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Mi hija es una trolita! (parte 1)

Martes, mayo 10th, 2011

Esto es algo difícil de contar. No es una noticia para la que uno este preparado. Una cosa es enterarse de que la hija de uno esta saliendo con un chico y ya haya perdido su virginidad. Para eso todos estamos preparados ya que eventualmente pasa. Pero enterarse de que tu hija es la putita del grupo, la aspiradora de leche o culito fácil, no es algo fácil de digerir.

En fin, todo empezó en el cumpleaños de 18 de Valeria. Habíamos arreglado hacer una fiesta en nuestra casa quinta. Ella invitaba a algunos amigos, mientras que mi esposa y yo nos encargábamos de los preparativos y, de paso, nos desconectábamos un poco de la agobiante rutina de la semana.

Para no estar tan solos, invitamos a una pareja amiga, Adrian y Jimena. Así fue que los cuatro salimos el día anterior para ya estar preparados y esperar a los chicos con todo listo. Todos nosotros ya estamos rondando los 40 pero nos mantenemos bien. Especialmente nuestras mujeres, mantienen unos cuerpos que cualquier adolescente querría poseer. Tanto Jimena como Gloria, mi mujer, tienen unas buenas gomas y unos cuerpos trabajadisimos en el gimnasio. Jimena es una linda rubiecita con cara inocente, pero por boca de Adrian se que detrás de esa apariencia angelical se esconde una mujer viciosa que no le hace asco a nada. Entre los dos nos divertimos contándonos las peripecias sexuales que practicamos con nuestras respectivas parejas. Es algo muy excitante saludar a la mujer de tu amigo y saber que estuvo tragando leche o recibiendo una pija por el culo todo la noche.

Los cuatro pasamos la noche anterior a la fiesta en la casa. Cenamos, nos contamos anecdotas, nos reímos y se fueron creando muchas expectativas sobre lo genial que seria el día siguiente. Todos pronosticábamos un sol radiante y pileta todo el dia.

Note como Adrián no despegaba los ojos de mi esposa, que aun vestida de entre casa seguía exhibiendo sus generosos atributos. No lo podía culpar, mi esposa, Gloria, es una increíble morocha de pelo ondulado largo con un cuerpo digno del poster central de una playboy. Debo decir que siempre me había excitado la idea de mi esposa poseída por otro hombre, sin embargo, ya sea por celos o miedo, nunca lo había comentado con ella.

Al día siguiente, nos levantamos temprano; y cada uno se puso a ayudar para los preparativos de la fiesta. Las mujeres se dedicaron a preparar ensaladas y a ordenar todo, mientras que Adrián y yo nos fuimos para el area de la parrilla y comenzamos con los preliminares del asado. En realidad tiré algunos carbones al fuego y todo el resto del tiempo nos la pasamos charlando y tomando whisky y cerveza. Asi fue que un rato mas tarde los dos estábamos bastante entonados. Supongo que esa fue la razón por la que comenzó esta charla que, ahora que la recuerdo, fue bastante perturbante:

-Asi que bueno… en cualquier momento esto se llena de pendejitas en celo – tiro Adrián de la nada como quien comenta algo sobre el clima.

Luego de que procesé esa frase, lo único que atine a decir fue:

-Ojo que estas hablando de mi hija!- la verdad que no lo dije muy convencido. Capaz porque en parte pensaba lo mismo.
-Dejemos a Valeria de lado. Las amiguitas deben estar que se parten. O me vas a decir que nunca las miraste con ojos de hombre?-
-No se… no las conozco tanto. Pero alguna que otra vez las vi cuando salen a bailar. Y un poco te doy la razon, hay varias que son muy perras.
-Ves! Ademas ya la mayoria tiene 18,no? Podemos fantasear sin cargo de conciencia.-

Después de esto me reí un poco pero me quede pensando en las amiguitas de Valeria. Adrián tenía razón, iba a estar interesante el día.

Seguimos hablando un rato mas sobre lo interesante que seria comerse a un bomboncito de 18. Siempre en el terreno de la fantasía lúdica. Pero el alcohol ya nos había pegado bastante, y tanto hablar de sexo fue preparando el caldo de cultivo para lo que paso despues. Pero no me quiero adelatar a la historia.

Un rato antes del mediodia llegaron los chicos. Venían en dos autos. Serian unos cinco chicos y cuatro chicas. Entre ellos estaban mi hija y el novio. Ya todos venían en malla. Fuimos a recibirlos. Valeria bajó del auto y ni bien me vio, vino hacia mi corriendo y salto para abrazarme.

-Hola papi! Llegamos! Ya quiero meterme en la pile.-
-Feliz cumple Vale. Estamos terminando de preparar todo, ustedes ponganse cómodos.-

La verdad que tener el sensual cuerpo de mi hija pegado al mio me estaba excitando. Por lo que la aparté rápidamente y seguí saludando a la gente. Mientras saludaba, fui chequeando a las amigas de Vale. Adrián tenia razón, estaba una mas putita que la otra. Todas vestian micro bikinis que dejaban poco a la imaginación. Además sus cuerpos eran esculturales. Esas preciosas tetas adolescentes parecían querer escapar de sus bikinis en cualquier momento y los culitos eran salidos de un concurso de Reef.

Se ve que Adrián había notado lo mismo que yo, pero el muy degenerado no se quedaba solo con ver. Aprovechaba cada saludo para abrazar a las chicas de modo que se apoyaba en esas hermosas tetas y de vez en cuando deslizaba la mano rozando algun culito. Realmente pensé que en algun momento alguna iba a decir algo ya que era muy alevoso. Sin embargo todas se dejaron tocar sin problemas.

Los chicos rápidamente se metieron al agua y nosotros fuimos a nuestro lugar cerca de la parrilla.

-Hijo de puta! No podes tocar asi a esas pendejas. Mira si se sacaban y decían algo.-
-Que van a decir?! Si a esas trolas les gusta mas la pija que comer pollo con las manos.-

Adrián estaba excitadisimo.

-Bueno Mr. Degenerado. Hace lo que quieras, pero que tu mujer no vea la erección que tenes poruqe no quiero tener problemas en el día del cumpleaños de mi hija.-

Dije esto y Adrián se rio mientras se agarraba el trozo por encima del pantalón. Yo no pude hacer otra cosa que reirme también. Estaba hecho un idiota.

Seguimos un rato mas en la parrilla vigilando la carne, tanto la del asado como la de las chicas en la pileta. Asi fue que en un momento, dos pendejas salen de la pileta y comenzaron a caminar hacia nosotros. Las dos tenían un andar bastante gatuno y sus pechos se balanceaban con cada paso. Una era una pelirroja de ojos verdes que partia la tierra y la otra una rubiecita de pelo corto, no tan vuluptosa como su amiga pero se notaba que tenia el mejor culo de todas las del grupo. Cuando finalmente llegaron, la pelirroja, con una sonrisa picarona dijo:

-Hola chicos! Falta mucho para comer? Estamos muriendo de hambre-
-Mmmm… estamos en eso.. le falta un poco.- dije yo, con mi mejor cara de poker

Pero Adrian agrego:
-Igual les podemos ir cortando un pedacito. Veni. Decime que queres.- le dijo a la rubiecita y se coloco estratégicamente detras de ella dándole paso para que vea la parrilla pero a la vez aprovecho para quedarse apoyando ese perfecto culito enfundado en una bikini negra.

Sorprendentemente la chica no pareció perturbarse, sino que todo lo contrario, note como acomodo su colita para que Adrián la apoye mejor mientras miraban el asado.

Instantáneamente, la pelirroja al ver a su amiga en acción y tal vez por ese instinto de competencia innato que tienen las mujeres, dijo:

-A ver. Yo también quiero algo.-

Al decir esto se acerco a la parrilla, con la diferencia de que quedo detrás mio de modo que cuando se inclinaba para ver mejor, me apoyaba su tremendo par de tetas con total descaro en la espalda. Era una sensacion exquisita sentir esa piel suave y caliente rosándome. Me provocó una erección inmediata.

Las chicas se tomaron todo el tiempo del mundo para elegir. Mientras nosotros dos disfrutabamos de la situación. Finalmente se decidieron por un sanguchito de chorizo que comieron ahi mismo mientras charlaban con nosotros. Nos decían que estaban riqusimos, que eramos los mejores asadores, etc. Estaban muy amigables.

Finalmente terminaron de comer lo que les habíamos dado. En ese momento, la rubia, que se llamaba Jazmin, le dijo a su amiga:

-Jessy. Te quedo un poquito sucio el labio. Veni!

No terminaba de decir eso y ya la pelirroja, Jessy, estaba en frente suyo y Jazmin le planto un beso profundo y humedo en esos carnosos labios. De mas esta decir, que mientras duro esta escena Adrián y yo estábamos a mil. No podíamos cree lo perras que eran las chicas. Nuestras cabezas no lograban procesar semejante cosa.

Unos segundos después, las chcias terminaron de besarse y con una mirada sensual se alejaron, regalándonos una espectacular vista de esas colas meneándose mientras caminaban.

Nuestras mentes en estaban en otra cosa, pero de alguna manera logras terminar el asado. Servimos todo y los jovenes comieron por un lado y nosotros con nuestras esposas por otro. Esto nos hizo olvidar un poco lo que estuvimos viviendo un rato antes pero no del todo, claramente era algo imposible de olvidar.

Luego de una pequeña sobremesa y cuando ya todo el almuerzo había terminado, Gloria dijo:

-Bueno, chicos. Jime y yo los dejamos que nos vamos a lavar los platos y después una siestita. Te parece Jime?-
-Dale vamos. Me esta agarrando un sueñito.- respondió Jimena haciendo un gesto de cansancio
-Vayan chicas. Con Adrián nos vamos a dar una vuelta por afuera. Fumar un puchito.- dije yo

Las mujeres se fueron hacia la casa mientras que Adrián y yo salimos a caminar por las tranquilas calle de tierra del barrio. Obviamente la conversación se dirijio al tema que mas nos preocupaba.

-Muy putas Jasmin y Jessy! Te juro que estuve a punto de no controlarme cuando estaba apoyando ese culito- me confeso Adrián casi con desesperación
-Si. Tremendas. Te digo que cuando empezaste a decir lo putitas que estaban las minas de esa edad no te creia. Pero despues de lo que vi, las creo capaces de cualquier cosa.-
-Y que vamos a hacer?-
-Como “que vamos a hacer?”- dije yo sin entender muy bien a lo que iba la pregunta de Adrian
-Claro. Hay que recontra cogerlas. No las vamos a dejar asi.- me contesto como si fuese lo mas normal del mundo
-Estas loco?! Aca? En el con nuestras esposas dando vueltas y mi hija?-
-Roberto. Amigo. Estas cosas se dan pocas veces en la vida. Cuando fue la ultima vez que una pendejita de 18 años con ese orto y esas gomas te tiro onda? No lo podemos dejar pasar. Algo se me va a ocurrir. Confia en mi!-
-mmmm… no se.- respondí incredulo

La charla siguió por esa rama pero no llegamos a nada concreto, simplemente nos hacíamos la cabeza con la posibilidad de comernos a esos dos carocitos de 18 años.

Luego de un rato de caminata, volvimos a la casa quinta. El terreno de la casa era muy grande y con varias entradas. En este caso entramos por una que no era la principal ya que nos quedaba mas cómodo. Cerca de esta entrada se encuentra un cuarto de herramientas que quedaba bastante alejado del resto de las construcciones de la quinta. Al pasar a unos metros de este cuartito, con Adrian escuchamos algunas voces murmurando y gemidos que venían de atrás del cuartito. Nos miramos con cara de duda, y, deseosos de resolver el misterio que se ocultaba del otro lado, nos fuimos acercando sigilosamente.

La imagen que vi al espiar por la esquina de la pared, me dejo helado. Mi hijita, Valeria, estaba en bolas cabalgando la pija de uno de sus amigos mientras que se las mamaba a dos que estaban frente a ella. Mi primer impulso fue saltar y cagar a piñas a todos. Pero Adrián me calmó:

-Para para.. que vas a hacer loco?! Lo único que vas a lograr es armar un quilombo de la puta madre y no vas a solucionar nada.
-No lo puedo creer. Mi angelito. Mirala! Como una puta enfiestada por tres flacos.-
-Que le vas a hacer. Debimos imaginarlo. Visto lo que eran las amigas. Porque ella iba a ser diferente?- me decia Adrián como para darle algo de lógica a la situación
-Pero es mi hija! No la puedo ver asi.-
-Igual… no parece que la este pasando mal. Relajate. Sugiero que nos quedemos aca para asegurarnos de que no le pase nada malo.- el tono de malicia en la voz de Adrián era evidente. Pero no supe que decir y me quede junto a el mirando la escena.

Mi hija seguia montando esa verga mientras que alternadamente mamaba las dos pijas que tenia en frente. Era toda una experta. Movia su cinturita de una manera extremadamente erotica haciendo que la pija se entierre cada vez mejor. Sus tetas, bastante grandes pero bien ubicadas, se balanceaban ritmicamente. Entre sus perfectos y carnosos labios, desaparecian los gruesos trozos de carne de sus amigos. Uno de los flacos que tomaba una cerveza mientras recibia la mamada de Vale, en un momento jugaba a apoyar la lata de cerveza en su cabecita. El y su compañero se reian al ver humillada a mi princesa de esa manera.

Mire a mi lado y vi que Adrian se tocaba la pija por encima del pantalon. Tenia una tremenda erección. Al darse cuenta que lo estaba mirando, me dijo:

-Perdón Robert. Es mas fuerte que yo…- me dijo con culpa

En ese momento tome conciencia y note que yo tambien tenia una importante erección. Evidentemente la imagen de una jovencita siendo cogida por tres hombres despertaba en mi una tremenda calentura, aunque esa jovencita fuese mi hija.

Volví a poner atención en la situación y ahora había cambiado. Vale seguía montando a uno de los flacos en el piso, solo que ahora estaban enfrentados cara a cara, dándonos una espectacular vista de ese redondo y duro culito. Seguía chupando una pija, pero uno de los jóvenes había encontrado otra posibilidad. Evidentemente atraído por el perfecto culito de mi hija, comenzo a jugar con su ano. Le iba introduciendo dedos y lo lubricaba. Valeria no se oponia en lo mas minimo, todo lo contrario, relajaba su estrecho anito para facilitar la entrada de los dedos. En determinado momento se posiciono con su pija dura como un mastil en el culito de Vale y la penetro sin mas preámbulos. Vale pego unos grititos al principio pero estos luego fueron reemplazados por gemidos que denotaban un placer extremo.

Mi angelito estaba siendo cogida por todos sus agujeros y le encantaba. Y yo, su padre, disfrutaba con la situación. Era perturbador.

Unos momentos mas tarde, decidieron dar por terminada la orgia con Vale y la hicieron arrodillarse. Uno a uno fueron pasando sus pijas por la boquita de mi hija y acabaron en su cara, sus pechos y su pelo. Era extremandamente erotica la imagen de mi dulce hijita prostituida por todo ese espeso y blanco semen. Por la sonrisa en su carita, lo habia disfrutado en grande.

Con Adrian dimos por finalizada nuestra sesión de Vouyerismo y nos retiramos sigilosamente.

El primero en hablar fui yo:

-Y bueno. Termino siendo una putita. Que se le va a hacer.-
-Y si.. cosas que pasan Robert. Por lo menos es bastante buena en lo que hace, no te parece?-
-Jajjaja… que hijo de puta.. Si, estoy orgulloso de mi hijita.

Me era mas fácil aceptar que Vale era una trolita y que me calentaba de sobre manera, que luchar contra ese sentimiento.

Seguimos caminando. Y cuando estábamos llegando a la casa principal, escuchamos nuevamente voces y algunos gemidos que venian de atrás de la casa. Yo pense que se me había arruinado la cabeza y que estaba delirando, pero mire a Adrian y el también tenia cara de incrédulo. Me dijo:

-No me digas! Un Deja vu??-
-Jajaja… seran las amiguitas de Vale? Te digo que si son. Me prendo de una.- afirme

Al igual que antes, nos fuimos acercando de a poco. Estábamos confiados de que por lo vivido, nada nos podía sorprender. Pero el universo esta lleno de sorpresas, y esta fue una de ellas.

Eran nuestras esposas, Jimena y Gloria, en plena faena. A Adrian se le puso la cara blanca como la nieve cuando vio a Jimena en cuatro patas siendo culeada salvajemente por uno de los jovenes que habia venido a la fiesta. Creo que era la pija mas grande y gruesa que vi en mi vida, y estaba entrando entera en el dilatado ano de la esposa de mi amigo. Gloria no paraba de gemir con cada embestida que recibia. Evidentemente le dolia, pero lo disfrutaba a la vez.

Mientras tanto, mi mujer, estaba arrodillada frente a otro flaco. Le vi un poco la cara y reconoci que era el novio de Valeria. No podia creer lo trola de mi esposa de estar con el novio de mi hija. Y encima le estaba dando una tremenda mamada. Chupaba esa pija como si fuese la ultima pija en el mundo. La tragaba hasta los huevos y jugaba con su lengua. La recorría lentamente y la volvia a tragar. Era una experta. Yo lo sabia por experiencia propia, pero hacia mucho que no me la chupaba con esas ansias. Hilos de saliva mezclada con liquido preseminal chorreaban de su boca por la barbilla y caían en sus exhuberantes pechos.

Luego de unos minutos de mirar la escena, le di una palmadita en la espalda a mi amigo y le dije con un tono fraternal:

-Vamos… ya fue. Son todas asi.-

Y nos fuimos alejando. Yo, después de ver a mi hija, ya estaba inmunizado. Pero Adrián estuvo un rato largo callado y pensando. Hasta que escuchamos unas dulces voces a nuestras espaldas:

-Hey chicos! No nos pasan un poco de bronceador en la espalda?!-

Eran nuestras amigas, Jasmin y Jessy, que se disponían a tomar un poco de sol. Con Adrián nos miramos y una sonrisa de oreja a oreja se dibujo en nuestras caras. Pero eso queda para la segunda parte….

Mi familia II

Lunes, mayo 9th, 2011

Antes conté como mi familia perdió todos sus bienes materiales, como mi madre se transformó en prostituta para salvar la situación, y como me enamoré perdidamente de mi padre quien me ha hecho siempre, la mujer más feliz del mundo.

Luego de mi primer sexo oral, seguí practicando con mi papito todos los días, llegaba deseosa del cole y el me esperaba con todo su amor. Los fines de semana debíamos aguantarnos y disimular, ya que mi madre pasaba mas tiempo en casa, debido que por ese mismo tiempo, un hombre maduro comenzó a visitarla sagradamente de lunes a viernes durante el mediodía,  y al parecer, no le preocupaba el dinero.

Comenzamos a tener mejor situación económica, mi madre comenzó a gastar en ropa, perfumes, cremas, diversos
maquillajes, juguetes para mí (que ya no me interesaban).   Pero también comenzó el quiebre con mi padre, comenzaron a discutir frecuentemente, y luego se reconciliaban cuando me encontraba en el cole, lo que me llevó a sentir los celos mas terribles que jamás haya vivido, con todo, mi padre seguía acariciándome como siempre, y sus palabras me hacían
sentir única.

Así pasó como un año, y la relación de mi madre y ese hombre maduro se hizo mas fuerte, ahora él se la llevaba durante unas horas en las noches también, y luego algunos fines de semana.      Yo debería haber estado feliz, pero misteriosamente mi padre recibió una oferta de trabajo, y tenía que ausentarse durante todo el día, incluso los fines de semana, y cuando
volvía a casa llegaba cansado a dormir, con mi madre, dejándome sola.   Para peor, mi madre mando a construir otra habitación en el patio trasero, de paredes sólidas, para mi, ya que consideraba que estaba muy crecida para dormir con ellos en la misma habitación, y por que, decía, “quería salvar su matrimonio”.

Yo veía como todo se terminaba, el hombre que amaba se alejaba de mí, y la puta que lo estaba logrando, lo obtenía todo.   No era justo, no.

Pero entonces, pasó algo maravilloso, mágico, un día de madrugada, mientras dormía en mi nueva habitación, desperté al sentir un beso de labios cálidos en mi boca, y ahí estaba, mi hombre, mi padre frente a mi. Se había levantado mas temprano que de costumbre para ir a su trabajo,  sólo para verme a mí.

Llevaba puesta su bata de baño, y su pene erecto sobresalía entre los pliegues de ella, retiró las sabanas, me sacó la pijama, y delicadamente su boca recorrió mi cuello, besando cada espacio de mi piel, llegó a mis pechos, que estaban excitados, duros como rocas, comenzó a tocarlos, besarlos, morderlos, y chuparlos como si bebiera de ellos, mientras, mi vagina se mojaba y chorreaba líquidos sin parar. Siguió bajando hasta mi entrepierna y comenzó a lamerme, introduciendo su lengua en todos mis rincones, me comió como nunca, mientras introducía su dedo en mi ano, y entonces me di cuenta de que el
también me echaba de menos.

Yo jadeaba, he intentaba no gritar, aunque igual reía de placer sin ningún pudor, había olvidado que dentro de la casa, en la otra habitación estaba la puta de mi madre, el tampoco hizo ningún empeño de callarme, el también jadeaba, y me hablaba con palabras de amor. Luego de tener unos exquisitos orgasmos, tomo su pene que estaba enorme, erecto y goteando líquido, y lo metió en mi boca, y yo como una loca lo chupaba, lamía, besaba, bebía sus jugos deliciosos, comencé a
sentir como se hinchaba aun mas, mientras latía fuertemente, mientras se preparaba para la eyaculación, cuando mi papito me detuvo, y me dijo con su dulce voz: “mi niña, voy a hacer algo que he estado esperando hace tiempo, pero va a doler, así que necesito que aguantes y no grites, para que mamá no destruya este momento”, entonces me giró y me puso en posición en cuatro, con una mano frotaba suavemente mi pecho izquierdo, mientras frotaba su pene jugoso en toda la extensión de mi rajita, luego lo puso en mi ano y comenzó a penetrarme.

Al principio dolió un poco, y tuve que aguantar mordiendo el cubrecama, pero no fue tanto como pensé, y rápidamente me relajé y entro fácilmente en mi ano, cuando lo sacó un poco la primera vez, sentí un placer tan divino, luego volvió a introducirlo lentamente, y volvió a doler un poco, pero a medida que iba sacando e introduciéndolo, cada vez era mas placentero y menos doloroso, a la vez iba haciéndolo mas rápido, y mas rápido, hasta que ambos nos fuimos en un orgasmo
sensacional, el eyaculaba dentro de mi, y yo sentía como ríos de jugos corrían por mis piernas, fue una sensación tan maravillosa y perfectamente sincronizada que no pude sujetarme mas y caí boca abajo desfallecida, mientras el cuerpo de mi padre se desplomaba sobre mi, exquisitamente calido y húmedo de sudor.        Así estuvimos varios minutos, después de
eso, el me giró y me beso en la boca largamente, me miró a los ojos, y me dijo: “mi amor, no importa lo que pase, siempre te amare, tu eres mía, no lo olvides, eres virgen, y así quedarás hasta que yo lo decida.   Pero recuerda, aunque estemos lejos, yo siempre te amaré, solo a ti”.     Y luego agregó “¡Feliz cumpleaños!”, no era mi cumpleaños, habían pasado ya algunas semanas, pero él me explico que no había podido hacerlo antes por no existir las condiciones para ello, de todos modos, yo
lo recuerdo como uno de los mejores regalos de cumpleaños de mi vida.

Después de esa madrugada, pasaron varios días en que todo volvió a ser aburrido, pasaba los días sola en casa, mientras mi padre trabajaba y mi madre salía a sus cosas, un par de veces pudimos volver a estar juntos durante el mediodía de los días domingo que tenía descanso mi papito, mientras mi madre atendía sus negocios, y en varias ocasiones tuvimos sexo oral,
mientras mi madre cocinaba o estaba ocupada.
Pero a los pocos meses la situación volvió a cambiar, un día mi madre me ordenó que hiciera una pequeña maleta, y para cuando me di cuenta de lo que ella estaba tramando, era demasiado tarde. Estaba abandonando a mi padre, y me llevaba con ella, lloré, me resistí, traté de convencerla de diversas formas, pero ella no quiso escucharme, incluso me golpeó para poder sacarme de la casa, afuera la estaba esperando un automóvil precioso y elegante con chofer, el hombre
que la visitaba desde hace más de un año estaba esperándonos en la parte de atrás, para llevarnos a su casa.

En seguida me prohibieron volver a ver a mi querido papito, incluso me cambiaron de colegio de un momento
a otro, todos los teléfonos de la nueva casa estaban con clave, y me tenían completamente vigilada.     ¿Ya
no podría ver a mi papito jamás?…  eso lo contaré mas adelante, en otro relato.

Verónika.

Mi familia IV

Lunes, febrero 21st, 2011

En las historias anteriores conté cómo mi padre lo perdió todo, cómo mi madre me apartó de él para vivir con otro hombre y cómo logré que me permitieran volver a ver a mi papito después de muchos meses sin verlo. Ahora relataré lo que sucedió a continuación.

Pasaron casi cuatro meses, los cuales los viví en la gloria. En casa de mi madre, cada vez más “cercana” a mi padrastro y los fines de semana de ensueño con mi papito. Hasta que a la tonta de mi madre se le ocurrió un genial viaje a Estados Unidos, un viaje que iba a durar más de un mes en donde íbamos a estar sólo ella y yo, ya que según ella sería mi regalo de cumpleaños.

Desde el principio este viaje me pareció extraño, mi madre estaba extremadamente solícita conmigo, me compraba todo lo que yo pedía, no importando lo caro o raro o atrevido que fuera, y en todas las ciudades que visitamos, me dejaba sola una o más tardes en el hotel donde estuviéramos alojando. No me importaba, eso me daba tiempo para entretenerme dándome un poquito de autosatisfacción mirando porno en el cable de los hoteles y acordándome de mi papito. Recuerdo que un día le conté eso por teléfono a papá y se calentó tanto que tuvimos sexo telefónico en ese mismo momento.

Entonces, cuando faltaba un poco más de una semana para mi cumpleaños y nos aprestábamos a ir a nuestra última escala en Estados Unidos, mi madre me llevó a desayunar a un lugar muy bonito y luego me dice como si nada, que estaba embarazada de su conviviente, y que pensaban casarse dentro de dos meses y que para esa ocasión vendrían los hijos de él a conocernos.

Me quedé pasmada inicialmente, mil ideas cruzaron por mi mente en ese momento. Ahí estaba la verdadera razón de este carísimo viaje, no era por mi cumpleaños, no era para hacerme feliz, era para ablandarme, para que recibiera la linda noticia con la cabeza embotada con sus regalos y mimos. Me enfurecí por algunos segundos, por eso y porque la muy perra se atrevía a tener un hijo con otro hombre distinto a mi padre… pero por otro lado, esto era muy bueno pensé, esto definitivamente le ponía un final a su relación con mi papá, y el chiquillo la tendría tan ocupada, que al fin me dejaría en paz, al fin podría irme mas tiempo con mi papito, mientras ella jugaba a la familia feliz. Sí, eso era perfecto, y entonces me sentí muy alegre y la felicité.

La última semana en ese viaje fue la más larga de toda mi vida, la verdad no entiendo cómo es que ella no se dio cuenta alguna de mi aburrimiento, es que los ratones y las princesas de ese parque tan famoso (no lo nombraré, pero asumo que adivinan cuál es) ya no me interesaban, ni me entretenían, lo único que yo quería era sentir un pene rico y calientito en mi culito, y el sabor del semen de mi papito chorreando por mis labios.

Finalmente llegó el día de volver a casa, llegué un día antes de mi cumpleaños, mi madre estaba muy feliz, le contó todo a mi “padrastro” y ambos se alegraron con que yo recibiera tan tranquila la noticia. Esa noche todos nos fuimos a dormir temprano, pero yo no podía conciliar el sueño, estaba tan nerviosa, ¿qué sorpresa tendría preparada mi papito para mi cumpleaños?, sabía que el acuerdo era que pasaría la mayor parte del día con mi madre, y en la tarde iría con él y me quedaría a dormir en su casa… ¿qué nueva experiencia me daría mi dulce papito?.

Me levanté cerca de la media noche para tomar alguna leche tibia que me permitiera dormir, y me encontré con la sorpresa de que mi padrastro estaba aún en su despacho, llena de curiosidad me acerqué a ver y estaba solo, al verme se alegró mucho y se levantó enseguida, se acercó a mí y me abrazó intensamente, y me dijo “Feliz cumpleaños”, me alegré bastante y le respondí con un beso muy mojado en la boca, enseguida el comenzó a besarme y a tocarme los pechos, retiró mi bata de dormir y metió sus manos debajo de mi camisón, mientras yo abría su camisa y pantalones, le bajé los calzoncillos y comencé a lamer su vergota larga y delgada, le chupé las bolas, y tragué mil y una veces lo que pude meter dentro de mi boca de ese rico pene que prácticamente llegaba hasta mi garganta y aun sobraba fuera de mi boca. Se vino dentro de mi boca y su leche me llenó tanto que chorreaba por mi mentón aunque yo tragaba y tragaba.

Luego nos acostamos desnudos en el sofá, yo estaba sobre él, mientras acariciaba mi espalda y trasero, me hablaba suavecito, me decía cuanto me había extrañado, y lo sólo que se sentía, ya que desde que mi madre supo del embarazo no aceptaba sus avances, yo sonreía para mis adentros y con mi vagina comencé a estimular su miembro que pronto volvió a estar duro como me gustaba, me puse a mover como de costumbre y ambos nos excitamos mucho, entonces mi padrastro hizo algo que me sorprendió y me gusto demasiado, tomó mis manos fuertemente con su mano izquierda y se giró sobre mí de modo que quede debajo de él con las manos sobre mi cabeza fuertemente sujetas, y con la derecha abrió mis piernas y me hizo levantarlas hacia mi cabeza y entonces me atravesó… por el ano. Confieso que estaba tremendamente excitada, tanto que casi no me importó la perspectiva que me fuera a quitar la virginidad, pero una vez que estuvo dentro de mí, agradecí que no lo hiciera y disfruté de su sexo completamente, lo hicimos durante mucho tiempo y fue exquisito, me sorprendí mucho al ver que entraba completo dentro de mí, suerte que no había comido antes de ir a dormir, él también se sorprendió de eso, de hecho, se dio cuenta de que yo no era nueva teniendo sexo por el culo, pero no le importó y no hizo preguntas. Ambos estábamos tan necesitados que dejamos el sofá lleno de nuestros jugos y el ambiente olía a sexo.

Al amanecer me acompañó a mi habitación, me tomó en brazos y me dejó en mi cama, ahí estuvo un buen rato arrodillado junto a la cama besando mis pechos, lamiendo mi vagina, mientras me daba las gracias, y me decía cosas tiernas y bonitas, hasta que me quedé profundamente dormida.

Al otro día me dolía todo, me levanté directamente a almorzar, recibí mis regalos, y me preparé para visitar a mi papito.

Al llegar a casa, mi papá me recibió con un beso en la boca mojadito y me entregó inmediatamente una caja, al abrirla había un maravilloso y provocativo baby doll de seda roja y encajes negros que tenía unos coquetos y atrevidos orificios en los pezones y unas delicadas zapatillas de seda, me dijo que me vistiera en el baño y que acudiera a la habitación en cuanto estuviera lista. Hice lo que me dijo, y cuando llegué a la habitación me encontré con que estaba inundada de un aroma delicioso, decorada con decenas de rosas rojas , velas y una música suave, mi padre estaba semidesnudo y me condujo delicadamente de la mano hasta la cama que estaba cubierta de pétalos de flores, tal como si fuera un caballero andante o un sirviente dedicado me retiró las zapatillas y besó mis pies, luego mis piernas, hizo que me recostara suavemente y acomodó mi cabello, se retiró hacia atrás y se quedó mirándome con una expresión de admiración, tal como cuando alguien observa una obra de arte, luego abrió una cajita, y de ella saco un collar de cuentas, se acercó suavemente y comenzó a besarme el cuello, el pecho, los senos, los brazos, las manos, siguió nuevamente con los pies y piernas, lamió mi vagina y comenzó a excitarme con su lengua, mientras su dedo recorría mi ano, y justo cuando me estaba viniendo en mi primer orgasmo de la noche, sentí como introducía una a una las cuentas del collar.

Luego me levanté y parte del collar de cuentas me salía por detrás cual cola de ratoncito, nos pusimos en la posición del 69, yo tragaba con placer y deseo el pene gordo y grande de papito, con su semen saladito y dulce a la vez, mientras él jugaba con mi botoncito con su lengua, yo sentía salir mis jugos calientes, y el comenzó a sacar poco a poco las bolitas haciendo movimientos y juegos con ellas y yo comencé a tener sensaciones tan fuertes que no pude evitar el dejar de chupar para gritar, mientras su leche manchaba mi cara y corría por mi cuello.

Luego de tener otra vez un orgasmo, me fui a limpiar la cara y cabello, y al volver encontré a mi papito con un surtido de juguetes nuevos sobre la cama, habían vibradores muy grandes, simples y dobles, algunos muy realistas parecidos al pene de mi papito, otros con texturas extrañas, y unos aparatos con cables y cosas que no comprendía. Con paciencia mi papito me explicó para qué servían y cómo se usaban. Entonces yo le dije apuntando al vibrador doble –“Pero papá, este no lo puedo usar, porque perdería mi virginidad”. Y él me respondió –“Cariño, todo a su tiempo, la noche recién comienza, y aun queda lo mejor”. Luego, se levantó y me hizo pararme frente a él, yo apenas le llegaba al pecho en altura, su espalda era tan ancha y protectora, sus brazos tan regios, su pene erecto en todo su esplendor nuevamente, tomó suavemente con sus fuertes manos mi rostro y delicadamente me besó, larga y apasionadamente, mientras posaba sus manos en mi cintura, luego diestramente retiró mi baby doll dejándome completamente desnuda, me abrazó y me levantó sobre él, yo me colgué de su cuello y abrí mis piernas sujetándome con ellas de su cintura, sentía su pene tocándome el trasero, mojadito, rico.

Suavemente se acostó sobre la cama, mientras yo besaba su cuello, luego me miró largamente mientras yo me erguía sobre él, con sus manos tomó mi cadera y me levantó suavemente, me posicionó sobre la cabeza de su pene, y entonces supe con claridad lo que pasaría, me bajó de golpe sobre él, entro limpiamente y muy rápido dentro de mí, y yo sentí un dolor agudo que se anuló prácticamente de inmediato, yo solo exhalé y emití un pequeño gemido, comencé a moverme de arriba abajo según las instrucciones de sus expertas manos y prontamente gozábamos mutuamente, jadeábamos, gritábamos, nos reíamos, jamás en mi vida había sentido tal placer, me estaba entregando completa al hombre de mi vida, éramos uno desde ese momento, y nada nos podía detener.

Por mis piernas corrían mis jugos vaginales, junto con la sangre de la virginidad y los jugos lubricantes de mi papito, el olor a sexo se mezclaba con el aroma de las rosas y las velas creando un ambiente embriagador, maravilloso.

Mi papito estaba feliz, continuamente me decía lo apretadita que estaba, lo rico que me sentía, me decía que ahora yo era su mujer, que era suya, que siempre sería suya, y yo era tan feliz al oírlo, tuve orgasmos múltiples, él tubo convulsiones de placer, sentí su miembro latiendo dentro de mí, luego él se vino sobre mi cuerpo y me bañó en su semen. Yo tenía período desde los nueve años, por lo tanto era mejor evitar problemas, el resto de la noche nos dedicamos a jugar con los aparatitos, descubrí que a mi papi le gustaba ver como gozaba con los vibradores y se le paraba casi de inmediato cuando yo gritaba de placer con ellos puestos, no tardé en tener un vibrador en la vagina y a mi papi en el culo dándome duro.

A ratos, mi papi se desaparecía y volvía con fuerzas renovadas, supuse que era porque iba al baño o algo así, jajaja, luego sabría la verdad de todo (no, no era porque se fuera a tomar la pastilla azul, era por otra cosa, muy distinta).

Al otro día tuve que volver a la casa de mi madre, mi papi me dijo antes de llevarme que de ahora en adelante nos tendríamos que cuidar de un embarazo, así que usaría condón y yo no debía olvidar de usar las pastillas. También me hizo una pregunta que me sorprendió, me dijo -“he sido muy feliz al ver que eras virgen y que yo he sido el que te ha hecho una mujer, pero esta noche noté que tu culito estaba un poco maltratado, ¿Qué te ha pasado?- Casi muero cuando me lo preguntó, al principio no supe que responder, y luego le dije –“papito, es que un amigo me dio por el culito ayer, por favor no te enojes, el no importa nada, solo que estaba necesitada y el también, y nos consolamos juntos”- No podía decirle que me acostaba con el hombre que le había robado a su esposa, pero tampoco podía mentirle del todo, así que lo dije a medias. El me abrazó, pero algo en su mirada me indico que esto no quedaría de esa forma.

Y así termina esta parte del relato, al fin mi papito me había hecho su mujer, pero esta aventura no había terminado, se abría todo un mundo nuevo con esto, y los secretos se iban acumulando, pero eso lo relataré en otro momento.

Verónika.

Mi familia IV

Miércoles, enero 19th, 2011

En las historias anteriores conté cómo mi padre lo perdió todo, cómo mi madre me apartó de él
para vivir con otro hombre y cómo logré que me permitieran volver a ver a mi papito después de
muchos meses sin verlo. Ahora relataré lo que sucedió a continuación.

Pasaron casi cuatro meses, los cuales los viví en la gloria. En casa de mi madre, cada vez
más “cercana” a mi padrastro y los fines de semana de ensueño con mi papito. Hasta que a la
tonta de mi madre se le ocurrió un genial viaje a Estados Unidos, un viaje que iba a durar más de
un mes en donde íbamos a estar sólo ella y yo, ya que según ella sería mi regalo de cumpleaños.

Desde el principio este viaje me pareció extraño, mi madre estaba extremadamente solícita
conmigo, me compraba todo lo que yo pedía, no importando lo caro o raro o atrevido que
fuera, y en todas las ciudades que visitamos, me dejaba sola una o más tardes en el hotel donde
estuviéramos alojando. No me importaba, eso me daba tiempo para entretenerme dándome
un poquito de autosatisfacción mirando porno en el cable de los hoteles y acordándome de mi
papito. Recuerdo que un día le conté eso por teléfono a papá y se calentó tanto que tuvimos sexo
telefónico en ese mismo momento.

Entonces, cuando faltaba un poco más de una semana para mi cumpleaños y nos aprestábamos
a ir a nuestra última escala en Estados Unidos, mi madre me llevó a desayunar a un lugar muy
bonito y luego me dice como si nada, que estaba embarazada de su conviviente, y que pensaban
casarse dentro de dos meses y que para esa ocasión vendrían los hijos de él a conocernos.

Me quedé pasmada inicialmente, mil ideas cruzaron por mi mente en ese momento. Ahí estaba
la verdadera razón de este carísimo viaje, no era por mi cumpleaños, no era para hacerme feliz,
era para ablandarme, para que recibiera la linda noticia con la cabeza embotada con sus regalos y
mimos. Me enfurecí por algunos segundos, por eso y porque la muy perra se atrevía a tener un
hijo con otro hombre distinto a mi padre… pero por otro lado, esto era muy bueno pensé, esto
definitivamente le ponía un final a su relación con mi papá, y el chiquillo la tendría tan ocupada,
que al fin me dejaría en paz, al fin podría irme mas tiempo con mi papito, mientras ella jugaba a la
familia feliz. Sí, eso era perfecto, y entonces me sentí muy alegre y la felicité.

La última semana en ese viaje fue la más larga de toda mi vida, la verdad no entiendo cómo es
que ella no se dio cuenta alguna de mi aburrimiento, es que los ratones y las princesas de ese
parque tan famoso (no lo nombraré, pero asumo que adivinan cuál es) ya no me interesaban, ni
me entretenían, lo único que yo quería era sentir un pene rico y calientito en mi culito, y el sabor
del semen de mi papito chorreando por mis labios.

Finalmente llegó el día de volver a casa, llegué un día antes de mi cumpleaños, mi madre estaba
muy feliz, le contó todo a mi “padrastro” y ambos se alegraron con que yo recibiera tan tranquila
la noticia. Esa noche todos nos fuimos a dormir temprano, pero yo no podía conciliar el sueño,
estaba tan nerviosa, ¿qué sorpresa tendría preparada mi papito para mi cumpleaños?, sabía que
el acuerdo era que pasaría la mayor parte del día con mi madre, y en la tarde iría con él y me

quedaría a dormir en su casa… ¿qué nueva experiencia me daría mi dulce papito?.

Me levanté cerca de la media noche para tomar alguna leche tibia que me permitiera dormir, y me
encontré con la sorpresa de que mi padrastro estaba aún en su despacho, llena de curiosidad me
acerqué a ver y estaba solo, al verme se alegró mucho y se levantó enseguida, se acercó a mí y me
abrazó intensamente, y me dijo “Feliz cumpleaños”, me alegré bastante y le respondí con un beso
muy mojado en la boca, enseguida el comenzó a besarme y a tocarme los pechos, retiró mi bata
de dormir y metió sus manos debajo de mi camisón, mientras yo abría su camisa y pantalones,
le bajé los calzoncillos y comencé a lamer su vergota larga y delgada, le chupé las bolas, y tragué
mil y una veces lo que pude meter dentro de mi boca de ese rico pene que prácticamente llegaba
hasta mi garganta y aun sobraba fuera de mi boca. Se vino dentro de mi boca y su leche me llenó
tanto que chorreaba por mi mentón aunque yo tragaba y tragaba.

Luego nos acostamos desnudos en el sofá, yo estaba sobre él, mientras acariciaba mi espalda
y trasero, me hablaba suavecito, me decía cuanto me había extrañado, y lo sólo que se sentía,
ya que desde que mi madre supo del embarazo no aceptaba sus avances, yo sonreía para mis
adentros y con mi vagina comencé a estimular su miembro que pronto volvió a estar duro como
me gustaba, me puse a mover como de costumbre y ambos nos excitamos mucho, entonces mi
padrastro hizo algo que me sorprendió y me gusto demasiado, tomó mis manos fuertemente
con su mano izquierda y se giró sobre mí de modo que quede debajo de él con las manos sobre
mi cabeza fuertemente sujetas, y con la derecha abrió mis piernas y me hizo levantarlas hacia mi
cabeza y entonces me atravesó… por el ano.
Confieso que estaba tremendamente excitada,
tanto que casi no me importó la perspectiva que me fuera a quitar la virginidad, pero una vez que
estuvo dentro de mí, agradecí que no lo hiciera y disfruté de su sexo completamente, lo hicimos
durante mucho tiempo y fue exquisito, me sorprendí mucho al ver que entraba completo dentro
de mí, suerte que no había comido antes de ir a dormir, él también se sorprendió de eso, de
hecho, se dio cuenta de que yo no era nueva teniendo sexo por el culo, pero no le importó y no
hizo preguntas. Ambos estábamos tan necesitados que dejamos el sofá lleno de nuestros jugos y
el ambiente olía a sexo.

Al amanecer me acompañó a mi habitación, me tomó en brazos y me dejó en mi cama, ahí estuvo
un buen rato arrodillado junto a la cama besando mis pechos, lamiendo mi vagina, mientras me
daba las gracias, y me decía cosas tiernas y bonitas, hasta que me quedé profundamente dormida.

Al otro día me dolía todo, me levanté directamente a almorzar, recibí mis regalos, y me preparé
para visitar a mi papito.

Al llegar a casa, mi papá me recibió con un beso en la boca mojadito y me entregó
inmediatamente una caja, al abrirla había un maravilloso y provocativo baby doll de seda roja
y encajes negros que tenía unos coquetos y atrevidos orificios en los pezones y unas delicadas
zapatillas de seda, me dijo que me vistiera en el baño y que acudiera a la habitación en cuanto
estuviera lista. Hice lo que me dijo, y cuando llegué a la habitación me encontré con que estaba
inundada de un aroma delicioso, decorada con decenas de rosas rojas , velas y una música

suave, mi padre estaba semidesnudo y me condujo delicadamente de la mano hasta la cama
que estaba cubierta de pétalos de flores, tal como si fuera un caballero andante o un sirviente
dedicado me retiró las zapatillas y besó mis pies, luego mis piernas, hizo que me recostara
suavemente y acomodó mi cabello, se retiró hacia atrás y se quedó mirándome con una expresión
de admiración, tal como cuando alguien observa una obra de arte, luego abrió una cajita, y de
ella saco un collar de cuentas, se acercó suavemente y comenzó a besarme el cuello, el pecho, los
senos, los brazos, las manos, siguió nuevamente con los pies y piernas, lamió mi vagina y comenzó
a excitarme con su lengua, mientras su dedo recorría mi ano, y justo cuando me estaba viniendo
en mi primer orgasmo de la noche, sentí como introducía una a una las cuentas del collar.

Luego me levanté y parte del collar de cuentas me salía por detrás cual cola de ratoncito, nos
pusimos en la posición del 69, yo tragaba con placer y deseo el pene gordo y grande de papito,
con su semen saladito y dulce a la vez, mientras él jugaba con mi botoncito con su lengua, yo
sentía salir mis jugos calientes, y el comenzó a sacar poco a poco las bolitas haciendo movimientos
y juegos con ellas y yo comencé a tener sensaciones tan fuertes que no pude evitar el dejar de
chupar para gritar, mientras su leche manchaba mi cara y corría por mi cuello.

Luego de tener otra vez un orgasmo, me fui a limpiar la cara y cabello, y al volver encontré a mi
papito con un surtido de juguetes nuevos sobre la cama, habían vibradores muy grandes, simples y
dobles, algunos muy realistas parecidos al pene de mi papito, otros con texturas extrañas, y unos
aparatos con cables y cosas que no comprendía. Con paciencia mi papito me explicó para qué
servían y cómo se usaban. Entonces yo le dije apuntando al vibrador doble –“Pero papá, este no
lo puedo usar, porque perdería mi virginidad”. Y él me respondió –“Cariño, todo a su tiempo,
la noche recién comienza, y aun queda lo mejor”. Luego, se levantó y me hizo pararme frente
a él, yo apenas le llegaba al pecho en altura, su espalda era tan ancha y protectora, sus brazos
tan regios, su pene erecto en todo su esplendor nuevamente, tomó suavemente con sus fuertes
manos mi rostro y delicadamente me besó, larga y apasionadamente, mientras posaba sus manos
en mi cintura, luego diestramente retiró mi baby doll dejándome completamente desnuda, me
abrazó y me levantó sobre él, yo me colgué de su cuello y abrí mis piernas sujetándome con ellas
de su cintura, sentía su pene tocándome el trasero, mojadito, rico.

Suavemente se acostó sobre la cama, mientras yo besaba su cuello, luego me miró largamente
mientras yo me erguía sobre él, con sus manos tomó mi cadera y me levantó suavemente, me
posicionó sobre la cabeza de su pene, y entonces supe con claridad lo que pasaría, me bajó de
golpe sobre él, entro limpiamente y muy rápido dentro de mí, y yo sentí un dolor agudo que
se anuló prácticamente de inmediato, yo solo exhalé y emití un pequeño gemido, comencé
a moverme de arriba abajo según las instrucciones de sus expertas manos y prontamente
gozábamos mutuamente, jadeábamos, gritábamos, nos reíamos, jamás en mi vida había sentido
tal placer, me estaba entregando completa al hombre de mi vida, éramos uno desde ese
momento, y nada nos podía detener.

Por mis piernas corrían mis jugos vaginales, junto con la sangre de la virginidad y los jugos
lubricantes de mi papito, el olor a sexo se mezclaba con el aroma de las rosas y las velas creando

un ambiente embriagador, maravilloso.

Mi papito estaba feliz, continuamente me decía lo apretadita que estaba, lo rico que me sentía,
me decía que ahora yo era su mujer, que era suya, que siempre sería suya, y yo era tan feliz al
oírlo, tuve orgasmos múltiples, él tubo convulsiones de placer, sentí su miembro latiendo dentro
de mí, luego él se vino sobre mi cuerpo y me bañó en su semen. Yo tenía período desde los
nueve años, por lo tanto era mejor evitar problemas, el resto de la noche nos dedicamos a jugar
con los aparatitos, descubrí que a mi papi le gustaba ver como gozaba con los vibradores y se le
paraba casi de inmediato cuando yo gritaba de placer con ellos puestos, no tardé en tener un
vibrador en la vagina y a mi papi en el culo dándome duro.

A ratos, mi papi se desaparecía y volvía con fuerzas renovadas, supuse que era porque iba al baño
o algo así, jajaja, luego sabría la verdad de todo (no, no era porque se fuera a tomar la pastilla azul,
era por otra cosa, muy distinta).

Al otro día tuve que volver a la casa de mi madre, mi papi me dijo antes de llevarme que de ahora
en adelante nos tendríamos que cuidar de un embarazo, así que usaría condón y yo no debía
olvidar de usar las pastillas. También me hizo una pregunta que me sorprendió, me dijo -“he sido
muy feliz al ver que eras virgen y que yo he sido el que te ha hecho una mujer, pero esta noche
noté que tu culito estaba un poco maltratado, ¿Qué te ha pasado?- Casi muero cuando me lo
preguntó, al principio no supe que responder, y luego le dije –“papito, es que un amigo me dio por
el culito ayer, por favor no te enojes, el no importa nada, solo que estaba necesitada y el también,
y nos consolamos juntos”- No podía decirle que me acostaba con el hombre que le había robado
a su esposa, pero tampoco podía mentirle del todo, así que lo dije a medias. El me abrazó, pero
algo en su mirada me indico que esto no quedaría de esa forma.

Y así termina esta parte del relato, al fin mi papito me había hecho su mujer, pero esta aventura
no había terminado, se abría todo un mundo nuevo con esto, y los secretos se iban acumulando,
pero eso lo relataré en otro momento.

Verónika.

Niágara

Jueves, diciembre 2nd, 2010

Era nada menos que el cumpleaños de nuestra hija, la adorable Niágara cumplía esplendorosos dieciocho años, pero mi pequeña no iba a tener un cumpleaños feliz. Esa noche volví a casa más temprano para prepararme, el plan era cenar en un lugar distinguido en un íntimo festejo familiar, mi esposa, nuestra niña y yo. Me vestí elegante para estar acorde con la natural belleza y frescura de Niágara y la distinción de mi hermosa esposa.

A las ocho de la noche estábamos listos y esperando a mi mujer que se encontraba algo atrasada, al principio no le dimos mayor importancia a la demora porque los viernes volver del centro se complica. A las nueve, ya algo nervioso, la llamé al teléfono celular, pero lo tenía apagado, supuse porque estaría manejando y no quería atenderlo. A las diez ya estábamos muy nerviosos y comencé a llamar a sus compañeros de trabajo, nadie sabía nada de ella desde temprano. Media hora más tarde estaba a punto de llamar a la policía, pensando que podría haber sufrido algún accidente, cuando llegó.

Tenía el rostro desencajado y antes que pudiésemos preguntarle que le había pasado me dijo con voz ronca: “Tengo que hablar con vos” Y se encaminó a nuestro dormitorio. Cerré la puerta detrás de mi y, antes que pudiera preguntar algo, ya habría un placard y sacaba una maleta que arrojó sobre la cama y en la que empezó a meter su ropa. “¿Qué haces?” Pregunté asombrado. “Me voy” Contestó. “Me voy con el hombre de mi vida” Agregó dejándome helado. “He hecho el amor con él toda la tarde y ya no podría continuar viviendo contigo, lo amo”

Sentí que el mundo se desplomaba sobre mis hombros, me sentí aturdido y me quedé sin habla. Ella ya había llenado malamente la maleta y agregó: “Explícale a Niágara, dile que me perdone, algún día…” Su voz se ahogó en un sollozo, pero ya bajaba las escaleras y se enfrentaba a la niña. “Me voy, perdoname, papá te va a explicar” Dijo ante la expresión asombrada de Niágara que no atinó a decir más que: “Pero…” Mi esposa la abrazó y con los ojos llenos de lágrimas se fue. Niágara comenzó a llorar y a preguntar: “¿Qué pasa papá? ¿Qué pasa? Yo non podía hablar, no se me ocurría que decir así que la abracé y después de unos minutos le expliqué que la mamá nos abandonaba porque creía estar enamorada de otro hombre.

Primero se asombró, luego enfureció y se sintió más traicionada que yo mismo, mi hija había recibido un durísimo golpe y lloraba desconsolada. La llevé a su habitación y le ofrecí una taza de té, pero la pequeña no quería nada más que llorar tendida en su cama, la dejé sola y me fui a acostar, era la noche más triste de mi vida, justamente cuando debió ser una noche de festejo y felicidad.

Acostado en mi cama me sentí el hombre más infeliz del mundo y hubiese llorado si la indignación por la traición de mi mujer no me hubiese ganado. Tenía la luz aún prendida cuando se abrió la puerta y Niágara, en camisón y aún llorando, me preguntó: “Papá, ¿Puedo dormir con vos? No era una pregunta que esperase de una jovencita de dieciocho años, pero no me pude rehusar, en ese momento era una niñita abandonada y no podía dejarla dormir sola en su camita. Se metió en mi cama y me abrazó y rompió a llorar angustiada, la apreté muy fuerte y le repetí que la amaba con todo mi corazón. Mal durmió el resto de la noche, pero al amanecer dormía profundamente aferrada a mí como si temiese que yo también pudiera irme.

El día siguiente fue de luto, pero de algún modo había que sobreponerse y hablé con Niágara largamente intentando organizar la casa en ausencia

de mi esposa, mi niña era toda una mujer y asumió rápidamente que la vida continuaba aunque el dolor nos agobiase. La llevé de paseo y a almorzar intentando mantenerla todo lo posible fuera de la casa, pero finalmente tuvimos que volver. Cenamos en silencio y luego vimos un rato televisión abrazados hasta que se hizo la hora de dormir. Acababa de acostarme cuando Niágara abrió la puerta, nuevamente en camisón, y se metió en mi cama, no atiné a decirle nada y acepté la situación pensando que aún no quería dormir sola.

La tercera noche que Niágara volvió a entrar en camisón le dije: “Hijita ¿No crees que sería mejor que duermas en tu cama? Rompió a llorar desconsolada y me contestó: “No me abandones vos también…” Me rompió el corazón y le extendí los brazos. Se arrojó a ellos y se metió en la cama rápidamente y se apretó a mí aún sollozando. Ese fue mi primer gran error.

Al día siguiente, cuando llegué a casa y entré al dormitorio para cambiarme de ropa, descubrí en el cajón de la cómoda donde mi mujer guardaba su ropa, bombachitas, pequeños corpiños, medias, camisones y hasta una caja de tampones y un paquete de toallas higiénicas, mi hijita se había instalado en mi dormitorio. Sentí un sudor frío y comprendí que me enfrentaba a una situación de difícil resolución. Lo confirmé esa misma noche cuando al disponernos a acostarnos Niágara me dijo alegremente: “Papi, báñate vos primero que yo tardo más… así no te hago esperarme” Acepté con un movimiento de cabeza, Ese fue mi segundo gran error.

Estaba ya acostado leyendo cuando Niágara salió del baño y se metió en la cama, parecía feliz cómo si el abandono de su madre ya fuese cosa del pasado. Se metió debajo de mi brazo para que la abrazase y acomodó su carita pegada a la mía intentando leer ella también mi libro, pero no leyó demasiado, a los pocos minutos respiraba pesadamente y se durmió, la niña había dormido muy mal las últimas noches y el sueño la venció rápidamente. Se hizo un bollito a mi lado sin soltarme, caracolito perfumado, y besé su frente, Niágara olía muy bien, como todas las mujeres huelen después del baño, su aliento era tibio y me hacía cosquillas en el pecho. Apagué la luz y me deslicé en la cama para dormir, pero también tuve que bajarla a ella, entonces su camisón se deslizó y sentí sus piernas desnudas contra las mías y comprobé que, como su madre, no usaba bombacha para dormir, me estremecí, pero Niágara apenas rezongó un poco y se apretó más fuerte contra mí, dormí muy mal, despertándome varias veces en la noche. Una de las veces que me desperté tenía mi mano entre las nalguitas desnudas de Niágara, otra vez me despertó una dolorosa erección, la abstinencia sexual comenzaba a sentirse.

Comencé a temer las noches, Niágara se acostaba feliz, cada vez se la veía más contenta, como olvidada ya del abandono de su madre, en cambio yo estaba cada día más nervioso y no sabía como resolver el problema en el que me hundía cada noche más. Cuando me acostaba hacía esfuerzos para no dormirme porque temía a mis manos, ellas tenían memoria y recordaban a donde se dirigían cuando dormía con mi mujer, pero el sueño me vencía y mis manos se disparaban. Una noche me desperté abrazando a Niágara que me daba la espalda, mi mano había subido por debajo del camisón y tenía apresada una teta, redonda, tibia y con un pezón duro, para peor tenía una terrible erección y mi miembro se apoyaba entre sus nalgas, solo la delgada tela del pantalón me separaban de su culito, me estremecí aterrado y me retiré lentamente para no despertarla, tuve que ir al baño a masturbarme para calmarme, pero fue peor porque después me atacó la culpa ¡Me había masturbado por mi hija!

Al día siguiente llamé a una vieja amiga divorciada con la que, años ha, había tenido un fogoso romance. Le conté que me había separado y la invité a cenar. “Mejor cenemos en mi casa” Dijo dándome a entender que no hacían falta juegos de seducción entre nosotros. Le conté a

Niágara que el viernes a la noche me reuniría en la cena anual de ex compañeros y que volvería tarde, hizo un mohín de disgusto, pero no dijo nada.

Volví a casa pasadas las cuatro de la mañana, me sentía ligero y feliz, tanto como mi amiga a la que sorprendí con una performance erótica que la deslumbró, yo tuve tres orgasmos y ella perdió la cuenta. Cuando me metí en la cama Niágara me daba la espalda y parecía profundamente dormida, pero cuando la besé en la cabeza se dio vuelta y haciendo cómo que olfateaba, “Sniff, Sniff” Y dijo con voz enojada: “Tenés olor a puta” Me reí y se enojó más cuando le contesté: “No puede ser, si me bañé después” “¡Asqueroso!” Dijo y me atacó con cosquillas en mis flancos. Me reí y contra ataqué, pero se revolvió y el camisón se le subió más arriba de la cintura y mi mano que buscaba su costado terminó en su entrepierna. Apreté accidentalmente su pequeño pubis y sentí la suavidad de su vello, los labios de la vagina eran firmes y apretados, niñita virgen, la sentí muy tibia en su entrepierna. Retiré mi mano asustado y Niágara se quedó quieta, ninguno de los dos dijo nada pero se dio vuelta y me dio la espalda disponiéndose a dormir, me sentí terriblemente mal y decidí que era hora a hablar claramente con mi hija.

A la mañana siguiente cuando desperté Niágara ya estaba despierta y me miraba. “¿Dormiste bien asqueroso?” Preguntó. Seguía enojada. Entonces le dije: “Niágara, anoche yo no quise tocarte, pero cuando un hombre y una mujer duermen juntos los accidentes suceden inevitablemente. Sos una mujercita muy bella y joven y yo, aunque soy tu padre, soy un hombre y a veces en la noche me olvido que sos vos la que está a mi lado y mis manos recuerdan a tu madre y nuestra intimidad y yo…” ¡Papá! ¡Qué bobo que sos! Me interrumpió. “¿Te olvidás que somos padre e hija? ¡Entre nosotros no puede pasar nada tontito, sí sos mi papá! La miré desconcertado, la pureza de mi hija me asombraba, en su inmaculada moral el concepto de incesto no existía, para ella el vínculo filial era suficiente barrera para impedir cualquier tentación. Me quedé en silencio, nada podía decirle sin quedar como un inmoral ¿Cómo explicarle que lo que para ella era imposible se daba cada día en todo el orbe? Callarme fue mi tercer gran error.

A medida que pasaban los días y las noches, Niágara se sentía más segura y confiada y actuaba con absoluta naturalidad, se pintaba las uñas de los pies sentada en la cama y el camisón se le subía y le veía el triángulito oscuro del sexo, verla en corpiño y bombacha era habitual porque se vestía o desvestía delante de mí con absoluta inocencia, claro que evitaba que la viese completamente desnuda, pero así la veía cuando dormía, claro que ella lo ignoraba. Darme cuenta que se había indispuesto fue demasiado fácil, se había puesto bombacha para dormir, esa noche descubrí su olor a hembra y me sentí terriblemente alterado, me excitaba el olor a mujer de mi hija al punto que me revolví en la cama sin poder dormirme.

Esa noche, por primera vez, la toqué premeditadamente, puse una mano en su cintura como al descuido y la dejé deslizarse para acariciarle las nalgas, Niágara dormía profundamente. Haciéndome el dormido la abracé y metí la mano bajo su camisón para tocarle las tetas, hizo un ruidito parecido un ronroneo pero siguió durmiendo, le apoyé la verga contra el culito, pero tuve que retirarme y soltarla porque estaba tan excitado que temí tener una eyaculación involuntaria, me fui al baño a masturbarme, esta vez no sentí culpa.

Una noche me desperté asustado, Niágara gemía y se revolvía en la cama. Estaba a punto de encender la luz cuando me di cuenta que estaba soñando, me di cuenta que estaba boca arriba y tenía las manos entre las piernas abiertas, se estaba masturbando dormida, Me quedé paralizado, era la primera vez que Niágara manifestaba su sexualidad, despierta o dormida. De pronto sentí que su cuerpo se tensaba para luego caer pesadamente en la cama, gimió y luego se quedó completamente quieta y percibí que trataba de reprimir su respiración agitada, se había despertado en medio

del orgasmo. Simulé dormir profundamente y Niágara, luego de unos minutos, se levantó y fue al baño, entonces metí la cabeza bajo las sábanas y olí el olor a sexo joven, era muy dulce y delicado, pero intenso, más excitante que el de mi mujer, o eso me pareció, pero ya volvía del baño así que disimulé seguir durmiendo. Se metió en la cama rápidamente y me pareció contenta cuando se apretó contra mí y me dio un beso en el hombro ¿Mi hija me besaba agradecida? ¿Acaso se había masturbado pensando en mí? Sentí un escalofrío.

Por la mañana Niágara se mostraba contenta y me propuso que saliésemos esa noche. “Es sábado Pá y nunca salimos, dale” Suplicó con mohín de nena caprichosa, pero mi niña tenía razón, nunca habíamos salido desde que mi mujer nos abandonó. La llevé al teatro y luego a cenar y después fuimos a tomar algo y escuchar música, Niágara estaba eufórica y yo terriblemente orgulloso por la forma en que los chicos la miraban y me envidiaban, es que estaba hermosa como nunca y se la veía tan feliz que cualquier despistado pensaría que éramos una pareja y no padre e hija. Volvimos a casa muy tarde y nos dormimos abrazados y felices.

Domingo por la mañana, día en que nos gustaba remolonear en la cama, disfrutaba muchísimo desde siempre las mañanas de los domingos, era el día en que con mi mujer teníamos sexo antes de levantarnos. Extrañaba a mi mujer, era muy apasionada y teníamos relaciones casi a diario, pero los fines de semana eran muy ardientes, el sábado por la noche hacíamos el amor hasta quedar agotados y la mañana del domingo volvíamos a amarnos, era el momento que nos sentíamos más relajados y que teníamos los mejores orgasmos, por eso las mañanas de domingo eran tan peligrosas desde que me despertaba con Niágara a mi lado.

Me desperté sintiéndome maravillosamente bien y con una maravillosa erección, pero cuando me di cuenta que la mano de Niágara estaba sobre mi pene me quedé helado, intenté quitar la manito de mi miembro pero rezongó y lo apretó negándose a soltarlo, simulé seguir durmiendo. Un rato después despertó y sentí su mano acariciándome la verga, me moví como sí me estuviese despertando y ahora la que simuló dormir fue ella. Le tomé la mano y la llevé a mis labios y la besé, entonces hizo como que despertaba. “¿Dormiste bien? Pregunté. Se estiró desperezándose y pegó su cuerpo al mío haciéndome sentir su sexo contra mi pierna y sus tetitas contra mi brazo, suspiró: “Muuuuy bien papi” Dijo con voz de gatita mimosa. “¿Y vos?” “Si, muy bien” Respondí y agregué: “Niágara, tenemos que hablar” Me besó el brazo y se aferró a él. “Es mejor que vuelvas a dormir en tu habitación, esta situación se está poniendo cada vez más incontrolable y no quiero que suceda algo de lo que me arrepienta toda la vida, sos joven, muy bella y deseable y yo no soy inmune a tus encantos…”

Niágara permaneció en silencio unos minutos y luego dijo: “Yo también te deseo y ninguna pared entre ambos hará que nos dejemos de desear, vos me desearás en tu cama y yo te desearé en la mía ¿Crees que eso solucionará algo? Será peor, nos reprimiremos y nos amargaremos y seguiremos deseándonos, nos terminaremos odiando por no ser valientes y afrontar la verdad y nuestra vida se transformará en un infierno” Mi hija me estaba dando una lección de sensatez y madurez sorprendente. “Entonces… ¿Crees que…?” Intenté preguntar pero me interrumpió: “Papá es mejor que lo que tenga que pasar pase de una vez” Concluyó terminante mientras su mano se posaba nuevamente sobre mi verga erecta y la apretaba en decidido gesto, ahora si, de definitiva pertenencia.

Perversamente tuya

Miércoles, noviembre 17th, 2010

Perversamente tuya / Primera parte

Eran las tres de la mañana, y yo salía del baño, y lo vi, estaba en calzoncillos, y su cuerpo, maravilloso, estaba bañado por la luz de la luna, era hermoso, y era mi papi, empezamos a hablar, y nos fuimos desplazando hacia el living, ahí charlamos de la vida, del cole, las amigas, de lo linda que me había puesto, y los novios, en ese instante la charla empezó a subir de tono, me empezó a preguntar sobre mi vida sexual, yo nunca había estado con alguien y se le confesé que era por que el chico que amaba era un amor imposible, el empezó a intentarme sacar el nombre con cosquillas, como cuando era chica, pero ya no lo era, tenia 14 años, y no era la nena de antes.

No se en que momento las cosquillas se volvieron caricias, y las risas se volvieron gemidos, en ese instante me percate de que algo me aprisionaba el vientre, era su erección, eso hizo que corriera un liquido cálido entre mis piernas, y no fuerza sobrenatural, me hizo querer probar eso labios, le di un inocente piquito, a lo que el respondió con un beso apasionado, ya su lengua recorría mi boca y sus manos mi cuerpo, cuando sus manos quisieron tocar mis muslos, el para, y dijo, perdona princesa, estoy enfermos y se fue, dejándome excitada en medio del sofá.

Esa misma noche, sentí mi puerta abrirse, era mi papi, y estaba desnudo, con una erección impresionante, se sentó en mi cama, y me acaricio la cabeza, y me dijo a lo oído, perdón princesa, es mas fuerte que yo, y su lengua se poso en mi oreja, y fue bajando hacia el cuello, eso hizo que mis pezones se endurecieran automáticamente, papi, me saco el camisón, era uno de verano color blanco, con breteles y me quede con mi bombachita nada mas, después de eso, el pozo su boca en mis pechos, poco desarrollados, esa boca abarcaba todos mis pechos, el los mordisqueaba los chupaba, mientras yo le tiraba de los pelos, estuvo un rato largo así, atormentando mis pezones, después bajo con su lengua, y con su boca me saco la bombachita, no sin antes olerla, cuando la tiro, empecé a sentir su respiración entre mis muslos, y su lengua empezó a rozar mi conchita, fue unas de las mejores experiencias de mi vida, vi las estrellas, y en el momento culmine de mi orgasmo el mordió mi clítoris, lo que aumento el placer, cuando me repuse de eso, quise devolverle eso a mi papi, por eso me arrodille, y tome su pija entre mis manos, y mi boca empezó a jugar con su puntita, dilatándola, me encantaba verla agrandarse hasta explotar, después mi boca, abarco su miembro entero, en esa posición pude sentir la sangre corriendo por las venitas de su pija, lo sentía latir en mi boca, lo sentía agrandarse, cuando sentí que iba a derramarse en mi boca, el me agarro de los pelos y me tiro en la cama, abajo sentía el osito blanco que me había regalado cuando era bebe, era incomodo pero no me importaba, el se posiciono arriba mío, y me penetro violentamente, fue doloroso, pero, fue solo un instante, después de eso fue todo placer, envolví mis piernas en su cintura, para acentuar la penetración, quería que llegar al fondo, yo gritaba, mas papi, mas, y el me decía, así putita, así, como coges putita, sos tan puta como tu mama, así, mas, toma puta, eso me producía mas excitación, sentirlo dentro mío, y que me tratara como una puta, hacia mas fuerte mi excitación, en algún momento me posicione encima de el como jugando al caballito, como una nena, Pero yo saltaba para profundizar la penetración, y mientras yo sentía mi orgasmo, el se derramo en mi, toda su leche desbordaba mi conchita y corría por mis muslos.

Nos quedamos un rato mas acostados, hasta que el se fue, en sus ojos yo veía la culpa pero antes de que se fuera apoye mis tetas detrás de su espalda y yo le dije, mi amor imposible, sos vos, y me beso en la boca, después de eso, me cogio por segunda vez, pero mas fuerte, mas apasionadamente, cuando se fue, el me dijo que yo también era su amor imposible.

Yo ya no podía dormir, había sido una noche fuerte, así que me puse a ordenar mi cuarto, ahí vi mi osito, el mismo que me molestaba, estaba manchado de sangre, era mi virginidad, era mi infancia, lo lleve a lavar, pero cada vez que lo miro, veo esa mancha de sangre.
Nunca me arrepentí de nada de lo que paso, fueron muchas cosas y mas las que vendrán.

Para dadas o comentarios escribir a isabellemadux@hotmail.com

Este relato esta dedicado con todo mi afecto al tío ale, al cual adoro.

Perversamente tuya / Segunda parte

Nuestra segunda vez, fue mas fuerte que la primera, estábamos viendo una peli, de disney en el cable, los tres acostados en la cama, mi mama, mi papa, y por supuesto yo, mi mami estaba dormida, ya que por la noche toma somníferos, por que tiene insomnio.

Yo estaba en el medio, como cuando era chica, y tenia pesadillas, mientras veía la peli, le acariciaba la panza a papa, y con un instinto sobrenatural, mi mano bajo hacia sus calzoncillos, papi, me agarro la mano y me dijo, cuidado princesa, no juegues con fuego, y yo le dije , por que?, me puedo quemar, mejor así me cuidas, y me subí encima de el, mi papi, ya no estaba dubitativo, estaba excitado, sentía su erección palpitando en mi cola, lo bese en la boca, con mi lengua, que recorría toda su boca, y su contorno también, no me molestaba que estuviera mi mami ahí, no me daba culpa, si no todo lo contrario, me excitaba mas, verla ahí dormida, mientras yo me cogía a su marido, a mi papá.

Estaba muy excitada, estaba dispuesta a todo, mi papa me quería parar, pero no podía, lo besaba, lo chupaba, lo mordía, estaba desenfrenada, el tampoco se quedaba atrás, ya me había sacado el short del pijama de verano, y la remera estaba subida mientras el me chupaba las tetas, las mordía, como un bebe en busca de su alimento, estábamos como locos, mi mama mientras seguía en su placido sueño, eran nuestros gemidos y gritos, y sus ronquidos, nada mas, yo estaba completamente caliente, estaba empapada, y el también, tome su miembro en mi boca, y para agrandarlo para mi, luego el lo mismo con mi conchita, que ya derramaba liquido, me posicione arriba de el, y yo misma ubique su miembro en mi conchita, mientras saltaba haciendo mas profunda la penetración la veía a mi mama, y al lado a mi papa, que estaba a punto de acabar, cuando acabe, me fui y me despedí de mi papa con un beso en la boca, y de mi mama con un beso en la frente, como si fuera ella mi hija, por que desde esa noche yo pase a ser la mujer de mi papa, su hembra dispuesta a todo.

Como siempre este relato se lo dedico a mi tío ale.

Para dudas y comentarios escribir a isabellemadux@hotmail.com

Mi familia

Miércoles, noviembre 17th, 2010

Todo empezó hace veinte años atrás, cuando tenía nueve años.   Vivía junto a mis padres muy bien y con un pasar económico bastante bueno, hasta que mi padre perdió prácticamente todo a causa de una estafa y malos negocios.   Tuvimos que mudarnos a una casa pequeña, de solo dos dormitorios, donde el más pequeño se habilitó con entrada independiente para poder ponerlo en arriendo, mi madre tuvo que salir a buscar trabajo y mi padre desempleado buscaba también como subsistir.

Los meses pasaban y lo único que mi padre conseguía eran trabajos pasajeros, la habitación nunca pudo arrendarse y mi madre (aún no se cómo) comenzó a trabajar de prostituta, con el tiempo comenzó a traer a sus clientes a la pieza que estaba vacía, no hace falta decir que en una casa tan pequeña era fácil escuchar todo lo que ocurría en ese lugar, aunque frecuentemente mi madre encendía la radio para que no se escucharan sus gemidos de placer.     Mi madre era una mujer muy bella, de piel blanca sin manchas ni pecas, ojos color miel, cabello rubio, caderas anchas, cintura pequeña y pechos pequeños pero redondeados, así que empezó a tener mucho éxito en su nuevo “trabajo”, frecuentemente traía dos o tres hombres al día, o en la noche, he incluso, varios a la vez.

Al principio yo sólo escuchaba, tan sólo oír sus gemidos y el movimiento rítmico de la cama me hacían sentir cosas extrañas, y cada vez, sentía más curiosidad de saber que pasaba ahí dentro, entonces, un día, me di cuenta que las paredes eran de madera y que además habían sectores huecos, en donde con empujar un poco los restos de madera se podía ver al otro lado.       Nunca había visto esas cosas, sabía lo de las relaciones sexuales, pero nunca había visto una.   Desde que nos habíamos mudado a esa casa mis padres no tenían intimidad, ya que yo dormía con ellos en la misma habitación, y jamás los vi hacer nada.       Debo decir que fue fuerte, mi madre se retiraba la ropa con elegancia, y luego totalmente desnuda se arrodilló frente a un hombre de unos sesenta años, gordo lleno de pelos, con un pene corto y gordo, mi madre puso su boca en su miembro y empezó a lamerlo, luego prácticamente se lo tragó y lo saco de nuevo, lo hizo así muchas veces.    Luego el hombre la tomó bruscamente del pelo y vació su leche en la cara de mi madre, ella parecía disfrutarlo.   Luego la agarró por el brazo y la levantó violentamente, la lanzó a la cama, justo en ese momento, me descubrió mi padre.

Muy enojado me sacó de ahí y me preguntó qué estaba haciendo, yo, sin ningún titubeo le dije: -“estoy viendo como mamá tiene sexo con ese asqueroso hombre, parece gustarle mucho, no sé como puede gustarle, tu eres mejor”-   Si, la verdad es que mi padre era muchísimo mejor, alto, de espalda ancha, músculos bien marcados en los brazos, piernas y pecho, mentón firme, cuadrado, cabello negro, ojos verdes preciosos, y un trasero exquisito. Y además agregué: -“¡ese hombre tiene un pene pequeño!, el tuyo es como 3 veces mas grande, igual de gordo pero mucho mas grande, yo preferiría el tuyo, lo he visto cuando estas en el baño y dejas la puerta abierta”.    Entonces la cara de mi padre cambió del enojo a la perplejidad, se quedó mirándome como si no pudiera creer lo que yo había dicho, pero lo que yo decía era la pura verdad, y me enojaba mucho que mi mamá estuviera tan dispuesta a acostarse con un extraño horrible por dinero y que a mi padre lo dejara abandonado siempre.

Estaba tan perplejo que no me habló en todo el día, se acostó en la cama matrimonial mirando el techo, mientras se escuchaban los gemidos de mi madre al otro lado de la pared, yo me puse a mirar lo que pasaba, el viejo la tenia sobre él cabalgándolo, mientras apretaba sus pechos sin piedad, y yo de alguna manera morbosa quería estar ahí en el lugar de mi madre, de pronto sentí como mis bragas se mojaban y un calor recorría mi cuerpo.

Desde ese entonces, yo siempre miraba los encuentros de mi madre en esa habitación y mi padre se sentaba en la cama a observarme, nunca volvió a decirme nada, y con frecuencia, después que todo terminaba, me abrazaba y me besaba tras las orejas y el cuello, me tomaba en brazos y me sentaba en sus piernas para que viéramos televisión juntos o comiéramos juntos, y entonces sentía su pene duro como un palo bajo sus pantalones.    Cuando cumplí diez años esas caricias cambiaron un poco y además de besarme comenzó a masajear mis piernas, espalda, y mis pequeños pechos que comenzaban a notarse, apretaba y frotaba mis pezones, mientras que yo naturalmente me excitaba y frotaba mi vagina en su pierna mojándome y mojándolo con mis jugos, también comenzó a alabarme, y a decir que era exquisito que me mojara así, que poco a poco estaba creciendo mas bella y que me quería mucho, sólo para él.

Durante las noches, cuando estábamos acostados juntos en la cama matrimonial y mi madre no se encontraba, me abrasaba tiernamente, mientras besaba mi cuello, mi cara y mis pechos, mordisqueaba mis pezones o los chupaba como si bebiera leche de ellos, me causaba tanto placer, hasta que me quedaba dormida.   Incluso, varias veces mientras mi madre estaba presente, discretamente pasaba sus manos por mis pechos y me sonreía con una hermosa mueca picarona.

Entonces yo empecé a ilusionarme, y a necesitar cada vez mas de las caricias de mi padre, lo único que deseaba era que me tomara y me hiciera suya tal como las cosas que veía que hacia mi madre, moría de celos cuando la muy puta se le acercaba y lo besaba o cuando imaginaba que cosas harían cuando yo iba al cole.   Pero mi padre no avanzaba mas allá, y los meses pasaban y yo le suplicaba que tocara mi vagina, que pusiera su miembro en mi y me penetrara, el sólo sonreía y me decía que algún día me daría un gran premio por esperar tanto.

A pesar de ser aun pequeña, era lo suficientemente astuta para saber que nada de esto debía decirlo ni en el cole, ni a mi madre, por lo tanto, para los demás siempre fui una niña modelo, de buenas notas y buen comportamiento, y a pesar de que mi cuerpo se desarrolló mucho antes que el de mis compañeras y por eso muchos niños comenzaron a buscarme, nunca acepté a ninguno, porque ninguno era tan guapo y maduro como mi padre.

Así que llegaba derechito del cole a abrazar a mi papito, y el me respondía con un delicioso beso francés, me retiraba la ropa y me masajeaba con mucho cariño, hasta que el mismo día de mi cumpleaños número doce, el típico masaje siguió hasta mi vagina, mientras con una mano frotaba uno de mis pechos con la otra encontraba mi clítoris y lo masajeaba excitándome cada vez más, cuando empecé a gritar y jadear de placer abrió mis piernas y comenzó a usar su lengua… ¡Oh, si sólo me excito de recordarlo!.  Succionaba con su boca, lamía toda mi vagina e introducía su lengua suavemente, cuando mi excitación comenzó a hacerse máxima, introdujo suavemente un dedo dentro de mi anito, poco a poco y luego fácilmente estaba dentro tocándome y dándome aun más placer.

Cuando llegué al clímax, sacó su enorme pene, que por primera vez lo veía erecto totalmente ¡y era más grande de lo que recordaba!, y comenzó a masturbarse mientras me miraba, yo me senté tomé su mano y la aparté de su miembro y comencé a frotarlo con mis dos manitos, como había visto hacer a mi madre, luego me puse a lamerlo en toda su extensión, desde la base hasta que llegué a su cabeza roja que besé dulcemente, lo puse entre mis labios y succioné, lo metí en mi boca y sentí su sabor, saladito, rico, sentí sus contracciones, latidos, era tan duro, largo, grueso y con grandes venas marcadas, lo lamí y chupé con deseo, mientras con mi mano masajeaba sus testículos.  Mi padre gemía y pronto comenzó a sacudirse con espasmos de placer, su pene emanaba mucho calor y latía fuertemente y de pronto un chorro llenó mi boca y mi cara de su leche, picosita, amarga y dulce a la vez.

Ese día no me preocupé de ver lo que hacía mi madre, yo era feliz, estaba satisfecha, mas satisfecha que nunca, aunque las expectativas de que mi amado papito me convirtiera en una mujer eran aun más fuertes y soñaba con aquel día.

Pero eso, lo contaré en otro momento.

Verónica.

Por Fin se Dio…papa y yo

Viernes, octubre 8th, 2010

Tengo mas de medio año que escribí este relato ahora en el 200# y ya han pasado casi # años, ya que es parte de mi vivencia al  incesto que vengo realizando desde  noviembre de este 200#, como en todos los relatos soy una chica de 22 años de la Ciudad de México, vivo en la parte sur de esta gran ciudad, donde pareciera que se a desatada mil cosas en esos días, ya que pasaron  secuestro de un entrenador de un equipo de fútbol hasta noticas de los huracanes en USA, soy normal, no tengo nada en especial, que pueda yo pues presumir mas que soy muy joven.
Mi familia se comprende de dos hermanos y mi papa ya que mi mama se fue con un fulano y nos dejo a los tres, yo soy la mayor el que me sigue es mi hermano de 9 años y mi hermana de 7  yo  tenia 9 años cuando  mi mama se fue, ya llevamos 6 años sin ella yo me hecho cargo de mis hermanos haciendole de mama y intentando superarme en mis estudios. Mi papa tiene un buen trabajo, no nos hace falta podríamos decir nada, ya que tenemos todas las comodidades, no somos gente de dinero, pero como les cuento vivimos bien.
No soy una cerebrito, pero voy bien en la escuela, no les digo en cual
para no meterme en líos a los que viven por aquí cercas y llegaran a leer mi
relato.
No tenia el valor de publicarlo ya que el miedo de que alguien conocido lo
lea y vea coincidencias pues podría desatar algunos problemas, pero en fin
lo e superado y  al leer los relatos de incesto me quedo sorprendida de que
pareciera que los que seducen a sus hijas o hijos son los papas y que
involuntariamente una como hija se deja llevar, pues como que no me cuadra,
también porque los papas son los que narran por lo regular sus vivencias con
sus hijos, yo preferí mejor narrar les mi vivencia, bueno también no creo
que mi papa se atreviera hacer un escrito de esto que estamos viviendo.
Como es costumbre aquí en México por lo regular siempre a las 15 añeras les
hacen su fiesta, mi papa me pregunto si quería yo que me la hiciera, yo me
negué le dije que preferiría mejor nos fuéramos de vacaciones el y mis
hermanos y disfrutar de ese dinero en lugar de que se le compartiéramos a
gorrones, en la familia les pareció muy mala idea quiero decir a mis tíos y
primos todos ya pensaban en la fiesta, pero también mi decisión fue porque
no tenia ganas de ver la cara de su familia de mi mama, ya que a pesar de
que se fue mi mama seguíamos con la relación de abuelos y tíos.
A mi papa le pareció muy buena idea y nos fuimos a pasear una semana y media
que me parecieron súper padrísimas, ya que aparte de convivir con mi familia
conocí muchos chicos en ese paseo.
Podríamos que ahí empezó todo, fuimos  a la playa y ahí la pasamos 8  días y
el resto en una ciudad muy tranquila, les narrare que bueno ya estoy algo
desarrolla dita para mi edad y mi papa pues creo que se dio cuanta cuando
estábamos en la playa, ya que al verme en traje de baño se daba cuanta que
algunos chicos me miraban, creo que el se ponía celocito de esto, y mas que
algunos les hacia caso y me quedaba a platicar con ellos.
Al regreso todo fue muy normal pero como les dije el cambio también algo, me
imagino que el ya no vio a una  niña chiquita que me apapachaba y jugábamos
los 4 juntos. Mi inquietud a el incesto fue a partir cuando en casa de una
amigas que estábamos haciendo un trabajo de la escuela y una de ellas entro
a la pagina de todo relato, y nos pusimos a leer relatos de todo, pero a mi
me parecieron muy increíbles los de incesto y que mas me llamaron la
atención, pues al leerlos me dejo inquieta, y  querer leer mas sobre el
tema, principalmente el incesto.
Ya en casa también de mi parte cambio mucho la actitud con mi papa, creo que
los relatos me hicieron tener muchas ideas encontradas, porque llegue a
observar a mi hermano cuando estaba haciendo de la pipí, y en alguna
coacción hasta mi papa también, mi papa no es un hombre feo, y también me
daba cosa que después de que mi mama se fue, el no entablo ninguna relación
con ninguna mujer, solo fue para nosotros y me imagino que su vida intima la
cuarto por nosotros.
En esos días empece a envarnecer mas y pues mi uniforme de la secundaria se
veía mas cortito, cuando llegaba de a la escuela o cuando mi papa me veía
notaba en el cierto nerviosismo, hasta que algunas veces me sorprendió verlo
que me observaba, mis piernas que estaban torneando mas y mi caderas como mi
nalguitas estaba mas paraditas, me llego a decir que tenia el cuerpo de sus
mama cuando ella era de mi edad y que tenia la carita angelical de mi tía su
hermana de mi papa que siempre me pareció una mujer muy bella.
Una noche me levante en la madrugada al baño escuchaba  ruidos en el cuarto
de mi papa ya que tenia que pasar a un lado par ir al baño, pensé que se
sentía mal y entre y como es costumbre en mi casa entre sin llamar, mi
sorpresa encontré a mi papa acostado en la cama y masturbandose, me quede
unos segundos  observan dolo y el a mi y me salí corriendo del cuarto, al
otro día el ni yo dijimos nada, pero al mirarnos pareciera que nos daba
vergüenza, nos poníamos rojos y solo nos mirábamos de reojo, yo me fui a la
escuela y mis hermanos también.
El fin de semana mi papa me dijo que su hermana tenia una fiesta de unos de
nuestros primos, yo le dije que no tenia ganas de ir y que también tenia
mucha tarea que me quedaba el se fue con mis hermanos, mi intención era
ponerme a leer mas relatos de incesto, también porque no decirlo desde esa
noche no e dejado de pensar en mi papa, pensando que el pobre no tiene mujer
y que esta solo que para apagar sus deseos tiene que masrturbarse, solo de
pensar en eso me llegaba a mojar.
Ya en la tarde llego mi papa pero sin mis hermanos, me comento que ya no se
quisieron venir porque estaba jugando con sus primos mi tía le dijo que se
quedaran y que el domingo fuera por ellos, se le hizo buena idea y por eso
se regreso solo.
El se puso a ver la tele en su cuarto, yo estaba muy excitada, se que esto
no es normal pero tenia deseos de estar con mi papa, les contare con todos
estos días o meses desde el regreso de las vacaciones, en cierta forma e
estado picando a mi papa poniendo me ropa muy cortita, escotada o algunos
top, para mostrar mas mis atributos, no soy de senos grandes pero se ven muy
bien.
Entre a su cuarto y le pregunte que hacia el me dijo que veía una película
de la tele, me acosté a su lado venia vestida con una faldita cortita y un
top, se me notaban mis piernas muy bien y se remarcaban mis senos, el se
fijo porque en varias ocasiones note que el me echaba algunas miraditas a
mis piernas como a mis senos, me gustaba que me mirara, sin mas le hice una
pregunta muy directa que al el le dejo,  muy  frío, ¿ que es lo que hacías
esa noche que te vi? El me miro se quedo mudo, y de repente después de una
silencio sepulcral me dijo son cosas de hombres no tienes porque saberlas,
me reí y solo me quede callada, pero le volví a preguntar que es lo que
hacia, el me hecho una mirada mas lasciva y con ganas de decirme que es lo
que hacia pero, como que se arrepentía.
Le hice una pregunta mas directa y sin apenarme ¿papa cuanto tiempo tienes
que no estas con una mujer? Esa pregunta le provoco que se pusiera todo rojo
y con la mirada hacia abajo, como si estuviera apenado, y no saber que
contestar, me dio risa y el como en coraje se me hecho encima jugando,
diciendo que soy una niña mala que esas cosas no se les pregunta a los
papas, entre risas y el que me sujetaba mis manos y juegos en que nuestros
cuerpos se pegaban a tal forma que llegaba a percibir que mi papa estaba
excitado, que su miembro estaba creciendo en su piyama, y que en momentos en
que su cuerpo se pegaba mas a mi sentía la dureza de su pene, yo estaba ya
excitada, el creo que lo noto, bueno mis chompis estaban todos mojados, y
pues eso no lo podía evitar el en mi rostro percibía que estaba pasando algo
en mi, notaba que estaba muy temeroso de seguro de que yo reaccionara de
alguna en forma negativa pensando en tantas cosas que se ven en la tele o o
se escucha en la radio.
Sin que el se lo esperara le plante un beso en su boca que al principio
recibí un rechazo de su parte diciendo me que era su hija y que eso no lo
teníamos que hacer que es algo malo, me asuste por su reacción ya que el me
dio un empujón que me hizo caer de centón en la cama, el solo me miro, que
tenia mi rostro algo rojo y me imagino que muy confundida, por su reacción.
Mi papa me dijo mira hija esto que estas haciendo no esta bien, no se en que
error e caído en que tu reaccionaras así, y si es por algo que hecho perdona
me hija, si ha habido un mal entendido.
Al escuchar esas palabras de mi papa me dejo ahora a mi fría, como era
posible que el me rechazara, se que soy su hija pero también el sabe que ya
soy una mujer.
Me volví a acercar a el lo abrace, y trate de que mi cuerpo estuviera muy
junto a del el, su reacción fue diferente ya que me estrechó muy fuerte
sentí como mis senos se estrujaban en su pecho, el me imagino que lo noto,
mi cabeza se deposito en su hombre, pareciera que no había pasado nada solo
que mis senos estaba muy duros y todavía percibía por fuera que mi papa su
pene se le notaba mas grande.
Al sentirnos de nuevo en confianza y el mas tranquilo, le di un beso en su
mejilla, el lo agradeció mucho dan dome otro a mi, después empece a besarlo
en su cuello y orejas note que el reaccionaba diferente le estaba gustando
mis caricias con mi boca dando le ricos besitos y mordiendo le sus orejitas,
note en el mas disposición, y gusto a lo que hacia.
El estaba cediendo a todo me decidí a tratar de nuevo al cruzar nuestras
miradas y vernos de frente en besarlo en su boca, le plante un beso es sus
labios carnoso y fuertes,  lo acepto gustoso, dan dome un beso mas profundo
digo en que empece a sentir que su lengua, estaba explorando mi boca, y
tratando de buscar dentro de ella mi lengua para enrollarla con la suya,
esto me pendió al sentir husmear su lengua en mi boca, muy temeroso también,
con su mano empezó a explorar partes mas intimas de mi, al principio,  con
sus manos me tocaba y me acariciaba mi espalda, después la fue bajando con
un temor, me imagino que pensó que iba a reaccionara mal o rechazarlo, si
supiera que desde esa noche que lo vi  masturbandose, no e dejado de pensar
en el, me toco mis nalguitas me hizo dar un saltito o mas bien mi cuerpo se
erizo, sintiendo como una electricidad que recorría todo mi cuerpo.
Mi reacción fue bajar poco a poco mis manos, y tratar de tocar  su pene, el
de inmediato agarro mi mano, tratando de que no lo hiciera, pero nuestros
besos fueron demasiados que con mi otra mano, retire su mano y seguí en mi
tarea de buscar su pene, al momento que lo encontré lo agarre arriba de su
piyama, el dio un gemidito, al igual que yo. Por primera vez en mi vida
estaba tocando un pene y tocando también el de mi papa.
Diestramente metí mi mano en su piyama, encontrando el pene desnudo,
sintiendo el calor de su aparato y me imagino que el también sintiendo mi
mano apretarle, el gemía, sentía que estaba dispuesta a todo en ese momento,
nos separamos un momento , solo nos mirábamos nunca entablamos una platica,
por mi parte para que el no retrocediera en lo que hacíamos, yo creo que el
pensó lo mismo, sin mas me quite mi faldita y mi top, quedando ante el solo
en chompis, el reacciono con una sonrisa medio nerviosa, me levante un poco
y me quite mi chompis, quedando ante el completamente desnuda, solo dije una
palabra DESNUDATE su reacción inmediata lo hizo, quedamos los dos frente a
frente desnudo yo, muy provocativamente, lamí mis labios con mi lengua y nos
fundimos de nuevo en un beso, pero ahora muy distinto, ya que nuestros
cuerpos desnudos por primera vez se unieron en uno, yo sentí su corazón
palpitar muy fuerte, yo también, sentía su calor de su cuerpo que me
trasmitía al mío, estaba súper excitada, el con su pene parado, lo tocaba
con mis manos y  masajeaba le gustaba su reacción fue de agrado lo notaba
porque sus besos se hacían mas intensos y pareciera que se quería comerse mi
lengua.
Fue en ese momento que el dejo de besarme en mi boca, y a besarme todo mi
cuerpo, al sentir que empezó en recorrer mi cuello morderme mis orejitas y
besarme el interior de ellas, salían de mi boca solo gemidos ((uyyyyyyy,
mmmmmmmm ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh,
siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii masssssssssssssssss besame
massssssssssssssssss)), bueno dije también algunas cositas pero eran mas mis
ruidos guturales y gemidos..
El me beso todo mi cuerpo se prendió en mis senos, que son algo chiquito les
recordare que tengo 15 años, mi manchón de bellos en mi cosita es escaso,
apenas estoy teniendo algunos, pero mi calor es cada vez mas intenso, y
fuerte, gemía, y empece a gritar cosas, masssssss besameeeeeee mas quiero
sentirte quiero ser tuya, de nadien mas, quiero ser tuya, le decía en forma
insistente a mi papa, yo creo que le gusta lo que decía porque el con mas
ganas lo hacia, entre mis gritos casi me hace orinar cuando por primera vez
sentí el contacto de su boca en mi vagina,  me motivo a que dirá un vistazo
y verlo arrodillado a mi vagina besando y metiendome su legua, me excito
mucho, estaba a punto de volverme loca de tanto gusto que me daba mi papa,
imaginen, mi padre que dio su parte de con su semillita, para que yo
naciera, en ese momento el me estaba dando un tremenda mamada que me estaba
volviendo loca de gusto, empece a gemir decir mas tonterías , MMMAASSSSSS,
SIGUEEEEE NO TE DETENGASSSSSSSS ME ESTAS DANDO MCUHO GUSTOOOOOOOOOO, DIOS
PAPA SOY TU HIJA UNAAAAAAA PUTAAAAAAAAAAAA, DIOSSSSSSSSSS YA NO PUEDO, QUE
PASAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA, SIENTO ALGOOOOOOOOOOOOOOO, DIOSSS,
YAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA YAAAAAAAAAAAAAAA
NOOOOOOOOOOOOOOO,AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH,  me vine por primera vez
un intenso orgasmos, que no podía con mi misma, estaba en el punto del
delirio, dios que ricura, que ricooo , solo en plasmar estas letras en mi
relato, ya estoy toda húmeda de recordar el momento.
Todavía no pasaba nada mas serio entre los dos y ya había tenido un orgasmo
tan intenso que no supe si había sido solo uno a varios a la vez, mi propio
padre mi progenitor, el que con su semilla mi dio vida estaba dan dome el
gusto mas grande de mi vida, para muchas o muchos me imagino que esto es
aberrante, pero como se sentirían ustedes de ver a la persona que mas
quieren irse consumiendo por la perdida de su pareja y mas por el modo que
la perdió, por otro, el siempre me dijo que tenia un gran parecido a mi mama
y ser yo la que le sacie en sus deseos sexuales y sentirme su mujer como
en muchos relatos que e leído en estas ricas paginas.
Estaba a punto de caer desmayada de el orgasmo que mi propio padre me había
hecho llegar, me quede cansada, sin decir nada mi padre viendo me a mi
rostro, sin aviso alguno se paro, viendolo con su tremenda virilidad,  y con
sus manos me separo las piernas comprendí de inmediato que ya venia la hora
de consumir nuestro acto final,  mi cuerpo empezó a temblar, no era frío,
era la emoción de poder por primera vez sentirme poseída,  tampoco, el hecho
de que iba a perder la virginidad, ya que ni eso lo tenia en mente, no tenia
ni idea de que fuera a pasar, solo de pensar que como en muchas fotos,
lecturas, solo iba ser penetrada por el ser que mas amo mi padre.
El tenia una tremenda erección se veía grande su pene al principio yo misma
dude si en verdad el no me lastimaría, se fue acostando y guiando su
tremenda protuberancia a  mi vaginita, sentí como por primera vez su
tremenda cabeza de su pene pegaba en los labios de mi vagina, dio un
pequeñito empujoncito y desapareció si cabecita en mis pliegues, yo me quede
muy quietecita levantaba mi cabeza para no perder detalle de mi primera vez,
a pesar de mi nerviosismo, me encontraba súper mojada de mi vaginita, al
notar que su glande o cabeza de su pene de mi papa entraba sin dificultad,
gemí de una forma que hice que mi papa me mirara a mi rostro, ya que al
igual que yo estaba observando como me iba penetrando, con su gran pene,
dije un AAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH, MMMMMMMMMMMMMMM, el desconcertado me dijo que
si me dolía le dije que no, que el prosiguiera, el me miro de frente, se
acostó un poco mas sin que me penetrara, muy quedito, mi dijo a mi oído, MI
AMOR, TE VA DOLER UN POQUITO, PERO ES SOLO UN MOMENTO. ME DIO UN BESO EN MI
BOCA MUY TIERNAMENTE, y sin que me diera tiempo a que reaccionara dio un
empujón fuerte y certero, solo dije HAAAAAAAYYYYYYYYYYYYYYYY, SACALO, ME
DUELEEEEE SACALLLOO HAYYYYYYYYY, y me empezaron a brotar lagrimas del dolor
tan intenso en mi vientre, dios solo en mi mente era lo que me salía, trate
de muchas formas de zafarme de mi papa lo empujaba con mis mismas piernas,
le pegaba en su espalda con mis manos, y el no se quitaba, era un dolor muy
intenso, no sabría como describirlo, ahorita que estoy escribiendo  recordé
un coacción en que a una mariposa le clave un alfiler, ella aleteaba con
gran hincistencia intentando de escapar pensadolo yo parecía esa mariposa,
que estaba ensartada en un gran palo y que no podía zafarme por mas intentos
que hacia, me sentía agobiada, y no dejaba de llorara le rogaba lo
amenazaba, le decía que tuviera compasión por su hija, yo creo que pensó
ahora si mi hija jajajajajajaja, pero el se mantuvo en esa posición, no
hacia ningún movimiento solo se quedo desde su estocada ahí, sin moverse,
solo se movió dos veces y solo como para reafirmar si ya había cumplido con
su cometido, el sabia que desde la primera estocada el ya había cumplido, ya
le había entregado mi virginidad al ser que mas amaba en mi vida, mi PADRE.
Empezó a moverse poco a poco el sabia que todavía sentía algo de dolor, ya
que me quejaba débilmente, me sentía como derrotada aunque feliz, y no
sabiendo porque esa felicidad en ese momento, después comprendí porque, los
movimientos fueron cada vez mas rápidos es decir de lentos empezaron a subir
de intensidad, el dolor aunque persistía débilmente todavía, empezaba a
sentir un cosquilleo en mi cuerpo, así como cuando mi padre empezó
haciendome oral, pero ese cosquilleo empezó a ser cada vez mas intenso, era
como cosquillas y a la vez escalofríos, no se como explicarlo, y los gemidos
de mi boca empezaron a surgir, MMMMMMMMMMM., MASS DURO, NOOOOO PARES
PAPASITOOOOOOOOOO, ME ESTA GUSTANDO, DE REPeNTE ENTRE LAS METIDAS SURGUIA UN
POQUITO DE DOLOR, HAAAAAYYYY, EL PROCUPADO SE PARABA UN MOMENTO me miraba yo
solo mirando casi le decía que siguiera, sin decir nada seguía metiendomelo
de repente muy rápido y de repente muy  lento uyyyyyy, no saben que rico, me
sentía de nuevo desfallecer, tenia ganas de llorara, gritar, no se decir
muchas cosas, pero no dejaba de gemir, DIOSSSSSSSSS, NOOOOOOOOPARESSSSSSS
ESTOY SINTIENDOOOOOOOOOMUYYYYY RICOOOO AAAAAAAHHHHHHHHH, UUUUYYYYYYY
MASSSSS, SIIII MASSSSS YAAAA YYAAAA NNOOO DIOSSSS SII MASSSS YYYYAAAAA
AHHHHHHHHHHHHH HAAAAAAAAAAAYYYYYYY. MMMMMMMMMMM QUE PASAAAA MASSSSS NO
PAREESSSS  me estaba viniendo por una segunda coacción pero esta vez siendo
fornicada ( o cogida, como lo quieran que lo diga) por mi papa, al darse
cuanta de eso empezó a una saque y metida mas rápida, ya no podía sentía
súper rico, me estaba, ya al punto de la locura, el me lo metía mas fuerte
sentía como si su pene me pegara en lo mas profundo de mi, esa sensación de
golpeteo me hacia mas dichosa y me excitaba mucho mas, ya en un alarido le
dije YYYYYAAAAAAAAAAAAAAAAA, NOOOO PUUUUUUUUUUUUUEDOOOOOOO
MASSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS AAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH,
DIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
YYYYYYYYYYYYYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAPAAAAAAAAPAAA, ME
VENGOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO AAAAHHHHHHHHHHHHHHHH, SOOYYYYYYYYYYYYYYY
TODAAAAA TUYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA.
Y quede desfallecida parecía que estaba muerta pero el no dejaba de estarce
moviendo y seguía metiendolo lo mas fuerte que el podía sentía que de nuevo
mi cuerpo empezaba a sentir de nuevo las sensaciones de ese ratito, y
empezaba a reaccionar, gemía y medio abría mis ojos ya que por la intensidad
de esa rato de mis orgasmos, quede desfallecida y cansada, pero entre
abiertos y cerrados empece a ver que mi papa, seguía en su labor el seguía
metiendomelo no paraba, de repente sentí que su pene se tensaba dentro de mi
, no entendía y el momento en que yo volvía a sentir un orgasmo nuevo, sentí
el chorro de agüita calientita dentro de miiii, provoco que mi orgasmo fuera
mas prolongado y fuerte, grite con todas mis ganas no se si me escucharon en
la otra casa de los vecinos o en la calle, pero fue  algo
indescriptible,HHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH
HAAAAAAAAAYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHDIOSSSSSSSSSSSSSSNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNOOOOOOOOOOOOOPUUUUUUUUUUEEEEEDOOOOOOOMAASSSSSSSSSYYYYYYYYYYYYYYYYYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAy
se vino abajo quedando arriba de mi no sentí ni su peso de su cuerpo, y solo
quedamos dormidos o somnolientos sentía su respiración al igual que la mía
era intensa estaba agotada, mi pobre padre también, mi vaginita todavía
tenia dentro de ella su flácido pene y chorreando de un liquido blanco, pero
con rastros de sangre, era el precio de mi virginidad, ahí estaba el sello
de que estaba regalando le al ser mas querido de mi vida lo mas preciado de
mi, mi VIRGINIDAD, nos quedamos acostados muy abrazaditos su pene se salió
de mi vagina y de ella empezaron a brotar mas líquidos, no nos movimos, nos
quedamos así el me abrazo y me beso yo con una alegría le recibí su beso, y
le correspondí.
El tiempo se nos fue como agua, ni me acuerdo a que ahora empezamos ni a que
hora acabamos solo el tiempo dirá, pero cuando yo desperté mi padre estaba
todavía junto a mi, pero acarician dome mi pelo ya despierto como cuando era
mas chiquita, cuidando mi sueño, me medio levante y le di un gran beso el
busco mi lengua y nos fundimos los dos en un gran beso, de nuevo nos
excitamos y empezamos a acariciarnos el me beso con mas intensidad boca,
cuello, orejitas, espalda, mi colita, terminando en besarme mi vaginita que
todavía tenia vestigios de la noche, se paro mi papa su pene ya estaba
parado, y me lo fue metiendo no tuvo dificultad alguna ya que, estaba
lubricada por el semen que todavía tenia de la noche y de la excitación del
momento, empezó a metermelo y a sacarmelo al principio lentamente y de
repente a hacerlo mas intenso, hasta que me empezó a sacar gemidos y gritos,
MASSSSS MASSSS YAAAAAAA, NO PAREESSSS PAPITOOOOO NO PARESSSS METEMELO
TODAAAAAAA SOY TODA TUYAAAAA, SIN SABER LO QUE DIJE,ME SALIO ALGO QUE A MI
PAPA LE PROVOCO YO CREO MAS EXCITACIÓN YA QUE FUE MAS DURO EN SUS METIDAS, Y
FUE QUE LE DIJE QUE NO DEJARA DE METERMELO SOOYYY SOY MUJERRR DE AHORA EN
ADELANTE, no permitiré que le falte una relación, y que estaría a toda
disposición para solo el, ME VENGOOOOOOOOPAAAAAPAAAAAAAAAAAAMEVENGOOOOO DE
NUEVVOOOOOOOOYAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHOOHHHHHHHHHH
YAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHME VEEEEENGOOOOOOOOOOOSOYY TUYAAAA NO ME DEJESSSSS
YAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAASIIIIIIIIII MMMMMMMMMMMMMMMMMM, termine en otro
orgasmos y sentí que el me inundo por dentro nuevamente, así quedamos los
dos juntos por una hora no nos movimos, me levante y le dije que le iba
hacer un rico desayuno así fue me puse su bata y me fui a la cocina a
prepara un suculento desayuno para los dos, llego solo en calzones a la
cocina y nos dispusimos a desayunar, después el me dijo que fuéramos a
bañarnos nos bañamos juntos y no desperdiciamos el momento en el baño por
tercera vez en pocas horas tuvimos de nuevo sexo muy intenso, de mil formas.
Ya por la tarde los dos bien vestiditos, me dijo que teníamos que ir atraer
a mis hermanos, a casa de su hermana, el como yo estábamos muy ojerosos y
con una carita que pareciera que hubieramos tenido una gran parranda, por la
noche, como había tiempo nos dimos unos horitas de dormir, el se levanto y
dijo ya es hora mi amor vamos por lo niños.
Me encanto esa forma de despertar me sentí su mujer, su esposa, su amante,
me sentí importante para el, le di un beso y nos abrazamos y nos dispusimos
a salir por los niños, parecíamos una pareja que iba por sus hijos, me sentí
así.
Ya de regreso no dejábamos de mirarnos mis hermanos se quedaron dormidos
atrás de el asiento, y al darme cuanta de eso me acerque a mi papa y le
plante un beso en su boca el se sorprendió de esto, y sonrío, y se haserco
también a mi para corresponder ese beso, lo tome de las manos, y el gustoso
hasta llegar a la casa.
Pasaron los días, sin mas, en momentos en que nos encontrábamos solo cuando
mis hermanos se iba a la escuela teníamos nuestros momento para los dos, ya
estábamos viviendo como un matrimonio en que solo esperábamos la salida de
los niños para tener sexo, a los dos meses me sentí algo mal, me sentía con
nauseas, y vomite varias veces, llego mi papa de trabajar en la noche y mis
hermanos lo interceptaron, y le dijeron que estaba asustados que yo me
sentía muy mal que estaba vomitando, con ojos llorosos sin saber que pasaba
ellos estaba súper asustado, yo solo le dije a mi papa que seguro me había
hecho mal los camarones que habíamos comido un día antes, pero el solo
nombrar camarones me dio un asco que termine vomitando en el baño, el se
asusto, y dijo que mejor íbamos al doctor hizo una llamada y nos dispusimos
a salir todos, paso a la casa de su hermana y dejo a mis hermanos, el estaba
serio, al parecer el sabia que pasaba, me hizo un pregunta, te bajo tu regla
el mes pasado, yo le dije que si pero que muy poquita descarga tuve casi no
me salió nada, me dijo sabes hija, por tantas cosas sin pensarlo, al parecer
sin habernos prevenidos, creo que te embarace, tiene todos los síntomas de
una mujer embarazada, me quede paralizada el se hizo a lado de la calle y
nos quedamos viendo, que habíamos hecho como adolescentes tontos solo nos
dejamos llevar, y no tuvimos precauciones y ahora estaba las consecuencias,
llore ya no supe porque razón, pero llore mucho, pensé que mi vida estaba
terminada, se que a la vez tenia mucha alegría ya que tenia en mi vientre el
producto de un amor  prohibido pero de todas formas de un amor profundo
entre un hombre y una mujer, planeamos que íbamos a decirle al doctor, y
pues llegamos al consultorio, ahí me reviso, me hizo una prueba y en efecto
salí positiva, mi papa hizo un gesto de enojo, bueno ya planeado, el doctor
calman dolo y diciendo le que muchas veces los adolescentes hacen cosas sin
pensar y que esto es el resultado.
Pero que lo lleváramos bien que ya no se podía hacer nada solo si el
muchacho se haga responsable de esto y si no que le quedaba solo apoyarla,
el solo acertó a lo que dijo el doctor, y creo que nos creyó en todo.
Al ir con mis hermanos en el carro todos estábamos muy callados mi hermano
me imagino con preocupación nos pregunto que tenia, mi papa voltio y el
mismo contesto, le dijo que iba a tener un sobrinito, mi hermano sabia
perfectamente que era eso, el solo hizo como un gesto de enojo, y pues me
pregunto si estaba embarazada, a que yo le confirme que era así. Todo el
camino hasta llegar a la casa todos estábamos en un tremendo silencio, no
dijimos nada y solo nos limitamos hacer nuestras cosas sin decir nada, bueno
mi papa y yo nos mirábamos lo notaba a el en cierta forma procupado pero
como feliz.
De ahí nuestras vidas cambiaran mucho, en algunos meses se me empezó a notar
mi pancita mi papa hablo con sus hermanos diciendo les las mentiras que ya
habíamos planeado sobre nuestro progenitor, ellos creyeron y pues también
les informo que para evitar habladurías y problemas para mi, íbamos a
cambiarnos de domicilio, que al principio mis tíos no les pareció muy buena
idea, pero era una decisión de nosotros, le agradecí ese detalle de mi papa
para mi. Mi embarazo no fue complicado a pesar de mi edad, fue un embarazo
muy bien llevado, y pues me sentía feliz, como iba creciendo mi pancita y
sentía a mi hijo dentro de mi, entre mi papa y yo seguimos con nuestra vida
marital, cuando mis hermanos se iba a la escuela o los llevaba a la casa de
mi tía, pues nosotros teníamos nuestro tiempo para tener nuestras relación,
el tener sexo con mi padre embarazada no se si es morbo pero lo sentí muy
rico me gustaba y le agradecía que el no me dejara como a muchas mujeres que
en todo ese tiempo ni las tocan.
Por suerte ya estaba a finales de la escuela, el próximo ciclo escolar
entraba ala preparatoria, y ya no había problema por la secundaria, salí de
la escuela con buenas calificaciones y entre a la prepa  que quería que
quedaba cercas de mi casa.
Me inscribí, pero por mi embarazo no pude terminar mi primer semestre, pero
ya en este momento que estoy terminado el relato ya nació mi lindo hijo es
un hombrecito muy lindo y mi padre como yo nos sentimos felices de el, el y
yo vivimos y seguimos en lo nuestro y lo prometido, voy a ser su mujer, su
esposa, amante, para que el disponga de mi en todo lo que quiera.
Es lo que les puedo relatar de nuestra vida entre mi padre y yo, si se han
dado cuanta no e mencionado para nada mi nombre ni la de mi papa como
hermanos, y lo hecho para evitar que alguna persona por casualidad sepa
quien somos, les agradecería sus comentarios, y disculpen que solo quiera
tener contacto con mujeres, no se también forma e que demuestren que en
realidad son ellas. Disculpen mis condiciones pero mi situación creo que es
algo delicada para que alguien me haga pasar una mala jugada. Y MIL
DISCULPAS SI TENGO MALA ORTOGRAFIA COMO DIcCION, PERO NO TENGO COSTUMBRE A
ESCRIBIR MUCHO SOLO ME DEJE LLEVAR POR MIS SENTIMIENTOS  AL ESCRIBIR ESTAS
LENTRAS

ESCRIBEME SE ERES MUJER Y QUE TENGAS MICROFONO ME ENCANTARIA PLATICAR CONTIGO A yolandasotor@hotmail.com perdon solo mujeres

Mi Familia III

Sábado, enero 31st, 2009

En el último relato conté como me separaron de pronto del lado de mi padre, ya que la puta de mi madre se fue a vivir con un hombre adinerado y me llevó con ella, alejándome de mi máxima felicidad.

Pasaron más de siete meses, y ni una noticia de mi padre, por ahí pude escuchar que mi madre trataba de sacarle una firma y que él no se la entregaba, pero nada más, mientras yo vivía vigilada.
La nueva casa, perteneciente al “protector” de mi madre, era una verdadera mansión, no faltaba nada, pero yo me aburría frecuentemente, y como no estaba acostumbrada a tener amistades no podía salir ni hacer nada fuera de lo común. Pero yo estaba decidida a recuperar a mi papito, y lo haría como fuera.
El amante de mi madre continuamente trataba de congraciarse conmigo y yo siempre lo rechazaba en forma violenta, mi madre se enfadaba conmigo y prácticamente desde que habíamos salido de nuestro hogar que ya ni siquiera hablábamos tres palabras sin gritarnos, ella había optado por ignorarme, y salía todos los días de paseo, de compras, de peluquero y quien sabe que otras cosas mas con sus nuevas amistades. En tanto que su nuevo amor pasaba las tardes en casa trabajando en su despacho.
Y entonces se me ocurrió, si me ganaba el afecto de este hombre, quizás lograría que me permitieran ver a mi papito nuevamente, y entonces comencé a planear formas de ganar su cariño y atención. Después de todo, esta no sería ni la primera ni la última vez que le quitaría la atención de un hombre a la puta de mi madre.
Un día, en que le encontré trabajando solo en su despacho entre despreocupadamente y me senté en uno de los sofá de la habitación, inmediatamente él se acerco y solícitamente me preguntó -¿Cómo estás?, pareces algo triste, ¿necesitas alguna cosa?- yo lo mire con cara de tristeza, con ojos vidriosos y casi a punto de llorar dije – Si, necesito a mi padre, le echo de menos, y él es el único que puede entenderme- Él sonrió intentando hacerse el simpático y dijo – Pero yo puedo entenderte también, no es que quiera reemplazar a tu padre, pero puedo ser tu amigo, y si quieres, puedes confiar en mí también. Te prometo que lo que me digas quedara en secreto, ni tu madre lo sabrá.- Le hice una tímida sonrisa, pero por dentro estaba a punto de estallar en carcajadas, todo iba saliendo bien.
Le conté una mentira, le dije que me estaba yendo pésimo en matemáticas, que estaba reprobando y que mi madre me mataría si llegaba a saberlo, y él en seguida se ofreció para enseñarme todos los días durante las horas que mi madre no estaba en casa, sonreí agradecida y le abracé colgándomele al cuello, lo pille de sorpresa, pero me estrecho hacia él y entonces noté que su respiración cambió, me separé de él con una enorme sonrisa y me fui con la certeza de que todo iba mejor de lo que esperaba.
Al otro día, puntualmente me presenté en su despacho aun vestida de colegial, con falda corta de pliegues, blusa blanca y corbata un poco suelta, pero con pantis blancas, aun no era tiempo de dar el golpe, así que no había necesidad de mas. Me enseño normalmente y yo intente parecer lo mas ignorante posible, pero durante toda la clase lo miraba a veces con ojos inocentes, a veces provocadores, jugaba con el lápiz entre mis labios, y finalmente, cuando la clase terminó, lo volví a abrazar, esta vez mas apegada, más tiempo, y entonces lo confirmé, mi cercanía lo excitaba, y eso lo aprovecharía al máximo. Así seguí durante algunos días más.
Entonces, luego de una semana más o menos, fui sin las pantis, sin brasier y con el colaless más pequeño que tenía, me presenté puntual y la clase continuó como el día anterior, pero era obvio que él no dejaba de ver mis pechos, entonces, a mitad de está le interrumpí, y le dije otra vez con ojos llorosos –Mi madre no me comprende, no me deja tener novio, ni amigos, y yo quiero conocer de esas cosas, mi madre no quiere hablarme de eso, y mi padre ya no está, me siento muy triste, lloro todos los días, estoy empezando a pensar que ella no me quiere para nada ¿puedes ayudarme?- el pobre hombre me miró sorprendido y preocupado, se sentó en el sofá y me dijo –Tu madre te ama mucho, pero el asunto con tu papá esta complicado y tu no la ayudas con tu actitud, deberías ser mas amable con ella y entonces quizás te deje ver a tu papá un ratito, claro que vigilada- Yo me molesté mucho por esto último, pero me controlé y le sonreí, diciendo –Creo que te juzgué mal, eres un hombre muy bueno- le abrace y simulé caer sobre él a causa de la posición forzada, quedando sentada, sin soltarme de su cuello puse mi cabeza junto a su cuello y le respiraba en el oído, con voz pastosa dije –Mi papá es un hombre bueno como tú, estoy segura que si pudiese hablar con él, sobre ti y sobre mi madre, el daría su firma y todo esto se terminaría, el me quiere mucho, y debe estar preocupado por mí, pero para eso debería verlo a solas, sin restricciones, para convencerlo.-
El amante de mi madre me abrazó tímidamente sin saber mucho donde poner sus manos, (era evidente que le causaba nerviosismo), y empezó a acariciarme primero la espalda con la mano izquierda y con la derecha las canillas, luego las rodillas, luego su mano izquierda bajo un poco por mi espalda hasta mi cintura que tocaba ligeramente, su mano derecha empezó a tocar mis muslos –¿Y qué estarías dispuesta a hacer para ver a tu papá?- yo levanté mi cara con una sonrisa y le besé en la cara durante un buen rato, luego más cerca de su oído, luego en el cuello, y mientras hacía eso, le decía lo bien que me portaría con mi madre, que sería la mejor hija, que haría lo que ellos me dijeran y que lo querría mucho y que haría lo que él quisiera, mientras esto pasaba, el había metido su mano izquierda bajo mi blusa y tocaba mi espalda, su mano derecha acariciaba delicadamente mis muslos hasta llegar a mi entrepierna. Entonces me dijo -Si yo te prometo que haré que pronto hables con tu padre, ¿guardarás en secreto todo lo que hagamos y hablemos hoy?-, yo le susurre al oído, -por supuesto, tu guardas mis secretos, yo guardo los tuyos, pero si tu logras que yo pueda ver a mi padre pronto, haré todo lo que quieras, obedientemente- luego su mano izquierda comenzó a tocar mi pecho izquierdo amasándolo, y luego empezó a excitarme frotando mi pezón, mientras su otra mano tocaba mi vagina que estaba llenándose de líquidos, yo estaba excitadísima, me sentía a mil, pero simulaba diciéndole -¿Qué me pasa?, ¿por qué esto me gusta tanto?, -él siguió sobándome y entonces yo no pude más, comencé a gozar como no lo había hecho durante mucho tiempo.
Me parecía increíble, no me había imaginado nunca que disfrutaría de esos placeres nuevamente con otro hombre que no fuera mi padre. Me acostó en su escritorio y sacó mis bragas, me abrió las piernas y comenzó a lamer mi rajita y a excitar mi clítoris. Así estuvimos mucho tiempo, y yo me fui una y otra y otra vez.
Abrió mi camisa, me tomó en brazos y me llevo nuevamente al sofá y mientras me chupaba los pechos seguía excitándome con su manoseo, luego sacó su pene, un pene muy delgado pero muy, muy largo, absolutamente erecto y algo curvo lo puso en mi entrepierna sin introducirlo y me giró sobre él, yo apreté con mis piernas y mi vagina su largo miembro, me ordeno comenzar a moverme, mientras con sus manos me tocaba los pechos y se dio una gran pajeada con mi cuerpo, con decir que fácilmente el pedazo de su órgano que salía por atrás de mi trasero servía para que otra mujer se pusiera detrás y disfrutara. Me ordenó que gimiera y pidiera más, me ordeno que lo llamara por su nombre que le rogara para que me quitara la virginidad, en ese momento temí que lo hiciera, pero seguí adelante rogándole mientras me sacudía sobre él como desesperada.
Todo terminó con una gran explosión de semen que cayó en mi espalda, pelo y sofá, luego de eso me besó en la boca, y me dijo que esa era la primera clase de amor que me daría, y que lo haríamos todos los días después de matemáticas, yo sonreí y me fui a bañar.
Desde ese entonces las clases de matemáticas en realidad quedaron de lado, al hombre le gustaba la rutina, así que sagradamente a la misma hora llegaba a su despacho, me sentaba en su escritorio y le abría mis piernas para que me lamiera la rajita y me pusiera a disfrutar, luego me desnudaba y se pajeaba entre mis piernas.
Luego de un par de semanas, pude ver nuevamente a mi papito, brevemente. Se me permitió ir a casa durante la mañana del domingo, a almorzar, pero mi querido padre me tenía preparada una sorpresa, había arreglado mi habitación con una cama matrimonial nueva, toda la habitación estaba rodeada de velas, había espejos en algunas paredes y en techo. No perdimos el tiempo, apenas crucé el umbral me colgué de su cuello besándolo sin parar, mientras él me arrancaba la ropa con desesperación, su pene estaba erecto desde antes que me aferrara a él, me acostó en la cama, se sacó la camisa y me besó el cuerpo, me lamio la vagina, me hizo explotar de placer, yo gemía y gritaba, luego sacó su enorme verga y comencé a comérsela, el cerraba sus hermosos ojos y jadeaba de placer, después de un buen rato su semen bañó mi boca y chorreo por las comisuras de mis labios, y luego me penetró por el ano y se vació dentro de mí otra vez. Yo gritaba de alegría, sin temor a que me escucharan, ya que estábamos solos, y yo era la dueña absoluta de ese hombre y de todo el lugar. Todo fue intenso, fuerte, duro, y exquisito. Ese mismo lunes firmo el divorcio de mi madre.
Entonces durante mí sesión diaria de “matemáticas” con el amante de mi madre, me dio la noticia de que podría pasar los fines de semana de sábado a domingo con mi querido papito.
Al fin conseguí lo que quería y además tenía placer junto con eso, pero era algo que yo sabía que no le gustaría saber a mi papito y eso me molestaba mucho. Sin embargo me decidí a disfrutarlo, y si podía lograr más libertades, entonces no estaba mal que siguiera con esto, o al menos… eso creía.

Verónika.

Sola con mi padrastro

Lunes, enero 19th, 2009

Hola, como estan, soy Maria, no se si se acuerden de mi. Pero espro que si

Bueno, lo que les voy a contar en esta ocacion es algo que me ocurrio cuando tenia 15 a punto de cumplir los 16. Mis papas se separaron desde hace tiempo y por eso vivia a veces con mi papa, a veces con mi mama quien ya se habia conseguido un sustituto: Juan; un hombre de 1.90 metros, cuerpo un poco atlético, guapo, ojos azules, moreno, buno, un sueño.

Ya habia acabado la secundaria, estaba de vacaciones, asi que mi mama me pide que me quede a vicir con ella unas cuantas semanas y yo acepte.

Al principio este Juan me hablaba con toda amabilidad, naturalidad, hasta que un dia sali de la ducha solo con una toallita para que cubriera parte de mi cuerpo y al caminar por el pasillo me encontre a Juan, que con cara de sorpresa y admiracion. De ahí sabia que podia ser mio.

Un dia mama me dijo que iba a ir al super, que juan llegaria antes que ella para que comiéramos y no la esperaramos. Entonces me meti a bañar para ponerme algo sexy para Juan, pero cuando me estaba dando la ducha llego el. Desde la puerta me pregunto que que estaba haciendo y le dije que me estaba bañando. En eso oigo que sube rapido las escaleras para llegar afuera del baño . En eso entra según para lavarse la cara, pero vi como me veia atravez de un vidrio semitransparente que divide el baño. Asi que me enjuagaba mas sensual para que el me viera, agarraba mis senos, los masajeaba. Cuando termine de ducharme igual que siempre me puse mi toallita que cubrían la mitad de mis senos y baje a la sala en donde el estaba viendo la tele.

En eso me siento a su lado y cruce las piernas  en eso veo que sus ojos se dirijen directamente hacia mis piernasy un poco mas arriba. El un poco nervioso se pone a platicar conmigo, Asi que después de charlar un rato me levanto para ir a la cocina, pero cundo me levanto hago como que se cayo la toalla y me quedo completamente desnuda. El un poco sonrojado me pasa mi toallita y le digo:

-Porque no me ves??

En eso se queda viendo mis senos y le pregunto

-Te gustan?

-Me encantan

-Tocalos

Entonces el me empiezo a tocar mis pezones que enseguida se pusieron durosy me dice

-No sabes, desde cuando te queria coger

-y que esperas??

En eso me llevo a mi habitación, me puso en la cama y se desnudo. Cuando vi ya tenia una enorme erección. Y me pidio que le hiciera una rusa, ya que tenia unos senos bastante grandes y ricos para mi edad asi que accedi.

Ya cuando se venia me dijo:

-Me quiero venir en tu boquita

-Encantada

Asi que abri mi boca y me hecho todo su semen. Cuando termino estaba recargand su pene en mis senos. Yo sentia riquísimo. Entonces me anuncio que me iba a penetrar. Entonces abri mis piernas y deje que me lo metiera todo aunque sintiera un poco de dolor por su tamaño, pero tambien disfrutaba de lo lindo.

Cuando terminamos de hacerlo como otras 3 veces nos prometimos que cuando me quedara con ellos que hariamos el amor como locos estando solos.

Espero que me escriban : mariacosita_13@hotmail.com

Y ya conéctense jeje

Besos

Maria