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AL FIN LOGRE A MI SOBRINA PATRICIA.

Jueves, septiembre 18th, 2014

Hace mucho les conté lo mucho que me he estado loco por mi sobrina Patricia, que luego de un pequeño encuentro donde dejo que le mamara el coño a los dieciocho años cuando se quedo a dormir en casa. Ahora vive en USA desde hace tiempos, está casada con un gringo que esta destacado en Irak por lo que me di cuenta por relatos de su madre, mi cuñada, que tiene un vecino que le está aplicando en ausencia de su marido. Ese detalle me encendía mucho más al saber que ya hacia sus incursiones en el terreno de la infidelidad conyugal.
El caso es que vino de vacaciones a nuestro país y nos pidió que la lleváramos a la playa, ni lento ni perezoso rente un rancho de mar y nos fuimos toda la familia un fin de semana. Como era de esperarse casi me voy de bruces cuando la vi en bañador de dos piezas donde se le notaba el coñito perfectamente depilado con un monte de Venus descomunal, ahora tiene 28 años y está mejor que cuando le mame el coño para ese entonces peludo. Como sé que le gusta el tequila compre un litro esperando que alcanzara, luego de la cena todos los que habíamos asistido se quedaron dormidos luego del tequila, entonces ella me pregunto si tenía más, a lo que conteste que si pero que teníamos que ir a traerlo al vehículo que estaba un poco retirado, en la planta baja del rancho. Me acompaño a traerlo, llevaba un a salida de baño transparente que dejaba ver su perfecta silueta y el pequeño biquini, le aconseje que nos quedáramos en la primera planta del rancho que también servía de estacionamiento para los vehículos para no despertar a los que dormían, ella asintió que era lo más adecuado, le serví otro tequila el cual trate que fuera cargado, no era mi intención pasarla de copas pues sé que las féminas son muy duras para beber y más cuando se trata de este licor, pero también sé que el tequila a las mujeres les vuelve muy sensible el clítoris.
Bebimos alrededor de hora y media en medio de pláticas de su situación con su marido que tiene que verlo cada 6 meses, que se refugia en el trabajo para no pensar en su situación etc. Cuando de repente me dijo que porque la miraba tanto cuando se bañaba en el mar, yo le conteste que honestamente para mí era muy tentador admirarle su bello cuerpo y que ignoraba que pensaba el marido en dejarla tanto tiempo sola, la conversación se ponía cada vez más tensa a lo que respondíamos con otro trago de tequila para mojar la garganta porque al menos en mi caso se me cerraba de los nervios de estar platicando con una mujer a la cual le doblo la edad. De repente ella mirándome fijamente a los ojos me dijo que si quería verla que no le importaba y separo las piernas para que yo le pudiera ver su bañador, yo no pude contenerme la tentación de verle entre las piernas poniéndome rojo de la emoción, a lo que ella me pregunto qué me gustaría hacerle, con un aire de sinvergüenza le dije que lo que más ansiaba era repetir la vez que la hice acabar con una mamada, casi de inmediato ella se aparto el biquini dejando verle perfectamente su raja diciéndome “adelante hazlo” en menos de un segundo estaba arrodillado frente a ella dándole de mamadas en su afeitado coño que sentía salobrego por el agua de mar, tenía el clítoris bien erecto, trataba de meter mi lengua en ese cálido coño que había deseado desde que lo probé por primera vez, mientras mi lengua se perdía en sus labios introduje un dedo en su apretada vagina y pude comprobar que estaba prácticamente empapada, ignoro si por efecto del tequila o por la situación, no soporte tanta presión y me saque el pene para metérselo, ella estaba sentada en una especie de banca y yo parado, cuando me detuvo diciéndome que ahí no era adecuado, que fuéramos a caminar a la playa ya que podían despertarse y sorprendernos armándose una buen escándalo pues andaba mi mujer, mis hijos, mi cuñada, su hermano y su conyugue.
Nos dirigimos lo más pronto que pudimos a la playa que estaba oscura y solitaria, perfecto para lo dar rienda suelta a nuestras intenciones, cuando nos aseguramos que estábamos lo suficientemente alejados me tomo del cuello dándome un apasionado beso que respondí apretándole su vulva, nos dejamos caer en la arena teniendo como testigos solamente el ruido de las olas del mar. Con mi mano saque mi pene que parecía estallarme en las manos ella hizo al lado su bañador ofreciéndome el ingreso a su coño que me quemo cuando le arrime la cabeza del glande en los labios carnosos, que sensación más sabrosa cuando empecé el mete y saca, estaba completamente empapada de jugos lo cual me volvía loco de placer, hacia breves interrupciones para dejar de bombearla y bajar a su raja para saborear sus jugos, cuando me cansaba de tanto lamer volvía a penetrarla produciéndole sonidos ahogados cada vez que lo hacía, la sentía súper diferente a mi mujer que me ha dado cuatro hijos, nada que ver con este coño que aunque no era virginal nunca había dado a luz. Para mí era una sensación completamente nueva ya que nunca había probado otra mujer aparte de mi esposa en los últimos 20 años. Como era de esperarse nos corrimos como a los cinco minutos de estar culeando, pero era tanta mi emoción que no perdí la erección, se me vino a la mente las muchas veces que le había admirado el culo tan perfecto que tiene, cuantas veces me había pajeado recordando cómo le lucen las minifaldas a mi sobrina pues tiene unas nalgotas de infarto, la levante y la puse de perrito cuando le arrime el glande observe que no dijo nada, tenía todo mojado el miembro por lo que no era problema la lubricación, sin embargo no pude resistir la tentación de lamerle en toda su extensión su asterisco, ella daba gemidos mientras contraía su esfínter con cada lamida que le daba. Introduje mi dedo índice en su culito, observe que tampoco dijo nada, sentí como poco a poco fue dilatando su esfínter por lo visto mi sobrinita ya conocía estos placeres ó el marido había sucumbido a las delicias de su ano. Cuando supe que era el momento coloque mi pene en la entrada del ano y empecé a empujar, suavemente fui introduciendo mi pene en esa cavidad tan estrecha, pare un poco para que ella se acostumbrara a la sensación, luego empecé con penetraciones cada vez más profundas que hacían que ambos suspirábamos de placer, casi la sacaba completamente y la volvía a meter desde el glande, era como estar en el paraíso, la tomaba de las caderas, la vista que tenia me excitaba aún más ya que parecía una pera, de repente le apretaba sus pechos que eran duros como los de una doncella. No pude soportar más tanta presión y sentí como se acercaba un nuevo orgasmo y eyaculación, ella también empezó a moverse rítmicamente, yo sentía como la base baja de mi pene era acariciado por el esfínter de su ano chocando mis testículos en su vulva, se la estaba metiendo toda y no le dolía, de repente solté un chorro de semen que inunde por completo aquella cavidad, uno, dos, tres chorros con cada uno de ellos un empujón a fondo, perecía como que me quería meter con todo y testículos en aquel culo. Caí encima de ella en la arena todavía con el pene adentro de su mojado culo, me pidió que lo sacara despacio pues le dolía, me di vuelta y ambos quedamos boca arriba viendo las estrellas que habían sido testigos de aquel encuentro pecaminoso.
Nos pusimos los bañadores y caímos en la cuenta que habíamos estado lejos del grupo cerca de media hora, le dije que tendríamos como coartada que habíamos salido a buscar tortugas a la playa pero que no tuvimos suerte, para que nadie sospechara nada. En el camino al rancho le comente que la había pasado súper y que yo estaba claro que quizá nunca más vuelva a ocurrir a lo que ella me interrumpió diciéndome que cuando quisiera estaría disponible para mi, que ese seria nuestro secreto, que antes de viajar a los EEUU quería que nos viéramos nuevamente y que cada vez que volviera quería estar conmigo. Para nuestra suerte todo el grupo dormía, nos acostamos en nuestras habitaciones, yo no pude pegar un ojo de la emoción del pedazo de culo que me había comido esa noche, a la mañana siguiente nos despertamos todos para ir a bañarnos a la playa como si nada hubiera ocurrido, yo tenía miedo que todo aquello hubiera sido producto del tequila y evitaba verla a la cara, el sentimiento de culpa me embargaba, podía sentir su mirada observándome con una sonrisa picaresca en su rostro, por fin había cumplido mi sueño de tirarme a ese cuerpazo que había deseado durante tantos años.

Autor: Spacer02

Mis nietos… 2da parte

Lunes, marzo 18th, 2013

Ya no regresó hasta el fin de semana siguiente.

– Pablo… tengo que hablar seriamente con vos… – lo encaré en cuanto llegó.

– Si… me imagino porqué… Buscas esto acaso… – contestó mostrándome la filmadora

– Si…

– Ya no tiene nada en la memoria… Todo lo baje a un dvd. Y solo las escenas en las que tenés sexo con mis amigas a otro…

– No comprendo… – estaba confundida. Creí que era la que manejaba la situación y esa simple respuesta me descolocó…

– Simple… Tengo una hermosa película de mi abuelita querida arrastrándose como una vulgar lesbiana con dos menores…

– Pero… eso no es cierto… Ellas me obligaron…

– Eso no creo que sea creíble… ¿o pensás que si?

– Pero… vos…

– Yo… voy a mostrarla en la familia…

– ¡Estás loco!

– Ja ja ja…

– ¡No podés hacerme eso!

– ¿No?… ¿Por? – Su cara de degenerado me dijo que si era capaz de eso y mucho más…

– Es… soy… no… – aterrada no sabía que decir.

– Bueno… hagamos un trato entonces…

– ¿Un trato?

– Si…

– ¿Cuál?

– 1ro. Vas a ser mi hembra tantas veces como yo lo desee… ¿De acuerdo?

– De acuerdo – contesté sumisa tras meditarlo durante un buen rato. Sabía que estaba perdida…

– 2do. Vas a hacer que mi hermanita querida se me entregue…

– ¿Querés cogerte a tu hermana? – exclamé horrorizada…- ¡Sos un degenerado!

– Llamame como quieras… pero ¿aceptas o no?

– Si… – apenas pude contestar…

– Bueno… entonces… todos felices…

No sabía como hacer para lograr lo imposible… que mi nieta se acostara con su hermano… Al fin tras muchas idas y venidas decidí ponerle fin al chantaje. Esperé la llegada de mi nieta y resuelta le conté todo cuanto ocurrió y lo que tramaba ahora su hermano… Me miraba horrorizada…

– No puedo creer lo que me contás, abuela…

– ¿No? Mira si miento… – le dije en tanto ponía el dvd donde él me garchaba a full junto con sus amigas… y cuando ese terminó le puse los editados por él… – ¿notas la diferencia?

– Si, Abu… la veo… ¡que pedazo de pija tiene el hijo de puta!

– ¿Qué? – Exclamé asombrada…

– ¡que pedazo de verga que te comiste abuela! ¡es terroríficamente hermosa! ¡Se me hace agua la conchita! – La vi entusiasmada, enloquecida y me di cuenta que sin quererlo había encontrado la fórmula… – Me va a romper toda la conchita… -seguía hablando – uuuyyyy que grandota…

– Si… es enorme… larga y gruesa… – acoté poniéndole énfasis – Te va a dejar el culo como una flor…

– Uuuyyy… si… me lo va a romper todo…

Lo demás fue un paseo… Acomodamos la fecha y cuando ese fin de semana llegó Mis nietos y yo nos fuimos juntos a mi cama a ver una película… En el medio de la misma inicie el franeleo y terminamos garchando a full…

Cuando Pablo le enterró la verga a su hermana Eliana los ojos de esta se abrieron como platos…

– ¡¡Abuuu!! Meee rompe tooodaaa… uuuyyy…

Le duró poco al pendejo. En cuatro bombazos la piba estaba destruida. Cuando la dio vuelta y le partió el culo gritaba como un animal herido…

– ¡¡Miii cuuulooo!!! ¡¡¡Meee destrooozaaayyyy!!!

Fue una cogida brutal. El terrible pedazo se abrió camino en el interior de Eliana haciéndola vibrar… Cuando acabo y lo sacó el agujero se inflamó y salio para afuera dado vuelta. Eliana gritó y cayó semi desvanecida por el dolor…

Todo el sábado y el domingo mi nieto nos dio verga al por mayor. Eliana llevó la peor parte. No regresó a su casa por cuatro días… Tuvo el culo dado vuelta e inflamado todo ese tiempo…

Esa circunstancia me llevó a tener que cuidar de ella. Le ponía una crema desinflamatoria en su agujero anal y en su abierta conchita… Mis dedos al principio le provocaban el clásico dolor pero lentamente se fue calmando y mitigando. Hasta que dejaron de molestarle. Pero ese tiempo sirvió para que mis ratones se pusieran a dar vueltas en mi cabeza… Cuando noté que ya no le provocaba dolor alguno me dedique a masajearle las zonas erógenas. La primera vez que esto ocurrió estalló violenta e incontrolable…

– ¡Abuelaaa! ¡Me haces acabar! ¡¡Aaahhh!!

– Si mi amor… acaba… acaba mi cielo… – e incremente las caricias a su conchita…

– Siii…

Ante lo hermoso de su explosión llevé mi rostro a su entrepierna y la mamé… Su cuerpo vibró y saltó hasta que llegó el nuevo orgasmo… Ahí se desmadejó y cayó cuan larga es entregándose por completo a cuanto quisiera hacerle… Entonces me aproveché de ella y juntas nos prodigamos un sin fin de caricias hasta que exhaustas nos quedamos dormidas.

Paso el tiempo. El sexo entre mis nietos y yo se hizo habito. Todos los fines de semana Pablo nos daba vuelta a vergazos… el resto de la semana la disfrutábamos Eliana y yo.

La bomba estallo un fin de semana…

– ¿saben algo? – Preguntó Pablo tras una fuertisima batalla sexual…

– ¿Qué? – preguntó Eliana…

– Hoy vi a mamá saliendo en calzones después de bañarse…

– ¿Y?

– ¡Se me paró la verga cuando vi que hermoso orto tiene!

– ¡¿?!

– Se me prendió fuego la verga… me tuve que pajear…

– ¡¿qué?!

– Hermanita… me tuve que masturbar pensando en ese culo…

– ¡Vos estas loco de remate!

– Puede…

– Se te descolocó una chaveta…

– Puede ser… pero tengo ganas de hacerle el hoyo a mamá…

– ¡¿Cómo?! ¡Es mamá! – exclamó horrorizada

– Si… y vos sos mi hermana y ella es mi abuela… la mamá de mamá… y me las garcho también y no se quejan…

– No puede estar pasando… – dijo Eliana bajito – No. Debe ser una pesadilla…

– No nena… es lo que deseo y lo voy a cumplir… y ustedes dos me van a ayudar…

Nos miramos con Eliana. Sabíamos que hablaba en serio. Y que nada podríamos acotar para hacerlo desistir. También sabíamos que lo íbamos a ayudar a cumplir su deseo…

El pervertido llevaba las de ganar.

Mis nietos…

Lunes, marzo 18th, 2013

Soy una abuela normal que recibe todos los fines de semana a sus nietos en su casa y les da alojamiento por el sábado y el domingo… Pablo es un tanto díscolo, pero Eliana, su hermana es más tranquila y sosegada… Cada uno tiene su propia habitación… Todo discurría con total normalidad hasta que me llamó la atención un hecho… Dos “amiguitas” de Pablo entraron con él a la casa y fueron a su habitación como siempre lo hacían… pero esta vez salieron cansadas, agotadas… A una de ellas se le notaba los ojos cargados como si hubiera llorado… Esa circunstancia llamó mi atención. Y lo volvió a hacer a la semana siguiente. Entraron lozanas; rozagantes y se fueron aplastadas, cansadas, agotadas… Entonces decidí investigar que ocurría en esa habitación…

Me fui a una casa de fotografía y adquirí una filmadora con una memoria que grabaría 6 horas corridas antes de agotar su batería… Durante los días previos aprendí su manejo y el sábado antes de la llegada de mi nieto la instalé en forma oculta esperando el momento de encenderla…

Cuando llegó Pablo ingresé a la habitación y la encendí antes de que ellos se encerraran en la misma… Durante todo el sábado viví en ascuas… esperaba que se fuera para correr a su habitación y tomar la video… Cuando alrededor de las 23 decidió salir a bailar entre a la pieza y me apoderé de la maquina. Entre casi volando a mi habitación y la conecte al CPU dándole paso a lo grabado… Cuando al fin las imágenes corrieron ante mis ojos quedé perpleja… Durante quince o veinte minutos charlaron en forma tranquila. De repente una de ellas se inclinó sobre la entrepierna de mi nieto, destrabó su pantalón y sacó a relucir el miembro del muchacho… Un enorme, gordo y largo pene quedo expuesto por unos segundos. La boca de la chica fue a su encuentro y el gordo glande fue succionado por entero… Mi nieto se dejó caer de espaldas sobre la cama y fue entonces cuando la otra chica, quitándose la bombachita, se alzó sobre su cara y le puso la concha en la boca… Las escenas de sexo fueron corriendo. Mi nieto se levantó y de una le enterró la verga en la concha a una de las chicas… luego a la otra… Mas tarde ambos culos se devoraban la enormidad de pija como si nada les costara… Vino un impasse y reanudaron la sesión… Tras la cual se levantaron higienizaron y se fueron…

Un suspiro, un gemido y una vibración de mi cuerpo me llamaron a la realidad… Inconcientemente me había estado masturbando y el orgasmo me había sorprendido… Tras la sorpresa, la confusión… ¿masturbarme ante lo visto? ¿Qué me paso? ¿Cómo me calenté de esa manera?… Pero estaba muy caliente… tan caliente, que tuve que masturbarme nuevamente para a medias calmarme…

En el transcurso de la semana miré repetidamente el video… y tantas veces como lo miré me tuve que masturbar… Me ponía de la nuca… Ver ese semejante pedazo de verga… Saberla ahí cerca y no poder hacer nada…

Decidí ponerle fin a esas orgías… Me trastornaba el pensar que a metros se estaba llevando a cabo un acto sexual…

Cuando llegó el sábado y mi nieto se encerró en su habitación con las chicas esperé un rato y cuando arrimé mí oído a la puerta y escuche y los inequívocos murmullos del sexo entre de sorpresa en la habitación…

– Pablito… – dije como para dar a entender que no sabia lo que ocurría…

Mi nieto y las dos chicas totalmente desnudos me miraron sorprendidos…

– ¿Qué están haciendo? – pregunté haciéndome la sorprendida…

– ¡Abuela!

– Uyy – dijo una de las chicas… En tanto la otra en silencio me observaba…

– ¡¿Qué están haciendo?! – repetí poniendo voz y tono de indignación…

– Cogiendo viejita… – dijo la que me miraba, mientras caminaba hacia mí…

La respuesta directa me tomó desprevenida… Me descolocó… Y verla acercarse desafiante me anuló… Quedé parada en medio de la habitación sin reacción… No esperaba la respuesta y menos que se me viniera encima…

Mirándome a los ojos fijamente llegó a mi lado.

– ¿Entendiste la respuesta, viejita? – preguntó arrimando su rostro a mi cara… – ¡Cogiendo!

– ¿Y les parece bien?

– ¡Genial, mamita!

Y su segundo movimiento me terminó de desarmar… Su boca fue a mi rostro y su lengua recorrió mi mejilla… Quedé dura. Sorprendida. Y más aún cuando su mano se apretó contra mi entrepierna y uno de sus dedos hurgo mi entrada vaginal…

– Oh… – exclamé sorprendida

No me dio tregua. Su otra mano se apoderaba de uno de mis senos y estrujaba mi pezón provocándome una onda de debilidad…

– Ooohhh…- Gemí ante la agresión

Fue entonces que la otra chica, viéndose dominadoras de la situación, se abalanzó sobre mí por la espalda… Por sobre la ropa un dedo se hundió en mi agujero anal y su otra mano recorrió mi cuerpo… Instintivamente tiré mi bajo vientre hacia delante para esquivar el dedo en mi trasero…

– ¿Qué hacen? – alcance a preguntar en un hilo de voz…

La mano de mi entrepierna se movió velozmente ingresando por debajo de mi ropa. Dos dedos entraron en mi mojada vagina hundiéndose profundamente en mi cuerpo… De mi garganta broto incontenible un gemido…

– ¡Te vamos a garchar viejita!

Quise esquivar la penetración pero fue imposible porque la que estaba a mi espalda aprovechó mi desconcierto e hizo lo mismo que su amiga. Su mano ingresó por debajo de mi bombachita y un dedo se hundió largo y profundo en mi culo…

– ¿Qué? – La sorpresa me anuló…

No pude seguir hablando… Los carnosos labios de una de ellas se apoderaron de los míos… la lengua de la otra entró en contacto con mi vulva… Mis piernas temblaron… Mis muslos se abrieron… Me llevaron a la cama y ahí caí totalmente entregada… indefensa… sorprendida por las dos chicas… No tuve tiempo de reaccionar.

La calentura mantenida durante toda la semana estalló violentamente en mi interior y me hizo sucumbir rápidamente… No llegue a darme cuenta de que me ocurría cuando ambas mujeres me poseían, sus labios, sus lenguas y sus dedos impertinentes no dejaron lugar libre de recorrido. Mi vulva y mi culo fueron amasados a conciencia. Pero ese fue tan solo el principio. Pablo, mi nieto, al verme gozar entre los brazos de sus amantes se me vino encima. Lo vi y sentí llegar. Un escalofrío me recorrió cuando recordé lo enorme de su falo… Sin dudar, de una, me enterró su vigoroso y enorme miembro en la argolla. La sorpresa del tamaño me terminó de desarmar y me hizo claudicar. La entrada del grueso y largo pene en mi ansiosa concha me llevó a una serie de enormes y profundos orgasmos… Grite estruendosamente con cada acabada… mis muslos se abrían y mi vulva se devoraba por completo la verga ante cada final… Desorientada, confundida, no pude oponerme a que me dieran vuelta, me pusieran en la posición del perrito. Mi nieto me quería partir el hoyito sin ningún tipo de reparo… Traté de negarme…

Recuerdo que grite e insulté. Pero la rotura de mi agujero fue inevitable. Mis gritos aumentaron cuando la enorme pija se hundió hasta sus raíces en mis profundidades… abriéndose paso y abriéndome el culo desmesuradamente…También recuerdo que gemí de placer al sentir el calor de su semen inundar mi abierto y destrozado pozo… y a partir de ahí todo fue una mezcla de emociones y placeres…

La orgia de los jóvenes duró mucho tiempo. Cuando al fin terminaron conmigo y me dejaron en libertad estaba al borde de la inconciencia. Agotadas mis fuerzas, embotado mi cerebro, no podía pensar. Me dolía todo el cuerpo. Principalmente las partes que habían sido penetradas por el monstruoso pedazo de carne de mi nieto…

Tras haber abusado de mí se higienizaron, se vistieron y salieron como si nada hubiera pasado. Quedé tirada en la cama totalmente desnuda. El semen de mi nieto salía de mi culo y su sabor estaba en mi boca… Tardé en recuperarme.

Cuando al fin lo hice me dirigí al lugar donde se suponía estaba la filmadora… y ya no estaba en el lugar.

Nerviosa esperé el regreso de mi nieto.

Mi cuñadita

Lunes, marzo 11th, 2013

Conoci a Caro hace 8 años cuando empece la facultad. En ese momento los dos estabamos de novios. Con el tiempo se fue convirtiendo de gran compañera de estudios en mi mejor amiga y confidente. Me conocia mas que nadie y no ocultaba lo que sentia por mi, me amaba. Yo siempre le decia que no podia ser, que era un gran sentimiento pero que conociendome tan bien era imposible y ella siempre me respondia que cuando me diera cuenta que yo tambien la amaba lo iba a entender. Esa respuesta nos hacia reir mucho, pero luego me dejaba pensando y todas las dudas.

Claro que la queria, pero no podia amarla, segun mi criterio, porque si bien era muy linda no despertaba en mi el deseo sexual suficiente y fundamental para que sintiera la necesidad de tener una relacion de pareja. Todas mis relaciones habian sido tremendamente sexuales, de esas en las que no se puede parar de tener sexo de todas las maneras imaginables. Pero siempre se terminaban al año y medio o dos, estirandola y jamas fuera de la cama la relacion era como con Caro.

Ocho años de relacion, viendonos casi todos los dias o minimo hablando por telefono. Sabiendo todo el uno del otro, ayudandonos en todo y necesitandonos mutuamente. Casi perfecto pero sin sexo. Hasta se aguantaba, compartia y le encantaban mis relatos de las maratonicas tenidas sexuales con mis eventuales parejas y me costaba entender como podia seguir, tolerar, aguantar. A veces me sentia tan egoista que le decia, dejate de joder Caro, vos hasta a tu novio dejaste y me tenes que bancar, mandame a la mierda.

Para ella el sexo no era fundamental, ya que aseguraba que era algo que se terminaba tarde o temprano en cualquier relacion. Que lo principal era necesitarse, ayudarse, comprenderse y tolerarse todo. Eso era el amor para ella y habiendo todo eso el sexo pasaba a otro plano.

Hace un año comprendi todo y nos casamos. Tiene razón, la amo.

Lo decidimos luego de varios meses de charlas, debates, sobre el amor con o sin sexo, lo que es o deberia ser y como se construye de a dos acordando absolutamente todo. Fue demoliendo uno por uno mis argumentos, miedos y resistencias a cambiar el estado de nuestra relacion.

Lo que definio todo y me convencio definitivamente fue cuando al abordar el tema del sexo ella me aseguro que me iba a enseñar a disfrutarlo de otra manera y aniquiló mi mayor miedo, lastimarla si el animal sexual que llevaba dentro despertaba con una tercera.

Aprendi a disfrutar del sexo que no conocia, el que se despierta desde otro lugar y que mantenia, para mi sorpresa, al animal desaparecido.

En febrero nos fuimos a pasar unos dias de vacaciones invitados por los padres de Caro a la casa que tienen en la costa y en donde tambien habria un acontecimiento especial para la familia. Su hermano iba a presentar nueva novia. En realidad la conoceriamos nosotros y el padre. Su madre con esa particular forma de ser que tiene ya se habia encargado de hacerlo.

Estaba lindo el tiempo, la pasabamos muy bien, felices, haciendo playa todo el dia y asados casi todas las noches y divirtiendonos muchisimo. Especialmente el padre y yo, jodiendo permanentemente a la madre con la nueva novia de su hijo y el acontecimiento que ya se venia.

Se ponia loca con ese tema. No le habia gustado nada de nada la chica y no paraba de decirlo desde el dia que sola se mando a conocerla.

Sostenia que no podia ser que a su hijo le gustara eso, que no era para el, que no entendia el error que como madre habia cometido para que su hijito eligiera tan mal y con tal mal gusto. Y que rezaba a Dios y todos los santos que terminara pronto esa calentura con esa “negrita”. Nos matabamos de la risa. El viejo le decia, quedate tranquila, cuando vengan ya se le paso y la trae para que te ayude con la limpieza. Falta poco, ya me van a dar la razon, contestaba ella seria.

Caro hablaba con su hermano seguido, tenian gran relacion y me contaba que la cosa era seria y que estaba realmente enamorado. Dos dias antes del acontecimiento y luego de una charla via celu, Caro me lleva a caminar para confiarme algo que haria arder Troya. La novia estaba embarazada y se casaban. No podia parar de reirme pensando en la vieja y el momento. A nosotros y al viejo solo nos interesaba que fuera feliz.

La tarde era perfecta, sol a full, mar calmo, una paz y tranquilidad que hacian olvidar que la vida de la city existia. Las chicas se fueron a caminar. Caro se llevo a la vieja hábilmente, para hablarle y recomendarle su comportamiento. El viejo se habia ido a dormir la siesta. En cualquier momento llegaba la parejita.

Comodisimo en una reposera, como lagarto al sol, pensando en lo bien que me sentia en todo sentido, senti unas cosquillitas en el pie. Abri apenas un solo ojo sin moverme y lo que vi me dejo mas inmovil todavia. Escudado en los lentes de sol, abri el otro ojo como para confirmar si lo que estaba viendo era realidad o soñaba. Lamentablemente no era un sueño, estaba bien despierto y lo que estaba dormido, se habia despertado. Y de que manera.

El hermano de Caro susurrando le dijo a su novia que yo estaba dormido y que no me iba a despertar. Dejaron sus cosas en la carpa y se fueron para el mar. Me hice el boludo, era lo mejor que podia hacer, para tratar de pensar un poco e intentar analizar lo que me estaba pasando. No me resultaba nada facil y me hacia sentir mal. Justo que estaba tan feliz, no lo podia creer. Habia pasado casi un año de monogamia desde que habiamos decidido ser pareja y jamas hasta ese momento habia sentido ningun deseo sexual con absolutamente nadie que no fuera mi esposa. Y me encantaba que asi fuera, de ahi la bronca que me daba, ademas del deseo. Ese deseo ahora tan temido pero tan conocido y que sabia perfectamente a donde me llevaba. Pensé en Caro, me causaba mucho dolor y me fui tranquilizando, tratando de despejar de mi mente esa vision, convenciendome que lo iba a manejar y que a lo mejor no pasaria nada.

Me levanté de golpe y me meti en la carpa haciendo un esfuerzo imposible para no desviar la mirada hacia el mar. Estaba empapado de sudor y al palo total. Pude acomodar la dificil situacion gracias a que llevaba unas bermudas grandes, holgadas, que por suerte disimulaban bastante bien y eso me tranquilizo. Con eso resuelto podia manejar un poco mejor las cosas. Me fui para el mar.

Corriendo y con la vista clavada en la ola mas lejana me interne en el agua helada y no pare hasta la primera rompiente. Ya estaba lo suficientemente lejos y alli pensaba permanecer lo mas que pudiera, helandome los pensamientos. No era fácil a pesar de la gelidez del agua. Esa visión me habia dominado totalmente.

Ese minimo triangulito blanco, un toque translúcido, que intentaba ser una bikini, profundizaba, potenciaba, aumentaba y nada pero nada disimulaba, la belleza de esa concha perfecta que estaba a mis pies, a menos de dos metros de mi boca, casi a mi merced. Los papos abiertos, perfectamente separados, queriendo terminar de devorar la escaza tela blanca que quedaba fuera y mostraba sin disimulo alguno la ausencia de vello y los tonos de la piel, eran una invitación, una provocacion irresistible para el animal, que ademas reconocia perfectamente la clase de hembra que lo despertaba de su largo letargo y que lo volvía a instalar, totalmente dominante, en el cuerpo y el cerebro que habitaba.

Internado en el mar, flotando donde ya no hay olas, no dejaba de pensar como iba a sobrellevar la situacion. Me conocia lo suficiente para saber que nada me iba a detener hasta alcanzar el objetivo. Siempre habia sido asi y siempre lo lograba. El problema que mas me aquejaba era como, de que manera resolverlo sin que sea un kilombo, sin que queden heridos y evitando un escandalo mayusculo. Ahora la cuetion era familiar. No paraba de putearme mentalmente, de maldecir el momento y las circunstancias. Tambien se me venian a la mente las palabras y el pensamiento de Caro la infinidad de veces que yo le planteaba este tema, mi mayor temor. Siempre decia que era algo menor y de facil solucion si se planteaba, sin ocultarlo, que sin ningun problema los dos juntos le encontrariamos solucion, ademas insistia y afirmaba que jamas me celaria por algo que consideraba tan superficial, comparandolo con un antojo de cualquier comida. Claro que jamas habiamos supuesto que sucediera con sus familiares involucrados. Esto era lo que mas me hacia dudar. Si hubiera pasado con cualquiera desconocida, no dudaria en charlarlo sin problemas.

Saliendo del agua, haciendo pie caminando y mientras las olas me golpeaban por detras, desestabilizandome, reconocia todos los tics, me acomodaba el pelo, ajustaba la bermuda, inflaba el pecho. Llevaba unos diez dias en la costa y era la primera vez que salia del agua preparandome para la caceria. Aunque queria evitarlo el blanco estaba marcado. Ya encontraria la manera de resolver los problemas, intentaba convencerme, porque ya estaba seguro de lo que era inevitable.

La arena blanda hervia, quemaba, así que tuve que correr el tramo que me separaba de las carpas. Los ultimos metros preparandome mentalmente para el encuentro. Ya estaban todos, charlando casi en circulo, las tres mujeres tomando sol, los dos hombres al resguardo de la carpa.

Nos dimos un gran y efusivo abrazo. Sincero, lo apreciaba mucho, gran tipo. Profesional serio, buena persona, a veces lo veía como mi antítesis y envidiaba sanamente algunos aspectos de su personalidad. Por eso me habia sorprendido tanto que rompiera ese eterno noviazgo con esa mujer que parecia hecha a su medida. Eran tal para cual, la pareja perfecta. Más me habia sorprendido cuando me enteré de algunos detalles secretos, confiados exclusivamente a su hermana. Hacia un tiempo que habia una tercera. Inimaginable.

Ella se paró antes de que le terminara de pedir por favor que no hacia falta. mientras su novio nos presentaba. Su ubicación era perfecta para que casi descuidadamente pero calculada e intencionalmente, mientras le daba un beso apoyando mis labios levemente abiertos en su mejilla, rodeara apenas con mi brazo su cuerpo dejando deslizar suavemente mi mano de arriba hacia abajo por su espalda, en un movimiento rápido, casi imperceptible para todos, menos para el cuerpo y los sentidos de la mujer receptora. Antes de volver a sentarme en mi lugar. el me contaba que me habia encontrado dormido cuando llegaron y que no quiso despertarme. Ella acoto, con un movimiento sugerente e indudablemente dedicado, mirándome, que el me habia hecho unas cosquillitas en el pie.
Me hice el sorprendido y contesté que habia sentido algo, que me desperte como atontado y mirandola dije, que no sabia bien si estaba despierto o soñando, que me parecia haber visto algo increíble, como una visión, pero que cuando quise ver mejor, no habia nadie. Mi suegro, riendose y bromeando me pregunta en que estaría soñando y le dije acomodandome nuevamente en mi silla, que intente volver varias veces al sueño pero no pude así que me fui a buscarlo al agua. Todos se rieron por lo ridiculo, ella quiso disimular riendo tambien, pero su mirada a mi no me engañaba. Las señales hicieron pleno, no solo habian sido recibidas y aceptadas, tambien despertaron a la hembra. Solo era cuestion de tiempo y oportunidad, en el mejor de los casos. Y en el peor, preferible no imaginarlo.

La charla grupal era la tipica, de rigor en tal ámbito. La tarde comenzaba a caer, la sombra comenzaba rapidamente a ganar la playa. Para mi era uno de los mejores y disfrutables momentos, sino el mejor. Relax total, charla, mates, despreocupación. Sin embargo estaba alerta. Semblanteaba permanentemente a Caro. Su naturalidad, sus miradas, nada parecia indicar que algo le molestara. Me conocía tan bien que temía se diera cuenta. Yo ya estaba a pleno, seduciendola permanente pero imperceptiblemente para cualquier mortal.

Ahora entendia el rechazo total de la vieja, que me demostraba una vez más ser la más bicha de toda la familia. La mina lo cazó. Reconocía su tipo casi sin mirarla. Durante bastante tiempo en mi anterior vida me habia dedicado a ese tipo de mujeres. No era que tenían una caracteristica fisica comun. Era su esencia, su naturaleza. No sé si muchos o pocos percibían lo que yo. Lo que puedo asegurar es que jamas me habia equivocado cuando detectaba y percibia a una. Jamás.. Ella se desenvolvia muy bien, charlaba amenamente, atenta, vendia muy bien su personaje de mujer comprometida, enamorada. Iba poco a poco conquistando, generando aprobación. Lucía un cabello negro con un corte tipo salvaje que le quedaba bárbaro, haciendo lucir su rostro que no era exactamente bello, ojos negros que tampoco se destacaban pero que, cuando ella disponía, hacian provocativa su mirada. Su boca ya era otra cosa, casi como su exquisita concha. Imperceptible para el ojo no avesado, sus labios carnosos tenian un toque de mano experta, irresistiblemente sexual. Su cuerpo era armonioso, de suaves y perfectas curvas. No era voluptuosa, sino mas bien flaca. Sus tetas, tambien operadas, tenian el tamaño justo para su cuerpo destacandose notablemente sus siempre endurecidos pezones. Su piel era trigueña, muy suave y sumamente cuidada. Puntos claves y destacados la convertían en muy sexy y deseable. Y ella lo manejaba todo con la perfección de una experta de apenas 24 años. También ahora entendia porque el hermano, mas que enamorado, se habia vuelto totalmente loco por ella. Típico para un tipo como el, totalmente inexperto e inocente con las mujeres. Y su madre tambien lo sabia.

Por suerte la parejita decidio parar en un hotel, lo que me daba un respiro y mas tiempo para pensar e intentar manejar la situación con la mayor prolijidad posible. Se habia decidido, entre varias posibilidades, que esa misma noche comeriamos todos juntos alli en la playa, aprovechando las inmejorables condiciones climáticas. Las instalaciones que el balneario tenia eran perfectas para disfrutar un asado frente al mar, con una noche que pintaba soñada. Mi unica duda era que pasaria cuando hicieran el anuncio…

Los viejos se fueron al súper a comprar todo para la noche. Nosotros volviamos a casa en nuestro auto escuchando musica, disfrutando de ella y del viento que entraba por el techo y todas las ventanas bajas. Charlabamos sobre que pasaria a la noche, principalmente con la vieja. Ella hizo todo lo posible sin adelantarle nada, para que su madre mantuviera la tranquilidad y la cordura durante esos dos o tres dias. Y se lo rogó e imploró por su hermano. Igual temía lo peor. Yo no pude evitar empezar a cagerme de risa. Ella tambien comenzo a reirse a carcajadas. Se me vino encima, me abrazó, me besaba y me decia que aunque era muy malo por reirme igual me amaba. Detuve el auto a un costado y la besé. Tambien le dije que la amaba. Besandonos, asi como normalmente sucedia, tranquila sin cambiar para nada el tono, me pregunto si estaba esperando llegar a casa para contarle. No pude seguir igual, me tensé, me puse nervioso. Intenté alejarla, poner el auto en marcha y seguir. Muy dulcemente me acaricio, me pidio tranquilidad, que no me hiciera problema, que me amaba y que hablando lo ibamos a solucionar. Seguimos la marcha. Yo en total silencio y serio, ella no pudiendo contener la risa. Reía mas que antes y no paraba de decir dos palabras: que kilombo. Asombrado por como habia casado todo al vuelo y mas por la reacción que tenia, sonreí y dije para mis adentros que era el tipo mas afortunado del mundo.

La ducha estaba excelente. La disfrutaba y tambien la tranquilidad que Caro me habia dado. Estaba ahi abstraído, sintiendo, pensando en nada cuando ella entro al baño y comezo a hablarme. Mirá amor que nadie te conoce tanto como yo…pero a ese maestro seductor que vi esta tarde no lo habia visto nunca. Gracias a Dios. Yo te tengo a vos para siempre, ese solo está un rato, nada. I gual verlo de afuera me gusto, me divierte. No sabes el palo que le hubiera hecho pegar si alguna vez se cruzaba conmigo. Se cagaba de risa y yo tambien. No le quise decir que jamas se lo hubiera cruzado, porque los dos lo sabiamos. Ese era para otro tipo de mina. Sali de la ducha y ella entró, en el medio nos besamos y me fui para el cuarto. Comenzaba a pensar que diria cuando ella viniera y empezara la charla en serio.

Cuando llegaron los viejos del super, la note a la vieja contenta, disfrutando del momento y de la noche que vendria en la playa, hablando de lo lindo que era tener tener a toda la familia reunida con sus parejas y felices. Me parecia que Caro y el viejo habian conseguido lo que parecia imposible. Se me ocurrio pensar que ella la podria haber conquistado tambien pero lo borré al instante. Era demasiado piola para comprar. A mi me habia sacado la ficha hacia muchos años, al toque, apenas me conocio y además te lo hacia saber con mucha cancha, sin avivar a los demas. Caro seguia en el cuarto preparandose. El viejo se habia ido a su cuarto y se bañaba. Nos encontramos solos en la cocina y me dijo que lamentaba que me hubiera casado con Caro. No entendi, si siempre habia deseado e impulsado nuestro matrimonio. Ella tambien sabia que era el tipo para su hija. Antes de que llegara a emitir palabra me tranquilizó diciendome que era por el boludo del hijo. Que yo era el unico que la podia desenmascarar y abrirle los ojos al hijo, claro, si hubiera seguido siendo solo el amigo de Caro. Vos viste como se te regalo esta tarde, termino preguntandome. Atiné a decirle que pase lo que pase y a pesar de lo que nosotros dos sabiamos, comenzara a mentalizarse y a ensayar el personaje que debia interpretar de por vida, de otra manera iba a perder a su hijo para siempre porque el ya habia elegido. Y que si el sospechara o inclusive alguna vez comprobara lo que es su mujer, no lo iba a cambiar. Se lo aseguré, afirmandole sin exageración que aunque la encontrara garchando en su propia cama con otro, jamas la iba a dejar. Y le imploré que lo hiciera solo por él, que una vez en la vida se la banque y que por amor se hiciera la boluda. Lo intentaré, me dijo y se fue cantando y gritandole a su marido. Yo sabia que ni Caro ni su padre podían ser tan crudos y realistas, que a lo mejor, era el toque que faltaba darle, pero tampoco podia asegurarlo tratandose de ella.

Una noche espectacular. Desde la terraza del complejo contemplaba el mar, sentia la tenue y refrescante brisa marina. Apoyado en la baranda, con una copa de excelente malbec perdia mi mirada en esas estrellas que incendiaban el cielo. La casi luna llena iluminaba la playa y decoraba un cuadro único, impresionante, perfecto. Las voces y risas detras que percibia detras mio no lograban sacarme de ese estado casi de meditacion en el que me encontraba. Hasta que escuche algo distinto y giré, acomodandome sobre la baranda nuevamente pero al revés, dandole la espalda al mar.

Ahora el espectáculo era otro. Bajaba la escalera, que unía la parte alta y entrada al complejo con la zona de terrazas exclusiva para parrillas en donde estabamos, como una verdadera diosa pagana del sexo. Solamente vestida con dos prendas y unas sandalias con la altura justa para que sus piernas y cola lucieran perfectas. Un vestidito sencillo y mínimo, de un color claro, suave, que no podía distinguir por la noche y sus luces. Lo que sí se distinguia, eran sus tetas sin corpiño, que parecían integradas a la pequeña parte de tela que el vestidito remarcaba, con esas puntas erectas que parecían siempre estar dispuestas o buscando una boca hambrienta. La otra prenda, una tanguita que no se disimulaba nada bajo el vestido, que mostraba el contraste de un triangulito que separaba la curva final de la espalda desnudisima y el comienzo de la curva mortal de su, tambien integrado a la tela del vestido, perfecto culito. La melena negra sexy y sus piernas estilizadísimas completaban otro cuadro único, provocativo, del que esta vez, nada ni nadie podrían abstraerme.

Me habia ubicado estrategicamente en la mesa para tenerla de frente. Con quien quisiera hablar debia cruzar su mirada con la mia. Poco a poco iba acentuando el acecho y demostrandole mi deseo. Casi sentia el olor que su deseo emanaba, veia como la excitaba mi mirada lujuriosa que la desnudaba y la comía. Mi pie que por debajo comenzaba a recorrerla, acariciandola desde los suyos, suave, poco a poco, dejando y gozando que me fuera indicando y pidiendo más con movimientos de sus piernas y miradas que no podian ya disimular el descontrol a la que la estaba llevando. Cuando senti sus piernas casi completamentamente abiertas y vi como su boca se convertia en una mueca de placer con el labio inferior siendo mordido, devorandoselo, su postura se tornaba indisimulable e iba perdiendo la coherencia en la conversación, desaceleré completamente. Comence a dominar la conversación, a ganar el centro de la escena y a manejar la mesa. me converti en el centro de atraccion, hablando con todos animadamente. No la miré más, como si nunca lo hubiera hecho y nada hubiera pasado. La ignoré por completo. Durante toda la noche Caro se mantuvo casi exclusivamente charlando con su hermano, cuando la miraba, me guiñaba un ojo, se mordia el labio y con ese gestito caracteristico yo entendia: te amo hijo de puta!

Siempre me resultó dificil resaltar algun aspecto que mas me gustara de Caro. Era todo. Ella me hacia ser y sentir. Me producia un bienestar y una energia unicas. Su ser me equilibraba, me daba paz, me completaba. Me hacia feliz y me hacia amarla todos y cada uno de los dias, siempre. Además de todo esto, tenía algo que para mi la terminaba de definir como única: era sorprendente. Cada día me sorprendia con algo nuevo, distinto, que salía de su interior. Y eso me liquidaba.

Cuando los viejos se fueron para el complejo a preparar todo para la noche, pudimos reunudar la conversación. Solos y tranquilos nos tiramos en un comodo sillón de cinco cuerpos que tenía el hermoso y amplio, aunque casi inútil, living de la casa. La charla se fue haciendo monólogo y el monólogo, confesión. Me sorprendia nuevamente, pero además me estaba excitando y no de la manera que ella lo hacia y que me habia enseñado a disfrutar del sexo surgido desde otro lugar, mas romantico, cariñoso, con sentimiento. Muy distinto al sexo como yo lo entendia hasta ese entonces.

Solo ella podia guardar durante tantos años lo que me estaba confesando. Queria expresar algo pero estaba tan sorprendido que me quedaba en amagos, apenas intentos de esbozar palabra. Me estaba enterando lo que se excitaba y gozaba cuando yo, inocentemente y sin imaginar semejante cosa, le relataba con lujo de detalles, expresiones, mimicas, sonidos y lo mas explícita y graficamente posible, todos y cada uno de los encuentros sexuales que sostenia con las putas que salía, ocasionales y estables. Todas.

Mi amiga Caro no tenía sexo. No podia imaginarlo siquiera y menos con el unico novio que le conocí. Un insulso y asexuado nerd con el que siempre la cargaba diciendole que eran igualitos. Parecía tan imposible que nunca se me ocurrio preguntarle nada sobre su sexualidad. Casi ocho años después de comenzada nuestra amistad, un año de noviazgo y meses de casados me confesaba que habia aprendido a gozar, a acabar y conocer su sexo, pajeandose permanentemente con mis historias, cojiendo imaginariamente conmigo y todas esas putas. Sabia perfectamente que si me lo contaba entonces, me perdía para siempre. También, que el momento oportuno de hacerlo llegaría poco tiempo despues de que nuestra relación se transformara en indestructible. Y yo que me la creía saberlo todo sobre las mujeres. Otra vez Caro confirmaba que era una mujer sabia, sólo ella podía conquistarme como lo hizo. Todo el tiempo, permanentemente y para siempre.

Cojimos como animales. La mujer que ya amaba, mi mujer, a la que ya le habia entregado mi corazón para siempre, ahora me regalaba, me entregaba y hacía mía su versión de hembra, excitandome como la más y mejor puta, reventada e insaciable que conocí en mi vida. Tocaba el cielo con las manos. No. Estaba en el cielo. El Hombre y el animal juntos, gozando como nunca con su Mujer y hembra. Y todavía faltaba mucho más.

El viejo le estaba indicando como llegar al baño cuando volví a mirarla nuevamente, con la mirada cargada de deseo, haciendo que la suya se convirtiera en ruego. La segui observando mientras se iba caminando. Absolutamente todos sus movimientos eran para mí. Me estaba invitando.

Caro nos llamaba a sentarnos para el café. El viejo se acomodaba en una punta tratando de no molestar a su mujer que tenía arrinconado al hijo y no paraba de hablarle. Yo estaba en lo mismo cuando Caro me detiene y me pide por favor con toda dulzura que vaya a la cocina, al salón donde estaban los refrigeradores, a buscar un paquete de confiteria y que de paso buscara edulcorante. Me hizo un guiño y se puso a hablar con el viejo. Todos estaban aprovechando su oportunidad. Yo me fui rapidamente a aprovechar la mía.

Trotaba el larguisimo pasillo totalmente a oscuras que comunicaba distintos sectores del complejo. Al final se veía solo la luz prendida del salón de refrigeradores y cocina. Metros antes, sobre un lateral del pasillo estaban los baños. Una ubicación perfecta. El vigilador a más de ochenta metros hacia un lado y la familia a más de ciento cincuenta metros hacia el otro. Metros antes de la entrada me anuncié haciendo ruidosos mis pasos. La puerta estaba abierta sin nadie a la vista. Cerre la puerta apenas entré y lentamente me encaminé hacia la vuelta, donde estaban los cubiculos cerrados. Enseguida vi el vestido en el suelo. La pija me explotaba. Jadeante de excitación y deseo bien audibles, me puse rápidamente en bolas, sabiendo que aunque todavia no la veía, estaba allí en el fondo, esperandome. La ultima puerta de los gabinetes estaba abierta. Si ya estaba excitado, cuando la vi, me transforme en un animal en celo. Solo por un instante pude observarla. Parada sobre una des sus piernas levemente flexionada, sostenida apenas en punta de pie apoyado en el piso, solo la parte superior de la espalda a la altura de los hombros se recostaba sobre la pared. Su otra pierna apoyando el pie en la tapa del inodoro, su rodilla apuntando totalmente hacia la pared de costado, conformando un angulo recto entre fémur y tronco que dejaba ver totalmente abierta, ofrecida, esa concha tremenda, que no disimulaba nada su sed, su hambre voraz, su necesidad ya impostergable de saciar su instinto primario de hembra en celo, que ya casi habia devorado la tanga que intentaba cubrirla. Apenas llegue a ver que los dedos de una mano exprimían un pezón y la otra bajaba hacia su concha, metiendose los dedos para sacar de adentro la tanga estirandola con furia para un costado, cuando me le tire encima. Le comia la boca deseperadamente mordiendo sus labios, alternando con embestidas de lengua que chupaba todo, una mano estrujando sus tetas , la otra sintiendo los jugos que producia su concha pajendola salvajemente. Gemía aullidos pidiendo que la cogiera. Me regoba, me suplicaba que se la metiera toda y de una vez, que ya se acababa y me necesitaba adentro. Se la puse toda adentro de un solo empujon, rugiendole al oido que la hacia mi puta, que era su macho y que la cogeria siempre. Los gritos de placer que producian los orgasmos que se sucedian en una secuencia tan animal que los hacían uno solo, placenteramente infinito, bestialmente potente y unico, apenas dejaban lugar a alguna palabra, alguna frase que entrecortada, gemida y con solo un hilo de aliento me suplicaba que la siguiera cogiendo, que era mi puta y que la llenara de leche durante todo su embarazo. Mi leche estaba a punto de llenarla, sentía la inminencia de la potente explosión, seguia y seguia penetrandola con fiereza inclaudicable, como esa hembra pedia y necesitaba cuando tuve que parar abruptamente. Ella gemía que siga hasta que también escucho. La voz de Caro se acercaba rapidamente, llamandonos sin parar.

Salí primero. Caro me agarro la mano y me arrastro a la cocina. Antes de que me meta pude ver como mi cuñadita se iba caminando hacia el otro lado, perfecta, tan naturalmente como si nada hubiese pasado. Dentro de la cocina, Caro me empujo contra la pared, tomó mis manos y comenzó a olerlas como una perra, Antes de chuparme todos los dedos me explico, jadeando de excitación que nos habia sacado porque el hermano se habia puesto impaciente y me pidió por favor que le contara todo, con detalles, repetidamente sin parar, cojiendola durante toda la noche.

Apoyé las cosas que trajimos de la cocina sobre la mesa. Caro le dio al padre la botella de Champú helado. El viejo reia anunciando un posible festejo. Descorchó gritando feliz, ganadose nuestros aplausos y contagiando alegría comenzó a llenar las copas. El hermano, acaramelado, no dejaba de hacerle mimos a su novia que cada tanto me dedicaba su mirada y una sonrisita cómplice y perversa. Caro, casi encima mío, me abrazaba y besaba mas sexual que romanticamente. La vieja observaba todo el escenario en silencio, nos iba recorriendo con su mirada de una manera que me llamó la atención. En un instante que me clavó la vista- ella tambien era una sabia.

El hermano se paró, elevó su copa y pidió atención. Se sintió un silencio tan profundo que el ambiente se llenó con el sonido del mar. Nos fue nombrando a todos comenzando por sus padres de una manera tan cálida y afectiva que nos contagió a todos de una profunda emoción. Siguió, primero desnudando el amor eterno que sentía por la mujer que lo acompañaba, después anunciando su matrimonio y terminó conmoviendos a todos hasta las lágrimas, dando a entender de una manera hermosa y sentida la llegada de un nuevo integrante de la familia, su hijo.

Habían pasado más de veinte minutos de las lagrimas, los abrazos, y las felicitaciones. Los viejos juntitos, abrazados como nunca había visto. La madre con el rostro demudado de emoción no despegaba la mirada mas tierna que le haya visto, de su hijo.Yo la besaba y amaba a Caro más que nunca. Otra vez tenía razón. El sexo habia quedado relegado a un plano secundario, olvidado. El amor reinante en el ambiente y en todos nosotros cerraba una noche perfecta. Cuando comenzaron los preparativos para la retirada Caro y yo solo nos miramos. Nuestra noche recién comenzaba.

Descalzos, sintiendo como la arena fresca y humeda envolvia nuestros pies a cada paso, caminabamos abrazados por la playa, besándonos apasionadamente entregados totalmente a nuestro amor. El sonido del mar era la musica perfecta que escuchaban nuestras almas. El cielo con la luna y las estrellas centelleantes complotaban para darnos la iluminación exacta. De pronto caímos al unísono sobre la arena, como si un rayo invisible de energía universal nos indicara el lugar. Nuestros labios se fundieron en una sola boca impulsando el comienzo de la comuníon corporal. El universo físico se desmaterializaba liberando nuestra energía espiritual que se integraba naturalmente reconociendo una única alma que lograba el equilibrio perfecto con el universo

El novio de mi hija

Lunes, marzo 11th, 2013

Javier, el novio de Susana, mi hija, es un chico muy afable y cariñoso. Es muy atento y solícito. Y siempre está dispuesto a colaborar. Todos en la familia nos encariñamos con él. Se supo hacer querer. Y pronto disfrutó de nuestra total y entera confianza. Más que el novio de la nena parecía el marido. En más de una oportunidad se quedó a dormir en casa y lo hizo en la cama de la nena. Así que todos sabíamos de su relación total y completa como pareja.

A lo largo del tiempo y en diferentes oportunidades había salido la comparación entre mi hija y yo. Y siempre se recalcó lo mismo. Tenía sin dudas mis genes. Éramos gemelas. Los mismos gustos. Los mismos gestos. El mismo carácter. Etc. Éramos un calco una de la otra.

El día que ocupa este relato se dio porque mi nena tenía que rendir una materia en facultad y se fue a estudiar a lo de una compañera…

– Cuando venga Javier decile que me espere. Vuelvo como a las 10 de la noche mas o menos…

– Dale… Cuidate…

– Si mami… besos…

Y salió. Javier llegó una hora después…

– Hola suegrita…

– Hola nene… la nena fue a estudiar a lo de Claudia…

– Ah… bueno…

– Estoy preparando milanesas… las voy a hacer como a vos te gustan… – A las 10 de la mañana ya empezaba a trajinar con la comida del mediodía.

– ¡Esa es mi suegrita! – dijo abrazándome desde atrás cariñosamente…

– Anda zalamero… – le dije mientras aceptaba con gusto sus mimos… me hacían sentir bien…

– ¿Y el suegrito?

– En los burros… hasta la noche no vuelve…

– Me la dejaron solita… pobrecita… – y repitió el abrazo y los mimos… y nuevamente los acepté y me acomodé contra su cuerpo…

– Andá… ¿a quien querés convencer con tus mimos?

– A usted, preciosa… ¿Dónde voy a conseguir otra igual? – me inflé como pan en leche ante la adulación… y adherí aún más mi cuerpo al suyo. Me sentía protegida en sus brazos… querida… mimada…

Con suavidad y ternura me hacía mimos mientras me decía cosas lindas al oído…

– Es una dulce mujercita mi suegrita… – y un tierno beso en la nuca, que yo aceptaba gustosa, rubricaba el dicho.

– No hay otra tan hermosa como usted suegra… – el beso en el cuello corría hacía detrás de mi oreja provocándome cosquillas… y los deseaba más y más

– Anda… meloso… – frotaba mi cuerpo contra el de él tan zalamera como él.

– Tan cariñosa… tan mimosa… – una de sus manos en tanto me mimaba bajo a mi pancita en forma acariciadora… tierna…

– Le gusta que la acaricie ¿eh? Mimosona…

– Si… me encanta…

Un chispazo recorrió mi cuerpo. No solo no esquivé la caricia ni hice mención al hecho, sino que por el contrario quería, deseaba, más.

– Usted es única… – Sus labios suaves, cariñosos, se posaron en mi mejilla.

– Y vos también… – contesté en un suspiro. Me hundí lentamente en esas caricias y esos mimos. Sin percatarme de que las buscaba y provocaba frotándome contra el cuerpo del muchacho cada vez más voluptuosamente…

– Y me la han dejado abandonada… – dijo en un susurro a mi oído.

– Si… – alcancé a contestar en un nuevo suspiro – todos… se… fueron…

– Pero estoy yo para mimarla, suegrita…

– Gracias…nene… me hacen bien tus… mimos…Me… gustan… tus mimos y tus caricias… – Era suspiro tras suspiro… – me enloqueces con tus caricias y me aflojas toda…

– ¿Querés más?

– Si… dame más…

Bajé la guardia y lo dejé hacer. A medias mi rostro giró y los carnosos labios del muchacho que se apoyaban en un dulce beso en mi mejilla corrieron por ella y se apretaron con fuerza contra los míos… La mano que paseaba acariciadora por mi pancita descendió lentamente sin dejar de acariciarme y llegó a la entrepierna, mis muslos se abrieron sin objeción entregándole la vagina a la caricia… y dos dedos impertinentes se enterraron en mi mojada concha. Mis labios permitieron la entrada de su lengua a mi boca… Mi camisa se desabotonó dando paso a la mano exploradora que se apoderó de un pezón y acariciaba mis senos por debajo del corpiño… Todo fue ocurriendo naturalmente. Entregada a los mimos no opuse resistencia a su avance… Al contrario… Estaba necesitada de caricias y las recibía… Ni cuenta me di cuando quedé desnuda. Ni me enteré como llegué a la cama. La reacción apenas llegó cuando sentí un enorme y grueso pedazo de carne enterrarse profundo en mi concha… Recién ahí regresé al presente… Pero ya era tarde. Estaba toda su verga adentro, muy adentro, y me hacía vibrar todo el cuerpo en su vaivén… de mi garganta brotaban murmullos y gritos de placer incontenibles… Era enorme. El glande, muy grueso, me abría de tal manera la vagina que no podía controlar el estremecimiento que me recorría y me llevaba a los orgasmos violentamente… Con mi rostro apretado contra las sábanas, mis manos estrujando la tela con cada empellón, y con dos dedos abriéndome el agujero del culo lubricándolo, me fui hundiendo sin remedio… Respiraba ya con dificultad. Agitada. Cansada… El novio de mi hija me estaba garchando… y yo no me opuse… Me fue sacando lentamente la pija de la concha. Me conmovía esa salida centímetro a centímetro… Al terminar de salir recorrió la pequeña distancia hasta el agujero anal, se posó en él y presionó hasta que lo atravesó y se hundió total en mi interior. Instintivamente mi mano se dirigió a la panza que era donde la sentía… Me destrozó el culo. Entró y salió durante un largo rato. Me hizo sentar sobre él y me hacia subir y bajar a lo largo de esa barra. Mis gritos de placer inundaban el dormitorio. Me sentía en las nubes. Sus dedos jugaban a masajearme el clítoris y los pechos provocándome unas terribles vibraciones de placer y gusto. Repentinamente giró, me puso debajo y abrazándome se dejó caer con todo su peso sobre mí y me la enterró totalmente. Gemí. Un calor intenso invadió mis entrañas y supe que me había acabado dentro del culo. Nos quedamos quietos. Luego se levantó y se fue al baño. Sentí correr el agua de la ducha, pero no podía moverme. Estaba agotada. Me costaba recuperarme y coordinar mis pensamientos. Mis pechos subían y bajaban descontrolados al ritmo de la respiración. Me ardía el culo. Y tenía la extraña sensación de tener algo dentro de la concha. Cesó el ruido del agua. El muchacho salió del baño. Mi vista buscó en su entrepierna. Un escalofrío recorrió mi espina dorsal al ver el terrible monstruo que acababa de destrozarme… Llegó a mi lado. El enorme y grueso glande hizo contacto con mis labios. Abrí lo más que pude la boca y lo mamé… golosa, me apoderé de ese enorme y hermoso miembro de macho y lo chupé y chupé hasta que un río de esperma atravesó mi garganta… Lo limpié y me dejé caer de espaldas en la cama. Estaba fundida. Sin fuerzas.

– Que buena cogedora suegrita… y como la mama… – Se recostó sobre mi colocando su miembro entre mis piernas, ronronee de placer al sentirlo; y así nos dormimos un par de horas. Luego se levantó y salió de la habitación y lo sentí trajinar en la cocina con el almuerzo. Miré el reloj. Las cuatro de la tarde. Me levanté, me dirigí al baño y me di una ducha. Fui a la cocina y preparé el café.

– ¿Tomás café? – le pregunté desde la cocina…

– Si suegrita, gracias… es adorable…

– Bueno… ya voy…

Entré al comedor con la bandeja y los cafés. Dejé todo en la mesita ratona, y me senté a su lado. Quería decirle que lo ocurrido era un hecho aislado y que no debería repetirse…

Que era un error producto de un momento y una circunstancia especial…

Terminamos de tomar el café. Iba a iniciar el dialogó cuando él llevó su mano a la bragueta del pantalón, bajo la cremallera y sacó a relucir su enorme e hinchado miembro… duro como una barra de hierro…

– Chupame la verga viejita… – me dijo en un susurro.

Toda mi voluntad desapareció como por encanto. Todo lo que pensaba decir se borró de mi mente a la vista de esa hermosa pija. Mi cuerpo se arqueó. Mi cabeza descendió en busca de su entrepierna. Mi boca se abrió y me tragué el pene. Lo mamé hasta que su jugo atravesó mi garganta… Ni una palabra. Su verga imponente me dominaba…

A partir de ese instante mi futuro yerno es mi amante. Y no puedo evitarlo. Me muestra la pija y caigo rendida a sus pies. Me entrego sin objeción alguna. Donde y cuando sea que él lo dispone… En la cocina, en el galpón, en el garaje, donde me encuentre… soy suya. Hago lo que me pide. A tal punto que un día estaba pasando la aspiradora al baúl del auto en tanto mi marido le arreglaba un tema de mecánica en el motor a escasos metros, cuando él llegó me levantó la ropa y me enterró de una la verga en la vulva para dejarme su semen en minutos dentro de mi concha, tras provocarme dos orgasmos reprimidos… Estoy gozosa, pero me asusta pensar que nos van a descubrir; al mismo tiempo que esa situación me pone más caliente por el riesgo que implica… Cada vez juega más al filio de la navaja… y yo me enloquezco de placer…

Mi nuera y yo

Miércoles, marzo 6th, 2013

Tengo 46 años. Soy viuda desde hace 10 años. Tengo un hijo, Leonardo; oficial de las FF.AA., de 26 años… El esta casado con Naomi de 23 una pizpireta, firme y resuelta jovencita muy liberal de carácter jovial y alegre… Mi hijo por razones de servicio hace tres meses se encuentra en comisión en otro país motivo por el cual ambas nos servimos de compañía y soporte… Aclaro que desde que se casaron viven en mi casa… El día en cuestión salimos, como dos buenas mujeres, de compras y disfrutamos de una tarde de paseo espectacular… Compramos de todo y regresamos tipo 20.00 horas… Tras tomar un café nos dispusimos a contemplar y probar aquello que nos habíamos comprado, motivo por el cual nos dirigimos a mi dormitorio con todas las bolsas de las tiendas y lencerías… Una a una las prendas; polleras, vestidos, etc., fueron desfilando por nuestros cuerpos y llegó el turno de la ropa intima… Ella había insistido en que cambiara mi looks y tanto lo hizo que terminé comprando unas tangas y corpiños que jamás habría comprado… Soy muy conservadora al respecto… Pero su argumentación me hizo sentir ”vergüenza” de ser yo y accedí. Y bueno… el momento llegó. Ella sin ningún tipo de prurito ni inhibición se quitó toda su ropa quedando su hermoso y escultural cuerpo a mi vista… Unos pechos medianos, firmes, con pezones de enormes aureolas; una cola paradita, llamativa, provocativa; unas caderas sensuales, armoniosas; con piernas largas, muy bien formadas; una piel que se notaba fresca, tersa, suave; toda esa belleza se unía y completaba en una conchita acicalada, depilada dando forma a un dibujo en corazón…

– ¿Y eso? – pregunte sorprendida…

– ¿Qué? ¿Nunca viste algo así? – se sorprendió…

– ¡No! ¡No sabia que se hacían dibujos ahí! Ja ja ja

– ¡Andá! ¿En serio me decís?

– En serio mujer…

– ¿Qué? ¿Vos no te depilas?

– No… nunca lo hice…

– Me estas jodiendo…

Quitándome la bombacha le mostré mi vagina con abundante selva de vello…

– ¡Eso es horrible! – exclamó asustada… – ¿Como podes tenerla así de abandonada…?

– ¿Abandonada? – exclamé en el colmo de la sorpresa – ¿Qué querés decir?

– Ay mamita… ya no se usa así… tenés que arreglarla, podarle los “yuyos” – dijo jovialmente

– ¡Estás loca!

– Anda… No me vas a decir que tenés vergüenza de ir a una depiladora y que te arregle…

– Pues si… me da mucha vergüenza andar mostrando mis partes…

– Ja ja ja ¡esa es mi suegra! Ja ja ja…

– Claro… reíte… como si fuera gracioso ¿No?

– ¡Y lo es viejita! ¡Te quedaste en el túnel del tiempo!

Sentí que los colores me subían a la cara… Sentí vergüenza… Me sentí chiquita…

– ¿Querés que te arregle yo?

– ¿Cómo?

– ¿Si querés que te depile y te arregle ese berenjenal?

La miré a los ojos… Una sonrisa pícara brillaba en ellos y sus labios carnosos hacían juego… Dudé… ¿Qué hacer?… Al fin tomando coraje de mi flaqueza accedí…

– ¿Te animás? – pregunté indecisa

– ¡Por supuesto! ¿Quién crees que dibujo esto aquí? – preguntó señalándose el corazón de vello en su conchita… – Recostate ahí… y señaló mi cama – mientras voy por las cosas…

Sin saber aún como proceder, con cierto pudor y vergüenza me acosté de través en mi cama dejando mis piernas colgando y los pies en el piso… Instantes después regresó trayendo un estuche tipo cartera con un montón de adminículos…

– Te voy a poner un gel en la zona para que no te duela tanto…

– Dale… dije ya resignada

Durante unos instantes estuvo “podando el grueso” de los “arbustos” según dijo con gracia… y luego inicio la colocación de la crema que “dormiría” la zona a depilar…

Sentía el frío del gel sobre mi piel a medida que lo colocaba… Pero en uno de esos momentos uno de los dedos con crema rozó mi clítoris… Una inmensa onda de calor intenso se desparramó por todo el lugar y se fue incrementando al contacto con la crema… Un nuevo roce de un dedo con crema en los labios vaginales incendió prácticamente mi vagina… Intenso el calor fue trepando por todo mi cuerpo… El vibrar de la maquina depiladota sobre mi monte de Venus se transmitía a todo el lugar… Sentía como que me faltaba el aire… Nuevamente un dedo recorrió mis labios vaginales depositando crema e incendiando la zona de calor. Me estaba excitando a full y me ponía aun más caliente ante la vibración… Quería decirle a Naomi lo que me ocurría, pero la vergüenza me lo impedía… La vibración era tan intensa que la sentía sobre la parte superior y al mismo tiempo me vibraba el orificio de la vagina. Esta última vibración se iba internando lenta e imperceptible hacia el interior de mi cuerpo… La sentía cada vez más adentro… Mi concha hervía… Mis fluidos brotaban como ríos incontrolables. La crema depositada en la misma elevaba su temperatura. Y no aguanté más…

Un orgasmo terrible me desparramó en la cama con un grito enorme de placer…

– ¡¡¡Me vooooyyyyyy!!! ¡¡¡Ahhhhhhhhhh!!! – y acabé en forma terrible sacudiendo todo mi cuerpo….

La vibración que sentía sobre mi pelvis cesó… Pero la que sentía dentro de mi vagina me penetró profundamente e incrementó su ritmo en tanto entraba y salía de la concha empapada… Recién ahí me di cuenta de lo que estaba ocurriendo… Mi nuera me estaba poseyendo… me tenía acorralada y me había enterrado un vibrador en la concha quitándome toda posibilidad de rechazo… No me podía controlar… y ella lo sabía…

Por eso se aprovecho de mi debilidad… pasó una almohada por debajo de mi cintura… elevó mis piernas sobre sus hombros… todo sin dejar de moverme el consolador en la concha… y cuando vio que no tenía oposición alguna comenzó a chuparme la concha…

Fue mi total perdición… Caí en un lago de placer y me hundí… Cuando un segundo consolador impacto contra mi agujero anal y se fue para adentro ya estaba incondicionalmente entregada…

Los sucesivos orgasmos fueron minando mis resistencias… Como dopada la dejaba hacer a su antojo e hizo lo que quiso… Tan rendida estaba que cuando comenzó a sacarme fotos con los dos consoladores enterrados en mi cuerpo solo atiné a mirarla… Ella me acomodaba y chic (foto) volvía a acomodarme y chic (foto) No se cuantas fueron, pero fueron muchas…

Los vibradores me seguían “matando”… y mi cuerpo ansioso por años de sentir ese placer no escatimó nada. Se entregó por completo. Cuando Naomi terminó conmigo y me sacó los aparatos no sabía ni como me llamaba… Me pesaban los parpados y el sueño se apoderó de mí. El cansancio me termino de batir y el sopor me poseyó por completo…

Me desperté bien entrada la mañana… Los recuerdos vagos de lo ocurrido comenzaron a fluir a mi mente… Angustiada me levanté y me dirigí hacia la cocina, donde escuchaba cantar a mi nuera…

– Naomi – dije al ingresar y me quedé petrificada…

Allí estaba ella totalmente desnuda.

– Hola mamacita… ¿Dormiste bien?

– Naomi… quiero decirte que…

– Shhh… No digas nada… me susurró acercándose hasta pegarse a mi cuerpo…

– Naomi… yo… – No pude decir más… Sus carnosos labios se apoderaron de los míos, su brazo me rodeó y abrazó por la cintura y su otra mano descendió hasta mi entrepierna y dos de sus dedos hurgaron en mi anhelante vagina… Como obedeciendo ordenes mis muslos se abrieron y entregaron mi concha a la caricia…

Instantes después, como dos golfas, nos revolcábamos sobre mi cama prodigándonos un sin fin de placeres hasta entonces desconocidos por mi… Su juventud me arrastró y su conocimiento de todo cuanto era el sexo me apabulló… Yo fui una amante esposa y nada mas… todo el sexo que había tenido a lo largo y ancho de mi vida fue con mi difunto esposo… no sabía nada más… La muchacha me dio vuelta como a un trapo… e hizo todo cuanto se le ocurrió conmigo y mi cuerpo… Cuando al fin descansamos estaba apabullada… feliz… alegre… y muy cansada… me dolía todo el cuerpo principalmente el orificio anal… La muy turrita en un momento dado se había colocado un aparato infernal atado a modo de cinturón. Enorme… duro… Grueso… muy grueso… y colocando mi cuerpo en posición de cuatro patas me destrozo, con gran placer de su parte, el culo…

– ¡¡Toma viejita!! – Me decía en tanto me enterraba semejante pija en el orto – Sentí lo mismo que sentí yo cuando tu hijo me partía el mío… – Gozalo viejita…

Y bueno… demás esta decir que desde entonces mi nuera y yo somos amantes… A veces me detengo a mirar las fotos de cada una de nuestras relaciones y no doy crédito por lo que veo… Me parece mentira que sea yo… Ella ahora esta maquinando como hacer para que mi hijo se integre y gocemos todos de buen sexo… Yo le dije que eso no iba a ser posible, es mi hijo… En cuanto se lo propusiera mi hijo la iba a tomar por loca… y a mi me da no se que pensar que puedo tener sexo con mi hijo… pero bueno… el tiempo dirá… Antes de esto jamás se me habría cruzado por la mente que me acostaría y disfrutaría del sexo con una mujer… y ahora estoy feliz de hacerlo…

El super pajaso que me practico mi tia

Martes, mayo 8th, 2012

Tenía yo alrededor de 14 años cuando sufrí un accidente y me fracture la clavícula, me colocaron un yeso que cubría gran parte de mis hombros y espalda que me impedía tener movilidad para efectuar ciertas tares normales como por ejemplo tomar el baño. los pocos días de estar yo incapacitado me encontraba viendo la tele y mi tía se me sentó a mi lado ella era una señora que para ese tiempo pasaba los 45 años con dos hijas una de 19,y la otra de 22 con esta ultima tenía poca comunicación la verdad nos llevábamos mal, mi tía es una mujer físicamente bien conservada pese a su edad asiste con puntualidad al gym siempre estaba bien arreglada tienes una caderas y un trasero grande sus senos son de media talla y su cabellera le llega hasta la cintura pero hasta ese día siempre la había mirado con mucho respeto, Bueno como les contaba mi tía se me sentó al lado yo le miraba cierta actitud como que algo no le gustaba ,yo no sabía que era hasta que ella rompe el silencio y me pregunta ¡sobrino hace cuantos no te bañas me dio tanta pena responderle me imagino que había sentido un mal olor en mi ,al ver mi silencio me dice desde hace 4 días que te accidentaste no te he visto bañar es cierto? A lo que yo le conteste que la verdad era que no me había bañarme por miedo a lastimarme y que no me podía agachar a restregarme. Un silencio apareció en el ambiente ella se levantó del sofá y me dijo y donde está la confianza entre tú y yo porque no me habías dicho, apúrate en el baño te espero, mi corazón se puso a mil mas por timidez y pena que otra cosa.

Al entrar al baño ella me esperaba se había cambiado la ropa que anteriormente tenia y se había puesto un camisón que le hacían falta los dos primeros botones note por encima que no llevaba sostén y tampoco chor solo su ropa interior empecé a sudar en frio ella se dio cuenta y me pregunto si algo me pasaba yo le dije que nada que tenía un poco de pena ella se empezó a reír y me dijo entra rápido que solo es un baño, ella abrió la ducha y se me acerco se inclino un poco y me quito la sudadera quedando yo en ropa interior empezó a echarme agua ,yo podía mirar por encima de su camisón gran partes de sus senos eran, limpios bellos sus pezones se notaban por la humedad de la camisa ,un sentimiento de no sé que se apodero de mi trataba de no mirarla y rezaba en silencio para que mi v…. no se levantara ,bueno dijo ella ahora falta restregarte con el jabón por un momento pensé que solo seria las extremidades y parte del pecho pero cuando esta poso una de sus manos con el jabón dentro de mis nalgas sentí un gran corrientazo que me hizo estremecer ella continuaba como si nada soltó el jabón y empezó a restregarme podía sentir como sus dedos rozaba mi agujero por simple instinto mi verga Empezó acrecer no tenía yo dominio sobre mi cuerpo .con la otra bajo mi interior y mi verga apareció templada como riel de tren ella me miro sonrió y me dijo sobri estas bien dotado me imagino que más de una vez te has masturbado con voz entre cortada le dije que nunca lo había ello que no sabía cómo hacerlo aunque en el fondo eso era mentira porque cada vez que me daban la oportunidad sacaba una revista porno que me regalo un amigo y me la jalaba hasta explotar y eso lo hacia pensando en mi prima la que me cae mal no sé porque con ella, me dijo este será nuestro secreto yo te voy a enseñar cómo hacerlo pero no será gratis más adelante te diré como pagármelo yo solo hice un leve movimiento de cabeza aceptado la propuesta mi tía no perdió tiempo y empezó a enjabonarme mi verga con cada caricia aumentaba mas el tamaño, de mi miembro que para decir era bastante grande para un joven de esa edad ,me sentía en el cielo lo acariciaba con gran delicadeza era un sube y baja armonioso que turnaba con leves apretones ,la cara de mi tía cambio de forma tal que su boca permanecía entre abierta y rosaba su lengua a través de sus carnosos labios . yo no podía mas llevaba más o menos como 5 minutos a ese ritmo para mi parecía una eternidad empecé a mecerme hacia delante y hacia tras cuando de pronto siento un dedo metido en mi agujero ,que sensación tan extraña y a la vez maravillosa mi tía aumento el ritmo bombeaba mi verga como si quisiera desprenderlo y tomarlo para ella ya no podía mas una gran explosión salto de mi verga ,llegando a salpicar parte de la boca de mi tía que saboreaba mi leche como si fuera miel o leche condensada ,mi verga no dejaba de expulsar semen mis piernas temblaban ,mi tía saco su dedo de mi agujero y sonrió con cara de picara me pregunto si me gusto y yo le dije que fue lo más maravilloso que me ha pasado en mi vida se paso la mano que tenia resto de mi semen por su boca se puso de pie y me dijo que estaba endeuda con ella .miro a través del espejo y veo una sombra escapar a través de la puerta no pude saber cual de mis primas fue pero en ese momento nada me importaba solo la gran experiencia que había pasado y solo en pesar como le pagaría el favor a mi tía me puso la verga templada de nuevo. Espero continuar relatándole mis vivencias sexuales para ir desenredando esta telaraña.

ATENTAMENTE.

EL NAVEGANTE

Cogida y embarazo para mi cuñadita

Martes, diciembre 13th, 2011

Desde que tengo memoria mi cuñada me odia por ser un pervertido. Pero hoy en día me odia mucho más debido a que ya no puede usar sus coquetas minifaldas estando embarazada… que como sucedió todo? Enseguida les cuento:
A mi cuñada Natalia siempre le ha gustado vestir con minifalda. Es una chica de esas que despiertan pasiones al por mayor y creo que, aunque siempre lo supo, nunca hizo nada por evitar despertar la mía. Es más, estoy casi seguro que disfrutaba mucho de tentarme a pesar de saber que yo no era nada tímido ni abstraído como mi hermano.
Actualmente tiene 22 años, es morena clara, rostro fino y bonito y un cuerpo descomunal que pone de pie hasta a la verga más cansada. No sé cómo el tonto de mi hermano se fue a agarrar un pedazo de bombón como ella pero hoy en día estoy más que agradecido con él pues me puso en bandeja al mejor polvo de mi vida.
Ernesto, mi hermano, siempre ha tenido problemas con la bebida y fue precisamente un viernes por la noche que salió con mi cuñada a celebrar su ascenso laboral que todo sucedió.
Él y Natalia habían ido a un casino y como siempre a mi hermano se le habían ido las patas apostando y bebiendo toda la noche. Alrededor de las 2 de la madrugada, sonó el teléfono de mi departamento y, como pude, tratando de no tropezar con nada, atendí al llamado:
-Hola?
-Hola Carlos soy Natalia…
-Natalia… a que se debe ese encanto? Es que acaso se te ha ofrecido algo que mi hermano no pueda darte?
-Déjate de tonterías Carlos… si te llamo es porque tu hermano nuevamente se ha pasado con la bebida y estamos encerrados en el casino sin poder salir… se le ha ocurrido apostar con unos tipos y ahora que ha perdido no puede pagarles porque tiene vacío el bolsillo. Podrías ayudarnos?
-A que te refieres con ayudarnos? Me estas pidiendo prestado?
-Si… es tu hermano quien lo pide solo que esta tan borracho que ni siquiera puede atender la llamada…
-A mi hermano no pienso prestarle un centavo más, en caso de que suelte dinero tendría que ser a ti a quien se lo preste… en mi hermano no puedo confiar, no tiene forma de pagarme pero tu si…
Mi cuñada guardó silencio, estoy seguro que en ese momento sentía unas enormes ganas de colgarme y sacudirme con alguna grosería pero sabía que aquello no era sabio debido a su condición.
-Necesitamos 3 mil pesos, puedes prestarnos o no?- preguntó sin más detalles y en ese momento supe que la tenía en mis garras.
-Sí, pero debes venir por el dinero pues no tengo forma de ir al casino. Me han dejado cuidando a mi primo el más chico y no puedo dejarle solo…-Mentí al respecto a sabiendas que, con la creencia de que estaba mi primo el más chico en mi departamento, Natalia ganaría confianza y accedería a venir sola.- Qué te parece si dejas en garantía a mi hermano y tomas un taxi para venir por el dinero? Anda, anímate que no tardarás mucho…
Natalia guardó silencio nuevamente. Seguramente estaba pensándolo seriamente pero finalmente accedió a venir.
-Espera Natalia… como vienes vestida?- le pregunté antes de colgar y en ese mismo instante terminó la llamada.
Mi corazón dio un vuelco y comenzó a latir aceleradamente. De inmediato tomé una ducha y me asee lo mejor posible para recibir al encanto de mujer que estaba por llegar a mi domicilio.
Justo 25 minutos después llamaron a la puerta, abrí y frente a mí apareció aquella hermosa criatura luciendo una minifalda y una blusa escotada que la hacía parecer una escort de primera clase.
La invite a pasar y me la saboree en el camino.
-Te ves hermosa Natalia…
-Tienes el dinero?- preguntó directamente.
-Sí, en la habitación tengo los 3 mil que me pediste…
-Entonces… me los puedes prestar?
-Depende…
-Depende de que…?
-Si me los vas a pagar…
-Ya te he dicho que si… tan pronto tu hermano cobre te traemos el dinero…
-No quiero que mi hermano me los pague… quiero que tú lo hagas….
-Sabes muy bien que no trabajo…
-Y tú sabes muy bien que dinero no necesito…
Natalia me miró fijamente a los ojos. En ese momento tenía 2 opciones: mentarme la madre y salir por la puerta sin dinero y sin una solución para sus problemas o portarse bien conmigo y conseguir lo que quería a cambio de un simple favor para su cuñadito. Y, afortunadamente, escogió el mejor camino…
-Que es lo que quieres Carlos… me quieres ver las tetas? Tocármelas? Si eso te hace feliz pues adelante maldito pervertido… por lo que veo te preocupan más tus perversiones que tu hermano y sus adicciones…
-Por 3 mil pesos tendrás que hacer algo más que enseñarme las tetas y dejar que las toque Natalia…
Natalia guardó silencio y me miró con un odio puro.
-Que tienes en mente? Es que acaso no está aquí tu primito?
-Aquí solo estamos tú y yo… y entre más pronto arreglemos este asunto más pronto sacarás a mi hermano del casino… acompáñame a mi habitación, quiero enseñarte algo…
-Eres un bastardo…- me dijo mientras comenzaba a seguirme rumbo a mi cuarto.
-Si no estas agusto puedes irte… yo no voy a forzarte pero como están las cosas dudo que mi hermano salga fácilmente del casino sin pagar.
Al llegar a mi habitación le pedí que se sentara en la cama, así lo hizo y enseguida su minifalda se corrió lo suficiente como para dejar ver sus encantadoras piernas gruesas y bien torneadas.
Sin más ceremonia saqué la faja de billetes y la puse sobre la cómoda. Luego, me abalancé sobre ella y comencé a besar sus labios ante los pequeños intentos de lucha que mi cuñadita hacía sin estar del todo convencida.
-Déjame Carlos…- decía mientras recibía mis primeras caricias en sus piernas y mis besos en sus labios.
Seguí insistiendo en los besos hasta que ella comenzó a mostrarse más complaciente y me permitió incluso que le metiera la lengua.
Luego de 5 o 6 minutos de besos y caricias comencé a sacarme la ropa. Mi pene largo y erecto quedo frente a ella y enseguida abrió mucho más los ojos en una especie de encanto combinado con sorpresa.
-Que estás haciendo???- preguntó inmediatamente.
-Sacándome la verga… que creías que haríamos?
-Supuse que solamente serían besos…
-Por 3 mil pesos tengo derecho a hacerte lo que se me dé la gana Natalia… deja de resistirte y mejor comienza a disfrutar porque de aquí ya no sales si no eres mía…
Natalia estaba completamente consciente de la situación así que cerrando sus ojos se recostó boca arriba y completamente quieta aguardó a que le quitara cada una de sus prendas hasta dejarla desnuda sobre mi cama.
-Ponte condón que no estoy en la píldora…- me suplicó justo antes de que con mi verga comenzara a rosar su vagina desnuda.
Pronto, de una sola estocada, le hundí más de la mitad de mi pija arrancándole un intenso gemido de placer o dolor que se yo pero que me excitó hasta el alma:
-AAAAHHHHHHHHHH… Que estás haciendo… aun no te has puesto el condón… sácamelo!!!
Ante eso, comencé a embestirla cambiando de ritmo constantemente.
-OHHHH Sácamelo Carlos… Hazlo… AAHHHHHHHHHHHH
Era una sensación sumamente increíble. Al fin la estaba haciendo mía!!!! Saber que me estaba follando a la mujer de mi hermano me hacía sentir un placer inmenso.
-Sácamelo Carlos!!! Por favorrr… AAHHHHHHH….
-Escúchame bien Natalia… HMMMMM…- Comencé a decirle entre gemidos y sin dejar de cogerla.- Acaso creías que nunca haría nada luego de andarme tentando durante años con ese culo tan divino que te cargas y que luces a cada que puedes con minifalda??? Créeme, tentarme tiene un precio muy alto y estas a punto de averiguarlo… HMMMMMMMMMM
-Por favor Carlos… sácamelo… podría quedar embarazada…!!! –Aquello no hizo más que excitarme aún más y, en cuestión de segundos, mi pene explotó adentro suyo llenándola de tanta leche como pude soltar.
-AAAHHHHHHHHHH HMMMMMMMMMMMMM…- Ambos gemimos frenéticamente, aguardamos unos segundos recostados y luego, poniéndonos de pie y comenzando a vestirnos, me dijo:
-Ya tienes lo que querías ahora quiero el dinero…
-Le entregue los 3 mil y luego de eso yo mismo la lleve al casino a que pagara. Luego le ayude a llevar a mi hermano a su casa, como pudimos lo recostamos y, antes de irme, nuevamente la volví a follar en la sala de su casa.
Hoy en día está embarazada y espera un hijo que ambos sabemos es mío. A mi hermano lo han corrido de su trabajo y por lo que he oído están seriamente necesitados de dinero por lo que creo que es hora de que me vuelva a pedir prestado…

Vacaciones con mi suegra

Viernes, diciembre 9th, 2011

No me gusta la playa, y aun así, ese verano accedí a alquilar un apartamento en la costa, lo cual significaba jornadas enteras de mañana y tarde rebozado en arena y con la sal pegada al cuerpo . Y para acabar de rematar , una semana antes de marcharnos, mi mujer me suelta qque su madre se viene con nosotros. No es que me desagradase la idea de pasar unos días con mi suegra, siempre nos hemos llevado genial y es una mujer simpática, divertida y muy agradable y cariñosa. Pero yo ya me veía en un apartamento pequeño, con las paredes como papel de fumar y con mi mujer sin dejar ni que la rozase por miedo a que su madre nos oyese. Total que estaba de muy mal humor , playa y matándome a pajas , ese era mi panorama futuro.
Llevábamos tres días de vacaiones y mi humor iba empeorando. Ese día decidimos que nos quedaríamos a comer en la playa para aprovechar mejor el día. Yo en cuanto pude puse una excusa y me marché a dar una vuelta, ir a tomar una cerveza a un bar del paseo y sentarme a observar los cuerpos de las mujeres tomando el sol. El resultado un calentón de cuidado que ya me veía aliviando esa tarde en la ducha yo solito. Regresé casi a la hora de comer, pensando en convencer a mi mujer para que nos duchasemos juntos y a ver si aqsí aliviaba un poco mi calentura. Pero mis esperanzas murieron nada más llegar pues solo verme mi mujer de morros empezó a decirme que ya estaba bien , que donde había estado toda la mañana que vaya cara más dura tenía…………Osea bronca y mis esperanzas de sexo muriendo allí mismo.
Mi suegra estaba jugando con los niños en la orilla y al llegar se percató de la situación e intento mediar y poner paz y tranquilidad, pero ni por esas. Al final consiguió que mi mujer se calmase un poc diciendole , que despues de comer se fuese ella a dar una vuelta por las tiendas mientras los niños hacían la digestión. Esopareció calmarla y más cuando le pedí perdón y le dije que se comprase algo bonito que esa noche las llevaba a cenar a un buen restaurante.
Al acabar de comer , mi hijo pequeño se quedó dormido a la sombra y mi mujer se llevó a la niña con ella a tomar un helado y de compras, mientras yo me echaba en la toalla observando el panorama y mi suegra iba a remojarse un poco para tomar el sol fresquita.
Y así estaba yo, ensimismado, sin pensar en nada más que la hora en que podría salir de la playa cuando mis ojos captaron la imagen de mi suegra saliendo del agua.
Estaba en la orilla sacudiéndose el pelo mojado que le llegaba por los hombros , con toda la luz del verano brillando en su piel morena e involuntariamente una sonrisa afloró a mis labios.
Cierto era que mi suegra acababa de cumplir ese mismo mes los 65 años, pero tambien era cierto que la esplendorosa hembra que yo había conocido más de 20 años atrás seguía allí. Bajo los kilitos de más que los años habían ido posando en su vientre y caderas , bajo las suaves arrugas que habían ido conformando su rostro, se seguía reconociendo a aquella mujer que el día que me la presentaron me dejó cortado y sin habla.
Vi que ella se acercaba a nuestra sombrilla y me hice el dormido. En aquel momento me sentí violento y prefería no tener que hablar,por si el muchacho que fuí volvía a salir tambien y volvía a tartamudear ante ella.
Disimuladamente giré la cabeza de forma que pudiese observa a mi suegra creyéndome que ella no se daría cuenta de mi examen. Estaba sentada en la toalla , tenía una pinza en la boca mientras sus dedos trabajaban su pelo para hacerse una coleta . Me fijé en aquellas manos una vez más. La verdad es que siempre había admirado sus manos. Eran grandes, con los dedos largos y gruesos, las uñas redondeadas, grandes y un poco largas con una perfecta manicura francesa. El paso de los años había hecho que las venas se marcasen más y algunas pequeñas manchas las adornaban.
Mi suegra se estiró boca arriba dejando que los rayos de sol tostasen su fina piel. Siempre me había admirao qla suavidad de la piel de mi suegra. Recordé un día conversando con mi mujer mientras la observaba como se daba crema hidratante por todo el cuerpo , que ella me explicó que siempre lo había hecho desde muy jovencita , que fue su madre que tanto a ella como a su hermana les había inculcado que debían cuidarse mucho físicamente
-Deberías ver lo suave que tiene mi madre la piel y ni te imaginas lo bonitos que aun tiene los pechos, ojalá yo a su edad los tenga tan bien como ella …
La verdad es que si me lo imaginaba, muchas veces a lo largo de aquellos años me los había imaginado y más cada vez que mi mujer de la forma más inocente del mundo me hacía comentarios como aquellos. Y todos aquellos comentarios acumulados durante tanto tiempo parecieron aflorar a mi consciente en aquel momento .
Me quedé absorto observando como la respiraqción hacia que los pechos de mi suegra subiesen y bajasen lentamente , sus manos apoyadas en su vientre suave , como pequeñas gotas de agua resbalaban por su piel impregnada de crema que la hacía más brillante y más suave y apetitosa. Me descubrí a mi mismo pensando en mi lengua recorriendo aquel cuerpo , sintiendo la sal y sorbiendo con mis labios el agua que estaba en su ombligo ….
Estaba empezando a emocionarme sin darme cuenta de que me había ido acercando para tener mejor vista , hasta que la voz de mi suegra me devolvió a la realidad.
-Yerno que te veo, que yo “tampoco” estoy dormida….- Me dijo sonriendo y sin abrir los ojos
No supe que decir, sentí que si abría la boca tartamudearía otra vez. Fue ella la que volvió a hablar:
-No dices nada? porque estabas muy concentrado mirándome …….. – Y giró la cabeza abriendo los ojos y mirándome directamente.
Tenía que decir alguna cosa , aquellos ojazos grandes, negros de mirada clara me estaban quemando.
-Yooo, solo , , estaba estaba , me preguntaba si cuando tu hija tenga tu edad estará tan bien como tu …….- dije de manera entrecortada y sintiendo como me sonrojaba al momento. Ella seguía mirándome y sonriendo se giró de lado hacia mi, alargó su mano y acariciándome suavemente la cara me dijo:
– Muchas yerno, ha sido un bonito piropo.
Al sentir el contacto de su mano en mi piel, el casi impercptible roce de sus uñas en mi cara, sentí que se me erizaba el vello. Rodé yo también de lado hasta ponerme a su altura los dos de lado mucho más cerca que antes.
mi suegra tenía la cabeza apoyada de lado sobre una mano mientras la otra se moviaq indolente por su muslo, su lengua se paseba de vez en cuando por sus labios , saboreando la sal del mar y humedeciendolos de manera muy sensual. Sentía que debía decir algo , pero no sabía decidir si continuar el camino abierto o soltar cualquier nimiedad que enfriara el ambiente hasta llevarlo a un plano convencional.
-No te preocupes, la he educado bien y se que se cuida, cuando llegue a mi edad estará mejor que yo, solo ha tenido dos hijos y eso se nota.- Me dijo ella finalmente para romper el silencio.
– Sí , ella me comentó lo mucho que te cuidabas y muchas otras cosas la verdad, pero aunque yo quiero mucho a tu hija, las cosas son como son y se perfectamente que no llegará a ser tan estupenda como tu , suegra.
– Eso crees de verdad? tan bien me ves?
-Ya lo creo, ya le gustaría a muchas mujeres mucho más jóvenes que tú ser tan atractivas y estar tan buenas como tu.
Yo aun no comprendo como aquel día me lancé, supongo que se debió a que sin darme cuenta era mi suegra la que poco a poco me fue incitando a aquel clima de intimidad, pero me lancé a por todas.
¿Tengo curiosidad, que más te ha dicho mi hija de mi?
Esa vez dudé solo un instante, pero eraq el momento ideal y decidí aprovecharlo.
– Tu hija siempre habla de lo preciosos que tienes los pechos, que siempre los has mimado y que incluso habiendo dado de mamar a 5 hijos , ella los envidia .
– hummmmm Así que mi propia hija envidia mis pechos…………
-Mujer, lo que se ve está muy bien , pero vamos tú ya sabes que tienes un escote precioso que ya te ocupas de lucirlo bien …- Le dije intentando que mi tono pareciese de broma picarona.
-Sí para que mentir, se que tengo un bonito escote y tambien he sabido siempre que a ti te gusta mucho…….
-¿cómo? a que te refieres…….- me quedé helado al oir a mi suegra diciendo qaquellas palabras.
– Mira estamos los dos solos y en un tono de confidencia- me dijo- no disimulemos vale?Seamos sinceros que esto no saldrá de aquí.
-Yoooooo, siempre me has parecido una mujer excepcional y claro uno no deja de ser un hombre y cuando veo un escote tan bonito, noi puedo evitar que se me vayan los ojos.
-No te preocupes. Siempre lo he sabido. Desde el primer día que mi hija te presentó en casa me miraste . Siempre lo he notado y siempre me ha parecido halagador.
Aquella conversación estaba yendo por caminos inesperados, pero ya no iba a dejar que se me escapase la oportunidad, era demasiado buena para perderla
-Esta bien suegra, entonces te seré sincero..
-Adelante por favor.
-Bien pues entonces te confesaré que llevo 25 años imaginándome esos pechos tuyos e los que tanto he oido hablar a tu hija
El órdago estaba echado , solo quedaba descubrir las cartas y ver por donde tiraba aquello. Estaba esperando la reacción de mi suegra , que dijese algo, aquella espera me estaba poniendo los nervios de punta, y entonces, sin decir nada , observé como su mano abandonaba su muslo parqa dirigirse hacia la prte superior del bikini y muy lentamente y sin dejar de mirarme a los ojos, apartaba una de las cazoletas, dejando al descubierto uno de sus pechos.
Yo no sabía que decir tampoco, solo lo miraba comiendomelo conlos ojos. Aquel pecho redondo, cayendo de forma natural, de piel tan blanca contrastando con el bronceado del resto y que hizo imaginarme al momento otras marcas similares que el cuerpo de mi suegra escondía celosamente. y en el centro una aqreola grande como una galleta maría de color marrón oscuro rematado con un pezon gordito y redondo y arrugado .
-Decepcionado? – la oi decir de formaq natural.
-Al contrario suegra tienes unas tetas maravillosas , mejor de lo que me habría imaginado y mira que las he imaginado veces………..
-¿Te gustan más que las de mi hija? me dijo mientras yo observaba alucinado como sus deos jugueteaban con el pezón haciendo que este se pusiera duro y turgente .
– Me los comería ahora mismo suegra , me estás poniendo a más caliente que una cafetera
De forma incosnciente nos habiamos ido acercando , estabamos a tocar echados en la arena , de lado tan juntos que casi sentía el calor de su piel en la mía. Eché una ojeada a nuestro alrededor, pensé por un momento que aquella escena tan caliente y morbosa tenía que ser el centro de atención de laplaya, pero nada máslejos de la realidad. Para cualquiera que nos observara eramos simplemente un hombre y una mujer madura y espectacular charlando tranquilamente a la sombra de un parasol y eso me tranquilizó y me aceleró aun más.
-mira como se me ponen los pezones yerno…….- me dijo mientras seguía pellizcándoselos con sus dedos fuertemente.
De forma disimulada, y natural , moví mi brazo bajo el cuerpo por la arena hasta llegar al pecho que ela tenía apoyado en la toalla y lo puse encima apretandolo suave.
Ella tambien como sin más importancia puso una pequeña toalita qque cubrió mi mano mientras seguiamos hablando. La postura era incómoda pero nos permitía pasar totalmente inadvertidos al resto de la gente que paseba por la playa, solo un observador muy atento se hubiese dado cuenta de como bajo esa pequeña toalla mis dedos bajaban la otra cazoleta hasta llegar al pezón de mi suegra, que al sentir mis dedos emitió un leve gemido, como el ronroneo de una gata en celo.
– HUmmmm suegrecita , no sabes la de pajas que me he hecho imaginandome así tocandote las tetas- le dije mientras mis dedos pellizcaban su pezón
Mi suegra jadeaba mientras se mordía ellabio inferior y me decía-Así así no pares aprietalo fuerte, juega con él…….
Mis dedos golpeaban su pezón , moviéndolo arriba y abajo altiempo que trataba de pellizcar la carne de su pecho y miraba como ella se estimulaba el otro ella misma .
No dejaba de mirarla, como apretaba los muslos , apresando su coño entre ellos que yo imaginaba mojado y caliente …….su jadeos , su boca entreabierta……..
– Me estás poniendo a reventar , suegra.
-Quiero verlo- me dijo-, Enséñame como te pongo ……..
No estaba dispuesto a soltar aquel pecho que había estado soñando durante tantos años así que haciendo como que me colocaba bien el bañador, con la otra mano conseguí subir lo suficiente el bañador como para que mi polla dura como un palo se pusiese un poco a la vista . Lo justo, solo el capullo hinchado y cabezón , palpitante de deseo por aquella hembra que tantos años atrás había parido a mi mujer.
-hummmmmmmm que pedazo de polla se te ve yerno, me voy a tener que imaginar el resto……..o a lo mejor se lo pregunto a mi hija……..Tienes que tenerla satisfecha…….
-Me muero de ganas por tu coño suegra, te follaría aquí mismo ………- Le dije mientras me tocaba la verga yo mismo por encima del bañador
En aquel momento fue ella la que bajó lqa mano de su pecho que dejó colgando libre , para disimuladamente apartar aun lado la braguita del bikini y enseñarme aquel glorioso coño maduro.
-Mïramelo , mira el coño de tu suegra………¿ te gusta?
-Vas a hacer que me corra si sigues así, que coño tan maravilloso, tan grande , tan peludo con los labios asi hinchaditos……….
Ella jadeaba cada vez más y se humedeció los labios cuando se metio un dedo dentro poco a poco y empezó a moverlo despacio con la ayuda de la toalla que la cubría. Yo solté mi polla que palpitaba y se movía sola como si tuviese vida propia atraida por el olor que emanaba del coño de mi suegra e hice como si le limpiase un poco de arena que tuviese en la cara justo al lado de la boca pasando mi dedo pulgar encima de sus labios.
En ese momento mi ella , absorvió mi dedo pulgar dentro su boca, por un momento sentí su lengua chupándo mi dedo como si fuese mi polla dura y sentí sus dientes mordiéndolo. mi otra mano que seguía aferrada a su teta apretó con fuerza.Sentí sus dientes en mi dedo clavados con fuerza en el momento que se estremecía en un espasmo de placer y mientras mis dedos pellizcaban hasta el dolor su pezón y snetía como mi suegra llegaba al orgasmo, sentí como mis huevos explotaban de placer escupiendo semen a borbotones .
Nos separamos un poco, jadeando y sudados , miré mi bañador en el que la erección aun era patente y la mancha de semen se extendía cada vez más.
Fuí a hablarle……_Natalia, yo…..esto……..
-Shhhhhhhh, me hizo callar, por ahí vienen tumujer y tu hija, en otro momento hablamos de todo…. y vete al agua a ver si puees disimular esa mancha.
Así empezaron mis mejores vacaiones de verano, que por supuesto han tenido continuidad

Entregandole un regalo a mi suegra

Miércoles, diciembre 7th, 2011

“Maldición, otra vez se enojo!” fueron las palabras de mi suegro tras colgar el teléfono.

Ambos trabajábamos para la misma compañía como ingenieros en una plataforma en una de las zonas costeras de nuestro país. Habíamos planificado salir rumbo a nuestras casas la mañana siguiente ya que contaríamos con unos días de vacaciones, sin embargo a ultima hora el hombre que debía reemplazar a mi suegro como ingeniero principal había tenido un problema de salud, entonces la compañía le había informado a mi suegro que pasaría una semana antes de que pudieran encontrar un reemplazo para El.

Por lo que había percibido parecía que mi suegra se molestado pues mi suegro le acababa de informar que pasarían algunos otros días antes de que pudieran estar juntos. Mis suegros han estado casados por 30 años, de los cuales los últimos 25, mi suegro los había trabajado en la compañía un poco alejado de su casa, compartiendo con su esposa una semana cada mes. Yo había empezado a trabajar en la misma empresa hacia un año y aunque no me gustaba tener que estar tan separado de mi esposa durante tanto tiempo, la verdad es que la remuneración monetaria era muy alta.

“Podría hacerme un favor yerno?” pregunto mi suegro rompiendo el silencio después de que colgó el teléfono.

“Seguro señor, de que se trata?” respondí

Entonces abriendo el cajón de su escritorio, saco una pequeña caja envuelta en papel de regalo.

“Podría pasar por mi casa cuando regrese a la ciudad y dejarle este regalo a mi esposa, quizás esto la hará cambiar su humor” me pidió mi suegro.

Prometí entregárselo a mi suegra, aunque tuviera que desviarme algunas horas de mi camino a casa pues mis suegros y mi familia vivían en barrios un poco lejanos dentro de la misma ciudad.

La mañana siguiente emprendí mi largo viaje de regreso a casa. Saliendo un poco temprano esa mañana con suerte estaría llegando a mi hogar después de las 10 de la noche.

Mis suegros vivían en un acomodado barrio residencial en una de las mejores zonas de la ciudad. Al llegar a la casa de mi suegra me encontré con que había un coche que no conocía estacionado frente a la entrada de la casa de mi suegra, por lo que decidí parquear el mío un poco mas adelante frente a la casa de uno de sus vecinos. Fui hasta la entrada de la casa y toque el timbre, sin embargo nadie contesto, aunque algunas luces de la parte trasera estuvieran encendidas. Estaba seguro de que mi suegra estaba en la casa, sin embargo no entraría sin su permiso. Por lo que girándome decidí volver a mi carro, en ese momento fue que escuche reír a mi suegra en la parte trasera de la casa. Decidí mirar si mi suegra se encontraba bien.
En el jardín principal hay una puerta que comunica con el traspatio, por lo que abriendo esta puerta fui hasta la parte trasera de la casa. Cuando me acerque al final del traspatio, lo que vi me dejo completamente consternado.

Mi suegra se encontraba recostada sobre uno de los sofás de la terraza y un hombre que no conocía la besaba apasionadamente. Silenciosamente antes de que pudieran escucharme o verme decidí girarme y volver a mi carro. Tenia que salir de allí sin ser visto ni oído. Sin embargo en el momento en que iba a encender el motor de mi auto, me di cuenta de que me encontraba excitado con lo que había visto y que de alguna manera quería ver un poco más. Hasta donde yo sabia mi suegra siempre había sido una decente y recatada mujer, nunca me hubiese imaginado encontrarla en la situación en que la había visto.

Descendí de nuevo de mi auto y ahora mas silenciosamente camine de nuevo al traspatio, ocultándome detrás de uno del arbusto que había allí, mire de nuevo la escena. MI suegra y el hombre desconocido continuaban besándose, el tipo tenía una de sus manos entre las piernas de mi suegra y probablemente dentro de sus calzones, ella tenía sus manos alrededor del cuello de este, pareciendo gozar de las estimulantes caricias del desconocido.

Mi suegra separo su boca de la de este y le dijo algo con un extraño acento en su voz, luego se incorporo del sofá y se quito rápidamente su blusa y el sostén. Un par de grandes y pesados senos quedaron libres frente a mis ojos, entonces ella tomo su falda y la bajo junto con su calzón, mientras hacia esto ella se movía inestablemente de lado a lado, parecía que mi suegra estaba muy bebida, hasta donde yo sabía esta casi no tomaba por lo que el nuevo descubrimiento también me sorprendía. Luego de nuevo mi suegra se sentó en el sofá, abriendo lentamente las piernas, el desconocido se sentó junto a esta y se quito los zapatos y las medias, luego de nuevo se levanto y se quito la camisa, luego desabrocho sus pantalones y también los bajo, el desconocido era un tipo delgado por lo que podía notar desde donde me encontraba debía tener una edad parecida que la de mis suegros, ambos tenían 57 años. Pude mirar el tamaño del pene de este parecía medir unos 6 pulgadas y no era tan grueso.

Entonces inclinándose el tipo tomaba uno de los enormes senos de mi suegra en su mano e inclinándose aun mas empezaba a chupar uno de sus pezones, su otra mano sin vacilación descendió entre los muslos de mi suegra , luego moviéndose un poco se acomodo sobre mi suegra quien ya se había recostado completamente sobre el sofá, mi suegra quedo inmóvil mientras este parecía empezar a penetrarla, después de uno o dos minutos de estar bombeando, mi suegra lentamente doblo las piernas y las levanto permitiéndole un acceso mas fácil al tipo. Me suegra levanto sus caderas tratando se unirse mas al desconocido quien continuaba penetrando rápidamente a esta. Podía escuchar a mi suegra gemir suavemente, mientras le decía algo que no pude entender. Parecía que el tipo estaba a punto de acabar pues sus empujes llegaron a ser más rápidos. Unos segundos después el tipo dejo de moverse y gimió fuertemente mientras mi suegra se movía también fuertemente. Un momento después ambos permanecieron relajados sobre el sofá.

Gire para retirarme, pero me di cuenta en ese momento de que mi verga se encontraba completamente dura dentro de mi pantalón. Decidí quedarme un poco más para ver si lo hacían otra vez. Unos minutos después mi suegra separaba al tipo de ella y se incorporaba en el sofá, girando su cara hacia el tipo le pregunto con voz dificultosa si quería otra bebida. El tipo le contesto que no. MI suegra recogió su ropa del piso y levantándose camino dentro de la casa. El tipo permaneció un par de minutos mas sentado en el sofá, luego se levanto y comenzó a vestirse.

Diez minutos después mi suegra salio de nuevo de la casa usando una bata azul desatada, en una mano llevaba una toalla que ofreció al desconocido y en la otra mano llevaba un vaso repleto de una bebida desconocida. El tipo no acepto la toalla, por lo que mi suegra la tiro en el suelo.

“A donde cree usted que va?” le pregunto mi suegra con un acepto aun de bebida.

No pude escuchar lo que el tipo le respondió, sin embargo pareció no complacer a mi suegra, quien recostándose sobre el sofá con su bata aun abierta le dijo

“Usted es un desgraciado, piensa que puede venir acá, metérmela unos minutos y después irse dejándome aun insatisfecha?, pues váyase y no me llame ni me busque mas desgraciado!”

El tipo no le obedeció, por el contrario se sentó junto a ella en el sofá y empezó a cuchichearle algo en el oído mientras mi suegra termino de tomar su bebida, luego le dio el vaso y esta coloco sus manos entre sus piernas, entonces el tipo se levanto, mi suegra se recostó completamente sobre el sofá. El tipo continúo hablándole durante algunos minutos y fue entonces cuando escuche su voz por primera vez.

“Nancy, Nancy!” era el nombre de mi suegra, parecía que trataba de despertarla.

“Si claro, usted quiere que yo venga y me la coja, sin embargo usted siempre se desmaya después, eso me molesta!” Grito el tipo.

Al terminar de decir eso, puso el vaso de mi suegra sobre el piso y camino hacia la salida. Permanecí oculto tras el arbusto unos minutos más, escuchando como el tipo en la parte delantera de la casa encendía su auto y partía. Iba a retirarme también del lugar cuando decidí fijarme primero si mi suegra se encontraba bien.

Camine de mi escondite y me acerque, la mire, su cara mostraba cada uno de sus 57 años, seguramente por los efectos del licor se veía un poco desmejorada, su bata estaba desabrochada, seguro de que se encontraba completamente dormida, tome los extremos de esta y la ate, decidí despertarla y decirle que se fuera a descansar dentro de la casa. A fin de cuentas no tenia que sorprenderse si se despertaba y me veía, mi suegro me había enviado a dejarle un regalo y pensaría que acababa de llegar, no sospecharía que había presenciado todo lo que había sucedido.

Trate de despertarla, pero no había manera, parecía que dormía profundamente casi en un estado total de desmayo, por lo que abriendo la puerta trasera de la casa, decidí cargarla dentro de la casa y dejarla sobre uno de los sofás grandes de la sala. Prendí una de las lámparas de mesa en la habitación con el fin de no tropezar mientras la cargara dentro, luego regrese al patio y la cargue, llevándola dentro de la casa. Sentía el cuerpo de mi suegra un poco pesado, seguramente por el estado en que esta se encontraba.

Cuando finalmente logre acostarla sobre el sofá, pude notar como su bata se había abierto de nuevo, su pierna derecha colgaba fuera del sofá con su pie tocando el piso y su brazo derecho también caía fuera del sofá. La mire y por primera vez me percate de que aunque su cara mostrara toda su edad, mi suegra poseía un cuerpo realmente agradable, incluso en aquel estado.

Sus senos eran grandes, y por la posición en que se encontraba estos colgaban pesadamente hacia los lados, sus pezones eran color rosa grandes y redondos, su estomago era plano y liso, sus labios de su raja eran tan grandes que parecían hinchados, su pelo pubico no era muy tupido, color negro con algunos canas, sus caderas eran anchas y firmes.

Mientras permanecía allí de pie mirándola, mi suegra gimió procurando acomodarse completamente en el sofá, esto sin mucho éxito, me asuste de que fuese a caer, por lo que me incline instintivamente para ayudarla. Antes de que pudiera saber lo que sucedía, mi suegra extendió sus brazos alrededor de mi cuello sujetándome fuerte me jalo hacia ella.

“Venga Manuel, no se vaya aun, satisfágame un poco mas, lo necesito” con voz completamente alcohólica me hablo, comprendí en ese momento que mi suegra pensaba que yo era el tipo con quien había estado hacia algunos minutos, mi suegra trato de besarme en los labios pero en su estado fallo y me beso en la mejilla, su aliento era terrible, olía completamente a licor, sin embargo rápidamente encontró mi boca, cuando su lengua entro en mi boca, olvide el olor de su aliento.

Mientras mi suegra me besaba ansiosamente sentí como mi verga se ponía completamente dura, en verdad esta mujer sabia como besar. Coloque una de mis manos sobre uno de sus senos, estaba tibio y suave, tome su pezón entre mi dedo pulgar y mi índice y lo apreté lentamente, este empezó a hincharse poniéndose duro y grande, trate de terminar el beso que me daba, para poder poner mi boca sobre sus senos, sin embargo mi suegra parecía determinada a continuar besándome.

Extendí una de mis manos, poniendo entre sus piernas abiertas, mi mano bajo entre los dobleces de sus labios exteriores, mi índice encontró su clítoris, moví mi dedo suave y lentamente masajeándolo. Bebida, como estaba mi suegra parecía aun decidida a gozar completamente del sexo, incluso aunque en su estado no tuviera la menor idea de que la fuente de su placer ahora era su propio yerno. Me moví un poco para que mi suegra pudiera desabrochar mi cinturón y bajar mis pantalones y mi ropa interior aun sin dejar de besarnos, en cuanto mi suegra termino su labor, me coloque sobre ella y la penetre.

Mi suegra coloco su pierna izquierda sobre el respaldo del sofá, yo lleve mis manos hasta sus redondas nalgas apretándola mas contra mi, su trasero era firme y su piel suave y lisa, mi suegra gimió fuertemente al sentir mi gorda y larga verga abriéndose paso en su apretada y caliente raja. Con cada uno de mis fuertes empujes la penetraba completamente, mientras mi suegra movía frenéticamente sus caderas y gemía gozando del placer que le estaba dando. Después de varios minutos mi suegra comenzó a gemir aun mas fuertes, sus gemidos eran casi gritos que la llevaron a la cumbre del placer, sentí como su cuerpo se contraía inundado por un fuerte orgasmo. Su placer era total, esto me llevo a que también alcanzara rápidamente mi orgasmo, empuje mi dura verga profundamente en su interior y estalle, llenando su raja con mi abundante y caliente esperma.

Permanecí sobre mi suegra gozando del intenso placer que había experimentado. MI suegra gimió suavemente y suspirando, me beso en el cuello.

“OH si, eso era lo que necesitaba, me has cogido como nunca, por favor permanezca sobre mí hasta que duerma amor” susurro mi suegra, ella aun pensaba que era el otro tipo.

Permanecí sobre ella, con mi verga aun enterrada en su raja, era la primera vez en varios años, que aun después de haberme regado, mi verga no se ablandaba, permanecía aun completamente dura. Algunos minutos después escuche que la respiración de mi suegra volvió a ser más profunda, ella dormía otra vez. Algunos segundos después empecé a moverme muy lentamente dentro de ella. La gozaría otra vez.

Empecé a penetrarla suave y lento, masaje sus senos, frotándolos y apretándolos suavemente, cuando estaba por alcanzar de nuevo un orgasmo, mi suegra comenzó a responder. Sus movimientos se emparejaron a mi ritmo, lento y firme, era claro que mi suegra estaba por tener otro orgasmo aunque estuviera aun dormida. Mi orgasmo fue tan intenso y como el primero, escuche a mi suegra gemir fuerte nuevamente mientras llenaba su raja con mi leche.

Me relaje de nuevo, después de 10 minutos, comprobando que mi suegra estuviera de nuevo completamente dormida, me levante lentamente y fui al cuarto de baño a limpiarme y vestirme para dejar la casa rápidamente. Volví a mi auto y tomando el regalo que mi suegro le había enviado, lo coloque en la entrada de la puerta principal.

MI suegra pensaría el día siguiente que había pasado y no encontrándola había dejado el obsequio en su puerta.

Nada más sucedió jamás entre mi suegra y yo, hasta que mi suegro muriese algunos años después. Pero eso es una historia para otra ocasión.