atrás, son tres habitaciones juntas y cuentan con un baño propio tienen su puerta de entrada individual del resto de la casa y se puede entrar por la cochera de modo que compartimos la cochera de entrada y el patio trasero el cual da acceso a las habitaciones.
Final mente se lo rente a una señora que recién se había divorciado y tenía dos hijos una niña de 14 años y un niño de 8; se lo rente a un precio muy barato y no les dije nada a mis padres hasta algunos meses después, de esta forma no tenía que dar cuentas del dinero extra que recibía.
Un día que salí al patio muy temprano a recoger una ropa que tendí la noche anterior, me encontré con la niña quien muy educadamente me saludo buenos días, buenos días correspondí turbado por la sorpresa tratando de asimilar lo que estaba viendo. La niña quien por cierto se llama Carina tenía puesto un short de licra de color blanco muy ceñido al cuerpo y una blusa de manga larga y cuello de tortuga en color café claro también muy pegada.
Era una niña de tez blanca cabello negro largo y sedoso y ojos color miel, de aproximadamente 1.65 de estatura y algunos 56 kg .
Waaauuuu que cuerpazo, estaba lavando su uniforme en el lavadero; Que culonon, no ese culo no era de niña era de gente grande pensé y ya lo quisieran muchas; mientras seguía admirando una cintura perfectamente definida y angosta, unas caderitas amplias que resaltaban sus curvas acompañaban unas nalgas con mucha carnemedianamente grandes y voluminosas pero sin un gramo de grasa anchas en la parte de abajo y delgadas en la parte de arriba; me quede extasiado tratando de ocultar mi excitación y mi erección; que piel se veía tersa como la seda y blanca como el algodón y por si esto fuera poco se le marcaba la ropa interior también de color blanca, en una escena por demás excitante plagada de erotismo y magia, cachonderia infinita, que me proporcionaba un placer intenso un morbo seductor y que pechos como del tamaño de 1 naranja de mediano tamaño y de ellos se asomaban un par de aureolas bastante grandes que albergaban dos pezones que parecían diminutos volcanes con puntas que apuntaban ligeramente hacia arriba.

Inmediatamente empecé a platicar con ella aque escuela vas, tienes novio, como te trata tu mamay todas esas frases desgastadas que usamos para acercarnos a alguien que nos interesa. Con el pasar de los días me fui ganando su confianza invitándola a ella y a su hermanito a jugar videojuegos a la sala, les preparaba algo de comer o hacia palomitas en el micro ondas y cuando ella salía a lavar, me dedicaba a espiarla por la ventana o Salía a ayudarle.
Poco apoco empezamos a ser cada vez más amigos ya juguetear me hablaba de tu y me decía juani pues como ya mencione me llamo Juan Arturo y yo le decía cari pues ella se llama Carina, claro delante de su mama se refería a mi como señor y me hablaba de usted yo tenía por aquel entonces 24 años.
La fui enamorando despacio con detalles y regalos ,poco a poco y de vez en cuando la abrasaba y ella no decía nada por el contrario se pegaba más a mí, un día de tantos me lleve a Carina a mi sala a ver una película ese díaHacía mucho frio en particular,así que saque una cobija para taparnos por el frio la abrase y sin más nos volteamos a ver y yo le plante un tremendo beso en la boca, para mi sorpresa me respondió y nos comenzamos a besar,a partir de entonces nos besábamos como locos a pesar de que ella sabía que yo tenía novia no le importaba y buscábamos cualquier ocasión para besarnos después de unas semanas la empecé a acariciar de una forma más morbosa,empecéamasajear sus senos y ella melopermitía empecé a acariciar sus nalgas que eran mi delirio,acariciaba su culo jugaba con él podía a acariciarlo ami antojo y ella no decía nada, sin embargo yo sufría unas erecciones de campeonato y tenía que bajarlas masturbándome pensando en ella, como no la dejaban salir esperábamos a que su mama y su hermano se durmieran y nos veíamos en el patio por las noches yo la obligaba a que entrara a mi cuarto para besuquearla y así un día que la recosté en la cama y empecé abesarla ,sintió la erección de mi pene rosando con fuerza su vagina le dio miedo y súbitamente se paró y se fue corriendo, tiempo después cuando ya perdió el miedo a mis erecciones poco apoco la fui introduciendo en unos juegos sexuales que eran muy placenteros yo le decía que me dolía el pene que si me podía desabrochar el pantalón y aunque al principio no quería después accedió así que literalmente yo me desabrochaba el pantalón y dejaba asomarse mi verga aunque cubierta con la ropa interior y la acomodaba en medio de sus piernas
En ese hermoso hueco que se forma en donde terminan las piernas y comienza la vagina unos días después le dije que el calzón también me molestaba que si me lo podía bajar después de pensarlo un poco dijo que si así que yo me sacaba la verga del pantalón y se la ponía entre las piernas mientras la besaba de esta forma me vine entre sus piernas innumerables veces después más osado le pedía que se volteara dándome la espalda y le ponía la verga entre sus nalgas y simulábamos que asíamos el amor recuerdo que me venía a chorros la excitación era increíble pues a beses ella llevaba pantalones de mezclilla muy apretados que marcaban la silueta de su divina figura y al poner mi pene entre sus nalgas el rose de los pantalones en mi glande era delicioso;en otras ocasiones llevabashorts de licra o falda por lo que yo aprovechaba para subirle la falda y ponerle la verga directamente entre sus nalgas yo desnudo pero ella en ropa interior pues no se la quería quitar, en esta posición jugábamos a hacer el amor y cuando yo terminaba caballerosamente le daba clínex para que limpiara el esperma que mi amigo fiel había dejado entre sus piernas, entre su vagina, entre sus nalgas sin embargo no conseguía que ella se quitara la ropa interior pues le daba vergüenza; por ese tiempo la enseñe a masturbarme y fue algo que nos encantó no era raro que por las noches yo saliera al patio para llevarla a mi cuarto y después de un jueguito sexual ella terminara masturbándome deliciosamente para después con las manos llenas de mi esperma irse adormir para levantarse temprano al día siguiente.
Fue por esos días que pude conseguir que se quitara la ropa interior,hooooo que sorpresa una vaginapreciosa con vellos muy sedosos de color negro poblada solo en su parte baja y o que nalgas eran un sueño en esa ocasión también la pude convencer de ver una película porno, pues se mostraba muy renuente a ver este tipo de películas y apenasempezaba a verlas decía que le daban asco y se retiraba pero esa ves se quedó y la vio completa,escogí una que se llamaba cherripopers en donde un hombre maduro se cogía a puras jovencitas en situaciones cotidianas, como saliendo de la secundaria o después de ir a patinar; estaba tan caliente que cuando le baje el calzón su vagina goteaba abundanteslíquidos de color blanco opaco, que al escurrir dibujaban hilos de plataque bajaban por sus piernas así que aproveche para masturbarla con delicadeza y después chupar su vagina cosa que le encanto, daba unos gemidos de placer que fue necesario que se tapara la cara con una almohadapara mitigar el sonido de sus gritos y ese fue el comienzo de algo imparable,después de eso la enseñe a chupar mi verga lo hacía de una forma preciosa pues chupaba tanto que después de que yo me venía y ella se tragaba mi esperma el glande me quedaba muy sensible a cualquier rose y en esos pequeños segundos me poseía una felicidad infinita cada orgasmo que tenía con ella era como volver a nacer; a los pocos días accedió a que la penetrara vaginalmente recuerdo queEsa noche fui al patio y cuando la vi estaba hermosísima se había bañado y olía arosas dulces, tenía puestos unos pantalones de lino tipo pescadores muy apretados que realzaban sus formas y la hacían ver increíble mejor que cualquier artista, se había maquillado de una forma muy inocente y natural que realzaban su hermosura la se veia hermosa a no poder perecía una afrodita, una sirena abría envidiado su porte sus formas su belleza, yo ya no tenía ojos para nadie más ella era mi religión.
Lenta mente la lleve a mi cuarto y la comencéa desnudar disfrutándola a cada momento a cada beso a cada caricia; le practique el sexo oral y así lubricada como estaba y en esa misma posición recostada en mi cama con las piernas abiertas la empecé a penetrar poco a poco, que delicia que bella melodía, “No me despiertes si es un sueño de amor-déjame, déjame, que dormir es mejor” como decir con palabras algo que es indescriptible cualquier palabra quedaría chica pera ilustrar ese momento mágico la sensación tan fuerte de ese sentimiento; Después de que me vine seguíbesándola sin sacar mi miembro por no sé cuantos minutos,perdí la noción del tiempo me perdí en ella así como ella se perdió en mí, Cuando me levante me zumbaban los oídos me temblaban las piernas y la vi allí acostada, desnuda, satisfecha como una verdadera hembra experimentada que ha probado las mieles del amor de boca de su amante y perdonen si me pongo poeta pero una musa así, es capaz de inspirar cualquiera de las bellas artes.
Después de ese encuentro solo follábamos desenfrenadamente, o como decimos en Méxicocogíamos como conejos y en múltiples posiciones, así que lo mismo podía cogerla frente a frente los dos parados y mientras que la penetraba masajearle las nalgas con singular aficion o cogerla en esa misma posición parados pero ella dándome la espalda y penetrarla en la vagina por atrás o ponerla empinada sobre el buro mientras la cogía con fuerza.
El siguiente paso en nuestra relación fue el sexo anal, yo lo deseaba con locura pues lo que más me atraía de ella era su culito era fabuloso delicado siempre tan limpio con olor a rosas con unos pliegues preciosos que ocultaban un tesoro,abecés le metía un dedo en su traserito y me lo apretaba tan rico que quería ver como seria con mi verga,así que un día se lo propuse y acepto, pero esa noche su mama no se dormía y yo que ya no aguantaba más,así que en un momento que su mama entro al baño ella salió para decirme que esa noche era imposible, la acerquea mí con fuerza, la bese con furia intensa y le dije, imposible no, esta noche caparía al diablo por cogerte ese culito así que me metía suhabitación y me escondí en el closet ella estaba muy nerviosa,después de que su mama se metió a su cuarto salí del closet y quite una cobija de su cama puse una almohada y me arrodille a chupar su vagina, estaba calientísima atranque la puerta por si su mama desidia entrar de repente, la acosté en el suelo sobre la cobija y empecé a besar y lamer su ano ella se estremecía, cuando ya estuvo bastante lleno de saliva le metí un dedo después dos y ya no resistí mas me fui encima de ella, puse la almohada debajo para elevar su culo le enfile miverga y empecéa penetrarla lenta mente pero firme, ella se quejaba un poco por lo que fue necesario ponerle un cojín en la cara para que lo mordiera y seguirla penetrando; sus pliegues iban cediendo uno a uno que apretada estaba que sensación tan divina no se comparaba con nada que yo conociera, la fui penetrando despacio lentamente sin prisas hasta que finalmente la tubo toda adentro, la bese y pude ver una mueca en su cara mescla de dolor y placer y con esamuecame lo dijo todo,así que le di un poco de tiempo para que se recuperara y empecé a sacar y meter el pene de su ano cada ves un poco más rápido ya penetrarla más profundamente; se volvió loca mordía el cojín y apretaba con fuerza la cobija estaba poseída esa noche la cogídosvecesmás por el ano la segunda ves cara a cara levantando sus piernas para apreciar la cara de dolor que ponía al prodigar tal placer a su amante y la tercera la obligue a montarme yo acostado y ella arriba de frente a mí cara a cara,la deje que ella sola se penetrara el ano a sentones con mi verga y antes de amanecer me retire para que su mama no nos descubriera. Después de esto ya no teníamos limite asíamos detodo y en todos lados no importaba el lugar ni la hora éramos dos monstros sexuales, ella era mi amante, mi mujer, mi puta mi pación mi mundo y yo era su marido, su amante, su dueño, su mundo, era el degenerado que la sedujo y la volvió una maquina sexual.
“Yo tengo la culpa-
de que tú seas mala-
boca de chavala-
que yo enseñe a besar.”
Experimentamos muchas posiciones, llegamos a coger en su cuarto al lado de su hermano que dormía en la misma cama, y con su hermano a un lado yo la cogía por el culo con fuerza, mientras con una mano cubría su boca para que no gritara o la asía que se acostara de lado pero con las nalgas fuera de la cama y yo parado a un lado de la cama le fornicaba con furia el recto. Se me hiso vicio su culo, todos los días a partir de entonces nunca falto la penetración anal hasta que su madre empezó a sospechar y se cambiaron de casa,para entonces ella ya había cumplido los 15 años y ya llevábamospoco más de 1 año cogiendo.
No la volví a ver en unos meses; hasta que investigando conseguí la dirección del nuevo colegio en donde estaba estudiando,aunque las cosas ya habían cambiado pues ella ya tenía 16 años y aunqueseguía teniendo un cuerpazo fenomenal,ahora ella tenía novio sin embargo aun así la asía que se escapara del colegio para llevármela al motel y revivir muchos recuerdos dorados,me excitaba penetrarla por el ano mientras ella le llamaba por el celular a su novio y ver toda la serie de peripecias que tenía que inventar para que este no se diera cuenta y no escuchara sus gritos al llegar al orgasmocon mi verga adentro de su agujerito y asíestuvimos durante 6 meses más, pero por desgracia tuve queregresar a Durango pues mi madre estuvo enferma y ya no la volví a ver en varios años.
Hasta hace 15 díasque regrese a Zacatecas y la vi en la calle ella no me vio seguía con ese cuerpo de reina y esa cara divina,llevaba una niña pequeña en brazos y otraComo de 3 años de la mano que visión tan agradable, que bonito mi Dios que me dejaba verla otra vez ,pensé en hablarle para vernos y revivirviejos tiempos y gratos momentos, pero me falto valor me acobarde después de todo bien o mal ella ya tenía una familia y quien soy yo para destruirla, no yo no la destruiría yo asesinaría sin piedad alque atentara contra su felicidad, solo murmure para mis adentros, adiós Cari adiós amormío y deseédecirle a gritos para que todo el mundo supiera, Carina te amo por siempre, porsiempreeeeeeeeeeeeeeeeeee.Y quise preguntarle“Non ti ricordi di me” (No te acuerdas de mi). Pero nadie contesto mis preguntas, en voz baja murmureSe feliz y que dios te bendiga.
Y viendo como se alejaba Encendí un cigarro y me fui fumando su amor, con una sonrisa en los labios y un nudo en el corazón.
Juan Arturo servidor de ustedes les deja su msn para que lo contactenpana2844@hotmail.comsi alguna chica quisiera contactarme sería un verdadero placer, espero sus comentarios y gracias por leer esta historia verídica de este loco sujeto que todavía creé en el amor sobretodas las cosas como la mas pura de todas las religiones.

Mi Amor de 14 años

Sábado, enero 21st, 2012

Hola amigos he visitado muchos foros de relatos eróticos pero nunca me avía atrevido a contar mi experiencia así que este foro es el primer testigo de lo que me paso y ahora cuento, espero sea de su agrado y quisiera pedirles un favor a los moderadores que no lo editen por respeto al autor gracias.
Yo soy originario de Durango y Hace algunos años por cuestión de estudiar la licenciatura en psicología vine a la ciudad de Zacatecas en el centro del país en México aclaro para los compañeros que son extranjeros y no saben esto; Mi madre es nacida aquí en Zac. yes propietaria de una casa la cual estaba deshabitaday yo use para alojarme durante mis estudios en esta ciudad, con el tiempo me di cuenta que era demasiado espacio para mí solo y decidí rentar las habitaciones de la parte de atrás; son tres habitaciones juntas y cuentan con un baño propio tienen su puerta de entrada individual del resto de la casa y se puede entrar por la cochera de modo que compartimos la cochera de entrada y el patio trasero el cual da acceso a las habitaciones.
Final mente se lo rente a una señora que recién se había divorciado y tenía dos hijos una niña de 14 años y un niño de 8; se lo rente a un precio muy barato y no les dije nada a mis padres hasta algunos meses después, de esta forma no tenía que dar cuentas del dinero extra que recibía.
Un día que salí al patio muy temprano a recoger una ropa que tendí la noche anterior, me encontré con la niña quien muy educadamente me saludo buenos días, buenos días correspondí turbado por la sorpresa y tratando de asimilar lo que estaba viendo. La niña quien por cierto se llama Carina tenía puesto un short de licra de color blanco muy ceñido al cuerpo y una blusa de manga larga y cuello de tortuga en color café claro también muy pegada.
Era una niña de tez blanca cabello negro largo y sedoso y ojos color miel, de aproximadamente 1.65 de estatura y algunos 56 kg .
Waaauuuu que cuerpazo, estaba lavando su uniforme en el lavadero; Que culonon, no ese culo no era de niña era de gente grande pensé y ya lo quisieran muchas; mientras seguía admirando una cintura perfectamente definida y angosta, unas caderitas amplias que resaltaban sus curvas acompañaban unas nalgas con mucha carnemedianamente grandes y voluminosas pero sin un gramo de grasa anchas en la parte de abajo y delgadas en la parte de arriba; me quede extasiado tratando de ocultar mi excitación y mi erección; que piel se veía tersa como la seda y blanca como el algodón y por si esto fuera poco se le marcaba la ropa interior también de color blanca, en una escena por demás excitante plagada de erotismo y magia, cachonderia infinita, que me proporcionaba un placer intenso un morbo seductor y que pechos como del tamaño de 1 naranja de mediano tamaño y de ellos se asomaban un par de aureolas bastante grandes que albergaban dos pezones que parecían diminutos volcanes con puntas que apuntaban ligeramente hacia arriba.

Inmediatamente empecé a platicar con ella aque escuela vas, tienes novio, como te trata tu mamay todas esas frases desgastadas que usamos para acercarnos a alguien que nos interesa. Con el pasar de los días me fui ganando su confianza invitándola a ella y a su hermanito a jugar videojuegos a la sala, les preparaba algo de comer o hacia palomitas en el micro ondas y cuando ella salía a lavar, me dedicaba a espiarla por la ventana o Salía a ayudarle.
Poco apoco empezamos a ser cada vez más amigos ya juguetear me hablaba de tu y me decía juani pues me llamo Juan Arturo y yo le decía cari claro delante de su mama se refería a mi como señor y me hablaba de usted yo tenía por aquel entonces 23 años.
Yo la fui enamorando poco a poco y de vez en cuando la abrasaba y ella no decía nada por el contrario se pegaba más a mí, un día de tantos me lleve a Carina a mi sala a ver una película ese díaHacía mucho frio en particular,así que saque una cobija para taparnos por el frio la abrase y sin más nos volteamos a ver y yo le plante un tremendo beso en la boca, para mi sorpresa me respondió y nos comenzamos a besar,a partir de entonces nos besábamos como locos a pesar de que ella sabía que yo tenía novia no le importaba y buscábamos cualquier ocasión para besarnos después de unas semanas la empecé a acariciar de una forma más morbosa,empecéamasajear sus senos y ella melopermitía empecé a acariciar sus nalgas que eran mi delirio,acariciaba su culo jugaba con él podía a acariciarlo ami antojo y ella no decía nada, sin embargo yo sufría unas erecciones de campeonato y tenía que bajarlas masturbándome pensando en ella, como no la dejaban salir esperábamos a que su mama y su hermano se durmiera y nos veíamos en el patio por las noches yo la obligaba a que entrara a mi cuarto para besuquearla y así un día que la recosté en la cama y empecé abesarla ,sintió la erección de mi pene rosando con fuerza su vagina le dio miedo y súbitamente se paró y se fue corriendo, tiempo después cuando ya perdió el miedo a mis erecciones poco apoco la fui introduciendo en unos juegos sexuales que eran muy placenteros yo le decía que me dolía el pene que si me podía desabrochar el pantalón y aunque al principio no quería después accedió así que literalmente yo me desabrochaba el pantalón y dejaba asomarse mi verga aunque cubierta con la ropa interior y la acomodaba en medio de sus piernas
En ese hermoso hueco que se forma en donde terminan las piernas y comienza la vagina unos días después le dije que el calzón también me molestaba que si me lo podía bajar después de pensarlo un poco dijo que si así que yo me sacaba la verga del pantalón y se la ponía entre las piernas mientras la besaba de esta forma me vine entre sus piernas innumerables veces después más osado le pedía que se volteara dándome la espalda y le ponía la verga entre sus nalgas y simulábamos que asíamos el amor recuerdo que me venía a choros la excitación era increíble pues a beses ella llevaba pantalones de mezclilla muy apretados que marcaban la silueta de su divina figura y al poner mi pene entre sus nalgas el rose de los pantalones en mi glande era delicioso;en otras ocasiones llevabashorts de licra o falda por lo que yo aprovechaba para subirle la falda y ponerle la verga directamente entre sus nalgas yo desnudo pero ella en ropa interior pues no se la quería quitar, en esta posición jugábamos a hacer el amor y cuando yo terminaba caballerosamente le daba clínex para que limpiara el esperma de entre sus piernas, de entre su vagina, de entre sus nalgas sin embargo no conseguía que ella se quitara la ropa interior pues le daba vergüenza; por ese tiempo la enseñe a masturbarme y fue algo que nos encantó no era raro que por las noches yo saliera al patio para llevarla a mi cuarto y después de un jueguito sexual ella terminara masturbándome deliciosamente para después con las manos llenas de mi esperma irse adormir para levantarse temprano al día siguiente, fue por esos días que pude conseguir que se quitara la ropa interior,hooooo que sorpresa una vaginapreciosa con vellos muy sedosos de color negro poblada solo en su parte baja y o que nalgas eran un sueño en esa ocasión también la pude convencer de ver una película porno, pues se mostraba muy renuente a ver este tipo de películas y apenasempezaba a verlas decía que le daban asco y se retiraba pero esa ves se quedó y la vio completa,escogí una que se llamaba cherripopers en donde un hombre maduro se cogía a puras jovencitas en situaciones cotidianas, como saliendo de la secundaria o después de ir a patinar, estaba tan caliente que cuando le baje el calzón su vagina goteaba abundanteslíquidos de color blanco opaco, que al escurrir dibujaban hilos de plataque bajaban por sus piernas así que aproveche para masturbarla con delicadeza y después chupar su vagina cosa que le encanto, daba unos gemidos de placer que fue necesario que se tapara la cara con una almohadapara mitigar el sonido y ese fue el comienzo de algo imparable después de eso la enseñe a chupar mi verga, lo hacía de una forma preciosa pues chupaba tanto que después de que yo me venía y ella se tragaba mi esperma el glande me quedaba muy sensible a cualquier rose y en esos pequeños segundos me poseía una felicidad infinita cada orgasmo que tenía con ella era como volver a nacer; a los pocos días accedió a que la penetrara vaginalmente recuerdo queEsa noche fui al patio y cuando la vi estaba hermosísima se había bañado y olía arosas dulces, tenía puestos unos pantalones de lino tipo pescadores muy apretados que realzaban sus formas y la asían ver increíble mejor que cualquier artista se había maquillado de una forma muy inocente y natural que la asían verse hermosa, ya no tenía ojos para nadie más ella era mi religión.
Lenta mente la lleve a mi cuarto y la comencéa desnudar disfrutándola a cada momento a cada beso a cada caricia; le practique el sexo oral y así lubricada como estaba y en esa misma posición recostada en mi cama con las piernas abiertas la empecé a penetrar poco a poco, que delicia que bella melodía, “No me despiertes si es un sueño de amor, déjame, déjame, que dormir es mejor” como decir con palabras algo que es indescriptible cualquier palabra quedaría chica pera ilustrar ese momento mágico;después de que me vine seguíbesándola sin sacar mi miembro por no sé cuantos minutos perdí la noción del tiempo me perdí en ella así como ella se perdió en mí. Cuando me levante me zumbaban los oídos me temblaban las piernas y la vi allí acostada, desnuda, satisfecha como una verdadera hembra experimentada que ha probado las mieles del amor de boca de su amante y perdonen si me pongo poeta pero una musa así, es capaz de inspirar cualquiera de las bellas artes.
Después de ese encuentro solo follábamos desenfrenadamente, o como decimos en Méxicocogíamos como conejos y en múltiples posiciones, así que lo mismo podía cogerla frente a frente los dos parados y mientras que la penetraba masajearle las nalgas con singular aficion o cogerla en esa misma posición parados pero ella dándome la espalda y penetrarla en la vagina por atrás o ponerla empinada sobre el buro mientras la cogía con fuerza.
El siguiente paso en nuestra relación fue el sexo anal, yo lo deseaba con locura pues lo que más me atraía de ella era su culito era fabuloso delicado siempre tan limpio con olor a rosas con unos pliegues preciosos que ocultaban un tesoro,abecés le metía un dedo y me apretaba tan rico que quería ver como seria con mi verga así que un día se lo propuse y acepto, pero esa noche su mama no se dormía y yo que ya no aguantaba más,así que en un momento que su mama entro al baño ella salió para decirme que esa noche era imposible, la acerquea mí con fuerza, la bese con furia intensa y le dije, imposible no, esta noche caparía al diablo por cogerte ese culito así que me metía suhabitación y me escondí en el closet ella estaba muy nerviosa,después de que su mama se metió a su cuarto salí del closet y quite una cobija de su cama puse una almohada y me arrodille a chupar su vagina, estaba calientísima atranque la puerta por si su mama desidia entrar de repente, la acosté en el suelo sobre la cobija y empecé a besar y lamer su ano ella se estremecía, cuando ya estuvo bastante lleno de saliva le metí un dedo después dos y ya no resistí mas me fui encima de ella, puse la almohada debajo para elevar su culo le enfile miverga y empecéa penetrarla lenta mente pero firme, ella se quejaba un poco por lo que fue necesario ponerle un cojín en la cara para que lo mordiera y seguirla penetrando, sus pliegues iban cediendo uno a uno que apretada estaba que sensación tan divina no se comparaba con nada que yo conociera la fui penetrando despacio lentamente sin prisas hasta que finalmente la tubo toda adentro, la bese y pude ver una mueca en su cara mescla de dolor y placer y con esamuecame lo dijo todo,así que le di un poco de tiempo para que se recuperara y empecé a sacar y meter el pene de su ano cada ves un poco más rápido ya penetrarla más profundamente; se volvió loca mordía el cojín y apretaba con fuerza la cobija estaba poseída esa noche la cogídosvecesmás por el ano la segunda ves cara a cara levantando sus piernas para apreciar la cara de dolor que ponía al prodigar tal placer a su amante y la tercera la obligue a montarme yo acostado y ella arriba de frente a mí,la deje que ella sola se penetrara el ano a sentones con mi verga y antes de amanecer me retire para que su mama no nos descubriera,después de esto ya no teníamos limite asíamos detodo y en todos lados no importaba el lugar ni la hora éramos dos monstros sexuales, ella era mi amante, mi mujer, mi puta yo era su marido, su amante, su dueño, era el degenerado que la sedujo y la volvió una maquina sexual. “Yo tengo la culpade que tú seas mala, boca de chavalaque yo enseñe a besar.”
Experimentamos muchas posiciones llegamos a coger en su cuarto al lado de su hermano que dormía en la misma cama, y con su hermano a un lado yo la cogía por el culo con fuerza, mientras con una mano cubría su boca para que no gritara, o la asía que se acostara de lado pero con las nalgas fuera de la cama y yo parado a un lado de la cama le fornicaba con furia el recto; se me hiso vicio su culo, todos los días a partir de entonces nunca falto la penetración anal hasta que su madre empezó a sospechar y se cambiaron de casa,para entonces ella ya había cumplido los 15 años y ya llevábamospoco más de 1 año cogiendo.
No la volví a ver en unos meses; hasta que investigando conseguí la dirección del nuevo colegio en donde estaba estudiando,aunque las cosas ya habían cambiado pues ella ya tenía 16 años y aunqueseguía teniendo un cuerpazo fenomenal,ahora ella tenía novio sin embargo aun así la asía que se escapara del colegio para llevármela al motel y revivir muchos recuerdos dorados,me excitaba penetrarla por el ano mientras ella le hablaba por el celular a su novio y ver toda la serie de peripecias que tenía que inventar para que este no se diera cuenta y no escuchara sus gritos al llegar al orgasmocon mi verga adentro de su agujerito y asíestuvimos durante 6 meses más, pero por desgracia tuve queregresar a Durango pues mi madre estuvo enferma y ya no la volví a ver en varios años.
Hasta hace 15 díasque regrese a Zacatecas y la vi en la calle ella no me vio seguía con ese cuerpo de reina y esa cara divina,llevaba una niña pequeña en brazos y otraComo de 3 años de la mano que visión tan agradable, que bonito mi Dios que me dejaba verla otra vez pensé en hablarle para vernos y revivirviejos tiempos y gratos momentos, pero me falto valor me acobarde,después de todo bien o mal ella ya tenía una familia y quien soy yo para destruirla, no yo no la destruiría yo asesinaría sin piedad alque atentara contra su felicidad, solo murmure para mis adentros, adiós Cari adiós amormío y deseédecirle a gritos, Carina te amare por siempre, porsiempreeeeeeeeeeeeeeeeeee.Y preguntarle“Non ti ricordi di me” (No te acuerdas de mi). Pero nadie contesto mis preguntas, solo atine a decir en voz baja, Se feliz y que dios te bendiga.
Encendí un cigarro y me fui fumando su amor con una sonrisa en los labios y un nudo en el corazón.
Me llamo juan Arturo y mii msn es pana2844@hotmail.comsi alguna chica quiere contactarme sería un placer espero sus comentarios y gracias por leer esta historia verídica de este loco sujeto que todavía creé en el amor sobretodas las cosas.

La verdad es que siempre he sido una chica muy especial

Viernes, noviembre 4th, 2011

La verdad es que siempre he sido una chica muy especial

Iniciare diciendo que si existen los héroes en todos lados, siempre que exista una persona con iniciativa y logre sus objetivos, habrá héroes.

Esta historia se comienza hace muchos años en un lugar como cualquiera donde pasan injusticias, este relato es el principio de mi heroica vida, en un principio nací en una familia pequeña solo mis padres y yo; siempre fueron una pareja muy sólida pero al ir creciendo recuerdo que tenían algunas discusiones hasta que un día mi madre nos abandono.

Años después me padre me dijo que había sido una injusticia el abandono de mi madre, siempre me hablo de que hay personas que no les importa el sufrimiento de los demás y están dispuestas a obtener beneficios por sobre las personas y sus sentimiento. Mi madre nos abandono siendo yo muy niña apenas y la recuerdo, se fue dijo mi padre con alguien que la molestaba siempre y la acosaba cada que podía, ella perdió la batalla y se entrego a ese mundo que le ofrecía el villano.

Mi padre se devasto pero se prometió que lucharía como pudiera para evitar esas injusticias lo mas que pudiera, de niña comenzó poco a poco mi entrenamiento sabiendo muy bien que tendríamos que sacrificar mucho para luchar contra los entes malignos como los que se llevaron a mi madre, y la única forma era prepararnos muy bien y listos para todo.

Esperando tener la oportunidad para describir en otro relato como fue mi entrenamiento me remitiré a como nació nuestras personalidades secretas y nos hicimos héroes de muchas personas; de niña mi padre me dejaba ser libre, si no quería vestir me permitía andar sin ropa en casa también como debía estar siempre preparada nunca limito mi acceso a la información, no había internet pero siempre me dejo ver sus revistas y las películas todas sin restricciones.

Aprendía rápido, de niña era una esponja aprendiendo sola y sin que mi padre tuviera influencia sobre mi, con las revistas y películas además de muchos libros, aprendí que tenia un poder muy grande justo debajo de mi estomago, mi padre descubrió mis habilidades una ocasión que regreso temprano del trabajo y me encontró tocando muy torpemente mi rajita, al ser siempre tan liberal comprendió que seria yo parte de su meta de evitar las injusticias y era el tiempo de empezar un entrenamiento mas practico, el me enseño todo lo que se hoy en día.

Fueron años de mucho trabajo, diré que el me mostró el poder de mi cuerpo enseñándome como usarlo para derrotar a los enemigos, me enseño que puedo ser capaz de quitar la energía de cualquier malvado y que nunca debía rendirme; usaría todo lo que me enseño para salir victoriosa siempre, fue muy duro convertirnos en lo que ahora somos pero valió la pena, el sudor y los líquidos expulsados fueron el mayor logro de ambos.

Mi padre y yo nunca dejamos de entrenar, siempre me enseña posiciones mas fuertes para mis enemigos o buscamos siempre artilugios y equipamientos para usarlos en batalla, además de entrenarme para soportar si llego a ser victima de esos mismos, por ejemplo uno, el condón; fue el primero con el que entrene y me familiarice, otro uno de los que uso mas, fue un dildo vibrador que es de mis artilugios favoritos; ese entrenamiento fue muy difícil tanto es saber usarlo como el hacerme mas fuerte a sus efectos para las batallas pero como ya les dije, eso será otro capitulo.

Teniendo ya 19 años llego el momento que nos dejaría en la posteridad, mi padre nunca lo planeo ni yo sabia si estaría lista, solo paso como pasa siempre a los superhéroes no fue una situación buscada, solo paso; mi padre llego una tarde a casa diciéndome que había visto un villano como el que se llevo a mi madre que teníamos que hacer justicia y detenerlo, no comprendía, me explico que mi madre siempre era buena y nos quería mucho pero que siempre actuaba extraño al regresar de la calle, me contó que un malvado siempre que la veía le decía muchas cosas pervertidas y lo que le gustaría hacerle a mami, que era un acosador y que buscaba que ella se fuera con los villanos y lo logro, un día simplemente se fue con el abandonándonos; hasta ese momento supe la verdad y le dije a mi padre que teníamos que hacer algo.

El me contó que este villano parecía diferente que podría perderme si nos enfrentábamos a el sin saber mas, así que lo investigo días y me dijo que era un ente maligno que salía todos los días al portón de su casa a la hora en que las jovencitas de una secundaria iban de regreso, que el les decía muchas porquerías y que a veces intentaba acercarse a ellas además que un poco mas tarde salían también chicas de preparatoria y continuaba con su tormenta de maldad.

Este monstro vivía solo y al parecer su casa era algo pequeña según me describió tenia techo de lamina de asbesto lo cual podría indicarnos que no tenia otras ideas en su cabeza mas que vivir para la maldad y la injusticia, también me dijo que podría ser difícil reto para mi ya que aparentaba una edad de 55 a casi 60 años, era calvo con una melena de canas en la nuca, delgado pero con una panza notable, faltaban dos dientes uno de en medio de la parte superior y otro lateral derecho, tez morena, usaba sandalias, pantalones de tela y camisetas de tirantes blancas por lo regular siempre roídas y al parecer también estaba bien entrenado por que lo veía tocarse todo el tiempo su arma debajo de su pantalón.

Al darme mi padre toda esa información me dijo que no era un enemigo para mi, que buscaría otra forma de detenerlo y yo entre en esa fase de arrepentimiento donde se duda de las capacidades y prefiere una acobardarse.

Pasaron mas días y mi padre seguía intentando saber como detenerlo, me decía que eran muchas jovencitas en peligro que alguna podría abandonar su hogar como lo hizo mi madre, yo seguía teniendo miedo pero sabia que todo dependía de mi y si no hacia nada las injusticias seguirían, así que le dije que lo enfrentaría que podríamos perder pero que no nos rendiríamos tan fácil.

Al ser mi primer supervillano mi padre en base a sus investigaciones me equipo para la batalla, en principio el sabia que debía tener una forma de recibir los ataques finales del villano, no había otra forma que planear el final de la batalla para ganarla, entonces la única manera de no ser dañada por esos últimos recursos era dirigir esos ataques a un punto neutro donde no me afectaría de forma critica; mi pubis debía ser rasurado y depilado por completo, no tendría ni un solo rastro de vello en el.

A continuación mi rajita tenia que estar lista para pelear brutalmente, así que mi papi tendría que ayudarle: primero haciendo calentamiento con el, como siempre en los entrenamientos, después seria impregnada con un lubricante de estimulación para tener siempre la delantera en la batalla eso era también para el orificio de mi colita, tenia que estar listo para ayudarme en caso extremo de lucha.

Aproveche la distracción de papi para añadir un aditamento infalible para mi ventaja, una especie de joya que se usa para la piel justo arriba de mi botoncito para mantener siempre la atención de mi enemigo al final después del calentamiento la pondría.

Siguiendo con mi preparación igual que las anteriores una de mis armas mas usadas serian mis nenas como las digo, son talla 34b pero son letales; serian un día antes del enfrentamiento humectadas y amasadas por mi papi y previo al encuentro con el villano serian suavizadas por crema reafirmante y los pezones humectados con brillo para labios de sabor a fresa igual que mi boca dándome un toque inocente y natural haciéndome invencible.

Teniendo ya cubierta la estrategia de batalla y de cómo usaría mis atributos continuo con el equipo que tenia que usar, no dejando detalle mínimo fuera, me dijo que mis pies podrían ser importantes para este reto así que sugirió que usara unos anillos para los dedos que usaba en la playa, mas unos tacones estilo sandalias para resaltar mis deditos y realzar mis piernas y colita a su ves esta seria protegida por parte de mi primer uniforme de tantos que usaría, un tanga elegido por mi padre de mi basto guardarropa: negro, tela de encaje muy fina transparente, de corte triangular atrás y de frente dejando ver mis armas casi por completo como si hiciera aun mas falta provocar a mi primer enemigo.

Mi padre tenia todo calculado y sabia muy bien lo que hacia ya que eligió una blusa negra igual de tirantes con encaje transparente del escote a donde termina dejando solo ver el inicio de mis nenas y mi lindo ombliguito el resto era de tela suave ajustada sabia que en la batalla tendría que demostrar mi superioridad por supuesto luciendo linda en mi súper uniforme además no llevaría sostén para que mis pezones como lanzas pudieran atrapar a mi enemigo, después el me dijo que usaría una falda corta de tela de algodón muy ajustada estaba seguro que se rendiría casi sin luchar con ese tipo de equipamiento solo que yo insistí que no estaba lista para eso, le pedí que como apoyo me dejara usar uno de mis pantalones ajustados que uso para el gym también por que estaría un poco mas protegida en caso de tener que escapar si no lo vencía. Acepto con recelo pero me dijo que el color seria blanco para no perder la intención de mi enemigo resaltando el tanga oscuro que llevaría.

Ya con el plan listo nos dispusimos a planear la logística, el malvado viejo verde estaba siempre casi desde las 12 del día esperando en el portón de su casa la salida de las nenas de secundaria y aprovechando también la antelación de las madres al ir al mercado y después pasar por sus hijos, esperaríamos un poco y después pondríamos y justo cuando la calle estuviera sola entraríamos en acción.

La noche anterior estaba muy nerviosa y mas que mi padre no permitió entrenamiento de ningún tipo en casa, me dijo que tendría que estar lista y descansada para luchar con todo mi ser contra el mal, a la mañana siguiente el día de mi primera batalla sabia lo que tenia que hacer iniciaría con un poco de ejercicio en la bicicleta fija no exagerado solo era para tener firmes y listos todos mi músculos, después tendría que asearme toda a conciencia, lavar todos mis orificios y depilar mi rajita a detalle ya que antes tendría el alistamiento con papi. Al salir de la ducha me dijo mi padre que me secara y humectara muy bien todo mi cuerpo y que pasaríamos a preparar mis hoyitos para la batalla, solo diré que el entrenamiento fue muy diferente a lo acostumbrado, mi papi se esmero en dejar lubricado muy bien todo para no perder la pelea, terminando me dijo: nena has superado a tu maestro ahora estas lista.

Ya era casi el momento, me maquille muy ligero y me puse mi armadura desde los anillos de los pies hasta el brillo de labios, era el momento de apresurarme, papi saco el súper vehículo y espero a su compañera de combate, al salir lista subí al auto y me dijo: oooh nena eres ya toda una heroína te ves lista para pelear con una banda de supervillanos.

De camino puse en mis pezones el brillo de labios, acomode el tanga apretadito y ajuste muy bien mis sandalias; mi padre recordó algo que era crucial y no había mas tiempo tenia que tener lista mi boca asi que me puso alistarla en el auto primero uno de sus dedos sirvió de calentamiento y después en un esfuerzo por su olvido saco su herramienta de entrenamiento y me puso a chupar muy fuerte mientras manejaba y como una señal después de tanto aprender a usar mi boca logre que mi padre disparara dentro en pocos minutos de mamarlo, me dio mucho gusto ya que pocas veces lograba ganarle as;, trague mi desayuno con mucho gusto pues me llenaría de energía para lo que seguiría.

Llegamos a nuestro destino, era el momento de la verdad, esperamos bastante mientras papi me ayudaba a mantener mi fuerza jugando con la mano metida por atrás en mi pantaloncito de gym jugando con mi colita y dando uno que otro pellizco a mis puntas pezones, era como el masaje que le dan a los boxeadores justo antes de la pelea.

No sabría recordar cuanto esperamos pero ya me sentía mas que lista para salvar a todas esas mujeres inocentes, de repente mi padre lo vio saliendo al protón, era justo como lo describió y parecía que apenas se había despertado por su poco pelo desarreglado y sus pies solo con calcetines y chancletas, ya no podía mas todo ese entrenamiento ya me tenia lista para enfrentar ese reto; entonces me dijo mi padre sacándome la mano y dejando de pellizcarme: es el hija… llego el momento, estas lista?

Yo solo asentí con la cabeza viendo al enemigo y saque mi brillo de labios para retocarme la boca y discretamente subí mi blusa y retoque mis pezones ya durísimos por los pellizcos de papi y le dije: listo es el momento de la verdad, confío en lo que dices salvare muchas chicas inocentes papi. Ajuste mi blusa, subí mi tanga dejándola muy pegadita igual que mi pantalón y pedí a mi padre suerte. El parecía muy preocupado asi que me pidió esperar y que repasáramos aquel dialogo que probablemente me diría el villano, mientras mirábamos como estaba en su portón tocándose su espada malévola debajo del pantalón como afilándola el muy desgraciado.

No había mas que hacer, el momento había llegado, solo yo podría con este reto y puse alto a mi padre con sus recomendaciones para la pelea, pare en seco de atenderlo y le dije: basta papi, no hay mas que ir a enfrentar ese viejo puerco por la justicia, mírame y espero estés orgulloso de mi. Le di un beso apenas de pajarito y me salí del auto.

Me acomode mi súper traje de todo a todo, a pesar de las practicas de vestuario con papi esta ves me sentía mas imponente que nunca, sentía muy firme mi caminar con mi cuerpo listo bien trabajado para dar lo mejor en el enfrentamiento, mi colita sentía que era invadida por el tanga tan fino y mi pantalón de licra pero era la indicación de que estaba mas que preparada. Camine un poco mas cerca y vi que mi primer enemigo estaba mirando hacia la otra esquina, solo veía su cabeza calva con su melena enmarañada en la nuca sus manos una en la cintura y la otra lo mas seguro por la posición tocándose su asqueroso artilugio de maldad; viejo maldito asqueroso pensé, ahora veras lo que te espera, continúe caminando esperando no hubiera mas testigos de mi heroico enfrentamiento apure mi paso y me cruce inesperadamente por su mirada.

Sentía que mis pezones se afilaban más justo al pasar junto a el, como esperando atacar y tenia temor de que mi rajita respondiera a destiempo mojando mi tanga y pantalón, al pasar el dijo: mamaciiita!!!! Que ricura de culo tienes!!!! , dejame mamar esas tetas!!!! Que puta te ves asi vestida…

Me puse muy nerviosa pero todo iba de acuerdo al plan según súper papi, me esforcé en no responder nerviosa y me detuve dándome la vuelta para responderle: que le pasa viejo puerco??? Pelado!!, métase con la más vieja de su casa. -puerco? Mira lo que te vas a comer mamita- me respondió mientras se tomaba su cosa asquerosa con la mano arriba del pantalón; no pude ver bien pero sentí que podría ser un gran error haber ido a enfrentarlo, – se te antojo verdad niña? Quieres? Gusta mucho a todas las nenas- me continúo diciendo mientras se apretaba más y sacudía fuerte con todo y pantalón.

-Que asco marrano pervertido!!! Seguramente usted es el que molesta a mi hermana, desgraciado; dígame por que molesta a las niñas de la secundaria??? Son menores de edad que no le da vergüenza? Lo pueden meter a la cárcel viejo asqueroso!!!- respondí a sus comentarios, poniéndome mas derecha sacando mas mis nenas y poniendo las manos en mi cintura para marcar mas todas mis curvas.

-Mira putita que has salido como vas por la calle y me dices asqueroso?? Mi verga vieja es la gloria para muchas niñas… todas son unas calientes deseosas, ven deliciosa ya veras que rico sentirás te va encantar- me dijo mientras con una mano seguía apretando su cosa y con la otra queriéndome como tocar el hombro.

Era asombroso; todo iba de acuerdo al plan de papi, le aparte la mano con un golpe de mi mano y le dije: que le pasa viejo asqueroso??? Déjeme!!! Que no entiende que son niñas a las que molesta? No se meta con mi hermana ni con ninguna mujer viejo pervertido marrano!!!- el malvado villano se quedo viéndome con nervios, sabia que hacia mal y que era momento de que alguien le pusiera el alto a toda su perversidad asi que no atinaba a decir algo solo se soltó su arma principal y dio pasos atrás como queriendo regresar al marco de su portón sintiéndose intimidado.

Súper papi había prácticamente adivinado los movimientos y lo que haría, el sabia lo imponente que me encontraba y que el plan seria un éxito asi que me sentí muy poderosa confiando en todo lo que pasaría; continúe con el plan y le dije al malvado –que asco seguramente solo vive para molestar niñas, nosotros no podemos estar detrás de mi hermanita siempre déjela en paz, que quiere ir a la cárcel? Que quiere para dejar de molestar a todas las mujeres que pasan?- poniendo mi cara un poco mas amable al decir lo ultimo

El enemigo no seria fácil, en cuanto le dije eso puso una cara aun mas malvada viéndome de pies a cabeza y me dijo: -bueno si quieres podemos hacer algo, solo dejame disfrutar y comerte y no molestare jamás a tu hermana ni a ninguna mujer que pase por mi casa, lo prometo… con una deliciosa como tu para que buscaría mas?- era increíble mi cuerpo pedía batalla con el enemigo y todo se estaba poniendo a modo para hacerlo, sentí como mis afilados pezones apuntaron muy duro a mi primer reto y le respondí –usted no se atreva a tocar a mi hermana ni a molestarla jamás viejo marrano y seguro me pide eso a cambio por que sabe que no lo hare y asi seguirá molestando a cuanta mujer pase por su portón pero esta vez pagara toda su maldad pervertido.

Mi posición aun la exagere mas, saque mas mis nenas y mi colita dejando solo una mano en mi cintura; el malvado villano no podía creer lo que estaba pasando y sujetando aun mas fuerte su arma ya crecida por arriba del pantalón me dijo –oooh no la molestare mas nena lo prometo, tu veras lo que es bueno vas a sentir rico en todos tus hoyos, mira todo esto es para ti todo marrano y cochino veras que regresaras- era increíble con el cinismo que me hablaba mi enemigo tenia ya que detenerlo ese desgraciado cerdo no volvería a las andadas, lo mire de arriba abajo y sonriendo dije mordiéndome un poco el labio –ok viejo asqueroso veremos quien puede mas estoy segura que lleva años sin tener a nadie en su casa y lo comprobare, pero tiene que darme su palabra que no volverá a las andadas puerco- no podía creer lo que le decía estaba a punto de darse la primera gran batalla de mi vida, el tipo solo dijo –pues ven, entra nenita deliciosa ya veras no sabes lo que te espera- abrió si portón y me hizo pasar, yo mire un poco de reojo a donde estaba el carro de mi papi y solo vi que ya no estaba dentro nadie.

Entre al lugar de la batalla era peor de lo que esperaba su portón era de un patio grande de piso de tierra y lodo lleno de cosas como sacadas de un basurero había llantas usadas, maderas de desperdicios como de muebles, hasta un colchón ya sin el forro solo los alambres y del lado derecho estaba su casa hecha de paredes de ladrillos pintados de azul y techo de la mina de asbesto, parecía que no vivía nadie mas que el por el tamaño y de puerta solo tenia una cortina de tela; seria complicado luchar contra la villanía en ese lugar pero mi papi ya me había entrenado mucho como para retirarme, hice de cuenta que era un lugar tétrico donde no sabría con que o a que me enfrentaría pero tendría que dar todo para salir victoriosa.

En el momento que cerro el portón el viejo verde supe que no habría paso atrás pero fuera de lo que me imagine el empezó a portarse un tanto diferente conmigo, como mas atento y agradecido de haber entrado a su guarida me cedió el paso y me abrió su cortina de puerta para que pasara había dejado a un lado los malos modos y su comportamiento era como un novio adolecente que perdería su virginidad conmigo. El interior de su malévola casa no era muy diferente al exterior, tenia muchos muebles amontonados, las ventanas apenas dejaban pasar un poco de luz y había ropa amontonada por todo el piso, me parecía una bodega donde hacen donaciones de todo tipo para la gente pobre solo con todas las paredes decoradas muy a conciencia de posters e imágenes de mujeres desnudas o de revistas pornográficas; mi enemigo no había dejado un solo espacio sin decorar con infinidad de obscenidades.

Aquel villano no perdió detalle de cómo reaccione al ver su casa, y haciendo una mueca dijo –disculpa nenita el desastre y el olor, no he tenido tiempo de limpiar; pero ponte cómoda estas en tu casa y has lo que se te de la gana, yo me pondré listo en un momento, si te soy honesto siempre fantasee con un momento asi pero nunca había llegado a este punto con nadie espero no te arrepientas de sacrificarte por tu hermanita- masajeo su pene por arriba del pantalón y dio pasos atrás como encaminándose a otro cuarto en un gesto de no perderme de vista.

Aun con todo mi entrenamiento estaba muy nerviosa sabia que no seria fácil aunque con el cambio de actitud de mi enemigo me sentí mas superior a el y le dije acomodando un poco mi blusa –lo sabia viejo verde!! Usted solo se dedica a molestar inocentes… pero esta bien, dígame entonces como le gustaría cobrarse me quiere asi como estoy o me pongo más cómoda???- separe mis piernas y puse mis pulgares en el resorte de mi pantalón justo arriba de mi pubis, levante mas mi colita y lo mire con muchas ganas de enfrentarlo. Sus ojos no lo creían me miraba de todo a todo y hacia como gesto de abalanzarse sobre mi y regresaba al marco de la puerta, yo por fin sonreí y el solo atinaba a tocarse su arma mas poderosa entre sus piernas, me dijo – ooh que buena estas mamita, ponte como quieras veras que no te arrepentirás me voy a poner algo que tengo listo desde hace mucho tiempo, yo te digo cuando entres nena.

Era el momento asi que decidiría como lo enfrentaría jamás creí que tuviera esa opción pero aprovecharía esta oportunidad y recordando las veces que tenia mejor rendimiento en mis entrenamientos con mi papito solo me quite mi pantaloncito ajustado, acomode el tanga, me sentí muy imponente con esos tacones no le tendría piedad a mi enemigo, los pezones en mis nenas no podían mas se pusieron tan duros que sentí como jalaban muy leve tela de mi blusa y en ese momento el malvado ser me llamo diciéndome que estaba listo que pasara a su recamara.

Con el paso firme que me infundaba mi libido camine hacia la cortina de el marco y al abrirla fue algo impresionante, sabia que no seria sencillo desde un principio pero el ver en primer plano a mi enemigo me lo confirmo, estaba parado junto a una cama matrimonial supuse, desnudo casi por completo lo que traía puesto era una especie de traje de lucha como del corte de las olimpiadas pero hecho de cinturones de cuero y con estoperoles, no le cubría nada sus partes mas letales, como su pene estaban solo ajustadas por los cinturones pero libres, vi su arma principal era un tamaño promedio delgada diría yo pero su punta era muy gorda recordándome la forma de un hongo, los cinturones pasaban por su pansa muy desproporcionada con el resto de su cuerpo era grande y cruzando por su pecho solo dejaba ver los pezones oscuros llenos de vello atraves de aros de metal igual como por donde salía su pene que estaba flácido pero tomando la firmeza a la que me enfrentaría. El resto de la habitación había algunos montones de ropa que por el olor no me pareció muy limpia; era un olor de ropa sudada ya seca, me resulto un poco desagradable pero no asfixiante y al igual que el resto de su casa las paredes decoradas muy a su estilo, frente a su cama había un televisor con una película porno ya puesta y montones de discos por su cómoda igual que revistas.

Aun con la confianza de mi excitación tuve temor, quise salir corriendo al ver esa imagen, lo vi como un demonio mirándome de arriba abajo y sonriendo de oreja a oreja me dijo – ven entra sube a la cama nenita ya veras que después no te lo pediré estoy listo para darte todo mi placer- no pensé mas, sabia que no había regreso y me acerque a el sentándome junto en la cama mientras escuchaba los gemidos de alguna chica en la tele; mi enemigo se giro hacia mi poniéndome su arma penetradora justo en mi cara y sacudiéndola un poco hizo seña de que me la acercara a la boca, puse mis manos en la cama a los lados y cruzando la pierna acerque mi cara y boca buscando esa punta descomunal como jugando a atinarle jugué con mi lengua en ella un poco y después el poniendo sus manos en la cintura y moviéndose ayudo a que me la metiera en mi boca.

Era el inicio de mi pelea mi primera pelea y empezaba como siempre el entrenamiento aunque esta ves el enemigo tenia un arma difícil de enfrentar, dentro de mi boca sabia que podria vencerlo asi que puse mis mejores movimientos de lengua y labios para acabarlo rápido y fácil solo que el villano como si supiera mis intenciones me tomo de la nuca y empujo muy fuerte tocando el fondo de mi boca y aunque estaba lista para ese reto me sentí sometida; metía al fondo y la sacaba por completo dándome apenas tiempo de tomar aire de nuevo sin dejarme seguir con mi estrategia de movimientos de lengua, después de un rato la saco por completo y me abofeteo con su pene varias veces haciendo que lo mirara hacia arriba con coraje y el respondiéndome con una sonrisa malévola, mientras aproveche a quitarme mis sandalias ya que eso apuntaba a que necesitaría de todas mis habilidades físicas para ganar y con los tacones podria haber limitantes.

Mientras me esforzaba por darle su merecido, el solo atinaba a sonreír y mirarme cuando de repente sentí que algo que tocaba de un costado de mi nariz y bajaba a mi boca; era el viejo asqueroso que mientras recibía mis ataques bucales del gusto comenzó a babear y dejaba caer un hilo se saliva desde su boca a mi cara mirándome con lujuria maléfica seguía sonriendo mientras yo al sentir eso mi cuerpo reacciono en un espasmo sintiendo desde mi arma principal hasta mis pezones una especie de picor que era como si me pidieran a gritos participar en el enfrentamiento ya esto provoco que como reflejo lo mirara y recibiera en mi boca aquel brote de sus líquidos usándolos contra el lubricando mas mi boca para mi esmerada tarea, pensé que con eso no podria mas y saldría victoriosa pero no fue posible ya que después de un rato reacciono y me aparto de su pene.

Estando asi el parado junto a la cama y yo sentada me tomo de un tobillo sin miramientos y me levanto haciendo que me acostara en la cama y sin soltarme siguió levantando mi pierna haciendo que mi cadera estuviera a la altura de su pecho que sujetándome aun del tobillo con su otra mano arranco el tanga que con tanto cuidado elegimos mi padre y yo dejando mi rajita desnuda en un segundo, permitiendo verla inocente y adornada con la joya de fantasía, que al verla me dijo –hija de tu puta madre ya estabas lista!!! Hasta la adornaste para mi cabrona me encanta!!!!- soltándome del tobillo dejándome caer en el colchón ya bastante mullido, se incoo en el suelo para abrirme de piernas y comenzar sus ataques lamiendo primero muy suave mi cosita pero después sin piedad chupando y succionándome, metía su lengua lo mas que podía y jalaba aire fuerte como hacen los hombres para escupir los mocos; fue asqueroso ver como escupía uno a mi rajita dejándolo escurrir un poco y después lo absorbió de nuevo en su boca. Al ver eso mire con asco a mi rajita ya profanada por el malvado viejo asqueroso que al verme me dijo – que nena nunca te habían hecho algo asi? mira que no es nada putita- y fue metiendo primero su dedo índice muy suave, lo saco y metió dos hasta tener sus tres dedos mas grandes en mi rinconcito después empezó a meter y sacar con una brutalidad que ni en los entrenamientos mas duros con papi, abrí mis piernas lo mas que pude como bien aprendí y lo deje seguir; sabia que con todo lo que había practicado no me vencería asi que le dije mientras me lamia y metía muy duro sus dedos –dale!!! Dale!!!! Viejo marrano!!! No puedes con mi conchita!!! – ayudándome con mis brazos por atrás de mis rodillas levante mas mis piernas para que tuviera mas a su merced mi rajita.

Mi enemigo insistió con sus ataques de lengua saliva y dedos pero no me venció, termino cansándose. Y lamio un poco mas mi rajita pero ya mas suave mientras yo al recordar la suerte de mi tanga con el malvado, me empecé a subir mi blusa y a quitármela diciéndome – mira que putarra eres? Ya solita te quitas la ropa… mira que tetas mas lindas- mientras subía a la cama y se metía una de mis nenas casi por completo a su boca succionándola y dejando entre sentir sus dientes algo mal alineado, saque mas mi pecho haciendo un –aaahhh!!!- y el paso su lengua por mi pezon saboreándolo, lo mordió un poco y chupo dándose cuenta de la sorpresa me dijo –wow!!! Saben a fresa nena!!! Te pusiste algo? Sabe riquísimo tu pinche pezon deja me lo como y el otro lo dejare de postre después de este- y tomando con sus dos manazas mi seno lo empezó a estrujar como si fuera un cuello de alguien y a morder mi pezon, por primera ves sentí que no podria cerré mis ojos soportando el castigo del maldito, sentía que mi nena reventaría en cualquier momento hasta que la soltó dándole una palmada muy fuerte y sin decir nada se puso sobre mi para seguir con mi otra nenita lamiendo como si fuera un rico helado mi pezon yo sentía que la que me había castigado palpitaba de tan duro que la había estrangulado el desgraciado, me dedique a sentir las lamidas tiernas en mi otro pezon y en la posición que estaba vi como su villano pene estaba colgando a unos centímetros de mi mano izquierda parecía como una fruta tropical algo flácida pero tomando forma, lo tome y regresando un poco de su castigo lo jale masturbándolo pero muy duro jalando hacia mi una y otra vez.

Mientras el malvado viejo verde continuaba lamiendo y mordiendo mi pezon sentí como el calor se hacia mas y mas fuerte en la habitación, el maldito le dio el mismo tratamiento a mi nena mordiendo y estrujándola mientras con mis ojos entre abiertos seguía jalando duro su miembro del desgraciado marrano, el sudor de ambos empezó a salir de nuestros cuerpos sintiendo algunas gotas del sudor malévolo me deje llevar respirando profundamente ese olor de ropa sudada dejándome en un trance de excitación; solté el miembro del viejo villano y me pellisque mi pezon aun no sentí que estaba de alguna forma cediendo la batalla el ambiente era demasiado para mi joven cuerpo y en un momento sentí como mi enemigo se acomodaba arriba de mi poniendo sus rodillas a la altura de mi cabeza sintiendo su mimbro golpeado torpemente en mi cara lo aloje con mi boquita dándole un pequeño mordisco y continuar mi labor de chuparlo.

La reacción del tipo rabo verde no se hizo esperar gimió muy fuerte y hundió su cara en mi rajita lamiendo escupiendo y succionando con fuerza mis labios vaginales, sus ataques eran muy fuertes no sabia que seria tan difícil llevar el control de mi pelea y mas cuando sentí como el cerdo metía su mano y brazo por atrás de mi colita y empezaba a meter un dedo en mi hoyito de placer, saque el miembro de mi boca gimiendo sin recato además por el intenso calor que sentí entonces el malvado se detuvo y me dijo –uuy cabroncita que putarra!!! Ya vi tu punto débil ahora veras lo que es dejarte de un viejo como yo- se quito de arriba de mi y sin miramientos jalando mis piernas se acomodo en medio diciendo –te voy a coger por todos lados nenita puta no sabes lo que te va encantar dejarte de mi- en ese momento comenzó a meter su arma principal en la mía, al sentir como me penetraba no atine mas que a mirarlo a la cara con sorpresa era en verdad un reto muy fuerte por que sentía como su punta desproporcionada se introducía en mi empujando pliegues que en los entrenamientos con papi nunca había sentido, cuando toco el fondo de mi cuevita fue una sensación muy intensa; fue como si sintiera tocando mas arriba de mi vientre y al sacarlo no fue mejor, sentía como me abría de nuevo con su cabeza gigante, lo saco por completo dándome una sensación de alivio y mirando los dos nuestras partes intimas me dijo – mira que mojada estas nena… la dejaste escurriendo, mírala… siempre te mojas asi o es por mi putita??- no respondí nada solo subí la mirada de placer que sentía y entre abrí mi boca provocando que me penetrara esta ves con mas fuerza y rapidez, comenzando un mete saca implacable dejándome a medio grito me metió su lengua que pese a mi sorpresa recibí con muchas ganas chupándola y lamiéndola como si fuera un exquisito mango, continuo sus embates vigorosos y al separarse de mi boca en un acto de euforia supuse escupió en mi cara justo en mi frente arriba de mi nariz sintiendo como escurría hacia mi boca dejándola entrar ya con un infinito placer y al ver mi reacción el malvado viejo tomo mis nenas una en cada mano apretándola con sadismo y pellizcado mis pezones alternando entre palmadas a mis nenas y pellizcos continuo sus penetraciones, hasta que en un acto atlético para su edad bajo una pierna al suelo y la otra pasándola arriba de una mía abriéndose paso a las profundidad de mi ser continuo atacándome sin reparo; hasta ese momento no me di cuenta que estaba perdiendo por completo la batalla estaba entregando mi cuerpo sin reflexionar que el marrano me estaba envolviendo en una tormenta de placer.

Hipnotizada por las penetraciones de mi enemigo me deje llevar y lamentablemente sentí una fuerza en mi vientre muy intensa, se apretaba mucho haciéndome abrir mas mis piernas a pesar de recibir mas adentro el miembro de mi malvado enemigo abrí sintiendo los espasmos mas fuertes dejando salir aun mas de mis juguitos, estaba terminando el orgasmo, era muy diferente a los de entrenamiento gritando y gimiendo y pidiendo mas en mi ser, no tuve uso de razón hasta no terminar mi ultima contracción. Había perdido era una decepción y el maldito viejo seguía y seguía penetrándome, no podía creerlo había perdido la batalla mis juguitos vaginales eran la prueba bañando el arma maligna de mi enemigo.

El señor hizo alarde por haberme hecho terminar diciendo –nena te has corrido? Sentí tus juguitos y como apretabas… ves como si podía contigo aun te puedo seguir follando y lo hare hasta que no pueda mas asi que aguátate- continuando con su mete-saca mas tranquilo me beso, era su lengua la que me recordó que había pasado no podía concebirlo me sentí muy triste y desconsolada había tirado todo mi entrenamiento a la basura, mi padre estaría muy decepcionado de mi, estaba muy mal no había como recuperarme de la derrota y en mi depresión abrace a el villano con mucha pasión besándolo con mucha intensidad pasando por su cuello y pecho lamiendo sus pezones monstruosos en un ultimo intento de ganarle pero no lo logre solo continúe siendo mancillada con su maldad en mi rajita tan linda y el despiadado y poderoso continuaba presumiendo –ooh nena mira tu cara… estas gozando mucho verdad? Podrás volver cuando quieras deliciosa mi verga estará siempre para follarte por todos tus hoyos- era horrible había perdido, me abrace de nuevo poniendo mi cabeza en su pecho y dejándolo follarme lo que quisiera.

No supe cuanto tiempo tardo hasta que sentía como sacaba su descomunal verga de mi rajita y se acomodaba para que se la chupara poniéndose casi sentado en mi pecho me indico abrir mi boca y asi lo hice, chupándosela tan deprimida que me entregue por completo con mucho cariño pasándola por mi carita y usando todas mis estrategias en un intento desesperado de ganar pero no lo conseguí, mi enemigo solo disfrutaba mirándome; no podía perder, regresaría con mi padre solo decepcionándolo, y las consecuencias serian entrenar mas duro con el; no era justo, mi padre había dedicado muchos años de su vida enseñándome como ser una justiciera sexual debía hacer algo.

Mientras el degenerado me insultaba y jugaba con su arma en mi cara intente pasar una mano por mi espalda buscando mi ultimo recurso, mi colita; debía sentir como estaba por que en el caso que ya estuviera cerradita la ayudaría un poco para atender esa verga deforme, al tocar mi ano con mi dedo índice tuve respuesta abrió un poco soltando los juguitos y el lubricante que papi me había puesto, era mi único movimiento para ganar a mi enemigo ahora solo tendría que persuadirlo hacia su derrota asi, que levante mi pelvis para acomodar mejor mi mano haciendo que el malvado ser viera que solita me estaba magreando mi trasero.

Al sentir mi movimiento miro hacia atrás y sonrió diciéndome –mira que cabrona todavía tienes ganas… te voy a destrozar esa cola tan rica y joven ya veras que no podrás caminar en dias- yo aun con su miembro en mi cara lleno de mis juguitos solo le sonreí como retándolo entonces haciendo un movimiento brusco se quito de encima de mi tomándome del cabello siendo un poco mas brusco me levanto pegándome a su vientre y diciéndome a gritos que le escupiera en su verga; no me espante ya que las practicas con papi alguna ves lo hizo, siendo asi comencé a escupir en su monstruoso miembro dejándolo escurriendo por completo hasta sus testículos, estando ya lista me dijo que me acomodara que me pusiera de perrita y que parara muy bien mi cola.

Acomodándome pensé que debía tener confianza mi colita siempre había sido mi mejor arma con mi papi, me decía que en cada practica con el siempre tenia que concentrarse para no perder, desde que me enseño a usarlo justo el día que cumplí 15 años me decía que era demasiado para el. Recordar esos dias me hizo sentir mas confiada asi que me acomode a cuatro como decía mi enemigo y pude ver que en la tele seguía la película puesta, era una especie de orgia donde muchos hombres se turnaban en follar una chica como de mi edad; pensé que buen entrenamiento seria, en ese momento sentí como el marrano enemigo ponía la punta de su cosa en mi anito haciéndolo reaccionar abrió un poco y empezó a recibir ese desproporcionado falo, que difícil fue no gritar al sentir la punta entrando aun con todos los ejercicios hechos era muy grande, sentí que probablemente me desgarraría entonces recordando alguna ves un dildo que tenia papi para castigarme hice lo que aprendí, me empuje rápido hacia atrás para que resbalara y el dolor solo fuera un instante, el dolor fue intenso pero disminuyo y el malvado enemigo solo gimió como loco al sentirse por completo dentro de mi –oohhh ohhh que puta ohhh mi verga!! Que delicia de perra…- dijo mientras se disponía a follar yo cerré mis ojos y le dije –viejo marrano no podrás con mi colita ya veras- entonces inicio su frenético mete saca gimiendo e insultandome al ritmo que yo solo gritaba de gusto.

No podía creer lo bien que se sentía esa cosa deforme en mi cola, me removía por dentro mis intestinos con esa cabeza desproporcionada sentía como empujaba mis pliegues internos, estaba de nuevo a merced del maldito anciano rabo verde y fue el quien me saco del trance dándome tremendas nalgadas diciéndome cantidad de insultos por tener una colita tan rica –ohh que putarra eres mira que ricura de culo tienes… mi verga nunca se sintió tan bien recibida como en tu cochino que puta eres cabrona- y continuo con sus penetraciones frenéticas y nalgueándome.

Era muy placentero sentir lo que me hacia, ese falo deforme me estaba haciendo sentir nuevas sensaciones era como si quisiera llegar hasta el fondo, podía sentir un ligero toque en mi vientre además sentía que el calor de la habitación era ya un sauna, no dejábamos de sudar los dos y justo recordé lo que estaba haciendo allí; no era mas que un enemigo a vencer asi que recordé mis enseñanzas entonces bajando mi pecho y cabeza deje mi colita bien levantada para el viejo –destrózalo!! Has con el lo que quieras viejo marrano… destruye esa colita, es tuya…- le dije mientras con mi mano tocaba mi rajita, el tomándolo como un reto personal subió su pierna derecha a un costado de mi, dando sus embestidas mas fuertes y profundas, me volvía loca por completo la verdad pensé; por eso mi madre nos abandono… es muy difícil enfrentar estos malvados con la cordura necesaria para no dejarse ir.

La situación no era de nuevo muy favorable para mi, de nuevo estaba perdiéndome en mi gozo y no tenia mucha voluntad de reaccionar solo deje que me siguiera despedazando mi recto y continúe con mi placer hasta que un gruñido salió de la boca del villano y sentí como me jalaba de mi pelo haciendo arquear mi espalda lo mas posible, diciendo una cantidad de insultos casi a balbuceos saco de golpe su aparato penetrador y me dijo casi en otro idioma que me diera vuelta y me acostara, por supuesto dándose a entender jalándome de mi cabellera colocándome de frente a el recostada con las piernas abiertas y viendo que tomaba el monstro de su entrepierna con gran fuerza y lo empezaba a pajear sabia que estaba pronto el final asi que debía reaccionar para no perder, entonces con mis dos manos toque la pequeña joya de mi pubis y le mire muy perversa incitándolo.

Por un instante creí que no tendría éxito por que el viejo caliente al ver mi reacción dejo de pajearse y dijo que no seria tan fácil derrotarlo, que no pensara en mi victoria por que solo estaba afilando su sable para seguir disfrutando de todos mis agujeros, se acerco y puso la punta de su arma letal en los labios mayores de mi rajita dispuesto a seguir follandome con gran furia pero en un ultimo intento de ganar use lo que bien el malvado enemigo no había notado pero que desde el principio mi papi y yo sabíamos que seria útil; al sentir la punta de su verga maldita por instinto levante mas mi pie derecho poniéndoselo en la barbilla para detenerlo y muy coqueta le di una sonrisa –uuy que delicia de niña mira tus dedos puta cabrona hasta te pones anillos para mi… que rico- me dijo mientras se engullía mis dedos medios del pie y comenzaba a chuparlos con una perversa pasión olvidándose de su pene lo dejo en mi entradita y con las dos manos tomo mis pies para chuparlos degeneradamente.

Debo confesar esperando mi padre nunca se entere que adore la forma en que me comía los pies ese viejo marrano, ese viejo estaba extasiado como yo lo estuve pero esta ves no desperdiciaría la ventaja, mire y vi que la punta de su pene ya no apuntaba a mi rajita, estaba convenientemente rozando todo mi pubis, moviendo la joyita y embarrándome de fluidos. No tuve mas que observar, en un momento el viejo no pudo mas y se arrebato mis pies de su boca mirándome como si no lo creyera –oooh cabrona oooh no puedo oohhhh- tomo su deformidad de entre sus piernas y dando un par de jalones no logro evitar que me bañara con un chorro de su malévola lefa las tetas, era una eyaculación muy violenta, el resto lo expulso en mi pubis y mi estomago –aaayyy!!! iiiggrr!! Que cabrona mi amor ooh- pronuncio mientras dejaba caer su cuerpo sobre el mío y me lamia el cuello el asqueroso.

Se quedo sobre mi aun con algunos espasmos supongo musculares de tanto tiempo de no tener nada de pelea, mientras yo estaba tan feliz de haberlo derrotado, lo abrace como se abraza a un gran rival en la pelea y le lamí el sudor de su calva cabeza en reconocimiento a la gran batalla que me dio, el viejo supervillano en consuelo por su derrota busco mi lengua y se la entregue con gusto agradeciéndole tan difícil reto.

Derrotado se recostó a un lado sin mas ruido que la película porno que estaba puesta se relajo cerrando los ojos, yo tan contenta de haber tenido éxito en mi primera misión solo le di un beso en la mejilla y me dispuse a retirarme, mirando el campo de batalla como un soldado victorioso, había sido una pelea digna de recordar, mi tanga rota en una esquina de la cama, mi blusita tan sexy completamente hecha un trapeador en el suelo junto con mis sandalias; me puse mi blusa y tomando mis sandalias le hice prometer que nunca mas molestaría a ninguna mujer que de verlo de nuevo no tendríamos mas peleas como esa que si quería consuelo estaba el tanga de recuerdo y que se arrepintiera de sus malvadas villanías, el completamente flácido ya de pies a cabeza me dijo que nunca mas lo haría.

Salí buscando mi pantaloncito de licra mojándolo muchísimo de la entrepierna al ponérmelo y espere que mi papi estuviera listo para salir de la escena rápido, no quería que nadie descubriera mi identidad secreta, tome mi tiempo para ponerme mis sandalias y me retire sin mas. Antes de abrir el portón de la guarida del villano cheque mi entrepierna, estaba húmeda pero empezaba a perder tono por el calor asi que confiada me salí para buscar a mi padre, que horror pensé, no estaba mi papi por ningún lado y lo peor que no se de donde salieron dos señoras ya mayores viéndome justo a la salida de la casa, me miraron con desprecio y continuaron su camino. Me enfade y en ese momento solo escuche –mi niña!! Que bien lo has hecho lo he visto todo desde la cuadra de atrás- era mi papito que abrazándome con mucho cuidado como a los boxeadores se les lleva al vestidor después de su pelea, me llevo a el auto.

Estando ya con el me conto que había visto que podria tener vista de todo desde la calle de atrás por que la casa del malvado estaba justo de otro lado de un terreno baldío, estaba muy orgulloso de verme dándole su merecido al viejo verde, me dijo que me tenia preparada ya otra misión pero que ese día era solo para mi, como premio me llevo a un spa con todos los tratamientos existentes para ayudar a relajar mi cuerpo desde el baño el lodo, masajes hasta depilación laser, después me llevo a una sorpresa mas, me llevo a una sala de tatuajes, me dijo que le inspiro mucho lo que hice para derrotar al malvado ser y que necesitábamos un simbolo o alguna cosa que los incitara a su derrota asi que me tatué en mi espalda baja muy baja diría una flecha muy sexy apuntando a mi colita con la palabra “destrózalo” en letras muy lindas; ese seria nuestra señal para la victoria.

Fue un día muy agotador ya me diría papi que seria nuestra siguiente misión mientras veríamos los detalles en los que me vio débil contra mi primer enemigo pero eso nos haría mas fuertes, y asi nacieron dos súper héroes esperando no ser necesarios pero siempre listos para ajusticiar a esos tipos perversos cerdos que siempre asechan a las mujeres y con las habilidades de mi padre y mías haremos justicia a todos, utilizando mis súper poderes nadie se escapara mi cuerpo esta listo para enfrentar a los mas malvados y eso hare.

Cosecharás tu siembra

Lunes, octubre 24th, 2011

- Buenos días Gustavo, fue el saludo cristalino y juguetón que lo recibió al entrar al súper. Mas atrás su padre estaba acomodando algunos productos.
- Buenos días, Luciana, hola Jorge fue la respuesta medida y controlada como siempre, aunque sus ojos se iluminaron al ver la personita que lo saludaba: rubia, 1,70, estilizada, un cuerpo deseable sin ser exuberante, ojos celestes, un rostro que sin ser una belleza perfecta, era muy sensual y atractivo. En fin una hermosa mujer de unos 35 años, que para sus 55 resultaba todo un sueño.
Hacía 25 años que vivía en el barrio, y recordaba cuando en los primeros tiempos al comenzar al ir al negocio la vio jugando a atender a los clientes. Una hermosa nena, alegre y pícara que era mas lo que molestaba que lo que trabajaba.
Cuando llegó a los 16 había explotado, para convertirse en la mujer que hoy era. Se casó y tenía dos hijos. El marido viajaba permanentemente y se dejaba ver poco . Ella pasaba sus días entre su casa con sus hijos y el negocio familiar que cada día estaba más a su cargo. Sus padres, de a poco, se estaban retirando y la dejaban al frente del mismo.
Recorrió las góndolas eligiendo lo que necesitaba, mientras la escuchaba atender a los demás. Su voz era atenta, pero juraría que cuando se dirigía a él adquiría un tono más íntimo, mas de cercanía. Pero seguramente era su imaginación. Tantas veces había soñado con tenerla en sus brazos que su mente le jugaba una mala pasada. Para colmo vivía cerca de su casa, así que era muy habitual que la viera pasar, y en cada oportunidad, los ojos de ella se iluminaban y lo saludaban con mucha simpatía. El debía convencerse que las atenciones que creía recibir tenían más que ver con el tiempo que hacía que se conocían que con otra cosa. Pero, las fantasías no pueden controlarse.
Llegó a la caja y allí Luciana comenzó a sumar las compras, mientras le preguntaba sobre su trabajo, su esposa y sus hijos.
Si. Gustavo estaba casado hacía 30 años y tenía dos hijos, uno de 28 y la niña de 25. Ambos ya independizados y viviendo en otra ciudad, más grande y vital que esta pequeña localidad, donde pasaba sus días. De cualquier manera, apenas 30 km. Lo separaba de la urbe, así que se veían asiduamente.
Por fin, le dio el total y Gustavo pagó.
- Aquí tienes tu vuelto, le dijo tutéandolo como siempre. Espero que vuelvas pronto, le dijo mirándolo a los ojos fijamente.
- Siempre que pueda, Luciana, siempre que pueda, le dijo, dio media vuelta y salió.
Luciana lo vio partir, y se quedó con ese extraño sabor en la boca. Desde niña siempre le había atraído ese hombre, y a pesar de los años transcurridos, seguía provocando en ella la misma sensación, esas mariposas que revoloteaban en su estómago y una plenitud que la llenaba. Luego se había casado, quería a su esposo y a sus hijos , pero ese hombre la seguía provocando como el primer día. Siempre pensó que solo se recibiría de mujer en sus brazos.
Ya camino a su casa, el no podía dejar de pensar en ella. Si, la conocía desde niña, pero ya no era una niña. ¿ Qué pasaría si intentara algo? Era imposible. El único lugar donde la veía era en el negocio y siempre había otras personas. En la calle ni soñar con hablarle porque inmediatamente llamaría la atención de todos los vecinos.
Pero no podía dejar de pensar en ella. Sentía que era una oportunidad que le llegaba para volver a sentirse vivo. Su matrimonio era un espacio de rutina. Quería a su mujer, pero el romanticismo y el sexo ya habían pasado. De pronto con Luciana sentía que volvía a su juventud.
Algo tenía que hacer, pero no imaginaba que.
Esa tarde mientras se bañaba, recordó a Luciana, y como un adolescente se masturbó debajo de la ducha, soñando que la tenía a su merced. Por fin, decidió que esta situación debía tener un corte, para bien o para mal. Ya los dos eran grandecitos y las cosas debían poder hablarse de frente.
En su próxima visita al negocio, mientras pasaba por la caja, y aprovechando que no había ningún familiar cerca, pudo quedarse charlando un rato más. Luciana comenzó a preguntarle por sus hijos.
- Allí andan con sus ocupaciones de siempre, le dijo atento.
- Debe ser lindo vivir en la ciudad, no?, comentó ella
- Pues tiene cosas buenas y malas.
- A mi me encantaría vivir allí, pero mi familia y mi trabajo están aquí.
- Yo pensé que eras feliz en este lugar
- No me quejo,pero la ciudad permite otras cosas. Especialmente no estar siempre observada y vigilada por todos, dijo con desdén.
- Eso es verdad. Nada puede hacerse aquí. Hasta la acción mas inocente se convierte en sospechosa.
Sus ojos se iluminaron.
- Eso es lo que siempre digo. Cuando puedo escaparme a la ciudad, me siento libre.
Una luz de atención brilló en la mente de Gustavo.
- ¿ Y vas seguido?
- No mucho, pero cada 15 días me tomo una mañana para mí.
- Eso está bien. ¿ Y que haces cuando vas?
- Pues nada. Miro vidrieras. Me meto en el shopping del centro. Tomo un café
- Bueno, si alguna vez nos encontramos te voy a invitar ese café, le dijo con toda intención.
Ella lo miró y sonrió.
- Es una promesa que acepto encantada. Pero te aprovechas porque es muy difícil que coincidamos.
- Pues hagamos una cosa. Cuando vayas la próxima vez me llamas. Aquí te dejo mi número. Y si por casualidad viajo, combinamos, te parece?
- Está bien, pero no quiero que te creas obligado, le dijo ella con picardía.
- Por favor. No es una obligación. En realidad sería un soplo de aire fresco dentro de la rutina cotidiana, le dijo.
Salió del negocio, transformado. Se sentía vivo y joven. Nada había pasado y seguramente nada pasaría, pero el rumbo que había tomado la relación, le permitía sentirse satisfecho. Al menos había actuado para que las cosas cambiaran.
Luciana sentía que las piernas le temblaban. Gustavo le había abierto la puerta a una oportunidad. ¿ Se animaría ella a jugarla?
Todo siguió como siempre. Los días pasaron y nada ocurrió. Gustavo no volvió a comentar el tema las veces que fue a hacer las compras. Seguramente ella había sido muy atenta por el tiempo que hacía que se conocían, pero de allí a compartir con él un tiempo fuera de lo estrictamente social, era un salto muy importante. Y por otra parte, debía tener muchos jóvenes de su edad con quienes sentarse a conversar, si realmente quisiera hacerlo.
Una noche, estaba en su habitación mirando televisión. Su esposa estaba en el comedor mirando una novela y él tenía interés en seguir una entrevista que iba por otro canal. De pronto, sonó su celular. Número desconocido. Las 11 de la noche. Pensó en no atender, pensando que era un numero equivocado.
A desgano, atendió.
- Hola
- Hola ¿ Gustavo?
- Si, el habla, ¿ quién es? Preguntó fastidioso
- Perdona que te moleste a esta hora. Soy Luciana
Su corazón se paralizó por un instante. Una escalofrío le corrió por el cuerpo.
- Luciana, que sorpresa. Realmente no pensé que eras tú. Sinceramente pensé que era alguien que quería molestar, dijo apresuradamente.
- Perdona, no quiero molestarte, dijo Luciana disculpándose.
- No me refería a vos. Nunca me molestarías. ¿ Que necesitas?
- Nada. Bueno, en realidad lo que ocurre es que mañana por la mañana voy a la ciudad, y si en una de esas estabas allí, me podías invitar ese café que prometiste.
- De mil amores. Hagamos una cosa. Mañana por la mañana te llamo si viajo y combinamos donde encontrarnos, quieres?
- Perfecto. Yo estoy viajando a primera hora pues tengo que hacer varias compras, pero creo que a media mañana estaré libre. Si tienes un rato nos hablamos.
- Como no. Despreocúpate. Y gracias por llamar, dijo cortésmente.
- No, por favor, y disculpa la molestia. Nos hablamos, dijo Luciana y colgó.
Quedó allí, sin aliento. No podía creer que aquello estuviera pasando. Se quedó recostado pero el informe de la tv, pasó sin que el se diera cuenta. Pensaba en mañana, en como aprovechar esa que sería su única oportunidad.
Cuando su esposa vino a acostarse, lo interrogó.
- Me pareció escuchar el celular. ¿ Te llamaron?
- Si. Un cliente que necesita que mañana por la mañana lo vea en su despacho en la ciudad.
- Que lástima que te avisó tan sobre la hora. Me hubiera gustado ir a pasear un poco, pero mañana ya tengo compromisos, dijo su mujer decepcionada.
- Mira, no se hasta que hora me tendrá ocupado, así que es preferible que organicemos un viaje otro día donde podamos pasear los dos juntos, no te parece?
- Si, tienes razón. No se puede mezclar el trabajo con el placer, porque después el tiempo no alcanza ni para una cosa ni para la otra.
Al día siguiente, se levantó temprano, se bañó, se arregló con mucho detalle. Su mujer dormía, así que no pudo extrañarse de la situación. La besó, subió al auto y partió.
Al llegar, tomó el celular y llamó a Luciana.
- Hola, respondió una voz cristalina
- Hola Luciana, ¿ donde andas?, preguntó
- ¡Gustavo!, pensé que no vendrías, anoche te noté muy ocupado.
- Si realmente, pero adelante algunas cosas que tenía que hacer y de paso cumplo mi promesa.
- ¿ Ya te desocupaste?
- Tengo para media hora, mintió, ¿ donde podemos encontrarnos?
- ¿Conoces el Café de Las Artes?, ante la respuesta afirmativa agregó “ nos vemos allí en 45 minutos, te parece?
- Me parece perfecto. Un beso, contestó Gustavo.
Igual para vos, dijo Luciana.
Gustavo, lentamente condujo hasta cerca del lugar de la cita y estacionó a media cuadra del café. Se quedó dentro del auto haciendo tiempo, y cuando se cumplió el tiempo bajó y se dirigió al lugar de encuentro.
Al entrar, miró a su alrededor. En el fondo, en una mesa, Luciana le hizo señas. Sin apresurarse se dirigió hacia el lugar.
Cuando llegó Luciana se levantó y le acercó su mejilla, la que el besó suavemente.
- ¿ Hace mucho que esperas? Perdona si me demoré pero el tránsito estaba complicado, mintió
- No, llegué hace 5 minutos, además, dijo mirando el reloj, estás justo a tiempo. Yo estuve más impaciente, dijo riendo.
Se sentaron, y comenzaron a hablar de cosas cotidianas del barrio. Una moza se acercó y le pidieron un par de cortados. La charla era muy amena, y los minutos volaban. De las cosas comunes del barrio, pasaron a los temas familiares. El trabajo, los hijos, la familia, y terminaron recalando en el matrimonio.
Gustavo llevaba 25 años de casado y tenía dos hijos ya grandes. Luciana llevaba 12 años de casada y tenía tres hijos de 11, 8 y 5 años.
- Pues siempre me asombró que la maternidad te sentara tan bien. Estás mas bella ahora que cuando recién te casaste, dijo zalamero.
- No te burles, que siento que los años me han pasado por encima. Me siento muuuuy vieja, dijo sonriendo.
- Si tu estás vieja, que me queda a mí. Soy todo un fósil, dijo Gustavo.
- En los hombres es distinto. Con los años a veces se vuelven mas interesante y atractivos. No siempre, pero a veces. En cambio las mujeres con los años nos ponemos viejas y arrugadas.
- Pues en tu caso quédate tranquila que no estás ni vieja ni arrugada. Seguramente eres el sueño de más de un hombre de los que te conoce, le dijo sinceramente.
- Puede ser, pero lo que pasa es que el matrimonio nos condiciona demasiado. Mi marido me ama, estoy segura, pero ya no nos deseamos mutuamente como antes. El tiempo no perdona, dijo con resignación.
Nos pasa a todos, no te preocupes. Pero me intriga el hecho de que te atraigan los señores mayores, dijo volviendo sobre el tema.
- No me atraen todos los señores mayores, tampoco exageres. Simplemente dije que hay hombres que con los años no pierden el atractivo, por el contrario.
Con tranquilidad y lentamente, Gustavo le tomó las manos sobre la mesa.
- Te pregunto porque me sorprende que te fijes en el atractivo de hombres mayores que tu, cuando tienes muchos jóvenes de tu edad para mirar. Si ella notó que el le había tomado las manos, nada dijo, siguió charlando como si nada.
- Si los jóvenes son atractivos los miro, no te creas, dijo sonriendo.
- El problema Luciana, es que tal vez alguien mayor que tú interprete mal tu interés. Sabes, a una cierta edad, uno ya no tiene tanto tiempo para juegos, le dijo en voz baja, sin soltar sus manos.
- No creo que nadie se confunda tanto, dijo pausadamente.
- Luciana, no imaginas lo feliz que estoy de haber podido compartir este rato contigo. Sin embargo hay ciertas cosas que tenemos que aclarar, dijo decidido.
- ¿ Qué cosas? Preguntó ella
- ¿ Cuántas veces nos hemos podido encontrar y charlar así con tanta intimidad?
- Nunca, reconoció
- ¿ Cuántas veces más pensás que vamos a poder volver a encontrarnos?
- Y…. es difícil, dijo ella
- Por un momento te pido que olvidemos la diferencia de edad, si es posible. Me gustás mucho. Siempre me gustaste, en verdad.
- Bueno gracias, pero…..
- Espera, déjame terminar y luego prometo escucharte, si?
- Está bien, aceptó.
- Repito que siempre me gustaste, y durante mucho tiempo he soñado contigo. Soñé en poder encontrarte así, en poder charlar contigo. Soñé con lo feliz que iba a ser, y como me iba a hacer sentir pleno el estar contigo. Y debo decir que la realidad ha superado a mis fantasías.
- Nos conocemos desde hace mucho tiempo, inclusive eres muy amigo de mi padre y mi madre…. dijo ella.
- En este momento no soy amigo de nadie. Soy un hombre encandilado por una mujer hermosa a la que necesita besar y acariciar. Te dije que te olvidaras de todo. No me importa quien eres ni quienes son tus padres. Lo único que me importa es la manera en que haces sentir. Y siento que esta es la única oportunidad que tengo, y no quiero que te enojes, pero no puedo dejarla pasar. Necesito que estemos a solas, en un lugar íntimo y tranquilo, y creo que tú también lo necesitas. Nada de lo que pasó antes tiene importancia. Nada de lo que pase después la tendrá. El aquí y el ahora es lo único que nos tiene que importar. Y eso es lo que te propongo. Que me veas simplemente como un hombre enloquecido por vos. Y que seas una mujer decidida a dar y recibir placer.
El silencio los envolvió. Tomados de la mano se miraban a los ojos.
- Gustavo, realmente me has dejado sorprendida. No pensé que ibas a decir las cosas que dijiste. Nos conocemos desde hace mucho. Conozco a tu familia y tu conoces a la mía. Mentiría si dijera que no me agradas, pero de allí a lo que me propones hay una gran distancia, y me toma realmente de sorpresa. No me malinterpretes, no me enojo, entiendo tu planteo. Entiendo que hayas esperado mucho tiempo para decir esto y que esta haya sido la primera oportunidad, pero lo haces muy difícil para mí. Me estás pidiendo que engañe a mi marido, que tenga una aventura, nada más que por el placer de tenerla, que arriesgue todo por un rato de placer. No creo estar preparada para esto, dijo seria.
Gustavo atrajo las manos hacia él y las besó. El perfume de su piel invadió todos sus sentidos. Esos ojos verdes que lo miraban con curiosidad, lo excitaban y lo hacían sentir como un adolescente.
- Mira Luciana. Somos adultos y creo que los juegos nos roban un tiempo precioso e imposible de recuperar. Hagamos una cosa. No quiero que te ofendas, ni cambies la opinión que tienes de mí. No me gustaría perder tu amistad, ni verme privado de la posibilidad de seguir saludándote todos los días, como siempre. Voy a pagar los cafés, y luego de pagarlos te daré un beso, me levantaré y me iré. Si te quedas aquí sentada, está todo bien. SI sales conmigo, entonces nos iremos a un hotelito muy discreto que conozco, y allí podré besarte y acariciarte con todas las ganas que tengo y te poseeré como siempre lo soñé. Depende de vos, como siempre ocurre en estos casos. Siempre la última palabra la tiene la mujer. Y dicho esto soltó las manos de la mujer y llamó a la moza. Pidió la cuenta, mientras con el rabo del ojo vigilaba las reacciones de ella. Se había puesto colorada, y tomando su cartera, hacía que buscaba algo dentro de ella, para no tener que mirar a nadie. Seguramente sentía que todos la estaban mirando, lo que no era cierto. La gente que había en el café estaba toda entretenida en sus propios asuntos, y el diálogo fue en voz baja, de manera que nadie pudo seguirlo.
Le trajeron la cuenta, pago, y cuando la moza se retiró, se levantó y acercándose a Luciana la besó en la mejilla, para luego dar media vuelta y alejarse hacia la salida. Caminó lentamente, sin mirar atrás. Llegó a la puerta y salió. El aire fresco lo hizo temblar. Recién allí notó lo caliente que estaba. Se imaginó que su rostro debía estar colorado, pero no le importaba. Creía haber actuado como cualquier hombre lo hubiera hecho. Sin suplicas, ni ruegos.
- No seas así, al menos puedes llevarme hasta la parada del bus, dijo una voz a su espalda.
Se dio vuelta y allí estaba Luciana de pie detrás de él. Un vaquero ajustado, una remera blanca y una chaqueta de medio tiempo.
- Voy a llevarte a la parada del bus, no te hagas problema, le dijo tomándola del brazo.
Fueron hasta el estacionamiento y subieron al auto de Gustavo. Antes de arrancar, Gustavo se inclinó sobre ella y sorpresivamente se adueñó de sus labios, besándola profunda y tiernamente. Luciana, sorprendida, no opuso resistencia, y luego de unos segundos respondió su beso de igual manera. Fue un beso largo,prolongado, hasta que ambos necesitaron respirar. Gustavo se retiró, puso en marcha el auto y salió. Luciana quedó sentada inmóvil.
- Mirá Gustavo, me halaga que te guste tanto como dices, dijo Luciana buscando las palabras.
Gustavo manejaba sin decir nada.
- Pero vivimos en una comunidad muy chica. Cualquier cosa que hagamos se van a terminar enterando todos y tendremos muchos problemas, seguía ella. Gustavo seguía en silencio.
- Podemos seguir siendo amigos, no me molesta lo que ocurrió, te lo aseguro
Gustavo dobló en una esquina y como venía ingresó en un hotel para parejas. Luciana no se dio cuenta tal como estaba concentrada tratando de justificar lo que había ocurrido y porqué nada más debía pasar. Gustavo tomó el ticket con el número de habitación e ingresó con el auto hasta la cochera del cuarto que le correspondía. Una vez allí apagó el motor. Fue en ese momento cuando Luciana se dio cuenta de lo que pasaba.
- ¿ Qué estás haciendo?, preguntó sobresaltada.
- Te dije lo que iba a pasar si salías conmigo del café, dijo Gustavo tomándola de la mano.
- Pero Gustavo, pensé que habíamos acordado que me ibas a llevar hasta la parada del bus, dijo seria.
- Y te voy a llevar, después, no te preocupes, dijo mientras volvía a besarla.
- Pero no es así, dijo ella resistiendo al avance de Gustavo, tengo que irme, me esperan
- Y vas a irte pero no sin antes descubrir de que eres capaz, le dijo mientras conseguía besarla, y la tomaba del cuello.
Luciana respondió al beso y se dejó acariciar por esa mano que recorría su cuello y su nuca, obligándola a profundizar el beso. Sus labios se entreabrieron y la lengua de Gustavo la invadió, dando más intimidad al encuentro. Su mano bajó por el pecho de él, y rodeó su cintura, dejando que el tiempo transcurriera. La sensación era muy agradable. Hacía tiempo que no la besaban con tanta ternura, con tanta pasión. Notó que comenzaba a excitarse, que ese hombre al que siempre había considerado atractivo e inteligente la estaba llevando por un camino sin retorno, por un camino nuevo que ella deseaba recorrer. El de la infidelidad. Siempre había sospechado que su esposo tenía alguna aventurita, máxime porque pasaba por razones de trabajo mucho tiempo fuera de su casa, pero nunca pensó ella en verse envuelta en una situación como esa.
Los besos de Gustavo dejaron sus labios para recorrer su cara y su cuello y terminar rozando sus pezones por encima de la ropa. Estaba paralizada. Le parecía que lo que pasaba le pasaba a otra persona y que ella era solo una espectadora. Cuando la mano de Gustavo tomó la suya y la obligó a acariciar su bragueta, se dio cuenta que ya no era un juego y que no era una espectadora. Era la actriz principal de esa escena erótica.
Al principio quiso retirar su mano, pero la presión del macho la obligó a adueñarse de esa vara caliente que se marcaba debajo de la ropa, y en un rato estaba acariciándola arriba y abajo, a pesar de que ya la mano de Gustavo la había dejado en libertad. Su mano ahora tenía vida propia. La mano libre del macho ahora se adueñaba de sus pechos, y recorría uno y el otro, con un roce suave que la enloquecía y la excitaba. Sentía como sus pezones se endurecían y se sensibilizaban. Comenzó a suspirar y a gemir, respondiendo a los avances de Gustavo.
Fue en ese momento que Gustavo se retiró, dejándola caliente y necesitada. Bajó del auto, dio la vuelta y abrió la portezuela de su lado, dándole la mano para que descendiera del vehículo.
Luciana lo miró, y dudó. Sabía que si bajaba con él, no habría retorno. Aún estaba a tiempo de poner punto final a esta situación.
- Por favor, Gustavo, suplicó, pero la mirada de deseo del macho le indicó bien a las claras que si dependía de su sentido común, estaba perdida. Ese hombre estaba decidido a poseerla. La mano de Gustavo insistió, y ella, por fin, tímidamente, le entregó la suya y giró su cuerpo para descender del auto. Gustavo la ayudó a erguirse y cuando estuvo de pie, cerró la portezuela y apoyándola en contra del auto volvió a besarla, esta vez con un beso mas depredador que los anteriores. Había posesión en ese beso. Ya no era algo tierno, era una demostración de dominio del macho que la excitó aún mas. Luego de ese beso, la tomó de la mano y la llevó a la habitación. Abrió la puerta y la hizo pasar. Cerró la puerta y la llevó hasta el borde de la cama.
- ¿ Realmente nunca pensaste que esto iba a pasar? , le preguntó mientras la besaba y la acariciaba por todo el cuerpo.
- Por favor, Gustavo, contrólate. Nos vamos a arrepentir después. No tiremos todo por la borda, decía ella pero sus palabras no tenían nada que ver con su actitud complaciente que disfrutaba las caricias que recorrían todo su cuerpo, y cuando una mano de Gustavo se perdió entre sus piernas y presionó sobre su sexo, inconscientemente separó sus piernas para que el roce fuera mas profundo.
- Me voy a arrepentir si no te poseo, le decía el cuando su boca quedaba libre. Sus manos buscaron el borde de su remera y lentamente la levantó hasta sacarla por su cabeza, dejándola vestida únicamente con su corpiño. Las manos del macho ahora tenían mas libertad para juguetear con sus senos, y los gruñidos de satisfacción mostraba que lo estaba disfrutando a pleno.
- Que lindas tetas que tienes, tal como me las imaginaba, le decía Gustavo, mientras una de sus manos le magreaba los pechos, y la otra regresaba a marcar el surco entre sus piernas. Luciana sentía que la ropa le molestaba, pero no quería ceder y desnudarse. Necesitaba oponerse todo lo posible.
- Basta Gustavo, mira, hagamos una cosa, vamos a besarnos, charlemos un rato y luego nos vamos cada uno por su lado, sin problemas, por favor, suplicaba Luciana , pero por dentro rogaba que el hombre no le hiciera caso. No hacía falta que rogara. Gustavo no estaba dispuesto a detenerse por ninguna razón. Ni un terremoto podía evitar que el siguiera adelante con sus maniobras. Además, el sentir bajo su mano esos pechos, y el acariciar su sexo lo habían puesto a mil. No había nada que evitara lo que iba a pasar.
Y sin embargo, la actitud de Gustavo la sorprendió. De pronto, la soltó, y se alejó unos pasos. Mirándola a los ojos comenzó lentamente a desvestirse. Primero su pullover y su camisa, dejaron a la vista un cuerpo estilizado a pesar de la edad. Luego desabrochó su cinturón, los botones del pantalón, el cierre. Se sentó en la cama, se quitó los zapatos y las medias y poniéndose nuevamente de pie, terminó de quitarse el pantalón. Quedó allí de pie, mostrando un bulto respetable. Lentamente se sentó en la cama, y se desplazó hasta apoyar su cuerpo contra el respaldo.
- Ven Luciana, dijo llamándola con la mano.
La mujer dudó. Sabía que si obedecía estaría sometiéndose voluntariamente a todo lo que iba a pasar. Pero la visión de ese hombre con el que había soñado desde su adolescencia, allí, desnudo y dispuesto a disfrutar de su cuerpo, era una tentación irresistible. Dio un paso hacia la cama, y un gesto del hombre la detuvo.
- Estás muy vestida para mí. Vamos, muéstrame tu cuerpo, por favor, le dijo cariñosamente.
Luciana lo miró, y una tenue sonrisa enmarcó su rostro. Se quitó los zapatos, desabrochó su vaquero y lo hizo correr hasta sus pies saliendo ágilmente de ellos. Una tanga blanca que hacía juego con el corpiño destacaba la excelencia de sus curvas. Así , se acercó a la cama sentándose en el borde inclinada hacia su lado y dejando al alcance del macho todos sus encantos, allí a la distancia del brazo.
Suavemente Gustavo recorrió con una mano su rostro. Ante el contacto de la mano ella cerró los ojos. Sintió como esa mano corría por su piel, y su respiración se entrecortaba. Cuando los dedos llegaron a sus pechos los pezones estaban duros y sensibilizados . Notó que la otra mano subía por su pierna y lentamente se adueñaba de su sexo.
Luciana , casi instintivamente apoyó su mano en el pecho de Gustavo y acariciándolo fue descendiendo hasta su cintura. Se entretuvo un momento y luego descendió hasta el bulto que la atraía magnéticamente. Un arma dura y caliente la esperaba debajo de la única prenda que conservaba él.
Gustavo, excitado por las caricias que brindaba, se descontroló cuando sintió la dulce mano de Luciana acariciando su lanza. En ese momento, sus dedos hábilmente separaron la tanga y su mano tomó contacto directamente con el sexo de la hembra. Un suspiro señaló el placer de ella, y una lenta separación de las piernas fue el permiso para que los dedos del macho la invadieran íntimamente. Sentir esos dedos pugnando por poseerla, la volvieron loca, y se inclinó sobre Gustavo para comenzar a besarlo.
El dedo medio de la mano del macho se introdujo lentamente por completo en su sexo y ella gemía mientras lo besaba. Descendió por su cuello y se entretuvo en su pecho mordisqueando los pezones del macho, mientras el dedo la masturbaba simulando una posesión fálica. La excitación la hizo seguir descendiendo por el cuerpo de Gustavo, hasta tropezar con su lanza pugnando por salir de su encierro, latiendo y vibrando en forma incontrolable. Hábilmente, mientras descendía con su boca, una de sus manos se adelantó y desplazó el slip, liberando la turgente herramienta, que saltó hacia arriba incontrolable. De inmediato la mano que la había liberado la envolvió y comenzó a masturbarla suavemente, preparando el camino para lo que vendría. Sin abrir los ojos, siguió descendiendo gratamente encantada por la verga que rodeaba su mano. Era gruesa y larga. La sensación era muy satisfactoria.
Cuando su boca llegó a ella, la fue engullendo despacio, hasta un punto donde notó que era imposible tragarla toda y desde allí retrocedió para juguetear con su lengua por toda su extensión.
Gustavo se deslizó hacia abajo, obligándola a descender más para continuar con su fellatio, y las mano de él la ayudaron a girar por completo y colocar una rodilla a cada lado del rostro del macho, el que desplazando su tanga recorre con su lengua su sexo, se adueña de su clítoris dilatado, y comienza a introducir su lengua, provocando espasmos en Luciana que se descarga aumentando la fuerza de su succión en la verga de Gustavo.
Nunca la habían acariciado de esa manera. Ella lo había visto en alguna película porno, pero su esposo no era afecto al cunnilingus, y ella nunca lo había hecho. Se sintió sucia, toda una prostituta, pero por otra parte, le gustaba mucho la atención del macho. También era cierto que su esposo tenía que pedirle que le chupara la verga, y en esta situación ella había actuado por su cuenta tomando la iniciativa. Que distinto que era el sexo clandestino….
Siguieron así por un buen rato. Ella sentía como el líquido preseminal brotaba de la vara de Gustavo y ese sabor la excitaba. Sentía crecer su calentura y esa lengua jugueteando en su sexo la volvía loca. Casi sin darse cuenta, sintió crecer su orgasmo, hasta hacerse incontenible y terminó explotando en un clímax arrasador. Debió soltar la verga de Gustavo para poder gritar a gusto. Fue una liberación. Hacía mucho tiempo que no se sentía así. Creyó que iba a morir de placer.
Gustavo la dejó acabar sin cesar de penetrarla con su dedo, el cual chapoteaba en la humedad que surgía del cuerpo de Luciana. Cuando terminó y se desmoronó ronroneando como una gata, desabrochó su corpiño, con suavidad la dio vuelta, se lo quitó, le sacó la tanga, separó sus piernas, se arrodilló entre ellas y colocándolas sobre sus hombros, apoyó su dilatada verga en la entrada de su vagina haciendo que la cabeza separara los labios de la hembra. Mirándola a los ojos avanzó y la poseyó.
Luciana, aún floja por el orgasmo, no atinó a hacer nada ante las maniobras del macho y recién cuando se sintió penetrada abrió los ojos. Para su sorpresa, la expresión cariñosa de Gustavo había desaparecido. Sobre ella tenía un hombre dispuesto a poseerla con todo, a partirla en cuatro si podía, ha hacerla pedazos con su garrote enfurecido. Y lo que vio le gustó.
En esa posición, el se hundió hasta el fondo, y ella se sintió llena como nunca. No se creía capaz de acomodar tanta verga, pero allí estaban sus dos cuerpos tocándose y demostrando que la conjunción era total. Las pelotas del macho golpeaban contra ella cuando el arremetía hasta el fondo y luego se retiraba.
- Dame mas, dame mas, era lo único que ella atinaba a decir ante el ataque depredador del macho.
- Te la estoy dando toda perra, sentila porque te voy a partir en dos a pura verga, decía Gustavo entre dientes mientras continuaba con el mete y saca.
- Por favor, no me llenes, rogó Luciana
- Todavía no, gruñó Gustavo mientras aceleraba sus arremetidas. De pronto se detuvo y saliendo de ella la giró poniéndola de costado y acostándose detrás de ella. En esa posición levantó su pierna y se metió nuevamente dentro de ella mientras acariciaba sus tetas. Luciana girando la cabeza le ofrecía su boca y el la tomaba y le metía la lengua. Al mismo tiempo ella jugueteaba con sus pelotas que estaban duras, llenas de semen. Sentía como esa verga entraba y salía, como una máquina bien aceitada. Su mano se apoyó en la pierna del macho y pudo sentir la tensión de los músculos cuando empujaba para clavarla hasta el fondo. Esos movimientos la excitaban mucho. Sentía crecer nuevamente su orgasmo, pero a la vez tenía que controlar que Gustavo fuera capaz de sacarla antes de acabar. Ella se cuidaba pero no quería tener problemas.
Cuando sintió que la aceleración aumentaba, sintió que un nuevo orgasmo llegaba, pero a la vez sentía que el del macho también estaba cerca.
- Sácala por favor, rogó, recibiendo solo un gruñido como respuesta.
- Sácala Gustavo, no me llenes, volvió a suplicar, y de pronto sintió al macho hundirse hasta el fondo. Se aferró a su pierna y la noto tensa como un cable de acero, y un calor la quemó. Gustavo se estaba vaciando dentro de ella.
- ¡¡Espera!!! ¡¡¡¡ Te dije que la sacaras!!!, gritó y de inmediato el orgasmo la elevo al séptimo cielo perdiendo el control de lo que estaba pasando. Gustavo se vació dentro de ella chorro tras chorro, gimiendo y suspirando. Parecía a punto de darle un ataque. Hacia mucho tiempo que no tenía un orgasmo tan profundo. Por fin, se quedó quieto, sintiendo como su verga latía y se ablandaba. Los dos quedaron rendidos. Pasaron varios minutos.
- Perdona Luciana, pero no pude sacarla. Hace mucho que deseaba llenarte así, dijo a modo de disculpa.
- Está bien. Yo también necesitaba sentirte dentro mío, dijo ella. Preocupada, se sentó en la cama.
- ¿Qué hora es?, preguntó, tengo que irme, se hace tarde
Gustavo la tomo de la cintura y la obligó a recostarse nuevamente para comenzar a besarla. Ella se entregó totalmente.
Se besaron como adolescentes durante un largo rato.
- Vamos, Luciana, se que eres capaz de levantarla de nuevo le dijo al oído Gustavo, y ella comprendió. Despacio volvió a tomar su miembro con la boca y acariciar sus huevos. El sabor del semen en la boca le gustó. Así arrodillada sobre la cama, mientras lo comía, su trasero levantaba quedaba al alcance del macho. Lentamente metió una mano entre su piernas y tomó la abundante lubricación de la hembra junto al semen de la acabada anterior y le untó el trasero, hasta conseguir que uno de sus dedos perforara su esfínter, lo que sorprendió a Luciana y la excitó. Nunca la habían forzado de esa manera. Cuando dos dedos la penetraron ya gemía de deseo, y para colmo la verga en su boca comenzaba a endurecerse rápidamente. Por fin Gustavo se colocó detrás suyo como un jinete dispuesto a montar una yegua. Hizo que bajara su cabeza hasta apoyarla en la cama, y en esa posición apuntó la verga a su vagina, y se metió como un cuchillo caliente en la mantequilla, tal era la lubricación que había allí abajo. Enseguida comenzó a bombearla. Con una mano la tomaba del cabello como si fueran las riendas de una yegua, y la otra mientras tanto jugueteaba con su culo, acariciando y volviendo a perforarla con los dedos.
Ella no atinaba a reaccionar. Allí estaba siendo penetrada salvajemente, y gozaba como una loca. La penetración anal le estaba gustando, sus pezones se endurecían . De pronto el macho se retiró y ella respiró profundo. Pero de inmediato una sensación extraña la invadió. Algo que nunca había sentido la estaba invadiendo. Le costó unos segundos comprender que la estaban sodomizando.
- ¡¡¡ Por ahí no!!!, gritó, pero la cabeza del miembro ya se había abierto paso.
- Tranquila nena, relájate y goza, fue toda la respuesta de su amante. El dolor era agudo pero el trabajo previo realizado había facilitado la maniobra y cuando la cabeza se abrió paso, el se quedó quieto magreando sus tetas mientras ella se acostumbraba. En un par de minutos sintió nuevos empujones y al rato los cuerpos se chocaron. Se la había tragado toda. El la besaba en la espalda sin apuro, mientras su ano se volviera lo suficientemente complaciente para mantener el encuentro. Despacio el comenzó la tarea de poseerla totalmente y ella comenzó a disfrutarlo como jamás había disfrutado un encuentro físico. Nunca pensó sentir tanto placer y un orgasmo la barrió por completo, mientras el la sodomizaba.
- Es muy bueno, pero no quiero terminar así, dijo Gustavo y se retiró de su culo. La dio vuelta mientras todavía estaba floja por el orgasmo, y poniendo una rodilla a cada lado de su cabeza, le entregó su verga para que se la comiera, cosa que ella hizo sin chistar. Por fin,el macho comenzó a trabajar su boca como si se estuviera masturbando y ella comprendió lo que él quería. Nunca había dejado que su esposo le acabara en la boca, pero estaba dispuesta a satisfacer a ese macho y a darle todo lo que pudiera. Cuando sintió la verga endurecerse y estirarse en su boca se dio cuenta que el momento llegaba y por fin, con un alarido, sintió que el llegaba y un liquido ardiente le llenó la boca. Jugueteó con el y por fin lo fue tragando hasta dejar esa verga limpia y reluciente. En ese momento el se retiró y comenzó a besarla dulcemente.
- Has sido extraordinaria. Eres toda una mujer. Complaciente y puta como nunca tuve ninguna, y esta frase le pareció el mayor elogio que le habían hecho en su vida.

- Hola Gustavo, ¿ Como está?
- Bien Luciana, haciendo las compras.
- ¿ Y su esposa?, preguntó diligente.
- Bien Luciana, en casa, ¿ Cómo está tu esposo?
- De viaje, como siempre, lo que es una suerte porque me permite ir de compras a la ciudad, en los próximos días.
- Me alegro Luciana, espero que disfrutes el viaje.
- Yo espero disfrutarlo tanto como la última vez, le dijo sonriendo mientras le cobraba.
- ¿ Y por qué no? Contesto Gustavo mientras salía.