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Mi madre paso a ser mi mujer (15)

Viernes, abril 24th, 2015

Después de tomarme un descanso de escribir y también por motivos de trabajo, vuelvo a escribir nuevos capítulos de mis andanzas, de las de mi madre y de las demás mujeres que me dieron una época dorada en mis años de juventud extrema.

También creo que voy a cambiar un poco el estilo de escribirlos porque me gustaría hacerlos un poco más dinámicos de lectura y también, mejorar el sistema de escribir, consultando mis notas. Vostr@s diréis si he mejorado o no.

EL DIA QUE DESVIRGUË EL CULO DE SARA

Aquel dia forcé la quedada en casa de su padre sabiendo que el estaría allí. Me daba morbo y un cierto espíritu de regodeo encular la hija del tio que quería tirarse a mi madre, no por tirársela, que ya se que la mayoría de los padres del instituto se la habían tirado en algún momento, desde que yo iba a la guardería que se iban pasando a mi madre por la piedra, sino porque sí, que ya que se la quería follar, pues yo primero a su nenita. Y darle por el culo, como a su madre.

Llegué pronto a su casa, Sara no había llegado aún, me dijo su padre.

– Espérala si quieres aquí – noté un tono amistoso que no había tenido conmigo antes – ¿te sirvo una cerveza?

– Sí, gracias, es muy amable – él se puso otra y nos sentamos en el sofá del salón.

– Así que parece que tus clases de mates le van bien a Sara. No ha vuelto a suspender. Y está más contenta y encuentro que más madura y segura, no sé, como más mujer.

– Sí ha mejorado mucho, en el Insti también lo dicen – aunque por razones distintas, pensé, para él decir más mujer era que había pasado de sobarle las tetas por las noches, usando su posición dominante, como a una nena, a que ella disfrutara pegándole mamadas de rabo hasta tragar la leche de su padre, como una putita incestuosa. Pero tampoco se lo iba a decir así.

– Creo que además de las mates, vuestra relación la ha influido mucho, y para bien – desde luego, pensé, pasar de monja a puta de la noche a la mañana, de virgen a follar con su madre y chupársela a su padre le ha sentado bien

– ¿Nuestra relación? – me hice el sorprendido, por tocar los huevos.

– Si, hombre, es evidente que no solo le enseñas mates, os habéis emparejado – vaya lenguaje eufemístico que utilizaba.

– Bueno, podemos decir que lo pasamos bien los dos juntos, no se si emparejados…

– No me interpretes mal, me gusta que salgas con ella, esta más guapa y mejor, y ya se sabe que a vuestra edad salir juntos puede también ser acostarse. No soy un puritano, me gustan las mujeres a mi también. – No sabia yo dónde quería ir a parar, pero algo le rondaba – cada día está más guapa, por cierto, hablando de guapas, hace tiempo que no veo a tu madre por el Instituto – ah, joder, va a por mi madre, se la quiere beneficiar.

– No, ya no va, ya somos grandes mi hermano y yo. Pero sigue siendo guapa como siempre –decidí picarle – un día nos pasaremos por su taller de motos, me gustaría convencerla que me compre una.

– Cuando queráis, estaré encantado, tengo varias que te irán bien. Y te las dejaría a buen precio, y siendo a tu madre, mejor precio, tiradas, jejeje.

– Iré con ella a ver ese descuento que nos hace – ¡joder, qué buena idea!, pensé. Cambiar unos polvos con mi madre por una moto, joder, cobrar por los servicios sexuales de mi mamá, pasarla de puta vocacional a prostituta de taller, dejar que este tío la babee las tetazas y se monte a mi madre para tener yo una moto – pero, no sé, mi padre no quiere darme un duro para una moto y mi madre no es que le sobre el dinero…

– Ya verás como se lo pongo muy bien a tu madre, no todo es dinero …- me estaba sondeando – tú tráemela al taller y ya verás cómo la convencemos.

– Ya me veo con una moto.

– Creo que puedo ser sincero contigo, eso depende de tu hermosa madre,

– Pero no del dinero que tenga.

– No. Ya encontrará con qué pagar la moto. – con su coño y sus tetazas, pensé, cuando te haga una mamada sabrás lo que es una hembra. Me excitaba.

– Creo que tiene lo que usted necesita, solo será cuestión de que acepte…digamos que … intimar en privado con usted.

– Veo que te gusta hablar claro. Así es, quiero acostarme con tu madre. Y veo que no te escandalizas.

– Bueno, yo me acuesto con su hija. Es normal, mi madre está buena y no es el único que se la quiere tirar. Por otro lado, no es mojigata, la convenceremos para que folle con usted. Espero una moto que valga lo que pagará mi madre – estaba vendiéndola – pero yo elegiré la moto.

– Joder, sí, está buenísima. Tu eliges la moto. Pero depende de qué moto, son caras. ¿Estás seguro que aceptará?

– Sí, yo creo que sí. La convenceré, me quiere mucho. Aunque sea cara, mi madre tiene de sobra para pagarle lo que pida.

– Uffff, ven pronto, no veas las ganas que tengo de follar a tu madre.

– Y yo de follarme a su hija.

Ya lo creo que fuimos a ver motos a su tienda. Mi madre, sexy como sabe, un vestidito ligero y algo ajustado a las caderas, con abertura al centro, delante, si quería podía enseñar las bragas sentadita y abiertita, con un buen escote, sus tetas siempre han sido llamativas, de ahí que la dijeran “la melones” en el Insti. Y dispuesta a conseguir mi moto, ya había hablado con ella, ufff , vaya calentón cogí hablándolo con mi madre, cuando le dije que había vendido sus favores sexuales, se me quedó mirando,

– ¿Qué has vendido mi cuerpo, hijo?

– Sí mamá, tu te abres de piernas, te follan y yo cobro. Mi propia prostituta.

– No sé si estoy oyendo bien, hijo, y sin preguntarme…

– Tú eres mi puta, mamá, y voy a sacar rendimiento de ese cuerpo de vicio que tienes. Te acuestas con un tipo y él me pagará, harás de ramera, le vaciarás de leche los huevos por dinero para tu hijo. Has oído bien, puta.

– Prostituida por mi hijo…- lo decía pero nada compungida.

– Me pariste, mamá, pariste tu propio macho y es lo que hay. Te voy a prostituir, sí. Prostituta – como me excitaba decirle guarradas a mi propia madre -, me acerqué, la agarré las manos y se als puse detrás sujentadolas, le mordí los labios – RAMERA, FURCIA, FULANA – le encasté el paquete en el vientre, la tenía dura.

– Ufff por dios, hijo….ummm…siempre la tienes dura…tienes razón , parí de mi vientre mi mejor macho…seré tu prostituta, follaré por dinero para ti… – me besó, calentorra – lo que me digas, ummm…pero no dejes de follarme, no dejes de follar a tu mamá.

ufff, me puse tanto que la enculé en la misma mesa de la cocina, casi violentamente, sin más que bajarle las bragas.

– Nada como dar por el culo a una madre en la misma mesa donde cenamos todos, mamá.

– AAAAAAAAAhhhhh que grande la tienes hijo…nada como que mi hijo me de por el culo en esta mesa…

– Hasta los huevos querida mamá, hasta los mismos huevos.

– ummmmm sí, sí, hijo mío, bien metida dentro de mamá…uuuuuuuu…qué `placer siento en el culo…mmmmmm….aaaaaaa..que dura…qué bruto eres…uuuuufsiiiiiiii…me gusta ser tuya, hijo mío…

– Joder que bien te entra mi polla en tu culo…- le daba buenos envites – Mamá..

– Uff… qué hijo…

– Puta.

– Hijo de puta…

De todas maneras ya lo iré explicando, ahora estaba en el salón del padre de Sara.

Antes que pudiera decir nada, entró Sara como una tromba, disculpándose conmigo por llegar tarde. Iba espectacular, con un pantaloncito corto ajustado, marcando culito y chocho, una camiseta ajustadita y escotada. Tanto yo como su padre la repasamos apreciativamente, vaya hembra joven, qué cambio.

Se dirigió a su padre, le besó y al inclinarse le enseñó todo el tetamen, yo creo que premeditadamente, esas tetas que tanto había sobado, y por supuesto él se las miró con descaro y ella no tuvo prisa en incorporarse, generosa con él.

– Sin problemas, hemos estado haciendo una cervecita tu padre y yo. Interesante cervecita. Mira te he traído un regalo.

Le había comprado un conjunto de lencería, medias y liguero, y un vestidito ligero sexy, corto y descocado de escote, de los q no tapan apenas nada. El desvirgue del culo se ha de hacer bien, con una imagen buena de putita, no de nena. Y además carmín rojo y pinturas de los ojos. Quería espectáculo.

Ella lo abrió y se sonrojó rápido al verlo. Me miró reprobadoramente.

– Esto, esto,..

– Estarás guapísima, ¿no te gusta?

– No..sii..si me gusta, mucho, pero ufff…- miró a su padre, pero él miraba las prendas con interés.

– Son bien bonitas, un detalle, Roger. Pruébatelas Sara a ver qué tal te sientan – la actitud de su padre la tranquilizó.

– Um si? Ok ya vengo.

Se tomó su tiempo, por supuesto. Su padre y yo seguimos hablando. Le dije:

– Puestos a que Sara se ha hecho mujer, a ver como esta vestida de mujer.

Sara me llamó y fui.

– No sé cómo se pone esto – se había puesto las medias, el liguero, el vestido, se había pintado pero no sabia como ponerse el minitanga abierto. Por supuesto, llevaba las tetas al aire y fue lo primero queh ice, echarle mano a sus pezones, pellizcarlos y estirar suavemente hacia mi. Ella me dejó hacer y gimió.

– Aaaah, colega…que me pones antes de tiempo.

– Joder colega, qué buenorra estás, tú sí que me pones. Y si te has fijado, a tu padre también.- seguí apretándole los pezones – Tienes que salir con los pezones bien tiesos. No creo que tuviera demasiado problema en meterte el rabo aunque seas su nena.

– Teniendo tu polla, no quiero otra – me echó mano a la bragueta – joder que dura…además me da poco rollo follar con mi padre.

– Sara, tTe lo he comprado porque necesitas estar vestida bien para la ocasión, no siempre te van a desvirgar el culo. Eso es un tanga de hilo de silicona. Póntelo, el chocho queda entre los hilos, esta para resaltarlo no para taparlo.

– Joder colega qué pequeño es, me aprieta.

– Es que tiene que apretarte los labios del chocho para que quede abultado y salido, déjame – le agarré los labios y se los saqué por el agujero del tanga, quedan prominentes.

– Joder colega, qué guarro es.

– Mejor no?

– Umm si, me gusta, uf qué sensación. Me aprieta la vulva.

– Aún tienes que ponerte los labios mas salidos, ¿sabes cómo?

– No,

– Separa los muslos, colega – lo hizo, le agarré los labios y tiré

-AAA joder….uf – le di unas palmadas – aaaaa..

– Así se ponen infladitos, pero lo mejor es esto – me agaché, me metí el chocho en la boca y se los empecé a succionar.

– Aaaah , joder colega, ufffff que me vas a hacer correr….

-Imagina que te los esta comiendo tu madre o su novia….

-UUUUmmmm, siiii sigue sigue…

– No, que has de salir caliente ahí fuera y caliente para que te de por el culo, asi disfrutaras más. – me levante – ves? Así si que se te ve bien abultado el coño. Entran ganas de follártelo.

Uff colega, pues fóllamelo. Estoy cachonda.

– Ya te noto mojada del todo, pero después colega. Ahora acaba y sal a q te veamos.-

Sara salió y nos dejó sin habla. Una verdadera mujer, joven, sexy, provocativa. No tenia costumbre de zapatos de tacón, pero caminaba despacio, y le hacían contonear las caderas. El vestidito apenas le cubria las blondas de las medias, que se vislumbraban, sus piernas enfundadas en als medias negras eran espectaculares, y el vestido escotado apenas cubría sus pezones, duros como pitones. Los labios pintados de rojo y toda la cara bien pintada.

– ¿Estoy bien? – sabía que sí

– Espectacular, hija – dijo su padre – estas preciosa.

Me miró a mi.

– Grandiosa, colega. Esto sí que es un cambio.

– Levántate la falda.- Sara miró a su padre un instante y no supo qué hacer –solo un momento para ver lo bien que te sienta todo lo que no se ve- Se levanto la falda pudimos ver un espectáculo con su coño salido hacia fuera, sus muslos enfundados y rematados por la blonda y el liguero– date la vuelta – ahora nos mostraba su culo – te sienta de maravilla, ¿verdad? – le dije a su padre.

– De maravilla –dijo flojito. Ella dejó caer la falda, claramente excitada del episodio exhibicionista.

– Me encanta este regalo. Vamos a mi habitación, colega – me dijo. Yo me sentí estupendamente de llevármela delante de su padre.

Al entrar en su habitación y cerrar la puerta, resopló.

– Bufff, qué pasada, delante de mi padre – fue caminando moviendo las caderas – pero me encanta, nunca me había visto así, tan sofisticada – me veo guapísima.

– Se la has puesto dura, colega. Estás de polvazo, vas aprendiendo rápido.

– Tú que me enseñas bien. ¿Crees que le gustaré a June?

– No se podrá contener y te follará. Y tu madre también.

– Ummm, qué cosas me estaba perdiendo, nunca te lo agradeceré bastante – se me acercó y se abrazó a mi cuello – ¿me besas?- la morreé bien atrayéndola hacia mi y restregándole el rabo.

– Estoy caliente, colega, ya tengo ganas de la puta que eres.

– Ummm eres un diablo, de cualquiera me mosquearía pero de ti, me gusta, dime puta.

– Eres una puta, incestuosa y lesbiana. Voy a romperte ese culo como una vulgar zorra. – le agarré de las manos y se las sujeté detrás con una mano, la otra la usé para sacarle el pecho y me amorré, chupándola sin consideración y mordiéndola – buenas peras tienes cabrona, vas a tener que agradecerle a tu padre que te las sobara tanto – gemía y se quejaba suave.

– Cómeme, cabrón, aaaa- le abrí las piernas y le metí mano al coño – aaaah joder , siiiii, – le metí dos dedos sin mas- jodeeerrrr siii, bestia siiii – le follaba el coño con los dedos mientras le mordía las tetas – AAAh…siiii…

– Mirate en el espejo la pinta de putaza que tienes.

– UUUUUuuuuh siiiiii…..una buena puta….siiiiii…me voy a correr…siiiiii

– So puta, guarra…puta, puta,…comepollas…mamacoños…

– Me corrooooooooooooooooosiiiiiiiiiiiii

Fue un orgasmo intenso y largo, se abandonó en mis brazos, floja. La tiré en su cama, aun resoplando y jadeando, boca abajo, me saque la polla durísima y me dispuse a darla por el culo. Estaba excitado, le levante la faldita, un culito pequeño, la mitad del de mi madre que era mucho más voluptuoso, pero tenia un morbo indecente, parecía un culito de nena, otro culo a desvirgar, se me revolvieron los huevos de gusto. Tampoco estaba yo para contemplaciones con lo excitado que estaba pero es que ella quería una enculada como la que le hice a su madre así que no lo pensé demasiado y le di dos buenas palmadas.

-Este culito de nenita va a saber lo que es una buena polla,– la levanté el culo en pompa y le separé las piernas – voy a jodértelo vestida para la ocasión.

Sin embargo, la vista de su chochito bien infladito me sedujo demasiado así que primero le endiñé el rabo en el chocho hasta los huevos. Me gustaba joderla, tenerla así y con la imagen de su cuerpo y el de June pegándose un polvo la una a la otra, como June le comía las tetas y ese mismo coño que me estaba follando y este culito pequeño que iba a profanar.

– AAAAAAAAAAAAhh, que polla tan dura…ufff…diosss…qué bien…

– Qué bien qué, venga, ponte guarra y vulgar, que te gusta, mírate a 4 patas, vestida como una puta, montada como una perraca y calentorra, siente mi pichaza entrando y saliendo de tu chocharro.

– Uffff me pones…qué guarra….siiii, qué bien que me follas…sigue dándome polla, pichaza…lo que digas….como una perraca…siii…uuuuuuummmm…

– Goza perraca, pide que te meta la picha, so calentorra, que te oiga…bien alto… – he de confesar que de lo que mas me excita es oir las mujeres diciendo obscenidades, una voz femenina pronunciando palabras soeces es lo más morboso. – toma picha hasta los cojones…- dicho y hecho, de un golpe, hasta los mismos – jodida, perraca, bien repleta de carne de chorra…hasta que te corras como una cerda

– siiii, perraca…ummmm… jodida, rellena de…chorra, uuuuufff… siiiii – se la saqué del todo

– Más alto, jodida perra, o no te doy mi cipote de cabron.- se lo dejé justo tocando los labios de la vulva, instintivamente ella se echó hacia atrás para metérselo pero yo también – puta calentorra…dilo alto

– DIOSSSS, MÉTEME TU CIPOTE DE CABRÓN, SOY UNA JODIDA PERRACA, RELLENA DE CHORRA, METEME LA PICHA HASTA LOS MISMOS COJONES…- se la metí de un golpe, seguro que su – padre la había oído, eso me encantaba, que fuera consciente de cómo me tiraba a su hijita, y le di dos buenas palmadas en las nalguitas – AAAAAAAAAAAAAAHHHH DIOSSSSSSSS SIIIIIIIIIIIII NO ME LA SAQUES CABRÓN…que me corroooooooooo……..aaaaarfffffff gggggggggmm

Acabó dejándose caer sin mas, mi polla hizo un ruido guapo al salir, no me había corrido y la tenía dura. Sara tenia aún estertores de orgasmo bestial.

Me recordó a mi madre cuando se corría fallándola entre su padre y yo, cuando le metíamos las dos pollas y le dilatábamos la vagina increíblemente. Pensé en ella y que deberíamos volver a jodérnosla así mi abuelo y yo, ninguna de las tías que me tiraba tenía esa capacidad ni de vagina ni de obscenidad, claro que ninguna era como ella, Catalina, la gran incestuosa, su padre y su hijo de machos preferidos, excitada de la perversión de tener su padre entre sus muslos, susurrándole palabras contradictorias:

– Ummm, papá, cómo te quiero, eres el mejor padre, – entre hija tierna con él, besándolo con cariño, y hembra fogosa gozando con su padre macho – no pares de joderme, papá, dame fuerte, monta con ganas a tu hija del alma.

Y la perversión de tenerme allí, a su hijo, esperando turno para copular con mamá querida.

– Ummmmmm chupadme una teta cada uno…..ummmmm móntame hijo mío….te necesito dentro…

En fin, una buena obra.

Sara se recuperaba poco a poco, se dio la vuelta, los ojitos brillantes el cuerpo relajado, enseguida me echó mano a la polla y al acarició, dura y mojada de sus flujos

– Cómo me gusta esto, colega, vaya corrida, joder – se inclinó hacia mi polla y me besó el glande – gracias por el polvazo, polla.

– Jajaja, y yo qué colega –ella rió y sin dejar de meneármela me besó en la boca suavemente – te gusta ser una putita, ¿eh?

– Uff y así vestida, más. Un conjunto guapo. Gracias colega. ¿Me he portado bien? ¿ He sido bastante guarra? – no dejaba de menearme el rabo – joder como me gusta tu…chorra, vaya palabra guarra, ufff y qué dura solo de pensar que la he tenido dentro me pongo

– Más guarra vas a ser, pero te ha gustado ser obscena, ¿no?

– Uf si, colega, pero me costaba. Y más oirme tan alto. Me tienes que enseñar a ser más guarra.

– Pídeme que te deje mamarme la chorra.

– ummmm, joder colega…¿me dejas que te mame la chorra?

– Y los cojones, venga, chúpame los cojones, putita calentorra, los tengo duros, llenos de esperma para tu culo.

Ella lo hizo sin rechistar.

-Para ya puta, – me estiré boca arriba – ven méteme las tetorras en la boca. Me gustan colgando tus peras, a 4 patas, perrita, te gusta, eh?

– Cómeme las peras, ummmm uf…dios cómo mamas colega.

– Ven estírate boca abajo – cogí el potecito de vaselina y unté dos dedos generosamente, se los coloqué en el culo y empecé a masajearle el agujero – voy a darte por el culo. A las putas se las da por el culo.- ella gemía suave y yo le iba introduciendo un dedo – ¿te gusta?

– Umm sí, me gusta – me unté de mas vaselina y le metí dos dedos –aa..um sí, me gusta…

– Ufff no puedo más pídemelo.

-uff si, dame por el culo, dame por el culo, dame por el culo.

Lle enfilé el culo, le separé bien las nalguitas, y empujé, diossss que estrechito era – toma zorra empujé más y le metí el glande.

-AAAAAAAAAhhh…joderrrr…ummmm …duele…uff – empujaba más e iba entrando gracias a la avselina, pero tiraba la piel – aaaah….joderrrrr….

– Puta lesbiana, traga chorra por el culo…- gemía, suspiraba y se quejaba pero aguantaba el culo – te estoy dando por el culo…- un espectáculo para mi, su culito pequeño hacia que mi polla pareciera mucho mas grande, muy diferente de cuando daba por el culo a mi madre. –voy a romperte con mi picha, guarra – no quise darle respiro y sacarla, seguí empujando, quería metérsela entera de una vez, ella gemía y gritaba mas, era imposible que su padre no la oyera desde fuera, cosa que me excitaba más aún. Le di dos palmadas en su culín, le agarré del pelo y tiré- joder…entra ya, coño… – le dí un golpe de cadera y se la emtí del todo, ella gritó – ahora estas bien dada por el culo.

– Arfff….joder, joder…siiii como noto tu polla ….uffffff…me gusta, me duele…ummm

– Ahora mueve el culo que quiero correrme bien – le di dos palmadas y tire del pelo – mueve el culo jaca, dame gusto en la picha….

– AAaaaaahh si si – movia el culo – ummm me gusta…siii – realmente le gustaba , así que le bombeé suave, me dolía a mi también la polla de tanto estirar la piel.

– Joder guarra lesbiana, no puedo más… quieres leche…dime…como le di a tu madre…mi leche en tu culo…

– Uf siiiii, dame leche, siiii damela siiii…joder que dentro la siento….parece mas grande por el culo….

Descargué mis huevos con un placer intenso, viendo su culito violentado por mi pollón.

Cuando por fin la saqué, tuve que ir a lavármela, claro. A la vuelta ella estaba sin moverse, boca abajo aun suspirando.

– Dios colega, que bueno. Me ha gustado. Gracias. No me extraña que mi madre se quedara sin habla…ummmm…uf..estoy dolorida y muerta.

– Inaugurado tu culo, Sara. Roto y llenito de lefa. Ahora ya eres puta total.

– Bésame, colega, eres un diablo.

Ni qué decir tiene que me marché encantado de allí. Y me fui a casa a decirle a mi madre que al día siguiente íbamos a la tienda de motos.

( CONTINUARA… )

Mi madre paso a ser mi mujer (14)

Viernes, abril 24th, 2015

Al volver del camping, encantado de haber tenido una nueva putita, Anna, Sara me dijo que su madre quería verme, ya tenía el álbum de mis fotos y nos teníamos que ver.

Encantado fui a verla, no podía dejar de reconocer que me daba morbo la madre de Sara, aunque me parecía demasiado dura para mi, sin duda con mucha más experiencia que yo, un jovencito.

Sara vino conmigo y nos encontramos allí. La señora iba vestida con un vestido ajustado brillante, como de látex, corto y escotado. No tenía grandes tetas pero sí una buena figura, y una piernas bien puestas, sí señor, aunque un poco angulosa en su conjunto, con un toque masculino que la hacía un poco agresiva.

Vimos las fotos que había seleccionado, en color y blanco y negro, me vi a mi mismo como si fura otro, mucho más sexy y atlético que lo que me pensaba. Sara llegó a decir:

– Joder, no pensaba que estabas tan bueno.

Las fotos en las que salía mi polla eran pocas, pero hasta a mi me parecieron excitantes…realmente era una artista.

Me dijo que había dado bien la talla y que quería hacerme unas fotos más, esta vez para poder hacer una serie masculina, me dijo que además así podía pagar su trabajo. Me lo dijo con una sonrisa perversa que yo atribuí inocentemente a las fotos de mi polla. Acepté encantado.

Me llevó a su estudio.

-Desnúdate pipiolo – me dijo y, claro, yo le hice caso – ven aquí – cuando estuve en medio del plató, me puso unas muñequeras de cuero con unas argollas que ajustó a unas correas que colgaban de una estructura del techo y después le dio a una rueda que las subió, hasta que ya casi quedaba colgando de ellas, aflojó un par de centímetros y la bloqueó. La situación era nueva para mi – vaya, hoy no tienes la polla tiesa…pues hoy la quiero bien dura, muchachito, así ¿qué?

– No sé, es que no estoy acostumbrado… – se me acercó y me puso una especie de antifaz ajustado de cuero fino que se me ajustaba bien a la cabeza. Después me ajustó también unas tobilleras de cuero y las sujetó con cadenitas al suelo, los pies separados.

– Ajá, ya no eres tan chulito, ¿eh? , voy a hacer unas buenas fotos contigo, pero necesito esa polla dura, tengo clientes que pagaran por esto… – yo no me esperaba el numerito y estaba inseguro, nada concentrado en mi polla. Se me acercó y me puso unas pinzas en las tetillas, con un peso ligero, cristo, me dolió pero, me excitó – a ver si esto te anima…ah, y hoy tampoco llevo bragas…que el otro día te la puso tan durita…

Colocó varias cámaras alrededor y ella misma se puso un antifaz capucha. Estuvo un rato ajustando la luz y las cámaras mientras yo permanecía allí, colgado. MI polla no pasaba de morcillona más bien baja.

– Ummm me gusta verte así, chulito…- vino hacia mi con una especie de verga de cuero con muchas tiras – ahora piensa que la putita eres tú – me dio en la espalda y el culo varios vergazos sin demasiada fuerza, me sentí humillado e incómodo – umm no parece que sea muy efectivo, tendré darte más fuerte – me dio varios más fuerte, aunque el dolor era muy soportable. Curiosamente mi polla respondió pero sin demasiado entusiasmo, entonces volvió a ajustar las cámaras – ahora va de verdad – me dió vergazos en la polla y en los huevos.

– Aaaaaahh – me quejé – joder, me duele – sin hacerme caso me dio varios más – aaaah joder…que duele…-pero mi polla saltaba, sorprendiéndome.

– Ummmmm esa polla es obediente vamos a poder hacer algo, espera que voy a llamar a Sara para que vea esto.

– No, no, joder, no, por favor…- no quería que mi putita me viera a merced de su madre. Pero hizo caso omiso y al poco Sara entraba en la sala mirándome con ojos como platos. Enrojecí de vergüenza – es tu madre, Sara, me ha atado aquí.

– Estás muy sexy, pipiolo, ¿No te gusta Sara? – Sara no contestó pero me miraba con ojos de sorpresa – hay que ponerle la polla tiesa Sara – volvió a darme con la verga en la polla y los huevos – ummmm ¿no te gusta?

– AAAAAAAy cada vez me da mas fuerte, joder… -me dolían los huevos y el orgullo.

– Y aún solo empiezo – se me acercó y sin miramientos me agarró los huevos y la polla – no te importa que sobe a tu novio, ¿no? Es para las fotos – me apretó los huevos.

-AAAAAAAAAh joder….

– No es mi novio, es un colega.

– Pero estoy segura que te lo tiras, a tu colega. Ummmmm buena polla tiene… -me masturbaba, se agachó hacia mi polla y la empezó a lamer – hay que ponérsela dura.

– ¡Mamá! Déjalo…este…que no hace falta que tú…

– Umm se pone celosa mi nenita…no quiere que le toquen el chico…- sin hacerle caso se metió mi polla en la boca y me la empezó a mamar – ummmm no me extraña…muy buen rabo gasta el pipiolo.

-¡Mamá! N-no me gusta…verte así.

-Ah, ok, ¿quieres hacérselo tú?

– Si hay que hacerlo,…pues sí.

– Ok, pero entonces desnúdate y ponte también antifaz – yo escuchaba atónito con mi polla en la mano de la madre de Sara, que aprovechó para darme un par de vergazos más en los huevos.

-AAAAAy, joder que vicio de pegarme – le dije

– Así es mejor pequeño, ya verás qué bien aguantas – y se volvió a mirar como su hija se desnudaba entera y se ponía el antifaz – ummm tienes buen cuerpo cariño, buenas tetas, chúpasela a tu colega, mientras vigilo las cámaras.

Sara vino hacia mi y se agachó en cuclillas, me miró y se metió mi polla en la boca. Su madre comprobó las cámaras y vino también hacia nosotros, se puso detrás de mi y empezó a sobarme el cuerpo el vientre, los pectorales, los muslos, pero ella iba vestida, mientras Sara me la iba poniendo dura en su boca, entonces ella también se agachó, cerca de su hija, observando la mamada que me hacía. Empezó a acariciar su cuerpo, los muslos, la cara, el culo y finalmente las tetas. Sara se detuvo.

– Mamá, ¿qué haces?

-Acaricio mi nena, ¿no puedo? ¿No te gusta que tu madre te acaricie? – se la quedó mirando a los ojos – eres muy bonita hija.

– No sé mamá, me siento un poco…extraña.

– Déjate llevar, mi pequeña.

La madre de Sara se acercó a mi polla y sin decir nada me la lamió, tocando también los labios de su hija. Sara siguió chupándomela suavemente, yo estaba excitadísimo, madre e hija comiéndome la polla, ya la tenía dura pero seguía, y su madre se acercó más hasta que también se amorró, Sara se la sacó de la boca y se la dio a su madre, que se la metió enterita, noté su garganta, sabía más que su hija de comer pollas, luego se la pasó a su hija que también lo intentó pero no pudo, y ahora las dos me chupaban el glande, la madre buscando los labios de su hija, hasta que se fundieron en un morreo a unos centímetros de mi polla.

– Ohh, mamá…

Se olvidaron de mi polla, la madre de Sara se le vino encima y la recostó, seguían comiéndose la boca, luego su madre bajó hacia sus tetas, las besó, lamió y chupó sus pezones, Sara gemía.

– Ooooh, mamá…mamá… – yo me estaba volviendo loco, viendo como su madre se la estaba haciendo y no poder hacer nada, ni tocarme el rabo.

Su madre se entretuvo con el cuerpo de su hija largamente, le hizo un traje de saliva, mientras ella gemía sensualmente, disfrutando de las caricias de su madre. Al final le alcanzó el chocho y Sara se volvió loca, gritaba y gemía mientras su experta madre se lo comía, y ella movía su coño contra ella como deseando metérselo entero en la boca de su madre. Finalmente su madre la agarró de las caderas y aumentó el ritmo, Sara estalló de placer

-Siiiiiiiiiiiiii, mamá, siiiiiiii, cómeme el chocho…..- se tocaba las tetas ella misma, yo estaba a reventar – AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAhhh – la vi correrse de una manera que casi asustaba.

Cuando su madre la dejó, desnuda y medio despatarrada en el suelo, deseé como nunca echarme encima y penetrarla, pero no podía y me desesperaba.

– Eres muy bonita, hija…-la levantó, la acarició y la beso suavemente – cariño, mi amorcito…-la llevó al sofá y Sara se dejó caer, derrumbada.

– Ufff , mamá, ha sido mi mejor orgasmo en la vida…estoy temblando – entonces me miró y me sonrió – tenías razón colega…

– Ayúdame colega, estoy que no puedo más…-ella intentó levantarse pero su madre se lo impidió

– Así es como está a punto para la sesión, lo primero es lo primero, luego ya te aliviará, pipiolo. Ahora recupérate, mi amor.

Cogió la verga y se vino a mi, sin decir nada me dio vergazos en la espalda, el culo, las piernas, los riñones, no era un dolor acuciante pero, me bajó un tanto la excitación, que era lo que quería. Una experta.

– Zorra – le dije, ella rió.

– Sí, lo que digas, y ahora el chulito está sabiendo lo que es ser una putita. Eres mi putita, puedo hacer contigo lo que quiera…

Se fue a controlar las cámaras y me hizo un montón de tomas, yo estaba con mi polla supertiesa, no se me bajaba para nada. Intenté soltarme, me debatía, nada. Ella encantada sacando fotos. Me sentí humillado, pero aún me esperaba otro trago peor.

Abrió una puerta del fondo y entró su amiga June. June era una mujer joven de unos 26 o 27 años, delgada, rubísima, ojos azules, alta con unas piernas kilométricas, un talle de mareo y unas tetas de tamaño medio, pero que resaltaban en su cuerpo. Entró desnuda, solamente con unas medias blancas a medio muslo, una escultura, con su chocho peladito, y su piel clara.

– Hola querida – la madre de Sara la besó en los labios – ¿preparada?

– Sí, Oh, está tu hija Sara, qué bien.- se fue hacia ella y Sara se levantó emocionada, le dio un abrazo, sus tetas se juntaron, luego se dieron dos besos, Sara estaba como petrificada.

Luego vino hacia donde yo estaba, pero no me dijo nada. La madre de Sara, le puso unas muñequeras como las mías y también la colgó de ellas, como yo, a muy poca distancia de mi. Pero no le sujetó los tobillos, ella si podía moverse. No paraba de sorprenderme, ¿Y qué querría ahora la zorra?

– Me van a salir unas fotos geniales, ya puedes empezar, June, querida.

Martirizarme, eso quería. June se movía y se me acercaba rozándose el vientre con mi polla, incluso llegó a besarme, se daba la vuelta y me apretaba su culo contra mi polla, yo hacía intentos de ver si se la podía meter, pero ella se zafaba, jugaban conmigo.

– Ufff están quedando de maravilla las tomas, Sara, se me ocurre que ya que estás aquí aún pueden ser mejores, así yo me puedo dedicar del todo a la foto. Dales vergazos a los dos, sin pasarse pero que se vean.

Sara, entre dominada y excitada, se acercó y obedeció. June se quejaba y saltaba y yo juraba, para regocijo de su madre, June pasaba de apretarse contra mi a estar lejos, ahora de frente, ahora de culo y yo me desesperaba, era un auténtico suplicio.

– Deja la verga, Sara, y acarícialos – lo que me faltaba, por supuesto Sara empezó a sobar a June, con gran placer, las piernas, el culo, las tetas, el vientre – el chocho también Sara – ufff, Sara se apretó contra June por detrás y le comenzó a tocar el chocho con una mano mientras le sobaba las tetas con la otra, se notaba que no tenía que esforzarse, estaba gozando, las dos lo estaban gozando, las dos gemían de placer y yo sufriendo. Hasta que le supliqué.

– Colega, por favor, me estoy consumiendo.

– Espera, solo un poco más pipiolín – Entonces la madre de Sara se desnudó y vino hacia nosotros con un cinturón de esos que se ponen las tías para follar, que llevan una polla de goma, o de látex. Era una buena polla, no monstruosa pero grande, de color carne. Se la puso – mejor que esto lo haga yo, Sarita, tú ayúdame – Al mirarla vi que era muy realista, de verdad parecía que la polla era suya, seguro que tenía una buena capa de lubricante, por lo que brillaba, se puso detrás de June y le dijo – ¿preparada, querida?

June se inclinó hacia adelante lo que le permitían las correas del techo, su cara a pocos centímetros de mi, pero mas abajo, y entonces gritó de la penetración. La madre de Sara se la estaba follando, del vaivén, la cara de June iba contra mi pecho.

– Bésale – ordenó la madre de Sara. June y yo nos dimos un morreo de órdago, cristo, qué placer y qué suplicio. La madre de Sara la retiró de mi, le sacó la polla de goma a June y ordenó –dale unos vergazos Sara.

– Joder, no, no, zorra, no más…-le dije

– Está quedando muy auténtico – ella sonrió – dale Sara – Sara me dio en la espalda y el culo, consiguiendo que me distrajera de la excitación.

Y entonces la madre de Sara, culminó la humillación. Se puso detrás de mi y me empezó a sobar, los pectorales, el vientre, pero no llegaba a la polla. Ordenó a Sara que se besara con June y que lo hiciera poniendo su culo hacia mi. Pensé que me había llegado la hora. Y ya lo creo. La madre de Sara, aprovechando mi ansia por meter la polla, con una maestría sorprendente, me enfiló su polla de goma al culo y empujó, no podía creérmelo, sentí un aguijonazo y me vi enculado, dado por el culo por aquella zorra.

– AAAAAAAAAAAAAA, joder, zorra, puta, ramera….hija de perraaa…aaaaaaaaaaaaaay – No podía escaparme, y ella disfrutaba empujando más y más adentro y yo le llamaba de todo, humillado en lo más hondo, enculado por una zorra.

– ¿No te gusta tratar a las chicas como putitas? Pues ahora eres tú mi putita…Toma rabo putita…- me daba pollazos y yo me intentaba zafar, pero era una polla grande y me hacía daño – pórtate bien putita y disfrutarás…- Sara y June miraban, June divertida y Sara asustada, pero sin dejar de sobar a June – ¿a que te gusta, putita? ¿a que te gusta que te den por el culo? Todas decís lo mismo pero os gusta – la verdad es que tenía la polla a reventar, no podía creérmelo, esa tía era una perversa pero sabía mucho

– Toma rabo, putita, no te esfuerces, ya estás dado por el culo, disfruta – me decía- Sara – ordenó – déjale que la putita te folle mientras le doy por el culo.

Sara obedeció y me ofreció su grupa, al agacharme para metérsela también me penetré más con el rabo de goma de la zorra, pero acerté a entrarle y su madre empujó, metiéndomela a mi y haciendo que la mía entrara en su hija. Ufff un mete saca salvaje, por fin iba a correrme pero no de la mejor manera.

Cuando ya estaba casi a punto, ordenó a Sara que se apartara y a June que pusiera el culo cerca de mi polla.

– Tiene que verse su leche sobre el culo de June, mastúrbale hasta que eyacule Sara. Y tú, putita, toma polla…córrete enculado… – la mano de Sara hizo que me corriera pronto y le llenara de leche las nalgas y la espalda de June, una cantidad de leche enorme de tan reprimida. La verdad es que me corrí bestialmente, realmente una de las mejores corridas que he tenido – joder, pipiolo, vaya semental estas hecho, eso es leche en cantidad, va a quedar estupenda.

Me sacó la polla de goma y me quedé sin fuerzas.

-Por favor, dejad que me siente – pedí. Me desataron y fui al sofá, estaba agotado y me dolía todo, las muñecas, los tobillos, los brazos, el culo, la espalda de los vergazos, todo. Hasta los huevos me dolían. Estaba herido en mi orgullo y desvirgado por el culo. Me dejé caer y sentí un alivio inmenso.

Mientras, vi cómo se lo montaban las tres, la madre de Sara hizo unas tijeras con June, luego con Sara, June le comió el chocho, Sara le comió el chocho a June, una melée de tres cuerpos de mujer, comiéndose las tres, pasando las tetas de boca en boca, la madre de Sara se debió correr 5 o 6 veces. Vino al sofá y se dejó caer, exhausta.

June y Sara seguían besándose y acariciándose.

Entonces pensé en mi venganza. Me hacía el derrotado pero ya estaba bastante recuperado, y la visión de Sara y June era espectacular, tan preciosas, tan sensuales, tetas contra tetas y chocho contra chocho, me estaba excitando, pensé en ir a follármelas pero…

– Me ha gustado ser tu putita – le dije a la madre de Sara, mentía – me atraes mucho – me acerqué y le sobé las tetas, ella me dejaba hacer, echada de lado – me has dejado agotado pero …me gustas…te deseo…

– umm, no me tientes…- pero me atrajo y me morreó – tienes muy buena polla…¿quieres joderme?…estoy agotada…

– Me encantaría tenerte como mujer, follar con una mujer como tú…no hace falta que te muevas…ya lo hago yo – me levanté y fui a ponerle mi polla en la boca- chúpasela a tu putita…

– ummm ¿te ha gustado ser mi puta, eh? – me la empezó a chupar y me la iba poniendo dura – ummmm hay que reconocer que tienes una buena polla…putita.

– Ummmm tengo ganas de ti, voy a follarte – me puse detrás de ella y aún le di un poco más la vuelta, más boca abajo, le enfilé el rabo al chocho y se lo empecé a meter – ummmmm qué gusto tu coño…qué placer tener una mujer así…

– aaaaaaaaah, ummmmm, si, fóllame, me hacía falta un buen rabo….- se abrió más y se lo metí hasta los huevos – aaaaaah ufff que buena polla….qué bien follas…putita…

Ya la tenía, le di unos cuantos viajes para calentarla, y ella movia su coño contra mi, bien abierta. Entonces se la saqué, estaba muy mojada de sus flujos, sin pensarlo, apunté a su culo y empujé fuerte.

– Toma rabo puta- Ella gritó.

– AAAAAAAAAAAAAAAAAAaaaaay, cabron, no no, no, NOOOOOOOO . nadie me la ha metido en el culo, sácala cerdo, – se debatía pero la agarré las manos y se las crucé en la espalda, apoyando todo mi peso para inmovilizarla y sin más le metí pollazo al culo – aaaaa me haces daño cabronazo, hijo de puta…

– Toma rabo, ramera, puta, – le metí la polla hasta los huevos – ¿a que te gusta, putaza? ¿a que te gusta que te den por el culo? Todas decís lo mismo pero os gusta – le comencé dar con ganas – Eso es lo que me has dicho tú.

– AAAAAAAAAAAAAAy, no, no, por favor – Sara y June pararon y miraron hacia nosotros – cabrón…cabrón…hijoputa…qué daño…

– Estoy dando por el culo a tu madre, Sara, se queja pero le gusta, como a todas las putas, ella misma lo dice – acerqué mi cara a su oído – y me voy a correr en tu culo de puta, voy a llenarte el culo de leche, te va a gustar, zorra, a mi también me duele el culo, pero tú no me has podido llenar de leche y yo a ti sí. No te esfuerces, ya estás dada por el culo, disfruta.

– Cerdo, cabrón…me violas…- le di un pollazo intenso y se lo dejé metido hasta los huevos –aaaaaaaaaah, joder…uuuuffff…cerdo, hijoputa, sácamela, ¿me oyes?…- Sara y June miraban

– Ahora sabes lo que siente una putita dada por el culo, con una buena polla, no tan grande como la que me has metido tú, pero esta es de verdad – le di otro pollazo – ummmm qué placer tenértela en este culo estrecho…¿la notas?…dime que disfrutas

– Hijoputaaaa…aaaaaa – empecé a darle con ritmo – aaaaah…acaba …cabronazo…

– Acabaré cuando quiera, pero me excita que me pidan la leche, leche de pipiolo para tu culo de zorra. Cuanto más tardes, más ancho te de dejaré el culo – me moví con la polla dentro de su culo, ensanchándoselo.

– Aaaah, cabron… -se la saqué un poco y le volví a dar pollazo intenso – aaaaaaa, …n-no…aaah..me duele…- ya no estaba tan altiva – por favor…

– Pero te gusta, pídeme mi leche de semental en tu culo de puta o no acabaré nunca, ummmm como me gusta darte por el culo, puta.

– Tu leche…-le volví a dar pollazo – aaaaaa…ok, ok,…dame..tu leche…de semental

– En tu culo de puta, dilo y que te oiga tu hija – le volví a dar pollazo – toma rabo zorra, puedo estar así un buen rato, te dejaré el culo como un bebedero de patos. Ah, y dile que te gusta que te de por el culo, eso me excita.

– Aaaah…sí..si…dame tu leche de semental….aaaah…en mi culo de puta…

– ¿Cómo?

– ¡Dame tu leche de cabrón en mi culo de puta! – gritó – Sara…me gusta que este cerdo me dé por el culo…aaaaaa…

– Ummmmmmm buena zorrita, me excita mucho, voy a correrme si lo dices de nuevo – le bombeaba con ganas – me excita encularte delante de tu hija.

– Me gusta que me des por el culo….me gusta…. mi culo de puta…- ya no se resistía y yo seguía dándole con buen ritmo.

– Más, sigue pidiendo, zorra.

– Aaah…dame por el culo…mi culo de puta lleno de tu leche de semental…me gusta…que me des por el culo…me gusta que me des por el culo… me das por el culo… lléname de leche…mi culo de puta… me gusta que me des por el culo…mi culo de puta…lléname de tu leche…- se le iba apagando la voz pero seguía repitiéndolo

– Tomaaaaaaaaaaaaaaa, toma lechada putón…te dejo bien regadaaaa….siéntelaaaaaaaaa- me corrí bien a gusto, corrida con sabor de venganza y de placer de haberle roto el culo por primera vez a aquella tía y llenárselo de leche.

Me retiré y June fue hacia ella, ella ni se movió, siguió abierta, mi lechada le empezaba a salir de su dilatado culo, debía estar tan humillada como me sentí yo.

Fui al baño, estaba sudado y dolorido. Al poco entró Sara.

– Joder tio, nunca he visto a mi madre así.

-¿Cómo?

– Pues como vencida, vulnerable. Ni se mueve, June la está calmando. Eso de que te la metan por el culo debe ser muy fuerte.– se me acercó y me acarició el rabo medio inflamado del castigo y de la enculada – ummmm ¿Me vas a dar por el culo a mi también?

– Por supuesto Sara, pero hoy no, que estoy molido y me duele – la besé suavemente en los labios – me la habéis castigado bastante. La tengo inflamada.

– La tienes preciosa colega, déjame cuidártela .

– Es que…tengo ganas de mear, Sara, déjame anda.

– Ummmm, quiero ver cómo mea un tio, colega, déjame verlo, quiero saberlo todo.

– Joder Sara – se me ocurrió algo, si quería verme mear, me vería de cerca – métete en la bañera y da el agua de la ducha. Así buena chica – me metí yo también – siéntate en el fondo, y míra mi polla – obedeció – vas a ver como mea un tio, y vas a verlo bien.- Empecé a mearla las tetas y fui bajando, mietras mezclaba mi meada con el agua de la ducha –ábrete que te voy a mear el chocho – se abrió, estaba fascinada , y le cayó un buen chorro en su coño, luego volví a subir a sus tetas y finalmente le apunte el chorro a su cara, le meé hasta el pelo y al final – abre la boca, putita, y ya que quieres saberlo todo, traga –aluciné, abrió la boca, le dirigí los últimos chorros allí y le entraron, pero le volvía a salir – traga, Sara, traga, putita –vi como tragaba, sin acabar de creérmelo, así que le agarré del pelo y la atraje hasta que le puse la polla en los labios y seguí meándola – ummm Sara vas aprendiendo rápido a ser una buena puta. Acabé y me dediqué a la ducha reparadora junto a ella, sin decir nada, hasta que nos quedamos nuevos. Cerré el agua

– Me gusta todo lo que me haces, colega – me dijo.

– Vas a ser la mejor putita del mundo, colega. Quedamos mañana o pasado y te la meto por el culo para que sepas también lo que es. Por cierto, ¿has follado ya con tu padre o solo se la mamas?

– Ummm sí, ven a mi casa pronto, porfa, y a ver cómo es eso de que me la metas en el culo. A mi padre de momento solo se la mamo, le encanta sobarme las tetas y se vuelve tonto cuando se corre en la boca y me lo trago todo.

– Debes ser la única tia que folla con su padre y con su madre. Eres única Sara.

– Gracias a ti, colega.

Le di un beso en la boca muy profundo. Fui a la sala, su madre estaba revisando algunas de las máquinas de fotos, desnuda.

-Vengo a despedirme. Tengo que irme.

– Eres un cerdo cabrón – me dijo – me has violado.

-Estamos en paz, tú también me has violado a mi.

– No es lo mismo –dijo

-No, tienes razón, no es lo mismo – me acerqué a ella – primero porque yo me he corrido y te he dejado semen y segundo porque a ti sí te ha gustado.

– Cerdo – pero no estaba agresiva. Me acerqué a ella y le besé suavemente – cerdo…

– Ha sido un placer – sonreí – hasta la vista. Llámame de nuevo.

Cogí mi ropa y me marché, Sara me dijo, me quedo, sonriendo, le devolví la sonrisa y le besé suavemente, que te vaya bien con esa preciosidad de June.

Al salir a la calle noté que me dolía el culo. Y también los huevos y la polla, aparte de los vergazos, encularla me había dolido, realmente estaba estrecha, probablemente decía la verdad cuando aseguraba que no le habían penetrado el culo nunca.

– ¡Joder!, me dije a mi mismo, ¡vaya tarde!

MI MADRE SE HACE UN POCO MÁS PUTA DESCARADA Y SEBAS SACA PROVECHO.

Al día siguiente me pasé por casa de mi amigo Sebas. Tenía ganas de tener a su madre, muchas ganas de emputecerla más, pero aún seguían de vacaciones con su padre. Naturalmente no se lo dije así, sino que le pregunté como de pasada si estaban solos.

Sebas estaba un poco incómodo, yo sabía que llamaba a mi madre para quedar con ella y jodérsela de nuevo, pero ella le daba largas, siguiendo mis instrucciones, Sebas se sentía culpable conmigo.

Poco a poco llevé la conversación sobre nuestras madres. Así supe que Sebas no había visto nunca a su madre desnuda, ni tan solo sabía como eran sus tetas o su culo. Eso me dio la idea perversa de hacer que se la follara sin saber que era ella. Montaría un escenario y Pilar no podría echarse atrás bajo el riesgo de descubrirse. Recibiría polla y leche de su propio hijo sin que él supiera que se estaba tirando a la puta de su madre. Incluso estaría BIEN que diera por el culo a su queridísima mamá, dada la facilidad que tenía Pilar, Putette, por dejarse encular.

Cosa que su hijo ni remotamente sospechaba.

– Tu madre si que es sexy, tio – me dijo – no como la mía, que parece una monja.

– A mi me gusta la tuya, Sebas, yo creo que debe ser muy delicada, no como la mía que debe ser explosiva.

– Joder, tio, la tuya…

– Veo que te gustaría tirértela

– Joder…si…bueno claro…pero es tu madre…

– No pasa nada, tío, a mi me gustaría tirarme la tuya.

– No jodas, seguro que es muy aburrida, siempre pensando que todo es pecado. Estoy seguro que no la ha tocado ningún tio que no sea su marido. En cambio, la tuya es…digo, debe ser una caña. Y lo buenorra que está…con esas tetazas…

– Y en cambio, piensas que a mi madre si que se la han tirado otros tios – se sonrojó – vaya que mi madre es más puta.

– Joder tio, no…no es eso…no digo que sea puta…

– Bueno, cachonda, vaya.

– Al menos parece que tu padre lo debe pasar mejor que el mío.

– Pues a mi me da que tu madre puede dar mucho juego, mira.

– Ni por asomo tío, una monja, te lo digo yo.

No pude por menos que sentirme un poco culpable, pero me encantaba que nadie sospechara siquiera lo puta que era y lo que gozaba prostituyéndose. Si solo hubiera sospechado que el profe de mates pagaba por joderse su madre…

Tuve ganas de ofrecerle un poco de compensación. Pero era al único de mis amigos con el que no quería descubrirme como cómplice de los polvos de mi madre. Me daba morbo que él pensara que yo no sabía que se la había follado.

– Bueno tío, si quieres venir a mi casa esta tarde, tengo que ayudar a mi madre en casa a instalar unas estanterías, me ayudas y luego tomamos algo.

Naturalmente me dijo que sí.

Al llegar a casa, estaba preparando la comida en la cocina, como siempre me acerqué por detrás y le eché mano a las tetas.

– ¿Cómo está mi putita hoy?

. Udfff qué susto, deja esas manos anda, tu padre y tu hermano pueden vernos y no creo que entendieran qué haces amasando las tetas de tu madre.

– Esta tarde va a venir Sebas, mama. Tus tetas le tienen enamorado. Se las vas a dar, mamá. – sin hacerle caso seguí amasándoselas – vas a darle tus tetas para que yo vea como te las mama. Me da morbo ver a mi madre dando teta a Sebas.

– Uf hijo, eres un perverso, pero como voy a hacer eso…¿así sin más?

– Sí mama, sin más. Vas a llevar uno de estos vestiditos cortos y escotados, sin sujetador y sin bragas. En el momento que te diga, le enseñas las tetas, sin más, le dices que te las sobe, que te las coma, se las ofreces sin más. Alúcinale con tu obscenidad.

-Por dios hijo…

– Y le pides que te deje chuparle la polla, cómesela como la experta que eres, le volverás loco, y te tragas su lechada, mamá.

– Pero hijo… – dejé de sobarle las tetas y le metí mano al coño desde atrás

– Ummmm mama, no me digas que te vas a hacer la estrecha, con la de pollas que te has comido, guarra. Y lo poco que te cuesta tragar leche, anda que no te has tragado litros ya. Me gusta tener una madre puta, con este chochazo hambriento de pollas, tan follado…y esa boquita mamona…

– Eres un demonio…supongo que no puedo decir nada, ¿no?

– Con lo que te encanta que te den rabo, mamá, mira que llevas pollas y leche en tu vida, que hasta has perdido la cuenta de tantos – le apreté el coño y gimió – voy a ponerte a joder con muchos tios, tu cuerpo va a dar placer a montones de machos que van a tirarse a mi madre para mi. Después te follaré con su leche dentro del coño de mi madre, ummmm, me pones cada día mas , mamá.

– Eres un guarro – suspiró

– Y tú una gran puta. Mi puta.

Por supuesto, Sebas se presentó a su hora puntual y nervioso. Mi madre lo hizo pasar al salón.

Le dijo que me disculpara pero que mi padre me había hecho un encargo de última hora y había tenido que salir. Por supuesto, yo estaba mirando la escena des de la puerta que daba a las habitaciones.

– Oh, vaya, pues no sé…¿tardará mucho?

– Un buen rato Sebas. Pero espérale aquí, puedes entretenerte mientras conmigo, si quieres – Sebas la miró un tanto sorprendido. Tal como le había dicho a mi madre, sin más se acercó a él, sentado en el sofá, y se desabrochó el vestido, dejando sus tetazas al aire – me parece que te gustaron mis tetas el dia que me follaste como una perra…¿quieres entretenerte un rato con mis melones? – una auténtica maestra de putas, pensé.

– Joder, pues claro, señora, vaya par de melones, me vuelven loco…

– Tuyos son cariño – se sento a horcajadas en sus rodillas y le puso las tetas en la cara – mámamelos a gusto, y no me digas señora mientras te estas comiendo mis tetas, anda – con una mano le metió una teta en la boca mientras le ponía la otra detrás de la cabeza y le atraía hacia sí – chupa, encanto, mama mis pechos…aaaaah…cariño…así…¿tienes hambre, eh?

– Mucho hambre de usted…eh, no sé como llamarla…

-Perra, llámame perra, cariño – joder con mi madre, me puso la polla dura al momento.

-UUu, tengo mucho hambre de ti, perra, tienes los mejores melones del mundo, perra – Sebas apretaba con las dos manos el pecho de mi madre que se estaba comiendo, como exprimiéndolo mientras chupaba con ganas – qué gordos y vaya pezonazos tienes.

– UUUUffff, cariño…como chupas…me inflas el pezón hasta tu garganta…- estoy seguro que mi madre hablaba para excitarme a mi – aaaah…qué gusto me das…así…ummm…cómo siento tu lengua apretándomelo…mama, siiiii, mama fuerte…- y la verdad es que me estaba poniendo a cien verla con la teta dentro de la boca de Sebas, que mamaba frenético, y diciendo esas cosas.

– Joder…qué buenas tetazas, perra – se separó un poco y las amasaba con las dos manos, mirándolas con ansia – no me puedo creer lo que estoy viendo, mis manos amasando estas tetorras, tantos años imaginándome cómo eran, mirándote de lejos, haciéndome pajas pensando que las tocaba…y no solo yo, todos los del cole…estas tetas nos traían locos, ¿lo sabías? …aún creo que es un sueño…

– Ummmm, cielo, ahora tienes en tus manos las tetas de “la melones”, son tuyas, tómalas, disfruta cuanto quieras de ellas…me gusta…no creas que no me daba cuenta de cómo me las mirabas ya desde bien pequeño, cuando eras aún un renacuajo…quien me iba a decir a mi que ese renacuajo me iba a joder como su perra, ahora.

– Joder, voy a comerte la otra teta, perra…cómo me gusta tu pezonazo en la boca…perra tetuda…siiii, voy a joderte perraca…perraca tetuda.

No veas el banquete de teta que se dio el cabrón. Hacía rato que mi madre movía su chocho contra la bragueta de Sebas, pero el tipo estaba como loco con sus tetas, obsesionado durante años con ellas. Así que fue mi madre que levantándose un poco, le sacó la polla gordaca de su bragueta.

-Ummmm, qué gorda y dura la tienes, jódeme, tengo ganas de clavarme ese rabazo dentro de mi coño…

– Clávate en mi polla, perra, asíiiiiiii…jodeeeeer siiiiii – mi madre se había empalado, siempre es uno de los momentos que me excitan más, la primera follada, casi siento en la piel de mi polla lo que debe estar sintiendo el tipo que se la mete, su vagina suave y caliente apretando el cipote que entra…y el placer que ella transmite, el gusto que le da tener un rabo jodiendola. Inigualable.

Follaban como locos, Sebas alternando las tetas en la boca y con su polla jodiendo mi madre. Pero no estuvieron mucho, Sebas se iba a correr ya, así que mi madre se bajó y se puso de rodillas entre sus muslos.

– Déjame que te chupe la polla, cariño, como una buena perra, dame tu leche para que me la trague.

– Joder, cómeme la polla perra tetuda – mi madre se amorró y se la metió en la boca sin preámbulos – aaaaaaaaaaaaaaa joder…qué mamada, diosssss…come polla, perra…vas tragar una buena lechada…

– Ummm ¿soy una buena mamona? – mi madre no tiene límites, casi me corro allí mismo – ¿una buena puta mamona?

-Joder, joderrrr siiiiii, puta, siiii, una puta mamona guarra…zorra…siiii…joderrrr…poniéndole cuernos a tu marido, perra tetuda…qué morbazo…voy a correrme en tu boca de puta casada…Ahoraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Mi madre recibió la lechada sin más, estuvo un rato eyaculando el cabrón, debía ir cargado de cojones. Si me llego a tocar la polla me corro yo al ver los espasmos de Sebas, echando chorros de leche dentro de la boca de mi madre, que mantenía los labios cerrados alrededor de la gordota polla que asomaba por la bragueta, recibiendo la abundante ración de lefa, en la posición de sucia mamona, arrodillada, inclinada, con sus sobadas y supermamadas tetazas colgando, su culo hacia atrás, apenas cubierto por la faldita, medio desnuda, la ropa arrugada, agudizando aún más el aspecto de una puta que se usa para descargar los huevos, ni tan siquiera había llegado Sebas a bajarse los pantalones. Dios, pensé, qué cacho puta, cómo sabe lo que me gusta.

Aún hizo algo para volvernos más locos. Le enseñó a Sebas la boca llena de su lefada y luego la cerró y se lo tragó.

– Ummm, qué buena está tu leche, gracias Sebas. Déjame que te la limpie. –se volvió a amorrar a la polla fláccida y se la chupó un poco más, dejándosela bien limpia.

Cuando se levantó, se arregló la ropa como pudo. Sebas se la miraba alucinado.

– Guárdate la polla Sebas – reaccionó, obediente – creo que es mejor que te vayas, después de esto es mejor que no te encuentres con mi hijo, ya le diré que te llame. Ah, ahora ya vuelvo a ser señora.

– Ufff, sí, señora. Ha sido, ha sido…fabuloso…por dios.

– No te acostumbres, esto no se repite, sabes que soy una señora casada y no debo, así que no pienses que puedes joderme otras veces. Confórmate con lo que te llevas y no me insistas por teléfono. Ya veremos qué pasa, pero no insistas o nunca más te dejaré mis tetas.

– No, señora, de acuerdo, usted manda. Ya me voy en la gloria.

-Ummm eres un cielo.

Cuando salió Sebas, me fui hacia ella.

– Mamá, eres la mejor puta.

– Ven al sofá y fóllame, cabrón, he hecho de puta para ti y quiero tu polla y correrme yo.

La tiré en el sofá y ella se me abrió de piernas.

– Jódeme, hijo de puta, vuelve a entrar en el coño por donde saliste y llénamelo de polla.

– Estás caliente, puta, te ha gustado la polla de Sebas, ¿eh?

– Me he calentado porque tu estabas mirando, hijo de puta, pero reconozco que me ha gustado meterme la polla de Sebas, es más gorda que la tuya y me ha dado mucho placer. Sí, me ha gustado joder con tu amigo. ¿te has divertido viendo como se follaba a tu madre?

– Me he divertido mucho, mamá. Toma polla guarra – me eché encima y se la metí de un golpe – estás empapada putón.

– AAAAAAAAAAAAh, cabrón…qué polla tienes…qué gusto…diosss qué dentro…aaaah sí sí sigue, dame fuerte, hijo…jódete la mama…

Estaba fuera de mi, le sacaba la polla y se la metía de golpe a un ritmo frenético, ella gritaba a cada pollazo y diciendo obscenidades.

– sigue, sigue hijo, jode la mama, dioosss, me voy a correr, hijo de puta, sigue..así siiii…voy a correrme, no pares de metérmela, por diosss, mi propio hijo…

– Voy a llenar el coño que me parió de leche, mama, voy a correrme en tu coño de puta

– Siiiiiiiiiiiiiiiiiii … aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

– Tomaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Nos quedamos agotados, fue un orgasmo bestial, me dejé caer encima resoplando y suspirando a dúo con ella.

Cuando nos levantamos, ella se fue a la ducha. Mi leche resbalándole por los muslos.

– Ufff cariño, vaya lechadas que me echas siempre…a ver si al final me vas a preñar.

– No tengas la menor duda, queridíma mamá.Fue la ecena mas maravillosa que tube espero les guste mi pots me tarde mucho en volver a continuar la historia espero les guste

( CONTINUARA… )

Mi madre paso a ser mi mujer (13)

Viernes, abril 24th, 2015

(Recordemos que el viernes mi mis amigos y los madrileños habían gozado muchas veces de mi madre)

Al día siguiente, sábado, cuando abrimos los ojos, mi madre ya había marchado, había madrugado y eso que no nos levantamos demasiado tarde. Salimos a desayunar y nos encontramos con los tipos de Madrid, los cinco somnolientos.

No pude por menos que pensar que estos cinco jóvenes que estábamos renqueando de sueño aún teníamos en nuestras pollas el recuerdo de mi madre, una cuarentona, una hembra que se llevaba al menos dos lechadas de cada uno, y Sergi y Armando, tres, y en pocas horas. Doce lechadas en mi querida madre. ¡Vaya hembra!

Siempre había sido así ella, generosa y sin límites en su sexualidad. Promiscua como ninguna, sin manías para mamar o joder con pollas nuevas. Pero yo me había enterado ahora, la verdad es que me excitaba pensar en que durante toda la vida, cuando mi madre era la mamá cálida y protectora que cuidaba su familia, el alma del hogar siempre alegre y trabajadora, cuando nos ponía la cena a todos, iba follada esa misma tarde por cualquier tipo que había tenido la suerte de encontrársela a punto, que esa boquita que nos besaba había estado hace poco tragando cualquier polla, y un tipo había gozado de ella dejándole degustar su leche de macho suertudo.

Con lo que le gustaba ser una buena madre y esposa, hacía poco que algún cabrón sabía que era una puta.

Y ahora era mi puta. Me sentí excelente y con una autoestima bestial por que una superhembra como mi madre, que había tenido tantísimas pollas, igual me quedaba corto si digo que más de cien, me elegía como su macho preferido, su hombre y su preñador. Y el único al que había dejado que le diera por el culo. Amor de madre y vicio de puta.

Aunque en la mente de todos estaba la ración de sexo del dia anterior, no comentó nadie nada, como si fuera normal.

Decidí irme a la playa, no tanto por el agua y el sol como por encontrarme con la chica de la tienda de al lado. A ver si conseguía hablar a solas y planear cómo me la podría tirar. La noche anterior habíamos tenido una conversación breve pero jugosa, cuando volvía con mi madre, pude constatar que le fascinaba, le atraía lo que vivía mi madre, pero seguramente necesitaba un empujoncito.

Cuando nos vio venir, yo creo que nos estaba esperando con la excusa de ir al baño, le pidió a mi madre disculpas por lo maleducado de su marido, y que supiera que ella la envidiaba por su valentía y naturalidad.

Aproveché para decirle que era muy bonita y que podría tenerlo todo como mi madre. Ella enrojeció, y me dijo flojito, que era cobardica y no se atrevería, pero le contesté que ya le ayudaría yo. Mi madre sonrió y nos despedimos.

– Esta chica tiene ganas de un buen meneo, hijo – me dijo al oído – y es muy simpática. Ya veras como ella encontrará el momento…

Mi madre se quedó allí y ella y yo fuimos hacia las tiendas, ella me miraba de reojo, yo sonreía. Algo la reconcomía, no podía más…

– Roger…-la miré- no, no, nada…

– Di mujer, que no pasa nada.

– Venías de bañarte con tu madre…

– jejeje, ¿qué quieres saber, guapa? No te de corte..

– Uff es que tengo curiosidad…jo, pero…es igual.

– Quieres saber si me he follado a mi madre…

– Jo, ¡no qué va!…bueno…sí, es eso, ¿lo habéis hecho? –se había sonrojado

– Sí, guapa, nos hemos metido un polvazo de órdago en la playa. Le gusta mucho mi polla.

-Joder, tío, con tu madre, ella sí que sabe vivir…vaya morbo.

– ¿No te gustaría probar?

– Ufff no, no, estoy recién casada.

– ¿Y qué? – ya llegábamos a las tiendas y su marido la estaba esperando, así que nos despedimos formalitos y cada uno a la suya.

Así que me quedé con ganas de probarla. Y fui a la playa. Allá estaban los dos, tendidos al sol. Me situé un poco alejado pero no tanto como para que no me vieran y nos saludamos. Naturalmente, me despeloté, en esa playa se podía hacer nudismo. Enseguida ella se fijó en mi polla, eso es lo que quería.

A esa distancia, podía ver sus curvas, sus caderas amplias y su cinturita, llevaba bikini, y ella era consciente de mi mirada de deseo. Sus pezones estaban bien duros. Se me puso un tanto morcillona. Mientras su marido dormitaba, ella miraba mi polla y yo su cuerpo, en varias ocasiones cruzamos la mirada, sin decir nada, había lujuria allí.

Cuando el marido se levantó para ir a bañarse decidí pasar a la acción. Yo también me levanté para bañarme pero antes me acerqué a ella, aunque no demasiado, para que pareciera una conversación informal.

– Uff, guapa, qué preciosa eres, vaya cómo me pones – ella se sonrojó ligeramente – voy a tener que enfriarme en el agua

– Eres…eres…un…caradura – pero sonrió ligeramente.

– Voy decirle a tu marido que me voy a tirar a su mujer, hasta luego.

– ¡No, por dios! – enseguida se dio cuenta de la broma – eres…un demonio.

Lo que hice fue muy diferente, nadé hasta él y le saludé, charlando de lo preciosa que es esa playa, le metí la idea que bucear por las rocas hasta la isleta vecina era una pasada.

– Joder pero no tengo equipo – me dijo

-Coño, si alquilan equipos en el camping por horas, con traje de neopreno y todo para que puedas hacerte un par de horas sin pasar frío.

La idea le gustó y me aseguró que lo preguntaría.

– Lo mejor es con el sol de la tarde, antes de que caiga – le “informé”.

Me ahorro todos los demás detalles. A la tarde, después de comer y una breve siesta, en la que, por cierto, le echó un polvete a su mujer, lo oímos, ya lo teníamos con el equipo allí, emocionado y contento, deseando bucear y ver el fondo del mar. Por supuesto, le animé y me alegré por él, claro. Su mujercita tenía sueño y se quedaba un rato más en la siesta. Cojonudo.

Así que cuando ya hubo marchado, esperé un rato para eliminar que hubiera algún imprevisto y, sin más, fui a su tienda y llamé.

– Guapa, estás ahí, por favor que tengo un problema, a ver si me puedes ayudar.

Abrió la cremallera, cubriéndose a penas con un pareo que sujetaba con la mano, en cuclillas, pero a todas luces desnuda.

– ¿Qué pasa? Estaba durmiendo. ¿Qué problema tienes?

– Necesito que me ayudes, es algo muy especial, déjame que te lo explique – hice intención de pasar dentro y ella, dudó, me miró, y se apartó para dejarme, yo iba solamente con un bañador ajustado que no disimulaba una semierección.

Se me puso enfrente medio sentada de lado, aún cubriéndose, y yo de rodillas ante ella.

-¿Qué es eso tan especial?

– Tú, guapa, te necesito, necesito estar contigo, necesito tenerte, necesito darte placer, hacerte mía, sentirte gemir y gozar como nunca, que sepas como goza mi madre, quiero beber de tus labios sensuales mientras te penetro, necesito una hembra como tú, fantástica, preciosa. Tienes que ayudarme.

Se quedó mirándome asombrada de la perorata tan directa. Se sonrojó.

-Pe-pero si…sólo eres un chaval y yo…yo…estoy recién casada…como eres así…No debo, es engañar a mi marido…y no está bien …no

– Aún tardará lo suficiente, pero tampoco puedes pensártelo mucho, aprovecha – me bajé el pantalón – mira, es tuya, toda tuya,…y está deseando la mujer más preciosa de esta parte del mundo… – ella bajó la mirada a mi polla semierecta ya – no me digas que no te apetece. ¿Te gusta?

– No…no puedo, no puede ser… – le agarré una mano y se la llevé a mi polla, no se resistió, la agarró suavemente – ufffffff…es..es…muy gorda…mucho más que la de mi marido…

Le puse la mano en la cabeza y la atraje hacia mi lentamente, mirándola a los ojos, y la besé suavemente en los labios mientras su mano estaba agarrando mi polla, notando como iba endureciéndose más.

-Es tuya, preciosa, si te gusta – volví a besarla pero esta vez le metí la lengua y ella me respondió, poco a poco más entusiasta, hasta empezó a meneármela suavemente. Se apartó un poco y me miró.

– Dios…la tienes enorme…Debo estar loca por hacer esto…y con mi marido por ahí…es indecente…

– No te preocupes por él, tardará un poco. Concéntrate en gozar de una buena polla como mereces…disfruta como una guarra…suéltate, a ver esas tetas, – Dejó caer definitivamente el pareo y se me mostró desnuda, llevó también la otra mano a mi polla – ummmm, qué buenas tetas, me voy a pegar un banquete contigo, preciosa –le metí mano al coño, un coñito con muy poco bello, pronunciado, ella gimió mientras le acariciaba, se incorporó de rodillas y se abrió para facilitarme la caricia – un buen coño para mi rabo.

– Ooooh, uf, yo…no he hecho esto nunca…

– Cómo que no, antes te he oído follar con tu marido – ella no soltaba mi rabo duro, mientras iba mojándose con mis caricias en el coño.

– No…lo que nunca he hecho…aaaah…ufff siiii, es enrollarme así, con otro, quiero decir…aaahh…con otro que no sea mi marido…o mi novio…y no te conozco apenas…

– ¿y como te sientes? – le metí suavemente un dedo en el coño – ummmm qué coñito más caliente y mojadito, estás excitada…quieres mi rabo, no me lo sueltas…

– Aaaahh…si, muy excitada…es tan …tan sucio..ufff…qué gorda…y qué dura…no puedo creerme que sea yo la que está diciendo esto…me gusta tu polla…me siento guarra…muy indecente…aaaah…- me tumbé boca arriba y me quité el bañador.

– Chúpamela, guapa, amórrate y saborea el cipote que te va a hacer hembra.

– Uff, no…no he hecho nunca eso…sexo oral…es muy…guarro…

– Parece que en tu pueblo no hay demasiadas alegrías, ¿no? Pues hoy vas a empezar, preciosa, es fácil, agáchate y métetela en la boca. Y luego chupa como mejor sepas. Te va a gustar…a mi madre le encanta. Así acerca la boca, a 4 patas, me gustan tus tetas colgando –se las magreé –joder qué buena estás, zorrita, qué polvo tienes, aprende a comer cipote, guapa – le puse la mano en el culo y le acaricié el coño por detrás, ella se abrió, gimiendo.

Con la otra mano le acerqué la cabeza a mi polla, que tenía agarrada con la mano meneándomela suavemente. Le costó un poco pero abrió la boca y se metió el glande entre los labios, tuve paciencia, pero era una sensación de mucho placer, la primera vez que una tia comía polla y casada, me dio mucho morbo.

– Con lengua, preciosa, pasa la lengua –uff noté su lengua – así, ummm así, más adentro, más, ummm asíiiii, buena chica, más…- notaba en mi mano su coño más y más mojado, le acariciaba el clítoris y le metía suavemente un dedo – te gusta comer polla, ¿eh?, te estás mojando guarra, sigue…sigue…tu primera mamada de polla…te está gustando mamar una tranca, como una buena golfa.

– Uffff, nunca pensé que haría esto…me gusta, aaaaahh, me estás excitando como nunca…uffff qué grandota y qué dura…no puedo creerme que me esté comportando como una golfa…pero me gusta…y me gusta…tu tranca – me miró a los ojos y se amorró de nuevo a comérmela.

– Asíiiiii, uffff, qué buena mamona, y qué mojada estás, sigue mamando, guapa, tienes ganas de rabo del de verdad, quieres tener dentro un buen cipote, quieres sentirte puta. ¿Eres una puta? – noté que se estremecía, movió su coño como una gata y mamó más fuerte.

– Ufffff, eres un demonio, me tienes a tu merced, quiero que me hagas una puta, sí, quiero ser una puta como tu madre…estoy ardiendo…fóllame…quiero sentir tu tranca dentro de mi coño, quiero…quiero…de todo…

– Ven aquí, puta, dame tus tetas y móntame, empálate como la cerda adultera que eres – se montó a horcajadas sobre mi y la atraje para mamarle su preciosas tetas, mordisqueándole los pezones – que buenas tetorras, ¿quieres rabo, zorra? ¿quieres joder como una puta?

– AAaaaaah siiii, si, quiero rabo, quiero que me jodas como una puta, quiero tener tu tranca dentro, si siii… ya! Jódeme cabrón, fóllame.

Se montó encima y ella misma se la puso en el coño y se fue penetrando, noté su coño estrecho, a pesar de estar empapada la iba abriendo, una delicia y un morbo, poco antes se la había metido su marido.

– Eres estrecha, putita, no tienes el coño acostumbrado a pollas de verdad. Tu marido la tiene pequeña.

– AAAhhh por dios qué grande….ufff , qué gusto….mi marido la tiene ni la mitad….joder….qué llena….aaaaahhh…- acabó por metérsela entera, hasta los huevos, y a gemir y suspirar – joder…tío, qué gusto, aaaaaah, nunca me habían follado así…qué pollón…diossss

– Toma polla, cerda – empecé a bombearla, sus tetas bailaban como balones- estás jodida como mereces por primera vez, ahora eres una hembra, una puta, una guarra poniéndole cuernos a su maridito, dejándote follar por un desconocido de polla grande, me estoy follando una guarra salida….una puta calentorra recién casada…

– Aaaaaaaa, si siiii, me voy a correr siiii – se me abalanzó a comerme la boca – jódeme, cabrón…diossss vaya polla…- mientras me besaba y me metía la lengua como una desaforada le vino el orgasmo. Ufff creo que se enteró todo el camping…vaya corrida.

Yo aún aguantaba con la polla bien dura, no me había corrido. Se derrumbó sobre mi sin sacársela, jadeando

– El mejor polvo de mi vida. Me ha gustado ser puta – me miró y me besó – joder, qué dura la tienes, me has hecho daño y todo. Ummmmm qué bien la noto…

– Me gusta tenerla dentro, guarra. Eres mía, putita. Mueve ese coño estrechito que tienes, me da placer en la polla, te lo voy a dejar bien dilatado, no vas a notar la de tu marido después.

-Ummmm…dame…-se movía sensualmente y me daba un gusto enorme – dame más si, me gusta, uffff, qué gusto, esto si que es estar follada…no me extraña que a tu madre le guste ummmm …- la besé con lengua.

– Ahora, putita, vas a ponerte a 4 patas que te voy a calzar como una perra.

Obediente y excitada, se puso a 4 patas.

– ¿Tu marido te ha calzado así, perra?

– Alguna vez, pero no me llama perra.

– Porque eres su mujercita querida, pero para mi sí lo eres, una puta perra casada que me voy a calzar bien a gusto, y te apetece saber cómo es, ¿o no?

– Ufff eres increíble…sí, sí, uff…calzarme… ser una perra, nadie me ha dicho eso nunca…

Me encantaba la situación, pervertir una mujer así, casada, sacar de dentro su puterío, excitada. Y allí, en la tienda de su marido, a 4 patas, esperando mi rabo, realmente me la ponía muy dura. Le acaricié la espalda lentamente desde el culo hasta la cabeza

– Buena perrita, tienes el lomo precioso – le pase la mano por los pechos colgantes, se los sopesé y se los bamboleé – y preciosos tus pechos de perrita – le acaricié también el vientre – ummm que suave este vientre, que piel – le di una palmada suave en el culo – abre más las piernas, perra, bien despatarrada, dame tu coño, dame tu cuerpo, si te monto quiero que seas mía – se abrió mucho más – ¿Quieres que te tome así, en la tienda de tu marido?

– Cálzame…móntame como una perra, tómame, hazme tuya, tómame entera, siiii, aquí mismo donde follo con mi marido,- le acariciaba el coño muy mojado – aaaah, méteme tu polla, ya,….ufff…ya, ya….pero no te corras dentro, por fa.

Por supuesto me la calcé hasta los huevos

Se la metí poco a poco, me encantaban sus gemidos

– AAaaaaahh siiiii ufffff…me haces daño…sigue…sigue…aaaahh sigue…

Le di algún azote en el culo, ella gemía, suspiraba, empecé a darle viajes con ganas, hasta un poco violentos,

– ¿te sientes una buena perra? ¿Te gusta?

– Siiiii, que bien me montas, joderrrrr….sigue, cabrón…sigue… no pares…aaaaaah qué dentro…

Sentí que me iba a correr

– Toma, perra, toma rabo…uff ..voy a correrme , perra – se la saqué

-Noooo, no la saques ahora noooo, nooo, JODER, dame más, sigue montándome, cabrón, no importa, córrete dentro…. me voy a correr….aaaahh…córrete dentro…siiiiii

– Toma pues, puta adúltera, …toma lecheeeeeeeee…….- le dejé una de mis abundantes lechadas mientras ella se corría de nuevo, suspirando y gimiendo.

Nos dejamos caer resoplando de gusto y jadeando. Miré el reloj. Habíamos estado más de una hora. Uno al lado del otro, ella rezumando semen por el coño y sudados los dos.

– Joder, tio, estoy inundada de semen, ¿siempre te corres tanto?. Mi marido no me echa tanta leche. Espero que no me hayas dejado preñada.

– ¿No tomas nada?

– No, queremos tener hijos pronto, pero no creo que me haya prendido, hace solo dos días que tuve la regla. Ufff no me reconozco hablando así, vaya cambio que me has hecho dar. –hizo una pausa para besarme suavemente – Se hace tarde, no sea que mi marido vuelva, uffff, me has dejado exhausta. ¡Qué par de polvos, cristo! He de ir a ducharme y a sacarme tu semen. Por dios, si supiera que es un cornudo.

– Estas preciosa, como una hembra bien follada. Y no notará que le he follado la mujer. Aunque aún deberías aprender algo más.

– ¿Algo más? ¿Qué más?

– Estoy seguro que nunca te han dado por el culo.

– Uffffff, eso es guarrísimo, por supuesto que no, y no tengo ganas de dejarme, debe doler. Y más con tu polla.

– Te gustaría.

– No creo. ¿A que a tu madre no le das por el culo?

– Claro que sí, y le gusta. Soy el único que le da. Y tiene morbo.

– Uffff…dejemoslo para otra vez. No tenemos tiempo.

– ¿Estas bien? ¿No tienes remordimientos? – le acariciaba suavemente las tetas.

– Estoy confusa. No me podía imaginar que me gustaría que me follaran como una puta, hace dos días hubiera matado a quien me lo hubiera dicho. Tu madre y tu me habéis cambiado. Pero no me arrepiento. Al menos lo he probado. No sabía lo que me estaba perdiendo.

– Ven a mi tienda, si viene tu marido, no sabrá que estás allá. Y aún te queda algo.

– Sí ya, darme por el culo. No.

– Bueno, también puedes aprender otra cosa.

-¿Más cosas? Me das miedo. Qué más cosas.

– Follar con dos tíos, seguro que mis amigos estarían encantados, y eso si sería disfrutar como una auténtica puta.

– Uffffff, no puede ser, eres increíble.

– No me digas que no te excita, imaginate, dos tios, dos pollas. O tres. Y saber que eres tan hembra que puedes con tres. Tres pollas turnándose en tu coño…dándote placer sin límites…

– Uffff no, no sigas…tengo que irme a la ducha…

– Vamos anda, prueba, imáginate rodeada de tres pollas duras, tuyas, para ti sola, para tu uso y placer. Y tu decidiendo cual te folla, qué polla te penetra, y te la cambias cuando quieras, y si quieres chuparlas, o solo que te vayan jodiendo…o tu misma que pasas de cabalgar sobre una o sobre otra, ahora te clavas en esta, ahora te clavas en la otra, los tres a tu servicio…te sentirás una verdadera hembra, una PUTA de verdad. Y decides donde quieres las tres leches. Por cierto, otra cosa es que deberías tragar leche.

– Ufffff, cabrón…no , no puede ser…me has puesto caliente…pero no cederé…mi marido…es demasiado…

– Como quieras, pero no tendrás muchas ocasiones en el pueblo.

– Ufff eso sí.

Salimos de su tienda. Ella iba envuelta en un pareo y llevaba jabon y una toalla para la ducha. Mis amigos estaban sentados a la entrada y saludaron, con una mirada inteligente, sabían que me la había estado follando. Aún lo intenté.

– Vamos preciosa, pasa dentro, no será mucho tiempo – me miró ceñuda, pensativa – no tendrás más ocasiones.

– Eres un demonio, pero estoy más que satisfecha ahora. No quiero más y no creo que pudiera con más sexo. Ha sido formidable lo tuyo – hizo para marcharse, pero le cogí de la mano y suavemente tiré de ella hacia la tienda, se resistía a medias. Sonrió pero se desligó de la mano y se fue.

Mis amigos se quedaron perplejos y fastidiados.

– Joder, cabrón, podías haberla compartido.

– Ya he compartido mi madre, mamones. Esta es mía.

Me fui a ducharme yo también y nos quedamos a hacer unas birras en el bar. Cuando volvimos a cenar ya estaba el marido, y su mujer estaba haciendo la cena. Estaba guapísima, con su pantaloncito cortito ajustado, me la puso morcillona, solo de recordar su imagen jodiendo.

El marido encantado con la experiencia de bucear, hasta me dio las gracias. Una situación divertida, para decirle, “No las merecen, me ha gustado atender a tu señora mientras estabas ocupado”, pero, no, claro.

Aquella noche oímos algún gemido y supuse que el tipo se la estaba follando de nuevo. Vaya con la nena, una buena tarde de sexo.

Al dia siguiente, domingo, llegaron pronto mis padres. Mi padre quería aprovechar el día, por la tarde nos iríamos con ellos de vuelta.

Así que se fue con mi madre a la playa, seguidos de las miradas lascivas de todos, mi madre con su pareo y nada debajo.

Al cabo de poco se fueron también la parejita, ella radiante con su cornudito al lado.

Nosotros tardamos más. En realidad, aún estando en la misma playa, cada uno nos pusimos por nuestro lado aunque los madrileños y nosotros cerca de mi madre, claro, era un morbo ver ese cuerpo desnudo al que todos habíamos lechado el viernes anterior.

No hubo gran cosa allá hasta por la tarde. Mi padre nos pidió la tienda para echar una siesta después de comer.

Mi madre convenció a la vecinita que la acompañara a la playa mientras los hombres dormían. Mis amigos se fueron al bar, a jugar una partida con los madrileños y el vecino cornudito se apuntó también.

Yo me quedé solo renqueando hasta que todos desaparecieron y me fui rápido a la playa, con las mujeres. Como supuse, se habían instalado en el rincón alejado del viernes, donde mis amigos habían probado por vez primera las mieles de mi madre. Incluso un poco más apartadas que el viernes, en un rincón, había poca gente. Y allá fui.

La vecinita no se atrevía a quitarse el bikini, pero mi madre estaba desnuda. Las dos sentadas charlando. Un espectáculo, dos hembras calientes, una madura, desnuda, con sus buenas tetas colgando y sus formas más hechas, oronda, sus caderas amplias, de mujer paridora, con las piernas flexionadas y abiertas, mostrando sin pudor su rasurado chochazo, por donde tantos y tantos tíos habían entrado con sus pollas de todos los tamaños, rematado su cuerpo con unas espléndidas piernas de piel suave, bien llenitas, una belleza madura. A su lado, una hembra joven, rubita, más estrechita de hombros, con sus tetas tiesas casi sin colgar, recogidas por un sujetador pequeño de color azul, una cinturita muy estrechita y un vientre muy liso, las piernas juntas y estiradas, buenas ancas de hembra, su coño cubierto por un bikini azul, que abultaba un promontorio de venus infladito, y apuntaba unas buenas caderas, anchitas, que pronunciaban aún más la estrechez de su cintura, casi por estrenar. Me fui hacia ellas y me planté delante.

– Hola, chicas, qué solitas estáis. Si no os importa me quedaré con vosotras – me sonrieron. Sin más, me quité el bañador y dejé mi polla al aire – vengo con ésta a haceros compañía, a ver si os animáis un poco y no os aburrís.

– Um, hijo –dijo mi madre – buena vista.

– Mejor sabor que vista –dije yo – pero qué guapa y buenas estás, mamá – me incliné hacia ella y le besé la boca – ummm qué rica – me incorporé y me incliné hacia Anna – un beso, preciosa – sin esperar respuesta le pasé la mano por la nuca y la atraje hasta mi boca y la besé, busqué su lengua con la mía y ella no se resistió – ummmm qué delicia.

El morbo que me daba me puso la polla morcillona. El sitio que elegí fue detrás de ellas, me puse de rodillas y les puse una mano en el hombro a cada una, Anna a mi derecha y mi madre a la izquierda.

– Mis chicas, las más preciosas de la playa – mi madre rio suave y Anna sonrió, pero dijo.

– Esto es una desfachatez, vaya tío creído, le das la mano y te toma el brazo.

– Jejeje, Anna, guapa, no fue la mano lo que me diste, la mano se la darías a tu marido en su día, a mi me diste la putita que llevas dentro, y me la tomé toda enterita – le guié la cara hacia mi y la besé de nuevo – y te gustó -Me volví a mi madre y también la besé la boca –ummm estupendas las dos

Bajé las manos y agarré una teta de cada una, dios que gusto y qué morbo me dio. Muy distintas. La polla empezó a responder.

– mmmm qué buenas tetas tenéis las dos, mira Anna qué tetazas las de mi madre – la de mi madre era más grandota y blanda y Anna no tenía ese pezonazo que se les pone a las mujeres que han amamantado – ¿a que apetece comérselas? – bajé la cabeza y le di un chupetón al pezonazo – ummmm, a ver como sabe la tuya – hice lo propio con la teta de Anna pero le mordí suavemente el pezón – joder qué buenas putas tengo, mirad cómo me estais poniendo el rabo – por supuesto las dos me miraron la polla, ya bastante dura, de pensar que me iba a follar dos tías a la vez. Y una, mi madre. Y otra, una recién casada. Y, cómo no, el morbo de tener sus maridos cerca. Me levanté sobre las rodillas y les dejé el rabo a la altura de sus caras – A ser buenas putas y a comerme la polla.

Mi madre sonrió y acercó la boca, me besó el glande. Anna miraba de cerca. Vaya morbazo.

– Uffff…debo estar loca, loca de remate…pueden venir y vernos…- dijo Anna, alrededor solo había tres parejitas de tíos un tanto alejadas, no mostraban demasiado interés – mejor que lo dejemos, anda…

– Es una de las mejores pollas la de mi hijo, ¿no te parece, Anna? Me encanta comérmela. Es muy guarro siendo su madre, pero me gusta.

– Hasta ayer no había chupado nunca una polla…hasta que tu hijo casi me obligó. Pero creo que os dejaré solos, no me atrevo…no debo…

– Ummm Anna, no me digas que vas a despreciar la oportunidad de ser una auténtica zorra, en tu pueblo ya no tendrás ocasión.- hice una pausa mirándola – Come polla Anna, come polla, putita, aprende de mi madre. Mis putas me vais a comer la polla a dúo.

– No creo que nos vean aquí, Anna –dijo mi madre –relájate. Además aún tardarán en venir un buen rato.

– Nunca me han tratado así -le agarré del pelo y acerqué su boca a mi polla, me miró – estoy recién casada… increíble lo que me pasa…

– Te pasa que llevas dentro una gran puta, Anna, todos estos años queriendo salir a flote y ahora yo la he descubierto. Ahora eres puta y te gusta mi polla, Anna. ¿Me has oído bien? Eres una puta. Cómemela, puta – Me la besó también – ummmm recién casada y chupándole la polla a otro…Putón, ¿eres o no una puta?

– Este cabrón de mi hijo nos va a acabar follando a las dos – mi madre abrió la boca y me empezó a mamar suavemente – mmmm cómo me gusta, cariño – se retiró relamiéndose – toda tuya, Anna.

– No debería…soy una puta…ummmm soy una puta…- le amorré a mi polla y le entró en la boca, vaya gusto sentí, dos bocas de mujeres amorrándose a mi polla – y me gusta tu gran polla, cabrón.

-Ummmm sí, Anna, disfruta de mi polla, como hacen las buenas putas.

Empujé suavemente por la cabeza a mi madre hacia la polla, empezó entonces una de las sensaciones más sensuales de mi vida, las dos bocas juntas, mi madre y Anna lamiéndome el cipote a la vez.

Diossss qué gusto. Aparté hacia atrás mi polla poco a poco, al final entre sus bocas había poca polla y mucha lengua. Anna estaba excitadísima, al acabar de sacar mi polla de en medio, sus lenguas siguieron el juego, hasta que se fundieron en un morreo femenino, sensual y excitante. Nunca había visto a mi madre con otra tía. Anna parecía querer comerse a mi madre, y mi madre dejaba que le metiera la lengua y la saboreara. Me pusieron la polla a estallar.

– Ufff Catalina, no sé qué hago, no lo he podido evitar, eres…tan…sensual… – se habían separado un poco así que aproveché y les metí la polla en medio de las bocas.

– Me ha gustado Anna, no sufras, si no me gustara no haría nada.

Agarré a mi madre del pelo y le encasté polla a la boca.

– Come polla, mama – le retiré a mi madre la polla y también agarrada del pelo, se la encasté a Anna – Come polla, Anna. Ummmm mis putas…os voy a joder a las dos…mientras los maridos echan la siesta voy a joderme sus mujeres.

Retiré la polla, no quería correrme aún y aquella soberbia mamada a dúo me estaba dando mucho placer.

– Besa a mi madre, puta – mi madre se recostó y Anna se lanzó a su boca. Aproveché para desabrocharle el sujetador del bikini y liberar sus tetas. Se comían la boca, las tetas de Anna, a 4 patas sobre ella, rozaban con las de mi madre, los 4 pezones duros, me dediqué a mirar el espectáculo un minuto, dos hembras de lujo magreándose y morreándose, las tetas de Anna, que al lado de las de mi madre parecían pequeñas, balanceándose y rozandose, una visión especialmente sexual, 4 tetas a mi alcance, entonces me puse detrás de Anna – voy a joderte Anna, como una puta perra – le bajé la braguita del bikini y ella misma facilitó que se las quitara del todo, mi madre le acariciaba las tetas y ella gemía extasiada de placer.

Le puse el cipote en el coño, jugando con él, pasándolo a todo lo largo. Se puso a mil, impaciente.

– Jódeme ya cabrón, jódeme…como una puta perra…- le encasté el rabo de un golpe –AAAAAAAAAAAyy cabrón…me haces daño….diosss que polla….- bajó su boca hacia la de mi madre, se besaban y yo le bombeba su coño.

– Tienes el chocho estrecho, puta, te dan rabo pequeño. Necesitas mejor cipote, toma polla, cerda, toma pollazo…cómo estás gozando, guarraza… tu marido durmiendo y yo follándole la mujer…te gusta más mi rabo, puerca…y sobre todo ser una putaza..

–Diossss, siiiii, dame ese cipote, siii, aaayy, me jodes…me gusta…soy una puta, una putaza…diosss cómo folla tu hijo, Catalina….joder….-entonces mi madre se bajó un poco y comenzó a comerle una teta tirando del pezón –aaaaaaaaaaaaaa…por diossss… por diossss… qué gustooooo….- le di dos viajes violentos y comenzó a correrse como una guarra gimiendo y suspirando sin parar un buen rato.

Se derrumbó sobre mi madre y yo le saqué la polla. Mi madre la apartó y ella se dejó caer boca arriba aún jadeando, juntó sus muslos apretándose el coño, prolongando su orgasmo. Su cuerpo era una preciosidad, brillante de sudor y retorciéndose de placer .

Me puse entre las piernas de mi madre, de rodillas, la despatarré, mi rabo totalmente duro y brillante del flujo de Anna.

– Ahora voy a joderte a ti mama. Tienes ganas de polla. Y yo tengo ganas de cambiar de coño. De cambiar de puta.

– Jódeme cacho cerdo – Anna se había recuperado bastante y miraba, morbosa. Le di unos golpes de rabo al coño de mi madre –ummmm, hijo…folla la mama…cariño…

– Cristo bendito – dijo – qué polvo, en mi vida me había corrido así – me miró el rabo –No me extraña que te guste tu hijo, Catalina… Uffff vaya morbo, un hijo follando a su madre.

– Ven a mamármela, Anna, ponte aquí puta, mámamela antes de metérsela a mi madre –Anna dudó un segundo pero después acercó su boca poniendo su cabeza en el vientre de mi madre – así me gusta puta, comete el rabo que te acaba de joder, ummmmmmmmmm buena mamona, aparta que voy a joder a mi madre.

Con lentitud le metí el rabo a mi madre, que gimió de placer cuando solo dejé fuera los huevos. La proximidad de Anna de ponía más, le metí mano a sus tetas apretándolas, se quejó, pero no me apartó. Una delicia metérsela a mi madre mientras estrujaba las tetas de Anna.

– Aaaaaaaah, hijo…aaaaa siiii, folla la mama, siiiii…- mi madre se deshacía de placer, debía estar muy caliente con tanto precalentamiento – ummmmm folla la mama, siii

Anna se dejaba sobar las tetas mirando con ojos golosos la escena.

-Comele las tetas a mi madre mientras me la follo, Anna – No se hizo de rogar y aplicó sus labios a los pezonazos de mi madre, que gimió mas aún. Yo le di mas fuerte, el chocho de mi madre era más ancho que el de Anna, entre haber parido y la cantidad de rabos que le habían metido. Mi polla entraba y salía mucho mas suave, pero le llegaba al fondo y ella gemía más fuerte cuando le daba a fondo.

Anna se había puesto boca abajo y podía ver su culo cerca, al mismo tiempo que veía las tetas de mi madre succionadas y la cara de vicio de mi madre.

– Mamá, eres una verdadera puta – le di una palmada al culo de Anna – me gusta joder con dos putas, toma polla ramera…- le di otra palmada al culo de Anna – mis putas…

– AAAAAAAAA –mi madre iba a correrse –sigue hijo sigueeeee…siiiii. Anna come teta, no pares…aaa… comeme las tetas…aaaaaaaaa jode la mama, hijo, jode la mamaaaaaaaaaaa…

Su cuerpo se estremecía de placer, dando golpes de pelvis para meterse mi polla mas adentro y Anna no dejaba de morderle las tetas. Estuvo un buen rato corriéndose…y yo aguantándome, queria dejar la leche en otro sitio.

Derrotada, se dejó caer las piernas y yo le saqué la polla. Su chocho dilatado tenía un aspecto para comérselo.

Al cabo, relajaditas las dos, me dejé caer en medio. Las dos estaban cariñosas conmigo, me acariciaban entero, Anna sobre todo me acariciaba la polla, me besaban.

– No te has corrido, hijo, vaya polla que tienes aún.

– Me fascina tu polla –Anna la tenía en la mano y la masturbaba suavemente –uff pensar que me has metido todo esto…es el doble de la de mi marido.

– Me ha gustado hacer cornudo a tu marido, Anna, pero aun debes probar algo.

– No tenemos ya mucho tiempo hijo, hemos estado un buen rato aquí y los maridos no tardarán.

– Será poco tiempo, mama. Me quiero correr mientras me la chupais y que Anna se trague mi leche.

– Uf, no lo he hecho nunca eso…no sé.

– Pues hoy te iras con tu marido sabiendo el gusto que tiene la leche, putita. Venga, a comer polla las dos.

– No es nada extraordinario Anna, ya te ayudo yo – dijo mi madre.

– Si, mama, enseñala, tú tienes práctica, te has tragado muchas.

Se pusieron las dos a mamar, uffffff, que delicia, veía las dos cabecitas subir y bajar, lamiendo a la vez, intercambiándose la polla de boca, una pasada de gusto…al poco me dejé ir…

– Aaaaah me corro…Anna…traga leche puta…-agarre su pelo y la aguante contra mi polla mientras notaba como me subían los chorros de leche acumulada y explotaban dentro de su boca – Traga leche zorraaaa, tragaaaaa….

Ni que decir tiene que fue una corrida excepcional, en intensidad y de abundante lechada, mi madre me lamia los huevos mientras y fue bestial.

Anna aguantó bien la lechada en la boca, pero no había tragado el semen. Entonces mi madre la beso y se morrearon intercambiando mi leche, finalmente las dos tragaron.

– Ummm me gusta la leche de mi hijo…¿te ha ido bien, cariño?

-Uff no lo había hecho nunca…me ha gustado tu leche, cabron, y más en la boca de tu madre.

-Te ha gustado porque eres una buena puta, Anna, eres un cielo de mujer. Me ha ido de fábula mama.

Todos estábamos sudados, y se hacía tarde. Anna se puso el bikini y con mi madre se fueron al otro lado de la playa, extendieron sus toallas y se fueron al agua. Yo disfruté de la vista de sus cuerpos un ratito más y me fui al agua, fresquita y reparadora. Estaba en la gloria, me había follado dos mujeres a al vez, joder…

Me tumbé en la toalla y a lolejos vi que venían los dos maridos, mi padre y el chico, la escena fue de lo más normal, saludos, sonrisas…en fin, ahora eran sus esposas.

Casi sin darme cuenta me adormecí. Oi una voz atiplada.

– Vaya buena polla.

– Ey tio, que no soy homo –le dije

-Ya, ya lo he visto, vaya polvos les has metido a las dos malas pecoras. Es una lástima que no me hayan dejado nada para mi.

-Jjaja –no pude por menos que reirme – aunque la hubieran dejado intacta, esta hecha para las tías, esta polla.

– ¿No me la dejarías darle una mamadita? Me conformo con poco. Tú cierra los ojos, te va a gustar igual.

No sé por qué lo hice, pero le dejé mamarmela. Realmente lo hacia bien, incluso me la puso un poco dura, pero no pude seguir.

– Ey tio, lo siento, no puedo seguir. No es lo mío.

– Bueno, no pasa nada, ya estoy acostumbrado. Gracias por el ratito.

Se fue contoneándose, incluso más que las dos mujeres. Sonreí por dentro. Y me dormí un rato pensando en la hipotética próxima vez que me las follara. Había que darles por el culo.

( CONTINUARA… )

Mi madre paso a ser mi mujer (11)

Jueves, abril 23rd, 2015

De camping con Armando y Sergi.

Tenía un amigo, Sergi, que era muy tímido y apocado y no había manera que las chicas le hicieran caso, así que Armando y yo planeamos un fin de semana en un camping de la Costa Brava para llevárnoslo y ver si así mojaba y se estrenaba con alguna.

Poco a poco la situación se fue complicando y al final, convencí a mis padres para que el viernes mi madre nos llevara con el coche y ya volveríamos el domingo, alguien nos iría a recoger.

Mi padre se ofreció a ir ellos mismos el domingo y pasar el día en la playa, así que la cosa quedó acordada. Ya pensaba yo entonces con quién se estrenaría Sergi. Y hablé con mi madre.

El viernes, la buena zorrita de mi madre iba vestida para la ocasión, o casi debería decir, medio desnuda para la ocasión. Se había puesto un vestido playero de tirantes, corto y ligero, floreado, y unas playeras. Nada más. Sus tetazas estaban libres y muy expuestas con su escote generoso, sus pezonazos bien marcados en la tela. Y yo sabía que, sentada, pronto podríamos ver su carnoso chocho bien peladito, al final de sus hermosos muslos de jaca madura.

Mi madre conducía, Armando a su lado se la comía con la mirada y Sergi, inclinado hacia adelante en medio de los asientos disfrutaba de la vista de su escote generoso, mientras yo me hacía el dormido en la otra esquina, detrás de Armando.

Armando hablaba con mi madre, cuando enfiló la autopista, el tono cambió un poco.

– Su hijo está dormido –me miraron, hizo una pausa, miró a Sergi y le guiñó un ojo – está usted muy guapa Catalina, ya me gustaría tener una madre así, y tan…sexy.

-Jajaja, gracias, pero ya sé que lo haces por ser amable conmigo, os llevo más de 20 años, cariño, ya soy vieja para vosotros, aunque os gusten algunas cosas que hago –ella le miró, pícara, los dos recordaban la mamada que mi madre le había pegado en el parque. Sergi no estaba y no lo sabía – pero es porque sois muy jóvenes y… salidos, jeje.

Armando le puso una mano en el muslo, suavemente. Mi madre no hizo nada para encanto de Sergi, que miraba sorprendido del atrevimiento de Armando nada menos que con mi madre.

– No sabe lo que me gustó lo que hizo en el parque, Catalina, y lo suave que tiene la piel, mejor que muchas nenas jóvenes. Tiene usted las piernas preciosas.

– Jaja, adulador, pero me encanta oírlo. ¿Así que te gustó, eh? Creo que me excedí – hizo una pausa – Sin embargo, me alegro que quedaras satisfecho…y que te gusten mis piernas también… – Armando comenzó a mover la mano acariciando el muslo de mi madre y subiendo un poco su faldita, ella no decía nada, como si fuera normal.

– Nos dejó satisfechos a todos, Catalina. Es usted una diosa. Y todos pensamos que tiene usted una piel que nos dejó impresionados acariciarle, además a usted también le gustó.

– Eres un chico muy agradable, Sí, me gusta– ahora le sobaba el muslo entero y su faldita estaba bien arriba – y me halagó mucho que…bueno…que gozarais de mi y que os gustara tanto lo que os hice –sonrió, Armando también sonrió y subió la mano al chocho- AAaah, xist… prohibido tocar eso, cariño, que estoy conduciendo y es peligroso –Sergi alucinaba del atrevimiento de Armando y de la naturalidad de mi madre, Armando dejó de tocarle el chocho pero le dejó la faldita subida suficiente para que quedara bien a la vista y siguió acariciándole el muslo.

– Me encanta usted, Catalina, no he dejado de pensar en usted en el parque conmigo, y no puedo dejar de mirarla, es usted super sexy, me gusta tocarle la piel -se volvió hacia Sergi y le invitó a mirar – tiene unos muslos preciosos y tan depilado el…sexo. Mira esto ¿A que es preciosa, Sergi?- Sergi miraba con los ojos como platos, tocándose el paquete, excitado. Acertó a decir

– Ufff sí, es super preciosa, señora. – Sergi le miraba los muslos desnudos y el chocho que Armando le mostraba -¿Y qué es eso del parque? Que no me entero de nada.

– Una pasada, Sergi, nos dejó tocarle las tetas y acabó chupándonos la polla a todos. A todos tío, bueno, menos a Roger.

-Jaja, qué aduladores. Me encanta. Pero así me estarán viendo el coño todos los camioneros que vamos adelantando, cariños, mejor que me tapes un poco – Yo me estaba poniendo a cien, la polla se me endurecía, haciéndome el dormido. Armando no hizo caso y mi madre tampoco se tapó.

– No le importen los camioneros. A mi me encanta – le subió más la faldita –así nos hace disfrutar a todos. ¿Ha conducido alguna vez desnuda, Catalina? Debe ser una pasada ver una tía desnuda al volante

– Jajaja, no, no lo he hecho nunca. Eres un jovencito morboso tú –hizo una pausa – Tampoco me lo habían pedido nunca. De hecho tampoco me lo has pedido, ladrón, me tienes casi desnuda, vaya vergüenza, y el muslo bien sobadito.

– Casi. Es que me gusta su piel, aunque tiene la piel más suave en los pechos. Sergi no lo sabe, no estaba en el parque. – le llevó la mano al tirante del vestido y se lo empezó a bajar, mi madre sonreía, cuando llegó al codo mi madre pasó el brazo para facilitar que bajara del todo y su teta quedó al aire, espléndida tetaza con su buen pezón bien tieso. A esas alturas los tres estábamos empalmados. Armando le puso la mano y le acarició el pecho. Sergi estaba transpuesto con la visión de la teta de mi madre y la manera tan desenvuelta de mostrarse semidesnuda, y a Armando sobándole descaradamente. Armando le dijo que le bajara el otro tirante que a él le quedaba lejos.

– Sergi, tío, tócale la otra teta, va a pensar que no te gusta.

Sergi con la mano medio temblando hizo lo que le decían y al poco mi madre estaba con las dos tetas al aire, prácticamente desnuda, aparentemente concentrada conduciendo, mostrando la esplendidez de su cuerpo de hembra madura. Armando le acariciaba la teta suavemente pero Sergi estaba dudando. Ella estaba encantada, reía y hablaba como si nada.

-Sí , sí que me gusta – se apresuró a decir. Sergi le metió mano desde atrás, por encima del hombro a la teta de mi madre que Armando le dejaba libre y la acarició con delicadeza, se le notaba extasiado, poco a poco iba atreviéndose más, palpando la textura, agarrando, tocando el pezón – uffff vaya teta.

– Las tiene cojonudas, unos buenos melones.

– Me encanta que dos chicos jóvenes me soben las tetas –Armando se le acercó al oído y le dijo algo, ella rió – eres un morbo de chico…no creo que esté bien eso…- lo que le había dicho es que deseaba follársela, me lo dijo después. – ufff ya estamos llegando al peaje, dejad de sobarme que me estoy poniendo mala. Ya habéis disfrutado bastante. Ahora a volverme a tapar.

La ayudaron a volver a cubrirse y ella se bajó la faldita. Aproveché para “despertarme”.

– Joder qué sueño, ah vaya, ya llegamos, qué bien – Armando seguía acariciando su muslo suavemente- ¿todo bien, mamá?

-Estupendamente, tus amigos han sido muy agradables y simpáticos.

– Contigo es fácil, mamá.

– Sí –dijo Armando, sobándole el muslo – con tu madre es muy fácil, es muy diferente a las otras madres.

El camping estaba relativamente cerca de una playa, vaya de una de esas calas de la Costa Brava, rocosa y no muy grande, con varios sitios y ambientes, una zona familiar más amplia, una zona nudista con más rocas y una zona donde da el sol de tarde y que normalmente está ocupada por gays y alguna pareja.

Plantamos la tienda rápidamente, mi madre nos esperaba en la playa, decía que aprovecharía el tiempo antes de volverse a Barcelona. En realidad, antes, fue a alquilar una habitación allí mismo, tal como habíamos decidido, luego llamaría a mi padre para decirle que se quedaba, que volvería el sábado por la mañana.

Y nos fuimos hacia la playa disparados, mis amigos estaban impacientes.

– Sergi – le dijo Armando – vamos a ver a “la melones” desnuda, que no te de un ataque, eres capaz de correrte solo que te mire. Jajajaja. Aprovecha que la tendrás cerca.

– ¡Qué gracioso! – enrojeció y me miró, para ver si me sentía ofendido, pero no hice ningún caso del comentario, de hecho, me excitaba.

Y allí estaba, totalmente desnuda tomando el sol boca abajo, por supuesto en la zona gay, en un rinconcito discreto. Su culo redondo y hermoso sobresalía y destacaba. No había casi gente, dos parejas de tíos y dos o tres tíos solos, sin hacer ningún caso de mi madre, pero se pusieron contentos cuando llegamos nosotros.

– Joder, vaya jaca que está hecha tu madre – dijo Armando – ¿te molestaría si me la tiro? No parece que le disguste…vaya, que le va la marcha, ya lo sabes…acuérdate en el parque, me tiene loco desde que me chupó la polla, pero no veas lo que debe ser tenerla en su coño, ufff perdona pero tu madre está pidiendo rabo.

– Si ella se deja…por mi… – Sergi estaba alucinando – ya sé que en el viaje le habéis estado sobando bien las tetas, puede que le vaya bien un poco de rabo.

– Ya te digo…y te aseguro que me la voy a intentar tirar. Seguro que tira bien.

La saludamos y ella se dio la vuelta, se sentó y le di un beso. Me sentí orgulloso de que fuera mi madre esa hembra.

– El agua está buenísima –dijo – venga quitaos la ropa y a remojarse- Armando y yo nos quedamos en pelota rápido, él puso su toalla al lado de mi madre y yo un poco más separado, a los pies de mi madre, para tener un ángulo de visión de su entrepierna, dejando el otro lado de mi madre a Sergi. Sergi, se sentó pero no se quitaba el bañador. Miraba a mi madre embelesado, nunca había tenido una mujer desnuda tan cerca y estaba empalmado.

Fuimos a bañarnos los tres y el agua fría quitó esa calentura tonta. Volvimos con ella y mi madre nos miró, sin disimular.

– Umm los tres chicos más atléticos y sexys de la playa conmigo, pero aquí hay que estar desnudo, Sergi. Venga no seas tímido, que no pasa nada, la vergüenza se pasa en medio minuto – Sergi, sentado y colorado, se bajó el bañador y mi madre le miró la polla con descaro – ummmm, eso que tienes está muy bien, a ver si lo estrenas pronto con alguna chica afortunada – provocando, mi madre.

Yo me tendí en mi toalla, boca abajo, y Armando al otro lado de mi madre. Sergi estaba atolondrado, se puso a tomar el sol boca abajo, pero mirando las tetas de mi madre. Armando no dejó pasar ni un minuto, tendido de lado hacia ella, su mano fue directa al muslo de mi madre, tendida boca arriba los ojos cerrados, las piernas ligeramente separadas, sin vergüenza de exponer su coño carnoso bien rasurado, y aceptando la caricia, o mejor, el sobeo.

La mano de mi amigo le recorría el muslo, el vientre, subió despacio a la teta, mi madre no protestaba, acarició el pezón, amasó la teta, se animó y pasó a la otra, amasándola también. Sergi no perdía detalle, mi madre no hacía nada, dejaba que le sobara su espléndido cuerpo de hembra preñada. Armando ya tenía la polla dura, y yo también.

Después de amasar con ganas las tetas de mi madre, bajó la mano deslizándola por su vientre hasta su coño, mi madre gimió suave, Armando le sobaba el coño en mis narices, hasta que le metió un dedo, mi madre suspiró y entonces le agarró la mano a Armando, inmovilizándola, y abrió los ojos, sonriendo.

– Eso es más peligroso, cariño, puedes meterte en cosas más serias….

– Eso quiero, meterme…

Armando cogió la mano de mi madre y se la llevó a la boca, besándola sensualmente y después se la bajó hasta su polla. Mi madre levantó la cabeza y miró la tranca dura que tenía Armando, un buen cipote, aunque no mejor que el mío, pero bastante aceptable, seguro que más grande que el de mi padre, y se la agarró sonriendo y pasándose la lengua por los labios, pero Armando no quería dejarlo en una mamada, se la quería follar, así que se acercó a ella y le besó los labios, beso que mi madre aceptó, abriendo la boca, invitando a un morreo profundo con lenguas y saliva, mientras le menaba la polla y él le sobaba el coño, ya plenamente mojado, y mi madre abierta como una puta le facilitaba la exploración de su chocho y vagina. Sergi alucinaba, miraba la escena, me miraba a mi, no entendía nada, pero estaba empalmado viéndolo, y yo también, claro.

Armando y mi madre se morrearon así bastante hasta que Armando le dijo:

– Me la quiero follar, Catalina, tengo que hacerla mía, no puedo más, la deseo mucho – mi madre miró alrededor, había poca gente y estábamos un poco retirados.

– Ummm, me halaga que quieras follarme…pero…¿qué te parece, hijo?. – lo decía sin dejar de sobarle el rabo a Armando.

– Me parece que tú también quieres que te folle, a juzgar por el meneo que le estas dando a su polla

– Sí, me apetece follar con tu amigo, me gustaría …, aunque sea una indecencia…

– Estoy orgulloso de ti, mamá – hice una pausa – Fóllatela, Armando.

– Joder, siii, voy a follarme a tu madre, tío, vaya morbo.

– Sí, cariño, hazme tuya, fóllame.

Armando se subió encima de mi madre que lo acogió, cálida, abriéndose más de piernas, ante la vista de Sergi y mía. Vimos el golpe de cadera de Armando, yo además vi la polla entrar en mi madre hasta los huevos, y oímos el gemido de mi madre, ese gemido inequívoco de la hembra que acaba de ser follada, el gemido que yo conocía tan bien y que siempre me ponía la polla más dura, gemido que continuó mientras Armando le daba rítmicamente buenos pollazos y yo veía perfectamente como entraba y salía de mi madre, y me sentía excitado de verla.

Armando le comía una teta y mi madre movía su coño para hacer más profunda la penetración. Un pedazo de hembra en plena cópula con un macho, y era mi madre, y era mía. En un momento de la follada, mi madre miró a Sergi y le sonrió, pasándole una mano por el pelo, mientras Armando se la calzaba duro y ella gemía de gusto.

Atrajo hacia ella a Sergi y le besó los labios suavemente, casi maternalmente, pero prolongadamente, cosa que nos excitó muchísimo a todos. Mi madre entregada a mis amigos.

– Joder, no puedo creerme que me la esté follando…Catalina…joder… tirándome “la melones”…joder…joder

– Pues te aseguro que lo estás haciendo, aaaahh… siento en mi vagina tu polla bien dura jodiéndome, cariño, “la melones” es tuya, me gusta…ummmmmmm, síiiiii, ummm me gusta cómo me follas…- le rodeó con sus piernas y le apretaba – oooohh, cariño, métemela bien dentro….qué gusto…

– Voy a correrme como un verraco…uuuuf…¿se lo echo dentro?

– Siiiii, échamela dentro, eyacula, disfruta, lléname de leche, cielo, acaba dentro de mi, aaaaahh…no pares, no pares, yo también me corro…follas muy bien… bésame…jódeme…diossss Armando, JÓDEME…siiiiiiiiiiiii

Se morrearon y se corrieron los dos con gran profusión de resoplidos y gemidos. Armando bricando sobre ella y mi madre moviendo su coño contra la polla. Sergi y yo contemplamos los dos cuerpos, Armando sobre mi madre, relajados y recuperándose del polvo. Finalmente Armando se retiró de mi madre y pude ver cómo le salía la leche del coño recién follado. Mi madre suspiró, se giró hacia él y le dio un beso suave.

– Gracias por joderme, cielo. Ha sido un buen polvazo. He gozado mucho, ¿y tu?

– No puedo creérmelo, ha sido lo mejor de mi vida…joder con usted, a pelo, y correrme dentro…ufff…y delante de su hijo y de Sergi…un morbazo.

– ufff y bien llena de semen que me has dejado, me ha puesto cachonda que te corrieras dentro –le besó de nuevo – gracias por tu leche. Voy al agua a refrescarme – Al levantarse vimos bien cómo le resbalaba por los muslos la leche de Armando. Los tres la miramos ir contoneándose coqueta al agua. Me sentí orgulloso.

– Joder, ¡qué hembra, diosss! Aún no me creo que me he follado a “la melones”, la tía más buena de todas las madres del insti, joder, y se ha corrido conmigo, joder. La de pajas que nos han caído con tu madre, tío, y hoy ¡ME LA HE FOLLADO! Increíble.

– Ya, joder, que lo he visto, le has dado rabo a mi madre a base de bien. Y le ha gustado.

– Y me ha besado a mi, mientras éste se la follaba, ¡la hostia! – dijo Sergi – casi me muero de gusto.

– Es que le va la marcha, se le nota, no quisiera que te ofendieras, tío, pero a tu madre le va el rabo más que cualquier otra cosa. Y más de lo que cualquier otra tía que conozca. Buen rollo, ¿eh?

-No me ofendes nada, es mi madre pero he visto lo que le gustaba que le dieras polla. De buen rollo, no me ha molestado que te la jodieras. Me gusta que os la tiréis.

– Aprovecha Sergi, estrénate con ella tío, no vas a encontrar una tía tan buena y tan fácil de follar, y qué cariñosa, alucinante, me ha dado las gracias, ya has visto que a Roger no le importa que nos calcemos a su madre, joder, ya me vuelvo a empalmar, es que es una pasada. Me la voy a tirar otra vez antes que se vaya.

– No sé si sabré con una tía así, joder, me acojona, no la he metido nunca. Y me corta que esté aquí Roger, joder, es tu madre.

– Por mi no te cortes, tío, jódete a mi madre a gusto. Ya has visto lo que le gusta que se la follen.

– Tú déjate llevar, cuando venga, la sobas, a ver si se calienta, seguro que te da entrada, y luego es solo montarse encima, meterte entre sus muslos, abrirla, enfilar la polla y empujar, y ya la tienes jodida. Ya verás qué bien le entra la polla, que tiene el chocho amplio. Ya verás qué calentito está y que gusto da en la polla.

– Para la primera vez es mejor una tía como mi madre, está muy follada, no tiene manías y le gusta el rabo.

– Se nota que ha tenido muchos tíos entre los muslos – se animó Armando, viendo cómo yo hablaba de mi madre – joder cómo me pone. Un lujo de tía, calentorra, casada y buenorra, ideal para joder, ni te da la vara después ni mal rollo. Solo para follar y pasarlo bien. ¡Ojalá hubiera más tías así! Mira ya viene. Ánimo Sergi, es tuya.

– Uffff buenísima el agua, me ha dejado nueva – se sentó – este solillo del final de la tarde es muy agradable – se estiró – ¿no os bañáis?

Sergi no se acababa de atrever a meterle mano y Armando le animaba con gestos, por fin se tendió de lado hacia ella y vimos su polla tiesa, era bastante larga pero fina, con timidez le tocó a mi madre el hombro, ella le miró, y él paralizó la mano, mi madre le miró los ojos y la polla.

– Eres un encanto de chico Sergi – le sonrió – así que no has estado con ninguna chica, ¿eh?

– No, señora – mi madre le acarició su mano y se la colocó en su teta.

– Acaríciame las tetas sin miedo, cariño, me gusta, y más sabiendo que lo haces por primera vez. Estoy a tu disposición, cielo. ¿Te apetece estar conmigo? – su sonrisa era encantadora – no lo digas por compromiso, a mi me encantas – mi polla estaba a punto de reventar viendo lo puta que podía ser, iba directa a follarse a Sergi.

– Ufff sí, sí, me apetece mucho estar con usted – Sergi se iba destapando y le sobaba las tetas con avidez –pero…es que…uffff no sé…

– Entiendo, ¿te parezco muy mayor para ti? No estoy lo bastante buena…- mi madre jugaba con él, para excitación nuestra, sabía la zorra cómo excitarme – quieres otro tipo de chica para la primera vez…con tetas más pequeñas…

– N-NOOO, uy, qué va,no es eso …está usted buenísima…y…sus tetas…son de lo mejor…es un sueño tocárselas…- era digno de ver, mi madre haciéndose la compungida, Sergi con aire azorado, pero la mano sin dejar de amasar teta.

– Te parezco una indecente, es eso, porque tu amigo me ha follado…prefieres una chica inocente…no una como yo…madura, casada y fácil…

– NOOOO, ufff…qué va, noooo…me apetece…es que me da vergüenza, no sé si voy a saber follarla bien como él…- Yo estaba que me dolía la polla de dura, con el morbo.

– No te preocupes, tío – le dije – tú fóllate a mi madre y no pienses más, joder, ella quiere follar contigo.

– Ummmm, me gustas mucho, me harías muy feliz si te decides a follarme, cariño, no pienses en nada, sólo en gozar de mi – le ofreció las tetas – Pruébalas, pequeño, cómeme los pezones – Sergi se amorró con ansias y mi madre le acariciaba –mmmmm sí, si, mámame, … – le agarró la polla y se la meneó– uauu qué buena polla tienes, cielo, ummm siiii, cómeme las tetas… – mi madre comprendió que no le faltaba mucho para correrse. Armando y yo no perdíamos detalle – Ven cariño, súbete encima y fóllame, méteme esa delicia de polla que tienes a punto – se abrió de piernas y le facilitó el camino, Sergi se le montó encima –ummm espera cielo – mi madre le cogió la polla y se la puso en la entrada – por ahí cariño, entra bien dentro y hazme tu chica – Sergi empujó inexperto pero el chocho de mi madre engulló su polla, yo lo veía en primer plano – AAAAaaaaaaaaah sí, que gusto….ummm…siento tu polla…aaaaaaaahh, qué dentro la siento,…uuuuuuf qué larga…me estás follando…siiiii…- le envolvió con sus piernas – ummm qué dentro me follas… – fue demasiado para Sergi, lanzó un gemido y empezó a eyacular como un mono – AAAaah sí, sí, cariño, córrete dentro…disfruta, goza de mi…échame tu leche… – le apretaba contra ella – fóllame…

Sergi no paraba de eyacular dentro de mi madre, al final se derrumbó sobre ella, suspirando. Ella le acarició la cabeza, lo atrajo para besar en la boca al macho que la acababa de joder y se había corrido dentro del coño de una mujer por primera vez en su vida.

-Ufff cariño, qué bien me has follado…ummm y me has dejado llena de semen, ¿te ha gustado? – le acariciaba

– Joder, es lo mejor que me ha pasado en la vida, qué gusto…qué bueno…- se apartó de ella y cerró las piernas, pero no lo bastante como para que yo no pudiera ver la leche de Sergi rezumando de su coño – por fin he follado…uauuuu.

– Y nada menos que con “la melones”, tío, eres un suertudo, te has tirado a “la melones” –dijo Armando – la tía que todos en el insti hemos querido tener.

– Ummm a mi me ha encantado follar contigo, Sergi –Armando le besó el hombro –ummm y contigo también Armando – el siguió bajando y le besó la teta – uffff Armando, no descansas. Se ve que te gusta mamar.

– Me vuelven loco sus tetazas, nos hemos pasado años imaginando como serían sus melones, pajeándonos, estoy ansioso de estas tetas… así que no puedo dejar de mamárselas…ahora que las tengo aquí…

– Ummm, pues no dejes de hacerlo, Armando, cómeme a gusto los melones…ummmm … sigue…mámame, cielo…mis melones son tuyos…aaaaahh…me excitas…mucho…-Armando le apretaba las tetas y le comía los pezones con ganas – Armando…umm..cariño…me estás poniendo caliente…qué buena tienes la polla… por favor…déjame comértela…me gustaría mucho…¿quieres?

– Ufff…le gusta chupar pollas, ¿eh? – Armando se puso boca arriba y cruzó las manos debajo de su cabeza – toda suya…ya sé lo bien que pega las mamadas…- mi madre me sonrió y se tendió poniendo la cabeza en el vientre de Armando mirando hacia su polla, hacia mi, dándole el culo a Sergi. Agarró la polla de Armando y le pasó la lengua por el glande – jodeeerrr, esto sí que es un lujo…la melones comiéndome la polla tendido al sol… – mi madre se metió el glande en la boca, sin dejar de mirarme, saboreándolo y con la mano le agarró los huevos – ¡Cristo! Pero qué gusto…vaya boquita…

– ¿Está buena la polla de Armando, mamá? – un morbazo.

– Mmmmmm, me encanta,hijo. – se la mamaba metiéndola y sacándola de la boca – gracias por dejarme tu polla, Armando, mmmmmmm, me gusta comerme una polla que me ha follado…

– Joder, ¡cómo mama, tío!, tu madre sí que sabe mamar una polla, se nota que ha mamado muchas, uffffff cómo maneja la lengua…tío, la boca de tu madre es la gloria…–mi madre se la metía hasta el fondo y la volvía a sacar, despacio y ajustando los labios – siga mamando así, Catalina…por dios…siga mamando…hay que disfrutar cuando se tiene una tía tan golosa de polla…una tía mamona…esto es la hostia…sin pensar, solo mirando al cielo mientras te la va chupando…

– Ummmm me gusta tu polla, Armando…tienes razón, he mamado muchas pollas, soy una buena mamona…

– ¿Y te tragas la leche de todos, mamá?

– Tu madre es la tía que más le gusta la leche de polla…uffffff….cómo me estoy poniendo…vaya mamadas que pega…siga, joder, síiii, siga mamando…una tía mamona y tragona…

– Ummmmm, cariño, cómo me excita que disfrutes…tienes razón, me encanta la leche de macho en la boca, directamente del envase…- y seguía amorrada a su polla y mirándome. Sergi estaba sentado mirando la mamada en silencio, cerca del culo de mi madre.

– Vaya vista que tienes de mi madre, ¿eh, Sergi? Un buen culo…

– Ufff, joder,…le…ufff… – le costaba animarse – le sale… leche del coño.

– Es la tuya, tío, y es porque se la has metido, ¿no? Me has enlechado la madre – mi madre seguía mamando polla – Si quieres te la follas otra vez.

– Ummmmm, si te apetece, cielo, fóllame cuanto quieras…

– Yo sí me la quiero follar – dijo Armando.

– Um, pensé que te gustaría correrte en mi boca…y que tragara tu leche…

– Me apetece más metérsela en el coño y correrme dentro, es una pasada joderme la melones. Y eso que la mamada que me hace me tiene loco…póngase a 4 patas, Catalina – le dijo Armando – me la voy a calzar a lo perra.

– Ufff…sí cariño, como quieras – mi madre se puso a 4 patas, obediente, sus tetas colgando y ofreciendo su coño a Armando, bien abierta– dame rabo a lo perra…

– Joder, mamá…eres una verdadera PUTA – hace tiempo que mis amigos ya lo pensaban pero no se atrevían a decirlo, pero al oírlo de mi, Armando, que estaba a punto de explotar, se animó.

– Para joder como jode tu madre, se necesita ser muy puta. Mírala, los melones colgando y pidiendo que la monten…y delante de su hijo

– Ummmm…móntame Armando, móntate “la melones”, tírame como una perra…delante de mi hijo…hazme una puta…

Armando se puso detrás y le apuntó el cipote al coño, le agarró de la cadera y sin más le pegó pollazo y se lo metió de un golpe, mi madre gimió fuerte…

– Toma polla, “melones”, cacho perra. Jodeeerrrr…me tiro a tu madre a pelo, tío.

Yo estaba que no podía más, me dolía la polla y los huevos, pero no quería que mis amigos me vieran follando con mi madre.

– Joder, mamá, vaya pollazo, estás jodida y bien jodida, como una perra.

– Ummmm, sí hijo…la perra de tu amigo…aaaaaaah…- ahora Sergi le amasaba las tetazas colgantes – sigue jodiéndome Armando siiii, sigueee….

– Joder, qué gusto da en la polla este coño de tu madre tan caliente y mojado de leche… y qué morbo que me veas calzármela como una perra… – le bombeaba duro, agarrado a sus caderas – Ufff sí, tu madre es una buena perra…una puta…

– Ummmm…soy una puta…aaaaah…sigue jodiéndome, Armando….sigue…soy tu perra…dale rabo a tu perra…dame más…MÁS…MAAAASSS…MAS RABO…JÓDEMEEE…

– Catalina, la puta…uffffffff,voy a enlecharte ese coño de puta que tienes, soy tu macho, ”melones”, jodeeer…, eres mía,… “la melones” es MÍAAAAAAAA…toma leche putaaaaaaa…..

– Siiiiiiii, soy toda tuya…aaaaaaaaaaaah…sííííííí, SÍ, SÍ, SÍ eres mi macho, Armando, eres el macho de “la melones”…JÓDEME, ENLÉCHAME, llena mi coño de puta….siiiiiiii…me corro con tu lecheeeee…aaaaaaaaaaaaaaaaaah

Armando eyaculó en mi madre manteniendo la polla metida hasta los huevos. Mi madre también tuvo un orgasmo, intenso. Armando se retiró y se dejó caer en su toalla, resoplando y susurrando

– Cristo, qué polvo…qué tía más puta…¡cómo follas, tía guarra!…

Mi madre también se dejó caer de lado, desmadejada, suspirando del orgasmo que había tenido, el coño rezumando más leche.

-Uffffff, Armando, vaya follada que me has metido…tú también follas bien y guarro…ummm

– Joder, estoy a mil –dijo Sergi. Todos vimos su rabo largo bien tieso. Mi madre se lo agarró y le dijo:

– ¿Me dejas que te haga una mamada? Me he quedado con ganas de tragar leche – Sin esperar respuesta se recostó sobre el estómago de Sergi y le comenzó a lamer – ummmm ya sabéis lo que me gusta mamar, soy una mamona…

– Y una tragaleches –dije yo.

– Sí hijo…ummmmmmmm que buena y dura la tienes Sergi….tu madre es una mamona tragaleches, hijo…ummm Sergi…déjame tu leche…córrete en mi boca…

– Me corrooo

Eyaculó en la boca de mi madre, que le apretaba los huevos mientras tomaba la lechada que le entraba. Cuando acabó, aún mi madre siguió chupándosela hasta que se la dejó limpia.

– Ummmm qué buena tu leche, Sergi, me ha gustado mucho. Gracias. ¿Qué te ha parecido?

– Ufffffff, una pasada…no sé qué es mejor…una mamada o una follada.

– Ahora sí que vamos todos al agua- dijo mi madre – hay que refrescarse, estoy repleta de leche…

Obedecimos pero yo dejé que se adelantaran para que no se fijaran en mi tremenda erección. Una vez en el agua, estaba fría, todo se calmó un poco, al menos se me quitó el dolor.

Recogimos la ropa. Los tres estaban eufóricos, contentos. Al ir caminando hacia el cámping, mi madre iba cubierta solo con un vestidito corto, dije.

– Mamá, quédate esta noche con nosotros, llama a papá y dile que alquilas una habitación y que te quedas y vuelves mañana pronto. Debes estar cansada de recibir polla, no deberías conducir así.

– Ufff, más que cansada, estoy temblorosa, vaya viajes que me habéis pegado, chicos. No sé…- se paró, como pensando.

Por supuesto, mis amigos se unieron entusiastas a mi propuesta y le hicieron coro para que se quedara.

– Quédate, mamá, estoy seguro que estos dos te echarán unos polvos más, aprovecha.

– Por supuesto, no lo dude, yo, al menos me la voy a joder todo cuanto pueda – dijo Armando.

– Y yo también – dijo Sergi – yo también le prometo que la voy a joder.

– Umm vaya propuesta, no voy a poder resistirme.

Por supuesto, se quedó, ya lo teníamos pensado así, yo quería que se la follaran más aún. Y ella también, claro, aunque no creo que fuera solo por hacerme caso, por obedecerme como mi puta, le encantaba joder con Armando. Y yo aún no la había catado.

Con la excusa de acompañarla a hacer la reserva y tal, mientras ellos se fueron a la tienda, nos quedamos solos en la habitación.

– Ya era hora, joder. Me duelen los huevos mamá, qué puta has estado – me acerqué y nos abrazamos, morreándonos, enseguida mi polla saltó – te has zumbado 4 lechadas, guarra, y he visto que te has corrido, putón.

– He hecho lo que me has dicho, cariño, pero me gusta como jode tu amigo Armando – ella me sonrió, se tendió en la cama de frente y abrió los muslos – Ahora le toca a mi niño meterle la polla a su mamá. Ven a joder a tu madre, desfógate, alivia tus huevos con mamá, cariño, rómpeme el chocho a pollazos, hazme tuya.

Le levanté el vestido hasta dejar sus tetas al descubierto, le sujeté las manos por encima de la cabeza y no tardé nada en tenérsela metida hasta los huevos, joder, qué placer sentí, tanto esperarlo.

– Mía, cerda. Toma mi rabo, puta, uuummm, vaya cacho guarra estás hecha, dios como jodías con los dos…mamona, se nota que disfrutas comiendo polla, puerca, y tragando la leche… – le comí una teta y le mordí el pezón

– AAAAAAAAAAAAAAAh….cómeme hijo, siiiiii…Ummmmmm … qué gusto tenerte dentro, hijo mío… uffff…qué gusto…es la cuarta vez que me dan polla en esta tarde…aaaaah pero qué bien me follas, hijo…ummm sí que disfruto que me mires joder con tus amigos…aaaah sigue jodiéndome siiiii….me pone mucho que me veas ser una puta…ser tu puta…correrme delante de ti…aaaaaaaaaaah, hijo, hazme más puta, hazme joder mucho…aaaaaaaaah…que veas lo puta que puedo ser para ti…- hizo una pausa para gemir y disfrutar del mete-saca de mi polla – mmmmmmmm… tu amigo Armando folla bien, me hace sentir mucho placer clavándome su polla…y cómo me pone que me trate de perra delante de ti…aaaaaaaaaah, hijo, qué polla tan gorda tienes…aaaaaaaaaaah…y cómo le gusta metérmela, dios, qué dura se le pone, y cómo se menea dentro, y cómo me chupa las tetas, hace que me sienta hembra de un macho joven, una perra madura, me provoca buenos orgasmos…aaaaaaaaaaaaahh..JÓDEME MÁS HIJO, SÍÍÍÍ….

Mi madre paso a ser mi mujer (10)

Jueves, abril 23rd, 2015

A partir del episodio de la sobada general con mamada de tetas y la posterior tragada masiva de lefadas de mis amigos por mi madre, la popularidad de “la melones” subió, si bien que de forma bastante discreta, casi en secreto, los comentarios nunca delante de mi, pero me enteraba, claro y a veces los veía gesticulando con signos evidentes, descriptivos sobre los melones de mi madre o sobre la mamada que le había pegado. “La melones” había resultado una “comepollas” y una “tragaleches”, vaya, “la mamona”.

El único que no se cortaba de comentármelo era Armando, se había quedado con muchas ganas de follarse mi madre.

– Con lo que le gustan los rabos, tu madre tiene pinta de follar de muerte, tengo que tirármela. ¿No tendrás inconveniente, no? – me miraba a ver qué cara ponía – Total, no creo que sea nuevo para ella, seguro que se la tiran a menudo, quiero decir tíos que no son tu padre, no hay más que ver lo que le gustó comerse los rabos de todos y lo caliente que se puso tragándose las lechadas – no tuvo ninguna información de mi cara, impasible.

– Lo hizo por mi, tío – le miré – supongo que podrías tirártela, pero más adelante – de momento yo tenía otros planes, lo primero preñarla, y estaba muy ocupado con mis otras putitas.

– Tiene que ser la hostia meterle el rabo mientras te ahoga con sus tetazas.

Lo dejé correr, de momento, aquella tarde me fui con Sara, que estaba ansiosa por aprender. Su padre me miró con una expresión no demasiado simpática, pensé que estaba jodido porque intuía, si no sabía, que me la había tirado y ya no era virgen. Pero yo a lo mío.

En la habitación de Sara, ella me pidió que la enseñara a besar. Así, que obedecí, labios, lengua, comida de boca…primero de pie, luego ya en la cama, hasta que se me puso la polla a mil.

– Sara, colega, que esto me excita una barbaridad…y ya sabes lo que me pasa.

– Ah, ya veo ¿Y no quieres que te pase? No te apetece follarme…

– Claro que sí, por eso, pero entonces como mi putita, ya sabes…

– Si, naturalmente, seré tu putita…enséñame a follar…colega.

– Ok, colega – me senté en la cama dispuesto a disfrutar – lección 23, provocando erección. Ponte de pie enfrente y desnúdate, putita. Primero de arriba, a ver esas tetas. Ve subiéndote la camiseta, ummm así, preciosa, sácatela –me hacía caso, obediente, cosa que me ponía mucho más – muy bonito ese sujetador, inclínate…así, insinúa, date la vuelta, de espaldas…ahora quítate el sujetador…ummm, tápate las tetas con las manos y date la vuelta…así, no las enseñes aún, menéatelas, magréatelas…estás muy excitante, putita. Quita las manos…enséñalas…uauuuu, buenas peras…pellízcate los pezones…las manos detrás, y menéalas, que boten…ofrécelas…dilo, di qué te gustaría

– Um, toma mis tetas…tócamelas…ummm…chúpamelas…

– Más obscena, Sara, muévelas…que te guste…entrégamelas, siente deseo de que te las trabaje…

– umm, mámame – las movía encantadora y sexualmente – son tuyas…hazme lo que quieras….te doy mis tetas…¿así?

– Más…ponte furcia…

– Ufff…cómeme…dioss…saborea mis pezones…

– Ven a dármelas, putita, en la boca…voy a comerte esas peras de puta…voy a chuparte hasta que el pezón me toque la campanilla – no fui excesivamente brusco, le fui lamiendo, le sujetaba las manos detrás, una delicia de tetas, por estrenar mamada, una fuente de placer cuando me las meti en la boca y se las mamé, gimió de placer y de dolor, pensé que de mayor serían tipo melones – te gusta, ¿eh colega?

-Uuuuaaauuuu…siiiiii, qué gusto…- le mordí el pezón – aaaaaaaaaaaaa…colega…joder…me has mordido…duele…- pero no se apartaba, así que le volví a morder – aaaaaaaaaaaaa … cabrón…muérdeme…siiii…la otra…uuisssss…joder si me gusta…me baja de los pezones hasta el coño… -estaba abierta con una pierna a cada lado de mis rodillas, la senté y entro en contacto con mi polla —uuuummm me vas a follar… – movia su coño contra mis huevos – aaaaaaaaaaaaa cómeme las peras de puta…me vas a meter tu polla…

– Aún no putita, primero acabamos la lección, ahora me vas a ofrecer tu chocho, ponte de pie y súbete la faldita poco a poco, – se levantó, realmente estaba excitante con su minifaldita y las tetas al aire – ummm realmente sexy- la aguantaba por encima de su tanga- …así, ahora mueve la cadera, ummm biennn, quítate las bragas pero no la faldita – lo hizo – levanta la falda y enséñame tu chocho, ummm así…separa las piernas…más…más…despatarrada…estás muy guarra así, me gusta tu chocho expuesto, ¿quieres que te lo folle?…muévelo…ofrécemelo

– Uuuuuuu siiii, quiero que me folles, sí, que me metas la polla – se movía sensualmente – toma mi chocho…es tuyo…¿lo hago bien?…me gusta…

– Antes te lo vas a tocar, mastúrbate un poco – no tuve que repetírselo, con una mano mantenía la faldita subida y con la otra se hacía un dedo, gimiendo – así me gusta, bien despatarrada, que me estás calentado, colega, mírame a los ojos, buena putita, te estás pajeando obscenamente, pareces una guarra calentorra.

– Oooh soy una guarra calentorra que me masturbo delante de un tio….aaaah qué morbo….me miras masturbarme…joder…me excita hacer esto….me voy a correeeeeerr – le daba más rápido y le vino un orgasmo allí mismo, pero no pudo aguantar de pie, se dejó caer de rodillas y se apoyó en mis rodillas –aaaaaaaaaaaaaaaaaaa …bestial…uuuuffffffffffff , aaaaarffffffffff.

– Impresionante, colega. Aprobada con excelente. Me tienes el cipote bien tieso. Vaya pajote, se la levantarías a un muerto

– Ummmmm, qué guapa la tienes…- me la agarró y me la menaba – uff estoy empapada…qué gorda y dura, mmmmm ¿puedo comértela un ratito? – asentí con ganas y Sara la empezó a chupar con deleite, suavemente – ummmm me encanta, no imaginaba que me gustara tanto comer polla…¿sabes? Te hice caso…ayer…le chupé la polla a mi padre, colega, flipó el tio, y hasta que se corrió en la boca.

– Jajaja, putita eres…te sobaba las tetas, claro, uauuu qué bien me la chupas…

– Jejeje, sí. Claro que le provoqué un poco, me tumbé en el sofá con la cabeza en su regazo, es su posición preferida para sobarme. La verdad es que tenía ganas, le he cogido vicio a que me sobe las tetas después de tanto tiempo haciéndomelo, y me desabroché el pijama para que me las sobara bien, se puso a mil, le noté la polla dura, le apoyaba la cabeza allí, sin decirle nada se la toqué, uff, no creas que él tampoco dijo nada, me las sobaba con más ganas, así que se la saqué por fuera del bóxer que usa de pijama y me la metí en la boca, joder, flipaba el tío, resoplaba pero no decía nada, solo me sobaba, ufffff se corrió enseguida.

– ¿Te gustó su leche?

– Siiiii, me excité muchísimo, pero me echó mucha menos que tú.

-¿Te gustó la polla de tu padre? – seguía jugando con mi polla en la boca – no pares de chuparme la polla, Sara.

– Ufffff, pensaba en ti, mi segunda polla mamada, aunque no es tan grande como la tuya, ni mucho menos, pero me gustó, me daba mucho morbo que fuera mi padre.

– Me has puesto a mil, Sara, voy a tener que joderte, colega. ¿Te apetece?

– Joder, sí, sí que me apetece, jódeme bien colega. – se incorporó con la intención de empalarse pero la detuve – tengo ganas de notar tu polla dentro otra vez.

– Hoy te enseño algo nuevo colega, a follar como una perra, te voy a poner a 4 patas y te voy a montar como las perras.

-Ufff, ¿en el suelo? Eso es muy sucio y humillante, ¿no?

– Yo creo que has de saber lo que es estar montada como una perra, conmigo aprendes de todo y luego ves si te gusta o lo que no.

– Ok, fóllame como una perra.

– Sí, pero antes ponte de pie, de espaldas a mi – se puso – abre las piernas, inclínate hacia adelante.

Para mi sorpresa y deleite, resultó que Sara era muy flexible, había hecho gimnasia clásica y prácticamente quedó doblada tocando el suelo con la palma de la mano, ofreciéndome la visión de su chocho totalmente abierto y sus tetas entre las piernas.

– ¿Así, colega?

– Joder, Sara, esto es mejor de lo que pensaba – me arrodillé, le cogí de la cabeza y le metí el rabo en la boca – traga rabo, puta, mientras te como el chocho –increíble la comida de coño que le hice mientras me chupaba el cipote en esa postura tan buena, mientras gemía fuerte. Paré al cabo de un rato – ahora a 4 patas, zorra – se puso – pídeme que te folle.

– Fóllame, colega, jódeme, quiero sentir tu polla dentro – me puse detrás de ella y le metí poco a poco el rabo –Aaaaaaahhh siiii qué gusto….gracias… colega…me gusta como una perra…

– Me estoy montando una perra, Te doy lo que mereces perra, tu ración de rabo,¿ lo sientes bien en tu coño de perra? – la bombeaba duro agarrándola de la cadera

– Uffffffff qué gorda la siento así…aaahhhhh…me excita que me llames perra…me gusta joder como una perra…ummmmmmmm…qué maravilla colega…

– Jodida como mi perrita, diosss qué estrecho tienes el chocho, puta, qué gusto jodértelo…estás muy buena Sara…un placer darte rabo.

– Aaaaahhhhh me encanta joder así…sigue, porfa, siiii, sii me encanta tu rabo…uuuuuh me voy a correr como…ufff…como una perraaaaaaaaaaaaaaaa

Le di palmadas suaves en el culo y ella se meneaba gritando y gimiendo, la llamaba perra y ella repetía perra, perra…..nos corrimos los dos, yo volví a dejarla llena de leche el coño, pensé que debería tener más cuidado o la preñaría. Pero lo pensé después, echados sobre la cama, recuperándonos.

– Gracias colega, qué gusto me has dado…te ha gustado a ti también…

– Gracias a ti Sara, me encanta enseñarte, estás buenísima y me lo paso de muerte jodiéndote.

– En serio, Roger, ahora sé que me gustan los tíos y he perdido el miedo…pero…me sigue gustando ver un par de tetas…y no sé cómo…

– Te conseguiré una tía, colega, así acabarás por saber qué te gusta más…mientras sigue chupándosela a tu padre, que seguro que repite hoy…

– Ummmmm, ¿me conseguirás una chica? Ufff colega, me pone de pensarlo…

-Ey, ya te desfogarás después con tu padre que yo necesito la leche que me queda para …otra.

-Ya, ya sé, para tu madre. yo…es tan guapa y sexy tu madre…

– Umm Sara, no sigas que nos liamos…

Nos despedimos con unos morreos intensos, la dejé desnuda en la cama, al salir me despedí de su padre, que me preguntó si Sara aprendía bien…le dije que a pasos de gigante, que se acercara a verla…y pensé “y fóllatela si te atreves”.

Preñando a mi madre

Mi madre dejó de tomar las “precauciones” al uso en aquellos días para evitar el embarazo, pero tampoco nos dijo nada a mi abuelo ni a mi sobre cuándo lo hizo.

Pero sí que noté que iba, no diría que más caliente, porque siempre iba así, pero más deseosa, más receptiva. Cada semana pedía un encuentro a tres con su padre y yo. Y además, se me ofrecía en casa más a menudo, prácticamente no llevaba bragas nunca, y no perdía ocasión de mostrármelo, de esas maneras que las mujeres como ella saben hacer. Entre sentarse enfrente y abrir los muslos, agacharse explícitamente delante de mi o acuclillarse abriendo los muslos, mirándome divertida, sabiendo el efecto que me causaba, sin disimulo alguno, explícitamente mi madre pidiendo polla.

– Joder, mama, estás muy guarra estos días, todo el rato con tu chocho por ahí pidiendo caña.

– Me gusta que sepas que estoy en celo. Si vas a dejarme preñada, vas a tener que follarme mucho, pero…hijo…deberías hacérmelo de otra manera.

– ¿De otra manera? ¿Cómo?

– Umm hijo, ya llevamos tiempo, me gustaría que el bombo me lo hicieras con cariño. Y así es más seguro que me quede.

-Pero si te quiero mucho…

– Hazme el amor como tu mujer, como tu hembra, y te daré un bebé, cariño.

Dicho y hecho, la verdad es que me excitó mucho la idea. Así que una tarde, nos metimos en su cama de matrimonio desnudos los dos.

– Bésame amor mío, ummmmm, si, así -enseguida entendí lo que quería y me gustó – mi hombre… – la besé por todo el cuerpo, me entretuve en sus delicados pezones y bajé a lamerle el coño, con suavidad – aaaaah sí, sí cielo… – no me entretuve demasiado vi que enseguida estaba empapada de flujo, receptiva. Subí a besarla mientras la acariciaba – mi niño, mi hombre…deseo ser tuya…tu mujer…

– Te quiero…madre…eres mi mujer…- me subí encima y suavemente la fui penetrando

– Aaaah siii, qué placer…amor mío…hazme tuya… siiii…déjame encinta cariño…quiero darte un hijo…un hijo tuyo y mío…siiiii…- la penetraba con ritmo suave pero a fondo –aaaaaa muy dentro hijo mío, más, siiiii…hazme la madre más feliz del mundo…aaaaaaa

Fue el primero de una serie de polvos encantadores, tiernos y muy placenteros, mucho, aprendí que era más receptiva así para poder quedarse preñada y con más voluntad.

Estoy convencido que aquellos días fueron en los que se quedó encinta de mi.

El profe y la colegiala de Pilar

Había quedado con el profe de mates, ya quería tirarse de nuevo a mi Putette. Me pareció bien y justo. Él seguía tratando a Sara como habíamos quedado y eso me había posibilitado desvirgarla y jodérmela a gusto. Así que preparé una sesión con Pilar de prostituta. El profe me pidió un capricho, que Putette fuera vestida de colegiala, con unas falditas plisadas, una camisa blanca, corbatita y medias blancas hasta la rodilla, dado su cuerpo aniñado, excepto las tetas de pera con su largo pezón, le apetecía una barbaridad pensar que se tiraba una adolescente, también me dijo que le había quedado pendiente metérsela por el culo. Joder con el profe, pensé, así que le apetece dar por el culo a una nena.

Pilar era la putita idónea para eso. Así que la llamé.

– Hola, puta. ¿Estás sola?

– Hola, n-no, ¿qué tal?

– Ah, ok, disimula, veo que tu cornudo está por ahí.

– Sí, ahora estamos aquí relajados, jeje, sí, a ver si nos vemos un día – hizo un aparte para informar a su marido que era una fulanita, una amiga.

– Bien hecho puta. Escucha, te he conseguido un cliente que te quiere follar y dar por el culo, ya verás lo bien que te lo pasas ¿te va bien mañana?

– Sí, creo que sí, no habrá problema…un rato y así nos vemos.

– Estupendo, zorra, vas a gozar como una marrana. Y yo también voy a joderte y llenarte de mi leche. Seguro que ya te estás mojando las bragas, so ramera, y enfrente de tu marido, oyendo como vas a tener dentro dos rabos, dos tios que te vamos a pasar por la piedra…

– Ah, …sí, de acuerdo…sí, me encantará, ya sabes…

– Claro que lo sé, cada día eres más putota, y te pone hacer de prostituta…hasta mañana, Putette.

Por supuesto, hice que el profe pagara el “uniforme de colegiala” de Pilar y a la hora acordada se presentó en el apartamento. La morreé con ganas y le hice desnudarse entera. La puse delante del espejo y empecé a sobármela, quería que estuviera muy caliente y sabía cómo.

– Mírate en pelota y sobada, me gusta tu cuerpo, estás muy buena – le agarré las tetas y tiraba de los pezones – recuerda que aquí sólo eres una prostituta, has venido a joder, a que te den rabo, a satisfacer instintos obscenos, a que te usen para descargar leche y aliviar los huevos – le bajé una mano al chocho – ábrete zorra, aquí tu coño es público, va a tragar mucho rabo, los que yo diga ¿estás de acuerdo, guarra?

– Uffff síiiiiiii….soy una prostituta…he venido a joder con quien me digas…que me usen para lo que quieran…siiiii…me van a meter muchos rabos en mi coño

– Más, putón – le sobaba el chocho y el clítoris y un pezón – dime más de lo que eres…pienso en tu marido y en tu hijo mientras me lo dices.

– Aaahh sí, soy una guarra…una cerda… una zorra adúltera…quiero joder y que me follen…que me enculen muchos…comer pollas y tragar leche…que me den mucho cipote…aaaaaa

Ya la tenía caliente. Le di la ropa de colegiala y le dije que se la pusiera toda incluso las braguitas pero sin sujetador. Ella se la puso, excitada. Yo ya tenía el rabo tieso, realmente parecía una adolescente, excepto por la cara tapada, con su faldita plisada corta y su camisa ajustada, corbata y medias hasta la rodilla.

– Vas a trabajar de prostituta, Pilar. El cliente quiere joder con una adolescente y tu vas a ser la adolescente, has de hacer bien el papel y dejar contento al cliente. Ya sabes, le gusta que se la chupes, y esta vez quiere saber lo que es dar una tía por el culo, así que serás una adolescente enculada vilmente. Si dejas contento a tu cliente, ramera, después te follaré yo y te enlecharé ese coño de esposa adúltera – me acerqué y la besé en los labios, excitada – sé lo que te gusta…Putette.

Cuando llegó el profe, la llamé y salió.

– Hola Putette, estás guapísima. – Ella sonrió adoptando un aire tímido.

– Gracias profe, espero que lo pase bien conmigo.

– Ummm has sido una niña mala, Putette, espero que serás buena hoy conmigo.

– Sí, profe, intentaré ser muy buena con usted y ser capaz de darle placer – el profe la agarró del brazo y la atrajo hacia él, le levantó la cara y la morreó, ella le pasó los brazos por el cuello, se apretó contra él y le respondió con calentura. Cuando la dejó se fueron hacia el dormitorio y yo me dispuse a ver el espectáculo desde la habitación de al lado, desde el visor espejo que ninguno de los dos conocían.

– A ver Putette, tengo que reñirte porque esta no es la manera decente de vestirse una nena como tú – rápidamente en el papel, el profe y Pilar, de pie, bajó la mirada, también en su rol – esa falda es demasiado corta, incita a meterte mano debajo, lo pones muy fácil –se acercó a ella y le metió mano subiendo al chocho – ¿ves? Seguro que lo haces adrede. Los chicos te meten mano al chocho y al culo.

– Sí, profe, los chicos me tocan.

– Eres mala, Putette – le agarró una teta con la otra mano – y vas provocando sin sujetador para que te las toquen – subió la otra mano y le agarró las dos tetas, apretándolas – Así es como te las soban, seguro, y tú les provocas, ¿les enseñas las tetas?

– Sí profe, les enseño las tetas.

– ¿A ver cómo, Putette, qué haces para que te las vean?

– Así, profe – Se desabrochó unos botones de la camisa, pero sin quitarse la corbata, uff dudé de si no lo habría hecho alguna, vez – me las pueden ver y tocar – el profe de situó detrás de ella y le metió mano a las tetas por debajo.

– ¿Así, guarrilla, así dejas que te toquen?

– Sí, profe, así me las tocan – el tio le amasaba con ganas las dos tetas, cada vez más excitado.

– ¿Y tú que haces, guarra?

– Les toco la polla y se la meneo, profe

– Eres una nena muy mala, ¿A ver como lo haces? – Pilar le bajó la bragueta sin cabiar de posición y le sacó la polla, ya dura, acariciándola – pero que muy mala, ¿Y no se la chupas?

– Si profe, les chupo la polla a los chicos, les gusta – ella se arrodilló de frente a él y le lamió la polla – así hago profe –el le agarró del pelo y le metió la polla en la boca.

– Ummm es una guarrada eso que haces, Putette, no es de chicas decentes, chuparle la polla a los chicos es de putas – le follaba la boca – voy a tener que castigarte- La levantó del suelo y la echó en la cama boca abajo, con los pies en la alfombra, se la miraba excitado y ella esperaba –¿También les enseñas el culo?

– Sí profe, me bajan las bragas y se lo enseño – se las bajó hasta por encima de las rodillas y se levantó la falda – así profe –ufff me estaba poniendo a mil, cómo estaba en el papel, se veía que disfrutaba haciendo de puta. El profe de acercó y le dio dos palmadas en el culo –aaaa.

– Mala nena, ¿y te tocan el chochito así? –le metió mano a su coño.

-Uuu, sí profe, les dejo que me toquen el chochito – le dio una cachetada más –aaa – le metió dos dedos en el coño – uffff sí, profe, así también – le dio otra cachetada – aaaay.

– Muy, pero que muy mala – se la iba follando con los dedos – seguro que te meten la polla, seguro que te dejas follar como una cerda

-AAah, sí, profe, también me meten la polla – le dio otra palmada y le sacó los dedos del coño, para empezar a meterle uno en el culo – soy mala, merezco que me castigue – le dio otra palmada – aaaaah – le follaba el culo con el dedo y pasó a meterle dos, recogía flujo de su coño y se mojaba los dedos para metérselos – aaaaaa, profe….soy mala…

El profe se retiró un poco y se la quedó mirando, la visión era excitante, realmente con sus preciosas piernas parecía una adolescente ofrecida con las bragas medio bajadas. Entonces el profe se le acercó, se bajó el pantalón, se puso el condón y apuntó la polla a su culo.

– Voy a castigarte por mala nena, lo mereces, voy a darte por el culo con mi polla – empezó a penetrarla.

– AAAAAy, sí, sí, profe, castígueme, lo merezco, sí, deme usted por el culo….aaaaah…ufff

El profe acabó por metérsela en el culo y la empezó a bombear sin compasión, excitadísimo, un ratito hasta que se corrió gritando y bufando, Pilar también gemía y gritaba y eso nos excitaba más aún.

Se estiraron en la cama.

– Uffff, Putette, extraordinario polvo, qué buena estás y qué bien lo he pasado. Me ha excitado pensar que le daba por el culo a una jovencilla como tú, y además que estés casada me pone mucho.

Total, esta vez no repitió y se fue encantado de la vida.

Entonces entré yo, con la polla durísima, tenía sentimiento de admiración por ella, cómo había hecho de puta de burdel, le hice desnudarse del todo y yo también, y me acosté. La besé con cariño, me entretuve acariciándola con suavidad y ternura, ella respondió gimiendo suave.

– Pilar, cariño, eres estupenda, una delicia –le besé los pezones, sin agresividad – me encantas y estoy maravillado de tenerte como mujer, no como puta.

-Ooooh, cariño, siiii, quiero ser tuya, tu mujer…tómame…te estimo…- sin más me monté encima y ella se abrió –ummmm, tómame, soy tu hembra…- nos besamos sensualmente

– Yo también te estimo, Pilar, tanto que deseo mucho tener un hijo juntos…- la trataba con cariño, me gustaba y aplicaba lo que me había enseñado mi madre – tú, mi amor, la madre de mi bebé… – la empecé a penetrar suavemente – ummmm que gusto me das…

– AAAAAAAAAAhhhh cariño….qué delicia…sí, sí…quiero darte un hijo, amor mío, siiiiii…. Eres mi hombre…tómame…préñame cielo…deseo parirte un hijo…tú y yo…aaaaaaaaahh siiiiii

( CONTINUARA… )

Mi madre paso a ser mi mujer (9)

Miércoles, abril 22nd, 2015

Casi me asusté del orgasmo de Sara, un orgasmo que venía de lejos, de años de insatisfacción, de represión, de frustración. Su cuerpo laxo encima del mío. Mi polla iba perdiendo consistencia

– Joder Sara…qué follada, guapa…vaya corrida…te he llenado de leche…

– Ufffff, qué barbaridad, qué gusto…eso es que a ti también te ha gustado…estoy encantada que me hayas quitado la virginidad…y como colega…ha sido fácil contigo…tan natural…sin rollos raros…y llena de semen…

– Sí, jeje. Un polvazo. He vaciado mis huevos…ahora ya eres una hembra bien follada, te has metido el rabo entero…ya estás lista para joder cuanto quieras…ya sabes qué es y que te gusta joder con un tío…que te gusta que te den polla…ahora te toca probar a joder de todas las maneras…

– Ufff Roger, ¿me ayudarás? Necesito que me enseñes…que me des polla, como tú dices…como las clases de mates pero de follar…

– ummm Sara, haré lo que pueda pero a lo mejor no te gusta mi manera…soy un poco brusco…me gusta montarme las hembras como putitas…

-ufff,…una putita…ummm… me gustará ser una putita más tuya…como tú veas.

– Jejeje, colega,….te daré rabo como una puta más y haré que pruebes también una mujer…seguro que te gusta…

-Eres un cielo….de colega…

-Y tú una preciosa putita. Por cierto, la próxima vez que tu padre te sobe las tetas…podrías hacerle una mamada, seguro que alucina…le tendrás comiendo de tu mano…

-Ufff, Roger, vaya….guarro que eres…-se quedó callada, pensando – jejejeje, y no es mala idea…una mamada a mi padre…

Si le mama la polla a su padre, pensé, el tío se acabará follando a su hija. Me excitaba la idea. Incluso pensé en prestarle mi madre y rápidamente pensé en una cama redonda los cuatro. Uff, a ver cómo va la cosa. En fin, una pasada.

Cuando llegué a casa y vi a mi madre, pensé que de todas las maneras, ella era mi mejor puta, la que más me gustaba joder, y me acerqué por detrás en la cocina, estaba encantadora con su vestidito corto y ligero, marcando culo, mientras mi padre y mi hermano estaban en el salón, la abracé, apreté mi polla contra su culo y le besé el cuello:

– Mamá, eres mi mejor puta. No hay ninguna como tú.

-Ummmm, mi niño…nunca me he sentido tan bien como siendo tu puta…me mojas con solo tocarme…ha llamado tu abuelo…quiere verme…vaya…que le gustaría encontrarnos los tres otra vez – bajé mi mano a sobarle el coño por encima del vestido y se lo apreté

– Quieres volver a tener los dos rabos en este coño de puta…

-Uuuufff, sí…

– Hacerte más grande este chochazo…- le metí la mano debajo del vestido y le agarré el coño por debajo de las braguitas – a doble cipote…comiendo pollas…¿te excita ser tan guarraza, mamá?

– Aaaaaaah, sí, mi padre y mi hijo…me excita mucho…comeros las pollas…ser muy guarra con vosotros…follándome…ummmm

– ¿Jodiéndote a doble cipote, mama? – le apreté el coño más – dilo, zorra, di lo que quieres…

– Aaaaah, síiii…jodida a doble cipote me gusta…fue bestial…dilatándome mi chochazo…las dos leches…zorra y guarra…ummm siii…- le solté el coño –ufffffff …

-Puta adúltera y calentorra…te daremos más de lo que quieres…y no te olvides de follar con tu marido…que piense que te preña él…tenlo contento…

-Uf hijo…no puedo resistirme a la calentura que me pones…claro que follo con tu padre…

– Por cierto, me dijiste que Sebas te llama para ver si te folla de nuevo…llámalo, cítalo en el apartamento del abuelo para decirle que lo vuestro no puede ser, ya sabes, que está mal, que no debes, etc. Pero le das pie, si le enseñas un poco de tus tetas no podrá resistirse, le tienen obsesionado desde hace años, se las das a sobar y que te las mame un rato, me gustará ver cómo le das pezón, se volverá loco, y luego que te tire como una perra…quiero verte y verlo tirándose mi madre. Ver su cara mientras siente el gusto en su rabo dentro de tu coño. Y verte a ti, recibiendo como su perra, a 4 patas balanceando las tetazas. Que no te enleche el coño, que eyacule en tu boca, y te tragas las lechadas… Cuando se vaya nos lo montaremos contigo tu padre y yo, recién follada.

– Pero…hijo…

– Hazlo mamá, puedes con cinco, podrás joder con los tres…- le di un beso suave – eres mi puta y te presto a joder con quien yo digo, ¿de acuerdo?

-…uf…sí…si es lo que quieres…¿estás seguro?

– Estoy segurísimo. Quiero ver cómo haces de puta con mi amigo Sebas…esmérate…que lo pase bien…para él es lo más morboso y caliente que hay poder joder contigo, tener una piba tan buenorra como tú…una señora con clase…pero que sepa la otra clase de señora que eres, la clase de hembra que es mi madre. Te estaremos viendo sin que él lo sepa.

– Como tú quieras, hijo…como tu puta…umm…vas a ponerme a puta…a tu madre…te excita.

– Mucho. Me da morbo prestar mi madre a mis amigos, al menos se la vas a chupar a unos cuantos, que sepan lo que es correrse en la boca de mi madre. Y a ti también te da morbo que te ponga a comer rabos, zorra, con los que te has comido ya en tu vida.

-Um hijo…no puedo negarte que me da morbo que me pongas a hacer de tu puta…les comeré la polla a tus amigos…si eso te gusta de tu madre…

Un encanto de mamá. Amante del sexo duro, del morbo y mi puta personal. Y cada vez más zorra.

Por supuesto que llamó a Sebas, mi madre, mi abuelo yo fuimos antes y él y yo nos metimos en el cuartito pequeño, para verlo todo sin que lo supiera y excitados por la perspectiva de calentarnos viendo a mamá de puta y jodérnosla después a doble rabo.

No me extenderé demasiado porque no quiero ser repetitivo, pero me gusta mencionar las hazañas de mi madre. La que más me gusta de todas.

Siguiendo mis instrucciones, sentados en el sofá, le dijo a Sebas que no podía ser, que el desahogo de aquella vez había sido eso solamente pero que no podía ser la amante de un amigo de su hijo, que le llevaba más de 20 años, que estaba casada, que no estaba bien, y otras lindezas. Sin embargo, por indicación mía, se había puesto una faldita corta sin bragas y una blusa sin sujetador, más bien ajustada, y los botones pugnaban por desabrocharse, sus pezones se marcaban una barbaridad y mostraba sus generosas ubres más allá de lo decente. Cosa que tenía a Sebas palote. El tonto estuvo a punto de aceptar lo que decía mi madre, aún a su pesar, evidentemente le imponía una señora como ella.

– Catalina…yo…lo entiendo… – no podía apartar la vista de los pechos de mi madre – pero…es usted tan..guapa…y tan…sexy…la deseo mucho…es mi modelo de mujer…sueño con usted…el mejor día de mi vida fue aquel día que…follé con usted…a usted no le gustó demasiado…

– Me halaga que un chico tan joven me diga eso a mi edad, pero no debes…insistir…soy débil…sí que me gustó…eres un buen follador…pero no debo…- se llevó la mano a la cara y al cuello y “sin darse cuenta” se le desabrochó un botón estratégico, quedando sus tetas casi al descubierto, se echó hacia atrás cerró los ojos, dejándole libertad para mirar descaradamante sus pechos- no debo copular con otro hombre, soy una mujer casada…y la madre de tu mejor amigo, pero no olvido que me hiciste tu perra, Sebas…uff…y me gustó, qué vergüenza, montada como una perra por un muchacho – una maestra de la provocación, yo ya hubiera saltado sobre ella.

– Catalina…-Sebas no sabía qué hacer, mi madre se divertía con el juego- usted es extraordinaria…tiene unas…unos pechos que me vuelven loco…ufff…¿de verdad le gustó ser mi perra?

– Sólo me faltó ladrar, Sebas…-seguía con los ojos cerrados echada hacia atrás – guau, guau, arf, arf…-increíble mi madre –así que te gustan mis tetas…- sin más se desabrochó la blusa y se la quitó, Sebas alucinaba – ven, pequeño, ven a mamar – ni que decir tiene que Sebas se arrojó sobre los pechos de mi madre, amasándolos y mamando sus pezones, con ansia, mi madre le acariciaba la cabeza – ummm mama, pequeño, mama – Sebas se despachaba a gusto con sus tetas, se encontraba en la gloria mamando de mi madre, saboreando sus dulces pezonazos, parecía que no iba a parar nunca –ummmm te gustan las tetas de Catalina, ¿eh? Uffff cómo mamas, pequeño, a ver cómo va tu polla – mi madre le bajó la bragueta y le sacó la gruesota polla de porra – ummm mi pequeño mamón tine la porra a punto – se la meneó suavemente le apartó, se levantó y se quitó la falda, quedando desnuda ante la mirada de Sebas. Entonces se arrodilló en el suelo y dijo.

-Soy tu perra Sebas. Móntame y córrete en mi boca, quiero tragar tu leche – acabó de ponerse a 4 patas – guau, guau, …jode tu perra ya, pequeño mamón, méteme tu porra dura, guauuu, guauuu, soy una perra en celo.

Poniéndose detrás, Sebas le encastó la polla de un golpe a mi madre, que gritó, le miraba yo su cara, la expresión de mi madre en el momento de encajar el primer golpe de un cipote ancho era de hembra viciosa, difícil de describir y la cara de Sebas era un mapa, casi desencajado de placer.

– Toma polla, Catalina, toma polla …ladra, perra tetuda… -realmente Sebas la montaba a lo perro agarrándole las tetazas y apretándoselas, amasando, tirando de los pezones, mientras su rabo entraba y salía de mi madre – qué gusto montarte, perra…joder..no me puedo creer que me esté tirando a Catalina, la madre más sexy del insti…la melones…por las tetorras que gastas…como una perra – no sabía que llamaban a mi madre la melones.

– Guauuuu, guauuuu, aaahhhhh, monta tu perra tetuda…me gusta tu rabo…guau, guau,…la melones se va a tragar tu leche

Una pasada, mi abuelo y yo estábamos con las pollas duras de ver a mi madre montada y ladrando, evidentemente lo hacía para nosotros, mientras Sebas le decía mil veces perra tetuda, hasta que le sacó la polla del coño y se fue delante a metérsela en la boca, agarrándola del pelo y follándole la preciosa boquita, que tuvo que abrir mucho, sin tardar demasiado en correrse y mi madre, buena puta, tragando leche, sus tetas bamboleándose violentamente.

– Me corro en tu boca…tragas mi leche…aaaaaaahh…perraca…aaaah…Catalina…tragaaaa – el cabrón soltaba y soltaba leche y no paraba agarrando a mi madre del pelo y bombeándola con la polla hasta los huevos, mi madre no paraba de tragar pero no podía con todo, le sobresalía por los labios, y mira que era buena tragadora, debían ser litros, y el tío seguía –aaaaaah traga leche perra tetuda…mamona…Catalina la mamona…perra mamona.

Por supuesto, cuando Sebas se fue, nos arrojamos sobre ella y le dimos rabo hasta la saciedad, primero su padre, casi la arrojamos a la cama y sin más, la despatarró y se la endiñó hasta los huevos.

-AAAAAAAAAAAh, papá, papá…qué bien te follas a tu nena….

– Te acaban de dar rabo y quieres más…una puta, mi nena.

– Ummmmm…te ha excitado ver a tu nena de perra…ummm me ha gustado mucho cómo me follaba el chico…sabe montar una perra…- nos estaba provocando el lado más salvaje, mi abuelo la bombeaba como nunca –…notaba su polla gorda abriéndome el coño…jodiéndome como necesita una perra…me ha dado una buena ración de polla…aaaaaaaaah, papa, papa,…fóllame..siiii…

– Y cómo ladrabas, zorra – se la sacó de repente – jódete a tu madre chico. Ocupé el sitio de mi abuelo y se la endiñé de golpe.

– Toma otra polla, madre, la tercera en poco rato. Hoy estás bien jodida, cómo te gustan las pollas…

– AAAAAAAAAAAAh que gusto que me folles, hijo mío,siiii, me gustan mucho…me has puesto a puta y lo he hecho bien, ¿a que sí?…y me ha gustado mucho la polla de tu amigo…muy gordota….aaaaahhh, jódeme hijo…me ha gustado mucho tragarme su leche…la mamada que más leche me he tragado de todas…me excita que tengan tanta leche…me excita sentir los chorros en la boca…no paraba de tragar y tragar su leche…y estaba buena…– sus palabras me volvían salvaje, le metía con tanta gana que le hubiera metido los huevos, su coño estaba caliente y mojado, de dos pollas antes, me excitaba – y mi padre tiene un pollón enorme y me encanta. Me gusta mucho joder con mi padre –aaaaaaaaaaah así hijo, jódeme con ganas…papa, cómeme una teta mientras mi chico me folla, voy a correrme…

Pues mi abuelo le comía la teta mientras yo le daba fuerte y le vino el orgasmazo de hembra, que nos encantaba, realmente una hermosura mi madre corriéndose con mi polla dentro.

Finalmente nos pidió que la penetráramos a la vez por el chocho. Bestial. Se corrió otra vez como una cerda llena de semen de los dos, mientras la decíamos lo tremendamente puta que era y que la estábamos preñando.

– Siiiiiiiii, diossss qué gusto, mis dos pollas dentro, joder si, si, rompedme el coño a pollazos, aaaaaaaahhh…vaya cacho de cipotes teneis…qué bien jodida me siento…preñadme los dos….siiiii….morbazo diosss…lechada de mi padre y de mi hijo….soy una puta….una verdadera puta …hacedme un bombo…no dejéis de joderme…siiiii…quiero vuestra leche bien dentro…os pariré un hijo…diosssss…vaya chochazo que me estáis dejando…soy una puta…papá, soy una puta, hijo mío, soy una puta…jodedme, por dios, más, jodedme más…

Desatada estaba, nos sacaba lo más salvaje del macho, nadie como mi madre lo ha hecho…le daba rabo y me sacaba de quicio, le pegaba en las tetas, mi abuelo también era salvaje, se las agarraba fuerte y apretaba y ella lo aguantaba todo.

– Joder qué cacho de puta eres, madre…

– Y tú un hijo cabrón que le pegas a tu madre mientras te la follas…

En fin, acabamos muertos de placer. Y no veais el placer con el que lechaba su vagina ya con su disposición a quedarse embarazada. Nada con más morbo que preñar a la madre. No me importaba nada que su padre también le dejara ir su lechada. Yo me la follaba en casa mucho más a menudo, cada vez que tenía ocasión le eyaculaba en la vagina.

Como el día que mi padre se fue a pegar una ducha, me fui a ella, estaba ordenando la librería, y casi sin decir nada, le magreé el culo, le bajé las bragas y allí mismo, de pie, contra la pared, le metí rabo y semen, besándola. Le gustaban mucho esos polvos. Y causaban un efecto en mi de casi excitación permanente, saber que tenía mi madre para jodérmela siempre, ni protestaba ni objetaba, solamente aceptaba que me acoplara con ella, y disfrutaba como mi hembra y mi puta. Y si no era pertinente joder, estaba muy dispuesta a mamármela, más discreta la situación. De hecho, me la mamaba a menudo, era una experta.

Así que comencé a maquinar cómo podía hacer que se la fuera mamando a mis amigos. Todos opinaban que mi madre estaba buena, pero no iban más allá, excepto Sebas. La ocasión me vino cuando un día mi padre le regaló, se regalaron, unas bicicletas, mi madre siempre ha sido de las de mantenerse en forma y la edad la preocupaba. Así que mi padre pensó que unas bicis para el finde irían bien para los dos. A mi madre le encantó la idea. Tanto que algunas tardes, se iba ella sola a pedalear por los paseos de Barcelona. Primero probó con unos pantaloncitos cortos ajustados, pero se le marcaba mucho el chocho, ya he dicho que tenía un buen chochazo prominente, y llamaba la atención y además se le metía por el medio, incomodísimo, me dijo. Pero es que era espectacular cómo le marcaban los labios, un verdadero reclamo sexual.

Decidió ir con falda, también he comentado que no las llevaba largas precisamente, así que iba enseñando sus hermosas piernas y sus muslos apetitosos. Y de vez en cuando, depende, sus bragas. A mi me encantaba, no hubiera sabido qué era mejor. Sus tetorras le bamboleaban continuamente, por mucho sujetador que llevara, otra emoción que no pasaba desapercibida.

Pero era una delicia ver esa hembra pedaleando, una alegría a la vista de todos. Y era mi madre. No podía dejar pasar la ocasión para disfrutar, tenía que exhibirla, disfrutar con el deseo de los otros sobre el cuerpo de mi madre, de mi puta, y a ver si encontraba la ocasión de ir más allá.

Tal como le dije,

-Mamá, tienes un polvo sin bajarte de la bici.

– Jajajajaja, hijo, eso sí que sería un desafío.

– Estás para hincártela sin pensarlo, mama, se la vas poniendo dura a todos los que te ven pasar, es muy sexy ver una tía como tú en bici. Quiero mostrarte a mis amigos y que empiecen a pensar en solazarse con mi putita.

– ¿Quieres que se follen a tu madre? No es bastante con Sebas, veo…

– Poco a poco, mama, que me va el morbo. Primero mostrarles lo que tienes, la hembra que es mi madre. A ver si les enseñas bien lo que tienes, que sé que te encanta hacer de calientapollas, y ofréceles una buena vista de tus fabulosas tetas.

– Así que me pones de calientapollas de tus amigos para ti, ¿y quieres también que me soben?

– Poco a poco, quiero ponerles locos contigo. Como vamos a repetir, ya te iré diciendo, pero puedes ir sin bragas, que se den cuenta y vean el coño por donde me pariste y que tengan muchas ganas de entrar en él.

– Ufff hijo…cómo eres…

-Te calienta, ¿eh, mama? Tener unos chicos babeando por ti…

-Me conoces bien…pero lo que más, es hacerlo por ti, porque tu gozas así.

Una tarde convencí a unos amigos de la cuadrilla para ir al Parc de la Ciutadella, a estar con unas birrillas i un poco de fumata. Estábamos 5, tirados en la hierba, haraganeando, cuando vi la bici al fondo, puntual como le había dicho, pedaleando en nuestra dirección. Me hice el loco y miré hacia otro lado.

-Joder tios, por allí viene una tía buena en bici. Se le ve carne, joder qué piernas- dijo uno

-Hostia, y cómo mueve las tetorras, parecen ubres…- otro. Todos miraron menos yo. Ella se iba acercando despacio.

– Joder, si es una cuarentona…pero cómo está la tía –un tercero.

– Son las mejores, vaya morbazo que me dan…tragan rabo que da gusto. Y ésta tiene una pinta de putita que da gusto. Vaya melonazos…

-Mirala, joder, si va pidiendo rabo a gritos…seguro que no le dan bien en casa

-Pregúntala si quiere cinco, jajajajaja…esas pueden con más…¡HOSTIA! ¡Si es la melones! ¡Uy!– se callaron todos y yo me giré, ya estaba lo bastante cerca como para reconocerla.

– Joder tíos, si es mi madre – les miré, estaban avergonzados – que no pasa nada, coño, ya sé que está buena, hostias – se relajaron.

Llegó mi madre y nos hicimos los encontradizos. Paró la bici y echó un pie a tierra, dejando el otro en el pedal, por supuesto mostrando braga, tanga de color crema. Llevaba una faldita de vuelo ligera y una blusa amplia, me acerqué y la besé, le dije que descansara y se sentara un poco con nosotros.

-Hola chicos….-todos contestaron, claro, hola señora o parecido. Se acercó y se sentó apoyándose en un árbol, las piernas juntas y estiradas en el suelo, recatadamente – uff estoy sudando, esto de la bici está bien pero cansa. Sacó un pañuelo y empezó a secarse el cuello, sensualmente, luego bajó al escote, pasando mas sensualmente el pañuelo por la parte del pecho fuera del sujetador y desabrochándose un botón de la blusa. Admiré su maestría de calientapollas. Se dejaba ver una buena parte de sus pechos, el sujetador era muy escotado, apenas por encima de los pezones, y eso en ella era un buen pedazo de piel de teta y ella se ahuecaba la blusa para darse aire

La conversación no era nada suculenta, de cosas banales, pero la presencia de su escote y lo que se veía de sus muslos era arrolladora, mis amigos se la comían disimuladamente. Le ofrecí cerveza, para agarrarla se medio incorporó y dobló una rodilla, triangulito de tanga a la vista. Y ya no la volvió a estirar, poco a poco la falda se le fue subiendo, mis amigos miraban y se lanzaban alguna mirada entre ellos. Me senté a su lado y mientras le comentaba cosas le puse una mano en la rodilla doblada, un gesto cariñoso, separándosela. Miré a mis amigos y les guiñé un ojo, complicidad. Le apreté suavemente el muslo haciéndole cosquillas, el efecto fue que se despatarró, protestando y riendo, bien a la vista de todos su tanga, bien pequeño y la forma de su coño. Bajó las piernas pero no las juntó y su faldita quedó bien arriba.

No hace falta que me extienda más en detalles, aquella tarde mostré mi madre pero a medias. Al levantarse, una espectáculo y después fue saltando por encima de dos de ellos, ofreciéndoles aun más una vista de su culo.

-Fiuuuuuu –dijo uno – joder con tu madre, vaya…guapa que es.

– No, si es mi madre, pero ya sé que tiene un buen polvo.

– Joder tío, sí, más de uno…

– Y más de dos, joder, qué buena está… y con sus 40 añazos

Y otras lindezas. Por supuesto, cuando al cabo de dos o tres días les sugerí volver a la Ciutadella, aceptaron de inmediato.

Y esta vez, la reconocieron de lejos.

-Ahí está la preciosidad de tu madre.

-Ya, “la melones”, ¿no?

-No te mosquees colega, es que tiene unas…tetas que vuelven loco.

Por supuesto, no llevaba sujetador, cosa que fue evidente enseguida, la faldita un poco más larga y una blusa más ajustada. Y al bajarse de la bici también advirtieron que no llevaba bragas, tuvieron una visión rápida de su chocho peladito. Uno se tocó el paquete.

Por supuesto, sentada contra el árbol, el pañuelo secando el sudor de su escote.. Al darse aire con la blusa se le desabrocharon dos botones hasta por debajo de los senos, hoy tenía instrucciones de enseñar los pechos y el coño, la blusa se le quedó ajustada apenas tapando los pezones pero dejando ver bien las areolas.

– Vaya calor que hace hoy, si no fuera por la gente, me sobraría la ropa. La blusa se me pega.

– Nadie se va a fijar, mamá – le dije – y aquí estamos para defenderte – por supuesto mis amigos hicieron coro – por cierto, ¿sabes cómo te llaman en el insti? La melones –mis amigos me asesinaban con la mirada

– Jajajaja, qué divertidos. ¿Y eso?

– Coño, mama, por tus tetas grandes, dicen que les vuelven locos.

– Jajajaja, qué honor, me halaga eso – mis amigos estaban desorientados por cómo lo tomaba, pensaban que lo normal es que se enfadara o se molestara – es un piropo para mis pechos, a mi edad.

– Qué va, mama, es la verdad, y eso que no los han visto bien. ¿No te sobraba la blusa? Pues ahora pueden verlos, no se van a asustar

– ¿Tú crees, hijo?

– Claro, mama, es natural, si en la playa vas desnuda, pues aquí con mis amigos igual, en confianza – mis amigos asintieron. Miró alrededor como por precaución o recato y se desabrocho todos los botones

– uff qué alivio – se pasó el pañuelo por los senos, sobre todo por debajo mostrándolos perfectamente a mis amigos, aunque algo disimulados por la blusa. A estas alturas ya había dos o tres tocándosela disimuladamente. Para más excitación, mi madre se medio incorporó y a 4 patas inclinada hacia mi me cogió la cerveza, sus pechos colgando y balanceándose, volvió a su sitio, se sentó, aún con las piernas estiradas – ¿Así que la melones, eh? – rió, mis amigos también sin dejar de mirar la parte que se le veía.

– Es que tienes unas buenas tetas, mama, es normal que gusten.

– Las nenas jovencillas las tienen más tiesas y duras, no como las mías, que se me caen. Seguro que les gustan más.

– Gustan más las tuyas, mamá, son más buenas, como más auténticas. Que lo digan éstos…¿tiene o no mi madre unas tetas cojonudas? Pero que te las vean bien, mujer – fui hacia ella y me senté a su lado, con calma le aparté la blusa y dejé sus tetas a la vista – ¿sí o no?

-Pues claro que sí, vaya, son mucho mejores –dijo Armando, que ya tenía un empalme de cojones, sin perderlas de vista.

– Ya lo creo pero que mucho –Carlos, un tipo delgadito y poca cosa. Los otros casi hicieron un coro de alabanzas.

– Sois muy amables y divertidos – dijo mi madre – ¿no lo hacéis por quedar bien? – estaba con sus tetas al aire, sus pezones se estaban poniendo como pitones.

– Que va, mamá, ¿qué chica jovencilla podría tener esos pezones tan gordos? Si están diciendo cómeme… si casi no tienen, y las tetitas caben en la palma, no como estas tuyas…suaves y blandas

– Les estas poniendo en un compromiso, hijo, no van a decir la verdad, que unas tetas de cuarentona, después de dos hijos, son demasiado blandas.

– A ver chicos, tocadle las tetas a mi madre para ver si son demasiado blandas.

– Para nada, señora Catalina, -dijo Armando – són preciosas así – y se acercó a ella. Me miró – ¿En serio se las puedo tocar?

– Claro, ¿a que sí, mamá?

– Claro, sois muy agradables y me halagáis mucho – con timidez le echó mano a una teta y la acarició, poco a poco amasándola – ummm – los demás se envalentonaron y se acercaron, al poco le estaban sobando a 8 manos – ummmm qué agradable…

– Vaya tetas cojonudas tiene, señora –ella estaba con los ojos cerrados, la cabeza reclinada, la sobada iba teniendo más brusquedad, le tiraban de los pezones, le apretaban la teta, ella se estaba calentando mucho, pronto querría rabo.

– ¿Por qué no probáis los pezones? – dije, se me quedaron mirando, indecisos. Pero mi madre dijo.

– Venid a que os de de mamar pequeños, uno de cada teta – ni que decir tiene que cuatro bocas sedientas de teta la mamaron, la chuparon, la estrujaban las tetas, se turnaban para meterse su pezón en la boca, todos iban empalmados y cada vez más locos. Todos le decían lo buenas que tenía las tetas – así que la melones…

Yo estaba a reventar y deseaba jodérmela allí mismo pero esperé. Al poco, Armando le subió la faldita y le metía mano al coño.

-Ummmmm también os gusta mi coño…mmmmm – pero mi madre le retiró la mano – por ahí no, cielo, que es peligroso.

-Algo tendrás que hacer, mama, están todos con el rabo tieso.

– Venid de uno en uno ahí detrás, pequeños – se metió entre unos matorrales y Armando la siguió. Todos la pudimos ver de rodillas mamándole la polla mientras Armando le sobaba las tetas. No duró nada, enseguida oímos los bufidos de la lechada en la boca de mi madre. Se guardó la polla y vino.

– Joder, a mi nunca me han mamado la polla –dijo Carlos levantándose. Se fue hacia mi madre y también vimos como acabó echándole la leche en la boca.

Pasaron los otros dos, y mi madre se tragó la lechada de los cuatro. Se abrochó la blusa y vino hacia nosotros.

– Me voy a casa cariño, que tu padre está a punto de llegar y –sonrió-tengo que lavarme un poco, tus amigos iban muy cargaditos. Espero que os lo hayais pasado bien.

Coro de halagos y alabanzas.

– Bien, la melones se va, besitos, no tardes cariño, que me tienes que ayudar antes que venga tu padre.

Mis amigos no sabían que decirme cuando ella se fue, todos pensaban obscenidades pero no se atrevían a decirlo.

– Mi madre hace lo que le digo. Os la ha chupado bien ¿eh?

– Joder tio, joder…sin palabras.

-Eso, sin palabras y sin leche, jajajaj os la ha sacado toda…

Risas mas o menos nerviosas…Armando dijo

– Me hubiera gustado tirármela, debe ser la hostia follando.

– Otro día te la follas. Me voy, hasta mañana

Ni que decir tiene la clase de ayuda que necesitaba mi madre después de la calentura. Le di nada más entrar en casa contra la puerta.

– Mamona, te has comido cuatro pollas – le abrí las piernas y le metí la polla hasta los huevos

– Por ti, que me pones a puta…aaaaaaah siiiiii, jódeme más….más…me ha gustado mucho tanta leche…me han encantado sus pollas…siiiiii…que ganas tenía de follar…fóllame, si, si, folla la mama….tus amigos saben que tu madre es puta…Armando tenía ganas de joderme….me hubiera dejado…bien a gusto, hasta me hubiera corrido con él…tiene buena polla…me ha follado la boca…me ha llamado puta cuando se corría…

-Eres mi Puta, toma mi rabo….

Mi madre paso a ser mi mujer (8)

Miércoles, abril 22nd, 2015

Después de aquella tremenda follada nos quedamos los tres recuperándonos, mi madre no se movía recostada boca abajo encima de su padre, rezumando leche de su coño y del culo, los dos dilatados, pero sobre todo el coño. Mi abuelo la acariciaba tiernamente.

– Mi nenita…¡qué buena hembra y puta me has salido, hija! Estoy orgulloso de ti…

– Ummm papá…qué bien que estés orgulloso…me habéis dejado como nunca he estado…¿os lo habéis pasado bien?…¿he sido lo bastante buena puta?

– La mejor, dudo que haya otra hija y madre tan putaza como tú. ¿No te parece, nieto?

– Desde luego, abuelo – me incliné a besar la espalda y el cuello de mi madre – Ninguna tan golfa y guarra. Me gusta que seas mi madre, mi madre y mi puta. Y la puta de tu padre – le di la vuelta y la bese los pechos suavemente y luego la boca – y me vas a dar una hija de tu vientre de hembra, mamá. Lo has dicho. El mes que viene, sin tomar nada, y tu padre será testigo que te preño.

– Ufff hijo…es muy…fuerte… -miró a su padre – ¿papá, tú crees que debo?

-Claro que sí nenita –la acariciaba suave mientras yo le besaba el vientre – Tienes que parirle una criaturita a tu chico, nadie mejor que su mamá. Pero confieso que me gustaría ayudar, también a mi me encantaría que me parieras un bebé. Y con lo preciosa que te pones embarazada.

– Al mes que viene te preñamos mamá. Te enlechamos hasta que prenda tu vientre con nuestro esperma. Nos tiramos la puta, abuelo, y le metemos toda la leche en su coño. Un bebé de su padre y de su hijo. Compartimos puta y compartiremos bebé.

– Me tengo que ir –dijo mi madre – he quedado con…mi marido- se empezó a mover –ufff un bebé vuestro…de los dos…

No me importaba que mi abuelo también pudiera preñarla, yo sabía que me la tiraría a diario y que mi leche sería la que la preñaría, pero también tenia su morbo. Por supuesto, también mi padre debería follarla o, si no, no podría creer que era suyo.

Cuando nos duchamos y vestimos, mi madre quedó como si no hubiera pasado nada, excepto por lo que decía de tener dolorido el coño, el culo y las tetas. Se marchó y después convencí a mi abuelo que no alquilara el apartamento, que nos lo quedáramos para follar y preñar a mi madre y que, además, yo le traería otra puta casada para que nos la folláramos. Le convencí para que pusiera un espejo semiopaco entre la habitación de dormir y el cuartucho pequeño contiguo, de esos que parecen un espejo por un lado pero que se puede ver desde el otro. Morbo asegurado. Le pedí una llave para mis otras cosas y accedió encantado.

Pensé en dedicarme a Sara, me gustaba la idea del contraste con mi madre. Pilar quería atención también, así que de vez en cuando la jodía con humillación, pero quería algo nuevo, quería preparar que Pilar hiciera de mi puta con otros, ella deseaba lo más sucio y le prepararía una buena sesión, ahora que disponía del apartamento de mi abuelo.

Pero lo posponía porque quería tirarme a Sara. Ultimamente había ganado su confianza, con paciencia y mano izquierda, sin demostrar interés sexual, solo intelectual y emotivo con ella, así que iba a menudo a estudiar a su casa y ayudarla con las mates, que era su pesadilla. No avanzábamos demasiado porque el profe de mates era un cabrón y la puteaba bastante, así que se me ocurrió algo.

El profe de mates tenia unos treinta y bastantes, casado, , y siempre iba salido, miraba a las chicas con lascivia, no debía ir bien follado, o nada, vaya. Sabía a qué bares iba y un día me hice el encontradizo, le invité a una birra, Charlando le saqué el tema de Sara. No le caía bien por ir tan estirada y distante, pero le insistí, le dije que me gustaba la chica y que podía hacerme el favor de preguntarle cosas que yo le había explicado antes y así me facilitaba la cosa. ¿Y yo qué gano? Me dijo. Aquí quería llegar.

Le dije que yo podía conseguirle una tarde con una mujer casada, una buena putita con ganas y que podría estar con ella y divertirse.

-Eres un cabrón – me dijo

– Sí, y tengo una putita casada preciosa que usted puede disfrutar.

Se lo pensaba, me dijo. Pero no se lo pensó mucho, al poco me dijo que podía estar de acuerdo pero que tenía que ser con mucha discreción. Le aseguré y le di los detalles. ¿Cuándo?, me dijo. Cuanto antes, mañana le digo algo.

En casa llamé a Pilar. Estaba con su marido.

-Está bien, escucha puta, le dices a tu marido que te ha llamado una amiga y no digas gran cosa, furcia.

– Sí, de acuerdo.

– He encontrado un tipo que te va a follar para mi. Quiero que me haga un favor y a cambio le ofrezco tu cuerpo de puta para que se satisfaga. Eres mi puta y vas a ser prostituta. Te va a joder como quiera para mi, pero llevarás la cara cubierta para que no te reconozca. Yo estaré mirando cómo lo haces y si lo haces bien, después te joderé yo. ¿Te va bien mañana por la tarde? –hubo un silencio pero la oí suspirar

– Mañana…sí, pero nos llamamos por la mañana

– Claro que sí puta, te llamo y quedamos, pero ahora le diré que se prepare para tirarse una puta mañana. Te gusta que te follen como una ramera…

– SSí, si, vale…llámame mañana, …Asun. – engañando a su marido. Noté su excitación.

Todo arreglado. Llamé al profe y se lo dije.

– Mañana, profe, por la tarde. La señora y yo estaremos esperándole. Por supuesto, primero le mostraré a ver si le gusta la chica, si no, tan amigos. Pero le gustará. Ella llevará la cara tapada, por si usted quiere también. Ok. Por supuesto, lo de Sara si queda contento, sí.

Por la mañana fui a comprar algunas cosillas, un par de capuchas, ajustadas, de esas que usan los fetichistas, para tapar los ojos y la cabeza, pero dejando al descubierto la boca y la nariz, un collar y una correa y una capa para Pilar, corta.

Llamé a Pilar.

– ¿preparada, putita? Esta tarde vas a tener sexo sucio, de ramera y después te joderé yo.

– Ufff, si, pero estoy un poco nerviosa…no sé si lo haré bien…

– Tranquila, putita, yo estaré allí, solo tienes que dejarte llevar, comer rabo, dejarle que disfrute de tus tetas y abrirte para que te joda, y eso sabes hacerlo, incluso si quiere darte por el culo. Y luego me gustará joderte yo, recién follada por otro, mi ramerita. Y de vuelta a casa con tu maridito.

Quedé con ella media hora antes, tenía que prepararla. Llegó vestida como siempre, sin sensualidad, de señora. Le morreé con suavidad.

-Quiero verte follar, putita, y a ti también te gustará.

– Uffff, estoy nerviosa…no lo he hecho nunca…

– Tienes que recuperar el tiempo perdido. Has de follar con muchos. Este es solo el primero. Van a meterte mucho cipote, Pilar, te lo prometo, acabarás siendo una experta en pollas.

– Ooohhh, qué sucio y obsceno…y cómo sabes excitarme…experta en pollas…pero…me siento nerviosa…

-Nadie sabrá que eres tú. Libérate de Pilar, sólo eres una hembra caliente en busca de rabo, tu cuerpo ha de pasar por muchas manos, has de gozar de muchos machos, por cierto, tu nombre será Putette.

-Putette – la llevé al dormitorio – mi nombre…

– Sí, un toque chic francés da mucho morbillo. Desnúdate, Putette.

Le puse el collar y la correílla, la caperuza y la capa, que le quedaba justo a medio muslo, dejando ver sus piernas. Le pinté los labios de rojo intenso, como la capa y le mostré en el espejo.

-Estás preciosa, una puta preciosa, Putette. – Yo ya tenía la polla dura de verla, así que me acerqué por detrás y la incliné – Ahora eres Putette, una puta que quiere rabo – me saqué la polla y se la puse a la entrada del coño – quieres que te jodan sin parar, solo deseas eso, joder y mamar pollas…

-Siiii, soy Putette, una puta que quiere rabo…quiero que me jodan como una guarra…

-Una perra.

– Una perra, tu perra –oirselo decir me la ponía durísima.

– Vas a ser mi prostituta, Putette. Cobraré por que se lo pase bien con tu cuerpo. Házselo bien, déjale seco de leche, esmérate y déjame en buen lugar, que quede contento de mi puta. Sé que disfrutarás mucho, es lo que necesitas.

-Quiero ser tu prostituta…uffff…cobraras por mi, voy a joder para ti, usada como una vulgar zorra…me esforzaré para que quede contento de tu puta

-Así me gusta, calentorra – le metí el rabo de un golpe, cuanto más caliente esté, mejor será, pensé – toma rabo, cerda. Antes y después de tu cliente te voy a joder yo. Voy a venderte como una mercancía.

-AAAAAAaaah siiiiiiiii..dame rabo…soy una cerda…una perra. Joderé para ti….le dejaré sin leche…..soy tu puta…siiiii….aaaah siiii

– Ya es suficiente – se la saqué y me la guardé –al final más rabo del bueno, después que se te haya calzado ese tipo. Quédate aquí hasta que te venga a buscar para ofrecerte.

Al poco llamó el profe y le abrí. Estaba un poco nervioso. Le ofrecí un whisky para que se calmara, pero no quiso sentarse en el sofá, se quedó de pie.

– Voy a buscar a la señora, a ver si le gusta profe – le ofrecí la otra capucha – por si no quiere que le conozcan – dudó pero se la puso.

-Me veo un poco ridículo, pero me la quedo.

Fui a por Pilar, Putette, la besé, estaba nerviosa, sentada en el borde de la cama.

– No sé si voy a poder…estoy nerviosa…me da una vergüenza tremenda…- la acaricié

– Tranquila, nadie va saber quién eres, sólo sabrá de tu cuerpo, una puta para joder. Hoy vas a ser una mujer nueva, una verdadera puta. Es lo que has deseado, vas a irte a casa habiendo realizado un sueño, y solo es el primero de los muchos a los que te entregaré, recuperaras el tiempo perdido, van a meterte pollas y más pollas, y serás una tragaleches, una experta en el sabor de leche de macho.

– Ufff , ….una puta…tragaleches…- dicho por ella sonaba mucho más obsceno.

– Una experta comepollas, un coño tragarrabos, una perra callejera…una furcia dada por el culo…tu primer cliente te espera…

– Ufffffff…una comepollas…furcia…perra…dada por el culo…mi…cliente…ufffff

– Y después te preñaré yo, si no lo estás ya…y le darás un nuevo hijo a tu marido…- ya estaba convencida y calentita, cogí la correa, la saqué fuera y se la mostré, delante de él. El tio se quedó con la boca abierta, repasándola con la mirada, y deteniéndose en las piernas, lo demás lo tapaba la capa.

– Aquí la tiene, profe, ¿es de su gusto la hembra? – él estaba atónito, desde luego le había impresionado esa puesta en escena – tiene buenas piernas – seguía sin decir nada – ¿no le apetece profe? Tiene la piel fina y cuidada – me puse detrás de ella y le abrí la capa – mire lo que hay, ¿es lo bastante buena para jodérsela, profe? Mire qué curvas, la cintura y las caderas de hembra ya hecha, el vientre liso, las peras blanditas, y…su coño bien peladito para comérselo y meterle bien a gusto el rabo. ¿La quiere, profe? Ella está deseando que se la folle.

El tipo bebió lo que le quedaba en el vaso de un golpe. Tenía la boca seca.

– Joder, eres un verdadero cabronazo. Pero ¿cómo te lo haces para tener una …mujer así? No debe ser muy legal…o es que es una …profesional.

– Estoy aquí porque quiero – dijo Pilar – y me gusta…. Soy una mujer casada y es la primera vez que hago esto, solo me ha tocado mi marido y éste…cabrón…quisiera gustarle lo bastante para que me follara…me gustaría mucho.

– ¿Cómo te llamas?

– Putette, me llamo Putette.

– ¿Se la queda, profe? Le aseguro que es una delicia retozar con una hembra, no una nena, tan caliente y sumisa, tóquela, profe, compruebe la calidad de lo que tiene – alargó la mano y le tocó una teta, agarrándola, ella suspiró, nunca se había sentido así, un desconocido sobándola, comprobando la textura de sus tetas, el profe ya dedicaba las dos manos a sus dos peras – fóllesela, profe, es suya.

– Estás buenísima. ¿quieres follar conmigo, en serio? …¿Haces mamadas…Putette?

– Gracias, sí, si le apetece follarme, estaré contenta. Hago lo que puedo, como mejor sé, espero que le guste como hago las mamadas…

– Le gusta mamar polla y traga la leche, profe. ¿Es cierto o no, Putette? – el tio la estaba sobando entera, la vi excitada de ser tratada de puta – el profe quiere oírte – ella mantenía la mirada baja mientras era sobada por primera vez como una puta –has venido a joder.

– Sí, me gusta …mamar polla…trago la leche… solo he tragado la tuya. Sí, he venido a joder, pero no sé si sabré suficiente…aaaaaah – el profe le pellizcaba los pezones finos y largos

– Haz lo que el profe te diga – me dirigí al profe – ¿le gusta dar por el culo, profe?

– Ninguna tía se deja. No lo he conseguido aún ¿tú te dejas, Putette?

– ufff…si es lo que desea…

– ¿Qué, Putette? Dínoslo, si el profe quiere darte por el culo, ¿serás una puta complaciente?

– Me encantará satisfacerle y dejarle que me tome por el culo…

– Joder…¿dónde me la follo, cabrón? – le indiqué la puerta del dormitorio y le di la correa, el la cogió y se la llevó. Yo me fui al cuartito de al lado para verlo bien a través del espejo que mi abuelo había instalado. Antes de irse, cogi a Pilar y le di un morreo,

– Pórtate bien, puta.

No fue uno de los mejores polvos que he visto, pero tenía mucho morbo. Y no sabían que yo estaba mirándolos.

Le quitó la capa dejándola desnuda y se lanzó sobre ella en la cama comiéndole las tetas y después comiéndole el coño, Pilar se fue calentando y gemía mucho. El tipo se sacó la polla y le dijo:

– Me gustaría que me chuparas la polla, Putette, hasta que me corra en tu boca – ella se sentó en el borde de la cama y se amorró a su polla, quedaba él de espaldas a donde yo estaba pero le oía resoplar – joder, joder, que bien la chupas…sigue, sigue …hasta que me corra….nadie me ha comido la polla hasta el final…dios y qué buena estás…así que casada, ¿eh?…me gusta…tu marido es un cornudo…uuuuuhh…sigue chupándomela zorra…así…chupa, chúpame la polla, guarra…me gusta joderme la mujer de un cornudo…ufffff..y vaya cornudo…joderrrr…te vas a tragar mi lefada…estoy a mil Putette, toma leche , tomaaaaaa, tragaaaaaaaaaaa, joder, joder, siiiiiiiiiii,…te la estás tragando…cerda…guarra…te tragas mi leche… joder qué bueno…joder…- yo veía como el profe menaba la cadera dándole rabo a Pilar en la boca y suponiendo que Pilar recibía leche de otro macho en la boca y tragaba, imaginaba lo puta que se sentía y sabía lo caliente que le estaba poniendo.

El profe se apartó y se dejó caer en la cama boca arriba. Vi su polla morcillona, una polla tipo porra, con un glande muy gordo pero corta y vi a Pilar acabando de tragar su leche.

– Te la has tragado toda, joderrr. Es la primera vez que me lo hacen, joder, qué gusto. Y qué buenas estás, es increíble que me pase esto. A las tías les da asco la leche.

– Me alegro que le haya gustado mi mamada. No tengo mucha práctica, pero no me da asco. Me ha gustado conseguir que eyaculara y me ha gustado tragarme su leche. Me he excitado. Es la primera vez que se la chupo a un hombre que no sea Roger y no sabía si le podía satisfacer.

– Uffff…te ha excitado …joderrrr…te ha excitado chuparme la polla…¿De verdad estás casada? ¿Y tu marido? ¿No sabe nada?

– Sí, estoy casada hace bastantes años. No, mi marido no sabe nada de esto. Uffff, no puede ni imaginárselo…

– ¿Y qué relación tienes con Roger? Es muy joven para ti, tu eres una mujer madurita…Putette, y estás buenísima…dios…

– Me gusta vivir el sexo con él. Me está convirtiendo en una puta…su puta…sí, es muy joven…es muy perverso…gracias por el halago…exagera…pero me gusta… -el profe la estiró a su lado y le comenzó a magrear las tetas y el cuerpo entero –ummmm, ¿le gusta mi cuerpo?

– Me encantas…me pones burro de nuevo…me gusta oírte ¿vas a querer que te folle?

– OOh, sí, sí, por favor, fólleme

-Ufff me gustan tus tetas de pera…y tus pezones tan largos…quieres ponerte a 4 patas que te cuelguen…uffff…encima de mi cara…menéalas…por favor…siiiiii…joder…golpéame en la cara con ellas…aaaahhh…joder Putette…cómo te cuelgan…quiero mamar….asi…bájalas a la boca, dame teta…– Pilar estaba disfrutando, sin duda, el `profe no se había movido, boca arriba, y Pilar a 4 patas balanceando sus tetas y metiéndoselas en la boca. El profe se las mamaba con ganas y su polla iba endureciéndose – ummmm qué rica teta…Putette…háblame…qué buenos pezones…

-Aaaaah qué gusto como mama de mis pechos…me da placer darle de mamar con las tetas colgando…como una perrita…oooh cómo chupa…me excita usted…mucho… mmmmmmmmmmm…mamándome…tome teta…- realmente Pilar aguantaba bien las chupadas del profe sin quejarse de dolor.

El profe abandonó esa postura, pero dejó a Pilar 4 patas, para desnudarse del todo. Se tumbó de nuevo boca arriba y le pidió a Pilar:

– Ponte de pie a horcajadas sobre mi…Putette…enséñame bien tu coño abierta – Cuando vi a Pilar abierta obscenamente de piernas sobre el profe no pude por menos que recordar su estatus familiar y social –uffff qué coño … que buen coño…al final de estas piernas tan preciosas…- le acariciaba las piernas con golosería – qué voy a hacer con ese coño…dime Putette…

– JODERSELO, meterme su gorda polla…darme rabo… – de esposa modelo a putaza en un momento.

– Y hacer cornudo a tu marido…ummmm joderme la mujer de otro…ponme ese chocho en la boca… -Pilar se arodilló a horcajadas y le metió el coño en la boca, moviéndolo como una buena calentorra.

– UUUUuuuuaaa siiii, cómame el chocho antes de joderlo…ummmmmsiii, haga cornudo a mi marido…fóllese su esposa….volveré a casa con mi marido bien follada por usted…qué guarra me está poniendo…que bien me lo come….

Había llegado el momento, así que Pilar le puso uno de los condones que había en la mesilla y con un movimiento de pelvis se clavó en su polla, los dso gimiendo y jadeando como animales.

-Siiiii, que bien me jode…..más…

-Toma rabo Putette….toma…..-la atrajo hacia sí y la abrazó fuertemente mientras le daba polla y ella danzaba gimiendo –bésame…- se morreaban hasta que él no pudo más y se corrió – te jodo, Putette tomaaaaaaaa –ella se corrió o lo hizo ver y acabaron los dos desparramados en la cama – Joder….es el mejor polvo que he tenido, Putette

-Uffff ha sido fantástico, que bien me ha follado usted…me he corrido mucho…

Finalmente, después de unas pocas frases más, él se vistió.

-¿No te vistes Putette?

-No, me quedo aquí. Roger me ha dicho que vendrá a follar a su puta.

– Para verte de nuevo…supongo que hablar con Roger.

– Sí.

Cuando salió yo ya estaba fuera, esperándole, haciendo que leía mientras escuchaba música.

-¿Qué tal mi Putette, profe? ¿ A que es una maravilla?

– Eres un auténtico cabronazo, vaya tía, que polvazo.

-A partir de mañana le iré pasando lo que voy haciendo con Sara para que le pregunte lo que se sepa.

-Ok. Si te la tiras…tendrás que dejarme otra vez a Putette.

– De acuerdo profe. ¿La mama bien eh?

– De muerte.

Ya había conseguido mi primer objetivo, pronto caería Sara. Pero en ese momento estaba muy caliente, asi que entré a joder a mi puta con el rabo ya duro .Me desnudé en un momento. Ella me sonrió y se quitó la caperuza.

– Vengo a dar por el culo a mi ramera. ¿Has sido buena puta? – le dije de pie, mirándola. Ella vino hacia mi a 4 patas por la cama – ¿has dejado satisfecho a tu cliente?

– He sido buena puta. Ha eyaculado dos veces. Mmmmmmm que hermosa polla tienes…¿me dejas que te la chupe un poco? – le acaricié la cabeza y se la llevé a la `punta de mi polla.

-Come rabo, zorra. Te has merecido una ración de mi polla en la boca y en el culo, premio por tu inicio de prostituta – dios qué morbo me daba que me chupara la polla – hueles a puta recién follada…eres una verdadera guarra…cada dia comes mejor la polla…para…date la vuelta y dime…- se puso de espaldas bien abierta.

-Uffffff, dame por el culo…soy una prostituta…una vulgar puta… – le enfilé el rabo en el culo y empecé a penetrarla – aaaaaaaaaaaahh qué gorda…siiii…

– ¿Qué has hecho con el cliente, vulgar zorra? – empujé más

– AAaaaaaah…le he chupado la polla hasta el final y me he tragado su leche…

– Prostituta tragalefas. ¿Te ha gustado? ¿Qué más? –le estaba dando fuerte en el culo.

-AAAAAhhh…me ha gustado…siiiii…dame por el culo…me ha mamado las tetas y el coño…me excitaba…ser una puta…ooooh por dios…que dura la tienes…qué gustooo…y me ha follado, me la ha metido en el chocho, me ha empalado….por dios qué puta he sido….me ha jodido un desconocido…y gozaba…siiii si, sigue…

-Puta rastrera…te acuestas con cualquiera…voy a hacer de tu potorro uno de los mas follados del planeta…toma por el culo puta….

– AAAAAAAAAAAAAAAhhh siiiii, mi chocho de puta…muchos….que me follen…dame más que me corroooooooooooo…dale a tu prostitaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa….

Me corrí en su culo y ella tuvo esa cadena de orgasmos que no acababa nunca…Fue un dia memorable.

Por supuesto, a partir de ese día las cosas empezaron a irle bien en mates a Sara. Estaba encantada, lo atribuía a mi buen hacer como enseñante y me pedía mucho más que la explicara en su casa y le diera clase. Y yo encantado, porque cada vez estaba más rato con ella y además se iba entusiasmando conmigo.

Le daba las clases en su habitación, cada vez me costaba más disimular mi deseo y hasta mis erecciones, junto a ella, con esas falditas cortas y esas buenas tetas. Ella me trataba como un amigo de confianza. Un día estaba especialmente sexy, muy corta y con escote. Me puso a mil. Me dolía la polla dentro del pantalón, así que aproveché un momento que ella salió, su padre la había llamado al salón para no sé qué cosa, para estirarme en su cama y colocarme la polla bien, pero aún así los tejanos me oprimían y me los desabroché, ufff un alivio, calculé mal el tiempo y entró ella de repente, pillándome con mi hermosura liberada, saliéndome media polla por encima de la goma del gayumbo. Por supuesto, se quedó parada con la vista fija en mi polla, hice que me avergonzaba y me la tapé rápidamente con la camisa.

– Lo siento Sara, pero es que los pantalones me oprimían y no pensaba que volverías tan pronto. Necesitaba un poco de libertad – hasta me sonrojé y todo

-Joder, tío, qué susto – ella también estaba sonrojada, pero no en vano había estado trabajándome la relación con ella en el plano de la amistad y el buen rollo, no se enfadó ni se mosqueó – no me lo esperaba…y es…tan…grande…no me extraña que te apriete…

-Bueno…es una erección potente sí. Espontánea, no la puedo controlar – mentí. Sentado en su cama, intentaba sin éxito abrocharme- ufff no puedo…

– Y ¿te dura mucho…así?

-Ufff Sara, sí, hasta que…joder me estás sonrojando…

– Somos colegas….puedes sincerarte…no hay problema…

-Joder Sara…somos colegas sí…bueno…se me pasa si eyaculo….claro…pero me da vergüenza…eres una chica…y …bueno…eres guapa…

-Bah, no seas tonto…a ver…déjamela ver otra vez, no te de vergüenza…- si la tenía dura, esas palabras me la pusieron aún más, pero no me hice de rogar. Me estiré de nuevo y la dejé al aire, y esta vez entera –joder tío…no había visto una polla así nunca.

– Bah, es normal…¿Has visto muchas?

– Sí…bueno…no…alguna…-se sonrojó.

– ¿De cerca? ¿Al natural?

-Uffff, no, sólo alguna…

-Ufff esto no baja, Sara…no sé qué hacer….tendré que irme…

-¿A dónde….vas a ir así?

-Pues a ver a alguna mujer, te estoy incomodando…

– no…no…pero….joder…¿y no te puedes masturbar?

– No tía, prefiero que se baje sola o ir a ver a alguna tía que me lo resuelva.

– Y…¿cómo te lo …resuelven?

– Ya sabes…jodiendo o con una mamada…tú debes saberlo también…seguro que se la has mamado a algún noviete. – Se me estaba poniendo de hierro forjado hablando con ella y yo con mi polla al aire, que ella no podía resistir mirarla a manudo.

– Sí…sí, claro…por supuesto…vaya…nn-o. No he tenido nunca novietes así, qué va.

– De hecho, no te he conocido ninguno, no, en estos años, Igual es que no te van los tíos.

-¿C-omo? Sí que me van…

– No pasa nada, Sara, somos colegas, igual te van más las tías…-enrojeció de golpe – o a lo mejor es que no lo sabes bien, igual deberías probar. Un tío y una tía, así lo sabrías…

– Pero…qué dices…no… -estaba como un tomate y atrapada – no sé…

– Estas hecha un lío. No te preocupes, ya te ayudaré, que para estamos los colegas –entonces se sentó a mi lado en la cama y se puso a llorar.

Reconoció que sí, que no sabía qué hacer, miraba las chicas y le gustaban, pero no se atrevía nunca a nada por miedo, y lo pasaba muy mal. Pero reconoció que los chicos no le disgustaban aunque les tenía miedo, siempre con ganas de follar y ella sin saber si le gustaba o no. Se me quedó mirando con los ojos llorosos.

– Nunca se lo he dicho a nadie esto, lo he llevado siempre oculto, pero tú eres diferente.

Me incorporé y la acaricié. Sonreí.

-No te preocupes Sara. ¿A que ahora te sientes mejor? Yo te ayudaré colega, para que sepas qué te gusta. Conseguiré que estés con una chica a ver si te gusta, sin compromiso, ya verás, tranquila, y con lo de los chicos, pues con toda libertad y sin miedo – me volví a echar hacia atrás – te estás muriendo de ganas de tocarme la polla, puedes probar con toda libertad que no saltaré a violarte, relajada, agárramela.

– SSi… me apetece…pero…confío en ti mucho…- por fin había llegado el día, casi me corro cuando su mano me agarró el cipote – ufff qué dura…me gusta…-la acariciaba torpemente – es…la primera vez que toco una…

– Se hace así Sara – la enseñé a mover la mano –ummmmm qué placer Sara. ¿Te está gustando?

-Ufff si….me está gustando…¿puedo tocarte los huevos? Ufff…tengo mucha curiosidad – le llevé la mano a mis huevos y le dije que con la otra siguiera moviéndome la polla, al cambiar de posición y sentarse en la cama para llegar con las dos manos, quedó sentada con las rodillas separadas, con su faldita corta me dejo a la vista su tanga blanco y detras estaba su coño virgen – ufff …qué duros…me los imaginaba blandos…

-Los tengo llenos de esperma, Sara…

– Me apetece ver salir el semen …

Era inexperta pero estaba dándome un morbo y un placer enorme.

– Sara…si te apetece chupármela…puedes…

– ummm n-no se…

-Ya te avisaré cuando vaya a eyacular, descuida, así sabrás lo que es una mamada – no tuve que forzarla, no, solo apoyé la mano en su cabeza y ella bajó y se metió la polla en la boca, diosss, aunque no se la metía entera, notaba su lengua, mamaba succionando el glande –Ufff Sara…

– ¿No te lo hago bien? – se quedó mirándome con la polla agarrada, la boca a unos centímetros del glande

-Sí, Sara, me la mamas muy bien… pero no te sientas obligada…¿te está agradando?

– Estoy muy a gusto…mi primera mamada…es mejor de lo que pensaba… – se volvió a amorrar demostrando que estaba encantada, y con su mano me magreaba los huevos, le fascinaban, yo estaba aguantando la corrida, tanto tiempo trabajándomela y ahora quería alargarlo lo más posible –¿ te…la han mamado muchas tías?

– Ufff, sí Sara, bastantes…pero tú lo haces muy bien…

– Me está gustando mucho…dime todo lo que puedo hacer…lo que hacen otras tías…

– Pues…mejor será si te quitas la camisa…me gustaría verte las tetas…si quieres, claro…

– Sí –dicho y hecho, se quitó la camisa y el sujetador, mostrándome una par de buenas tetas, tipo melones, firmes y rotundas, con un pezón pequeño, pero tieso – ¿te gustan? Debes haber visto montones…es la primera vez que las enseño así…pensaba que me daría más vergüenza…pero me gusta…

– Me encantan, son preciosas, Sara… -tenía la polla a reventar

– Déjame seguir mamándote la polla…¿así te lo hacen las otras tías? –y se amorró golosamente.

– A las otras les sobo las tetas mientras Sara… -Paró un momento sólo para decirme:

– Sóbamelas…- y siguió mamándome. Por supuesto le metí mano y ella comenzó a gemir y a mamar con más ritmo, señal que se estaba excitando. Notaba que me presionaba más los huevos cuando le tiraba de los pezones…hasta el punto que no pude más

– No tardaré en correrme Sara…dios que buena mamada….te voy a soltar mi lechada….

– Ummmm quiero ver la leche saliendo…no he visto nunca semen…

Fue una corrida gloriosa, echándole mi leche a chorros, no se esperaba que saliera tan fuerte y la salpiqué la cara y las tetas.

– AAAAAAAAAAh, mi leche para ti Sara…..diooosss siiiiiiii

-Quiero probarla –antes de que acabara se la metió en la boca y le solté los últimos chorros dentro. Casi me muero del placer. Era más de lo que había soñado, Sara tragando mi leche…y hasta que acabé del todo.

– Uffff Sara….vaya mamada…qué placer…

– UMmmmm qué blanca es la leche…y está buena…me ha gustado…¿no te ha molestado que me la tragara? Ufffff no he podido resistirlo…

– Ha sido de lo mejor Sara…y me encanta que lo hayas disfrutado…

– Me ha sorprendido lo que me gusta…mi primera mamada…

– Seguro que te has quedado caliente…excitada…colega.

-Uff sí…pero no te preocupes, ya se me pasará…

-Puedo hacer algo por ti, Sara, déjame…

-¿Q-qué me vas a hacer?

– Comerte el chocho, colega, es justo que te devuelva la mamada…si no te gusta sólo tienes que decírmelo y paro…pero te has de quitar la calentura… -le puse estirada en la cama con las piernas colgando y me arrodillé –primero voy a quitarte las braguitas.

– Uffff…es que…me da vergüenza…

-No seas tonta mujer, que he visto muchos chochos y me he comido unos cuantos ya…-le bajé el tanga y vi su coño totalmente rasurado –ummmmmm qué bien lo tienes…peladito…

-Ufffff, qué vergüenza….es que…me gusta verme así…

– Mucho mejor Sara –le separé los muslos y contemplé el espectáculo de un chocho muy carnoso y voluptuoso – con calma, colega, ya verás como te gusta… le acaricié los muslos mientras la abría más y pronto le besé el coño, ella gimió fuerte – ¿paro?

-N-nooo, sigue sigue…colega – me coloqué las piernas suyas encima de mis hombros y me sumergí en aquel coño virgen, con un fuerte olor de hembra en celo, receptiva…-oooooooohh, ufffffff me gusta…si…sí…

Me dediqué a comérmelo con ganas pero suavemente, lamiéndolo bien, encontré el clítoris y se lo lamí, ella dio un gritito, se estaba poniendo a mil, empezó a mojar todo, alargué las manos a sobarle als tetas a la vez y ella no pudo aguantarse de menear su coño contra mi boca mientras gemía fuerte.

-Sí, sí…oooooooh qué bueno…sí, si…cómeme el chocho…-le agarré bien las tetas y le dí un empujón con la lengua dentro del coño, follandomela con la lengua –aaaaaaaaaaaaaaaaaah, joderr, qué gustoooo…si si….me voy a correr… siiiiiiiiiiiii sigue siiiii

Un orgasmo de escándalo, creo que se entero todo el vecindario y, por supuesto, su padre, que para más morbazo, estaba en el salón de casa. Me encantó su sabor, y la cantidad de flujo que me llenó la cara.

Repentinamente se quedó como muerta, solo unos segundos. Me tumbé a su lado.

-¿Todo bien, colega?

-Ufff, en mi vida…me he corrido como hoy…joder…no sabía…ufff qué bueno…siempre pensaba que esto se hace cuando te enamoras y tal…pero ufff qué buen colega eres…uff estoy empapada.

– Sí, ya me he dado cuenta – sonreí – Tu primera mamada y tu primera comida de coño –ella ni se movía, seguía tumbada con las piernas abiertas – te ha gustado…

– Muchísimo…increíble…¿y a ti? ¿te gusta…comer… coños?

– Me encanta, Sara, me he comido unos cuantos. Pero el tuyo me ha gustado mucho más que otros…es precioso y tiene un sabor que ummmm…Me alegro mucho de haberte ayudado, como colega, y hacer por ti lo que pueda… – me levanté y me puse de pie frente a ella – estás buenísima colega, te lo digo yo…- ella cerró los muslos, avergonzada. – ¿no te gusta que te vea ese chocho que me acabo de comer?

– Es que me da vergüenza estar así delante de ti, no he estado nunca…

– Jajaja, guárdate la vergüenza y el pudor para cuando tengas novio o marido, yo soy tu colega, conmigo no tienes que tener nada de vergüenza…como yo tampoco la tengo contigo… – me señalé la polla que me salía por la bragueta abierta – por cierto, me tienes que dejar trabajarte un poco esas tetas, ya verás que son muy sensibles…

– Sí, eso ya lo sé…

– Coño colega, ¿ las tetas sí que te las han comido?

-No…comido no…pero ufff…me las soba…mucho…-me miró fijo – no creo que esté bien pero desde muy pequeña, cuando me empezaron a crecer,…yo creía que era por cariño…de todas maneras no hace más.

– ¡Coño! ¿Quién….? Ah, joder, ¿ tu padre?

-Sí. A veces mientras vemos la tele por la noche… me decía que era para mantenerlas firmes…me hizo prometer que no se lo dijera a nadie…pero tú… hasta me ha acabado por gustar…pero no está bien…no es normal… – Joder, así que el tipo es perverso y se aprovechaba de su hija…le sobaba esas preciosas tetas.

– No te preocupes, Sara, es bastante habitual…no pasa nada…total…y si te gusta…

– Pero…¡es mi padre! Los padres no hacen eso…seguro que en tu casa no pasa…

– Bah, es mucho más normal de lo que piensas, Sara, no te preocupes… – Me estaba poniendo de nuevo excitado , la polla se ponía morcillona, me acerqué y le separé las rodillas – me gusta tu chocho, es una preciosidad…en mi casa…te confieso que le he sobado las tetas a mi madre…y me excito…- me toqué la polla – y ésta se me pone dura…¿tú no te excitas cuando te las soba?

– Uffff, qué natural parece todo contigo…con lo que me como la cabeza yo…sí, me excito y me mojo las bragas…luego me masturbo…¿tú también?

– Yo prefiero que me la coma.

– ¿Qué? ¿tu madre? – se incorporó y se quedó sentada, su faldita me tapó la vista del coño.

– Es que está muy buena…y sexy… ¿no te parece?

– Joder…sí, es muy guapa, mucho…ufff…- se quedó un poco callada – pero…qué fuerte ¿no? … -me senté a su lado y la senté en mis rodillas, mi polla contra su muslo, agarradita por la cintura, sus tetas tan cerca que sentía el olor – tu madre…

– Sí, le gusta chuparme la polla como a ti que tu padre te sobe las tetas…no es tan raro, a ti también te ha gustado chupármela …también me gusta sobarte las tetas – con la mano se las empecé a sobar suave. Mi polla se ponía dura.

– Roger…mmmm…voy a pedirte…no, mejor que no…-me miró- es…una cosa…no tienes por qué…

-Dime colega, sin secretos…lo que pueda hacer…

– Ufff…soy virgen…hazme el amor…si te apetece… – la polla me dio un salto

– ¿quieres que te folle, Sara? – por fin la tenía

– S-si…pero…si no quieres…

– Follarte como colega,

– Sí, como colega. Tengo ganas de ser como todas…

– Vale, te follaré como yo sé hacerlo Sara. Y serás ya una mujer bien follada…desnúdate del todo –en realidad solo tenía la faldita. Yo también me desnudé, de pie, me acerqué, ella me miró la polla sentada en la cama – chúpamela, anda, que te mueres de ganas…

– ufff, sí, lo sabes todo…ummmm – evidentemente le encantaba, y le fascinaban mis huevos- que gorda…

– Qué buena eres chupando polla…y te la vas a meter en el chocho esta vez…-siguió un buen rato, hasta que le dije – será mejor que empecemos a joder…colega

Me tumbé boca arriba y me la senté encima, con su coño restregando mi polla.

– Estás buenísima y me gustara mucho joderte, Sara,…cuando tu digas te la vas metiendo a tu aire…ummm te estás mojando…voy a hacerte hembra…

– Uff sí…jódeme Roger…jódeme ya…hazme tu…hembra…- la incliné hacia mi y le coloqué el rabo a la entrada, la tenia durísima, desvirgar a Sara!!!!

– Métetela…jódete con mi rabo…se una buena hembra…- estaba estrechita, estuvimos un rato, se la metía un poco, la sacaba, volvía, un poco más, gemía, se quejaba, estaba concentrada en sus sensaciones. Yo sentí la polla super apretada, un gusto increíble, sin pensar le di un golpe y se la metí entera.

-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAhhhh….-se quejó, se la sacó entera – uffffff me ha dolido…qué dentro….

-Ahora sí eres una hembra… bien follada… siento haber sido brusco…si quieres lo dejamos…

-Ni se te ocurra – volvió a metérsela esta vez más rapido – oooh siiii, jódeme….estoy follada…aaaaah estoy follada….- me miró a los ojos- me estás follando…estoy follando…Aaaaaaaaaaaaaaaahhh…

– Toma polla, colega, – le di fuerte, ahoara sin demasiada consideración- toma rabo….sí, te estoy jodiendo….estás bien follada….y te gusta…

– uiuuaaaaa siiiii….-le cogí las manos y se las puse en la espalda, aguantadoselas con las mias, mientras me amorré a comerle las tetas y le bombeaba el coño – aaaah si si si…..bien follada….si si…me…das rabo…siiiiiiii….

Estuve un buen rato dándole, a veces fuerte o suave, le comí las tetas y le comí la boca, ella gemía y gemía…hasta que …

– oooh me voy a correr…joder…..siiiiiii….qué fuerte….aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhh

No pude aguantar su orgasmo sobre mi polla y me corrí dentro de ella sin más….ella aún gritaba cuando acabé….dios qué manera de correrse….se desmayó encima de mí…unos segundos…y yo pensaba en mi leche dentro de ella…

( CONTINUARA… )

Mi madre paso a ser mi mujer (7)

Miércoles, abril 22nd, 2015

La situación era nueva para los tres y había un poco de tensión. No estábamos acostumbrados a estar los tres, mi madre, su padre y yo en una situación de sexo, de lascivia, siempre que habíamos estado juntos eran situaciones de familia, totalmente diferentes, hasta tiernas y cariñosas, y ahora estábamos allí, los mismos, dispuestos a joder a mamá, a meterle la leche de nuestros huevos hasta los ovarios a la misma mujer que nos preparaba unas comidas caseras y unas fiestas familiares entrañables. la mujer que deberíamos respetar pero que jodíamos transgresoramente, incesto carnal prohibido, pero ahora los dos a la vez, a doble polla, a darle de pollazos sin pausa, a hacerle gritar de placer con las pollas de su padre y de su hijo, la guarra, tomando su cuerpo como nos placiera, pidiendo a su padre que se la calce y a su hijo que la monte.

Decidí tomar la iniciativa porque me estaba poniendo caliente, propuse unos gintónics y charlar, puse música de baile, suave, relajante, mi madre estaba guapísima y tentadora, al sentarse se le había subido la faldita del vestido y pudimos ver que llevaba medias y liguero, pero reconoció que estaba nerviosa. Normal, yo también lo estaba. Estábamos en el sofá, ella en medio de los dos. Por el segundo gintónic, la cosa se relajó, charlando de la familia, sin tocar el tema, hasta que decidí hacerlo. Toda la cuestión pasaba `por poner caliente la hembra, si mi madre se ponía, todo sería fácil y sabía que le ponía hablar guarramente.

– Mama, te has puesto muy sexy para nosotros, eres una preciosidad de mujer, estás para comerte. Tú has puesto aquí lo mejor, y nosotros debemos aprovecharlo. ¿Cierto, abuelo?

– Cierto, nieto, pero no he estado nunca en una como ésta. No sé qué hacer.

– Bueno, no sé yo tampoco, pero todo es empezar. No creo que haya ninguna mujer que se haya montado una follada doble con su padre y su hijo.

-Alguna debe haber, seguro. – por fin hablaba mi madre – Estoy emocionada . No sabéis lo que me apetece probar esto

– ¿Te sientes muy guarra, mamá?

– Espero que me hagáis sentirme mucho más aún. Esto es muy morboso para mi.

– Eres mi madre pero eres una tía buena y guarra – sonrió, me acerqué y la besé en la boca, ella respondió con ganas . Vi que agarraba la mano de su padre. – Te mojas de pensar en nuestras pollas jodiéndote…

– …aquí me tenéis… con ganas de sentir dos machos de mi propia sangre, tomadme como vuestra hembra…

– Ven aquí, nenita, besa a papá – vi como las leguas se buscaban y me sentí excitadísimo al verla comiéndose la boca con su padre – mmmm mi nenita, sácate las tetas, cielo, danos de mamar… – mi madre se desabrochó los botones del vestido, sin prisas, sabiendo que ese gesto de ofrecimiento nos enervaba, y se lo bajó por los hombros, luego sacó sus tetas por encima y nos miró, los pezonazos estaban duros – cómo me gusta, nenita, cómo me gusta que mi nena ofrezca sus gordos pechos…

– Vaya melones que te gastas, mamá – ninguno de los dos se los tocábamos aún, sólo mirábamos su rotundidad – gordos, duros y suaves. Lo que se dice dos buenas tetazas –el lenguaje nos excitaba, pero a mi madre más – depósitos de leche rica de hembra…que te han ordeñado…

– Mi nena tenía la mejor leche que hay. Y litros en esas ubres…le salía a chorro por los pezonacos…

– Tu nenita daba de mamar a su papá buena leche mientras te la jodías…

– Comeros mis tetazas–estaba excitada , con las manos se agarró las tetas y no las ofreció – sé lo que os gusta mamar de mis pezonacos…mamadme bien mamada…los dos…primero tú, papa, ummmm…hijo…

Por supuesto, tomamos lo que mi madre nos ofrecía, comiéndole una teta cada uno y chupando, ella gemía como una loba de gusto, nos cogió la cabeza y nos apretaba contra sus pechos, yo chupaba con ganas la teta que me había alimentado de pequeño.

– Joderrrr….aaaaaaaaaaah uff…qué placerrrrr…- movía los muslos, señal que estaba caliente.

– El coño te pide rabo, ¿eh, mama? – le metí mano debajo del vestido y vi que no llevaba bragas – Has ido por la calle con el chocho al aire, como una vulgar zorra, enseñándolo disponible para darte rabo en cualquier esquina…hubieras llegado a follar con tu padre ya jodida de la calle…usada…

– Aaaaaaaaaaah si, sí, para que cualquier desconocido me metiera la polla…aaaaaah comedme las tetas, siiiiiii….- le metí un dedo en su coño empapado, gimió más aún, al poco mi abuelo también le metió mano, ella se despatarró, mi abuelo también le metió un dedo , estábamos los dos hurgando su vagina a la vez–aaaaaaaaaaaaa…diossss qué placer….-entonces mi abuelo le metió otro dedo y yo hice lo mismo, follándola los dos con dos dedos – aaaaaaaaaaah me estáis rompiendo….aaaaaaaaaaaaaa

– Mi nenita, siempre has tenido un buen chochazo…seguro que te caben dos pollas a la vez…tu hijo y yo te las vamos a meter juntas…vamos a romperte a pollazos…

– AAAAAAAAAAAAAh….joderrrr,…me corro, me corro…sí, sí, las dos pollas bien dentro…siiiiiii….aaaaaaaaaaaaaaa

Su primer orgasmo fue sonado, gritaba y jadeaba como nunca, apretándonos contra sus tetas y con nuestros dedos dándole en el coño.

Le costó un poco recuperarse, mientras la acariciábamos los muslos y las tetas suavemente. Y la besábamos la boca alternadamente.

– Por dios, vaya corrida – dijo – qué buena…qué delicia.

– Por dios, mamá, qué guarraza eres, vas a tener que emplearte a fondo, tengo la polla durísima de verte tan cerda, medio vestida, con las tetas fuera, despatarrada, vaya pinta de putaza, voy a meterme en el coño que me parió a darte un ratito de rabo, con permiso de tu padre.

– Nunca te he visto tan puerca, nena, me encantará ver como tu hijo te clava el cipote, jódete mi nena hasta los huevos, nieto.

– Me da un morbazo que no veas que me mires joderme a mi madre– me puse de rodillas entre sus muslos – Ábreme tu nenita, abuelo, ábreme la puta de tu nena, que me la follo – mi madre no decía nada, mi abuelo le separó las rodillas y le coloqué la polla en el coño – toma rabo, queridísima mamá – se la metí y le entró hasta el fondo – hasta los huevos, mamita.

-AAAAAAAAAAh …hijo mío…qué clavada de cipote… – mi abuelo se acercó a morrearla mientras yo le daba polla y le pellizcábamos los pezones. Mi madre aguantaba bien, mi abuelo se sacó la polla, la vi, creo que más gorda que la mía, pero realmente era muy parecida

– FURCIA, sucio putón de esquina, me gusta joderte – le bombeaba con ganas y ella gritaba y gemía – gimes como una perra callejera, estimada madre- le iba dando palmadas suaves en las tetas, excitándome de verlas bambolearse.

– Cambio de polla nieto, déjame darle rabo a tu madre – vaya con el abuelo, pensé. Me retiré y él se puso en mi lugar, le apunto la polla al coño y la penetró, creí que me corría de gusto al verlo, ¡mi mamá follada por su padre!. Mi madre gimió y suspiró – nenita mía, toma, toma, acaba de sacar el rabo tu hijo…me gusta joderte con él aquí.

– AAAAAAAh siiiiiii, si, papá, dame rabo, papa…- me miró y le aguanté la mirada – me excita el cambio de rabo en mi coño…papa…hijo…folladme los dos…me gusta sentirme vuestra puta…uuuuuuuuuuuu siiiiiii, que bueno…puta…siiiiiii….

– Doble ración de polla hoy, mamá. ¿te jode bien tu padre?

– Me jode de maravilla, hijo. Como tú. AAAAAAAAAAAh que gusto, papá, aaaaaaa…papá que bien me jodes…¿te gusta joder a tu nenita?…me gusta que mi hijo mire como me follas, papá…

– Cristo, ya lo creo que me gusta joderte…desde que eras una nena…caliente… – mi madre movía la cadera como una loca de deseo por estar penetrada violentamente, mi abuelo le dio fuerte y se quedó dentro hasta los huevos – que gusto me das en el rabo, nena –le agarró del cuello y aún apretó más la polla –te tengo bien jodida, nena.

– Vamos a la cama y nos tiramos a tu nena más a gusto, abuelo.

Dicho y hecho, en un momento estuvimos los tres desnudos en la cama. Me subí encima de mi madre y se la metí. Mi abuelo, echado al lado, llevo la mano de mi madre a su polla para que se la meneara mientras yo me la jodía fuerte.

– Qué bien me jode mi hijo, papá…aaaaaaaaaaah, te gusta joder a tu mamá…aaaaaah…papá….mi niño…me folla…

– Tu chico te está dando rabo del bueno, nena, lo pariste bien dotado. Te estamos dejando el coño como un bebedero de patos.

– Empálate en la estaca de tu padre hasta los huevos, puta. – sin esperar más, obedeció con ganas y vi como se ponía encima y ella misma se metía el pollón, un espectáculo ver a mi madre empalada, sentada sobre la estaca de mi abuelo, balanceando las tetas y mi abuelo sobándoselas, apretandolas, y ella gimiendo de gusto. Me acerqué a la cabecera, de rodillas y le cogí el pelo a mi madre llevándole la boca a mi polla – hazme una buena mamada, golfarra, mientras tu padre se encarga de pegarte pollazos en tu chocho de puta.

-aummm soy una puta, quiero ser la puta de los dos…que me deis rabo sin parar… – se amorró a mi polla y volví a sentir su legua succionándome – me gusta mucho mamarte la polla, hijo mío, aaaaaaaaahhh joder que gusto…dame fuerte papa, que dentro la siento… dame estaca… aaaaaaaaaaaahhh…

Mi abuelo dijo,

-Cambio de pollas y de postura, nena – la puso estirada a través de la cama, la cabeza casi fuera – métele polla al coño nieto que yo le follo la boca – el se fue al otro lado, a follarle la boca, se la metimos los dos, y quedamos de frente bombeándola cada uno en su sitio – tu madre es una calentorra nieto, vaya repaso que le estamos dando, …joderrrrr qué bien sabe comerse entera una polla…

– Cambio, abuelo – nos cambiamos de sitio y ahora yo se la metí en la boca mientras veía la polla de mi abuelo desaparecer en el coño de mi madre – qué buena hija tienes…es una comepollas de categoría – le estrujaba las tetas mientras le bombeaba en la boca, mi abuelo la tenía agarrada por las piernas y cada vez que le daba pollazo, ella tragaba mi polla, estaba fascinado viendo el pollon de mi abuelo entrar y salir del chocho de mi madre – quiero correrme dentro de la vagina de tu hija, abuelo, a ver si la preño.

– Ufff, ¿preñar a tu madre? – seguía dándole vaivén a su coño

– Sí, quiero que tenga una nena, una hija mía, joderrrrr qué buena eres chupando polla putarranca…

– Y qué coño acogedor de la polla tiene…podría ayudar a preñarla, nieto. Le metemos leche los dos…de alguno sería…joder, hacerle entre tu y yo un bombo a la nena…uff me gusta…¿oyes nena?

– Joder, abuelo, cámbiame que me voy a correr en su coño… – nos cambiamos – mama, voy a preñarte – le metí la polla con un morbazo tremendo, tenia el coño dilatado ya, acababa de estar mi abuelo – hoy estás contenta zorra, siempre llena de polla, mira que eres puta…pídeme leche…

– Soy la más puta, hijo mío…dame tu leche bien dentro de mi….llename al vagina de tu leche hijo mío, diossss cómo me pone que mi hijo me enleche el coño…soy tuyaa…

– Pídele que te preñe, nena, pidele a tu hijo que te haga un bombo… – joder con el abuelo, casi me corro de oírle, miré a mi madre, estaba putísima, explosiva, menando su coño como una posesa para correrse conmigo.

– AAAAAAAAAAaahhhh….no está bien…no…es muy obsceno…

– Eres su hembra y las hembras dan hijos a sus machos…

– AAaaaaaaaaaaahhh, sí, sí, papa,…hijo mío, PRÉÑAME, HAZME UN BOMBO…LLÉNAME DE ESPERMA PREÑADOR…aaaaaaaaaaah…te pariré un hijo…tu madre te parirá un hijo….HÁZMELO…siiiiiiiiiiiiiiiiiiii….preñada de mi propio niño…

-Jodeeerrrr, mama, siiiiiiiiiiiiiiiiiiitomaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa lecheeeeeeeeeeeee, te estoy preñandoooooo, mamáaaaaaaaaaaaaa……..

Increíble la tremenda corrida que me pegué, de forma animal, imaginando que preñaba mi propia madre, mientras ella suspiraba…Evidentemente no se quedó preñada ese día, pero había conseguido que me lo dijera, pronto le propondría dejar de tomar anticonceptivos…la miré a lo ojos acabando mis últimos chorros de leche dentro de ella…sabiendo lo que le excitaba eso. Me retiré de ella y me dejé caer al lado, antes que pudiera hacer nada, mi abuelo vino a ocupar el sitio. Mi madre llevaba mucho rato ya tragando polla por su coño sin descanso.

– Es lo que tiene joder con dos, mama, siempre tienes el coño lleno de cipote. Menos mal que tienes el coño grande y te cabe todo.

– Seguro que le caben las dos pollas a la vez…en tremendo chochazo de hembra…

– Ummmm, me gusta estar tan jodida…y llena de esperma…sin parar…jódeme papá…así…siiiiiiiii…también quiero tu leche….siiiii…quiero mucha leche…vacíate los huevos en tu nenita…

Me estaba poniendo otra vez a mil escucharla y me sorprendía el aguante de mi abuelo, venga a darle rabo sin correrse, ahora oía el chapoteo a causa de mi lechada, mi abuelo la desmontó y se quedó con el rabo bien tieso tumbado.

-Ufff hija mía, qué gusto, no quiero que se acabe.

– No me dejéis el chocho vacío, quiero polla, dadme de pollazos…quiero estar rellena de cipote…- nos los cogió con las manos – no quiero cerrar los muslos, quiero seguir despatarrada ¿quiés quiere ser el siguiente en joderme?

– Vas a tener cipote, puta, te vamos a dar los dos a la vez en ese chochazo de ramera, siéntate sobre tu padre y clávatela, zorra…

– Ufff no, que me vais a romper …

– Que te sientes y te claves, so puerca – acompañé la orden con un cachete en la cara – eres nuestra puta y vamos a meterte los dos rabos – le di otro, no era la primera vez que la pegaba y la humillaba mucho – tú lo estas pasando bien y ahora tu padre y yo nos vamos a divertir contigo, seguro que te caben los dos rabos…queridísima mamá.

– uf hijo… no…los tenéis muy grandes…- lo decía pero se puso sobre la polla de su padre y se la clavó entera, sentada y quedando de cara a mi, mirándome obscenamente. Yo me encontraba como en trance, ver a mi madre así, con el pedazo tranca de mi abuelo metida hasta los huevos en el coño de mi madre superdespatarrada.

– Jo, mamá, qué puta – me acerqué con el rabo a punto y lo apoyé. Realmente no pensaba que me cabria, la polla de mi abuelo la llenaba el coño. Apreté, mi madre gritó.

– AAaaaaaaaaaaaaay, no, por dios no me cabe….nooo, hijo…

– Sí te va a caber, mamá – apreté un poco más, realmente no era fácil, abrirme paso entre la polla de mi abuelo y el pubis, no podía

– AAAAAAAAhhhh – se quejaba mi madre – noooo hijo noo…

– Joder, dale fuerte de una vez, nieto – le hice caso y empujé fuerte, no podía, empujé más fuerte y de pronto entró el capullo, mi madre puso los ojos en blanco y gritó muy fuerte

– AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAYYY, me estas rompiendo, hijo mio…

– Ya esta dentro mamá – empujé mas y le fue entrando – ya estás doblefollada, tu chocho con dos pollas

-Entrale a fondo nieto…

Bestial la sensación, superapretada la polla, contra la propia polla de mi abuelo y la vagina de mi madre. Mi abuelo resoplaba de gusto y mi madre gritaba y gemía. Poco a poco fuimos moviéndonos mi abuelo y yo pero no era fácil sincronizarnos, así que se nos salía la polla. Volvíamos a metérsela, primero él y después yo, cada vez entraba mejor, una sensación única eso de meter la polla en un coño ya jodido por otra, pero además, el de mi madre, ocupado por la polla de su padre, mi madre no gritaba ya, jadeaba…

– Nunca has estado tan jodida como ahora, mama,…te está gustando…vaya pedazo de chocho tienes…-estaba sudando y desmadejada

– Aaaaaaaaaaah, uf si…no pensé que me entrarían…suave cariño…suave…uffffffff qué gusto…- empujé hasta el fondo – aaaaaaaaaaaaaay por dios…siiiiiiiiiiiiiii…llena … qué llena de polla…ufff… mis chicos…me estáis jodiendo bien…- mi abuelo y yo movíamos el rabo dentro –uuuumás…más…soy la guarra…

– Voy a correrme dentro, hija, ….joder que puta….toma lechada ….tomaaaa… – mi abuelo lechaba la vagina de mi madre por fin conmigo dentro también…

– Siii, papa, si, si…..dame fuerte hijo que me voy a correr yo……- por supuesto, lo hice y ella comenzó un orgasmo que le hizo perder el sentido… bramaba de placer. Yo aguanté para poder gozar del espectáculo, mi madre fuera de sí, desmadejada gozando de su doble polla y dejándose caer sobre su padre casi desmayada. Finalmente se la sacamos, mi abuelo ya flácida, y yo aun con ganas de lecharla.

Le di la vuelta sobre su padre, ella se dejaba hacer como una muñeca de trapo, jadeando…

– Voy a darte por el culo, mamá.- Y eso hice, sobre su padre, se la metí en el culo largamente y al cabo la enleché – furcia enculada por tu hijo…

Mi madre paso a ser mi mujer (6)

Miércoles, abril 22nd, 2015

Lejos de amainar en mi deseo, la sorprendente sesión con Pilar, la puritana madre de Sebas, me azuzó más el deseo de sexo y perversión. Me ponía la polla dura cada dos por tres pensando en ella y en mi madre, tan diferentes, y tan putas las dos.

Algunas mañanas cuando mi padre marchaba a trabajar, me metía en la cama con mi madre y me la follaba. Ella, por supuesto, no sólo no me protestaba, sino que me recibía como buena puta, yo disfrutaba de su cuerpo lascivo y caliente, me comía sus melones y sus estupendos pezonacos, aquellos que me amamantaron de pequeño, ahora me estremecían de placer de macho, ella disfrutaba acogiendo mi polla y mi semen en su boca y en su chocho de madre incestuosa y esposa adúltera. Una de las imágenes y sensaciones a la que no me podía acostumbrar era ver a mi madre comiéndome la polla, su boca y su cara, tan familiares, pero asociadas a la respetable y tierna vida materna, ahora al lado de mi polla, saboreándola golosamente. Y la sensación de placer en mi glande de la lengua de mi propia madre. Y sin pensar me venía a la boca la palabra:

– PUTA, qué bien me comes el cipote.

– Pues tú eres el hijo de una puta – clásica broma, sonríe

– Soy el hijo de mi puta. Tengo mi puta en casa…

Una mañana vino ella a mi cuarto, apenas cubierta con un camisón corto y transparente:

– Te has dormido, cariño, veo que ya no te interesas por tu mama.

– Ufff, mama, vaya sexy que vienes – me encantaba hablar obscenamente a mi madre – ¿tienes ganas de ración de polla de tu hijo? –ella sonrió – mira que eres puta, mama.

– Te he criado desde bebé y nunca me podría haber imaginado que me estás haciendo sentir la más puta. No sé qué me gusta más, tu polla o el morbo que mi precioso niño me esté jodiendo…– me sonrió. – ¿Estás disponible para pegarle un viaje a tu mama? – contoneó las caderas desde la puerta, libidinosa.

– Ummmm, estoy medio dormido aún…- simulaba hacerme el estrecho, se me acercaba como una gata en celo

– ¿ Y no te apetece pegarme unos cuantos pollazos, hijo? – ahora era yo el que alucinaba, mi madre iba perdiendo cualquier vestigio de vergüenza o de pudor, excitante oír a tu propia madre pedirte pollazos – me pone muy guarra pedirte que me folles…

– Es que ERES una GUARRA, mama – se quitó el camisoncito, quedándose desnuda, cerca de mi cama, las manos en su cintura, mostrándome obscenamente su chocho peladito y balanceando sus tetazas – no me puedo creer que tengo una madre tan guarra…ni que llegaría a meterle tanta leche…

– Semen de mi niño para mamá… ¿te gusta enlechar a tu mamita, eh? …me encanta llevar leche tuya todo el día… soy muy perversa, me gusta la leche de mi nene… ¿Te apetece hacer a la mama tu hembra…? – yo ya tenía la polla dura de oírla, así que me destapé y se la mostré – ¡guau! veo que la mama se va ir de aquí bien follada…

– Mi hembra… – ella se me montó encima y se empaló sin más, gimiendo de placer, le palmeé las tetas – mmmmmmmm, ¿te gusta mi leche, eh, puta? Te gusta tu hijo…eres mía…hasta qué punto…

– – OOOOOOhhhh sí, siiii, me encanta tu lechada…tienes mucha…me vuelves loca…soy tuya, toda tuya, te quiero…eres mi macho…el mejor que he tenido…totalmente tuya, hasta donde tú quieras…te quiero…cariño… – ella cabalgaba sobre mi polla con evidente placer, mirándome.

– Ummmm mama, hasta donde yo quiera…

– Ummmm sí hijo…soy tu hembra, tu puta …hasta donde quieras…

– Mama, yo también te quiero… – hice una pausa- quiero preñarte…preñar a mi hembra…quiero preñar a mi madre…hacerte un bebé en tu vientre…tú y yo…sólo tú y yo sabremos que es mío…- estaba excitadísimo, yo también le bombeaba a pollazos – y estar jodiéndote siempre.

– OOOOOH, por dios, un hijo contigo…ufff…preñada de mi hijo…- se paró un momento, sentada con mi polla metida hasta los huevos – es…es…muy perverso…y hasta peligroso…ooooh, por dios que dura la tienes… – le acaricié el vientre y moví suavemente mi polla – aaaaaaaa qué gusto…nunca he estado tan bien follada…

– Ummmmmmm, mama, ver crecer tu vientre de hembra…ponerte preciosa…cómplices tu y yo, un hijo, mejor una nena …una putita como su madre…una preciosa putita…-movía mi polla en círculos, bien dentro de ella, notaba su vagina suave, la acerqué y la besé largamente en los labios – mi hembra me va a dar una nena de su vientre…te quiero, mama, y me gusta joderte. Córrete, me gusta tener a mi madre corriéndose mientras la lleno de esperma preñador…

– OOOOohhh, hijo, eres un diablo…me matas…qué gusto…qué dura…jódeme más…me voy a correr…no pares de joderme…siiiiii…lléname de esperma…JÓDEMEEEEEEEEE – se corría en mis manos.

– Toma leche, mama, te preñooooo….tomaaaa

Por supuesto, no la dejé en aquel momento, pero la idea estaba ya entre los dos. Vaya morbazo que me daba y a ella también, pero debía madurarlo un poco más. No era fácil para ella decidir una cosa así.

No descuidaba mi otra puta, Pilar. También me la repasaba a menudo. Me ponía mucho su total entrega, era lo que a ella le excitaba más. Y la vulgaridad. Y también pensé en decirle lo de la preñamenta. En su caso, el morbo era distinto, como más cercano. Ya sabía cuando estaba sola, a veces ella misma me llamaba.

– Hola, furcia.

– Que voy a estar sola esta tarde a las seis, por si te quieres pasar a verme…

– ¿A verte, sucia puta?

– A joderme o a darme por el culo…o lo que quieras…si te apetece…

– Pasaré a ver si me apetece…¿vas a comerme la polla, pijilla infiel?

– Umm sí, sí voy a chuparte la polla y… todo lo que me pidas…

– Espérame totalmente desnuda y me abres así…no quiero perder tiempo con mis rameras adúlteras…para ponerle cuernos a tu marido.

– Ummmmm sí, así te esperaré…

Por supuesto, obediente, me abrió la puerta completamente desnuda, perfumadita, maquilladita como para ir de fiesta, a puntito de caramelo.

– Mira que llegas a ser guarra, Pilar, si tu marido supiera que abres la puerta a un chico, en su casa y desnuda… no tiene idea de lo que te gusta estar bien llena de polla y de leche…que no son las suyas…

– Quiero ser una buena puta, he perdido mucho tiempo estos años y quiero que me ayudes a recuperar ese tiempo. Contigo he visto lo que me he perdido. Y sin ñoñerías…joder y follar, correrme como una perra, tragar leche, estar enculada, y tú eres un diablo del morbo…

Le agarré de su liso cabello rubio, me la acerqué y le morreé metiéndole la lengua hasta el fondo, mientras le magreaba el culo y le daba palmadas. El culo era más menudo que el de mi madre, bueno, toda ella era más menuda, lo tenía duro, se cuidaba. Una señora fina.

– Una buena jaca casi cuarentona para montármela. Y con unas piernas de lujo. Y estás ansiosa de leche de macho joven. Anda, chúpame la polla.

– Umm sii, soy una jaca para montar…necesito tu leche de macho, te la chupo, lo que me digas…-se arrodilló, me encanta cuando una mujer me busca la polla con la mano, más una puritana madura, me sacó la polla por la bragueta y me la comenzó a mamar – uuuuummmm cómo me gusta chuparte la polla…qué grandota…¿me vas a joder?

– Vamos a poner los cuernos a tu marido en su propia cama. Te he traído algo, póntelo – le di un par de medias de rejilla fina, negra.

Se las puso encantada, le llegaban hasta más arriba de medio muslo, tal como pensaba, sus piernas aún mejoraron.

La enfrenté al espejo de cuerpo entero, conmigo detrás. Le sujeté los brazos por detrás con el brazo izquierdo, de manera que sus pechos y su vientre se pronuncian, me daba, aún me da, un morbo bestial enfrentar una puta a su imagen, y mi mano derecha sobándola:

– Mírate, desnuda, obscena, ofrecida, mira como te sobo a placer, puedo hacer lo que quiera contigo, mírate, toda una puta, y te ves mucho más hermosa y guapa. –le palmeé los pechos desde abajo arriba, no bailaban tanto como los de mi madre, que eran como flanes bien rellenos, los de Pilar caían a plomo – puedo pegarte en tus colgantes tetas de pera y te excita – gimió de gusto, le di varias palmadas más, me encantaba, tenía los pezones más estrechos que los pezonazos de mi madre pero erectos le sobresalían más, como pitones de 2 cm. y no tan duros, en unas aréolas enormes, media teta era aréola, le cogí del pezón y estiré hacia arriba, balanceando la teta, hasta que ya no subía más, entonces lo solté y la teta caía a plomo, ella hacía mueca de dolor, gimiendo, me excitaba, se lo hice varias veces en cada teta – te excita que te trabaje las peras, ¿eh? –bajé la mano y le acaricié el vientre, bien plano para haber tenido dos hijos – tu vientre de hembra fértil es mío, lo enlecho cuando quiero, y soy el dueño de tu coño de casada -le di unas palmadas en el coño, ella gimió profundamente – te lo jodo cuando me apetece, mírate, despatarrada y preciosa, tus piernas son de una jaca de primera.

– Ummmm siiii, soy una buena jaca para que la jodas a tu gusto…mi coño y mi vientre son tuyos…me gusta que me trabajes las peras…

– Voy a enlecharte, putón. Quiero dejarte preñada. Hacerte una ventrada en la misma cama de tu marido – le pasaba la mano pos su vientre suave y cálido – inflarte esas tetas de pera de buena leche de hembra.

– Ooooh, por diosss,…preñada …no creo que pueda…hace años que no me quedo…

– ¿No tomas nada para no quedarte embarazada?

– Hace años que no…no lo consigue…

– Te refieres al semen de tu marido. Yo te meto más y mejor leche, y más profunda… voy a hacerte un bombo…un bastardo… vas a hacerme padre, putita preciosa…- seguía acariciándole el vientre fino – quiero mi bastardito aquí dentro…

– Pero… oh, por dios, no imaginaba… un hijo…es muy… fuerte…de todas maneras no me podré quedar…no creo que pueda dártelo…ya me has… enlechado muchas veces…

– ¿Y has tenido la regla?

– No, pero es que la tengo irregular…no ovulo bien…

– Igual ya estás preñada – le di un empujón y cayó en la cama, de cara – Despatárrate que me voy a calzar una jaca de primera y le voy regar la vagina de esperma preñador hasta hacerle un buen bombo – como supuse, las palabras vulgares le pusieron a cien.

– Ummmmmm siiii, cómo me excitas…me despatarro para ti…cálzame, méteme tu cipote, jódeme, lléname de esperma preñador…hazme un bombo…soy puta tuya…- se la metí de golpe –aaaaaaaaaaa siiiiiiiiii, …bien dentro, muy adentro…qué polla…soy una puta…

– Guarra, adúltera, vas a darle a tu marido la sorpresa de una ventrada…una ventrada de perra…- mientras me la calzaba le comía los pezones, dios cómo disfrutaba calzándome aquella tía. Y sus convulsiones de los orgasmos tan seguidos que tenía. Esperé a que acabara de correrse y entonces, totalmente relajada, me acerqué a besarle los labios – mírame a los ojos mientras descargo mi leche, putita, esta noche con tu marido en esta misma cama recordarás que te he hecho un bombo…

– Ooooh siiiiii, disfruta conmigo , goza…siiiii…lléname…qué gusto

Me descargué a gusto, ya lo creo, cuando la saqué rebosaba su coño entre flujo y semen. Nos quedamos echados, desnudos en su cama. Ella como una gatita, agradecida, me besó.

– No sabía que se pudiera gozar tanto, me sorprendió mucho el primer día, cuando me violaste, se me rompieron los esquemas…tanto tiempo pensando que eso del sexo no daba más de sí…no entendía a las mujeres que se lanzaban a follar y follar…pensando que eran unas viciosas, unas putas…y ahora…yo…viciosa…y encantada…de ser puta…y son las que más viven, como tu m…uy

– Ya puedes acabar, ya, como mi madre. No te cortes, ya sé cómo es mi madre.

– Ahora la tengo envidia, ha tenido que disfrutar mucho con tantos hombres…ahora sé lo que es sentirse puta…

– Y tú puedes disfrutar mucho, aún te queda por aprender…y probar…yo te acompañaré a los placeres que te has perdido. Tus fantasías…como satisfacer a varios a la vez…una verdadera puta, como mi madre.

– Ufffffff, varios hombres…¿a la vez? – su mano bajó a acariciarme la polla y los huevos

– Sí, ser hembra de dos o más, copular con varios, turnándose para metértela, babeándote las dos tetas a la vez, sobándote a 4 manos o más, dos pollas, una en cada mano, comiéndote una mientras la otra te folla, jodiéndote el chocho y el culo a la vez, morreándote con uno y con otro, una buena jaca montada por varios, y mucha leche, tragándote varias leches…usándote como una ramera…y tu corriéndote como una perra con todos…dejándolos a todos vacíos de lefa…mientras te dicen lo puta que eres…

– Uf, me estás excitando, sólo de pensarlo, pero…no sé cómo…pero es una fantasía…muy excitante…¿hay mujeres que lo hacen? ¿Tú lo has visto? – seguía meneándome la polla y me estaba excitando de nuevo

– Hay muchas mujeres que lo hacen, mi madre, por ejemplo, oí un tipo que contaba que una vez estuvo con cinco tíos, se la pasaron de mano en mano y se la acabaron calzando todos, tu marido fue uno de ellos. Mientras a ti te tenía mal follada.

– Qué cerdo, me ha engañado siempre. Ahora es un buen cornudo.

– Un cornudo que será el padre putativo del hijo que te voy a hacer, si no lo llevas ya. Tendrás que follar con él para que piense que es suyo.

– De vez en cuando follamos pero no me da placer. Me excita mucho que me quieras preñar…- se quedó pensando – Tu madre sí que sabe. Ufff, cinco tíos…y pudo con ellos – se estaba excitando – qué pasada…follar con cinco…

– Cinco rabos le metieron. Pudo con todos y se corrió a gusto como quiso – noté que me meneaba la polla con más ganas – Y tú has de saber lo que es. Necesitas mucho rabo para recuperar el tiempo, hay muchos tipos que les gusta joder mujeres casadas …y no veas si están preñadas…

– Estoy mojadísima…te apetece joderme…

– Me apetece preñarte, perra. Y entregarte a otros hombres. Que se pasen por la piedra a mi puta. Que se calcen una buena jaca.

– Hazme una ventrada. Entrégame a muchos…ummm…que me pasen por la piedra…bien calzada…

Como podéis suponer, yo estaba radiante de placer, placer físico por lo buena que estaba la tía y del morbo, preñar a la madre de mi amigo….uffff… un “hermanito” para él y también a la mujer que podría haber preñado mi padre… y mientras ella se corría debajo de mi, follada como nunca…totalmente entregada. Y le volví a enlechar el coño a aquella mujer tan fina y burguesita.

Por supuesto, ya pensaba en entregarla, pero también a mi madre, tenía que pensar cómo y dónde. Un problema de logística importante cuando no se es económicamente potente.

La respuesta me vino de cara, sin más, aunque acompañada de mucho morbo. Pero antes, por respeto a la cronología, he de explicar el capítulo de Sara, una cosa excepcional, sorprendente.

Ya llevaba tiempo planteándome en serio tirarme a Sara, la del instituto, bastante estirada y distante con los tíos, altiva, pero guapa y buena hembra, la que su padre había dicho que le gustaría tirarse a mi madre y yo me había dicho que me tiraría yo antes a su hija.

No fue fácil acercarme a ella, no admitía tíos en sus amistades, pero me busqué la manera a través de su madre, una tía que me sorprendió e, incluso, hoy aún recuerdo con desconcierto. El proceso fue largo pero lo sintetizaré. Sus padres estaban separados, vivía con su padre y averigüé que su madre era fotógrafa de modelos. Un día le pedí que hablara con su madre porque quería saber si me podía hacer un book para dedicarme a ello, y ver si podía ganar dinero. Conseguí que me diera una cita, nada fácil, por ser compa de su hija. Le pedí a Sara que me acompañara y accedió.

No la conocía, era una mujer delgada, nerviosa, de edad incierta pero que debía andar por los 40, pelo muy corto, morena, vestida un tanto extravagante y muy enérgica, una mirada bastante escrutadora, que asustaba un poco, pero que contrastaba con una expresión medio de burla en los labios. No era fea ni guapa, pero tenía morbo. Y vi que Sara la miraba con una mezcla de respeto, admiración y también de desaprobación.

Después de los saludos de rigor y los comentarios sobre el instituto y tal, me hizo pasar al estudio y Sara se quedó en la salita.

– Veremos si sirves para modelo, desnúdate y ponte ahí, en ese podio.

– ¿Del todo?

– ¡Coño, claro! Hay que buscar todos los aspectos que puedas, y la polla también es uno. No tengo demasiado tiempo así que rapidito.

Me sentí incómodo mientras me observaba como una mercancía.

– Um, no está mal, pero a ver cómo das en las fotos. –empezó a tomarme fotos desde varios ángulos y me hacía ponerme en muchas posturas. Levaba una falda ajustada y al acuclillarse me di cuenta que no llevaba bragas, mi polla empezó a enderezarse, cada vez le veía mejor su coño al tomarme las fotos, entonces ella paró – ¡qué te pasa, chico! Si te quieres dedicar a esto, tienes que controlarte más – no podía evitar que mi polla creciera.

– Uff, perdone, es que no sé qué me pasa….no lo puedo evitar… – sonreí.

– No te pases de listo, chico – se me heló la sonrisa, era una mujer de armas tomar – Tienes que venir tranquilo, mejor si te haces una paja antes, ¿no te lo ha dicho Sara? – por supuesto no me había dicho nada – joder con la niña, tan mojigata, seguro que le daba vergüenza. No das mal en la fotos, pero no podemos presentar nada con una erección.

– ¿Y qué hago?

– Hazte una paja, ya espero.

– Uf, no creo que pueda, estoy nervioso.

– Dile a Sara que te ayude – alzó la voz – ¡SARA! Pasa un momento – al entrar, Sara se quedó un tanto parada, me miró la polla casi enhiesta – tienes que ayudar a tu novio a bajar la erección, o no puedo seguir.

– No es mi novio, mamá –respondió, nerviosa- y no sé cómo voy a ayudarle – me miraba de reojo. Yo, sin poder bajar mi erección, no sabía qué hacer.

– Señora, no somos más que buenos compañeros, si quiere lo dejamos y me voy, lo siento – Sara me miró agradecida, vi que no se atrevía a discutir con su madre.

– Joder, no, me habéis hecho usar mi tiempo y ahora tengo que acabar las fotos o lo habré perdido del todo, te las haré igual.

-¿Puedo salir, mamá?

-Sí, hija, sí, vete, no cambiarás nunca – Sara salió, mirándome un momento y su madre se aprestó a hacerme más fotos, pero cada vez yo la veía mejor el coño y me empezaba a excitar la idea de tirármela – chico, eso cada vez se pone peor

– Es que… va usted sin bragas… – no me atrevía sonreír – y me excito…

– Joder con el chico, voy como me da la gana. ¿Así que te excitas pensando que me vas a follar?

– Nooo, no señora, pero…le veo y…aunque…- se me quedó mirando muy seria.

– En otras circunstancias te hubiera ayudado yo misma, pero hoy no, tengo el dia femenino, hoy me apetece más una mujer – debí poner una expresión de risa, porque rió a carcajada – jajajaja. Chico, ¿no has oído hablar de la bisexualidad?

– Sí, sí, claro – aún me daba más morbo pensar en esa mujer con otra chica – uffff, no puedo bajar la erección… – se me acercó y observó mi polla de cerca.

– Estás bastante bien, pero eres amigo de mi hija y no conviene.

Por supuesto, acabó su sesión de fotos, pero al salir me dijo:

– Dale una revolcón a mi Sara, chico, lo está necesitando, y con esa polla disfrutará. Si se lo das, no te cobraré nada por la sesión. Bueno, una cosa sí, pero ya te la diré.

En la salita, nos reunimos con Sara, su madre le dijo de ir a cenar con ella pero ella puso excusa de trabajo de clase.

– Va a venir mi amiga June, Sara, la que te cae tan bien. – Vi en Sara una expresión diferente en los ojos, cambió de opinión y aceptó.

Salimos en silencio, yo iba rumiando lo que había visto y lo que me había pasado, no había conocido nunca una mujer así. Ella iba como compungida a mi lado, y entonces lo vi claro: ¡ A Sara le gustaban las mujeres! Por eso se comportaba así, por eso le brillaron los ojos cuando su madre mencionó a su amiga June y por eso iba siempre con chicas, por eso se mantenía tan distante de los tíos, no por altivez ni desdén, como creíamos, sino por desinterés y miedo, incluso, y también recordé las miradas de Sara a mi madre, que entonces no supe interpretar bien.

Y empezaron a cuadrarme las cosas. Y supe cómo iba a follármela. Y estaba por desflorar. La miré con ojos diferentes, hasta un poco tiernamente, una lesbianita por salir del armario, virgen, seguramente con un impulso sexual reprimido, puede que bisex como su madre, una delicia, vaya. Y físicamente una tía bien buena.

Me imaginé cómo sería estar metiéndole el rabo y me entró una calentura bestial, pero no era el momento de atacarla, no debía presionarla. La invité a tomar una birra, ella estaba un tanto desconcertada y yo decidí que tenía que hacer el rol de amigo-colega, sin intenciones sexuales, ganarme su confianza.

– Sara, estoy avergonzado por lo de esta tarde, no me lo tomes en consideración, no sé qué me pasaba, pero no tenía ninguna intención de molestarte, créeme, creo que eres una persona muy seria y nada fantasiosa como las otras chicas, se puede hablar contigo como amigos y no necesito hacer contigo el papel de machito, sólo el de persona – se sonrojó levemente.

– Me alegro que pienses así, estoy harta de los chicos que solo quieren acostarse conmigo. No te preocupes por lo de esta tarde, es cierto que mi madre me dijo que te masturbaras antes de venir y no me atreví a decírtelo, así que es un poco culpa mía.

– Para nada culpa tuya, no tenemos aún confianza para que me dijeras eso. Pero tu madre no lo sabía. Es una mujer con mucho carácter. Me gusta.

– ¿Sí? Es cierto – estuvo un rato hablándome de su madre y de lo independiente y rompedora que era, presumí que la admiraba mucho.

Luego estuvimos hablando de un montón de cosas serias, yo me mantenía totalmente circunspecto y le repetía lo que me gustaban sus opiniones. Quedamos para otro día, incluso le insinué que podría ayudarla en Mates, que era su pesadilla, me lo agradeció. Ya estaba dado el primer paso.

Me fui rápidamente a casa, iba muy caliente, entre Sara y su madre me tenían erecto, con la sana intención de follarme a mi madre y aliviarme. Pero estaba mi hermano, joder, había venido pronto. Pensé rápido, me fui a su cuarto y le dije que olía mal, “joder, tío, hueles a gayumbo usado, ni se te ocurra ir a cenar con ese olor” Se preocupó tanto que se fue a la ducha, él es más formalito y serio.

Entonces me fui a la cocina, mi madre trasteaba, con su vestidito corto y escotado, pelando y cortando patatas, me miró sonriendo:

– ¿Tienes hambre? Has de esperar cariño.

– Tengo hambre de hembra, mama – me fui hacia ella y le metí mano a las tetas– y tú estás buenísima, mama, y voy ciego de caliente, tengo que joderte.

– Desde luego que no, hijo, tu hermano está por ahí, es peligroso, y tu padre llegará pronto.

– Tenemos 15 minutos antes que mi hermano salga de la ducha y el papa no llegará antes, hazme una mamada de las que tú sabes, hace días que no te tragas mi leche – me acerqué y le di la vuelta, de los hombros la empujé para que se acuclillara y me saqué la polla, dura – abre esa boquita, mama – le metí la polla en la boca – me gusta tener mi puta en casa, mama, una buena madre que me la chupe, aaaaah qué gusto, qué ganas tengo de vaciarme de leche, ummmmmmm toma polla, toma, guarra, aaaaaaah que buena comepollas eres, se nota que te has comido muchas…así, mama, así, aaaaaaah traga, puta, tragaleches…tomaaaaa…quédatela todaaaaaaaa…

Una corrida bestial, mi madre tragaba y tragaba, le di una palmada en la cara y me separé. Rebosaba leche, me encantaba.

– Buena putita, mama, límpiamela bien, no dejes nada.

– Por dios, hijo, ibas cargado, qué cantidad de semen… -siguió chupándomela hasta que no me quedó una gota, me miraba a los ojos – me has excitado…

– Esta noche haces que te monte mi padre mientras recuerdas el sabor de mi leche…

Mientras cenábamos los cuatro, se me ocurrió provocar un poco.

– Se me ha ocurrido, papa, mama, ¿por qué no tenéis otro hijo? A ver si sale una nena…me encantaría una hermanita…

Se montó una discusión entre bromas y en serio, mi hermano se entusiasmaba con la idea, mi madre decía que ya era mayor y mi padre dijo que a él lo que le gustaba era hacerlos, no criarlos, al final no quedó en nada pero como mínimo mi padre no había dicho que no, sólo quedaba convencer a mi madre, por mi cuenta. Cuando todos nos fuimos a dormir, pegué la oreja y oí que mi padre le decía a mi madre que podían probar de hacer un niño esa noche, mi madre le contestó riendo que encantada, “a ver si sabes hacérmelo”. Al poco estaban copulando, la cosa iba bien.

A la mañana siguiente, cuando se fue mi padre, me fui a la cama con mi madre.

– Te pegó un buen viaje mi padre ayer, ¿eh? Se ve que le gusta la idea de tener una nenita…

– Lo pasé bien pero nada comparado con tus polvos, hijo. No sé, lo de la nena no es más que una idea remota, cariño…¿Vienes a joder con la mama?

– Claro, me gusta joderme mi preciosa puta por la mañana. Pero hay una cosa que no me cuadra…¿Cómo es que tengo la polla tan diferente de la de mi padre? Tú sabes bien por experiencia que Sebas y su padre tienen la polla igual, y mi hermano es como el papa, pero yo no… – mi madre empezaba a masturbarme para ponérmela dura –¿ es que no soy hijo suyo?

– ¡¡Por supuesto que sí!! Ni se te ocurra dudarlo – la miré un poco burlonamente –lo que pasa es que tú has salido a mi…bueno, a mi no…a mi familia…vaya…me lío…a mi padre – se quedó callada de pronto, la miré y se había sonrojado.

– Y cómo sabes lo que tiene el abuelo…- iba hablando despreocupadamente mientras notaba mi polla endurecerse en la mano de mi madre, concentrado en el placer, pero entonces me sobresalté –mama, no jodas…¿también jodías con tu padre? – enrojeció aún más, se había traicionado.

– Hijo…¿cómo puedes pensar eso?

– Pues si jodes con tu hijo, puedes joder con tu padre…- hice una pausa –vamos mama, dime la verdad, a mi me lo puedes contar todo ¿también tirabas con tu padre? –bajó la mirada, hizo un silencio, decidí darle tiempo, ahora me meneaba la polla pero suave.

– Sí, cariño – finalmente se decidió – desde muy joven, fue mi primer hombre, me desvirgó él. Tienes la polla igual que la suya. No me juzgues mal, hijo…era muy joven y me fascinaba…

– Joder, mama, vaya puta. Y yo que creía que estábamos inventando algo nuevo…¿Y cuándo follaste por última vez con él? – no dejaba de menearme la polla, se me había relajado un poco pero se me iba poniendo dura sólo de pensar en mi madre adolescente jodiendo con su padre.

– Uf, hijo…el mes pasado – bajaba la mirada, pero no dejaba de masajearme el rabo.

-¿¡CÓMO!? ¿Sigues follando con el abuelo? Pero…pero… si tiene casi 70 años.

– Toda la vida he follado con él, antes con más frecuencia, últimamente con menos, pero no he dejado nunca de ir a acostarme, a follar con mi padre. Y ahora me necesita más. Y me gusta. Y es muy morboso. Casi tanto como tú. Uf cómo se te ha puesto la polla de dura…no me rechazas por eso que te he dicho…

– Dios, mama, me pone más aún saberlo, y que hayas sido siempre tan puta – me subí encima de ella y se la metí – aaaaaaaah, qué gusto me da tu coño…¿follabas con tu padre cuando estabas preñada? ¿Cómo fue que te la metió la primera vez? ¿Te violó?

-AAaaaaaah, hijo, qué gusto…sí, durante los dos embarazos, bastante más cuando estaba preñada de ti….uuuufff qué bien follas…le gustaba mucho mi bombo…y se me inflaron mucho las tetas…ummmmm…jódeme….más…más…sólo contigo he tenido el mismo placer que con él…ummm…no, contigo más…aaaaah…jódeme…diosss qué dura…No, no me violó…fui yo quien se lo pedí…que me hiciera mujer…

– Dioss, mama, tienes que contármelo… le pediste a tu padre que te jodiera…

– Me fascinaba su polla… le espiaba…me masturbaba pensando en él…hasta que…aaaaaaaaaah qué gusto me das, hijo, qué bien jodida me tienes…era muy jovencilla, fui precoz…me habían crecido las tetas mucho y muy deprisa…deseaba mostrarle a mi padre que era una mujer…que me tocara con sus manos varoniles…que se excitara conmigo…tocarle la polla…jugar…era una nena…

– ummmmm, joder, mama…vaya nena. ¿le chupaste la polla? ¿te comió el coño? ¿te enlechaba tu padre?– yo tenía mi polla durísima, a reventar, y le daba pollazos mientras la escuchaba

– Le chupé la polla, una sensación única, me comió el coño, mi coñito adolescente, y acabé penetrándome mi coño virgen…me empalé en su polla…aaaaaaaaaaah…jódeme fuerte, hijo…aaaaaaaaaaah…fue fantástico…me sentí maravillosa…una delicia…la polla de mi padre dentro…ummmm…la mujer de mi padre…y ahora la de mi hijo…me enlechaba mucho…como tú…me encantaba que mi padre se corriera en mi…sentir su placer…como ahora el tuyo

-Eres increíblemente zorra, mama, voy a enlecharte ya, puta.

-Ummmmsíiiii, dame tu lechada que me corrooooooooooo…

Nos corrimos como guarros, gritando y gozando, un placer intenso. Después de descansar, le pregunté:

– ¿Cuándo vuelves a follar con tu padre?

– Más o menos me llamará la semana que viene.

– ¿Y él sabe que tu hijo te folla?- le toqué el coño, rebosaba leche – estás rellena putita.

– Aún no se lo he dicho. No sé cómo decírselo ni si debo. Me gusta llevar tu esperma, cariño, ummmm… me tienes siempre mojada de leche. No sé cómo se lo tomaría, le puedo dar alguna excusa…alargarlo…

– No, mama, quiero verte joder con tu padre y a ti te gusta. Pero no puedes follar con él sin mi, mama. Tengo que ir yo también. ¿No te parece bien un trío con tu padre y tu hijo?. Imagínate recibiendo entre tus piernas a tu padre y a tu hijo. Tener las dos leches mezcladas en tu vagina…teniendo placer y orgasmos… como nunca…hembra de tus dos machos preferidos…

– Uff, eso es lo más perverso y excitante que he oído. Y morboso… Pero no sé…él es un poco diferente de ti.

– Seguro que le convencemos. ¿Eres su puta?

– Nooooo, él es distinto, soy su nena aún a estas edades, es un papá cariñoso…y me gusta ser su hijita del alma…sólo soy puta tuya, cariño…él es más tierno.

– Pero te mete rabo y te deja su lefada igual. Y desde hace montón de años

– Sí, eso sí. Hace más de 25 años ya que me desfloré con él.

– Y a pelo. ¿No se le ha ocurrido preñarte en estos años? ¿No te ha apetecido?

– Sí. Las dos cosas, pero luego me casé con tu padre…

– Pues ahora podremos. Puedes tener una hija nuestra, de tu padre o de tu hijo. O de los dos.

– No creo que me decida a quedarme…eres un diablo del morbo…

-Ummmm te quiero mama. Dejarás de tomar píldoras y te haré un bombo. Me pariste a mi y ahora me parirás una hermanita, una preciosa nena, una putita como tú – la besé en la boca con cariño.

– Te quiero, cariño. Ya veremos.

Mi abuelo tenía un pisito pequeño de 40 metros, que a veces lo alquilaba, pero es donde se tiraba a mi madre, a su hija del alma, a su nenita. Tenía un comedor-cocina, un lavabo, un dormitorio y un cuarto minúsculo, donde metía justo una cama. Yo había estado un par de veces y siempre había pensado que sería una excelente polvera, mira por donde, lo era. Pero especial, una polvera donde mi abuelo se tiraba su hija. Me daba un morbo increíble ver a mi madre joder con su padre. O ver a mi abuelo joderse su hija. Y poder jodérmela yo luego. O antes. O mientras.

Cuando llamó a mi madre para encontrarse, mi madre le citó directamente en el pisito y le dijo que tenía que decirle algo importante y que yo también. Se extrañó, pero mi madre le dijo que no era nada malo y le tranquilizó. Tal como pensaba, se olió algo y al día siguiente me llamó a mi, después de lo saludos y de las nimiedades, se interesó por lo “importante” que mi madre le había anunciado.

– Es que mi madre me ha contado algo, y también creo que tú debes saber algo nuevo.

– Asi que…te ha explicado…que nos …llevamos bien a veces- hizo una pausa – ¿a ti solo?

– Sí, así es, abuelo, no te preocupes, no es grave…

– Entonces…- hizo otra pausa, casi podía oir sus pensamientos a toda máquina, tonto no era – eso solo puede significar…una cosa…joder, nieto…

– Así es abuelo. Me gustaría encontrarnos los tres, podemos ver qué pasa, mi madre está dispuesta…es la mujer más fantástica del mundo.

– En eso llevas razón. Joder…no me lo esperaba…pero conociendo a mi hija…no puede sorprenderme, claro. Y dices que ella quiere…estee…está dispuesta a…

– Si se…lleva bien con su padre…¿por qué no con su hijo? Y ha pensado que con los dos se llevará…pues mucho mejor.

– No lo dudo, no, pero no sé si yo…, bueno nos vemos.

Los tres fuimos por separado, pero mi madre me dijo que se retrasaría un poco, prefería que al llegar estuviéramos los dos y que ya hubiéramos hablado. Cuando llegué mi abuelo estaba, me abrió un poco cortado. Saludos, un poco de rigidez, pero yo iba lanzado, el morbo me podía.

– Abuelo, más vale que hablemos claro, tú y yo no tenemos que disimular, estamos aquí porque tú hace 25 años que te tiras a tu hija y yo hace poco que me tiro a mi madre. Y le gusta. Y a ella no le gusta engañarnos por separado. Así que a lo mejor podemos pasarlo bien los tres. Ella puede con los dos y, si se pone, con dos más.

– Uf nieto, qué crudo suena. Pero sí, tienes razón, debemos ser francos, pero me pilla un poco a contrapelo, no sé cómo…hacerlo…

– No sé yo tampoco abuelo, pero un trío con mi madre puede ser la gloria. Le gusta mucho que te la folles. Y le encanta que me la folle. Compartimos hembra. Nos la follamos como vaya saliendo, ella tiene más experiencia en follar con varios, por cierto, te la follaste de muy jovencilla, vaya sensación debiste sentir,…y virgen

– Uf sí, me sentí culpable mucho tiempo por no parar aquello, pero era muy halagador para mi que mi hija me espiara y muy excitante. Cuando hacía turno de noche me echaba a dormir por la tarde y me hacía el dormido, ella entraba y me miraba la polla, un dia se atrevió a tocármela, se me puso durísima, le gustó. Yo esperaba cada tarde que entrara a tocármela, cada vez con más soltura, y hasta me la meneaba, luego se iba y se masturbaba, y yo también. Y recuerdo que una tarde, después de meneármela, yo haciéndome el dormido, noté sus labios y luego se la metió en la boca, no pude más, la aguanté la cabeza y me corrí en su boca. Ufff, cuando vi aquella preciosidad con la boca y la cara llena de mi semen, tragándolo, mirándome un poco asustada, pero con los ojos brillantes, me sentí muy culpable. No pude dormir y no veas lo mal que lo pasé en el trabajo, había eyaculado en la boca de mi nena. Me hice el propósito de no volver a tocarla nunca más.

– Joder abuelo, me estoy poniendo.

– Ese fue el principio, a pesar de mi convicción, al dia siguiente ya la penetré, me sorprendió que siendo virgen se metiera todo el rabo ya la primera vez y que gozara tanto.

– Siempre ha tenido un buen chochazo, mi madre. Y le gustan los rabos grandes. Qué suertudo, abuelo, estrenar una nena como ella…y después 25 años follándotela.

– Uff sí, una delicia. Una vida entera de cariño y placer.

– Hoy nos la vamos a follar los dos.

Llegó mi madre.Estaba hermosa, radiante, maquilladita, perfumada, sexual, con un vestidito negro de una pieza por encima de las rodillas, camisero, con botones por delante hasta el ombligo, un par de botones desabrochados, justo para ver el canal de su pecho. Mi abuelo se levantó y la besó, en la boca, uff vaya morbo de imagen. No quise ser menos, me fui hacia ellos y también la morreé justo después.

( CONTINUARA… )

Mi madre paso a ser mi mujer (5)

Miércoles, abril 22nd, 2015

Al día siguiente de la follada de Sebas a mi madre y de mi improvisada enculada, mi madre tenía alguna dificultad para sentarse bien, aunque disimulaba perfectamente y sólo yo pude darme cuenta. Estaba un tanto enfurruñada y me miraba con cara un poco enfadada. Decidí dejar pasar un poco de tiempo y me fui a tomar unas birras. Me encontré con Sebas y le pregunté, haciendo el papel de haber estado dormido mientras és se beneficiaba a mi querida mamá y la llamaba perra. Le encontré un tanto inquieto, por supuesto, nervioso.

Sebas.- No, nada, si me marché pronto, cuando vi que no te levantabas, ya pensé que te había cogido fuerte.

Yo.- Coño Sebas, estaba trompa pero creo que antes de irme mi madre nos enseñó las tetas y hasta creo recordar que se las sobaste, y hasta le enseñaste el rabo. ¿Cómo fue después?

S.- Nada, joder, pues normal, estuve un rato y me fui.

Y.- ¿Y nada más? – Se veía que Sebas estaba convencido de no soltar prenda y me pareció bien.

S.- ¿Qué más piensas, tio? Es tu madre, no una de las pavas que te tiras…

Y.- Vale, vale,….pero pensaba que te habías podido aprovechar…

Me gruñó, se ve tenía ganas de decírmelo, pero mi madre le había pedido que callara. Un buen tipo. Me hizo una cierta gracia ese tono de respeto hacia mi madre, cuando él mismo la había llamado perra mientras la llenaba la vagina de su semen.

Así que asegurado el silencio de Sebas, yo también me relajé un par de días y trataba a mi madre como mi madre, sin nada más. Al tercer día, cuando oí que mi padre se fue al trabajo de buena mañana, a la 7,30, un madrugón, me levanté y me metí en su cama, al lado de mi mamá, abrazándola desde atrás, amasando sus tetas calentitas, y poniéndole la polla entre los muslos. Ella dormitaba y al sentirme se revolvió.

– Ssssh mama, que hace dos días que no cumples conmigo como mujer.

– No te lo mereces por lo que me hiciste – se dio la vuelta apartando mi polla y quedó boca arriba – me dolió y me humillaste mucho. Nunca me la habían metido en el culo…no podías pensar lo que representa para una madre que su hijo le folle el culo sin más… y con lo grande que la tienes…

– En algún momento había de encularte, mama, y cuanto antes mejor. No podías ser mi puta sin haberte dado polla por el culo. Y no veas lo que me gustó. Ahora ya sabes lo que es … necesito follarte, mama, tengo una calentura mortal, y los huevos cargaditos.

– Pero si aún está la cama caliente de tu padre, ahora no, hijo, no estoy de humor.

– Pues ponte de humor, mama, que tengo ganas de mujer – me puse encima de ella sujetándole los brazos por la muñecas por encima de su cabeza, ella cerraba los muslos – no te resistas, mama, voy a tomar lo que ya es mío, tú, tú eres mía, mi puta, puedo joderte cuando me apetezca, y me apetece ahora, abre los muslos que te voy a dar polla – me miraba incrédula sobre lo que estaba oyendo.

– No puede ser que me hables así, hijo. Salte de mi cama, no quiero follar, ni nada.

– Pues voy a follarte, y sí que vas a querer – le intentaba forzar la obertura de piernas, pero se me escabullía, cuanto más se resistía más dura me ponía la polla, así que sin pensarlo le di una torta con la mano, mientras con la otra le sujetaba las muñecas por encima de la cabeza – que te abras, joder, que voy a darte rabo.

– AAY, ¡me has pegado!

– Sí mama – le di otra bofetada – porque debes entender que tengo derecho a joderte cuando quiera, porque eres mi puta, y te gusta, así que te abres de piernas, mama, voy cargado de leche y ningún sitio mejor que el vientre de mi madre para dejarla.

– NOOO, no, hijo, hijo,… – le di otra bofetada esta vez un poco más fuerte – aaaaayy, me haces daño….- las piernas se le aflojaron un tanto así que le di otra -aaaaaaayy – y otra más fuerte – aaaayy – me estaba excitando pegarla, le di dos más seguidas – aaaayyy – se le aflojaron del todo y me puse en medio, de un pollazo se la metí hasta los huevos, no me pasó por alto que estaba mojada, no me costó nada – aaaaaaaaaaaa me violas…

– MMMMMMM y qué gusto, mama, qué gusto siento de violar a mi puta madre….toma rabo…qué gusto siento en la polla, que bien esta dentro de tu coño de puta, así sabrás que eres mía…toma, toma, siente bien que tu coño me pertenece … toma cipote….putón…y qué buena estás zorra… – me lancé a comerle el pezón.

– Aaaaaayy me pegas y me violas…..eres un cerdo….un bastardo….hacerle esto a tu madre….- pero estaba excitada.

– No te hacías la estrecha con los padres de la guardería, todos te pasaron por la piedra, mama, todos saben lo que es follarse a mi madre, meterle la polla…..y hasta saben lo bien que pones los condones con la boca…y lo que te gusta abrir los muslos…

– Pero, pero….quién te ha contado eso, hijo, te han mentido, aaaaaaa, me haces daño. te han engañado….

– ¿Con cuántos follaste, mama? – le di otra bofetada – no me mientas tú, has tenido muchas pollas en este chocho que me estoy follando….¿cuántos, mama? – se la metí violentamente – tu chocho era público, todos sabían lo fácil que era divertirse contigo, hasta conocieron el sabor de la leche de tus tetas…leche de Catalina…la puta.

– AAAAAAAAAAyy, hijo, no….no era así….

– Dime cuantos, mama, no me obligues a pegarte más – le di una palmada en cada teta y le daba polla con ganas, me excitaba mucho el movimiento de sus melones – ¿15? ¿20? – su mirada era como de fatalidad, de preocupación, sabía que no tenía más salida que decírmelo, aunque no estaba seguro de hasta donde era verdad o jugaba. Le pegué de nuevo en las tetas. Gimió, los pezones gruesos y duros, la piel un poco enrojecida, los melones bailando, una visión para mi de lo más excitante. Le volví a pegar mientras movia el rabo dentro de mi puta.- ¿cuántos te jodieron mama?

– Aaaahh…No sé cuántos hijo, no los conté – por fin había claudicado – fueron bastantes, pero tienes que escucharme, entenderme, hijo….no fui tan mala.

– Mala, no, mama, puta sí. Y muy buena puta, y me encanta, mama, que seas una furcia de verdad, que las has tenido a montones donde yo te la estoy metiendo. Y les diste la leche de tus tetas…

– ….hijo….- le di en las tetas – aay..sí. sí…tenía mucha leche…tú no querías más…me sobraba…les di mi leche…les daba morbo…

– Y a ti seguro que también, ZORRA LECHERA, disfrutaban sacándote leche, ordeñándote como una vaca, se divertían contigo.

– Ummm, sí, me daba mucho morbo…no podía remediarlo…me excitaba mucho…

– Ummmm qué bien te entra la polla, mama, ¿Te tirabas a menudo al padre de Sebas?

– ….Uffff hijo….solo unos meses…..pero …. cómo sabes eso…qué te han dicho….

– Incluso que mi hermano es hijo del padre de Sebas….

– ¡¡¡Nooooo eso no no es cierto, no!!! Te lo explicaré todo hijo….

– Así me gusta, mama,….ummmmmm me gusta que seas puta y que te hayan dado mucho rabo….que seas de coño fácil, mama….me excita ….estás mojada guarra….pídeme más rabo…pide rabo a tu hijo…qué placer joderme mi puta…

– Uffff, …aaaaaa, dame más rabo, fóllame aaaaaaaa…hijo mío…me gusta ser tu puta…

– ¿Cómo dices, mama?

– ME GUSTA….aah..mmm..SER…TU PUTAA

– Móntame, mama, jódete tu misma con mi cipote – me aparté y me puse boca arriba, ella no tardó en empalarse de una estocada – mueve el coño mama, ……fuiste la perra del padre de Sebas….. tócate las tetorras….¿Te gustaba su polla?

– aaaaaaa uuuuuummm sí …fui su perra……me gustaba su polla gorda…- se agarraba los pechos por debajo ofreciéndolos mientras me cabalgaba – aaaaaaa…su perra…me follaba mucho…ummmm qué gusto…

– Se lo pasaba bien contigo, ¿eh?…sigue meneando el coño mama… Qué le gustaba hacerte…

– Me ponía a 4 patas….ummmmm fóllame hijo, siii,….con su polla gorda…y que se me movieran las tetas…y mi leche….

– Y la perra de su hijo también….- le di una bofetada suave – padre e hijo comparten perra. Mi madre….

– Aaaaaaaaa siiiiii….la perra de los dos…. tu madre….aaaaaaaa…..- vi que le venía el orgasmo, admirable mi madre, moviéndose sobre mi polla como una posesa – uuuuu qué bien follas hijo….me vas a hacer correr…

– Me gusta que seas perra, mama – estaba casi a punto de correrse y yo también, así que le dí dos palmadas en las tetas, seguidas y fuertes – córrete, perra…

– Dame tu leche hijo mío, métemela bien dentro… AAAAAAhhh … AAAAAAAAAAAhhhhhhhhhhh – se corría como una guarra, le había excitado con las tortas.

– Toma mi lechada, tomaaaa quedate mi leche en tu coño público … puta …… .mama… ………..

Se derrumbó sobre mi jadeando. La había violado, humillado, pegado y se había corrido como una loba en celo…..dios qué madre. Yo notaba como le escurría me leche por el coño..ufff

Me explicó despué un montón de cosas, conté que se la tiraron 13 o 14, le agradecí que no me justificara nada con falsos argumentos, tenía ganas de joder y punto. Pero me hizo una revelación interesante:

– Cuando regresó tu padre, no sé cómo, pero se enteró de lo del Sebastián, y no veas el pollo que montó. Le supliqué y él me quería aún. Pero le era difícil de soportar, así que me propuso una indecencia que salió bien. Me dijo que si conseguía follarse a la mujer de Sebas, pero delante mío, y yo tenía que ayudarlo, entonces podría conseguir olvidarlo y seguir viviendo juntos. No te explico cómo, pero hablé con ella y se confesé la infidelidad de su marido conmigo, un disgusto, pero ella no quería separarse, le amaba aún, pero no podía vivir con él tampoco después de saberlo, así que le propuse que se desquitara con tu padre, le pareció una barbaridad, pero luego lo pensó y le entraron ganas de venganza así que aceptó. Tu padre se acostó con ella en esta casa varias veces, y conmigo viéndolo, incluso al final, se lo montaba con las dos….ufff. Salimos preñadas, hijo, así que lo que es posible es que el hermano de Sebas, tu amigo, sea hijo de tu padre. Y Sebastián no lo sabe. La venganza de tu padre y de Pilar (la madre de Sebas) es fuerte. Pero tu hermano es hijo de mi marido seguro.

Me quedé de piedra. Mi padre. ¡la hostia! Una fiera, con lo formal y modoso que parece, montándoselo con la madre de Sebas y la mía a la vez….joder….y preñándolas a las dos.

Joder….una pasada. Mi perversión interior me acicateaba, ahora sabía cómo follarme a la madre de Sebas. Yo también quería revancha, pero me movía más el deseo de morbo.

Maquiné rápido, me enteré a través de preguntas inocentes a Sebas de cuándo su madre estaba sola en casa y decidí que sería un martes por la mañana. Me presenté en su casa en vez de ir a clase, se extrañó, por supuesto, pero adopté una actitud de derrota, de pesadumbre, de tristeza, y le pedí que me ayudara, que tenía un problema serio que acudía a ella porque me conocía de pequeño, y no podía contárselo a mis padres. Por supuestísimo, estuvo muy dispuesta a ayudarme, entre tierna y curiosa.

Le dije que estaba hundido porque me habían dicho que mi madre se había acostado con varios padres de mis amigos hace tiempo y que tenía fama de golfa. Y que también me habían dicho un montón de cosas más que ella seguro que también sabía y por eso se me había ocurrido venir a verla. La dejé de piedra por saberlo, pero me consoló. Nos estábamos sentados en el sofá de su casa.

Pilar era delgada y rubia, con el pelo liso y media melena, ojos marrones claros, atractiva, estilizada y con buena figura, no aparentaba tener volumen de tetas, y siempre vestía elegante y recatada, nada de escotes ni minifaldas, en eso todo lo contrario que mi madre. Vestía siempre ropa cara e iba muy cuidada, una señora bien.

Aquel dia llevaba una blusa amplia beige y una falda hasta la rodilla marron de tubo pero no ajustada. Una mujer respetable.

– No te preocupes, chico, que fue hace mucho tiempo. Tu madre es una mujer excelente y buena madre.

– Pilar, pero es que me han dicho cosas muy fuertes,….hasta me da vergüenza repetirlas – me quedé abatido. Ella me acarició el pelo y me incliné hacia ella, entonces me pasó el brazo por los hombros y me atrajo hacia su pecho.

– No debes ponerte así, hijo, en todo caso son cosas de tus padres y no deben afectarte.

– Pero me afectan, Pilar, porque dicen cosas de mi madre y su marido, del padre de mi mejor amigo…. – tenía mi cara cerca de sus tetas.

– No dejes que te confundan, chico, no es culpa tuya…..así que también te han dicho algo de mi marido…..bueno en todo caso debes olvidarlo y superarlo, ser optimista.

– Creo que tiene razón Pilar, he de mirar de vivir y divertirme – sin más le puse la mano en la teta, acariciándola por encima de la blusa – soy joven – no se lo esperaba y se quedó muda unos momentos, luego me apartó la mano con suavidad.

– Chico, creo que estás más afectado de lo que parece. No estás juicioso.

– Sí que lo estoy, Pilar, hace tiempo que deseo estar con usted, es una mujer muy sexy, sueño con su cuerpo – le volví a sobar la teta por encima de blusa, aun a pesar del sujetador, la encontre blanda – me consume el deseo de copular con usted Pilar.

– Pero, pero…. –estaba escandalizada – apártate, ¿cómo puedes pensar eso? Si me conoces desde pequeñito, si eres el amigo de mi hijo, si…si estoy casada…si te llevo más de 20 años…pero por dios, eso es….totalmente obsceno, has perdido el juicio – se levantó y me señaló con el dedo – márchate ahora mismo y no se lo diré a nadie….será posible, ….

– Vaya disgusto Pilar, lo siento, yo pensé que sería más comprensiva con el rato que estoy pasando, pero entonces tendré que hablar con Sebas a ver qué opina de todo eso, y de su padre…y de su madre….y de su hermano…

Vi que se quedó pálida de golpe, mirándome fijamente.

– ¿Qué…qué…te han dicho …de eso…qué sabes?

– Vaya Pilar, usted lo sabe perfectamente, no hace falta que le diga lo que pasó cuando volvió mi padre…pero Sebas no lo sabe. Y yo necesito comprensión…Pilar

– Entiendo – me miraba con expresión de furia – para que no le digas nada a Sebas, quieres ….quieres…quieres…

– Follar con usted Pilar. Es fácil.

– No…no me lo puedo creer…follar…conmigo…si eres un niño…no, no puede ser…

– Le gustarà mi polla Pilar…vamos…no será tan difícil para usted…ya estuvo con mi padre…o eso o hablo con Sebas. Piénselo un poco.

Me miró, incrédula, no podia dar crédito, una senyora tan formal y tan respetable, oyendo semejante propuesta.

– ¡De ninguna manera! ¡Vaya obscenidad!

– Vale, Pilar – me levanté y me iba hacia la puerta – voy a quedar con Sebas a la salida de clase, tengo que contárselo.

– ¡¡¡No, no!!! – Vino hacia mi deprisa – no puedes hacer eso, no lo harás – se detuvo entre la puerta y yo – prómeteme que no lo harás.

– No lo haré si ud me hace caso, Pilar. Está en su mano…- me acerqué a ella y la aprisioné contra la puerta, subí las manos y se las puse en las tetas – sólo es un poco de sexo…. – mi miraba fijamente pero no me apartó las manos y yo empecé a amasarse las tetas – me gusta, Pilar, la deseo, me pone la polla dura. Pero si quiere, me voy.

– ¿Cómo puedes ser tan sucio? Si te has criado con mi hijo…

– Y ahora quiero tirarme a su madre, que está buena, ¿qué hay de malo?

– Todo es malo…

– Quiere que me quede o me voy

– ….quédate…. – me lo dijo con voz baja, bajando los ojos al suelo

– Quítate las bragas – levantó la vista rápidamente – No tiene sentido que te trate de usted si voy a follar contigo y tampoco que lleves bragas, y quiero que te las quites tu para que los dos sepamos que estás de acuerdo.

Lentamente se subó la falda y vi unas piernas magníficas, bien torneadas, no tardó en bajarse las bragas. Me excité mucho de tener esa mujer madura tan respetable y me noté ya la polla dura, le di la vuelta casi violentamente, la empujé y se apoyó en la puerta, le levanté del todo la falda y le separé las piernas, me dio un morbo tremendo violarla, así que sin más, me saqué la polla y se la endiñé en el coño. Gritó.

-AAAAAAAAAAAAy, dios mío, dios mío, me haces daño, por favor, no lo hagas…

– Toma polla, aaaaaa, qué estrecho lo tienes, me cuesta penetrarte, qué gusto…

– No, no lo hagas,….me duele…

-Ya estas follada Pilar, no puedes evitarlo ya, relájate …. – empujé más – ummmmm qué gusto me da tu coño…toma más…

– AAAAAAAAAhhh, por favor….es demasiado grande, me haces daño… – se la saqué – aaaaaaaaaa, eres un bruto bastardo…-se la volví a meter, aún costaba ->AAAaa, por dios, aaaaaaa – le di fuerte hasta el fondo, estaba muy excitado por la situación – AAAAAAAAgggg ………es demasiado grande…..por favor….. – le agarré del pelo y empecé a bomberla sin consideración, pero cada vez más facilmente, ¡estaba lubricando! Así que me animé y le di a buen ritmo, ella gritaba, gemía, se quejaba, pero ya estaba entregada.

La saqué y la llevé al sofá, sentada. Le levanté la falda y me fijé más. Me quedé extasiado de las fabulosas piernas que tenía, las mejores que he visto nunca, tan bien proporcionadas y torneadas rectas y largas, de piel muy suave y fina, ligeramente bronceadas, una delicia.

– Uauuuuu Pilar, deberias llevar las faldas más cortas, vaya piernas….seguro que irías poniendo pollas duras a tu paso, me gustan…- Le separé los muslos y me fijé en el chocho que acababa de follarme – Joder, Pilar tienes el chocho muy rasurado, no cuadra contigo, tan puritana y con el coño tan preparadito – solo tenía un poco de vello en el pubis, por supuesto rubio. Tenía los labios menores grandes, sonrosaditos y sobresalían de los mayores, marcando claramente donde tenía el clítoris. Pensé en lo diferente que era del de mi madre, que tenía los mayores bien gordos y abultados y los menores pequeños. Le acaricié los perfector muslos y la atraje hacia mi, abriéndola – voy a pegarte una comida de coño.

Ella estaba como en trance, luchando entre lo correcto y el placer que estaba sintiendo. Lo hice, con suavidad, con deleite, entreteniendome en su clítoris, de pronto noté que lubricaba y el clítoris le crecía….le gustaba a la zorrita. Casi imperceptiblemente le oí gemir.

– Ábrete la blusa y el sujetador, a ver cómo vas de tetas… – sin decir nada lo hizo obediente. Aparecieron dos tetas no grandes pero más de lo que parecía, tenían forma de pera, caídas y colgantes, mas gruesas al final, con un pezón sonrosado y una aréola pequeña, apuntando hacia abajo – Ummmmm buenas peras Pilar….- se las empecé a sobar, realmente eran muy blanditas, poco uso debia darles, le cogí sus manos y me las puse en mi cabeza, y volví a darle buena comida de chocho. Noté que no solamente no retiraba las manos sino que incluso presionaba suavemente, le estaba gustando, y el flujo era evidente.

Así que me levanté y me bajé los pantalones dejando la polla enhiesta a la vista. Ella miraba sin decir nada, pero no cerró los muslos.

– Agárrame la polla –lo hizo sin protestar, tenía la mano delicada y pequeña, me dio un gustazo tremendo ver el contraste con mi polla –ummm así, meneámela, umm sí, todo eso te voy a meter, Pilar, túmbate y abrete para recibirla – también lo hizo sin decir nada y se quedó bien abierta – voy a dejarte bien jodida… – por supuesto, me puse encima de ella y la penetré, esta vez sin resistencia, y comiéndome sus tetas

– AAaaaaaaaaahhhhh…..por dioss…es enorme…nunca….uf …nunca….

– ¿nunca qué…?

– …nunca…he sentido….tan adentro…uff…

– Nunca te han follado con un buen pollón, ¿eh? Te tienen mal follada Pilar – le metí pollazo, gimió ya sin disimulo – ¿te gusta mi polla? ¿Te gusta joder conmigo?

– Ooh, no no… sí.sí…no, no debo…- le di pollazo- aaah siiiiiiiiii….me gusta…pero…eso es de …oohh…puta…estoy casada…

– Sólo de mal follada Pilar, necesitas más polla de la que te dan, que te follen como una….PUTA

– OOOH SIII

– Sentirte una FURCIA

– Aaahhhhh

– Usada como una RAMERA

– Sssiiiiiii

– Me gusta follarme putarras como tú, ¡mueve el culo furcia!

– OOohh siii si si

– Córrete como la GUARRA que eres, pidiendo rabo

– AAAAAAAaaahhhh si…me das rabo sii, soy una guarraaaaaaaaaaaa, dame rabo, siiiiiiiiii

– Pídemelo más, so puta.

– Aaah sii, si, DAME MÁS, DAME RABO…DAME POLLA….JÓDEME….AAAhh…

Resultó multiorgásmica, tres o cuatro seguidos, cortos pero parecían muy intensos y yo dándole rabo alucinado, la señorona recatada, despatarrada y despendolada, excitándose de ser follada como un putón. Yo aún no me había corrido.

Me levanté y me senté, con el palo bien duro. Me desnudé del todo. Ella también se quedó desnuda, del todo, parecía como avergonzada pero decidida, no me quitaba ojo del rabo. Le indiqué que se pusiera a 4 patas sobre el sofá con la boca sobre mi polla. Lo hizo sin chistar, sus tetas le colgaban mucho así, morbosas, peras totales.

– Cómeme la polla puta – no dudó un momento y empezó a mamármela –así me gusta furcia – le trabajé las tetas colgantes, ordeñándoselas y tirando de sus pezones – ¿te duele?

– Mmmmmsi – le palmeé sus peras colgantes – aaaaay

– ¿Te gusta?

– Mmmm si – hablaba sin sacarse la polla de la boca, ansiosa

– Puta.

– OOoh si

– Empálate zorrón. Jódete con mi polla – No dudó un instante, se sentó sobre mi y se la metió hasta los huevos, gimiendo de gusto – dame tus tetorras – me metió una en la boca y se la chupé, mordía el pezón, ella gemía de placer y dolor, le di palmadas en el culo – muevete guarra, dame placer.

– Nunca había follado así, nunca. Ufffff, mi marido me folla poco…enséñame a sentirme zorra…y obscena…enséñame a follar como lo hacen las putas….

– Me gustas mucho, y me da morbo tirarme una madura casada y guarra, me encanta follarme furcias….adúlteras. Tengo ganas de llenarte de leche, cerda. Tan adentro como nunca te han lechado.

– Siiiiiiiiiiiii, eyacula, jódeme, léchame, quiero sentirte que gozas jodiéndome….

– Toma leche sucia ramera tomaaaaaaaaaaaaaaaaa

Me pegué una corrida de órdago, me producía una sensación extraordinaria estar eyaculando en el fondo de la vagina de aquella mujer que conocía desde pequeño, la madre de mi amigo, con ella entregada, corriéndose con su macho, yo, vaya contraste. Y además, superaba todas mis espectativas, necesitaba ser tratada como puta y le gustaba el dolor.

Me confesó que su marido la tocaba poco y que se corria enseguida y la dejaba insatisfecha ya desde hacía mucho tiempo, que sólo se había acostado en su vida con dos hombres, su marido y aquellas veces con mi padre, y ahora conmigo y estaba alucinada del placer que sentía y por descubrir que le excitaba la obscenidad. Todo ello mientras estábamos sentados en el sofá y su mano no dejaba de magrearme la polla y los huevos, que entre una cosa y otra volvía a estar morcillona. Me estaba excitando de nuevo. La agarré del pelo y le morreé, me respondió al momento, sin dejar mi polla.

– ¿Qué quieres ahora, Pilar?

– Que me sigas follando como una vulgar puta –asombrosa la transformación de su lenguaje y lo que le encantaba, lo dijo sonriendo, ya no tenía vergüenza, sólo le había aflorado su naturaleza viciosa – ser sólo eso, la puta de un chico vicioso con una gran polla.

– Usarte para mi placer, ….que golfa eres…¿Estás segura? ¿sabes qué me gusta hacer con las golfarras como tú?

– Lo que me digas – seguía meneándome la polla – dímelo mientras te chupo la preciosa polla que tienes – dicho y hecho, se amorró a mi rabo, aún morcillón, y me lo chupaba golosamente – no he chupado la polla más que a mi marido alguna vez, no he querido, pero la tuya me encanta.

– Eres una vulgar puta comepollas…ummmmmmmm …chupa, furcia….a las cerdacas como tú les meto el rabo en el culo….y mejor siendo una señorona casada y puritana, ¿te han roto el culo alguna vez?

– Ummm no, nunca, por dios, eso es muy ….muy…antinatural…y humillante…¿me lo vas a hacer?

– Claro, puerca, me voy a divertir contigo, voy a encularte como mereces, so zorrón.

– Ufff debe doler…

– Un poco. ¿tienes vaselina?

– En mi habitación, me pongo porque mi marido no me calienta y así no me hace daño.

– Vamos a tu cama, voy a darte por el culo en la cama de tu marido. Así me recordaras cuando te vayas a dormir con él.

Sin más, me llevó a su dormitorio y me dio la vaselina que sacó de un cajón de la mesilla. La coloqué boca abajo en la cama, ella obedecía sumisa y excitada, cosa que me excitaba más aún. Tiré de su cadera para ponerla a 4 patas

– Abre las patas furcia – le di vaselina en el culo, masajeándolo y metiéndole un dedo, ella gemía – poco te queda de culito virgen….

Le seguí dando un ratito para dilatarla y tambien le metí dedos en el coño, ella gemía excitada. Finalmente me puse entre sus piernas, de rodillas y le di una palmada en el culo.

– ¿Qué quieres que te haga, puta adúltera?

– Métemela en el culo.

– ¿Cual cosa?

– Tu polla

– Eso es de cerdas rameras. Dime lo que eres

– Ummmm siii, soy una cerda ramera

– Así que quiere la puerca que le desvirgue por el culo

– Umm si, sii

– Pídemelo so pendón, pídeme por favor que te de por el culo, que te lo rompa

– OOOhhh siiii, ufffff, siii, por favor, por favor, dame por el culo, dame por el culo, siii por favor….fóllame por el culo…con tu gran polla…rómpemelo…

– Eres increíble, qué tía más calentorra y cachonda me has resultado, ahí te va el cipote, zorra. Abrete las nalgas – le llevé sus manos para que se separara bien y me dejara entrar.

Se la metí poco a poco. Gritó. Se la metí más, gritó. Más. Siguió gritando.

-AAAAAAAAA, por dios es enorme, qué dolor…..ummm qué gusto… dada por el culo…ummmm que placer….me gusta…soy una puta…ummmmm…una furcia…dame cipote…aaaaaaaa…siiiiii

– Toma más rabo sucio putón, en tu culo de putarraca barata, toma, toma, toma rabo cerda, eres la más guarra que me he tirado, la más vulgar de todas las rameras que conozco. Te voy a dejar el culo como un buzón de paqueteria zorra.

– AAAAAAAAAAAAAAAAAhhhh siiiiiiii, jodeme el culo, qué vergüenza, qué sucia ….más más

Seguí dándole un buen rato más, hasta con violencia, la cama crujía, botaba sobre ella, gritaba, gemía, pedía más, se la metí hasta dentro y me quedé quieto.

– Tengo el rabo entero dentro, puta, dentro de tu puto culo, enculando la madre de mi amigo, y a la zorra más sucia que conozco. No voy a tardar en eyacular mi leche en tu culo de furcia barata, tu marido ni se imagina que hoy han regado de lefa el culo de su esposa, ni que su mujer ha sido mi puta para divertirme con ella.

– Ummmmmmmmmmmsiiiiiii, dame, dame bien por el culo, soy una puta barata y adúltera….dame, dame más y lléname el culo de tu leche…..ummm eres mi macho. Mi cabrón follador….siiiiiii

Le metí buena lechada y vi que ella volvía a correrse como una guarra, tocándose el clitoris y con mi rabo en su culo…ufffff vaya experiencia. Cuando había ido por la mañana a verla no me podía imaginar que resultaría de esta manera. ¡La madre de Sebas era casi más puta que la mía! Y muy sumisa.

Por supuesto, cuando me despedí, me preguntó si volvería a visitarla. Le aseguré que sí, que la llamaría de vez en cuando, y le volvía sugerir que comprara faldas más cortas. Me besó y me sobó el paquete de despedida.

Cuando vi a Sebas por la tarde, tomando unas birras, no dejaba de pensar en su madre, tan engañados que los tenía a todos. Y Sebas pensando que mi madre era golfa, jajajaja….Y pensé que ciertamente, también lo era, y lo que me gustaba…Y me encantaba la situación de joderle la mujer a su padre, él, tan ufano de haberse tirado mi madre…

( CONTINUARA… )