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Mi primera vez y mi hermanito

Martes, abril 23rd, 2013

Hola me llamo Alejandra vivo en boca del rio Veracruz aunque naci en mexico d.f. Tengo 22 añitos quiero compartirles lo que me sucedió hace 3 años cuando tenia 19.

Les dejo mi correo alejandrita_korazonxito@hotmail.com asi podremos charlar y compartir experiencias.

Mi familia consta de mi mama mi hermano y yo, mi papa si se le puede llamar así nos abandono cuando éramos mas chicos, mi mama trabaja en un hotel y por consecuente mi hermano y yo tenemos que quedarnos en la casa yo al ser la mayor tengo que encargarme de la casa para no cargarle la mano a mi mama. Mi hermano que es menor que yo por 3 años tenia 16 años en ese tiempo e iba entrando en la preparatoria. Yo en cambio ya estudiaba la universidad y andaba de novia de angel quien iba en mi salón, con angel las cosas comenzaron bien pero terminaron mal pues el quería salir todo el tiempo conmigo pero por las labores de la casa y el cuidado de mi hermano me era imposible asi que terminamos, fue algo muy doloroso pero lo supere anduve muy depre durante mucho tiempo y para mi fortuna las vacaciones de invierno llegaron asi no tendría que verle por lo menos 15 dias, pero mi mama en cambio tenia que trabajar 12 o hasta mas horas pues es cuando mas gente llega y puede cubrir horas extras, asi que tenia que estar todo el dia en la casa afortunadamente aunque mi compu es algo viejita tenemos internet y pues asi podía pasar el rato o escuchando música etc.

Mi hermano se levantaba muy tarde y casi no me ayudaba con los queaseres de la casa por lo general tenia yo que despertarlo y una mañana fui entre a su cuarto muy enojada porq ya eran las 11 y seguía dormido, entre y cuando le iba hablar el estaba boca arriba y solo en bóxer pero se le notaba una erección lo que me sorprendió y me quede mirando curiosamente unos segundos volvi en mi y le grite como loca que se despertara que ya era muy tarde y que necesitaba que me ayudara con las cosas de la casa. Sali y me fui a mi cuarto la imagen me recorría la cabeza, yo ya había visto el pene de mi ex y aunq aun era virgen ya había hecho mis primeras mamadas aunq nunca deje que me tocara directamente siempre lo hizo sobre mi ropa, me quite la falda que traia y me comense a tocar haciendo a un lado mi calzon me sente sobre mi cama y me segui tocando el clítoris sentía como comensaba a mojarme poco a poco, cuando derrepente entra mi hermano gritando mi nombre pues me estaba buscando. Su reacción fue de pedir disculpa y salió rápido de mi cuarto sin duda pase del estado caliente al frio en 1 segundo.

Me puse nuevamente la falda y sali el estaba en la cocina sentado en la mesa.

Con pena me acerque y le dije: que porq había entrado a mi cuarto sin tocar

A lo que el me dijo disculpame esq te estaba buscando además siempre entras a mi cuarto en las mañanas sin tocar y solo para despertarme. Yo no tengo la culpa que tu novio te aya dejado y te desquites conmigo. Salió corriendo a su cuarto y hasta se escucho como azoto la puerta.

Me quede pensativa y regresando a la tierra me puse nerviosa pues si le contaba a mi mama vaya que me meteria en problemas, subi a su cuarto toque y entre.

Le dije, oye esta bien yo tuve algo de culpa pero el hecho de que aya terminado con mi ex no tiene nada que ver. Es solo que me asustaste y mas por lo que viste, por favor no le digas nada a mama diciendo eso vi su short el cual se le notaba un bultito.

El me contesto que no le importaba lo que hiciera en mi cuarto, que el entendía y que no diría nada.

Me acerque y lo abrace le di un beso en el cachete y le di las gracias. Le dije, eres muy lindo hermanito.

El me voltio a ver y me dijo, te digo algo pero no te burlas, a lo que yo le dije, si dime. El bajo la mirada y me dijo, es que es la primera ves que veo una vagina y nunca pensé que seria de esta manera y menos que seria la tuya. Yo al escuchar eso sonreí y le dije que estaba bien que no pasaba nada malo, que sabia que había sido un accidente, después de eso le dije, yo te eh visto en la mañana como estabas exitado con el pene parado hermanito.

El me voltio a ver y me dijo, también es el primero que vez, yo sonreí y le dije esto va quedar entre nosotros como nuestro secreto, y el asento con la cabeza, le dije que antes ya había visto el de mi ex que a demás el de el estaba dentro del bóxer que no lo había visto bien.

Y dicho esto el me dijo, y cual de los dos es mas grande.

Me sorprendió la pregunta y muy quitada de la pena le dije, mira estabien muéstramelo y te digo como agradecimiento por no decir nada, el lo saco y al verlo le dije, pues no te sientas mal el de mi ex era un poco mas grande y grueso pero el tuyo aun le falta por crecer pues eres joven.

El al escuchar eso me dijo, y tu ya lo has hecho.

Me rei y le dije, eres muy atrevido como preguntas esas cosas, pero dejame decirte que aun no lo e hecho soy virgen. La reacción no la hizo con su cara si no con su pene que salto al escucharlo. Me volvi a reir y le dije que guardara su pene pues me ponía incomoda. El hizo caso y lo metió de nuevo a su short.

Y el dia transcurrió no tan normal pues nos sonreíamos de vez en cuando y hasta nos abrazabamos, debo confesar que esa noche vaya que me masturbe un buen rato una y otra vez que hasta me levante tarde, el ya estaba despierto y mama ya se había ido, el estaba en el comedor desayunando y viendo la tele lo salude le di un beso en el cachete cosa que pocas veces hacia y asi tracurrio el dia pero notaba que varias veces el estaba con el pene exitado pues se le notaba en su short. Al siguente dia en la tarde mirábamos la tele y estábamos abrazados yo esta vestida liguera con un short de licra cubierta con una playera larga que me llegaba a las piernas notaba como me miraba las piernas cuando pensaba que no lo veía incluso se tocaba el pene para acomodárselo pues se ve que estaba muy exitado, eso no me molesto y asi estuvimos dejamos de ver la tele y nos pusimos a charlar de cosas que no vienen al caso de repente nos miramos y nos fuimos acercando hasta el grado que nos dimos un beso en los labios, el cual duro casi un minuto pues reaccione y me aleje de el, al miraro el rápido me dijo perdón no debi y corrió a su cuarto. Fui a su cuarto entre y no lo vi oi un gemido proveniente del baño me acerque oi otra vez el gemido y supe lo que estaba haciendo abri la cortina y ahí estaba con el pene en la mano masturbándose el rápidamente al verme se subió el short y me dijo, que haces aquí es mi cuarto vete, yo me acerque y lo bese nuevamente a lo que el me contesto besándome, ahí estabamos los dos en el baño de su cuarto besándonos, baje mi mano y la meti dentro de su short y tome su pene comenzando a estimularlo cosa que ya había hecho antes J con mi ex.

Y asi estuvimos hasta que separamos nuestros labios y cuando el iba decir algo tape su boca con mi mano, la quite y de di un beso de piquito, agachándome después para bajar su short y poner ante mi su pene bien erecto y con un olor a hombre (las chicas saben a lo que me refiero) le di un beso en la cabesita y lo meti en mi boca comensandolo a chupar mi hermano atino a gemir y agarro mi cabeza para no tardar y venirse en mi boca una buena cantidad de semen, el cual le mostre con la lengua y me lo trague ante su asombro me levante y fui al lavabo me heche agua en la boca para labarla, pues aunq ya había tragado semen antes siempre me ha dado un poco de asco después de q lo trago. Me volvi a acercar lo tome de la mano y lo lleve hasta su cama me quite la playera que traia y quite el brasier dejándole ver mis pequeños senos tome su mano y la diriji a ellos, los toco los masajeo con un poco de temor eh inocencia y les dio un beso para después chuparlos torpemente, comenso a usar su lengua volvi a tomar su pene que recobraba su vigor, el pasaba de un seno a otro nuestras respiraciones aumentaban su mano pasaba por toda mi espalda hasta que se animo a ir mas abajo y toco mis nalgas sobándolas y derrepente apretándolas, dejo mis senos para agacharse y bajar la licra dejándome con mi calzoncito solamente volviendo a subir para tomar nuevamente su labor con mis senos a lo que volvi a tomarle su pene y metiendo su mano dentro de mi calzoncito tomando mis nalgas ahora directamente asia lo que quería con ellas hasta que saco su mano para tocarme el vientre y me miro a los ojos con mi seno en su boca y su lengua trabajando en ella para con la mirada pedirme permiso y a la vez avisarme que bajaría a mi tesoro el cual toco después de meter su mano la cual sentí un poco temblorosa, y con su dedo sentía como iba del inicio al fin de mi rajita y eso se convirtió en su total interés pues abandono mis senos y nuevamente agachándose alejando su pene nuevamente de mi mano para bajar mi calzoncito y mirar atentamente mi vagina esta vez no era por accidente esta vez era con consentimiento, acerco su cara y dio un beso, me sente sobre la cama y abriendo mis piernas le daba un mejor panorama de mi virginal tesorito, acomodándose nuevamente acerco su rostro y me fue besando mi vientre hasta bajar a mi vagina y sacar su lengua para pasarla suavemente sobre mi rajita lo cual me erizo la piel pero yo quería sentir mas como cuando me masturbaba y con mis dedos separe mis labios vaginales para que su lengua incursionara esa zona que nos vuelve locas, y con mi otra mano toque mi clitoris indicándole donde debía trabajar lo cual comenzó hacer poco a poco, hasta comenzar a sentirme bien, ya era el el que abria mis labios y con su lengua jugaba con mi clítoris, comensando a succionar por momentos yo cerre los ojos tirándome completamente sobre la cama y viajando a un mundo de placer tome mis senos y los masajie, estaba exitada no pensaba en la situación ni mucho menos que era mi hermano, me estaba dejando llevar por algo que nunca me imagine que podría pasar pero los dados están echados y quería seguir sintiéndome mujer, le separe la cara de mi vagina y lo bese, el se acomodo subiéndose sobre mi y abrazados nos seguíamos besando con ese sabor a mi vagina, como pude tome su pene y lo jugaba con mi mano sobre mi vagina el liquido que salía tanto de su pene como de mi rajita permitían que se deslisara de rica manera pero sentía como el al pasar por mi rajita trataba de intertar meterla pero al yo tenerlo entre mis manos lo deslisaba debo decir que me encanto, hasta que lo mire y con la cabeza diciéndole un si aprobaba a que tomara mi primera vez y yo tamaria la suya, y fue ahí cuando solte su pene y el fue ahora quien lo tomo, lo coloco en la entrada y empujo pero resbalo nuevamente lo tomo y yo ayude dirijiendolo a donde debía meterlo y asi fue como lo coloco en la entrada yo flexione las piernas para dejarlo trabajar mejor y lo fue presionando sentía como la cabeza se trataba de abrir paso y eso me incomodo un poco pero no dije nada quería que continuara y asi siguió me miro cuando sentí que la cabeza ya estaba mas adentro q afuera a lo que asenti con la cabeza y este empujo logrando hacer que entrara por completo y con ello arrancándome un grito y sin duda mi virginidad, después de todo lo que habíamos hecho por fin uno de los dos hablaba y fue el para preguntarme si estaba bien, con dolor en mi vagina y su pene punsante dentro le dije que estaba bien pero que se esperara y por nada se moviera que yo lo aria pues sentía que me dolia con su mano quito la lagrima que me había sacado y besándome los labios me hiso calmarme un poco y olvidar por momento el dolor, puse mis manos sobre sus costados y con eso trate de moverlo hacia afuera poco a poco pero sentía como mi vagina también punsaba por dentro cerre los ojos con gesto de dolor en mi rostro y al hacer que lo sacara poco a poco yo trataba de hacer mis caderas hacia atrás como sumiéndolas en el colchon, para después tomarlo delas nalgas y hacer que me penetrara nuevamente a lo que regresaba mis cadera hacia el frente, le dije, muévete despacio por favor y asi comenzó hacerlo a lo que atino a decirme que se sentía genial y que sentía como lo presionaba, comenzó a moverse un poco mas a prisa y yo trataba de frenarlo con mis manos pero me era casi imposible y aunq comenzaba a sentir un cosquilleo y agradable las paredes de mi vagina el dolor aun seguía tenue pero seguía, me volvió a besar e incremetaba el ritmos hasta que no lo pude frenar y como poseído me decía esto me gusta se siente mejor de cuando me masturbo, y me pregunto, como te sientes te gusta?. Yo le dije que si que continuara que me comenzaba a sentir bien y me gustaba su vaivén ya con el placer invadiéndome comencé por pedirle que me siguiera dando, y me desconoci dicendo palabras como dame duro manito clávamela mas, que rico es sentirla hasta el fondo, ay ay ay que rico que bien ay ay continua dándome placer párteme que rico se siente hacer esto, cuando el me dijo, ya no aguanto me voy avenir, alo que le dije, sacalo. Y sacándolo me arrojo su semen en mi vientre el cual se sentía caliente y mi vagina punsante, el me beso y dejándose caer sobre la cama se recostó a lado mio abrazandome.

Los dos estábamos cansados en forma fetal frete a frente con nuestras miradas encontradas, sentía como su semen recorría mi estomago para caer sobre la cama, se acerco y me beso asi estuvimos un buen rato se acomodo y volvió a besarme no sin llevar su mano hasta mi vagina y comensar a estimularla jugaba con mi clítoris yo no tenia fuerzas, dejo de besarme y se volvió a acomodar lo voltie a ver y su pene estaba parado y apuntando a penetrarme de nuevo, le dije que no lo hiciera que ya no lo metiera de nuevo pero no me hizo caso y lo volvió a clavar pensé que me dolería pero no fue asi. Volvia a meter y a sacar su pene de manera rapida para después parar, me lo saco y me dijo, acomódate ven, a lo que le dije que a que se refería, dicendome, ponte en cuatro patas sobre la cama quiero metértelo asi, a lo que me preste y me acomode se coloco detrás de mi y lo volvió a meter, me agarro de las caderas y con ellas acompañaba el movimiento de penetrarme yo me sentía bien se sentía muy rico lo estaba disfrutando mas que antes y escuchaba como mis nalgas chocaban y producían ese sonido típico, me sentía en la gloria le pedia que me diera mas duro mas rápido, esta vez sentí que duramos mas haciéndolo hasta que me dijo nuevamente que se vendría, sentí como acelero y me apretaba las caderas mientras las hacia adelante y atrás el sonido del nuestros cuerpos chocando eras mas fuerte hasta que lo saco y me acabo donde la espalda pierde su nombre, yo caí sobre la cama boca abajo y el encima de mi me beso el cuello la espalda y me restregó su semen en la espalda con sus manos (cosa que no me simpatizo del todo). Y nos estuvimos besando hasta que sentí que ya era muy tarde.

Nos levantamos y nos metimos abañar y besándonos y tocándonos fue como el agua recorría nuestros cuerpos, me dijo que quería metérmelo nuevamente a lo que me negué diciéndole que ya era muy tarde, pero me insistió y yo como que no queriendo acepte me puse nuevamente de cuatro patas apoyando mis manos sobre el sanitario (donde se almacena el agua no se como se llama) y me lo volvió a meter hasta que nuevamente termino en mi espalda fue maravilloso pero ya era muy tarde y mama no tardaba en llegar terminamos nos cambiamos y cuando mama llego estábamos viendo el televisor como si nada hubiera pasado pero con los recuerdos bien claros en la mente.

En otra ocasión les contare más cosas que hemos vivido. Besos agréguenme y charlamos. alejandrita_korazonxito@hotmail.com

Fiesta de cumpleaños con mi hermana

Domingo, abril 21st, 2013

Esto me pasó hace unos 2 años, cuando yo acababa de cumplir los 18, mi hermana mayor Rosa (que me lleva 5 años) por ese entonces con 23. Días antes de mi cumpleaños número 18 yo estaba muy alegre por ello, porque al fin podría ser mayor de edad y hacer lo que quisiera, mi madre lastimosamente nos había dejado tres meses por su trabajo y no volvería sino hasta 2 meses, así que estaba algo triste. Pero mi hermana estaba decidida a hacerme una fiesta de cumpleaños así que me consoló y me dijo que me haría una gran fiesta para no notar el vacío (faltaba 1 semana). Entonces ella comenzó a hacer las invitaciones que para el 18 de ese mes que caía en sábado y era mi cumpleaños a las 8 de la noche, compró las bebidas la comida y elegimos la música, todo estaba preparado, pero ocurrió algo inesperado. El jueves en la mañana me puse a leer las invitaciones y vi que en la fecha se había equivocado el que nos hizo las invitaciones, pues decía que era para el 16 es decir ese día, entonces le dije a mi hermana de esto y ella sobresaltada me dijo: pues no queda más papito ahora tendrá que ser. y nos preparamos para ese día. Todo estaba listo y estaba emocionado, eran las 7 y media y en media hora comenzaría todo, ya habían llegado nuestros mejores amigos y habíamos comenzado un poco antes con la cerveza, así que para cuando todo empezó ya estabamos algo alegres. Ya como eso de las 11 de la noche que ya me estaba aburriendo de hacer lo mismo, decidí subir a mi alcoba a ver que encontraba para hacer, pero en el camino vi la puerta del cuarto de mi hermana abierta, entonces decidí ir a ver que sucedía ya que a ella no le gusta que entren a su habitación, y al ver lo que sucedía no me lo pude creer, ahí estaba mi hermana mayor follando como loca con un tío que quizás era uno de sus amigos, ver esa imagen tan morbosa me dió tanta excitación que tuve que ir a mi alcoba, cerrar la puerta y darme una paja épica. Luego de calmarme bajé y despedí a toda la gente que faltaba, en todo eso bajaron mi hermana y ese tipo, ya para eso de la 1 de la mañana no había nadie y nos fuimos a acostar. Aunque no pude conciliar el sueño en toda la noche por tener fresca esa imagen en mi mente, por lo cual me dí otra paja. Al día siguiente andaba todo triste y con los ánimos bien bajos porque tuve la fiesta en el día que no esperaba y el propio día no recibiría nada ni a nadie, entonces mi hermana al verme me dijo: tu que no agradeces lo que se hace por ti, a lo que yo le respondí que me perdonara pero que así era yo. Ya en la tarde mi hermana salió y yo me quedé solo, así que me puse a ver porno en internet y me metí en sitios de incesto, pues al tener todavía esa imagen en mi mente no me podía creer lo buena que estaba mi hermana, con unas medidas 105,70,115 podía matar a cualquiera de un infarto. Así llegó la noche y con ella mi hermana, luego de cenar ella me dijo que el día siguiente sería un gran día y con una sonrisa muy morbosa se levantó de su asiento y me dió un beso muy cerca de los labios. Me fui a dormir entonces, pero no antes de darme otra paja pensando en ese culazo. Al día siguiente me desperté con una música como de estriper, y en ese momento entró mi hermana al cuarto y me traía la comida y una bebida, luego de comer y que ella se levantara de la cama, vi que su diminuto short dejaba a la vista los bordes de esas nalgas carnosas que se movían con un balanceo tan excitante que no me contuve y no más ella salió de la habitación me dispuse a hacerme otra paja, pero entonces me comencé a sentir algo cansado y me quedé dormido. Al despertar (no se cuanto tiempo pasó) me vi atado a una silla en la habitación de mi hermana, y había esa música de estriper otra vez, y al momento entró mi hermana con una minifalda muy cortita negra, con unas medias rojas como las que me encanta ver en las mujeres, una blusa de colegiala negra también y unos tacones altos que marcaban sus hermosas pantorrillas, y me dijo: hoy te haré un gran favor hermanito, te quitaré tu virginidad y follarás como loco ya que esa cosa que te di no solo era para dormir, también lleva unas cositas para que se te pare el pito por lo menos hora y media, así que yo disfrutaré también. Yo me quedé como tonto, no sabía que hacer ni que decir, así que solo decidí dejarme hacer lo que ella quisiera.
Entonces comenzó lo bueno, ella se me acercó y me puso esa boca lujuriosa con labial rojo en mis labios y comenzamos con un morreo suave y tímido que poco a poco se convirtió en uno intenso, luego de eso ella se sentó en mis piernas dandome la espalda y comenzó a frotarse y moverse por todos lados con lo cual consiguió que la polla me creciera descomunalmente y me doliera ya que no la podía liberar. Entonces ella se levantó y se fue desabotonando poco a poco su camisa dejando solo con un brasier rojo que me volvia loco al ver ese par de enormes tetas, debajo de los cuales se intuían unos pesones muy duros, entonces me dió la espalda y se puso culo en pompa y empezó a bajarse poco a poco la minifalda dejando a la vista su trasero descomunal, carnoso cubierto por un diminuto hilo dental que se metía en su raja. luego cuando solo se quedó en eso me dijo: hermanito te quitaré un poco esa carga, creo que ya sufriste mucho pero te lo merecías por despreciar la fiesta que te di. Acto seguido me quitó los pantalones y el bóxer y luego me agarró la polla entre las manos y me dijo: hermanito hoy serás hombre, y vaya pedazo de polla que te manejas (mide 22 cm), luego ella se la metió en la boca y comenzó a darme una mamada de épica donde ella succionaba con fruición, subía y daba besitos al capullo, lamía y me hacía disfrutar demasiado, luego de la nada sin que me fijara con un movimiento rápido se quitó el brasier y dejó al aire libre esas tetas tan grandes con las cuales me comenzó a hacer una cubana increíble provocandome un éxtasis mayor y agradecí que me diera esas cosas porque sino me hubiera corrido muy pronto. después de esto ella se paró y me dio otro beso, entonces me dio la espalda nuevamente y se puso culo en pompa y se quitó el hilo muy lentamente dejando al aire libre ese ojete tan hermoso y ese coño tan carnoso anhelante de ser penetrado (ya estaba bastante húmedo por lo que pude notar la exitación de mu hermana), entonces ella me miró de frente y me dijo: creo que ya calentamos bastante, hoy comenzará lo bueno, y en ese momento se sentó en frente de mi dandome la cara y agarró mi polla con sus manos y poco a poco se la fue metiendo en el coño mientras decía: hermanito follaremos rico, tu polla está muy buena. y luego de incrustarsela por completo comenzó una cabalgata que duró un buen rato dándome un gran placer y a ella también por los gritos que daba. luego ella me dió la espalda y se volvió a meter mi polla y follamos así otro buen rato. Luego ella me dijo: hoy si que has disfrutado hermanito y solo por eso te dejaré hacerme algo que nadie me ha hecho todavía. entonces agarró un bote de aceite que estaba por ahí, se paró y se puso culo en pompa enfrente de mí y se lo untó en todo el trasero sobando delicadamente esas carnes tan deliciosas tan apetitosas tan lujuriosas ante las cuales cualquier hombre quisiera correrse, y se acercó a mis manos que como estaban un poco libres pude tocarle ese trasero y meterle unos dedos por el coño y por el ano, luego se separó y comenzó a sodomisarse el ano, luego de un rato y haberse metido ya 4 dedos en el ano, se paró y me dio la espalda y comenzó a meterse mi polla por el ano y comenzamos nuevamente con el vaivén, era tan rápido que me sorprendia que no le doliera era tan delicioso sentir ese espacio tan comprimido donde mi polla se sentía tan agusto, entonces luego de un rato ella se paró y dijo: ahora hermanito dejaré que me hagas tuya como quieras, y me desató. ya libre la tiré en la cama y le dije: así que quieres ser mi putita, entonces verás lo bueno que soy follando, y la puse al borde de la cama y comenzamos a follar así por el coño de ella, luego hicimos el perrito y para finalizar se puso culo en pompa y la penetré analmente durante un rato hasta que ya sentía que no podía mas y se lo dije, entonces ella me dijo que me corriera dentro de ella, luego de unas sacudidas más lo logré y me corrí dentro de ella, la cantidad de semen fue tal que salía de su ano bastante, entonces ella se dió la vuelta y de unos lenguetazos me dejó limpia la polla y me dijo: ahora en estos días que faltan espérate porque follarás mejor que ahora, eso espero le dije, y me salí de su cuarto aún sin saber como había pasado todo eso…

Amo mi hermanita…

Sábado, abril 20th, 2013

Casi siempre antes de dormir converso con mi esposo acerca de temas calientitos, sexo, mujeres, hombres etc, cabe decir que la confianza es mutua y todo nos lo contamos es increíble lo que una buena comunicación logra en el matrimonio ya que eso nos provoca estar siempre buscándonos, inventando cosas, experimentando y explorando todo para que nunca caigamos en la monotonía, imagínate llevo 11 años casada con este maravilloso hombre que siempre me sorprende y veo el también queda fascinado conmigo, muchas veces al despertar lo volvemos a hacer y cuando estamos todo el día en casa prácticamente no salimos de la cama o bueno al menos no dejamos de hacer el amor jejeje, puedo decir que sin importar el tiempo juntos es una satisfacción en todo sentido vivir con el, mas en cierta ocasión….

Me di cuenta siempre lo he sabido que mi hermana siempre le ha gustado y como no iba a gustarle, ella no es flaca ni gorda, bonita de cara, tetas enormes mas que las mías y mira que yo soy talla grande , muy buena nalga grande, firme, agarrable, hmmm solo de pensar en ella hasta mi se me antoja jajaja; en fin el caso es que descubrí que tampoco a ella le era indiferente el, llevaba tiempo sorprendiéndola mirándolo, tocándolo por cualquier pretexto, y el dejándose, y de pronto en plena fiesta la cacho tocándole las nalgas a mi esposo, pensé ahora si la mato, pero me contuve deje que todo pasara;

Unos días después la encontré a solas así que decidí aprovechar para reclamarle: le dije: “¿Que te traes con mi marido? y ni te atrevas a negar nada te vi tocándole su trasero según por accidente, accidente mis calzones y esos los traigo yo, así que exijo me expliques q onda”. A lo cual me dice: ¿AH si? Me viste? bueno entonces ya lo sabes me gusta y quiero experimentar eso que tu sientes cuando estas con el quiero sentir como me penetra y me deja llena de el a ver si es cierto que es tan bueno en la cama como dices tu, y lo voy a hacer y sabes que hermanita no podrás hacer nada por evitarlo sorry es mi deseo y me vale así que ya sabes hazle como quieras.

Me dio tanto coraje que me nuble y cuando me di cuenta ya estaba encima de ella jalándole los pelos y dándole de cachetadas ahora pienso como me atreví de mas jóvenes cuando nos peleábamos yo siempre salía perdiendo ya que ella es mas robusta y fuerte que yo y tiene mas maña en los pleitos yo nunca me había peleado en serio con nadie hasta ese momento al menos, la iba empujando hasta que la hice car en el sillón allí la seguí arremetiendo y no la dejaba reaccionar ella trataba de contestar la agresión pero por algún motivo no podía estaba yo enfurecida en serio…. Así estaban las cosas cuando de pronto sentí como dejo de resistirse y mas bien me abrazo y empezó a acariciar mi espalda y apretarme contra ella y yo seguía igual agrediéndola, luego bajo su mano hacia mi trasero y lo empezó a acariciar, allí me sobresalte ¿que estaba pasando?

Pero antes que pudiera reaccionar ya la estaba besando en su boquita ella correspondiendo, ya le había jaloneado la blusa así que solo el quite el short que traía y le subí el sostén para sentir todo su cuerpo desnudo, ella empezó a desnudarme allí, por un lado pensaba que pasa esto no puede ser yo no soy lesbiana y es mi hermana!!! Pero por otro lado estábamos disfrutando mucho ambas, así que me deje llevar le dije: Ahora si perra me vas a conocer querías que te cogieran verdad? Quieres saber lo que siente el y yo al cogérmelo? pues te lo voy a enseñar y le metí un muslo en medio de su piernas con violencia pegando en su vagina, empujando, queriendo meter la rodilla en su panocha, sintiendo como se mojaba cada vez mas y mas ella empezaba a gemir yo igual, me mamaba las tetas yo a ella me metía un dedo, dos dedos en mi panocha yo en su boca la abrí por completo me baje a mamársela, le metí la lengua le metí los dedos dos , tres, cuatro, uyy que profunda era mi hermanita ella retorciéndose de placer, yo gimiendo y loca de deseo, ella viniéndose en mi boca, que ricas somos las mujeres que privilegio de un hombre poder comerse a una mujer yo no sabia de eso al menos hasta ese momento, ella me pido le diera mi panocha así sin bajarme de ella así que hicimos un rico 69 ella abajo yo arriba yo empujando mi vagina contra su boca, ella tratando de meterse mas y mas dentro de mi, sentí su lengua sus dedos, sentí como mi mano se iba de su vagina a su culo lo abría y le clavaba un dedo de golpe sin consideración, sentí su dolor, su brinco, jamás se lo espero pero yo aun estaba enojada, excitada, furiosa con ganas de cogerla, de que sintiera lo que yo siento día tras día, así que le metí el segundo dedo y empecé a frotarlo a través de su pared anal con los dedos que aun tenia dentro de su panocha empezó a meter sacar ambas manos los 6 dedos dentro de ella 4 en vagina 2 en culo, y poco apoco fui mas profundo mas fuerte mas intenso sin dejar de chuparla y comerme sus jugos, ella pedía que parara que parara, jajaja ¿acaso no quería sentir como me cojian a mi?

Pues allí lo tenia que lo aguantara, que lo disfrutara, porque yo lo estaba haciendo, y al mismo tiempo empujaba mi conchita sobre su cara llenándola de todos los jugos que salina si me estaba viviendo múltiples ocasiones en su cara llenándola por completo ella ya ni se movía se había venido mucho lo podía sentir….. Yo aun quería más así que la puse de perrito y el monte restregando mi panocha contar su culo, moviendo arriba abajo adelante atrás, ella empezó a moverse igual, apretándose contra mí, resistiendo mis embestidas me vine de nuevo inundando sus nalgas su culo escurriendo de mis jugos vaginales, de verdad era cierto que estábamos cogiendo mi hermanita y yo?

NO lo podía creer y ahora ya pasada la calentura no quería ni mirarla a la cara, a ella le pasaba lo mismo, sin embargo no deje de abrazarla seguía pegada a ella, que iba hacer ella fue la que dijo todo: ” Esto no paso nunca nadie debe saberlo y jamás volverá a pasar de acuerdo?”

Yo no dije nada sabia que no podía ocultárselo a mi esposo se que ella también lo sabia pero nos vestimos le preste una blusa y se fue yo salí para relajarme y aun no sabia como reaccionaria Luis de saberlo… En la noche abrazada a el como siempre toda embarrada en el, se lo solté de golpe solo atine a decirle : “tuve sexo con mi hermana” El siempre cariñoso, se empezó a reír me pregunto si era en serio a lo que al ver mi seriedad no fue necesario confirmarlo, así que me abrazo, me apretó y me dijo tu castigo será contármelo todo mientras me coges tu encima de mi y me miras a los ojos sin dejar de contarme cada detalle…. AHHH menos mal eso es mas o menos lo que esperaba vaya que si lo conocía, no me defraudo me comprendió y mi “castigo” seria disfrutar una sesión especial de sexo que con la memoria de lo ocurrido seria aun mas fascinante eso lo se muy bien…. Así a sufrir el castigo me prometí a mi misma jejejejejejejejejejejejejej……

Lupita, mi hermana, con mis amigos en el monte

Miércoles, febrero 13th, 2013

Mis andanzas con mi caliente y complaciente hermana, en uno de tantos sucesos en los cuales damos rienda suelta a nuestros deseos sexuales.

Mi hermana, Lupita, tenía una actividad sexual desenfrenada, era, y es, muy caliente, se iba con amigos al monte, por donde vivíamos había un enorme monte y unos campos de cultivo, el cual estaba cercado y delimitado por el caño de las aguas negras, a donde casi nadie se atrevía a pasar, porque había un señor que cuidaba el lugar y era de muy malas pulgas, así, todos y todas, porque también iban chicas, nos quedábamos en lo que era el monte, antes de caer la noche nos íbamos a nuestras casas, bueno, algunos…

En una ocasión que andaba yo más caliente que de costumbre, me puse las pantaletas de mi hermana, un brassier, las copas las rellené con dos pantaletas de ella y me salía dar la vuelta al centro, pues no había ninguno de mis amigos por la colonia, ya en otras veces había hecho eso, pero siempre regresaba igual; muy excitado y sin haber conseguido quien me cogiera. Esa tarde fue diferente, pues encontré a un amigo; el primero que me había penetrado. Platicamos de tonterías y después él me dijo que si me gustaría que me cogiera, ya se imaginarán, con lo caliente que estaba le dije que sí. Me invitó a los baños, pero yo no quise ir, le pedí que mejor fuéramos al monte que está cerca de mi casa y aceptó. Llegamos al lugar, le dije que nos fuéramos a un lugar discreto, porque alguien podría vernos, aunque ya estaba por oscurecer.

Nos fuimos a la orilla de un camino, justo donde delimitan los sembradíos y el monte, sabía, o al menos eso creía, que allí nadie nos miraría, pues desde donde estábamos veíamos el camino y alcanzaríamos a ver si alguien se acercaba, además pasaría a unos 20 metros de nosotros, con escondernos estaría resuelto el problema. Por el lado del sembradío nadie nos miraría, pues el señor que cuidaba ya para entonces se debía haber ido, pues por lo regular lo hacía como a las 5 de la tarde, así las cosas era el lugar perfecto.

Se desabrochó el pantalón y lo bajó hasta las rodillas, junto con la trusa, vi esa hermosa verga que tanto me había gustado y que había sido la primera que había entrado en mi ano, bajé la cabeza y comencé a mamársela. Luego de un rato me dijo que me pusiera para cogerme, le bajé el pantalón pero antes me quité la chamarra holgada que traía y se llevó una sorpresa; traía una playera ombliguera y brassier, se entusiasmó y me estuvo acariciando mis tetitas de hombre.

Se excitó cuando vio que traía puesto un biquini, no me lo quitó, lo hizo a un lado y comenzó a tratar de meterme su verga, yo me acomodé, empinado, apoyado en el tronco de un árbol y por fin logró meterla (aquí voy hacer una aclaración, aunque ya se la había mamado antes y me había cogido, solo había sido una vez y fue cuando me desquintó.

Pero me desilusioné cando sentí sus fuertes espasmos y muy rápidos jadeos; estaba terminando, me echó su tibia leche, pero yo apenas comenzaba a ponerme más cachondo.

El muy cabrón me la sacó y dijo; “bueno pues se acabó, ahí nos vemos”, se limpió la verga con su pañuelo, lo tiró y se fue, me dejó solo ahí, aún bien “prendido”

Yo me iba a masturbar y escuché unos ruidos y volví la vista a los sembradíos, allí estaba dos hombres y me miraban atentamente, yo no supe que hacer, al mismo tiempo quería subirme el pantalón y ponerme la chamarra, ellos comenzaron acercarse a donde estaba, yo estaba aterrado.

Sobre el caño de las aguas negras está un tubo metálico, grande, por donde pasa el agua a los sembradíos, yo estaba cerca del tubo y sabía que de quererlo, ellos llegarían a donde yo me encontraba, con suma facilidad. Con los pantalones a las rodillas no podría correr, mi situación era en verdad preocupante para mí. Los dos se dirigieron al tubo y sin dificultad lo pasaron, me calmé un poco al ver que su actitud era amigable.

Me saludaron bien, como amigos, luego me preguntaron que qué mala onda de mi amigo, de haberse ido y dejarme allí, yo no sabía que contestar, estaba asustado, nervioso pues. Me dijeron que no me preocupara, que eran buena onda y que solo querían platicar un poco conmigo, dijeron que habían visto todo.

A mí me dio vergüenza, pero ellos se seguían comportando muy buena onda, me preguntaron que dónde vivía, mi edad (tenía 16 años), total les mentí en cuanto a dónde vivía.

Charlamos unos minutos y fue entonces cuando uno de ellos me dijo que si no quería tener sexo con ellos, yo ya estaba calmado y evaluaba la situación, si decía que no probablemente se disgustaran y por la fuerza me lo hicieran y quien sabe cómo la pasaría.

De cualquier manera sabía que no tenía alternativa así es que accedí. Nos fuimos al sembradío y allí cogí con los dos, les mamé el pene a los dos, luego se turnaron para cogerme mientras yo le chupaba la verga a uno de ellos. Fueron dos palos o dos eyaculaciones que cada uno de ellos tuvo.

Al final yo me masturbé, lo hice con el biquini que traía puesto. Los chicos se extrañaron porque traía esas prendas y me preguntaron que de quién era, yo les dije la verdad, se miraron sorprendidos y luego me preguntaron que si tenía una hermana igual de caliente que yo, les respondí que sí y fui más allá, les dije que si querían la podría llevar con ellos y lo comprobarían.

Platicamos un buen rato y ellos insistían en que no creían que yo fuera a llevar a mi hermana con ellos, yo les dije que si lo haría. Nos pusimos de acuerdo. La llevaría el siguiente sábado al monte, para que la vieran y ella los viera, porque si a ella no le pasaban ellos entonces yo no la forzaría. Estuvieron de acuerdo. Sería a las 5 de la tarde.

Me fui a casa y en una oportunidad que tuve le comenté a mi hermana lo de los chicos esos, a ella, como yo lo imaginaba, le gustó la idea y estuvo de acuerdo en ir el sábado para conocerlos, en el monte.

El sábado nos fuimos al lugar previamente indicado, ella llevaba un short blanco, ajustado, y una playera, estuvimos con unos amigos y amigas, divirtiéndonos en los árboles.

De pronto vi a los dos chicos que se acercaban, se detuvieron cerca de donde estábamos y le hice una seña a mi hermana y otra a ellos, se acercaron a nosotros y nos saludaron. Vi que a mi hermana no le desagradaron.

Platicamos un rato, nos pusimos de acuerdo, iríamos a las 8 de la noche, pero entraríamos por donde está el pozo del agua, porque si cruzábamos el monte alguien podría vernos.

Nos regresamos a casa y poco antes de las 8 nos salimos, dijimos a mi madre que íbamos por unos apuntes de la escuela con un compañero. Llegamos y allí estaban ellos, pasamos por entre unos árboles y arbustos hasta el sembradío. Nos llevaron hasta una choza, de troncos y ramas, lejos, ahora sí, de cualquier mirada indiscreta.

Ninguno se atrevía a dar el primer paso, fue uno de los chicos quien se separó un poco del camino para orinar y ella se me acercó y me dijo; ya comenzamos, o hasta que horas?”.

Le dije que se acercara para que se la viera y ella lo hizo, se acercó a donde estaba el chico y se le quedó viendo directamente a la verga.

.- ¿Te gusta?, si quieres puedes tocarla.

.- ¡Claro!, todo, todo eso me voy a comer?.

.- Eso espero mi reyna, a ver si eres como no dijo tu hermano.

La abrazaron y comenzaron a besarle en la boca y el cuello, mientras le apretaban sus pequeños senos. La llevaron luego a una pequeña choza que tenían donde guardaban algunas cosas de labranza.

Allí la desnudaron, le quitaron su pequeño short y su playerita ombliguera, luego ellos también se quitaron la ropa y comenzaron a acariciarle todo su lindo cuerpecito.

Uno de los chicos se bajó a mamarle la vagina mientras al otro ella comenzó a mamarle la verga, yo no me quedé atrás y al que le mamaba la vagina se la comencé a mamar, ella ya no gemía casi gritaba, suplicaba se la cogieran. Solita se puso de perrita y uno de los chicos se puso detrás de ella, le acomodó la verga en la vagina y se la dejó ir, ella casi gritaba: ¡Así, así, dale más fuerte, más, más, maaassssss!.

Mientras el otro chico le lamía los senos y yo le metía un dedo en el culo, ella estaba frenética, se movía como poseída pedía, exigía; ¡todos, quiero verga de todos, leche de todos!.

Mientras su cogedor se movía con más fuerza y yo le dejaba ir ya dos dedos en el ano y el otro le mordisqueaba los senos. Veía fascinado como entraba y salía el miembro del chico por la vagina de mi hermana.

Le pedí que parara un momento, que la sacara, lo hizo y aproveché para mamársela. Los jugos de mi hermana sabían deliciosos, siempre me han gustado, luego puse a trabajar mi lengua, le lamía su vagina, hice juguetear mi lengua en esa zona.

Lupita casi gritaba de placer. Luego me quité y dejé que el chico continuara con el mete y saca. No tardó en terminar, le arrojó su buena dosis de semen en la vagina. Cuando el chico se retiró siguió el otro. Le acomodó su tranca en la vagina y comenzó con lentos movimientos, luego arreció, ante los largos gemidos de mi hermana, que evidenciaban que había tenido otro orgasmo. Luego éste también acabó en la vagina.

Cuando él se salió, ella se volteó, y se sentó sobre un tronco. Me acerqué para ahora hacer lo mío, mi delicia, ella ya sabía que hacer; abrió las piernas y acerqué mi rostro su sexo, con la lengua comencé a limpiarle el semen, confundido con sus jugos vaginales, ella continuaba excitada, de decía; ¡Así, así, que rico lo haces José Luis, sabes cómo me gusta esto!.

Seguí con mi trabajo y ocurrió lo de casi siempre; Tuvo un orgasmo en mi boca, rico como todos los que tiene. Habían pasado pocos minutos y ya los chicos estaban listos para continuar, pero ella, como hermanita amorosa y comprensiva pretextó que quería descansar un poco y propuso que ahora me cogieran a mí.

Los chicos, igual que siempre, se portaron a la altura y uno de ellos me puso la verga en la boca y comencé a mamársela, luego el otro se acomodó por detrás y me penetró, luego de un rato cambiaron posiciones y el chico a quien se lo mamaba ahora me penetraba y al otro se lo mamaba, previamente se había limpiado con agua y un pañuelo el miembro.

Luego se acercó mi hermana y dijo; bueno, ya descansé, vamos a seguir, dejaron de atenderme para irse con ella; Se portaron muy bien atendiendo a mi hermano y solo por eso voy a dejar que me lo hagan por atrás.

Uno de los chicos se acostó boca arriba y ella se subió encima de él, se acomodó la verga en la entrada del ano y poco a poco se fue sentando. Su rostro reflejaba toda la calentura del momento, mientras el otro chico le ponía la verga en la boca y ella mamaba con gran delicia, yo no me quedé atrás, me acerqué a ella y luego de mamarle los senos me bajé hasta su vaginita y se la mamé.

De nuevo sus gritos, sus prolongados gemidos. Finalmente el que la tenía ensartada terminó, ella se levantó y de inmediato el otro chico ocupó el lugar de su compañero y de la misma forma mi hermana se volvió a montar, era una escena de lo más caliente.

Luego de gritos y orgasmos de mi hermana él terminó, ella se levantó y yo me acerqué a ella, para lo mío; mamarle su panochita, saborear la leche que le habían echado, luego me pasé a su culito, también para dejárselo limpiecito.

Nos vestimos y nos acompañaron a salir del monte, para que no fuéramos a tener algún encuentro imprevisto y tal vez ¿desagradable?. Jajaja.

Llegamos a casa y ella estaba feliz, satisfecha de esa pequeña orgía y, me dijo, le gustó bastante, con la promesa de que volviéramos otro día a visitarlos, para repetirlo.

Descubriéndome a mí mismo

Miércoles, enero 18th, 2012

Tengo 45 años y más de diez de divorciado. Los últimos dos años los he pasado en casa de mi madre, acompañándola después de la muerte de su esposo.
Cada fin de semana la casa se llena con la visita de familiares, entre ellos mi hermana, cuatro años mayor que yo, con quien siempre creí tener una estrecha relación de cómplices y confidentes.
Desde unos meses atrás noté una sospechosa cercanía entre ella y su cuñado, que ha sido visitante regular de los fines de semana. Nunca le hice comentario alguno, pues nos conocemos lo suficiente para saber cuando no queremos hablar de algún tema en específico.
Un fin de semana tuvimos avalancha de visitantes, hermanos, tíos, sobrinos y amigos, que abarrotaron la casa y me tocó compartir mi habitación con mi hermana. Ya tarde la noche del sábado, le comenté mis sospechas, pidiéndole que en caso de ser ciertas, fuera más discreta, para evitar un escándalo familiar y la ruptura de su hogar, haciéndole daño a sus hijos y al bueno de su esposo Juan.
Su respuesta me dejó estupefacto. Sus relaciones con su cuñado comenzaron casi al mismo tiempo que su matrimonio, eran del conocimiento de su esposo y no sabía a ciencia cierta cuál de los dos hermanos era el padre de sus hijos.
Nunca te lo conté por tus posiciones moralistas –me dijo-. Siempre has sido un puritano con respecto a estas cosas. También debes saber que durante un tiempo mantuve relaciones con el esposo de nuestra madre.
Yo no salía de mi asombro. No sabía quién era esta mujer, era una persona distinta a la hermana amiga y confidente.
No eres más que una zorra!!! Le susurré con violencia.
En la penumbra no vi venir la bofetada. Escuché su voz indignada al decirme: No te atrevas!!! Toda tu vida me has deseado pero nunca te atreviste a intentarlo porque solo eres un hipócrita y cobarde!!!
Lleno de ira la tomé por los cabellos. Ella se defendía tratando de golpearme y arañarme mientras me gritaba en voz baja: Maricón!!!
Comenzamos a forcejar hasta que logré dominarla, aplastándola con mi cuerpo. Una extraña sensación de rabia y excitación se apoderó de mí.
¿Lo ves? -Me dijo abandonando su resitencia- Puedo sentir tu verga dura contra mi vientre.
Era cierto. Estaba excitadísimo, con una erección como pocas veces había tenido.
Estaba totalmente confundido, sin saber qué hacer, abrumado por la vergüenza la solté e intenté levantarme de la cama.
No te vayas –me susurró, con voz tierna llena de insinuación. Yo también te deseo y a ti más que a nadie he querido entregarme siempre.
Ven –me dijo- abrazándose a mí con suavidad. Déjame darte lo que siempre has querido.
Me besaba, mientras su mano acariciaba mi miembro con mucha suavidad, excitándome cada vez más. Ahora quiero saborearte –exclamó-.
No sé cuánto tiempo pasó, solo podía sentir su lengua recorriendo mis testículos y mi pene, su delicada manera de chuparme e introducirme todo en su boca. Exploté como nunca, llenándola de semen y me sorprendió ver que mi erección continuaba.
Con lentitud calculada se despojó de toda su ropa, luego se tendió esplendorosa. Me abalancé sobre su vagina, devorándola, saboreando su néctar, chupando su clítoris. Ella movía sus caderas a un ritmo lento y delicioso que me hacía desear más y más.
Entra –me dijo con entonación de orden y súplica-. Y así lo hice, entré en ella, sintiéndola caliente y húmeda. Y perdí la conciencia, besaba su boca, sus senos, la bombeaba con fuerza, paraba para disfrutar sus movimientos, hasta que el orgasmo más intenso que haya sentido nunca me hizo estremecerme.
Me recosté a su lado sintiéndome diferente. No sentía culpa ni remordimientos. Ni siquiera pensaba en eso, estaba relajado de cuerpo y mente, deseando más, que no terminara nunca.
Lo hicimos toda la noche, de todas las formas que ambos conociéramos. Sin límites ni obstáculos, con pasión, con ternura, con palabras de amor y lujuria que nunca había dicho ni escuchado.
Al amanecer antes de levantarnos me dijo: Ahora soy tuya y eres mío. Continuaré con mis dos maridos, pero los fines de semana son solo para ti. Ya no es posible, pero me encantaría que me preñaras.
Desde entonces espero impaciente cada fin de semana. Nunca estuve tan enamorado de nadie, nunca disfruté tanto del sexo ni lo hice con tanta intensidad y por primera vez me siento satisfecho y feliz con lo que siento.

Mi hermana desenfrenada por follar

Jueves, diciembre 29th, 2011

Bueno yo vivvo con mi hermana desde q tenia 15 y ella 28 ,ella vivia sola y como mis padres viajaban mucho ella me llevo a vivir con ella para q no este sola ,fui a vivir con ella al principio todo era normal entre nosotros nos asiamos bromas ,recuerdo q nos bañabamos juntos de pequeños . ella trabajaba desde muy temprano asta altas horas de la noche yo estaba preparandome para la universidad como yo paraba mas en la casa abese me ponia a la var la ropa de mi hermana pero ella nunca ponia sus bragas ,asta q un dia me dijo q sus cuarto lo dejo abierto y q sacara toda su ropa sucia y la lavara ,no me dijo nada de las bragas asi q empese a lavar su ropa y me encontre sus bragas q abia usado y eran muy sexsys los empese a oler y luego me mastuebe en sus bragas y depues busque en su ropalimpia y encontre bragas limpias y tambien me masturbe en ellas y se las debolvi a su lugar ,despues sali del cuarto termine labar su ropa asi pasaron los mese ,un dia yo esta en casa solo mi hermana lleguo muy tarde a casa demasiado cansada solo es cuche q entro en su cuarto pero no escuche q serro la puerta decidi entra en silencio y ella estaba ensima de su cama con su ropa de trabajo echada boca ariba con su escote amedio descubrir y lo q ise fue desabotonar mas su blusa y bi sus tetas ,la abotone su blusa y lugo miree entre sus piernas y vi su linda raja tapada con su braga y le acaricie la rajita ,luego me le aserque y cuidadosamente le di un beso en la boca y estaba apunto de ir y mi hermana se dio la buelta y le acaricie el culo y le vaje lentamente el cierre de su falda y le saque su falda con cuidado y vi su hermoso trasero luego le levante la falda y ella de nuevo se dio la vuelta y nose comopaso cuando le di otro beso ella me abraso y me dijo esto era lo q querias todo este tiempo verdad le dije q lo sentia mucho ,pero ella me dijo tu no tienes la culpa de q yo sea una mujer atractiba ademas si yo no ubiera encontrado mi braga con semen nunca ubiera sospechado q tu me deseabas y luego de ablr ella me dijo quier q me folles como tu mujer asme tuya y ella se desnudo y me empeso a desnudar y me beso y luego se arodillo y me la mamao toda luego yo la eche en la cama y tambien se la lami y luego me decidi a penetrarla coloque mi polla en su raja y con mucho cuidado la folle lentamente despue la folle mas rapido y ella se jadeaba me decia q queia q me benga dentro de ella y asi fui acabe en su raja luego me acoste con ellla y nos empesabamos a besar y follamos asi paso esa noche ,de ahi en adelante todo cambio entre nosotro yo dormia com mi hermana todo los dia cuando ella llegaba del trabjo cojiamos asi pasaron bario años como era de suponerse ella se quedo embarazada de mi y no tubimos problemas con nuestro hijo con eso de los genes y ahora vivimos muy felices en la espera de mi segundo hijo eso es todo amio y les recomiendo q aprobeche si su hermana desea follar con uds agala felices y disfruten mucho a sus hermana y q vivi el insesto y no olbiden de dejar comentarios o simplemente den las grasias por el aporte

Aprender algo de sexo en casa

Miércoles, diciembre 28th, 2011

Hola a todos. Yo antes me creía un poco raro por lo que hice en mi adolescencia, pero por lo que he visto aquí no soy el único. Incluso con experiencias muy similares. Y no se porqué me parece de que lo que leemos por aquí no es ni el 10% de lo que realmente haya podido suceder en la intimidad de las familias.
Os cuento mi historia… ahora tengo 32 años y soy de Málaga. Cuando eramos pequeños mis padres, mi hermana y yo ibamos a una urbanización en Torremolinos los fines de semana y en verano. Mis padres nos dejaban en casa viendo la tele después de cenar y se iban con los y no volvian hasta las 4 o 5 de la mañana. Así que nos quedabamos toda la noche viendo la tele mi hermana y yo cada uno tirado en un sofá. En esa época mi hermana tendría 19 años y yo 13 o 14.
Resulta que antes aquí en España los sábados por la noche (sobre las 12) había un canal de TV que ponían películas eróticas (ya sabeis se ve sexo y chicas desnudas pero chicos desnudos no). Así que cambiando de canal la vimos y mi hermana me dijo que si yo no decía nada a mis padres la podiamos ver. Y eso hicimos.
Nos echamos juntos en un sofá porque yo tenía una bolsa de palomitas y así comiamos juntos.Yo finjia que me fastidiaba que viniera a mi sofá a “invadir mi terreno” pero , ya sabeis chorradas de crios. Mi hermana aún viendo la peli parecia que se aburriera y decidió proponerme un juego… ella se escondía una palomita dentro de su ropa (osea por su cuerpo) y yo tenía que buscarla solo con la mano sin mirar… con la clara intención de meterla mano. Al principio le dije que pasaba de jugar… pero ella me retó diciendo que era un miedoso y que me daba miedo tocar a una mujer. Así que empezamos a jugar… al principio se guadaba la palomita dentro del ombligo o lugares fáciles, pero luego la cosa fué poco a poco pasando a mayores… hasta que llegó a guardarselo dentro de la parte de arriba del bikini, osea entre la teta y el bikini (era verano y ella tenia puesto un bikini y una camiseta encima). Yo cuando vi el plan le dije que era una guarra. Por favor no me pregunteis porqué lo dije porque ni yo mismo lo se. Mi hermana se cortó por el comentario y dejamos el juego.
Yo esa noche no dormí nada, porque me di cuenta que yo mismo fastidié mi gran oportunidad de tocar a una mujer. Además mi hermana la verdad es que estaba bastante bien. En ese tiempo era morena, no estaba gordita pero tampoco era muy flacucha (para mí estaba perfecta), 1,67, pelo cortito muy sexy, tetas normalitas pero muy muy duras, un culito respingón y la piel bronceada por el Sol. La verdad es que estaba muy bien y tenía fama de tia buena en la urbanización.
A la semana siguiente volvimos a nuestro rollo… los dos tirados en el sofá viendo la tele hasta que empezó la pelicula erotica. Mi hermana me propuso un juego tonto y yo perdí… y el que perdiera resulta que tenía que hacerle cosquillas en la espalda al otro. Así que nada… tuve que pagar mi deuda… ella se puso en el sofá boca abajo se subió la camiseta y me dejó toda su espalda para mi solo… y no pude evitar mirarle ese culito respingón con ese bikini rosa oscuro. Me encantaba su culito era perfecto. Pues nada empecé a hacerle cosquillas en plan suave y como vió que la parte de arriba del bikini molestaba se lo desabrochó. Yo muuuy disimuladamente a veces pasaba mi mano por los laterales de la espalda notando los dos bultitos de sus preciosas tetas, que me resultaba de lo mas morboso y ella no decía nada. En fin por lo visto a los 10 min. de empezar a acariciarle la espalda o a hacerle cosquillas (llamarlo como querais) la niña se durmió debido a mis maravillosas manos. jeje… yo seguia viendo la peli erotica que era bastante interesante. La peli iba de un hotel donde la gente era muy guarrilla y pasaba de todo. La recuerdo bastante bien. Como vi que mi hermana estaba profundamente dormida decidí seguir acariciandola pero en otras zonas… (y pensé en que si se llegaba a despertar haria como que no pasaba nada y seguiria acariciandole la espalda)… empecé a acariciarle el culito por encima del bikini rosa. En mi vida había tocado a una mujer, así que estaba tremendamente excitado, la polla la tenia a 100 y mojadisima. Mi hermana se movió un poco poniendose de lado, conseguí subirle un poquito la camiseta y le vi las tetas y los pezones rosados oscuritos preciosos, de verdad. Esa noche tuve que hacerme varias pajas en el cuarto de baño para poder tranquilizarme y dormir.
Toda la semana siguiente se me hizo larguísima porque no paraba de pensar en que había visto a mi hermana las tetas y le había acariciado el culo y quería repetirlo el fin de semana siguiente.
Llegó el sábado por la noche y ocurrió lo mismo… ella se quedó dormida en el sofá. Cuando me aseguré que estaba dormida fuí a su sofá a sentarme al lado muy cuidadosamente. Llevaba unos pantaloncitos cortos azules pegados y una camiseta mas o menos ancha sin sujetador (tampoco le hacia falta a esa edad puesto que tenia unas tetas muy bien puestas)… empecé a acariciarle el culito y las piernas… seguí acariciandole entre las piernas pero todo con mucho cuidado, por cierto se le notaba que esa zona estaba mas calentita. Yo estaba de nuevo excitadisimo. Pero como ya eso me sabia a poco intenté bajarle el pantaloncito un poco… no conformaba con verle el principio de los pelitos del coño. De pronto veo que se despierta y con la cara toda dormida me pregunta “¿Que estás haciendo?” Os juro que se me hizo un nudo en la garganta del miedo y casi no pude contestar. Como pude le costesté que nada y me fuí a mi sofá y me morí de verguenza. Yo creo que ella al principio me preguntó eso pero sin saber que estaba pasando realmente, pero cuando vió que su pantaloncito estaba medio bajado y yo ahí en su zona del sofá… seguro que se dió cuenta. Os prometo que pasé la mayor verguenza de mi vida.
Esa semana la pasé muy mal, porque yo creía que en algún momento mi hermana se lo contaria a mis padres, pero el caso es que no lo hizo. Ella se comportaba normal conmigo.
Le prometí a Dios que si ella no se lo decía a nadie… yo no volvería a hacer eso. jeje
Cuando llegó el fin de semana ella me notó muy raro por lo calladito que estaba y tal. Me di cuenta que volvía a llevar una camiseta muy ancha y debajo sólo el bikini rosa. Me pidió que le volviera a hacer cosquillitas en la espalda, yo le contesté que no pero ella me lo pidió tanto que no pude negarme. Sin decir nada ella se subió la camiseta y dandome la espalda se quitó la parte de arriba del bikini diciendome “No mires guarro”. Yo me quedé de piedra, sobre todo porque ella no es muy de enseñar su cuerpo que digamos. Empecé a hacerle cosquillas y ella a los 3 minutos me dijo que tenía sueño y que se iba a dormir pero que yo siguiera haciendoselo. Me pareció muy raro que me contara todo esto, pero yo seguí con lo mio. De pronto veo que se da la vuelta un poco como acomodandose y deja las piernas ligeramente abiertas.
Tenía la camiseta puesta pero con toda la barriguita al aire. Yo aún con la vista que tenía (una mujer con la camiseta ligeramente subida y las piernas ligeramente abiertas) no quise hacerle nada malo porque aún me acordaba de la verguenza que pasé la semana pasada. Cuando me iba a levantar para irme al sofá ella me cogió la mano y se la llevó a su barriguita y me dijo con voz de dormida que siguiera haciendole cosquillas en esa zona. Seguí viendolo todo muy raro pero continué haciendole cosquillitas y me di cuenta que cada cierto tiempo ella aún haciendose la dormida se tocaba un poco la parte de abajo del bikini como bajandoselo un poco. Intenté aguantar pero fuí débil y acabé traicionando mi compromiso con Dios y empecé a acariciarle la parte de abajo del bikini. Por encima del bikini se le notaba que tenía una buena mata de bello pubico impresionante, como si fuera una pequeña montañita. Recuerdo que me pareció hermoso y excitante. Y ya pasandole la mano se notaba todo perfectamente. Le subí un poco la camiseta y conseguí verle de nuevo las tetas. Me atreví a bajarle un pelín mas la parte de abajo del bikini para verle los pelitos del coño… y os juro que noté que como me costaba trabajo ella se hizo como si se acomodara para facilitarme bajarle las braguitas del bikini. Yo me quedé flipado. En ese momento fué cuando estuve completamente seguro que se hacía la dormida, así que fué como si me hubieran dado carta blanca, así que acabé de bajarle las braguitas y se las dejé hasta las rodillas.
Dios mio tendriais que haber visto el cuadro… mi hermana que estaba buenisima, en el sofá con las tetas al aire y el coño lleno de pelitos negros. Me iba a correr solamente mirandola… le acomodé un poco las piernas para abrirselas puesto que estaba convencido que queria tocarle el coño como yo queria.
Era la primera vez que tocaba un chochito y reconozco que fuí muy torpe… pero ella empezó a gemir y pronto fuí aprendiendo donde le gustaba que la tocara mas. Me di cuenta que tenia un botoncito encima de la rajita (el clitoris claro) y que gemia muchisimo mas cuando le tocaba ahí que cuando le metia el dedito. Creo que nunca he vuelto a ver un chochito tan mojado como el de mi hermana. Me encantaba todo… el olor que desprendia… la vista… la forma de gemir y de estremecerse el cuerpo que tenía… se puede decir que estaba en el cielo. Estuve como dos horas acariciandola por todos lados, masturbandola y viendo aquel panorama hasta que ya me sentí cansado y me fuí a mi sofá a dormir. Y ella con su papel de hermana dormidita que no se enteraba de nada.
Cuando me fuí a dormir a los 2 min. ella se levantó del sofá y se fué al baño… y cuando vino vi como se cambió de bikini (supongo que se tuvo que ir a cambiar porque lo tendría todo mojadisimo).
Yo estaba orgulloso de mi mismo… con trece años y ya había masturbado a una mujer… y además estaba buenisima. Me conformaba con eso.
La cosa no acabó aqui… con el tiempo fui llegando mas lejos aunque eso ya os lo contaré como acaba esto si quereis.
Solo deciros que yo este tipo de incesto lo veo como algo bonito, porque ambos lo sabiamos y queriamos. Yo porque era mi primera experiencia sexual (Dios sabe que la necesitaba. A esa edad yo no paraba de matarme a pajas y sentía mucha curiosidad por saber como es una mujer) y mi hermana supongo que necesitaba que alguien la tocara ya que a esa edad ella no tenía novio ni nada, aunque no le faltaban pretendientes.

Debuté con mi hermana mayor

Martes, diciembre 27th, 2011

Hola a todos los lectores de amor incestuoso. Ante todo, decir que me llamo Paco, tengo en la actualidad 18 años, pero lo que les quiero relatar es como empecé a tener relaciones con mi hermana mayor.
Haré una breve descripción de mi familia. Por un lado están mis padres, Francisco, que ahora tiene 46 años, trabaja de abogado. Luego está mi madre, Teresa, dos años más joven que mi padre, que es profesora de primaria en un colegio. Mi padre es más o menos alto, de casi 1,82 m, y si bien ahora está un poco fondón antes era más delgado. Es moreno, con pelo impecable siempre. Luego mi madre, que a la gimnasia si se mantiene en forma, es más baja que mi padre, unos 10 cm. no le sobra ni un kilo, a pesar de tener dos tetas como dos carretas. Su culo es imponente y piernas bien estilizadas. Tengo que reconocer que ha sido la culpable de no pocas pajas por mi parte.
Luego está mi hermana mayor, Maite, de 22 años, que está terminando la carrera de derecho, siendo su intención trabajar con mi padre. Ella es un poco más alta que mi madre, 3 o 4 cm. Y con un cuerpo muy parecido al de mi madre, si bien aclarando que sus tetas son un poco más pequeñas, pero evidentemente más firmes. Yo por mi parte soy 3 cm. Más alto que mi padre y juego al baloncesto, por lo que se puede decir que estoy en forma.
Para no alargar mucho la cosa me centraré en como follé con mi hermana. El caso es que mis padres fueron un fin de semana a pasarlo fuera por no se que tema familiar de mi madre. Como ya somos mayores, solo nos dejaron dinero para los gastos, ya que la despensa estaba bien surtida. El viernes por la noche yo fui a dar una vuelta con mis , pero uno de ellos bebió más de la cuenta y tuvimos que llevarlo a su casa, que está muy cerca de la mía, por lo que a la una y media ya estaba de vuelta en casa. Al llegar me sorprendió ver a mi hermana, ya que pensé que estaría con su novio. La verdad es que estaba muy seria, pensé que ago había pasado.
-¿Te ha pasado algo, Maite?
– Nada, es el imbécil de Luís…
Luís no tengo ni que decir es el novio de mi hermana.
-¿Has discutido con él?
-No, , si. La verdad es que lo hemos dejado.
-¿Qué lo habéis dejado?
-Si, el muy cabrón me puso los cuernos con una de mis amigas…
-Si que es un cabrón, si lo veo le parto la cara…
-Déjalo, Paco, no merece la pena. Si te digo la verdad, ni siquiera he llorado. Ese bastardo no se merece ni una lágrima.
Como a pesar de que ella decía que se encontraba bien, yo veía que no era así, decidí quedarme con ella.
-Bueno, y tú por que has llegado tan pronto a casa?
-Es que Manu se pasó un poco con los cubatas y lo hemos traído a su casa, y la verdad, ya no me apetecía volver a salir.
-Pues ya que estás aquí, por que no me preparas algo para beber.
-¿Qué quieres?
-La verdad es que me da lo mismo…
-Algo con clase?
-¿Cómo con clase?
-Un poco de whisky del que le regalan a papá…
-Bueno.
Era un buen licor de esos que dicen los entendidos que no se deben tomar con cola, por lo que lo preparé solo con hielo. Nos sentamos en sala de estar, mientras la tele estaba encendida, pero no le prestábamos atención.
-La verdad es que si que está esto…
-Si, sobre todo cunado lo comparas con el garrafón que te suelen dar por ahí
Estuvimos allí bebiendo y fumando hasta las tantas. Nuestra conversación era del todo intrascendente. Sin esperarlo mi hermana me dio un pico.
-Gracias, Paco, eres el mejor hermano que una chica podría tener
-Va, ya será para menos, pero .
Le di un abrazo. Al retirarnos ella se me quedó mirando y me dio otro pico, este un poco más largo. Luego otro, y otro, hasta que nuestras lenguas se tocaron, y el pico dio paso a un beso en toda regla. Mi hermana me besaba con pasión. Yo por mi parte le tocaba las tetas por encima de su camisa. Ella se dejaba hacer. Luego me quitó la camisa. Estábamos sin control. E desabotoné la camisa. Se quedó con un sujetador precioso. Me besó el pecho. Le quité el sujetador. Vaya par de tetas que aparecieron ante mí. Son perfectas. Me cojió de la mano
-Vamos
-Donde quieres ir?
-A la habitación de los papás. Estaremos más cómodos
Fuimos a la habitación de mis padres y allí nos terminamos de desnudar. El coñito de mi hermana era muy peludo, cosa que me vuelve loco.
Nos tiramos en la cama y besamos como locos. Mi polla estaba a punto de reventar. Mi hermana se dio cuenta y se la metió en la boca. No me lo podía creer, mi hermana me estaba haciendo una descomunal mamada. Nos adaptamos hasta que nos quedamos en la posición del 69, y acto seguido empecé a comerle el coño a Maite. Una cosa que me di cuenta en seguida es que mi hermanita no era precisamente muda en la cama. Cuando me iba se lo dije
-Maite, me voyyy!!!
Lo que hizo me sorprendió. Se sacó mi polla de su boca y se puso encima de las tetas. Mi leche llenó esas campanas. Creí morirme de gusto
Cunado terminó se extendió mi corrida con la mano por su pecho
-Es una cosa que había visto en las pelis porno y quería probar.
Estábamos a mil. Nos besamos otra vez y en menos de 30 segundos mi hermano calvo ya estaba otra vez despierto. Me fui poniendo en posición
-Venga, Paco, métemela. No te preocupes que tomo la píldora
Eso fue como un excitante extra. Poco a poco se la fui metiendo. Tenía el coñito muy lubricado, se notaba que era una perra en celo.
-Venga, cabrón, más rápido
-¿Así, te gusta así, puta?
-Siiiii!, fóllame así, Paco. Me matas de gusto mi vida.
-Dios, que gusto. Ssiiii!
-Ahhhh!
-Lléname con tu leche, la quiero!
-Pues tómala, toda para ti
Me corrí como nunca lo había hecho en mi vida.
Nos quedamos abrazados en la cama. Maite me dio un beso y me dijo que me quería. Yo le dije que yo también a ella. Desde entonces somos una pareja en la clandestinidad, ya que os puedo asegurar que follamos cada ve que tenemos oportunidad, que no son pocas.
Mi hermana y yo nos hemos planteado muchas cosas, pero de momento todo sigue igual. En el futuro nos hemos planteado irnos a vivir juntos, al principio con alguna excusa loable, y luego ya se sabe, lo que funciona, para que cambiarlo.

Me follé a mi hermana mientras dormía

Viernes, diciembre 23rd, 2011

Estaba frustrado, con cólera, ya no aguantaba más estar así, en mi casa todo era pelea tras pelea entre mi hermana y mi madre o entre mi hermana y mi padre, ya no podía con esta situación, el problema abarcaba a la familia y no sabía qué hacer. Lo que pasaba era que mi antipática hermana mayor de 19 años (me lleva 4 años y unos meses) se había encaprichado con un sujeto de casi 40 años de edad, a lo cual mis padres obviamente se oponían; pero a esta tipa no le interesaba, se largaba de casa y regresaba al día siguiente, llegaba a la hora que se le daba la gana, no iba a sus clases de la universidad, se iba a cuantas fiestas haya y muchas otras cosas más, en fin mi familia ya estaba harta de todo esto.
Las discusiones eran peores conforme pasaba el tiempo, y eso me afectaba mucho a mí-y todo por la culpa de la cualquiera de mi hermana-decía en mi mente, es que era verdad, si no se hubiese encaprichado con ese tipo mi familia estuviese muy feliz. Todos los días meditaba sobre ese tema, llegué a la conclusión que la culpable de todos mis problemas era mi pesada hermana Daniela.
Tenía que vengarme de ella, pero como lo haría ¿qué le pudiese causar tanto daño para estar a mano? Lo pensaba a cada rato ¿Qué le podría hacer? Se me venían muchas cosas a la mente, no me decidía: y si le tomaba fotos desnuda y se las mandaba a sus , o si hacía que el tipo que menos le caía la viera desnuda en vivo; estás ideas rondaban mi cabeza, pero no me convencían del todo. La frustración estaba al límite, uno de esos días me puse a ver videos porno y de casualidad salió uno en que un tipo se follaba a su hermana mientras dormía, se me vino a la mente hacer eso pero la idea me pareció aterradora ¿cómo me iba a tirar a mi hermana? Eso es cosas de pendejos, no lo quería hacer.
Así pasaron los días, me habían encargado mis padres no dejarla salir a ningún sitio, una noche la muy desgraciada se escapó con su novio, pero antes no la dejaba salir, fue allí cuando ese tipo me dio unos golpes en el estómago y la muy perra me escupió en la cara; esa fue la gota que derramó el vaso.
Estaba decidido a follármela, pero como lo haría, estaba seguro que solo dormida se iba a despertar. Tenía que planear bien todo, me enteré que cerca de mi casa vivía uno de esos tipos que en mi país le llaman chamanes y no son otra cosa más que brujos, fui allí y le pedí algo para que pueda dejar a una persona en un profundo sueño, que ni un terremoto la despertaría, felizmente tenía lo que buscaba, me dio una especie de pócima o algo así, me dijo que se la dé junto con una pastilla para dormir, que dormiría como un muerto en menos de 15 minutos y que el efecto duraba 3 horas.
Igual no tenía que confiarme-que tal si se despierta-pensaba a cada rato, luego se me ocurrió que ese día me vestiría todo de negro incluido un pasamontaña, lentes y guantes, para que no me reconozca si se despierta. También se me ocurrió prestarme de un amigo una cámara digital, para filmarla y fotografiarla mientras la follaba. Estaba todo listo, solo tenía que animarme a hacer mi plan, en ese momento me sentía como una gallina, no quería hacerlo, pero la cólera y la frustración se apoderaron de mí.
Era viernes y mis padres nos dijeron que tenían que viajar a otra ciudad por motivos de negocios, que venían el lunes. Mi mente me decía que era el momento perfecto, que no tenía que pasar de ese fin de semana, pero mi conciencia me decía que estaba mal lo que iba a hacer.
Con discusiones a cada momento con mi antipática hermana llego el sábado por la noche, me dijo que iba a salir a una fiesta con su novio, sin discutir le dije que ya que se vaya, que no me interesaba. Así pasó la 1, las 2 y las tres de la madrugada hasta que por fin llegó. Estaba algo tomada, caminaba con dificultad, me vio sentado en el sofá principal.
-Oye Rony, que haces despierto a estas horas…-dijo Daniela con voz de borracha.
-Hola me quedé mirando una peli…pero si estas borracha Daniela…
-Cállate cabrón y ayúdame a sentarme-así lo hice, la senté en un sofá.
Era el momento preciso de realizar mi plan, no iba a tener otra oportunidad así; estaba nervioso, fui a la cocina, disolví la pastilla para dormir, la combiné con la pócima y con refresco. Me dirigía hacia donde estaba Daniela.
-Oye Daniela, tómate esto…es para que te sientas mejor y mañana no tengas resaca.
-¿Y qué mierda es eso?
-Tú solo tómalo, creo que sabe feo, tómatelo de frente…
Mi hermana agarró el vaso y de un solo tirón se lo tomó todo, inmediatamente después se fue a su habitación, quise ayudarla pero no me dejó, le dije que me iría a dormir. Me fui a mi cuarto y me vestí todo de negro, con guantes, lentes y pasamontaña incluido, me recosté en mi cama y me dediqué a esperar que pase el tiempo, los minutos se hicieron eternos, ya habían pasado los 15 minutos, pero no me atrevía a ir, mi conciencia me mataba ¿Qué pasaría si mi hermana descubre que soy yo el que la está follando? ¿Me acusaría con mis padres? ¿Me botarían de la casa? Mi mente ya iba a explotar de tanto pensar en lo que iba a hacer, me estaba desanimando pero repentinamente me vinieron otras interrogantes a la mente: ¿y si no lo hago me sentiré bien? ¿Merezco venganza? Así me la pase pensando, miré el reloj y ya habían pasado más de 30 minutos desde que le di de beber la pócima esa. Sin pensar en nada me puse de pie, decidido en que lo haría.
Despacito abrí la puerta de su habitación con la copia de la llave, estaba solo prendida la luz de su lamparita, se podía ver su perfecta silueta acostaba boca abajo en su cama. Estaba temblando de tanta tensión, tenía que cerciorarme que estaba dormida.
-Daniela…Daniela…Daniela…-le hablaba mientras la movía muy despacito para ver si estaba dormida.
Estuve hablándole y moviéndola por un rato, no se despertó.
Era momento de realizar mi plan, sentía que me faltaba valor, pero proseguí. Encendí la luz de su habitación y lo que vi realmente me sorprendió: mi hermanita mayor estaba boca abajo con ambas manos agarrando una especie de pene de plástico, lo que se conoce como consolador-pero que perra es mi hermana-se me vino a la mente estas palabras.
Ya había perdido la razón, la miraba con otros ojos, en ese momento recién me di cuenta lo hermosa que era mi hermana: ella es de piel clara, estatura media, cabello castaño lacio, ojos marrones, rostro fino con nariz respingada; y ni que decir de su físico, con una piernas espectaculares, un culito bien paradito y bien formado, una cinturita de avispa y unos medianos senos muy paraditos. La miraba como a una mujer y no como a una hermana, estaba con el vestido que había ido a la fiesta: era un vestidito rojo muy sexy, escotado y con la espalada desnuda, muy pequeñito que le llegaba hasta el final de sus nalgas, se podía observar el comienzo de su culito, y con unos zapatos negros brillosos cerrados, con taco nueve.
-Pero si estaba espectacular-pensé repentinamente-después de todo no la iba a pasar tan mal.
Me puse manos a la obra, encendí la cámara y la fui filmando de pies a cabeza, me excitaba verla dormidita sin saber lo que le iba a hacer su hermano menor.
-Pero si mi hermanita está hecho una diva-pensaba en mi interior.
Puse la cámara en un costado para que filme todo lo que iba a hacer, con ambas manos fui tocándola por todo su formado cuerpito, sus deliciosos senos paraditos los fui sobando circularmente por encima del vestido, luego bajé por su cinturita hasta llegar a sus esponjosas nalgas, las sobaba con ambas manos por encima del vestido, una mano para cada nalga, estaba excitadaso, mis dedos fueron metiéndose por entre su culito y el vestido, estaba a mil por hora, mis manos me temblaban, mis dedos índices se fueron metiendo por la intersección de sus nalgas, parecía que no traía ropa interior, pero luego me di cuenta que traía puesto un hilo dental, era negro, muy chiquito. Ambas manos se metieron hasta la cintura, para luego comenzar a bajar lentamente su ropa interior, seguía así hasta que la tuvo toda afuera, fue en ese momento donde vi el cielo, tenía una deliciosa conchita completamente depilada, estaba bien cerradita y muy mojadita-tal vez se halla estado masturbando antes de que se quede dormida-pensé.
Mi excitación era más que mis remordimientos, me bajé el pantalón y el bóxer hasta las rodillas, mi pichula salió disparada de esa cárcel, luego fui hacia donde estaba su delicado rostro, mirándola a los ojos fui masturbándome lentamente, el pellejo de mi pinga subía y bajaba al compás de mis manos, casi me corro al ver que me estaba masturbando enfrente de mi hermana, es que me daba mucho morbo verla allí acostada, toda indefensa sin saber que su hermanito se la iba a tirar. Agarré una de sus delicadas manos y la hice agarrar mi pinga, el solo contacto con su mano casi hizo que me corra, luego envolví su mano con la mía y fui subiendo y bajando por mi verga, estaba en su mejor forma, toda parada con el glande a punto de explotar. Una de sus bien cuidadas uñas me raspaba un poco la pinga, pero eso le daba más morbo al hecho.
Luego de estar así por un rato, saqué su mano de mi pichula, luego empecé a sobar delicadamente mi glande por su boquita, sus labios se abrían levemente ante el contacto con mi verga. Ya quería explotar del placer, pero esto recién empezaba, con una mano fui abriéndole su boca hasta que la cabecita de mi pichula entró en ese huequito, fui metiendo y sacando muy despacito mi pinga por su boquita, sentía como sus dientes chocaban con mi verga, era una sensación muy deliciosa.
Estuve así por un rato, luego le saque mi instrumento de su boca, agarré su mano y le quité el consolador que tenía, era de 25 centímetros aproximadamente; me dirigí hacia su culito, estaba paradito y muy rico, me ubiqué de tal manera que estaba cómodo para meterle ese pedazo de plástico. Agarré un poco de aceite de bebé y lo unté por todo el consolador, luego lo ubiqué en la entradita de su vagina, lo fui hundiendo lentamente por esa conchita, las manos me temblaban pero proseguí, me daba morbo ver como sus labios vaginales se habrían para dar paso a ese trozo de plástico. Su delicada conchita se abrió de par en par para darle entrada a ese consolador.
Estaba en las nubes, metía muy despacito ese pene de plástico mientras miraba de reojo al rostro de Daniela para ver que no se despierte. No paré hasta que estuvo con casi todo adentro. Muy despacito empecé a meterlo y a sacarlo por toda su cuevita, la nena no se movía, dormía plácidamente como si no le estuviesen haciendo nada. Estuve metiéndole y sacándole ese consolador más o menos por cinco minutos; mi pichula me decía que era su turno, ya no podía aguantar más el deseo, le saqué el trozo de plástico y me senté encima de sus piernas de tal manera que mi pichula quedaba en frente de sus nalgas, lista para penetrar esa jugosa rajita de Daniela.
Mi verga estaba en su máximo esplendor, el glande apuntaba hacia su culito de mi hermana, en ese momento se me vino muchos pensamientos encontrados, pero la lujuria del momento fue más, sin tratar de pensar en nada apunte mi pichula hacia la hermosa concha de mi hermanita mayor, la cabecita chocó con sus labios vaginales, el solo contacto me hizo dar un placer incomparable, no podía creer lo que estaba haciendo, estaba a punto de penetrar a mi propia hermana, ese pensamiento me daba mucho morbo y placer. Fui empujando muy despacito hacia adelante, sentía como su depilada conchita se abría de lado a lado para dar paso a mi imponente pichula-que rica sensación-decía en mi mente. Empujaba más duro hasta que mi hermanita ya tenía la mitad del tronco de su hermano en lo más profundo de su ser. Mi pene casi estalla de tanto morbo, seguí con mi trabajo hasta que mi falo entró por completo a esa húmeda conchita.
Me quedé unos segundos inmóvil para que su vagina se acostumbrara a su nuevo inquilino, luego fui metiendo y sacando mi instrumento, miraba hacia abajo y observaba como su deliciosa rajita se abría para dar paso a mi pichula.
-Si supieras que tú hermano te está metiendo su pinga hermanita…comenté en voz alta, es que quería que en el video se escuchen que somos hermanos, además me daba mucho morbo decirlo.
Miraba hacia su cara y su expresión era la misma, al parecer ni se enteraba de lo que le estaban haciendo. La lujuria y la cólera se apoderaron de mí, empecé a perforarla con fuerza, muy duro, se podía escuchar muy seguido cuando sus nalgas rebotaban con mi ingle, estaba hecho trizas, en verdad se sentía muy rico metérsela a mi hermana, más allá de que fuera por venganza, la estaba pasando muy bien.
Las penetraciones cada vez eran más violentas, a esas alturas no me importaba si la nena se despertara, solo quería saciar mis deseos. Llegó el momento en que mi hermanita abrió ligeramente la boca, e inmediatamente después inundó toda su cuevita de sus líquidos.
El placer era extremo, yo tenía para rato, pero disfrutaba con cada penetración como si me estuviera corriendo de verdad. Después de un buen rato le saqué la pinga de su conchita, para luego muy despacito darle la vuelta y ponerla boca arriba, la nena no se movía, parecía que estaba muerta, en un principio me asuste, pero luego de comprobar que respiraba y que su corazón latía proseguí con la faena. Una vez que estuvo boca arriba, la abrí de piernas lo más que pude, su hermosa concha se abrió levemente ante tal acto, luego coloqué mi glande en la entradita de su conejito, de un solo tirón le enterré todo mi pene en su vagina, al hacer esto mi hermana se movió levemente y puso una de sus manos en su clítoris, movió un par de veces sus deditos y luego se quedó quieta. Sin importarme la fui follando muy salvajemente, metía y sacaba mi pichula por su delicada cuevita, miraba hacia abajo y observaba como sus labios vaginales se abrían para recibir mi polla. Mi hermanita cada vez respiraba más profundamente, se empezaron a escuchar sus suspiros, la nena movía de lado a lado su cabeza, al parecer Daniela se iba a correr de nuevo. Incrementé aún más las envestidas, llegó el momento en que el coito era extremo, pasó unos segundos y pude sentir como se humedecía toda su deliciosa vagina. Había perdido la razón, pronto sentí indicios de una inminente eyaculación, pensaba en correrme adentro o fuera, quería hacerlo adentro para sentir más placer aún, pero el remordimiento me traicionaba ¿Qué tal si sale embarazada?-me rondó en la cabeza este pensamiento, al final de tanto pensar no pude evitar correrme en lo más profundo de sus entrañas. El polvo fue riquísimo sentir como le inundaba la concha a mi hermana me daba mucho más placer, había perdido el juicio, ya no era yo, ahora era un vil y asqueroso delincuente, después de correrme adentro me sentí como un canalla, como un maldito violador, y había violado nada menos que a mi propia hermana.
Saqué mi pichula de la rajita de Daniela, luego empecé a contemplarla, en verdad estaba rica, muy hermosa, se le veía muy sexy con el vestidito subido para poderla penetrar, dormía plácidamente como si estuviese teniendo un delicioso sueño húmedo. Miré hacia su rajita y no pude evitar tener ganas de probar a esa jugosita vagina, sin remordimientos fui hacia ella, me ubiqué cerca de su concha, pasé uno de mis dedos en su clítoris y le di un pequeño besito, estaba muy duro y apetecible.
Acerqué mis labios y los posé en su ardiente vulva, hacía que mi lengua roce entre los calientes pliegues de su vagina. Mi lengua recorría toda esa conchita, de abajo hacia arriba, le lamía todos los jugos que salían de ese delicioso agujerito. Mi hermana respiraba muy profundamente, se notaba que estaba excitadísima.
Me centré en sus labios vaginales, los lamía, los succionaba, los sobaba con mis dedos, mi lengua entraba por esa deliciosa cuevita, sabía delicioso. Coloqué uno de mis dedos en la entrada de su conchita, fui hundiéndolo lentamente hasta que estuvo todo adentro, luego metí otro más y fui metiéndolos y sacándolos rápidamente simulando la penetración. Mi mente estaba nublada, se me ocurrió meterle mi pinga por su estrecho anito, pero sabía que si era su primera vez le dolería muchísimo y hasta quizás se despierte, no me importó y comencé a realizar ese pensamiento, pero antes por prevención amarré una de sus manos a su cama.
Lamí muy despacito la entradita de su culito, estaba muy cerradito, luego unte uno de mis dedos con aceite para bebé, procedí a metérselo por su estrecha entradita, mi dedo índice ingresaba con mucha dificultad por su anito, su esfínter por acto reflejo se cerraba muy rápido. Mi dedo ingresaba hasta que entró todo, una vez dentro lo moví circularmente, fue allí cuando mi hermana se comenzó a mover y dio un pequeño quejido.
-Aushhh…-dijo muy despacito
Estuve así jugueteando con su culito hasta que por fi logré meter tres dedos. Estaba listo para penetrarla, unte toda mi verga con aceite de bebé. Agarré mi pichula y la puse en dirección de su arrugando esfínter, presione despacito, la cabecita fue ingresando sin problemas, con el glande adentro parecía que ya no iba a entrar más, su esfínter presionaba muy fuerte contra mi pene, estaba decidido follarla, agarré impulso y con fuerza fui metiéndolo hasta que con mucha fricción fue entrando hasta la tercera parte. Por dentro se sentía muy apretado, su anito se abría de par en par para recibir a mi imponente pinga. La pobre nena movía su culito muy despacito mientras que su cara puso un gesto de dolor, se puso roja, pero sin abrir los ojos. Al parecer mi hermana nunca lo había hecho analmente.
Perforé su ano de mi hermana hasta que por fin entro todo, una vez con mi pichula dentro del orificio pequeño de mi hermana se me ocurrió una idea, meterle el consolador por la vagina mientas la taladraba por su culito. La idea no me pareció mala, agarré la pinga de plástico y la unte con lubricante, luego procedí a metérsela de uno solo, sin delicadeza. Mi hermana se quejó, dio un pequeño gemido.
-Ohhh…
Seguía durmiendo, pero cada segundo que pasaba me daba cuenta que si seguía torturándola sexualmente de esa manera se iba despertar, pero estaba frustrado, segado por el placer y la cólera y no me importó. Comencé con un mete y saca, mi pichula ingresaba por ese anito que se reusaba a alojarlo, se sentía mucha fricción y hasta un poco de dolor, pero era más el morbo, así que seguí. La miraba y la acariciaba mientras no paraba de follarla, en un principio un poco despacio pero conforme su ano fue cediendo me dedique a metérselo con más fuerza, estaba en las nubes, mi hermanita esta como una diosa y la iba a tener toda la noche para mí. Su maltratado culito recibía cada envestida, parecía que se iba a romper, pero yo quería seguirla follando, así lo hice.
Follaba cada vez más rápido a mi hermanita, la pobre suspiraba mucho, llegó el momento en que tan duras eran mis envestidas que la cama se movía y sonaba, mis testículos chocaban muy fuerte contra sus nalgas, que deliciosa sensación sentía, me estaba gozando de un culo prohibido, el de mi hermana, y eso me ponía a mil.
Su esfínter cada vez estaba más elástico y muy enrojecido, la taladraba como si mi vida dependiese de eso, ya era un exceso, cerré los ojos y solo me dediqué a disfrutar el momento, se me vino el mundo encima al escuchar una voz gritar.
-Ahhh…Ahhh…Ahhh…que haces cabrón… ¡Uuuu!…Ayyy… ¿quién eres?…
Abrí los ojos muy rápido, felizmente traía los lentes negros puestos porque si no seguramente me hubiese descubierto por mi ojos marrones. Estaba asustado, pero seguí perforándola muy fuerte.
-Ayyy…para maldito…me duele…Auuu…me rompes…me rompes…
No sabía que decir o que hacer, felizmente estaba amarrada y no podía defenderse, se me vino a la mente salir corriendo de allí hacia la calle, pero no lo hice.
-¡Cállate perra!…o quieres que te mate…-solo atiné a decir eso fingiendo una voz muy gruesa.
-Ahhh…Ahhh…Ohhh…Auuu…ya…ya…ya…disculpa…disculpa pero no me mates…Ufff-respondió mi hermana muy asustada pero con una voz de perra.
Me puse a temblar, parecía una gallina, pero no podía dar marcha atrás, tenía que seguir.
-Haz todo lo que yo quiera maldita puta…
-Auuu…ya…ya…pero por favor no me mates…-dijo con vos solloza y con los ojos llorosos.
En medio de los nervios se me ocurrió aprovecharme aún más de la situación.
-Ponte en cuatro como lo perra que eres… ¿me escuchaste?
-Auuu…ok…ok…-dijo mientras lloraba.
Le saqué la pichula de su culito, inmediatamente la zorrita de mi hermana se puso en cuatro poniéndome su culo en mi cara, aún la pobre tenía adentro el consolador; estaba excitadísimo, se le veía deliciosa, tenía a mi hermana en mis manos y tenía que aprovecharme.
Me coloqué atrás de ella, puse la puntita de mi verga en su enrojecido ano y de un solo tirón le perforé su estrecho asterisco.
-Ahhhhhhhhhhhhh…Auuuuuu…Ayyy…me partes…para…para…Auuu…me duele mucho…Uhhh…eres un salvaje…
-Cállate perra…ahora mientras te folle di que eres una puta…
-Ahhh…eres un cabrón….maldito…
-Tú haz lo que te digo maldita zorra…
Empecé a envestirla muy fuerte, la nena seguía amarrada pero aun así se movía muy bien, la muy puta tiraba su culito para atrás para que la penetración sea aún más dura.
-Ahhh…Ahhh…Ayyy me partes…Uuuu…me duele muchooo…
-Eres una perra Daniela-cada vez me costaba más hacer mi voz tan gruesa, pero tenía que seguir con el plan.
-Auuu…me duele…Uuuu…ya…ya…ya…no tan duro…
Estuve taladrándola por un buen rato más hasta que me di cuenta que a mi hermanita le fue gustando el sexo anal, aunque no lo dijera se le notaba en la cara y en sus movimientos, en verdad era toda una zorra.
-Ayyy…ya para cabrón…Auuu…me duele mucho…Auuu…Ahhh…-gemía y me reclamaba Daniela muy fuerte…
-Estás bien rica nena…me gusta tu anito…vamos di que eres mi puta…
-Ayyy…eres un maldito…Ufff…
-¡estoy esperando!
-Ahhh…Ahhh…soy tu puta nene…Auuu…ya…por favor no sigas…me duele…Uuuu…si…así…Ohhh…
-Ahhh…
-Ahhh…Ahhh…que rico…que rico…está bien grande tu pinga…-dijo mi hermanita quizás sin querer.
En verdad mi hermana era una puta, como era posible que la estén follando contra su voluntad y diga esas cosas…en realidad no lo entendía…
-di cosas cachondas perra…-al escuchar me miró y me puso cara de pocos .
-Más fuerte…Así…eso es…sigue…sigue…sigue…Ohhh…ya…ya…ya…
-Ahhh…
-Ufff…nunca lo había hecho por atrás…Ohhh…sí…Uhhh…
La follaba muy duro, sus dos nalguitas estaban rojas porque le daba pequeñas nalgadas, mirar hacia abajo y ver ese culito en verdad me calentaba al máximo.
-Más…más…más…no pares…-en verdad mi hermanita se tomó en serio lo que dije, o de repente le gustaba que la folle.
Me puse a pensar en lo grande que la debe de tener el novio de mi hermana como para hacer perder la cabeza a Daniela y encapricharse con él, es que me había convencido que mi hermana era todo una perra cuando la follan, así sea contra su voluntad.
Ya estaba buen rato perforando a mi hermanita y quería que antes de irme me la mame un rato.
-Oye perra…ven mámame la pinga…
-Si…como quieras cabrón…ven acércate…-dijo llorando.
Me acerqué a ella y con la mano que no estaba amarrada fue masturbándome toda la pichula, sentía rico al ver como sus delicadas manos subían y bajaban, me chupaba los huevos, en verdad era toda una mamadora profesional-si supieras que le estás chupando la pichula a tu hermano-pensaba en mi mente.
Sin darle mucho suspenso a la situación le dio un piquito a la punta de mi verga que estaba ya por reventar, luego saco la lengua e hizo tocar la punta de esta con la punta de mi falo, jugueteó por unos segundos con su lengüita, hasta que de un momento a otro paro, para comenzar a lamer mi verga desde lo huevos hacia la punta, lo hacía de arriba hacia abajo, de abajo hacia arriba, lo hacía como si estuviese chupando una paleta, embarrándome de saliva toda mi pinga.
-Ahhh…eres toda una experta…
Estábamos sudando, yo en especial porque estaba con el pasamontañas y todo vestido de negro, pero valía la pena. La nena seguía con su trabajo, metió todo el glande en su boca, mientras que con la mano que tenía suelta la ubicó en el troco y comenzó un vaivén extremo, el pellejo de mi falo subía y bajaba, se sentía cada vez más rico, mi organismo me hizo saber que me iba a correr dentro de poco.
-Ahhh…Ahhh…
Al saber que me corría, mi hermanita aumento aún más su velocidad, cuando repentinamente descargué toda mi leche en el interior de la boquita de mi hermana.
-Ohhh…
-que rica está tu lechita…
Ya había terminado todo, ya estaba a punto de amanecer, tenía que irme ya, me subí el pantalón, agarré la cámara y antes de salir dela habitación le hable:
-Perra…no se te ocurra denunciarme o comentar algo de lo que pasó esta noche…si lo haces este video que gravé estará en todas las páginas pornográficas del mundo, y personalmente se las mandaré a todos tus , serás la vergüenza de toda la ciudad, así que ya sabes… ¡Ah! y tómate una píldora del día después porque te bañado toda la vagina de semen mientras estabas dormidita…
-Eres un maldito… ¡Lárgate!…está bien…es un trato, no se te ocurra incumplirlo…
-soy hombre de palabra
-oye cabrón… que le has hecho a mi hermano… ¿por qué no se ha despertado?…
No sabía que responderle-si supieras que el que te folló es tu hermano-pensé repentinamente.
-Lo he sedado con una inyección…no despertará hasta como las 9 a.m.
-eres un maldito…ojala que algún día te agarren y te pudras en la cárcel…
-Jajaja…cállate perra barata…
-Espera…antes de que te vayas quisiera ver el rostro del tipo que me violó…y que me desvirgó mi culito…-dijo muy triste mi hermanita, las lágrimas le empezaron a brotar de sus hermosos ojitos marrones. No me conmovió su llanto, por el contrario me daba risa, es que se lo merecía, me trataba muy mal y ya era hora de vengarme.
-Jajaja… ¿algo más? ¿No quieres que te traiga también una pastilla para el dolor de culo? Eres una ramera…
Sin decir nada más me salí lo más rápido que pude por la puerta principal, no podía creer lo que había hecho, en verdad estaba muy nervioso, le di la vuelta a la manzana mientras me sacaba toda la ropa negra, los lentes y los guantes. Muy cautelosamente ingresé por la puerta de atrás de mi casa, caminando en puntilla llegué hasta mi habitación, me acosté y no salí hasta las 9 y 30 a.m.
El tiempo de espera fue eterno, la cabeza me daba vueltas- me había corrido adentro de la conchita de mi hermana-esta frase se me venía a la mente ¿y si sale embarazada? No podía más con la culpa, no podía confiar en Daniela ¿y si no toma la píldora? Me estaba matando el remordimiento de lo que hice. Recordé que en mi cajón tenía una caja de píldoras del día siguiente que dejó en mi habitación mi novia-tenía que dárselo a Daniela ¿pero cómo?-Salí de mi habitación hacia la cocina para buscar a mi hermana, pero no estaba. La busqué en la sala, estaba allí sentada en el sofá mirando tv, traía una bata puesta. Al verla no me atrevía a hablarle ni a mirarla a los ojos, me sentía tan culpable por lo que hice.
-Hola Rony ¿cómo amaneciste?
-Hola Daniela…acá pues un poco mareado… ¿Y tú?
-¿Yo? Tranquila, con dolor de cabeza
-¿en serio? Claro después de la juerga que tuviste ayer…a de veras en mi cuarto tengo una pastilla para la resaca…si quieres te la traigo…
-Gracias Rony…Sí, la necesito…
Fui a mi cuarto, saqué de su envoltura la pastilla y se la llevé con un vaso con agua.
-Aquí está Dani…
La miró por unos segundos y luego se la echó a la boca y tomó el agua. Me quité un peso de encima al verla como se tomaba la pastilla.
No podía con mi conciencia, me sentía como un canalla, como un violador que se había tirado a su hermana, estaba muy mal anímicamente, pero a la larga me gustó haberme tirado a mi hermanita. Conforme pasaron los días estos pensamientos se fueron yendo pero no del todo.
Fue así como me follé a mi hermana, es más cada vez que me trata mal le doy la pócima y la pastilla para dormir, espero a que se duerma y me la cacho, ya no se despierta, pero ahora ya uso condón. Es verdad, me da mucho remordimiento hacerlo, pero al meterle mi pene por sus agujeritos se me van todos esos pensamientos. La pobre nena ni cuenta se da que su hermanito menor se la tira cada vez que quiere, aunque es raro porque debe de levantarse con dolores en su conchita y anito, pero hasta ahora no me dice nada…

Mi hermana Ana

Martes, diciembre 20th, 2011

Esta experiencia se remonta a mis años de juventud, alrededor de 1968, tenía yo por aquel entonces 17 años. Soy el segundo de tres hermanos, Ana era la mayor con 18 años y Roberto, que era el pequeño, contaba con 10 años. Era verano y mis padres habían decidido irse de vacaciones 15 días. Nosotros tres íbamos a quedarnos en casa, porque nos había quedado alguna que otra asignatura para Septiembre y teníamos que estudiar para los exámenes. Cuando digo en casa, no es del todo correcto ya que únicamente acudíamos a ella por la tarde y por la noche. A comer y a cenar íbamos a casa de nuestros abuelos que vivían a unas calles de nuestra casa. Por la mañana teníamos que ir a repaso a una profesora particular y por la tarde, ya en casa, repasábamos lo estudiado por la mañana. Todo empezó la primera tarde.

Estábamos estudiando en casa, Roberto y yo en nuestra habitación y Ana en la suya, cuando mi hermano comenzó a incordiarme. Se puso pesadísimo como solo los hermanos pequeños saben ponerse y comenzamos a discutir, pero pronto la discusión se convirtió en una pelea. Así estábamos cuando Ana entró en la habitación y nos zarandeó a los dos hasta que dejamos de pegarnos. Nos regañó todo lo que quiso y más. Naturalmente, sacó a relucir que nuestros padres la habían dejado a ella como responsable y blablabla… Lo último que dijo nos dejó helados tanto a Roberto como a mí.

– Se lo contaré a papá.

Digo que nos dejó helados porque nuestros padres nos habían prometido que si nos portábamos bien, al regreso de las vacaciones nos comprarían una balsa hinchable para poder ir a la playa. Así que aquello sería para nosotros realmente terrible. Intentaba concentrarme en el estudio pero una y otra vez venía a mi mente la balsa neumática. Me resistía a quedarme sin ella. Durante toda la tarde estuve dándole vueltas al tema.

Cuando después de cenar regresamos a casa, Ana se fue a duchar, mientras nosotros dos nos quedamos viendo la tele. No sé por qué empecé a imaginarme a mi hermana desnuda, duchándose. Tengo que reconocer que en esa época solamente había visto un par de fotos de mujeres desnudas en casa de un amigo y nada más. Como es natural a esa edad, tenía una gran necesidad de masturbarme, incluso lo hacía más de una vez al día, así que cuando ella salió del baño, rápidamente me metí yo y empecé a cascarme una paja antológica. He de reconocer que ya alguna vez me había masturbado pensando en ella, después de haberle visto las bragas o el sujetador, pero nunca lo había hecho de la forma que lo hice ese día.

Cuando salí, ella ya estaba en su habitación, así que me dirigí a la mía. Al entrar, Roberto ya se había metido en la cama. Me miró y sonriendo hizo un expresivo movimiento con la mano dando a entender que sabía que me había estado masturbando. No hice caso y me senté en su cama.

– Deja de hacer el tonto y escúchame -le dije- Si queremos que los papás nos compren la balsa hinchable lo mejor que podemos hacer es ir a pedirle perdón a Ana y hacerle la pelota. A lo mejor así nos perdona y no le cuenta a papá lo de la pelea.

A Roberto le pareció una idea genial, así que nos dirigimos a su habitación. Al entrar en completo silencio nos la encontramos tumbada en la cama con la mano izquierda dentro de las bragas y una foto de Marlon Brando en la derecha. No lo podía creer, mi hermana estaba masturbándose. Yo entonces creía que eso únicamente lo hacíamos los chicos, así que la sorpresa aún fue mayor. Al levantar la vista hacia la foto nos vio y se detuvo en seco. Durante un par de interminables segundos nos quedamos los tres sin decir palabra. Rápidamente, sacó la mano de entre sus piernas y se puso colorada como un tomate, mientras nosotros dos seguíamos allí de pie en la puerta en calzoncillos. –

– Fuera, fuera -gritó Ana mientras señalaba hacia la puerta y se bajaba el camisón de un tirón. Salimos sin decir palabra.

– ¿Qué ha pasado? -preguntó Roberto inocentemente.
– Se estaba haciendo una paja -contesté.
– ¿Estás seguro? -dijo asombrado.
– Para qué crees que tenía la mano dentro de las bragas -le expliqué yo.

Volvimos a nuestra habitación y nos metimos en silencio cada uno en su cama. No podía dormirme, aquella visión me había dejado bastante excitado y me era imposible cerrar siquiera los ojos. De pronto escuché de nuevo la voz de mi hermana desde su habitación. Me estaba llamando, quería que fuese a su cuarto. Me levanté y obedecí como un autómata. Pensé que iba a regañarme por haber entrado en su dormitorio sin llamar, pero no era así…

– ¿Qué habéis visto? -me preguntó nada más entrar.
– Qué tenías una foto de ese actor que te gusta en una mano y la otra… metida dentro de tus bragas -le dije, omitiendo el hecho de que sabíamos que estaba masturbándose.
– Ya… -empezó a decir nerviosa- Es que estaba mirando la foto y al sentarme en la cama se me han metido las bragas por el culo. Ya sabes lo molesto que es eso, así que he tenido que sacármelas y entonces habéis entrado vosotros. Lo entiendes, ¿verdad?
– Yo sí… y Roberto también, pero… -le contesté haciéndome el remolón- No sé qué dirían los papás si se lo dijese, ya sabes cómo son…
– Tienes razón -me cortó- Así que, si tú no les dices nada, yo tampoco les contaré que os habéis peleado. Además, si queréis puedo llevaros una tarde al cine en lugar de quedarnos en casa a estudiar. ¿Qué te parece?

Me di cuenta de lo asustada que estaba y de lo que podía caerle encima si mis padres se enteraban de aquello, así que decidí intentar sacar provecho a la situación. Salí de la habitación dejando a Ana boquiabierta y sin su ansiada respuesta. En menos de un minuto volví con Roberto y los dos nos sentamos en el borde de su cama.

– Mira Roberto -empecé a decir, mirándole a él pero dirigiéndome en realidad a mi hermana- Ana me ha pedido que no le contemos a nadie lo que le hemos visto hacer en la cama. Como muestra de gratitud y hasta que vuelvan los papás va a ayudarnos a hacer los deberes que nos pone la profesora.
– ¿En serio vas a hacer eso? -preguntó asombrado mi hermano y ella asintió en silencio.
– Ya verás, será como una esclava -dije, dirigiéndome abiertamente a ella esta vez- ¿Verdad?
– Sí, haré lo que vosotros digáis -respondió con la mirada baja.

Salimos muy serios y volvimos a la habitación. Al llegar Roberto y yo nos miramos, y empezamos a reír celebrando nuestro triunfo. No nos quedábamos sin la balsa y encima nos harían los deberes.

Al día siguiente, volvimos a casa después de comer y al ir a nuestra habitación para estudiar, llamamos a Ana.

– Acuérdate que tienes que hacernos los deberes -le dijimos cuando entró.
– Os haré los que no sepáis hacer, pero no todos -nos dijo con nerviosismo- Yo también tengo trabajo.
– Está bien, tú verás lo que haces -contesté- Pero ayer no fue ese el trato.
– Oye, el trato fue que os ayudaría en lo que pudiese, pero no cargaré con todo el trabajo. ¿De acuerdo? -nos respondió.
– Tú dijiste que harías lo que quisiéramos, ¿verdad, Roberto? -continué.
– Sí, es verdad, lo dijiste -me ayudó mi hermano.
– Escuchad, tengo mucho trabajo -se defendió- Mirad, haremos una cosa. Haced lo que podáis y el resto os lo hago yo luego. Venga, os lo recompensaré.

Aceptamos el trato y comenzamos a trabajar. Apenas podía estudiar, mi cabeza estaba en otras cosas. Tanto pensaba en el tema que empecé a excitarme, así que me levanté y me fui al baño, necesitaba hacerme una paja. Cuando volví, ya había tomado una decisión. Le haría chantaje. Ya que bajo ningún concepto quería que mi padre se enterase de que la habíamos pillado masturbándose, podría aprovecharme de la situación. Y enseguida pensé una forma. Todas las noches, cuando volvíamos de casa de mis abuelos después de cenar, Ana tenía por costumbre bañarse antes de acostarse. Si no quería que le contase nada a mi padre, tendría que dejar que me bañase con ella.

Estuve toda la tarde ansioso de que llegara el momento. Y llegó. Entramos los tres en casa y Ana se dirigió a su habitación para coger el camisón. Mientras, yo llevé a mi hermano a nuestro cuarto y le acosté. Rápidamente, volví al pasillo y me quedé esperando cerca de la puerta del baño.

– ¿Qué haces ahí parado? -preguntó al pasar por mi lado.
– He decidido que si no quieres que diga nada a los papás, tienes que dejar que me bañe contigo -le dije muy seriamente.
– ¿Qué dices? -respondió sorprendida y levantó la mano para pegarme.

Me protegí la cara con las manos, pero no fui lo bastante rápido y me soltó un tortazo que me hizo ver las estrellas.

– Pero, ¿estás loco? ¿Cómo has podido tener una idea tan retorcida? -dijo dirigiéndose a mí.
– Te prometo que como no me dejes entrar contigo, le contaré a papá que vi cómo te hacías una paja con la foto de Marlon Brando -la amenacé sin ocultar esta vez que sabía lo que había estado haciendo.
– No me lo puedo creer -dijo con incredulidad- Mi propios hermano haciéndome chantaje.

Se dio la vuelta y se metió en su habitación, cerrando la puerta de un portazo. Yo me fui al comedor algo asustado porque nada había salido como yo esperaba. Si le contaba algo a mi padre iba a meterme en un follón bien gordo. Además, ya podía despedirme de la balsa. Absorto como estaba en mis pensamientos, no me di cuenta de que Ana había entrado en el comedor. Se sentó junto a mí.

– Vamos a ver -empezó a decir- Si no entiendo mal, lo que pretendes es que nos bañemos los dos juntos, es decir, desnudos en la bañera, ¿verdad?
– Sí -contesté recobrando algo del coraje perdido- Y si no me dejas, se lo contaré todo a los papás.
– Eres un crío -me dijo, pero sin enfado en la voz- Por eso no quiero tomármelo a mal, así que vamos a olvidarlo como si no hubiera pasado nada y en paz.
– Te repito que o aceptas el trato o ya sabes que van a saber que te haces pajas -repetí, no dispuesto a darme por vencido.

Se quedó pensativa unos instantes. Creo que había pensado que con el tortazo me habría asustado y que lo olvidaríamos todo, pero no había sido así y tenía que tomar una decisión. No tardó en hacerlo.

– Está bien -dijo- Pero debes jurar que jamás en la vida contarás esto a nadie.
– Lo juro -contesté casi sin dejar que acabase.

Mientras íbamos hacia el baño, sentía dentro de mí una alegría como el que ha vencido en una batalla. Me sentía triunfador. Comprendí que Ana estaba en mis manos. Entramos en el baño, enorme como el resto de la casa, con una larga bañera. Ana abrió los grifos para que comenzara a llenarse, se giró y se me quedó mirando. Ninguno de los dos sabíamos qué hacer.

– Bueno, ¿comienzas tú a desnudarte? -preguntó.
– No -respondí- lo haces tu primero.

No protestó. Se sentó en un taburete y se quitó los zapatos. Llevaba minifalda, por lo que al sentarse pude verle los muslos y de refilón las bragas. Se levantó y se quitó la camisa que llevaba. Me recreé en aquellas tetas cubiertas por su sujetador blanco, de esos que llevan unos aros por debajo y que dejan la parte superior al descubierto. Se bajó la falda y al inclinarse para sacársela por los pies las tetas estuvieron a punto de salírsele del sujetador.

– Venga ahora tú- insistió.
– No, antes termina -respondí de nuevo.

Se pasó las manos por la espalda para desabrocharse el sujetador. Mi corazón parecía un caballo desbocado, al fin iba a ver una mujer de carne y hueso totalmente desnuda. Dejó el sujetador en el taburete. ¡Qué tetas tenía la condenada! ¡Qué maravilla! Estaban duras, no excesivamente grandes pero en ningún caso pequeñas, con un precioso par de sonrosados pezones. Estaba tan extasiado contemplando aquel par de tetas que casi no me di cuenta de que sus bragas comenzaban a descender por sus muslos. ¡Madre mía, qué mata de pelo había allí! Negro, rizado, junto a sus muslos, fuertes y morenos.

– Venga ahora te toca a ti -dijo y al mirarla a la cara vi que la tenía totalmente colorada. Cogió una toalla y se la puso delante- Mientras no estés desnudo yo estaré tapada.

La verdad es que en ese momento estuve a punto de salir corriendo. No había pensado que yo también tendría que desnudarme, Ana iba a ver cómo se me había puesto la polla de dura. Comencé a desnudarme y al quitarme los calzoncillos, dejé al descubierto mis atributos, en todo su esplendor en ese momento. Me percaté de la mirada que dirigió Ana a mi sexo. Supongo que era el primero que veía al natural. No es por presumir, pero ya entonces estaba bastante desarrollado. A Ana le encantó.

– Ya está -dije- Ahora tienes que quitarte la toalla.

Así lo hizo, menos nerviosa ya. Sin darnos cuenta la bañera se había llenado casi a tope, así que tuvimos que vaciarla un poco. Ana, al inclinarse para sacar el tapón y dejar salir agua, me ofreció una impresionante vista de su culo. Además, también pude admirar una perfecta panorámica de la que era mi primera raja de mujer. Mi polla estaba en plena erección. Cuando Ana consideró que ya había suficiente agua, puso de nuevo el tapón a la bañera.

– Venga, adentro -dijo mientras se metía.

Aunque ya he dicho que la bañera era grande, al meternos los dos estábamos más que apretados. Yo me puse enfrente de Ana, mirándola fijamente. Comenzamos a lavarnos, pero en una posición realmente incómoda.

– Escucha -me dijo- Vamos a ponernos de pie que así no hay forma de lavarse.

Obedecí y me levanté inmediatamente, chorreando agua.

– ¿Me frotas la espalda? -me preguntó- Luego yo frotaré la tuya.

Se dio la vuelta y se recogió el pelo hacia arriba, mientras yo comenzaba a frotarle la espalda.

– Sigue hacia abajo -me dijo cuando terminé con la espalda- Continúa hasta los tobillos.

Ahora sí que estaba excitado, viendo cómo la esponja se deslizaba por aquel delicioso culo. Tenía ya ganas de masturbarme, mi polla ya no podía más, necesitaba sentir una mano que aliviara aquel sufrimiento. Cuando terminé, Ana se dio la vuelta quedándose frente a mí.

– Date tú también la vuelta -me dijo- Ahora me toca a mí.

Comencé a sentir sus manos por mi espalda, enjabonando y frotando con delicadeza. ¡Dios, cómo estaba mi polla! Me dolía de lo dura que la sentía… y sin podérmela cascar. Sus manos comenzaron a sobarme el culo y los muslos, e hicieron ademán de meterse entre éstos. Separé ligeramente las piernas y sentí cómo una mano se metía entre ellas, con un ligero contacto con mis huevos. Pensé por un momento que no podría aguantar y que iba a correrme, pero de pronto se detuvo.

– Vamos a salir y a secarnos -ordenó Ana- ¿Qué te parece si yo te seco a ti y tú a mí?

Por supuesto acepté el ofrecimiento. Cogió una toalla y comenzó a secarme la espalda, luego continuó por el culo y terminó por los pies. Al darme la vuelta me secó pelo, cara, pecho y muslos. Por un momento pensé que ‘esa’ zona la dejaría para que me la secase yo mismo, pero no. Cuando terminó con las piernas comenzó a secarme el vello del pubis. Después me secó lentamente los huevos y finalmente la polla. Lo hacía con suavidad, recreándose en ello. Cuando estuvo seca, dejó la toalla y pasó su mano por mi vello, como para confirmar que estaba bien seco. Después agarró mi miembro con la palma de la mano y utilizando dos dedos tiró la piel hacía abajo haciendo que asomase mi hinchado capullo. Tuvo que notar cómo se encabritaba mi polla en su mano al notar aquel íntimo contacto. Confirmó que aquella zona también estaba seca y se levantó.

– Ahora te toca a ti -dijo- Ya puedes secarme.

Me puse a frotar la espalda de Ana con toda la suavidad de que era capaz dado el nerviosismo que tenía. Casi sin darme cuenta llegué hasta su culo. Quise tocar su piel directamente, sin el estorbo de la toalla, así que hice como que se me escurría la toalla y la palma de mi mano se apoderó de una de sus nalgas. El contacto apenas duró un segundo, pero mi polla reaccionó inmediatamente. Solté. Ella no dijo nada. Continué con los muslos y las pantorrillas.

Se dio la vuelta y continué secando sus hombros, bajando hacia las tetas. Sequé con suavidad cada una de ellas, primero una y luego la otra, dedicándoles toda mi atención. Volví a dejar escurrir la toalla y toqué con mi mano aquel hermosísimo seno. Tampoco dijo nada en esta ocasión, así que al ver que no protestaba, continué tocándoselas ya sin temor. Pasé luego a sobarle los pezones y nada más sentir el contacto de mis dedos, éstos salieron como dos proyectiles, duros como piedras. Al verlos decidí que tenía que comérmelos, como máximo recibiría otro tortazo. Valdría la pena.

Cerré los ojos y mi boca se posó sobre uno de sus pezones. Esperando el inminente golpe, comencé a succionar como si fuera un niño pequeño mamando del pecho de su madre. El tortazo no llegaba, ni siquiera escuchaba la más mínima queja por parte de Ana, así que seguí chupando, como esperando la leche materna. De pronto, sentí cómo una mano comenzaba a tocarme la polla. Me aparté de aquella teta y dirigí la mirada a mi sexo. Contemplé maravillado cómo Ana tenía mi miembro agarrado fuertemente con ambas manos. Dejé de mirar y continué chupando. No tardé mucho en notar cómo mi semen se desbordaba en su mano.

– Vamos, lávate -me dijo- No querrás manchar mi cama con tu leche.

Me limpié rápidamente, asombrado por el curso que estaban tomando los acontecimientos. Después de lavarme, Ana me llevó de la mano a su habitación. Los dos íbamos completamente desnudos por la casa, yo con la polla tiesa.

– Ahora tengo que correrme yo -me dijo al llegar a su cuarto.

Sentándose en el borde de la cama, echó el cuerpo hacia atrás apoyando la espalda en las blancas sábanas, dejando las piernas abiertas ante mí. No hizo falta que me dijese cómo seguir. Me metí entre sus piernas y empecé a lamer aquella húmeda raja como si llevase haciéndolo toda la vida. Me encantaba sentir la fresca piel de su entrepierna con mi cálida lengua. Minutos después se incorporó y me hizo subirme encima de ella, formando un 69. Seguí lamiendo aquella estupenda raja como un perrito hambriento, mientras ella trataba de meterse mi polla en la boca, aunque debido a la postura le era bastante difícil. Sin dejar de chupármela, separó los labios de su coño con los dedos de una mano para que mi lengua lamiera la mayor cantidad de superficie posible. Imagino que se tuvo que correr un montón de veces, hasta que de pronto me detuvo jadeando como una posesa.

– Para… para -dijo con voz entrecortada- No puedo más…

Me aparté de ella, tumbándome quieto a su lado, esperando que diese señales de vida. Ella seguía en la cama con los ojos cerrados, recuperándose poco a poco. Por fin, sonriendo, abrió los ojos y me hizo ponerme de rodillas encima de la cama. Tumbada todavía sobre la cama, agarró mi polla con una mano y empezó a masturbarme. Luego, acercó su boca y la introdujo en ella. Le dio un par de chupaditas y luego se la metió hasta donde pudo. Cambió de posición para estar más cómoda y se dedicó exclusivamente a mamármela con ganas. Estuvo así hasta que volví a correrme, esta vez en su boca, tragándose todo mi semen.

Como podéis suponer, a partir de aquel día y hasta que regresaron nuestros padres las noches fueron una locura de juegos eróticos con nuestros cuerpos. Pienso que debí batir récords de corridas en un solo día ya que Ana me ordeñaba sin piedad. Y aún que no os lo creáis aprobamos las asignaturas pendientes y tuvimos la balsa neumática.