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Nuevas y bellas emociones I

Viernes, septiembre 23rd, 2011

Estoy escribiendo este relato, mientras mi hombre yace durmiendo junto a mí. Nos hemos amado de la forma más bella y al mismo
tiempo libre que te puedas imaginar. He saboreado su sexo hasta hacerle derramar sobre mis labios su cálido jugo. Y después él lo ha tomado de mi boca compartiéndolo ambos en un profundo beso donde nuestras lenguas se lo disputaban como si fuese un espléndido manjar.

No fue fácil para mí aceptar que me gustasen los hombres, pero una vez que pude superar mi conflicto existencial, me alegró de haber luchado contra mis perjuicios que tanto daño y tanta frustración me estaba creando. Porque he descubierto que el amor unido al placer acompañados ambos de una gran dosis de comprensión y sin tabúes que lo obstaculicen nos llevan a un enriquecimiento personal, a un encuentro de la felicidad, ya sea en compañía de un hombre o una mujer.

Yo no estaba preparado, ¿y quién lo está? No me veía recibiendo las caricias de una persona de mi mismo sexo y mucho menos llegando al orgasmo con un hombre, al igual que tampoco me resignaba a hacer gozar a un chico, aunque no es fácil superar estas adversidades, es necesario luchar contracorriente, contra la doble moral que se nos quiere imponer, porque en el fondo mucho de estos moralistas actúan contra sus principios o si no lo han hecho le gustaría hacerlo.
Por eso pienso, que existe en nuestro interior una tendencia, si es que se puede denominar así, que permanece oculta, otros, tal vez, ya la descubrieron y prefieren obviarla reprimiendo sus sentimientos hacia una persona de igual sexo que ellas. Los que la hemos sacado del letargo, hemos descubierto que es maravillosa esa tendencia adormecida en nosotros y que al mismo tiempo nos enriquece como personas colmándonos de felicidad.
Por eso lector@, éste relato quiero que esté cargado de reflexiones, por si tal vez aún no has podido salir de esa caverna donde tan sólo existen las sombras que sobre la pared proyecta el fuego de la represión y que te impide ver otra realidad.
Tal vez, puedo ayudarte si aún eres de los que quieren aceptarse y por las circunstancias de nuestro entorno te esté costando. No sólo es un relato erótico es un camino abierto hacia la felicidad, un camino contra la represión y los perjuicios. En suma es un sendero abierto al amor, un sendero por el que se puede andar libremente sin limitaciones en el sexo, al placer obtenido con el amor de la persona amada.
Todo sucedió cuando la revista para la que trabajo como fotógrafo me encargó hacer un reportaje en Perú. Acostumbrado a trabajar de ésta forma (de un día para otro) la noticia no me agarró de sorpresa, más bien me agradó. Serían unos 15 días recorriendo el sur de Perú. Realizando el trabajo en colaboración con un periodista de allá.
Tras un vuelo de infinitas horas llegué al aeropuerto de Lima. Cargado con mi mochila y mis cámaras, pude observar como un chico moreno me aguardaba entre la multitud alzando una cartulina donde aparecía escrito mi nombre. Tras  una rápida presentación se dio a conocer como Walter, era el compañero con el que trabajaría en la elaboración del reportaje.

Mi atracción hacia él en un principio fue nula, sería a medida que iban transcurriendo los días cuando se empezó a gestar en mí una “extraña” atracción hacia él. Mis relaciones siempre habían tenido un marcado carácter heterosexual. Pero su voz dulce, sus gestos pausados y esos rasgos indígenas tan bellos me convencieron de lo que empezaba a sentir por mi compañero iba más allá de una relación afectuosa.

Me costaba aceptar lo que me estaba sucediendo, es más no lo quería reconocer. Estas contrariedades que me invadían me desconcentraba de mi trabajo, incluso muchas veces en la noche acudía al cuarto de baño para masturbarme pensando en él, sin embargo, el tiempo transcurría y el trabajo estaba llegando a su fin. Tenía miedo de que al no mantener una relación gay me frustrase y dejara una laguna vacía en mi vida. Porque estaba seguro de que posiblemente me volvería a ocurrir con otro chico.
Una tarde mientras estábamos descansando en nuestro apartamento tomando un mate le pregunté acerca de su vida sentimental, pues tanto trabajo apenas sí no dejó tiempo para hablar de nosotros. No pensé que me fuera a dar una respuesta tan rápida, ya que él es muy celoso de su vida privada, sin embargo con un cierto pudor me confesó que sus relaciones habían sido siempre con hombres. Me sorprendió bastante, pero me alegró.

- Háblame de ti -me dijo.
-Verás, yo al contrario que tú siempre mis relaciones han sido hasta ahora con mujeres. Pero en estos momentos estoy viviendo un momento de confusión, ya que me siento atraído por un chico, y es la primera vez que esto me sucede. Y tras una pausa le confesé que era él por quién me sentía atraído, desde que te conocí siento deseos de amarte, de hacer el amor contigo. Me gustas muchísimo. no sabía cómo decírtelo. Ahora ya lo sabes.

-¿Estás seguro de que quieres tener sexo conmigo? -me preguntó.
-Claro que sí, quiero  tener una experiencia homosexual contigo.
-Voy a darme una ducha -me respondió-
Te espero allá. No te demores cielo, porque yo también tengo ganas de tí.
un fuerte pavor me invadió por completo mientras que el corazón me latía considerablemente. No demoré en desnudarme y encontrarme con él. Era el momento más esperado de mi estancia en Perú desde que empecé a sentirme atraído de forma “distinta” hacia él.
Cuando entré en el cuarto de baño, ya me estaba esperando. El agua recorría su cuerpo moreno hasta desembocar en una verga hermosa y circuncidada. Me recibió con un gesto obsceno y provocativo, pero que me excitó considerablemente. Pasándose la lengua por sus labios:
-Tranquilo, acércate, te voy a hacer unas cosas tan ricas y placenteras, que jamás te vas a olvidar de mí.
Me abrazó y empezó a comerme la boca, noté como su lengua se encontraba con la mía chupándola como si fuese un caramelo. Recorriendo mi cuello y descendiendo hasta que llegó a mi sexo. Se agachó introduciéndoselo en su boca, reteniéndolo dentro de ella durante algunos segundos. Hasta que se lo sacó para continuar nuevamente haciéndome una mamada alrededor del glande, no pude más y eyaculé acompañado de un fuerte gemido. Jamás me habían hecho el sexo oral de esta forma tan deliciosa.
Me agarró de la mano y nos dirigimos a la cama. Allí nuestros cuerpos, aun mojados, estaban sedientos de placer, cariño y entrega por parte de ambos. Ahora fui yo el que quería ser activo con él. Él permaneció de pie mientras yo me agaché para meterme su verga en la boca. Era la primera vez que hacía el sexo oral con un chico, sin embargo me excitaba recorrer su sexo con mis labios, sentirlos mojados con su líquido preseminal, fue una primera experiencia que en absoluto me desagradaba, es más me ponía muy caliente y más aún cuando veía que a él mis chupadas le llenaban de gozo, él permaneciendo de pie empujaba su verga dentro de mi boca, como si esta fuese un sexo femenino. Se sentó en la cama, sin embargo yo continuaba saboreando su rica verga, alternando la mamada con caricias con la mano en torno a su glande. Sin embargo llegó un momento en que teniendo su verga dentro de mi boca se corrió. Pudiendo sentir como su cálido semen se deslizaba por mi barbilla.
Tras un breve descanso lleno de abrazos y lascivas miradas, donde nuestras manos permanecían entrelazadas, nuestros cuerpos no sólo demandaban sexo, sino amor y especialmente vivir ese momento al máximo, ya que ambos sabíamos que nuestra relación no sería muy duradera, sino que más bien en cuestión de pocos días llegaría a su fin. Al cabo de unos momentos se levantó para regresar con un dildo y un bote de lubricante.
-¿Qué vas a hacer? – le pregunté.
-Ya verás, ahorita colócate boca abajo.

Hice lo que me ordenó, estaba seguro que algo malo no me aguardaría, como así fue.  El se situó encima de mi espalda, noté como su verga erecta se me clavaba entre mis nalgas y cómo su lengua se deslizaba por mi nuca y empezó a recorrer mi espalda hasta que se detuvo entre mis nalgas.
- Colócate a cuatro patas, mi amor, me dijo con su dulce voz.
Abriendo mis nalgas sentí como su lengua recorría mi orificio anal recorriéndolo sin cesar y dejando caer saliva dentro de el, lo lamía con ansia mientras yo me acariciaba mi verga. Después me coloqué boca arriba, me introdujo un dedo, y a continuación dos, para acabar penetrándome con el dildo. Me lo dejó dentro del orificio anal, mientras se dispuso a hacerme una nueva mamada, sin embargo dejó de hacérmela para continuar follándome con el juguete erótico, mientras que yo procedí a masturbarme. ¡Ahhh…! que deliciosa sensación la de correrme con el dildo.
Esa noche no me penetró, lo dejamos para el siguiente día, él fue mi primer hombre, quien me penetró enseñándome los  placeres del coito anal, sin embargo me dolió al principio, pero ese malestar se disipó al ser sustituido por una sensación de felicidad, porque noté cómo él estaba dentro de mí y como él disfrutaba. Nos quisimos correr juntos, mientras él me penetraba yo me masturbaba evitando eyacular.
- Espérame cielo, tú me avisas cuándo te vayas a correr. Aguanta un poquito y lo hacemos los dos al mismo tiempo.
-Ya, amor mío – me dijo y quitándose el preservativo los dos nos sacamos la leche conjuntamente pajeándonos al mismo tiempo. Caímos tumbados, el uno junto al otro, empapados de sudor y borrachos de amor.

La última noche que permanecimos juntos apenas si pudimos mantener la emoción como consecuencia de la partida. Permanecimos los dos abrazados en nuestro lecho de amor. Aquel que fue testigo de tantas y bellas emociones, de infinidad de caricias que desembocaron en orgasmos compartidos, donde el amor invitaba al sexo, donde yo era feliz proporcionándole placer a mi hombre, viendo como con mis caricias le hacía gozar. Esa última noche, yo lo penetré, dentro de él lo sentí mío, incluso un sentimiento de egoísmo y de dominación me invadió. Lo penetré como él me enseñó, como él me lo hacía a mí: despacio, sin movimientos fuertes, pero deliciosos. Pero especialmente con ternura, delicadeza y mucho amor. Me quité el preservativo y eyaculé junto a él emitiendo un fuerte grito de placer. Acabamos abrazados como siempre, y besándonos. Al cabo de unos momentos me dijo:
-Quiero que tengamos nuestro último gesto de amor: Verás, me gustaría que te tragaras mi semen y yo haré lo mismo con el tuyo, así llevaremos nuestra semilla siempre.
– Cielo, por ti soy capaz de hacer cualquier cosa.-le dije.
Ambos nos colocamos adoptando la postura del 69. Le chupé su verga de la forma que a él le gustaba. Reteniéndola unos segundos en mi boca y sacándola, de forma que un hilo de saliva y líquido preseminal unían su verga con mis labios. Mordiéndole el glande, chupándoselo y derramando saliva sobre el. Nos conocíamos y cuando sentía que me iba a correr le daba una nalgada para que parase y poder aguantar la eyaculación.  Era nuestra consigna para que en ese momento cesáramos de hacer el sexo oral durante algunos segundos y poder continuar nuevamente. Ambos llegamos a controlar nuestras eyaculaciones y corrernos juntos. Al cabo de unos momentos me tragué su semen y al igual que él hizo lo mismo con el mío.
Mi estancia en Perú fue maravillosa, porque conocí a una persona que me enseñó a descubrir otra sexualidad, la cual yo tenía adormecida.

encuentroeneltropico@hotmail.com

Mi primer relato, mi primer amor, mi primera vez

Viernes, septiembre 23rd, 2011

”el amor siempre va tomado de la mano con la felicidad, pero los acechan los malos sentimientos ya que estos te hieren pero jamas te matan” Hola me llamo steve tengo 17 años soy alto (no tanto) flaco, en pocas palabras un fisico normal esta historia me ocurrio hace 6 meses, la verdad aun no salgo del closet y no lo quiero hacer ya que mi familia me trataria mal si les confieso mis gustos sexuales, y para poder irme desenvolviendo en el mundo del arcoiris lo hago en el siguiente relato, todo comenso asi: En las vacaciones de verano no tenia nada que hacer asi que mejor me fui a dar la vuelta al centro aver a quien me encontraba o aver que hacia, al dar la vuelta me encuentro a mi amiga esther Esther: hola, a donde vas? Yo steve: a dar la vuelta por? E: para que me acompañes a comprar mis tenis Ys: si claro vamos Estuvimoss platicando de varias cosas,ivamos por el parque y vi al amigo de esther nestor el tenia unos 21 años un poquito mas alto que yo, apenas y tenia el cuerpo marcado, lo reconoci por medio de fotos que me enseño esther de el Ys: mira ahi esta nestor E: olle si!, vamos a verlo Ys: no mejor ya me boy A la ves queria conocerlo en persona pero me daba miedo del que dira E: anda nadamas lo saludamos y ya sale? Ys: bueno esta vien vamos Cuando caminamos hacia el le dije a esther Ys: olle se ve raro no? Como triste E: si se le nota, hola! Nestor: ah! Hola E: que haces? Te ves raro N: pues ace unos momentos rompi con mi novia y ahorita me siento un poco triste Su cara mostraba una gran trizteza E: mira te acuerdas de steve? N: es el chavo q me as enseñado por fotos y contado de sus desmadres que hacen, no? E: pues si mira te lo presento de frente, steve nestor, nestor steve, en eso suena su celular y se retiro de donde estabamos dejandonos a nestor y a mi a solas Ys: hola, tambien esther me a contado de sus desmadres y enseñado fotos tuyas Alse la mirada y nestor cambio la tristeza de su cara para poner una linda sonrisa con unos ojos iluminados en pocas palabras me hipnotizo, al mismo tiempo tomandome de la mano con una dulzura que me encanto N: ya asta se varias cosas tuyas y eso que no te conozco ja ja ja Ys: si verdad Quise retirar mi mano pero nestor no me dejaba Ys: bueno ya me puedes soltar? N: asi, perdon En eso llega esther diciendonos que se tenia que ir a su casa urgente nos despedimos de ella quedandome con nestor en una banca, platicamos de varias cosas, nuestros hobiees, deporte favorito etc asta las disque novias que tuvimos, Ys: olle fue agradable pasar un rato contigo pero ya tengo que irme por que si no me van a regañar mis tios y aparte mi primo va a llegar hoy, asi que me tengo que ir N: no te vallas si quieres yo te acompaño a tu casa a justificarte Ys: olle no es que sea mala onda pero apenas y me conoces como hace apenas una hora, y ya me tienes confianza N: pues la verdad me caiste vien, o acaso te molesta? Me dijo sonriendo Ys: claro que no, e incluso puedo confirmar que ya somos amigos? N: claro que si,ya somos amigos Saludandonos de mano como hace un rato mirandonos fijamente y sonriendonos al mismo tiempo N: pero tadavia no te vallas y te invito a mi casa, aparte no tengo nada que hacer en mi casa mas que mi quehacer Ys: pues que flojo saliste N: de seguro tu saliste igual Ys: mira deja avisar que boy a llegar tarde o a inventar algo va, y ya vamos a tu casa N: es vien Avise a mi casa que no iva a llegar luego por que iva a hacer una tarea de equipo que era para mi calificacion final (aja si como no) Nos fuimos caminando asta su casa ya que quedaba cerca del centro caminamos como media hora, ivamos despacio, platicando y echando desmadre riendonos casi asta morir, ivamos por un campo y por ir riendo en eso tropiezo con una piedra y por no caerme me sujete de nestor el no aguanto el equilibrio y cayo encima de mi sus labios quedaron casi pegados a los mios su respiracion y la mia se aceleraban mas yo solo veia sus ojos y el los mios despues de un rato note que su mano quedo encima de mi paquete a lo cual los dos lo notamos y no isimos nada al respecto por quitarla estuvimos como 12 segundos asi hasta que yo le dije Ys: olle me estas dejando sin aire N: perdon es que. . . Olvidalo Se levanto y me dio la mano para ayudarme a levantarme nos sacudimos y seguimos el camino hacia su casa El poco tramo que quedaba para llegar casi no hablamos por la verguensa N: llegamos, las puertas siempre estaran aviertas para ti pasa Su casa estaba vien arreglada pero su cuarto era todo lo contrario N: bueno como me dijiste que no eras un flojo ahora me vas a alludar a escombrar mi cuarto y despues vemos una peli si quieres Ys: si claro Su cuarto era un desastre total calcetines por aqui, zapatos por alla etc. Y despues puso musica Encontre unas un par de baquetas y le dije dandole la espalda Ys: son tuyas estas baquetas (pero las estaba agarrando mal) acaso tocas en un banda de guerra? Oi como se acercaba a mi Cuando de repente me abraza tomandome de las manos junto con las baquetas, sosteniendo su cabeza en mi hombro diciendome N: asi no se agarran las baquetas, se agarran asi Yo solo me quede quieto N: ya supiste como Yo no dije nada solo voltee para verlo y el voltea al mismo tiempo diciendome en voz baja casi al oido N: tranquilo no te pongas nervioso que no va a pasar nada, a no ser que quieras que suceda algo? Ys: como que? N: como esto Cuando me da un beso en la boca con una pasion que me quede asombrado yo le segui con el beso apasionado, sin despegarnos el me da media vuelta soltando las baquetas a suelo quitandonos la ropa como locos dandonos besos pausados tirandonos en su cama, yo le dije cesando al oido Ys: espera no crees que es demasiado temprano para esto? N: claro que no, desde que te conoci por medio de las fotos empezaron a aparecer sentimientos en mi y no podia dejar de pensarte creo que te amo! Ys: y yo a ti nestor! Los dos ya estabamos desnudos Seguimos con los besos y caricias por todo el cuerpo nuestros penes se rozaban a cada momento, no sentamos en la cama y abrazados con nuestras piernas y rrecorriendonos nuestros cuerpos con las manos cuando de repente se olle que habren la puerta de entrada era el papa de nestor!! N: agarra tus cosas por favor y escondete debajo de la cama Las agarre como pude y me meti rapido debajo de la cama, nestor se puso una toalla para disimular que se iva a bañar, cuando se abre la puerta era el papa! N: papa! Que ases aqui tan temprano? Pense que llegabas mas tarde Papa de nestor: solo vine por unos papeles, por que lo dices? que estas haciendo? N:nada,solo me boy a bañar Vi como el papa caminaba alrededor de la cama, yo estaba muy preocupadisimo cuando veo que estaba pisando mi boxer, creo lo vio y lo also diciendole a nestor Pdn: de quien es este boxer? N: mios por que lo dices? Pdn: por que no son tuyos, ademas no te quedan, mira nestor nadamas me sales con la misma babosada de la otra ves, te juro que te me vas de la casa Lo dijo arrojando mi boxer al suelo, saliendo del cuarto y azotando la puerta,se asoma nestor para ver si se fue a trabajar su papa, cierra la puerta y nestor se sienta en el suelo abrazando sus rodillas casi llorando, jale mi boxer y me vesti debajo de la cama sali y sentandome al lado de el le dije Ys: te encuentras vien? N: no, desde aquel momento mi papa me desprecia, y ni me quiere ver, solo me pone atencion para disimular enfrente de mi mama por que me tuvo que encontrar en esa situacion Ys: pero que fue lo que paso? Puedes confiar en mi nestor, mirame, jamas te traicionaria por que yo te quiero Solo me miro con sus ojos llorosos despues dandome un beso diciendome N: gracias steve yo tambien te quiero, ocurrio hace ya casi un año, ya estaba cerca de mi casa despues de salir de la escuela, cuando me topo de frente a un gran y viejo amigo de la prepa, el y yo eramos como uña y mugre siempre juntos y a todos lados, lo invite a pasar a mi casa para platicar mejor, le ofreci algo de beber en lo que boy a la cocina por las bebidas regreso y o sorpresa mi disque amigo estaba completamente desnudo frente a mi, -olle que te pasa vistete por favor- en eso me quita el vaso de la mano besandome por todos lados, a la vez queria empujarlo pero tambien queri que siguiera diciendome Disque amigo: cierra los ojos si quieres que siga si no date la media vuelta y me boy de tu casa N: yo me di la media vuelta pero me arrepenti y me lanse contra el cuando estaba agarrando sus cosas Da: sabia que tambien te gustaba!! N: cuando nos estabamos besando y conociendo las partes del otro con nuestras manos en mi mente pasaron muchas cosas, mi disque gran amigo de la prepa resulto ser gay cuando era el mujeriego del salon, pero por que se fijo en mi? yo su amigo, sera por que se enamoro de mi, si es que en realidad sentia eso o solo queria sexo conmigo Da: quieres dar el siguiente paso? Quieres o me quieres dar? N: claro que si quiero que me des N: en eso el se sienta en el sillon con su pene erecto apuntando al techo Da: anda que esperas, como la quieres dentro? mojada o seca? N: mojada Da: pues que esperas para mojarla N: a la vez queria pero a la vez no, pero la curiosidad mato al gato, me lanse a su pene lo paseaba por toda mi boca, con el mete y saca y a la vez mansturbandolo era una sensacion rara pero satisfactoria Da: tranquilo o si no me boy a correr en tu boca, ya es momento de que te sientes N: no lo dude dos veces, agarre sus manos para que me las separara mientras que con mis manos guiaba su pene hacia la entrada de mi ano, y yo fui quien empezo el mete y saca, cabalgando en el por casi 5 minutos, el me empezo a decir de cosas que me hacian sentir al 100 Al igual que yo a el, gemiamos los dos, aunque se escuchara en toda la casa, ya casi terminabamos cuando de repente entra mi papa pero yo ni el se abia dado cuenta ya que gemiamos como locos y teniamos los ojos cerrados y me grita Papa de nestor: nestooor!!! Que chingada madre estas haciendo con este cabron puto? N: Yo luego luego me levante quedandome blanco anta el Papa, papa!!! Dejame explicarte por favor!!! Pdn: que chingados me tienes que explicar? Que te gustan los cabrones? N: no papa!!! Pdn: entonces queee?? Y tu largate cabron puñal N: ni dejo que se vistiera casi lo saco desnudo al wey, cuando se fue, se fua contra mi y solo me dio dos bofetadas diciendome Pdn: vistete y largate a tu cuarto que no te quiero ver!! Largate!!! N: me vesti y me sali a la calle llorando, camine y camine pensando del que diran mi familia y mis amigos, asta que ya era de noche en eso me habla mi mama que donde andaba por que estaba preocupada de que no llegaba, pense que mi papa le avia dicho todo de lo sucedido a mi mama, asi que decidi ir a mi casa y a oir el choro de mis papas y ver las lagrimas que derramaba mi mama diciendo lo desilucionada que estaria de mi, pero no me importo, y si me llegarian a decir eso, no me importaria pero yo me iria de la casa, llegue a mi casa y mi mama solo me dice que como me fue en la escuela, luego deduje que mi papa no le avia dicho nada , asi que solo me fui a mi cuarto viendo a mi papa con una mirada de rrabia y descilusion, y eso fue lo que paso entre mi papa y yo, y la verdad le tengo mucho miedo a mi papa pero yo te amo y si nos descubren me valdria madres lo que dijeran de mi o si me corrieran, pero esto que siento por ti es grande y para toda la vida Ys: te amo!! Y jamas dudes eso! Pero mejor me boy y recuerda que siempre estare a tu lado llueva o truene siempre te amare, te amo! Me dio su numero de telefono y su correo Nos despedimos con un lindo beso de pareja mas vien de novios me acompaño a tomar mi combi y solo nos despedimos de mano, me fui pensando en mi chico imposible que se volvio posible en un solo dia las cosas que pasamos en el parque en el campo y en su casa y eso para mi era que el sueño mas tonto y deseado se puede hacer realidad. PERO Al dia siguiente me hablo por telefono para decirme cosas lindas, y para platicar mejor que me conectara en el inter para charlar mas, me conecte, nos pusimos a hablar de varias cosas, estuvimos asi por casi 2 horas, yo le dije que me tenia que ir, el me contesto que me esperaba en el bar de un hotel al dia sigiente, y asi fue solo que llegue tardisimo por que no daba con el pinche hotel, pense que se habia ido pero no, me iso señas en donde estaba, me acer5que para seguir con nuestra charla, el me empezó a acariciart ña piuerna como si nada le importara, me dijo N: quieres seguir en otro lado? Ys: claro por que no El se subio primero para que no sospecharan las personas que estaban en el bar Después fui yo quien subió, lo encontré completamente desnudo nadamas tapado por una sabana en su parte candente. Le dije N: valla que rápido eres espero y que no termines rápido Ys: claro que no mi vida En eso el se levanta y me empieza a quitar mi ropa despacio, mientras yo lo0 empiezo a acariciar, el se levanta y me avienta a la cama en eso se le cae la sabana que cubria a ese manjar, que media por lo menos unos 20X6 el me la empieza a chupar como si fuera una rica golosina en su boca el cual mide unos 16X5 en eso me vooltea para saborear mi virginal y rozado ano se oian unos besos tronados como pasaba su lengua alrededor de mi hoyito, en esso agarra una almohada me la pone debajo de mi pene pude notar que solo se puso saliva alrededor de su pene, cuando siento la punta de su pene en la entrada de mi ano a lo cual le digo Ys: espera por favor, tengo miedo de que me vallas a lastimar Me responde susurrándome al oído N: no te preocupes déjamelo a mi que nop te va a pasar nada respira!!! Cuando me dijo raspira me lo introdujo casi la mitad, yo di un grito de dolor cerrando los ojos y a la vez una lagrima saliendo de mis ojos, y nestor me pone la mano para que dejara de gritar N: shhhhhhuuuu calla! te va a doler pero te va a encantar Ys: si claro hare todo lo posible para no gritar Nestor empezó con el mete y saca con un ritmo que me encanto, yo al principio puse gestos de dolor pero ese dolor se fue trasnsformando en un placer inbdescripitible Me puso de varias posisiones que me encantaron, penetrándome de lado levantándome una pierna y a la vez el mansturbandome, después de a perrito, cabalgando encima de el, y para finalizar mis pies en sus hombros yo agarrándome de las sabanas de que no podía mas, en eso se escucho palabras de nestor que me decía que me amaba que me querie etc, pero el y apenas podía hablar ya que estaba super agotado con sudor en la frente, cuando empieza a gritar y a gemir de que ya se iva a correr dentro de mi, levantando la cara poniéndose rojo, cuando siento algo caliente en mis entrañas rrecorriendo todo mi ano, derrumbándose en mi respirando fuerte N: gracias por este momento, y no te preocupes que te va a tocar hacer lo mismo conmigo Yo me lanze asia su pene saboreando las ultimas gotas que le salian, lo voltee para saborear también su razado ano, en pocas palabras repeti todo mlo que me hizo, terminamos cansados, recostado el en mi pecho diciéndonos palabras amorosas, nos dormimos por una hora, desperetamos y nos fuimos a bañar juntos y en la regadera se nos volvió a calentar e hicimos el amor de nuevo como dos locos, yo me despedi de el con un beso en la boca Sali primero y o sorpresa me encuentro a mi primito de 18 años con un señor que si se veía que estaba bueno dándose un besop apasionado, me quede quieto, cuando mi primito le da un abrazo al wey se dio cuenta de que lo estaba viendo, me di la media vuelta y me fui el solo fue corriendo detrás mio para disque explicarme de lo sucedido, pero esta es otra historia que después les contare con mucho gusto, y perdonen si este relato se trata mas de amor que de sexo candente pero es mi primera vez y espero que les aya sido de su agrado Y porfa envíenme sus comentarios a steve–lyon1231@hotmail.com ya que es mi primera vez que escribo un relato y espero que también me agreguen con cariño Steve.

Una noche de lluvia en Veracruz

Jueves, septiembre 22nd, 2011

Tenía más o menos un año viviendo en Veracruz Puerto, una hermosa ciudad en el Sur de México. Me había acostumbrado al clima extremo, calor de 40 grados y de lluvias intensas refrescantes por la noche. La experiencia del primer trabajo era gratificante aunque no tenía aún realmente amigos por lo que los fines de semana me iba como bicho raro a tomar un tradicional café a la Parroquia.
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Uno de esos sábados de soledad, al entrar a la Parroquia me encontré con un viejo amigo de mi adolescencia, Miguel. Todos le llamábamos Migue de cariño en ese entonces. Estaba cenando con sus papás. Me invitaron a cenar con ellos y me uní gustoso a la comitiva. Tenía mucho tiempo de no verlo, desde la prepa y se levantó inmediatamente de la mesa para darme un abrazo, sonriente con los brazos abiertos. Me sonrojé al verlo con su bermuda, camisa de turista y sandalias de cuero, nos abrazamos en medio de la Parroquia con fuerte sentimiento y con palmadas en la espalda. El Migue que yo recordaba de la Prepa era amable, bien portado, sonriente y buen compañero, amén de que tenía desde entonces muy buen cuerpo. Pero ahora, al verlo, el corazón se me fue a la garganta. De ser un chico bien parecido se había convertido en todo un hombre: de espaldas anchas y cintura estrecha, tenía unos brazos de campeonato y un pecho bien desarrollado que se adivinaba sugerente bajo su camisa blanca. No pude verlo bien en ese momento, pero sentí que la verga me daba un respingo de imaginar el resto del paquete.

Me invitó a sentarme a su lado, cosa que hice con cierto nerviosismo, pues había sido mi mejor amigo de entonces, amor platónico y sujeto de mis más locas fantasías desde siempre, aunque habíamos perdido contacto hacía ya mucho tiempo. Recordé que la primera película porno que había visto en mi vida, lo hice a su lado, en compañía de otro amigo. La película era hetero por supuesto, y en ella un jovencito se cogía sabrosísimo a una mujer un poco mayor. Migue, para no arrugarse la ropa había dicho, se había quitado la camisa y estábamos los tres en la cama, más calientes que pan recién horneado, viendo la peli. Recuerdo haber estado más interesado en la verga del chico y el torso desnudo de Migue que en la vieja.

Aparté de mi mente esos recuerdos y me integré a la sabrosa plática. Sus papás eran buenos anfitriones y me hicieron sentir en familia. Pasó la noche y Migue me volvió a envolver con su encanto; a pesar del tiempo seguía siendo un buen hombre y eso me encantó. Cuando pagábamos ya la cena comenzó una fuerte lluvia que no cesaba. Sus papás se despidieron pues se quedaban en el Hotel Emporio, cercano a la Parroquia y Migue de inmediato se ofreció a darme un aventón. Acepté de inmediato.

Corrimos al coche entre la persistente lluvia, saltando y esquivando charcos y las corrientes de agua recién formadas y sobra decir que llegamos empapados. Riendo como chavales, enfilamos hacia mi casa en Boca del Río, que no estaba muy lejos. Vivía en ese entonces en un fraccionamiento con alberca y en la noche la iluminaban, era muy agradable el lugar. Durante el trayecto iba bastante nervioso aunque siendo sinceros, no pensé que pudiera pasar nada más allá de un gesto amable de su parte, pero me animé al llegar a la casa y lo invité a pasar, para mi sorpresa accedió gustoso.

Empapados como estábamos entramos a la casa corriendo, pues aún seguía lloviendo a cántaros. Lo invité a sentarse en la sala y me dijo – No, ¿como crees? te la voy a dejar toda mojada-. Acto seguido se quitó de un tirón la camisa, dejando al desnudo ese torso bien trabajado. Su pecho tenía sendos pezones de hombre, del tamaño de una moneda de 10 pesos y con las tetillas ya paradas por el frío, en medio de un par de pectorales bastante definidos. Su torso era fuerte y bien proporcionado, me dieron ganas de agarrarlo a mordidas ahí mismo, en medio de la sala. Creo que debí habérmele quedado ensoñando más tiempo de lo normal pues mientras sonreía maliciosamente, se agachó para bajarse el short y me lo aventó jugando a la cara mientras decía:

- ¿No tendrás una secadora?, Así aprovechamos para platicar mientras esperamos a que se seque la ropa.

- Claro- alcancé a responder mientras tomaba su ropa y él se acomodaba en la sala. Un vientre plano y algo marcado, junto con unas nalgas bien paradas y redonditas completaban el cuadro. Solo se quedó en unos bóxers ajustados, blancos con rayas verticales negras y rojas, que hacían que el paquete entre sus piernas se viera más sugerente y las nalgas se le marcaran deliciosamente.

Que cabrón, pensé, mira que venir a mi casa a calentarme la verga. Decidí dar el siguiente paso y elevar la temperatura al asunto: fui hasta el cuarto de lavado y tomé dos toallas medianas. Me desnudé completamente y me envolví la cintura con una de las toallas, de forma que me tapara solamente una pierna y la otra quedase al descubierto. De camino hacia la sala, paré en el cuarto de baño: nada mal, pensé, con mis 1.80 m de estatura, moreno, tenía un buen cuerpo, nalgón y con un buen físico, siempre he sido musculoso por naturaleza aunque también soy medio huevón por lo que nunca hice ejercicio regularmente pero la imagen en el espejo me agradó y sonriente regresé a la sala.

Migue estaba poniendo un disco en el estéreo. Sus bóxers aún estaban mojados y realmente estaba dejando gotas por toda la sala. -No chingues- le dije mientras le aventaba la toalla. -Dame tus bóxers wey que estas mojando todo, pendejo-. Se rió ante la idea y quitándose la ropa interior de un tirón, me los aventó y permaneció un momento de pie, desnudo, frente a mí. Ahí fue cuando supe que la situación no tenía remedio, algo habría que hacer. Nunca había tenido la oportunidad de ver su verga, así que fue electrizante ver aquel animal al desnudo, aunque fuera por un instante. Era una verga definitivamente por encima del promedio, sin circuncidar, gruesa en la base y se adivinaba con una cabeza promedio; sin embargo, como estaba a medio excitar, no pude por el momento comprobar su tamaño total. Migue se cubrió entonces la cintura con la toalla, sin tomarse demasiada prisa, como disfrutando el hacerme sufrir ante semejante visión; lo hizo lentamente, de forma que pude ver que se había recortado el vello público. Me dio gusto pues yo también lo hacía de forma regular.

Le serví entonces una cerveza y nos sentamos a platicar como si nada: dos machos en pelotas (aunque con toallas eso sí) en medio de la sala. La tensión era latente, una cosa llevó a la otra y pronto estuvimos platicando de nuestra vida sexual. Me contó que se había casado y divorciado al año. No me dio razones ni tampoco se las pedí. Mientras platicábamos, Migue dejaba que la toalla de su cintura se abriera más de lo normal y un testículo, grande y con una fina pelusa de vello, se asomaba curioso a la conversación. No pude evitar que mi vista se deslizara hacia el intruso y Migue se dio cuenta enseguida, mas no dijo nada. Mas bien se echo hacia atrás en el sofá, exponiendo su paquete todavía más, pero sin develarlo todavía. Su verga comenzó a extenderse con la conversación y poco a poco, se notaba que la calentura iba en aumento. En un momento, me dijo que la razón por la que había tronado con su esposa era porque no lo satisfacía sexualmente. Y mira – me dijo mientras se quitaba la toalla, exponiendo al cien su verga – que tenía con que.

Su verga se mostraba ya a medio mástil, su base comenzaba a llenarse poniéndola más gruesa a cada segundo y la cabeza todavía escondida en el prepucio. Pues ahora o nunca, pensé. Con el corazón latiéndome a mil, le dije – Pues veamos entonces si es cierto- mientras me quitaba también la toalla de la cintura, mostrándole mi verga circuncidada que también ya estaba excitada, mostrando mi cuerpo desnudo sin vergüenza, mientras, dándole la espalda, apagaba la luz de la sala y abría las cortinas de la sala.

Sentí los ojos de Migue recorrer todo mi cuerpo, mientras las ondas de luz azul de la alberca se reflejaron en el techo de la sala. Me acerqué a Migue con un gesto de nerviosismo y complicidad. El sólo me observaba con una sonrisa en la cara, ahí supe que todo lo había planeado este cabrón. Sentado como estaba, con la espalda casi en el asiento del sofá, su cuerpo entero se veía maravilloso, prácticamente lampiño y de una tonalidad de piel apiñonada. Un ejemplar de hombre maravilloso, de pies a cabeza. Era la primera vez que veía una verga tan de cerca y no iba a dejar pasar la oportunidad. Caminé hacia el sofá y metí mis piernas desnudas entre las rodillas de Migue, haciendo que las abriese y me permitiera apreciar ese instrumento tan sabroso. Migue sonreía en todo momento y mi corazón no paraba de sonarme en el pecho, pero seguí adelante. Mi verga ya estaba a todo lo que daba, con sus 21 centímetros de largo, no me daba pena exhibirla enfrente de su rostro, que enfocaba su mirada entre mis ojos y mi verga.

El tronco de Migue todavía no acababa de extenderse cuando me arrodillé en la alfombra y tomándolo con las manos, comencé a masajear ese pedazo de carne. El contacto era electrizante, mis dedos le recorrieron desde la punta del miembro hasta la base, pasando por aquella vena tan grande que le recorría todo ese tolete; mis manos encontraron pronto el ritmo, sintiendo como su verga se llenaba rápidamente; Migue me guiaba, acariciándome los brazos y el pecho mientras mis dedos se aferraban fuertemente a su verga, haciéndola crecer más allá de lo que esperaba. Al final, calculo que su tronco iría por ahí de los 24 centímetros y pude apreciarla en todo su esplendor, de una base gruesa que no podía abarcarla entre mis dedos pulgar e índice, iba haciéndose un poco más fina hacia arriba en una larga y turgente curva espectacular, de modo que se erguía orgullosa contra el vientre marcado de Migue. La comparé con mi propia verga circuncidada, un poco más corta y más delgada y me gustó que fueran diferentes. El color de su prepucio, un poco más oscuro que la base de su miembro, se antojaba suculento.

En todo momento, nunca dejamos de vernos a los ojos. Inclinándome un poco, pude alcanzar a oler el olor de macho que expedía su verga. Para entonces, un fino rastro de líquido seminal se extendía de la punta hacia los grandes huevos. Me pasé la lengua por la boca y ese pareció ser el gesto que estaba esperando Migue para su siguiente movimiento: tomándome suavemente de la cabeza, me guió hasta su miembro. Lo hizo sin fuerza, casi naturalmente y aunque en mi mente abundaban mil dudas sobre lo que iba a hacer, me dejé llevar. Abrí la boca lentamente, depositando mis labios sobre su miembro y saboreando la cabeza del miembro de mi amigo, probé el agradable sabor salado de su cuerpo. Mientras mi lengua exploraba su virilidad por primera vez, mis dedos jugaron con los pliegues de su verga y encontraron que si los jalaba hacia atrás, dejaba al descubierto la cabeza en todo su esplendor. Migue solo gemía de vez en cuando mientras observaba golosamente mi boca haciendo su trabajo en su cuerpo, dejándose querer.

Aunque era nuevo en eso de mamar vergas ajenas, juzgué mi actuación a razón de los gemidos de mi amigo. Iba descubriendo lo que particularmente le gustaba y lo que no. Gritaba y gemía como loco mientras mi boca y lengua recorrían el tronco y la cabeza de mi amigo. Me la habían mamado antes y conocía suficientemente mi cuerpo como para conocer los puntos sensibles de la verga de un hombre: en poco tiempo lo tenía dominado y aunque no me la tragaba completa porque era muy grande por lo gruesa que era, lo manejaba bastante bien.

Nunca había decidido el rol que tendría en el sexo gay, activo o pasivo, pero era lo suficientemente curioso como para no echarme para atrás, lo disfrutaría al máximo. Lo único que me preocupaba un poco era que no sabía que querría Migue así que decidí averiguarlo. Comencé a mamar a Migue con lentitud, dejando que disfrutara de la sensación de mi boca húmeda acariciando la base de su miembro mientras subía hasta descubrir la cabeza y mamaba los pliegues y las venas de su verga sin circuncidar. Le encantó el tratamiento, pues gritaba de placer y gemía fuertemente mientras me acariciaba mi pelo con suavidad y sus piernas se estiraban y ponían rígidas de vez en cuando, apoyándose sobre los dedo gordo del pie en un esfuerzo por no venirse. Cada vez que esto pasaba, dejaba de mamarlo y apretaba fuertemente la gruesa base de su pene, para demorar su venida, solo para empezar de nuevo con la suave tortura. Le seguí mamando de esta manera hasta que su cuerpo y el mío estuvieron sudorosos por la excitación y el bochorno de una noche como esa.

Pude encontrar la posición de mis dedos adecuada para ordeñarle un poco más la verga y extraerle más líquido que no paraba de brotar como si de una fuente se tratara. Mi propia verga nunca era tan abundante por lo que me divertía el que fuese así. Pronto mi boca estuvo llena del líquido seminal que emanaba Migue, así que lo dejé caer sobre su verga y este se extendió sobre sus huevos y más abajo, en donde nacía su culo. Comencé entonces a mamarle un poco más fuerte, solo con la boca, mientras con los dedos mojados del viscoso líquido le acariciaba las bolas con firmeza, pues me gustaba sostener entre mis manos el placer que emana del tener a un hombre literalmente por los huevos, una mezcla de poder, confianza y dominio que me arrebató. El se dejó llevar y abrió aún más las piernas para darme espacio de maniobra. En seguida se dejó caer de espaldas sobre el sofá completamente, ofreciéndome toda su virilidad sin reserva.

- A ver que pasa- me dije, y mientras le continuaba mamando, mi mano izquierda sostenía sus grandes huevos, ya humedecidos completamente por tanta saliva y líquido seminal. Pude ver entonces el objetivo de mis acciones: su suave culito rosa oscuro en medio de sus fuertes nalgas. Apoyé tentativa y suavemente, la punta de mi dedo índice derecho en la suave entrada. Húmedo como estaba, presioné ligeramente hasta sentir como se abría en flor, dejando entrar sólo un centímetro de mi dedo en su cuerpo. Migue no se inmutó, no protestó y al contrario, movía el trasero como exigiendo más, pero sin decir una palabra al respecto y observando en medio de sus piernas la maniobra de succión que continuaba sin parar, mi boca comenzó entonces a mamarle la verga con una voracidad tremenda, para distraerlo de lo que vendría. Migue sucumbió a la tentación y levantando los pies del piso, los apoyó sobre mis hombros, arrodillado como estaba sobre su verga.

Sin dejar de mamarlo, introduje entonces un poco más mi dedo, hasta llegar a la segunda falange, y comencé a explorar el interior de su culo, húmedo y caliente. Migue gimió y gritó todo lo que quiso, pero dejó de moverse, como para acostumbrarse al nuevo intruso. Noté su culo estrecho, los músculos de su culo rebelándose en un principio y luego acostumbrándose al intruso, para comenzar a ordeñarlo en movimientos regulares de contracción; no sabía si era su primera vez, pero para mí lo era y lo disfruté como tal. Girando lentamente mi dedo, lo metí hasta el fondo y encontré su próstata. Sabía el poder que tiene esta glándula sobre el placer del hombre pues a menudo me masturbaba con un dedo en el culo, pero darle placer a otro hombre al masajearle su punto P era estupendo, el poder darle placer a Migue de esa forma, era genial. Emitió un gruñido de hombre de las cavernas que me asustó un poco pero se dejó hacer y cuando mi dedo comenzó a masajear el punto sensible, casi se me viene en la boca pero lo logré contener, sujetándolo con la mano izquierda por la base de la verga henchida.

Para entonces, mi dedo índice ya era un experto en el arte de coger y comenzó a entrar y a salir lenta y rítmicamente por el culo de mi amigo. Ay wey- alcanzaba a decir Migue – no sabía lo rico que se sentiría…- decía mientras su cuerpo desnudo temblaba en el sofá. Mientras le mamaba la verga, masajeaba los huevos y le estaba dando una cogida con el dedo de campeonato, observaba su vientre contraerse por la excitación, con la respiración agitada. Encontré placer en el hallarme capaz de poder llevarlo a ese estado.

Estuve unos 15 minutos con la boca llena de su verga, saboreando el darle placer a este viejo amigo, mientras por otro lado me lo cogía aunque fuese con el dedo. Mi propia verga estaba llena al pleno y exigía atención. No pude aguantar mas y comencé a dedearlo en serio, cada vez más rápido, quería que terminara ya y observar su cara mientras se venía. Pronto tuve mi recompensa pues sus piernas envolvieron mi cuello fuertemente mientras su cuerpo se ponía rígido por enésima vez; esta vez lo dejé seguirse y dándole una última chupada a su colosal verga, me puse a chaquetearlo y a meterle el dedo al mismo tiempo, de forma rítmica y coordinada. Migue gritó fuertemente y mientras me miraba con una mezcla de amor, placer y desconocimiento, volvió a apoyar sus pies en mis hombros y arqueó la espalda para que mi dedo fuera más allá, me animé y le metí el dedo anular junto al índice, esperé unos segundos a una protesta que nunca llegó y de golpe los empujé hasta el fondo; pronto se vino en chorros tremendo de semen blanco y abundante, conté 6, inundando la sala con su olor a almizcle. Su vientre, su pecho y parte de mi cara estaban bañados con el líquido blanco.

Poco a poco, se fue calmando, recuperando la respiración, aunque para mi sorpresa su verga no se desinfló, continuó en un estado de semiexcitación que la hacía verse aun más deliciosa. Retiré entonces mis dedos de su culo y con un ligero “plop”, salieron de su cuerpo.

Riéndose a carcajadas, Migue me tomó de los brazos y me jaló hacia su cuerpo, para que nos abrazáramos. En vez de eso, me puse de pie frente a él y tomándolo de la mano, lo puse de pie; apenas pudo hacerlo pues las piernas le temblaban. Le tomé entonces de la cintura desnuda y lo llevé hacia mi cuarto. Era un cuarto grande, con una cama King size, perfecta para lo que vendría a continuación. Lo senté sobre la cama y yo permanecí de pie frente a él, ofreciéndole mi verga, un poco a fuerzas porque no aguantaba más, necesitaba venirme. Le tomé de la cabeza y fue mi turno entonces de guiarlo hacia mi propia verga. Él parecía ser un poco reticente a hacerlo pero su calentura fue más y tomándome de las nalgas, me acercó a su boca. Mi verga entró en su boca y le agradecí el devolver el favor pues pronto me hallé con la verga entre esos labios carnosos.

Creo que para no quedarse atrás, mientras me mamaba la verga, me acariciaba las nalgas, separándome los glúteos. Me acercó un dedo a la boca y se lo mamé para ponerlo húmedo y a punto para lo que sabía iba a pasar inevitablemente. Retiró mi dedo ensalivado y poco a poco, fue masajeando mi culo hasta meterlo hasta el fondo. Aunque su dedo era más grande que el mío, me acomodé fácilmente y pronto lo tuve hurgando en mi interior, deseándolo cada vez más adentro. En un momento, quiso meter dos dedos, pero le pedí que parara pues era demasiado. No hubo problema y siguió mamando como si nada; de alguna forma se acomodó los 21 centímetros de mi verga en el interior de su boca y aunque al principio estaba reservado, ahora parecía disfrutar darme sexo oral. Se engullía mi verga y luego la tomaba sólo por la cabeza, dándole besitos y pasando la lengua por el orificio y atrás de la cabeza, en el frenillo. ¡Uff!, se sentía delicioso mientras su lengua viajaba desde mis huevos hasta la punta del tronco, para luego tragársela toda, darles unas cuantas mamadas, escupirla y volver a empezar. Le tomé por las orejas mientras comenzaba a coger su boquita deliciosa y él a su vez continuaba su trabajo en mi culo. Nuestros ojos se encontraban y no sabíamos como reaccionar a esta pasión que estábamos experimentando, con amor, angustia, temor, sí, pero sobre todo un sentimiento de liberación que compartimos en común. Contrario a lo que pensaba, tardé mucho tiempo en venirme en su interior y para mi sorpresa, con cada trancazo de semen que aventaba mi verga, Migue se tragaba cada gota. Creo que más que por gusto, al principio le sorprendió el primer metrallazo pero se aguantó los que vinieron y hasta lamió la punta, secando todo rastro de semen.

Las piernas me temblaban y no podía estar más tiempo erguido. Migue percibió esto y me atrajo hacia su cuerpo, desnudos y sudados como estábamos no nos importaba nada ya. Nos acostamos en la cama, disfrutando el contacto mutuo de nuestro abrazo, restregándonos las vergas mutuamente, enredándonos las piernas. Migue me comenzó a besar el cuello fuertemente, como para dejar huella de la pasión que sentía en esos momentos. Subió hasta mi oreja y ahí enloquecí. Siempre he sido muy sensible en ese punto y al reírme, nuestras bocas se encontraron. Fue extraño ese primer beso, sentir su lengua húmeda y refrescante, el contraste con su boca y barba de medio día que ya comenzaba a raspar contra la mía. Extraño más excitante. Me fundí con Migue en un abrazo de saliva y sudor.

Estuvimos besándonos y explorándonos los cuerpos por un buen rato, perdí la noción del tiempo hasta que vi mi despertador, que marcaba un poco antes de la medianoche. Migue también lo vio y les habló a sus papás para tranquilizarlos y decirles que pasaría la noche conmigo, que habíamos bebido de más y era mejor no conducir hasta la siguiente mañana. Me gustaba cada vez más la decisión de este hombre.

Me paré y lo invité a darnos un baño juntos. Le tomé de la mano y lo llevé hasta la regadera. Dejé la luz a media intensidad para mejorar el ambiente. Abrí la llave hasta dar con la temperatura perfecta mientras él no dejaba de abrazarme por detrás de la espalda, sentía su palo ya otra vez en pleno, henchido contra su vientre y haciendo un surco entre el cana de mis nalgas. Estaba temeroso ante la idea de que esa verga me cogiera, pero eran claras sus intenciones y estaba también demasiado caliente como para no darle puerta. Sus manos se prendieron de mis tetillas, dándoles pequeños y suaves pellizcos que me prendieron aún más mientras su verga encontraba un ángulo que masajeaba la entrada de mi culo con su longitud y me pegaba en los huevos con la punta, de tan larga que era. Podía sentir como la larga curva de su percha se deslizaba lascivamente entre mis nalgas, hasta tocar mis huevos con la cabeza, justo para retirarse hasta la entrada de mi culo y coquetear solamente con él. Migue deslizó su brazo hasta mi verga y comenzó un suave vaivén a ritmo de sus cogidas en seco. Le alcancé un jabón y apoyé las palmas de las manos en la pared, elevando las nalgas para darle un mejor acceso. El entendió mi aceptación y comenzó a enjabonarme desde los hombros hasta los pies. En un momento estuvimos llenos de espuma los dos, su verga todavía jugueteando entre la raja de mi culo, pero sin ir más allá de ponerme a mil la calentura. Dándome la vuelta por la cintura con sus fuertes manos, me besó apasionadamente mientras sus manos seguían atadas a mis nalgas turgentes, amasándolas, separándolas y metiendo un dedo en ellas hasta el fondo. Salimos limpios y mojados del baño, envueltos aún en un abrazo, yo por delante y él detrás mío. No pensé que hubiese forma de escaparme de la cogida que vendría así que me armé de valor para lo que seguiría.

Nos acostamos en la amplia cama, boca arriba yo y él sobre mi cuerpo, comenzamos a besarnos, su boca recorrió brevemente mi cuello y comenzó a descender por mi pecho hasta encontrar mis tetillas. Las mordió suavemente al principio y luego comenzó a succionar, amasando cada pecho entre sus manos disfrutándolo como si de una delicada fruta se tratara. Estuvo un rato así hasta que decidió bajar hasta mi ombligo y agarrarlo a besos. Mi verga ya estaba henchida y con la primera mamada que me dio casi me vengo, pero aguanté y el hundió su cabeza en mi entrepierna, sujetándome fuertemente por los muslos. Siguió mamando así, ya era casi un experto en el tema y de repente, se irguió sobre la cama para tomar dos almohadones, los colocó bajo mi culo para elevarlo. Una vez que estuve cómodo me tomó de las piernas y las colocó sobre sus fuertes y amplios hombros. Mi culo estaba entonces totalmente expuesto a sus deseos, pero el se aferró todavía un rato más a mi verga con su boca, mandándome a placeres extremos.

Sus manos comenzaron a masajear mi trasero y supe que el momento iba a comenzar. Su boca se distrajo un momento de mi palo y comenzó a darle besos a mi culo, ensalivándolo y poniéndolo a punto. Un dedo travieso se introdujo primero suavemente en mi ano y luego con más confianza se dejó entrar hasta el tope, dejándome sin aliento por un momento. A pesar de lo rico que se sentía su dedo jugueteando en mi culo, supe que a continuación vendría otro grueso dedo más y no creía poder soportarlo. Alargué la mano y de la cómoda al lado de la cama, alcancé el gel con que a veces me masturbaba. La abrí con ambas manos y tomando una generosa porción, me lo apliqué en el culo, dejándome una fría sensación que poco duró, pues su dedo entraba cada vez más fácilmente. Tomé una almohada para observar lascivamente sus movimientos, mientras su dedo me cogía lentamente y sentía mi palo rígido de placer entre los dedos de su mano izquierda.
Un momento después, de haberse embarrado más gel, un segundo dedo alcanzó al primero. Mi culo se rebeló un instante ante la intrusión, que aunque deseada, era temida. Sentí como los músculos de mi culo se cerraban fuertemente en sus dedos y de momento pensé que iba a partírselos de tan fuertes que eran los espasmos. Me calmé y relajé un instante, pujando para que mi culo se relajara y sentí como se abrió ante los dedos de Migue. Poco a poco, sin protestas de mi parte, sentí como sus dedos se abrieron paso por completo en mi culo, aflojándolo y preparándolo para lo que vendría a continuación. Su mano izquierda abandonó mi verga y se lo agradecí pues estaba más concentrado en la mezcla de placer y dolor en el culo y podría haberme venido antes de lo deseado. Encontré una satisfacción que no esperaba en el abandonarme de esa forma a otro hombre, en entregarme completamente, sin reservas. Sus dedos comenzaron a hurgar cada vez más profundo, girando lentamente y acostumbrando mi culo a la sensación de estar siendo invadido. Poco a poco, la molestia que sentía fue pasando, dejando paso a un placer a la vez extraño y a la vez maravilloso.

Migue estuvo dándome dedo por un rato más, y cuando vi que su mano se estiraba por más gel y lo aplicaba en la gloriosa verga, temí por mi vida. A partir de ese momento, Migue había adoptado el rol del “hombre” y yo me dejé llevar. No sentía que me estaba violando a la fuerza ni que me iba a coger de forma unilateral, sentí que le estaba entregando mi culo pero decidí que no sería solamente pasivo en esta relación: su culo sería también mío antes de que acabara la noche.

Caliente como estaba, no sabía si cogía de esa forma con su ex mujer o sus viejas, pero no me importaba, por esa noche este hombre era mío y de nadie más. Me pareció que tenía cierta práctica en el sexo anal porque, apartándose de mi culo, sacó ambos dedos del mismo. Me hizo que me incorporara de rodillas sobre la cama y pude verle la verga en plenitud: la había embarrado perfectamente de la punta hasta la base y brillaba de forma obscena con la cubierta de gel; sentí que mis miedos estaban infundados, este cabrón me iba a matar con semejante falo. Sonriendo, me tomó por los hombros y me volteó boca abajo sobre los almohadones, de forma que mi culo quedara al aire. Me dejé hacer, totalmente abandonado a esta nueva sensación de ser el que recibe la verga de otro. Migue se acomodó entre mis piernas, separándomelas con las rodillas un poco. Sentí como sus manos me acariciaban los hombros, la espalda y la cintura, hasta llegar a mi culo. Sentí como me abría el culo con ambas manos y a continuación la cabezota de su verga que probaba la abertura de mi ano.

Comenzó poco a poco, para que mi trasero se fuese acostumbrando. A pesar de haber tenido ambos dedos en mi interior, la sensación era diferente, pues su gruesa verga comenzó a hacerse camino por senderos no antes explorados. Aguanté la clara sensación de dolor, que para mi sorpresa no era tan grande como la esperaba. Supongo que muchas noches de jugar con mi culo habían tenido su recompensa, pero de todos modos lo sentí avanzar de forma lenta pero contundente. Estuvimos así unos minutos; mis gemidos no paraban aunque quisiera pero el placer era mucho. Él no dijo nada, parecía estar más concentrado en no causarme algún daño que en su propio placer, preguntándome si todo iba bien, si paraba o seguía. Solo cuando tuve 3/4 de su falo en mi interior, se detuvo y se quedó quieto, observando mis reacciones. Yo sentía que mi culo me ardía tremendamente pero aguanté hasta que la sensación fue desapareciendo. Entonces mi culo comenzó a ordeñarle ese gran tronco, espasmódica e involuntariamente, como si de una boca hambrienta se tratara. De esa forma Migue siguió todo su camino hasta que sentí su vello recortado pegar contra mis nalgas. Mis piernas seguían sobre sus hombros y él se apoyó entonces sobre la cama, para comenzar suavemente un movimiento de mete saca que pronto me enloqueció.

La primera vez que lo sacó, lo hizo lentamente hasta casi sacar la cabeza de mi culo, sentí que una parte de mí me abandonaba y bajé mis piernas hasta rodearlo por la cintura, atrayéndolo hacia mí. El regreso de su miembro en mi interior fue intenso y comenzó a cogerme de forma rítmica, agarrándome ahora por los hombros, como si a cada embestida quisiera hacerme saber que era suyo. Al principio fue suave, haciéndome disfrutar cada cogida como si fuese la última. Sentía como su gran palo me masajeaba la próstata a plenitud y la sensación de apertura de mi culo era al máximo. A cada retirada, sentía que la vida se me iba, sólo para devolverme el alma con cada empellón de sus caderas. Le acaricié los brazos y el pecho mientras el parecía hipnotizado por la visión de su verga entrando y saliendo entre mis nalgas. Siendo yo un poco más moreno que él, era excitante la diferencia de cuerpos. Sentía como sus huevos se estrellaban contra mis nalgas a cada embestida, lo que me provocaba un poco de cosquillas. Comenzó a dar mayores empellones, cada vez con más fuerza, pero de forma controlada.

La cama chirriaba un montón, quejándose de los dos cuerpos que la azotaban sin piedad y seguramente nuestros gemidos se oirían con los vecinos pero no me importaba nada. Sentí como nuestro placer se desbocaba y lo dejé cogerme mientras que aprendía a darle placer con el culo, cerrando y abriendo a voluntad los músculos de mi ano. Esto le prendió definitivamente, pues paró por momentos su ímpetu para volver a un ritmo más sosegado pero increíblemente sexi. Me quité los almohadones debajo del culo y él me sostuvo, cambiando mis piernas en su cintura hasta alzarse entre mi cuerpo y besarme en la boca, aún conectados por medio de su gran verga. Esto despertó en mi otros ángulos de placer, por lo que no pude evitar gemir en medio de su caliente beso, su boca cubriendo la mía y nuestras lenguas enlazadas. Migue comprendió que me encantaba esta nueva posición y me abrió más las piernas, me clavó a la cama con sus brazos envolviendo mis piernas y sus manos en mis hombros. Me hizo sentir que era su culo sin una sola palabra, todo en él era sensual. Me encendía el observar su torso musculoso subiendo y bajando en mí, sus ojos que no se apartaban de los míos y de mi rostro, atento a cualquier reacción de placer que le indicara el camino a seguir.

Comencé entonces a darle marcha con el culo, anticipándome a cada movimiento suyo, cerrándole el paso para que disfrutara de mi estrechez. Migue me llamaba a gritos por mi nombre de una forma encantadora, repitiéndolo entre gemidos de placer entrecortados. Sentí como si su verga creciera de repente al doble y supe que el momento había llegado, comenzó a darme más fuertemente, sin soltarse del beso apasionado. Sus embestidas se hicieron cada vez más duras, haciéndome rebotar contra la cama, pero sin dejarme ir, sujetándome aún por los hombros fuertemente. Mi verga se restregaba ahora contra su vientre lampiño y cuando, no pudiendo aguantarme más, me vine copiosamente contra su pecho, mi culo comenzó a ordeñarle incontrolablemente. Migue paró en seco sus embestidas y se vino en mi interior, gritando mi nombre mientras lo hacía. Sentí que su verga se hacía aún más gruesa por la venida y que palpitaba en mi culo, juro que por un instante sentí los latidos de su corazón en mi ano. Sentí la caliente metralla entrar en mi interior, dejándome su marca para siempre. No me importó. Su descarga fue en varios metrallazos, saciándome el culo cada vez que lo hacía.

Se quedó en mi interior, mientras jadeando se dejó caer sobre mi hombro. Lo envolví en un abrazo y le besé nuevamente. Mi culo latía aún por la venida, mi ano le seguía exprimiendo cada gota del preciado líquido con que me había recompensado. Migue se había convertido en el primer hombre en mi vida y le besé por ello. Nuestros vientres eran una mezcla de sudor y semen, pero seguimos unidos en estrecho abrazo. Su verga siguió latiendo en mi interior, renuente a abandonar su nuevo hogar, todavía en un estado de semiexcitación agradable, pero al final mi culo la expulsó.

Decidí que era momento de tomarnos un descanso, por lo que lo dejé en la cama, hundido en sus pensamientos por lo que acababa de pasar y como pude llegue de nuevo a la regadera. Sentía que el culo me ardía y que el ano me iba a explotar y me reí de mi mismo porque seguramente estaba caminando extraño. Me comencé a dar un lento regaderazo, para quitarme todo rastro de sudor y semen, me lavé perfectamente el culo, que ya se recuperaba de la deliciosa invasión. Migue abrió en un instante la puerta del baño, deslizándose junto a mí. Parecía cambiado, muy amoroso y diferente del macho dominante que me había cogido hacía sólo unos instantes. Su cuerpo parecía irreal en la penumbra, pues no había encendido la luz del baño y un resplandor trémulo se colaba por la puerta desde la recámara. Me besó y me bañó por completo, enjuagándome la verga perfectamente y el culo. Me abrazó fuertemente y el contacto de nuestros vientres al desnudo me volvió a encender. Debo confesar que sentía el palo entumecido de tanto placer y tantas venidas, pero aún así, contra toda predicción, se me paró por completo en un momento. Me dijo que siempre había querido cogerme por el culo; lo había intentado con su esposa y nunca lo había dejado. – Mejor para mí- pensé con una sonrisa.

- Ahora te toca a ti demostrar de lo que estás hecho, también es mi primera vez – me dijo y tomándome de la verga, me sacó de la regadera. Me llevó hasta la sala y se puso de rodillas sobre el borde del mismo, ofreciéndome su generoso culo, todo para mí. Lo observé un instante, mientras Migue volteaba a verme, meneando la cola y sonriendo. Me encantaron al instante las curvas firmes de su trasero, que de por sí era paradito y turgente, pero musculoso y breve, como pensaba que todo el culo de un hombre debe ser.

Acariciándole las curvas y la espalda, le fui calmando pues sabía por lo que iba a pasar. Migue se volvió un poco salvaje ante la expectativa de ser cogido por el culo por primera vez. Lo cubrí con mi cuerpo, besándole la oreja y susurrándole al oído lo que le iba a hacer y meneaba el trasero con decidido placer. Sus nalgas se adoptaron a la intromisión de mi verga, que se introdujo entre sus piernas para ir a parar al lado de sus huevos. Eso estaba bien, en un principio, para irlo acostumbrando a la sensación de peso. Debía reconocer que era más aventado que yo, pues fue él quien tomándome de la verga entre sus piernas, me la embadurnó de gel para ponerla a punto.

Cuando estuvo bien lubricada, me ofreció su culo una vez más. – Hazlo ya- me dijo mientras sus ojos se encontraban con los míos en una súplica. Me coloqué en posición y, dado que su culo había ya aceptado anteriormente dos de mis dedos, pensé en probar suerte desde el principio con mi verga, que estaba ya a todo mástil. Le apliqué abundante gel sobre su culo, metiéndole dos dedos suavemente y no replicó, mas bien gimió y arqueó aún más la fuerte espalda. El espectáculo de tener a ese hombre bajo mi dominio me dejaba sin aliento. Sus hombros anchos se destacaban contra la brevedad de su cintura y su culito al aire me encendió al máximo.

Guié la punta de mi palo hacia su culo, dejándolo descansar brevemente, para luego meterlo unos centímetros, sólo la cabeza para empezar. Migue reculó y se echó para atrás, exigiéndome más después de unos instantes. Comencé entonces a cogerlo con suavidad, introduciéndome centímetro a centímetro en su interior, sintiendo como su culo húmedo, caliente y estrecho me daba la bienvenida. Migue gemía cada vez más alto y su verga permanecía en un estado de semierección, meciéndose entre sus piernas. Le tomé de la cintura y comencé a introducirme entonces en serio, hasta el tope de mis huevos. Los 21 centímetros de carne se introdujeron en Migue y este alzó la cabeza. Lo tomé suavemente de los cabellos y subí los pies al sofá, de forma de que mi cadera quedase por encima de la suya para generar un mejor ángulo de ataque. Sentí como si estuviese domando y comencé a darle candela poco a poco, retirando mi tolete hasta que estaba a punto de abandonar para luego volverlo a meter hasta el tope y volver a comenzar. Migue reaccionó a mis ataques con gemidos de placer y gritos entrecortados, le estaba dando directamente en su centro de placer, sentía su próstata agitarse con cada ataque de mi falo. Su culito me exprimía deliciosamente cada centímetro de mi ahora entumecida verga, a cada acometida me ordeñaba que era un placer. Continué así, bajando mis nalgas sobre su pobre culito mientras lo sujetaba por los hombros. Supe entonces el placer que era el tener a un hombre como Migue, domado por la fuerza de tu propia verga en su culo, gimiendo de satisfacción con cada empellón. Disfruté de sus suaves nalgas tanto como quise.

Como estábamos en el sofá, podíamos ver hacia la alberca del fraccionamiento, aunque nadie podía ver hacia el interior pues estábamos a oscuras, sólo iluminados por la propia luz interior de la alberca que se reflejaba suavemente sobre el techo de la sala. Mientas continuaba con mi cogida, vimos como pasaba un matrimonio vecino, seguramente regresando de alguna fiesta. Migue seguía gimiendo como salvaje y le cubrí la boca con la mano para callarlo mas fue en vano pues sus gemidos seguían escuchándose en medio de la noche, los esposos rieron, volteando a ver hacia mi casa y siguieron su camino hasta su casa. Este acto de exhibicionismo involuntario me excitó en gran medida y comencé a darle con destreza y decisión, haciendo que el pobre culo de mi amigo sacara chispas de lo calientes que estábamos. Le alcancé la verga con la mano, para encontrarla erguida en su totalidad nuevamente, agitada contra su propio vientre. La sujeté fuertemente y comencé a masturbarla con un ritmo que se acoplaba a mi propia verga sobre su culo. Migue se debatía sobre el sofá, acercándome las nalgas a cada carga de mis caderas sobre su culo.

Continuamos con ese ritmo un rato más, disfrutando del contacto carnal; mis huevos comenzaron a pegar en sus nalgas y era deliciosa la caricia. – Me encantan tus huevos – me dijo en un susurro y acomodé el ángulo para que los sintiera aún más. Aumenté el ritmo de ataque hasta que pensaba que me iba a venir en su interior, pero me retiré completamente de un tirón. Migue protestó ante el abandono, pero lo tiré sobre la mullida alfombra, poniéndolo sobre su costado izquierdo y acostándome a su lado, justo detrás de él; le rodeé en con un brazo mientras que le subía una pierna con la mano derecha para acceder a su culo y de un empellón se la volví a meter. Migue se derritió entre mi abrazo mientras yo le mordisqueaba la oreja y volvía a metérsela con renovados bríos. Después de unos minutos, su verga no aguantó mucho tiempo más la tortura y se vino casi en seco, pero en un evidente torrente de placer, pues su cuerpo se sacudió en espasmos y su verga, ahora presa entre mi mano derecha, arrojó abundantes chorros de espeso semen; increíble la cantidad después de venirse tantas veces en esa noche. Seguí con el ritmo hasta sentir en la base de mi verga como se iba construyendo el deseado orgasmo y sin más le planté mi semilla en su interior, viniéndome para mi sorpresa en abundantes descargas en su culo.

Jadeamos los dos, los corazones desbocados por el placer y el esfuerzo, pero satisfechos al fin. Me quedé en su interior, mi verga aun palpitando en su trasero, un brazo alrededor de su cuello y el otro en su pecho, como protegiéndolo de lo que pudiera pasar. No sé en qué momento nos quedamos dormidos, agotados; tampoco el momento en que nos fuimos a la cama, pero despertamos alrededor de las 11 de la mañana del otro día. Un bello sol se colaba por entre las persianas de la habitación y con Migue entre mis brazos, era feliz.

Entre besos, abrazos y pellizcos nos bañamos rápidamente y fuimos por sus papás para desayunar. Nos regañaron por haber bebido tanto, pero nos reímos juntos con complicidad y satisfacción. Esa tarde se tuvieron que regresar a la ciudad donde vivían, pero quedamos en vernos la semana entrante. Sobra decir que fue, nuevamente, un encuentro amistoso.

Relato de mi primer experiencia gay

Jueves, septiembre 22nd, 2011

Mi primer relato. La historia es verdadera, aunque el paso del tiempo borro algunos detalles que tuve que imaginar.

Todo empezo hace unos cuantos años cuando me di cuenta que mi peluquero era homosexual. Si bien hacia varios meses que me cortaba el pelo con el en esa epoca mi obsesion eran las mujeres y por eso ni enterado estaba. Una tarde estaba en el sillon cortandome cuando entra otro cliente y por el espejo veo que al pasar le toca el culo al peluquero; lo primero que pense fue que era una joda pero al levantar la vista y verle la cara de gusto que tenia el peluquero me di cuenta que disfrutaba y mucho de esos contactos. Ese dia todo quedo ahi pero no me pude sacar la imagen de la cabeza de mi peluquero dejandose manosear por otro tipo y el morbo fue creciendo dia a dia. Manuel (ese era su nombre) era un tipo de unos 40 años nada espectacular pero si bien cuidado y sobre todo se cuidaba de estar siempre muy limpio y olia muy bien.

Una semana despues me decidi finalmente a tomar la iniciativa, me puse un pantalon bastante suelto y un boxer de manera de que se me notara la verga lo suficiente como para llamar su atencion. No se me ocurria otra forma de hacerlo y ni pensaba en pedirselo de palabra. La cosa es que aprovecho que no tenia clases y me fui temprano a la mañana esperando que no hubiese nadie.

Ni bien entre Manuel se sorprende de verme tan pronto:

- Que haces por aca? No viniste la semana pasada?
- Si, pero queria que me hagas unos retoques – No se me ocurrio nada mas creativo y tenia la voz pastosa, casi no podia hablar.
- Dale veni sentate – me dijo mientras preparaba la bata esa que te ponen para que no te llenes de pelos.

Me sente y tal como habia previsto ya se me notaba la tremenda ereccion que tenia; Manuel se dio cuenta pero se hizo el boludo y me puso la bata por encima tapando mi pantalon pero igual se seguia me seguia notando el bulto. En eso Manuel hizo que me acomodaba la bata y le estiraba y como quien no quiere la cosa me rozo la verga por un segundo mas de lo que hubiese sido un movimiento natural. Lo miro por el espejo y me doy cuenta que me estaba mirando el paquete entonces mi mano se empezo a mover sin que yo la pudiese controlar. Le agarre su mano derecha, me la puse encima de la verga y la empece a mover a lo largo de mi pija. Ahi se acabo mi iniciativa y Manuel saco toda su experiencia a relucir: me agarro la verga a traves del pantalo y la empezo a mover muy suavemente recorriendo todo el tallo desde los huevos al glande mientras miraba para afuera por si entraba alguien.

Se llevo su mano a la boca y se chupo todos los dedos y la mano asi mojada me la metio adentro del pantalon y me agarro la cabeza de la pija con todos los dedos. Me estaba volviendo loco y le pedi que me bajara un poco el sillon para quedar a la altura de su pija que ya empezaba a forma un bulto en su pantalon. Mientras su mano me seguia masajeando la pija en toda su longitud con una delicadeza increible yo gire mi cabeza y le empece a morder suavemente su pija a traves del pantalon. La tenia chiquita y bastante blanda lo cual fue una decepcion.

-No se te para? – le pregunte?
- La verdad es que hace tanto que no la uso que es dificil que se me pare. me gustan las pijas de otros, mientras mas grades y duras mejor; asi como la tuya. La ultima vez que se me paro fue cuando me ensartaron una verga que casi me parte; despues de eso nunca mas.

Me sorprendio esa declaracion pero me dije a mi mismo que se la iba a poner dura porque me habian agarrado unas ganas enormes de chuparsela toda, asi que segui mordiendole la pija a traves del pantalon mientras el ya habia sacado la mia y se escupia la mano para poder seguir trabajandomenla. Por mi parte yo meti mi mano en su pantalon y empece a hacerle una paja, pero sin mayores resultados, su pija seguia blandita a pesar de mis esfuerzos. En eso me levanta la cabeza y me da un beso y me mete la lengua hasta donde ninguna mujer habia llegado, realmente sabia besar y sabia como calentarte. Empieza a bajar con sus labios besando mi torax y haciendo una ‘O’ con la boca envuelve my cabezota, cierra los labios fuerte y empieza a tirar para arriba.

Yo disfrutaba como loco, pero la posicion en que estabamos me alejo de su pija que era lo que yo tambien queria. manuel se dio cuenta y me dijo que vayamos al cuartito que tenia atras que ahi “me vas a poder romper el culo con esa poronga tan rica que tenes”. Sin dudarlo me meti la verga en el pantalon y lo segui hasta el cuartito. Ahi tenia solo una mesa con dos sillas y un aparador. Manuel se sento en una silla y me atrajo agarrando mis nalgas hasta que estuve pegado a su boca. No tardo ni un segundo en bajarme los pantalones hasta las rodillas y meterse toda mi verga hasta que sus labios casi me llegan hasta los huevos. Lo que sentia era indescriptible, le acariciaba la cabeza y lo ayudaba con el moviemiento para que se la meta hasta los huevos. Mientras tanto el seguia agarrandome las nalgas para metersela toda hasta el fondo. En eso you abri las piernas como invitandolo a que me explorara el culo, y Manuel me metio dos dedos en la boca para lubricarlos y de a poco me empezo a meter uno el culo. Si la mamada que me estaba haciendo era espectacular, el dedo que me metio en el culo me dijo que mi destino estaba por ese lado. Nunca me habia sentido tan caliente y bastaron 5 segundos de tener su dedo adentro para que mi verga explotara y le llenara la boca de leche. Manuel se la trago hasta la utlima gota y yo abraze su cabeza mientras duraron los estertores de mi acabada.

No lo podia creer, un dedo en mi culo pudo mas que 15 minutos de una mamada espectacular.

En eso Manuel me seca la pija con una toallita y me dice: “papito, ahora te toca a vos hacerme feliz; quiero que me metas esa pija hasta que me hagas llorar”. Mientras lo decia se paro, me dio la espalda y se agacho sobre la mesa levantando bien el orto para que pueda verle el agujero negro en toda su belleza. Esa sola vista hizo que la pija se me pusiera a mil de nuevo y la verdad es que Manuel se la merecia. Pero tambien estaba decidio a comerme la pija de el asi que mientras le arrimaba el glande a su agujerito empece a sobarle la pija, que para mi alegria seguia blanda pero ya no tanto. En eso Manuel se abre las nalgas con sus dos manos y me implora que por favor se la meta de una vez, que ya no aguanta mas, yo le meto de a poco la cabezota y el suelta sus nalgas, agarra las mias y se mete mi verga hasta el fondo de un solo empujon. En el medio de los gritos de mi amante y del dolor de mi pija me di cuenta que se le empezaba a endurecer la pija a el tambien. Esta es la mi, me dije, y empece a bombearle el culo con toda la fuerza que podia. Manuel gritaba como una loca y rfetorcia su culo para sentir lo mas posible; yo le daba una y otra vez hasta que le agarro la pija y estaba dura como un fierro. “Ahora si me gusta mi amor. Quiero que vos me la metas a mi tambien” le dije.
“Lo que vos quieras, pero no pares de cogerme por favor. Y quiero toda la leche de nuevo mi amor, pero esta vez que llene el culo”
La sola perspectiva de que me coja el a mi hizo que lo bombeara como deseperado, mientras me aseguraba de que su pija siguiera al palo para poder probarla yo. Cuando acavbe de nuevo la felicidad de Manuel era completa. “que caliente esta tu leche mi amor, mmmm que rica; sacala que te me la como toda de nuevo.” Lo deje que jugara un rato pero yo tenia otros planes y me agache en busca de su pijita que se estaba empezando a ablandar de nuevo. No mi amor, le dije, ahora quiero que vos me cojas a mi” Manuel hacia esfuerzos por ponerla mas dura pero nada parecia resultar, asi que le empece a meter los dedos de nuevo en el culo y a darle masajes, un dedo, dos dedos, y cuando le meti el tercero empece a notar que volvia la rigidez a su pija. Se la chupe como desenfrendo y logre que al menos la tuviera dura de nuevo asi que me di vuelta y le ofreci mi ojete con ansias. Para ayudarle a que me la meta le decia como me lo iba a coger mañana y que mi pija tenia un solo dueño que era el y que queria que sea mi novia, etc etc. al final logre mi cometido, abri bien mi culo y Manuel empezo a empujar hasta que me metio la cabeza adentro. Yo sabia que ya lo tenia. Cerre con fuerza el culo y me empece a mover si dejar que se me escape esa cabeza mientras le seguia diciendo lo que le iba a hacer de ahora en mas. Al final despues de mucho trabajo logre que acabara y me llenara el culo a mi de leche calentita. Mientras Manuel jadeaba en mi oido la pija se le fue bajando de nuevo hasta que se salio y un chorro de leche empezo a correr por mis piernas.
Manuel me dio vuelta y me beso apasionadamente, de nuevo con su lengua hurgando todos mis rincones. Asi quedamos durante 10 minutos hasta que nos separamos y lentamente nos vestimos.

Desde ese entonces fui una diez veces mas a “cortarme el pelo” y si bien se la chupaba y me lo cogia de todas las maneras posibles, no logre que me cogiera el a mi. Con el tiempo deje de ir a verlo y me dedique a buscar quien apagara mis ansias de una buena pija para mi solito.

Si te gusto mi relato contactame
guille.morriz@gmail.com

Pesadilla

Miércoles, septiembre 21st, 2011

…Allí nos encontrábamos de nuevo: sudados, desnudos, acariciándonos…
Y es que su cuerpo para mi era simplemente perfecto: cabello corto, un poco calvo y entrecano. Sus ojos estaban ya cansados, usaba lentes; tenia también un bigote negro, en su totalidad y abundante, los cuales ocultaban unos hermosos labios rojos, perfectamente “besables”. Medía 1.65m aproximadamente; su tez: morena, ayudada por el sol y los miles de trabajos que sufrió dicho hombre. Y para terminar de describir tan sublime figura, tenía una “barriguita” muy sensual a mi gusto, además de brazos fuertes. Mas tarde me entere de que dicho individuo contaba ya con 54 años, mientras que a mi me faltaban 3 años para cumplir la mayoría de edad y ser ciudadano. Debo decir que si bien su físico me encantaba, me considero no
Superficial…
… Comenzó entonces la “acción”. Nos encontrábamos completamente solos en una habitación del lugar; el comenzó a desnudarme, yo me encontraba nervioso ya que nunca había estado con nadie, lo cual el no paso por alto, y me dijo al oído con la mayor ternura del mundo: “Tranquilo que todo estará bien”. Siguió desvistiéndome hasta quedar completamente desnudo. Estaba muy excitado, cuando el lo noto soltó una risita simpática. Empezamos a besarnos desesperada y apasionadamente; de pie. Me encantaba sentir su bigote sobre mi piel y sus manos por todo mi cuerpo… Nuestros labios y lenguas parecían comprenderse perfectamente, pues estuvimos más de 15 minutos tan solo besándonos. Desplacé mi mano hasta su entrepierna y entonces sentí algo duro como roca, pidiendo salir: su pene. El dio la vuelta para deshacerse de sus ropas, y cuando volvió a su lugar: ¡Oh, por Dios! No lo podía creer, su pene era gigantesco, o al menos eso me pareció, ya que nunca había visto uno, debemos tomar en cuenta también que el mío no pasaba de los 14 cm., mientras el suyo medía unos 22 cm.; estaba grueso y muy duro, firme, con una cabezota igualmente gigantesca, además de que tenia mucho vello, lo cual me agradaba. Procedimos a besarnos nuevamente, y después tome su pene en mis manos y con gran presión y rapidez, alternada con periodos lentos comencé a masturbarlo. A el pareció gustarle pues me correspondió de igual manera; me acostó en la cama boca arriba de piernas abiertas y comenzó a masturbarme. No lo podía creer. Lo hacia con gran rapidez y habilidad… Me encontraba yo tan excitado con su masturbación y su imagen delante mío, que difícilmente resistí 2 minutos y vino el orgasmo; eyacule gran cantidad de semen a una distancia considerable.
Había terminado, pero no estaba satisfecho, me sentía con la obligación de hacer lo mismo por ese hombre, por mi amor…
Volví a tomar su grandioso pene en mis manos para masturbarlo y luego lamer casi todo su cuerpo. Debo aclarar de nuevo que nunca había hecho estas cosas por lo que mis movimientos eran algo torpes, pero a el parecían gustarle. Llegue entonces hasta su entrepierna y comencé lamiendo esa zona entre el escroto y el ano, luego alrededor de su genital. Desprendía un olor particular, una combinación entre su sudor y el propio de su pene, el cual me agradaba.
El lo estaba disfrutando, y yo también, al oír sus pequeños y entrecortados gemidos de placer. Moví mi lengua alrededor y a lo largo del pene que estaba erecto apuntando hacia mi cara… Lo pase por toda mi cara y sentí que estaba lubricado. Mire de cerca su cabezota y note que estaba roja e hinchada; procedí a dar lametazos a su glande, como si de un caramelo tratase, hasta que lo pase por mis labios y decidí introducirlo a mi boca, por obvias razones no lo pude introducir todo, así que tome la base de su pene con mi mano derecha, mientras que la izquierda se encontraba en su trasero. Tenía un sabor extraño, pero lo amaba. Comencé el movimiento rítmico hacia delante y hacia atrás, arriba-abajo, izquierda-derecha… El sostenía mi cabeza fuertemente y me acariciaba por sobre mi cabello. Me di cuenta de que le gustaba, ya que sus gemidos de placer se volvieron más frecuentes y pronunciados, además de algunos “¡Oh si!” “¡Ahh!” “¡Ooh!”. Entonces se me ocurrió decirle que “penetrara mi boca” y el asintió. Era una especia de fantasía y se estaba cumpliendo. Tomo de nuevo mi cabeza e inicio el movimiento mete-saca-mete-saca… Me encontraba muy excitado de nuevo y entonces le dije: “Quiero sentirte dentro de mi” y el sonrió. Me coloco boca abajo en la cama, se abrió paso por mi trasero con sus manos hasta toparse un agujero muy cerrado. Movía uno de sus dedos alrededor del esfínter, hasta que introdujo su dedo pulgar. Sentí dolor, pues era mi primera vez, era virgen y el supo que había sentido dolor. Me pregunto: “¿Nos detenemos?” Yo respondí casi exactamente después de su pregunta: “¡Sigue!” Trate por todos los medios de no hacerle notar mi dolor. Después de un buen rato tomo su pene y coloco su glande en la entrada de mi ano y sin introducirlo comenzó a moverlo por todos lados, lo cual resulto muy erótico para mi, me excito completamente. Llego el momento: Introdujo poco a poco su pene, lo cual me causo muchísimo dolor, por al menos 2 minutos, pero no se lo hice saber… El continuó… Comencé a acostumbrarme; me llego a gustar, nuestra respiración se acelero notablemente y empezamos a dar grandes gemidos de placer; su glande chocaba contra mi próstata, sus testículos contra mi cuerpo y me encantaba sentirlo.
Entonces me levanto y aun dándole la espalda me tomo por los hombros, sus brazos recorrían mi torso, y siguió penetrándome, con mayor velocidad. Nuestros gemidos eran sincronizados.
…Allí estábamos: Sudados, desnudos, calientes, excitados, juntos, haciendo el amor.
Después de 5 minutos eyacule de nuevo, solo con la penetración, y poco después el hizo lo mismo, dentro de
Mí, en gran cantidad; era caliente y se sentía muy rico. ¡Que delicia! Terminamos tendidos en la cama, yo entre sus brazos, caricias y besos, no sin corresponder cada una de dichas acciones.

…El dijo: … ¡Te amo!…
Quede mudo por algunos instantes, pues me pareció muy repentino, además de que nunca nadie me había dicho esas palabras; ese hecho pareció preocuparle, finalmente respondí de igual manera: ¡TE AMO! Estaba completamente seguro de lo que decía y me sentí muy bien y completo con lo que dije… Fue el mejor momento de mi vida, era increíble… Nada podía ir mal…
Entonces simplemente……… ¡Desperté!, Había sido un sueño, o quizá debería decir: una pesadilla. No habíamos hecho el amor, era TOTAL y COMPLETAMENTE virgen, nunca había besado a alguien. Fue una mala jugada de mi mente y con gran desilusión, tristeza y dolor volví a la realidad. Ese hombre era imposible para mi; era casado y tenia hijos. Muy posiblemente era heterosexual.
Desde que empecé a tener esos sueños, o pesadillas: 2 años, y la primera vez que lo vi: 3 años; desde esa primera vez no he podido dejar de pensar en el; por las circunstancias me di cuenta de que lo amo con todo mi ser, realmente. ¿Por qué digo realmente? Es la primera y única persona que he amado.
Por ningún medio he podido olvidarlo, cada vez que lo veo vienen a mi imágenes atormentadoras como si el mismo demonio mayor las enviara para hacerme sufrir, y me doy cuenta de que estoy condenado a una vida sin el, sumido en la soledad y la depresión, en una vida sin sentido. Lo único que me resta es rezar porque mi amor se encuentre bien, y por no volver a soñar con el… O quizá rece por volver a tener esa pesadilla… Surgen en mi preguntas como: ¿Existe el amor? ¿Existe entre hombres o solo el sexo entre hombres? ¿Existe para mí? ¿Por qué el y no otro hombre, o una chica? ¿Es esto amor u obsesión? ¿Cómo se supone que siga con mi vida “normalmente”, sin el? Lo extraño, extraño su amor, pero si es ficticio ¿Cómo se puede extrañar algo que no se tuvo? No puedo dejar de imaginar una vida a tu lado, verte feliz, estar allí para ti, siempre. Pero no es real y no lo puedo hacer real. Solo algo es seguro: Cuando te veo surgen en mi 2 emociones: tristeza y alegría, o amor. NUNCA te olvidare, amado mío. Contigo todos los problemas se van, pero al recordar que tú has sido el autor de mis penas y que no podré tenerte a mi lado, deseo morir…

El punto de esta narración no es exactamente describir el sexo ficticio, sino expresar sentimientos encontrados (amor-desamor); narrar las cosas tal y como sucedieron, en mi sueño, claro…

Me encantaría recibir sus comentarios, críticas, preguntas e incluso respuestas

thedarkscream_94@hotmail.com

Ismael

Miércoles, septiembre 21st, 2011

Hola mi nombre es Leonardo, pero me gusta que me digan leo bueno este es mi primer relato que escribo tengo 16 años de edad,  soy delgado, de piel blanca, ojos cafés claros y mido 1.70m. Todo comenzó cuando tenía 13 años, en esos tiempos acababa de entrar a la secundaria, para mi era un día muy emocionante pues conocería a mis nuevos amigos, de pronto vi a un chavo el cual era muy guapo, estaba ansioso por que le tocara conmigo pero desafortunadamente le toco en el otro salón. Cuando entramos al salón tome un pupitre claro uno de los mejores por que luego te dejan los que ya están peor, pero ese no es el caso cuando me senté escuche una voy que con sutileza me dijo

-esta banca está ocupada? refiriéndose a la banca de al lado al verlo me quede muy impresionado era un chico muy guapo alto, delgado, piel blanca, ojos claros, y muy bien trabajado del cuerpo. Yo le conteste  –no, no está ocupado—

así que se sentó comenzamos a platicar se llama Ismael  curiosamente le gustaba la misma música que a mi (me refiero a lady gaga y britney).

Se convirtió en mi mejor amigo, el sabía que yo era gay, pero no sabía que me gustaba y me daba mucho miedo decirle que tal si me despreciaba o algo así, me gustaba ir a su casa porque siempre nos poníamos a jugar y su mama mejor se salía con sus amigas, era muy chido estar con él pedíamos pizza y la pasábamos viendo películas de terror tiempo  quizá lo que más me gustaba eran sus bromas sobre mi sexualidad como:

– ¿qué vamos a ponerle?–  eso me hacia entender que me aceptaba como era aunque todo siempre acababa en una gran risa.

Después  pasamos a 2, como los mejores amigos. Fue cuando entro un compañero nuevo su nombre era Joel era simpático pero yo no le caía bien, Joel se izo muy amigo de Ismael solo para molestarme, y lo consiguió a mi me olvido y pues raramente era la vez que me hablaba yo me junte en ese tiempo con Alondra una chava muy buena onda, una de las más populares de la escuela, yo me hice muy popular con ella, le hablaba a casi toda la escuela, me convertí  en el presidente del concejo estudiantil, tenía el mejor promedio y otras cosas más, muchas chavas querían conmigo pero todos sabían que yo era gay, cuando pasamos a 3 entro al salón alguien llamado Saúl un chavo genial y muy guapo es moreno, alto, delgado y con una cara muy afilada era perfecto, yo me empecé a hablarme mucho con él,  pero sentía que nunca iba a ocupar el lugar que Ismael había dejado, y aunque Ismael  y Joel seguían siendo muy amigos, yo aún en el fondo lo consideraba mi mejor amigo

Cuando Saúl se entero que yo era gay, me demostró ser un muy buen amigo al decirme que me respetaba tal como soy. Alondra y yo organizamos una fiesta en mi casa claro todos estaban invitados, hasta Ismael y Joel  estábamos en la fiesta mis padres no estaban habían salido a ver a la abuela y regresarían hasta el día siguiente, de pronto me hablo Saúl ya un poco  tomado me dijo

–Hay que platicar—yo le dije si claro de que quieres hablar a lo que le contesto

–no se de lo que sea –  entonces me pregunto que si yo ya había tenido relaciones con alguien a lo cuan conteste que no

De pronto se acerco a mí con una mirada muy tierna mirándome a los ojos y me beso en ese momento volteo Ismael y me vio a lo cual agarro sus cosas y se salió, como de una forma enojado. En ese momento no sabía qué hacer si quedarme con Saúl o ir a ver a Ismael, pero preferí aclarar las cosas con Saúl El me dijo :

-que no te gusto? yo le conteste –estas muy tomado mañana hablaremos

-no, yo sé lo que ago. y tú me gustas un buen- y me deje llevar subimos a mi cuarto y nos besamos durante un tiempo después el me acostó en la cama y me empezó mamar la verga era un  placer tan grande, el se puso en cuatro y me dijo que lo penetrara y así fue introduje mi verga en él y me corrí en su pecho fue tan rico esa noche el se quedo a dormir en mi casa y tuvimos sexo toda la noche

Al dia siguiente estaba en el receso cuando me hablo Ismael y me dijo

–se ve que ayer te la pasaste de lo mejor verdad? Preferí quedarme callado y no dije nada

El solo se rio y dio la vuelta, aunque no lo quisiera aceptar Ismael seguía siendo el amor de mi vida, un poco las tarde llego Saúl estaba muy nervioso y apenado se acerco y me dijo

-siento mucho lo que paso ayer de verdad perdón, pero tenía que hacerlo, tú  me gustas mucho y la verdad me gustaría que anduviéramos que dices? Le conteste que lo pensaría

Cuando estaba en mi casa era como las 5 de la tarde de pronto recibí un mensaje de Ismael la verdad me sorprendió mucho cuando lo abrí decía: hola perdón por lo de hoy, discúlpame de verdad no debí portarme así, podrías venir a mi casa hoy a las 6 por favor necesito hablar contigo, a lo que le respondí: ok a las 6 en tu casa. Cuando llegue toque el timbre parecía que no hubiese nadie toque otra vez no  habrían cuando ya me iba Ismael abrió la puerta y me dijo

-perdón pero estaba arreglando unas cosas pasa

Cuando entre recordé todas las cosas buenas que habíamos pasado en su casa subimos a su cuarto y empezamos a platica. De pronto y sin que me lo esperara me volteo y me dio un beso y me dijo

– me gustas mucho y no quisiera perderte, dime que tu también me quieres—yo simplemente le di un beso y le dije –si te quiero mucho—

Nos comenzamos a besar muy lentamente, el me empezó a desvestirme y yo a él cuando ya estábamos en bóxer fui bajando hasta su pecho donde tantas veces había soñado estar le baje el bóxer y vi una verga como de 17 cm así que comencé a chupársela lentamente mientras el solo decía –si si – así estuvimos como 20 minutos y de pronto me vio a los ojos y me dijo quisiera penetrarte a lo cual accedí  subió mis pies a sus hombros y empezó lentamente a meter su pene en mi, al principio hubo un poco de dolor pero después se convirtió en placer así estuvimos hasta las 9 de la noche cuando le dije que me tenía que  ir el solo dijo

-te quiero mucho

Toda la noche estuve pensando en el, al dia siguiente cuando llegue a la escuela Saúl me hablo y me dio un papel muy arrugado y me dijo léelo cuando lo abrí  pude observar que era una conversación entre Joel y Ismael decía:

Joel- oye te reto a que te cojas a Leonardo

Ismael – no no no perdón pero él fue mi mejor amigo y no haré eso

Joel – será que te da miedo y no aceptaras mi reto

Ismael- no me da miedo pero simplemente no

Joel – jajajajajaj si claro la gallina

Ismael –está bien lo haré pero solo para que veas que no soy un gallina

Eso me destrozo por dentro saber que lo izo por una apuesta en ese momento todo el cariño que le tenía a Ismael desapareció todo se convirtió en odio………………….

 

Mi primera vez fue en semana santa

Martes, septiembre 20th, 2011

es la primera vez que escribo en este espacio y espero les guste.

vivo en d.f. méxico, pero esto que cuento a continuación ocurrió en salinas oaxaca méxico.
 eran los días en los que estaba cursando el segundo grado de secundaria en la ramos millán.
 secundaria muy prestijiosa de la región en que vivía.
 yo  cursaba en el aula D mientras alejandro, el chico con el que perdí mi virginidad cursaba en el aulae.
realmente antes de nuestro primer encuentro sexual, nunca habíamos tenido ningún tipo de contacto y fue tan explocivo y natural que las seciones de sexo fueron muy seguido en los pocos meses en que duró.
 yo me llamo lalo, en ese tiempo ya medía 1 75 cm de estatura, no puedo decir que era delgado y guapo, pero si puedo presumir de unabelleza enigmática que aún conservo y un carácter belicoso, que según mis parejas, que para este momento rondan en el número 30, es lo que más atrae de mí.
 el ancia de domar a alguien que siempre se ha destacado por en cima de todo y de todos más la belleza típica de mi tierra.
 alto, caderón, nalgas grandes y redondas, con desemboltura y cachondo sólo  e iniciando con la mirada.
 alex era un chico alto, igual que yo, delgado, moreno claro, galán, pero más que eso era el chico malo de la escuela.
 todas las niñas mo´rían por él no de belleza abasalladora, pero si con un aire de malicia y coquetería que aún le funcionan.
 realmente siempre nos evitábamos, ya por ese momento se sabía que yo, lalo, tenía sierto gusto por los hombres y se rumoraba que no dejaba hombre sin  plaser.
verdad a medias, pues si bien era sierto que en ese momento, a mis 14 años ya tenía sexo oral con gran parte de mi clase, hay que puntualisar que los chicos estaban más que dispuestos a compartir un poco de su carne   conmigo.
y esto es  porque en elistmo de tehuantepec, la homosexualidad está permitida y es bien v isto que los hombres tengan esposa y su pareja hombre, incluso es sabido y permitido que las primeras relaciones sexuales se den entre hombres.
 la secundaria fue muy activa para mi entrepierna, mis manos y mi boca.
 alejandro era el típico chico que para aprarentar mayor edad, rompía las reglas, se peleaba, deportista al máximo, se escapaba del salón y ya fuera de la escuela fumaba y tomaba cervezas.
 hubo un período de 2 semanas o 3 en las que iniciamos contacto visual y él siempre acostumbrado a que sólo sus amigos le sostuvieran la mirada, se sintió apenado de que yo se  la  sostuviera, tan determinado a no bajarla y a no mostrar interés por él aunque por dentro me sabía suyo, me sabía pronto entre sus piernas, perdiendo mi virginidad.
realmente no la perdí, se la di voluntariamente y quizás podría decir que yo fuí el que le hizo el sexo.
sus ojos eran tiernos, aunque él hacía todo lo posible por mostrar dureza y despresio.
ese primer intercambio de miradas fue brebe, realmente bajó la mirada muchos más de prisa de lo que imaginaba.
alex ya sabía de mi reputación en la secundaria y pienso que eso le llevó a coivirse frente a mí.
 después los cruces de miradas fueron más frecuentes asta que un día, serca de vacasiones de semana santa él decidió asercarse amí mientras abandonaba el aula de secretariado.
este taller estaba casi a la salida de la escuela y por ser un instituto de 1200 alumnos, la escuela era muy espaciosa y en horario de clases uno podía sentirse casi en la soledad dentro de las murallas de la escuela, a salvo de las miradas de los del exterior y de los de adentro.
se asercó vistiendo el uniforme de la escuela, camisa blanca, pantalón café y un chaleco típico de los valles centrales de oaxaca méxico.
 me habló directo, me comentó lo que se mencionaba de mí y respondí que a mí no me interesaba lo que se pensara de mí y que si sólo se asercaba a tratar de insultarme perdía su tiempo inútilmente.
 alo que me respondió que no, que en realidad sentía interés por llevar una amistad conmigo, pues aparte de mi reputación de come hombres, tenía la reputación de come libros, otra verdad a medias.
 mostró interés por mí y no por los rumores ni por mi inteligencia y mucho menos por mi dinero.
 él venía de una de las colonias más pobres de salinas mientras yo vivía en una de las zonas más exclucivas de ahí.  una colonia bardeada que no tenía mayor prestijio que su barda, pero para muchos eso marcaba la diferencia.
  luego, pasaron otros días en los que platicamos dentro de la escuela  fuera de las miradas de los demás, y sabiéndose consiente de nuestra soledad, aceptaba mostrarme su otro yo, su yo verdadero. ternura, pasiencia, una bella sonrisa…
 decidimos vernos en mi casa al siguiente sábado, que era el sábado de gloria.
 en el pueblo de mi mamá se tiene la costumbre de que el sábado de gloria se amanese golpeando a los niños en recuerdo de los asotes que sufrió santo cristo y vaya que si me asotaron de forma brutal.
 yegó el sábado, mis padres no son fieles de la iglesia católica, así que fueron a realisar las compras de la casa y de la tienda y eso les llebava más de medio día.
 siempre partían desde las 7 de la mañana y regresaban asta las 1 30 o 2.
alex yegó ese día casi 7 30, minutos después de que mis padres abandonaran la casa. de hecho mencionó haber estado desde antes esperando que se fueran para estar el mayor tiempo posible.
 entró a mi casa, lo senté en la sala mientras esperaba que me bañara.  en ese tiempo tomó cosas del refrigerador, se preparó un desayuno ligero y estuvo biendo la t.v.
 salí del baño, me vestí y me senté con él a ver un poco del programa que veía.
 chicas en traje de baño, culos, piernas, bocas cachondas, la belleza del istmo desplegada en las playas participando de la chica sol o chica modelo…
 a todo esto yo me recargaba en sus hombros, lo empujaba para que me hiciera lugar en el sillón de una plaza, me le encimaba y hacía asta lo imposible por probocar una chispa en e´l, pero nada, se mantenía callado y de vez en cuando sólo sonreía y me decía que no iva a aguantarme…
luego, iniciamos un juego de jalones, golpes lijeros y risas y así asta unas 2 horas después, en que se paró a fumar, siempre llevava cigarros.
luego, en vez de escojer otro sillón, se sentó sobre el descansa brazos del que ocupaba y lo jalé para que se sentara junto a mí.
 empesamos a platicar y surjió el tema de  mi sexualidad tan activa, ya conocida asta por mis maestros, a lo que le recordé que a mí no me interesaban los comentarios de los demás.
 al verse frente a un muro sólido e inexpugnable, se levantó y lo jalé de la bragueta.
 de hecho fue plan con maña pues estaba listo para esa movida sucia y que podría darme la gloria o un pleito grave.
 lo tomé de los testículos que no eran gran cosa, de tamaño medio, aunque el pantalón tan apretado que llevaba le realsaba bien su paquetín.
 ya después me daría cuenta de que eran belludos y morenos canela.
él se rió y quiso soltarse, más por mostrar resistencia que por que quisiera.
 le dije que no tenía nada de que sentirse orgulloso, pues no eran gran cosa, que realmente la tela del pantalón y lo justo del mismo eran lo que le hacía tener ese tamaño visual.
él respondió que eso no era lo que opinaban sus amigos, que realmente sus amigos decía que su verga era enorme y le dije que no aunque  por en cima del pantalón se le notaba un tamaño descomunal y mientras lo sujetaba, pensaba en lo difícil que sería tener sexo con él pero mietras más pensaba en el dolor, más delicioso se me hacía. algo que elevava mi temperatura anal.
 me tomó la mano diciéndome que le lastimaba los huevos y que mejor la tuviera abierta para que sintiera la inmensicad de su miembro.
 inicié un movimiento hacia arriba y abajo encima de su pantalón mietras platicábamos y al mismo tiempo apagaba la t.v. para tener más control del momento en que yegarían mis padres, pues a pesar de que sabía que faltaban horas para que yegaran, quería tener sexo sobre la cama de mis papás.
 preguntó que por qué apagaba la t.v., que eso le disgustaba un poco y caliente y molesto no era buena convinación alo que respondí que era algo que me despreocupaba bastante.
 luego, al ver nuevamente su rostro, vi su ya típica mirada de niño malo a lo que empesé a reirme y le dije que ahí no había nadie, que no necesitaba adoptar esa mirada y que mejor era que se relajara.
__si me relajo se duerme mi verga y no podré destrosarte. además de que esta es mi cara de caliente y muero por darte la vuelta…
reí y le dije que era poca cosa para mí que realmente esly, otro chico de la secundaria con el que yo salía y que no se lleva va con él, era quién me tenía en su cama.
 a lo que respondió que él iva a quitarme todo lo infantil, que iva a dejarme sin ganas de sentarme por un buen rato a lo que respondí que era mejor que dejara de leer revistas porno.
 y hablando y actuando, me tomó de la playera, me alsó y quedamos de frente.
 me besó lijeramente los labios y me susurró al oído que iva a violarme. algo que me exitó demasiado y le respondí que eso no se decía sino se hacía.
 me giró, me tomó de las nalgas y juró que era lo que le gustaba de mí, mi desición, mi arrogancia y ese culo por el que varios de sus amigos de la banda morían.
mientras caminábamos por el pasillo de la casa, fue quitándose la ropa y dejándola en el piso algo que me exitaba más, pues sabía que si mis padres yegaban antes, no nos daría tiemporecojerla y eso, al saberlo alex le probocó más exitación.
 yegamos a la cama, me desnudó, me besó las nalgas, me colocó en la cama de mis papás y me dijo que me recostara mientras el se quitaba el nboxer, que era lo único que traía puesto.
 mientras se lo quitaba, me decía que me diera la vuelta, que girara en la cama para que pudiera verme totalmente.
 lo hice, me puse de 4 patas, me vio el culo, me acosté  boca abajo, giré nos vimos frente a frente desnudos, abrí las piernas, vio mi sexo, me puse de lado, vio mis pequeños pechos deinfante, sólo tenía 14 años, vio mis piernas gruesas y duras, tocó mis nalgas y por fin seincorporó para dejarme  ver un enorme miembro grueso, que rebasaba su ombligo, duro, venoso, cabezón, uniforme en grosor a ecepción de la cabeza que era muchísimo más grande, gruesa y rojiza.
 se veía tan exitante al pie de mi cama y yo abierto de piernas, con los pies recargados sobre su pecho, que ahí tuve mi primer orgasmo.
 se hechó sobre mí me dijo que si todavía quería, le dije que sí, comensó a besarme asta que dejé de oponer resistencia e hizo de mí cuano quiso y el tiempo que quiso.
 mordía mis pezones, besaba mis orejas, mis labios, mi ombligo…
 empesé a mamárcela y entre todo, pidió que me la comiera toda y no pude, era muy grande a pesar de mi boca amplia.
 ya después supe que le medía 22.5
 me dijo que dolería mucho, no me preparó ni nada, sólo pidió que le dejara el glande lubricado con saliba y me escupió el culo.
luego, me separó las nalgas, me puso su cabeza en mi culo, me sujetó las caderas mientras separaba mis piernas y con las manos abría mis nalgas y susedió.
 una verga enorme, soñada por mí, gruesa desde el tronco asta el glande, dura, bestial, entró en mi culo de un sólo golpe a lo que yo me retorcí violetamente queriendo sacármela, pero alex sólo me dijo que me quedar quieto y obedesí, más por la fuerza con que me sujetaba que poruqe quisiera, además de que estaba tan serca de la cabesera de la cama  que no tenía lugar para moverme.
 ya después del primer omento empesói a cabalgarme de forma lenta y rítmica pero eso no aminoraba mi dolor anal.
 luego, se recostó sobre mí, puso mis manos en sus nalgas mientras él sujetaba las mías y me decía que se las frotara mientras que con su boca mordía, chupaba, soplaba sobre mi cuello y orejas…
 las envestidas al principio eran muy dolorosas, de hecho fue siempre así, pero el dolor me calentaba y a él lo calentaba más el que yo quisiera quitarme, mis orgasmos, pues mientras más se movía, más apretaba el culo, trataba de safarme, y eso le probacaba mucha exitación y en cada empellón a gondo, tocaba mi próstata y probocaba orgasmos interminables en mí.
 de hecho en la penetración inicial me vine tanto que  mojé todo lo que estaba debajo de mí, la almohada en que apoyaba mi cara estaba empapada de sudor, saliba mía, pues cada que se movía violentamente me veía forsado a morderla para no pedrile que me la sacara. también la almohada guardaba saliba de él, pues al morderme la oreja, siempre se le escapaban hilos de su saliva tibia y sabrosa.
 me dio la vuelta varias veces para que pusiera las piernas en sus ombros, me cabalgaba de forma resia y le exitaba mucho ver mi cara de plaser y dolor, pero decía que no se acomodaba.
 me puso de lado, me cabalgó por un buen rato, me colocó en 4 patas y me tuvo todo, mientras  me metía su verga por mi culo que ya no oponía resistencia, me masturbaba y me hacía venirme por segunda vez.
 luego me pidió recojiera mi semen con la boca para después besarme y quitarme los mocos de mis labios, tragarse un poco y después escupir otros tantos en mi culo ya dilatado y roto.
 me dijo que sangraba, que era la primera vez de él, pero se sabía muy vergudo así que prefería preguntar antes de lastimarme más.
 le dije que siguiera, que él quería hadcerme hombre y yo quería que él fuera mi macho.
 mencionó  que era la primera vez que veía un culo tan abierto y el interior de un ano. ni en sus películas prono había visto algo así a pesar de que él comparaba su miembro con el de varios actores del porno.
 mientras me decía esto me ponía de lado y se colocaba de tras de mí con un pierna estirada y la otra doblada, colocando uno de mis pies sobre su rodilla alsada para dejar mi culo semiexpuesto y volver a penetrarme. esta fue la posición menos dolorosa por el tamaño de mis nalgas, de hecho no le gustó mucho pues lo soportaba bien, sin contracciones ni sacudidas para safarme y me colocó boca abajo nuevamente para poder penetrarme como le gustaba.
 luego de otros tantos arrimones y bastantes sacudidas mías, se sentó sobre sus talones y me hizo adoptar la misma posición encima de él. mientras sujetaba mis nalgas separadas, él se agarraba de mi pecho y mis hombros para empujármela asta el fondo.
 mi tercer orgasmo y fue junto a el suyo. nos venimos al mismo tiempo, él dentro de mí, sin condón, preguntándome que sentía, mientras yo me venía en su cara reflejada en el espejo de mi mamá, un espejo grande que estaba frente a la cama y en ese momento descubría el por qué.
 seguía preguntando que sentía, pues él decía sentir como mi culo por muy abierto, sangrante y dolorido que lo tuviera, aún apretaba salvajemente su palo.
 yo le respondí que cada apretón con el culo sobre su palo era acompañado por un chorro de leche mía y que era el orgasmo que me daba.
 pasaron unos momentos, nos  levatamos y así desnudos, sin decir nada empesamos a limpiar el espejo, a cambiar las sábanas para remojarlas un poco y lavar el semen para que mis papás no se dieran cuenta.
 quiso enjuagar la almohada pero le dije que esa almohada no, que me la quedaría porque ya sabía que después de ese momento tan bello jamás volvería a hablarme.
 dijo que si, que de pronto sentía pena, pero mi sinceridad hacía que se sintiera trankilo y seguro de que volvería a pasar.
 desde ese momento volvió a cojerme casi diario asta que salimos de tercero de secundaria.
luego dejamos de vernos asta hoy.
 no sé dónde ande, sé que después de haber sido novio de una amiga, se juntó con una prostituta y se fue a monte rey méxico.
 ha sido el sexo más doloroso que he tenido, nunca he vuelto a ver una verga así, fue un dolor mortal pero jamás he vuelto a tener orgasmos.
 el culo me quedó dilatado todo ese día, tuve que ponerme papel higiénico a modo de toalla sanitaria porque seguía expulsando semen y sangre ya abansada la noche y duré  con inflamación anal varios días.
 ala siguiente vez que lo vi me preguntó que si había podido sentarme y le dije que no. me lo preguntó frente a varios amigos suyo y reímos  todos, ya para entonces había contado lo ocurrido y sus samigos lejos de ofenderme iniciaron una relación de respeto hacia mí siempre dispuestos a servirme para quedar bien con él.
 ya en d.f. extraño esos momentos en los que estaba en el istmo pues aquí hay homofobia  por todos lados.
at lalo. pemg29@hotmail.com

No lo puedo olvidar…

Lunes, septiembre 19th, 2011

Un día que me encontraba caliente afull, decidí llamar a la linea gay. Empecé a buscar algún macho, de buen cuerpo. Hasta que escuché una vos que decía: “profe de educación física para sexo express”. Tenía una buena voz que me atrajo y pedí una comunicación. La cuestión es que quedamos en vernos en una esquina de la ciudad, cerca de su casa. Fui al lugar con el corazón agitado , ya que no conocía con quien iba a ir. Llegué a la esquina acordada y allí estaba, en una moto. Un tipo de unos 38 años, un lomaso, barbita de unos días, 1,84 m nos saludamos y me dijo: “Vamos”. Me subí a la moto, y sin demorar apreté mi pija a su culo, y toque suavemente su delantera.

Llegamos al departamento, prendió el aire, trajo el colchón al living, se me acercó suavemte y me sacó la remera. Me acarició duarnte 20 minutos, pasaba su manos por mis pectorales, acariciaba mi abdomen y me decía: “me encanta tu cuerpo”. Acariciaba mi boxer, me hizo poner a tope con sus caricias. Cuando quize apurar las cosas, me djo: “tranquilo”. Después de las caricias, lamió mis tetillas, suavemente. Yo apenas alcancé a sobarle los pectorales.

Al rato e tiró al colchón e hizo maravillas con mi cuerpo, tocabas las nuves de extasis… y aún no había tocado mi pija, que estaba hace rato dura como un palo. Me dio vuelta y me sobó desde el cuello hasta los pies, haciendo unos recorridos por mi orto. A todo esto habían pasado como una hora. Cuando me tenía hecho una sola exitación. Se recostó él de frente, mostrando su largo y duro mástil, y me lo ofreció; “dale chupá nene”. Y yo mudo obedecí, lmí muy suavemente hasta que él empezó a balancearse con fuerza….y fue imposible no sentirla hasta el fondo de mi garganta.

No daba más. Me volvió a recostar boca a bajo, me besó por todo el cuerpo. Luego se acostó con su verga en mi culo. Y me besaba el cuello mientras presionaba su verga en mi ralla… luego con su lengua recorrió toda mi columna, para después lamer mi culo, como si fuera un chupetín… volvió a besar mi cuello y se movía fuertemente por mi culo, con su verga….estuvimos así un buen rato….gemí como nunca lo había hecho… no se en que momento, él entró en mí con su pene… Me penetró suvemente. Casi no había sentido, me sorprendí y medio que no me gustó, porque he tenido poca experiencia que me penetren. Pero era muy suave, apenasentraba y se quedaba allí, me besaba el cuello…

Después me dió vuelta, mandó mis piernas atrás y me la metió, pero parecía otra persona. Me la mandó hasta el fondo, pegué un grito de dolor, y le empezé a decir que parara. Pero no paró, bombeó y bombeó…como un animal y mientras me pajeaba con sus manos. Pero la experiencia a ese momento dejó de ser placentera. Creo. Le pedí que aflojara y nada. Luego de golpe se salió, y se vistió. Y yo quedé con el culo abierto y la leche por estallar. Y me pajee como nunca, él miraba. Y estallé, mintras el me miraba. Le llené el living de leche.

Cuando me estaba lavando en el baño sentí la puerta. Fui al living y había un chico de unos 18 años. El profe me dice: “Mi alumno santiago”. Hice el amague de salir y el profe me dijo: “esa era la primera parte de la clase, quedate que va la segunda con santiago”. La verdad que no pensé mucho, dejé las cosas y me puse a tomar la segundo lección.

Esa es para otro relato, porque fueron como dos horas en que santiago nos regaló el culo a los dos.

De paseo

Martes, agosto 9th, 2011

Era un día normal en el colegio, hay estaba a quien tanto deseaba ese hombre fuerte grande que me ponía a mil todos los días, Sebastián era un macho siempre con su porte varonil desvanecía mi deseo y a la vez sentía mas ganas de comerle ese culito redondito. Ese día nos informo la rectora del colegio que debíamos presentarnos a un juego, salimos de improvisto, yo me sentía normal pero cuando me dijeron que participaría con mi galán ese hombre que me provocaba mis mas  buenos polvos, en el bus nos fuimos juntos el hablaba sobre el juego, mientras que yo lo imaginaba desnudo en mi cama haciéndome sentir como un macho, llegamos al juego concursamos, con esas ganas de sentir ese cuerpo encima mío, ganamos oh gran sorpresa sebas me felicito y yo a el, el me dijo: vamos a celebrar, al decir esto por primera vez en mucho tiempo vi como su cara y los gestos ella deseaban a un buen macho, ese día acordamos que yo iría con el fin de semana a la finca con unas primas, esto me decepciono un poco, pero al igual estaba feliz de estar con mi macho, el sábado muy temprano fue donde el me sito cuando llegue estaba solo, estaba en pantaloneta lo que le hacia ver su verga madura llena de ganas por un culo, el me dijo que lo habían llamado sus primas y que no podían ir al paseo entonces me entusiasme, me subí al carro la actitud de el era normal como la de dos amigos salimos del pueblo y cada vez nos internábamos mas en el campo, entonces lanzo su primera pregunta ¿tienes novia? Yo inmediatamente conteste que no tenia a lo cual el dijo sereno pero yo se que por dentro lleno de felicidad que que bien entonces veía desde mi asiento como su verga se paraba mas mas y mas yo estaba a mil pero tenia que disimular, de un momento a otro paro  el carro y dijo tengo que salir a miar yo dije que bueno lo espere lleno de emoción por lo que estaba pasando, al regresar antes de subirse al carro me miraba con gansas y deseo aprovechando que no había nadie bajo sus hermosa pantaloneta y con una actitud de macho me dijo quiero que me la mames hasta no poder papacito quiero que me hagas sentir tuyo, inmediatamente corrí mi boca a su hermosa verga de 20 cm erecta sudorosa fresca se la comencé a mamar gemía de placer tuve que tragar su calientica leche y por cierto mucha estaba en éxtasis me sentía como nunca al limpiarle su bella polla me dijo cuando lleguemos el turno de placer va a hacer para ti, cerro el carro y seguimos yo estaba a mil no veía la hora en llegar para probar ese bello culo que antes me había mostrado no sabia que decir el me dacia quiero tener tu polla en mi culo hoy mismo la llegada al a finca se hizo eterna llegamos era inmensa tenia piscina y muchas cosas mas pero lo mejor estábamos solos llegamos nos metimos a la piscina totalmente desnudos sin nada jugamos un rato al poco rato comenzó la diversión comencé a meterle mi tranca de 19 cm en su bello culito bello bello de verdad el gemía de placer y decía así papa así mételo duro al poco rato despache mis cohetes con potente leche caliente en cuatro tiros mortales el se sentía como nunca seguimos nadando todo el día pero en la noche paso lo mejor……… si quieres conocer el final escríbeme a   te estare esperando    andeos2794@hotmail.com

Una semana en la casa de mi cuñado

Viernes, junio 3rd, 2011

Hola, mi nombre es  simón actualmente tengo 20, y esto sucedió con el novio de mi hermana…

Cuandotenía 13 años    Mi hermana yo y mi mama nos fuimos de Méxicopara mudarnos a Argentina (un lindo país en el cual hice muchos amigos) bueno, allí mi hermana conoció a un chico muy lindo cada que venía a casa me derretía, luego me entere que el mi hermana eran novios

Matías el chico,tenía22 , es muy lindo , mi hermana era muy afortunada

Pasaron 2 años y yo ya tenia15  , mi madre y mi hermana se fueron de viaje a México

Yo decidí quedarme  aquí , nada de viajes , y Matías me ofrecióquedarme en su casa por la semana que ellas estarían en México , yo hice mi valija puse mi mejor ropa , y  el me vino a buscar con su coche era genial su coche , llegamos , su casa era genial , de dos plantas , muy lujosa , el dormiría en su cama de 2 plazas y yo en un cuarto acogedor en el fondo del pasillo, cuando me acomode , mire por la ventana ( no olviden que estaba en el 2do piso) estaba el denudo tomando sol , en su patio trasero  ,media su pija unos 22 cm, se me paro y empecé a masturbarme mientras que lo miraba y llene todo de leche  el cuarto mío  , PARA NO ABURRIRLOS ME SALTEO 2 DIAS Y DIGO LA PARTE BUENA ,

El a  la noche me dijo si no quería ir a dormir con el en su cama, yo le dije que si , claro y fuimos

Esta mui calentito allí en la cama con el. Yo sin querer me moví y toque su culo y me di cuenta que estaba desnudo el,empecé a chupársela , el gemia , y decía ohh sique rico

Hasta que yo le ofrecí mi culo y el me quiso coger pero antes dijo – jura que no le diremos nada en absoluto a Jazmín(mi hermana) yo dije – lo prometo – ­­ y me empezó a metérmela, a mi me dolíamucho , pero me gustaba ,  hastaque lo empezó a hacerlo mas duro y yo gritaba bastante!   Luego el introdujo su lengua en mi culo  , seguí chupándosela y  le bese la cabeza del pene y lleno la boca de semen subí hasta ver su cara y le di un beso muy apasionado  y me siguió cogiendo al despertarnos  , el se asusto , yo con una cara de vergüenza , me pidió perdón por lo qe había sucedido  , que el estaba borracho , yo acepte sus disculpas ,no se porque ,me encanto eso que hicimos , luego el resto de la semana íbamos de paseo a todas partes juntos, volvieron mi hermana y mi mama de México , las salude y le dije que el era perfecto para ti

Mi hermana y el se casaron se fueron a vivir a la casa de matias y una cosa que me olvide cuando llene todo de leche olvide limpiar jeje , espero que les haya gustado si fue asi agréguenme en msn : simonboca2010@hotmail.com