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Me convertir en amante de mi hijo minusválido en un viaje que hicimos los dos juntos y solos

Sábado, abril 20th, 2013

Hola amigos me llamo Ángela y tengo 46 años ojos azules piel muy morena aun que no soy negra cabello un poco mas por debajo de los hombros blanco grandes senos mido 1,72. Estoy casada y con un hijo minusválido llamado Javier de 22 años lo tuve a los 24 años desde entonces yo me he encargado de él mi marido solo ha pasado algunos ratos con el. El año pasado mi hijo tomo una decisión de marcharse a una residencia de minusválido entonces hecho la solicitud y pasado unos meses le vino aceptada en septiembre tenia que ingresa, la carta que le mandaron decía que tenia 60 días para preparar sus cosas pero yo pensé que 40 días tenia bastante así que hace un viaje el y yo solo de 20 días mi marido lo preparo todo en Marbella buscó un hotel bien adaptado para minusválido hicimos las maletas y nos fuimos. Al llegar al hotel al mismo tiempo también llegó una señora también con un chico en silla de ruedas, entramos en el hotel y pedimos las llaves de la habitación y subirnos a llevar las maletas cuando entramos en la habitación mi se extraño mucho al ver una cama solamente y me dijo mama ¿donde vamos a dormir?, ahí mi amor en esa cama, ¿vamos a dormir juntos?, pues si que pasa no confía en mi, si mama pero es que me dar un poco de vergüenza, no pasa nada mi amor. Dejamos en la habitación las maletas y bajamos a recepción a ver el resto del hotel, vimos a la señora y al chico en silla de ruedas Javier se acerca a él: hola me llamo Javier ¿y tu como te llamas?, Antonio, esta mi madre Araceli, hola y le di dos besos, por detrás de Antonio se acerco una mujer exclamando ¡hola, hola! Antonio dijo esta loca es mi madre Jesús, ella le dio un tortazo en el hombro ¡oye niño un respecto a tu madre! Jajá hola como estáis besando a Javier y después a mi. Jessy, bonito hotel verdad Yo, si y muy bien adaptado para minusválidos Antonio con lo difícil que es encontrar algo para nosotros pues mira hacemos tenido suerte, La hora de almuerzo llegó y entramos en el comedor y buscamos una mesa para cuatro, nos sentamos cogimos la carta de menú y lo leímos después de un rato vino el camarero, que desean primero pidieron ellos y después nosotros, nos lo trajeron y mientras comíamos note una química muy especial entre ellos dos se comían a besos con la mirada mutuamente y se hacían carantoñas parecían una pareja de enamorados, sinceramente me sentir incomoda por la situación, terminamos de comer y nos levantamos de la mesa Jessy le pregunto a Antonio que quería hace y el le respondió vamos a la habitación a jugar un rato, y fueron no sin antes despedirse, cuando se fueron pensé para mi misma a sabe que tipos juego juegan estos. Nosotros también nos fuimos a nuestra habitación mi hijo se puse los auriculares para escuchar música de repente oigo unos gemidos de placer proveniente de la habitación de a lado como si estuviesen haciendo sexo claro que Javier estaba escuchando música y no podía oír nada a mi me estaba excitando esos gemidos las voces parecían de Jessy y de Antonio pero me negaba a creer eso no podía ser ellos, aun que yo había leído algunos relatos eróticos entre madre e hijos empecé a imaginarme a mi y a Javier dándole rienda suelta a nuestra pasión me sentir atemorizada por la sensación tan morbosa que experimente que salir corriendo a refrescarme el rostro pasado un rato Javier dejo de escuchar música y nos dispusimos a dar un paseo por el paseó marítimo salimos de la habitación al mismo tiempo que ellos de suya. Hola dijo Jessy Hola respondí yo ¿A dónde vais? Jessy. A dar una vuelta Yo aahh como nosotros Antonio podemos darla los cuatro juntos Javier si esa es una buena idea Nosotras nos miramos mutualmente Jessy jajaja pues ya esta decidido dimos un paseo muy bonito después nos sentamos en un especie de club nosotras dos sentamos en una mesa y los chicos se fueron a una mese de villar, Jessy, no sabíamos que fuéramos vecinas Yo, ni yo jaja oye Jessy tu hijo nunca te ha dicho que quiere marcharse a una residencia, Jessy, si Yo, ¿y Por que no se a ido? Jessy, algunos minusválidos creen que la gente siempre van a sus aire hacen lo quieren, y piensan que en una residencia van a poder hacerlo, Yo, pero se equivocan Jessy, exacto Yo, ¿como le hiciste que cambiara de opinión?, Jessy, con sexo Yo ¿con sexo? Jessy, si probablemente pienses una guarra pero hago sexo con el Yo, ¿y cuando empezaste hace sexo con el cambió de opinión? Jessy, si Yo, y este medio día lo habéis hecho Jessy, si Yo, os oí Jessy, ¿Javier también nos oyó? Yo no el estaba escuchando música, ¿como fue la primera vez? Jessy ¿tienes ordenador? Yo aquí no en mi casa si. Jessy mi hijo si después si podemos vamos y te enseño una cosa, Yo vale. Entre esta conversación llegaron los chicos, vámonos que hay un partido de baloncesto en una cancha que esta al lado del hotel y lo queremos ver, Pues vámonos dijimos nosotras pagamos las consumiciones y volvimos al hotel ellos se quedaron viendo el partido y nosotras subimos a la habitación conecto el ordenador y Internet busco la pagina y me saco su relato mira este es mientras lo lees yo voy a por unos refrescos, y lo leí. Ella ¿ya as acabado? Yo Si Ella ¿Qué te a parecido? Yo me he excitado igual que cuando escuche los jaleos de placer de tu hijo Ella entonces hazlo, Yo ¿pero como sé yo que él lo desea? Ella ponte ropa sexy que te vea semidesnuda camina con sexualidad cuando pase delante de él ¿traes bikini? Yo si Ella pues póntelo, ligártelo y después lo que llevártelo al huerto Yo jajaja que mala eres Jessy Jessy además yo creo que Javier se muere por ti la forma de mirarte de hablarte, Yo ¿entonces por que se quieres ir de mi lado? Jessy te quiere poseer como hombre como macho seguro que se masturba pensando en ti pero ver que no puede y por eso se quiere ir Yo ¿y por que no me lo pide? Jessy no sé quizás le de vergüenza o le de miedo tu reacción o será tímido Yo, no tímido precisamente no es Jessy no sé tu lo sabrás que eres su madre. Pasaron un par de días, y una madrugada me despierto el movimiento de algo duro y caliente contra mi trasero y una pierna de Javier sobre mi cadera estaba utilizando mi trasero para masturbarse estaba diciendo perdonarme mama pero no puede aguantar mas sin hacer el amor con tigo aun que sea de esta manera, yo lloré no por miedo ni por pena si no por rabia por no haberme dado cuente de lo necesitaba mi hijo, lo deje hasta que tuvo un orgasmo tremendo mientras que estaba teniendo el orgasmo presionaba muy fuerte su pene contra mi trasero me imagino que así obtendría mas placer cuando finalizó se que quedo dormido y yo me fui al baño a llorar límpiame el esperma de mi hijo y a masturbarme. A la mañana me desperté cuando el recuerdo de lo que había pasado la noche anterior miré a Javier y pensé mi niño ya tiene necesidades de hombre, necesidades que yo estaba dispuesta a satisfacer pero una duda rondaba mi mente hizo aquello por propia iniciativa o influido por algo que le había dicho Antonio, empezó a despertar me miro, y le sonreír Yo buenos días mi amor, Él buenos días mama, Me levante vamos perezoso, se levantó y fue al baño y después fui yo oye Javier que parece esos dos El ¿Antonio y Jessy? Yo si claro El muy libres Yo ¿muy libres? Él si viven los dos solos y hacen lo quieren Yo ¿Qué hacen? Él Antonio no me lo ha dicho solo me dicho que se lo pasa muy bien los dos juntos Yo ¿de verdad no te ha dicho que hagan algo especial?¬, El no ¿algo como que? Yo no, nada dejarlo, prepararte que vamos a bajar a comer. En el comedor ya estaban ellos dos llegamos nosotros Yo Buenos días Jessy ¿que tal habéis pasado la noche? Yo bien y vosotros Jessy bien. Nos sentamos a la mesa y comimos cuando terminamos de desayunar Javier miró a Antonio me a compañas a hace una cosa y Antonio le dijo vale vamos y salieron los dos del comedor nos quedamos las dos solas en la mesa Yo, oye jessy Jessy, dime Yo esta noche mi hijo hizo hago que no me lo esperaba Jessy ¿Qué hizo? Yo masturbarse con mi culo se acerco a mi me puso una pierna encima de mi cadera y empezó a flotar su miembro viril en mi culo y decía perdonarme mama pero no puede aguantar mas sin hacer el amor con tigo aun que sea de esta manera, Jessy ¿y te excitaste? Yo oooooh dios siii Jessy ¿y ahora que? Yo voy hacerlo Jessy espera ¿Por qué lo vas hacer? ¿Por qué te excitar la idea de que tu hijo te deseé o para haber si cambia de idea sobre marcharse a una residencia? Yo me excita la idea de házmelo con mi hijo, mi amor, mi niño, mi pollón Antonio volvió sin Javier ¿Mi hijo? Ha subido a la habitación a hacer una cosa, me extraño y subir a la habitación entre y lo primero fue un ramo de rosas rojas precioso con el cual había una tarjetita que ponía esta prohibido amarte como te amor pero no me importa te seguiré amando así hasta que me llamar del infierno, entre en la ducha el estaba sentado en una silla de ducharse y nos quedamos mirando mutuamente me acerque a él despacio admirando lo guapísimo que estaba húmedo cogí la cara y lo besé en ese momento su pene se puso en erección se lo cogí y empecé a acaríciaselo , Javier dejo de caer la cabeza en la pared seguir masturbándolo hasta que se corrió mama hummm… él me cogió la cabeza y me besó apasionadamente. Él ha sido mejor orgasmos que he tenido en mi vida, Yo pues partir de ahora tendrás todos los quieras ahora vamos a dar un paseo el paseo marítimo yo y tu solo como amantes por que es lo seremos a partir de este momento Y nos besamos con pasión y lujuria. Salió de ducha y se vistió y salimos a dar un largo paseo por el paseo marítimo cuando ya llevamos un buen rato paseando me senté en un banco él se puso a mi lado sentado en su carro, Yo, oye Javier necesito hacerte una pregunta Él, venga Yo, pero necesito que seas sincero Él lo seré Yo ¿Por qué te quieres ir a una residencia? Él ¿quieres que sea sincero? Yo si cariño ya te lo he dicho, Él pues vale, algunas noches oigo a papá y a ti haciendo el amor y me excito desearía ser él Yo ¿Por qué no me lo has dicho? Él ¿para que? Yo no lo se quizás hubiéramos encontrado una solución entre los dos Él no sé si la hay, Nos levantamos y seguimos paseando. La hora del almuerzo llegó y entramos en el comedor su mirada cabizbaja me hizo comprender que las charla que había tenido con él no había servido para mucho ya era hora de pasar a la acción terminamos de comer y subimos a la habitación él se puso los auriculares pero yo no estaba dispuesta a dejarlo así, entre en el servicio me puse un body rojo y me acerque a él, él estaba con los ojos cerrados lo besé y los abrió Yo hola guapo ¿Qué parece este body? Él sinceramente lo me gusta mas lo de adentro Yo ah si pues entonces me lo quito así lo hice ¿mejor así? El no decía nada solo se tocaba la bragueta existentemente me arrodille frente a él le quite la mano de la bragueta y baje los pantalones y allí estaba su pollon duro y caliente se lo agarre con firmeza se lo frote un poco con la mano, te amo mami, y yo a ti hijo y empecé a hacerle una mamada, mamaaaaaaaa sigue sigue por dios con su manos puesta en mi cabeza me saque su pene de la boca y empecé a lamerle los testículos sin dejar de flotar su pene, mama que me corroooo, eso eso es cariño dame tu lechecita y unos chorros enormes esperma salieron de polla la cual latía con mucha violencia la cara de mi hijo reflejaba un placer máximo el orgasmo termino, y mi hijo se echo abajo del sofá tendió en él suelo yo me tendí a su lado Nos miramos y nos sonreiremos él se puso encima y empezó a besarme todo el cuerpo de pies a cabeza nos dimos la vuelta y me puse encima de él de espalda a su cara y puse su punta del prepucio en la puerta de mi cuevita y empujé con toda mi fuerzas hasta metérmela mientras recorría su polla una y otra vez con mi vagina hacia lo mismo con mis manos en sus testículos me lleve un buen rato así hasta mi hijo me dijo que se iba entonces puse una mano en sus testículos y pude nota como le salía su leche de sus cojones.

Cuando descansamos un rato nos duchamos juntos entre besos y caricias y nos vestimos y bajamos de la habitación la tarde trascurrió normalmente.. La noche llego después de de una tarde normal. Cenamos, y le pregunte a Javier, ¿Qué quiere hacer?, esta noche, mi hijo me contesto nada, ver la tele un rato, entonces subimos a la habitación Javier se desnudo y se quedo en calzoncillo, y puso en el suelo. Yo me fui al cuarto de baño a desnudar deja la puerta entre pues él quería echar un vistazo aun que después de aquella siesta no me quedaba mucho que oculta de mi cuerpo y me puse una combinación sin nada debajo y salí del cuarto de baño me senté en un sofá a leer una revista él me miraba de reojo estuvo así un rato hasta que decidió acercase a mi gateando. Cuando llego a mi empezó a lamerme los muslos, yo le acariciaba la cabeza y abrí las piernas lo que él deseaba tanto, y empezó a lamérmelo, a cuatro patas Mientras que yo me abría la rajita para pudiese lamerme por dentro, el metía la lengua muy dentro de mi, jamás pensé que mi hijo tuviese la lengua tan larga, yo con dos dedos de una mano abrí mi rajita para que pudiese meter bien la lengua me estuvo lamiendo hasta que me provoco un orgasmo ummmm que ricoooooo después. Se puso sobre sus rodillas con sus brazos apoyado en lo brazos del sofá besamos un beso largo y apasionado con su cara entre mis manos, yo deslice una mano sobre pecho, hasta llegar hasta llega a su miembro viril que estaba duro y caliente. El me rompió las bragas con una fuerza descomunal que yo nunca vi en él, yo acerque mi trasero al filo del sofá y puse su pene en la entrada de mi vagina y empujo fuerte puede sentir como golpeaban sus testículos en mi culo una y otra vez, su rostro reflejaba un placer inmenso, El mismo que yo sentía empezó a lamerme un pezón sin deja de moverse mientras yo con la voz entre cortada de placer le pedía que no fuese a la residencia que a partir de aquellos momentos él y yo seriamos muy felices, en esos momentos sentir palpitar a mi hijo dentro de mi no no me iré de tu lado mamaaaaaaaaa mi amooorrrrrrrrr, el cuerpo de Javier se movía a mismo ritmo que su orgasmo, la eyaculación fue tremenda que provoco mi orgasmo cuando termino se dejo de caer en mis pechos, yo le dije: si te quedas en casa ya buscare la manera de hace esto contigo a menudo.

Mis queridos lectores ahora os toca a vosotros, decidir si este relato es verdad o no. Mi, e-mil es anja210673@hotmail.com

Andrés, mi hijo

Sábado, marzo 16th, 2013

Nos quedamos dormidos de tal forma que no sentí cuándo me sacó el miembro del culo.

Me desperté. El aún dormía profundamente a mi lado. Me dirigí al baño, me duché y fui a la cocina a prepararme un café bien fuerte de desayuno. Eran más de las 12 pm. Necesitaba recapitular sobre lo ocurrido. Todo me parecía una locura. Mi propio hijo me había cogido, y me había roto el culo sin que opusiera resistencia alguna… ¿Qué demonios me había pasado? ¿Como me pude entregar tan fácilmente?

Mi mente era un hervidero de sensaciones encontradas. Sabía que lo ocurrido no era normal, pero al recordar el momento… al volver a mi memoria lo grande y hermoso que era el miembro de Andrés, y lo bien que lo uso… volví a sentir mi conchita mojada…

“Estoy loca” me dije para mis adentros… No puede ser que recuerde la verga de mi hijo y me caliente tanto… Pero así era… Mi conchita me recordó su existencia… Necesitaba respirar… me ahogaba de calentura… mis fosas nasales no daban aire suficiente…

– Buen día, mama… – Su voz a mis espaldas me sonó como un trueno…

– Ho… la… – Tartamudee indecisa…

– ¿Estás bien? – preguntó acercándose…

– Si… – insegura… mi voz me resultó extraña…

El llegó junto a mí, tomó mi mentón entre sus dedos y alzó mi rostro… Sus labios se apretaron con fuerza contra los míos y su lengua entró a mi boca, explorando el nuevo terreno… Sentí que me estremecía… Instintivamente mis muslos se abrieron y entregaron mi sexo a lo que viniera… Su verga se apretó contra mi concha… y nuevamente capitulé sin condiciones… Mis brazos rodearon su cuello y me entregué al beso y a las caricias como una verdadera amante… Pero él no profundizó y quedé a medio camino… hirviendo mi sangre… Mi mente obnubilada con un solo pensamiento… “Verga… quiero verga” pero él no hizo nada al respecto… solo me mantenía caliente franeleándome… Pasaba y me tocaba las nalgas, o me besaba el cuello… Dos horas, franeleándome sin hacer ver o sentir su sexo… Estaba desbordada.

Repentinamente el timbre de la puerta me sobresaltó. El fue a atender y regresó acompañado de un amigo…

– El es Martín, mamá

– Señora…

– Hola…

– ¿Podés invitarnos con un café?

– Si, enseguida…

Fui a la cocina y preparé la infusión, la coloqué en las tazas y regresé…

– Vení ma. sentate aquí… – me dijo mostrándome el sillón entre él y su amigo – vamos a ver un peliculón…

Obedecí… no se porque causa pero obedecí.

Cinco minutos después una XXX dejaba ver sus imágenes. Sobre que estaba recaliente ver eso me trastornaba… Hice intención de levantarme pero él me sujeto del brazo y me hizo quedar… Sus dedos rozaron mi pezón y el choque eléctrico me anuló… Lo miré… Sus ojos penetrantes me llegaron al alma… Se inclinó sobre mí y sin más me besó en los labios dulce y profundamente… Me fui hundiendo lentamente en ese pozo de entrega. Su amigo se hizo cargo de mi conchita con su lengua… Reaccioné. Intenté negarme. Fue entonces cuando Martín me mostró su hermosa verga de dimensiones similares a la de mi hijo… Gorda… muy gorda… Mi mente se cerró. Mis muslos se abrieron y entregaron mi sexo… Martín enterró de un empujón todo el grueso y largo pene en mi concha. Mi cuerpo vibró. Mi hijo me hizo levantar a medias del sillón y se coló por debajo de mis nalgas. Lo sentí hurgar en la puerta de mi culo. El agujero se fue agrandando dándole paso a su verga y se hundió despaciosamente en mi interior… Tenía dos monumentales barras de carne entrando y saliendo… Momentos más tarde los dos pendejos me enterraban sus respectivos miembros al unísono… uno por la concha y el otro por el culo haciéndome subir y bajar gritando de placer… Cuando me llevaron a la cama terminaron de masacrarme… quedé poco menos que destruida… cansada, agotada, sin fuerzas. Durante horas los dos hicieron maravillas con sus vergas y me destrozaron… Cuando el juego sexual cesó estaba semi inconciente. Martín aprovechó mi estado para hacerme tragar su esperma… Hasta ese momento me había opuesto a hacerlo… pero fue el final… No pude esquivarlo más…Tragué su espesa y caliente leche… No se cuanto tiempo duro mi descanso…

Me desperté a medias con la verga de Martín nuevamente en mi boca… y segundos después su leche pasando por mi garganta…

– ¡como chupa la guarra! – le dijo a mi hijo – parece un ternero mamón…

Fue entonces Andrés el que me hizo tomar su esperma por dos veces consecutivas antes de dejarme descansar…

Andrés, mi hijo

Sábado, marzo 16th, 2013

- Andrés – dije al entrar a su dormitorio…

Olvidé golpear antes de entrar y la sorpresa fue mutua. Ahí estaba él, desnudo en la cama sujetando su enorme, largo y gordo pene con su mano derecha imprimiéndole un viaje de sube y baja a lo largo de ese mástil de carne mientras su ojos contemplaban absortos una película xxx en la tv. Se estaba masturbando…

– Mamá… – exclamó sorprendido soltando su terrorífico miembro…

Quedé tildada por un instante. Sorprendida no solo por la acción, sino por la inmensidad de falo que mi hijo tenía sujeto. Hacia mucho tiempo que no veía crecer a mi hijo y más desnudo. Y todo ese tiempo se me vino encima de repente… Dudé. Giré mi vista hacia la tv y vi escenas de la película. La sangre hirvió en mi cuerpo. Sorprendida y confusa aún no podía coordinar un pensamiento claro… Sentí que me mojaba… Y reaccioné.

– Perdón… – dije y salí apresurada de su habitación en dirección a la mía…

Entré a mi habitación agitada… Caliente… Mi chocha naufragaba en mis fluidos. Necesitaba calmarme con urgencia. El momento vivido me había trastornado… ¡Que pedazo de pija tiene mi hijo! Ese pensamiento dominaba mi mente…

Me levanté la pollera hasta la cintura en tanto me arrojaba en la cama, baje mi bombachita hasta los tobillos y envíe mi mano en busca de mi clítoris… Me empecé a masturbar frenéticamente…

Y fue entonces que se abrió la puerta de mi dormitorio y la desnuda figura de mi hijo ingresó.

– Perdoname mamá… – se quedó cortado. Sus ojos miraron fijamente mi concha y comprendió lo que ocurría… Su pija recobró su fuerza y se puso dura como barra de metal. Yo miré como se alzaba el enorme pedazo… y me enchastré toda…

– ¿Estas…? – dudo en concluir la frase…

– Si…- contesté en medio de un suspiro agitado… No podía negar lo evidente…

Se acercó hasta donde me hallaba. Subió a la cama entre mis piernas y encaró su enorme aparato a la entrada de mi vagina…

– ¿Qué vas a hacer? – pregunté asustada… No respondió…

La enorme cabeza me abrió los labios de la argolla y se fue para adentro frotando las paredes a su paso provocándome enormes y dulces olas de placer… Sorprendida intenté hacerlo reaccionar…

– ¡Andreeesss! – No me hizo caso… Su enorme émbolo se hundió furioso en mis entrañas.

Las olas se fueron transformando en terribles volcanes de lujuria, gritos y orgasmos ante su entrada y posterior juego de vaivén… mete y saca… Mi cuerpo se contorneaba, se agitaba, estallaba. Mi cabeza sin control saltaba de un lado otro… Mis dientes rechinaban y los gritos de placer inundaron el dormitorio. Mi hijo me estaba garchando y yo gozaba como una vulgar puta barata…

– Para… hijo… de… puta… soy… tu… madre… ahhh… me…voooyyy… uuuyyy… Acaaaboooo… – y me fui en un brutal y demoledor orgasmo… mis muslos se abrieron y mi concha se devoró el total de la verga… Un estremecimiento me recorrió todo el cuerpo y quede floja debajo de su cuerpo…

El reinicio el mete y saca… primero lentamente y fue acelerando a medida que mi cuerpo le respondía… Nuevo orgasmo… seguido de otro más en instantes…

Agotadas mis energías… El me miro fijo a los ojos y con vos anhelante, pero firme, me intimó…

– Date vuelta…

– ¿para?

– Voy a romperte el culo…

Deseosa e imperativa su voz me conmovió… No respondí… Giré mi cuerpo sobre mi misma, levanté las nalgas, sumisa, obediente… y le entregué el agujero empapado en mis propios jugos… Estaba totalmente entregada… vencida… apabullada…

Gemí… mordí la almohada… apreté fuerte los ojos… La enorme y gorda cabeza abrió mi agujero y se fue rauda en mi interior… Minutos después mi hijo me depositaba toda su caliente energía en mi culo…

Tras llenarme de su esperma se dejó caer encima de mí y me enterró el total de su miembro… Un nuevo gemido escapó de mi garganta, pero el hecho estaba consumado… Mi hijo terminaba de romperme el culo…

Confesion

Miércoles, marzo 13th, 2013

Para mi, estaba convencida, todo se inicio hace muy poco. No pasaron dos meses .Tampoco podria asegurar que sea mucho mas que uno, porque luego de eso todo se precipito, sucedio muy rapidamente.

Esa tarde yo no debia estar en casa. Teniamos un programa ya planeado con mi esposo.Despues de mediodia debia ir a su encuentro, en la oficina del centro. El me pidio que lo ayudara a elegir propiedades para instalar las nuevas oficinas de su empresa. Tarea que me fascinaba hacer como cada cosa en que lo pueda acompañar o simplemente tener mas tiempo juntos.

Faltaba muy poco para llegar al centro cuando suena mi celular. Era él diciendome quye habia surgido imprevistamente una reunion urgente solicitada por uno de sus principales clientes. Impostergable.Le dije que era mas importante atender eso, que no se preocupara que lo nuestro era facilmente reprogramable. Le dese suerte, unos besosy corte. Emprendi la vuelta a casa.

mentalmente iba concentrada en las actividades que realizaria al llegar a casa. Todavia faltaban muchas horas para que mis dos varones volvieran del colegio y los atendiera con la merienda y el orden de sus tareas. El mayor ya cursaba su ultimo año de secundaria con 16 años a punto de cumplir ya los 17. Tipico adolescente normal, estudiante regular, muy deportista, le dedicaba muchas horas al tenis y estos dos ultimos años fue incrementando notablemente las horas dedicadas a su otro deporte, las niñas. No habia una especial a la que le dedicara mas tiempo. Aunque yo no me metia en esos asuntos se notaba una rotacion muy regular. Normal para esa edad, Su relacion conmigo era casi nula, hola chau, haceme esto, necesito aquello. Punto. Si habia algo importante lo hablaba con su padre y ese no era mi terreno. El menor de 14 en su segundo año de secundaria era un niño, dulce simpatico . Le encantaba seguir jugando al bebote especialmente con su papa por quien sentia una devocion notable ya quien seguia a todos lados especialmente en sus actividades de fin de semana. Hacian todo siempre juntos y lo disfrutaban mucho. El mayor ya era practicamente independiente en su quehaceres. Eso si, siempre informando absolutamente todos su movimientos y pidiendo el permiso correspondiente. Bien enseñados, bien educados, llevaban una vida normal como era nuestra familia. Viviamos en armonia, con la felicidad que cada familia construye solo a su medida y para su mundo.

No habia mucho que hacer en casa. Con la Sra que colabora conmigo en las tareas cotidianas ya habiamos dejado todo ordenado, asi que le di medio franco hasta la mañana siguiente. Lo que si se hacia primordial y surgia en mi repaso mental de actividades, era ordenar el play room, ubicado en la 3ra planta de mi casa, donde tambien se ubicaba el cuarto del mayor, logicamente el mas aislado. El menor ocupaba el cuarto mas pequeño en la 2da planta, no pegado sino enfrentado al nuestro de generosas dimensiones , con todos los detalles de srvicio incluidos dentro.

Siempre que estoy en casa, sola o acompañada, me muevo dentro de la misma con un sigilo natural, como si casi no me desplazara. Me siento tan bien encasa que disfruto recorrerla de esa manera. Los chicos siempre me dicen que ellos saben si estoy o no, pero que jamas escuchan o detectan ningun movimiento, casi como si estuviera ausente. Con mi marido en casa, todo se transforma….todo pasa como si fuera al maximo de volumen, todo adquiere sonido, como si la casa tomara otra vida,. Tambien lo disfruto tanto o mas que mis silencios.

Tranquila y muy relajada, iba pensando y afirmando que tenia tiempo para ver esa pelicula que tantas ganas tenia de ver. Mentalmente iba descartando lugares donde la veria: el play no es mio, a mi cuarto poco vuelvo estando sola, es lugar de dos, y si ese, silloncito en el living es lo mas apropiado. Cuesta hacerme un lugar preferido cuando siento tan mia a toda la casa.

Sin pensarlo y en modo automatico, ya casi estaba en el 3er piso. Apenas tome conciencia y casi recorriendo el ultimo escalon, algo me detuvo. No fue un ruido pero si algo distinto al silencio. Adopte un modo de alerta, inmovil mientras descartaba los primeros pensamientos. Nada de inseguridad, mi casa es inexpugnable par quien no quiera entrar normalmente, imposible. Tambien descarte rapidamente la segunda opcion. Mi hijo mayor no habia dado señales de querer entrar con una chica aprovechando la soledad, o al menos yo jamas las habia detectado, descartado.Volvi a escuchr algo imposible de saber que era asi que subi lo poco que quedaba, bien atenta y espiando rapidamente todo con la vista.

Lo primero que veo apenas me asomo me parece extraño, la puerta del cuarto abierta, raro para ese bastion inexpugnable, salvo que haya salido antes del colegio y sabiendose solo integre sus dos mundos en uno dejando la puerta abierta. Mientras volvia a la tranquilidad habitual sabiendo que habia resuelto lo que estaba pasando sigilosa pero decidia emprendi el ingreso al cuarto de mi hijo mayor.

Todavia me cuesta ponerle palabras a ese efecto que me paralizo. Quiza haya sido lo inesperado, lo sorpresivo, lo nunca antes imaginado, pero lo que estaba viendo, ese espectaculo a solo metros delante de mi, que sucedia en una intimidad que no era sospechada de haber sido violada. Y que yo sentia que…No sabia, no distinguia la invasion de pensamientos enconcontrados que se sucedian dentro de mi cabeza, lo quera seguro era que estaba ahi inmovil petrificada, queriendo desaparecer pero al mismo tiempo con la mirada fija, absorta que no obedecia la orden que alguna parte del cerebro daba de retirada. Una guerra no querida, no deseada, jamas buscada de pensmientos disimiles que no lograban prevalecer para huir. Descubrir de esa manera que mi hijo tiene sexo, que desea y goza como cualquier adulto normal, fue violentamente sexual, casi animal. Verlo desnudo, masturbandose a distintos ritmos, canbiando de mano, jugando con su pene, con distintos tipos de caricias, alternadas con golpes y tambien detenimientos que parecian hacerlo concentrar en esa pareja que cojia sin sonido en el televisor y que parecia tenerlo subyugado, como estaba yo, sin querer sintiendo deseos que queria descartar ppero que me era imposible, me asaltaban con fiereza animal, sentia la hembra que emergia de mi ser, la hembra que al fin encontraba su macho que le ofrecia una poronga en su maximo p explendor, hinchada, venosa a punto de estallar en incontenibles chorros de nectar, de leche que mis entrañas pedian a gritos sentir bien adentro. No podia dejar de pensar en ese pedazo de carne enorme impensado, sintiendolo penetrarme y desgarrarme, rompiendome la concha de la manera mas placentera que una hembra en celo puede sentir desesperadamente animal, tal cual se masturbaba ya freneticamenbte inundando el silencio de gemidos de macho gritos roncos penetrantes que anunciaban la explosion final, apoteotica de un macho joven en su maxima potencia, mientra qyueria espar de ese deseo de que fuwer dentro mio, que llenara mi ser, miboca hasta ahogrme, sentirlo todo, todo eso adentro aunque pareciera imposible, que me rompa hasta que me llene total, que rompa mi ano,m el recto y exploten mis intestinos sintien eso bien adentro, que se llene todo mi cuerpo hasta la ultima gota de esa leche incalculada hasta que mjuera si es necesario, morir como una hembra destruida por su macho.

Mi mano ya estaba practicamante toda dentro de mi concha, mis jugos salian incontenibles bajaban por mis piernas. Cuando tome conciencia del desastre que se avecinaba entre el orgasmo de el, mis gritos que ya eran irrefrenables y el charco de placer que iba dejar en el piso, fue un instante en el que pude desaparecer.

Desnuda encerrada en micuarto, tragandome la almohada que amortiguara mis desgarrradores gritos de placer, acabe, una, diez, inimaginable cantidad de veces, sucecivas, interminables, se encadenaban haciendose un solo polvo infinito. Descubria un placer oculto, prohibido, el goce profundo que se espparce por todo mi cuerpo, jamas antes sentido y que surge desde mis entrañas mas profundas, mas animales, que me hacen hembra sin poder dejar de imaginar lo que mas placer me da,esa sensacion tan abominable como placentera: ser cogida y cogida sin parar infinitamente por mi propio hijo.

Continuará…

Mi Hijo… Cielos…

Viernes, marzo 8th, 2013

Note las miradas de mi hijo, pero no les di mayor importancia.

Noté que sus caricias y sus mimos eran cada vez más insinuantes, pero es cosa de la edad

Pensé.

Pero al regreso del cumpleaños de mi cuñada Graciela todo cuanto se me pudo ocurrir fue

Poco…

Tuve que manejar yo. Mi marido había tomado bastante de más y no sabía donde estaba parado y mi hijo tiene tan solo 17 años y aún no tiene el registro.

Ya durante el trayecto, broma va broma viene, el me acaricio en un par de oportunidades los muslos. Lo hizo en forma disimulada, apoyo su mano como al descuido en tanto interrogaba a su padre como se sentía.

Me ayudo a bajar a mi marido, su padre, del auto y a trasladarlo hasta el dormitorio.

– Ja…ja…ja… parece el pene de un nene de 10 años…

– ¿Qué decís…? ¡¡ el miembro de tu padre es enorme…!! (15cm de largo x 3 de grueso)

– A eso le decís enorme… ja…ja…ja…

– ¿y a que llamás vos enorme?.. pregunté casi enojada…

El destrabó su cinturón, bajó la cremallera y bajo sus pantalones y slip de un solo movimiento… mientras decía…

– Esto es grande…

Y por todos los santos que lo es…23 ó 25 cm. de largo y por lo menos 5 de grueso…

– Cielos… Es descomunal…enorme… no puede ser… – mi asombro no tuvo límites.

No pude despegar la vista de semejante pedazo de carne… Nunca había visto algo tan grande, ni siquiera imaginado…

– Miralo bien…me dijo… Es de verdad… vení tocalo y vas a ver…

– No… como voy a tocarlo…

– ¿Qué, sos mi madre, tenés vergüenza de tocar a tu hijo?

– No… como decís eso…

– Vení… entonces… tocalo… agarralo, y te vas a dar cuenta que es grande…

– Es que…

– Dale… sos mi mami ¿o no?

Me acerque a él y tendí mi mano hacia su miembro… No estaba segura de hacer lo correcto, pero si de que tenía deseos de medir con mi mano sus verdaderas dimensiones. Y por eso lo tomé y cerré sobre el mi mano derecha apretándolo. Cuando lo tenia sujeto mi hijo inicio un movimiento de va y viene, usando mi mano para masturbarse en tanto emitía unos suspiros suaves.

– Así mamita… si… si…

Me quedé dura. No atiné a abrir la mano y soltarle el miembro. Al contrario lo aferre con mayor fuerza en tanto mi respiración se volvía agitada. Mi vagina comenzó a humedecerse y sentí deseos de chupar ese enorme pedazo que tenia en mi mano y no lo pude resistir…

– ¿Qué te pasa bebé? Le pregunté haciéndome la tonta…

– Me calienta tu mano agarrándome la verga, mamá

– Nene, no digas eso…

– Chupámela, dale…

Me mojé toda… estaba deseando hacer eso… y mi escaso sentido común me abandonó.

Me volqué sobre él me lo lleve a la boca y como pude comencé a mamarlo. El revolvía mi cabello. Sus manos me acariciaban, y yo perdí totalmente la conciencia de lo que hacía.

Cuando me levantó y me tiro en la cama al lado de su padre, ni me di cuenta.

Medio regrese a la realidad cuando sentí que su miembro “partía” mi concha y se hundía terrible, vigoroso en mi interior, pero volví a sumergirme en el éxtasis del placer orgásmico cuando ese semejante pedazo comenzó a retozar por mi cuerpo. Las ondas de placer que me provocaba tanto al entrar como al salir rebotaban por todo mi cuerpo y me llevaban a la cima del placer. No pude evitar lanzar gritos de placer cada vez que un orgasmo me sacudía…

– ahhh… me voyyyy… uhhhh… ahhh…ah…ahhhh…

Cuatro veces mi cuerpo se arqueo, vibró, estalló con furia y violencia… Cuatro veces llegué a la cima y me conmoví…Nunca antes me había ocurrido. Dos veces cuando mucho… y ahí estaba ese muchachito haciéndome trizas con su enorme falo. Mi cabeza era un mar de calentura y confusión. No pude pensar en lo que ocurría en ningún momento. Por eso cuando en medio de la vorágine en la que estaba inmersa él me acomodó en cuatro ni pude reaccionar… Me enteré de lo que me estaba ocurriendo cuando un dolor terrible, que provenía de mi agujero anal, sacudió mi cerebro.

Grité de dolor y desesperación. Pero fue en vano. Su glande había destrozado la entrada y todo el largo de su verga se hundía sin misericordia en mi culo. Luché para sacarlo de encima pero fue en vano. Me enterró la totalidad de su pedazo desgarrando mis entrañas…

– Hermoso culo… mamita…- decía susurrándome al oído en tanto me lo partía en pedazos.

No se cuanto duró. Lo sentí llegar y ante lo inevitable cerré los ojos y apreté los labios. Al volcar su semen en mi interior dio un último empellón y los dos o tres cm. Que restaban fuera acabaron en mi interior. Solo gemí… ya estaba hecho…Mi culo se encontraba destrozado y dolía… y lo que era peor… fue mi propio hijo el que me lo rompió. No podía pararme. Las piernas me temblaban y no sostenían mi cuerpo. Por un instante permanecí sentada a la orilla de la cama. Mi mente aún era un laberinto de ideas encontradas y confusas. En medio de ellas me encontré con la verga de mi hijo en la boca y sentí el calor ardiente de su semen correr por mi garganta. Estaba totalmente entregada. Y él supo aprovechar el momento. Me “pegó” una cojida como jamás había recibido. Dos días duraron los efectos de la misma.

Amantes prohibidos

Miércoles, marzo 6th, 2013

Convivi, y luche por reprimir, durante años de mi vida un deseo profundo, prohibido, secreto. Que quemaba mis entrañas de deseos culposos que tornaron mi vida en un verdadero calvario e infierno. A medida que me alejaba y lo reprimia ese deseo prohibido crecía, se me hacía incontenible y volvia a rruinar mi vida.

Tenía apenas once años cuando desperte sexualmente y comencé a masturbarme. Criado en una familia trabajadora, con altisimos valores y fuertes mandatos me eduque en un severo y estricto colegio religioso.

La culpa inculcada en ambos ambitos me invadía pero no lograba aplacar el placer prohibido que durante toda mi adolescencia ejercite masturbandome. Se hacía un circulo vicioso don del placer y la culpa crecían exponencialmente y libraban una batalla en donde el unico perdedor era yo.

Me converti en un ser solitario, casi sin amigos ni relaciones. Vivia castigandome por la culpa de mi placer secreto y me condenaba al mas ardiente de los infiernos en vida obligandome a estudiar y trabajar hasta el desmayo.

A pesar de los castigos a los que me sometia y la soledad en la que vivia, el obeto de deseo me perseguia incansable y unico.

Así llegue a los 20 años de infernal vida. Incapaz de mantener relación con ninguna mujer y alejandome de cualquier amistad temiendo siempre ser descubierto de tan aberrante deseo.

La relación con mi padre siempre fue lejana, fria, carente de afecto. Autoritaria casi sin palabras.Y asi me gustaba que fuera. Me sentia seguro y distante de no ser descubierto y su exigencia era satisfecha por mi entrega completa y exclusiva a los deberes y a las obligaciones., Mi vida no tenia ni relaciones, ni distracciones ni divertimento. No solo estaba bien visto por mi poadre sino que yo mismo me condenaba a ello- Mi unico y exclusivo placer era el que me atormentaba.

Mi madre era una mujer sumisa, temerosa de mi padre y entregada exclusivamente a sus ordenes, deseos y mandatos. No tenia ni vida ni deseos propios. Ante de emitir o luego de decir palabra alguna se sometia temerosa a la aprobación de el. Muchas veces veía como la humillaba y ella aceptaba absolutamente todo sin decir absolutamente nada. Su rostro reflejaba permanentemente un gesto de miedo y amargura de infelicidad total. Era hermosa. Rubia de ojos verde con un cuerpo perfecto pero no lucia nada. Opacada totalmente, descuidada, mal vestida con ropas antiguas que la ocultaban. Simulaba una vejez inexistente pero al mismo tiempo se sentia a salvo y protegida de no generar ningun enojo a mi padre. Todo ese camuflaje se tornaba radiante de amor en los momentos de soledad en que a veces nos encontrabamos y que ella aprovechaba para demostrarme cariño y amor infinito. Su rostro se transformaba en radiante, joven y hermoso al mirarme. Nesecitaba de alguna manera demostrarme su amor pero yo se lo impedia instantaneamente convirtiendome en un ser peor que mi padre despreciándola y jamas retribuyendole nada de el cariño que me profesaba. Al contrario. No podía dejar de sentirme mas seguro que despreciandola permanentemente. Realmente hacíamos que su vida fuera miserable.

Cuando cumpli los veinte años senti que me era imposible seguir asi y decidi buscar trabajo en el interior, lo mas lejos posible y manteniendo apenas contacto con mis padres.
Mi padre aprobó y apoyo mi desición. Mi madre ya no podía ocultar su dolor a pesar de mi desprecio. El unico sentido que le encontraba a su vida era mínimo, solamente observarme diariamente, se esfumaba, lo perdia y sin ninguna certeza de cuando recuperarlo.

Asi fue que me entregue a la dura y disciplinada vida de campo en una estancia perdida en el medio de la pampa mas desolada. Comencé como peón rural, trabajando duramente y aprendiendo todas las diferentes actividades totalmente alejado de la civilización, a varios kilometros del pueblito mas cercano y varios cientos de mi familia.

Esa vida buscada fue mi mejor guarida. Me dedicaba nada más al duro trabajo y a perderme en mi oscuro secreto en la soledad del intimo descanso. Semanalmente recibia correspondencia de mi madre. Hermosas cartas llenas de hermosas palabras de amor. Imaginaba que en esas cartas habia descubierto el sentido de su vida. Jamás una carta de mi padre. En una sola carta mensual mi madre me contaba escuetamente algo sobre el que nunca sobrepasaba la formalidad y la obligacion de decirme que estaba bien y me queria en apenas dos lineas. Esa dos lineas que yo automaticamente cortaba, para guardar y atesorar junto a las otras unicamente el contenido exclusivo para mí. Mi escueta fría y obligada respuesta se producia bimestralmente en apenas tres o cuatro lineas formales y carentes de sentimiento. Apenas la certeza de estar bien de salud y trabajando a pleno.

Cinco largos años pase alli aislado sin retornar que me convirtieron en el mejor y de mas confianza empleado. Mi sacrificio y entrega me convirtieron en Capataz logrando algunos privilegios no deseados pero bien ganados y merecidos.

Pasé a vivir a una enorme casa perfectamente aislada pero preparada para alguien que viviera con numerosa familia. También si era mi deseo contab con más días libres pudiendome ausentar si lo deseara. Disponía también para mi uso de una vieja pero muy bien mantenida Camioneta que me servia para el trabajo y para ir a comprar las provisiones al pueblo, tarea que tambien era una de mis obligaciones.

En los periódicos y habituales viajes al pueblo entable relación con una mujer diez años mayor, viuda sin hijos y empleada del almacén de ramos generales donde me proveía del 90 por ciento de los suministros necesarios. Indudablmente habia ganado la atraccion y la simpatia de la mujer que la hacia inocultable. Siempre me atendia con esmerada calidez, celeridad y eficacia teniendo todo siempre listo exactamente a mi punyual y precisa llegada, lo que generaba ganar algunos minutos par entablar conversación más intima y personal. Al comienzo me resulto dificil acceder a un minimo de relación. Pero poco a poco su amabilidad y dedicación fuero derribando esa barrera inexpugnable que yo generaba.

Casi dos años despues de comenzada esa particular relación se animó a invitarme a concurrir juntos a la fiesta trdicional gaucha que celebraba el pueblo anualmente. Venciendo mi natural resistencia accedi con esfuerzo. La primera salida al pueblo por diversion en siete años se iba a producir.

Mi casa contaba con cuatro habitaciones pequeñas con cama individual, un dormitorio matrimonial mas amplio con un pequeño baño, otro baño mas grande para las otras habitaciones, un generoso comedor y una gran cocina. Yo solo ocupaba una de las habitaciones chicas, el dormitorio listo y preparado pero sin uso, utilizaba el baño grande y mantenía clausurados y cerrados los demas cuartos. No usaba el comedor haciendo que mi mundo fuera exclusivamente la cocina, mi cuarto y el dormitorio que escondía mis oscuros deseos.

Durante la muy linda fiesta gaucha la señora me dipenso un trato tan amable, cariñoso y total que fueron desnudando poco a poco mi contenida comodidad y gusto. Tambien desperto un deseo que fue pergeñando minuciosamente un enfermizo plan. Sabiendo a la señora totalmente entregada a mis deseos finalize la jornada invitamdola a pasar la noche a mi casa.

La sometí a mi oscuro plan asegurandole que era la unica manera posible de profundizar la relación y haciendola jurar bajo amenaza a mantener absoluto secreto. Accedio y le enseñe y aprendio el guionado papel que debia representar y las palabras que debia decir. Sorpresivamente tomo con agrado la idea y la ejecutamos a la perfeccion. Pude gozar por primera vez en mi vida el tener sexo co una mujer que el que ella lo hubiera gozado tanto potencio mucho mas el placer. Mi deseo prohibido era parcialmente gozado fisicamente y tan placenteramente compartido que se convirtio en necesario habito que la señora termino conviviendo conmigo, adoptando su perverso papel. Ella viviendo en el dormitorio y yo en mi habitación encontrandonos secretamente en la profundidad de las noches.

Unos pocos meses despues de cumplidos mis 28 años , un año de convivencia con la señora y larguisimos ocho años de mi separación familiar, una carta de mi madre transformo totalmente mi vida. En ella me anunciaba la muerte de mi padre en un accidente laboral y rogaba mi urgente y necesaria presencia. Anoticié a mis patrones y pedi una semana de licencia a la que generosamente accedieron. Envié a la señora a su casa en el pueblo y tan pronto pude armar un pequeño bolso emprendi el retorno.

Llegue cuando todo ya habia terminado. Fui directamente a mi casa y me fundi en un abrazo jamas realizado con mi madre que con dolor y tristeza me dio los detalles de la perdida. Las muestras de dolor no ocultaron que se percibia otra mujer distinta a la conocida. La muerte de mi padre era el nacimiento de una nueva mujer en mi madre. Y el paso del tiempo acentuaría y confirmaría esa incipiente sensación.

La mañana siguiente a mi arribo me encontró frente a una mujer segura y decidida. Temprano en el desayuno compartido y sin demostrar sentimientos comenzó, para mi sorpresa, a dictarme mientras me anoticiaba mis nuevas responsabilidades y obligaciones como nuevo jefe de la familia. No pude llegar a expresarle mi deseo de invitarla a una nueva vida acompañandome en el campo. Enseguida iba a comprender tambien que era totalmente innecesario.

Durante los años de mi ostracismo una serie de hechos fortuitos sumados a la sacrificada y dedicada vida de mi padre consagradas a su trabajo lo habían convertido en el único dueño de la fabrica en la que comezó a trabajar apenas había cumplido los quince años y a la que consagró su vida casi religiosamente.

Su trágico fallecimiento dejaba en mis manos una comercialmente exitosa planta productiva con mas de un centenar de empleados a cargo y millones en ganancias, además de varias propiedades inmuebles y una lujosa casona a estrenar en un exclusivo barrio de las afueras, al que solo accedían los empresarios más poderosos.

Mediante telegrama comunique mi renuncia a mis patrones manifestandoles tambien mi eterno agradecimiento por esos años sin mas detalles. No sentí comunicarle nada a la señora.

Con la colaboración inestimable del gerente financiero y hombre de confianza de mi padre asumí responsablemente el mando de la fabrica. En poco tiempo me converti en el lider y hábil conductor con nueva y creativa visión y lograba un vital y positivo crecimiento aún mayor del negocio.

Instalado ya en la nueva residencia junto a mi madre y el personal doméstico necesario para tan imponente espacio comencé a disfrutar esta nueva vida a la que habia nacido un hombre nuevo. Pleno, feliz los oscuros fantasmas me habían abandonado y me permitía desarrollarme como una nueva persona.

Durante muchos meses mi vida transcurria normalmente, disfrutando a pleno mi trabajo y los logros que generaba y el poco pero valioso tiempo en mi nuevo hogar en donde disfrtutaba el nacimiento de una nueva mujer en mi madre que se transformo en una mujer hermosa que lucía y exhibia sin pudores y con excelentes prendas de calidad y diseño exclusivo, su perfectamente cuidado cuerpo. La personalidad que libremente ahora aflorada y el look adoptado devolvían la imagen de una deseada mujer que aparentaba apenas superar las cuatro decadas cuando ya había superado los 50.

La cercanía del fin de año y la llegada del verano trajeron un cambio de actitud apenas perceptible en mi madre cuando día tras día comenzó a sorprenderme con distintas propuestas veraniegas. Todos los días me mostraba hermosos destinos de mar y playas para disfrutar merecidas vacaciones y dejando la elección final a mi criterio. Lo que en principio fue una ligera incomodidad que no descubría el origen fue dejando más rapido que lentamente lugar a sensaciones no deseadas. los viejos fantasmas olvidados comenzaban a surgir derribando las concientes barreras que en vano intentaban impedir su arribo. El deseo prohibido tornaba en obsesión galopante que inhibia cualquier distracción. Por las noches me dejaba invadir por el deseo que se paseaba en busqueda y gozo de todo tipo de material porno que la web ofrecía infinito, dando rienda suelta al placer oscuro y secreto que aceleraba los pensamientos más prohibidos que me dominaban y se hacían incontenibles. El último mes del año y su calor me hicieron abandonar y programaar sin descuido y calculadamente dejar por completo las horas de trabajo para entregarme por completo y exclusivamente al placer que mi hogar me brindaba secretamente. Mi madre inocente celebraba mi descanso de tanto trabajo y crecía e intensificaba sus propuesta de placenteros días juntos en paradisiacos paisajes sin sospechar ni imaginar el monstruo perverso que que originaba y que avanzaba irremediablemente descontrolado hacia su oscuro, perverso y prohibido objetivo.

El día nos encontraba en el disfrute del sol y la piscina. Su cuerpo bronceado y provocativamente sexual apenas cubierto con minimas y adolescentes bikinis jamas imaginadas aceleraban el accionar del deseo. Las noches infinitas de consumos prohibidos ideaban planes minuciosos y perversos decididos a realizarse La mente ya no producia reparos ni culpas para reprimirse.

Las revistas prohibidas de historias perversas dedicadas unicamente a relatar mi deseo secreto deliberadamente abandonaban su escondite para descuidadamente ser descubiertas como señales. El silencio y la nada disimuladas eran la respuesta que conseguia y despejaba el camino del proximo y provocativo paso.

Había soñado y fantaseado cientos de miles de veces con lo que ya estaba ejecutando.La excitación y el deseo apenas contenidos me desbordaban entrando a la habitación de mi madre aprovechando la soledad de su ausencia. Revisaba tembloroso sus cajones que atesoraban sus prendas mas deseadas e intimas. Las acariciaba y olfateaba enfermizamente una por una en busqueda del aroma que me inmovilizara. Hurgaba todo y gozaba el frotamiento con mi cuerpo desnudo de las finas prendas de lencería fina. Me revolcaba en su cama sintiendo su olor abrazandome sexualmente a sus prendas mas provocativas. En esa ceremonia placenteramente enfermiza una de mis manos descubrio entre las sabanas la prenda mas deseada. Una minima tanga transparente y aun mojada me entrgaba su sexo animal en aroma que se apoderaba de mi pija erecta abrazandola en una paja soñada. Mis liquidos de placer varonil desbordaron e inudaron completamente la tela mezclandose en una danza perfecta y perversa con los restos de sus jugos intimos impregnandola toda de inconfudible y prohibia combinación de aromas. fundidos en un unica y prohibida union de macho y hembra.

Temblando de placer cuidadosamente acomodé todas las prendas en su lugar correspondiente ahciendo lucir insospechado el oscuro acontecimiento. Solo quedaba mi aroma inconfundible en las sabanas y su bombacha violada bajo la almohada como final y unívoca manifestación de deseo ya imposible de ser ocultado y su necesario descubrimiento.

Cuando llego mi madre de su paseo de compras yo la esperaba impecable y perversamente distraído simulando una distraccion perfecta que no presagiaba nada. Feliz me mostraba sus novedosas adquisiciones que mi mente apenas dejaba ingresar dominada por un unico y vicioso pensamiento. Al subir a su habitación a ducharse y cambiarse mi corazón palpitaba placer pervertido esperando ansioso la mutua promesa de pronto encuentro ala hora de la cena señalada.

Veinte minutos de atraso me impacientaban. Un largo, que se hacia eterno, rato llevaba ocupando mi lugar en la mesa con la mirada fija y deseosa en el espacio que se tornaria en su cuerpo deslizandose como nunca jamas antes deseado a mi encuentro definitivo. Naturalmente desnuda de colores artificiales, sonriente y descuidada, luciendo bella, infinitamente deseable y que casual pareciera esa prenda final que simulaba vestir transparentando su cuerpo desnudo debajo que me sorprendia y paralizaba. Intentaba descubrir alguna señal que me indicara algun efecto o deseo provocados pero su naturalidad cotidiana todo lo ocultaba. Nada indicaba lo que el indefectible descubrimiento provocaba.Esa actitud normal e indescifrable conjugaba junto a ese sexy camison único en el disparador perfecto para descontrolar aun mas mi deseo.

El indisimulable nerviosismo de mi deseo dejo disimularse con su cordial y tranquila charla. Comimos normalmente mientras insistia en que acelere una definición urgente de alguna de sus propuestas vacacionales. Apenas el personal retiraba el final de nuestra cena me indico su cansancio y me invito a acompañar su retirada. En el pasillo que separaba por las noches nuestras vidas y unia nuestras moradas me pidio con un gesto lo que su dolorido cuello necesitaba. Silenciosa, energica y sensualmente comence con mis manos a masajer su cuello. El masaje nos fue internando lentamente dentro de su habitacion y directamente a su hacia su cama.

Mis manos desde el cuello fueron adueñandose de su espalda incrementando y liberando deseo que provocaban un leve susurro de placer que disimulaba asintiendo el placer inocente que el masaje solo provocaba. mi cuerpo fue trepando sutilmente el suyo con mi pierna como primera avanzada acariciando la suya. Instantaneo contacto hacía mi sexo indisimulablemente erecto entre sus nalgas y mi boca y lengua dulcemente salvajes en su cuello mientras mis manos abrazadoras se deslizaban buscando esos erectos pezones que coronaban sus tetas deseadas. Su cuerpo contorsionaba movimientos de placer que gimientes palabras negaban reflejando lo prohibido aullando que finalizara.

Jadeantes de deseo nuestras voces luchaban una perdida e infructuosa batalla. Ella pronuciando el vínculo que prohibia y yo señalando el amor y el secreto eterno que nos unía. Darla vuelta firmemente debajo mio inmovilizandola acalle en un beso apasionado la tibia y forzada resistencia dejando todo expuesto y liberdo al deseo que surgiría pleno, salvaje e inmediato e irresitiblemente a su máxima potencia animal y única.

Totalmente entrgada la obligue a que rogara en un grito que la cogiera y fuera el macho que la hiciera por fin su hembra despues de tragarme con mi boca los jugos de un inolvidable y unico primer orgasmo que su concha explotaba a mjerced de mi lengua. La monstruosa cogida generada provoco miles de polvos eternos. Mi leche infinita desbordaba los aullidos que llenarla por completo solicitaban.

El placer unico e infinto detuvo el tiempo. Madre e hijo convertidos en perfectos y eternos amantes de placeres secretos y prohibidos unidos para siempre en pareja completa como Hombre y Mujer fundidos en el placer mas poderoso y unico de un amor tan total como prohibido.

Como fue que me entregué a mi hijo…

Miércoles, marzo 6th, 2013

Una amiga me contó en una oportunidad que había tenido sexo con su hijo y me horroricé…

– ¿Pero como pudiste hacer eso…? Recuerdo le pregunté en el colmo de la incredulidad…

Hoy me encuentro en una situación similar y me hago la misma pregunta… ¿Cómo pudo ocurrirme? ¿Por qué extraña razón me conmoví al ver a mi hijo desnudo? ¿Fue su enorme y hermoso falo el que me movió a tal hecho? ¿La falta de sexo? Tantas cosas…

Todo ocurrió en el verano… Fuimos con Gabriel, mi hijo, al Uruguay de vacaciones. Soy madre joven, apenas le llevo a mi niño 16 años… eso lleva casi siempre a la confusión porque yo aparento tener menos edad de la que tengo y el más de la que tiene; ergo parecemos novios. Nos llevamos a las mil maravillas y nos comprendemos solo con mirarnos, eso nos da mayor alegría y diversión cuando salimos de parranda juntos… Tenemos una forma de ser que hace que congeniemos. A raíz de esa compenetración sucedió lo que paso a relatar…

Regresábamos de un bailable alrededor de las cuatro o cinco de la mañana, tras pasar una magnifica y divertida velada, cuando sin proponérnoslo nos cruzamos en el mismo lugar… el baño… El con una toalla en la cintura y yo con una bata de toalla… los dos con intenciones de bañarnos antes de acostarnos y porque no decirlo de hacer alguna necesidad fisiológica.

– Pasa vos, ma… yo espero…

– No Gaby, entra vos y yo voy a calentarme un café…

– -No mami… primero vos…

– No seas tonto…

– Dale… yo hago pis y te dejo el baño…

– Bueno… Está bien…

El giro sobre sus talones y quitándose el toallón encaró su pene hacia el inodoro, sin darse cuenta que desde donde me hallaba podía ver perfectamente lo que hacía…

“No puede ser…” pensé al ver las dimensiones de la “manguera” de mi hijo… “es enorme” “Que pedazo de verga que tiene el wachito”

Ensimismada en mis pensamientos y “tildada” mi vista en esa impresionante pija no me di cuenta que ya no orinaba, y tampoco de que el muchacho me estaba mirando… Absorta contemplaba ese enorme y grueso falo… Nunca había visto algo semejante… Y sin desearlo mi conchita empezó a mojarse… Una extraña picazón se apoderó de mi sexo… necesitaba masturbarme con urgencia… quitarme esa calentura que me estaba invadiendo…

Sin meditar lo que hacía me dirigí a la ducha en tanto me quitaba la bata toalla. El muchacho quedó tan tildado como yo… primero me miró las tetas al pasar a su lado y luego su vista se perdió en mi culo… Pero caliente como estaba en lo único que pensé era en echarme agua… y así lo hice…

Al ver mi cuerpo desnudo él tuvo la misma reacción, su verga se puso rígida, dura como un fierro y adquirió una dimensión impresionante… Su calentura le voló los sesos y sin pensar se metió en la bañera a remojarse…

Dos personas en un espacio tan reducido a la corta o a la larga tienen contacto físico. Y eso llegó.

– ¿Queres que te jabone la espalda? – su voz sonó entrecortada falta de resolución, dudosa… anhelante…

– ¡Dale! – ahora fue mi voz la que sonaba quebrada… Los dos tratábamos de disimular la calentura que nos habíamos agarrado al ver nuestras partes al desnudo…

El fue a tomar el jabón y sin desearlo su miembro, erguido a full, hizo contacto con una de mis nalgas…

– Ahhh… exclamé entre sorprendida y deseosa cuando ese roce me produjo como una chispa en el glúteo.

– ¡¡Ohhh!! – exclamó él ante ese contacto…

Su mano no había llegado a tomar el jabón por lo que reiteró el movimiento…

– Hummm… ahhh… exclamé cuando su verga resbalando por la nalga me ingresó en la raya del culo…

El sorprendido por el hecho soltó el jabón el cual cayó a mis pies. Sin medir las consecuencias en forma automática incliné mi cuerpo estirando mi brazo y mi mano para recogerlo del piso de la bañera. Su verga no abandonó la raya del orto…

Al inclinarme mi chochita fue en busca de la cabeza de su pija… Todo ocurrió en centésimas de segundo… El enorme glande se apoyó en la entrada de mi vagina, y el impulso que mi cuerpo llevaba para inclinarse hizo el resto… Como una bala atravesó la puerta de la concha y se fue para dentro…

– Ahhh… ahhh… ahhh… bramé al sentir la entrada…

– ¡¡Uyyy!! – Dijo él e involuntariamente empujó su pelvis hacia delante…

– Ahhh… me… entró… ahhh… uuuhhh… que… grande… que es… – más de la mitad de la pija se fue para adentro…- uhhh… siii… ponémela toda… – exclamé sin poderme contener…

Y el lo hizo. Un empujón y todo ese enorme pedazo de carne se enterró en mi cuerpo sacudiéndome y provocándome un shock… Tembló todo mi cuerpo, mi concha se abrió desmesuradamente y absorbió ese falo gigantesco en su totalidad… mis rodillas se aflojaron y me tuve que sostener de la pared… El pendejo caliente como pava de lata comenzó a mover todo ese instrumento en mi interior, lo hacía girar, lo sacaba hasta el glande y lo enterraba de nuevo… Ante ese terrible ir y venir de su grueso glande frotando el interior de mi argolla no pude sustraerme ni por un minuto del placer que me estaba brindando… y eso se reflejó prontamente en los orgasmos que me sacudieron ininterrumpidamente…

– Ahhh…me voooyyy… uhhh… siii…

El redoblaba el esfuerzo y minutos más tarde…

– Uhhhyyy acabooo de nuevo…ahhh…

Nuevamente su pija tomaba ritmo, su glande entraba y salía, mi concha se abría y cerraba a su paso… y yo temblando, totalmente entregada, empecé a decirle que si a todo lo que me preguntaba…

– ¿Te gusta como te estoy cogiendo? ¿Viste que hermosa pija te estás comiendo? ¿Me vas a dejar que te chupe la concha? ¿Estas hermosas tetas son para mí? – y yo decía Si… Si… Gozando como estaba ni escuchaba lo que preguntaba… Por eso no preste atención cuando dijo…

– Me dejas que te rompa el culo…

– Si… Si… rompémelo todo… contesté. Estaba agotada… respiraba agitadamente… apenas podía sostenerme parada…

El sacó la pija de mi concha y la dirigió a la entrada de mi trasero… Cuando lo sentí apretarse contra mi virgen agujerito un sudor frío recorrió mi espina dorsal… y una explosión de estrellas multicolores estallo en mi cerebro cuando el glande me lo partió sin ninguna misericordia… Las piernas se me aflojaron. El me sostuvo durante unos instantes y al notar que mi peso era mucho giró medio cuerpo y se sentó al borde de la bañera… Mi culo, abotonado a su verga, lo siguió en el movimiento. Pero cuando el terminó de sentarse mi cuerpo aún estaba en el aire. Motivo por el cual siguió su camino hasta lograr el apoyo. Resultado… la verga se enterró hasta los huevos en mi orto. Freno su entrada cuando mis nalgas hicieron contacto con sus muslos.

Ya no sabía ni como me llamaba. El terrible pedazo me había destrozado el culo y hundido profundamente en mis entrañas. Estaba empalada a esa pija y no podía moverme de tan adentro que la sentía.

Entonces me comenzó a mover hacia arriba y me dejaba caer a lo largo del mástil el cual se enterraba resbalando por todo el interior de mi pobre culo…

Tanto va el cántaro a la fuente… Por fin eyaculó. Recibí la ola de semen caliente en el orto como si fuera el maná en el desierto… Me desabotoné 15 o 20 minutos después… aún me temblaba el cuerpo…

Me ayudó a llegar a la cama e hizo que me recostara… caí cuan larga soy. El tomó mis piernas, las abrió y las puso al hombro… Yo estúpidamente lo dejaba hacer… mi mente no funcionaba a la velocidad requerida… y él se aprovechó de esa circunstancia. Con mis piernas en sus hombros mi concha quedó entregada a su merced. No dudó ni un instante.

Me enterró la pija hasta el fondo. A partir de ese momento solo el gozó del sexo…Me hizo lo que quiso y cuanto quiso… Me lleno de leche la concha y el culo… y el tercer polvo me lo hizo tragar…

Tras tomarme todo su semen se recostó a mi lado y ambos nos quedamos profundamente dormidos…

Cuando me desperté el aun permanecía dormido…Tropezando y arrastrando los pies llegue al baño y me di una profunda remojada para espabilarme…Tras la ducha, aún temblando, me dirigí a la cocina donde calenté café. Estaba física y mentalmente destruida. Me había cogido a mi hijo… y lo que era peor… ¡¡lo gocé y deseaba más!! El solo pensar en las dimensiones de ese pene ya me ponía cachonda… En medio de ese instante él apareció en la puerta de la cocina… Miré su entrepierna y gemí, rogué…

– Gaby… dejame chupar ese hermoso pedazo…

No se hizo rogar más… se acercó y me dejó que lo chupara a mi antojo…

Desde entonces mi hijo es mi amante… Se que esta mal… pero es hermoso sentir todo ese miembro en mi cuerpo… y cuando me llena de leche… más hermoso aún…

Mi madre Por Puta se hizo follar

Domingo, diciembre 25th, 2011

Hola como estan esta es una historia real cuando cogi a mi madre folllando con mis de colegio por razones de seguridad no dare el nombre del colegio ok .

A mi me gustaba llevar a mis de cole a hacer los deberes a mi casa pero nunca pense que pasaria lo que les contare.

Mi madre es una mujer hermosa ya que siempre anda cuidándose las medidas de mi madre no se pero mas o menos son 94 61 94 es peliteñida a rubia (se hiso pintar el cabello color rubio) todo empezo cuando lleve a mi amigo de colegio se podria decir al mas cerebro de mi curso tambien al mas pillo para que me enseñace matemáticas pero cuando llegamos a casa y después de la merienda mi madre me dijo que tenia que ir a la casa de mi tia que no me llevo bien asi que me sali de casa pero no fui mi madre dijo que le atenderia a mi amigo que no me preocupara y que no me apurara por que me convenia que el haga los ejercicios de la tarea eso me gusto que haga los ejercicios asi que fui pero no llegue a la casa de mi tia y me di media vuelta con rumbo a mi habitación para esconderme y que mi amigo terminara la tarea pero grande fue mi sorpresa y el morbo que tuve cuando vi a mi madre bailando para mi amigo una danza erótica casi desnuda mi amigo como no era santo se acerco a mi madre y le saco de un estiron las bragas de hilo que llevaba mi madre estaba ahí frente a mi amigo totalmente desnuda y mi amigo sacanse el pantalón una ves que mi amigo se saco el pantalón y sus calzoncillos mi amigo le agarro la cabeza a mi madre y la llevo directo a su polla y mi madre complacida le dio una mamada a la que mi amigo le agradaba ya que mi amigo se estaba aguantando las ganas de gemir una ves que mi madre termino de hacerle la mamada a mi amigo lo hiso sentar en el sofa mi amigo apoyado en el espaldar con su polla parada mi madre se acerco a el y se sento de un golpe sobre la polla de mi amigo mi madre se lo monto a mi amigo asi estuvieron casi media hora ya que supuestamente tenia que regrasar mi amigo agarro la tanga de mi madre y la puso a su mochila y le dijo que era para recuerdo suyo y que pronto recibiria mas visitas suyas por que estaba dispuesto a todo y que era problema de mi madre como se arreglaba para que yo su hijo saliese de la casa mi madre se puso la falda y su blusa y se fue a su habitación yo llegue a los 20 minutos de lo que ocurrio yo me quede tarumado por lo que vi no pense que mi madre lo hiciese con uno de mis de colegio asi que esa noche no pude dormir bien pensando en lo que habia pasado.

Al dia siguiente fui al colegio (les contare como novela para que entiendan Daniel soy yo mi madre se llama Estefanía y mis estaran como amigo1 ,2,3,4 etc) asi que llegue al colegio y mi amigo1 que habia ido a casa dia anterior me llamo y me dice que hoy esta libre todo el dia que si queria podria ir a enseñarme matemáticas y química.

A lo que yo acepte en el recreo mi amigo hablaba con casi todos los hombre s de mi salon y todos mis otros empezaron a mirarme raro. En la tarde ya en mi casa:

Estefanía: hijo sabes nesecito que vayas donde tu tio y tarigas unas cosas que te dara y me los traes y al llegar los dejas en la cochera.

Yo: Esta bien mama te las traere saldre de una ves bye mama

Mi madre salio a despedirme a la puerta junto con mi amigo mientras mi madre me decia y me levantava la mano para despedirme mi amigo le frotaba las nalgas me di cuenta por la reaccion de mi madre doble la esquina y mi madre cerro la puerta y rapidamente me fui por la puerta del jardín y entre y mi amigo estaba hablando con mi madre y le dijo que uno de estops dias tendremos una fiesta que si estaba de acuerdo.

Amigo 1: oye Estefanía el sabado tendremos una fiesta queres ir

Estefanía: claro pero quienes estaran.

Amigo1: todos los hombres de mi curso

Estefanía: pero como les dijiste a tus otros compañeros que van a pensar de mi.

Amigo1:lo que yo pienso de vos que eres una puta muy buena y ahora quiero follarte salvajemente.

Entonces mi amigo se acerco a mi madre y le rompio la blusa de un tiron y lugo la tumbo y le quito el pantalón y las bragas y la hiso caminar por toda la casa a mi madre desnuda fueron a la cosina y sacaron una berenjena del refrigerador y se la dio a mi madre y le dijo que se masturbara y mi madre lo hiso con gusto mientras mi amigo le sacaba fotos con su movil una ves que mi madre se corrio mi amigo se acerco a ella le dio la vuelta y le trato de follar por el culo mi madre se resistio pero mi amigo le gano.

Estefanía; oye que te pasa soy virgen del culo.
Amigo1: y eso ami que me importa yo lo hare por donde yo quiera entonces la tiro al suelo y se la metio mi madrte se aguantaba el dolor para que no le escuchase ningun vecino mi amigo termino en el culo de mi madre se cambio agarro las tanguita de mi madre y le ordeno que se vistiese y le dijo que el sabado queria verle en la fiesta en la casa de mi amigo2 y le dio la dirección y se fue y antes de cerrar la puerta le dijo.

Amigo 1: y decile a tu hijito que no llegaras a dormir, y si te faltas todo el colegio lo sabra y ya te imaginaras donde quedara la reputación de tu hijo.

Llego el sabado me aliste y le dije a mi madre que saldria con mi novia pero no era asi.

Estefanía: ahh hijo esta noche no vendre a dormir por que mis amigas me invitarona una pijamada en la casa de una de ellas.

Yo: esta bien mama pero no tomes mucho ok me despedi y me fui a la casa de mi amigo a esconderme para que nadie me vea.

A eso de las 10 de la noche mi madre llego con una bolsa en la que llevaba ropa y vestida de una forma sexi llevaba una minifalda megra de cuerina y un top que apenas le cubrian los pecho en la casa estaban mas o menos 15 hombres de mi curso.

Mi madre se asusto y dijo que eran muchos.

Amigo1: tu estaras dispuesta a todo esta noche si no te ira mal y al acabar de decir eso mi otro amigo aseguro la puerta con llave.

Entonces todos mis se abalanzaron sobre mi madre destrozándole la ropa que llevaba puesta hasata dejarla en bragas por que no llevaba sujetador a lo que se para uno de mis y dice

Amigo 3: esta es una puta de verdad por que miren la tanguita que se lleva puesta y era un hilo dental por adelante y por atrás

Amigo4: esta noche sabras lo que es tener sexo (le dice mientras se acercaba a mi madre) ya bastante cerca le agarra la tanga a mi madre y se las rompe de un jalon provocándole dolor a mi madre.

Entonces mi amigo 4 la agarra de la cabeza y la lleva directamente a su pene para que se la mamase mientras mis se desnudaban después de que se la chupo a mi amigo la tendieron a mi madre en el piso y empezaron a follarsela sin compasión habian penes de todo tamaño pero el mas grande era el de mi amigo 5 que le hiso gritar a mi madre por que seguramente le hacia daño luego de qu terminaron todos dentro de ella el coño de mi madre era una pila de semen y estaba super dilatado mi amigo6 se dio cuenta y dijo

Amigo6: miren el coño de esta mujer “miren entra mi mano entera y se la metio a lo que mi madre reacciono encorvando su cuerpo y no se que digan ustedes pero yo no pienso dormir teniendo una mujer asi a mi disposición.

Mi madre sin fuerzas tirada en el piso y sin hablar solo queriar retirarse pero mis no la dejaban asi que empezaron otra ves a follarse la por el coño mi madre tenia orgasmos a montones hasta que uno de mis sugirió darle por el culo.

Amigo1: si es buena idea yo se la estrene la anterior ves y esta estrecho traigan vaselina le dieron la vuelta a mi madre mi madre no tenia fuerzas para resistirse asi que aguanto todo ivan pasando uno por uno por el culo de mi madre el ano de mi madre estaba roja se podia ver desde donde yo estaba todos terminaron de follarsela en el ano de mi madre mi madre parecia que no estaba en si asi que la sacaron al jardín y la botaron a la piscina mi madre se estaba aogando pero la sacaron toda mojada dejémosla que descanse la dejaron tirada en el jardín y se sentaron alrededor de ella y se pusieron hablar de sus fanatsias sexuales que tenian cada uno y empezaron:

Amigo1 : mi fantasia es tener a una mujer a mi disposición las 24 horas agrego ya la tengo

Todos se rieron.

Amigo2: a mi solo me gusta hacerlo por el culo y ver que una mujer se masturba.

Amigo3 :a mi me gusta que lo hagan delante de la gente.

Y asi fueron contando sus fantasias hasta mi s ultimos .

Amigo12: a mi me gusta zodomizar a las mujeres.

Amigo14: a mi me gusta hacerle porquerias a las mujeres
Amigo15: a mi me gustaria ver que lo hagan con animales

A lo que mi amigo respondio.

Amigo 1: eso le vamos a hacer ahora y de los labios de mama salieron estas palabras.

Estefanía: no por favor ya basata no quiero hacerlo con animales ni bien acababa de decir eso mi amigo el dueño de casa trajo a su perro la hicieron poner de 4 a mi madre sujetándola de pies y de manos y el perro empezo a hacer lo suyo la penetro y la embistio la follada con el perro me éxito muchísimo me saque el pene al ver a mi madre hacerlo con el perro en uno de esos momentos el perro paro y se dio la vuelta y mia dijeron miren es una perra de verdad vamos agamos porquerias sobre esta mujer todos se agarraron la pija y la mearon en la boca y en todo el cuerpo mientras seguia pegada al perro mi madre sufrio arto pero yo disfrutaba de eso no me di cuenta cuando se solto el perro de mi madre solo vi al perro delante mio ladrándome yo con la pija afuera mis viniero y me vieron en esa forma y dijero miren que tenemos aquí.

Amigo 1: para finalizar esdta noche madre e hijo follaran la metieron otra ves a la piscina la sacron mojada yo estaba con la polla dura asi que fue facil de un golpe me mandaron al piso y me acomodaron la polla en el coño de mi madre y me folle a mi madre a la fuerza termine dentro el coño de mi madre y como ya estaba amaneciendo no dejaron a los dos tirados en el césped de la casa mi madre no podia tomarse en pie y me la tuve que llevar en taxi asi desnuda a la casa para que descanse.

Después les contare otra aventura que tuvo mi madre no escarmento lo que le hicieron mis

Que les parecio lo que le hicieron a mi madre después de eso vendimos la casa y nos fuimos a vivir a valencia pero esa ya es otra historia.

Hijo sonámbulo, mamá aprovechada

Sábado, diciembre 24th, 2011

La mujer, de todos modos se acercó para intentar abrirla, pero desistió cuando escuchó el viento silbar con fuerza, no había sucedido nada, sencillamente que la puerta había dado un portazo debido a la fuerte corriente que recorría la casa.
Ligeramente aliviada Marta se dio la vuelta para volver al lugar donde debía dormir aquella noche, se tumbó sobre el sofá y se arropó un poco para no coger frío por el viento que se acababa de levantar, pero otra cosa alteró a Marta de nuevo, unos pasos por el pasillo que conectaba el salón con su dormitorio.
Marta agudizó el oído, ya que los pasos eras muy sigilosos, como si el que los diese estuviese descalzo, pero de lo que no cabía duda era que se estaban acercando, la mujer intuyó que era su hijo, que acostumbraba a salir todas las noches para ir al baño o a la cocina a por algo para comer, pero prefirió permanecer despierta para asegurarse de que era él.
Marta pudo ver desde su posición la silueta de su hijo, era un muchacho bastante más alto que la media, de complexión delgada y piel bastante clara ya que Juan, que así era como se llamaba, no acostumbraba a salir demasiado. Pese a que la oscuridad era bastante intensa Marta logró vislumbrar que la única prenda de ropa que tenía su hijo eran unos slips, lo que le llamó la atención ya que Juan era un chico de lo más tímido.
– La próxima vez que vayas al baño procura dejar las puertas cerradas- dijo la mujer a media voz, pero después de unos segundos no recibió ninguna respuesta.
Marta disgustada de que su hijo lo ignorase se levantó para encender la luz y allí se encontró a Juan, vestido tan solo con sus slips y caminando con los ojos cerrados, su hijo era sonámbulo. Marta no sabía demasiado sobre el tema pero de lo que estaba convencida era de que no debía despertarlo.
La mujer, temerosa de poder alterarlo se quedó quieta en la zona de la habitación donde estaba, observando interesada las reacción de su hijo, ya que nunca había visto a nadie en aquel estado. El chico se movió lentamente por la sala dirigiéndose a la puerta que daba a su dormitorio, pero cuando llegó a la altura a la que se encontraba su madre se detuvo.
Marta trató de apartarse del camino de su hijo lo más lentamente posible para así no llamar su atención y que este siguiese su camino hasta su cama, pero el sonámbulo no pasó por alto la presencia de su madre y estiró sus brazos para poner una mano sobre cada hombro de la mujer, lo que hizo que la se pusiese nerviosa, no sabía lo que una persona podía hacer y eso provocó que su corazón comenzase a latir con fuerza.
Tras unos segundo con las manos cerca del cuello de Marta, Juan comenzó a bajarlas lenta y suavemente, haciendo que la mujer se relajase un poco y comenzase a dar lentos pasos hacia atrás tratando de alejarse de las manos de su hijo, pero la mujer no pudo ya que cuando los dedos del muchacho llegaron a sus pechos no dudaron en darla un apretón bastante fuerte que la obligó a detenerse de nuevo y llevarse las manos a la boca para no gritar.
El chico siguió presionando los grandes, blandos y cálidos pechos de su madre con fuerza durante unos instantes, hasta que finalmente se volvió un poco más delicado, aprovechando la mujer para dar un par de pasos hacia atrás con la esperanza de que su hijo parase.
Juan trató de reencontrarse con las tetas de su madre, pero su intento fue inútil ya que Marta una vez se libró de su hijo se había alejado de él otros cuantos pasos quedando en una posición desde la que podía ver el rostro de deseo de su descendiente y la imponente erección que había crecido entre sus piernas, dejando asomar sobre su slip un grueso pene coronado con un glande amoratado deseoso de sexo.
Marta observó un poco angustiada la reacción de su hijo, que seguía buscando las tetas que había tenido entre sus manos, sabía que si su marido se despertaba y encontraba a su hijo en aquel estado no sería tan precavida como ella, por fortuna Juan tomó el camino de su dormitorio al poco rato.
La mujer se tumbó en el sofá de nuevo unos cuantos minutos más tarde de que su hijo abandonase en salón, pero la costó conciliar el sueño por muchos motivos, primero porque temía que su hijo pudiese regresar sonámbulo, segundo porque se puso a recordar la gran cantidad de veces que ella había oído a su hijo levantarse por la noche, seguramente el sonambulismo era un problema que llevaba arrastrando mucho tiempo y por último no podía dormir porque el sentir las manos de su hijo examinando sus pechos y ver el imponente pene del que estaba dotado le había excitado sobremanera.
A la mañana siguiente a Marta le costó levantarse, ya estaba acostumbrada a perder sueño por los ronquidos de su marido, pero sumarle a aquello el encontronazo nocturno con su hijo había hecho que su cabeza no dejase de funcionar hasta que había caído rendida después de darse un poco de autosatisfacción.
La mujer tan solo despertó a su marido, ya que desde hacía una par de años su hijo le había prohibido terminantemente que fuese a despertarlo, después de que una mañana lo despertase para ir al instituto y se lo encontrase en su habitación desnudo y masturbándose, cosa que le había hecho sentir una gran vergüenza pese a que su madre hubiese insistido en quitarle importancia.
Marta no pudo evitar comparar el pequeño pene que había visto a su hijo hacía dos años y lo mucho que había incrementando su tamaño hasta la noche anterior, pensamiento que la provocó que se volviese a excitar antes de salir de casa y tuviese que pasar por el baño para masturbarse con total intimidad antes de salir al trabajo.
Marta, pese a que trató mantener fuera de su cabeza la cantidad de pensamientos eróticos con hijo como protagonista, no logró centrarse en su ocupación como contable, lo que la hizo tener que soportar una reprimenda de su jefe antes de que se marchase de nuevo para su casa.
Aquel día, tratando de no quedarse sola en casa pensando en lo sucedido la noche pasada, Marta invitó a una compañera de trabajo a comer con ella. Sin duda aquella era su mejor amiga, pese a tener unos 10 años menos que ella se llevaban muy bien y se hacían toda clase de confidencias, pero en aquella ocasión Marta no tenía intención de confesarla los pecaminosos pensamientos que tenía con respecto a su hijo.
– Es algo agotador- le dijo Marta a su compañera Susana mientras la servía un café- no puedo dormir con los ronquidos de mi marido y no sé que hacer.
– ¿Habéis ido al médico?- preguntó la mujer mientras se acariciaba su larga melena de pelo rubio.
– No, él no lo da importancia- respondió Marta.
– Pues debería dársela, no creo el jefe tenga muchos miramientos a la hora de echarte si no te ve más activa- le dijo Susana en tono de advertencia suave.
– He pensado que podría tomar alguna clase de pastilla para dormir- dijo Marta mirando a su amiga, sabiendo que ella solía tomar.
– A mí me van bien, pero no deberías tomar pastillas teniendo otras alternativas- le avisó.
Tal y como Marta sabía, Susana cedió a su petición y le dio un par de pastillas para que las probase, después de que esta la presionase lo suficiente.

Durante la cena Marta trató de mirar a su hijo lo menos posible, sin retirarle la mirada con demasiada rapidez para que no pensase que algo iba mal, la mujer no quería que en plena cena los deseos que se habían despertado en ella la noche pasada se manifestasen ante Juan y su marido.
Como era normal después de meter los platos en el lavavajillas Juan se fue a su habitación dejando a sus padres en el salón viendo la aburrida programación del jueves por la noche, programación que hizo que Joaquín, el marido de Marta se fuese a dormir antes de las 11 de la noche.
Marta aguantó un poco más, pero cuando decidió que era la hora de irse a la cama se dio cuenta de que aquella noche tampoco iba a poder dormir en su cama junto a su marido ya que los ronquidos se escuchaban con nitidez por el pasillo.
Resignada a su suerte Marta se tumbó en el sofá del salón y se tapó con una de las mantas que solía dejar por allí para casos como aquel. Tan solo tardó unos minutos en quedar dormida. Pero el sueño no duró demasiado.
Antes de quedar profundamente dormida escuchó la puerta del pasillo abrirse y tras ella salir Juan, al igual que la noche anterior cubriendo su desnudez tan solo por unas pequeños slips blancos que tapaban su masculinidad. Marta se incorporó sigilosa y comenzó a seguir a su hijo por la casa.
El muchacho no fue a ninguna lado en concreto, sencillamente se dedicaba a dar vueltas por la casa, Marta que pensaba que seguiría un ritmo más o menos fijo le siguió de cerca, pero tomó una distancia un poco más amplia cuando este se giró de golpe y estuvo a punto de chocar con ella.
La mujer no podía parar de admirar el cuerpo de su hijo, era un chico de lo más atractivo, alto, músculos bastante definidos al gimnasio al que acudía desde hacía cerca de un año, y un magnífico pene, en el que su madre no había dejado de pensar desde que lo viese el día anterior.
Verlo y tenerlo tan cerca sin que este fuese consciente de lo que le rodeaba hizo que la excitación de Marta creciese, hasta llegar al punto de no aguantar más y dirigirse al salón para quitarse la ropa sin tener problemas de chocar con su hijo.
Tardó escasos segundos en despojarse de su pijama, quedando completamente desnuda, el cuerpo de la mujer no estaba mal para sus 46 años, tenía la piel clara, el pelo largo y castaño, unos pechos bastante grandes coronados por unos pezones rosados que hasta hacía unos meses habían sido una delicia para su marido, y un sexo grande y rosado que tenía la costumbre de rasurarse desde muy joven.
Marta esperó a su hijo en el salón, no quería abordarle excesivamente cerca de la habitación de su marido, ya que aunque la mujer se hubiese ocupado de darle diluida una de las pastillas para dormir que le había dado Susana no estaba segura del ruido que haría si todo su plan salía como ella tenía planeado.
Juan no se hizo esperar, y en unos pocos minutos inició el regreso hacia su habitación, volviendo a cruzarse con su madre cuando estaba a punto de llegar a la puerta del pasillo que conectaba con su dormitorio, pero había dos diferencias importantes con la noche anterior: no tenía intención de quitarse e iba totalmente desnuda.
El muchacho al detectar el obstáculo extendió los brazos que se colocaron exactamente sobre los pechos de su madre, la mujer encantada con que acertase a la primera con sus senos le agarró las muñecas con cuidado para que no las retirase de allí, según había leído en internet aquella tarde su hijo no debería despertarse si ninguna brusca perturbación alteraba su sueño y Marta no tenía intención alguna de perturbarlo.
– Deja que te baje un poquito esto- le dijo Marta mientras colocaba una de sus manos a cada lado de la cintura del muchacho para comenzar a deslizar con cuidado los slips de su hijo hasta dejárselos a la altura de las rodillas.
La mujer se quedó impresionada con el pene del chico que era notablemente más grande que el de su marido. Marta lentamente estiró sus brazos para acariciar el gran falo de carne caliente y palpitante que tenía ante ella, haciendo que se hinchase aún más, la mujer sabía que aquello estaba enloqueciendo a su hijo porque cuanto más sobaba su pene con más fuerza Juan apretaba sus senos.
La madre, que no quería separase de su hijo ni por un instante le agarró los antebrazos y poco a poco le fue subiendo las manos hasta que estas alcanzaron su cara, la mujer sonrió cuando esto sucedió porque comenzó a agacharse lentamente estando cada segundo más cerca de la gran polla de su hijo, la cual estaba deseando tener entre sus labios.
Cuando su cara quedó a la altura del miembro de Juan, Marta dio un par de lamidas largas, comenzando por las dos grandes bolas que colgaban entre las piernas de su hijo hasta terminar en el gran y húmedo glande del muchacho que soltó un leve murmullo de placer. La mujer al oírlo alzó un poco la cabeza por si lo había despertado, pero seguía con los ojos cerrados.
Pese a que la gran excitación que sentía en aquel momento Marta tuvo el sentido común de hacer descender las manos de su hijo hasta sus hombros antes de meterse su polla en la boca, ya que si su hijo la obligaba a seguir un ritmo demasiado intenso durante la mamada tendría el riesgo de ahogarse y para nada quería acabar así aquella excitante experiencia.
Juan aceptó sin demasiados problemas bajar un poco las manos para dejar a su madre trabajar, metiéndose esta la polla de su hijo en la boca a la primera ocasión, provocando nuevos murmullos de placer por parte del muchacho.
La mujer cabeceó motivaba una y otra vez mientras escuchaba la sinfonía de gemidos que emitía su hijo ante sus habilidades, Marta hacía muchos meses que no hacía ninguna mamada, ni a su marido ni a nadie, pero no tardó en recordar sus mejores técnicas de sedición, provocando que su primogénito no aguantase más de tres minutos antes de soltar todo su caliente esperma en la boca de su madre.
La madre sacó la polla del muchacho de su boca con lentitud para no perder ni una gota de esperma, normalmente no tragaba pero por ser su hijo hizo una excepción y tomó hasta la última gota de semen mientras se acariciaba su húmedo sexo y observaba como el pene de Juan comenzaba a perder volumen rápidamente.
– Esto aún no termina cariño- le dijo a su hijo en un susurro mientras se levantaba después de limpiar con mimo los restos de semen del pene del muchacho- todavía queda mucho que explorar- le dijo mientras sentía la polla del muchacho sobre su ombligo y se dedicaba a lamer el musculado y depilado torso de Juan.
El chico no necesitó demasiadas instrucciones por parte de su madre para comenzar a explorar el cuerpo de la mujer que tenía ante él, iniciando la exploración por la espalda para acabar agarrando con mucha firmeza las blandas y un poco grandes nalgas de Marta que gimió sorprendida cuando notó como el muchacho trataba de introducir un dedo en su ano.
Marta soltó un ligero gemido de gusto cuando notó el dedo índice de su hijo dentro de su culo, su marido siempre había sido excesivamente convencional a la hora de tener sexo y había tenido que ser ella la que se estimulase aquella zona, que en aquel momento lo hiciese su hijo hizo que su excitación siguiese creciendo.
La madre fue notando sobre su estómago como la polla de su hijo se iba poniendo dura a medida que Marta le besaba, mordía y chupaba sus duros pectorales.
– Estupendo- dijo Marta en un susurro mientras agarraba el miembro de su hijo, notando como las manos de este soltaban su trasero al momento, seguramente esperanzado de volver a correrse- creo que es hora de que vuelvas a la cama, pero como soy una mamá muy buena te voy a acompañar.
El chico se dejó guiar con total confianza en su madre, que le tiraba del pene con cuidado, subiéndole y bajándole la piel que cubría su generoso glande, Marta no pudo evitar salivar un poco más de los normal imaginando el orgasmo que estaba a punto de recibir.
La habitación de Juan estaba un poco desordenada, pero aquello no importó a la mujer que agarró la cabeza de su hijo estirando mucho los brazos, ya que este era unos 30 centímetros más alto que ella. La madre no sabía si aquella iba a ser la única ocasión que tendría de tener sexo con su hijo así que tan pronto colocó la cara de su Juan a su altura lo beso.
Se sintió terriblemente desilusionada los primeros segundos ya que su amante sonámbulo no hizo ni un solo amago de devolverla el beso, hasta que finalmente trató de introducir su lengua en la boca de su madre, tarea para la que Marta le dio todas las facilidades del mundo.
Tras un largo beso Marta siguió presionando los hombros de Juan hacia abajo para que este siguiese descendiendo y pudiese explorar el maduro cuerpo de la mujer con su lengua.
Juan se entretuvo un buen rato chupando y succionando los grandes y erectos pezones de su madre que no podía contenerse y gemía bastante más alto de lo que deseaba. La mujer, después de sentir la rápida lengua de su hijo en sus pechos siguió ejerciendo fuerza sobre los hombros del muchacho para que la cara de este quedarse a la altura de su sexo y lamiese aquella zona que tanto placer le daría.
El morbo de tener a su hijo arrodillado lamiéndola su húmeda vagina hizo que Marta tuviese que ponerse las manos en la boca para no gemir como una loca, y con total seguridad despertar a su marido.
El muchacho se portó como un amante de primera, atendiendo todas las necesidades de su madre sin mostrarse ni un poco impaciente para penetrar a la mujer que tanto estaba lamiendo.
– Buen trabajo mi niño- dijo la mujer inclinándose para volver a agarrar la polla de Juan, que estaba más dura que nunca, y comenzó a levantarlo lentamente mientras le acariciaba.
A la madre le habría encantado poder tumbar a su hijo en la cama y cabalgarlo hasta que ambos se corriesen, pero no tenía todas consigo de lograr hacerlo sin que este se despertase, así que decidió colocarse a cuatro patas dejando su culo al borde de la cama con las piernas bien separadas.
– Ahora vas a penetrar a una mujer, hijo- le dijo con una sonrisa mientras se pasaba el glande el muchacho por su sexo una y otra vez- no sé si lo has hecho antes, pero mamá está aquí para ayudarte.
Tan solo necesitó meter la cabeza de la polla de Juan en su sexo para que ese pudiese continuar solo, metiendo y sacando su hinchado y palpitante miembro en el sexo de su madre.
Marta se sorprendió de que el pene del muchacho creciese aún más dentro de ella, provocando que esta tuviese que estirarse para alcanzar la almohada de la cama en la que estaban y ponérsela en la cara mientras sentía las furiosas envestidas de Juan, pero el muchacho no la permitió estar en aquella postura ya que con las manos trató de encontrar los senos de su madre para agarrarlos con fuerza, cosa que hizo que Marta se excitase todavía más.
Con cada penetración del muchacho, a Marta le costaba menos aguantar con la boca cerrada, pese a que el placer seguía siendo muy intenso la mujer había conseguido reducir los sonidos que hacía al mínimo.
La mujer aguantó perfectamente hasta que su hijo comenzó cansarse y para recuperar fuerzas dejó caer su torso sobre la espalda de su madre, haciendo que tuviese que aguatar aquel peso con sus brazos mientras seguía sintiendo la polla de Juan embistiéndola cada vez con menos intensidad.
– Ahora mamá hará todo el trabajo, mi niño- dijo la mujer sonriendo cuando logró tumbar cuidadosamente al muchacho boca arriba en la cama, apuntando con su erecto pene al techo.
La madre separó los labios de su sexo lo más que pudo para que la polla de Juan entrase con los menos obstáculos posibles, logrando sentirla en los más profundo de su ser después de un par de hábiles movimientos.
Marta comenzó a cabalgar lentamente mientras agarraba las manos de su hijo para no perder el equilibrio, la mujer estaba en la gloria, en contadas ocasiones había tenido un miembro de esas dimensionas taladrándola, pero sin duda en ninguna de esas ocasiones había sentido el morbo y deseo que invadía su cuerpo en aquellos instantes.
– Buscas mi tetas, ¿eh bribón?- le preguntó la mujer sonriendo a sabiendas que el chico no era consciente de lo que hacía- como eres un buen chico con mamá te voy a dejar- sentenció la madre agarrando las muñecas de su hijo para llevar las grandes manos de Juan a los voluminosos pechos de Marta.
La mujer brincaba cada vez con más energía sobre el miembro de su hijo, que cada vez la penetraba más profundamente haciéndola soltar algún gemido más alto de lo que había estado dispuesta a expresar en un principio.
Marta notaba el como Juan le apretaba los senos con más fuerza a medida que su excitación crecía, lo que a la mujer le venía muy bien para poder controlar el orgasmo de su hijo, reduciendo el ritmo cuando veía que estaba cerca de correrse y aumentándolo cuando sentía que la erección del muchacho la llenaba menos de lo que ella deseaba. Lo que estaba claro era que no iba a permitir que el muchacho se corriese de nuevo hasta que ella no alcanzase el clímax.
– ¡Más, más, dame más!- exigió la mujer a media voz cabalgando con tal intensidad que los muelles de la cama del muchacho comenzaron a crujir bajo su peso.
Marta no se detuvo hasta que llegó al orgasmo y soltó todos sus fluidos sobre el hinchado miembro de su hijo, pero aún habiendo quedado satisfecha no dejó de saltar sobre la polla del muchacho, hacía mucho que no sentía tanto placer y no le parecía justo no dejar al chico acabar dentro de ella.
En el rostro de Juan se vio perfectamente el placer cuando este acabó por eyacular dentro de su madre haciendo que la mujer sintiese un buen chorro de semen invadiéndola.
– Buen trabajo mi niño- dijo Marta en un susurro aplastando con sus sudorosos senos el torso del muchacho y abrazándolo.
Después de unos minutos abrazando a su hijo y sintiendo sus manos recorrer todo su cuerpo la mujer comenzó a levantarse para ir al miembro del muchacho, que estaba empapado por los fluidos vaginales de Marta y con el capullo cubierto de restos de semen, que la mujer no dudó en comenzar a limpiar.
El pene de Juan desde luego había perdido su vitalidad inicial después de dos orgasmos, pero aún se mantenía en un tamaño considerable y no estaba del todo blanda, lo que hizo que el trabajo oral de Marta se desarrollase con mayor facilidad de la esperada.
– Estoy segura de que no será la última vez que nos veamos- dijo la mujer en un susurro después de dar una buena lamida a los testículos del muchacho.
Una vez consideró que había eliminado la mayor parte de pruebas de que en aquella cama había habido sexo, la mujer salió del lecho sigilosa para arropar al chico y darle un beso en la frente antes de marcharse al sofá y dormir como hacía mucho que no lo hacía.

Madre: primera vez

Miércoles, diciembre 21st, 2011

Hola mi nombre es, no mejor no se los digo, es que uno debe cuidar las “apariencias”, ya que soy de Ecuador para ser mas preciso de Cuenca y si se los digo se arma la grande!
Para empezar a relatarles mi historia empezaré por describirme: tengo 19 años, mido 1.75m, soy de piel canela, ojos cafés oscuros, corpulento (nada del otro mundo pero soy ancho), y mi pene, pues me considero dentro de lo normal, mide 19cm de largo por 5cm de ancho.
Lo que les voy a contar me sucedió el pasado mes de marzo, yo no se como sucedió pero esto es 100% real.
Todo comenzó cuando estaba buscando videos porno sobre mujeres que tenían sexo con sus mascotas, eso realmente me fascina y estaba navegando y navegando pero nada, hasta que vine a parar a esta pagina donde encontré muchos relatos sobre la zoofilia, pero fui mas allá y me halle con amor filial, y eso me excitó mucho más. Jamás había pensado en mi madre como una mujer sino solo como madre, pero luego de algún tiempo de leer relatos me empecé a idear sexo con mi madre y me empezó a excitar la idea. Entonces idee un plan para ver si mi madre se interesaba en mí como un hombre.
Y entonces comencé, cuando me bañaba, procuraba que al salir mi madre me viera desnudo totalmente, varias veces logré mi objetivo, ella miraba disimuladamente mi pene pero no decía nada, entonces supe que debía ser más atrevido.
Un día que estaba por cambiarme de ropa empecé a masturbarme, pero solo hasta que mi pene tomara un tamaño mas grueso y un poco grande, entonces salí de mi cuarto y me dirigí al cuarto donde se encontraba la ropa, y mi madre, entonces me senté le salude y me saque el pantalón, mi madre me quedo mirando y luego bajo la vista a mi pene que estaba gordo y crecido, al verlo mi madre me dijo en tono directo:
que grande lo tienes
Yo sonreí (estaba muy nervioso),
por que me lo dices?
Porque es la verdad, ya has crecido bastante, hacia tiempo que no te veía desnudo
Entonces yo me levante ya decidido (estaba sentado)
En realidad te parece grande?
Pues si, y es bastante grueso también
Te gustaría tocarlo? Le dije yo muy atrevido
Pero que te pasa estas loco!!!! Tenle respeto a tu madre!
Pero mama……
Mejor ándate!
Mi plan había fallado, talvez fui muy directo, pero lo que no sabia era que mi madre estaba muy excitada pero tenia miedo de lo que pudiera pasar (me lo dijo varias semanas después). Entonces yo muy avergonzado salí del cuarto y me dirigí a mi habitación rojo como un tomate, ya en la noche mama me llama a su cuarto y me platica que yo era su hijo y que me quería mucho y que la disculpara por haberme gritado así en la mañana, yo le dije que no se preocupara que yo la ofendí diciéndole eso así que entendía su reacción, pero lo que me dijo me dejo helado:
No hijo yo tuve la culpa porque al ver esa belleza me excite mucho
Ma…ma…mama????
Si hijo es que tu sabes que yo no tengo relaciones desde hace mucho tiempo y no veía un pene así desde tu padre
………………….
Pero vamos hijo no te asustes, es normal que a una mujer de mi edad que no ha tenido sexo al ver ese pene se excite
Si pero…., es que
Hay hijo y no me lo niegues porque a ti te gusto que te lo viera y te lo elogiara
Bueno si pero…
Pero que? a poco no quisieras que te lo toque
Lo harías???
Pues si tu me dejaras!!
Para ese entonces mi pene estaba totalmente erecto y ya me dolía en los pantalones y entonces supe que por fin mi madre tocaría mi pene
Pues si tu quieres aquí lo tienes
Ven acá y ábrete el pantalón
Aquí esta mama
Mmmm… es una belleza, wow que grueso esta y que duro…
Haa te gusta?
Me encanta hijo
Fue en ese momento cuando mi madre sin decirme nada se lo llevo a la boca y me lo recorrió con su lengua de arriba abajo, me lo lamió y chupo con toda su experiencia, hasta tal punto que casi me corro en su boca, pero mama se dio cuenta y me dijo:
espera no te vengas aun que tengo una cosa mas para hacer
Se levanto de la cama y empezó a desvestirse lentamente, yo me quede perplejo ante lo que estaba viendo, mi excitación aumento y sentí mi pene hervir.
te gustan mis tetas hijo?
Pues si mama
Entonces tómalas entre tus labios y chupalas como cuanco eras un bebe
Hmmmm que ricas mama, están deliciosas
Haaa si hijo así, sigue, te gustan??, mmm… ah… entonces te va a fascinar lo que te voy a ofrecer
Si, dámelo que ya lo quiero
Se separo de mi y se saco su pantalón, pude ver su mata abundante de pelo, y sus panties totalmente mojados, enese momento me tumbe sobre ella
vaya hijo si que te gusto verdad?
Si mama me encanta
Pues entonces lámelo y hazme correr en tu boca
Hmmm que delicia mama
Haa, haaa, siii, dale hijo dale , hay que rico, mmm si así
Te gusta??
Si mi amor, te amo hijo mío, ha que me corro dale dale, mas rápido
Apego sus caderas contra mi boca y se corrió de una manera espectacular, yo me tragaba todos sus jugos deliciosos y con mi mano me masturbaba
haaa sii siii ha que delicia mmmm ohhh ohhh grrrr!!……….
Luego de eso mi madre se incorporo y me dijo ahora te toca a ti, pero eso se los contare después si lo desean.