Archive for the ‘Hermana mayor – hno. menor’ Category

Descubriéndome a mí mismo

Miércoles, enero 18th, 2012

Tengo 45 años y más de diez de divorciado. Los últimos dos años los he pasado en casa de mi madre, acompañándola después de la muerte de su esposo.
Cada fin de semana la casa se llena con la visita de familiares, entre ellos mi hermana, cuatro años mayor que yo, con quien siempre creí tener una estrecha relación de cómplices y confidentes.
Desde unos meses atrás noté una sospechosa cercanía entre ella y su cuñado, que ha sido visitante regular de los fines de semana. Nunca le hice comentario alguno, pues nos conocemos lo suficiente para saber cuando no queremos hablar de algún tema en específico.
Un fin de semana tuvimos avalancha de visitantes, hermanos, tíos, sobrinos y amigos, que abarrotaron la casa y me tocó compartir mi habitación con mi hermana. Ya tarde la noche del sábado, le comenté mis sospechas, pidiéndole que en caso de ser ciertas, fuera más discreta, para evitar un escándalo familiar y la ruptura de su hogar, haciéndole daño a sus hijos y al bueno de su esposo Juan.
Su respuesta me dejó estupefacto. Sus relaciones con su cuñado comenzaron casi al mismo tiempo que su matrimonio, eran del conocimiento de su esposo y no sabía a ciencia cierta cuál de los dos hermanos era el padre de sus hijos.
Nunca te lo conté por tus posiciones moralistas –me dijo-. Siempre has sido un puritano con respecto a estas cosas. También debes saber que durante un tiempo mantuve relaciones con el esposo de nuestra madre.
Yo no salía de mi asombro. No sabía quién era esta mujer, era una persona distinta a la hermana amiga y confidente.
No eres más que una zorra!!! Le susurré con violencia.
En la penumbra no vi venir la bofetada. Escuché su voz indignada al decirme: No te atrevas!!! Toda tu vida me has deseado pero nunca te atreviste a intentarlo porque solo eres un hipócrita y cobarde!!!
Lleno de ira la tomé por los cabellos. Ella se defendía tratando de golpearme y arañarme mientras me gritaba en voz baja: Maricón!!!
Comenzamos a forcejar hasta que logré dominarla, aplastándola con mi cuerpo. Una extraña sensación de rabia y excitación se apoderó de mí.
¿Lo ves? -Me dijo abandonando su resitencia- Puedo sentir tu verga dura contra mi vientre.
Era cierto. Estaba excitadísimo, con una erección como pocas veces había tenido.
Estaba totalmente confundido, sin saber qué hacer, abrumado por la vergüenza la solté e intenté levantarme de la cama.
No te vayas –me susurró, con voz tierna llena de insinuación. Yo también te deseo y a ti más que a nadie he querido entregarme siempre.
Ven –me dijo- abrazándose a mí con suavidad. Déjame darte lo que siempre has querido.
Me besaba, mientras su mano acariciaba mi miembro con mucha suavidad, excitándome cada vez más. Ahora quiero saborearte –exclamó-.
No sé cuánto tiempo pasó, solo podía sentir su lengua recorriendo mis testículos y mi pene, su delicada manera de chuparme e introducirme todo en su boca. Exploté como nunca, llenándola de semen y me sorprendió ver que mi erección continuaba.
Con lentitud calculada se despojó de toda su ropa, luego se tendió esplendorosa. Me abalancé sobre su vagina, devorándola, saboreando su néctar, chupando su clítoris. Ella movía sus caderas a un ritmo lento y delicioso que me hacía desear más y más.
Entra –me dijo con entonación de orden y súplica-. Y así lo hice, entré en ella, sintiéndola caliente y húmeda. Y perdí la conciencia, besaba su boca, sus senos, la bombeaba con fuerza, paraba para disfrutar sus movimientos, hasta que el orgasmo más intenso que haya sentido nunca me hizo estremecerme.
Me recosté a su lado sintiéndome diferente. No sentía culpa ni remordimientos. Ni siquiera pensaba en eso, estaba relajado de cuerpo y mente, deseando más, que no terminara nunca.
Lo hicimos toda la noche, de todas las formas que ambos conociéramos. Sin límites ni obstáculos, con pasión, con ternura, con palabras de amor y lujuria que nunca había dicho ni escuchado.
Al amanecer antes de levantarnos me dijo: Ahora soy tuya y eres mío. Continuaré con mis dos maridos, pero los fines de semana son solo para ti. Ya no es posible, pero me encantaría que me preñaras.
Desde entonces espero impaciente cada fin de semana. Nunca estuve tan enamorado de nadie, nunca disfruté tanto del sexo ni lo hice con tanta intensidad y por primera vez me siento satisfecho y feliz con lo que siento.

Mi hermana desenfrenada por follar

Jueves, diciembre 29th, 2011

Bueno yo vivvo con mi hermana desde q tenia 15 y ella 28 ,ella vivia sola y como mis padres viajaban mucho ella me llevo a vivir con ella para q no este sola ,fui a vivir con ella al principio todo era normal entre nosotros nos asiamos bromas ,recuerdo q nos bañabamos juntos de pequeños . ella trabajaba desde muy temprano asta altas horas de la noche yo estaba preparandome para la universidad como yo paraba mas en la casa abese me ponia a la var la ropa de mi hermana pero ella nunca ponia sus bragas ,asta q un dia me dijo q sus cuarto lo dejo abierto y q sacara toda su ropa sucia y la lavara ,no me dijo nada de las bragas asi q empese a lavar su ropa y me encontre sus bragas q abia usado y eran muy sexsys los empese a oler y luego me mastuebe en sus bragas y depues busque en su ropalimpia y encontre bragas limpias y tambien me masturbe en ellas y se las debolvi a su lugar ,despues sali del cuarto termine labar su ropa asi pasaron los mese ,un dia yo esta en casa solo mi hermana lleguo muy tarde a casa demasiado cansada solo es cuche q entro en su cuarto pero no escuche q serro la puerta decidi entra en silencio y ella estaba ensima de su cama con su ropa de trabajo echada boca ariba con su escote amedio descubrir y lo q ise fue desabotonar mas su blusa y bi sus tetas ,la abotone su blusa y lugo miree entre sus piernas y vi su linda raja tapada con su braga y le acaricie la rajita ,luego me le aserque y cuidadosamente le di un beso en la boca y estaba apunto de ir y mi hermana se dio la buelta y le acaricie el culo y le vaje lentamente el cierre de su falda y le saque su falda con cuidado y vi su hermoso trasero luego le levante la falda y ella de nuevo se dio la vuelta y nose comopaso cuando le di otro beso ella me abraso y me dijo esto era lo q querias todo este tiempo verdad le dije q lo sentia mucho ,pero ella me dijo tu no tienes la culpa de q yo sea una mujer atractiba ademas si yo no ubiera encontrado mi braga con semen nunca ubiera sospechado q tu me deseabas y luego de ablr ella me dijo quier q me folles como tu mujer asme tuya y ella se desnudo y me empeso a desnudar y me beso y luego se arodillo y me la mamao toda luego yo la eche en la cama y tambien se la lami y luego me decidi a penetrarla coloque mi polla en su raja y con mucho cuidado la folle lentamente despue la folle mas rapido y ella se jadeaba me decia q queia q me benga dentro de ella y asi fui acabe en su raja luego me acoste con ellla y nos empesabamos a besar y follamos asi paso esa noche ,de ahi en adelante todo cambio entre nosotro yo dormia com mi hermana todo los dia cuando ella llegaba del trabjo cojiamos asi pasaron bario años como era de suponerse ella se quedo embarazada de mi y no tubimos problemas con nuestro hijo con eso de los genes y ahora vivimos muy felices en la espera de mi segundo hijo eso es todo amio y les recomiendo q aprobeche si su hermana desea follar con uds agala felices y disfruten mucho a sus hermana y q vivi el insesto y no olbiden de dejar comentarios o simplemente den las grasias por el aporte

Aprender algo de sexo en casa

Miércoles, diciembre 28th, 2011

Hola a todos. Yo antes me creía un poco raro por lo que hice en mi adolescencia, pero por lo que he visto aquí no soy el único. Incluso con experiencias muy similares. Y no se porqué me parece de que lo que leemos por aquí no es ni el 10% de lo que realmente haya podido suceder en la intimidad de las familias.
Os cuento mi historia… ahora tengo 32 años y soy de Málaga. Cuando eramos pequeños mis padres, mi hermana y yo ibamos a una urbanización en Torremolinos los fines de semana y en verano. Mis padres nos dejaban en casa viendo la tele después de cenar y se iban con los y no volvian hasta las 4 o 5 de la mañana. Así que nos quedabamos toda la noche viendo la tele mi hermana y yo cada uno tirado en un sofá. En esa época mi hermana tendría 19 años y yo 13 o 14.
Resulta que antes aquí en España los sábados por la noche (sobre las 12) había un canal de TV que ponían películas eróticas (ya sabeis se ve sexo y chicas desnudas pero chicos desnudos no). Así que cambiando de canal la vimos y mi hermana me dijo que si yo no decía nada a mis padres la podiamos ver. Y eso hicimos.
Nos echamos juntos en un sofá porque yo tenía una bolsa de palomitas y así comiamos juntos.Yo finjia que me fastidiaba que viniera a mi sofá a “invadir mi terreno” pero , ya sabeis chorradas de crios. Mi hermana aún viendo la peli parecia que se aburriera y decidió proponerme un juego… ella se escondía una palomita dentro de su ropa (osea por su cuerpo) y yo tenía que buscarla solo con la mano sin mirar… con la clara intención de meterla mano. Al principio le dije que pasaba de jugar… pero ella me retó diciendo que era un miedoso y que me daba miedo tocar a una mujer. Así que empezamos a jugar… al principio se guadaba la palomita dentro del ombligo o lugares fáciles, pero luego la cosa fué poco a poco pasando a mayores… hasta que llegó a guardarselo dentro de la parte de arriba del bikini, osea entre la teta y el bikini (era verano y ella tenia puesto un bikini y una camiseta encima). Yo cuando vi el plan le dije que era una guarra. Por favor no me pregunteis porqué lo dije porque ni yo mismo lo se. Mi hermana se cortó por el comentario y dejamos el juego.
Yo esa noche no dormí nada, porque me di cuenta que yo mismo fastidié mi gran oportunidad de tocar a una mujer. Además mi hermana la verdad es que estaba bastante bien. En ese tiempo era morena, no estaba gordita pero tampoco era muy flacucha (para mí estaba perfecta), 1,67, pelo cortito muy sexy, tetas normalitas pero muy muy duras, un culito respingón y la piel bronceada por el Sol. La verdad es que estaba muy bien y tenía fama de tia buena en la urbanización.
A la semana siguiente volvimos a nuestro rollo… los dos tirados en el sofá viendo la tele hasta que empezó la pelicula erotica. Mi hermana me propuso un juego tonto y yo perdí… y el que perdiera resulta que tenía que hacerle cosquillas en la espalda al otro. Así que nada… tuve que pagar mi deuda… ella se puso en el sofá boca abajo se subió la camiseta y me dejó toda su espalda para mi solo… y no pude evitar mirarle ese culito respingón con ese bikini rosa oscuro. Me encantaba su culito era perfecto. Pues nada empecé a hacerle cosquillas en plan suave y como vió que la parte de arriba del bikini molestaba se lo desabrochó. Yo muuuy disimuladamente a veces pasaba mi mano por los laterales de la espalda notando los dos bultitos de sus preciosas tetas, que me resultaba de lo mas morboso y ella no decía nada. En fin por lo visto a los 10 min. de empezar a acariciarle la espalda o a hacerle cosquillas (llamarlo como querais) la niña se durmió debido a mis maravillosas manos. jeje… yo seguia viendo la peli erotica que era bastante interesante. La peli iba de un hotel donde la gente era muy guarrilla y pasaba de todo. La recuerdo bastante bien. Como vi que mi hermana estaba profundamente dormida decidí seguir acariciandola pero en otras zonas… (y pensé en que si se llegaba a despertar haria como que no pasaba nada y seguiria acariciandole la espalda)… empecé a acariciarle el culito por encima del bikini rosa. En mi vida había tocado a una mujer, así que estaba tremendamente excitado, la polla la tenia a 100 y mojadisima. Mi hermana se movió un poco poniendose de lado, conseguí subirle un poquito la camiseta y le vi las tetas y los pezones rosados oscuritos preciosos, de verdad. Esa noche tuve que hacerme varias pajas en el cuarto de baño para poder tranquilizarme y dormir.
Toda la semana siguiente se me hizo larguísima porque no paraba de pensar en que había visto a mi hermana las tetas y le había acariciado el culo y quería repetirlo el fin de semana siguiente.
Llegó el sábado por la noche y ocurrió lo mismo… ella se quedó dormida en el sofá. Cuando me aseguré que estaba dormida fuí a su sofá a sentarme al lado muy cuidadosamente. Llevaba unos pantaloncitos cortos azules pegados y una camiseta mas o menos ancha sin sujetador (tampoco le hacia falta a esa edad puesto que tenia unas tetas muy bien puestas)… empecé a acariciarle el culito y las piernas… seguí acariciandole entre las piernas pero todo con mucho cuidado, por cierto se le notaba que esa zona estaba mas calentita. Yo estaba de nuevo excitadisimo. Pero como ya eso me sabia a poco intenté bajarle el pantaloncito un poco… no conformaba con verle el principio de los pelitos del coño. De pronto veo que se despierta y con la cara toda dormida me pregunta “¿Que estás haciendo?” Os juro que se me hizo un nudo en la garganta del miedo y casi no pude contestar. Como pude le costesté que nada y me fuí a mi sofá y me morí de verguenza. Yo creo que ella al principio me preguntó eso pero sin saber que estaba pasando realmente, pero cuando vió que su pantaloncito estaba medio bajado y yo ahí en su zona del sofá… seguro que se dió cuenta. Os prometo que pasé la mayor verguenza de mi vida.
Esa semana la pasé muy mal, porque yo creía que en algún momento mi hermana se lo contaria a mis padres, pero el caso es que no lo hizo. Ella se comportaba normal conmigo.
Le prometí a Dios que si ella no se lo decía a nadie… yo no volvería a hacer eso. jeje
Cuando llegó el fin de semana ella me notó muy raro por lo calladito que estaba y tal. Me di cuenta que volvía a llevar una camiseta muy ancha y debajo sólo el bikini rosa. Me pidió que le volviera a hacer cosquillitas en la espalda, yo le contesté que no pero ella me lo pidió tanto que no pude negarme. Sin decir nada ella se subió la camiseta y dandome la espalda se quitó la parte de arriba del bikini diciendome “No mires guarro”. Yo me quedé de piedra, sobre todo porque ella no es muy de enseñar su cuerpo que digamos. Empecé a hacerle cosquillas y ella a los 3 minutos me dijo que tenía sueño y que se iba a dormir pero que yo siguiera haciendoselo. Me pareció muy raro que me contara todo esto, pero yo seguí con lo mio. De pronto veo que se da la vuelta un poco como acomodandose y deja las piernas ligeramente abiertas.
Tenía la camiseta puesta pero con toda la barriguita al aire. Yo aún con la vista que tenía (una mujer con la camiseta ligeramente subida y las piernas ligeramente abiertas) no quise hacerle nada malo porque aún me acordaba de la verguenza que pasé la semana pasada. Cuando me iba a levantar para irme al sofá ella me cogió la mano y se la llevó a su barriguita y me dijo con voz de dormida que siguiera haciendole cosquillas en esa zona. Seguí viendolo todo muy raro pero continué haciendole cosquillitas y me di cuenta que cada cierto tiempo ella aún haciendose la dormida se tocaba un poco la parte de abajo del bikini como bajandoselo un poco. Intenté aguantar pero fuí débil y acabé traicionando mi compromiso con Dios y empecé a acariciarle la parte de abajo del bikini. Por encima del bikini se le notaba que tenía una buena mata de bello pubico impresionante, como si fuera una pequeña montañita. Recuerdo que me pareció hermoso y excitante. Y ya pasandole la mano se notaba todo perfectamente. Le subí un poco la camiseta y conseguí verle de nuevo las tetas. Me atreví a bajarle un pelín mas la parte de abajo del bikini para verle los pelitos del coño… y os juro que noté que como me costaba trabajo ella se hizo como si se acomodara para facilitarme bajarle las braguitas del bikini. Yo me quedé flipado. En ese momento fué cuando estuve completamente seguro que se hacía la dormida, así que fué como si me hubieran dado carta blanca, así que acabé de bajarle las braguitas y se las dejé hasta las rodillas.
Dios mio tendriais que haber visto el cuadro… mi hermana que estaba buenisima, en el sofá con las tetas al aire y el coño lleno de pelitos negros. Me iba a correr solamente mirandola… le acomodé un poco las piernas para abrirselas puesto que estaba convencido que queria tocarle el coño como yo queria.
Era la primera vez que tocaba un chochito y reconozco que fuí muy torpe… pero ella empezó a gemir y pronto fuí aprendiendo donde le gustaba que la tocara mas. Me di cuenta que tenia un botoncito encima de la rajita (el clitoris claro) y que gemia muchisimo mas cuando le tocaba ahí que cuando le metia el dedito. Creo que nunca he vuelto a ver un chochito tan mojado como el de mi hermana. Me encantaba todo… el olor que desprendia… la vista… la forma de gemir y de estremecerse el cuerpo que tenía… se puede decir que estaba en el cielo. Estuve como dos horas acariciandola por todos lados, masturbandola y viendo aquel panorama hasta que ya me sentí cansado y me fuí a mi sofá a dormir. Y ella con su papel de hermana dormidita que no se enteraba de nada.
Cuando me fuí a dormir a los 2 min. ella se levantó del sofá y se fué al baño… y cuando vino vi como se cambió de bikini (supongo que se tuvo que ir a cambiar porque lo tendría todo mojadisimo).
Yo estaba orgulloso de mi mismo… con trece años y ya había masturbado a una mujer… y además estaba buenisima. Me conformaba con eso.
La cosa no acabó aqui… con el tiempo fui llegando mas lejos aunque eso ya os lo contaré como acaba esto si quereis.
Solo deciros que yo este tipo de incesto lo veo como algo bonito, porque ambos lo sabiamos y queriamos. Yo porque era mi primera experiencia sexual (Dios sabe que la necesitaba. A esa edad yo no paraba de matarme a pajas y sentía mucha curiosidad por saber como es una mujer) y mi hermana supongo que necesitaba que alguien la tocara ya que a esa edad ella no tenía novio ni nada, aunque no le faltaban pretendientes.

Debuté con mi hermana mayor

Martes, diciembre 27th, 2011

Hola a todos los lectores de amor incestuoso. Ante todo, decir que me llamo Paco, tengo en la actualidad 18 años, pero lo que les quiero relatar es como empecé a tener relaciones con mi hermana mayor.
Haré una breve descripción de mi familia. Por un lado están mis padres, Francisco, que ahora tiene 46 años, trabaja de abogado. Luego está mi madre, Teresa, dos años más joven que mi padre, que es profesora de primaria en un colegio. Mi padre es más o menos alto, de casi 1,82 m, y si bien ahora está un poco fondón antes era más delgado. Es moreno, con pelo impecable siempre. Luego mi madre, que a la gimnasia si se mantiene en forma, es más baja que mi padre, unos 10 cm. no le sobra ni un kilo, a pesar de tener dos tetas como dos carretas. Su culo es imponente y piernas bien estilizadas. Tengo que reconocer que ha sido la culpable de no pocas pajas por mi parte.
Luego está mi hermana mayor, Maite, de 22 años, que está terminando la carrera de derecho, siendo su intención trabajar con mi padre. Ella es un poco más alta que mi madre, 3 o 4 cm. Y con un cuerpo muy parecido al de mi madre, si bien aclarando que sus tetas son un poco más pequeñas, pero evidentemente más firmes. Yo por mi parte soy 3 cm. Más alto que mi padre y juego al baloncesto, por lo que se puede decir que estoy en forma.
Para no alargar mucho la cosa me centraré en como follé con mi hermana. El caso es que mis padres fueron un fin de semana a pasarlo fuera por no se que tema familiar de mi madre. Como ya somos mayores, solo nos dejaron dinero para los gastos, ya que la despensa estaba bien surtida. El viernes por la noche yo fui a dar una vuelta con mis , pero uno de ellos bebió más de la cuenta y tuvimos que llevarlo a su casa, que está muy cerca de la mía, por lo que a la una y media ya estaba de vuelta en casa. Al llegar me sorprendió ver a mi hermana, ya que pensé que estaría con su novio. La verdad es que estaba muy seria, pensé que ago había pasado.
-¿Te ha pasado algo, Maite?
- Nada, es el imbécil de Luís…
Luís no tengo ni que decir es el novio de mi hermana.
-¿Has discutido con él?
-No, , si. La verdad es que lo hemos dejado.
-¿Qué lo habéis dejado?
-Si, el muy cabrón me puso los cuernos con una de mis amigas…
-Si que es un cabrón, si lo veo le parto la cara…
-Déjalo, Paco, no merece la pena. Si te digo la verdad, ni siquiera he llorado. Ese bastardo no se merece ni una lágrima.
Como a pesar de que ella decía que se encontraba bien, yo veía que no era así, decidí quedarme con ella.
-Bueno, y tú por que has llegado tan pronto a casa?
-Es que Manu se pasó un poco con los cubatas y lo hemos traído a su casa, y la verdad, ya no me apetecía volver a salir.
-Pues ya que estás aquí, por que no me preparas algo para beber.
-¿Qué quieres?
-La verdad es que me da lo mismo…
-Algo con clase?
-¿Cómo con clase?
-Un poco de whisky del que le regalan a papá…
-Bueno.
Era un buen licor de esos que dicen los entendidos que no se deben tomar con cola, por lo que lo preparé solo con hielo. Nos sentamos en sala de estar, mientras la tele estaba encendida, pero no le prestábamos atención.
-La verdad es que si que está esto…
-Si, sobre todo cunado lo comparas con el garrafón que te suelen dar por ahí
Estuvimos allí bebiendo y fumando hasta las tantas. Nuestra conversación era del todo intrascendente. Sin esperarlo mi hermana me dio un pico.
-Gracias, Paco, eres el mejor hermano que una chica podría tener
-Va, ya será para menos, pero .
Le di un abrazo. Al retirarnos ella se me quedó mirando y me dio otro pico, este un poco más largo. Luego otro, y otro, hasta que nuestras lenguas se tocaron, y el pico dio paso a un beso en toda regla. Mi hermana me besaba con pasión. Yo por mi parte le tocaba las tetas por encima de su camisa. Ella se dejaba hacer. Luego me quitó la camisa. Estábamos sin control. E desabotoné la camisa. Se quedó con un sujetador precioso. Me besó el pecho. Le quité el sujetador. Vaya par de tetas que aparecieron ante mí. Son perfectas. Me cojió de la mano
-Vamos
-Donde quieres ir?
-A la habitación de los papás. Estaremos más cómodos
Fuimos a la habitación de mis padres y allí nos terminamos de desnudar. El coñito de mi hermana era muy peludo, cosa que me vuelve loco.
Nos tiramos en la cama y besamos como locos. Mi polla estaba a punto de reventar. Mi hermana se dio cuenta y se la metió en la boca. No me lo podía creer, mi hermana me estaba haciendo una descomunal mamada. Nos adaptamos hasta que nos quedamos en la posición del 69, y acto seguido empecé a comerle el coño a Maite. Una cosa que me di cuenta en seguida es que mi hermanita no era precisamente muda en la cama. Cuando me iba se lo dije
-Maite, me voyyy!!!
Lo que hizo me sorprendió. Se sacó mi polla de su boca y se puso encima de las tetas. Mi leche llenó esas campanas. Creí morirme de gusto
Cunado terminó se extendió mi corrida con la mano por su pecho
-Es una cosa que había visto en las pelis porno y quería probar.
Estábamos a mil. Nos besamos otra vez y en menos de 30 segundos mi hermano calvo ya estaba otra vez despierto. Me fui poniendo en posición
-Venga, Paco, métemela. No te preocupes que tomo la píldora
Eso fue como un excitante extra. Poco a poco se la fui metiendo. Tenía el coñito muy lubricado, se notaba que era una perra en celo.
-Venga, cabrón, más rápido
-¿Así, te gusta así, puta?
-Siiiii!, fóllame así, Paco. Me matas de gusto mi vida.
-Dios, que gusto. Ssiiii!
-Ahhhh!
-Lléname con tu leche, la quiero!
-Pues tómala, toda para ti
Me corrí como nunca lo había hecho en mi vida.
Nos quedamos abrazados en la cama. Maite me dio un beso y me dijo que me quería. Yo le dije que yo también a ella. Desde entonces somos una pareja en la clandestinidad, ya que os puedo asegurar que follamos cada ve que tenemos oportunidad, que no son pocas.
Mi hermana y yo nos hemos planteado muchas cosas, pero de momento todo sigue igual. En el futuro nos hemos planteado irnos a vivir juntos, al principio con alguna excusa loable, y luego ya se sabe, lo que funciona, para que cambiarlo.

Me follé a mi hermana mientras dormía

Viernes, diciembre 23rd, 2011

Estaba frustrado, con cólera, ya no aguantaba más estar así, en mi casa todo era pelea tras pelea entre mi hermana y mi madre o entre mi hermana y mi padre, ya no podía con esta situación, el problema abarcaba a la familia y no sabía qué hacer. Lo que pasaba era que mi antipática hermana mayor de 19 años (me lleva 4 años y unos meses) se había encaprichado con un sujeto de casi 40 años de edad, a lo cual mis padres obviamente se oponían; pero a esta tipa no le interesaba, se largaba de casa y regresaba al día siguiente, llegaba a la hora que se le daba la gana, no iba a sus clases de la universidad, se iba a cuantas fiestas haya y muchas otras cosas más, en fin mi familia ya estaba harta de todo esto.
Las discusiones eran peores conforme pasaba el tiempo, y eso me afectaba mucho a mí-y todo por la culpa de la cualquiera de mi hermana-decía en mi mente, es que era verdad, si no se hubiese encaprichado con ese tipo mi familia estuviese muy feliz. Todos los días meditaba sobre ese tema, llegué a la conclusión que la culpable de todos mis problemas era mi pesada hermana Daniela.
Tenía que vengarme de ella, pero como lo haría ¿qué le pudiese causar tanto daño para estar a mano? Lo pensaba a cada rato ¿Qué le podría hacer? Se me venían muchas cosas a la mente, no me decidía: y si le tomaba fotos desnuda y se las mandaba a sus , o si hacía que el tipo que menos le caía la viera desnuda en vivo; estás ideas rondaban mi cabeza, pero no me convencían del todo. La frustración estaba al límite, uno de esos días me puse a ver videos porno y de casualidad salió uno en que un tipo se follaba a su hermana mientras dormía, se me vino a la mente hacer eso pero la idea me pareció aterradora ¿cómo me iba a tirar a mi hermana? Eso es cosas de pendejos, no lo quería hacer.
Así pasaron los días, me habían encargado mis padres no dejarla salir a ningún sitio, una noche la muy desgraciada se escapó con su novio, pero antes no la dejaba salir, fue allí cuando ese tipo me dio unos golpes en el estómago y la muy perra me escupió en la cara; esa fue la gota que derramó el vaso.
Estaba decidido a follármela, pero como lo haría, estaba seguro que solo dormida se iba a despertar. Tenía que planear bien todo, me enteré que cerca de mi casa vivía uno de esos tipos que en mi país le llaman chamanes y no son otra cosa más que brujos, fui allí y le pedí algo para que pueda dejar a una persona en un profundo sueño, que ni un terremoto la despertaría, felizmente tenía lo que buscaba, me dio una especie de pócima o algo así, me dijo que se la dé junto con una pastilla para dormir, que dormiría como un muerto en menos de 15 minutos y que el efecto duraba 3 horas.
Igual no tenía que confiarme-que tal si se despierta-pensaba a cada rato, luego se me ocurrió que ese día me vestiría todo de negro incluido un pasamontaña, lentes y guantes, para que no me reconozca si se despierta. También se me ocurrió prestarme de un amigo una cámara digital, para filmarla y fotografiarla mientras la follaba. Estaba todo listo, solo tenía que animarme a hacer mi plan, en ese momento me sentía como una gallina, no quería hacerlo, pero la cólera y la frustración se apoderaron de mí.
Era viernes y mis padres nos dijeron que tenían que viajar a otra ciudad por motivos de negocios, que venían el lunes. Mi mente me decía que era el momento perfecto, que no tenía que pasar de ese fin de semana, pero mi conciencia me decía que estaba mal lo que iba a hacer.
Con discusiones a cada momento con mi antipática hermana llego el sábado por la noche, me dijo que iba a salir a una fiesta con su novio, sin discutir le dije que ya que se vaya, que no me interesaba. Así pasó la 1, las 2 y las tres de la madrugada hasta que por fin llegó. Estaba algo tomada, caminaba con dificultad, me vio sentado en el sofá principal.
-Oye Rony, que haces despierto a estas horas…-dijo Daniela con voz de borracha.
-Hola me quedé mirando una peli…pero si estas borracha Daniela…
-Cállate cabrón y ayúdame a sentarme-así lo hice, la senté en un sofá.
Era el momento preciso de realizar mi plan, no iba a tener otra oportunidad así; estaba nervioso, fui a la cocina, disolví la pastilla para dormir, la combiné con la pócima y con refresco. Me dirigía hacia donde estaba Daniela.
-Oye Daniela, tómate esto…es para que te sientas mejor y mañana no tengas resaca.
-¿Y qué mierda es eso?
-Tú solo tómalo, creo que sabe feo, tómatelo de frente…
Mi hermana agarró el vaso y de un solo tirón se lo tomó todo, inmediatamente después se fue a su habitación, quise ayudarla pero no me dejó, le dije que me iría a dormir. Me fui a mi cuarto y me vestí todo de negro, con guantes, lentes y pasamontaña incluido, me recosté en mi cama y me dediqué a esperar que pase el tiempo, los minutos se hicieron eternos, ya habían pasado los 15 minutos, pero no me atrevía a ir, mi conciencia me mataba ¿Qué pasaría si mi hermana descubre que soy yo el que la está follando? ¿Me acusaría con mis padres? ¿Me botarían de la casa? Mi mente ya iba a explotar de tanto pensar en lo que iba a hacer, me estaba desanimando pero repentinamente me vinieron otras interrogantes a la mente: ¿y si no lo hago me sentiré bien? ¿Merezco venganza? Así me la pase pensando, miré el reloj y ya habían pasado más de 30 minutos desde que le di de beber la pócima esa. Sin pensar en nada me puse de pie, decidido en que lo haría.
Despacito abrí la puerta de su habitación con la copia de la llave, estaba solo prendida la luz de su lamparita, se podía ver su perfecta silueta acostaba boca abajo en su cama. Estaba temblando de tanta tensión, tenía que cerciorarme que estaba dormida.
-Daniela…Daniela…Daniela…-le hablaba mientras la movía muy despacito para ver si estaba dormida.
Estuve hablándole y moviéndola por un rato, no se despertó.
Era momento de realizar mi plan, sentía que me faltaba valor, pero proseguí. Encendí la luz de su habitación y lo que vi realmente me sorprendió: mi hermanita mayor estaba boca abajo con ambas manos agarrando una especie de pene de plástico, lo que se conoce como consolador-pero que perra es mi hermana-se me vino a la mente estas palabras.
Ya había perdido la razón, la miraba con otros ojos, en ese momento recién me di cuenta lo hermosa que era mi hermana: ella es de piel clara, estatura media, cabello castaño lacio, ojos marrones, rostro fino con nariz respingada; y ni que decir de su físico, con una piernas espectaculares, un culito bien paradito y bien formado, una cinturita de avispa y unos medianos senos muy paraditos. La miraba como a una mujer y no como a una hermana, estaba con el vestido que había ido a la fiesta: era un vestidito rojo muy sexy, escotado y con la espalada desnuda, muy pequeñito que le llegaba hasta el final de sus nalgas, se podía observar el comienzo de su culito, y con unos zapatos negros brillosos cerrados, con taco nueve.
-Pero si estaba espectacular-pensé repentinamente-después de todo no la iba a pasar tan mal.
Me puse manos a la obra, encendí la cámara y la fui filmando de pies a cabeza, me excitaba verla dormidita sin saber lo que le iba a hacer su hermano menor.
-Pero si mi hermanita está hecho una diva-pensaba en mi interior.
Puse la cámara en un costado para que filme todo lo que iba a hacer, con ambas manos fui tocándola por todo su formado cuerpito, sus deliciosos senos paraditos los fui sobando circularmente por encima del vestido, luego bajé por su cinturita hasta llegar a sus esponjosas nalgas, las sobaba con ambas manos por encima del vestido, una mano para cada nalga, estaba excitadaso, mis dedos fueron metiéndose por entre su culito y el vestido, estaba a mil por hora, mis manos me temblaban, mis dedos índices se fueron metiendo por la intersección de sus nalgas, parecía que no traía ropa interior, pero luego me di cuenta que traía puesto un hilo dental, era negro, muy chiquito. Ambas manos se metieron hasta la cintura, para luego comenzar a bajar lentamente su ropa interior, seguía así hasta que la tuvo toda afuera, fue en ese momento donde vi el cielo, tenía una deliciosa conchita completamente depilada, estaba bien cerradita y muy mojadita-tal vez se halla estado masturbando antes de que se quede dormida-pensé.
Mi excitación era más que mis remordimientos, me bajé el pantalón y el bóxer hasta las rodillas, mi pichula salió disparada de esa cárcel, luego fui hacia donde estaba su delicado rostro, mirándola a los ojos fui masturbándome lentamente, el pellejo de mi pinga subía y bajaba al compás de mis manos, casi me corro al ver que me estaba masturbando enfrente de mi hermana, es que me daba mucho morbo verla allí acostada, toda indefensa sin saber que su hermanito se la iba a tirar. Agarré una de sus delicadas manos y la hice agarrar mi pinga, el solo contacto con su mano casi hizo que me corra, luego envolví su mano con la mía y fui subiendo y bajando por mi verga, estaba en su mejor forma, toda parada con el glande a punto de explotar. Una de sus bien cuidadas uñas me raspaba un poco la pinga, pero eso le daba más morbo al hecho.
Luego de estar así por un rato, saqué su mano de mi pichula, luego empecé a sobar delicadamente mi glande por su boquita, sus labios se abrían levemente ante el contacto con mi verga. Ya quería explotar del placer, pero esto recién empezaba, con una mano fui abriéndole su boca hasta que la cabecita de mi pichula entró en ese huequito, fui metiendo y sacando muy despacito mi pinga por su boquita, sentía como sus dientes chocaban con mi verga, era una sensación muy deliciosa.
Estuve así por un rato, luego le saque mi instrumento de su boca, agarré su mano y le quité el consolador que tenía, era de 25 centímetros aproximadamente; me dirigí hacia su culito, estaba paradito y muy rico, me ubiqué de tal manera que estaba cómodo para meterle ese pedazo de plástico. Agarré un poco de aceite de bebé y lo unté por todo el consolador, luego lo ubiqué en la entradita de su vagina, lo fui hundiendo lentamente por esa conchita, las manos me temblaban pero proseguí, me daba morbo ver como sus labios vaginales se habrían para dar paso a ese trozo de plástico. Su delicada conchita se abrió de par en par para darle entrada a ese consolador.
Estaba en las nubes, metía muy despacito ese pene de plástico mientras miraba de reojo al rostro de Daniela para ver que no se despierte. No paré hasta que estuvo con casi todo adentro. Muy despacito empecé a meterlo y a sacarlo por toda su cuevita, la nena no se movía, dormía plácidamente como si no le estuviesen haciendo nada. Estuve metiéndole y sacándole ese consolador más o menos por cinco minutos; mi pichula me decía que era su turno, ya no podía aguantar más el deseo, le saqué el trozo de plástico y me senté encima de sus piernas de tal manera que mi pichula quedaba en frente de sus nalgas, lista para penetrar esa jugosa rajita de Daniela.
Mi verga estaba en su máximo esplendor, el glande apuntaba hacia su culito de mi hermana, en ese momento se me vino muchos pensamientos encontrados, pero la lujuria del momento fue más, sin tratar de pensar en nada apunte mi pichula hacia la hermosa concha de mi hermanita mayor, la cabecita chocó con sus labios vaginales, el solo contacto me hizo dar un placer incomparable, no podía creer lo que estaba haciendo, estaba a punto de penetrar a mi propia hermana, ese pensamiento me daba mucho morbo y placer. Fui empujando muy despacito hacia adelante, sentía como su depilada conchita se abría de lado a lado para dar paso a mi imponente pichula-que rica sensación-decía en mi mente. Empujaba más duro hasta que mi hermanita ya tenía la mitad del tronco de su hermano en lo más profundo de su ser. Mi pene casi estalla de tanto morbo, seguí con mi trabajo hasta que mi falo entró por completo a esa húmeda conchita.
Me quedé unos segundos inmóvil para que su vagina se acostumbrara a su nuevo inquilino, luego fui metiendo y sacando mi instrumento, miraba hacia abajo y observaba como su deliciosa rajita se abría para dar paso a mi pichula.
-Si supieras que tú hermano te está metiendo su pinga hermanita…comenté en voz alta, es que quería que en el video se escuchen que somos hermanos, además me daba mucho morbo decirlo.
Miraba hacia su cara y su expresión era la misma, al parecer ni se enteraba de lo que le estaban haciendo. La lujuria y la cólera se apoderaron de mí, empecé a perforarla con fuerza, muy duro, se podía escuchar muy seguido cuando sus nalgas rebotaban con mi ingle, estaba hecho trizas, en verdad se sentía muy rico metérsela a mi hermana, más allá de que fuera por venganza, la estaba pasando muy bien.
Las penetraciones cada vez eran más violentas, a esas alturas no me importaba si la nena se despertara, solo quería saciar mis deseos. Llegó el momento en que mi hermanita abrió ligeramente la boca, e inmediatamente después inundó toda su cuevita de sus líquidos.
El placer era extremo, yo tenía para rato, pero disfrutaba con cada penetración como si me estuviera corriendo de verdad. Después de un buen rato le saqué la pinga de su conchita, para luego muy despacito darle la vuelta y ponerla boca arriba, la nena no se movía, parecía que estaba muerta, en un principio me asuste, pero luego de comprobar que respiraba y que su corazón latía proseguí con la faena. Una vez que estuvo boca arriba, la abrí de piernas lo más que pude, su hermosa concha se abrió levemente ante tal acto, luego coloqué mi glande en la entradita de su conejito, de un solo tirón le enterré todo mi pene en su vagina, al hacer esto mi hermana se movió levemente y puso una de sus manos en su clítoris, movió un par de veces sus deditos y luego se quedó quieta. Sin importarme la fui follando muy salvajemente, metía y sacaba mi pichula por su delicada cuevita, miraba hacia abajo y observaba como sus labios vaginales se abrían para recibir mi polla. Mi hermanita cada vez respiraba más profundamente, se empezaron a escuchar sus suspiros, la nena movía de lado a lado su cabeza, al parecer Daniela se iba a correr de nuevo. Incrementé aún más las envestidas, llegó el momento en que el coito era extremo, pasó unos segundos y pude sentir como se humedecía toda su deliciosa vagina. Había perdido la razón, pronto sentí indicios de una inminente eyaculación, pensaba en correrme adentro o fuera, quería hacerlo adentro para sentir más placer aún, pero el remordimiento me traicionaba ¿Qué tal si sale embarazada?-me rondó en la cabeza este pensamiento, al final de tanto pensar no pude evitar correrme en lo más profundo de sus entrañas. El polvo fue riquísimo sentir como le inundaba la concha a mi hermana me daba mucho más placer, había perdido el juicio, ya no era yo, ahora era un vil y asqueroso delincuente, después de correrme adentro me sentí como un canalla, como un maldito violador, y había violado nada menos que a mi propia hermana.
Saqué mi pichula de la rajita de Daniela, luego empecé a contemplarla, en verdad estaba rica, muy hermosa, se le veía muy sexy con el vestidito subido para poderla penetrar, dormía plácidamente como si estuviese teniendo un delicioso sueño húmedo. Miré hacia su rajita y no pude evitar tener ganas de probar a esa jugosita vagina, sin remordimientos fui hacia ella, me ubiqué cerca de su concha, pasé uno de mis dedos en su clítoris y le di un pequeño besito, estaba muy duro y apetecible.
Acerqué mis labios y los posé en su ardiente vulva, hacía que mi lengua roce entre los calientes pliegues de su vagina. Mi lengua recorría toda esa conchita, de abajo hacia arriba, le lamía todos los jugos que salían de ese delicioso agujerito. Mi hermana respiraba muy profundamente, se notaba que estaba excitadísima.
Me centré en sus labios vaginales, los lamía, los succionaba, los sobaba con mis dedos, mi lengua entraba por esa deliciosa cuevita, sabía delicioso. Coloqué uno de mis dedos en la entrada de su conchita, fui hundiéndolo lentamente hasta que estuvo todo adentro, luego metí otro más y fui metiéndolos y sacándolos rápidamente simulando la penetración. Mi mente estaba nublada, se me ocurrió meterle mi pinga por su estrecho anito, pero sabía que si era su primera vez le dolería muchísimo y hasta quizás se despierte, no me importó y comencé a realizar ese pensamiento, pero antes por prevención amarré una de sus manos a su cama.
Lamí muy despacito la entradita de su culito, estaba muy cerradito, luego unte uno de mis dedos con aceite para bebé, procedí a metérselo por su estrecha entradita, mi dedo índice ingresaba con mucha dificultad por su anito, su esfínter por acto reflejo se cerraba muy rápido. Mi dedo ingresaba hasta que entró todo, una vez dentro lo moví circularmente, fue allí cuando mi hermana se comenzó a mover y dio un pequeño quejido.
-Aushhh…-dijo muy despacito
Estuve así jugueteando con su culito hasta que por fi logré meter tres dedos. Estaba listo para penetrarla, unte toda mi verga con aceite de bebé. Agarré mi pichula y la puse en dirección de su arrugando esfínter, presione despacito, la cabecita fue ingresando sin problemas, con el glande adentro parecía que ya no iba a entrar más, su esfínter presionaba muy fuerte contra mi pene, estaba decidido follarla, agarré impulso y con fuerza fui metiéndolo hasta que con mucha fricción fue entrando hasta la tercera parte. Por dentro se sentía muy apretado, su anito se abría de par en par para recibir a mi imponente pinga. La pobre nena movía su culito muy despacito mientras que su cara puso un gesto de dolor, se puso roja, pero sin abrir los ojos. Al parecer mi hermana nunca lo había hecho analmente.
Perforé su ano de mi hermana hasta que por fin entro todo, una vez con mi pichula dentro del orificio pequeño de mi hermana se me ocurrió una idea, meterle el consolador por la vagina mientas la taladraba por su culito. La idea no me pareció mala, agarré la pinga de plástico y la unte con lubricante, luego procedí a metérsela de uno solo, sin delicadeza. Mi hermana se quejó, dio un pequeño gemido.
-Ohhh…
Seguía durmiendo, pero cada segundo que pasaba me daba cuenta que si seguía torturándola sexualmente de esa manera se iba despertar, pero estaba frustrado, segado por el placer y la cólera y no me importó. Comencé con un mete y saca, mi pichula ingresaba por ese anito que se reusaba a alojarlo, se sentía mucha fricción y hasta un poco de dolor, pero era más el morbo, así que seguí. La miraba y la acariciaba mientras no paraba de follarla, en un principio un poco despacio pero conforme su ano fue cediendo me dedique a metérselo con más fuerza, estaba en las nubes, mi hermanita esta como una diosa y la iba a tener toda la noche para mí. Su maltratado culito recibía cada envestida, parecía que se iba a romper, pero yo quería seguirla follando, así lo hice.
Follaba cada vez más rápido a mi hermanita, la pobre suspiraba mucho, llegó el momento en que tan duras eran mis envestidas que la cama se movía y sonaba, mis testículos chocaban muy fuerte contra sus nalgas, que deliciosa sensación sentía, me estaba gozando de un culo prohibido, el de mi hermana, y eso me ponía a mil.
Su esfínter cada vez estaba más elástico y muy enrojecido, la taladraba como si mi vida dependiese de eso, ya era un exceso, cerré los ojos y solo me dediqué a disfrutar el momento, se me vino el mundo encima al escuchar una voz gritar.
-Ahhh…Ahhh…Ahhh…que haces cabrón… ¡Uuuu!…Ayyy… ¿quién eres?…
Abrí los ojos muy rápido, felizmente traía los lentes negros puestos porque si no seguramente me hubiese descubierto por mi ojos marrones. Estaba asustado, pero seguí perforándola muy fuerte.
-Ayyy…para maldito…me duele…Auuu…me rompes…me rompes…
No sabía que decir o que hacer, felizmente estaba amarrada y no podía defenderse, se me vino a la mente salir corriendo de allí hacia la calle, pero no lo hice.
-¡Cállate perra!…o quieres que te mate…-solo atiné a decir eso fingiendo una voz muy gruesa.
-Ahhh…Ahhh…Ohhh…Auuu…ya…ya…ya…disculpa…disculpa pero no me mates…Ufff-respondió mi hermana muy asustada pero con una voz de perra.
Me puse a temblar, parecía una gallina, pero no podía dar marcha atrás, tenía que seguir.
-Haz todo lo que yo quiera maldita puta…
-Auuu…ya…ya…pero por favor no me mates…-dijo con vos solloza y con los ojos llorosos.
En medio de los nervios se me ocurrió aprovecharme aún más de la situación.
-Ponte en cuatro como lo perra que eres… ¿me escuchaste?
-Auuu…ok…ok…-dijo mientras lloraba.
Le saqué la pichula de su culito, inmediatamente la zorrita de mi hermana se puso en cuatro poniéndome su culo en mi cara, aún la pobre tenía adentro el consolador; estaba excitadísimo, se le veía deliciosa, tenía a mi hermana en mis manos y tenía que aprovecharme.
Me coloqué atrás de ella, puse la puntita de mi verga en su enrojecido ano y de un solo tirón le perforé su estrecho asterisco.
-Ahhhhhhhhhhhhh…Auuuuuu…Ayyy…me partes…para…para…Auuu…me duele mucho…Uhhh…eres un salvaje…
-Cállate perra…ahora mientras te folle di que eres una puta…
-Ahhh…eres un cabrón….maldito…
-Tú haz lo que te digo maldita zorra…
Empecé a envestirla muy fuerte, la nena seguía amarrada pero aun así se movía muy bien, la muy puta tiraba su culito para atrás para que la penetración sea aún más dura.
-Ahhh…Ahhh…Ayyy me partes…Uuuu…me duele muchooo…
-Eres una perra Daniela-cada vez me costaba más hacer mi voz tan gruesa, pero tenía que seguir con el plan.
-Auuu…me duele…Uuuu…ya…ya…ya…no tan duro…
Estuve taladrándola por un buen rato más hasta que me di cuenta que a mi hermanita le fue gustando el sexo anal, aunque no lo dijera se le notaba en la cara y en sus movimientos, en verdad era toda una zorra.
-Ayyy…ya para cabrón…Auuu…me duele mucho…Auuu…Ahhh…-gemía y me reclamaba Daniela muy fuerte…
-Estás bien rica nena…me gusta tu anito…vamos di que eres mi puta…
-Ayyy…eres un maldito…Ufff…
-¡estoy esperando!
-Ahhh…Ahhh…soy tu puta nene…Auuu…ya…por favor no sigas…me duele…Uuuu…si…así…Ohhh…
-Ahhh…
-Ahhh…Ahhh…que rico…que rico…está bien grande tu pinga…-dijo mi hermanita quizás sin querer.
En verdad mi hermana era una puta, como era posible que la estén follando contra su voluntad y diga esas cosas…en realidad no lo entendía…
-di cosas cachondas perra…-al escuchar me miró y me puso cara de pocos .
-Más fuerte…Así…eso es…sigue…sigue…sigue…Ohhh…ya…ya…ya…
-Ahhh…
-Ufff…nunca lo había hecho por atrás…Ohhh…sí…Uhhh…
La follaba muy duro, sus dos nalguitas estaban rojas porque le daba pequeñas nalgadas, mirar hacia abajo y ver ese culito en verdad me calentaba al máximo.
-Más…más…más…no pares…-en verdad mi hermanita se tomó en serio lo que dije, o de repente le gustaba que la folle.
Me puse a pensar en lo grande que la debe de tener el novio de mi hermana como para hacer perder la cabeza a Daniela y encapricharse con él, es que me había convencido que mi hermana era todo una perra cuando la follan, así sea contra su voluntad.
Ya estaba buen rato perforando a mi hermanita y quería que antes de irme me la mame un rato.
-Oye perra…ven mámame la pinga…
-Si…como quieras cabrón…ven acércate…-dijo llorando.
Me acerqué a ella y con la mano que no estaba amarrada fue masturbándome toda la pichula, sentía rico al ver como sus delicadas manos subían y bajaban, me chupaba los huevos, en verdad era toda una mamadora profesional-si supieras que le estás chupando la pichula a tu hermano-pensaba en mi mente.
Sin darle mucho suspenso a la situación le dio un piquito a la punta de mi verga que estaba ya por reventar, luego saco la lengua e hizo tocar la punta de esta con la punta de mi falo, jugueteó por unos segundos con su lengüita, hasta que de un momento a otro paro, para comenzar a lamer mi verga desde lo huevos hacia la punta, lo hacía de arriba hacia abajo, de abajo hacia arriba, lo hacía como si estuviese chupando una paleta, embarrándome de saliva toda mi pinga.
-Ahhh…eres toda una experta…
Estábamos sudando, yo en especial porque estaba con el pasamontañas y todo vestido de negro, pero valía la pena. La nena seguía con su trabajo, metió todo el glande en su boca, mientras que con la mano que tenía suelta la ubicó en el troco y comenzó un vaivén extremo, el pellejo de mi falo subía y bajaba, se sentía cada vez más rico, mi organismo me hizo saber que me iba a correr dentro de poco.
-Ahhh…Ahhh…
Al saber que me corría, mi hermanita aumento aún más su velocidad, cuando repentinamente descargué toda mi leche en el interior de la boquita de mi hermana.
-Ohhh…
-que rica está tu lechita…
Ya había terminado todo, ya estaba a punto de amanecer, tenía que irme ya, me subí el pantalón, agarré la cámara y antes de salir dela habitación le hable:
-Perra…no se te ocurra denunciarme o comentar algo de lo que pasó esta noche…si lo haces este video que gravé estará en todas las páginas pornográficas del mundo, y personalmente se las mandaré a todos tus , serás la vergüenza de toda la ciudad, así que ya sabes… ¡Ah! y tómate una píldora del día después porque te bañado toda la vagina de semen mientras estabas dormidita…
-Eres un maldito… ¡Lárgate!…está bien…es un trato, no se te ocurra incumplirlo…
-soy hombre de palabra
-oye cabrón… que le has hecho a mi hermano… ¿por qué no se ha despertado?…
No sabía que responderle-si supieras que el que te folló es tu hermano-pensé repentinamente.
-Lo he sedado con una inyección…no despertará hasta como las 9 a.m.
-eres un maldito…ojala que algún día te agarren y te pudras en la cárcel…
-Jajaja…cállate perra barata…
-Espera…antes de que te vayas quisiera ver el rostro del tipo que me violó…y que me desvirgó mi culito…-dijo muy triste mi hermanita, las lágrimas le empezaron a brotar de sus hermosos ojitos marrones. No me conmovió su llanto, por el contrario me daba risa, es que se lo merecía, me trataba muy mal y ya era hora de vengarme.
-Jajaja… ¿algo más? ¿No quieres que te traiga también una pastilla para el dolor de culo? Eres una ramera…
Sin decir nada más me salí lo más rápido que pude por la puerta principal, no podía creer lo que había hecho, en verdad estaba muy nervioso, le di la vuelta a la manzana mientras me sacaba toda la ropa negra, los lentes y los guantes. Muy cautelosamente ingresé por la puerta de atrás de mi casa, caminando en puntilla llegué hasta mi habitación, me acosté y no salí hasta las 9 y 30 a.m.
El tiempo de espera fue eterno, la cabeza me daba vueltas- me había corrido adentro de la conchita de mi hermana-esta frase se me venía a la mente ¿y si sale embarazada? No podía más con la culpa, no podía confiar en Daniela ¿y si no toma la píldora? Me estaba matando el remordimiento de lo que hice. Recordé que en mi cajón tenía una caja de píldoras del día siguiente que dejó en mi habitación mi novia-tenía que dárselo a Daniela ¿pero cómo?-Salí de mi habitación hacia la cocina para buscar a mi hermana, pero no estaba. La busqué en la sala, estaba allí sentada en el sofá mirando tv, traía una bata puesta. Al verla no me atrevía a hablarle ni a mirarla a los ojos, me sentía tan culpable por lo que hice.
-Hola Rony ¿cómo amaneciste?
-Hola Daniela…acá pues un poco mareado… ¿Y tú?
-¿Yo? Tranquila, con dolor de cabeza
-¿en serio? Claro después de la juerga que tuviste ayer…a de veras en mi cuarto tengo una pastilla para la resaca…si quieres te la traigo…
-Gracias Rony…Sí, la necesito…
Fui a mi cuarto, saqué de su envoltura la pastilla y se la llevé con un vaso con agua.
-Aquí está Dani…
La miró por unos segundos y luego se la echó a la boca y tomó el agua. Me quité un peso de encima al verla como se tomaba la pastilla.
No podía con mi conciencia, me sentía como un canalla, como un violador que se había tirado a su hermana, estaba muy mal anímicamente, pero a la larga me gustó haberme tirado a mi hermanita. Conforme pasaron los días estos pensamientos se fueron yendo pero no del todo.
Fue así como me follé a mi hermana, es más cada vez que me trata mal le doy la pócima y la pastilla para dormir, espero a que se duerma y me la cacho, ya no se despierta, pero ahora ya uso condón. Es verdad, me da mucho remordimiento hacerlo, pero al meterle mi pene por sus agujeritos se me van todos esos pensamientos. La pobre nena ni cuenta se da que su hermanito menor se la tira cada vez que quiere, aunque es raro porque debe de levantarse con dolores en su conchita y anito, pero hasta ahora no me dice nada…

Mi hermana Ana

Martes, diciembre 20th, 2011

Esta experiencia se remonta a mis años de juventud, alrededor de 1968, tenía yo por aquel entonces 17 años. Soy el segundo de tres hermanos, Ana era la mayor con 18 años y Roberto, que era el pequeño, contaba con 10 años. Era verano y mis padres habían decidido irse de vacaciones 15 días. Nosotros tres íbamos a quedarnos en casa, porque nos había quedado alguna que otra asignatura para Septiembre y teníamos que estudiar para los exámenes. Cuando digo en casa, no es del todo correcto ya que únicamente acudíamos a ella por la tarde y por la noche. A comer y a cenar íbamos a casa de nuestros abuelos que vivían a unas calles de nuestra casa. Por la mañana teníamos que ir a repaso a una profesora particular y por la tarde, ya en casa, repasábamos lo estudiado por la mañana. Todo empezó la primera tarde.

Estábamos estudiando en casa, Roberto y yo en nuestra habitación y Ana en la suya, cuando mi hermano comenzó a incordiarme. Se puso pesadísimo como solo los hermanos pequeños saben ponerse y comenzamos a discutir, pero pronto la discusión se convirtió en una pelea. Así estábamos cuando Ana entró en la habitación y nos zarandeó a los dos hasta que dejamos de pegarnos. Nos regañó todo lo que quiso y más. Naturalmente, sacó a relucir que nuestros padres la habían dejado a ella como responsable y blablabla… Lo último que dijo nos dejó helados tanto a Roberto como a mí.

- Se lo contaré a papá.

Digo que nos dejó helados porque nuestros padres nos habían prometido que si nos portábamos bien, al regreso de las vacaciones nos comprarían una balsa hinchable para poder ir a la playa. Así que aquello sería para nosotros realmente terrible. Intentaba concentrarme en el estudio pero una y otra vez venía a mi mente la balsa neumática. Me resistía a quedarme sin ella. Durante toda la tarde estuve dándole vueltas al tema.

Cuando después de cenar regresamos a casa, Ana se fue a duchar, mientras nosotros dos nos quedamos viendo la tele. No sé por qué empecé a imaginarme a mi hermana desnuda, duchándose. Tengo que reconocer que en esa época solamente había visto un par de fotos de mujeres desnudas en casa de un amigo y nada más. Como es natural a esa edad, tenía una gran necesidad de masturbarme, incluso lo hacía más de una vez al día, así que cuando ella salió del baño, rápidamente me metí yo y empecé a cascarme una paja antológica. He de reconocer que ya alguna vez me había masturbado pensando en ella, después de haberle visto las bragas o el sujetador, pero nunca lo había hecho de la forma que lo hice ese día.

Cuando salí, ella ya estaba en su habitación, así que me dirigí a la mía. Al entrar, Roberto ya se había metido en la cama. Me miró y sonriendo hizo un expresivo movimiento con la mano dando a entender que sabía que me había estado masturbando. No hice caso y me senté en su cama.

- Deja de hacer el tonto y escúchame -le dije- Si queremos que los papás nos compren la balsa hinchable lo mejor que podemos hacer es ir a pedirle perdón a Ana y hacerle la pelota. A lo mejor así nos perdona y no le cuenta a papá lo de la pelea.

A Roberto le pareció una idea genial, así que nos dirigimos a su habitación. Al entrar en completo silencio nos la encontramos tumbada en la cama con la mano izquierda dentro de las bragas y una foto de Marlon Brando en la derecha. No lo podía creer, mi hermana estaba masturbándose. Yo entonces creía que eso únicamente lo hacíamos los chicos, así que la sorpresa aún fue mayor. Al levantar la vista hacia la foto nos vio y se detuvo en seco. Durante un par de interminables segundos nos quedamos los tres sin decir palabra. Rápidamente, sacó la mano de entre sus piernas y se puso colorada como un tomate, mientras nosotros dos seguíamos allí de pie en la puerta en calzoncillos. -

- Fuera, fuera -gritó Ana mientras señalaba hacia la puerta y se bajaba el camisón de un tirón. Salimos sin decir palabra.

- ¿Qué ha pasado? -preguntó Roberto inocentemente.
- Se estaba haciendo una paja -contesté.
- ¿Estás seguro? -dijo asombrado.
- Para qué crees que tenía la mano dentro de las bragas -le expliqué yo.

Volvimos a nuestra habitación y nos metimos en silencio cada uno en su cama. No podía dormirme, aquella visión me había dejado bastante excitado y me era imposible cerrar siquiera los ojos. De pronto escuché de nuevo la voz de mi hermana desde su habitación. Me estaba llamando, quería que fuese a su cuarto. Me levanté y obedecí como un autómata. Pensé que iba a regañarme por haber entrado en su dormitorio sin llamar, pero no era así…

- ¿Qué habéis visto? -me preguntó nada más entrar.
- Qué tenías una foto de ese actor que te gusta en una mano y la otra… metida dentro de tus bragas -le dije, omitiendo el hecho de que sabíamos que estaba masturbándose.
- Ya… -empezó a decir nerviosa- Es que estaba mirando la foto y al sentarme en la cama se me han metido las bragas por el culo. Ya sabes lo molesto que es eso, así que he tenido que sacármelas y entonces habéis entrado vosotros. Lo entiendes, ¿verdad?
- Yo sí… y Roberto también, pero… -le contesté haciéndome el remolón- No sé qué dirían los papás si se lo dijese, ya sabes cómo son…
- Tienes razón -me cortó- Así que, si tú no les dices nada, yo tampoco les contaré que os habéis peleado. Además, si queréis puedo llevaros una tarde al cine en lugar de quedarnos en casa a estudiar. ¿Qué te parece?

Me di cuenta de lo asustada que estaba y de lo que podía caerle encima si mis padres se enteraban de aquello, así que decidí intentar sacar provecho a la situación. Salí de la habitación dejando a Ana boquiabierta y sin su ansiada respuesta. En menos de un minuto volví con Roberto y los dos nos sentamos en el borde de su cama.

- Mira Roberto -empecé a decir, mirándole a él pero dirigiéndome en realidad a mi hermana- Ana me ha pedido que no le contemos a nadie lo que le hemos visto hacer en la cama. Como muestra de gratitud y hasta que vuelvan los papás va a ayudarnos a hacer los deberes que nos pone la profesora.
- ¿En serio vas a hacer eso? -preguntó asombrado mi hermano y ella asintió en silencio.
- Ya verás, será como una esclava -dije, dirigiéndome abiertamente a ella esta vez- ¿Verdad?
- Sí, haré lo que vosotros digáis -respondió con la mirada baja.

Salimos muy serios y volvimos a la habitación. Al llegar Roberto y yo nos miramos, y empezamos a reír celebrando nuestro triunfo. No nos quedábamos sin la balsa y encima nos harían los deberes.

Al día siguiente, volvimos a casa después de comer y al ir a nuestra habitación para estudiar, llamamos a Ana.

- Acuérdate que tienes que hacernos los deberes -le dijimos cuando entró.
- Os haré los que no sepáis hacer, pero no todos -nos dijo con nerviosismo- Yo también tengo trabajo.
- Está bien, tú verás lo que haces -contesté- Pero ayer no fue ese el trato.
- Oye, el trato fue que os ayudaría en lo que pudiese, pero no cargaré con todo el trabajo. ¿De acuerdo? -nos respondió.
- Tú dijiste que harías lo que quisiéramos, ¿verdad, Roberto? -continué.
- Sí, es verdad, lo dijiste -me ayudó mi hermano.
- Escuchad, tengo mucho trabajo -se defendió- Mirad, haremos una cosa. Haced lo que podáis y el resto os lo hago yo luego. Venga, os lo recompensaré.

Aceptamos el trato y comenzamos a trabajar. Apenas podía estudiar, mi cabeza estaba en otras cosas. Tanto pensaba en el tema que empecé a excitarme, así que me levanté y me fui al baño, necesitaba hacerme una paja. Cuando volví, ya había tomado una decisión. Le haría chantaje. Ya que bajo ningún concepto quería que mi padre se enterase de que la habíamos pillado masturbándose, podría aprovecharme de la situación. Y enseguida pensé una forma. Todas las noches, cuando volvíamos de casa de mis abuelos después de cenar, Ana tenía por costumbre bañarse antes de acostarse. Si no quería que le contase nada a mi padre, tendría que dejar que me bañase con ella.

Estuve toda la tarde ansioso de que llegara el momento. Y llegó. Entramos los tres en casa y Ana se dirigió a su habitación para coger el camisón. Mientras, yo llevé a mi hermano a nuestro cuarto y le acosté. Rápidamente, volví al pasillo y me quedé esperando cerca de la puerta del baño.

- ¿Qué haces ahí parado? -preguntó al pasar por mi lado.
- He decidido que si no quieres que diga nada a los papás, tienes que dejar que me bañe contigo -le dije muy seriamente.
- ¿Qué dices? -respondió sorprendida y levantó la mano para pegarme.

Me protegí la cara con las manos, pero no fui lo bastante rápido y me soltó un tortazo que me hizo ver las estrellas.

- Pero, ¿estás loco? ¿Cómo has podido tener una idea tan retorcida? -dijo dirigiéndose a mí.
- Te prometo que como no me dejes entrar contigo, le contaré a papá que vi cómo te hacías una paja con la foto de Marlon Brando -la amenacé sin ocultar esta vez que sabía lo que había estado haciendo.
- No me lo puedo creer -dijo con incredulidad- Mi propios hermano haciéndome chantaje.

Se dio la vuelta y se metió en su habitación, cerrando la puerta de un portazo. Yo me fui al comedor algo asustado porque nada había salido como yo esperaba. Si le contaba algo a mi padre iba a meterme en un follón bien gordo. Además, ya podía despedirme de la balsa. Absorto como estaba en mis pensamientos, no me di cuenta de que Ana había entrado en el comedor. Se sentó junto a mí.

- Vamos a ver -empezó a decir- Si no entiendo mal, lo que pretendes es que nos bañemos los dos juntos, es decir, desnudos en la bañera, ¿verdad?
- Sí -contesté recobrando algo del coraje perdido- Y si no me dejas, se lo contaré todo a los papás.
- Eres un crío -me dijo, pero sin enfado en la voz- Por eso no quiero tomármelo a mal, así que vamos a olvidarlo como si no hubiera pasado nada y en paz.
- Te repito que o aceptas el trato o ya sabes que van a saber que te haces pajas -repetí, no dispuesto a darme por vencido.

Se quedó pensativa unos instantes. Creo que había pensado que con el tortazo me habría asustado y que lo olvidaríamos todo, pero no había sido así y tenía que tomar una decisión. No tardó en hacerlo.

- Está bien -dijo- Pero debes jurar que jamás en la vida contarás esto a nadie.
- Lo juro -contesté casi sin dejar que acabase.

Mientras íbamos hacia el baño, sentía dentro de mí una alegría como el que ha vencido en una batalla. Me sentía triunfador. Comprendí que Ana estaba en mis manos. Entramos en el baño, enorme como el resto de la casa, con una larga bañera. Ana abrió los grifos para que comenzara a llenarse, se giró y se me quedó mirando. Ninguno de los dos sabíamos qué hacer.

- Bueno, ¿comienzas tú a desnudarte? -preguntó.
- No -respondí- lo haces tu primero.

No protestó. Se sentó en un taburete y se quitó los zapatos. Llevaba minifalda, por lo que al sentarse pude verle los muslos y de refilón las bragas. Se levantó y se quitó la camisa que llevaba. Me recreé en aquellas tetas cubiertas por su sujetador blanco, de esos que llevan unos aros por debajo y que dejan la parte superior al descubierto. Se bajó la falda y al inclinarse para sacársela por los pies las tetas estuvieron a punto de salírsele del sujetador.

- Venga ahora tú- insistió.
- No, antes termina -respondí de nuevo.

Se pasó las manos por la espalda para desabrocharse el sujetador. Mi corazón parecía un caballo desbocado, al fin iba a ver una mujer de carne y hueso totalmente desnuda. Dejó el sujetador en el taburete. ¡Qué tetas tenía la condenada! ¡Qué maravilla! Estaban duras, no excesivamente grandes pero en ningún caso pequeñas, con un precioso par de sonrosados pezones. Estaba tan extasiado contemplando aquel par de tetas que casi no me di cuenta de que sus bragas comenzaban a descender por sus muslos. ¡Madre mía, qué mata de pelo había allí! Negro, rizado, junto a sus muslos, fuertes y morenos.

- Venga ahora te toca a ti -dijo y al mirarla a la cara vi que la tenía totalmente colorada. Cogió una toalla y se la puso delante- Mientras no estés desnudo yo estaré tapada.

La verdad es que en ese momento estuve a punto de salir corriendo. No había pensado que yo también tendría que desnudarme, Ana iba a ver cómo se me había puesto la polla de dura. Comencé a desnudarme y al quitarme los calzoncillos, dejé al descubierto mis atributos, en todo su esplendor en ese momento. Me percaté de la mirada que dirigió Ana a mi sexo. Supongo que era el primero que veía al natural. No es por presumir, pero ya entonces estaba bastante desarrollado. A Ana le encantó.

- Ya está -dije- Ahora tienes que quitarte la toalla.

Así lo hizo, menos nerviosa ya. Sin darnos cuenta la bañera se había llenado casi a tope, así que tuvimos que vaciarla un poco. Ana, al inclinarse para sacar el tapón y dejar salir agua, me ofreció una impresionante vista de su culo. Además, también pude admirar una perfecta panorámica de la que era mi primera raja de mujer. Mi polla estaba en plena erección. Cuando Ana consideró que ya había suficiente agua, puso de nuevo el tapón a la bañera.

- Venga, adentro -dijo mientras se metía.

Aunque ya he dicho que la bañera era grande, al meternos los dos estábamos más que apretados. Yo me puse enfrente de Ana, mirándola fijamente. Comenzamos a lavarnos, pero en una posición realmente incómoda.

- Escucha -me dijo- Vamos a ponernos de pie que así no hay forma de lavarse.

Obedecí y me levanté inmediatamente, chorreando agua.

- ¿Me frotas la espalda? -me preguntó- Luego yo frotaré la tuya.

Se dio la vuelta y se recogió el pelo hacia arriba, mientras yo comenzaba a frotarle la espalda.

- Sigue hacia abajo -me dijo cuando terminé con la espalda- Continúa hasta los tobillos.

Ahora sí que estaba excitado, viendo cómo la esponja se deslizaba por aquel delicioso culo. Tenía ya ganas de masturbarme, mi polla ya no podía más, necesitaba sentir una mano que aliviara aquel sufrimiento. Cuando terminé, Ana se dio la vuelta quedándose frente a mí.

- Date tú también la vuelta -me dijo- Ahora me toca a mí.

Comencé a sentir sus manos por mi espalda, enjabonando y frotando con delicadeza. ¡Dios, cómo estaba mi polla! Me dolía de lo dura que la sentía… y sin podérmela cascar. Sus manos comenzaron a sobarme el culo y los muslos, e hicieron ademán de meterse entre éstos. Separé ligeramente las piernas y sentí cómo una mano se metía entre ellas, con un ligero contacto con mis huevos. Pensé por un momento que no podría aguantar y que iba a correrme, pero de pronto se detuvo.

- Vamos a salir y a secarnos -ordenó Ana- ¿Qué te parece si yo te seco a ti y tú a mí?

Por supuesto acepté el ofrecimiento. Cogió una toalla y comenzó a secarme la espalda, luego continuó por el culo y terminó por los pies. Al darme la vuelta me secó pelo, cara, pecho y muslos. Por un momento pensé que ‘esa’ zona la dejaría para que me la secase yo mismo, pero no. Cuando terminó con las piernas comenzó a secarme el vello del pubis. Después me secó lentamente los huevos y finalmente la polla. Lo hacía con suavidad, recreándose en ello. Cuando estuvo seca, dejó la toalla y pasó su mano por mi vello, como para confirmar que estaba bien seco. Después agarró mi miembro con la palma de la mano y utilizando dos dedos tiró la piel hacía abajo haciendo que asomase mi hinchado capullo. Tuvo que notar cómo se encabritaba mi polla en su mano al notar aquel íntimo contacto. Confirmó que aquella zona también estaba seca y se levantó.

- Ahora te toca a ti -dijo- Ya puedes secarme.

Me puse a frotar la espalda de Ana con toda la suavidad de que era capaz dado el nerviosismo que tenía. Casi sin darme cuenta llegué hasta su culo. Quise tocar su piel directamente, sin el estorbo de la toalla, así que hice como que se me escurría la toalla y la palma de mi mano se apoderó de una de sus nalgas. El contacto apenas duró un segundo, pero mi polla reaccionó inmediatamente. Solté. Ella no dijo nada. Continué con los muslos y las pantorrillas.

Se dio la vuelta y continué secando sus hombros, bajando hacia las tetas. Sequé con suavidad cada una de ellas, primero una y luego la otra, dedicándoles toda mi atención. Volví a dejar escurrir la toalla y toqué con mi mano aquel hermosísimo seno. Tampoco dijo nada en esta ocasión, así que al ver que no protestaba, continué tocándoselas ya sin temor. Pasé luego a sobarle los pezones y nada más sentir el contacto de mis dedos, éstos salieron como dos proyectiles, duros como piedras. Al verlos decidí que tenía que comérmelos, como máximo recibiría otro tortazo. Valdría la pena.

Cerré los ojos y mi boca se posó sobre uno de sus pezones. Esperando el inminente golpe, comencé a succionar como si fuera un niño pequeño mamando del pecho de su madre. El tortazo no llegaba, ni siquiera escuchaba la más mínima queja por parte de Ana, así que seguí chupando, como esperando la leche materna. De pronto, sentí cómo una mano comenzaba a tocarme la polla. Me aparté de aquella teta y dirigí la mirada a mi sexo. Contemplé maravillado cómo Ana tenía mi miembro agarrado fuertemente con ambas manos. Dejé de mirar y continué chupando. No tardé mucho en notar cómo mi semen se desbordaba en su mano.

- Vamos, lávate -me dijo- No querrás manchar mi cama con tu leche.

Me limpié rápidamente, asombrado por el curso que estaban tomando los acontecimientos. Después de lavarme, Ana me llevó de la mano a su habitación. Los dos íbamos completamente desnudos por la casa, yo con la polla tiesa.

- Ahora tengo que correrme yo -me dijo al llegar a su cuarto.

Sentándose en el borde de la cama, echó el cuerpo hacia atrás apoyando la espalda en las blancas sábanas, dejando las piernas abiertas ante mí. No hizo falta que me dijese cómo seguir. Me metí entre sus piernas y empecé a lamer aquella húmeda raja como si llevase haciéndolo toda la vida. Me encantaba sentir la fresca piel de su entrepierna con mi cálida lengua. Minutos después se incorporó y me hizo subirme encima de ella, formando un 69. Seguí lamiendo aquella estupenda raja como un perrito hambriento, mientras ella trataba de meterse mi polla en la boca, aunque debido a la postura le era bastante difícil. Sin dejar de chupármela, separó los labios de su coño con los dedos de una mano para que mi lengua lamiera la mayor cantidad de superficie posible. Imagino que se tuvo que correr un montón de veces, hasta que de pronto me detuvo jadeando como una posesa.

- Para… para -dijo con voz entrecortada- No puedo más…

Me aparté de ella, tumbándome quieto a su lado, esperando que diese señales de vida. Ella seguía en la cama con los ojos cerrados, recuperándose poco a poco. Por fin, sonriendo, abrió los ojos y me hizo ponerme de rodillas encima de la cama. Tumbada todavía sobre la cama, agarró mi polla con una mano y empezó a masturbarme. Luego, acercó su boca y la introdujo en ella. Le dio un par de chupaditas y luego se la metió hasta donde pudo. Cambió de posición para estar más cómoda y se dedicó exclusivamente a mamármela con ganas. Estuvo así hasta que volví a correrme, esta vez en su boca, tragándose todo mi semen.

Como podéis suponer, a partir de aquel día y hasta que regresaron nuestros padres las noches fueron una locura de juegos eróticos con nuestros cuerpos. Pienso que debí batir récords de corridas en un solo día ya que Ana me ordeñaba sin piedad. Y aún que no os lo creáis aprobamos las asignaturas pendientes y tuvimos la balsa neumática.

La hermana

Lunes, diciembre 19th, 2011

Esta historia sucedió ya algunos años atrás, cuando yo tenia 17 años y mi hermana la mayor tenia 18. Ella siempre era una chica con un par de hermosas tetas y un trasero redondito y duro. Una tarde yo disfrutaba de las revistas porno que me había dejado un amigo, y me deleitaba con las hermosas mujeres que en ellas aparecían.
Mujeres con unos pechos grandes y con unas medidas de escándalo, eran perfectas. Cuando de repente entro en mi habitación mi hermana, y yo tímido como era me avergoncé. Ella se dio cuenta de que estaba mirando “Las revistas” como las denominaba ella. Y me pregunto:
- ¿Que has aprendido algo con esas revistas o eres todavía un novato?
Medio avergonzado baje ligeramente la cabeza y asentí, a la vez que intentaba esconderlas de su vista.
- Trae para aquí – me dijo ella.
Acto seguido se abalanzo sobre mí y me intento quitar las revistas que tenia a mis espaldas, pero lo que hizo fue acercarme sus pechos a mi cara.
OH que pechos, su dureza había chocado contra mi cara y enseguida me excite. Ella después de cogerme una de las revistas se separo, y vi. como sus pezones habían empezado a florecer, estaba clavando mi mirada sobre sus pezones, mientras ella pasaba las hojas de la revista alocadamente. Yo abstraído todavía en sus pezones no me di cuenta que ella había acabado, y me miro. Se dio cuenta de que la estaba observando y se miro los pechos, y me dijo:
- Ves mira lo que has conseguido, me he excitado un poco. Que ahora mismo estarás pensando como serán estos pezones ¿verdad?
Yo asentí, y ella se coloco más cerca de mí, dejando de nuevo sus pechos a la altura de mi cara.
- ¿Te gustaría tocarme los pechos? Si – a continuación ella se quito el polo que llevaba, dejando al descubierto su sujetador.
- ¿Bueno dime que te parecen? – inicio el movimiento de desabrocharse el sujetador.
Menudo momento fue aquel, yo sentado en una silla, con la polla mas dura que el acero, y mi hermana delante de mí con los pechos al aire masajeándolos.
- Ven acércate – me dijo mientras ella se acercaba a mi, y me cogia la mano.- Estoy bastante excitada y me gustaría que me besaras los pechos.
Yo sin dudarlo me acerque y empecé a besarle las tetas, mientras una de mis manos se deslizaba hacia una de las tetas, la otra se estaba deslizando hacia su culo. Empecé a chuparle ligeramente los pezones, esos pezones que estaban muy duros. Apretaba mientras tanto con la otra mano el culo. Ella se sentó sobre mí, y note como se colocaba para sentir mi polla sobre su coño. Yo ya no podía más, estaba a punto de explotar. Decidí quitarle el botón del vaquero, y empecé a bajar la cremallera. De repente ella se levanto y dio un salto hacia atrás.
- Tranquilo, poco a poco, bájate los pantalones y échate sobre la cama – me dijo.
No tarde mucho en hacerle caso y cuando me baje los pantalones ella descubrió mi bulto.
Me tumbe boca arriba sobre la cama y ella después de quitarse los vaqueros se coloco encima mió. Solo nos separaba un poco de tela, ella se deslizo hacia atrás y me bajo los calzoncillos. Empezó a besarme la polla poco a poco, yo cerré los ojos y espere. Pronto ella se la introdujo en la boca, y yo estaba que no me aguantaba, la acaricie el culo y a continuación metí mi mano debajo de su braguita.
Ella esta húmeda y apenas había empezado, así que la indique que colocara su coño sobre mi cara, sin que dejara de chuparme la polla, y empecé a besarle el coño y a pegar lametones. A cada lametón mió ella respondía con una presión de sus labios sobre mi polla era algo maravilloso, su manera de chuparme la polla era diferente, Estaba entrando en un estado de desvanecimiento por el exceso de placer, que por unos instantes deje de chuparle el clítoris. Ella se dio cuenta y continúo chupándome la polla. Vd. como me llegaba, y con mi mano le aparte la cara, pero no se retiro, y mi semen broto como un volcán sobre su cara y sus labios. Se giro hacia a mi y relamiéndose me invito a fumarnos un cigarrito a medias.
Ella lo apago sobre el cenicero y a continuación se coloco encima de mí, me pidió que la follara, que quería sentirme dentro. Esas palabras provocaron en mi una nueva erección, mientras ella se tumbaba boca arriba yo me colocaba entre sus piernas, me agarro la cabeza y arrimo sus labios a mis oídos, y entre susurros, me pidió que se la metiera ya. Y así i.e. Mi polla entro en su coño como que estuviera acostumbrada a ese coño. Ella empezó a agarrarme y apretarme contra ella, mientras yo no dejaba de empujar. Sus gemidos empezaron a ser mas audibles, y sus movimientos mas rápidos. Ella estaba entrando en un estado de Soc. como el que había sufrido yo anteriormente.
Después de unos minutos ella había sentido un gran orgasmo y yo me había corrido dos veces dentro de ella. Ella relajadamente se quito de encima de mi, se puso las bragas y se fue a su habitación. Yo me quede tan satisfecho que no podía dejar de pensar en ese polvo que acababa de echar con mi hermana mayor. Desde entonces y cuando no están mis padres procuramos seguir practicando ese sexo que tanto nos gusta a los dos. Algo que aun estando los dos casados seguimos llevando hasta la extenuación. La verdad es que siempre estuve enamorado de mi hermana, pero temía que no fuera correspondido. Continuara…..

Acercamiento a mi hermana mayor

Domingo, diciembre 18th, 2011

La historia relatada es totalmente verídica y por motivos obvios lo nombres están alterados, lo único no puramente fidedigno del relato. Dicho esto, paso a describiros las personas que forman parte de dicha historia y a poneros en situación.
Yo me llamo Javi y tengo 17 años, y formo parte de una familia donde mi padre es empresario y mi madre es enfermera, por lo que ambos pasan muchas horas fuera de casa. El último componente de la familia es mi hermana, Eva, que tiene 23 años y está en su ultimo año de derecho. Yo soy un chico completamente normal, no destaco por mi físico, ya que mido 1,78 y peso 74 kilos, no soy muy guapo de donde solo destacan mis ojos que son entre verdes y grises. Mi pene también era normal, de 18 cm aproximadamente aunq bastante grueso.
Cuando ocurrieron los hechos, a principios de junio de este año, yo tenia una novia, bastante maja, de mi misma clase que tenia unas tetas no demasiado grandes pero muy apetecibles. El problema es que llevábamos casi dos meses y apenas habíamos pasado de los besuqueos y lo sobamientos por encima de la ropa. No se exactamente porque pero se la veia inseguro, no se sentía cómoda del todo siempre que empezábamos a tontear. La relación con mi hermana era bastante primitiva, compartiamos el mismo techo y poco mas, ella no se metia en mi vida y yo no lo hacia en la suya. A duras penas sabia que tenia novio, mas que nada pq lo habia visto en casa cuando no estaban mis padres, imaginaos para que andaba por mi casa…pero a mi me daba igual lo que hiciera mi hermana. Eva está bastante bastante buena, tiene unas tetas bien prominentes a las que le sacaba buen partido siempre que salia con unos escotes mas que sugerentes y ademas tenia un culito bien redondo y apretadito; su novio era el tipico tio-gymn to cuadrado y fuerte pero increíblemente era un tio inteligente, que tb estaba acabando la misma carrera que mi hermana.
Más de una tarde y mas de dos, y dado que mi habitación esta pegada a la suya, les habia escuchado en la cama…y la verdad es que a mi se ponian un poco los dientes largos, mas aun dada la austeridad a la que me sometia mi novia. Un dia todo esto empezo a cambiar. Una tarde llegue y, con mil cosas en la cabeza, pense que mi hermana estaba sola en casa, en su habitación y entre a pedirle noseque sin avisar y lo que vi o lo que atisbe a ver en el segundo que abri la puerta me dejó de piedra, pq una cosa es escucharles y otra ver un tio encima de tu hermana…por lo que cerre pidiendo disculpas y me baje al comedor a ver la tele, bien alta por cierto. Al cabo del rato se fue Sergio a su casa y mi hermana con una camiseta y unos pantalones de chándal se sento en el sillón….
Q estas viendo?- me preguntó ella
Psé, en realidad no estoy viendo nada.
Oye, Javi, siento lo de antes, no pensé q…
No pasa nada, en realidad fue culpa mia, es mejor olvidarlo
Está bien….(pasaron los minutos)…por cierto, como te va con aquella chica?
Pues mira, no tan bien como a ti, pero a que coño viene eso ahora?
Joder no te pongas asi, solo preguntaba! No hay manera de hablar contigo.
Pues no preguntes- dije, saliendo del comedor
Me puse un poco borde con mi hermana pero es que me fastidiaba que ella pudiera y yo no…o lo que realmente me fastidiaba que aquel tio se tirara a mi hermana? Estaba medio confundido pero entendi que me habia pasado con mi hermana, asi que decidi bajar de nuevo y pedirle disculpas…
Oye, Eva, lo siento, ha sido una rabieta estupida, prueba a preguntarme otra vez..- dije, sonriéndole
Jaja, esta bien, como te va con tu chica…
A ver, me da bastante vergüenza, asi que debes prometerme que si yo te pregunto algo tu lo contestaras
Esta bien, pero a ver que preguntas!
Pues veras, con ella esta muy bien, pero llevamos casi 2 meses y no tenemos prácticamente nada de sexo!
Ala ala! Ya hablaron las hormonas!
Oye no te burles –dije- que ya que me cuesta hablarte de esto..
Vale vale, esta bien, pero exactamente que habeis hecho?
Pues poca cosa aparte de toquetearnos…
Prfff….eso suena a bastante poco…
Dimelo a mi! – la charla cada vez era mas calida y acogedora…ibamos tomando confianza con el paso de las palabras.
Bueno poco a poco….no te preocupes que ya ireis progresando.
En fin…me toca. que se siente al hacerlo, dije bastante ingenuamente
Pues es una sensación increíble, con sergio lo paso realmente bien.
Es el mejor amante que has tenido?
Eh! Eso son 2 preguntas jeje….pues si, chismoso, es mi mejor amante.
Jaja ok, te toca…
Si no haces nada con ella… , cuanto te la meneas?
Vaya! Creo que te pasas…la venganza sera cruel!, dije entre risas. Normalmente unas 2 o 3 veces al dia, pero cuando vengo de estar con ella hasta 4 o 5.
Joder, y no acabas con el pito destrozado? Jaja…
Pues no…hay veces que me pregunto si es normal, pq tengo un deseo sexual dentro q…-vi que me estaba pasando-…, me toca. que es lo que mas te gusta que te haga en la cama?
Jaja, muy bien, luego veras…pues lo que mas me gusta que es me chupen ahí…-dijo poniéndose roja-…
No no, aquí las cosas por su nombre..sino no vale
Joder, esta bien, lo que mas me gusta es que me coman el coño –dijo, cada vez mas colorada.
No podia creer lo que estaba hablando con mi hermana, cada vez la miraba y me fijaba mas en que tenia una tia delante que estaba buenísima y que me estaba contando lo que le gustaba que le hicieran en la cama
Alguna vez se lo he propuesto a mi novia pero nunca ha querido
Pues no sabe lo que se pierde…-dijo Eva, a la vez que se daba cuenta de cómo de lejos estaba llegando…- creo que ya esta bien de charlas por hoy, y se fue…
Yo me quede pensando dos cosas, una en el pedazo de culo que tenia mi hermana…y otra en como habia sonado lo de ya esta bien por HOY….obviamente me marche con celeridad al baño a cascarme una paja que al final fueron tres…
Los dias fueron pasando y notaba como mi hermana estaba mas cercana a mi, incluso una tarde que acabaron de hacer lo suyo en su cuarto salio envuelta en la sabana hacia el baño donde me la encontre y sonriendo me dijo algo asi como ‘vaya, espero que no te hayamos molestado mucho!’ a lo que contesté que no pero que no gritara tanto no por mi, sino por los vecinos, a lo que contestó juguetona sacándome la lengua socarronamente.
Pocos dias después el siguiente acercamiento se produjo en la piscina que tenemos en casa, estaba ella tomando el sol y desde lejos medio aprecio que hacia top less pero al escucharme llegar se tapo rapidamente…
Por mi puedes seguir haciendo top less…
Sí, claro, si tu haces down less…jaja- Y por un segundo estuve a punto de bajarme el bañador, justo lo que tarde en entender que estaba simplemente de cachondeo…pero un cachondeo que nunca antes habia tenido conmigo….
Un fin de semana que estaban mis padres fuera, mas concretamente un viernes por la noche baje al comedor y me encontre a mi hermana, cosa que no esperaba pq solia estar con su novio por ahí…o como mucho en su habitación…
No viene hoy Sergio? – pregunté
No, no puede, tenia un cumple o no seq…
Entonces no hace falta que compre tapones hoy no? –dije bromeando
No…jaja…tanto ruido hacemos?
Uf, un poco, tu bastante pero el…no se que le haras pero vaya!
Eh! Ni un pelo te pases!
Ahora te da vergüenza? Después de lo del otro dia? Venga preguntame lo que quieras y te demuestro como soy menos vergonzoso que tu
Claro, pero es que yo no te puedo preguntar acerca de algunas cosas pq simplemente no las has vivido…
Seguro que encuentras algo sobre que preguntarme…
Mmm vale, jaja a ver…cuanto te mide el pito?
Vale vale….pues mira 18 cms, hay tienes el metro si quieres- dije en cachondeo
Vaya…no esta mal, tu novia no lo sabe no? Jaja
No, no mucho…me toca. Te sueles masturbar?
Q???!!??
Si quieres te lo explico….
Oye Javi, esto esta yendo demasiado lejos…
No contestas? Pues prenda!
Eh eh que es eso de prenda, no contesto ni prenda ni nada, imbecil
Prenda! Prenda! Prenda!-no dejaba de decir yo….-
Vale vale, te contesto, ya te enteraras. Vale, si, me masturbo, contento?
Si? Pensaba que con sergio ya tenias bastante…
Y tengo, pero hay veces que me apetece tocarme un poco….pero me toca a mi! En que o quien piensas cuando te la meneas?
Malo…le decia que me pajeaba con ella? Quiza lo echaba todo a perder….
Pues pienso en tetas y culos que me parezcan sexualmente atractivos….
Como estas? – dijo eva atrapándose las tetas entre las manos y sopensandolas entre risas…
Pues si…no estan mal…
Oye que soy tu hermana…
Q pasa? Como si no supieras que tienes unas tetas excelentes…
Mi trabajo me cuesta, me lo curro en el gimnasio para no se me caigan
Pues con el volumen que tienes…difícil lo veo…
Q no? Ahora veras…-e inicio una maniobra rapida y agil que termino por dejar su sujetador en el sillon sin alterar la camiseta que tenia puesta….- q? Como las ves ahora?
Joder eva…si que se mantienen si- me estaba poniendo malísimo ya….
O sea que te masturbas con tetas como estas..y como lo haces?
Mi hermana me estaba pidiendo que me masturbara delante de ella?
Eva quieres que me masturbe delante de ti? – después de que ella respondiera con un asentimiento puse toda la carne en el asador- vale, pero para que pueda hacerlo de verdad…podrias mostrármelas…
Eres un cabroncete eh? Vale, creo que me vale la pena por ver que tienes ahí abajo.. –con lo que subio su camiseta mostrándome un par de tetas grandes pero para nada caidas con unos pezones que empezaban a mostrarse cada vez mas duros.
Ella cumplio su parte del trato asi q, muerto de vergüenza comence a bajarme un poco los pantalones y los slips sacándome la polla, durísima por entonces…en el momento que cerre los ojos y empece a masturbarme…subia la piel de mi polla delicadamente y la volvia a bajar dejando la descubierto ante mi hermana mayor todo mi capullo…cuando abri los ojos de nuevo me encontre la mirada de mi hermana clavada en mi pene….
Vaya polla te gastas, hermanito…
Después de un rato pajeandome paré, en busca de nuevas cosas….me fui a poner los pantalones de nuevo, pero ella me dijo que si lo hacia ella volveria a ponerse la camiseta, asi que me quede desnudo ante ella con toda mi erección.
- Bueno Javi, te toca de nuevo….joder
Vale, que ropa interior llevas?-dije ingenuamente
No prefieres verla?- dijo ella bajándose un pantaloncito que llevaba, mostrándome un tanga negro precioso y despidiendo un olor a hembra inconfundible….
Joder Eva, estas buenísima!
Si? Dijo, dando una vueltecita y luciendo todos sus encantos….Pues ahora me toca a mi…quiero que me quites el tanga, pero sin tocarme a mi y sin utilizar las manos
Oye Eva, eso es muy complicado…si lo consigo quiero un premio…
Vale…pide por esa boquita….
Si lo consigo quiero que me des un beso
No te voy a dar un beso en la boca…javi…
Quien habla de la boca? – dije envalentonado mostrándole mi polla
Jaja esta bien, pero debes conseguirlo sin error alguno eh?
Increíble, iba a quitarle el tanga a mi hermana y si lo conseguia me iba a besar la polla! Me puse manos a la obra y con mis dientes fui estirando de las cintas hacia abajo, de los laterales..y del centro de donde me venia un olor que uf, por poco pierdo el temple y me lanzo a por él….pero me controlé y poco a poco fui dejando al descubierto un coño depiladito y por lo que veia algo humedo….y al fin acabé completando mi tarea….
Muy bien hermanito….supongo que ahora quieres tu premio no?
Claro, dije mostrándole mi polla….
Se acerco muy lentamente…en los segundos mas largos de mi vida…y me planto un beso en la punta de la polla separando casi inapreciablemente los labios carnosos que coronaban su preciosa boca….
Vale vale, que te me acostumbras jaja –dijo sonriéndome…
Uf! que gustazo!
Pero si eso no es nada…q miras?
La verdad es que estaba embobado admirando su coño…
Tienes un coño precioso, tan bien depilado…
No, no está bien, hace unos dias que no me lo afeito..
Pues ya se que voy a pedirte, aprovechando que me toca a mi…jejej
Vale, acompañame al baño…
Fuimos al baño, ella se sento en el bidet y yo en el vater, desde donde tenia una vista excepcional…ella habia cogido una cuchilla de afeitar y el bote de espuma de afeitar. Se echó agua por todo su coño y luego le paseo espuma por todo él…posteriormente empezo a pasar la cuchilla por su pubis, dejando un fino reguero de pelitos como único rastro de su vello…’¿porqué no lo haces tú?’me espetó….cogi la cuchilla temblorosamente y la pase por su coño con mucho cuidado, al otro lado de los pelitos que restaban sin afeitar…y lo hice bien pq mi hermana me felicitó, justo después de apartar sus labios para pasar al cuchilla por la zona mas delicada; yo me estaba poniendo enfermo y con la polla a mil, hasta que finalmente acabó, después de ponerse algo de loción hidratante para que no se irritara la zona se levantó y me dijo…te gusta? uy espera no juzgues todavía…ven….me cogio de la mano y me llevo al cuarto de nuestros padres y se tiro en la cama….abrio las piernas, separo los labios de su vulva y descaradamente me dijo:
Te gusta mi coño, Javi? –dijo jugando con sus labios
Joder si me gusta…
Pues acercate mas tonto…
Y asi lo hice yo, quedándome a escasos centímetros de un coño, ahora si, perfectamente depilado, muy suave, que cada vez estaba mas humedo y muy rosado, con los labios separados por los dedos de mi hermana enseñándome su agujero del placer y despidiendo un olor muy fuerte…
Oye…yo me he masturbado, creo que lo mas justo es que me enseñes como lo haces….
Tu eres muy listo, no? –dijo, mientras ya estaba pasando la yema de sus dedos por todo su coño, cada vez se le iban mojando mas, los pasaba arriba y abajo, metiendolos parcialmente en su coño, para acabar llevándolos arriba a la zona de su clítoris donde se recreaba acariciándolo muy suavemente, para poco a poco ir aumentando el ritmo, soltando de vez en cuando un gemidito…yo no podia mas, tenia su coño a menos de un palmo de mi cara…no lo pude remediar y me lance a por su coño…ella tenia los ojos cerrados y cuando notó que yo ponia mi boca en contacto con su coño me dijo casi gritando que q coño hacia! que eramos hermanos!…pero yo no estaba muy por la labor y comenzaba a enterarme de cómo debia comerse un un coño…y sus lamentaciones fueron cambiándose poco a poco por gemidos y por s para que siguiera…yo lamia sus labios, metia un poco la lengua en su agujero….y como parecio que le gustaba empece a penetrarla con mi lengua….ella empujaba mi cabeza hacia su coño pidiendo mas y mas…hasta que empezo a agitarse, no respiraba, solo gritaba…hasta que se corrio en mi cara soltando un aullido de placer…
Madre mia, Javi, y es tu primera vez que lo haces? Como me has chupado el coño, eres un hijo de puta, somos hermanos!
Mmm pero te ha gustado o no?
Joder claro que me ha gustado….-dijo, recuperándose-…pero claro, antes me dijiste que no era justo que yo hubiera visto como tu te masturbaras y yo no hacerlo…el caso es que tu me has chupado…y ahora me voy a cobrar lo mio….- dijo mientras se acercaba a gatas a la zona de la cama donde yo estaba sentado…
Mi hermana termino por alcanzarme y empezo a lamerme el pecho….fue bajando hasta el ombligo….y salto hasta la zona de mis huevos, los cuales beso suavemente…y empezo a pasar al punta de la lengua por todo mi tronco mientras no apartaba su mirada de mis ojos…terminando en mi capullo…para volver a bajar, y después de repetir esta operación varias veces….me dijo: “preparado?” y antes de que pudiera decir sí se metio todo mi capullo en la boca y siguió bajando por mi polla hasta meterse mas de la mitad en mi boca para volver a subir….se separo de mi polla para decirme ” te esta gustando?”, y yo apenas pude entredecir un SI! A lo que ella contesto “pues ya veras ahora de lo que es capaz tu hermanita, te voy a enseñar lo que es …” y se metio de nuevo casi toda mi polla en la boca y comenzó a hacer una mamada antológica, mi hermana comiéndome la polla! No para de subir y bajar como una loca a lo largo de mi polla…después de un rato paro un momento para decirme “no piensas correrte nunca, cabron?”, y le dije si podia correrme en su boca y que se lo tragara…por lo que levantó la cabeza y dijo “crees que tu hermana es tan guarra?” y entonces se avalanzó hacia mi polla para metersela entera en la boca y chuparme fuertemente…por lo que no pude mas y estallé en su boca….le llené la boca de leche pero ella se la trago todita….cuando acabe separó su boca de mi polla relamiéndose y diciendo…”no esta mal, nada mal…”…me desplomé sobre la cama y mi hermana acudió a mi lado…
Q tal, hermanito, te ha gustado?
Joder Eva, como la chupas! me has dejao ufff!
Mmm me gusta mucho tu polla Javi, joder no se ha bajado nada!…se me ocurre algo que podriamos hacer, pero te toca pedir a ti….
Está bien…quiero que te pongas a cuatro patas encima de mi….- ya si lo hizo ella, dejando su coño al alcance de mi polla-…ahora te voy a recompensar….
Comencé a pasar la punta de mi polla por su coño, arriba y abajo, cada vez mas rapido, no se cuanto tiempo estuvimos asi, hasta que subi mi polla a la altura de su clítoris y empece a rozarle con ella, haciendo circulos….su respuesta la dio en forma de gemidos y pidiendo mas…mas…mas…mas!! hasta que se corrio agitándose muy fuertemente!
Uf, como has hecho que me corra! Te lo has ganado cabrón, te voy a pegar una follada que no te vas a olvidar en tu vida!!
Eso es lo que estoy deseando, hermanita…pero, y tu novio?
A Sergio que le jodan, me gusta mas tu polla, tu pedazo de polla que grande es joder, y como me folles igual que haces el resto de cosas….ademas, hay que cuidar de la familia no? -dijo mientras se tiro sobre mis labios dandome un beso super humedo y caliente, me encantó que su lengua encontrara la mia…estaba muy muy cachondo.
Mientras, agarro mi polla, la dirigio a su coño y me dijo: “ahora te vas a enterar de lo que sabe hacer tu hermanita”, justo en el momento que se dejo hacer sobre mi polla…y lentamente note como su coño acogia mi polla en su interior….uf era genial! Me estaba tirando a mi hermana! Mejor diicho mi hermana me estaba follando literalmente! Poco a poco ella fue aumentando el ritmo, hasta moverse alocadamente encima de mi, que gustazo sentia, atrape sus tetas con mis manos y me las lleve a mi boca lamiendo sus pezones…hasta que giramos por iniciativa suya quedando yo encima de ella y me dijo “a ver lo que sabes hacer” dándome una palmadita en el culo, a lo que yo reaccioné empezando a mover mis caderas provocando que mi polla entrara y saliera de su coño, arrancandole gemidos cada vez mas profundos…poco a poco impuse un ritmo mas rapido me la estaba follando a lo bestia! “joder javi, que gilipollas es tu novia, no sabe lo que se esta perdiendo!” a lo que yo reaccione follandomela mas fuerte y mas profundo, mientras que ella comenzo a acariciarse el coño frenéticamente, para después de unos segundos comenzar a gritar “me corro!me corro!!” yo hice un amago de parar pq pense que todo habia acabado, pero ella me cogio la cabeza entre sus manos y mirándome fijamente a los ojos me dijo “ni se te ocurra parar de follarme hasta q…”
Hasta qué?,zorra, hasta que me corra dentro?
Yo iba a decirte hasta que me llenaras el coño con tu leche, cabrón
Tus deseos son ordenes –y comence a follarmela fuertemente y a notar como se abrian las paredes de su coño al paso de mi polla, abri los ojos y vi a mi hermana totalmente abierta a mi polla y disfrutando como una zorra, imagen que me hizo correrme y como ella me pidió llenarle el coño de leche, tanto que le empezo a salir a borbotones cuando saque mi polla de su coño, segundos antes de quedar abrazados en la cama
Javi…
que?
Eres un hijo de puta
Gracias

Mi hermana me dio la mejor cojida de mi vida.

Sábado, diciembre 17th, 2011

Ahora voy a contar una historia que le ocurrió a un joven de Madrid, yo solo las cuento, desgraciadamente no me pasaron a mi pero espero que les guste.

Mi nombre es Miguel, tengo 20 años y estoy en segundo año de universidad. Mis padres se han jubilado en septiembre pasado y decidieron volver a su tierra donde tenemos una finca con huerto y eso. Mis hermanos son mayores y cada uno vive en una ciudad. La mayor vive en Barcelona y el segundo en Salamanca. Por tanto yo me iba a quedar durante el curso solo en nuestro piso de Madrid, sin tener unos padres cerca que te controlen. No han sido muy pesados, pero cuanto más lejos mejor. Lo cierto es que este curso pasado pintaba de lo mejor cuando mis padres me comunicaron que se quedaban en la finca y que iba a vivir solo. para ellos fue muy fuerte. su niño se iba a quedar solo en Madrid, pero para mí era la bomba.

Y así fue. Al principio la verdad es que desvarié un poco. Siempre había en mi casa fiesta con bastante alcohol, chicas que enseguida se iban a la cama con uno, o con varios. En ese tiempo por primera vez estuve con tres tías a la vez y lo peor de todo es que ni siquiera sabía como se llamaban dos de ellas. Fue una época especial que me duró hasta el final del año. En Diciembre mis padres habían recibido varias quejas de vecinos sobre mi comportamiento y ellos querían cortar por lo sano. Una solución era volver; descartado por ellos, así que me cortaron las alas. Hablaron con los padres de mis y aunque somos mayores de edad, las familias que influyen imperan el respeto. Ya no pude volver a dar una fiesta porque mis se excusaban por sus padres. Se jodió el chollo. Además, mi hermana mayor, que se llama Marta, se había separado del marido y había pedido el traslado. Y la trasladaron de hospital (es psicóloga) y se vino a Madrid. Por tanto se vino a casa a vivir y a controlarme. Mi hermana tiene 28 años y la verdad es que está muy buena. Tiene buenas tetas y unas curvas de escándalo, pero eso será después.

Lo cierto es que empezamos a vivir con roces, pues yo no quería estar atado, y ella sí me ataba. Poco a poco la cosa se fue normalizando y ya no discutíamos. Todos los días cuando ella llegaba a casa se duchaba y se ponía el pijama. En mi casa tenemos calefacción central, y la verdad es que hace mucho calor. Así que dormimos con pijamas de verano. Siempre se ponía pijamas de tirantes con pantaloncito corto, y cuando veíamos la tele por la noche a la mínima le veía las tetas o el “cachete” del culo. La verdad es que no me importaba porque no me fijaba en ella como una tía, pero ¡joder!, ella era una tía.

Un sábado por la noche en febrero, estaba lloviendo a mares; mis tenían exámenes y decidí quedarme en casa. Mi hermana me dice:

-¿no sales?.

-Pues no. Ninguno sale y además, con el tiempo que hace no me apetece.

-Y tu chica?
-Cortamos hace quince días. Ahora no salgo con nadie.

Ella se metió en la ducha y al rato salió con su pijamita. Yo llevaba un chándal y una camiseta. En la tele estaba un partido del Real Madrid, que estaba a punto de terminar.

-Terminará pronto ¿no?.

-Diez minutos.

-Pedimos una pizza?
-Venga vale.

Pedimos unas pizzas, y nos dispusimos a cenar. Mi hermana como nunca había hecho conmigo empezó a interesarse por mis , con las chicas con las que había salido y todo eso. La verdad es que estaba muy dicharachera para lo que era ella. Seguimos cenando y conversamos. Yo le pregunté acerca de su separación y ella me contó que Gerardo, mi cuñado, era un pendón. A la mínima se liaba con compañeras del hospital (es médico traumatólogo) y encima con amigas suyas. Por eso había pedido el traslado, para no estar cerca de él ni de ellas.

Nos pusimos a ver una película en el sofá y resulta que era una un poquito fuerte. Ahora no recuerdo el título, pero es una en la que la protagonista es Paz V. Había escenas de sexo explícitas, y la verdad, yo estaba un poco excitado.

-¿Parece que se te despierta?

Me puse colorado. Se me había empalmado delante de mi hermana y ella lo sabía. Contraataqué.

-Creo que tú tampoco te quedas corta. Ella se había puesto un cojín encima y los pezones se le marcaban pues los debía tener duro.

-Una no es de piedra, y entre lo que ve en la tele y lo que tiene en casa lo normal es los tenga así. Además, una está un poco desatendida.

La conversación era muy rara en relación a dos hermanos. Si hubiese sido otra chica me hubiese lanzado, pero era mi hermana.

-Además, creo que tú tienes un pene más grande que el de la película. el de la película en cuestión tenía un aparato enorme.

-Pues no. Es más pequeño.

-Déjame ver para comparar……

¿Qué había dicho mi hermana? ¿Qué le enseñara la polla? ¿Empalmada como la tenía? ¿Estaba loca?

Y se acercó a mí.

-Venga, no te de vergüenza. Enséñamela.

Y me bajé el chándal. Mi polla se marcaba por debajo de los boxer, y parecía que iba a estallar. Me hizo un ademán, y me bajé los calzoncillos. Zas. La polla saltó como un resorte. Mi hermana se empezó a reír y dijo:

-Vaya empalmada que tienes chaval, pero no me extraña, con este aparato las tienes que dejar rendidas. La verdad es que la tengo muy normal, pero al parecer mi cuñado tiene una un “poquito” más pequeña.

-Creo que no está mal.

Y se acercó más y me dice:

-¿Cuánto te mide?

Y no me dejó decir nada. La cogió con sus manos, extendió una y dijo:

-Más o menos andas por los 16 cms.

De verdad, me estaba manoseando la polla, jugando con ella como el que hace otra cosa, y yo estaba que no podía más. La erección no bajaba y de repente me dice:

-Uhh, lo que echa de menos una algunas veces.

-Será porque quieres. Porque la verdad, es que estás muy buena.

-Te parece que estoy buena?

-Tienes un tipazo y unas tetas que quitan el hipo.

y la pregunta que hice, no sé por qué la hice.

-¿Qué medidas tienes?

Y se desnudó, quedándose con un tanguita blanco como única prenda.

-Mídeme.

Cogí la cinta métrica de costurera y me dispuse a medir.

Pecho: 92 cms. bastante bien

Estómago: 65 cms. bien conservada

Cintura: 93 cms. bien proporcionada.

-Lo que pasa es que con las bragas no se puede medir bien.

-Tú lo quieres es verme el coño, jodido.

-Pues la verdad, es lo justo (todavía mi polla estaba erecta)

Y se bajó lentamente la tanga tarareando la musiquilla de un streeptease.

Vaya coñito que tenía mi hermana. Lo tenía afeitado por los lados aunque sí tenía una buena mata de pelo.

-Te gusta? Y se dio una vuelta sobre sí misma para deleite mío.

-Uhauuu. Maciza! si no fueras mi hermana te follaba ahora mismo (no sé por qué me salieron esas palabras)

Y ella se acercó a mí, y me dio un morreo de campeonato. Morreo al que correspondí metiéndonos la lengua. Seguidamente me enganchó del culo y empezó a restregarse sobre mí.
Yo estaba como una moto pero pensaba la locura que estaba haciendo. Por otra parte mi hermana mayor estaba como una salida metiéndome mano por todos los lados. Me agarraba del culo, se restregaba, estaba en definitiva muy excitada. De repente me solto:

-ven aquí mi amor.

Y se metió mi polla en su boca. Empezó a hacerme una mamada como ninguna otra mujer me lo había hecho.

Dioooos!. En ese momento tenía una excitación enorme junto con un miedo por lo que estábamos haciendo. No pude aguantar mucho y me corrí en su boca. Ella no paró y se lo tomó todo. Siguió chupando hasta que se me puso blandengue.

Nuestras respiraciones eran altas, sudábamos pero no nos decíamos nada. De repente se tumbó encima de mí en el sofá y empezó otra vez a besarme. Nunca había estado con una chica tan activa. Me sobrepasaba todo. Me cogió de la mano, nos levantamos y nos fuimos a su habitación.

Me dijo en voz baja:

-Disfruta!

Me tumbé en la cama y ella me ofreció su conejo a mi boca. Estaba empapado. Empecé a chupárselo y a meterle la lengua por todos los lados. Yo creo que chorreaba. Me caían jugos por la cara de lo excitaba que estaba. De repente noté como mi polla recibía otra ración de boca. Otra vez estaba a punto. He de decir que si bien no tardo mucho en correrme, puede hacerlo bastantes veces. Mi polla estaba otra vez tiesa (como para no estarlo) y su conejo rebosaba de jugos. De repente paró y me dijo susurrando:

-Ahora vamos a gozar.

Se sentó encima de mí y se la metió de una vez. Entraba de vicio pues estaba muy dilatada. Empezó a follarme y la verdad es que hasta ahora no me había fijado en su cara, más por vergüenza que otra cosa, pero en este momento vi a una mujer que estaba buenísima disfrutando de un polvo como nunca lo había hecho antes. Tenía una expresión de gozo increíble. De repente me iba a correr y sólo acerté a suspirar:

-me corrr…

-Siiiii…

Y me corrí dentro de ella. Ella siguió follando con toda mi leche dentro hasta que se puso morcillona. Se la sacó se agacho, poniendo el culo en pompa y empezó a chuparmela otra vez. Era insaciable.

Descansamos un momento sin decirnos nada. a mí empezó a ponerse la polla en buen estado y en ese momento me dije que ahora me tocaba a mí. La tumbé, ella sonrió y se la metí. Empecé un mete saca muy despacio como a mí me gusta, ya que de esa manera aguanto más, y sé que a las mujeres les gusta esa sensación. Sacaba la polla de vez en cuando y se la restregaba por el clítoris. Se retorcía cada vez que lo hacía. Se volvió y me ofreció su culo en pompa:

-Sigue así. En mi vida he gozado tanto.

Se la metí de nuevo, y empezó a moverse ella. No tardé mucho en correrme. Me empujó, me tumbé boca arriba en la cama, y me dijo:

-Chupa este helado mixto. seguro que te gusta.

Y empecé a chuparle el conejo con una mezcla de sabor impresionante. Por primera vez en mi vida estaba probando mi semen pero mezclado con el sabor de una mujer. Yo la oía a ella jadear. Se cambió de posición y volvimos a hacer un 69. Otra corrida. Ya casi no me salía nada. Nos tumbamos, nos relajamos sin decir nada, hasta que ella cambió de posición y me dijo:

-Tío, me hacía falta uno como este. Muchas .

-para mí ha sido una gozada.

-Pues si quieres podemos seguir haciéndolo todos los días. Ya no necesitas a ninguna pendona para follar. La tienes en casa.

Y desde entonces, follamos como locos. Salimos por ahí los fines de semana y si vamos a sitios que no nos conozcan nos comportamos como novios. Lo hemos hecho en su coche, en casa de algún amigo, y lo hacemos de todas las formas posibles.

Ahora anda con la idea de hacer una fiestecita en casa con nuestros pues se quiere follar a Edu, y ella quiere que me folle a su novia. No sé, tengo dudas de que nos descubran.

Ya veremos.

antebajoes@yahoo.es La historia que voy a contar puede que me haya cambiado la vida para siempre. No lo sé. Ya veremos dentro de algún tiempo. De momento lo estoy disfrutando.

Mi nombre es Miguel, tengo 20 años y estoy en segundo año de universidad. Mis padres se han jubilado en septiembre pasado y decidieron volver a su tierra donde tenemos una finca con huerto y eso. Mis hermanos son mayores y cada uno vive en una ciudad. La mayor vive en Barcelona y el segundo en Salamanca. Por tanto yo me iba a quedar durante el curso solo en nuestro piso de Madrid, sin tener unos padres cerca que te controlen. No han sido muy pesados, pero cuanto más lejos mejor. Lo cierto es que este curso pasado pintaba de lo mejor cuando mis padres me comunicaron que se quedaban en la finca y que iba a vivir solo. para ellos fue muy fuerte. su niño se iba a quedar solo en Madrid, pero para mí era la bomba.

Y así fue. Al principio la verdad es que desvarié un poco. Siempre había en mi casa fiesta con bastante alcohol, chicas que enseguida se iban a la cama con uno, o con varios. En ese tiempo por primera vez estuve con tres tías a la vez y lo peor de todo es que ni siquiera sabía como se llamaban dos de ellas. Fue una época especial que me duró hasta el final del año. En Diciembre mis padres habían recibido varias quejas de vecinos sobre mi comportamiento y ellos querían cortar por lo sano. Una solución era volver; descartado por ellos, así que me cortaron las alas. Hablaron con los padres de mis y aunque somos mayores de edad, las familias que influyen imperan el respeto. Ya no pude volver a dar una fiesta porque mis se excusaban por sus padres. Se jodió el chollo. Además, mi hermana mayor, que se llama Marta, se había separado del marido y había pedido el traslado. Y la trasladaron de hospital (es psicóloga) y se vino a Madrid. Por tanto se vino a casa a vivir y a controlarme. Mi hermana tiene 28 años y la verdad es que está muy buena. Tiene buenas tetas y unas curvas de escándalo, pero eso será después.

Lo cierto es que empezamos a vivir con roces, pues yo no quería estar atado, y ella sí me ataba. Poco a poco la cosa se fue normalizando y ya no discutíamos. Todos los días cuando ella llegaba a casa se duchaba y se ponía el pijama. En mi casa tenemos calefacción central, y la verdad es que hace mucho calor. Así que dormimos con pijamas de verano. Siempre se ponía pijamas de tirantes con pantaloncito corto, y cuando veíamos la tele por la noche a la mínima le veía las tetas o el “cachete” del culo. La verdad es que no me importaba porque no me fijaba en ella como una tía, pero ¡joder!, ella era una tía.

Un sábado por la noche en febrero, estaba lloviendo a mares; mis tenían exámenes y decidí quedarme en casa. Mi hermana me dice:

-¿no sales?.

-Pues no. Ninguno sale y además, con el tiempo que hace no me apetece.

-Y tu chica?
-Cortamos hace quince días. Ahora no salgo con nadie.

Ella se metió en la ducha y al rato salió con su pijamita. Yo llevaba un chándal y una camiseta. En la tele estaba un partido del Real Madrid, que estaba a punto de terminar.

-Terminará pronto ¿no?.

-Diez minutos.

-Pedimos una pizza?
-Venga vale.

Pedimos unas pizzas, y nos dispusimos a cenar. Mi hermana como nunca había hecho conmigo empezó a interesarse por mis , con las chicas con las que había salido y todo eso. La verdad es que estaba muy dicharachera para lo que era ella. Seguimos cenando y conversamos. Yo le pregunté acerca de su separación y ella me contó que Gerardo, mi cuñado, era un pendón. A la mínima se liaba con compañeras del hospital (es médico traumatólogo) y encima con amigas suyas. Por eso había pedido el traslado, para no estar cerca de él ni de ellas.

Nos pusimos a ver una película en el sofá y resulta que era una un poquito fuerte. Ahora no recuerdo el título, pero es una en la que la protagonista es Paz V. Había escenas de sexo explícitas, y la verdad, yo estaba un poco excitado.

-¿Parece que se te despierta?

Me puse colorado. Se me había empalmado delante de mi hermana y ella lo sabía. Contraataqué.

-Creo que tú tampoco te quedas corta. Ella se había puesto un cojín encima y los pezones se le marcaban pues los debía tener duro.

-Una no es de piedra, y entre lo que ve en la tele y lo que tiene en casa lo normal es los tenga así. Además, una está un poco desatendida.

La conversación era muy rara en relación a dos hermanos. Si hubiese sido otra chica me hubiese lanzado, pero era mi hermana.

-Además, creo que tú tienes un pene más grande que el de la película. el de la película en cuestión tenía un aparato enorme.

-Pues no. Es más pequeño.

-Déjame ver para comparar……

¿Qué había dicho mi hermana? ¿Qué le enseñara la polla? ¿Empalmada como la tenía? ¿Estaba loca?

Y se acercó a mí.

-Venga, no te de vergüenza. Enséñamela.

Y me bajé el chándal. Mi polla se marcaba por debajo de los boxer, y parecía que iba a estallar. Me hizo un ademán, y me bajé los calzoncillos. Zas. La polla saltó como un resorte. Mi hermana se empezó a reír y dijo:

-Vaya empalmada que tienes chaval, pero no me extraña, con este aparato las tienes que dejar rendidas. La verdad es que la tengo muy normal, pero al parecer mi cuñado tiene una un “poquito” más pequeña.

-Creo que no está mal.

Y se acercó más y me dice:

-¿Cuánto te mide?

Y no me dejó decir nada. La cogió con sus manos, extendió una y dijo:

-Más o menos andas por los 16 cms.

De verdad, me estaba manoseando la polla, jugando con ella como el que hace otra cosa, y yo estaba que no podía más. La erección no bajaba y de repente me dice:

-Uhh, lo que echa de menos una algunas veces.

-Será porque quieres. Porque la verdad, es que estás muy buena.

-Te parece que estoy buena?

-Tienes un tipazo y unas tetas que quitan el hipo.

y la pregunta que hice, no sé por qué la hice.

-¿Qué medidas tienes?

Y se desnudó, quedándose con un tanguita blanco como única prenda.

-Mídeme.

Cogí la cinta métrica de costurera y me dispuse a medir.

Pecho: 92 cms. bastante bien

Estómago: 65 cms. bien conservada

Cintura: 93 cms. bien proporcionada.

-Lo que pasa es que con las bragas no se puede medir bien.

-Tú lo quieres es verme el coño, jodido.

-Pues la verdad, es lo justo (todavía mi polla estaba erecta)

Y se bajó lentamente la tanga tarareando la musiquilla de un streeptease.

Vaya coñito que tenía mi hermana. Lo tenía afeitado por los lados aunque sí tenía una buena mata de pelo.

-Te gusta? Y se dio una vuelta sobre sí misma para deleite mío.

-Uhauuu. Maciza! si no fueras mi hermana te follaba ahora mismo (no sé por qué me salieron esas palabras)

Y ella se acercó a mí, y me dio un morreo de campeonato. Morreo al que correspondí metiéndonos la lengua. Seguidamente me enganchó del culo y empezó a restregarse sobre mí.
Yo estaba como una moto pero pensaba la locura que estaba haciendo. Por otra parte mi hermana mayor estaba como una salida metiéndome mano por todos los lados. Me agarraba del culo, se restregaba, estaba en definitiva muy excitada. De repente me solto:

-ven aquí mi amor.

Y se metió mi polla en su boca. Empezó a hacerme una mamada como ninguna otra mujer me lo había hecho.

Dioooos!. En ese momento tenía una excitación enorme junto con un miedo por lo que estábamos haciendo. No pude aguantar mucho y me corrí en su boca. Ella no paró y se lo tomó todo. Siguió chupando hasta que se me puso blandengue.

Nuestras respiraciones eran altas, sudábamos pero no nos decíamos nada. De repente se tumbó encima de mí en el sofá y empezó otra vez a besarme. Nunca había estado con una chica tan activa. Me sobrepasaba todo. Me cogió de la mano, nos levantamos y nos fuimos a su habitación.

Me dijo en voz baja:

-Disfruta!

Me tumbé en la cama y ella me ofreció su conejo a mi boca. Estaba empapado. Empecé a chupárselo y a meterle la lengua por todos los lados. Yo creo que chorreaba. Me caían jugos por la cara de lo excitaba que estaba. De repente noté como mi polla recibía otra ración de boca. Otra vez estaba a punto. He de decir que si bien no tardo mucho en correrme, puede hacerlo bastantes veces. Mi polla estaba otra vez tiesa (como para no estarlo) y su conejo rebosaba de jugos. De repente paró y me dijo susurrando:

-Ahora vamos a gozar.

Se sentó encima de mí y se la metió de una vez. Entraba de vicio pues estaba muy dilatada. Empezó a follarme y la verdad es que hasta ahora no me había fijado en su cara, más por vergüenza que otra cosa, pero en este momento vi a una mujer que estaba buenísima disfrutando de un polvo como nunca lo había hecho antes. Tenía una expresión de gozo increíble. De repente me iba a correr y sólo acerté a suspirar:

-me corrr…

-Siiiii…

Y me corrí dentro de ella. Ella siguió follando con toda mi leche dentro hasta que se puso morcillona. Se la sacó se agacho, poniendo el culo en pompa y empezó a chuparmela otra vez. Era insaciable.

Descansamos un momento sin decirnos nada. a mí empezó a ponerse la polla en buen estado y en ese momento me dije que ahora me tocaba a mí. La tumbé, ella sonrió y se la metí. Empecé un mete saca muy despacio como a mí me gusta, ya que de esa manera aguanto más, y sé que a las mujeres les gusta esa sensación. Sacaba la polla de vez en cuando y se la restregaba por el clítoris. Se retorcía cada vez que lo hacía. Se volvió y me ofreció su culo en pompa:

-Sigue así. En mi vida he gozado tanto.

Se la metí de nuevo, y empezó a moverse ella. No tardé mucho en correrme. Me empujó, me tumbé boca arriba en la cama, y me dijo:

-Chupa este helado mixto. seguro que te gusta.

Y empecé a chuparle el conejo con una mezcla de sabor impresionante. Por primera vez en mi vida estaba probando mi semen pero mezclado con el sabor de una mujer. Yo la oía a ella jadear. Se cambió de posición y volvimos a hacer un 69. Otra corrida. Ya casi no me salía nada. Nos tumbamos, nos relajamos sin decir nada, hasta que ella cambió de posición y me dijo:

-Tío, me hacía falta uno como este. Muchas .

-para mí ha sido una gozada.

-Pues si quieres podemos seguir haciéndolo todos los días. Ya no necesitas a ninguna pendona para follar. La tienes en casa.

Y desde entonces, follamos como locos. Salimos por ahí los fines de semana y si vamos a sitios que no nos conozcan nos comportamos como novios. Lo hemos hecho en su coche, en casa de algún amigo, y lo hacemos de todas las formas posibles.

Provocado por mis hermanas

Viernes, diciembre 16th, 2011

Esta vez les voy a contar una historia que me paso a mi espero que les guste tanto como el anterior.
Soy el menor de tres hermanos, la mayor se llama Beatriz, le sigue Ana y luego voy yo, Fernando. Me sacan seis y cuatro años respectivamente. Bea ya no vive con el resto de la familia, se casó. Pero Ana y yo seguimos en casita de los papis.

Por aquel entonces yo apenas salía de fiesta, mis padres me controlaban mucho. Pero mis hermanas al ser mayores que yo si disfrutaban del fin de semana. No tenía novio ninguna de las dos y compartían grupo de amigas. Las dos se ponían aun más guapas de lo que eran para salir de fiesta. Se parecen bastante, morenas de piel y pelo rizado largo. Bea, la mayor, es también algo más alta y más delgadita aún que Ana, que tiene los pechos más grandes. La verdad es que mis hermanas están muy buenas, y ellas decían lo mismo de mí, que qué guapo era, que dentro de unos años me las ligaría a todas,… lo que le suelen decir a un hermano menor.

Un fin de semana se fueron mis padres al campo, a casa de unos , y nos dejaron solos a los tres. El sábado llamamos a un telepizza para comer y después estuvimos viendo una peli de video que había alquilado Ana. No la recuerdo exactamente, pero cuando la estábamos viendo me fijé en Bea, que estaba en un sofá casi frente al mío. Estaba vestida con una simple camiseta y un pantaloncito corto de deporte mío que muchas veces me quitaba. Algo que me molestaba mucho, por cierto. Ella estaba sentada con los pies sobre el sofá, y al fijarme en los shorts me di cuenta que se le veía el coñito. Rápidamente volví la mirada al televisor, pero una fuerza desconocida me hacía volver a mirarla a ella y a su “cosita”. Me empecé a excitar un montón, era algo tan prohibido y sólo se lo había visto cuando éramos pequeños. Podía observar que lo llevaba rasurado la muy guarrilla de mi hermana. De repente Ana que me estaba viendo desde el otro lado del sofá me dijo:

- ¿Tu qué miras, mocoso?
- Nada, nada.- me había pillado, y me puse un poco nervioso.

- ¿Cómo que nada? ¿Qué estabas mirando?
- Pues, joder, que Bea me ha vuelto a quitar mis pantalones.

- Ya, por eso te has empalmado. Mira Bea, Mira como se la has puesto a Fernando. Jajaja, ponte unas braguitas por que si no….jajaja

Y empezaron a reírse de mí las dos, en mi vida lo he pasado tan mal. Intentaba esconder mi erección, pero con el chándal que llevaba puesto era imposible. Me giré para insultar a Bea (típico entre hermanos cuando no tienes ningún argumento), pero noté una mirada suya que desconocía. Era como una especie de consentimiento y picardía. El resto de la tarde lo pasé callado viendo la tele.

Más tarde ellas se arreglaron para salir, yo me quedaría en casa porque aunque estaba sólo no tenía plan. Aprovecharía para ver una peli porno que tenía ya muy vista pero que salían unas tías estupendas. A las diez se fueron y como cualquier chaval de dieciséis años me hice de la casa. Comí lo que sobró de las pizzas, me tomé un par de cervezas, me hice una paja con la peli y a las dos me fui a la cama.

Serían las cuatro y pico cuando regresaron. Las oí por el portazo que dieron al entrar. Desde mi habitación se oye todo lo que sucede en casa, por lo que las estuve escuchando hasta que se acostaron y aquí viene lo “gordo” de la historia.

Casi una hora después todavía no había conseguido dormir cuando se abrió con sigilo la puerta de mi cuarto, no se sabía si era Bea o Ana, pero no encendió la luz. Supuse que querrían asegurarse de que estaba en casa, pero no era así, porque “ella” se metió en mi cama. Yo no sabía cómo actuar por lo que me hice el dormido. Pasaron unos segundos, para mí eternos, en los que no sucedió nada, pero después “ella” empezó a acariciarme, seguí haciéndome el dormido mientras “ella” me tocaba el torso, los brazos, el vientre, hasta meter la mano por de bajo de mis slips y agarrarme la polla, que ya estaba muy crecida. Se escondió bajo la colcha, y comenzó a chupármela, ¡Dios! ¡Era la primera mamada que me hacían en la vida! Yo no sabía qué hacer, qué decir. ¡Una de mis hermanas estaba comiéndome la polla! Era algo prohibido, pero, me estaba gustando tanto… Supuse que “ella” sabría que yo estaba despierto, pero ahora entiendo que jugábamos con el sobreentendido.
No me atreví a tocarla, me dejé hacer. Cada vez chupaba y me pajeaba con mayor intensidad y notaba sus tetas golpeando y rozando mis piernas. Intenté averiguar por ello cual de mis hermanas era. Ana, ya lo dije, tiene los pechos más grandes, pero en la oscuridad y sin poderla tocar me era imposible descubrirla. Llegó un momento que mi excitación era tal que fui a correr, obviamente no podía avisarla, así que descargué mi leche en su boca. Fue la primera vez que emitió algún sonido: jadeaba mientras chupaba y lamía todo lo que salía por mi polla. Nunca había sentido un placer semejante, creo que me corrí como nunca en toda mi vida. Después, “ella” salió de debajo de la colcha, me besó en la oreja con un lametón y abandonó mi cama y mi cuarto tan sigilosamente como había entrado en él.

Como os podréis imaginar me costó dormirme aquella noche volviendo a disfrutar una y otra vez en mi imaginación lo que había sucedido. También pensando quién de mis hermanas se había atrevido a meterse en mi cama, mis deducciones llegaban más hacia mi hermana mayor Bea después del suceso de la tarde, pero no lo podía saber a ciencia cierta.

A la mañana me daba miedo levantarme, me acojonaba enfrentarme a mis hermanas cara a cara desayunando. Al final me atreví aún sabiendo que ambas estaban despiertas andando por la cocina. Cuando entré allí, os puedo asegurar que era como otro día cualquiera, nada fuera de lo normal, así que desayuné igual que como lo hice el día anterior o cualquier otro de mi vida, eso sí, un poco más callado.

El resto del día y de la semana siguiente fue de lo más común, nada extraño entre mis hermanas y yo. Claro que dentro de mí se acrecentaba la curiosidad y algo nuevo que apareció aquel sábado por la noche: el deseo sexual hacia mis hermanas.

El Jueves por la noche estábamos toda la familia viendo la tele, una película. Era un poco raro, la verdad, que estuviéramos todos juntos, pero la peli era buena. En un momento salió una escena de sexo un poco fuerte y larga que comenzó a excitarme. Yo estaba flanqueado por mis dos hermanas, y de repente, como si nada, Bea se levantó y dándome un golpecito en el pene me dijo: “¡Que te emocionas!”. Hubo alguna sonrisa en casa, pero pasó muy desapercibido aquello, menos para mí. Aquella era la prueba definitiva.

Me acosté esa noche dándole mil vueltas a la cabeza, y por otro lado muy excitado por la proximidad de la tentación a la que le sumaba mi cobardía por intentar nada con ella. Pensaba que quizás ella dio el primer paso y que esperaba de mí dar el segundo. Y a las tres de la mañana lo hice. Salí en silencio de mi habitación y a oscuras crucé todo el pasillo hasta situarme frente a la puerta de la habitación de Bea. Tenía miedo de lo que pudiera pasar porque a cada paso que daba mi certidumbre iba mermando. Pero por otro lado pensaba en lo buena que estaba Bea, una chica cañón que me sacaba seis años. Sólo pensaba en aquella imagen de Bea con mis shorts mostrándome el coñito. Así que entré en su habitación intentando hacer el menor ruido posible, ya tenía pensadas excusas por si se despertaba y me “pillaba”. Me acerqué a la cama no sin dificultad por la oscuridad, ella seguía inmóvil, podía advertir el bulto que hacía ella en la cama. Respiré profundamente y me metí bajo las mismas mantas.
Lo primero que percibí fue su olor y su calor. Me atreví a acercar la mano hacia su cuerpo, me estaba dando la espalda, la toqué, estaba desnuda. Hizo como una pequeña contracción que me asustó y retiré la mano, pero se quedó inmóvil, así que volví a extender mis manos hacia ella. Ronroneaba como en sueños, pero, ¿Podía creer que estaba dormida realmente?. Mis manos fueron cercándola para llegar a sus pechos donde sus pezones me esperaban ya erectos como lo estaba mi polla desde hacía rato. Pegué mi cuerpo al suyo, y estuve un buen rato acariciándole los pechos y arrimándome a su culito. Después de eso me sumergí entre las mantas, y ella simulándose la dormida se giró para quedarse boca arriba y facilitar mi incursión. Nunca antes había estado tan cerca de un coño, y su olor fue para mi toda una novedad. Allí abajo olía a una mujer preciosa y deseada. Le aparté suavemente los muslos, ella me ayudaba, y metí mi cabeza hasta el fondo para con mi lengua lamer aquella vulva que ya estaba húmeda.
Movía la lengua de arriba abajo, chupaba, mordía… hacía todo aquello que había visto en las películas porno, pero esta vez era yo el protagonista del placer. Ella increíblemente seguía haciéndose la dormida, y creo que aquel juego me encantaba. Seguí chupándola y metiéndole mi lengua en el coño hasta que entendí que se corría porque no disimuló ya los movimientos y con contracciones de su cuerpo acabó por inundarme la cara de sus flujos. Estaba tan excitado que no sabía que hacer, si masturbarme allí o intentar follármela. Entonces con decisión me puse sobre ella, busqué con mis dedos la entrada y se la mostré a mi polla para írsela metiendo poco a poco. Entró con suavidad porque ella estaba completamente mojada y muy dilatada. Por aquel entonces no sabía moverme muy bien pero me la estuve follando clavándosela hasta el fondo. En cuanto podía me separaba un poco y bajaba la cabeza para poder chuparle las tetas. En un momento ella, a pesar de mantener el papel de dormida, fue a correrse otra vez y me agarró el culo contra sí de una manera muy fuerte que hizo que yo me corriera dentro de ella. Tuve que darla como unas diez embestidas bien fuertes del placer que me estaba proporcionando aquel orgasmo, y en la última me quedé tumbado sobre ella notando el latir de nuestros corazones exhaustos y nuestra piel sudada. Fue un polvo increíble, casi me quedé dormido sobre ella, por lo que me levanté con sigilo y volví a mi cuarto rápidamente.

A la mañana siguiente estábamos desayunando los tres hermanos a la mesa solos, porque mis padres trabajan en el centro y han de salir temprano por los atascos. En vez de estar acobardado, esta vez me sentía mucho mejor, alegre y descansado. Así que con toda la frialdad del mundo miré a mi hermana Bea y le dije:

- Bueno, ya te devolví la visita

Fue entonces cuando mis hermanas me miraron, se miraron entre ellas y empezaron a reírse de mí, y me dijo Ana:

- Perdona, me la debías a mí. Para cuando lo hagas estaré dormida esperándote.

En ese momento me quede boquiabierto, callado, no sabia que decir. Ellas se rieron mientras seguían haciendo lo suyo. De repente se me acerca Ana y me pone la mano en el pene mientras me dice:
No lo olvides eh, te espero!- voltee a verla y los dos sonreímos. Todo continuo normal en el día por que yo no me animaba a decirles nada para no perder el sabor de la acción el la noche.
Por la noche me levante con dirección al cuarto de Ana me fui despacio como si ella no lo supiera, no quería que se perdiera la emoción, entré despacio y me fui a la cama, seguí la misma estrategia que use con Bea. Levante la sabana y me metí debajo de ella, avance un poco y comencé a besarla desde la pantorrilla hasta su coño comencé a rodearlo con la lengua y de pronto sentí que alguien se metía debajo de las sabanas al igual que yo enseguida supe que se trataba de Bea y la deje hacer lo que intentaba. Se acostó por un lado de mi, yo me acosté de lado ofreciéndole la polla, la cual tomo gustosa. Ana se levanto y quito las sabanas que ya habían comenzado a estorbar. Me voltee hacia arriba y entre las dos comenzaron a chuparme la polla que ya se encontraba lo suficientemente erecta como para alcanzar para las dos. Ellas se turnaban para lamerla y comérsela entera. Todo era fabuloso, si con solo una de ellas se sentía bien, con las dos disputándose mi pija ya era algo que me tenia al borde del desmayo. Ana se levanto y se sentó sobre mi cara ofreciéndome esa delicia que momentos antes yo había saboreado. Bea se levantó y lentamente se sento en mi polla, yo no podia verla por que tenia el coño de Ana en mi boca, pero sentí perfectamente como se fue comiendo mi pene desde la cabeza, todo lo largo hasta los huevos. Comenzo a cabalgarme lentamente mientras yo metia la lengua lo mas que podia en el coño de mi hermana mayor. Ana se levanto y le dijo a Bea:
-Oye, sos una golosa.¿por que no te levantas un poco para disfrutarlo yo también?- y Bea le contestó-Es que tiene una polla tan deliciosa que si no me la pides me la como toda la noche!.
Ana se arrodillo en la cama y luego puso las manos para acomodarse en cuatro- anda tio, ven y cojéeme así para que entre toda, no quiero que la primera vez mela des a medias ehh, dame fuerte que esta noche somos tus putas- para entonces yo ya había perdido todo pudor y me acomode detrás de ella y se la metí fuerte como me la pidio- asi… asi… maaas… no importa que me hagas daño- no podia creer lo guarra que habia salido mi hermana estaba irreconocible pero no puedo negar que me gusto eso. Bea no podia quedarse mirando y se acomodo debajo de Ana formando un 69, Ana le mamaba el coño a Bea y Bea el clítoris de Ana sintiendo la entrada de mi polla. No pude resistir mucho mas y termine dentro de mi hermana mayor, no lo podia creer estaba cojiendo con mis hermanas pero tampoco podía dejar de hacerlo era como las pelis pornos que miro en las noches…fabulosoo. Bea probaba mi leche de el coño de Ana y todos quedamos acostados en la cama, uno encima de otro.
No había pasado ni 1 min cuando siento una mano pajeandome, abrí los ojos y era Bea que no se había quedado conforme ya que no la había penetrado, mi pene se paro casi inmediatamente y Bea comenzó a lamerlo le daba unas lamidas fabulosas. Poco a poco se lo fue metiendo todo a la boca hasta que lo comió todo. Ana no quiso quedarse atrás y se acomodó atrás de Bea para lamerle la rajita. Ana se levantó y se sento en mi pene pero ella lo hizo lentamente mientras Bea le sobaba el clítoris, y yo le sobaba esas deliciosas tetas. Asi estuvo moviéndose unos momentos pero de pronto Ana se levanta y me dice:
Oye hermanito, este momento es muy especial…¿por qué no me estrenas el chiquito?-al momento que se acomodaba la punta en su hoyito virgen. Costo trabajo entrar, lo hicimos lentamente ya que no quería lastimarla. Entró la mitad y espere un momento para que se acostumbrara, y mientras tanto me entretenía con sus tetas que me tenian maravillado, eran fabulosas. Ana comenzó a moverse lentamente aunque aun no se reponia del dolor que le estaba causando mi polla. Bea se sentó en mi boca como lo había hecho Ana y me dedique a lamer.Hicieron unos cuantos movimientos y mi corrida se aproximaba:
-Me corro, me corroooo…
-yo tambien vamos siii…quiero sentirlaa…
-aaahhhh… tienes un ano fabuloso hermanita!-De pronto sentí que tambien –Bea se nos unia en esa cadena de orgasmos que tambien estaba teniendo Ana. Ana se saco mi polla y me dijo:
-sería imperdonable dejar que se desperdicie esta leche hermanito.- Acercó su boca a mi pija y Bea hizo lo mismo, no se le separaron hasta dejar seco ese instrumento de placer que las dos habían sentido. Después de eso nos quedamos tirados sin fuerzas y nos dormimos abrazados. No desperté hasta el otro día, estaba solo en la cama… asi desnudo sali del cuarto y escuche ruido de la cocina y me diriji hacía aya. Al entrar me recibió una vista preciosa estaban mis dos hermanas de espaldas a la puerta, desnudas pero con solo un delantal, al voltear me dijo Ana:
-el desayuno esta listo hermanito. Debes retomar fuerza por que de ahora en adelante tendras mucho trabajo en casa- desayunamos los tres sin hablar para nada pero yo tenia una erección que no podia evitar, la cual habia provocado que ellas dos sintieran lo mismo. Al terminar de cenar me preguntó Bea que si deseaba algun postre mientras se sobaba la rajita con dos dedos. Esa mañana volvimos a tener sexo y muchas veces mas, pero hasta ahora no hemos sentido lo que sentimos la primera noche de orgía.