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El video porno de mi vieja

Sábado, mayo 30th, 2015

Que tal!

Les voy a platicar cómo fué que me entere que mi vieja era una puta barata, de cómo descubrí que hacía de todo y nunca me había platicado.

No les voy a decir como es la puta esta, (de aquí en adelante la llamaremos W), pues más adelante encontraran una foto extraída del video en cuestión.

Un día de esos de hueva, no me tocó trabajar y mi vieja se fue a trabajar, estábamos mudándonos e iban a llegar unas cosas de su antigua casa que faltaban de mover a donde ahora vivimos. Alrededor de medio día, llegó la mudanza y yo no sabía lo que me esperaba.

Empecé a meter las cosas con los tipos de la mudanza, ropa, cajas y un mueble que va en la recámara. Ahora si venía la parte difícil, acomodar todo en la nueva casa. Que la ropa en el orden que va, los peluches y demas pendejadas en la cama, y como el espacio era poco, pensé en buscar en las cajas…. y más ropa y pendejada y media, pero mientras estaba acomodando la ropa, cuando levanté una blusa (que nunca le había visto), se cayó una cajita con un DVD, mi atención se fué al DVD y lo levanté, era un DVD cualquiera de esos que venden en las papelerías o en los supermercados, me atrajo el título que tenía la etiqueta de la caja que decía “Mujer pública xoxo”, se me hizo raro por que el título no me vino a la mente de algún disco o demas, lo que más me hizo sospechar fueron los simbolitos esos de “xoxo”. Era su letra sin dudarlo, entonces prendí la computadora y metí el DVD.

Yo no estaba listo para lo que me iba a encontrar en esa carpeta que decia “Mujer pública W.”, la abrí y ahí estaba un video de 2 horas de duracíon. Sentí un odio impresionante, estaba enojado, y más aún por que en la captura del video se veía una vieja mamandosela a un cabron. Lo abrí por puro morbo y teniendo todavía poca esperanza de que no fuera W.

Y era W., el video empezabaa como una entrevista, de esos castings que vemos por todos lados en internet. Nunca había visto a W. así pintada, como callejera, traía una playera pero se veían sus piernas cruzadas, traía unas medias negras ( al menos eso se veía ). Despues de toda la introducción aburrida, le preguntaron sobre sus fantasías, ahí me empezó a crecer el coraje aún mas.

-Cuál es tu peor fantasía W?, la mas depravada?

– Ay pues no se, a veces he pensado que lo que más me gustaría es que me vieran coger. – dijo W.

-Como crees? dime otra, además, todo mundo te va a ver coger en este video.

Ahí me volví un animal, quería matarla cuando llegara a la casa, TODOS LA IBAN A VER COGER!!!!, siguió diciendo la putarraca esta.

-Pues lo peor que he pensado, es que me subo al metro, es de noche y voy vestida con una minifalda y un top de bikini, traigo unas colitas y al vagón que me subo, esta lleno de hombres vergudos, que cuando me ven se les para ese dulce tan rico que tienen entre las piernas, yo traigo unas esposas puestas en una sola mano, entonces, me mojo de nada mas pensar, entonces, me esposo al tubo que está en medio del vagón y les pido que me usen como se les antoje, que sean unos 10 o 15 pitos para mi sola, entonces me arrancan la poca ropa que traigo, y me dan por todos mis agujeros de puta, cuando me cogen, hago lo que puedo para jalarsela a los que tengo al poco alcance de mis manos, otro me invade el culo mientras uno se me acuesta para que me ensarte la verga por la vagina, me pellizcan los pezones, me muerden, algunos no aguantan y se me empiezan a venir, cuando se me vienen, unos adentro, otros en la espalda, en las nalgas, toman turnos hasta que todos acaban, y yo termino hecha un desastre de saliva y semen… aquí viene lo peor… para limpiarme, todos me orinan encima, yo estoy ahi tirada en el vagon del metro y estos tipejos me estan meando, yo abro la boca y me trago lo que puedo… y hasta ahi!, pervertido!!

Yo no sabía esas cosas de mi “señorita”, pero mi verga en este punto estaba que explotaba, la tenía druisima.

Entonces empezó la accion!, el de la camara le dijo:

-Pues no tienes cara de tener esas fantasías, pero hoy te vamos a dejar hecha una piltrafa tambien, vamos a hacer una apuesta, si aguantas viendome a la camara lo que viene sin cerrar los ojos de gusto y nada más sonríes sin hacer ruido, tu ganas y pides lo que quieras, de otra manera si cierras los ojos o empiezas a gemir o a morderte los labios, yo gano y vas a hacer lo que yo diga la siguiente hora ( el video duraba 2 horas… e iban como 20 minutos ), estamos?

-Uy pues que pedinche eres no?… esta bien, pero les va a salir bien caro. Dijo W

-Orale pues, entonces vamos a empezar, ponte de pié y enseñanos tu playera.

Mi ahora esposa la puta, se paró para revelar una playera que le quedaba grande y decía “Me cogieron en MujerPublica.com”…

Ahí me volví loco, estaba en internet!!!!… pause el video y traté de meterme a la pagina, pero no la encontro… fue el error 404 mas placentero de mi vida.

-Ahora quitate la playera…

Mi vieja se empezó a quitar la playera de la manera mas puta que he visto quitarse una prenda a una perra, se la embarro en las chichis, se puso en cuatro y pegaba el pecho al suelo con el culo parado, movía las nalgas para que le brincaran pero no dejaba de sonreir, podía perder la apuesta, se quitó la playera dandole la espalda al pendejo de la camara y la aventó a no se donde, traía sólamente un liguero con medias negras y unos tacones tan altos que dudé que pudiera caminar, entonces después de su putishow dijo el way de la camara:

-Ahora si perrita, ponte en posición.

Entonces caminó sobandose las tetas desde la pared al frente hasta bien cerca del perro que la grababa, pusó sus manos en las rodillas del tipo este, arqueando la espalda y con las piernas estiradas, sólo me puedo imaginar cómo se veía eso desde atras, sin perder la pinche sonrisa de puta que traía, le colgaban las chichis de manera espectacular y entonces dijo el mono este:

-Ahora sí, vamos a empezar las cochinadas, pero me lo tienes que pedir tú.

Como recordando un guión que había leído antes, dijo con voz de callejera:

-Quiero verga.

Entro un cabron al cuartito ese, un cualquiera, ni siquiera estaba fornido pero tenía una verga impresionante, agarró a mi amada esposa por la cintura y le empezó a meter una cogida de película (literal), sólo se veía a mi esposa sin perder la vista de la cámara y recibiendo las embestidas del animal aquel…pasan como 8 minutos y se ve que mi amada ternurita ya no puede más…. se le vencen las rodillas del orgasmo que le dio el tipo aquel.

-Uy ya perdiste… me voy a cobrar la apuesta… chicos!!

En ese momento yo estaba que me venía, pense que nada mas iba a ser eso, pero entraron otros 3 tipos, dos viejos y uno jovencito, igualmente del monton pero bien vergudos, o la tenían bien ancha o bien larga. Mi esposa puso una cara de gusto como si anduviera en un desierto y hubiera visto un oasis con agua fresca. Mi princesa se acostó en el suelo y uno de los viejos se hinco con su cara por debajo, entonces W con una mano le empezó a jalar la verga frenéticamente mientras le lamía algo que no se veía en la camara, pudieron haber sido los huevos o el ano. De igual forma daba unos gemidos de placer impresionantes. el tipo original se la metío de nuevo con unas embestidas brutales, otro se le trepó para que pudiera hacerle una rusa con las chichis y con la mano que le sobraba se la jalaba al jovencito.

Pasaron mucho tiempo así hasta que el de la camara dijo: “Cambio!”

Entonces el original se sentó en un silloncito cruzando el cuarto, mi vieja se sento dándole la espalda y se sentó sobre su vergota para que se la clavara por el culo… y ella gritó: “Tengo dos hoyos más!”, ni tardos ni perezosos, uno se le encimó para metérsela por la vagina y otro se paró a un lado para que mamara, para este punto tenía el maquillaje escurriendole por toda la saliva que usaba, mientras se la cascaba al que sobraba.

Yo me estaba masturbando impresionantemente, soltándomela para venirme cuando fuera el gran final.

Así pasaron varias posiciones, abusaron de su cara, de sus tetas, de sus hoyos de puta, hasta uno se la jalaba usando los pies de mi amorcito, hasta que estando de perro con los tipos acabándosela como marabuntas, uno le dio dos nalgaditas, señal de que se iba a venir.

Esto estaba planeado, la camara cambió a un plano de la cara de mi vieja diciendo cosas como: “denme su venida, toda la quiero en la cara, quiero que me pinten blanca, denle de comer a esta perrita el jugo de esos troncotes que me acaban de putear”, uno a uno se le fueron viniendo con unos chorros de semen que yo creía imposibles… cuando se le acercó el primero mi esposa abrió la boca y no la cerro hasta que acabaron, todos se le vinieron encima, uno de los viejos de lejos le empezó a bañar la cara y las chichis, mi vieja entonces se embarraba el semen que le caía en el curepo, pero no en la cara. Cuando acabaron de venírsele encima, estaba hecha un desastre, despeinada, sin maquillaje, y se chupaba los dedos viendo a la camara con el único ojo que podía abrir, por que la leche no la dejaba abrir el otro. Entonces gateó hacia el way de la camara, y le dijo con la misma voz de puta: “tu no quieres una mamada de esta perrita?” y le cerró el ojo. Le metió una mamada impresionante, la escena me excitaba tanto por que ahí estaba, hincada, llena de semen y pidiendo más, el de la cámara no aguantó mucho tiempo y le terminó en la cara tambien, entonces así como estaba se fue gateando a cuatro patas al baño, ahora sabía que estaba grabado en una casa, cuando llegaron al baño… la escena se vuelve negra…

Yo me vine como nunca en mi vida, ahi estaba frente a la computadora, con el pito en la mano y el escritorio todo manchado de semen… Cuando llegara mi vieja, no se imagina como le va a ir…

Mi madre me ayuda a estudiar

Viernes, mayo 29th, 2015

No es que yo fuese mal estudiante, al contrario, solo me habían quedado dos o tres asignaturas como a cualquier otro alumno. Como a muchos otros chicos de mi edad, las hormonas nos alteraban un poco y era difícil concentrarse en clase si a la chica que se sentaba delante tuyo se le asomaba un poco el tanga por encima del pantalón.
Mi rutina durante aquél verano había sido pasarme la mañana en la piscina de mi urbanización bañándome y jugando al fútbol. Por las tardes, después de comer y ver un poco la televisión, tenia que estudiar tal y como le había prometido a mi madre para sacarme las asignaturas que me quedaban pendientes.
La verdad es que lo que tenía que estudiar no era demasiado difícil, así que me podía permitir el lujo de pasarme la mayor parte del tiempo de estudio distrayendome con otras cosas. Leía cómics, jugaba con videojuegos y sobretodo, como os podréis imaginar, me masturbaba casi cada día. Ese era mi pasatiempo favorito desde que había descubierto los placeres del onanismo hacía apenas un año.
A mi padre se le habían acabado las vacaciones y se pasaba casi todo el día fuera de casa trabajando. Mi madre a esa hora estaba medio dormida en el sofá viendo la televisión y luego se ponía a hacer las tareas de la casa. Así que disponía de un buen rato para disfrutar machacandomela en mi habitación sin que nadie me molestase, ya que mi madre nunca entraría sin llamar antes.
Tenía a mano los ejemplares de Interviú que mi padre solía comprar cada semana. Yo me esperaba a que mi madre los pusiese en la bolsa donde estaban el resto de periódicos y revistas para su posterior reciclaje. Antes de ser lanzadas a la basura, me apropiaba de las revistas y las guardaba en mi habitación en un lugar seguro sin que nadie se diera cuenta.
Como muchas otras tardes aquél mes de agosto, el día de los hechos que os quiero narrar y que definitivamente cambiaron mi vida para siempre, yo ya tenía un ejemplar de Interviú sobre mi mesa. Estaba abierto justo donde se mostraban las fotografías de la famosilla televisiva de turno en estado de semi-desnudez. Yo ya estaba excitado y el bulto de mi polla se notaba debajo del bañador que aún llevaba puesto de por la mañana.
No necesitaba mucho más para excitarme. Ya venía bastante caliente después de haber pasado la mañana en la piscina contemplado las chicas y mujeres que tenía como vecinas en la urbanización. Me encantaba verlas en bikini, aunque ellas seguro que no se hubiesen mostrado así ante mi si hubiesen sabido los pensamientos lascivos que recorrían mi mente al verlas.
Con la sangre fluyendo rápidamente hacia mi pene, me dispuse a bajarme ligeramente el bañador y dejar mi miembro viril saltar libremente. Sin apartar la vista de la guarrilla de la revista, empecé a masturbarme suavemente. No llevaba apenas ni dos minutos cuando oí que llamaban a la puerta.
-Javi, ¿puedo pasar?- escuché reconociendo sin duda la voz de mi madre.
“Mierda”, pensé mientras volví a subirme el bañador rápidamente y a esconder la revista entre los apuntes de la asignatura.
-Si, si, pasa mamá- le contesté intentando calmar los nervios del momento.
Inmediatamente mi madre entró y no vio otra cosa que a su querido hijo estudiando como un buen alumno aplicado.
Por aquel entonces, mi madre tenía 43 años. No la podría describir de otra manera que no fuese la de la típica cuarentona bien conservada. Le gustaba mucho el deporte y eso le había dejado un cuerpo duro y macizo. Que yo, al igual que con las otras mujeres de la piscina, había podido disfrutar contemplando.
Recuerdo sobretodo un bikini que solía ponerse. La tela era fina y de color claro y se transparentaba mucho cuando estaba mojado. Claramente podías verle sus grandes y marrones pezones y los negros y abundantes pelos de su coño. Tenía un par de tetas increíbles, grandes y bien colocadas. El vientre prácticamente plano y un culo gordo pero perfectamente tonificado por muchas horas de aerobic.
Me sorprendió verla ahí en mi habitación, ya que nunca entraba mientras yo estaba estudiando. Su aspecto era bastante menos seductor que en la piscina, ya que estaba cubierta por la bata ancha abotonada por delante que solía ponerse para estar más cómoda en casa. Su morena y ondulada melena estaba recogida con una practica coleta.
-¿Qué, como lo llevas?- dijo acercándose a la mesa. Se colocó justo a mi lado, su cara acercándose a la mía y mirando mis apuntes.
-Eh… bien, bien… – contesté yo un poco preocupado por si mi madre pudiese descubrir la revista que se ocultaba bajo mis apuntes.
-Tu no te preocupes hijo, ya verás como lo apruebas todo- dijo intentando tranquilizarme.
Mi madre siempre se había preocupado mucho por que yo fuese un buen estudiante. Aquél curso, el hecho de que yo hubiese suspendido tres a final de curso le había disgustado bastante ya que era la primera vez que debía recuperar algo en septiembre. Se había pasado todo el verano insistiendo mucho en que le dedicase las horas necesarias al estudio, aunque su tono en ese momento era más bien conciliador. Muy distinto a como me había hablado en días anteriores.
-Ven un momento, siéntate conmigo aquí en la cama. Tenemos que hablar- me pidió cogiéndome de la mano.
Me levanté y en ese momento el bulto en mi bañador era bastante evidente. Me sonrojé un poco al comprobar que mi madre se había dado cuenta e hice lo que pude para taparme con las manos. Me senté a su lado en la cama y esperé expectante a lo que me tenía que decir.
-Mira Javi, he estado pensando… bueno, es que ya tienes una edad… – parecía que le costaba encontrar las palabras – Te vas haciendo mayor, y un chico de tu edad va sintiendo cosas nuevas y bueno, empieza a tener unas necesidades que antes no tenía…
En ese momento yo no tenía ni idea de que quería decirme mi madre, y la miraba sorprendido. Ella lo volvió a intentar.
-Bueno, es que esta mañana en la piscina… me he dado cuenta de como mirabas a las mujeres en bañador. Ya te estas haciendo todo un hombre y es normal que empieces a ver a las chicas de esa manera.
-Yo, es que… bueno… no puedo evitar mirarlas, no lo hago con mala intención – intenté disculparme pensando que mi madre me estaba echando la bronca.
-No, no. Si no pasa nada porque mires. No te preocupes mi niño, ese no es el problema – contestó ella acercándose a mi y pasándome una mano por encima del hombro -. Lo que pasa es que ahora es muy importante que estudies y todas esas cosas te pueden desconcentrar.
-Bueno mamá, pues no iré más a la piscina. Me quedaré aquí estudiando.
-No, no es eso. Lo que te estoy diciendo es que tienes que aprender a descargar todos esos sentimientos que tienes cuando estás en la piscina.
Ahí si que ya me perdí y miré a los ojos a mi madre bastante confundido. Ella hizo un esfuerzo final y me habló lo más claro que me había hablado nunca.
-Javi, ¿tú sabes lo que es una paja?
Me quedé de piedra. No me podía creer que me acabase de preguntar eso. Me asusté un poco pensando que mi madre descubriría lo de las revistas Interviú y se enfadaría mucho, así que le mentí.
-No, no. No sé lo que es- dije mirando al suelo avergonzado.
Supongo que ella me creyó, y no era de extrañar ya que seguía viéndome como a un niño y estoy seguro que creía que yo no era capaz de masturbarme aún.
Se quedó pensativa unos instantes y finalmente me dijo:
-Ahora mismo, a tu edad, tienes las hormonas a tope y necesitas darte un pequeño alivio de vez en cuando. Ya verás como después de hacerte una paja estarás mucho más relajado y podrás concentrarte mejor para estudiar- La lógica de mi madre era aplastante.
-A ver, ¿tú sabes como se hace una paja?- me preguntó y yo ni siquiera contesté de pura vergüenza que tenía.
-¿No?- se quedó callada por unos instantes – Bueno, yo te enseño la primera vez. Pero luego tendrás que hacerlo tu solito, ¿vale?
-Venga Javi, quítate el bañador- me pidió.
Sin rechistar la obedecí y me levanté. Dejé caer el bañador al suelo y mi verga asomó dura apuntando hacía el techo.
-Mira, si no me extraña. Como te vas a concentrar si tienes toda la sangre del cerebro ahí abajo- dijo mi madre sumamente sorprendida por el grado de erección que ya tenía mi miembro-. Ven, siéntate, que ya verás lo relajado que te quedas después.
Me senté y mi madre me ayudó a quitarme la camiseta que llevaba puesta. Luego me hizo tumbarme. Se inclinó un poco a mi lado y se quedó mirando mi polla, que palpitaba dando pequeños toques en mi estómago. No me podía creer lo que estaba a punto de hacerme, aquello parecía un sueño.
Por fin su mano agarró firmemente mi pene erecto y empezó un suave masaje masturbatorio. La sensación de su mano en mi pito era genial, era la primera vez que una mujer me tocaba ahí y aquello era gloria bendita. La paja era suave pero a un buen ritmo, como la haría toda una experta.
-La tienes muy grande y dura para tu edad- dijo con orgullo, tal vez pensando en lo mucho que podía llegar a crecer aún.
-¿Te gusta la paja Javi? Tu cierra los ojos y disfruta.
-Si mamá…- contesté con un hilo de voz.
Pero la verdad es que no podía cerrar los ojos. Ver a mi madre haciéndome una paja me ponía más cachondo aún. Sus ojos no apartaban la vista de mi miembro y su mano se movía sin descanso. Pero lo mejor era ver sus pechos bamboleándose debajo de la bata debido al movimiento de su brazo. Los primeros botones estaban desabrochados y tenia una buena vista de su canalillo. Claramente se podía apreciar que no llevaba sujetador.
No puede evitar empezar a gemir levemente, aquello me estaba encantando. Mi madre respondió acelerando un poco el ritmo lo que hizo que aún sintiese más placer.
-Me gusta mucho mami, no pares por favor- susurré gimiendo.
Mi madre sonreía satisfecha de ver a su hijo disfrutar tanto gracias a ella. Volvió a acelerar el ritmo agarrando fuertemente mi polla, seguramente a sabiendas de que no me faltaba mucho para eyacular.
El ritmo de la paja era cada vez más rápido y yo ya empezaba a sentir la tensión en mis huevos. La descarga era inminente.
-¡¡Aaaah!! ¡¡¡Aaaaaaaaaah!!!- grité cuando grandes chorros de semen salieron disparados hacia mi cuerpo.
Fue una corrida brutal. Creo que hasta ese momento nunca me había corrido con tal abundancia. Tenía el pecho y el estómago cubiertos de lefa caliente. Algunos chorros incluso habían llegado a impactar en mi madre, manchando su bata y su brazo. Ajena a ello, mi madre seguía exprimiendo mi polla hasta que logró sacar la última gota de semen. Yo estaba totalmente extasiado, cerré los ojos y pude escuchar los fuertes latidos de mi corazón.
-No te muevas, no quiero que manches la cama- dijo mi madre volviéndome a la realidad-. Voy a limpiarte esto con algo.
Se levantó y miró a su alrededor buscando un pañuelo o algo. Yo cogí mi camiseta e hice ademán de irme a limpiar con ella pero mi madre me lo impidió.
-No seas guarro Javi, con eso no. Espera.
Acto seguido metió sus manos por debajo de la bata y se empezó a bajar las bragas. Ver sus braguitas deslizándose por sus ricos muslos fue una visión sumamente erótica. Luego se acercó con su improvisado trapo y empezó a limpiarme el semen pegado a mi cuerpo. Apenas le presté atención a eso ya que no podía dejar de pensar que en ese instante mi madre estaba totalmente desnuda debajo de la bata.
-Bueno, pues esto ya está. ¿A que te has quedado relajadisimo? – yo asentí sonriendo.- Ahora vístete y ponte a estudiar. Ya verás como ahora estás mucho más concentrado. Yo me voy a duchar, estoy sudando.
Me dio un beso en la comisura de los labios y salió de mi cuarto con las bragas empapadas de semen en la mano.
Aún confundido por lo que acababa de sucederme, me levanté y me fui a sentar a la silla sin ni siquiera vestirme. No me podía quitar de la cabeza la visión de mi madre haciéndome una paja. Tan excitante había sido que mi pene seguía en estado de erección. Intenté concentrarme y ponerme a estudiar pero en mi cabeza rondaba una idea perversa.
-¡Mamá!¡Mamá! – grité para que me pudiese oír desde el baño. -¡Ven un momento!
Al minuto apareció mi madre envuelta en una toalla de baño que cubría lo justo. Se había soltado el pelo y su melena lucía preciosa.
Yo estaba ahí sentado con las piernas separadas y mi polla en alto. Al verme así mi madre sonrió, seguramente anticipándose a lo que le iba a decir.
-Mira mamá, esto todavía esta así. ¿Porqué no me haces otra paja de esas a ver si se me queda más tranquila?- dije mirando al suelo con mucha timidez.
-A ver Javi, es que no podemos pasarnos toda la tarde así. Tienes que estudiar que los exámenes son la semana que viene- se acercó y se quedó un poco pensativa mientras miraba mi verga -. Mira, vamos a hacer una cosa. Tu sigue aqui sentado estudiando que yo me quedo a tu lado haciéndote cositas, ¿vale?
Sin esperar mi respuesta se arrodilló y empezó a meneármela otra vez. Yo intenté concentrarme en los apuntes pero era imposible con semejante hembra a mis pies dándome placer. Mi madre me pajeaba con ritmo intenso y yo no podía dejar de mirarla. En un momento dado, ella miró hacia arriba y me vio ahi embelesado.
-Oye, que te he dicho que estudies- dijo sonriendo-. Tu a lo tuyo y yo a lo mío.
Siguió un poco más pero volvió a mirar hacia mi y dijo:
-Esta claro que así no vas a estudiar. Lo mejor va a ser que saques toda la leche ya y así luego sigues más tranquilo. Voy a probar una cosa, ya verás como te gusta.
Acto seguido mi madre le dio un par de sacudidas más a mi polla y se la metió en la boca. La rodeó con su lengua y bajó hasta metérsela por completo. En otras palabras, que mi madre empezó a chupármela como una auténtica puta. En ese momento sentí como una descarga eléctrica recorriendo mi espalda, y no me corrí justo al instante porque hacía menos de cinco minutos que había soltado la mayor corrida de mi vida.
Sin dejar de agarrarme la polla con su mano derecha, la cabeza de mi madre subía y bajaba recorriendo todo mi falo. Su caliente saliva ayudaba a facilitar el deslizamiento.
-¿Pero qué me haces mamá? ¿Qué me haces?-. Gemí yo totalmente sumergido en placer.
Mi madre solo respondió con gemidos y acelerando el ritmo de su mamada. Con la otra mano me agarraba los huevos. Lo más increíble era que mi madre parecía estar disfrutando casi más que yo.
Cuando ya parecía que aquello no podía mejorar mi madre separó su boca de mi verga. Me miró a los ojos sonriendo, su mirada brillaba de alegría. Mi polla, reluciente cubierta de saliva, apuntaba hacía ella más dura que nunca.
-¿Te está gustando mi niño?-. Preguntó ella, aunque la respuesta era obvia -Pero parece que ahora te está costando correrte más que antes… a ver, vamos a probar con esto.
Entonces se quitó la toalla y por primera vez pude ver a mi madre totalmente desnuda. Ahí de rodillas en el suelo frente mi, contemplé sus preciosas y enormes tetas y su rico y peludo coño. El tono rosado de su raja se distinguía claramente entre la mata de pelo negro. Sin duda estaba tan excitada como yo.
Se acercó un poco más a mi, agarró mi polla y se la puso suavemente entre sus tetas. Empezó a masturbarme haciéndome una deliciosa cubana que solo había visto hacer en películas porno. Mi polla se deslizaba fácilmente gracias a la saliva y el liquido preseminal que la cubría.
¿A que te gustan las tetas de mami? ¿A que si?-. Dijo mientras aceleraba el movimiento -Pues ahora las vas a probar…
No me lo creí cuando se levantó y acercó sus melones a mi cara. Casi por instinto, los agarré con la mano y empecé a chupar sus pezones mientras ella me apretujaba la cabeza contra ella.
-Mmmmmm siii… chúpale las tetas a mamá… me gusta… mmmmmm…
Noté como su mano acariciaba suavemente mi polla y parecía querer acercarla hacia ella. Me separé de sus tetas y me fijé en que parecía que mi madre quería meter mi pene en su coño.
-Mamá… no podemos hacer eso. Soy tu hijo.
-Mira Javi, ya va siendo hora de que te hagas un hombre. Luego me lo agradecerás.
Sin rechistar más, fue pasando la punta del glande por su rajita húmeda. Sus pelos me hacían cosquillas. Ella gemía suavemente. Lentamente fue introduciendo mi polla hasta que se acomodó dentro de su vagina. Luego empezó un lento movimiento de su culo. Mi madre me estaba follando sentada encima de mi.
Yo estaba paralizado sin saber que hacer mientras ella seguía moviéndose. Me abrazaba y gemía a mi oído. Me besó suavemente en la mejilla. Yo, increíblemente, aguantaba sin correrme aunque esa era la primera vez que estaba dentro de una mujer. Mi madre cogió mis manos y las puso en su culo. Fui consciente de lo que me estaba pasando y agarré fuerte de sus nalgas y acompañando sus movimientos le clavaba la polla lo más hondo que podía dentro de su coño.
-Mmmmmmm… así muy bien Javi… que rico… Estás aguantando como un machote…
Me dio un ligero pico en los labios y se levantó. Pero aquello no había acabado, se dio la vuelta y me ofreció su precioso culo. Con la mano me ayudó a volver a meter la polla dentro. Apoyándose con los brazos en la mesa movía su culo follándome mientras yo seguía sentado en la silla.
Aquello era increíble. Su generoso culo moviéndose encima de mi polla. Sus gemidos, cada vez más fuertes, me volvían locos. Yo la agarraba por las caderas e intentaba clavar mi polla con fuerza pero en aquella postura era difícil moverse. Decidí levantarme y reclinar a mi madre un poco más encima de mi mesa. Mi madre aceptó un poco sorprendida y así, en esa postura, empecé a bombear lo más fuerte que pude.
-¡¡¡¡Oooooh siiiii!!!! Dame así Javi… siii, que rico…- Gemía ella desesperada mientras que yo, como poseído, la follaba sin parar.
Como podía, mi madre se agarraba de la mesa. Sin querer ella iba moviendo mis apuntes del colegio hasta que en un momento dado, al mover un poco una carpeta, apareció la revista Interviú debajo. De golpe, mi madre paró y se separó de mi.
-Pero bueno Javi, ¿ qué hace esto aquí?- me preguntó enseñándome la revista. Yo estaba avergonzado y pensaba que la aventura con mi madre iba a acabar por haberla mentido antes. -Yo pensando que aún eras un niño y tu con estas cosas… ¿a que te estabas haciendo una paja cuando he entrado antes en la habitación?
Yo contesté que si con la cabeza y muerto de la vergüenza me tapaba el pene aún erecto con las manos. Mi madre me miró y se rió.
-Si no pasa nada, soy yo la tonta por haberme pensado que aún eras un niño. Pero me acabas de demostrar que ya no lo eres. Ven, vamos a terminar esto para que puedas seguir estudiando- dicho esto me agarró el pene y me dio un beso en la boca, metiéndome la lengua. -Ven, vamos a la cama- y sin soltarme la polla me guió hasta allá.
Se tumbó con las piernas abiertas ofreciéndome su coño mojado y abierto. Yo me puse encima suyo y sin esperar un segundo se la metí y empecé a follarmela. Sabía que iba a aguantar poco tiempo más antes de correrme.
-¡¡Oooooh siiiiiii… follame Javi, follame!! Que tu padre hace 3 meses que no me folla… follame Javi. ¡¡Lo necesitooo!! -gritó desesperada.
¿Como podia ser tan estúpido mi padre como para dejar sin sexo a semejante hembra caliente durante 3 meses? La verdad es que no me importaba mucho. Ahora era yo el que estaba follando con mi puta madre. Me alcé un poco con los brazos para tener mejor vista. Los pechos de mi madre se movían al ritmo de mi follada, ella estaba gozando como una loca. Ya casi estaba a punto de correrme, empecé a sentir la presión del semen subiendo por mis huevos.
-No puedo más mamá… me voy a correr ya…
-No te corras dentro Javi, sácala…
Rápidamente saqué la polla, le di un par de sacudidas y un gran chorro de semen salió escupido con fuerza. Tanta que llegó hasta la cara de mi madre. Los siguientes chorros fueron saliendo con igual de energía cayendo por todo su cuerpo mientras yo gemía de gusto. Mi madre también gimió al sentir la lefa caliente en su cuerpo.
Acto seguido caí rendido al lado de mi madre. Ella se reía por como la había dejado. No me fijé mucho, pero debía ser algo digno de ver. Mi madre completamente cubierta por la leche de su propio hijo. Se estiró hasta alcanzar la toalla que estaba en el suelo y se limpió un poco.
-Vaya corrida Javi… más que la primera vez-. Dijo mientras se tumbaba a mi lado y me cogía del brazo. -¿Te ha gustado, verdad?
Yo asentí con la cabeza y entonces nos besamos. Estuvimos morreandonos un buen rato, los dos desnudos en la cama. Pasados unos minutos mi madre se levantó, haciéndome volver a la realidad.
-Bueno, me voy a duchar. Tu ponte a estudiar.- Me dio un pico y se fue.
Yo me quedé dormido mientras escuchaba el ruido del agua en la ducha.
Una media hora después me desperté. Me vestí y salí al salón. Mi madre estaba en la cocina preparando la cena. Volví a mi cuarto y me puse a estudiar tal y como había prometido a mi madre.
Aquella fue mi primera vez, pero no la última que me follé a mi madre…

El viaje con mi nena

Sábado, mayo 16th, 2015

Buscando nuevas experiencias decidimos planificar un viaje hacia el Noroeste del país. Ya con las reservas en los hoteles por dónde íbamos a pasar se nos descompuso la camioneta, con las mini vacaciones ya organizadas, decidimos comprar dos pasajes de micro y emprendimos el viaje.
Por supuesto esto agregó un condimento más a nuestras experiencias sexuales ya que a Lorena y a mí se nos cruzaban muchas ideas para divertirnos en el viaje.
Salimos desde la terminal de Retiro en un micro de doble piso pero pedimos asientos en la parte inferior y por supuesto atrás de todo, salimos una noche antes de lo planeado y en un horario nocturno previendo que de esa forma viajara menos gente, ya que ambos sabíamos que nos íbamos a portal mal.
Desde hace ya un tiempo, con mi hija vivimos como una pareja y nos comportamos como tal pero para la mayoría que nos ven y no tienen idea que somos padre e hija, creen que solo se trata de un hombre mayor que sale con pendejas o una pendeja que le gusta vivir de arriba, por lo que en la plataforma esperando que saliera el micro, nos miraban como bichos raros, cosa que nos divierte mucho.
Al subir al micro nos acomodamos y empezamos a observar a quienes nos iban a acompañar, pero la mayoría del pasaje subía e iba directamente al piso de arriba, solo una chica de unos 28/30 años compenetrada en la música de enormes auriculares, se sentó unos asientos más adelante y del lado contrario al nuestro. Al principio nos emocionó mucho que fuera ella la que viajaría cerca nuestro ya que era una linda mujer de cabello morocho, largo, con muy lindas piernas y si bien de poco busto, su vestido dejaba entrever que tenía una linda cola redondita, pero nos dimos cuenta que teníamos pocas posibilidades ya que al subir ni siquiera nos tomo en cuenta y enseguida se acurrucó en el asiento se tapó con una pequeña frazadita y se mantuvo atenta a lo que escuchaba y no a lo que pasaba en el micro.
La gente siguió subiendo y delante de la chica se sentaron dos hombres uno muy joven y el otro de unos 40 años y adelante nuestro un hombre mayor de unos 65/70 años, todos si bien nos vieron no repararon mucho en nosotros y se acomodaron en sus asientos.
El micro arrancó y enseguida pusieron una película, miramos la peli mientras comimos el refrigerio y si bien la película era entretenida, Lore extrajo de su mochila la Notebook y nos pusimos a ver una de las películas porno que había guardado en la memoria.
Como todas las veces que miramos éstas películas, Lorena me dice cosas al oído que hacen que la pija se me ponga como una roca, e inmediatamente comenzó a tocármela sobre el pantalón.
-Te gusta papi como la chica le chupa la pija? Te gustaría que te la chica te la chupe a vos o… te gustaría que te la chupe yo?
– Ella es muy linda, pero vos sos real, asique prefiero mil veces que me la chupes vos.
– Sos un degeneradito papi.
– Sabes que si, pero… te gusta.
Continuamos el viaje viendo la película, tacándonos y diciéndonos cosas sucias, pero se ve que nuestra vos fue en aumento ya que en asiento de adelante se sentía cierta incomodidad ya que la persona que estaba allí se movia como tratando de escuchar mejor o de llegar a ver algo de lo que pasaba con mi hija.
A esa altura yo estaba ya muy caliente con el manoseo de Lorena a mi verga con lo que me desabroche el pantalón para que la pudiera sacar y hacer con ella lo que quisiera, y comencé a tocarle la conchita sobre los shorts, cuando meti mi mano allí ya se notaba que Lore tenía la concha mojada ya que se sentía su humedad, enseguida llevé mis dedos por la pierna hasta llegar a su tanguita, jugué un rato con ella y luego llegué a su conchita, ella se depila toda con lo cual sus flujos, que a esa altura ya eran muchos, facilitó el trabajo para que pudiera introducirle los dedos para luego poder saborear el sabroso jugo de su concha.
Paso un rato de nuestros juegos, cuando vimos que entre los asientos se asomaba un ojo indiscreto… era el viejo, que, ya no aguantando su calentura no tuvo ningún reparo en darse vuelta y mirar lo que hacíamos, esto nos estimuló más y Lorena ardió en llamas y ya no solo me masturbó sino que tomo mi verga y empezó a chupármela con el objetivo que nuestro espectador tuviera un buen espectáculo, luego se acercó a mi oído y me dijo:
– El abuelito está muy caliente, voy a ayudarlo un ratito y vuelvo, te parece papi?
– Por supuesto hijita, ayuda al abuelito a que este más relajado.
Lorena se levantó del asiento y se sentó al lado del viejito y empezó a manosearlo mientras lo besaba, el viejo no daba más y enseguida sacó su pija, era una pija gordita pero aún estaba flácida, Lore lo pajeó y comenzó a chupársela, yo desde atrás y ya asomado por sobre los asientos me deleitaba con lo que veía, mire a mi alrededor y pude ver que la chica que estaba en los asientos del otro lado ya no estaba tan concentrada en su Ipod sino que ya se había dado cuenta de lo que pasaba a su alrededor y mirando de reojo y tapada con la frasada se podía ver que se estaba tocando, al ver que yo la había visto disimuló estar dormida por lo que entendí que solo quería mirar y lejos de ella estaba prenderse en algún tipo de juego conmigo, por lo que le saqué la vista de encima para permitirle que siga disfrutando a su manera.
Volviendo a Lore, ya le había bajado los pantalones al abuelito para realizarle un tratamiento especial para hacer que la pija se le pare y se le ponga dura como roca, levantándole las piernas al viejito y sentada en el piso delante del asiento comenzó a chuparle el culo (si nunca se lo hicieron les recomiendo que le pidan a sus esposas, novias o hijas que se lo hagan, es indescriptible la sensación de una lengua jugando en su ano) y una vez que lo tuvo bien lubricado comenzó a introducirle un dedo haciéndole un masaje prostático que hizo que esa pija sectagenaria se parara como seguramente hacía años que no lo hacía, el viejo comenzó a gemir de placer mientras Lore le chupaba los huevos, recorría con su lengua todo el largo de la pija para llegar a la cabeza para ir bajando introduciéndosela toda en la boca mientras introducía el dedo en su culo, el espectáculo que yo podía ver era único ya que ella levantaba la vista y me miraba con cara de nena traviesa. Cuando el viejo llegó al orgasmo había juntado tanta leche que Lorena recibió mucha en la boca pero tuvo que sacar esa pija dejando que parte le cayera sobre el rostro y el pelo (igual es un baño que a ella le encanta recibir) acto seguido se acercó y le dio al viejito un beso mojado en leche, luego se levantó y mirándome con la cara y boca llena de espeso semen me mostro como lo tragó y se fue al baño a limpiarse, no sin antes de mirar hacia la joven que se masturbó durante todo el espectáculo, mostrándole el maravilloso espectáculo que da una mujer con la cara llena de leche.
Al volver del baño pudo ver que los hombres sentados más adelante habían escuchado lo que sucedió asientos atrás ya que por sus miradas se veía que estaban muy excitados pero no se habían animado a mirar.
Continuamos el viaje y llegamos a un parada y bajamos para comer algo y estirar las piernas, por supuesto las miradas de éstos hombres nunca dejaron de estar encima nuestro, al subir nuevamente la chica ya no estaba y la tensión era aún mayor ya que nos habían visto con buena luz, sobre todo a mi hijita.
Cuando el micro se puso en marcha, el hombre más grande se sentó cerca nuestro y como Lore estaba del lado del pasillo empezó a entablar una conversación, al principio relacionadas con el viaje, la película que pasaron, etc, cosas sin importancia como para romper el hielo, hasta que la conversación se empezó a tornarse más erótica, el hombre comenzó a hacernos preguntas como cual era nuestra relación y tamaña fue su sorpresa cuando le dijimos que éramos padre e hija, al principio no nos creyó pero poco a poco le fuimos demostrando nuestra relación, cuando se dio cuenta que realmente es así amagó a irse pero luchando contra su moralidad continuo haciendo preguntas cada vez más picantes, En un momento Lore le dijo, – Te gustaría saber cómo nos divertimos con mi papi?, con brillo en los ojos el hombre asintió sin decir palabra, Lore se sentó en sus piernas y comenzó a besarlo, él inmediatamente comenzó a tocarle la concha y el culo y a desabrocharle el pantaloncito, le chupaba las tetas con desesperación, el tipo estaba realmente caliente, cuando la tuvo totalmente desnuda la tiro boca arriba en el asiento comenzó a chuparle la concha que a esa altura ya estaba muy mojada.
El otro tipo más joven que viajaba con él se empezó a acercar y con mi aprobación se sacó los pantalones y se acomodó para que mi nenita le chupara la pija, cosa que no se hizo esperar, instantes después el mayor se la empezó a coger con fuerza, ella no podía dejar de jadear de placer mientras tenía una verga clavada en la concha y otra en la boca.
El vejete que hacía un rato se había deleitado con Lore se paró y comenzó a pajearse cerca de ellos (se ve que todavía tenía leche para dar) al ver esa situación Lore se arrodillo en el estrecho pasillo y empezó a chuparle las pijas a los tres, cosa que es su debilidad.
Los tres degenerados tomaban del pelo a mi hijita y hacían que se introduzca las pijas hasta el fondo generando mucha saliva y después les chupaba los huevos y le resfregaban las vergas por toda su carita, era una imagen muy exitante por lo que comencé a pajearme mientras disfrutaba del show.
La situación continuaba mientras que de la cabina, a la cual se tenía acceso desde el sector donde íbamos nosotros, apareció uno de los choferes y tamaña fue su sorpresa al ver la orgia que se llevaba a cabo en su micro, pero lejos de detenerla se arrimó para participar.
A Lorenita la sometían entre todos cambiando de posiciones, la pusieron paradita contra los asientos y mientras uno parado sobre un asiento le hacía chupar la pija otro la cogía con fuerza desde atrás haciendo chocar los huevos contra la conchita de Lore y así fueron pasando todos por la boquita y conchita de mi nena por más de una hora, después llegó el momento de la doble penetración y así volvieron pasar todos por su colita, ella disfrutaba tanto teniendo todas esas vergas a su disposición que no paraba de acabar llenando de flujo caliente a las pijas, manos y bocas que pasaban por su conchita depilada.
Llegó el momento de que ellos acabaran, entonces Lorenita se arrodillo y mientras yo le sostenía la cabeza apoyando mi pija en su frente, empezaron a acabarle en su boquita, el primero fue el más joven descargando unos pocos chorros de semen, luego fue el turno del chofer quién se ve que hacía mucho que estaba de viaje porque su descarga fue descomunal, le llenó la boca y salpicó su carita angelical, ella mantenía el semen de ambos en su boca mientras me miraba, al verla con la leche en la boca se descargó nuevamente el vejete dejando bastante semen espeso y casi al unísono le acabó el más grande de los amigos quién largó unos chorros de leche caliente que terminaron de llenar su boquita y dejaron su cara con una buenas manchas de semen blanco, las cuales se limpió con sus dedos llevando toda esa leche al interior de su boca, la saboreo como un exquisito manjar y mirándome con carita cómplice se tragó toda la leche calentita, inmediatamente le introduje mi verga y ella chupó hasta que me sacó toda mi leche como una buena nena obediente.
Luego nos vestimos y cada uno se fue a su lugar, dormimos y a la mañana siguiente llegamos a destino, nos saludamos todos como buenos amigos con la promesa de encontrarnos nuevamente para una orgía como la vivida.

El nuevo papi de Carla. Aprendizaje anal.

Martes, mayo 12th, 2015

La separación de los padres de Carla había sido difícil, y ella estaba ciertamente trastornada, cierto es que había encontrado consuelo en un noviecito que la protegía, y que se la culeaba, ya sea por el orto o por la boquita.
Con el tiempo su madre había traído a otro hombre a casa, se llamaba Roberto y le había pedido que le diga “papá”. si bien ese extraño hombre era bueno con ella, no se sentía cómodo y extrañaba a su real padre. Pero no por mucho tiempo…
Carla había llegado temprano a casa y sigilosamente entró, se quitó sus zapatos inmediatamente luego de entrar porque le dolían los pies, y enseguida fue a su cuarto. Lo que vió la impresionaría inmensamente:
Su nuevo papi estaba en su cuarto viendo su netbook, viendo fotos y videos que ella le había enviado a su novio (y a otros amiguitos especiales), su papi nuevo estaba viendo su ojete bien abierto en aquél video en el que ella estaba en cuatro pajeándose la cola, video que le había pedido su novio. Roberto veía consternado ese video, e inevitablemente, se estaba pajeando su enorme verga frente a su netbook.
— ¿¿¿Qué hacésRoberto??? Salí de mi pieza, mmm, ufa…
— Uh, pará Carlita, pará, no es lo que pensás! Es que vine a arreglar tu ventana, y…
— No mientas, estás espiando mis cosas, le voy a contar a mi mamá y ahí vas a ver, enfermo! — dijo Carla sin dejar de ver la tremenda masa de carne que era esa vergota. y quizás notando la curiosidad de la jovencita y para retrucarla, dijo su nuevo papi:
— Si vos le contás a tu mamá yo le muestro estas fotos y verá lo puta que sos, y no te va a creer las pavadas que decís de mí, jajaja, no te va a dejar salir de casa por 1 año, así que ojo con faltarme el respeto, nena, que soy tu padre!. — dijo Roberto sin dejar de pajearse y sonreír, ahora mirando a la estúpida que tenía como hija ahora.
— No, no! No le muestres esos videos a mamá, Roberto, si querés no le digo nada, y te digo Papi a vos, por favor no le digas nada, por favor… papi. — dijo Carla, por vez primera para alegría de Roberto.
— Hija mía, cómo me alegra que me digas Papi al fin, vení conmigo, abrazame.
— Pero Rob…Papi, la tenés muy grande, no puedo abrazarte, además estoy nerviosa ¿me prometés que nunca le contarás de esos videos y fotos a mami?
— Sí, tonta, sera un secreto entre papi y su nena. Y tenés razón, tengo la verga hinchada, muy dura y tiesa, qué bronca, y todo por tu culpa, por ese magnífico ojete que tenés, encima está por venir tu madre y no sé qué va a pensar si me ve así.. dios mío. — dijo el padre compungido tomándose de la cabeza.
— Uh, ufa… si querés te la ordeño, papi, y si me prometés nunca decirle a nadie, podés hacerme el amor por la cola, pero rápido, que ya viene mami…
— Hija, hija, te juro que no querría hacer esto, pero sí, tendré que culearte, princesita…
Y Carla se quitó el uniforme de colegiala, la camisa y la ropa interior, se puso cremita en el ojete, y se puso en cuatro.
— Dale, papi, que ya viene mami!
Enternecido, Roberto, tomo a Carla de los hombros y luego de sus caderas y acostándose en la cama de Carla, le digo que cabalgue a su papi, que es su deber de nena malcriada.
— Sí, papi — dijo Carla, y gimiendo como puta nueva, sintió como si le desvirgaran la cola por segunda vez.

Y papi le bombeó el ojete a su hija, dificultosamente porque su verga era ciertamente mostruosa, pero al fin pudo culeársela como es debido mientras la jovencita gritaba como puta enloquecida. “Qué hermosa pija tenés, papiiii”, “quiero ser tu puta siempre, papi” decía.
“Sí, puta sucia, siempre serás mía”, decía Roberto.
Amor paternal.
Y luego de ese bombeo anal, Roberto puso de rodillas a su hija adoptiva y le pidió que luego de limpiar su verga ensuciada por su culo de puta sucia, que abriera grande la boca, que él le iba a regalar mucha leche para que se alimente.
Carla tragó todo, ordeño toda la verga, y transpirada y rota, se fue a bañar.
Roberto recibía a la madre de Carla con el almuerzo listo, contento de haber hecho las paces y lo correcto con su nueva hija y su señora.

Los hermanos sean unidos…

Lunes, mayo 11th, 2015

Esta es la historia de Miguel y María, dos hermanos del interior del país, que luego de perder a sus padres y sin más familia que pudiera ayudarlos, decidieron vender la modesta casa que les había quedado y venir a probar suerte a la capital. Luego de caminar la calle y encontrarse con la dura realidad de los precios de la ciudad de Buenos Aires, se dieron cuenta de que no podrían pagar nada mejor que una pensión de mala muerte (por decirlo de algún modo) y que ni siquiera podrían costear algo mejor que una habitación matrimonial, así que al final de un cansador día de recorrer, y recorrer y recorrer pensiones, decidieron que lo mejor para evitarse situaciones incómodas sería hacerse pasar por una joven pareja y alquilar una habitación matrimonial, ya que a nada mejor podían aspirar. Y eso fue precisamente lo que hicieron.

Se presentaron como una pareja que acababa de llegar del interior, y alquilaron un cuarto en un lugar dónde no habían preguntado antes, de todos modos, el encargado ni se fijo en ellos. Ambos tenían la piel trigueña, y el pelo negro. Miguel era un joven atlético, en parte por haber pasado su infancia y primeros años de juventud realizando trabajos de albañilería como peón (y toda changa que se le presentara) y en parte por no haber contado nunca con más de la ración justa para comer, debido al origen humilde de su familia. Por su parte, María también era delgada, pero aun así había desarrollado unas curvas muy estilizadas, que junto a su frondoso y lacio cabello, la convertían en una chica muy atractiva. Ella era algunos años mayor que él, lo que sumado a que era mujer, hacían que fuera más madura que Miguel, y por tanto, la que pensaba por los dos, y tomaba la mayoría de las decisiones.

El caso es que terminaron en esta pensión del barrio de Flores, sin más alternativa que compartir la cama durante la noche, y buscar trabajo durante el día. No tenían mucho tiempo, sus ahorros se esfumaban velozmente y necesitaban pronto encontrar una fuente de ingresos. Los primeros días, durmieron ambos con la ropa puesta, pero el verano se acercaba y fue ella la de la iniciativa, simplemente una noche, salió del baño en corpiño y bombacha, instando a Miguel a hacer lo propio:

-Si vamos a seguir acá, no podemos pasar el verano durmiendo vestidos, otro cuarto no hay, y con el calor que hace, sin un desgraciado ventilador, nos vamos a cocinar, así que yo digo que dejemos el pudor de un lado y hagamos lo posible por estar frescos, otra no nos queda, al menos hasta que consigamos trabajo.

-Bueno, la verdad que tenés razón.

Esa fue la primer noche que pasaron en paños menores, obviamente sin cubrirse con ninguna sábana ni nada. Pero no significó ningún pudor de hecho, ya que la mente de ambos jóvenes estaba concentrada en conseguir una fuente de sustento antes de que se les terminara el dinero y tuvieran que ir a para a la calle.

A primeras horas de la mañana, María despertaba a Miguel con un austero desayuno: un café negro, y tres galletitas de agua. Luego, ambos salían a buscar trabajo, y pasaban todo el día afuera, cuando volvían, comían arroz y se acostaban. Caían, muertos. No querían, no pensaban en otra cosa que no fuera dormir.

El primero en conseguir algo fue Miguel, de nuevo, como peón. Le pagaban muy poco, trabajaba 12 hs al día, pero ya era algo, ya podían contar con algo. Mientras tanto, María seguía buscando. Ahora, podían comer un poco mejor y estaban un poco más tranquilos. De todos modos, todavía no era suficiente. Sin embargo, Miguel ahora tenía un franco semanal, que podía aprovechar para descansar, sin tener que salir a recorrer toda la ciudad buscando empleo.

Fue en uno de estos francos, que Miguel se despertó, con mucha fiaca, pero descansado y vio a un costado que María estaba preparando un desayuno, ya un poco mejor que antes. Ella se acercó con una humilde bandeja y se sentó en la cama.

-Comé, dale que necesitamos que el hombre de la casa esté fuerte. (Le dijo con una tierna sonrisa)

Pero entonces Miguel se percató de que había amanecido con una enorme erección, cuyo slip no podía disimular de forma alguna. La miró muerto de verguenza, pero antes de que pudiera decir nada, ella habló:

-No te preocupes, todos los días es así, ya me acostumbré, les pasa a todos los varones. No te hagas problema hermano, come el desayuno que bien ganado lo tenés.

Esto no fue suficiente para calmar la verguenza de Miguel, pero se incorporó un poco en la cama, y tal como le dijo su hermana mayor, comió su desayuno.

Los días pasaban, y todo seguía mas o menos igual. Con la excepción, de que ahora Miguel prestaba atención a su hermana mientras iba de un lado a otro de la habitación, antes de salir a trabajar, o antes de acostarse. No hay que olvidar, que ya era casi verano, el calor agobiaba, y al igual que Miguel, ella pasaba el escaso tiempo que estaba dentro de la habitación, en ropa interior. Iba de una lado a otro exhibiendo involuntariamente, sus delineadas curvas, y ahora las erecciones de Miguel no eran solo matutinas…

Una mañana, María antes de salir le habló:

-Migue, te quería pedir algo.

-Sí, decime…

-Si podés, de noche, tratá de mantenerte de tu lado de la cama.

-Siempre estoy de mi lado de la cama Mari.

-No, no siempre. Yo se que estás dormido, pero a veces sin darte cuenta, te venís para mi lado, y estás igual que de mañana, y eso me molesta, entendés?

-“Igual que de mañana”, qué querés decir?

María pensó un poco, le daba pudor hablar, pero era una mujer fuerte y directa, y no demoró mucho en decir lo que debía, sin tapujos:

-Muchas noches, se te para la pija, y si te venís para mi lado, me la apoyás en la espalda, y para mí es una situación muy fea, entendés?

Miguel sintió que se moría de la verguenza… No sabía qué decir.

-Eeee, uuuhh, perdoname… te juro que..

-No tenés que decir nada, yo ya se que lo hacés dormido, por eso te digo, si podés dormirte bien de tu lado, por ahí evitamos esto.

-Sí, te, tenés razón, vo voy a hacer eso.

Miguel respondió como pudo, y esa mañana no volvió a verla a los ojos. Igualmente, ella se despidió con el beso en la mejilla de todos los días y salió a buscar trabajo. Pero algo había cambiado… Ahora Miguel, sin saber bien qué le estaba pasando, estaba totalmente atento a los movimientos de su hermana dentro del departamento, no podía dejar de prestarle atención a ese cuerpo delineado que caminaba de un lado a otro, dentro de esos poquitos metros cuadrados. Las erecciones matutinas ya no le daban pudor a nadie, mientras ella se arreglaba, el se despertaba, y conversaban como si nada. Y a pesar de lo hablado, nadie tiene control sobre su cuerpo mientras duerme, Miguel seguía amaneciendo acurrucado a su hermana con su miembro totalmente erecto. Hasta que también esto se dejó de lado, María simplemente se acostumbró. Seguramente entendió que el pobre Miguel nada podía hacer para controlarlo, y por otra parte, desde algún lugar de su ser, le gustaba sentirse contenida, aunque solo fuera por su hermano menor, en esta tierra extraña y hostil en la que estaba dando sus primeros pasos.

Resulta que una día, el administrador del lugar, les avisó que habían cortado el agua, y que no se sabía cuando iban a solucionar el problema. Por tanto debían cuidar el agua al máximo. Esto fue justo uno de los días francos de Miguel, y al volver María de la calle, como hasta ahora: sin suerte, le comentó el problema a su hermana. Ambos tenían que salir temprano al otro día y no podían presentarse con olor en ningún lado, así que nuevamente fue María quién tomó la iniciativa:

-Mirá Miguel, hace ya varias semanas que estamos en estas condiciones, y hemos aprendido a convivir el uno con el otro de esta forma tan rara, que no hubiéramos pensado nunca, pero estamos bien no?

-Sí. (respondió él)

-Bueno, como yo lo veo, esto es una cagada, pero me parece que no tenemos otra opción más que volver a “arremangarnos” y hacer lo mejor en la situación que nos toca.

Miguel, siguió escuchando, sin emitir palabra u opinión.

-Ninguno de los dos puede salir sucio mañana verdad?

-Verdad.

-Bueno mirá, a mí me parece que no nos queda otra que cerrar los ojos, y bañarnos juntos.

Miguel siguió callado.

-Estás de acuerdo Miguel?

El demoró un poco en responder, y después solo atinó a decir;

-Sí.

-Bueno, entonces vamos a meterle, antes de que el agua se termine en toda la pensión, apurate, dale.

Ambos se quitaron toda la ropa velozmente, y se dirigieron al baño, no tenían mucho tiempo realmente, acordaron estár espalda con espalda, aún así, Miguel no pudo evitar su permanente erección. Ella salió primero y se cubrió con una toalla, cuando él iba a salir, María alcanzó a verlo, y con una sonrisa, un instante antes de que también Miguel se tapara, le dijo:

-No podés más eh…

Miguel se murió de verguenza, ahora su hermana lo había visto por completo, sin siquiera un calzón que lo cubriera. Quería ser tragado por la tierra.

-Bueno, es normal, no te hagas problema. Que bueno que pudimos bañarnos no?

Consumido por la pena, Miguel solo atinó a susurrar:

-Sí…

-No fue tan grave al final. Bueno, ahora sí, a dormir.

Apagaron las luces, y se acostaron. Ambos con sus cuerpos frescos, pero solo uno de los dos estaba relajado…

Pasaron tres días, y algo cambió, de repente una mañana, María sorprendió a Miguel con un suculento desayuno, había de todo… no habían comido así nunca en sus vidas. Miguel reaccionó sorprendido.

-Y todo esto???

-Conseguí trabajo hermanito!

-No lo puedo creer? En serio?

-Sí!!!

-Que bueno, te felicito!

Ella se acercó a la cabecera de la cama y se abrazaron con gran emoción.

-Y de qué agarraste?

-Secretaria, en una oficina.

-Que bueno!!!

-Sí, y ahora come que tengo que salir. Pero tapate un poco, que es solo para vos, no para tu amiguito..

A estas alturas, ambos se sonrieron por el comentario, ya su nivel de confianza había dejado muchas inhibiciones detrás suyo.

Lo que Miguel no sabía, era que María le había mentido, no completamente: ella sí había conseguido trabajo, solo que no era una secretaría… Desesperada al ver que los ahorros se agotaban, y que el magro sueldo de Miguel no era suficiente, al no poder conseguir nada, ningún empleo. Optó por lo que nunca había pensado: prostituirse. Y había desarrollado una rutina: cada mañana, se aseguraba de salir antes que su hermano, bien arreglada y desplegando toda su belleza. Se escondía tras una esquina, dónde podía verlo salir, y cuando Miguel se perdía de vista, iba a una zona dónde captaba a su clientela. Tenía que estar segura de que Miguel ya se había ido, porque no era demasiado lejos de la pensión. Al ser tan joven y linda, no demoró en hacerse de una buena clientela, iban a un hotel de la zona y hacían lo que todos saben.

Los días pasaron, y la vida de los dos hermanos cambió bastante, ahora comían hasta hartarse, e incluso María aparecía con regalos, ropa nueva para su hermano, un ventilador, y demás. Ella misma por supuesto, se vestía mucho mejor, y el ánimo de ambos había cambiado notoriamente. Lamentablemente, y a pesar de su fuerza y madurez, María no dejaba de ser una chica del interior, y no se dió cuenta de que lo que estaba haciendo había enfurecido a las prostitutas de la zona. Ya de por sí, nadie puede instalarse así nomás, y si encima se trataba de una chica joven y linda que estaba acaparando la atención de todos los clientes, peor. Sucedió entonces, que una mañana cuando María llegó a la esquina dónde “trabajaba”, varias de sus “colegas” la estaban esperando, y tras una breve discusión, comenzaron a pegarle. Ese día llego golpeada a la habitación, el administrador la miró con desprecio, él sabía lo que hacía, y en su pequeña mente, ella lo tenía merecido. María agachó la cabeza y subió hasta su cuarto, ya tenía bien pensada su excusa. Cuando Miguel la vio se exaltó.

-Qué te pasó!?

-Me caí del colectivo, ahora cuando me estaba por bajar.

-Tenemos que curarte.

-María ya había atendido sus peores heridas, Miguel no llegó a ver esas, y para no decir nada que la hiciera “meter la pata” optó por callar y dejar que su hermano pensara que lo que él veía era todo lo que le había pasado, y la ayudara a sanar esas heridas. Luego, él le dijo:

-Date una ducha, eso te va a ayudar a relajarte.

María hizo lo que Miguel le sugirió. Después se acostó, consternada por lo sucedido. Necesitaba contención, necesitaba quién la cuidara, y nadie había, mas que Miguel.

Se voltió hacia su lado de la cama, y susurró:

-Miguel abrazame.

Habló tan bajito, que él no llegó a oírla.

-Qué?

-Necesito que me abraces.

Miguel entonces adoptó la misma posición que su hermana, detrás de ella y la abrazó frágilmente.

Ella tomó su brazo, y sin pronunciar palabra lo instó a abrazarla por completo y con más fuerza.
Miguel no pudo evitar su acostumbrada erección, que chocaba con la espalda de su hermana. Pero a ella no le importó, a estas alturas casi ni la notó. Luego de ser abrazada, y sin que su hermano pudiera verla, dejó salir sus emociones, en un silencioso pero desconsolado mar de lagrimas. Así se durmieron los hermanos, profundamente abrazados, él cayó rendido tas su extenuante jornada de trabajo, y ella tardó un poco más, hasta que la última lagrima abandonó su mejilla.

Al otro día, como de costumbre, ella salió antes, se despidió y se fue. Pero ya no podía ir a la esquina dónde conseguía sus clientes, era imposible. Así que inteligente como era, decidió caminar sin detenerse, por las calles de Flores, hasta que alguno de sus clientes la viera. Y eso fue exactamente lo que pasó, uno la reconoció y la levantó. Fueron a un albergue transitorio de la zona, e hicieron lo sabido. El tipo, que estaba muy “satisfecho” con los servicios de María, no quería correr el riesgo de no volver a verla, ella era mucho más linda y joven que cualquiera de las otras. Y tras oír lo que había pasado, le ofreció una salida. Le dijo que al día siguiente, se encontraran en un punto, y que él le iba a entregar un celular viejo, que ya no usaba, al que podría contactarse cuando quisiera, y que el mismo podría usar para pasarle ella a todos sus clientes, y no tener que estar parada en ninguna esquina. Dicho y hecho, al otro día, se encontraron, y antes de tener sexo, el hombre le entregó un celular y le pasó el número.

Así, todo lo que tuvo que hacer María, fue caminar las calles, hasta que consiguió ser encontrada por la mayoría de sus antiguos clientes, entonces les pasaba su número, y arreglaban para encontrarse en algún sitio. Luego pasó, que muchos clientes, recomendaron a María a sus amigos, entonces ella ya no necesitó siquiera salir a la calle: cada mañana, esperaba a que Miguel se fuera y luego volvía a la pensión, esperaba a que la llamaran y entonces arrancaba con sus citas. Mas, rápida como era, se dió cuenta de que era un desperdicio contar con una habitación vacía todo el día, y estar yendo a albergues transitorios que sus clientes debían pagar y se dió cuenta que podía hacerse de ese dinero, si traía a los clientes a su cuarto.

Así fue que subió sus “honorarios” y comenzó a trabajar en dónde vivía. Todo lo que tenía que hacer era airear la pieza y dejar todo bien limpio antes de que llegara Miguel, y listo. Así sus ingresos mejoraron aún más, y ni siquiera tenía que salir de la habitación. Bueno, excepto por las mañanas, para engañar a su hermano.

Un determinado día, el administrador de la pensión, que se dió cuenta de lo que pasaba, la enfrentó, y le dijo que eso no se podía hacer en un lugar respetable como el suyo (…) Y le dijo que se tenía que ir, mientras le daba toda una charla sobre moral. Pero a estas alturas, esto no fue un problema. María consiguió una habitación mejor, en una pensión cercana, dónde de entrada arregló un porcentaje con el administrador quién mantendría la boca cerrada y la dejaría laburar en paz, siempre y cuando él recibiera su parte.

Miguel estaba muy contento, el lugar era bastante mejor, aunque aún debían compartir una cama matrimonial. Claro, para su actividad, ella la necesitaba, y aunque le iba bien, todavía no podía costear dos habitaciones.

Pero aquí es dónde la historia pega un giro… Resulta que una determinada mañana, se produce la rutina habitual: Ella sale, espera tras una esquina que su hermano se vaya, hasta perderse de vista, y luego vuelve al cuarto de la pensión. El tema fue, que ese día en particular, su patrón le había dicho que no fuera Miguel a trabajar, y él lo había olvidado. Así, que a mitad de recorrido, se bajó del colectivo, y emprendió la vuelta a casa. Llegó una hora y media después de haber salido aproximadamente, al pasar por la recepción, el administrador no estaba, así que nadie puedo advertir a María de que su hermano iba directo hacía ella. Subió la escalera que conducía a la pieza, y a los pocos metros, notó ruidos, esto le llamó la atención, entonces antes de entrar, se acercó a la ventana. Con mucho cuidado, abrió un poco la ventana corrediza y movió sutilmente la cortina para ver que pasaba dentro…

La escena lo dejó estupefacto: ahí estaba su hermana, arrodillada en el suelo, sin su corpiño, haciéndole sexo oral a un tipo, que obviamente no conocía. Mientras aún no caía de lo que estaba viendo, contemplaba los suculentos senos de María sacudirse, mientras su cabeza iba para atrás y para adelante, y el tipo ese se la empujaba hacia su ingle. Entonces la oyó hablar:

-Me vas a coger papito? Tenés ganas de cogerme?

-Si negrita, ponete en cuatro que te voy a dar para que tengas.

María se quitó la tanga, dejando entrever su velludo vientre, y se puso en “cuatro” tal como le indicara su cliente. La escena era muy fuerte para Miguel, pero al mismo tiempo, no podía dejar de mirar. El tipo la agarró de la cintura, un poco como con desprecio, e introdujo su pene en ella.

-Ayy papito que pija… me la vas a dar toda?

-Si negra, te voy a re coger, putita…

-Ay sí papi, dame, dame, quiero que me la des toda…

Entonces el tipo empezó a mover su vientre hacia delante y hacia atrás, insertando su pene en María, que comenzó a gemir mientras le seguía diciendo cosas como las anteriores.

-Ay papi, que pija, me estás matando…

Miguel sentía una mezcla de asco, con decepción, pero sin saberlo, también se la había erguido el pene. Era algo muy fuerte.

-Te gusta que te coja negrita?

-Ay sí papi, cogeme toda…

Finalmente, el tipo acabó y se recostó al lado de María.

-Como me cogiste papi, sos una máquina…

El tipo esbozó una sonrisa y luego le dijo:

-Te quiero hacer el culito la próxima vez eh.

-Mmmmm sí… quiero que me hagas el culito papi. Pero eso tiene otro precio eh…

-Cuanto?

-La colita es muy suavecita papi, si la querés son $300, además de lo habitual.

-Es mucho eso negra…

-Bueno papi, si querés la colita, tenés que poner la platita.

-Ok, la próxima vemos.

El tipo se levantó y comenzó a vestirse. Asqueado y apurado para no ser visto, Miguel bajó lo más rápído que pudo y se fue a caminar, la cabeza le daba mil vueltas. Había visto a su hermana mayor, a quién tenía en un pedestal, a la “secretaría”, totalmente rebajada, denigrada, dejándose poner las manos encima por un tipo asqueroso, dejando que le dijera “negrita”, entregando su cuerpo a cambio de dinero… La cabeza de Miguel iba a mil por segundo, tan rápido que no alcanzó a darse cuenta de que en ningún momento se había bajado su erección. No sabía que iba a hacer esa tarde cuando volviera a la pensión. La confrontaría? Haría como si nada hubiera pasado? Como haría para mirarla a los ojos? Podria ocultar su asco, su rabia? (…)

CONTINUARA…

Si te gustó la historia y querés saber como termina, dejá tu comentario.

Para que tomen ganas y valor

Miércoles, mayo 6th, 2015

Tengo 25 años y hasta la fecha no he tenido ninguna relación sexual con algún hombre, mis deseos me los quitó yo misma, trabajo medio tiempo y estoy por graduarme de abogada, mi papi ha sido de mucha ayuda en todo, es un hombre muy comprensivo y bastante trabajador.

He tenido deseos sexuales con mi papi, sueño que estoy en la cama con él y me hace el amor de todas formas, lo miro más que como mi papá como un hombre, se como ha tratado a mi mamá y como ella se refiere a él como todo un hombre, por lo que me imagino que eso incluye la cama.

Busco la forma de verlo desnudo para apreciar su cuerpo y lo que más busco verle es su pene, algo que no se porque pero me llama mucho la atención vérselo y más cuando tiene una erección, algo que es muy fácil, pero busco la forma de verlo con disimulo en el baño.

Algunas veces los he visto cuando hacen el amor con mi mami, algo que me excita mucho y tengo que masturbarme muy seguido para poder quitarme las ganas, he platicado con algunas amigas de forma muy disfrazada sobre el tema para ver quien me cuenta algo parecido, a pesar del tabú que existe, una mi vecina le contó a una mi amiga que ella había tenido relaciones sexuales consentidas con su papá y que prefería coger con él y no con cualquier hombre, ya que el era tierno, dulce y cariñoso con ella, la trataba de una forma diferente que a su mamá, pero así vivían bien.

Era tanta la obsesión por mi papi, que anhelaba estar con él y ser su mujer; en una oportunidad después de llegar de una fiesta, iba bastante tomado, tanto que mi mami ya no pudo llevarlo hasta su cuarto que quedaba en el segundo nivel y lo dejo en el cuarto de huéspedes, que quedaba en final del pasillo por donde quedaba mi habitación, oí como mi mami con dificultad lo llevo a acostarse, yo sin hacer ruido me quede esperando a que ella se retirara, como tenia la luz apagada podía ver de adentro para afuera, vi que mi mami también iba con unas copas de más pero más cuerda que mi papi.

Espere casi una hora, subí a ver a la habitación para cerciorarme si mi mami dormía, baje rápidamente hasta el cuarto de huéspedes, allí estaba mi papi medio acomodado, mi mami solo le había quitado los zapatos y había comenzado a quitarle el pantalon pero no termino.

Trate de acomodarlo para que durmiera bien, pero fue un poco imposible; cuando lo estaba moviendo me di cuenta que no respondía y al subirlo, el pantalón que lo tenia a medio quitar se le bajo un poco más, de inmediato mi vista se fijo en el bulto que hacia su pene en el calzoncillo y como era algo que a mi me llamaba la atención de él, se lo empece a tocar encima del calzoncillo sintiendo ese trozo de carne que estaba dormido, como no había reaccionado le baje el calzoncillo quedando su hermoso pene al aire, estaba flácido algo que me propuse reactivar. lo tome entre mis manos para palparlo bien se lo jugaba muy suavemente, sintiendo como cambiaba de tamaño, cuando se empezó a poner duro y a crecer, se lo besaba y pasaba la lengua desde los testiculos hasta el glande.

Mientras más se lo chupaba más se hacia grande y duro, no podía creerlo que mi mami me lo había dejado allí para que yo cumpliera mi deseo, ella sin saber que pasaría se fue a acostar tranquilamente.

Logre ponérselo duro mientras el balbuceaba pero no sabia que pasaba por su estado algo que a mi me favoreció, pues por fin podía tener ese hombre para mi y me estaba deleitando chupándole el pene y tocándome la conchita, era tanta mi excitación que no habian pasado dos minutos y ya la tenia mojada y deseosa de metermela, no podía esperar más, mi papi estaba noqueado de tanto licor que había ingerido, pero su pene estaba listo para la acción.

Como dormía con camisón de algodón sin brasier solo con calzoncito, rápidamente me quite el calzoncito mientras le chupaba el pene a mi papi, cuando me acomode sentada encima de él, dirigí su tremendo pene con mi mano adentro de mi conchita y empece a cabalgar, me lo metía y sacaba como una niña quien había deseado tanto un juguete y que al fin lo tenia y no sabia que hacer con el, me moví con tanto frenesí y excitación que me vine en pocos minutos, sentía como le mojaba el pene a mi papi y mis líquidos le escurrían por su pelvis y testiculos; no podía desperdiciar ese pene duro que por fin lo podía disfrutar y que me cogiera, me lo estaba tragando todo sin que nadie me interrumpiera, y mi papi parecía estar despierto porque hacia unos movimientos al compás mio, pero que no sabia perfectamente con quien estaba o si estaba haciendo el amor seria con mi mami, entre su embriaguez sabia que hacia el amor pero no con quien, me agarraba las piernas y hablaba entre dientes, no me importaba, mientras su reacción no fuera violenta, lo estaba gozando, estaba disfrutando con mi papi metiéndome el pene o simplemente yo me lo metía, pero lo mejor era que estaba duro, largo y grueso, algo que me producía un poco de molestia, pero por la costumbre de no tener sexo esa era la reacción.

Me movía con más fuerza pues ya sentía que me venia otra vez, en lugar de hacerlo de brincar sobre el, lo hice de un lado para otros, sentía como su pelvis me topaba en el clítoris y sus testiculos con mis nalgas, sentía su pene por toda mi vulva haciendo remolinos, así estaba cuando tuve otro orgasmo, de repente sentí que su pene se le ponía más grueso, le palpitaba, se empezó a mover más rápido, sabiendo lo que venia me saque su pene de mi vulva, lo empece a masturbar y a chupársela cuando expulso una gran cantidad de semen adentro de mi boca, sentía que no acababa de echar la leche, tenia un sabor como a cloro y muy caliente, la mayoría quedo en mi boca, me la trague casi toda, seguía con la mano sacandole hasta la ultima gota, cada gota que salia me la comía, hasta que dejo de salir, vi como regreso a su tamaño normal, con mi camisón se la limpie, le subí su calzoncillo y complacida me fui a dormir plácidamente, habiendo logrado tener a mi papi o ser de él.

Primera vez con mi hermano

Lunes, mayo 4th, 2015

Lo hago lo mas rapido posible, tengo un hermano y desde siempre dormimos en la misma habitación, la pieza es chica y tiene una cama de cada lado frente a una ventana que da hacia la calle.
En verano siempre tirabamos los colchones al suelo para dormir juntos con un turbo ventilador, ya que no teniamos ventilador de techo. Una noche mi hermano me pregunta si yo me hacia la paja, yo le dije que si, al rato nos estabamos comparando las pijas para ver quien la tenia mas grande, de un momento a otro mi hermano me estaba tocando la pija para comparar los tamaños, despues nos pajeamos con la luz prendida a ver quien tiraba mas leche en nuestras manos.
Despues de eso casi siempre nos pajeabamos sin verguenza frente al otro. Quizas era de dia y uno le decia al otro, me voy a hacer una paja !No entres¡ Tambien nos turnábamos para que uno le avise al otro si venia alguien, asi el que se pajeaba en el cuarto se podia masturbar tranquilo.
Una noche nos quedamos viendo peliculas porno en nuestra computadora, ya que teniamos internet en nuestra casa por primera vez, lo primero que haciamos es ver peliculas porno. Madrugábamos viendo los dos porno y nos quedabamos bien calientes, inevitablemente nos haciamos una paja despues de dejar la computadora.
Eran como las cuatro de la mañana y dejamos de ver videos, juntamos los colchones, prendimos el ventilador y apagamos la luz para hacernos una paja como todas las noches, pero esta vez mi hermano queria que yo lo pajeara, yo no le hice caso, entonces mi hermano se acerca a mi y me toma la pija con su mano. En plena oscuridad me pajea un buen rato y me pregunta como se siente.
Como ninguno de los dos teniamos experiencia en el sexo, no teniamos idea de lo que se sentia ser pajeado por otra persona, a mi me gusto la sensacion asique no dude en querer mostrarle lo que se sentia a mi hermano, por eso yo empese a pajearlo a el y terminamos haciendonos una paja cada uno por su lado hasta acabar.
Después de esa noche casi todas las noches haciamos lo mismo, ver peliculas porno y en determinada hora de la madrugada nos pajeabamos entre nosotros.
No nos sentiamos gay por eso, porque por nuestras mentes lo unico que queriamos era que alguien nos haga una paja, por eso lo hacia, casi con gusto, sabiendo que despues mi hermano me iba a hacer una paja a mi también.
Casi todas las noches del verano haciamos lo mismo, hasta que llego el frio y ya no juntábamos los colchones en el suelo, asi que paso el resto del año normal sin hacer nada. Pero en el verano siguiente, la primer noche que juntamos las camas para dormir con el ventilador, nos miramos con miradas complices, como sabiendo lo que se venia sin insinuar nada. Con el ruido del turbo ventilador y la oscuridad perdimos verguenza y no dudamos un segundo en quedarnos completamente en bolas. Esta vez nos agarramos las pijas como extrañando aquellas vivencias y nos pajeamos un buen rato. Ahora con las pijas mas grandes y peludas que el verano anterior nos tenia un poco mas exitados de lo normal. Después de esa noche no dudamos en juntar los colchones y encender el ventilador todas las noches, con la escusa perfecta del calor y los mosquitos. Habían noches que mi hermano se quedaba en la computadora mientras yo intentaba dormir, pero por mi mente pasaban cosas morbosas de tantas peliculas que veia, me imaginaba, lo bueno que seria que me chupen la pija, no sabia como pedírselo a mi hermano, ya que me iba a mirar como a un loco, asi que pase noches de insomnio imaginandome cada vez cosas mas zarpadas.
Una noche nos acostamos y nos desnudamos para pajearnos un rato, pero esta vez yo quise tomar la iniciativa para experimentar cosas nuevas, asi que casi susurrandole al oído a mi hermano le digo que hagamos una especie de 69 para pajearnos los dos a la vez, ya que nunca nos pajeabamos al mismo tiempo, mi hermano se descubre de las sabanas y se recuesta frente a mi. Cada uno frente a nosotros con las pijas bien paradas nos empezamos a pajear al mismo tiempo. Yo me abria de piernas para que me pajeara mejor y mi hermano me imitaba abriendo sus piernas. De esta forma nos podiamos pajear hasta el tronco de nuestras pijas sin golpear tanto nuestras bolas.
Yo en ese momento estaba muy caliente pensando lo que hiba a hacer, estaba desidido a meterme la pija de mi hermano en mi boca, mis dientes temblaban de nervios, y yo ancioso por saber cual iba a ser la reaccion de mi hermano al chuparle la pija, lo unico que queria lograr era que despues mi hermano haga lo mismo por mi. Sin perder mas tiempo hacerco mi boca hacia su pija en plena oscuridad juntando un poco de saliva y me mande toda la cabeza de su pija, mientras por mi cabeza pasaban cientos de sensaciones nuevas. Sentia esa pija carnosa y suave rosando mi lengua, era una sensacion muy extraña. Yo seguia acumulando saliva en mi boca para no sentir el sabor de su pija mientras seguia pajeandolo con una de mis manos. Mi hermano en ese momento dejo de pajearme, seguramente para sentir como yo se la chupaba. Indudablemente le gustaba porque me acariciaba el pie mientras movía un poco su pelvis hacia mi dando indicios de que estaba por acabar. Cuando estaba por acabar me dice con voz entrecortada que iba a salir su leche, de inmediato aparto mi boca de su pija y empieza a acabar en su abdomen y en mi mano como nunca.
Me voy al baño a cepillarme los dientes y me clavo una paja largando como nunca chorros largos y abundantes de leche en el lavabo.
Después de esa noche me daba un poco de verguenza estar serca de mi hermano, y el se daba cuenta de eso, supongo que por esta razon el decide sorprenderme una noche haciendo lo mismo que yo. Como siempre una paja mutua pero esta vez mi hermano me pregunta si queria ver que se siente que me chupen la pija, yo sin dudarlo y apenas puediendo contestarle con un Si de la calentura no hago mas que quedarme boca arriba con las piernas abiertas esperando que mi hermano haga su trabajo. Mientras el se acomodaba yo temblava de nervios y mi pija bien al palo me vibraba como nunca, al instante me toma la pija con la mano y empieza a pajearme para luego meterse toda mi pija en su boca. Despues de tanto tiempo haberlo esperado por fin podia sentir como me chupaban la pija. No tarde mucho en acabar en mi abdomen quizas por tanta exitacion habia acabado mucho mas de lo normal, y con una de mis manos untaba toda mi leche sobre mi panza mientras mi hermano se hacia una paja al lado mio.
Aceptando lo que habiamos hecho soliamos turnarnos cada noche para que uno le haga un pete a su hermano. Asi pasaron varias semanas hasta que perdimos la timidez, quizas por acostumbrarnos a esto, y empezamos a hacernos petes en plena luz del dia, solo cuando estabamos seguros de que eramos los unicos que nos encontrábamos en la casa. De esta forma era mucho mas excitante, ya que podiamos ver bien como nos chupabamos. No me gustaba hacerlo de dia ya que no me gustaba ver esa pija peluda en mi boca, por eso le pedia que se rasure pero el no queria, por lo tanto un dia mientras me bañaba tome la desicion de razurarme la pija por completo para animar a mi hermano a que haga lo mismo, cuando salgo del baño me bajo el pantalon y mi hermano se queda biendo mi pija completamente pelada dejandolo un poco sorprendido, viene hacia mi y me la chupa con la pija dormida y blanda, se la manda hasta el fondo, mientras mi pija se iba parando dentro de su boca, despues de esto le incisto en que me chupe las bolas, y lo hace con animo al no ver tantos pelos como antes.
Con esta experiencia una noche al acostarnos a dormir, mi hermano se desnuda frente a mi con su pija completamente rasurada. Con la luz apagada y la habitacion a oscuras me anime a hacerle un pete metiendo su pija hasta lo mas profundo de mi boca, lamiendo sus huevos y su pelvis. Ahora sin asco de sentir pelos dentro de mi boca, podia lubricar toda su pija con mi saliva y con mis manos en sus muslos solo trabajaba mi cabeza para masturbarlo con mis labios y lengua. Cuando estaba por acabar solo tenia que tormarme el hombro para que me retire y dejarlo largar toda su leche en su abdomen.
Con el transcurso de las noches empezamos a practicar el 69 para poder experimentar ese placer de ser chupados al mismo tiempo. Y esto lo hacia mas excitante ya que no tenia que esperar para ser chupado recién la noche siguiente.
Cada noche que llegaba no pasaba mucho tiempo para que nos encontremos los dos completamente desnudos y adoptando la posicion del 69. Yo siempre queria estar arriba, ya que no me gustaba que mi hermano me ensarte toda su pija en mi boca, ademas con todo el peso de su cuerpo tenia miedo que me la mande hasta la garganta, por eso preferia estar arriba para tener mayor control de su pija, mientras me ponia en cuatro para que mi hermano tenga espacio para hacer lo que quiera con mi pija y mis huevos colgando sobre su cara. Mientras me la chupaba, solia usar sus manos para acariciar mis nalgas, yo con todo el control de su pija lo pajeaba fuerte mientras con mi lengua lamia su cabeza hasta el ultimo segundo antes de que acabe dejandolo largar toda su leche en su abdomen.
Las noches eran siempre iguales, aunque ahora empezabamos a decirnos cosas bizarras como, “Quiero tomar la leche” o “¿Queres la leche fria o caliente?” como para excitarnos mas. Mientras seguiamos alimentando nuestras mentes con mas videos pornos para estimular nuestras cabezas y dejarnos vien calientes. Algunas veces me pasaba viendo peliculas de sexo oral para ver cosas que podria imitar con mi hermano. Quedando bien caliente empezo mi deseo de acabar en la boca de mi hermano. Iba a ser algo dificil, pero estaba dispuesto a concretar mi objetivo. Por eso una noche me dispuse a hacer un 69 normal, pero esta vez yo empece a pajearlo mas rapido para asegurarme de que el acabare primero que yo. Mientras lo pajeaba recostoda sobre mi hermano, chupaba la cabeza de su pija y la llenaba de saliva para darle mucha lubricacion, en este momento le digo un par de frases bizarras como “Dame toda la leche” para dejarlo bien al palo y cuando me avisa que estaba por acabar sigo con mi boca en su pija, mientras empieza a largar chorros de leche dentro de mi boca. Previamente habia preparado un par de servilletas para escupir su semen, aunque no era suficiente, seguia sintiendo el gusto a su leche en toda mi boca, era extraño, y me sentía con verguenza por lo que acababa de hacer, me dirigí hacia el baño para enjuagarme la boca y hacerme una paja. Despues de esa noche, solo tenia que esperar a que llegue el turno de mi hermano, aunque se hizo rogar ya que no lograba convencerlo, por eso intente repetir lo hecho un par de veces mas.
Unas noches despues nos proponemos hacer un 69, pero esta vez le digo a mi hermano que queria saber que se siente acabar en su boca, mucho no le agradaba la idea, por lo tanto propusimos acabar los dos al mismo tiempo en nuestras bocas. Cuando lo intentamos mi hermano no logro controlarse y termino acabando en mi boca dejandome con las ganas de hacer lo mismo. Yo me veia obligado a terminar sacandome la calentura en el baño escupiendo su leche en el lavabo y haciendome una paja.
Despues de varios intentos fallidos, mi hermano se apiada de mi y me propone hacerme un pete, sabiendo que estaba dispuesto a dejar que acabe en su boca no lo dude un segundo, y me desnude completamente para recostarme boca arriba, dejando mis piernas abiertas, el se acerca y compienza a despertar mi pija dentro de su boca. Al rato de una larga sesion de sexo oral, mi pija ya estaba por estallar, y sin avisarle deje que mi leche salte dentro de su boca, dandome sensaciones nuevas de placer.
Logrando este objetivo comenzamos a acabarnos dentro de nuestras bocas con mas frecuencia. Aveces un 69, o turnandonos un tiempo cada uno, lubricando bien nuestras pijas con saliva. Mi hermano aprendio a meterse toda mi pija hasta la garganta, cosa que yo queria imitar, pero no me entraba, y me daba arcadas, pero era divertido ver como mi boca largaba una flema bien bizcosa y resbaladiza, ideal como lubricante para hacer una mejor paja. Algunas noches toda esa pija dura y resbaladiza se confundia con su propio semen y se hacia aun mas patinoza para masturbar y chupar. Tambien solia hacerle solo una paja y cuando empezaba a largar su leche espesa y caliente con mi lengua le limpiaba toda su pija.
Una tarde sali del baño y estaba oscureciendo, mi hermano se encontraba en su cama, yo no dude un segundo y me baje el pantalon para acercar mi pija en su boca, no se hizo rogar mucho y se la mando hasta que acabe en toda su boca. Al dia siguiente me sorprendio durmiendo en mi cama, con su pija lista para ser chupada y me la mando en la boca hasta acabar sin dejar una sola gota de semen en sus bolas y se fue directo al living como si nada hubiera pasado. Mientras yo me quede en mi cama con mi boca rebalsada de leche, sin saber que hacer escupi todo de tras de la cama y segui durmiendo con mi boca pegoteada y con gusto a leche.

Si les gusto como lo conte pueden comentar, o pedirme que cuente mas cosas
Saludos a toda la comunidad

Incesto real, con mi hermana

Domingo, mayo 3rd, 2015

Veo por los relatos, que no soy el único que ha tenido incesto, y me alegra saber que hay personas que se animan a contar, eso si yo me refiero a los casos reales, después los que inventan, es para despertar el morbo y la fantasía, cosa que no está mal, pero prefiero los casos reales, el incesto existe se da con más frecuencia de lo que pensamos en todos los estratos sociales.

He hablado con varias personas que han vivido una experiencia similar, la sexualidad humana es rica en matices.
Bueno para no alargar tanto voy a contar lo mío.
Mi relato es real, voy a tratar de exponer con la mayor claridad posible, nada de que me chupo la pija como una diosa ni tampoco de que la tenía clara en el sexo, he leído varios relatos de incesto y la mayoría son inventados, me doy cuenta porque lo relatan cómo recreando lo típico de una porno norteamericana ja ja.
El sexo siempre me ha fascinado, me despertó curiosidad, quería descubrir que era lo que producía ese placer indescriptible, el cual te hace sentir que pasas a través de la mujer y ella pasa a través de vos, los cuerpos se hacen uno, llegando a un cumulo de sensaciones que te llega a marear, resolví ese misterio, el cual lo hablare en otro post para que me entiendan mejor.

Lo que voy a contar me ocurrió hace unos años atrás, no voy a decir nombres por una cuestión que queda sobreentendida.
Somos 4 hermanos, en ese entonces nuestra casa tenía 2 habitaciones, en una habitación dormíamos con mi hermana, y en la otra mi mama con el resto de mis hermanos.
Con mi hermana nos llevábamos bien, teníamos algunas peleas como todos hermanos, siempre dormimos juntos de chicos mi hermana y yo.
Pero con el correr de los años, empezó a cambiar, ya fue sacando más cuerpo, mas cola, mas piernas, mas pechos.

Cuando dormíamos juntos dormía con pijama al principio, con el paso del tiempo dormía con pantalones cortos, los cuales le quedaban muy bien.
Hasta que un día, por la mañana estaba de espalda, y yo estaba atrás de ella, y se me cruzo un pensamiento libidinoso, sentí su cola bien pegada a mí, muy cerca de mi pija, me anime a apoyarla se sentía rico, esa sensación de sentir el roce de su cola con mi pija, cuando sentí que se movió, me corrí un poco para que no pensara mal.
Bueno paso eso, luego con el transcurrir de los días empecé a apoyarla con más frecuencia, esperaba a que se durmiera, más cuando se acostaba con pantalones cortos, me acuerdo que se me ponía bien dura, y más la apoyaba, pero empecé a darme cuenta que cuando la apoyaba no decía nada, hasta empecé a sospechar que se hacia la dormida e realidad, me encantaba sentir su cola como apretaba mi pija y la refregaba bien en su cola, yo me movía, refregando y apoyando bien, cosa de sentir bien su cola contra mí, al principio procuraba que se durmiera, pero con los días dejaba pasar unos minutos y la apoyaba directamente.

Ya me había acostumbrado a apoyarla a tal punto que se la refregaba de tal manera que me pajeaba usando su cola hasta acabar. Pero siempre ella con pijama o pantalón corto, había uno marrón que tenía, era mi favorito, le calzaba rebien, apretadito.

También después de eso mi hermana empezó a usar minifaldas, muy lindo físico, de mi barrio una de las más lindas, sumado que hacia deporte, tiene un físico muy lindo.
Para mi sorpresa también empezó a usar una minifalda violeta cuando se acostaba, yo estaba loco, hasta que me anime a acostarme en calzoncillos, es decir usaba pijama, pero una vez en la cama me lo sacaba, cuando una vez se acostó con la minifalda violeta, no solo la apoye, sino que se la subí y le pegue una buena apoyada ella solo con su bombacha y yo en calzoncillo.

Me acuerdo que acabe de una forma muy placentera, ya tenía la toalla para descargar mi semen, y ella por supuesto no decía nada, se hacia la dormida.
Yo pensé que al otro día le iba a decir a mi madre o me iba a decir algo, pero no ocurrió, la mente me comía a mil, una mezcla de culpa arrepentimiento pero también de placer que no esperaba encontrar y menos con mi hermana.

Una vez decidí no seguir, y pare con apoyarla o sea pajearme usando su cola. Pasaron unos días y yo tranquilo, deje de hacerlo.
Pero grande fue mi sorpresa al ver que un día se acostó en bombacha, usaba bombacha con alguna remera, y se me ponía de espalda, al principio solo mire su cola algunos días.
No hice nada, y se seguía acostando en bombachas, me acuerdo q usaba una blanca muy linda, tipo tanga, le quedaba rebien, dormíamos con la luz apagada, pero como habían luces afuera se alcanzaba a distinguir, también tenía una rosa con puntillas.

Una vez no aguante más y la apoye, y no dijo nada, y me anime a bajarme el calzoncillo, y le pegue una flor de apoyada, solo ella con su bombacha, me termine haciendo una paja y mirando su cola, espectacular, y pensé, si mañana no dice nada a mi o a mi mama, significa que le gusta.

No dijo nada, llego la noche siguiente y se acostó con otra bombacha, una blanca con puntillas, me acuerdo que empecé a apoyarla, pero esta vez le empecé a acariciar la cola, y no decía nada, y empecé ya a no solo apoyarla, sino también le empecé a acariciar su conchita por encima de su bombacha.
Mi sorpresa fue mayor cuando note que pechaba su cola contra mi pija mientras le acariciaba su concha, de repente lentamente se puso boca abajo mientras yo franeleaba su cola con mi pija, no daba más de la calentura yo, y me acuerdo que le empecé a bajar la bombacha lentamente hasta que me dejo su cola desnuda, y mi idea era pajearme usando su cola pero sin penetrarla.

La tenia súper dura a mi pija, me puse arriba de ella, y empecé a apoyarla, pero paro bien su cola ofreciéndomela y mi pija sola se metió en su concha, ni supe cuando ya le tenía mi pija en la entrada de su conchita, sin pelo, empecé a sentir como tenía su conchita bien caliente , bien apretadita, lentamente empecé a introducirle mi glande, fue tan placentero, en la primera embestida que le di, ella empezó a moverse, y yo se la empecé a meter más, bien apretadita su concha, se quejó un poco, sentí como que le dolió, bombeaba muy despacio al principio, ella también se movía, cada vez pechaba su colita bien contra mi pija, para sentirla bien adentro, en un momento nos sincronizamos, ella pechaba y yo también, me acuerdo que ya no me pude controlar, los sentimientos de culpa y traición se fueron con esas pechadas desesperantes que yo le daba y que ella se movía para sentir más, estuvimos unos minutos hasta que me pegue una acabada espectacular, me acuerdo que no paraba de acabar yo, y me salió abundante leche, cuando estaba acabando, le peche bien mi pija hasta el fondo y mi hermana también pecho bien, y acabe de una forma que sentí un placer tan intenso que me hizo estremecer todo, mi hermana estaba toda tensa y agitada y transpirábamos la cantidad, y pechaba con más fuerza y yo también, para dejarle hasta la última gota de esperma dentro de su concha, se mancharon las sabanas, me quede un rato arriba de ella, me hice a un costado, le subí la bombacha y me hice el dormido.

Al rato salió ella al baño a lavarse la leche que le escurría por sus piernas.
Obvio esa noche después de eso, me asaltaron varios pensamientos, al otro día mi hermana se levantó como si nada, como diciendo, no hay nada para hablar.
Pero no todo termino ahí…………………
Gracias por leer, y si alguien que lee ha tenido una experiencia similar, me gustaría que comentara.

Mi madre paso a ser mi mujer (15)

Viernes, abril 24th, 2015

Después de tomarme un descanso de escribir y también por motivos de trabajo, vuelvo a escribir nuevos capítulos de mis andanzas, de las de mi madre y de las demás mujeres que me dieron una época dorada en mis años de juventud extrema.

También creo que voy a cambiar un poco el estilo de escribirlos porque me gustaría hacerlos un poco más dinámicos de lectura y también, mejorar el sistema de escribir, consultando mis notas. Vostr@s diréis si he mejorado o no.

EL DIA QUE DESVIRGUË EL CULO DE SARA

Aquel dia forcé la quedada en casa de su padre sabiendo que el estaría allí. Me daba morbo y un cierto espíritu de regodeo encular la hija del tio que quería tirarse a mi madre, no por tirársela, que ya se que la mayoría de los padres del instituto se la habían tirado en algún momento, desde que yo iba a la guardería que se iban pasando a mi madre por la piedra, sino porque sí, que ya que se la quería follar, pues yo primero a su nenita. Y darle por el culo, como a su madre.

Llegué pronto a su casa, Sara no había llegado aún, me dijo su padre.

– Espérala si quieres aquí – noté un tono amistoso que no había tenido conmigo antes – ¿te sirvo una cerveza?

– Sí, gracias, es muy amable – él se puso otra y nos sentamos en el sofá del salón.

– Así que parece que tus clases de mates le van bien a Sara. No ha vuelto a suspender. Y está más contenta y encuentro que más madura y segura, no sé, como más mujer.

– Sí ha mejorado mucho, en el Insti también lo dicen – aunque por razones distintas, pensé, para él decir más mujer era que había pasado de sobarle las tetas por las noches, usando su posición dominante, como a una nena, a que ella disfrutara pegándole mamadas de rabo hasta tragar la leche de su padre, como una putita incestuosa. Pero tampoco se lo iba a decir así.

– Creo que además de las mates, vuestra relación la ha influido mucho, y para bien – desde luego, pensé, pasar de monja a puta de la noche a la mañana, de virgen a follar con su madre y chupársela a su padre le ha sentado bien

– ¿Nuestra relación? – me hice el sorprendido, por tocar los huevos.

– Si, hombre, es evidente que no solo le enseñas mates, os habéis emparejado – vaya lenguaje eufemístico que utilizaba.

– Bueno, podemos decir que lo pasamos bien los dos juntos, no se si emparejados…

– No me interpretes mal, me gusta que salgas con ella, esta más guapa y mejor, y ya se sabe que a vuestra edad salir juntos puede también ser acostarse. No soy un puritano, me gustan las mujeres a mi también. – No sabia yo dónde quería ir a parar, pero algo le rondaba – cada día está más guapa, por cierto, hablando de guapas, hace tiempo que no veo a tu madre por el Instituto – ah, joder, va a por mi madre, se la quiere beneficiar.

– No, ya no va, ya somos grandes mi hermano y yo. Pero sigue siendo guapa como siempre –decidí picarle – un día nos pasaremos por su taller de motos, me gustaría convencerla que me compre una.

– Cuando queráis, estaré encantado, tengo varias que te irán bien. Y te las dejaría a buen precio, y siendo a tu madre, mejor precio, tiradas, jejeje.

– Iré con ella a ver ese descuento que nos hace – ¡joder, qué buena idea!, pensé. Cambiar unos polvos con mi madre por una moto, joder, cobrar por los servicios sexuales de mi mamá, pasarla de puta vocacional a prostituta de taller, dejar que este tío la babee las tetazas y se monte a mi madre para tener yo una moto – pero, no sé, mi padre no quiere darme un duro para una moto y mi madre no es que le sobre el dinero…

– Ya verás como se lo pongo muy bien a tu madre, no todo es dinero …- me estaba sondeando – tú tráemela al taller y ya verás cómo la convencemos.

– Ya me veo con una moto.

– Creo que puedo ser sincero contigo, eso depende de tu hermosa madre,

– Pero no del dinero que tenga.

– No. Ya encontrará con qué pagar la moto. – con su coño y sus tetazas, pensé, cuando te haga una mamada sabrás lo que es una hembra. Me excitaba.

– Creo que tiene lo que usted necesita, solo será cuestión de que acepte…digamos que … intimar en privado con usted.

– Veo que te gusta hablar claro. Así es, quiero acostarme con tu madre. Y veo que no te escandalizas.

– Bueno, yo me acuesto con su hija. Es normal, mi madre está buena y no es el único que se la quiere tirar. Por otro lado, no es mojigata, la convenceremos para que folle con usted. Espero una moto que valga lo que pagará mi madre – estaba vendiéndola – pero yo elegiré la moto.

– Joder, sí, está buenísima. Tu eliges la moto. Pero depende de qué moto, son caras. ¿Estás seguro que aceptará?

– Sí, yo creo que sí. La convenceré, me quiere mucho. Aunque sea cara, mi madre tiene de sobra para pagarle lo que pida.

– Uffff, ven pronto, no veas las ganas que tengo de follar a tu madre.

– Y yo de follarme a su hija.

Ya lo creo que fuimos a ver motos a su tienda. Mi madre, sexy como sabe, un vestidito ligero y algo ajustado a las caderas, con abertura al centro, delante, si quería podía enseñar las bragas sentadita y abiertita, con un buen escote, sus tetas siempre han sido llamativas, de ahí que la dijeran “la melones” en el Insti. Y dispuesta a conseguir mi moto, ya había hablado con ella, ufff , vaya calentón cogí hablándolo con mi madre, cuando le dije que había vendido sus favores sexuales, se me quedó mirando,

– ¿Qué has vendido mi cuerpo, hijo?

– Sí mamá, tu te abres de piernas, te follan y yo cobro. Mi propia prostituta.

– No sé si estoy oyendo bien, hijo, y sin preguntarme…

– Tú eres mi puta, mamá, y voy a sacar rendimiento de ese cuerpo de vicio que tienes. Te acuestas con un tipo y él me pagará, harás de ramera, le vaciarás de leche los huevos por dinero para tu hijo. Has oído bien, puta.

– Prostituida por mi hijo…- lo decía pero nada compungida.

– Me pariste, mamá, pariste tu propio macho y es lo que hay. Te voy a prostituir, sí. Prostituta – como me excitaba decirle guarradas a mi propia madre -, me acerqué, la agarré las manos y se als puse detrás sujentadolas, le mordí los labios – RAMERA, FURCIA, FULANA – le encasté el paquete en el vientre, la tenía dura.

– Ufff por dios, hijo….ummm…siempre la tienes dura…tienes razón , parí de mi vientre mi mejor macho…seré tu prostituta, follaré por dinero para ti… – me besó, calentorra – lo que me digas, ummm…pero no dejes de follarme, no dejes de follar a tu mamá.

ufff, me puse tanto que la enculé en la misma mesa de la cocina, casi violentamente, sin más que bajarle las bragas.

– Nada como dar por el culo a una madre en la misma mesa donde cenamos todos, mamá.

– AAAAAAAAAhhhhh que grande la tienes hijo…nada como que mi hijo me de por el culo en esta mesa…

– Hasta los huevos querida mamá, hasta los mismos huevos.

– ummmmm sí, sí, hijo mío, bien metida dentro de mamá…uuuuuuuu…qué `placer siento en el culo…mmmmmm….aaaaaaa..que dura…qué bruto eres…uuuuufsiiiiiiii…me gusta ser tuya, hijo mío…

– Joder que bien te entra mi polla en tu culo…- le daba buenos envites – Mamá..

– Uff… qué hijo…

– Puta.

– Hijo de puta…

De todas maneras ya lo iré explicando, ahora estaba en el salón del padre de Sara.

Antes que pudiera decir nada, entró Sara como una tromba, disculpándose conmigo por llegar tarde. Iba espectacular, con un pantaloncito corto ajustado, marcando culito y chocho, una camiseta ajustadita y escotada. Tanto yo como su padre la repasamos apreciativamente, vaya hembra joven, qué cambio.

Se dirigió a su padre, le besó y al inclinarse le enseñó todo el tetamen, yo creo que premeditadamente, esas tetas que tanto había sobado, y por supuesto él se las miró con descaro y ella no tuvo prisa en incorporarse, generosa con él.

– Sin problemas, hemos estado haciendo una cervecita tu padre y yo. Interesante cervecita. Mira te he traído un regalo.

Le había comprado un conjunto de lencería, medias y liguero, y un vestidito ligero sexy, corto y descocado de escote, de los q no tapan apenas nada. El desvirgue del culo se ha de hacer bien, con una imagen buena de putita, no de nena. Y además carmín rojo y pinturas de los ojos. Quería espectáculo.

Ella lo abrió y se sonrojó rápido al verlo. Me miró reprobadoramente.

– Esto, esto,..

– Estarás guapísima, ¿no te gusta?

– No..sii..si me gusta, mucho, pero ufff…- miró a su padre, pero él miraba las prendas con interés.

– Son bien bonitas, un detalle, Roger. Pruébatelas Sara a ver qué tal te sientan – la actitud de su padre la tranquilizó.

– Um si? Ok ya vengo.

Se tomó su tiempo, por supuesto. Su padre y yo seguimos hablando. Le dije:

– Puestos a que Sara se ha hecho mujer, a ver como esta vestida de mujer.

Sara me llamó y fui.

– No sé cómo se pone esto – se había puesto las medias, el liguero, el vestido, se había pintado pero no sabia como ponerse el minitanga abierto. Por supuesto, llevaba las tetas al aire y fue lo primero queh ice, echarle mano a sus pezones, pellizcarlos y estirar suavemente hacia mi. Ella me dejó hacer y gimió.

– Aaaah, colega…que me pones antes de tiempo.

– Joder colega, qué buenorra estás, tú sí que me pones. Y si te has fijado, a tu padre también.- seguí apretándole los pezones – Tienes que salir con los pezones bien tiesos. No creo que tuviera demasiado problema en meterte el rabo aunque seas su nena.

– Teniendo tu polla, no quiero otra – me echó mano a la bragueta – joder que dura…además me da poco rollo follar con mi padre.

– Sara, tTe lo he comprado porque necesitas estar vestida bien para la ocasión, no siempre te van a desvirgar el culo. Eso es un tanga de hilo de silicona. Póntelo, el chocho queda entre los hilos, esta para resaltarlo no para taparlo.

– Joder colega qué pequeño es, me aprieta.

– Es que tiene que apretarte los labios del chocho para que quede abultado y salido, déjame – le agarré los labios y se los saqué por el agujero del tanga, quedan prominentes.

– Joder colega, qué guarro es.

– Mejor no?

– Umm si, me gusta, uf qué sensación. Me aprieta la vulva.

– Aún tienes que ponerte los labios mas salidos, ¿sabes cómo?

– No,

– Separa los muslos, colega – lo hizo, le agarré los labios y tiré

-AAA joder….uf – le di unas palmadas – aaaaa..

– Así se ponen infladitos, pero lo mejor es esto – me agaché, me metí el chocho en la boca y se los empecé a succionar.

– Aaaah , joder colega, ufffff que me vas a hacer correr….

-Imagina que te los esta comiendo tu madre o su novia….

-UUUUmmmm, siiii sigue sigue…

– No, que has de salir caliente ahí fuera y caliente para que te de por el culo, asi disfrutaras más. – me levante – ves? Así si que se te ve bien abultado el coño. Entran ganas de follártelo.

Uff colega, pues fóllamelo. Estoy cachonda.

– Ya te noto mojada del todo, pero después colega. Ahora acaba y sal a q te veamos.-

Sara salió y nos dejó sin habla. Una verdadera mujer, joven, sexy, provocativa. No tenia costumbre de zapatos de tacón, pero caminaba despacio, y le hacían contonear las caderas. El vestidito apenas le cubria las blondas de las medias, que se vislumbraban, sus piernas enfundadas en als medias negras eran espectaculares, y el vestido escotado apenas cubría sus pezones, duros como pitones. Los labios pintados de rojo y toda la cara bien pintada.

– ¿Estoy bien? – sabía que sí

– Espectacular, hija – dijo su padre – estas preciosa.

Me miró a mi.

– Grandiosa, colega. Esto sí que es un cambio.

– Levántate la falda.- Sara miró a su padre un instante y no supo qué hacer –solo un momento para ver lo bien que te sienta todo lo que no se ve- Se levanto la falda pudimos ver un espectáculo con su coño salido hacia fuera, sus muslos enfundados y rematados por la blonda y el liguero– date la vuelta – ahora nos mostraba su culo – te sienta de maravilla, ¿verdad? – le dije a su padre.

– De maravilla –dijo flojito. Ella dejó caer la falda, claramente excitada del episodio exhibicionista.

– Me encanta este regalo. Vamos a mi habitación, colega – me dijo. Yo me sentí estupendamente de llevármela delante de su padre.

Al entrar en su habitación y cerrar la puerta, resopló.

– Bufff, qué pasada, delante de mi padre – fue caminando moviendo las caderas – pero me encanta, nunca me había visto así, tan sofisticada – me veo guapísima.

– Se la has puesto dura, colega. Estás de polvazo, vas aprendiendo rápido.

– Tú que me enseñas bien. ¿Crees que le gustaré a June?

– No se podrá contener y te follará. Y tu madre también.

– Ummm, qué cosas me estaba perdiendo, nunca te lo agradeceré bastante – se me acercó y se abrazó a mi cuello – ¿me besas?- la morreé bien atrayéndola hacia mi y restregándole el rabo.

– Estoy caliente, colega, ya tengo ganas de la puta que eres.

– Ummm eres un diablo, de cualquiera me mosquearía pero de ti, me gusta, dime puta.

– Eres una puta, incestuosa y lesbiana. Voy a romperte ese culo como una vulgar zorra. – le agarré de las manos y se las sujeté detrás con una mano, la otra la usé para sacarle el pecho y me amorré, chupándola sin consideración y mordiéndola – buenas peras tienes cabrona, vas a tener que agradecerle a tu padre que te las sobara tanto – gemía y se quejaba suave.

– Cómeme, cabrón, aaaa- le abrí las piernas y le metí mano al coño – aaaah joder , siiiii, – le metí dos dedos sin mas- jodeeerrrr siii, bestia siiii – le follaba el coño con los dedos mientras le mordía las tetas – AAAh…siiii…

– Mirate en el espejo la pinta de putaza que tienes.

– UUUUUuuuuh siiiiii…..una buena puta….siiiiii…me voy a correr…siiiiii

– So puta, guarra…puta, puta,…comepollas…mamacoños…

– Me corrooooooooooooooooosiiiiiiiiiiiii

Fue un orgasmo intenso y largo, se abandonó en mis brazos, floja. La tiré en su cama, aun resoplando y jadeando, boca abajo, me saque la polla durísima y me dispuse a darla por el culo. Estaba excitado, le levante la faldita, un culito pequeño, la mitad del de mi madre que era mucho más voluptuoso, pero tenia un morbo indecente, parecía un culito de nena, otro culo a desvirgar, se me revolvieron los huevos de gusto. Tampoco estaba yo para contemplaciones con lo excitado que estaba pero es que ella quería una enculada como la que le hice a su madre así que no lo pensé demasiado y le di dos buenas palmadas.

-Este culito de nenita va a saber lo que es una buena polla,– la levanté el culo en pompa y le separé las piernas – voy a jodértelo vestida para la ocasión.

Sin embargo, la vista de su chochito bien infladito me sedujo demasiado así que primero le endiñé el rabo en el chocho hasta los huevos. Me gustaba joderla, tenerla así y con la imagen de su cuerpo y el de June pegándose un polvo la una a la otra, como June le comía las tetas y ese mismo coño que me estaba follando y este culito pequeño que iba a profanar.

– AAAAAAAAAAAAhh, que polla tan dura…ufff…diosss…qué bien…

– Qué bien qué, venga, ponte guarra y vulgar, que te gusta, mírate a 4 patas, vestida como una puta, montada como una perraca y calentorra, siente mi pichaza entrando y saliendo de tu chocharro.

– Uffff me pones…qué guarra….siiii, qué bien que me follas…sigue dándome polla, pichaza…lo que digas….como una perraca…siii…uuuuuuummmm…

– Goza perraca, pide que te meta la picha, so calentorra, que te oiga…bien alto… – he de confesar que de lo que mas me excita es oir las mujeres diciendo obscenidades, una voz femenina pronunciando palabras soeces es lo más morboso. – toma picha hasta los cojones…- dicho y hecho, de un golpe, hasta los mismos – jodida, perraca, bien repleta de carne de chorra…hasta que te corras como una cerda

– siiii, perraca…ummmm… jodida, rellena de…chorra, uuuuufff… siiiii – se la saqué del todo

– Más alto, jodida perra, o no te doy mi cipote de cabron.- se lo dejé justo tocando los labios de la vulva, instintivamente ella se echó hacia atrás para metérselo pero yo también – puta calentorra…dilo alto

– DIOSSSS, MÉTEME TU CIPOTE DE CABRÓN, SOY UNA JODIDA PERRACA, RELLENA DE CHORRA, METEME LA PICHA HASTA LOS MISMOS COJONES…- se la metí de un golpe, seguro que su – padre la había oído, eso me encantaba, que fuera consciente de cómo me tiraba a su hijita, y le di dos buenas palmadas en las nalguitas – AAAAAAAAAAAAAAHHHH DIOSSSSSSSS SIIIIIIIIIIIII NO ME LA SAQUES CABRÓN…que me corroooooooooo……..aaaaarfffffff gggggggggmm

Acabó dejándose caer sin mas, mi polla hizo un ruido guapo al salir, no me había corrido y la tenía dura. Sara tenia aún estertores de orgasmo bestial.

Me recordó a mi madre cuando se corría fallándola entre su padre y yo, cuando le metíamos las dos pollas y le dilatábamos la vagina increíblemente. Pensé en ella y que deberíamos volver a jodérnosla así mi abuelo y yo, ninguna de las tías que me tiraba tenía esa capacidad ni de vagina ni de obscenidad, claro que ninguna era como ella, Catalina, la gran incestuosa, su padre y su hijo de machos preferidos, excitada de la perversión de tener su padre entre sus muslos, susurrándole palabras contradictorias:

– Ummm, papá, cómo te quiero, eres el mejor padre, – entre hija tierna con él, besándolo con cariño, y hembra fogosa gozando con su padre macho – no pares de joderme, papá, dame fuerte, monta con ganas a tu hija del alma.

Y la perversión de tenerme allí, a su hijo, esperando turno para copular con mamá querida.

– Ummmmmm chupadme una teta cada uno…..ummmmm móntame hijo mío….te necesito dentro…

En fin, una buena obra.

Sara se recuperaba poco a poco, se dio la vuelta, los ojitos brillantes el cuerpo relajado, enseguida me echó mano a la polla y al acarició, dura y mojada de sus flujos

– Cómo me gusta esto, colega, vaya corrida, joder – se inclinó hacia mi polla y me besó el glande – gracias por el polvazo, polla.

– Jajaja, y yo qué colega –ella rió y sin dejar de meneármela me besó en la boca suavemente – te gusta ser una putita, ¿eh?

– Uff y así vestida, más. Un conjunto guapo. Gracias colega. ¿Me he portado bien? ¿ He sido bastante guarra? – no dejaba de menearme el rabo – joder como me gusta tu…chorra, vaya palabra guarra, ufff y qué dura solo de pensar que la he tenido dentro me pongo

– Más guarra vas a ser, pero te ha gustado ser obscena, ¿no?

– Uf si, colega, pero me costaba. Y más oirme tan alto. Me tienes que enseñar a ser más guarra.

– Pídeme que te deje mamarme la chorra.

– ummmm, joder colega…¿me dejas que te mame la chorra?

– Y los cojones, venga, chúpame los cojones, putita calentorra, los tengo duros, llenos de esperma para tu culo.

Ella lo hizo sin rechistar.

-Para ya puta, – me estiré boca arriba – ven méteme las tetorras en la boca. Me gustan colgando tus peras, a 4 patas, perrita, te gusta, eh?

– Cómeme las peras, ummmm uf…dios cómo mamas colega.

– Ven estírate boca abajo – cogí el potecito de vaselina y unté dos dedos generosamente, se los coloqué en el culo y empecé a masajearle el agujero – voy a darte por el culo. A las putas se las da por el culo.- ella gemía suave y yo le iba introduciendo un dedo – ¿te gusta?

– Umm sí, me gusta – me unté de mas vaselina y le metí dos dedos –aa..um sí, me gusta…

– Ufff no puedo más pídemelo.

-uff si, dame por el culo, dame por el culo, dame por el culo.

Lle enfilé el culo, le separé bien las nalguitas, y empujé, diossss que estrechito era – toma zorra empujé más y le metí el glande.

-AAAAAAAAAhhh…joderrrr…ummmm …duele…uff – empujaba más e iba entrando gracias a la avselina, pero tiraba la piel – aaaah….joderrrrr….

– Puta lesbiana, traga chorra por el culo…- gemía, suspiraba y se quejaba pero aguantaba el culo – te estoy dando por el culo…- un espectáculo para mi, su culito pequeño hacia que mi polla pareciera mucho mas grande, muy diferente de cuando daba por el culo a mi madre. –voy a romperte con mi picha, guarra – no quise darle respiro y sacarla, seguí empujando, quería metérsela entera de una vez, ella gemía y gritaba mas, era imposible que su padre no la oyera desde fuera, cosa que me excitaba más aún. Le di dos palmadas en su culín, le agarré del pelo y tiré- joder…entra ya, coño… – le dí un golpe de cadera y se la emtí del todo, ella gritó – ahora estas bien dada por el culo.

– Arfff….joder, joder…siiii como noto tu polla ….uffffff…me gusta, me duele…ummm

– Ahora mueve el culo que quiero correrme bien – le di dos palmadas y tire del pelo – mueve el culo jaca, dame gusto en la picha….

– AAaaaaahh si si – movia el culo – ummm me gusta…siii – realmente le gustaba , así que le bombeé suave, me dolía a mi también la polla de tanto estirar la piel.

– Joder guarra lesbiana, no puedo más… quieres leche…dime…como le di a tu madre…mi leche en tu culo…

– Uf siiiii, dame leche, siiii damela siiii…joder que dentro la siento….parece mas grande por el culo….

Descargué mis huevos con un placer intenso, viendo su culito violentado por mi pollón.

Cuando por fin la saqué, tuve que ir a lavármela, claro. A la vuelta ella estaba sin moverse, boca abajo aun suspirando.

– Dios colega, que bueno. Me ha gustado. Gracias. No me extraña que mi madre se quedara sin habla…ummmm…uf..estoy dolorida y muerta.

– Inaugurado tu culo, Sara. Roto y llenito de lefa. Ahora ya eres puta total.

– Bésame, colega, eres un diablo.

Ni qué decir tiene que me marché encantado de allí. Y me fui a casa a decirle a mi madre que al día siguiente íbamos a la tienda de motos.

( CONTINUARA… )

Mi madre paso a ser mi mujer (14)

Viernes, abril 24th, 2015

Al volver del camping, encantado de haber tenido una nueva putita, Anna, Sara me dijo que su madre quería verme, ya tenía el álbum de mis fotos y nos teníamos que ver.

Encantado fui a verla, no podía dejar de reconocer que me daba morbo la madre de Sara, aunque me parecía demasiado dura para mi, sin duda con mucha más experiencia que yo, un jovencito.

Sara vino conmigo y nos encontramos allí. La señora iba vestida con un vestido ajustado brillante, como de látex, corto y escotado. No tenía grandes tetas pero sí una buena figura, y una piernas bien puestas, sí señor, aunque un poco angulosa en su conjunto, con un toque masculino que la hacía un poco agresiva.

Vimos las fotos que había seleccionado, en color y blanco y negro, me vi a mi mismo como si fura otro, mucho más sexy y atlético que lo que me pensaba. Sara llegó a decir:

– Joder, no pensaba que estabas tan bueno.

Las fotos en las que salía mi polla eran pocas, pero hasta a mi me parecieron excitantes…realmente era una artista.

Me dijo que había dado bien la talla y que quería hacerme unas fotos más, esta vez para poder hacer una serie masculina, me dijo que además así podía pagar su trabajo. Me lo dijo con una sonrisa perversa que yo atribuí inocentemente a las fotos de mi polla. Acepté encantado.

Me llevó a su estudio.

-Desnúdate pipiolo – me dijo y, claro, yo le hice caso – ven aquí – cuando estuve en medio del plató, me puso unas muñequeras de cuero con unas argollas que ajustó a unas correas que colgaban de una estructura del techo y después le dio a una rueda que las subió, hasta que ya casi quedaba colgando de ellas, aflojó un par de centímetros y la bloqueó. La situación era nueva para mi – vaya, hoy no tienes la polla tiesa…pues hoy la quiero bien dura, muchachito, así ¿qué?

– No sé, es que no estoy acostumbrado… – se me acercó y me puso una especie de antifaz ajustado de cuero fino que se me ajustaba bien a la cabeza. Después me ajustó también unas tobilleras de cuero y las sujetó con cadenitas al suelo, los pies separados.

– Ajá, ya no eres tan chulito, ¿eh? , voy a hacer unas buenas fotos contigo, pero necesito esa polla dura, tengo clientes que pagaran por esto… – yo no me esperaba el numerito y estaba inseguro, nada concentrado en mi polla. Se me acercó y me puso unas pinzas en las tetillas, con un peso ligero, cristo, me dolió pero, me excitó – a ver si esto te anima…ah, y hoy tampoco llevo bragas…que el otro día te la puso tan durita…

Colocó varias cámaras alrededor y ella misma se puso un antifaz capucha. Estuvo un rato ajustando la luz y las cámaras mientras yo permanecía allí, colgado. MI polla no pasaba de morcillona más bien baja.

– Ummm me gusta verte así, chulito…- vino hacia mi con una especie de verga de cuero con muchas tiras – ahora piensa que la putita eres tú – me dio en la espalda y el culo varios vergazos sin demasiada fuerza, me sentí humillado e incómodo – umm no parece que sea muy efectivo, tendré darte más fuerte – me dio varios más fuerte, aunque el dolor era muy soportable. Curiosamente mi polla respondió pero sin demasiado entusiasmo, entonces volvió a ajustar las cámaras – ahora va de verdad – me dió vergazos en la polla y en los huevos.

– Aaaaaahh – me quejé – joder, me duele – sin hacerme caso me dio varios más – aaaah joder…que duele…-pero mi polla saltaba, sorprendiéndome.

– Ummmmm esa polla es obediente vamos a poder hacer algo, espera que voy a llamar a Sara para que vea esto.

– No, no, joder, no, por favor…- no quería que mi putita me viera a merced de su madre. Pero hizo caso omiso y al poco Sara entraba en la sala mirándome con ojos como platos. Enrojecí de vergüenza – es tu madre, Sara, me ha atado aquí.

– Estás muy sexy, pipiolo, ¿No te gusta Sara? – Sara no contestó pero me miraba con ojos de sorpresa – hay que ponerle la polla tiesa Sara – volvió a darme con la verga en la polla y los huevos – ummmm ¿no te gusta?

– AAAAAAAy cada vez me da mas fuerte, joder… -me dolían los huevos y el orgullo.

– Y aún solo empiezo – se me acercó y sin miramientos me agarró los huevos y la polla – no te importa que sobe a tu novio, ¿no? Es para las fotos – me apretó los huevos.

-AAAAAAAAAh joder….

– No es mi novio, es un colega.

– Pero estoy segura que te lo tiras, a tu colega. Ummmmm buena polla tiene… -me masturbaba, se agachó hacia mi polla y la empezó a lamer – hay que ponérsela dura.

– ¡Mamá! Déjalo…este…que no hace falta que tú…

– Umm se pone celosa mi nenita…no quiere que le toquen el chico…- sin hacerle caso se metió mi polla en la boca y me la empezó a mamar – ummmm no me extraña…muy buen rabo gasta el pipiolo.

-¡Mamá! N-no me gusta…verte así.

-Ah, ok, ¿quieres hacérselo tú?

– Si hay que hacerlo,…pues sí.

– Ok, pero entonces desnúdate y ponte también antifaz – yo escuchaba atónito con mi polla en la mano de la madre de Sara, que aprovechó para darme un par de vergazos más en los huevos.

-AAAAAy, joder que vicio de pegarme – le dije

– Así es mejor pequeño, ya verás qué bien aguantas – y se volvió a mirar como su hija se desnudaba entera y se ponía el antifaz – ummm tienes buen cuerpo cariño, buenas tetas, chúpasela a tu colega, mientras vigilo las cámaras.

Sara vino hacia mi y se agachó en cuclillas, me miró y se metió mi polla en la boca. Su madre comprobó las cámaras y vino también hacia nosotros, se puso detrás de mi y empezó a sobarme el cuerpo el vientre, los pectorales, los muslos, pero ella iba vestida, mientras Sara me la iba poniendo dura en su boca, entonces ella también se agachó, cerca de su hija, observando la mamada que me hacía. Empezó a acariciar su cuerpo, los muslos, la cara, el culo y finalmente las tetas. Sara se detuvo.

– Mamá, ¿qué haces?

-Acaricio mi nena, ¿no puedo? ¿No te gusta que tu madre te acaricie? – se la quedó mirando a los ojos – eres muy bonita hija.

– No sé mamá, me siento un poco…extraña.

– Déjate llevar, mi pequeña.

La madre de Sara se acercó a mi polla y sin decir nada me la lamió, tocando también los labios de su hija. Sara siguió chupándomela suavemente, yo estaba excitadísimo, madre e hija comiéndome la polla, ya la tenía dura pero seguía, y su madre se acercó más hasta que también se amorró, Sara se la sacó de la boca y se la dio a su madre, que se la metió enterita, noté su garganta, sabía más que su hija de comer pollas, luego se la pasó a su hija que también lo intentó pero no pudo, y ahora las dos me chupaban el glande, la madre buscando los labios de su hija, hasta que se fundieron en un morreo a unos centímetros de mi polla.

– Ohh, mamá…

Se olvidaron de mi polla, la madre de Sara se le vino encima y la recostó, seguían comiéndose la boca, luego su madre bajó hacia sus tetas, las besó, lamió y chupó sus pezones, Sara gemía.

– Ooooh, mamá…mamá… – yo me estaba volviendo loco, viendo como su madre se la estaba haciendo y no poder hacer nada, ni tocarme el rabo.

Su madre se entretuvo con el cuerpo de su hija largamente, le hizo un traje de saliva, mientras ella gemía sensualmente, disfrutando de las caricias de su madre. Al final le alcanzó el chocho y Sara se volvió loca, gritaba y gemía mientras su experta madre se lo comía, y ella movía su coño contra ella como deseando metérselo entero en la boca de su madre. Finalmente su madre la agarró de las caderas y aumentó el ritmo, Sara estalló de placer

-Siiiiiiiiiiiiii, mamá, siiiiiiii, cómeme el chocho…..- se tocaba las tetas ella misma, yo estaba a reventar – AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAhhh – la vi correrse de una manera que casi asustaba.

Cuando su madre la dejó, desnuda y medio despatarrada en el suelo, deseé como nunca echarme encima y penetrarla, pero no podía y me desesperaba.

– Eres muy bonita, hija…-la levantó, la acarició y la beso suavemente – cariño, mi amorcito…-la llevó al sofá y Sara se dejó caer, derrumbada.

– Ufff , mamá, ha sido mi mejor orgasmo en la vida…estoy temblando – entonces me miró y me sonrió – tenías razón colega…

– Ayúdame colega, estoy que no puedo más…-ella intentó levantarse pero su madre se lo impidió

– Así es como está a punto para la sesión, lo primero es lo primero, luego ya te aliviará, pipiolo. Ahora recupérate, mi amor.

Cogió la verga y se vino a mi, sin decir nada me dio vergazos en la espalda, el culo, las piernas, los riñones, no era un dolor acuciante pero, me bajó un tanto la excitación, que era lo que quería. Una experta.

– Zorra – le dije, ella rió.

– Sí, lo que digas, y ahora el chulito está sabiendo lo que es ser una putita. Eres mi putita, puedo hacer contigo lo que quiera…

Se fue a controlar las cámaras y me hizo un montón de tomas, yo estaba con mi polla supertiesa, no se me bajaba para nada. Intenté soltarme, me debatía, nada. Ella encantada sacando fotos. Me sentí humillado, pero aún me esperaba otro trago peor.

Abrió una puerta del fondo y entró su amiga June. June era una mujer joven de unos 26 o 27 años, delgada, rubísima, ojos azules, alta con unas piernas kilométricas, un talle de mareo y unas tetas de tamaño medio, pero que resaltaban en su cuerpo. Entró desnuda, solamente con unas medias blancas a medio muslo, una escultura, con su chocho peladito, y su piel clara.

– Hola querida – la madre de Sara la besó en los labios – ¿preparada?

– Sí, Oh, está tu hija Sara, qué bien.- se fue hacia ella y Sara se levantó emocionada, le dio un abrazo, sus tetas se juntaron, luego se dieron dos besos, Sara estaba como petrificada.

Luego vino hacia donde yo estaba, pero no me dijo nada. La madre de Sara, le puso unas muñequeras como las mías y también la colgó de ellas, como yo, a muy poca distancia de mi. Pero no le sujetó los tobillos, ella si podía moverse. No paraba de sorprenderme, ¿Y qué querría ahora la zorra?

– Me van a salir unas fotos geniales, ya puedes empezar, June, querida.

Martirizarme, eso quería. June se movía y se me acercaba rozándose el vientre con mi polla, incluso llegó a besarme, se daba la vuelta y me apretaba su culo contra mi polla, yo hacía intentos de ver si se la podía meter, pero ella se zafaba, jugaban conmigo.

– Ufff están quedando de maravilla las tomas, Sara, se me ocurre que ya que estás aquí aún pueden ser mejores, así yo me puedo dedicar del todo a la foto. Dales vergazos a los dos, sin pasarse pero que se vean.

Sara, entre dominada y excitada, se acercó y obedeció. June se quejaba y saltaba y yo juraba, para regocijo de su madre, June pasaba de apretarse contra mi a estar lejos, ahora de frente, ahora de culo y yo me desesperaba, era un auténtico suplicio.

– Deja la verga, Sara, y acarícialos – lo que me faltaba, por supuesto Sara empezó a sobar a June, con gran placer, las piernas, el culo, las tetas, el vientre – el chocho también Sara – ufff, Sara se apretó contra June por detrás y le comenzó a tocar el chocho con una mano mientras le sobaba las tetas con la otra, se notaba que no tenía que esforzarse, estaba gozando, las dos lo estaban gozando, las dos gemían de placer y yo sufriendo. Hasta que le supliqué.

– Colega, por favor, me estoy consumiendo.

– Espera, solo un poco más pipiolín – Entonces la madre de Sara se desnudó y vino hacia nosotros con un cinturón de esos que se ponen las tías para follar, que llevan una polla de goma, o de látex. Era una buena polla, no monstruosa pero grande, de color carne. Se la puso – mejor que esto lo haga yo, Sarita, tú ayúdame – Al mirarla vi que era muy realista, de verdad parecía que la polla era suya, seguro que tenía una buena capa de lubricante, por lo que brillaba, se puso detrás de June y le dijo – ¿preparada, querida?

June se inclinó hacia adelante lo que le permitían las correas del techo, su cara a pocos centímetros de mi, pero mas abajo, y entonces gritó de la penetración. La madre de Sara se la estaba follando, del vaivén, la cara de June iba contra mi pecho.

– Bésale – ordenó la madre de Sara. June y yo nos dimos un morreo de órdago, cristo, qué placer y qué suplicio. La madre de Sara la retiró de mi, le sacó la polla de goma a June y ordenó –dale unos vergazos Sara.

– Joder, no, no, zorra, no más…-le dije

– Está quedando muy auténtico – ella sonrió – dale Sara – Sara me dio en la espalda y el culo, consiguiendo que me distrajera de la excitación.

Y entonces la madre de Sara, culminó la humillación. Se puso detrás de mi y me empezó a sobar, los pectorales, el vientre, pero no llegaba a la polla. Ordenó a Sara que se besara con June y que lo hiciera poniendo su culo hacia mi. Pensé que me había llegado la hora. Y ya lo creo. La madre de Sara, aprovechando mi ansia por meter la polla, con una maestría sorprendente, me enfiló su polla de goma al culo y empujó, no podía creérmelo, sentí un aguijonazo y me vi enculado, dado por el culo por aquella zorra.

– AAAAAAAAAAAAAA, joder, zorra, puta, ramera….hija de perraaa…aaaaaaaaaaaaaay – No podía escaparme, y ella disfrutaba empujando más y más adentro y yo le llamaba de todo, humillado en lo más hondo, enculado por una zorra.

– ¿No te gusta tratar a las chicas como putitas? Pues ahora eres tú mi putita…Toma rabo putita…- me daba pollazos y yo me intentaba zafar, pero era una polla grande y me hacía daño – pórtate bien putita y disfrutarás…- Sara y June miraban, June divertida y Sara asustada, pero sin dejar de sobar a June – ¿a que te gusta, putita? ¿a que te gusta que te den por el culo? Todas decís lo mismo pero os gusta – la verdad es que tenía la polla a reventar, no podía creérmelo, esa tía era una perversa pero sabía mucho

– Toma rabo, putita, no te esfuerces, ya estás dado por el culo, disfruta – me decía- Sara – ordenó – déjale que la putita te folle mientras le doy por el culo.

Sara obedeció y me ofreció su grupa, al agacharme para metérsela también me penetré más con el rabo de goma de la zorra, pero acerté a entrarle y su madre empujó, metiéndomela a mi y haciendo que la mía entrara en su hija. Ufff un mete saca salvaje, por fin iba a correrme pero no de la mejor manera.

Cuando ya estaba casi a punto, ordenó a Sara que se apartara y a June que pusiera el culo cerca de mi polla.

– Tiene que verse su leche sobre el culo de June, mastúrbale hasta que eyacule Sara. Y tú, putita, toma polla…córrete enculado… – la mano de Sara hizo que me corriera pronto y le llenara de leche las nalgas y la espalda de June, una cantidad de leche enorme de tan reprimida. La verdad es que me corrí bestialmente, realmente una de las mejores corridas que he tenido – joder, pipiolo, vaya semental estas hecho, eso es leche en cantidad, va a quedar estupenda.

Me sacó la polla de goma y me quedé sin fuerzas.

-Por favor, dejad que me siente – pedí. Me desataron y fui al sofá, estaba agotado y me dolía todo, las muñecas, los tobillos, los brazos, el culo, la espalda de los vergazos, todo. Hasta los huevos me dolían. Estaba herido en mi orgullo y desvirgado por el culo. Me dejé caer y sentí un alivio inmenso.

Mientras, vi cómo se lo montaban las tres, la madre de Sara hizo unas tijeras con June, luego con Sara, June le comió el chocho, Sara le comió el chocho a June, una melée de tres cuerpos de mujer, comiéndose las tres, pasando las tetas de boca en boca, la madre de Sara se debió correr 5 o 6 veces. Vino al sofá y se dejó caer, exhausta.

June y Sara seguían besándose y acariciándose.

Entonces pensé en mi venganza. Me hacía el derrotado pero ya estaba bastante recuperado, y la visión de Sara y June era espectacular, tan preciosas, tan sensuales, tetas contra tetas y chocho contra chocho, me estaba excitando, pensé en ir a follármelas pero…

– Me ha gustado ser tu putita – le dije a la madre de Sara, mentía – me atraes mucho – me acerqué y le sobé las tetas, ella me dejaba hacer, echada de lado – me has dejado agotado pero …me gustas…te deseo…

– umm, no me tientes…- pero me atrajo y me morreó – tienes muy buena polla…¿quieres joderme?…estoy agotada…

– Me encantaría tenerte como mujer, follar con una mujer como tú…no hace falta que te muevas…ya lo hago yo – me levanté y fui a ponerle mi polla en la boca- chúpasela a tu putita…

– ummm ¿te ha gustado ser mi puta, eh? – me la empezó a chupar y me la iba poniendo dura – ummmm hay que reconocer que tienes una buena polla…putita.

– Ummmm tengo ganas de ti, voy a follarte – me puse detrás de ella y aún le di un poco más la vuelta, más boca abajo, le enfilé el rabo al chocho y se lo empecé a meter – ummmmm qué gusto tu coño…qué placer tener una mujer así…

– aaaaaaaaah, ummmmm, si, fóllame, me hacía falta un buen rabo….- se abrió más y se lo metí hasta los huevos – aaaaaah ufff que buena polla….qué bien follas…putita…

Ya la tenía, le di unos cuantos viajes para calentarla, y ella movia su coño contra mi, bien abierta. Entonces se la saqué, estaba muy mojada de sus flujos, sin pensarlo, apunté a su culo y empujé fuerte.

– Toma rabo puta- Ella gritó.

– AAAAAAAAAAAAAAAAAAaaaaay, cabron, no no, no, NOOOOOOOO . nadie me la ha metido en el culo, sácala cerdo, – se debatía pero la agarré las manos y se las crucé en la espalda, apoyando todo mi peso para inmovilizarla y sin más le metí pollazo al culo – aaaaa me haces daño cabronazo, hijo de puta…

– Toma rabo, ramera, puta, – le metí la polla hasta los huevos – ¿a que te gusta, putaza? ¿a que te gusta que te den por el culo? Todas decís lo mismo pero os gusta – le comencé dar con ganas – Eso es lo que me has dicho tú.

– AAAAAAAAAAAAAAy, no, no, por favor – Sara y June pararon y miraron hacia nosotros – cabrón…cabrón…hijoputa…qué daño…

– Estoy dando por el culo a tu madre, Sara, se queja pero le gusta, como a todas las putas, ella misma lo dice – acerqué mi cara a su oído – y me voy a correr en tu culo de puta, voy a llenarte el culo de leche, te va a gustar, zorra, a mi también me duele el culo, pero tú no me has podido llenar de leche y yo a ti sí. No te esfuerces, ya estás dada por el culo, disfruta.

– Cerdo, cabrón…me violas…- le di un pollazo intenso y se lo dejé metido hasta los huevos –aaaaaaaaaah, joder…uuuuffff…cerdo, hijoputa, sácamela, ¿me oyes?…- Sara y June miraban

– Ahora sabes lo que siente una putita dada por el culo, con una buena polla, no tan grande como la que me has metido tú, pero esta es de verdad – le di otro pollazo – ummmm qué placer tenértela en este culo estrecho…¿la notas?…dime que disfrutas

– Hijoputaaaa…aaaaaa – empecé a darle con ritmo – aaaaah…acaba …cabronazo…

– Acabaré cuando quiera, pero me excita que me pidan la leche, leche de pipiolo para tu culo de zorra. Cuanto más tardes, más ancho te de dejaré el culo – me moví con la polla dentro de su culo, ensanchándoselo.

– Aaaah, cabron… -se la saqué un poco y le volví a dar pollazo intenso – aaaaaaa, …n-no…aaah..me duele…- ya no estaba tan altiva – por favor…

– Pero te gusta, pídeme mi leche de semental en tu culo de puta o no acabaré nunca, ummmm como me gusta darte por el culo, puta.

– Tu leche…-le volví a dar pollazo – aaaaaa…ok, ok,…dame..tu leche…de semental

– En tu culo de puta, dilo y que te oiga tu hija – le volví a dar pollazo – toma rabo zorra, puedo estar así un buen rato, te dejaré el culo como un bebedero de patos. Ah, y dile que te gusta que te de por el culo, eso me excita.

– Aaaah…sí..si…dame tu leche de semental….aaaah…en mi culo de puta…

– ¿Cómo?

– ¡Dame tu leche de cabrón en mi culo de puta! – gritó – Sara…me gusta que este cerdo me dé por el culo…aaaaaa…

– Ummmmmmm buena zorrita, me excita mucho, voy a correrme si lo dices de nuevo – le bombeaba con ganas – me excita encularte delante de tu hija.

– Me gusta que me des por el culo….me gusta…. mi culo de puta…- ya no se resistía y yo seguía dándole con buen ritmo.

– Más, sigue pidiendo, zorra.

– Aaah…dame por el culo…mi culo de puta lleno de tu leche de semental…me gusta…que me des por el culo…me gusta que me des por el culo… me das por el culo… lléname de leche…mi culo de puta… me gusta que me des por el culo…mi culo de puta…lléname de tu leche…- se le iba apagando la voz pero seguía repitiéndolo

– Tomaaaaaaaaaaaaaaa, toma lechada putón…te dejo bien regadaaaa….siéntelaaaaaaaaa- me corrí bien a gusto, corrida con sabor de venganza y de placer de haberle roto el culo por primera vez a aquella tía y llenárselo de leche.

Me retiré y June fue hacia ella, ella ni se movió, siguió abierta, mi lechada le empezaba a salir de su dilatado culo, debía estar tan humillada como me sentí yo.

Fui al baño, estaba sudado y dolorido. Al poco entró Sara.

– Joder tio, nunca he visto a mi madre así.

-¿Cómo?

– Pues como vencida, vulnerable. Ni se mueve, June la está calmando. Eso de que te la metan por el culo debe ser muy fuerte.– se me acercó y me acarició el rabo medio inflamado del castigo y de la enculada – ummmm ¿Me vas a dar por el culo a mi también?

– Por supuesto Sara, pero hoy no, que estoy molido y me duele – la besé suavemente en los labios – me la habéis castigado bastante. La tengo inflamada.

– La tienes preciosa colega, déjame cuidártela .

– Es que…tengo ganas de mear, Sara, déjame anda.

– Ummmm, quiero ver cómo mea un tio, colega, déjame verlo, quiero saberlo todo.

– Joder Sara – se me ocurrió algo, si quería verme mear, me vería de cerca – métete en la bañera y da el agua de la ducha. Así buena chica – me metí yo también – siéntate en el fondo, y míra mi polla – obedeció – vas a ver como mea un tio, y vas a verlo bien.- Empecé a mearla las tetas y fui bajando, mietras mezclaba mi meada con el agua de la ducha –ábrete que te voy a mear el chocho – se abrió, estaba fascinada , y le cayó un buen chorro en su coño, luego volví a subir a sus tetas y finalmente le apunte el chorro a su cara, le meé hasta el pelo y al final – abre la boca, putita, y ya que quieres saberlo todo, traga –aluciné, abrió la boca, le dirigí los últimos chorros allí y le entraron, pero le volvía a salir – traga, Sara, traga, putita –vi como tragaba, sin acabar de creérmelo, así que le agarré del pelo y la atraje hasta que le puse la polla en los labios y seguí meándola – ummm Sara vas aprendiendo rápido a ser una buena puta. Acabé y me dediqué a la ducha reparadora junto a ella, sin decir nada, hasta que nos quedamos nuevos. Cerré el agua

– Me gusta todo lo que me haces, colega – me dijo.

– Vas a ser la mejor putita del mundo, colega. Quedamos mañana o pasado y te la meto por el culo para que sepas también lo que es. Por cierto, ¿has follado ya con tu padre o solo se la mamas?

– Ummm sí, ven a mi casa pronto, porfa, y a ver cómo es eso de que me la metas en el culo. A mi padre de momento solo se la mamo, le encanta sobarme las tetas y se vuelve tonto cuando se corre en la boca y me lo trago todo.

– Debes ser la única tia que folla con su padre y con su madre. Eres única Sara.

– Gracias a ti, colega.

Le di un beso en la boca muy profundo. Fui a la sala, su madre estaba revisando algunas de las máquinas de fotos, desnuda.

-Vengo a despedirme. Tengo que irme.

– Eres un cerdo cabrón – me dijo – me has violado.

-Estamos en paz, tú también me has violado a mi.

– No es lo mismo –dijo

-No, tienes razón, no es lo mismo – me acerqué a ella – primero porque yo me he corrido y te he dejado semen y segundo porque a ti sí te ha gustado.

– Cerdo – pero no estaba agresiva. Me acerqué a ella y le besé suavemente – cerdo…

– Ha sido un placer – sonreí – hasta la vista. Llámame de nuevo.

Cogí mi ropa y me marché, Sara me dijo, me quedo, sonriendo, le devolví la sonrisa y le besé suavemente, que te vaya bien con esa preciosidad de June.

Al salir a la calle noté que me dolía el culo. Y también los huevos y la polla, aparte de los vergazos, encularla me había dolido, realmente estaba estrecha, probablemente decía la verdad cuando aseguraba que no le habían penetrado el culo nunca.

– ¡Joder!, me dije a mi mismo, ¡vaya tarde!

MI MADRE SE HACE UN POCO MÁS PUTA DESCARADA Y SEBAS SACA PROVECHO.

Al día siguiente me pasé por casa de mi amigo Sebas. Tenía ganas de tener a su madre, muchas ganas de emputecerla más, pero aún seguían de vacaciones con su padre. Naturalmente no se lo dije así, sino que le pregunté como de pasada si estaban solos.

Sebas estaba un poco incómodo, yo sabía que llamaba a mi madre para quedar con ella y jodérsela de nuevo, pero ella le daba largas, siguiendo mis instrucciones, Sebas se sentía culpable conmigo.

Poco a poco llevé la conversación sobre nuestras madres. Así supe que Sebas no había visto nunca a su madre desnuda, ni tan solo sabía como eran sus tetas o su culo. Eso me dio la idea perversa de hacer que se la follara sin saber que era ella. Montaría un escenario y Pilar no podría echarse atrás bajo el riesgo de descubrirse. Recibiría polla y leche de su propio hijo sin que él supiera que se estaba tirando a la puta de su madre. Incluso estaría BIEN que diera por el culo a su queridísima mamá, dada la facilidad que tenía Pilar, Putette, por dejarse encular.

Cosa que su hijo ni remotamente sospechaba.

– Tu madre si que es sexy, tio – me dijo – no como la mía, que parece una monja.

– A mi me gusta la tuya, Sebas, yo creo que debe ser muy delicada, no como la mía que debe ser explosiva.

– Joder, tio, la tuya…

– Veo que te gustaría tirértela

– Joder…si…bueno claro…pero es tu madre…

– No pasa nada, tío, a mi me gustaría tirarme la tuya.

– No jodas, seguro que es muy aburrida, siempre pensando que todo es pecado. Estoy seguro que no la ha tocado ningún tio que no sea su marido. En cambio, la tuya es…digo, debe ser una caña. Y lo buenorra que está…con esas tetazas…

– Y en cambio, piensas que a mi madre si que se la han tirado otros tios – se sonrojó – vaya que mi madre es más puta.

– Joder tio, no…no es eso…no digo que sea puta…

– Bueno, cachonda, vaya.

– Al menos parece que tu padre lo debe pasar mejor que el mío.

– Pues a mi me da que tu madre puede dar mucho juego, mira.

– Ni por asomo tío, una monja, te lo digo yo.

No pude por menos que sentirme un poco culpable, pero me encantaba que nadie sospechara siquiera lo puta que era y lo que gozaba prostituyéndose. Si solo hubiera sospechado que el profe de mates pagaba por joderse su madre…

Tuve ganas de ofrecerle un poco de compensación. Pero era al único de mis amigos con el que no quería descubrirme como cómplice de los polvos de mi madre. Me daba morbo que él pensara que yo no sabía que se la había follado.

– Bueno tío, si quieres venir a mi casa esta tarde, tengo que ayudar a mi madre en casa a instalar unas estanterías, me ayudas y luego tomamos algo.

Naturalmente me dijo que sí.

Al llegar a casa, estaba preparando la comida en la cocina, como siempre me acerqué por detrás y le eché mano a las tetas.

– ¿Cómo está mi putita hoy?

. Udfff qué susto, deja esas manos anda, tu padre y tu hermano pueden vernos y no creo que entendieran qué haces amasando las tetas de tu madre.

– Esta tarde va a venir Sebas, mama. Tus tetas le tienen enamorado. Se las vas a dar, mamá. – sin hacerle caso seguí amasándoselas – vas a darle tus tetas para que yo vea como te las mama. Me da morbo ver a mi madre dando teta a Sebas.

– Uf hijo, eres un perverso, pero como voy a hacer eso…¿así sin más?

– Sí mama, sin más. Vas a llevar uno de estos vestiditos cortos y escotados, sin sujetador y sin bragas. En el momento que te diga, le enseñas las tetas, sin más, le dices que te las sobe, que te las coma, se las ofreces sin más. Alúcinale con tu obscenidad.

-Por dios hijo…

– Y le pides que te deje chuparle la polla, cómesela como la experta que eres, le volverás loco, y te tragas su lechada, mamá.

– Pero hijo… – dejé de sobarle las tetas y le metí mano al coño desde atrás

– Ummmm mama, no me digas que te vas a hacer la estrecha, con la de pollas que te has comido, guarra. Y lo poco que te cuesta tragar leche, anda que no te has tragado litros ya. Me gusta tener una madre puta, con este chochazo hambriento de pollas, tan follado…y esa boquita mamona…

– Eres un demonio…supongo que no puedo decir nada, ¿no?

– Con lo que te encanta que te den rabo, mamá, mira que llevas pollas y leche en tu vida, que hasta has perdido la cuenta de tantos – le apreté el coño y gimió – voy a ponerte a joder con muchos tios, tu cuerpo va a dar placer a montones de machos que van a tirarse a mi madre para mi. Después te follaré con su leche dentro del coño de mi madre, ummmm, me pones cada día mas , mamá.

– Eres un guarro – suspiró

– Y tú una gran puta. Mi puta.

Por supuesto, Sebas se presentó a su hora puntual y nervioso. Mi madre lo hizo pasar al salón.

Le dijo que me disculpara pero que mi padre me había hecho un encargo de última hora y había tenido que salir. Por supuesto, yo estaba mirando la escena des de la puerta que daba a las habitaciones.

– Oh, vaya, pues no sé…¿tardará mucho?

– Un buen rato Sebas. Pero espérale aquí, puedes entretenerte mientras conmigo, si quieres – Sebas la miró un tanto sorprendido. Tal como le había dicho a mi madre, sin más se acercó a él, sentado en el sofá, y se desabrochó el vestido, dejando sus tetazas al aire – me parece que te gustaron mis tetas el dia que me follaste como una perra…¿quieres entretenerte un rato con mis melones? – una auténtica maestra de putas, pensé.

– Joder, pues claro, señora, vaya par de melones, me vuelven loco…

– Tuyos son cariño – se sento a horcajadas en sus rodillas y le puso las tetas en la cara – mámamelos a gusto, y no me digas señora mientras te estas comiendo mis tetas, anda – con una mano le metió una teta en la boca mientras le ponía la otra detrás de la cabeza y le atraía hacia sí – chupa, encanto, mama mis pechos…aaaaah…cariño…así…¿tienes hambre, eh?

– Mucho hambre de usted…eh, no sé como llamarla…

-Perra, llámame perra, cariño – joder con mi madre, me puso la polla dura al momento.

-UUu, tengo mucho hambre de ti, perra, tienes los mejores melones del mundo, perra – Sebas apretaba con las dos manos el pecho de mi madre que se estaba comiendo, como exprimiéndolo mientras chupaba con ganas – qué gordos y vaya pezonazos tienes.

– UUUUffff, cariño…como chupas…me inflas el pezón hasta tu garganta…- estoy seguro que mi madre hablaba para excitarme a mi – aaaah…qué gusto me das…así…ummm…cómo siento tu lengua apretándomelo…mama, siiiii, mama fuerte…- y la verdad es que me estaba poniendo a cien verla con la teta dentro de la boca de Sebas, que mamaba frenético, y diciendo esas cosas.

– Joder…qué buenas tetazas, perra – se separó un poco y las amasaba con las dos manos, mirándolas con ansia – no me puedo creer lo que estoy viendo, mis manos amasando estas tetorras, tantos años imaginándome cómo eran, mirándote de lejos, haciéndome pajas pensando que las tocaba…y no solo yo, todos los del cole…estas tetas nos traían locos, ¿lo sabías? …aún creo que es un sueño…

– Ummmm, cielo, ahora tienes en tus manos las tetas de “la melones”, son tuyas, tómalas, disfruta cuanto quieras de ellas…me gusta…no creas que no me daba cuenta de cómo me las mirabas ya desde bien pequeño, cuando eras aún un renacuajo…quien me iba a decir a mi que ese renacuajo me iba a joder como su perra, ahora.

– Joder, voy a comerte la otra teta, perra…cómo me gusta tu pezonazo en la boca…perra tetuda…siiii, voy a joderte perraca…perraca tetuda.

No veas el banquete de teta que se dio el cabrón. Hacía rato que mi madre movía su chocho contra la bragueta de Sebas, pero el tipo estaba como loco con sus tetas, obsesionado durante años con ellas. Así que fue mi madre que levantándose un poco, le sacó la polla gordaca de su bragueta.

-Ummmm, qué gorda y dura la tienes, jódeme, tengo ganas de clavarme ese rabazo dentro de mi coño…

– Clávate en mi polla, perra, asíiiiiiii…jodeeeeer siiiiii – mi madre se había empalado, siempre es uno de los momentos que me excitan más, la primera follada, casi siento en la piel de mi polla lo que debe estar sintiendo el tipo que se la mete, su vagina suave y caliente apretando el cipote que entra…y el placer que ella transmite, el gusto que le da tener un rabo jodiendola. Inigualable.

Follaban como locos, Sebas alternando las tetas en la boca y con su polla jodiendo mi madre. Pero no estuvieron mucho, Sebas se iba a correr ya, así que mi madre se bajó y se puso de rodillas entre sus muslos.

– Déjame que te chupe la polla, cariño, como una buena perra, dame tu leche para que me la trague.

– Joder, cómeme la polla perra tetuda – mi madre se amorró y se la metió en la boca sin preámbulos – aaaaaaaaaaaaaaa joder…qué mamada, diosssss…come polla, perra…vas tragar una buena lechada…

– Ummm ¿soy una buena mamona? – mi madre no tiene límites, casi me corro allí mismo – ¿una buena puta mamona?

-Joder, joderrrr siiiiii, puta, siiii, una puta mamona guarra…zorra…siiii…joderrrr…poniéndole cuernos a tu marido, perra tetuda…qué morbazo…voy a correrme en tu boca de puta casada…Ahoraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Mi madre recibió la lechada sin más, estuvo un rato eyaculando el cabrón, debía ir cargado de cojones. Si me llego a tocar la polla me corro yo al ver los espasmos de Sebas, echando chorros de leche dentro de la boca de mi madre, que mantenía los labios cerrados alrededor de la gordota polla que asomaba por la bragueta, recibiendo la abundante ración de lefa, en la posición de sucia mamona, arrodillada, inclinada, con sus sobadas y supermamadas tetazas colgando, su culo hacia atrás, apenas cubierto por la faldita, medio desnuda, la ropa arrugada, agudizando aún más el aspecto de una puta que se usa para descargar los huevos, ni tan siquiera había llegado Sebas a bajarse los pantalones. Dios, pensé, qué cacho puta, cómo sabe lo que me gusta.

Aún hizo algo para volvernos más locos. Le enseñó a Sebas la boca llena de su lefada y luego la cerró y se lo tragó.

– Ummm, qué buena está tu leche, gracias Sebas. Déjame que te la limpie. –se volvió a amorrar a la polla fláccida y se la chupó un poco más, dejándosela bien limpia.

Cuando se levantó, se arregló la ropa como pudo. Sebas se la miraba alucinado.

– Guárdate la polla Sebas – reaccionó, obediente – creo que es mejor que te vayas, después de esto es mejor que no te encuentres con mi hijo, ya le diré que te llame. Ah, ahora ya vuelvo a ser señora.

– Ufff, sí, señora. Ha sido, ha sido…fabuloso…por dios.

– No te acostumbres, esto no se repite, sabes que soy una señora casada y no debo, así que no pienses que puedes joderme otras veces. Confórmate con lo que te llevas y no me insistas por teléfono. Ya veremos qué pasa, pero no insistas o nunca más te dejaré mis tetas.

– No, señora, de acuerdo, usted manda. Ya me voy en la gloria.

-Ummm eres un cielo.

Cuando salió Sebas, me fui hacia ella.

– Mamá, eres la mejor puta.

– Ven al sofá y fóllame, cabrón, he hecho de puta para ti y quiero tu polla y correrme yo.

La tiré en el sofá y ella se me abrió de piernas.

– Jódeme, hijo de puta, vuelve a entrar en el coño por donde saliste y llénamelo de polla.

– Estás caliente, puta, te ha gustado la polla de Sebas, ¿eh?

– Me he calentado porque tu estabas mirando, hijo de puta, pero reconozco que me ha gustado meterme la polla de Sebas, es más gorda que la tuya y me ha dado mucho placer. Sí, me ha gustado joder con tu amigo. ¿te has divertido viendo como se follaba a tu madre?

– Me he divertido mucho, mamá. Toma polla guarra – me eché encima y se la metí de un golpe – estás empapada putón.

– AAAAAAAAAAAAh, cabrón…qué polla tienes…qué gusto…diosss qué dentro…aaaah sí sí sigue, dame fuerte, hijo…jódete la mama…

Estaba fuera de mi, le sacaba la polla y se la metía de golpe a un ritmo frenético, ella gritaba a cada pollazo y diciendo obscenidades.

– sigue, sigue hijo, jode la mama, dioosss, me voy a correr, hijo de puta, sigue..así siiii…voy a correrme, no pares de metérmela, por diosss, mi propio hijo…

– Voy a llenar el coño que me parió de leche, mama, voy a correrme en tu coño de puta

– Siiiiiiiiiiiiiiiiiii … aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

– Tomaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Nos quedamos agotados, fue un orgasmo bestial, me dejé caer encima resoplando y suspirando a dúo con ella.

Cuando nos levantamos, ella se fue a la ducha. Mi leche resbalándole por los muslos.

– Ufff cariño, vaya lechadas que me echas siempre…a ver si al final me vas a preñar.

– No tengas la menor duda, queridíma mamá.Fue la ecena mas maravillosa que tube espero les guste mi pots me tarde mucho en volver a continuar la historia espero les guste

( CONTINUARA… )