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Incesto real, con mi hermana

Domingo, mayo 3rd, 2015

Veo por los relatos, que no soy el único que ha tenido incesto, y me alegra saber que hay personas que se animan a contar, eso si yo me refiero a los casos reales, después los que inventan, es para despertar el morbo y la fantasía, cosa que no está mal, pero prefiero los casos reales, el incesto existe se da con más frecuencia de lo que pensamos en todos los estratos sociales.

He hablado con varias personas que han vivido una experiencia similar, la sexualidad humana es rica en matices.
Bueno para no alargar tanto voy a contar lo mío.
Mi relato es real, voy a tratar de exponer con la mayor claridad posible, nada de que me chupo la pija como una diosa ni tampoco de que la tenía clara en el sexo, he leído varios relatos de incesto y la mayoría son inventados, me doy cuenta porque lo relatan cómo recreando lo típico de una porno norteamericana ja ja.
El sexo siempre me ha fascinado, me despertó curiosidad, quería descubrir que era lo que producía ese placer indescriptible, el cual te hace sentir que pasas a través de la mujer y ella pasa a través de vos, los cuerpos se hacen uno, llegando a un cumulo de sensaciones que te llega a marear, resolví ese misterio, el cual lo hablare en otro post para que me entiendan mejor.

Lo que voy a contar me ocurrió hace unos años atrás, no voy a decir nombres por una cuestión que queda sobreentendida.
Somos 4 hermanos, en ese entonces nuestra casa tenía 2 habitaciones, en una habitación dormíamos con mi hermana, y en la otra mi mama con el resto de mis hermanos.
Con mi hermana nos llevábamos bien, teníamos algunas peleas como todos hermanos, siempre dormimos juntos de chicos mi hermana y yo.
Pero con el correr de los años, empezó a cambiar, ya fue sacando más cuerpo, mas cola, mas piernas, mas pechos.

Cuando dormíamos juntos dormía con pijama al principio, con el paso del tiempo dormía con pantalones cortos, los cuales le quedaban muy bien.
Hasta que un día, por la mañana estaba de espalda, y yo estaba atrás de ella, y se me cruzo un pensamiento libidinoso, sentí su cola bien pegada a mí, muy cerca de mi pija, me anime a apoyarla se sentía rico, esa sensación de sentir el roce de su cola con mi pija, cuando sentí que se movió, me corrí un poco para que no pensara mal.
Bueno paso eso, luego con el transcurrir de los días empecé a apoyarla con más frecuencia, esperaba a que se durmiera, más cuando se acostaba con pantalones cortos, me acuerdo que se me ponía bien dura, y más la apoyaba, pero empecé a darme cuenta que cuando la apoyaba no decía nada, hasta empecé a sospechar que se hacia la dormida e realidad, me encantaba sentir su cola como apretaba mi pija y la refregaba bien en su cola, yo me movía, refregando y apoyando bien, cosa de sentir bien su cola contra mí, al principio procuraba que se durmiera, pero con los días dejaba pasar unos minutos y la apoyaba directamente.

Ya me había acostumbrado a apoyarla a tal punto que se la refregaba de tal manera que me pajeaba usando su cola hasta acabar. Pero siempre ella con pijama o pantalón corto, había uno marrón que tenía, era mi favorito, le calzaba rebien, apretadito.

También después de eso mi hermana empezó a usar minifaldas, muy lindo físico, de mi barrio una de las más lindas, sumado que hacia deporte, tiene un físico muy lindo.
Para mi sorpresa también empezó a usar una minifalda violeta cuando se acostaba, yo estaba loco, hasta que me anime a acostarme en calzoncillos, es decir usaba pijama, pero una vez en la cama me lo sacaba, cuando una vez se acostó con la minifalda violeta, no solo la apoye, sino que se la subí y le pegue una buena apoyada ella solo con su bombacha y yo en calzoncillo.

Me acuerdo que acabe de una forma muy placentera, ya tenía la toalla para descargar mi semen, y ella por supuesto no decía nada, se hacia la dormida.
Yo pensé que al otro día le iba a decir a mi madre o me iba a decir algo, pero no ocurrió, la mente me comía a mil, una mezcla de culpa arrepentimiento pero también de placer que no esperaba encontrar y menos con mi hermana.

Una vez decidí no seguir, y pare con apoyarla o sea pajearme usando su cola. Pasaron unos días y yo tranquilo, deje de hacerlo.
Pero grande fue mi sorpresa al ver que un día se acostó en bombacha, usaba bombacha con alguna remera, y se me ponía de espalda, al principio solo mire su cola algunos días.
No hice nada, y se seguía acostando en bombachas, me acuerdo q usaba una blanca muy linda, tipo tanga, le quedaba rebien, dormíamos con la luz apagada, pero como habían luces afuera se alcanzaba a distinguir, también tenía una rosa con puntillas.

Una vez no aguante más y la apoye, y no dijo nada, y me anime a bajarme el calzoncillo, y le pegue una flor de apoyada, solo ella con su bombacha, me termine haciendo una paja y mirando su cola, espectacular, y pensé, si mañana no dice nada a mi o a mi mama, significa que le gusta.

No dijo nada, llego la noche siguiente y se acostó con otra bombacha, una blanca con puntillas, me acuerdo que empecé a apoyarla, pero esta vez le empecé a acariciar la cola, y no decía nada, y empecé ya a no solo apoyarla, sino también le empecé a acariciar su conchita por encima de su bombacha.
Mi sorpresa fue mayor cuando note que pechaba su cola contra mi pija mientras le acariciaba su concha, de repente lentamente se puso boca abajo mientras yo franeleaba su cola con mi pija, no daba más de la calentura yo, y me acuerdo que le empecé a bajar la bombacha lentamente hasta que me dejo su cola desnuda, y mi idea era pajearme usando su cola pero sin penetrarla.

La tenia súper dura a mi pija, me puse arriba de ella, y empecé a apoyarla, pero paro bien su cola ofreciéndomela y mi pija sola se metió en su concha, ni supe cuando ya le tenía mi pija en la entrada de su conchita, sin pelo, empecé a sentir como tenía su conchita bien caliente , bien apretadita, lentamente empecé a introducirle mi glande, fue tan placentero, en la primera embestida que le di, ella empezó a moverse, y yo se la empecé a meter más, bien apretadita su concha, se quejó un poco, sentí como que le dolió, bombeaba muy despacio al principio, ella también se movía, cada vez pechaba su colita bien contra mi pija, para sentirla bien adentro, en un momento nos sincronizamos, ella pechaba y yo también, me acuerdo que ya no me pude controlar, los sentimientos de culpa y traición se fueron con esas pechadas desesperantes que yo le daba y que ella se movía para sentir más, estuvimos unos minutos hasta que me pegue una acabada espectacular, me acuerdo que no paraba de acabar yo, y me salió abundante leche, cuando estaba acabando, le peche bien mi pija hasta el fondo y mi hermana también pecho bien, y acabe de una forma que sentí un placer tan intenso que me hizo estremecer todo, mi hermana estaba toda tensa y agitada y transpirábamos la cantidad, y pechaba con más fuerza y yo también, para dejarle hasta la última gota de esperma dentro de su concha, se mancharon las sabanas, me quede un rato arriba de ella, me hice a un costado, le subí la bombacha y me hice el dormido.

Al rato salió ella al baño a lavarse la leche que le escurría por sus piernas.
Obvio esa noche después de eso, me asaltaron varios pensamientos, al otro día mi hermana se levantó como si nada, como diciendo, no hay nada para hablar.
Pero no todo termino ahí…………………
Gracias por leer, y si alguien que lee ha tenido una experiencia similar, me gustaría que comentara.

Accidente Incestuoso (Parte 1)

Viernes, abril 10th, 2015

Había pasado un mes desde aquel siniestro accidente, el camión, la moto, el peatón despistado, el semáforo intermitente, un suelo mojado y toda una vida que pasa delante de ti en tres fatídicos segundos, era el resumen de aquella oscura tarde de verano, ¿secuelas?, yo era el de la moto, que mas puedo contar, el jodido transeúnte, causante de todo aquello desapareció sin dejar rastro, y al camionero le salvo el seguro, una clavícula, varias costillas y un brazo entero partido por varios sitios, a parte de mi defenestrada moto resumían mi historial.

Había abandonado el hospital hacía una semana,

no podía hacer nada, metido en mi lúgubre habitación estudiantil con una ventana al patio de luces, lo hacía todo mas tedioso, el recuerdo del accidente y de mi moto reventada me martirizaba a todas horas, y salvo los ratos en que algún amigo me visitaba, el resto del día se me hacía eternamente insufrible, aunque lo peor eran las idas y venidas al baño y el aseo diario, toda una experiencia vejadora, que hacía mucho mas frustrante mi vida.

Con mis brazos en forma de cuchara, la hora de evacuar líquidos era horrible, mi padre, mi madre incluso en alguna ocasión mi hermana me ayudaban a esa tarea, yo cerraba los ojos, lamentándome de aquella situación, en cuanto al baño, la situación era peor, verme desnudo delante de mi padre o mi madre no me hacía mucha gracia, aunque mi estado de ánimo tampoco me hacía pensar mucho en eso.

Ese fin de semana mis padres tuvieron que partir por motivos familiares dejándome al cuidado de mi hermana pequeña, por aquel entonces yo tenía 25 años y ella 21, no le hacía ninguna gracia quedarse a cargo de un invalido con mal humor, pero no le quedaba otra y así fue como empezó todo.

Eran las once de la mañana y tal como le había indicado mi madre, me tenía que asear, Sandra me llevó con sumo cuidado al baño, seguía riéndose de mí por lo de la moto recién estrenada, aunque era una burla condescendiente y comprensiva que realmente me importaba poco. Una vez dentro del cuarto de aseo, me desvistió y me metió en la bañera, solo me había dejado el boxer, supongo que por pudor, hasta que me miró y me preguntó si mama me lo dejaba o me lo quitaba, .-mama me lo quita, pero déjalo si quieres, me da igual-. , bueno, te lo quito, respondió ella, y así lo hizo, sin apenas fijarse en mi miembro flácido y tornándose su rostro colorado por aquella situación.

Encendió la ducha y una vez comprobada que el agua estaba templada, comenzó a rociarme, con delicadeza para no mojarme las escayolas, a partir del abdomen hasta abajo, pasando su mano sobre mi piel, piel que no sentía nada ya que mi cabeza seguía pensando en la moto y en el jodido peatón que se me cruzó sin mirar, hasta que mi piel empezó a sentir, miré hacía abajo y allí observé a mi hermana, absorta, mirando mi inerte miembro, bufff, dijo, ¡es muy grande!, y ciertamente lo era, en estado flácido me alcanzaba los 16cm, ella la agarro con la mano, con su mirada fija en el, empezó a manosearlo, mientras seguía diciendo, ¡es enorme, que grande!. Esos comentarios despertaron a mi miembro, que poco a poco empezó a tomar vigor, Sandra seguía medio hipnotizada y sus primeros manoseos palpando aquel músculo, se convirtieron en un candente movimiento de idas y venidas que hacía que mi polla fuese creciendo tanto a lo largo como a lo ancho. ¡Madre mía, no para de crecer, es enorme, joder, que grande!, mientras sus movimientos se iban acelerando al mismo ritmo que su mano me iba masturbando, ¡joder, que grande, que grande!, seguía diciendo, ¡madre mía, que bestia!, casi sin darse cuenta e hipnotizada por el tamaño de mi verga, que ya había alcanzado los 24 cm de largo por 5 cm de ancho. Ella

seguía pajeándome, sin percatarse de lo que estaba haciendo, solo veía aquel enorme falo que hinchado ante ella la tenía absorta en una sensación indescriptible de sorpresa y placer, su mano había acelerado el ritmo, noté como sus pezones marcaban la ajustada camiseta que llevaba, y como mi miembro hinchado, morado, se erguía altivo ante ella, yo tampoco pensaba en la situación, solo veía a una mirada perdida ante mi enorme polla y una mano que apenas podía abarcarla masturbándome, mientras en el baño solo se oía, un incesante, ¡que grande, no para de crecer, es enorme, dios mío, que grande!,

su mano subía y bajaba por aquel trozo de carne, en ese momento solo existía para ella eso en el mundo, concentrada seguía sin parar, yo estaba a punto de correrme, deseaba hacerlo, me dolía del placer que me estaba proporcionando y ni siquiera la avisé, el primer chorro de semen alcanzo su cara, ella seguía concentrada en la paja y ni siquiera el segundo chorro que alcanzó su pelo la sacó de aquel trance, continuó con sus movimientos, mi miembro seguía rociándola, ella cambió el que grande por el ¡cuanta leche, madre mía, que exageración!, yo tenía las piernas temblando de tantas sensaciones, ella seguía exprimiéndome, vaciándome por completo, y así, toda bañada por mi esperma, se acostó sobre el suelo, y metió su mano bajo el pantalón corto que llevaba y empezó a masturbarse.

Yo seguía de pie dentro de la bañera, mirando como mi hermana, bañada con mi semen se masturbaba frenéticamente, su mano se movía rápidamente bajo aquella tela que la cubría, mientras con la otra mano rebañaba el semen que había en su cara y lo introducía con sus dedos dentro de su boca, saboreando la leche que poco antes me había sacado, la otra mano acariciaba su hinchado clítoris, para luego introducir sus dedos s en su mas que mojado sexo, intentando apagar el fuego que la quemaba, que la tenía hirviendo,

que la había vuelto totalmente loca, la sensación de excitación y de placer se juntaban y ella quería acabar con esa excitación lo antes posible, para alcanzar su placer inmediatamente, sus aggghhhh , sus diosssss, acabados con un me cooorroooo que se me hizo eterno me tenían totalmente desconcertado, en ese momento, unos violentos espasmos me confirmaban que estaba alcanzando un orgasmo como nunca antes ella había experimentado, su mano dejó de moverse, resoplo varias veces, y supongo que con cada soplo de aire

se iba percatando de todo lo que había ocurrido, entonces me miró, desnudo en la bañera, bajo su mirada, clavándola en mi miembro semiflácido del que aún caía alguna gota de semen, se miro las manos, la camiseta manchada, se tocó la cara bañada, ¡que he hecho!, ¡perdóname, dios mío!, ¡que he hecho!, ¡estoy loca! y con lagrimas en los ojos salió corriendo del baño, dejándome en un estado casi de catarsis, sin comprender aún todo lo que en ese momento había acontecido.

A los minutos de todo aquello, empecé a llamarla, ¡Sandra, Sandra, ayúdame, no puedo salir!, ella volvió, avergonzada, sin mirarme a la cara, sin decir nada, todavía desconcertada, me colocó rápidamente el boxer y me llevó de nuevo a la cama, -tenemos que hablar-, le dije .- si, pero no ahora-, me contestó, mientras se alejó de mi habitación, sin mirarme y con la cabeza baja, mientras yo, ya acostado en la cama, pensaba en todo aquello, arrepentido por no haberlo parado pero al mismo tiempo, con una extraña sensación de excitación producida por la imagen de ver a mi hermana como me había masturbado y como se lo había hecho ella, allí mismo, poseída por una lujuria que jamás me podría haber imaginado, pensamientos que me llevaban a desear a mi hermana como nunca antes había deseado a nadie.

Me gustaba mi hermano pero no se lo dije

Viernes, abril 10th, 2015

Desde siempre mi hermano y yo nos lo contábamos todo, (bueno casi, porque el cabrón estaba deseando acostarse conmigo) hasta que un día, mientras me duchaba entró en el baño para hacer pis. Lo cual al principio me sorprendí. Pero como era él, lo deje pasar y seguí poniéndome el champú por el cuerpo. Al acabar aparto la cortina para hacerme una pregunta, al girarme antes de taparme las tetas y el coño con las manos, me dio tiempo a fijarme de que sus ojos se clavaban en mí; de abajo arriba.

¿Sabes que papa y mama vendrán tarde? ¿A qué hora vas a venir tú?

Como el agua me caía por la cara tuve que quitármelo con la mano que cubría mis senos; dejándolos al aire para que los viera. (Lo cual, tengo que decir que me excito un poco).

– No sé, antes de que ellos vengan. Le respondí.

Unas cuatro horas después de salir de casa, por fin llegue. Me encontraba cansadísima de haber salido. Por lo que me metí directamente en la habitación para desnudarme y ponerme el pijama para estar más cómoda. Al rato de salir para ir a la cocina, me encontré con mi hermano que estaba ya cenando. Mientras me preparaba un vaso de agua, por el rabillo del ojo, pude ver como él, me miraba el culo. Ya que no llevaba ropa interior, y la tela del pantalón dejaba notar la raja de mi conejito y la del culo. No hice ni dije nada, tan solo sin que me viera; sonreí un poco.

– Me voy a la cama que estoy cansada – le dije.

Acto seguido me marche al dormitorio. La sensación de que mi hermano me observase y se imaginase como lo tendría me excito de tal manera que, no pude evitar una vez sola. Que la de acariciarme los pechos pensando en cómo su lengua los iba recorriendo. Me introduje en el interior de la cama, y empecé a tocarme el clítoris, con el dedo corazón introduciéndomelo en el coño, como si de su polla se tratase. Los gemidos suaves hicieron que, por lo visto. Se postrase en la puerta. Por otro lado, estaba tan distraída que no me di cuenta de que él, me estaba mirando por la apertura de la puerta.

Gire la cabeza y allí me lo encontré tocándose la polla en modo de paja; con un gesto de mi mano hice que se acercase a la cama. Como una autentica perra, me introduje su miembro en la boca y, empecé a chupársela como si nunca se lo hubieran hecho. Él, por su parte me fue metiendo uno y luego otro dedo, así hasta casi la mano entera.

– Fóllame cabrón – le dije.

A lo que se puso encima de mí y note rápidamente como su polla se iba deslizando por la humedad que soltábamos ambos dentro de mi coño. La sensación de que nuestros padres pudieran entrar y pillarnos (imagínate la bronca) hizo que tanto él, como yo disfrutásemos por poco tiempo, pero intenso.
La saco rápidamente de mi cuerpo, para empezar a preparar la eyaculación en mi boca; ocasión que aproveche yo, para inclinarme y coger así toda su semen, y no desperdiciase nada de lo que salía de su cuerpo. Al final se corrió en mi mano. Aquella cosa caliente y pegajosa me puso aún más cachonda de haberme acostado con él. Acto seguido me lo lleve a la boca con ella abierta me lo trague. Con un besito de buenas noches, nos despedimos. Él no sé cómo durmió, pero yo lo hice de tirón.

Me folle a mi hermana de 15 años

Sábado, abril 4th, 2015

Bueno pues como dice el titulo me folle a mi hermana de 15 años y aqui les voy a contar como fue todo.

era un fin de semana normal en el cual mis padres habian saldo de viaje y mi hermana y yo nos habiamos quedado en casa solos, mi hermana para los 15 años que tiene, tiene ya los pechos bien formados y un culito bien apretado y respingon, cosa que a mi me gusta mucho y me pone muy caliente.

bien pues estabamos los dos sentados en el sofa viendo la tele cuando de pronto mi hermana se levanta a coger el movil de la mesa y me da por mirarle el culo y le vi el tanga que tenia puesto, azul con el borde de costura, me dio tal calenton que no me aguante y le dije:

-Maria no es por nada pero deberias ponerte algo para ke no se te vea el tanga tanto-

En ese momento me miro con una cara de enfado y no sabia ke decir, cuando ella me dijo:

-Pues anda ke tu, que vas por la casa con los calzoncillo solo y con un empalme en la polla que no es normal-

Entonces en ese momento si que me quede de piedra y sin saber que decir, aunque ella me volvio a decir:

-no se porque quieres tanta polla si no sabes usarla-

Y entonces le dije yo:

-Que sabras tu, si seguro que no sabes ni agarrarla y chuparla bien-

A lo que ella contesto:

-Mira vamos a hacer una cosa, sacate la polla que veras como si te la chupo bien-

entonces me quede un poco asombrado, ya que yo slo se o habia dicho sin intencion de sacarme la polla o que me la chupase pero llegado ese momento me empece a calentar y a ver sus pechos desde arriba y se veia perfectamente el canalillo asi que me la saque y me la empezó a chupar como una profesional, no se de donde habria aprendido tan rapido, lo que si se es que yo estaba en la gloria.

Tras un rato chupandome la polla le dije que yo tambien queria chuparle a ella y la levante y le empece a quitar la ropa.

La deje con el tanga azul y un sujetador rosa que me gustaba mucho, la coji y le dije:

-Maria vamos a hacer una cosa veras-

Y la tumbe y le quite el tanga y para mi sorpresa tenia el coño depilado al 100% y eso me puso aun mas caliente y le empece a comer el coño sin parar mientras ella gemia y yo le agarraba las tetas.

Entonces la coji y nos pusimos en la posicion del 69 y asi estubimos un rato los dos gozando.

Luego la coji y le dije que se la iba a meter y ella no puso impedimentos, por lo que me coji un condon y ella me lo puso con la boca.

Al principio me costo entrarsela y ella puso cara de dolor, le dije que eso era normal y de pronto note como se rompia y ai se le escapo un par de lagrimas de dolor, tras eso me limpie la polla de sangra y ella se lavo el coño para quitarse la sangre que le quedaba y volvimos otra vez al sofa para que se la metiese otra vez, esta vez se le noto mas tanquila, aunque tenia un poco de nervios.

tras eso se la empece a meter cada vez mas fuerte y mas rapido, hasta que ya me corri y me pidio que se lo echase en la boca, que lo habia visto en una pelicula porno y queria saber que se sentia y a que sabia, asi que yo le puse la polla delante de su cara y me la empezo a pajear ella hasta ke me corri en su boca y parte callo en su mejilla, entonces se cojio con el dedo lo que tenia en la mejilla y se lo metio en la boca y se lo trago todo, diciendome que estaba muy buena y que sabia a leche normal y me la siguio chupando otra ves mientras yo le metia un par de dedos en el coño.

Amo mi hermanita…

Sábado, abril 20th, 2013

Casi siempre antes de dormir converso con mi esposo acerca de temas calientitos, sexo, mujeres, hombres etc, cabe decir que la confianza es mutua y todo nos lo contamos es increíble lo que una buena comunicación logra en el matrimonio ya que eso nos provoca estar siempre buscándonos, inventando cosas, experimentando y explorando todo para que nunca caigamos en la monotonía, imagínate llevo 11 años casada con este maravilloso hombre que siempre me sorprende y veo el también queda fascinado conmigo, muchas veces al despertar lo volvemos a hacer y cuando estamos todo el día en casa prácticamente no salimos de la cama o bueno al menos no dejamos de hacer el amor jejeje, puedo decir que sin importar el tiempo juntos es una satisfacción en todo sentido vivir con el, mas en cierta ocasión….

Me di cuenta siempre lo he sabido que mi hermana siempre le ha gustado y como no iba a gustarle, ella no es flaca ni gorda, bonita de cara, tetas enormes mas que las mías y mira que yo soy talla grande , muy buena nalga grande, firme, agarrable, hmmm solo de pensar en ella hasta mi se me antoja jajaja; en fin el caso es que descubrí que tampoco a ella le era indiferente el, llevaba tiempo sorprendiéndola mirándolo, tocándolo por cualquier pretexto, y el dejándose, y de pronto en plena fiesta la cacho tocándole las nalgas a mi esposo, pensé ahora si la mato, pero me contuve deje que todo pasara;

Unos días después la encontré a solas así que decidí aprovechar para reclamarle: le dije: “¿Que te traes con mi marido? y ni te atrevas a negar nada te vi tocándole su trasero según por accidente, accidente mis calzones y esos los traigo yo, así que exijo me expliques q onda”. A lo cual me dice: ¿AH si? Me viste? bueno entonces ya lo sabes me gusta y quiero experimentar eso que tu sientes cuando estas con el quiero sentir como me penetra y me deja llena de el a ver si es cierto que es tan bueno en la cama como dices tu, y lo voy a hacer y sabes que hermanita no podrás hacer nada por evitarlo sorry es mi deseo y me vale así que ya sabes hazle como quieras.

Me dio tanto coraje que me nuble y cuando me di cuenta ya estaba encima de ella jalándole los pelos y dándole de cachetadas ahora pienso como me atreví de mas jóvenes cuando nos peleábamos yo siempre salía perdiendo ya que ella es mas robusta y fuerte que yo y tiene mas maña en los pleitos yo nunca me había peleado en serio con nadie hasta ese momento al menos, la iba empujando hasta que la hice car en el sillón allí la seguí arremetiendo y no la dejaba reaccionar ella trataba de contestar la agresión pero por algún motivo no podía estaba yo enfurecida en serio…. Así estaban las cosas cuando de pronto sentí como dejo de resistirse y mas bien me abrazo y empezó a acariciar mi espalda y apretarme contra ella y yo seguía igual agrediéndola, luego bajo su mano hacia mi trasero y lo empezó a acariciar, allí me sobresalte ¿que estaba pasando?

Pero antes que pudiera reaccionar ya la estaba besando en su boquita ella correspondiendo, ya le había jaloneado la blusa así que solo el quite el short que traía y le subí el sostén para sentir todo su cuerpo desnudo, ella empezó a desnudarme allí, por un lado pensaba que pasa esto no puede ser yo no soy lesbiana y es mi hermana!!! Pero por otro lado estábamos disfrutando mucho ambas, así que me deje llevar le dije: Ahora si perra me vas a conocer querías que te cogieran verdad? Quieres saber lo que siente el y yo al cogérmelo? pues te lo voy a enseñar y le metí un muslo en medio de su piernas con violencia pegando en su vagina, empujando, queriendo meter la rodilla en su panocha, sintiendo como se mojaba cada vez mas y mas ella empezaba a gemir yo igual, me mamaba las tetas yo a ella me metía un dedo, dos dedos en mi panocha yo en su boca la abrí por completo me baje a mamársela, le metí la lengua le metí los dedos dos , tres, cuatro, uyy que profunda era mi hermanita ella retorciéndose de placer, yo gimiendo y loca de deseo, ella viniéndose en mi boca, que ricas somos las mujeres que privilegio de un hombre poder comerse a una mujer yo no sabia de eso al menos hasta ese momento, ella me pido le diera mi panocha así sin bajarme de ella así que hicimos un rico 69 ella abajo yo arriba yo empujando mi vagina contra su boca, ella tratando de meterse mas y mas dentro de mi, sentí su lengua sus dedos, sentí como mi mano se iba de su vagina a su culo lo abría y le clavaba un dedo de golpe sin consideración, sentí su dolor, su brinco, jamás se lo espero pero yo aun estaba enojada, excitada, furiosa con ganas de cogerla, de que sintiera lo que yo siento día tras día, así que le metí el segundo dedo y empecé a frotarlo a través de su pared anal con los dedos que aun tenia dentro de su panocha empezó a meter sacar ambas manos los 6 dedos dentro de ella 4 en vagina 2 en culo, y poco apoco fui mas profundo mas fuerte mas intenso sin dejar de chuparla y comerme sus jugos, ella pedía que parara que parara, jajaja ¿acaso no quería sentir como me cojian a mi?

Pues allí lo tenia que lo aguantara, que lo disfrutara, porque yo lo estaba haciendo, y al mismo tiempo empujaba mi conchita sobre su cara llenándola de todos los jugos que salina si me estaba viviendo múltiples ocasiones en su cara llenándola por completo ella ya ni se movía se había venido mucho lo podía sentir….. Yo aun quería más así que la puse de perrito y el monte restregando mi panocha contar su culo, moviendo arriba abajo adelante atrás, ella empezó a moverse igual, apretándose contra mí, resistiendo mis embestidas me vine de nuevo inundando sus nalgas su culo escurriendo de mis jugos vaginales, de verdad era cierto que estábamos cogiendo mi hermanita y yo?

NO lo podía creer y ahora ya pasada la calentura no quería ni mirarla a la cara, a ella le pasaba lo mismo, sin embargo no deje de abrazarla seguía pegada a ella, que iba hacer ella fue la que dijo todo: ” Esto no paso nunca nadie debe saberlo y jamás volverá a pasar de acuerdo?”

Yo no dije nada sabia que no podía ocultárselo a mi esposo se que ella también lo sabia pero nos vestimos le preste una blusa y se fue yo salí para relajarme y aun no sabia como reaccionaria Luis de saberlo… En la noche abrazada a el como siempre toda embarrada en el, se lo solté de golpe solo atine a decirle : “tuve sexo con mi hermana” El siempre cariñoso, se empezó a reír me pregunto si era en serio a lo que al ver mi seriedad no fue necesario confirmarlo, así que me abrazo, me apretó y me dijo tu castigo será contármelo todo mientras me coges tu encima de mi y me miras a los ojos sin dejar de contarme cada detalle…. AHHH menos mal eso es mas o menos lo que esperaba vaya que si lo conocía, no me defraudo me comprendió y mi “castigo” seria disfrutar una sesión especial de sexo que con la memoria de lo ocurrido seria aun mas fascinante eso lo se muy bien…. Así a sufrir el castigo me prometí a mi misma jejejejejejejejejejejejejej……

Trocadero Callao

Miércoles, abril 17th, 2013

Era un viernes fin de semana, habíamos acordado con mi amigo Máximo, ir al Trocadero, el prostíbulo mas grande que hay en todo Lima, no habíamos ido por esos lugares hacia ya buen tiempo y ya hacia falta.

Soy Erick y tenía en esa época apenas 23 años, salimos del trabajo y José se nos unió, para ir a visitar a las bellas damitas que ahí siempre se encuentra. Tomamos un taxi, en el Aeropuerto, para que nos lleven al sitio indicado, que taxista no sabe donde queda el Trocadero??…..bajamos del auto y nos dirigimos a la entrada, pagamos nuestras 15 Luquitas que en ese tiempo costaba. El Trocadero es un Prostíbulo grande, hay más de 200 mujeres dispuestas a darnos las mejores caricias a cambio de 20 soles, entramos por el corredor izquierdo, ahí nos esperaban las putas, en diminutas prendas, y ponían su mejor sonrisa ante nuestros pasos, caminábamos muy despacio, cada una era mejor que la otra mostraban los atributos mas llamativos, los culos y las tetas. Llegamos al final del pabellón y un pasadizo nos conectaba con el corredor central, nuevamente, mas mujeres nos recibían, estas eran mas jóvenes, cuando estábamos a mitad de recorrer el corredor observe un rostro conocido, llevaba una diminuta tanguita blanca con bordes rosados, ¿pero que era lo que veía? ….si era mi hermana, Micaela, no lo podía creer, me llene de cólera y casi pierdo la razón, estuve a punto de ir y hacer un escándalo, pero vi a mi lado a Maximiliano y adelante iba José, me acerque a una de las putas para disimular y pregunte por el servicio mientras ellos avanzaban sin darse cuenta que los dejaba. Me di cuenta que ya habían llegado al final del corredor y desaparecieron al final, se dirigían al corredor derecho, donde se encuentran las putas extranjeras. No avance mas por que no sabía que era lo que tenia que hacer, regrese por el corredor izquierdo y llegue a la puerta de entrada, de modo que me fui acercando por el lado contrario donde la vi, trate de buscarla entre las putas, pero no estaba, me preguntaba si me habría visto y se había escondido, yo lo dudaba. Decidí caminar y llegar al cuartito donde supuestamente estaba, la puerta estaba cerrada, seguro un parroquiano habría entrado a descargar su morbosidad con ella, mi hermana. Espere largos 20 minutos y la puerta se abrió, me acerque de inmediato a la puerta, salió un tipo de unos 50 años aproximadamente, ella apenas tenia 19. Si, era ella estaba muy coqueta con la sonrisa de oreja a oreja, pero cuando noto mi presencia la sonrisa se le borro, sus lindos ojos se le desbordaban de la cara y yo poniendo el pie en la puerta para evitar que me cerrara la puerta, ingrese, ella retrocedió como si viera al mismo diablo, se sentó en la cama, yo eche cerrojo a la puerta y me puse enfrente de ella.

_ ¡¡Puta de mierda¡¡…. ¿Que mierda haces acá?

Hable con ira estaba descontrolado y me daba unas ganas de meterle una cachetada, le dije mas cosas que no vienen al caso seguir diciéndolas acá, ella se puso a llorar, no me decía nada, quizá su falta no ameritaba mas que la repugnancia de cualquiera, pero no me daba cuenta que estaba en cierto modo mal, pues como cliente ayudaba a muchas como ella a que se prostituyan, le dije que nos fuéramos de ese lugar, felizmente ni José ni Maximiliano conocían a mi hermana de modo que pasaría inadvertido todo esto.

¿Cuánto tiempo me quede ahí hablando? No lo se quizá una media hora y ella sin decir nada, pero ya se había calmado, haciéndome caso se levanto y se fue al velador que tiene al lado de la cama, para sacar sus cosas de la cartera. Me di cuenta que mi hermanita estaba bien y no había nada que envidiar a aquellas que estaba ahí afuera exhibiéndose, un hermoso culo que no disimulaba en cubrir, y entonces, pensé, por que no si después de todo vine a cachar en este lugar, que mejor que con ella, un doble gusto. Me acerque donde ella, por detrás rosando mi verga, que se había erectado con su culo ella miro por el espejo sin decir nada.

_ ¿que te parece si me atiendes?

_ ¿como crees? _ Me dijo _ haya afuera hay mas chicas, atiéndete con ellas.

Me moleste le reclame ¿por que con migo no? Si total en ese lugar se metía a cachar con cualquiera, metí mis manos por debajo de su tanga que cubría su cadera ella no se opuso y dejaba que hiciera eso, quizá sospechaba que eso era a cambio de mi silencio, asumí que era así de modo que aproveche eso y sin decir mas le propuse que eso seria un secreto entre los dos.

Cuando volteó a verme la cara, la bese y aunque ella se rehusó en un inicio luego dejo que la besara, le recorrí el cuello con mis besos y ella parecía haber sentido la excitación, empecé a desnudarme con tranquilidad y quitándole el sostén me lance a besar sus hermoso y grandes senos, ella respiraba profundo, notaba que luchaba para no dejarse llevar por el placer, pero era obvio el ser su hermano le daba un toque de morbo y a mi igual me encendía.

Cuando deje mi verga expuesta ella la tocaba como si fuera la única que hubiera visto, se hecho en la cama y yo de pie le puse la verga en la boca y ella gustosa empezó a mamar con gran destreza, una maestra en la mamada había resultado mi hermanita, la miraba y no lo podía creer, estaba chupándome la verga, quien lo podía imaginar tan solo. Me senté en la cama luego, ella sabia de su trabajo, se me subió encima para cabalgar, mi pene entraba lentamente en esa chucha mojada, se habría el interior de mi hermana, mientras ella cerraba los ojos, y sentía como recorría mi verga en su interior un saltito muy lento y otro mas, con eso culmino todo, mi verga había entrado en su totalidad, ella abrió los ojos recuperándose de la estocada, entonces empezamos a movernos, ella saltaba y yo la sostenía de la cintura, para amortiguar su caída, sus tetas rebotaban encantadoramente y sus gemidos se hacían mas notorios.

_ ¿te gusta hermanita?

_…si, me gusta, …rico, sigue

_ toma más verga para que puedas estar feliz.

_ Dame mas papi.

_ uffff que rico: _ Seguía yo en mi labor de amante, mientras ella había perdido la vergüenza total, me levante con ella, cargándola, y así la tenia, yo e pie y ella saltando muy pegada a mi cuerpo mientras mi verga hinchada entraba y salía de su hermosa cucha. Luego la puse en la cama, si, así la quería tener, con la pierna levantada y yo penetrándola, le podía ver el culo en esa postura.

_ papi, sigue, pero échame tu lechita en mis tetas.

_ Toma puta. _ Yo le seguía dando verga sin remordimiento, pero tenía que tener cuidado yo estaba sin preservativo. Y terminar dentro de ella era más que peligroso. La puse de perrito esta vez, ya no podía aguantar más, y en esa pose sus gritos se encendieron mas, estoy seguro que en el corredor se podían escuchar los gemidos de mi hermanita. Note que ella había tenido un orgasmo y yo aceleré mi marcha, hasta que no pude más.

_ haaa toma¡¡¡ _ saque mi verga de su interior y poniéndola en mi mano jale para atrás y luego adelante para que mi semen saliera con fuerza, su espalda y su culo fueron bañados en mi leche.

Nos quedamos echados un rato ahí, nos lavamos sin decirnos nada, no se si algo avergonzados. Hablamos luego calmadamente, ella me dijo que necesitaba trabajar por un tiempo determinado y yo le propuse tener sexo con migo, después de todo todo quedaría en secreto y además tanto ella como yo gozamos del rico placer del sexo.

Así es amigos, una hermana puta era genial, disfrutar del placer del incesto sin haberlo buscado, pero que rico fue encontrarlo aunque sea casualidad. Si quieren otros relatos en esta misma historia pues háganme llegar sus solicitudes por que si bien es cierto este relato no es 100x 100 real, tengo que decirle que el 75% de este relato es verídico. Gracias por sus comentarios.

Hermanita inocente

Jueves, diciembre 22nd, 2011

Mi hermana tenía 18 años y yo 19. Ya estaba crecidita, tenía unas gafitas que le daban una pinta de mosquita muerta empollona y cara de no haber roto un plato en su vida, pero se daba la circunstancia de que también tenía un cuerpo de lo más sugerente, escultural y con unas curvas bien acabadas de formar: a pesar de su edad, sus pechos y su culo le daban una apariencia de tener un par de años más, y era su cara aniñada lo que echaba por tierra esa idea. Yo a veces la acompañaba al colegio y veía que los niñatos de su clase la miraban ya de una forma especial, se les iban los ojos a su busto, que era de los de mayor tamaño de la clase. Y no me extrañaba, porque la verdad es que tenía un cuerpo de lo más llamativo.
Yo alguna vez la había visto desnuda en casa y dado que a mi edad se está siempre bastante salido, me había puesto a mil. Fue en la ducha, cuando entré alguna vez sin querer, o cuando fui a su habitación a coger algo, o en la playa cuando se le salió alguna vez el bañador. Pero no pasaron de ser cosas fugaces. Yo albergaba en lo más profundo de mí verla otra vez desnuda más tiempo.
Pero en el fondo no sólo me conformaba con eso. Empezó como una cosilla morbosa, pero iba convirtiéndose en algo que ocupaba mi mente más tiempo de la cuenta. En casa no teníamos la costumbre de cerrar las puertas con cerrojo. Y además ella y yo dormíamos en una misma habitación de dos camas, ya que es un piso pequeño. Con lo que la veía cada dos por tres. Y ese verano era bastante caluroso…
Mis padres por las tardes salían con unos y se pegaban bastante rato por ahí. Mi hermana y yo salíamos con nuestras respectivas amistades algunos días, y otros nos quedábamos en casa. Antes de salir acostumbrábamos a ducharnos, uno después del otro. Hubo un día en que yo me acababa de duchar y ella entró al baño. Mientras yo me estaba secando la cabeza con la toalla, sin ver noté algo en el pene. Me quité la toalla y vi que mi hermana, riendo, me estaba tocando mi miembro con dos dedos, bromeando. Yo le seguí la broma e hice ademán de tocarle a ella un pecho.
Por desgracia aún no se había quitado el sujetador y las bragas. Ella chilló riendo y se fue del cuarto de baño. Yo le dije algo así como que viniera si quería, y ella se asomaba por la puerta. Yo, desnudo, le decía que se acercara. Ella no entró pero yo noté cómo me miraba el miembro, que huelga decir que estaba algo crecido a pesar de que sólo me había tocado unos segundos y que yo apenas le había rozado una teta. Luego ella se fue. Cerré la puerta, pero no pude resistirme: me masturbé pensando en mi hermanita haciéndome una paja en el lavabo.
Una noche, días más tarde, mis padres salieron de cena por ahí. Mi hermana no salía. porque quería ver no sé qué en la tele. Estaba ella en el comedor con una camiseta ancha y larga y las bragas como único atuendo. Fue a la cocina a buscar patatas, y yo iba al comedor.
Cuando por el pasillo coincidimos, yo riendo le toqué el culo. Ella me dijo que era un guarro y me tocó el paquete. El caso es que jugueteamos un poco así, yo con mi mano en sus prietas nalgas y ella sosteniendo mi bulto, carcajeándonos. Pero a pesar de la risa yo me estaba poniendo al palo. Ella lo notó, ya que mi pantalón era fino, y sin decir nada me seguía tocando, suavemente, con todos los dedos. Mis abultados genitales le llenaban su manita ya. Y yo seguía palpándole su culo, gozando como un loco, ahí de pie los dos. Le pregunté si nunca había tocado una polla (no me constaba que tuviera novio) y me dijo que no. Le dije que si quería, le dejaba verla y tocarla. Fuimos al comedor.
Nos sentamos y me bajé los pantalones. Mi pene estaba tieso, y ella al verlo abrió la boca de asombro. Dijo que el otro día del baño la había visto más pequeña y que pensaba que era siempre así, que cómo podía ser que estuviera así de gorda. Le así la mano y se la puse en mi polla. Le expliqué cómo moverla para dar gusto. Ella lo hizo al principio dubitativa, pero luego con bastante arte. Mientras lo hacía confesó, sin apartar la vista de mi falo, que una vez me había visto masturbarme bajo las sábanas, una mañana en que yo pensaba que ella se había ido de la habitación, en penumbra.
También me dijo que tenía mucha curiosidad por ver cómo lo hacía. Le dije que ahora tenía la oportunidad de hacerlo ella misma, y que así aprendía de primera mano conmigo. Ella seguía meneando su mano, haciendo caso de mis indicacione y consejos. Le dije que siguiera, que yo iba a correrme.
Me dijo que qué tenía que hacer y yo le dije que nada, que siguiera ahí dale que te pego. Me encantaba ver su manita sosteniendo mi barra de acero al rojo vivo, hinchada y gruesa, con sus dedos rodeándola, sacudiéndola con ganas. Al final no pude más, y eché un chorro de semen que salpicó mis muslos y su brazo. Al ver la leche salir, mi hermana se apartó un poco pero yo le insté a que por favor no parara.
Su mano estaba empapada de semen. Le dije que me había encantado y que me había hecho muy feliz. Luego le dije que yo quería corresponderle haciéndole lo mismo.
Ella dudó. Le dije que se lo iba a pasar muy bien, que no hacíamos nada malo y que además yo la quería, que era de confianza porque era su hermano. Y que nuestros padres no volverían hasta tarde, y era verdad. Tras mucho insistirle ella accedió, pero dijo que no le hiciera nada que ella no quisiese.
Le dije que vale. Le dije que confiara en mí que yo lo había hecho con mi novia y que le iba a dar mucho gusto. Lo primero que le hice fue quitarle la camiseta y las bragas. Aunque ella lo hacía con algo de miedo, acabó por acceder. Le dije que no tenía nada que temer, que se tranquilizara y que sólo pensara en disfrutar y en ponerse calentita. Cuando la desnudé, le comenté que su cuerpo era precioso. Le toqué la barriga, los brazos, las partes menos erógenas. Luego pasé a las tetas. Eran realmente grandes para una niña de su edad, y para una mujer cualquiera incluso. Las sobé haciendo hincapié en sus perfectos pezones, ni muy grandes ni chiquitos, pero con pinta de estar deliciosos. Le dije que disfrutara, que le iba a gustar, y que si todo iba bien, y me dijo con voz queda que sí. Pasé a mamarle las tetas como un loco, y oía sus suspiros que indicaban que todo iba bien.
Luego bajé mi mano hasta su chocho, ya mojado. Y tras meterle un dedo en la vagina, pasé a atacar su clítoris. Lo rocé arriba y abajo, mientras mi palma rozaba su vello púbico bien recortado aunque no afeitado; su coño estaba impregnado de flujos, ella suspiraba cada vez más alto, gozaba como loca bajo mi mano. Yo mientras iba teniendo una nueva erección. No tardó en correrse, se sacudió arqueando la espalda y cerrando los ojos, la cara hacia arriba.
Mi polla quería más acción y le dije que me la chupase un poquito. Ella dijo que había oído hablar de lo de chuparla pero que no sabía. Mis indicaciones fueron cortas y breves: “métetela en la boca y cógela, y ve chupando la punta”. Ella se arrodilló ante mi verga crecida y se la colocó entre los labios. La tía, ante mi sorpresa, lo hacía con mucha suavidad y tacto. Tras mis indicaciones lo hacía ya de tal manera que me estaba poniendo a tope. Se concentraba mucho en lo que hacía, y hacía correr mi glande entre sus labios de forma rítmica y firme, y yo notaba su boca caliente en mi polla más caliente aún.
Expulsé semen tras decirle que se colocara el pene en sus tetas, e inundándole sus peras con mi leche. Tenía madera de zorra, sí, y yo era feliz. Ahora tenía clara una cosa: quería follármela, quería hacerle de todo a esa putita. Metérsela por todos lados, a todas horas. Hacerla enloquecer conmigo.

Mis hermanos españoles 2

Jueves, octubre 20th, 2011

Cuando volvimos a casa estaban mis papas, entramos nos contaron como les fue, nos preguntaron como nos fue y cuando iba a hablar, sentí la mirada de Victor clavada en mi, entonces les dije
– muy bien papis, la pasamos bárbaro…
Pasaron un par de días y a mis papas se les dio por ir a cenar a lo de unos amigos, yo no me quería quedar sola con mis hermanos, asíque les pedí permiso para ir a lo de una amiga, pero no me dejaron…
Ellos se fueron temprano, mis hermanos y yo cenamos, casi engullí la comida y me fui a mi cuarto, me bañe y me que de ahí mirando la tele, no quería bajar tenia mucho miedo…
Al rato subió Victor -¿que te pasa princesa?, me dijo
Nada le respondí, pero el me insistía en que bajara con ellos, me tocaba el cabello, me acariciaba los hombros, yo no quería bajar, tampoco quería que el este ahí, me daba mucho miedo. Enseguida subió Esteban, se sentó en mi cama, y también me acariciaba, las caricias eran cada vez más fuertes, en cuanto me di cuenta Victor tenia su mano en mi teta y Esteban me besaba el cuello. Me quería safar y no podía, otra vez me iban a coger y dentro de mi luchaban lo que sentía por ellos, como me gustaban, como me excitaban contra la inexperiencia, el dolor que había sentido cuando me desvirgaron, pero sobre todo los prejuicios sociales, como yo iba a desear a mis hermanos…
Entonces saque fuerzas de no se donde, y le grite, les grite fuerte que se vallan que no quería, que le iba a contar todo a mis papas, lo empuje, salte de la cama y me pare junto a la puerta, mis hermanos me miraban con cara de espanto. Víctor se levanto entre asustado y enojado y me dijo: – bueno si eso queres así va a ser, se corta acá… Esteban se paro y se fue sin decir palabra…
Yo no entendí lo que Víctor me decía  eso, pero a partir de ese día las cosas cambiaron entre nosotros, ya casi no estábamos juntos, Aveces salíamos con mi grupo de amigos, pero a mi ellos ni me hablaban y en casa solo lo suficiente como para disimular, igual mi papa se había dado cuenta y preguntaba a cada rato que nos pasaba a lo que respondíamos con excusas tontas que no terminaban de conformarlo.
Los días iban pasando, Víctor salia con una chica de mi grupo y Esteban no dejaba títere con cabeza, lo que los hacia mas atractivos para mi, cada vez me gustaban mas y los deseaba y me arrepentía de haberlos echado aquella vez…
Faltaban 5 días para que mis hermanos volvieran a España, estábamos en casa una siesta, mis papas estaban trabajando, escuche pasos en el pasillo, eran Víctor y la tarada de su noviecita, espere que entran al cuarto, al ratito me acerque  a la puerta, estaba arrimada pero se podía ver un poquito hacia la cama, ella estaba acostada, vestida, pero con la pollera y la blusa levantada, mi hermano sobre ella,  se la cogia brutalmente, el estaba sin remera, dejando ver su hermoso torso desnudo, transpirado, ella gemía como loca, el tenia la mirada perdida.
Y la odie, odie a esa chica por estar ahí, me di cuenta que ese era mi lugar, me moría por que Víctor me cogiera a mi, así como me moría en los boliches cada vez que Esteban se tranzaba a alguien. Ese día me di cuenta de lo que quería.
Al otro día a la mañana no fui a la escuela, cuando mis papas se fueron a trabajar, me metí en el cuarto de los chicos, los dos estaban durmiendo, no sabia que hacer, me temblaba todo, tome valor y me metí en la cama de Esteban, acostado boca arriba, con el torso desnudo, le pase la mano por el pecho y le bese el cuello, el abrió los ojos, un poco aturdido y sorprendido, no me dijo nada, solo me miro y me beso, me beso con  su lengua en mi boca, esa lengua a la que yo tanto deseaba cuando el besaba a otras mujeres, su lengua caliente en mi boca en mis orejas en mi cuello mientras manoseaba mis tetas, luego bajo con su boca y comenzó a chuparme los pezones, metió su mano en mi pijama y me tocaba el clítoris, yo estaba extasiada, en eso se despertó Víctor seguramente por mis gemidos, miro un momento sin podes creerlo, y me vio a los ojos como pidiendo permiso, le extendí la mano y  lo invite a que se uniera, mis nervios y mis deseos se peleaban por sobresalir…
Estábamos los tres en la cama yo ya estaba desnuda ahora Vic me chupaba las tetas y Esteban jugaba con mi vagina con su dedo y su lengua me enloquecía,  mis gemidos se escuchaban en toda la casa. Entonces Víctor saco su pija, era enorme estaba hinchada, se notaban sus venas y la metió en mi boca, chupa preciosa me dijo, la sentí suave y caliente, yo no sabia como hacerlo así que el me fue instruyendo,  me hizo acariciarle los huevos, y se la empecé a chupar como desesperada me la quería tragar toda, el hizo un largo chillido y comenzó a gemir, me agarro la cabeza para introducir cada vez mas su gruesa pija en mi boca, mientras tanto Esteban me chupaba la concha con toda su boca, me metía la lengua y los dedos, de repente se arrodillo en la cama y me beso las tetas, se coloco sobre mi y me fue introduciendo su verga dentro de mi conchita, al principio me dolió un poco, era muy gruesa, después se fue acomodando dentro mío y la sentí hasta el fondo, al principio se movía lento mete y saca, mete y saca, luego mas rápido, mi conchita convulsionaba de placer, los tres estábamos muy excitados, no nos alcanzaban las manos para manosearnos, nuestros gemidos, eran casi gritos. Después Esteban salio y  me puso boca bajo y me hizo chuparle la pija, Víctor me metió la pija, en la conchita por atrás, de un solo empujón la metió toda hasta el fondo, y comenzó a cogerme con fuerza, tomaaaa tomaaa me decía mientas me agarraba las tetas, en eso algo paso en mi,  sentí un placer extremo y como una explosión dentro mío, hice un chiclhillido, un largo gemido, sentía mi concha convulsionarse, yo no entendía que pasaba, pero ellos me abrazaron me dijeron que so era mi primer orgasmo, quede así como… relajada, a ellos pareció excitarlos mas,  me arrodillaron en la cama les chupe la pija alternadamente un par de veces y me acabaron en la cara en el pecho en el pelo, su semen salía y salía hasta bañarme en el.
Después nos bañamos y estuvimos todo el día jugueteando como tres enamorados, cuando volvió mi papa nos vio tan bien que se sintió feliz, pobre viejo nunca se imagino lo que pasaba en realidad. Durante esos pocos días que ellos estuvieron en casa,  en cuanto nos quedábamos solos nos besábamos, nos chupabamos y nos cogiamos como desesperados.
Llego el día en que mis hermanos tenían que volver a España y sentíamos que no podríamos vivir separados. Pero no quedaba otra, con mis papas los llevamos al aeropuerto, llore como nunca en mi vida. Los meses pasaban, nos escribíamos varias veces x semana, hasta habíamos inventado un código para decirnos chanchadas sin que nadie se enterara.
El año paso muy lento, pero paso… hasta que por fin para mí cumple de 16 mi papa volvió a decirme:

–          princesa me acompañas al aeropuerto a buscar a tus hermanos?

Y una sonrisa se dibujo en mi cara, estaba feliz, pegue un salto y lo abrace fuerte, por fin íbamos a volver a estar juntos.

Fuimos al aeropuerto, los vi bajar las escaleras, estaban mas lindos que nunca, corrí hacia ellos y nos fundimos en un abrazo interminable,  me imaginaba estar juntos otra vez, me moría por sentirlos dentro mío otra vez…
Pero eso queda para otra historia…

Mis hermanos españoles

Viernes, octubre 14th, 2011

Me llamo Paula, provengo de una familia de clase media alta de Buenos Aires. Mi papa es ingeniero, español y vivía en Barcelona con su esposa y sus dos pequeños hijos (uno de ellos recién nacido) Mi mama había terminado su carrera de abogada y había viajado a España con una amiga, allí conoció a papa y tuvieron una aventura, si bien ella estaba loca por el, creyó que todo quedaría ahí, en una aventura.
Regreso a Buenos Aires y dos meses después mi papa había dejado todo y había venido tras ella, papa se divorcio, se caso con mi mama y nací yo. Mi abuela paterna no nos quería, decía que mi mama era una ramera y que yo seria una rameriíta también. Asíque mi papa viajaba solo, una vez por año a ver a su mama y sus hijos (Víctor y Esteban)
Yo estaba preparando la fiesta para mis 15 y mi papa me dijo:
-Princesa invite a tus hermanos para que vengan a tu fiesta, llegan mañana. Me acompañas al aeropuerto a buscarlos??
Yo no quería que vinieran, no los conocía, eran dos extraños en mi fiesta, y encima ya no seria la hijita única de mi papa… Pero hice cara de tonta y fui con papa a buscarlos.
Estábamos en el aeropuerto y veo bajar las escaleras a dos muchachos muy altos de ojos verdes (como mi papa) con cuerpo trabajado y cabello ondulado…
Ahí están dijo papa y corrió a abrazarlos, me los presento y yo no podía sacarles los ojos de encima, yo había visto fotos de ellos, pero personalmente eran hermosos.
Fuimos a casa, charlamos, no podíamos dejar de mirarnos, me tomaban la mano y me abrazaban cada vez que podían, papa estaba feliz con lo bien que nos llevábamos, todas mis amigas querían que se los presentara, pero ellos no querían saber nada, solo querían estar con migo…
Llego el día de la fiesta, la pasamos fantástico, volvimos pasadas las 7 de la mañana, y cuando me iba a dormir Víctor (que tenia 19 años) me dijo feliz cumple hermanita!!!

Y me dio un gran beso en la boca, pensé que se había confundido, pero antes que me recuperara del impacto Esteban (de 17 años) hizo lo mismo y me rozó un ceno con la mano. Me fui a dormir entre aturdida y perturbada, al otro día nos saludamos como si nada y me convencí que había sido idea mía.

Era época de clases, pero cada vez que podíamos papa nos levaba a pasear, a jugar al tenis, al departamento que teníamos en Mardel y hacíamos cosas juntos todo el tiempo.

Ya hacia un mes que los chicos estaban con nosotros y les quedaba un mes mas, porque ellos estaban de vacaciones, las cosas marchaban de maravilla, me encantaba tenerlos de hermanos, aunque aveces los miraba con otros ojos…

UN fin de semana mis papas decidieron ir al departamento de Mardel con unos amigos suyos, hablaron con Víctor que era el mayor y  el no tuvo problema en cuidarme un fin de semana,  que nos quedaríamos los tres solos, en casa,  Esteban y yo nos pusimos contentos también.

Pasamos un día re divertido, jugamos a la pelota, fuimos a comer afuera y luego al cine, volvimos a casa, yo estaba muy cansada, me bañe, me puse mi bata y estaba por irme a dormir, pero mis hermanos me llamaron desde el living

-Veni Pau, estamos viendo una peli buenísima, me dijo Esteban

Yo fui, me senté en medio de ellos, pero estaba tan agotada que me quede dormida sobre el hombro de Esteban, de repente una sensación rarísima me despertó…

Víctor me había corrido la bata y estaba chupandome las tetas con desesperación, yo estaba entredormida, primero no entendía que pasaba, después quise safarme, pero Esteban me agarro los brazos por atrás y no me dejaba moverme

-No te resistas si yo se que queres esto me decia Víctor, disfrútalo, mira como me pones…

Se desprendió el pantalón y me mostró su pija, erecta, dura, enorme.

Volvió a ponerse de rodillas en el suelo y continuo chupandome las tetas, bajo su mano y jugaba con mi clítoris, yo me puse a llorar, Esteban me tenia de atrás, me besaba la nuca y las orejas y me decía que yo le gustaba, que era linda y no se cuantas cosas mas, yo estaba sobre el sillón boca arriba, con toda la bata abierta, con mi  cabeza sobre el estomago de Esteban, entonces víctor se subió sobre mi, se saco la remera, tenia los pantalones bajos y la pija afuera, la apoyo en la entrada de mi vagina, sin lubricarla ni nada, me miro a los ojos y me dijo primero duele, pero después te va a encantar y la metió por completo de un solo empujón, pegue un grito que movió la tierra, sentí un dolor indescriptible, la enorme pija de mi hermano dentro de mi virgen y menudito cuerpo, parecía que iba a partirme al medio. Entonces comenzó a bombear muy fuerte y rápido, estaba muy excitado, gemía y me contaba cuanto lo disfrutaba, me chupaba las tetas, me besaba el cuello, mientas yo lloraba y gritaba. Esteban también estaba muy excitado y me pasaba la lengua por la nuca, yo lograba sentir su verga muy dura en mi espalada, Víctor seguía bombeando, me levanto las pernas sobre sus hombros y la metió aun mas profundo, bombeo varias veces y  depues la saco rápidamente y acabo sobre mis tetas.

Yo estaba en shock, enmudecida, anonadada, no podía creer lo que me había pasado, Víctor tomo mi bata y limpio su semen, pero cuando creí que todo había terminado, habían cambiado los lugares, ahora Víctor me tomaba por los brazos desde atrás y Esteban estaba frente a mi, lo mire a los ojos como suplicándole que no lo hiciera y el se acerco me beso los labios, sentí su lengua hasta la garganta, me lamió el cuello, tomo su berga entre las manos, era aun mas ancha que la de su hermano, la poyo en mi vagina y la metió, ya no me dolió tanto, lo veía subir y bajar, lo disfrutaba como loco y Víctor lo alentaba.

-vamos hermano así, vas a ver como empieza a gustarle le decía.

Bombeo un rato, no puedo decir cuanto, para mi fueron horas, primero lento, la metía como queriendo disfrutar de cada centímetro que entraba y salía dentro mío, luego mas rápido.

-No seas huevon, no te corras dentro de ella le dijo Víctor

Entonces Esteban saco su pija la metió en mi boca y me la lleno de leche.

Después me abrazo muy fuerte, sos hermosa hermanita me dijo, yo se que te gustamos y vos nos encantas. Se vistieron, yo no podía moverme, solo lloraba sin reparo, me llevaron en brazos  al baño y me bañaron, me acostaron en mi cama y me dejaron ahí hasta el otro día.

A la mañana siguiente, me trajeron el desayuno a la cama, ni se menciono el tema, como si nada hubiera pasado.

Yo pensé en llamar a mis papas y contarles, pero si no me creían, o pensaban que yo los provoque, como explicaba que estaba en bata, casi desnuda mirando tele con ellos, aparte a mi me gustaban tanto, quizá yo era la culpable de lo que paso…

Asíque desayune, miramos la tele, charlamos, nos reímos como si nada, era un domingo hermoso, fuimos a la plaza, ambos me llevaban de la mano o abrazada, comimos panchos, paseamos, es una locura, pero yo no les tenia miedo, ni les guardaba rencor, me seguían gustando tanto o mas que antes…

Y cuando regresamos a casa mis papas ya estaban allí…

 

Otro día les sigo contando lo que sucedió…