Archive for the ‘Padre e hija’ Category

Perversamente tuya

Miércoles, noviembre 17th, 2010

Perversamente tuya / Primera parte

Eran las tres de la mañana, y yo salía del baño, y lo vi, estaba en calzoncillos, y su cuerpo, maravilloso, estaba bañado por la luz de la luna, era hermoso, y era mi papi, empezamos a hablar, y nos fuimos desplazando hacia el living, ahí charlamos de la vida, del cole, las amigas, de lo linda que me había puesto, y los novios, en ese instante la charla empezó a subir de tono, me empezó a preguntar sobre mi vida sexual, yo nunca había estado con alguien y se le confesé que era por que el chico que amaba era un amor imposible, el empezó a intentarme sacar el nombre con cosquillas, como cuando era chica, pero ya no lo era, tenia 14 años, y no era la nena de antes.

No se en que momento las cosquillas se volvieron caricias, y las risas se volvieron gemidos, en ese instante me percate de que algo me aprisionaba el vientre, era su erección, eso hizo que corriera un liquido cálido entre mis piernas, y no fuerza sobrenatural, me hizo querer probar eso labios, le di un inocente piquito, a lo que el respondió con un beso apasionado, ya su lengua recorría mi boca y sus manos mi cuerpo, cuando sus manos quisieron tocar mis muslos, el para, y dijo, perdona princesa, estoy enfermos y se fue, dejándome excitada en medio del sofá.

Esa misma noche, sentí mi puerta abrirse, era mi papi, y estaba desnudo, con una erección impresionante, se sentó en mi cama, y me acaricio la cabeza, y me dijo a lo oído, perdón princesa, es mas fuerte que yo, y su lengua se poso en mi oreja, y fue bajando hacia el cuello, eso hizo que mis pezones se endurecieran automáticamente, papi, me saco el camisón, era uno de verano color blanco, con breteles y me quede con mi bombachita nada mas, después de eso, el pozo su boca en mis pechos, poco desarrollados, esa boca abarcaba todos mis pechos, el los mordisqueaba los chupaba, mientras yo le tiraba de los pelos, estuvo un rato largo así, atormentando mis pezones, después bajo con su lengua, y con su boca me saco la bombachita, no sin antes olerla, cuando la tiro, empecé a sentir su respiración entre mis muslos, y su lengua empezó a rozar mi conchita, fue unas de las mejores experiencias de mi vida, vi las estrellas, y en el momento culmine de mi orgasmo el mordió mi clítoris, lo que aumento el placer, cuando me repuse de eso, quise devolverle eso a mi papi, por eso me arrodille, y tome su pija entre mis manos, y mi boca empezó a jugar con su puntita, dilatándola, me encantaba verla agrandarse hasta explotar, después mi boca, abarco su miembro entero, en esa posición pude sentir la sangre corriendo por las venitas de su pija, lo sentía latir en mi boca, lo sentía agrandarse, cuando sentí que iba a derramarse en mi boca, el me agarro de los pelos y me tiro en la cama, abajo sentía el osito blanco que me había regalado cuando era bebe, era incomodo pero no me importaba, el se posiciono arriba mío, y me penetro violentamente, fue doloroso, pero, fue solo un instante, después de eso fue todo placer, envolví mis piernas en su cintura, para acentuar la penetración, quería que llegar al fondo, yo gritaba, mas papi, mas, y el me decía, así putita, así, como coges putita, sos tan puta como tu mama, así, mas, toma puta, eso me producía mas excitación, sentirlo dentro mío, y que me tratara como una puta, hacia mas fuerte mi excitación, en algún momento me posicione encima de el como jugando al caballito, como una nena, Pero yo saltaba para profundizar la penetración, y mientras yo sentía mi orgasmo, el se derramo en mi, toda su leche desbordaba mi conchita y corría por mis muslos.

Nos quedamos un rato mas acostados, hasta que el se fue, en sus ojos yo veía la culpa pero antes de que se fuera apoye mis tetas detrás de su espalda y yo le dije, mi amor imposible, sos vos, y me beso en la boca, después de eso, me cogio por segunda vez, pero mas fuerte, mas apasionadamente, cuando se fue, el me dijo que yo también era su amor imposible.

Yo ya no podía dormir, había sido una noche fuerte, así que me puse a ordenar mi cuarto, ahí vi mi osito, el mismo que me molestaba, estaba manchado de sangre, era mi virginidad, era mi infancia, lo lleve a lavar, pero cada vez que lo miro, veo esa mancha de sangre.
Nunca me arrepentí de nada de lo que paso, fueron muchas cosas y mas las que vendrán.

Para dadas o comentarios escribir a isabellemadux@hotmail.com

Este relato esta dedicado con todo mi afecto al tío ale, al cual adoro.

Perversamente tuya / Segunda parte

Nuestra segunda vez, fue mas fuerte que la primera, estábamos viendo una peli, de disney en el cable, los tres acostados en la cama, mi mama, mi papa, y por supuesto yo, mi mami estaba dormida, ya que por la noche toma somníferos, por que tiene insomnio.

Yo estaba en el medio, como cuando era chica, y tenia pesadillas, mientras veía la peli, le acariciaba la panza a papa, y con un instinto sobrenatural, mi mano bajo hacia sus calzoncillos, papi, me agarro la mano y me dijo, cuidado princesa, no juegues con fuego, y yo le dije , por que?, me puedo quemar, mejor así me cuidas, y me subí encima de el, mi papi, ya no estaba dubitativo, estaba excitado, sentía su erección palpitando en mi cola, lo bese en la boca, con mi lengua, que recorría toda su boca, y su contorno también, no me molestaba que estuviera mi mami ahí, no me daba culpa, si no todo lo contrario, me excitaba mas, verla ahí dormida, mientras yo me cogía a su marido, a mi papá.

Estaba muy excitada, estaba dispuesta a todo, mi papa me quería parar, pero no podía, lo besaba, lo chupaba, lo mordía, estaba desenfrenada, el tampoco se quedaba atrás, ya me había sacado el short del pijama de verano, y la remera estaba subida mientras el me chupaba las tetas, las mordía, como un bebe en busca de su alimento, estábamos como locos, mi mama mientras seguía en su placido sueño, eran nuestros gemidos y gritos, y sus ronquidos, nada mas, yo estaba completamente caliente, estaba empapada, y el también, tome su miembro en mi boca, y para agrandarlo para mi, luego el lo mismo con mi conchita, que ya derramaba liquido, me posicione arriba de el, y yo misma ubique su miembro en mi conchita, mientras saltaba haciendo mas profunda la penetración la veía a mi mama, y al lado a mi papa, que estaba a punto de acabar, cuando acabe, me fui y me despedí de mi papa con un beso en la boca, y de mi mama con un beso en la frente, como si fuera ella mi hija, por que desde esa noche yo pase a ser la mujer de mi papa, su hembra dispuesta a todo.

Como siempre este relato se lo dedico a mi tío ale.

Para dudas y comentarios escribir a isabellemadux@hotmail.com

Mi familia

Miércoles, noviembre 17th, 2010

Todo empezó hace veinte años atrás, cuando tenía nueve años.   Vivía junto a mis padres muy bien y con un pasar económico bastante bueno, hasta que mi padre perdió prácticamente todo a causa de una estafa y malos negocios.   Tuvimos que mudarnos a una casa pequeña, de solo dos dormitorios, donde el más pequeño se habilitó con entrada independiente para poder ponerlo en arriendo, mi madre tuvo que salir a buscar trabajo y mi padre desempleado buscaba también como subsistir.

Los meses pasaban y lo único que mi padre conseguía eran trabajos pasajeros, la habitación nunca pudo arrendarse y mi madre (aún no se cómo) comenzó a trabajar de prostituta, con el tiempo comenzó a traer a sus clientes a la pieza que estaba vacía, no hace falta decir que en una casa tan pequeña era fácil escuchar todo lo que ocurría en ese lugar, aunque frecuentemente mi madre encendía la radio para que no se escucharan sus gemidos de placer.     Mi madre era una mujer muy bella, de piel blanca sin manchas ni pecas, ojos color miel, cabello rubio, caderas anchas, cintura pequeña y pechos pequeños pero redondeados, así que empezó a tener mucho éxito en su nuevo “trabajo”, frecuentemente traía dos o tres hombres al día, o en la noche, he incluso, varios a la vez.

Al principio yo sólo escuchaba, tan sólo oír sus gemidos y el movimiento rítmico de la cama me hacían sentir cosas extrañas, y cada vez, sentía más curiosidad de saber que pasaba ahí dentro, entonces, un día, me di cuenta que las paredes eran de madera y que además habían sectores huecos, en donde con empujar un poco los restos de madera se podía ver al otro lado.       Nunca había visto esas cosas, sabía lo de las relaciones sexuales, pero nunca había visto una.   Desde que nos habíamos mudado a esa casa mis padres no tenían intimidad, ya que yo dormía con ellos en la misma habitación, y jamás los vi hacer nada.       Debo decir que fue fuerte, mi madre se retiraba la ropa con elegancia, y luego totalmente desnuda se arrodilló frente a un hombre de unos sesenta años, gordo lleno de pelos, con un pene corto y gordo, mi madre puso su boca en su miembro y empezó a lamerlo, luego prácticamente se lo tragó y lo saco de nuevo, lo hizo así muchas veces.    Luego el hombre la tomó bruscamente del pelo y vació su leche en la cara de mi madre, ella parecía disfrutarlo.   Luego la agarró por el brazo y la levantó violentamente, la lanzó a la cama, justo en ese momento, me descubrió mi padre.

Muy enojado me sacó de ahí y me preguntó qué estaba haciendo, yo, sin ningún titubeo le dije: -“estoy viendo como mamá tiene sexo con ese asqueroso hombre, parece gustarle mucho, no sé como puede gustarle, tu eres mejor”-   Si, la verdad es que mi padre era muchísimo mejor, alto, de espalda ancha, músculos bien marcados en los brazos, piernas y pecho, mentón firme, cuadrado, cabello negro, ojos verdes preciosos, y un trasero exquisito. Y además agregué: -“¡ese hombre tiene un pene pequeño!, el tuyo es como 3 veces mas grande, igual de gordo pero mucho mas grande, yo preferiría el tuyo, lo he visto cuando estas en el baño y dejas la puerta abierta”.    Entonces la cara de mi padre cambió del enojo a la perplejidad, se quedó mirándome como si no pudiera creer lo que yo había dicho, pero lo que yo decía era la pura verdad, y me enojaba mucho que mi mamá estuviera tan dispuesta a acostarse con un extraño horrible por dinero y que a mi padre lo dejara abandonado siempre.

Estaba tan perplejo que no me habló en todo el día, se acostó en la cama matrimonial mirando el techo, mientras se escuchaban los gemidos de mi madre al otro lado de la pared, yo me puse a mirar lo que pasaba, el viejo la tenia sobre él cabalgándolo, mientras apretaba sus pechos sin piedad, y yo de alguna manera morbosa quería estar ahí en el lugar de mi madre, de pronto sentí como mis bragas se mojaban y un calor recorría mi cuerpo.

Desde ese entonces, yo siempre miraba los encuentros de mi madre en esa habitación y mi padre se sentaba en la cama a observarme, nunca volvió a decirme nada, y con frecuencia, después que todo terminaba, me abrazaba y me besaba tras las orejas y el cuello, me tomaba en brazos y me sentaba en sus piernas para que viéramos televisión juntos o comiéramos juntos, y entonces sentía su pene duro como un palo bajo sus pantalones.    Cuando cumplí diez años esas caricias cambiaron un poco y además de besarme comenzó a masajear mis piernas, espalda, y mis pequeños pechos que comenzaban a notarse, apretaba y frotaba mis pezones, mientras que yo naturalmente me excitaba y frotaba mi vagina en su pierna mojándome y mojándolo con mis jugos, también comenzó a alabarme, y a decir que era exquisito que me mojara así, que poco a poco estaba creciendo mas bella y que me quería mucho, sólo para él.

Durante las noches, cuando estábamos acostados juntos en la cama matrimonial y mi madre no se encontraba, me abrasaba tiernamente, mientras besaba mi cuello, mi cara y mis pechos, mordisqueaba mis pezones o los chupaba como si bebiera leche de ellos, me causaba tanto placer, hasta que me quedaba dormida.   Incluso, varias veces mientras mi madre estaba presente, discretamente pasaba sus manos por mis pechos y me sonreía con una hermosa mueca picarona.

Entonces yo empecé a ilusionarme, y a necesitar cada vez mas de las caricias de mi padre, lo único que deseaba era que me tomara y me hiciera suya tal como las cosas que veía que hacia mi madre, moría de celos cuando la muy puta se le acercaba y lo besaba o cuando imaginaba que cosas harían cuando yo iba al cole.   Pero mi padre no avanzaba mas allá, y los meses pasaban y yo le suplicaba que tocara mi vagina, que pusiera su miembro en mi y me penetrara, el sólo sonreía y me decía que algún día me daría un gran premio por esperar tanto.

A pesar de ser aun pequeña, era lo suficientemente astuta para saber que nada de esto debía decirlo ni en el cole, ni a mi madre, por lo tanto, para los demás siempre fui una niña modelo, de buenas notas y buen comportamiento, y a pesar de que mi cuerpo se desarrolló mucho antes que el de mis compañeras y por eso muchos niños comenzaron a buscarme, nunca acepté a ninguno, porque ninguno era tan guapo y maduro como mi padre.

Así que llegaba derechito del cole a abrazar a mi papito, y el me respondía con un delicioso beso francés, me retiraba la ropa y me masajeaba con mucho cariño, hasta que el mismo día de mi cumpleaños número doce, el típico masaje siguió hasta mi vagina, mientras con una mano frotaba uno de mis pechos con la otra encontraba mi clítoris y lo masajeaba excitándome cada vez más, cuando empecé a gritar y jadear de placer abrió mis piernas y comenzó a usar su lengua… ¡Oh, si sólo me excito de recordarlo!.  Succionaba con su boca, lamía toda mi vagina e introducía su lengua suavemente, cuando mi excitación comenzó a hacerse máxima, introdujo suavemente un dedo dentro de mi anito, poco a poco y luego fácilmente estaba dentro tocándome y dándome aun más placer.

Cuando llegué al clímax, sacó su enorme pene, que por primera vez lo veía erecto totalmente ¡y era más grande de lo que recordaba!, y comenzó a masturbarse mientras me miraba, yo me senté tomé su mano y la aparté de su miembro y comencé a frotarlo con mis dos manitos, como había visto hacer a mi madre, luego me puse a lamerlo en toda su extensión, desde la base hasta que llegué a su cabeza roja que besé dulcemente, lo puse entre mis labios y succioné, lo metí en mi boca y sentí su sabor, saladito, rico, sentí sus contracciones, latidos, era tan duro, largo, grueso y con grandes venas marcadas, lo lamí y chupé con deseo, mientras con mi mano masajeaba sus testículos.  Mi padre gemía y pronto comenzó a sacudirse con espasmos de placer, su pene emanaba mucho calor y latía fuertemente y de pronto un chorro llenó mi boca y mi cara de su leche, picosita, amarga y dulce a la vez.

Ese día no me preocupé de ver lo que hacía mi madre, yo era feliz, estaba satisfecha, mas satisfecha que nunca, aunque las expectativas de que mi amado papito me convirtiera en una mujer eran aun más fuertes y soñaba con aquel día.

Pero eso, lo contaré en otro momento.

Verónica.

Por Fin se Dio…papa y yo

Viernes, octubre 8th, 2010

Tengo mas de medio año que escribí este relato ahora en el 200# y ya han pasado casi # años, ya que es parte de mi vivencia al  incesto que vengo realizando desde  noviembre de este 200#, como en todos los relatos soy una chica de 22 años de la Ciudad de México, vivo en la parte sur de esta gran ciudad, donde pareciera que se a desatada mil cosas en esos días, ya que pasaron  secuestro de un entrenador de un equipo de fútbol hasta noticas de los huracanes en USA, soy normal, no tengo nada en especial, que pueda yo pues presumir mas que soy muy joven.
Mi familia se comprende de dos hermanos y mi papa ya que mi mama se fue con un fulano y nos dejo a los tres, yo soy la mayor el que me sigue es mi hermano de 9 años y mi hermana de 7  yo  tenia 9 años cuando  mi mama se fue, ya llevamos 6 años sin ella yo me hecho cargo de mis hermanos haciendole de mama y intentando superarme en mis estudios. Mi papa tiene un buen trabajo, no nos hace falta podríamos decir nada, ya que tenemos todas las comodidades, no somos gente de dinero, pero como les cuento vivimos bien.
No soy una cerebrito, pero voy bien en la escuela, no les digo en cual
para no meterme en líos a los que viven por aquí cercas y llegaran a leer mi
relato.
No tenia el valor de publicarlo ya que el miedo de que alguien conocido lo
lea y vea coincidencias pues podría desatar algunos problemas, pero en fin
lo e superado y  al leer los relatos de incesto me quedo sorprendida de que
pareciera que los que seducen a sus hijas o hijos son los papas y que
involuntariamente una como hija se deja llevar, pues como que no me cuadra,
también porque los papas son los que narran por lo regular sus vivencias con
sus hijos, yo preferí mejor narrar les mi vivencia, bueno también no creo
que mi papa se atreviera hacer un escrito de esto que estamos viviendo.
Como es costumbre aquí en México por lo regular siempre a las 15 añeras les
hacen su fiesta, mi papa me pregunto si quería yo que me la hiciera, yo me
negué le dije que preferiría mejor nos fuéramos de vacaciones el y mis
hermanos y disfrutar de ese dinero en lugar de que se le compartiéramos a
gorrones, en la familia les pareció muy mala idea quiero decir a mis tíos y
primos todos ya pensaban en la fiesta, pero también mi decisión fue porque
no tenia ganas de ver la cara de su familia de mi mama, ya que a pesar de
que se fue mi mama seguíamos con la relación de abuelos y tíos.
A mi papa le pareció muy buena idea y nos fuimos a pasear una semana y media
que me parecieron súper padrísimas, ya que aparte de convivir con mi familia
conocí muchos chicos en ese paseo.
Podríamos que ahí empezó todo, fuimos  a la playa y ahí la pasamos 8  días y
el resto en una ciudad muy tranquila, les narrare que bueno ya estoy algo
desarrolla dita para mi edad y mi papa pues creo que se dio cuanta cuando
estábamos en la playa, ya que al verme en traje de baño se daba cuanta que
algunos chicos me miraban, creo que el se ponía celocito de esto, y mas que
algunos les hacia caso y me quedaba a platicar con ellos.
Al regreso todo fue muy normal pero como les dije el cambio también algo, me
imagino que el ya no vio a una  niña chiquita que me apapachaba y jugábamos
los 4 juntos. Mi inquietud a el incesto fue a partir cuando en casa de una
amigas que estábamos haciendo un trabajo de la escuela y una de ellas entro
a la pagina de todo relato, y nos pusimos a leer relatos de todo, pero a mi
me parecieron muy increíbles los de incesto y que mas me llamaron la
atención, pues al leerlos me dejo inquieta, y  querer leer mas sobre el
tema, principalmente el incesto.
Ya en casa también de mi parte cambio mucho la actitud con mi papa, creo que
los relatos me hicieron tener muchas ideas encontradas, porque llegue a
observar a mi hermano cuando estaba haciendo de la pipí, y en alguna
coacción hasta mi papa también, mi papa no es un hombre feo, y también me
daba cosa que después de que mi mama se fue, el no entablo ninguna relación
con ninguna mujer, solo fue para nosotros y me imagino que su vida intima la
cuarto por nosotros.
En esos días empece a envarnecer mas y pues mi uniforme de la secundaria se
veía mas cortito, cuando llegaba de a la escuela o cuando mi papa me veía
notaba en el cierto nerviosismo, hasta que algunas veces me sorprendió verlo
que me observaba, mis piernas que estaban torneando mas y mi caderas como mi
nalguitas estaba mas paraditas, me llego a decir que tenia el cuerpo de sus
mama cuando ella era de mi edad y que tenia la carita angelical de mi tía su
hermana de mi papa que siempre me pareció una mujer muy bella.
Una noche me levante en la madrugada al baño escuchaba  ruidos en el cuarto
de mi papa ya que tenia que pasar a un lado par ir al baño, pensé que se
sentía mal y entre y como es costumbre en mi casa entre sin llamar, mi
sorpresa encontré a mi papa acostado en la cama y masturbandose, me quede
unos segundos  observan dolo y el a mi y me salí corriendo del cuarto, al
otro día el ni yo dijimos nada, pero al mirarnos pareciera que nos daba
vergüenza, nos poníamos rojos y solo nos mirábamos de reojo, yo me fui a la
escuela y mis hermanos también.
El fin de semana mi papa me dijo que su hermana tenia una fiesta de unos de
nuestros primos, yo le dije que no tenia ganas de ir y que también tenia
mucha tarea que me quedaba el se fue con mis hermanos, mi intención era
ponerme a leer mas relatos de incesto, también porque no decirlo desde esa
noche no e dejado de pensar en mi papa, pensando que el pobre no tiene mujer
y que esta solo que para apagar sus deseos tiene que masrturbarse, solo de
pensar en eso me llegaba a mojar.
Ya en la tarde llego mi papa pero sin mis hermanos, me comento que ya no se
quisieron venir porque estaba jugando con sus primos mi tía le dijo que se
quedaran y que el domingo fuera por ellos, se le hizo buena idea y por eso
se regreso solo.
El se puso a ver la tele en su cuarto, yo estaba muy excitada, se que esto
no es normal pero tenia deseos de estar con mi papa, les contare con todos
estos días o meses desde el regreso de las vacaciones, en cierta forma e
estado picando a mi papa poniendo me ropa muy cortita, escotada o algunos
top, para mostrar mas mis atributos, no soy de senos grandes pero se ven muy
bien.
Entre a su cuarto y le pregunte que hacia el me dijo que veía una película
de la tele, me acosté a su lado venia vestida con una faldita cortita y un
top, se me notaban mis piernas muy bien y se remarcaban mis senos, el se
fijo porque en varias ocasiones note que el me echaba algunas miraditas a
mis piernas como a mis senos, me gustaba que me mirara, sin mas le hice una
pregunta muy directa que al el le dejo,  muy  frío, ¿ que es lo que hacías
esa noche que te vi? El me miro se quedo mudo, y de repente después de una
silencio sepulcral me dijo son cosas de hombres no tienes porque saberlas,
me reí y solo me quede callada, pero le volví a preguntar que es lo que
hacia, el me hecho una mirada mas lasciva y con ganas de decirme que es lo
que hacia pero, como que se arrepentía.
Le hice una pregunta mas directa y sin apenarme ¿papa cuanto tiempo tienes
que no estas con una mujer? Esa pregunta le provoco que se pusiera todo rojo
y con la mirada hacia abajo, como si estuviera apenado, y no saber que
contestar, me dio risa y el como en coraje se me hecho encima jugando,
diciendo que soy una niña mala que esas cosas no se les pregunta a los
papas, entre risas y el que me sujetaba mis manos y juegos en que nuestros
cuerpos se pegaban a tal forma que llegaba a percibir que mi papa estaba
excitado, que su miembro estaba creciendo en su piyama, y que en momentos en
que su cuerpo se pegaba mas a mi sentía la dureza de su pene, yo estaba ya
excitada, el creo que lo noto, bueno mis chompis estaban todos mojados, y
pues eso no lo podía evitar el en mi rostro percibía que estaba pasando algo
en mi, notaba que estaba muy temeroso de seguro de que yo reaccionara de
alguna en forma negativa pensando en tantas cosas que se ven en la tele o o
se escucha en la radio.
Sin que el se lo esperara le plante un beso en su boca que al principio
recibí un rechazo de su parte diciendo me que era su hija y que eso no lo
teníamos que hacer que es algo malo, me asuste por su reacción ya que el me
dio un empujón que me hizo caer de centón en la cama, el solo me miro, que
tenia mi rostro algo rojo y me imagino que muy confundida, por su reacción.
Mi papa me dijo mira hija esto que estas haciendo no esta bien, no se en que
error e caído en que tu reaccionaras así, y si es por algo que hecho perdona
me hija, si ha habido un mal entendido.
Al escuchar esas palabras de mi papa me dejo ahora a mi fría, como era
posible que el me rechazara, se que soy su hija pero también el sabe que ya
soy una mujer.
Me volví a acercar a el lo abrace, y trate de que mi cuerpo estuviera muy
junto a del el, su reacción fue diferente ya que me estrechó muy fuerte
sentí como mis senos se estrujaban en su pecho, el me imagino que lo noto,
mi cabeza se deposito en su hombre, pareciera que no había pasado nada solo
que mis senos estaba muy duros y todavía percibía por fuera que mi papa su
pene se le notaba mas grande.
Al sentirnos de nuevo en confianza y el mas tranquilo, le di un beso en su
mejilla, el lo agradeció mucho dan dome otro a mi, después empece a besarlo
en su cuello y orejas note que el reaccionaba diferente le estaba gustando
mis caricias con mi boca dando le ricos besitos y mordiendo le sus orejitas,
note en el mas disposición, y gusto a lo que hacia.
El estaba cediendo a todo me decidí a tratar de nuevo al cruzar nuestras
miradas y vernos de frente en besarlo en su boca, le plante un beso es sus
labios carnoso y fuertes,  lo acepto gustoso, dan dome un beso mas profundo
digo en que empece a sentir que su lengua, estaba explorando mi boca, y
tratando de buscar dentro de ella mi lengua para enrollarla con la suya,
esto me pendió al sentir husmear su lengua en mi boca, muy temeroso también,
con su mano empezó a explorar partes mas intimas de mi, al principio,  con
sus manos me tocaba y me acariciaba mi espalda, después la fue bajando con
un temor, me imagino que pensó que iba a reaccionara mal o rechazarlo, si
supiera que desde esa noche que lo vi  masturbandose, no e dejado de pensar
en el, me toco mis nalguitas me hizo dar un saltito o mas bien mi cuerpo se
erizo, sintiendo como una electricidad que recorría todo mi cuerpo.
Mi reacción fue bajar poco a poco mis manos, y tratar de tocar  su pene, el
de inmediato agarro mi mano, tratando de que no lo hiciera, pero nuestros
besos fueron demasiados que con mi otra mano, retire su mano y seguí en mi
tarea de buscar su pene, al momento que lo encontré lo agarre arriba de su
piyama, el dio un gemidito, al igual que yo. Por primera vez en mi vida
estaba tocando un pene y tocando también el de mi papa.
Diestramente metí mi mano en su piyama, encontrando el pene desnudo,
sintiendo el calor de su aparato y me imagino que el también sintiendo mi
mano apretarle, el gemía, sentía que estaba dispuesta a todo en ese momento,
nos separamos un momento , solo nos mirábamos nunca entablamos una platica,
por mi parte para que el no retrocediera en lo que hacíamos, yo creo que el
pensó lo mismo, sin mas me quite mi faldita y mi top, quedando ante el solo
en chompis, el reacciono con una sonrisa medio nerviosa, me levante un poco
y me quite mi chompis, quedando ante el completamente desnuda, solo dije una
palabra DESNUDATE su reacción inmediata lo hizo, quedamos los dos frente a
frente desnudo yo, muy provocativamente, lamí mis labios con mi lengua y nos
fundimos de nuevo en un beso, pero ahora muy distinto, ya que nuestros
cuerpos desnudos por primera vez se unieron en uno, yo sentí su corazón
palpitar muy fuerte, yo también, sentía su calor de su cuerpo que me
trasmitía al mío, estaba súper excitada, el con su pene parado, lo tocaba
con mis manos y  masajeaba le gustaba su reacción fue de agrado lo notaba
porque sus besos se hacían mas intensos y pareciera que se quería comerse mi
lengua.
Fue en ese momento que el dejo de besarme en mi boca, y a besarme todo mi
cuerpo, al sentir que empezó en recorrer mi cuello morderme mis orejitas y
besarme el interior de ellas, salían de mi boca solo gemidos ((uyyyyyyy,
mmmmmmmm ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh,
siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii masssssssssssssssss besame
massssssssssssssssss)), bueno dije también algunas cositas pero eran mas mis
ruidos guturales y gemidos..
El me beso todo mi cuerpo se prendió en mis senos, que son algo chiquito les
recordare que tengo 15 años, mi manchón de bellos en mi cosita es escaso,
apenas estoy teniendo algunos, pero mi calor es cada vez mas intenso, y
fuerte, gemía, y empece a gritar cosas, masssssss besameeeeeee mas quiero
sentirte quiero ser tuya, de nadien mas, quiero ser tuya, le decía en forma
insistente a mi papa, yo creo que le gusta lo que decía porque el con mas
ganas lo hacia, entre mis gritos casi me hace orinar cuando por primera vez
sentí el contacto de su boca en mi vagina,  me motivo a que dirá un vistazo
y verlo arrodillado a mi vagina besando y metiendome su legua, me excito
mucho, estaba a punto de volverme loca de tanto gusto que me daba mi papa,
imaginen, mi padre que dio su parte de con su semillita, para que yo
naciera, en ese momento el me estaba dando un tremenda mamada que me estaba
volviendo loca de gusto, empece a gemir decir mas tonterías , MMMAASSSSSS,
SIGUEEEEE NO TE DETENGASSSSSSSS ME ESTAS DANDO MCUHO GUSTOOOOOOOOOO, DIOS
PAPA SOY TU HIJA UNAAAAAAA PUTAAAAAAAAAAAA, DIOSSSSSSSSSS YA NO PUEDO, QUE
PASAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA, SIENTO ALGOOOOOOOOOOOOOOO, DIOSSS,
YAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA YAAAAAAAAAAAAAAA
NOOOOOOOOOOOOOOO,AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH,  me vine por primera vez
un intenso orgasmos, que no podía con mi misma, estaba en el punto del
delirio, dios que ricura, que ricooo , solo en plasmar estas letras en mi
relato, ya estoy toda húmeda de recordar el momento.
Todavía no pasaba nada mas serio entre los dos y ya había tenido un orgasmo
tan intenso que no supe si había sido solo uno a varios a la vez, mi propio
padre mi progenitor, el que con su semilla mi dio vida estaba dan dome el
gusto mas grande de mi vida, para muchas o muchos me imagino que esto es
aberrante, pero como se sentirían ustedes de ver a la persona que mas
quieren irse consumiendo por la perdida de su pareja y mas por el modo que
la perdió, por otro, el siempre me dijo que tenia un gran parecido a mi mama
y ser yo la que le sacie en sus deseos sexuales y sentirme su mujer como
en muchos relatos que e leído en estas ricas paginas.
Estaba a punto de caer desmayada de el orgasmo que mi propio padre me había
hecho llegar, me quede cansada, sin decir nada mi padre viendo me a mi
rostro, sin aviso alguno se paro, viendolo con su tremenda virilidad,  y con
sus manos me separo las piernas comprendí de inmediato que ya venia la hora
de consumir nuestro acto final,  mi cuerpo empezó a temblar, no era frío,
era la emoción de poder por primera vez sentirme poseída,  tampoco, el hecho
de que iba a perder la virginidad, ya que ni eso lo tenia en mente, no tenia
ni idea de que fuera a pasar, solo de pensar que como en muchas fotos,
lecturas, solo iba ser penetrada por el ser que mas amo mi padre.
El tenia una tremenda erección se veía grande su pene al principio yo misma
dude si en verdad el no me lastimaría, se fue acostando y guiando su
tremenda protuberancia a  mi vaginita, sentí como por primera vez su
tremenda cabeza de su pene pegaba en los labios de mi vagina, dio un
pequeñito empujoncito y desapareció si cabecita en mis pliegues, yo me quede
muy quietecita levantaba mi cabeza para no perder detalle de mi primera vez,
a pesar de mi nerviosismo, me encontraba súper mojada de mi vaginita, al
notar que su glande o cabeza de su pene de mi papa entraba sin dificultad,
gemí de una forma que hice que mi papa me mirara a mi rostro, ya que al
igual que yo estaba observando como me iba penetrando, con su gran pene,
dije un AAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH, MMMMMMMMMMMMMMM, el desconcertado me dijo que
si me dolía le dije que no, que el prosiguiera, el me miro de frente, se
acostó un poco mas sin que me penetrara, muy quedito, mi dijo a mi oído, MI
AMOR, TE VA DOLER UN POQUITO, PERO ES SOLO UN MOMENTO. ME DIO UN BESO EN MI
BOCA MUY TIERNAMENTE, y sin que me diera tiempo a que reaccionara dio un
empujón fuerte y certero, solo dije HAAAAAAAYYYYYYYYYYYYYYYY, SACALO, ME
DUELEEEEE SACALLLOO HAYYYYYYYYY, y me empezaron a brotar lagrimas del dolor
tan intenso en mi vientre, dios solo en mi mente era lo que me salía, trate
de muchas formas de zafarme de mi papa lo empujaba con mis mismas piernas,
le pegaba en su espalda con mis manos, y el no se quitaba, era un dolor muy
intenso, no sabría como describirlo, ahorita que estoy escribiendo  recordé
un coacción en que a una mariposa le clave un alfiler, ella aleteaba con
gran hincistencia intentando de escapar pensadolo yo parecía esa mariposa,
que estaba ensartada en un gran palo y que no podía zafarme por mas intentos
que hacia, me sentía agobiada, y no dejaba de llorara le rogaba lo
amenazaba, le decía que tuviera compasión por su hija, yo creo que pensó
ahora si mi hija jajajajajajaja, pero el se mantuvo en esa posición, no
hacia ningún movimiento solo se quedo desde su estocada ahí, sin moverse,
solo se movió dos veces y solo como para reafirmar si ya había cumplido con
su cometido, el sabia que desde la primera estocada el ya había cumplido, ya
le había entregado mi virginidad al ser que mas amaba en mi vida, mi PADRE.
Empezó a moverse poco a poco el sabia que todavía sentía algo de dolor, ya
que me quejaba débilmente, me sentía como derrotada aunque feliz, y no
sabiendo porque esa felicidad en ese momento, después comprendí porque, los
movimientos fueron cada vez mas rápidos es decir de lentos empezaron a subir
de intensidad, el dolor aunque persistía débilmente todavía, empezaba a
sentir un cosquilleo en mi cuerpo, así como cuando mi padre empezó
haciendome oral, pero ese cosquilleo empezó a ser cada vez mas intenso, era
como cosquillas y a la vez escalofríos, no se como explicarlo, y los gemidos
de mi boca empezaron a surgir, MMMMMMMMMMM., MASS DURO, NOOOOO PARES
PAPASITOOOOOOOOOO, ME ESTA GUSTANDO, DE REPeNTE ENTRE LAS METIDAS SURGUIA UN
POQUITO DE DOLOR, HAAAAAYYYY, EL PROCUPADO SE PARABA UN MOMENTO me miraba yo
solo mirando casi le decía que siguiera, sin decir nada seguía metiendomelo
de repente muy rápido y de repente muy  lento uyyyyyy, no saben que rico, me
sentía de nuevo desfallecer, tenia ganas de llorara, gritar, no se decir
muchas cosas, pero no dejaba de gemir, DIOSSSSSSSSS, NOOOOOOOOPARESSSSSSS
ESTOY SINTIENDOOOOOOOOOMUYYYYY RICOOOO AAAAAAAHHHHHHHHH, UUUUYYYYYYY
MASSSSS, SIIII MASSSSS YAAAA YYAAAA NNOOO DIOSSSS SII MASSSS YYYYAAAAA
AHHHHHHHHHHHHH HAAAAAAAAAAAYYYYYYY. MMMMMMMMMMM QUE PASAAAA MASSSSS NO
PAREESSSS  me estaba viniendo por una segunda coacción pero esta vez siendo
fornicada ( o cogida, como lo quieran que lo diga) por mi papa, al darse
cuanta de eso empezó a una saque y metida mas rápida, ya no podía sentía
súper rico, me estaba, ya al punto de la locura, el me lo metía mas fuerte
sentía como si su pene me pegara en lo mas profundo de mi, esa sensación de
golpeteo me hacia mas dichosa y me excitaba mucho mas, ya en un alarido le
dije YYYYYAAAAAAAAAAAAAAAAA, NOOOO PUUUUUUUUUUUUUEDOOOOOOO
MASSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS AAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH,
DIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
YYYYYYYYYYYYYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAPAAAAAAAAPAAA, ME
VENGOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO AAAAHHHHHHHHHHHHHHHH, SOOYYYYYYYYYYYYYYY
TODAAAAA TUYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA.
Y quede desfallecida parecía que estaba muerta pero el no dejaba de estarce
moviendo y seguía metiendolo lo mas fuerte que el podía sentía que de nuevo
mi cuerpo empezaba a sentir de nuevo las sensaciones de ese ratito, y
empezaba a reaccionar, gemía y medio abría mis ojos ya que por la intensidad
de esa rato de mis orgasmos, quede desfallecida y cansada, pero entre
abiertos y cerrados empece a ver que mi papa, seguía en su labor el seguía
metiendomelo no paraba, de repente sentí que su pene se tensaba dentro de mi
, no entendía y el momento en que yo volvía a sentir un orgasmo nuevo, sentí
el chorro de agüita calientita dentro de miiii, provoco que mi orgasmo fuera
mas prolongado y fuerte, grite con todas mis ganas no se si me escucharon en
la otra casa de los vecinos o en la calle, pero fue  algo
indescriptible,HHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH
HAAAAAAAAAYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHDIOSSSSSSSSSSSSSSNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNOOOOOOOOOOOOOPUUUUUUUUUUEEEEEDOOOOOOOMAASSSSSSSSSYYYYYYYYYYYYYYYYYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAy
se vino abajo quedando arriba de mi no sentí ni su peso de su cuerpo, y solo
quedamos dormidos o somnolientos sentía su respiración al igual que la mía
era intensa estaba agotada, mi pobre padre también, mi vaginita todavía
tenia dentro de ella su flácido pene y chorreando de un liquido blanco, pero
con rastros de sangre, era el precio de mi virginidad, ahí estaba el sello
de que estaba regalando le al ser mas querido de mi vida lo mas preciado de
mi, mi VIRGINIDAD, nos quedamos acostados muy abrazaditos su pene se salió
de mi vagina y de ella empezaron a brotar mas líquidos, no nos movimos, nos
quedamos así el me abrazo y me beso yo con una alegría le recibí su beso, y
le correspondí.
El tiempo se nos fue como agua, ni me acuerdo a que ahora empezamos ni a que
hora acabamos solo el tiempo dirá, pero cuando yo desperté mi padre estaba
todavía junto a mi, pero acarician dome mi pelo ya despierto como cuando era
mas chiquita, cuidando mi sueño, me medio levante y le di un gran beso el
busco mi lengua y nos fundimos los dos en un gran beso, de nuevo nos
excitamos y empezamos a acariciarnos el me beso con mas intensidad boca,
cuello, orejitas, espalda, mi colita, terminando en besarme mi vaginita que
todavía tenia vestigios de la noche, se paro mi papa su pene ya estaba
parado, y me lo fue metiendo no tuvo dificultad alguna ya que, estaba
lubricada por el semen que todavía tenia de la noche y de la excitación del
momento, empezó a metermelo y a sacarmelo al principio lentamente y de
repente a hacerlo mas intenso, hasta que me empezó a sacar gemidos y gritos,
MASSSSS MASSSS YAAAAAAA, NO PAREESSSS PAPITOOOOO NO PARESSSS METEMELO
TODAAAAAAA SOY TODA TUYAAAAA, SIN SABER LO QUE DIJE,ME SALIO ALGO QUE A MI
PAPA LE PROVOCO YO CREO MAS EXCITACIÓN YA QUE FUE MAS DURO EN SUS METIDAS, Y
FUE QUE LE DIJE QUE NO DEJARA DE METERMELO SOOYYY SOY MUJERRR DE AHORA EN
ADELANTE, no permitiré que le falte una relación, y que estaría a toda
disposición para solo el, ME VENGOOOOOOOOPAAAAAPAAAAAAAAAAAAMEVENGOOOOO DE
NUEVVOOOOOOOOYAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHOOHHHHHHHHHH
YAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHME VEEEEENGOOOOOOOOOOOSOYY TUYAAAA NO ME DEJESSSSS
YAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAASIIIIIIIIII MMMMMMMMMMMMMMMMMM, termine en otro
orgasmos y sentí que el me inundo por dentro nuevamente, así quedamos los
dos juntos por una hora no nos movimos, me levante y le dije que le iba
hacer un rico desayuno así fue me puse su bata y me fui a la cocina a
prepara un suculento desayuno para los dos, llego solo en calzones a la
cocina y nos dispusimos a desayunar, después el me dijo que fuéramos a
bañarnos nos bañamos juntos y no desperdiciamos el momento en el baño por
tercera vez en pocas horas tuvimos de nuevo sexo muy intenso, de mil formas.
Ya por la tarde los dos bien vestiditos, me dijo que teníamos que ir atraer
a mis hermanos, a casa de su hermana, el como yo estábamos muy ojerosos y
con una carita que pareciera que hubieramos tenido una gran parranda, por la
noche, como había tiempo nos dimos unos horitas de dormir, el se levanto y
dijo ya es hora mi amor vamos por lo niños.
Me encanto esa forma de despertar me sentí su mujer, su esposa, su amante,
me sentí importante para el, le di un beso y nos abrazamos y nos dispusimos
a salir por los niños, parecíamos una pareja que iba por sus hijos, me sentí
así.
Ya de regreso no dejábamos de mirarnos mis hermanos se quedaron dormidos
atrás de el asiento, y al darme cuanta de eso me acerque a mi papa y le
plante un beso en su boca el se sorprendió de esto, y sonrío, y se haserco
también a mi para corresponder ese beso, lo tome de las manos, y el gustoso
hasta llegar a la casa.
Pasaron los días, sin mas, en momentos en que nos encontrábamos solo cuando
mis hermanos se iba a la escuela teníamos nuestros momento para los dos, ya
estábamos viviendo como un matrimonio en que solo esperábamos la salida de
los niños para tener sexo, a los dos meses me sentí algo mal, me sentía con
nauseas, y vomite varias veces, llego mi papa de trabajar en la noche y mis
hermanos lo interceptaron, y le dijeron que estaba asustados que yo me
sentía muy mal que estaba vomitando, con ojos llorosos sin saber que pasaba
ellos estaba súper asustado, yo solo le dije a mi papa que seguro me había
hecho mal los camarones que habíamos comido un día antes, pero el solo
nombrar camarones me dio un asco que termine vomitando en el baño, el se
asusto, y dijo que mejor íbamos al doctor hizo una llamada y nos dispusimos
a salir todos, paso a la casa de su hermana y dejo a mis hermanos, el estaba
serio, al parecer el sabia que pasaba, me hizo un pregunta, te bajo tu regla
el mes pasado, yo le dije que si pero que muy poquita descarga tuve casi no
me salió nada, me dijo sabes hija, por tantas cosas sin pensarlo, al parecer
sin habernos prevenidos, creo que te embarace, tiene todos los síntomas de
una mujer embarazada, me quede paralizada el se hizo a lado de la calle y
nos quedamos viendo, que habíamos hecho como adolescentes tontos solo nos
dejamos llevar, y no tuvimos precauciones y ahora estaba las consecuencias,
llore ya no supe porque razón, pero llore mucho, pensé que mi vida estaba
terminada, se que a la vez tenia mucha alegría ya que tenia en mi vientre el
producto de un amor  prohibido pero de todas formas de un amor profundo
entre un hombre y una mujer, planeamos que íbamos a decirle al doctor, y
pues llegamos al consultorio, ahí me reviso, me hizo una prueba y en efecto
salí positiva, mi papa hizo un gesto de enojo, bueno ya planeado, el doctor
calman dolo y diciendo le que muchas veces los adolescentes hacen cosas sin
pensar y que esto es el resultado.
Pero que lo lleváramos bien que ya no se podía hacer nada solo si el
muchacho se haga responsable de esto y si no que le quedaba solo apoyarla,
el solo acertó a lo que dijo el doctor, y creo que nos creyó en todo.
Al ir con mis hermanos en el carro todos estábamos muy callados mi hermano
me imagino con preocupación nos pregunto que tenia, mi papa voltio y el
mismo contesto, le dijo que iba a tener un sobrinito, mi hermano sabia
perfectamente que era eso, el solo hizo como un gesto de enojo, y pues me
pregunto si estaba embarazada, a que yo le confirme que era así. Todo el
camino hasta llegar a la casa todos estábamos en un tremendo silencio, no
dijimos nada y solo nos limitamos hacer nuestras cosas sin decir nada, bueno
mi papa y yo nos mirábamos lo notaba a el en cierta forma procupado pero
como feliz.
De ahí nuestras vidas cambiaran mucho, en algunos meses se me empezó a notar
mi pancita mi papa hablo con sus hermanos diciendo les las mentiras que ya
habíamos planeado sobre nuestro progenitor, ellos creyeron y pues también
les informo que para evitar habladurías y problemas para mi, íbamos a
cambiarnos de domicilio, que al principio mis tíos no les pareció muy buena
idea, pero era una decisión de nosotros, le agradecí ese detalle de mi papa
para mi. Mi embarazo no fue complicado a pesar de mi edad, fue un embarazo
muy bien llevado, y pues me sentía feliz, como iba creciendo mi pancita y
sentía a mi hijo dentro de mi, entre mi papa y yo seguimos con nuestra vida
marital, cuando mis hermanos se iba a la escuela o los llevaba a la casa de
mi tía, pues nosotros teníamos nuestro tiempo para tener nuestras relación,
el tener sexo con mi padre embarazada no se si es morbo pero lo sentí muy
rico me gustaba y le agradecía que el no me dejara como a muchas mujeres que
en todo ese tiempo ni las tocan.
Por suerte ya estaba a finales de la escuela, el próximo ciclo escolar
entraba ala preparatoria, y ya no había problema por la secundaria, salí de
la escuela con buenas calificaciones y entre a la prepa  que quería que
quedaba cercas de mi casa.
Me inscribí, pero por mi embarazo no pude terminar mi primer semestre, pero
ya en este momento que estoy terminado el relato ya nació mi lindo hijo es
un hombrecito muy lindo y mi padre como yo nos sentimos felices de el, el y
yo vivimos y seguimos en lo nuestro y lo prometido, voy a ser su mujer, su
esposa, amante, para que el disponga de mi en todo lo que quiera.
Es lo que les puedo relatar de nuestra vida entre mi padre y yo, si se han
dado cuanta no e mencionado para nada mi nombre ni la de mi papa como
hermanos, y lo hecho para evitar que alguna persona por casualidad sepa
quien somos, les agradecería sus comentarios, y disculpen que solo quiera
tener contacto con mujeres, no se también forma e que demuestren que en
realidad son ellas. Disculpen mis condiciones pero mi situación creo que es
algo delicada para que alguien me haga pasar una mala jugada. Y MIL
DISCULPAS SI TENGO MALA ORTOGRAFIA COMO DIcCION, PERO NO TENGO COSTUMBRE A
ESCRIBIR MUCHO SOLO ME DEJE LLEVAR POR MIS SENTIMIENTOS  AL ESCRIBIR ESTAS
LENTRAS

ESCRIBEME SE ERES MUJER Y QUE TENGAS MICROFONO ME ENCANTARIA PLATICAR CONTIGO A yolandasotor@hotmail.com perdon solo mujeres

Mi Familia III

Sábado, enero 31st, 2009

En el último relato conté como me separaron de pronto del lado de mi padre, ya que la puta de mi madre se fue a vivir con un hombre adinerado y me llevó con ella, alejándome de mi máxima felicidad.

Pasaron más de siete meses, y ni una noticia de mi padre, por ahí pude escuchar que mi madre trataba de sacarle una firma y que él no se la entregaba, pero nada más, mientras yo vivía vigilada.
La nueva casa, perteneciente al “protector” de mi madre, era una verdadera mansión, no faltaba nada, pero yo me aburría frecuentemente, y como no estaba acostumbrada a tener amistades no podía salir ni hacer nada fuera de lo común. Pero yo estaba decidida a recuperar a mi papito, y lo haría como fuera.
El amante de mi madre continuamente trataba de congraciarse conmigo y yo siempre lo rechazaba en forma violenta, mi madre se enfadaba conmigo y prácticamente desde que habíamos salido de nuestro hogar que ya ni siquiera hablábamos tres palabras sin gritarnos, ella había optado por ignorarme, y salía todos los días de paseo, de compras, de peluquero y quien sabe que otras cosas mas con sus nuevas amistades. En tanto que su nuevo amor pasaba las tardes en casa trabajando en su despacho.
Y entonces se me ocurrió, si me ganaba el afecto de este hombre, quizás lograría que me permitieran ver a mi papito nuevamente, y entonces comencé a planear formas de ganar su cariño y atención. Después de todo, esta no sería ni la primera ni la última vez que le quitaría la atención de un hombre a la puta de mi madre.
Un día, en que le encontré trabajando solo en su despacho entre despreocupadamente y me senté en uno de los sofá de la habitación, inmediatamente él se acerco y solícitamente me preguntó -¿Cómo estás?, pareces algo triste, ¿necesitas alguna cosa?- yo lo mire con cara de tristeza, con ojos vidriosos y casi a punto de llorar dije – Si, necesito a mi padre, le echo de menos, y él es el único que puede entenderme- Él sonrió intentando hacerse el simpático y dijo – Pero yo puedo entenderte también, no es que quiera reemplazar a tu padre, pero puedo ser tu amigo, y si quieres, puedes confiar en mí también. Te prometo que lo que me digas quedara en secreto, ni tu madre lo sabrá.- Le hice una tímida sonrisa, pero por dentro estaba a punto de estallar en carcajadas, todo iba saliendo bien.
Le conté una mentira, le dije que me estaba yendo pésimo en matemáticas, que estaba reprobando y que mi madre me mataría si llegaba a saberlo, y él en seguida se ofreció para enseñarme todos los días durante las horas que mi madre no estaba en casa, sonreí agradecida y le abracé colgándomele al cuello, lo pille de sorpresa, pero me estrecho hacia él y entonces noté que su respiración cambió, me separé de él con una enorme sonrisa y me fui con la certeza de que todo iba mejor de lo que esperaba.
Al otro día, puntualmente me presenté en su despacho aun vestida de colegial, con falda corta de pliegues, blusa blanca y corbata un poco suelta, pero con pantis blancas, aun no era tiempo de dar el golpe, así que no había necesidad de mas. Me enseño normalmente y yo intente parecer lo mas ignorante posible, pero durante toda la clase lo miraba a veces con ojos inocentes, a veces provocadores, jugaba con el lápiz entre mis labios, y finalmente, cuando la clase terminó, lo volví a abrazar, esta vez mas apegada, más tiempo, y entonces lo confirmé, mi cercanía lo excitaba, y eso lo aprovecharía al máximo. Así seguí durante algunos días más.
Entonces, luego de una semana más o menos, fui sin las pantis, sin brasier y con el colaless más pequeño que tenía, me presenté puntual y la clase continuó como el día anterior, pero era obvio que él no dejaba de ver mis pechos, entonces, a mitad de está le interrumpí, y le dije otra vez con ojos llorosos –Mi madre no me comprende, no me deja tener novio, ni amigos, y yo quiero conocer de esas cosas, mi madre no quiere hablarme de eso, y mi padre ya no está, me siento muy triste, lloro todos los días, estoy empezando a pensar que ella no me quiere para nada ¿puedes ayudarme?- el pobre hombre me miró sorprendido y preocupado, se sentó en el sofá y me dijo –Tu madre te ama mucho, pero el asunto con tu papá esta complicado y tu no la ayudas con tu actitud, deberías ser mas amable con ella y entonces quizás te deje ver a tu papá un ratito, claro que vigilada- Yo me molesté mucho por esto último, pero me controlé y le sonreí, diciendo –Creo que te juzgué mal, eres un hombre muy bueno- le abrace y simulé caer sobre él a causa de la posición forzada, quedando sentada, sin soltarme de su cuello puse mi cabeza junto a su cuello y le respiraba en el oído, con voz pastosa dije –Mi papá es un hombre bueno como tú, estoy segura que si pudiese hablar con él, sobre ti y sobre mi madre, el daría su firma y todo esto se terminaría, el me quiere mucho, y debe estar preocupado por mí, pero para eso debería verlo a solas, sin restricciones, para convencerlo.-
El amante de mi madre me abrazó tímidamente sin saber mucho donde poner sus manos, (era evidente que le causaba nerviosismo), y empezó a acariciarme primero la espalda con la mano izquierda y con la derecha las canillas, luego las rodillas, luego su mano izquierda bajo un poco por mi espalda hasta mi cintura que tocaba ligeramente, su mano derecha empezó a tocar mis muslos –¿Y qué estarías dispuesta a hacer para ver a tu papá?- yo levanté mi cara con una sonrisa y le besé en la cara durante un buen rato, luego más cerca de su oído, luego en el cuello, y mientras hacía eso, le decía lo bien que me portaría con mi madre, que sería la mejor hija, que haría lo que ellos me dijeran y que lo querría mucho y que haría lo que él quisiera, mientras esto pasaba, el había metido su mano izquierda bajo mi blusa y tocaba mi espalda, su mano derecha acariciaba delicadamente mis muslos hasta llegar a mi entrepierna. Entonces me dijo -Si yo te prometo que haré que pronto hables con tu padre, ¿guardarás en secreto todo lo que hagamos y hablemos hoy?-, yo le susurre al oído, -por supuesto, tu guardas mis secretos, yo guardo los tuyos, pero si tu logras que yo pueda ver a mi padre pronto, haré todo lo que quieras, obedientemente- luego su mano izquierda comenzó a tocar mi pecho izquierdo amasándolo, y luego empezó a excitarme frotando mi pezón, mientras su otra mano tocaba mi vagina que estaba llenándose de líquidos, yo estaba excitadísima, me sentía a mil, pero simulaba diciéndole -¿Qué me pasa?, ¿por qué esto me gusta tanto?, -él siguió sobándome y entonces yo no pude más, comencé a gozar como no lo había hecho durante mucho tiempo.
Me parecía increíble, no me había imaginado nunca que disfrutaría de esos placeres nuevamente con otro hombre que no fuera mi padre. Me acostó en su escritorio y sacó mis bragas, me abrió las piernas y comenzó a lamer mi rajita y a excitar mi clítoris. Así estuvimos mucho tiempo, y yo me fui una y otra y otra vez.
Abrió mi camisa, me tomó en brazos y me llevo nuevamente al sofá y mientras me chupaba los pechos seguía excitándome con su manoseo, luego sacó su pene, un pene muy delgado pero muy, muy largo, absolutamente erecto y algo curvo lo puso en mi entrepierna sin introducirlo y me giró sobre él, yo apreté con mis piernas y mi vagina su largo miembro, me ordeno comenzar a moverme, mientras con sus manos me tocaba los pechos y se dio una gran pajeada con mi cuerpo, con decir que fácilmente el pedazo de su órgano que salía por atrás de mi trasero servía para que otra mujer se pusiera detrás y disfrutara. Me ordenó que gimiera y pidiera más, me ordeno que lo llamara por su nombre que le rogara para que me quitara la virginidad, en ese momento temí que lo hiciera, pero seguí adelante rogándole mientras me sacudía sobre él como desesperada.
Todo terminó con una gran explosión de semen que cayó en mi espalda, pelo y sofá, luego de eso me besó en la boca, y me dijo que esa era la primera clase de amor que me daría, y que lo haríamos todos los días después de matemáticas, yo sonreí y me fui a bañar.
Desde ese entonces las clases de matemáticas en realidad quedaron de lado, al hombre le gustaba la rutina, así que sagradamente a la misma hora llegaba a su despacho, me sentaba en su escritorio y le abría mis piernas para que me lamiera la rajita y me pusiera a disfrutar, luego me desnudaba y se pajeaba entre mis piernas.
Luego de un par de semanas, pude ver nuevamente a mi papito, brevemente. Se me permitió ir a casa durante la mañana del domingo, a almorzar, pero mi querido padre me tenía preparada una sorpresa, había arreglado mi habitación con una cama matrimonial nueva, toda la habitación estaba rodeada de velas, había espejos en algunas paredes y en techo. No perdimos el tiempo, apenas crucé el umbral me colgué de su cuello besándolo sin parar, mientras él me arrancaba la ropa con desesperación, su pene estaba erecto desde antes que me aferrara a él, me acostó en la cama, se sacó la camisa y me besó el cuerpo, me lamio la vagina, me hizo explotar de placer, yo gemía y gritaba, luego sacó su enorme verga y comencé a comérsela, el cerraba sus hermosos ojos y jadeaba de placer, después de un buen rato su semen bañó mi boca y chorreo por las comisuras de mis labios, y luego me penetró por el ano y se vació dentro de mí otra vez. Yo gritaba de alegría, sin temor a que me escucharan, ya que estábamos solos, y yo era la dueña absoluta de ese hombre y de todo el lugar. Todo fue intenso, fuerte, duro, y exquisito. Ese mismo lunes firmo el divorcio de mi madre.
Entonces durante mí sesión diaria de “matemáticas” con el amante de mi madre, me dio la noticia de que podría pasar los fines de semana de sábado a domingo con mi querido papito.
Al fin conseguí lo que quería y además tenía placer junto con eso, pero era algo que yo sabía que no le gustaría saber a mi papito y eso me molestaba mucho. Sin embargo me decidí a disfrutarlo, y si podía lograr más libertades, entonces no estaba mal que siguiera con esto, o al menos… eso creía.

Verónika.

Sola con mi padrastro

Lunes, enero 19th, 2009

Hola, como estan, soy Maria, no se si se acuerden de mi. Pero espro que si

Bueno, lo que les voy a contar en esta ocacion es algo que me ocurrio cuando tenia 15 a punto de cumplir los 16. Mis papas se separaron desde hace tiempo y por eso vivia a veces con mi papa, a veces con mi mama quien ya se habia conseguido un sustituto: Juan; un hombre de 1.90 metros, cuerpo un poco atlético, guapo, ojos azules, moreno, buno, un sueño.

Ya habia acabado la secundaria, estaba de vacaciones, asi que mi mama me pide que me quede a vicir con ella unas cuantas semanas y yo acepte.

Al principio este Juan me hablaba con toda amabilidad, naturalidad, hasta que un dia sali de la ducha solo con una toallita para que cubriera parte de mi cuerpo y al caminar por el pasillo me encontre a Juan, que con cara de sorpresa y admiracion. De ahí sabia que podia ser mio.

Un dia mama me dijo que iba a ir al super, que juan llegaria antes que ella para que comiéramos y no la esperaramos. Entonces me meti a bañar para ponerme algo sexy para Juan, pero cuando me estaba dando la ducha llego el. Desde la puerta me pregunto que que estaba haciendo y le dije que me estaba bañando. En eso oigo que sube rapido las escaleras para llegar afuera del baño . En eso entra según para lavarse la cara, pero vi como me veia atravez de un vidrio semitransparente que divide el baño. Asi que me enjuagaba mas sensual para que el me viera, agarraba mis senos, los masajeaba. Cuando termine de ducharme igual que siempre me puse mi toallita que cubrían la mitad de mis senos y baje a la sala en donde el estaba viendo la tele.

En eso me siento a su lado y cruce las piernas  en eso veo que sus ojos se dirijen directamente hacia mis piernasy un poco mas arriba. El un poco nervioso se pone a platicar conmigo, Asi que después de charlar un rato me levanto para ir a la cocina, pero cundo me levanto hago como que se cayo la toalla y me quedo completamente desnuda. El un poco sonrojado me pasa mi toallita y le digo:

-Porque no me ves??

En eso se queda viendo mis senos y le pregunto

-Te gustan?

-Me encantan

-Tocalos

Entonces el me empiezo a tocar mis pezones que enseguida se pusieron durosy me dice

-No sabes, desde cuando te queria coger

-y que esperas??

En eso me llevo a mi habitación, me puso en la cama y se desnudo. Cuando vi ya tenia una enorme erección. Y me pidio que le hiciera una rusa, ya que tenia unos senos bastante grandes y ricos para mi edad asi que accedi.

Ya cuando se venia me dijo:

-Me quiero venir en tu boquita

-Encantada

Asi que abri mi boca y me hecho todo su semen. Cuando termino estaba recargand su pene en mis senos. Yo sentia riquísimo. Entonces me anuncio que me iba a penetrar. Entonces abri mis piernas y deje que me lo metiera todo aunque sintiera un poco de dolor por su tamaño, pero tambien disfrutaba de lo lindo.

Cuando terminamos de hacerlo como otras 3 veces nos prometimos que cuando me quedara con ellos que hariamos el amor como locos estando solos.

Espero que me escriban : mariacosita_13@hotmail.com

Y ya conéctense jeje

Besos

Maria

Mi hija y yo somos amantes (100% real)

Martes, enero 6th, 2009

Hola a todos, me he decidido a escribir despues de 2 años de estar leyendo los relatos de esta pagina. Comence a leerlos por que me pasaron cosas en mi vida con mi hija y quise averiguar si esto era comun o no, creo que la mayoria de los que escriben en esta pagina y en casi todas las paginas de relatos son falsas, OJO! pero no por eso malas o sin valor, eso hizo que dudara en escribir mi experiencia, pero con el tiempo me decidi a compartir con ustedes todo lo que estoy experimentando. Debo advertir primero al hipotetico lector o lectora de estas lineas, que este es un relato 100% autentico, que no solo me paso, sino que me esta pasando y del cual me siento como en un sueño.

Comencemos, tengo 33 años y me llamo John, vivo en Caracas, Venezuela y soy profesional financiero, mi vida es comun, nada extraordinario. tengo un hogar, carro, viajes de vez en cuando, una cena o una fiesta algun fin de semana, etc, osea, una vida como la de cualquiera, sexualmente me inicie muy joven, siempre me han atraido las mujeres y he tenido diversas parejas pero no me considero un playboy ni nada parecido, soy de mente liberal, el sexo es algo natural y bello, diria que no soy tradicional. Me case hace 11 años y el año pasado me separe, la vida me regalo una belleza de niña, se llama Gabriela, este año esta cumpliendo 11 años, es mi hija querida, mi ex-esposa y yo terminamos la relacion amigablemente y entendimos que por el bien de la niña lo mejor era seguir siendo amigos y alternar los fines de semana las salidas y los viajes, uno ella y otro yo.

Mi hija siempre ha sido super pegada conmigo, todo el mundo siempre comento que era una obsesionada con su papa, y debo admitir que no era mentira. Pero la verdad es que era reciproco, mi hija se convirtio en lo mas importante de mi vida y debido a que siempre he sido un papa comprensivo y algo consentidor, hizo que entre nosotros creciera una intimidad u una confianza pocas veces vista entre padre e hija.

Desde chiquita se perfilo que Gabriela seria una niña muy bonita, y no era orgullo de padres, es que la verdad todo el mundo lo decia, inclusive nos llamaron para hacer casting de comerciales. Ella es pelo cataño, con la cara linda y ya a los 9 años tenia figura de mujercita, con un traserito super atractivo y los senitos ya le estaban saliendo. Yo nunca la vi con ojos que no fueran de padre, pero cuando saliamos a comprarle ropa me daba cuenta que mi bebe ya no era tan bebe y se estaba transformando en una mujercita.

En fin, como digo, nuestra relacion transcurrio bastante normal, hasta hace año y medio, gabriela tenia 9 años y medio, en nuestro edificio tenemos una gran picina y siempre bajabamos los fines de semana o alguna tarde de vacaciones, tomabamos sol y nos bañabamos un rato. Una tarde de vacaciones escolares, que aqui en Venezuela es entre Julio y Septiembre, sali temprano del trabajo y cuando llegue al apartamento me dijo la chica de servicio que la niña habia bajado a bañarse, aproveche y me cambie, bajando para relajarme un rato y nadar algo. Cuendo llegue a la picina, no encontre a Gabriela por ninguna parte, lo cual me extraño y hasta me preocupo un poco, sin querer darle mas importancia de la que seguro tenia, la espere e imagine que estaba buscando algo al apartamento de una de las amiguitas que siempre la acompañaban. Pasado un rato y al ver que no volvia, me levante y fui donde el vigilante, el cual me dijo que la niña la habia visto pero que tenia rato que no estaba por ahi, ya un poco mas angustiado comence a llamarla a su telefono celular cuando por fin me atendio, le pregunte donde estaba y aunque le senti la voz un poco altereda me dijo que estaba en casa de Adriana, una amiguita de piso 5 y que ya bajaban. Eso por supuesto me tranquilizo y a los 5 minutos ya estaban abajo, llegaron de los mas normal y se pusieron a jugar y a bañarse. Siempre pense que Adriana, que tenia casi 12 años, era un poco mayor para andar con mi hija, pero nunca le di la importancia requerida, ademas como ya he dicho, siempre he sido tranquilo y pense que Adriana le encantaria andar con la mia ya que era muy madura para su edad.

Ese fin de semana mi esposa tenia que irse para panama a un viaje de su trabajo y me quedaria con la niña, lo que era una dicha para mi porque siempre la pasabamos mejor solos que con su mama. Planificamos mil cosas que hacer, salir a comer, cine, etc, El vienes en la noche, una vez que el taxi busco a mis esposa para llevarla al aeropuerto, nos pusimos a ver Tv, me servi un Whisky como normalmente hago los fines de semana aunque soy tomador ocacional y jamas se me pasan los tragos, siempre he sido muy cuidadoso con eso. Estabamos en el mueble como siempre, ella recostada de mi y yo haciendole caricias de lo mas inocente en el pelo,en un momento como a las 9 de la noche veo que Gabriela va al baño y me quedo esperandola por que queriamos ver una pelicula de DVD, asi paso un rato y como veo que no vuelve, la busco al baño por que pense que se sentia mal, cual es mi sorpresa cuando la veo, acostada en su cama tocandose su vaginita con una mano y la otra tocandose lo pezoncitos, realmente debo admitir que fue una gran sorpresa y me quede paralizado, yo sabia que ella conocia mucho sobre sexo, ya habiamos hablado de eso, y como ya he dicho, soy muy liberal de pensamiento y creo que el sexo y la desnudez son totalmente naturales, pero jamas me imagine que a su edad ya queria experimentar por si misma. Fui muy delicado y aunque me escondi un poco pude observarla un rato, y ahi esta el detalle, analizando con el paso de los meses, ese fue el momento clave, porque si era mi propia hija la que lo hacia no me retire y la deje en su intimidad?, por que me tuve que quedar viendola y hasta debo recononocer que me quede absorto mirando como se frotaba con la mano y senti que me excitaba?, nunca podre responder, tampoco estoy arrepentido, y se que muchos me juzgaran, pero de verdad que me alegra haberlo hecho.

Cuendo vi que tenia rato me retire y me fui a esperarla en el sillon, volvio a los 10 minutos aproximadamente y se sento a mi lado de lo mas contenta preguntandome si podiamos comenzar a ver la pelicula, asenti y le dimos play al DVD, pero la verdad es que no me podia concentrar, al rato me pare a servirme otro trago y cuando me sente ella me sonrio, la vi mas linda que nunca, ella es muy alta para su edad y me senti muy confuso, mi niña querida experimentaba sexualmente y no solo me gustaba la idea sino que me exitaba!, me senti desfallecer, que hacia?, no podia aguantar la curiosidad y deje que la pelicula corriera un rato, luego le dije que ordenaramos pizza y le encanto por que tenia hambre, paramos la pelicula y llamamos, nos dijeron que ya era tarde y que no la podian llevar, cerramos el telefono y le dije que nos hariamos algo, luego de comer le comente que no la pusieramos todavia, que esperaramos porque queria hablar algo con ella, le propuse que conversaramos de lo que habia hecho ultimamente, y asi, como quien no quiere la cosa, fui tocandole el tema de lo que hacia normalmente con sus amigas en sus casas, en el colegio, ella me respondia de lo mas normal hasta que con toda naturalidad le pregunte si se habia besado con alguien, me miro sorprendida y no abrio su boca para nada, senti que la habia pillado y que estaba llegando al fondo de todo, le volvi a preguntar con toda naturalidad y le prometi, que como siempre, si me decia la verdad, no importa lo que me contara, no me pondria bravo, me miro a los ojos por unos segundos, dudando, y luego hablo, y ustedes mis hipoteticos lectores, ni se imaginan el terremoto que me sacudio con esas palabras.

Me confeso que si, que por curiosidad se habia besado con Adriana, la de piso 5 y que le habia gustado tanto que siempre que decia que bajaba a la picina se iban a su casa, ya que su mama no estaba porque trabajaba y veian unas peliculas donde las parejas se desnudaban y tenian sexo, por supuesto me imagine que habian encontrado pornos de la mama de la niña, le dije que era normal, que no se asustara por contarmelo, cuando vi que se tranquilizo y sonrio, le pregunte que mas hacian, poco a poco fuimos conversando y fue soltandose en su historia, descubri que no solo se besaban, tambien se habian tocado, besado los senos y hasta desnudado para chuparse las vaginitas, yo escuchaba paralizado, no podia salir de mi asombro, esta niña no era para nada la bebe que creiamos, era una maquina de hormonas que destilaba sexo por cada poro, a medida que me lo contaba yo notaba su gusto por rememorarlo y hasta senti que se estaba exitando, por supuesto debo admitir que estaba tan exitado que mi ereccion era enorme, mis caricias hacia ella se habia vuelto ya no paternales, eran sensuales, queria tocarla, tenia un vestidito de pijama que le encantaba, y yo bajaba la mano por su espalda, le tocaba las piernitas, estaba que explotaba pero no me atrevia a avanzar mas alla.

En un momento dado ella me sorpende preguntandome si yo aparte de su mama habia besado y tenido sexo con otra mujer, por supuesto le dije que si, pero antes de conocerla, que luego que me case no le habia sido infiel, una verdad a medias claro, en ese momento se me quedo viendo y se me acerco suavemente, montandose de frente a mi sobre mis piernas, por supuesto inmediatamente me sintio mi pene que estaba durisimo, al sentirlo se quedo quieta y me pregunto, ese es tu pene verdad, lo que estoy sintiendo?, me quede mudo y como a los 20 segundos de silencio le respondi que si, ella se acomodo mas y senti que se cuadraba encima mio para sentirlo directo en su vagina, no dejabamos de mirarnos, directo a los ojos, en ese momento senti que todos esos años de confianza y entendimiento mutuo se habian concentrado en esa mirada, hablabamos sin hablar, nos entendiamos perfectamente, ella sabia lo que queria y tambien sabia que yo queria, y asi, sin darme cuenta le di un beso, al principio fue un beso corto en los labion, se me detuvo el corazon, que estaba haciendo?, estaba loco!!!, pero no escuche de razones, mi conciencia se perdio y comenze a besarla mas apasionadamente, ella no solo respondia sino que fue la primera que saco la legua, tenia experiencia, empujaba sus labios contra los mios mas duro, queria probarlo todo, se sentia desesperada, comenzo a moverse arriba y abajo pasandode mi pene por toda su vaginita a traves de su panty, la empece a acariciar por todas partes y ella a mi, le quite la pijama y me enconte de frente con sus 2 pechitos parados, estaban comenzando a salirles, los chupe demasiado rico, sus pezones paraditos, rosaditos, sentia sus nalgas ente mis manos, la desnude por completo, la bese por todo el cuerpo, baje a su vaginita, no tenia pelitos y la chupe completa, su colita, ella tiene unas nalguitas espectaculares, me sentia delirando, ella luego me dijo que queria verme desnudo, la complaci, y se monto encima de mi pene, asi estuvo un rato, cabalgando, me moria por penetrarla pero sabia que no podia, le haria daño si lo hacia tendria que tener paciencia, la mire a los ojos y le dije que la amaba y ella me beso profundamente diciendome que ella no solo me amaba como papa sino como hombre, en ese momento supe que mi vida cambiaria, nuestra vida cambiaria para siempre, y asi fue.

Esa noche estuvimos horas teniendo sexo, me chupo mi pene por primera vez y lo hizo rico, le faltaba experiencia pero sabiamos que eso el tiempo nos lo daria. Dormimos en mi cama, en la cama que compartia con su mama, asi pasamos un fin de semana espectacular, la relacion seguia como siempre, papa e hija, pero era extraña, si le tenia que reclamar algo le hacia pero me senti incomodo, era como regañar a mi amante, me tranquilice pensando que el tiempo tambien pondria las cosas en su lugar, y a todas estas, me preguntaba una y otra vez, como hariamos para mantener esta relacion?, o se enfriaria una vez que llegara su mama y volviermos a nuestra rutina?.

La respuesta la tuve ahi mismo, sin esperar mucho, una vez que su mama llego y comenzamos nuestra vida “normal” se mantuvo entre nosotros una comunicacion como nunca la tuvimos, nos veiamos y sabiamos que estabamos pensando, nos reiamos tontamente de lo mismo, sonreiamos sin razon, era maravilloso. Cuando la mama se bañaba o estaba en un sitio de la casa que la podiamos oir hablando por telefono o haciendo algo inmediatamente ella corria donde yo estaba y me abrazaba y nos besabamos en la boca y luego cuando sentiamos a su mama se paraba corriendo y riendo, o viendo TV se sentaba en mis piernas y nos exitabamos sin que nadie se diera cuenta, comenzamos un romance que era nuestro mas grande secreto. Asi pasaron meses, de vez en cuando teniamos sexo en la casa cuando nos quedabamos solos. Cuando nos ibamos al cine nos agarrabamos de la mano como cualquier papa e hija pero sabiamos que eramos algo mas que nadie se daba cuenta, eramos amantes. Ella me decia en el oido que deseaba crecer de una vez para poder ser mi novia en la calle y que me podria besar en la boca sin que nadie sospechara. Comenzamos una relacion increible. Yo se que cualquiera podria pensar que exagero, que una niña de 10 años no es tan madura, pero creo que descubri que subestimamos a los niños, ella podria darle lecciones a mas de una persona de como amar.

Todo transcurrio de esta manera hasta hace unos meses cuando mi esposa me sento un dia y me dijo que tenia que hablar algo serio, tenia lagrimas en los ojos, me asuste por que pense que nos habia descubierto, mi sorpresa, no no tanto si soy sincero, es que se queria divorciar, que esta relacion habia muerto hace tiempo y ya no podiamos seguir juntos por que no tenia sentido. Yo lo sabia pero me aferraba a la costumbre, luego de discutirlo y analizar bien todo, llegue a la misma conclusion que ella, el problema era la niña, y ese era un priblema grave, porque yo no me queria separar de ella. Me di cuenta que estaba de verdad enamorado!!!, yo se lo que estan pensando, como se enamora un adulto de una niña de 10 años??, pero es la verdad, es lo que siento. Cuadramos que me mudaria muy cerca y nos alternariamos a la niña, ella pensaba viajar mas a menudo por lo que tendria mucho tiempo a solas con ella, al terminar de hablar senti que era lo mejor, la tendria para mi, solos ella y yo. Cuando le contamos ella ni lloro ni se entristecio, es mas, senti que me miraba de una manera un poco particular, al dia siguiente, estando solos me lo confirmo, estaba feliz de que me separara de su mama, primero por que sabia que lo nuestro no funcionaba y no eramos felices, ella queria lo mejor para su mama y para mi, y segundo porque asi me tenia solo para ella, ahora si podriamos comenzar a ser una pareja.

Ya hemos pasado juntos 7 meses viviendo como pareja, va a cumplir 11 años en pocos meses, algunos dias se queda con su mama y otros conmigo, su mama viaja mucho asi que eso hace que pase mucho tiempo en mi casa, sexualmente hemos compartido muchisimo, ya la penetre y tenemso sexo completo, su amiguita Adriana la unimos a nuestra experiencia y a veces comparte nuestra cama, igual ha traido a la casa algunas amiguitas del colegio a quedarse a una pijamada, y con algunas hemos tenido experiencias increibles, me confeso que se sentia completamente bisexual, que le gustaba mucho las chicas, que le encantaba verme con sus amigas, eso por supuesto lo respete por completo, aunque sea mi hija y mi amante no soy su dueño, inclusive le dije que si queria compartir con otro hombre me dijera y cuadrabamos con alguien, me respondio que si le gustaria probar como algo sexual pero que por los momentos no, o quizas si conociamos una pareja compartiriamos con los 2, bueno ella por que yo soy totalmente hetero, pero podriamos hacer una orgia. Vemos muchas paginas de internet y ella sabe todo sobre sexo, tambien como cuidarse, es la mejor de su clase, nuestrarelacion es muy extraña, es mi hija pero tambien mi pareja. Me pide que conozca chicas y salgamos con ellas para compartir y acostarnos. Tiene un apetito por las mujeres increible, pero al final siempre somos ella y yo, no se que nos deparara el futuro, ella sueña con poder ser mi pareja siempre y para cuando tenga ya edad poder mudarnos a otro pais donde no nos conzcan y comenzar vida de pareja sin ocultarlo. No se si eso sucedera o no, igual siempre sera mi hija y velare por ella. Pero lo mejor es que nos amamos y siento que esto no terminara nunca, mientras tanto chateamos con  parejas y mujeres que le hemos contado nuestra historia, algunos le interesa, otros nos juzgan y a la mayoria les encanta y nos animan a seguir, hemos conocido a algunas mujeres, parejas y hombres que al saber de nuestra historia se animan a querer realizar su sueño secreto de estar con sus hijas, nosotros los animamos y hasta hemos compartido con muchos sexualmente. Lo importante es saber que si se puede amar sin tener ningun problema.

Ella esta a mi lado mientras escribo estas lineas, se que muchos nos juzgaran, otros nos odiaran pero tambien hay quien nos entienda, a todos ellos nuestro amor, estamos a la orden siempre, y si quieren escribirnos estamos ahi para ustedes en el correo: amor_filial3000@yahoo.com. Mas adelante escribiremos de nuevo contandole algunas de nuestras aventuras sexuales.

Paz y amor.

John Y Gaby.

Embarazada

Martes, octubre 28th, 2008

Me llamo José. Soy un hombre casado de 38 años, con una hija de 18. Como ven, casé muy joven, y qué bueno, porque ahora tengo una fantástica relación con mi hija. La experiencia se inició apenas una semana atrás.
Iniciaré diciéndoles que siempre he sido fiel en mi matrimonio; nunca imaginé cómo iba a empezar mi infidelidad. No tiene caso que me describa físicamente, solo les diré que soy un hombre racionalmente normal en todos sentidos.
Hasta ahora, solo he tenido un hijo, mejor dicho, hija. Mi niña linda, como me gusta decirle, creció sana; hasta la fecha continúa sin problemas de ningún tipo. Es alta, tan alta como yo y su madre, esbelta, hermosa, y lo digo como hombre, no como padre; además, así la ven mis amigos que la conocen, y los familiares cercanos; creo que sus compañeros coinciden con nosotros, porque la acosan con constancia. Más adelante la describiré corporalmente.
Se inició sexualmente hace dos años, es lo que ella dice, y le creo. Hace siete meses se embarazó. Parece que lo hizo intencionalmente; seleccionó al galán, individuo del que no quiere saber nada en estos momentos. Desde su inicio en las maravillas del sexo, se protegía correctamente con anticonceptivos, pero tomó la decisión de tener un hijo, y lo hizo. Hasta ahora ni ella, y menos yo, tenemos una explicación racional que esclarezca la decisión de ser madre a tan temprana edad.
Está por terminar la preparatoria, y quien estudiar filosofía; no lo puedo creer, pero eso es lo que ella quiere. Debo reconocer que es una devoradora de libros de todo tipo y que, durante todos sus estudios, siempre ha tenido la máxima calificación, figurando siempre en el primer lugar de su clase y escuela. Un verdadero cerebro esta tan especial hija de mi vida, ¡a quien amo entrañablemente por tantas razones!
Como es de suponer, en cuanto su abdomen creció, dejó de ir a la escuela y se enclaustró en casa. Debo señalar que, cuando ella comprobó su embarazo, vino y nos lo dijo muy formal, y muy seria. Nosotros, mi esposa y yo, nunca hemos sido mojigatos, ni muy observadores de la norma. Así que, aclarado su deseo de tener el hijo, la rodeamos de afecto y atenciones. Durante este lapso, se ha dedicado a devorar libros, escuchar música la clásica, que es su favorita, y a escribirno sé qué cosas. Siempre ha estado alegre, se puede decir que feliz en forma por demás manifiesta, felicidad que se demuestra en el relato que sigue.
Como les decía, en casa nunca hemos sido conservadores. Por eso no tenemos muchas reservas para las cuestiones sexuales. Por ejemplo, no es raro que cualquiera de nosotros caminemos completamente desnudos por la casa, sin que esto nos altere en lo más mínimo. Mi hija, la llamaré como mi querida Linda, por supuesto, también tiene esa liberalidad. A pesar de lo que dije, cuando yo veía a mi niña semidesnuda, o por completo desnuda, no dejaba de admirar su cuerpazo adolescente. No obstante, les aseguro que nunca tuve ninguna idea sexual al verla, o al abrazarla y besarla en la boca como es nuestra costumbre. Insisto, nunca fantaseé con el cuerpo de Linda, menos con la idea de seducirla.
Durante los primeras semanas del embarazo, sintió los desagradables síntomas de la preñez. Cuando se sentía mal, prefería venir a mis brazos para consolarse, que ir a los de su madre, incluso, ésta me llegó a decir que se sentía un tanto desplazada en el papel que tradicionalmente corresponde a las madres. En esos momentos de mal estar, le gustaba acostarse sobre mis muslos estando yo sentado, decía que así me era más fácil acariciarla. En efecto, acariciaba su rostro, alisaba su largo y hermoso pelo, le daba masaje en el cuerpo por todas partes, algunas veces directamente en la piel conforme ella lo solicitaba. Me enternecía chiquiarla, darle el afecto que necesitaba, estoy seguro. Cuando su panza creció, me pedía casi todas las mañanas que le pusiera crema, solicitud un tanto insólita puesto que ella misma podía untársela en el vientre. Yo le daba gusto; me pasaba muchos minutos untando crema en su gran panza. Ella cerraba los ojos, sonreía como si disfrutara mucho sentir la mano que untada, en realidad una caricia desacostumbrada. Ocasionalmente, la percibí respirar agitada; cuando menos dos veces, jadear como si estuviera excitada. Pero yo ni siquiera prestaba atención a esas manifestaciones físicas. Me concretaba a ver la panza para guiar la mano adecuadamente. Claro que varias veces sus senos rebosantes estuvieron al aire, completamente desnudos; los veía un tanto embelesado, pero, les juro, sin excitarme sexualmente. Es que son unos senos portentosos, demasiado bellos con la plétora preparatoria de la lactancia. Los pezones se le empezaban a poner prietos, y las areolas ya tenían considerables dimensiones. Claro que yo ya había admirado esos senos de virgen adolescente, muchas veces llegué quedarme extasiado durante todo el tiempo que tenía a la vista sus fantásticos senos, soberbios en su belleza.
Una tarde me quedé en casa a trabajar en un ensayo; mi mujer se fue a trabajar. Linda estaba en su recámara leyendo no sé qué libro. Momentos antes de concentrarme en mi trabajo, fui a verla para ver si no se le ofrecía algo. Ella me vio, sonrió apartando el libro, y dijo: “de momento nada, papá. Tal vez al rato. No te preocupes, estoy bien… un tanto confusa… pero nada de cuidado. Trabaja, si algo se me ofrece, te echo un grito, ¿sale?”, atribuí su confusión al libro que leía, por eso no le di importancia a la palabra.
Estaba ensimismado en la redacción del documento, cuando escuché que se abría la puerta de mi estudio. Sabía que era ella, por eso ni siquiera levanté la vista cuando entró. La escuché caminar en mi dirección, y entonces sí dejé de mirar el papel para verla a ella… ¡la vi venir desnuda, completamente desnuda!, muy bella, con la gran panza reluciente, brillante por la tensión y la crema. De las formas corporales, pasé a verla a los ojos. Vi su mirada muy extraña, un tanto desacostumbrada. Pelé los ojos cuando la vi contonearse y sacar la lengua lamiéndose los labios en una actitud francamente lasciva, lujuriosa. El corazón me latió más fuerte; no pude apartar la vista de los labios sensuales – hasta ese momento me percaté de la extrema sensualidad de todo su cuerpo, de su hermoso rostro, en fin, de toda ella, que desde siempre le conocía ese tipo de actitudes a las que nunca identifiqué, o no quise hacerlo – Más alarma, cuando sus manos empezaron a pasear por su cuerpo, deteniéndose eternidades en sus chichis hinchadas, duras, para luego llevar sus divinas manos hasta las caderas, pasearlas por sus nalgas y, para mi asombro, ponerlas sobre su sexo lleno de pelos castaños, adorables, realmente bellos, y todo dando pasitos cortos, haciendo movimientos de lascivia exacerbada. Se detuvo a unos centímetros del escritorio. Ninguno de los dos habíamos dicho una sola palabra, solo nuestros ojos hablaron. Al estar allí, vi que se lamió con mayor intensidad los labios, acomodó sus dos manos por debajo de las tetas pesadas, y dijo:
– Papacito lindo… estoy muy caliente, tengo enormes deseos de coger, de coger mucho, mucho… pero no con cualquiera, ¡quiero coger contigo! – Casi me caí del sillón. Mientras habló, la miraba directamente a los ojos; el rostro tenía la lánguida expresión de las enamoradas, o de las que están, como ella dijo, enormemente calientes, deseosas de coger. Tragué saliva, mis manos sudaron, mi intelecto derrapó; sin embargo, veía sus chichis increíblemente hermosas, sin poder apartar mis ojos de esa belleza. Con pena, sentí frustración por no ver su vientre completo, y menos sus pelos que se escondían tras el escritorio. No sabía que decir o hacer, solo continuaba tragando saliva; sudaba copiosamente. Fueron segundos interminables, de tremenda confusión, y más por los términos vulgares que empleó para expresar su deseo, – como ella había dicho – de no saber cómo actuar en tan inesperada y terrible situación. Vio mi asombro y mi desconcierto, y continuó:
– Entiendo, te entiendo, papá, sé que estás tan confuso como yo estaba hace unos minutos, pensando en coger contigo. Razoné, reflexioné, y encontré que una verga es una verga, independientemente de quien sea el propietario de la verga. Para tomar la decisión, imaginé que tenía un encuentro a ciegas, es decir, teniendo los ojos vendados, lo mismo el hombre con quien me encontraba. Por supuesto que la idea de ese encuentro, era fornicar con un desconocido; claro, lo mismo para los dos. Bien, lo besé y me besó con la pasión propia de quienes están dispuestos a coger rico, sin trabas, sin límites. Luego acarició mis chichis, y yo sus nalgas potentes y redondas. – Mientras hablaba, yo imaginaba la escena, por supuesto, me estaba excitando aún contra mi voluntad – luego acarició mis nalgas, y yo tomé su verga; luego me agaché, y la acaricié con mi boca, aunque, en la reflexión, no se la mamé, pero ahora pienso que hubiera sido rico, además de adecuado. Bueno, para no hacer más larga esta explicación, caímos al piso, abrí los muslos, puso la cabeza de la verga en la entrada de mi vagina, y yo, al mismo tiempo que él, empujé las nalgas para ir al encuentro de la verga divina que de golpe se metió hasta el fondo de mi anegada vagina. Luego, el fabuloso mete y saca que me hizo llegar a un feliz, portentoso y placentero orgasmo. Recibí su leche en mi vagina, y lo besé con agradecimiento y gozo. En ese momento nos quitamos la venda de los ojos y descubrimos que éramos padre e hija… ¡y no pasó nada!, solo otro beso, esta vez lleno de amor y ternura. ¿Ves que no importa que cojamos tu y yo?, la prohibición es estúpida. Y lo es, porque parte de premisas falsas, es decir, quita la calidad de hombre al padre, y de mujer a la hija, y ¿por qué?, pues nada más porque a alguien se le ocurrió que así debía ser. Se ha dicho hasta la nausea y el vómito, que se prohíbe la cogida entre padres e hijos, porque darían productos deformes, inviables inclusive. Claro que se ha demostrado que es falso de toda falsedad. Pero supongamos que es cierto; el riesgo entre nosotros, para ya particularizar, o mejor, personalizar, ese riesgo no está presente, ¡ya estoy embarazada!, y ni modo que me vayas a embarazar de nuevo – Se reía feliz por este final de su racionalización. Pero imagina otra posibilidad. Supón que vengo y te digo: ¿sabes qué, papá?, Mi amiga Josefina está arriba conmigo, es una chica muy linda, de mi edad, y compañera de escuela. Nos tenemos el chorro de confianza, nos contamos todas nuestras cosas. Pues… – aquí dramatizaría un poco – fíjate que, me da pena, pero pues tengo que decírtelo porque la quiero mucho, y me ha hecho muchos favores… además, yo sé que entiendes muy bien las necesidades de las adolescentes, ¿no es así? Bueno, pues ella dice que le gustas mucho, ¡fíjate!, claro, tu pelas los ojos y sigues atento. Pero, bueno con todo y pena ya me comprometí; fíjate que ella quiere pues… bueno, la neta, quiere hacer el amor contigo – como ese era un primer acercamiento en el tema de tu hija querida, no me atrevía a decirte palabras claras aunque se consideren altisonantes; a mi son las que me gustan, ya me escuchaste, ¿no? – yo estaba lelo escuchándola sin poder ni atreverme a decir nada, además, su ejemplo anterior me tenía loco… de contento, bueno, como que daba salida a mis trabas mentales, me permitía admirar a mi gusto la belleza desnuda de a mí amada hija que ahora se transformaba en mi muy deseada hija, la hermosa jovencita que, sonriente, dramatizaba muy coqueta e ingeniosa – No pongas objeciones, yo le dije que aceptarías sin duda, incluso, con mucho deseo por aquello de que a quién le dan pan tierno que llore, ¿no es así?. Pero ella, vergonzosa como es natural, te pide que todo se realice teniendo tú, los ojos vendados, bien vendados como para que no la puedas ver, porque ella teme que la identifiques y luego, pues… que te pongas a perseguirla. Yo le digo que no sería así, pero no la convencí, porque para mí sería fantástico que tú pudieras admirar la belleza rutilante de mi amiguita. Entonces qué, ¿aceptas? No creo que te negaras ante esta solicitud verdaderamente colosal de cogerte a una casi niña; creo que para cualquier papá sería un platillo de gourmet, ¿no crees? Entonces, me iría, regresaría en unos minutos, te vendaría los ojos, te diría: espera, en un minuto mi amiguita estará contigo. Y sí, pasados unos minutos sentirías un beso largo en tu boca, además de un sutil perfume que no identificarías como mío. Pero sería yo la que te besaba, y te acariciaba, y pondría tus manos en mis colosales chichis que tú creerías eran de mi amiguita, luego te pediría que mamaras mis chichis, que metieras tus manos a mi pucha, que acariciaras mis pezones. Todas mis palabras con voz deformada para que no la reconocieras. Luego tomaría tu verga, la besaría, pero no la mamaría, porque no corresponde a una chamaquita que se inicia esa práctica que ya es de… bueno, podría ser. Finalmente, pondría la cabezota de tu verga en la puerta de mi vagina, empujaría mis nalgas, jalaría las tuyas con mis manos, y me meterías esa rica vergota que tienes, yo lo sé. ¿Cogimos, no? Yo me iría sin que tú me hubieras visto. ¿Pondrías objeción?, no para nada. ¿Tendrías trabas por haberte cogido a una casi niñita?, para nada, al contrario, te sentirías el más chingón de los galanes. Tal vez nunca sabrías que te habías cogido a tu hija… ¡y todos contentos!, ¿no? ¿Pasaría algo?, claro que no. ¿Te irías al infierno, suponiendo que creyeras en él? por supuesto que no. ¿Entonces?, dime, ¿dónde quedaron las limitantes y las prevenciones?, aún suponiendo que en esa cogida suplantando yo a una amiga no existente me hubieras embarazado, ¿pasaría algo?, claro que no. Solo tendrías un niño que, de acuerdo a los convencionalismos para designar a los parientes, sería a la vez tu hijo y tu nieto, ¿no sería verdaderamente colosal? Entonces, papacito lindo, ¿te vas a coger a tu niñita? Si todavía tienes trabas, te vendo los ojos y piensa, supón que es esa compañerita de escuela a quien acaricias, besas, chupas, mamas y coges. Dime, ¿me permites… darte un chingo de besos? Digo palabrotas porque sé que estas te aceleran, de calientan pues… seguido escucho que le pides a mamá…
La interrumpí, me daba un formidable pretexto para eludirla… aunque no estaba muy convencido de que ella se retractara de la propuesta, propuesta y visión de la divina embarazada que ya me tenían súper caliente, muy, pero muy excitado; de todas formas, argumenté:
– Eso, eso… ¿no te sientes mal por… ¡traicionar a tu madre!, haciendo que yo le sea infiel?
– No es mi pretensión, digo, si vamos a romper las reglas, esta que mencionas es una menor que, además, estoy segura la has roto en varias ocasiones, lástima que no fuera conmigo. Por otro lado, si nuestras cogidas – porque no creas que será solo por esta ocasión, para nada, quiero continuar cogiendo contigo hasta que los dos ya no podamos hacerlo por estar ¡demasiado viejos… o muertos! – van a continuar, pues… ya veremos las formas de comunicárselo a mamá y, si logramos convencerla, bueno, pues cogemos los tres. Te juro que también deseo besar a mamá, y no como hija cariñosa, sino como mujer hecha y derecha. Sí, no te escandalices, esto de que las mujeres, y los hombres claro, no pueden coger entre ellas y ellos, es otra de las vaciladas que se han inventado contradiciendo la naturaleza y lo que sucede todos los días miles, millones de veces, aunque esté tan terriblemente prohibido, ¿no es cierto lo que digo?
La verdad, mi hija, lectora incansable, estudiosa de todo, y presunta filósofa, me tenía anonadado, terriblemente perplejo por los alcances de sus propuestas, ideas, deseos y apetencias. Además, cuando argumentaba, imaginé escenas de amor, bueno, de cogidas, como que ya no tengo razón para ser tan cauto y tan “educado” cuando mi hija es una desbozalada, de cogidas tremendas entre los tres, y… , ¡carajo!, imaginar a mi mujer y mi hija cogiendo entre ellas, me puso tan febril, que quemaba. Pero ya mi hija, sonriendo lujuriosa, coqueta y decidida, daba la vuelta al escritorio; yo estaba sentado, toma mi cabeza, la atraía hacia su cuerpo sin fuerza, como dándome oportunidad a negarme o a levantarme, o correr a la puerta huyendo. Pero mi resistencia, aún sin haber digerido los planteamientos de mi retoño, estaba definitivamente derrotada. Así que, sin pensar ya en nada, viendo la hermosa teta hinchada y prieta en areolas y pezones, tensa por la leche que ya se formaba en su interior, abrí la boca y… la chichita fabulosa de mi hija entró a mi boca. Fue el principio de la tremenda cogida que ese día dimos… ¡padre e hija!. Claro, con la teta en mi boca, mis manos se fueron a las nalgas que tantas veces imaginé duras, tersas, y las apreté, acariciándolas con fuerza. Sentía que mi hija gozaba, que se estremecía, además decía, “así papá, así, mamas divinamente, muerde mis pezones, saca la lechita de mis chichis, papacito, mama, mama” Enseguida, jadeando, gimiendo su placer, me levantó, y comenzó a desvestirme con calma, gozando cada uno de sus movimientos, besando cada centímetro de piel que iba apareciendo, mordió mi remedo de pezones, lamió como perra mi tórax, y sus manos siguieron con el cinturón, luego bajó los pantalones sin dejar de lamer la piel. Yo tenía ya, bueno, desde que la vi entrar encuerada, con la panza reluciente, tenía la verga como riel de ferrocarril, y la erección continuaba incólume. Cuando la verga saltó porque le faltó el sustento de los estúpidos calzones que las reglas nos han obligado a vestir, ella la tomó en sus manos, la acarició con ternura recorriendo la piel para descubrir la cabezota; tengo una tremenda verga cabezona, la verdad; se embelesó contemplándola, viendo como se pelaba la cabeza, admirada de las gotas de lubricante que el ojos tuerto dejaba salir, después, se agachó echando para atrás su culo fabuloso, con lo que mis dedos que estaban por allí, se metieron entre las nalgas, en esa fabulosa barranca que va desde el culo hasta la pucha, y mi dedo índice se solazó acariciando el culito de la bella hija que Dios me dio, bueno , pues ella besó la verga; yo esperaba que se la metiera a la boca, pero ella era, es, una caprichosa inteligente que desde ese día – no sé antes, ella me dijo que no correspondía a una casi niña, en un primer momento, meterse cínicamente la verga a la boca. En realidad lo hizo así, para aumentar mi calentura, el deseo hirviente de tener todas las caricias posibles con esa formidable hembra que es mi hija. Pero meneó las nalgas de tal forma que mis dedos extasiados en la barranca de los agujeros de las mujeres, tuvieron que caminar hasta adentrarse en la tremenda humedadque era ya la pucha de mi bello retoño. Mis dedos acariciaron las ninfas gruesas de mi hija, llegaron al clítoris y lo sobaron con cuidado, con ternura, caricia que detonó el primer estallido de mi seductora. Jadeó, gritó su orgasmo, suspiró anhelante y me levantó para llevarme hasta una silla sin brazos, me obligó a sentarme luego de besarme con largueza a lengua penetrante y lujuriosamente danzante. Mi verga palpitaba como la de una caballo garañón. Ella se separó un poco para solazarse con la visión de mi fusil presto a dispararse, cosa que ella adivinó por mi mirada anhelante, presa de gran agitación. “Aguanta, papacito, aguanta”, me dijo la muy cabrona. Enseguida me puso las chichis en mi boca para continuar mamándolas, hasta las mordí, incluso algunas gotas de leche pude extraer, así de fuerte las estaba mamando y chupando. Sentí que sus piernas tocaban las mías y las obligaban a cerrarse, percibí, de reojo, que ella avanzaba tanto como la panza y mis mamadas se lo permitían, para lograr sentarse sobre la gran verga que apuntaba al cielo y que, por eso, apuntaba también a la raja de mi hija embarazada; sentí la humedad, antes de ser perfectamente sensible a los labios primero, y después a las paredes de la vagina, mientras mi verga iba metiéndose y metiéndose en la caverna del placer. Sin parar, sin permitir que sus tetas salieran de mi boca, mi adorada empezó a moverse con un vaivén increíble dada la gran panza que chocaba a cada movimiento con mi tórax, pero mi verga era la beneficiaria de tan ricos y lascivos movimientos. Las nalgas iban y venían, mi verga quería vomitar, y por eso mis manos se fueron a las nalgas sin igual de mi hijita, para moverlas acelerando el compás que ella había implantado. Cuando ella estalló, mi eyaculación venía presurosa, pero de nuevo mi malvada, alucinante y sabia sexual, se levantó rápido, bruscamente. Emitió gritos orgásmicos junto con gritos de dolor porque el ponerse de pie mi boca lastimó sus tetas plenas, soberbias, terriblemente tensas preparándose para la lactancia. Emitiendo grititos, suspiros, jadeos, gemidos de perra en celo, sin tener en cuenta mi estado de febril agitación, de casi fúrico deseo de obtener el placer de esta tremenda e inesperada cogida, se sentó en el escritorio, y dijo: “Ven papacito lindo, ven cogedor incansable, ven a mamarme la pucha, mama mucho, mama hasta que me hagas morir de placer” No podía dejar de obedecer. Me agaché, ella abrió los muslos lujuriosos; percibí el olor extraordinario de sus genitales que estilaban jugos, seguramente incrementados con los míos. Puse la boca en su pucha, suspiré, sonreí feliz, luego besé repetidamente esa sagrada pucha de mi hija, para enseguida meter la lengua hasta recorrer todos los recovecos de esa gruta monumental por su belleza, sabor y olor, mismos que absorbí como sibarita del placer, de la mamada misma, bebí sus jugos, saboreé sus ricos líquidos, y me dediqué a besar, lamer, chupar y morder su clítoris crecido por tanta excitación. Puedo afirmar: desde que mi lengua se metió a la raja, los orgasmos de mi hermosísima cogedora, se hicieron casi permanentes. Los movimientos de sus nalgas siguiendo el ritmo de mis mamadas me hacían desear como loco estímulos sobre mi verga de burro. Y otra vez ella, tal vez comprendiendo mi desatino, dijo: “Ven papacito, ve… pon tu verga en mi boca… pero no dejes mi pucha, hagamos un 69 de fábula por favooooorrrrrrrrr”, había tenido un nuevo orgasmo cuando hice lo pertinente para cumplimentar los deseos de mi ama. Ni tarda ni perezosa, en cuanto tuvo a mano la gran verga, la acarició con sus dos manos, y luego la besó como preámbulo a la gran mamada que inició de inmediato, al tiempo que hacía más violentos, casi feroces los movimientos de sus nalgas para lograr que mi lengua la llevara de nuevo al Nirvana del placer sexual. Los estremecimientos de esas nalgas, los gemidos que emitía y los movimientos de su boca en mi verga, hicieron que mi eyaculación se precipitara, grité como loco, como alguien al que se está torturando sin misericordia, grité y grité mientras aventaba chorros y chorros de leche a la boca de mi retoño que la tragaba mientras emitía grititos velados por el grosor de la verga que en ningún momento intentó sacarse de la boca. Como la emoción del placer me paralizó, mi lengua dejó de moverse, pero no las nalgas que continuaron los movimientos aún más veloces; así fue que, mientras yo terminaba de eyacular, ella mantenía el orgasmo inmenso, intensísimo que se prolongaba con los movimientos febriles de sus hermosas nalgas. Por primera vez, los grititos, los gemidos, los sollozos y los movimientos de las nalgas de mi hija cogedora, amainaron, se fueron haciendo más y más lentos, hasta detenerse. Pero un minuto después, ella sacó la verga de su boca e inició una risa inacabable, diciendo que los orgasmos fueron maravillosos, mientras descendía dejando mi cuerpo tirado en el piso, vino a besarme con ternura, para luego meter en mi boca restos de semen que degusté con placer increíble, tanto que mi verga inició el nuevo despertar. Sus labios continuaron besando y su lengua lamiendo los jugos que había recogido de su pucha estrecha y muy, muy anegada. Lamía y lamía mi rostro, sonreía llena de felicidad, y me susurraba: “Te amo viejito, te amo… y sigo deseándote. Ven, métete otra vez… ¡por favor, métete!”, y se colocó sobre el escritorio poniendo a mi alcance sus preciosas nalgas, el surco fabuloso el culito sonrosado, y la pucha llena de pelos. Mi verga ya estaba de nuevo como brazo de santo… la apunté directo en el culo, pero ella protestó moviendo las nalgas para que la verga fuera al lugar que ella quería, a su portentosa, caliente, tersa y estrecha vagina. Se la metí de un golpe, ella suspiró y se reía diciendo, “¡métela, métela, viejo cabrón!”, claro, los movimientos de mete y saca se iniciaron para el gran placer de los dos. En esta ocasión ella gemía a cada embestida, movía las nalgas de una deliciosa manera, de una forma que yo nunca había visto que unas nalgas se movieran cuando una verga está metida en la vagina. El mete y saca se prolongaba, ella tomó mis manos que jalaban de sus ingles y las llevó hasta sus tetas duras, tersas, ella misma hizo que mis dedos aprisionaran los pezones y luego los pellizcaran con fuerza; gritó de dolor, pero también como presagio de su nuevo y potente orgasmo; después hizo que mis manos tomaran la gran panza y de allí la jalara a cada metida de verga. Las manos de ella fueron hasta atrás tratando de alcanzar mis nalgas pero solo una logró asirse de mi muslo para jalarlo, para que las metidas fueran más intensas, más profundas, a mayor velocidad. Sentí que el orgasmo de mi adorada hijita se prolongaba y yo disfrutaba al máximo deteniendo mi eyaculación con el pensamiento de prolongar las metidas, el orgasmo de mi hija, la visión extraordinaria de esas nalgas moviéndose y viniendo a golpear repetidamente mis muslos, mi vientre y mis huevos y sentir de una excitante manera la panza con el producto moviéndose como si también estuviera cogiendo. Estaba por eyacular, cuando ella gritó: “¡para, para…!”, se desprendió, me jaló con brusquedad y me llevó a la silla, para montarse sobre la verga que sentí se fue hasta el fondo de la vagina, y luego los febriles movimientos de sus nalgas, sus suspiros, sus gemidos, sus jadeos increíbles y ella jaló mi cabeza para que mi boca mamara sus preciosas chichis de embarazada, las mamé como loco sintiendo cómo mi verga era estrujada por la pucha, por la vagina de mi adorada, la panza chocando con mi tórax, panza que veía arrobado y más caliente me ponía. El orgasmo apenas suspendido, siguió y siguió aun después que mi verga vomitó todo el semen dentro de tan maravillosa gruta del placer, y tanto que ella continuó moviéndose evitando con esos lujuriosos movimientos que mi verga se doblegara. Siguió gimiendo, gritando como loca a cada intensificación de su permanente orgasmo por un tiempo increíblemente prolongado, sin que mi verga se doblegara, para mi asombro, y siguiera erecta, llena de sensaciones placenteras, pero donde las primicias de la eyaculación duraron eternidades para presentarse, y esto cuando el cansancio, la intensidad y prolongación del placer de mi adorada cogedora, iniciaron el retroceso. Cuando eyaculé, ella gritó tan fuerte por el orgasmo que esa hermosa sensación de sentir el choque de los chorros de leche en su vagina le produjo. Dejó caer su cabeza en mi hombro jadeando y jadeando, como si hubiera corrido kilómetros y kilómetros.
Cuando nos serenamos, los besos tiernos suplieron la febril agitación, los movimientos lúbricos que los dos habíamos sido pródigos en dar y recibir. Acaricié su espalda, sus nalgas, su rostro, sus tetas separando un poco su bello torso. Mi verga estaba aún en la vagina, lánguida, flácida, pero conservando algo de las dimensiones de la erección. Se levantó, y me levantó. Me acostó sobre el diván y luego ella se montó sobre mi cuerpo diciendo: “Quiero que goces mi pucha llena de mecos, de tu semen encantador, pero… sin lubricidades agregadas, ¿sale?”, y se reía feliz. Así lo hizo, Talló su pucha contra la piel de mi cuerpo, todo mi cuerpo. Yo sentía que era una expresión de agradecimiento y de confirmación del deseo de continuar en las cogidas maravillosas que ese día iniciamos mi hermosa hija y yo.
La llevé a su cama. Me acosté junto a ella besándola suave y tiernamente, acariciando todo lo que mis manos alcanzaban hasta que se durmió con una gran sonrisa en los labios.
Esta es la historia, historia que se continúa hasta la fecha. Pronto vendrá mi nieto. Ojalá que después… mi hija siga amándome como mujer.
Anónimo

La correción de una hija

Martes, octubre 28th, 2008

Los padres de chicas adolescentes no tienen más remedio que ser estrictos. Una férrea disciplina es el mejor regalo que puede dárseles. Ellas lo interiorizarán y en el futuro se conducirán por la vida con seguridad, con aplomo. Serán constantes, aplicadas, tendrán éxito en todo aquello que se propongan.

Por eso cuando me enteré, por una comunicación privada del director del instituto, de que mi hija, contraviniendo mis órdenes, había empezado a fumar, no lo dudé, tenía que castigarla. Dejarla continuar, eso si que habría sido un veneno para ella. Habría sido el primer peldaño en una escalera hacia el fracaso, la salida hacia su infelicidad.

Que nadie piense esta actitud es la de un padre desnaturalizado, que no quiere a sus hijos. Todo lo contrario. Hacer la vista gorda habría sido lo más fácil para mí. Continuar con mis ocupaciones y no prestarle atención, no molestarme, eso habría sido realmente cómodo. Pero no, yo no soy así. Fue mi alto sentido del deber y de responsabilidad hacia la educación de mi hija lo que me movió a llamarla a mi despacho. Discretamente, eso sí, no quería humillarla en público, al menos no en tanto su falta no pasase a mayores.

Así que allí la tenía, aquella tarde, tras la salida del colegio. Vestía el uniforme del instituto, falda escocesa por encima de las rodillas, calcetines blancos y blusa de manga corta también blanca. Entró temerosa, sabía que algo pasaba. Notó mi seriedad. Sin levantarme del sillón me dirigí a ella.

-No, no hace falta que me beses, deja la cartera en esa silla y quédate ahí, en medio de la habitación, de pie

-Sí papá

-Ponte en posición de firmes, junta los pies

-Dime Sara, ¿has hecho algo en el instituto que me ocultes?

Agachó la cabeza y comenzó a lloriquear.

-¿Ahora me vienes con lloros Sara? Sabes a lo que me refiero, ¿verdad?… Sí, claro que lo sabes. Al menos te que no hayas intentado negarlo.

Continuaba con la cabeza agachada, mirando hacia el suelo

-Lo que me enerva, Sara, es que ahora te vayas a iniciar en el más estúpido de los vicios. El tabaco, mi niña, cuesta dinero, daña la salud, amarillea los dientes y las yemas de los dedos, y acaba por no dar ni placer. Tienes dieciséis años ya, debes ser responsable de tus actos, ¿me entiendes Sara?

-Sí papá

-Entonces te será más fácil comprender que esto lo hago por ti. ¿Crees que me gusta castigarte? Pues si lo crees te equivocas. Tengo mucho que hacer, como ves tengo la mesa llena de papeles. Todo esto me roba tiempo, ¿sabes? Pero no me importa, la educación de mi nena es más importante que cualquier otra cosa para mí, ¿comprendes verdad?

-Sí papá

-Como puedes ver no estoy nervioso, no me he salido de mis casillas, todo esto lo hago responsablemente Sara, y lo hago por ti, solo por ti. Acércate a la mesa e inclínate sobre ella.

Así lo hizo. Dobló su cuerpo noventa grados y se apoyó en la mesa. Me acerqué a ella por detrás y levanté su falda. Ante mi vista quedaron las delicadas braguitas, de algodón, blancas estampadas con florecillas, preciosas. Se las bajé hasta medio muslo y ante mi quedó el culo de mi hija, perfecto, redondo como si hubiese sido trazado con un compás, de un blanco sin defectos, tan liso como lo tenía cuando era un bebé.

Pero no estaba allí para admirar el bello cuerpo de mi hija sino para cuidar de su educación. Abrí mi mano, la alcé y con fuerza la dejé caer sobre el culo de Sara. El golpe resonó en la habitación y su glúteo retumbó. Ella contuvo la respiración un momento, arqueó ligeramente la espalda y gimió.

Pero un golpe no iba a ser suficiente. Tras ese vino otro, y después otro, con fuerza. Ella lloriqueaba. Cuando llevaba cinco o seis comenzó a suplicar.

-No papá, por favor, no sigas-decía mientras se sorbía los mocos-seré buena papá, te lo aseguro, por favor.

-Ya te he dicho que no hago esto por gusto, pero debo hacerlo, tienes que aprender.

Continué golpeando ese lindo culo así, con la mano abierta, sin usar ningún instrumento.

Su llanto aumentaba de volumen, continuaban sus súplicas. Para cuando llevaba catorce o quince azotes su culo había tomado un color rojo intenso. Pensé que quizá ya hubiese tenido suficiente.

-Incorpórate Sara-ordené.

La orden se cumplió de inmediato. Secaba sus lágrimas con las manos y sorbía los mocos mientras dejaba de lloriquear. La giré hasta ponerla frente a mí.

-¿Ves mi niña? El tabaco no te trae más que malas consecuencias. Sé que eres joven, que deseas probar cosas nuevas, y no te culpo por ello. Pero el mundo está lleno de peligros que acechan a jovencitas incautas como tú. Afortunadamente aquí estoy yo, para corregirte y guiarte por el buen camino. Serás una chica obediente, no fumarás más y en todo cumplirás mis normas, ¿verdad?

-Si papá-dijo mientras secaba sus últimas lágrimas.

-Anda ven, dame un abrazo.

Agarré fuertemente su cintura y apreté su cuerpo de adolescente virginal, bella como una diosa, contra mí. Apoyó su cabeza en mi hombro y comenzó a llorar de nuevo. Entre sollozos se sinceró conmigo.

-Sí papá, reconozco que he faltado, pero te prometo que no volverá a ocurrir. Procuraré corregirme. Oh, te quiero tanto papá. Comprendo perfectamente que esto lo has hecho por mí. No te odio papi mío. Al contrario, mi amor por ti es más fuerte que nunca. Tú sabes guiarme, sin ti estaría perdida. Qué suerte tengo de tenerte papá. Te amo.

-Gracias mi vida-repliqué yo-eres una buena hija. Sé que necesitas corrección, pero no te preocupes, yo estaré aquí, atento, vigilante, para conducirte por el buen camino.

Así, abrazados, permanecimos largo, largo rato, sintiendo el calor de nuestros cuerpos.

Sin embargo Sara siguió cometiendo errores. Hubo que corregirla más veces. Pero eso ya lo contaré en otra ocasión.

(Por Max de Max; max8706@tempinbox.com)

Las manos de mi padre

Martes, octubre 28th, 2008

Estaba una noche en mi cuarto, ya había cumplido 11 años y me masturbaba regularmente, se me mojaba la conchita no bien me tocaba y necesitaba meterme los dedos casi todas las noches.
Tenía entonces unas tetas re chiquitas, puntiagudas, que me daban mucha satisfacción.
Bueno, esa noche estaba en mi cuarto, hacía bastante calor, y decidí ir a mirar tele con mi papá que estaba en la sala. Mi mamá había salido, y en casa estábamos los dos solos. Cuando voy llegando a la sala, veo de costado que papá tenía la pija afuera de su pantaloncito y se la estaba acariciando………….no sabía qué hacer, si volverme a mi cuarto o quedarme ahí mirando.
Decidí lo segundo, y mi chocha empezóa humedecerse de inmediato………..en un momento dado mi papi se dio cuenta de que estaba allí mirando y la guardó de inmediato, yo entonces, como si nada hubiera pasado, me fui a sentar a su lado.
Veíamos la tele, pero yo no pensaba sino en lo que había visto y en que estaba tan caliente, que me chorreaba la conchita. Me senté como indio y al ratito me acosté sobre las piernas de papá. El estaba duro. Yo ya no aguantaba más, las tetas las tenía bien paradas y se veían en mi camiseta, papá las empezó a acariciar. Y me metió la mano en la bombacha, ahí notó cómo estaba mojada, corrió la bombacha y me empezó a tocar en vivo y en directo, me metió un dedo y me lo hizo chupar luego. Ahí me dijo, querés chupar algo más, bebé? Y sacó esa verga hermosa, que a partir de ese día fue mi felicidad………..se la chupé como él me enseñó, pasando la lengua por los huevos, por los costados, hasta que se acabó en mi boca y me hizo tragar su lechita. Pero yo seguía muy caliente, así que me hizo parar encima de su boca y me empezó a mamar a mí, me metió la lengua, me mordía los labios de la vagina, me metía su dedo, me chupaba el clítoris, de tal manera que acabé como nunca.
Desde ese día, me encanta ver televisión con él. A veces lo hacemos ahí si mamá no está, otras veces cuando mamá se duerme viene a mi cama. También me pide que los espíe para que vea como se la coje a ella: a mi me encanta. Gozan mucho los dos, él se la da por delante y por detrás y le mama las tetas que es un placer.
Un día me pidió que me sentara encima de él, y así comenzó a meterme la pija adentro. Me dolió bastante, pero como me chupaba las tetas en tanto, lo disfruté mucho. Cuando me lleva al colegio en la camioneta, a veces paramos por ahí y me masturba antes de dejarme en clase, a veces también me la da para que se la mame. Me voy bien relajada al colegio.
Un día me dijo que iba a traer un amigo, para que vaya aprendiendo a estar con otras vergas, y no sea tímida……….Lo trajo, un amígo al que ahora llamo tío, el tío Alberto. El empezó a jugar con mi culito: me dijo, acá te la quiero meter preciosa, me hizo poner de perrito y me lo chupó de tal modo que me calenté tanto……………. entonces me metió una vela chiquita y me lo fue trabajando, quería cojerme por atrás duro, así me decía él, yo tenía miedo pero mi papi lo ayudó y mientras el tío Alberto me iba entrando en el culo con su pija que es bastante más fina que la de papá, él me chupaba por adelante, las tetas y la concha. Fui muy feliz ese día. Así seguimos por mucho tiempo, me parece que el tío Alberto también está con mi papá y mi mamá, pero nunca los ví. Ahora yo estoy de novia, y cojo muy bien con mi novio, pero sigo estando con papi casi todas las noches, nunca lo voy a dejar, él fue el primero y me gusta todo lo que me hace. El tío alberto se fue a vivir al extranjero pero cada vez que viene nos vamos los tres a su casa y la pasamos genial cojiendo todo el día. Bueno, me encantó compartir esto con ustedes, un beso pampita

La nenita incestuosa

Miércoles, agosto 15th, 2007

Hola! soy Sofía otra vez algunos tal vez no sepan quien soy pero tengo un relato publicado en esta pagina se llama “Por fin”. Bueno soy una chava muy alocada tengo bonito cuerpo, mido 1.65 mts. tengo buen busto dicen que muy grandes para mi edad, culito redondito con nalgas carnosas muy antojables, la vagina toda depilada en fin todos me dicen que estoy bien buena jeje. Bueno como les comente en el relato anterior yo práctico el incesto desde muy pequeña y me encanta hacerlo lo hago con mi papa, mi hermano y un tío. Esto que les voy a relatar fue el primer trío que hice con mi papa y hermano.
Fue un sábado de mucho calor, en ese tiempo mi mama trabajaba en una dependencia del gobierno en la ciudad en donde vivo al igual que mi papa, pero en esos días a ella le tocaba su descanso los domingos así que el sábado tuvo que trabajar y llegaría tarde aquel día había muchísimo calor era como las 3 de la tarde y estaba un poco aburrida en mi cuarto así que baje para ver que hacían mi papa y mi hermano en la sala, pero para colmo ellos estaban viendo su bendito fútbol. Yo baje con un shortito azul de tipo cachetero sin calzones y un top de tirantitos sin brasier pues la verdad que en esta parte del país hace muchísimo calor. Bueno baje y como ellos estaban con su dichoso fútbol me acosté en el sofá bocabajo a ojear unas revistas pasaron casi 10min. de que había bajado y note que mi papa y hermano estaban murmurando algo, yo no le di importancia y seguí con lo mío luego vi que mi hermano se levanto y fue hacia la puerta de la calle, bajo las cortinas y cerro la puerta en eso estaba cuando siento que mi papa me empieza a tocar las nalgas, después se sienta a mi lado y me jala hacia él y empieza a besarme en la boca y a chuparme la lengua muy rico, con una mano me apretaba una de mis tetas y con la otra me frotaba la vagina por encima de mi short pasaba tan rico su dedos por toda mi concha que de inmediato sentí como de mojaba mi shortito, luego me dice “Ya Sofy sácame el pene y chúpalo no aguanto mas” así lo hice y cuando se lo saque el ya la tenia bien parada me lo metí en la boca hasta la mitad y se lo empecé a mamar muy rico que empezó a gemir un poco de pronto veo a mi hermano parado atrás de mi ya desnudo, el me jala de las piernas, me arranca el short,  me las abre y empieza a chupar mi vagina siento su lengua caliente entrar y salir y pasarla por toda mi vagina llega a mi clítoris y yo ya no aguanto mas y me vengo en su boca a chorros. Ya estaba tan excitada que ya quería verga yo seguía mamando a mi papa y mi hermano a mí la vagina después mi papa dice “Vamos al piso si no vamos a manchar el sofá de tu mamá”, se tumba en el piso bocarriba yo me hinqué y me metí todito su pene a la boca y mi hermano me ensarto en la vagina de un solo golpe me la metía y sacaba tan fuerte que yo de decía “despacito nene me duele” pero el ni caso me hacia y seguía dándome muy fuerte por la concha, luego me la sacó y le dijo a mi papa “Ahora que me la chupe a mi” el se paró frente a mi y me metió su verga en la boca, pero empecé a sentir algo en el culo, mi papa me lo estaba lamiendo y metiéndome 2 dedos pero luego sentí algo mas grueso, cuando voltee a ver mi papa el intentaba meterme su pene en mi culo, yo le decía “No papa que haces duele mucho” y el le dijo a mi hermano “Calla a la puta de tu hermanita”, el lo hizo jalándome del cabello y metiéndome su verga en la boca muy bruscamente, yo no era virgen del culo pero rara ves dejaba que me cojan por allí además la verga de mi papa es muy grande y gorda y siempre me ha dolido que el me coja por ahí; pero no le fue difícil metérmela toda hasta el fondo y creo que por lo excitada que estaba no me dolió ni me importo y fue tan rico sentir sus bombeadas tan fuertes y ricas que hasta sentía sus huevos chocar con mis nalgas y creo que también mi hermano se excitó tanto que me empezó a meter su verga en la boca tan rápido que parecía que me la estaba cogiendo luego de un rato así; empecé a sentir que me venia otro orgasmo “Ahhhh mmmmmmm Aahh me vengoooo” gritaba yo y empezó a caer chorros de mis jugos por mis muslos, luego mi papa me dice “Vente pendejita”, y así ensartada en el culo me llevo hacia atrás, se acostó y yo quede de espaldas a el “Cabalga puta trágate toda mi verga pendeja” me decía el, yo empecé a cabalgar como loca mientras mi hermano me chupaba las tetas y me dedeaba la vagina yo solo gemía y pedía mas y mas como una puta insaciable mi papa me jala del cabello y me dice “Acuéstate encima de mi Sofy” el me empezó a bombear, a meter y sacar muy rico y suavemente su pene de mi culo y a besarme el cuello y la boca mientras mi hermano se acerca y empieza a pasar su pene por mi vagina y me la va metiendo poco a poco hasta que logra metérmela toda al principio las embestidas de los 2 eran suaves y lentas pero después empezaron a moverse mas rápido y fuerte y gritaba como loca creo que hasta los vecinos me habrán escuchado diciendo “Denme mas fuerte, mas rápido quiero mas, cojanme soy su puta aahhh” y otra ves tuve una venida monumental a chorros; luego cambiaron de posiciones, me voltee mi papa me la saco del culo y yo misma me metí su vergota en la vagina me acosté otra ves encima de el dándole el culo a mi hermano yo ya estaba ansiosa por tener otra ves 2 vergas en mis huecos pero mi hermano me la metió también en la vagina “WOW” allí me sentí morir del placer que estaba sintiendo era la primera ves que tenia 2 vergas en la vagina al mismo tiempo y era tan rico todo lo que me hacían, mi papa me chupaba las tetas, me besaba en la boca y mi hermano me lamía la espalda y el cuello era el máximo placer que había sentido en mi vida que me volví a venir como una puta a chorros. Pero después de un rato empezaron a cogerme como maniáticos y con una fuerza que sentía mucho dolor pero también era tan rico que me vine una ves mas y yo ya estaba muy cansada y les decía “Ya no, ya no puedo mas” pero ellos no me hacían mucho caso que digamos; después mi hermano me la sacó de la vagina y me la metió en el culo, me daban verga tan fuerte pero tan delicioso que otra ves me empecé a venir como loca y en ese momento mis piernas se entumieron y ya no las sentía pero así cansada y con las piernas entumidas ellos empezaron a intercambiar posiciones y yo les decía “ Ya no papa ya no puedo mas” pero ellos seguían, me cogian tan duro que hasta parecía una violación “Ya por favor paren yaaa!!” les gritaba yo pero tan no me hicieron caso que estuvieron cogiendome e intercambiando posiciones mas de 2 horas y ya no sentía nada de lo que me hacían ya después de mucho rato de estarme cogiendo y les dio la gana de terminar a mi hermano lo tenia en la vagina y a mi papa en el culo acabaron casi iguales el primero fue mi papa me echó su lechita caliente en el culo y después mi hermano hizo lo mismo en mi concha se sentía tan rico sus chorros de lechita caliente en mi interior, cuando me sacaron sus penes de mi culo y concha salían chorritos de semen, yo quede cansadísima y tirada en el piso mientras ellos se vestían y después de vestirse mi papa le dice a mi hermano “Lleva a tu hermanita a que se eche un baño” “Si papa” le dice el. 
Mi hermano me cargó, me subió al baño, abrió la regadera y como pude me bañe depuse casi a gatas me fui a mi cuarto me acosté, caí rendida y dormí un rato, como a las 8 p.m. llegó mi mamá y me llama a cenar me levante, me puse un poco de crema en la vagina y en el culo pues los tenia un poco rojos e hinchados me puse una camiseta larga sin ropa interior y me baje a cenar.
Bueno espero les halla gustada este relato que es 100% real mil besos amigos (gas) MMMUUUAAA porfis dejen su comentario a mi correo si quieren es Sofy_00015 en Hotmail los espero adiós y cojan mucho “jajajajaja”