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Hombre de familia

Lunes, enero 26th, 2015

Hola, mi nombre es Soledad y voy a contarles algo que estoy viviendo desde hace ya unos meses, vivo en las afueras de Bs As con mi familia en una casa grande, el terreno tiene 3 edificaciones que son ocupadas por distintos miembros de mi familia.
En la casa del frente vivo junto a mis padres, Caro y Andrés.
En la casa del medio mis tíos, Daniel y Clara y en la tercera casa mi tía Andrea junto a su pequeño Tomy de solo 6 años ya que se separo hace mas o menos 3 años.
Como dije me llamo Soledad, 18 años, mido 1,72 y muy buen cuerpo…. Como dicen toda una yegüita, ojos claros, rubia, 92, 62, 90 son mis medidas.
Cierto día me levanto y siento voces que venían de la cocina, eran mi madre y mi tío Daniel que charlaban, mama le contaba que la relación con mi padre no estaban bien, que hacia meses que mi padre no era el de antes, me quede escuchando sin que ellos notaran mi presencia. Mama es una mujer de 37 años pero muy linda mujer y su cuerpo es muy apetecible para los hombres ya que se conserva muy bien y activa.
En la charla ella le contaba que hacia como tres mese que no tenían relaciones y que ella necesitaba eso, pero que el no le estaba dando bola, también le dijo que oportunidades de hacerlo con otro hombre no le faltaban, pero que no quería hacerlo por respeto a la familia.
Mi tío la escuchaba y le dijo –debe ser momentáneo, sabes como es esto de los negocios y el se preocupa por Uds. las dos-
-si- dijo ella –pero vos sabes como es esto o será que ya no le parezco linda- el rio y le dijo que eso no era así, que ella era muy linda y que su cuerpo era muy deseable aun.
-vos crees eso?- pregunto ella.
-claro respondió el, mira como me pongo yo por lo que me estas contando… y se paro frente a ella y guío su mano hasta su bragueta.
Ella lo miro nerviosa al sentir en su mano el miembro de mi tío, pero no la quito
¿Queres verla? Pregunto el, ella no respondió, solo lo miro, acto seguido el bajo el cierre y saco algo muy grande y gordo, eso a pesar que aun no estaba duro del todo, volvió a llevar la mano de mi madre a su miembro ahora, ella lo tocaba, lo acariciaba atónita.
-Dale, probala- le dijo, ella volvió a mirarlo y paso su lengua por esa pija a lo largo.
-mmmmmm- escuche decirle, luego le dio un gran cupón el la cabeza de la pija, se dejo llevar y empezó a mamarla con ansias, mi tío cerraba los ojos y le decía –Que bien que la chupas Caroooo- ella seguía mamando esa pija, ahora sin ningún pudor intentaba tragar lo mas posible pero era muy grande, el la detuvo porque le dijo que si seguía lo iba a hacer acabar y quería saciar sus ganitas, la sentó sobre la mesa y como ella estaba con una bata la abrió dejando sus tetas al aire, tetas que masajeo y chupo con gran placer para mi mami, luego fue mas abajo, le quito la tanga y le empezó a comer la conchita, mi madre no se aguanto mucho y acabo en segundos entre gemidos.
-Ponemela- le pidió, el se acerco a ella y la ensarto de una, mi madre se aferro a el con sus piernas y entre gemidos le dijo – Que hermosa verga tenes Danny, mmmmmmmm-
El la bombeaba hasta que en un momento dado levanto las piernas de mami en sus hombros y la cogia así sin parar, mi madre soltó su tercer orgasmo cuando el le pidió ponérsela por la cola, -no ahora no- le dijo ella eso será después, tengo que ir a trabajar
El dijo que acababa, ella le pidió que no lo hiciera dentro de ella, -entonces chupamela- rogó el, mi madre se hinco de rodillas y empezó a mamarla hasta hacerlo acabar y para mi asombro ella se trago toda la leche que soltó mi tío Daniel, quedaron exhaustos, ella dijo -déjame que termino de arreglarme, después hablamos y vemos si te doy lo que me pediste recién…jeje- el la miro y salio de allí, mi madre fue a ducharse y luego se marcho.
Yo tuve que masturbarme por todo aquello que había visto ya que termine con mi conchita hecha una sopa.
Pasaba la mañana y no me había cruzado con mi tío, el trabaja en su casa, no importa de que. Salio al medio día porque iba a buscar a mi tía Andrea al centro de la ciudad que no queda lejos de casa, esta había llevado a Tomy al cole y paso a comprar algunas cositas.
Andrea es la menor de las hermanas de mama, tiene 25 años y es realmente hermosa con un cuerpo delicioso y una cola que enloquece a todos los hombres, aun a mis amigos que son mucho menores que ella.
Yo estaba en mi habitación cuando el auto de mi tío estaciono en el garaje, quizás ellos pensaban que no había nadie, pero me estire por la ventana y sorpresa, Andrea estaba chupandole la pija a mi tío, veía las ganas con que lo hacia mientras el acariciaba todo lo que encontraba debajo de la tanga de Andy y eso me volvió a calentar, tanto que me quite mi tanguita en segundos y empecé a tocarme nuevamente, pero todo se termino rápido, porque Andrea le pidió que siguieran adentro, bajaron del auto y veo que mi tío guarda la tanguita de Andy en su bolsillo, estaba en bolas mi tía y el aprovecha para meter su mano debajo de su pollerita corta, -ya te voy a dar eso que deseas tanto- le dijo ella sonriendo pícara
Mi curiosidad era imposible de frenar, quería ver como seguía eso, así es que me fui sin que lo notaran hasta una de las ventanas de la casa de atrás, desde allí podía ver como mi tía estaba sentada en la cara de mi tío, este la chupaba toda mientras ella gemía y le pedía más y más. En un momento ella se inclino y comenzó a chuparle la pija, esa pija enorme que tiene Daniel… -mmmmmmmm, papi todo esto me vas a meter en la colita?- pregunto Andy, -si bebe, toda como le gusta a este culito hambriento que tenes- le contesto el, imaginen como estaba yo a esa altura, mi conchita no paraba de chorrear líquidos. Andrea lo mira y le dice –ya es hora papi- y dándole la espalda comienza a abrir sus nalgas dejando ver lo dilatado de su ano, tarea que logro la lengua y los dedos de Dani, apoya la cabezota en la entrada de su culito y comienza a sentarse en ella….
Baja lentamente jadeando haciendo entrar esa pijota en su culito, mientras mi tío suspira profundo mientras mira como ese culito devora su enorme verga.
-uyyyyyyyyyyyyyy papi, entro todaaaaaaa- grita ella
– Si nena entro todaaa, que golosa es tu colita- ella empezó a menear ese culo que tragaba y tragaba mas y mas esa verga veía como entraba y salía con mas ritmo cada vez es pija, ya había acabado en silencio como dos veces tocándome, mientras ellos seguían con su faena. En eso veo que Andrea lo mira y empieza a girar ensartada en mi tío…-que ricooooooooo- grito ella
-voy a llenarte el culito de leche bebe, decía mi tío mientras la bombeaba sosteniendole las nalgas; -siiiiiiiiiiiiii llénamelo mi amor- decía ella y así gimieron fuerte ambos y supe que mi tío derramaba su leche dentro del culo de mi tía mientras ella acababa frotando su conchita depilada con sus manitos. Quedaron abrazados un rato largo, se besaban, sus lenguas se buscaban, abran estado así como media hora. Yo me fui de allí sin poder creer lo que veía. Mi tío no solo se cogio a mama ese día, también a mi tía que increíblemente le entregaba el culo con total desparpajo y calentura.
Ese día fue increíble, pero aun había algo más.
Al día siguiente todos salieron a trabajar temprano y en la casa solo estábamos mi tío y yo, me levante, me duche, me puse ropita muy chiquita, hacia calor y eso ayudaba a estar así vestida, pensé todo lo que había pasado el día anterior, mi novio hacia como una semana que no venia por una pelea que tuvimos, me daba vueltas en la cabeza lo de mama y de mi tía, baje con una bikini de color blanca y en la parte de abajo llevaba un pareo, fui a ver a mi tío, estaba trabajando y me acerque a el. –Hola solcito- me dijo -que linda estas hoy, vas a tomar sol?- pregunto
No, la verdad venia a molestarte- le dije… es que la compu no me esta funcionando bien, podes ver que tiene?
– si bombón ahora vemos que pasa- me dijo, el estaba con una bermuda y una remera ajustada que hace que se marquen sus formas, ya que tiene un muy buen físico a sus 40 y tantos que tiene, además juega al futbol y al tenis en la semana. Nos dirigimos a mi habitación, yo iba delante de el y podía sentir su mirada en mi cola que se bamboleaba ante sus ojos, con esa sensación en mi entramos, la luz del sol entraba por la ventana encendí la compu para que el viera que pasaba, no sin antes poner como fondo de pantalla una foto mía donde estoy en una tanga diminuta como fondo de pantalla, en ella estoy de espaldas y se puede apreciar bien mi colita, al verla el como que se sorprendió.
-mmmm que linda foto bebe-me dijo estas muy linda, yo solo lo mire, sonreí y le dije
-te gusta de verdad?- claro, pero no será fotoshop esto no? Me dijo… jajajaja rei y le dije que no, que era mía y no había eso que decía el, que acaso quería comprobarlo
-Por que no- respondió riendo, claro el no sabia lo que yo tenia en mente y tomándolo de la mano le dije, -siéntate aquí en mi silla de la compu- me puse delante de el y de espaldas a el, lo mire con una sonrisa picara y solté mi pareo delante de sus ojos quedando mi colita con la diminuta tanga que llevaba ante el. Me voltee y mirándolo le dije –ves que es mío- el miraba mi cola con deseo, casi absorto, podes tocarla para cerciorarte le dije… el puso sus manos en mis nalgas y me dio una palmadita, -es hermosa solcito- me dijo –Mati debe estar muy feliz con vos- le dije que no era tan así, que estábamos peleados, que hacia mas de 10 días que no nos veíamos y que además el se entusiasmaba con mi cola pero que nunca lo deje hacer nada.
El me miro sorprendido y me pregunto -¿eres virgen aun?- rei y le dije que no tan así, que habíamos tenido sexo pero solo de manera convencional, luego me senté en sus piernas y pude sentir la dureza de su pija…-uyyyy, que pasa tío?- pregunte inocentemente, jeje, me dijo que no me enoje, pero que no podía contenerse, que mejor se iba y luego veríamos la compu, ¿No porque? Le dije mientras me movía suavecito sobre el, Sol por favor no hagas eso, me dijo, gire mi cabeza y mirándolo a los ojos le di un beso tierno en los labios, sin lengua pero en los labios, sentí como mi tanguita se humedecía y tomándole una de sus manos la lleve a mi vientre, el solo se dejaba llevar mientras yo seguía sintiendo como su verga crecía debajo de mi culito.
El empezó a acariciarme bien rico llegando a la entrada de mi tanguita, no se animaba, pero volví a tomar su mano y la guíe….. -ahhhhhh- suspire, el encontró mi conchita húmeda y depilada, bien suavecita y comenzó a frotarme suave y rico, no aguante mucho sus dedos jugaban en mi conchita y pronto le entregue mi primer orgasmo tomándolo fuerte de la mano como queriendo que se quedara a vivir allí, volví a voltear mi cabeza y esta vez le comí la boca, nuestras lenguas se enredaron en un beso caliente y sabroso, para luego retirarme y ponerme de rodillas delante de el, mis manitas bajaron el cierre de esa bermuda maldita que tenia aprisionado algo delicioso, metí mi mano y lo saque fuera, era realmente algo hermoso, grande, ancho y con los huevos acorde a semejante belleza, además ese liquido cristalino en la punta me hacían desearlo con locura, así es que no espere mas y me lo lleve a la boca, lo lamí todo entero, lo acaricie con mi lengüita y luego lo chupe largo rato miraba sus ojos cada tanto y lo veía gozar de mi boca, intentaba tragar toda esa pija pero no podía, en un momento me tomo de la cabeza y empezó a cojerme la boca, supe que iba a acabar y quería que lo hiciera en mi boquita, sentí el primer chorro golpear mi garganta y casi me ahogo, pero me recompuse y espere el resto, fueron 4 disparos mas dentro de mi boca hambrienta, seguí majándolo hasta que ya no salio mas leche, lo mire con la pija en la boca, limpiándola de los restos de leche, me levanto y me dio un beso como nunca me lo habían dado. Me cambiamos de lugar, ahora yo estaba sentada y el de rodillas frente a mí
Me corrió la tanguita y empezó a chuparme la concha desesperado, que rico era todo eso, la sabiduría con que lo hacia, lo vivaz de su lengua, dos orgasmos me arranco allí debajo lamiendo, me levanto un poco mas mis piernas y me lamia todo el culito haciéndome estremecer con cada lamida. –Solcito, perdón pero no puedo dejar pasar esta oportunidad bebe- me dijo, yo también lo deseo tío, conteste.
Se levanto y apunto su enorme verga hacia mi conchita palpitante, me incline para ver como eso tan grande entraba en mi, golpeo mi conchita con su pija, mmmmmmmm
Luego la apoyo en la entrada y empezó a meterla, me estremecí toda en un orgasmo delicioso que hizo que me fuera de golpe contra su pija enterrándomela toda de una, que placer mas grande sentí en ese momento, lo aferre con m is piernas y empeca a moverme, el aprovecho y me levanto en el aire para bombearme bien duro y rico. Sentia como esa pija entraba y salía arrancandome oleadas de placerasi me llevo y me apoyo en la cama, levanto mis piernas como lo había hecho con mama y me cojio largo rato, con un ritmo enloquecedor, sentia sus huevos golpear mis nalgas, señal que la tenia toda adentro, luego se tiro el en la cama y yo a montarlo, cabalgue poseida mientras el metia un dedo en mi culito y me chupaba las tetas, que hicieron que mis pezones se pusieran duros y tan puntudos como nunca, sentia y sentia, solo eso importaba, cada sensación era algo estremecedor, la forma en que mordia mis pezones, su dedo en mi culito y esa verga bombeandome me ponian a mil, acabe no se cuantas veces así.
Tanto que cai exausta sobre su pecho, me pidió que me ponga en cuatro y lo hice no sin antes poner una almohada bajo mi vientre, estaba como ida, solo obedecia a ese fenomenal macho que es mi tío, pronto sentí como me chupaba otra vez el culo y la conchita, su lengua era una delicia justo allí, donde quería sentirla, al poco tiempo llevo nuevamente su dedo a mi culito y mientras me deseaba me chupaba la concha, enseguida fueron dos dedos en mi cola y yo sin fuerzas me dejaba hacer, solo me interesaba gozar.
Saco sus dedos y escupio mi culito, lo mire y le dije –hacelo tío, es todo tuyo- tomo su verga y la apoyo en mi agujerito, estaba confiada en que podria, presiono y entro la cabezota de su pija, -ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, me rompes papi- atine a decir y quise cerrarle el paso, me dio una palmada y me dijo – ya esta bebe, ya sos mía, vamos amor abrelo para papi-
Mi culo ardia y me dolia com si me partieran en dos, pero me deje llevar, algo me decía que lo disfrutaria al fin, empezó a empujar, lento, bien suave, sentia como mi culito se llenaba de su verga, cada cm que entraba era una placentera sensación, podía sentirlo, hasta que pensé que había entrado toda ya que el se quedo quieto, yo gemía fuerte y lo mire por sobre mi hombro –aun falta la mitad bebe- me dijo y no lo podía creer, por eso pase mi mano hacia atrás y comprobe que no mentia, empecé a moverme con cuidado buscando darle placer y vaya si lo logre, sus gemidos se hacían ecuchar mientras me alentaba –así solcito, así bebe comelo todo…..mmmmmmmmmm- un calor me invadio totalmente y me del dolor al placer, el se dio cuenta y apuro sus embestidas, de pronto me tomo de las nalgas y me apreto contra el, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh dije, supe entonces que me había entrado toda, cai como desmayada pero aun así pude pasar mi manita debajo de mi conchita y me encontre con sus huevos pegados a ella.
Diooos…. toda su pija estaba dentro de mi me culeo así mucho rato, en un momento dado me la saco de un golpe y sentí como si hubieran estallado un globo, abrió mis nalgas y vio mi culito bien abierto, -amor que hermoso y abierto esta tu culito- me dijo
Y volvió a meterla toda dentro de mi, yo temblaba de emocion, de cansancio, de calentura, no se de que pero un escalofrio corria por mi espalda hasta mis piernas que apenas me sostenian, el apuro sus movimientos, sentí mas dura que nunca su pija, la sentia palpitar dentro mío –Sole voy a acabar, dentro de tu culito bebe- me dijo y se quedo quieto, entendi sus palabras y empecé a mover mi culo con las pocas fuerzas que tenia, quería complacerlo, se lo merecia y también estaba muy cansada. Moviendo la cola en circulos sentí como se aferro a mis caderas largando una exclamación al mismo tiempo que sentí como un chorro de su leche bañaba mi recto, fueron tres o cuatro chorros de leche caliente que pude sentir nitidamente, me frote la conchita para acabar por enesima vez y cai desplomada sobre mis hombros, el cayo arrastrado por mi encima mío, sentia las palpitaciones de su verga aun dentro, lo mire para buscar sus labios y darle un profundo y mojado beso, luego el beso mi cuello, mis orejitas, todo fue maravilloso, caliente y sin dudas mas de lo que había fantaseado cuando lo vi cogerse a mi madre y a mi tía. Entro al baño se aseo, yo me quede dormida luego de semejante sesion de sexo con mi tío, me desperto para decirme que iba a su casa, nos besamos como dos amantes calientes, le pregunte si le había gustado estar conmigo –claro bombón- fue su respuesta, aunque me pidió algo, quería que dejara a mi novio, que el seria mi amante cada vez que yo quiera, que no se bancaba que el pelotudo de mi novio me tocara. ACEPTE, si acepte su pedido, deje a mi novio, ahora soy para el, toda para el
Desde entonces somos amantes, bah soy una mas de sus amantes, esos 23 cm por 6,5 de carne me tienen ipnotizada y quiero ser solo para el.
Hay un hombre en casa al cual todas las mujeres de mi que habitamos hacemos feliz, se lo merece, es algo unico creo, pero es así.
Si les gusto este relato haganmelo saber a mi mail solí_bb@hotmail.com
Tengo mas para contar, por ejemplo cuando vi como mi madre le entregaba el culo o cuando me hizo vestir de colegiala para pasearse conmigo en lugares publicos, pero eso será en otra oportunidad.
Mandenme historias de incesto, me encantan y contestare sus mensajes.
Besos a todos

Con mi cuñado

Jueves, enero 8th, 2015

Era el cumple del suegro que vive en el campo casi a dos horas de la ciudad, ese viernes tenia trabajo hasta tarde por lo que mi marido se adelantó junto con sus hermanas para preparar el salón y poder darle una buena sorpresa de cumple a su padre, acordamos que el marido de su hermana pasaría por mí ya que él también tuvo que trabajar, y que me llamaría cuando estuviera por llegar. Ese día a pesar de todo el trabajo que tenía hice lo posible para salir una hora antes y llegar a casa para ducharme y tratar de ir más relajada además tenía que pasar por el regalo y la tarta especial para el suegro. Al llegar a casa lo primero que hice fue ducharme y mientras me duchaba la muchacha de servicio me dijo que ya se marchaba y se despidió, al salir de casa el cuñado llego y entro se quedó viendo una peli en la sala, cuando salí del baño me puse una bata y me asuste oír la tv encendida y pensé que era descuido de la muchacha dejarla así, mi sorpresa fue mayor cuando vi al cuñado hundido en un sillón viendo una peli, después de saludarnos y decirle el susto que me había dado nos reímos cuando me dijo lo sexy que me veía en la bata y que si yo quería usaba eso para el cumple, -Eres un payaso, acaso quieres que se mueran del susto o qué? – para nada… Te queda muy bien! – nada no bromees, espérame un ratito voy a vestirme! – no hay prisa aún tenemos un rato para irnos, tengo hambre será que me regalas un café? – claro, ya te lo traigo, quieres un sándwich? – si por favor, pero te ayudo -no, quédate viendo la peli, yo lo hago. Pero entonces entro a la cocina y busco dos tazas para café y con picardía me dijo, -lo podemos hacer juntos si quieres…? La pregunta me tomo fuera de base y me sonroje y sorprendida dije.. Queeeee? -tranquila me refiero a hacer el café.. O estás pensando en otra cosa? dime? -noooo olvídalo, mira ya está listo el sándwich, entonces le dio una mordida y la salsa le quedo en la barbilla, con atrevimiento le dije, espera te vas a ensuciar y le pase el dedo cerca de los labios hasta limpiarlo, fue un extraño momento, como si se detuvo el tiempo y por un instante sentí ganas de besar su hermosos labios. Pero fue entonces que el tomo mi mano y succionó el dedo con la salsa y eso me paralizó.
Casi temblando le dije cálmateestás loco… y soltándome un poco siguió con sus labios jugueteando con mi dedo, trate de resistirlo pero me exitó sentir eso. Le pedí que me soltara que se hacía tarde y teníamos que irnos, -quieres irte conmigo dijo y me puse a mil, estás loco sabias? -si dijo, pero compartamos esta locura, solo mira como tus pezones se endurecen, entonces trato de tocarlos y me resistí, salí de la cocina y me dirigí a vestirme mientras le decía termina de comer y ya salgo ok… Entre con prisa a mi recamara me quite la bata y me incline para ponerme mi ropa interior pero el entro y me asuste me cubrí con la bata y le pedí que se saliera, a lo que el respondió cerrando la puerta y acercándose lentamente, note que su pantalón se abultaba y mi curiosidad tambiéncrecía a medida que el avanzaba hacia mí, me quito con suavidad la bata y me quede completamente desnuda, me miraba con lujuria y me dieron unas ganas locas de estar encima de su cuerpo, desnudarlo y cabalgarlo, estaba más caliente que nunca solo con sentir su presencia y como su mirada me hacía sentir.
Aproximándose me dijo -me vuelves loco y rozando mi labios me beso lenta y suavemente, no podía permitirme semejante situación y con mis manos en su pecho le aleje y le dije que se calmara que no era correcto lo que estaba pasando, -espérame afuera, en un ratito salgo. -se quedó un instante parado observando como mis pezones se endurecíandespués de aquel apasionado beso.. -se disculpó por lo sucedido pero se volvió a acercar y me beso con más intensidad, ahora parecía que nada iba a detenerlo, así que me halo la bata de un tirón y dejándola en el suelo y mi cuerpo a su disposiciónempezó a acariciarme, no pude más y mis brazos rodearon su cuello, y mientras se comía dulcemente mis labios su mano bajaba hasta posicionarse sobre mi sexo y su otra mano acariciaba mis pezones, luego bajo hasta comerse mis pezones, jugueteando con su lengua daba pequeñosmordiscos mientras introducía un dedo en mi vagina, sintió lo excitada que estaba y sonrió al sentirme dominada. Se arrodillo y comenzó a besar mis piernas y separándolascomenzó a comerse mi concha con tanta fuerza que creía que me vendría en su boca. Se levantó y se quitó la camisa, jamás lo había visto así, solo en traje formal y su pecho velludo me fascino, lentamente se quitó el pantalón y su bóxer negro y bien ajustado marcaban un paquete impresionante, seguimos de pie besándonos y como él es un hombre bastante algo se sentó en mi tocador y quedamos más a la misma altura, su verga palpitaba a mil, solo nos separaba su bóxer, puso mi mano a acariciar su verga por encima de su bóxer y estaba rígido, estaba que explotaba de caliente. El continuaba besándome y sus manos jugueteaban con mis pezones, levantándome de las nalgas me cargó hasta la cama, sentía como me apretaba contra su verga y jugueteaba con mis pezones.
Me recostó y poniéndose de pie se quitó el bóxer quedando completamente desnudo, su verga era completamente impresionante, gruesa, larga, una cabeza grande como un durazno, y dijo con su voz varonil y seductora -esto es lo que te voy a meter, abrió mis piernas y con su mano en la verga comenzó haciendo círculos en la entrada de mi vulva, que estaba que ardía por sentirme suya, y poco a poco fue introduciéndola para no lastimarme pues era tan grande su verga que no quería hacerme daño, sentía como mi chochito se abría a su medida, quería que entrara completamente y me cogiera como nunca, después de introducir solamente la cabeza me la metió toda con tanta fuerza que me hizo gemir, pero cubrió mi boca con más besos mientras me penetraba con mucha fuerza y rapidez, el vello de su pecho acariciaba mis pezones que ya estaban encendidos, seguía metiendo ysacando su verga en mi concha con mucha agilidad, y luego deteniéndosesoltó mis labios y me mordisqueo los pezones y bajando más me dio una rica mamada, mientras me introducía su lengua en mi clítoris sus dedos penetraban mi vagina y humedecía mi culo con eso, fue metiendo el dedo en mi culo y le dije, -nunca lo he hecho por atrás y no sé si me gustara -yo tampoco he penetrado nunca un culo, pero el tuyo me encanta, será nuestra primera vez que te parece, no dejaba de comerme el clítoris y penetrarme el culo con el dedo y esa sensación me hizo tener el orgasmo más exquisito de mi vida, y no paraba en mi deseo quería mas de esa verga caliente, estaba a su merced para que gozáramos ese momento, me volteo y acaricio mi espalda mientras me ponía la cabeza de su enorme verga en mi culo que ya estaba bien lubricado para que me lo rompiera, y mientras él me metía los dedos en mi concha, su verga se fue deslizando en mi agujero hasta que su cabeza entro, mis gemidos aumentaron de intensidad y sentía ese dolor que termina en placer, y poco a poco me la metió completita, y decía que rico mi amor, yo estaba tan abierta que sentía que me partía en dos, seguíadándole duro a mi trasero, luego me sentó de frente para besarme y me volvió a meter su verga por el culo. Lo que nunca había hecho con mi marido lo estaba gozando a morir con otro, su barba me encantaba, y la forma bestial en que me dominaba era extraño pero me sentía segura en sus brazos.
Después de mucho meter sacar y mi calentura a su máximo esplendor explote de nuevo con sus dedos y el también acabo echándome toda su leche en mi culo y gimiendo como una bestia con su orgasmo caímos tendidos los dos en la cama, nos besamos y sonreímos por tanto placer, cuando nos pudimos incorporar nos metimos a la ducha y nos seguimos acariciando su verga nuevamente, se endureció y puede verme de frente con semejante animal, no dude en comérmela pero su tamaño era colosal y apenas alcance a meterme la cabeza, deseaba probar su leche, con el agua cayéndonos me cargo contra la pared y me la metió de nuevo en mi concha que ya estaba más que caliente, gemía y me besaba y me embestía con mucha destreza, alcanzamos de nuevo un orgasmo simultáneamente y nos besamos. Ya era hora de irnos al cumple, y por fin nos vestimos y subimos a su camioneta llevando los regalos y las botellas de whisky para nuestro suegro.
Me pregunte como iba a disimular para que nuestras parejas no sospecharan de aquella aventura mientras él me dijo, -lo que hicimos no lo planeamos, pero yo hace tiempo deseaba tenerte como lo hice, me gustaría que se repitiera cuando tú quieras. -no sé si poder cargar con esto en mi conciencia, si tu mujer y mi marido se dan cuenta seguro nos matan, -jajaja no exageres, no es para tanto. Tendremos que hacer hasta lo imposible para disimular.. Pero dime que vamos a hacerlo de nuevo, te cogería la noche completa si me dejaras, -estás loco, esto ha sido todo, fue rico y salvaje pero hasta ahí, recuerda que nos debemos a otras personas. -acaso no quisieras repetir una vez más toda las locuras que hicimos esta tarde? -no, olvidemos esto -solo déjame hacerlo una vez más, nunca me habían puesto tan caliente hasta hoy y deseo metértela ya. -no, olvídalo. Oscurecía y faltaba un poco para llegar, empezó a llover torrencialmente como siempre en esa zona, mi marido me llamo al celular para advertirme que el rio que estabaantes de entrar a la hacienda de su padre se había desbordado y que tuviéramos todo el cuidado posible para no quedarnos atorados, cuando se lo comente disminuye la velocidad del auto ya que la visibilidad era casi nula con la fuerte lluvia, tomo mi mano y la puso sobre su pantalón para que yo pudiera sentir su verga erecta. me traicionaban las ganas de sentirme suya otra vez. -espérate no molestes más con ese tema, y alejando mi mano me dispuse a llamarle a mi marido, por el clima la llamada no se pudo enlazar y por mucho que insistí no pude. La autoridad nos detuvo y nos pidió que nos desviáramos varios kilómetros porque la calle estaba totalmente inundada y debíamos hacer ese recorrido. Así hicimos, nos desviamos y tomamos un camino pedregoso y en mal estado, solitario y se veía peligroso, estaba muerta de miedo, íbamos despacio y de pronto el auto se detuvo quedando atrapado en una lodacero que hacia patinar las llantas. Y ahora? No puedo creerlo dijo enojado. Se bajó del auto y la lluvia aun golpeando fuerte y luego se acercó y me dijo, es imposible que salgamos el auto está pegado y una llanta esta arruinada, tendremos que caminar creo que hay una linterna en el gavetabúscala por favor y vámonos.
Dejamos todo en el auto y nos fuimos caminando en busca de ayuda, nos empapamos al instante y apenas podíamos ver el camino, el viento azotaba los arboles con mucha fuerza y el frio me hacía temblar, y tomada de su mano para no resbalar, encontramos una pequeñacabaña abandonada y decidimos quedarnos ahí mientras la tormenta se calmaba, entramos y parecía una bodega con sacos de yute emparvados hasta el techo, entramos y buscamos donde sentarnos, completamente empapados nos abrazamos para darnos calor y el roce de su cuerpo me volvía loca, tomo mi mano y nuevamente la coloco sobre su verga, que estaba dura y mojada, nos besábamos con intensidad y nos íbamos quitando la ropa, mientras la tormenta seguía azotando y apenas las luces de los rayos iluminaba el abandonado lugar, con sus dedos mojados abrió mi concha y me metió su dedo, acariciándome con su lengua el cuello y tragándose mis pezones le pajeaba su enorme verga, me recostó sobre una parva de sacos que estaban en el suelo y me puso la cabeza de su verga en la entrada de mi vagina, rebotando para entrar, metió su dedo para lubricarme bien y me la dejo ir hasta el fondo, gemí con fuerza pero era difícil escucharnos por el ruido de la tormenta, me penetraba con fuerza y me besaba dulcemente, mi cuerpo sentía como atravesaba mis entrañas con su enorme miembro, me dolía pero no quería que la sacara, me seguía cabalgando con mucha pasión luego él se recostó y me puse encima, y desde esa posición la sentíaaúnmás grande pero la cabalgue con instintos salvajes, mientras me mordía los pezones y abría mi culo con sus dedos… continuaba cogiéndome aumentando la intensidad, como una montaña rusa de emociones el subir y bajar de su miembro, dentro de mí, acelero en su desempeño y terminamos por segunda vez gozando de un orgasmo simultaneo. Me quede sobre su pecho casi desmayada de tanto placer, mientras sentía lo caliente de su lecha bajar de mi vagina y humedecer todo y su verga flácida salir de a poquito. Nos besamos con ternura y la tormenta no disminuía su intensidad, nos vestimos y seguimos caminando bajo la lluvia amparados solo con la luz de aquella débil linterna, después de mucho caminar vimos unas luces de linternas a lo lejos que se aproximaban con rapidez así que nos soltamos de las manos y fingimos que nada pasaba, era mi esposo y varios de los empleados de la hacienda de mi suegro que llegaban en los caballos para ayudarnos, con ternura mi marido me beso y abrazo, y me subió a su caballo para regresarnos, estábamos todos completamente empapados, los demás hombres se regresaron con mi cuñado para ayudarlo a desatorar el auto.
Al fin llegamos al dichoso festejo, y la tormenta no se calmaba, mi marido y yo fuimos a la habitación asignada que estaba justo al lado de la habitación de mi cuñado, para darme una ducha tibia y descansar un poco. Me metí a la tina para relajarme, estaba adolorida de tanta actividad sexual que había tenido ya que con mi marido solo hacíamos el amor una vez a la semana cuando estaba de humor y mas era para complacerse él y yo siempre con ganas. En la tina pensaba en lo salvaje que había estado todo con mi cuñado, no podía creer lo bajo que habíacaído, sin embargo me sentía la mujer mejor cogida del mundo, en eso estaba cuando entro mi marido con la ropa que traía en el auto, lograron sacarlo y ya todo estaba bien, me arregle y bajamos para cenar y festejar. No me despegue de mi marido y aun teniendo enfrente a mi cuñado y su mujer no dejábamos que notaran nuestra salvaje aventura, seguimos comiendo y bebiendo hasta más de media noche, el cansancio se apodero de mí y me fui a dormir, mi esposo subió como dos horas después y totalmente ebrio, tanto que parecía inconsciente, baje a la cocina para beber un vaso con agua y mi cunada estaba ahí tomando leche, nos pusimos a platicar y me decía que su marido estaba profundamente dormido -el pobrecito viene muy cansado no está acostumbrado a tanto ajetreo. -sí, fue muy intenso dije, y estornudando con fuerza le dije, creo que me voy a enfermar, regreso a la cama. Me despedí y me fui a dormir.

Fantaseando con mi cuñada

Jueves, diciembre 18th, 2014

Esta es una historia real que sucedió hace algunos años. Por motivos obvios he cambiado las localizaciones y los nombres pero la situación fue tan real que todavía me la sigo cascando recordando aquel momento. Todo comenzó una tarde de verano.

Después de mucho cachondeo a tres bandas decidimos quedar un fin de semana para pasar la tarde juntos. Laura (mi excuñada), Sergio (un amigo de Valencia) y yo. Sergio era un amigo común que conocíamos a través de internet. Laura y yo nos llevábamos de maravilla y de vez en cuando quedábamos para tomar una copa. Éramos grandes amigos.

Laura era bajita pero bien formada, una joven guapa de 24 años. Tenía un buen trasero, aunque le faltaba algo de pecho. Sin embargo todo el conjunto destilaba sensualidad. Sergio era un muchacho alto, deportista y con unos brazos fuertes y anchas espaldas. Al menos es lo que habíamos visto por las fotos. Mi cuñada se sentía atraida por él. Aunque aseguraba no querer nada serio, pero me había confesado alguna vez que le ponía bastante.

Esa tarde quedamos en un punto intermedio que nos venía bien a los tres. Por fin nos conocimos en persona. Sergio estaba un poco cortado, especialmente con mi cuñada que desde el principio se mostraba muy animada con él y lo agarraba del brazo cada dos por tres. La tarde fue avanzando y disfrutamos de unas tapas y unas copas en varios garitos de la ciudad. Hasta que empecé a notar un poquito de mareillo por la bebida y les propuse cenar algo y despedirnos.

– ¿Ya? Si que ha pasado rápida la tarde. – dijo Sergio entristecido.
– Bueno, pero quedaremos más veces. – dijo mi cuñada sonriendo.
– Por mi perfecto. – asentí yo.
– Oye… y ¿Dónde está el trío ese que nos íbamos a montar? – dijo Sergio de repente.

Mi cuñada y yo nos quedamos perplejos mirándonos. La verdad es que por teléfono habíamos bromeado alguna vez Sergio y yo que tendríamos que coger a mi cuñada y satisfacerla entre los dos. Sé de buena tinta que Sergio le había contado nuestras conversaciones a mi cuñada y por lo tanto ella conocía el cachondeo que nos llevábamos entre manos. Incluso Laura me había confesado que en alguna ocasión se habia excitado cuando Sergio le hablaba.

– Yo estoy de vacaciones toda la semana, no tengo nada que hacer. – dije para poner a prueba a los otros dos.
– ¡Pedro! – dijo mi cuñada medio molesta y medio sonriente dándome un codazo.
– Casualmente tengo reservada una habitación para tres en un hotel cercano… – sugirió Sergio.

Nos volvimos a quedar pasados ante la afirmación de Sergio. Yo no sabía si estaba diciéndolo en serio o estaba jugando con nosotros a ver hasta donde éramos capaces de llegar.

– Estás de broma ¿verdad Sergio? – preguntó mi cuñada totalmente en serio.
– No, estoy hablando en serio. Me gusta terminar lo que empiezo. Pero solo depende de vosotros. – dijo Sergio cambiando su semblante.

Laura me miró como buscando una respuesta por mi parte. Yo no sabía que decir. La idea me ponía cachondísimo, pero sabía que ella no iba a aceptar, siempre me había visto como un hermano y jamás iba a dar un paso así.

– Sergio, cuando hablábamos por teléfono estabamos de cachondeo. – dijo Laura.
– Es posible, pero me gusta asegurar el terreno. No importa si no queréis, olvidad la propuesta. Dijo Sergio guiñándonos un ojo.
– Joder, si cuando me lo cuentas me pones, pero hacerlo de verdad… me da corte. Y con Pedro y todo, que no, que no. – negó Laura con la cabeza.
– No pasa nada, de verdad. Tan amigos. Solo espero que no me consideréis un obseso. Dijo Sergio en tono divertido.
– No, tranquilo, que no pasa nada. – dijo Laura dando un beso en la mejilla a Sergio – Nos veremos otro día ¿vale? – añadió.

Yo también me despedí de Sergio. Mi cuñada y yo echamos a andar calle abajo mientras el se quedaba atrás agitando su mano despidiéndose de nosotros. Caminamos durante cinco minutos, rumbo a la estación de autobuses, sin mediar palabra. Hasta que, a punto de llegar, mi cuñada rompió el silencio.

– Me sabe mal por Sergio. La situación ha sido muy extraña. –
– Yo desde luego no me esperaba esa propuesta. Siempre hemos hablado de cachondeo. – dije yo tratando de ocultar mi decepción. Me hubiera gustado que aceptara, pensaba yo.
– Además, estando tu… ¿qué pasaría si mi hermana se enterase? Si hubiera sido otro chico, jaja. Bromeó Laura.
– ¡Anda! Con otro si que te habrías montado un trio… ¡Pues no sé que tengo yo de malo! – dije yo entre divertido y enfadado.
– Pedro… que eres mi cuñado. ¿Cómo voy a hacerle eso a mi hermana? –
– Hombre, está mal que yo lo diga… y no pienses mal, pero yo lo veo como un rato de diversión, un poco de juego y probablemente no pasaría nada serio. – dije yo poniéndome algo más serio. Laura se paró en seco.
– ¿Y si mi hermana hiciera lo mismo con dos tíos? ¿Te molaría? – preguntó ella más seria también.
– Le pediría que me lo contase para calentarme… o le diría que se grabara. Jajaja. – dije yo riendo, aunque por dentro estaba totalmente seguro. Los trios eran mi gran fantasía.
– Seguro que si accedo te acojonas y no participas. – dijo mi cuñada poniendo una cara picara.
– Rétame. –dije yo tranquilamente mientras pensaba “sí, tú retame y verás como me acojono…”
– Dame un segundo… – dijo mientras sacaba el móvil. Marcó un número y al cabo de un segundo dijo – ¿Sergio? ¿Sigue en pie la propuesta? Me lo he pensado mejor, por mi vale. ¿Dónde nos vemos? Vale, en cinco minutos estamos ahí. Sí, sí, los dos, si mi cuñado no se corta. Hasta ahora. – colgó el teléfono y me miró fijamente. – ¿Qué? –

Tragué saliva – vamos- dije. No acerté a decir nada más. Ella me cogió de la mano y con paso decidido fue hasta el punto de encuentro. Un hotel a menos de cinco minutos caminando desde allí. Llegamos a la recepción y mi cuñada preguntó por la habitación de Sergio Pérez. El recepcionista nos indicó el número y el acceso por las escaleras. Yo todavía no me creía que fuera a pasar nada.

Tocamos a la puerta y abrío Sergio en pijama. Llevaba el pelo mojado y nos sonreia.

– ¡Hola! Pasad, curiosamente os estaba esperando jeje. – dijo riendo.

Tenía una botella de champán y unas fresas dispuestas en una mesita. Una caja envuelta en papel de regalo y un pijama limpio sobre la cama.

– Bebed y comed si queréis. Pedro, ese es uno de mis pijamas, creo que te estará bien. Laura, acepta este regalo, espero que no te incomode. Podéis tomar una ducha si queréis. – dijo firmemente. Este tío lo tenía todo preparado.

Primero me duché yo. Mientras oía como afuera conversaban alegremente sobre trivialidades. Me puse el pijama y salí a la habitación. Entonces entró mi cuñada al baño junto con su paquete de regalo. Cerró la puerta con pestillo y Sergio me invitó a echarme en la cama y ver la televisión mientras tanto.

– No me negarás que estás deseando pillar a tu cuñada. – me dijo Sergio con una amplia sonrisa.
– No… no te lo negaré. Te lo tenías muy preparado ¿eh, cabrón? – dije yo.
– Cachondeos a medias no, además quería ver si aceptábais o no. – aseguró Sergio.

El ruido de la ducha paró y a los 5 minutos se abrió la puerta del baño. Apareció mi cuñada con el albornoz. Bastante cortada por la situación.

– ¿Qué te ha parecido el regalo? ¿Te viene? – dijo Sergio.
– Lo llevo puesto… me gusta mucho, pero me da vergüenza. – dijo ella mirando al suelo.
– ¿Y no lo vamos a ver? – preguntó Sergio.
– Después a lo mejor, no metas prisa… –

Yo estaba intrigado y a la vez empezaba a notar una erección espectacular. Me tumbé boca abajo para que no se notara. Desde luego no pensaba echarme atrás, esta era la situación más morbosa de mi vida.

Pusimos las luces de las mesillas y cerramos las persianas, para que todo fuera algo más íntimo. Sergio propuso un juego “Beso, verdad o atrevimiento” para ir caldeando el ambiente. Dijo que empezaríamos con algo suave y poco a poco se iría pidiendo un poco más. Comenzó el.

– Laura, esta va para ti. ¿Qué eliges? ¿Beso, verdad o atrevimiento? – dijo Sergio.
– Va, atrevimiento, pero no te pases ¿eh? – dijo Laura aún visiblemente cortada y arrodillada sobre la cama.
– Atreve a masajearme el culo. – dijo Sergio tumbándose boca abajo.
– Mmm la verdad es que desde que te he visto esta tarde he pensado que tienes un culo muy bonito. Esto no me costará trabajo. – dijo Laura mientras agarraba el culo de Sergio y lo masajeaba durante unos segundos. Después rió de vergüenza y retiró las manos.
– ¡Oye que bien lo tocas! – dijo Sergio sentándose de nuevo en la cama.
– Ahora me toca a mi y esta va para ti Sergio. – dijo Laura divertida.
– Pues elijo beso, a ver que se te ocurre chica. – retó Sergio a mi cuñada.
– Beso ¿eh? Pues cómele el morro a mi cuñado. A ver si ahora os pone tanto esto de los tríos. – dijo Laura riendo sin parar.

Sergio y yo nos quedamos mirándola, estupefactos. Yo desde luego no me esperaba esa propuesta. Ahora empezaba a entender la amenaza de mi cuñada con eso de que me iba a echar atrás. A saber que cosas tenía pensadas para nosotros. Sergio no lo pensó dos veces y me agarró de la nuca y me metió la lengua en la garganta. Su barba pinchaba y la sensación no era para nada agradable. Me bajó el calentón en menos de un segundo. Definitivamente esto no era lo mio. Laura nos miraba con ojos como platos, creo que ella no se esperaba la reacción.

– Ale Laurita, ahí tienes el beso. ¿Has ido a pillar verdad? Te toca Pedro. – dijo Sergio muy seguro de sí mismo.
– Emm.. esto… pues para Laura. – dije yo sin pensar mucho.
– Elijo atrevimiento dime cuñado ¿qué hago? – dijo Laura a la defensiva.
– Pues quitarte el albornoz leches! Que yo no se lo que llevas debajo y vosotros si. – dije yo lanzando el reto.
– Cabrón, vas a pillarme ¿eh? – dijo mi cuñada con una sonrisa maléfica.
– Y tu has ido a experimentar con nosotros no te jode… venga, fuera ese albornoz. – dije yo bastante sobrado. Si me iba a poner más pruebas jodidas yo también quería disfrutar.

Mi cuñada se puso de pie y lentamente desató el cinturón del albornoz. Se lo quitó casi sin pensar y lo arrojó a una silla. Debajo llevaba un conjunto de lencería en rojo con un salto de cama semi transparente. Un liguero ajustadito, unas braguitas y un sujetador que realzaba su pecho. Hizo ademán de taparse y se tumbó en la cama boca abajo visiblemente sonrojada.

– Pues si que te sienta bien el rojo si. – Dijo Sergio sin quitar el ojo a mi cuñada. – ahora me toca a mi de nuevo. Esta vez para Pedro. Elige. –
– Atrevimiento venga. Dispara. – dije yo animado. Esperaba que Sergio no me la jugase.
– Sóbale el culete a tu cuñada, a ver que tal lo haces. – dijo Sergio con una sonrisa pícara. Yo pensé para mis adentros que este juego empezaba a molar.

Laura, muerta de vergüenza, se recostó boca abajo a mi lado y se levantó el salto de cama, dejando visible la braguita bien ajustada a su culo. Yo puse mis manos sobre sus gluteos y los masajee con intensidad. De todo su cuerpo, lo que más me gustaba era su culo, algo más grande de lo normal pero perfecto para masajearlo con ambas manos. Me entraron ganas de bajar la braguita, pero quería respetar el juego así que tras disfrutarlo me eché a un lado.

Mi cuñada, roja total y sin mirarme a los ojos me señaló con la cabeza emitiendo un débil “te toca.” Yo escogí atrevimiento de nuevo, a ver que me esperaba. Ella en voz baja dijo:

– Sal al pasillo sin pantalones… – dijo mirándome de reojo – y sin calzoncillos – añadio con una leve risilla.
– ¿Qué? ¡Ni de coña! Para que me pille alguien… quita, quita, yo paso. – dije yo muy defensivo.
– Entonces… paga prenda. – dijo Laura mirándome por fin a los ojos.
– Solo llevo los pantalones y la camiseta del pijama. – dije yo intentando dar algo de pena.
– Los pantalones ¡al menos concédeme ese deseo cuñadito! – me suplicó ella.

Me puse en pie y me bajé poco a poco los pantalones. Con una mano trataba de tapar mi polla, totalmente erecta. Laura no me quitaba ojo de encima y Sergio miraba divertido.

– Cuñado no te tapes, dejame ver lo tiesa que la tienes. – me dijo Laura sin una pizca de vergüenza.

Yo aparté mi mano y dejé mi miembro erecto al aire. Me terminé de quitar los pantalones del todo y me tumbé en la cama cubriéndo mi culo con la sábana. Mi cuñada aún me miraba con ojos golosos.

– Pedro me he quedado con ganas de tocártela jajaja, tan cerca y casi no me has dejado mirar. – insistió Laura.
– Cada cosa a su tiempo. – dije yo avergonzado.

Continuamos con el juego durante un rato más. Pruebas como que Sergio besara la oreja de mi cuñada, que mi cuñada metiera la mano dentro del pantalón de Sergio y le masajeara la polla y me tocó a mi y le propuse a mi cuñada que nos enseñara las tetas. Ya era hora de ver algo. Ella en principio no quería aceptar, pero le recordé que si no lo hacía pagaría prenda y sería peor… Así que finalmente se puso en pie y sacando primero un hombro y luego el otro, agarró las dos copas y las bajó un poco hasta dejar sus pezones al aire. Los mostró unos segundos, erectos y rosados. Los tapó de nuevo y se cubrió con la sábana. Sergio y yo estábamos encantados, la velada prometía mucho.

El juego duró un rato más. Sergio andaba sin la camiseta del pijama, yo desnudo completo bajo la sábana y mi cuñada con las braguitas y el liguero oculta bajo las sábanas también. Fue ella la que lo propuso.

– ¿Por qué no apagamos la luz y hacemos algo más? – nosotros nos miramos y antes de pensar nada Sergio ya había apagado la luz.

Aún con las persianas bajadas y la luz apagada, algo se veía en la penumbra. Pude ver como mi cuñada se quitaba el liguero y las braguitas y quedaba desnuda bajo la sábana. Sergio no disimulaba tanto y se quitó el pantalón. Se intuia una buena polla, larga pero especialmente ancha, como una lata de refresco. Laura no le quitaba ojo. Sergio se acercó a la cama y se arrodilló junto a Laura que estaba tumbada boca arriba y tapada. Laura, sin mediar palabra y muy convencida agarró la polla de Sergio, la masajeó dejando su capullo al descubierto y se la metió en la boca. Yo aún permanecía sentado notando como mi erección era espectacular. Sergio sujeteba la cabeza de Laura y movía la cadera adelante y atrás, ella chupaba con fuerza e intentaba metérsela lo más adentro posible. Yo aparté la sábana del cuerpo de mi cuñada y observé su cuerpo desnudo. Sus tetas no eran muy grandes, parecían pequeñas peritas con los pezones erectos mirando al techo. Sus caderas se ensanchaban y en el centro un coñito con un pelo rizado y negro. Se notaba que se cuidaba, pues no era abundante, lo justo para darle forma. Yo masajeé su monte de venus y ella abrió las piernas mientras la oía chupar. Con una de mis manos agarré su teta derecha y la masajeé y pellizqué el pezón. Ella, con su mano libre me señaló la entre pierna entre succiones. Pasé mi mano por su coño y noté que los labios exteriores estaban totalmente mojados. Ella hizo un gesto para que me agachara y me sujetó de la cabeza empujándome contra su coño.

Abrí mi boca y con mi lengua recogí los fluidos que manaban de su sexo. Me abrí camino entre sus labios con la ayuda de mi lengua y comencé a acariciarle el coño de arriba abajo. Jugando a veces con la punta de mi lengua en su agujerito y otras veces en su clítoris, rozándolo para hacerla estremecerse. Sergio sufría espasmos y entre suspiros de placer dijo que iba a correrse. Mi cuñada en lugar de parar y sacársela de la boca como yo esperaba, aceleró y chupó más fuerte. Sergio se corrió y ella continuó chupando, recibiendo toda su corrida en la garganta. Era toda una experta. Mientras Sergio quedaba sin fuerzas de rodillas sobre la cama mi cuñada seguía lamiendo su polla, pasando la lengua por su punta, recogiendo los restos de leche que aún quedaran. Yo continuaba masajeando su clítoris con mi lengua y había empezado a jugar con un dedo en la entrada de su vagina.

– Cuñadito, ven aquí que ahora quiero probar tu leche, a ver si sabe tan rica como la de Sergio. – dijo Laura totalmente extasiada.

Me tumbé boca arriba y mi cuñada se puso a cuatro patas sobre mi. Veía como caían sus tetas y las rozaba contra mi polla. Sin pensarlo dos veces, igual que había ocurrido con Sergio, se la metió en la boca y empezó a chupar. Mientras ella chupaba, Sergio se había puesto detrás y admiraba el culo en pompa de mi cuñada.Ví como se agachaba dispuesto a lamerle el ojete. Mi cuñada respiró extasiada al sentir el contacto de la lengua de Sergio en su ano.

– Esto está muy cerrado Laura, vamos a tener que abrirlo ¿no? – dijo Sergio mientras lamía el ojete de Laura.
– Si, por favor… – acertó a decir Laura.

Sergio me iba contando la jugada mientras mi cuñada chupaba mi polla con fuerza. Le metió un dedo en el culo masajeandola suavemente. Lo tenía muy apretado. Tras varios lametones y probar primero con un dedo, luego con dos y finalmente con tres, anunció que iba a probar a desvirgarle el ano con su polla. Se arrodilló detrás de ella y con algo de esfuerzo se la metió suavemente. Una vez hubo entrado el capullo, el resto entró poco a poco.

Mi cuñada se quejaba entre dolorida y extasiada y aceleró mi felación.Yo no pude más y solo acerté a decir “ahh” cuando me corrí. Noté mi corrida llegar hasta su garganta mientras ella jadeaba. Sergio permanecía detrás de ella entrando y saliendo de su culo suavemente. Laura terminó de limpiar mi polla igual que había hecho con Sergio, pero quería más y sacándose la polla de Sergio del culo se la sujetó y se la metió a la boca.

– Quiero que sea Pedro el que me folle primero el coño. – dijo Laura mirándome.

Yo recuperé de nuevo una erecíon tremenda. Menuda sorpresa, quería que yo empezara con su coño el primero. Me puse en pie y cogí uno de los condones que Sergio había dejado.

– No, no hace falta Pedro, sé que estás sano y yo tomo la píldora. Quiero que te corras dentro de mi coño. – insistiío Laura.

Yo me puse sobre ella y ella subió sus piernas a mis hombros dejando así su coño bien expuesto ante mi erecta polla. Rocé un poco la entrada para embadurnarme con su jugo y la introduje poco a poco. Se deslizaba fácilmente con lo cual aceleré el ritmo. Mi cuñada no era virgen, eso se notaba claramente, sin embargo estaba disfrutando como nunca. Mientras pajeaba a Sergio y daba lametones a su polla a mi me pedía más y más. Ella comenzó a jadear y respirar fuerte, me dijo que se corría, que siguiera, que me corriera dentro yo también.

– ¡Ahh, ahh! Pedro córrete dentro de mi, déjame el coño lleno de tu leche, vamos. –

Yo no pude aguantar más la excitación y me corrí. Creo que fue incluso más abundante que la anterior. Mi cuñada todavía seguía jadeando y noté como aumentaban sus fluidos. Sentía como mi polla palpitaba dentro de ella y con cada pálpito lanzaba un chorro de semen caliente en su interior. Ella se agarró a mi fuertemente y de repente se relajó y quedó tumbada en la cama.

– Dadme unos segundos. ¡Buff menuda corrida chicos! – exclamo totalmente deshinibida.

A los dos minutos comenzó a acariciar la polla todavía erecta de Sergio y le dijo que se la metiera, que también quería sentir su leche dentro. Sergio la puso a cuatro patas y la metió con facilidad.

– Está muy caliente Laura, se nota tu leche aquí dentro Pedro. – aseguró Sergio mientras comenzaba a moverse hacia dentro y hacia fuera.
– Sergio ponte debajo, quiero cabalgar sobre ti. – pidió mi cuñada extasiada.

Sergio se puso bajo ella y Laura, en cuclillas se introdujo su polla poco a poco. Me acerqué a sobar el culo de mi cuñada mientras tanto y pude observar como por la polla de Sergio chorreaba mi corrida. Pasé mis dedos por el tronco de su polla mientras salía y recogí un poco de mi leche, con ella embadurné y lubriqué el culo de mi cuñada introduciéndole un dedo entero en el ano y jugando dentro con el.

– Pedro ¿te gusta mi culo? Aprovecha que estoy en posición y penétramelo con tu polla, quiero que me folléis a la vez por los dos lados. –

Yo no me lo pensé dos veces y jugueteando un poco en la entrada de su ojete la fui introduciendo poco a poco. Entraba más fácil de lo que yo esperaba, supongo que el hecho de que la enorme polla de Sergio hubiera abierto camino antes era un punto a favor. Ambos penetramos a mi cuñada durante unos minutos, Sergio con fuertes embestidas metiéndole la polla hasta adentro. Yo más pausadamente para disfrutarlo. Sergio comenzó a jadear fuerte asegurando que iba a correrse y yo no pude contenerme y también me corrí. Le llenamos el coño y el culo a la misma vez con nuestra leche. Justo entonces nos dijo que no las sacáramos, que iba a correrse ella también.

Comenzó a jadear más y más fuerte, moviendo sus caderas en circulos para introducirse nuestras pollas aún más. Y de repente quedó extasiada y cayó sobre el cuerpo de Sergio. Yo retiré mi polla poco a poco y fui a limpiarme al baño.

A continuación llegó ella, desnuda, de la mano de Sergio. Pude verla en todo su esplendor. Muy feliz, con sus pechos todavía hinchados por la excitación y el vello de su coño mojado con nuestro sudor y semen.

– ¿Nos damos un bañito los tres juntos? – sugirió divertida.
– Venga, será mejor después de tanto ejercicio. – dije yo. Acto seguido mi polla se puso erecta de nuevo.

Laura, mirándonos con una sonrisa, masajeó la polla de Sergio que reaccionó de la misma manera. Nos sujetó por ambas pollas y nos introdujo en la ducha. Ella se puso en medio, en cuclillas.y comenzó a chuparnoslas a uno y a otro. Succionaba con fuerza, limpiandonos perfectamente. Al poco se puso en pie y nos dijo que ahora debíamos limpiarla nosotros por delante y por detrás con nuestras bocas. Sergio le lamió el coño con ambas corridas y yo le lamí el ojete con los restos aún de mi leche hasta que quedó limpio. Estabamos otra vez a 100.

– Por hoy está bien, una duchita fría y otro día jugaremos más. – nos aseguró.

Y así nos dejó. Pudimos frotar aún su cuerpo desnudo con agua y jabón, pero ya no nos dejó hacer nada más. Se secó y salio a la habitación en albornoz a descansar un rato. Y Sergio y yo nos quedamos con nuestras pollas erectas, embobados. Sin poder creernos que no nos iba a exprimir más. Pero así fue. Tuvimos que pajearnos en el baño rápidamente para bajar la hinchazón, ducharnos y salir con el albornoz.

Laura estaba tumbada en la gran cama de matrimonio, había una supletoria, pero en la de matrimonio cabíamos los tres de sobra. Cansados como estábamos y allí tumbados, nos quedamos a dormir los tres juntos.

Esa fue la primera experiencia con mi cuñada y Sergio. En el día a día Laura actuaba como si no hubiera pasado nada. A mi me daba más corte mirarla, pero para ella todo seguía igual.

Relato de lo mejor del sexo que he tenido

Sábado, octubre 11th, 2014

Bueno ..resulta que en mi trabajo hace 04 años atrás , justamente en la el lugar que yo trabajaba todo el día, en una noche de farra bebimos con mi compañero y amigo llamémosle Luis hasta el amanecer .. recordamos entonces que debíamos presentarnos a trabajar … pero casi ya amanecía, de todos modos fuimos a trabajar , pero por lo ebrios que estábamos sucedió algo inesperado.
Un accidente grave con mi amigo, tuvimos que llevarlo de urgencia al hospital, pasé todo el día allí realizando todos los trámites que requerían para operar al herido, al llegar a casa como a las once de la noche le conté a mi esposa lo ocurrido, cabe indicar que vivía con nosotros su hermana (mi cuñada de 14 añitos), debía ir a rondar por eso de los ladrones mi trabajo desde las 12 de la noche hasta como las cuatro de la mañana .. Entonces salía de la casa aduciendo tener un poco de miedo y sucedió lo inesperado….

Me dijo mi esposa que tal si …Carla… por llamarla así, te acompaña … asentí con la cabeza y la muchachilla se emocionó pues siempre había querido conocer mi trabajo, les contaré que su cuerpito tierno ya estaba sumamente para desearla… que linda que estaba …. Yo conducía el vehículo de mi amigo pues él se quedó en el hospital.
Entonces llegamos al sitio y todo estaba tranquilo, nos sentamos los dos en el asiento trasero y charlábamos; de pronto no sé porque le di un beso en los labios y ella solo se sonrió asustada y dijo … porqué hace eso ..??? y le respondí .. no lo sé, pero me gustas …si pero no puede ser porque usted es mi cuñado me dijo … pero mis manos estaban sobre una de sus tetitas que por cierto estaban grandes para su edad .. y ella solo decía no , no esperece ,…. Pero con un vago esfuerzo .. lo que me animó a seguir toqueteándola .. hasta que la bese de nuevo y no opuso resistencia … le dije que no pasaría nada que ella no quisiera .., que solamente quería ver como se excitaba a su corta edad , y ella dijo que bueno pero solo eso… entonces la besé por todos lados .. Ya le había quitado el saco, y logré quitarle la camiseta y el bracier quedando libres esos senos tan esplendorosos, sus pezones apenas se estaban formandose en las puntas.
Luego casi sin insistencia le quité una pierna de su pantalón, manoseando por encima del interior su vagina … qué rica ….. Apenas tenía bellos…. Se resistió un poco al querer quitárselo, pero no mucho y lo hice … la subí en mis piernas colocando sus senos en mi delante y su vagina que estaba muy mojadita sobre mi pene , claro que estaba por debajo de mi pantalón, pero ella lo sentía y se movía cada vez mas .. hasta que dejando de comerme sus senos le dije .. te lo meto…. Y ella dijo ahora o nunca,… hazlo… QUÉ HERMOSO que placer saqué mi pene que parecía que estallaría … y ella se lo metió .. yo estaba en otro mundo .. solo escuché el primer.. mmmmmmmm que hizo al sentir mi pene dentro y luego nada más solo sabía que lo que sucedía era hermoso … ella subia y bajaba . podía sentir como se mojaba cada vez más y más hasta que me dío una cachetada suave seguida de un beso y me dijo .. terminaste.. ?? le dije que no aún se burló y dijo pues que pena yo ya…..se imaginan .. me quería dejar así … pues no lo logró porque la abracé fuerte la penetraba muy rápido .. Cosa que ella disfrutó,… terminó otra vez .. y yo casi termino dentro … lo saqué y ella quedó mirando como terminaba .. Pues más me excitó su rostro de putita que puso y lo hice frente a sus hojos ..
Que placer sentí esa madrugada .. fue el mejor de mi vida .. llegamos a casa al amanecer y ella se acostó en su cama y yo salí de la casa a fumar .. pues me sentía un poco mal pero satisfecho…
Luego sucedieron muchos más encuentros con ella ya se los contaré si me lo permiten .. espero que les guste adiós

Me comí a mi sobrina costeña de 20 y termine la faena con sexo anal.c

Martes, septiembre 23rd, 2014

Esta historia es cien por ciento real y me sucedió hace un par de meses atrás: Empezare contándoles que soy de Ambato-Ecuador y llevo casado 2 años con una chica de Portoviejo, por lo general las chicas de la costa son mejor dotadas que las de la sierra y mi mujer no es la excepción, piernotas, un culazo y unas tetas redonditas. Pero mi historia relata en como me comí a una de sus sobrinas, como es obvio sus sobrinas están igual de bien dotadas, por ello desde la primera vez que las vi se me fueron los ojos. Bueno resulta que tengo un hijo de 2 años y como mi esposa y yo trabajamos lo dejamos en una guardería, pero en ese tiempo le dio un fuerte resfriado por lo que mi esposa llamo a mi suegra para que viniese de la costa a cuidarlo unos días en mi casa; como mi suegra ya tiene algunos años encima siempre viene con alguien y esta vez decidió venir con una de mis sobrinas Janine. Janine tiene 20 años y tiene un cuerpo delicioso delgada de tez trigueña 1,70 con unos senos no muy grandes pero si redonditos y duros, unas piernas largas y gruesas y un culo grande y paradito, mi relación con ella siempre fue buena, pues la conocí antes cuando estuve de novio con mi esposa y cuando la veía me la pasaba molestándola de lo “fea” que esta o de que no tiene novio por creída o que buscase trabajo en un cabaret y ese tipo de bromas, a las que ella respondía con chistes del mismo calibre; aunque siempre que la veía me provocaba una erección por lo buena que esta, últimamente no le había prestado mucha atención pues prácticamente había convertido a otra de sus primas (Nadia) en mi amante lejana, pues cada vez que iba de visita a Portoviejo me las ingeniaba para hacerle el amor cuando mi esposa se descuidaba, pero esas historias y como la ultima vez que le hice el amor cuando estaba embarazada les contare en otra ocasión. Volviendo a Janine aquel día yo había salido mas temprano de mi trabajo y como era un martes ni mis amigos ni el trafico fueron impedimento para estar una hora y media antes de lo que normalmente suelo estar en mi casa, al llegar note la casa muy silenciosa por lo que asumí no había nadie, pero al llegar a mi cuarto me lleve la grata sorpresa de encontrar a Janine, viendo la televisión; un poco asustada note que cambio el canal que veía, sin embargo me di cuenta que el numero del decodificador del cable marcaba un canal erótico, cuyo numero me lo se de memoria por su puesto. Ella me saludo de forma nerviosa y yo casi sin responder le pregunte en donde estaban mi esposa, mi suegra y mi hijo, a lo que me contesto que habían salido hace 5 minutos al supermercado y dijeron que se iban a demorar. Janine estaba recostada en la cama de mi dormitorio y traía en su cabeza una toalla, estaba puesta una blusita corta de tirantes sin sostén, pues note claramente sus pezones a través de ella y un short de tela celeste, que mas parecía una tanga por lo corta; me la quede mirando de pies a cabeza y a parte el hecho de que estaba mirando porno en mi cama, me provoco una erección que casi abre el cierre de mi pantalón, por lo que me senté a su lado rápidamente para que no lo notase; ella un poco asustada todavía por mi llegada inesperada empezó a disculparse por haber usado la ducha de mi cuarto pues al parecer la ducha de las visitas se había dañado, le dije que no había problema que solo esperaba que no haya dejado sus calzones en el piso, entonces reímos y tomo de nuevo un poco de confianza, sin embargo yo estaba muy excitado y no quería que ella pierda la calentura que debía tener al ver el canal porno; entonces me arriesgue y con un tono burlesco le dije Janine y en realidad que estabas viendo? Cogí el control y puse la televisión en video y una mujer le practicaba sexo oral a un tipo; ella se enrojeció y dijo: no que te pasa yo estaba viendo caricaturas con una voz de burla también, yo me reí y le dije ya vas a ver chica morbosa (siempre con un tono de chiste) y me dijo hay tío es que ante la necesidad por lo menos debo verlo, entonces le dije pero sobrina que falta de confianza yo puedo ayudarte con eso ¡!!haber ponte en cuatro!!! ella me dijo que estúpido y nos reímos, entonces seguimos viendo la película; de pronto Janine me dijo pero tu eres muy caliente, porque solo viendo eso ya lo tienes parado y le dije que me estas viéndole bulto? y dijo riéndose ¡no! pero se nota, entonces sin mas dilaciones me baje el cierre y le indique mi pene diciéndole pues míralo en vivo; ella puso una cara de asombro única, no se si porque mi pene estaba tan erecto que parecía le salía sangre o por lo que hice, pero cuando volvió en sí lo siguiente que hizo es sacarse la toalla de su cabeza arrodillarse al frente mío y empezar a chupármela con una tenacidad y placer único, yo aproveche para sacarle esa blusita y mientras me la chupaba le agarraba las tetas y le masajeaba esos pezones rosados y duritos; me la chupaba con tanta vehemencia y ricura que sentí me venía y así fue le termine en la boca. Ella contrario a lo que parecía, ya tenia experiencia en esto de las mamadas, pues se trago mi leche y lo que le había salpicado se lo froto en sus deliciosos senos, hasta ese entonces no habíamos dicho una palabra mas, solo se oía mis gemidos de placer y el sonido de su boca al succionar mi pene, pero después de tal actuaciones mes inhibiciones hacia ella terminaron, por lo que retome palabras diciendo: ahora me toca a mi! entonces, le saque ese mini short que cargaba y la hice recostar, tenia su vagina completamente rasurada y emanaba ese olor delicioso a recién bañada, pero también ese olor a conchita mojada por la excitación del momento seguramente; se veía tan deliciosa ahí acostada que no perdí la oportunidad de lamerla desde la punta de los dedos de sus pies, me enloqueció ver sus uñas recién pintadas y esos pies tan sexis, así que los lamí como a un helado y después continué con sus pantorrillas, sus muslos hasta llegar a su cosita, ella solo hacia pequeños sonidos de placer, pero en cuanto empecé a lamer su sexo, gemía tan fuerte que mordía la toalla para disimular sus gemidos, ella tuvo su primer orgasmo rápido y verla ahí reprimiendo sus gritos me hizo poner a cien nuevamente y procedí a someterla de forma suave y delicada, pero ella me dijo dame duro tío dame duro y con sus piernas parecía me practicaba una llave apretando mi espalda; ya vaciado por la mamada inicial, le bombeé como por 15 minutos a ratos con tanta fuerza y goce que ya no se oían sus gritos sino el rechinar de la cama, por lo que cambiamos de posición a la famosa posición del perrito, así en cuatro, su trasero era impresionante sus nalgas formaban una inmensa manzana, tan deliciosa que después de 10 o 15 embestidas me fui de nuevo y sentí que ella también, pero estaba tan excitado de ver ese enorme culo que seguí bombeándole y nunca perdí la erección, de pronto ella regreso a ver a la televisión y dijo hazme eso, (pasaban una escena en que el tipo le estaba introduciendo el pene en el ano a la zorra de la t.v) , no lo pensé dos veces y utilizando los mismos líquidos que por chorros habíamos botado, le empecé a introducir primero mi dedo medio en el ano, si sus gritos de excitación al hacerlo por su concha eran fuertes en cuanto empecé a introducirle mi amigo por el ano, se transformo en una sirena, cosa que por cierto me excitaba mas, por lo que completamente agachada mordiendo la almohada empecé el bombeo, suavemente hasta sentir ese delicioso vació, dejando de morder la almohada me decía dale comete ese culo dale duro tío, culéame duro, dale, lo que me volvió loco y le empecé a bombear hasta sudar frió del placer, mordía la almohada y gritaba con mayor intensidad pero aislando el sonido aplastando su boca en la cama, lo que termino por hacerme estallar nuevamente en su enorme culo. Nos quedamos recostados por un instante yo encima de ella, por primera ves la empecé a besar como un adolescente enamorado mordiendo sus labios y metiendo mi lengua hasta los rincones mas recónditos de su boca; hasta que recobramos conciencia de que mi esposa y mi suegra podían llegar; así que ella me dijo ándate y vuelve después como que nunca hubieses llegado a la casa yo me encargo de este desorden. Con los nervios de punta ante la posibilidad de la llegada de mi esposa pero con una satisfacción enorme me fui a dar vueltas por el barrio en el auto hasta una hora similar a la que llego normalmente y cuando decidí entrar me encontré a Janine lavando las sabanas de mi cama en la lavadora y mi esposa diciendo que su sobrina había regado un vaso de refresco y muy servicialmente hasta lavo las fundas de las almohadas. Sinceramente desde ese día no he vuelto a hacer nada con mi sobrina porque desde ese encuentro nunca mas volvimos a estar solos en casa y pocos días después regreso a su ciudad, pero ahora espero con ansias mi visita a la costa para ver si continuo la segunda parte de esta historia o la convenzo para hacer un trío con su prima.

AL FIN LOGRE A MI SOBRINA PATRICIA.

Jueves, septiembre 18th, 2014

Hace mucho les conté lo mucho que me he estado loco por mi sobrina Patricia, que luego de un pequeño encuentro donde dejo que le mamara el coño a los dieciocho años cuando se quedo a dormir en casa. Ahora vive en USA desde hace tiempos, está casada con un gringo que esta destacado en Irak por lo que me di cuenta por relatos de su madre, mi cuñada, que tiene un vecino que le está aplicando en ausencia de su marido. Ese detalle me encendía mucho más al saber que ya hacia sus incursiones en el terreno de la infidelidad conyugal.
El caso es que vino de vacaciones a nuestro país y nos pidió que la lleváramos a la playa, ni lento ni perezoso rente un rancho de mar y nos fuimos toda la familia un fin de semana. Como era de esperarse casi me voy de bruces cuando la vi en bañador de dos piezas donde se le notaba el coñito perfectamente depilado con un monte de Venus descomunal, ahora tiene 28 años y está mejor que cuando le mame el coño para ese entonces peludo. Como sé que le gusta el tequila compre un litro esperando que alcanzara, luego de la cena todos los que habíamos asistido se quedaron dormidos luego del tequila, entonces ella me pregunto si tenía más, a lo que conteste que si pero que teníamos que ir a traerlo al vehículo que estaba un poco retirado, en la planta baja del rancho. Me acompaño a traerlo, llevaba un a salida de baño transparente que dejaba ver su perfecta silueta y el pequeño biquini, le aconseje que nos quedáramos en la primera planta del rancho que también servía de estacionamiento para los vehículos para no despertar a los que dormían, ella asintió que era lo más adecuado, le serví otro tequila el cual trate que fuera cargado, no era mi intención pasarla de copas pues sé que las féminas son muy duras para beber y más cuando se trata de este licor, pero también sé que el tequila a las mujeres les vuelve muy sensible el clítoris.
Bebimos alrededor de hora y media en medio de pláticas de su situación con su marido que tiene que verlo cada 6 meses, que se refugia en el trabajo para no pensar en su situación etc. Cuando de repente me dijo que porque la miraba tanto cuando se bañaba en el mar, yo le conteste que honestamente para mí era muy tentador admirarle su bello cuerpo y que ignoraba que pensaba el marido en dejarla tanto tiempo sola, la conversación se ponía cada vez más tensa a lo que respondíamos con otro trago de tequila para mojar la garganta porque al menos en mi caso se me cerraba de los nervios de estar platicando con una mujer a la cual le doblo la edad. De repente ella mirándome fijamente a los ojos me dijo que si quería verla que no le importaba y separo las piernas para que yo le pudiera ver su bañador, yo no pude contenerme la tentación de verle entre las piernas poniéndome rojo de la emoción, a lo que ella me pregunto qué me gustaría hacerle, con un aire de sinvergüenza le dije que lo que más ansiaba era repetir la vez que la hice acabar con una mamada, casi de inmediato ella se aparto el biquini dejando verle perfectamente su raja diciéndome “adelante hazlo” en menos de un segundo estaba arrodillado frente a ella dándole de mamadas en su afeitado coño que sentía salobrego por el agua de mar, tenía el clítoris bien erecto, trataba de meter mi lengua en ese cálido coño que había deseado desde que lo probé por primera vez, mientras mi lengua se perdía en sus labios introduje un dedo en su apretada vagina y pude comprobar que estaba prácticamente empapada, ignoro si por efecto del tequila o por la situación, no soporte tanta presión y me saque el pene para metérselo, ella estaba sentada en una especie de banca y yo parado, cuando me detuvo diciéndome que ahí no era adecuado, que fuéramos a caminar a la playa ya que podían despertarse y sorprendernos armándose una buen escándalo pues andaba mi mujer, mis hijos, mi cuñada, su hermano y su conyugue.
Nos dirigimos lo más pronto que pudimos a la playa que estaba oscura y solitaria, perfecto para lo dar rienda suelta a nuestras intenciones, cuando nos aseguramos que estábamos lo suficientemente alejados me tomo del cuello dándome un apasionado beso que respondí apretándole su vulva, nos dejamos caer en la arena teniendo como testigos solamente el ruido de las olas del mar. Con mi mano saque mi pene que parecía estallarme en las manos ella hizo al lado su bañador ofreciéndome el ingreso a su coño que me quemo cuando le arrime la cabeza del glande en los labios carnosos, que sensación más sabrosa cuando empecé el mete y saca, estaba completamente empapada de jugos lo cual me volvía loco de placer, hacia breves interrupciones para dejar de bombearla y bajar a su raja para saborear sus jugos, cuando me cansaba de tanto lamer volvía a penetrarla produciéndole sonidos ahogados cada vez que lo hacía, la sentía súper diferente a mi mujer que me ha dado cuatro hijos, nada que ver con este coño que aunque no era virginal nunca había dado a luz. Para mí era una sensación completamente nueva ya que nunca había probado otra mujer aparte de mi esposa en los últimos 20 años. Como era de esperarse nos corrimos como a los cinco minutos de estar culeando, pero era tanta mi emoción que no perdí la erección, se me vino a la mente las muchas veces que le había admirado el culo tan perfecto que tiene, cuantas veces me había pajeado recordando cómo le lucen las minifaldas a mi sobrina pues tiene unas nalgotas de infarto, la levante y la puse de perrito cuando le arrime el glande observe que no dijo nada, tenía todo mojado el miembro por lo que no era problema la lubricación, sin embargo no pude resistir la tentación de lamerle en toda su extensión su asterisco, ella daba gemidos mientras contraía su esfínter con cada lamida que le daba. Introduje mi dedo índice en su culito, observe que tampoco dijo nada, sentí como poco a poco fue dilatando su esfínter por lo visto mi sobrinita ya conocía estos placeres ó el marido había sucumbido a las delicias de su ano. Cuando supe que era el momento coloque mi pene en la entrada del ano y empecé a empujar, suavemente fui introduciendo mi pene en esa cavidad tan estrecha, pare un poco para que ella se acostumbrara a la sensación, luego empecé con penetraciones cada vez más profundas que hacían que ambos suspirábamos de placer, casi la sacaba completamente y la volvía a meter desde el glande, era como estar en el paraíso, la tomaba de las caderas, la vista que tenia me excitaba aún más ya que parecía una pera, de repente le apretaba sus pechos que eran duros como los de una doncella. No pude soportar más tanta presión y sentí como se acercaba un nuevo orgasmo y eyaculación, ella también empezó a moverse rítmicamente, yo sentía como la base baja de mi pene era acariciado por el esfínter de su ano chocando mis testículos en su vulva, se la estaba metiendo toda y no le dolía, de repente solté un chorro de semen que inunde por completo aquella cavidad, uno, dos, tres chorros con cada uno de ellos un empujón a fondo, perecía como que me quería meter con todo y testículos en aquel culo. Caí encima de ella en la arena todavía con el pene adentro de su mojado culo, me pidió que lo sacara despacio pues le dolía, me di vuelta y ambos quedamos boca arriba viendo las estrellas que habían sido testigos de aquel encuentro pecaminoso.
Nos pusimos los bañadores y caímos en la cuenta que habíamos estado lejos del grupo cerca de media hora, le dije que tendríamos como coartada que habíamos salido a buscar tortugas a la playa pero que no tuvimos suerte, para que nadie sospechara nada. En el camino al rancho le comente que la había pasado súper y que yo estaba claro que quizá nunca más vuelva a ocurrir a lo que ella me interrumpió diciéndome que cuando quisiera estaría disponible para mi, que ese seria nuestro secreto, que antes de viajar a los EEUU quería que nos viéramos nuevamente y que cada vez que volviera quería estar conmigo. Para nuestra suerte todo el grupo dormía, nos acostamos en nuestras habitaciones, yo no pude pegar un ojo de la emoción del pedazo de culo que me había comido esa noche, a la mañana siguiente nos despertamos todos para ir a bañarnos a la playa como si nada hubiera ocurrido, yo tenía miedo que todo aquello hubiera sido producto del tequila y evitaba verla a la cara, el sentimiento de culpa me embargaba, podía sentir su mirada observándome con una sonrisa picaresca en su rostro, por fin había cumplido mi sueño de tirarme a ese cuerpazo que había deseado durante tantos años.

Autor: Spacer02

Mis nietos… 2da parte

Lunes, marzo 18th, 2013

Ya no regresó hasta el fin de semana siguiente.

– Pablo… tengo que hablar seriamente con vos… – lo encaré en cuanto llegó.

– Si… me imagino porqué… Buscas esto acaso… – contestó mostrándome la filmadora

– Si…

– Ya no tiene nada en la memoria… Todo lo baje a un dvd. Y solo las escenas en las que tenés sexo con mis amigas a otro…

– No comprendo… – estaba confundida. Creí que era la que manejaba la situación y esa simple respuesta me descolocó…

– Simple… Tengo una hermosa película de mi abuelita querida arrastrándose como una vulgar lesbiana con dos menores…

– Pero… eso no es cierto… Ellas me obligaron…

– Eso no creo que sea creíble… ¿o pensás que si?

– Pero… vos…

– Yo… voy a mostrarla en la familia…

– ¡Estás loco!

– Ja ja ja…

– ¡No podés hacerme eso!

– ¿No?… ¿Por? – Su cara de degenerado me dijo que si era capaz de eso y mucho más…

– Es… soy… no… – aterrada no sabía que decir.

– Bueno… hagamos un trato entonces…

– ¿Un trato?

– Si…

– ¿Cuál?

– 1ro. Vas a ser mi hembra tantas veces como yo lo desee… ¿De acuerdo?

– De acuerdo – contesté sumisa tras meditarlo durante un buen rato. Sabía que estaba perdida…

– 2do. Vas a hacer que mi hermanita querida se me entregue…

– ¿Querés cogerte a tu hermana? – exclamé horrorizada…- ¡Sos un degenerado!

– Llamame como quieras… pero ¿aceptas o no?

– Si… – apenas pude contestar…

– Bueno… entonces… todos felices…

No sabía como hacer para lograr lo imposible… que mi nieta se acostara con su hermano… Al fin tras muchas idas y venidas decidí ponerle fin al chantaje. Esperé la llegada de mi nieta y resuelta le conté todo cuanto ocurrió y lo que tramaba ahora su hermano… Me miraba horrorizada…

– No puedo creer lo que me contás, abuela…

– ¿No? Mira si miento… – le dije en tanto ponía el dvd donde él me garchaba a full junto con sus amigas… y cuando ese terminó le puse los editados por él… – ¿notas la diferencia?

– Si, Abu… la veo… ¡que pedazo de pija tiene el hijo de puta!

– ¿Qué? – Exclamé asombrada…

– ¡que pedazo de verga que te comiste abuela! ¡es terroríficamente hermosa! ¡Se me hace agua la conchita! – La vi entusiasmada, enloquecida y me di cuenta que sin quererlo había encontrado la fórmula… – Me va a romper toda la conchita… -seguía hablando – uuuyyyy que grandota…

– Si… es enorme… larga y gruesa… – acoté poniéndole énfasis – Te va a dejar el culo como una flor…

– Uuuyyy… si… me lo va a romper todo…

Lo demás fue un paseo… Acomodamos la fecha y cuando ese fin de semana llegó Mis nietos y yo nos fuimos juntos a mi cama a ver una película… En el medio de la misma inicie el franeleo y terminamos garchando a full…

Cuando Pablo le enterró la verga a su hermana Eliana los ojos de esta se abrieron como platos…

– ¡¡Abuuu!! Meee rompe tooodaaa… uuuyyy…

Le duró poco al pendejo. En cuatro bombazos la piba estaba destruida. Cuando la dio vuelta y le partió el culo gritaba como un animal herido…

– ¡¡Miii cuuulooo!!! ¡¡¡Meee destrooozaaayyyy!!!

Fue una cogida brutal. El terrible pedazo se abrió camino en el interior de Eliana haciéndola vibrar… Cuando acabo y lo sacó el agujero se inflamó y salio para afuera dado vuelta. Eliana gritó y cayó semi desvanecida por el dolor…

Todo el sábado y el domingo mi nieto nos dio verga al por mayor. Eliana llevó la peor parte. No regresó a su casa por cuatro días… Tuvo el culo dado vuelta e inflamado todo ese tiempo…

Esa circunstancia me llevó a tener que cuidar de ella. Le ponía una crema desinflamatoria en su agujero anal y en su abierta conchita… Mis dedos al principio le provocaban el clásico dolor pero lentamente se fue calmando y mitigando. Hasta que dejaron de molestarle. Pero ese tiempo sirvió para que mis ratones se pusieran a dar vueltas en mi cabeza… Cuando noté que ya no le provocaba dolor alguno me dedique a masajearle las zonas erógenas. La primera vez que esto ocurrió estalló violenta e incontrolable…

– ¡Abuelaaa! ¡Me haces acabar! ¡¡Aaahhh!!

– Si mi amor… acaba… acaba mi cielo… – e incremente las caricias a su conchita…

– Siii…

Ante lo hermoso de su explosión llevé mi rostro a su entrepierna y la mamé… Su cuerpo vibró y saltó hasta que llegó el nuevo orgasmo… Ahí se desmadejó y cayó cuan larga es entregándose por completo a cuanto quisiera hacerle… Entonces me aproveché de ella y juntas nos prodigamos un sin fin de caricias hasta que exhaustas nos quedamos dormidas.

Paso el tiempo. El sexo entre mis nietos y yo se hizo habito. Todos los fines de semana Pablo nos daba vuelta a vergazos… el resto de la semana la disfrutábamos Eliana y yo.

La bomba estallo un fin de semana…

– ¿saben algo? – Preguntó Pablo tras una fuertisima batalla sexual…

– ¿Qué? – preguntó Eliana…

– Hoy vi a mamá saliendo en calzones después de bañarse…

– ¿Y?

– ¡Se me paró la verga cuando vi que hermoso orto tiene!

– ¡¿?!

– Se me prendió fuego la verga… me tuve que pajear…

– ¡¿qué?!

– Hermanita… me tuve que masturbar pensando en ese culo…

– ¡Vos estas loco de remate!

– Puede…

– Se te descolocó una chaveta…

– Puede ser… pero tengo ganas de hacerle el hoyo a mamá…

– ¡¿Cómo?! ¡Es mamá! – exclamó horrorizada

– Si… y vos sos mi hermana y ella es mi abuela… la mamá de mamá… y me las garcho también y no se quejan…

– No puede estar pasando… – dijo Eliana bajito – No. Debe ser una pesadilla…

– No nena… es lo que deseo y lo voy a cumplir… y ustedes dos me van a ayudar…

Nos miramos con Eliana. Sabíamos que hablaba en serio. Y que nada podríamos acotar para hacerlo desistir. También sabíamos que lo íbamos a ayudar a cumplir su deseo…

El pervertido llevaba las de ganar.

Mis nietos…

Lunes, marzo 18th, 2013

Soy una abuela normal que recibe todos los fines de semana a sus nietos en su casa y les da alojamiento por el sábado y el domingo… Pablo es un tanto díscolo, pero Eliana, su hermana es más tranquila y sosegada… Cada uno tiene su propia habitación… Todo discurría con total normalidad hasta que me llamó la atención un hecho… Dos “amiguitas” de Pablo entraron con él a la casa y fueron a su habitación como siempre lo hacían… pero esta vez salieron cansadas, agotadas… A una de ellas se le notaba los ojos cargados como si hubiera llorado… Esa circunstancia llamó mi atención. Y lo volvió a hacer a la semana siguiente. Entraron lozanas; rozagantes y se fueron aplastadas, cansadas, agotadas… Entonces decidí investigar que ocurría en esa habitación…

Me fui a una casa de fotografía y adquirí una filmadora con una memoria que grabaría 6 horas corridas antes de agotar su batería… Durante los días previos aprendí su manejo y el sábado antes de la llegada de mi nieto la instalé en forma oculta esperando el momento de encenderla…

Cuando llegó Pablo ingresé a la habitación y la encendí antes de que ellos se encerraran en la misma… Durante todo el sábado viví en ascuas… esperaba que se fuera para correr a su habitación y tomar la video… Cuando alrededor de las 23 decidió salir a bailar entre a la pieza y me apoderé de la maquina. Entre casi volando a mi habitación y la conecte al CPU dándole paso a lo grabado… Cuando al fin las imágenes corrieron ante mis ojos quedé perpleja… Durante quince o veinte minutos charlaron en forma tranquila. De repente una de ellas se inclinó sobre la entrepierna de mi nieto, destrabó su pantalón y sacó a relucir el miembro del muchacho… Un enorme, gordo y largo pene quedo expuesto por unos segundos. La boca de la chica fue a su encuentro y el gordo glande fue succionado por entero… Mi nieto se dejó caer de espaldas sobre la cama y fue entonces cuando la otra chica, quitándose la bombachita, se alzó sobre su cara y le puso la concha en la boca… Las escenas de sexo fueron corriendo. Mi nieto se levantó y de una le enterró la verga en la concha a una de las chicas… luego a la otra… Mas tarde ambos culos se devoraban la enormidad de pija como si nada les costara… Vino un impasse y reanudaron la sesión… Tras la cual se levantaron higienizaron y se fueron…

Un suspiro, un gemido y una vibración de mi cuerpo me llamaron a la realidad… Inconcientemente me había estado masturbando y el orgasmo me había sorprendido… Tras la sorpresa, la confusión… ¿masturbarme ante lo visto? ¿Qué me paso? ¿Cómo me calenté de esa manera?… Pero estaba muy caliente… tan caliente, que tuve que masturbarme nuevamente para a medias calmarme…

En el transcurso de la semana miré repetidamente el video… y tantas veces como lo miré me tuve que masturbar… Me ponía de la nuca… Ver ese semejante pedazo de verga… Saberla ahí cerca y no poder hacer nada…

Decidí ponerle fin a esas orgías… Me trastornaba el pensar que a metros se estaba llevando a cabo un acto sexual…

Cuando llegó el sábado y mi nieto se encerró en su habitación con las chicas esperé un rato y cuando arrimé mí oído a la puerta y escuche y los inequívocos murmullos del sexo entre de sorpresa en la habitación…

– Pablito… – dije como para dar a entender que no sabia lo que ocurría…

Mi nieto y las dos chicas totalmente desnudos me miraron sorprendidos…

– ¿Qué están haciendo? – pregunté haciéndome la sorprendida…

– ¡Abuela!

– Uyy – dijo una de las chicas… En tanto la otra en silencio me observaba…

– ¡¿Qué están haciendo?! – repetí poniendo voz y tono de indignación…

– Cogiendo viejita… – dijo la que me miraba, mientras caminaba hacia mí…

La respuesta directa me tomó desprevenida… Me descolocó… Y verla acercarse desafiante me anuló… Quedé parada en medio de la habitación sin reacción… No esperaba la respuesta y menos que se me viniera encima…

Mirándome a los ojos fijamente llegó a mi lado.

– ¿Entendiste la respuesta, viejita? – preguntó arrimando su rostro a mi cara… – ¡Cogiendo!

– ¿Y les parece bien?

– ¡Genial, mamita!

Y su segundo movimiento me terminó de desarmar… Su boca fue a mi rostro y su lengua recorrió mi mejilla… Quedé dura. Sorprendida. Y más aún cuando su mano se apretó contra mi entrepierna y uno de sus dedos hurgo mi entrada vaginal…

– Oh… – exclamé sorprendida

No me dio tregua. Su otra mano se apoderaba de uno de mis senos y estrujaba mi pezón provocándome una onda de debilidad…

– Ooohhh…- Gemí ante la agresión

Fue entonces que la otra chica, viéndose dominadoras de la situación, se abalanzó sobre mí por la espalda… Por sobre la ropa un dedo se hundió en mi agujero anal y su otra mano recorrió mi cuerpo… Instintivamente tiré mi bajo vientre hacia delante para esquivar el dedo en mi trasero…

– ¿Qué hacen? – alcance a preguntar en un hilo de voz…

La mano de mi entrepierna se movió velozmente ingresando por debajo de mi ropa. Dos dedos entraron en mi mojada vagina hundiéndose profundamente en mi cuerpo… De mi garganta broto incontenible un gemido…

– ¡Te vamos a garchar viejita!

Quise esquivar la penetración pero fue imposible porque la que estaba a mi espalda aprovechó mi desconcierto e hizo lo mismo que su amiga. Su mano ingresó por debajo de mi bombachita y un dedo se hundió largo y profundo en mi culo…

– ¿Qué? – La sorpresa me anuló…

No pude seguir hablando… Los carnosos labios de una de ellas se apoderaron de los míos… la lengua de la otra entró en contacto con mi vulva… Mis piernas temblaron… Mis muslos se abrieron… Me llevaron a la cama y ahí caí totalmente entregada… indefensa… sorprendida por las dos chicas… No tuve tiempo de reaccionar.

La calentura mantenida durante toda la semana estalló violentamente en mi interior y me hizo sucumbir rápidamente… No llegue a darme cuenta de que me ocurría cuando ambas mujeres me poseían, sus labios, sus lenguas y sus dedos impertinentes no dejaron lugar libre de recorrido. Mi vulva y mi culo fueron amasados a conciencia. Pero ese fue tan solo el principio. Pablo, mi nieto, al verme gozar entre los brazos de sus amantes se me vino encima. Lo vi y sentí llegar. Un escalofrío me recorrió cuando recordé lo enorme de su falo… Sin dudar, de una, me enterró su vigoroso y enorme miembro en la argolla. La sorpresa del tamaño me terminó de desarmar y me hizo claudicar. La entrada del grueso y largo pene en mi ansiosa concha me llevó a una serie de enormes y profundos orgasmos… Grite estruendosamente con cada acabada… mis muslos se abrían y mi vulva se devoraba por completo la verga ante cada final… Desorientada, confundida, no pude oponerme a que me dieran vuelta, me pusieran en la posición del perrito. Mi nieto me quería partir el hoyito sin ningún tipo de reparo… Traté de negarme…

Recuerdo que grite e insulté. Pero la rotura de mi agujero fue inevitable. Mis gritos aumentaron cuando la enorme pija se hundió hasta sus raíces en mis profundidades… abriéndose paso y abriéndome el culo desmesuradamente…También recuerdo que gemí de placer al sentir el calor de su semen inundar mi abierto y destrozado pozo… y a partir de ahí todo fue una mezcla de emociones y placeres…

La orgia de los jóvenes duró mucho tiempo. Cuando al fin terminaron conmigo y me dejaron en libertad estaba al borde de la inconciencia. Agotadas mis fuerzas, embotado mi cerebro, no podía pensar. Me dolía todo el cuerpo. Principalmente las partes que habían sido penetradas por el monstruoso pedazo de carne de mi nieto…

Tras haber abusado de mí se higienizaron, se vistieron y salieron como si nada hubiera pasado. Quedé tirada en la cama totalmente desnuda. El semen de mi nieto salía de mi culo y su sabor estaba en mi boca… Tardé en recuperarme.

Cuando al fin lo hice me dirigí al lugar donde se suponía estaba la filmadora… y ya no estaba en el lugar.

Nerviosa esperé el regreso de mi nieto.

Mi cuñadita

Lunes, marzo 11th, 2013

Conoci a Caro hace 8 años cuando empece la facultad. En ese momento los dos estabamos de novios. Con el tiempo se fue convirtiendo de gran compañera de estudios en mi mejor amiga y confidente. Me conocia mas que nadie y no ocultaba lo que sentia por mi, me amaba. Yo siempre le decia que no podia ser, que era un gran sentimiento pero que conociendome tan bien era imposible y ella siempre me respondia que cuando me diera cuenta que yo tambien la amaba lo iba a entender. Esa respuesta nos hacia reir mucho, pero luego me dejaba pensando y todas las dudas.

Claro que la queria, pero no podia amarla, segun mi criterio, porque si bien era muy linda no despertaba en mi el deseo sexual suficiente y fundamental para que sintiera la necesidad de tener una relacion de pareja. Todas mis relaciones habian sido tremendamente sexuales, de esas en las que no se puede parar de tener sexo de todas las maneras imaginables. Pero siempre se terminaban al año y medio o dos, estirandola y jamas fuera de la cama la relacion era como con Caro.

Ocho años de relacion, viendonos casi todos los dias o minimo hablando por telefono. Sabiendo todo el uno del otro, ayudandonos en todo y necesitandonos mutuamente. Casi perfecto pero sin sexo. Hasta se aguantaba, compartia y le encantaban mis relatos de las maratonicas tenidas sexuales con mis eventuales parejas y me costaba entender como podia seguir, tolerar, aguantar. A veces me sentia tan egoista que le decia, dejate de joder Caro, vos hasta a tu novio dejaste y me tenes que bancar, mandame a la mierda.

Para ella el sexo no era fundamental, ya que aseguraba que era algo que se terminaba tarde o temprano en cualquier relacion. Que lo principal era necesitarse, ayudarse, comprenderse y tolerarse todo. Eso era el amor para ella y habiendo todo eso el sexo pasaba a otro plano.

Hace un año comprendi todo y nos casamos. Tiene razón, la amo.

Lo decidimos luego de varios meses de charlas, debates, sobre el amor con o sin sexo, lo que es o deberia ser y como se construye de a dos acordando absolutamente todo. Fue demoliendo uno por uno mis argumentos, miedos y resistencias a cambiar el estado de nuestra relacion.

Lo que definio todo y me convencio definitivamente fue cuando al abordar el tema del sexo ella me aseguro que me iba a enseñar a disfrutarlo de otra manera y aniquiló mi mayor miedo, lastimarla si el animal sexual que llevaba dentro despertaba con una tercera.

Aprendi a disfrutar del sexo que no conocia, el que se despierta desde otro lugar y que mantenia, para mi sorpresa, al animal desaparecido.

En febrero nos fuimos a pasar unos dias de vacaciones invitados por los padres de Caro a la casa que tienen en la costa y en donde tambien habria un acontecimiento especial para la familia. Su hermano iba a presentar nueva novia. En realidad la conoceriamos nosotros y el padre. Su madre con esa particular forma de ser que tiene ya se habia encargado de hacerlo.

Estaba lindo el tiempo, la pasabamos muy bien, felices, haciendo playa todo el dia y asados casi todas las noches y divirtiendonos muchisimo. Especialmente el padre y yo, jodiendo permanentemente a la madre con la nueva novia de su hijo y el acontecimiento que ya se venia.

Se ponia loca con ese tema. No le habia gustado nada de nada la chica y no paraba de decirlo desde el dia que sola se mando a conocerla.

Sostenia que no podia ser que a su hijo le gustara eso, que no era para el, que no entendia el error que como madre habia cometido para que su hijito eligiera tan mal y con tal mal gusto. Y que rezaba a Dios y todos los santos que terminara pronto esa calentura con esa “negrita”. Nos matabamos de la risa. El viejo le decia, quedate tranquila, cuando vengan ya se le paso y la trae para que te ayude con la limpieza. Falta poco, ya me van a dar la razon, contestaba ella seria.

Caro hablaba con su hermano seguido, tenian gran relacion y me contaba que la cosa era seria y que estaba realmente enamorado. Dos dias antes del acontecimiento y luego de una charla via celu, Caro me lleva a caminar para confiarme algo que haria arder Troya. La novia estaba embarazada y se casaban. No podia parar de reirme pensando en la vieja y el momento. A nosotros y al viejo solo nos interesaba que fuera feliz.

La tarde era perfecta, sol a full, mar calmo, una paz y tranquilidad que hacian olvidar que la vida de la city existia. Las chicas se fueron a caminar. Caro se llevo a la vieja hábilmente, para hablarle y recomendarle su comportamiento. El viejo se habia ido a dormir la siesta. En cualquier momento llegaba la parejita.

Comodisimo en una reposera, como lagarto al sol, pensando en lo bien que me sentia en todo sentido, senti unas cosquillitas en el pie. Abri apenas un solo ojo sin moverme y lo que vi me dejo mas inmovil todavia. Escudado en los lentes de sol, abri el otro ojo como para confirmar si lo que estaba viendo era realidad o soñaba. Lamentablemente no era un sueño, estaba bien despierto y lo que estaba dormido, se habia despertado. Y de que manera.

El hermano de Caro susurrando le dijo a su novia que yo estaba dormido y que no me iba a despertar. Dejaron sus cosas en la carpa y se fueron para el mar. Me hice el boludo, era lo mejor que podia hacer, para tratar de pensar un poco e intentar analizar lo que me estaba pasando. No me resultaba nada facil y me hacia sentir mal. Justo que estaba tan feliz, no lo podia creer. Habia pasado casi un año de monogamia desde que habiamos decidido ser pareja y jamas hasta ese momento habia sentido ningun deseo sexual con absolutamente nadie que no fuera mi esposa. Y me encantaba que asi fuera, de ahi la bronca que me daba, ademas del deseo. Ese deseo ahora tan temido pero tan conocido y que sabia perfectamente a donde me llevaba. Pensé en Caro, me causaba mucho dolor y me fui tranquilizando, tratando de despejar de mi mente esa vision, convenciendome que lo iba a manejar y que a lo mejor no pasaria nada.

Me levanté de golpe y me meti en la carpa haciendo un esfuerzo imposible para no desviar la mirada hacia el mar. Estaba empapado de sudor y al palo total. Pude acomodar la dificil situacion gracias a que llevaba unas bermudas grandes, holgadas, que por suerte disimulaban bastante bien y eso me tranquilizo. Con eso resuelto podia manejar un poco mejor las cosas. Me fui para el mar.

Corriendo y con la vista clavada en la ola mas lejana me interne en el agua helada y no pare hasta la primera rompiente. Ya estaba lo suficientemente lejos y alli pensaba permanecer lo mas que pudiera, helandome los pensamientos. No era fácil a pesar de la gelidez del agua. Esa visión me habia dominado totalmente.

Ese minimo triangulito blanco, un toque translúcido, que intentaba ser una bikini, profundizaba, potenciaba, aumentaba y nada pero nada disimulaba, la belleza de esa concha perfecta que estaba a mis pies, a menos de dos metros de mi boca, casi a mi merced. Los papos abiertos, perfectamente separados, queriendo terminar de devorar la escaza tela blanca que quedaba fuera y mostraba sin disimulo alguno la ausencia de vello y los tonos de la piel, eran una invitación, una provocacion irresistible para el animal, que ademas reconocia perfectamente la clase de hembra que lo despertaba de su largo letargo y que lo volvía a instalar, totalmente dominante, en el cuerpo y el cerebro que habitaba.

Internado en el mar, flotando donde ya no hay olas, no dejaba de pensar como iba a sobrellevar la situacion. Me conocia lo suficiente para saber que nada me iba a detener hasta alcanzar el objetivo. Siempre habia sido asi y siempre lo lograba. El problema que mas me aquejaba era como, de que manera resolverlo sin que sea un kilombo, sin que queden heridos y evitando un escandalo mayusculo. Ahora la cuetion era familiar. No paraba de putearme mentalmente, de maldecir el momento y las circunstancias. Tambien se me venian a la mente las palabras y el pensamiento de Caro la infinidad de veces que yo le planteaba este tema, mi mayor temor. Siempre decia que era algo menor y de facil solucion si se planteaba, sin ocultarlo, que sin ningun problema los dos juntos le encontrariamos solucion, ademas insistia y afirmaba que jamas me celaria por algo que consideraba tan superficial, comparandolo con un antojo de cualquier comida. Claro que jamas habiamos supuesto que sucediera con sus familiares involucrados. Esto era lo que mas me hacia dudar. Si hubiera pasado con cualquiera desconocida, no dudaria en charlarlo sin problemas.

Saliendo del agua, haciendo pie caminando y mientras las olas me golpeaban por detras, desestabilizandome, reconocia todos los tics, me acomodaba el pelo, ajustaba la bermuda, inflaba el pecho. Llevaba unos diez dias en la costa y era la primera vez que salia del agua preparandome para la caceria. Aunque queria evitarlo el blanco estaba marcado. Ya encontraria la manera de resolver los problemas, intentaba convencerme, porque ya estaba seguro de lo que era inevitable.

La arena blanda hervia, quemaba, así que tuve que correr el tramo que me separaba de las carpas. Los ultimos metros preparandome mentalmente para el encuentro. Ya estaban todos, charlando casi en circulo, las tres mujeres tomando sol, los dos hombres al resguardo de la carpa.

Nos dimos un gran y efusivo abrazo. Sincero, lo apreciaba mucho, gran tipo. Profesional serio, buena persona, a veces lo veía como mi antítesis y envidiaba sanamente algunos aspectos de su personalidad. Por eso me habia sorprendido tanto que rompiera ese eterno noviazgo con esa mujer que parecia hecha a su medida. Eran tal para cual, la pareja perfecta. Más me habia sorprendido cuando me enteré de algunos detalles secretos, confiados exclusivamente a su hermana. Hacia un tiempo que habia una tercera. Inimaginable.

Ella se paró antes de que le terminara de pedir por favor que no hacia falta. mientras su novio nos presentaba. Su ubicación era perfecta para que casi descuidadamente pero calculada e intencionalmente, mientras le daba un beso apoyando mis labios levemente abiertos en su mejilla, rodeara apenas con mi brazo su cuerpo dejando deslizar suavemente mi mano de arriba hacia abajo por su espalda, en un movimiento rápido, casi imperceptible para todos, menos para el cuerpo y los sentidos de la mujer receptora. Antes de volver a sentarme en mi lugar. el me contaba que me habia encontrado dormido cuando llegaron y que no quiso despertarme. Ella acoto, con un movimiento sugerente e indudablemente dedicado, mirándome, que el me habia hecho unas cosquillitas en el pie.
Me hice el sorprendido y contesté que habia sentido algo, que me desperte como atontado y mirandola dije, que no sabia bien si estaba despierto o soñando, que me parecia haber visto algo increíble, como una visión, pero que cuando quise ver mejor, no habia nadie. Mi suegro, riendose y bromeando me pregunta en que estaría soñando y le dije acomodandome nuevamente en mi silla, que intente volver varias veces al sueño pero no pude así que me fui a buscarlo al agua. Todos se rieron por lo ridiculo, ella quiso disimular riendo tambien, pero su mirada a mi no me engañaba. Las señales hicieron pleno, no solo habian sido recibidas y aceptadas, tambien despertaron a la hembra. Solo era cuestion de tiempo y oportunidad, en el mejor de los casos. Y en el peor, preferible no imaginarlo.

La charla grupal era la tipica, de rigor en tal ámbito. La tarde comenzaba a caer, la sombra comenzaba rapidamente a ganar la playa. Para mi era uno de los mejores y disfrutables momentos, sino el mejor. Relax total, charla, mates, despreocupación. Sin embargo estaba alerta. Semblanteaba permanentemente a Caro. Su naturalidad, sus miradas, nada parecia indicar que algo le molestara. Me conocía tan bien que temía se diera cuenta. Yo ya estaba a pleno, seduciendola permanente pero imperceptiblemente para cualquier mortal.

Ahora entendia el rechazo total de la vieja, que me demostraba una vez más ser la más bicha de toda la familia. La mina lo cazó. Reconocía su tipo casi sin mirarla. Durante bastante tiempo en mi anterior vida me habia dedicado a ese tipo de mujeres. No era que tenían una caracteristica fisica comun. Era su esencia, su naturaleza. No sé si muchos o pocos percibían lo que yo. Lo que puedo asegurar es que jamas me habia equivocado cuando detectaba y percibia a una. Jamás.. Ella se desenvolvia muy bien, charlaba amenamente, atenta, vendia muy bien su personaje de mujer comprometida, enamorada. Iba poco a poco conquistando, generando aprobación. Lucía un cabello negro con un corte tipo salvaje que le quedaba bárbaro, haciendo lucir su rostro que no era exactamente bello, ojos negros que tampoco se destacaban pero que, cuando ella disponía, hacian provocativa su mirada. Su boca ya era otra cosa, casi como su exquisita concha. Imperceptible para el ojo no avesado, sus labios carnosos tenian un toque de mano experta, irresistiblemente sexual. Su cuerpo era armonioso, de suaves y perfectas curvas. No era voluptuosa, sino mas bien flaca. Sus tetas, tambien operadas, tenian el tamaño justo para su cuerpo destacandose notablemente sus siempre endurecidos pezones. Su piel era trigueña, muy suave y sumamente cuidada. Puntos claves y destacados la convertían en muy sexy y deseable. Y ella lo manejaba todo con la perfección de una experta de apenas 24 años. También ahora entendia porque el hermano, mas que enamorado, se habia vuelto totalmente loco por ella. Típico para un tipo como el, totalmente inexperto e inocente con las mujeres. Y su madre tambien lo sabia.

Por suerte la parejita decidio parar en un hotel, lo que me daba un respiro y mas tiempo para pensar e intentar manejar la situación con la mayor prolijidad posible. Se habia decidido, entre varias posibilidades, que esa misma noche comeriamos todos juntos alli en la playa, aprovechando las inmejorables condiciones climáticas. Las instalaciones que el balneario tenia eran perfectas para disfrutar un asado frente al mar, con una noche que pintaba soñada. Mi unica duda era que pasaria cuando hicieran el anuncio…

Los viejos se fueron al súper a comprar todo para la noche. Nosotros volviamos a casa en nuestro auto escuchando musica, disfrutando de ella y del viento que entraba por el techo y todas las ventanas bajas. Charlabamos sobre que pasaria a la noche, principalmente con la vieja. Ella hizo todo lo posible sin adelantarle nada, para que su madre mantuviera la tranquilidad y la cordura durante esos dos o tres dias. Y se lo rogó e imploró por su hermano. Igual temía lo peor. Yo no pude evitar empezar a cagerme de risa. Ella tambien comenzo a reirse a carcajadas. Se me vino encima, me abrazó, me besaba y me decia que aunque era muy malo por reirme igual me amaba. Detuve el auto a un costado y la besé. Tambien le dije que la amaba. Besandonos, asi como normalmente sucedia, tranquila sin cambiar para nada el tono, me pregunto si estaba esperando llegar a casa para contarle. No pude seguir igual, me tensé, me puse nervioso. Intenté alejarla, poner el auto en marcha y seguir. Muy dulcemente me acaricio, me pidio tranquilidad, que no me hiciera problema, que me amaba y que hablando lo ibamos a solucionar. Seguimos la marcha. Yo en total silencio y serio, ella no pudiendo contener la risa. Reía mas que antes y no paraba de decir dos palabras: que kilombo. Asombrado por como habia casado todo al vuelo y mas por la reacción que tenia, sonreí y dije para mis adentros que era el tipo mas afortunado del mundo.

La ducha estaba excelente. La disfrutaba y tambien la tranquilidad que Caro me habia dado. Estaba ahi abstraído, sintiendo, pensando en nada cuando ella entro al baño y comezo a hablarme. Mirá amor que nadie te conoce tanto como yo…pero a ese maestro seductor que vi esta tarde no lo habia visto nunca. Gracias a Dios. Yo te tengo a vos para siempre, ese solo está un rato, nada. I gual verlo de afuera me gusto, me divierte. No sabes el palo que le hubiera hecho pegar si alguna vez se cruzaba conmigo. Se cagaba de risa y yo tambien. No le quise decir que jamas se lo hubiera cruzado, porque los dos lo sabiamos. Ese era para otro tipo de mina. Sali de la ducha y ella entró, en el medio nos besamos y me fui para el cuarto. Comenzaba a pensar que diria cuando ella viniera y empezara la charla en serio.

Cuando llegaron los viejos del super, la note a la vieja contenta, disfrutando del momento y de la noche que vendria en la playa, hablando de lo lindo que era tener tener a toda la familia reunida con sus parejas y felices. Me parecia que Caro y el viejo habian conseguido lo que parecia imposible. Se me ocurrio pensar que ella la podria haber conquistado tambien pero lo borré al instante. Era demasiado piola para comprar. A mi me habia sacado la ficha hacia muchos años, al toque, apenas me conocio y además te lo hacia saber con mucha cancha, sin avivar a los demas. Caro seguia en el cuarto preparandose. El viejo se habia ido a su cuarto y se bañaba. Nos encontramos solos en la cocina y me dijo que lamentaba que me hubiera casado con Caro. No entendi, si siempre habia deseado e impulsado nuestro matrimonio. Ella tambien sabia que era el tipo para su hija. Antes de que llegara a emitir palabra me tranquilizó diciendome que era por el boludo del hijo. Que yo era el unico que la podia desenmascarar y abrirle los ojos al hijo, claro, si hubiera seguido siendo solo el amigo de Caro. Vos viste como se te regalo esta tarde, termino preguntandome. Atiné a decirle que pase lo que pase y a pesar de lo que nosotros dos sabiamos, comenzara a mentalizarse y a ensayar el personaje que debia interpretar de por vida, de otra manera iba a perder a su hijo para siempre porque el ya habia elegido. Y que si el sospechara o inclusive alguna vez comprobara lo que es su mujer, no lo iba a cambiar. Se lo aseguré, afirmandole sin exageración que aunque la encontrara garchando en su propia cama con otro, jamas la iba a dejar. Y le imploré que lo hiciera solo por él, que una vez en la vida se la banque y que por amor se hiciera la boluda. Lo intentaré, me dijo y se fue cantando y gritandole a su marido. Yo sabia que ni Caro ni su padre podían ser tan crudos y realistas, que a lo mejor, era el toque que faltaba darle, pero tampoco podia asegurarlo tratandose de ella.

Una noche espectacular. Desde la terraza del complejo contemplaba el mar, sentia la tenue y refrescante brisa marina. Apoyado en la baranda, con una copa de excelente malbec perdia mi mirada en esas estrellas que incendiaban el cielo. La casi luna llena iluminaba la playa y decoraba un cuadro único, impresionante, perfecto. Las voces y risas detras que percibia detras mio no lograban sacarme de ese estado casi de meditacion en el que me encontraba. Hasta que escuche algo distinto y giré, acomodandome sobre la baranda nuevamente pero al revés, dandole la espalda al mar.

Ahora el espectáculo era otro. Bajaba la escalera, que unía la parte alta y entrada al complejo con la zona de terrazas exclusiva para parrillas en donde estabamos, como una verdadera diosa pagana del sexo. Solamente vestida con dos prendas y unas sandalias con la altura justa para que sus piernas y cola lucieran perfectas. Un vestidito sencillo y mínimo, de un color claro, suave, que no podía distinguir por la noche y sus luces. Lo que sí se distinguia, eran sus tetas sin corpiño, que parecían integradas a la pequeña parte de tela que el vestidito remarcaba, con esas puntas erectas que parecían siempre estar dispuestas o buscando una boca hambrienta. La otra prenda, una tanguita que no se disimulaba nada bajo el vestido, que mostraba el contraste de un triangulito que separaba la curva final de la espalda desnudisima y el comienzo de la curva mortal de su, tambien integrado a la tela del vestido, perfecto culito. La melena negra sexy y sus piernas estilizadísimas completaban otro cuadro único, provocativo, del que esta vez, nada ni nadie podrían abstraerme.

Me habia ubicado estrategicamente en la mesa para tenerla de frente. Con quien quisiera hablar debia cruzar su mirada con la mia. Poco a poco iba acentuando el acecho y demostrandole mi deseo. Casi sentia el olor que su deseo emanaba, veia como la excitaba mi mirada lujuriosa que la desnudaba y la comía. Mi pie que por debajo comenzaba a recorrerla, acariciandola desde los suyos, suave, poco a poco, dejando y gozando que me fuera indicando y pidiendo más con movimientos de sus piernas y miradas que no podian ya disimular el descontrol a la que la estaba llevando. Cuando senti sus piernas casi completamentamente abiertas y vi como su boca se convertia en una mueca de placer con el labio inferior siendo mordido, devorandoselo, su postura se tornaba indisimulable e iba perdiendo la coherencia en la conversación, desaceleré completamente. Comence a dominar la conversación, a ganar el centro de la escena y a manejar la mesa. me converti en el centro de atraccion, hablando con todos animadamente. No la miré más, como si nunca lo hubiera hecho y nada hubiera pasado. La ignoré por completo. Durante toda la noche Caro se mantuvo casi exclusivamente charlando con su hermano, cuando la miraba, me guiñaba un ojo, se mordia el labio y con ese gestito caracteristico yo entendia: te amo hijo de puta!

Siempre me resultó dificil resaltar algun aspecto que mas me gustara de Caro. Era todo. Ella me hacia ser y sentir. Me producia un bienestar y una energia unicas. Su ser me equilibraba, me daba paz, me completaba. Me hacia feliz y me hacia amarla todos y cada uno de los dias, siempre. Además de todo esto, tenía algo que para mi la terminaba de definir como única: era sorprendente. Cada día me sorprendia con algo nuevo, distinto, que salía de su interior. Y eso me liquidaba.

Cuando los viejos se fueron para el complejo a preparar todo para la noche, pudimos reunudar la conversación. Solos y tranquilos nos tiramos en un comodo sillón de cinco cuerpos que tenía el hermoso y amplio, aunque casi inútil, living de la casa. La charla se fue haciendo monólogo y el monólogo, confesión. Me sorprendia nuevamente, pero además me estaba excitando y no de la manera que ella lo hacia y que me habia enseñado a disfrutar del sexo surgido desde otro lugar, mas romantico, cariñoso, con sentimiento. Muy distinto al sexo como yo lo entendia hasta ese entonces.

Solo ella podia guardar durante tantos años lo que me estaba confesando. Queria expresar algo pero estaba tan sorprendido que me quedaba en amagos, apenas intentos de esbozar palabra. Me estaba enterando lo que se excitaba y gozaba cuando yo, inocentemente y sin imaginar semejante cosa, le relataba con lujo de detalles, expresiones, mimicas, sonidos y lo mas explícita y graficamente posible, todos y cada uno de los encuentros sexuales que sostenia con las putas que salía, ocasionales y estables. Todas.

Mi amiga Caro no tenía sexo. No podia imaginarlo siquiera y menos con el unico novio que le conocí. Un insulso y asexuado nerd con el que siempre la cargaba diciendole que eran igualitos. Parecía tan imposible que nunca se me ocurrio preguntarle nada sobre su sexualidad. Casi ocho años después de comenzada nuestra amistad, un año de noviazgo y meses de casados me confesaba que habia aprendido a gozar, a acabar y conocer su sexo, pajeandose permanentemente con mis historias, cojiendo imaginariamente conmigo y todas esas putas. Sabia perfectamente que si me lo contaba entonces, me perdía para siempre. También, que el momento oportuno de hacerlo llegaría poco tiempo despues de que nuestra relación se transformara en indestructible. Y yo que me la creía saberlo todo sobre las mujeres. Otra vez Caro confirmaba que era una mujer sabia, sólo ella podía conquistarme como lo hizo. Todo el tiempo, permanentemente y para siempre.

Cojimos como animales. La mujer que ya amaba, mi mujer, a la que ya le habia entregado mi corazón para siempre, ahora me regalaba, me entregaba y hacía mía su versión de hembra, excitandome como la más y mejor puta, reventada e insaciable que conocí en mi vida. Tocaba el cielo con las manos. No. Estaba en el cielo. El Hombre y el animal juntos, gozando como nunca con su Mujer y hembra. Y todavía faltaba mucho más.

El viejo le estaba indicando como llegar al baño cuando volví a mirarla nuevamente, con la mirada cargada de deseo, haciendo que la suya se convirtiera en ruego. La segui observando mientras se iba caminando. Absolutamente todos sus movimientos eran para mí. Me estaba invitando.

Caro nos llamaba a sentarnos para el café. El viejo se acomodaba en una punta tratando de no molestar a su mujer que tenía arrinconado al hijo y no paraba de hablarle. Yo estaba en lo mismo cuando Caro me detiene y me pide por favor con toda dulzura que vaya a la cocina, al salón donde estaban los refrigeradores, a buscar un paquete de confiteria y que de paso buscara edulcorante. Me hizo un guiño y se puso a hablar con el viejo. Todos estaban aprovechando su oportunidad. Yo me fui rapidamente a aprovechar la mía.

Trotaba el larguisimo pasillo totalmente a oscuras que comunicaba distintos sectores del complejo. Al final se veía solo la luz prendida del salón de refrigeradores y cocina. Metros antes, sobre un lateral del pasillo estaban los baños. Una ubicación perfecta. El vigilador a más de ochenta metros hacia un lado y la familia a más de ciento cincuenta metros hacia el otro. Metros antes de la entrada me anuncié haciendo ruidosos mis pasos. La puerta estaba abierta sin nadie a la vista. Cerre la puerta apenas entré y lentamente me encaminé hacia la vuelta, donde estaban los cubiculos cerrados. Enseguida vi el vestido en el suelo. La pija me explotaba. Jadeante de excitación y deseo bien audibles, me puse rápidamente en bolas, sabiendo que aunque todavia no la veía, estaba allí en el fondo, esperandome. La ultima puerta de los gabinetes estaba abierta. Si ya estaba excitado, cuando la vi, me transforme en un animal en celo. Solo por un instante pude observarla. Parada sobre una des sus piernas levemente flexionada, sostenida apenas en punta de pie apoyado en el piso, solo la parte superior de la espalda a la altura de los hombros se recostaba sobre la pared. Su otra pierna apoyando el pie en la tapa del inodoro, su rodilla apuntando totalmente hacia la pared de costado, conformando un angulo recto entre fémur y tronco que dejaba ver totalmente abierta, ofrecida, esa concha tremenda, que no disimulaba nada su sed, su hambre voraz, su necesidad ya impostergable de saciar su instinto primario de hembra en celo, que ya casi habia devorado la tanga que intentaba cubrirla. Apenas llegue a ver que los dedos de una mano exprimían un pezón y la otra bajaba hacia su concha, metiendose los dedos para sacar de adentro la tanga estirandola con furia para un costado, cuando me le tire encima. Le comia la boca deseperadamente mordiendo sus labios, alternando con embestidas de lengua que chupaba todo, una mano estrujando sus tetas , la otra sintiendo los jugos que producia su concha pajendola salvajemente. Gemía aullidos pidiendo que la cogiera. Me regoba, me suplicaba que se la metiera toda y de una vez, que ya se acababa y me necesitaba adentro. Se la puse toda adentro de un solo empujon, rugiendole al oido que la hacia mi puta, que era su macho y que la cogeria siempre. Los gritos de placer que producian los orgasmos que se sucedian en una secuencia tan animal que los hacían uno solo, placenteramente infinito, bestialmente potente y unico, apenas dejaban lugar a alguna palabra, alguna frase que entrecortada, gemida y con solo un hilo de aliento me suplicaba que la siguiera cogiendo, que era mi puta y que la llenara de leche durante todo su embarazo. Mi leche estaba a punto de llenarla, sentía la inminencia de la potente explosión, seguia y seguia penetrandola con fiereza inclaudicable, como esa hembra pedia y necesitaba cuando tuve que parar abruptamente. Ella gemía que siga hasta que también escucho. La voz de Caro se acercaba rapidamente, llamandonos sin parar.

Salí primero. Caro me agarro la mano y me arrastro a la cocina. Antes de que me meta pude ver como mi cuñadita se iba caminando hacia el otro lado, perfecta, tan naturalmente como si nada hubiese pasado. Dentro de la cocina, Caro me empujo contra la pared, tomó mis manos y comenzó a olerlas como una perra, Antes de chuparme todos los dedos me explico, jadeando de excitación que nos habia sacado porque el hermano se habia puesto impaciente y me pidió por favor que le contara todo, con detalles, repetidamente sin parar, cojiendola durante toda la noche.

Apoyé las cosas que trajimos de la cocina sobre la mesa. Caro le dio al padre la botella de Champú helado. El viejo reia anunciando un posible festejo. Descorchó gritando feliz, ganadose nuestros aplausos y contagiando alegría comenzó a llenar las copas. El hermano, acaramelado, no dejaba de hacerle mimos a su novia que cada tanto me dedicaba su mirada y una sonrisita cómplice y perversa. Caro, casi encima mío, me abrazaba y besaba mas sexual que romanticamente. La vieja observaba todo el escenario en silencio, nos iba recorriendo con su mirada de una manera que me llamó la atención. En un instante que me clavó la vista- ella tambien era una sabia.

El hermano se paró, elevó su copa y pidió atención. Se sintió un silencio tan profundo que el ambiente se llenó con el sonido del mar. Nos fue nombrando a todos comenzando por sus padres de una manera tan cálida y afectiva que nos contagió a todos de una profunda emoción. Siguió, primero desnudando el amor eterno que sentía por la mujer que lo acompañaba, después anunciando su matrimonio y terminó conmoviendos a todos hasta las lágrimas, dando a entender de una manera hermosa y sentida la llegada de un nuevo integrante de la familia, su hijo.

Habían pasado más de veinte minutos de las lagrimas, los abrazos, y las felicitaciones. Los viejos juntitos, abrazados como nunca había visto. La madre con el rostro demudado de emoción no despegaba la mirada mas tierna que le haya visto, de su hijo.Yo la besaba y amaba a Caro más que nunca. Otra vez tenía razón. El sexo habia quedado relegado a un plano secundario, olvidado. El amor reinante en el ambiente y en todos nosotros cerraba una noche perfecta. Cuando comenzaron los preparativos para la retirada Caro y yo solo nos miramos. Nuestra noche recién comenzaba.

Descalzos, sintiendo como la arena fresca y humeda envolvia nuestros pies a cada paso, caminabamos abrazados por la playa, besándonos apasionadamente entregados totalmente a nuestro amor. El sonido del mar era la musica perfecta que escuchaban nuestras almas. El cielo con la luna y las estrellas centelleantes complotaban para darnos la iluminación exacta. De pronto caímos al unísono sobre la arena, como si un rayo invisible de energía universal nos indicara el lugar. Nuestros labios se fundieron en una sola boca impulsando el comienzo de la comuníon corporal. El universo físico se desmaterializaba liberando nuestra energía espiritual que se integraba naturalmente reconociendo una única alma que lograba el equilibrio perfecto con el universo

El novio de mi hija

Lunes, marzo 11th, 2013

Javier, el novio de Susana, mi hija, es un chico muy afable y cariñoso. Es muy atento y solícito. Y siempre está dispuesto a colaborar. Todos en la familia nos encariñamos con él. Se supo hacer querer. Y pronto disfrutó de nuestra total y entera confianza. Más que el novio de la nena parecía el marido. En más de una oportunidad se quedó a dormir en casa y lo hizo en la cama de la nena. Así que todos sabíamos de su relación total y completa como pareja.

A lo largo del tiempo y en diferentes oportunidades había salido la comparación entre mi hija y yo. Y siempre se recalcó lo mismo. Tenía sin dudas mis genes. Éramos gemelas. Los mismos gustos. Los mismos gestos. El mismo carácter. Etc. Éramos un calco una de la otra.

El día que ocupa este relato se dio porque mi nena tenía que rendir una materia en facultad y se fue a estudiar a lo de una compañera…

– Cuando venga Javier decile que me espere. Vuelvo como a las 10 de la noche mas o menos…

– Dale… Cuidate…

– Si mami… besos…

Y salió. Javier llegó una hora después…

– Hola suegrita…

– Hola nene… la nena fue a estudiar a lo de Claudia…

– Ah… bueno…

– Estoy preparando milanesas… las voy a hacer como a vos te gustan… – A las 10 de la mañana ya empezaba a trajinar con la comida del mediodía.

– ¡Esa es mi suegrita! – dijo abrazándome desde atrás cariñosamente…

– Anda zalamero… – le dije mientras aceptaba con gusto sus mimos… me hacían sentir bien…

– ¿Y el suegrito?

– En los burros… hasta la noche no vuelve…

– Me la dejaron solita… pobrecita… – y repitió el abrazo y los mimos… y nuevamente los acepté y me acomodé contra su cuerpo…

– Andá… ¿a quien querés convencer con tus mimos?

– A usted, preciosa… ¿Dónde voy a conseguir otra igual? – me inflé como pan en leche ante la adulación… y adherí aún más mi cuerpo al suyo. Me sentía protegida en sus brazos… querida… mimada…

Con suavidad y ternura me hacía mimos mientras me decía cosas lindas al oído…

– Es una dulce mujercita mi suegrita… – y un tierno beso en la nuca, que yo aceptaba gustosa, rubricaba el dicho.

– No hay otra tan hermosa como usted suegra… – el beso en el cuello corría hacía detrás de mi oreja provocándome cosquillas… y los deseaba más y más

– Anda… meloso… – frotaba mi cuerpo contra el de él tan zalamera como él.

– Tan cariñosa… tan mimosa… – una de sus manos en tanto me mimaba bajo a mi pancita en forma acariciadora… tierna…

– Le gusta que la acaricie ¿eh? Mimosona…

– Si… me encanta…

Un chispazo recorrió mi cuerpo. No solo no esquivé la caricia ni hice mención al hecho, sino que por el contrario quería, deseaba, más.

– Usted es única… – Sus labios suaves, cariñosos, se posaron en mi mejilla.

– Y vos también… – contesté en un suspiro. Me hundí lentamente en esas caricias y esos mimos. Sin percatarme de que las buscaba y provocaba frotándome contra el cuerpo del muchacho cada vez más voluptuosamente…

– Y me la han dejado abandonada… – dijo en un susurro a mi oído.

– Si… – alcancé a contestar en un nuevo suspiro – todos… se… fueron…

– Pero estoy yo para mimarla, suegrita…

– Gracias…nene… me hacen bien tus… mimos…Me… gustan… tus mimos y tus caricias… – Era suspiro tras suspiro… – me enloqueces con tus caricias y me aflojas toda…

– ¿Querés más?

– Si… dame más…

Bajé la guardia y lo dejé hacer. A medias mi rostro giró y los carnosos labios del muchacho que se apoyaban en un dulce beso en mi mejilla corrieron por ella y se apretaron con fuerza contra los míos… La mano que paseaba acariciadora por mi pancita descendió lentamente sin dejar de acariciarme y llegó a la entrepierna, mis muslos se abrieron sin objeción entregándole la vagina a la caricia… y dos dedos impertinentes se enterraron en mi mojada concha. Mis labios permitieron la entrada de su lengua a mi boca… Mi camisa se desabotonó dando paso a la mano exploradora que se apoderó de un pezón y acariciaba mis senos por debajo del corpiño… Todo fue ocurriendo naturalmente. Entregada a los mimos no opuse resistencia a su avance… Al contrario… Estaba necesitada de caricias y las recibía… Ni cuenta me di cuando quedé desnuda. Ni me enteré como llegué a la cama. La reacción apenas llegó cuando sentí un enorme y grueso pedazo de carne enterrarse profundo en mi concha… Recién ahí regresé al presente… Pero ya era tarde. Estaba toda su verga adentro, muy adentro, y me hacía vibrar todo el cuerpo en su vaivén… de mi garganta brotaban murmullos y gritos de placer incontenibles… Era enorme. El glande, muy grueso, me abría de tal manera la vagina que no podía controlar el estremecimiento que me recorría y me llevaba a los orgasmos violentamente… Con mi rostro apretado contra las sábanas, mis manos estrujando la tela con cada empellón, y con dos dedos abriéndome el agujero del culo lubricándolo, me fui hundiendo sin remedio… Respiraba ya con dificultad. Agitada. Cansada… El novio de mi hija me estaba garchando… y yo no me opuse… Me fue sacando lentamente la pija de la concha. Me conmovía esa salida centímetro a centímetro… Al terminar de salir recorrió la pequeña distancia hasta el agujero anal, se posó en él y presionó hasta que lo atravesó y se hundió total en mi interior. Instintivamente mi mano se dirigió a la panza que era donde la sentía… Me destrozó el culo. Entró y salió durante un largo rato. Me hizo sentar sobre él y me hacia subir y bajar a lo largo de esa barra. Mis gritos de placer inundaban el dormitorio. Me sentía en las nubes. Sus dedos jugaban a masajearme el clítoris y los pechos provocándome unas terribles vibraciones de placer y gusto. Repentinamente giró, me puso debajo y abrazándome se dejó caer con todo su peso sobre mí y me la enterró totalmente. Gemí. Un calor intenso invadió mis entrañas y supe que me había acabado dentro del culo. Nos quedamos quietos. Luego se levantó y se fue al baño. Sentí correr el agua de la ducha, pero no podía moverme. Estaba agotada. Me costaba recuperarme y coordinar mis pensamientos. Mis pechos subían y bajaban descontrolados al ritmo de la respiración. Me ardía el culo. Y tenía la extraña sensación de tener algo dentro de la concha. Cesó el ruido del agua. El muchacho salió del baño. Mi vista buscó en su entrepierna. Un escalofrío recorrió mi espina dorsal al ver el terrible monstruo que acababa de destrozarme… Llegó a mi lado. El enorme y grueso glande hizo contacto con mis labios. Abrí lo más que pude la boca y lo mamé… golosa, me apoderé de ese enorme y hermoso miembro de macho y lo chupé y chupé hasta que un río de esperma atravesó mi garganta… Lo limpié y me dejé caer de espaldas en la cama. Estaba fundida. Sin fuerzas.

– Que buena cogedora suegrita… y como la mama… – Se recostó sobre mi colocando su miembro entre mis piernas, ronronee de placer al sentirlo; y así nos dormimos un par de horas. Luego se levantó y salió de la habitación y lo sentí trajinar en la cocina con el almuerzo. Miré el reloj. Las cuatro de la tarde. Me levanté, me dirigí al baño y me di una ducha. Fui a la cocina y preparé el café.

– ¿Tomás café? – le pregunté desde la cocina…

– Si suegrita, gracias… es adorable…

– Bueno… ya voy…

Entré al comedor con la bandeja y los cafés. Dejé todo en la mesita ratona, y me senté a su lado. Quería decirle que lo ocurrido era un hecho aislado y que no debería repetirse…

Que era un error producto de un momento y una circunstancia especial…

Terminamos de tomar el café. Iba a iniciar el dialogó cuando él llevó su mano a la bragueta del pantalón, bajo la cremallera y sacó a relucir su enorme e hinchado miembro… duro como una barra de hierro…

– Chupame la verga viejita… – me dijo en un susurro.

Toda mi voluntad desapareció como por encanto. Todo lo que pensaba decir se borró de mi mente a la vista de esa hermosa pija. Mi cuerpo se arqueó. Mi cabeza descendió en busca de su entrepierna. Mi boca se abrió y me tragué el pene. Lo mamé hasta que su jugo atravesó mi garganta… Ni una palabra. Su verga imponente me dominaba…

A partir de ese instante mi futuro yerno es mi amante. Y no puedo evitarlo. Me muestra la pija y caigo rendida a sus pies. Me entrego sin objeción alguna. Donde y cuando sea que él lo dispone… En la cocina, en el galpón, en el garaje, donde me encuentre… soy suya. Hago lo que me pide. A tal punto que un día estaba pasando la aspiradora al baúl del auto en tanto mi marido le arreglaba un tema de mecánica en el motor a escasos metros, cuando él llegó me levantó la ropa y me enterró de una la verga en la vulva para dejarme su semen en minutos dentro de mi concha, tras provocarme dos orgasmos reprimidos… Estoy gozosa, pero me asusta pensar que nos van a descubrir; al mismo tiempo que esa situación me pone más caliente por el riesgo que implica… Cada vez juega más al filio de la navaja… y yo me enloquezco de placer…