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relatos de incesto entre madre e hijo

Le di por el culo a mi Madre

Somos una familia como cualquier otra, mi familia está conformada por mis padres, mis 2 hermanos y mi hermanita…
Soy de Perú – Lima, Comenzare diciendo que los nombres que usare no son los reales debido a que no quiero que se revelen nuestras verdaderas y mi madre tampoco. Describiré a mi madre, mi madre tiene 45 años, Cabello teñido de marrón, ojos color caramelo y una unos labios carnosos. Tiene unas tetas grandes, un cintura un poco robusta y la parte que más atrae a todos los que las miran y era la razón por cual me la jalaba, es un formado y gran culo… Vivo en una casa alquilada con mi familia, mis padres duermen juntos con mi hermanita y mis 2 hermanos en sus respectivos cuartos igual que yo… Todo sucedió cuando un día en la mañana todos salieron, mi hermanos a estudiar por la mañana y mi padre a trabajar y como de costumbre me quedaba con mi hermanita a la espera de mi madre con las compras para cocinar, mi madre se llamaba Blanca por cierto llevaba puesto un polo medio a justado que le marcaban las tetas de una forma increíble y tenía una jean ajustadísimo y se le podía apreciar como ese culo jugoso pedía a gritos ser penetrado… Les diré que un día vi a mi padre con una chica en su trabajo estaban muy melosos era su secretaria y supuse que era su amante, lo cual me daba a entender que no se coge a mi madre ya que solo llega a dormir… Entonces mi madre llego y me dijo hijo ayúdame con las bolsas las cargue y la lleve a la cocina sin dejar de quitar la vista a ese culo delicioso que se manejaba, entonces ella voltio para decirme que deje las bolsas ahí y quite mi mirada rápidamente, no sé si se dio cuenta pero pude darme cuenta que le gustaba que le miren el culo… ya que unos segundos después se agacho para recoger un tenedor, que según ella pensó que no había visto que había algo tirado, pero estoy seguro que no había nada, mas no le tome importancia, luego me dijo Carlos lleva a tu hermanita a su cama, se quedó dormida la pobre, la cargue por cierto tiene 5 años y la lleve a su cama. Luego baje, no les conté que yo con mi madre nos teníamos cierto grado de confianza, así como para hablar cosas de sexo, amigas etc. En eso la vi cocinando y ese culo delicioso no me dejaba de atraer con un imán, como de costumbre fui hacia ella y la abrace por atrás en esos momentos mi verga ya estaba empalmada me mide como 17 centímetros pero lo que le gusta más a las mujeres de mi verga, es que es un gruesa como 6cm de grosor y las prominentes venas que tiene, y ya estaba babeante antes de acercarme debido a que suelo tener mucho semen y lo digo por una experiencia con mis 2 novias, que eso ya es otra historia .. Continuamos…
Yo llevaba puesto un Buzo entallado que siempre uso en la casa y un polo verde, en eso al abrazar a mi madre restriego mi verga en ese culo que digo culazo y le doy un beso en la mejilla a mi madre y le dijo te amo, mi madre lo tomo con normalidad debido a que ella lo tomaba como un cariño, pero lo de apretarle mi verga lo había hecho por primera vez (nose porque le hice pero fue lo que inicio la relación incestuosa) luego me retiro y le digo que ya acosté a mi hermanita … mi madre con la voz entrecortada me dijo gracias hijito, entonces pensé le habrá gustado que me esta agradeciendo por rozarle el pedazo o por llevar a mi hermanita.. Sin más me tire al sofá y me puse a ver tele … Paso 1 hora después del incidente, ahora mi madre me dijo cielo voy a bañarme fíjate que tu hermanita no se valla a caer de la cama.. Sin más me olvide unos detalles. Yo vivo en un departamento alquilado con mi familia, mi cocina lejos de los cuartos y el baño está en medio de los cuartos al fondo, mi sala a unos 10 pasos de la cocina, sin más me apresuro a ver si mi hermana se había movido mucho, debido a que se puede caer de la cama y entonces mi madre ya estaba en la ducha con la puerta cerrada. Entonces pensé algo para poder verla Subí el volumen de la tele para que mi madre pensaba que estaba en la sala viéndola, entonces por la cocina casi muy arriba esta un orificio pequeño, bueno yo mido 1,79 no soy muy alto pero me ayudaba a poder ver a mi madre y ese culo que me traía loco… en eso veo como con el brazo que rocía agua comienza a frotarse el clítoris y con el otro se tocaba las tetas, Dios! Que espectáculo! Pude ver como se retorcía de placer y gemía, ya que pensaba que estaba viendo tele y no la podía escuchar ..
En eso algo me dejo estupefacto la oi gritar mi nombre, hay Carlos te tenia tantas ganas, hazme tuya si, mmm ah sí ah mmm en eso se vino y termino de ducharse, entonces corro al sofá y me tiro luego de 2 minutos mi madre sale en toallas, la toalla solo le cubría la parte de su sexo y apenas las nalgas me dice, hijo baja el volumen que toda la cuadra puede escuchar, le dije, está bien y precedí a bajar volumen, en eso mi madre se voltea y se va a su cuarto y yo corrí rápido, y le vi la parte de atrás Oh dios! Que rico culo.. Ya me imaginaba remojándole la verga en ese culo…
En eso mi madre se pone una lycra y polo suelto y me dice hijo ayúdame a limpiar los cuartos y en eso, sin pensarlo le dije lo que digas madre, en eso al llegar al cuarto de mi segundo hermano mayor que yo, veo unas revistas bajo su cama de chicas, y con algo pensado le dije mira ma, Alex tiene unas revistas porno, y ella algo normal y no muy sorprendida pero excitada me dice, pero mira que jovencitas aparecen las chicas ni tetas, y flaquitas. Y yo le dije si ma tiene malos gustos, En eso mi madre se fue a traer un trapo y yo guarde la revista en mi bolsillo, entonces mi madre regreso y se empino a cuatro patas haciendo que buscaba si había algo más bajo la cama, entonces en ese momento, Supe lo que mi madre quería, sin mas me dijo, hijo ayúdame con las sabanas sácalas que están sucias.. y ella agachada en cuatro patas con su culo empinado, Oh dios es un imagen que siempre quedara grabada en mi mente y en mis sueños hacia el infierno ..
Mi pene en su naturaleza se puso como un mástil, erecto y súper duro venoso y estaba medio pegajoso a sus 17cm y con una cabeza anormal, se podía apreciar estirando mi buso entonces me hice como al recoger las sabanas y me incline hacia el culo de mi madre apropósito y ella lo movía de forma descarada, yo movía mi pubis y le dice no se mueve la sabana y en esos 2 minutos estuve forcejeando mientras se la arrimaba a mi madre, y ella me decía que habían mucha ropa tirada bajo la cama, en eso me dice hijo jálame que no puedo salir, era mentira, pero le seguir el juego en eso frotaba mi pene contra esa lycra fina, que rico, en eso me ya caliente por lo sucedido saque mi verga de mi buso y se la restregué en el culo, se podía sentir el culo de mi madre con esa lycra, y mi madre botaba más el culo y lo movía de forma descarada y mi madre decía que rico palo tienes hijo.. al escuchar eso me le baje la lycra y pude ver un hilo muy fino, lo removí bruscamente y le metí una estocada por el culo, y ella hizo un gemido muy fuerte, de dolor y excitación en eso se la metía y sacaba como un salvaje, fueron los 8 minutos mas ricos de mi vida, se lo metia en el culo y sacaba de una forma espeluznante y ella solo llegaba a decir, Siii carlos ahhh ahh, dale hijo dale ahh me matas papi! En eso le dije esto es lo que querías no? Que te meta la verga por el culo como un animal, todo este tiempo me provocaste para que te hiciera lo que te hago..
Y ella solo decía si hijo, siempre estuve dispuesta a que tu me la metieras por el culo, es mas si no te hubieras ido en la cocina, cuando me rozaste ese tronco, yo te hubiera caído ahí mismo, y eso me éxito, era algo de otro mudo toma una fuerza que crea no tener y comencé a bombear ese culo, sonaba los testículos en su culo plag plag plag, sonaba mis huevos en su culo por todo el departamento plag plag, mi madre sin reparos comenzó a gemir y decir fuerte, ah ah por Dios de haber sabido que cogías así, hace tiempo me hubiera dejado Ah mm mmm que rico dale papi ah, este culo es tuyo, y solo tuyo ah ah.. me vengo .. Me vengo y en eso acelere y mi madre tuvo un orgasmo tremendo se convulsiono y sus piernas tambalearon y le dije ahhh, me vengo maa, ahh y le descargue como medio litro de leche,.. me quede así con mi madre por 10 minutos y luego me agarre el pedazo lo limpie con un paño y me lo guarde, mi madre aun no se podía levantar después de brutal embestida, la ayude y se puso de pie y me dio un beso en la boca y me dijo gracias hijo, yo le dije de nada ma y la bese de nuevo y le agarre ambas nalgas con mis manos y la cargue para seguirla besando, luego mi hermanita se levanto porque comenzó a llorar, le dije ya vengo ma, le tire un nalgada y me dijo, hay bruto, iré a jugar partido con mis amigos.. luego al día siguiente es otra historia ..

Mi madre

Hola mi nombre es Sergio tengo 29 y mi madre se llama ana tiene 53 no muy bonita pero nalgona y pechos chicos con unos pezones grandes  ella es maestra retirada y de buenos principios ya tengo tiempo k me la kiero cojee ya k desde k yo tenia 5 años se separó de mi padre y no abuelito tener pareja bueno eso es lo k se ella es bien estricta me regaña si a mi edad digo groserías bueno pues cuando estaba chico en México sin meter la mire bañar, fue mi primera vez en mirarla sentí un primigenio todo mi cuero y también como miedo o respeto por ser mi madre pero encierra forma me calenté y desde ay aprovechaba siempre para mirarla y buscar sus calzones así estuve  tiempo

me fui para Chicago y ahora k mi madre se jubiló vino a vivir conmigo y pues ya no pensaba en nada delo k vía pasado pero un día sin kerer mi madre se estaba bando y yo ocupaba algo abrí una puerta de un closet pero mi sorpresa k podía ver para el baño y ella se estaba saliendo de bañar y la vuelvo a ver desnuda como antes pero antes era de niño hoy ya más grande 29  esa panocha bien peluda k tiene igual a antes uf me masturbe ay ella no miro pasaron los dias y planee varias salidas a tomar a bares pero eran solo pocos un día me enviaron mis tías ir así le comenté y aceptó pues fuimos pero nunca le asegure a mi tíos k iba k maneje 6 horas de camino y al llegar ala casa de mustios para sorpresa no estaban solo mi prima y k buena esta tengo entendido k baila de strreper pues k se lo merece le dije k veníamos a visitarlas nos dijo no ay nadie se fuero regresan pasado mañana como no dijeron k venían se fueron mi prima me dijo yo ya me voy kieren seguirme le dije k estaba cansado de manejar me dijo jefe se en la casa esta bien le dije mi mama se tiene k bañar y cambiar pero lo malo k no trajo ropa préstale dijo si crees k kiera mi trompa no le dije pues a ver se fue y nos damos y como no aviamos comido le dije me voy a bañar y usted y nos vamos a comer dijo esta bien me cambie y entro mi madre a bañarse fui al cuarto de mi prima para buscarle ropa de tan solo buscar me excite de la ropa k tenia deje una tanguita negra y unas mallas y unos tacones altos salió mi madre  y fue a buscar ropa duro mucho i fui al cuarto al entrar encontré a mi madre con las mallas negras puestas pero sin calzones se le miraban los pelos le dije y los calzones y dijo esto tú crees mejor así se me paro el pito y no dije nada le dije vamos a comer pare a poner gas y le pregunte a un señor donde habia una barra y me dijo mi madre dijo. K le preguntaste le dije sin restauran dijo k bien Por que me muero de hambre fuimos al lugar ya eran como las 9 habia varía gente y en la entrada dos de seguridad preguntaron por las identificaciones y entramos al entrar le dicen a mi madre k tenia k dejar la chamarra se k do mirando y dijo yo no sabía k para entrar a un restaurante tenias k quitártela se quedó pensativa ya k como andaba vestida le dije se kiere ir dijo ya estamos aki entramos habia poca gente se acerca un mesero y mi madre le dice puedo mirar el menú le contesta el mesero cual menú aki no es restaurante aki es salón de baile dijo no pues ni modo pero mi madre le dijo pero podemos ir a otra mesa y le dice el mesero Pork sí aki está cercas de la pista y mi madre le dice usted cre k voy estar así como ando aki no verdad y el mesero la mira de arriba para abajo y le dice pues para mi esta bien mi madre dijo igualado nos cambiaron empezamos a tomar varios tragos fuertes por una hora y miraba a mi madreta como borracha ya más borracha empezó la música dice bailamos le digo no k no kiere k la miren así dijo pues ya ni modo todos se le quedaban viendo en mallas nalgona sin calzones y en tacones y una blusa trasparente si brassier acabamos de baile en eso llegaron dos señores y un muchacho a la mesa de alado yo pienso k uno tendría unos 58 y otro como 45 y el chico como 22 así estuvimos nos miras y mi madre me dice vamos al baño le dije si no al pasar no más se le nadaban viendo regresamos y uno de ellos se arrima y dice hola me llamo juan ustedes no son de aki verdad le dije no vinimos de visita yo me llamo Sergio le iba hacer k mi madre se llamaba cuando contesta me llamo Ana mucho gusto y dice mire les voy a presentar a mi compadre Pedro y mi ahijado Carlos les podemos invitar algo le dije estamos bien y contesta mi madre pues si gustan esta bien por nosotros verdad sergio dije si ya ke ordenaron dos botellas y empezamos a tomar todos ya en plática y mi madre bien acoplada empieza la música y mi madre se empieza a mover y le dice a usted le gusta el baile verdad señora dijo me encanta pero sergio no kiere bailar dijo pues si gusta yo la invito dijo esta bien bailaron varias sueltas y k regresaron y dice mi madre si k son buenos para bailar e tel otro contesta no aki somos bueno para todo mi madre se rio pues ya está borracha y dice y k empiezan canciones abrasadas y dice mi madre y no me digan k asta están bail y k se kedan mirando ido en son las meras buenas y dice mi madre de verdad no y dice el otro señor kier k las bailemos ok dijo pues vamos empezaron a bailar cada ves más cercas de ella y vuelta y vueltas y más borracha se ponía a y el señor cada más pegado a ella y le tocaba las nalgas mi madre sintió y dijo ya paremos ya regresaron y más tragos de repente no se como estuvo k mi madre dice en la mesa no ya no bailo conteste señor y dicen Pork no pues Pork con su pene casi me revienta las mallas todos se rieron y yo me enoje y dicen como asy si k piensa k no lo sentí eh más k no traigo calzones dijeron no no es cierto si traes y yo pienso k mi madre se olvido k yo estaba ay y dice de verdad k no y dicen no si traes mi madre dice k apuestan a ke no y uno dice ni k la tuviera tan grande mi madre contesta pues la verdad si se sentía pero kien sabe empezó la música y otraves pegadas y le dice aigjado no se así sale la a bailar dice vamos y van y otra vez bien pegados regresaron y mi madre dice otra vez otro igual con el pene erecto y k paso no pues lo mismo tanto se excitan los hombres bailar con una mujer dicen no pues ay k ver k mujer e en el lugar k estábamos nadie habia más k nosotros voy al baño dijo mi mama y todos se le mesaron mirando y me dicen k buena esta tu amiga e regreso mi madre i empezaron a platicar no k esta cabron para complacer a una mujer tienes k tener un pitote yo escuchaba y ya me keria ir dice mi madre k vulgares nada de eso está verdad en eso el muchacho se saco la verga enfrente de todos y dijo así o más no mames tenía un pitote mi madre lo miro no dejaba de verlo y dice ay no de verdad ay niño k es eso y el muchacho le dice k kiere tocarlo mi madre dice k estas loco k piensas k soy y le dice el muchacho pero dígame esta grande y yo dije mi madre le va contestar mal y no le dijo si esta grande tokelo dice mi madre no pero se mueva k se había calentado con el pito del muchacho pues ya tenía tiempo k no la cojian y dice no como crees en eso ya iba a cerrar y los señores se fueron solo mi madre y el muchacho y yo kedamos mi madre le dice estás bien chico para tener eso está muy grande e y mira la cabeza. K tienes le dice y k la kiere tocar o no tóquela es de verdad mi madre me voltio a mirar y no dijo nada solo le dijo a ver pokito y le tocó la puntita le gusta señora y mi madre dijo pues si es muy grandota agarrela bien y mire a mi madre k se mordía los labios tocándola por encima y de repente más y más asta k le pelo o cabeza ya el muchacho no le decía nada k la tocara sola la estaba masturbando y le dice el muchacho vio k le costaba y le dice el muchacho si kiere la pue de chupar mi madre se le kedo viendo y dijo no como crees k voy a ser eso si ya orita k te estoy masturbando es mucho para my le dijo el muchacho esta vez va a ser la ultima vez k tiene un pito así la va chupar si ono yo pensé k mi madre iba a decir ya asta aki no cuál  fue mi sorpresa k se la chupo y decía k pito tienes tan más grande no me cabe en la boca y en tu panocha si te entraría dice no ay sino tengo años k no estoy con nadie y menos con este monstruo e el muchacho le dijo mientras mi madre. Le chupaba el pito le kito la blusa y a perecieron sus chiches con esos pesonsotes k devorada selos chupo y mi madre gemía más y más y el muchacho le dice te puedo tocar tu panocha peluda mi madre con el pito en su boca se le kedo viendo y dijo como sabes k mi vagina esta peluda e pues se mira le dijo e porfa déjame verla mi madre chupando su verga se bajó la malla asta k se la kito y kedo toda encuerada solo en tacones y yo Yano podía mas tenía el pito reventar k me llamo saqué y me la empecé a mover mi madre me miro no dijo nada yo la tenía más grande k el muchacho tenía una cabezota y mi madre chupándole el pito y mirándome le dice el muchacho de verdad no le gustaría tener mi pito en su panocha mi madre dice no él muchacho le dijo mira a sergio el tiene el pito más grande k llo Pork no se lo mamas. El mi madre se me kedo mirando pero yo pienso k de lo caliente k la avían puesto no dijo. Nada solo me chupo el pito y serró los ojos yo pienso k le daba Pena pero de lo coracha k estaba  y lo caliente no me reconocía cuyo serré mis ojos cuando me la estaba chupando de repente oi pujidos abrí los ojos y el muchacho se la estaba cojiendo ella decía no no no no aaaayayayy me dijo el muchacho el cambiemos le dije ok acomode ágatas amo madre y i se la empieza a meter ufff gritaba pero feo mi madre se la estaba chupando al muchacho me dijo métesela por el culo y mi madre dijo no no por ay no le dice el muchacho si porfa el por el culo y yo también por la panocha mi madre le dijo no nadie me ha cojido por ay quee dice ok sergio va a ser el primero k te a cojer me acosté arriba de mi se la metí por el culo no más gritaba bramaba y el muchacho se sela mete por la panochanos estábamos cojiendo a mi madre entre los dos ufff k rico yo termino adentro de su culo y el muchacho cada ves la comía más recio solo se miraban sus tacones al aire y el se bino en su cara terminamos y camino ala casa de mi tía me la volvia cojee como yo kise asta k me canse y ya en la mañana desperté y me dice mijo no se como me siento me duelo todo el cuerpo como si un trailer hubiera pasado por de mi y me duelen las nalgas como si me uniera caído dije entre mi uufff si supiera la cojida k le dimos

Mi hijo me penetró el culo

Hola a todos, mi nombre es Montse y cuento con 43 años, estoy divorciada y soy asidua visitante de esta página de relatos y gracias a una persona muy especial, que hace muy poco escribió su historia, hoy puedo yo misma escribir la mía. Tengo que agradecer a Rachel y a su hijo Eduardo la ayuda que me han brindado, ya que gracias a una intensa correspondencia que he mantenido con ellos he podido ver cumplida mi más íntima y secreta fantasía. Todo empezó cuando leí la historia llamada Victoria, en la que una madre mantiene relaciones sexuales con su hijo, esta mujer dejaba su dirección de e-mail para que pudiéramos ponernos en contacto con ella, así pues yo lo hice.

Le conté la verdad y nada más que la verdad, algo que les pasa a muchas mujeres, que mi hijo me excita y que no me disgustaría en absoluto mantener sexo con él, es mas, lo deseaba y no dejaba de masturbarme pensando en él. He llegado al extremo de espiarlo, mi hijo tiene un pene bastante grande, le mide cerca de 19cm y de un grosor importante, y eso a ninguna madre se le pasa por alto. Soy una mujer alta y que se sabe cuidar, nuestra condición económica no esta nada mal, vivo con mi hijo Jorge de 23 años y con mi hija Patricia de 18 años.

Todo comenzó por culpa o gracias a internet, he leído casi todos los relatos de incesto que ha publicado esta página y la idea de poder llevarme a mi hijo a la cama cada día era más obsesiva, pero no se me ocurría ningún plan verdaderamente eficaz para llevarlo a mi terreno, en otras palabras que no me atrevía a dar ese paso adelante, quería darlo pero también quería tener toda la seguridad de triunfar y de que me saliese bien, así que escribí a Rachel para que me aconsejara con ello, y me contó algo que he llevado a la práctica y ha dado todo el buen resultado que yo misma hubiese querido.

Rachel me contó que a la vez que se escribía conmigo también se escribía con otras mujeres y que una de ellas le contó un método, con el cual había conseguido follar a su hijo, lo había provocado de tal manera que era el propio hijo quien daría ese paso adelante sin apenas saberlo, ya que ningún hombre podría resistirse ante aquello. Yo le conté a Rachel que mi hijo entre otras cosas tiene un cursillo de primeros auxilios, así que me animó a que lo hiciera, me escribió una carta de cerca de cinco hojas explicándome todo lo que tendría que hacer y decir, también me puso en contacto con la mujer que había tenido la certeza de hacerlo primero y tras haber intercambiado unos cuantos e-mails ambas mujeres me animaron a que lo hiciera, y así acabó todo, cumpliendo mi incestuosa fantasía.

También agradecer a Eduardo, el hijo de Rachel, que me ha pasado a limpio este relato, enriqueciéndolo con un vocabulario menos repetitivo del que pudiera usar yo misma, mi hijo Jorge no sabe nada en absoluto de esto, ya que quiero enseñárselo una vez esté publicado en la sección de relatos de amor filial.

No era la primera vez que me paseaba por casa en bragas, tal y como me dijeron Rachel y la otra mujer, la cual no voy a decir su nombre por respeto, eso comenzaría a calentar el ambiente, me ponía unas braguitas de esas que apenas tapan nada y me las metía bien dentro de mis carnes, tengo una figura bonita y una buenas piernas, además soy una mujer alta y creo tener el peso más o menos justo para mi estatura y mi edad, tengo unas buenas tetas y unos pezones hermosísimos, también tengo un culo muy bien puesto que más de un chaval se ha dado la vuelta por la calle para vérmelo, sobre todo cuando me pongo unos pantalones tejanos. Y esa iba a ser la principal arma que usaría contra Jorge, mi culo, lo iba a provocar con mi culo.

Pues bien, yo andaba por casa en braguitas, me las metía bien adentro de mis labios vaginales, de mis cachetes culeros, me las metía entre las nalgas, dejándomelas casi al aire, no me cortaba en absoluto a la hora de agacharme ante el y poner mi culo en pompa ante sus ojos, me ponía camisetas holgadas y sin sujetador para que mis tetas se balancearán de un lado a otro, a su antojo.

Todo esto me ponía terriblemente cachonda y debía de masturbarme a diario un par de veces, ya que me imaginaba a mi hijo masturbándose con su enorme polla en la mano mientras se imaginaba que me follaba, y la verdad es que en más de una ocasión lo pillé mirándome casi a escondidas mientras yo me agachaba y levantaba mi trasero para que el me lo viese a todo esplendor, también anotar que Jorge se había metido en su habitación en más de una ocasión tras alguna de mis exhibiciones, yo deseaba que fuese a masturbarse, eso sería síntoma de que su propia madre lo podría calentar hasta el extremo de pajearse, y así era.

Una vez me senté frente al televisor, en un sillón que tenemos un poco ladeado del sofá central, solo llevaba puesto un albornoz, totalmente desnuda debajo, Jorge estaba viendo la tele y yo tras salir de la ducha me senté y me puse a cortarme las uñas de los píes con auténtico descaro, levantando una pierna y enseñándole disimuladamente todo mi coño, recién depiladito, Jorge no hacía más que mirarme de reojo y yo le abría aún más las piernas para que pudiera contemplar con gusto el conejo de su madre, un conejo moreno y rasurado por los lados, un coño tentador, al final Jorge se levantó con un tremendo bulto en su paquete y se metió en su dormitorio, iba a pajearse, yo también me masturbé sin más preámbulos allí mismo, deseando que Jorge saliese y me pillara, para ver sobre todo su reacción ante el cuadro que le presentaba su madre, pero no salió.

Todo esto duró una semana hasta el día que iba a dar el paso adelante y proponerle algo que no rechazaría.

Me fui a una farmacia y hablé con el farmacéutico, quería unos supositorios para la fiebre, pero los quería para niños, de esos más pequeñitos, la cuestión es que quería automedicarme pero que no me sentarán mal, no quería que el simple hecho de ponerme unos antibióticos sin receta pudieran hacerme daño, así que el farmacéutico me propuso unos supositorios casi nocivos para un adulto, así que los compré y me los llevé a casa.

(sí alguna mujer lo quiere intentar que no lo haga nunca sin consultarlo antes con un médico o con un farmacéutico).

Aquella misma tarde le dije a Jorge, -¡! Jorge, vas a querer ponerme unos supositorios, cariño!!- mi hijo se quedó un poco parado ante mis palabras, -¡! Y eso mamá?? te sientes mal??estas bien??- ¡! Si hijo, no te preocupes, lo que pasa es que tengo una ligera infección en el recto y el médico me ha recetado unos supositorios pero como tengo el recto delicado me ha dicho que es preferible que antes me de un masaje en el ano, para que no me dañe al entrar!-¿y quieres que te los ponga yo, mamá??- ¡!no hijo, sí lo digo porque tendrá que venir una enfermera hacérmelo, y he pensado que como tu tienes un curso de ATS, pues así nos ahorramos el que tenga que venir esa mujer, además, y sí fuese un enfermero, no sé, me da cosa que me toque el culo un tío que no conozco, por muy enfermero que sea, además tampoco es seguro que vengan a casa, igual tengo que desplazarme yo misma hasta el ambulatorio.!!!- le dije yo un poco haciéndome la victima.

-¡!tranquila mamá, que ya te los pongo yo mismo, ya te haré el masaje yo mismo sí hace falta!!- ¡!gracias cariño, eres un sol!!- ¡!!mira mamá, voy a salir a la calle sí quieres compro unos guantes de látex para que no se te infecte nada mas, vale??!!- ¡!si cariño, por favor, quiero tener mucho cuidado con esto!!-, Así fue como Jorge se fue a la farmacia a por un paquete de guantes de látex para hacerme unos masajes en el culo, el plan estaba funcionando a las mil maravillas, no me lo podía creer. Tengo que decir que con solo imaginármelo ya me estaba poniendo cachonda y no tuve más remedio que meterme en la ducha y masturbarme bajo un agua calentita.

Aquella misma noche antes de acostarnos, le dije que me pusiera el primero, esperé a que Patricia se fuese primero a la cama y después invité a mi hijo a mi habitación, me duché por segunda vez, para estar totalmente limpia, no quería que mi hijo sacara su dedo de mi culo con alguna clase de mancha, me moriría del disgusto.

Cuando entró Jorge,

yo ya estaba con mi camisón puesto, me bajé las bragas delante de el, pero de espaldas, dejando todo mi culo al aire, me subí a la cama y me puse de rodillas, con las bragas a la altura de las rodillas y el camisón levantado por la cintura, aupé mi trasero y empiné todo mi culo, estaba totalmente cachonda, estaba expuesta ante mi hijo, para mi no iba a ser un masaje, para mi iba a ser una masturbación anal y tenía pensado disfrutarla.

-¡!Caramba Jorge, me da vergüenza que me veas así, con el culo al aire!!- le dije yo tímidamente, -¡!tranquila mamá, no te preocupes, sabes una cosa, voy a traer de mi dormitorio un flexo para así verte mejor, no quiero hacerte ningún daño!!- ¡!gracias cariño!!-, le dije yo, mi hijo trajo de su cuarto un flexo y con la luz de mi dormitorio y el flexo apuntando a mi ano se puso un guante de látex y me colocó en la misma entrada de mi culo una pomada de vaselina para facilitar la entrada de su dedo y del supositorio.

Mi hijo comenzó a repartir la pomada por todo mi ano, cosa que yo respondía con unos pequeños escalofríos voluntarios y movimientos de mi trasero, -¡!está frío mamá, te molesta?- ¡!no hijo, no, tu tranquilo, tu sigue, que lo haces muy bien!!- poco a poco Jorge fue apuntando la pomada hacía mi agujero pero sin meter ningún dedo dentro, yo consciente de lo que hacía y de mi extrema calentura abrí un poco más las piernas, dejando mi coño un poco más levantado, a la vista de mi hijo. Entonces Jorge con una mano me separó los glúteos, yo con una mano le separé también el otro glúteo, en ese momento empiné mi culo un poco mas, mi coño también se abrió un poco, mi hijo tenía una panorámica estupenda de mis cuartos traseros, totalmente expuestos ante el.

Jorge comenzó a introducirme un dedo en el ano, nada más sentir como entraba me corrí con un estremecimiento muy notable que mi hijo no pasó por alto, -¿¿estas bien mamá?? te hago daño??- ¡!no Jorge, cariño, sigue, sigue, me gusta mucho como lo haces!!!-, entonces mi hijo empujó un poco más su dedo y consiguió meterlo hasta la mitad, fue ahí cuando solté un gemido y empujé mi trasero hacía la mano de mi hijo, como haciéndole entender que me metiera más dedo, -¡!mamá, de verdad que no te molesta, seguro que no te duele esto??- ¡!no hijo, sigue, sigue, hazme un masaje bien profundo, cariño!

Jorge siguió metiendo y sacando dedo y yo mientras cerraba mis músculos anales para atraparlo dentro, mis movimientos eran descarados, le seguía con mis caderas, me doblaba mientras mi hijo me hurgaba el culo con auténtica maestría, -¡!!ahhhhh…aahhhhh…Jorge, cariñoooooooo!!!- ¡!!dime mamá. te duele???- ¡!no corazón, no, me gusta mucho, lo haces muy bien, mi vida!!!- le decía yo con la voz entrecortada, abriéndome más de piernas y levantando el trasero a más no poder. Nos tiramos casi 10 minutos en aquella posición, estaba deseando que mi hijo se emocionara y que comenzara a meterme otro dedo, que me tocara el coño, que se sacara la polla, pero creo que eso era pedir demasiado, así que le pedí que me pusiera el supositorio.

Jorge me lo metió suavemente acercando el flexo más a mi ano, y cuando este estuvo bien adentro, me dijo, -¡ya esta mamá, ya lo tienes dentro, no te ha dolido, ¿verdad?- ¿dolerme, cariño, pero sí no me enterado de nada, ha sido incluso placentero, mi vida, eres un buen enfermero, el mejor del mundo!- diciendo aquello, mi hijo se quitaba el guante de látex y sin decir nada más me propinó un par de besos en las nalgas, uno en cada una, unos besos muy sonoros, -¡!y esto para que te cures pronto, hay que mimar este culo, mamá! Jorge salió de la habitación riendo y con un impresionante paquete hinchado en su entrepierna, quedamos a que al día siguiente repetiríamos la operación. Esa noche tras ir al lavabo y expulsar el supositorio por la vía más fácil, me masturbé como una loca sobre la cama, con el culo aún húmedo del dedo de mi hijo, Jorge también se masturbó, porque lo escuché ir al lavabo a los pocos minutos de haberse metido en la cama.

A la mañana siguiente mi hijo me preguntó sí había sentido molestias en el ano, yo le respondí que todo lo contrario, que ahora lo tenía más tranquilo que nunca, entre bromas le dije, -¡!sí al final vas a tener que darme masajes todas las noches, y sí no ya lo verás, hijo mío!!- ¡!sí eso te hace feliz, mamá, yo te haré todo lo que me pidas!!-.

Aquellas palabras me sonaron a que Jorge sabía lo que decía, eran palabras con una clara segunda intención, lo tenía todo preparado, aquella misma noche, iba a provocarlo más aún, iba a disfrutar del todo con el masaje de mi hijo, iba a dejarle bien claro que era lo que necesitaba dentro de mi, además era viernes y posiblemente Patricia cenaría con una amigas aquella misma noche. Solo de pensarlo me estaba poniendo cachondísima perdida, como deseaba la polla de Jorge, más que nunca.

Solo pensaba en aquella mujer con la que me había escrito y me había aconsejado esto, me la imaginaba de rodillas sobre la cama y con el coño abierto a las manos de su hijo, me imaginaba como su hijo se sacaba la polla y comenzaba a penetrarla sin poder evitarlo, víctima de una súper excitación y también me la imaginaba gozando mientras su hijo le arremetía su preciosa polla hasta lo más hondo de ella, sintiendo el placer, el inmenso placer que siente una madre al alcanzar un orgasmo tras otro con su hijo, es la cosa más morbosa y más emocionante que jamás pudiera haber imaginado ni experimentado.

Amigas lectoras, no podéis ni imaginaros lo que puede llegar a sentir una mujer mientras su hijo la sodomiza, es algo increíble, he tenido relaciones via e-mails con algunas mujeres incestuosas y todas dicen lo mismo, que no hay nada como la penetración anal por parte de tu hijo, muchas madres no habían probado el sexo anal hasta que sus hijos las habían desvirgado. Intentar cerrar los músculos del recto mientras tu hijo eyacula dentro de ti es algo que no tiene precio, escuchar sus gemidos y escuchar como te llama “mamá” mientras se corre con convulsiones es algo maravilloso, lo aconsejo a todas las madres que tengas incesto con sus hijos, y las que estáis aún con dudas os aconsejo que hagáis lo que yo hago, provocar un encuentro que ningún hombre podría rechazar.

Llegó la noche y antes de que pudiera darme cuenta Patricia ya se había ido con sus amigas, cenamos Jorge y yo solos, viendo la televisión, cuando mi hijo me asombró con un comentario que me dejo fuera de sitio, no eran ni las diez de la noche cuando me dijo, -” bueno mamá, vamos a por ese masaje o no?? “- ” caramba Jorge, sí que tienes ganas de tocarme el culo, hijo, yo pensaba que hasta que no nos fuéramos a dormir no me pondría el supositorio”-, mientras le decía esto entre risas, mi hijo se estaba levantando del sofá e iba hacia el cuarto de baño, poco después sacó el bote de vaselina y los guantes de látex, -” para que esperar mas, mamá, estamos solos, Patri no está y como tengo que ponértelo que más da ahora que más tarde”-.

Así que nos dirigimos a mi dormitorio y sin más preámbulos me subí la bata de estar por casa hasta la cintura y me quité unas bragas blancas que tenía puestas, mi hijo me miraba como impaciente, con ojos de deseo, acto seguido me puse de rodillas sobre la cama y con la bata remangada en la cintura puse mi culo en pompa, totalmente ofrecido a Jorge, -“nada hijo, aquí tienes mi culo, tócamelo a tu gusto, que estamos solos, intenta no hacerme daño, mi vida”- “tranquila mamá, que no te haré ningún daño, al contrario, hoy te voy a dar un masaje más largo y delicado que ayer”-, esa respuesta era mi oportunidad, así que sin ningún tipo de miramientos ni escrúpulos le respondí con total cara dura -” pues recuerda nene, que soy una mujer además de ser tu madre, y que no soy de piedra, no sea que me toques demasiado bien y no quiera separarme de ti en toda la noche”- ” eso es lo que voy a intentar mamá, tocarte tan bien que no me pidas nunca que lo deje”-. La conversación estaba llegando demasiado lejos, estábamos diciéndonos las cosas muy claras y aquello tenía pinta de acabar como yo quería.

Jorge le propinó dos besos a mis glúteos, y comenzó a repartir la crema de vaselina por todo mi ojete como el día anterior, yo me movía a su compás mientras comenzaba a penetrar su dedo dentro de mi, un grito por mi parte lo alarmó y me dijo -” te hago daño, mamá, o es que te gusta demasiado ¿??”- “cariño, mi niño, te he dicho que no soy de piedra, tu que crees ¿?, sí me estás metiendo un dedo por un sitio en que nunca ha

entrado nada”- “¿¿ eres virgen mamá, eres virgen por aquí?? “- ” si cariño, nunca he tenido sexo por aquí, ni con tu padre ni con nadie”- ” pues no lo sabía mamá”- “¿ y tu Jorge ¿?, has tenido alguna relación con alguna chica por atrás ¿?- “tampoco mamá, nunca le he dado por el culo a ninguna chica, pero tengo unas ganas enormes de hacerlo con alguna”-.

Al decirme esto, me di la vuelta y observé que los ojos de mi hijo se clavaban en los míos, su paquete estaba a punto de reventar dentro del pantalón, así que le dije, sabiendo como acabaría la cosa, -” y te gustaría estrenarte ahora mismo ¿?, te gusta mi culo, te parece sexy, cariño ¿? “- en ese momento mi hijo se bajó el pantalón y sacó su enorme herramienta de amar, -“mira mamá como me tienes, a ti que te parece, estoy deseando cambiar ese dedo que te meto en el culo por esto, te deseo mucho mamá, deseo hacerte al amor, por delante y por detrás. “-.

Yo estaba asombrada, mi hijo me estaba diciendo todo lo que yo quería oír para empezar a gozar, supongo que no tengo que contar nada más, solo que en ese preciso momento nos desvirgamos el uno al otro, mi hijo me penetró el ano con maestría y yo lo acepté con la misma maestría que el estaba empleando para penetrarme. Nunca he conseguido tantos orgasmos en mi vida, el acto sexual con mi hijo va cada vez mejor y yo me encuentro cada día más feliz y bonita, más satisfecha, más sexy y más activa.

Solo darles las gracias a esas dos mujeres que me han enseñado a gozar, porque a partir de ese día mi hijo Jorge y yo hacemos el amor cada día, y nos hemos vuelto unos expertos en el sexo anal, nuestro preferido. Besos. Gracias Rachel, gracias TiffanyTambién gracias a vosotros por sus votos….

Autor: Montse

Al fin ensarté a mi madrastra

El hecho sucedió un día, sin quererlo, entré al baño a tomar una ducha.

Como siempre, mientras me metía bajo el agua, me gustaba hacerme una buena paja, ya que las hormonas me tenían como loco. Teniendo la pija bien erecta, atrapada en la palma de mi mano derecha, cerraba los ojos y me imaginaba cualquier situación erótica, con una rubia y una negra bien putas las dos, chupándome los huevos, la pija y cogiéndomelas hasta por el culo a ambas. En ese veo que en el rincón donde dejé mi ropa, había ropa interior sucia de mi madrastra

Se pararon las rotativas, tomé la bombacha, era de color negro con algunos encajes. La observé con detenimiento, era lo más sensual que hubiera visto.

Automáticamente vi que entre los encajes delanteros de la braga había algunos pendejos negros enredados. Tome alguno de ellos, los observé detenidamente, los olí, y los chupe. Después miré la parte reforzada de la braga, que es la tela que hace contacto con la concha propiamente dicha, o sea los labios vaginales y el clítoris, y divisé unas manchas amarillentas, pegajosas, eran de seguro restos de flujos vaginales, mocos o algo parecido.

No pude evitarlo, acerqué el calzón a mi rostro, y aspiré como si fuera aire fresco los olores de esos restos de fluidos. Con mi mano izquierda inspiraba ese olorcito agrio, sentí el verdadero olor a concha, bien puro. Y puedo decir que ahora comprendo a los animales cuando se excitan, porque mi verga iba a reventar, y sin soltar la bombacha, que permanecía bien pegada a mi nariz, sostenida con mi mano izquierda, con la derecha reanudé la paja, esta vez con un loco frenesí sexual.

Mi cabeza se partía de erotismo, porque ya me imaginé que la mujer que me estaba cogiendo era mi madrastra. Aspiraba el olor de la braga usada , y con la lengua estirada, me animé a probar el sabor de esos restos pegajosos. Sabían saladitos y mi saliva los iba disolviendo poco a poco.

Hasta que no aguanté mas, y presionando la bombacha contra mi nariz y boca, de la pija salían borbotones impresionantes de semen. Era sin duda la acabada mas grande que jamás hubiera tenido, el piso del baño estaba lleno de leche. Rendido, sin fuerzas, caí de rodillas, aún con las bragas en mi cara, aspirando pausadamente ese olorcito a hembra, y sabiendo que esa hembra era mi madrastra

Minutos después, recuperado de esta paja apoteósica, dejé la braga en el rincón y me duché duramente, como tratando de sacarme este pecado. A partir de ahí me volvió loco las bombachas de mi madrastra siempre trataba de ver cual tenía puesta cada día, para luego ir al baño, agarrarla, chuparla, pajearme con ella, etc. Y cada día hacía cosa mas osadas, a veces me las ponía, y sacando la polla por entre las piernas me hacía una paja. Adoraba aquellas bragas que tenían hasta tres días de uso, ya que juntaba bastantes flujos y cremitas, a veces algo de suciedad de excremento. Otras veces me envolvía la verga en sus bragas, me masturbaba violentamente, acabando entre sus bragas, las cuales inmediatamente las limpiaba con papel higiénico, tratando de no dejar rastros de leche, y así no ser descubierto.

Me gustaban mucho unas blancas, las cuales esas si se las dejaba llena de semen, las metía mi madrastra en el lavarropas y ni cuenta se daba que estaban sucias de esperma. Llegué a extremos inimaginables, ya que un día le requisé una de las bragas, esas de alto corte, que se calzan en las caderas, bien sucia de flujos vaginales, y en un acto de locura me las puse y estuve todo el día con ellas puestas.

Me mataba el morbo de saber que en la hora de el almuerzo, sentados a la mesa, mi madrastra no se imaginaba que tenía puesto en ese momento una de sus bragas, sintiendo el roce de mi escroto en el mismo lugar que ella había rozado sus labios vaginales, dejando flujos, restos de orina.

Incluso tuve hasta un catálogo privado de las bombachas que usaba, las negras, las blancas, las de encaje, etc. Sabía que bombacha usaba cada día, desde cuando las tenía puesta, y por supuesto salía corriendo cada vez que ella se las cambiaba para olerlas y cascarme una paja. Descubrí que había días que aparecían unas mas sucias que otras, hasta sabía de aquellas que usaba cuando le bajaba la menstruación, porque se le notaba el resto de pegamento de la toalla higiénica en la bombacha.

Y cada día era peor, ya que las situaciones eran más arriesgadas que nunca, empecé a tratar de espiar en cualquier situación: cuando entraba a su cuarto por cualquier excusa y verle la ropa interior que llevaba puesta, si entraba al baño observar por el ojo de la cerradura y verla desnuda en la ducha o si se sentaba en el inodoro a hacer sus necesidades. Llegué incluso a oler sus toallas higiénicas usadas, y pajearme encima de ellas, mezclando mi leche con los restos sangrantes de su regla. Así estuve tres años, elevando mi morbo al máximo.

Incluso cada vez que salía de putas, trataba de estar con aquellas prostitutas parecidas en edad y físico a mi madrastra, y cuando me las cogía me imaginaba que lo hacía con ella. Era una fiera en celo permanente, cada vez me acercaba mas a mi madrastra, físicamente hablando, yo la tocaba, la besaba en sus mejillas mas seguido, olía su cuello. Mi madrastra siempre decía que me ponía mimoso, como apoyándola en los momentos duros que estaba pasando.

Siempre pensé que mi madrastra era joven y que tal vez tendría algún macho por ahí, pero la verdad es que no tenía ninguno. Entonces por algún lado tenía que desahogar, y se me ocurrió con la masturbación, pero nunca pude averiguarlo, llegando incluso a tratar de espiarla y ver si se pajeaba, no obteniendo resultados positivos. pasó el tiempo y llegó el día en que me descubrieron, en forma inapelable. Ese día mi madrastra tenía que ir a la ciudad a hacer unos mandados. Yo estaba en casa, era sábado por la tarde.

Antes de salir mi madrastra se dio un baño. Sabía que ella estaba usando unos sostenes rosados y una braga del mismo color, un poco más chica que las otras, sin llegar a ser una tanga Apenas se fue, corrí como loco al baño, producto de la excitación, a oler y degustar las recién usadas bragas. Cuando las tomé y acerqué mi nariz, se podía sentir aún el calor de su piel, algunos pendejos enredados, incluso uno canoso, sus olores al máximo, llena de flujos amarillentos, pegajosos. Pasé la lengua y saboreé esa cremita, bien saladita, mezcla de flujos y orina. Había un poquito de suciedad de excremento, seco, pero sin olor a mierda. No pudo resistirme y me desvestí, quedando en pelotas total dentro del baño, tomé el soutien rosado y me lo puse. Me quedaba flojo, ya que mi madrastra esta bien tetuda y yo tengo algo pero músculo nada más.

Después, con mi pija bien dura, con el glande asomado en su esplendor, calce mi pie derecho en el correspondiente al de la braga, y luego el izquierdo.

Comencé a subir despacito esa bombachita rosada, sintiendo como me recorría los muslos hasta que su parte sucia hizo contacto con mi escroto. Seguí subiéndola un poco más, hasta que me calzara en la cadera, pero no mucho más, ya que era una tanga. Ni hablar que mi polla, parecía un mástil, y sobresalía por la parte delantera de la braga, por lo menos la mitad de su tamaño. Mis pendejos se salían por los bordes del calzón, y mis huevos los sentía bien apretaditos como si fuera un suspensor deportivo.

Liberé un poco más mi verga y comencé a pajearme, despacio, disfrutando de la bombacha , imaginándome a ella cogiendo conmigo, hasta sentir que la leche me recorría el tronco de la pija, vaciando mis henchidos huevos, alcanzando el clímax y en el medio del orgasmo, al tiempo que emitía gritos y gemidos de placer, gozo y satisfacción, escupiendo mi pija torrentes de esperma caliente a borbotones sobre el lavabo, en el piso y cualquier otro lado, cuando de repente ¡zas!

Se abre la puerta del baño de improviso: quedé petrificado, y en la misma puerta, sosteniendo aún en su mano derecha el picaporte, mi madrastra con los ojos bien abiertos, helada con la imagen que estaba viendo: su hijastro vestido con ropa interior femenina, teniendo un orgasmo infernal, llenando de leche el baño, gozando imaginariamente con ella. Fueron los segundos más largos de la historia, atiné a sacarme las bragas a toda velocidad, dándole la espalda a mi madrastra, incluso en el apuro las rompí, ya que me quedaban un poco chicas.

Sólo recuerdo que oí que la puerta se cerró fuertemente. Imaginé que mi madrastra había salido disparada de allí, pero me equivoqué, porque cuando me di vuelta para ver, estaba del lado interior del baño, recostada contra la puerta. Seguía observándome, sin emitir palabras.

Continué desvistiéndome, hasta quedar desnudo. Yo tampoco podía pronunciar palabra alguna. ¡Qué iba a decir! Sentía que me desmayaba de la vergüenza. Mi madrastra  rompió repentinamente el hielo: ¿qué estas haciendo? – me preguntó pausadamente. La miré a los ojos, y solo alcancé a decir:

¡Lo siento! ¡Es qué no se que me pasó! – agregué de inmediato. ¡Vístete de inmediato! – me ordenó calmadamente.

Tomé mi ropa, amontonada sobre el rincón y me vestí rápidamente. Mi madrastra mientras tanto, bajó la tapa del inodoro y se sentó en el a modo de asiento. Pude adivinar que sabía de mi secreto desde hace un tiempo, no sé, era una intuición que percibía.

¡Estás en problemas jovencito! – dijo, ¡hace tiempo que noté una conducta extraña en ti! – agregó de inmediato.

Yo no abría la boca, solo escuchaba y bajaba avergonzado la cabeza.

¿Qué te sucede? ¡Confía! – dijo en un tono más alto.

Levanté mi cabeza, debía confiar en ella, ¡Es que desde hace años que me gustas! – respondí se reincorporó, me tomo de los hombros, me abrazo y comenzó a llorar.

La abracé en respuesta a su abrazo, y así me mantuve por unos minutos.

Salimos del baño, ella conduciéndome a la sala con su mano tomada de la mía. Supe ahí que todo era una emboscada de ella para descubrirme en mi acto fetichista.

¡Desde hace unos meses he notado que te estas masturbando con mi ropa interior! – dijo ¡Te equivocas, hace tres años que lo vengo haciendo! – repliqué de inmediato, la sorpresa fue grande.

¡Tengo que confesarte algo! – dijo, ¡yo también desde hace unos meses me pasan ideas horrendas por la cabeza! – agregó al qinstante.
¿qué quieres decirme? – preguntó mansamente. ¡Es que me excita saber que te masturbas con mis bombachas! – respondió la mamá. Su madrastra le abrió el corazón y le dijo que un día mientras ponía ropa a lavar en la máquina, una de sus bragas, cuando las tocó sintió humedad en sus manos.

Se detuvo a mirarlas detenidamente, y noto que estaban sucias de algo pegajoso y blanquecino. Supo al instante, por su experiencia matrimonial que era semen. Una sensación de miedo y morbo le recorrió, y lo que el insistía en espiar surgió una especie de contraespionaje de su madrastra, ya que a propósito dejaba sus bombachas bien sucias para que el las disfrutara.

Para confirmar su tesis, fue sorprendido cuando su madrastra sacó de la cartera, el catálogo privado del que hablo anteriormente. El día D había llegado, porque todo lo que pasó hoy fue orquestado por su mamá, la excusa de ir a la ciudad, y la entrada intempestiva al baño para hallar in fraganti , como prueba irrefutable de lo que era una realidad. Pero lo que no sospechaba era que su madrastra  venía por más.

¡Mira , he estado pensando que te tengo que ayudar! – dijo la madrastra ¿Cómo, a qué te refieres? – ¡Pienso que si tu deseo es de alguna manera poseerme, debería acceder a que observaras mi cuerpo, tal como soy! – respondió su madrastra La táctica de la madrastra era que tal vez viendo su “afeado” cuerpo, se le iban a ir las ganas o lo que sea.

No podía creer lo que escuchaba de boca de su madrastra. Y se apresuró a decirle: ¡no ! ¡No sería correcto! ¡Insisto, es una forma de curarte! – ordenó su madrastra, al tiempo que lo tomaba de la mano y lo conducía al dormitorio de ella. Cuando hubieron entrado, cerró la puerta
Presentía lo que se venía. Su madrastra, encendió la portátil de la mesa de luz.

¡Ponéte cómodo, te curare! – dijo la mujer.

Llevaba puesto un vestido de media estación floreado, unas medias calzas y unas sandalias muy sugestivas. Su cabello castaño, semi lacio, estaba anudado en la parte posterior de la cabeza con un broche de carey. Se quitó eróticamente su vestido, y se lo sacó por los pies. Su madrastra quedó en ropa interior frente a sus ojos. Pudo observar que llevaba una de sus bragas favoritas, las negras de encaje, además de un soutien semitransparente, que permitía vislumbrar unos pezones muy bonitos.

Se quitó las sandalias. Luego vino el tiempo de sacarse las medias calzas. Lo hizo despacito y provocativamente. Se sonreía, y estiraba sus labios como enviando besos a distancia. El silencio era cortado por los ruidos de los roces de las prendas.

El notaba como su polla comenzaba a crecer. ¡Qué se iba a curar! Su madrastra de pie frente a él, se pavoneaba, acercando su pelvis al rostro de el.

Acercó su monte de Venus cubierto por la bombachas, al rostro del joven. Se notaba claramente a través del encaje de la prenda los pendejos de la concha. Algunos se salían, asomando fuera de su encierro. Era bien peluda, y eso ya lo sabía, gracias a su espionaje cuando se duchaba la madrastra. Estiró su nariz, quería sentir el olor de su madrastra. Su madrastra se retiró unos metros hacia atrás, como provocándolo en deseo desenfrenado.

¡Desvístete! – dijo secamente su madrastra.

El obedeció y rápidamente quedó totalmente desnudo frente a su progenitora. Sus músculos eran exultantes, y su pija mostraba todo el esplendor de su erección. El glande parecía uno capullo de rosa morada, a punto de explotar. Su madrastra abrió levemente la boca, Era la pija más grande que había visto, ya que la de su esposo no se acercaba siquiera a ese tamaño. El tomó con la palma de su mano derecha, esos dieciocho centímetros de largo por cuatro de diámetro, de pura carne excitada, para empezar lentamente a cascarse una paja.

¡Veo que te excito! – dijo su madrastra. ¡Mira tengo estas bragas de encaje, las favoritas tuyas y las mías también! – agregó de inmediato. ¡Lástima que no tienen “cremita”, porque recién me las puse! ¡Quítatelas, quiero verte desnuda! – pidió

Su madrastra como gata en celo obedeció, y comenzó con su sostén. Quebró sus brazos tras su espalda y desenganchó el broche, dejando caer la prenda a sus pies. Las tetas eran bien gordas, con unas aréolas café oscuro que cubría una buena parte de la teta, y unos pezones gordos y en erección, producto de la excitación que tenía su madrastra en ese momento. El seguía pajeándose en cámara lenta, gozando de tan maravillosa exposición. Se puso de pie, caminó acercándose a su madrastra, y el rostro de ella le llegaba a su pecha. Sintió en su alto vientre los pechos y notó como los pezones acariciaban su piel.

Se agachó y tuvo necesidad de degustar estos pechos, y con su lengua ensalivó el pezón de la teta izquierda de su madrastra, al tiempo que masajeaba la derecha. Metió en su boca esa deliciosas tetas. Su pija emanaba jugos preseminales, los cuales en el roce su trayectoria había marcado un camino que nacía en el ombligo escondido de su madre, pasaba por encima del encaje de la bombacha, y terminada entre los muslos de tan adorable hembra. Su madrastra levantaba la cabeza al cielo, gozando de tan hermosas caricias, devolviendo mimos sobre la nuca de el, presionando a éste para que nunca dejara de chupar sus tetas.

El cambiaba de una para otra, como si se le fuera la vida en ello. Con sus manos las juntó, y trató inútilmente que ambos pezones le entraran en su boca. Perdido entre las tetas de su madrastra, bajos los brazos y calzando sus dedos pulgares a los lados de la cadera de su madrastra, comenzó a bajarle las bombachas, las cuales se arrollaban en su elástico, dejando paso al esplendor de la negra pelambrera que poseía su vigorosa madrastra. No llegó a las rodillas, por lo que tuvo que desatender las tetas, para dirigirse a través de las estrías del vientre de su madrastra , hasta alcanzar los negros pendejos, con algunos canos entreverados, anunciando la madurez de la mujer.

Enterró repentinamente su nariz y boca en este bosque prohibido, olfateando la concha y supo reconocer ese olor que tenía grabado en su mente. También reconoció el sabor, ya que estiró su lengua y entre pendejos entreverados en su boca descubrió su prominente y gordo clítoris, logrando que su mamá se arqueara de placer al simple contacto.

¡Espera , déjame quitarme la bombacha! – pidió su madrastra, al tiempo que se retiraba un poco.
Se terminó de quitar la braga, dejando todo su cuerpo en esplendor.

Estaba pasada un poquito de peso, su vientre un poquito abultado, sus piernas rollizas con un poco de celulitis, sus brazos con cierta flacidez, propias de la edad. Se quitó el broche de carey que sostenía su cabello, dejando ver una hermosa cabellera que caía sobre sus hombres. Era una mujer madura pero bonita. Desnudos como animales en celo se abrazaron. Las manos de el  recorrieron cada centímetro de la superficie del cuerpo de su madrastra, como queriendo apoderarse de ella para siempre. Había pasado del infierno de ser descubierto pajeándose con las bragas de su madrastra, al paraíso de cogérsela.

Porque era seguro que lo iba a hacer, era su máximo deseo. Y era el mismo deseo de su madrastra, alimentada por años de abstinencia, masturbaciones y el morbo del fetichismo de el. Se dejaron caer desnudos sobre la cama, abrazados, besándose ya en los labios, intercambiando fluidos a través de la lucha titánica de sus lenguas. La madrastra estaba dispuesta a todo, porque amaba con todo su ser, y meses de morbo explotaron en un intenso paroxismo sexual.
El quería disfrutar al máximo, y en un instante de reflexión, colocó a su madre boca arriba, con la cabeza sobre la almohada, e instintivamente se dirigió a su concha, para saborear directamente de ese surtidor las cremas y jugos vaginales de su madrastra.

Ella se abrió de piernas, permitiendo que le lamiera su peluda vagina. Con los dedos hurgó, hasta exponer su clítoris y parte de sus gordos labios vaginales, y los labios y lengua de el se incrustaron en su sexo. Ya desde varios minutos destilaba jugos deliciosos como el néctar de las flores, el lamía con fruición, degustando tan delicioso manjar.

Sentía que la boca se le llenaba de esos jugos, el mismo olor y color que acostumbraba a saborear en las bragas usadas, pero ahora eran directamente de “fábrica”. Saladito, con olor agrio, incluso trató de saborear la salida del meato, por donde su mamá orina, sentir el gustito del “pipi” de su mami.

La habitación era una mezcla de gemidos y resoplidos sexuales. La madre estiró sus brazos hacia el respaldo de la cama, permitiendo que el la hiciera suya a su placer. De vez en cuando bajaba alguna mano, presionando la cabeza de el para que chupara bien profundamente su concha peluda. Para el estas actividades sexuales eran conocidas, ya que con alguna mujer las había hecho, pero para su madrastra, una mujer clásica y sencilla era la primera vez que entraba en este tipo de ejercicios, propios de estás épocas liberales y permisivas.

Siempre había sido una mujer sencilla, coger a lo simple y gracias. Su hijo le chupaba la concha con fruición, y ella paulatinamente iba entrando en un orgasmo bestial.

Los líquidos salían de su cavidad como agua de manantial, el los sorbía como si fuera elixir de la vida. Incluso hasta un poquito de orina se le escapó, pero su hijo no hizo caso de ello, al contrario hurgaba por más. Hasta que lo inevitable llegó, y atrapando con sus piernas la cabeza de su hijo, se acabó como una yegua alzada, gozando como nunca lo había sentido.

¡Me acabo, me acabo, me acabo, me acabooooooooo! – gritó sin prejuicios. ¡Chupa, chupa, chupa, chupaaaaaa, lame mi coño! – volvió a gritar desaforadamente.

El tenía la cara empapada en los jugos maternos, nunca una mujer había acabado de esa forma. Su madrastra respirada agitadamente, y con los ojos cerrados, acarició la nuca de el. Este quiso compartir con su madre los jugos que tenía mojado en sus labios, así que acerco los suyos a los labios de ella, y permitió que los saboreara bien despacio. Abrió su boca y la lengua materna degustó sus jugos vaginales y el producto de su corrida de la propia boca de el.

Era el tiempo que le devolviera el favor a  el tenía que chuparle la pija. Era la primera vez que hacía una cosa así. Y el lo adivinó, por lo que aún con su madrastra boca arriba, se colocó encima de ella con sus piernas a ambos lados del cuerpo, permitiendo que su verga se instalara entre las tetas. Apretó estas y comenzó a follarlas, haciendo lo que aquí se le llama cubana o paja rusa. Su madrastra acomodó el cuello, y con su lengua apenas tocaba la cabeza del glande. Estuvieron así unos minutos, hasta que su madrastra imploró para poder chupar la pija como se debe.

¡Quiero chuparte , quiero hacerlo, quiero sentir el sabor de tu verga cariño! – dijo en éxtasis su madrastra ¿Es tu primera vez?

Sintiéndose de alguna manera descubierta, su madrastra contestó afirmativamente con un movimiento de la cabeza. La verga se puso más erecta aún, como si tuviera vida propia, queriendo meterse en esa boquita virgen, sentir el paladar de la madura madrastra.

Sentándose, recostada su espalda al respaldo de la cama, esperó con la boca abierta que la verga  se metiera dentro de ella. Este se paró sobre la cama y colocó el enorme cipote de carne entre los labios. Esta con los ojos cerrados, abrió la boca, permitiendo que entrara en su cavidad. Al mismo tiempo extendió su mano izquierda atrapando el tronco de la verga, mientras que con la derecha acariciaba los huevos peludos de su -hombre.

La polla se incrustó en el fondo de la garganta, hasta tocar la úvula, provocándole una pequeña arcada. Empezó a chupar como si fuera un helado, el acompañaba ese movimiento con el de su pelvis, cogiéndose tácitamente la boca de su madrastra. Esta chupaba la pija como una diabla, parecía que tuviera experiencia, pero realmente era su primera vez. Se podía sentir el chapoteo de la lengua materna en el glande y tronco de la verga.

Cada tanto sacaba esa verga fuera y ella jugueteaba con su lengua en el glande, lo que provocaba que el se arqueara y sus rodillas se aflojaran del placer que alcanzaba.

¡Asiiiiii, mami, así, ahhhhh, que me acabo puta! – gritó gustoso .

Su madrastra sonreía, sabiendo que estaba disfrutando algo nunca soñado. Siguió con su faena hasta que el pobre muchacho se iba a ir en leche, pero se demoró porque estaba recién acabado cuando lo descubrió intencionadamente en el baño. La madura mujer quería sentir esa pija en la concha, anhelaba sentir la verga en lo profundo de su ser. Lo deseaba desde que el morbo la corrompió, necesitaba una polla que se la cogiera como nunca . Sentir el semen caliente dentro suyo, hacerla acabar como una mujer que era.

Terminó la faena de chupar la polla, y con una sonrisa maliciosa fue indicándole que era hora del placer supremo. Apretando la base de la verga, impidió y retuvo que no se fuera a acabar.

Resbalando, se volvió a acostar, quedando boca arriba, al tiempo que paulatinamente iba abriendo sus piernas, logrando que sus labios vaginales se fueran desplegando, permitiendo ver a pesar de la espesa pelambrera, el orificio vaginal.El fue tomando posición, mientras la besaba, masajeaba sus tetas, haciendo que su falo erecto rozara con los pendejos del pubis de su madrastra.

Intentó penetrarla sin ayuda, pero no le fue posible, por lo que su diligente mamá, con la mano izquierda sujetó esa barra de carne entre sus dedos, y lo fue dirigiendo hasta que un pedacito de la cabeza de la verga entró en el orificio.

¡Métemela ahora , coge a tu madrastra de una puta vez! – ordenó su madrastra.

La pija entró centímetro a centímetro, en cámara lenta, fue resbalando hasta que sus huevos hicieron tope con los labios de la concha. ¡Tenía ensartada a su madrastra! Su madrastra gimió como una cerda, gustosa de sentir después de unos años una verga en su chocho.

¡Ahhhh, así papi, así mi niño, cógete a la guarra de tu madrastra, ahhhhh, uhhhh, qué bueno! – gemía la perra de su madrastra.

Al sentir este tipo de frases obscenas, El comenzó un mete saca como si se fuera a ir la vida en ello.

¡Plop, plop, plop, chaf, chaf! era el ruido que emitía la zona genital, producto del encharcado coño de la madrastra y los líquidos preseminales .El se alzó y sosteniendo su cuerpo sobre sus estirados brazos, observó como su verga entraba y salía de la concha de su madrastra, viendo también como sus pendejos juveniles, se entrelazaban con los de su madura madrastra.

Frotaba con su pelvis el clítoris de la hembra, lo que motivó que esta aullara de placer. Era sin dudas un punto G. Pero tanto dale que te dale, le llegó la hora de acabar a ambos, y por cosas del destino lo harían simultáneamente.

¡Ahhhh, ahhhhh, ahhhhh, me viene, me viene la leche, me corro, me acabbooooooooooo! – gritó en éxtasis . ¡Si mi amor, si mi amor, dame la leche, me corrooooo, me corrooo, me acaboooooooo! – contestó fuera de sí su madrastra.

Parecía que una lluvia de fuegos artificiales hubieran lanzado en el dormitorio, por que acabaron al unísono.

Al instante una descarga de leche seminal, caliente, espesa y llena de vida inundó el aún fértil útero de su madrastra. Ella nada dijo, permitió e incluso aseguró, apretando con sus piernas en la espalda de el, que ese elixir se derramara en su interior. Fueron largos segundos de orgasmo , El cayó rendido sobre el cuerpo flojo de su madrastra, llenos ambos de sudores y otros humores, aún con su verga erecta palpitante en el coño de su madre.

Respiraban agitadamente, su madrastra en un esfuerzo levantó un brazo y acarició agradecida la nuca de su hombre. Era el mejor orgasmo que hubiera tenido, y el de el también. Levantó el macho su cabeza, sonrió agradecido y besó a su madrastra como ella se lo merecía. Estuvieron así largos minutos, no tuvieron remordimiento ni vergüenza, era un secreto que sin prepararlo lo mantendrían para siempre.

¡Te amo ! ¡Te quiero mucho, gracias por este regalo! – dijo el. ¡Te adoro ,siempre soñé con hacerlo, pero es mejor aún que en mis sueños! – le contestó llena de felicidad su madrastra.

Se besaron, y al instante volvieron a hacerlo nuevamente, y esa tarde estuvieron horas cogiendo, llenándose ambos de felicidad. A partir de ese día la relación de el  y su madrastra fue de macho y hembra entre las paredes del dormitorio.

De su fetichismo se curó el, ya que ahora tiene a su madrastra a disposición. Aunque de vez en cuando, su madrastra le regala una de sus bombachas usadas, y ambos se masturban intercambiando ropa interior. También dentro del secreto entraron en algunas perversidades de pareja, muy íntimas, como el sexo anal, ya que la madrastra se hizo adicta a él.

Le gusta como su madrastra grita mientras le coge el culo, y sobre todo cuando saca su verga llena de esperma. Otra perversidad es cogerla cuando su madrastra está menstruando, adora ver como la sangre de la regla se mezcla con los jugos y el semen. Quedan ambos sucios, sudorosos y olorosos. Y para disfrutar ambos de esta última depravación, se rasuran los vellos púbicos, para gozar al máximo de los líquidos de sus sexos.

La madrastra durante un tiempo tuvo cuidado de no dejarse preñar, no quería quedar embarazada, aunque el si lo deseaba. Hasta que llegó el día en que ella aceptó, aun sabiendo que le sería difícil explicar el producto de ello, cumplió el deseo de el.
A pesar de estar preñada, la madrastra  aún quería seguir cogiendo, pero el accedió a hacerlo solo por el culo

Tocando a mi hijo

Mi hijo dormía como un angelito tumbado a mi lado en la cama. Estaba estirado boca arriba con las piernas abiertas y su cabeza apoyada sobre mi brazo. Con el cuerpo inclinado hacía él, yo aprovechaba la cercanía de su cuerpo para acariciarle el pelo y contemplarle. Estaba estirado boca arriba, vestido únicamente con una camiseta que se le había subido hasta el ombligo y unos calzoncillos ajustados de esos que se llevan tanto ahora. Sus piernas, fuertes y robustas, estaban ligeramente cubiertas de pelillos dorados. Su estómago, algo tostado por el sol del verano, se movía arriba y abajo tranquilamente al ritmo de su respiración. Le veía completamente tranquilo, seguro de que nada le iba a ocurrir allí.
Mientras le miraba, no podía dejar de pensar que era un sol. Siempre estaba cerca de mí para darme cariño, como esa vez, que se había tumbado conmigo a ver la tele y hacerme compañía. Desde que su padre se largó con otra cuando faltaba poco para que él cumpliera los dieciocho, había intentado suplir el hueco que dejó esforzándose el doble, intentado ser a la vez padre e hijo. Aquello me hizo darme cuenta del verdadero valor de mi hijo y, si todavía era posible, me hizo apreciarle aun más. Yo, por mi parte, con casi cincuenta años, pasé de todo hombre que no fuera él. Se convirtió en el pilar maestro de mi vida y asumí que no necesitaba de ningún otro que me dejase tirada en cuanto una jovencita se le abriera de piernas.
Sergio, mi hijo, gimió en sueños y cambió de posición. Se colocó de lado, con las piernas ligeramente flexionadas y con una sobre la otra. Uno de sus brazos había quedado aprisionado por su cuerpo y el otro quedó colgando sobre su pecho. Estaba precioso. Retiré el mío de debajo de su cabeza porque empezaba a quedárseme dormido y me dediqué a contemplar su cara. Tenía la frente ancha y cubierta por un flequillo de pelo castaño. Sus cejas eran finas y su nariz, algo pequeña y aguileña. Su boca era ancha y estaba bordeada por unos labios carnosos que seguro que provocaban deseos muy lujuriosos en las mentes de las chicas de su edad y, probablemente, en las que eran algo más mayores.
Desde que se había girado, podía notar en mi cara el tacto de su aliento. Era bastante cálido y me trajo recuerdos de la última vez que estuve tan cerca de un hombre hacía, por aquel entonces, un montón de tiempo. Cerré los ojos y me dejé llevar por la sensación y los recuerdos. Recordé lo que era que me acariciasen, que me tocasen, que me besasen. Recordé lo que era sentirse deseada por otra persona. Una sonrisa se dibujó en mis labios cuando, sin saber por qué, recordé también como mi pequeñín, siendo un niño en los albores de la adolescencia, me espiaba mientras me duchaba y se masturbaba creyéndose escondido por la puerta .Mi época de encandilar hombres debía de haberse pasado. Pensé que me había convertido en una vieja y que, como tal, tendría que olvidarme del sexo. Sin embargo, no podía. ¡Deseaba tanto acercarme a un tío! Poder tocarle, lamerle, deseaba hacer cualquiera de las cosas que pasaban por mi cabeza.
Un resoplido de mi hijo me distrajo de mis pensamientos. Le miré y algo se movió en mi interior. Por primera vez me había fijado en él como el hombre que era y no como mi hijo. No había visto al niño que se quejaba porque las lentejas no le gustan, sino al hombre fuerte y varonil capaz de devolverme el placer perdido. El cambio que se produjo en mi manera de percibirle fue tan fuerte que hasta su olor me pareció distinto. Le olfatee bien y ya no percibí el olor de la colonia antipiojos que le ponía cuando era un crío sino el aroma de un adulto.

Mi respiración se agitó un poco y la parte de mi piel acariciada por el aire de la respiración de mi hijo se volvió más sensible. ¡Era tan guapo! No sabía que me pasaba pero no podía dejar de mirarle. Sus labios eran lo que más llamaba mi atención. Tenían que ser tan blanditos y suaves que acariciarlos debía ser todo un placer. Mis ojos no miraban otra cosa y pude ver como los movía de la manera más sensual posible, escapándosele un poquito de saliva que quedó atrapada en la comisura de su boca. Eso fue lo que colmó el vaso.
Sin pensar en lo que hacía, sin tener en cuenta quién era, estiré un dedo para limpiarle los labios. El contacto fue electrizante. Pude sentir cosquillas en la nuca y mis párpados se volvieron momentáneamente pesados. ¡Eran tan suaves! No pude evitar acariciárselos. Pasé el dedo por toda la piel, extendiendo la saliva que había pretendido limpiar. Mi dedo se deslizaba perfectamente por su boca y no lo podía quitar. Hice un poco de presión, muy poca, y mi dedo entró en su boquita. Las cosquillas de la nuca aumentaron y mi atrevimiento también. Mi dedo, acolchado en sus labios, volvió a moverse para explorarlos por el interior. Poco a poco, mi piel se llenó de la saliva que usé para lubricarle los labios, que quedaron jugosos y brillantes. Quise entrar más adentro pero sus dientes, ligeramente separados, no me dejaron hacerlo.
Con mucho esfuerzo de voluntad, aparté el dedo. Sergio continuaba dormido y yo seguía sin apartar los ojos de su boca. ¿Qué pasaría si le besaba? ¿Se daría cuenta? Estaba jugando a un juego muy peligroso pero yo era incapaz de enterarme. Como un niño que juega con un mechero, levanté mi cabeza de la almohada y lentamente, muy lentamente, la acerqué a su cara. La separación se hacía cada vez menor, su respiración se notaba más fuerte en mi piel, mi corazón latía más deprisa y, finalmente, la pesadez de mis párpados me venció. ¡Qué suavidad! Había posado mis labios sobre los suyos y había sido como dejarlos descansar sobe un colchón de plumas. Dejé que la puntita de mi lengua se abriese paso entre mis dientes y que participase de aquel contacto. Acaricié toda su boca con ella, desde una comisura hasta la otra y, llevando a cabo el mayor esfuerzo de mi vida, la devolví a su sitio para dar un último beso a mi hijo antes de retornar mi cabeza al lugar de donde no debía haberse movido.
Pero mi temeridad no acabó ahí. Envalentonada por el éxito de lo que había hecho y sin ningún atisbo de sentido común, la mano que antes había abusado de la boca de mi hijo se dispuso a profanar el resto de su cuerpo. Con mucho cuidado, para evitar alguna brusquedad que lo pudiese despertar, cogí el borde de su camiseta y se la levanté todo lo que pude. Pero no fue mucho porque la tenía pillada con su torso. Aún así, bastó para dejar al aire todo su abdomen y permitirme deslizar por él la yema de mis dedos. Los posé primero sobre el borde de sus calzoncillos donde la fila de pelillos de su tripita se ensanchaba para dar lugar al vello púbico. Muy despacio, fui subiéndolos permitiendo que jugaran con aquella minúscula selva y permitiendo que me dejaran notar el contorno de sus abdominales. No se le marcaban mucho, sólo un poco, pero a mí me gustaban así mucho más porque no tenían ese aire de irrealidad y de producto sintético que se veía en los culturistas. Dejé que mis dedos se paseasen por los surcos que formaban y metí uno en el agujerito de su ombligo. Aquello debió hacerle cosquillas porque noté como un ligero espasmo recorría su barriga. ¿Se habría despertado? Dejé el dedo quieto y miré su cara atentamente. Estaba igual que antes, con la misma expresión de tranquilidad, con los ojos igual de cerrados y con la misma respiración suave.
Esperé un pequeño rato y volví a mi tarea. Mis dedos continuaron subiendo, delimitando con las yemas cada uno de los músculos que se encontraban. Subieron hasta topar con su camiseta, que no representó ningún obstáculo para ellos. Con toda la facilidad del mundo, se metieron debajo y pude acariciar su esternón. Aquello era tan suave como sus labios. Desde que había abandonado el ombligo, no había encontrado ningún pelo y no lo hice hasta que llegué a su tetilla derecha. Cuatro o cinco, casi imperceptibles, me estaban esperando allí. Mi índice los acarició de la misma manera que acarició su pezón. Le di varias vueltas y noté que se ponía algo duro. Aquello me provocó una nueva sonrisa. Me gustaba que el cuerpo de mi hijo reaccionase a mis caricias. Afortunadamente, aun podía gustar a alguien.
Tal como había subido, descendí a la barriga de mi hijo de nuevo. Allí, con la palma abierta, se lo acaricié todo hasta que mis dedos rozaron el borde de sus calzoncillos. El contacto con la tela me hizo retirar la mano. ¿Debía seguir? Aquello podía convertirse en un desastre pero hacía tanto que no tocaba nada igual que deseaba hacerlo. Volví a mirar su cara y volví a ver que dormía. Como una insensata muy temeraria, decidí proseguir con aquello. Devolví mi mano al lugar del que la había quitado y, con mucho cuidado, colé mi dedo corazón bajo la goma. Hurgué por allí dentro hasta que di con el pene de mi hijo, que estaba colocado hacía un lado y completamente flácido. Estiré el brazo un poco y conseguí cogérselo con la mano. ¡Qué tacto! En ese estado no era muy grande pero yo estaba segura de que podía crecer mucho más. Coloqué mis dedos corazón e índice en su prepucio y lo retraje para dejar al aire su glande. Pasé los dedos por él, posándolos en la punta, deslizándolos por sus paredes y metiéndolos en el espacio donde se une con el tronco del pene. Aquello era genial.
Volví a cubrirlo con el pellejo y alargue un poco más la mano para dejar atrás su pene. Toqué con mis dedos la suave bolsa que protegía sus testículos. Sus piernas cerradas me impedían agarrarlos por lo que, con muchísimo cuidado, empujé la pierna que me impedía llevar a cabo mi propósito hasta obligarla a retroceder un paso. Sus testículos se amoldaban a la perfección al hueco de mi mano cerrada sobre ellos. Mientras los acariciaba, mi muñeca y mi antebrazo tocaban su pene, friccionándolo y aprisionándolo contra su pubis. Pude notar como, poco a poco, se iba poniendo tieso e iba cambiando de dirección hasta apuntar directamente a la cabecera de la cama. Casi sin respirar, a punto de sufrir una taquicardia, fui levantando mi mirada. Un sudor frío recorría mi espalda mientras miraba su pecho, su cuello y, finalmente su cara. La sangré se me heló y me preparé para lo peor. Mi hijo, al que tanto quería, se había despertado.
Sergio me estaba mirando y, para mi desconcierto, me sonreía. No dijo nada pero la mano que descansaba libre sobre el colchón se movió hasta mí y tocó uno de mis pechos. Me quedé estupefacta. ¡Mi hijo me estaba tocando una teta! Cuando fui capaz de darme cuenta de lo que verdaderamente estaba ocurriendo ahí, pasé del terror más absoluto a borrar de mi mente cualquier tipo de preocupación. Me separé de mi hijo y me senté sobre la cama para quitarme el camisón y el sujetador que llevaba puesto. Sergio, igual que cuando era pequeño, no apartó su vista de mí en ningún momento. Dejé que me contemplara unos segundos, que se deleitara conmigo, y pasé a la acción tumbándole boca arriba. El se dejó hacer y yo me senté a horcajadas sobre sus piernas. Agarré sus muñecas y se las coloqué encima de la cabeza. Él, mientras yo manipulaba su posición, aprovechó que mi gesto me obligó a agacharme sobre él para levantar la cabeza y besarme un seno. Aquello me hizo muy feliz. ¡Al fin un hombre deseaba besarme!
Cuando estuvo colocado en la posición que yo deseaba, le levanté la camiseta todo lo que pude y contemplé lo que había creado. Mi hijo, con el pecho descubierto y la punta de su pene asomando por el borde de su calzoncillo, me miraba aguardando a lo que yo pudiese hacer. Podía sentirme orgullosa de tener un hijo así y, sin ningún tipo de dilación, me abalancé sobre él. Chupé sus dos tetillas, lamí su esternón e introduje mi lengua dentro de su ombligo. Esto último, hizo que su barriga se contrajese y que se escuchase un resoplido. Aquello era genial, estaba haciendo que mi hijo disfrutase de una manera que jamás pensé que yo podría lograr. Mi columna no me dejaba seguir bajando debido a la postura en la que estaba por lo que me aparté a un lado. Pasé la lengua por la hilera de pelos que antes me había marcado el camino a seguir para llegar al pene de mi hijo. Esta vez, en cambio, no tuve que franquear ningún trozo de tela y mi lengua se encontró con la punta del pene de mi hijo. Menudo gemido se le escapó, menos mal que no había nadie por allí cerca que lo pudiese oír. Lamí todo lo que quedaba a mi alcance, ensalivando bien su frenillo y recogiendo con mi lengua la saliva que sobraba. ¡Qué sabor! Cuando aquello me pareció demasiado poco, dejé de lamer e introduje mis dedos índices bajo la goma de la prenda que tapaba su cintura. Tiré hacía bajo y su pene quedó libre. Quería quitárselos por completo por lo que seguí tirando hasta que salieron por sus pies. Volví a mirarle y, además de maravillarme por su belleza, me percaté por su expresión de que estaba deseando que continuara con mi tarea.
Separé sus piernas lo suficiente como para que mi antebrazo se posase en el hueco dejado por ellas y mi mano alcanzase sin problemas sus testículos. Se los acaricié con ternura de nuevo, rozándolos con mis dedos. Acerqué mi boca a la base de su pene y, con la puntita de mi lengua, lo lamí muy despacio hasta llegar a su otro extremo. ¡Qué delicia! Nunca antes había tenido entre mis labios un miembro de hombre que supiese tan bien. No puedo decir a que sabía, simplemente era indescriptible. Encantada por lo que estaba probando y decidida a dar un mayor placer a mi hijo, agarré su pene con la mano que me quedaba libre y cubrí su glande con mis labios, envolviéndolo suavemente con ellos. Sergio suspiró y yo, sin sacármelo, posé mi lengua sobre él. Se lo lamí de arriba abajo, de un lado al otro y de todas las maneras que se me ocurrieron. Noté como mi hijo inhalaba un poco más de aire de lo normal y yo lo aproveché para dejar que entrase en mi boca algo más de él.
Poco a poco, mis labios fueron bajando por su pene hasta que conseguí que mi nariz se posase sobre su ingle. Me costó un poco lograr que entrase tanto pero, con un poco de autocontrol, lo conseguí. Cuando me hube acostumbrado a tener el pene de mi hijo en la garganta, me lo saqué de la misma manera que me lo había metido, lentamente y dejando que mis labios se deslizasen sobre él hasta tocar con ellos el meato urinario. Otra vez, igual de despacio, volví a abrir la boca y a dejar que entrase en ella hasta que mi nariz volvió a posarse sobre su ingle. Olí la entrepierna de mi hijo y me embriagué con su olor antes de levantar de nuevo la cabeza.

Repetí aquello muchas veces, cada vez más rápido. Mi hijo suspiraba y yo disfrutaba sabiendo que él se lo estaba pasando bien. Estaba dispuesta a seguir con aquello hasta que él se corriera pero, cuando los suspiros comenzaban a parecer gemidos, se incorporó con toda la delicadeza del mundo y me impidió continuar. Me levanté para mirarle sin saber por qué había hecho eso y lo que me dijo me llenó de cariño. -Tú también tienes que pasártelo bien. Túmbate.
Si todo hubiese terminado en aquel momento, sin necesidad de que ocurriese nada más, yo habría quedado totalmente satisfecha y feliz para el resto de mi vida. Sin embargo, aquel día descubrí que todavía podía estarlo más. Preguntándome qué era lo que iba a pasar, le hice caso y me tumbé. Me quitó las bragas y se colocó entre mis piernas. -Cierra los ojos mamá.
Volví a hacerle caso. Noté como apoyaba sus manos en mis muslos y me separaba un poco las piernas. Imaginé que iba a penetrarme pero me llevé una sorpresa. En lugar de sentir su miembro abriéndose paso por mi vagina., sentí el tacto de sus dedos en los labios de mi vulva. Sentí que lentamente los separaba y sentí la humedad de una lengua que se metía allí dentro. ¡Qué gusto! Muy despacito me lo lamió todo por allí abajo. Su lengua iba de un lado para otro, lamiendo todos los pliegues y rincones que aparecían a su paso. Cuando hubo terminado de explorar todo el territorio, se centró en lamer mi clítoris. ¡Qué placer! Me encantó sentir su lengua moviéndose en ese punto, pero todavía me gustó más cuando, sin dejarla quieta, unió a la tarea a sus propios labios que se abrían y cerraban sobre mí. ¡Qué delicia! Estaba en el paraíso y quería que aquello durase para siempre.
Sergio estaba haciéndome algo que mi exmarido pocas veces se atrevió a hacer y estaba provocando que oleadas de placer invadiesen todo mi cuerpo. Sin esperármelo, noté como mi querido hijo metía su lengua dentro del agujero de la vagina y acariciaba con la lengua sus paredes. ¡Qué gusto! Sentir la suavidad de una lengua deslizándose por allí dentro mientras uno de sus labios acariciaba mi vulva era una experiencia sensacional. Si seguía haciendo eso durante mucho tiempo, no tardaría en llegar al mejor orgasmo de toda mi vida. Pero, de la misma manera que él había hecho conmigo antes, cuando mis suspiros comenzaban a parecerse más a gemidos, me senté sobre la cama y le impedí continuar con aquello. Como había hecho yo, él levantó su cabeza y pude ver como su boca brillaba por la humedad de la saliva y mis fluidos. -Métemela.- Le pedí recostándome de nuevo sobre la cama.
La idea pareció gustarle porque se dibujo una nueva sonrisa en sus labios. Le dio una última lamida a mi entrepierna y se preparó para hacerme caso. Con sus piernas estiradas, se recostó sobre mi pecho. Su cara estaba a la altura de la mía y sus antebrazos, sobre los que se apoyaba para no aplastarme, los había puesto en el hueco dejado por los míos. Mientras se colocaba, su pene, completamente tieso, se frotó con mi pubis y mi vulva aumentando mi deseo por tenerle dentro. Cuando se hubo colocado, agarró su pene y lo apuntó al agujero por el que él había salido hacia veintidós años. El contacto fue electrizante. Poco a poco, fue metiéndomelo hasta que nuestros cuerpos quedaron completamente unidos. Me sentí colmada como nunca antes lo había hecho y no pude reprimir la tentación de darle un beso en los labios. Un beso que él me correspondió metiéndome la lengua casi hasta la campanilla.

Comenzó el bombeo. Poco a poco, la sacaba y la volvía a meter. Cuando entraba del todo, Sergio empujaba un poco más comprimiendo nuestros cuerpos y haciéndome gemir de gusto. Podía ver su cara desencajada por el placer y no quise perder la oportunidad de volver a besarle. ¡Qué beso! Hacía muchísimo tiempo desde la última vez que me besaba con alguien de esa manera. Esa vez no lo dejamos y seguimos besándonos mientras él llevaba el ritmo de la penetración. Mientras me la metía y me la sacaba, mis manos no se quedaron quietas. Las coloqué sobre los hombros de mi hijo y, poco a poco, fui acariciando toda su espalda hasta que llegué a las nalgas. ¡Qué culo! Redondo y duro, como a mí me gustan. Movida por la lujuria y por el deseo de más, aproveché la posición de mis manos para aumentar el ritmo. Cuando iba a empalarme con su verga, empujé con todas mis fuerzas sobre sus glúteos. ¡Qué placer! Con el impulso adicional, había llegado más adentro y a los dos se nos escapó un grito de gusto. Aquello me gustó tanto que tomé por norma hacerlo cada vez que me penetraba.
En pocos minutos, el placer se volvió continúo. Podía sentir como su pene salía rozándome entera y podía sentir como entraba con fuerza de nuevo. ¡Qué gusto! Seguía deseando que aquello durase para siempre pero sabía que se acercaba el final. Oleadas de placer me anunciaban que no podría retrasar mucho más la llegada del clímax. El gustito se hacía más intenso y yo obligaba a mi nuevo amante a empujar más. Deslicé uno de mis dedos por la separación de sus nalgas e hice presión con mi dedo índice sobre su ano. El dedo encontró un poco de resistencia pero entró. Sergio adoptó un ritmo frenético. La metía y la sacaba, la volvía a meter y la volvía a sacar a una velocidad inimaginable. Sin previo aviso, mi hijo me besó y clavó su pene con más fuerza de la habitual. ¡Qué gusto! Las oleadas se convirtieron en una ola perpetua e intensísima que poseía una fuerza devastadora. Sacudidas de placer contraían mi cuerpo. ¡Qué placer! Mis músculos se agarrotaron y mi boca quedó completamente abierta. ¡Menudo orgasmo estaba teniendo! Mi mente quedó completamente en blanco y, por unos momentos, me sentí en comunión con el mundo. Había sido el mejor de toda mi vida, casi como una experiencia mística, y había sido gracias al ser que más quería en este mundo.

Converti a mi madre en mi esclava sexual

/tengo 19 años , desde hace algún tiempo me atrae sexualmente mi propia madre.

Quiero aclarar algo, mi madre no es una milf ni nada por el estilo, es una señora de baja estatura, gorda( es la verdad), de la cara es alguien normal, su piel es muy blanca, y a causa de su sobre peso tiene un culote blanco enorme y unas tetas muy grandes también.

En cuanto a mi, soy considerablemente más alto que ella, a un lado de mi se ve algo pequeña, no soy guapo, pero mi pene es demasiado grande o amenos lo considero grande (20 cm de longitud y muy grueso) pero por todo lo demás soy alguien normal, estudio ingeniería electromecánica, voy a la universidad, tengo amigos y amigas con los que salgo de vez en cuando, en cuanto a mujeres se puede decir que siempre les he gustado a una que otra, pero soy alguien muy inconforme y es por eso que sigo soltero y concentrado en mis estudios.

Todo este morbo y atracción hacia mi madre comenzó una vez que mire que un señor la estaba pretendiendo en nuestra propia casa (un plomero el muy cabrón se la quería cojer y se le notaba) ,nunca había pensado que a alguien le pudiera gustar mi madre(la verdad esque no es ninguna milf como ya lo mencione,) y al ver a ese señor con su mirada morbosa en ella, y diciéndole una que otra cosa como piropos, hiso que me pusiera algo caliente y a decir verdad mi madre siempre ha sido sumisa, miedosa, tímida,inocente y cariñosa, todas las características morbosas que podría tener una mujer de tu propia familia.

Recuerdo que ese día ella se porto seria con el señor, y nomas irse ese señor, mi madre y mi hermana fueron a comprar un mandado al centro comercial, y yo me pajie como un gorila pensando en ella jajaj.

Después de ello mi arrepentimiento fue enorme obviamente, me sentía la peor mierda del mundo, me arrepentí y al pasar los días me sentía cada vez mejor.

Todo continuo con tranquilidad, mi madre siempre me ha tenido confianza, y la verdad ella ha andado hasta en calzones en nuestra casa y con una blusa suelta , es algo así como su pijama, yo creía que ya había superado aquel tráumatico evento(me refiero a querer cojermela como pocas veces he querido cojerme a una mujer en mi corta vida).

unos días después sucedió lo impensable, mi padre y mi hermana habían salido a una cena familiar, y mi inocente madre me pidió que le diera un masaje en su cama ( ella estaba boca abajo) , fueron los minutos más extraños de mi vida, pues mi vergota parecía que hiba a reventar, mi corazón estaba aceleradisimo, no pensaba en otra cosa, solo imaginaba lo que se sentiría embestir ese culo hermoso que estaba tan cerca de mi, ese culo gordo, a decir verdad mientras la masajeaba no le quite la vista a su culote.
en cuanto me dijo : muchas gracias papito si quieres ya vete a dormir, me di la vuelta en chinga para que no se fuera a dar cuenta de la carpa de circo que formaba mi shorts jajaja.

y al momento de que se me bajara la calentura, me volví a sentir la peor mierda del mundo, otra quisiera usar y abusar con tanta fuerza a la mujer que me trajo al mundo, eso no estaba bien, que clase de pinche enfermo soy, me repetía una y una y una y otra vez, bastante seguro que varias personas que lean esta experiencia se identificaran.

pasaron los días y un martes en la noche estaba más caliente de lo habitual y empece a buscar vídeos porno de maduras gordas, con la intención de masturbarme pensando en mi madre y por suerte encontré muchos vídeos donde las mujeres se parecían a mi madre, fue una gran experiencia, con los días poco a poco descubrí que había otras personas con los mismos deseos que los míos, había personas que deseaban a su madre también, incluso encontré muchos vídeos y relatos y personas que contaban sus experiencias reales para desahogarse ( tal y como lo hago yo en este post).
en fin para no hacer el cuento largo creo que en un día , me pajie pensando en ella unas 4 veces en un día, era increíble incluso pensar en ella hacia que mi pene ya por si mismo era muy grande se hinchara tanto que incluso parecía mas grande.

una noche, volví a estar solo con ella, y harto de ver vídeos donde las mujeres solo se parecieran a mi madre, decidí hacer la mayor locura de toda mi vida, se me ocurrió la idea de grabarla, o grabarme cerca de ella haciendo algo morboso, al fin y alcabo era mi propia madre y no sospecharía mis verdaderos deseos, así que agarre mi celular ( un nokia que graba bastante bien) me lo metí en la bolsa, lo puse en modo silencioso (para evitar que se escuchara si alguien me llamaba o me enviaba algún mensaje), y entre a su cuarto , ella estaba recién bañada, en calzones color amarillo y con una blusa suelta negra( obviamente no traía sostén debajo, por que ya era hora de dormir).

nomas nos vimos y nos sonreímos.

ella me dijo.

mamá: hola papito, por que vienes tan sospechoso?
yo: sospechoso yo mamá? para nada, solo que me aburrí de estar en la computadora y quise venir a echarte un ojo.
(me di cuenta lo que se me acababa de salir, pero mi madre no sospecho nada).

mamá: que bueno papito para que me des un masaje y se puso boca abajo, no saben mi corazón como se acelero, mi intención siempre fue grabar algo super morboso con ella, pasara lo que pasara,quería un vídeo con el que me pudiera masturbar, era mi madre y jamas le enseñaría el vídeo a nadie, puse el celular a grabar y lo puse en el tocador que esta enfrente de la cama de ella, me asegure de que saliera bien mi madre y un espacio a un lado donde pudiera salir yo.

a continuación le empece a dar el masaje, yo me le quedaba viendo el culote enorme a mi madre con una cara de violador jaja.

mi enorme pene se empezaba a notar y empeze a hacer movimiento como si me la quisiera cojer, y empece a sacar la lengua y hacer miles caras de pervertido, como les digo mi madre no se enteraba de nada, ella estaba boca abajo con los ojos cerrado.

la verdad que mi verga casi explotaba, no les miento, quería arrancarle los calzones y penetrarla salvajemente, quería hacerla mía, quería decirle que se convertiría en mi puta, en fin.
cuando termine de darle el masaje,nose que me paso, pero ya no era yo, le pegue una sonora nalgada en su enorme culote, PAFFF se escucho,y mi madre alzo una pierna y dijo ¡¡ay!! y le dije en voz alta(para que se escuchara en el video), pórtate bien nalgona.

mi madre me dijo: que malo eres papito, yo siempre me portó bien.

no les miento, me sentía realizado, había obtenido un vídeo que jamas borraría, que lo respaldaría con miles de copias, era la cosa más valiosa que tenia.
en fin después de eso le di un beso en el cachete y me fui al tocador rápido y agarre el teléfono,me fui mi cuarto de manera muy acelerada, por miedo a que mi madre fuera a voltearme a ver y se diera cuenta de la verga de caballo que traia y era por verla a ella jajaja.

al día siguiente me empezó a sonreír mucho,creo que por ser una mujer con baja autoestima y por que ademas hacia tiempo que no tenia sexo con mi padre, se sentia seducida por mi o yo que se y yo tenia mucho remordimiento, pero al mismo tiempo sentía muchísima excitación, le quería romper el culo, me volví un total pervertido, me la pase mirando el vídeo que obtuve, y también me la pase mirando vídeos donde se culiaban de manera brutal a mujeres gordas, maduras y de baja estatura, mi objetivo era conseguir eso.

en la mañana desayune como cualquier otra mañana, y fui un rato a la escuela nada mas, por que ya era mi ultimo día de clases y solo fui a presentarme a una clase, llegue a casa muy temprano, y estábamos solos mi madre y yo, ella estaba haciendo el aseo a la casa, y yo estaba mirando la tv en el sillón, no podía evitar mirarle el culote que tiene, que delicia, que perversión, tengo a una hembra serca de mi que ni siquiera es atractiva, y que lo único que quiero es usarla y abusar de ella con todas mis fuerzas, culiarmela como nunca nadie se la ha culiado en su puta vida.

en fin, platicamos un rato en casa, de temas normales madre e hijo, y ella ( que ahuevo tiene baja autoestima) empezó a decir:
mamá: que fea estoy, que gorda
yo: para nada mamá, la verdad que estas muuuy bien, créeme.

mamá: que cosas dices hijo, no seas mentiroso, ningún hombre se fija en mi en la calle.

yo: hay mamá, estoy seguro que hay varios hombres que si lo deben de hacer.

mamá: hay papito como dices cosas, anda vete a bañar, que iremos a visitar a tus abuelos y nos quedaremos a dormir ahí, tu abuela se enfermo anoche y debemos acompañarla por si algo se ofrece.

bueno me metí a bañar, y me masturbe como un gorila pensando en la gorda de mi madre, me imaginaba penetrándola salvajemente y jalandole el pelo, empacamos un poco de cosas, mi hermana no quiso ir por temas de la escuela, y solamente fuimos mi madre, mi padre y yo.

no quiero contar cosas que no son de interés, ya saben , una tarde normal, en familia, por suerte ocurrió algo muy bueno, mi padre por alguna rara razón, se fue a emborrachar con uno de mis tíos, se emborracho muchísimo y volvió a casa de mi abuela, yo le ayude a mi madre a llevarlo al baño y me quede muy impresionado por el tamaño del pene de mi padre, creo que tiene micro pene :s(yo le calculo unos 5 cm) por suerte no es hereditario , y le hice mención a mi madre.

yo: oie mamá no crees que el tamaño del pene de mi padre es extremadamente chico?
mamá: que cosas dices hijo? a mi el tamaño no me importa, a ninguna mujer de echo.

yo: asi dicen jajajaja, y luego cuando ven un pene grande se vuelven locas.
( no supe que me paso, le hablé asi, me parecio una falta de respeto pero ya nimodo, ya lo había dicho).

mamá: pues nose por que dices eso hijo, tu padre a sido el único hombre en mi vida y su pene para mi es perfecto.

yo: aa esta bien madre.

yo en ese momento me empeze a calentar, imaginarme que mi madre solo ha estado en toda su vida, con un hombre que la tiene 4 veces más chica que yo, wow, me seria mucho más facil seducir a esa vieja gorda.

ya en la noche como mi padre estaba muy borracho, mi madre lo acostó en el sillón de la sala de mi abuela, y a mi me toco dormir con ella, mi madre se quito el pantalón y se acostó a un lado mio, hubieran visto semejante monumento, un culo gordo precioso, su piel blanca resaltaba a causa de que el color de sus calzones era negro, en fin , tuve mi verga erecta alrededor de 5 horas jajaja, es verdad aunque no lo crean no podía dormir, y nose que mierda me pasa en la cabeza cuando me caliento, pero justo en el momento en el que mi madre se acosto de lado dándome la espalda, me le acerce y clave mi verga en su culote y la abraze, nose si mi madre estaba despierta, o medio despierta pero se asusto mucho jajaja no se esperaba sentir 20 cm de verga en su culo, una noche normal donde se supone esta durmiendo con su hijo mayor.

mi madre al sentir mi verga se estremeció y dijo: Dios Mio!! que es esto!!!
y eso me exito mucho más ajaja no me quise mover, la tenia como queria, bien agarrada, yo me estaba haciendo el dormido , y me di cuenta que mi madre ni siquiera se quito, como que lo que sentía le estaba gustando, decidí quitarme al pasar aproximadamente 15 minutos, la verdad que no quería , pero mi intención era darme cuenta que es lo que ella haría si me alejaba.

cuando me quite mi madre se levanto al baño, y de lejos mire, que se estaba checando la panocha, se había mojado supongo.

antes de que ella volviera me volví a poner en la misma posición, pero me aleje de su espacio, y fue ella quien me estaba buscando, se acercaba a mi , pero a espaldas, era como si me quisiera regalar ese enorme culo gordo, en fin,creo que ningún de los dos dormimos bien, por que le arrime la verga varias veces en toda la noche,y ella me decia
madre:papito por que nunca me habias hablado de eso que traias ahi
yo: te gusta mamá?
mi madre no me contesto, solo gemia
sentía que mi verga se me hiba a reventar, no me la coji por que estabamos en la casa de mis abuelos, y para cojermela como quiero, necesito que estemos solos, por que me la pienso cojer de manera burtal jaja.

asi estubimos, a ella se le escapaba algún que otro gemido, a la mañana siguiente decidimos volver a casa, y yo volvía más contento de lo habitual, ya era un echo, me cojeria a mi madre en cuanto tuviera oportunidad.

en la borrachera que se dieron mi papá y mi tío, ensuciaron el asiento de copiloto de aceite de auto, y mi madre se tubo que venir a un lado mio, en los asientos de pasajeros de la camioneta.

mi madre venia pensativa y me miraba los pantalones de manera despistada, yo ya no aguantaba, quería romperle el culo a la mujer que me trajo al mundo.

bueno en el camino me vine hablando con mi padre de una camionetita vieja que compro para el trabajo o para lo que se ofreciera, y fue una de las conversaciones más calientes que he tenido por que yo le tire varias indirectas a mi madre, delante de mi padre jajaja

padre: mijo que tal se te hiso la camioneta que compre? esta vieja pero se ve buena verdad
yo: se me hiso que todabia esta bien papá, esta vieja pero se le nota que todabia aguanta (lo dije mirando a mi madre, y ella en cuanto dije eso voltio a verme y me quedo viendo jajaja)

padre: sii mijo, y no la agarre tan cara, pero de todos modos, habrá que usarla mucho para que la compra no haya sido dioquis.

yo: no te preocupes padre, hasta yo le sacare todo el jugo que pueda, sin piedad , puro uso rudo le daré.
( la cara de mi madre no les miento, estaba muy asustada, parecía una hembrita indefensa, una cerda apunto de ser devorada por algún depredador, y ese depredador era yo, mi madre ya tiene una idea de que su hijo se la quiere culear y muy duro, y de que la verga de su propio hijo es mucho mucho mucho más grande que la de su propio esposo, nose como se sentiría mi madre, pero en su cara se le notaba que estaba muy intimidada.
)

el transcurso a casa fue normal, y al día siguiente me empece a portar muy dominante y caliente con mi madre, cuando ella estaba lavando los trastes, yo le llegaba por detras a agarrar algun vaso, y le clavaba la verga en el culo.
mi madre no me decia nada, parese que ya esta a mi merced, la pobre no se imagina todo lo que le hare en cuanto tenga la oportunidad.

en la tarde ella estaba agachada buscando algo en el refri, y volvi a llegar por detras, le clave la verga y le dije
yo: madre por te has estado portando tan distante con migo?
madre: (tartamudeaba) para nada hijo, yo sigo portandome igual con tigo
yo: te lo digo por que no quiero enojarme con tigo, por que te quiero y lo sabes.

al momento de irme le pegue otra nalgada muy fuerte, PAAAFFF, y mi madre ni siquiera voltio jjaja
pobre hembra que solo tubo sexo toda su vida, con un hombre con micropene.

pasaron las semanas y segui comportandome como un verdadero hijo de puta, pero eso a mi madre la calentaba.

un dia ella estaba lavando los platos y me pare por detras y le empeze a sobar las tetas, a la pendeja se le empezaron a poner duros los pezones y en ningun momento me pidio que me quitara.

finalmente el dia en que me la coji fue un dia que nos dejaron solos, mi padre y mi hermana fueron a visitar a una tia,
mi madre se estaba bañando y la verga se me puso dura nomas de pensar en meterme al baño a cojermela, era el momento, tenia tiempo de sobra, ella y yo solos.

me meti al baño totalmente desnudo y con mis 20 cm de verga al aire, encerio mi corazon estaba aceleradisimo y mi verga parecia que se hiba a reventar, pero no me hiba a echar para atras, abri la cortina del baño y mi madre se asusto al verme, se trato de tapar, pero al ver mi pene sus ojos se abrieron muchisimo.

yo: hola puta, bien sabias que este dia llegaria
mamá: mi amor que estas haciendo, soy tu madre
yo: tranqula mamá se que te gusta y que deseas esta verga que tengo solo para ti,
voltie a mi madre tomandola de las caderas y le empeze a restregar la verga en su culote aguado pero que sensacion

cerre la regadera y la tome de la mano para llevarmela al cuarto,
la comenze a besar y con fuerza agarre su cabeza y la dirigi a mi verga y la muy puta bien que sabia lo que tenia que hacer, me dio una mamada pero se le notaba la falta de experiencia asi que prosegui a ser yo el que se cojiera su cara

hice varios intentos jalandole la cabeza para ver hasta donde podia llegar y a ella le daban arcadas, y sus ojos se pusieron llorosos, no saben que sensacion de poder te da tener a tu madre toda humillada a tu merced jajaja

la acoste en la cama boca arriba y empeze a sobar mi pene con su vagina, que estaba mojadisima y hirviendo, de un momento a otro empeze a metersela lentamente mi madre me miraba a los ojos con la boca abierta, y yo la mire fijamente mientras la penetraba por primera vez, a continuacion poco a poco empeze un meter y saca maravilloso, me la coji como a una puta, le di cachetadas y la agarraba del cuello, ella solo gemia vuelta loca de placer.

por ultimo la puse a cuatro patas, y empeze a embestir ese enorme culote blanco al que tantas pajas le dedique, cuando me vine eyacule en su culo, y para despedirme de esa puta, le di una fuerte nalgada, dejandole mis dedos pintandos.

desde ese dia es mi mujer, y me la cojo minimo 1 vez a la semana, pero otras cojidas mejor despues se las cuento, saludos.

Madre Argentina XVII

La situación estaba tomando calor para mi hermano que estaba a punto de apoyarle toda la pija semi dura a nuestra madre.
Yo me sentí algo incómodo e interrunpi levantándome de mi cama, mi hermano se tiró para atrás y trato de ocultar la erección.
Mi vieja se dió vuelta y me dijo.

S: vamos a ir con tu hermano a la pileta querés venir?

G: no hoy no tengo ganas.

Mi hermano haciéndose el gracioso.

L: bueno vos te lo perdes jajajaja

Despues de ver a mi hermano tratar de rosarle la pija a mi vieja, comeze a sospechar si algo había pasado entre ellos, pero nunca pude encontrarlos en una situación así.

Llegó diciembre unos de los meses más agitados para todo, con mi familia estubimos preparando cosas para pasar noche buena con nuestra tía en su casa, donde iban a estar mis primos y tíos, entre ellos mi primo Eduardo.

Salíamos a la tardecita noche con mi familia en el auto, ellos vive a una hora de nosotros, ya ibams vestidos. Mi mamá viajo como.mi acompañante, se había vestido muy sexy para la ocasión, me calentaba ver cómo se subía la falda para dejarme ver las medias que llevaba puesta,

Llevamos a la casa de mi tía saludamos, ayudamos con algunas cosas, yo mientras estaba sentado tomando, veía a mi vieja en la otra punta hablando con mi primo, estába coqueteando con el, se hacia la nena. Cada tanto levantaba la mirada para ver si yo la estaba observando, creo que trataba de darme celos. Cruzaba las piernas para calentar la pava a todos los varones de la reunión, uno de mis tíos la jodia diciendo

T:jajaja ahora te haces la gata flora?

S: sii Jaja.. pero no para vos..

Tocaron las 12, brindamos, los chicos abrieron los regalos. Y yo trataba de acercarme a mi mamá para ver si la conciencia de darme mi regalito, pero cada vez que me acercaba ella se movia para otra parte.
Seguimos tomando y mucho, a mis tíos les gustan tomar, mi vieja no re controlo nada y probó casi todos los tragos, esa noche. Habían puesto música a las 3am, ya estavan todos re tomandos así que a nadie le importaba nada. Mié hermano saco a a bailar a mi mamá, todo normal hasta que pusieron algo de regueton y mi mamá le movía todo el culo a mi hermano delante de todos, igual a nadie le importo, mi tía le decía.

T: jajaja mírate Sandra, no sabía que podías mover el culo así.

Y siguió el el moviéndose sexy pegandose a mi hermano, mientras la tomaba por la cintura para que no se despegue.

Me fui al baño de la casa porque no aguantaba las ganas de mear por tanto alcohol, cuando volví a la fiesta, no ví a mi mamá por ningún lado, así que supuse que estaba con mi hermano en algún lado. Esa era mi oportunidad para ver si entre ellos pasaba algo más. Entre devuelta a la casa, a revisar los cuartos, y encontré a mi hermano jugando a la play con otro de mis primos.

G: che y mamá?

L: nose.. en el baño supongo.

Estaba casi todos en el patio o e. La planta de abajo de la casa. En el piso de arriba había un segundo baño pero se suponía que estaba roto así que nadie tenía nesesidad de subir.
Subí las escaleras en silencio y abrí apenas la puerta del baño para ver si estaba ahí. No había nadie Asi que entre y me mojé un pco la cara para sacarme la borrachera de ensima. Cuando apague la llave del agua pude escuchar ruidos que venían de la otra habitación. Eran pequeños gemidos.

Mmmm Aahh ahhh ahhh

Salí del baño y abrí apenas la puerta de la otra habítacion, la imagen que ví me volvió loco, mi mamá, apenas iluminada por una lámpara, estaba arrodillada con la falda levantada dejando ver la tanguita que llevaba puesta, chupandosela a mi primo, el estaba acostado en su cama y yo veía como la cabeza de.mi mamá subía y bajaba con. Todo el culo al aire, me quedé uno minutos.mirando tan exitante escena, y me empeze a tocar la pija por arriba del pantalón, mi vieja no mentia cuando me dijo lo dotado de mi primo, quería hacerme una paja ahí pero se cortó la fiestita cuando escuché que subian por las escaleras, corrí hasta el baño, y pude escuchar que mi tía estaba acompañando a mi abuela hasta una de las habitaciones para que duerma.
Escuche que la llevó a la habitación donde estaba mi mamá con mi primo.

T:que hacen ustedes acá?

E: nada.. le mostraba a la tía, unos apuntes de la secundaria que estaba buscando.

Minutos se comió ese verso barato o eso creí.

T: a esta hora?… Bueno no importa, vos Eddy baja que te está buscando tu mujer para que vayan a visitar a los papás de ella.

E: naa que no joda.. creí que nos vamos a quedar a dormir aca, es que tome mucho y no puedo manejar.

T: utdes también? Mira que ellos también se quedan en el comedor.

Nosotros nos hibams a quedar porque mi abuela están muy cansada.

E: no hay problema, nosotros nos acomodamos en otra pieza.

Salieron de la habitación y mientras mi tía le preparaba la cama a mi abuela, salí del baño y me fui al patio.

Ya casi amaneciendo, se fueron todos a dormir. Mi mamá y mi hermano tiraron un par de colchones en el piso y yo me acosté en el sillón.
No me quería dormir estaba esperando a que todos duerman bien así me metia en la cama con mi vieja y le daba mi regalito.
Cuándo ví que nadie se movia, me destape y me estaba levantando del sillón cuando escuché que alguien bajaba, me volví a Acostar rápido, y pude ver que mi primo bajaba en bóxer y se dirigía a la puerta de atrás. A los dos minutos hice un nuevo intento para levantarme y se movió mi vieja, se fue con su camisón corto moviendo el culo hasta la puerta. Espere para darles ventaja y los seguí, salí al patio, yo estaba también en boxer y descalzo, están fresco esa mañana. Lo empecé a buscar, no los ví, entonces me acordé de la casa de la suegra de mi tía que ya había muerto, pero la casa estaba intacta, me acerque hasta ahí y me asome por una de las ventanas. No podía ver bien por el puto mosquitero. Que cubris todo. Pero algo veía.
Mi vieja se estába montando a mi primo en el sillón de la vieja, estaba de espalda con el camisón por arriba de la cintura , y como. Las manos de mi primo apretandole las nalgas.
Mi mamá lo tomaba por los hombros a mi primo mientras saltaba sobre su puti duro, la tetas de mi mamá bailaban al ritmo de cada envestida.
Esa imagen de mi mamá con otro hombre nunca la voy a olvidar, como le chupaba las tetas y como le bailaban sobre la cara de mi primo ese culo gordo moviéndose y la tela del camisón apena tampando.

Los gemidos de mi primo.

E: ahhh siii tia….Como te extrañe

S: ahhhhhgggh si yo también y a esa verga jugosa.

E: así? Estrañabas mi verga tía?… Estrañabas las cogidas….

S: ayyyy siiiiiii… Siiiiiii que bien me coges…

Yo comenze a frotarme el pito por arriba del boxer, segui tocandome hasta que me di cuenta que nadie hiba a venir, así que me saque la verga y me comenze a pajear con el espectáculo que estaba dando mi vieja con mi primo.
Mi emocion era tal que quería ver más de cerca esa escena tan caliente, así que me acerque más a la venta y puse sin querer una paja seca.
Ese ruido alertó a mi mamá y a mi primo que le saco la pija de la concha toda húmeda, y se Acercó a la ventana, yo me agache para que no me vieran.

E: está bien no era nada… Seguro algún gato

Volvió al sillón y la hizo levantar a mi mamá la dió vuelta y mi vieja lo sigui montan de espalda mirando directo a la ventana.
Yo m asome un poco primero y mi primo estaba sentado con los ojos cerrados mientas mi mamá le daba la espalda y lo montaba.
Me anime y me asome por completo total mi primo no se iba a percatar de mi presencia y seguí mirando como si nada mientras me masturbaba, mi mamá abrió lo ojos y me vió tocandome en la ventana, pero no dijo nada es más subió la apuesta u se abrio de pierna para dejarme ver cómo se la cogían mientas se apretababa las tetas. Yo no podía creer lo putaa que era así que seguí con lo mío, hasta que acabé, mi mamá lo seguia montando a mi primo parecía una cosa que nunca iba a terminar.
Ella me mandó un Beso cuándo acabe, me subí el bóxer y volví a la casa. Ya no me importaba lo que seguía después.

Madre Argentina XVI

Después de ese flor de cogida que me di a mi vieja, pensé que íbamos a seguir como siempre.
Pero yo sabía que m quería solo para ella, era colosa como cualquier madre y no quería que su hijo mayor se ponga en una relación con. Cualquiera, ella quería se mi mujer aunque todavía no lo admita.

La verdad cuando volví al trabajo me puse.un poco distantes con mi compañera,la verdad con lo que recibía en casa no necesitaba más, Pero de alguna forma la pendeja me gustaba, y no me quería seguir saliendo con ella.

A pesar de que mi mamá advirtió que si volvía a salir con mi compañera se terminaba lo que se deba, pero de todas formas me arriesgué, y seguí viéndola.

Un día estaba en el telo con mi mamá me la estaba chupando.

G: ahhh sii putiiita…Que rico la chupas

S: ya te dije decime mamá… Que eso me me ree exita.

Mientras me daba la mamada de mi vida, sino mi celular, era mi compañera.
Primero tire a boludo para que no se diera cuenta, pero ella agarró mi celular pensando que era mi hermano para preguntar a qué hora Ivana a llegar. Pero cuando vio que me llamo mi compañera me se sacó mi pito de la boca.

S: otra vez?
-Yo que te dije? Si estabas con. Ella no podíaas estar conmigo, no está bien

G: dale deja de hacerte la moralista..Hace 2minutos tenías metida mi pija en tu boca.

S: si pero ya te dije yo no soy la segunda de nadie.

Se levantó se acomodo el corpiño y se subió la tanga.

S: ya me cansé, te di una oportunidad y la dejaste pasar. Toma esto como nuestro último encuentro.

Nos vestimos y nos subimos al auto, mientras manejaba le pedía perdón.

S: yo cuando digo algo se hace los sabes, está es nuestro último encuentro.

Dejé de pasar algunas semanas para que se calmen las cosas. Pasaron 2 semana y estaba saliendo de trabajo, y mientras que esperaba que seliera mi compañera para llevarla a casa, le envío un wp a mi mamá para ver si quería que nos veamos en el café que está cerca de casa

G:mami.. querés que nos veamos hoy en lo de toto. No vayas a casa esperame allá.

Al rato subío mi ahora novia y nos comenzando a besar. La estaba llevando a la casa y me dice que tenía ganas de que la lleve al telo.
mientras estaba pasando la entrada del telo suena.mi celular, miro las notificaciones y era mi mamá. No sabía que hacer, pero como ya estaba con mi novia y como hace tres semanas que no cogía, la ignore.
Le chupaba las tetas a mi novia y celular seguia sonando, sino casi todo el turno. Le eche dos polvos a mi novia. Mientras ella de arreglaba yo revise los mensajes, era mi mamá.muy enojada, me mandó a la mierda y me dijo que esa fue la gota que rebalso el vaso. Cuando salí mi novia salió del baño y me pregunto que un era que me.manda a tantos mensajes.
No le mentí que mire se hiba a imaginar ella algo.

G: era mi mamá. Querría saber dónde estaba.

N: jajaja que pesada, hasta parece tu mujer.

La dejo en su casa y me fui a la mía. Cuando llegue mi mamá no quiso ni mirarme. Mi abuela le pregunto que pasaban.

A: que pasó?
Porque lo ignoras hija?

S: nada ma

A: bueeno no pudo ser tan grave, todo tiene solución

Me fui a dormir ya se le hiban a pasar. A la mañana siguiente hizo un cambio empezó a vestirse más tentadora, me llamo al patio, mientras juntaba su ropa de vestir, en tanga.

S: ayer me dajaste plantada en el café…Salí temprano para poder llegar y arreglar las cosas pero parece que no te interesa así que mejor seguimos como siempre madre e hijo, hacemos de cuenta que lo nuestro nunca paso.

G: tampoco es así borrar y seguro como si nada

Me calentaba ve a mi mamá enojada, le bailaban las tetas atrapadas en su corpiño.

Cómo les dije después de esa charla hizo un cambio total, empezó a usar calzas pero que no dejaban nada a la imaginación

La verdad yo pensé que me quedo calentar para que me la coja por la fuerza, pero también me puse a pensar que por ahí no era a mi a quien quería motivar para que se la coga.
A la puta le gustaba agacahse cuando jugábamos a la play, se cruzaba dos o tres veces, yo la miraba a ella y a mi hermano para ver cómo reaccionaba el. Pero lo disimulaba muy bien.

Un día estábamos tomando mate y charlando los 3, me levanté y fui al baño, cuando regrese mi mamá estaba agachada levantándose una cuchara y mi hermano mirando la tanga que llevaba puesta.

Mi hermano no trabaja y no estudia, va al gym,
Está muy marcado, tiene muchos tubo. La verdad es que me despertó un morbo como.nunca antes.
Mientras yo estaba escuchando música en mi cama entra mi mamá con. Mi hermano, ella se empezo a cambiarse adelante de el.

Mi hermano estaba con solo el bóxer y cuando ella se agachó a buscar la ropa de natación ví como se apretó la pija, la tenía media parada.
Yo me.hice el boludo que no ví nada pero ya veía por donde hiban sus intereses.

Madre Argentina XV

Después de ese encuentro complicado en el baño, pasamos el finde un poco distantes, casi no nos hablamos. Pero la ví acercase mucho a..I hermano Leo. Se la pasaban hablando de la novia de mi hermano y otras cosas.
Yo ya estaba sospechando que me quería descartar para poder cogerse a mi hermano. Me puse celoso, mié hermano la defendía a.mi vieja en todo y ella a el.
Volvímos a casa el domingo por la noche, me fui a dormir y mi hermano se quedó con mi vieja en la compu a enseñarle a usar algunas aplicaciones para que pueda usarla en escuela

La verdad nose si pasó algo porque me dormí . Devuelta lunes temprano mi vieja se había acostado tarde por se levantó casi cuando yo estaba por salir.
Llegué al trabajo y seguia chamuyandonr a mi compañera pero estaba muy distraído pensando, si había pasado algo entre mi mamá y su nene favorito. Así que la llame al trabajo

G:hola ma.. podés hablar?

S: que pasa? Estoy trabajando.. no rompas acá hijo

G: perdona.. pro te quería preguntar una sóla cosa

S:que rápido

G: te lo cogiste?

S: a quién?

G:no te hagas la boluda ahora, ya sabes a quién

S:daja de joderme en el laburo… Ya te lo dije mil veces

G:no me estás respondiendo

S: no… Ya me sobrepase con Uno..Que no me deja de joder y me hace escenas de celo como un maricon… Voy a se tan boluda de meterme con el otro para que no me dejen en paz nunca más. Chau

Y me colgó.
Cuándo termino el día de largo una lluvia terrible, y le ofrecí a mi compañera llevala a la casa, Acepto. Fuimos charlando de boludeces y cuándo se estaba por bajar le pregunté si quería salir a tomar algo el viernes conmigo. Me dijo que si, y quedamos en arreglar en la semana.
Volví a casa felíz, pero en el comedor estába mi vieja mirándome con. Cara de orto. Me dió un hola enojada
Y le conté a mi abuela que mi compañera aceptó salir conmigo, me felicitó mi hermano y mi abuela, menos mi mamá.
Cuando me está. Por ir a dormir mi vieja me llamo a la cocina.

S: sos tarado como me vas a llamar así al trabajo… Preguntándome boludeces, quien te crees que sos para que yo te tenga que dar explicaciones

G: que queres que te diga… Estás muy pegada al otro boludo y me maquine con cualquier cosa

S: bueno no te maquines más por qué lo nuestro se terminó acá. Vos te pusiste de novio y estoy feliz. La pasamos bien pero con. Tu escenas de novela y ahora saliendo con. Alguien no podemos seguir

G: bueno tampoco era para Tanto, aceptó tomar algo, no somos nada. Así que no te pongas así

Me acerque a ella y le quise dar un Beso

S: no… Sali está. Todos despiertos

G: bueno no te enojes… Pero podríamos tener u. Polvo de despedida… Dale déjame chuparte la concha un rato a ver si te movitaba

S: sali… Guarda esa calentura para la pendejs esa cosa. La que estás por salir.

Y se fue de la cocina.
El viernes a la noche salí con. Mi compañera, fuimos a un bar, hablamos de ex parejas y cualquier otra cosa, no me acuerdo. Me tomé cuanto jarras de cerveza, no dimos unos besos, me tocó un poco el bulto y me dejó con. Toda la leche que me dolían los huevos. Me dijo que mejor había que esperar a conocernos más.
Me fui re caliente con. Toda la leche al palo.

Entre a mi casa y no había nadie solo mi mamá acostada.

S:que pasó? Como te fué con la piba?

Yo al vela así acostada le dije

G: date vuelta… Vamos a coger

S:que?

G: no te hagas toda la semana me venís provocado como siempre… Sácate la tanga que tengo mucha leche acumulada.

S: jaja la pendeja te dejo caliente?
-No te la chupo por lo menos?

Se levantó de la cama me mostró toda la cola con. La tanga puesta

S: veni mamá te va a mostrar como una verdadera mujer complace a un hombre

Me saque la pija del pantalón y se la acerque a la boca. Me comenzó a chupar con fuerza haciendo un movimiento raro con su lengua. Mientras me pajeaba

S:te gusta como mami te la chupa…

G:ahhh ahhh sii

Se la volvio a meter hasta el fondo casi rozando mis bolas, pensé que se lo iba a meter con bolas y todo.
Siguio chupando un rato y comenzó masajear mi bolas y a pasarme el dedo que entre la separa de las bolas y el culo, eso fue muy estimulante.
La di vuelta de golpe y ni me moleste en sacarle la tanga se corrí un poco y me acomode directo en la entrada de su concha humeda.
Se la metía a un ritmo acelerado mientras ble acariciaba las tetas aún atrapados debajo de las telas del camisón.
Me pidió que pare y apague la Luz por la dudas que alguien entre.
Quedamos a oscuras solo me iluminaba ese culo gordo la luz de la calle.
Seguí bombeando y con una mano fuí sacándole uno de los tirantes del camisón, cayó una de sus tetas, mientras la apretaba.
Coun mi otra mano le acariciaba el ano.
Parecía que le gustó porque se descontroló u comenzo a entregarse más y a gemir más fuerte

S:ayyy si hijo…Cogeme todas…. Llens a mamiiiii de leche.
Ahhh ahhhh ahhhh siii

Me mantuve en esa posición un buen rato, ella medio vuelta y me acosté en La cama, comeze a gemir mientras ella me cabalgaba, y me metí una teta en la boca, se la mordí tan fuerte que le quedó algo moretoneada.
Mis manosNo dejaban de apretarles las nalgas
Nos seguimos besando y la acosté boca abajo.
Ella tenía miedo de que se la vuelva a meter por el culo sin vaselina. Ese día no tenía ganas de atenderle el culo sólo quería llegar arma de leche.
Mientras yo la montaba con fuerza, ella mordia la almohada, para no seguir gritando.
Me encantaba sentía mi verga apretada por esas dos nalgotas que bailaban al ritmo de mi mete y saca. La puse boca arriba y le levanté las piernas sobre mis hombros y seguí con. El mete y saca más fuerte.

S: ahhhhhgggh siiiiiii hijooooo que bien me cogeeessss, te amooo

Era la primera vez que me decía te amo en uno de nuestros encuentros. Eso me motivo más

G: ahhhhhgggh ayyyj siii mami….Yo tambiéeeeen
Ahhhh me vengoooo mamiiiii

S: ayyy siii siiiiiii lléname de leche hijooooo de puttaaaa siiiiiii.

Y llegué a mi mejor orgasmo de mi vida. Nos quedamos rendidos y abrazado, todo transpirdados.

Madre Argentina XIII

Estuvimos todo el fin de cogiéndome a mi mamá por toda la casa, casi me quedé seco de tanta leche que le deje por todos lados. Me cabalgó en el sillón, nos duchamos juntos nos sacamos las ganas de hace lo que queríamos.
El domingo a la mañana, el día que mi abuela y me hermano volvían, nos quedamos desnudos en la cama, bien me relajaba aproveche para charlar con ella

S: y en el trabajo como van las cosas?

G: complicadas, estan haciendo recorte de personal y me toca hacer el doble de trabajo para cubrir las otras vacante.

S; tendrías que buscar otra cosa antes que te echen y quedes en bolas

G; jajaja ya volviste a hablar como una mamá

S: soy tu mamá… Por más qué cogamos como animales vas a seguir siendo mi hijo siempre.

Y me dió un beso en los labios.

G: el otro día te pusiste nerviosa cuando vimos a Eduardo?
– que pasó entre ustedes?

S: nada..

G: como qué nada eran re unidos, vos los llevabas a todos lados como si fuera tu novio.
Dale como contame.

S: bueno.

Recién me había separado de tu papá u nos mudamos acá, vos y te hermano eran muy chicos y tu primo venía los findes a ayudar a los abuelos el tenía 15, yo tenía creo que 33.
Bien durante ese año me sentí sóla y quería disfrutar de mi soltería. Tu primo en esa época, jugaba al rugby y estaba muy bien formado.
A él no le importaba salir conmigo a cualquier lado, tu tía no los sacaba ni a las esquina. Conmigo hiba al cine, lo llevaba a comer y a reuniónes con mis amigas.
Comenze a verlo con otros ojos cada vez que se cambiaba y él también a mi.
Empezó un día que lo invite al shopping a pasear, y él me tomo de la mano como si fueramos una pareja, yo hace tiene que no me sentía querida desde el divorcio.

Sacamos unas entradas pare ver el sensor de los anillos, la película era muy larga y yo mucho no entendía. Y comenze a rozar el brazo de Eduardo para no aburrirme y a mi me gusta ratonear a los chicos. Creo que lo caliente demasiado pero que se me acercó a la boca y me dió un beso apasionado. Yo rápido lo aleje y él me pidió perdón, salimos en el intenso de la película y el seguia disculpándose.

E: perdón tía nose que me pasó.. no quiero arruinar nada,. La me trata ree bien y me lleva. Pasar no te enojes

La verdad yo no estaba molesta sino que me sentía muy curiosa.

S: no te preocupes, hagamos nde cuenta que nada de esto pasó.

Terminamos de ver la película y volvimos a casa.
La semana siguiente yo tenía un cumple años en un boliche, que era de show de stripper. Lo invite a que me acompañe, total despues de las 12 era un boliche como cualquier otro.
Me vestí sutil pero sexy, no como puta regalada pero provocativa.

Llegamos saludamos y nos pusimos a tomar mucho champagne. Nos pusimos a bailar con mis amigas y la verdad que muchas le tenían gnas al pendejo.
Cerca de las 4, tu primo desapareció, lo empecé a buscar por toda la pista y no lo encontré. Los seguí buscando hasta unos de los lugares oscuros del boliche y lo encontré besándose con unas de mis amigas del profesorado. Cuando me vio se despego rápido y yo me fui para no molestar.
Al rato me viene a buscar.

E: perdón tía, fui al baño.

Yo estaba algo tomada y caliente así que lo tome de la mano y lo lleve a lo más oscuro de lugar y comenze a besarlo. El me apretaba el culo con fuerza. Yo ya estaba algo mojada por tanto histeriqueo. Nos quedamos besándonos un rato, hasta que recapacite.

E: esta bién no pasa nada..

S: nooo.. no está bien, soy mayor y soy tu tía, disculpa yo tenía que haber mantenido la compostura.

Salimos del boliche y nos fuimos sin decir nada.

Yo esa semana no podía dejar de sentirme culpable. Y quería disculparme.

Uno de esos días fui al médico y como estaba cerca de la casa de tu tía pasé a saludar.
Cuando llegué no había nadie y como estaban remodelado estaba lleno de polvo. Estaba Eduardo limpiando la habitación que habían construido.
Así que me quedé un rato a espera con él.

S: y tu mamá?

E: fueron a comprar hormigón, se fueron hace un rato van a a tardar porque es lejos a donde van y les sale más barato.

S: y las chicas? (Mis primas)

E: están en la escuela hoy tienen doble turno

No la quedamos charlando y tomando mate. Le pregunté cómo había quedado la habitación nueva, así que subimos las escaleras hasta el 2do piso y ví como había quedado.

S: muy lindo che..

De repente tu primo se lanza directo sobre mi boca, y comenzamos a besarnos apasionadamente.
me tira contra la pared y se baja el pantalón de gym.
Estaba muy bien dotado, le media unos 25cm, a mi se me hizo agua la boca. Así que me arrodille sobre el la arena y me lleve esa monstruosidad a la boca, casi no me entraba de lo grueso que era, se la chupe un largo rato.

Mientras me contaba eso yo me empese a exitar y me tocaba la pija para que mi mamá viera lo duro que la tenía.

G: ah sii. Y como se la chupaste

Ella bajo en las sábanas y se le me comenzó a chupar mientras me seguía contando.

Se la chupé un rato, hasta que me puse de pie. Me di media vuelta y.me baje el jean.

Me lo baje hasta la rodilla. Tu primo me comenzó a apoyar con su poronga toda venosa en la entada de mi conchita, yo ya estaba muy mojadita, así que entró con mucha facilidad.

S: ahhhhhgggh siii… Que pija grande que tenés Edu

E: ahhhh te gusta putita, te voy a destrozar la concha

Me aceleraba cada vez más y yo sentía que me hiba a desgarrar, nunca me habían metido tanta carné de golpe.
Me saque la remera mientras me seguía penetrando con un ritmo acelerado, tenía toda la leche ensima parecía que nunca hiba a terminar, con toda la resistencia del entreno me estubo cogiendo por una hora en esa posición. Las piernas no me daban mas, así que me di vuelta y me saque todo el pantalón, le dije que se acueste en el piso y me puse en cuclillas para seguir cabalgandolo como.una perra en celo, le tocaba los abdominales duros y tenía unas manos muy fuertes con la que me dió un par de nalagadas y me dejó todo el culo marcado, así seguimos cogiendo hasta que le pedí que no metemine adentro.
Yo en es época no tomaba pastillas anticonceptivas, total está a soltera.
Pero no me hizo caso y me lleno la concha de leche.
Nos quedamos abrazados y cuando escuché el auto de mi hermana nos vestimos. Y seguimos como si nada.

Yo cuando me contaba que mi primo la lleno de leche me vine rápido, y mi mamá seguia pajeandome con. Todo lo semen en la mano.

G: Al final por que no se hablaron más?

S: después d eso cogimos un par de veces más y él se consiguieron una novia. El quería formar algo serio.
Un día que ustedes se fueron a cataquesis, yo le hice una escena de celos porque me sentía usada, y él tiene un temperamento difícil, así que mientras cogiamos en la cocina le dije que si el se ponía de novio no podíamos seguir haciéndolo. Así que discutimos y nos fuimos a las manos, después d eso no lo perdone y desde entonces no hablamos.