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Fantaseando con mi cuñada

Jueves, diciembre 18th, 2014

Esta es una historia real que sucedió hace algunos años. Por motivos obvios he cambiado las localizaciones y los nombres pero la situación fue tan real que todavía me la sigo cascando recordando aquel momento. Todo comenzó una tarde de verano.

Después de mucho cachondeo a tres bandas decidimos quedar un fin de semana para pasar la tarde juntos. Laura (mi excuñada), Sergio (un amigo de Valencia) y yo. Sergio era un amigo común que conocíamos a través de internet. Laura y yo nos llevábamos de maravilla y de vez en cuando quedábamos para tomar una copa. Éramos grandes amigos.

Laura era bajita pero bien formada, una joven guapa de 24 años. Tenía un buen trasero, aunque le faltaba algo de pecho. Sin embargo todo el conjunto destilaba sensualidad. Sergio era un muchacho alto, deportista y con unos brazos fuertes y anchas espaldas. Al menos es lo que habíamos visto por las fotos. Mi cuñada se sentía atraida por él. Aunque aseguraba no querer nada serio, pero me había confesado alguna vez que le ponía bastante.

Esa tarde quedamos en un punto intermedio que nos venía bien a los tres. Por fin nos conocimos en persona. Sergio estaba un poco cortado, especialmente con mi cuñada que desde el principio se mostraba muy animada con él y lo agarraba del brazo cada dos por tres. La tarde fue avanzando y disfrutamos de unas tapas y unas copas en varios garitos de la ciudad. Hasta que empecé a notar un poquito de mareillo por la bebida y les propuse cenar algo y despedirnos.

– ¿Ya? Si que ha pasado rápida la tarde. – dijo Sergio entristecido.
– Bueno, pero quedaremos más veces. – dijo mi cuñada sonriendo.
– Por mi perfecto. – asentí yo.
– Oye… y ¿Dónde está el trío ese que nos íbamos a montar? – dijo Sergio de repente.

Mi cuñada y yo nos quedamos perplejos mirándonos. La verdad es que por teléfono habíamos bromeado alguna vez Sergio y yo que tendríamos que coger a mi cuñada y satisfacerla entre los dos. Sé de buena tinta que Sergio le había contado nuestras conversaciones a mi cuñada y por lo tanto ella conocía el cachondeo que nos llevábamos entre manos. Incluso Laura me había confesado que en alguna ocasión se habia excitado cuando Sergio le hablaba.

– Yo estoy de vacaciones toda la semana, no tengo nada que hacer. – dije para poner a prueba a los otros dos.
– ¡Pedro! – dijo mi cuñada medio molesta y medio sonriente dándome un codazo.
– Casualmente tengo reservada una habitación para tres en un hotel cercano… – sugirió Sergio.

Nos volvimos a quedar pasados ante la afirmación de Sergio. Yo no sabía si estaba diciéndolo en serio o estaba jugando con nosotros a ver hasta donde éramos capaces de llegar.

– Estás de broma ¿verdad Sergio? – preguntó mi cuñada totalmente en serio.
– No, estoy hablando en serio. Me gusta terminar lo que empiezo. Pero solo depende de vosotros. – dijo Sergio cambiando su semblante.

Laura me miró como buscando una respuesta por mi parte. Yo no sabía que decir. La idea me ponía cachondísimo, pero sabía que ella no iba a aceptar, siempre me había visto como un hermano y jamás iba a dar un paso así.

– Sergio, cuando hablábamos por teléfono estabamos de cachondeo. – dijo Laura.
– Es posible, pero me gusta asegurar el terreno. No importa si no queréis, olvidad la propuesta. Dijo Sergio guiñándonos un ojo.
– Joder, si cuando me lo cuentas me pones, pero hacerlo de verdad… me da corte. Y con Pedro y todo, que no, que no. – negó Laura con la cabeza.
– No pasa nada, de verdad. Tan amigos. Solo espero que no me consideréis un obseso. Dijo Sergio en tono divertido.
– No, tranquilo, que no pasa nada. – dijo Laura dando un beso en la mejilla a Sergio – Nos veremos otro día ¿vale? – añadió.

Yo también me despedí de Sergio. Mi cuñada y yo echamos a andar calle abajo mientras el se quedaba atrás agitando su mano despidiéndose de nosotros. Caminamos durante cinco minutos, rumbo a la estación de autobuses, sin mediar palabra. Hasta que, a punto de llegar, mi cuñada rompió el silencio.

– Me sabe mal por Sergio. La situación ha sido muy extraña. –
– Yo desde luego no me esperaba esa propuesta. Siempre hemos hablado de cachondeo. – dije yo tratando de ocultar mi decepción. Me hubiera gustado que aceptara, pensaba yo.
– Además, estando tu… ¿qué pasaría si mi hermana se enterase? Si hubiera sido otro chico, jaja. Bromeó Laura.
– ¡Anda! Con otro si que te habrías montado un trio… ¡Pues no sé que tengo yo de malo! – dije yo entre divertido y enfadado.
– Pedro… que eres mi cuñado. ¿Cómo voy a hacerle eso a mi hermana? –
– Hombre, está mal que yo lo diga… y no pienses mal, pero yo lo veo como un rato de diversión, un poco de juego y probablemente no pasaría nada serio. – dije yo poniéndome algo más serio. Laura se paró en seco.
– ¿Y si mi hermana hiciera lo mismo con dos tíos? ¿Te molaría? – preguntó ella más seria también.
– Le pediría que me lo contase para calentarme… o le diría que se grabara. Jajaja. – dije yo riendo, aunque por dentro estaba totalmente seguro. Los trios eran mi gran fantasía.
– Seguro que si accedo te acojonas y no participas. – dijo mi cuñada poniendo una cara picara.
– Rétame. –dije yo tranquilamente mientras pensaba “sí, tú retame y verás como me acojono…”
– Dame un segundo… – dijo mientras sacaba el móvil. Marcó un número y al cabo de un segundo dijo – ¿Sergio? ¿Sigue en pie la propuesta? Me lo he pensado mejor, por mi vale. ¿Dónde nos vemos? Vale, en cinco minutos estamos ahí. Sí, sí, los dos, si mi cuñado no se corta. Hasta ahora. – colgó el teléfono y me miró fijamente. – ¿Qué? –

Tragué saliva – vamos- dije. No acerté a decir nada más. Ella me cogió de la mano y con paso decidido fue hasta el punto de encuentro. Un hotel a menos de cinco minutos caminando desde allí. Llegamos a la recepción y mi cuñada preguntó por la habitación de Sergio Pérez. El recepcionista nos indicó el número y el acceso por las escaleras. Yo todavía no me creía que fuera a pasar nada.

Tocamos a la puerta y abrío Sergio en pijama. Llevaba el pelo mojado y nos sonreia.

– ¡Hola! Pasad, curiosamente os estaba esperando jeje. – dijo riendo.

Tenía una botella de champán y unas fresas dispuestas en una mesita. Una caja envuelta en papel de regalo y un pijama limpio sobre la cama.

– Bebed y comed si queréis. Pedro, ese es uno de mis pijamas, creo que te estará bien. Laura, acepta este regalo, espero que no te incomode. Podéis tomar una ducha si queréis. – dijo firmemente. Este tío lo tenía todo preparado.

Primero me duché yo. Mientras oía como afuera conversaban alegremente sobre trivialidades. Me puse el pijama y salí a la habitación. Entonces entró mi cuñada al baño junto con su paquete de regalo. Cerró la puerta con pestillo y Sergio me invitó a echarme en la cama y ver la televisión mientras tanto.

– No me negarás que estás deseando pillar a tu cuñada. – me dijo Sergio con una amplia sonrisa.
– No… no te lo negaré. Te lo tenías muy preparado ¿eh, cabrón? – dije yo.
– Cachondeos a medias no, además quería ver si aceptábais o no. – aseguró Sergio.

El ruido de la ducha paró y a los 5 minutos se abrió la puerta del baño. Apareció mi cuñada con el albornoz. Bastante cortada por la situación.

– ¿Qué te ha parecido el regalo? ¿Te viene? – dijo Sergio.
– Lo llevo puesto… me gusta mucho, pero me da vergüenza. – dijo ella mirando al suelo.
– ¿Y no lo vamos a ver? – preguntó Sergio.
– Después a lo mejor, no metas prisa… –

Yo estaba intrigado y a la vez empezaba a notar una erección espectacular. Me tumbé boca abajo para que no se notara. Desde luego no pensaba echarme atrás, esta era la situación más morbosa de mi vida.

Pusimos las luces de las mesillas y cerramos las persianas, para que todo fuera algo más íntimo. Sergio propuso un juego “Beso, verdad o atrevimiento” para ir caldeando el ambiente. Dijo que empezaríamos con algo suave y poco a poco se iría pidiendo un poco más. Comenzó el.

– Laura, esta va para ti. ¿Qué eliges? ¿Beso, verdad o atrevimiento? – dijo Sergio.
– Va, atrevimiento, pero no te pases ¿eh? – dijo Laura aún visiblemente cortada y arrodillada sobre la cama.
– Atreve a masajearme el culo. – dijo Sergio tumbándose boca abajo.
– Mmm la verdad es que desde que te he visto esta tarde he pensado que tienes un culo muy bonito. Esto no me costará trabajo. – dijo Laura mientras agarraba el culo de Sergio y lo masajeaba durante unos segundos. Después rió de vergüenza y retiró las manos.
– ¡Oye que bien lo tocas! – dijo Sergio sentándose de nuevo en la cama.
– Ahora me toca a mi y esta va para ti Sergio. – dijo Laura divertida.
– Pues elijo beso, a ver que se te ocurre chica. – retó Sergio a mi cuñada.
– Beso ¿eh? Pues cómele el morro a mi cuñado. A ver si ahora os pone tanto esto de los tríos. – dijo Laura riendo sin parar.

Sergio y yo nos quedamos mirándola, estupefactos. Yo desde luego no me esperaba esa propuesta. Ahora empezaba a entender la amenaza de mi cuñada con eso de que me iba a echar atrás. A saber que cosas tenía pensadas para nosotros. Sergio no lo pensó dos veces y me agarró de la nuca y me metió la lengua en la garganta. Su barba pinchaba y la sensación no era para nada agradable. Me bajó el calentón en menos de un segundo. Definitivamente esto no era lo mio. Laura nos miraba con ojos como platos, creo que ella no se esperaba la reacción.

– Ale Laurita, ahí tienes el beso. ¿Has ido a pillar verdad? Te toca Pedro. – dijo Sergio muy seguro de sí mismo.
– Emm.. esto… pues para Laura. – dije yo sin pensar mucho.
– Elijo atrevimiento dime cuñado ¿qué hago? – dijo Laura a la defensiva.
– Pues quitarte el albornoz leches! Que yo no se lo que llevas debajo y vosotros si. – dije yo lanzando el reto.
– Cabrón, vas a pillarme ¿eh? – dijo mi cuñada con una sonrisa maléfica.
– Y tu has ido a experimentar con nosotros no te jode… venga, fuera ese albornoz. – dije yo bastante sobrado. Si me iba a poner más pruebas jodidas yo también quería disfrutar.

Mi cuñada se puso de pie y lentamente desató el cinturón del albornoz. Se lo quitó casi sin pensar y lo arrojó a una silla. Debajo llevaba un conjunto de lencería en rojo con un salto de cama semi transparente. Un liguero ajustadito, unas braguitas y un sujetador que realzaba su pecho. Hizo ademán de taparse y se tumbó en la cama boca abajo visiblemente sonrojada.

– Pues si que te sienta bien el rojo si. – Dijo Sergio sin quitar el ojo a mi cuñada. – ahora me toca a mi de nuevo. Esta vez para Pedro. Elige. –
– Atrevimiento venga. Dispara. – dije yo animado. Esperaba que Sergio no me la jugase.
– Sóbale el culete a tu cuñada, a ver que tal lo haces. – dijo Sergio con una sonrisa pícara. Yo pensé para mis adentros que este juego empezaba a molar.

Laura, muerta de vergüenza, se recostó boca abajo a mi lado y se levantó el salto de cama, dejando visible la braguita bien ajustada a su culo. Yo puse mis manos sobre sus gluteos y los masajee con intensidad. De todo su cuerpo, lo que más me gustaba era su culo, algo más grande de lo normal pero perfecto para masajearlo con ambas manos. Me entraron ganas de bajar la braguita, pero quería respetar el juego así que tras disfrutarlo me eché a un lado.

Mi cuñada, roja total y sin mirarme a los ojos me señaló con la cabeza emitiendo un débil “te toca.” Yo escogí atrevimiento de nuevo, a ver que me esperaba. Ella en voz baja dijo:

– Sal al pasillo sin pantalones… – dijo mirándome de reojo – y sin calzoncillos – añadio con una leve risilla.
– ¿Qué? ¡Ni de coña! Para que me pille alguien… quita, quita, yo paso. – dije yo muy defensivo.
– Entonces… paga prenda. – dijo Laura mirándome por fin a los ojos.
– Solo llevo los pantalones y la camiseta del pijama. – dije yo intentando dar algo de pena.
– Los pantalones ¡al menos concédeme ese deseo cuñadito! – me suplicó ella.

Me puse en pie y me bajé poco a poco los pantalones. Con una mano trataba de tapar mi polla, totalmente erecta. Laura no me quitaba ojo de encima y Sergio miraba divertido.

– Cuñado no te tapes, dejame ver lo tiesa que la tienes. – me dijo Laura sin una pizca de vergüenza.

Yo aparté mi mano y dejé mi miembro erecto al aire. Me terminé de quitar los pantalones del todo y me tumbé en la cama cubriéndo mi culo con la sábana. Mi cuñada aún me miraba con ojos golosos.

– Pedro me he quedado con ganas de tocártela jajaja, tan cerca y casi no me has dejado mirar. – insistió Laura.
– Cada cosa a su tiempo. – dije yo avergonzado.

Continuamos con el juego durante un rato más. Pruebas como que Sergio besara la oreja de mi cuñada, que mi cuñada metiera la mano dentro del pantalón de Sergio y le masajeara la polla y me tocó a mi y le propuse a mi cuñada que nos enseñara las tetas. Ya era hora de ver algo. Ella en principio no quería aceptar, pero le recordé que si no lo hacía pagaría prenda y sería peor… Así que finalmente se puso en pie y sacando primero un hombro y luego el otro, agarró las dos copas y las bajó un poco hasta dejar sus pezones al aire. Los mostró unos segundos, erectos y rosados. Los tapó de nuevo y se cubrió con la sábana. Sergio y yo estábamos encantados, la velada prometía mucho.

El juego duró un rato más. Sergio andaba sin la camiseta del pijama, yo desnudo completo bajo la sábana y mi cuñada con las braguitas y el liguero oculta bajo las sábanas también. Fue ella la que lo propuso.

– ¿Por qué no apagamos la luz y hacemos algo más? – nosotros nos miramos y antes de pensar nada Sergio ya había apagado la luz.

Aún con las persianas bajadas y la luz apagada, algo se veía en la penumbra. Pude ver como mi cuñada se quitaba el liguero y las braguitas y quedaba desnuda bajo la sábana. Sergio no disimulaba tanto y se quitó el pantalón. Se intuia una buena polla, larga pero especialmente ancha, como una lata de refresco. Laura no le quitaba ojo. Sergio se acercó a la cama y se arrodilló junto a Laura que estaba tumbada boca arriba y tapada. Laura, sin mediar palabra y muy convencida agarró la polla de Sergio, la masajeó dejando su capullo al descubierto y se la metió en la boca. Yo aún permanecía sentado notando como mi erección era espectacular. Sergio sujeteba la cabeza de Laura y movía la cadera adelante y atrás, ella chupaba con fuerza e intentaba metérsela lo más adentro posible. Yo aparté la sábana del cuerpo de mi cuñada y observé su cuerpo desnudo. Sus tetas no eran muy grandes, parecían pequeñas peritas con los pezones erectos mirando al techo. Sus caderas se ensanchaban y en el centro un coñito con un pelo rizado y negro. Se notaba que se cuidaba, pues no era abundante, lo justo para darle forma. Yo masajeé su monte de venus y ella abrió las piernas mientras la oía chupar. Con una de mis manos agarré su teta derecha y la masajeé y pellizqué el pezón. Ella, con su mano libre me señaló la entre pierna entre succiones. Pasé mi mano por su coño y noté que los labios exteriores estaban totalmente mojados. Ella hizo un gesto para que me agachara y me sujetó de la cabeza empujándome contra su coño.

Abrí mi boca y con mi lengua recogí los fluidos que manaban de su sexo. Me abrí camino entre sus labios con la ayuda de mi lengua y comencé a acariciarle el coño de arriba abajo. Jugando a veces con la punta de mi lengua en su agujerito y otras veces en su clítoris, rozándolo para hacerla estremecerse. Sergio sufría espasmos y entre suspiros de placer dijo que iba a correrse. Mi cuñada en lugar de parar y sacársela de la boca como yo esperaba, aceleró y chupó más fuerte. Sergio se corrió y ella continuó chupando, recibiendo toda su corrida en la garganta. Era toda una experta. Mientras Sergio quedaba sin fuerzas de rodillas sobre la cama mi cuñada seguía lamiendo su polla, pasando la lengua por su punta, recogiendo los restos de leche que aún quedaran. Yo continuaba masajeando su clítoris con mi lengua y había empezado a jugar con un dedo en la entrada de su vagina.

– Cuñadito, ven aquí que ahora quiero probar tu leche, a ver si sabe tan rica como la de Sergio. – dijo Laura totalmente extasiada.

Me tumbé boca arriba y mi cuñada se puso a cuatro patas sobre mi. Veía como caían sus tetas y las rozaba contra mi polla. Sin pensarlo dos veces, igual que había ocurrido con Sergio, se la metió en la boca y empezó a chupar. Mientras ella chupaba, Sergio se había puesto detrás y admiraba el culo en pompa de mi cuñada.Ví como se agachaba dispuesto a lamerle el ojete. Mi cuñada respiró extasiada al sentir el contacto de la lengua de Sergio en su ano.

– Esto está muy cerrado Laura, vamos a tener que abrirlo ¿no? – dijo Sergio mientras lamía el ojete de Laura.
– Si, por favor… – acertó a decir Laura.

Sergio me iba contando la jugada mientras mi cuñada chupaba mi polla con fuerza. Le metió un dedo en el culo masajeandola suavemente. Lo tenía muy apretado. Tras varios lametones y probar primero con un dedo, luego con dos y finalmente con tres, anunció que iba a probar a desvirgarle el ano con su polla. Se arrodilló detrás de ella y con algo de esfuerzo se la metió suavemente. Una vez hubo entrado el capullo, el resto entró poco a poco.

Mi cuñada se quejaba entre dolorida y extasiada y aceleró mi felación.Yo no pude más y solo acerté a decir “ahh” cuando me corrí. Noté mi corrida llegar hasta su garganta mientras ella jadeaba. Sergio permanecía detrás de ella entrando y saliendo de su culo suavemente. Laura terminó de limpiar mi polla igual que había hecho con Sergio, pero quería más y sacándose la polla de Sergio del culo se la sujetó y se la metió a la boca.

– Quiero que sea Pedro el que me folle primero el coño. – dijo Laura mirándome.

Yo recuperé de nuevo una erecíon tremenda. Menuda sorpresa, quería que yo empezara con su coño el primero. Me puse en pie y cogí uno de los condones que Sergio había dejado.

– No, no hace falta Pedro, sé que estás sano y yo tomo la píldora. Quiero que te corras dentro de mi coño. – insistiío Laura.

Yo me puse sobre ella y ella subió sus piernas a mis hombros dejando así su coño bien expuesto ante mi erecta polla. Rocé un poco la entrada para embadurnarme con su jugo y la introduje poco a poco. Se deslizaba fácilmente con lo cual aceleré el ritmo. Mi cuñada no era virgen, eso se notaba claramente, sin embargo estaba disfrutando como nunca. Mientras pajeaba a Sergio y daba lametones a su polla a mi me pedía más y más. Ella comenzó a jadear y respirar fuerte, me dijo que se corría, que siguiera, que me corriera dentro yo también.

– ¡Ahh, ahh! Pedro córrete dentro de mi, déjame el coño lleno de tu leche, vamos. –

Yo no pude aguantar más la excitación y me corrí. Creo que fue incluso más abundante que la anterior. Mi cuñada todavía seguía jadeando y noté como aumentaban sus fluidos. Sentía como mi polla palpitaba dentro de ella y con cada pálpito lanzaba un chorro de semen caliente en su interior. Ella se agarró a mi fuertemente y de repente se relajó y quedó tumbada en la cama.

– Dadme unos segundos. ¡Buff menuda corrida chicos! – exclamo totalmente deshinibida.

A los dos minutos comenzó a acariciar la polla todavía erecta de Sergio y le dijo que se la metiera, que también quería sentir su leche dentro. Sergio la puso a cuatro patas y la metió con facilidad.

– Está muy caliente Laura, se nota tu leche aquí dentro Pedro. – aseguró Sergio mientras comenzaba a moverse hacia dentro y hacia fuera.
– Sergio ponte debajo, quiero cabalgar sobre ti. – pidió mi cuñada extasiada.

Sergio se puso bajo ella y Laura, en cuclillas se introdujo su polla poco a poco. Me acerqué a sobar el culo de mi cuñada mientras tanto y pude observar como por la polla de Sergio chorreaba mi corrida. Pasé mis dedos por el tronco de su polla mientras salía y recogí un poco de mi leche, con ella embadurné y lubriqué el culo de mi cuñada introduciéndole un dedo entero en el ano y jugando dentro con el.

– Pedro ¿te gusta mi culo? Aprovecha que estoy en posición y penétramelo con tu polla, quiero que me folléis a la vez por los dos lados. –

Yo no me lo pensé dos veces y jugueteando un poco en la entrada de su ojete la fui introduciendo poco a poco. Entraba más fácil de lo que yo esperaba, supongo que el hecho de que la enorme polla de Sergio hubiera abierto camino antes era un punto a favor. Ambos penetramos a mi cuñada durante unos minutos, Sergio con fuertes embestidas metiéndole la polla hasta adentro. Yo más pausadamente para disfrutarlo. Sergio comenzó a jadear fuerte asegurando que iba a correrse y yo no pude contenerme y también me corrí. Le llenamos el coño y el culo a la misma vez con nuestra leche. Justo entonces nos dijo que no las sacáramos, que iba a correrse ella también.

Comenzó a jadear más y más fuerte, moviendo sus caderas en circulos para introducirse nuestras pollas aún más. Y de repente quedó extasiada y cayó sobre el cuerpo de Sergio. Yo retiré mi polla poco a poco y fui a limpiarme al baño.

A continuación llegó ella, desnuda, de la mano de Sergio. Pude verla en todo su esplendor. Muy feliz, con sus pechos todavía hinchados por la excitación y el vello de su coño mojado con nuestro sudor y semen.

– ¿Nos damos un bañito los tres juntos? – sugirió divertida.
– Venga, será mejor después de tanto ejercicio. – dije yo. Acto seguido mi polla se puso erecta de nuevo.

Laura, mirándonos con una sonrisa, masajeó la polla de Sergio que reaccionó de la misma manera. Nos sujetó por ambas pollas y nos introdujo en la ducha. Ella se puso en medio, en cuclillas.y comenzó a chuparnoslas a uno y a otro. Succionaba con fuerza, limpiandonos perfectamente. Al poco se puso en pie y nos dijo que ahora debíamos limpiarla nosotros por delante y por detrás con nuestras bocas. Sergio le lamió el coño con ambas corridas y yo le lamí el ojete con los restos aún de mi leche hasta que quedó limpio. Estabamos otra vez a 100.

– Por hoy está bien, una duchita fría y otro día jugaremos más. – nos aseguró.

Y así nos dejó. Pudimos frotar aún su cuerpo desnudo con agua y jabón, pero ya no nos dejó hacer nada más. Se secó y salio a la habitación en albornoz a descansar un rato. Y Sergio y yo nos quedamos con nuestras pollas erectas, embobados. Sin poder creernos que no nos iba a exprimir más. Pero así fue. Tuvimos que pajearnos en el baño rápidamente para bajar la hinchazón, ducharnos y salir con el albornoz.

Laura estaba tumbada en la gran cama de matrimonio, había una supletoria, pero en la de matrimonio cabíamos los tres de sobra. Cansados como estábamos y allí tumbados, nos quedamos a dormir los tres juntos.

Esa fue la primera experiencia con mi cuñada y Sergio. En el día a día Laura actuaba como si no hubiera pasado nada. A mi me daba más corte mirarla, pero para ella todo seguía igual.

Mi primera vez con mi madre, mi actual amante

Lunes, diciembre 15th, 2014

Vivo con mi padre y mi madre, nos llevamos muy bien, mi papa es bastante mayor a diferencia de mi mama que me tuvo a los 17 años, ella no es muy delgada pero tiene un cuerpo que cualquier mujer quisiera tener.

De mi… actualmente voy a la universidad y veo anime, soy moreno, mido 1,73 y por una mala experiencia de niñez he estado acomplejado porque tengo un pene demasiado grande. Empecé a ver anime a los 16 años, luego mangas y de vez en cuando hentai, no recuerdo cuando me empezó a gustar el género incesto, las situaciones sexuales entre madre e hijo. No sentía excitación hacia mi madre, solo me gustaba ver otras madres, no me lo imaginaba aplicado a mí.

Un día por un descuido deje el computador prendido(descargando unas series) y mi madre miro mi historial y los videos que estuve viendo. Desgraciadamente se me olvido borra el historial y todas las hentai que vi eran incesto madre-hijo. Mi mama me espero después de la universidad para hablarme de eso, nunca en mi vida me sentí tan avergonzado. Cuando llegue me dijo que se sentía avergonzada por lo que vio, que ella no sabía que yo la miraba de esa manera; yo no supe que decir, avergonzado me fui a mi cuarto con la excusa de que estaba enojado porque no me gusta que se metan en mis cosas.
Después de ese día cambiaron las cosas. No la podía mirar a la cara, sentíavergüenza. De vez en cuando nos mirábamos a los ojos y yo corría la mirada.
Unas 3 semanas despuéscomenzó el año nuevo e hicimos un asado en mi casa (yo no la quería pasar en casa dado que evitaba a mi madre, mi papa me obligo a pasarla con ellos), mi papa se emborracho hasta no poder pararse, mi mama no bebió, y yo desde luego que si celebre, igual tome mucha cerveza.
A eso de las 3 de la mañana mi mama fue a dejar a la cama a mi papa y yo comencé a entrar la parrilla para luego irme a dormir. Cuando me fui a acostar mi mama entro a mi pieza con una blusa y ropa interior y comenzamos a charlar acerca de que ella no quería que yo estuviera tan distante con ella por ese incidente, ella me decía que ya lo había olvidado, yo aun asíseguía avergonzado por la charla y ella trajo una película: “actividad paranormal” empezamos a verla en mi pieza, yo dentro de la cubre cama y mi mama encima de la cama, entonces como le daba miedo la película juntaba sus pies con los míos(decía “no quiero que me agarren los pies”) entonces vimos esa escena en que la protagonista esta parada junto a su marido mirándolo mientras duerme, mi mama se asustó mucho y entro a mi cama, y apenas entro, a mí se me erecto el pene, y como duermo con bóxer, se me levantó el bóxer en su máximo tamaño, entonces rápidamente me arrinconé en la pared para no rozar el trasero de mi madre (ya que estábamos de costado mirando la película).
Entonces a medida que transcurría la película se empezaba a pegar a mí, luego su trasero estaba apoyadoen la punta de mi pene que la empujaba con fuerza, empezó a apegárseme más y mi pene se fue hacia abajo pasando por su entrepiernas, ella tenía atrapado todo mi pene entre su trasero y sus muslos, de ahí ella no se salió y yo no sabía que mierda estaba pasando, con toda la lógica y el cálculo que se, no pude pensar en nada lógico, mi mente se me nublo por primera vez, cuando terminó la película, yo la seguía teniendo dura y mi mama se dio vuelta, yo me hice el dormido(además de que estaba arrinconado en la pared), mi mama se me acerco más y me dio un beso en la pera, después en la mejilla, después en la frente y después me dio un beso en la boca(un piquito).
Después de ese piquito pasaron unos 10 segundos eternos y yo acerquéde nuevo mi boca a la de ella, entonces nos comenzamos a besar, sus enormes pechos apoyados en mí y sus brazos abrazándome, entonces me entro ese lobo que estaba adentro mío, empecé a chuparle los senos, los dos pezones a la vez, ella comenzó a gemir mientras me masturbaba y me lo agarraba con las 2 manos, ella se levantó de la cama, puso pestillo a la puerta, se iba a desnudar, no obstante la detuve y le susurre “no mama, quédate así porfa con esa blusa” entonces saco la cubrecama y recostó su cabeza en mi pene que la empujaba con fuerza, pero ella con su cara me lo empujaba más fuerte a mi cuerpo, tenía los ojos serrados y comenzó a darme besos en el pene, con su lengua y después se tragó la mitad de mi pene apretándolo, entonces yo eyaculé dentro de su boca y sorprendentemente mi mama se lo trago (algo que no me esperaba de ella), ella seguía chupando mi pene semi-erecto, entonces tome su cintura y sus piernas y bruscamente las lleve a mi cara, sentí su calzón mojado en mi cara y comencé a comerle la vagina con el calzón de por medio, le corrí su calzón y me la comencé a comer, con mi nariz en su ano, comiéndomela como si fuera mi primera sopa caliente en años, ella se vino varias veces, y su voz viniéndose aún resuenan en mi cabeza.
Ella desesperadamente se dio vuelta e introdujo mi pene en su cosita rica, y la introdujo casi toda asiendo un gemido de dolor y placer con la voz entrecortada, aún recuerdo ese momento placentero en que ella hizo dos movimientos de caderas y me vine dentro de ella, eyacule un montón (la mejor corrida que he tenido en mi vida) y no nos despegamos,empezó a darme los mejores besos con lengua que he dado, yo le pase la lengua por sus dientes la di besos hasta en la nariz, ella me decía “te amo mi cielo” al momento volví a tenerla dura, aunque me dolía mucho el pene, mi lujuria me impulso a seguir entonces la abrace y la di vuelta y comencé a penetrarla, mientras le chupaba los senos, sin desconectarme de ella la puse en posición de perrito y se lo seguí haciendo, ella se corrió, aun así no podía introducir todo mi pene, ella hacia los mismos gemidos con un poquito de dolor, “mami te duele” ella no respondió aun así seguí haciéndoselo, se lo hice de costado, luego con sus rodillas en sus hombros (cuando la tenía en esa pose es cuando más le dolió parece).
Esa noche fue maravillosa, mi mama se vino un montón de veces cuando terminamos a eso de las 7 de la mañana, seguíamos acostados, conectados, besándonos, abrazándonos, mirándonos sin vergüenza; sin hablar; sin correr la mirada, luego nos volvíamos a besar y lo volvíamos a hacer, lo hicimos mucho hasta como las 9 de la mañana, cuando por fin nos desconectamos y mi mami se fue diciéndome “tu papa aun duerme”.
Quise contar con detalles la primera vez con mi madre, y ahora no entrare tanto en detalles con los siguientes acontecimientos.
Al otro día cuando desperté, no podíaconcebir lo que había pasado, hasta pensé que realmente fue un sueño. Estuvimos mirándonos avergonzados todo el día, y mi papa viendo tv. Me sentíahorrible, lo más asqueroso del mundo, traicionar así a mi papa… yo debería morir eso pensé.

Ese díadespués del año nuevo fuimos donde mi abuela paterna a celebrar, yo salí afuera con un amigo de la infancia y llegue a eso de las 2 de la mañana y aunseguían celebrando, todos mis tíos bailando y mi mama sentada mirándome con vergüenza, yo me tome unos vasos de ron con cola igual, hasta las 4.30 cuando la fiesta se apagó, mi abuela y mis tíos acostados, mi papa acostado y mi mama se fue a acostar también, yo me había ido a acostar al lado de ellos en un sillón cama, dentro de la misma habitación. Estaba intentando dormir y mi mama parecía estar dormida, entonces me levante al baño(no podía dormir) y cuando iba a salir entro mi mama y cerró la puerta del baño entonces sin una palabra comenzamos con lo mismo de nuevo ella no podía parar de gemir así que prendí la bañera para hacer un ruido que opacara nuestros sonidos, me senté en el w-c y ella arriba mío con sus pezones dentro de mi boca, saltando en mi pene con mucha energía. Ella no paraba de venirse, no sécuánto se habrá venido pero me dijo en el oído que hace años que no teníaorgasmos, hasta que paso la noche conmigo, le dije que me esperara y fui a dar el gas del calefón y nos bañamos con agua caliente mientras le hacia el sexo asíde parado, eyacule 2 veces ahí en la tina dentro de ella. Después nos fuimos a acostar al sillóncama, pero lo hicimos despacito, no pude en toda la mañana sacar mi boca da sus senos. Me los comí todos, mi boca no podía cubrir esos enormes senos de ella así que le deje todos sus senos llenos de saliva. Después de esa noche no hicimos nada en 3 días (cada uno de esos días yo muerto de las ganas de ir a poseerla) hasta que mi papa comenzó en las vacaciones con el turno de noche, así que el 1er día q mi papa se fue con su nueva jornada, apenassalió de la puerta a las 7 de la tarde le baje los pantalones a mi mama y comencé a poner mi cara apegada a su trasero(ano) con toda mi fuerza y a olérselo y a chupárselo, ella no paraba de gemir entonces se lo hicimosahí mismo en el comedor, después paramos a tomar 11 y se lo hice arriba de la mesa, después nos fuimos a acostar y se lo hice en la cama, le hice cariñitos y así fueron todos esos días, yo que planeaba leer un libro.

Nos acostábamos todas las noches hasta marzo cuando mi padre volvió al turno diurno. Aun así siempre encontrábamos espacio para tener sexo y cada vez probábamos cosas nuevas, no es que tenga fetiches extraños ni ella tampoco, pero siento que no quiero separarme nunca de ella. Hace 2 meses vino una compañera de la U a mi casa a devolverme un disco externo que le presté y mi mama actuó muy extraña, normalmente es simpática y la atendería súper bien,pero la atendió en la calle y muy cortante, no la dejo verme y ella misma me paso el disco, estuvo enojada conmigo unos 3 días, incluso cuando hacíamos el amor me decía que no quería que estuviera con otras y se ponía triste y pesada como una cría, y tengo que aceptar que nunca había sido tan feliz. Por parte de mi padre, sé que algúndía pagaré por lo que hice, pero él no le daba a mi mama lo que ella necesitaba.
Sé que está mal, pero cuando más lo disfrutamos con mi madre, es cuando lo hacemos en el patio mientras mi papa mira el futbol o cuando se está bañando y lo hacemos en la cocina así con ropa puesta. La amo y siento que nunca quiero dejarla.

La madrastra de mi mujer

Lunes, diciembre 1st, 2014
Había ido a recoger a la madre de mi suegra para llevarla en coche a la casa de su otro hijo. Vivía en Madrid, pero algo lejos. Conviene aclarar que a la que llamo suegra no es tal, es la madrastra de mi mujer, segunda esposa de mi suegro. su adorable y preciosa viuda.  Yo, como siempre hacía, estaba sentado frente a ella. Como de costumbre, enseñaba generosamente los muslos. Yo, hora es ya de decirlo, estaba enamorado de mi suegra. Profundamente enamorado. Y élla de mí. Ninguno nos atrevíamos a dar el paso definitivo. Los síntomas eran claros, inequívocos. Pongo un poco en orden mis ideas y se lo cuentos a vds. Mi suegra tiene una melena larga y abundantísima, lo que me hacía  pensar en la vieja frase popular ” si así está el llano, calcula cómo estará la montaña”. Esto quería decir que a cabellera abundante solía corresponder una gran mata de pelo en el coño. Tiene buenas tetas, duras, orgullosamente erguidas, casi altaneras. Muy guapa de cara, de labios gruesos, besables, que es justo lo que estaba deseando hacer. Su culo, sus caderas y sus piernas me volvían loco de deseo: son grandes,  gruesas, que hacían soñar con unos muslos rotundos, bien formados y muy apretados en la entrepierna, aprisionando su coño, el coño que me traía loco y hacía que, a veces, me viese en la necesidad de aliviar mis ardores en solitario. Sí, estoy casado, pero a mi mujer no la gusta demasiado el sexo. Nada, para ser más precisos. Bien, hechas las presentaciones, ya va siendo hora de que les ponga al corriente de la clase de juegos o negociaciones, ocultas y claras a la vez, en que estábamos embarcados y cuyo puerto de atraque tenía que ser un polvazo de muerte entre los dos. ¡Qué ganas tenía de sentir mi polla metida en sus entrañas, en su adorable y seguramente peludo coño!. ¡qué a gusto me lo iba a comer!. La madrastra de mi mujer, a la que seguiré llamando suegra, es una mujer limpia como “los chorros   del oro”, por lo que sabía que su coño, libre de olores y sabores poco gratos, me iba a dar el mayor gusto del mundo al saborearlo y lamerlo. Para mí, en las relaciones sexuales, la limpieza es algo fundamental. Sé que hay hombres, también  mujeres, a los que los olores y sabores bravíos les gustan hasta el punto de encender su pasión, de ponerles cachondos. Yo conozco a mujeres que alguna vez han comentado que los hombres somos muy raros: que unos les exigen lavarse el coño y el culo a conciencia y otros les piden que no se cambien de bragas en dos días. Esta claro que hay gente para todo. Yo, insisto en ello, siempre he buscado mujeres aseadas, limpísimas, que son la mayoría. España es país de mujeres aseadísimas. Sigamos. Mi suegra, siempre que yo estaba delante, procuraba sentarse frente a mí y, como al descuido, enseñarme los muslos. Yo no dejaba de mirarselos incansablemente, procurando que notase mi deseo de verle los muslos el mayor tiempo posible y cuanto más,  mejor. Ella lo notaba y, cuando nadie lo advertía, separaba un poco las piernas para que pudiese ver sus bragas. No siempre era posible, pero cuando así sucedía y veía el color de sus bragas, me relamía los labios. Ella se daba cuenta y procuraba inclinarse a coger alguna cosa del suelo y separar aún más los muslos. Ese maravilloso espectáculo de las bragas de la madrastra de mi mujer me encendía la sangre, disparaba mi deseo y, perdido todo comedimiento, si ella miraba yo me cogía la polla con la mano por encima del pantalón.
Hace un momento, tal como les he contado, ha sucedido así: Se  ha inclinado a coger del suelo una cajita y, levantando la pierna contraria, me ha enseñado en plenitud sus bragas de color blanco. Muy transparentes, por lo que pude percibir la negrura vellosa que adorna su delicioso coño. Luego me miró intensamente. Yo, lanzado ” a tumba abierta”, la tiré un beso, aprovechando que la abuela estaba distraida con una revista. Mi suegra, lanzada también hacia lo que viniese, me sonrió. Yo me relamí los labios. Ella, bajando la mirada, volvió a sonreir. Yo, desbordado, ansioso de su coño, de su pasión, de sus besos, de su lengua, de todo lo suyo, que me tenía profundamente enamorado y lleno de un deseo desenfrenado, imparable, me cogí la polla con la ma- no y, mirándola intensamente, lancé un beso hacia su entrepierna Lo vió y tuvo un leve escalofrío, como si lo hubiese recibido físicamente. Me miró intensamente y sonrió. Yo volví a lanzarla otro beso y a relamerme los labios, en claro mensaje de qué  era realmente lo que soñaba lamer. Su respuesta me hizo dudar: se ruborizó, cerró las piernas y estiró la falda. En ese momento, la abuela dejó a un lado la revista y le dijo algo en voz baja a mi suegra. Ambas se encaminaron al cuarto de baño. La puerta, sin cerrar del todo, me permitió oir la discusión.

¡Eres muy mal pensada!

¡ Sí, sí!.

¡Claro que sí!. Lo que dices no es verdad!.

¡Ya,ya!, como si yo me chupase el dedo.

¡Bueno, mamá, vale ya de ser mal pensada!.

Vale, como quieras. Pero ya sabes que de esas cosas me doy cuenta enseguida.

¡Como quieras, mamá!.

Mi suegra cerró la puerta del baño y regresó al salón, sentándose frente a mí. Volví a mirarla fijamente los muslos.

¿Te has enfadado con la abuela?. ¿Por qué discutíais?.

Cosas nuestras.

¿Son un secreto, no las puedo saber?.

Porqué no. Aunque también se refieren a tí.

Entonces…..Tengo derecho,¿no?.

Me da un poco de vergüenza.

Hay confianza,¿no?. Anda, dímelo.

Bueno. Es siempre sobre lo mismo, es una especie de obsesión: que si las viudas somos, que si dejamos de ser, que si me siento de manera que te enseñe…….. ¡Bueno, me da apuro contartelo!.

Si se refiere a tí y a mí………Debes decírmelo, Carmen.

Está bien. Pero conste que es porque insistes en saberlo.

Adelante, cuéntame. Será bueno que los dos lo sepamos. Conocer las cosas siempre ayuda, ¿no?. A lo mejor es para bien. Cuéntame.

Verás…….. Mi madre dice que yo…….me siento siempre frente a tí y que……..no me importa enseñarte los muslos. Y que tu no me quitas ojo, que te gusta mucho vérmelos.

Así son estas cosas. Hasta ahora todo es normal.

¿Te parece normal?.

Tratándose de nosotros dos, sí, rotundamente, sí.

¿Te parece normal que diga que lo que yo deseo es que  me veas………..Me da mucha vergüenza, no sigo.

Por favor, Carmen, tengo derecho a saberlo, Será bueno que no me ocultes nada.

Conste que me da mucha vergüenza. Mi madre dice que lo que quiero que me veas son ……..las bragas. Y que a tí te gusta con locura.Que hasta…….te relames como si…….. me estuvieses besando………ahí.

¿Dónde?.

En el……co……..Entre los muslos. Y que yo, cuando lo haces, abró más……….Eso ya no lo digo.

¿Qué es lo que abres?. Dímelo, Carmen, por favor. Va a ser muy bueno para los dos.

Si tu crees eso………Dice que, cuando te relames, yo abro más las piernas y muevo los labios como si…….te tirase besos a la………….entrepierna. ¡Me da vergüenza decirte todo esto!.

Yo me levanté y, acercándome hacia ella, la dije.

Todo lo que dice la abuela es verdad, por mi parte es verdad.

¡No me digas eso, por Dios, que me pones muy nerviosa!.

Me arrodillé ante ella y, poniendo mis manos sobre sus muslos, dije muy emocionado:

Por tu parte también es verdad. Yo estoy muy enamorado de tí, te quiero con toda mi alma y sólo deseo tenerte entre mis brazos. Y a tí te ocurre lo mismo, no mientas.

Mis manos ascendieron por sus muslos, a la vez que unía  mi boca a la suya. El beso fue intenso. Nuestras lenguas se buscaron ardorosas, lamiéndose incansablemente. Su lengua recorría toda mi boca, mis dientes……Yo hacía lo mismo. Cuando mis manos llegaron a su coño, se estremeció y me abrazó con más fuerza. Gimió de placer cuando mis dedos urgaron en su caliente coño, que echaba  fuego. Sus manos, con trémula torpeza y con enorme ansiedad, me acariciaron la polla, me la apretaron con fuerza. Yo tiré de sus bragas. Al notar que se las quitaba, me dijo con voz ronca:

Nos va a pillar, Juancho, amor mío. ¡Ten cuidado!.

No puedo esperar, tengo que comerme este coño tan rico.

¡Qué dices!. ¿Qué me vas a hacer, mi vida?.

Esto, amor mío.

La quité las bragas y empecé a abrir sus muslos. Ella me ayudó abriendo las piernas de par en par. Mi boca buscó con ansia el calor de su coño. ¡Cuánto pelo, qué preciosidad, cómo me enamoraba!. Hundí mi lengua en su coño y lamí con locura esa brasa ardiente que deseaba desde hace años. Sus jugos, su leche,mojaron mi lengua  y sentí sus epilépticos estremecimientos. Cogió mi cabeza con sus manos y me apretó contra su ardiente coño. Yo, que tanto lo había deseado, separé los labios de sus delicioso coño, metí los míos dentro de su coño y procuré humdir mi lengua lo máximo posible. Sentía su abrasador calor, el ansía, el deseo con que recibía las caricias de mi lengua y el lento fluir de sus líquidos vaginales, su leche. Gemía bajito, por temor a ser oída por su madre, sabia en estas cuestiones, según afirmaba su propia hija. Sus gemidos me encendían la sangre, tenía una erección brutal y un enorme deseo de hundir la polla en sus entrañas, en ese maravilloso coño. ¡Cuánto gustazo me daba esta mujer!. Nunca había sentido tal excitación, tanto deseo de poder meter parte de mi cara en el interior de su coño para llegar hasta lo más hondo y lamer y lamer incansablemente. ¡Qué gustazo lamerla tanto y tan requetebien!. Me volvía loco de deseo sentir que mis caricias la enloquecían, que la hacía aflorar todos sus deseos de hembra encelada, hambrienta del amor de su hombre. Pero nada es eterno y me sacó la cabeza de entre sus adorables muslos.

Juancho, mi vida, ¡qué gustazo tan grande, nunca he  sentido tanto gustazo!. Eres el amor de mi vida, mi hombre, mi locura, pero ya va salir del baño. No puede saber nada. Y es muy lista, ya te lo he dicho. Vete al otro baño y lávate la boca con agua y jabón. ¡Ni se te ocurra usar elixir dental!. Notaría el olor y sospecharía. Es listísima, te lo aseguro. Yo abriré la ventana, por si acaso nota algo. ¡Anda. no tardes!.

Cuando regresé del baño cogió mi polla y, encima del pantalón, me la besó ansiosa. Al notar mi tremenda erección no pudo resistir el impulso de bajarme la  cremallera, sacarme la polla y metérsela en la boca. Se metió más de la mitad y chupó con fuerza. Yo creí que me moría. ¡Cuánto gusto sentía con esta mujer!. Una cosa tenía segura me iba a encoñar; tendría  que joderla en carne viva a diario, sin faltar un sólo día. Y no importaba estar casado, porque a mi mujer no le gustaba joder, era indiferente al sexo y lo aceptaba  cuando me ponía terco y porfión. Desde ahora, no iba a insistir en joder con ella, mi mujer, a mí  solo me gustaba Carmen, el coño de mi vida, la mujer a la que quería echar a diario mi leche. En su boca o en su coño, donde en cada momento deseásemos los dos.

La abuela llamó desde el baño. Carmen acudió para ver qué ocurría. Salió al cabo de un momento. Me  tomó de la mano y me hizo sentar en una silla.

Bájate el pantalón y el calzoncillo, cariño.

Pero, Carmen, ¿no decías que iba a salir?.

No, mi vida, todavía tardará. No ha podido vaciar el intestino y no se irá hasta hacerlo. Voy a sentirte muy dentro de mis entrañas, amor mío. Te quiero.

Mi queridísima suegra se subió la falda y, abierta de piernas, se sentó encima de mí. ¡Qué coño tan bonito!, ¡qué cantidad de pelo!, ¡cómo me gustaba esta mujer!. Mientras yo pensaba esto, Carmen, que me besaba con pasión desbordada, cogió mi polla y la colocó entre los labios mayores de su caliente coño. ¡Sentí que su coño abrasaba la punta de mi polla, que se irguió todavía más. Nuestras lenguas lamían y lamían nuestras bocas. Carmen se dejó caer sobre mi entrepierna y mi polla se deslizó de golpe en su coño, húmedo y abrasador.

Te quiero, Juancho, amor de mi vida. Nunca había sentido tanto. ¿Te doy gusto,mi vida?.

Te siento con locura. Yo no sabía lo que era esto,  mi vida. Te quiero. Estoy muy enamorado.

Y yo de tí, cariño mío, marido de mi vida. Y yo de tí.

No me llames marido que me corro, cielo.

¡Marido, marido, marido mío, marido de mi alma!. ¡Ay, Juancho, me corro, me corro, me vació, me vacío, mi amor!. ¡Ay, que gustazo!, ¡que gustazo, que locura de gusto!.¡Me corro, me corro!.

¡Calla, mi amor, que nos va a oir!.

Esta muy sorda. Y yo no puedo dejar de gritar bajito que me muero del gustazo que me das.

Sentí la abundante humedad de su coño, que me bajaba hasta la entrepierna. No pude resistirlo.

Me corro contigo, Carmen, me corro, no te resisto, esposa de mi vida, no te resisto, me corro contigo.

¡Si, marido de mi alma, marido mío, marido, marido, marido!. Conmigo, correte conmigo, que soy tu esposa, la única mujer a la que sientes así, esposo mío. ¡Córrete, correte!.¡Juntos, juntos, marido, juntos!.

Me corro, mujer de mi vida, coño mío, me corro en
tu coño. ¡Te voy a hacer un hijo, esposa mía!.

¡Si, si, marido, hazme un hijo, házmelo!. ¡Ay, ay, dame tu leche!.Un hijo tuyo, un hijo tuyo,marido.

Era imposible resistir ni un segundo más. Nos vaciamos los dos. Su leche me llegó hasta los huevos. La mía…..¡la mía la inundó!.¡Qué gustazo, qué locura!.

Te quiero, Carmen. Eres mi amor. ¡Qué gustazo!. No sabía que llegase a ser tan bárbaro.

Yo tampoco, amor mío, yo tampoco había sentido nunca……Tenemos que levantarnos, mi amor, que ya puede salir. Vamos al baño. Toma esta servilleta. No manches nada. Vete al otro baño, yo abro el balcón y voy contigo.

Cuando me dirigía al baño, se abrazó a mí y metió su lengua en mi boca. Fue un beso asombroso. Todo era maravilloso en esta mujer. ¡Cómo la quería!.

Nos dió tiempo a lavarnos y a darnos otro beso de lenguas enlazadas. Noté que volvía a prepararme para otro polvazo.Carmen, también lo notó.

No tardes en regresar, vida mía, que te voy a chupar todo.

Y yo a tí, preciosa mía. ¿De verdad quieres que te deje embarzada?.

Ya me gustaría, pero no es posible. Ya no tengo la regla. Pero el juego de ser papás es bonito,¿no?.

Precioso, cariño, mio.

La abuela tardó algo más. Cuando salió, fingiendo tener prisa, la estaba esperando en la puerta. Se besaron ambas y bajamos a la calle. Tardé una hora entre ir y regresar. Cuando mi adorada Carmen me abrió la puerta…….¡qué maravilla, que mujer tan bonita!……..estaba vestida para el amor, para la pasión. No llevaba bragas ni sostén, sólo lucía un precioso liguero rojo, medias también rojas y zapatos de tacón a juego. No perdimos un segundo. Me desnudé en un instante y caimos en la cama en postura de sesenta y nueve. Nuestras lenguas y manos hicieron a conciencia su trabajo. Luego……¡otro polvazo de leyenda!. Pusimos las sábanas perdidas de leche,  de la deliciosa leche que nos ofrecíamos con un amor infinito, tan infinito como el gustazo que nos dábamos. ¡Cómo nos queríamos!. Y así fue siempre. Carmen tiene ahora, setenta años, yo, estoy a punto de llegar a los cincuenta. ¿Y saben una cosa?. Siento por ella más amor y más pasión que nunca. Y ella por mí. Somos muy felices. Mi mujer nunca ha sospechado nada. Y está contentísima: de Pascuas a Ramos la echo un polvo y…….feliz y contenta. Y Carmen, mi auténtica esposa y yo, todavía más felices, dándonos más gusto que nadie, jodiéndonos en carne viva, sintiendo la humedad de las suaves y dulces paredes de su coño, que lamo a diario. Y élla, mi Carmen, gritando siempre que mi polla la abrasa el coño, que lo que más la gusta es chupármela durante horas. Muchas veces, muchísimas, nos corremos en nuestras bocas, saboreando y tragando los jugos más maravillosos del mundo: la leche de su hermoso y peludo coño y la de mi polla, que saborea con deleite. Nos queremos, nos jodemos en carne viva….¿qué más se puede pedir?.

JUANCHO.

Incesto en el messenger con mi prima

Domingo, noviembre 30th, 2014

Mi historia es acerca de cómo cometí incesto con mi prima, llamémosla Karen, para mantenernos en el anonimato, ella es una mujer de 1.59 cm de estatura, de esas chicas que tienen un culazo, que por más que intentes no puedes despegarles la vista, unas piernas torneadas, preciosamente moldeadas por el ejercicio, de tez blanca, pocos pechos, pero eso ni representa problema alguno. Bastante cachonda, pero eso no lo sabía hasta que llegó aquel día, ojos grandes, y labios de mamadora.
Como siempre, todas las familias normales, tienden a visitarse una y otra vez sin previo aviso, así sucedía con la nuestra, por lo regular nos visitábamos en fines de semana, así nuestros tíos, abuelos, primos, etc… estaban presentes y no había ningún problema.
Mi prima y yo crecimos siendo muy apegados, cuando yo tenía un problema, ella me daba consejos, me animaba, y siempre teníamos una conversación muy amena. Así fuimos durante la infancia y parte de la adolescencia. Actualmente ella tiene 18 años y yo 22.
Como intuirán, yo a he tenido bastante experiencia con mujeres, adultas y adolescentes, no es por nada, pero resulto bastante atractivo a las mujeres, en especial a mis amigas, y amigas de mi madre. Así nací, ¿qué se le va a hacer? A Karen siempre le contaba mis aventuras con mujeres, le explicaba a detalle y ella ponía mucha atención a lo que platicaba, al parecer le agradaba escuchar de su propio primo, las cosas sexuales que ella no se atrevía a platicar con sus propios padres. Pero, en fin. Un día, llegué a casa de mis tíos Raúl y Andrea, padres de Karen y otros tres primos. Los saludé sin más, les pregunté que si me podía bañar en su casa, ya que me quedaba de paso y no tenía tiempo para llegar a la mía, ya que vivo lejos de donde ellos viven. Ellos alegremente me dijeron que si, mis tres primos se encontraban fuera, los hermanos de Karen, son más pequeños, unos adolescentes, siempre están todo el día vagando con sus amigos de la colonia. Entonces, al salir de bañarme, como era mi costumbre, siempre lo hacía en ropa interior muy ajustada, y con la toalla sobre mi hombro. Típica pose sensual, pero lo hacía inconscientemente, al salir del baño me percaté que mi prima estaba en la sala, y el baño está justo a un lado de la sala. No le hice caso, y seguí mi paso hacia la recamara de uno de mis primos, me cambié, me peiné y me fui, tenía unos asuntos pendientes que ya no recuerdo. Al llegar la noche, me conecté a msn, me encontraba solo en mi recamara, obviamente tengo agregada a mi prima, y a mis demás familiares. Y de pronto abajo apareció la ventanita naranja, era mi prima, a continuación les pondré la charla que tuvimos, con K representaré a mi prima y con una H a mí.
K: Hola!, primo. ¿Cómo estás?
H: Ey, hola. Muy bien, ¿Y tú?
K: Muy bien, gracias. ¿Qué haces?
H: Aquí llegando de la calle, estoy un poco cansado.
K: Ah!, que vago eres primo.
H: Ja ja, sólo un poco.

Después de unos minutos, sin nadie escribir nada, me animé, estaba un poco cachondo, y le escribí lo siguiente:
H: Primita, no había notado lo nalgona que estás.
K: En serio? Pues ya ves, es de familia.
H: Perdón, pero no pude evitar verte las nalgas ahora que me bañé en tu casa.
K: Y yo no pude evitar verte tremendo bulto debajo de tu ropa interior cuando saliste del baño.

En ese momento mi cabeza tenia pensamientos sucios sobre mi prima, pensaba en su gran culo, con aquel pantalón ajustado que llevaba y me dejaba ver su cachetero, de esos que quedan justo a media nalga. La conversación se ponía cada vez más caliente y eso me agradaba, no pensaba en el remordimiento que me daría cuando me calmara, nada en ese instante me importaba, así que me decidí a escribirle cosas más cachondas.
H: En serio? Y te gusto lo que viste?
K: Si, no pensé que la tuvieras tan grande.
H: Y yo no pensé que tus nalgas estuvieran tan ricas.
K: Y no sólo eso tengo rico.
H: ¿Qué más tienes rico?
K: Ya ves!
Segundos más tarde me dijo que se tenía que marchar, ya que usarían su computadora, sin más ni menos tuve que decirle adiós, pero estaba demasiado cachondo, busqué entre mis carpetas y mis archivos, alguna foto de ella, quería masturbarme pensando en lo que me había escrito mientras veía su foto. La encontré, precisamente una foto de ella de perfil, pero se veía su culo redondo y respingón, esa noche me masturbé pensando en mi prima, gozándola en mis pensamientos, dedicándole una paja monumental a su gran culo.
Al día siguiente desperté, un poco asustado ya que creía que mi prima le iba a contar todo a mis tíos, y se armaría un lio en grande, me conecté para ver si ella estaba, y si. Se encontraba en línea, la saludé y ella como si nada me respondió, me aseguré de que prometiera que no diría nada de lo sucedido anoche, y ella claramente me decía que no me preocupara, que ella no era de esas personas que delatan a las demás.

Días después, asistimos a su casa, me costaba controlarme, por el morbo que me provocaba ver a mi prima ahí, en su propia casa paseando, coqueteando conmigo, ella sabía que yo la deseaba, que quería ese par de nalgas ricas sobre mi verga, o sobre mi boca relamiéndolas gustosamente, ella lo sabía, también le ponía cachonda el hecho de que fuéramos familiares, como a mí. Así sucedieron varios días, de la misma manera, la visitaba y ella me mostraba su culo, claro yo lo veía sin que nadie se diera cuenta, sólo eran coqueteos y ya. Pero, cuando la noche llegaba, ella se encontraba siempre en msn, preguntándome si me había gustado como se veía ese día, si me gustaba su culo, y que si notaba que a veces no llevaba bragas.
Los días pasaban y yo seguía pajeandome recordando su culo, o cojiendo con otras mujeres pensando en mi prima, claro estaba que necesitaba cojermela a ella, para librarme de esta gran calentura que sentía.
Un fin de semana, mis padres hicieron una carne asada en casa, mi casa es grande, y no había problema si llegaban unas 30 o 40 personas, todas cabian en el patio o adentro. Esperabamos la visita de todos mis tíos y primos, pero yo solo esperaba a Karen, y ver que llevaba puesto esa vez. Al fin llegó la hora, ella se bajaba de la camioneta de mis tíos Raúl y Andrea, fueron los últimos en llegar, ya que su casa era la más lejana a la nuestra. El día transcurrió entre risas y platicas de los adultos, todos embriagándose, al parecer se quedarían a dormir en mi casa, oh vaya oportunidad que tenia para hacer algo sucio con mi primita.
Ya en la madrugada me encontraba en mi recamara, platicando en internet con mis amigas, cuando de pronto se conectó ella, tal vez estaba en otra recamara, y me decidí a saludarla, debo aclarar que yo también había ingerido algunas bebidas alcohólicas, y me sentía con más valor para provocar a mi prima hasta su límite, a continuación les pondré la charla que tuvimos:
H: Hola, prima donde estás?
K: Aquí en el cuarto de a lado, por que?
H: Nada más pregunto, y estás sola?
K: Si, ya todos están dormidos en las demás recamaras, y yo le pedi a tu papá que me prestara su laptop para conectarme, y aprovechar…
H: Oh, bastante ingeniosa, que curioso, fijate que la laptop de mi padre tiene web cam.
K: Si, ya sé. ¿Quieres que la ponga?
H: Si, ponla… y hagamos cosas sucias.
K: Está bien aceptala.

Al aceptarla, aparecia ella, con la misma ropa que llevaba dicha tarde, estaba acostada sobre la cama, con la luz apaga.

K: Y a que te refieres con hagamos cosas sucias?
H: Tú solo hasme caso a lo que te diga, ok?
K: Está bien.
H: Primero, ponte de pie y prende la luz, para verte mejor.
K: Ok, asi?
H: Si, de maravilla, ahora date la vuelta y dejame ver tu culote.
K: Está bien, asi, te gusta?

Ella se empinaba despacio, se tocaba su culo, sabia que me estaba cachondeando, que me estaba pajeando frente al monitor, cabe mencionar que yo no tenia web cam, asi que ella no me podía ver, pero intuina que ella sabia lo que estaba provocando en mi. Ella llevaba puesto un pantalón demasiado ajustado, sus nalgas se lo comían y resaltaban su cachetero a media nalga, eso me ponía bastante mal. Al parecer ella también había estado tomando, la interrumpi y le puse lo siguiente:

H: Que rico culo tienes, prima. Te me antojas demasiado
K: Te gusta? Mm… tu también estás muy bien
H: Ahora quiero que te lo quites, y me dejes ver esas hermosas nalgas
K: Pero, si alguien entra y me ve?
H: Pues pon el seguro a la puerta, y así estaremos sin preocuparnos, que no estas cachonda?
K: Si, la verdad si, y me gusta que me veas
Ella se quitó el pantalón, dejándome ver sus nalgas blancas y grandes, wow que vista tenia, aceleré mi paja, quería venirme viéndola, disfrutaba tanto ese momento, al igual que ella, me daba morbo pensar que la tenia así solo a unos pasos de mi. Su ropa interior se metía completa en su culito, se empinaba y hacia movimientos sensuales. Después de unos minutos así, le dije que se bajara su calzoncito, ella lo hiso y yo continué en lo mío.
Después de estar un rato viéndola tocándose sus nalgas, y su rajita deliciosa, tomo su posición normal y me escribió:
K: Por que no vienes a la recamara, primito?
Pero, eso… es otra historia. Escríbanme a mi correo, alix.dante@live.com continuaré en la segunda parte lo que ocurrió con mi primita.

Relato de lo mejor del sexo que he tenido

Sábado, octubre 11th, 2014

Bueno ..resulta que en mi trabajo hace 04 años atrás , justamente en la el lugar que yo trabajaba todo el día, en una noche de farra bebimos con mi compañero y amigo llamémosle Luis hasta el amanecer .. recordamos entonces que debíamos presentarnos a trabajar … pero casi ya amanecía, de todos modos fuimos a trabajar , pero por lo ebrios que estábamos sucedió algo inesperado.
Un accidente grave con mi amigo, tuvimos que llevarlo de urgencia al hospital, pasé todo el día allí realizando todos los trámites que requerían para operar al herido, al llegar a casa como a las once de la noche le conté a mi esposa lo ocurrido, cabe indicar que vivía con nosotros su hermana (mi cuñada de 14 añitos), debía ir a rondar por eso de los ladrones mi trabajo desde las 12 de la noche hasta como las cuatro de la mañana .. Entonces salía de la casa aduciendo tener un poco de miedo y sucedió lo inesperado….

Me dijo mi esposa que tal si …Carla… por llamarla así, te acompaña … asentí con la cabeza y la muchachilla se emocionó pues siempre había querido conocer mi trabajo, les contaré que su cuerpito tierno ya estaba sumamente para desearla… que linda que estaba …. Yo conducía el vehículo de mi amigo pues él se quedó en el hospital.
Entonces llegamos al sitio y todo estaba tranquilo, nos sentamos los dos en el asiento trasero y charlábamos; de pronto no sé porque le di un beso en los labios y ella solo se sonrió asustada y dijo … porqué hace eso ..??? y le respondí .. no lo sé, pero me gustas …si pero no puede ser porque usted es mi cuñado me dijo … pero mis manos estaban sobre una de sus tetitas que por cierto estaban grandes para su edad .. y ella solo decía no , no esperece ,…. Pero con un vago esfuerzo .. lo que me animó a seguir toqueteándola .. hasta que la bese de nuevo y no opuso resistencia … le dije que no pasaría nada que ella no quisiera .., que solamente quería ver como se excitaba a su corta edad , y ella dijo que bueno pero solo eso… entonces la besé por todos lados .. Ya le había quitado el saco, y logré quitarle la camiseta y el bracier quedando libres esos senos tan esplendorosos, sus pezones apenas se estaban formandose en las puntas.
Luego casi sin insistencia le quité una pierna de su pantalón, manoseando por encima del interior su vagina … qué rica ….. Apenas tenía bellos…. Se resistió un poco al querer quitárselo, pero no mucho y lo hice … la subí en mis piernas colocando sus senos en mi delante y su vagina que estaba muy mojadita sobre mi pene , claro que estaba por debajo de mi pantalón, pero ella lo sentía y se movía cada vez mas .. hasta que dejando de comerme sus senos le dije .. te lo meto…. Y ella dijo ahora o nunca,… hazlo… QUÉ HERMOSO que placer saqué mi pene que parecía que estallaría … y ella se lo metió .. yo estaba en otro mundo .. solo escuché el primer.. mmmmmmmm que hizo al sentir mi pene dentro y luego nada más solo sabía que lo que sucedía era hermoso … ella subia y bajaba . podía sentir como se mojaba cada vez más y más hasta que me dío una cachetada suave seguida de un beso y me dijo .. terminaste.. ?? le dije que no aún se burló y dijo pues que pena yo ya…..se imaginan .. me quería dejar así … pues no lo logró porque la abracé fuerte la penetraba muy rápido .. Cosa que ella disfrutó,… terminó otra vez .. y yo casi termino dentro … lo saqué y ella quedó mirando como terminaba .. Pues más me excitó su rostro de putita que puso y lo hice frente a sus hojos ..
Que placer sentí esa madrugada .. fue el mejor de mi vida .. llegamos a casa al amanecer y ella se acostó en su cama y yo salí de la casa a fumar .. pues me sentía un poco mal pero satisfecho…
Luego sucedieron muchos más encuentros con ella ya se los contaré si me lo permiten .. espero que les guste adiós

La Lección De Mi Primo

Martes, octubre 7th, 2014

Finalmente fuimos a Viña del Mar porque después de varios años mi papá había arreglado sus diferencias con su hermano mayor. Nos quedaríamos en su casa. No veía a mis tíos desde el funeral de mi abuela, años atrás. Como mi primo Lorenzo se había ido con unos amigos a La Serena, mis tíos me ofrecieron su pieza. Él también era hijo único como yo y de él si no me acordaba para nada.

Después de cenar subí corriendo a jugar con la Play 3 de mi primo. Me quedé dormido con la tele encendida. Desperté con un golpe. A los pies de la cama había un chico mirándome que supuse era mi primo. Enojado me preguntó quién era. Le dije que era Franco, su primo de Santiago. Se rió, me pidió disculpas y me dio la mano. Lorenzo tenía diecisiete años, moreno, de pelo negro crespo y corto, ojos verdes, alto y flaco aunque se notaba que ejercitaba porque tenía los músculos marcados, sobre todo en su estómago. Yo tenía doce años, alto para mi edad pero obviamente más bajo que mi primo; flaco, pálido; cabello rubio liso y largo, ojos celestes.

Me dijo “huevón ¿te corriste la paja? Ta pasao a moco aquí”, me puse rojo, le dije que no. La verdad, en ese tiempo yo no entendía muy bien qué era correrse la paja o pajearse. Intuía que era algo relacionado con sexo por lo que había escuchado en los baños del colegio, pero exactamente no sabía. Miré la hora, eran las 12:50 de la noche. Lorenzo empezó a sacarse la ropa. ¿Tú no estabas en La Serena? –le pregunté. Me contó que un par de amigos se intoxicaron con mariscos así que uno de los padres de los afectados los trajeron a todos de vuelta. Cagó la fiesta –dijo Lorenzo. Oye huevón, voy a bajar al jacuzzi ¿querí venir y nos tomamos unas chelas? –me preguntó. Acepté. Entré al baño a mear y al salir mi primo ya tenía su traje de baño puesto. Me dijo que me esperaba abajo y se fue. Me puse un traje de baño y bajé.

Mi primo me observó un rato mientras tomaba los primeros tragos de su cerveza y me dijo “tai muy flaco, huevón; tení que hacer más deporte”. No sé cómo adivinó que yo no jugaba ni taca taca. Sacó del refrigerador otra cerveza, me la pasó. Al seco –me dijo y así lo hicimos. Era la segunda vez que tomaba cerveza. Sacó otro par y nos dirigimos al patio. La noche estaba súper tibia para ser noviembre y el agua del jacuzzi estaba exquisita. Estuvimos como una hora metidos ahí, nos tomamos tres cervezas cada uno y subimos a acostarnos. Oye huevón vamos a tener que compartir cama ¿o preferí dormir en el suelo? –me preguntó. Me da lo mismo, igual tu cama es grande –le dije. Vale, duerme aquí no más entonces, espero que no ronques –me dijo, le aseguré que no. Los trajes de baños quedan colgados acá, en la barra de la ducha –me gritó desde el baño. Al salir lo vi desnudo. Su pene era grande, oscuro y grueso; tenía la cabeza afuera y su color rosado contrastaba con el resto de su miembro. Me llamó mucho la atención. Se metió a la cama. Caminé hasta el baño, me saqué el bañador, miré mi pene; lo sentí enano, le di una sacudida y caminé hasta la cama. Me quedé de pie ahí, con los brazos a los lados sin saber qué hacer. Mi primo me miró de arriba abajo. ¿No trajiste pijama?—me preguntó. No –le mentí. ¿Oye, cuánto mides? –me preguntó. Le respondí que no sabía. Salió de la cama y fue hasta el baño. Me dijo que fuera. Me mostró una cinta de medir que estaba pegada detrás de la puerta. Ponte ahí –me dijo y sosteniendo mi frente contra la puerta me dijo “un metro sesenta y cinco”. A ver tú –lo invité. Se puso en la misma posición, tomé un cepillo de dientes y lo sostuve en la marca porque yo no alcanzaba a verla. Se quitó y medimos un metro ochenta y dos. Eres un enano –me dijo riéndose burlesco. Demás que te alcanzo en dos años más –le dije. Lorenzo volvió a la cama. Me pidió que le llevara una regla que tenía en su escritorio. Se la pasé. Acuéstate no más –me dijo. Metió la regla debajo de las tapas y la sacó. Me dijo “mi pico mide catorce centímetros, toma y mídete el tuyo a ver”. Tomé la regla y marqué con un dedo dónde llegaba la punta de mi pene. Miré el número y le dije “ocho”. Soltó una carcajada. Le dije “ya para de huevearme huevón, tú eres cinco años mayor que yo, cuando tenga tu edad voy a tenerlo más grande que tú”. Sí claro, y eso que no me lo hai visto parado huevón –me respondió riéndose, se dio vuelta y apagó la luz. Me volteé hacia la ventana y me quedé dormido.

Desperté con un portazo. Mi primo había entrado al baño. Escuché sus pedos. Me estiré y me di cuenta que mi pene estaba erecto. Otra vez. Qué molesta sensación. No sabía qué hacer con él. Levanté las sábanas. Lo miré, lo apreté, no se bajaba. Decidí ponerme un short por si salía mi primo. Demasiado tarde. Mi primo salió del baño de nuevo en pelota. Me senté en la cama. Oye huevón, me voy a duchar y voy a bajar a la playa ¿querí ir? –me preguntó, le agradecí pero rechacé la oferta. Me fijé en su pene. Esta vez el glande estaba oculto. No entendí por qué hacía eso, yo sacaba el glande sólo al lavármelo. Cuando Lorenzo se fue, salí de la cama y me metí a la ducha. Al salir, me sequé bien, tomé mi pene y me eché el cuerito para atrás. Como siempre, se me corrió para adelante solo, volví a hacerlo y lo mantuve así con los dedos. Me miré en el espejo. Me sentí ridículo así que dejé de hacerlo.

En la tarde yo estaba en la piscina cuando llegó mi primo y de un salto se unió. Al rato subimos a su pieza a jugar Play. La mamá de Lorenzo nos avisó que “los grandes” irían a pasear y de ahí se pasarían al casino. Estuvimos jugando un par de horas hasta que bajamos a la cocina a calentar pizza. Mi primo dijo “me meo” y se empinó un poco en el lavaplatos y se puso a mear. Me reí y le dije “huevón cerdo”, él se rió y me dijo siempre hago esta huevada cuando no están mis viejos. Se sacudió su tremenda verga y se la guardó. Es liberante mear en esta huevada huevón, debería hacerlo algún día –me aconsejó. Sacó un par de cervezas, comimos y subimos. Tomábamos cerveza, jugábamos Play y mi primo fumaba cigarrillos. Me preguntó si yo fumaba. Le dije que no. Me preguntó si ya me pajeaba. Fui sincero –gracias a las cervezas supongo– y le dije “¿sabí qué? he escuchado esa mierda varias veces y no sé qué chucha es”. Mi primo se rió. Me dijo “es masturbarse po primito”, y qué es masturbarse –le pregunté. Puta el huevón perdido, ven pa’cá, te voy a dar la lección de las lecciones –me dijo acercándose a su computador. El se sentó y yo me quedé de pie a su lado. Empezó a poner unas fotos de chicas desnudas. Se me empezó a poner duro. Crucé las piernas. Mi primo giró hacia mi paquete y me dijo “ok, ya se te para al menos, a mí también” y se agarró el bulto del short. Ahora bájate el short e imítame. Puso un video porno, se bajó el short y su verga gigante saltó como un resorte. Le tocaba el estómago. Mi primo agarró su pene y empezó a frotarlo como limpiando un rifle. Mi corazón se puso a latir a mil. Mi primo veía el video y seguía en lo suyo. De pronto me miró y me dijo “pero huevón, haz lo mismo, esto es pajearse o correrse la paja o masturbarse o como querai decirle, vai a ver lo bacán que se siente” y diciendo esto me bajó el short. Una gota de líquido transparente salió de la punta de mi pico. La recogí con un dedo y me la limpié en la pierna. No huevón, no seai gil –me dijo– esa gota la esparces por la callampa y la usai como lubricante, así –mi primo subió el cuero de su pico lentamente y apretando fuerte y al bajarlo salió una larga gota transparente. La cogió con el dedo índice y la esparció por toda la cabeza. Mientras lo hacía me decía “así ¿ves?” y yo veía y sentí que otra gota salía así que eché el cuero para atrás y lo imité. Empecé el sube y baja más rápido. Comencé a sentir una rica sensación, como eléctrica. Mi primo revisó mi técnica y me dijo “tení que ir tapando y destapando la callampa, hasta atrás ¿o te duele?” Un poco –le dije, échale saliva –me dijo, y eso hice. Con el tiempo el cuero se te va a ir soltando –agregó. La electricidad en mi cuerpo aumentaba, la película estaba cada vez más caliente y mi primo se la estaba cascando a toda máquina diciendo garabatos y respirando fuerte. Sentí temblar mis piernas y dije “¡conchetumadre!” y de mi pico saltó un chorro de algo blanco y espeso. Cayó en la pierna de mi primo. Mi primo se impresionó un poco, aceleró sus movimientos, cerró los ojos, se apoyó hacía atrás en la silla y saltaron no uno sino varios chorros de lo mismo sobre su estómago. Exhaló fuerte, yo me sentí débil. En un gesto de complicidad mi primo estrechó su mano toda mojada con la mía y me dijo “esto es semen primito, es lo que sale de tu pico cuando estai en el placer máximo. También le dicen leche o moco. Bienvenido al club de los pajeros” dijo sonriendo algo exhausto. Sonreí. Fuimos a ducharnos. En la ducha me explicó la importancia del aseo personal y más cosas del sexo y del embarazo y de los condones. Nos revisamos los penes con atención mientras nos jabonábamos.

Después de eso, bajamos a comer algo y subimos a ver una película. Nos quedamos dormidos. Desperté y mi primo tenía sus brazos alrededor mío, estábamos acostados de lado. Me quedé dormido nuevamente.

Me comí a mi sobrina costeña de 20 y termine la faena con sexo anal.c

Martes, septiembre 23rd, 2014

Esta historia es cien por ciento real y me sucedió hace un par de meses atrás: Empezare contándoles que soy de Ambato-Ecuador y llevo casado 2 años con una chica de Portoviejo, por lo general las chicas de la costa son mejor dotadas que las de la sierra y mi mujer no es la excepción, piernotas, un culazo y unas tetas redonditas. Pero mi historia relata en como me comí a una de sus sobrinas, como es obvio sus sobrinas están igual de bien dotadas, por ello desde la primera vez que las vi se me fueron los ojos. Bueno resulta que tengo un hijo de 2 años y como mi esposa y yo trabajamos lo dejamos en una guardería, pero en ese tiempo le dio un fuerte resfriado por lo que mi esposa llamo a mi suegra para que viniese de la costa a cuidarlo unos días en mi casa; como mi suegra ya tiene algunos años encima siempre viene con alguien y esta vez decidió venir con una de mis sobrinas Janine. Janine tiene 20 años y tiene un cuerpo delicioso delgada de tez trigueña 1,70 con unos senos no muy grandes pero si redonditos y duros, unas piernas largas y gruesas y un culo grande y paradito, mi relación con ella siempre fue buena, pues la conocí antes cuando estuve de novio con mi esposa y cuando la veía me la pasaba molestándola de lo “fea” que esta o de que no tiene novio por creída o que buscase trabajo en un cabaret y ese tipo de bromas, a las que ella respondía con chistes del mismo calibre; aunque siempre que la veía me provocaba una erección por lo buena que esta, últimamente no le había prestado mucha atención pues prácticamente había convertido a otra de sus primas (Nadia) en mi amante lejana, pues cada vez que iba de visita a Portoviejo me las ingeniaba para hacerle el amor cuando mi esposa se descuidaba, pero esas historias y como la ultima vez que le hice el amor cuando estaba embarazada les contare en otra ocasión. Volviendo a Janine aquel día yo había salido mas temprano de mi trabajo y como era un martes ni mis amigos ni el trafico fueron impedimento para estar una hora y media antes de lo que normalmente suelo estar en mi casa, al llegar note la casa muy silenciosa por lo que asumí no había nadie, pero al llegar a mi cuarto me lleve la grata sorpresa de encontrar a Janine, viendo la televisión; un poco asustada note que cambio el canal que veía, sin embargo me di cuenta que el numero del decodificador del cable marcaba un canal erótico, cuyo numero me lo se de memoria por su puesto. Ella me saludo de forma nerviosa y yo casi sin responder le pregunte en donde estaban mi esposa, mi suegra y mi hijo, a lo que me contesto que habían salido hace 5 minutos al supermercado y dijeron que se iban a demorar. Janine estaba recostada en la cama de mi dormitorio y traía en su cabeza una toalla, estaba puesta una blusita corta de tirantes sin sostén, pues note claramente sus pezones a través de ella y un short de tela celeste, que mas parecía una tanga por lo corta; me la quede mirando de pies a cabeza y a parte el hecho de que estaba mirando porno en mi cama, me provoco una erección que casi abre el cierre de mi pantalón, por lo que me senté a su lado rápidamente para que no lo notase; ella un poco asustada todavía por mi llegada inesperada empezó a disculparse por haber usado la ducha de mi cuarto pues al parecer la ducha de las visitas se había dañado, le dije que no había problema que solo esperaba que no haya dejado sus calzones en el piso, entonces reímos y tomo de nuevo un poco de confianza, sin embargo yo estaba muy excitado y no quería que ella pierda la calentura que debía tener al ver el canal porno; entonces me arriesgue y con un tono burlesco le dije Janine y en realidad que estabas viendo? Cogí el control y puse la televisión en video y una mujer le practicaba sexo oral a un tipo; ella se enrojeció y dijo: no que te pasa yo estaba viendo caricaturas con una voz de burla también, yo me reí y le dije ya vas a ver chica morbosa (siempre con un tono de chiste) y me dijo hay tío es que ante la necesidad por lo menos debo verlo, entonces le dije pero sobrina que falta de confianza yo puedo ayudarte con eso ¡!!haber ponte en cuatro!!! ella me dijo que estúpido y nos reímos, entonces seguimos viendo la película; de pronto Janine me dijo pero tu eres muy caliente, porque solo viendo eso ya lo tienes parado y le dije que me estas viéndole bulto? y dijo riéndose ¡no! pero se nota, entonces sin mas dilaciones me baje el cierre y le indique mi pene diciéndole pues míralo en vivo; ella puso una cara de asombro única, no se si porque mi pene estaba tan erecto que parecía le salía sangre o por lo que hice, pero cuando volvió en sí lo siguiente que hizo es sacarse la toalla de su cabeza arrodillarse al frente mío y empezar a chupármela con una tenacidad y placer único, yo aproveche para sacarle esa blusita y mientras me la chupaba le agarraba las tetas y le masajeaba esos pezones rosados y duritos; me la chupaba con tanta vehemencia y ricura que sentí me venía y así fue le termine en la boca. Ella contrario a lo que parecía, ya tenia experiencia en esto de las mamadas, pues se trago mi leche y lo que le había salpicado se lo froto en sus deliciosos senos, hasta ese entonces no habíamos dicho una palabra mas, solo se oía mis gemidos de placer y el sonido de su boca al succionar mi pene, pero después de tal actuaciones mes inhibiciones hacia ella terminaron, por lo que retome palabras diciendo: ahora me toca a mi! entonces, le saque ese mini short que cargaba y la hice recostar, tenia su vagina completamente rasurada y emanaba ese olor delicioso a recién bañada, pero también ese olor a conchita mojada por la excitación del momento seguramente; se veía tan deliciosa ahí acostada que no perdí la oportunidad de lamerla desde la punta de los dedos de sus pies, me enloqueció ver sus uñas recién pintadas y esos pies tan sexis, así que los lamí como a un helado y después continué con sus pantorrillas, sus muslos hasta llegar a su cosita, ella solo hacia pequeños sonidos de placer, pero en cuanto empecé a lamer su sexo, gemía tan fuerte que mordía la toalla para disimular sus gemidos, ella tuvo su primer orgasmo rápido y verla ahí reprimiendo sus gritos me hizo poner a cien nuevamente y procedí a someterla de forma suave y delicada, pero ella me dijo dame duro tío dame duro y con sus piernas parecía me practicaba una llave apretando mi espalda; ya vaciado por la mamada inicial, le bombeé como por 15 minutos a ratos con tanta fuerza y goce que ya no se oían sus gritos sino el rechinar de la cama, por lo que cambiamos de posición a la famosa posición del perrito, así en cuatro, su trasero era impresionante sus nalgas formaban una inmensa manzana, tan deliciosa que después de 10 o 15 embestidas me fui de nuevo y sentí que ella también, pero estaba tan excitado de ver ese enorme culo que seguí bombeándole y nunca perdí la erección, de pronto ella regreso a ver a la televisión y dijo hazme eso, (pasaban una escena en que el tipo le estaba introduciendo el pene en el ano a la zorra de la t.v) , no lo pensé dos veces y utilizando los mismos líquidos que por chorros habíamos botado, le empecé a introducir primero mi dedo medio en el ano, si sus gritos de excitación al hacerlo por su concha eran fuertes en cuanto empecé a introducirle mi amigo por el ano, se transformo en una sirena, cosa que por cierto me excitaba mas, por lo que completamente agachada mordiendo la almohada empecé el bombeo, suavemente hasta sentir ese delicioso vació, dejando de morder la almohada me decía dale comete ese culo dale duro tío, culéame duro, dale, lo que me volvió loco y le empecé a bombear hasta sudar frió del placer, mordía la almohada y gritaba con mayor intensidad pero aislando el sonido aplastando su boca en la cama, lo que termino por hacerme estallar nuevamente en su enorme culo. Nos quedamos recostados por un instante yo encima de ella, por primera ves la empecé a besar como un adolescente enamorado mordiendo sus labios y metiendo mi lengua hasta los rincones mas recónditos de su boca; hasta que recobramos conciencia de que mi esposa y mi suegra podían llegar; así que ella me dijo ándate y vuelve después como que nunca hubieses llegado a la casa yo me encargo de este desorden. Con los nervios de punta ante la posibilidad de la llegada de mi esposa pero con una satisfacción enorme me fui a dar vueltas por el barrio en el auto hasta una hora similar a la que llego normalmente y cuando decidí entrar me encontré a Janine lavando las sabanas de mi cama en la lavadora y mi esposa diciendo que su sobrina había regado un vaso de refresco y muy servicialmente hasta lavo las fundas de las almohadas. Sinceramente desde ese día no he vuelto a hacer nada con mi sobrina porque desde ese encuentro nunca mas volvimos a estar solos en casa y pocos días después regreso a su ciudad, pero ahora espero con ansias mi visita a la costa para ver si continuo la segunda parte de esta historia o la convenzo para hacer un trío con su prima.

AL FIN LOGRE A MI SOBRINA PATRICIA.

Jueves, septiembre 18th, 2014

Hace mucho les conté lo mucho que me he estado loco por mi sobrina Patricia, que luego de un pequeño encuentro donde dejo que le mamara el coño a los dieciocho años cuando se quedo a dormir en casa. Ahora vive en USA desde hace tiempos, está casada con un gringo que esta destacado en Irak por lo que me di cuenta por relatos de su madre, mi cuñada, que tiene un vecino que le está aplicando en ausencia de su marido. Ese detalle me encendía mucho más al saber que ya hacia sus incursiones en el terreno de la infidelidad conyugal.
El caso es que vino de vacaciones a nuestro país y nos pidió que la lleváramos a la playa, ni lento ni perezoso rente un rancho de mar y nos fuimos toda la familia un fin de semana. Como era de esperarse casi me voy de bruces cuando la vi en bañador de dos piezas donde se le notaba el coñito perfectamente depilado con un monte de Venus descomunal, ahora tiene 28 años y está mejor que cuando le mame el coño para ese entonces peludo. Como sé que le gusta el tequila compre un litro esperando que alcanzara, luego de la cena todos los que habíamos asistido se quedaron dormidos luego del tequila, entonces ella me pregunto si tenía más, a lo que conteste que si pero que teníamos que ir a traerlo al vehículo que estaba un poco retirado, en la planta baja del rancho. Me acompaño a traerlo, llevaba un a salida de baño transparente que dejaba ver su perfecta silueta y el pequeño biquini, le aconseje que nos quedáramos en la primera planta del rancho que también servía de estacionamiento para los vehículos para no despertar a los que dormían, ella asintió que era lo más adecuado, le serví otro tequila el cual trate que fuera cargado, no era mi intención pasarla de copas pues sé que las féminas son muy duras para beber y más cuando se trata de este licor, pero también sé que el tequila a las mujeres les vuelve muy sensible el clítoris.
Bebimos alrededor de hora y media en medio de pláticas de su situación con su marido que tiene que verlo cada 6 meses, que se refugia en el trabajo para no pensar en su situación etc. Cuando de repente me dijo que porque la miraba tanto cuando se bañaba en el mar, yo le conteste que honestamente para mí era muy tentador admirarle su bello cuerpo y que ignoraba que pensaba el marido en dejarla tanto tiempo sola, la conversación se ponía cada vez más tensa a lo que respondíamos con otro trago de tequila para mojar la garganta porque al menos en mi caso se me cerraba de los nervios de estar platicando con una mujer a la cual le doblo la edad. De repente ella mirándome fijamente a los ojos me dijo que si quería verla que no le importaba y separo las piernas para que yo le pudiera ver su bañador, yo no pude contenerme la tentación de verle entre las piernas poniéndome rojo de la emoción, a lo que ella me pregunto qué me gustaría hacerle, con un aire de sinvergüenza le dije que lo que más ansiaba era repetir la vez que la hice acabar con una mamada, casi de inmediato ella se aparto el biquini dejando verle perfectamente su raja diciéndome “adelante hazlo” en menos de un segundo estaba arrodillado frente a ella dándole de mamadas en su afeitado coño que sentía salobrego por el agua de mar, tenía el clítoris bien erecto, trataba de meter mi lengua en ese cálido coño que había deseado desde que lo probé por primera vez, mientras mi lengua se perdía en sus labios introduje un dedo en su apretada vagina y pude comprobar que estaba prácticamente empapada, ignoro si por efecto del tequila o por la situación, no soporte tanta presión y me saque el pene para metérselo, ella estaba sentada en una especie de banca y yo parado, cuando me detuvo diciéndome que ahí no era adecuado, que fuéramos a caminar a la playa ya que podían despertarse y sorprendernos armándose una buen escándalo pues andaba mi mujer, mis hijos, mi cuñada, su hermano y su conyugue.
Nos dirigimos lo más pronto que pudimos a la playa que estaba oscura y solitaria, perfecto para lo dar rienda suelta a nuestras intenciones, cuando nos aseguramos que estábamos lo suficientemente alejados me tomo del cuello dándome un apasionado beso que respondí apretándole su vulva, nos dejamos caer en la arena teniendo como testigos solamente el ruido de las olas del mar. Con mi mano saque mi pene que parecía estallarme en las manos ella hizo al lado su bañador ofreciéndome el ingreso a su coño que me quemo cuando le arrime la cabeza del glande en los labios carnosos, que sensación más sabrosa cuando empecé el mete y saca, estaba completamente empapada de jugos lo cual me volvía loco de placer, hacia breves interrupciones para dejar de bombearla y bajar a su raja para saborear sus jugos, cuando me cansaba de tanto lamer volvía a penetrarla produciéndole sonidos ahogados cada vez que lo hacía, la sentía súper diferente a mi mujer que me ha dado cuatro hijos, nada que ver con este coño que aunque no era virginal nunca había dado a luz. Para mí era una sensación completamente nueva ya que nunca había probado otra mujer aparte de mi esposa en los últimos 20 años. Como era de esperarse nos corrimos como a los cinco minutos de estar culeando, pero era tanta mi emoción que no perdí la erección, se me vino a la mente las muchas veces que le había admirado el culo tan perfecto que tiene, cuantas veces me había pajeado recordando cómo le lucen las minifaldas a mi sobrina pues tiene unas nalgotas de infarto, la levante y la puse de perrito cuando le arrime el glande observe que no dijo nada, tenía todo mojado el miembro por lo que no era problema la lubricación, sin embargo no pude resistir la tentación de lamerle en toda su extensión su asterisco, ella daba gemidos mientras contraía su esfínter con cada lamida que le daba. Introduje mi dedo índice en su culito, observe que tampoco dijo nada, sentí como poco a poco fue dilatando su esfínter por lo visto mi sobrinita ya conocía estos placeres ó el marido había sucumbido a las delicias de su ano. Cuando supe que era el momento coloque mi pene en la entrada del ano y empecé a empujar, suavemente fui introduciendo mi pene en esa cavidad tan estrecha, pare un poco para que ella se acostumbrara a la sensación, luego empecé con penetraciones cada vez más profundas que hacían que ambos suspirábamos de placer, casi la sacaba completamente y la volvía a meter desde el glande, era como estar en el paraíso, la tomaba de las caderas, la vista que tenia me excitaba aún más ya que parecía una pera, de repente le apretaba sus pechos que eran duros como los de una doncella. No pude soportar más tanta presión y sentí como se acercaba un nuevo orgasmo y eyaculación, ella también empezó a moverse rítmicamente, yo sentía como la base baja de mi pene era acariciado por el esfínter de su ano chocando mis testículos en su vulva, se la estaba metiendo toda y no le dolía, de repente solté un chorro de semen que inunde por completo aquella cavidad, uno, dos, tres chorros con cada uno de ellos un empujón a fondo, perecía como que me quería meter con todo y testículos en aquel culo. Caí encima de ella en la arena todavía con el pene adentro de su mojado culo, me pidió que lo sacara despacio pues le dolía, me di vuelta y ambos quedamos boca arriba viendo las estrellas que habían sido testigos de aquel encuentro pecaminoso.
Nos pusimos los bañadores y caímos en la cuenta que habíamos estado lejos del grupo cerca de media hora, le dije que tendríamos como coartada que habíamos salido a buscar tortugas a la playa pero que no tuvimos suerte, para que nadie sospechara nada. En el camino al rancho le comente que la había pasado súper y que yo estaba claro que quizá nunca más vuelva a ocurrir a lo que ella me interrumpió diciéndome que cuando quisiera estaría disponible para mi, que ese seria nuestro secreto, que antes de viajar a los EEUU quería que nos viéramos nuevamente y que cada vez que volviera quería estar conmigo. Para nuestra suerte todo el grupo dormía, nos acostamos en nuestras habitaciones, yo no pude pegar un ojo de la emoción del pedazo de culo que me había comido esa noche, a la mañana siguiente nos despertamos todos para ir a bañarnos a la playa como si nada hubiera ocurrido, yo tenía miedo que todo aquello hubiera sido producto del tequila y evitaba verla a la cara, el sentimiento de culpa me embargaba, podía sentir su mirada observándome con una sonrisa picaresca en su rostro, por fin había cumplido mi sueño de tirarme a ese cuerpazo que había deseado durante tantos años.

Autor: Spacer02

Me impresiono mi padre

Lunes, septiembre 15th, 2014

Mis padres están divorciados desde que yo tenía cinco años ahora tengo veinte, vivo con mi madre y la relación que tengo con mi padre es muy buena es más bien como de amigos. Mi papá vive solo y yo paso los fines de semana en su casa.
Debo describir un poco como es mi papá, es súper relajado, muy comprensivo, buenísima onda muy educado y muy propio, aunque tiene su carácter, totalmente lo contrario a mi madre, físicamente es delgado, marcadito, moreno, ojos color aceituna, cabello castaño oscuro y ondulado, mide 1.75 m. y gracias a que se cuida mucho practica yoga y le gusta andar en bici aparenta unos treinta y cinco años cuando en realidad tiene cuarenta y tres, también debo mencionar que es muy atractivo.
Yo soy también delgado, 1.70m. piel clara, ojos café, cabello castaño claro, totalmente parecido a mi madre.
Trabaja en una empresa constructora aquí en la capital y debido a una obra lo mandaron a otra ciudad junto al mar por cinco semanas para que supervisara algunas cosas, pasaron las semanas y recibí su llamada anunciado su regreso para el sábado siguiente, que me tenía un regalo y que se había comprado una pantalla plana de cincuenta y dos pulgadas.
Resulta que llego un par de días antes los cuales aprovecho para que instalaran su pantalla, entonces le dije que me invitara a ver una película en su nueva televisión y quedamos de vernos el sábado para disfrutar una tarde juntos lo cual le pareció perfecto porque me dijo que quería descansar y no salir de casa.
Llegue, como yo tengo llaves de la casa entre sin anunciarme ni hacer ruido, mi papá tenía preparado queso, jamón, el sushi que me gusta, uvas y una botella de su vino favorito, cuando lo vi me quede sorprendido había cambiado su look ahora estaba rapado y con barba de candado, debido al sol de la playa donde estaba también tenía un bronceado de envidia, yo en alguna ocasión había fantaseado con mi papá pero al verlo no pude dejar de contemplar lo guapo que se veía, realmente quede impresionado.
Estaba acostado en el sillón me acerque para saludarlo, me senté en el otro sillón, mi papá lucia cachondisimo solo tenía puesta una playera de cuello muy pronunciado algo ajustada y unos pantalones de una tela muy delgada color blanco que parecían como los que usa cuando hace su yoga. El verle descalzo con los pies perfectamente cuidados como siempre lo ha hecho y apreciar sus brazos con los vellos con un tono color cobrizo por el agua de mar me estaba alterando.
Empezamos a platicar de cómo le había ido pero la verdad no podía concentrarme en lo que me contaba, una extraña sensación se apodero de mi, sentía mariposas en el estomago y de hecho hasta estaba nervioso al pasar los minutos me di cuenta, estada muy excitado y deseando a mi padre yo no lo podía creer pero era cierto.
Mi papá me dio a escoger la película que veríamos y de pronto se puso de pie para servirme un poco de vino y darme mi regalo, cuando lo vi parado me quede sin respiración la tela del pantalón era tan delgada que se transparentaba todo y pude apreciar que no tenia puesta ropa interior, muchas veces lo había visto desnudo pero con ese atuendo se veía tan sugerente, tan sexy, tan provocativo que sentía que se me salían los ojos.
Total que brindamos y nos pusimos a ver la película pero en realidad a quien veía era a mi padre, el deseo de abrazarlo, de sentir su piel fue más grande que cualquier vergüenza que pudiera sentir.
Me quite los zapatos y me acosté en el mismo sillón que él, mi papá se me quedo viendo como cuestionándose porque lo había hecho pero no dijo nada, para acomodarnos nuestras piernas se entrelazaron yo estiraba mi brazo para darle de mi sushi en la boca y respondió de la misma manera con lo que él comía. Después de un rato tome su pie y le empecé a dar un masaje, dijo que se sentía muy rico y puso su otro pie en mi pecho para que también fuera consentido de pronto el tomo los míos me quito los calcetines y también inicio un rico masaje como los que nos dan cuando me invita al spa, obviamente yo tenía una erección tremenda sin pensar lamí sus pies él los quiso retirar inmediatamente pero lo sujete fuerte sus pies son suaves mi lengua pasaba entre sus dedos y él con cara de total asombro termino simplemente con los ojos cerrados disfrutando de lo que estaba haciendo.
Me quite la camisa y le pedí que me diera masaje en los hombros, me senté dándole la espalda y empecé a disfrutar del placer que sentía al tener sus manos sobre mí, me pregunto que si todo estaba en orden yo solo reí afirmando, me recargue en su pecho tome sus manos colocando sus brazos para que me diera un fuerte abrazo y le dije que lo quería mucho, me respondió diciéndome que también me quería mucho. A pesar de que somos afectuosos me comento que no recordaba cuando había sido la última ocasión que me había dado un abrazo como ese que seguramente había sido cuando yo era un niño.
Así, yo recargado en su pecho, abrazados con nuestras piernas flexionadas, juntas y sintiendo sus pies sobre los míos continuamos viendo la película.
Un rato después me puse de pie y le pedí que se levantara, inmediatamente coloco un cojín en su regazo, se negó pero insistí, no quería que me diera cuenta que tenia la verga parada pero era evidente, al estar de pie no podía creer como se le marcaba la verga, de un jalón baje sus pantalones y esa hermosa verga morena, grande y cabezona provoco que me pusiera de rodillas para mamarla desenfrenadamente era la primera vez que la veía erecta, mi papá me lo impidió, estaba sin palabras solo escuchaba su respiración acelerada yo me levante y me quite los jeans tome su mano y la dirigí a mi verga que chorreaba a montones mi padre la sujeto como con miedo puse mi mano sobre la suya e inicie con movimientos suaves a masturbarme indicándole cómo hacerlo, el temblaba, yo tome la suya para hacer lo mismo, nos quedamos viendo y poco a poco acerque mi boca para que se unieran en un beso que nos hizo estremecer , nos abrazamos y sus manos acariciaban mi rostro, de pronto se separo y me dijo que no era correcto lo que hacíamos, lo abrase y le pedí que solo sintiera, que pensara que era la demostración de amor de un padre a su hijo, me abrazo nos besamos y me dijo lo mucho que me quería.
Lo tome de la mano nos dirigimos a la recamara nos acostamos en la cama y mi papá paso sus labios por cada centímetro de mi cuerpo cada uno de sus besos y sus caricias me estremecían, la delicadeza y el cuidado con que me acariciaba demostraba un cariño infinito pero al mismo tiempo tenían un aire lascivo, cada una de sus caricias, de sus besos, de los roces de sus labios en todo mi cuerpo fueron correspondidos de la misma manera yo me acomode para tener su verga frente a mi cara la tome con mi mano y la empecé a mamar, pasar mi lengua por su tronco, chupar sus huevos, saborear esa cabeza que no dejaba de producir ese liquido que era como un poción que me embrujaba a mi padre le producía un estremecimiento brutal sus gemidos me calentaban aún más.
De pronto cambio de posición y el también devoro mi verga que casi tiene las dimensiones de él podía sentir como le producía placer el hacerlo, chupaba mis huevos para luego pasar su lengua por el tronco, chupar la cabeza de mi pito y metérsela hasta la garganta, estando boca arriba tome mis piernas levantando el culo para dejarlo expuesto él sin dudar lo chupo, su lengua me subió al cielo puso mis piernas sobre sus hombros y coloco su verga en mi ano, lentamente me la fue metiendo, la verga de mi padre se fue abriendo camino hasta que estuvo totalmente adentro, el dolor que sentí nunca se comparo con el placer que me causo, el ritmo de mete y saca así como el choque de sus testículos en mis nalgas me hacían sentir como si una corriente eléctrica pasara por todo mi cuerpo, ese ritmo se aceleraba y disminuía y se volvía a acelerar le pedía que continuara de esa manera lo más posible, me acariciaba se inclinaba lo suficiente para besarme, el grito de mi padre indicaba que se venía, mi culo apretaba su verga él arqueaba la espalda para meterla hasta lo más profundo y podía sentir como su leche salía disparada dentro de mí, una vez que termino me la saco y me abrazo su cuerpo lleno de sudor me hacía sentir único, no paraba de decirme lo mucho que me quería.
Yo estaba en las nubes no daba crédito mi padre me había penetrado, la verga que me había dado la vida era mía, me quede dormido acostado sobre su pecho con mi pierna entre las suyas y el abrazándome, no sé cuánto tiempo nos quedamos dormidos por el cansancio pero rato después me despertó su mano que me estaba masturbando yo simplemente me deje, empezó a besarme su lengua pasaba por mi oreja y el cuello, bajo por mi torso y volvió a mamar mi verga, que placer sentía yo de nuevo al sentir su lengua y barba en mis ingles en la parte del vello en mi abdomen paro se me quedo viendo y me dijo que me hiciera a un lado se puso boca abajo y me dijo que quería sentirme dentro de él, mis ojos brillaron le chupe el culo que a cada lengüetazo paraba ofreciéndomelo, me rogo que lo no hiciera esperar, coloque la cabeza de mi verga en su culo y empuje poco a poco, me suplicaba que lo hiciera con cuidado que era la primera vez que sería penetrado, cuando dijo eso yo sentí algo indescriptible era yo quien se la metería por primera vez, mi pobre padre sentía dolor finalmente entro toda mi verga e inicie el bombeo, los gemidos de mi papá eran excitantes, su culo era calientito, apretadito, le pedí que cambiáramos de posición para poder ver su cara llena de placer, tenía sus piernas en mis hombros, metía y sacaba mi verga con fuerza y al mismo tiempo lamia sus pies, me di cuenta y de que mi padre tenía lagrimas en los ojos, pare y pregunte si lo estaba lastimando, el suplico que no parara, que no lloraba de dolor, que lloraba de felicidad y de placer.
Continúe metiéndosela tratando de no terminar así pasamos unos minutos hasta que le dije que estaba a punto de venirme se zafó y me la mamo hasta que me vine, chorros de semen salieron inundando su boca él me abrazo me beso de tal forma que sentía una comunicación que no requería palabras mi leche pasaba de una boca a otra, fue increíble, esto se convirtió en un pacto, el de demostrarnos desde ese día nuestro amor de padre e hijo de esta manera tan profunda.
Hoy día no quiero otra cosa más que estar con mi papá todo el tiempo posible de hecho me ha pedido que me mude a su casa ahora que mi madre tiene una pareja nueva y por supuesto que lo haré.

Mi primera vez y mi hermanito

Martes, abril 23rd, 2013

Hola me llamo Alejandra vivo en boca del rio Veracruz aunque naci en mexico d.f. Tengo 22 añitos quiero compartirles lo que me sucedió hace 3 años cuando tenia 19.

Les dejo mi correo alejandrita_korazonxito@hotmail.com asi podremos charlar y compartir experiencias.

Mi familia consta de mi mama mi hermano y yo, mi papa si se le puede llamar así nos abandono cuando éramos mas chicos, mi mama trabaja en un hotel y por consecuente mi hermano y yo tenemos que quedarnos en la casa yo al ser la mayor tengo que encargarme de la casa para no cargarle la mano a mi mama. Mi hermano que es menor que yo por 3 años tenia 16 años en ese tiempo e iba entrando en la preparatoria. Yo en cambio ya estudiaba la universidad y andaba de novia de angel quien iba en mi salón, con angel las cosas comenzaron bien pero terminaron mal pues el quería salir todo el tiempo conmigo pero por las labores de la casa y el cuidado de mi hermano me era imposible asi que terminamos, fue algo muy doloroso pero lo supere anduve muy depre durante mucho tiempo y para mi fortuna las vacaciones de invierno llegaron asi no tendría que verle por lo menos 15 dias, pero mi mama en cambio tenia que trabajar 12 o hasta mas horas pues es cuando mas gente llega y puede cubrir horas extras, asi que tenia que estar todo el dia en la casa afortunadamente aunque mi compu es algo viejita tenemos internet y pues asi podía pasar el rato o escuchando música etc.

Mi hermano se levantaba muy tarde y casi no me ayudaba con los queaseres de la casa por lo general tenia yo que despertarlo y una mañana fui entre a su cuarto muy enojada porq ya eran las 11 y seguía dormido, entre y cuando le iba hablar el estaba boca arriba y solo en bóxer pero se le notaba una erección lo que me sorprendió y me quede mirando curiosamente unos segundos volvi en mi y le grite como loca que se despertara que ya era muy tarde y que necesitaba que me ayudara con las cosas de la casa. Sali y me fui a mi cuarto la imagen me recorría la cabeza, yo ya había visto el pene de mi ex y aunq aun era virgen ya había hecho mis primeras mamadas aunq nunca deje que me tocara directamente siempre lo hizo sobre mi ropa, me quite la falda que traia y me comense a tocar haciendo a un lado mi calzon me sente sobre mi cama y me segui tocando el clítoris sentía como comensaba a mojarme poco a poco, cuando derrepente entra mi hermano gritando mi nombre pues me estaba buscando. Su reacción fue de pedir disculpa y salió rápido de mi cuarto sin duda pase del estado caliente al frio en 1 segundo.

Me puse nuevamente la falda y sali el estaba en la cocina sentado en la mesa.

Con pena me acerque y le dije: que porq había entrado a mi cuarto sin tocar

A lo que el me dijo disculpame esq te estaba buscando además siempre entras a mi cuarto en las mañanas sin tocar y solo para despertarme. Yo no tengo la culpa que tu novio te aya dejado y te desquites conmigo. Salió corriendo a su cuarto y hasta se escucho como azoto la puerta.

Me quede pensativa y regresando a la tierra me puse nerviosa pues si le contaba a mi mama vaya que me meteria en problemas, subi a su cuarto toque y entre.

Le dije, oye esta bien yo tuve algo de culpa pero el hecho de que aya terminado con mi ex no tiene nada que ver. Es solo que me asustaste y mas por lo que viste, por favor no le digas nada a mama diciendo eso vi su short el cual se le notaba un bultito.

El me contesto que no le importaba lo que hiciera en mi cuarto, que el entendía y que no diría nada.

Me acerque y lo abrace le di un beso en el cachete y le di las gracias. Le dije, eres muy lindo hermanito.

El me voltio a ver y me dijo, te digo algo pero no te burlas, a lo que yo le dije, si dime. El bajo la mirada y me dijo, es que es la primera ves que veo una vagina y nunca pensé que seria de esta manera y menos que seria la tuya. Yo al escuchar eso sonreí y le dije que estaba bien que no pasaba nada malo, que sabia que había sido un accidente, después de eso le dije, yo te eh visto en la mañana como estabas exitado con el pene parado hermanito.

El me voltio a ver y me dijo, también es el primero que vez, yo sonreí y le dije esto va quedar entre nosotros como nuestro secreto, y el asento con la cabeza, le dije que antes ya había visto el de mi ex que a demás el de el estaba dentro del bóxer que no lo había visto bien.

Y dicho esto el me dijo, y cual de los dos es mas grande.

Me sorprendió la pregunta y muy quitada de la pena le dije, mira estabien muéstramelo y te digo como agradecimiento por no decir nada, el lo saco y al verlo le dije, pues no te sientas mal el de mi ex era un poco mas grande y grueso pero el tuyo aun le falta por crecer pues eres joven.

El al escuchar eso me dijo, y tu ya lo has hecho.

Me rei y le dije, eres muy atrevido como preguntas esas cosas, pero dejame decirte que aun no lo e hecho soy virgen. La reacción no la hizo con su cara si no con su pene que salto al escucharlo. Me volvi a reir y le dije que guardara su pene pues me ponía incomoda. El hizo caso y lo metió de nuevo a su short.

Y el dia transcurrió no tan normal pues nos sonreíamos de vez en cuando y hasta nos abrazabamos, debo confesar que esa noche vaya que me masturbe un buen rato una y otra vez que hasta me levante tarde, el ya estaba despierto y mama ya se había ido, el estaba en el comedor desayunando y viendo la tele lo salude le di un beso en el cachete cosa que pocas veces hacia y asi tracurrio el dia pero notaba que varias veces el estaba con el pene exitado pues se le notaba en su short. Al siguente dia en la tarde mirábamos la tele y estábamos abrazados yo esta vestida liguera con un short de licra cubierta con una playera larga que me llegaba a las piernas notaba como me miraba las piernas cuando pensaba que no lo veía incluso se tocaba el pene para acomodárselo pues se ve que estaba muy exitado, eso no me molesto y asi estuvimos dejamos de ver la tele y nos pusimos a charlar de cosas que no vienen al caso de repente nos miramos y nos fuimos acercando hasta el grado que nos dimos un beso en los labios, el cual duro casi un minuto pues reaccione y me aleje de el, al miraro el rápido me dijo perdón no debi y corrió a su cuarto. Fui a su cuarto entre y no lo vi oi un gemido proveniente del baño me acerque oi otra vez el gemido y supe lo que estaba haciendo abri la cortina y ahí estaba con el pene en la mano masturbándose el rápidamente al verme se subió el short y me dijo, que haces aquí es mi cuarto vete, yo me acerque y lo bese nuevamente a lo que el me contesto besándome, ahí estabamos los dos en el baño de su cuarto besándonos, baje mi mano y la meti dentro de su short y tome su pene comenzando a estimularlo cosa que ya había hecho antes J con mi ex.

Y asi estuvimos hasta que separamos nuestros labios y cuando el iba decir algo tape su boca con mi mano, la quite y de di un beso de piquito, agachándome después para bajar su short y poner ante mi su pene bien erecto y con un olor a hombre (las chicas saben a lo que me refiero) le di un beso en la cabesita y lo meti en mi boca comensandolo a chupar mi hermano atino a gemir y agarro mi cabeza para no tardar y venirse en mi boca una buena cantidad de semen, el cual le mostre con la lengua y me lo trague ante su asombro me levante y fui al lavabo me heche agua en la boca para labarla, pues aunq ya había tragado semen antes siempre me ha dado un poco de asco después de q lo trago. Me volvi a acercar lo tome de la mano y lo lleve hasta su cama me quite la playera que traia y quite el brasier dejándole ver mis pequeños senos tome su mano y la diriji a ellos, los toco los masajeo con un poco de temor eh inocencia y les dio un beso para después chuparlos torpemente, comenso a usar su lengua volvi a tomar su pene que recobraba su vigor, el pasaba de un seno a otro nuestras respiraciones aumentaban su mano pasaba por toda mi espalda hasta que se animo a ir mas abajo y toco mis nalgas sobándolas y derrepente apretándolas, dejo mis senos para agacharse y bajar la licra dejándome con mi calzoncito solamente volviendo a subir para tomar nuevamente su labor con mis senos a lo que volvi a tomarle su pene y metiendo su mano dentro de mi calzoncito tomando mis nalgas ahora directamente asia lo que quería con ellas hasta que saco su mano para tocarme el vientre y me miro a los ojos con mi seno en su boca y su lengua trabajando en ella para con la mirada pedirme permiso y a la vez avisarme que bajaría a mi tesoro el cual toco después de meter su mano la cual sentí un poco temblorosa, y con su dedo sentía como iba del inicio al fin de mi rajita y eso se convirtió en su total interés pues abandono mis senos y nuevamente agachándose alejando su pene nuevamente de mi mano para bajar mi calzoncito y mirar atentamente mi vagina esta vez no era por accidente esta vez era con consentimiento, acerco su cara y dio un beso, me sente sobre la cama y abriendo mis piernas le daba un mejor panorama de mi virginal tesorito, acomodándose nuevamente acerco su rostro y me fue besando mi vientre hasta bajar a mi vagina y sacar su lengua para pasarla suavemente sobre mi rajita lo cual me erizo la piel pero yo quería sentir mas como cuando me masturbaba y con mis dedos separe mis labios vaginales para que su lengua incursionara esa zona que nos vuelve locas, y con mi otra mano toque mi clitoris indicándole donde debía trabajar lo cual comenzó hacer poco a poco, hasta comenzar a sentirme bien, ya era el el que abria mis labios y con su lengua jugaba con mi clítoris, comensando a succionar por momentos yo cerre los ojos tirándome completamente sobre la cama y viajando a un mundo de placer tome mis senos y los masajie, estaba exitada no pensaba en la situación ni mucho menos que era mi hermano, me estaba dejando llevar por algo que nunca me imagine que podría pasar pero los dados están echados y quería seguir sintiéndome mujer, le separe la cara de mi vagina y lo bese, el se acomodo subiéndose sobre mi y abrazados nos seguíamos besando con ese sabor a mi vagina, como pude tome su pene y lo jugaba con mi mano sobre mi vagina el liquido que salía tanto de su pene como de mi rajita permitían que se deslisara de rica manera pero sentía como el al pasar por mi rajita trataba de intertar meterla pero al yo tenerlo entre mis manos lo deslisaba debo decir que me encanto, hasta que lo mire y con la cabeza diciéndole un si aprobaba a que tomara mi primera vez y yo tamaria la suya, y fue ahí cuando solte su pene y el fue ahora quien lo tomo, lo coloco en la entrada y empujo pero resbalo nuevamente lo tomo y yo ayude dirijiendolo a donde debía meterlo y asi fue como lo coloco en la entrada yo flexione las piernas para dejarlo trabajar mejor y lo fue presionando sentía como la cabeza se trataba de abrir paso y eso me incomodo un poco pero no dije nada quería que continuara y asi siguió me miro cuando sentí que la cabeza ya estaba mas adentro q afuera a lo que asenti con la cabeza y este empujo logrando hacer que entrara por completo y con ello arrancándome un grito y sin duda mi virginidad, después de todo lo que habíamos hecho por fin uno de los dos hablaba y fue el para preguntarme si estaba bien, con dolor en mi vagina y su pene punsante dentro le dije que estaba bien pero que se esperara y por nada se moviera que yo lo aria pues sentía que me dolia con su mano quito la lagrima que me había sacado y besándome los labios me hiso calmarme un poco y olvidar por momento el dolor, puse mis manos sobre sus costados y con eso trate de moverlo hacia afuera poco a poco pero sentía como mi vagina también punsaba por dentro cerre los ojos con gesto de dolor en mi rostro y al hacer que lo sacara poco a poco yo trataba de hacer mis caderas hacia atrás como sumiéndolas en el colchon, para después tomarlo delas nalgas y hacer que me penetrara nuevamente a lo que regresaba mis cadera hacia el frente, le dije, muévete despacio por favor y asi comenzó hacerlo a lo que atino a decirme que se sentía genial y que sentía como lo presionaba, comenzó a moverse un poco mas a prisa y yo trataba de frenarlo con mis manos pero me era casi imposible y aunq comenzaba a sentir un cosquilleo y agradable las paredes de mi vagina el dolor aun seguía tenue pero seguía, me volvió a besar e incremetaba el ritmos hasta que no lo pude frenar y como poseído me decía esto me gusta se siente mejor de cuando me masturbo, y me pregunto, como te sientes te gusta?. Yo le dije que si que continuara que me comenzaba a sentir bien y me gustaba su vaivén ya con el placer invadiéndome comencé por pedirle que me siguiera dando, y me desconoci dicendo palabras como dame duro manito clávamela mas, que rico es sentirla hasta el fondo, ay ay ay que rico que bien ay ay continua dándome placer párteme que rico se siente hacer esto, cuando el me dijo, ya no aguanto me voy avenir, alo que le dije, sacalo. Y sacándolo me arrojo su semen en mi vientre el cual se sentía caliente y mi vagina punsante, el me beso y dejándose caer sobre la cama se recostó a lado mio abrazandome.

Los dos estábamos cansados en forma fetal frete a frente con nuestras miradas encontradas, sentía como su semen recorría mi estomago para caer sobre la cama, se acerco y me beso asi estuvimos un buen rato se acomodo y volvió a besarme no sin llevar su mano hasta mi vagina y comensar a estimularla jugaba con mi clítoris yo no tenia fuerzas, dejo de besarme y se volvió a acomodar lo voltie a ver y su pene estaba parado y apuntando a penetrarme de nuevo, le dije que no lo hiciera que ya no lo metiera de nuevo pero no me hizo caso y lo volvió a clavar pensé que me dolería pero no fue asi. Volvia a meter y a sacar su pene de manera rapida para después parar, me lo saco y me dijo, acomódate ven, a lo que le dije que a que se refería, dicendome, ponte en cuatro patas sobre la cama quiero metértelo asi, a lo que me preste y me acomode se coloco detrás de mi y lo volvió a meter, me agarro de las caderas y con ellas acompañaba el movimiento de penetrarme yo me sentía bien se sentía muy rico lo estaba disfrutando mas que antes y escuchaba como mis nalgas chocaban y producían ese sonido típico, me sentía en la gloria le pedia que me diera mas duro mas rápido, esta vez sentí que duramos mas haciéndolo hasta que me dijo nuevamente que se vendría, sentí como acelero y me apretaba las caderas mientras las hacia adelante y atrás el sonido del nuestros cuerpos chocando eras mas fuerte hasta que lo saco y me acabo donde la espalda pierde su nombre, yo caí sobre la cama boca abajo y el encima de mi me beso el cuello la espalda y me restregó su semen en la espalda con sus manos (cosa que no me simpatizo del todo). Y nos estuvimos besando hasta que sentí que ya era muy tarde.

Nos levantamos y nos metimos abañar y besándonos y tocándonos fue como el agua recorría nuestros cuerpos, me dijo que quería metérmelo nuevamente a lo que me negué diciéndole que ya era muy tarde, pero me insistió y yo como que no queriendo acepte me puse nuevamente de cuatro patas apoyando mis manos sobre el sanitario (donde se almacena el agua no se como se llama) y me lo volvió a meter hasta que nuevamente termino en mi espalda fue maravilloso pero ya era muy tarde y mama no tardaba en llegar terminamos nos cambiamos y cuando mama llego estábamos viendo el televisor como si nada hubiera pasado pero con los recuerdos bien claros en la mente.

En otra ocasión les contare más cosas que hemos vivido. Besos agréguenme y charlamos. alejandrita_korazonxito@hotmail.com