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Cogida y embarazo para mi cuñadita

Martes, diciembre 13th, 2011

Desde que tengo memoria mi cuñada me odia por ser un pervertido. Pero hoy en día me odia mucho más debido a que ya no puede usar sus coquetas minifaldas estando embarazada… que como sucedió todo? Enseguida les cuento:
A mi cuñada Natalia siempre le ha gustado vestir con minifalda. Es una chica de esas que despiertan pasiones al por mayor y creo que, aunque siempre lo supo, nunca hizo nada por evitar despertar la mía. Es más, estoy casi seguro que disfrutaba mucho de tentarme a pesar de saber que yo no era nada tímido ni abstraído como mi hermano.
Actualmente tiene 22 años, es morena clara, rostro fino y bonito y un cuerpo descomunal que pone de pie hasta a la verga más cansada. No sé cómo el tonto de mi hermano se fue a agarrar un pedazo de bombón como ella pero hoy en día estoy más que agradecido con él pues me puso en bandeja al mejor polvo de mi vida.
Ernesto, mi hermano, siempre ha tenido problemas con la bebida y fue precisamente un viernes por la noche que salió con mi cuñada a celebrar su ascenso laboral que todo sucedió.
Él y Natalia habían ido a un casino y como siempre a mi hermano se le habían ido las patas apostando y bebiendo toda la noche. Alrededor de las 2 de la madrugada, sonó el teléfono de mi departamento y, como pude, tratando de no tropezar con nada, atendí al llamado:
-Hola?
-Hola Carlos soy Natalia…
-Natalia… a que se debe ese encanto? Es que acaso se te ha ofrecido algo que mi hermano no pueda darte?
-Déjate de tonterías Carlos… si te llamo es porque tu hermano nuevamente se ha pasado con la bebida y estamos encerrados en el casino sin poder salir… se le ha ocurrido apostar con unos tipos y ahora que ha perdido no puede pagarles porque tiene vacío el bolsillo. Podrías ayudarnos?
-A que te refieres con ayudarnos? Me estas pidiendo prestado?
-Si… es tu hermano quien lo pide solo que esta tan borracho que ni siquiera puede atender la llamada…
-A mi hermano no pienso prestarle un centavo más, en caso de que suelte dinero tendría que ser a ti a quien se lo preste… en mi hermano no puedo confiar, no tiene forma de pagarme pero tu si…
Mi cuñada guardó silencio, estoy seguro que en ese momento sentía unas enormes ganas de colgarme y sacudirme con alguna grosería pero sabía que aquello no era sabio debido a su condición.
-Necesitamos 3 mil pesos, puedes prestarnos o no?- preguntó sin más detalles y en ese momento supe que la tenía en mis garras.
-Sí, pero debes venir por el dinero pues no tengo forma de ir al casino. Me han dejado cuidando a mi primo el más chico y no puedo dejarle solo…-Mentí al respecto a sabiendas que, con la creencia de que estaba mi primo el más chico en mi departamento, Natalia ganaría confianza y accedería a venir sola.- Qué te parece si dejas en garantía a mi hermano y tomas un taxi para venir por el dinero? Anda, anímate que no tardarás mucho…
Natalia guardó silencio nuevamente. Seguramente estaba pensándolo seriamente pero finalmente accedió a venir.
-Espera Natalia… como vienes vestida?- le pregunté antes de colgar y en ese mismo instante terminó la llamada.
Mi corazón dio un vuelco y comenzó a latir aceleradamente. De inmediato tomé una ducha y me asee lo mejor posible para recibir al encanto de mujer que estaba por llegar a mi domicilio.
Justo 25 minutos después llamaron a la puerta, abrí y frente a mí apareció aquella hermosa criatura luciendo una minifalda y una blusa escotada que la hacía parecer una escort de primera clase.
La invite a pasar y me la saboree en el camino.
-Te ves hermosa Natalia…
-Tienes el dinero?- preguntó directamente.
-Sí, en la habitación tengo los 3 mil que me pediste…
-Entonces… me los puedes prestar?
-Depende…
-Depende de que…?
-Si me los vas a pagar…
-Ya te he dicho que si… tan pronto tu hermano cobre te traemos el dinero…
-No quiero que mi hermano me los pague… quiero que tú lo hagas….
-Sabes muy bien que no trabajo…
-Y tú sabes muy bien que dinero no necesito…
Natalia me miró fijamente a los ojos. En ese momento tenía 2 opciones: mentarme la madre y salir por la puerta sin dinero y sin una solución para sus problemas o portarse bien conmigo y conseguir lo que quería a cambio de un simple favor para su cuñadito. Y, afortunadamente, escogió el mejor camino…
-Que es lo que quieres Carlos… me quieres ver las tetas? Tocármelas? Si eso te hace feliz pues adelante maldito pervertido… por lo que veo te preocupan más tus perversiones que tu hermano y sus adicciones…
-Por 3 mil pesos tendrás que hacer algo más que enseñarme las tetas y dejar que las toque Natalia…
Natalia guardó silencio y me miró con un odio puro.
-Que tienes en mente? Es que acaso no está aquí tu primito?
-Aquí solo estamos tú y yo… y entre más pronto arreglemos este asunto más pronto sacarás a mi hermano del casino… acompáñame a mi habitación, quiero enseñarte algo…
-Eres un bastardo…- me dijo mientras comenzaba a seguirme rumbo a mi cuarto.
-Si no estas agusto puedes irte… yo no voy a forzarte pero como están las cosas dudo que mi hermano salga fácilmente del casino sin pagar.
Al llegar a mi habitación le pedí que se sentara en la cama, así lo hizo y enseguida su minifalda se corrió lo suficiente como para dejar ver sus encantadoras piernas gruesas y bien torneadas.
Sin más ceremonia saqué la faja de billetes y la puse sobre la cómoda. Luego, me abalancé sobre ella y comencé a besar sus labios ante los pequeños intentos de lucha que mi cuñadita hacía sin estar del todo convencida.
-Déjame Carlos…- decía mientras recibía mis primeras caricias en sus piernas y mis besos en sus labios.
Seguí insistiendo en los besos hasta que ella comenzó a mostrarse más complaciente y me permitió incluso que le metiera la lengua.
Luego de 5 o 6 minutos de besos y caricias comencé a sacarme la ropa. Mi pene largo y erecto quedo frente a ella y enseguida abrió mucho más los ojos en una especie de encanto combinado con sorpresa.
-Que estás haciendo???- preguntó inmediatamente.
-Sacándome la verga… que creías que haríamos?
-Supuse que solamente serían besos…
-Por 3 mil pesos tengo derecho a hacerte lo que se me dé la gana Natalia… deja de resistirte y mejor comienza a disfrutar porque de aquí ya no sales si no eres mía…
Natalia estaba completamente consciente de la situación así que cerrando sus ojos se recostó boca arriba y completamente quieta aguardó a que le quitara cada una de sus prendas hasta dejarla desnuda sobre mi cama.
-Ponte condón que no estoy en la píldora…- me suplicó justo antes de que con mi verga comenzara a rosar su vagina desnuda.
Pronto, de una sola estocada, le hundí más de la mitad de mi pija arrancándole un intenso gemido de placer o dolor que se yo pero que me excitó hasta el alma:
-AAAAHHHHHHHHHH… Que estás haciendo… aun no te has puesto el condón… sácamelo!!!
Ante eso, comencé a embestirla cambiando de ritmo constantemente.
-OHHHH Sácamelo Carlos… Hazlo… AAHHHHHHHHHHHH
Era una sensación sumamente increíble. Al fin la estaba haciendo mía!!!! Saber que me estaba follando a la mujer de mi hermano me hacía sentir un placer inmenso.
-Sácamelo Carlos!!! Por favorrr… AAHHHHHHH….
-Escúchame bien Natalia… HMMMMM…- Comencé a decirle entre gemidos y sin dejar de cogerla.- Acaso creías que nunca haría nada luego de andarme tentando durante años con ese culo tan divino que te cargas y que luces a cada que puedes con minifalda??? Créeme, tentarme tiene un precio muy alto y estas a punto de averiguarlo… HMMMMMMMMMM
-Por favor Carlos… sácamelo… podría quedar embarazada…!!! –Aquello no hizo más que excitarme aún más y, en cuestión de segundos, mi pene explotó adentro suyo llenándola de tanta leche como pude soltar.
-AAAHHHHHHHHHH HMMMMMMMMMMMMM…- Ambos gemimos frenéticamente, aguardamos unos segundos recostados y luego, poniéndonos de pie y comenzando a vestirnos, me dijo:
-Ya tienes lo que querías ahora quiero el dinero…
-Le entregue los 3 mil y luego de eso yo mismo la lleve al casino a que pagara. Luego le ayude a llevar a mi hermano a su casa, como pudimos lo recostamos y, antes de irme, nuevamente la volví a follar en la sala de su casa.
Hoy en día está embarazada y espera un hijo que ambos sabemos es mío. A mi hermano lo han corrido de su trabajo y por lo que he oído están seriamente necesitados de dinero por lo que creo que es hora de que me vuelva a pedir prestado…

Vacaciones con mi suegra

Viernes, diciembre 9th, 2011

No me gusta la playa, y aun así, ese verano accedí a alquilar un apartamento en la costa, lo cual significaba jornadas enteras de mañana y tarde rebozado en arena y con la sal pegada al cuerpo . Y para acabar de rematar , una semana antes de marcharnos, mi mujer me suelta qque su madre se viene con nosotros. No es que me desagradase la idea de pasar unos días con mi suegra, siempre nos hemos llevado genial y es una mujer simpática, divertida y muy agradable y cariñosa. Pero yo ya me veía en un apartamento pequeño, con las paredes como papel de fumar y con mi mujer sin dejar ni que la rozase por miedo a que su madre nos oyese. Total que estaba de muy mal humor , playa y matándome a pajas , ese era mi panorama futuro.
Llevábamos tres días de vacaiones y mi humor iba empeorando. Ese día decidimos que nos quedaríamos a comer en la playa para aprovechar mejor el día. Yo en cuanto pude puse una excusa y me marché a dar una vuelta, ir a tomar una cerveza a un bar del paseo y sentarme a observar los cuerpos de las mujeres tomando el sol. El resultado un calentón de cuidado que ya me veía aliviando esa tarde en la ducha yo solito. Regresé casi a la hora de comer, pensando en convencer a mi mujer para que nos duchasemos juntos y a ver si aqsí aliviaba un poco mi calentura. Pero mis esperanzas murieron nada más llegar pues solo verme mi mujer de morros empezó a decirme que ya estaba bien , que donde había estado toda la mañana que vaya cara más dura tenía…………Osea bronca y mis esperanzas de sexo muriendo allí mismo.
Mi suegra estaba jugando con los niños en la orilla y al llegar se percató de la situación e intento mediar y poner paz y tranquilidad, pero ni por esas. Al final consiguió que mi mujer se calmase un poc diciendole , que despues de comer se fuese ella a dar una vuelta por las tiendas mientras los niños hacían la digestión. Esopareció calmarla y más cuando le pedí perdón y le dije que se comprase algo bonito que esa noche las llevaba a cenar a un buen restaurante.
Al acabar de comer , mi hijo pequeño se quedó dormido a la sombra y mi mujer se llevó a la niña con ella a tomar un helado y de compras, mientras yo me echaba en la toalla observando el panorama y mi suegra iba a remojarse un poco para tomar el sol fresquita.
Y así estaba yo, ensimismado, sin pensar en nada más que la hora en que podría salir de la playa cuando mis ojos captaron la imagen de mi suegra saliendo del agua.
Estaba en la orilla sacudiéndose el pelo mojado que le llegaba por los hombros , con toda la luz del verano brillando en su piel morena e involuntariamente una sonrisa afloró a mis labios.
Cierto era que mi suegra acababa de cumplir ese mismo mes los 65 años, pero tambien era cierto que la esplendorosa hembra que yo había conocido más de 20 años atrás seguía allí. Bajo los kilitos de más que los años habían ido posando en su vientre y caderas , bajo las suaves arrugas que habían ido conformando su rostro, se seguía reconociendo a aquella mujer que el día que me la presentaron me dejó cortado y sin habla.
Vi que ella se acercaba a nuestra sombrilla y me hice el dormido. En aquel momento me sentí violento y prefería no tener que hablar,por si el muchacho que fuí volvía a salir tambien y volvía a tartamudear ante ella.
Disimuladamente giré la cabeza de forma que pudiese observa a mi suegra creyéndome que ella no se daría cuenta de mi examen. Estaba sentada en la toalla , tenía una pinza en la boca mientras sus dedos trabajaban su pelo para hacerse una coleta . Me fijé en aquellas manos una vez más. La verdad es que siempre había admirado sus manos. Eran grandes, con los dedos largos y gruesos, las uñas redondeadas, grandes y un poco largas con una perfecta manicura francesa. El paso de los años había hecho que las venas se marcasen más y algunas pequeñas manchas las adornaban.
Mi suegra se estiró boca arriba dejando que los rayos de sol tostasen su fina piel. Siempre me había admirao qla suavidad de la piel de mi suegra. Recordé un día conversando con mi mujer mientras la observaba como se daba crema hidratante por todo el cuerpo , que ella me explicó que siempre lo había hecho desde muy jovencita , que fue su madre que tanto a ella como a su hermana les había inculcado que debían cuidarse mucho físicamente
-Deberías ver lo suave que tiene mi madre la piel y ni te imaginas lo bonitos que aun tiene los pechos, ojalá yo a su edad los tenga tan bien como ella …
La verdad es que si me lo imaginaba, muchas veces a lo largo de aquellos años me los había imaginado y más cada vez que mi mujer de la forma más inocente del mundo me hacía comentarios como aquellos. Y todos aquellos comentarios acumulados durante tanto tiempo parecieron aflorar a mi consciente en aquel momento .
Me quedé absorto observando como la respiraqción hacia que los pechos de mi suegra subiesen y bajasen lentamente , sus manos apoyadas en su vientre suave , como pequeñas gotas de agua resbalaban por su piel impregnada de crema que la hacía más brillante y más suave y apetitosa. Me descubrí a mi mismo pensando en mi lengua recorriendo aquel cuerpo , sintiendo la sal y sorbiendo con mis labios el agua que estaba en su ombligo ….
Estaba empezando a emocionarme sin darme cuenta de que me había ido acercando para tener mejor vista , hasta que la voz de mi suegra me devolvió a la realidad.
-Yerno que te veo, que yo “tampoco” estoy dormida….- Me dijo sonriendo y sin abrir los ojos
No supe que decir, sentí que si abría la boca tartamudearía otra vez. Fue ella la que volvió a hablar:
-No dices nada? porque estabas muy concentrado mirándome …….. – Y giró la cabeza abriendo los ojos y mirándome directamente.
Tenía que decir alguna cosa , aquellos ojazos grandes, negros de mirada clara me estaban quemando.
-Yooo, solo , , estaba estaba , me preguntaba si cuando tu hija tenga tu edad estará tan bien como tu …….- dije de manera entrecortada y sintiendo como me sonrojaba al momento. Ella seguía mirándome y sonriendo se giró de lado hacia mi, alargó su mano y acariciándome suavemente la cara me dijo:
- Muchas yerno, ha sido un bonito piropo.
Al sentir el contacto de su mano en mi piel, el casi impercptible roce de sus uñas en mi cara, sentí que se me erizaba el vello. Rodé yo también de lado hasta ponerme a su altura los dos de lado mucho más cerca que antes.
mi suegra tenía la cabeza apoyada de lado sobre una mano mientras la otra se moviaq indolente por su muslo, su lengua se paseba de vez en cuando por sus labios , saboreando la sal del mar y humedeciendolos de manera muy sensual. Sentía que debía decir algo , pero no sabía decidir si continuar el camino abierto o soltar cualquier nimiedad que enfriara el ambiente hasta llevarlo a un plano convencional.
-No te preocupes, la he educado bien y se que se cuida, cuando llegue a mi edad estará mejor que yo, solo ha tenido dos hijos y eso se nota.- Me dijo ella finalmente para romper el silencio.
- Sí , ella me comentó lo mucho que te cuidabas y muchas otras cosas la verdad, pero aunque yo quiero mucho a tu hija, las cosas son como son y se perfectamente que no llegará a ser tan estupenda como tu , suegra.
- Eso crees de verdad? tan bien me ves?
-Ya lo creo, ya le gustaría a muchas mujeres mucho más jóvenes que tú ser tan atractivas y estar tan buenas como tu.
Yo aun no comprendo como aquel día me lancé, supongo que se debió a que sin darme cuenta era mi suegra la que poco a poco me fue incitando a aquel clima de intimidad, pero me lancé a por todas.
¿Tengo curiosidad, que más te ha dicho mi hija de mi?
Esa vez dudé solo un instante, pero eraq el momento ideal y decidí aprovecharlo.
- Tu hija siempre habla de lo preciosos que tienes los pechos, que siempre los has mimado y que incluso habiendo dado de mamar a 5 hijos , ella los envidia .
- hummmmm Así que mi propia hija envidia mis pechos…………
-Mujer, lo que se ve está muy bien , pero vamos tú ya sabes que tienes un escote precioso que ya te ocupas de lucirlo bien …- Le dije intentando que mi tono pareciese de broma picarona.
-Sí para que mentir, se que tengo un bonito escote y tambien he sabido siempre que a ti te gusta mucho…….
-¿cómo? a que te refieres…….- me quedé helado al oir a mi suegra diciendo qaquellas palabras.
- Mira estamos los dos solos y en un tono de confidencia- me dijo- no disimulemos vale?Seamos sinceros que esto no saldrá de aquí.
-Yoooooo, siempre me has parecido una mujer excepcional y claro uno no deja de ser un hombre y cuando veo un escote tan bonito, noi puedo evitar que se me vayan los ojos.
-No te preocupes. Siempre lo he sabido. Desde el primer día que mi hija te presentó en casa me miraste . Siempre lo he notado y siempre me ha parecido halagador.
Aquella conversación estaba yendo por caminos inesperados, pero ya no iba a dejar que se me escapase la oportunidad, era demasiado buena para perderla
-Esta bien suegra, entonces te seré sincero..
-Adelante por favor.
-Bien pues entonces te confesaré que llevo 25 años imaginándome esos pechos tuyos e los que tanto he oido hablar a tu hija
El órdago estaba echado , solo quedaba descubrir las cartas y ver por donde tiraba aquello. Estaba esperando la reacción de mi suegra , que dijese algo, aquella espera me estaba poniendo los nervios de punta, y entonces, sin decir nada , observé como su mano abandonaba su muslo parqa dirigirse hacia la prte superior del bikini y muy lentamente y sin dejar de mirarme a los ojos, apartaba una de las cazoletas, dejando al descubierto uno de sus pechos.
Yo no sabía que decir tampoco, solo lo miraba comiendomelo conlos ojos. Aquel pecho redondo, cayendo de forma natural, de piel tan blanca contrastando con el bronceado del resto y que hizo imaginarme al momento otras marcas similares que el cuerpo de mi suegra escondía celosamente. y en el centro una aqreola grande como una galleta maría de color marrón oscuro rematado con un pezon gordito y redondo y arrugado .
-Decepcionado? – la oi decir de formaq natural.
-Al contrario suegra tienes unas tetas maravillosas , mejor de lo que me habría imaginado y mira que las he imaginado veces………..
-¿Te gustan más que las de mi hija? me dijo mientras yo observaba alucinado como sus deos jugueteaban con el pezón haciendo que este se pusiera duro y turgente .
- Me los comería ahora mismo suegra , me estás poniendo a más caliente que una cafetera
De forma incosnciente nos habiamos ido acercando , estabamos a tocar echados en la arena , de lado tan juntos que casi sentía el calor de su piel en la mía. Eché una ojeada a nuestro alrededor, pensé por un momento que aquella escena tan caliente y morbosa tenía que ser el centro de atención de laplaya, pero nada máslejos de la realidad. Para cualquiera que nos observara eramos simplemente un hombre y una mujer madura y espectacular charlando tranquilamente a la sombra de un parasol y eso me tranquilizó y me aceleró aun más.
-mira como se me ponen los pezones yerno…….- me dijo mientras seguía pellizcándoselos con sus dedos fuertemente.
De forma disimulada, y natural , moví mi brazo bajo el cuerpo por la arena hasta llegar al pecho que ela tenía apoyado en la toalla y lo puse encima apretandolo suave.
Ella tambien como sin más importancia puso una pequeña toalita qque cubrió mi mano mientras seguiamos hablando. La postura era incómoda pero nos permitía pasar totalmente inadvertidos al resto de la gente que paseba por la playa, solo un observador muy atento se hubiese dado cuenta de como bajo esa pequeña toalla mis dedos bajaban la otra cazoleta hasta llegar al pezón de mi suegra, que al sentir mis dedos emitió un leve gemido, como el ronroneo de una gata en celo.
- HUmmmm suegrecita , no sabes la de pajas que me he hecho imaginandome así tocandote las tetas- le dije mientras mis dedos pellizcaban su pezón
Mi suegra jadeaba mientras se mordía ellabio inferior y me decía-Así así no pares aprietalo fuerte, juega con él…….
Mis dedos golpeaban su pezón , moviéndolo arriba y abajo altiempo que trataba de pellizcar la carne de su pecho y miraba como ella se estimulaba el otro ella misma .
No dejaba de mirarla, como apretaba los muslos , apresando su coño entre ellos que yo imaginaba mojado y caliente …….su jadeos , su boca entreabierta……..
- Me estás poniendo a reventar , suegra.
-Quiero verlo- me dijo-, Enséñame como te pongo ……..
No estaba dispuesto a soltar aquel pecho que había estado soñando durante tantos años así que haciendo como que me colocaba bien el bañador, con la otra mano conseguí subir lo suficiente el bañador como para que mi polla dura como un palo se pusiese un poco a la vista . Lo justo, solo el capullo hinchado y cabezón , palpitante de deseo por aquella hembra que tantos años atrás había parido a mi mujer.
-hummmmmmmm que pedazo de polla se te ve yerno, me voy a tener que imaginar el resto……..o a lo mejor se lo pregunto a mi hija……..Tienes que tenerla satisfecha…….
-Me muero de ganas por tu coño suegra, te follaría aquí mismo ………- Le dije mientras me tocaba la verga yo mismo por encima del bañador
En aquel momento fue ella la que bajó lqa mano de su pecho que dejó colgando libre , para disimuladamente apartar aun lado la braguita del bikini y enseñarme aquel glorioso coño maduro.
-Mïramelo , mira el coño de tu suegra………¿ te gusta?
-Vas a hacer que me corra si sigues así, que coño tan maravilloso, tan grande , tan peludo con los labios asi hinchaditos……….
Ella jadeaba cada vez más y se humedeció los labios cuando se metio un dedo dentro poco a poco y empezó a moverlo despacio con la ayuda de la toalla que la cubría. Yo solté mi polla que palpitaba y se movía sola como si tuviese vida propia atraida por el olor que emanaba del coño de mi suegra e hice como si le limpiase un poco de arena que tuviese en la cara justo al lado de la boca pasando mi dedo pulgar encima de sus labios.
En ese momento mi ella , absorvió mi dedo pulgar dentro su boca, por un momento sentí su lengua chupándo mi dedo como si fuese mi polla dura y sentí sus dientes mordiéndolo. mi otra mano que seguía aferrada a su teta apretó con fuerza.Sentí sus dientes en mi dedo clavados con fuerza en el momento que se estremecía en un espasmo de placer y mientras mis dedos pellizcaban hasta el dolor su pezón y snetía como mi suegra llegaba al orgasmo, sentí como mis huevos explotaban de placer escupiendo semen a borbotones .
Nos separamos un poco, jadeando y sudados , miré mi bañador en el que la erección aun era patente y la mancha de semen se extendía cada vez más.
Fuí a hablarle……_Natalia, yo…..esto……..
-Shhhhhhhh, me hizo callar, por ahí vienen tumujer y tu hija, en otro momento hablamos de todo…. y vete al agua a ver si puees disimular esa mancha.
Así empezaron mis mejores vacaiones de verano, que por supuesto han tenido continuidad

Entregandole un regalo a mi suegra

Miércoles, diciembre 7th, 2011

“Maldición, otra vez se enojo!” fueron las palabras de mi suegro tras colgar el teléfono.

Ambos trabajábamos para la misma compañía como ingenieros en una plataforma en una de las zonas costeras de nuestro país. Habíamos planificado salir rumbo a nuestras casas la mañana siguiente ya que contaríamos con unos días de vacaciones, sin embargo a ultima hora el hombre que debía reemplazar a mi suegro como ingeniero principal había tenido un problema de salud, entonces la compañía le había informado a mi suegro que pasaría una semana antes de que pudieran encontrar un reemplazo para El.

Por lo que había percibido parecía que mi suegra se molestado pues mi suegro le acababa de informar que pasarían algunos otros días antes de que pudieran estar juntos. Mis suegros han estado casados por 30 años, de los cuales los últimos 25, mi suegro los había trabajado en la compañía un poco alejado de su casa, compartiendo con su esposa una semana cada mes. Yo había empezado a trabajar en la misma empresa hacia un año y aunque no me gustaba tener que estar tan separado de mi esposa durante tanto tiempo, la verdad es que la remuneración monetaria era muy alta.

“Podría hacerme un favor yerno?” pregunto mi suegro rompiendo el silencio después de que colgó el teléfono.

“Seguro señor, de que se trata?” respondí

Entonces abriendo el cajón de su escritorio, saco una pequeña caja envuelta en papel de regalo.

“Podría pasar por mi casa cuando regrese a la ciudad y dejarle este regalo a mi esposa, quizás esto la hará cambiar su humor” me pidió mi suegro.

Prometí entregárselo a mi suegra, aunque tuviera que desviarme algunas horas de mi camino a casa pues mis suegros y mi familia vivían en barrios un poco lejanos dentro de la misma ciudad.

La mañana siguiente emprendí mi largo viaje de regreso a casa. Saliendo un poco temprano esa mañana con suerte estaría llegando a mi hogar después de las 10 de la noche.

Mis suegros vivían en un acomodado barrio residencial en una de las mejores zonas de la ciudad. Al llegar a la casa de mi suegra me encontré con que había un coche que no conocía estacionado frente a la entrada de la casa de mi suegra, por lo que decidí parquear el mío un poco mas adelante frente a la casa de uno de sus vecinos. Fui hasta la entrada de la casa y toque el timbre, sin embargo nadie contesto, aunque algunas luces de la parte trasera estuvieran encendidas. Estaba seguro de que mi suegra estaba en la casa, sin embargo no entraría sin su permiso. Por lo que girándome decidí volver a mi carro, en ese momento fue que escuche reír a mi suegra en la parte trasera de la casa. Decidí mirar si mi suegra se encontraba bien.
En el jardín principal hay una puerta que comunica con el traspatio, por lo que abriendo esta puerta fui hasta la parte trasera de la casa. Cuando me acerque al final del traspatio, lo que vi me dejo completamente consternado.

Mi suegra se encontraba recostada sobre uno de los sofás de la terraza y un hombre que no conocía la besaba apasionadamente. Silenciosamente antes de que pudieran escucharme o verme decidí girarme y volver a mi carro. Tenia que salir de allí sin ser visto ni oído. Sin embargo en el momento en que iba a encender el motor de mi auto, me di cuenta de que me encontraba excitado con lo que había visto y que de alguna manera quería ver un poco más. Hasta donde yo sabia mi suegra siempre había sido una decente y recatada mujer, nunca me hubiese imaginado encontrarla en la situación en que la había visto.

Descendí de nuevo de mi auto y ahora mas silenciosamente camine de nuevo al traspatio, ocultándome detrás de uno del arbusto que había allí, mire de nuevo la escena. MI suegra y el hombre desconocido continuaban besándose, el tipo tenía una de sus manos entre las piernas de mi suegra y probablemente dentro de sus calzones, ella tenía sus manos alrededor del cuello de este, pareciendo gozar de las estimulantes caricias del desconocido.

Mi suegra separo su boca de la de este y le dijo algo con un extraño acento en su voz, luego se incorporo del sofá y se quito rápidamente su blusa y el sostén. Un par de grandes y pesados senos quedaron libres frente a mis ojos, entonces ella tomo su falda y la bajo junto con su calzón, mientras hacia esto ella se movía inestablemente de lado a lado, parecía que mi suegra estaba muy bebida, hasta donde yo sabía esta casi no tomaba por lo que el nuevo descubrimiento también me sorprendía. Luego de nuevo mi suegra se sentó en el sofá, abriendo lentamente las piernas, el desconocido se sentó junto a esta y se quito los zapatos y las medias, luego de nuevo se levanto y se quito la camisa, luego desabrocho sus pantalones y también los bajo, el desconocido era un tipo delgado por lo que podía notar desde donde me encontraba debía tener una edad parecida que la de mis suegros, ambos tenían 57 años. Pude mirar el tamaño del pene de este parecía medir unos 6 pulgadas y no era tan grueso.

Entonces inclinándose el tipo tomaba uno de los enormes senos de mi suegra en su mano e inclinándose aun mas empezaba a chupar uno de sus pezones, su otra mano sin vacilación descendió entre los muslos de mi suegra , luego moviéndose un poco se acomodo sobre mi suegra quien ya se había recostado completamente sobre el sofá, mi suegra quedo inmóvil mientras este parecía empezar a penetrarla, después de uno o dos minutos de estar bombeando, mi suegra lentamente doblo las piernas y las levanto permitiéndole un acceso mas fácil al tipo. Me suegra levanto sus caderas tratando se unirse mas al desconocido quien continuaba penetrando rápidamente a esta. Podía escuchar a mi suegra gemir suavemente, mientras le decía algo que no pude entender. Parecía que el tipo estaba a punto de acabar pues sus empujes llegaron a ser más rápidos. Unos segundos después el tipo dejo de moverse y gimió fuertemente mientras mi suegra se movía también fuertemente. Un momento después ambos permanecieron relajados sobre el sofá.

Gire para retirarme, pero me di cuenta en ese momento de que mi verga se encontraba completamente dura dentro de mi pantalón. Decidí quedarme un poco más para ver si lo hacían otra vez. Unos minutos después mi suegra separaba al tipo de ella y se incorporaba en el sofá, girando su cara hacia el tipo le pregunto con voz dificultosa si quería otra bebida. El tipo le contesto que no. MI suegra recogió su ropa del piso y levantándose camino dentro de la casa. El tipo permaneció un par de minutos mas sentado en el sofá, luego se levanto y comenzó a vestirse.

Diez minutos después mi suegra salio de nuevo de la casa usando una bata azul desatada, en una mano llevaba una toalla que ofreció al desconocido y en la otra mano llevaba un vaso repleto de una bebida desconocida. El tipo no acepto la toalla, por lo que mi suegra la tiro en el suelo.

“A donde cree usted que va?” le pregunto mi suegra con un acepto aun de bebida.

No pude escuchar lo que el tipo le respondió, sin embargo pareció no complacer a mi suegra, quien recostándose sobre el sofá con su bata aun abierta le dijo

“Usted es un desgraciado, piensa que puede venir acá, metérmela unos minutos y después irse dejándome aun insatisfecha?, pues váyase y no me llame ni me busque mas desgraciado!”

El tipo no le obedeció, por el contrario se sentó junto a ella en el sofá y empezó a cuchichearle algo en el oído mientras mi suegra termino de tomar su bebida, luego le dio el vaso y esta coloco sus manos entre sus piernas, entonces el tipo se levanto, mi suegra se recostó completamente sobre el sofá. El tipo continúo hablándole durante algunos minutos y fue entonces cuando escuche su voz por primera vez.

“Nancy, Nancy!” era el nombre de mi suegra, parecía que trataba de despertarla.

“Si claro, usted quiere que yo venga y me la coja, sin embargo usted siempre se desmaya después, eso me molesta!” Grito el tipo.

Al terminar de decir eso, puso el vaso de mi suegra sobre el piso y camino hacia la salida. Permanecí oculto tras el arbusto unos minutos más, escuchando como el tipo en la parte delantera de la casa encendía su auto y partía. Iba a retirarme también del lugar cuando decidí fijarme primero si mi suegra se encontraba bien.

Camine de mi escondite y me acerque, la mire, su cara mostraba cada uno de sus 57 años, seguramente por los efectos del licor se veía un poco desmejorada, su bata estaba desabrochada, seguro de que se encontraba completamente dormida, tome los extremos de esta y la ate, decidí despertarla y decirle que se fuera a descansar dentro de la casa. A fin de cuentas no tenia que sorprenderse si se despertaba y me veía, mi suegro me había enviado a dejarle un regalo y pensaría que acababa de llegar, no sospecharía que había presenciado todo lo que había sucedido.

Trate de despertarla, pero no había manera, parecía que dormía profundamente casi en un estado total de desmayo, por lo que abriendo la puerta trasera de la casa, decidí cargarla dentro de la casa y dejarla sobre uno de los sofás grandes de la sala. Prendí una de las lámparas de mesa en la habitación con el fin de no tropezar mientras la cargara dentro, luego regrese al patio y la cargue, llevándola dentro de la casa. Sentía el cuerpo de mi suegra un poco pesado, seguramente por el estado en que esta se encontraba.

Cuando finalmente logre acostarla sobre el sofá, pude notar como su bata se había abierto de nuevo, su pierna derecha colgaba fuera del sofá con su pie tocando el piso y su brazo derecho también caía fuera del sofá. La mire y por primera vez me percate de que aunque su cara mostrara toda su edad, mi suegra poseía un cuerpo realmente agradable, incluso en aquel estado.

Sus senos eran grandes, y por la posición en que se encontraba estos colgaban pesadamente hacia los lados, sus pezones eran color rosa grandes y redondos, su estomago era plano y liso, sus labios de su raja eran tan grandes que parecían hinchados, su pelo pubico no era muy tupido, color negro con algunos canas, sus caderas eran anchas y firmes.

Mientras permanecía allí de pie mirándola, mi suegra gimió procurando acomodarse completamente en el sofá, esto sin mucho éxito, me asuste de que fuese a caer, por lo que me incline instintivamente para ayudarla. Antes de que pudiera saber lo que sucedía, mi suegra extendió sus brazos alrededor de mi cuello sujetándome fuerte me jalo hacia ella.

“Venga Manuel, no se vaya aun, satisfágame un poco mas, lo necesito” con voz completamente alcohólica me hablo, comprendí en ese momento que mi suegra pensaba que yo era el tipo con quien había estado hacia algunos minutos, mi suegra trato de besarme en los labios pero en su estado fallo y me beso en la mejilla, su aliento era terrible, olía completamente a licor, sin embargo rápidamente encontró mi boca, cuando su lengua entro en mi boca, olvide el olor de su aliento.

Mientras mi suegra me besaba ansiosamente sentí como mi verga se ponía completamente dura, en verdad esta mujer sabia como besar. Coloque una de mis manos sobre uno de sus senos, estaba tibio y suave, tome su pezón entre mi dedo pulgar y mi índice y lo apreté lentamente, este empezó a hincharse poniéndose duro y grande, trate de terminar el beso que me daba, para poder poner mi boca sobre sus senos, sin embargo mi suegra parecía determinada a continuar besándome.

Extendí una de mis manos, poniendo entre sus piernas abiertas, mi mano bajo entre los dobleces de sus labios exteriores, mi índice encontró su clítoris, moví mi dedo suave y lentamente masajeándolo. Bebida, como estaba mi suegra parecía aun decidida a gozar completamente del sexo, incluso aunque en su estado no tuviera la menor idea de que la fuente de su placer ahora era su propio yerno. Me moví un poco para que mi suegra pudiera desabrochar mi cinturón y bajar mis pantalones y mi ropa interior aun sin dejar de besarnos, en cuanto mi suegra termino su labor, me coloque sobre ella y la penetre.

Mi suegra coloco su pierna izquierda sobre el respaldo del sofá, yo lleve mis manos hasta sus redondas nalgas apretándola mas contra mi, su trasero era firme y su piel suave y lisa, mi suegra gimió fuertemente al sentir mi gorda y larga verga abriéndose paso en su apretada y caliente raja. Con cada uno de mis fuertes empujes la penetraba completamente, mientras mi suegra movía frenéticamente sus caderas y gemía gozando del placer que le estaba dando. Después de varios minutos mi suegra comenzó a gemir aun mas fuertes, sus gemidos eran casi gritos que la llevaron a la cumbre del placer, sentí como su cuerpo se contraía inundado por un fuerte orgasmo. Su placer era total, esto me llevo a que también alcanzara rápidamente mi orgasmo, empuje mi dura verga profundamente en su interior y estalle, llenando su raja con mi abundante y caliente esperma.

Permanecí sobre mi suegra gozando del intenso placer que había experimentado. MI suegra gimió suavemente y suspirando, me beso en el cuello.

“OH si, eso era lo que necesitaba, me has cogido como nunca, por favor permanezca sobre mí hasta que duerma amor” susurro mi suegra, ella aun pensaba que era el otro tipo.

Permanecí sobre ella, con mi verga aun enterrada en su raja, era la primera vez en varios años, que aun después de haberme regado, mi verga no se ablandaba, permanecía aun completamente dura. Algunos minutos después escuche que la respiración de mi suegra volvió a ser más profunda, ella dormía otra vez. Algunos segundos después empecé a moverme muy lentamente dentro de ella. La gozaría otra vez.

Empecé a penetrarla suave y lento, masaje sus senos, frotándolos y apretándolos suavemente, cuando estaba por alcanzar de nuevo un orgasmo, mi suegra comenzó a responder. Sus movimientos se emparejaron a mi ritmo, lento y firme, era claro que mi suegra estaba por tener otro orgasmo aunque estuviera aun dormida. Mi orgasmo fue tan intenso y como el primero, escuche a mi suegra gemir fuerte nuevamente mientras llenaba su raja con mi leche.

Me relaje de nuevo, después de 10 minutos, comprobando que mi suegra estuviera de nuevo completamente dormida, me levante lentamente y fui al cuarto de baño a limpiarme y vestirme para dejar la casa rápidamente. Volví a mi auto y tomando el regalo que mi suegro le había enviado, lo coloque en la entrada de la puerta principal.

MI suegra pensaría el día siguiente que había pasado y no encontrándola había dejado el obsequio en su puerta.

Nada más sucedió jamás entre mi suegra y yo, hasta que mi suegro muriese algunos años después. Pero eso es una historia para otra ocasión.

Mi tia Vicky

Miércoles, diciembre 7th, 2011

Esto ocurrió el año pasado con mi tía que vive en Morelia y no conocía hasta el momento, mi familia y yo fuimos de vacaciones a un pueblecito del norte de Morelia, desde que me presentaron con mi tía excito de manera impresionante, recuerdo una vez que fui al cuarto de baño y me encontré la parte de debajo de su bikini a cuadritos azules y blancos y al olerlo… se me puso piedra la verga y me masturbé allí mismo mientras olía su bikini, desde ese momento no he dejado pude ni un momento de perder la ocasión de entrar en los cuartos de baño en casa de mis tías. Mi tía tiene 47 años. Es rubia con el pelo corto, muy morena de piel, se cuida muy bien, porque aunque es ama de casa, solo sale con las amigas a tomar café, etc. vamos que en casa todo lo hace la sirvienta.
Llegaron los días finales de vacaciones en el pueblo con mi madre, mis tíos, mis primos. Tenía una prima Bibiana de 18 años que también esta de campeonato. El caso es que llegó la mañana en la que como se me hizo costumbre me gustaba ir a casa de mi tía a buscar a mi prima Bibiana para dar una vuelta por el pueblo, tomar un aperitivo, etc. Pero mi prima se había ido y no me había dicho nada lo cual me sentí mal un poco pero al fin y al cabo ella tenía su vida y no iba a estar todo el rato pendiente de mí.
Hola cielo, pasa… no está tu prima ¿eh?
Me quedé sorprendido pues no me lo esperaba.
¿Y eso?, yo venía para ver si salíamos un rato pero si no está pues nada ya me pasaré a la noche o mañana por la mañana.
Nada que se ha ido a pasar el día a la playa (la playa quedaba a unos 50 km del pueblo), así que hasta la noche no creo que vuelva, se ha ido con unas amigas.
Ah , pues nada entonces… — No pero… pasa si quieres, y tómate algo no seas tonto.
La verdad es que no pude rechazar la invitación, mi tía llevaba una falda blanca y una camiseta ajustada roja. Que me hicieron sentir como mi verga crecía por tal visión. Me senté en el sofá y mi tía me sirvió un vaso con refresco.
Ponte la tele o juega unas con la computadora de Bibiana si quieres, yo estoy aquí solita porque tu tío se ha ido con los a pescar al río y estoy aquí mas aburrida que nadie, puedes quedarte aquí todo el tiempo que quieras.
No pensé en ningún plan para cojerme a mi tía, pues lo veía como un imposible. Tenía pensado jugar un rato y luego irme a la piscina. De repente decidí intentar algo con mi tía, fui al baño y de nuevo me encontré con una panty en el cesto de ropa, sabía que eran de mi tía por el olor, tengo muy buen olfato y sabía distinguir perfectamente el sabor y olor de la panocha de mi tía con el de mi prima Bibiana. A la sala llegó mi tía, ya había terminado de preparar la comida y se puso a platicar conmigo de todo , hablamos de sexo y de forma natural cuando estábamos hablando sobre el tamaño porque había salido una encuesta que decía que el tamaño medio de los mexicanos es de 14,58cm, y mi tía me preguntó que si yo superaba esa media .
Claro que si tía, no me puedo quejar tengo algo mas que eso.
Mi tía sonrió y no pudo evitar fijarse en mi traje de baño que si de por sí era ajustado no podía ya disimular más mi erección, mi tía se acerco más a mí y empezó a acariciarme la verga, yo empecé a hacer lo mismo con sus muslos, al principio nos quedamos como dudando, ¿ qué estábamos haciendo ?, el caso es que ella al igual que yo estaba muy caliente, así que no dudé un momento en levantar su falda y acomodarme de rodillas delante del sillón a mamarle su panocha, desde la cara interna de sus muslos, su clítoris era bastante grande, sus labios sonrosados… mmm qué sabor, todo en ella era morboso , estaba masajeándole el culo y mi tía no paraba de gemir hasta que después de un rato una avalancha de flujos inundo mi cara, pensé que se había meado pero no era así, se había venido. Después de eso me hizo una mamada de campeonato de rodillas, lamiendo desde la base hasta el glande y sintiendo sus labios en mi miembro me puse a mil, le avisé de que me iba a venir y ella esperó con la boca abierta, salieron cinco chorros enormes que impactaron en su boca.
Mmmm qué leche mas rica tiene mi sobrinito, decía mientras me limpiaba los restos de semen de la verga.
Desde aquel momento mi tía y yo hacíamos todo lo posible para sacar un rato en el cual pudiese mamarle la panocha o ella pudiera hacer lo mismo con mi verga, incluso el último fin de semana que me quedaba estuve solo con mi tía ya que mi prima se fue de nuevo con sus amigas y pasé todo el fin de semana con mi tía haciendo muchas locuras, cojiendo, sexo anal, lluvia dorada, pero eso es otra historia.

El desnudo de mi tía

Miércoles, diciembre 7th, 2011

Todo empezó una noche hace unos años, cuando yo tenía 18 recién cumplidos. Mis padres habían salido de viaje y tuve que ir a quedarme unos cuantos días en casa de unos tíos míos. Mi tío había cumplido los 50 y mi tía los 36; y ambos eran padres de un chico de 12 años y de una niña de 8.
Mi tío nunca estaba por la noche en casa, ya que trabajaba de vigilante nocturno en una fabrica. No regresaba hasta las siete de la mañana.
Mi tía era una mujer atractiva, no una belleza, pero tampoco resultaba fea. Poseía unas hermosas tetas, grandes y redondas, y un cuerpo no demasiado delgado.
Hasta entonces yo nunca me había fijado en ella; pero, a partir de aquella noche, todo cambio de repente. Estábamos mi primo y yo en la cama dispuestos a dormir, cuando entro mi tía a darnos las buenas noches. La luz estaba apagada y no pude ver claro; pero me dio la impresión de que ella no llevaba nada debajo del camisón; ademas, aquel verano hacía mucho calor. Se fue al poco tiempo y no le di mayor importancia al asunto.
A la noche siguiente, el recuerdo del día anterior, me vino a la memoria. Pensé en no apagar la luz hasta que mi tía viniera a darnos las buenas noches. Al rato apareció y, efectivamente, no llevaba nada debajo del camisón transparente. Se le veían las tetas, que resultaban grandes con unos pezones que destacaban muchísimo; y al andar le daban unos saltos que vaya…
Como tampoco llevaba bragas pude verle el pubis, que se hallaba bastante poblado de vello. Esto me produjo una fuerte impresión, pues nunca antes había visto a una mujer desnuda. Ni que decir tiene que para mí fue mi tía, en aquel momento, la mujer mas maravillosa que había contemplado en toda mi vida.
Los domingos, cuando nos reuníamos la familia, yo hacia lo posible por pasar junto a ella. Sin que se diera cuenta le tocaba el culo o las tetas. Había veces que debía realizar un gran esfuerzo por contenerme. Como el tiempo iba pasando sin que ocurriera nada, un día se me ocurrió un plan que debía resultar perfecto.
Mientras llegaba el momento deseado de aplicarlo, yo iba a su casa alguna vez a la semana a ver si pillaba algo.
Uno de aquellos días que me quedé a comer, pues por la tarde no tenía clase en el instituto, ella se metió en su cuarto a cambiarse de ropa. Y yo, haciéndome el despistado, entre con la escusa de coger unas revistas. Se encontraba en sujetador y bragas. Como no se cubrió ni nada de eso, me puse un poco mosca y me fui.
Continuaba pasando el tiempo sin que tuviera mi oportunidad, hasta que un día se me presentó la ocasión. Se iba a duchar; y como no tenía champú, bajo a la tienda a comprarlo. No había nadie en casa.
Pensé que mejor no se me podía poner y empecé a elaborar el plan. Lo primero que hice fue destornillar el pestillo de la puerta para que ella no pudiera encerrase. Si dijera algo yo le contaría que entre allí y estaba el pestillo en el suelo.
Al rato ella subió de la tienda, se metió en el cuarto de aseo y escuché como decía que estaba roto el pestillo; pero ya no comento nada mas.
Se desnudo lentamente; y al poco tiempo se metió en la ducha. Yo ya no podía mas, y tuve que hacer un gran esfuerzo para no correrme. Me olvide de las consecuencias que podía originar si el plan de salia mal, ya que me desnudé y entre sin hacer el menor ruido.
Mi tía no podía escucharme, pues el sonido del agua se lo impedía. A través de la cortina vi como se movía. Estaba deseando que todo saliera bien. Entonces escuché unos jadeos de placer, como si mi tía se estuviera masturbando.
Pensé que había llegado el momento. Así que abrí la cortina y vi un espectáculo maravilloso, pues mi tía tenía el dedo metido en el coño y con la otra mano se acariciaba las tetas. Cuando se dio cuenta de mi presencia, se quedo completamente quieta. No dijo ni una sola palabra.
Yo estaba por fin junto a ella; y no podía desaprovechar la oportunidad que se me presentaba. Así que me metí en la bañera encima de ella. Comencé a besar sus tetas y a acariciar los pezones. La tenía completamente dispuesta a follar conmigo.
Fue en aquel momento cuando ella tomó iniciativa. Se abrió de piernas, me cogió el cipote suavemente y lo colocó a la entrada de su coño. Lentamente fue metiéndosela hasta que yo no pude mas. No tardé mucho en eyacular, pues estaba terriblemente excitado.
Llegamos juntos al orgasmo; y fue verdaderamente maravilloso. Yo no podía imaginar que el placer resultase tan inmenso.
Descansamos un poco; y cuando yo estaba repuesto me propuso follar de otra manera diferente.
Se colocó ella agachada, apoyándose en la pila del cuarto de aseo dándome a mí la espalda y con las piernas abiertas. Entonces yo le agarré las tetas y se la metí hasta los mismísimos cojones. Mientras tanto, con mis manos le iba acariciando las tetas, cosa que aún le dio más placer.
Yo fui aguantando sin eyacular todo lo que pude, deseando que durara mucho aquel goce. Hasta que llegó el momento y me descargue. Resultó un orgasmo bastante prolongado. Ella jadeaba de placer; mientras, yo creía que me moría de calentura. Fue algo que desde luego no se puede narrar y hay que vivirlo.
Como ya era tarde iban a venir sus hijos del co1egio, decidí marcharme a mi casa; pero antes, nos habíamos puesto de acuerdo para que volviera a la semana siguiente.
Cuando nos encontramos de nuevo, después de quedarnos solos, entramos en la habitación y allí ella me desnudó. Cogiendo mi cipote con su mano se lo introdujo en la boca, chupándolo con tal agrado que me corrí enseguida. No dejó ni una sola gota por desperdiciar. Para mí aquella fue una novedad que me proporcionó un gran placer.
Los días en que nos veíamos nos lo pasábamos enteros dándonos placer, o bien yo la masturbaba, ya fuera con el dedo, o le chupaba el clítoris; o bien ella me la meneaba a mí.
Luego follábamos hasta que no podíamos más. Hace un año que ocurrió esto, y siempre que podemos jodemos a mansalva. Se diría que se nos a abierto el apetito sexual y la imaginación, como voy a demostraros de inmediato.
Recuerdo que la cosa seria empezó a ocurrir un sábado por la tarde, mis sobrinos se encontraban en casas de sus abuelos y mi tío no volvería hasta el día siguiente. Mi tía me recibió en su dormitorio llevando una lencería erótica que había comprado en una boutique del centro. Me quede sin aliento.
Ademas, como había puesto unas bombillas rojas en la lampara y bajado las persianas, tuve la sensación de que me hallaba en un prostíbulo. Ya había entrado en algunos cercanos al puerto.
De repente, ella se tendió en la cama con las piernas abiertas. El tanga de seda negra que medio cubría sus ingles disponía de una abertura que dejaba al descubierto un coño inmenso. Por otra parte, la vellosidad que tanto me había excitado en su cuerpo desnudo, aparecía como rizada.

-. Me he lavado con un gel especial y, luego, me he peinado la pelambrera vaginal para que formase unos pequeños bucles. ¿Te gusta, Jorgito?.

Su voz había sonado muy singular, casi felina. Me desnude precipitadamente y corrí a montarla. Mi polla se encontraba a punto de estallar.

-. No cariño. Preferiría que me comieses el chochete. Bueno, si a ti no te parece mal.

Acostumbrábamos a dejar esto para la segunda fase de la follada. Un poco nervioso, mas por la novedad que por mi propio estado de , me preparé para el cunnilingus. Y al aproximar el rostro a sus ingles, me llego un aroma tan intenso a chirla perfumada con algo desconocido que me lloraron los ojos de la calentura, la lengua se me salió sola y no pude resistir lanzarme a por aquellos grandes labios que aleteaban en su estuche de seda.
Bebí, besé, absorbí e intenté mordisquear, hasta que me di cuenta de que necesitaba controlar la respiración como si estuviera buceando. Sobre todo cuando mi tía se cerró de muslos, incorporó la parte superior de su cuerpo y me sujetó la cabeza con sus manos… ¡Estaba orgasmeando como si se meara!
Me atraganté entre risas y gritos de gozo. Momento en el que ella se retorció sobre la cama, sin dar muestras de debilidad por hallarse bajo los efectos del intenso clímax, para coger mi polla. En seguida se la metió en el coño, pero quedando debajo de mí.
Casi nunca había follado así, cabalgándome con tanta fuerza. Sus grandes tetas quedaban casi a la altura de mi boca. La cogí por las caderas, me aupé un poco para intensificar la clavada y, a la vez, me entregué a chupar los gordos pezones. Un bebé hambriento no lo hubiera hecho con tanta dedicación, a la vez que mi polla chapoteaba en el interior de un coño que intentaba serrarse, pero le resultaba imposible al contener tantos caldos.

-. ¡Tía, tíiitaaa… me estás sacando hasta los calostros…! ¡¡Que polvo; pero qué polvazooo… me matasss… aaaahhhh…!!

Me fui entero, con todo lo que guardaba en mis cojones. Después quedé pegado a ella, con una polla morcillona que no se salió del coño. Momento clave, pues comenzó mi tía a pasarme un vibrador por el tórax, las tetillas, las axilas y el cuello. No sé de dónde había sacado el artefacto, la cosa es que me entró un cosquilleo sexual tan tremendo que entré en erección a los pocos minutos.
Los cosquilleos prosiguieron, pero ya sobre mi vientre, mi escroto y mis ingles. No tengo muchos pelos; sin embargo, todos se erizaron. Ella había dejado la follada; y cuando entendió que mi empalmamiento le aseguraba una penetración prolongada, me agarró la polla, se colocó dándome la espalda y se fue agachando hasta metérsela en el culo.

-. Ahora toma el vibrador Jorgito .- dijo cuando yo la tenía bien empalada -. ¡Quiero que me lo metas en el chichi… vamos, no lo dudes más…!

Esto fue lo que hice. Y antes de que hubiese transcurrido un minuto, la vi acusar unos escalofríos como si estuviera helada… ¡Sí, sí! ¡lo que le ocurría es que todo en ella se había convertido en un volcán! ¡Si hasta se puso a dar saltos como si estuviera montando a un caballo salvaje!
Claro que no se me escapó, dado que la tenía bien agarrada; sin embargo, todas sus reacciones, fruto de las cuales llegaron sus orgasmos a mares, provocaron que a mi me brotase una eyaculación de las que hacen época. Quedé derrengado en la cama. Y mi tía aún seguía con el vibrador, pasándolo de su cuerpo al mío sólo a nivel de piel…
Cuando abrí los ojos, la vi de pie frente al espejo del armario. Estaba hermosísima. Me deslice para abrazarla. Con una lencería tan sexy, el desnudo desnudo de su cuerpo resultaba excepcional. Creo que en aquel momento me enamoré de ella todavía mas… y hasta hoy.

El culo de mi cuñada

Sábado, noviembre 12th, 2011

Hola a todos esta historia que les escribo es totalmente real y me sucedió hace 1 año y medio.

Cuando sucedió todo no estaba casada ahora si .

Mi cuñada es una chica rubia no tiene buenas tetas ni es una mis que digamos pero tiene un culo q es lo máximo me encanta y cada vez que se lo veia se me paraba el pene y la muy zorra lo sabe menear cuando camina ella esta casada con mi hermano robert y tienes un hijo de 2 anños que se lla ma luis. Mi nombres Wilfredo trabajo en un periodico soy moreno ojos rayados mido 1,75 y tengo un pene como de 20cms

Siempre habia hablado con mi cuñada bien todo normal , me pregunataba como estaba , como me iba en el tarabajo , todo normal,

Un dia estoy en mi trabajo y me llaga un mensaje de texto por mi movil , el m,ensaje era un mensaje con figuaras como por ejemplo un pene penetrando un coño etc, no le di gran importancia porque era de mi cuñada y pense que era echando broma y asi era, yo le respondi con uno igual un dia le mande uno bien grosero como diciéndole- tienes un culo como para rompértelo- lo hice con doble intención a ver que me respondia y cierto no me equivoque me llama y y me dice

oye eres un pasado

porque? Le pregunte

-no vites el mensaje que me mandaste- y le digo si? Y? Cual es el problema tu siempre me mandas unos y yo no te digo nada- le dije

y ademas todo lo que esta alli es cierto le dije

jajajaj estas loco me dice eres un perro como se te ocurre decirle eso a tu cuñada

yo le digo- eso es la pura verdad

mejor hablamos después q llego tu hermano robert

ok le dije

corto y duro como 2 dias sin llamarme ni mandarme mensajes y yo pense que todo habia acabado alli , hasta que al tercer dia me llama y me dice

-oye q te paso q no me escribistes mas ya no te gusta el trasero de tu cuñada

le contesto – si y mucho pero prefiero no gastar polvora en zamuro porque se que no es posible tenerlo

-porque dices eso me dice

-porque tu no serias capas de engañar a mi hermano y menos con migo

-y porque estas tan seguro

-porque es asi le dije

-si quieres hacemos la prueba me dijo la muy zorra, yo me quede callado como por 1 minuto y me dice –que paso – ahh ya sabia yo que eras pura bulla- y le dije esta bien donde nos vemos para cuadrar y me dice en la plaza del pueblo ok alli nos vemos a las 3-

me quede pensando en lo que iba a hacer y me di cuanta q estaba a punto de cojerme a mi cuñada pero tambien pense en que iba a dejar pasar ese hermoso culito y me llene valor, se llegaron la 3 y me fui directo de mi trabajo para el lugar en donde quedamos, agarre un taxi para despistar y que vaya a ser que vean a mi cuñada bajando de mi carro en un hotel ,

llege al sitio y alli estaba la muy puta le dije – agarremos un taxi rapido por si alguien nos ve – le dije- le dije al taxita lléveme al hotel mas cerca , llegamos al hotel pedi una habitación entramos, cerre la puerta y nos sentamos en la cama a conversar y le pregunte

-porque haces esto?

Y me dice

-no ce cuando empezamos con los mensajes pense que era pura broma pero cuando me mandaste un mensaje que te gustaba mi trasero me dio un poco de exitacion y pense en seguirte el juego e ver que pasaba y por eso te llame

- bueno pero ya estamos aquí asi que hay que terminar lo q empesamos, pero te digo esto es puro sexo y nada mas ok –

-si no te preocupes y si lo quieremos repetir ¿

-lo repetimos pero no hablemos ahora del futuro aprovechemos el presente

y la empece a besar poco a poco, un besos un poco suave y romántico le acariciaba la espalda poco a poco hasta que llege a su culo y le dije – esta es mi perdicion y se la aprete con fuerza luego me fua a sus tetas se las amasabas con fuerza y me decia – me haces daño no las apretes tan duro- le hice caso omiso y se as segui apretando fuerte hasta que le arranque la blusa de un tiro quedando solo en sostén ella se acostumbre y ya estaba gimiendo ahhh ahhh asi cuñadito tocame fuerte ella me apretaba la verga que yas estaba como un palo de lo duro, ahh que rica se siente tu verga es mas grande que la de tu hermano

la desnude completamente lleva un hilo dental que le quedaba precioso

que rica te vez cuñadita que ricura se estaba cogiendo mi hermano

luego le quite la tanga y la acoste en la cama con la piernas abiertas me y me desnude por completo mi verga salto al momento q la libere y se quedo perpleja cuando la vio (mi verga mide como 20cms y ella dice que es el doble de la de mi hermano) me dijo –me vas a partir en en dos con eso- me pose encima de ella y le comence a mamar las tetas fui bajndo por si onbligo hasta que llege a su coño ella medijo –no cuñado la primera vez lo quiero hacer románticamente – y yo le dije que romántico ni que romántico yo lo que quiero es sexo contigo y mas nada y empece a darle lenguetasos a cono ella me decia –no por favor asi no y yo le dije- callete que después te va a gustar y segui en mi faena le chupa el clítoris y ella chillaba ahhahahahah ahahaa ahahahha ahahahahaha hahah que rico lo haces cabron eres un cabrooonn cojiendote a la mujer de tu hermano y yo le dije y tu eres una zorra puta follando con el hermano de tu esposo

luego me incorpore otra vez encima y le di un beso le meti la lengua hasta el fondo y le dije toma puta para que pruebes tus jugos

le puse la verga en la entrada de su coño y me dijo –

metemela por favor metemela que no aguanto la quiero toda dentro, pero hazlo despacio q esta muy grande

se la empuje y entro la cabeza y ella gimio ahahahaha que rico metemela ahhahaa

cuando me dijo eso se la empuje fuerte zassssss

ahahaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhh aaaaaaaaahhhhhhhhhhh aaaaahhhhhhhh maldito me vas a patir en dossasssss

la empece a envestir con fuerza

y le decia

toma puta toma eso es lo que te gusta verda que te den verga toma puta toma zorra vas a ser mi puta para siempre

sisiiiiiiiisisiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii siiiiiiiiiiiiiiiii cuando quieras cojerme me cojeras y se vino en un organs mo vestial

ahahahahahahahaha ahahahahahaha ahahahaha me vennnnnnngo

senti como sus jugos llenaban mi verga no aguante y yo tambien m,e bine dentro de ella y me decia

dentro no nono sacaloa me vas a dejar preñada pero no le hice caso y mis chorros salieron en abundancia y la lle todo de leche ahhaaaaaaaaaaaa toam leche putaaaaaaaa pedaso de putaaaaaaaaaa zorrraaaaaaaaaa

me quede enciama de ella hasta que mi verga se puso flacida y se salio de su vagina , me rescote a un lado de ella y me dijo

eres un loco puedo quedar preñada

no importa lo importante es que gozamos verdad le dije si es cierto

bueno ahora vas a mamarmela y ella me dijo -q estas loco no creas q boy a hacer eso

le dije quiro follarte de nuevo y necesito q me la pares y ella me dijo no eso no después si quiere pero hoy no

como que no, me sente y ella tambie y la agarre por el pelo y le dije me la vas a chupar o te vas a arrepentir, y la jale hacia la verga , ella trataba de quitarse yo con el morbo de forzarla a hacerlo la verga se me paro y se la estrujaba en la boca ella la mantenia cerrada y le dije abre la boca maldita puta y lle pellisque una teta y ella chiiloo aahaaaaaaaaaaaa maldito y la calle metiendole la verga de un solo tiron zaza la empece a subir y a bajar con fuerza por los pelos y se escuchaba un

floj floj floj

hasta q se la solte y ella se quedo quieta y le dije ahora hazlo sola , me agarro la verga y empeso a subir y bajar no lo hacia muy bien pero lo importante era que lo hiciera la tube un ranto mamando a veces se la empujaba hasta el fondo y le daban arcadas se la saque y me dijo

porque me haces esto

porque eres una puta y asi se tratan las putas y ahora quiero tu culito que es lo que me mata y me dijo

- eso si que no nunca me la han metido por ahí y no te dejare que lo hagas

se paro de la cama intento vestirse para irse y la agarre fuerte de los brazos y le dije o me lo das o no respondo

ella me dijo no, entiende que no eso es muy doloroso

intento zafarse de mi pero la agarre y le di la buelta y la puse de espaldas a mi y le dije

-ya que no quieres por las buenas sera por las malas

ella dijo

no por favor no lo hagas llorando la tire el la cama ella intento uir pero me le tiere encima y la sostuve le puse en cuatro y le lleve los brasos a la cabesera de la cama que era de tubos le amarre los brazos y la deje un rato asi y le dije eso te pasa por no aceptar por las buena me puse detrás de ella y del solo echo de pensar que se la iba a meter por el culo tenia la verga a mil

me puse detras y le dije primero te la meto por el coño para lubricar la verga un poco

y se la empuje de golpe ella dio unn chillido aahahhaha, maldito suéltame me estas haciendo daño por favor

callate puta q ahora es que biene lo bueno

segui penetrándola por el coño un buen rato luego le meti un dedo en el culo ella chillo

nooo por favor dejame por ahí no yo hago lo que quieras peno no me la metas por alli

callate puta y aguanta luego le meti dos dedos

ahaaaaaaaaaaaaaaaah maldito aaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhh

pense , ya esta lubricado bien se la saque del coño y se la pues en la puerta de ese rico anito estrecho

noonooonooooooo por favor dejame no lo hagas

la agarre del pelo y le dije

por puta y zaszz le meti la cabeza

aaaaaaaaaaaaaaahhh ahahahaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhh me duele sacamela

callate que solo es la cabeza

empuje un poco mas y le meti media polla

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhh dios no aguanto por favor paraaaaaaa por favorrrrrrrrrrr

y zassssssss le meti toda la polla entera

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhh maldito perro cabrroooooooonnnnnnnnn sacala me ardeeeeeeee

empece un mete y saca fuerte y le decia auuuuuuuf que ricooooooo dioooooooooooos q culo mas ricooooooooo tiene esta putaaa ahahaaaaa ahahahahah ahahaha mueve ese culo pedaso de putaaaaaaaaaaaa

ya ella no se quejaba tanto solo se dedicaba a gemir con cada empujon que le daba ahhhhhhh ahhhhhhhhh ahhhhahahaha aaaaaaahahahaa

cuando estaba a punto de venirme LE DIJE

te voy allenar el culo de leche pedado de zorraaaaaaaaaaa ahhaaaaaaaaaaah tomaaaaaaaaaaaa salienro borbotonee de leche por mi peno que cuando se la saca inmediatamente salto un chorro de su culo para afuera de lo tanto que le habia echado y me

me que de un rato acostado trantando de recuperame de esa espectacular enculada que la habia hecho ami cuñada lue go la solte yella se dio la vuelta todavía con lagrimas en los ojos

eres un maldito yo pense que esto no iba a ser asi

yo tampoco porque pense que no te ibas a resistir y ese hermoso culito no lo podia dejar pasar hoy

le tiere la ropa y le dije

vistete que nos vamos agarrro su ropa se vistio yo tambien lo hice , salimos del hotel pare un taxi , la deje cerca de la casa de su madre y yo segui para la mia

al dia siguiente fui para casa de mi madre y alla estaba la muy puta con mi hermano, cuando me vio se puso un poco nerviosa pero lo disimulo bien , ella se fue a la cocina por un vaso de agua y yo me fuie detrás de ella cuando estaba en le nevera se agacho para agarrar algo y yo le llege por detrás sin que se diera cuenta y al ver ese tremendo culo en ponpa le di una nalgada y le dije

como amanecio ese bello culito después de tremenda cojida alle

se sobresalto y me dijo

eres loco puede venir tu hermano yo le dije

-el esta afuera con mama , cuando volvere a probar ese hermoso culito

nunca cabron me dejaste caminando abierta

pero vas a decir que no te gusto

se quedo callada y se sonrio con una sonrisa picara y

le dije eres una puta

-te espero el sabado en el mismo hotel para seguir con nuestra faena te llamo para decirte la hora en que nos vemos ok sino quieres q mi hermano se entere de lo puta que eres

-eres un maldito

-si lo se te espero no falles que me quiero follar ese culo de nuevo ok.

Mi Tía es perversa

Jueves, noviembre 3rd, 2011

Siempre lo fue. Hija de puta, erótica, perversa, manipuladora y muchas otras cosas más. Pero su cuerpo es el de una yegua madura. Aún sabiendo la basura que siempre fue me calienta mucho y creo que todavía más por esa razón.

Viendola caminar en la cocina sólo con unos tacos de aguja altísima de hembra puta y fumando me hace acordar a esas yeguas trotando lento en el campo.
Por la mañana le encanta ducharse, darse crema y aceite por todo su cuerpo hasta quedar bien lubricada y tomar café y fumar vestidita solo con unos zapatos negros altísimos de puta barata.

Cuando yo me quedo en su casa, me espera en la cocina así con el desayuno listo, me levanto desnudo y tomamos café y fumamos juntos en silencio. Le encanta ver cómo crece mi verga lentamente mientras echa humo por sus labios carnosos. Ayer mientras miraba mi verga empezó a relamerse con su saliva, dejándola caer entre sus labios, era hermoso ver su pera chorreando de baba que se iba deslizando hasta sus tetas redondas y firmes. Cada vez soltaba más baba, se escupía las tetas en silencio. Mi carne estaba dura y empezaba a segregar líquido transparente. Me acerqué a su boca y mirándola de frente le escupí la cara, salpicandole los ojos y la nariz. Le encantó y abrió la boca llena de baba como pidiendo más. Empecé a escupirla con fuerza y con mucha saliva, ella mientras juntaba todo en su mandíbula. Seguí llenándole la boca de baba caliente hasta que despacio se la tragó toda sin rechistar volviendo a abrir sus fauces, la puta quería más… encendimos otro cigarrillo y seguí escupiendola entera, su cara, su boca, su nariz, le babeaba los ojos pintados y le lubricaba las tetas. Ella en silencio fumaba y gozaba. Esta vez más al tener la boca repleta de mi baba y la de ella le apreté el cuello y le obligué atragarla sintiendo como el líquido atravezaba su garganta lubricada. Mi pija estaba hinchada como pocas veces, ella no paraba de mirarla.

Se puso de rodillas con su orto cerca de mi pija… entendí que quería que le escupiera ese agujero hermoso. Se lo mojaba mientras ella se metía dos dedos abriéndolo y tragando el líquido espeso, Se dilataba fácil porque su culo había recibido muchas pijas a lo largo de su vida, estaba acostumbrado a agrandarse rápidamente. De golpe le metí la verga de una estocada y vibró de placer, su cara llena de baba me calentaba increíblemente. Una vez con mi verga en su agujero, bien a presión, la meé lentamente… Gritaba como una zorra hija de puta, sentía mi meada caliente entrando por su orto a presión y cada vez bombeaba con más fuerza. La meada se quedó toda a dentro un buen rato, porque ella tapaba su agujero con la mano. Volvió a sentarse, mientras me miraba con los ojos vidriosos embriagada de placer, guardaba mi meada en su ano y eso la volvía loca.

Empecé a darle palmadas en su concha de una forma bastante violenta, ella no sólo no se quejaba sino que abría las piernas como pidiendo más… Le cacheteaba los labios de la concha con fuerza y ella se contorsionaba y chillaba a la vez que soltaba baba por su boca. Seguí dandole duro hasta que acabó fuerte junto con una meada brutal…., soltando su orto y dejando salir mi líquido caliente y amarillo a la vez. Fue hermoso.

Estaba transpirada, babeada, meada y con la concha roja de mis cachetazos. La acosté encima de las meadas y le refregué la cara para que limpiara todo con su lengua mientras le metía la verga por el orto y se lo bombeaba como un animal. Ella chupaba todo, bebía gota a gota, mientras mi leche salía a borbotones dentro de su agujero moreno. Una vez acabar la dejé tirada sollozando en la cocina y me fui a dar una vuelta…
Al volver, estaba como una diosa lista para irse a trabajar. antes mirándome a los ojos se bebió toda la leche que había recolectado de su orto. En silencio, nos miramos y se fue…

Mi novia, mi cuñada y yo

Viernes, octubre 21st, 2011

A cuento de “un amigo”, escribí este relato real, sucedido hace un tiempo.

Mi nombre es Juan, aún no me puedo dormir, miro el resultado de lo sucedido y no lo puedo creer, es más, me parece ser la víctima pero no estoy seguro de ello, pero para que entiendan voy a comenzar desde el principio.
Hace un tiempo que estoy con Vanina, ella es de ojos verdes, buenas tetas naturales, grandes y paradas, boca de labios gruesos y cola redonda y la verdad es que el sexo entre nosotros es bastante bueno. Tiene una hermana que se llama Verónica, ella es de ojos claros, rubia, boca de labios finos, tetas grandecitas y cola chiquita pero redonda. A pesar de tener rasgos distintos se nota que son hermanas.
Esa noche yo noté varias veces miradas pícaras en mi cuñada, si hasta caminaba distinto, parecía que movía su culito para mí. En una ocasión yo estaba apoyado en la mesa, casi sentado sobre la tabla, mirando como ambas hermanas cocinaban, y no voy anegar que les miraba el culo a la par comparándolos, cuando mi novia se concentró no sé en que comida, mi cuñada pasó por delante de mí, y haciéndose la distraída me apoyó el culo en mi pija, mi erección fue instantánea, yo me quedé congelado, sorprendido, y más aún cuando ella miró directamente hacia mi pija, sus ojos se abrieron también de sorpresa aunque fingidamente, pero a diferencia de mí, su boca esbozó una pícara sonrisa que a mí me pareció muy sexy. Mi novia no se dio por enterada, pero yo como para sacarme un poco la culpa por lo sucedido acaricié suavemente el culo de Vanina.
-Juan, está mi hermana- dijo Vanina dando un pequeño saltito.
Verónica rió sonoramente el comentario de mi novia, y como Vanina siguió con su tarea Vero disimuladamente estiró su mano hacia atrás hasta agarrarme la verga. Esta vez el que dio el salto fui yo, que con la mirada increpé a mi cuñada, ella me miró de reojo y levantó sus hombros en un gesto que a mí me pareció de lo más caliente. Decidí por el bien de mi pareja que era momento de retirarme de la cocina y ponerme a ver TV.
Llevaba unos minutos recostado en el sillón, tratando de olvidar lo sucedido, pues debo confesar que me había puesto bastante nervioso, cuando ambas aparecieron con la cena.
Durante la comida y tal como en una mala película cómica Vero me tocaba con sus pies por debajo de la mesa mientras conversaba con su hermana, y yo al borde de un ataque de nervios estaba completamente mudo.
-Juan, ¿Qué te pasa que estás tan callado?- me preguntó mi novia
-nada amor, estoy un poco cansado, pero nada más- dije yo tratando de zafar
-¿viste?, te dije que estaba un poco viejito- dijo Vero desafiándome y haciendo que ellas estallaran en risas cómplices.
-no te metás con mi novio- dijo Vanina mientras fingía empujar a su hermana
Mientras ellas jugaban yo inmediatamente me las imaginé a ambas en una lucha en el barro, en tanga, y nuevamente se me paró la verga.
Las dos se habían puesto de pié y reían graciosamente mientras fingían una pelea cuerpo a cuerpo, Verónica le dio un suave pellizco su hermana en uno de los pezones, y Vanina en un rápido movimiento le dio una fuerte palmada en la cola, lo que provocó que ésta le desprendiera los broches de la camisa de un tirón, ocasionando que Vanina quedara con sus bellas tetas al descubierto. Totalmente reaccionaria, ésta tomó a su hermana de ambos brazos, la inmovilizó y le levantó la remera hasta el cuello, lo que hizo que yo por primera vez viera las hermosas tetas de mi cuñada, eran un poco más pequeñas que las de mi novia.
-¡chicas!- atiné a decir solamente yo totalmente estupefacto.
Ambas se detuvieron, me miraron a la vez. Vanina advirtió que mi verga estaba totalmente erecta y se evidenciaba a través de mi pantalón.
-¿te calientan las tetas de mi hermana?- me dijo en falso tono de reprensión
-no…es que…yo- realmente no supe que contestar
Vanina comenzó a acariciar suavemente las tetas de Verónica, colocó uno de los pezones entre sus dedos y lo pellizcó levemente, a su vez Vero deslizó una de sus manos por debajo de la falda de Vanina hasta la vagina, ambas habían adoptado gestos y poses de estrellas porno y exageraban un poco al mirarme.
-¿a vos te calienta mi novio?- preguntó mi novia a su hermana
-mm, no sé, tendría que probarlo- dijo pícaramente Verónica
Ambas se acercaron a mí, Vanina me desprendió el pantalón que cayó rápidamente al piso, mientras ella terminaba de bajarme la ropa interior, lo que hizo que yo en un instante me encontrara con la verga evidentemente dura, erecta y al descubierto.
-la tenés más hinchada que de costumbre- me dijo Vanina, mientras Vero me miraba fijamente a los ojos.
-¿no tenés ganas Vero?- continuó diciendo mi novia a su hermana
Yo no entendía nada, allí estaba con ambas hermanas arrodilladas delante mío y lo que era más increíble, mi novia invitaba a su hermana a ponerse mi verga en la boca. Verónica muy lentamente abrió sus labios y se fue acercando hasta mi pija mientras Vanina me la sostenía con una de sus manos, ya que con la otra me hacía suaves cosquillas en los testículos, finalmente vero comenzó a chupar, cerró sus ojos como para concentrarse en el sabor de mi miembro, mientras Vanina nos miraba alternativamente a ambos.
-¿me convidás?- dijo Vanina a Vero riendo
Ambas se colocaron a cada lado de mi pija, a la vez iban y venían con sus bocas desde la base hasta la cabeza de verga, y a veces entrelazaban sus labios en unos besos muy calientes. Vanina me hizo el gesto de que me recostara en el piso, donde la gruesa alfombra nos hizo de suave cama.
-te estás portando muy mal, me vas a tener que convencer de que no te abandone- me dijo mientras se terminaba de desnudar, yo pensé que iba a sentar arriba de mi verga, pero en cambio, colocó su vagina sobre mi boca, yo como enloquecido comencé a pasarle la lengua en la zona del clítoris, olvidándome momentáneamente de Verónica, pero el olvido no fue prolongado, pues de pronto sentí como Vero se colocaba encima de mi pija, y apoyando sus manos en mi vientre comenzaba a sentarse muy despacito. Sentí como mi verga se abría paso a través de su vagina, y como ambas comenzaban a gemir a la par, yo no podía parar de gozar y debo aceptar que a pesar de mi “buen rinde” como amante, no pude aguantar por mucho tiempo, pues Vero que parece que también estaba hambrienta de “carne” comenzó a gemir más profusamente que su hermana, sus movimientos se hicieron más rápidos, y sus gemidos se convirtieron en los quejidos mas dulces que escuché en mi vida, clavó sus uñas en mi panza en el momento en que el orgasmo la hacía temblar y mientras su hermana la volvía a besar dulcemente.
Siempre necesito unos minutos para recuperar fuerzas luego de mi primera acabada, pero esa noche mi verga permaneció intacta en su dureza, por lo que apenas hubo acabado, Verónica se hizo a un lado y Vanina ocupó su lugar, ahora con mi cara “liberada” pude ver como Vanina se sentaba sobre mí, y mientras comenzaba a moverse sus tetas seguían el ritmo de su cuerpo, dando leves bamboleos por el movimiento. Vero ahora comenzó a besarme en la boca y yo con mi mano comencé a acariciarle el culo, lo sentía suave y firme al tacto, y su lengua tremendamente movediza recorría mi boca entrelazándose con la mía. No se cuanto tiempo estuvimos así, pero de pronto comencé a sentir los dulces gemidos de Vanina que indicaba que estaba gozando como loca.
-¿vos nos querías tener a las dos?, acá estamos – decía Vanina sin dejar de gemir
Llevó una de sus manos hacia mis huevos, y mientras no dejaba de moverse, comenzó a apretarlos suavemente, eso me vuelve loco, y mientras Vero colocaba una de sus tetas en mi boca, acabé salvajemente ya por segunda vez.
-te has portado bien, dijo Vanina, ahora te vamos a cumplir una fantasía que se vos tenés-
Ambas se pusieron en posición de perrito, dejando sus culos a mi vista. Yo estaba como loco, y mi verga no me iba en saga, esa noche parecía de piedra y yo sentía que podría acabar mil veces más. Me puse de pie, miré detenidamente para grabar esa gloriosa imagen, y para mi deleite ambas hermanas comenzaron a besarse, yo lentamente me aproximé a Vanina, puse mi verga contra su vagina, procuré que se lubricara con sus propios “jugos” y luego la apoyé contra su ano, Vanina se quejó suavemente, incrementando sus quejidos a medida que yo empujaba, Vero con sus manos mantenía abiertas las nalgas de su hermana y ahora me besaba a mí. Embestí furiosamente contra el culo de mi novia, sintiendo como sus apretado agujerito hacía cierta presión en torno a mi pija, ella una vez más comenzó a temblar,
-dame así, dame duro, partime por favor – decía Vanina prácticamente fuera de sí
Mis manos se apretaron en torno a su cintura cuando ella emitió un largo gemido indicando que estaba acabando por segunda vez.
Verónica se puso nuevamente en cuatro, esperando su turno, debo confesar que yo ya estaba bastante agotado, pero no podía dejar pasar la oportunidad de hacerle la cola a Vero, por lo que sin pausa me coloqué ante su hermoso culo, intenté empujar suavemente, pero el estrecho culo ofrecía resistencia
-despacito que no lo hecho nunca- me dijo Vero
Cubrí con mi saliva mi pija, y reemprendí la embestida, esta vez entré más fácilmente, arrancando en ella verdaderos quejidos de dolor, mezclados con gemidos de placer. Fui más paciente, moviéndome lentamente, incrementando mis movimientos por instantes, para luego volver a la suavidad.
-me vas a volver loca, dijo Vero mientras rápidamente comenzaba a evidenciar su segundo orgasmo, a la vez que yo también comenzaba a acabar por tercera vez. Me moví unos instantes más hasta que los tres caímos rendidos al piso.
Ambas hermanas se quedaron dormidas, yo acá estoy con una a cada lado mío, abrazadas ambas a mí, mientras yo miro el techo totalmente incrédulo por lo que acaba de suceder.

Me converti en amante de mi suegra

Martes, octubre 4th, 2011

Cuando me casé cuando tenía una situación económica bastante estable, me alcanzaba perfectamente para arrendar un departamento y vivir más o menos cómodo. Sin embargo el destino me dio una mala jugada y por obligación tuve que irme a vivir a la casa de mi suegra.

En el departamento nuestra vida sexual era bastante activa, con mi mujer podíamos hacerlo varias veces al día, incluso en lugares interesantes como en el balcón donde cualquier persona que pasara por la calle si hubiese levantado la vista hasta el 5° piso, podría haber visto las tremendas tetas de mi mujer mirando a la calle, mientras yo se la introducía por detrás.

Pero como ya les conté, tuve que irme a vivir donde mi suegra y para colmo, dormir en la misma pieza de ella, ya que la casa solo tenía dos habitaciones, la de ella y la de mi cuñado con su señora e hijo. Pasaron tres semanas y no podíamos hacer nada, mi mujer se negaba rotundamente a ser penetrada mientras su mamá dormía en la cama del lado. Lo único que podía hacer bajo las sábanas, era agarrarle las tetas o el culo, pero ni chupárselas me dejaba, a sí que para desahogarme, mi único consuelo era colocarme de espaldas a mi mujer mientras ella me abrazaba por detrás y me corría una paja.

La verdad que yo sin trabajo y esta situación me tenía de muy mal carácter. Diariamente peleaba con mi mujer por cualquier cosa. Hasta llegó el punto que dejamos de hablarnos un par de días. Fue hay donde intervino mi suegra. Un día que estábamos los dos solos viendo televisión (mi suegra y yo), me preguntó como seguían las cosas con su hija.

Yo le expliqué que la situación que estábamos pasando era bastante incómoda, ya que, aunque no tengo nada que quejarme con la atención que usted nos da suegrita, – Ud. comprenderá que necesitamos nuestro espacio y que ni siquiera pelear tranquilo podíamos. – Lo comprendo perfectamente hijo – me dijo, sé que ustedes como recién casados necesitan estar solos, pero lamentablemente no se como podemos solucionarlo, ya que mi casa es tan chica. Yo en mi interior pensaba – Ud. suegrita podría solucionarlo en este mismo instante abriéndose de piernas y dejándome enterrársela hasta el fondo.

La verdad es que nunca me había sido indiferente mi suegra. Cuando íbamos a la playa, siempre me excitó el tremendo culo que se gasta mi suegra y que decir de las gigantescas tetas, por que si algo tenía mi suegra eran un hermoso par de tetas. – Ud. Debe conversar con Carlita y tratar de solucionar su problema, es más, ayer estuve hablando con mi hermana y me invitó a pasar unos días a su casa, y pienso ir, así que les dejaré la pieza para Uds. solitos para que se pongan al día con las tareas.- yo me reí – No se ría, si yo también fui joven y se como es estar recién casados

Me calentó imaginarme como sería culeando mi suegra. ¿Le puedo hacer una pregunta indiscreta suegrita? ¿Hace cuanto tiempo que Ud. no hace las tareas? – Bbbbbbuuuuu, hace tiempo, después que me separé de mi marido, tuve un solo hombre, pero era casado, así que no duramos más de un par de meses, y eso fue hace como 10 años, después de eso nada, hasta creo que volví a ser virgen… – Ambos nos reímos a carcajadas – En eso llega mi mujer y hasta ahí quedó la conversación.

A la semana siguiente, justamente como lo había dicho mi suegra, partió al sur a la casa de su hermana por una semana, con mi mujer nos arreglamos inmediatamente y recuperamos todo el tiempo perdido, era increíble, yo despertaba en la noche y la veía durmiendo desnuda a mi lado, le habría las piernas y le empezaba a chupar su conchita hasta que se despertaba y nos poníamos a follar como locos. Yo también me despertaba con la verga metida en la boca de Carmen, era fantástico. Es más la convencí que cuando llegara su mamá, me dejara hacerle el amor despacio y en silencio.

Pasó la semana, y volvió mi suegra. Las primeras noches no fue problema contenerme, me dormía acariciando sus tetas, o con la masturbada que mi señora me daba para relajarme. Sin embargo pasada una semana nuevamente empecé a andar caliente y en la noche me quedaba despierto hasta que escuchaba roncar a mi suegra, y me ponía a culear con Carmen lentamente y sin meter ruido. Mi boca tenía que morder la almohada y tenía que tratar de no respirar tan fuerte. Así lo seguimos haciendo durante un mes aproximadamente, con la variante que entramos más en confianza y nos “duchábamos” juntos, pero igual tenía que ser rápido y en silencio. Fue así como una noche en que estaba sobre mi mujer, miré a la cama del lado y vi como mi suegra nos estaba mirando y por el movimiento que tenía bajo la sábana me percaté que se estaba masturbando mientras yo me culeaba a su hija. Eso me calentó aun más y empecé a moverme más rápido y a emitir pequeños sonidos para calentar más aun a mi suegra. Mi mujer se ponía nerviosa pero yo ya estaba dentro y encima de ella y no tenía más remedio que retarme en silencio. Por la silueta que podía ver en la oscuridad me pude dar cuenta que mi suegra estaba acabando al mismo momento que yo, así que mis movimientos fueron más notorios para que notara que yo estaba llegando al orgasmo. Ella también acabó en silencio, pero después podía escuchar su respiración agitada.

Desde ese día mis atenciones y amistad con mi suegra cambiaron, trataba de conversar más con ella y ella también cambió. Su mirada era distinta.

En la mañana me levanté, me puse unos short y una polera, fui al baño y me toqué un poco la verga a modo que esta creciera, pero no demasiado, si no lo suficiente para que resaltara. Entré a la cocina, estaba mi suegra preparando el desayuno, me serví un jugo y me paré frente a ella tratando de llamar su atención. Vi como sus ojos disimuladamente se dirigieron a mi verga. Siguió haciendo sus cosas, su mirada me excitó y se me puso dura. Ella se puso a lavar unas tazas…me cerco por detrás y le pido que me lave el vaso en que estaba tomando el jugo. Al acercarme apoyé mi verga en su culo, moviéndola al momento del contacto. Al salir vi su mirada.

Las noches posteriores, luego de apagar la TV, mi suegra empezaba a mostrar que ya estaba dormida, pero yo sabía que no. Nos daba la espalda y emitía sonidos indicándonos que dormía. Cuando sentía el momento en que yo me subía a Carmen, lentamente se daba vuelta y empezaba a tocarse.

Cada vez que podía rozaba mi verga en su culo con cualquier excusa, cuando estaba cocinando me acercaba por detrás y le quitaba la cuchara para probar lo que estaba cocinando o cuando se estaba peinando en el baño, entraba a lavarme los dientes o a afeitarme, pero siempre tratando de rozarla. Pasó un mes, noté como ella le gustaba sentir mi cuerpo. Ella misma me llamaba a probar lo que estaba cocinando y empezó a cambiarse de ropa (solo la parte de arriba), delante de mí. La primera vez estaba con mi mujer, ella le reclamó por que estaba yo, pero ella dijo que el baño estaba ocupado y que a las finales era lo mismo que verla con traje de baño, además ya había confianza. Yo también la apoyé, y me burlé de Carmen por ser tan mojigata. Trataba de verla disimuladamente sin quitar los ojos del TV, sus tremendas tetas apenas cabían en sus sostenes.

Al fin conseguí un trabajo de medio tiempo, con un turno solo en las tardes. Carmen por su parte también encontró un trabajo, por lo cual en la mañana quedábamos los dos solos con mi suegra.

En la mañana mi mujer se levantaba temprano y se iba a trabajar, yo quedaba acostado con mi suegra en la cama de al lado. La verdad que la obsesión con ella ya era insoportable. Cuando Carmen se iba, yo calculaba la hora en que mi suegra se levantaba, y poco antes haciéndome el dormido, me destapaba y mostraba como se encontraba mi verga completamente parada dentro de mi bóxer. Ella se levanta, se pone su bata y se va a duchar, pero esa vez se demoró en salir de la pieza. Al otro día hice lo mismo, pero estratégicamente había puesto un espejo chico escondido entre las ropas que estaban en la cómoda, mostrando la cama de mi suegra. Al despertar ella, yo me encontraba de espalda, destapado y con la verga apuntando al techo, pero con mi cara mirando hacia la pared. Ella se sentó en el borde de su cama, y viendo el tremendo bulto que tenía en mi bóxer, se aseguró que yo estaba durmiendo y la muy zorra se metió sus manos en su entrepierna y empezó a masturbarse. Yo con los ojos medios cerrados veía a través del espejito como no despegaba su mirada de mi verga mientras se masturbaba. Hice que mi pene se moviera un poco. Eso la excitó más, ya que a los pocos segundos vi como se corría. Se levantó y se fue al baño.

Yo le daba el mismo show todas las mañanas e incluso en una, ella lentamente me corrió la sábana que me tapaba.

Tenía que jugármela, un día no se la mostré, esperé sentir cuando entraba a la ducha, y le pedí permiso para entrar al baño con la excusa que ya me hacía. ¡Pasa!, entré, y vi su silueta a través de la cortina…pensar que al otro lado de esa cortina mi suegra estaba desnuda. Me acerqué al excusado y me puse a orinar, me costó porque estaba al 100%. Al salir dejé la puerta entre semiabierta, y me puse a esperar que saliera. Se siente que el agua deja de correr, se abre la cortina y aparece ella completamente desnuda, que delicia ver el cuerpo de esa mujer madura…sus tremendas tetas colgaban por el peso haciéndolas notar más grandes que cuando las veía dentro de su brasier…su culo exquisito, grande y blanquito…que ganas de enterrarle mis dientes a ese culazo, sus piernas gorditas…se empezó a secar, se secaba su pelo, sus tetazas, levantándolas…de repente se da cuenta que la puerta no estaba bien cerrada y al cerrarla, no estoy muy seguro pero me pareció que me vio. Quedé con la duda, me fui al dormitorio y me acosté. Al poco rato entra ella cubierta solo con la toalla a buscar la ropa que se pondría. Nos miramos pero ninguno dijo nada, abrió su cajón sacó su ropa y se fue al baño a terminar de vestirse.

Una mañana me desperté y ella ya estaba en la ducha, prendí el TV…Cuando entra a la pieza tapada solo con una toalla rosada, al estar buscando su ropa, le da un calambre en el pie, yo me levanto, hago que se siente en la cama y tomando su pie entre mis manos empiezo a frotarlo para que pase el dolor. Al levantar su pierna, puedo ver donde empezaba su concha, toda peluda, ella estaba recostada y no veía lo que yo estaba haciendo…le levanté más su pierna y la pude ver completa…mi verga se levantó…mientras masajeaba su pie, lo llevé hasta mi entrepierna y lo hice rozar con mi verga… ella aun se quejaba del dolor, pero ya no tanto…por favor no pares, mira que me duele mucho y ya se me está pasando.

Sus dedos de los pies hicieron un movimiento como tocándome, pensé que había sido mi imaginación, pero nuevamente lo hicieron, ya estaba seguro, mi suegra estaba tocándome. – ¿Le gusta lo que le hago? – Le pregunté – Si, ya se me esta pasando…gracias. Yo tenía mi verga completamente parada, el masaje estaba terminando, mi suegra se levantaría y si no me acostaba se encontraría con un tremendo pedazo de carne queriendo escapar de mi bóxer, -¿ Que hacía?, era ahora o nunca, así que no me moví y cuando ella se sentó en la cama, se encontró con mi paquete a pocos centímetros de su cara. Nadie dijo nada, nos quedamos en esa posición, unos segundos mi suegra no levantaba su mirada ni yo dejaba de mirar su cara… pensé, los dados ya están echados…así que suavemente la tomé de la cabeza, acariciando su pelo, la acerqué a mi bóxer. Ella corrió la cara, pero con su mejilla quedó junto a mi verga, me frotaba lentamente…cada vez su mejilla se aprisionaba más y más, mis manos jugaban con su pelo, acercándola cada vez más hasta donde yo quería que ella llegara.

Con una de mis manos traté de bajar mi bóxer, pero ella me detuvo…solo frotaba su cara, tomé una de sus manos y se las acerqué a mi entrepierna, pero también se negó. – No está bien lo que estamos haciendo – me dijo- déjese llevar suegrita.- ¿Y mi hija? – esto queda solo entre nosotros dos, le juro que nunca ella lo sabrá – Nuevamente baje mi bóxer, esta vez no me detuvo, mi verga quedó apoyada en su mejilla, mi suegra empezó a restregarse contra ella. – ¿Porqué no la prueba? Suavemente se fue introduciendo centímetro a centímetro hasta meterla casi entera en su boca y cuando llegó al final, me chupó con tanta fuerza que sus mejillas se hundían. Tomé sus manos y las puse en mi trasero, ella cada vez me apretaba, me enterraba sus uñas empujándome hacia ella.

Luego de unos minutos yo estaba por acabar, pero tenía que hacerlo durar lo más que se pudiera. Con mis manos saqué su toalla, su cabeza no me dejaba ver sus tetas, a si que se la saqué de su boca y la recosté. Como desesperado me puse a chupar sus tetas…ummmmmmmm…tenía unos pezones grandes y duros, muy negros en relación a su color de piel, enterraba mi cabeza entre sus tetas, las levantaba y las dejaba caer. – ¡Chúpalas fuerte, más fuerte! Me decía mientras sus manos acariciaban mi pelo, con mis manos las apretaba fuerte, pero parecía que para ella no era suficiente…empecé a darle pequeñas mordidas, eso la excitó aun más.- Dame más, quiero que me lo des todo, haceme el amor con toda tu juventud! Hacé que esta vieja se corra como hace mucho tiempo no lo hacía, mis manos bajaron hasta su culo, que tremendo culo se gastaba mi suegra, también lo apreté fuertemente, sin dejar de chupar sus tetas…- ¡Tócame…tócame entera…soy toda tuya!

Con mis dedos separaba sus nalgas y le tocaba su hoyito, ella me agarró la verga fuerte con su mano y me la tiraba hacia su coño. – ¡Métemela, por favor metemela! Yo estaba a punto de correrme y si se la hubiese metido, hubiese acabado inmediatamente, así que me agarré la base de mi pene bien fuerte para perder sensibilidad en la punta y se la empecé a frotar contra su coño. Con esto mi suegra empezó a gritar que se corría y que quería que termináramos juntos pero dentro de ella. Me solté la verga y se la metí hasta el fondo, ella dio un grito de placer, estaba tan mojada que ni sentí cuando entró. Nos besamos apasionadamente, la lengua de mi suegra se metió en mi boca, fue un beso completamente mojado, nuestras lenguas se enredaban mientras yo no paraba de ensartarle la verga en el coño.

Me hubiese gustado haber acabado un poco más tarde, pero el hecho de estar comiéndome esa vieja, era tal mi calentura que no aguantaba más. ¡Me voy a correr! Mi suegra me aprieta con sus piernas y con su concha me aprieta fuerte mi verga que no dejaba de entrar y salir.- Lléname con tu leche mi niño… Yo empiezo a botar litros y litros de semen en la concha de mi suegra, casi ni se sentía de lo mojada que estaba ella. Ella gritaba de placer y un poco de dolor, ya que las metidas eran muy fuertes.

Los dos acabamos rendidos, me recosté a su lado. Ninguno de los dos dijo nada por algunos minutos. Ella se dio vuelta dándome la espalda. La abracé por detrás colocando mi pene ya sin fuerzas en su culazo. Ella me toma las manos y me dice que fue mejor que como se lo había imaginado. Permanecimos así un rato. Mis manos jugaban con sus tetas y con su culo. Ella metió la mano en su entrepierna y con sus dedos empezó a masajearme la cabeza del pene. Cuando este recobró fuerzas, ella misma se lo introdujo nuevamente en su concha, mientras yo suavemente empecé a moverme. Ella echaba el culo para atrás y con sus manos acariciaba mis cabellos, mientras la mías no soltaban sus tetas. La puse boca abajo, le abrí las nalgas, coloqué mi verga, y le junté sus nalgas.

Mi verga se perdió entre esos tremendos pedazos de carne. A ella le gustaba sentir eso, incluso ella misma se juntaba las nalgas para poder moverme con mayor comodidad. En uno de esos movimientos mi verga rozó la entrada de culito. Ella dio un pequeño grito, y me dijo que por ningún motivo se la fuera a meter por ahí. Insistí un poco – ¡Mire yerno, en mi cosita y en mi boca puede meter todo lo que quiera, pero por detrás ni pensarlo! – Ok – le dije, entonces puedo meterle esta cosita en su cosita hasta donde Ud. quiera.

Saqué mi verga de sus nalgas y se lo metí en su cosita, pero como tenía un culo tan grande, no me dejaba entrar mucho.- ¿Por que no se pone en otra posición para poder meterlo mejor? – ¿Está bien así? – mi suegra se colocó en “cuatro patas” mostrándome en todo su esplendor su tremendo culo y sus tremendas tetas colgando parecían más grandes aun. Colocando mis manos en su cintura de un solo golpe se la metí hasta que mis bolas tocaron sus carnes. – Ayyyyy, parece que me va a salir tu cosa por la boca. ¡Que tremenda la tienes! – Es toda suya suegrita, cuando la quiera estará allí para usted… – No te preocupes porque desde ahora esa verga será atendida como se merece, y esta vieja será tuya cada vez que tú quieras… ¡eres todo un macho! ¡Me tienes loca!

Su culo chocaba con mi cuerpo… ella gemía de placer. – ¡Dame más!…!Déjame abierta!, mis manos buscaron sus tetas pero eran tan grandes que se me escapaban sin poderla abarcar, solo podía pellizcar sus pezones y esto más la calentaba. Estaba tan mojada y abierta que podría haber entrado fácilmente otra verga más. Así que le metí dos dedos junto a mi verga y aun quedaba espacio, con el tercer dedo ella se quedó quieta para sentir, le gustaba. Saqué mis dedos, abrí su cosita con una mano y con la otra acomodé mis bolas dentro de su concha….realmente le tenía metido todo. Ella gritaba de placer, como suaves movimientos para que no se saliera, llegó a tener un orgasmo, dejándome todas las bolas mojadas…luego la di vuelta, le puse un cojín en su espalda, tomé sus piernas por sobre mis hombros y se lo mandé a guardar otra vez. Ella se dejaba hacer todo lo que yo quería. – ¡Me encanta que me hagas hacer poses distintas! – Lo que tú quieras lo haré – Quiero que te agarres tus tetas…

Mi suegra empezó a tomar sus tetas acariciándolas, las juntaba y las apretaba, pellizcaba sus pezones mirándome con una cara de caliente… – ¿Te gustan las tetas de tu suegra? – ¡Me encantan! – ¿Te gusta chuparle las tetas a tu suegrita? – ¡Si, quiero que ella misma se las chupe!… ¿Quieres que me las chupe, igual como lo haces tú?

Su voz realmente me calentaba…- ¡Vamos suegra chúpese las tetas! – ¿Te gusta como lo hago? Mi suegra se pasaba la lengua por las tetas y mientras lo hacía se quejaba…yo no paraba de metérsela, mientras más rápido lo hacía y ella más fuerte se chupaba y apretaba las tetas…con mis dedos empecé a tocarle rápidamente el clítoris, eso la volvió loca, estaba tan caliente que dándole fuertes chupadas a sus pezones llegó a su segundo orgasmo, yo todo traspirado, le saqué la verga y bajando sus piernas terminé con una masturbada tirándole todo el semen a mi suegra en sus tetas y cara.

- ¡Que delicia! – me decía mientras recogía el semen de sus tetas y se lo llevaba a su boca… – La próxima vez no lo desperdiciemos y dámelo en mi boca ¿Ok? – Aquí me queda un poco más…
Me senté entre sus tetas y le puse mi verga en su boca, ella me lo chupó hasta dejármelo bien limpio.

Desde ese día, una vez que mi señora se iba a trabajar, mi suegra se pasa a mi cama y como ella lo dijo “mi verga era bien atendida”

Fin de semana con mi tio

Jueves, septiembre 29th, 2011

Hola todos, me llamo Karolina y tengo 23 años, el cuento que les relato ocurrió hace ya un tiempo y solo me animo a escribirlo porque él me lo pide y esta acá a mi lado. Su nombre… Beto y como ya sabrán es mi tío, lejanísimo, pero mi tio al fin no?.

Nuestra historia comienza con la atracción que comencé a sentir por él debido a las llamadas, notas, mails y regalos que él me hizo durante más de cinco años, siempre me pareció que tenían una doble intención, pero como ambos vivimos en dos ciudades distintas, nos veíamos máximo un par de veces por año, siempre familia de por medio pero nunca perdía la oportunidad de alagarme y sacar un rato para estar a solas conmigo, momentos en los que me hacía sentir única y especial, nunca una  palabra o un gesto por demás, y como se dice… astutamente me fue enredando en su telaraña.

Puntos en contra… hace tiempo ya que él esta casado y me lleva 10 años en edad. Se mantiene en buen estado físico, apuesto y siempre esta vestido para la ocasión, es abogado y tiene cada comentario que me vuelve loca. Yo, soy morena, acabando la universidad, y gracias a que practico volleyball desde mis ocho años, tengo un cuerpo muy bien formado, pechos medianos, piernas largas y una cola redondita y firme, llevo el cabello largo y rizado. Como él me lo dice… soy un bombón. Vivo sola en un dormitorio de universitarios, pues también estudio en una ciudad distinta a la que vive mi familia.

Un día me llama, cariñosamente siempre me dice princesa, y me indica que el viernes salía para acá por temas de trabajo y que si no me molestaba, queria quedarse conmigo el fin de semana, como ya alguna vez lo habia hecho. Yo encantadisimia le dije que si, que se podia quedar conmigo y que ese fin de semana sería sólo para él luego de salir de mis clases. Era aparentemente una inocente visita más, pero por fin íbamos a estar juntos solos los dos.

El sábado llegó súper temprano a mi habitación, me pescó en pijama, nos abrazamos mucho rato y casi por inercia nos tendimos en la cama, le dije que me tenia que cambiar para salir y si se podia dar la vuelta, me dijo que no, que queria verme y se mató de risa. Acabó tapándose con la almohada mientras me cambiaba de ropa. Él tenia que hacer cosas de su trabajo en la mañana, asi que quedamos para almorzar juntos. Pasamos toda la tarde paseando tomados de la mano, abrazados como si fueramos enamorados.

Ya al caer la noche no fuimos a un mirador que se llama “la recoleta” desde donde se ve toda la ciudad y es lugar ideal para las parejitas. Como hacia un poco de frio le pedí que abrazara. Me tomo por la cintura y me recostó contra su cuerpo y mientras me hablaba comenzó a besarme delicadamente el cuello. Le pregunté que qué hacía y me dijo lo siguiente: vengo a cobrar lo que me debes y a pagarte lo que te debo. Me dejo helada, pasa que por telefono jugabamos a que quien llamaba era acreedor de 1000 besos. En cuentas estabamos bastante parejos, pero nunca me imaginé que realmente algún día podrìa cobrarme esos besos. Yo lo deseaba, pero hasta ese dìa lo veia imposible.

La sensación de sus besos era tan deliciosa que lo dejé seguir y cuando ya no pude más, me di media vuelta y lo besé en la boca. Nuestros labios se encontraron en un juego delicioso de ansias, deseo y placer, nunca me habìan besado así, me dejaba super húmeda arriba …. y abajo. Estuvimos así mucho rato y cuando pudimos separarnos me dijo: Karo no sabes cuando querìa estar asi contigo, no quiero jugar, de verdad me gustas mucho y sabré respetar lo que tu me digas. Yo solo queria quedarme asi para siempre, lo volví a besar y esta vez guié sus manos a mi cola, el mensaje más claro no podía ser. Él por supuesto no desaprovecho y me masajeó la cola con mucha habilidad, a la vez pude sentir contra mi vientre un tremendo bulto en sus pantalones, que incluso saltaba y parecia querer salirse.

Les confieso algo?…. yo era virgen. Habia tenido novios, pero nunca había pasado nada más alla de una manoseada mutua, me daba miedo, pero ese día, con mi tio, no sentía ningun miedo, todo lo contrario lo deseaba, que me tocara, me besara, que me hiciera suya. Se que es una locura, pero al ser tan prohibido, mis ganas eran una ebullición de hormonas y calor.

Nos tranquilizamos un poco y sólo me tomó de la mano y nos dirigimos a la salida. Me subio a un taxi y nos fuimos directo a mi habitación. Ni bien cerramos la puerta nos fuimos directo a la cama, mientras me besaba como loco, exploraba mi cuerpo sobre la ropa y delicadamente me la iba quitando. Los tenis, mi deportivo, el jumper, la polera; me dejò únicamente con ropa interior, que ese día era muy bonita por cierto, un conjunto color blanco con la tanguita tipo hilo dental.

Él se quedo un rato contemplado mi cuerpo, se notaba el deseo en sus ojos, sabia que tenerme asi no era correcto pero de cualquier manera ansiaba tenerme toda dispuesta para lo que me pidiese. Me dijo que le desabrochara el cinturòn mientras se quitaba la camisa, y un rato después, el estaba solo con boxer, a mi lado pude sentir su calor  y el simple contacto con su piel me alteraba. Cuidadosamente mientras me besaba el cuello procediò a desabrocharme el bra, en mi cabeza yo me negaba a que siguiera, pero no podìa emitir ninguna palabra, me tomó ambos pechos con sus manos, los amasó y me dejò durísimos los pezones con un masaje con sus dedos pulgar e índice. Un instante despuès sólo pude sentir sus labios en mi pezón derecho y más un rato en el izquierdo, como nunca me habían hecho eso, apenas alcance a ahogar un gemido, mi cuerpo estaba hirviendo.

Sentí sus manos en mis caderas y continuó con mi cola, jugaba como niño con la tela de mi tanga, la estiraba y hacìa que se meta entre mis nalgas e incluso llegó a provocarme algún dolor, y como era de suponerse no tardó mucho en llegar a mi clítoris que ya estaba humedísimo. Instintivamente cerré mis piernas y solo ahi pude detenerlo, le pedí que parara un momento, claro, tuve que confesarle apenada que era mi primera vez pero que deseaba que fuera con él, le dije que lo amaba y que no me dejara nunca, le pedi casi en lagrìmas y temblando que me hiciera suya.

Me respondió, “princesa yo te voy a cuidar, y te voy a enseñar a volar, me gustas, me vuelves loco, ahora serás mi mujer”. De un hábil movimiento me sacó la tanguita, me separó las piernas y hundió su cabeza en medio de ellas, besando mis muslos primero y luego atacó directamente mi clítoris con su lengua, me hizo vibrar todo el cuerpo, una sensación de placer indescriptible me dejó inmóvil. Delicadamente con sus dedos separó mis labios vaginales y se divirtió como quiso con mi conchita, mientras por supuesto jugaba con mis pechos y mis nalgas alternadamente. Ahí lo sentí, mi primer orgasmo, mi cuerpo hervía y temblaba, le agarré la cabeza y ahogué un grito que se convirtió en un exalación profundisima, mi vista se nublo a causa del placer y como me lo había prometido comencé a volar.

Él notó mi estado, me dejo descansar pero no paró de besarme, cuando logre calmarme estirò mi mano y me hizo agarrarle el pene, estaba super duro y era muy gordo, me enseño a acariciarlo de modo que lo masturbara, y con la otra mano me hizo masajearle los testiculos. Se arrodilló en la cama y me dejó tocar todo su cuerpo mientras nos besábamos apasionadamente, pero en verdad, no podia soltar ese pene hermoso y caliente, que mientras más frotaba más duro se ponía, hasta que me llegó el momento, pues delicadamente me hecho en la cama y me separó las piernas.

Me dijo “princesa, tranquilita, del resto me encargo yo”.Se colocó sobre mi, me pidió que lo abrazara y acomodó la cabeza de la verga a la entrada de mi conchita, de un golpe certero me la metió toda, yo no podia ni respirar, el dolor inicial me bloqueó. Se quedo quieto y me dijo “vamos a esperar a que te acostumbres”, todo era silencio, no me podia mover, lo sentí todo dentro mio y que me partían en dos. Paso un rato y comenzó el mete y saca, muy dulce y con mucho cariño fue aumentado la velocidad de sus embestidas, apoyó sus manos en la cama y separandose un poco me cogió deliciosamente, ya no sentía dolor, solo gozo y mucho mucho calor. Manteniéndome penetrada, se separó mas y acomodó mi pierna izquierda en su hombro, ya cómodo me dio duro y parejo por mucho rato, alternadamente cambiaba de pierna, pero como mi conchita esta mojadísima no tenia problemas en continuar su tarea.

Me la sacó y se hechó en la cama a mi lado y mientras nos besabamos me hizo acomodarme sobre él con las piernas separadas y pude sentir su pene buscando mi cueva, me la metió de un golpe directo y me sujeto por las caderas, me pidió que subiera y bajarla sin sacarla toda, cosa que hice y disfrute muchisimo, ya que me habia acostumbrado me pidio intentar lo siguiente: arriba-atras-desliza-adelante, que al provocar mayor roce entre nuestros cuerpos me provocó un orgasmo explosivo, mi cuerpo se agitaba automáticamente, no me podia controlar, mis gemidos se volvieron gritos y quedé semidesvanecida por el placer, dejé de sentir y me tumbé sobre él.

Cuando recobre la conciencia, estaba en cuatro, con la cola en pompa y él detrás jugando dándome nalgadas y cosa rara no me provocaba dolor sino mucho gusto. Ya algo recobrada, la verdad me dió un poco de risa estar en esa posición, él me dijo si ya estaba lista para continuar, le dije que si y solo senti ser penetrada nuevamente. Me sujeto por la cintura e iba variando la velocidad de sus embestidas, suspiraba, gemía y seguía con las nalgadas, un buen rato la sacaba toda y me la metia hasta el fondo, yo no podía ni respirar y menos moverme, el placer era tan intolerable que comencé a llorar pero eso a él no le importó y siguío dandome duro y parejo. Me hizo doblar la espalda para poder acariciarme los pechos mientras nuestras lenguas se buscaban para lamerse mutuamente, me apretó los pezones que estaban durisimos y se quedó jugando con el izquierdo mientras que con su otra mano alcanzó el lugar donde su pene y mi conchita se unían masajeando mi clitoris. Esa triple estimulación me hizo gritar y tuve otro orgasmo, mas intenso que los anteriores.

El peso de su cuerpo me venció y caimos sobre la cama, pero duro pene seguia dentro mio, me levanto un poco la cola y muy despacio continuó el mete saca, se notaba que estaba cansado pero aun no habia acabado, habiamos traspirado tanto que practicamente nuestros cuerpos se pegaron, me queria quedar asi toda la vida, inseparables, agotados y rendidos a nosotros mismos. Descansamos un buen rato, pero su pene no dejaba de estar duro,me lo sacó y dandome la vuelta se puso sobre mi y lo colocó a la altura de mi boca, instintivamente la abrí y con la lengua lami su glande y lo que pudo meter, le mamé esa deliciosa verga que tan feliz me habia hecho y solo la sacaba para tomar un poco de aire y continuar con mi tarea, era una barra de carne dura y caliente.

Me separó las piernas y en pose misionero me la volvió a meter, nos besamos super húmedo, nos mordíamos los labios, sentía la verga de mi tio en el fondo de mi concha, aceleró sus embestidas y en el instante preciso en que nuestras miradas se cruzaron le pedí, le supliqué que acabara dentro, ya me había hecho su mujer y tenia que dejarme su huella. No esperó mucho, de pronto sentí su semen caliente inundando mi cuerpo, él había cerrado los ojos y parecía que un esfuerzo final por fin acababa lo que comenzó.

Se tumbó sobre mi y nos quedamos en silencio mucho rato, el sufieciente para poner mis ideas en claro, yo había querido y buscado todo lo que pasó sin pena y con mucho orgullo, mi primera vez fue con el hombre que yo deseaba. Nos quedamos dormidos.

Ya mas tarde en la noche nos fuimos a comer, luego nos encontramos con unas compañeras y fuimos a bailar, cuando volvimos a mi cuarto, volvimos a hacer el amor, pero ya era más natural, simplemente nos desvestimos, nos besamos y la cama, se me quitó toda la vergüenza y disfrute como loca, solo que esta vez acabó en mi pechos y me dejó probar su deliciosa lechita directo en mi boca.

El domingo al medio día él se subió al avión y no nos vimos como en cuatro meses, hablamos mucho por telefono, me mando regalos muy lindos y para mi cumple me mandó un vestido precioso y dentro la caja había un juego de lenceria muy sexy. A las dos semanas llegó, pero esta vez nos fuimos a un hotel y nos registramos como pareja, yo traía puesta la lencería que les comenté, los demás ya se lo imaginarán, hicimos el amor toda la tarde y cuando desperté, en su laptop, me puse a escribir esta historia. No se como seguiremos, sólo se que lo amo y el a mi.

Karo.