Archive for the ‘Orgias en familia’ Category

Como termine en un trio con mamá y mi hermano II

Sábado, febrero 7th, 2015

Me detuve en la puerta , Gus la tenia empalada , por la cara de mama veía mas dolor que placer , gritaba acaba , acaba bebe que me estas partiendo , en ese momento patee la puerta y prendí la luz , Mama grito al momento que mi hermano me miraba aterrado sin sacarle la verga del culo , no los deje reaccionar , me fui encima de gus y le encaje un morreo con lengua , no pares le dije , rompe a la vieja , después sigo yo , Mama pareció recobrar la lucidez y dijo no , no hijitos , yo les grite cállate vieja puta , y a mi hermano que parecía dudar , enculala gus , se tendieron sin separarse , mama en el suelo recostada sobre la alfombra y gus tendido sobre ella penetrándola analmente , yo me acosté al lado de mama y empecé a besar a gus , le pasaba mis tetas por sus labios , la escena era tremenda , gus gritaba , mama gritaba de dolor y lujuria , yo tenia el control , le susurre al oído a gus , me lo vas a lamer , sin sacarme los calzones puse mi culo al lado de la cara de mama , Gus sin dejar de encular a mama me lamía el ano , yo me masturbaba empujando con furia el tampax , mama se quejaba , de improviso gus se estremeció y acabo con un agggggggggggggg , saco la verga llena de moco y restos de mierda , mama se tiro a lamerla , yo la seguí , lamíamos ambas turnándonos entre sus bolas y glangle , mi hermano gemía y se que quejaba , de pronto me dieron ganas de hacerle daño , le dije a mama sostenlo bien , me saque el calzón y me monte en la cara de mi hermano , lo obligue a sacar con los dientes el tampax , luego le enterré mi sangrienta concha en la cara , lamía rico , mama no dejaba de mamarle la verga que seguía tiesa como un palo ( el viagra ) , acabe una ,dos, tres , cuatro , cinco , perdí la noción del tiempo , sentí la voz de mama que le decía culeatela gus , mi hermano puso sus piernas sobre sus hombros y me penetro salvajemente , vi. a mama salir desnuda del cuarto, culeabamos rico, yo seguía acabada tras acabada , mama entro con algo grande en la mano ( después supe que eran pepinos ) , hizo detenerse a gus , levantarme el culo sin sacarme la verga de mi concha , ,luego ese objeto frió , duro , enorme entrando en mi ano , yo estaba media mareada , oía voces , mama decía no dejes de culeartela mientras la sodomizo , entro todo , calcule 30 cms pero por sobre todo ancho , gus me culiaba , mama me metía frenéticamente el pepino en el ano , perdí el conocimiento por unos minutos , desperté viendo a gus y mama cogiendo en la cama , mama arriba , yo me había meado y cagado , sucia , con mierda , con sangre de mi regla , mama me miro y dijo méteme el pepino en el culo , gus le levanto un poco las caderas y se lo ensarte casi con odio , ella gritaba de dolor , mi hermano apenas se movía , había acabado , yo me volví a montar sobre su cara dejando a mama enculada con el pepino y con la verga de gus aun adentro , seca , agotada pero tiesa por el viagra , abuse de mi hermano que ya no pedía mas , acabe sobre su boca , la tenia llena de sangre menstrual , mama también acabo y se acostó en el suelo con el pepino en el ano , yo se lo saque de un tirón , vi. Como le quedo el ano abierto, agarra a gus le dije lo voy a empalar, trato de resistirse pero extenuado y sujetado por dos mujeres su ano recibió todo el pepino, 30-40 cms, aullaba de dolor, mama lo tenia inmovilizado con sus rodillas sobre sus brazos y su concha en la cara, yo mamaba su vega y sostenía el pepino para que su ano no lo expulsara, mama y yo acabamos, saque el pepino del ano de gus quien se arrastro hasta el baño,. nos quedamos dormidos , mama y yo en la cama , gus en el suelo , me despertó el ruido del tipo que tira el diario , estaba amaneciendo , tome conciencia de lo que habíamos hecho , pero por sobre todo que había que ordenar la caga que había en la pieza de gus , los desperté , ordenamos como locos , los tres en pelotas , hicimos mierda la alfombra con lavandina , refregamos limpiando sangre y mierda , las manchas no salían , la idea era ordenar y quitar el olor al máximo , después se inventaría algo para las manchas de la alfombra , en eso estábamos cuando sentí el auto de papa , gus se enterró en su cama , yo corrí a la mía y mama se metió al baño .
Papa entro cantando despacito, venia feliz , supiera . Yo no podía dormir , a la media hora baje con una remerita corta y calzones a la cocina , me tope con Papa ,estaba medio puesto , olía a copete , tenia la verga erecta se le salía por los bóxer , me sonrió , , subimos juntos , cuando iba entrando a mi cuarto el viejo me dijo ………………….si no fueras mi hija te comería , yo la guaranga le conteste despacito …………..que sea tu hija lo hace mas rico y cerré mi puerta sin alcanzar a ver su reacción , después de lo de anoche en que había cruzado todos los limites como que me agradaba la idea de cogerme a mi viejo , con esos pensamientos me dormí
Continua

Cómo termine en un trio con mamá y mi hermano

Sábado, febrero 7th, 2015

Después de seis meses me animo a escribir me historia, animada por mi hermano, la otra protagonista nuestra madre, no lo sabe.
En casa somos , Papa ( 45 a ) empresario , Mama ( 44 ) gerente de una entidad financiera , yo de( 23 ) y mi hermano Gus ( 21 ) ambos universitarios . Los dos estamos de novios y somos bastante activos sexualmente al igual que mis viejos (los escuchamos seguidos)
Mama y Gus son muy apegados tanto que Papa llama a Gus Edipo, siempre están juntos, son pareja de tenis, se rozan , se guiñan el ojo , cuando Papa se va a jugar golf , Gus se mete en la cama de Mama , en fin es como medio raro .
Un sábado al pasar por el cuarto de mis padres lo vi. Vació, papa al golf y mama donde estaba. La puerta del cuarto de mi hermano estaba cerrada, al pasar escuche música y la voz muy suave de ambos.

-Mama : no , no , no me pidas eso , no nunca , nunca.

-Gus : una vez , solo una vez , vos lo deseas

-Es incesto Gus , es incesto

-Cobarde , me has estado calentando , mira vamos a un telo si me rechazas te dejo en paz

-Júralo Gus , júralo que me dejas en paz

-Te lo juro mama

-OK déjame pensarlo

Y se paro, casi nos cruzamos al salir, iba con una camisa de dormir muy chica que apenas le tapaba sus muslos, calzones blancos metidos en el culo, lo que mas me llamo la atención fue lo agitado de su cara y lo irritado de la canaleta de sus pechos, rojos como si alguien hubiese estado besándola con pasión (se de sexo) .Nos cruzamos un hola, hola y vos donde estabas, en la cocina le dije vengo subiendo, no quería que pensara que había escuchado,
Golpe y entre al cuarto de Gus, estaba tapado, el torso desnudo, se le notaba una tremenda erección, pero OH increíble a los pies de la cama arrugado y medio escondido estaba el sujetador de mama. Gus estaba tenso, me saludo con un apenas mmuum déjame dormir. Salí con tres cosas claras

Gus estaba caliente por mama , ella dudaba pero
Gus le había chupado las tetas , lo que explicaba la irritación en el pecho de Mama
Gus se la quería llevar a un telo esa noche, la noche que papa tenia su cena de facultad.

Al almuerzo cruzaban risas y miradas, Mama se notaba un poco tensa. Mi viejo aviso que se iría a las 20:30 y que no lo esperaran hasta las 0700 a.m. Mama le dijo el consabido no tomes mucho y le contó mirando fijamente a mi hermano , que Gus la iba a llevar a un boliche , vi. La reacción de mi hermano, se le ilumino la cara, sonrió nervioso y se paro, yo lo seguí a mi cuarto no quería que se notara mi cara de turbada, Oh dios mió mama acepto ir al telo con Gus que puta, puta pensaba debiera yo encamarme con papa (estaba re bueno).
En la tarde Gus se fue donde un amigo, Mama a la peluquería, la muy puta, si no quería que nada pasara para que se iba arreglar o quería que pasara algo?
Como a las 20:00 entro mama a mi cuarto , yo estaba con una amiga , se veía espectacular , peinada a lo farraw faceta , melena rubia , alta , delgada , con rastros del verano en su piel cobriza , era claro que Gus se la iba a tirar por las buenas o malas , me prestas uno de tus calzones tanga me dijo , para que mama , es que me voy a poner mini y quiero ropa interior chica . Casi le grito puta, ahora mi hermano tendría que bajar mis calzones para llegar a la concha de mama, la situación me calentó.
Paso luego el viejo a despedirse y yo a mil pensando como les puedo cagar la noche. Idee un plan me llevaría mi auto y las llaves del de Mama. Llego Gus , lo vi. entrar a ducharse, a prepararse para culiar , esta vez a su madre, entre a su cuarto revise su mesa de luz, tenia 6 condones y viagra que yo la pelotua le había regalado (estudio medicina)
La noche venia brava, mi hermano de por si un toro además con viagra iba a matar a la vieja capaz que 6 condones fuesen pocos. Pero tenia que cagarles la noche, me despide de mama con un voy a llegar cerca de las 0700 a.m. (del día siguiente) no me esperen, alcance a verla con minifalda y una blusa tan escotada que a mi me la hubiesen echo sacar, agarre las llaves de su coche y me fui… A la media hora mi celular, mama que si había visto sus llaves, enfadada. Luego otra llamada si tenia llaves de la casa (deduje que habían decidido quedarse en casa y no querían ser sorprendidos.), no mama no tengo llaves por favor déjamelas afuera, no me dijo golpea que voy a esperar despierta a papa………..y culiando con tu hijo le falto decir. Mi plan estaba en marcha ahora a esperar y volver a casa sin que me notaran quería ver en que los sorprendía…
Deje el auto a tres casas (es un barrio privado), eran las 22:00, me descalce y entre por la cocina, pase por un estar que daba al salón , veía todo sin riesgos , espere, espere, escuchaba música, luego sus voces como discutiendo, después un no, no, no de mama seguido de un grito ronco de Gus en que le decía me lo vas a dar, a la mierda con incesto te voy a culiar mama, OH casi grito, estaba llena de calentura y morbo por lo que estaba viendo , me tocaba sobre el jeans ( andaba con la regla ) pero lo que estaba por suceder frente a mis ojos era una locura . …
Mama estaba sentada, vestía con la minifalda subida hasta la cintura , la blusa abierta, las tetas al aire, agarrando la cabeza de mi hermano que estaba enterrada entre sus piernas, gritaba no, no, no, bebe, no a mama, estaba caliente, vi. a Gus levantarse , sacar los calzones de mama ( mis calzones ) poner los pies de mama sobre sus hombros y tirarse a comerle la concha , esta vez sin que mis bragas se lo impidieran , mama gritaba y se estremecía como una yegua en celo , al rato empezó a gritar me corro , me corro , vi. como su pelvis pujaba por tragarse a mi hermano , soltó un orgasmo descomunal …………..luego una especie de tregua , muchos besos bien morreados , Gus que le pregunta estas lista mama , si , si hazme tuya hijito , y ahí frente a mis ojos Gus la desnudo , se desnudo el a tirones , tenia una verga monstruosa lo mas grande que he visto , gruesa y roja , venosa , …Mama al mirarla soltó un ohhhhh sorprendida y plaff la clavaron de golpe hasta el fondo sin miramientos……………cogian como dos bailarines que se conocieran toda la vida , los grrrrrrrrrrr , aggggggggggg , ohhhhhhhhh , mama le gritaba esto querías , esto querías , Gus si , si , con la tenue luz de una lamparita se veía todo , mi calentura estaba explotando , no me atrevía a tocarme por debajo del jeans , estaba con la regla , vi. las manos de Gus separar las nalgas de mama y meter no uno dos dedos en su ano , Mama aullaba de placer , Gus le grito su acaba , adentro de tu hembra le dijo mama , sus cuerpos se convulsionaron y acabaron juntos , dios que escena , mi hermano quedo un rato largo dentro de mama , ella lo besaba y acariciaba , luego se desmonto , mama se agacho y mamando limpio su verga , Gus tiritaba como acalambrado, me vino un orgasmo sin tocarme , con ropa , ……………….luego se pusieron a fumar , tal como estaban , en pelotas , mama puso sus ( mis ) bragas en su concha , como tapón , supuse que para no manchar el sillón , bebían champagne , escuchaba de lo que habían gozado , Gus le contaba lo que la deseaba , Mama que amaba a papa que Gus era su amado tiro al aire , se volvieron a besar , Mama le dijo seguimos en tu cama , en la tuya que es mas grande , pero antes cométela un ratito dijo Gus , Mama le contesto por eso prefiero la tuya hay mas roce , goloso te la voy a comer rico , aguanta que lo quiero por atrás , se agacho entre las piernas de mi hermano y empezó el felliato , Gus le agarraba la cabeza como un manurio , gemía , la vieja era una experta , mamaba y le decía no acabes , no acabes , le repetía te quiero por atrás , por el culo
Subí de prisa las escaleras, entre sigilosamente en mi cuarto, me saque los jeans, estaba con bragas negras que cubrían un tampax, remera negra. salí por la terraza y mire a través de la ventana del cuarto de Gus, mama prendió la luz, estaban completamente desnudos, ella llevaba en sus manos la ropa de ambos, Gus los zapatos, se besaron con mucha lengua, mama me daba la espalda, vi. las manos de mi hermano metiéndose en el culo de mama , ella decía , despacio , ábreme despacio , luego se tiraron a la cama , un 69 incestuoso y lleno de guturales gritos , luego mi hermano la giro y empezó a comerle la concha , yo no daba mas de caliente , me tocaba tratando de frotarme el tampax en mi concha , Gus la volvió a girar como quien gira un juguete , empezó a lamerle el ano , casi morí , a mi jamás me habían metido la legua por ahí , la perra de mi vieja se moría , bramaba , acabo con convulsiones , ahora vi. a Gus enfilar su verga al ano de mama , ella apenas balbuceaba un despacio , despacio , levanto sus caderas y mordió la almohada , ahí Gus la ensarto , ella grito , el se freno un poco y empujo fuerte , la enculada era total , Gus bombeaba frenéticamente , ahora ella también estaba gozando , de pronto mama miro a través de la ventana , nuestras miradas se cruzaron , la mía caliente , la de ella nublada , mareada , puso un dedo en su boca pidiéndome silencio y me sonrió mientras mi hermano la ensartaba frenéticamente por el culo , lo decidí , entre a mi cuarto , saque mi remera y corpiños , avance hacia el cuarto de Gus decidida a participar de esta orgía , estaba con mi regla pero eso no iba hacer un impedimento para gozar ,

Vicenzo2000

Padres comprensivos

Sábado, febrero 7th, 2015

Acabé mi último curso de bachillerato de aquel año con muy buenas notas y mis padres quisieron recompensarme con una estancia en un camping de la sierra. Soy hijo único y siempre me han querido mucho. Mi padre me considera, no obstante, como un chico tímido y a cada momento me da consejos para conocer a chicas y todo eso. Mi madre le regaña diciéndole que ya tendré en el futuro tiempo para todo eso. El caso es que en la época en la que acabé el curso yo estaba deseoso de tener mi primera relación sexual y mi padre sin duda llevaba razón en eso de que era hora de intimar con chicas.

Como decía, nos fuimos al camping, y fuera porque no era plena temporada de campistas que el lugar resultaba bastante aburrido dada la escasez de gente a la que poder conocer. Mis padres se daban cuenta de que yo no me sentía bien e intentaban animarme, pero no lo lograban, más aún cuando llegaba la noche y nos íbamos a dormir, ellos a su apartado de la caravana y yo al mío. Varias noches, de madrugada, unos jadeos me despertaban: eran mis padres follando como desesperados. Mi curiosidad me llevó a asomarme algunas de esas noches a ver qué hacían y la verdad es que el espectáculo era sublime, lo mismo mi padre le comía el coño a mi madre, que ella le chupaba a él la polla o se la follaba por el coño o por el culo. Varias pajas me hice allí delante de ellos sin que me viesen del panorama que me ofrecían.

Un día salimos los tres a hacer senderismo por la sierra y un guía fornido y atlético nos acompañaba. Anduvimos un gran trecho y yo me fui adelantando hasta dejar muy atrás a los tres, tanto que sentí algo de miedo y retrocedí para encontrarlos. No les veía en la senda por la que íbamos y me impaciente un poco pero sin llegar a desesperar o gritar llamándoles. Seguí buscándoles por el bosque hasta que unos jadeos que ya me resultaban familiares llamaron mi atención. Se me pasó de todo por la cabeza, así que silenciosamente me fui acercando a un lugar donde los arbustos y los pinos ocultaban la presencia de varios cuerpos desnudos. Lo que vi me dejó de piedra: mi padre, mi madre y el guía follaban en grupo. Mientras el guía daba por culo a mi madre, ésta chupaba la polla de mi padre. Me volví a pajear con desesperación.

Por la noche ya en la caravana, sin que ellos supieran que los espié cuando jodían con el guía, les pregunté si les gustó la excursión a lo que me contestaron que jamás lo habían pasado tan bien. Sentía algo de enfado con la actitud de ambos y creo que eso fue lo que me llevó a preguntarles con descaro:

—¿El guía se portó bien con vosotros durante la excursión?

— Si, todo estuvo perfecto hijo mío- contestó mi padre.

— Sobre todo para ti, ¿verdad mamá?

—¿ A qué te refieres?- dijo ella ruborizada.

— Siento tener que hablar de esto con vosotros -les dije-, pero os he sorprendido desnudos junto al guía follando como locos. ¿Podéis explicarme porqué?

— Verás hijo, tu madre es una mujer atractiva y ya viste como iba vestida esta mañana, eso un hombre no lo puede pasar por alto. Yo no soy celoso y hago cualquier cosa por verla feliz. El guía y ella se gustaron y yo lo noté, así que les animé a que los tres practicásemos el sexo.

— Me parece perfecto lo que hagáis, pero ¿qué pasa conmigo? ¿me dejáis de lado?

— No, hacemos excursiones contigo— decía mi madre—, jugamos en el camping…

—¡Eso no me parece suficiente! -le grité.

— Yo sé lo que quiere— dijo mi padre a mi madre—, y me parece justo, así que creo que no tenemos más remedio que ofrecérselo.

Dicho esto mi padre se dirigió hacia mi madre y la abrazó por atrás, diciéndome “¿Es esto lo que te gustaría hacer?”. Le acarició los enormes senos por encima de la camiseta y la besó en el cuello. Mi madre, aunque complacida, se resistía un poco ante mi presencia. “Contesta— me decía mi padre—¿es esto lo que quieres?” Yo no pronuncié palabra, pero moví la cabeza afirmativamente. Mamá se quejó de la situación pero mi padre la retenía con fuerza mientras le decía que si su hijo quería follar, iba a follar de verdad. Ante mi atónita mirada le bajó las bragas y apareció su chocho peludo. Papá lo acarició con fuerza a la vez que se sacaba su polla con la mano que le quedaba libre. Su aparato erguido era enorme. Yo hice lo mismo; también tenía mi polla en erección.

—¿Quieres probar a mamá?

— Sí— dije—, quiero probar lo que es el sexo.

— Hoy tendrás lo que quieras, para eso eres ya un hombre.

Mi madre estaba nerviosa y excitada a la vez. Mi padre le obligó a chuparme el pene mientras él se la introducía desde atrás por su encharcado coño. Allí, a cuatro patas mi madre parecía una perra en celo. Me pareció lo más delicioso del mundo aquella mamada que me estaba haciendo. Mi padre me recomendó que no me corriese, pues si bueno era que me la mamase, mejor sería que probase a hincársela en el coño. Mi madre se negó a que me la follara, pero mi padre le dijo que ya no había vuelta atrás y que disfrutaría de lo lindo con la enorme polla del hijo. Aún así, mi madre opuso toda la resistencia que le fue posible, lo que fue inútil, ya que mi padre le ató las muñecas a la cabecera de la cama y cogió fuertemente sus piernas para separarlas. “¡Adelante, es tuya!”, me dijo. No lo dudé, le introduje de un golpe la polla en su enorme y deseado coño, la cabalgué con furia durante un rato y mi padre se masturbó como un adolescente. Me dio cierta pena ver a mi madre en aquella situación, pero recordé que con el guía se había comportado como una auténtica puta, así que no tuve consideración con ella. Me corrí en su interior como un bestia lanzando sonoros alaridos de placer. Mi padre me dió una palmada en la espalda indicándome que ya me podía ir a dormir. Minutos después les oí hablar. Papá decía a mamá que no había nada de malo en lo habíamos hecho, y ella admitió que en parte le había excitado aquella situación y que si era necesario vivir aquel tipo de experiencias era probable que no le costase mucho esfuerzo acostumbrarse a ellas.

Papá y mi hermano con su nenita

Sábado, febrero 7th, 2015

A papito siempre le gustó mamarme mis tetas, eran grandes y hermosotas y él se volvía loco con ellas. Mi papá quería mostrarle a mi hermano lo que era gozar a una nena rica y comenzó a enseñarle conmigo lo que era gozar a una perrita cachonda y yo me ponía hirviendo con los dos.

Un día decidieron llevarme de día de campo a un río que había cerca de la ciudad y al que siempre habíamos ido de niños, pero esta vez fue distinto. Me llevaron para hacer conmigo cosas que nunca pensé hacer con ellos, pero que al final, me volvieron loca de placer………..

Me pidieron que llevara un cambio de ropa, por si me mojaba o algo. Yo iba con una playerita pegada y unos shortcitos que dejaban ver parte de mis redondas nalgas por abajo y mis piernotas estaban preciosas y largas. La playerita era escotada y no llevaba brassier pues iba con ellos y no pensé en provocarlos así, además eran de mi absoluta confianza.

Ya en el río, jugando, los dos me tiraron al agua y se quedaron afuera para verme salir de ella. Con la playera empapada y el frío mis tetas se marcaban y mis pezones se habían parado y no había forma de disimularlos. Mis shorts se me metían en la rajita de las nalgas, empapados.

Entonces papá me dio la mano para salir y Javier, mi hermano me dio la otra, uno de cada lado y ya que estaba en tierra firme, ambos me tomaron por la cintura y me comenzaron a agarrar cada uno una teta, sobándomelas a su antojo, masajeándomelas a gusto, sin que yo me atreviera a protestar pues el placer era gigantesco. Papá le decía a Javier: “Sóbaselas bien hijo, para que tu hermanita sepa lo que es ser gozada, apriétale un pezón, rico, para que sepa lo que es tener unas buenas tetas como ella”. Y Javier hacía caso y me sobaba a su gusto y papá entonces me pidió que me quitara la playera… pero mejor los dos me la quitaron juntos. Entonces mis tetas quedaron al aire y ambos comenzaron a lamer mis pezonzotes que ya se habían puesto a tono, más por lo caliente que estaba que por el frío que sentía. Lamieron mis tetas a gusto, mi hermano aprovechaba la ocasión pues yo nunca lo había dejado tocarme y papá le estaba dando permiso de gozarme a su antojo.

Mi coño iba mojándose cada vez más, una sensación deliciosa…

Javier siguió mamándome mis tetas hasta hartarse, como un bebé pidiendo su leche, chupaba y succionaba, apretaba, agarraba, me masajeaba como quería, me lamía toda, haciendo ruidos al chuparme, delicioso, aprovechando la situación como podía, haciéndome sentir una cachorrita sumisa y servicial, como papito me había enseñado siempre, dejadita, a su servicio, ya saben que me encanta servir…

Papá me había bajado los shortcitos y los calzoncitos y había dejado mis nalgas redondas al aire y se me había puesto atrás para cogerlas con sus manazas y darme unos buenos pellizcones, como siempre le había gustado. Me pasaba el dedo por mi culito, lo metía un poquito, luego se arrodillaba y con su lengua me lo lamía rico y me metía la puntita, poniéndome el culo bien caliente y sabroso. Yo me meneaba a su antojo, los dos estaban con las vergas bien paradas, hinchadotas y solo de imaginarme la de mi hermano, me ponía mojada y lista para comer lo que me quisieran dar… papito me había enseñado a ser su nena putita, rica y le encantaba que yo obedeciera sus órdenes…

Papá dijo: “Hijo, ahora lámele la conchita, mírasela que rica es, chúpale el clítoris que eso le encanta, aprende a gozar a una putita, pero como tu hermanita….., ninguna hijo, gózala, que para eso está”. Javier me decía: “A ver nenita, abre bien esas piernitas que voy a hacerte venir a chorreones con mi lengua mamá”. Y papi, por atrás empujaba mis muslos e hizo que me sentara en sus rodillas con las piernas bien abiertas, así su vergón daba en mi cola y mi hermano tenía puerta abierta para mamarme a su antojo…

Papá se sacó entonces la verga y me la paseó por el culo y

las nalgas, me abrió las nalgas mientras Javier chupaba, lamía, succionaba mi clítoris, mientras me metía un dedo en la concha empapada y yo me retorcía de gusto, siendo gozada por dos hombres que me hacían sentir tan buena, buenota, deliciosa… mis nalgas no paraban de menearse, daba vueltas, adelante atrás, con unas ganas de verga que no podía… y aún así todavía soy insaciable, no paro de desear que me cojan, ellos tenían la culpa, por enseñarme a ser tan perra, tan caliente, tan gozosa, tan golosa…

Papá entonces le pidió a Javier que se acostara boca arriba y se sacara bien la verga y a mí que me pusiera en 4 patas viendo hacia Javier: “Mámale la verga nena, mámasela bien, como te he enseñado a hacerlo, chúpale la cabeza que ya está buena para ti” y de inmediato me puse a chupar pito, así rico, mmmmhhh, lamiendo esa cabeza inflamada a punto de estallar, la chupé, la lamí, la embabé delicioso mientras papá se me ponía atrás y me volvía a dar con el dedo en el culo, pero ahora más fuerte, hasta que sentí de pronto que se me acomodaba para encularme, pero antes de hacerlo me pidió que me metiera la verga de Javier en el coño, mmmhhh… estaba buenísima, me comencé a montar de a poquitos, comiéndomela primero la cabezota, entraba y salía, meneando bien el culo, asegurándome que papá veía bien el espectáculo y en eso sentí que me agarraba las nalgas me las abría bien y me decía: “Vas a sentir lo que son dos vergones dándote por la concha y el culo al mismo tiempo nena, y te va a fascinar” y me comenzó a dar por el culo, bombeándome con todo, sin ninguna piedad, y yo comencé a gritar entre dolor y placer, pero no podía dejar de menear el culo y comerme la verga de Javier por la concha que chorreaba leche a gusto, dejándome llevar por el placer de ser cogida por dos hombres tan a gusto, usándome a su antojo y yo feliz, encantada, con una cara de viciosa tremenda…

Javier me agarraba mis tetonas sin parar mientras me veía con cara de: “Ay, putita, quien te viera tan cogedora” y papá me decía: “Anda putona, a darle placer a tus hombres, coge, puta, coge que para eso eres muy buena” y yo ardiente, no pude más que soltar toda mi leche y darles tanto por el culo como por el coño todos mis jugos deliciosos mientras ellos terminaban en mí gritándome lo puta que soy y lo buena que me pongo con sus vergotas, yo gritaba y gemía sin parar, hasta que los tres nos quedamos agotados, acostados yo encima de Javier y papá con su verga en mi culo hasta que se le puso chiquita y me la sacó chorreante de lechita y Javier solo alcanzó a decirme: “Nena, ni te creas que esta va a ser la última vez que me sirves así, no le pienso pedir permiso a papá y te voy a dar cuando a mí me plazca”… yo solamente me sentí más puta todavía y no veía el día en que mi hermanito tuviera ganas de mí de nuevo, con papá o sin él…

Entre ambos me volvieron una putita insaciable, que siempre quiere más leche, más verga, más de todo… ahora, soy una hembra que sabe volver locos a los hombres, me encanta coger y que me cojan… Me fascina contarles mis aventuras y dejar que me contesten sus opiniones que me ponen mucho más caliente todavía… ¿porqué seré tan perrita?

Autor: Afrodita magasensual (arroba) yahoo.com.mx

Relato padre – hijo

Sábado, febrero 7th, 2015

Hola, he leído muchos relatos en el Internet unos muy buenos y otros que a la primera línea resultan mas falsos que un billete de 3 dólares, es por eso que me animo a escribir algunas de mis experiencias, esperando encontrar a personas que hayan pasado por esto y que como yo quieran compartirlo conmigo.

Bueno les cuento que ahora tengo 26 años, me considero gay por que desde que tengo uso de razón me han atraído mucho los hombres maduros, ya sea un tío, mi vecino, mi profesor o demás hombres que por su edad madura atraían por ese entonces inexplicablemente mi atención, mis pensamientos y mis sueños.

Soy el menor de 3 hermanas, es por eso que mi madre tuvo un especial cariño hacia mi, que al resto de mis hermanas, el más consentido y engreído, a diferencia de mi papá, que tenia un carácter muy fuerte, mis hermanas y yo teníamos miedo a que se amargara por no haber hecho bien, ya sea la tarea, algún encargo, o cualquier otra cosa. El siempre demostró cariño por mis hermanas, conmigo fue siempre frío y distante.

A mi padre le gustaba la bebida, las reuniones con sus amigos, y claro también amigas, ya que mi padre con sus mas de 45 años encima, y con algunos kilos de mas, era un hombre atractivo, blanco, alto, contextura gruesa, brazos fuertes, manos grandes y además velludo. Tenía una moto con la cual se paseaba de arriba para abajo con sus amantes , no es difícil imaginar, era el perfecto macho, asediado por las vecinas y cualquier mujer que lo conociera, mi madre solo conseguía ser agredida cada vez que le reclamaba por llegar borracho o por las manchas de lápiz o perfume de mujer que traía en su ropa. Pero cuando había reconciliación mi mamá amanecía radiante por que en la noche mi papá la hacia sentir la mujer más feliz del mundo, y no lo digo por que la viera al día siguiente contenta y de buen animo, si no por que tuve la oportunidad de ver un día como le hacia el amor a mi madre, fue de día, yo tenia siete u ocho años, mis hermanas se fueron al colegio y ellos creían que yo estaba durmiendo, ya que estaba en el turno de la tarde, como escuche algo raro baje y me di cuenta que los quejidos venían de la habitación de mi madre, me acerque y abrí la puerta lentamente vi a mi mamá desnuda y a mi padre encima, mi madre gemía de placer y mi padre se la comía a besos mientras duraba la penetración, el respiraba con fuerza hasta que paro y empezó a gritar de placer, se quedaron así unos minutos y luego se paro y pude ver su pene flácido cubierto todo de negro, era el mismo vello que cubría todo su cuerpo. Después de eso, miraba con otros ojos a mi padre, pero nunca encontré una oportunidad porque como les conté mi padre era distante conmigo. Fue en una de esas tantas discusiones que tuvo con mi madre en que amargo se fue a emborracharse y no se apareció a dormir, yo dormía esa noche en cama de mi hermana, no recuerdo exactamente por que razón, imagino que por que tenia miedo, fue entonces que llegó mi papá muy borracho, no podía ni mantenerse de pie, hablando muy fuerte y gritándole a mi mamá, fue entonces que mi madre cerro su cuarto y le dijo que se vaya a dormir en el sillón, mi hermana compadeciéndose de mi padre lo llevo jalándolo con fuerza a su habitación donde yo estaba durmiendo, al verlo venir me tape totalmente y solo miraba por una abertura, fue entonces en que de golpe se sentó y luego se echo en la cama, hablando incoherencias, sin importarle mi hermana le quito sus zapatos, luego apago la luz y se fue a dormir a mi cama que estaba en el segundo piso, paso un rato y pense que se quedaría dormido pero no, se levantó, fue al baño y luego se volvió a acostar pero ahora se cubrió con la frazada, me imagino que debió haber sentido frío, al cubrirse se me acerco mucho, entonces mi nariz acarició su pecho, al sentirme seguro penso que yo era mi hermana por que me abrazo fuertemente podía sentir su aliento a puro alcohol, su pecho con un olor a macho, mis labios apretaban su pecho velludo y húmedo, fue entonces que por la presión de su abrazo que yo también lo abrace, pero mis manos llegaban a acariciar su trasero, no sabia lo que hacia pero lo empece a excitar por que empezó a acariciarme la espalda lentamente bajando por mi cintura llegando a mi trasero, se quedo acariciándolo lentamente por unos minutos, sentía que mi corazón latía a mil y mi respiración la trataba de controlar para no delatarme, luego movió lentamente su mano hasta llegar a mi genitales …. fue cuando toda su pasión se apagó, se dio cuenta que no era su hija y molesto me empujo a la otra orilla de la cama . Yo no sabia que pasaba, solo que me gustó sentir esa mano tan grande acariciar mi cuerpo, sentirme aprisionado entre sus brazos tan fuertes, con el fuerte olor a licor y sudor, quería más, mi cuerpo pedía mucho más. Fue por eso que no pude dormir, esperando sentir esa mano, ese aliento, ese sabor de macho, lo deseaba , deseaba a mi padre. Así que espere a que se durmiera, tenía que estar seguro de que este profundamente dormido, después de eternos minutos sus fuertes ronquidos me dieron la señal, me acerque lentamente a su cuerpo, le di una pequeña sacudida y nada y como tenia miedo de que este haciéndose el dormido, con mis dedos levante sus párpados, sus ojos no respondían, luego tape su boca para que no roncara, fue cuando sentí su barba sin afeitar que raspaba mi mano, la sensación fue excitante verlo ahí tranquilo a mi merced, no lo podía creer, era mío , ese hombre tan fuerte, tan macho, a quien tanto miedo le tenia, estaba ahí, indefenso, esa sensación tan rica no se me olvidara jamas. Fue entonces que empece a desabotonar su camisa, empece acariciar su pecho velludo, sus tetillas, su barriguita y me di cuenta que no podía quitarle la camisa, entonces desabroche su correa , y baje lentamente el cierre de su pantalón, fue cuando me di cuenta que guardaba un gran paquete ahí adentro, lo acaricie por encima de su trusa y sentí como electricidad por todo mi cuerpo, empecé a temblar y no entendía por que, mi respiración era entrecortada, mi corazón aprecia que iba explotar, no espere mas, me moría de ganas por verlo, por tocarlo así que metí mi mano por la abertura de la trusa y no puedo explicar con palabras lo que sentí, era descubrir el paraíso sin morirse antes, tenia en mis manos la cosa mas rica y excitante que ha existido en mi vida, lo primero que me di cuenta es que era más grande de lo que yo suponía lo sentía grueso y grande, había demasiado vello que mis dedos se enredaban y no podía sacarlo de su prisión, en ese momento no me importo nada , ya no me preocupe si papá se despertaba, lo que acababa de tocar y de sentir me volvió loco por completo, desabotone su pantalón y empece a tirar con mucha fuerza, después de muchos intentos me alegre mucho cuando lo conseguí, luego puse a papá de costado y jale todo lo que pude su camisa para un lado luego hice lo mismo por el otro lado luego lo puse de espaldas y volví a jalar con fuerza, logrando quitarle la camisa, al verlo de espaldas sentí la necesidad de acariciar su trasero y pase mi mano entre sus nalgas, volví a sentir mucho vellos otra vez así que le baje la trusa lo mas que podía, regrese a mi padre a su posición original, había dejado de roncar como antes, ….será que se despertó ? me asegure que estuviera dormido levantándole los párpados otra vez, no había señal de conciencia, como jugando le apreté su nariz por un rato hasta que su pecho se comprimía queriendo respirar…..si estaba completamente dormido, así que regrese a la acción otra vez, cogí su mano levantando todo su brazo me lo puse tras de mi cuello abrazándome, acaricie su brazo velludo subiendo hasta su hombro acaricie su cuello, su oreja, su cara, su barba sin afeitar , sus labios, moví su cabeza para acercarla a mi pero como no se podía, me acerque yo, y con algo de esfuerzo alcance acariciar con mi nariz sus labios, entonces, bese sus labios locamente, queriendo quizás imitar esos besos que veía en las telenovelas, besaba su cara , su nariz, su oreja, le mordía sus labios, (otra vez me había olvidado de ser cuidadoso), besaba y chupaba su cuello mientras oía esos fuerte ronquidos, fue entonces en que llene su boca de mi saliva y luego lo bese mas fuerte bebiendo y lamiendo cualquier derrame, después de eso regrese al punto de inicio de esta locura, al paquete de papá, aun tenia puesto su trusa, se lo saque rápidamente, entonces con mi mano empece a explorar y cuando puse mi mano sobre él lo sentí como antes grueso y grande, pero ahora estaba libre, lo podía agarrar por completo, lo acaricie por un rato, el glande estaba cubierto, así que con mis dedos descubrí la piel que lo protegía, noté que estaba algo mojado, (seguro que se mojo de excitado que estaba cuando creía que haría suya a mi hermana), luego lo apreté fuertemente esperando alguna reacción, pero nada entonces instintivamente acerque mi boca y le di un beso, algo me decía que me lo metiera a mi boca y así lo hice, pero en ese instante mi pene estaba erecto y sentía q me orinaba, así que me fui al baño a orinar, al regresar mi padre roncaba mas que nunca así que se me ocurrió colocar mi pene en su boca, se encontraba duro, lo puse de lado para que su cabeza quede lo mas cerca a mi pene, entonces trate me metérselo pero no puede ya que sus dientes me lastimaban, así que regrese al pene de mi dormido padre y me preguntaba si podría endurecerse igual que el mío, así que lo cogí y lo puse en mi boca y empece a chuparlo, a mamarlo me gustaba lo que estaba haciendo me sentía en las nubes, una y otra vez lo mamaba como loco, apretándole y chupándole los huevos, corriéndosela con la mano y volviéndosela a mamar hasta que me di cuenta que había doblado su tamaño y se había endurecido, su glande era enorme, y el tronco no podía cerrar mi mano, pero aun así la quería toda dentro de mi boca, la seguía mamando por unos minutos hasta que me canse, entonces me eche encima de él, y pense : Quiero ser penetrado por mi padre , entonces me acomode el pene erecto de mi padre en mi potito y hacia presión, pero nada esa estaca no podía ni tan siquiera asomarse a mi huequito, intentándolo una y otra vez me di cuenta que era inútil seguir con esto así que reanude mi trabajo con la polla de mi papá, me tragaba la mitad de su polla mamándosela con mucho esmero ayudándome de mi mano para acariciar su huevos y pajeándola de rato en rato, de pronto casi me atoro con la leche que empezó a salir con fuerza, casi todo me lo trague pero me dio asco y escupí el resto, mi pene estaba duro, tenia ganas de seguir con esto, aprendí a pajearme en ese momento, tome su mano y la puse en mi trasero y la otra me abrazaba, me pegue a su boca y empece a besarlo salvajemente mientras me pajeaba imaginando que me hacia el amor como si yo fuera mi mamá entonces sucedió , debió haber sido su labios tan ricos y esa barba que me raspaba que me hacia excitarme tanto que de repente se vino mi primera eyaculación, bañe a mi padre con todo mi semen, me gusto tanto que no me desprendía de sus labios hasta que mi pene regreso a la normalidad. Al rato limpie todo rastro de semen y le coloque su trusa y su pantalón como pude…..y me fui a dormir al cuarto de mi hermana con la excusa de que los ronquidos de papá no me dejaba dormir . Al día siguiente todo volvía a la normalidad , pero yo ya planeaba la próxima aventura.

Me gustaría conocer amigos que tengan la misma debilidad o tengan relatos parecidos, mi correo es pouerie@msn.com Gracias

El veneno en la sangre

Sábado, febrero 7th, 2015

El calor de la selva entra zumbando en su cerebro, y con el machete en la mano el hombre intenta abrirse paso entre la vegetación compacta que lo oprime. Como si fuera un encierro, como si estuviera cavando para salir del centro de la tierra.

Hace cinco días que no ve a su mujer ni a su hija, que han quedado solas en el medio del monte, mientras él ha viajado hasta el pueblo para traer víveres y suero con el que prevenirse de los ataques de las víboras. Hace tan poco tiempo una yararacusú* le quitó un hijo, y ahora es solo un hombre para hacerse cargo de dos mujeres. Pero antes tenía que prevenirse de próximos ataques de la selva.

Un alto en el camino. Se sienta sobre un tronco y saca del bolso una botella de caña. Toma un trago largo, y es como si fuera agua. No le siente el sabor, no le quema la garganta, porque mas es lo que le quema el odio. Esta cerca de la casa de su compadre Ferraz, pero no va a pasar a saludarlo. El es el culpable de que haya perdido a su hijo, porque siendo el poseedor del único almacén, y aunque el suero se había terminado, no mandó a nadie a buscar más, arriesgándolos a todos a las mordeduras de las víboras. El mismo día en que enterró a su hijo, salió marchando hacia el pueblo, porque o se sacaba la furia peleando contra la selva, o lo mataba a Ferraz. Fue una salida razonable.

De todas formas, en lugar de alivianar su mente con pensamientos claros, solo estaba mas bruto, mas furioso. Terminó la botella de caña y la arrojó a un lado. Ahora si sentía el alcohol, le hacía hervir la sangre y le quemaba las venas. Se hechó el bolso a la espalda y tomó el machete, y siguió por la senda tratando de llegar al río. La senda estaba mejor marcada hacía cinco días, cuando él mismo la había transitado en el sentido contrario. Pero la selva avanza por minutos, y el paso ya estaba nuevamente obstruido en varias partes. Era necesario recorrer a diario un camino, machete en mano, para que la vegetación no lo cubriera por completo, sin dejar casi rastros, en cuestión de semanas.

Llegó a la orilla y respiró el aire fresco, cargado de bichos que revoloteaban junto a los pocos rayos de sol que se filtraban por ese paso del río, en medio de la vegetación. Se subió a su canoa, que estaba atada donde la hubo dejado el mismo hacía cinco días, y empezó a remar con renovadas fuerzas. De lejos lo observó su compadre, que hachaba leña junto a su rancho, pero no lo saludó. Sabía que e rencor estaba tan fresco como la muerte de su ahijado, y prefirió guardar silencio, al tiempo que acompañaba a su compadre con una respetuosa mirada mientras este se alejaba por el río.

Había pasado el mediodía y tenía hambre. Ni bien llegó a su hogar ató la conoa al muelle y entró a su rancho. Encontró a su hija limpiando los cacharros.
—¿Dónde está tu madre?— dijo mientras dejaba el bolso en el suelo de tierra.

—Allí viene— dijo ella y agachó la cabeza. Sabía lo que ahora ocurriría.

Una mujer de menos de cuarenta años entró a la habitación. Sus ojos estaban cansados y toda ella, al igual que su hija, estaba envejecida por la lucha contra una vida ardua, que les mataba un hijo y que les hizo pensar que el único hombre de la casa tal vez ya no volvería. El la tomó en sus brazos y le quitó rápidamente las ropas, dejándola desnuda por completo. El pelo suelto y oscuro le caía por encima de sus morenos hombros, acariciándole los senos, demasiado firmes para le edad que ella aparentaba. La sentó sobre la mesa y le separó las piernas, y bajándose los pantalones dejó a la vista un miembro tan grande como duro, que se encerraba tanta furia como el mismo hombre. Delante de su hija, como tantas otras veces, separó los labios vaginales de su mujer, entre la mata de oscuros pelos, tan tupidos como la selva misma, y penetró en la carne, hundiendo su miembro en la humedad del recinto.

Se movió lentamente dentro de su esposa, llevaba días esperando sacarse tanta miseria de adentro que quería hacerlo bien. Le mordía el cuello, le apretaba los pechos… sintió la sequedad del desierto en la garganta cuando las lenguas de ambos de abrazaron.

Miró a su hija, que observaba el ritual casi con la misma costumbre con que veía aparearse a los chanchos.

—Dame caña—. Ella lo miró inexpresiva. La caña se había terminado hacía casi un mes, y al igual que el suero, el almacén de Ferraz no había traido más.

—Buscá en el bolso— le dijo, sin dejar de clavarle su miembro en las entrañas a su esposa. Tomó un trago y golpeó el vaso contra la mesa.

—Mas—. Mientras la botella dejaba salir su líquido de fuego, la mujer se apretaba las tetas y llegaba al orgasmo. Sus gritos de placer o de agonía se abrieron paso en el pesado ambiente de la habitación cuando la caña le llegaba al estómago.

Puso una mano sobre las nalgas de su hija. Estaba vestida con un short que dejaba ver sus largas piernas, hermosas, e iba descalza sobre el suelo de tierra. Ya estaba en edad de merecer, había cumplido la mayoría de edad y había perdido la virginidad mucho antes de eso. Una remera sucia y muy suelta disimulaba unos senos duros y bien formados, que se movían libres sin conocer la existencia de los sujetadores. Le metió una mano en el culo, acariciando sus redondeces y tocando su intimidad. Le quitó el pantaloncito con un rápido movimiento y la hizo sentarse entre las piernas de su madre. Esta se incorporó y desde atrás le sacó la remera, para dejarla desnuda por completa.

Pronto el miembro de su padre entró en su cuerpo, mientras por detrás su madre la abrazaba, y pasaba sus manos hasta llegar a sus tetas, pellizcándole suavemente los pezones. Se sintió transportada, y comenzó a moverse al ritmo de esa verga que la estaba matando.. estiró los brazos y al tiempo que llegaba al orgasmo se abrazó a su padre. Una oleada de esperma le inundó las entrañas, con toda la furia que su progenitor había recogido en la selva.

Se abrazaron los tres. La luna había salido entre las últimas luces del día, los pájaros revoloteaban las pocas casas del rancherío. La soledad los apretaba nuevamente.

Incesto en Buenos Aires

Sábado, febrero 7th, 2015

Hola que tal sexycuentos, a continuacion pongo la historia, que es un historia de Familia.

mi nombre es Gabriel y soy de Buenos Aires, Argentina. estoy de novia maso menos hace 1 año con Fernanda. el chiste es que yo tengo 20 años y ella 23.

Su mama, Carolina, que tiene 56 años, se mantiene realmente muy bien, y esta muy buena. Fernanda tambien tiene una hermana, que se llama Paula, que tiene 3 años mas que Fernanda, osea que tiene 26 años. desde el momento que pise la casa, me “enamore” osea me flasheo mal Paula, primero porq es rubia de ojos celestes, muy linda, que camina como pato con el culo bien paradito y unos 100cm de busto entonces, tiene unas muy lindas tetas. Paula esta de novia con Javier hace 3 años y se nota q realmente se aman, pero yo desde el primer dia, le eche el ojo a paula. las primeras veces la trataba como una reina a paula, olvidandome casi por completo de fer, mirandole las tetas y el culo a paula hasta babearme.

recuerdo q para chamullarmela un poco mas ademas de ser mi reina, la abrazaba bien fuerte y me la apoyaba y hasta para navidad de le regale unas peliculas que tanto deseaba ver.

hasta seis meses despues, nunca me habia dado cuenta de que paula, la prima gisela, y la mama caroliona, me echaban el ojo encima tambien, ademas de mi novia q estaba re caliente con ellas 3.

entonces una noche nos empezamos a besar muy apasionadamente con fer y estabamos dispuestos a hacer el amor, cuando de repente entra paula y me dice

– ay Gaby que Pepe (hablandole a mi chorga) tan grande q tenes –
– ah si? te parece? y si te acercas mas para ver si no te equivocas? – asi fue como se acerco, lo agarro de la base del tronco y se lo metio en la boca le dio unos lenguetazos y me dejo porq estaba fer al lado.
– si, veo q es realemente enorme –

y asi desnuedo como estaba, paula saco 3 paquetes rosas, le da uno a fer, lo abren y yo tirado en la cama, se lo toman el polvito q tenia adentro rosa, y el tercero me lo puso paula en mi chota.

luego9 de una hora, yo nnunca supe para q era ese polvo rosita, aunque supuse q era para no quedar embarazadas viene mi novia y me dice

– estas listo? ahora si! –

se desnudo y se sento a la altura de mis rodillas y comenzo a jugar con mi pija.

se la metio en la boca, mientras me miraba y la mordia despacio, pero mi chota igual no queria pararse del todo. en eso entra paula que estaba esperando a q tenga sexo con mi novia para vernos y como vio me mi chota no se calentaba con mi novia, se sento a la altura de mi pecho en la cama dejando su gran culo a la altura de mi brazo izquierdo. se subio la pollera negra q tenia y se bajo la tanga rosa. le comence a mover los dedos dentro de su gran concha q estaba delisiosa. teniendo en cuenta q pense q esto nunca iba a pasar, le estaba haciendo una paja a mi cuñada seis meses despues de haber conocido jaja. volviendo a la paja, le meti la mano entera y termino acabando sobre mis dedos, cuando ella acabo empuujo a fer y sea balanzo sobre mi chota para empezar a chuparmela salvajemente. mientras ella me chupaba la pija, yo le subi las piernas hasta tener su concha en mi nariz. le chupe toda mojada vulva, le termine haciendo otra paja con la lengua magica mientras fer se tocaba y me chupaba el pito junto con paula.

– muy bien gaby, muy bine, muy rico, te dejo solo con fer ahora, pasala bien

…y asi se fue.

fer se sube arriba mio y me la empiezo a coger, primero despacio para no alla ningun prioblema y despues le di como a una puta mal, bien guarra. mientras tanto, la di vuelta y la puse en cuatro.

le meti la verga por la vagina y le meti dos dedos en el orto. le saco la pinga de la concha, me saco el forro para q no se rompa y me la cojo por el orto, le rompi el orto. mientras q cojiamos llega paula y me dice q ella tambien queria q Javier no le queria dar por q se sentia mal. entonces le saco la pija del culo a fer y se la pongo a paula en la vagina. ella estando arriba cabalgaba como uina llegua mal, experta y arrecha mal. q buena ruibia!!!!!!!. le saque la pija de adelante y se la meti por atras en la misma posision, mientras que yo con la cabeza apoyada en la almuada, viene fer y se sienta sobre mi cara. le empiezo a chupa re bien la concha hasta que le llego terrible orgasmo y a paula y a mi tambien todos a la vez. fue espectacular.

– gracias gabote. gracias fer por prestarmelo! –
– de nada pau- decimos nosotros.

nos vestimos y salimos de la habitacion y fuimos los 3 juntos a ver una pelicula al cine. lo que paso en el cine fue espectacular, pero despues se lo cuanto bien, porq ahroa esta llegando mi novia a casa.

Saludos

Gabote**

al que le haya intersado esta hbistoria o q tenga alguna similar, que se conecte conmigo a fermentados@hotmail.com

Saludos – Gracias sexycuentos -

Sexo / Capítulo 1

Sábado, febrero 7th, 2015

Todo comenzó un viernes, yo ya llevó más de cinco años con mi novia, por cierto me conocen como el Wuaco, pero me llamo Eduardo, soy un muchacho de 24 años, soy alto, de 1.86 metros, tengo espalda ancha, debido a que juego americano, asimismo me dedicó a entrenar Tae-Kwon-Do, conocí a mi novia en la carrera, estudiamos comunicaciones.

Es hermosa, mide 1.76, piernas bien torneadas, al ir subiendo ves un culo firme y bien formado, luego un vientre plano y unos pechos hermosos, su piel es morena clara, casi trigueña, tiene una cara hermosa y unos labios de campeonato, su pelo es liso, de color negro y medio largo, le llega al hombro. Bueno el noviazgo empezó como algo normal, primero nos conocimos en una fiesta que organizó un amigo mutuo. Ya nos habíamos visto varias veces y habíamos intercambiado una que otra palabra, pero no éramos amigos, ni nada por el estilo, de hecho ella es de las mujeres que cuando no las has tratado te parecen algo payasas, pero con muy buen cuerpo.

Yo bailaba con otras amigas y la bebida corría bastante, aunque no soy de mucho tomar, la fiesta empezó a decaer como a las tres de la mañana, quedábamos unos quince en total y ya me retiraba, ahí fue cuando Marifer se acercó y me dijo:

Oye Eduardo me podrías dar un aventón a mi casa.

Claro, sólo que tendremos que pasar a dejar a Gerardo y a Rubén

Ok.

Marifer vive como a diez minutos de mi casa en carro y ella ya tenía unas cuantas copas encima, así que nos subimos a la camioneta, es una Silverado de nueve plazas, dos al frente, un sillón para tres después y al fondo un sillón para cuatro, enfrente iba Gerardo que es mi mejor amigo, Rubén estaba muy ebrio y lo aventamos a atrás de la camioneta y Marifer se fue en medio, pero ya dormida. Así llegamos a la casa de Gerardo se bajo y se fue a su casa, no sin antes decirme que volteara, que llevaba un buen pedazo de carne atrás, yo al principio no le entendí, cuando volteé me di cuenta de a que se refería. Ya los muchachos habíamos hablado de lo bella que se veía, pero ahora estaba dormida y la falda se le había subido un poco. En la fiesta habíamos visto que llevaba un vestido azul de minifalda, de esas de vuelo, con unas zapatillas blancas, sin medias, ya que como dije, tiene muy buenas piernas. Mire un poco más arriba y note su tanguita, de color blanco, que apenas y se asomaba.
De pronto un movimiento de ella me regresó a la realidad y me dirigí a casa de Rubén, que estaba bastante lejos de mi casa, pero es un gran amigo y lo estimo mucho, por lo que fui a dejarlo. Cuando llegamos tuve que despertar a Marifer, ya que tenía que dejarme bajar a Rubén, ella se percató de que tenía ya muy arriba la falda y se la acomodo, mirándome para averiguar si me había dado cuenta, yo no hice ningún comentario, le sonreí solamente y la ayude a bajarse para que se pasara al asiento del copiloto. Luego desperté a Rubén y lo baje, su madre ya me esperaba, ya que en camino le había hablado por teléfono, así que la ayude a llevar a Rubén a su cuarto y lo deje ahí.

Luego me despedí y regresé a mi camioneta. Al subir, Marifer estaba nuevamente dormida, por lo que me dirigí a su casa, a los cinco minutos despertó, ya que paso una ambulancia a nuestro lado con la sirena encendida, nuevamente se acomodo el vestido y me pregunto que qué hora era, le dije que las cuatro y cuarto, me pidió mi teléfono y llamó a su mamá, le dijo que ya iba en camino y cosas por el estilo, pero que antes pasarían a dejar a otros muchachos. Yo me quede algo perplejo, debido a que ya los habíamos dejado y me sonreí para mis adentros pensando que estaba más borracha de lo que imaginaba y que ni siquiera sabía que estaba pasando, pero no fue así. Luego me dijo que podíamos ir más despacio, que no había prisa, así que me fui más tranquilo. Ya que ya no vivo con mis padres.

Comenzamos a platicar de muchas cosas, sobre todo de profesores – típico tema que uno toma cuando no sabe que hablar- luego ella cambió el tema a mis actividades deportivas, ella era parte de las porristas de la universidad y conocía muchos de mis logros. Luego cambiando nuevamente de tema me preguntó si tenía novia, cosa que respondí que no, ya que hace poco había terminado con otra chava. Luego me pregunto que quién me gustaba y yo le dije que ella, como para obligarla a cambiar de tema.

Yo había tomado el camino largo de regresó, así que teníamos todavía un rato, luego ella se acercó y me dio un beso en el cuello, eso me hizo ponerme nervioso, pero me gusto mucho. Luego comenzó a acariciarme el pecho, cosa que me incomodo un poco ya que iba manejando, y me empezó a decir que yo también le gustaba, que siempre me veía cuando jugaba americano y que le gustaba como demostraba mucha fuerza. Baje más la velocidad y ella comenzó a besarme más el cuello, al final me estacione cerca de su casa, pero no a la vista y comenzamos a besarnos.

Mi mano primero recorrió su espalda bajando hacia sus piernas, ella me acariciaba el pecho, y comenzó a sacarme la camisa, yo mientras ya desabrochaba su vestido. Ella me recomendó pasarnos a los asientos de atrás, ya que los de enfrente están separados y es incomodo ahí. Nos pasamos, no sin antes yo cerciorarme que estuviera todo cerrado y que no hubiese nadie cerca en la calle. Cuando me dirigí a la parte de atrás, ella ya se había quitado el vestido y sólo se cubría sus pechos, yo ya había adivinado que no traía sostén, ya que no se veía en el vestido el mismo. Comencé nuevamente a besarla y acariciar más afanosamente su cuerpo, ya subiendo a sus pechos que ella me ofrecía, muy hermosos y desafiando a la ley de gravedad, con mi mano derecha acariciaba uno, mientras que succionaba delicadamente y saboreaba con mi boca el otro pezón que me ofrecía, me detuve un momento a ver sus pechos, muy bien formados, dos círculos perfectos, coronados por unos pezones café obscuro, que empezaban a pararse.

Seguí con mi labor y comencé a bajar besando su vientre, plano y bien formado, sin duda debido a las clases de aeróbicos que tomaba con las porristas, y de pronto me encontré con aquella tanguita que apenas cubría su puchita, no se veía ni un solo pelo de fuera de esa mini prenda, era metódica para arreglar su cuerpo, poco a poco di algunos besos por encima de la prenda y se la fui bajando, dejándome ver un triángulo perfecto de bellos sobre la puchita, pero todo alrededor de los labios bien depilados, comencé a besar poco a poco su puchita, a saborear sus jugos, que ya emanaban desde hacía rato, paseaba mi lengua a mi gusto por toda esa raja y jugaba con su clítoris para excitarla aún más. Luego ella me detuvo y me hizo subir, bajo besándome el pecho, quitándome la camisa primero y luego desabrochó los jeans que traía puestos y los bajo, debajo de mis boxers, se veía mi pene erecto y duro, ella lo tocó por encima y jugo un rato antes de sacarlo de su prisión.

Comenzó poco a poco a masturbarme con la mano y luego comenzó a lamerlo, primero lentamente y luego metiéndolo por completo a su boca como si en ello se le fuera la vida, mamaba el pene de una manera maravillosa, no como otras mujeres que sólo lo babean a lo tonto, sino más bien de esas mamadas que succionan y cuando lo tienen dentro de la boca juegan con la lengua y el pene, lamió mis testículos y comenzó a subir y se sentó encima de mí con las piernas abiertas, pero sin dejar que se lo metiera, yo me estaba volviendo loco y la quería penetrar, pero ella se preocupaba de quedar embarazada. Así que nada tonto saque de la guantera un condón, ella misma me lo puso y luego se sentó de frente a mí, ya poniendo mi verga en la entrada de su cueva y fue bajando lentamente, la penetración fue muy fácil, debido a que ella estaba muy excitada y sus jugos la lubricaban de maravilla, luego ella me dijo:

La tienes bastante grande – cosa que me excitó y yo le contesté

Te mueves de maravilla.

Ella dejó de hablar y comenzó a menearse más, arqueando su cuerpo hacia atrás y haciendo movimientos circulares con su cintura, mientras tanto yo la sujetaba con una mano y con la otra le tocaba los senos, mientras que subía mi cadera para penetrarla más y llevar un movimiento con ritmo. Ella comenzó a moverse más rápido ahora con movimientos de adelante hacia atrás y gimiendo mucho, cosa que anunciaba su orgasmo. Luego se dejo ir hacia a mí y me comenzó a besar de nuevo, viéndome a los ojos y sonriendo.

Había imaginado muchas veces esto- me dijo

Yo también, aunque nunca tan bueno como ahora- conteste.

Ella continuaba el movimiento, luego se paro y se volvió a sentar en mi pene metiéndolo nuevamente en su vagina, pero esta vez me daba la espalda y comenzamos nuevamente la cabalgata, ahora yo tomaba sus senos desde atrás y besaba su nuca y su cuello, ella decía cosas ininteligibles, excepto más, más, cosa que yo hacía poniéndome casi de pie para penetrarla más a fondo, ella masajeaba mis huevos y ambos comenzamos a respirar más agitadamente, y comenzamos a terminar, yo sentí como si me exprimieran los testículos y luego quedamos tendidos, ella aún sentada en mí, pero mi pene ya se encontraba flácido y estaba agotado, pero comencé a besarla de nuevo y ella sonrío, pero cuando vio hacia la radio vio que eran las seis de la mañana. Por lo cual se espantó y comenzó a vestirse rápidamente, por lo cual yo me saqué el condón y le deje en el suelo y también me vestí, aunque un poco desilusionado.

Luego se arregló un poco y nuevamente comencé a conducir, ella no decía nada ya que terminaba de arreglarse, por lo que me sentí algo extraño. Luego llegue a su casa. En ese momento sonó mi celular, a lo cual contesté, era la mamá de Marifer, así que se la pase, ella dijo muy tranquila que ya estaban afuera, su mamá salió y nos recibió en la puerta.

Nos preguntó que por que tardamos tanto, Marifer calmada le dijo que la fiesta había terminado a las cuatro, que fue cuando llamo y le dijo que habíamos ido a dejar a Rubén y a Gerardo, cosa que era cierto, excepto por la hora, cuando le comentó a la mamá de donde veníamos supuestamente, ella se tranquilizo y me invito a pasar. Yo me iba a negar, pero Marifer insistió. Pase un rato, ya en su casa todos estaban despiertos. Tenía un hermano y una hermana más jóvenes que ella. Su papá es funcionario y su mamá trabaja como administradora en una empresa. Su mamá era una mujer de muy buen ver, en ese entonces ella tenía 34 años, había tenido a Marifer a los 16 años, era delgada, con las llantitas normales después de tener tres hijos, su piel era blanca, se le adivinaba unas piernas bellas, sin duda Marifer se las había heredado, su culo era espléndido, y tenía unos pechos grandes, su cara era muy bella, su papá era moreno, de ahí el color de piel de Marifer, su hermano era la copia idéntica del padre y luego estaba su hermana, una niña de 14 años, pero ya muy bella, de por sí la belleza de esa edad, cuando se está entre volverse mujer y aún ser niña, era idéntica a la madre, excepto por el pelo.

Me quedé un rato, Marifer dijo que teníamos que hacer un trabajo de la escuela, cosa que no era cierto, así que sólo se metió a bañar y yo me quede platicando con el padre. Era un tipo serio, aunque agradable, me preguntaba que desde cuando conocía a su hija y cosas por el estilo. Luego de un buen rato, ya eran las siete y media, llegó Marifer. Vestía un top con una camisa arriba y un short que dejaba ver parte de su culo, tenía el pelo amarrado y se veía espectacular. Yo aún no podía creer que hubiéramos cogido hace poco más de una hora. Luego su mamá nos pidió si podíamos llevar a Laura, que así se llamaba su hermana a la Biblioteca, que ella pasaría por ella cuando saliera del trabajo. Sin que yo interviniera Marifer dijo que si y luego nos fuimos. No habíamos comido nada, así que las invite a desayunar, ambas aceptaron y fuimos a un Vips cercano, ahí desayunamos y platicamos un rato, Marifer se sentó a mi lado y cada que podía me acariciaba la pierna, cuando la veía sonreía y comía algo, lamiendo el cubierto sensualmente. Su hermana se había dado cuenta de lo del cubierto, por lo que nos pregunto :

¿Son novios?

En eso estamos, ¿Por?- Contestó Marifer

Es que si no es tu novio o pretendes hacerlo tu novio, pues preséntamelo bien, que es un buen pedazo de carne.

Marifer se enojo un poco, pero dijo que tenían bueno gusto, yo en ese momento me acorde de lo que Gerardo me había dicho y sonreí un poco acordándome de todo lo que había pasado. Al terminar de desayunar pague la cuenta de todos y nos fuimos. Dejamos a Laura en la biblioteca y arranque el auto sin lugar fijo, luego pregunte

Bueno, y ahora

Oye Eduardo, comenzaste algo que no pudimos terminar por la hora, qué, ahora resulta que no me cumplirás- dijo ella

Yo sonreí y me dirigí hacia mi casa. Al llegar estacione la camioneta y abrí la puerta de la casa. Afortunadamente ese día no iba la señora de limpieza, ya que era una persona algo entrometida. La casa en sí es de mis padres, pero como no les gusta mucho el D.F., prefirieron irse a Provincia, a Veracruz y como soy hijo único, me dejaron la casa para que me quedará a estudiar en el D.F., mis padres son acomodados, por lo que el dinero no me falta y he podido dedicarme al estudio y a mi vida, pero como desde antes la señora limpiaba en la casa, mi madre arreglo que se quedará a limpiar, además no era mala persona, pero si algo chismosa.

En fin entró Marifer y comenzamos a besarnos, ella nuevamente sacó mi playera, yo mientras tanto ya le había quitado la camisa y le acariciaba por encima del top los pechos, poco a poco nos fuimos a la sala y ahí la tumbé en el sofá, yo ya me había desabrochado el pantalón y sacado los zapatos, ella se quitó los tenis y comenzó a desabrocharse el short, debajo no llevaba nada, por lo que nuevamente me dedique a besarla, lamerle la panocha, ahora veía más claramente su hermoso cuerpo, ya que había luz, ella tomaba mi cabeza y la aventaba hacia ella, moviendo las caderas hacia mi boca, sin duda la excitaba demasiado que se la comieran, yo mientras tanto metía mi lengua y uno de mis dedos en su cuevita, y con mi otra mano estrujaba su teta.

Poco a poco comencé a meter un dedo en su ano, también estaba rasurada de atrás, ella dio un pequeño brinco, pero no se negó, y comencé a meter y sacar mi dedo de su ano, mientras ella se movía cada vez más excitada y no dejaba de apretar mi cabeza contra ella y pedía más. Luego arqueó su cuerpo y tuvo su orgasmo con grandes gemidos. Luego volteo a verme y fue bajando hasta volver a chupar mi pene, ahora yo estaba sentado en el sofá y ella en el suelo, tendida desnuda, comenzó rápido y exprimiendo toda mi verga, no aguante mucho y termine en su boca, yo pensaba que le daría asco, pero se trago todo cuanto pudo y luego siguió chupándome el pene y masajeándome los testículos, en poco mi verga estuvo en pie de guerra de nuevo, ella me pregunto si tenía más condones, así que subimos desnudos a mi habitación.

Mi pene se había puesto blando un poco, por lo que ella comenzó a mamármelo de nuevo y estuvo listo, luego puso el condón y se acostó en la cama, abriendo sus piernas, yo me puse sobre ella y empuje mi pene dentro de su panocha comenzando el ritmo del mete y saca, ella gemía bastante fuerte y se agarraba de la cabecera para acompañar mi ritmo, luego puso sus piernas en mis hombros dando paso a una mejor penetración, yo acariciaba sus tetas y empujaba más duro, luego me salí y ella me volteó para ponerse encima mío, me cabalgo un buen rato, volviendo a hacer movimientos circulares y echándose para atrás, tuvo unos dos orgasmos más, luego se puso de a “perrito” o en cuatro puntos, dejándome ver su hermoso culo, yo la tomé de la cadera y la embestí metiéndole mi verga nuevamente, ella se alzaba de vez en cuando para besarme en la boca, y yo la tomaba de las tetas jalándola hacia mi, luego volvía a la misma posición de perrito. Yo me concentraba para no terminar, ya que la quería disfrutar al máximo.

Poco a poco comencé a tocar nuevamente su ano y ella se dejaba, por lo que saqué mi pene de su vagina y lo apunté hacia la entrada del ano, ella se inclino más y con sus manos se separó los cachetes de sus nalgas y comencé a meter la cabeza de mi pene, ella se quejaba un poco y me dijo.

Nunca lo he hecho por ahí, ten cuidado.

Yo saqué de uno de los cajones del buró del lado de mi cama un lubricante y se lo unté, poco a poco metí un dedo y luego dos, luego cuando dilaté bien su ano, volví a ponerme detrás de ella y empuje, esta vez cedió más fácil, aunque le dolió un poco, deje que se fuera acostumbrando y lo metía cada vez más aunque despacio para no lastimarla, al final los 20 cmts de mi verga estaban clavados en su culo, ella sola comenzó a moverse, lentamente, luego más y más, luego comencé yo mis movimientos, embistiéndola más y más duro, se quejaba un poco, pero luego sus gemidos eran de placer, ella dejó sus nalgas y se aferró nuevamente a la cabecera, gritando como una loca

CÓGEME, MÁS, MÁS AHHH, AHHH, AHHH

SI, VAS A VER LO QUE ES CULEAR- le dije yo

Ella se tapó la boca con la almohada para evitar sus gritos y así terminamos los dos, todavía me moví un poco más disfrutando esa desvirgada de culo, y luego me salí, vi un poco de sangre, por lo que le pregunte si le dolía, ella sólo me volteó a ver y sonrío, me jaló hacia ella y me beso tiernamente, luego me abrazó y así nos quedamos dormidos. Dormimos unas seis horas, cuando desperté, ella aún seguía dormida. Pedí comida china por teléfono, cosa que sabía que le gustaba y luego la admire un buen rato. La naturaleza había sido muy bondadosa con ella, tenía un cuerpo muy hermoso, su piel asemejaba mucho al bronceado, por lo cual siempre se veía muy hermosa, tenía un culo de lujo y unos pechos de competencia, sin mencionar su cara hermosa, como una muñeca de porcelana, un sueño hecho realidad, luego llegó la comida y fui a abrir, cuando regrese al cuarto ella ya estaba despierta.

Le dije que ya traía la comida y me sonrío, me extendió los brazos para abrasarme y me dio un delicioso beso en la boca. Luego prendimos la tele y comimos, ella seguía desnuda, yo ya traía un short, ya que había ido por la comida. Al terminar nos fuimos a bañar los dos juntos, la casa tiene un jacuzzi, así que nos metimos, comenzamos nuevamente a besarnos y luego ella se acomodó mi pene en la entrada de su puchita y se lo enterró, yo me quedé algo sorprendido, ya que no me había puesto condón, le dije a ella y dijo que no importaba, que tenía un DIU (Dispositivo Intrauterino que evita el embarazo), me dijo que no quería hacerlo de inmediato sin protección, pero que confiaba en que estaba sano, por lo que me deje de preocupar, continuamos haciendo el amor un buen rato, pero cuando iba a terminar me salí de ella, no me iba a arriesgar de todos modos, ella me miro con un poco de enojo, pero yo la besé y me correspondió.

Luego al salir me pregunto que por que me salí, le dije que para evitar riesgos, ella me comentó que tanto ella como su hermana se habían puesto el DIU, ya que tenían una vida sexual activa, bueno no sabía de su hermana, pero era mejor prevenir que lamentar. Luego se volvió a vestir y fuimos a la escuela, ya eran las seis de la tarde, ella tenía entrenamiento de porristas a las siete y yo había perdido una práctica. Cuando llegamos a la Universidad todos nos miraron extrañados, pero no dijeron nada. Yo tenía fama de ser muy explosivo y enojón, además de reservado en muchos aspectos. Gerardo y Rubén se molestaron ya que Gerardo es el Capitán del equipo, pero no dijeron nada, Rubén todavía tenía una resaca muy fuerte. El próximo sábado teníamos un partido, el primero de la temporada. El Couch bastante molesto me hizo dar quince vueltas al campo, en realidad fueron un martirio, ya que estaba bastante cansado debido a la actividad sexual, pero tuve que hacerlo.

Cuando termine Marifer ya estaba esperándome con sus amigas, Rubén y Gerardo junto con los otros estaban de lobos como siempre. Cuando llegue me metí a bañar, Rubén me fue a buscar y me preguntó que qué onda con Marifer, le dije que ya éramos novios y me felicitó, dijo que era una pareja que nadie criticaría y que nos habíamos tardado. Cuando salí me veía cansado, cosa rara en mí, pero fuimos aún así a un café cercano y platicamos todos un buen rato, a las nueve nos despedimos y fui a dejar a Marifer. Cuando llegamos a su casa su mamá me volvió a invitar a entrar, pero ya estaba muy cansando, por lo cuál Marifer se despidió de mí con un gran beso y me dijo que nos veríamos el lunes, ya que los domingos eran forzosamente familiares para ella e irían a ver a su abuela. Luego añadió en voz baja.

Además así aprovechas para recuperar fuerza.

Bueno, entonces, ¿Aceptas ser mi novia?- pregunté yo

Claro que sí tonto, sería una mensa si me negara, desperdiciar tan buen pedazo de carne como dijo Laura, ¡Jamás! – Contestó ella

Así me dio un beso nuevamente y se metió a su casa, cuando volteé a ver hacia arriba vi a su hermana Laura viéndonos y me sonrío. Yo no pensé nada más y me subí a la camioneta. De regresó pensé en todo lo que había pasado, era increíble, de una fiesta había terminado teniendo el sexo más delicioso que jamás había tenido y luego al día siguiente hasta con novia. Me dirigí a la gasolinera más cercana y llené el tanque. El señor que me atendió sonrío y me dijo.

Mucha actividad, no es así joven- luego sonrío nuevamente y le pague.

Yo no había entendido nada, deje mi cartera en medio de los asientos delanteros y me dirigí a mi casa. Cuando llegué quise agarrar la cartera, pero no la hallé, así que abrí la puerta trasera y la vi tirada, sin duda se había caído, cuando la tomé me quede inmóvil por unos segundos, a un lado estaba un condón. El primero que había usado cuando cogimos Marifer y yo al regresar de la fiesta. Ahora las cosas tenían sentido, el señor de la gasolinera me dijo que había tenido mucha actividad por que vió el condón, aún por los vidrios polarizados. Entonces pensé ¿No lo vio Laura?, sin duda si lo había visto…

Pero eso ya será parte de otra historia.

La madrastra de mi mujer

Lunes, diciembre 1st, 2014
Había ido a recoger a la madre de mi suegra para llevarla en coche a la casa de su otro hijo. Vivía en Madrid, pero algo lejos. Conviene aclarar que a la que llamo suegra no es tal, es la madrastra de mi mujer, segunda esposa de mi suegro. su adorable y preciosa viuda.  Yo, como siempre hacía, estaba sentado frente a ella. Como de costumbre, enseñaba generosamente los muslos. Yo, hora es ya de decirlo, estaba enamorado de mi suegra. Profundamente enamorado. Y élla de mí. Ninguno nos atrevíamos a dar el paso definitivo. Los síntomas eran claros, inequívocos. Pongo un poco en orden mis ideas y se lo cuentos a vds. Mi suegra tiene una melena larga y abundantísima, lo que me hacía  pensar en la vieja frase popular ” si así está el llano, calcula cómo estará la montaña”. Esto quería decir que a cabellera abundante solía corresponder una gran mata de pelo en el coño. Tiene buenas tetas, duras, orgullosamente erguidas, casi altaneras. Muy guapa de cara, de labios gruesos, besables, que es justo lo que estaba deseando hacer. Su culo, sus caderas y sus piernas me volvían loco de deseo: son grandes,  gruesas, que hacían soñar con unos muslos rotundos, bien formados y muy apretados en la entrepierna, aprisionando su coño, el coño que me traía loco y hacía que, a veces, me viese en la necesidad de aliviar mis ardores en solitario. Sí, estoy casado, pero a mi mujer no la gusta demasiado el sexo. Nada, para ser más precisos. Bien, hechas las presentaciones, ya va siendo hora de que les ponga al corriente de la clase de juegos o negociaciones, ocultas y claras a la vez, en que estábamos embarcados y cuyo puerto de atraque tenía que ser un polvazo de muerte entre los dos. ¡Qué ganas tenía de sentir mi polla metida en sus entrañas, en su adorable y seguramente peludo coño!. ¡qué a gusto me lo iba a comer!. La madrastra de mi mujer, a la que seguiré llamando suegra, es una mujer limpia como “los chorros   del oro”, por lo que sabía que su coño, libre de olores y sabores poco gratos, me iba a dar el mayor gusto del mundo al saborearlo y lamerlo. Para mí, en las relaciones sexuales, la limpieza es algo fundamental. Sé que hay hombres, también  mujeres, a los que los olores y sabores bravíos les gustan hasta el punto de encender su pasión, de ponerles cachondos. Yo conozco a mujeres que alguna vez han comentado que los hombres somos muy raros: que unos les exigen lavarse el coño y el culo a conciencia y otros les piden que no se cambien de bragas en dos días. Esta claro que hay gente para todo. Yo, insisto en ello, siempre he buscado mujeres aseadas, limpísimas, que son la mayoría. España es país de mujeres aseadísimas. Sigamos. Mi suegra, siempre que yo estaba delante, procuraba sentarse frente a mí y, como al descuido, enseñarme los muslos. Yo no dejaba de mirarselos incansablemente, procurando que notase mi deseo de verle los muslos el mayor tiempo posible y cuanto más,  mejor. Ella lo notaba y, cuando nadie lo advertía, separaba un poco las piernas para que pudiese ver sus bragas. No siempre era posible, pero cuando así sucedía y veía el color de sus bragas, me relamía los labios. Ella se daba cuenta y procuraba inclinarse a coger alguna cosa del suelo y separar aún más los muslos. Ese maravilloso espectáculo de las bragas de la madrastra de mi mujer me encendía la sangre, disparaba mi deseo y, perdido todo comedimiento, si ella miraba yo me cogía la polla con la mano por encima del pantalón.
Hace un momento, tal como les he contado, ha sucedido así: Se  ha inclinado a coger del suelo una cajita y, levantando la pierna contraria, me ha enseñado en plenitud sus bragas de color blanco. Muy transparentes, por lo que pude percibir la negrura vellosa que adorna su delicioso coño. Luego me miró intensamente. Yo, lanzado ” a tumba abierta”, la tiré un beso, aprovechando que la abuela estaba distraida con una revista. Mi suegra, lanzada también hacia lo que viniese, me sonrió. Yo me relamí los labios. Ella, bajando la mirada, volvió a sonreir. Yo, desbordado, ansioso de su coño, de su pasión, de sus besos, de su lengua, de todo lo suyo, que me tenía profundamente enamorado y lleno de un deseo desenfrenado, imparable, me cogí la polla con la ma- no y, mirándola intensamente, lancé un beso hacia su entrepierna Lo vió y tuvo un leve escalofrío, como si lo hubiese recibido físicamente. Me miró intensamente y sonrió. Yo volví a lanzarla otro beso y a relamerme los labios, en claro mensaje de qué  era realmente lo que soñaba lamer. Su respuesta me hizo dudar: se ruborizó, cerró las piernas y estiró la falda. En ese momento, la abuela dejó a un lado la revista y le dijo algo en voz baja a mi suegra. Ambas se encaminaron al cuarto de baño. La puerta, sin cerrar del todo, me permitió oir la discusión.

¡Eres muy mal pensada!

¡ Sí, sí!.

¡Claro que sí!. Lo que dices no es verdad!.

¡Ya,ya!, como si yo me chupase el dedo.

¡Bueno, mamá, vale ya de ser mal pensada!.

Vale, como quieras. Pero ya sabes que de esas cosas me doy cuenta enseguida.

¡Como quieras, mamá!.

Mi suegra cerró la puerta del baño y regresó al salón, sentándose frente a mí. Volví a mirarla fijamente los muslos.

¿Te has enfadado con la abuela?. ¿Por qué discutíais?.

Cosas nuestras.

¿Son un secreto, no las puedo saber?.

Porqué no. Aunque también se refieren a tí.

Entonces…..Tengo derecho,¿no?.

Me da un poco de vergüenza.

Hay confianza,¿no?. Anda, dímelo.

Bueno. Es siempre sobre lo mismo, es una especie de obsesión: que si las viudas somos, que si dejamos de ser, que si me siento de manera que te enseñe…….. ¡Bueno, me da apuro contartelo!.

Si se refiere a tí y a mí………Debes decírmelo, Carmen.

Está bien. Pero conste que es porque insistes en saberlo.

Adelante, cuéntame. Será bueno que los dos lo sepamos. Conocer las cosas siempre ayuda, ¿no?. A lo mejor es para bien. Cuéntame.

Verás…….. Mi madre dice que yo…….me siento siempre frente a tí y que……..no me importa enseñarte los muslos. Y que tu no me quitas ojo, que te gusta mucho vérmelos.

Así son estas cosas. Hasta ahora todo es normal.

¿Te parece normal?.

Tratándose de nosotros dos, sí, rotundamente, sí.

¿Te parece normal que diga que lo que yo deseo es que  me veas………..Me da mucha vergüenza, no sigo.

Por favor, Carmen, tengo derecho a saberlo, Será bueno que no me ocultes nada.

Conste que me da mucha vergüenza. Mi madre dice que lo que quiero que me veas son ……..las bragas. Y que a tí te gusta con locura.Que hasta…….te relames como si…….. me estuvieses besando………ahí.

¿Dónde?.

En el……co……..Entre los muslos. Y que yo, cuando lo haces, abró más……….Eso ya no lo digo.

¿Qué es lo que abres?. Dímelo, Carmen, por favor. Va a ser muy bueno para los dos.

Si tu crees eso………Dice que, cuando te relames, yo abro más las piernas y muevo los labios como si…….te tirase besos a la………….entrepierna. ¡Me da vergüenza decirte todo esto!.

Yo me levanté y, acercándome hacia ella, la dije.

Todo lo que dice la abuela es verdad, por mi parte es verdad.

¡No me digas eso, por Dios, que me pones muy nerviosa!.

Me arrodillé ante ella y, poniendo mis manos sobre sus muslos, dije muy emocionado:

Por tu parte también es verdad. Yo estoy muy enamorado de tí, te quiero con toda mi alma y sólo deseo tenerte entre mis brazos. Y a tí te ocurre lo mismo, no mientas.

Mis manos ascendieron por sus muslos, a la vez que unía  mi boca a la suya. El beso fue intenso. Nuestras lenguas se buscaron ardorosas, lamiéndose incansablemente. Su lengua recorría toda mi boca, mis dientes……Yo hacía lo mismo. Cuando mis manos llegaron a su coño, se estremeció y me abrazó con más fuerza. Gimió de placer cuando mis dedos urgaron en su caliente coño, que echaba  fuego. Sus manos, con trémula torpeza y con enorme ansiedad, me acariciaron la polla, me la apretaron con fuerza. Yo tiré de sus bragas. Al notar que se las quitaba, me dijo con voz ronca:

Nos va a pillar, Juancho, amor mío. ¡Ten cuidado!.

No puedo esperar, tengo que comerme este coño tan rico.

¡Qué dices!. ¿Qué me vas a hacer, mi vida?.

Esto, amor mío.

La quité las bragas y empecé a abrir sus muslos. Ella me ayudó abriendo las piernas de par en par. Mi boca buscó con ansia el calor de su coño. ¡Cuánto pelo, qué preciosidad, cómo me enamoraba!. Hundí mi lengua en su coño y lamí con locura esa brasa ardiente que deseaba desde hace años. Sus jugos, su leche,mojaron mi lengua  y sentí sus epilépticos estremecimientos. Cogió mi cabeza con sus manos y me apretó contra su ardiente coño. Yo, que tanto lo había deseado, separé los labios de sus delicioso coño, metí los míos dentro de su coño y procuré humdir mi lengua lo máximo posible. Sentía su abrasador calor, el ansía, el deseo con que recibía las caricias de mi lengua y el lento fluir de sus líquidos vaginales, su leche. Gemía bajito, por temor a ser oída por su madre, sabia en estas cuestiones, según afirmaba su propia hija. Sus gemidos me encendían la sangre, tenía una erección brutal y un enorme deseo de hundir la polla en sus entrañas, en ese maravilloso coño. ¡Cuánto gustazo me daba esta mujer!. Nunca había sentido tal excitación, tanto deseo de poder meter parte de mi cara en el interior de su coño para llegar hasta lo más hondo y lamer y lamer incansablemente. ¡Qué gustazo lamerla tanto y tan requetebien!. Me volvía loco de deseo sentir que mis caricias la enloquecían, que la hacía aflorar todos sus deseos de hembra encelada, hambrienta del amor de su hombre. Pero nada es eterno y me sacó la cabeza de entre sus adorables muslos.

Juancho, mi vida, ¡qué gustazo tan grande, nunca he  sentido tanto gustazo!. Eres el amor de mi vida, mi hombre, mi locura, pero ya va salir del baño. No puede saber nada. Y es muy lista, ya te lo he dicho. Vete al otro baño y lávate la boca con agua y jabón. ¡Ni se te ocurra usar elixir dental!. Notaría el olor y sospecharía. Es listísima, te lo aseguro. Yo abriré la ventana, por si acaso nota algo. ¡Anda. no tardes!.

Cuando regresé del baño cogió mi polla y, encima del pantalón, me la besó ansiosa. Al notar mi tremenda erección no pudo resistir el impulso de bajarme la  cremallera, sacarme la polla y metérsela en la boca. Se metió más de la mitad y chupó con fuerza. Yo creí que me moría. ¡Cuánto gusto sentía con esta mujer!. Una cosa tenía segura me iba a encoñar; tendría  que joderla en carne viva a diario, sin faltar un sólo día. Y no importaba estar casado, porque a mi mujer no le gustaba joder, era indiferente al sexo y lo aceptaba  cuando me ponía terco y porfión. Desde ahora, no iba a insistir en joder con ella, mi mujer, a mí  solo me gustaba Carmen, el coño de mi vida, la mujer a la que quería echar a diario mi leche. En su boca o en su coño, donde en cada momento deseásemos los dos.

La abuela llamó desde el baño. Carmen acudió para ver qué ocurría. Salió al cabo de un momento. Me  tomó de la mano y me hizo sentar en una silla.

Bájate el pantalón y el calzoncillo, cariño.

Pero, Carmen, ¿no decías que iba a salir?.

No, mi vida, todavía tardará. No ha podido vaciar el intestino y no se irá hasta hacerlo. Voy a sentirte muy dentro de mis entrañas, amor mío. Te quiero.

Mi queridísima suegra se subió la falda y, abierta de piernas, se sentó encima de mí. ¡Qué coño tan bonito!, ¡qué cantidad de pelo!, ¡cómo me gustaba esta mujer!. Mientras yo pensaba esto, Carmen, que me besaba con pasión desbordada, cogió mi polla y la colocó entre los labios mayores de su caliente coño. ¡Sentí que su coño abrasaba la punta de mi polla, que se irguió todavía más. Nuestras lenguas lamían y lamían nuestras bocas. Carmen se dejó caer sobre mi entrepierna y mi polla se deslizó de golpe en su coño, húmedo y abrasador.

Te quiero, Juancho, amor de mi vida. Nunca había sentido tanto. ¿Te doy gusto,mi vida?.

Te siento con locura. Yo no sabía lo que era esto,  mi vida. Te quiero. Estoy muy enamorado.

Y yo de tí, cariño mío, marido de mi vida. Y yo de tí.

No me llames marido que me corro, cielo.

¡Marido, marido, marido mío, marido de mi alma!. ¡Ay, Juancho, me corro, me corro, me vació, me vacío, mi amor!. ¡Ay, que gustazo!, ¡que gustazo, que locura de gusto!.¡Me corro, me corro!.

¡Calla, mi amor, que nos va a oir!.

Esta muy sorda. Y yo no puedo dejar de gritar bajito que me muero del gustazo que me das.

Sentí la abundante humedad de su coño, que me bajaba hasta la entrepierna. No pude resistirlo.

Me corro contigo, Carmen, me corro, no te resisto, esposa de mi vida, no te resisto, me corro contigo.

¡Si, marido de mi alma, marido mío, marido, marido, marido!. Conmigo, correte conmigo, que soy tu esposa, la única mujer a la que sientes así, esposo mío. ¡Córrete, correte!.¡Juntos, juntos, marido, juntos!.

Me corro, mujer de mi vida, coño mío, me corro en
tu coño. ¡Te voy a hacer un hijo, esposa mía!.

¡Si, si, marido, hazme un hijo, házmelo!. ¡Ay, ay, dame tu leche!.Un hijo tuyo, un hijo tuyo,marido.

Era imposible resistir ni un segundo más. Nos vaciamos los dos. Su leche me llegó hasta los huevos. La mía…..¡la mía la inundó!.¡Qué gustazo, qué locura!.

Te quiero, Carmen. Eres mi amor. ¡Qué gustazo!. No sabía que llegase a ser tan bárbaro.

Yo tampoco, amor mío, yo tampoco había sentido nunca……Tenemos que levantarnos, mi amor, que ya puede salir. Vamos al baño. Toma esta servilleta. No manches nada. Vete al otro baño, yo abro el balcón y voy contigo.

Cuando me dirigía al baño, se abrazó a mí y metió su lengua en mi boca. Fue un beso asombroso. Todo era maravilloso en esta mujer. ¡Cómo la quería!.

Nos dió tiempo a lavarnos y a darnos otro beso de lenguas enlazadas. Noté que volvía a prepararme para otro polvazo.Carmen, también lo notó.

No tardes en regresar, vida mía, que te voy a chupar todo.

Y yo a tí, preciosa mía. ¿De verdad quieres que te deje embarzada?.

Ya me gustaría, pero no es posible. Ya no tengo la regla. Pero el juego de ser papás es bonito,¿no?.

Precioso, cariño, mio.

La abuela tardó algo más. Cuando salió, fingiendo tener prisa, la estaba esperando en la puerta. Se besaron ambas y bajamos a la calle. Tardé una hora entre ir y regresar. Cuando mi adorada Carmen me abrió la puerta…….¡qué maravilla, que mujer tan bonita!……..estaba vestida para el amor, para la pasión. No llevaba bragas ni sostén, sólo lucía un precioso liguero rojo, medias también rojas y zapatos de tacón a juego. No perdimos un segundo. Me desnudé en un instante y caimos en la cama en postura de sesenta y nueve. Nuestras lenguas y manos hicieron a conciencia su trabajo. Luego……¡otro polvazo de leyenda!. Pusimos las sábanas perdidas de leche,  de la deliciosa leche que nos ofrecíamos con un amor infinito, tan infinito como el gustazo que nos dábamos. ¡Cómo nos queríamos!. Y así fue siempre. Carmen tiene ahora, setenta años, yo, estoy a punto de llegar a los cincuenta. ¿Y saben una cosa?. Siento por ella más amor y más pasión que nunca. Y ella por mí. Somos muy felices. Mi mujer nunca ha sospechado nada. Y está contentísima: de Pascuas a Ramos la echo un polvo y…….feliz y contenta. Y Carmen, mi auténtica esposa y yo, todavía más felices, dándonos más gusto que nadie, jodiéndonos en carne viva, sintiendo la humedad de las suaves y dulces paredes de su coño, que lamo a diario. Y élla, mi Carmen, gritando siempre que mi polla la abrasa el coño, que lo que más la gusta es chupármela durante horas. Muchas veces, muchísimas, nos corremos en nuestras bocas, saboreando y tragando los jugos más maravillosos del mundo: la leche de su hermoso y peludo coño y la de mi polla, que saborea con deleite. Nos queremos, nos jodemos en carne viva….¿qué más se puede pedir?.

JUANCHO.

Desvirgando a la hija de mi novia

Martes, abril 16th, 2013

Saludos amigos y amigas.

En este relato les voy a narrar el como empezo lo que luego se convirtió en mi relación con tres preciosas mujeres hasta llegar a convivir los cuatro como un solo matrimonio.

En realidad casado lo estoy solo con una de ellas, pero para nosotros cuatro las tres son mis esposas por igual. Y junto a las preciosas hijas que han tenido las tres de mí, hemos formado una preciosa y bien avenida familia.

Mi nombre es Luigi, aunque todos me llaman Igi. Nací y vivo en la Inmortal Ciudad de Zaragoza, donde transcurre esta historia.

Según las mujeres soy bastante atractivo, rubio, ojos azules, 174 de altura, 70 kilos, un buen físico, buen trabajador y de estupendo caracter y gran corazón. Ahora tengo 43 años, aunque yo me veo y me siento igual que a los 23. Jajajajaaa. ¡Que mas quisiera yo! Jajajajaaa.

Sepan que esta historia aconteció hace ahora ya más de 16 años y lo ocurrido fué el inicio de una relación maravillosa de vida en familia, de un matrimonio de a cuatro personas por igual.

Comienzo pues, y espero que les guste.

El caso es que aquel dia de hace 16 años andaba desganado de lo de siempre y mas bien ansioso por salir de lo de esa rutina banal, ansioso por encontrar alguna experiencia nueva.

Eran las 2’30 horas de la madrugada en un pub del Casco Viejo con algunos amigos y amigas. Me sentia cansado y aburrido, y para colmo tenia que aceptar los horribles y mal preparados cubatas que la sosa, pero espectacular camarera, preparaba y servia a la clientela sin siquiera mostrar una tenue sonrisa. Así que me despedí de los amigos para irme a casa.

Cuando ya en la calle recibo un mensaje de Maria… \Hola cariño, estoy sola en casa. Andaba chateando con el PC cuando no se que le ha ocurrido y ya no me funciona. ¿Puedes venir a ver que le ocurre?\

Contesto al sms… \Ok, cojo un taxi y voy a tu casa.\

Maria es mi mejor amiga-novia y maravillosa amante. Es colombiana, tiene 46 años (aquel entonces tenia unos expléndidos 30 años), pelo negro y largo, 163 de altura, delgada, de grandes, duros y redondeados pechos y un culo de infarto, vamos, todo un cuerpazo, ademas de ser muy bella.

Llego a su casa, llamo y me abre, subo y encuentro la puerta abierta… entro cerrandola y escucho, \pasa, pasa, estoy en el dormitorio, ven\. Y así lo hago, cuando al llegar veo con sorpresa que quien me espera no es Maria sino su hija, Ilda.

Ilda tenia 14 años cerca de cumplir los 15 y nos conociamos desde hacia tres años, como a su madre, jejeje, pero a solas los dos no habiamos estado nunca, curioso.

Hola Igi, me dice. Hola Ilda. ¿Y tu madre?.

Mama tuvo que salir, pero dijo que en dos horas esta de regreso, que la esperes.

¿Dos horas?

Si, eso me ha dicho, pero que mientras tanto te entretenga y no deje que te marches, que haga todo lo que me pidas.

¿Todo lo que te pida? Sonreí.

Si, jejejeje. Sonrio a su vez iluminando su hermoso e infantil rostro angelical.

Ilda tiene un cuerpo muy desarrollado para su edad, es mas alta que su mama, 168 (actualmente tiene 30 años y mide 170), muy bella, labios gruesos y carnosos, muy blanquita de piel, de pelo rubio, muy muy claro y ojos verdes turquesa. Es realmente preciosa. Tiene unos pechos enormes, 110 diria yo, que destacan sobre manera de su cuerpo delgado y bien moldeado, con una cintura estrecha y caderas y culito preciosos de proporciones perfectas pero con un algo como de que todavia estaba sin terminar de formar del todo del todo, un algo como, de niña aún.

No se como pero la situación se puso de lo mas caliente, noté que ya no la miraba como a una niña, ni como a la hija de mi amiga, estaba viendo el cuerpo semidesnudo de una niña-mujer que también se estaba calentando, empezando a hacerme preguntas cada vez mas atrevidas.

¿Te gusta el porno Igi? Me preguntó mientras sujetaba un portatil sin siquiera mirarme.

Claro niña. Le contesté mientras me sentaba junto a ella en la cama.

¿Que estas viendo?

Videos porno de gloryhole. Me fascinan.

Me sorprendio tanta naturalidad y deshinibición sexual. No me lo esperaba.

Ilda. ¿El sms lo enviaste tu? Le pregunte sin apartar la vista de sus enormes y preciosos pechos que sobresalian de una mini blusa blanca, practicamente transparente, que solo podia abotonarse hasta la mitad, en fin, que practicamente no escondia nada.

Si, jejejeje. Me pillaste. Pero mama lo sabe, ella me lo pidio, y lo que dijo de que la esperes es cierto, asi que por favor, no te vayas y dime que quieres que hagamos. Lo que tú quieras ¿vale?.

Ilda. ¿Has estado con un hombre alguna vez?

Si, claro. Me contesto medio ofendida.

Me refiero a si has tenido sexo. A si eres virgen.

Claro que e tenido sexo, de todo tipo, de todo menos… Bueno, anal no y por ahora tampoco he querido ser penetrada por el coñito, no se porque, pero he querido esperar. Así que

sí, tengo el chochito interno intacto y el culito también… Si, podemos decir que sigo siendo virgen, jajajajaja”.

Cuando de repente ceso de las risas y mirandome con desesperación me preguntó:

Igi. ¿Nunca has estado con una chica de mi edad?

¿Que quieres decir con eso de si he estado con alguien de tu edad?

Yo lo sabia, pero queria que ella me lo dijera. Y poniendose colorada me dijo.

Que si has tenido sexo, tu ya me entiendes.

Pues la verdad es que no. ¿Porque me lo preguntas?

Bajando entonces los ojos balbuceo.

Porque a mi me gustaria hacerlo contigo.

¿Estas segura de que quieres eso?

Si, hace mucho que sueño contigo, pero como eres amigo de mi mama seguro que no te intereso. Y empezó a llorar.

Ven pequeña, no seas tonta, eres muy hermosa, ¿como no te iba a desear?

En esos momentos la deseaba con toda mi alma, nada me importaba.

La senté en mis piernas, mientras su cabeza se apoyaba en mi hombro todavía sollozando. La tomé de la barbilla y la besé en la boca, pero no era un beso, era como si la quisiera comer, esos tiernos labios y esa lengüita, estaba todo en mi boca.

Sentí como una explosión en mi pene y comencé a sacarle la blusa. Como no usaba sujetador, esas enormes tetas quedaron en el aire, por lo que comencé a exprimirlas con mi boca mientras ella gemía de placer sin decir palabra.

La puse de pie frente a mí y le quité la faldita y el minusculo tanga que portaba y su coñito quedo a la altura de mi boca.

Que placer fue chupar ese néctar mientras ella me apretaba la cabeza contra sus piernas y me pedía más y más hasta explotar de placer.

Luego de su orgasmo la hice arrodillar y le pedí que me sacara el pene. Con alguna dificultad por los nervios, pudo bajarme el cierre y éste salió con fuerza y se asustó un poco.

Igi. ¡Que grande es!

Claro, ella nunca había visto una polla de adulto… Quiero aclarar que mi verga es mas bien normalita, de unos 17 cm.

Bueno, es toda tuya bebita, ¿quieres chupármela un poquito?

La idea pareció gustarle mucho, y sonriendo comenzó a lamerla, primero muy despacito y luego ya lo introdujo todo en su boca, yo no quería llegar tan pronto, por lo que le dije.

Basta nenita, tenemos que hacer otras cositas antes de que yo explote.

Sacando el pene de su boca y mirándome me dijo.

¿Qué me vas a hacer Igi? Me lo vas meter en el coñito? ¿No me dolerá?

Vamos a probar, no creo que te duela, ven pequeña, sientate a caballito con las piernas bien abiertas, y juntos lo vamos a meter muy despacito.

Arrímandola a mi verga con mis manos en sus nalguitas, muy pronto se perdió la cabeza en la vagina. Sólo la cabeza bastó para que se estremeciera toda y siguiera empujando con los labios apretados, por lo que le dije que se quedara quieta un ratito.

Comencé a besarla en la boca, mi lengua y su lengua hicieron que se relajara un poco, así que con un empujón se la pude meter toda.

¡Ahhhhhhhhh, que lindoooooooo, Igi te amoooooo, te amooooooo!. Acababa de desvirgar su coñito. Acababa de hacerla mujer del todo.

Ahora sacámela, quiero verla antes de que vuelvas a metérmela.

Así lo hice, pero cuando se la saqué había un poco de sangre, pero le que le dije que no era nada, que eso era por la rotura del himen.

Que bueno, quiero sentirla adentro otra vez.” Dijo ella.

Me tomó la verga con su mano y la dejé que hiciera todo sola.

Que sensación, aprendió rápido, en un ratito se movía de manera que mi verga entraba y salía sólo con el movimientode su pelvis, yo no hacía nada, sólo disfrutaba de ese coñito virgen tratando de no acabar.

Y así estuvimos un rato hasta que tuvo su primer orgasmo vaginal por penetración, que fue genial, mientras yo no paraba de penetrarla duro sintiendome llegar.

¡Ooooohhh mi peciosa nenita, voy a correrme ya, dame tu boquita mi amor.

¡Noooooo!!! No me la saques. Quiero que llegues dentro de mí hasta el final, quiero sentir todo tu ser derramandose en mí, quiero tu semen, soy tu esposa, tu bebita, tu zorra, soy tuya, llename, llename. Llena mi coño con tu semen y hazme un bebe, un bebe precioso como tú, mi amor. Quiero ser la mamá de tus hijos.

Enervado hasta el limite la penetré con mas fuerza si cabe, incluso con violencia mientras apretaba su tierno cuello con mi mano hasta el límite de axfisiarla.

Entonces se zafó y tomando aire grito como si la estubiesen arrancando las entrañas mientras se corria ferozmente entre espasmos y combulsiones temblando como una posesa y llevando su boca contra la mia en un beso lleno de lujuria y placer.

¡Ahhhhhhh! ¡Ahhhhhhh! Ohhh papá que bueno, que gusto, sigue, sigue así, dame, dame bien dentro, dame tu semen, dame tu semen, damelo yaaaaaa!!! amor, dameloooo!!! Gritaba entre jadeos mientras se volvia a correr por cuarta o quinta vez.

¡Ooooooohhhhh mi amor. Siiiii… ahora soy tuya, tuya para siempre, tu esclava mi amor, tu zorra, tu puta, tu amante… porque ahora ya no soy una niña tonta de 14, ahora soy una mujer de 20, 25, 30, o los años que tu quieras, ahora soy una mujer completa, la mujer que te amará y cuidará de tí por el resto de sus dias. Te quiero Luigi, te quiero desde siempre, y ahora por fin he conseguido el sueño de mi vida, ser penetrada por primera vez por tí, para eso guarde mi virginidad, para que tú la tomases y ahora lo has hecho por fín y me has convertido en mujer, la mujer mas feliz del mundo.

Porque ahora ya no soy virgen ¿Verdad? Ahora soy tu esposa ¿Si?

No quise contestar, solo la mire a los ojos suplicantes, y al hacerlo la amé con toda mi alma, lo cual debio sentir porque asintio sonriendo con cara de boba enamorada.

Mientras, y sintiendola temblar como una hoja llegue al éxtasis, al extremo de la excitación mas brutal. Así que sin más me corrí en su interior sin poder, ni querer evitarlo.

Llenandola de tal cantidad de semen que cuando a los pocos minutos, tras fundirnos el uno en el otro abrazados, sin mediar palabra, llegamos a formar un solo ser; se la saqué y comenzó a escurrirle el semen como un manantial por entre los muslos.

¡Nooooo!!! Que no se escape ni una gotita de dentro de mí. Dijo cerrando fuerte las piernas y elevandolas a la vez.

Nuestro bebe ya esta en camino. Y será tan bello como tu mi amor, mi hombre, mi amado.

Si, Ilda tenia 14 años. Y sí, quedo esperando un bebe de mi, ese era su mayor deseo. Y se lo concedí.

Pero la historia no terminó ahí, no, en realidad solo habia hecho que empezar…

(Continuará).

Autor: Luigi M.G.L.