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Desvirgando a la hija de mi novia

Martes, abril 16th, 2013

Saludos amigos y amigas.

En este relato les voy a narrar el como empezo lo que luego se convirtió en mi relación con tres preciosas mujeres hasta llegar a convivir los cuatro como un solo matrimonio.

En realidad casado lo estoy solo con una de ellas, pero para nosotros cuatro las tres son mis esposas por igual. Y junto a las preciosas hijas que han tenido las tres de mí, hemos formado una preciosa y bien avenida familia.

Mi nombre es Luigi, aunque todos me llaman Igi. Nací y vivo en la Inmortal Ciudad de Zaragoza, donde transcurre esta historia.

Según las mujeres soy bastante atractivo, rubio, ojos azules, 174 de altura, 70 kilos, un buen físico, buen trabajador y de estupendo caracter y gran corazón. Ahora tengo 43 años, aunque yo me veo y me siento igual que a los 23. Jajajajaaa. ¡Que mas quisiera yo! Jajajajaaa.

Sepan que esta historia aconteció hace ahora ya más de 16 años y lo ocurrido fué el inicio de una relación maravillosa de vida en familia, de un matrimonio de a cuatro personas por igual.

Comienzo pues, y espero que les guste.

El caso es que aquel dia de hace 16 años andaba desganado de lo de siempre y mas bien ansioso por salir de lo de esa rutina banal, ansioso por encontrar alguna experiencia nueva.

Eran las 2’30 horas de la madrugada en un pub del Casco Viejo con algunos amigos y amigas. Me sentia cansado y aburrido, y para colmo tenia que aceptar los horribles y mal preparados cubatas que la sosa, pero espectacular camarera, preparaba y servia a la clientela sin siquiera mostrar una tenue sonrisa. Así que me despedí de los amigos para irme a casa.

Cuando ya en la calle recibo un mensaje de Maria… \Hola cariño, estoy sola en casa. Andaba chateando con el PC cuando no se que le ha ocurrido y ya no me funciona. ¿Puedes venir a ver que le ocurre?\

Contesto al sms… \Ok, cojo un taxi y voy a tu casa.\

Maria es mi mejor amiga-novia y maravillosa amante. Es colombiana, tiene 46 años (aquel entonces tenia unos expléndidos 30 años), pelo negro y largo, 163 de altura, delgada, de grandes, duros y redondeados pechos y un culo de infarto, vamos, todo un cuerpazo, ademas de ser muy bella.

Llego a su casa, llamo y me abre, subo y encuentro la puerta abierta… entro cerrandola y escucho, \pasa, pasa, estoy en el dormitorio, ven\. Y así lo hago, cuando al llegar veo con sorpresa que quien me espera no es Maria sino su hija, Ilda.

Ilda tenia 14 años cerca de cumplir los 15 y nos conociamos desde hacia tres años, como a su madre, jejeje, pero a solas los dos no habiamos estado nunca, curioso.

Hola Igi, me dice. Hola Ilda. ¿Y tu madre?.

Mama tuvo que salir, pero dijo que en dos horas esta de regreso, que la esperes.

¿Dos horas?

Si, eso me ha dicho, pero que mientras tanto te entretenga y no deje que te marches, que haga todo lo que me pidas.

¿Todo lo que te pida? Sonreí.

Si, jejejeje. Sonrio a su vez iluminando su hermoso e infantil rostro angelical.

Ilda tiene un cuerpo muy desarrollado para su edad, es mas alta que su mama, 168 (actualmente tiene 30 años y mide 170), muy bella, labios gruesos y carnosos, muy blanquita de piel, de pelo rubio, muy muy claro y ojos verdes turquesa. Es realmente preciosa. Tiene unos pechos enormes, 110 diria yo, que destacan sobre manera de su cuerpo delgado y bien moldeado, con una cintura estrecha y caderas y culito preciosos de proporciones perfectas pero con un algo como de que todavia estaba sin terminar de formar del todo del todo, un algo como, de niña aún.

No se como pero la situación se puso de lo mas caliente, noté que ya no la miraba como a una niña, ni como a la hija de mi amiga, estaba viendo el cuerpo semidesnudo de una niña-mujer que también se estaba calentando, empezando a hacerme preguntas cada vez mas atrevidas.

¿Te gusta el porno Igi? Me preguntó mientras sujetaba un portatil sin siquiera mirarme.

Claro niña. Le contesté mientras me sentaba junto a ella en la cama.

¿Que estas viendo?

Videos porno de gloryhole. Me fascinan.

Me sorprendio tanta naturalidad y deshinibición sexual. No me lo esperaba.

Ilda. ¿El sms lo enviaste tu? Le pregunte sin apartar la vista de sus enormes y preciosos pechos que sobresalian de una mini blusa blanca, practicamente transparente, que solo podia abotonarse hasta la mitad, en fin, que practicamente no escondia nada.

Si, jejejeje. Me pillaste. Pero mama lo sabe, ella me lo pidio, y lo que dijo de que la esperes es cierto, asi que por favor, no te vayas y dime que quieres que hagamos. Lo que tú quieras ¿vale?.

Ilda. ¿Has estado con un hombre alguna vez?

Si, claro. Me contesto medio ofendida.

Me refiero a si has tenido sexo. A si eres virgen.

Claro que e tenido sexo, de todo tipo, de todo menos… Bueno, anal no y por ahora tampoco he querido ser penetrada por el coñito, no se porque, pero he querido esperar. Así que

sí, tengo el chochito interno intacto y el culito también… Si, podemos decir que sigo siendo virgen, jajajajaja”.

Cuando de repente ceso de las risas y mirandome con desesperación me preguntó:

Igi. ¿Nunca has estado con una chica de mi edad?

¿Que quieres decir con eso de si he estado con alguien de tu edad?

Yo lo sabia, pero queria que ella me lo dijera. Y poniendose colorada me dijo.

Que si has tenido sexo, tu ya me entiendes.

Pues la verdad es que no. ¿Porque me lo preguntas?

Bajando entonces los ojos balbuceo.

Porque a mi me gustaria hacerlo contigo.

¿Estas segura de que quieres eso?

Si, hace mucho que sueño contigo, pero como eres amigo de mi mama seguro que no te intereso. Y empezó a llorar.

Ven pequeña, no seas tonta, eres muy hermosa, ¿como no te iba a desear?

En esos momentos la deseaba con toda mi alma, nada me importaba.

La senté en mis piernas, mientras su cabeza se apoyaba en mi hombro todavía sollozando. La tomé de la barbilla y la besé en la boca, pero no era un beso, era como si la quisiera comer, esos tiernos labios y esa lengüita, estaba todo en mi boca.

Sentí como una explosión en mi pene y comencé a sacarle la blusa. Como no usaba sujetador, esas enormes tetas quedaron en el aire, por lo que comencé a exprimirlas con mi boca mientras ella gemía de placer sin decir palabra.

La puse de pie frente a mí y le quité la faldita y el minusculo tanga que portaba y su coñito quedo a la altura de mi boca.

Que placer fue chupar ese néctar mientras ella me apretaba la cabeza contra sus piernas y me pedía más y más hasta explotar de placer.

Luego de su orgasmo la hice arrodillar y le pedí que me sacara el pene. Con alguna dificultad por los nervios, pudo bajarme el cierre y éste salió con fuerza y se asustó un poco.

Igi. ¡Que grande es!

Claro, ella nunca había visto una polla de adulto… Quiero aclarar que mi verga es mas bien normalita, de unos 17 cm.

Bueno, es toda tuya bebita, ¿quieres chupármela un poquito?

La idea pareció gustarle mucho, y sonriendo comenzó a lamerla, primero muy despacito y luego ya lo introdujo todo en su boca, yo no quería llegar tan pronto, por lo que le dije.

Basta nenita, tenemos que hacer otras cositas antes de que yo explote.

Sacando el pene de su boca y mirándome me dijo.

¿Qué me vas a hacer Igi? Me lo vas meter en el coñito? ¿No me dolerá?

Vamos a probar, no creo que te duela, ven pequeña, sientate a caballito con las piernas bien abiertas, y juntos lo vamos a meter muy despacito.

Arrímandola a mi verga con mis manos en sus nalguitas, muy pronto se perdió la cabeza en la vagina. Sólo la cabeza bastó para que se estremeciera toda y siguiera empujando con los labios apretados, por lo que le dije que se quedara quieta un ratito.

Comencé a besarla en la boca, mi lengua y su lengua hicieron que se relajara un poco, así que con un empujón se la pude meter toda.

¡Ahhhhhhhhh, que lindoooooooo, Igi te amoooooo, te amooooooo!. Acababa de desvirgar su coñito. Acababa de hacerla mujer del todo.

Ahora sacámela, quiero verla antes de que vuelvas a metérmela.

Así lo hice, pero cuando se la saqué había un poco de sangre, pero le que le dije que no era nada, que eso era por la rotura del himen.

Que bueno, quiero sentirla adentro otra vez.” Dijo ella.

Me tomó la verga con su mano y la dejé que hiciera todo sola.

Que sensación, aprendió rápido, en un ratito se movía de manera que mi verga entraba y salía sólo con el movimientode su pelvis, yo no hacía nada, sólo disfrutaba de ese coñito virgen tratando de no acabar.

Y así estuvimos un rato hasta que tuvo su primer orgasmo vaginal por penetración, que fue genial, mientras yo no paraba de penetrarla duro sintiendome llegar.

¡Ooooohhh mi peciosa nenita, voy a correrme ya, dame tu boquita mi amor.

¡Noooooo!!! No me la saques. Quiero que llegues dentro de mí hasta el final, quiero sentir todo tu ser derramandose en mí, quiero tu semen, soy tu esposa, tu bebita, tu zorra, soy tuya, llename, llename. Llena mi coño con tu semen y hazme un bebe, un bebe precioso como tú, mi amor. Quiero ser la mamá de tus hijos.

Enervado hasta el limite la penetré con mas fuerza si cabe, incluso con violencia mientras apretaba su tierno cuello con mi mano hasta el límite de axfisiarla.

Entonces se zafó y tomando aire grito como si la estubiesen arrancando las entrañas mientras se corria ferozmente entre espasmos y combulsiones temblando como una posesa y llevando su boca contra la mia en un beso lleno de lujuria y placer.

¡Ahhhhhhh! ¡Ahhhhhhh! Ohhh papá que bueno, que gusto, sigue, sigue así, dame, dame bien dentro, dame tu semen, dame tu semen, damelo yaaaaaa!!! amor, dameloooo!!! Gritaba entre jadeos mientras se volvia a correr por cuarta o quinta vez.

¡Ooooooohhhhh mi amor. Siiiii… ahora soy tuya, tuya para siempre, tu esclava mi amor, tu zorra, tu puta, tu amante… porque ahora ya no soy una niña tonta de 14, ahora soy una mujer de 20, 25, 30, o los años que tu quieras, ahora soy una mujer completa, la mujer que te amará y cuidará de tí por el resto de sus dias. Te quiero Luigi, te quiero desde siempre, y ahora por fin he conseguido el sueño de mi vida, ser penetrada por primera vez por tí, para eso guarde mi virginidad, para que tú la tomases y ahora lo has hecho por fín y me has convertido en mujer, la mujer mas feliz del mundo.

Porque ahora ya no soy virgen ¿Verdad? Ahora soy tu esposa ¿Si?

No quise contestar, solo la mire a los ojos suplicantes, y al hacerlo la amé con toda mi alma, lo cual debio sentir porque asintio sonriendo con cara de boba enamorada.

Mientras, y sintiendola temblar como una hoja llegue al éxtasis, al extremo de la excitación mas brutal. Así que sin más me corrí en su interior sin poder, ni querer evitarlo.

Llenandola de tal cantidad de semen que cuando a los pocos minutos, tras fundirnos el uno en el otro abrazados, sin mediar palabra, llegamos a formar un solo ser; se la saqué y comenzó a escurrirle el semen como un manantial por entre los muslos.

¡Nooooo!!! Que no se escape ni una gotita de dentro de mí. Dijo cerrando fuerte las piernas y elevandolas a la vez.

Nuestro bebe ya esta en camino. Y será tan bello como tu mi amor, mi hombre, mi amado.

Si, Ilda tenia 14 años. Y sí, quedo esperando un bebe de mi, ese era su mayor deseo. Y se lo concedí.

Pero la historia no terminó ahí, no, en realidad solo habia hecho que empezar…

(Continuará).

Autor: Luigi M.G.L.

3ra. Parte mis nietos

Lunes, abril 15th, 2013

Con Eliana le dimos mil vueltas a la cuestión sin hallarle una solución. Pero ella vino a nosotros.

- Si le decimos algo así mi vieja nos mata… – decía Eliana – Ni ebria ni dormida entendería lo que ocurre…

- ¿Ebria dijiste? – pregunté

- ¿Por?

- Porque recuerdo que la única vez que tu madre se puso ebria quería cogerse a todo el mundo… Estaba recaliente… La tuve que meter bajo la ducha hasta que le pasó el efecto de la borrachera… Pero mientras estaba bajo el agua se masturbo tres veces…

- Me estas diciendo…

- Si… Tu vieja en pedo pierde toda la compostura… por eso no toma…

- Sería cuestión…

- Hacer una “fiestita” de cuatro y ponerla en pedo…

- ¿Pero como? Solo toma gaseosa…

- Coca con vodka en la primera… con gin en la segunda… con fernet en la tercera… hasta que reviente…

- ¡Mezclarle! ¡Sería una bomba!

- Si… y el pedo… mortal…

Fijamos la fecha de la “fiestita” para un fin de semana. Y el fin de semana llegó.

Margot entró a mi departamento como una brisa de aire fresco… Su risa cristalina… Su hablar pausado… Su voz acariciadora… Confiada. No sabía nada de cuanto le estábamos por hacer…

La comida, sazonada expresamente, llevaba a consumir líquido. Y en cada vaso de gaseosa que ingería iba una suave dosis de alcohol… Al quinto o sexto vaso se hizo evidente el cambio en su personalidad. El alcohol hacía efecto. Primero fue sentir calor… Eso la llevó a desabrochar su blusa… Luego se levantó y fue al baño donde refresco su rostro. Pero al regresar ingirió un vaso que contenía ya más alcohol que gaseosa… y perdió.

Pablo que no perdía de vista lo que ocurría puso una lambada a todo volumen…

- ¿Bailamos, má?

- ¡Dale! – su voz demostraba que ya no tenía control…

Al ritmo sensual de la música Pablo aprovechó para hacerle sentir su verga en el culo…

Ella se agitó. Cuando la apretó contra su cuerpo y enterró su miembro entre sus nalgas se sentó prácticamente sobre él. El animal salvaje había quedado en libertad… La leona salía en busca de la presa… Eliana que no perdía detalle se unió a la danza dándole el frente… Llevó sus manos a la cintura de su madre y la hizo menearse y apretarse contra la verga de Pablo… Margot gimió… Sus ojos de gata en celo se posaron en los de su hija…

Se notaba que la calentura iba en aumento. Eliana llevó ambas manos a los pechos de su madre y los acarició por sobre la tela… Un estremecimiento acompaño la caricia. Ronroneó de placer y los impulso hacia delante entregándolos a la caricia… Al no haber rechazo Eliana fue desabotonando la blusa hasta dejar al descubierto el corpiño que los cubría. Introdujo sus manos alzando las tazas y los liberó… El deseo brillaba ansioso en los ojos de ambas mujeres…

Fue entonces que Margot abrió sus ojos y su boca sorprendida… Sus labios dibujaron una “o” que dejó escapar su aliento violentamente…Pablo había levantado su pollera corrido su tanga y estaba metiendo su enorme y grueso pedazo en su argolla…

- Ohhh… cielos… se me abre la concha… uuuhhh… es enorme lo que me entra… ahhh… Siii… que goordaa… uuuyyy… Demonios… es… muy… larga… y gorda…

Sus piernas temblaron, sus rodillas cedieron y su cuerpo se fue deslizando a lo largo del pene…

Cinco minutos después subía y bajaba a lo largo de la verga de su hijo gritando de placer… Totalmente desnuda cayo en mi cama y ese fue el principio de un final anticipado… La rotura de su hermoso y cuidado culo…

No tuvo tiempo de pensar que era su hijo el que bombeaba dentro de su dilata argolla. Su sangre hervía y su cuerpo pedía más y más…

Gritaba desaforada con cada orgasmo… la concha de Eliana naufragaba en su rostro y ella chupaba con frenesí el sexo de su hija en tanto la pija desgarraba su concha…

Agotada… Apenas alcanzó a esbozar una protesta cuando Pablo la dio vuelta y le hizo entregar su agujero anal…

- No… por el culo no… por favor… es muy gorda… me lo vas a romper…

Inútil. Esa era la idea desde el principio. Cuando Pablo vio el hermoso culo de su madre entregado al sacrificio no lo dudo ni un instante… lo lubricó a conciencia y apretando el glande en su entrada lo fue abriendo hasta lograr pasar la cabeza… Rugió la leona cuando la enorme y gruesa lanza atravesó su cuerpo… Gritó de dolor. Su agujero cedía ante la presión y el enorme y grueso glande se hundía en su culo… Herida de muerte la fiera se debatía agonizante… Su muerte estaba próxima… Su agujero cedió… y ya ceso toda oposición… La leona había sido derrotada…

Luego el tronco se deslizó suavemente hasta la totalidad en el profundo y abierto hoyo de Margot en tanto ella se debatía, gritaba y suplicaba por el destrozo que le estaba haciendo…

Enterrada la verga hasta sus raíces el pendejo fue y vino en su interior hasta llenarlo con su esperma. La dejó en libertad cuando ya cansado no pudo seguir.

Ella gimió al sentir salir el terrible pedazo de su cuerpo…

Ha pasado ya bastante tiempo de todo cuanto he contado. Pero aún el sabandija nos sigue garchando a las tres… juntas o por separado. En su casa o en la mía… Es nuestro amo y señor…

Compañera de colegio

Jueves, enero 11th, 2007

Daniela era mi compañera de secundario. Era linda, gordita, culta. No se daba mucho con los compañeros pues profesaba la religión de los Testigos de Jehová y por eso casi nadie departía con ella. Yo era uno de los pocos con que ella se relacionaba. Pasábamos largas horas conversando. Siempre estuve enamorado de ella en secreto pero nunca me animé a decírselo. Además, la religión nos separaba.
Un día ella cayó enferma y, como no tenía amigos, me llamó para que le llevara las tareas. Fui a su casa y la encontré sola. Su padre y su madre habían salido. Estaba hermosa. Lucía un pulovercito de hilo escotado y un pantalón a rayas bastante ajustado. Nunca la había visto vestida así, ya que era más bien recatada.

Pasamos al comedor y mientras le daba las tareas se arrodilló en la silla marcando bien sus curvas. Me exitó. Me acerqué para indicarle la forma de resolver un algoritmo matemático y su cercanía me hizo descontrolar. La abracé y deslicé mi mano hacia su cola. Lanzó un suspiro y sin protestar se abrazó a mí. Comenzamos a besarnos desesperadamente. Metí mi mano debajo de su pullover y acaricié su espalda. Al llegar a su corpiño lo desprendí cuidadosamente. Se dejó hacer. Se sacó el pullover y terminó de quitarse el corpiño dejando ante mi vista sus dos hermosas tetas. La besé apasionadamente, luego bajé hasta sus senos y comencé a succionar y lamer sus pezones. Jadeaba de exitación. Seguí bajando y desprendí su pantalón, se lo bajé. Tenía puesta una bombacha no muy sensual, pero ajustada.
Le acaricié las nalgas y con mis manos y mi boca se la bajé hasta la rodilla. Instintivamente separó las piernas. Comencé a lamer su ombligo y a bajar despacio hasta llegar a los pelos de su pubis. Al llegar allí, desesperadamente me empujó para que siga bajando. Así lo hice y comencé a lamer su vulva. Sus jadeos se hicieron cada vez más intensos. Estaba totalmente húmeda. Me tomó de los hombros e hizo que me pare. Se sentó, me bajó mis pantalones y mis calzoncillos, tomó mi pene y comenzó a chuparlo. Su boca era inexperta, pero igual hacía maravillas. Por no saber hacerlo se lo tragaba todo y casi se ahoga, pero siguió lamiendo y chupando, hasta que, sin poder soportarlo más descargué toda mi leche en su boca. Rebalsó y cayó sobre sus tetas y se escurrió por sus curvas.
Daniela se puso como loca….comenzó a lamer y chupar desaforadamente… Me empujó hacia un sillón cercano haciéndome sentar. Se me tiró encima y su vulva comenzó a rozar mi pene. De un solo golpe lo introduje en su vagina. Ella comenzó a cabalgar frenéticamente. Deslicé mis manos sobre sus nalgas apretándoselas y abriéndola todo lo que podía a la vez que se la metía una y otra vez. Ensayamos varias poses y luego de algún tiempo acabamos al mismo tiempo y caímos exhaustos sobre la alfombra…Ni bien nos repusimos ella se colocó de lado y comenzó a lamer mi pene a la vez que acercaba su vulva a mi cara. Acepté la invitación y comencé a chuparle su hermosa conchita….el 69 fue de novela ya que seguimos lamiéndonos hasta acabar nuevamente…Estábamos en lo mejor cuando de pronto la puerta se abrió, instintivamente miré y quedé atónito al ver a la madre de Daniela mirándonos con los ojos absortos sin osar emitir palabra.

¡Hija! ¡Qué es todo esto! – Dijo en tono de reproche.

Me incorporé y fue entonces cuando la madre de Daniela vio mi aparato. Se quedó sin habla y no pudo ya apartar su mirada de él. Se acercó, lo tomó entre sus manos, y, ante el asombro de Daniela y mío se arrodilló y comenzó a chupármelo magistralmente. Era tanto el placer que sentía que me olvidé de Daniela y la dejé hacer. Le desprendí la blusa y de un tirón le arranqué el corpiño. Asomaron dos tetas enormes, aunque algo caídas, pero no me importaba. La acosté sobre la alfombra y le metí mi verga entre esas dos hermosas tetas. Ella con una cancha tremenda las apretó para darme más placer.

Entre ires y venires acabé terriblemente y caí ya débil por todo el esfuerzo…La veterana se me abalanzó sobre mí y con su lengua recorrió todo mi cuerpo… fue alucinante… Yo me dejé hacer, parecía estar en el Paraíso… No sé cuanto duró esto porque me quedé dormido, completamente relajado.

Cuando desperté estaba sobre una cama de dos plazas. Quise moverme pero no pude. Mis manos y mis piernas estaban atados a los barrotes… Levanté la vista y mirándome estaban Daniela y su madre, vestidas con ropas eróticas y prontas a abalanzarse sobre mí… pero… esto ya es otra historia.

Sexo / Capí­tulo 2

Jueves, enero 11th, 2007

Está es la continuación de Marifer, mi novia y Laura, mi cuñada.

Como recordarán, me dicen Wuaco, entreno Americano y artes marciales, comencé a andar con mi novia después de una fiesta, pero antes cogimos de lo lindo. Al final de mi anterior relato, yo regresé por mi cartera y vi el condón que habíamos usado, sin duda, Laura, la hermana de mi novia lo había visto, pero al final no le dí importancia, debido a que Marifer me había dicho que ambas tenían vida sexual activa.

Pasaron dos años, yo me llevaba de lujo con la familia de mi novia y con ella, Marifer era bastante estudiosa, le fascina el ejercicio, salir a bailar y sobre muchas cosas, le fascina coger y sentir el riesgo. En algunas ocasiones cuando salíamos a las discotecas, ella levaba faldas muy cortas y me pedía hacer el amor en un rincón. Pero eso sí, siempre que no hubiera nadie conocido. A veces salíamos en grupo, con sus amigas y con mis amigos, pero ahí nunca pasaba de un toqueteo discreto y ya, pero también salíamos sólo nosotros dos, ahí la cosa se ponía en verdad caliente, – sólo imagínense un poco -, en plena discoteca, o mejor dicho en pleno antro y nosotros jodiendo de lo lindo.

En cierta ocasión ella llevaba una minifalda roja de vuelo y su típico top con camisa – sin duda, le gusta mostrar lo que tiene- nos fuimos al rincón y ahí empezamos a besarnos más apasionadamente, yo comencé a subirle la falda y tocar sus nalguitas – como me fascinan, redondas y bien formadas, de esas nalguitas que parecen formar un corazón, de los de san Valentín, volteado- ella usaba una tanguita de encaje que se clavaba entre sus nalguitas, ella bajo mi cremallera y sacó mi verga, luego sólo moví un poco su tanguita y la comencé a penetrar, la levante un poco y ella me abrazó con sus piernas, y comenzó a brincar al ritmo que me movía – me fascina que se mueva en círculos, ustedes sabrán a que me refiero, ese movimiento que una amante buena hace alrededor de la verga, como exprimiéndola y abrazándola a la vez, dando un masaje- yo la tomaba de las nalgas para ayudarla en su movimiento, estábamos ya recargados contra la pared y con la otra mano le tomaba sus tetas, luego intercambiaba mi mano paro tocar su culo, masajeando su ano, esto a ella, le había llegado a gustar mucho, de pronto comenzó a gemir algo duro, pero no se oía debido a la música del lugar, luego tuvo un increíble orgasmo. Luego se volteo y dejó su culo al aire para que la penetrara, con sus propios jugos lubrique su ano y fui metiéndolo poco a poco hasta que entro toda, empezamos el mete y saca, yo la tomaba por la cintura o por las tetas y embestía contra ella, así estuvimos un buen rato hasta que le llene de leche todo su culo. Ella sonrió y me beso, se acomodó la falda y su tanguita, así como su top, ya que tenía una teta de fuera, yo me limpie la verga y la guarde nuevamente. Así fueron muchas otras ocasiones.

Como dije llevábamos dos años de novios, aunque no sé si se podría llamar amor lo nuestro o sólo una terrible atracción de ambos, si nos queríamos, pero no era amor. Como dije yo me había vuelto muy amigo de la familia, me llevaba muy bien con su hermano, su hermana era algo reservada conmigo, pero también nos llevábamos bien. Su mamá era muy cariñosa conmigo, el único con quien no congeniaba del todo era su papá, ya que era muy reservado y algo enojón. Bueno Marifer tuvo que salir un viernes a Querétaro junto con su mamá y su hermano, ya que un familiar estaba bastante enfermo. Yo no quise ir, ya que tenía cosas que hacer el sábado, sobre todo por un partido que jugaríamos ese día. De hecho Marifer insistió en que me quedara, así que lo hice. El viernes los fui a despedir. Tanto Marifer como Roberto, su hermano, serían los que conducirían, regresarían el lunes, por lo que el fin de semana estaría completamente solo.

El sábado como dije jugamos contra la universidad de Nuevo León, el equipo de ellos era muy bueno, pero nuestro equipo era el mejor, jugamos de corazón y al final ganamos 28 contra 14, yo jugaba de Corredor de Poder, por ello mi cuerpo como dije es fuerte, ese día me lastimaron las costillas, ya que un jugador contrario que era conocido como el Refrigerador Jr., me tacleó con gran fuerza desde mi costado izquierdo, para evitar otro tanto en contra de su equipo, el golpe fue muy duro, de hecho pensaron que no me levantaría, ya que se supone que Andrés, otro de los jugadores me cubriría, pero se había resbalado, afortunadamente pude continuar y ganamos el juego al final, yo metí dos anotaciones, por lo que todos me celebraban. Yo iba a ir a casa después del juego, ya que si me dolía un poco el costado, pero los demás se irían a festejar. Cuando estábamos cambiando, unos de los chavos me dijo que me buscaban afuera, yo sabía que no era Marifer, ya que me había hablado poco después de terminado el partido y seguía allá. Salí a ver quien era y me encontré con Laura, mi cuñada, ella me felicitó y me dio un gran abrazo, pero me dolió un poco debido al golpe.

¿Estas bien?- me preguntó ella
Sí, sólo algo magullado, nada que un buen masaje y un baño no quiten.- le conteste sonriendo, luego dije- ¿Te trajo tu papá?
No, vine sola, quería ver como jugaban, Marifer me pidió que apoyara al equipo.
Bueno, sólo deja y me cambio y te dejo en tu casa, sólo paso a recoger unas cosas a casa y te dejo.

Ella acepto y espero afuera, todos sabían que era mi cuñada y no dejaban de decirme que se estaba poniendo tan buena como la hermana, claro esto sin ofender siempre agregaban, yo no hacia ningún comentario, me había metido a bañar, aunque no dije nada yo desde antes me había dado cuenta, como dije antes, Laura era muy bella, ya había pasado esa etapa de niña transformándose en mujer. Su cadera se había ensanchado, sus pechos eran voluminosos y firmes, pero más pequeños que los de Marifer, ella tenía tez blanca como su madre, también tenía un abdomen plano y su pelo era ondulado y largo, hasta media espalda, era alta, pero no tanto como su hermana, mide 1.72 más o menos. Salí de bañarme, uno de mis amigos me vendó, ya que se estaba formando un feo moretón, pase al médico antes de irnos y me revisó, me dijo que tenía huesos fuertes y que sólo era el golpe.

Luego me despedí de mis amigos, quienes intentaron que los acompañara y les dije que no, que prefería descansar, así nos fuimos Laura y yo. En ese momento me percaté como iba vestida Laura, parecía una colegiala, tenía una falda a la rodilla, de cuadros y de vuelo, tenía una camisa blanca y zapatos negros con calcetín blanco y su pelo amarrado en cola de caballo. Nos subimos y fuimos platicando de cosas sin sentido, la invite a comer, ya que eran como las cuatro de la tarde. Fuimos a un Mc Donal´s, se notaba que aún era niña en algunos aspectos. Ahí platicamos de cosas sin sentido. Luego ella me saco de onda con una pregunta extraña.

¿Y ya has tenido relaciones con mi hermana?
Disculpa.- Conteste yo, ya desarmado. Ya que el tema anterior no era ni siquiera similar a ese.
No te hagas, desde la primera vez que te conocí me dí cuenta que habías tenido relaciones con Marifer. O acaso crees que no vi el condón y como te miraba mi hermana.
Bueno, creo que es normal a nuestra edad, por lo que sé tú también tienes una vida sexual activa.- Le contesté, intentando sonar natural.
Te refieres al DIU (Dispositivo Intrauterino), ¿No?.
Sí, claro- yo ya había acompañado tanto a Marifer como a Laura al Ginecólogo, para la revisión de la T, es decir, el DIU, ya que como sabrán debe revisarse mínimo una vez al año, por lo que así me volví a poner en defensa.
Bueno sí, pero hace tiempo que no he tenido relaciones, ya vez que hace poco más de un año que termine con Alberto.- Alberto era su ex, un tipo simpático, aunque muy delgado, yo me quedé callado, ya que no tenía nada que decir y ella continuó- Y dime, ¿Cómo es mi hermana en la cama?. – otra pregunta que me dejo desconcertado.
Es muy buena.- contesté sonriendo.
¿Y se aman?
Yo digo que sí- aunque no pensaba eso, pero no podía contestar otra cosa debido a que Laura le podría decir a su hermana, pero la conversación cada vez me desarmaba más.
Bueno, si he de ser sincera, Marifer me ha dicho que te quiere mucho y que no te dejaría por nada ni nadie ahorita, pero que de amor todavía no lo sentía, que eso se daba con más tiempo. – me dijo
Bueno respeto su opinión, yo también creo eso, pero como se dan las cosas, creo que llegaré a amarla.
Luego seguimos hablando de cosas sin sentido, pague la cuenta y subimos otra vez a la camioneta, ella sonrió y luego me dijo.
Por lo menos ya limpiaste y recogiste lo que usas.

Yo sólo atine a sonreír, cuando ella dijo esto, volteó hacia atrás mirando dónde esa vez estaba el condón, pero por el movimiento su falda se subió y me dejo ver su calzón negro. Ella me volteó a ver y sonrío nuevamente sentándose sin acomodarse la falda. Llegamos a mi casa, le dije que me esperara en la sala, que no me tomaba mucho tiempo. Yo subí a mi cuarto, la casa ya estaba limpia, la señora había hecho el aseo, yo me estaba cambiando la ropa por un pans, ya que así estaría más cómodo, me quité la venda y me quede viéndome un momento en el espejo, yo sólo traía los bóxers, cuando vi en el espejo a Laura, me volteé y ella entró.

Ya me estaba aburriendo allá abajo, además tu casa me da miedo- me dijo, yo no dije nada, luego ella se acercó y me levantó la mano izquierda para ver el golpe- Te dieron bastante duro, ¿Verdad?.
Sí, no esperaba que me golpearan de esta forma, pero gracias a la pomada que me pusieron ya no me duele mucho.- contesté.

Laura luego se abrazó a mí, y comenzó a acariciarme el pecho. Yo la separe de mí y me dijo.

Vamos, te deseé desde el momento en que te vi y luego cuando vi el condón esa vez, me excité demasiado, deseando ser yo quien hubiese sido cogida por ti esa noche.- yo seguía callado, pero mi actitud era de no, luego ella dijo – Yo podría decirle a mi papá lo de esa noche. – Yo sonreí y mostré un poco de molestia, a mi no me afectaba que le dijera algo a su papá. Luego Laura alzó su falda y tomó mi mano y la llevo a su panocha, sentí al instante su prenda mojada y algo se excitó dentro de mí.

Comencé a flaquear y ella aprovechó esto para acercarse nuevamente a mí, me comenzó a besar el cuello, yo ya la abrazaba, ella se quitó su falda y su camisa, quedándose sólo con su calzón y su sostén. Yo me deje llevar, al fin y al cabo sabía que Marifer no me amaba, de hecho nunca nos lo habíamos dicho. Comencé a acariciar las nalguitas de Laura, y a desabrochar su sujetador, ella comenzaba a gemir y sonreír en son de victoria. Le quite su sujetador y lamí sus tetas, aprisionando una en mi mano y estrujándola, mientras me comía la otra, metí mi mano debajo de su calzón y acaricie sus nalguitas.

Eran duras y tenía un culo grande, luego pasé mi mano para enfrente, sentí su puchita desnuda, es decir, no tenía ni un sólo pelo, además ya estaba empapada, así que baje a la altura de su concha y baje sus calzones, quitándoselos por completo, yo sentía un poco de dolor, pero no me importaba, prefería disfrutar el momento, comencé a comerme su rajita, lamiéndosela de arriba abajo, ella se arqueaba y gemía bastante fuerte, yo metí uno de mis dedos en su cueva y empecé a hurgar en su anito, ella se fruncía un poco, pero yo ya le había agarrado el gusto a follar por el ojete, así que seguí masajeándolo, poco a poco ella cedió y entro uno de mis dedos. Luego los saque y ella bajo a mamarme la polla, no era muy buena, pero no lo hacía mal, paseaba su lengua por todo mi pene y luego lo metía en su boca, jugó con mis testículos dentro de su boca y luego se subió encima de mí. Se colocó mi pene en la entrada de su cueva y se dejó caer de un solo movimiento.

A mi me lastimó un poco por el golpe, pero sólo me queje un poco, ella comenzó a cabalgarme, pero sólo se movía de arriba hacia abajo, yo la tomé por la cintura y la hice que se moviera en círculos y de adelante hacia atrás, cosa que ella captó en seguida y comenzó a hacerlo por sí misma, yo aprovechaba para tocar sus senos o agarrar su culito. Luego sin sacársela, le dí la media vuelta, quedando ahora ella debajo, comencé a moverme fuerte y ella tuvo su primer orgasmo, yo seguí taladrándola con mi verga en su panocha, luego le puse sus piernas en mis hombros y seguí follándomela, ella estaba en el pleno éxtasis y ni que decir de mi. Luego la puse de a “perrito” y se la volví a meter, pero esta vez contemplando su culo. Seguí metiéndosela y con mi dedo gordo comencé a masajear su ano. Ella estaba bastante excitada y su ano se abría poco a poco, yo con mi otra mano le tomaba un seno y ella comenzó a gritar.

CÓGEME, ÁNDALE, FÓLLAME COMO A LA PUTA DE MI HERMANA.

Estas palabras me excitaron mucho y saque mi verga de su pucha y la dirigí a su ano, ella se quedó quieta y le dije.

Sepárate las nalguitas, para que entre más fácil e inclínate sobre tus codos, no sobre las manos
Ella obedeció y yo comencé a perforarla por su culito, el segundo culo virgen que penetraba, al poco rato ya la tenía bien clavada y comencé a moverme con el vaivén del mete y saca y comencé a decirle.
Eres una verdadera puta Laura, tu culito aprieta deliciosamente, te lo voy a reventar.
Si reviéntamelo, ándale, cógeme como la puta que soy, sin duda así te coges a mi hermana, ya me imagino a la zorra, pidiendo más y más AHHH, AHHH.
Si, así de puta eres tú.

A mí me excitaba como se refería a ella y a su hermana, al fin y al cabo, Laura debía de saber mejor como era su hermana, seguimos así un buen rato, diciendo muchas cosas y luego me puse en la esquina de la cama y ella se sentó nuevamente en mí, pense que se lo metería en la puchita, pero me sorprendió tomando mi polla y metiéndolo en su anito, yo la meneaba de arriba abajo y la tomaba de las tetas estrujándoselas fuertemente. Luego termine en su ano llenándoselo de leche, ella se salió y se hincó frente a mi mamándome nuevamente la verga. Sin duda Laura era una puta realizada, me limpió todo el pene y luego se acostó en la cama, yo le bese un rato más los senos y luego me empalme otra vez y se la metí en su vagina, ella se movía lentamente, señal de que estaba muy cansada, pero me dejo meterme hasta que termine nuevamente dentro de ella. Luego nos metimos a bañar, ahí la volví a coger por su anito, ella sólo se inclinó y me dejo meterme cuanto quise, yo le decía:

Eres una puta Laura, me fascina tu culo y tus tetas, iguales a los de tu hermana. Así putita, así Muévete

Ella sólo contestaba moviéndose a mi encuentro y parando más las nalguitas. Termine otra vez en ella y nos vestimos. Cuando se vestía le toqué las nalgas y ella se hincó a mamarme la verga. Yo la tome de la cabeza y me la follé por la boca, luego ella se levantó y se hizo a un lado su calzón y se lo metí en su rajita, que estaba mojada, así estuvimos un rato y luego le inundé la concha de leche. Se acomodó la ropa y me dio un beso, bajo a mamarme la verga y dijo.

Bien ya esta limpia otra vez, ¿me llevas a mi casa?

Así la lleve a su casa, la deje ahí y estuve un rato con ella, Marifer me habló al celular y le dije que estaba con Laura en su casa, que estabamos esperando a que llegará su papá, le comenté lo del golpe y me dijo que cuando regresará me daría un masaje de esos que nos gustan que hasta olvidaría lo sucedido. Su papá llegó pasadas las ocho de la noche. Me saludo y se sentó a comer, luego me despedí y me fui. Laura me trato normal y me dijo que nos veíamos después.

Me sentí algo culpable, pero al final de cuentas las cosas ya habían pasado, sabía que eso traería alguna consecuencia, pero nunca imagine cuál sería, esperaba todo menos eso. Pero esto ya será parte de otra historia.

alarido@yahoo.com

Sexo / Capí­tulo 1

Jueves, enero 11th, 2007

Todo comenzó un viernes, yo ya llevó más de cinco años con mi novia, por cierto me conocen como el Wuaco, pero me llamo Eduardo, soy un muchacho de 24 años, soy alto, de 1.86 metros, tengo espalda ancha, debido a que juego americano, asimismo me dedicó a entrenar Tae-Kwon-Do, conocí a mi novia en la carrera, estudiamos comunicaciones.
Es hermosa, mide 1.76, piernas bien torneadas, al ir subiendo ves un culo firme y bien formado, luego un vientre plano y unos pechos hermosos, su piel es morena clara, casi trigueña, tiene una cara hermosa y unos labios de campeonato, su pelo es liso, de color negro y medio largo, le llega al hombro. Bueno el noviazgo empezó como algo normal, primero nos conocimos en una fiesta que organizó un amigo mutuo. Ya nos habíamos visto varias veces y habíamos intercambiado una que otra palabra, pero no éramos amigos, ni nada por el estilo, de hecho ella es de las mujeres que cuando no las has tratado te parecen algo payasas, pero con muy buen cuerpo.
Yo bailaba con otras amigas y la bebida corría bastante, aunque no soy de mucho tomar, la fiesta empezó a decaer como a las tres de la mañana, quedábamos unos quince en total y ya me retiraba, ahí fue cuando Marifer se acercó y me dijo:
Oye Eduardo me podrías dar un aventón a mi casa.
Claro, sólo que tendremos que pasar a dejar a Gerardo y a Rubén
Ok.
Marifer vive como a diez minutos de mi casa en carro y ella ya tenía unas cuantas copas encima, así que nos subimos a la camioneta, es una Silverado de nueve plazas, dos al frente, un sillón para tres después y al fondo un sillón para cuatro, enfrente iba Gerardo que es mi mejor amigo, Rubén estaba muy ebrio y lo aventamos a atrás de la camioneta y Marifer se fue en medio, pero ya dormida. Así llegamos a la casa de Gerardo se bajo y se fue a su casa, no sin antes decirme que volteara, que llevaba un buen pedazo de carne atrás, yo al principio no le entendí, cuando volteé me di cuenta de a que se refería. Ya los muchachos habíamos hablado de lo bella que se veía, pero ahora estaba dormida y la falda se le había subido un poco. En la fiesta habíamos visto que llevaba un vestido azul de minifalda, de esas de vuelo, con unas zapatillas blancas, sin medias, ya que como dije, tiene muy buenas piernas. Mire un poco más arriba y note su tanguita, de color blanco, que apenas y se asomaba.
De pronto un movimiento de ella me regresó a la realidad y me dirigí a casa de Rubén, que estaba bastante lejos de mi casa, pero es un gran amigo y lo estimo mucho, por lo que fui a dejarlo. Cuando llegamos tuve que despertar a Marifer, ya que tenía que dejarme bajar a Rubén, ella se percató de que tenía ya muy arriba la falda y se la acomodo, mirándome para averiguar si me había dado cuenta, yo no hice ningún comentario, le sonreí solamente y la ayude a bajarse para que se pasara al asiento del copiloto. Luego desperté a Rubén y lo baje, su madre ya me esperaba, ya que en camino le había hablado por teléfono, así que la ayude a llevar a Rubén a su cuarto y lo deje ahí.
Luego me despedí y regresé a mi camioneta. Al subir, Marifer estaba nuevamente dormida, por lo que me dirigí a su casa, a los cinco minutos despertó, ya que paso una ambulancia a nuestro lado con la sirena encendida, nuevamente se acomodo el vestido y me pregunto que qué hora era, le dije que las cuatro y cuarto, me pidió mi teléfono y llamó a su mamá, le dijo que ya iba en camino y cosas por el estilo, pero que antes pasarían a dejar a otros muchachos. Yo me quede algo perplejo, debido a que ya los habíamos dejado y me sonreí para mis adentros pensando que estaba más borracha de lo que imaginaba y que ni siquiera sabía que estaba pasando, pero no fue así. Luego me dijo que podíamos ir más despacio, que no había prisa, así que me fui más tranquilo. Ya que ya no vivo con mis padres.
Comenzamos a platicar de muchas cosas, sobre todo de profesores – típico tema que uno toma cuando no sabe que hablar- luego ella cambió el tema a mis actividades deportivas, ella era parte de las porristas de la universidad y conocía muchos de mis logros. Luego cambiando nuevamente de tema me preguntó si tenía novia, cosa que respondí que no, ya que hace poco había terminado con otra chava. Luego me pregunto que quién me gustaba y yo le dije que ella, como para obligarla a cambiar de tema.
Yo había tomado el camino largo de regresó, así que teníamos todavía un rato, luego ella se acercó y me dio un beso en el cuello, eso me hizo ponerme nervioso, pero me gusto mucho. Luego comenzó a acariciarme el pecho, cosa que me incomodo un poco ya que iba manejando, y me empezó a decir que yo también le gustaba, que siempre me veía cuando jugaba americano y que le gustaba como demostraba mucha fuerza. Baje más la velocidad y ella comenzó a besarme más el cuello, al final me estacione cerca de su casa, pero no a la vista y comenzamos a besarnos.
Mi mano primero recorrió su espalda bajando hacia sus piernas, ella me acariciaba el pecho, y comenzó a sacarme la camisa, yo mientras ya desabrochaba su vestido. Ella me recomendó pasarnos a los asientos de atrás, ya que los de enfrente están separados y es incomodo ahí. Nos pasamos, no sin antes yo cerciorarme que estuviera todo cerrado y que no hubiese nadie cerca en la calle. Cuando me dirigí a la parte de atrás, ella ya se había quitado el vestido y sólo se cubría sus pechos, yo ya había adivinado que no traía sostén, ya que no se veía en el vestido el mismo. Comencé nuevamente a besarla y acariciar más afanosamente su cuerpo, ya subiendo a sus pechos que ella me ofrecía, muy hermosos y desafiando a la ley de gravedad, con mi mano derecha acariciaba uno, mientras que succionaba delicadamente y saboreaba con mi boca el otro pezón que me ofrecía, me detuve un momento a ver sus pechos, muy bien formados, dos círculos perfectos, coronados por unos pezones café obscuro, que empezaban a pararse.
Seguí con mi labor y comencé a bajar besando su vientre, plano y bien formado, sin duda debido a las clases de aeróbicos que tomaba con las porristas, y de pronto me encontré con aquella tanguita que apenas cubría su puchita, no se veía ni un solo pelo de fuera de esa mini prenda, era metódica para arreglar su cuerpo, poco a poco di algunos besos por encima de la prenda y se la fui bajando, dejándome ver un triángulo perfecto de bellos sobre la puchita, pero todo alrededor de los labios bien depilados, comencé a besar poco a poco su puchita, a saborear sus jugos, que ya emanaban desde hacía rato, paseaba mi lengua a mi gusto por toda esa raja y jugaba con su clítoris para excitarla aún más. Luego ella me detuvo y me hizo subir, bajo besándome el pecho, quitándome la camisa primero y luego desabrochó los jeans que traía puestos y los bajo, debajo de mis boxers, se veía mi pene erecto y duro, ella lo tocó por encima y jugo un rato antes de sacarlo de su prisión.
Comenzó poco a poco a masturbarme con la mano y luego comenzó a lamerlo, primero lentamente y luego metiéndolo por completo a su boca como si en ello se le fuera la vida, mamaba el pene de una manera maravillosa, no como otras mujeres que sólo lo babean a lo tonto, sino más bien de esas mamadas que succionan y cuando lo tienen dentro de la boca juegan con la lengua y el pene, lamió mis testículos y comenzó a subir y se sentó encima de mí con las piernas abiertas, pero sin dejar que se lo metiera, yo me estaba volviendo loco y la quería penetrar, pero ella se preocupaba de quedar embarazada. Así que nada tonto saque de la guantera un condón, ella misma me lo puso y luego se sentó de frente a mí, ya poniendo mi verga en la entrada de su cueva y fue bajando lentamente, la penetración fue muy fácil, debido a que ella estaba muy excitada y sus jugos la lubricaban de maravilla, luego ella me dijo:
La tienes bastante grande – cosa que me excitó y yo le contesté
Te mueves de maravilla.
Ella dejó de hablar y comenzó a menearse más, arqueando su cuerpo hacia atrás y haciendo movimientos circulares con su cintura, mientras tanto yo la sujetaba con una mano y con la otra le tocaba los senos, mientras que subía mi cadera para penetrarla más y llevar un movimiento con ritmo. Ella comenzó a moverse más rápido ahora con movimientos de adelante hacia atrás y gimiendo mucho, cosa que anunciaba su orgasmo. Luego se dejo ir hacia a mí y me comenzó a besar de nuevo, viéndome a los ojos y sonriendo.
Había imaginado muchas veces esto- me dijo
Yo también, aunque nunca tan bueno como ahora- conteste.
Ella continuaba el movimiento, luego se paro y se volvió a sentar en mi pene metiéndolo nuevamente en su vagina, pero esta vez me daba la espalda y comenzamos nuevamente la cabalgata, ahora yo tomaba sus senos desde atrás y besaba su nuca y su cuello, ella decía cosas ininteligibles, excepto más, más, cosa que yo hacía poniéndome casi de pie para penetrarla más a fondo, ella masajeaba mis huevos y ambos comenzamos a respirar más agitadamente, y comenzamos a terminar, yo sentí como si me exprimieran los testículos y luego quedamos tendidos, ella aún sentada en mí, pero mi pene ya se encontraba flácido y estaba agotado, pero comencé a besarla de nuevo y ella sonrío, pero cuando vio hacia la radio vio que eran las seis de la mañana. Por lo cual se espantó y comenzó a vestirse rápidamente, por lo cual yo me saqué el condón y le deje en el suelo y también me vestí, aunque un poco desilusionado.
Luego se arregló un poco y nuevamente comencé a conducir, ella no decía nada ya que terminaba de arreglarse, por lo que me sentí algo extraño. Luego llegue a su casa. En ese momento sonó mi celular, a lo cual contesté, era la mamá de Marifer, así que se la pase, ella dijo muy tranquila que ya estaban afuera, su mamá salió y nos recibió en la puerta.
Nos preguntó que por que tardamos tanto, Marifer calmada le dijo que la fiesta había terminado a las cuatro, que fue cuando llamo y le dijo que habíamos ido a dejar a Rubén y a Gerardo, cosa que era cierto, excepto por la hora, cuando le comentó a la mamá de donde veníamos supuestamente, ella se tranquilizo y me invito a pasar. Yo me iba a negar, pero Marifer insistió. Pase un rato, ya en su casa todos estaban despiertos. Tenía un hermano y una hermana más jóvenes que ella. Su papá es funcionario y su mamá trabaja como administradora en una empresa. Su mamá era una mujer de muy buen ver, en ese entonces ella tenía 34 años, había tenido a Marifer a los 16 años, era delgada, con las llantitas normales después de tener tres hijos, su piel era blanca, se le adivinaba unas piernas bellas, sin duda Marifer se las había heredado, su culo era espléndido, y tenía unos pechos grandes, su cara era muy bella, su papá era moreno, de ahí el color de piel de Marifer, su hermano era la copia idéntica del padre y luego estaba su hermana, una niña de 14 años, pero ya muy bella, de por sí la belleza de esa edad, cuando se está entre volverse mujer y aún ser niña, era idéntica a la madre, excepto por el pelo.
Me quedé un rato, Marifer dijo que teníamos que hacer un trabajo de la escuela, cosa que no era cierto, así que sólo se metió a bañar y yo me quede platicando con el padre. Era un tipo serio, aunque agradable, me preguntaba que desde cuando conocía a su hija y cosas por el estilo. Luego de un buen rato, ya eran las siete y media, llegó Marifer. Vestía un top con una camisa arriba y un short que dejaba ver parte de su culo, tenía el pelo amarrado y se veía espectacular. Yo aún no podía creer que hubiéramos cogido hace poco más de una hora. Luego su mamá nos pidió si podíamos llevar a Laura, que así se llamaba su hermana a la Biblioteca, que ella pasaría por ella cuando saliera del trabajo. Sin que yo interviniera Marifer dijo que si y luego nos fuimos. No habíamos comido nada, así que las invite a desayunar, ambas aceptaron y fuimos a un Vips cercano, ahí desayunamos y platicamos un rato, Marifer se sentó a mi lado y cada que podía me acariciaba la pierna, cuando la veía sonreía y comía algo, lamiendo el cubierto sensualmente. Su hermana se había dado cuenta de lo del cubierto, por lo que nos pregunto :
¿Son novios?
En eso estamos, ¿Por?- Contestó Marifer
Es que si no es tu novio o pretendes hacerlo tu novio, pues preséntamelo bien, que es un buen pedazo de carne.
Marifer se enojo un poco, pero dijo que tenían bueno gusto, yo en ese momento me acorde de lo que Gerardo me había dicho y sonreí un poco acordándome de todo lo que había pasado. Al terminar de desayunar pague la cuenta de todos y nos fuimos. Dejamos a Laura en la biblioteca y arranque el auto sin lugar fijo, luego pregunte
Bueno, y ahora
Oye Eduardo, comenzaste algo que no pudimos terminar por la hora, qué, ahora resulta que no me cumplirás- dijo ella
Yo sonreí y me dirigí hacia mi casa. Al llegar estacione la camioneta y abrí la puerta de la casa. Afortunadamente ese día no iba la señora de limpieza, ya que era una persona algo entrometida. La casa en sí es de mis padres, pero como no les gusta mucho el D.F., prefirieron irse a Provincia, a Veracruz y como soy hijo único, me dejaron la casa para que me quedará a estudiar en el D.F., mis padres son acomodados, por lo que el dinero no me falta y he podido dedicarme al estudio y a mi vida, pero como desde antes la señora limpiaba en la casa, mi madre arreglo que se quedará a limpiar, además no era mala persona, pero si algo chismosa.
En fin entró Marifer y comenzamos a besarnos, ella nuevamente sacó mi playera, yo mientras tanto ya le había quitado la camisa y le acariciaba por encima del top los pechos, poco a poco nos fuimos a la sala y ahí la tumbé en el sofá, yo ya me había desabrochado el pantalón y sacado los zapatos, ella se quitó los tenis y comenzó a desabrocharse el short, debajo no llevaba nada, por lo que nuevamente me dedique a besarla, lamerle la panocha, ahora veía más claramente su hermoso cuerpo, ya que había luz, ella tomaba mi cabeza y la aventaba hacia ella, moviendo las caderas hacia mi boca, sin duda la excitaba demasiado que se la comieran, yo mientras tanto metía mi lengua y uno de mis dedos en su cuevita, y con mi otra mano estrujaba su teta.
Poco a poco comencé a meter un dedo en su ano, también estaba rasurada de atrás, ella dio un pequeño brinco, pero no se negó, y comencé a meter y sacar mi dedo de su ano, mientras ella se movía cada vez más excitada y no dejaba de apretar mi cabeza contra ella y pedía más. Luego arqueó su cuerpo y tuvo su orgasmo con grandes gemidos. Luego volteo a verme y fue bajando hasta volver a chupar mi pene, ahora yo estaba sentado en el sofá y ella en el suelo, tendida desnuda, comenzó rápido y exprimiendo toda mi verga, no aguante mucho y termine en su boca, yo pensaba que le daría asco, pero se trago todo cuanto pudo y luego siguió chupándome el pene y masajeándome los testículos, en poco mi verga estuvo en pie de guerra de nuevo, ella me pregunto si tenía más condones, así que subimos desnudos a mi habitación.
Mi pene se había puesto blando un poco, por lo que ella comenzó a mamármelo de nuevo y estuvo listo, luego puso el condón y se acostó en la cama, abriendo sus piernas, yo me puse sobre ella y empuje mi pene dentro de su panocha comenzando el ritmo del mete y saca, ella gemía bastante fuerte y se agarraba de la cabecera para acompañar mi ritmo, luego puso sus piernas en mis hombros dando paso a una mejor penetración, yo acariciaba sus tetas y empujaba más duro, luego me salí y ella me volteó para ponerse encima mío, me cabalgo un buen rato, volviendo a hacer movimientos circulares y echándose para atrás, tuvo unos dos orgasmos más, luego se puso de a “perrito” o en cuatro puntos, dejándome ver su hermoso culo, yo la tomé de la cadera y la embestí metiéndole mi verga nuevamente, ella se alzaba de vez en cuando para besarme en la boca, y yo la tomaba de las tetas jalándola hacia mi, luego volvía a la misma posición de perrito. Yo me concentraba para no terminar, ya que la quería disfrutar al máximo.
Poco a poco comencé a tocar nuevamente su ano y ella se dejaba, por lo que saqué mi pene de su vagina y lo apunté hacia la entrada del ano, ella se inclino más y con sus manos se separó los cachetes de sus nalgas y comencé a meter la cabeza de mi pene, ella se quejaba un poco y me dijo.
Nunca lo he hecho por ahí, ten cuidado.
Yo saqué de uno de los cajones del buró del lado de mi cama un lubricante y se lo unté, poco a poco metí un dedo y luego dos, luego cuando dilaté bien su ano, volví a ponerme detrás de ella y empuje, esta vez cedió más fácil, aunque le dolió un poco, deje que se fuera acostumbrando y lo metía cada vez más aunque despacio para no lastimarla, al final los 20 cmts de mi verga estaban clavados en su culo, ella sola comenzó a moverse, lentamente, luego más y más, luego comencé yo mis movimientos, embistiéndola más y más duro, se quejaba un poco, pero luego sus gemidos eran de placer, ella dejó sus nalgas y se aferró nuevamente a la cabecera, gritando como una loca
CÓGEME, MAS, MÁS AHHH, AHHH, AHHH
SI, VAS A VER LO QUE ES CULEAR- le dije yo
Ella se tapó la boca con la almohada para evitar sus gritos y así terminamos los dos, todavía me moví un poco más disfrutando esa desvirgada de culo, y luego me salí, vi un poco de sangre, por lo que le pregunte si le dolía, ella sólo me volteó a ver y sonrío, me jaló hacia ella y me beso tiernamente, luego me abrazó y así nos quedamos dormidos. Dormimos unas seis horas, cuando desperté, ella aún seguía dormida. Pedí comida china por teléfono, cosa que sabía que le gustaba y luego la admire un buen rato. La naturaleza había sido muy bondadosa con ella, tenía un cuerpo muy hermoso, su piel asemejaba mucho al bronceado, por lo cual siempre se veía muy hermosa, tenía un culo de lujo y unos pechos de competencia, sin mencionar su cara hermosa, como una muñeca de porcelana, un sueño hecho realidad, luego llegó la comida y fui a abrir, cuando regrese al cuarto ella ya estaba despierta.
Le dije que ya traía la comida y me sonrío, me extendió los brazos para abrasarme y me dio un delicioso beso en la boca. Luego prendimos la tele y comimos, ella seguía desnuda, yo ya traía un short, ya que había ido por la comida. Al terminar nos fuimos a bañar los dos juntos, la casa tiene un jacuzzi, así que nos metimos, comenzamos nuevamente a besarnos y luego ella se acomodó mi pene en la entrada de su puchita y se lo enterró, yo me quedé algo sorprendido, ya que no me había puesto condón, le dije a ella y dijo que no importaba, que tenía un DIU (Dispositivo Intrauterino que evita el embarazo), me dijo que no quería hacerlo de inmediato sin protección, pero que confiaba en que estaba sano, por lo que me deje de preocupar, continuamos haciendo el amor un buen rato, pero cuando iba a terminar me salí de ella, no me iba a arriesgar de todos modos, ella me miro con un poco de enojo, pero yo la besé y me correspondió.
Luego al salir me pregunto que por que me salí, le dije que para evitar riesgos, ella me comentó que tanto ella como su hermana se habían puesto el DIU, ya que tenían una vida sexual activa, bueno no sabía de su hermana, pero era mejor prevenir que lamentar. Luego se volvió a vestir y fuimos a la escuela, ya eran las seis de la tarde, ella tenía entrenamiento de porristas a las siete y yo había perdido una práctica. Cuando llegamos a la Universidad todos nos miraron extrañados, pero no dijeron nada. Yo tenía fama de ser muy explosivo y enojón, además de reservado en muchos aspectos. Gerardo y Rubén se molestaron ya que Gerardo es el Capitán del equipo, pero no dijeron nada, Rubén todavía tenía una resaca muy fuerte. El próximo sábado teníamos un partido, el primero de la temporada. El Couch bastante molesto me hizo dar quince vueltas al campo, en realidad fueron un martirio, ya que estaba bastante cansado debido a la actividad sexual, pero tuve que hacerlo.
Cuando termine Marifer ya estaba esperándome con sus amigas, Rubén y Gerardo junto con los otros estaban de lobos como siempre. Cuando llegue me metí a bañar, Rubén me fue a buscar y me preguntó que qué onda con Marifer, le dije que ya éramos novios y me felicitó, dijo que era una pareja que nadie criticaría y que nos habíamos tardado. Cuando salí me veía cansado, cosa rara en mí, pero fuimos aún así a un café cercano y platicamos todos un buen rato, a las nueve nos despedimos y fui a dejar a Marifer. Cuando llegamos a su casa su mamá me volvió a invitar a entrar, pero ya estaba muy cansando, por lo cuál Marifer se despidió de mí con un gran beso y me dijo que nos veríamos el lunes, ya que los domingos eran forzosamente familiares para ella e irían a ver a su abuela. Luego añadió en voz baja.
Además así aprovechas para recuperar fuerza.
Bueno, entonces, ¿Aceptas ser mi novia?- pregunté yo
Claro que sí tonto, sería una mensa si me negara, desperdiciar tan buen pedazo de carne como dijo Laura, ¡Jamás! – Contestó ella
Así me dio un beso nuevamente y se metió a su casa, cuando volteé a ver hacia arriba vi a su hermana Laura viéndonos y me sonrío. Yo no pensé nada más y me subí a la camioneta. De regresó pensé en todo lo que había pasado, era increíble, de una fiesta había terminado teniendo el sexo más delicioso que jamás había tenido y luego al día siguiente hasta con novia. Me dirigí a la gasolinera más cercana y llené el tanque. El señor que me atendió sonrío y me dijo.
Mucha actividad, no es así joven- luego sonrío nuevamente y le pague.
Yo no había entendido nada, deje mi cartera en medio de los asientos delanteros y me dirigí a mi casa. Cuando llegué quise agarrar la cartera, pero no la hallé, así que abrí la puerta trasera y la vi tirada, sin duda se había caído, cuando la tomé me quede inmóvil por unos segundos, a un lado estaba un condón. El primero que había usado cuando cogimos Marifer y yo al regresar de la fiesta. Ahora las cosas tenían sentido, el señor de la gasolinera me dijo que había tenido mucha actividad por que vió el condón, aún por los vidrios polarizados. Entonces pensé ¿No lo vio Laura?, sin duda si lo había visto…
Pero eso ya será parte de otra historia.

Sucios y dulces asuntos de familia / 1ra parte

Jueves, enero 11th, 2007

Hola amigos, me llamo Sole y soy una mujer casada de 37 años, que vivo en una localidad levantina a orillas del Mediterráneo, de donde soy natural.

Pertenezco a una familia acomodada y respetada en la comarca, ya que a los ojos del mundo damos una apariencia de normalidad, procurando desde siempre que nuestras bajas pasiones no sean del dominio público, para ello nuestras relaciones con el entorno social son de pura afabilidad y conveniencia, pero sin otorgar excesivas confianzas a extraños. Yo por mi parte, que no he llevado en mi juventud una vida ejemplar de decencia y castidad, como iréis sabiendo a través mi relato, siempre he buscado mis rollos cochinos, exceptuando los familiares, que esos están bien salvaguardados, lejos de estos pagos donde soy demasiado conocida; al igual que yo lo han hecho el resto de mis hermanas.

Lo que aquí os voy a narrar, por extraño y fruto de una fantasiosa y calenturienta imaginación que pueda parecer es la pura realidad, pues a grandes rasgos es la historia de mi vida y la de mi familia, ya que, aunque de puertas para adentro, la felicidad sexual de todos sus miembros no nos es ajena por compartirla entre todos nosotros.

Bien, empezaré por el principio, por lo que creo fue el hito que marco el devenir de la situación actual.. Yo debía de tener unos 16 años cuando ocurrió algo que abrió mis sentidos al mundo del placer. En medio de la noche me despertó un ruido como de algo que en la planta de abajo se caía al suelo, así que me levanté y bajé a ver que pasaba. Era mi gato Luli, que jugaba con una pelota. No le di más importancia y me disponía a regresar a mi cama cuando advertí que la puerta del sótano estaba entreabierta, así que me dirigí a cerrarla, pues mi padre se enfadaba mucho si la encontraba así. Al acercarme observé que abajo había una luz encendida y de que se oían unos jadeos humanos. El miedo me invadió y pensé en ir a avisar a mis padres en su dormitorio, sin embargo, una extraña curiosidad infantil me empujó a averiguar cual era la causa de aquellos jadeos, en ocasiones gemidos como de súplica. Bajé sigilosamente unos peldaños, hasta el primer rellano, desde donde oculta en la oscuridad descubrí lo que pasaba: allí estaban mis padres, desnudos los dos. Mi madre arrodillada tenía dentro de su boca la polla de mi padre, que no paraba de resoplar, gemir y lanzarle entre susurros insultos , le decía:….¡¡así, así… puta viciosa, tragátela toda…!! Ella, mi madre, lejos de enfadarse por aquellos insultos parecía excitarse más, pues chupaba con un frenesí enloquecido. De pronto la respiración de mi padre se aceleró, su cuerpo pareció convulsionarse, bruscamente se sacó la polla de boca de mi madre y empezó a soltar enormes chorros de semen que salpicaron su cara (he de decir que en toda mi vida no he visto una polla capaz de soltar tanto semen como la de mi padre, y os puedo garantizar que he chupado unas cuantas, sin temor a exagerar más de cien, pues entre mis múltiples experiencias sexuales he practicado eso que en el argot del Porno se llama “gangbang”, o sea ,dejar que un montón de hombres, en mi caso el record está en 16, de forma consecutiva se vayan corriendo en tu cara y boca. Yo, que como ya habréis podido deducir soy una mujer bastante liberal y abierta en materia de sexo; si lo prefreís: una guarra, una puta viciosa… no me importa, es más, me enloquecen esos apelativos cuando me usan como juguete de placer; he llegado a practicar, y aún en ocasiones lo practico, eso sí, en familia, el “pissing after gangbang”, o sea, después de haber sido cubierta de leche de hombre ser meada por otras tantas pollas. Es delicioso, os lo aseguro. Mi primera vez fue en Barcelona, cuando tenía 19 años y ya una amplía experiencia en estas lides. Me habían invitado a una fiesta de amigos en una Torre de Castelldefels. De pronto me vi a las 4 de la mañana yo sola con diez tíos, pues el resto de la gente se había ido ya. Todos estábamos bastante pasados de copas, y yo, además, caliente como una burra en celo y ansiosa por que alguien me aliviase aquella quemazón que sentía entre las piernas. Así que no dudé en animar el ambiente a ver si alguno de aquellos capullos se decidía.

Entre risas uno propuso que les enseñara las bragas, no hizo falta repetírmelo… en conclusión: acabe sin bragas en medio de una orgía salvaje con diez borrachos, que después de follarme por todos mis agujeritos viciosos, como fin de fiesta, y en vista de la zorra con la que se habían topado, que no le hacía ascos a nada, decidieron lanzar los fuegos artificiales y poniéndome de rodillas me ordenaron abrir la boca para uno a uno ir dándome esa leche tan rica que las nenas necesitamos para crecer. Luego con la cosa ya descontrolada y para ayudarme a tragar tanta vitamina, uno de ellos, sin previo aviso, empezó a mearse encima de mi, el resto sin dudarlo un segundo se pusieron a imitarle. Me imagino que todavía hoy se siguen haciendo pajas a mi salud, pues para inmortalizar semejante evento, como en toda ceremonia que se precie, bodas, bautizos, etc… habían grabado toda la fiestecita en vídeo, no me sorprendería cualquier día de estos encontrármela colgada en Internet).Bien, a lo que iba. Ella, mi madre, abrió la boca con ansiedad tratando de tragar toda aquella catarata de leche, al tiempo que exclamaba fuera de si: ¡!oh sí… macho mío,…la quiero toda en la boca… dásela a tu zorra hambrienta…!! Luego prosiguieron otra media hora más con jueguecitos de lo más depravado, poniendo el colofón mi padre con una monumental meada de caballo sobre mi madre, que parecía disfrutar enormemente con aquella humillación, y por si fuera poco el pis que le había hecho tragar, el so cabrón no contento se tomó la libertad de llenar un vaso con los últimos chorros, ordenándole a continuación bebérselo de un trago, algo a lo que mi madre no manifestó oposición alguna, sólo que en vez de un trago lo hizo en dos, lo que motivó que mi padre enfurecido le arrease una bofetada y le profiriese una retahíla de insultos, entre los que recuerdo frases como: ¡!esto para que aprendas a desobedecer a tu amo… furcia rastrera… ¡¡ , y otras lindezas semejantes.

Ella se mantuvo sumisa y arrodillada limitándose a balbucear en un tono respetuoso: lo siento amo… he sido desobediente y merezco tu castigo. Estaba claro que aquello formaba parte del juego. Mi padre, un tipo de mediana estatura , de torso robusto y una polla no demasiado larga, 17 cm (se la he medido), pero gruesa y nervuda (mis preferidas, pues me enloquecen esos miembros dentro de mis agujeritos, sobre todo en el culo) era el amo y, ella, con su frágil y hermoso cuerpo, pues mi madre era y aún es una auténtica belleza (al igual que nosotras, sus cuatro hijas, que aunque suene inmodesto, somos unas mujeres de bandera, guapas y con unos cuerpos bastante apetecibles y esbeltos, en fin, hechos para la lujuria) con sus tetas redondas y sabrosas, coronadas por unos pezones de sonrosadas aureolas, que invitan a ser mamados con la fruición de un bebé hambriento, con su apetitoso culo redondeado y terso, que mi padre se comía (y se come) con auténtica devoción religiosa (algunas veces en broma le he dicho a mi madre que debe de ser la tía con el culo más limpio de España).con su carita preciosa de enormes ojos verdes y expresión ingenua, era la esclava sumisa siempre dispuesta a complacer a su dueño en cualquier deseo por depravado y sucio que éste fuera; porque en el fondo eso a ella le producía el mismo placer, si no más, que a él. No en vano, como pude saber después, fue ella quien inicio a mi padre en ese mundo oscuro y placentero, convirtiéndole en dominador porque eso era lo que a ella le sublimaba la libido y el deseo.

Tras este episodio me sentía turbada y confusa, pero a la vez excitada. Un cosquilleo incesante y húmedo no cesaba de palpitar entre mis piernas. Obligándome a introducir mi mano ansiosa dentro de mis bragas por darle remedio a aquel raro estado. Con lo cual acabé por estrenarme casi de forma inconsciente en las delicias de la masturbación.

Desde ese momento para mi se convirtió en una obsesión el espiar a mis padres en esas secretas actividades, pues su comportamiento hacía que pareciesen otras personas totalmente diferentes a las que eran en la vida normal. Por las noches me mantenía en alerta, y si oía sus pasos, sigilosamente los seguía, pues sabía que se dirigían al sótano a practicar sus perversiones sexuales, que como fui comprobando no eran pocas: dominación, lluvia dorada, beso negro… y pasado algún tiempo también descubrí que en otro escenario de sus juegos, las caballerizas y el cobertizo, mi madre era obligada a mantener relaciones con algunos de los animales de la finca, en concreto con dos pastores alemanes y con uno de los caballos, ya adiestrado, pues los otros se mostraban ariscos a esos juegos Yo mientras, me conformaba con deshacerme mi hermoso coñito virgen a pajas.

Durante un año mantuve en secreto todo aquello, sin decirles nada a mis tres hermanas, Lisa ,Juana y Elena..

La primera en saberlo fue Lisa, que compartía habitación conmigo, y que no había descubierto ni una sola de mis escapadas nocturnas, hay que decir que duerme como un tronco. Todo ocurrió una noche en que de vuelta de una de mis misiones de espionaje, y como ya era habitual, me estaba masturbando como una desesperada, rememorando lo que había visto; recuerdo que aquella noche mi madre tras ser follada por la gran polla roja de uno de los perros, tuvo que chupársela al otro mientras mi padre le daba a ella por el culo furiosamente, arreándole violentos azotes en las nalgas a la vez que le decía: “¡¡así perra, chupa chupa… dale gusto a mi perrito!!”. Desde mi escondite, tras una balas de paja, podía ver de frente la cara de mi madre, enguyendo con ganas aquel cilindro de carne roja, gemía y gritaba de placer, agitada por los brutales empellones que mi padre propinaba a su culo. El animal estaba inmóvil, con los ojos fijos y vacíos. De pronto empezó a mover su trasero como si estuviese tirándose a una perra. De las comisuras de la boca de mi madre comenzaron a brotar hilillos de un líquido blancuzco parecido al semen de mi padre. Ella, lejos de retirarse para escupirlo, pareció entrar en un estado de trance frenético, pues chupaba como si no quisiese dejar escapar ni una gota. El perro, una vez aliviado, trató de escapar, pero mi madre se lo impidió sujetándole con fuerza y afianzando con desespero aquella polla entre sus labios, sin dejar de chupar hasta que mi padre, agarrándola por el pelo y tirando con brusquedad de ella hacía atrás, la requirió para correrse él también en su boca. “Ahora me toca a mí… hija de perra… trágate mi leche con esa boca de puta” , le gritó iracundo. Bien, retomando el hilo de la narración, mi hermana Lisa se alarmó al oir mis jadeos de placer, pensando que me pasaba algo.

-¿Qué te pasa Sole, te encuentras mal? –preguntó asustada.

-No me pasa nada- gruñí yo enojada porque me había interrumpido en lo mejor.

-¿Llamo a papá y mamá?- preguntó la muy boba, como si mis papis estuviesen para tonterías después de la juerguecita que se habían pegado.

-Ni se te ocurra.

-¿Entonces porque hacías eso, no te duele nada?

-¿Dolerme? Me lo estaba pasando chupi. Me daba gustito –le dije ya dispuesta definitivamente a hacerla sabedora de mis secretas prácticas pajilleras.

-¿Gustito?, ¿Cómo? –preguntó con cara de sorpresa.

Retire la ropa de la cama para mostrárselo en vivo. Abrió unos ojos como platos al ver que tenía las braguitas bajadas.

-¿Para que te las has bajado?-preguntó la muy idiota.

-Para esto-le espete a la vez que empezaba a meterme los deditos, descubriendo que aquello me resultaba más placentero con público delante.

-¡Eres una cochina Sole!-se escandalizó ella, o lo aparentó pues no quitaba los ojos de mis ejercicios manuales. Al cabo de un rato volvió a preguntar-¿y eso da gustito?

-Prueba y verás que bien te lo pasas-respondí.

-Pero yo no sé cómo se hace.

-Yo te enseño, ven.

Se metió en mi cama, le ordene quitarse el pantalón del pijama y las braguitas.

-Fíjate en mí y haz lo mismo-le dije.

Sus movimientos eran torpes, así que cogí su mano y la guié, indicándole cómo y donde debía hacerlo. Era una buena alumna, pues no tardo en pillarle el tranquillo. Y buena cosa le enseñé, pues luego no se perdonaba ni una noche. Aún pasaron unos cuantos días hasta que me decidí a contarle lo de mis padres. Ella paso sucesivamente del espanto a la incredulidad y de esta a la excitarse tanto, que esa noche fue la primera vez que ambas acabamos en su cama tocándonos, besándonos y masturbándonos una a la otra. Me suplicó que en mi próxima escapada a espiar a papá y a mamá la llevase a ella. Pues como ella dormía profundamente no se enteraba ni aunque tirasen la casa. Acepté con una condición.

-¿Cuál?-preguntó.

-Que ahora en vez de con la mano me dejes hacértelo como papá se lo hace a mamá. Con la boca.

-¡Pero… es asqueroso!-protestó con cara de repugnancia.

-Pues no hay trato- me puse en plan duro.

-¡Vale,vale!-dijo resignada al tiempo que como en un acto de sacrificio abría las piernas para ofrecerme en todo su esplendor aquella rajita preciosa, pues ,aunque tal vez sea pasión familiar, Lisa tiene una de las vaginas más bonitas y perfectas que he visto y saboreado, incluso ahora, después de haber parido dos veces. La sola visión de aquellos labios carnosos y apretados, su pubis ya cubierto de un suave vello , me empujaron con más voracidad que destreza a chupar y lamer. Sentí aquel olor fuerte y excitante de los jugos que tras nuestra pajita anterior lo impregnaban, su sabor indescriptible me enloqueció hasta el punto de instintivamente llevarme una mano a mi propia rajita para darme placer. Ella se retorcía como una serpiente, jadeante y entregada. Al cabo de unos minutos se corrió, llenándome la boca con sus flujos que yo súper excitada tragué con glotonería. En mi mente ahora se dibujaban imágenes de mis padres, de pronto empezaba a comprender con más conocimiento de causa el hecho de que se entregasen a aquellas prácticas, en apariencia sucias y perversas,¡ pero tan gratificantes!
Nos abrazamos y besamos con ternura durante largo rato, luego ella con voz mimosa me susurró al oido:

-¡Qué asquerosidad más rica! –nos reímos las dos-Ahora quiero hacértelo yo a ti. ¿Sabe a pipí?-preguntó con ingenuidad morbosa, como si esa posibilidad incentivase su deseo; algo que ahora entiendo por su apasionada afición a la “lluvia dorada”.

-Sabe distinto a cualquier cosa que hayas probado. Pero a mí me ha gustado mucho-le dije.

Y así fue como tuve mi primera experiencia en el sexo oral.

Creo que sólo pasaron un par de días hasta que mis padres se decidieran a una de de sus clandestinas sesiones de sexo . Lisa dormía como un tronco, agotada después de la ya cotidiana sesión de “guarraditas” que nos habíamos propinado.

La desperté y le dije que me siguiera en silencio y que viese lo que viese, por desagradable o impactante que pudiese resultarle, no abriese la boca, pues si éramos sorprendidas infraganti ya podíamos ir preparándonos. Me juró y perjuró que sí, que sería silenciosa y sigilosa como un gato en actitud de cazar. En cualquier caso yo ya me había encargado de ir mentalizándola contándole con todo lujo de detalles lo que los cochinos de nuestros amados papis hacían en esos momentos.

Con toda clase de precauciones bajamos la escalera, cerciorándonos de que mis padres estaban ya entretenidos en sus diversiones preferidas allí abajo en el sótano. Sin embargo ese día, por alguna extraña razón ambos estaban en la cocina charlando en voz baja.

-Llama ya- oí que decía mi madre.

De pronto mi padre salió, nosotros nos quedamos petrificadas pues de puro milagro no nos vio allí agazapadas en medio de la oscuridad en el rellano de la escalera. Descolgó el teléfono y realizó una llamada de la que no pudimos entender nada ya que hablaba casi en susurros. Colgó y regresó a la cocina.

Nosotras en vista de que aquella noche no iba a suceder nada regresamos a nuestra habitación. Lisa apuntó la posibilidad de que alguno de los animales de la finca estuviese enfermo o tal vez una de las yeguas que estaba preñada fuese a parir y que aquella llamada fuese al veterinario.

Nos metimos en la cama, yo no podía dormir, estaba contrariada por aquel fracaso y no lograba con ciliar el sueño. Lisa tampoco pues me susurró:

-¡Eh! ¿duermes?-dijo

-No, no puedo.

-Yo tampoco. ¿sabes una cosa?-insistió.

-¿Qué?

-A mi también me gusta mucho chuparte la “cosita”-confesó algo avergonzada.

-A mi también me gusta chuparte la tuya-le correspondí.

-¿Quieres que te lo haga otra vez?-ahora su voz infantil sonó extrañamente viciosa.

-Es que acabó de hacer pipí-puse como excusa.

-No me importa, así también me gusta-afirmó una vez con aquel inédito tono de guarrilla.

-¿Y cómo lo sabes si no lo has probado?-le increpé.

-Bueno… verás… es que… -tartamudeó azorada-Sí lo he probado-concluyó.

-¿Cuándo?

-Ayer. Después de hacerlo ¿recuerdas que las dos fuimos al baño a hacer pipí?. Tu te quedaste dormida enseguida. Yo no podía, de pronto me entraron muchas ganas de hacértelo de nuevo, así que con cuidado de no despertarte te bajé las braguitas y te lo chupé un poquito.

Aquella confesión me puso realmente caliente.

-¿Y te gustó?-quise saber.

-¡Uf! Más que las otras veces-exclamó.

-En ese caso ven y chupámela, ¡cochinita!-le espete desprendiéndome del puñetero pijama y las braguitas horteras de algodón.

¡Joder! si le gustaba a la putita de mi hermana, ¡cómo se aplicaba con la lengua en cada recoveco y pliegue de mi chorreante rajita! Fue tan concienzuda la limpieza de bajos que me hizo que al día siguiente tenía los labios un poco hinchados a causa de sus mordisquitos y chupetones. Hoy en día cuando nos montamos algún numerito entre las dos no puedo evitar hacerle chupar mi cosita y culminarla con una meadita, que ella se bebe chupeteándome sin parar hasta que me la deja más limpia que una patena. Yo también le correspondo a ella de la misma manera, pero reconozco que carezco de su habilidad y talento para esta práctica. Lo que más nos excita en esos momentos es revivir esa fantasía recurrente, incluso utilizamos el mismo lenguaje entre inocente y lujurioso de entonces, eso nos lleva al éxtasis total y a las orgasmos más escandalosos.
Bien amigos, aquí­ concluyo momentáneamente el relato de mis andanzas sexuales, ya que esto sólo es una pequeña parte de ellas. Pronto os deleitaré con nuevos episodios, no menos jugosos que lo que aquí habéis leído.
Si deseáis enviarme vuestros comentarios podéis hacerlo a solezorra@hotmail.com
Hasta pronto

Cojiendo con mi prima hermana y su hija

Jueves, enero 11th, 2007

Esta historia que les contare es lo mas caliente que me ha pasado en la vida, estaba de visita de casa de mis padres y por la tarde decidi salir a saludar a mis primos que viven cerca de ahi. Cuando llegue, encontre a mi prima, una hermosa mujer de unos 38 años con unos pechos grandes, duros y bien formados, al verme llegar se alegro mucho pues tenia tiempo que no nos veimos, salio a recibirme con un fuerte abrazo, traia un vestido de gasa muy delgado que dejaba ver sus turgentes nalgas bien formadas, me invito pasar a la sala de su casa y comento que no habia nadie, que su hija de 17 años habia salido con unas amigas y llegria mas tarde; ahi estuvimos conversando un buen rato sobre lo que habia sucedido durante tanto tiempo, me invito un trago el cual acepte de buena gana por que hacia muchisimo calor, sirvio tragos para ambos y se sento muy cerca de mi, desde mi posicion podi verle las tetas a traves del escote de su vestido, lo cual me puso muy caliente, pero pues era mi prima ¡la que me conocia desde que era niño!, asi que decidi concentrarme y tratar de no mirar, sin embargo despues de varios tragos encima ella comento algo acerca de mi edad y agrego que me habia puesto muy guapo, anteriormente era muy delgado pero ahora a los 29 años habia engordado y tenia un aspecto muy atletico. Al calor de las copas ella continuo diciendome cosas agradables sobre mi aspecto y yo le respondi que ella no se quedba atras, que debia tener muchos pretendientes, que su esposo debia tener cuidado por que de lo contrario se la iban robar un dia, entonces ella me comento que se habia separado hacia un tiempo y que no tenia ninguna relacion con nadie, entonces se acerco mas a mi, empezo acariciar mi pierna, subiendo poco a poco y lentamente hacia el muslo, en ese momento yo ya estaba muy caliente, la abrace para besarla, nos dimos un beso muy humedo y caliente, mientras mis manos acariciaban sus preciosas tetas, empeze a desvestirla muy lentamente quedandose unicamente con su misnuscula tanga rosa, tenia un cuerpo exhuberante y deseoso de ser amado, ella estaba desesperada y me saco la verga del pantalon, me dio una tremenda mamada que parecia que se lo queria comer, yo estaba gozando como loco miientras le acaraciaba su precioso culito, despues ella se levanto y me dijo que le mamara las tetas pues eso la ponia muy caliente, para pronto empece a hacerlo, me sente en el sillon, ella se monto sobre la verga mientras le pegaba tremenda mamada de tetas, empece a culearla despacio y suave mientras le acariciaba el culito, entonces me ensalive el dedo medio y se lo incruste en el ojo del culo, ella respingo pero no dijo nada, al contrario se estremecio de placerdiciendo: quiero que me metas la verga por el culo!, la puse en cuatro, unte saliva en el culo y se la meti de un solo golpe, ella chillaba de placer mientras se restregaba las tetas con frenesi, entonces para mi sopresa vi a su hija Marcela parada en la entrada del comedor observando como me cojia a su mama en la sala y ambos nos quedamos paralizados, tratamos de cubrirnos con lo que pudimos pues estabamos muy sorprendidos y austados de la reaccion de Marcela, entonces para nuestra sorpresa ella se empezo a desabrochar la blusa acercandose hacia donde estabamos, su madre no daba credito a lo que sucedia sin embargo de su mente le traicionaba pues empezo a escurrirse como loca, su panocha le palpitaba y estaba viniendose nada mas de pensar que un hombre se cogeria a las dos, yo por mi parte estaba fuera de mi y es que marcela era exactamente igual que su madre fisicamente, su misma cara, su mismo pelo y sus mismo cuerpo solo que mas joven y con medidas menos exhuberantes que las de su madre; cuando termino de quitarse la ropa estaba en un caloncito color crema que hizo que la verga se me pusiera mas dura que un marro, se puso junto a mi y empezo a agarrarmela, empezo a masturbarme lentamente mientras yo le metia el dedo a su panochita, que ya estaba tambien muy humeda debido a que nos estuvo observando un buen rato, asi pues de un lado la madre me besaba y acariciaba mientras por abajo la hija me masturbaba y mamaba la verga, entonces mi prima dijo que nos fueramos a su recamara para estar mas comodos, ya en su cama, que era enorme, ambas se acostaron enotnces empece a cogerme a marcela, mientras su madre le acariaba sus tetitas, despues invertimos, mientras me cogia a mi prima, Marcela le acariaba las tetas, ver como me cogia a dos mujeres casi iguales, solo distintas por la edad me ponia la verga mas dura, asi que cogimos en todas las posiciones imaginables, entonces mi prima saco no se de donde un tremendo consoldaor el cual se ajusto en la panocha mientras veia como yo me cogia a marcela en cuatro, puso sus tetas cerca de mi y yo se las mamaba mientras ella se hacia tremenda paja con el consolador, cuando ya estababamos muy lubricados marcela se vino como dos veces mientras su madre le mamaba las tetitas y le insertba el consoldor en su panochita, y yo hacia venir a su madre pegandole tremenda cogida por atras; cuando ya estaba por venirme puse a las dos acostadas boca arriba sobre la cama y les vacie la leche sobre sus cuerpos. Quedamos los tres ahi acostados totalmente exhaustos y agostados de tremenda cogida,desde entonces cada vez que visito a mis padres no olvido visitar a mi prima y su hija tambien.

Sexo / Capítulo 3

Jueves, enero 11th, 2007

Como recordarán conforme ha avanzado mi historia, les he contado de Marifer y de su hermana Laura, haciendo una breve reseña, primero tuve relaciones con Marifer y luego de dos años con Laura, Marifer era muy apasionada, sensual y entregada, y Laura, bueno que les puedo decir, es una Puta de lujo.

Después de cogerme a Laura, la deje en su casa, no nos vimos sino hasta el lunes, cuando fui a ver a Marifer. Todo transcurrió normal, de hecho durante mucho tiempo no pasó nada entre Laura y yo, pero con Marifer era otra cosa. Como se habrán dado cuenta soy un hombre muy caliente y Marifer también, aunque sus principios son más centrados que los míos.

El lunes no paso nada, pero el martes fue temprano y cogimos de lo lindo, como ya habrán leído en mis anteriores relatos. Pero aquí pasaremos un año, donde hubo mucho sexo con Marifer y yo, pero lo único novedoso era el lugar.

Con su hermana Laura, no había tenido ningún otro encuentro, de hecho nos tratábamos como si nada hubiera pasado, Laura tuvo nuevamente un novio y todo fue normal. Pero con el tiempo Laura volvió a terminar con su novio y se deprimió mucho, así que un día salimos a bailar, de hecho nos quedaríamos en mi casa. Como recordaran yo vivo sólo en el D.F.. Los papás de Marifer estuvieron de acuerdo, ya que veían a Laura deprimida. Además ese fin ellos saldrían, así que me pidieron si me podía quedar con Marifer y Laura, ya fuera en mi casa en la de ellos, pero que nos comportáramos y que todo lo compartiéramos los tres, pero no creo que se refirieran a lo que paso después.

Como dije salimos a bailar, cuando estaba bailando con Marifer intenté acariciarla un poco, pero ella no se dejó, dijo que se sentía incómoda de ver a su hermana triste mientras ella disfrutaba, por lo que pensé que esa noche y la siguiente serían normales, pero estaba muy equivocado. Laura actúo muy triste, yo baile varias piezas con ella, pero aún así estuvo apagada. Así que nos fuimos temprano a mi casa. Llegamos y vimos la tele un poco, eran como las once de la noche, Marifer me pidió de favor que fuera a comprar algo para comer, que ella aprovecharía para hablar con su hermana. Marifer y Laura, son las típicas hermanas que se quieren mucho y que cuando una se siente mal la otra también se encuentra de mal ánimo. Yo salí desganado a comprar algo de comida china, me quedaba como a unos veinte minutos de la casa, pero me fui despacio para tomar tiempo. Regrese como a la hora. Cuando abría la puerta, oí como Marifer y Laura reían, por lo que supuse que las cosas mejorarían. Entre y Marifer me pregunto que por que me tarde tanto, le dije que había hecho tiempo. Luego vimos un rato de una película cómica, yo no soy de mucho reí, por lo que Marifer me intentó hacer cosquillas, cosa que no me gusta, por lo que empecé a forcejear – claro sin poner toda mi fuerza- y tumbé a Marifer y yo comencé a hacerle cosquillas, Laura se levantó y comenzó a ayudar a su hermana, por lo que tuve que tirarlas a las dos y ponerme encima de ellas, como haciendo una plancha de lucha libre, mis piernas hasta mi cintura, quedaba sobre Laura y mi tronco sobre Marifer, de repente sentí que alguien tocaba mis testículos, masajeándolos, cuando volteé un poco me di cuenta de que era Laura, por lo que me levante y les pedí tregua. No quería causar problemas entre Marifer y Laura, le sonreí a Laura y ella se chupó los dedos de una manera sensual y provocativa, pero me hice el desentendido. Ambas traían vestido y con el forcejeo se les había subido. Laura y Marifer se acomodaron su vestido y luego Laura dijo.
Veo que aún tienes buena figura hermanita, pero te veo algo grande las pompas, se ve que no te ha tratado mal- Yo me quede callado, Marifer me volteo a ver y luego a su hermana y jalándose el vestido para pegárselo a las nalgas le contestó

Pues sí, me han tratado bien y me ha gustado, ¿Qué te da envidia?
Un poco, como te dije desde que conocí a Lalo, ese manjar es para saborear más de una vez. – contestó Laura y me volteó a ver lamiéndose los labios, luego Marifer me dijo.
Lo que pasa es que te falta alguien que te culeé como es debido. – Se rieron y luego ambas, yo sólo las veía, ya que me voltearon a ver con ojos de malicia y luego Marifer terminó por decir- Oye Lalo, podrías preparar una palomitas, para seguir viendo películas.
Yo en ese momento di por terminada esa conversación tan excitante y extraña, me pare y me fui a la cocina o poner la palomitas en el microondas. Marifer subió a mi cuarto y bajo segundos después, pero no le di importancia, luego oí un cuchicheo entre ella y su hermana, pero sólo distinguía las risas y algo de preocupación en las voces.

Preparé cuatro bolsas para evitar que me hicieran para más veces y fui a la sala. Deje las palomitas y acercamos la mesa a los sillones, luego Marifer tomó el control de la video, dijo que veríamos una de las películas que tenía yo en casa. Vi encima de la video un estuche de la película de “La Boda de Mi Mejor Amigo”, sabía que a Marifer le gustaba mucho. Pero cuando empezó la película me di cuenta de que el DVD no era de esa película, era una película porno, sin duda me había confundido y había guardado la película en el estuche diferente. Me intenté levantar para quitarla, pero Marifer me detuvo y me dijo.

A pillo, no te conocía esas mañas.
Lo lamento, no sé como… – contesté pero me sentía invadido en mi privacidad y desarmado.
Bueno déjala – dijo Marifer- ya todos estamos bastante grandecitos aquí para ver una película así.
Además así mi hermana conocerá tus perversiones ¡Descarado! – agrego Laura, yo me quede callado, pues no tenía otra alternativa y me senté, como no dando importancia al asunto, pero por dentro me moría de pena.

La película yo la conocía muy bien, ya que trata de un tipo que mantiene relaciones sexuales con tres mujeres, engañando a ellas, pero al final las tres mujeres se conocen y en lugar de mandar al diablo al tipo deciden compartirlo las tres como hasta ese tiempo lo hacía, pero ahora lo haría todas juntas y luego se unen amigos del tipo a la fiesta con sus respectivas mujeres y se convierte en una verdadera orgía, bueno ese es el resumen de la película. Cuando iba por la mitad, Marifer me comenzó a besar el cuello y puso su mano sobre mi paquete. Yo volteé a ver a Laura y vi que había tomado un cojín del sillón – estábamos sentados en dos piezas de la sala diferente, Laura en el sillón individual y Marifer y yo en el familiar- Noté como Laura había escondido una mano bajo el cojín e imagine que se estaba masturbando. Así que comencé a acariciar a Marifer y al poco rato, le estaba besando las tetas que ella misma se había sacado, yo ya ni recordaba que Laura se encontraba ahí. Marifer me sacó la playera y abrió mis pantalones, ella ya tenía el vestido en la cintura, ya que cuando yo besaba sus tetas, le había comenzado a acariciar la rajita y le había subido el vestido. Ella me bajó con el fin de que le mamara la panocha y ya baje a hacerlo, en ese momento vi pasar una sombra a mi lado y vi de reojo a Laura, parada a lado de su hermana Marifer, tocándole los senos. Marifer me alejó y vi como comenzaba a besar a su hermana y sacarle el vestido, dejando sus tetas al aire, luego hizo que Laura bajara a continuar con el trabajo que yo había comenzado y me hizo una seña para que me acercará yo tenía una cara de asombrado, pero me acerqué y Marifer sacó mi verga de su prisión y comenzó a mamarla, mientras que Laura le comía su puchita, volteé hacía abajo y vi como Laura le daba dedo a Marifer, tanto por la vagina como por el culo. Yo estaba excitadísimo y muy sorprendido, luego Marifer sacó mi pene de su boca y jaló a Laura poniéndose las dos en rodillas y le entregó mi pene a Laura para que lo chupara y luego ella se lo pasaba a Marifer y así continuaron un buen rato. Luego Marifer se acostó en el suelo con las piernas abiertas y yo me acerqué a ella y comencé a metérsela de una forma salvaje y apasionada, tomándole la cintura y los pechos. Mientras tanto Laura se sentó sobre el rostro de Marifer para que ella le lamiera la concha, ya en esa posición yo tocaba tanto las tetas de Marifer como las de Laura y besaba a ésta última. Marifer gemía como desesperada y veía como le metía los dedos a su hermana. Luego Marifer me detuvo y quitó a su hermana de encima í, le vi la cara llena de jugos de Laura y luego me detuvo, se sacó mi verga y luego tumbó a su hermana en el suelo y me tomó la verga dirigiéndomela hacia la cueva de Laura y luego puso mi verga en la entrada de la raja de su hermana, yo la volteé a ver y ella me sonrío y me empujo e la cadera y luego Laura dijo.

Cógeme, por favor culéame, necesito una buena cogida.
Lalo, hazlo de favor – me dijo Marifer.
Yo comencé a meter mi palo en la cueva de Laura nuevamente y comencé a menearme. Marifer se subió ahora en su hermana y ésta comenzó a lamerle su rajita. Marifer me acercaba a ella y me besaba con ternura. Luego se bajo hacia dónde el cuerpo de Laura y el mío se conectaban y comenzó a lamer tanto mi verga como la puchita de su hermana.
Laura llegó a su orgasmo y también Marifer. Yo me salí de Laura y volteé a Marifer para que se pusiera en cuatro. Iba a lamer su ano, pero vi que estaba bastante ensalivado, sin duda por Laura, así que apunté directamente mi verga a su culito y se la metí, Laura se puso a lamer, tanto mis huevos, como la rajita de su hermana durante un buen rato, luego se puso con la piernas abiertas a la altura de la cara de Marifer, la cuál le chupó la rajita y el culito a su hermana.

Marifer llegó a un gran orgasmo y luego me dijo.

Anda Lalo, rómpele al culo a Laura, hazle sentir lo que en verdad es que se cojan a una hasta las entrañas.
Sí Lalo, Culeame como sólo tú sabes hacerlo- esas palabras tenían doble significado, ya que como recordaran ya había desvirgado a Laura del culito.
Yo me puse detrás de Laura y comencé a metérsela poco a poco, Laura se quejaba poco, ya que desde la ocasión en que los dos lo habíamos hecho, no había vuelto a culearla nadie. Marifer nos veía y luego se puso también a lamernos a Laura y a mi, chupando mi verga y la cuevita de su hermana menor., Laura aprovecho y comenzó a chuparle también la puchita a su hermana. Yo seguí buen tiempo culeando a Laura y cuando iba a terminar saqué mi verga de su culito y Marifer comenzó a mamarme la verga hasta que termine en su boca, luego se levantó y beso apasionadamente a Laura compartiendo mi lechita.
Luego nos vestimos todos ya cansados y Laura se fue a dormir diciendo.
Gracias Marifer y gracias Lalo, ya me siento mucho mejor.

Cuando Laura se fue, Marifer y yo nos fuimos a mi cuarto y nos acostamos abrazándonos. Luego Marifer me agradeció por comprenderla, cosa que en realidad no entendí y dije.

Más o menos, yo en realidad lo hice por que vi en tu mirada que me pedías que lo hiciera pero no supe bien la razón – dije tanteando la situación.
Bueno, lo que pasa es que sabes que mi hermanita estaba muy triste, varias veces me había comentado que no había podido tener relaciones placenteras, más que una vez, pero dijo que ese hombre estaba apartado ya, por lo que se sentía algo frustrada. De hecho se interesó mucho en la forma en que yo me sentía contigo al respecto y le dije que todo iba muy bien y ella se mostraba celosa. Por eso cuando fuiste por la comida le propuse a Laura bajarle la calentura y te compartí con ella, con la promesa de que nunca más se repetiría.
Esta bien, acepto lo que dices, pero lo que no entiendo es la razón de por que tú participaste en esto.
Para darle confianza a mi hermana y a ti.
Y ¿Lo disfrutaste?
Para ser sincera sí, Laura como es mujer sabe donde tocar exactamente, por ello me corrí e hice que se corriera varias veces.
Bueno, pero ya termino y como dijiste no volverá a ocurrir.
Bueno a menos que yo lo desee y también ustedes dos- al decir esto sonrío y me volvió a besar.

Esa noche tuvimos relaciones sexuales como locos, cogimos por todos lados. A la mañana siguiente todo fue muy normal, salimos al cine los tres, fuimos a una fiesta con unos amigos, de hecho ahí le presenté a Laura a uno de mis amigos, Rubén, que ya llevaba bastante sin una novia y los dos congeniaron muy bien. Nos retiramos de la fiesta como a la una de la mañana y regresamos a mi casa, ahí nadamos un rato en la piscina y luego nos fuimos a dormir. Marifer y yo comenzamos a tener relaciones de nuevo, cuando Laura entró en la habitación y Marifer la invitó a que se uniera a notros. Esta vez Marifer y Laura comenzaron con un juego lésbico entre ellas.

Empezaron besándose en un principio y acariciándose, luego cambiaron a un 69 y luego unieron sus puchitas simulando la cópula. Luego intervine yo, metiéndosela a Marifer por la panocha, mientras Laura devoraba las tetas de su hermana. Luego me cogí a Laura que gritaba como loca.

Sí Cógeme, cógeme como lo puta que soy. Si dame verga como a mi hermana.- Marifer no se enojaba y en cambio le comenzó a dar dedo por el culito y dijo.
Si Lalo, cógete a está puta, esta puta de mi sangre. – Y empezó a meterse los dedos en su puchita.
Yo mientras tanto seguía cogiéndome a Laura, luego me salí y me la cogí por el culito un buen rato, luego Marifer dijo
Apúrate, que aún falta que me culeés a mí.- cosa que me excitó mucho y cuando Laura tuvo su orgasmo me salí y comencé a cogerme a Marifer por su culito.
Así estuvimos hasta que Marifer terminó y yo acabe dentro de sus entrañas. Luego nos quedamos dormidos los tres en la cama, a la mañana siguiente, me desperté sintiendo que alguien me mamaba la verga, era Laura. Marifer dormía aún por lo que acerqué una silla y cogimos sobre ella. Marifer se despertó por los gemidos de Laura y se acercó a participar. Volvimos a coger de lo lindo y luego nos volvimos a quedar dormidos hasta pasadas las seis de la tarde, cuando habló su mamá diciéndonos que ya habían regresado. Desperté a Marifer y a Laura, nos bañamos rápido, debido que su mamá me dijo que nos apuráramos para que ella y sus hijas fueran a comprar unas cosas que necesitaban. Así que no hubo tiempo de nada más. Nos apuramos y las lleve a su casa. Al legar la mamá dijo.
¿Cómo se portaron?, ¿Compartieron todo como les dije?
Sí mamá, compartimos ¡TODO! – contestó Laura y Marifer y ella se rieron. La mamá no le dio importancia y dijo.
Gracias Lalo, espero que las hayas tratado bien.
Excepto por la desvelada, creo que todos nos la pasamos de lujo señora- contesté y Marifer y Laura se volvieron a reír.

Luego me despedí de ellas y quedamos de vernos Marifer y yo en la escuela, me despedí de Laura y me pidió el teléfono de Rubén, así que di por terminado el asunto de un trío entre ella y nosotros, pero no fue así. Luego se subieron a cambiar por algo más cómodo y yo me despedí de mi suegra, pero algo extraño pasó cuando me acerqué para darle el beso en la mejilla ella se ladeo y casi nos besamos en la boca.

Yo no le di importancia, ya que lo tomé como un error y luego me fui a mi casa a gozar de un merecido descanso.

Continuará…

alarido@yahoo.com

Padres comprensivos

Jueves, enero 11th, 2007

Acabé mi último curso de bachillerato de aquel año con muy buenas notas y mis padres quisieron recompensarme con una estancia en un camping de la sierra. Soy hijo único y siempre me han querido mucho. Mi padre me considera, no obstante, como un chico tímido y a cada momento me da consejos para conocer a chicas y todo eso. Mi madre le regaña diciéndole que ya tendré en el futuro tiempo para todo eso. El caso es que en la época en la que acabé el curso yo estaba deseoso de tener mi primera relación sexual y mi padre sin duda llevaba razón en eso de que era hora de intimar con chicas.

Como decía, nos fuimos al camping, y fuera porque no era plena temporada de campistas que el lugar resultaba bastante aburrido dada la escasez de gente a la que poder conocer. Mis padres se daban cuenta de que yo no me sentía bien e intentaban animarme, pero no lo lograban, más aún cuando llegaba la noche y nos íbamos a dormir, ellos a su apartado de la caravana y yo al mío. Varias noches, de madrugada, unos jadeos me despertaban: eran mis padres follando como desesperados. Mi curiosidad me llevó a asomarme algunas de esas noches a ver qué hacían y la verdad es que el espectáculo era sublime, lo mismo mi padre le comía el coño a mi madre, que ella le chupaba a él la polla o se la follaba por el coño o por el culo. Varias pajas me hice allí delante de ellos sin que me viesen del panorama que me ofrecían.

Un día salimos los tres a hacer senderismo por la sierra y un guía fornido y atlético nos acompañaba. Anduvimos un gran trecho y yo me fui adelantando hasta dejar muy atrás a los tres, tanto que sentí algo de miedo y retrocedí para encontrarlos. No les veía en la senda por la que íbamos y me impaciente un poco pero sin llegar a desesperar o gritar llamándoles. Seguí buscándoles por el bosque hasta que unos jadeos que ya me resultaban familiares llamaron mi atención. Se me pasó de todo por la cabeza, así que silenciosamente me fui acercando a un lugar donde los arbustos y los pinos ocultaban la presencia de varios cuerpos desnudos. Lo que vi me dejó de piedra: mi padre, mi madre y el guía follaban en grupo. Mientras el guía daba por culo a mi madre, ésta chupaba la polla de mi padre. Me volví a pajear con desesperación.

Por la noche ya en la caravana, sin que ellos supieran que los espié cuando jodían con el guía, les pregunté si les gustó la excursión a lo que me contestaron que jamás lo habían pasado tan bien. Sentía algo de enfado con la actitud de ambos y creo que eso fue lo que me llevó a preguntarles con descaro: – ¿El guía se portó bien con vosotros durante la excursión? -Si, todo estuvo perfecto hijo mío- contestó mi padre.

-Sobre todo para ti, ¿verdad mamá? -¿ A qué te refieres?- dijo ella ruborizada.

- Siento tener que hablar de esto con vosotros -les dije-, pero os he sorprendido desnudos junto al guía follando como locos. ¿Podéis explicarme porqué? -Verás hijo, tu madre es una mujer atractiva y ya viste como iba vestida esta mañana, eso un hombre no lo puede pasar por alto. Yo no soy celoso y hago cualquier cosa por verla feliz. El guía y ella se gustaron y yo lo noté, así que les animé a que los tres practicásemos el sexo.

-Me parece perfecto lo que hagáis, pero ¿qué pasa conmigo? ¿me dejáis de lado? – No, hacemos excursiones contigo-decía mi madre-, jugamos en el camping…

- ¡Eso no me parece suficiente! –le grité.

- Yo sé lo que quiere- dijo mi padre a mi madre-, y me parece justo, así que creo que no tenemos más remedio que ofrecérselo.

Dicho esto mi padre se dirigió hacia mi madre y la abrazó por atrás, diciéndome “¿Es esto lo que te gustaría hacer?”. Le acarició los enormes senos por encima de la camiseta y la besó en el cuello. Mi madre, aunque complacida, se resistía un poco ante mi presencia. “Contesta-me decía mi padre-¿es esto lo que quieres?” Yo no pronuncié palabra, pero moví la cabeza afirmativamente. Mamá se quejó de la situación pero mi padre la retenía con fuerza mientras le decía que si su hijo quería follar, iba a follar de verdad. Ante mi atónita mirada le bajó las bragas y apareció su chocho peludo. Papá lo acarició con fuerza a la vez que se sacaba su polla con la mano que le quedaba libre. Su aparato erguido era enorme. Yo hice lo mismo; también tenía mi polla en erección.

- ¿Quieres probar a mamá? – Sí-dije-, quiero probar lo que es el sexo.

- Hoy tendrás lo que quieras, para eso eres ya un hombre.

Mi madre estaba nerviosa y excitada a la vez. Mi padre le obligó a chuparme el pene mientras el se la introducía desde atrás por su encharcado coño. Allí, a cuatro patas mi madre parecía una perra en celo. Me pareció lo más delicioso del mundo aquella mamada que me estaba haciendo. Mi padre me recomendó que no me corriese, pues si bueno era que me la mamase, mejor sería que probase a hincársela en el coño. Mi madre se negó a que me la follara, pero mi padre le dijo que ya no había vuelta atrás y que disfrutaría de lo lindo con la enorme polla del hijo. Aún así, mi madre opuso toda la resistencia que le fue posible, lo que fue inútil, ya que mi padre le ató las muñecas a la cabecera de la cama y cogió fuertemente sus piernas para separarlas. “¡Adelante, es tuya!”, me dijo. No lo dudé, le introduje de un golpe la polla en su enorme y deseado coño, la cabalgué con furia durante un rato y mi padre se masturbó como un adolescente. Me dio cierta pena ver a mi madre en aquella situación, pero recordé que con el guía se había comportado como una auténtica puta, asi que no tuve consideración con ella. Me corrí en su interior como un bestia lanzando sonoros alaridos de placer. Mi padre me dio una palmada en la espalda indicándome que ya me podía ir a dormir. Minutos después les oí hablar. Papá decía a mamá que no había nada de malo en lo habíamos hecho, y ella admitió que en parte le había excitado aquella situación y que si era necesario vivir aquel tipo de experiencias era probable que no le costase mucho esfuerzo acostumbrarse a ellas.

Nieves es así de puta

Jueves, enero 11th, 2007

Mi madre y yo vivimos solos en una casa del centro de Valencia desde que mi padre nos abandonó hace unos 10 años, cuando yo tenia 11 años y mi madre contaba con 31. Por la falta de una figura paterna mi madre tubo q hacer de madre y de padre durante la complicada etapa de la adolescencia lo cual hizo que fuera naciendo entre nosotros una estrecha relación de complicidad.
Actualmente yo cuento con 21 años y la relación con mi madre no ha hecho mas que mejorar, sin embrago yo siempre he sabido que no es del todo sincera conmigo, que me oculta algo, ya que dudo que su trabajo de secretaria nos de para tantos lujos ya que siempre me hace regalos caros y vivimos por todo lo alto. Llegué a pensar que estaba metida en algún asunto turbio como pueden ser las drogas o algún negocio sucio.
Desde que nos dejó mi padre yo no le conocía pareja alguna, por eso un dí­a que la vi con un señor me extrañe mucho y decidí­ seguirlos. Digo que me extrañe y a la vez me enfade ya que mi madre nunca me habí­a hablado de esta relación. Mientras los iba siguiendo me iba calmando y pensaba que era normal que ella rehiciera su vida y que de todos modos yo tampoco le comentaba a ella con quien iba o dejaba de ir. Mi madre es una mujer normal de mediana estatura y un cuerpo conforme a su edad (41 años), aunque del resaltan unas tremendas tetas de 110 que debo reconocer que ponen cachondo a cualquier hombre y que en mas de una ocasión me he hecho una buena paja pensando en ellas.
De repente vi como mi madre y el hombre que la acompañaba subían a un coche y desaparecían. Yo mientras, decidí­ volver a casa entre pensativo y enfadado, intentando buscar la mejor manera de comentarle a mi madre lo sucedido. Como de costumbre ella llegó a eso de las 8 de la tarde, me dio un beso y me dijo que se iba a duchar. Sin saber como la seguí­ despacio y me dispuse a espiarla, como cuando era mas joven, ya que ya hacia mucho tiempo que no veí­a esas tetas y deseaba con todas mis fuerzas pajearme mientras se las miraba.
Espere a que saliera de su cuarto y me cruce con ella por “casualidad” aunque no puede ver nada ya que llevaba una toalla envuelta en el cuerpo. La excitación iba en aumento. Entonces fue cuando me dirigí al cuarto de baño esperando que la puerta estuviera entreabierta; esta vez tuve suerte y la puerta no estaba cerrada del todo aunque el ángulo de visión no me dejaba ver la ducha pero si que podrí­a verla mientras se secaba a través de un espejo. Cuando ella entró en la ducha yo me saque la polla y me empecé a pajear con muchas ganas, esperando a que saliera a secarse. Al fin escuché detenerse el chorro de agua y escuché salir a mi madre. Al ver ese espectáculo noté que ya me corría cuando algo me dejo alucinado: en uno de los pezones de mi madre pude ver un piercing!!. la escena me puso tan cachondo que eyacule allí mismo como nunca y me fui a mi cuarto sin poder quitarme de la cabeza las tetas de mi madre.
Llego la hora de la cena y yo estaba muy nervioso mi madre lo notó y me dijo que si me pasaba algo yo armándome de valor le dije que pensaba que me ocultaba algo. Su respuesta me dejo de piedra:
- ¿Es por eso que me andas espiando por la calle y en casa?
- Si- le dije yo temeroso de las represalias.- lo siento-
- Y bien, ¿que es lo que quieres saber?
- ¿Qué de donde sacas tanto dinero? Sé que el sueldo de secretaria no da para mucho-
- Tarde o temprano te lo tenia que decir- dijo ella
En ese momento me cogió de la mano y me acompañó a su cuarto.
- Tienes razón, maá¡ no es secretaria-
- Entonces ¿a que te dedicas?
En ese momento saco un video del cajón y me dijo que iba a descubrir lo que era realmente su madre. Lo puso y apareció un video casero en el que estaba mi madre con 4 hombres, uno de ellos era el que había visto esta tarde. Mi madre iba como nunca la había visto: con una minifalda y un top muy ajustados y sin ropa interior. Se veía claramente como los hombres se sacaban las vergas y mi madre las iba chupando, eran 4 poyones de gran tamaño. Uno de los hombres la penetró mientras ella seguía chupando las otras poyas, se veí­a que estaba disfrutando. Otro hombre con una verga de al menos 20 cm la penetró por el culo sin ninguna dificultad mientras los otros dos le amasaban y chupaban sus tremendas tetazas mientras ella gozaba y pedía mas. Yo a esas alturas tenia la polla que me estallaba y en ese momento mi madre apagó el video.
- Ahora ya sabes que tu madre es una puta y por lo que veo te gusta tanto como a mí­-
- Necesito el dinero- dijo- pero sobretodo necesito el sexo-
Yo no salí­a de mi asombro pero aun habí­a mas:
- Dentro de poco me retiraré y entonces tu serás el encargado de satisfacerme, será tu puta, que me dices?
- Vale- le dije- porque no empezamos ahora?-
- Vaya, vaya con mi hijo. Te gusta que tu madre sea una puta ¿verdad?
- Sí­.
- Ven que te voy a enseñar lo puta que soy- En ese momento me saco la polla del pantalón- Mí­ralo como se ha puesto viendo a mami- Tení­a la polla como nunca y ella me la empezó a chupar con tremenda maestrí­a. A los pocos segundos estaba a punto de correrme ella lo notó y paro.
- A ver como le mamas los pezones a tu madre- yo no lo podí­a creer, ahí­ estaba el objeto de mis fantasí­as esas tremendas tetas que tantos habí­an chupado antes ahora volví­an a ser mí­as. Gocé cada centí­metro, succioné sus pezones mientras ella me hacia una paja.
- Ahora mamá te va a comer el rabo con las tetas- dicho esto me empezó a hacer una tremenda cubana que me hizo correrme en su cara de puta. Se ve que disfrutó y me dijo que ahora volverá a entrar al sitio de donde salió­.

Después de bañar a mi madre con semen caí­ rendido sobre ella y me dispuse a descansar un rato…. pero la cosa no habí­a hecho mas que comenzar. Mi madre me dijo que si quería satisfacerla tendrí­a que aguantar mucho mas y que no me preocupase que practicarí­amos mucho y que me haría todo un maestro. Dicho esto comenzó de nuevo a mamarme la polla que poco a poco fue creciendo de nuevo y cuando ya la tenia bien grande se puso de espaldas a mi arrodillada en el sofá y me dijo: métemela por donde quieras, quiero sentir como se balancean mis tetas mientras me follas, Vamossssss!!!
Se la clavé de un solo empujón en su coño depilado, la sensación era indescriptible: veí­a la cara de placer de mi madre y sus tetas balanceándose al ritmo de mi follada y como ella me pedía mas…
- Ohhhhh, fóllate a tu madre, vamos….
- Eres un hijo de putaaaaa, sigue follando con tu madre no pares ahoraaaaaaa- la muy cachonda se estaba corriendo con la polla de su hijo ensartada en su coño. Que delicia!!!!
- Ahhhhh, voy a corrermeeeeee, me corrooooooo, vamos hijo dale tu leche a mamaaa
Los dos nos corrimos casi a la vez. yo mismo me sorprendí­a de la cantidad de semen que podí­a soltar ya que era la tercera corrida del dí­a a la salud de mi madre.
- ¿Estás satisfecha mami?-
- Si, de momento te has portado como todo un hombre. Las cosas van a ser muy distintas entre nosotros, ahora ya sabes como se las gasta tu madre.

Podemos follar cuando quieras y donde quieras.
- Gracias mamá, buenas noches- Le di un beso en los labios y me fui a dormir. Estaba agotado.
Al día siguiente era sábado y me desperté a eso de las 11, me fui al cuarto de mi madre a buscarla pero no estaba, de repente oigo como me llama:
- Cariño, ¿ya estas despierto?, baja a desayunar
- Si mamá ya voy.
Me fui a la cocina y para mi sorpresa me encontré a mi madre tan solo con unas braguitas tanga.
- ¿Qué, sorprendido?. A partir de ahora voy a ir así­ por casa porque me encuentro mas cómoda.- No lo podí­a creer, ahí estaban ante mi esas tetazas que cada vez me parecí­an mas grandes y que a partir de ahora podrí­a ver y tocar siempre que quisiera.
El balanceo de las ubres maternas hizo que el mastil se pusiera en erección, cosa que no paso desapercibida para mi madre.
- ¿Qué pasa, no tuviste suficiente ayer?- mientras decía esto noté como sus pezones se poní­an duros- dale a mamá tu lechita- Me quito el pantalón del pijama y puso mi polla entre sus tetas dejando sobresalir el capullo el cual chupaba con frenesi­.
- Dale a mamá lechita caliente, córrete en mi cara , ¡¡¡vamosssss!!!
Estuvimos así­ unos minutos hasta que no pude mas y me corrí­ en su boca y en sus tetas. El semen que no se pudo tragar lo recogió luego con la lengua mientras me miraba con ojos de lujuria.
Esa misma mañana follamos 2 veces y por la tarde 2 veces mas, pero yo notaba que aun no estaba a la altura de mi madre, por eso le tenia reservada una sorpresita para la noche. A mediodí­a mientras ella dormí­a hable con mi mejor amigo Juan y le dije lo que habí­a ocurrido. El me dijo que estaba tarado y que no me creía y yo le dije que avisara a unos cuantos amigos que esa noche la fiesta iba a estar en mi casa.
Se hicieron las 10, hora en que solemos quedar todos para cenar e irnos de fiesta por ahí­, y apareció Juan con Pedro y Angel que estaban nerviosos a la vez que se metían conmigo diciendo que era un fantasma, que no se creí­an nada de lo que habí­a contado. Mi madre salió a saludarlos y nos dijo que nos preparaba algo. Aceptamos encantados. Mientras nos dirigimos al cuarto y les mostré el video en el que salí­a ella con los 4 tios. Los tres se quedaron de piedra y me dijeron que era una suerte tener una madre así­. Yo les dije que esta noche la í­bamos a disfrutar todos.
Mi madre nos dijo que la cena estaba lista y que bajásemos cuanto antes. Todos estábamos muy nerviosos porque no sabí­amos la reacción de mi madre. Llegamos a la cocina y nos sentamos en la mesa los 5 yo me senté al lado de mi madre y le empecé a meter mano por debajo del mantel. Ella no decí­a nada pero se veía que disfrutaba. Le hice una señal a Juan y este le empezó a tocar el coño también que a esas alturas ya estaba húmedo. Mi madre se empezó³ a reí­r me miro y me dijo:
- Ya sé lo que pretendes granuja
- Me gustarí­a que hicieras lo mismo que en el video con nosotros…- dije yo
- Esta bien, pero yo aun no me he retirado y si queréis que os folle como una puta me tendréis que pagar.
Eso creo que nos puso mas cachondos y entre los tres juntaron unas 20.000 pesetas.
- Esto no os da ni para una mamada, pero por ser amigos de mi hijo os dejaré que me folleis.
Dicho esto se saco la camisa y nos mostró las dos tetazas.
- Vamos chupádmelas- Juan y Pedro se dedicaron a las hermosas tetas de mi madre mientras que yo le comí­a el coño y Ángel le metí­a un dedo por el culo.
- ¿Qué os pasa? ¡¡¡quiero tener una polla en mi boca ya!!!- Dijo mi madre fuera de si.
Angel dejó su culo y le ensarto la polla en la boca. Juan dejo una de us berzas y ocupo con la polla el lugar de Angel. Sorprendí­a la facilidad con que ese culo se engullí­a las pollas.
A esas alturas yo me la empecé a follar por el coño de tal modo que tenia sus tres agujeros tapados mientras que Pedro le estrujaba las tetas y esperaba su oportunidad que llego cuando Angel se corrió  en la boca de mi madre. Entonces cambiamos posiciones: yo le daba por el culo, Juan se la follaba por el coño y Nieves le mamaba la verga a Pedro.
Era estupendo ver a mi madre como nos pedí­a mas que no parásemos. El ritmo de la follada lo poní­a mi madre, estando nosotros a merced de sus movimientos que cada vez eran mas rápidos.
Os pongo en situación: a estas alturas de la orgí­a yo me encontraba sentado en el sofá con mi madre de espaldas a mi sentada sobre mi polla, mientras que mi amigo Juan se la follaba por el coño. Habíamos cogido un ritmo perfecto. Se notaba que mi madre sabia lo que hacia :era capaz de dar placer a 4 hombres a la vez ya que mientras que nosotros nos la follabamos ella mamaba y pajeaba alternativamente las poyas de Angel y Pedro.
- Vamos chicos lo estáis haciendo bien, seguid follandome, mmmmmm, ahhhh.-
- Mira como le botan las tetas- dijo Pedro
- Si parece que le esta gustando esto.
- Te gusta que te follemos zorra?-
- Siiii, me encanta. No paréis ahora, quiero sentir vuestras pollas ahhhhh.
Yo estaba a punto de correrme por lo excitante de la situación y por las tremendas embestidas del culo de mi madre sobre mi polla. Le vi la cara a Juan y por su expresión deduje que estaba a punto de explotar.
- ¡¡¡Ahhh voy a correrme!!!- dijo Juan mientras sacaba su polla del coño de mi madre. Nieves se detuvo un momento y le dijo un tanto contrariada. – ¿Qué haces?, córrete dentro mamón-
- ¡Es que no quiero dejarte embarazada!-
- Jajaja, chaval tranquilo. Todos los días se corren dentro de mi 15 tios, por uno mas no me voy a quedar embarazada. Hoy mismo mi hijo me ha follado 4 veces.
Como es normal mi madre toma frecuentemente la pí­ldora ya que tiene clientes de confianza a los que les gusta follársela a pelo y correrse dentro de ella.
Mientas decía esto yo la seguía follando por el culo
- ¡¡¡Mama me voy a correr!!! ahhhh
- Eso es hijo, tú si que sabes, córrete en el culo de tu madre, ahhhhhh.
- Tú lo has querido, ahhhh ahí­ va mi lechita mami, tomalaaaa, vamosss
- Damela, ohhh dios que gusto, que calentita.
Mientras decí­a esto Juan le ensarto de nuevo la polla a mi madre de un solo golpe. Se moví­a de una manera frenética.
- Tú lo as querido so guarra ahí­ va mi leche, ahhhh así­ que gusto correrme dentro de ti mmmmmmm
- Vamos córrete ahhhh asiiiiii mmmmm
Juan y yo nos corrimos en las entrañas de mi madre casi al mismo tiempo, entonces mi madre se levanto y se puso de rodillas en el sofá.
- Vamos Angel méteme la polla. Me encanta notar mis pechos moviéndose mientras me la meten, vamos a que esperas?. Angel se puso detras de mi madre y le metió la polla por el coño. Se la follaba a un buen ritmo mientras que mi madre le seguí­a comiendo la polla a Pedro.
- Como la chupas so zorra, eso es trágatela toda, ahhhhhh.- dijo Pedro- prepárate, me voy a correr en tu cara de puta, mmmm.- diciendo esto le saco la polla de la boca a mi madre y empezo a correrse de una manera brutal, manchando toda la cara y la espalda de mi madre.
Mientras tanto Angel se la seguí­a follando. El ya se habí­a corrido antes en la boca de mi madre y por eso ahora estaba durando mas, aunque a juzgar por su cara y los gemidos no tardarí­a mucho más en correrse.
Juan y yo nos fuimos a la cocina a por algo de comida y mucho alcohol y Pedro se fue al cuarto de mi madre en busca de algunas cintas amateur de mi madre follando con sus clientes. La noche iba a ser larga, o al menos eso pensábamos.
Cuando llegamos al comedor mi madre y Angel estaban sentados en el sofa, los dos completamente desnudos. Las preciosas tetas de mi madre hicieron que nuestras poyas se pusieran duras de nuevo. Empezamos a tomar alcohol y a ver las pelí­culas de mi madre. La imagen era muy cachonda ya que nos encontrábamos los 5 desnudos.- Vaya, vaya- dijo mi madre- mirad como estais otra vez chicos, lastima que no me pueda quedar.-
- ¿QUE??????- gritamos los 4 a la vez.
- Sí­. Lo siento pero tengo una cita dentro de 30 minutos con un cliente importante. Ademas por 20.000 pelas que mas quereis, aun hemos hecho demasiado. Para otra ocasión avisadme antes y traed mas pasta y os aseguro que os dejare que me folleis todas las veces que queráis.-
Mis amigos se quedaron un poco desconsolados pero les excitaba la idea de poder volver a follar con mi madre. Al final se fueron todos y yo me quede solo en casa esperando a que mi madre volviera. Ahora entiendo porque esas cenas de negocios eran tan frecuentes y se alargaban incluso hasta el dí­a siguiente, en realidad lo que hacia era irse a follar!!!.
Al día siguiente a eso de las 10 de la mañana me despertó de una manera más placentera de lo habitual. Abrí­ los ojos y vi a mi madre ,recién llegada de su salida nocturna, chupándome la polla.
- Hola cariño- dijo- perdona, no quería despertarte pero es que ayer te tuve que dejar a medias y querí­a recompensarte hoy- Yo no dije nada, tan solo me dedique a observar como me hacia una lenta mamada. Estaba vestida como una autentica puta: llevaba una blusa blanca con los botones arrancados y sin sujetador, con lo cual se le veían perfectamente las tetas ( se notaba que la habí­an follado bien ya que estaba toda ella y toda su ropa bañada en semen).
- Mamá, ¿con cuantos lo has hecho esta noche?
- ¿Por qué lo dices?-
- Porque vas toda manchada de semen, venga da­melo que mas te da.
- He estado con 3 hombres, lo que pasa es que voy tan manchada porque se han estado corriendo toda la noche sobre mis tetas y mi cara.
- ¿Y después de eso aun quieres mas?
- Jjajajajaj, no, la verdad es que estoy cansada pero vine y como te vi la polla empalmada pues me dieron ganas de probar tu semen, que esta mas rico que ninguno.
Al cabo del rato me corrí­ en su cara y me dormí­, me dijo que la dejara descansar un tiempo.
Yo me levante para ducharme y desayunar. La mañana se me estaba haciendo muy larga sin mi madre ya que me había acostumbrado ya a estar jugando con ella todo el rato y no sabia que hacer. Me sabia mal despertarla ya que se la veí­a muy cansada por todo lo que paso el dí­a anterior. Entonces sonó el teléfono, era mi abuelo que me decí­a que porque no í­bamos a comer a su casa que tenia que comentarle unas cosas a mi madre sobre una herencia.

Entonces mi mente empezó a pensar y me hice la siguiente pregunta: ¿por que no chantajeo a mamá para que se folle al abuelo ? pero ¿como?. Ya se me ocurrirí­a algo. Le dije a mi abuelo que mamá estaba cansada y que mejor í­bamos a la hora de merendar. El estuvo de acuerdo.
Tenia toda la tarde para pensar la manera en que podí­a hacer que mi madre follase con el abuelo.
Pense que podí­a difundir fotos por el pueblo de mi madre para que todos vieran su verdadera profesión. Se que ella tiene muy buena imagen allí­ y que seguramente accederí­a a mi proposición ya que no creo que le gustara mostrarse ante todo el pueblo como lo que es: una puta.
Nieves se levanto a las 3 de la tarde y enseguida vino a que le diera “la comida”.
Era increíble, aun tenia el coño y el culo un poco irritados y ya tenia otra vez ganas de follar!.
Cuando la tuve bien cachonda le dije lo que querí­a que hiciera.
- Vaya con mi hijo. Eres un cachondo. Así­ que quieres chantajear a tu madre para que haga lo que tu le pidas ¿no?.
- Si mamá, me gustaría mucho ver como follas con el abuelo.
- Jajajajajaja- rió- vale chaval creo que ha llegado la hora de que te cuente mas cosas de mama.
- ¿A que te refieres?-
- Empezaré por el principio: tu sabes que siempre he sido un poco esquiva contigo cuando me has preguntado sobre la separación con tu padre, y el porque nunca mas hemos sabido nada de él durante estos años. Pues bien, resulta que tu padre descubrió que era esteril cuando se le ocurrió la genial idea de donar semen.
- ¿Entonces de quien soy hijo yo?
- La verdad es que realmente no lo sé.
- ¿Y que tiene que ver el abuelo en todo esto?
- Pues que el abuelo se enteró mucho antes que tu de mi profesión y desde entonces también follo con él.
- ¿Quieres decir que el abuelo es mi papá?
- No, hijo, te digo que no sé realmente quien es el padre ya que cuando me quedé embarazada de ti follaba con el abuelo y con el tí­o. Los muy cabrones me cambiaron las pastillas y me dejaron embarazada de ti durante un viaje que hicimos los tres.
- Joder, ¿así­ que te lo montas con el abuelo y con el tí­o?
- Si, y ahora voy a hacer una llamadita a tu tí­o para que se venga esta tarde y así podamos disfrutar los 4 juntitos…

Diciendo esto cogió el teléfono y llamó a mi tío, quien a pesar de vivir en las afueras de la ciudad no tardó ni 15 minutos en aparecer por casa. Nada mas llagar me felicitó por la noticia y me dijo que se moría de ganas por vernos follar. Así­ se lo dijo a mi madre pero ella dijo que nos tení­amos que ir a casa del abuelo primero, y que allí­ follar­amos los 4.
Mi madre estaba realmente impresionante: llevaba una blusa muy clarita semi-transparente y muy escotada que dejaba ver su sujetador de encaje negro y resaltaba aun mas sus tremendas tetazas y una minifalda negra que le tapaba muy poco. No sé si os he hablado de la costumbre que tiene mi madre de salir sin bragas a la calle. Pues bien con este panorama nos fuimos a casa del abuelo. Una vez allí este nos recibió muy amablemente, como siempre, pero esta vez no se las tuvieron que ingeniar para quedarse solos y follar.
Mi abuelo tomo a mi madre por detrás y le saco las tetas del sostén, se las empezó a apretar y nos dijo, venga una para cada uno. Mi tí­o y yo no tardamos ni un segundo en tomarlas ya que la muy guarra nos habí­a estado calentando durante todo el viaje. Así­ estuvimos un rato hasta que mi madre se tumbo en el sofa y se abrió de piernas para que el abuelo le comiera el coño. Yo estaba con la polla a mil mientras que mi abuelo y mi tí­o se notaba que tenían mas experiencia.

No aguanto mas, mama, te voy a follar.- diciendo esto me puse debajo de ella en el sofa y le metí­ la polla por el coño. Viendo mi iniciativa mi abuelo y mi tí­o se desnudaron y mi madre les empezó a chupar las pollas. A mi tí­o se le veí­a mas excitado y pronto estuvo a punto para follar. Se situó delante de mi madre y sin darnos tiempo a reaccionar le metió la polla por el coño también.
Sé que esto te gusta, so zorra- le dijo a mi madre
Siii, eso es vamos folladme los dos por mi coño, quiero que me rompáis-

La polla de mi tí­o era mas o menos como la mí­a y las dos se moví­an muy bien por el coño de mi madre. Así­ estuvimos un buen rato hasta que el abuelo decidió entrar en acción. No me extraña que mi madre follase con el ya que tenia una verga un poco mas grande que la nuestra pero sobretodo era muy ancha. Mi abuelo es un hombre de 60 años pero se mantiene en muy buena forma, sobretodo en el apartado sexual gracias a mi madre que se ha encargado durante muchos años de el.

Ahora me toca a mi- dijo y nos aparto a mi tí­o y a mi, puso a mi madre de rodillas en el sofa y le ensarto la polla por el coño.
Ahhhh, que pollón dios….., vamos chicos venid a que os la chupe.

El ritmo de la follada de mi abuelo era impresionate, era la primera vez que veí­a a mi madre perder el control de la situación, ya que era mi abuelo y no ella quien imponía el ritmo. Se la veía totalmente entregada gimiendo como una loca y casi sin fuerzas para chuparnos las pollas a mi tí­o y a mi. Fueron unos minutos en los que los 4 disfrutamos como nunca, pero la cosa no habia hecho mas que comenzar: mi abuelo se detuvo y se sentó en el sofá y mi madre inmediatamente supo lo que tenia que hacer y se empezó a meter la polla de mi abuelo por el culo. Era la primera vez que veía que el culo de mi madre tenia dificultades para engullir una polla, cosa que mi abuelo soluciono empujandola con violencia hacia debajo, entonces mi madre soltó un grito de dolor que pronto se torno en placer.
Ahí­ estaba mi madre totalmente abierta de piernas ofreciendonos unas magnificas vistas de su coño que gracias a la gran actividad que tiene se mantiene como el de una jovencita. Yo no pude aguantar mas y le clavó mi polla por ese chochito que estaba chorreando y a los pocos minutos me corrí brutalmente en las entrañas de mi madre que rápidamente me aparto y se clavo la polla de mi tí­o en el lugar que yo habia dejado. Se notaba que ellos tení­an mucha mas experiencia que yo ya que sabian los puntos débiles de mi madre y además tení­an muchísima resistencia ya que a pesar de que las embestidas eran brutales se veí­a que ambos estaban lejos de correrse. Yo mientras me dedique a observar y a manosear las tetas de mi madre cosa que aumento aun mas el placer de ambos.
-Ven a que te limpie la polla- dijo mi madre- yo me situé encima del sofa y deje que su experta lengua limpiara los restos de semen de mi poya y de paso la volviera a empalmar.
A los pocos minutos mi abuelo y mi tí­o se corrieron dentro de mi madre. Inmediatamente mi abuelo fue a un cajón y saco una especie de trapo, mi tí­o se rió picaramente y ambos cruzaron miradas de complicidad. Algo nuevo iba a pasar.

No, eso no, no me seais cabrones- dijo mi madre
Tranquila, que sé que te gusta lo que va a pasar- dijo mi tí­o- ademas tu hijo nunca ha visto esta faceta tuya, ya es hora de que vaya descubriendo que eres mas guarra de lo que se imagina-
Pero que pasa, que le vais a hacer- dije yo un poco enfadado ya que a mi madre se la veí­a un poco asustada.
Nosotros no le vamos a hacer nada, simplemente vamos a dejar que Rufo disfrute un poco.

Rufo es el perro de mi abuelo, un dálmata de raza que parece ser que era otro de los clientes de mi madre. Mi abuelo le puso la capucha a mi madre y la dejó de rodillas en el suelo, sujetándola con fuerza para que no pudiera moverse, en esto aparecio mi tí­o con Rufo, al que se le veí­a muy contento como si supiera que es lo que iba a ocurrir. Rufo se fue directamente al humedecido coño de mi madre y empezó a darle lenguetazos, mi madre se retorcía de placer y la polla de Rufo empezaba a aumentar de tamaño. Era impresionante crecí­a y crecí­a sin parar a un gran ritmo hasta alcanzar un tamaño de unos 30 cm y un grosor espectacular fue entonces cuando el animal por instinto se abalanzo sobre el cuerpo arrodillado de la perra de mi madre y empezó a hacer movimientos típicos de la monta de los perros pero no acertaba a meter la polla, cosa que pronto soluciono mi abuelo cogiéndole el mastil y dirigiéndolo hacia el coño de mi madre. Le metió solo la punta y rápidamente el perro se encargo de ensartarle el resto de una sola embestida.
El perro no fallaba ninguna embestida. Nieves intentó varias veces pasar una mano entre las piernas para darse gusto pero el peso del bicho y sus empujes la hací­an perder el equilibrio y tení­a que retornar a las cuatro patas. De pronto el perro se arqueó hacia adelante y empezó a culearla con una rapidez increí­ble. Sus patas traseras se resbalaban con la mezcla de semen y el liquido que emanaba del coño de mi madre, pero mantení­a un ritmo que me pareció alucinante.
¡¡¡Auu!…¡¡Auu!….¡¡Oooooohhh!…¡¡Auu!” Nieves gritaba mientras intentaba alcanzar entre sus piernas.
¡¡Oh maldita sea!….¡¡Auuu!!!… ¡¡Ugh!…¡¡Ugh!… ¡¡Mierda!… ¡¡noooo!…¡¡mierdaaaa!!”
Nieves estaba pasando por dificultades. Ante su impotencia por hacer nada para evitar el dolor, golpeaba con la mano sobre el suelo. Su boca estaba abierta en una mueca de dolor. Ella gateó unos metros hacia adelante, llevando consigo al dálmata, pero el perro no se iba. El mantení­a esa velocidad de vértigo que me recordaba el sexo entre conejos, todo el tiempo así­, sin parar. Era evidente que mi madre estaba pasandolo mal parecí­a que el bulto del perro estaba completamente introducido en el coño de Nieves y ambos estaban pegados, como dos perros.
¡Oh maldita sea, Rufo, maldita sea! ¡Uuuuughhhh! ¡Mierda!, seguí­a gritando ella. Pero entonces ella parece que dejó de demostrar dolor, hundió la cabeza en el suelo, subió el culo hacia arriba. Rufo continuó con sus embestidas desesperadas y ahora que mi madre estaba mas relajada, empezó un bombeo rápido y corto, sus caderas casi vibrando contra el culo alzado de Nieves. Pude oi­rla gemir pero ya era evidente que habi­a recobrado el control.
¡Oh! ¡Oh! ¡¡Uuuuuugggghhhh! Nieves volví­a a gritar unos segundos. Vi que Rufo se mantení­a quieto y curvado sobre mi mojada y sumisa madre. Los ojos del perro congelados mirando a ninguna parte, el cuerpo en total tensión y totalmente apretado contra ella. Entonces empezó un lento movimiento de bombeo y de nuevo se paró. ¡Entonces me di cuenta de que el muy cabrón se estaba corriendo dentro de ella!
Rufo parecí­a haber terminado pero ambos estaban pegados todaví­a porque él hací­a intentos vanos para desmontarla.
¡No por favor! ¡Rufo no! ¡Quédate! ¡Rufo no! ¡Quédate! ” le ordenó ella. Por fortuna Rufo fue obediente. Simplemente se mantuvo echado sobre la espalda de mi madre, la boca abierta, lengua fuera, respiración fuerte, con una mirada de satisfacción en sus ojos (¿los hombre tenemos la misma mirada?). Nieves mantenía la respiración entrecortada. “Buen chico, Rufo, eso es” decí­a ella, “Precioso, quédate, así­, así­, eso es”.
Rufo dejó caer todo el peso sobre la espalda y se dedicó a lamer su cuello y su pelo. Nieves intentó girarse lentamente sin que el bulto, firmemente sellado a su coño para mantener la leche dentro, le molestara demasiado. Después de varios intentos, se las arregló para pasar su mano derecha entre las piernas sintiendo la base de la polla de Rufo, y su coño, a continuación se miró la mano, supongo que buscando restos de sangre. Al ver que no le habí­a pasado nada malo, volvió a colocar la mano a su coño y empezó a masturbarse.
Era una vista de lo mas erótica. Nieves tocándose el clítoris con Rufo montado y su gran polla incrustada dentro desinflándose lentamente. Las manos y los dedos de Nieves empezaron a moverse cada vez mas rápido mientras sus tetas iban y vení­an en círculos con el ritmo. Tras dos minutos, mi madre estaba cerca del orgasmo. Pero pude ver con sorpresa que Rufo empezó de nuevo un lento bombeo. Los movimientos de mi madre masturbándose debí­an haber estimulado la polla de Rufo otra vez y estaba respondiendo rápido al estímulo.
¡Eeeeeyyy Rufo! ¡No, otra vez no!” chilló ella. Pero Nieves estaba demasiado excitada y demasiado cercana al orgasmo para parar. Estoy convencido de que la estimulación de la tremenda polla de Rufo bloqueada en su interior y llenando de nuevo su vagina, el culeo incesante, lo prohibido del acto, todo era demasiado para parar ya. Rufo volví­a a las locas y frenéticas acometidas cercano a una nueva corrida mientras mi madre estaba culeándole hacia atrás y tocándose al mismo tiempo. ¡¡¡Aaahhhhh!!…..¡¡¡Aaaaaaaah!!” chilló con desesperación porque la primera ola de su orgasmo le explotó encima. Rufo se mantení­a pegado mientras ambos se moví­an en diferentes ritmos en un total frenesí­, perdidos en sus propios placeres.

“¡¡Uuuugh!…¡¡Uuuugh!…¡¡Ugh!…¡¡Ugh!…” continuaba Nieves. Su cuerpo estaba en tensión. La respiración entrecortada se escapaba entre los dientes apretados. Ella bajó su ritmo mientras las últimas olas de placer la envolví­an, entonces volvió a las cuatro patas para soportar al perro que tení­a encima.
Rufo repitió los mismos movimientos cortos y rápidos como la primera vez.
“¡¡Oooh Rufo! ¡¡Oooooh Rufo!” dijo, “¡¡Ay Mierda!….¡¡Auuh!…¡¡Auuu!” Era evidente que el animal la estaba rociando con leche caliente nuevamente dentro de su coño. Rufo terminó su orgasmo con varias embestidas lentas.
“¡¡Maldito seas Rufo, lo volviste a hacer! ¡¡Mierda, dueleeeeee!” gritaba. “¡¡Quédate Rufo! ¡¡Nooooo! ¡¡Quédate!”. Pero Rufo se le anticipó y decidió bajarse. Pasé una de las patas traseras por encima arañandola un poco y se quedó culo con culo. El animal entonces empezó a caminar llevando a mi madre tras de él a cuatro patas, que seguí­a gritándole que se parase, hasta que el animal lo hizo, porque mi tí­o lo cogió por el cuello.. Dejó de menearmela y me mantuve quieto como una piedra. Mi madre estaba acariciando como podí­a a Rufo, pegados culo con culo, hablándole suave para que se calmara y se quedara quieto. Al final se lograron desenganchar ante la atónita mirada de los que alli estabamos presentes. ¡Vaya follada!.