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relatos de incesto entre hermanos donde el es el mas jovencito

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Ver a dos hermanos haciéndolo

Yo tengo un amigo, con el que siempre vas a jugar y esas cosas, de esos amigos de clase vamos, y ya desde pequeños nos conocemos, salíamos de clase e íbamos a jugar a casa de uno a la de otro. Ya entonces yo me había fijado en su hermana, mayor que él y, la verdad sea dicha, fuente principal de muchas de mis pajas y más cuando la veía con faldas, o en casa de mi amigo encontraba ropa interior suya… puf, era algo bestial, me ponía solo con verla, la pena es que tenía novio, y bastante formal era la relación así que poca cosa tenía que hacer aparte de que era un mocoso. Pero los años pasan.

Al cabo de varios años, la hermana de mi amigo se iba a casar, y como es frecuente iban a celebrar una despedida de soltero por separado, mi amigo se fue a celebrar la de su futuro cuñado, así que ese día yo quedé con otros amigos para salir.

Casualmente acabamos en el mismo local donde se celebraba la despedida de soltera de la hermana de mi amigo, en un lugar bastante apartado del local y completamente reservado, pero no había que ser un lince para ver que allí las chicas que había se estaban desmadrando más de la cuenta, al pasar cerca para ir al lavabo pude ver que las chicas tenían una compañía no femenina y ese era uno de los motivos de tanta exaltación, a parte del montón de botellas que había encima de la mesa.

Al salir del lavabo una de las chicas, casualmente vecina mía (con la que también tuve bastantes pajas en mi juventud), y muy amiga de la hermana de mi amigo, me vio y me llamó para que me acercara, yo me acerqué, saludé a la hermana de mi amigo (la llamaremos Mónica para abreviar) y me puse a charlar rato tendido con mi vecina, el Boy hacia tiempo que había terminado que cuando se disponía a irse se le echaron encima dos chicas, una era precisamente Mónica, el hombre se desembarazo de ellas con toda la cortesía posible y se marchó, a mi me llamaron los colegas para ver si me iba con ellos a otro antro, les dije que fueran yendo que luego les alcanzaba.

La verdad es que no tenía ganas de alcanzarlos, tenía a punto de caramelo a mi vecina y no iba a desperdiciar la oportunidad, así que fue charlando un rato más, cuando ya la tenía convencida para irnos a otro lado más íntimo nos interrumpió una chica con una cámara de fotos, cosa que cortó el rollo a mi vecina, ya que tenía novio y el ver la cámara de fotos parecía despejarle las copas de más que llevaba, yo viendo los resultados decidí irme, pero al ir a despedirme se me echó encima Mónica, con unas confianzas nunca vistas antes, me abrazaba, me susurraba al oído… intentándome convencer para que me quedara para animar la fiesta, cosa que no hacía falta, ya que ella y sus amigas con las copas que llevaban lo hacían suficientemente bien, yo accedí, la verdad es que me estaba poniendo bastante a tono con ellas, y mis pantalones empezaban a apretar…

Después de mucha juerga, juegos eróticos lights de todas clases tocó una chorrada de juego de hacer lo que una diga, fuese lo que fuese, una cosa era desnudar a una chica que estaba grogui, pero lo que realmente fue brutal fue cuando le dijeron a Mónica que me tenía que lamer todo el cuerpo, y yo que no podía ofrecer resistencia (en eso mismo estaba pensando yo en ese momento), así que empezó a hacer su faena, de una forma bastante apasionada, pero tampoco sin excederse mucho.

Después de un rato jugando a esto, el dueño del Pub nos fue echando poco a poco, y ya en la calle las chicas se fueron despejando, y mantenían otra vez la compostura, mientras que poco a poco se iban despidiendo. La chica que hizo fotos fue dando las fotos a sus propietarios de imagen y cuando me dio una par a mi me quedé alucinado, en una salía casi morreándome con mi vecina, y en la otra tenía a Mónica encima mío desabrochándome los pantalones, las guardé en el bolsillo de la chaqueta y me quedé algo flipado, cuando llamé a mis colegas me dijeron que ya se habían ido, así que me tocaba esperar al tren, que no saldría hasta dentro de 3 horas, pero mi vecina se ofreció a llevarme, así de paso le ayudaba con otra que estaba bastante mal, Mónica se venía también con nosotros.

Ya llegando a nuestro pueblo, al ir bajar a la chica en mal estado en su casa me quité la chaqueta y la dejé al lado de la puerta, Mónica se puso a mirar las fotos que tenía y se quedó muy parada cuando vio la foto donde salía ella con unas pintas de puta que no veas, al volver al coche, mi vecina llevó a Mónica a su casa y al bajar esta me pidió que la acompañara pues tenía que hablar conmigo, yo bajé, me despedí de mi vecina y nada mas girarme me dijo que no dijera nada de lo que había visto, yo asentí en seguida y ella me dijo que por si acaso le diera la foto, yo dudé, pero dije que no, que prefería quedármela, y al ver su nerviosismo se me encendieron todos los sentidos, era mi oportunidad, podía chantajearla, y al momento le dije, “¿que me das a cambio?” ella enseguida comprendió y se giró indignada y se largó diciendo que me la podía quedar, yo dije adiós y me fui unos pasos, al momento ella me dijo que la siguiera.

Estaba claro iba a tirármela, al fin, después de tantos años iba a poder hacerle lo que quisiera, ya en el ascensor le metí mano y la besé todo lo que quise, pero nada más entrar en su casa fue un desenfreno, sus padres estaban de vacaciones en la costa, su hermano de juerga… puf, íbamos a follar como posesos, o por lo menos yo iba a hacerlo. Le pedí que me la chupara, para empezar a cumplir mis fantasías y así fué, lo hizo como si tal cosa, como si fuera un helado, se notaba el grado de experiencia que tenía, yo desfallecía de placer y el morbo me mataba de gusto, así que no tardé en levantarla, y destrozarle la falda en busca del hueco para entrar. Así lo hice, con su ayuda, entré y sentí morir, me quedé estático durante un rato, mientras le desabrochaba el sujetador, y le quitaba la camisa, cuando vi sus tetas tuve que sacar la polla de dentro suyo porque me corría, le llené todo el sofá y parte de la camisa de semen, pero en seguida me puse otra vez, esta vez me tumbé en el sofá a lo largo y la hice sentarse encima mio, empezó a cabalgar, pero poco a poco yo fui pillando el ritmo con un movimiento pélvico suave, hasta ir forzando su voluntad, haciéndola gemir.

Después de un rato así yo me quedé de piedra, por detrás de Mónica salía la silueta de su hermano, medio dormido, que al vernos se quedó aún más alucinado, pero al encontrar mi mirada me hizo un guiño, se le veían los ojos desencajados, como si fuera drogado o bebido, al momento se sacó la polla y se colocó detrás de su hermana, esta al notar algo fue a apartarse pero mi amigo la agarró bastante bien, yo saqué la polla y no sabía que hacer, pero al ver como mi amigo se la metía a su hermana en contra de su voluntad me excité muchísimo, la sacudida inicial fue alucinante, la cara de Mónica a escasos centímetros de mi era un poema, desencajada, dolida por la metida bruta de su hermano y como ida, sin saber que estaba pasando, era como si fuese un shock, yo me puse delante suyo y me dispuse a introducírsela por la boca, ella reaccionó y apartó la cara e intentó zafarse de su hermano, mi amigo le cogió por los pelos de un tirón y ella dejó de resistirse y ante la proximidad de su cara volví a ofrecerle la polla, otro tirón de pelo hizo que ella la aceptara.

Ahí estábamos los tres, mi colega enculándola, y ella comiéndomela, estuvimos en esa postura un rato, después cambiamos y mi colega se corrió en la cara de su propia hermana, mientras que yo lo hacía en su espalda.

Después de un momento, Mónica me pidió la foto, mi colega se quedó dormido en el sofá y yo me fui a mi casa.

Esa semana Mónica se casó y ahora casi no la veo nunca, mi colega y yo nos reunimos y hablamos bastantes veces de lo ocurrido poniéndonos cachondos, y yo salgo con mi vecinita, la cual, hay que decirlo, es un clon de Mónica, me pone igual o más excitado, haciendo que la folle gritando el nombre de Mónica.

Espero que les excite como a mi, y recuerden, mi amigo estaba bebido, no se lo pidan a amistades si no quieren malos rollos, jejeje…

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Nunca pensé que mi hermano dilatara tanto

Hola soy una hermana con un pasado interesante, mi madre y mi padre son de aquellos hippies de antes, todo sexo y nada serio mas, el caso es que me crie de pequeña con mi madre, una guapa mujer muy liberal que me mostraba todo lo que hay que saber en la vida, de siempre ibamos desnudas por casa incluso cuando recibia visitas, no le importaba que la viera follar con sus amistades y a temprana edad comenzo a enseñarme lo que se del sexo, desde como hacer una buena felacion a como recibir placer anal, en fin todo, por parte de mi padre la cosa era algo parecida, yo pasaba temporadas con el.

Bueno el caso es que por parte de padre tengo un hermano con el que nos llevamos solo dias, es guapo con buen cuerpo y bisexual aunque mas gay, nos llevamos realmente bien, y en cuanto cumplimos la mayoria de edad nos ha gustado pasar temporadas y vacaciones juntos, yo le enseñe gran parte de los trucos del sexo, como limpiarse, como relajarse para recibir sexo anal, como tragar una buena polla y saborear su semen, en fin eso fue al principio, con el tiempo el fue buscandose la vida y creciendo sexualmente. Os voy a contar unas vacaciones que estuvimos en una playa del mediterraneo, me invito al apartamento de su madre que por supuesto no estaba, nos fuimos solos y me dijo que iba a ser unos dias de sexo sin control y a lo bestia, el estaba tan salido como yo, nada mas llegar me enseño que iba depilado como yo entero y por envidia a mi que llevo en vez de vello pubico un tatuaje de una diosa del sexo, el me mostro que llevaba una polla tatuada apuntando a su culo, la llevaba sobre la pierna derecha desde abajo hacia arriba, asi que si paseaba por la playa casi no se le notaba, no asi cuando se tumbaba que era algo digno de ver, me comento que se habia vuelto un apasionado de las grandes penetraciones y que disfrutaba muchisimo con el culo a lleno a tope, yo le comente que me gustaria verlo aquellas vacaciones, al atardecer nos fuimos de bares a ver la movida y los cuerpos, yo iba casi desnuda con una camiseta ajustadisima con un enorme escote y una minifalda que conforme me movia se iba encogiendo mas y mas, el llevaba una pantalon muy transparente de lino con un tanga muy visible con las luces de las discotecas, una camiseta corta mostrando su vientre depilado y un collar a modo de esclavo sexual, en una de esas discotecas se encapricho de una pareja de jovenes y yo de un moreno enorme que estaba de seguridad, eran ya casi la hora de cerrar asi que decidimos ir cada uno por nuestro lado, yo me fui con el negro y tras cerrar la discoteca habia quedado con los dos compañeros de piso, no dude en ofrecerme a hacermelo con los tres, mi sorpresa fue cuando en su casa les desabroche el pantalon y aparecio ante mi las 3 pollas mas negras, gordas y grandes que jamas habia visto, la mas pequeña de ellas tenia 21 cms y el capullo gordisimo casi deforme el cual no podia ni metermelo en la boca, los otros dos pasaban de los 24 cms de negra y gorda carne, me puse a llorar y les dije que no podria con las 3 a la vez, uno me consolo diciendo que no era la primera mujer que le ocurria eso, yo les comente que si fueran gays o bisexuales mi hermano estaria dispuesto a hacerles un buen repaso, ellos sonrieron y dijeron que si el culo de mi hermano tragaba con las 3 se lo follarian muy complacidos, yo llame a Juan por si estaba con aquella pareja y me dijo que habia sido algo muy rapido y que estaba solo hacia mucho rato ya, le dije que se prepara que iba con los tres negros para hacernos una buena orgia.

Asi nos presentamos en el apartamento, mi hermano estaba desnudo cuando abrio la puerta, entramos al salon, nos desnudamos todos y mi hermano sonrio al ver aquellos enormes rabos, se arrodillo y le rodearon los tres poniendole la polla para que se la comiera por turnos, yo les acariciaba por detras mis dedos jugaban en sus nalgas, uno de ellos me hizo arrodillarme y que le besara el culo, comprendi que era bisexual y mi lengua jugo en su culo hasta llegar a su ano todo depilado, mientras vi como mi hermano se traia una crema del dormitorio, crema para fistear, comprendi que iba en serio con ellos, se tumbo sobre el sofa uno de ellos comenzo a follarle la boca el se tumbo de manera que tragaba lo que nunca yo he podido, casi se ahogab a pero seguia tragando carne, el otro comenzo a chuparle la polla mientras dedo tras dedo le iba trabajando el culo, cuando llego a meterle tres enormes dedos coloco su polla en el culo y yo me acerque a ver como desaparecia entera dentro, Juan sonreia y con una penetracion lenta y un ligero movimiento de cadera desaparecio todos los cms en su culo, cogio la crema y se la ofrecio al negro que estaba conmigo, era el del enorme capullo, le dijo que me trabajara bien con la crema y asi me podria follar, yo miraba como mi hermano recibia envestidas negras cada vez mas fuertes y solo pensaba que si el podia yo tambien, mi morbo llego a sacar la polla del culo de mi hermano y metermela en la boca, me la comi cada vez metiendomela mas y mas hasta llegar a llorar de casi ahogarme, me coloco a cuatro patas mirando a mi hermano y se vino a mi culo, cambiamos de hombre el del enorme capullo se coloco en el culo de mi hermano y me dijo si consigo tragarme esto tu debes hacer lo propio con esa, tenia el culo lleno de crema y no dude en intentarlo, casi lo consigo, pero no pude con toda, mi hermano se rio de mi, entonces se levanto hizo sentarse a un moreno en el sofa y se sento sobre su polla, aquellos 25 cms desaparecieron, comenzo a cabalgar y al momento vi como se metia uno, dos, tres dedos a la vez que tenia la polla, al moreno del ernorme capullo le dijo que se la pusiera en la boca y al otro que le follara en una bestial doble penetracion, el muy cabron de moreno coloco la polla en su culo y despacio pero de una sola envestida la metio entera, Juan grito escandalosamente, le pidio que lo hiciera mas despacio pero no acepto y comenzo a follarlo bestialmente, gritaba de dolor y placer y cada vez veia como disfrutaba mas, miro al que tenia junto a su boca y le dijo que abriera un cajon de su habitacion y trajera un juguete para mi, le dijo que queria que me violaran a mi tambien, salio con un gran dildo hinchable, me intente separa del moreno pero su fuerza me sujeto, me tumbo junto a mi hermano y me abrio de piernas, se tumbo sobre mi y me hincho el dildo frente a mis ojos, no creia que mi hermano quisiera que me entrara eso, el moreno que estaba destrozando el culo de mi hermano se levanto me coloco la polla en la boca y me follo hasta correrse en lo mas profundo de mi garganta, lloraba desconsolada el cerro mi boca y mi nariz y me obligo a beberme su rico semen, yo no lo dude, aquel juego me estaba gustando, con fuerza me levanto me coloco los hombros en el asiento del sofa y las piernas abiertas y levantadas sobre el respaldo, se sento encima de mi cara y le dijo al del enorme capullo que le follara para que yo lo viera, que si el podia con aquella polla yo podria despues, me hizo comerle el culo para lubricarlo y sin separa su culo de mi boca el otro comenzo a metersela golpeandome con sus huevos la frente, gozaba tanto el que se volvio a empalmar, mire como mi hermano estaba en el suelo con las piernas en alto y el moreno con un guante de latex lo estaba fisteando, mire como trago su mano en poco rato, como la sacaba y metia cada vez con menos dificultad y como comenzo a meterle la mano, la muñeca y casi medio antebrazo, sali de aquella postura y me fui a mi hermano a ver como disfrutaba, el me ofrecio dos guantes y comence a fistearlo yo, al tener la mano mas pequeña que ellos la primera desaparecio enseguida, me pidio que le metiera la otra y asi lo hice a de rodillas en el suelo le fistee con las dos manos, el me pedia mas y note como el negro colocaba crema en mi culo y mientras buscaba la forma de meterle mas a mi hermano el comenzo a follarme suavemente, con tacto consiguio metermela entera al fin, luego la saco y comenzo a envestirme, a cada envestida yo correspondia con otra a mi hermano que disfrutaba de lo lindo, con un brazo consegui meterle casi hasta el codo, no podia imaginarlo, tras un rato el del enorme capullo se coloco en mi culo y me follo, otro impidio que me moviera y sacara las manos del culo de mi hermano y el otro coloco la polla en el culo de mi hermano y se la metio lentamente, los gritos de mi hermano se oian por todo el vecindario, yo lloraba y gritaba, destroza al maricon este de hermano que sufra el jodido de el, mientras mi negro me follaba cada vez mas deprisa, casi al mismo tiempo sacaron las pollas los dos y se corrieron en la boca de Juan, habia sido algo bestial y todos nos quedamos tumbados en la alfombra del comedor todo destrozados y agotados, al rato no dude en chupar una de esas pollas flacidas con sabor a semen, el moreno me dijo que no jugara con fuego, que ya habian tenido bastante, no le hice caso y segui chupandole la polla y limpiandosela, de repente se empalmo, se levanto me cogio en brazos me volvio bocaabajo, y me coloco en el respaldo del sofa, me abrio de piernas y me comenzo a follar a lo bestia a mi, le rogaba que parara y el contesto que si paraba se le iba la ereccion, otro para hacerme callar me metio su polla en mi boca mientras sujetaba mis piernas para que me follara el otro, note como a la vez mi hermano comenzo a meterme un dedo en el culo y luego dos, saco la polla de mi culo y comenzo a comersela mientras el metio dedo tras dedo en mi culo y mi consiguio fistear, no contento con eso les pidio que le volvieran a follar de dos en dos mientras yo en aquella postura de sumision me impedian moverme, uno trajo una fusta que le pidio mi hermano le acercara, como pudieron mientras dos follaban a mi hermano me sujetaban las piernas bien abiertas y el otro comenzo a darme golpes en el coño, estira mis labios vaginales y los golpeaba con la fusta cada vez con mas fuerza la misma con la que follaban a mi hermano, ellos se turnaban en su culo de dos en dos mientras el otro se venia a mi y me goleaba el conejo y las tetas, al fin se corrieron los tres de nuevo esta vez en mi cara, mi hermano se comio todo lo que corria por mis labios y cuello, luego se levanto les pidio que me abrieran de piernas y el mismo comenzo a golpearme con la fusta, se fue a la habitacion y trajo una bola que introdujo en mi boca y ato a mi cabeza para que no chillara, me introdujo un gran cono con paciencia y sin sacarlo comenzo a golpearme para que mis esfinteres se cerraran con aquello dentro, yo notaba muy caliente la zona donde me golpeaba, el siguio un buen rato hasta que se empalmo y se corrio en mi conejo, metiendo su semen dentro de el con los dedos yo le mire llorando, los morenos soltaron mis piernas se vistieron y se fueron, mi hermano me desato la cita de la cabeza y yo le golpee fuertemente en la cara una vez a la segunda cogio mi mano y me abrazo, me susurro al oido que sabia que me habia gustado pero que como era la primera vez me habia dolido demasiado, le mire a los ojos y el comprendio que acababa de conseguir una esclava sexual, me saco el cono del culo, me dio crema para los escozores provocados por el dolor y tras ducharnos me llevo a su habitacion, me ato las muñecas en la espalda, los tobillos y las rodillas impidiendo que me abriera de piernas para descansar de semejante follada, me tumbo en el suelo y nos dormimos yo al pie de su cam.

Otro dia os contare como siguieron las vacaciones, pero imaginar que placer tan duro recibi aquel verano.

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Días inolvidables

Hola este es nuestro primer relato espero que les guste , me llamo Alix tengo 26 años y esto sucedió hace cuatro , estaba en una fiesta con un amigo y bailabamos de pronto el empezo a tocarme los pechos por debajo de la blusa yo rapidamente le reclame y el me dijo que todos lo estaban haciendo (y si era verdad) asi que no espere mas baje mi mano hasta su pantalón y meti mi mano , tome su pene y empeze a masturbarlo , el se vino enseguida y después el me djo que se la mamara yo el dije que mejor nos fueramos a mi casa y ahí follaramo (mis padres habian ido de vacaciones a New Jersey asi que estaba aprovechando la soledad para masturbarme y andar desnuda por toda la casa) el caso es que fuimos para alla y al llegar el ya no podia mas lo lleve a la cama de mis papis y ahí empezo todo , nos quitamos toda la ropa nos besamos y el llevo uno de mis pezones a su boca yo reaccione a esto y empeza a gemir lo tire debajo de mi y lleve su gran sexo a mi boca , lo succione y el me suplico que no parara yo segui hasta que el se descargo en mi boca con gusto me lo trage y le pedi mas el sonrio y libero otra carga . Después el fue hasta mi vagina y movio su lengua dentro de mi yo gemia como loca se fue sobre mi otra vez y empezo a meterme la verga cuando el estuvo dentro empezo a moverse lentamente después acelero su paso hasta que llegamos al orgasmo yo me puse de cuatro patas y el me la metio por atrás empezamos a gemir hasta que el exploto dentro de mi yo le grite que no parara y el siguió depuse me tumbe sobre la cama y podia observar su pene rojo liberando esperma y me la metio otra vez empezo a sacerla y meterla sus testículos me volvian loca asi que cuando me la saco fui hasta ellos y los metia mi boca pero en eso la puerta se abrio : y ahí estaba mi hermano que habia regresado del trabajo
( y yo que me pregunte que fue a hacer ahí) le sonrei , el me miro confundido como preguntando y este quien es? El fue hasta mi amigo le dio sus cosas y le dijo que se largara cuando el tipo se fue yo ya le iba a reclamar pero me detuvo cuando me beso en los labios yo la verdad estaba ya muy caliente asi que no le dije nada lo lleve sobre mi el se quito la ropa y libero una vergota de unos 23 cm abri la boca impresionada y el me
sonrio .
– te gusta ? es toda tuya hermanita . Yo le sonrei tambien y la lleve a mi boca empeze a chuparsela , succionarsela y masturbarsela (con manos y tetas) estaba loca por ese gran miembro el gemia una y otra vez hasta que el me presiono la cara contra su miembro y se libero en mi boca yo se la trage , depues se la lami limpiandosela me puso debajo de el y chupo my cosa en un rico 69 era el mejor que me habia dado sexo oral me hizo venirme como 3 veces en su cara mientras yo observaba su mega pene a unas pulgadas de mis labios , la tome y se la mame de nuevo el se vino rapidamente después me beso los labios y nos recostamos en la cama .
– eres el mejor amante que he tenido derek – le dije me beso otra vez – el me presiono contra su cuerpo y podia sentir su pene erecto aun . envolvi sus caderas con mis piernas de manera que su pene quedara contra mi vagina pero no adentro mientras nos besabamos. El no dijo nada después me tomo entre sus brazos y me puso debajo de el , empezo a penetrarme lentamente mientras me besaba , el miro para comprobar si me la habia metido toda , pero no , asi que yo levante mis caderas de la cama para darle un acceso mejor el me la metio toda toda , yo estaba a punto de explotar de placer me recosto en la cama y se movia fuertemente hasta conseguir el orgasmo , el se vino dentro de mi al mismo tiempo que yo , el gemia y gemia fuertemente que nuestros gritos se escuchaban por la vacia casa después me la saco yo le pregunte si queria anal , pero el me dijo que NO ., le dije que bien me puso de espaldas contra la cama y me la metio otra vez , asi me estuvo torturando un buen rato , el me la habia lamido como cuatro veces . Después nos recostamos a descansar , el me abrazo y beso todo el cuerpo y después la boca , el se puso sobre mi mentras me besaba , estuvimos besandonos un rato hasta que el me abrazo junto a el. Se puso detrás de mi mientras me besaba el cuello y me dijo.
– que culo tan bonito – lo mire y le sonrei , lo bese el no se aguanto y follamos otra vez , después el me llevo a la ducha y bajo el agua me hizo suya varias veces . Nos fuimos a acostar juntos a su recamara me acoste junto a el , me miro y me dijo.

– se que esto que hicimos no esta bien pero quiero que sepas que me encanto tener sexo con tigo y aunque no podamos estar juntos al fin puse descargar todo el deseo que tenia por ti .
– Derek digo lo mismo , eres un gran amante y se que cuando encuentres a tu pareja ven a ser my felices pero por el momento lo unico que quiero es que me hagas tuya cuntas veces lo desees por que estos dias son solo paa nosotros dos .
El sonrio y nos dormimos en la mañana follamos tres veces ,como era su dia libre nos pasamos follando en la cama , en el piso , en la ducha su polla me encanta , su esperma es deliciosa si no fuera mi hermano me encantaria estar con el , me cogio dos veces en la mesa de la cosina , mi vagina ya estaba bien entrenada para su gran polla me besaba las tetas y yo le mamaba la polla alocadamente , me la metio y se descargo en mi me tumbo sobre la mesa (por si no les dije) y me mancho de esperma todo el cuerpo , después nos fuimos a su recamara y ahí me hizo masturbarlo con las manos y tetas eyaculo en ellas , depues fuimos a la cama y ahí la hicimos de misionero . Faltaban 3 dias para el regreso de nuestros papas asi que un dia antes fue nuestra despedida nos pasamos teniendo toda clase de sexo , nos besamos , masturbamos incluso el se durmió con su pene dentro de mi en la mañana nos despertamos juntos por ultima vez ,. Me llevo a la ducha y ahí jugamos bajo el agua , el me lamia hasta exitarme cuando el comprobaba que estaba bien lubricada entraba en mi y me miraba a los ojos. Al salir nos vestimos ya que nuestros padres llegaban en la tarde . Minutos antes de que ellos llegaran me beso los labios apasionadamente.
– Me encanto- el me dijo si no fuera por la llegada de nuestros padres hubieramos follado ahí mismo . Pero no fue asi. Recibimos felices a estros padres . Pensamos olvidar toda la experiencia pero no ha sido asi los tres años siguientes nes encontramos varias veces e incluso una vez cuando estraba a la casa después de la escuela el se fue contra mi y me beso me dijo que quieria uno rapido mama y paap habian ido al super le sonrei me alze la falda y el me bajo la tanga hasta las rodillas el se saco la verga del pantalón ,me la metio eyaculo , lo lleve al sillon y el me dio sexo oral , em la estuvo metiendo por por ams de 30 minutos después se la mame y después de recibir una buena cantidad de esperma en mi boca y vagina terminamos , esa noche me fuge a su habitación y ahí follamos mas tranquilamente .
– ¿Por qué nunca me embaraze de mi hermano? . pues por que el tiene una operación en el brazo algo de norton no se que que evita que se produscan espermatozoides , y cuando te quitan esta operación la producción ya es normalizada. ¿ que por que si soy “ gringa “ lo escribi en español , sencillo , soy guia de turistas de una empreza de aereolineas. El año pasado el se caso con una colega y el dia de hoy viven felices tengo un hermoso sobrino de 7 meses al que amo con todo mi corazon . Pero extraño las mieles de su sexo y el delicioso sabor a esperma en mi el lo sabe y se lo digo , ese es nuestro secreto que nos llevaremos a la tumba y nos reimos al recordar esas experiencias tan deliciosas en esos dias inolvidables. Espero que les haya gustado .

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Tirándome a mi hermano el ingeniero

Hola quiero contarte mi historia porque jamas podre contarla a nadie mas, para libarme de esta culpa.

Soy una chica de 19 años, hija de matrimonio normal y con un hermano prodigio, mis padres siempre nos dieron todo y de igual forma a ambos, pero mi hermano fue dotado por la naturaleza de mas cosas que yo, siempre fue un estudiante excelente y se graduo de ingeniero solo a los 21 años, con un excelnte cuerpo y una belleza masculina magnifica, aunque la verdad para mi siempre paso desapersibido y es de ahi donde parte mi historia, un dia una amiga me viisito y vio a mi hermanito, salir de su habitacion en interiores como no sabia que habia visita lo hizo desapercibidamente, ella lo vio y me dijo que todo eso y le dije el bobo de mi hermano que se va acosta, era temprano pero el casi no transnochaba, me dijo esta hecho un papi ese niño, de la ultima vez que lo vi, la cosa quedo por ahi y no me la aguntaba en el mes siguiente hablandome de el y su hermosura, que es mucha, de hablarme un dia me puse a detallarlo, si estaba buenisimo y bien lindo, a demas que mi no se me pasaba por la mente pues yo le tenia algo de rabia, por lo del estudio y ahora por lo de su belleza, mi amiga pidio que lo presentara con ella y no quise pues ya era bastante molesto soportarmela babiando a toda hora. cierto dia pase por su habitacion y se estaba vistiendo, acababa de salir del baño y cuando solto su toalla, que bien, es perfecto, muy bien dotado y algo cambio en mi, ese dia transpire, me encendi y me asuste pues no era correcto, pero despues de eso no puede evitar mirarlo y desearlo, acercarme a el que era muy cariñoso, aunque extrañado por mi nueva posicion de hermanita querida, pues siempre fui seria y prepotente con el, me las ingenie para verlo en su habitacion, en las noches entraba tarde y lo descobijaba para verlo en sus boxer, llenos y apretados, me estaba volviendo loca, ya me masturbaba con su recuerdo, utilizaba su ropa interior, lo acariciaba cuando podia sin que el supiera, dormido le besaba la boca, queria verlo desnudo, para poder tocarlo, solo eso tocarlo y entonces le ofreci a mi amiga unas fotos de el dormido, inmediatamente cayo en la trampa, pues necesitaba que ella me ayudara con algo que tenia en mente, dormirlo para poderlo observar, ella es medico y me dio un somnifero nada dañino, pero fuerte, me dijo la cantidad y las indicaciones y que queria estar ahi, le dije que no que mi madre iba estar y era mas facil yo sola, en fin que un fin de semana mis padres se fueron para la finca y le pedi a mi lindo hermanito que no se fuera que queria que me ayudara con algo y el se quedo, que lindo, le prepare una comida riquisima y su jugo favorito y le di el medicamento, un poco mas de lo indicado, se acosto muy rapido como a las 7:00 estaba rendido, yo espere en mi habitacion, tenia un susto tenaz, no podia del remordimiento, pero ya nada podia hacer, me habia preparado con mucho tiempo, leido muchas cochinadas del sexo para el, baje a su cuarto y estaba tirado ahi en la cama indefenso ymio, solo mio, yo llame jose, jose gritaba y no se desperto, lo sacudi fuerte y no se desperto entonces inmediatamente lo bese desenfrenadamente, chupe su pecho, lo acaricie y empece a bajar su boxer, es lindo de verdad que es lindo, su pene a media ereccion, cuando emprece acariciarlo se puso como piedra y yo me desnude, ese fue el error el gran error, me puse sobre el que solo gemia de vez en cuando y me masturbe hasta chorriar y chorriar, acariciandolo siempre y hice algo que no habia pensado, cuando menos pense tenia su pene en mi boca, chupe mucho, hasta sentir sus contracciones, lo lamia de arriba abajo, se retorcia, y me un baño se semen espectacular, esta caliente muy caliente, no podia parar y penetre su polla en mi vagina y con movimientos cadenciosos me penetraba con energia, pero mi poca experiencia, era mi segundo hombre y la gran exitacion, me hicieron cometer muchos errores, su pene vacio en mi interior deliciosos caudeles de semen, despues de la primera vez, lo deje sudoroso y agitado, mi vagina estaba roja, y las revistas vinieron a mi mente, empece mamando de nuevo, segui a su ano, lo lami sin reparo, queria tenerlo era unas nalgas preciosa, abri sus piernas y empece a penetrarlo con mi dedo, uno, luego dos, y su polla se puso gigante, queria saber si mi ano podria con ella, lo intente, no podia, hacerla penetrar era dificil, y yo caliente decidi meterla de nuevo en mi vagina, besandolo en la boca, sentiendo su transpiracion, su excitacion y de nuevo su semen me inundaba y chorriaba por mi vagina, lo que me dio la idea de untarlo en mi ano para lubricar sumado a mi humedad, meti un estuche de lapicero en el para adatarlo un poco y ahora si estaba lista, tome posicion sobre el olvidandome por completo de su estado, y intente de nuevo, entraba algo dificil y decidi empujar, la fuerza sumada a los lubricantes hicieron resbalar su pene de un solo golpe a mi ano, lo que hizo que un grito de dolor agudo saliera de mi, mis lagrimas brotaron, quede inmovil era un dolor inmenso y horrible, por un momento quede paralizada, pero mas cuando levante mi cabeza y en su cara una mueca de dolor y sus ojos entre abiertos, abobado completamente por la droga, y aun con su polla dentro de mi le dije queda te quieto y no digas nada, no te conviene, folle en el mi ano hasta que se volvio a venir, puse mi vagina en su cara y lo obligue a mamar, lo viole por ultima vez y lo fotografie, al otro dia desperto tarde y vuelto nada, ya estaba a su lado, y le dije que me habia violado, pero el recordaba todo, asi que utilice el chantaje para callarlo y volver a abligarlo chuparme la vagina, mamo como ninguno, o era eso o contarlo amis padres, asi fuera la culpable pero el no queria sufrimiento para la familia, me culie otras veces, me encantaba que mamara largos ratos, pero todo tiene su castigo, el no cuidarme me llevo a un embarazo, y ahora mi bebe tiene tres meses, es lindo mi hijo-sobrino. y nadie puede saberlo

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Mi hermana me sedujo

Hace algún tiempo tuve la oportunidad de intimar con mi hermana; honestamente yo no tenía ninguna idea loca con ella en mi cabeza, hasta que me comenzó a enviar sutiles indirectas. Siempre habíamos sido muy cercanos, aunque no vivieramos juntos. Ella me buscaba por consejos, y cuando la vistaba en su casa, ella buscaba siempre hacer alguna clase de contacto físico conmigo, muchas veces me hacía el desentendido, pero al pasar el tiempo, ella se volvió cada vez más confianzuda y hacía cosas para que yo la viera con otros ojos. A veces se llegaba a sentar a mi lado en el sofá de la sala y me acariciaba la cabeza y me decía cosas como “que guapo te ves hoy” ó “esa pinta que traes me gusta mucho”. Al principio yo no hacía caso a sus calenturas, sino hasta que una mañana que pasé por su casa a recoger unas cajas, ella estaba en pijamas, sin sostén y sin calzón, que me llamó la atención ver sus pechos parados y puntiagudos detrás de la delgada blusa y el bóxer del pijama ceñido a su pélvis. Esa vez, al verme, me saludó con un abrazo que me hizo apretujar mi rostro contra sus pechos y sentí lo firmes que eran, para luego darme un beso pequeño ente la boca y la mejilla, y eso desató un correntazo de morbo que me estremeció y me produjo un escalofrío que he de decir que me gustó mucho. Hice lo que tenía que hacer en su casa, y al despedirnos, me abrazó, y esta vez yo le devolví el beso de despedida de la misma manera que ella, sin antes decirme: -“Ahhh! el otro viernes hay noche de pelis, chucherías y gaseosa. ¿vas a venir? Respondiendo con la cabeza afirmativamente le dije que si, dicíendole que llevaría varias bolsas de chucherías y que le llevaría una Dr. Pepper que sé le gusta mucho. Me retitré de su casa con su aroma inundando mis ideas y con un montón de ideas locas en mi cabeza.

Se llegó el día de las pelis, llegué y ella estaba junto a su madre y su actual pareja y nos acomodamos en la sala a ver un par de películas; le entregué las chucherías prometidas y se fue a la cocina a llenar un bol con ellas y traernos un gran vaso de gaseosa junto a las chucherías. Esa noche, ella lucía muy atractiva la verdad, con un jeans negro ajustado, descalza y una camiseta blanca desmangada que dejaba ver su bra color fucsia debajo, y se había dejado su cabello castaño sin recoger, se veía linda la verdad.
La sala tenía un sofá grande y dos sillones, yo me acomodé en uno de ellos mientras la madre de mi hermana y su marido se habían acomodado en el sofá, mi hermana estaba frente a mí en el otro sillón. Era una peli medio aburrida tanto así que los dos viejos empezaron a cabecear y al rato ya estaban roncando. Mi hermana se levantó del sofá y caminó a la cocina mientras me preguntaba si quería más bebida y le pregunté si había alguna cerveza en la nevera. Ella con picardía, quizá ya con un plan en mente me tomó la mano y me dice -Vení y escogé, que hay de varias marcas. Y así de la mano la seguí hasta la cocina, era una casa chicha y estaba todo oscuro por el rollo de la película; al llegar frente a la refrigeradora, la abrió y me señaló el anaquel donde estaban las cervezas, ella se ubicó detras de la puerta y yo me acurruqué para coger una lata; al levantarme, mi cara quedó frente a la suya, y de sorpresa me cogió con sus manos y me dió un beso en la boca, por un segundo no supe que hacer pero en el mismo instante se lo devolví con más intensidad, cerrando la puerta de la nevera ella me empujó hacia la puerta y continuamos besándonos de una forma desenfrenada y carnal. Durante ese lapso, una de mis manos le rodeó la cadera y con la otra le apreté uno de sus pechos; ella por su parte metió una de sus manos dentro de mi camisa y con la otra, con sutileza apretó mi bulto, el cual ya estaba un poco erecto tras la besuqueada y la manoseada que nos estabamos dando.
Entre beso y beso, me mordió una oreja, susurrándome al oído, -Bebé te deseo mucho, siempre había querido que esto pasara, pero tenía miedo que me rechazaras. -Mi nena, yo también sentía miedo de llegar a este punto, me gusta besas muy rico, hueles divino, sabes fantástico. -besame, no pares, besas sabroso, sigue manoseandome, estrújame las tetas con tus manos grandes, te deseo, te necesito.
Poniendo un pié en la tierra le señalé la sala, como recordándole que allí estaban sus viejos, a lo que ella me responde entre beso y beso: – Suelen dormir como piedras mientras la tele está prendida, no hay problema… Al decir esa frase, dejé de juguetear cos sus tetas y bajé mi mano derecha a su sexo, y sobre el jeans empujé mi mano hacia su púbis, sintiendo el calor que se sentía en su concha; gimió un poco diciéndome -Estaba esperando eso bebé, necesito tu mano dentro de mi ropa!!, inmediatamente se desabrochó el botón del jeans, se bajó el zipper y guió mi mano hasta su sexo, húmedo a morir, acaricié su clítoris con mi dedo índice, lo saqué por un instante para probar el sabor de sus jugos, era una nena que no había conocido hombre antes, pues ya me lo había confesado alguna vez. -Tocame, tocame, que rico se siente, te deseo bebé, quiero ser tuya, quiero regalarte mi virginidad. Nos seguimos besando por un momento más y tras unos minutos más de seguir acariciando sus labios y su clítoris, me acurruqué frente a su sexo vírgen, bajé su jeans y su tanga, para inmediatamente comerme por primera vez su concha y saborear sus jugos. Ella me halaba el pelo y se estremecía como loca mientras le metía la lengua y le halaba con mis labios sus labios y le besaba y lamía su clítoris. Me pidió incorporarme, se subió el pantalón y me plantó un gran beso en la boca untada de sus fluídos, me intentó bajar el pantalón para explorar mi verga, pero le di un gran beso dicíendole: -Será toda tuya, pero no hoy. Otro día, iremos a algún lado y podrás hacerme todo lo que tu quieras, porque yo quiero seguir, pero no quiero que nuestros ruidos nos delaten con tus viejos.

Cogí mi cerveza, regresamos a la sala y los viejos aún dormían plácidamente frente a la tele, la película iba a más de la mitad. Me senté en el sofá, ella se sentó sobre mis piernas, se acomodó acurrucándose contra mí, la abracé, le di un beso tierno y le susurré al oído -Yo también te deseo mi nena…

Continuará…

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Mi hermana… mi amor

Quiero contarles esta historia que me paso con mi hermana 3 años mayor que yo y que creo que a muchos les ha pasado algo similar. Todo comienza desde niños yo tendria unos 7 años y mi despertar en el sexo comenzaba por que mis amigos de escuela hablaban de este tema y la verdad yo era el que menos sabia de hecho no sabia nada pero mis compañeros me
enseñaron sobre cosas de sexo, algunas muy erroneas por cierto, yo siendo el unico hijo hombre y no podia hablar de esas cosas por que no tenia hermanos solo mi hermana y no me atreveria a preguntarle.

Mis amigos me decian que los hombres sentian algo muy grande cuando se mamaban a una mujer y esa palabra y el deseo de conocer eso que se sentia se grabaron en mi mente y no se me olvidaba a ninguna hora. Decian algunos que ya se habian mamado alguna niña o mejor aun a alguna chica grande y ya eran expertos y me dijeron como se hacia esto tan maravilloso se trataba de meter el pito en las nalgas de las niñas y seria lo mejor que podria sentir, un dia incluso nos pusimos de acuerdo para mamarnos a una niña y hasta lleve un pañuelo para que no gritara segun nosotros pero a la hora de hacerlo todos se acobardaron y no lo hicimos. despues jugabamos a levantar a otros niños mas chicos para ver cuanto pesaban y al levantarlos se recargaban sus nalgas en el pito y eso era lo mas cercano que teniamos a mamar y creanme que se sentia muy bien hacerlo. Ahi fue que al estar en casa ahora jugaba con mi hermana normalmente pero de vez en cuando la abrazaba como peleando y ponia mi pito en sus nalgas y la apretaba, buscaba tener cerca su culo para recargar mi pito y la levantaba
para ver cuanto pesaba y ella sin malicia no decia nada creia que era juego el abrazarla y usar la fuerza para levantarla peo yo tenia la malicia y cada vez la levantaba mas tiempo y me recargaba en sus nalgas mas y mas, hasta que un dia yo estaba muy caliente y para mi sorpresa y de ella al levantarla se me puso dura y ella lo sintio y me pregunto por que se me ponia asi y le dije que a veces asi se me ponia seguimos jugando y se olvido eso, asi pasaron los dias y yo me conformaba con solo recargar mi pito en su cola.

Despues mis amigos me dijeron como se sentia mejor que mamando y era masturbandonos y me enseñaron como y eso sustituyo la antigua obsecion por mamar a la sensacion increible de masturbarnos y asi segui por años. Tenia 13 años cuando tube sexo con una chica, otra vez influencia de amigos que sabian de una chica prostituta que se dedicaba a dar placer a grandes y chicos pero los menores eran los que mas le gustaban y ahi me inicie con buena suerte que esta chica nos enseñaba cosas para disfrutar mas el sexo y la paga lo valia asi que ahora en vez de cine ahorrabamos para ir con esta
chica a coger. Al sentirme mas seguro le aventaba propuestas de coger a varias chicas y tube suerte en algunas y otras no , esto me hizo ser muy seguro y hacia cosas que otros de mi edad no, como salir solo a bailar , fumaba y tomaba unas cervezas, tambien ya conducia automovil y llevaba a pasear a chicas y ahi se me facilito mas tener relaciones sexuales, despues tuve auto propio.

A los 17 mi vida era de lo mas divertida y mi hermana a veces se molestaba conmigo por que a ella no la dejaban salir, nos educaron muy recatados o al menos a ella por que a mi una vez conociendo la diversion no pudieron detenerme.
Ya no sentia nada sexual hacia mi hermana y a veces la invitaba a salir conmigo y asi si la dejaban y ella se divertia mucho conmigo y me admiraba aunque yo era menor 3 años parecia mayor que ella y ahora me trataba bien en la casa y era cariñosa conmigo ya no sentia que la ignoraba y ahora saliamos juntos y teniamos mucha comunicacion ella cambio mucho, era como amargada y ahora era feliz y yo la consentia mucho y la llevaba conmigo a todas partes hasta la enseñe a manejar el auto y se sentia muy bien conmigo. Ella tuvo varios novios pero no la dejaban salir mucho, solo a misa y a veces al cine, yo la llevaba al cine y a bailar, a conocer lugares incluso le gustaba que fueramos a otras ciudades conduciendo y pasamos muchas aventuras juntos, un dia se descompuso el auto de noche y dormimos dentro esperando que amaneciera pero no paso nada entre nosotros solo dormimos. Seria un mentiroso si les digo que no pense en sexo, lo hice toda la noche y
me imagine muchas cosas con mi hermana, habia tenido pensamientos calientes antes con ella, casi desde que comenzamos a salir mas pero solo eran como sueños locos solo jugando despues me calmaba y decia no puede ser es mi hermana y si lo era pero estaba muy sabrosa y no podia evitarlo, mas no era obsesivo, me gustaria un dia pero sabia que no seria.
Seguimos saliendo y ahora si pensaba como habria sido si hubiera pasado esa noche en el auto y ya la estaba viendo mas bonita y mas sabrosa y aumentaba la confianza entre nosotros. Mi deseo por ella fue creciendo mas y mas hasta que un dia en casa ella venia hacia donde estaba yo y la recibi con un abrazo cariñoso tomandola por la cintura y acaricie sus caderas un poco y la bese como si fuera mi novia y ella se quedo sorprendida , no dijo nada solo se retiro normalmente no iva
enojada ni molesta y yo tuve miedo que le dijera a mis papas pero no dijo nada y conmigo solo estuvo seria un rato despues de el beso, no me reclamo ni se molesto solo me hablaba normal pero no sonreia, ese dia en la noche veiamos television y ella estaba seria y no volteaba a verme , me pare a tomar agua y al egresar me sente mas cerca a ella y antes de dar tiempo de nada le di otro beso mas largo y no se movio ni me dijo nada, crei que seria todo y que se iria de ahi y ahora si se armaria el escandalo pero no lo hizo, le puse la mano en su cintura y la otra en su mejilla y ella me vio a los ojos con una mirada de ternura y culpabilidad , acerque mis labios pero esta vez antes de llegar a su boca puso su mano suavemente en la mia que
estaba en su cara y al sentir mi boca se inclino y participo en el beso, esta vez fue mas rico y duramos mas tiempo, nos abrazamos y seguimos besandonos yo era el que pensaba ir mas alla asi que la segui besando y jugaba con sus labios y acariciaba su cara y cuello, de vez en cuando sacaba la lengua y besaba su cara y su cuello muy sutilmente sin que la
prisa y el calor nos ganara, escuchamos entrar a nuestros padres y se acabo ese momento especial y yo estaba seguro que si seguia ibamos a terminar haciendo el amor y me excito mucho pensarlo. Nos fuimos a dormir todos y yo segui hasta la habitacion de mi hermana sin miedo solo deseo y ahi estaba sentada en su cama no dijo nada al verme, me acerque y volvi a besarla esta vez su respiracion se agito y la mia tambien y los besos fueron mas candentes y bese su cuello como si fueramos a hacer el amor y nos acostamos , surgieron caricias en todo el cuerpo, acaricie sus senos y fui besandolos y comenze a mover su brasier para besar sus senos y ella estaba como olla expres, entonces entendi que sucederia todo y empezamos a desnudarnos y seguimos besandonos y acariciandonos, le chupe sus tetitas ricas y baje a su vagina, ella se estremecia por que era su primera vez y con mi experiencia la hice sentir muy bien, la fui preparando para penetrarla y me acoste sobre ella y pase una sabana sobre nosotros para cubrirnos y ahi lentamente hicimos el amor , por increible que parezca jamas
dijo una palabra ni yo tampoco , esta vez fue la primera en hacer el amor para ella y para mi, fue especial salio ese amor escondido que nos teniamos, lo disfrutamos muchisimo y nos olvidamos de cuidarnos, sali de madrugada de
su habitacion y dormi profundamente no le dije ni me dijo nada fue en el silencio todo. Al amanecer desayunamos todos y no volteamos a vernos hasta despues que nos retiramos de nuestros padres, le dije que era necesario tomara la pildora de
emergencia que en ese tiempo era un metodo anticonceptivo poco conocido y eran las pastillas anticonceptivas normales solo tomadas en mayor cantidad, asi lo hicimos y despues hablamos de lo ocurrido y le dije que si ibamos a
seguir teniendo relaciones sexuales debiamos cuidarnos, sinceramente crei que diria que no volveria a pasar pero dijo que si a lo que me puse feliz y le di un beso ella sonrio por primera vez , luego ya hablamos bien y nos pusimos de acuerdo para tener encuentros varias veces al dia, si ibamos a estar en casa y no saldriamos ella no usaria ropa interior y se pondria ropa
para facilitar un encuentro rapido, solo nos mirabamos y buscabamos el momento oportuno y lo haciamos muy rapido para terminar pronto y en las noches era lento y apasionado, ella y yo coincidimos que es amor y que aunque creiamos que era malo por que asi nos educaron, creemos que es algo normal que vale la pena intentarlo.

No queremos influir en la vida de nadie pero si quieren y pueden deberian tratarlo con cuidado y buscar un acercamiento , intentenlo si resulta bien no se arrepentiran. Suerte y busquen ese ser amado, si esta en casa mucho mejor.

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Historia con mi hermana

Hola mi nombre es Juan y lo que le voy a contar me sucedió cuando yo tenia 17 años, hoy tengo 26. Un verano estando solos con mi hermana que ella tenia 19 en casa mis padres se iban de vacaciones siempre y por cuestiones de estudio nosotros nos quedamos. Mi hermana es una chica común, nada impresionante, una mujer delgada, de tetas normales y cola algo parada. Buen día me dice que se iba a tomar sol en la terraza que tenemos en casa, me desesperaba saber como tomaría sol, para lo cual intente espiarla sin buenos éxitos porque desde donde podía verla no apreciaba nada, fue así que me prepare para el otro día que suponía iría a tomar sol, en mi terraza se encuentra un tanque de debajo de el queda un pequeño deposito en cual con anterioridad me escondí, y fue que a media hora de estar allí vino mi hermana, yo a ella le dije que me iría a casa de unos amigos y que vendría tarde, que hermosa tarde fue para mi, ella llego se saco su short corto y apretado debajo una tanguita que apenas tapaba todo, se sentó saco su remera sorpresa debajo de ella no tenia corpiños, fue en el acto que a duras penas por mi incomodidad empecé a masturbarme, pero mas sorpresa fue aun cuado después de un rato ella empezó a tocarse lo pechos y de a poco dirigía su mano a su vagina fue una cosa que se torno descontrolado saco de un bolsito que llevaba consigo un pepino mas o menos grande le puso de su crema bronceadora y se lo metía una y otra vez con el mismo pepino empezó de varias embestidas, cambiando de posición intentaba metérselo en la cola se ve que dolía porque costaba que entrara, lo intentaba una y otra vez, hasta que se ve que entro por que medio que se relajo y allí lo entraba una y otra vez como con su concha. No daba mas me quería masturbar y a la vez no me quería perder nada.

Como ya sabia lo que hacia mi hermana en su tomada de sol no tuve mejor idea que decirle al dia siguiente que me iria a la casa de mis amigos de nuevo al dia siguiente en cuanto ella subio a la terraza yo hice como que me iba a la casa de mis amigos y no me volvi espere una media hora o mas no tenia idea del tiempo que transcurria, y subi la intención mia era soprenderla y verla y que ella vea que yo la veo, entoces subi y me encotre con ella en cuatro patas y en su vagina un pepino y en su cola una zanahoria y alos grito de gemidos entoces la llame se dio vuelta se asusto yo en un segundo no pude mas y me paro al toque ella vio y se dio cuenta yo me quede callado solo la miraba como se sacaba su zanahoria despacio se ve que le habia cortado la exitacion.

Ella se vistio paso por mi lado y bajo cuando paso me roso sin querer con mi pierna mi pene duro. Alli mas que nunca se dio cuenta de que estaba exitadisimo.

Todavía era temprano y nos encontramos en la cocina de la casa yo cuando la vi se me paro de nuevo, y ella me hablaba y me decia que no dijera nada porfavor, yo conteste que no diria nada que no habia problema lo unico que me anime a decirle que me habia gustado lo que habia visto que se quedara tranquila.

Contestando a lo que le dije se dio vuelta y me dijo en serio? Le dije que si y me dijo buen veni y nos fuimos a al living se saco su ropa y me empeso a tocar me pene rapidamente lo empeso a chupar desesperada y yo no daba mas parecia que ya me iba y cuando le dije que me iba me dijo que no, se puso en cuatro patas sobre el sillon que hay alli y me pidio que se la metiera en su cola a lo que accedí con tantas ganas fuero un par de sacudidas que me fui no aguante mas, la saque y ella volvió a la de nuevo a chuparmela no paraba después de un rato se puso de nueva dura y se me sentó encima y de nuevo a darle me abre ido como unas tres veces mas entre metidas de cola y vagina.

Lo mejor se vino después porque quedamos en que ella cuando tendría ganas de coger lo haría conmigo y que quedaría entre nosotros dos. En definitiva fue el mejor verano de mi vida, después les paso algunos de mis encuentro con mi hermana.

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Los hermanos sean unidos…

Esta es la historia de Miguel y María, dos hermanos del interior del país, que luego de perder a sus padres y sin más familia que pudiera ayudarlos, decidieron vender la modesta casa que les había quedado y venir a probar suerte a la capital. Luego de caminar la calle y encontrarse con la dura realidad de los precios de la ciudad de Buenos Aires, se dieron cuenta de que no podrían pagar nada mejor que una pensión de mala muerte (por decirlo de algún modo) y que ni siquiera podrían costear algo mejor que una habitación matrimonial, así que al final de un cansador día de recorrer, y recorrer y recorrer pensiones, decidieron que lo mejor para evitarse situaciones incómodas sería hacerse pasar por una joven pareja y alquilar una habitación matrimonial, ya que a nada mejor podían aspirar. Y eso fue precisamente lo que hicieron.

Se presentaron como una pareja que acababa de llegar del interior, y alquilaron un cuarto en un lugar dónde no habían preguntado antes, de todos modos, el encargado ni se fijo en ellos. Ambos tenían la piel trigueña, y el pelo negro. Miguel era un joven atlético, en parte por haber pasado su infancia y primeros años de juventud realizando trabajos de albañilería como peón (y toda changa que se le presentara) y en parte por no haber contado nunca con más de la ración justa para comer, debido al origen humilde de su familia. Por su parte, María también era delgada, pero aun así había desarrollado unas curvas muy estilizadas, que junto a su frondoso y lacio cabello, la convertían en una chica muy atractiva. Ella era algunos años mayor que él, lo que sumado a que era mujer, hacían que fuera más madura que Miguel, y por tanto, la que pensaba por los dos, y tomaba la mayoría de las decisiones.

El caso es que terminaron en esta pensión del barrio de Flores, sin más alternativa que compartir la cama durante la noche, y buscar trabajo durante el día. No tenían mucho tiempo, sus ahorros se esfumaban velozmente y necesitaban pronto encontrar una fuente de ingresos. Los primeros días, durmieron ambos con la ropa puesta, pero el verano se acercaba y fue ella la de la iniciativa, simplemente una noche, salió del baño en corpiño y bombacha, instando a Miguel a hacer lo propio:

-Si vamos a seguir acá, no podemos pasar el verano durmiendo vestidos, otro cuarto no hay, y con el calor que hace, sin un desgraciado ventilador, nos vamos a cocinar, así que yo digo que dejemos el pudor de un lado y hagamos lo posible por estar frescos, otra no nos queda, al menos hasta que consigamos trabajo.

-Bueno, la verdad que tenés razón.

Esa fue la primer noche que pasaron en paños menores, obviamente sin cubrirse con ninguna sábana ni nada. Pero no significó ningún pudor de hecho, ya que la mente de ambos jóvenes estaba concentrada en conseguir una fuente de sustento antes de que se les terminara el dinero y tuvieran que ir a para a la calle.

A primeras horas de la mañana, María despertaba a Miguel con un austero desayuno: un café negro, y tres galletitas de agua. Luego, ambos salían a buscar trabajo, y pasaban todo el día afuera, cuando volvían, comían arroz y se acostaban. Caían, muertos. No querían, no pensaban en otra cosa que no fuera dormir.

El primero en conseguir algo fue Miguel, de nuevo, como peón. Le pagaban muy poco, trabajaba 12 hs al día, pero ya era algo, ya podían contar con algo. Mientras tanto, María seguía buscando. Ahora, podían comer un poco mejor y estaban un poco más tranquilos. De todos modos, todavía no era suficiente. Sin embargo, Miguel ahora tenía un franco semanal, que podía aprovechar para descansar, sin tener que salir a recorrer toda la ciudad buscando empleo.

Fue en uno de estos francos, que Miguel se despertó, con mucha fiaca, pero descansado y vio a un costado que María estaba preparando un desayuno, ya un poco mejor que antes. Ella se acercó con una humilde bandeja y se sentó en la cama.

-Comé, dale que necesitamos que el hombre de la casa esté fuerte. (Le dijo con una tierna sonrisa)

Pero entonces Miguel se percató de que había amanecido con una enorme erección, cuyo slip no podía disimular de forma alguna. La miró muerto de verguenza, pero antes de que pudiera decir nada, ella habló:

-No te preocupes, todos los días es así, ya me acostumbré, les pasa a todos los varones. No te hagas problema hermano, come el desayuno que bien ganado lo tenés.

Esto no fue suficiente para calmar la verguenza de Miguel, pero se incorporó un poco en la cama, y tal como le dijo su hermana mayor, comió su desayuno.

Los días pasaban, y todo seguía mas o menos igual. Con la excepción, de que ahora Miguel prestaba atención a su hermana mientras iba de un lado a otro de la habitación, antes de salir a trabajar, o antes de acostarse. No hay que olvidar, que ya era casi verano, el calor agobiaba, y al igual que Miguel, ella pasaba el escaso tiempo que estaba dentro de la habitación, en ropa interior. Iba de una lado a otro exhibiendo involuntariamente, sus delineadas curvas, y ahora las erecciones de Miguel no eran solo matutinas…

Una mañana, María antes de salir le habló:

-Migue, te quería pedir algo.

-Sí, decime…

-Si podés, de noche, tratá de mantenerte de tu lado de la cama.

-Siempre estoy de mi lado de la cama Mari.

-No, no siempre. Yo se que estás dormido, pero a veces sin darte cuenta, te venís para mi lado, y estás igual que de mañana, y eso me molesta, entendés?

-“Igual que de mañana”, qué querés decir?

María pensó un poco, le daba pudor hablar, pero era una mujer fuerte y directa, y no demoró mucho en decir lo que debía, sin tapujos:

-Muchas noches, se te para la pija, y si te venís para mi lado, me la apoyás en la espalda, y para mí es una situación muy fea, entendés?

Miguel sintió que se moría de la verguenza… No sabía qué decir.

-Eeee, uuuhh, perdoname… te juro que..

-No tenés que decir nada, yo ya se que lo hacés dormido, por eso te digo, si podés dormirte bien de tu lado, por ahí evitamos esto.

-Sí, te, tenés razón, vo voy a hacer eso.

Miguel respondió como pudo, y esa mañana no volvió a verla a los ojos. Igualmente, ella se despidió con el beso en la mejilla de todos los días y salió a buscar trabajo. Pero algo había cambiado… Ahora Miguel, sin saber bien qué le estaba pasando, estaba totalmente atento a los movimientos de su hermana dentro del departamento, no podía dejar de prestarle atención a ese cuerpo delineado que caminaba de un lado a otro, dentro de esos poquitos metros cuadrados. Las erecciones matutinas ya no le daban pudor a nadie, mientras ella se arreglaba, el se despertaba, y conversaban como si nada. Y a pesar de lo hablado, nadie tiene control sobre su cuerpo mientras duerme, Miguel seguía amaneciendo acurrucado a su hermana con su miembro totalmente erecto. Hasta que también esto se dejó de lado, María simplemente se acostumbró. Seguramente entendió que el pobre Miguel nada podía hacer para controlarlo, y por otra parte, desde algún lugar de su ser, le gustaba sentirse contenida, aunque solo fuera por su hermano menor, en esta tierra extraña y hostil en la que estaba dando sus primeros pasos.

Resulta que una día, el administrador del lugar, les avisó que habían cortado el agua, y que no se sabía cuando iban a solucionar el problema. Por tanto debían cuidar el agua al máximo. Esto fue justo uno de los días francos de Miguel, y al volver María de la calle, como hasta ahora: sin suerte, le comentó el problema a su hermana. Ambos tenían que salir temprano al otro día y no podían presentarse con olor en ningún lado, así que nuevamente fue María quién tomó la iniciativa:

-Mirá Miguel, hace ya varias semanas que estamos en estas condiciones, y hemos aprendido a convivir el uno con el otro de esta forma tan rara, que no hubiéramos pensado nunca, pero estamos bien no?

-Sí. (respondió él)

-Bueno, como yo lo veo, esto es una cagada, pero me parece que no tenemos otra opción más que volver a “arremangarnos” y hacer lo mejor en la situación que nos toca.

Miguel, siguió escuchando, sin emitir palabra u opinión.

-Ninguno de los dos puede salir sucio mañana verdad?

-Verdad.

-Bueno mirá, a mí me parece que no nos queda otra que cerrar los ojos, y bañarnos juntos.

Miguel siguió callado.

-Estás de acuerdo Miguel?

El demoró un poco en responder, y después solo atinó a decir;

-Sí.

-Bueno, entonces vamos a meterle, antes de que el agua se termine en toda la pensión, apurate, dale.

Ambos se quitaron toda la ropa velozmente, y se dirigieron al baño, no tenían mucho tiempo realmente, acordaron estár espalda con espalda, aún así, Miguel no pudo evitar su permanente erección. Ella salió primero y se cubrió con una toalla, cuando él iba a salir, María alcanzó a verlo, y con una sonrisa, un instante antes de que también Miguel se tapara, le dijo:

-No podés más eh…

Miguel se murió de verguenza, ahora su hermana lo había visto por completo, sin siquiera un calzón que lo cubriera. Quería ser tragado por la tierra.

-Bueno, es normal, no te hagas problema. Que bueno que pudimos bañarnos no?

Consumido por la pena, Miguel solo atinó a susurrar:

-Sí…

-No fue tan grave al final. Bueno, ahora sí, a dormir.

Apagaron las luces, y se acostaron. Ambos con sus cuerpos frescos, pero solo uno de los dos estaba relajado…

Pasaron tres días, y algo cambió, de repente una mañana, María sorprendió a Miguel con un suculento desayuno, había de todo… no habían comido así nunca en sus vidas. Miguel reaccionó sorprendido.

-Y todo esto???

-Conseguí trabajo hermanito!

-No lo puedo creer? En serio?

-Sí!!!

-Que bueno, te felicito!

Ella se acercó a la cabecera de la cama y se abrazaron con gran emoción.

-Y de qué agarraste?

-Secretaria, en una oficina.

-Que bueno!!!

-Sí, y ahora come que tengo que salir. Pero tapate un poco, que es solo para vos, no para tu amiguito..

A estas alturas, ambos se sonrieron por el comentario, ya su nivel de confianza había dejado muchas inhibiciones detrás suyo.

Lo que Miguel no sabía, era que María le había mentido, no completamente: ella sí había conseguido trabajo, solo que no era una secretaría… Desesperada al ver que los ahorros se agotaban, y que el magro sueldo de Miguel no era suficiente, al no poder conseguir nada, ningún empleo. Optó por lo que nunca había pensado: prostituirse. Y había desarrollado una rutina: cada mañana, se aseguraba de salir antes que su hermano, bien arreglada y desplegando toda su belleza. Se escondía tras una esquina, dónde podía verlo salir, y cuando Miguel se perdía de vista, iba a una zona dónde captaba a su clientela. Tenía que estar segura de que Miguel ya se había ido, porque no era demasiado lejos de la pensión. Al ser tan joven y linda, no demoró en hacerse de una buena clientela, iban a un hotel de la zona y hacían lo que todos saben.

Los días pasaron, y la vida de los dos hermanos cambió bastante, ahora comían hasta hartarse, e incluso María aparecía con regalos, ropa nueva para su hermano, un ventilador, y demás. Ella misma por supuesto, se vestía mucho mejor, y el ánimo de ambos había cambiado notoriamente. Lamentablemente, y a pesar de su fuerza y madurez, María no dejaba de ser una chica del interior, y no se dió cuenta de que lo que estaba haciendo había enfurecido a las prostitutas de la zona. Ya de por sí, nadie puede instalarse así nomás, y si encima se trataba de una chica joven y linda que estaba acaparando la atención de todos los clientes, peor. Sucedió entonces, que una mañana cuando María llegó a la esquina dónde “trabajaba”, varias de sus “colegas” la estaban esperando, y tras una breve discusión, comenzaron a pegarle. Ese día llego golpeada a la habitación, el administrador la miró con desprecio, él sabía lo que hacía, y en su pequeña mente, ella lo tenía merecido. María agachó la cabeza y subió hasta su cuarto, ya tenía bien pensada su excusa. Cuando Miguel la vio se exaltó.

-Qué te pasó!?

-Me caí del colectivo, ahora cuando me estaba por bajar.

-Tenemos que curarte.

-María ya había atendido sus peores heridas, Miguel no llegó a ver esas, y para no decir nada que la hiciera “meter la pata” optó por callar y dejar que su hermano pensara que lo que él veía era todo lo que le había pasado, y la ayudara a sanar esas heridas. Luego, él le dijo:

-Date una ducha, eso te va a ayudar a relajarte.

María hizo lo que Miguel le sugirió. Después se acostó, consternada por lo sucedido. Necesitaba contención, necesitaba quién la cuidara, y nadie había, mas que Miguel.

Se voltió hacia su lado de la cama, y susurró:

-Miguel abrazame.

Habló tan bajito, que él no llegó a oírla.

-Qué?

-Necesito que me abraces.

Miguel entonces adoptó la misma posición que su hermana, detrás de ella y la abrazó frágilmente.

Ella tomó su brazo, y sin pronunciar palabra lo instó a abrazarla por completo y con más fuerza.
Miguel no pudo evitar su acostumbrada erección, que chocaba con la espalda de su hermana. Pero a ella no le importó, a estas alturas casi ni la notó. Luego de ser abrazada, y sin que su hermano pudiera verla, dejó salir sus emociones, en un silencioso pero desconsolado mar de lagrimas. Así se durmieron los hermanos, profundamente abrazados, él cayó rendido tas su extenuante jornada de trabajo, y ella tardó un poco más, hasta que la última lagrima abandonó su mejilla.

Al otro día, como de costumbre, ella salió antes, se despidió y se fue. Pero ya no podía ir a la esquina dónde conseguía sus clientes, era imposible. Así que inteligente como era, decidió caminar sin detenerse, por las calles de Flores, hasta que alguno de sus clientes la viera. Y eso fue exactamente lo que pasó, uno la reconoció y la levantó. Fueron a un albergue transitorio de la zona, e hicieron lo sabido. El tipo, que estaba muy “satisfecho” con los servicios de María, no quería correr el riesgo de no volver a verla, ella era mucho más linda y joven que cualquiera de las otras. Y tras oír lo que había pasado, le ofreció una salida. Le dijo que al día siguiente, se encontraran en un punto, y que él le iba a entregar un celular viejo, que ya no usaba, al que podría contactarse cuando quisiera, y que el mismo podría usar para pasarle ella a todos sus clientes, y no tener que estar parada en ninguna esquina. Dicho y hecho, al otro día, se encontraron, y antes de tener sexo, el hombre le entregó un celular y le pasó el número.

Así, todo lo que tuvo que hacer María, fue caminar las calles, hasta que consiguió ser encontrada por la mayoría de sus antiguos clientes, entonces les pasaba su número, y arreglaban para encontrarse en algún sitio. Luego pasó, que muchos clientes, recomendaron a María a sus amigos, entonces ella ya no necesitó siquiera salir a la calle: cada mañana, esperaba a que Miguel se fuera y luego volvía a la pensión, esperaba a que la llamaran y entonces arrancaba con sus citas. Mas, rápida como era, se dió cuenta de que era un desperdicio contar con una habitación vacía todo el día, y estar yendo a albergues transitorios que sus clientes debían pagar y se dió cuenta que podía hacerse de ese dinero, si traía a los clientes a su cuarto.

Así fue que subió sus “honorarios” y comenzó a trabajar en dónde vivía. Todo lo que tenía que hacer era airear la pieza y dejar todo bien limpio antes de que llegara Miguel, y listo. Así sus ingresos mejoraron aún más, y ni siquiera tenía que salir de la habitación. Bueno, excepto por las mañanas, para engañar a su hermano.

Un determinado día, el administrador de la pensión, que se dió cuenta de lo que pasaba, la enfrentó, y le dijo que eso no se podía hacer en un lugar respetable como el suyo (…) Y le dijo que se tenía que ir, mientras le daba toda una charla sobre moral. Pero a estas alturas, esto no fue un problema. María consiguió una habitación mejor, en una pensión cercana, dónde de entrada arregló un porcentaje con el administrador quién mantendría la boca cerrada y la dejaría laburar en paz, siempre y cuando él recibiera su parte.

Miguel estaba muy contento, el lugar era bastante mejor, aunque aún debían compartir una cama matrimonial. Claro, para su actividad, ella la necesitaba, y aunque le iba bien, todavía no podía costear dos habitaciones.

Pero aquí es dónde la historia pega un giro… Resulta que una determinada mañana, se produce la rutina habitual: Ella sale, espera tras una esquina que su hermano se vaya, hasta perderse de vista, y luego vuelve al cuarto de la pensión. El tema fue, que ese día en particular, su patrón le había dicho que no fuera Miguel a trabajar, y él lo había olvidado. Así, que a mitad de recorrido, se bajó del colectivo, y emprendió la vuelta a casa. Llegó una hora y media después de haber salido aproximadamente, al pasar por la recepción, el administrador no estaba, así que nadie puedo advertir a María de que su hermano iba directo hacía ella. Subió la escalera que conducía a la pieza, y a los pocos metros, notó ruidos, esto le llamó la atención, entonces antes de entrar, se acercó a la ventana. Con mucho cuidado, abrió un poco la ventana corrediza y movió sutilmente la cortina para ver que pasaba dentro…

La escena lo dejó estupefacto: ahí estaba su hermana, arrodillada en el suelo, sin su corpiño, haciéndole sexo oral a un tipo, que obviamente no conocía. Mientras aún no caía de lo que estaba viendo, contemplaba los suculentos senos de María sacudirse, mientras su cabeza iba para atrás y para adelante, y el tipo ese se la empujaba hacia su ingle. Entonces la oyó hablar:

-Me vas a coger papito? Tenés ganas de cogerme?

-Si negrita, ponete en cuatro que te voy a dar para que tengas.

María se quitó la tanga, dejando entrever su velludo vientre, y se puso en “cuatro” tal como le indicara su cliente. La escena era muy fuerte para Miguel, pero al mismo tiempo, no podía dejar de mirar. El tipo la agarró de la cintura, un poco como con desprecio, e introdujo su pene en ella.

-Ayy papito que pija… me la vas a dar toda?

-Si negra, te voy a re coger, putita…

-Ay sí papi, dame, dame, quiero que me la des toda…

Entonces el tipo empezó a mover su vientre hacia delante y hacia atrás, insertando su pene en María, que comenzó a gemir mientras le seguía diciendo cosas como las anteriores.

-Ay papi, que pija, me estás matando…

Miguel sentía una mezcla de asco, con decepción, pero sin saberlo, también se la había erguido el pene. Era algo muy fuerte.

-Te gusta que te coja negrita?

-Ay sí papi, cogeme toda…

Finalmente, el tipo acabó y se recostó al lado de María.

-Como me cogiste papi, sos una máquina…

El tipo esbozó una sonrisa y luego le dijo:

-Te quiero hacer el culito la próxima vez eh.

-Mmmmm sí… quiero que me hagas el culito papi. Pero eso tiene otro precio eh…

-Cuanto?

-La colita es muy suavecita papi, si la querés son $300, además de lo habitual.

-Es mucho eso negra…

-Bueno papi, si querés la colita, tenés que poner la platita.

-Ok, la próxima vemos.

El tipo se levantó y comenzó a vestirse. Asqueado y apurado para no ser visto, Miguel bajó lo más rápído que pudo y se fue a caminar, la cabeza le daba mil vueltas. Había visto a su hermana mayor, a quién tenía en un pedestal, a la “secretaría”, totalmente rebajada, denigrada, dejándose poner las manos encima por un tipo asqueroso, dejando que le dijera “negrita”, entregando su cuerpo a cambio de dinero… La cabeza de Miguel iba a mil por segundo, tan rápido que no alcanzó a darse cuenta de que en ningún momento se había bajado su erección. No sabía que iba a hacer esa tarde cuando volviera a la pensión. La confrontaría? Haría como si nada hubiera pasado? Como haría para mirarla a los ojos? Podria ocultar su asco, su rabia? (…)

CONTINUARA…

Si te gustó la historia y querés saber como termina, dejá tu comentario.

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Hermanas: tangas y bombachas XVII

Capítulo XXI: El paso final

– Flor… te la puedo meter en la concha?

Florencia lo pensó, tenía ganas de sentir la pija de su hermano en su conchita, mientras Martín se la refregaba… pero respondió que no.

– …No… no hermanito… ponemela en la cola…

Florcha llevó sus dos manos hasta sus cachetes, y se abrió bien la cola para su hermanito menor. Cada vez que se abría el culo para su hermano, no podía evitar calentarse… le chorreaba la concha cada vez que se abría así esperando que le metan el pito.

Martín le hizo caso a su hermana, primero le pasó bien la lengua por la cola, para llenarla de saliva, y luego se la puso por ahí, abiréndole el culo nuevamente a Florcha. La pija le entraba cada vez más fácil a la adolescente.

– Ahhhhhh..-Gemía.

Ya con el miembro duro del chico dentro de la cola de su hermana, comenzó a moverse penetrándola fuerte, le agarraba los cachetes y los apretaba mientras empujaba hacia adentro, hasta clavarle todo el pito en la cola… a Florcha le encantaba que se la cojan así.

La chica podía sentir bien el pubis de su hermanito chocando contra su cola, indicación de que la pija se la metía entera, bien hasta el fondo… eso la calentaba aún más, llevó sus dedos al clítoris, para tocarse y llegar al orgasmo, suspirando y gimiendo como una perrita…

– Uhhhh… ahhhhhhhhhh!!!
– Mmm… ya acabo hermanita…

Martín al escuchar esos gemidos, también llego al clímax, cogerle esa hermosa cola a Florcha era tremendamente excitante, se la puso bien adentro y dejó salir toda su leche caliente en el fondo del culo de su hermana…

– Ayyy… ayyy…-Gimió Florencia sintiendo el semen de su hermano adentro.
– ¿Te gusta tener la leche adentro de la cola?-Le preguntó Martín, aún con su pito clavado en el ojete de Flor.
– Siii… ohhh… me encanta porque está re calentito!-Respondió la chica mordiéndose los labios.

El chico retiró lentamente su miembro, una vez fuera, se quedó mirando como su hermana tenía la cola bien abierta, del tamaño de su pene…

No pudo evitar poner uno de sus dedos ahí, mientras le salía la leche de a poco hacia abajo por los muslos, pero apenas rozó esa zona, Florcha saltó porque le dolía mucho la cola.

– Auuuu!!!!
– ¿Qué pasó?
– ..Me re duele hermanito!

Martín retiró su dedo de ahí. Florencia se paró, le dió un beso en el cachete de la cara a su hermano mientras se sonreían, y fue directamente al baño a darse una ducha antes de dormir.

Mientras se duchaba y se limpiaba, notaba como las veces anteriores, aunque esta vez peor, un poco de dolor… se tocaba apenas para sacarse el resto del semen que tenía adentro, notando lo abierta que tenía la cola… sus dedos entraban con total facilidad.

Después de coger varias veces por el culo, Florcha apenas a sus 19 añitos ya tenía la cola muy abierta.

::::

Un día más tarde, era sábado… ya por la tarde, Florencia se fue a pasar el día con sus amigas, mientras Agus recién se despertaba, había llegado a casa al amanecer.

Se levantó y caminó hasta la cocina en corpiño, con una calza corta marcándole bien la cola, no se puso bombacha porque le molestaba el roce con la conchita, que la tenía muy irritada.

Se preparó el mate con masitas, y fue al patio a buscar la ropa limpia que se estaba secando en el tendedero. La trajo a la cocina, y le tocaba planchar. Saludó a su hermanito que recién llegaba de hacer un mandado.

El chico se quedó sentado ahí, mirando algo de televisión, haciéndole compañía a su hermana, que estaba planchando la ropa mientras tomaba mates cada tanto.

– ¿Agus… te duele?
– ¿Qué?
– …Si te duele… tu…
– Ahhh! Ya casi me había olvidado… sí, todavía me arde un poco!
– Perdoname… no quería lastimarte…
– No pasa nada tonto!-Le dijo Agustina sonriendo.
– En serio… ojalá se te pase pronto.
– Sí, ahora en un rato llamo al ginecólogo!.. Espero que me atienda.

Mientras planchaba ropa, Agustina se topó con su bombacha rosa que había usado ayer. La estiró entre sus manos y se la mostró a su hermanito.

– ¿Te divertiste con esto ayer?-Preguntó la chica.
– Sí… mucho! Te la dejé repleta de leche calentita…
– Qué chanchito!
– ¿De verdad no te molesta que haga eso?.. Si querés no lo hago más hermanita.
– No!.. Ya te dije que me gusta ponerme las bombachas sabiendo lo que haces con ellas… me calienta!

Martín se fue excitando escuchando eso, mientras se le paraba la pija debajo de la malla.

– Ya me calentaste!-Dijo el chico.

Agustina se rió. Él se puso de pie y fue hasta donde estaba ella, poniéndose detrás de su hermana mayor.. ella seguía planchando.

La empezó a acariciar, pasandole las manos sobre la cintura y la panza… le daba besos en la espalda, cuando fue bajando hasta la cola, sacándole la calza de a poco, hasta dejársela en los muslos.

Ya con su hermana con la cola al aire, se la acarició un poco, bajando hasta los muslos. A la chica le agradaban las caricias.

– No me toques la concha hermanito.
– Está bien.

Le metió la mano entre los cachetes, tocándole más adentro…

– Agus.. ¿y si te la pongo en la cola?

Agustina se sorprendió por la pregunta. Martín directamente puso su pija entre las nalgas de su hermana, posando su glande sobre la entrada del culo… sólo se la dejaba ahí apoyada mientras trataba de convencerla.

– Ay no.. todavía me da miedo por la cola pendejo!
– Ufa…
– Dejamela así hermanito… me encanta sentirla ahí.
– Me dan muchas ganas de metértela adentro!
– Bueno, aguantate!

El chico le hizo caso a su hermana, mientras le dejaba la punta de la pija en la entrada de la cola, llevó sus manos adelante y le tocaba las tetas por encima del corpiño…

Tras unas cuantas caricias en esos grandes pechos, se agarró su miembro con una de sus manos para pajearse en el ojete de Agustina.

– ¿Puedo acabarte la cola hermanita?
– Mmmm…. ¿vas a acabar mucha lechita?
– Siiii…
– Bueno.. esperá un minuto que termino con ésto!

Agustina terminó de planchar todas las prendas, y se quedó quieta con las manos apoyadas en la mesa, mientras su hermanito se pajeaba en su cola, rozando a cada instante, pasándole la pija por los cachetes del culo, hasta venirse.

Agus sintió cada chorro de semen caliente en su cola… mientras el glande de su hermano la rozaba toda.. una vez el chico terminó, se la pasó por los cachetes hasta que le salió lo último, mientras su hermana llevaba una de sus manos atrás y se esparcía un poco el semen con sus dedos. Juntó un poco y se lo puso en la boca, chupándose el dedo…

Después de dejarle la cola llena de leche, Agustina se bañó y luego llamó al ginecólogo, le dió turno para el martes.

Ya más tarde, en la noche, una vez que mamá ya estaba dormida, Florencia y Martín empezaron a jugar en el sillón del living. Se calentaron hasta que se empezaron a sacar la ropa.

La chica se abrió de piernas sentada en el sillón, con las piernas en alto.

Martín se la quiso meter, Florcha se abrió los cachetes, y el chico notó que su hermana ya tenía el culo abierto… ahora se le re abría, cuando antes estaba super apretado. Le puso el glande en la entrada, pero Florcha enseguida sintió que le dolía, se arrepintió y le tuvo que pedir que no lo haga.

El muchacho le hizo caso y se guardó su miembro.

Así estaban las cosas. No podía coger con sus hermanas por tiempo indefinido!

:::::::::

Una vez llegado el día Martes, bien temprano en la mañana, Agustina se tuvo que levantar. Con lo que le costaba despertarse temprano. Se vistió, se perfumó y fue a su cita con el ginecólogo.

Llegó al centro y por suerte la atendieron enseguida. El licenciado la inspeccionó y le recetó una crema específica para su irritación vaginal, que no era nada serio y sanaría en un par de días.

La adolescente se tranquilizó, y ya más tarde, de noche en su casa, se dió una ducha y luego se pasó la cremita para el ardor por toda la conchita. Fue a su habitación y se metió desnuda en la cama, apenas se tapó con una ligera sábana.

Martín terminó de cenar último, y se fue para su cama. Apenas se acostó, se le vinieron a la mente imágenes de sus hermanas desnudas, y tuvo una erección. No se aguantó, y se levantó en silencio hasta entrar al cuarto de sus hermanas. Abrió la puerta y la cerró tras él, la luz de la mesita estaba encendida, vió a las dos chicas acostadas cada una en su cama, aparentemente hablando de algo.

Florcha inmediatamente se percató de que su hermanito estaba con su miembro parado, porque se le notaba a través del short.

– ¿Qué buscás acá?-Le preguntó en tono algo burlón.
– Quiero coger.
– Jaja… ¿Qué, nosotras estamos a tu disposición?-Preguntó Agus.
– No.. nada más les pregunto si quieren…!
– No pendejo… yo sí quiero pero todavía me duele..-Dijo Florcha.
– Idem.-Agregó su hermana.
– Joo… ¿vamos a volver a coger, no?
– Si nene, no seas tan desesperado!.. Esperá unos días hasta que estemos bien.
– Ok…-Aceptó el chico y se fue a su cama a dormir.

Durante esa semana, Florencia y Agustina comenzaron a dedicar su tiempo al próximo año en la universidad, yendo a buscar los primeros apuntes, y organizar sus cosas para el año estudiantil que daría comienzo dentro de pocas semanas.

Todo eso conspiró para que las chicas estuvieran menos tiempo en casa, mucho más ocupadas, por lo tanto su hermano estaba más aburrido e inquieto.

::::

Por fin llegó el fin de semana, tras una semana entera sin que los hermanos tengan sexo. Martín entendía la indisponibilidad de sus hermanas mayores, por lo tanto se dijo que unos días sin sexo no eran para tanto. Aguantó hasta el sábado sin hacerse la paja, porque le gustaba estar muy excitado para la próxima vez que coja con alguna de sus hermanas.

Ya se levantaba por las mañanas muy caliente, le daban ganas de pajearse y relajarse, pero se contenía. Su joven cuerpo necesitaba estímulos.

El sábado amanecía soleado, templado, con algunas nubes blancas. Florencia abría la ventana de su habitación, dejando entrar un poco de sol y brisa algo calurosa. Mientras, Agustina, se despertaba. Notaba su cuerpo entre las sábanas calentito, excitado… llevó ambas manos a sus tetas, acariciándoselas lentamente, sintiendolas en sus palmas… y luego bajo por su abdomen, hasta su pubis, se rozó apenitas el clítoris con la yema de uno de sus dedos, y luego se lo pasó por su delicada rajita, notando algo de humedad… se había despertado excitada. Y lo más importante, ya no había dolor.

Los adolescentes almorzaron juntos, como era sábado, almorzaban más tarde aún de lo normal, ya después en la tarde, Florencia y Agustina aprovecharon para ir a comprar ropa, y otras cuestiones, acudieron al shopping.

Las dos adolescentes se pasearon por casi todo el lugar, buscando y comprando todo tipo de accesorios y ropa… ya iban a irse, cuando por último entraron a un local de ropa interior.

Tanto Agus como Florcha eligieron un par de prendas, la señora que atendía les dijo que podían probárselas asique las chicas pasaron a uno de los probadores, y cerraron la cortina tras ellas.

El lugar era algo pequeño, pero entraban cómodas las dos. Había un espejo grande, y dos sillas. Sin más preámbulos, las dos comenzaron a desvestirse, estaban vestidas de manera parecida, se quitaron la remera, luego las zapatillas, y finalmente el jean.

Una vez que estaban en ropa interior, se quitaron el corpiño y la bombacha, quedándose desnudas. Se pusieron ambas el primer conjunto, mucho no les agradó a ninguna, luego, se probaron la segunda prenda que habían elegido, y ahora sí les agradaba a ambas.

Florencia había elegido una tanguita roja, con el corpiño del mismo color. Se miró al espejo y le agradó como le quedaba. Le pidió opinión a su hermana.

– ¿Me queda?
– …Sí.-Dijo Agus mirándola.
– ¿Y atrás?-Volvió a preguntar Flor, refiriéndose a su cola.

Se puso de espaldas a ella y le mostró la cola a su hermana. Agustina la miró y le dijo que le gustaba. Luego, Florencia se giró un poco para verse la cola por el espejo, notando que se le veía su ojete casi desnudo, apenas se notaba en triangulito en la parte superior, y nada más.

– Boluda… ni se me nota la tanga.-Dijo Florcha.
– Y es obvio querida, con esa cola enorme que tenés…!-Le respondió su hermana mientras se reían.

Florcha se acomodó nuevamente y Agustina le dió una palmada en el cachete del culo… sonó un poco fuerte.

– Shh… la señora que atiende nos va a escuchar!-Susurró Florencia con una sonrisa.

Agustina también se reía, y le puso la palma abierta de su mano en uno de los muslos a su hermana, y fue subiendo despacito hasta rozarle la tanguita. Siguió subiendo por la raja de la cola, entre medio de los cachetes, mientras se miraban a los ojos con Florcha.

Agustina agarró la tanguita roja que se estaba probando Florcha, y metió sus deditos por debajo… apenas le rozaba el agujerito del culo con las uñas y la yema de sus dedos.

– ¿Te duele?-Le preguntó.
– ..No.. -Susurró Florencia.

Entonces la mayor siguió tocándole ahí, le pasaba el dedo por la abertura de la cola.

– No sabés lo excitada que estoy hoy.-Dijo Agustina en voz baja.
– …¿Me mostrás?-Le preguntó Flor con una sonrisa.

Agustina le devolvió la sonrisa cómplice, ella tenía puesta la prenda que se estaba probando, una bombachita colaless blanca con circulitos rosados, con el corpiño del mismo estilo.

Se sacó la bombacha y se abrió un poco de piernas, sentada en la silla del vestidor. Se abrió los labios de la conchita un poco con los dedos a los costados, mostrándole a su hermana lo húmeda que estaba.

– …Ya tengo muchas ganas de coger!
– Yo también Agus!

Ambas se quitaron las prendas, quedándose completamente desnudas. Escuchaban algunas voces, otras chicas estaban en el local, con lo cual tenían más morbo aún por las chanchadas que estaban haciendo en el vestidor.

– Tengo una idea.-Dijo Agustina.
– ¿Qué?
– Abrite la cola.

Florcha le hizo caso, ella también se estaba excitando, y le parecía divertido lo que estaba haciendo con su hermana. Puso sus manos en cada cachete del culo y se los abrió bien, mostrándole el agujerito de la cola a su hermana mayor. Se le veía apenitas abierto. Agus agarró su teléfono y le sacó una foto! Inmediatamente, se la mandó a Martín, con un mensaje:

“¿Querés metérsela por ahí hermanito?”

El chico estaba acostado en su cama navegando por internet, muy aburrido. Dejó la pc en la mesita y cerró los ojos para dormir un rato, cuando sonó su teléfono y vió un mensaje de Agustina. Lo abrió y con enorme sorpresa vió esa tremenda foto. Florcha abriéndose la cola, notándose el todo el culo y la conchita asomando debajo.

Al instante tuvo una erección. En dos segundos, se quitó la ropa y le respondió:

“Pero qué están haciendo??? Dónde están???”

Agustina se rió mientras lo leía, y escribió de nuevo.

“En el vestidor de un local… nos estamos probando ropa interior! Cuando lleguemos a casa te la mostramos pendejito..¿querés?”

“Siiiii!!!.. se me re paró la pija boluda… decile a Florcha que le quiero coger la cola”

Agustina se lo dijo, y a Flor le agradó la idea.

“Ella dice que tiene ganas! ¿Y a mí no me querés coger hermanito?”

“Ya no te duele?”

Agustina puso el teléfono entre sus piernas abiertas y se sacó una foto de su conchita húmeda, y se la mandó con un msje.

“No pendejo… mi concha necesita pija”

Martín vió la imagen de la rosada conchita de su hermana toda húmeda y brillosa, sumado al mensaje… no pudo evitar tocarse y comenzar a pajearse lentamente. Se pajeaba y escribía.

“Ayy cómo tenes la concha hermanita.. estás re mojada! Ya no aguanto más Agus… te quiero coger… vengan ya!”

“Jajaja, viste?? Estamos con muchas ganas”

El adolescente se bajó la piel para relucir su rojizo e hinchado glande, con su pene bien erecto, se sacó una foto y se la mandó a Agustina. La chica la vió y sintió un cosquilleo en la entrepierna… le mostró la foto a Florcha.

“No pude aguantarme… me estoy pajeando por ustedes!”

Agustina le contestó: “Nooo! No lo hagas! Esperá a que lleguemos a casa así nos coges hermanito…”

Martín dejó de tocarse, estaba muy, muy caliente… no resistiría mucho tiempo así.

Las chicas se vistieron, y salieron del vestidor. Pagaron las prendas que compraron, y salieron del shopping con varios bolsos de compras. Entraron a un taxi y volvieron a casa. La espera fue eterna para el chico, media hora después del último mensaje, las hermanas por fin llegaron y entraron a casa.

Caminaron hasta su habitación, Martín lo notó y fue hasta el cuarto de las chicas. Ellas estaban dejando todo lo que habían comprado arriba de las camas, mientras se sentaban allí.

– ¿Mami?-Preguntó Florencia.
– Está en casa de la tía.-Respondió Martín, ya desatándose el cordón de la malla y sacando su miembro parado afuera.
– Pará hermanito… recién llegamos!
– ¿No me dijiste que querían coger?
– Sí, pendejo… pero esperá un poco! Primero queremos probarnos la ropa que compramos…-Respondió Agustina.

El chico hizo un gesto de desilusión y se guardó su miembro, pero estaba muy caliente y quería descargarse ya mismo contra el cuerpo de alguna de sus hermanas.

Florencia le dijo que se siente en el puff a un costado que había allí, mientras ellas se probaban la ropa. El chico le hizo caso y se recostó.

Las dos hermanas comenzaron a sacar cada nueva prenda que habían adquirido y se la probaban en frente del espejo de la habitación. Remeras, camisas, jeans, calzas, zapatos… hasta que llegó el turno de la ropa interior.

Agustina sacó el corpiño blanco con puntitos rosas de la caja.

– Hermanito… ¿querés ver el corpiño que me compré?
– Siii!!… mostrame como te queda el corpiño Agus..

La chica se quitó la blusa y el corpiño que traía, dejando sus tetas al aire rebotando mientras se colocaba el nuevo corpiño… su hermano miraba embelesado y con su miembro a punto de estallar.

– Qué tetas que tenés Agus..-No pudo evitar comentar el chico.

Agustina sólo lo miró sonriendo. Una vez que tenía el corpiño puesto, se miró en el espejo y le agradaba ver sus grandes pechos ajustados en esa prenda.

– ¿Te gusta?-Le preguntó a su hermano.
– Mucho!.
– Ok… querés ver la bombachita?
– Siiiiiiiiii.-Respondió el muchacho ya tocándose su pija por encima.

Agus se quitó el jean y se sacó la prenda que tenía, Martín le miraba la cola desnuda mientras su hermana mayor se ponía la bombacha nueva lentamente, subiéndola por sus piernas.

Una vez que se la puso, ahora estaba sólo con el corpiño y la bombacha que se había comprado, se acercó un poco hasta la posición de su hermanito, poniéndose de frente a él.

Martín le miró la entrepierna cubierta por la tela, era súper sexy… más arriba sus tetas sujetadas por el corpiño, muy ajustadas, su hermana era una belleza imponente.

– ¿Cómo me veo?-Preguntó ella, ya sabiendo la respuesta.
– Increíble hermanita… ¿me mostrás como te queda en la cola?

Luego, la chica se dió la vuelta, mostrándole la cola, con la bombachita metiéndosele en la raya. El muchacho alcanzó a tocarle un poco las piernas y subió hasta posar sus dedos en los cachetes de la cola de Agustina.

Mientras la tocaba, pasándole los dedos por la raya de la cola, hundiéndolos un poco bajo la bombachita, casi sentía que iba a acabar sin tocarse la pija… la piel de su hermana estaba muy caliente.

Ella ya estaba muy mojada y excitada, así que llevó una de sus manos atrás y se agarró la bombacha, la corrió un poco al costadito, para que su hermano le viera la conchita y el culo. El chico le abrió un poco los cachetes y le vió todo, pero puso la yema de su dedo encima del agujerito de la cola de Agustina, estaba bien cerradito.

– Te la quiero poner en la cola, Agus…
– ¿Me vas a hacer la cola?-Preguntó la chica, re excitada.
– Siii… si vos querés te la pongo en el culo hermanita…
– Mmm… estoy tan excitada que quiero que me hagas la cola…-Dijo Agustina mientras se mordía el labio inferior.

La chica se separó de su hermano, y caminó hasta su cama. Se recostó boca arriba, abrió sus piernas y le ordenó a su hermano que se la coja, mientras Florcha miraba.

– Dale, cogeme pendejo…

Martín fue hasta ella, se arrodilló en la cama entre las piernas de su hermana. Agus agarró la bombachita y se la corrió ella misma al costado de la concha. El chico sacó su miembro de la malla, ya bien duro, y se puso baba en la punta. Enseguida se arrimó, poniendo el glande en la entrada de la vagina de su hermana, y empujó para adentro…

Lo primero que notó, fue toda la humedad que Agus tenía en su almeja, estaba muy mojada… una vez que se la metió un poco, fue moviéndose para que su pija entrara y saliera mejor a cada embestida.

El chico estaba tan excitado y caliente, que notaba que no podría aguantar demasiado. Trataba de cogerla lento y más despacio, estirando como sea el momento de terminar.

Mientras se la metía más adentro, le miró el escote de las tetas a su hermana mientras se le movían con el vaivén, luego le miró la cara a su hermana, completamente roja y excitada, con los ojos entrecerrados mientras suspiraba, y sintió que se venía ya.

– Acabo hermanita….!
– ¿Ya?-Le preguntó Agustina.

Martín se la puso bien adentro, tenía sus manos apoyadas sobre las piernas de su hermana, que le comenzaban a temblar un poquito.

– No me acabes adentro pendejo!

El chico ya en el clímax, se la sacó de la rosada conchita húmeda, y acabó en el pubis de Agustina, dejándo caer toda su leche caliente sobre el pubis y la bombacha de su hermana… tenía mucho semen.

– Ay mi bombacha nueva!!!-Exclamó Agus, mientras se tocaba la lechita recien acabada en su pubis, y en la tela.
– ¿Porqué hoy acabaste tan rápido?-Le preguntó a su hermano.
– Uff.. me vine muy rápido porque estaba muy muy excitado!
– …Bueno… después de comer la seguimos…y quiero que me hagas la cola hermanito!-Le pidió Agustina.

Agustina se sacó la bombachita nueva, llena de semen de su hermano, y le pidió a Martín que la ponga en el lavarropas. El chico le hizo caso.

Más tarde llegó mamá a casa y cenaron en familia. No dijeron nada de lo sucedido, y tras un par de horas, Florcha le dijo a su madre que ella se encargaba de lavar los paltos, que vaya a descansar, así que mamá se fue a dormir, mientras los tres chicos estaban en la cocina.

Una vez que terminaron con esa tarea, apagaron el tele y se fueron a la habitación de las chicas, entraron y Agus cerró buien la puerta. Florcha prendió la luz de la mesita, alumbrando tenuemente el cuarto, que iba a ser testigo de una noche de sexo incontrolable…

Sin mediar palabra, las dos chicas comenzaron a quitarse toda la ropa, y se quedaron desnudas. Martín hizo lo mismo. Obviamente, su miembro estaba listo, ya duro, mientras sus hermanas se lo miraban con devoción.

Agustina les dijo a ambos que no hagan ruido, mientras se sentaba con su hermana en una de las camas. Martín se quedó parado en frente de ellas, y las chicas le agarraron la pija, la escupieron y comenzaron a pajearlo las dos juntas.

Una vez que se divirtieron unos minutos haciéndole la paja, Agustina se acomodó en cuatro en la cama, como perrita, y su hermano le pasó la lengua por la concha y por la cola… luego de eso, se puso detrás de ella y le puso el pito en la entrada de la conchita, sólo empujo un poco, para cogérsela.

Su hermana gemía muy levemente, mientras el chico la agarraba de las caderas y se la ponía por la concha, abriéndosela toda con su pija. La penetraba despacio, porque no quería venirse rápido.

– Ponemela en la cola pendejo… ¿te animás?-Le preguntó Agus en voz baja.

Escuchar esas palabras sucias de su hermosa hermana mayor, mientras tenía su pija entera metida en su chocha, y el chico por un segundo se estremeció de placer…

Se la sacó, y Florcha, que aún estaba sentada al lado, le abrió los cachetes de la cola y le pasó la lengua por el agujerito virgen a su hermana… le pasó varias veces la lengua por la cola, y luego le metió un dedo, con Martín mirando todo ese espéctaculo lésbico…

Flor le fue sacando despacito el dedo de la cola a Agus, que ya estaba lleno de baba, y fue el turno del chico, se acercó y le apoyó el glande en la entrada del culo, empujó un poco y su pija se fue deslizando hacia adentro, mientras Agustina se mordía los labios, sintiéndo el pito de su hermanito meterse en su cola virgen…

– Ahhh…-Susurró la chica.

La cola de Agus estaba mucho más apretada que la de Florcha, por lo tanto el adolescente fue cuidadoso, y se la metió hasta la mitad. Se la sacó un poco, y se la metió de nuevo a Agus por el ojete, hizo eso varias veces, hasta que ya le podía meter la pija entera, hasta el fondo del culo.

Agustina abrió lo más que pudo sus piernas, mientras con sus manos se agarraba fuerte de la sábana de la cama, sintiendo el pito duro y parado de su hermano menor entrando y saliendo entero de su cola.

El chico se calentó mucho, estaba cogiéndole el culo a su hermana, fue haciéndoselo más rápido… se la metía hasta chocar sus piernas contra las de ella, su pubis contra los cachetes del ojete, mientras que su pija estaba más que excitada y caliente, muy dura y gorda.

Como se dio cuenta que estaba por terminar, se la sacó de golpe, dejándole el agujero de la cola un poco abierto a su hermana, que se quedó quieta, deseando recibir más pija como una perrita en celo.

Florcha la acariciaba a su hermana, la cara, los hombros, las tetas, rozándole los pezones duros con sus dedos, mientras Agustina se desesperaba, ya con la chochita súper húmeda y excitada.

– Dale hermanito… metemela!
– ¿En la concha o en la cola?-Preguntó su hermano.
– Dónde vos quieras.. meteme la pija de nuevo por favor…

Con su hermana mayor suplicando por pija, Martín se la puso en la concha, se la cogió uno o dos minutos, y ya casi llega al climax, entonces se la sacó. Esperó unos segundos, y le abrió nuevamente la cola y se la puso ahí, su pito entraba con dificultad en el culo, pero ya dentro, se movía para culearla a su hermana, y cuando le estaba por llegar el orgasmo, se detenía y se la sacaba.

Cuando hacía eso, Agustina se desesperaba, quería tener la pija metida en la concha o en la cola, pero bien metida y que se la coja más tiempo.

Martín descansaba unos segundos, mirando el ojete de su hermana ligeramente abierto por su pija, y la conchita también con los rosados y delicados labios abiertos.

La vagina de Agus chorreaba flujo por los muslos, mientras su hermano se la cogía un ratito por cada lado… un rato por la concha, un rato por la cola.

Cuando ya sintió que no podía aguantarse más, se quedó quieto con la pija bien metida hasta el fondo de la cola de su hermana. Agustina se dió cuenta enseguida, ya lo conocía mucho, y le preguntó:

– ¿Querés acabar hermanito?
– Siii… ¿dónde querés que te acabe la leche Agus?
– …A Florcha le dejás la lechita adentro?-Preguntó ella.
– Sí.
– ¿Es lindo Flor?
– A mí me encanta hermanita…-Respondió Florcha mientras le acariciaba las tetas.
– Mmmm… bueno, acabame adentro de la cola!

Con ese pedido de Agustina, Martín se puso aún más excitado, si es que aún podía… estaba tan excitado que le latía con mucha fuerza el corazón, le encantaba escuchar a su hermana decir cosas chanchas, lo ponía al límite.

Comenzó a moverse otra vez dentro del culo de Agus, metiendo la pija hasta el fondo y sacándola hasta la mitad, para volver a enterrársela…

– Ohh… hermanita… como me gusta cuando hablas así…
– ¿Te gusta que tu hermana hable así, pervertido?
– Mucho.. me encanta.. dale decilo otra vez por favor.. ahh…
– Mmm.. quiero que me acabes adentro de la cola…
– Oh… te voy a llenar el culo Agus…
– Mmmm sii.. dale llename la cola de leche calentita hermanito…

Mientras Agustina decía esas chanchadas, se pajeaba tocándose el clítoris bien rápido, y se vino, pidiéndole a su hermano que le acabe adentro del culo.

Martín escuchó esas palabras tan sucias y llegó al climax, suspirando y gimiendo, se quedó quieto con la pija metida en la cola de su hermana, derramando todo el semen espeso adentro..

– Ahhhhhhhhhh!…. Tomá toda la leche hermanita.. tomá toda la leche en la cola… mmmmmm.

Agustina sintió todo el semen bien caliente adentro del culo, mientras tenía el orgasmo, aguantándose como podía los gemidos… se quedaron ambos quietos un par de segundos, Martín suspiró, ya relajado, y le fue sacando el pito poco a poco de la cola… apenas se lo sacó, la leche comenzó a brotar del agujerito del culo de su hermana, cayendo por la raja del ojete, llegando a la concha, y bajando por los muslos.

A todo ésto, Florencia estaba más excitada que sus dos hermanos juntos… a ella también le chorreaba la chocha, pero aún más.. se mojaba más que su hermana. Tenía la conchita a punto caramelo llena de flujo, y sentía la cola ya dilatada para que le metan el pito.

Agustina se acostó boca arriba en la cama, totalmente satisfecha con esa cogida…

– Mmmm hermanita.. mi cola necesita mimos!-Dijo Agus susurrando en voz baja, con los ojos cerrados.

Florcha la entendió, y se arrimó hasta la cola de su hermana, le abrió los cachetes y le empezó a dar besos en el agujerito del culo, mientras le salía la leche… le daba besos y le pasaba la lengua, tragándose el semen que le salía de la cola.

– Pasame la lengua por la chuchi también, por favor hermanita…

Florcha le hizo caso, y bajó un poco, Agus tenía las piernas abiertas así que Flor sacó la lengua afuera y en esa posición se la lamió toda, le dió varios lengüetazos a lo largo de los labios de la concha, sintió toda la humedad que tenía su hermana… luego volvió a subir un poco para chuparle otra vez la cola y tragarse más lechita que salía de adentro.

Agustina, si ya estaba relajada tras la cogida que le pegó su hermano, ahora aún más, con las lamidas de su hermanita menor por su cola y su concha… con los ojos entrecerrados, se reincorpoó, sentándose en la cama, junto a su hermana… aún sentía la cola chorreando semen, manchando las sábanas, pero daba igual.

Martín aún estaba recuperándose de su tremendo orgasmo, cuando Florcha se paró, y mientras le acariciaba el abdomen, le agarró la pija blandita y lo empezó a pajear para ponérsela dura otra vez.

– Ahora me tenés que coger a mí pendejo!-Le dijo al oído mientras sonreía.

Mientras trataba de parársela otra vez, le decía chanchadas en voz baja.

– Estoy re mojadita hermanito… ¿querés tocarme la conchita?

El chico comenzó a reaccionar ante los estímulos de Florcha.. llevó sus dedos a la peluda entrepierna de su hermana, rozando pelos, tocando los labios, notando todo bien mojado e hinchadito… Flor lo seguía pajeando, y ya se le puso dura.

Enseguida, Florencia se puso contenta, sintiendo la pija bien parada en su mano. Se escupió saliva y la embardunó toda, luego se la soltó, y se puso de espaldas a él, así parada, apoyando las manos en la pared, e inclinándose un poco, parando la cola.

Con esa invitación, el chico simplemente se puso tras ella, le abrió los enormes cachetes de ese ojete perfecto, notando la cola abierta ya… le puso la pija en el agujerito y se la metió sin problemas… el culo de Florcha ya estaba a la medida de la pija de su hermano, que aprovechando eso, la agarró de las caderas y se la cogía más rápido, chocaba su pubis contra los cachetes de la cola de su hermana, se escuchaba el ruidito, retumbando en la habitación, era tremendamente excitante.

Ese ruido del pubis chocando con la cola de Florcha, sólo se escuchaba eso en la habitación, llena de olor a sexo.

Martín se la cogía a su hermana por el culo, así de parada, la chica sentía las gotas de flujo cayendo por sus piernas, mientras le metían el pito por la cola.

El adolescente se la sacó de adentro del culo, le abrió bien los cachetes con ambas manos, y le vió el agujero bien abierto, ya no se le cerraba como otras veces.

– Mostrale a Agus como tenés la cola.

Florcha se movió un poco, mientras su hermano le abría los cachetes, para mostrarle a Agus que estaba sentada al lado en la cama, como tenia la cola bien abierta. Agustina se la miró, eso calentó más al chico, y a Flor, que le encantaba mostrar como le dejaban el culo. Sentirse tan puta la excitaba muchísimo.

Luego, Florencia dijo que estaba cansada en esa pose, así que se acostó en el borde de la cama, boca arriba, subió las piernas al colchón y las abrió para que su hermano pueda cogerla así. El chico se acomodó entre sus piernas y se la volvió a enterrar en la cola.

Agustina arrimó la cara, Martín sacó su pija del culo de Flor, y Agus abrió la boca y se la metió, se la chupó unos segundos, cuando el chico volvió a ponersela en la cola a Florencia. Lo hicieron un par de veces más. Agustina se la chupaba, y luego Martín se la ponía en la cola a Flor.

Después, con el pito de su hermano entrando y saliendo de su culo abierto, Florcha sintió las manos de su hermana en sus tetas, acariciando y apretando sus pezones duros… Agustina se acercó y le besó las tetas, bajando su mano hasta la entrepierna, tocando con sus dedos el pubis peludo de Florcha, y más abajo, acariciando el clítoris hinchadísimo, cuando se lo tocó, Florencia casi salta de placer.

Mientras Agus le chupaba las tetas, y Martín se la metía por la cola, Florencia sintió los dedos de su hermana bajando hasta tocarle los labios de la concha, y le metió apenitas un dedito adentro, porque estaba tan mojada que el dedo se deslizaba solo en esa concha virgen de adolescente toda empapada.

Florencia sintió tanto placer, que deseaba ser penetrada por ambos orificios… la pija de su hermano en el culo ya no la llenaba, estaba tan excitada que la conchita pedía que le metan el pito… su hermana le tocaba el clítoris y los labios vaginales, llevándola al límite del placer.

El chico se la sacó de la cola, viendo los dedos de Agus jugando en la conchita peluda de Flor, le puso la pija encima de los labios hinchados y mojados, estaba toda chorreada la conchita de Florencia, que al sentir la pija parada y dura en la vagina, no se aguantó más:

– …Ay… ayyy quiero que me metas el pito en la chocha hermanito…-Suplicó Florcha.

Martín suspiró al escuchar eso…

– ¿Có.. cómo?
– Quiero que me la pongas en la concha pendejo!

El chico miró a Agustina, y ella le preguntó a su hermana, mientras seguía pajeándola tocándole el clítoris:

– …¿En serio Flor?… ¿Estás segura?…
– Ahhhh… siii… dale… metemela en la concha hermanito…

Con Florencia tan excitada y caliente, pidiendo pija por la concha, Martín le acomodó el glande en la entrada de la vagina, estaba toda mojada pero muy cerrada, los labios los tenía muy cerraditos y apenas se le veían los labios menores de un color rojizo, llenos de humedad..

– Te la meto Flor…-Dijo su hermano como un ultimátum, para que si su hermana se arrepintiera, lo dijera ahora.

Agustina y su hermano la miraban, a Florencia miles de pensamientos de le cruzaban por la cabeza, quería hacerlo porque estaba muy excitada y deseaba mucho ser penetrada por la concha, y además tanta presión de ser virgen no le gustaba, ya quería terminar con eso de una vez…. pero los remordimientos volvieron a su cabeza.

– No… perdoname… no!-Dijo Florencia, poniendo su mano encima de la concha, para que no se la meta.

Martín se molestó un poco, pero la entendió… no dijeron nada, solo ambas se sentaron en la cama, Florcha estaba avergonzada y pedía perdón por lo sucedido… se sentía mal por eso, se sentó junto a su hermana, y el chico se pajeaba para terminar.

– ¿Vamos a tomar la leche?-Le preguntó Agus a su hermana, que estaba algo triste, tratando de animarla.

Florencia le sonrió y dijo que sí. Ambas se pusieron juntas, para que su hermanito menor les acabe en la cara…

Martín simplemente se acercó, y se pajeó fuerte hasta venirse, le puso la pija en la cara a sus hermanas, cuando saltaron los chorritos de semen… primero golpearon en los labios y los cachetes de la cara de Agustina, luego se movió un poco para darle leche a Florcha, ella abrió la boca y sacó la lengua, cayéndole el semen adentro…

Tras acabarle en la cara y la boca a sus hermanas, el adolescente se sacudió el pito en la boca de Agustina, mientras se reían… las chicas se pasaron los dedos por la cara limpiándose el semen y metiéndoselo todo en la boca, y se lo tragaron como a ellas les gustaba.

Después de eso, Agustina le dió un beso a su hermano y se fue a acostar a su cama. Martín cayó rendido en la cama de Florcha, junto a ella, estaban todos muy cansados. El chico se recostó junto a Florencia en su cama, para descansar un rato. Estaban desnudos.

– Perdoname hermanito por lo de decirte… que me la metas.. y después que no.. soy re tarada.
– ..No pasa nada tonta… en serio está bien.
– Gracias. ¿Querés acostarte un rato conmigo?
– Dale… un ratito nomás y me voy a mi cuarto.-Dijo Martín.

Apagaron las luces, y cerraron los ojos. Martín y Florcha estaban acostados en la misma cama, con el chico detrás de ella. Fueron pasando los segundos… los minutos… estaban tan cansados que se durmieron.

::::::::::::..

De pronto, Martín se despertó. Estaba todo oscuro. ¿Qué había pasado? Se movió un poco y sintió el cuerpo de otra persona. Recordó que se había acostado junto a su hermana, pero se había quedado dormido!!!

Enseguida, con desesperación miró su reloj en la oscuridad, eran las 4 de la mañana. Uff. Se tranquilizó. Si no se hubiera despertado, su madre en la mañana se iba a dar cuenta que sus hijos dormían juntos y desnudos… que desastre hubiera sido!

“Si mamá se entera de esto…” Pensó. Pero lo sacó de su cabeza, mejor no quería ni imaginar lo que pasaría. Hizo un movimiento como para salir de la cama e irse a su cuarto, pero cuando se movió, sus piernas rozaron las de su hermana, y su pija rozó los cachetes del enorme culo de Florcha…

– ¿Flor?-Susurró el chico en voz baja. Florcha no le respondió. Estaba dormida.

No lo pudo evitar. Con esas horas que había dormido, ya estaba recuperado de energías. Como nuevo. La rozó de nuevo, apoyándole el pito en la cola a su hermana… y se le puso duro como una piedra, en instantes. La cola de Florcha se sentía muy caliente, la piel tan suave y tibia…

Ella estaba de costado, y él atrás… en una especie de cucharita.. quiso jugar un poco más, antes de irse a su cuarto.

Se movía muy, muy despacito para no despertarla, pasándole la pija parada por los cachetes de la cola, y metiéndoselo entre ellos, en la raja del culo, ahí estaba mucho más calentito.

Se acomodó de manera que su pija estaba en el ojete de su hermana… mientras se la pasaba por ahí, accidentalmente se le fue un poquito más abajo, y sintió el glande tocando los labios vaginales de Florcha, y sintió que todavía estaba todo húmedo…

La sensación que le dió, de su glande haciendo contacto con los pelitos que su hermana tenía, y rozando la conchita húmeda, lo puso a mil. Dejó su pija ahí, con el glande encima de los labios vaginales… que placer le daba. Florencia tenía los muslos pegajosos con sus flujos, y eso lo notaba el chico en su miembro.

Para lograr mas excitación, al adolescente no se le ocurrió mejor idea que ponerse toda la saliva posible en su mano, y llevarla lentamente hasta entre medio de las piernas de su hermana, sin despertarla, y ponerle la babita en la concha, se le cayó un poco en los muslos de la chica, pero la mayor parte se la puso en los cerrados labios vaginales.

Le volvió a apoyar la cabeza hinchada de la pija en la concha, ahora llena de baba y toda resbaladiza, su miembro se deslizo por los labios de la chochita de Florcha.

“Ohhhhhhhhhhhhhhhhhh…” Martín no podía hacer ruido, pero lo caliente que se estaba poniendo, era claro indicio de que estaba por cometer una locura.

Entre su cola gorda y perfecta, sus muslos calentitos, su piel suave, y su conchita toda mojada, a Martín le estaban dando enormes ganas de cogerse a su hermana otra vez, era todo tan excitante, tan morboso, tan caliente y sucio…

Con su glande entre los labios llenos de saliva de su hermana, el chico se movió apenitas, casi imperceptiblemente, hacia adentro… casi se le detiene el corazón. El glande le entró adentro de la concha a Florcha…

Su hermana estaba tan húmeda, le puso tanta babita, que un ligero movimiento y la pija se le deslizó apenitas adentro… estaba metiéndole apenitas el pito a su hermana, en su conchita virgen, mientras ella dormía y no se daba cuenta!

Martín tenía la boca abierta mientras no podía creer lo hermoso que era metérsela en la concha a Flor… estaba tan quieto en la cama, para no despertarla, que apenas se movía muy, muy despacio.

No podía detenerse ahora, sabía que lo que estaba haciendo estaba muy mal, no podía desvirgar a su propia hermana mientras ella no sabía nada, ni se daba cuenta, pero cuando sentía los húmedos y apretados labios de la chocha de su hermana en su glande, nada importaba, sólo había que empujar más adentro, para meter toda la pija en esa concha tan apretada.

Estaba tan caliente, que no le importaban las consecuencias. Concentrado, en silencio, con la boca abierta, en la oscuridad, se movió ligeramente y empujó más, notando como su pija hacía presion para meterse en la concha… pero era difícil, tratar de cogerse a una chica virgen de costado y con las piernas cerradas, mientras ella está dormida…

Se la fue poniendo más adentro, moviéndose milimétricamente para no despertarla, cuando sintió ahora sí que su pija se deslizó otro poco dentro de la vagina. Inmediatamente sintió un líquido muy espeso y caliente, le pareció raro, estiró su mano hasta allí, se tocó un poco la pija mientras se la dejaba adentro, le tocó los labios vaginales a ella, con las yema de los dedos, y sintió esa sustancia que enseguida reconoció como sangre.

“Mierda… ¿que estoy haciendo?”

En ese preciso instante había desvirgado a su hermana!!!!

Muchas cosas cruzaron por su mente, sentimientos de culpa, pero ahora ya estaba hecho, y seguía muy excitado….

“Perdoname hermanita… te quiero mucho”

Se movió más, para metérsela más adentro, pero la concha estaba re apretada.. hizo un esfuerzo, empujó fuerte y se la metió hasta la mitad, y su pubis chocó contra la cola de su hermana.

Florencia se despertó. Poco a poco, fue abriendo los ojos, movió los brazos. Sintió algo en su vagina. Se sintió rara.

– ¿Qué estás…?

Abrió los ojos bien grandes, la adrenalina le recorrió todo el cuerpo, y se despertó bien. Enseguida se dió cuenta que estaba en su cama, desnuda, con su hermano atrás, y con algo en su concha, que parecía ser la pija de su hermanito…

Estaba todo oscuro, llevó una mano atrás y tocó a su hermano en el pecho y el abdomen, confirmando lo que estaba sucediendo.

– ¿Qué hiciste?…
– Shh…
– Me metiste el pito en la chocha!!!!!!!!!!!

Florencia estaba sintiendo la pija de su hermano penetrando su conchita, se sentía raro porque era la primera vez, y nunca había sentido nada igual, no sabía si llorar, gritar, patalear…

– Ayyy pendejo de mierda me desvirgaste!!!!!
– Shhhh… vas a despertar a mamá.-Respondió su hermano.

La chica no sabía que hacer, se quedó quieta, sorprendida, mientras Martín la agarró de la cadera y se la empezó a coger, le metía y sacaba la pija de la concha, pero sólo le entraba hasta la mitad, la tenía muy cerradita y apretada, y acostados en esa posición no era sencillo…

Con lo que había dicho Florencia, se despertó Agustina.

– ¿Eu.. qué te pasa?-Preguntó Agus y encendió la luz de la mesita.
– …Tu hermano me metió el pito en la chocha… me está desvirgando!

Agustina saltó de su cama, para ver de cerca lo que estaba sucediendo… se sentó en el borde de la cama dónde su hermana estaba siendo cogida y desvirgada por su hermanito…

Martín le agarró una pierna a Flor, y se la subió un poco para que se abra más la concha, pero no le entraba, Florencia sentía como esa pija trataba de entrar en su interior y no podía. La chica ponía cara de asustada.

– Ohhh… tenés la pija muy grande hermanito… no me entra.
– Tranquila.. si te entra toda en la cola, te tiene que entrar en la concha.-Le dijo Agustina, tranquilizándola.

Florcha metió una mano entre sus piernas, y se tocaba el clítoris para mojarse, cosa que estaba logrando, así, la pija de su hermano pudo entrar más, poco a poco, hasta que se la clavó entera en la concha… toda la pija adentro.

– Ayy…ayyyy.. ohhhhh.

Martín sintió como la conchita de su hermana se abrió pro primera vez mientras le metía todo el pito… estaba tan apretada que le daba un placer enorme, estaba por acabar ya.

Sin decir nada, el chico se la cogió un poco hasta que no pudo más, se la puso toda, su pubis chocó contra la cola de ella, y se vino dentro de su hermana… chorros y chorros de leche caliente adentro de la conchita hasta hace minutos virgen de Florcha.

– Uuuuhhhyyy… ahhhyy me acabaste adentro de la chocha pendejo.-Decía Florcha mientras se tocaba el clítoris y tenía un orgasmo, sintiendo el semen de su hermano en lo profundo de su ser, inundando su húmeda conchita adolescente y apretada…

Se detuvieron, Martín sintió mientras acababa, como su pija era apretada y succionada por la concha de su hermanita, que tenía su orgasmo mientras se le llenaba la chocha de leche.

El chico se la sacó, estaban los dos transpirados, a Florcha se le pegaban los pelos en la cara colorada, mientras Agus los miraba con ternura…

Permanecieron ambos acostados como estaban… Florcha tenía la conchita peluda rebalsada de leche calentita, se quedó sintiéndola así, sin hacer nada.

– ¿Te gustó Flor?… Sé que lo que hice estuvo mal… no te avisé, ni te dije nada… pero..
– Si me encantó tontito…de todas maneras.. quería que fueras el primero, hermanito… hoy, o mañana, o en unos días, seguro que te iba a pedir de nuevo que me cojas por la concha…-Le dijo Florencia.

Los tres sonrieron.

– ¿Mañana vamos a repetirlo?-Preguntó Martín.
– Obvio hermanito… lo vamos a repetir cada vez que podamos.-Respondió Agustina.
– Siii.-Añadio Florencia.
– Este será nuestro secreto.-Dijo Agustina sonriendo.

FIN.

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Hermanas: tangas y bombachas XVI

– ¿¿Nena?? ¿Te pasa algo?-Preguntaba mamá otra vez tras la puerta.
– Em… no ma.. no pasa nada!-Respondió Florcha, con la pija de su hermanito aún metida en la cola.
– Me pareció que gritaste o algo.
– No ma, está todo bien…
– ¿Te vas a bañar?
– Si!
– Bueno querida. ¿Dónde andan tus hermanos?

Florencia no sabía que decir, mientras su hermanito permanecía quieto… el culo de la chica se estaba cerrando aún con la pija adentro.

– …Agustina está acostada… y Martín creo que salió con los amigos!-Mintió Florencia.

Tras eso, mamá se retiró de allí. Uff! Casi los atrapan… pero ahora había otro problema: Martín estaba en el baño, no con sus amigos…

– ¿Cómo le vas a decir eso? Mirá si nos descubre que estamos los dos acá!
– Shhhhhhhhhhhhh.. callate pendejo! No hagas ruido… fue lo primero que se me ocurrió!

Ella tenía razón, era mejor no hablar y quedarse callados, porque si su madre escuchaba algo extraño nuevamente, quizás vendría de nuevo el baño y esta vez abriría la puerta.

– Ay.. sacamela que me duele mucho la cola hermanito…-Suplicaba Florcha en voz baja.

Martín no le hizo caso, llevó sus manos adelante, tocándole las tetas por encima de la remera, mientras la punta de su pija se le metía adentro de la cola a su hermana. Empujó aún más, pero el ojete de su hermana no se podía abrir tanto.

– AHHH!!
– Shhhh.
– …Es que me estas rompiendo la cola pendejo!-Susurraba la chica.

El chico fue sacando de a poquito la cabecita de la pija del culo de su hermana… apenas la sacó, el culo se le cerró como antes. Bajó, y le dió más lamidas, para ponerle más babita, eso sí le gustó a Flor… luego, se puso nuevamente detrás, se la puso en el agujerito y se la metió otra vez, ahora más adentro, metiéndole media pija en la cola. Florencia respiraba fuerte, ahora sintiendo como se le abría bien el culo.

El adolescente trataba de meter y sacar su miembro de ese ojete tan apretado, y lo estaba logrando. Le dificultaba un poco cogérsela por la cola así parados, pero no le importaba. Ahora se la metía y sacaba lentamente y muy despacio, abriéndole cada vez más el orto.

A Florencia le empezó a gustar un poco, a pesar del dolor… su hermano estaba sintiendo demasiado placer, la cola de su hermana estaba muy apretada, la pija se deslizaba ahí adentro con toda la babita, le estaba abriendo el culo a su hermanita… aumentó la velocidad, metiendo y sacando su pito más rápido.

– Ayy… más despacio hermanito… ahh… no me metas todo el pito que me duele!

Florcha con sus manos se abría lo máximo que podía sus cachetes, para que el pito de su hermano pueda entrar más fácil, encima el chico se la estaba culeando muy fuerte, cada vez que se la metía, le metía casi la pija entera adentro del culo… eso le provocaba dolor pero también excitación. No podía creer que por primera vez estaba cogiendo, con su hermanito, y encima por la cola!

– Si te entra casi toda Flor… mmm.. mirá como te entra toda la pija en la cola…

Florcha se miraba su cara en el espejo, toda colorada y llena de placer, con la boquita abierta, suspirando tratando de no hacer ruido. Hacía minutos era virgen, pero ahora se sorprendía como casi toda la pija de su hermano le entraba en el culo… pensaba que a lo sumo cuando se cogía por la cola, entraba sólo un poco de pija… pero le entraba casi toda. Sentía el culo lleno de verga…

Martín ya sentía el inminente orgasmo, le apretó fuerte las tetas a su hermana y se la cogía fuerte, chocando sus piernas contra las de ella, aún el culo apretaba mucho, pero ya estaba más abierto, tras algunos movimientos más, acabó, se la dejó hasta la mitad metida adentro de la cola, mientras la leche comenzaba a derramarse adentro… un chorro tras otro, todo adentro de la cola de su hermana… Florencia por primera vez sentía una pija dura llenándole el culo de leche caliente… apenas lo sintió, abrió la boca al máximo mientras cerraba los ojos… le estaba encantando sentir tanto semen dentro suyo. Se sintió putísima, y le gustaba.

Tras vaciarle los huevos adentro del ojete, Martín le fue sacando la pija de adentro, ya habiendo desvirgado a Florcha por el culo… se lo dejó chorreando de lechita. Apenas se la sacó, el agujerito de la cola de la chica se cerró, pero se le empezó a escapar un chorrito de leche, que se le caía para abajo, yéndose hasta la concha. La chica sacó las manos de sus cachetes, que volvieron a su posición normal, mientras sentía la cola toda caliente con mucha leche.

Ya calmado y relajado, el chico se preocupó un poco por su hermana. Mientras le acarciaba la cola, le preguntó:

– ¿Te duele hermanita?..¿Te gustó?
– ..Sí me gustó… aunque me duele un poco… te dije que no me la metas toda! La tenés muy grande… encima en la cola.
– Es que te entraba!… creo que hasta podía metértela más adentro.
– Bueno.. basta. Abrí la ducha que le dije a mami que me iba a bañar, si tardamos va a sospechar.

Martín se subió la malla nuevamente y fue a abrir la canilla de la ducha, ahora ya caía el agua en la bañera. Florcha se sacó la remera, el corpiño, las zapas, y se quedó desnuda. Martín la vió mientras ambos se reían.

– ¿Cómo salgo? Si está mamá me va a ver!

Florencia abrió ligeramente la puerta, para espiar si su madre estaba cerca. Desde allí se podía ver una parte de la cocina. Afortunadamente, la vió allí, acomodando unas frutas.

– Mami está en la cocina… salí ahora y tratá de que no te vea… dale!!!

Martín le hizo caso, salió del baño y cerró la puerta. Espió, y cuando mamá no miraba hacia dónde estaba él, salió de ahí y se fue por el pasillo para su pieza… se metió y se quedó ahí. Pensó en qué excusa le pondría a su madre. Le iba a decir que llegó de estar con sus amigos y que ella no lo vió arribar a casa.

Florencia se metió a la bañera… se recostó un poco. Lo primero que hizo fue pajearse como una loca, tocándose el clítoris. Luego de acabar, se pasó jabón por todo el cuerpo, y tenía que sacarse la leche del culo. Estaba sentadita en la bañera, mientras le caía el agua encima, abriéndose el orto para que se le salga el semen de adentro… trató de meterse un dedo para tratar de sacársela.

“Uhhh… cómo duele… pendejo de mierda… cómo me la vas a meter entera…” Pensaba Florencia mientras se metía el dedo en la cola para sacarse la leche de adentro. Ahora le dolía cuando se metía el dedito. Trató de sacarse toda la lechita de adentro de la cola, se volvió a pasar jabón, y finalmente salió de bañarse. Fue hasta su pieza envuelta en una toalla, por suerte mamá no sospechó nada. Una vez dentro, se sacó la toalla y se quedó desnuda, mientras su hermana Agus estaba sentada en la cama conectada a internet. Una vez allí, le contó lo que había sucedido… Obviamente, Agustina no se lo podía creer, o creía que era una broma. Tras saber que hablaba en serio, ambas se abrazaron, conscientes de lo que estaban haciendo, de la primera vez, del incesto… un cúmulo de emociones.

– Florencia!… cogiste por la cola antes que yo!-Bromeó Agustina.
– Viste!!!.. al fin te superé en algo!!!-Respondió Florcha.

Ahora la situación cambiaba… Agustina era virgen por el culo, y Florencia era virgen por la concha… permanecieron hablando de cómo había sido todo. Agustina la felicitó y le preguntaba si le dolía, o cómo se sentía. Su hermanita menor le explicó hasta cómo le llenaron la cola de leche caliente, mientras se vestía.

Después de eso, llegó la noche, y todos cenaron en la cocina sin mayores novedades. Una vez finalizada la cena, mamá se fue a dormir, y las chicas también se fueron a su habitación, ya acostándose para mañana. A Martín le tocó limpiar y refregar los platos, luego se quedó un rato conectado a internet antes de ir a dormir.

Durante ese rato, se quedó hablando con un amigo por chat, cuando le dió sueño. Se fue a su cuarto, y se sacó toda la ropa menos el calzoncillo. Se acostó en su cama, y antes de dormirse, se le vino a la mente lo que había pasado a la tarde, y cómo se había cogido a su hermana por el culo. No pudo evitarlo, y se le fue poniendo dura… iba a hacerse una paja recordando todo, pero se dijo: “¿Porqué me voy a pajear?.. ¿Y si me la cojo de vuelta?”

Se le escapó una sonrisa… ya no se pajeaba, ahora estaba a su alcance coger cuando quisiera. Si sus hermanas querían, claro. Se puso de pie, y así en calzoncillos, salió de su pieza y se metió en la de sus hermanas sin hacer ruido. Cerró la puerta tras él. Ambas aún estaban despiertas. Agustina escuchó el ruido y encendió la luz de la mesita. La mayor estaba acostada, mientras que Florcha estaba sentada en el borde de su cama, pasándose una crema por las piernas, estaba en corpiño y tanga.

Sin decir más, el adolescente se acercó hasta la cama de Florencia, mientras ambas lo miraban. Le agarró las piernas a su hermana, y la hizo acostar. Ella se dejó hacer, viendo qué tramaba su hermanito. Después, le levantó las piernas y las separó, con ella acostada boca arriba.

– ¿Qué estás haciendo?-Preguntó la chica riéndose.
– Quiero cogerte la cola otra vez Flor!

Florencia abrió la boca sorprendida.

– ¿Ah si?… ¿Quién te pensas que soy?.. ¿Tu puta?

Martín no le dijo nada, simplemente así como estaba, le agarró la tanguita a su hermana, sacándosela por las piernas… la dejó tirada a un costado en la cama. Se escupió los dedos, y se los llevó al culo de Florcha, metió la mano entre esos enormes cachetes y se lo pasó por el agujerito llenándoselo de saliva, y sacó su miembro afuera del calzconcillo… se inclinó un poco encima de ella, parado en el borde de la cama, para ponerle la punta de la pija en la entrada del orto a su hermanita. Cómo no atinaba, Florencia le agarró el tronco del pito y ella misma se lo puso en la entrada de su cola.

Florcha estaba acostada en su cama boca arriba, con las piernas abiertas y levantadas, con la cola en el borde de la cama, y su hermanito parado apoyándole la punta de la pija en el culo lleno de baba. Desde esa posición podía verle la cara a su hermana, y las tetas bajo el corpiño, más abajo le veía el pubis lleno de pelos. Se agarró de las piernas de Florcha, y comenzó a empujar para abrirle el orto y meterle la pija…

Agustina miraba atenta desde su cama, mientras Florcha ya suspiraba, le empezaba a doler cuando su hermano trataba de metérsela. Tras un par de intentos, empujó fuerte y se la metió de golpe, le entró media pija.

– AHHHH!!!-Gimió la chica por el dolor.
– Shhh.. mami duerme.

Una vez que ya tenía su pija nuevamente dentro del culo de su hermana, decidió abrírselo más cogiéndola… ahora se movía, hacia atrás y adelante, metiendo y sacando su duro miembro de esa entrada tan apretada y cerrada…

La cola de Florcha estaba abriendose nuevamente, aunque le dolía mucho. Martín continuaba culeándose a su hermanita, la sensación de meter su pija en ese culo tan cerrado, era tremenda… de sólo pensar en que le estaba abriendo bien la cola a su hermana, lo ponía súper caliente… y se la metía más adentro y más fuerte. En una de esas, empujó hacia delante y le dejó otra vez casi toda la pija enterrada en la cola, permaneció así unos segundos, quieto.

– Ohhh….

Agustina no aguantó más y se levantó de su cama, estaba curiosa y quería ver, quería ver cómo se cogía por la cola, cómo su hermana era penetrada… se sentó en la cama de Florencia, al costado de ella, viendo como la pija de su hermanito se le metía casi entera.

– ¡Flor!.. te la mete entera en la cola!… –Dijo Agus, sorprendida.

El adolescente se movió para atrás, y volvió a clavarla… Florcha llevó una mano a su entrepierna para pajearse tocándose el clítoris. Mientras se tocaba el botoncito en círculos, su hermano se la ponía por la cola, abriéndosela cada vez más… ante la mirada de Agustina. El chico le agarró fuerte las piernas y se esforzó para cogerla más fuerte, le estaba reventando el culo a Florcha, la pija estaba muy gorda por la calentura, mientras entraba y salía con dificultad de ese agujerito tan cerrado y apretado, Florencia no aguantó más y tuvo un orgasmo, sintiendo su cola llena de esa pija…

Martín le vió la cara de excitada mientras se venía, eso lo puso al límite y le metió el pito hasta el fondo, enterrándoselo casi entero, Florcha sintió cómo su cola se abrió al máximo mientras le entraba tanta pija en el ojete…

– Ohhh… ohhh.. basta hermanito… –Dijo Florencia en voz baja, ya satisfecha tras su orgasmo.

El muchacho la fue sacando, poco a poco, sintiendo como la cola de su hermana le apretaba el miembro mientras se la sacaba… se la sacó toda. Llevó sus manos a los cachetes del culo de Florcha, y se los abrió bien… ahí le veía cómo tenía la cola abierta!.. Tenía el agujero abierto, casi del tamaño de su pija.

– Mmmm mirá Agus… mirá cómo tiene la cola abierta.-Dijo Martín.

Agustina se inclinó y le miró el culo a su hermana, se lo veía mientras Martín le abría bien los cachetes… a ella le parecía re contra abierto, no podía creer cómo su hermanita menor lo tenía así…

– Dios Flor… ¿no te duele?… tenés la cola re abierta hermanita!-Le dijo Agustina.

Florencia no respondió, Martín le volvió a poner la pija en el culo, y empujó.. esta vez entró fácil, ya tenía otra vez el pito adentro del culo de su hermana, se la metió hasta que sus piernas chocaron contra la cola de ella, se la cogió unos segundos más, hasta que no aguantó y se vino dentro de ella… siguió moviéndose culeándosela aún mientras acababa y le llenaba la cola de leche.

Florcha ya estaba muy cansada, casi completamente ida, relajada, permanecía quieta con los ojos cerrados y la boca abierta, dejándose coger la cola y dejando que su hermanito se la vuelva a rebalsar de semen… sentía placer, dolor, por un momento no sabía si lo que estaba sucediendo era real o un sueño, todavía no caía que ya no era virgen por atrás y que le estaban haciendo la cola, además de que se la dejaron re abierta.

Martín terminó, y retiró el pito del culo de su hermana… esta vez le quedó más abierto que tras la cogida del baño… le volvía a caer el semen del agujero, manchando las sábanas de la cama. El chico se quedó sentado en la cama, súper cansado… Florcha ni se movió.. seguía boca arriba a patas abiertas con la cola chorreando lechita… le costaba moverse!

Martín le dió un beso en la frente a su hermana, otro en la cara a Agus, y se fue a su habitación a descansar. Agustina se quedó sola con su hermana en la cama. Le acariciaba las piernas…

– ¿Estás bien Flor?…
– ..Aia… me duele mucho la cola Agus…-Dijo Florcha ya sintiendo un poco de ardor.
– Me imagino!… si te la metió toda el pendejo éste… y eso que cuando me la metió a mí en la concha me pareció re grande, no sé como te entró toda en la cola hermanita.-Le dijo Agustina a su hermana.

Si bien el miembro del chico no era nada de otro mundo, a ellas les parecía grandecito…

– Uh… me duele…
– Te voy a dar mimitos así se te pasa Flor…

Agustina se arrodilló en el piso, y se puso entre las piernas de su hermana. Se acercó, y le empezó a dar besos suaves en la cola, que ya estaba nuevamente cerradita. Le besaba el agujerito, posaba sus labios ahí, y cuando salía un poco de leche, le pasaba la lengua para limpiarla… tras unos minutos dándole besos a la cola de su hermana y lamiéndole el culo y la leche que le salía, se puso de pie y agarró la tanga, se la puso a Florcha, y ya con la tanga puesta, la ayudó a moverse para acostarse bien y dormir.

A Florencia le dolía y le ardía la cola, aún con la tanguita puesta sentía que se le escapaba la leche, pero se durmió enseguida. Agustina hizo lo propio acostándose en su cama.

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Capítulo XX: El morbo de lo prohibido

En la mañana siguiente, apenas se despertó, lo primero que hizo Florcha fue llevarse una mano a su cola y tocarse con los dedos el agujerito encima de la tanga para ver si le dolía. Se metió el dedo bajo la tanguita y se tocó el culo… lo notó todo pegajoso y con algo de semen, pero no sentía dolor. Se levantó y fue hasta la cocina.

Mamá le dejó una nota escrita para que haga los mandados, y la despertó a su hermana para ir juntas. Se dieron una ducha, y salieron a hacer las compras. Mientras caminaban por los pasillos del supermercado, hablaban de lo que sucedía con su hermano menos, y el incesto que estaban cometiendo.

– ¿Y la cola? ¿Te duele?-Le preguntó Agustina.
– No… no me duele. Creo que quiero hacerlo otra vez.-Respondió Florcha.
– Yo también ya tengo ganas…

Ambas se miraron, sabiendo lo que iban a hacer apenas llegaran a casa. Una vez que terminaron con las compras, pagaron y volvieron a su hogar. Dejaron las cosas en la mesa, y juntas fueron a la habitación de su hermano. Abrieron la ventana para que entre luz, estaba nublado afuera, y las dos lo despertaron.

El chico abrió los ojos, pensando que lo llamaban para ir a almorzar, pero no. Apenas se despertó, Agustina se bajó el jean y la bombacha, mientras le decía a Florcha que ella quería ser primera. La mayor se subió a la cama, le sacó la pija afuera a su hermanito, que ante esos toqueteos, ya estaba dura, luego se escupió la mano y se la pasó por la concha. Ya con la vagina llena de baba, se sentó encima de su hermano, poniéndose la pija en la entrada de la concha, y se fue sentando, metiéndose la pija entera adentro de la conchita, mientras miraba a los ojos a su hermanito. El adolescente no lo podía creer… apenas levantado y ya su hermana estaba encima suyo, metiendose ella misma su pito en la chocha. No se quejó, faltaba más… era súper sexy.

Mientras Florencia miraba, ella también se quitó el jean y se metió la mano adentro de la bombacha para pajearse tocándose el clítoris. Agustina apoyó las manos sobre el pecho de su hermano, y empezó a cabalgar encima de él. Subía y bajaba mientras la concha se amoldaba nuevamente a esa pija parada… al principio estaba re apretada y estrecha, pero luego se fue abriendo y mojando cada vez más. En cuestión de minutos, la chica estaba tan excitada que tuvo que tocarse el clítoris y estallar en un orgasmo. Martín estaba suspirando tratando de aguantar lo más posible, pero tener a su hermana mayor cabalgando encima suyo, enterrándose su miembro en esa conchita rosada, era difícil de aguantar. Después del orgasmo de Agustina, el chico avisó que se venía también. Antes de que acabara, Agus le dijo que espere.

Ella fue levantándose, sacando poco a poco el pito de su chochita húmeda, y le dijo a Florcha que le tocaba a ella. La menor hizo lo mismo que su hermana: se bajó la bombacha, se acomodó en la cama encima de Martín, una pierna a cada lado, se puso babita en la cola, le agarró la pija, que estaba llena de los flujos de su hermana, y la dirigió hasta su cola. Se la puso en su agujerito, y se fue sentando encima, metiéndose poco a poco esa pija dura en la cola… le fue entrando despacito, hasta sentarse por completo, sintiendo toda la pija adentro del culo.

– Ay.. que grande que tenés el pito hermanito.

Imitó a su hermana, y se movía subiendo y bajando sus caderas, para que el miembro del chico entrara y saliera de su cola. Ya estaba muy caliente, y se tocaba el clítoris otra vez… mientras culeaba con su hermanito, no pudo evitar venirse teniendo esa pija metida en la cola… suspiró y gimió como una perrita, quedándose ahora quietita con el pito todo clavado en el ojete.

Tras unos segundos, se movió de encima, y le agarró la pija con la mano… le hizo la paja a su hermano, que no decía nada, sólo se dejaba hacer. Agustina se metió, corrió a su hermana a un costado, y se metió la pija en la boca, chupándosela como una putita. Mientras se la chupaba, el chico le avisó que se venía. Agus se sacó el pito de la boca y lo pajeó hasta acabar, la leche saltó un poco hacia arriba, chocando contra la boca, los labios, y la cara de Agustina… la chica soltó la pija, mientras se volvía a poner de pie, ahora con semen en la cara y los labios. Se pasó un dedo por los labios, metiéndose la leche en la boca, y luego ambas se volvieron a vestir. Sin decir nada, salieron de la habitación, y solo le dijeron a su hermano que ya estaba la comida lista.

Simplemente, las chicas se cogieron a su hermano. Martín poco pudo decir… se guardó el pene y se levantó para ir a comer, ya relajado por el orgasmo que ellas le provocaron. Así daba gusto vivir. Se sentaron a almorzar, ninguno dijo nada sobre lo que habían hecho. Tras el almuerzo, Agustina permaneció en la mesa comiendo una torta de chocolate, mientras Florcha se dispuso a lavar los platos. Martín abrió la heladera, tomó un poco de agua, y luego se puso detrás de Florencia.

Mientras la chica lavaba los platos, su hermano le agarró el jean y se lo bajó hasta los tobillos… le acarició la cola, con todo eso, se le fue poniendo dura la pija nuevamente. Se la sacó afuera de la malla. Le agarró la bombachita a su hermana y se la corrió a un costadito, le puso la pija en la cola, le abrió los cachetes y se la metió así, directamente sin lubricación.

– Ahhhhhhh!

Le entró igual a Florcha. Se la clavó en la cola y luego la sacó, nuevamente la metió, ya abriéndole el culo a su hermana… ella no decía nada, sólo se limitaba a lavar los platos mientras cada vez que sentía la pija adentro de la cola, cerraba los ojos y suspiraba… Martín se agachó y le dió un par de lamidas en el ojete a Florcha, luego se volvió a parar y se la metió entera, chocando sus piernas contras las de ella. La agarró de las caderas y se la empezó a coger.

Cogerse a su hermana por la cola, de parada, con la bombacha corrida al costado, mientras lavaba los platos… era demasiado excitante. La agarró fuerte y le dió un par de bombeadas más a ese culo, dejándoselo bien abierto. Sintió que ya se venía, así que le dejó la pija bien adentro de la cola y acabó, derramando toda la lechita nuevamente en el interior de su hermanita. La chica no se quejó, sino que gimió mientras el semen le caía adentro del culo, lo disfrutaba…. una vez que terminó, el chico fue sacando el pito de ese hermoso y perfecto ojete, bien redondo y grande… le volvió corrió la bombacha a su hermana, ahora poniéndosela en su lugar, y le subió el jean. Ella terminó con los platos, se secó las manos, y se abrochó el jean. Aún tenía la leche adentro de la cola, saliendo un poco hacia afuera y manchando la bombachita.

Agustina terminó de comer, y viendo lo que habían hecho sus hermanos, ella ahora quería más… caminó hasta su hermano, le agarró la pija con un par de dedos, estaba blandita, llena de baba y semen.

– ¿Se te para de nuevo pendejo?

Martín no respondió… estaba muy reciente el orgasmo, como para que se le ponga dura otra vez y enseguida.

– Dale hermanito… hacé que se te pare la pija que quiero coger!

El chico no daba más… tenía que tenerla erecta de nuevo, pero era difícil lo que le pedía Agustina. Pero que una chica hermosa como ella hablara así, diciendo esas palabras, lo excitaban tanto…

– Agus… sacate la ropa, si te veo desnuda se me va a poner dura otra vez…

Agustina obedeció de inmediato, se sacó la remera, el corpiño, el jean, y la bombacha, se quedó completamente desnuda en frente de su hermano. El chico observó con detenimiento el cuerpo de Agustina… cada día le parecía más hermosa. Tras un par de minutos, su joven cuerpo respondió, mientras le miraba las tetas y la entrepierna con la concha asomando a su hermana, se le paró el pito. Se bajó la piel mostrandole el glande a Agus. La chica sonrió.

– Vamos al living…

Ambos caminaron hasta el living, Agustina estaba desnuda, se recostó sobre el sillón, abrió sus piernas, y apoyó los pies sobre el sillón. Martín no tuvo que esperar nada más, se inclinó un poco y se puso entre las piernas de Agustina, dirigió la cabecita de su pija a la entrada de la concha rosadita de su hermana, y se la fue metiendo, abriendo los delicados labios vaginales de Agus… se quedó quieto, con el pito clavado en la conchita mojada, le miraba las tetas, re grandes… la miraba a la cara… y se fue moviendo, hacia atrás y adelante, cogiéndose otra vez a su hermana.

– Mmmmm si.. así pendejo, así…

No podía describir esa hermosa sensación de tener sexo con ella. Era supremo. Tras un rato cogiendo así, aumentó el ritmo, Agustina no paraba de gemir, sacó la pija de la concha y se pajeó encima de ella, acabándole en el pubis… se sacudió la verga y se la golpeteó contra el depilado pubis, saltando las últimas gotas de semen caliente sobre el hermoso cuerpo de la joven. Los dos se rieron juntos, y el chico directamente se fue a bañar. Agustina se limpió el pubis con una toallita y se vistió nuevamente.

Tras la ducha, y despues de coger ese día dos veces con cada una de sus hermanas, Martín estaba muy relajado… como no tenía nada para hacer, y su mejor amigo no estaba, se puso a jugar a la consola.

Ya era la media tarde, estaba sentado en el sillón frente al tele jugando, cuando apareció por ahí Florcha, estaba aburrida y se sentó en el sillón al lado de su hermano.

– ¿A qué estás jugando?-Preguntó la chica.
– Fútbol, hermanita…
– Ahh… ¿vas perdiendo?
– Siiiiii!
– ….¿Querés jugar conmigo?

Florencia comenzó a sacarse la ropa… primero la remera, quedándose en corpiño, y después se sacó el jean. La chica se arrodilló en el sillón, poniéndose en cuatro, como perrita… pero Martín no la miró. Estaba concentrado en el partido.

– Dale.. no me hagas rogarte… si ya sabés lo que quiero…-Florcha.
– ¿Qué querés?-Le preguntó el chico riéndose.
– …Que me cojas la cola.. dale bajame la bombacha hermanito!

Martín dejó el mando a un costado, se olvidó de la consola y se puso a mirar a su hermana. Las chicas se convirtieron en zorras con ganas de pija todo el día.

El chico simplemente se quitó la malla, y ahora desnudo, se tocó un poco la pija para que se le pare de nuevo. Le agarró la bombacha a Florencia, y se la bajó un poco hasta los muslos. Le abrió los enormes cachetes de la cola, viéndole el agujero del culo con un poco de leche de la acabada anterior… eso lo re calentó. Ni se limpió la puta de su hermana. Tenía el culo ligeramente abierto y con semen…

– Tenés la cola llena de leche hermanita.

Él ya tenía la pija dura, le escupió en el culo y se la puso ahí…

– Ahhhh!

Se la enterró nuevamente en la cola, de inmediato se la cogió con fuerza, entrando y saliendo de ese ojete, a Florcha le seguía doliendo un poco cuando se la metía, pero le gustaba. Hacía poco era virgen pero ahora ya se la culeaban a cada rato.

Martín notaba como ahí adentro estaba todo caliente, y encima cada vez que sacaba la pija, la sacaba llena de semen de la anterior acabada… le metió el pito bien hasta el fondo. Le encantaba cogerse esa cola hermosa, bien gordita.

– ¿Querés más leche adentro de la cola Flor?
– Ay si… –Respondió tímidamente la chica.

El adolescente volvió a venirse adentro del culo de su hermana. Le sacó la pija de adentro, y ya le chorreaba bastante leche de la cola, se le caía por los muslos.

– Gracias hermanito.. te quiero.

La chica se puso de pie, le dió un beso en la cara a su hermano, agarró su ropa y se fue a duchar, caminando con el culo lleno de semen.

Estaban todo el día cogiendo.

:::::::

Martín terminó tan cansado, que durmió como una bestia hasta el día siguiente. Ya era viernes. Se despertó bien entrada la tarde… debían ser las cuatro o cinco de la tarde. Pasó por el baño y luego hasta la cocina. Estaba Agustina tomando agua allí parada al lado de la mesa.

– Hola Agus.
– Hola hermanito… cómo dormiste!
– Sí… estaba muy cansado…
– Me imagino-Dijo Agustina sonriendo.
– ¿Flor?-Preguntó el chico.
– Se fue de una amiga.

Martín abrió la heladera buscando algo para comer, sacó unas frutas, mientras veía como su hermana mayor preparaba la cartera para ir a algún lado. Estaba vestida con una remera blanca de tirantes que le marcaban el corpiño, una falda de jean que le llegaba a los muslos, y unas zapatillas deportivas. El chico observó a su hermana, como se acomodaba el pelo detrás de las orejas, le miraba el escote…

– Agus… ¿tenés ganas de coger?

La pregunta sorprendió un poco a la chica. Sin esperar respuesta, Martín caminó hasta ella, y la empezó a acariciar, pasándole la palma abierta de la mano por las caderas, y por encima de las tetas.

– Ahora no hermanito… tengo que irme.

El chico siguió tocándola, ahora acariciándole los muslos, subiendo por debajo de la falda, mientras Agustina juntaba algo de dinero y lo metía en su cartera.

– ¿A dónde vas?
– Tengo que ir a la peluquería!

Le subió bien la falda, para verle la cola. Traía una bombachita rosa, con los bordes en blanco… se le metía mucho entre los cachetes. Se veía tremendamente sexy esa cola con esa bombacha.

– ¿No te da un poco de miedo de que alguien te levante la falda y te vea así?
– ¿Así cómo?
– Así.. te vea la cola… la bombacha… dios… no podés estar tan buena hermanita… sos hermosa.
– Aww.. gracias pendejito.. y no, no me da miedo porque nadie me va a poner un dedo encima!

A Martín se le puso la pija como una roca.

– Mmmm ahora te tengo que coger hermanita…
– Jajaja.. ¿por qué?
– Porque me re calentó la bombachita que tenés puesta!
– Ay no seas así pendejo… en 5 minutos tengo turno en la peluquería!
– Ohhh… no seas mala Agus… dale… dejame cogerte un minuto…

La chica cerró los ojos sintiendo las caricias de su hermano, le tocaba la cola, los muslos, le tocaba la concha por encima de la bombacha… no puedo evitar humedecerse. Su hermano se acercó aún más a ella, que ya dejó la cartera a un costado y apoyaba las manos sobre la mesa de la cocina. Martín sacó su miembro afuera, ya parado y excitado. Le corrió la bombachita rosa a un costado, dejando la conchita rosada descubierta y le puso el glande en los labios vaginales, frotándoselos un poco por ahí… notaba como estaban cada vez más húmedos.

Se la puso en la entradita de la concha, ya bien mojadita, y empujó para adentro, metiéndole medio pito.

– Ahhhh…. no me das tiempo ni a sacarme la bombacha pendejo!
– Ohh… me gusta cogerte así con la bombacha puesta hermanita…
– Mmm.. que cochino que sos… ¿sabes?.. a mí también me calienta..
– ¿Si?.. ¿te gusta mucho?
– Siii… me encanta que me corras la bombachita y me la pongas en la chocha… uhhh… dale.. más adentro metemela!

Martín escuchó eso y casi se muere… una chica hermosa, su hermana mayor, hablando así, y encima estar cogiéndole la concha, era mucho… le sentía el perfume de mujer, le sentía el olor del pelo, parecía el paraíso. Qué lindo era cogerse a una chica tan linda, con el agregado del morbo de ser su propia hermana.

Ella se inclinó un poco, mientras su hermano se la cogía lentamente, porque la conchita todavía estaba un poco estrecha. Agus miró el reloj, y ya se le hacía muy tarde, no podía seguir.

– Ay hermanito… tengo que irme… me re excitaste pendejo!

El chico sacó su pito de la vagina de su hermana.

– Quiero acabar Agus!
– No puedo, tengo que irme ya.. mirá que hora es!

Agustina se bajó la falda, se acomodó la bombacha en su lugar, agarró la cartera e iba a salir. Martín le tocó otra vez la entrepiena, le metió la mano bajo la falda, tocándole la concha por encima de la bombachita, notandola bien húmeda.

– ¿Vas a ir a la peluquería con la bombacha mojada?
– Vos hiciste que la moje toda pendejito cochino!

Siguió tocándola, ahora acariciandole el clítoris por encima de la tela. Agustina cerró los ojos, sentía la concha muy mojada ya… estaba empapando la bombacha. De pronto, le retiró la mano de ahí a su hermano, metió ella misma sus manos bajo la falda, y se fue bajando la bombachita rosa hasta los pies. Se la sacó por encima de las zapatillas, y se la dió a su hermano.

– No puedo ir con esa bombacha, la mojé entera!

Agustina sacó una toallita de la cartera, y se la pasó por la concha, limpiándose de toda su caliente húmedad… una vez que se dejó sus tiernos labios vaginales secos y limpios, se prestaba para irse.

– ¿Vas a ir a la peluquería sin bombacha bajo la falda?
– Sí, no es la primera vez que lo hago hermanito.
– Que chanchita que sos… me encanta que seas tan calentona.
– Basta, me vas a hacer mojar de nuevo!
– ¿Me puedo hacer la paja con tu bombacha? Te la quiero llenar de leche.
– Sí cochino, podés hacer lo que quieras con mi bombacha!

La chica no perdió más tiempo, y salió para la peluquería, sintiendo el aire dándole en la entrepierna… igual la falda no dejaba ver nada.

Enseguida, Martín se sentó en una silla. Estiró la bombachita rosa de su hermana, buscó la parte de la concha, dónde estaba bien húmeda. Le sintió el olor, invadiéndolo ese aroma a concha excitada, a la conchita caliente de su hermana mayor.

Se agarró el miembro para pajearse. Tenía la pija llena de flujos de la chocha de su hermana mayor. Mientras le sentía el olor a la bombacha de su hermana, se pajeaba embardunándose la mano con los flujos… cuando iba a acabar, puso la prenda encima de su pija, y acabó, saltó mucha leche, ensuciando entera la bombachita rosa. Se la pasó por toda la pija limpiándosela toda, dejando la tela toda enchastrada. Se levantó y fue hasta el lavarropas. La tiró ahí adentro, y como había mucha ropa, cerró la tapa y lo encendió.

Agustina entró a la peluquería, se sentó y la atendieron… se imaginaba a su hermanito haciendo chanchadas con su bombacha y se mojó otra vez… encima se calentaba sabiendo que andaba sin nada abajo de la falda. No podía evitar sentirse tan chanchita y puta. Terminaron de cortarle las puntas del cabello, pagó y volvió a casa, ya era casi de noche.

Saludo de nuevo a su madre y a su hermano nuevamente, haciendose miraditas cómplices… ya de noche, llegó Florcha a casa. Cenaron los cuatro juntos en familia, y Agustina se fue a bañar. Salió y se vistió en su cuarto, iba a salir con sus amigas. Mamá ya se había ido a dormir, mientras que Florcha estaba tirada en su cama chateando con una amiga.

Agustina ya se estaba arreglando y maquillando en frente del espejo del baño. Martín estaba algo aburrido, cruzó por el baño y la vio a su hermana poniéndose labial rojo en los labios mirándose al espejo. Entró al baño, para hablar con ella.

– ¿Salís Agus?
– Sí… vos?
– Nah…
– ¿Por?
– No tengo muchas ganas. ¿Con quién salís?
– Con mis amigas, tontito. ¿Con quién querés que salga?
– Preguntaba nomás!

Agustina se pasaba el labial, Martín estaba atrás de ella, viéndo como estaba vestida… tenía una remera ajustada negra, y una pollerita bastante corta, también color negra, le tapaba la cola y un poquitín más…

– ¿No es muy corta esa pollera?-Preguntó el chico.
– ¿Te parece?
– Sí!
– Y que te importa como me vista yo!-Dijo ella sonriéndole por el espejo.
– Nada… bueno, es que no me gusta que te miren…
– Ja.. no te pongas celoso hermanito…

Martín le hizo gesto con la cara a través del espejo, mientras ella se reía burlándose un poco de él. El chico le miró las piernas descubiertas, que tremendas piernas… Agustina ahora agarró el lápiz delineador, y se empezó a delinear los ojos.

– ¿Tenés algo abajo de la pollera?
– Obvio querido… ¿por qué esa pregunta?
– Como te gusta andar sin nada abajo…
– Ja.. no te hagas el tonto conmigo pendejito!-Dijo la chica riendo.
– ¿Qué tenés puesto… bombacha o tanga?
– Qué te importa.-Se reía Agustina.
– ¿No puedo saber que hay abajo de la pollera?
– Mirame si querés ver que hay…-Respondió la chica, con una sonrisa.

El chico le agarró la pollerita negra por el borde, y se la subió despacito, mientras miraba a Agustina a través del espejo, ella seguía delineándose los ojos. Le fue viendo la parte alta de los muslos, y la cola, poco a poco… descubriendo que su hermana tenía puesta una tanguita negra. Agustina miraba a su hermano, a través del espejo… sentía como le subía la pollera y le miraba la cola y la tanga.. se fue excitando. Sentirse espiada por su hermano la excitaba…

– Estás toda combinada hermanita…
– ¿Te gusta?
– Sí. ¿A vos te gusta ésto?

Martín le preguntó eso, mientras metía su mano en la entrepierna de Agus, tocándole la concha por encima de la tanga, sintiendo los labios de su hermana.

– Sí.. me gusta mucho pendejo…
– ¿Y ésto?-Preguntó el chico, sacándose la pija ya bien dura del pantalón. Se la pasó por los cachetes de la cola.
– Umm… me encanta eso nene…

Agustina seguía delineandose los ojos, mientras su hermanito le pasaba la pija por la cola.

– Cuidado que no venga mami.
– Tranquila… ya está durmiendo hace rato.

El chico le agarró la tanga a Agus.

– Ésto no te lo voy a preguntar.. porque ya sé que te gusta..
– ¿Qué cosa?
– Cogerte con la tanguita puesta…

Apenas dijo eso, Martín corrió la tanga a un costadito, dejándo la concha descubierta, y le puso la pija ahí… buscó la entradita, pero así parados no podía. Agus se inclinó un poquito, ella misma movió sus piernas hasta que la cabecita de la pija de su hermano quedó en su concha.

El adolescente empujó, y le fue metiendo el pito poco a poco en la conchita… se la fue abriendo centimetro a centimetro… Agus la sintió adentro, ya notando como se le abría la concha… terminó de delinearse y cerró los ojos.

– Uhh… mi amor!…-Susurró la chica.
– ¿Te gusta hermanita?
– Siiii… cogeme pendejo!

Agustina estaba toda arreglada, con los ojos delineados, los labios pintados… estaba aún más hermosa de lo normal. Martín la agarró de las caderas y se la re cogió a su hermana con la tanguita puesta, corrida a un costadito… entraba y salía de esa concha con facilidad, ella estaba húmeda. Se la metía entera, hasta chocar sus piernas contra las de ella.. de a ratos, sólo se la cogía con media pija, se la metía un poquito y se la sacaba, haciéndola enojar a su hermana!

– Ay dale nene… cogeme bien!-Decía Agus con los ojitos entrecerrados.
– ¿La querés bien adentro?
– Ohhh!… siii… bien adentro hermanito… metemela bien adentro…
– Mmm me encanta tu concha Agus… me encanta cogértela toda…
– Uhhmm entonces cogémela pendejo… cogeme la concha… ahhh!

El chico se re contra calentó… se la metió de una entera… cada vez que se la clavaba hasta el fondo de la concha, Agustina gemía. Ya la tenía re mojada y abierta, los labios se tragaban esa pija con devoción.

– Ayyy… así hermanito.. así!-Chilló la chica, mientras se tocaba el clítoris para acabar.

Mientras Agustina acababa, se le contraía la vagina, su hermano estaba al borde, se excitó tanto que se la re contra cogió, le dió cinco o seis bombeadas bien fuertes, se escucharon los ruidos de sus piernas chocando contra las de ella y contra el culo, se la metió tan fuerte que Agustina abrió la boca totalmente ida de placer, le reventó la conchita. Enseguida se la sacó, y le empezó a chorrear leche, saltando hacia delante, chocando contra los cachetes de la cola de su hermana… uno tras otro!

Los dos se quedaron quietos… Agustina temblando y con la cola llena de leche, mientras Martín se sostenía de pie como podía, agarrándose de la pared. Poco a poco se le fue bajando la excitación y la verga…

La chica volvió a abrir los ojos, mirándolo a través del espejo…

– Me ensuciaste toda cochino… traeme una toallita del cajón ese.

El chico se apresuró a agarrar una toallita y se la dió a su hermana. Ella se la pasó por los cachetes de la cola, limpiándose la lechita caliente.

– ¿Me manchaste la tanga?-Preguntó Agus.
– ..No… no está manchada.-Dijo Martín.

Tiró la toallita sucia con semen al inodoro, y se palpó la cola.. estaba limpia. Le pidió otra toallita a su hermano. Le dió otra, y esta vez la chica se la pasó por los labios vaginales, limpiándose la concha después de haber sido cogida por su hermano… se le notaba como la tenía un poco abierta. Mientras se pasaba la toallita por la chocha, la sintió algo irritada… y le dolía un poco. Tiró esa otra toallita sucia, y tiró de la cadena.

Se acomodó la tanguita en su lugar, se acomodó la pollerita, el pelo, y ya estaba lista para salir. Encima estaba recién cogida, mejor imposible. Se dio la vuelta, y miró a su hermano todavía cansado. Ella misma le agarró la pija blandita y se la metió adentro del pantalón. Salieron juntos del baño, fueron hasta el living. La chica ya estaba esperando que la pasen a buscar sus amigas.

– La próxima vez tené más cuidado nene… casi me hacés mal.-Dijo Agustina.
– Perdoname… es que estaba muy caliente hermanita.
– Sí, me di cuenta… pero tratá de controlarte mejor porque casi me destrozas mi pobre chochita!
– Sí… perdón de nuevo Agus!

La chica le sonrió y se sentó en el sillón, prendió la tele para ver algo y que pase el tiempo más rápido. Martín se preparó algo para tomar.

Después de un rato, a la chica le llegó un mensaje de su amiga, diciéndole que iba con media hora de retraso…

– Joooo… media hora!
– ¿Qué pasó? ¿Viene atrasada?
– Siii… me aburro. ¿Qué podemos hacer hermanito?

Los dos se quedaron sentados en el sillón unos minutos en silencio… hasta que al adolescente se le pasó la relajación del orgasmo anterior…

Estiró su brazo hasta ella… puso la mano sobre una teta, encima de la remera. Se notaba que estaba sin corpiño. Agus simplemente se dejó. El chico la fue bajando, por el abdomen… por el pubis… hasta llegar a los muslos. Se los acarició, mientras hacía todo eso y exploraba el delicioso cuerpo de su hermana, se le iba parando nuevamente de a poco el pito.

Mientras le tocaba la parte interna de los muslos, subió bajo la pollera hasta meterle los dedos por debajo de la tanga… ella abrió un poco sus piernas, y Martín le tocó los labios de la concha un poco.

– Mmm.. ¿otra vez pendejo?-Dijo Agustina, notando como le volvía el calorcito al cuerpo.
– Sí hermanita… quiero cogerte otra vez…
– Ay… me vas a echar otro polvo?
– Sí hermosa!

Martín se levantó del sillón, y se puso en frente de su hermana. Le acarició las tetas, notando los pezones sobresaliendo de la remera… se miraron inmediatamente al notar eso… luego bajó y le subió la pollerita. Se arrodilló entre las piernas de su hermana mayor, ella las abrió bien. Le corrió la tanga a un costado… que lindo era verle la concha a una chica tan hermosa… verle la conchita a su hermana… acercó su cara y sacó la lengua, le dió una lamida de abajo hacia arriba, chupándole bien los labios hasta el clítoris… Agustina suspiró, aunque notó cierto ardor.

Enseguida el adolescente se puso de pie otra vez, se bajó el pantalón, y apuntó su pene erecto hacia la conchita de Agus. Se la puso entre los labios, y se la metió despacito… entró re fácil, se notaba que tras la cogida anterior en el baño, su hermana tenía la concha más abierta ahora. Mientras le iba entrando, la chica se miraba ahí, viendo como se la cogían… pero esta vez más sintió bastante ardor en la conchita.

– Au… au.
– ¿Te pasa algo hermanita?

Martín continuó cogiendose a su hermana mayor… se la metía y sacaba despacio, la chica, a cada movimiento de esa pija adentro suyo, le ardía la vagina. Tenía la concha enrojecida, toda colorada… su hermanito menor aumentó el ritmo, metiéndosela más fuerte, clavándosela bien adentro, hasta el fondo de la conchita.

– Ohhh… ay.. pará pendejo…

Martín no le dio bola, estaba otra vez muy caliente ya, y la seguía cogiendo con fuerza, entrando y saliendo de la conchita abierta de su hermana, estaba muy colorada e irritada.

– Uhh… me arde la concha hermanito… en serio… me duele… deberíamos parar.

A Agustina le estaba ardiendo mucho la conchita mientras su hermano no paraba de cogerla… le metía toda la pija adentro, ella la sentía muy grande… le ardía y le dolía la vagina a cada movimiento. El chico se movió más rápido, los labios rosaditos de su hermana estaban muy irritados, mientras se abrían con la pija penetrándola.

– Ayy!.. Basta!!… basta pendejo… me estás reventando la chocha…-Exclamó Agustina, tratando de empujarlo para que salga.

Martín por fin entendió, y se movió hacia atrás, retirando su pija de la conchita de su hermana… se la dejó bien abierta y enrojecida. Agustina sentía que le ardía mucho, y no quería coger más.

– Ay no sabés cómo me arde la concha hermanito…
– …La tenés toda colorada Agus.
– Uff me re duele.

Agustina se acomodó la tanga, poniéndosela en su lugar… se sentía incómoda, pero al menos ya no le dolía.

– Creo que fue mucho sexo en poco tiempo, pendejo…

Los dos se rieron. Estar todo el día cogiendo trajo sus consecuencias… nunca había tenido tanto sexo seguido. La chica caminó un poco, le molestaba pero estaba mejor. Al rato, al fin llegó su amiga, y salió con ella al boliche. Allí trató de bailar como siempre, pero tenía la chocha tan irritada que hasta le molestaba al bailar.

Como era lógico, Martin se quedó caliente… se fue a cepillar los dientes, y se iba a ir a dormir, pero cuando cruzó por la habitación de sus hermanas, estaba la puerta algo abierta y pudo ver a Florencia aún despierta, estaba en corpiño y bombacha, sentada en su cama con la notebook, seguramente chateando con sus amigas o algo por el estilo. Iba a saludarla antes de dormirse. Entró a la habitación.

– Flor.. pensé que ya te habías dormido.
– Hey hermanito…¿Agus ya se fue? Que andaban haciendo?
– Estábamos…

Ahí Martín se sentó al lado de su hermana en la cama, y le contó a Florcha todo lo que pasó con Agustina.

Después de contarle todo, Florencia se quedó mirando a su hermano, le miró más abajo y notó como se le marcaba el bulto en el pantalón…

– ¿La tenés parada?-Preguntó Florcha.

El chico se miró, ni se había dado cuenta.

– Siii…

Florencia dejó la notebook a un lado, estiró su mano, y se la puso encima, tocándole la pija… le metió la mano adentro, y se la sacó afuera del pantalón. Ahora le estaba haciendo la paja a su hermanito, ambos sentados uno al lado del otro en la cama de Florcha.

– ¿Te gusta que te haga la paja?
– …Si… mucho…

Florcha subía y bajaba su mano, masturbando a su hermano menor. Lo miró a la cara y se rieron.

– ¿Qué?-Preguntó Martín.
– Te conozco esa cara hermanito… ¿querés pedirme algo?
– Si… quiero verte la cola..
– Mmm.. eso nomás?
– Bueno.. también quiero mirarte la concha!
– Que nene pervertido…-Dijo Florencia, soltando el pito de su hermano.

La chica se arrodilló en la cama, poniéndose en cuatro. Se agarró la bombachita y se la bajó, mostrandole esa cola perfecta a su hermanito, se inclinó un poco más, y así también le mostraba toda la conchita. Martín estaba detrás de ella, tenía los labios de la concha bien cerraditos, con la rajita en el medio.

– Te voy a chupar la concha, Flor…
– Uhh.. que atrevido sos pendejo…

El chico puso su cara detrás del culo de su hermana, sacó la lengua afuera, y se la pasó por toda la concha a su hermana menor… le pasaba la lengua por los labios vaginales, cubriéndoselos de saliva. Con esos estímulos, la conchita se Florcha comenzaba a abrirse un poquito, y ahora se le asomaban los labios menores, los tenía de un color muy rojizo. Martín subía con su lengua, de modo que le chupaba la concha y la cola, pasándole la lengua también por el agujerito del culo, que ya lo tenía un poquito más abierto que antes.

– Mmmmmmhhhh!

Se paró, y con su hermana en cuatro arrodillada en la cama, le puso la pija en la concha, y se la frotó entre los labios… Florencia ya estaba muy mojada, estaba excitada!

– Me da un poco de vergüenza que me la pases por ahí hermanito!-Decía la chica excitadísima, sintiendo la pija dura resbalando entre sus húmedos labios vaginales.

Martín estaba muy caliente… la conchita peluda de Florcha era muy tentadora, quería meterla entre esos labios súper apretados, quería meter el pito en la conchita virgen de su hermana. Le puso el glande en donde parecía que tenía la entrada…

– Flor… te la puedo meter en la concha?

Continuará…

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