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Viaje con mi esposo III

Lunes, noviembre 21st, 2011

Aquel día como les comenté, Carlos tenía muchos compromisos laborales. Temprano en la mañana salió hacia esos quehaceres. Había dormido como una bebé. No por gusto había pasado todo lo del día anterior. Esa mañana me sentía mejor que nunca: Como una dama porque podía y sabía comportarme como tal en la oficina, en una reunión social o de trabajo y aún en el hogar. Y me sentía como una auténtica mujer… como nunca antes había podido sentirme; Mujer realizada, segura que podía tener orgasmos múltiples como mis amigas y compañeras, y que disfrutaba el sexo como cualquiera… si a ésto es llamarle puta… que me llamen puta. De aquí en adelante, habrá en mí, mujer de entrega total en cuanto a sexo se refiere… y no solo aquí en éste viaje. Veremos en mi País quién es el que me hará vibrar…

Embelesada en mis pensamientos estaba, cuando fueron interrumpidos por el timbre del teléfono:

Aló, respondí.

Hablo con mi perrita preciosa… dijo

Jajajaja, Melky eres tú papito?… Eres mi… mi…mi… cachorro divino… mi perrote?

Si, soy tu perro. Te llamo porque sé que estás solita. Pasé por el Salón de Convenciones y está, creo, el grupo completo. Interpreto entonces que tu esposo está en reunión.

Cierto mulato divino… pero… tengo miedo le dije

Por qué bonita? Te pasa algo? Puedo hacer algo por tí?

Sí , respondí… puedes hacer muchas cosas por mí. Qué haces en éste momento?

Estoy libre por un rato me dijo. Si algo se te ofrece… cuenta conmigo bonita

Si. Puedes venir a mi habitación en éste momento para yo ya no tener miedo?

En verdad quieres que vaya perrita?

Si… ven… quiero… no…necesito verte. Te espero. Entra por favor por el balcón que da a la playa. Te dejo abierta la puerta corrediza y colgué. No le dí tiempo a responder más.

Me cepillé los dientes, me duché rápidamente y me cubrí con uno de los albornoces que el resort dá a las habitaciones para la comodidad de los huéspedes. Abrí la puerta principal de la habitación, coloqué el rótulo “please do not disturb”, y puse el seguro. Inmediatamente fui a la puerta corrediza que da a la playa y al balcón, dejándola entreabierta.

Pasarían unos pocos minutos cuando ví a Melky a través de la cortina casi transparente que tenía la habitación. Pantalón blanco, zapatos blancos, camisa estampada. Corrió la puerta y entró, cerrándola tras de sí. Yo había cuidado que el albornoz no me cubriera mucho de mis senos. Tenía los hombros al descubierto y mostrando las piernas que, al estar cruzadas, solo ellas se podían ver. Estaba sentada en una silla. Se dirijió a mí sin preámbulos y me jaló de una mano obligando a ponerme de pié. Inmediatamente desató el albornoz por la cintura, lo “corrió” hacia la espalda y éste cayó. Mi desnudez se manifestó al instante, empezando aquel macho a tocar y chupar las tetas. Destrabé la correa de su pantalón y bajé el cierre… su verga ya estaba crecida… se la acaricié sobre su ropa interior. Terminó él de quitarse el pantalón y quitó de una vez su ropa interior. Yo, quité su camisa…

Busqué sus labios ( me encantaba besarlo, lo hacía tan bien ) succionó mi boca y puso sus manos en mis nalgas apretándome contra su cuerpo. Su verga parecía que me perforaría el vientre. Gemidos, besos, respiración eufórica delataban el estado en el que ambos estábamos. Me recosté en la cama. Él puso dos o tres almohadas bajo mis nalgas, quedando entonces mi chochito más elevado. Fue hacia allí, y pasó su mano por toda la rajita. Espasmos inmediatos y gemidos de placer. Empezó a besar los contornos de mi afeitado chochito sin dejar de acariciarlo con su mano que, el momento, lo penetró con sus dedos… otra vez aquel increible masaje interno a mi punto G… los orgasmos fuertes y constantes mojaban su mano, la sacaba solo para beberse todos los fluidos que en ella habían, y volvía. Sentía casi ganas de orinar, cosquilleo infinito, espasmos corporales muy intensos y gritos, que ya no gemidos, me producía aquel mulato que me hacía tan feliz. Cansado de aquellas caricias, puso su boca en mi cuevita y la succionó para no perderse nada de mis fluidos… sentí que mis órganos internos se saldrían… tal fue la fuerza con que lo hizo. Metió su cuerpo entre mis piernas y me penetró… fuerte y salvajemente. Aquella verga casi me parte en dos. Con aquellas almohadas bajo mi culo, no sé la profundidad a que llegó… sus arremetidas eran bestiales, mis gritos, seguro podían escucharse desde lejos, sus gemidos parecidos a los de un búfalo, invadían el ambiente. Más y más orgasmos de mi parte y aquel energúmeno seguía. Cuando podía hablar, me decía cosas que ya antes me había dicho: Rrricaa, ya sabés todooo, sos mi perrita rica, y si… sos mi putía… verdad? … Verdad?   VERDAD? Si le respondía… soy todo lo que querrás pero dámelo toodoo, mulato desgraciado, rrricoo, y así, entre frases sueltas, violentas embestidas, gemidos, gritos y orgasmos severos, llegamos al final. Sudados y cansados como estábamos, pero disfrutando del momento, nos quedamos recostados en la cama tratando que nuestras respiraciones volvieran a su estado normal.

Cogida yo? NOOOO… SUPERCOGIDA. En apenas dos días, estaba mejor cogida que en casi seis años anteriores. Mi esposo en su oportunidad, me quitó la virginidad. Melky en dos días, me condujo por el camino del sexo auténtico, delicioso… me hizo mujer… me hizo sentir, me hizo desear y me he convencido que he perdido tiempo valioso. Quiero vivir plenamente con sexo pleno. Como dije antes, si eso es ser puta… pues digan que soy puta. Qué mujer esatría libre de serlo?

Vio su reloj y me dijo que se ducharía porque tenía que presentarse al trabajo. Le pedí un momento y con mi boca, labios y lengua procedí a limpiar su verga. No quería desperdiciar aquellos adictivos néctares cuyo sabor no conocía antes de aquel viaje. Hecho ésto, fuimos a la ducha, nos lavamos, enjabonamos, se secó, vistió y se marchó, no sin antes invitarlo a que regresara a las dos de la tarde, hora que tenía libre. Aceptó, me besó y se marchó por la puerta corrediza de la playa.

Salí de la habitación. Las personas que hacían la limpieza en las habitaciones vecinas, me veían y sonreían a la vez que saludaban… habrán oído lo sucedido en la habitación… seguro. Fui al front desk a encargar una botella de vino y quesos surtidos para que fueran llevados a la habitación a la una y treinta. Pidiendo que éste cargo no apareciera en el estado de cuenta de la habitación. Para el efecto, opté por pagar en efectivo. Fui a un almacén cercano al front desk para curiosear… había tatuajes temporales. Nunca había usado uno. Compré uno en forma de flecha de color rojo. Desayuné y fui a la playa. Melky no estaría en aquel sector, así pues, me deleité haciendo aeróbicos en la playa. Mi tanga aquel día, era tan pequeña como la del día anterior de color negro.

Regresé a la habitación a la una y quince para esperar el vino y los quesos. Me daba tiempo también para colocar mi tatuaje… si ahí cerca… muy cerca de mi cuevita. La flecha la señalaba… esperaba agradar a mi mulato precioso. Recibo el vino y los quesos, el chico que lo llevaba se ofrece a destapar la botella, cosa que le agradecí. Me quedé con la tanga negra, que al igual que la verde, era atada por el cuella y la espalda el top, y la tanga atada por los lados.

Melky llegó de nuevo por el lado de la playa, entró y lo recibí con un beso largo y profundo a la vez que él me apretaba conrtra su cuerpo. Vio el vino y los quesos y le invité a que fuéramos al jacussi a beberla y comerlos. Así lo hicimos y ya dentro del jacussi, yo me desnudé… él también después de mí. Las copas, el vino y los quesos los colocamos alrededor del jacussi. Le serví en su copa y le puse en su boca, un queso. En plan de “jueguito”, empezamos a ponernos quesos en determinadas partes de nuestros cuerpos, para que él o yo según fuera el caso, los tomáramos con la boca. Optamos entonces por salir del jacussi por que no era muy apto para seguir con el jueguito. Trasladamos todo hacia dentro de la habitación. Coloqué las toallas sobre la cama para no mojarla, me recosté en ella y puse un queso en mi rajita… eso quería hacía rato. Rió aquel mulato hermoso y se lanzó tras aquel queso… lo comió y me comió el coño. Él, de su copa, dejó caer un poco de vino en su vientre… lo tomé y le comí su verga. El jueguito no daba para más… ambos estábamos listos para la acción. Su lengua desapareció entre mi cuevita produciendo nuevamente las contracciones características del pre orgasmo, sus manos en mis tetas, jugaban y apretaban los saltados pezones, provocando hasta dolor por lo fuerte que sus dedos lo hacían. Me liberé, y me fui hacia su verga para hacerla desaparecer en mi boca… la metí hasta mi garganta y con acometidas fuertes y frenéticas, la chupaba con gran placer, provocándoselo también a aquel espécimen. Gemidos, respiración y casi gritos nuevamente. Nos chupábamos ambos los pezones con fuerza… se sentía delicioso… nos comíamos nuestros órganos distintivos con frenesí y placer, pero ambos queríamos más… Colocó mis rodillas en el borde de la cama y echó mi cuerpo hacia adelante. Mis orificios estaban a su disposición… su verga estaba húmeda y a punto de estallar… la metió en mi coño lentamente… si, estaba nuevamente como perrita, pero… subió su pié a la cama cuando ya me tenía empalada y empezó a brindarme una acometidas tan profundas, que por momentos dolía… no dije nada… quería disfrutar aquello… Mi cuevita tal vez fue adaptándose… ya no dolía, solo placer producía… se soltó de aquella posición, me pidió que me diera vuelta y me recostara en la cama. Así lo hice… subió mi pierna derecha a su hombro izquierdo y me volvió a penetrar. Bestiales acometidas acompañaron aquella posición hasta que ya no pudimos más… entre exclamasiones de gusto y placer, terminamos aquel nuevo encuentro.

Terminamos el vino y los quesos mientras charlamos y descansábamos. Limpié aquella deliciosa verga una vez más con mi boca y lengua, y fui al baño a limpiarme los ríos de semen que aquel fabricante me introducía por medio de su virilidad. Delicioso… sencillamente delicioso.

Todavía quedaba el resto de ésa tarde y todo el día siguiente para disfrutar a Melky. Las siguientes cogidas fueron tan buenas o mejores que les que he descrito. Fue un viaje fantástico… no lo cambiaría por nada. Ahora mismo, Sé de lo que puedo ser capaz de hacer en una cama con un buen amante… CON UN BUEN AMANTE. Con Carlos mi esposo? Lo mismo de siempre… beso, tetas, toques en la cuevita, penetración, cuatro o cinco bombazos y… ya. Qué puedo sentir con esa forma de coger?

Tendré un amante? No lo sé. Hoy, aún no he sido infiel nuevamente. Sin embargo, hay un conocido que anda haciendo tiros… ya veremos… de darse algo, lo sabrán.

El escribir sobre éste viaje, créanme, me produce cosquillas en el vientre al recordar y volver a vivir todo aquello. Gracias por leerme… y hasta una próxima

Denise

Metiéndole los cuernitos a mi novio

Domingo, noviembre 20th, 2011

hola a todos, me presento me llamo …… digamos que Sofia, tengo 19 años y vivo en buenos aires argentina, les voy a contar una buena historia de infidelidad que me paso hace unos meses, espero les guste.

Antes que nada voy a describirme, soy delgada y de estatura media, para los que les gustan los números mido 1.62 metros y peso 48 kilos, mi cabello es castaño oscuro y mis ojos marrones claros, no quiero presumir pero se que los chicos me consideran bastante linda, dicen que tengo cara de bebe, jaja, mis curvas no son voluptuosas, pero dado que soy delgada se marcan bastante (sobre todo si una sabe vestirse con ropa ajustada) les tiro mas números, mis medidas son 88-59-89.

También les voy a contar un poco de mi, no mucho, jajaj, por que no quiero que mi chico lea esto y se entere de que tiene puestos unos buenos cuernitos, les puedo decir que soy dulce y simpática, de clase media y estudiante universitaria; al momento actual estoy de novia hace un año y medio mas o menos.

Bueno vamos a la historia, yo había empezado a trabajar en un lado, jaja, y había un supervisor que estaba re bueno, era un bombón, un físico increíble de gimnasio, cabello oscuro y ojitos celestes, la verdad que estaba para re darle (como decimos las argentinas), el pibe era todo un winner y según los rumores se había volteado (follado para los españoles) a varias chicas del trabajo; como soy muy metida (y además me interesaba, jaja) me puse a averiguar, y supe que había estado con Caro, con Andrea, y con Romi, de esta ultima chica la verdad me sorprendió bastante por que se sabia que estaba muy de novia, y no era raro que el novio la fuese a buscar al trabajo, igualmente esto no seria una gran sorpresa por que son muchas las chicas (casi todas, jaja) que le meten los cuernos a su chico, pero había un detalle extra que hacia la situación sumamente interesante, y era que Romi estaba embarazada, pero según me contaron el supervisor le daba masa con la panza y todo, el rumor me llego por fuentes no muy fidedignas y al principio no lo creí (jaja una futura madre haciendo esas cochinadas), pero a los 4 meses de mi llegada al trabajo me había hecho amiga y compinche de romi, y tuve confianza para preguntarle (en ese momento Romi tenia una voluptuosa pancita de 6 meses) y ella misma me lo confirmo, jaja no solo me lo confirmo, sino que me conto todo con lujos de detalles; me dijo que ella amaba a su novio y que la hija que esperaba era de el, pero que físicamente le parecía irresistible el supervisor y que cogían por lo menos una vez por semana, como ella vivía con su pareja era difícil encontrar tiempos, pero los jueves se había inventado una materia en la facu (de 5 de la tarde a 8 de la noche) y así tenia tres horitas para que el supervisor le haga todo tipo de cosas; su novio le estaba todo el tiempo encima y a veces incluso la llamaba cuando ella estaba traca traca con el bomboncito, en estos momentos ella no lo atendía, pero el supervisor insistía en que lo hiciese, por que le decía que lo excitaba mucho cogérsela mientras ella hablaba con el novio, entonces mientras el pene del supervisor le mancillaba la conchita (o a veces la cola, jaja, por que mi amiga le entregaba la cola) Romi atendía el celular como podía, y conteniéndose de gemir, decía, que pasa mi amor, ahora no puedo hablar estoy cursando, y se apresuraba en cortar, por que el supervisor se la empezaba a coger con tal fuerza que le era imposible mantener la compostura o pensar en otra cosa que no fuese en el tremendo pene del bomboncito hurgándole desesperadamente las entrañas.

Otra cosa que le encantaba hacer al supervisor con romi, era tocarle la panza mientras se la cogía, a pesar de que ellos venían acostándose desde hacia rato, cuando ella quedo embarazada el supervisor se mostro mucho mas calentón, y admitió que le provocaba un morbo terrible, cuando a los 5 meses se supo que ella iba a tener una nena, el le solía decir, buenísimo voy a estar con dos mujeres, y también, pobre tu novio, no solo me le cojo a la novia si no también a la hija. Otra practica frecuente entre ellos era, como ya les dije, el sexo anal, al supervisor le encantaba hacerle la colita, mientras le alojaba el pene en el recto solía decirle, te gusta putita por atrás, te hace tu noviecito esto, y ella le respondía, me encanta mi amor y solo vos me haces la cola por que es tuya, y aunque esto no era totalmente cierto por que de ves en cuando su novio en una ocasión especial tenia la aprobación del ano de romi, era común que cada jueves el bomboncito gozase de este privilegio sin tener que escuchar, el me duele mucho mi amor, dejémoslo para una ocasión especial, o, la ultima vez me lastimaste dejemos pasar mas tiempo, en lugar de estas negativas solo se escuchaba, mi cola es tuya haceme lo que quieras, y aunque le dolía por que según me contaba el supervisor la tenia grande como un burro, el morbo de darle a otro lo que le negaba a su chico la excitaba tanto que el dolor desaparecía por completo. Otra cosa que romi hacia con su amante y le negaba a su novio, y me confeso le daba especial morbo, era tragarse la lechita después de haberle practicado sexo oral, mientras que con su novio salía corriendo al baño a escupir, con el supervisor se la tragaba toda hasta la ultima gotita, por que al bomboncito le encantaba que romi se tragase la lechita y ella lo tenia que complacer en todo.

Les conté todo esto entre romi y el supervisor, por que a mi estas historias me trastornaron y me calentaron demasiado, no había duda de que el supervisor era un lujurioso degenerado, y esto extrañamente lo hacia todavía mas atractivo, empecé a fantasear bastante pensando que el bomboncito me hacia a mi esas cosas en lugar de a romi, y la verdad que muchas veces estando con mi novio, recordar esas fantasías me acercaba rápidamente al orgasmo. En secreto empecé a desear al supervisor y no tarde en empezar a coquetear con el, nos hacíamos chistes y entre los dos creció la confianza, obviamente no pasaba de mas de un histeriqueo, había dos trabas, la primera era que estaba romi en el medio, la segunda que yo tenia novio y no sabia si estaba dispuesta a cagarlo. La primera traba era importante, romi era hermosa y aunque yo me sentía capaz de competir con ella, no quería afectar nuestra amistad. La segunda traba era todavía más importante, la verdad me llevaba re bien con mi novio. lo amaba, y no tenia razón para meterle los cuernos, pero esto no se trataba de llevarme bien o mal con mi novio o de amarlo o no, se trataba de que el supervisor era un adonis lujurioso que según contaban sabia coger como los dioses y que me calentaba muchísimo, sentía la necesidad de probarlo aunque sea una vez, con eso me conformaba.

Sin embargo me contuve y durante los siguientes meses las cosas no pasaron de un histeriqueo, pero luego el destino me dejo todo servido en bandeja. La primera traba desapareció cuando romi tuvo que dar a luz y se tomo una licencia de tres meses en el trabajo, la segunda traba….. Había segunda traba? jajaja.

En la ausencia de Romi, el bomboncito pensó que era hora de una nueva conquista y empezó a seducirme con mas fuerza, una vez a la salida del trabajo se ofreció a llevarme a la facultad y otra vez me invito un miércoles a tomar algo, estas primeras dos veces resistí por inercia, pero como dice el dicho la tercera es la vencida. Un lunes me atrase con el trabajo, se me hizo tarde para ir a la facu, y le insinué con indirectas si no me alcanzaba con el auto, increíblemente me llevo sin insinuárseme pero a pesar de todo llegue tarde y me decidí por no entrar, me ofreció entonces ir a la casa a tomar algo, me negué pero después de dar vueltas por ahí, terminamos tranzando en el auto y arreglando una cita para el jueves a la noche, no era la primera vez que besaba a otro chico estando de novia, un par de veces borracha en los boliches una se pone cariñosa … jaja, pero esos cuernitos no significaban nada, ahora me disponía a algo mucho peor, a revolcarme como una puta con otro.

El jueves me asegure de planear todo perfectamente, vi a mi novio a la tarde y a la noche hable con el hasta las 23 cuando le dije que me iba a acostar, jajaj, pero no me fui a la cama, me puse un jean ajustado, botas, una musculosa de esas que se usan con un top deportivo abajo, me abrigue con una camperita y fui a mi cita, para asegurarme bien le dije a mi mama que iba al cumpleaños de una amiga, y que si por las dudas llamaba mi novio le dijese que estaba dormida, mi mami, jaja, súper compinche, sonrió y solo me dijo que me cuidase.

A la una el bomboncito paso a buscarme por una concurrida esquina del barrio de Belgrano, y fuimos a tomar algo a las cañitas, pedimos un vino tipo espumante (new age) y no tardaron en aparecer los besos y los mimos, la cosa se puso caliente y sus manos empezaron a recorrer mis curvas, me dijo que le encantaban mis pechos, por que era bien flaquita y que se me súper marcaban, también me toco la cola, y cuando vio que yo no me oponía metió sus manos entre mis piernas, me calenté demasiado, cuando me ofreció ir a su departamento acepte al instante. Antes de llegar hicimos una parada en una calle oscura, nos matamos a besos, y me manoseo a su antojo, me bajo el top y dejo mis pechos apenas cubiertos por la pequeña musculosa, hizo a un lado la pequeña tela y me los empezó a chupar de una forma desquiciada, le tuve que decir que me dolía que me mordiese los pezones, aunque en realidad me encantaba, pero no quería marcas, cuando se canso de chuparme las tetas, se desabrocho el jean, saco su pene y me pidió que se la chupase; el ver ese tremendo trozo de carne caliente me puso a full, jaja no voy a precisarles cuanto media, jaja, la verdad no soy experta, su largo creo que era superaba el normal, pero me impresiono su ancho, tuve que abrir mucho mi boquita para meterla adentro, le lamí un poco la cabeza y luego baje por el tronco hasta los testículos, subí devuelta lentamente y me la trague hasta el fondo, lo empecé a masturbar con mis labios lentamente, el bomboncito estaba que no podía mas de placer y me dijo que si no paraba iba a terminar acabando, me pido si podía eyacularme en la boca y yo asentí como pude mientras continuaba succionando ese enorme y caliente miembro, no tarde en sentir su lechita caliente inundándome por completo toda la boca, me esforcé en recibir el trago lo mejor que puede, pero su volumen me excedió, me fui hacia atrás y el ultimo chorro de su virilidad impacto contra mi cara, comenzamos a tranzar como locos con su semen lubricándonos los labios, después me dijo la chupas mejor que romi, jaja, ese pequeño piropo me puso feliz.

Llegamos a su departamento y el se desnudo completamente , me encanto ver por fin ese físico, bien marcadito, sus abdominales eran perfectos, sus bíceps me abrazaban y me volvían loca, lo bese todo, me recostó boca arriba sobre la cama, me saco las botas y el jean, hizo a un lado mi pequeña tanga y me metió un dedo en mi chuchi que estaba completamente mojada, se deshizo en elogios para mi tanguita que era de esas que tiene pequeños hilos a los costados que unen la parte que cubre, tiro con fuerza y prácticamente me la arranco (jajá, esa tanga también le encantaba a mi novio y tuve que decirle que se engancho en el lavarropas y se rompió), me empezó a chupar la conchita, sus labios presionaban mi clítoris y su lengua jugaba en la puerta de mi vagina adentrándose un poco en mis húmedas profundidades, estuve a punto de acabar, el se percato por mis gemidos, y paro bruscamente, me tomo de una mano y me invito a pararme, me acorralo contra la pared y me empezó a besar suavemente, luego me bajo el top y me lo termino sacando por debajo como si fuese una tanga, me dijo que le encantaba mi musculosa y que me quería coger con ella puesta, también me pidió si me podía poner las botas, me pareció un poco raro pero accedí a todos sus deseos, luego me voltio y me puso de cara contra la pared (romi me había dicho que le encantaba hacerlo así) comenzó a besarme la espalada y el cuello, y entonces sentí la punta de su pene en la puerta de mi chochito, estaba tan mojada que entro fácilmente, me sujeto por la cintura y empezó a cogerme con fuerza, sus manos recorrían todo mi cuerpo, desde mi sexo hasta mis pechos que presionaba fuertemente, me metió un dedo en la boca y se lo comencé a chupar, le gustaba jugar con mis fluidos, mojaba sus dedos en ellos y me los pasaba por mis pezones, que se ponían erectos como dos agujas, me sentí una idiota por que le estaba permitiendo que me cogiese sin forro, y ya era tarde para frenarlo, la verdad que me gustaba sentir su carne calentita dentro mío sin ningún pedazo de látex que la separe, no me preocupaba quedar embarazada (tomo anticonceptivos) pero me daba miedo por las enfermedades, con semejante facha cuantas putitas habrían estado sudando y gimiendo contra esa pared mientras ese hermoso semental les escarbaba con semejante pija las entrañas, ahora me tocaba a mi, era una puta mas quien sabe de cuantas, pero la estaba pasando bomba, el bomboncito también estaba a full, y mientras me cogía cada vez mas fuerte y rápido me decía todo tipo de cosas, me decía que le encantaba cogerse a las novias de los demás y que era evidente que mi novio me tenia mal atendida por que estaba muy calentita, sentí vergüenza antes estas frases y me puse colorada como un tomate, pero internamente me calenté mas y el placer me excedía, pensé en mi novio durmiendo, incapaz de imaginar que en ese instante su noviecita estaba siendo la puta de otro y me sentí la peor del mundo, pero era una sensación rara por que también me daba placer, el bomboncito la saco, me arrojo boca arriba sobre la cama, y me empezó a dar matraca, jaja, en la posición clásica, que llaman del misionero, después se llevo mis piernas al cuello, y me la enterró hasta el fondo, cuando no pudo mas , la saco y me acabo en la pancita, con los dedos tomo su semen y lo llevo hacia mi boca, se los chupe hasta dejarlos secos, nos quedamos un rato abrazados, agotados por el éxtasis.

Ya eran las cinco de la mañana y al otro día había que trabajar, el me dijo que no había drama en que llegue un poco mas tarde, luego me llevo a casa, en el auto hubo tiempo para un par de besos mas, llegue a casa extremadamente cansada y me metí rápidamente en la cama, me dolía bastante el cuerpo, un poquito el sexo, jaja, y estaba confundida y sorprendida de lo que había hecho, me había encantado pero me propuse no repetirlo, ya me había sacado las ganas, y no daba enviciarme con algo que a la larga me podía traer problemas con mi novio y con romi. Nadie se entero de lo sucedido. Cuando el bomboncito me pidió repetir la salida le explique las cosas y entendió perfectamente, aunque dijo que se había quedado con ganas de hacerme la cola, los dos nos reímos y lo dejamos como una asignatura pendiente, jajá. Mi novio pobrecito no sospecho nada, y las cosas siguen perfectas, no me siento culpable por que soy suya todos los días, y solo unas horas fui de otro, lo traicione con el cuerpo, no con el corazón. Romi volvió de su licencia y sigue cogiendo con el supervisor todas las semanas, hace poco me conto que el bomboncito le propuso hacer un trió con otra chica, me reí pensando que yo podía ser esa tercera, jaja.

Espero les haya gustado mi historia, me despido, bestias.

Viaje con mi esposo II

Miércoles, noviembre 9th, 2011

En la primera parte de de éste acontecimiento que estoy narrando, no les comenté que soy graduada universitaria al igual que mi esposo. Títulos diferentes pero nos conocimos en la misma universidad donde estudiábamos. Ambos fuimos bastante responsables en los estudios y creo que a eso se debió el haber llegado virgen al matrimonio.

En verdad, el sexo no me interesaba mucho. Poca atención prestaba a los comentarios de mis amigas sobre sus aventuras sexuales. Sin embargo, al regresar de éste viaje y por  el deseo y pasión que viví en él, el interés se manifestó en forma extrema. Fue así que empecé a investigar sobre sexo en ambos géneros… zonas erógenas, aparatos sexuales, historias eróticas, fantasías, posiciones, etc., y aquí me tienen… enviando la única experiencia sexual fuera de matrimonio que por el momento he tenido. Tendré otras?… No lo sé pero sí lo deseo… Es más, hoy por hoy promuevo y participo en las conversaciones de tipo sexual con amigas… Interesada en sexo?… Mucho.

Estábamos entonces en que después de haber tenido aquella relación de entrega sexual total con Melky, estábamos descansando y yo jugaba con la cabeza de su pene… cubriéndolo y descubriéndolo para conocerlo mejor y divertirme un poco, contagiando con mis comentarios sobre el particular a aquel mulato divino. Me ví obligada a caminar hacia el baño, ya que los líquidos sexuales que Melky había depositado dentro de mi rajita, por la abundancia de los mismos, estaban buscando el camino de la libertad. Desnuda como estaba, para allí me dirijí. Me limpié y me dí un rápido duchazo… no quería perder tiempo para regresar con mi gigantón. Quedé algo húmeda de la duchada y volví a la habitación… Melky permanecía boca arriba sobre la cama completamente desnudo también. Su cabeza se situaba en la cabecera de la cama la que a su vez estaba recostada en la pared. Decidí sorprenderlo y subí a la cama poniéndome de pié sobre él. Mi espalda daba a la pared. Mis orificios inferiores quedaban sobre la cabeza de mi mulato. Yo no podía ver su rostro ni él el mío. Muy despacio empecé a doblar las rodillas y por consiguiente a acercarme a su cuerpo. Ambos orificios que él tenía sobre su cabeza se posaron en su rostro, doblé mi cintura hacia su bajo vientre para encontrarme con su verga… ésta, aún fláccida… besé su prepucio y sus pelotas. Quería ver si yo era capaz de hacerla reaccionar con la poca o nula experiencia que aún tenía. Permanecí unos momentos tocando, besando y lamiendo aquellas delicadas y deliciosas partes… empezó a reaccionar y pude darme cuenta cómo su prepucio desparaecía y daba lugar a aquella maciza cabeza  de color entre púrpura y café. Aprendo y veo también el momento exacto de la erección y cómo se lleva a cabo… hermoso. Mientras, mi hombre me comía el coño ansiosamente. No contento con eso, y teniendo a mano mis nalgas, las abre con sus manos y empezó a comerme el culito. Me asusté y traté de verlo… estaba embelesado lamiendo  aquella parte de mi cuerpo. Le tomé gusto y traté de imitarlo. No pude porque mi posición del 69 no lo permitía… pero lo intentaría después. Empezaba a brotar su líquido preseminal… no se lo quitaba. Cada vez había más hasta que la cabeza de la verga estaba bien mojada… hice trabajar la lengua y labios para limpiar y tragarme aquella exquisitez. Él por su lado, tragaba toda clase de jugos que yo le proveía por medio de mi chochito. Mi culito lo tenía mojado por su boca y por llevar hasta ahí mis propios jugos… quería besarlo y dejé entonces aquella parte. Me recosté sobre él y le busqué sus labios…el olor a sexo que ambos teníamos lo estábamos disfrutando. Buscó la forma de penetrarme… no lo dejé… quería que me deseara más… quería disfrutar lo poco que podría durar aquella aventura y para eso tenía que ser muy creativa… y estaba dispuesta a serlo..

Extrañado por no dejar que me pentrara, cerró sus labios y se separó del beso que nos dábamos. Yo me separé aún más… nuestros cuerpos ya no se tocaban… cruzamos miradas y la de él, interrogativa, motivó que le tomara sus pezones y se los mordisqueara. Sabía que eso le gustaba. Con la boca ocupada en los pezones, mis manos fueron hacia la verga… le pedí que se diera vuelta y lo hizo, quedó boca abajo y fue cuando me desplacé hasta sus nalgas que, al igual que él, las separé con mis manos y le puse mi lengua y boca en su culito… lo besé y lo lamí mientras le masajeaba las pelotas. Se incorporó de la cama y se sentó en el ángulo. Me invitó a que me sentara sobre él… así lo hice y prácticamente yo misma me penetré al buscar que nuestras órganos sexuales coincidieran. Aquella verga cada vez que me la tragaba, sentía que me partía. Empezaron mis movimientos y los gemidos de ambos no se hiciern esperar, nuestras respiraciones se aceleraban con cada movimiento, sudábamos copiosamente,  los espasmos que me hacía sentir aquel hombre divino, me hacían olvidar cualquier cosa. Sus manos estaban rodeando mis nalgas y ayudaban en el bombeo, sentí cómo acercaba una de sus manos a la parte de su verga y mi cuevita y casi inmediatamente me clava un dedo en el culo. Reparé inmediatamente y le ví a los ojos. Me dijo: No te preocupes mamita… te  va a gustar más de lo que piensas y volvió a ayudar al bombeo con la otra mano. Si, estaba doblemente penetrada… por mis hoyos inferiores y si… era exquisito. Mis orgasmos no terminaban y cada vez eran más frecuentes, grandes y deliciosos. Se puso de pié llevándome empalada aún y caminó por la habitación sin sacar su dedo de mi culo ni su verga de mi cueva. Me sentó en el gavetero de la habitación que estaba colocado frente a las camas y me desempaló, procediendo a chupar y lamer toda mi cueva… mis jugos… se los tragó completos. Me bajé de aquel mueble y le lamí su verga. Me dirijí a la cama nuevamente y me puse como perrita. Entendió inmediatamente y me volvió a penetrar… ésta vez de una forma violenta y agresiva pero deliciosa. El ritmo que tomó fue tal, que nuestros cuerpos al chocar emitían los peculiares e inconfundibles ruidos propios. Las tetas se balanceaban cual péndulos de campana en cada una de las acometidas bestiales de aquel mulato delicioso. Por momentos las apretaba fuertemente. Gemidos fuertes y constantes emitían nuestras bocas y gargantes. Yo solo atinaba a decir: Amor dale, fuerteee, durooo mi vida, partime por favor, seguime haciendo tuuuyaa, siempreee, siii, asíii, hayyy,ufff..negro divino. Él, a su vez, además de los gemidos, decía… aprendiste rrrápidoo , así como estás sos mi perrita, me gustásss, sos buenota mamitaaa… y sí, cuando me decía que era su perrita, si, es cierto, le dije que sí, que me hiciera cualquier cosa que yo me dejaba de él…que era su perrita. El ritmo fue creciendo y los espasmos también. Ambos dimos todo lo que pudimos y los dos estábamos extenuados y satisfechos.

Ya separados y tendidos en la cama descansando, nuevamente me acerqué a su verga y se la lamí toda para limpiarla y sentirla dentro de mi boca aunque en estado de flaccidez. Charlamos por un rato hasta que vio el reloj… hora de presentarse al trabajo nuevamente. Nos duchamos juntos enjabonándonos mutuamente aprovechando recorrer todos nuestros cansados cuerpos. Casi le supliqué volver a verlo. Respondió claramente que sí. que siempre estuviera lista para él porque su trabajo era por períodos y que intempestivamente podía tener tiempo libre. Nos secamos, nos pusimos la ropa que llevábamos hacía unas horas y yo salí antes qué él de aquella habitación. Me fui directo a la playa donde había dejado en la tumbona la toalla que daba el resort para la playa. La recogí y la devolví, para marcharme a mi habitación. Necesitaba descansar… y meditar un poco. Lo hice dentro del jacussi de mi habitación viendo hacia el mar y la playa, pensando en aquel mulato precioso que en tan poco tiempo había sacado de mí todo lo sexual que en mi interior permanecía. Me consideré a partir de entonces una mujer muy caliente y deshinibida.. Qué haría al regresar a mi País? Ya lo pensaré en su oportunidad, aquí, disfrutar como nunca con un auténtico macho para sentirme hembra. Echando a volar mis pensamientos estaba cuando llegó Carlos mi esposo. Aún estaba en el jacussi… desnuda. Se acercó a saludar, hizo unos cuanto comentarios, entró a la habitación y regresó desnudo a meterse al jacussi. Platicando estábamos cuando empezó a tocarme y besarme… mmmm qué hacer? No sabía cómo negarme… Le comenté que estaba cansada pero insistía… bueno, pensé, es un buen momento de comparar…( mala idea ) Dejé entonces que tomara la iniciativa y me pasó tocando las tetas, me besó en la boca, puso su mano en mi chochito y me penetró … Yo, no había sentido casi nada… y así había sido siempre.
después de unos pocos bombazos, emitía un gemido y… fin. Seguimos en el jacussi y le vi la verga… daba lástima comparada con la de aquel mulato divino.

Carlos tenía una cena de los del grupo de su empresa, por lo que se arregló para irse. En el ínterim comentó que al siguiente día harían un taller para un estudio de mercado que debía realizar en el exterior del resort a los dos días. Por consiguiente, ambos días iba a estar tremendamente ocupado… y yo pensé !!!!Pero qué bien !!!!

Entrada la noche bajé a cenar. Me había puesto un vestido con tirantes delgados en los hombros, sin sostén, muy suave y corto. Por debajo solo un pequeño hilo. Pensé en no llevar el hilo, pero si Melky me invitaba a bailar en aquella tarima, los que estuvieran abajo y con lo suave del vestido, seguro verían más de la cuenta. Así por lo menos si veían, era el hilo.

Cené y como faltaba para que empezara el show final, fui al bar a tomar una bebida. Otro huésped se acercó y entabló una conversación. Pasó el tiempo y se anunció el inicio del show. Me despedí del otro huésped y fui a ver el show. Duró una hora y nuevamente me fui a sentar al bar. Llegó Melky y fuimos a caminar de nuevo por la playa. Nuestras manos ya no podían estar en su lugar al vernos. Nuestras bocas ansiaban acercarse y juntarse. Nuestros cuerpos temblaban de placer y deseo al estar desnudos, nuestro pensamientos rondaban siempre por el placer, la belleza y el sexo. Aquel momento no fue la excepción… en una parte obscura de la playa, nos detuvimos a besarnos, las manos fueron encontrando acomodos en nuestros cuerpos. Su verga ya no cabía entre el pantalón que vestía…un guardia, si, un guardia del hotel se aproximaba… de los que ejercen vigilancia dentro del resort…Melky se encamina hacia él, le platica y se aleja. Regresa y me dice que es amigo suyo. Seguimos en nuestro afán. Mis tetas en su boca y manos, su verga en las mías. Abrí su pantalón para chuparle la cosota, yo estaba sentada en una tumbona y él de pié frente a mí, tocaba mis tetas y su cintura la balanceaba como siguiendo el ritmo de mis chupadas y lamidas; como pudo, levantó mi vestido y lo sacó por mi cabeza… quedé solo con el hilo y seguía chupando su verga mientras él gemía ya fuertemente. Hizo que me pusiera de pié y me arrancó el hilo… si, lo rompió… así estaba de caliente mi mulatote. Ahí mismo en la tumbona, me penetró. Yo boca arriba y él, sobre mí. Tomamos rápidamente el ritmo de las embestidas que eran furiosas, fuertes y hasta violentas. Me decía de todo al oido… buenota, rica, sos mía y mi puta. Nunca había oido eso pero me gustó; si, por extraño que pueda parecer, me gustó que me llamara su puta… porque mientras duraba aquel viaje y . Demostraba que estaba a gusto conmigo y era lo que yo perseguía. Desnuda como estaba, me lastimaba el tejido plástico de la tumbona por los violentos embates de Melky pero callé… seguíamos empalados y los gemidas eran más y más fuertes. Mis tetas estaban bien tocadas y chupadas… mi cuevita estaba siendo trabajada   aún… mojada… muy mojada. Con los sonidos pertinentes y la respiración desbocada, casi que sentí la inundación que me hacía llegar aquel  macho… macho fabricante de semen al por mayor… al final de cada empalada, ríos de semen depositaba en mi  cueva la que a la vez, la expulsaba. Vi mi hilo… inservible… sirvió para limpiar los excedentes de semen que brotaban de mi cuevita y de una pequeña bolsa que llevaba, saqué un par de pañuelos faciales para terminar de hacerlo. A él, con mi boca y lengua le limpié su verga… solo tendría que esperar que mi saliva se secara. Le di las buenas noches a aquel increible amante con un beso largo y profundo, quedando de vernos al siguiente día.

Iba hacia mi habitación, cuando el guardia, que no  estaba muy lejos, se me acercó y trató de entablar conversación ????? Solamente le dí las buenas noches y seguí mi camino. Nos habrá visto?

Los otros días en que estuvimos en aquella Isla, tuvieron también sus placeres que, si lo desean y no les aburren, los contaré… para eso, necesito saber si publicarán lo hasta aquí escrito y si los lectores así lo pide. Gracias

Denise

Viaje con mi esposo I

Miércoles, noviembre 9th, 2011

Este fue un viaje que habíamos querido realizar desde años atrás, pero nuestros respectivos trabajos nos lo habían impedido por no coincidir los períodos de vacaciones, Sin embargo, en ésta oportunidad mi esposo tendría una reunión de varios grupos de la multinacional en la que trabaja en una Isla del Caribe, coincidiendo perfectamente con mi período vacacional.

Soy una mujer de 31 años, blanca, 1.65 mts de altura, hago gimnasio 3 veces por semana por lo que me mantengo en muy buenas condiciones, sin ánimo de parecer presuntuosa. Pelo castaño hasta poco más abajo de los hombros y todas mis partes se encuentran en su lugar y firmes. He de contar que llegué al matrimonio virgen y que a pesar de las muchas proposiciones que he tenido de amigos y compañeros de trabajo, nunca le había sido infiel a mi esposo. Sexo, únicamente con él hasta entonces. Fue en éste viaje también  cuando me percaté de lo ingrata que había sido la naturaleza con Carlos ( así se llama mi esposo ), al haberle negado atributos de los que en aquel periplo pude disfrutar plenamente, y no precisamente con él.

Al llegar a aquella paradisíaca Isla bañada por las aguas del mar Caribe, arena blanca y un sin fin de palmeras, rematadas por un impresionante y bello resort con todas las comodidades que alguien pueda desear, me doy cuenta de la amabilidad y simpatía de su gente. La habitación asignada era hermosa, cómoda y con una vista al mar impresionante. En el balcón, un jacussi para dos personas para disfrutar de todo el escenario que brindaba la hermosura de la playa.

Esa noche, Carlos tenía que presentarse a la inauguración y cocktail de bienvenida para los participantes de aquel evento. Sola yo, decidí esperar el show final del día que brindaba el resort, en uno de los bares. Disfruté del mismo y al terminar, miembros del staff de entretenimiento del resort invitan a las personas a que bailen el tropical, caliente y sensual ritmo “típico” de la región: El Merengue. Lo hizo conmigo un joven de unos 25 años y 1.80 mts de altura, fuerte y musculoso, mulato muy atractivo de una mirada profunda y rasgos finos. Imposible que pasara desapercibido. Acepté bailar con él y demostró   ser un auténtico torbellino bailando. Dominaba perfectamente los pasos y le daba un movimiento tan sensual a su cuerpo, que… Durante la conversación que pudimos tener durante y después del baile, me preguntó por mi “acompañante”. Me había visto llegar con Carlos. A él se refería. Le expliqué la razón por la que en aquel momento me encontraba sola y continuamos hablando de otros temas. Al terminar el horario de la orquesta que amenizaba aquel baile, me dispuse a ir a dormir a mi habitación. Traté de despedirme de Melky ( ese era su nombre ) pero se ofreció a acompañarme. No pude negarme… Mis hormonas estaban algo alteradas de verlo, sentirlo tan cerca al bailar y darme cuenta de los movimientos sensuales que su cuerpo era capaz de producir. Fuimos caminando por la playa; yo sin zapatos para sentir el roce de la arena en mis pies. Toda la ropa que llevaba para ese viaje, era muy suave, fresca y sexy. Aquella noche vestía una minifalda no muy ceñida de cintura baja y un top que escasamente cubría mis pechos. Se dejaba ver los pezones saltones y no usaba sostén. Bajo la minifalda, un hilo muy chico. Caminando como íbamos, me tomó de la mano a la vez que  me la pasaba alrededor de la
cintura; al estar de esa forma, no tenía yo la fuerza necesaria para soltarme por lo que me fue imposible hacerlo. Seguimos adelante caminando de esa forma y en un instante, con su otra mano me empezó a acariciar el vientre descubierto y desnudo. Extrañas sensaciones empezaba a sentir, intenso temblor de cuerpo también que no sabía si era de nervios, temor o algo más. Quería despedirme e irme pero,,, estaba a gusto. Detuvimos el caminar y me recosté en una palmera. Nos miramos fijamente a los ojos y lentamente se aproximó a mí. Acercó sus labios a los míos y tímidamente nos besamos. Nos separamos un poco y nuestros ojos volvieron a encontrarse. Rodeó mi rostro con sus manos y las introdujo entre mi cabellera para besarme nuevamente; nuestras lenguas no tardaron en juntarse y empezar su trabajo exploratorio. Quitó sus manos de mi cabellera y rostro bajándolas a la cintura atrayéndome con fuerza hacia él … podía sentir su virilidad pegada a mi estómago y el bajo vientre… aquello me parecía increible pero no quise o no pude demostrar mi asombro. Sus manos ya no se detenían en algún lugar específico. En un momento estaban en mis nalgas como en otro estaban en mis pechos,  éstos, prácticamente estaban ya fuera del top que vestía. Fueron invadidos por sus labios e introducidos en su boca… los saboreaba y chupaba con mucha habilidad produciendo en mí, un auténtico placer desconocido hasta entonces. Quiso entonces en aquel momento tocar mi conchita… me atemoricé y me separé… respiré profundo y a pesar de lo que estaba sintiendo, pude decirle que no… que me tenía que ir… que mi esposo estaría por llegar… me puse los zapatos y “guardé” mis tetas entre el top mientras Melky trataba de convencerme que me quedara. Le dije que nos veríamos al día siguiente y me fui a la habitacón.

Jadeante aún ya en ella, tomé una ducha y me preparé a dormir. Llegó Carlos en ese momento contándome todo lo acontecido y parte del programa que tendría por los siguientes días. Yo, caliente como estaba, le insinué hacer el amor besándole los pectorales y la boca. Escasamente respondió por lo que le puse mi mano en su instrumento. Lo ignoró por completo. Nos dimos las buenas noches y dormimos.

Despertaba cada poco durante la noche y pensaba… pensaba y mientras más pensaba en aquello, más me gustaba. Me mojaba cada vez que recordaba… así pasó aquella noche y a la mañana siguiente para ir a desayunar, decidí vestir algo que fuera muy sexy por si nos encontrábamos con Melky. No fue así y regresé a la habitación para ponerme el traje de baño. Escogí una tanga muy chica de color verde limón. El top, atado por la espalda y la nuca,  era, al frente, un par de pequeños triangulitos que escasamente cubrían los pezones. La tanga,  atada a los lados en las caderas,constaba de un triangulito que escasamente cubría mi chochito. Era bastante pequeño y muy sexy. Para caminar por los interiores del resort, vestía sobre la tanga un pañuelo transparente del mismo color.

Ya en la playa, acomodé una tumbona donde pudiera tomar el sol, protegiendo mi cuerpo para tal efecto, con una crema bronceadora. Al rato, se escucha la invitación de los miembros del staff de entretenimiento del resort a las clases de merengue y a juegos de voley ball de playa. Me acerqué esperando ver a Melky… ahí estaba… iba a tener a su cargo con algunos otros miembros del staff, las clases de merengue. Cruzamos miradas muy sugestivas. Empezaron las clases con pasos básicos; seguido de más rítmicos y en los que ya hay un “roce” con la pareja… la mía era Melky. Le señalé dónde estaba colocada mi tumbona para que al terminar la instrucción, pudiera encontrarme. Efectivamente al terminar la clase, me dirijí a darme un duchazo en una de las duchas que para el efecto estaban colocadas entre los jardines y la playa. Fui a mi tumbona y nuevamente me propuse poner la crema bronceadora en mi cuerpo. Alguien rápidamente arrebató de mi mano la crema… era Melky quien se ofreció amablemente a ponerlal. Le agradecí aquel gesto y me tendí en la tumbona boca para arriba… suavemente empezó a colocarmela… rostro, brazos, hombros, vientre mmm, piernas… mientras eso hacía, me propuso que fuéramos a mi habitación. Me negué rotundamente pretextando la posibilidad que mi esposo llegara. Sin embargo, sugerí que buscara o encontrara un lugar. Quedó de regresar al rato y darme a conocer si conseguía. Mientras me ponía el bronceador en el vientre y las piernas, arqueé mi ciuntura sugiriendo con ello que introdujera su mano bajo la tanga… no lo hizo; y cuando lo hacía en las piernas, las abrí para facilitarle poner su mano en mi chochito… tampoco lo hizo. Transcurrido un rato y ya por mi parte asimilando la imposibilidad de que consiguiera algún sitio adecuado para encontrarnos, regresa y me entrega un papel en el que estaba escrito: Habitación 3315 a las 2 de la tarde. Explicándome que es una habitación que va a ser sometida a mantenimiento de rutina y que un compañero se la había conseguido. Le agradecí por el interés demostrado y le pedi de favor que me aplicara bronceador en la espalda, dándome vuelta en la tumbona. Suave y delicadamente empezó a ponerla. Yo, a propósito había dejado mis piernas muy abiertas. Fue bajando desde los hombros, espalda y piernas. Al regresar hacia la espalda, con algún dedo pasó tocando la entrada a mi cavernita… el espasmo no se hizo esperar… rió y se marchó quedando de vernos a la hora indicada.

Temblando de nervios y ansiedad, toqué la puerta. Abre Melky quien con un ademán de mano y una sonrisa me invita a pasar. Voy hacia adentro y me detengo entre las dos camas. Él se aproxima a mí y con mucho cuidado, quita mi pañuel transparente. Quedo pues, solo con el top ,la tanga, y los zapatos que eran de plataforma de corcho de unos 8 cms. de alto. Los había escogido para que nuestras estaturas no fueran tan marcada cuando estuviéramos juntos, y así poder disfrutar del roce de su virilidad. Él vestía solo el short del uniforme del staff. Pude ver entonces sus fuertes y desarrollados pectorales. Estábamos muy juntos. Me dí la vuelta para darle la espalda. Me tomó por la cintura y juntamos nuestros cuerpos. Empezó a besarme el cuello y al voltear mi rostro, besábamos nuestras bocas; sus manos empezaron a cariciar mi vientre y yo trataba que metira su manota dentro de la tanga. Experto que era, no lo hacía para prolongar mi deseo. En uno de los besos del cuello, con los dientes desata el top por la nuca quedando detenido solo por la espalda; yo sentía en todo su tamaño la lanza que tenía por pene. Desató el top de la esplada y éste cayó. Mis tetas estaban al aire listas para que Melky hiciera con  ellas lo que más le gustara. Las cubrió con ambas manos. Con delicadeza y suavidad apretaba mis rosados pezones entre sus dedos, sin olvidarse de las no muy grandes aureolas provocándome inmenso placer; él tenía la iniciativa. Empezaba a sentirme mujer y debía también sobreponerme al temor y los nervios, mi cuerpo ya no temblaba por ello… temblaba de caliente, de deseo. Me dí vuelta rápidamente e introduje mis manos en la parte trasera de los shorts de Melky, sentí sus nalgas duras como rocas y corrí mi manos izquierda para agarrarle su miembro viril erecto al máximo. Con la mano derecha, le bajé el short ayudándome él con sus piernas y piés. No podía contener la curiosidad de ver, tocar, besar y lamer aquel banquete humano. Lo ví y me impresionó sin demostrarlo, me arrodillé y lo tuve frente a mis ojos muy cerca… le brotaba de aquella rajita una gota de líquido preseminal viscoso y transparente, la limpié con mi lengua colocando al mismo tiempo mi mano en las pelotas, con la otra, masajeaba el trozo de carne que parecía reventar de grande y grueso. La cabeza, la introduje en mi boca hasta donde me cupo. Era muy grande para tragarla toda. Mientras Melky gemía, mi respiración era más acelerada y profunda. Sacaba aquel trozo a ratos para lamer sus contornos muy bien afeitados y le chupaba las pelotas sin dejar de masajearlo.

Lentamente se agachó por lo que tuve que dejar aquelespectáculo momentáneamente. No sabía lo que quería. Me besó ( besaba delicioso ) y ambos nos levantamos, me desató la tanga de ambos lados, abrí las piernas para que cayera. Me tomó con un brazo por la espalda hacia mi brazo y con el otro, me tomó de las piernas, me levantó y con delicadeza me colocó boca arriba en la cama. Se metió entre mis piernas que ya estaban completamente abiertas y empezó a comerme el coño con habilidad increible. Trataba yo de mantener el ritmo que él llevaba, levantando mis caderas para que las embestidas de su lengua fueran profundas y largas. Masajeaba mi clítoris insistentemente. Los orgasmos que ya había alcanzado, eran incontables. Hoy sabía realmente lo que era que un auténtico encuentro sexual con un hombre que sabía dónde poner las manos y la boca, así como para qué sirve cada órgano que tenga que ver en el buen sexo.

Los pezones seguían siendo mordisqueados y apretados. De repente se detuvo… vio mi coño como para ver la cuevita, introdujo su dedo medio y anular de la mano derecha y empezó una especie de exploración interior, hasta que al delatarme con un fuerte espasmo, empezó en aquel sitio un movimiento constante y violento a la vez… GRITE de placer… mi punto G fue encontrado por aquel energúmeno sexual. No se detenía ni un momento… ya no sabía si lo que sentía era dolor, placer, cosquillas o todo junto… brotaban mis líquidos casi que a borbotones, y los gritos que daba no los podía controlar. Fue algo indescriptible. Dejó de hacerlo, creo, hasta que se cansó su brazo de tanto y tan brutal movimiento. Se tendió boca arriba en la cama y aquella verga estaba para esconderla completa en mi cuevita… me senté sobre ella y la introduje completa… sin moverme… quieta… quería sentirla dentro sin perder nada. Lentamente me puse en movimiento… circularmente sin sacar nada de la lanza… poco a poco para arriba y abajo muy r;itmicamente. Melky quería brusco y rápido y así lo pedía… yo no se lo daba… aún… con mis dientes, le mordisqueaba sus pezones y con las manos frotaba aquellos pectorales enormes y fuertes. Él, no soltaba mis tetas y jugaba también con los pezones, apretándolos a veces hasta el dolor… pero era un dolor “rico”.

Mi ritmo empezó a subir y lo músculos interiores a apretar  más aquella vergota que metida la tenía desde algún rato dándome un placer supremo… desconocido hasta entonces. Ufff, sssiiii, yaaa,   hayyyy…Melky había terminado. Yo… no sé cuántas veces. Cansada pero feliz, me recosté en su pecho a esperar que aquella gran verga saliera por sí sola de mi cueva… quería seguirla sintiendo hasta el último momento.

Al rato, cuando nuestras respiraciones volvieron a su ritmo normal, y aquel gran trozo se había desplazado hacia afuera, buscamos la comodidad de las almohadas, recostándose Melky en ellas mientras yo lo hacía en su pecho… con la vista hacia su virilidad…fue entonces cuando me dí cuenta que su cabecita en ese momento, estaba cubierta. No era circunciso como Carlos mi esposo. Dispuse entonces conocer más al respecto y me acerqué nuevamente a aquel pedazo de carne.

Jugando con el prepucio, descubría y cubría la cabezota de la verga. Besé el prepucio una y otra vez y la cabeza cuando la descubría. Melky reía y se divertía de los comentarios que hacía. Permanecimos un rato descansando. Pero para mí, después de probar aquello, lo que deseaba era repetirlo. Pocos eran los días que duraban las vacaciones y había un día en que tendría que pasar el día completo con Carlos mi esposo. Sería el último día de estancia en aquel paradisíaco lugar. Me urgía pues, saber si Melky querría más conmigo.

Aquí termina ésta 1a. parte. Espero comentarios y consejos. Hoy, ya en mi Pai’s, nuevamente soy fiel aunque deseando una aventura como la tenida en aquel lugar

Denise
dr3738408@gmail.com

Tu esposa es mi puta

Domingo, octubre 30th, 2011

Relato Real

Cabe aclarar que yo soy sólo un humilde relator, según “alguien” esto sucedió realmente. Confieso que la historia me atrapó y disfruté mucho tratando de “armarla” y obviar cosas que harían muy fácil la individualización de los “actores”. Hay una segunda parte bastante complicada, y apenas pueda la subiré.

Tu esposa es mi puta
Si digo “Peugeot blanco”, muchos creerán conocer la historia, si agrego “Las Guadañas” son pocos los que comprenderán, pero con eso me alcanza y me sobra.

Mi nombre es Carlos y mi enemistad con José es evidente, pero es que yo no soporto a la gente que como él, vive de los demás, con negocios sucios y luego lo demuestra abiertamente, con sus lujosos autos y enorme mansión. Eva es su esposa, bastante más joven que nosotros, ya que José y yo somos de la misma edad, pero como él goza como un triunfo cuando estafan o engañan a alguien por dinero. Yo lo comprobé directamente cuando les vendí un coche que al final nunca me pagaron, pero yo esperaba paciente mi oportunidad de vengarme, y esa noche la tuve.
Tal como era su costumbre, José festejaba su cumpleaños de forma exagerada, abriendo su casa a amigos y no tanto, y yo confiado en que iba a encontrarme con una mina conocida que al final no fue, me encontré festejándole el cumpleaños a un enemigo. La idea de la venganza se fue gestando casi accidentalmente, cuando noté que Eva estaba bebiendo demasiado, y José acostumbrado a ser adulado por los que casi no lo conocían estaba ocupado en el patio rodeado de un grupo de personas. Debo reconocer que Eva se veía maravillosa, su espléndido cuerpo se delineaba perfectamente a través de su bello vestido ajustado, sus tetas parecían a punto de estallar, y su culo no bastarían mil palabras para describir lo tremendamente admirable que se veía. Como ya dije Eva había bebido y se notaba en su caminar titubeante. Yo pasé por detrás de ella y tentado rocé mi mano por sus nalgas. Y aunque ella giró para mirarme acusando el impacto, no dijo nada.
Ya avanzada la fiesta, Eva fue hasta su habitación, y siguiéndola a unos metros, ví por la puerta entreabierta como “se desmayaba” sobre su cama. Yo me metí en su dormitorio sin pensarlo, noté que a través de la ventana ingresaba un buen caudal de luz por lo que apagué la lámpara central de la habitación. Me acerqué a ella que boca abajo ya dormía plácidamente. Al principio me contenté con subirle el vestido para mirarle sus torneadas piernas, pero como ella rápidamente me ayudó levantando su culo, pude subírselo hasta la cintura, dejando su hermoso culo a mi vista debido al trasluz de la ventana. No resistí la tentación y se lo acaricié, y ella a pesar de moverlo muy lento, trató de mirarme, pero el contraluz no le permitió ver mi rostro
-¡José, ahora no!- dijo ella confundiéndome con su esposo.
Yo me puse a mil, y muy delicadamente comencé a acariciarle sus muslos, llegando hasta el límite de sus nalgas.
-¡Por favor!, quiero dormir- su voz sonaba pastosa.
Yo no le hice caso, y me deslicé hasta su entrepierna, con delicadeza hice a un lado su tanga, llegando a hacer contacto con la vagina de Eva. Un suave suspiro me indicó que ella estaba comenzando a gozar con mis caricias.
-ay José ¿Qué pasa?- preguntó ella sin obtener respuestas de mí.
Con pocos movimientos llegué hasta su clítoris, pues ella a pesar de sus palabras abrió sus piernas para facilitarme la tarea, arrancando más gemidos de ella, y a medida que mis movimientos se hacían más fuertes, ella comenzó a gemir con más ganas.
-me vas a volver loca- dijo de forma apenas entendible mientras seguía intentando mirarme.
Su placer iba en aumento a cada segundo, y movía su culo como si ya la estuviera penetrando. Unos suaves temblores de su cuerpo me indicaron que estaba próxima al orgasmo, por lo que suspendí las acciones.
-haceme acabar- rogó ella para quedarse nuevamente inmóvil producto del alcohol
Yo la tomé de la cintura, tratando de ponerla con su culo apuntando hacia mí, y para mi sorpresa ella me facilitó la tarea, acomodándose en cuatro patas solita al borde de la cama, pero su rostro no tardó en desmoronarse sobre el colchón, quedando con su hermoso culo en alto. Le bajé la tanga hasta casi las rodillas, y casi sin preámbulos le apoyé la punta de mi verga en su vagina, arrancándole un largo suspiro. Lentamente comencé penetrarla, el suspiro se volvió quejido y mi dedo índice comenzó a jugar en torno de su ano, mientras yo hundía mi verga en su vagina. Ella comenzó a moverse a mi compás.
-¿Qué te pasa esta noche?- preguntó ella
Mis movimientos eran profundos y pausados, y a cada penetración ella gemía de buena gana. De pronto ella reaccionó, encendió la luz de su mesita de noche justo cuando yo la tenía penetrada hasta el fondo, sus ojos se abrieron enormes por la sorpresa al verme, pero rápidamente se cerraron de placer.
-¡Carlos!, dejame por favor- dijo ella de mal modo
Yo la tomé con ambas manos de las caderas y con un rápido movimiento la volví a penetrar hasta el fondo pero bruscamente, y ella gimió lastimosamente mientras sus movimientos se hacían continuos.
Su rostro continuaba girado hacia mí, me pedía que la dejara, pero sus ojos apretados, su boca entreabierta me pedían que no parara. Ella se incorporó un poco, pasó su mano hacia atrás y su boca buscó la mía, fundiéndonos en un apasionado beso en donde nuestras lenguas luchaban como queriendo trenzarse ferozmente. Mis manos fueron a sus tetas aún sobre el vestido puesto, que ella terminó de quitárselo rápidamente, en el movimiento, mi verga se salió de su vagina, por lo que la penetré nuevamente, ella se pegó a mí, ahora mi mano derecha fue nuevamente a sus tetas, pellizcándole levemente sus pezones, para arrancarle más gemidos que a mí me estaban volviendo loco.
Para no acabar rápidamente por la tremenda calentura que yo tenía, le hice apoyar nuevamente las manos en el colchón, esta vez usé sus flujos para lubricar mi dedo, luego lo coloqué nuevamente en su ano.
-no, el culo no, por favor, no le he hecho nunca- me rogó
Yo dejé caer un poco de saliva y fácilmente introduje la primera falange en su culo, ella siguió rogando
-No Carlos, por ahí no- decía mientras su cuerpo gritaba lo contrario
Moví mi dedo suavemente al principio, pero adquiriendo cada vez más fuerza. Luego de unos segundos, reemplacé mi dedo por mi verga, cuando ella la sintió apoyada en su cola me miró suplicante, y yo en ese instante la penetré con decisión. Su boca se abrió desmesuradamente al igual que sus ojos.
-sos un hijo de puta- me dijo
-si, y vos mi perrita- le dije yo hablando por primera vez
-dejame- rogaba ella
-gozá perrita, tu dueño te está cogiendo- exclamé yo con toda la furia contenida
-si…si…si…mi dueño- decía ella
-sos mi putita, mi perrita- mi mente liberaba toda bronca
-te estoy haciendo el culo, ¿te gustaría que tu marido te viera?- pregunté yo fuera de control
-si…me encantaría- dijo ella igualmente fuera de si
En ese momento, y como un deseo cumplido entró José a la habitación
-¡Eva!, ¿Qué estás haciendo?- dijo contenidamente José como para que los invitados a la fiesta no se enteraran lo que sucedía
-si…dame así, dame duro…cogeme…partime,- exclamaba Eva mientras era lanzada hacia un potente orgasmo.
-Eva, por favor, pará con esto- dijo angustiado José
-no…puedo José…te…juro que no…puedo- dijo ella
En ese instante y aún teniéndola penetrada la acerqué a mí, tomándola del rostro y dándole un largo beso que ella respondió con pasión.
Para mi sorpresa José se quedó inmóvil cuando yo esperaba que se abalanzara hacia mí para atacarme, en cambio impotente observaba como su esposa acababa ferozmente mientras se agitaba ante mis embestidas.
-tu esposo te está mirando, acabá para mí- le ordené a Eva que ya lanzabas profundos gemidos de placer y se movía apasionadamente.
José con la cara deformada por la bronca, sólo atinó a cerrar la puerta luego de retirarse.
Yo acabé con mucha fuerza, y me derramé dentro del culo de Eva como hacía tiempo no acababa. Poco a poco fuimos bajando el ritmo.
-me cagaste mi matrimonio- me dijo ella mientras se desmoronaba sobre la cama
-¿yo que hice?- le dije simulando desconcierto
-¿te parece poco?, me cogiste delante de mi marido- me dijo un poco divertida
-¿te gustó?- pregunté mientras me acomodaba la ropa.
-no te lo puedo negar, ¡pero me hiciste el culo!- ahora su sonrisa era más pronunciada
-¿te gustó?- repetí yo
-si…me encantó- me dijo mientras ahora agachaba su cabeza quizá un poco avergonzada.
Yo le dí una fuerte palmada en sus nalgas
-esa cola es mía, ahora y cuando a mi se me ocurra, ¿estamos?- le dije yo sorprendiéndome a mí mismo de mi sangre fría.
-sabés que así será, pero que va a ser de nosotros?- preguntó ella
-de vos no sé, yo ahora me voy- le dije mientras abría la puerta y Eva desnuda desde su cama me observaba estupefacta.
No lo ví venir, jamás me lo imaginé y me agarró frío, pero la soberbia trompada que me pegó José me hizo tropezar y tuve que apoyarme contra la pared, me tomó del cuello y pensé que me iba a volver a pegar.
-¿con esto vas a olvidar que le rompí el culo a tu esposa?- le dije yo medio atontado por el golpe.
El se frenó en el aire.
-Vos me estafaste con el auto, yo te cogí a tu mujer, estamos a mano- dije yo quitándome la mano del cuello. Él sorprendido se quedó como petrificado.
Obviamente que nadie en la fiesta se enteró de lo sucedido, al rato José desempeñaba su papel a la perfección, y Eva totalmente recompuesta lucía como si nada hubiera sucedido, pero de vez en cuando su mirada me sorprendía cuando yo conversaba con alguien tratando de justificar el tremendo golpe que me había dado contra una puerta que no había visto.
Desde esa noche cada tanto tenemos “encuentros furtivos”, creo que José lo sabe y lo que yo no comprendo es como perdonó y perdona que Eva sea mi putita de ocasión. Eso sí, me muero de ganas de gritarle cada tanto “TU ESPOSA ES MI PUTA”.

 

Mi primer relato, Infidelidad y mucho mas

Sábado, octubre 29th, 2011

Por…Rosi

 

Cuando tenía 14 años conocí a un muchacho, él era mayor que yo 4 años. La primera vez que lo me impacto tanto que me enamore de el a primera vista, desde ahí comenzamos a hablar como amigos yo era tímida y no sabía besar, era muy inocente….Empezamos a salir para conocernos y a hablar de todo un poco, a mí me gustaba demasiado. Me ilusioné mucho con él, nunca en mi vida había tenido una experiencia así sentía maripositas en el estómago todo lo veía color de rosa y que la luna era de queso. Luego vino un día donde me dijo que se tenía que ir con su familia para otro lado a vivir, me puse muy triste y llore porque me había enamorado de él. Pasaron unos meses y el me llamaba todos los días y viajaba hasta mi casa para verme, salíamos a comer y disfrutábamos mucho juntos cada día me enamoraba más. Tuvimos muchos obstáculos y problemas porque había personas que se querían meter en nuestra relación, pero al final triunfamos. Pronto llegaron las vacaciones y me fui para la capital a donde mi hermana, ella vivía sola en un apartamento y trabajaba hasta tarde, para ese entonces yo ya tenía 15 años, un día lo invite al departamento para almorzar y hablar pero yo nunca me imaginé lo que iba a suceder, como les dije al principio yo era muy inocente a mí me criaron así pues mi mamá no me hablaba de nada relacionado con el sexo…bueno sigamos con lo que nos interesa, cuando el llego yo estaba muy nerviosa de que mi hermana se fuera a dar cuenta, toco el timbre yo y baje muy rápido para abrirle, cuando lo hice y paso adelante me saludo con un gran beso, inmediatamente subimos conversamos un poquito, nos besamos y acariciamos yo no me di cuenta cuando  él puso su mano sobre mis tetas, claro cuando vio lo que estaba haciendo quito la mano rápido, claro a mí me estaba gustando lo que me estaba haciendo pues nunca nadie había hecho eso en mi cuerpo, él era el primero y único en tocarme, bueno la verdad él fue el primero en todo luego más adelante les explico porque fue el primero en todo. Seguimos dándonos besos y caricias, entonces ya con el calor del momento y jadeos el soltó poco a poco los botones de mi blusa a lo que yo no me opuse, me quito la blusa y quede solo con mi sostén, me acostó en la cama y me quito la enagua me asuste y le dije no por favor pero él me apretaba muy fuerte no podía soltarme y pensé que me estaba violando, pero al darme cuenta lo rico que sentía lo deje, el placer era único, yo todavía tenía puesto el sostén y la tanga, él no había visto aun mis tetas y panocho, estaba concentrado en besarme y yo también, poco a poco me quito el sostén era algo tan excitante, era mi primera vez yo era virgen y me le iba a entregar al hombre que yo amaba, él fue el primero en penetrarme y fue fantástico…recuerdo muy bien su mirada cuando me vio desnuda se quedó sin palabras, porque yo tengo unas tetas y un panocho bien grandes además de unas nalgas hermosas, el no pudo aguantarse y me dijo que bárbara no sabía que estabas tan rica…desde ese día fui suya y el mío…al sentir esa verga entrando muy despacio me hiso sentir cosas nunca imaginadas ni mucho menos pensadas por mí que se pudieran llegar a sentir, al fin me la metió toda pude sentir como mi virginidad se iba y me convertía en mujer su mujer, me la comenzó a meter despacio pues me dolía, claro nunca había visto una picha así, tanto que me pregunte como me iba a meter todo eso me lo iba a despedazar, cada vez me la metía mas rápido y yo por instinto movía mis caderas y jadeaba como una perra, estaba muy excitada algo muy nuevo para mí, al no poder más experimente algo que me iba a dejar extasiada mi primer orgasmos…no puedo explicar lo que sentí fueron tantas cosas a la vez que no pude más y tuve que llorar pero de felicidad. Me enamore de este hombre como nunca podría hacerlo de otro. Paso el tiempo y lo hacíamos donde tuviéramos la oportunidad, lo hicimos desde la casa de su hermana hasta la cama de mis padres así que ya se pueden imaginar…bueno esto fue parte del inicio de nuestra relación. Unos años después nos casamos o tenía 18 y el 22 años, me case muy ilusionada como toda novia lo espera, me fui a vivir a la capital con él pues su trabajo estaba ahí, vivimos en un apartamento como 2 meses, luego compro uno casa junto con sus padres. Por causa de su trabajo viajaba mucho mientras mi hija y yo pasábamos mucho tiempo solas, en uno de sus viajes conoció a una mujer muy bonita y atractiva lo digo porque yo la conocí, cada vez que mi marido salía de gira ella lo acompañaba claro yo me di cuenta mucho tiempo después. Nuestra relación sexual era muy ardiente hacíamos lo que se nos ocurriera y sobre todo había mucha pasión. Como antes les dije mi marido me desvirgo no solo por el panocho sino también le quito la virginidad a mi culo, yo creí que en lo sexual no se podía sentir otra cosa más rica que ser cogida por la vagina hasta que una vez me propuso que me la dejara meter por el culo a lo que yo le di un rotundo no, me estuvo insistiendo por un largo tiempo pero en una noche en la que yo estaba muy ardiente y deseosa de ser penetrada, mientras me calentaba con sus manos que me acariciaban por todo mi cuerpo, dejo pasar uno de sus dedos por mi ano sentí tan rico que no pude evitar dar un pequeño quejido de placer y le dije amor que me haces que bárbaro, el noto mi reacción y me dice porque yo solo hice esto y volvió a pasar sus dedos por mi ano y reaccione de una manera que nunca podría imaginar el placer fue tan grande que le tome su mano y se la apretaba fuerte el cada vez lo movía con más suavidad de tal manera que me hacía vibrar y jadear…no puedo explicar esa primera sensación, el punto culminante fue cuando me introdujo uno de los dedos ahí no pude más y explote en placer, el primer orgasmo llego de una manera súbita no podía creer el placer que ese dedo me estaba brindando, si ese dedo podía hacerme sentir así que podría hacer su picha dentro de mí.Le dije mi amor ya no aguando más méteme esa rica picha en mi culo, es tuyo has lo que quieras con el…como era la primera vez él me dijo, mi cielo despacio pues te puedo lastimar déjame relajarte más para podértela meter, yo lo único que quería, era sentir su carne entrando en mí, la quería ya y se lo hice saber, me gire hacia él, le di un gran beso y le dije que estas esperando la quiero adentro ya, métela por favor. Está bien me respondió, se acomodó muy bien detrás de mí, se lubrico la picha y la coloco en la entrada de hasta ese momento mi culo virgen, estaba tan excitada que al colocar su cabeza y apenas meterla se me vino otro orgasmo más fuerte que el primero, entro su cabeza…poco a poco iba empujando hasta que estuvo toda adentro, espera le dije me duele mucho pero no la saques…el fuerte dolor y sobre todo el placer que estaba sintiendo en ese momento era algo que nunca había sentido…muy despacio se comenzó a mover, cada vez más rápido hasta llegar al punto que yo misma me movía para que llegara más adentro, era un orgasmo tras otro…hasta que me dijo te voy a llenar con mi leche, dámela lléname toda la quiero toda adentro…nos regamos los dos juntos, fue algo maravilloso sin palabras, nos quedamos ahí jadeando por largo rato, el besaba mi cuello pero yo no tenía palabras que decir con respecto a lo que había sentido…ese fue la primera vez de muchas otras. Pero no todo lo bueno dura…todo comenzó a cambiar cuando él me fue infiel. Con él trabajaba su mejor amigo, mi queridísimo marido le contaba de todas nuestras aventuras y ocurrencias y sobre todo se jactaba de cómo era yo en la cama y lo peor era que me describía con lujo de detalle. Le decía que yo era una perra y bien puta en la cama, que lo satisfacía en todo. Claro el amigo se ponía como loco pues la esposa de él, según mi esposo me contaba era muy mala en la cama y todo le incomodaba, él siempre se quejaba de ella y le decía que, que dichoso él (mi marido) lo que tenía en la casa en cambio él estaba muy mal. Paso el tiempo y mi marido con su amante para todo lado, hasta que un día mi propio esposo me dijo que él tenía una amante, yo sentí que mi mundo se acababa, pensaba yo en la casa cumpliendo con todas mis obligaciones, esposa, buena madre, amante y puta en la cama y este con otra mujer pues hasta ese momento yo no tenía la más mínima idea de que el andaba con otra mujer. Cuando hubo terminado de confesarse y no precisamente para arrepentirse, me colgó el teléfono pues lo hiso por teléfono, yo inmediatamente llame al amigo y le conté todo lo que él me había dicho y lo que estaba pasando, él no sabía que responderme pues era a su amigo al que iba a traicionar pues mi esposo le estaba enseñando su profesión y le había dado el trabajo. Me dice, bueno yo sabía que el andaba con ella pero no le podía decir nada a usted, yo no quería lastimarla a usted, él no sabe lo que tiene en la casa, él no la valora a usted y no sabe lo que está perdiendo, poco a poco me fue calmando hasta que me quede dormida de tanto llorar, esa noche el llego muy tarde venia de donde ella, yo quería que me hiciera el amor, y me respondió que no pues venía muy cansado, claro ya le habían sacado toda la leche. El amigo comenzó a pasarme con detalle todo lo que mi lindo marido hacía. Un día el amigo me insinuó que quería invitarme a comer pero yo le dije que no pues yo amo mucho a mi esposo como para engañarlo y me respondió pero él te engaña y le respondí pero el que él lo haga no quiere decir que yo haga lo mismo. Me insistió tanto que un día le dije que sí, me llevo a comer pizza, me puse un vestido un poco trasparente no dejaba mucho a la imaginación, y un hilo muy, muy pequeño, yo a la verdad a esas alturas quería seducirlo lo cual no iba a ser muy difícil pues me llevaba unas ganas. Cuando llegue al restaurant y me vio, el tipo se quedó como mudo, cuando pudo hablar me dice guau…que linda estas…gracias te parece…sí, claro, de verdad que tiene razón tu esposo eres estupenda…estupenda ¿en qué? le pregunte…bueno por lo que veo en todo, en la cama dice que eres una gran puta y gran amante…bueno si lo dice mi marido que me conoce muy bien debe de ser cierto, no crees…el tipo tragaba grueso y pude ver que su verga estaba bien grande, uy… como a mí me gusta. Yo quería pasar un rato bien agradable al fin si mi marido me era infiel yo también lo podía hacer. Por debajo de la mesa comencé a acariciarle su enorme picha, se puso como loco…que bárbara que sádica que eres de verdad…ya te dije si mi marido lo dice es cierto…te gusta mi picha…si me fascina como esta, quieres que te la toque más…si sigue, no pares…se le puso enorme y rica, no hay palabras. Luego de ahí nos fuimos a un parque ya era de noche y estaba un poco oscuro…hablamos  y vacilamos, pero de un pronto a otro me beso a lo que yo le correspondí…me dice quiero estar contigo, quiero sentir tu piel, quiero olerte…pero aquí no le dije…no vamos a otro lugar me insistió…ahorita vamos…bueno está bien me respondió dejando ver desesperación en sus palabras. Me subí un poco el vestido y me senté en sus piernas y con el vestido me cubrí para que no se pudiera ver nada, él se sacó su picha y apenas la sentí me quite porque quería verlo mucho más excitado, la verdad la tenía mmm bien rica como a mí me encanta…no te quites por favor estas rica y lo tienes bien mojado…no aquí no quiero le dije. Bueno vamos a otro lugar…me llevo a un motel que estaba cerca, entramos a la habitación, no habíamos terminado de entrar cuando se me abalanzo encima para besarnos y acariciarnos, me quito la blusa y tomo mis tetas y las mamo hasta mas no poder, me mamaba tan rico y me excite mucho pero saben no hicimos el amor, porque yo no dejaba de pensar en mi esposo, él se puso como loco cuando le dije que no, pero como vio que llevaba más de las de perder me dijo está bien acepto tu decisión. Poco después mi marido y yo nos separamos. Pero ahí no acabo todo más bien apenas era el inicio, como mi esposo viajaba por todo lado un día les toco ir a la provincia donde yo estaba viviendo a realizar unos trabajos, pocos días después de que iniciaron el trabajo el jefe lo llamo de emergencia para que se fuera a otro lugar a ver un trabajo, pero el amigo se quedó en el lugar para seguir el solo. Para ese mismo día, el amigo me llamo para contarme que mi esposo se iba a llevar a su amante con él, así que me propuso que yo fuera a la cabina donde él estaba hospedado…bueno está bien le respondí…llegue a la estación del bus, el me recogió y me llevo a la cabina. Tuvimos una noche de pasión y lujuria increíble la disfrute al máximo, él me decía tu marido de verdad tenía razón me has comprobado que eres una puta, esa noche lo mame, le baile, él hiso conmigo lo que se le antojo, él sabía que al mamarme las tetas yo me ponía como loca fuera de control pues es mi punto débil y mi marido se lo había dicho, me chupaba el panocho con una desesperación, mis orgasmos eran seguidos y riquísimos, fue algo magnifico. Esas noches se repitieron muchas otras veces cada vez que venía por estos lugares. Para mi esa experiencia de haberle sido infiel a mi marido fue única, a pesar de todo y de lo rico que me cogían, yo sequia enamorada de mi esposo y no lo iba a cambiar por nadie. Poco tiempo después mi esposo y yo nos reconciliamos un día antes de firmar el divorcio. Lo más importante es que nos perdonamos de corazón, y ahora nos tenemos una confianza muy grande, nuestra relación es muy abierta, nos hemos llegado a contar todo lo vivido con mucho detalle, él me pregunta y yo le pregunto, no hay rencor ni vergüenza tanto para preguntar como para responder. Yo disfruto cada vez que hacemos el amor, me fascina cuando mis orgasmos llegan, él me pide que le de toda mi lechita, la cual estoy muy dispuesta a darle cada vez que me la pide…mmm cuando me la mete por el culo me hace volar aún más que la primera vez que me desvirgo. Le hemos sacado el mayor provecho a la infidelidad, no nos afecta, las usamos a nuestro favor y nos a unido mucho más. Me compro unas bolitas chinas las cuales es un placer inmenso usarlas, las he llevado puestas a muchos lugares, y me han causado un placer increíble al sentirlas cada vez que se mueven muchas veces me he tenido que contener para no gritar, pero la parte más rica es cuando mi esposa me las saca para meterme su picha…mmm. Hacemos el amor de todas formas posibles, nos retamos y nos preguntamos las verdades, hace poco me hiso ir a clases con la bolitas y un hilo muy pequeño, casi me descompongo de la excitación llegue a la casa desesperada porque me la clavara donde él quisiera. Estoy esperando que me compre un consolador grande, pues vi un video donde hay una mujer con uno, y hace un baile y luego se lo mete hasta adentro y yo tragaba grueso viendo semejante escena. Estamos dispuestos a cumplir todas nuestras fantasías, ahora en este momento aunque él está trabajando lejos, está planeando una fantasía mía, claro me dijo yo cumplo con todo pero esa noche puede pasar de todo así que prepárate…te amo me amor…de tu amada esposa Rosi…por cierto él paso esta carta a la compu…

Comenten a parejahotcr69@hotmail.com

Finalmente embarazada… por otro

Lunes, octubre 24th, 2011

Era una tarde de primavera, alrededor de las 3pm. El calor comenzaba a asomarse en aquella época del año, aunque tímido. Ya se veía por la calle a la gente caminar más suelta de ropa, camisas, polleras, etc. Yo vivía en un 4to piso de un departamento en Belgrano, en la ciudad de Buenos Aires.
Este relato es absolutamente real, salvo los nombres y algún detalle relacionado con lugares y fechas, para proteger mi privacidad. Les voy a contar una de las historias más reservadas de mi vida, pero que aun hoy me produce tanto morbo que me decidí a volcarla en un relato erótico, incluso a riesgo de que alguien pueda leerlo y sentirse. Por aquellos días tenía 27 años, soy argentina, y para este relato me llamaré Sofía.

Soy de piel blanca, tengo el cabello negro, lacio, y muy extenso (llegando casi hasta mi cola), ojos marrones, mido 1.64m. Soy delgada, trato de mantenerme muy en forma a fuerza de gimnasio, y salgo a correr regularmente con un grupo de amigas, 2 veces por semana. Mis pechos son bastante grandes, dado que hace algunos años, tomé la decisión de operarme con el consentimiento de mi marido, y hacerme unos implantes, que afortunadamente quedaron muy bien, y sin complicaciones. Mi cola es grande también, firme, aunque proporcionada con mi cuerpo. En medidas ordinarias, sería algo como 105-63-95, lo que me da una figura muy llamativa, aunque nunca he sido provocativa con mi forma de vestirme, ni con mis actitudes. Suelo vestirme muy bien, aunque no llamativamente.

En el momento de este relato, llevaba 3 años de casada (aun lo estoy), y con mi esposo Carlos llevaba y llevo una relación muy especial, llena de afecto y compresión. El es contador, tiene una carrera profesional muy fructífera, toma su trabajo muy en serio, y siempre ha sido un esposo y amante excelente. Económicamente estamos muy bien, y sabemos administrarnos. En el sexo, aún hoy nos llevamos muy bien, nos entendemos, y si bien no somos liberales, se puede decir que tratamos de ser creativos. Yendo al grano, como para describirlo, me gusta experimentar, me gusta el sexo intenso, me gusta jugar con mis pechos, me gusta provocar en la cama, y demás cosas que quizá a otras mujeres les resulta “extraño”.

En aquella tarde, estaba nerviosa, sentada en una banqueta de un pequeño bar en el living de nuestro departamento. Realmente no sabía bien como había podido llegar hasta ese momento. Mis manos transpiraban un poco, y nerviosamente tomaba un trago del vaso de whiskey que tenia sobre la barra. Trataba fuertemente de no pensar, de no repasar lo que había pasado, de no buscarle explicaciones a lo que había sucedido, y lo que quizá estaba por suceder. Sin embargo, todo estaba preparado, dado que era algo que venía ideando sin quererlo, y había tomado los recaudos para que esto sucediera.

Mi marido Carlos estaba de viaje en la provincia de Santa Fe desde esa mañana, y no volvería a la capital hasta dentro de 3 días. Yo estaba producida, había estado en la peluquería por la mañana, el cabello suelto, aunque arreglado, mis uñas trabajadas, y un maquillaje muy tenue y sutil, apenas un poco de labial rosado (de los que no salen fácilmente), un poco de base, y algo de delineador. Llevaba aros, una cadenita dorada al cuello con una pequeña cruz, una pulsera del mismo color en el brazo derecho, y mi anillo de matrimonio en la mano izquierda. Tenía puesta una pollera mini azul, ajustada, que llegaba hasta un poco pasada mi cola, una camisa blanca con mangas 3/4 y pequeños apliques de encaje con un par de botones sueltos, y un conjunto de ropa interior blanco, muy sugestivo y que delineaba mis curvas muy bien. Para completar, unas sandalias blancas (aunque sin brillo) relativamente altas.

El departamento estaba arreglado, limpio, y con el típico perfume a rosas que suele haber en él, dado que soy fanática del aroma a rosas naturales, y tengo fragancias en varios lugares de la casa. Tenemos varios sillones blancos, y una decoración relativamente moderna. En el living se escuchaba música suave que puse con un CD, y en el resto del departamento, mucho silencio y tranquilidad. No había chicos. Llevábamos prácticamente los 3 años de matrimonio buscando hijos, sin lograrlo. Mi marido padece de un desorden reproductivo, que hace que la tarea de dejarme embarazada sea realmente difícil, aunque venimos intentándolo constantemente. Y sin querer asumirlo en ese momento, ese fue el motivo por el cual había hecho todo lo que había hecho hasta ese momento. Si bien mi matrimonio era excelente, yo no podía soportar más la ausencia de hijos, y de la posibilidad de ser madre. Sentía que si no tomaba una determinación, moriría de angustia, o arruinaría mi vida de casada.

Eran las 3:10pm, y suena el portero eléctrico. Por la cámara del aparato veo a Ezequiel, a su amigo Jaime. Los atiendo, y con vos nerviosa les digo que pueden subir al 4to piso. Ezequiel es un viejo compañero de facultad, con el cual tenía una relación de amigos (bastante normal hasta ese momento), y que conozco desde que tenía 17 años. Jaime, en cambio, es un viejo amigo suyo, aunque conmigo apenas nos hemos cruzado un par de veces en cumpleaños o reuniones sociales.

En el intervalo de tiempo en el que ambos hombres subían el ascensor, por mi cabeza pasaron las ráfagas de recuerdos. Hacia 4 semanas que con Ezequiel comenzamos a chatear por las tardes, antes que mi marido llegara del trabajo. Las charlas por Internet se hicieron rutina, y llegamos a armar una muy buena relación, incluso algunas veces hablando por teléfono por varias horas. Casi inadvertidamente, con el transcurrir de las charlas, comenzamos hablar de sexo. Lo que comenzó como una charla desinteresada, fue incrementando el nivel de osadía, y hablamos de cosas más calientes, de qué cosas nos gusta más, de nuestras relaciones actuales y pasadas. Un día, casi como un juego, comenzamos a tener “cyber sexo”. Él jugaba con que ambos lo necesitábamos, porque él hacia algunas semanas que no tenía relaciones, y que yo podía aprovechar para descargarme. Más allá del chiste, la verdad es que comencé a calentarme muchísimo con esas conversaciones por chat. Pasaron varias tardes en donde ambos acabábamos contándonos historias, o fantaseando con una escena caliente entre ambos.
El perfil que trataba de demostrarle era el de una mujer que sabía lo que quería, y daba a entender que yo ya le había metido los cuernos a mi esposo. En ese juego peligroso, estaba tomando una iniciativa que sabia como iba a terminar. De las charlas y sexo virtual, comenzamos a las conversaciones telefónicas calientes. Hasta que una tarde me dijo:

- Cuando te vas a animar?. Cuando vas a decir “veni Eze, que quiero que me cojas acá mismo”.
- Cuando vos te decidas – le dije.
- Mmmm, mañana mismo!, jajaja… te puedo llegar a coger por horas, con lo caliente que me tenés.
- Pero, para por fin hacerlo, me tendrían que coger de a dos.
- No hay problema, yo consigo un amigo – me dijo.

Todo sonaba a chiste, y él lo tomaba de esa forma. Hasta que comencé a insistir, a provocarlo, y a hacerle entender que realmente quería que viniera con un amigo suyo a cogerme entre dos. Yo realmente no sabía adónde me estaba metiendo, simplemente seguía el juego, me gustaba provocarlo, y escuchar cómo reaccionaba.

- Sofi, de verdad me estás diciendo todo esto?, es en serio?
- Si Eze, es muy en serio, quiero cumplir esta fantasía, y este es el momento.

El muchacho se quedó mudo. Cuando reacciono, comenzamos a hablar sobre quien sería el otro afortunado, y terminamos “eligiendo” a Jaime. Un hombre muy apuesto que yo apenas conocía, como dije antes, casi de nuestra misma edad.

Y ahí estaba yo. Escuché el timbre, y abrí la puerta. Ambos hombres entraron, y los saludé a ambos con un beso en la mejilla. Eze es un poco más alto que yo, y Jaime es bastante más alto que ambos. Corpulentos, con el típico pecho de quienes hacen pesas. Estaban muy bien vestidos, ambos con camisa un poco desabrochada (cada uno con su color), pantalón de vestir y zapatos.
Estábamos los 3 bastante tímidos, los invité a sentarse en las banquetas del bar, justo hay 3 de ellas, yo al medio de ambos. Tenía preparados los vasos, y les serví una medida de whiskey.

Jaime se veía mas inquieto, como mas desinhibido y a la espera. Aún un poco tímidos, hablamos del clima, y otros temas de conversación para el relleno. Hasta que Eze me dice:

- Sofi, estás segura de esto?

Sin decir nada, me baje de la banqueta, me acerqué a él y le di un beso en la boca, con apenas un poco de lengua. Fue la señal que desató el huracán. Jaime se levantó, y se me pegó al cuerpo desde atrás, apoyando su paquete en mi culo, sobre la ropa, mientras seguía besándome con Ezequiel. Ambos chicos comenzaron a recorrer mi cuerpo con las manos, yo no podía creer lo que estaba haciendo, pero a la vez, mis mejillas explotaban de calor, y por dentro tenia fuego que me quemaba el cuerpo.
Las manos de Jaime se apoderaron de mis tetas, por sobre la blusa, mientras sentía que su pija crecía rápidamente debajo de su pantalón. Me besaba el cuello, mientras mis manos acariciaban el pecho de Eze, y esporádicamente tocaba las manos de Jaime sosteniéndome las tetas.
Eze comenzó a desabrocharme los botones, y asistiéndolo, terminé sacándome la camisa, y tirándola al suelo. Siguió mi corpiño, también al suelo, y cuando mis tetas estaban libres, me volví a sentar en la banqueta, cuando ambos hombres saltaron sobre ellas, besándolas, y chupando mis pezones. Casi no tenia control de mi cuerpo, no sabía lo que hacía, y que me muerdan los pezones es algo que liberalmente me vuelve loca. Mis dos manos fueron a parar a ambos penes por sobre los pantalones. Ellos entendieron el gesto, y ahí mismo nos quitamos los 3 la ropa.
Cuando vi a ambos chicos desnudos, con sus pijas duras en frente mío, me saltó el corazón. Fue un shock de miedo, morbo y placer. Jaime hizo que me sentara en la banqueta, se arrodilló, y comenzó a darme sexo oral. Me lamia la concha como desesperado. Sin ser bruto, movía su lengua fuertemente en mi clítoris, me separaba los labios de la concha con la lengua, y jugaba intensamente con ellos. Mientras tanto, Eze se me acercó, tomé su pija con mi mano, y nos besamos profundamente. Con la otra mano jugaba con los cabellos de Jaime.

Mis gemidos subían, y la humedad de mi concha aumentaba. Jaime no resistió mas, se incorporó, y su verga salto en frente de mis piernas abiertas. Me tomó entre los brazos, y me llevó al sillón. Me recosté sobre el mismo, con los pies en la alfombra, mientras observaba detenidamente la pija de Jaime. Era gorda, de unos 16cm, bastante curvada hacia arriba, y con el glande mucho más ancho que el tronco, y que ya brillaba con gotas de fluido pre seminal en la punta.

- En la caja de metal hay preservativos – Dije yo, apuntando a una caja de adorno en la mesa del living.

Jaime entendió el mensaje, se dio vuelta, abrió la caja, y descubrió una gran cantidad de preservativos que yo había dejado hacia unas horas. Tomó uno, y en menos de 10 segundos, su pija ya estaba enfundada. Hice un gesto para que Eze se acercara, dado que a todo esto parecía tímido en medio de tanto franeleo. Le dije que se arrodillara en el sillón, y comencé a chuparle la pija, primero con besos suaves, y luego más profundamente. De nuevo, no tenía control de mi cuerpo. Estaba chupando el pene de un hombre, y estaba a punto de ser penetrada por otro. Esto último no tardó en suceder. Jaime ya arrodillado entre mis piernas, encaminó su pene a la entrada de mi vagina, y con un movimiento fuerte pero preciso, logró penetrarme. Cerré los ojos, y solté un gemido fuerte, mientras seria con el pene de Eze en la boca.
En pocos segundos, Jaime se movía, sus manos estaban apoyadas en mis tetas, y su verga estaba entrando y saliendo de mi concha sin ninguna resistencia. Era la primera vez que otro hombre me penetraba, luego de mi casamiento. Sentía como su enorme glande recorría mi cueva como si fuese una pelota en un bastón, y sus testículos golpeaban mi cola rítmicamente. La mamada que le estaba dando a Eze comenzaba a surtir efecto, ya que su pija estaba largando fluidos, y me tomaba la cabeza con ambas manos.

La cogida duró algo de 5 minutos, cuando abruptamente Jaime se abalanzó sobre mis tetas, mordiéndolas suavemente, y comenzó a gemir. Sentí como su pene se agrandaba dentro de mí y comenzó a acabar. Yo gemía junto a él, estaba realmente disfrutándolo. Cuando finalmente terminó, sacó la verga de dentro de mí, y se levantó. Pude ver la punta del preservativo completamente blanca, llena de leche. Jaime me acarició la concha con una mano, como agradeciéndome, incluso metiendo un par de dedos.

Rápidamente miré a los ojos de Eze, y él entendió que quería que siguiese. Sin embargo, traté de controlar un poco la situación. Dejé de mamarle la pija, me levanté y sonreí. Ambos hombres quedaron mirándome, como regocijándose de estar cogiéndose a una mujer casada, y disfrutándolo. Les dije que me acompañaran, y fui caminando hasta la habitación principal. Ambos me siguieron rápidamente. Al llegar al borde de la cama, me senté y continué la chupada de pija a Eze.

- Cogeme Eze – le dije.
- Ufff, si por favor. Dejame traer un forro.
- No, vos no necesitas preservativo. A vos te dejo cogerme sin nada, no te preocupes, me cuido.

El chico se quedó helado, noté como se le erizaron los pelos de las piernas, y su pene dio un salto cerca de mi cara. Le di una última chupada de pija, me levanté, y usando el borde de la sabana, sequé un poco de la humedad de mi vagina. Me subí a la cama, poniéndome en cuatro patas. Levanté el culo las que pude, arqueando mi espalda, y dejando que mis tetas rozaran las sabanas.

- Veni por atrás, cogeme la concha así en cuatro – le dije, como si fuese una verdadera puta.

El se subió a la cama, con su herramienta lista, y apoyó sus dos manos en mi cintura. Su pene era largo, como de 18cm aproximadamente, y bastante ancho, con la cabeza del mismo tamaña que el tronco. Era estéticamente mucho más llamativo que el de su amigo, recto, sin venas marcadas, con la piel perfecta, parecía salido de un film porno, era un incentivo visual para cualquier mujer. Apenas la cabeza del pene tocó mis labios vaginales, solté otro gemido fuerte, sentí como volví a mojarme. Sin tocar el pene con las manos, hizo un poco de presión, hasta que la cabeza del pene, que no estaba mojada, rompió la resistencia de mis labios vaginales, también un poco secos por la sabana.
Cuando esa resistencia se rompió, la penetración fue instantánea. Más de la mitad del pene, sin preservativo, se perdió dentro de mi concha, en una fracción de segundo, lo cual era una prueba de que internamente, tenía la vagina inundada de jugos, y muy caliente.
En unos segundos más, la totalidad de ese gran pene ya estaba dentro mío, rodeándolo de calor y de humedad. Primero lento, y luego con fuerza, me penetró constantemente, durante más de 15 minutos, sin parar, sin cambiar de posición, fue una de las cogidas más intensas de mi vida. Jamás había estado con un hombre que pudiera coger durante tanto tiempo, sin frenar, sin cambiar de pose, y sin perder absolutamente nada de erección. Seguía siendo una piedra.
Mientras tanto, Jaime se sacó el forro, se limpio la verga con las sabanas, y acercándose a mi cara, hizo que se la chupara. La pija de Jaime recobró vida, y comencé a darle una fuerte mamada, logrando una garganta profunda intensa. Dado que Jaime era el más activo, sentí la necesidad de provocarlo, y me esmeré en darle una intensa chupada. Mientras Eze seguía cogiéndome como un poseído, Jaime no soportó más, y comenzó a eyacular en mi boca. Hábilmente dejé la cabeza del pene sobre la lengua, apenas cerca de la garganta. Sin ejercer fuerza, el muchacho dijo “arrjjj no aguanto, voy a acabar!”, y comenzó la explosión de leche. Los 2 primeros chorros fueron enormes, y fuertes, pese a que era su segunda acabada en menos de 20 minutos. Ambos chorros fueron directo a mi garganta, que tuve que tragar rápidamente. La acabada fue rápida y constante, mi intensión era dejar caer un poco por la lengua, pero notablemente la mayoría de los chorros fueron profundos, y no tuve opción que tragar ese semen caliente y espeso. El chico gemía mientras le lamia fuertemente la cabeza, y un poco de semen terminó por salirse por la comisura de mis labios.

Continúe lamiéndole el pene, pasándole la lengua por la cabeza mientras apretaba el tronco, logrando que alguna última gota de semen saliera por la cabeza, y lamiéndola como si se tratara de crema en un pastel. El hombre aun gemía, temblaba, y me acariciaba la cabeza con una mano y una de sus tetas con la otra.

Mientras tanto, Eze en mi concha, luego del espectáculo, al fin decidió tomar una determinación. Retiró su pene, que seguía duro como en el primer segundo de sexo, e hizo que me acostara sobre mis espaldas, boca arriba. El bajó de la cama, que al ser tan alta, permitía una altura perfecta entre nosotros.

Todo sucedía muy rápido. Mi vagina empapada, y relativamente abierta por la intensa acción de ambos machos. Me levantó las piernas con ambas manos, y en una rápida movida, bajó de rodillas, y pasó su lengua por mis labios vaginales… a lo que le respondí con un intenso gemido. Como respuesta del dialogo, el se detuvo un rato, y por un minuto estuvo dándome sexo oral, con pequeñas mordidas de clítoris, y jugando con la lengua.

Pero como estaba concentrado en otra cosa, se volvió a levantar, y sin soltarme ambas piernas, su pene erecto volvió a penetrarme, en un abrir y cerrar de ojos. Las estocadas ahora eran fuertes, el pene salía casi por completo y volvía a entrar, produciendo ruidos húmedos de gran volumen. El movimiento hacia que mis tetas (redondas y firmes, vistas desde arriba) entraran en un vaivén, que era atenuado por sus manos, y las mías.

Jaime sentado en el respaldar de la cama, con el pene en la mano (que increíblemente estaba retomando algo de erección), miraba como su amigo me cogia, y dijo: “que hermosa concha tiene, no Eze?”.

Eze comenzó a temblar, aun no había acabado, llevaba casi una hora de erección, y yo sabía que sería un momento intenso. Cerró los ojos, apretó los dientes, y de nuevo como si se tratara de una película tiple-x, dejó el pene a mitad de camino en su concha. Cuando lo noté, no pude permitirlo. Quizá en ese día podría quedar finalmente embarazada. Eran mis días fértiles, no estaba tomando pastillas, y tenía adentro de la vagina a un hombre con una inmensa cantidad de semen a punto de explotar dentro de mí. Todo había sucedido rápido, pero increíblemente era lo que estaba buscando.

Le tomé las manos y la cintura, y presionándolo logré que me penetrara completamente, sin soltarlo. Eze comenzó a gemir y a gritar. Estaba eyaculando borbotones de semen, caliente, espeso, dentro de mi vagina, sin protección, y a una profundidad importante debido a la pose, y al tamaño de ese pene. No pude contarlos, pero fueron muchos chorros de semen, en los cuales los primeros fueron realmente grandes e intensos. Cerré los ojos, y me dejé llevar, solo sentía ese tronco enorme y duro dentro de mí y trataba de imaginar como esos chorros de semen me inundaban por dentro, y luchaban por lograr mi deseo.

Transpirados, pasaron 2 minutos más y él seguía con el pene dentro de mí, aun con algo de erección. Los nervios y la locura, habían hecho que yo aun no pudiese acabar. Sin embargo, estaba distendida, y trataba de pensar que quizá ese podría ser mi gran día. Eze me besó en la boca, y sacó su pene lentamente de mi cueva. Me toqué la vagina con una mano, estaba hirviendo, sensible, y empapada de mis jugos y algo de su leche. En ese momento pensé en Carlos, y en cuanto lo amo.

En lo que restaba de la tarde, ambos chicos me volvieron a coger muchas veces, en distintas poses, en distintos lugares de la casa (en la mesada de la cocina, el comedor sobre la mesa, en los sillones, etc). Tuve 3 orgasmos enormes, y logré que Ezequiel me volviera a llenar de semen la vagina otras 2 veces más. Comimos algo los 3, nos duchamos juntos (en donde me penetraron ambos por última vez), y abandonaron mi casa alrededor de las 10pm.

Desde ese día, no permití que nos volviéramos a comunicar conmigo, ni Eze, ni Jaime. A los 20 días de esa tarde, ya con un atraso menstrual de algunos días, me enteré con un test casero de que al fin estaba embarazada. Hoy tengo 31 años, sigo casada con Carlos, y nuestro pequeño hijo tiene 4 años.

Por supuesto, ni Carlos sabe nada de mi verdad, ni siquiera Eze sabe que mi hijo es suyo. Solo ustedes lo saben ahora. Este es mi pequeño gran secreto.

mllia

Veronica, la amiga de mi esposa

Viernes, octubre 21st, 2011

Asumo la culpa, o a lo sumo la culpa fue de los dos, o mejor dicho de los tres, pero quiero contar esta historia desde el principio.
Mi nombre es Luis y soy casado desde hace algunos años, mi esposa se llama Sara y la verdad es que nuestro matrimonio no es mejor ni peor que la media de las parejas normales. Hemos tenido nuestros encuentros y desencuentros, pero quizá la rutina, el trabajo y el afán de mejorar un poco nuestra situación económica, nos ha llevado a que últimamente no estemos pasando nuestro mejor momento. Es por eso que Sara trabaja casi todo el día, y yo tengo un taller en mi casa, por lo que nuestros horarios a menudo no coinciden para nada.
Verónica es la mejor amiga de mi esposa, tiene nuestra edad y es soltera, es muy abierta a la amistad y divertida, pero si hay que nombrar un defecto es que es muy temerosa, por lo que generalmente si hay que cambiar una lamparita o arreglar una usina nuclear, siempre nos llama para que le demos una mano.
Ese día yo estaba medio al pedo, por lo que cuando recibí la llamada de Sara no puse demasiados reparos
-hola Luis, me llamó Vero, te necesitaba urgente- dijo riendo Sara
- ¿Qué le pasó?- me pregunté cual sería ahora la necesidad de nuestra amiga,
-Le ocurrió la terrible calamidad de que el lavarropas no anda, y ella parecía a punto de suicidarse.- dijo manteniendo la risa, y a la vez con un poco de culpa
-bueno, ya voy en un rato- dije yo, quizá demostrando un poco más de pesar del que sentía realmente.
Quise preguntarle a mi esposa como estaba pasando la mañana, pero ella no me dio tiempo, pues cortó de inmediato.
Debo admitir que me gustaba ir a la casa de Vero, ella siempre fue el complemento de Sara, cuando mi mujer no está de humor, seguro que Vero la apaña y la contiene. Y eso hizo que yo con el tiempo fuera incorporándola a mi vida. Pero lo más significativo fue cuando yo me dí cuenta un par de veces que me miraba distinto. Y lejos de disgustarme yo también empecé a verla de otra forma. En vez de venir con ropa de entrecasa, comenzó a vestirse más sexy, el cambio fue lento pero significativo. Ella aducía que le gustaba un vecino nuestro y que quería verse bien.
Realmente al principio me molestó y sentí un poco de celos de nuestro vecino. Quizá no eran celos, sino la incertidumbre de que o era yo o era el vecino. Hasta que ese día me saqué las dudas.
Cuando llegué a la casa de Vero por el asunto del lavarropas, no me sorprendió verla con ropa de gimnasia, ahí me di cuenta de que realmente me gustaba su cuerpo. Sus Calzas obviamente ajustadas y la remera blanca que dejaba traslucir apenas sus pechos sin corpiño, me volvieron loco.
-hola Luis- me dijo con una sonrisa muy sexy
-hola Vero, ¿que está pasando?- dije yo que no podía quitarle los ojos de las tetas aunque tratara de disimular
-el lavarropas no enciende, y te necesito – me dijo mientras entrábamos a la casa.
Ese “te necesito” resonó en mi mente como un grito, y la verdad que estuve a punto de girarme hacia ella, pero a duras penas pude contenerme
-¿me necesitas?- dije yo tratando de disfrazar un poco un poco la situación con una risa.
-para el lavarropas, tonto- exclamó mientras me daba una suave palmada en la espalda y volvía a reir.
Llegamos hasta el lavadero, me paré delante del aparato.
-bueno, vamos a ver este bebé- dije yo haciéndome el hombre superado
Realmente no encendía, por lo que me volqué sobre el lavarropas tratando de llegar hasta la parte posterior, donde se encuentra el fusible. No pude dejar de advertir que Vero se volcó hacia delante, como tratando de mirar hacia donde yo trataba de llegar, en esa posición y por el escote de su remera no pude dejar de mirarle las hermosas tetas con pezones y todo.
-¿te gustan?- me preguntó de repente
Yo me quedé petrificado, sorprendido infraganti no pude reaccionar
-perdoname, no pude dejar de mirar – dije yo paralizado y con un poco con vergüenza.
Ella se quedó mirándome fijo, sin cambiar de posición. Allí vino nuestro primer beso, en una de las posiciones más incomodas que pueden existir, ambos volcados hacia la parte trasera del lavarropas, el beso fue breve pero tremendamente cargado de dulzura y deseo. Nos enderezamos y yo la abracé
-perdoname, no pude dejar de besarte- le dije riendo por la repetición que acababa de cometer.
Ella no me contestó con palabras, me ofreció nuevamente sus labios y yo me sumergí en ellos, recuerdo como le acaricié la nuca mientras nos dábamos un beso extremadamente largo y pasional. Así trenzados comenzamos a caminar a ciegas, llegamos hasta un largo sofá, donde ella se recostó, yo maquinalmente le saqué la remera, ella quedó con sus bellas tetas al aire, yo como si fuera un niño frente a un juguete nuevo me quedé largos instantes observándola, mientras yo me sacaba los pantalones.
-no me respondiste si te gustan- me dijo sonriendo
-me encantan- contesté casi sin voz
Suavemente me abalancé sobre ella, mi lengua comenzó a jugar con sus pezones, sus manos fueron directo a mi nuca, acariciándome con ternura y pasión. Cada tanto yo le acariciaba las tetas y volvía a besarla, nuestros labios se unían fuertemente.
-es una locura- me dijo
-no me importa- respondí
-Tu…esposa es mi mejor amiga- agregó
-no me importa- repetí
Me desprendió la camisa, nos pusimos de pié y yo comencé a bajarle la calza y sin querer tomé a la vez su tanga, dejándola de un solo movimiento completamente desnuda. Ella me miró directo a los ojos. La tomé de una mano
-date una vueltita para mí- le rogué
Ella accedió, poniéndose de espaldas y moviendo su culo sólo para mí
-sos una diosa- le dije mientras la atraje hacia mí, mis manos se posaron en su vientre, para apoyarla contra mi verga, que estaba dura como nunca.
-mm, que durita que está- me dijo
Nuevamente se giró, y poniéndose de frente a mí, me miró fijo mientras sonreía, comenzó a agacharse, me dio un beso en el pecho mientras sus manos volaron hacia mi verga, que como un animal que reconoce inmediatamente a su dueña, se puso más dura aún.
-como deseo esa verga- dijo mientras ahora el beso se depositaba en la punta de mi pija
Yo le acariciaba la nuca, continué recorriendo su espalda mientras ella ya se introducía mi verga completamente en la boca, llegué con mis manos hasta su cintura, luego mientras observaba su bello culo desde mi perspectiva, lo acaricié delicadamente, pues realmente me parecía mentira lo que me estaba sucediendo.
Ella se enderezó, interrumpiendo mi esplendorosa visión, me dio un leve empujón y me hizo sentar en el sofá, luego ella se colocó entre mis piernas y se fue arrodillando muy lentamente mientras sus manos me acariciaban distintas partes del cuerpo.
-¿te dije que quiero tu verga?- me preguntó
-si- le dije entregándome
-¿Y qué quiero tu leche?- sus manos me acariciaban los testículos
-si- repetí
No voy a olvidar el instante en que comenzó a sentarse sobre mí y de frente, y como en el preciso instante en que mi pija hizo contacto con su clítoris, ella lanzó un gemido celestial mientras su cabeza se echó hacia atrás, mis manos volaron hacia sus nalgas y ella inició un lento movimiento cargado de gemidos. Mi dedo índice encontró la pequeña rugosidad de su ano, y una caricia fue como si le hubiera clavado mil pijas, ella abrió enormes sus ojos, para luego adoptar un gesto suplicante
-no me sueltes más – me rogó mientras comenzaba a aumentar su ritmo
-te la voy a dejar adentro hasta el fin del mundo- dije yo
Ahora, sus ojos cerrados con fuerza acentuaban su gesto suplicante, y su voz entrecortada por quejidos era como el canto de las sirenas que me hechizaba cada vez más.
-si…cojeme…así- decía mientras sus manos se apoyaban en mis hombros
Yo jadeaba como un perro tratando de contener el tropel que sentía con mi proximidad a acabar.
-si amor, dame así- decía ella casi en un grito
Sus uñas se clavaron en mi piel, el dolor que me produjo, fue el complemento perfecto para que mi semen explotara en su interior, mientras jadeaba desesperadamente indicando su orgasmo, lentamente bajamos el ritmo hasta quedar inmóviles, aún con mi verga en su vagina. Se volcó hacia mi hombro mientras me daba pequeños besos a lo largo del cuello.
-¿Qué vamos a hacer?- me preguntó ella con dulzura
-coger como locos- le dije arrancándole una risa
-de verdad te pregunto- ahora me tomó el rostro y me miraba a los ojos
La proximidad de su boca, hizo que no pudiera resistirme a darle un largo beso, que sumado a sus tetas que se apoyaban contra mi pecho, hicieron que mi verga volviera a recuperar la dureza todavía dentro de su vagina.
-¡epa!, el muchachito todavía quiere jugar- dijo ella riendo
En el instante en que ella comenzaba a moverse, no se que fuerza del destino hizo que sonara mi teléfono celular. Era Sara, mi esposa. El salto que dí fue como si la tuviera frente a mí.
-hola Sarita- dije tratando de disimular
-¿Cómo va todo?- me preguntó
-estoy tratando de sacar un fusible, parece que está quemado- yo trataba de agregar un poco de tranquilidad a mi voz.
-mirá, yo calculo que en quince minutos ando por allá- me dijo muy tranquilamente
-bueno, te espero- le dije yo mientras cortaba la comunicación
Vero vio mi cara de desesperación
-¿Qué pasa?- su rostro demostraba alarma
-en quince minutos está acá- le dije como si nuestras vidas dependieran de ello.
Ahora recuerdo divertido como me vestí apresuradamente, mientras trataba de caminar hacia el lavarropas, tropezando con mis pantalones aún por la mitad, buscaba mi camisa y mi calzado y trataba de prenderme el cinturón. En cambio Vero divertida y totalmente desnuda, recogió su ropa tranquilamente y se fue caminando lentamente hacia su dormitorio.
Apareció con un pantalón de jean, una remera amplia y unas pantuflas, justo en el instante en que yo lograba sacar el maldito fusible y a la vez sonaba el timbre de calle.
Cuando Sara entró, fue directo hacia mí, yo exhibía el fusible en mi mano como si fuera una enorme espada.
-este es el hijo de puta- dije yo exagerando el triunfo como si hubiera construido las Cataratas del Iguazú con mis manos.
-eso no está quemado- me dijo mi esposa
Me quedé petrificado mirando al frente, lentamente fuí girando mi vista, realmente no lo había mirado, por lo que sentí que había quedado al descubierto absolutamente toda la verdad.
Con alivio ví que realmente estaba chamuscado, y recordé que mi esposa no entendía absolutamente nada de electricidad, por lo que hubiera dado lo mismo si el estúpido fusible estaba quemado o no. Busqué las llaves de mi auto rápidamente
-Voy a comprar uno- dije yo tratando de escapar hacia la calle.
Así terminó lo que fue el encuentro con la Amiga de mi esposa.
Ustedes se preguntarán si se repitieron, pues eso se los cuento otro día.

Por cornudo, embarazaron a mi mujer !!!

Viernes, octubre 21st, 2011

Mi esposa y yo somos un matrimonio de México que siempre hemos tenido muchas fantasías, pero una de ellas siempre nos ha hecho tener orgasmos increíbles solo de pensarlo, esta se nos hizo realidad. A ella le pondremos Adriana y yo Luis por razones de identidad, los dos de 33 años, ella es: morena, de cuerpo voluptuoso, chaparrita, de esas mujeres que llaman la atención, tiene unos pechos enormes, una vagina muy peludita, una cinturita pequeña, unas caderas grandes y unas nalgas que es lo que más le llama la atención a los hombres.

Tenemos dos niños una de 6 y uno de 4 y siempre he usado preservativo porque no quiere tomar pastillas porque dice que luego se va a poner gorda y fea.

Yo fui el único novio que tuvo, por lo cual nunca probo a nadie y eso nos daba como morbo, fantaseábamos que ella estaba con otro hombre y ella se excitaba mucho, y un día después de salir de antro, se nos ocurrió que ella tuviera una aventurilla con algún joven y ella me pregunto: ¿y si me embaraza? a lo cual me quede serio pensando y solo saber que alguien eyacularía dentro de ella me éxito de una manera muy exagerada.

Desde ese momento me concentre en lo excitante que seria que tuviera relaciones con alguien y llevar el riesgo de que se embarazara, a lo que yo le platique lo morboso que seria y me dijo ¡ si Papi imagínate que otro hombre me ponga bien gorda! y casi eyaculo de solo pensar lo arriesgado que seria.

Nos pusimos a platicar cada noche lo excitante que seria, hasta que nos decidimos a hacerlo poniendo algunas condiciones a eso, yo le pregunte como con quien seria este paso?, a lo que ella me dijo que le gustaría que fuera un jovencito, porque sería alguien que sus necesidades de tener sexo son muy grandes a lo cual estuvimos platicando y pensando quien seria, hasta que un día se le ocurrió que fuera un jovencito de 22 años de donde ella trabaja que dice que es muy agradable platicar con él y que era muy reservado en su vida personal, solo tendría que seducirlo y seria fácil.

Se puso a coquetearle unos días hasta que el la invito a salir y ella se hizo del rogar para hacerse la interesante, cada paso que dábamos nos ponía súper cachondos y acabábamos haciéndolo de una manera desesperada, se llago el momento de que ella le dijo que si saldría con el pero que fuera en lugar discreto ya que era una mujer casada, y el acepto.

Se pusieron de acuerdo que sería el viernes ya que según le dijo ella que yo me llevaría a los niños de campamento, con unos amigos de su trabajo y él se puso muy contento; fue una noche muy caliente la que tuvimos. El viernes le dijo el que a donde la llevaría y él le dijo bromeando y en serio que a su departamento de soltero y ella le dijo que estaba bien, el no lo podía creer y salieron de trabajar y se quedaron de ver en una casa donde el vivía solo a las 7:00 pm.

Estábamos los dos muy nerviosos por lo que íbamos a hacer, me dijo: ¿que quieres que me ponga? y yo le conteste: ponte algo de lo que usamos aquí para nuestras fantasías, y ella abrió el cajón de la ropa y saco varias cosas, saco: conjuntos completos de licka, ( que se ve buenísima con esto, porque se le marcan sus curvas al 100 ) falditas muy cortas lencería etc., etc. y escogí: un conjunto completo de minifalda negra de lickra, un conjunto de brazier y tanga transparente, la minifalda casi dejaba al descubierto sus nalgas le tapaba hasta donde nacen las nalgas.

Cuando salió de la habitación, no podía creer lo que veía, me dieron ganas de cogérmela ahí mismo, se veía buenísima, y nos despedimos con un beso muy apasionado y se fue. Yo estaba calientísimo, parecía león enjaulado estaba ansioso por saber que había pasado, que estaría haciendo mi esposa.

Eran las 11:47 p.m. cuando se escucho el coche entrar a la cochera, escuche sus tacones y entro la recamara, yo estaba desnudo totalmente bajo las sabanas, estaba con la verga bien parada y le pregunte: ¿que paso mi amor como te fue? y ella me dijo: de maravilla no sabes cómo lo disfrute y como lo vas a disfrutar tu, y me empezó a describir de esta manera lo que paso

Me dijo que llego a la casa y la recibió bien, pero que empezaron a beber tequila, y empezó a calentarse el ambiente hasta que la agarro de la cintura y la beso, y ella le correspondió, estaba muy excitada al saber lo que estaba a punto de pasar. Le agarro las nalgas de una manera desesperada y le empezó a sobar las piernas y le metió la mano bajo la falda, hasta tocar su panochita, ella estaba escurriendo de lo caliente, gemía entrecortada, y él le besaba el cuello y al mismo tiempo le sacaba una teta y le chupaba y mordía el pezón; todo iba bien hasta que el se desvistió y ella se sorprendió del pedazo de verga que tenía ese muchacho, media 24 cm. y estaba más gruesa que la mía.

Ella estaba sorprendida con ese pedazo de verga, y el la empezó a desvestir y la dejo sin nada de ropa, él le dijo: cuantas veces me masturbe pensando en ti mamacita¡¡¡¡¡¡, y ella le sonrió solamente estaba nerviosa, excitada y borracha.

Él le acaricio su vagina y empezó a hacer a un lado su mata de vellos y le chupo su clítoris y ella no tardo nada en tener un orgasmo muy intenso, estaba súper empapado su chochito con los jugos que soltó con el orgasmo.

El se la apunto, ya no aguantaba a estar más tiempo fuera de esa hermosa panocha, y se la enterró a fondo y ella grito de gusto, la conozco como disfruta tenerla adentro y empezó el mete y saca tan fuerte, que no tardaron mucho en terminar juntos, ella le gritaba: ! SI Papi dame tu lechita aquí adentro vacíate dentro de mi¡¡¡, yo en ese momento me puse mi preservativo y se la enterré mientras me contaba todo con lujo de detalles, el empezó a convulsionar y empezó a soltar sus chorros de leche dentro de la vagina de mi mujer. En este momento no aguante y me vine dentro de ella (claro yo con mi condón puesto.

Dice que a los 10 min. el ya estaba listo para la segunda faena, y ella estaba muy sensible, la puso en posición de perrito y le empezó a chupar el cuello, la espalda, hasta llegar a sus nalgas y él le dijo: estoy besando lo que más nos gusta de ti en el trabajo a todos, y le empezó a chupar su culito rosa que tiene, yo jamás le había chupado su culito, y dice ella que es la sensación mas rica que ha sentido, dice que ella sola buscaba con sus cadera la lengua de él, quería que se la enterrara ahí, estaba tan caliente que no aguanto y le pidió que se la enterrara ya y el de inmediato agarrándola por las caderas se la ensarto.

Así estuvieron más rato, el se deleitaba con su hermoso trasero y ella disfrutaba de esa gran verga dentro, hasta que el empezó a frotarle el clítoris con la mano y ella se empezó a miar del orgasmo que tuvo, eso nunca lo he lograda yo, fue nuevo para ella y en ese momento le soltó toda su carga de leche, se la saco y dice que él le abría las nalgas para ver salir su leche de adentro de su vagina, dice que eso lo excitaba a el muchacho.

Ella se vistió, se puso solo el sostén y la falda sin tanga y se fue directo a mí, a esas alturas yo ya iba por el tercer orgasmo. Al día siguiente fuimos al médico para que le diera la pastilla del día después, y todo el mes tuvimos el mejor sexo de nuestra vida.

Al mes le vino su periodo y seguimos teniendo un sexo excitante pero como todo, empezó a bajar la intensidad, y una noche en la que salimos con unos amigos, a un bar nos pusimos muy cachondos y cuando regresamos a casa, nos empezamos a desvestir y nos besamos y nos masturbamos mutuamente, y se la enterré en posición de misionero y yo le pregunte que si así se la había cogido el muchacho? Y ella se éxito y se la saque y le dije quieres volver a coger con el verdad? Y ella me movió la cabeza afirmando pero que era muy arriesgado porque andaba en sus días fértiles pero que quería volver y yo le dije: ahorita márcale, y ella de inmediato le marco, y le contesto y le dijo que si lo podía ver en ese momento, porque ya eran las 3:30 am y él le dijo que sí, que fuera.

Le dije solo ponte la tanga y un abrigo y yo te llevo y le dices que llegaste en un taxi, y nos salimos a esa hora con tal de sentir esa adrenalina, se veía muy rica solo con el abrigo y la tanga, íbamos bastante tomados, la deje en la esquina me espere a que entrara y me fui.

Llegue a casa y no tienen idea la excitación que sentía, me preguntaba que le estaría haciendo a mi esposa? si le estaría mamando su panochita? Si le estaría sobando las piernas? Si ya se estaría viniendo dentro de ella y eso casi me hacia eyacular sin tocarme, aparte pensaba si me la embaraza que sentiría saber que él la puso así, pero lo peor fue que eran las 11:00 de la mañana y no llegaba, hasta las 11:40 am llego en un taxi y nos fuimos a la recamara, ahí me dijo todo de esta manera: me dijo que llego y él le ofreció una bebida y que estuvieron tocándose y tomando y que él le quito la ropa y ella se sentía muy tomada y excitada, el le chupaba las tetas le lamia la piel del vientre, le chupaba los labios vaginales, hasta que llego al clítoris y ella tuvo un orgasmo muy intenso él le acerco su verga y ella le empezó a chupar su cabecita y le agarraba los guevos a la vez, lo masturbaba con la otra mano y él le aviso que se iba a venir, y ella le dijo noooo!!!!!! Papito quiero que te vengas dentro de mí!!!!! Por favor chiquito, y el no aguanto la arrastro a la orilla de la cama y le apunto la verga en su chochito y se la enterró con furia, como desquitándose por no dejarlo venirse dentro de su boca, le daba unas estocadas tan profundas que tuvo un orgasmo que ella dice que es el mejor que ha tenido en toda su vida y el ya no aguantaba y empezó a decir: ooooh!!!!! Mamita aquí viene la lechita que quería adentro y ella con lo sensible y excitada del orgasmo que acaba de tener le dijo: si papa!!! Si!!! Dámela adentro hazme un hijo y te juro que esta panochita la vas a tener cada que quieras porque va a ser tuya si dejas tu marca para siempre, y él empezó a darle chorros y chorros de su lechita adentro de la panocha de mi mujer.

Se quedo ella dormida y despertó porque estaba siendo penetrada por el muchacho, ya había amanecido y entraba la luz del día por la ventana, se desconcertó por un momento porque estaba desnuda y sobria y el joven estaba entrando y saliendo de su chocho y ella voltio hacia abajo y vio como esa verga tan grande entraba y salía toda mojada y eso la volvió a excitar, el joven veía su chocho peludo y ella se calentaba mas por estar siendo vista toda desnuda por otro hombre, el joven se la saco y le daba unos golpecitos con su verga en el clítoris y se la enterraba de golpe, hasta q ella no aguanto y le dijo: vente mi amor vente!!!!! Esa lechita es mía yo me la gane!!!! Quiero venirme junto contigo, y empezó a dar las estocadas más profundas y se empezaron a convulsionar los dos y él le soltó toda su carga de leche.

Ella se puso el abrigo, le regalo la tanga y salió de la casa me quiso marcar a mi móvil pero se descargo su móvil, tomo un taxi y dice que se sintió como una puta porque iba en un taxi toda llena de leche de otro hombre y muy caliente.

Cuando me estaba contando todo eso le pregunte si estaba todavía llena de leche del muchacho y ella me dijo toca tu panochita mi amor, y estaba pegajosa, y me dijo es mas a que no te atreves a chuparme mi botoncito así, y yo estaba tan caliente que accedí, y ella tuvo un orgasmo mas y me dijo: voltéate papi!! . Me puse mi condón y me la cogí todo el día.

Al otro día le dije que sería mas excitante si esperábamos a ver qué pasaba sin tomar nada para evitar el embarazo y me agarro de la verga y me la saco y me hizo venirme en su boca fue delicioso.

Al mes fuimos al médico queríamos saber si había quedado embarazada y fue algo maravilloso al ver los resultados, si estaba embarazada mi esposa de otro hombre.

Ella le dijo al joven diciéndole que sería un secreto entre ellos que yo no medaría cuenta y que ella estaba muy contenta que él fue quien la preño.

Cuando empecé a escribir este relato ella tenía 8 meses de embarazo y seguimos teniendo sexo ya que me éxito sobremanera saber que otro le deformo su cuerpo tan hermoso que tenia, su panza es ahora muy grande y sus tetas están al doble. Ahora ya casi se alivia

Ella dice que cuando se alivie, quiere que yo me quede cuidando al niño y ella quiere pasar un fin de semana con ese joven porque ahora tienen un compromiso.

Algo que nos éxita mucho a mi esposa y a mi seria que ustedes nos dieran alguna indicaciones de: que les gustaría que hiciéramos? y luego se lo relataríamos o algo más; solo dejen su correo electrónico y yo me pondré en contacto con ustedes.

Descubri que soy cornudo por culpa de un celular !!

Viernes, octubre 21st, 2011

Me llamo Carlos, tengo 32 años soy de Valencia Venezuela, llevo casado 6 años con Erika mi hasta hace poco perfecta esposa, los primeros 4 años de matrimonio fueron perfectos, una relacion abierta, nos entendiamos muy bien, en la parte sexual eramos muy calientes y fogosos, y mas cuando mi esposa es una mujer alta, mide 1,77, de cabellos lisos castaños, de buenas caderas y culo, y senos pequeños pero firmes, que siempre a levantado miradas y piropos en la calle. cosa que antes me causaban muchos celos. desde hace 2 años para aca, mi trabajo comenzo a quitarme tiempo familiar, me enviabana a otras ciudades, salia tarde y cansado y reconosco que descuide a mi esposa en muchos sentidos, sobre todo sexuales y romanticos. Ella tambien se enfocaba en su trabajo, tenia juntas de trabajo, viajes a Caracas a reuniones y cursos la rutina se fue convirtiendo en normal. Un dia supe de una amigo que su esposa le montaba los cuernos y eso me hizo darme cuanta, de que yo tenia descuidada a mi esposa, y comenze a cambiar, volvi a ser romantico con ella, trate de revivir la llama en la cama y viviamos una etapa muy placentera y feliz. hasta que a mediados de Febrero descubri en realidad quein era mi esposa……Sabado en la noche, acabo de tener un sexo maravilloso con mi esposa, ella queda agotada y se duerme, voy por un vaso de agua. y de regreso veo su celular encendido recibiendo un mensaje:

Buenas noches cariño….Espero estes bien. queria recordarte que mañana viajare hasta Valencia para verte. por favor colocate el conjunto negro de encajes besos……

Quede impactado, por momentos no creia lo que leia. para mi mayor sorpresa era de un contacto grabado en su celular como Adrian. mi primera reaccion fue revisar el resto de su bandeja de mensajes y a medida que lo hacia encontre mas de 90 mensajes de esta persona a mi esposa y de ella a el. Mientras mas lei comenzaba a encontrar respuestas a muchas cosas:

Mensaje recibido 10 de Enero 2011:

Bebe me pude escapar a Valencia voy llegando, sera que te le pùedes escapar a tu esposo:

Respuesta de mi esposa:

Ummm hoy es complicado tenias planes familiares, pero hare lo posible te aviso cuando este libre.

Mensaje de mi esposo a mi tfl: Hola amor, se me presento una urgencia en el trabajo no llegare temprano a la casa, si puedo te llamo me queda poca pila en el celular, besos.

Leer ese mensaje me hizo recordar ese dia: Fue un Lunes que cumplia años mi Papa. habiamos acordado que buscaria a los niños y luego la pasaria buscando por su trabajo para ir la torta de mi padre, lei su mensaje esa tarde y estuve llamadola muchas veces a su telefono, nunca me contesto.

Esa noche llego a la casa cerca de las 12 de la noche, yo estebe furioso, termino explicandome que le habian pedido una auditoria urgente es su trabajo y que su telefono estaba descargado, para contentarme me dio un sexo muy rico.

No salia de mi asombro al leer el mensaje no solo descubria su mentira y engaño para irse a ver con otro hombre, sino que tambien esa misma noche me hizo tener sexo con ella, cuando venia de estar revolcandose en la cama con otro hombre, lo cual me hacia indagar mas en sus mensajes.

Mi esposo durante todo este tiempo fue reacida al sexo anal conmigo. de pronto el año pasado, ella voluntariamente me pido una noche que la estimulara analmente con mis dedos mientras le hacioa anal, en ese momento solo di graciasss. aunque no entendia como repente le gustaba algo que yo tenia años suplicandole, leer otro de sus mensajes me hizo entender.

Mensaje recibido Octubre 12/2010:

Hola Preciosa como estas? para mañana cuando nos veamos te tengo algo especial.

Respuesta de mi esposa: Hola amor, ummm que sera dime que es algo rico por que te tengo muchas ganas

Mensaje de Adrian:

Consegui un juguetico para ti, te quiero enseñar a cojer por el culo. lo consegui como querias no muy grande para que se te haga facil, pero sabes que despues te comeras todo mi guevo por el culo. despues que te devirgue te cojere siempre por el culo.

Respuesta de mi esposa: Adrin me mojas, no agunto las ganas de verta mañana y que me cojas el culo, sera el primero en hacermelo, te espero mañana besos.

Ese fin de semana, mi esposa no habia querido tener sexo conmigo, me decia estar adolorida por que habia estado de pie todo el dia en tacones en un evento del trabajo, y en ese mensaje descubri que su dolor era por que habia sido desvirgada analmente por otro.

Mensaje Recibido: Diciembre 16/2010

Hola Erika, queria saber como habias llegado. me desjate mal sabes…..

Respuesta de mi esposa: Hola bebe llegue bien aunque muy tarde, la proxima vez no manejo tan de noche. tu tambien me dejaste mal…. nunca antes me habian cojido tantas veces en un mismo dia. me asusto un poco la llamada de mi esposo sabes, auqnue me exito hablar con el mientras me hacias oral, fue delicioso deberias repetir eso…..

Recorme inmediatamente al leer el mensaje ese dia. Yo llame a Erika para saber a que hora saldria de Caracas: las primeras 2 llamadas no las conesto, la sigueinte me atendio. y senti un extraño vacio en lugar donde me atendia, me dijo que estaba atorada en una cola en el carro. conversamos 2 cosas mas, y de pronto escuche un televisor al fondo. Me extraño mucho por que me acabab de decir que estabe el carro. ella me lo nego yme dijo que habia sido la radio, ahora entiendo lo que habia sido, no era una tv ni la radio, lo que esuche fue la voz de el estando en la cama con mi mujer…….

Mientras leia cada mensaje, empezaba a comprender muchas cosas de los ultimos 2 años de mi vida matrimonial, era como si una pelicula pasaba frente a mi al leerlos…..

Julio 27/2010

Mensaje: HOla preciosa, por favor de que forma te lo pido, me costo mucho conseguir permiso en el trabajo, respondeme por favor

Respuesta de mi esposa: Hola Bebe, sabes que este fin es mi aniversario de bodas, Carlos tiene planes para ir de playa como hago para convenserlo, se me hace dificil.

Mensaje de Adrian: Por favor Erika. tengo algo especial para ti pero no puedo decirtelo por qu dañare la sorpresa.

Respuesta de mi esposa: Ire solo si me cuentas que me tienes preparado.

Mensaje de Adrian: Ok esta bien, recuerda que la ultima vez te hable de que queria compartir contigo algo diferente, de lo del trio… solo te dire que ya tengo el candidato. y el puede este fin de semana, fianalmente te complacere en que seas doblemente penetrada, ya no te digo mas….

Respùesta de mi esposa: wuaooo en serio me vas a complacer, siendo asi puedes contar con que estare alli para ti… o para ustedes.

Nuestro ultimo aniversario, pense hacerlo especial, habia reservado una villa en la playa para los dos, una cena romantica, y una noche antes Erika me dice que tiene un viaje de trabajo, peleamos, discutimos pero ella igual se fue a su reunion de trabajo…. me recuerdo yo ese dia, termine solo en un bar tratando de entender como mi esposo preferia estar trabajando que conmigo…. ahora sabia el por que, no solo se veria con su amante, sino que ya era una puta declarada entregada a todo tipo de placeres

Era como conocer a otra mujer…. no era la misma con la cual durmi todos estos años……

Mensaje de Adrian: Hola perrita que tal tu dia.

Rspuesta de mi esposa: Hola bebe, un pcoo cansada, los viajes de regreso me matan sabes, pero todo sea por el placer de que me cojas como tu sabes hacerlo

Mensaje de Adrian: Bueno tambien tienes a tu esposo, no creo que te lo haga tan mal si llevas tanto casada con el:

Mensaje de mi esposa: el sexo con mi esposo es placentero, pero lomitado, es basico tu eres diferente, me hace sentir como una puta en celos, y sabes que me encanta que me hagas decirtelo

Mensaje de Adrian: si me encanta saber que tu esposo es mi cabron y que te cojo cuando quiero……

Leer eso me hoizo entender muchas cosas… de cierta manera yo habia sido complice de aquello, y solo pude entender cuando mire mi verga parada como si estuviera viendo la mejor porno de mi vida…. y lo que leia eran las historias de como mi esposa era cojida por otro hombre

no sabia que hacer ni como reaccionar, finalemnte me arme de valor y desperte a mi esposa, y le enseñe lo que habia descubierto…. lloro. me nego todo, pero lae evidencias eran claras, finalmente despues de horas discutiendo me reconocio todo:

Tenian 2 años de relacion, ella supuestamente habia inetntado varias veces dejarlo, pero a causa de mi descuido en la relacion recaia de nuevo… es dificil de entender, pase 2 dias fuera de mi casa pensando mil cosas.. divorcio, irme a vivir a otro lado, muchas cosas ronmdaban mi cabeza, tenemos 2 hijas que son mi sol y pensar verlas crecer de lejos era impensable para mi, aprte sabia de mi cuota de culpa, sabia que en ese tiempo cuantos culos no me habia cojido yo en rumbas, claro con ninguna me enrede sentimentalmente, pensando todo esto regrese a la casa y le dije a mi esposa, que olvidaria todo si nos comprometiamos a salvar la relacion, y ella acepto…

habian pasado 3 semanas,..pareciamos novios de nuevo, romanticos, calientes, muy calientes, cuando teniamos sexo era inevitable a veces ver imagenes en mi cabeza de ella siendo cojida por otro hombre, y eso me exitaba de sobre manera y me hacia cojerla mejor….

hace 2 dias mi espos tuvo que viajar a caracas por trabajo… confiar en ella es indispensable para que la relacion vuelva a la normalida, ella ese dia me llamo varias veces y llego muy temprano de su viaje, no habia motivos para sospechar nada…. sin embargo el morbo y la descofianza me hizieron revisar su telefono, nada extraño ningun mensaje. todo normal…… dormi tranquilo esa noche….. me levante y recorde que debia mandar un correo del trabajo urgente, asi que voy al estudio y la computadora estaba prendida.. recorde que erika habia estado sentada antes de dormir….. su cuenta de correo estaba abierta, y tenia un correo de Adrian:

Hola erika, tal vez este sea mi ultimo correo, te agradesco que ayer me hallas regalado esta ultima vez.. creo es una buena manera de terminar las cosas… pero se me hace imposible creer que la mujer que ayer estvo en la cama, pidiendome a gritos que la cojiera, no quiera continuar sientiendo esto… se que en algun momento tu querras que te coja de nuevo y cuando lo quieras solo buscame, se despide Adrian.

Rspuesta de mi esposa:

GRacias Adrain por regalarme esta ultima vez, es verdad no podia despdirme de ti,,, sin tenerte una ultima vez…. ultima vez que me ha hecho pensar mucho en si podre contener mis ganas de que me cojas de nuevo, solo el tiempo lo dira si sera dentro de 2 dias, 4 meses, 6 años o nunca mas. pero quiero que sepas que mi deseo sigue intacto. Adios.

Tenia 2 opciones, decirle a mi esposo que la habia descubirerto de nuevo, y dar por terminada nuestra relacion…. pero solo apague la computadora… y me fui a mi cuarto a despertar a mi esposa para hacerle el amor… ella se levanto entre mis besos, meintras las desnudaba… de pronto se levanta me pide un minuto y sale del cuarto… de regreso me pregunta si yo habia apàgado la computadora….le dije que en la madrugada se habia ido la luz, que seguro por eso estaba apagada… volvio a la cama y tuvimos uno de nuestros mejores sexo, en nuestra mirada, yo sabia que mi esposa era una puta que en cualquier comento buscaria a su amante para que la cojiera de nuevo…. en su mente se que ella sabia que yo habia leido su correos, y que apesar de eso estaba alli cojiendola como su cabron……..