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relatos de incesto entre madre e hijo

El chantajista hijo de puta, Cap 1

una sola vez, a veces dos, tres, pero todos los dias seguro. Me encantan los videos y los relatos porno, y otras veces me pajeo recordando las cosas que vi en el día.

Hace unos meses mi madre entró a mi cuarto y me encontró, tirado en la cama, pantalón y calzoncillo por las rodillas, y yo masturbándome con la pija bien pero bien dura, justo me estaba apretando un poco para que la cabeza se ponga bien lustrosa y colorada, y ella justo abre la puerta y entra de una, me mira, se queda quieta, parada, mirando, yo claro tratando de taparme pero ella en vez de irse se me queda sermoneando

-MÁMA NO MIRES, COMO ENTRÁS ASÍ
-Ignacio, que te creés que es esta casa? Sos loco, vos?
-MAMÁA SALI DESPUÉS HABLAMOS PERO… – y era re dificil porque mientras ella me hablaba pavadas yo no sabía que hacer, para poder subirme los pantalones le tenia que mostrar de nuevo la verga que la seguia teniendo re parada, y taparme con las piernas tampoco tapaba del todo, asi que ella sermoneándome me estaba mirando igual y yo me mería de vergüenza

-Mirá Ignacio, en esta casa te contenés. Esto lo voy a hablar con tu padre
-NOOO Maa por favorr…

Y se fue.

Al final, mi padre habló en privado conmigo. Me dijo que me pajeara en el baño, y que si mi mamá me preguntaba, me había hablado de mal que hice y me habia castigado. El asunto pasó pero yo me quedé resentido con mi madre, humillado…

y empecé a fantasear con darle un castigo a la hija de puta.

A partir de entonces empecé a fantasear con mi vieja. A pajearme todos los dias, tres veces al día, pensando en ella. A veces, cuando ni mi papá ni mi mamá estaban, y encontraba en el lavadero unas bombachas o unos corpiños usados, me pajeaba oliendolos, adivinando el olor de las tetas de mi madre, y el olor de su concha y de su culo en los bombachas.

En fin, todavía uds no saben lo buena que está mi vieja.

No es joven, se llama Clara, todos le dicen Clarita, tiene 52 años, pero se mantiene muy linda de cara, es una morocha con unas tetas muy grandes, y un poco de pancita. Y que culo. Bien grande. No saben como fantaseo con abrirle los cachetes del culo a mi madre, quiero verle el agujero del ano que yo no sé, no creo que mi padre le entre por el culo, no creo que ni se la coja ya ese viejo de mierda, pero bueno, en fin, el caso es que es una señora que se mantiene muy bien, ni muy alta ni muy baja y de carnes generosas, digamos.

Bueno, cuestión que van pasando los meses, a mi en el colegio me iba cada vez peor, la verdad es que estaba todo el día pensando en pajearme, imaginando historias, todas masomenos calientes, calculando eso si que no se me pare la pija en el aula, y si llegaba a pasar, que sea lejos de los recreos, no sea cosa de tener que levantarse y quedar expuesto.

Un día me tuve que agarrar a piñas con un compañero. Por nada, porque no se que le dijeron que dije y bueno, hubo que pelear, no tuve opción, y ese día me castigaron, y como estaba realmente furioso, en una que pude me escapé por la ventana, y me fui a mi casa.

Ni bien entro, llamo a mi madre, sabiendo que a media mañana es la que está en mi casa ya que mi padre está fuera trabajando.

-¿Má, estás en casa? – Y como escucho un ruido en la cocina entro y veo a mi vieja desnuda vistiéndose, y a un tipo subioendose los pantalones.

-¿¿¿!!MAMÁ QUE HACÉS??!!!

El tipo casi sin vestirse se fue yendo hacia la puerta – Hablamos Clarita, chau – Se rajó de una.

Mi madre se puso el vestido y me dice

-Sentate Nachito, vamos a hablar

-¿Vamos a hablar de que? ¡Te lo estabas cogiendo!

-Bueno, eso es algo que no es para vos, no es cosa tuya. Vos no sabés como es mi relación con tu padre, así que te digo, de esto ni una palabra.

-Na, ¿que ni una palabra? ¿Vos no te acordás el día que entraste a MI cuarto? ¿Y que fuiste y le contaste a papá? YO VOY A HACER LO MISMO, TE JURO.

-NO! IGNACIO POR FAVOR… TE PIDO… POR FAVOR…

-Bueno. Vamos a hacer algo, te acordás de ese día? ¿Que vos me sermoneabas y yo estaba desnudo y vos me hablabas pero tambien me mirabas? Bueno, sacate el vestido, quiero que sientas lo que yo sentí ese día.

Mi vieja me miró, incrédula de lo que le pedía, estuvo a punto de decirme algo, pero se calló. Miró al piso y se sacó el vestido. No llevaba copiño. sus grandes tetas quedaron desnudas.

-La bombacha también

Y se sacó la bombacha.

Yo me acerque y saque la verga, bien dura, y tomándole la mano le dije

-Agarrala y pajeame.

Y se dejó llevar la mano, yo le ayudaba, apretandole la mano para que agarre mi verga, y pajeandome con su mano, y con la mano que tenía libre le amasaba las tetas.

Escriban comentarios de como quieren que siga el relato, y lo continuaré. Saludos

Ignacio, El chantajista hijo de puta

Me enamore de la cuevita de mi mamá II

El autor de este relato nunca envió la primera parte, y no responde a los mails. Si alguien la tiene, por favor la envia a sexycuentos@gmail.com

Por fin había llegado el viernes y nos íbamos a la playa mis padres y yo, en el bus trate de sentarme alado de mi mama y hacerme el dormido encima de sus pechos cada vez que podía respiraba profundo y soplaba sus pechos y eso hacía que ella tiemble y se estremezca, su piel se ponía de gallina, a lo que ella respondía pizcándome para que me “comporte”

Al llegar a la casa de mi tía fuimos directamente al cuarto, solo había una habitación y esta tenía dos camas en un iba a dormir yo y en la otra mi madre, pero solo por esa noche o así pensé. El día paso muy rápido yo solo esperaba que ya se vaya mi padre, entre arreglos que hacía de la casa mi madre y el futbol que veía mi padre nunca pudimos ir a la playa ese día pero al fin llego la noche, notaba como con cada minuto que pasaba se acercaba más el momento en que mi padre se vaya yo me ponía más emocionado pero mi madre más nerviosa (para mi decepción)

Cuando por fin mi padre se fue un ni bien el taxi arranco entramos a la casa y yo me abalance a mi madre, la agarre por atrás empecé a besar su cuello, metí como pude mi mano dentro de su short y justo cuando iba a alcanzar a frotar su vagina ella se aparto

– Andrés no por favor no puedo, no así!!!

Yo me desconcerté mucho y me enoje

– Mentiste dijiste que cuando mi padre se vaya me ibas a dejar tocarte

Ella entre lágrimas me respondió

– Lo sé, aun no nos vamos de aquí, mijito tenemos toda una semana, quiero que esto sea especial, no quiero que sea algo sin sentido o sentirme violada por ti mi amor, esta será tu primera vez y ha pasado tanto tiempo que para mí también lo será, pero mi amor yo ya se lo que tu sientes por mí y como me ves y es muy arriesgado, pueden pasar muchas cosas malas si alguien se entera y aparte es pecado, dame tiempo para poder acostumbrarme a la idea y para poder verte como un hombre que ya eres asi como tu me ves como una mujer, te prometo que antes de irnos sere tuya solo por una única vez pero deja que este lista.

Al escuchar eso no pude hacer más que abrazarla y besarla en la frente

– Está bien mami pero al decir que serás mía te refieres a que…

– Si mi amor voy a entregarme toda a ti por completo, solo por una vez pero deja prepararme para que sea especial y cierres esta etapa con broche de oro, te prometo que lo haremos antes de regresar.

Ante tal propuesta no podía rechazarla, no solo iba a dejar que la toque sino que iba a ser mía, iba a poder entrar a esa hermosa, húmeda y peluda cueva de donde Salí, valía la pena esperar!

– Está bien mami pero no voy a poder aguantar no tocarte hasta que estés lista

– Lo se mijito, puedes tocarme cuando sientas ganas pero cuando me empiece a sentir incomoda paras si?Yo también pondré mucho de mi parte para hacer esto lo más pronto posible y no tengas que esperar tanto.

– Está bien mamá, te amo, no tienes idea de lo especial que es esto para mi

– Y para mí también lo será mi tesoro

La cena paso normal entre nosotros, mi madre se quedó lavando los platos y yo fui a al cuarto a ducharme y ponerme la pijama, al rato mi mamá entro y saco de su maleta su pijama me dio un beso en la frente y me dijo que se iria a bañar, yo la detuve del brazo y le dije “Cámbiate aquí mami déjame verte” a lo que ella respondió “aun no puedo mi amor, lo que más vergüenza me da es que me veas desnuda”

– Pero mamá como te va a dar vergüenza si tienes un cuerpo hermoso

– No mi amor es muy feo y me da vergüenza

– Mamá me encanta tu cuerpo no encuentro mujer más hermosa que tú

– Gracias mi amor, te prometo que pronto voy a estar lista

Me dio un beso en la barbilla justo debajo de mis labios que me la puso durísima y entro al baño, pero puso seguro, mi mamita era muy astuta jeje aproveche para masturbarme y eyacule en unos calzones suyos que encontré en la maleta, luego volví a mi cama y la vi salir, inmediatamente me puse de piedra. Mi madre había salido con un babydoll rojo sin sostén, un encaje le tapaba las tetas y un calzon rojo pasión que no era hilo pero mostraba muy bien sus nalgas incluso las levantaba un poco y abajo mi hermoso tesoro, esa vagina sumamente peluda con los pelos brotándole afuera de ese calzon, su vagina era tan gordita que se le comia un poco el calzón y dibujaba su rajita.

Yo me puse como piedra, quería lanzarme a su vagina, tirarla de sus pelos púbicos y arrancar a mordiscos ese calzon, pero no, tenia que seguir sus reglas

– Wow mamá pero que hermosa te ves

Mi mamá solo estaba parada frente a mi con la mirada al piso totalmente roja y avergonzada y balbuceo un poco

– Te…te gusta… mijito?

– Estoy enamorado de verte asi mamá, puedo tocarte?

– Nnnn..no, aun no mi amor por favor, me da mucha vergüenza

– Vamos mamita solo un poquito

– No… por favor, ok hagamos algo mi amor, deja que mami se acueste en su cama y coja el sueño, cuando este dormida puedes verme o tocarme todo lo que quieras si mi amor? Pero si me despierto y me siento mal me dejas si vida?

– Esta bien mami

– Mami tratara de dormirse de una forma que te de una buena vista si mi niño?

Y así fue, pronto se quedó dormida de lado, en posición fetal dejando su culo brotado y su vagina apretada contra sus piernas, la vista era hermosa, los pelos que salían de su calzón eran tanto que la tela roja que los cubría estaba casi desaparecida dentro de sus labios y por sus velloscomencé a acercarme lentamente estaba recién bañada, su cabello aun mojado, olia riquísimo me acosté a su lado ella de espaldas a mi con todo su culo en pompa, la abrace, corri un poco su escote y deje escapar una teta, aun ella no se despertaba tenía pezones rosados que respondían al momento por que se pusieron tiesos luego me agache y centre su vista en su vagina aprisionada por sus piernas, me acerque tanto que mi nariz estaba a milímetros de su vaginaya percibía su olor que no era fuerte por que recién se la había lavado, olía un poco a jabón luego con una mano comencé a recorrer desde su pantorrilla hasta sus muslos para luego recorrer una de sus nalgas la redondee, la dibuje, quería morderla pero no quería despegar mi nariz de su vagina, de repente agarre una de sus nalgas fuertemente y ella despertó, de un salto se incorporó pero fue tan brusco que su vagina golpeo mi nariz y esta se aprisiono un segundo dentro de ella, inmediatamente ella se apartó cerro las piernas y se arrincono en la cama.

– Mijito estas bien, yo no quise… perdón me asuste… auuu, me dolió un poco

Se trató de cubrir la entrada de la vagina con una mano mientras se la sobaba, al punzar mi nariz dentro de su cuevita le hice un poco de daño, eso me mostraba que tanto tiempo sin ser penetrada por nada ni por nadie que su hueco estaba muy cerrado, yo sobándome la nariz le dije

– No te preocupes mami, te lastime? Puedo sobarte

– (ella entendiendo mi segunda) No mi amor ya paso, por quetenias tu nariz ahí?

– Quería saber a queolia

– No mi vida eso no se hace es muy cochino no lo vuelvas a hacer

– Pero mami me gusto tu olor aun lo tengo en mi nariz

– Andres no me digas eso, es muy cochino, por ahí hago pipi no vuelvas a hacer eso te dije que podias tocarme no eso ok?

– Ok mami, no lo vuelvo a hacer (por supuesto que lo volví a hacer pero mucho despues)

Al día siguiente me levante en mi cama y vi alado que mi mama seguía dormida con su culo apuntándome, no quise subir en su cama para no despertarme o que no me vuelvan a entrar las ganas de meter mi “nariz donde no me importa” asi que meti mi mando en el pantalón y empece a masturbarme viendo su culo, ella se despertó y me vio.

– Mi amor pero que haces???

– Perdon mamá no aguante

– Quedamos que no lo ibas a hacer!!!!

– Pero mama es que no aguanto, lo hago para no romper tus reglas, ya déjame tenerte por favor

– Paciencia mi amor por favor un poco más te pido vida, salgamos hoy, tengamos una cita en la playa si mi vida? Así me das más confianza.

– Está bien mami, lo hare, tendremos una cita mi hermosa Lorenita

– No mi vida dime mami, todavía dime mami, todo a su tiempo bebe

– Ok mami.

Desayunamos, ella se ducho y se puso un traje de baño de una sola pieza pero muy pegado a su cuerpo, casi no aguantaba sus tetas y que decir de su peluda vagina, puff parecía que no tuviera área de bikini, totalmente desaparecida, antes de salir fuimos al garaje de la casa y en una de esas duchas para lavarse los pies me dijo:

– Espérame casi me olvido de algo

Puso un pie encima del grifo y separo las piernas, acto seguido empezó a cortarse con una tijerita los pelos de la vagina que se le salían del traje de baño aunque era morbosisima la imagen la detuve antes que acabe con todo su bosque que buscaba escapar de ese traje de baño

– Mami déjate un poquito

– Pero que dices mijito? No pueden verme asi, que asco, me da mucha vergüenza

– Mami me gustan mucho tus pelitos de ahí

– Pero mijito no puedo salir

– Déjate esos ahí, casi no se te ven, tendrían que acercarse mucho alguien para notarlo y no lo dejare además estaremos la mayoría del tiempo en el agua y cuando se te mojen te los puedes acomodar además estamos en nuestra cita, nadie se te va a poder acercar lo suficiente, no lo permitiré

– Mi amor que vergüenza pero está bien mi rey solo no dejes que me vean.

Salimos y cuando llegamos a la playa buscamos unas piscinas que se formaban entre unas rocas cuando golpeaban las olas y ahí nos metimos, nos abrazamos, le trataba de dar un beso en la boca a mi mami pero me esquivaba, me decía que nos podían ver e iba a ser raro porque se nota la diferencia de edad estuvimos nadando un rato hasta que mi mama se acostó en la orilla de una de esas piscinas naturales el agua le daba solo hasta la nalga no le cubria la parte frontal de su cuerpo, se quedo dormida y yo me acosté alado de ella la bese en la mejilla y ella se acomodo en mi brazo

– La estas pasando bien mijito

– Contigo es imposible no pasarla bien mamita, eres hermosa y te ves mejor asi, deberías lucir ese traje de baño más seguido

– Mi amor que cosas dices, no tengo un lindo cuerpo, solo estoy asi por ti príncipe y por qué no estas dejando que la gente me vea asi

– No digas eso mamita tu cuerpo es perfecto

– No mi amor tengo celulitis y estrías y panza

– Y todo eso me encanta, eres una mujer real no como las que se operan en las fotos, las arrugitas que tienes en tus nalgas, tus pechos y tu cuello las pequitas de tu pecho,

Comencé a bajar mi mano libre acariciándole su barriga, metiendo uno que otro dedito en su ombligo y jugando con el mi mamá por fin estaba cediendo, su piel se puso de gallina y comenzó a respirar entre cortado

– Tu barriguita, pero sabes lo que más me gusta de tu cuerpo?

– Q…q..que mi Andresito?

Comencé a bajar mi mano, recorrí su barriga hasta la parte baja del abdomen casi llegando a la pelvis, salte a una de sus piernas sobe la parte interna de su muslo, ella ya excitadísima abrió la pierna y sus vellos saltaron fuera del traje de baño, fue ahí donde tome uno entre la unión de su pierna y su pelvis y lo enrolle en mi dedo, empecé a tirar de él y con mis otros dedos hacia cada vez más a un lado la tela de su traje de baño

– Me encanta lo que tienes entre tus piernas (no me atrevía a decirle vagina) y sobre todo tus pelitos, me traen loco, me quitan el sueño.

– Sss…si? Qqq que más mi amor?

– Déjame tocarte ahí mi mamita hermosa

– Aja….

Mi mamá ya se había dejado dominar, no había logrado, respiraba tan fuerte que era casi un gemido, como estábamos en el agua no podía notar lo mojada que estaba pero demo asegurar que era un diluvio de flujos. Justo cuando ya casi dejaba toda la entrada de su vagina libre de su traje de baño escuchamos un “Lorena!!!!” una amiga de mi mamá inoportunamente nos encontró, mientras se acercaba mi mama se acomodó como pudo y yo me metí al agua para ocultar mi evidente erección, charlaron casi 15 min y luego ella nos invitó a comer ceviches con su esposo, para mi mamá y para mi era sumamente incomodo estar ahí, cuando ellos se levantaron a pagar la cuenta mi mamá me dijo.

– Cuando regresen nos despedimos y nos vamos ya?

– Esta bien mami

Lo siguiente que me dijo me puso helado, nunca pensé que mi mama hablaría asi o usaría esa palabra. Pego su boca a mi oído y me dijo de una manera muy picara

– Quiero llegar a casa rápido para ducharme, tengo mucha arena en mi vaginita mi amor

Luego de eso me dio un beso en la mejilla, inmediatamente llegaron los amigos de mi mamá nos despedimos y nos fuimos a casa, efectivamente mi mamá caminaba con cierta molestia por la arena que había entrado en su vagina cuando le separe el traje de baño. Para mala suerte (en realidad no fue mala suerte) se nos habían quedado las llaves de la casa adentro, podía meterme por la ventana y mi mamá estaba ya con mucho malestar y picazón en su vagina

– Mijito me pica mucho ahí

– Ahí donde mami (quería que lo vuelva a decir)

– Ahí abajo Andresito

– Los pies?

– En mi vaginita, no seas cruel y puerco me pica mucho mi vagina y la tengo llena de arena.

– Me voy a demorar bastante hasta que entre por la ventana y encuentre las llaves

– ¿Y ahora?

– Limpiate en la ducha de aquí afuera

– Pero esa ducha esta aquí afuera y si alguien pasa y ve por el muro? No tiene ni cortinas,

– Yo te cubro mami

– Esta bien mi amor

Mi mama se metio a la ducha y yo me puse de frente a ella viéndola,

– Mi amor virate, me quiero desvestir

– No mamita esta vez no, te vas a limpiar delante mio sino yo me voy, te aguantas el malestar o te limpias corriendo el riesgo que alguien mas te vea

– Andres!!! No me amenaces!

– No es una amenaza mami

Despues de unos segundos de pensarlo acepto

– Pero igual no te saldrás con la tuya no me sacare nada

asi fue como cerro los ojos, abrió la llave de agua y empezó a meterse la mano por dentro de su traje de baño aun asi al meterla todo se desacomodaba y podía ver sus pezones rosados bien paraditos, primero la paso por sus tetas, su barriga y de ahí a mi premio, hizo un poco a un lado su traje de baño hizo una cucharita con la mano donde contuvo un poco de agua, abrió las piernas y paso a mandarse chorros de agua con la mano que la recogia en su vagina, era de lo mas morboso y exitante, yo inmediatamente me saque mi pene y empece a masturbarme, mi madre aun con los ojos cerrados metioun dedo en su vagina y lo empezó a meter y sacar, luego 2 y de ahí tres lo hacía muy rápido hasta que pego un grito y abrió los ojos me vio botar litros de semen se enjuago la vagina (todo esto sin sacarse el traje de bajo) y me dijo que no debió hacer eso

– Mi amor no sé qué me paso no debí hacer eso

– Mama no te disculpes fue hermoso

– No qué vergüenza mijito además te estoy incitando a que te toques eso no está bien

– Si no me quieres incitar mami ya hagámoslo, deja hacerte mía ahora

Me le acerque a la ducha le pase la mano por su vagina mientras le besaba el cuello pero ella me aparto.

– Mi amor ahora no, no aquí y así no, debe ser especial, no brusco

– Está bien mamá, pero ya estoy sin fuerzas para aguantar, lo que paso en la playa no podemos ignorarlo mamá

– No hablemos de eso aquí, deja que entremos a la casa

– Acepta que te gusto

– (Casi en un susurro) sss…si… si pero menos mal nos detuvo mi amiga, hubiese sido muy bochornoso.

– Dejate de eso mami, lo disfrutaste y eso basto así como disfrutaste meterte tus dedos ahí

– No…nnn.. me limpiaba

– Y por eso gritaste?

– …. Ya… entremos mi amor, no me pongas las cosas más difíciles

Me meti por la ventana abri la puerta y entramos. La tarde transcurrió tranquila, mi mama preparo caído el sol la cena y comimos uno frente al otro, empezamos a charlar.

– Te gusta la comida mijito

– Si mami y sabes que me gusta también?

– Que?

– Tu mami

– Ay mi niño que lindo

– Eres hermosa mami y muy dulce

– Tu también eres muy guapo y tierno mijito

– Me encanto pasar tiempo contigo hoy, te gusto nuestra cita?

– Si mi amor

– Aunque me hubiese gustado mas si tu amiga no nos interrumpia

– Ay hijito…

– A ti no mami? Dime la verdad a ti no te ubiese gustado? Seguirte diciendo cuanto me gustaba tu cuerpo y tus ojos y tus pelitos mientras te abria ahí abajito y te trtaba de tocar aquí…

Mientras le decía esto acarisiaba sus piernas y muslos con mis pies por debajo de la mesa ella abrió sus piernas puse mis pies en punta e inque un dedo de mi pie en la entrada de su vagina cubierta por el short que llevaba y sus calzones ella dio un repingo

– Andres estamos comiendo mi amor, ahora no

Yo ya no aguante mas me enfurecí, me levante y entre lágrimas le dije

– Entonces cuando? Mamá esto ya es cruel no dejo de pensar en tenerte y me has hecho tener esperanzas en vano? No te das cuenta que te amo? Y quiero que tu seas mi primera y única mujer no me puedo fijar en nada mas que en ti y en lo hermosa que eres y me parte que mi padre te trate mal, déjame amarte, déjame hacerte sentir una mujer deseada otra vez por favor!!!!

Ella solo sonrio, se acerco a mi, tomo mi cara, me seco las lágrimas, me miro a los ojos y me dio un beso en los labios.

– De verdad sientes todo eso mi amor?

– Si mami, quiero que tú seas mi primera y única mujer

– Tu única no puedo ser porque lo que haremos solo lo haremos una vez asi quedamos, pero tu primera mujer si, yo también quiero que seas mi primer hombre, el primero que me haga sentir amada y no abusada, acabo de darme cuenta lo mucho que también deseo esto mi amor. Vamos

Lo había logrado, íbamos a tener sexo!!! Me tomo de la mano y me llevo a la habitación.
Me dijo con una sonrisa cómplice que me siente en mi cama, que mejor era hacerlo ahí ya que estaba más lejos a la ventana y así nadie podía escucharnos por si nos “emocionábamos” mi madre estaba con una camiseta casera y un short no era precisamente el atuendo más elaborado como para una noche de sexo pero verla asi me exitaba mas que algo premeditado. Corrio todas las cortinas y cerro la puerta apenas unos cuantos rayos de luz de el aun anochecer nos daban pero eso era suficiente.

Se sento frente a mi en la cama y me dijo:

-Ahora vamos a hacer algo que se llama “hacer el amor” bebe y recuerda que solo lo haremos hoy, a diferencia de lo otro aquí lo disfrutaremos los dos como nunca pero te quiero pedir un favor sigue mis instrucciones si?

– esta bien mamita

Ella se acerco a mi, rodeo sus brazos por mis hombros, me miro a los ojos y me dijo “ahora te quiero besar mi bebito precioso” empezamos a besarnos suavemente, cada beso era lento, inofensivo pero cargado de deseo por parte de los dos poco a poco ella empezó a abrir massu boca y yo también hasta que comencé a morder su labio y ella el mio con mordiscos que mas eran caricias y nuestras lenguas se juntaron, todo muy despacito.

-Listo mi amor ahora besame donde se te antoje mientras yo te saco tu ropita pero tu aun no me saques la mia

Asi lo hice la bese por el cuello la frente y agarre sus tetas por encima de su camiseta cuando termine yo estaba ya desnudo y ella agarraba mi pene, lo sobaba de arriba abajo muy despacio y luego masajeaba mis testículos.

– Mi amor no sigo porquesi no vamos a acabar antes de empezar

Nos volvimos a besar cuando paro y me dijo

– Ahora sácame la camiseta mi amor pero no me besar

Ella se acerco a mi, rodeo sus brazos por mis hombros, me miro a los ojos y me dijo “ahora te quiero besar mi bebito precioso” empezamos a besarnos suavemente, cada beso era lento, inofensivo pero cargado de deseo por parte de los dos poco a poco ella empezó a abrir massu boca y yo también hasta que comencé a morder su labio y ella el mio con mordiscos que mas eran caricias y nuestras lenguas se juntaron, todo muy despacito.
-Listo mi amor ahora besame donde se te antoje mientras yo te saco tu ropita pero tu aun no me saques la mia

Asi lo hice la bese por el cuello la frente y agarre sus tetas por encima de su camiseta cuando termine yo estaba ya desnudo y ella agarraba mi pene, lo sobaba de arriba abajo muy despacio y luego masajeaba mis testículos.

– Mi amor no sigo porquesi no vamos a acabar antes de empezar

Nos volvimos a besar cuando paro y me dijo

– Ahora sácame la camiseta mi amor pero no me besar

Comencé a chupar y masajear sus tetas, lamia sus pezones y recorria con mi lengua todos sus senos, de vez en cuando le pegaba un pequeño mordisquito a sus tetas o pezones y ella solo decía “ay! Si mi amor pero cuidadito” ella empezaba a gemir muy despacito hasta que baje mi mano, ella abrió sus piernas y empece a sobar su vagina por encima de su short, enseguida el short se empapo, me lleve disimladamente la mano a mi nariz y la oli era embriagante inmediatamente la quise tumbar y sacale el short pero ella se reusó.

-No bebe aun no estoy lista para eso

– y entonces mamá como hacemos? No se puede hacer el amor sin yo volver a entrar ahí

– tranquilo, eso sí lo vamos a hacer pero no quiero desnudarme totalmente para ti, aun no estoy lista para eso perdóname amor me da mucha vergüenza

– pero como hacemos mami?

– tranquilo espera un rato

Se salio de la cama y busco en el cajón de su comoda una tijera

– Este short igual es muy viejo y lo guardare para recordar este día mi amor
Abrió sus piernas y me señalo

– Puedes cortar aquí en medio y correr mi calzoncito como en la playa pero sin hacer cochinadas, la vagina de mamita es solo para el pene de su hijito si? “No metas las narices donde no te importa” jajaja

– Si mami

Tome la tijera corte una línea y abri su short con mis manos, inmediatamente tire a un lado su calzon y antes que pudiera meterle un dedo en su mata de pelos me hizo incorporar y sentarme recto en la cama se acercomas a mi y se subio encima mio mientras me besaba en la boca.

– Ahora mami va a entrar en tu pene mi amor

Inmediatamente se sento en mi pene y empezó a subir y bajar primero con dificultad y algo de dolor (aunque estaba chorreando jugos a montón su vagina estaba muy cerrada por tantos años sin darle uso) pero luego comenzo con un sube y baja mas rápido y empezó a besarme en el cuello y clavarme sus uñas en mi espalda mientras us gemidos eran mas fuertes.

– AY si, si mi amor que rico, gracias por darme este placer bebe!!!! Te gusta Andresito?

– Si, me encanta como se siente tu cuevita

– Ayyyyy No. Di como se llama mi amor, dime dime “me gusta tu vagina” dimeloasi, se llama vagina, dimelo

– AHHH esta bien me gusta como se siente tu vagina, me encanta tu vagina LORENAAAA LORENITAAAA

– Ayyyyyysiii mi amor si pero dime mami, dime mamá no Lorena quiero tener presente que quien me esta haciendo sentir la mujer mas deseada y complacida del mundo es mi hijito

– AHHH esta bien me encanta tu vagina mama me facina, si eso sigue cabalgándome sigue mamita sigue tu vagina parece una piscina

Sus jugos ya habían inundado todas mis piernas y las sabanas, despedia un olor tan fuerte pero a la vez embriagante que me ponía mas a mil y el sonido cuando caia sobre mis piernas haciendo que mi pene entre lo mas profundo mientras sus jugos chapoteaban ufff…. Ya no podía aguantar mas me iba a correr.

– Mami estoy a punto de botar mi semen

– Ayyyy si si mijito esta bien hazlo dentro mio, quiero sentir que derramas todo tu semen dentro de tu mami quiero sentir tu amor ya mami no puede quedar embarazada igual si si mi vida yo también voy a tener un orgasmo ay el pene de mi hijo me va a hacer dar un orgasmoooooo!!!!! Ayyyyy BESAME BESAME MI AMOR MI HIJO

Comenzo a subir y bajar cada vez mas violento mientras nos besamos ya desacaradamente y con lacivia luego nos miramos a los ojos mientras ambos nos embestiamos y gritamos al mismo tiempo

AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

Indunde su vagina con litros y litros de leche y ella boto un chorro de un liquido que no era orina pero salio a presion, sin dejar de cabalgarme de tal manera que inundo la cama la sabana y el chorro reboto sobre nuestros sexo hasta darnos en la cara y el pelo terminamos mojados sudados y llenos de los fluidos del otro nos dimos un beso largo y quedamos rendidos en la cama. Nos quedamos dormidos asi, yo desnudo y ella con solo su short y calzones que habían quedado tan mojados por el sudor, mi semen y sus fluidos que se le pegaron a la piel, sus pelos de la vagina estaban desparramados era una imagen hermosa.

A la mañana siguiente nos levantamos, mi mamá tenia un semblante diferente, se la veía feliz y radiante, el cuarto estaba impregnado de un olor a semen y fluidos su vagina estaba indundada de una mezcla de nuestros dos fluidos y mi pene también los pelos de su vagina estaban embarrados y pegados, su short y calzon imposible de volver a usar al igual que la sabana, nos miramos a los ojos mi mama me dio un pico en los labios y se fue contoneándose a bañar.

Por supuesto que no fue la ultima vez que tuvimos sexo pero ya les contare cuando tuvimos sexo antes de irnos y por fin se desnudo totalmente para mi y el inicio de nuestra relación como pareja incestuosa al volver a casa.

Les dejo mi correo para que me escriban, si quieren chatear o por qué no ver y conversar conmigo y mi mamita.

Me interesaría especialmente conocer mas madres que hayan pasado por esto con sus hijos o que deseen a sus hijos y junto con mi mamá poder darles tips y fotos de nuestros encuentros

damianerazo88@gmail.com

El video porno de mi vieja

Que tal!

Les voy a platicar cómo fué que me entere que mi vieja era una puta barata, de cómo descubrí que hacía de todo y nunca me había platicado.

No les voy a decir como es la puta esta, (de aquí en adelante la llamaremos W), pues más adelante encontraran una foto extraída del video en cuestión.

Un día de esos de hueva, no me tocó trabajar y mi vieja se fue a trabajar, estábamos mudándonos e iban a llegar unas cosas de su antigua casa que faltaban de mover a donde ahora vivimos. Alrededor de medio día, llegó la mudanza y yo no sabía lo que me esperaba.

Empecé a meter las cosas con los tipos de la mudanza, ropa, cajas y un mueble que va en la recámara. Ahora si venía la parte difícil, acomodar todo en la nueva casa. Que la ropa en el orden que va, los peluches y demas pendejadas en la cama, y como el espacio era poco, pensé en buscar en las cajas…. y más ropa y pendejada y media, pero mientras estaba acomodando la ropa, cuando levanté una blusa (que nunca le había visto), se cayó una cajita con un DVD, mi atención se fué al DVD y lo levanté, era un DVD cualquiera de esos que venden en las papelerías o en los supermercados, me atrajo el título que tenía la etiqueta de la caja que decía “Mujer pública xoxo”, se me hizo raro por que el título no me vino a la mente de algún disco o demas, lo que más me hizo sospechar fueron los simbolitos esos de “xoxo”. Era su letra sin dudarlo, entonces prendí la computadora y metí el DVD.

Yo no estaba listo para lo que me iba a encontrar en esa carpeta que decia “Mujer pública W.”, la abrí y ahí estaba un video de 2 horas de duracíon. Sentí un odio impresionante, estaba enojado, y más aún por que en la captura del video se veía una vieja mamandosela a un cabron. Lo abrí por puro morbo y teniendo todavía poca esperanza de que no fuera W.

Y era W., el video empezabaa como una entrevista, de esos castings que vemos por todos lados en internet. Nunca había visto a W. así pintada, como callejera, traía una playera pero se veían sus piernas cruzadas, traía unas medias negras ( al menos eso se veía ). Despues de toda la introducción aburrida, le preguntaron sobre sus fantasías, ahí me empezó a crecer el coraje aún mas.

-Cuál es tu peor fantasía W?, la mas depravada?

– Ay pues no se, a veces he pensado que lo que más me gustaría es que me vieran coger. – dijo W.

-Como crees? dime otra, además, todo mundo te va a ver coger en este video.

Ahí me volví un animal, quería matarla cuando llegara a la casa, TODOS LA IBAN A VER COGER!!!!, siguió diciendo la putarraca esta.

-Pues lo peor que he pensado, es que me subo al metro, es de noche y voy vestida con una minifalda y un top de bikini, traigo unas colitas y al vagón que me subo, esta lleno de hombres vergudos, que cuando me ven se les para ese dulce tan rico que tienen entre las piernas, yo traigo unas esposas puestas en una sola mano, entonces, me mojo de nada mas pensar, entonces, me esposo al tubo que está en medio del vagón y les pido que me usen como se les antoje, que sean unos 10 o 15 pitos para mi sola, entonces me arrancan la poca ropa que traigo, y me dan por todos mis agujeros de puta, cuando me cogen, hago lo que puedo para jalarsela a los que tengo al poco alcance de mis manos, otro me invade el culo mientras uno se me acuesta para que me ensarte la verga por la vagina, me pellizcan los pezones, me muerden, algunos no aguantan y se me empiezan a venir, cuando se me vienen, unos adentro, otros en la espalda, en las nalgas, toman turnos hasta que todos acaban, y yo termino hecha un desastre de saliva y semen… aquí viene lo peor… para limpiarme, todos me orinan encima, yo estoy ahi tirada en el vagon del metro y estos tipejos me estan meando, yo abro la boca y me trago lo que puedo… y hasta ahi!, pervertido!!

Yo no sabía esas cosas de mi “señorita”, pero mi verga en este punto estaba que explotaba, la tenía druisima.

Entonces empezó la accion!, el de la camara le dijo:

-Pues no tienes cara de tener esas fantasías, pero hoy te vamos a dejar hecha una piltrafa tambien, vamos a hacer una apuesta, si aguantas viendome a la camara lo que viene sin cerrar los ojos de gusto y nada más sonríes sin hacer ruido, tu ganas y pides lo que quieras, de otra manera si cierras los ojos o empiezas a gemir o a morderte los labios, yo gano y vas a hacer lo que yo diga la siguiente hora ( el video duraba 2 horas… e iban como 20 minutos ), estamos?

-Uy pues que pedinche eres no?… esta bien, pero les va a salir bien caro. Dijo W

-Orale pues, entonces vamos a empezar, ponte de pié y enseñanos tu playera.

Mi ahora esposa la puta, se paró para revelar una playera que le quedaba grande y decía “Me cogieron en MujerPublica.com”…

Ahí me volví loco, estaba en internet!!!!… pause el video y traté de meterme a la pagina, pero no la encontro… fue el error 404 mas placentero de mi vida.

-Ahora quitate la playera…

Mi vieja se empezó a quitar la playera de la manera mas puta que he visto quitarse una prenda a una perra, se la embarro en las chichis, se puso en cuatro y pegaba el pecho al suelo con el culo parado, movía las nalgas para que le brincaran pero no dejaba de sonreir, podía perder la apuesta, se quitó la playera dandole la espalda al pendejo de la camara y la aventó a no se donde, traía sólamente un liguero con medias negras y unos tacones tan altos que dudé que pudiera caminar, entonces después de su putishow dijo el way de la camara:

-Ahora si perrita, ponte en posición.

Entonces caminó sobandose las tetas desde la pared al frente hasta bien cerca del perro que la grababa, pusó sus manos en las rodillas del tipo este, arqueando la espalda y con las piernas estiradas, sólo me puedo imaginar cómo se veía eso desde atras, sin perder la pinche sonrisa de puta que traía, le colgaban las chichis de manera espectacular y entonces dijo el mono este:

-Ahora sí, vamos a empezar las cochinadas, pero me lo tienes que pedir tú.

Como recordando un guión que había leído antes, dijo con voz de callejera:

-Quiero verga.

Entro un cabron al cuartito ese, un cualquiera, ni siquiera estaba fornido pero tenía una verga impresionante, agarró a mi amada esposa por la cintura y le empezó a meter una cogida de película (literal), sólo se veía a mi esposa sin perder la vista de la cámara y recibiendo las embestidas del animal aquel…pasan como 8 minutos y se ve que mi amada ternurita ya no puede más…. se le vencen las rodillas del orgasmo que le dio el tipo aquel.

-Uy ya perdiste… me voy a cobrar la apuesta… chicos!!

En ese momento yo estaba que me venía, pense que nada mas iba a ser eso, pero entraron otros 3 tipos, dos viejos y uno jovencito, igualmente del monton pero bien vergudos, o la tenían bien ancha o bien larga. Mi esposa puso una cara de gusto como si anduviera en un desierto y hubiera visto un oasis con agua fresca. Mi princesa se acostó en el suelo y uno de los viejos se hinco con su cara por debajo, entonces W con una mano le empezó a jalar la verga frenéticamente mientras le lamía algo que no se veía en la camara, pudieron haber sido los huevos o el ano. De igual forma daba unos gemidos de placer impresionantes. el tipo original se la metío de nuevo con unas embestidas brutales, otro se le trepó para que pudiera hacerle una rusa con las chichis y con la mano que le sobraba se la jalaba al jovencito.

Pasaron mucho tiempo así hasta que el de la camara dijo: “Cambio!”

Entonces el original se sentó en un silloncito cruzando el cuarto, mi vieja se sento dándole la espalda y se sentó sobre su vergota para que se la clavara por el culo… y ella gritó: “Tengo dos hoyos más!”, ni tardos ni perezosos, uno se le encimó para metérsela por la vagina y otro se paró a un lado para que mamara, para este punto tenía el maquillaje escurriendole por toda la saliva que usaba, mientras se la cascaba al que sobraba.

Yo me estaba masturbando impresionantemente, soltándomela para venirme cuando fuera el gran final.

Así pasaron varias posiciones, abusaron de su cara, de sus tetas, de sus hoyos de puta, hasta uno se la jalaba usando los pies de mi amorcito, hasta que estando de perro con los tipos acabándosela como marabuntas, uno le dio dos nalgaditas, señal de que se iba a venir.

Esto estaba planeado, la camara cambió a un plano de la cara de mi vieja diciendo cosas como: “denme su venida, toda la quiero en la cara, quiero que me pinten blanca, denle de comer a esta perrita el jugo de esos troncotes que me acaban de putear”, uno a uno se le fueron viniendo con unos chorros de semen que yo creía imposibles… cuando se le acercó el primero mi esposa abrió la boca y no la cerro hasta que acabaron, todos se le vinieron encima, uno de los viejos de lejos le empezó a bañar la cara y las chichis, mi vieja entonces se embarraba el semen que le caía en el curepo, pero no en la cara. Cuando acabaron de venírsele encima, estaba hecha un desastre, despeinada, sin maquillaje, y se chupaba los dedos viendo a la camara con el único ojo que podía abrir, por que la leche no la dejaba abrir el otro. Entonces gateó hacia el way de la camara, y le dijo con la misma voz de puta: “tu no quieres una mamada de esta perrita?” y le cerró el ojo. Le metió una mamada impresionante, la escena me excitaba tanto por que ahí estaba, hincada, llena de semen y pidiendo más, el de la cámara no aguantó mucho tiempo y le terminó en la cara tambien, entonces así como estaba se fue gateando a cuatro patas al baño, ahora sabía que estaba grabado en una casa, cuando llegaron al baño… la escena se vuelve negra…

Yo me vine como nunca en mi vida, ahi estaba frente a la computadora, con el pito en la mano y el escritorio todo manchado de semen… Cuando llegara mi vieja, no se imagina como le va a ir…

Mi madre me ayuda a estudiar

No es que yo fuese mal estudiante, al contrario, solo me habían quedado dos o tres asignaturas como a cualquier otro alumno. Como a muchos otros chicos de mi edad, las hormonas nos alteraban un poco y era difícil concentrarse en clase si a la chica que se sentaba delante tuyo se le asomaba un poco el tanga por encima del pantalón.
Mi rutina durante aquél verano había sido pasarme la mañana en la piscina de mi urbanización bañándome y jugando al fútbol. Por las tardes, después de comer y ver un poco la televisión, tenia que estudiar tal y como le había prometido a mi madre para sacarme las asignaturas que me quedaban pendientes.
La verdad es que lo que tenía que estudiar no era demasiado difícil, así que me podía permitir el lujo de pasarme la mayor parte del tiempo de estudio distrayendome con otras cosas. Leía cómics, jugaba con videojuegos y sobretodo, como os podréis imaginar, me masturbaba casi cada día. Ese era mi pasatiempo favorito desde que había descubierto los placeres del onanismo hacía apenas un año.
A mi padre se le habían acabado las vacaciones y se pasaba casi todo el día fuera de casa trabajando. Mi madre a esa hora estaba medio dormida en el sofá viendo la televisión y luego se ponía a hacer las tareas de la casa. Así que disponía de un buen rato para disfrutar machacandomela en mi habitación sin que nadie me molestase, ya que mi madre nunca entraría sin llamar antes.
Tenía a mano los ejemplares de Interviú que mi padre solía comprar cada semana. Yo me esperaba a que mi madre los pusiese en la bolsa donde estaban el resto de periódicos y revistas para su posterior reciclaje. Antes de ser lanzadas a la basura, me apropiaba de las revistas y las guardaba en mi habitación en un lugar seguro sin que nadie se diera cuenta.
Como muchas otras tardes aquél mes de agosto, el día de los hechos que os quiero narrar y que definitivamente cambiaron mi vida para siempre, yo ya tenía un ejemplar de Interviú sobre mi mesa. Estaba abierto justo donde se mostraban las fotografías de la famosilla televisiva de turno en estado de semi-desnudez. Yo ya estaba excitado y el bulto de mi polla se notaba debajo del bañador que aún llevaba puesto de por la mañana.
No necesitaba mucho más para excitarme. Ya venía bastante caliente después de haber pasado la mañana en la piscina contemplado las chicas y mujeres que tenía como vecinas en la urbanización. Me encantaba verlas en bikini, aunque ellas seguro que no se hubiesen mostrado así ante mi si hubiesen sabido los pensamientos lascivos que recorrían mi mente al verlas.
Con la sangre fluyendo rápidamente hacia mi pene, me dispuse a bajarme ligeramente el bañador y dejar mi miembro viril saltar libremente. Sin apartar la vista de la guarrilla de la revista, empecé a masturbarme suavemente. No llevaba apenas ni dos minutos cuando oí que llamaban a la puerta.
-Javi, ¿puedo pasar?- escuché reconociendo sin duda la voz de mi madre.
“Mierda”, pensé mientras volví a subirme el bañador rápidamente y a esconder la revista entre los apuntes de la asignatura.
-Si, si, pasa mamá- le contesté intentando calmar los nervios del momento.
Inmediatamente mi madre entró y no vio otra cosa que a su querido hijo estudiando como un buen alumno aplicado.
Por aquel entonces, mi madre tenía 43 años. No la podría describir de otra manera que no fuese la de la típica cuarentona bien conservada. Le gustaba mucho el deporte y eso le había dejado un cuerpo duro y macizo. Que yo, al igual que con las otras mujeres de la piscina, había podido disfrutar contemplando.
Recuerdo sobretodo un bikini que solía ponerse. La tela era fina y de color claro y se transparentaba mucho cuando estaba mojado. Claramente podías verle sus grandes y marrones pezones y los negros y abundantes pelos de su coño. Tenía un par de tetas increíbles, grandes y bien colocadas. El vientre prácticamente plano y un culo gordo pero perfectamente tonificado por muchas horas de aerobic.
Me sorprendió verla ahí en mi habitación, ya que nunca entraba mientras yo estaba estudiando. Su aspecto era bastante menos seductor que en la piscina, ya que estaba cubierta por la bata ancha abotonada por delante que solía ponerse para estar más cómoda en casa. Su morena y ondulada melena estaba recogida con una practica coleta.
-¿Qué, como lo llevas?- dijo acercándose a la mesa. Se colocó justo a mi lado, su cara acercándose a la mía y mirando mis apuntes.
-Eh… bien, bien… – contesté yo un poco preocupado por si mi madre pudiese descubrir la revista que se ocultaba bajo mis apuntes.
-Tu no te preocupes hijo, ya verás como lo apruebas todo- dijo intentando tranquilizarme.
Mi madre siempre se había preocupado mucho por que yo fuese un buen estudiante. Aquél curso, el hecho de que yo hubiese suspendido tres a final de curso le había disgustado bastante ya que era la primera vez que debía recuperar algo en septiembre. Se había pasado todo el verano insistiendo mucho en que le dedicase las horas necesarias al estudio, aunque su tono en ese momento era más bien conciliador. Muy distinto a como me había hablado en días anteriores.
-Ven un momento, siéntate conmigo aquí en la cama. Tenemos que hablar- me pidió cogiéndome de la mano.
Me levanté y en ese momento el bulto en mi bañador era bastante evidente. Me sonrojé un poco al comprobar que mi madre se había dado cuenta e hice lo que pude para taparme con las manos. Me senté a su lado en la cama y esperé expectante a lo que me tenía que decir.
-Mira Javi, he estado pensando… bueno, es que ya tienes una edad… – parecía que le costaba encontrar las palabras – Te vas haciendo mayor, y un chico de tu edad va sintiendo cosas nuevas y bueno, empieza a tener unas necesidades que antes no tenía…
En ese momento yo no tenía ni idea de que quería decirme mi madre, y la miraba sorprendido. Ella lo volvió a intentar.
-Bueno, es que esta mañana en la piscina… me he dado cuenta de como mirabas a las mujeres en bañador. Ya te estas haciendo todo un hombre y es normal que empieces a ver a las chicas de esa manera.
-Yo, es que… bueno… no puedo evitar mirarlas, no lo hago con mala intención – intenté disculparme pensando que mi madre me estaba echando la bronca.
-No, no. Si no pasa nada porque mires. No te preocupes mi niño, ese no es el problema – contestó ella acercándose a mi y pasándome una mano por encima del hombro -. Lo que pasa es que ahora es muy importante que estudies y todas esas cosas te pueden desconcentrar.
-Bueno mamá, pues no iré más a la piscina. Me quedaré aquí estudiando.
-No, no es eso. Lo que te estoy diciendo es que tienes que aprender a descargar todos esos sentimientos que tienes cuando estás en la piscina.
Ahí si que ya me perdí y miré a los ojos a mi madre bastante confundido. Ella hizo un esfuerzo final y me habló lo más claro que me había hablado nunca.
-Javi, ¿tú sabes lo que es una paja?
Me quedé de piedra. No me podía creer que me acabase de preguntar eso. Me asusté un poco pensando que mi madre descubriría lo de las revistas Interviú y se enfadaría mucho, así que le mentí.
-No, no. No sé lo que es- dije mirando al suelo avergonzado.
Supongo que ella me creyó, y no era de extrañar ya que seguía viéndome como a un niño y estoy seguro que creía que yo no era capaz de masturbarme aún.
Se quedó pensativa unos instantes y finalmente me dijo:
-Ahora mismo, a tu edad, tienes las hormonas a tope y necesitas darte un pequeño alivio de vez en cuando. Ya verás como después de hacerte una paja estarás mucho más relajado y podrás concentrarte mejor para estudiar- La lógica de mi madre era aplastante.
-A ver, ¿tú sabes como se hace una paja?- me preguntó y yo ni siquiera contesté de pura vergüenza que tenía.
-¿No?- se quedó callada por unos instantes – Bueno, yo te enseño la primera vez. Pero luego tendrás que hacerlo tu solito, ¿vale?
-Venga Javi, quítate el bañador- me pidió.
Sin rechistar la obedecí y me levanté. Dejé caer el bañador al suelo y mi verga asomó dura apuntando hacía el techo.
-Mira, si no me extraña. Como te vas a concentrar si tienes toda la sangre del cerebro ahí abajo- dijo mi madre sumamente sorprendida por el grado de erección que ya tenía mi miembro-. Ven, siéntate, que ya verás lo relajado que te quedas después.
Me senté y mi madre me ayudó a quitarme la camiseta que llevaba puesta. Luego me hizo tumbarme. Se inclinó un poco a mi lado y se quedó mirando mi polla, que palpitaba dando pequeños toques en mi estómago. No me podía creer lo que estaba a punto de hacerme, aquello parecía un sueño.
Por fin su mano agarró firmemente mi pene erecto y empezó un suave masaje masturbatorio. La sensación de su mano en mi pito era genial, era la primera vez que una mujer me tocaba ahí y aquello era gloria bendita. La paja era suave pero a un buen ritmo, como la haría toda una experta.
-La tienes muy grande y dura para tu edad- dijo con orgullo, tal vez pensando en lo mucho que podía llegar a crecer aún.
-¿Te gusta la paja Javi? Tu cierra los ojos y disfruta.
-Si mamá…- contesté con un hilo de voz.
Pero la verdad es que no podía cerrar los ojos. Ver a mi madre haciéndome una paja me ponía más cachondo aún. Sus ojos no apartaban la vista de mi miembro y su mano se movía sin descanso. Pero lo mejor era ver sus pechos bamboleándose debajo de la bata debido al movimiento de su brazo. Los primeros botones estaban desabrochados y tenia una buena vista de su canalillo. Claramente se podía apreciar que no llevaba sujetador.
No puede evitar empezar a gemir levemente, aquello me estaba encantando. Mi madre respondió acelerando un poco el ritmo lo que hizo que aún sintiese más placer.
-Me gusta mucho mami, no pares por favor- susurré gimiendo.
Mi madre sonreía satisfecha de ver a su hijo disfrutar tanto gracias a ella. Volvió a acelerar el ritmo agarrando fuertemente mi polla, seguramente a sabiendas de que no me faltaba mucho para eyacular.
El ritmo de la paja era cada vez más rápido y yo ya empezaba a sentir la tensión en mis huevos. La descarga era inminente.
-¡¡Aaaah!! ¡¡¡Aaaaaaaaaah!!!- grité cuando grandes chorros de semen salieron disparados hacia mi cuerpo.
Fue una corrida brutal. Creo que hasta ese momento nunca me había corrido con tal abundancia. Tenía el pecho y el estómago cubiertos de lefa caliente. Algunos chorros incluso habían llegado a impactar en mi madre, manchando su bata y su brazo. Ajena a ello, mi madre seguía exprimiendo mi polla hasta que logró sacar la última gota de semen. Yo estaba totalmente extasiado, cerré los ojos y pude escuchar los fuertes latidos de mi corazón.
-No te muevas, no quiero que manches la cama- dijo mi madre volviéndome a la realidad-. Voy a limpiarte esto con algo.
Se levantó y miró a su alrededor buscando un pañuelo o algo. Yo cogí mi camiseta e hice ademán de irme a limpiar con ella pero mi madre me lo impidió.
-No seas guarro Javi, con eso no. Espera.
Acto seguido metió sus manos por debajo de la bata y se empezó a bajar las bragas. Ver sus braguitas deslizándose por sus ricos muslos fue una visión sumamente erótica. Luego se acercó con su improvisado trapo y empezó a limpiarme el semen pegado a mi cuerpo. Apenas le presté atención a eso ya que no podía dejar de pensar que en ese instante mi madre estaba totalmente desnuda debajo de la bata.
-Bueno, pues esto ya está. ¿A que te has quedado relajadisimo? – yo asentí sonriendo.- Ahora vístete y ponte a estudiar. Ya verás como ahora estás mucho más concentrado. Yo me voy a duchar, estoy sudando.
Me dio un beso en la comisura de los labios y salió de mi cuarto con las bragas empapadas de semen en la mano.
Aún confundido por lo que acababa de sucederme, me levanté y me fui a sentar a la silla sin ni siquiera vestirme. No me podía quitar de la cabeza la visión de mi madre haciéndome una paja. Tan excitante había sido que mi pene seguía en estado de erección. Intenté concentrarme y ponerme a estudiar pero en mi cabeza rondaba una idea perversa.
-¡Mamá!¡Mamá! – grité para que me pudiese oír desde el baño. -¡Ven un momento!
Al minuto apareció mi madre envuelta en una toalla de baño que cubría lo justo. Se había soltado el pelo y su melena lucía preciosa.
Yo estaba ahí sentado con las piernas separadas y mi polla en alto. Al verme así mi madre sonrió, seguramente anticipándose a lo que le iba a decir.
-Mira mamá, esto todavía esta así. ¿Porqué no me haces otra paja de esas a ver si se me queda más tranquila?- dije mirando al suelo con mucha timidez.
-A ver Javi, es que no podemos pasarnos toda la tarde así. Tienes que estudiar que los exámenes son la semana que viene- se acercó y se quedó un poco pensativa mientras miraba mi verga -. Mira, vamos a hacer una cosa. Tu sigue aqui sentado estudiando que yo me quedo a tu lado haciéndote cositas, ¿vale?
Sin esperar mi respuesta se arrodilló y empezó a meneármela otra vez. Yo intenté concentrarme en los apuntes pero era imposible con semejante hembra a mis pies dándome placer. Mi madre me pajeaba con ritmo intenso y yo no podía dejar de mirarla. En un momento dado, ella miró hacia arriba y me vio ahi embelesado.
-Oye, que te he dicho que estudies- dijo sonriendo-. Tu a lo tuyo y yo a lo mío.
Siguió un poco más pero volvió a mirar hacia mi y dijo:
-Esta claro que así no vas a estudiar. Lo mejor va a ser que saques toda la leche ya y así luego sigues más tranquilo. Voy a probar una cosa, ya verás como te gusta.
Acto seguido mi madre le dio un par de sacudidas más a mi polla y se la metió en la boca. La rodeó con su lengua y bajó hasta metérsela por completo. En otras palabras, que mi madre empezó a chupármela como una auténtica puta. En ese momento sentí como una descarga eléctrica recorriendo mi espalda, y no me corrí justo al instante porque hacía menos de cinco minutos que había soltado la mayor corrida de mi vida.
Sin dejar de agarrarme la polla con su mano derecha, la cabeza de mi madre subía y bajaba recorriendo todo mi falo. Su caliente saliva ayudaba a facilitar el deslizamiento.
-¿Pero qué me haces mamá? ¿Qué me haces?-. Gemí yo totalmente sumergido en placer.
Mi madre solo respondió con gemidos y acelerando el ritmo de su mamada. Con la otra mano me agarraba los huevos. Lo más increíble era que mi madre parecía estar disfrutando casi más que yo.
Cuando ya parecía que aquello no podía mejorar mi madre separó su boca de mi verga. Me miró a los ojos sonriendo, su mirada brillaba de alegría. Mi polla, reluciente cubierta de saliva, apuntaba hacía ella más dura que nunca.
-¿Te está gustando mi niño?-. Preguntó ella, aunque la respuesta era obvia -Pero parece que ahora te está costando correrte más que antes… a ver, vamos a probar con esto.
Entonces se quitó la toalla y por primera vez pude ver a mi madre totalmente desnuda. Ahí de rodillas en el suelo frente mi, contemplé sus preciosas y enormes tetas y su rico y peludo coño. El tono rosado de su raja se distinguía claramente entre la mata de pelo negro. Sin duda estaba tan excitada como yo.
Se acercó un poco más a mi, agarró mi polla y se la puso suavemente entre sus tetas. Empezó a masturbarme haciéndome una deliciosa cubana que solo había visto hacer en películas porno. Mi polla se deslizaba fácilmente gracias a la saliva y el liquido preseminal que la cubría.
¿A que te gustan las tetas de mami? ¿A que si?-. Dijo mientras aceleraba el movimiento -Pues ahora las vas a probar…
No me lo creí cuando se levantó y acercó sus melones a mi cara. Casi por instinto, los agarré con la mano y empecé a chupar sus pezones mientras ella me apretujaba la cabeza contra ella.
-Mmmmmm siii… chúpale las tetas a mamá… me gusta… mmmmmm…
Noté como su mano acariciaba suavemente mi polla y parecía querer acercarla hacia ella. Me separé de sus tetas y me fijé en que parecía que mi madre quería meter mi pene en su coño.
-Mamá… no podemos hacer eso. Soy tu hijo.
-Mira Javi, ya va siendo hora de que te hagas un hombre. Luego me lo agradecerás.
Sin rechistar más, fue pasando la punta del glande por su rajita húmeda. Sus pelos me hacían cosquillas. Ella gemía suavemente. Lentamente fue introduciendo mi polla hasta que se acomodó dentro de su vagina. Luego empezó un lento movimiento de su culo. Mi madre me estaba follando sentada encima de mi.
Yo estaba paralizado sin saber que hacer mientras ella seguía moviéndose. Me abrazaba y gemía a mi oído. Me besó suavemente en la mejilla. Yo, increíblemente, aguantaba sin correrme aunque esa era la primera vez que estaba dentro de una mujer. Mi madre cogió mis manos y las puso en su culo. Fui consciente de lo que me estaba pasando y agarré fuerte de sus nalgas y acompañando sus movimientos le clavaba la polla lo más hondo que podía dentro de su coño.
-Mmmmmmm… así muy bien Javi… que rico… Estás aguantando como un machote…
Me dio un ligero pico en los labios y se levantó. Pero aquello no había acabado, se dio la vuelta y me ofreció su precioso culo. Con la mano me ayudó a volver a meter la polla dentro. Apoyándose con los brazos en la mesa movía su culo follándome mientras yo seguía sentado en la silla.
Aquello era increíble. Su generoso culo moviéndose encima de mi polla. Sus gemidos, cada vez más fuertes, me volvían locos. Yo la agarraba por las caderas e intentaba clavar mi polla con fuerza pero en aquella postura era difícil moverse. Decidí levantarme y reclinar a mi madre un poco más encima de mi mesa. Mi madre aceptó un poco sorprendida y así, en esa postura, empecé a bombear lo más fuerte que pude.
-¡¡¡¡Oooooh siiiii!!!! Dame así Javi… siii, que rico…- Gemía ella desesperada mientras que yo, como poseído, la follaba sin parar.
Como podía, mi madre se agarraba de la mesa. Sin querer ella iba moviendo mis apuntes del colegio hasta que en un momento dado, al mover un poco una carpeta, apareció la revista Interviú debajo. De golpe, mi madre paró y se separó de mi.
-Pero bueno Javi, ¿ qué hace esto aquí?- me preguntó enseñándome la revista. Yo estaba avergonzado y pensaba que la aventura con mi madre iba a acabar por haberla mentido antes. -Yo pensando que aún eras un niño y tu con estas cosas… ¿a que te estabas haciendo una paja cuando he entrado antes en la habitación?
Yo contesté que si con la cabeza y muerto de la vergüenza me tapaba el pene aún erecto con las manos. Mi madre me miró y se rió.
-Si no pasa nada, soy yo la tonta por haberme pensado que aún eras un niño. Pero me acabas de demostrar que ya no lo eres. Ven, vamos a terminar esto para que puedas seguir estudiando- dicho esto me agarró el pene y me dio un beso en la boca, metiéndome la lengua. -Ven, vamos a la cama- y sin soltarme la polla me guió hasta allá.
Se tumbó con las piernas abiertas ofreciéndome su coño mojado y abierto. Yo me puse encima suyo y sin esperar un segundo se la metí y empecé a follarmela. Sabía que iba a aguantar poco tiempo más antes de correrme.
-¡¡Oooooh siiiiiii… follame Javi, follame!! Que tu padre hace 3 meses que no me folla… follame Javi. ¡¡Lo necesitooo!! -gritó desesperada.
¿Como podia ser tan estúpido mi padre como para dejar sin sexo a semejante hembra caliente durante 3 meses? La verdad es que no me importaba mucho. Ahora era yo el que estaba follando con mi puta madre. Me alcé un poco con los brazos para tener mejor vista. Los pechos de mi madre se movían al ritmo de mi follada, ella estaba gozando como una loca. Ya casi estaba a punto de correrme, empecé a sentir la presión del semen subiendo por mis huevos.
-No puedo más mamá… me voy a correr ya…
-No te corras dentro Javi, sácala…
Rápidamente saqué la polla, le di un par de sacudidas y un gran chorro de semen salió escupido con fuerza. Tanta que llegó hasta la cara de mi madre. Los siguientes chorros fueron saliendo con igual de energía cayendo por todo su cuerpo mientras yo gemía de gusto. Mi madre también gimió al sentir la lefa caliente en su cuerpo.
Acto seguido caí rendido al lado de mi madre. Ella se reía por como la había dejado. No me fijé mucho, pero debía ser algo digno de ver. Mi madre completamente cubierta por la leche de su propio hijo. Se estiró hasta alcanzar la toalla que estaba en el suelo y se limpió un poco.
-Vaya corrida Javi… más que la primera vez-. Dijo mientras se tumbaba a mi lado y me cogía del brazo. -¿Te ha gustado, verdad?
Yo asentí con la cabeza y entonces nos besamos. Estuvimos morreandonos un buen rato, los dos desnudos en la cama. Pasados unos minutos mi madre se levantó, haciéndome volver a la realidad.
-Bueno, me voy a duchar. Tu ponte a estudiar.- Me dio un pico y se fue.
Yo me quedé dormido mientras escuchaba el ruido del agua en la ducha.
Una media hora después me desperté. Me vestí y salí al salón. Mi madre estaba en la cocina preparando la cena. Volví a mi cuarto y me puse a estudiar tal y como había prometido a mi madre.
Aquella fue mi primera vez, pero no la última que me follé a mi madre…

Mi madre paso a ser mi mujer (15)

Después de tomarme un descanso de escribir y también por motivos de trabajo, vuelvo a escribir nuevos capítulos de mis andanzas, de las de mi madre y de las demás mujeres que me dieron una época dorada en mis años de juventud extrema.

También creo que voy a cambiar un poco el estilo de escribirlos porque me gustaría hacerlos un poco más dinámicos de lectura y también, mejorar el sistema de escribir, consultando mis notas. Vostr@s diréis si he mejorado o no.

EL DIA QUE DESVIRGUË EL CULO DE SARA

Aquel dia forcé la quedada en casa de su padre sabiendo que el estaría allí. Me daba morbo y un cierto espíritu de regodeo encular la hija del tio que quería tirarse a mi madre, no por tirársela, que ya se que la mayoría de los padres del instituto se la habían tirado en algún momento, desde que yo iba a la guardería que se iban pasando a mi madre por la piedra, sino porque sí, que ya que se la quería follar, pues yo primero a su nenita. Y darle por el culo, como a su madre.

Llegué pronto a su casa, Sara no había llegado aún, me dijo su padre.

– Espérala si quieres aquí – noté un tono amistoso que no había tenido conmigo antes – ¿te sirvo una cerveza?

– Sí, gracias, es muy amable – él se puso otra y nos sentamos en el sofá del salón.

– Así que parece que tus clases de mates le van bien a Sara. No ha vuelto a suspender. Y está más contenta y encuentro que más madura y segura, no sé, como más mujer.

– Sí ha mejorado mucho, en el Insti también lo dicen – aunque por razones distintas, pensé, para él decir más mujer era que había pasado de sobarle las tetas por las noches, usando su posición dominante, como a una nena, a que ella disfrutara pegándole mamadas de rabo hasta tragar la leche de su padre, como una putita incestuosa. Pero tampoco se lo iba a decir así.

– Creo que además de las mates, vuestra relación la ha influido mucho, y para bien – desde luego, pensé, pasar de monja a puta de la noche a la mañana, de virgen a follar con su madre y chupársela a su padre le ha sentado bien

– ¿Nuestra relación? – me hice el sorprendido, por tocar los huevos.

– Si, hombre, es evidente que no solo le enseñas mates, os habéis emparejado – vaya lenguaje eufemístico que utilizaba.

– Bueno, podemos decir que lo pasamos bien los dos juntos, no se si emparejados…

– No me interpretes mal, me gusta que salgas con ella, esta más guapa y mejor, y ya se sabe que a vuestra edad salir juntos puede también ser acostarse. No soy un puritano, me gustan las mujeres a mi también. – No sabia yo dónde quería ir a parar, pero algo le rondaba – cada día está más guapa, por cierto, hablando de guapas, hace tiempo que no veo a tu madre por el Instituto – ah, joder, va a por mi madre, se la quiere beneficiar.

– No, ya no va, ya somos grandes mi hermano y yo. Pero sigue siendo guapa como siempre –decidí picarle – un día nos pasaremos por su taller de motos, me gustaría convencerla que me compre una.

– Cuando queráis, estaré encantado, tengo varias que te irán bien. Y te las dejaría a buen precio, y siendo a tu madre, mejor precio, tiradas, jejeje.

– Iré con ella a ver ese descuento que nos hace – ¡joder, qué buena idea!, pensé. Cambiar unos polvos con mi madre por una moto, joder, cobrar por los servicios sexuales de mi mamá, pasarla de puta vocacional a prostituta de taller, dejar que este tío la babee las tetazas y se monte a mi madre para tener yo una moto – pero, no sé, mi padre no quiere darme un duro para una moto y mi madre no es que le sobre el dinero…

– Ya verás como se lo pongo muy bien a tu madre, no todo es dinero …- me estaba sondeando – tú tráemela al taller y ya verás cómo la convencemos.

– Ya me veo con una moto.

– Creo que puedo ser sincero contigo, eso depende de tu hermosa madre,

– Pero no del dinero que tenga.

– No. Ya encontrará con qué pagar la moto. – con su coño y sus tetazas, pensé, cuando te haga una mamada sabrás lo que es una hembra. Me excitaba.

– Creo que tiene lo que usted necesita, solo será cuestión de que acepte…digamos que … intimar en privado con usted.

– Veo que te gusta hablar claro. Así es, quiero acostarme con tu madre. Y veo que no te escandalizas.

– Bueno, yo me acuesto con su hija. Es normal, mi madre está buena y no es el único que se la quiere tirar. Por otro lado, no es mojigata, la convenceremos para que folle con usted. Espero una moto que valga lo que pagará mi madre – estaba vendiéndola – pero yo elegiré la moto.

– Joder, sí, está buenísima. Tu eliges la moto. Pero depende de qué moto, son caras. ¿Estás seguro que aceptará?

– Sí, yo creo que sí. La convenceré, me quiere mucho. Aunque sea cara, mi madre tiene de sobra para pagarle lo que pida.

– Uffff, ven pronto, no veas las ganas que tengo de follar a tu madre.

– Y yo de follarme a su hija.

Ya lo creo que fuimos a ver motos a su tienda. Mi madre, sexy como sabe, un vestidito ligero y algo ajustado a las caderas, con abertura al centro, delante, si quería podía enseñar las bragas sentadita y abiertita, con un buen escote, sus tetas siempre han sido llamativas, de ahí que la dijeran “la melones” en el Insti. Y dispuesta a conseguir mi moto, ya había hablado con ella, ufff , vaya calentón cogí hablándolo con mi madre, cuando le dije que había vendido sus favores sexuales, se me quedó mirando,

– ¿Qué has vendido mi cuerpo, hijo?

– Sí mamá, tu te abres de piernas, te follan y yo cobro. Mi propia prostituta.

– No sé si estoy oyendo bien, hijo, y sin preguntarme…

– Tú eres mi puta, mamá, y voy a sacar rendimiento de ese cuerpo de vicio que tienes. Te acuestas con un tipo y él me pagará, harás de ramera, le vaciarás de leche los huevos por dinero para tu hijo. Has oído bien, puta.

– Prostituida por mi hijo…- lo decía pero nada compungida.

– Me pariste, mamá, pariste tu propio macho y es lo que hay. Te voy a prostituir, sí. Prostituta – como me excitaba decirle guarradas a mi propia madre -, me acerqué, la agarré las manos y se als puse detrás sujentadolas, le mordí los labios – RAMERA, FURCIA, FULANA – le encasté el paquete en el vientre, la tenía dura.

– Ufff por dios, hijo….ummm…siempre la tienes dura…tienes razón , parí de mi vientre mi mejor macho…seré tu prostituta, follaré por dinero para ti… – me besó, calentorra – lo que me digas, ummm…pero no dejes de follarme, no dejes de follar a tu mamá.

ufff, me puse tanto que la enculé en la misma mesa de la cocina, casi violentamente, sin más que bajarle las bragas.

– Nada como dar por el culo a una madre en la misma mesa donde cenamos todos, mamá.

– AAAAAAAAAhhhhh que grande la tienes hijo…nada como que mi hijo me de por el culo en esta mesa…

– Hasta los huevos querida mamá, hasta los mismos huevos.

– ummmmm sí, sí, hijo mío, bien metida dentro de mamá…uuuuuuuu…qué `placer siento en el culo…mmmmmm….aaaaaaa..que dura…qué bruto eres…uuuuufsiiiiiiii…me gusta ser tuya, hijo mío…

– Joder que bien te entra mi polla en tu culo…- le daba buenos envites – Mamá..

– Uff… qué hijo…

– Puta.

– Hijo de puta…

De todas maneras ya lo iré explicando, ahora estaba en el salón del padre de Sara.

Antes que pudiera decir nada, entró Sara como una tromba, disculpándose conmigo por llegar tarde. Iba espectacular, con un pantaloncito corto ajustado, marcando culito y chocho, una camiseta ajustadita y escotada. Tanto yo como su padre la repasamos apreciativamente, vaya hembra joven, qué cambio.

Se dirigió a su padre, le besó y al inclinarse le enseñó todo el tetamen, yo creo que premeditadamente, esas tetas que tanto había sobado, y por supuesto él se las miró con descaro y ella no tuvo prisa en incorporarse, generosa con él.

– Sin problemas, hemos estado haciendo una cervecita tu padre y yo. Interesante cervecita. Mira te he traído un regalo.

Le había comprado un conjunto de lencería, medias y liguero, y un vestidito ligero sexy, corto y descocado de escote, de los q no tapan apenas nada. El desvirgue del culo se ha de hacer bien, con una imagen buena de putita, no de nena. Y además carmín rojo y pinturas de los ojos. Quería espectáculo.

Ella lo abrió y se sonrojó rápido al verlo. Me miró reprobadoramente.

– Esto, esto,..

– Estarás guapísima, ¿no te gusta?

– No..sii..si me gusta, mucho, pero ufff…- miró a su padre, pero él miraba las prendas con interés.

– Son bien bonitas, un detalle, Roger. Pruébatelas Sara a ver qué tal te sientan – la actitud de su padre la tranquilizó.

– Um si? Ok ya vengo.

Se tomó su tiempo, por supuesto. Su padre y yo seguimos hablando. Le dije:

– Puestos a que Sara se ha hecho mujer, a ver como esta vestida de mujer.

Sara me llamó y fui.

– No sé cómo se pone esto – se había puesto las medias, el liguero, el vestido, se había pintado pero no sabia como ponerse el minitanga abierto. Por supuesto, llevaba las tetas al aire y fue lo primero queh ice, echarle mano a sus pezones, pellizcarlos y estirar suavemente hacia mi. Ella me dejó hacer y gimió.

– Aaaah, colega…que me pones antes de tiempo.

– Joder colega, qué buenorra estás, tú sí que me pones. Y si te has fijado, a tu padre también.- seguí apretándole los pezones – Tienes que salir con los pezones bien tiesos. No creo que tuviera demasiado problema en meterte el rabo aunque seas su nena.

– Teniendo tu polla, no quiero otra – me echó mano a la bragueta – joder que dura…además me da poco rollo follar con mi padre.

– Sara, tTe lo he comprado porque necesitas estar vestida bien para la ocasión, no siempre te van a desvirgar el culo. Eso es un tanga de hilo de silicona. Póntelo, el chocho queda entre los hilos, esta para resaltarlo no para taparlo.

– Joder colega qué pequeño es, me aprieta.

– Es que tiene que apretarte los labios del chocho para que quede abultado y salido, déjame – le agarré los labios y se los saqué por el agujero del tanga, quedan prominentes.

– Joder colega, qué guarro es.

– Mejor no?

– Umm si, me gusta, uf qué sensación. Me aprieta la vulva.

– Aún tienes que ponerte los labios mas salidos, ¿sabes cómo?

– No,

– Separa los muslos, colega – lo hizo, le agarré los labios y tiré

-AAA joder….uf – le di unas palmadas – aaaaa..

– Así se ponen infladitos, pero lo mejor es esto – me agaché, me metí el chocho en la boca y se los empecé a succionar.

– Aaaah , joder colega, ufffff que me vas a hacer correr….

-Imagina que te los esta comiendo tu madre o su novia….

-UUUUmmmm, siiii sigue sigue…

– No, que has de salir caliente ahí fuera y caliente para que te de por el culo, asi disfrutaras más. – me levante – ves? Así si que se te ve bien abultado el coño. Entran ganas de follártelo.

Uff colega, pues fóllamelo. Estoy cachonda.

– Ya te noto mojada del todo, pero después colega. Ahora acaba y sal a q te veamos.-

Sara salió y nos dejó sin habla. Una verdadera mujer, joven, sexy, provocativa. No tenia costumbre de zapatos de tacón, pero caminaba despacio, y le hacían contonear las caderas. El vestidito apenas le cubria las blondas de las medias, que se vislumbraban, sus piernas enfundadas en als medias negras eran espectaculares, y el vestido escotado apenas cubría sus pezones, duros como pitones. Los labios pintados de rojo y toda la cara bien pintada.

– ¿Estoy bien? – sabía que sí

– Espectacular, hija – dijo su padre – estas preciosa.

Me miró a mi.

– Grandiosa, colega. Esto sí que es un cambio.

– Levántate la falda.- Sara miró a su padre un instante y no supo qué hacer –solo un momento para ver lo bien que te sienta todo lo que no se ve- Se levanto la falda pudimos ver un espectáculo con su coño salido hacia fuera, sus muslos enfundados y rematados por la blonda y el liguero– date la vuelta – ahora nos mostraba su culo – te sienta de maravilla, ¿verdad? – le dije a su padre.

– De maravilla –dijo flojito. Ella dejó caer la falda, claramente excitada del episodio exhibicionista.

– Me encanta este regalo. Vamos a mi habitación, colega – me dijo. Yo me sentí estupendamente de llevármela delante de su padre.

Al entrar en su habitación y cerrar la puerta, resopló.

– Bufff, qué pasada, delante de mi padre – fue caminando moviendo las caderas – pero me encanta, nunca me había visto así, tan sofisticada – me veo guapísima.

– Se la has puesto dura, colega. Estás de polvazo, vas aprendiendo rápido.

– Tú que me enseñas bien. ¿Crees que le gustaré a June?

– No se podrá contener y te follará. Y tu madre también.

– Ummm, qué cosas me estaba perdiendo, nunca te lo agradeceré bastante – se me acercó y se abrazó a mi cuello – ¿me besas?- la morreé bien atrayéndola hacia mi y restregándole el rabo.

– Estoy caliente, colega, ya tengo ganas de la puta que eres.

– Ummm eres un diablo, de cualquiera me mosquearía pero de ti, me gusta, dime puta.

– Eres una puta, incestuosa y lesbiana. Voy a romperte ese culo como una vulgar zorra. – le agarré de las manos y se las sujeté detrás con una mano, la otra la usé para sacarle el pecho y me amorré, chupándola sin consideración y mordiéndola – buenas peras tienes cabrona, vas a tener que agradecerle a tu padre que te las sobara tanto – gemía y se quejaba suave.

– Cómeme, cabrón, aaaa- le abrí las piernas y le metí mano al coño – aaaah joder , siiiii, – le metí dos dedos sin mas- jodeeerrrr siii, bestia siiii – le follaba el coño con los dedos mientras le mordía las tetas – AAAh…siiii…

– Mirate en el espejo la pinta de putaza que tienes.

– UUUUUuuuuh siiiiii…..una buena puta….siiiiii…me voy a correr…siiiiii

– So puta, guarra…puta, puta,…comepollas…mamacoños…

– Me corrooooooooooooooooosiiiiiiiiiiiii

Fue un orgasmo intenso y largo, se abandonó en mis brazos, floja. La tiré en su cama, aun resoplando y jadeando, boca abajo, me saque la polla durísima y me dispuse a darla por el culo. Estaba excitado, le levante la faldita, un culito pequeño, la mitad del de mi madre que era mucho más voluptuoso, pero tenia un morbo indecente, parecía un culito de nena, otro culo a desvirgar, se me revolvieron los huevos de gusto. Tampoco estaba yo para contemplaciones con lo excitado que estaba pero es que ella quería una enculada como la que le hice a su madre así que no lo pensé demasiado y le di dos buenas palmadas.

-Este culito de nenita va a saber lo que es una buena polla,– la levanté el culo en pompa y le separé las piernas – voy a jodértelo vestida para la ocasión.

Sin embargo, la vista de su chochito bien infladito me sedujo demasiado así que primero le endiñé el rabo en el chocho hasta los huevos. Me gustaba joderla, tenerla así y con la imagen de su cuerpo y el de June pegándose un polvo la una a la otra, como June le comía las tetas y ese mismo coño que me estaba follando y este culito pequeño que iba a profanar.

– AAAAAAAAAAAAhh, que polla tan dura…ufff…diosss…qué bien…

– Qué bien qué, venga, ponte guarra y vulgar, que te gusta, mírate a 4 patas, vestida como una puta, montada como una perraca y calentorra, siente mi pichaza entrando y saliendo de tu chocharro.

– Uffff me pones…qué guarra….siiii, qué bien que me follas…sigue dándome polla, pichaza…lo que digas….como una perraca…siii…uuuuuuummmm…

– Goza perraca, pide que te meta la picha, so calentorra, que te oiga…bien alto… – he de confesar que de lo que mas me excita es oir las mujeres diciendo obscenidades, una voz femenina pronunciando palabras soeces es lo más morboso. – toma picha hasta los cojones…- dicho y hecho, de un golpe, hasta los mismos – jodida, perraca, bien repleta de carne de chorra…hasta que te corras como una cerda

– siiii, perraca…ummmm… jodida, rellena de…chorra, uuuuufff… siiiii – se la saqué del todo

– Más alto, jodida perra, o no te doy mi cipote de cabron.- se lo dejé justo tocando los labios de la vulva, instintivamente ella se echó hacia atrás para metérselo pero yo también – puta calentorra…dilo alto

– DIOSSSS, MÉTEME TU CIPOTE DE CABRÓN, SOY UNA JODIDA PERRACA, RELLENA DE CHORRA, METEME LA PICHA HASTA LOS MISMOS COJONES…- se la metí de un golpe, seguro que su – padre la había oído, eso me encantaba, que fuera consciente de cómo me tiraba a su hijita, y le di dos buenas palmadas en las nalguitas – AAAAAAAAAAAAAAHHHH DIOSSSSSSSS SIIIIIIIIIIIII NO ME LA SAQUES CABRÓN…que me corroooooooooo……..aaaaarfffffff gggggggggmm

Acabó dejándose caer sin mas, mi polla hizo un ruido guapo al salir, no me había corrido y la tenía dura. Sara tenia aún estertores de orgasmo bestial.

Me recordó a mi madre cuando se corría fallándola entre su padre y yo, cuando le metíamos las dos pollas y le dilatábamos la vagina increíblemente. Pensé en ella y que deberíamos volver a jodérnosla así mi abuelo y yo, ninguna de las tías que me tiraba tenía esa capacidad ni de vagina ni de obscenidad, claro que ninguna era como ella, Catalina, la gran incestuosa, su padre y su hijo de machos preferidos, excitada de la perversión de tener su padre entre sus muslos, susurrándole palabras contradictorias:

– Ummm, papá, cómo te quiero, eres el mejor padre, – entre hija tierna con él, besándolo con cariño, y hembra fogosa gozando con su padre macho – no pares de joderme, papá, dame fuerte, monta con ganas a tu hija del alma.

Y la perversión de tenerme allí, a su hijo, esperando turno para copular con mamá querida.

– Ummmmmm chupadme una teta cada uno…..ummmmm móntame hijo mío….te necesito dentro…

En fin, una buena obra.

Sara se recuperaba poco a poco, se dio la vuelta, los ojitos brillantes el cuerpo relajado, enseguida me echó mano a la polla y al acarició, dura y mojada de sus flujos

– Cómo me gusta esto, colega, vaya corrida, joder – se inclinó hacia mi polla y me besó el glande – gracias por el polvazo, polla.

– Jajaja, y yo qué colega –ella rió y sin dejar de meneármela me besó en la boca suavemente – te gusta ser una putita, ¿eh?

– Uff y así vestida, más. Un conjunto guapo. Gracias colega. ¿Me he portado bien? ¿ He sido bastante guarra? – no dejaba de menearme el rabo – joder como me gusta tu…chorra, vaya palabra guarra, ufff y qué dura solo de pensar que la he tenido dentro me pongo

– Más guarra vas a ser, pero te ha gustado ser obscena, ¿no?

– Uf si, colega, pero me costaba. Y más oirme tan alto. Me tienes que enseñar a ser más guarra.

– Pídeme que te deje mamarme la chorra.

– ummmm, joder colega…¿me dejas que te mame la chorra?

– Y los cojones, venga, chúpame los cojones, putita calentorra, los tengo duros, llenos de esperma para tu culo.

Ella lo hizo sin rechistar.

-Para ya puta, – me estiré boca arriba – ven méteme las tetorras en la boca. Me gustan colgando tus peras, a 4 patas, perrita, te gusta, eh?

– Cómeme las peras, ummmm uf…dios cómo mamas colega.

– Ven estírate boca abajo – cogí el potecito de vaselina y unté dos dedos generosamente, se los coloqué en el culo y empecé a masajearle el agujero – voy a darte por el culo. A las putas se las da por el culo.- ella gemía suave y yo le iba introduciendo un dedo – ¿te gusta?

– Umm sí, me gusta – me unté de mas vaselina y le metí dos dedos –aa..um sí, me gusta…

– Ufff no puedo más pídemelo.

-uff si, dame por el culo, dame por el culo, dame por el culo.

Lle enfilé el culo, le separé bien las nalguitas, y empujé, diossss que estrechito era – toma zorra empujé más y le metí el glande.

-AAAAAAAAAhhh…joderrrr…ummmm …duele…uff – empujaba más e iba entrando gracias a la avselina, pero tiraba la piel – aaaah….joderrrrr….

– Puta lesbiana, traga chorra por el culo…- gemía, suspiraba y se quejaba pero aguantaba el culo – te estoy dando por el culo…- un espectáculo para mi, su culito pequeño hacia que mi polla pareciera mucho mas grande, muy diferente de cuando daba por el culo a mi madre. –voy a romperte con mi picha, guarra – no quise darle respiro y sacarla, seguí empujando, quería metérsela entera de una vez, ella gemía y gritaba mas, era imposible que su padre no la oyera desde fuera, cosa que me excitaba más aún. Le di dos palmadas en su culín, le agarré del pelo y tiré- joder…entra ya, coño… – le dí un golpe de cadera y se la emtí del todo, ella gritó – ahora estas bien dada por el culo.

– Arfff….joder, joder…siiii como noto tu polla ….uffffff…me gusta, me duele…ummm

– Ahora mueve el culo que quiero correrme bien – le di dos palmadas y tire del pelo – mueve el culo jaca, dame gusto en la picha….

– AAaaaaahh si si – movia el culo – ummm me gusta…siii – realmente le gustaba , así que le bombeé suave, me dolía a mi también la polla de tanto estirar la piel.

– Joder guarra lesbiana, no puedo más… quieres leche…dime…como le di a tu madre…mi leche en tu culo…

– Uf siiiii, dame leche, siiii damela siiii…joder que dentro la siento….parece mas grande por el culo….

Descargué mis huevos con un placer intenso, viendo su culito violentado por mi pollón.

Cuando por fin la saqué, tuve que ir a lavármela, claro. A la vuelta ella estaba sin moverse, boca abajo aun suspirando.

– Dios colega, que bueno. Me ha gustado. Gracias. No me extraña que mi madre se quedara sin habla…ummmm…uf..estoy dolorida y muerta.

– Inaugurado tu culo, Sara. Roto y llenito de lefa. Ahora ya eres puta total.

– Bésame, colega, eres un diablo.

Ni qué decir tiene que me marché encantado de allí. Y me fui a casa a decirle a mi madre que al día siguiente íbamos a la tienda de motos.

( CONTINUARA… )

Mi madre paso a ser mi mujer (14)

Al volver del camping, encantado de haber tenido una nueva putita, Anna, Sara me dijo que su madre quería verme, ya tenía el álbum de mis fotos y nos teníamos que ver.

Encantado fui a verla, no podía dejar de reconocer que me daba morbo la madre de Sara, aunque me parecía demasiado dura para mi, sin duda con mucha más experiencia que yo, un jovencito.

Sara vino conmigo y nos encontramos allí. La señora iba vestida con un vestido ajustado brillante, como de látex, corto y escotado. No tenía grandes tetas pero sí una buena figura, y una piernas bien puestas, sí señor, aunque un poco angulosa en su conjunto, con un toque masculino que la hacía un poco agresiva.

Vimos las fotos que había seleccionado, en color y blanco y negro, me vi a mi mismo como si fura otro, mucho más sexy y atlético que lo que me pensaba. Sara llegó a decir:

– Joder, no pensaba que estabas tan bueno.

Las fotos en las que salía mi polla eran pocas, pero hasta a mi me parecieron excitantes…realmente era una artista.

Me dijo que había dado bien la talla y que quería hacerme unas fotos más, esta vez para poder hacer una serie masculina, me dijo que además así podía pagar su trabajo. Me lo dijo con una sonrisa perversa que yo atribuí inocentemente a las fotos de mi polla. Acepté encantado.

Me llevó a su estudio.

-Desnúdate pipiolo – me dijo y, claro, yo le hice caso – ven aquí – cuando estuve en medio del plató, me puso unas muñequeras de cuero con unas argollas que ajustó a unas correas que colgaban de una estructura del techo y después le dio a una rueda que las subió, hasta que ya casi quedaba colgando de ellas, aflojó un par de centímetros y la bloqueó. La situación era nueva para mi – vaya, hoy no tienes la polla tiesa…pues hoy la quiero bien dura, muchachito, así ¿qué?

– No sé, es que no estoy acostumbrado… – se me acercó y me puso una especie de antifaz ajustado de cuero fino que se me ajustaba bien a la cabeza. Después me ajustó también unas tobilleras de cuero y las sujetó con cadenitas al suelo, los pies separados.

– Ajá, ya no eres tan chulito, ¿eh? , voy a hacer unas buenas fotos contigo, pero necesito esa polla dura, tengo clientes que pagaran por esto… – yo no me esperaba el numerito y estaba inseguro, nada concentrado en mi polla. Se me acercó y me puso unas pinzas en las tetillas, con un peso ligero, cristo, me dolió pero, me excitó – a ver si esto te anima…ah, y hoy tampoco llevo bragas…que el otro día te la puso tan durita…

Colocó varias cámaras alrededor y ella misma se puso un antifaz capucha. Estuvo un rato ajustando la luz y las cámaras mientras yo permanecía allí, colgado. MI polla no pasaba de morcillona más bien baja.

– Ummm me gusta verte así, chulito…- vino hacia mi con una especie de verga de cuero con muchas tiras – ahora piensa que la putita eres tú – me dio en la espalda y el culo varios vergazos sin demasiada fuerza, me sentí humillado e incómodo – umm no parece que sea muy efectivo, tendré darte más fuerte – me dio varios más fuerte, aunque el dolor era muy soportable. Curiosamente mi polla respondió pero sin demasiado entusiasmo, entonces volvió a ajustar las cámaras – ahora va de verdad – me dió vergazos en la polla y en los huevos.

– Aaaaaahh – me quejé – joder, me duele – sin hacerme caso me dio varios más – aaaah joder…que duele…-pero mi polla saltaba, sorprendiéndome.

– Ummmmm esa polla es obediente vamos a poder hacer algo, espera que voy a llamar a Sara para que vea esto.

– No, no, joder, no, por favor…- no quería que mi putita me viera a merced de su madre. Pero hizo caso omiso y al poco Sara entraba en la sala mirándome con ojos como platos. Enrojecí de vergüenza – es tu madre, Sara, me ha atado aquí.

– Estás muy sexy, pipiolo, ¿No te gusta Sara? – Sara no contestó pero me miraba con ojos de sorpresa – hay que ponerle la polla tiesa Sara – volvió a darme con la verga en la polla y los huevos – ummmm ¿no te gusta?

– AAAAAAAy cada vez me da mas fuerte, joder… -me dolían los huevos y el orgullo.

– Y aún solo empiezo – se me acercó y sin miramientos me agarró los huevos y la polla – no te importa que sobe a tu novio, ¿no? Es para las fotos – me apretó los huevos.

-AAAAAAAAAh joder….

– No es mi novio, es un colega.

– Pero estoy segura que te lo tiras, a tu colega. Ummmmm buena polla tiene… -me masturbaba, se agachó hacia mi polla y la empezó a lamer – hay que ponérsela dura.

– ¡Mamá! Déjalo…este…que no hace falta que tú…

– Umm se pone celosa mi nenita…no quiere que le toquen el chico…- sin hacerle caso se metió mi polla en la boca y me la empezó a mamar – ummmm no me extraña…muy buen rabo gasta el pipiolo.

-¡Mamá! N-no me gusta…verte así.

-Ah, ok, ¿quieres hacérselo tú?

– Si hay que hacerlo,…pues sí.

– Ok, pero entonces desnúdate y ponte también antifaz – yo escuchaba atónito con mi polla en la mano de la madre de Sara, que aprovechó para darme un par de vergazos más en los huevos.

-AAAAAy, joder que vicio de pegarme – le dije

– Así es mejor pequeño, ya verás qué bien aguantas – y se volvió a mirar como su hija se desnudaba entera y se ponía el antifaz – ummm tienes buen cuerpo cariño, buenas tetas, chúpasela a tu colega, mientras vigilo las cámaras.

Sara vino hacia mi y se agachó en cuclillas, me miró y se metió mi polla en la boca. Su madre comprobó las cámaras y vino también hacia nosotros, se puso detrás de mi y empezó a sobarme el cuerpo el vientre, los pectorales, los muslos, pero ella iba vestida, mientras Sara me la iba poniendo dura en su boca, entonces ella también se agachó, cerca de su hija, observando la mamada que me hacía. Empezó a acariciar su cuerpo, los muslos, la cara, el culo y finalmente las tetas. Sara se detuvo.

– Mamá, ¿qué haces?

-Acaricio mi nena, ¿no puedo? ¿No te gusta que tu madre te acaricie? – se la quedó mirando a los ojos – eres muy bonita hija.

– No sé mamá, me siento un poco…extraña.

– Déjate llevar, mi pequeña.

La madre de Sara se acercó a mi polla y sin decir nada me la lamió, tocando también los labios de su hija. Sara siguió chupándomela suavemente, yo estaba excitadísimo, madre e hija comiéndome la polla, ya la tenía dura pero seguía, y su madre se acercó más hasta que también se amorró, Sara se la sacó de la boca y se la dio a su madre, que se la metió enterita, noté su garganta, sabía más que su hija de comer pollas, luego se la pasó a su hija que también lo intentó pero no pudo, y ahora las dos me chupaban el glande, la madre buscando los labios de su hija, hasta que se fundieron en un morreo a unos centímetros de mi polla.

– Ohh, mamá…

Se olvidaron de mi polla, la madre de Sara se le vino encima y la recostó, seguían comiéndose la boca, luego su madre bajó hacia sus tetas, las besó, lamió y chupó sus pezones, Sara gemía.

– Ooooh, mamá…mamá… – yo me estaba volviendo loco, viendo como su madre se la estaba haciendo y no poder hacer nada, ni tocarme el rabo.

Su madre se entretuvo con el cuerpo de su hija largamente, le hizo un traje de saliva, mientras ella gemía sensualmente, disfrutando de las caricias de su madre. Al final le alcanzó el chocho y Sara se volvió loca, gritaba y gemía mientras su experta madre se lo comía, y ella movía su coño contra ella como deseando metérselo entero en la boca de su madre. Finalmente su madre la agarró de las caderas y aumentó el ritmo, Sara estalló de placer

-Siiiiiiiiiiiiii, mamá, siiiiiiii, cómeme el chocho…..- se tocaba las tetas ella misma, yo estaba a reventar – AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAhhh – la vi correrse de una manera que casi asustaba.

Cuando su madre la dejó, desnuda y medio despatarrada en el suelo, deseé como nunca echarme encima y penetrarla, pero no podía y me desesperaba.

– Eres muy bonita, hija…-la levantó, la acarició y la beso suavemente – cariño, mi amorcito…-la llevó al sofá y Sara se dejó caer, derrumbada.

– Ufff , mamá, ha sido mi mejor orgasmo en la vida…estoy temblando – entonces me miró y me sonrió – tenías razón colega…

– Ayúdame colega, estoy que no puedo más…-ella intentó levantarse pero su madre se lo impidió

– Así es como está a punto para la sesión, lo primero es lo primero, luego ya te aliviará, pipiolo. Ahora recupérate, mi amor.

Cogió la verga y se vino a mi, sin decir nada me dio vergazos en la espalda, el culo, las piernas, los riñones, no era un dolor acuciante pero, me bajó un tanto la excitación, que era lo que quería. Una experta.

– Zorra – le dije, ella rió.

– Sí, lo que digas, y ahora el chulito está sabiendo lo que es ser una putita. Eres mi putita, puedo hacer contigo lo que quiera…

Se fue a controlar las cámaras y me hizo un montón de tomas, yo estaba con mi polla supertiesa, no se me bajaba para nada. Intenté soltarme, me debatía, nada. Ella encantada sacando fotos. Me sentí humillado, pero aún me esperaba otro trago peor.

Abrió una puerta del fondo y entró su amiga June. June era una mujer joven de unos 26 o 27 años, delgada, rubísima, ojos azules, alta con unas piernas kilométricas, un talle de mareo y unas tetas de tamaño medio, pero que resaltaban en su cuerpo. Entró desnuda, solamente con unas medias blancas a medio muslo, una escultura, con su chocho peladito, y su piel clara.

– Hola querida – la madre de Sara la besó en los labios – ¿preparada?

– Sí, Oh, está tu hija Sara, qué bien.- se fue hacia ella y Sara se levantó emocionada, le dio un abrazo, sus tetas se juntaron, luego se dieron dos besos, Sara estaba como petrificada.

Luego vino hacia donde yo estaba, pero no me dijo nada. La madre de Sara, le puso unas muñequeras como las mías y también la colgó de ellas, como yo, a muy poca distancia de mi. Pero no le sujetó los tobillos, ella si podía moverse. No paraba de sorprenderme, ¿Y qué querría ahora la zorra?

– Me van a salir unas fotos geniales, ya puedes empezar, June, querida.

Martirizarme, eso quería. June se movía y se me acercaba rozándose el vientre con mi polla, incluso llegó a besarme, se daba la vuelta y me apretaba su culo contra mi polla, yo hacía intentos de ver si se la podía meter, pero ella se zafaba, jugaban conmigo.

– Ufff están quedando de maravilla las tomas, Sara, se me ocurre que ya que estás aquí aún pueden ser mejores, así yo me puedo dedicar del todo a la foto. Dales vergazos a los dos, sin pasarse pero que se vean.

Sara, entre dominada y excitada, se acercó y obedeció. June se quejaba y saltaba y yo juraba, para regocijo de su madre, June pasaba de apretarse contra mi a estar lejos, ahora de frente, ahora de culo y yo me desesperaba, era un auténtico suplicio.

– Deja la verga, Sara, y acarícialos – lo que me faltaba, por supuesto Sara empezó a sobar a June, con gran placer, las piernas, el culo, las tetas, el vientre – el chocho también Sara – ufff, Sara se apretó contra June por detrás y le comenzó a tocar el chocho con una mano mientras le sobaba las tetas con la otra, se notaba que no tenía que esforzarse, estaba gozando, las dos lo estaban gozando, las dos gemían de placer y yo sufriendo. Hasta que le supliqué.

– Colega, por favor, me estoy consumiendo.

– Espera, solo un poco más pipiolín – Entonces la madre de Sara se desnudó y vino hacia nosotros con un cinturón de esos que se ponen las tías para follar, que llevan una polla de goma, o de látex. Era una buena polla, no monstruosa pero grande, de color carne. Se la puso – mejor que esto lo haga yo, Sarita, tú ayúdame – Al mirarla vi que era muy realista, de verdad parecía que la polla era suya, seguro que tenía una buena capa de lubricante, por lo que brillaba, se puso detrás de June y le dijo – ¿preparada, querida?

June se inclinó hacia adelante lo que le permitían las correas del techo, su cara a pocos centímetros de mi, pero mas abajo, y entonces gritó de la penetración. La madre de Sara se la estaba follando, del vaivén, la cara de June iba contra mi pecho.

– Bésale – ordenó la madre de Sara. June y yo nos dimos un morreo de órdago, cristo, qué placer y qué suplicio. La madre de Sara la retiró de mi, le sacó la polla de goma a June y ordenó –dale unos vergazos Sara.

– Joder, no, no, zorra, no más…-le dije

– Está quedando muy auténtico – ella sonrió – dale Sara – Sara me dio en la espalda y el culo, consiguiendo que me distrajera de la excitación.

Y entonces la madre de Sara, culminó la humillación. Se puso detrás de mi y me empezó a sobar, los pectorales, el vientre, pero no llegaba a la polla. Ordenó a Sara que se besara con June y que lo hiciera poniendo su culo hacia mi. Pensé que me había llegado la hora. Y ya lo creo. La madre de Sara, aprovechando mi ansia por meter la polla, con una maestría sorprendente, me enfiló su polla de goma al culo y empujó, no podía creérmelo, sentí un aguijonazo y me vi enculado, dado por el culo por aquella zorra.

– AAAAAAAAAAAAAA, joder, zorra, puta, ramera….hija de perraaa…aaaaaaaaaaaaaay – No podía escaparme, y ella disfrutaba empujando más y más adentro y yo le llamaba de todo, humillado en lo más hondo, enculado por una zorra.

– ¿No te gusta tratar a las chicas como putitas? Pues ahora eres tú mi putita…Toma rabo putita…- me daba pollazos y yo me intentaba zafar, pero era una polla grande y me hacía daño – pórtate bien putita y disfrutarás…- Sara y June miraban, June divertida y Sara asustada, pero sin dejar de sobar a June – ¿a que te gusta, putita? ¿a que te gusta que te den por el culo? Todas decís lo mismo pero os gusta – la verdad es que tenía la polla a reventar, no podía creérmelo, esa tía era una perversa pero sabía mucho

– Toma rabo, putita, no te esfuerces, ya estás dado por el culo, disfruta – me decía- Sara – ordenó – déjale que la putita te folle mientras le doy por el culo.

Sara obedeció y me ofreció su grupa, al agacharme para metérsela también me penetré más con el rabo de goma de la zorra, pero acerté a entrarle y su madre empujó, metiéndomela a mi y haciendo que la mía entrara en su hija. Ufff un mete saca salvaje, por fin iba a correrme pero no de la mejor manera.

Cuando ya estaba casi a punto, ordenó a Sara que se apartara y a June que pusiera el culo cerca de mi polla.

– Tiene que verse su leche sobre el culo de June, mastúrbale hasta que eyacule Sara. Y tú, putita, toma polla…córrete enculado… – la mano de Sara hizo que me corriera pronto y le llenara de leche las nalgas y la espalda de June, una cantidad de leche enorme de tan reprimida. La verdad es que me corrí bestialmente, realmente una de las mejores corridas que he tenido – joder, pipiolo, vaya semental estas hecho, eso es leche en cantidad, va a quedar estupenda.

Me sacó la polla de goma y me quedé sin fuerzas.

-Por favor, dejad que me siente – pedí. Me desataron y fui al sofá, estaba agotado y me dolía todo, las muñecas, los tobillos, los brazos, el culo, la espalda de los vergazos, todo. Hasta los huevos me dolían. Estaba herido en mi orgullo y desvirgado por el culo. Me dejé caer y sentí un alivio inmenso.

Mientras, vi cómo se lo montaban las tres, la madre de Sara hizo unas tijeras con June, luego con Sara, June le comió el chocho, Sara le comió el chocho a June, una melée de tres cuerpos de mujer, comiéndose las tres, pasando las tetas de boca en boca, la madre de Sara se debió correr 5 o 6 veces. Vino al sofá y se dejó caer, exhausta.

June y Sara seguían besándose y acariciándose.

Entonces pensé en mi venganza. Me hacía el derrotado pero ya estaba bastante recuperado, y la visión de Sara y June era espectacular, tan preciosas, tan sensuales, tetas contra tetas y chocho contra chocho, me estaba excitando, pensé en ir a follármelas pero…

– Me ha gustado ser tu putita – le dije a la madre de Sara, mentía – me atraes mucho – me acerqué y le sobé las tetas, ella me dejaba hacer, echada de lado – me has dejado agotado pero …me gustas…te deseo…

– umm, no me tientes…- pero me atrajo y me morreó – tienes muy buena polla…¿quieres joderme?…estoy agotada…

– Me encantaría tenerte como mujer, follar con una mujer como tú…no hace falta que te muevas…ya lo hago yo – me levanté y fui a ponerle mi polla en la boca- chúpasela a tu putita…

– ummm ¿te ha gustado ser mi puta, eh? – me la empezó a chupar y me la iba poniendo dura – ummmm hay que reconocer que tienes una buena polla…putita.

– Ummmm tengo ganas de ti, voy a follarte – me puse detrás de ella y aún le di un poco más la vuelta, más boca abajo, le enfilé el rabo al chocho y se lo empecé a meter – ummmmm qué gusto tu coño…qué placer tener una mujer así…

– aaaaaaaaah, ummmmm, si, fóllame, me hacía falta un buen rabo….- se abrió más y se lo metí hasta los huevos – aaaaaah ufff que buena polla….qué bien follas…putita…

Ya la tenía, le di unos cuantos viajes para calentarla, y ella movia su coño contra mi, bien abierta. Entonces se la saqué, estaba muy mojada de sus flujos, sin pensarlo, apunté a su culo y empujé fuerte.

– Toma rabo puta- Ella gritó.

– AAAAAAAAAAAAAAAAAAaaaaay, cabron, no no, no, NOOOOOOOO . nadie me la ha metido en el culo, sácala cerdo, – se debatía pero la agarré las manos y se las crucé en la espalda, apoyando todo mi peso para inmovilizarla y sin más le metí pollazo al culo – aaaaa me haces daño cabronazo, hijo de puta…

– Toma rabo, ramera, puta, – le metí la polla hasta los huevos – ¿a que te gusta, putaza? ¿a que te gusta que te den por el culo? Todas decís lo mismo pero os gusta – le comencé dar con ganas – Eso es lo que me has dicho tú.

– AAAAAAAAAAAAAAy, no, no, por favor – Sara y June pararon y miraron hacia nosotros – cabrón…cabrón…hijoputa…qué daño…

– Estoy dando por el culo a tu madre, Sara, se queja pero le gusta, como a todas las putas, ella misma lo dice – acerqué mi cara a su oído – y me voy a correr en tu culo de puta, voy a llenarte el culo de leche, te va a gustar, zorra, a mi también me duele el culo, pero tú no me has podido llenar de leche y yo a ti sí. No te esfuerces, ya estás dada por el culo, disfruta.

– Cerdo, cabrón…me violas…- le di un pollazo intenso y se lo dejé metido hasta los huevos –aaaaaaaaaah, joder…uuuuffff…cerdo, hijoputa, sácamela, ¿me oyes?…- Sara y June miraban

– Ahora sabes lo que siente una putita dada por el culo, con una buena polla, no tan grande como la que me has metido tú, pero esta es de verdad – le di otro pollazo – ummmm qué placer tenértela en este culo estrecho…¿la notas?…dime que disfrutas

– Hijoputaaaa…aaaaaa – empecé a darle con ritmo – aaaaah…acaba …cabronazo…

– Acabaré cuando quiera, pero me excita que me pidan la leche, leche de pipiolo para tu culo de zorra. Cuanto más tardes, más ancho te de dejaré el culo – me moví con la polla dentro de su culo, ensanchándoselo.

– Aaaah, cabron… -se la saqué un poco y le volví a dar pollazo intenso – aaaaaaa, …n-no…aaah..me duele…- ya no estaba tan altiva – por favor…

– Pero te gusta, pídeme mi leche de semental en tu culo de puta o no acabaré nunca, ummmm como me gusta darte por el culo, puta.

– Tu leche…-le volví a dar pollazo – aaaaaa…ok, ok,…dame..tu leche…de semental

– En tu culo de puta, dilo y que te oiga tu hija – le volví a dar pollazo – toma rabo zorra, puedo estar así un buen rato, te dejaré el culo como un bebedero de patos. Ah, y dile que te gusta que te de por el culo, eso me excita.

– Aaaah…sí..si…dame tu leche de semental….aaaah…en mi culo de puta…

– ¿Cómo?

– ¡Dame tu leche de cabrón en mi culo de puta! – gritó – Sara…me gusta que este cerdo me dé por el culo…aaaaaa…

– Ummmmmmm buena zorrita, me excita mucho, voy a correrme si lo dices de nuevo – le bombeaba con ganas – me excita encularte delante de tu hija.

– Me gusta que me des por el culo….me gusta…. mi culo de puta…- ya no se resistía y yo seguía dándole con buen ritmo.

– Más, sigue pidiendo, zorra.

– Aaah…dame por el culo…mi culo de puta lleno de tu leche de semental…me gusta…que me des por el culo…me gusta que me des por el culo… me das por el culo… lléname de leche…mi culo de puta… me gusta que me des por el culo…mi culo de puta…lléname de tu leche…- se le iba apagando la voz pero seguía repitiéndolo

– Tomaaaaaaaaaaaaaaa, toma lechada putón…te dejo bien regadaaaa….siéntelaaaaaaaaa- me corrí bien a gusto, corrida con sabor de venganza y de placer de haberle roto el culo por primera vez a aquella tía y llenárselo de leche.

Me retiré y June fue hacia ella, ella ni se movió, siguió abierta, mi lechada le empezaba a salir de su dilatado culo, debía estar tan humillada como me sentí yo.

Fui al baño, estaba sudado y dolorido. Al poco entró Sara.

– Joder tio, nunca he visto a mi madre así.

-¿Cómo?

– Pues como vencida, vulnerable. Ni se mueve, June la está calmando. Eso de que te la metan por el culo debe ser muy fuerte.– se me acercó y me acarició el rabo medio inflamado del castigo y de la enculada – ummmm ¿Me vas a dar por el culo a mi también?

– Por supuesto Sara, pero hoy no, que estoy molido y me duele – la besé suavemente en los labios – me la habéis castigado bastante. La tengo inflamada.

– La tienes preciosa colega, déjame cuidártela .

– Es que…tengo ganas de mear, Sara, déjame anda.

– Ummmm, quiero ver cómo mea un tio, colega, déjame verlo, quiero saberlo todo.

– Joder Sara – se me ocurrió algo, si quería verme mear, me vería de cerca – métete en la bañera y da el agua de la ducha. Así buena chica – me metí yo también – siéntate en el fondo, y míra mi polla – obedeció – vas a ver como mea un tio, y vas a verlo bien.- Empecé a mearla las tetas y fui bajando, mietras mezclaba mi meada con el agua de la ducha –ábrete que te voy a mear el chocho – se abrió, estaba fascinada , y le cayó un buen chorro en su coño, luego volví a subir a sus tetas y finalmente le apunte el chorro a su cara, le meé hasta el pelo y al final – abre la boca, putita, y ya que quieres saberlo todo, traga –aluciné, abrió la boca, le dirigí los últimos chorros allí y le entraron, pero le volvía a salir – traga, Sara, traga, putita –vi como tragaba, sin acabar de creérmelo, así que le agarré del pelo y la atraje hasta que le puse la polla en los labios y seguí meándola – ummm Sara vas aprendiendo rápido a ser una buena puta. Acabé y me dediqué a la ducha reparadora junto a ella, sin decir nada, hasta que nos quedamos nuevos. Cerré el agua

– Me gusta todo lo que me haces, colega – me dijo.

– Vas a ser la mejor putita del mundo, colega. Quedamos mañana o pasado y te la meto por el culo para que sepas también lo que es. Por cierto, ¿has follado ya con tu padre o solo se la mamas?

– Ummm sí, ven a mi casa pronto, porfa, y a ver cómo es eso de que me la metas en el culo. A mi padre de momento solo se la mamo, le encanta sobarme las tetas y se vuelve tonto cuando se corre en la boca y me lo trago todo.

– Debes ser la única tia que folla con su padre y con su madre. Eres única Sara.

– Gracias a ti, colega.

Le di un beso en la boca muy profundo. Fui a la sala, su madre estaba revisando algunas de las máquinas de fotos, desnuda.

-Vengo a despedirme. Tengo que irme.

– Eres un cerdo cabrón – me dijo – me has violado.

-Estamos en paz, tú también me has violado a mi.

– No es lo mismo –dijo

-No, tienes razón, no es lo mismo – me acerqué a ella – primero porque yo me he corrido y te he dejado semen y segundo porque a ti sí te ha gustado.

– Cerdo – pero no estaba agresiva. Me acerqué a ella y le besé suavemente – cerdo…

– Ha sido un placer – sonreí – hasta la vista. Llámame de nuevo.

Cogí mi ropa y me marché, Sara me dijo, me quedo, sonriendo, le devolví la sonrisa y le besé suavemente, que te vaya bien con esa preciosidad de June.

Al salir a la calle noté que me dolía el culo. Y también los huevos y la polla, aparte de los vergazos, encularla me había dolido, realmente estaba estrecha, probablemente decía la verdad cuando aseguraba que no le habían penetrado el culo nunca.

– ¡Joder!, me dije a mi mismo, ¡vaya tarde!

MI MADRE SE HACE UN POCO MÁS PUTA DESCARADA Y SEBAS SACA PROVECHO.

Al día siguiente me pasé por casa de mi amigo Sebas. Tenía ganas de tener a su madre, muchas ganas de emputecerla más, pero aún seguían de vacaciones con su padre. Naturalmente no se lo dije así, sino que le pregunté como de pasada si estaban solos.

Sebas estaba un poco incómodo, yo sabía que llamaba a mi madre para quedar con ella y jodérsela de nuevo, pero ella le daba largas, siguiendo mis instrucciones, Sebas se sentía culpable conmigo.

Poco a poco llevé la conversación sobre nuestras madres. Así supe que Sebas no había visto nunca a su madre desnuda, ni tan solo sabía como eran sus tetas o su culo. Eso me dio la idea perversa de hacer que se la follara sin saber que era ella. Montaría un escenario y Pilar no podría echarse atrás bajo el riesgo de descubrirse. Recibiría polla y leche de su propio hijo sin que él supiera que se estaba tirando a la puta de su madre. Incluso estaría BIEN que diera por el culo a su queridísima mamá, dada la facilidad que tenía Pilar, Putette, por dejarse encular.

Cosa que su hijo ni remotamente sospechaba.

– Tu madre si que es sexy, tio – me dijo – no como la mía, que parece una monja.

– A mi me gusta la tuya, Sebas, yo creo que debe ser muy delicada, no como la mía que debe ser explosiva.

– Joder, tio, la tuya…

– Veo que te gustaría tirértela

– Joder…si…bueno claro…pero es tu madre…

– No pasa nada, tío, a mi me gustaría tirarme la tuya.

– No jodas, seguro que es muy aburrida, siempre pensando que todo es pecado. Estoy seguro que no la ha tocado ningún tio que no sea su marido. En cambio, la tuya es…digo, debe ser una caña. Y lo buenorra que está…con esas tetazas…

– Y en cambio, piensas que a mi madre si que se la han tirado otros tios – se sonrojó – vaya que mi madre es más puta.

– Joder tio, no…no es eso…no digo que sea puta…

– Bueno, cachonda, vaya.

– Al menos parece que tu padre lo debe pasar mejor que el mío.

– Pues a mi me da que tu madre puede dar mucho juego, mira.

– Ni por asomo tío, una monja, te lo digo yo.

No pude por menos que sentirme un poco culpable, pero me encantaba que nadie sospechara siquiera lo puta que era y lo que gozaba prostituyéndose. Si solo hubiera sospechado que el profe de mates pagaba por joderse su madre…

Tuve ganas de ofrecerle un poco de compensación. Pero era al único de mis amigos con el que no quería descubrirme como cómplice de los polvos de mi madre. Me daba morbo que él pensara que yo no sabía que se la había follado.

– Bueno tío, si quieres venir a mi casa esta tarde, tengo que ayudar a mi madre en casa a instalar unas estanterías, me ayudas y luego tomamos algo.

Naturalmente me dijo que sí.

Al llegar a casa, estaba preparando la comida en la cocina, como siempre me acerqué por detrás y le eché mano a las tetas.

– ¿Cómo está mi putita hoy?

. Udfff qué susto, deja esas manos anda, tu padre y tu hermano pueden vernos y no creo que entendieran qué haces amasando las tetas de tu madre.

– Esta tarde va a venir Sebas, mama. Tus tetas le tienen enamorado. Se las vas a dar, mamá. – sin hacerle caso seguí amasándoselas – vas a darle tus tetas para que yo vea como te las mama. Me da morbo ver a mi madre dando teta a Sebas.

– Uf hijo, eres un perverso, pero como voy a hacer eso…¿así sin más?

– Sí mama, sin más. Vas a llevar uno de estos vestiditos cortos y escotados, sin sujetador y sin bragas. En el momento que te diga, le enseñas las tetas, sin más, le dices que te las sobe, que te las coma, se las ofreces sin más. Alúcinale con tu obscenidad.

-Por dios hijo…

– Y le pides que te deje chuparle la polla, cómesela como la experta que eres, le volverás loco, y te tragas su lechada, mamá.

– Pero hijo… – dejé de sobarle las tetas y le metí mano al coño desde atrás

– Ummmm mama, no me digas que te vas a hacer la estrecha, con la de pollas que te has comido, guarra. Y lo poco que te cuesta tragar leche, anda que no te has tragado litros ya. Me gusta tener una madre puta, con este chochazo hambriento de pollas, tan follado…y esa boquita mamona…

– Eres un demonio…supongo que no puedo decir nada, ¿no?

– Con lo que te encanta que te den rabo, mamá, mira que llevas pollas y leche en tu vida, que hasta has perdido la cuenta de tantos – le apreté el coño y gimió – voy a ponerte a joder con muchos tios, tu cuerpo va a dar placer a montones de machos que van a tirarse a mi madre para mi. Después te follaré con su leche dentro del coño de mi madre, ummmm, me pones cada día mas , mamá.

– Eres un guarro – suspiró

– Y tú una gran puta. Mi puta.

Por supuesto, Sebas se presentó a su hora puntual y nervioso. Mi madre lo hizo pasar al salón.

Le dijo que me disculpara pero que mi padre me había hecho un encargo de última hora y había tenido que salir. Por supuesto, yo estaba mirando la escena des de la puerta que daba a las habitaciones.

– Oh, vaya, pues no sé…¿tardará mucho?

– Un buen rato Sebas. Pero espérale aquí, puedes entretenerte mientras conmigo, si quieres – Sebas la miró un tanto sorprendido. Tal como le había dicho a mi madre, sin más se acercó a él, sentado en el sofá, y se desabrochó el vestido, dejando sus tetazas al aire – me parece que te gustaron mis tetas el dia que me follaste como una perra…¿quieres entretenerte un rato con mis melones? – una auténtica maestra de putas, pensé.

– Joder, pues claro, señora, vaya par de melones, me vuelven loco…

– Tuyos son cariño – se sento a horcajadas en sus rodillas y le puso las tetas en la cara – mámamelos a gusto, y no me digas señora mientras te estas comiendo mis tetas, anda – con una mano le metió una teta en la boca mientras le ponía la otra detrás de la cabeza y le atraía hacia sí – chupa, encanto, mama mis pechos…aaaaah…cariño…así…¿tienes hambre, eh?

– Mucho hambre de usted…eh, no sé como llamarla…

-Perra, llámame perra, cariño – joder con mi madre, me puso la polla dura al momento.

-UUu, tengo mucho hambre de ti, perra, tienes los mejores melones del mundo, perra – Sebas apretaba con las dos manos el pecho de mi madre que se estaba comiendo, como exprimiéndolo mientras chupaba con ganas – qué gordos y vaya pezonazos tienes.

– UUUUffff, cariño…como chupas…me inflas el pezón hasta tu garganta…- estoy seguro que mi madre hablaba para excitarme a mi – aaaah…qué gusto me das…así…ummm…cómo siento tu lengua apretándomelo…mama, siiiii, mama fuerte…- y la verdad es que me estaba poniendo a cien verla con la teta dentro de la boca de Sebas, que mamaba frenético, y diciendo esas cosas.

– Joder…qué buenas tetazas, perra – se separó un poco y las amasaba con las dos manos, mirándolas con ansia – no me puedo creer lo que estoy viendo, mis manos amasando estas tetorras, tantos años imaginándome cómo eran, mirándote de lejos, haciéndome pajas pensando que las tocaba…y no solo yo, todos los del cole…estas tetas nos traían locos, ¿lo sabías? …aún creo que es un sueño…

– Ummmm, cielo, ahora tienes en tus manos las tetas de “la melones”, son tuyas, tómalas, disfruta cuanto quieras de ellas…me gusta…no creas que no me daba cuenta de cómo me las mirabas ya desde bien pequeño, cuando eras aún un renacuajo…quien me iba a decir a mi que ese renacuajo me iba a joder como su perra, ahora.

– Joder, voy a comerte la otra teta, perra…cómo me gusta tu pezonazo en la boca…perra tetuda…siiii, voy a joderte perraca…perraca tetuda.

No veas el banquete de teta que se dio el cabrón. Hacía rato que mi madre movía su chocho contra la bragueta de Sebas, pero el tipo estaba como loco con sus tetas, obsesionado durante años con ellas. Así que fue mi madre que levantándose un poco, le sacó la polla gordaca de su bragueta.

-Ummmm, qué gorda y dura la tienes, jódeme, tengo ganas de clavarme ese rabazo dentro de mi coño…

– Clávate en mi polla, perra, asíiiiiiii…jodeeeeer siiiiii – mi madre se había empalado, siempre es uno de los momentos que me excitan más, la primera follada, casi siento en la piel de mi polla lo que debe estar sintiendo el tipo que se la mete, su vagina suave y caliente apretando el cipote que entra…y el placer que ella transmite, el gusto que le da tener un rabo jodiendola. Inigualable.

Follaban como locos, Sebas alternando las tetas en la boca y con su polla jodiendo mi madre. Pero no estuvieron mucho, Sebas se iba a correr ya, así que mi madre se bajó y se puso de rodillas entre sus muslos.

– Déjame que te chupe la polla, cariño, como una buena perra, dame tu leche para que me la trague.

– Joder, cómeme la polla perra tetuda – mi madre se amorró y se la metió en la boca sin preámbulos – aaaaaaaaaaaaaaa joder…qué mamada, diosssss…come polla, perra…vas tragar una buena lechada…

– Ummm ¿soy una buena mamona? – mi madre no tiene límites, casi me corro allí mismo – ¿una buena puta mamona?

-Joder, joderrrr siiiiii, puta, siiii, una puta mamona guarra…zorra…siiii…joderrrr…poniéndole cuernos a tu marido, perra tetuda…qué morbazo…voy a correrme en tu boca de puta casada…Ahoraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Mi madre recibió la lechada sin más, estuvo un rato eyaculando el cabrón, debía ir cargado de cojones. Si me llego a tocar la polla me corro yo al ver los espasmos de Sebas, echando chorros de leche dentro de la boca de mi madre, que mantenía los labios cerrados alrededor de la gordota polla que asomaba por la bragueta, recibiendo la abundante ración de lefa, en la posición de sucia mamona, arrodillada, inclinada, con sus sobadas y supermamadas tetazas colgando, su culo hacia atrás, apenas cubierto por la faldita, medio desnuda, la ropa arrugada, agudizando aún más el aspecto de una puta que se usa para descargar los huevos, ni tan siquiera había llegado Sebas a bajarse los pantalones. Dios, pensé, qué cacho puta, cómo sabe lo que me gusta.

Aún hizo algo para volvernos más locos. Le enseñó a Sebas la boca llena de su lefada y luego la cerró y se lo tragó.

– Ummm, qué buena está tu leche, gracias Sebas. Déjame que te la limpie. –se volvió a amorrar a la polla fláccida y se la chupó un poco más, dejándosela bien limpia.

Cuando se levantó, se arregló la ropa como pudo. Sebas se la miraba alucinado.

– Guárdate la polla Sebas – reaccionó, obediente – creo que es mejor que te vayas, después de esto es mejor que no te encuentres con mi hijo, ya le diré que te llame. Ah, ahora ya vuelvo a ser señora.

– Ufff, sí, señora. Ha sido, ha sido…fabuloso…por dios.

– No te acostumbres, esto no se repite, sabes que soy una señora casada y no debo, así que no pienses que puedes joderme otras veces. Confórmate con lo que te llevas y no me insistas por teléfono. Ya veremos qué pasa, pero no insistas o nunca más te dejaré mis tetas.

– No, señora, de acuerdo, usted manda. Ya me voy en la gloria.

-Ummm eres un cielo.

Cuando salió Sebas, me fui hacia ella.

– Mamá, eres la mejor puta.

– Ven al sofá y fóllame, cabrón, he hecho de puta para ti y quiero tu polla y correrme yo.

La tiré en el sofá y ella se me abrió de piernas.

– Jódeme, hijo de puta, vuelve a entrar en el coño por donde saliste y llénamelo de polla.

– Estás caliente, puta, te ha gustado la polla de Sebas, ¿eh?

– Me he calentado porque tu estabas mirando, hijo de puta, pero reconozco que me ha gustado meterme la polla de Sebas, es más gorda que la tuya y me ha dado mucho placer. Sí, me ha gustado joder con tu amigo. ¿te has divertido viendo como se follaba a tu madre?

– Me he divertido mucho, mamá. Toma polla guarra – me eché encima y se la metí de un golpe – estás empapada putón.

– AAAAAAAAAAAAh, cabrón…qué polla tienes…qué gusto…diosss qué dentro…aaaah sí sí sigue, dame fuerte, hijo…jódete la mama…

Estaba fuera de mi, le sacaba la polla y se la metía de golpe a un ritmo frenético, ella gritaba a cada pollazo y diciendo obscenidades.

– sigue, sigue hijo, jode la mama, dioosss, me voy a correr, hijo de puta, sigue..así siiii…voy a correrme, no pares de metérmela, por diosss, mi propio hijo…

– Voy a llenar el coño que me parió de leche, mama, voy a correrme en tu coño de puta

– Siiiiiiiiiiiiiiiiiii … aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

– Tomaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Nos quedamos agotados, fue un orgasmo bestial, me dejé caer encima resoplando y suspirando a dúo con ella.

Cuando nos levantamos, ella se fue a la ducha. Mi leche resbalándole por los muslos.

– Ufff cariño, vaya lechadas que me echas siempre…a ver si al final me vas a preñar.

– No tengas la menor duda, queridíma mamá.Fue la ecena mas maravillosa que tube espero les guste mi pots me tarde mucho en volver a continuar la historia espero les guste

( CONTINUARA… )

Mi madre paso a ser mi mujer (13)

(Recordemos que el viernes mi mis amigos y los madrileños habían gozado muchas veces de mi madre)

Al día siguiente, sábado, cuando abrimos los ojos, mi madre ya había marchado, había madrugado y eso que no nos levantamos demasiado tarde. Salimos a desayunar y nos encontramos con los tipos de Madrid, los cinco somnolientos.

No pude por menos que pensar que estos cinco jóvenes que estábamos renqueando de sueño aún teníamos en nuestras pollas el recuerdo de mi madre, una cuarentona, una hembra que se llevaba al menos dos lechadas de cada uno, y Sergi y Armando, tres, y en pocas horas. Doce lechadas en mi querida madre. ¡Vaya hembra!

Siempre había sido así ella, generosa y sin límites en su sexualidad. Promiscua como ninguna, sin manías para mamar o joder con pollas nuevas. Pero yo me había enterado ahora, la verdad es que me excitaba pensar en que durante toda la vida, cuando mi madre era la mamá cálida y protectora que cuidaba su familia, el alma del hogar siempre alegre y trabajadora, cuando nos ponía la cena a todos, iba follada esa misma tarde por cualquier tipo que había tenido la suerte de encontrársela a punto, que esa boquita que nos besaba había estado hace poco tragando cualquier polla, y un tipo había gozado de ella dejándole degustar su leche de macho suertudo.

Con lo que le gustaba ser una buena madre y esposa, hacía poco que algún cabrón sabía que era una puta.

Y ahora era mi puta. Me sentí excelente y con una autoestima bestial por que una superhembra como mi madre, que había tenido tantísimas pollas, igual me quedaba corto si digo que más de cien, me elegía como su macho preferido, su hombre y su preñador. Y el único al que había dejado que le diera por el culo. Amor de madre y vicio de puta.

Aunque en la mente de todos estaba la ración de sexo del dia anterior, no comentó nadie nada, como si fuera normal.

Decidí irme a la playa, no tanto por el agua y el sol como por encontrarme con la chica de la tienda de al lado. A ver si conseguía hablar a solas y planear cómo me la podría tirar. La noche anterior habíamos tenido una conversación breve pero jugosa, cuando volvía con mi madre, pude constatar que le fascinaba, le atraía lo que vivía mi madre, pero seguramente necesitaba un empujoncito.

Cuando nos vio venir, yo creo que nos estaba esperando con la excusa de ir al baño, le pidió a mi madre disculpas por lo maleducado de su marido, y que supiera que ella la envidiaba por su valentía y naturalidad.

Aproveché para decirle que era muy bonita y que podría tenerlo todo como mi madre. Ella enrojeció, y me dijo flojito, que era cobardica y no se atrevería, pero le contesté que ya le ayudaría yo. Mi madre sonrió y nos despedimos.

– Esta chica tiene ganas de un buen meneo, hijo – me dijo al oído – y es muy simpática. Ya veras como ella encontrará el momento…

Mi madre se quedó allí y ella y yo fuimos hacia las tiendas, ella me miraba de reojo, yo sonreía. Algo la reconcomía, no podía más…

– Roger…-la miré- no, no, nada…

– Di mujer, que no pasa nada.

– Venías de bañarte con tu madre…

– jejeje, ¿qué quieres saber, guapa? No te de corte..

– Uff es que tengo curiosidad…jo, pero…es igual.

– Quieres saber si me he follado a mi madre…

– Jo, ¡no qué va!…bueno…sí, es eso, ¿lo habéis hecho? –se había sonrojado

– Sí, guapa, nos hemos metido un polvazo de órdago en la playa. Le gusta mucho mi polla.

-Joder, tío, con tu madre, ella sí que sabe vivir…vaya morbo.

– ¿No te gustaría probar?

– Ufff no, no, estoy recién casada.

– ¿Y qué? – ya llegábamos a las tiendas y su marido la estaba esperando, así que nos despedimos formalitos y cada uno a la suya.

Así que me quedé con ganas de probarla. Y fui a la playa. Allá estaban los dos, tendidos al sol. Me situé un poco alejado pero no tanto como para que no me vieran y nos saludamos. Naturalmente, me despeloté, en esa playa se podía hacer nudismo. Enseguida ella se fijó en mi polla, eso es lo que quería.

A esa distancia, podía ver sus curvas, sus caderas amplias y su cinturita, llevaba bikini, y ella era consciente de mi mirada de deseo. Sus pezones estaban bien duros. Se me puso un tanto morcillona. Mientras su marido dormitaba, ella miraba mi polla y yo su cuerpo, en varias ocasiones cruzamos la mirada, sin decir nada, había lujuria allí.

Cuando el marido se levantó para ir a bañarse decidí pasar a la acción. Yo también me levanté para bañarme pero antes me acerqué a ella, aunque no demasiado, para que pareciera una conversación informal.

– Uff, guapa, qué preciosa eres, vaya cómo me pones – ella se sonrojó ligeramente – voy a tener que enfriarme en el agua

– Eres…eres…un…caradura – pero sonrió ligeramente.

– Voy decirle a tu marido que me voy a tirar a su mujer, hasta luego.

– ¡No, por dios! – enseguida se dio cuenta de la broma – eres…un demonio.

Lo que hice fue muy diferente, nadé hasta él y le saludé, charlando de lo preciosa que es esa playa, le metí la idea que bucear por las rocas hasta la isleta vecina era una pasada.

– Joder pero no tengo equipo – me dijo

-Coño, si alquilan equipos en el camping por horas, con traje de neopreno y todo para que puedas hacerte un par de horas sin pasar frío.

La idea le gustó y me aseguró que lo preguntaría.

– Lo mejor es con el sol de la tarde, antes de que caiga – le “informé”.

Me ahorro todos los demás detalles. A la tarde, después de comer y una breve siesta, en la que, por cierto, le echó un polvete a su mujer, lo oímos, ya lo teníamos con el equipo allí, emocionado y contento, deseando bucear y ver el fondo del mar. Por supuesto, le animé y me alegré por él, claro. Su mujercita tenía sueño y se quedaba un rato más en la siesta. Cojonudo.

Así que cuando ya hubo marchado, esperé un rato para eliminar que hubiera algún imprevisto y, sin más, fui a su tienda y llamé.

– Guapa, estás ahí, por favor que tengo un problema, a ver si me puedes ayudar.

Abrió la cremallera, cubriéndose a penas con un pareo que sujetaba con la mano, en cuclillas, pero a todas luces desnuda.

– ¿Qué pasa? Estaba durmiendo. ¿Qué problema tienes?

– Necesito que me ayudes, es algo muy especial, déjame que te lo explique – hice intención de pasar dentro y ella, dudó, me miró, y se apartó para dejarme, yo iba solamente con un bañador ajustado que no disimulaba una semierección.

Se me puso enfrente medio sentada de lado, aún cubriéndose, y yo de rodillas ante ella.

-¿Qué es eso tan especial?

– Tú, guapa, te necesito, necesito estar contigo, necesito tenerte, necesito darte placer, hacerte mía, sentirte gemir y gozar como nunca, que sepas como goza mi madre, quiero beber de tus labios sensuales mientras te penetro, necesito una hembra como tú, fantástica, preciosa. Tienes que ayudarme.

Se quedó mirándome asombrada de la perorata tan directa. Se sonrojó.

-Pe-pero si…sólo eres un chaval y yo…yo…estoy recién casada…como eres así…No debo, es engañar a mi marido…y no está bien …no

– Aún tardará lo suficiente, pero tampoco puedes pensártelo mucho, aprovecha – me bajé el pantalón – mira, es tuya, toda tuya,…y está deseando la mujer más preciosa de esta parte del mundo… – ella bajó la mirada a mi polla semierecta ya – no me digas que no te apetece. ¿Te gusta?

– No…no puedo, no puede ser… – le agarré una mano y se la llevé a mi polla, no se resistió, la agarró suavemente – ufffffff…es..es…muy gorda…mucho más que la de mi marido…

Le puse la mano en la cabeza y la atraje hacia mi lentamente, mirándola a los ojos, y la besé suavemente en los labios mientras su mano estaba agarrando mi polla, notando como iba endureciéndose más.

-Es tuya, preciosa, si te gusta – volví a besarla pero esta vez le metí la lengua y ella me respondió, poco a poco más entusiasta, hasta empezó a meneármela suavemente. Se apartó un poco y me miró.

– Dios…la tienes enorme…Debo estar loca por hacer esto…y con mi marido por ahí…es indecente…

– No te preocupes por él, tardará un poco. Concéntrate en gozar de una buena polla como mereces…disfruta como una guarra…suéltate, a ver esas tetas, – Dejó caer definitivamente el pareo y se me mostró desnuda, llevó también la otra mano a mi polla – ummmm, qué buenas tetas, me voy a pegar un banquete contigo, preciosa –le metí mano al coño, un coñito con muy poco bello, pronunciado, ella gimió mientras le acariciaba, se incorporó de rodillas y se abrió para facilitarme la caricia – un buen coño para mi rabo.

– Ooooh, uf, yo…no he hecho esto nunca…

– Cómo que no, antes te he oído follar con tu marido – ella no soltaba mi rabo duro, mientras iba mojándose con mis caricias en el coño.

– No…lo que nunca he hecho…aaaah…ufff siiii, es enrollarme así, con otro, quiero decir…aaahh…con otro que no sea mi marido…o mi novio…y no te conozco apenas…

– ¿y como te sientes? – le metí suavemente un dedo en el coño – ummmm qué coñito más caliente y mojadito, estás excitada…quieres mi rabo, no me lo sueltas…

– Aaaahh…si, muy excitada…es tan …tan sucio..ufff…qué gorda…y qué dura…no puedo creerme que sea yo la que está diciendo esto…me gusta tu polla…me siento guarra…muy indecente…aaaah…- me tumbé boca arriba y me quité el bañador.

– Chúpamela, guapa, amórrate y saborea el cipote que te va a hacer hembra.

– Uff, no…no he hecho nunca eso…sexo oral…es muy…guarro…

– Parece que en tu pueblo no hay demasiadas alegrías, ¿no? Pues hoy vas a empezar, preciosa, es fácil, agáchate y métetela en la boca. Y luego chupa como mejor sepas. Te va a gustar…a mi madre le encanta. Así acerca la boca, a 4 patas, me gustan tus tetas colgando –se las magreé –joder qué buena estás, zorrita, qué polvo tienes, aprende a comer cipote, guapa – le puse la mano en el culo y le acaricié el coño por detrás, ella se abrió, gimiendo.

Con la otra mano le acerqué la cabeza a mi polla, que tenía agarrada con la mano meneándomela suavemente. Le costó un poco pero abrió la boca y se metió el glande entre los labios, tuve paciencia, pero era una sensación de mucho placer, la primera vez que una tia comía polla y casada, me dio mucho morbo.

– Con lengua, preciosa, pasa la lengua –uff noté su lengua – así, ummm así, más adentro, más, ummm asíiiii, buena chica, más…- notaba en mi mano su coño más y más mojado, le acariciaba el clítoris y le metía suavemente un dedo – te gusta comer polla, ¿eh?, te estás mojando guarra, sigue…sigue…tu primera mamada de polla…te está gustando mamar una tranca, como una buena golfa.

– Uffff, nunca pensé que haría esto…me gusta, aaaaahh, me estás excitando como nunca…uffff qué grandota y qué dura…no puedo creerme que me esté comportando como una golfa…pero me gusta…y me gusta…tu tranca – me miró a los ojos y se amorró de nuevo a comérmela.

– Asíiiiii, uffff, qué buena mamona, y qué mojada estás, sigue mamando, guapa, tienes ganas de rabo del de verdad, quieres tener dentro un buen cipote, quieres sentirte puta. ¿Eres una puta? – noté que se estremecía, movió su coño como una gata y mamó más fuerte.

– Ufffff, eres un demonio, me tienes a tu merced, quiero que me hagas una puta, sí, quiero ser una puta como tu madre…estoy ardiendo…fóllame…quiero sentir tu tranca dentro de mi coño, quiero…quiero…de todo…

– Ven aquí, puta, dame tus tetas y móntame, empálate como la cerda adultera que eres – se montó a horcajadas sobre mi y la atraje para mamarle su preciosas tetas, mordisqueándole los pezones – que buenas tetorras, ¿quieres rabo, zorra? ¿quieres joder como una puta?

– AAaaaaah siiii, si, quiero rabo, quiero que me jodas como una puta, quiero tener tu tranca dentro, si siii… ya! Jódeme cabrón, fóllame.

Se montó encima y ella misma se la puso en el coño y se fue penetrando, noté su coño estrecho, a pesar de estar empapada la iba abriendo, una delicia y un morbo, poco antes se la había metido su marido.

– Eres estrecha, putita, no tienes el coño acostumbrado a pollas de verdad. Tu marido la tiene pequeña.

– AAAhhh por dios qué grande….ufff , qué gusto….mi marido la tiene ni la mitad….joder….qué llena….aaaaahhh…- acabó por metérsela entera, hasta los huevos, y a gemir y suspirar – joder…tío, qué gusto, aaaaaah, nunca me habían follado así…qué pollón…diossss

– Toma polla, cerda – empecé a bombearla, sus tetas bailaban como balones- estás jodida como mereces por primera vez, ahora eres una hembra, una puta, una guarra poniéndole cuernos a su maridito, dejándote follar por un desconocido de polla grande, me estoy follando una guarra salida….una puta calentorra recién casada…

– Aaaaaaaa, si siiii, me voy a correr siiii – se me abalanzó a comerme la boca – jódeme, cabrón…diossss vaya polla…- mientras me besaba y me metía la lengua como una desaforada le vino el orgasmo. Ufff creo que se enteró todo el camping…vaya corrida.

Yo aún aguantaba con la polla bien dura, no me había corrido. Se derrumbó sobre mi sin sacársela, jadeando

– El mejor polvo de mi vida. Me ha gustado ser puta – me miró y me besó – joder, qué dura la tienes, me has hecho daño y todo. Ummmmm qué bien la noto…

– Me gusta tenerla dentro, guarra. Eres mía, putita. Mueve ese coño estrechito que tienes, me da placer en la polla, te lo voy a dejar bien dilatado, no vas a notar la de tu marido después.

-Ummmm…dame…-se movía sensualmente y me daba un gusto enorme – dame más si, me gusta, uffff, qué gusto, esto si que es estar follada…no me extraña que a tu madre le guste ummmm …- la besé con lengua.

– Ahora, putita, vas a ponerte a 4 patas que te voy a calzar como una perra.

Obediente y excitada, se puso a 4 patas.

– ¿Tu marido te ha calzado así, perra?

– Alguna vez, pero no me llama perra.

– Porque eres su mujercita querida, pero para mi sí lo eres, una puta perra casada que me voy a calzar bien a gusto, y te apetece saber cómo es, ¿o no?

– Ufff eres increíble…sí, sí, uff…calzarme… ser una perra, nadie me ha dicho eso nunca…

Me encantaba la situación, pervertir una mujer así, casada, sacar de dentro su puterío, excitada. Y allí, en la tienda de su marido, a 4 patas, esperando mi rabo, realmente me la ponía muy dura. Le acaricié la espalda lentamente desde el culo hasta la cabeza

– Buena perrita, tienes el lomo precioso – le pase la mano por los pechos colgantes, se los sopesé y se los bamboleé – y preciosos tus pechos de perrita – le acaricié también el vientre – ummm que suave este vientre, que piel – le di una palmada suave en el culo – abre más las piernas, perra, bien despatarrada, dame tu coño, dame tu cuerpo, si te monto quiero que seas mía – se abrió mucho más – ¿Quieres que te tome así, en la tienda de tu marido?

– Cálzame…móntame como una perra, tómame, hazme tuya, tómame entera, siiii, aquí mismo donde follo con mi marido,- le acariciaba el coño muy mojado – aaaah, méteme tu polla, ya,….ufff…ya, ya….pero no te corras dentro, por fa.

Por supuesto me la calcé hasta los huevos

Se la metí poco a poco, me encantaban sus gemidos

– AAaaaaahh siiiii ufffff…me haces daño…sigue…sigue…aaaahh sigue…

Le di algún azote en el culo, ella gemía, suspiraba, empecé a darle viajes con ganas, hasta un poco violentos,

– ¿te sientes una buena perra? ¿Te gusta?

– Siiiii, que bien me montas, joderrrrr….sigue, cabrón…sigue… no pares…aaaaaah qué dentro…

Sentí que me iba a correr

– Toma, perra, toma rabo…uff ..voy a correrme , perra – se la saqué

-Noooo, no la saques ahora noooo, nooo, JODER, dame más, sigue montándome, cabrón, no importa, córrete dentro…. me voy a correr….aaaahh…córrete dentro…siiiiii

– Toma pues, puta adúltera, …toma lecheeeeeeeee…….- le dejé una de mis abundantes lechadas mientras ella se corría de nuevo, suspirando y gimiendo.

Nos dejamos caer resoplando de gusto y jadeando. Miré el reloj. Habíamos estado más de una hora. Uno al lado del otro, ella rezumando semen por el coño y sudados los dos.

– Joder, tio, estoy inundada de semen, ¿siempre te corres tanto?. Mi marido no me echa tanta leche. Espero que no me hayas dejado preñada.

– ¿No tomas nada?

– No, queremos tener hijos pronto, pero no creo que me haya prendido, hace solo dos días que tuve la regla. Ufff no me reconozco hablando así, vaya cambio que me has hecho dar. –hizo una pausa para besarme suavemente – Se hace tarde, no sea que mi marido vuelva, uffff, me has dejado exhausta. ¡Qué par de polvos, cristo! He de ir a ducharme y a sacarme tu semen. Por dios, si supiera que es un cornudo.

– Estas preciosa, como una hembra bien follada. Y no notará que le he follado la mujer. Aunque aún deberías aprender algo más.

– ¿Algo más? ¿Qué más?

– Estoy seguro que nunca te han dado por el culo.

– Uffffff, eso es guarrísimo, por supuesto que no, y no tengo ganas de dejarme, debe doler. Y más con tu polla.

– Te gustaría.

– No creo. ¿A que a tu madre no le das por el culo?

– Claro que sí, y le gusta. Soy el único que le da. Y tiene morbo.

– Uffff…dejemoslo para otra vez. No tenemos tiempo.

– ¿Estas bien? ¿No tienes remordimientos? – le acariciaba suavemente las tetas.

– Estoy confusa. No me podía imaginar que me gustaría que me follaran como una puta, hace dos días hubiera matado a quien me lo hubiera dicho. Tu madre y tu me habéis cambiado. Pero no me arrepiento. Al menos lo he probado. No sabía lo que me estaba perdiendo.

– Ven a mi tienda, si viene tu marido, no sabrá que estás allá. Y aún te queda algo.

– Sí ya, darme por el culo. No.

– Bueno, también puedes aprender otra cosa.

-¿Más cosas? Me das miedo. Qué más cosas.

– Follar con dos tíos, seguro que mis amigos estarían encantados, y eso si sería disfrutar como una auténtica puta.

– Uffffff, no puede ser, eres increíble.

– No me digas que no te excita, imaginate, dos tios, dos pollas. O tres. Y saber que eres tan hembra que puedes con tres. Tres pollas turnándose en tu coño…dándote placer sin límites…

– Uffff no, no sigas…tengo que irme a la ducha…

– Vamos anda, prueba, imáginate rodeada de tres pollas duras, tuyas, para ti sola, para tu uso y placer. Y tu decidiendo cual te folla, qué polla te penetra, y te la cambias cuando quieras, y si quieres chuparlas, o solo que te vayan jodiendo…o tu misma que pasas de cabalgar sobre una o sobre otra, ahora te clavas en esta, ahora te clavas en la otra, los tres a tu servicio…te sentirás una verdadera hembra, una PUTA de verdad. Y decides donde quieres las tres leches. Por cierto, otra cosa es que deberías tragar leche.

– Ufffff, cabrón…no , no puede ser…me has puesto caliente…pero no cederé…mi marido…es demasiado…

– Como quieras, pero no tendrás muchas ocasiones en el pueblo.

– Ufff eso sí.

Salimos de su tienda. Ella iba envuelta en un pareo y llevaba jabon y una toalla para la ducha. Mis amigos estaban sentados a la entrada y saludaron, con una mirada inteligente, sabían que me la había estado follando. Aún lo intenté.

– Vamos preciosa, pasa dentro, no será mucho tiempo – me miró ceñuda, pensativa – no tendrás más ocasiones.

– Eres un demonio, pero estoy más que satisfecha ahora. No quiero más y no creo que pudiera con más sexo. Ha sido formidable lo tuyo – hizo para marcharse, pero le cogí de la mano y suavemente tiré de ella hacia la tienda, se resistía a medias. Sonrió pero se desligó de la mano y se fue.

Mis amigos se quedaron perplejos y fastidiados.

– Joder, cabrón, podías haberla compartido.

– Ya he compartido mi madre, mamones. Esta es mía.

Me fui a ducharme yo también y nos quedamos a hacer unas birras en el bar. Cuando volvimos a cenar ya estaba el marido, y su mujer estaba haciendo la cena. Estaba guapísima, con su pantaloncito cortito ajustado, me la puso morcillona, solo de recordar su imagen jodiendo.

El marido encantado con la experiencia de bucear, hasta me dio las gracias. Una situación divertida, para decirle, “No las merecen, me ha gustado atender a tu señora mientras estabas ocupado”, pero, no, claro.

Aquella noche oímos algún gemido y supuse que el tipo se la estaba follando de nuevo. Vaya con la nena, una buena tarde de sexo.

Al dia siguiente, domingo, llegaron pronto mis padres. Mi padre quería aprovechar el día, por la tarde nos iríamos con ellos de vuelta.

Así que se fue con mi madre a la playa, seguidos de las miradas lascivas de todos, mi madre con su pareo y nada debajo.

Al cabo de poco se fueron también la parejita, ella radiante con su cornudito al lado.

Nosotros tardamos más. En realidad, aún estando en la misma playa, cada uno nos pusimos por nuestro lado aunque los madrileños y nosotros cerca de mi madre, claro, era un morbo ver ese cuerpo desnudo al que todos habíamos lechado el viernes anterior.

No hubo gran cosa allá hasta por la tarde. Mi padre nos pidió la tienda para echar una siesta después de comer.

Mi madre convenció a la vecinita que la acompañara a la playa mientras los hombres dormían. Mis amigos se fueron al bar, a jugar una partida con los madrileños y el vecino cornudito se apuntó también.

Yo me quedé solo renqueando hasta que todos desaparecieron y me fui rápido a la playa, con las mujeres. Como supuse, se habían instalado en el rincón alejado del viernes, donde mis amigos habían probado por vez primera las mieles de mi madre. Incluso un poco más apartadas que el viernes, en un rincón, había poca gente. Y allá fui.

La vecinita no se atrevía a quitarse el bikini, pero mi madre estaba desnuda. Las dos sentadas charlando. Un espectáculo, dos hembras calientes, una madura, desnuda, con sus buenas tetas colgando y sus formas más hechas, oronda, sus caderas amplias, de mujer paridora, con las piernas flexionadas y abiertas, mostrando sin pudor su rasurado chochazo, por donde tantos y tantos tíos habían entrado con sus pollas de todos los tamaños, rematado su cuerpo con unas espléndidas piernas de piel suave, bien llenitas, una belleza madura. A su lado, una hembra joven, rubita, más estrechita de hombros, con sus tetas tiesas casi sin colgar, recogidas por un sujetador pequeño de color azul, una cinturita muy estrechita y un vientre muy liso, las piernas juntas y estiradas, buenas ancas de hembra, su coño cubierto por un bikini azul, que abultaba un promontorio de venus infladito, y apuntaba unas buenas caderas, anchitas, que pronunciaban aún más la estrechez de su cintura, casi por estrenar. Me fui hacia ellas y me planté delante.

– Hola, chicas, qué solitas estáis. Si no os importa me quedaré con vosotras – me sonrieron. Sin más, me quité el bañador y dejé mi polla al aire – vengo con ésta a haceros compañía, a ver si os animáis un poco y no os aburrís.

– Um, hijo –dijo mi madre – buena vista.

– Mejor sabor que vista –dije yo – pero qué guapa y buenas estás, mamá – me incliné hacia ella y le besé la boca – ummm qué rica – me incorporé y me incliné hacia Anna – un beso, preciosa – sin esperar respuesta le pasé la mano por la nuca y la atraje hasta mi boca y la besé, busqué su lengua con la mía y ella no se resistió – ummmm qué delicia.

El morbo que me daba me puso la polla morcillona. El sitio que elegí fue detrás de ellas, me puse de rodillas y les puse una mano en el hombro a cada una, Anna a mi derecha y mi madre a la izquierda.

– Mis chicas, las más preciosas de la playa – mi madre rio suave y Anna sonrió, pero dijo.

– Esto es una desfachatez, vaya tío creído, le das la mano y te toma el brazo.

– Jejeje, Anna, guapa, no fue la mano lo que me diste, la mano se la darías a tu marido en su día, a mi me diste la putita que llevas dentro, y me la tomé toda enterita – le guié la cara hacia mi y la besé de nuevo – y te gustó -Me volví a mi madre y también la besé la boca –ummm estupendas las dos

Bajé las manos y agarré una teta de cada una, dios que gusto y qué morbo me dio. Muy distintas. La polla empezó a responder.

– mmmm qué buenas tetas tenéis las dos, mira Anna qué tetazas las de mi madre – la de mi madre era más grandota y blanda y Anna no tenía ese pezonazo que se les pone a las mujeres que han amamantado – ¿a que apetece comérselas? – bajé la cabeza y le di un chupetón al pezonazo – ummmm, a ver como sabe la tuya – hice lo propio con la teta de Anna pero le mordí suavemente el pezón – joder qué buenas putas tengo, mirad cómo me estais poniendo el rabo – por supuesto las dos me miraron la polla, ya bastante dura, de pensar que me iba a follar dos tías a la vez. Y una, mi madre. Y otra, una recién casada. Y, cómo no, el morbo de tener sus maridos cerca. Me levanté sobre las rodillas y les dejé el rabo a la altura de sus caras – A ser buenas putas y a comerme la polla.

Mi madre sonrió y acercó la boca, me besó el glande. Anna miraba de cerca. Vaya morbazo.

– Uffff…debo estar loca, loca de remate…pueden venir y vernos…- dijo Anna, alrededor solo había tres parejitas de tíos un tanto alejadas, no mostraban demasiado interés – mejor que lo dejemos, anda…

– Es una de las mejores pollas la de mi hijo, ¿no te parece, Anna? Me encanta comérmela. Es muy guarro siendo su madre, pero me gusta.

– Hasta ayer no había chupado nunca una polla…hasta que tu hijo casi me obligó. Pero creo que os dejaré solos, no me atrevo…no debo…

– Ummm Anna, no me digas que vas a despreciar la oportunidad de ser una auténtica zorra, en tu pueblo ya no tendrás ocasión.- hice una pausa mirándola – Come polla Anna, come polla, putita, aprende de mi madre. Mis putas me vais a comer la polla a dúo.

– No creo que nos vean aquí, Anna –dijo mi madre –relájate. Además aún tardarán en venir un buen rato.

– Nunca me han tratado así -le agarré del pelo y acerqué su boca a mi polla, me miró – estoy recién casada… increíble lo que me pasa…

– Te pasa que llevas dentro una gran puta, Anna, todos estos años queriendo salir a flote y ahora yo la he descubierto. Ahora eres puta y te gusta mi polla, Anna. ¿Me has oído bien? Eres una puta. Cómemela, puta – Me la besó también – ummmm recién casada y chupándole la polla a otro…Putón, ¿eres o no una puta?

– Este cabrón de mi hijo nos va a acabar follando a las dos – mi madre abrió la boca y me empezó a mamar suavemente – mmmm cómo me gusta, cariño – se retiró relamiéndose – toda tuya, Anna.

– No debería…soy una puta…ummmm soy una puta…- le amorré a mi polla y le entró en la boca, vaya gusto sentí, dos bocas de mujeres amorrándose a mi polla – y me gusta tu gran polla, cabrón.

-Ummmm sí, Anna, disfruta de mi polla, como hacen las buenas putas.

Empujé suavemente por la cabeza a mi madre hacia la polla, empezó entonces una de las sensaciones más sensuales de mi vida, las dos bocas juntas, mi madre y Anna lamiéndome el cipote a la vez.

Diossss qué gusto. Aparté hacia atrás mi polla poco a poco, al final entre sus bocas había poca polla y mucha lengua. Anna estaba excitadísima, al acabar de sacar mi polla de en medio, sus lenguas siguieron el juego, hasta que se fundieron en un morreo femenino, sensual y excitante. Nunca había visto a mi madre con otra tía. Anna parecía querer comerse a mi madre, y mi madre dejaba que le metiera la lengua y la saboreara. Me pusieron la polla a estallar.

– Ufff Catalina, no sé qué hago, no lo he podido evitar, eres…tan…sensual… – se habían separado un poco así que aproveché y les metí la polla en medio de las bocas.

– Me ha gustado Anna, no sufras, si no me gustara no haría nada.

Agarré a mi madre del pelo y le encasté polla a la boca.

– Come polla, mama – le retiré a mi madre la polla y también agarrada del pelo, se la encasté a Anna – Come polla, Anna. Ummmm mis putas…os voy a joder a las dos…mientras los maridos echan la siesta voy a joderme sus mujeres.

Retiré la polla, no quería correrme aún y aquella soberbia mamada a dúo me estaba dando mucho placer.

– Besa a mi madre, puta – mi madre se recostó y Anna se lanzó a su boca. Aproveché para desabrocharle el sujetador del bikini y liberar sus tetas. Se comían la boca, las tetas de Anna, a 4 patas sobre ella, rozaban con las de mi madre, los 4 pezones duros, me dediqué a mirar el espectáculo un minuto, dos hembras de lujo magreándose y morreándose, las tetas de Anna, que al lado de las de mi madre parecían pequeñas, balanceándose y rozandose, una visión especialmente sexual, 4 tetas a mi alcance, entonces me puse detrás de Anna – voy a joderte Anna, como una puta perra – le bajé la braguita del bikini y ella misma facilitó que se las quitara del todo, mi madre le acariciaba las tetas y ella gemía extasiada de placer.

Le puse el cipote en el coño, jugando con él, pasándolo a todo lo largo. Se puso a mil, impaciente.

– Jódeme ya cabrón, jódeme…como una puta perra…- le encasté el rabo de un golpe –AAAAAAAAAAAyy cabrón…me haces daño….diosss que polla….- bajó su boca hacia la de mi madre, se besaban y yo le bombeba su coño.

– Tienes el chocho estrecho, puta, te dan rabo pequeño. Necesitas mejor cipote, toma polla, cerda, toma pollazo…cómo estás gozando, guarraza… tu marido durmiendo y yo follándole la mujer…te gusta más mi rabo, puerca…y sobre todo ser una putaza..

–Diossss, siiiii, dame ese cipote, siii, aaayy, me jodes…me gusta…soy una puta, una putaza…diosss cómo folla tu hijo, Catalina….joder….-entonces mi madre se bajó un poco y comenzó a comerle una teta tirando del pezón –aaaaaaaaaaaaaa…por diossss… por diossss… qué gustooooo….- le di dos viajes violentos y comenzó a correrse como una guarra gimiendo y suspirando sin parar un buen rato.

Se derrumbó sobre mi madre y yo le saqué la polla. Mi madre la apartó y ella se dejó caer boca arriba aún jadeando, juntó sus muslos apretándose el coño, prolongando su orgasmo. Su cuerpo era una preciosidad, brillante de sudor y retorciéndose de placer .

Me puse entre las piernas de mi madre, de rodillas, la despatarré, mi rabo totalmente duro y brillante del flujo de Anna.

– Ahora voy a joderte a ti mama. Tienes ganas de polla. Y yo tengo ganas de cambiar de coño. De cambiar de puta.

– Jódeme cacho cerdo – Anna se había recuperado bastante y miraba, morbosa. Le di unos golpes de rabo al coño de mi madre –ummmm, hijo…folla la mama…cariño…

– Cristo bendito – dijo – qué polvo, en mi vida me había corrido así – me miró el rabo –No me extraña que te guste tu hijo, Catalina… Uffff vaya morbo, un hijo follando a su madre.

– Ven a mamármela, Anna, ponte aquí puta, mámamela antes de metérsela a mi madre –Anna dudó un segundo pero después acercó su boca poniendo su cabeza en el vientre de mi madre – así me gusta puta, comete el rabo que te acaba de joder, ummmmmmmmmm buena mamona, aparta que voy a joder a mi madre.

Con lentitud le metí el rabo a mi madre, que gimió de placer cuando solo dejé fuera los huevos. La proximidad de Anna de ponía más, le metí mano a sus tetas apretándolas, se quejó, pero no me apartó. Una delicia metérsela a mi madre mientras estrujaba las tetas de Anna.

– Aaaaaaaah, hijo…aaaaa siiii, folla la mama, siiiii…- mi madre se deshacía de placer, debía estar muy caliente con tanto precalentamiento – ummmmm folla la mama, siii

Anna se dejaba sobar las tetas mirando con ojos golosos la escena.

-Comele las tetas a mi madre mientras me la follo, Anna – No se hizo de rogar y aplicó sus labios a los pezonazos de mi madre, que gimió mas aún. Yo le di mas fuerte, el chocho de mi madre era más ancho que el de Anna, entre haber parido y la cantidad de rabos que le habían metido. Mi polla entraba y salía mucho mas suave, pero le llegaba al fondo y ella gemía más fuerte cuando le daba a fondo.

Anna se había puesto boca abajo y podía ver su culo cerca, al mismo tiempo que veía las tetas de mi madre succionadas y la cara de vicio de mi madre.

– Mamá, eres una verdadera puta – le di una palmada al culo de Anna – me gusta joder con dos putas, toma polla ramera…- le di otra palmada al culo de Anna – mis putas…

– AAAAAAAAA –mi madre iba a correrse –sigue hijo sigueeeee…siiiii. Anna come teta, no pares…aaa… comeme las tetas…aaaaaaaaa jode la mama, hijo, jode la mamaaaaaaaaaaa…

Su cuerpo se estremecía de placer, dando golpes de pelvis para meterse mi polla mas adentro y Anna no dejaba de morderle las tetas. Estuvo un buen rato corriéndose…y yo aguantándome, queria dejar la leche en otro sitio.

Derrotada, se dejó caer las piernas y yo le saqué la polla. Su chocho dilatado tenía un aspecto para comérselo.

Al cabo, relajaditas las dos, me dejé caer en medio. Las dos estaban cariñosas conmigo, me acariciaban entero, Anna sobre todo me acariciaba la polla, me besaban.

– No te has corrido, hijo, vaya polla que tienes aún.

– Me fascina tu polla –Anna la tenía en la mano y la masturbaba suavemente –uff pensar que me has metido todo esto…es el doble de la de mi marido.

– Me ha gustado hacer cornudo a tu marido, Anna, pero aun debes probar algo.

– No tenemos ya mucho tiempo hijo, hemos estado un buen rato aquí y los maridos no tardarán.

– Será poco tiempo, mama. Me quiero correr mientras me la chupais y que Anna se trague mi leche.

– Uf, no lo he hecho nunca eso…no sé.

– Pues hoy te iras con tu marido sabiendo el gusto que tiene la leche, putita. Venga, a comer polla las dos.

– No es nada extraordinario Anna, ya te ayudo yo – dijo mi madre.

– Si, mama, enseñala, tú tienes práctica, te has tragado muchas.

Se pusieron las dos a mamar, uffffff, que delicia, veía las dos cabecitas subir y bajar, lamiendo a la vez, intercambiándose la polla de boca, una pasada de gusto…al poco me dejé ir…

– Aaaaah me corro…Anna…traga leche puta…-agarre su pelo y la aguante contra mi polla mientras notaba como me subían los chorros de leche acumulada y explotaban dentro de su boca – Traga leche zorraaaa, tragaaaaa….

Ni que decir tiene que fue una corrida excepcional, en intensidad y de abundante lechada, mi madre me lamia los huevos mientras y fue bestial.

Anna aguantó bien la lechada en la boca, pero no había tragado el semen. Entonces mi madre la beso y se morrearon intercambiando mi leche, finalmente las dos tragaron.

– Ummm me gusta la leche de mi hijo…¿te ha ido bien, cariño?

-Uff no lo había hecho nunca…me ha gustado tu leche, cabron, y más en la boca de tu madre.

-Te ha gustado porque eres una buena puta, Anna, eres un cielo de mujer. Me ha ido de fábula mama.

Todos estábamos sudados, y se hacía tarde. Anna se puso el bikini y con mi madre se fueron al otro lado de la playa, extendieron sus toallas y se fueron al agua. Yo disfruté de la vista de sus cuerpos un ratito más y me fui al agua, fresquita y reparadora. Estaba en la gloria, me había follado dos mujeres a al vez, joder…

Me tumbé en la toalla y a lolejos vi que venían los dos maridos, mi padre y el chico, la escena fue de lo más normal, saludos, sonrisas…en fin, ahora eran sus esposas.

Casi sin darme cuenta me adormecí. Oi una voz atiplada.

– Vaya buena polla.

– Ey tio, que no soy homo –le dije

-Ya, ya lo he visto, vaya polvos les has metido a las dos malas pecoras. Es una lástima que no me hayan dejado nada para mi.

-Jjaja –no pude por menos que reirme – aunque la hubieran dejado intacta, esta hecha para las tías, esta polla.

– ¿No me la dejarías darle una mamadita? Me conformo con poco. Tú cierra los ojos, te va a gustar igual.

No sé por qué lo hice, pero le dejé mamarmela. Realmente lo hacia bien, incluso me la puso un poco dura, pero no pude seguir.

– Ey tio, lo siento, no puedo seguir. No es lo mío.

– Bueno, no pasa nada, ya estoy acostumbrado. Gracias por el ratito.

Se fue contoneándose, incluso más que las dos mujeres. Sonreí por dentro. Y me dormí un rato pensando en la hipotética próxima vez que me las follara. Había que darles por el culo.

( CONTINUARA… )

Mi madre paso a ser mi mujer (11)

De camping con Armando y Sergi.

Tenía un amigo, Sergi, que era muy tímido y apocado y no había manera que las chicas le hicieran caso, así que Armando y yo planeamos un fin de semana en un camping de la Costa Brava para llevárnoslo y ver si así mojaba y se estrenaba con alguna.

Poco a poco la situación se fue complicando y al final, convencí a mis padres para que el viernes mi madre nos llevara con el coche y ya volveríamos el domingo, alguien nos iría a recoger.

Mi padre se ofreció a ir ellos mismos el domingo y pasar el día en la playa, así que la cosa quedó acordada. Ya pensaba yo entonces con quién se estrenaría Sergi. Y hablé con mi madre.

El viernes, la buena zorrita de mi madre iba vestida para la ocasión, o casi debería decir, medio desnuda para la ocasión. Se había puesto un vestido playero de tirantes, corto y ligero, floreado, y unas playeras. Nada más. Sus tetazas estaban libres y muy expuestas con su escote generoso, sus pezonazos bien marcados en la tela. Y yo sabía que, sentada, pronto podríamos ver su carnoso chocho bien peladito, al final de sus hermosos muslos de jaca madura.

Mi madre conducía, Armando a su lado se la comía con la mirada y Sergi, inclinado hacia adelante en medio de los asientos disfrutaba de la vista de su escote generoso, mientras yo me hacía el dormido en la otra esquina, detrás de Armando.

Armando hablaba con mi madre, cuando enfiló la autopista, el tono cambió un poco.

– Su hijo está dormido –me miraron, hizo una pausa, miró a Sergi y le guiñó un ojo – está usted muy guapa Catalina, ya me gustaría tener una madre así, y tan…sexy.

-Jajaja, gracias, pero ya sé que lo haces por ser amable conmigo, os llevo más de 20 años, cariño, ya soy vieja para vosotros, aunque os gusten algunas cosas que hago –ella le miró, pícara, los dos recordaban la mamada que mi madre le había pegado en el parque. Sergi no estaba y no lo sabía – pero es porque sois muy jóvenes y… salidos, jeje.

Armando le puso una mano en el muslo, suavemente. Mi madre no hizo nada para encanto de Sergi, que miraba sorprendido del atrevimiento de Armando nada menos que con mi madre.

– No sabe lo que me gustó lo que hizo en el parque, Catalina, y lo suave que tiene la piel, mejor que muchas nenas jóvenes. Tiene usted las piernas preciosas.

– Jaja, adulador, pero me encanta oírlo. ¿Así que te gustó, eh? Creo que me excedí – hizo una pausa – Sin embargo, me alegro que quedaras satisfecho…y que te gusten mis piernas también… – Armando comenzó a mover la mano acariciando el muslo de mi madre y subiendo un poco su faldita, ella no decía nada, como si fuera normal.

– Nos dejó satisfechos a todos, Catalina. Es usted una diosa. Y todos pensamos que tiene usted una piel que nos dejó impresionados acariciarle, además a usted también le gustó.

– Eres un chico muy agradable, Sí, me gusta– ahora le sobaba el muslo entero y su faldita estaba bien arriba – y me halagó mucho que…bueno…que gozarais de mi y que os gustara tanto lo que os hice –sonrió, Armando también sonrió y subió la mano al chocho- AAaah, xist… prohibido tocar eso, cariño, que estoy conduciendo y es peligroso –Sergi alucinaba del atrevimiento de Armando y de la naturalidad de mi madre, Armando dejó de tocarle el chocho pero le dejó la faldita subida suficiente para que quedara bien a la vista y siguió acariciándole el muslo.

– Me encanta usted, Catalina, no he dejado de pensar en usted en el parque conmigo, y no puedo dejar de mirarla, es usted super sexy, me gusta tocarle la piel -se volvió hacia Sergi y le invitó a mirar – tiene unos muslos preciosos y tan depilado el…sexo. Mira esto ¿A que es preciosa, Sergi?- Sergi miraba con los ojos como platos, tocándose el paquete, excitado. Acertó a decir

– Ufff sí, es super preciosa, señora. – Sergi le miraba los muslos desnudos y el chocho que Armando le mostraba -¿Y qué es eso del parque? Que no me entero de nada.

– Una pasada, Sergi, nos dejó tocarle las tetas y acabó chupándonos la polla a todos. A todos tío, bueno, menos a Roger.

-Jaja, qué aduladores. Me encanta. Pero así me estarán viendo el coño todos los camioneros que vamos adelantando, cariños, mejor que me tapes un poco – Yo me estaba poniendo a cien, la polla se me endurecía, haciéndome el dormido. Armando no hizo caso y mi madre tampoco se tapó.

– No le importen los camioneros. A mi me encanta – le subió más la faldita –así nos hace disfrutar a todos. ¿Ha conducido alguna vez desnuda, Catalina? Debe ser una pasada ver una tía desnuda al volante

– Jajaja, no, no lo he hecho nunca. Eres un jovencito morboso tú –hizo una pausa – Tampoco me lo habían pedido nunca. De hecho tampoco me lo has pedido, ladrón, me tienes casi desnuda, vaya vergüenza, y el muslo bien sobadito.

– Casi. Es que me gusta su piel, aunque tiene la piel más suave en los pechos. Sergi no lo sabe, no estaba en el parque. – le llevó la mano al tirante del vestido y se lo empezó a bajar, mi madre sonreía, cuando llegó al codo mi madre pasó el brazo para facilitar que bajara del todo y su teta quedó al aire, espléndida tetaza con su buen pezón bien tieso. A esas alturas los tres estábamos empalmados. Armando le puso la mano y le acarició el pecho. Sergi estaba transpuesto con la visión de la teta de mi madre y la manera tan desenvuelta de mostrarse semidesnuda, y a Armando sobándole descaradamente. Armando le dijo que le bajara el otro tirante que a él le quedaba lejos.

– Sergi, tío, tócale la otra teta, va a pensar que no te gusta.

Sergi con la mano medio temblando hizo lo que le decían y al poco mi madre estaba con las dos tetas al aire, prácticamente desnuda, aparentemente concentrada conduciendo, mostrando la esplendidez de su cuerpo de hembra madura. Armando le acariciaba la teta suavemente pero Sergi estaba dudando. Ella estaba encantada, reía y hablaba como si nada.

-Sí , sí que me gusta – se apresuró a decir. Sergi le metió mano desde atrás, por encima del hombro a la teta de mi madre que Armando le dejaba libre y la acarició con delicadeza, se le notaba extasiado, poco a poco iba atreviéndose más, palpando la textura, agarrando, tocando el pezón – uffff vaya teta.

– Las tiene cojonudas, unos buenos melones.

– Me encanta que dos chicos jóvenes me soben las tetas –Armando se le acercó al oído y le dijo algo, ella rió – eres un morbo de chico…no creo que esté bien eso…- lo que le había dicho es que deseaba follársela, me lo dijo después. – ufff ya estamos llegando al peaje, dejad de sobarme que me estoy poniendo mala. Ya habéis disfrutado bastante. Ahora a volverme a tapar.

La ayudaron a volver a cubrirse y ella se bajó la faldita. Aproveché para “despertarme”.

– Joder qué sueño, ah vaya, ya llegamos, qué bien – Armando seguía acariciando su muslo suavemente- ¿todo bien, mamá?

-Estupendamente, tus amigos han sido muy agradables y simpáticos.

– Contigo es fácil, mamá.

– Sí –dijo Armando, sobándole el muslo – con tu madre es muy fácil, es muy diferente a las otras madres.

El camping estaba relativamente cerca de una playa, vaya de una de esas calas de la Costa Brava, rocosa y no muy grande, con varios sitios y ambientes, una zona familiar más amplia, una zona nudista con más rocas y una zona donde da el sol de tarde y que normalmente está ocupada por gays y alguna pareja.

Plantamos la tienda rápidamente, mi madre nos esperaba en la playa, decía que aprovecharía el tiempo antes de volverse a Barcelona. En realidad, antes, fue a alquilar una habitación allí mismo, tal como habíamos decidido, luego llamaría a mi padre para decirle que se quedaba, que volvería el sábado por la mañana.

Y nos fuimos hacia la playa disparados, mis amigos estaban impacientes.

– Sergi – le dijo Armando – vamos a ver a “la melones” desnuda, que no te de un ataque, eres capaz de correrte solo que te mire. Jajajaja. Aprovecha que la tendrás cerca.

– ¡Qué gracioso! – enrojeció y me miró, para ver si me sentía ofendido, pero no hice ningún caso del comentario, de hecho, me excitaba.

Y allí estaba, totalmente desnuda tomando el sol boca abajo, por supuesto en la zona gay, en un rinconcito discreto. Su culo redondo y hermoso sobresalía y destacaba. No había casi gente, dos parejas de tíos y dos o tres tíos solos, sin hacer ningún caso de mi madre, pero se pusieron contentos cuando llegamos nosotros.

– Joder, vaya jaca que está hecha tu madre – dijo Armando – ¿te molestaría si me la tiro? No parece que le disguste…vaya, que le va la marcha, ya lo sabes…acuérdate en el parque, me tiene loco desde que me chupó la polla, pero no veas lo que debe ser tenerla en su coño, ufff perdona pero tu madre está pidiendo rabo.

– Si ella se deja…por mi… – Sergi estaba alucinando – ya sé que en el viaje le habéis estado sobando bien las tetas, puede que le vaya bien un poco de rabo.

– Ya te digo…y te aseguro que me la voy a intentar tirar. Seguro que tira bien.

La saludamos y ella se dio la vuelta, se sentó y le di un beso. Me sentí orgulloso de que fuera mi madre esa hembra.

– El agua está buenísima –dijo – venga quitaos la ropa y a remojarse- Armando y yo nos quedamos en pelota rápido, él puso su toalla al lado de mi madre y yo un poco más separado, a los pies de mi madre, para tener un ángulo de visión de su entrepierna, dejando el otro lado de mi madre a Sergi. Sergi, se sentó pero no se quitaba el bañador. Miraba a mi madre embelesado, nunca había tenido una mujer desnuda tan cerca y estaba empalmado.

Fuimos a bañarnos los tres y el agua fría quitó esa calentura tonta. Volvimos con ella y mi madre nos miró, sin disimular.

– Umm los tres chicos más atléticos y sexys de la playa conmigo, pero aquí hay que estar desnudo, Sergi. Venga no seas tímido, que no pasa nada, la vergüenza se pasa en medio minuto – Sergi, sentado y colorado, se bajó el bañador y mi madre le miró la polla con descaro – ummmm, eso que tienes está muy bien, a ver si lo estrenas pronto con alguna chica afortunada – provocando, mi madre.

Yo me tendí en mi toalla, boca abajo, y Armando al otro lado de mi madre. Sergi estaba atolondrado, se puso a tomar el sol boca abajo, pero mirando las tetas de mi madre. Armando no dejó pasar ni un minuto, tendido de lado hacia ella, su mano fue directa al muslo de mi madre, tendida boca arriba los ojos cerrados, las piernas ligeramente separadas, sin vergüenza de exponer su coño carnoso bien rasurado, y aceptando la caricia, o mejor, el sobeo.

La mano de mi amigo le recorría el muslo, el vientre, subió despacio a la teta, mi madre no protestaba, acarició el pezón, amasó la teta, se animó y pasó a la otra, amasándola también. Sergi no perdía detalle, mi madre no hacía nada, dejaba que le sobara su espléndido cuerpo de hembra preñada. Armando ya tenía la polla dura, y yo también.

Después de amasar con ganas las tetas de mi madre, bajó la mano deslizándola por su vientre hasta su coño, mi madre gimió suave, Armando le sobaba el coño en mis narices, hasta que le metió un dedo, mi madre suspiró y entonces le agarró la mano a Armando, inmovilizándola, y abrió los ojos, sonriendo.

– Eso es más peligroso, cariño, puedes meterte en cosas más serias….

– Eso quiero, meterme…

Armando cogió la mano de mi madre y se la llevó a la boca, besándola sensualmente y después se la bajó hasta su polla. Mi madre levantó la cabeza y miró la tranca dura que tenía Armando, un buen cipote, aunque no mejor que el mío, pero bastante aceptable, seguro que más grande que el de mi padre, y se la agarró sonriendo y pasándose la lengua por los labios, pero Armando no quería dejarlo en una mamada, se la quería follar, así que se acercó a ella y le besó los labios, beso que mi madre aceptó, abriendo la boca, invitando a un morreo profundo con lenguas y saliva, mientras le menaba la polla y él le sobaba el coño, ya plenamente mojado, y mi madre abierta como una puta le facilitaba la exploración de su chocho y vagina. Sergi alucinaba, miraba la escena, me miraba a mi, no entendía nada, pero estaba empalmado viéndolo, y yo también, claro.

Armando y mi madre se morrearon así bastante hasta que Armando le dijo:

– Me la quiero follar, Catalina, tengo que hacerla mía, no puedo más, la deseo mucho – mi madre miró alrededor, había poca gente y estábamos un poco retirados.

– Ummm, me halaga que quieras follarme…pero…¿qué te parece, hijo?. – lo decía sin dejar de sobarle el rabo a Armando.

– Me parece que tú también quieres que te folle, a juzgar por el meneo que le estas dando a su polla

– Sí, me apetece follar con tu amigo, me gustaría …, aunque sea una indecencia…

– Estoy orgulloso de ti, mamá – hice una pausa – Fóllatela, Armando.

– Joder, siii, voy a follarme a tu madre, tío, vaya morbo.

– Sí, cariño, hazme tuya, fóllame.

Armando se subió encima de mi madre que lo acogió, cálida, abriéndose más de piernas, ante la vista de Sergi y mía. Vimos el golpe de cadera de Armando, yo además vi la polla entrar en mi madre hasta los huevos, y oímos el gemido de mi madre, ese gemido inequívoco de la hembra que acaba de ser follada, el gemido que yo conocía tan bien y que siempre me ponía la polla más dura, gemido que continuó mientras Armando le daba rítmicamente buenos pollazos y yo veía perfectamente como entraba y salía de mi madre, y me sentía excitado de verla.

Armando le comía una teta y mi madre movía su coño para hacer más profunda la penetración. Un pedazo de hembra en plena cópula con un macho, y era mi madre, y era mía. En un momento de la follada, mi madre miró a Sergi y le sonrió, pasándole una mano por el pelo, mientras Armando se la calzaba duro y ella gemía de gusto.

Atrajo hacia ella a Sergi y le besó los labios suavemente, casi maternalmente, pero prolongadamente, cosa que nos excitó muchísimo a todos. Mi madre entregada a mis amigos.

– Joder, no puedo creerme que me la esté follando…Catalina…joder… tirándome “la melones”…joder…joder

– Pues te aseguro que lo estás haciendo, aaaahh… siento en mi vagina tu polla bien dura jodiéndome, cariño, “la melones” es tuya, me gusta…ummmmmmm, síiiiii, ummm me gusta cómo me follas…- le rodeó con sus piernas y le apretaba – oooohh, cariño, métemela bien dentro….qué gusto…

– Voy a correrme como un verraco…uuuuf…¿se lo echo dentro?

– Siiiii, échamela dentro, eyacula, disfruta, lléname de leche, cielo, acaba dentro de mi, aaaaahh…no pares, no pares, yo también me corro…follas muy bien… bésame…jódeme…diossss Armando, JÓDEME…siiiiiiiiiiiii

Se morrearon y se corrieron los dos con gran profusión de resoplidos y gemidos. Armando bricando sobre ella y mi madre moviendo su coño contra la polla. Sergi y yo contemplamos los dos cuerpos, Armando sobre mi madre, relajados y recuperándose del polvo. Finalmente Armando se retiró de mi madre y pude ver cómo le salía la leche del coño recién follado. Mi madre suspiró, se giró hacia él y le dio un beso suave.

– Gracias por joderme, cielo. Ha sido un buen polvazo. He gozado mucho, ¿y tu?

– No puedo creérmelo, ha sido lo mejor de mi vida…joder con usted, a pelo, y correrme dentro…ufff…y delante de su hijo y de Sergi…un morbazo.

– ufff y bien llena de semen que me has dejado, me ha puesto cachonda que te corrieras dentro –le besó de nuevo – gracias por tu leche. Voy al agua a refrescarme – Al levantarse vimos bien cómo le resbalaba por los muslos la leche de Armando. Los tres la miramos ir contoneándose coqueta al agua. Me sentí orgulloso.

– Joder, ¡qué hembra, diosss! Aún no me creo que me he follado a “la melones”, la tía más buena de todas las madres del insti, joder, y se ha corrido conmigo, joder. La de pajas que nos han caído con tu madre, tío, y hoy ¡ME LA HE FOLLADO! Increíble.

– Ya, joder, que lo he visto, le has dado rabo a mi madre a base de bien. Y le ha gustado.

– Y me ha besado a mi, mientras éste se la follaba, ¡la hostia! – dijo Sergi – casi me muero de gusto.

– Es que le va la marcha, se le nota, no quisiera que te ofendieras, tío, pero a tu madre le va el rabo más que cualquier otra cosa. Y más de lo que cualquier otra tía que conozca. Buen rollo, ¿eh?

-No me ofendes nada, es mi madre pero he visto lo que le gustaba que le dieras polla. De buen rollo, no me ha molestado que te la jodieras. Me gusta que os la tiréis.

– Aprovecha Sergi, estrénate con ella tío, no vas a encontrar una tía tan buena y tan fácil de follar, y qué cariñosa, alucinante, me ha dado las gracias, ya has visto que a Roger no le importa que nos calcemos a su madre, joder, ya me vuelvo a empalmar, es que es una pasada. Me la voy a tirar otra vez antes que se vaya.

– No sé si sabré con una tía así, joder, me acojona, no la he metido nunca. Y me corta que esté aquí Roger, joder, es tu madre.

– Por mi no te cortes, tío, jódete a mi madre a gusto. Ya has visto lo que le gusta que se la follen.

– Tú déjate llevar, cuando venga, la sobas, a ver si se calienta, seguro que te da entrada, y luego es solo montarse encima, meterte entre sus muslos, abrirla, enfilar la polla y empujar, y ya la tienes jodida. Ya verás qué bien le entra la polla, que tiene el chocho amplio. Ya verás qué calentito está y que gusto da en la polla.

– Para la primera vez es mejor una tía como mi madre, está muy follada, no tiene manías y le gusta el rabo.

– Se nota que ha tenido muchos tíos entre los muslos – se animó Armando, viendo cómo yo hablaba de mi madre – joder cómo me pone. Un lujo de tía, calentorra, casada y buenorra, ideal para joder, ni te da la vara después ni mal rollo. Solo para follar y pasarlo bien. ¡Ojalá hubiera más tías así! Mira ya viene. Ánimo Sergi, es tuya.

– Uffff buenísima el agua, me ha dejado nueva – se sentó – este solillo del final de la tarde es muy agradable – se estiró – ¿no os bañáis?

Sergi no se acababa de atrever a meterle mano y Armando le animaba con gestos, por fin se tendió de lado hacia ella y vimos su polla tiesa, era bastante larga pero fina, con timidez le tocó a mi madre el hombro, ella le miró, y él paralizó la mano, mi madre le miró los ojos y la polla.

– Eres un encanto de chico Sergi – le sonrió – así que no has estado con ninguna chica, ¿eh?

– No, señora – mi madre le acarició su mano y se la colocó en su teta.

– Acaríciame las tetas sin miedo, cariño, me gusta, y más sabiendo que lo haces por primera vez. Estoy a tu disposición, cielo. ¿Te apetece estar conmigo? – su sonrisa era encantadora – no lo digas por compromiso, a mi me encantas – mi polla estaba a punto de reventar viendo lo puta que podía ser, iba directa a follarse a Sergi.

– Ufff sí, sí, me apetece mucho estar con usted – Sergi se iba destapando y le sobaba las tetas con avidez –pero…es que…uffff no sé…

– Entiendo, ¿te parezco muy mayor para ti? No estoy lo bastante buena…- mi madre jugaba con él, para excitación nuestra, sabía la zorra cómo excitarme – quieres otro tipo de chica para la primera vez…con tetas más pequeñas…

– N-NOOO, uy, qué va,no es eso …está usted buenísima…y…sus tetas…son de lo mejor…es un sueño tocárselas…- era digno de ver, mi madre haciéndose la compungida, Sergi con aire azorado, pero la mano sin dejar de amasar teta.

– Te parezco una indecente, es eso, porque tu amigo me ha follado…prefieres una chica inocente…no una como yo…madura, casada y fácil…

– NOOOO, ufff…qué va, noooo…me apetece…es que me da vergüenza, no sé si voy a saber follarla bien como él…- Yo estaba que me dolía la polla de dura, con el morbo.

– No te preocupes, tío – le dije – tú fóllate a mi madre y no pienses más, joder, ella quiere follar contigo.

– Ummmm, me gustas mucho, me harías muy feliz si te decides a follarme, cariño, no pienses en nada, sólo en gozar de mi – le ofreció las tetas – Pruébalas, pequeño, cómeme los pezones – Sergi se amorró con ansias y mi madre le acariciaba –mmmmm sí, si, mámame, … – le agarró la polla y se la meneó– uauu qué buena polla tienes, cielo, ummm siiii, cómeme las tetas… – mi madre comprendió que no le faltaba mucho para correrse. Armando y yo no perdíamos detalle – Ven cariño, súbete encima y fóllame, méteme esa delicia de polla que tienes a punto – se abrió de piernas y le facilitó el camino, Sergi se le montó encima –ummm espera cielo – mi madre le cogió la polla y se la puso en la entrada – por ahí cariño, entra bien dentro y hazme tu chica – Sergi empujó inexperto pero el chocho de mi madre engulló su polla, yo lo veía en primer plano – AAAAaaaaaaaaah sí, que gusto….ummm…siento tu polla…aaaaaaaahh, qué dentro la siento,…uuuuuuf qué larga…me estás follando…siiiii…- le envolvió con sus piernas – ummm qué dentro me follas… – fue demasiado para Sergi, lanzó un gemido y empezó a eyacular como un mono – AAAaah sí, sí, cariño, córrete dentro…disfruta, goza de mi…échame tu leche… – le apretaba contra ella – fóllame…

Sergi no paraba de eyacular dentro de mi madre, al final se derrumbó sobre ella, suspirando. Ella le acarició la cabeza, lo atrajo para besar en la boca al macho que la acababa de joder y se había corrido dentro del coño de una mujer por primera vez en su vida.

-Ufff cariño, qué bien me has follado…ummm y me has dejado llena de semen, ¿te ha gustado? – le acariciaba

– Joder, es lo mejor que me ha pasado en la vida, qué gusto…qué bueno…- se apartó de ella y cerró las piernas, pero no lo bastante como para que yo no pudiera ver la leche de Sergi rezumando de su coño – por fin he follado…uauuuu.

– Y nada menos que con “la melones”, tío, eres un suertudo, te has tirado a “la melones” –dijo Armando – la tía que todos en el insti hemos querido tener.

– Ummm a mi me ha encantado follar contigo, Sergi –Armando le besó el hombro –ummm y contigo también Armando – el siguió bajando y le besó la teta – uffff Armando, no descansas. Se ve que te gusta mamar.

– Me vuelven loco sus tetazas, nos hemos pasado años imaginando como serían sus melones, pajeándonos, estoy ansioso de estas tetas… así que no puedo dejar de mamárselas…ahora que las tengo aquí…

– Ummm, pues no dejes de hacerlo, Armando, cómeme a gusto los melones…ummmm … sigue…mámame, cielo…mis melones son tuyos…aaaaahh…me excitas…mucho…-Armando le apretaba las tetas y le comía los pezones con ganas – Armando…umm..cariño…me estás poniendo caliente…qué buena tienes la polla… por favor…déjame comértela…me gustaría mucho…¿quieres?

– Ufff…le gusta chupar pollas, ¿eh? – Armando se puso boca arriba y cruzó las manos debajo de su cabeza – toda suya…ya sé lo bien que pega las mamadas…- mi madre me sonrió y se tendió poniendo la cabeza en el vientre de Armando mirando hacia su polla, hacia mi, dándole el culo a Sergi. Agarró la polla de Armando y le pasó la lengua por el glande – jodeeerrr, esto sí que es un lujo…la melones comiéndome la polla tendido al sol… – mi madre se metió el glande en la boca, sin dejar de mirarme, saboreándolo y con la mano le agarró los huevos – ¡Cristo! Pero qué gusto…vaya boquita…

– ¿Está buena la polla de Armando, mamá? – un morbazo.

– Mmmmmm, me encanta,hijo. – se la mamaba metiéndola y sacándola de la boca – gracias por dejarme tu polla, Armando, mmmmmmm, me gusta comerme una polla que me ha follado…

– Joder, ¡cómo mama, tío!, tu madre sí que sabe mamar una polla, se nota que ha mamado muchas, uffffff cómo maneja la lengua…tío, la boca de tu madre es la gloria…–mi madre se la metía hasta el fondo y la volvía a sacar, despacio y ajustando los labios – siga mamando así, Catalina…por dios…siga mamando…hay que disfrutar cuando se tiene una tía tan golosa de polla…una tía mamona…esto es la hostia…sin pensar, solo mirando al cielo mientras te la va chupando…

– Ummmm me gusta tu polla, Armando…tienes razón, he mamado muchas pollas, soy una buena mamona…

– ¿Y te tragas la leche de todos, mamá?

– Tu madre es la tía que más le gusta la leche de polla…uffffff….cómo me estoy poniendo…vaya mamadas que pega…siga, joder, síiii, siga mamando…una tía mamona y tragona…

– Ummmmm, cariño, cómo me excita que disfrutes…tienes razón, me encanta la leche de macho en la boca, directamente del envase…- y seguía amorrada a su polla y mirándome. Sergi estaba sentado mirando la mamada en silencio, cerca del culo de mi madre.

– Vaya vista que tienes de mi madre, ¿eh, Sergi? Un buen culo…

– Ufff, joder,…le…ufff… – le costaba animarse – le sale… leche del coño.

– Es la tuya, tío, y es porque se la has metido, ¿no? Me has enlechado la madre – mi madre seguía mamando polla – Si quieres te la follas otra vez.

– Ummmmm, si te apetece, cielo, fóllame cuanto quieras…

– Yo sí me la quiero follar – dijo Armando.

– Um, pensé que te gustaría correrte en mi boca…y que tragara tu leche…

– Me apetece más metérsela en el coño y correrme dentro, es una pasada joderme la melones. Y eso que la mamada que me hace me tiene loco…póngase a 4 patas, Catalina – le dijo Armando – me la voy a calzar a lo perra.

– Ufff…sí cariño, como quieras – mi madre se puso a 4 patas, obediente, sus tetas colgando y ofreciendo su coño a Armando, bien abierta– dame rabo a lo perra…

– Joder, mamá…eres una verdadera PUTA – hace tiempo que mis amigos ya lo pensaban pero no se atrevían a decirlo, pero al oírlo de mi, Armando, que estaba a punto de explotar, se animó.

– Para joder como jode tu madre, se necesita ser muy puta. Mírala, los melones colgando y pidiendo que la monten…y delante de su hijo

– Ummmm…móntame Armando, móntate “la melones”, tírame como una perra…delante de mi hijo…hazme una puta…

Armando se puso detrás y le apuntó el cipote al coño, le agarró de la cadera y sin más le pegó pollazo y se lo metió de un golpe, mi madre gimió fuerte…

– Toma polla, “melones”, cacho perra. Jodeeerrrr…me tiro a tu madre a pelo, tío.

Yo estaba que no podía más, me dolía la polla y los huevos, pero no quería que mis amigos me vieran follando con mi madre.

– Joder, mamá, vaya pollazo, estás jodida y bien jodida, como una perra.

– Ummmm, sí hijo…la perra de tu amigo…aaaaaaah…- ahora Sergi le amasaba las tetazas colgantes – sigue jodiéndome Armando siiii, sigueee….

– Joder, qué gusto da en la polla este coño de tu madre tan caliente y mojado de leche… y qué morbo que me veas calzármela como una perra… – le bombeaba duro, agarrado a sus caderas – Ufff sí, tu madre es una buena perra…una puta…

– Ummmm…soy una puta…aaaaah…sigue jodiéndome, Armando….sigue…soy tu perra…dale rabo a tu perra…dame más…MÁS…MAAAASSS…MAS RABO…JÓDEMEEE…

– Catalina, la puta…uffffffff,voy a enlecharte ese coño de puta que tienes, soy tu macho, ”melones”, jodeeer…, eres mía,… “la melones” es MÍAAAAAAAA…toma leche putaaaaaaa…..

– Siiiiiiii, soy toda tuya…aaaaaaaaaaaah…sííííííí, SÍ, SÍ, SÍ eres mi macho, Armando, eres el macho de “la melones”…JÓDEME, ENLÉCHAME, llena mi coño de puta….siiiiiiii…me corro con tu lecheeeee…aaaaaaaaaaaaaaaaaah

Armando eyaculó en mi madre manteniendo la polla metida hasta los huevos. Mi madre también tuvo un orgasmo, intenso. Armando se retiró y se dejó caer en su toalla, resoplando y susurrando

– Cristo, qué polvo…qué tía más puta…¡cómo follas, tía guarra!…

Mi madre también se dejó caer de lado, desmadejada, suspirando del orgasmo que había tenido, el coño rezumando más leche.

-Uffffff, Armando, vaya follada que me has metido…tú también follas bien y guarro…ummm

– Joder, estoy a mil –dijo Sergi. Todos vimos su rabo largo bien tieso. Mi madre se lo agarró y le dijo:

– ¿Me dejas que te haga una mamada? Me he quedado con ganas de tragar leche – Sin esperar respuesta se recostó sobre el estómago de Sergi y le comenzó a lamer – ummmm ya sabéis lo que me gusta mamar, soy una mamona…

– Y una tragaleches –dije yo.

– Sí hijo…ummmmmmmm que buena y dura la tienes Sergi….tu madre es una mamona tragaleches, hijo…ummm Sergi…déjame tu leche…córrete en mi boca…

– Me corrooo

Eyaculó en la boca de mi madre, que le apretaba los huevos mientras tomaba la lechada que le entraba. Cuando acabó, aún mi madre siguió chupándosela hasta que se la dejó limpia.

– Ummmm qué buena tu leche, Sergi, me ha gustado mucho. Gracias. ¿Qué te ha parecido?

– Ufffffff, una pasada…no sé qué es mejor…una mamada o una follada.

– Ahora sí que vamos todos al agua- dijo mi madre – hay que refrescarse, estoy repleta de leche…

Obedecimos pero yo dejé que se adelantaran para que no se fijaran en mi tremenda erección. Una vez en el agua, estaba fría, todo se calmó un poco, al menos se me quitó el dolor.

Recogimos la ropa. Los tres estaban eufóricos, contentos. Al ir caminando hacia el cámping, mi madre iba cubierta solo con un vestidito corto, dije.

– Mamá, quédate esta noche con nosotros, llama a papá y dile que alquilas una habitación y que te quedas y vuelves mañana pronto. Debes estar cansada de recibir polla, no deberías conducir así.

– Ufff, más que cansada, estoy temblorosa, vaya viajes que me habéis pegado, chicos. No sé…- se paró, como pensando.

Por supuesto, mis amigos se unieron entusiastas a mi propuesta y le hicieron coro para que se quedara.

– Quédate, mamá, estoy seguro que estos dos te echarán unos polvos más, aprovecha.

– Por supuesto, no lo dude, yo, al menos me la voy a joder todo cuanto pueda – dijo Armando.

– Y yo también – dijo Sergi – yo también le prometo que la voy a joder.

– Umm vaya propuesta, no voy a poder resistirme.

Por supuesto, se quedó, ya lo teníamos pensado así, yo quería que se la follaran más aún. Y ella también, claro, aunque no creo que fuera solo por hacerme caso, por obedecerme como mi puta, le encantaba joder con Armando. Y yo aún no la había catado.

Con la excusa de acompañarla a hacer la reserva y tal, mientras ellos se fueron a la tienda, nos quedamos solos en la habitación.

– Ya era hora, joder. Me duelen los huevos mamá, qué puta has estado – me acerqué y nos abrazamos, morreándonos, enseguida mi polla saltó – te has zumbado 4 lechadas, guarra, y he visto que te has corrido, putón.

– He hecho lo que me has dicho, cariño, pero me gusta como jode tu amigo Armando – ella me sonrió, se tendió en la cama de frente y abrió los muslos – Ahora le toca a mi niño meterle la polla a su mamá. Ven a joder a tu madre, desfógate, alivia tus huevos con mamá, cariño, rómpeme el chocho a pollazos, hazme tuya.

Le levanté el vestido hasta dejar sus tetas al descubierto, le sujeté las manos por encima de la cabeza y no tardé nada en tenérsela metida hasta los huevos, joder, qué placer sentí, tanto esperarlo.

– Mía, cerda. Toma mi rabo, puta, uuummm, vaya cacho guarra estás hecha, dios como jodías con los dos…mamona, se nota que disfrutas comiendo polla, puerca, y tragando la leche… – le comí una teta y le mordí el pezón

– AAAAAAAAAAAAAAAh….cómeme hijo, siiiiii…Ummmmmm … qué gusto tenerte dentro, hijo mío… uffff…qué gusto…es la cuarta vez que me dan polla en esta tarde…aaaaah pero qué bien me follas, hijo…ummm sí que disfruto que me mires joder con tus amigos…aaaah sigue jodiéndome siiiii….me pone mucho que me veas ser una puta…ser tu puta…correrme delante de ti…aaaaaaaaaaah, hijo, hazme más puta, hazme joder mucho…aaaaaaaaah…que veas lo puta que puedo ser para ti…- hizo una pausa para gemir y disfrutar del mete-saca de mi polla – mmmmmmmm… tu amigo Armando folla bien, me hace sentir mucho placer clavándome su polla…y cómo me pone que me trate de perra delante de ti…aaaaaaaaaah, hijo, qué polla tan gorda tienes…aaaaaaaaaaah…y cómo le gusta metérmela, dios, qué dura se le pone, y cómo se menea dentro, y cómo me chupa las tetas, hace que me sienta hembra de un macho joven, una perra madura, me provoca buenos orgasmos…aaaaaaaaaaaaahh..JÓDEME MÁS HIJO, SÍÍÍÍ….

Mi madre paso a ser mi mujer (10)

A partir del episodio de la sobada general con mamada de tetas y la posterior tragada masiva de lefadas de mis amigos por mi madre, la popularidad de “la melones” subió, si bien que de forma bastante discreta, casi en secreto, los comentarios nunca delante de mi, pero me enteraba, claro y a veces los veía gesticulando con signos evidentes, descriptivos sobre los melones de mi madre o sobre la mamada que le había pegado. “La melones” había resultado una “comepollas” y una “tragaleches”, vaya, “la mamona”.

El único que no se cortaba de comentármelo era Armando, se había quedado con muchas ganas de follarse mi madre.

– Con lo que le gustan los rabos, tu madre tiene pinta de follar de muerte, tengo que tirármela. ¿No tendrás inconveniente, no? – me miraba a ver qué cara ponía – Total, no creo que sea nuevo para ella, seguro que se la tiran a menudo, quiero decir tíos que no son tu padre, no hay más que ver lo que le gustó comerse los rabos de todos y lo caliente que se puso tragándose las lechadas – no tuvo ninguna información de mi cara, impasible.

– Lo hizo por mi, tío – le miré – supongo que podrías tirártela, pero más adelante – de momento yo tenía otros planes, lo primero preñarla, y estaba muy ocupado con mis otras putitas.

– Tiene que ser la hostia meterle el rabo mientras te ahoga con sus tetazas.

Lo dejé correr, de momento, aquella tarde me fui con Sara, que estaba ansiosa por aprender. Su padre me miró con una expresión no demasiado simpática, pensé que estaba jodido porque intuía, si no sabía, que me la había tirado y ya no era virgen. Pero yo a lo mío.

En la habitación de Sara, ella me pidió que la enseñara a besar. Así, que obedecí, labios, lengua, comida de boca…primero de pie, luego ya en la cama, hasta que se me puso la polla a mil.

– Sara, colega, que esto me excita una barbaridad…y ya sabes lo que me pasa.

– Ah, ya veo ¿Y no quieres que te pase? No te apetece follarme…

– Claro que sí, por eso, pero entonces como mi putita, ya sabes…

– Si, naturalmente, seré tu putita…enséñame a follar…colega.

– Ok, colega – me senté en la cama dispuesto a disfrutar – lección 23, provocando erección. Ponte de pie enfrente y desnúdate, putita. Primero de arriba, a ver esas tetas. Ve subiéndote la camiseta, ummm así, preciosa, sácatela –me hacía caso, obediente, cosa que me ponía mucho más – muy bonito ese sujetador, inclínate…así, insinúa, date la vuelta, de espaldas…ahora quítate el sujetador…ummm, tápate las tetas con las manos y date la vuelta…así, no las enseñes aún, menéatelas, magréatelas…estás muy excitante, putita. Quita las manos…enséñalas…uauuuu, buenas peras…pellízcate los pezones…las manos detrás, y menéalas, que boten…ofrécelas…dilo, di qué te gustaría

– Um, toma mis tetas…tócamelas…ummm…chúpamelas…

– Más obscena, Sara, muévelas…que te guste…entrégamelas, siente deseo de que te las trabaje…

– umm, mámame – las movía encantadora y sexualmente – son tuyas…hazme lo que quieras….te doy mis tetas…¿así?

– Más…ponte furcia…

– Ufff…cómeme…dioss…saborea mis pezones…

– Ven a dármelas, putita, en la boca…voy a comerte esas peras de puta…voy a chuparte hasta que el pezón me toque la campanilla – no fui excesivamente brusco, le fui lamiendo, le sujetaba las manos detrás, una delicia de tetas, por estrenar mamada, una fuente de placer cuando me las meti en la boca y se las mamé, gimió de placer y de dolor, pensé que de mayor serían tipo melones – te gusta, ¿eh colega?

-Uuuuaaauuuu…siiiiii, qué gusto…- le mordí el pezón – aaaaaaaaaaaaa…colega…joder…me has mordido…duele…- pero no se apartaba, así que le volví a morder – aaaaaaaaaaaaa … cabrón…muérdeme…siiii…la otra…uuisssss…joder si me gusta…me baja de los pezones hasta el coño… -estaba abierta con una pierna a cada lado de mis rodillas, la senté y entro en contacto con mi polla —uuuummm me vas a follar… – movia su coño contra mis huevos – aaaaaaaaaaaaa cómeme las peras de puta…me vas a meter tu polla…

– Aún no putita, primero acabamos la lección, ahora me vas a ofrecer tu chocho, ponte de pie y súbete la faldita poco a poco, – se levantó, realmente estaba excitante con su minifaldita y las tetas al aire – ummm realmente sexy- la aguantaba por encima de su tanga- …así, ahora mueve la cadera, ummm biennn, quítate las bragas pero no la faldita – lo hizo – levanta la falda y enséñame tu chocho, ummm así…separa las piernas…más…más…despatarrada…estás muy guarra así, me gusta tu chocho expuesto, ¿quieres que te lo folle?…muévelo…ofrécemelo

– Uuuuuuu siiii, quiero que me folles, sí, que me metas la polla – se movía sensualmente – toma mi chocho…es tuyo…¿lo hago bien?…me gusta…

– Antes te lo vas a tocar, mastúrbate un poco – no tuve que repetírselo, con una mano mantenía la faldita subida y con la otra se hacía un dedo, gimiendo – así me gusta, bien despatarrada, que me estás calentado, colega, mírame a los ojos, buena putita, te estás pajeando obscenamente, pareces una guarra calentorra.

– Oooh soy una guarra calentorra que me masturbo delante de un tio….aaaah qué morbo….me miras masturbarme…joder…me excita hacer esto….me voy a correeeeeerr – le daba más rápido y le vino un orgasmo allí mismo, pero no pudo aguantar de pie, se dejó caer de rodillas y se apoyó en mis rodillas –aaaaaaaaaaaaaaaaaaa …bestial…uuuuffffffffffff , aaaaarffffffffff.

– Impresionante, colega. Aprobada con excelente. Me tienes el cipote bien tieso. Vaya pajote, se la levantarías a un muerto

– Ummmmm, qué guapa la tienes…- me la agarró y me la menaba – uff estoy empapada…qué gorda y dura, mmmmm ¿puedo comértela un ratito? – asentí con ganas y Sara la empezó a chupar con deleite, suavemente – ummmm me encanta, no imaginaba que me gustara tanto comer polla…¿sabes? Te hice caso…ayer…le chupé la polla a mi padre, colega, flipó el tio, y hasta que se corrió en la boca.

– Jajaja, putita eres…te sobaba las tetas, claro, uauuu qué bien me la chupas…

– Jejeje, sí. Claro que le provoqué un poco, me tumbé en el sofá con la cabeza en su regazo, es su posición preferida para sobarme. La verdad es que tenía ganas, le he cogido vicio a que me sobe las tetas después de tanto tiempo haciéndomelo, y me desabroché el pijama para que me las sobara bien, se puso a mil, le noté la polla dura, le apoyaba la cabeza allí, sin decirle nada se la toqué, uff, no creas que él tampoco dijo nada, me las sobaba con más ganas, así que se la saqué por fuera del bóxer que usa de pijama y me la metí en la boca, joder, flipaba el tío, resoplaba pero no decía nada, solo me sobaba, ufffff se corrió enseguida.

– ¿Te gustó su leche?

– Siiiii, me excité muchísimo, pero me echó mucha menos que tú.

-¿Te gustó la polla de tu padre? – seguía jugando con mi polla en la boca – no pares de chuparme la polla, Sara.

– Ufffff, pensaba en ti, mi segunda polla mamada, aunque no es tan grande como la tuya, ni mucho menos, pero me gustó, me daba mucho morbo que fuera mi padre.

– Me has puesto a mil, Sara, voy a tener que joderte, colega. ¿Te apetece?

– Joder, sí, sí que me apetece, jódeme bien colega. – se incorporó con la intención de empalarse pero la detuve – tengo ganas de notar tu polla dentro otra vez.

– Hoy te enseño algo nuevo colega, a follar como una perra, te voy a poner a 4 patas y te voy a montar como las perras.

-Ufff, ¿en el suelo? Eso es muy sucio y humillante, ¿no?

– Yo creo que has de saber lo que es estar montada como una perra, conmigo aprendes de todo y luego ves si te gusta o lo que no.

– Ok, fóllame como una perra.

– Sí, pero antes ponte de pie, de espaldas a mi – se puso – abre las piernas, inclínate hacia adelante.

Para mi sorpresa y deleite, resultó que Sara era muy flexible, había hecho gimnasia clásica y prácticamente quedó doblada tocando el suelo con la palma de la mano, ofreciéndome la visión de su chocho totalmente abierto y sus tetas entre las piernas.

– ¿Así, colega?

– Joder, Sara, esto es mejor de lo que pensaba – me arrodillé, le cogí de la cabeza y le metí el rabo en la boca – traga rabo, puta, mientras te como el chocho –increíble la comida de coño que le hice mientras me chupaba el cipote en esa postura tan buena, mientras gemía fuerte. Paré al cabo de un rato – ahora a 4 patas, zorra – se puso – pídeme que te folle.

– Fóllame, colega, jódeme, quiero sentir tu polla dentro – me puse detrás de ella y le metí poco a poco el rabo –Aaaaaaahhh siiii qué gusto….gracias… colega…me gusta como una perra…

– Me estoy montando una perra, Te doy lo que mereces perra, tu ración de rabo,¿ lo sientes bien en tu coño de perra? – la bombeaba duro agarrándola de la cadera

– Uffffffff qué gorda la siento así…aaahhhhh…me excita que me llames perra…me gusta joder como una perra…ummmmmmmm…qué maravilla colega…

– Jodida como mi perrita, diosss qué estrecho tienes el chocho, puta, qué gusto jodértelo…estás muy buena Sara…un placer darte rabo.

– Aaaaahhhhh me encanta joder así…sigue, porfa, siiii, sii me encanta tu rabo…uuuuuh me voy a correr como…ufff…como una perraaaaaaaaaaaaaaaa

Le di palmadas suaves en el culo y ella se meneaba gritando y gimiendo, la llamaba perra y ella repetía perra, perra…..nos corrimos los dos, yo volví a dejarla llena de leche el coño, pensé que debería tener más cuidado o la preñaría. Pero lo pensé después, echados sobre la cama, recuperándonos.

– Gracias colega, qué gusto me has dado…te ha gustado a ti también…

– Gracias a ti Sara, me encanta enseñarte, estás buenísima y me lo paso de muerte jodiéndote.

– En serio, Roger, ahora sé que me gustan los tíos y he perdido el miedo…pero…me sigue gustando ver un par de tetas…y no sé cómo…

– Te conseguiré una tía, colega, así acabarás por saber qué te gusta más…mientras sigue chupándosela a tu padre, que seguro que repite hoy…

– Ummmmm, ¿me conseguirás una chica? Ufff colega, me pone de pensarlo…

-Ey, ya te desfogarás después con tu padre que yo necesito la leche que me queda para …otra.

-Ya, ya sé, para tu madre. yo…es tan guapa y sexy tu madre…

– Umm Sara, no sigas que nos liamos…

Nos despedimos con unos morreos intensos, la dejé desnuda en la cama, al salir me despedí de su padre, que me preguntó si Sara aprendía bien…le dije que a pasos de gigante, que se acercara a verla…y pensé “y fóllatela si te atreves”.

Preñando a mi madre

Mi madre dejó de tomar las “precauciones” al uso en aquellos días para evitar el embarazo, pero tampoco nos dijo nada a mi abuelo ni a mi sobre cuándo lo hizo.

Pero sí que noté que iba, no diría que más caliente, porque siempre iba así, pero más deseosa, más receptiva. Cada semana pedía un encuentro a tres con su padre y yo. Y además, se me ofrecía en casa más a menudo, prácticamente no llevaba bragas nunca, y no perdía ocasión de mostrármelo, de esas maneras que las mujeres como ella saben hacer. Entre sentarse enfrente y abrir los muslos, agacharse explícitamente delante de mi o acuclillarse abriendo los muslos, mirándome divertida, sabiendo el efecto que me causaba, sin disimulo alguno, explícitamente mi madre pidiendo polla.

– Joder, mama, estás muy guarra estos días, todo el rato con tu chocho por ahí pidiendo caña.

– Me gusta que sepas que estoy en celo. Si vas a dejarme preñada, vas a tener que follarme mucho, pero…hijo…deberías hacérmelo de otra manera.

– ¿De otra manera? ¿Cómo?

– Umm hijo, ya llevamos tiempo, me gustaría que el bombo me lo hicieras con cariño. Y así es más seguro que me quede.

-Pero si te quiero mucho…

– Hazme el amor como tu mujer, como tu hembra, y te daré un bebé, cariño.

Dicho y hecho, la verdad es que me excitó mucho la idea. Así que una tarde, nos metimos en su cama de matrimonio desnudos los dos.

– Bésame amor mío, ummmmm, si, así -enseguida entendí lo que quería y me gustó – mi hombre… – la besé por todo el cuerpo, me entretuve en sus delicados pezones y bajé a lamerle el coño, con suavidad – aaaaah sí, sí cielo… – no me entretuve demasiado vi que enseguida estaba empapada de flujo, receptiva. Subí a besarla mientras la acariciaba – mi niño, mi hombre…deseo ser tuya…tu mujer…

– Te quiero…madre…eres mi mujer…- me subí encima y suavemente la fui penetrando

– Aaaah siii, qué placer…amor mío…hazme tuya… siiii…déjame encinta cariño…quiero darte un hijo…un hijo tuyo y mío…siiiii…- la penetraba con ritmo suave pero a fondo –aaaaaa muy dentro hijo mío, más, siiiii…hazme la madre más feliz del mundo…aaaaaaa

Fue el primero de una serie de polvos encantadores, tiernos y muy placenteros, mucho, aprendí que era más receptiva así para poder quedarse preñada y con más voluntad.

Estoy convencido que aquellos días fueron en los que se quedó encinta de mi.

El profe y la colegiala de Pilar

Había quedado con el profe de mates, ya quería tirarse de nuevo a mi Putette. Me pareció bien y justo. Él seguía tratando a Sara como habíamos quedado y eso me había posibilitado desvirgarla y jodérmela a gusto. Así que preparé una sesión con Pilar de prostituta. El profe me pidió un capricho, que Putette fuera vestida de colegiala, con unas falditas plisadas, una camisa blanca, corbatita y medias blancas hasta la rodilla, dado su cuerpo aniñado, excepto las tetas de pera con su largo pezón, le apetecía una barbaridad pensar que se tiraba una adolescente, también me dijo que le había quedado pendiente metérsela por el culo. Joder con el profe, pensé, así que le apetece dar por el culo a una nena.

Pilar era la putita idónea para eso. Así que la llamé.

– Hola, puta. ¿Estás sola?

– Hola, n-no, ¿qué tal?

– Ah, ok, disimula, veo que tu cornudo está por ahí.

– Sí, ahora estamos aquí relajados, jeje, sí, a ver si nos vemos un día – hizo un aparte para informar a su marido que era una fulanita, una amiga.

– Bien hecho puta. Escucha, te he conseguido un cliente que te quiere follar y dar por el culo, ya verás lo bien que te lo pasas ¿te va bien mañana?

– Sí, creo que sí, no habrá problema…un rato y así nos vemos.

– Estupendo, zorra, vas a gozar como una marrana. Y yo también voy a joderte y llenarte de mi leche. Seguro que ya te estás mojando las bragas, so ramera, y enfrente de tu marido, oyendo como vas a tener dentro dos rabos, dos tios que te vamos a pasar por la piedra…

– Ah, …sí, de acuerdo…sí, me encantará, ya sabes…

– Claro que lo sé, cada día eres más putota, y te pone hacer de prostituta…hasta mañana, Putette.

Por supuesto, hice que el profe pagara el “uniforme de colegiala” de Pilar y a la hora acordada se presentó en el apartamento. La morreé con ganas y le hice desnudarse entera. La puse delante del espejo y empecé a sobármela, quería que estuviera muy caliente y sabía cómo.

– Mírate en pelota y sobada, me gusta tu cuerpo, estás muy buena – le agarré las tetas y tiraba de los pezones – recuerda que aquí sólo eres una prostituta, has venido a joder, a que te den rabo, a satisfacer instintos obscenos, a que te usen para descargar leche y aliviar los huevos – le bajé una mano al chocho – ábrete zorra, aquí tu coño es público, va a tragar mucho rabo, los que yo diga ¿estás de acuerdo, guarra?

– Uffff síiiiiiii….soy una prostituta…he venido a joder con quien me digas…que me usen para lo que quieran…siiiii…me van a meter muchos rabos en mi coño

– Más, putón – le sobaba el chocho y el clítoris y un pezón – dime más de lo que eres…pienso en tu marido y en tu hijo mientras me lo dices.

– Aaahh sí, soy una guarra…una cerda… una zorra adúltera…quiero joder y que me follen…que me enculen muchos…comer pollas y tragar leche…que me den mucho cipote…aaaaaa

Ya la tenía caliente. Le di la ropa de colegiala y le dije que se la pusiera toda incluso las braguitas pero sin sujetador. Ella se la puso, excitada. Yo ya tenía el rabo tieso, realmente parecía una adolescente, excepto por la cara tapada, con su faldita plisada corta y su camisa ajustada, corbata y medias hasta la rodilla.

– Vas a trabajar de prostituta, Pilar. El cliente quiere joder con una adolescente y tu vas a ser la adolescente, has de hacer bien el papel y dejar contento al cliente. Ya sabes, le gusta que se la chupes, y esta vez quiere saber lo que es dar una tía por el culo, así que serás una adolescente enculada vilmente. Si dejas contento a tu cliente, ramera, después te follaré yo y te enlecharé ese coño de esposa adúltera – me acerqué y la besé en los labios, excitada – sé lo que te gusta…Putette.

Cuando llegó el profe, la llamé y salió.

– Hola Putette, estás guapísima. – Ella sonrió adoptando un aire tímido.

– Gracias profe, espero que lo pase bien conmigo.

– Ummm has sido una niña mala, Putette, espero que serás buena hoy conmigo.

– Sí, profe, intentaré ser muy buena con usted y ser capaz de darle placer – el profe la agarró del brazo y la atrajo hacia él, le levantó la cara y la morreó, ella le pasó los brazos por el cuello, se apretó contra él y le respondió con calentura. Cuando la dejó se fueron hacia el dormitorio y yo me dispuse a ver el espectáculo desde la habitación de al lado, desde el visor espejo que ninguno de los dos conocían.

– A ver Putette, tengo que reñirte porque esta no es la manera decente de vestirse una nena como tú – rápidamente en el papel, el profe y Pilar, de pie, bajó la mirada, también en su rol – esa falda es demasiado corta, incita a meterte mano debajo, lo pones muy fácil –se acercó a ella y le metió mano subiendo al chocho – ¿ves? Seguro que lo haces adrede. Los chicos te meten mano al chocho y al culo.

– Sí, profe, los chicos me tocan.

– Eres mala, Putette – le agarró una teta con la otra mano – y vas provocando sin sujetador para que te las toquen – subió la otra mano y le agarró las dos tetas, apretándolas – Así es como te las soban, seguro, y tú les provocas, ¿les enseñas las tetas?

– Sí profe, les enseño las tetas.

– ¿A ver cómo, Putette, qué haces para que te las vean?

– Así, profe – Se desabrochó unos botones de la camisa, pero sin quitarse la corbata, uff dudé de si no lo habría hecho alguna, vez – me las pueden ver y tocar – el profe de situó detrás de ella y le metió mano a las tetas por debajo.

– ¿Así, guarrilla, así dejas que te toquen?

– Sí, profe, así me las tocan – el tio le amasaba con ganas las dos tetas, cada vez más excitado.

– ¿Y tú que haces, guarra?

– Les toco la polla y se la meneo, profe

– Eres una nena muy mala, ¿A ver como lo haces? – Pilar le bajó la bragueta sin cabiar de posición y le sacó la polla, ya dura, acariciándola – pero que muy mala, ¿Y no se la chupas?

– Si profe, les chupo la polla a los chicos, les gusta – ella se arrodilló de frente a él y le lamió la polla – así hago profe –el le agarró del pelo y le metió la polla en la boca.

– Ummm es una guarrada eso que haces, Putette, no es de chicas decentes, chuparle la polla a los chicos es de putas – le follaba la boca – voy a tener que castigarte- La levantó del suelo y la echó en la cama boca abajo, con los pies en la alfombra, se la miraba excitado y ella esperaba –¿También les enseñas el culo?

– Sí profe, me bajan las bragas y se lo enseño – se las bajó hasta por encima de las rodillas y se levantó la falda – así profe –ufff me estaba poniendo a mil, cómo estaba en el papel, se veía que disfrutaba haciendo de puta. El profe de acercó y le dio dos palmadas en el culo –aaaa.

– Mala nena, ¿y te tocan el chochito así? –le metió mano a su coño.

-Uuu, sí profe, les dejo que me toquen el chochito – le dio una cachetada más –aaa – le metió dos dedos en el coño – uffff sí, profe, así también – le dio otra cachetada – aaaay.

– Muy, pero que muy mala – se la iba follando con los dedos – seguro que te meten la polla, seguro que te dejas follar como una cerda

-AAah, sí, profe, también me meten la polla – le dio otra palmada y le sacó los dedos del coño, para empezar a meterle uno en el culo – soy mala, merezco que me castigue – le dio otra palmada – aaaaah – le follaba el culo con el dedo y pasó a meterle dos, recogía flujo de su coño y se mojaba los dedos para metérselos – aaaaaa, profe….soy mala…

El profe se retiró un poco y se la quedó mirando, la visión era excitante, realmente con sus preciosas piernas parecía una adolescente ofrecida con las bragas medio bajadas. Entonces el profe se le acercó, se bajó el pantalón, se puso el condón y apuntó la polla a su culo.

– Voy a castigarte por mala nena, lo mereces, voy a darte por el culo con mi polla – empezó a penetrarla.

– AAAAAy, sí, sí, profe, castígueme, lo merezco, sí, deme usted por el culo….aaaaah…ufff

El profe acabó por metérsela en el culo y la empezó a bombear sin compasión, excitadísimo, un ratito hasta que se corrió gritando y bufando, Pilar también gemía y gritaba y eso nos excitaba más aún.

Se estiraron en la cama.

– Uffff, Putette, extraordinario polvo, qué buena estás y qué bien lo he pasado. Me ha excitado pensar que le daba por el culo a una jovencilla como tú, y además que estés casada me pone mucho.

Total, esta vez no repitió y se fue encantado de la vida.

Entonces entré yo, con la polla durísima, tenía sentimiento de admiración por ella, cómo había hecho de puta de burdel, le hice desnudarse del todo y yo también, y me acosté. La besé con cariño, me entretuve acariciándola con suavidad y ternura, ella respondió gimiendo suave.

– Pilar, cariño, eres estupenda, una delicia –le besé los pezones, sin agresividad – me encantas y estoy maravillado de tenerte como mujer, no como puta.

-Ooooh, cariño, siiii, quiero ser tuya, tu mujer…tómame…te estimo…- sin más me monté encima y ella se abrió –ummmm, tómame, soy tu hembra…- nos besamos sensualmente

– Yo también te estimo, Pilar, tanto que deseo mucho tener un hijo juntos…- la trataba con cariño, me gustaba y aplicaba lo que me había enseñado mi madre – tú, mi amor, la madre de mi bebé… – la empecé a penetrar suavemente – ummmm que gusto me das…

– AAAAAAAAAAhhhh cariño….qué delicia…sí, sí…quiero darte un hijo, amor mío, siiiiii…. Eres mi hombre…tómame…préñame cielo…deseo parirte un hijo…tú y yo…aaaaaaaaahh siiiiii

( CONTINUARA… )

Mi madre paso a ser mi mujer (9)

Casi me asusté del orgasmo de Sara, un orgasmo que venía de lejos, de años de insatisfacción, de represión, de frustración. Su cuerpo laxo encima del mío. Mi polla iba perdiendo consistencia

– Joder Sara…qué follada, guapa…vaya corrida…te he llenado de leche…

– Ufffff, qué barbaridad, qué gusto…eso es que a ti también te ha gustado…estoy encantada que me hayas quitado la virginidad…y como colega…ha sido fácil contigo…tan natural…sin rollos raros…y llena de semen…

– Sí, jeje. Un polvazo. He vaciado mis huevos…ahora ya eres una hembra bien follada, te has metido el rabo entero…ya estás lista para joder cuanto quieras…ya sabes qué es y que te gusta joder con un tío…que te gusta que te den polla…ahora te toca probar a joder de todas las maneras…

– Ufff Roger, ¿me ayudarás? Necesito que me enseñes…que me des polla, como tú dices…como las clases de mates pero de follar…

– ummm Sara, haré lo que pueda pero a lo mejor no te gusta mi manera…soy un poco brusco…me gusta montarme las hembras como putitas…

-ufff,…una putita…ummm… me gustará ser una putita más tuya…como tú veas.

– Jejeje, colega,….te daré rabo como una puta más y haré que pruebes también una mujer…seguro que te gusta…

-Eres un cielo….de colega…

-Y tú una preciosa putita. Por cierto, la próxima vez que tu padre te sobe las tetas…podrías hacerle una mamada, seguro que alucina…le tendrás comiendo de tu mano…

-Ufff, Roger, vaya….guarro que eres…-se quedó callada, pensando – jejejeje, y no es mala idea…una mamada a mi padre…

Si le mama la polla a su padre, pensé, el tío se acabará follando a su hija. Me excitaba la idea. Incluso pensé en prestarle mi madre y rápidamente pensé en una cama redonda los cuatro. Uff, a ver cómo va la cosa. En fin, una pasada.

Cuando llegué a casa y vi a mi madre, pensé que de todas las maneras, ella era mi mejor puta, la que más me gustaba joder, y me acerqué por detrás en la cocina, estaba encantadora con su vestidito corto y ligero, marcando culo, mientras mi padre y mi hermano estaban en el salón, la abracé, apreté mi polla contra su culo y le besé el cuello:

– Mamá, eres mi mejor puta. No hay ninguna como tú.

-Ummmm, mi niño…nunca me he sentido tan bien como siendo tu puta…me mojas con solo tocarme…ha llamado tu abuelo…quiere verme…vaya…que le gustaría encontrarnos los tres otra vez – bajé mi mano a sobarle el coño por encima del vestido y se lo apreté

– Quieres volver a tener los dos rabos en este coño de puta…

-Uuuufff, sí…

– Hacerte más grande este chochazo…- le metí la mano debajo del vestido y le agarré el coño por debajo de las braguitas – a doble cipote…comiendo pollas…¿te excita ser tan guarraza, mamá?

– Aaaaaaah, sí, mi padre y mi hijo…me excita mucho…comeros las pollas…ser muy guarra con vosotros…follándome…ummmm

– ¿Jodiéndote a doble cipote, mama? – le apreté el coño más – dilo, zorra, di lo que quieres…

– Aaaaah, síiii…jodida a doble cipote me gusta…fue bestial…dilatándome mi chochazo…las dos leches…zorra y guarra…ummm siii…- le solté el coño –ufffffff …

-Puta adúltera y calentorra…te daremos más de lo que quieres…y no te olvides de follar con tu marido…que piense que te preña él…tenlo contento…

-Uf hijo…no puedo resistirme a la calentura que me pones…claro que follo con tu padre…

– Por cierto, me dijiste que Sebas te llama para ver si te folla de nuevo…llámalo, cítalo en el apartamento del abuelo para decirle que lo vuestro no puede ser, ya sabes, que está mal, que no debes, etc. Pero le das pie, si le enseñas un poco de tus tetas no podrá resistirse, le tienen obsesionado desde hace años, se las das a sobar y que te las mame un rato, me gustará ver cómo le das pezón, se volverá loco, y luego que te tire como una perra…quiero verte y verlo tirándose mi madre. Ver su cara mientras siente el gusto en su rabo dentro de tu coño. Y verte a ti, recibiendo como su perra, a 4 patas balanceando las tetazas. Que no te enleche el coño, que eyacule en tu boca, y te tragas las lechadas… Cuando se vaya nos lo montaremos contigo tu padre y yo, recién follada.

– Pero…hijo…

– Hazlo mamá, puedes con cinco, podrás joder con los tres…- le di un beso suave – eres mi puta y te presto a joder con quien yo digo, ¿de acuerdo?

-…uf…sí…si es lo que quieres…¿estás seguro?

– Estoy segurísimo. Quiero ver cómo haces de puta con mi amigo Sebas…esmérate…que lo pase bien…para él es lo más morboso y caliente que hay poder joder contigo, tener una piba tan buenorra como tú…una señora con clase…pero que sepa la otra clase de señora que eres, la clase de hembra que es mi madre. Te estaremos viendo sin que él lo sepa.

– Como tú quieras, hijo…como tu puta…umm…vas a ponerme a puta…a tu madre…te excita.

– Mucho. Me da morbo prestar mi madre a mis amigos, al menos se la vas a chupar a unos cuantos, que sepan lo que es correrse en la boca de mi madre. Y a ti también te da morbo que te ponga a comer rabos, zorra, con los que te has comido ya en tu vida.

-Um hijo…no puedo negarte que me da morbo que me pongas a hacer de tu puta…les comeré la polla a tus amigos…si eso te gusta de tu madre…

Un encanto de mamá. Amante del sexo duro, del morbo y mi puta personal. Y cada vez más zorra.

Por supuesto que llamó a Sebas, mi madre, mi abuelo yo fuimos antes y él y yo nos metimos en el cuartito pequeño, para verlo todo sin que lo supiera y excitados por la perspectiva de calentarnos viendo a mamá de puta y jodérnosla después a doble rabo.

No me extenderé demasiado porque no quiero ser repetitivo, pero me gusta mencionar las hazañas de mi madre. La que más me gusta de todas.

Siguiendo mis instrucciones, sentados en el sofá, le dijo a Sebas que no podía ser, que el desahogo de aquella vez había sido eso solamente pero que no podía ser la amante de un amigo de su hijo, que le llevaba más de 20 años, que estaba casada, que no estaba bien, y otras lindezas. Sin embargo, por indicación mía, se había puesto una faldita corta sin bragas y una blusa sin sujetador, más bien ajustada, y los botones pugnaban por desabrocharse, sus pezones se marcaban una barbaridad y mostraba sus generosas ubres más allá de lo decente. Cosa que tenía a Sebas palote. El tonto estuvo a punto de aceptar lo que decía mi madre, aún a su pesar, evidentemente le imponía una señora como ella.

– Catalina…yo…lo entiendo… – no podía apartar la vista de los pechos de mi madre – pero…es usted tan..guapa…y tan…sexy…la deseo mucho…es mi modelo de mujer…sueño con usted…el mejor día de mi vida fue aquel día que…follé con usted…a usted no le gustó demasiado…

– Me halaga que un chico tan joven me diga eso a mi edad, pero no debes…insistir…soy débil…sí que me gustó…eres un buen follador…pero no debo…- se llevó la mano a la cara y al cuello y “sin darse cuenta” se le desabrochó un botón estratégico, quedando sus tetas casi al descubierto, se echó hacia atrás cerró los ojos, dejándole libertad para mirar descaradamante sus pechos- no debo copular con otro hombre, soy una mujer casada…y la madre de tu mejor amigo, pero no olvido que me hiciste tu perra, Sebas…uff…y me gustó, qué vergüenza, montada como una perra por un muchacho – una maestra de la provocación, yo ya hubiera saltado sobre ella.

– Catalina…-Sebas no sabía qué hacer, mi madre se divertía con el juego- usted es extraordinaria…tiene unas…unos pechos que me vuelven loco…ufff…¿de verdad le gustó ser mi perra?

– Sólo me faltó ladrar, Sebas…-seguía con los ojos cerrados echada hacia atrás – guau, guau, arf, arf…-increíble mi madre –así que te gustan mis tetas…- sin más se desabrochó la blusa y se la quitó, Sebas alucinaba – ven, pequeño, ven a mamar – ni que decir tiene que Sebas se arrojó sobre los pechos de mi madre, amasándolos y mamando sus pezones, con ansia, mi madre le acariciaba la cabeza – ummm mama, pequeño, mama – Sebas se despachaba a gusto con sus tetas, se encontraba en la gloria mamando de mi madre, saboreando sus dulces pezonazos, parecía que no iba a parar nunca –ummmm te gustan las tetas de Catalina, ¿eh? Uffff cómo mamas, pequeño, a ver cómo va tu polla – mi madre le bajó la bragueta y le sacó la gruesota polla de porra – ummm mi pequeño mamón tine la porra a punto – se la meneó suavemente le apartó, se levantó y se quitó la falda, quedando desnuda ante la mirada de Sebas. Entonces se arrodilló en el suelo y dijo.

-Soy tu perra Sebas. Móntame y córrete en mi boca, quiero tragar tu leche – acabó de ponerse a 4 patas – guau, guau, …jode tu perra ya, pequeño mamón, méteme tu porra dura, guauuu, guauuu, soy una perra en celo.

Poniéndose detrás, Sebas le encastó la polla de un golpe a mi madre, que gritó, le miraba yo su cara, la expresión de mi madre en el momento de encajar el primer golpe de un cipote ancho era de hembra viciosa, difícil de describir y la cara de Sebas era un mapa, casi desencajado de placer.

– Toma polla, Catalina, toma polla …ladra, perra tetuda… -realmente Sebas la montaba a lo perro agarrándole las tetazas y apretándoselas, amasando, tirando de los pezones, mientras su rabo entraba y salía de mi madre – qué gusto montarte, perra…joder..no me puedo creer que me esté tirando a Catalina, la madre más sexy del insti…la melones…por las tetorras que gastas…como una perra – no sabía que llamaban a mi madre la melones.

– Guauuuu, guauuuu, aaahhhhh, monta tu perra tetuda…me gusta tu rabo…guau, guau,…la melones se va a tragar tu leche

Una pasada, mi abuelo y yo estábamos con las pollas duras de ver a mi madre montada y ladrando, evidentemente lo hacía para nosotros, mientras Sebas le decía mil veces perra tetuda, hasta que le sacó la polla del coño y se fue delante a metérsela en la boca, agarrándola del pelo y follándole la preciosa boquita, que tuvo que abrir mucho, sin tardar demasiado en correrse y mi madre, buena puta, tragando leche, sus tetas bamboleándose violentamente.

– Me corro en tu boca…tragas mi leche…aaaaaaahh…perraca…aaaah…Catalina…tragaaaa – el cabrón soltaba y soltaba leche y no paraba agarrando a mi madre del pelo y bombeándola con la polla hasta los huevos, mi madre no paraba de tragar pero no podía con todo, le sobresalía por los labios, y mira que era buena tragadora, debían ser litros, y el tío seguía –aaaaaah traga leche perra tetuda…mamona…Catalina la mamona…perra mamona.

Por supuesto, cuando Sebas se fue, nos arrojamos sobre ella y le dimos rabo hasta la saciedad, primero su padre, casi la arrojamos a la cama y sin más, la despatarró y se la endiñó hasta los huevos.

-AAAAAAAAAAAh, papá, papá…qué bien te follas a tu nena….

– Te acaban de dar rabo y quieres más…una puta, mi nena.

– Ummmmm…te ha excitado ver a tu nena de perra…ummm me ha gustado mucho cómo me follaba el chico…sabe montar una perra…- nos estaba provocando el lado más salvaje, mi abuelo la bombeaba como nunca –…notaba su polla gorda abriéndome el coño…jodiéndome como necesita una perra…me ha dado una buena ración de polla…aaaaaaaaah, papa, papa,…fóllame..siiii…

– Y cómo ladrabas, zorra – se la sacó de repente – jódete a tu madre chico. Ocupé el sitio de mi abuelo y se la endiñé de golpe.

– Toma otra polla, madre, la tercera en poco rato. Hoy estás bien jodida, cómo te gustan las pollas…

– AAAAAAAAAAAAh que gusto que me folles, hijo mío,siiii, me gustan mucho…me has puesto a puta y lo he hecho bien, ¿a que sí?…y me ha gustado mucho la polla de tu amigo…muy gordota….aaaaahhh, jódeme hijo…me ha gustado mucho tragarme su leche…la mamada que más leche me he tragado de todas…me excita que tengan tanta leche…me excita sentir los chorros en la boca…no paraba de tragar y tragar su leche…y estaba buena…– sus palabras me volvían salvaje, le metía con tanta gana que le hubiera metido los huevos, su coño estaba caliente y mojado, de dos pollas antes, me excitaba – y mi padre tiene un pollón enorme y me encanta. Me gusta mucho joder con mi padre –aaaaaaaaaaah así hijo, jódeme con ganas…papa, cómeme una teta mientras mi chico me folla, voy a correrme…

Pues mi abuelo le comía la teta mientras yo le daba fuerte y le vino el orgasmazo de hembra, que nos encantaba, realmente una hermosura mi madre corriéndose con mi polla dentro.

Finalmente nos pidió que la penetráramos a la vez por el chocho. Bestial. Se corrió otra vez como una cerda llena de semen de los dos, mientras la decíamos lo tremendamente puta que era y que la estábamos preñando.

– Siiiiiiiii, diossss qué gusto, mis dos pollas dentro, joder si, si, rompedme el coño a pollazos, aaaaaaaahhh…vaya cacho de cipotes teneis…qué bien jodida me siento…preñadme los dos….siiiii….morbazo diosss…lechada de mi padre y de mi hijo….soy una puta….una verdadera puta …hacedme un bombo…no dejéis de joderme…siiiii…quiero vuestra leche bien dentro…os pariré un hijo…diosssss…vaya chochazo que me estáis dejando…soy una puta…papá, soy una puta, hijo mío, soy una puta…jodedme, por dios, más, jodedme más…

Desatada estaba, nos sacaba lo más salvaje del macho, nadie como mi madre lo ha hecho…le daba rabo y me sacaba de quicio, le pegaba en las tetas, mi abuelo también era salvaje, se las agarraba fuerte y apretaba y ella lo aguantaba todo.

– Joder qué cacho de puta eres, madre…

– Y tú un hijo cabrón que le pegas a tu madre mientras te la follas…

En fin, acabamos muertos de placer. Y no veais el placer con el que lechaba su vagina ya con su disposición a quedarse embarazada. Nada con más morbo que preñar a la madre. No me importaba nada que su padre también le dejara ir su lechada. Yo me la follaba en casa mucho más a menudo, cada vez que tenía ocasión le eyaculaba en la vagina.

Como el día que mi padre se fue a pegar una ducha, me fui a ella, estaba ordenando la librería, y casi sin decir nada, le magreé el culo, le bajé las bragas y allí mismo, de pie, contra la pared, le metí rabo y semen, besándola. Le gustaban mucho esos polvos. Y causaban un efecto en mi de casi excitación permanente, saber que tenía mi madre para jodérmela siempre, ni protestaba ni objetaba, solamente aceptaba que me acoplara con ella, y disfrutaba como mi hembra y mi puta. Y si no era pertinente joder, estaba muy dispuesta a mamármela, más discreta la situación. De hecho, me la mamaba a menudo, era una experta.

Así que comencé a maquinar cómo podía hacer que se la fuera mamando a mis amigos. Todos opinaban que mi madre estaba buena, pero no iban más allá, excepto Sebas. La ocasión me vino cuando un día mi padre le regaló, se regalaron, unas bicicletas, mi madre siempre ha sido de las de mantenerse en forma y la edad la preocupaba. Así que mi padre pensó que unas bicis para el finde irían bien para los dos. A mi madre le encantó la idea. Tanto que algunas tardes, se iba ella sola a pedalear por los paseos de Barcelona. Primero probó con unos pantaloncitos cortos ajustados, pero se le marcaba mucho el chocho, ya he dicho que tenía un buen chochazo prominente, y llamaba la atención y además se le metía por el medio, incomodísimo, me dijo. Pero es que era espectacular cómo le marcaban los labios, un verdadero reclamo sexual.

Decidió ir con falda, también he comentado que no las llevaba largas precisamente, así que iba enseñando sus hermosas piernas y sus muslos apetitosos. Y de vez en cuando, depende, sus bragas. A mi me encantaba, no hubiera sabido qué era mejor. Sus tetorras le bamboleaban continuamente, por mucho sujetador que llevara, otra emoción que no pasaba desapercibida.

Pero era una delicia ver esa hembra pedaleando, una alegría a la vista de todos. Y era mi madre. No podía dejar pasar la ocasión para disfrutar, tenía que exhibirla, disfrutar con el deseo de los otros sobre el cuerpo de mi madre, de mi puta, y a ver si encontraba la ocasión de ir más allá.

Tal como le dije,

-Mamá, tienes un polvo sin bajarte de la bici.

– Jajajajaja, hijo, eso sí que sería un desafío.

– Estás para hincártela sin pensarlo, mama, se la vas poniendo dura a todos los que te ven pasar, es muy sexy ver una tía como tú en bici. Quiero mostrarte a mis amigos y que empiecen a pensar en solazarse con mi putita.

– ¿Quieres que se follen a tu madre? No es bastante con Sebas, veo…

– Poco a poco, mama, que me va el morbo. Primero mostrarles lo que tienes, la hembra que es mi madre. A ver si les enseñas bien lo que tienes, que sé que te encanta hacer de calientapollas, y ofréceles una buena vista de tus fabulosas tetas.

– Así que me pones de calientapollas de tus amigos para ti, ¿y quieres también que me soben?

– Poco a poco, quiero ponerles locos contigo. Como vamos a repetir, ya te iré diciendo, pero puedes ir sin bragas, que se den cuenta y vean el coño por donde me pariste y que tengan muchas ganas de entrar en él.

– Ufff hijo…cómo eres…

-Te calienta, ¿eh, mama? Tener unos chicos babeando por ti…

-Me conoces bien…pero lo que más, es hacerlo por ti, porque tu gozas así.

Una tarde convencí a unos amigos de la cuadrilla para ir al Parc de la Ciutadella, a estar con unas birrillas i un poco de fumata. Estábamos 5, tirados en la hierba, haraganeando, cuando vi la bici al fondo, puntual como le había dicho, pedaleando en nuestra dirección. Me hice el loco y miré hacia otro lado.

-Joder tios, por allí viene una tía buena en bici. Se le ve carne, joder qué piernas- dijo uno

-Hostia, y cómo mueve las tetorras, parecen ubres…- otro. Todos miraron menos yo. Ella se iba acercando despacio.

– Joder, si es una cuarentona…pero cómo está la tía –un tercero.

– Son las mejores, vaya morbazo que me dan…tragan rabo que da gusto. Y ésta tiene una pinta de putita que da gusto. Vaya melonazos…

-Mirala, joder, si va pidiendo rabo a gritos…seguro que no le dan bien en casa

-Pregúntala si quiere cinco, jajajajaja…esas pueden con más…¡HOSTIA! ¡Si es la melones! ¡Uy!– se callaron todos y yo me giré, ya estaba lo bastante cerca como para reconocerla.

– Joder tíos, si es mi madre – les miré, estaban avergonzados – que no pasa nada, coño, ya sé que está buena, hostias – se relajaron.

Llegó mi madre y nos hicimos los encontradizos. Paró la bici y echó un pie a tierra, dejando el otro en el pedal, por supuesto mostrando braga, tanga de color crema. Llevaba una faldita de vuelo ligera y una blusa amplia, me acerqué y la besé, le dije que descansara y se sentara un poco con nosotros.

-Hola chicos….-todos contestaron, claro, hola señora o parecido. Se acercó y se sentó apoyándose en un árbol, las piernas juntas y estiradas en el suelo, recatadamente – uff estoy sudando, esto de la bici está bien pero cansa. Sacó un pañuelo y empezó a secarse el cuello, sensualmente, luego bajó al escote, pasando mas sensualmente el pañuelo por la parte del pecho fuera del sujetador y desabrochándose un botón de la blusa. Admiré su maestría de calientapollas. Se dejaba ver una buena parte de sus pechos, el sujetador era muy escotado, apenas por encima de los pezones, y eso en ella era un buen pedazo de piel de teta y ella se ahuecaba la blusa para darse aire

La conversación no era nada suculenta, de cosas banales, pero la presencia de su escote y lo que se veía de sus muslos era arrolladora, mis amigos se la comían disimuladamente. Le ofrecí cerveza, para agarrarla se medio incorporó y dobló una rodilla, triangulito de tanga a la vista. Y ya no la volvió a estirar, poco a poco la falda se le fue subiendo, mis amigos miraban y se lanzaban alguna mirada entre ellos. Me senté a su lado y mientras le comentaba cosas le puse una mano en la rodilla doblada, un gesto cariñoso, separándosela. Miré a mis amigos y les guiñé un ojo, complicidad. Le apreté suavemente el muslo haciéndole cosquillas, el efecto fue que se despatarró, protestando y riendo, bien a la vista de todos su tanga, bien pequeño y la forma de su coño. Bajó las piernas pero no las juntó y su faldita quedó bien arriba.

No hace falta que me extienda más en detalles, aquella tarde mostré mi madre pero a medias. Al levantarse, una espectáculo y después fue saltando por encima de dos de ellos, ofreciéndoles aun más una vista de su culo.

-Fiuuuuuu –dijo uno – joder con tu madre, vaya…guapa que es.

– No, si es mi madre, pero ya sé que tiene un buen polvo.

– Joder tío, sí, más de uno…

– Y más de dos, joder, qué buena está… y con sus 40 añazos

Y otras lindezas. Por supuesto, cuando al cabo de dos o tres días les sugerí volver a la Ciutadella, aceptaron de inmediato.

Y esta vez, la reconocieron de lejos.

-Ahí está la preciosidad de tu madre.

-Ya, “la melones”, ¿no?

-No te mosquees colega, es que tiene unas…tetas que vuelven loco.

Por supuesto, no llevaba sujetador, cosa que fue evidente enseguida, la faldita un poco más larga y una blusa más ajustada. Y al bajarse de la bici también advirtieron que no llevaba bragas, tuvieron una visión rápida de su chocho peladito. Uno se tocó el paquete.

Por supuesto, sentada contra el árbol, el pañuelo secando el sudor de su escote.. Al darse aire con la blusa se le desabrocharon dos botones hasta por debajo de los senos, hoy tenía instrucciones de enseñar los pechos y el coño, la blusa se le quedó ajustada apenas tapando los pezones pero dejando ver bien las areolas.

– Vaya calor que hace hoy, si no fuera por la gente, me sobraría la ropa. La blusa se me pega.

– Nadie se va a fijar, mamá – le dije – y aquí estamos para defenderte – por supuesto mis amigos hicieron coro – por cierto, ¿sabes cómo te llaman en el insti? La melones –mis amigos me asesinaban con la mirada

– Jajajaja, qué divertidos. ¿Y eso?

– Coño, mama, por tus tetas grandes, dicen que les vuelven locos.

– Jajajaja, qué honor, me halaga eso – mis amigos estaban desorientados por cómo lo tomaba, pensaban que lo normal es que se enfadara o se molestara – es un piropo para mis pechos, a mi edad.

– Qué va, mama, es la verdad, y eso que no los han visto bien. ¿No te sobraba la blusa? Pues ahora pueden verlos, no se van a asustar

– ¿Tú crees, hijo?

– Claro, mama, es natural, si en la playa vas desnuda, pues aquí con mis amigos igual, en confianza – mis amigos asintieron. Miró alrededor como por precaución o recato y se desabrocho todos los botones

– uff qué alivio – se pasó el pañuelo por los senos, sobre todo por debajo mostrándolos perfectamente a mis amigos, aunque algo disimulados por la blusa. A estas alturas ya había dos o tres tocándosela disimuladamente. Para más excitación, mi madre se medio incorporó y a 4 patas inclinada hacia mi me cogió la cerveza, sus pechos colgando y balanceándose, volvió a su sitio, se sentó, aún con las piernas estiradas – ¿Así que la melones, eh? – rió, mis amigos también sin dejar de mirar la parte que se le veía.

– Es que tienes unas buenas tetas, mama, es normal que gusten.

– Las nenas jovencillas las tienen más tiesas y duras, no como las mías, que se me caen. Seguro que les gustan más.

– Gustan más las tuyas, mamá, son más buenas, como más auténticas. Que lo digan éstos…¿tiene o no mi madre unas tetas cojonudas? Pero que te las vean bien, mujer – fui hacia ella y me senté a su lado, con calma le aparté la blusa y dejé sus tetas a la vista – ¿sí o no?

-Pues claro que sí, vaya, son mucho mejores –dijo Armando, que ya tenía un empalme de cojones, sin perderlas de vista.

– Ya lo creo pero que mucho –Carlos, un tipo delgadito y poca cosa. Los otros casi hicieron un coro de alabanzas.

– Sois muy amables y divertidos – dijo mi madre – ¿no lo hacéis por quedar bien? – estaba con sus tetas al aire, sus pezones se estaban poniendo como pitones.

– Que va, mamá, ¿qué chica jovencilla podría tener esos pezones tan gordos? Si están diciendo cómeme… si casi no tienen, y las tetitas caben en la palma, no como estas tuyas…suaves y blandas

– Les estas poniendo en un compromiso, hijo, no van a decir la verdad, que unas tetas de cuarentona, después de dos hijos, son demasiado blandas.

– A ver chicos, tocadle las tetas a mi madre para ver si son demasiado blandas.

– Para nada, señora Catalina, -dijo Armando – són preciosas así – y se acercó a ella. Me miró – ¿En serio se las puedo tocar?

– Claro, ¿a que sí, mamá?

– Claro, sois muy agradables y me halagáis mucho – con timidez le echó mano a una teta y la acarició, poco a poco amasándola – ummm – los demás se envalentonaron y se acercaron, al poco le estaban sobando a 8 manos – ummmm qué agradable…

– Vaya tetas cojonudas tiene, señora –ella estaba con los ojos cerrados, la cabeza reclinada, la sobada iba teniendo más brusquedad, le tiraban de los pezones, le apretaban la teta, ella se estaba calentando mucho, pronto querría rabo.

– ¿Por qué no probáis los pezones? – dije, se me quedaron mirando, indecisos. Pero mi madre dijo.

– Venid a que os de de mamar pequeños, uno de cada teta – ni que decir tiene que cuatro bocas sedientas de teta la mamaron, la chuparon, la estrujaban las tetas, se turnaban para meterse su pezón en la boca, todos iban empalmados y cada vez más locos. Todos le decían lo buenas que tenía las tetas – así que la melones…

Yo estaba a reventar y deseaba jodérmela allí mismo pero esperé. Al poco, Armando le subió la faldita y le metía mano al coño.

-Ummmmm también os gusta mi coño…mmmmm – pero mi madre le retiró la mano – por ahí no, cielo, que es peligroso.

-Algo tendrás que hacer, mama, están todos con el rabo tieso.

– Venid de uno en uno ahí detrás, pequeños – se metió entre unos matorrales y Armando la siguió. Todos la pudimos ver de rodillas mamándole la polla mientras Armando le sobaba las tetas. No duró nada, enseguida oímos los bufidos de la lechada en la boca de mi madre. Se guardó la polla y vino.

– Joder, a mi nunca me han mamado la polla –dijo Carlos levantándose. Se fue hacia mi madre y también vimos como acabó echándole la leche en la boca.

Pasaron los otros dos, y mi madre se tragó la lechada de los cuatro. Se abrochó la blusa y vino hacia nosotros.

– Me voy a casa cariño, que tu padre está a punto de llegar y –sonrió-tengo que lavarme un poco, tus amigos iban muy cargaditos. Espero que os lo hayais pasado bien.

Coro de halagos y alabanzas.

– Bien, la melones se va, besitos, no tardes cariño, que me tienes que ayudar antes que venga tu padre.

Mis amigos no sabían que decirme cuando ella se fue, todos pensaban obscenidades pero no se atrevían a decirlo.

– Mi madre hace lo que le digo. Os la ha chupado bien ¿eh?

– Joder tio, joder…sin palabras.

-Eso, sin palabras y sin leche, jajajaj os la ha sacado toda…

Risas mas o menos nerviosas…Armando dijo

– Me hubiera gustado tirármela, debe ser la hostia follando.

– Otro día te la follas. Me voy, hasta mañana

Ni que decir tiene la clase de ayuda que necesitaba mi madre después de la calentura. Le di nada más entrar en casa contra la puerta.

– Mamona, te has comido cuatro pollas – le abrí las piernas y le metí la polla hasta los huevos

– Por ti, que me pones a puta…aaaaaaah siiiiii, jódeme más….más…me ha gustado mucho tanta leche…me han encantado sus pollas…siiiiii…que ganas tenía de follar…fóllame, si, si, folla la mama….tus amigos saben que tu madre es puta…Armando tenía ganas de joderme….me hubiera dejado…bien a gusto, hasta me hubiera corrido con él…tiene buena polla…me ha follado la boca…me ha llamado puta cuando se corría…

-Eres mi Puta, toma mi rabo….