Archivo de la categoría: Fetichismo

Borrachita (bella durmiente)

Como dije en el relato anterior, seguramente muchos de uds se van a identificar con mis fantasias y gustos, porque se que hay muchos como yo dando vueltas por ahi. Y es por eso que hice esta cuenta, para conocer gente con mis gustos y mrobos, asi que si te gusta la tematica de este relato o mis otros relatos mandeme un msj privado y charlamos. En fin, vamos con el relato …

Si mal no recuerdo era un dia viernes y mis viejos y mi hermano se habian ido de viaje para nose donde y noseporque, la cosa es que yo habia quedado a cargo de la casa y como vivo en un barrio medio choto, lo ideal seria que no salga en las noches y me quede en la casa para cuidarla asi no nos cagan afanando. El tema es el siguiente, cuando estoy caliente … ESTOY CALIENTE! y el vapor generado por dicha calentura niebla un poco mi zona cerebral encargada de racionar y es ahi cuando termino aceptado propuestas que normalmente las consideraria un poco antes de aceptar.

Asi que ese viernes a la tarde me pongo en campaña para conseguir alguna chica o pareja para hacer algo esa noche. Y por esas alineaciones planetareas que pasan de vez en cuando, no pude conseguir a nadie que conozca ni para ese viernes ni para el otro dia. Asi que pase al plan B (internet), me puse a buscar en una pagina local de publicaciones de aca de Bahia Blanca, que tiene una seccion de encuentros. Y la mayoria de la gente que publica ahi son hombres gay o bi, o travestis o cross, o nada de mi estilo; pero cada tanto aparece una pareja o muy raramente una mina sola. Y de ojete me cruze con una publicacion que tenia de titulo ¨BORRACHITA¨, y la descripcion del anuncio era super simple y al directo al grano: ¨Mi mujer quire cojer borrachita, dejen mail para contacto¨. Asi que obviamente le deje mi mail abajo del anuncio, junto con otros 500 tipos con las pelotas azules al igual que yo.

A las pocas horas me escribe a mi mail, intercambiamos fotos, me dice lo que quiere hacer, lo que me dice es que quieren hacer un trio, que despues hiban a salir y con unos amigos a comer y a tomar algo y despues querian tener un trio. Y hasta ahora todo venia bien, parace todo normal, hasta que menciono un par de cosas… el dijo esto: Que me invitaba a su casa, que vivia en un barrio privado, y que tenia que ir despues de la 1 o 2 am porque tenia que esperar que sus hijos de duerman. Y ahi empeze a sospechar … – me vas a decir, que vas a invitar a un completo extraño? sin vernos previamente en ningun lado, charlar, etc,? a tu casa en donde vivis con tu familia y tus hijos? y estando tus hijos ahi? y me vas a dejar cojerme a tu mujer? y ademas sos un tipo de guita por que vivis en un barrio privado.. – como sabes que no te voy a cagar afanando o algo asi?-.

Asi que ahi empece a sospechar que habia algo raro, todo parecia muy perfecto. Asi que fue a su perfil de la pagina en donde iso la publicacion y me puse a ver sus publicaciones anteriores, para ver si me daban un poco mas de info sobre el tipo. Habia como 2 anuncios iguales al que yo respondi, con unos meses de diferencia, y despues otros mensajes mucho mas viejos eran de un tipo buscando otro tipos. Asi que pensé – te agarre HDP!, seguramente sos un chabon intentando hacerse pasar por una pareja para despues terminar haciendole el culo abajo del puente o alguna boludes asi-.

Asi que esa era mi teoria, pero tenia que confirmarla asi que lo que hice fue lo siguiente; para ese momento yo ya le habia pasado mi numero de WP, tengo un cel con doble chip, y un numero es personal y el otro lo uso para encuentros y todo esto. Asi que fui a mi WP¨con mi numero personal, y le cambie la foto de perfil por la un flaco cualquiera que encontre en TUMBLR, en la descripcion le puse un nombre cualquiera. Y le escribi diciendole que ya habia hablado con el hace unos meses cuando publico el anuncio anterior, pero que al final no habiamos quedado en nada y que recien cuando vi el anuncio que habia publicado me acorde que queria saber que si queria hacer algo, y le mande unas fotos y le dije tengo tanta edad, mido esto, me mide esto y soy bi. Mi plan era el siguiente, queria saber que historia me contaba, si me proponia lo mismo que antes me habia propuesto, por que si me cambiaba la historia sabia que no habia mujer, ni barrio privado, ni hijos, ni nada… solo dolor de ojete sorpresa. Peroo, sorprendentemente me conto la misma historia, hasta me empezo a mandar fotos y mini videos que filmaba en el momento de la mujer cambiandose para irse a la cena, que me habia dicho que se hiba a ir. Asi que pense – mierda, este chabon creo que es posta-.

Obviamente, tenia que mandarlo a la mierda con el perfil trucho, y despues confirmarle de hacer algo esa noche con el prefil original. Peroo, lo que haia pasado es que le termine hablando mas con el perfil trucho que con el original, asi que el ya creia que el flaco del perfil trucho hiba a ir esa noche a las 1 o 2 am, por eso tenia que mandarlo a la mierda, para que despues me confirme a mi de que valla, y ya a todo esto ya se habian echo como las 12 de la noche. Asi que hablando en el perfil trucho, el chabon me dice -me parece que mi mujer a penas llega a la casa cae muerta-, y este punto de tanto hablar con ambos WP ya me habia dado cuenta que lo que el chabon queria no era tener un trio sino que se coja a su mujer borracha/dormida, asi que aproveche cuando dijo eso y le digo – a que lastima, no vamos a poder hacer nada, la dejamos para el finde que viene si quieren, que les parece?- y el me responde -nono, venite igual, algo vamos a hacer – y ahi aprovecho y me hago la histerica exagerada – no, para flaco, que te pensas que soy?- o alguna boludes asi jaj no me acuerdo bien, la cosa que lo termine mandando a la mierda con el perfil trucho y lo bloquie. Y a penas lo mande a la mierda, me escribe al mi WP original -Che, despues te venis, no?- y le respondo que si.

Asi que ahi me explica como teniamos que hacer, me dio la direccion del barrio, y me dijo que me esperaba en la reja, y yo tenia que decir que era un empleado de él, que era uno de sus camioneros, que le tenia que entregar unos cheques. Asi que me tome unos shots de tekila, mebañe, me puse linda, me afeite el pijaso, cerre todo bien y reze para que no me caguen afanando y me pedi un tacho, y media hora y 350 mangos despues llegue a destino. Ademas de eso el tachista de mierda no dejaba de hacer preguntas sobre porque hiba ahi, y porque soy un pelotudo y miento como el culo, le dije que hiba por un laburo, que habia una fiesta y que tenia que limpiar jaja le pude haber dicho que simplemente hiba a lo de un amigo jaj. Pero ya fue.

Entonces llegamos a destino, que por cierto, este barrio queda a unos kilometros fuera de Bahia Blanca, queda en la entrada de Punta Alta y esto fue en pleno invierno, asi que hacia mas frio que la mierda. No hace mucha diferencia en la historia, pero queria dar un poco mas de detalle para que se imaginene la historia un poco mejor jaj

Asi que llego, me bajo del tacho y el flaco me esta esperando en la reja junto al un guardia de seguridad. Asi que voy, lo saludo temblando por que estaba cagado de frio y nos subimos a su auto. Tipo normal, 40 y algo, piola, nada raro. Y vamos charlando un poco mientras maneja hasta su casa, y ahi me tira como un palo diciendo que la mujer habia tomado un monton, que se habia dormido, que se habia mandado pastillas, que siempre hace eso, y me dice – vos no tenes drama en darle asi .. no? – y yo le digo, nono… lindo morbo jaj. Asi que llegamos a su casa y me dice que sus hijos recien se habian acostado, que no hable ni haga nada de ruido, que me saque las zapatillas en la entrada y que camine a su paso, para que no se escuchen dos personas caminando (SUPER TOP SECRET), me dice que lo espere en la puerta del garage mientras encerraba a los perros, asi que al toque viene y me hace pasar. Asi que entramos por el garage a lo pantera rosa, bien lento y despacio, y cuando entramos en la cocina me hace seña para que aguante, y el se va caminando por el pasillo y se pone al lado de una de las puertas para ver si sus hijos se habian dormido. Vuelve a la cocina y prende la tele como para hacer un poco de ruido, y me dice que los siga hasta la piesa y que no haga nada ruido. Asi que lo sigo y entramos en la pieza, todo este recorrido del pasillo hasta la habitacion era en oscuridad, lo poco que veia era de la luz que venia de la cocina, y apenas entro en la habitacion todo oscuro, lo poco que se ve es gracias a la luz de la patanlla negra del tele. Pero es suficiente luz para apreciar la habitacion, y las dos primeras cosas que veo es: la mujer dormida en la cama, roncando… y el jacuzzi … en la habitacion

Para resumir un poco por que se me estan cansando los dedos, jaj Durante las proximas 2 horas aproximadamente, lo que hicimos fue intentar destaparla, sacarle la ropa y abrirle las piernas para que me quede comoda para metersela. La razon de porque tardamos tanto en hacerlo fue porque habia que hacerlos sin que ella se despierte, porque ella no sabia que yo estaba ahi, asi que le sacabamos la frasada y se volvia a tamar, la moviamos un poco y se volvia a acomodar, y teniamos que hacer todo lento , nada brusco, para que no se despierte.

Asi que despues de horas de arduo trabajo, le pudimos dejar boca arriba, sacarle las frasadas de la cintura para abajo (se las tiramos todas encima pero sin taparle la cara), le sacamos la bombacha y le abrimos las piernas todo lo que pudimos sin que se vuelva a mover (si se las abriamos mucho se volvia a acomodar, asi que encontramos el punto dulce en una ¨apertura¨ en particular jaj). Pero el duro trabajo recien habia empezado, por ahora me tenia que subir en la cama, super lento, sin mover mucho el colchon para que no se despierte y acomodarme de tal manera sin aplastarla y sin poner mi peso encima de ella o de mandera muy brusca, para que no see… (ya saben). yyyy tenia que hacer todo esto yyyy al mismo tiempo tener la pija parada jaja.. Fue laborioso como la concha de la lora, a penas empeze a poner mi peso en el colchon, se emepzo a despertar un poco. Asi que tenia que poner primero el peso de una rodilla encima, de a poco, hasta … – saben que? – prubenlo uds, intenten subirse a un colchon bien-bien lento, intentando practicamente no moverlo, asi se dan una mejor idea jaja-

La cosa es que le toque la conchita y estaba seca (obviamente) asi que me empeze a acomodar para poder chuparle la concha, y a mi me encanta chupar concha .. lo haria hasta sin esperar recibir nada cambio, de echo hacia eso con una pareja con la que me veia, pero eso es para otra historia jaj. La cosa que estuve unos minutos intentado acomodarme para quedar comodo para chuparsela, y cuando estuve ahi me tome un buen tiempo chupandosela, se la chupe hasta que acabo 2 veces (siempre hago eso, es es mi numero baste jaj). Y esto me lo han preguntado antes, no se porque, y la respuesta es si – si, una mina puede acabar estando dormida-

Asi que se la chupe hasta que quedo empapada y calentita y ahi yo ya tenia la pija a full, peroo no podia saltar y empezar a cojerla con todo, tenia que levantarme despacio, salir de la poscion en la que estaba y acomodarme en una nueva posicion para poder metersela. Asi que otra ves.. todo muy-muy lento. hasta que por fin mi pija termino en ¨la entrada¨, y ya estaba listo para metersela hasta el fondo, estaba mas incomodo que la mierda y se me cansaban los brasos, pero me chupaba un huevo. despues de como mas de 3 o 4 horas me la estaba por cojer… y valio la pena al 100%… tenia la conchita super chiquitita y apretadita.. la verdad que un lujo. Nose si el chabon nunca se la coje o si se la opero (lo mas provable) pero la tenia como nueva. jaj y se la metia y se la sacaba bien despacito… y se sentia genial. Y ahi el falco me dijo las mejor que me pudo haber dicho en ese momento – sacate el forro si queres.. le podes acabar adentro-. Y ahi nomas me balancie en el brazo izquiero y con la mano derecha me saque el forro de un tiron- Y se la volvi a enterrar… y si antes pensaba que esa conchita era un lujo imaginate ahora… asi que ahi ya no dure mucho.. se la meti y saque un par de veces hasta que no dar mas.. y se la deje bien adentro, bien al fondo y le acabe hasta la ultima gota. Viste cuando acabas con todo y te da ese escalofrio de satisfaccion, fue exactamente asi.

YYYYYYYYYY! justo en ese momento, no alcanzo a relajarme del todo y la mina se empieza a despertar, asi que me levanto de un salto y el chabon me empuja un poco para atras y se pone al frente mio como para taparte y me hace seña para que me ponga atras del jacuzzi. asi que estoy en pelotas, con la pija enlechada, atras del jacuzzi de un completo desconocido al que me acabo de cojer a su mujer jajaj. (tipico viernes). Y la mina empezo a decir – que paso?- y el chabon se hace el boludo y le empieza a decir – como tomaste anoche, te dije que no tomes tanto.. mirá! destendiste toda la cama, me patiabas, no me dejabas dormir, te sacaste la bombacha.. cualquier cosa! asi no salimos más!- jaja y y la mina nose que mierda mas decia.. no se le entendia nada… estaba rre empedo y empastillada todavia. Y en un momento el chaon me empieza a patear mi ropa.. y yo todavia atras del jacuzzi escondido me empiezo a vestir.. y en un instante cuando la mina se da vuelta.. el flaco me hace seña para que salga por la puerta.. asi que me arrastro como si estuviera como si estuviera en la guerra intentando que no me peguen un tiro y salgo por la puerta. Y camino a lo patera rosa otra vez hasta la cocina y me quedo ahi.. como 5 min. Hasta que aparece el chabon y me hace señas para que lo siga hasta la salida…

Y en fin… esa fue la aventura de la noche. Mientras me llevaba en auto otra vez hasta la reja de la entrada, nos cagamos de risa.. y me dijo todo salio de 10, y ahi me menciono que hoy estaba rre caliente, por que cuando estaba escribiendose conmigo tambien se puso a charlar con otro flaco y que le habia pasado fotos y videos de la mujer y que despues lo mando a la mierda, y se habia echo la cabeza de que despues tal vez el chabon aparecia por aca con fotos de la mujer o algo asi. jajaj- UPS!!.. En fin, me llamo a un taxi… y siempre tengo problemas con los horarios, parece que viajo en el tiempo o algo asi… porque llegue a mi casa a las 8 am. asi queee.. el tiempo vuela cuando te intentas cojer a un mina dormida..

Y colorin colorado este cuento se a acabado. Espero que les halla gustado, si tienen fantasias como esta o experiencias o morbos similares, comenten.

GRACIAS POR LEER.

Como acabé en la carita de una ex compañera de secundario.

Aclaro que este es un relato 100 % real… Voy a tratar de ser lo mas objetivo posible.

No se ustedes, pero cuando yo iba a la secundaria me quería coger a todas mis compañeras, lindas, feas , lo que venga porque con mis hormonas a full chorreaba leche hasta por los poros. Pero entre todas había una minita (me reservo el nombre) por lejos la mas linda de mi división y una de las cuatro o cinco mas lindas de todo el colegio.

Con ella solamente cursé de tercero a quinto porque repitió el tercer año y fuimos compañeros hasta el final, lo extraño es que jamás me dirigió la palabra en tres años, hasta se rehusaba a sentarse cerca de mi lo que alimentaba mi deseo por ella, el rechazo al que me sometía y su belleza general me producía un morbo terrible. Por esa época yo era re pajero y buscaba películas porno con actrices que sean parecidas a ella para masturbarme e imaginarme que le llenaba su preciosa cara con mi semen caliente y espeso.

Terminamos el bachillerato y pese a que vivía cerca de mi barrio no la vi mas, salvo muy esporádicas circunstancias así a la pasada y de lejos, pasaron ocho años y una mañana me llama por teléfono desesperada que necesitaba dadores de sangre para su hermano que estaba grave en el hospital, al telefono se lo había dado otra ex compañera nuestra. Paso a buscarla en mi auto, hicimos lo que teníamos que hacer y de regreso le pregunto si estaba casada, juntada o de novia al menos… Me confesó que acababa de romper una relación de cinco años y que estaba muy sola, eso hizo que se me detenga el corazón, yo también estaba soltero y sin novia en ese momento y cuando le estaba por decir para salir con ella, me ganó de mano y me lo dijo ella a mi. Como se imaginarán mi estómago era un concierto de mariposas.

Empezamos a salir como amigos y al tercer encuentro nos comimos la boca en un largo beso y nos convertimos en novios, pasaron como dos semanas hasta que tuvimos nuestro primer encuentro sexual, ella muy chapada a la antigua se me hizo la difícil los primeros días hasta que aflojó. No quería que use forro porque decía que su ex usaba y le irritaba no se que cosa adentro de la concha, por lo tanto me pidió que lo hagamos así nomás y que termine afuera. Yo no lo podía creer, era mi oportunidad de cumplir una de mis mayores fantasías que era bañarle la carita de leche a mi compañera mas linda del curso. Cuando ella notó que yo estaba por acabar me volvió a pedir que por favor no acabe adentro y me salí rápido, empezó a chuparmela y pajearme con su mano, tomé la iniciativa yo y seguí pajeandome frenéticamente apuntando a su carita, ella me frenó la mano y me pregunta que era lo que estaba por hacer -Te quiero acabar en la cara mi amor- alcancé a decirle todo tembloroso a lo que ella empezó que no, que estás loco, que como me vas a acabar en la cara y bla blabla, me dijo que como mucho me dejaba acabarla en las tetas que por cierto las tenía divinas también.

Le bañé sus pechos con mi semen algo que se veía que le encantaba, se frotó mi leche como si fuera una crema cosa que me fascinó pero me quedó ese sabor agridulce de haber estado tan cerca de su cara y no haber podido hacerle un cumshot como en las películas. Pasaron las semanas y los meses y nada, cuando me hacía un pete lo primero que me decía era -Te la chupo y haceme lo que quieras, pero no me vayas a acabar en la cara- y sinceramente eso me cortaba muchísimo porque cada vez tenía mas ganas de hacerselo. Cumplimos un año y medio de novios y nos casamos en Abril, obviamente durante todo el noviazgo jamás me dejó que le haga un facial. Como a los tres o cuatro meses de matrimonio, ella estaba con un retraso y suponiendo que estaba embarazada no quería que la penetrara por las dudas, no sea que eso la afecte en algo, ella estaba recostada boca arriba en la cama, me subo arriba de ella con mis rodillas a los costados de su cintura y le empiezo a pasar mi verga bien dura por la cara y las tetas… Me pajeaba suavemente y ella en un momento me mira y con una carita bien de cómplice me pregunta -¿Que estás pensando hacer?- yo con una leve sonrisa pícara no le contesté nada y seguí en lo mío, entonces me dijo algo que me dió vuelta mal la cabeza : -Te morís de ganas de acabarme en la carita no? Dale, hacelo mi amor, quiero sentir como me bañás con tu leche caliente-

Esas palabras fueron demasiado para mi, literalmente parecía un volcán en erupción, me derramé de manera grosera sobre su cara y parecía que no terminaba nunca de salirme leche. Tuve una acabada de aquellas y sentí un placer como jamás había sentido antes, está de mas decir que en ese momento debo haber sido el tipo mas feliz del mundo. Verla tan preciosa, sonriente y totalmente cubierta de mi semen, fué una imagen que por varios días no se me borró.

Ya cumplimos cinco años de casados y al menos una vez a la semana le hago un facial a mi mujer, a veces lo hemos echo dos días seguidos, dependiendo de la ocasión y la calentura pero soy muy feliz porque en la época del colegio me hice muchas pajas por ella y ahora me las hago frente a ella y para el disfrute de ambos.

Las bombachitas de mi primita

Despues de leer este relato seguramente van a pensar que soy un asqueroso, pevertido, morboso, etc. Y si, es verdad, soy todo eso y mucho mas y no me jode en lo mas minimo, todo lo contrario … me encanta, mi perversion hace que mi dia a dia sea mas interesante y entretenido. Y seguramente muchos de uds se van a identificar con mis fantasias y gustos, porque se que hay muchos como yo dando vueltas por ahi. Y es por eso que hice esta cuenta, para conocer gente morbosa como yo. En fin, vamos con el relato …

Yo me crie en un ambiente muy familiero, imaginense un familia tipo italiana en donde se juntan todos a comer y son como 100, todos los abuelos, primos, tios, hermanos, etc; creo que se entiende. Pero a pesar de haberme criado en ese ambiente, con el tiempo la familia se fue separando y cada uno comenzo a vivir su vida por separado, algunos tios se fueron a trabajar a tal ciudad, otros para otro, unos primos se fueron a estudiar a tal lugar, otros para otra, etc. Con mis primos todos nos conocemos, por que nos criamos juntos, y cuando eramos chicos nos veiamos todo el tiempo, pero no somos tan cercanos como eramos antes cuando eramos chicos y tampoco estamos muy al tanto de la vida de uno y del otro. Asi que despues de tanto tiempo de no vernos con mis parientes cuando me cruzo con, por ej en este caso, una prima que no veo desde que ella tenia 1 o 2 años, es dificil verla como a un relativo.

En noviembre fui una semana a visitar a mi abuela, vive en el sur en una ciudad/pueblo que se llama Pico Truncado (Argentina). Y para los que conocen por allá saben lo embolante que puede ser estar ahi, no hay mucho para hacer (para no decir ¨nada¨); desde mi experiencia no es un lugar al que uno iria a divertirse, no solo no hay practicamente nada para hacer alla sino que no tiene el mejor clima tampoco, hay mucho viento y tierra, etc. Asi que cuando voy allá normalmente me la paso encerrado en la casa de mi abuela o la de mi tia.

Pero esta vez cuando llegué a Truncado me encontre con una sorpresa, uno de mis tios que se habia mudado hace años a Neuquen habia vuelto a la ciudad, por un nuevo laburo que le salio. Y volvio obviamente con su mujer y su hija … su unica hija. Mi primita … Micaela … una nena; bonita, simpatica … inocente. Y normalmente soy pervertido en mi ¨estado natural¨, pero ahora estaba todo el dia encerrado, aburrido, sin internet, sin nada divertido que hacer. Asi que ese mismo dia que la vi mi morbo se multiplico por 1000, y no podia de dejar de fantasear con mi primita, soy un asco? si, lo se ahora y lo sabia en ese mismo momento, pero aun asi no podia de dejar de imaginarme de como seria verla desnudita y de como sera su conchita chiquitita, y de pensar lo apretadita que la debe tener; y me masturbe varias veces al dia pensando en comerle la boquita y chuparle y probar esa rajita chiquitita.

Asi que extermante todo esta normal, pero internamente nadie sabe las cosas que me cruzan por la cabeza, mi tio no sabe que fantaseo y me masturbo hasta acabar pensando en cojerme a su hija, a mi prima. Y mi prima no sabe que siempre cuando nadie se da cuenta le estoy mirando la colita o la conchita que le aprietan esas calzas. Obviamente no hice ningun tipo de movida, ni le tire onda ni intente hacer nada, se controlarme y se imponerme limites.

Dos dias antes de irme y volver a mi casa aca en Bahia, mi tio me pidio si le podia cuidar la casa por una noche; ellos tenian que ir al medico a Comodoro Rivadavia asi que me pidio si me podia quedar a dormir de noche para cuidar y para darle de comer al perro. Al otro dia ellos se fueron a la mañana y me pasaron a dejar las llaves, ese mismo dia fui al mediodia para darle de comer al perro. Y mientras estaba por ahi se me dio de curosear un poco, y me puse a dar vueltas por la casa chusmeando un poco, una casa chica y sencilla, living comedor, una mini cocina, un pasillo cortito que conecta el baño y dos habitacion, habro la puerta de la izquierda y es la habitacion de mi tio y mi tia, asi que no le di mucha bola y la cerre; pero ahora sabia que la otra habitacion era la de Mica, asi que habro la puerta la observo y entro despacio, como para que nadie me ecuche, a pesar de que no habia nadie y estaba solo, ese miedo de que te agarren esta presente porque sabes que estas haciendo algo que no deberias jaj. Entro y no quiero tocar nada, ni mover nada por las dudas y estaba por salir e irme a la mierda por que no habia nada mucho para hacer, era una habitacion normal, nada en especial. Hasta que se me vino a la mente de la nada abrir los cajones; abri el cajon de la mesita de luz y tenia unas hojas, un cargador, unas fibras, boludeces … nada interesante. Y despues abri las puertas del armario y ahi tenia su ropa, pero no queria tocar para no mover las cosas de su lugar… por las dudas. Pero despues abri los cajones del armario, en el primer cajon tenia medias, asi que no le di mucha bolas, peroo el segundo fue cuando se pudrio todo… tenia las bombachitas, y ahi si no me pude aguantar y apenas saque una del cajon la pija se me paro con todo, tener esa bombachita chiquita en la mano y empezar a imaginarmela usandola. Las queria ver todas, pero sabia que no podia desordenar mucho, asi que saque el cajo entero y le saque una foto al cajon con las bombachas para despues saber en que orden las tenia que volver a poner cuando las guarde, esta es una tecnica que e usado varias veces en el pasado, y si son de sacarle cosas a sus hermanos seguramente ya la saben jaj. Asi que las fui sacando una por una, y las olia y me las ponia en la cara hasta que no aguante mas y saque la pija parada del pantalon y me puse a masturbarme … no sabes lo mojada que estaba; hasta que llegue a un punto de calentura que queria si o si acabar en una de las bombachitas de esta nenita, pero sabia las consecuancias que iba a haber si lo hacia, las hiba a tener que lavar y secar y esperar que le salga bien la mancha, etc. Pero me moria por acabar en esas bombachitas.. asi que mi super cerebro entro en accion y dijo: ¨anda al baño y fijate si en el canasto de ropa sucia hay alguna para lavar¨, asi que fui al baño y empeze a sacar la ropa del canasto hasta que encontre dos bombachitas, y estan tenian un olorcito que me encanto y me puso mas caliente todavia, y sabia que hiba a acabar en la bombachita de mi primita, asi que una me la puse en la cara, la olia y la mordia con los dientes y la otra me la puse en la cabeza de la pija y me la empeze a refregar… y no pasaron ni 20 segundo y la acabe toda, empape la bombachita con leche.. no saben como chorreaba las gotas y gotas de semen, una de mis mejores pajas.

Despues tuve que ordenar todo y lavar lo que habia ensuciado, y dejar todo como si nada hubiera pasado, puse toda la bombacha que acababa de limpiar con la ropa sucia en donde la habia encontrado, deje las otras bombachitas bien ordenadas en el cajon; revise todo 1000 veces para ver que todo este exactamente como lo dejaron. Y obviamente la anciedad cuando llegaron a ver si alguien noto algo diferente, pero si alguien se entero o noto algo, nadie dijo nada. En fin, los dias restantes fueron tranquis, me volvi a tocar pensando en ella, por que esas fantasias no se van asi de la nada. Peeerooooo.. sip.. colorin colorado, este cuento se ha acabado. Y esa es la historia de cuando fantasee y me masturbe pensando en mi primita Mica. Espero que les halla gustado. Gracias por leer

Si quieren saber que edad tiene mi primita mandenme un msj y les digo, y si tienen fantasias o experiencias similares, me encataria escucharlas. Pueden mandarme un msj privado si quieren y conversamos. Abrazo

Buscando unos pies bellos

Hola, esto me sucedió hace poco, al ir en un autobús de trasporte publico, subió una chica de unos 18 años muy guapa, arreglada para ir a la escuela, el camión iba tan lleno que inconscientemente nos íbamos apretujando unos a otros, y yo veía que ella se movía de un lado a otro, entre enfrenones y acelerones, yo la notaba incluso un poco chocante, daba la impresión, que le molestaba que se recargaran en ella por el movimiento del vehículo, por lo que trate de descubrí cual era la razón de su comportamiento, y la recorrí lentamente con la mirada, era morenita, de unos 160 CMS, delgada, con una coleta en la cabeza, llevaba sus libros entre los brazos, y vestía una blusa rosa clara sin mangas dejando al descubierto unos lindos hombros, luego un pantalón de mezclilla de esos que llaman “a la cadera” mismo que denotaba unas hermosas caderas, y una bien formadas piernas, justo en ese momento el camión vira, y ella hizo un mohín de disgusto, moviendo rápidamente su pierna, baje la vista de inmediato y lo que vi fue un pie hermoso, calzado en una sandalia descubierta sostenida con 2 cintas, ahí estaba la razón de su molestia, cada que nos movíamos, al mover los pies muy posiblemente le iban pisando los suyos, al llegar a una parada clave, bajo bastante gente como para poder sentarnos, ella quedo en un asiento adelante y del lado contrario al mío, por lo que pude admirar, esa belleza, era un pie delicado, delgado, calcule yo del numero 4 con deditos largos y delgados, todos rectos, y con una forma perfecta, sus uñas bien conformadas, sin barniz, solo se notaba que se había puesto brillo transparente, cortadas casi de manera perfecta, muy limpias, y sin signos de haber sufrido por el calzado o por los pisotones, tenia razón para cuidarlos de tal manera, su piel era un poco mas clara que sus brazos, se notaban suaves, muy suaves, sin marcas de resequedad, o de callosidades, eran un autentico monumento al pie femenino, mil veces mejor que algunos que modelan zapatos, así que tuve que extasiarme de ellos, a pesar de mis casi 40 años soy tímido para relacionarme con chicas, así que me conformaría con eso, pero esa mañana todo cambio, cuando llegaba mi destino, me levante y casi al parar el autobús ella se levanto y se paro atrás de mi preguntando si bajaría, como es común acá, el chofer nos llevo una calle mas adelante, a pesar de mis maldiciones, y con un fuerte enfrenon que casi me hace sentarme sobre un pasajero, de detuvo y pudimos bajar, mi primera reacción fue, extender mi mano para ayudarle a bajar, ella me ofreció una sonrisa seguida de un, gracias, como dije soy tímido, pero esa vez la visión de tan hermosos pies y su sonrisa franca me dio la pauta, y trate de iniciar una conversación y mas o menos empecé diciéndole:
—de nada además hay que tener cuidado para no caerse de lo mal que manejan estos tipos, y te imaginas si llegas a lastimarte un pie
—hay pues ya ni modo (respondió)
—no imagínate los tienes tan hermosos, te juro que jamás había visto unos pies tan lindo y perfectos como los tuyos.
Ella comezo a reír un poco y agregué.
—es en serio, tienes unos pies muy hermosos, sigue cuidándolos,
—no es para tanto, y no creo que sean tan bonitos como Usted dice.
—claro que si y estoy seguro que tu novio debe de estar feliz y complacido por tener a una chica como tu.
Ella se intereso por mi insistencia en sus pies y le comente de manera breve que soy admirador de los pies femeninos, o en otras palabras fetichista de pies, ella me comentaba, que no conocía a alguien que tuviera mis mismos gustos, a lo que repuse que muchas personas tienen gustos de este o otros tipos, pero que pocos lo reconocen y que la mayoría de los mexicanos acabamos siendo reprimidos en ese sentido. Finalmente acabamos sentados en un Vips tomando café, y yo extasiado hablándole de sus pies, y de las deliciosas sensaciones que se pueden experimentar, con ellos, de cómo puedes excitarte gozar etc., y todo girando a rededor de esas preciosidades, yo me sorprendí cuando me dijo que jamás había sentido nada así, que nadie la había acariciado sus pies, no de esa forma, así que quería que le tocara el pie debajo de la mesa, mi asombro no cabía y mi excitación menos, baje la mano y lo sentí, estaba un poco frío por la temperatura de la mañana, pero extremadamente suave, la posición de las mesas, me permitía tocarlo, sin que nadie de los comensales se diera cuenta, y le empecé a rozar con la yema de mi dedo índice, recorriéndole todos sus deditos, rozando su piel de la punta del dedo hasta el nacimiento de tobillo, recorriéndolo, conociéndolo con mi dedo, ya que con mi mirada no podía en ese momento, le saque su sandalia, y empecé a recorrer, el contorno de su planta, ella reacciono con un reflejo de cosquillas, entonces, discretamente metí mi dedo en mi boca humedeciéndolo con mi saliva, y así volví a acariciarlo todo, metía mi dedo entre sus deditos, por debajo de ellos no mientras su talón descansaba en mi rodilla, poco a poco, fui acariciando mas de lleno luego ya no era un dedo sino con 2 y luego 3 recorría todo su pie, y al rato ya acariciaba su planta, sus cosquillas habían desaparecido, en ese punto ella me comento que se sentía muy bien, que era algo diferente y muy agradable, a lo que agregué, y no sabes que diferente es cuando te lo hacen con los labios, con la boca, es lo máximo, pidiéndole una oportunidad para demostrárselo, ella de momento se negó pero me dio su correo electrónico, y que luego veríamos, nos levantamos de ahí y caminamos, la deje a una calle de su escuela y con un beso en la mejilla nos despedimos, esa mañana llegue muy tarde a mi trabajo, pero valió la pena, ese mismo día le escribí, sin esperar una respuesta, mi gran sorpresa fue al otro día al revisar mi correo, ella me confeso que había terminado muy excitada, y que le hubiera gustado seguir pero que a la vez tenia miedo, así intercambiamos mail por unos 15 días, yo tenia demasiadas ganas de volver a verla pero no quería molestarla o incomodarla, así que deje que el tiempo siguiera, ella decía que tenia ganas de sentir otra vez eso, pero que de verdad sentía miedo, yo le dije que si ella quería pasaría lo que ella quisiera no mas, finalmente, acabamos citándonos en el mismo café, no podía creerlo, pase por ella, y tomando un taxi acabamos en el cuarto de un hotel, no podía creer tanta suerte para mi, ahí ella me dijo que no estaba segura de querer llegar a mas, que solo quería sentir mas es sus pies, yo por supuesto acepte su condición, esa mañana llevaba una falda de pana corta, y unas zapatillas de punta sin talonera, un suéter de cuello alto, e iba con el pelo suelto, se sentó en la cama, yo me arrodille, le tome el pie derecho, lo puse contra mi muslo y empecé a acariciarlo, a tocarlo muy suavemente, con delicadeza, me agache y deposite en el un beso de admiración, de adoración, olía a ella, una mezcla del olor de su piel combinado con el olor de la piel del calzado, era extasiante, no podía disimular mi excitación, y seguí recorriendo con todos mis dedos alternadamente, le recorría todo el pie, le recorría, el tobillo, y regresaba por la planta, en un momento escuche que de sus labios salía un leve gemido, entonces, deje ese y tome el izquierdo, pera repetir la misma acción, lograba sentir su piel erizada a pesar de que hacia un poco de calor, y nuevamente oí ese leve gemido, la mire tenia los ojos entrecerrados, y muy suavemente mordía su labio inferior, entonces me volvía a agachar, y le di un beso en cada uno de sus dedos, un beso ligero, solo rozándolos con mis labios, de ahí seguí el mismo camino que con mis dedos, ahora con mi boca, era turbador, la sensación de mi aliento caliente con lo frío de la piel de su pie, regrese a sus dedos y volví a besarlos, pero como todos los besos, aumentaron de intensidad, y ahora mi lengua arremetió suavemente a sus dedos, para empezar a succionar como si estuviera chupando un pezón, me extasié en todos sus dedos, todos se los chupe, todos se los mame, y luego introduje mi lengua entre ellos, por arriba por debajo, a ratos solo lamía uno y me lo introducía en la boca, a ratos tomaba dos o tres, y cuando pude metí sus cinco deditos en mi boca, de ahí con mi boca, con mi lengua pude saborear cada centímetro de su piel, no quedo nada que mi lengua no recorriera, todo su pie por el dorso hasta llegar al tobillo, jugueteando con los huesitos del tobillo, pasando por su talón que era un agasajo para mis sentidos y siguiendo con la planta, recorriéndola, llenándola de besitos, llenándola de saliva, no se cuanto tiempo estuve así, luego cambie por el otro pie, haciéndole lo mismo, yo estaba transportado en otra dimensión haciéndole el amor a esos pies tan lindos, tan divino, yo los llenaba de saliva dejándolos humeados y yo mismo los secaba con mis labios, lo que siguió fue juntar sus dos pies para besarlos, chaparlos, lengüetearlos alternadamente casi en un despertar de un sueño, volvía a oír sus gemidos, y recordando después, nunca deje de escucharlos, solo que me concentre tanto en disfrutar los pies de tan linda chica que me desconecte de todo lo demás, al levantar la vista lo que vieron mis ojos, fue maravilloso, ella misma se había levantado su falda, había hecho con su mano izquierda a un lado su pantaleta y con la otra se masturbaba frenéticamente, pude ver su rajita entreabierta, ver como tocaba su clítoris mientras gemía deliciosamente, era una vista única, excepcional, por momentos se tocaba el clítoris, por momentos se pasaba el dedo en medio de su rajita, yo seguí en mi trabajo, la condición de ese encuentro es que no haríamos nada, solo le adoraría sus pies, nada de intentar nada mas, era de caballeros cumplir, y sus pies me estaban dando tanto placer, que seguí adorándolos, no se que tiempo tardo pero de repente, sus gemidos se hicieron mas intensos, yo tenia sus pies juntos y ella prácticamente me arrebato uno al abrir sus piernas al máximo, yo seguí con el otro con mas pasión, pasando mi lengua por todo su pie, y chupando sus dedos al momento que escuche que estaba teniendo un orgasmo, seguido de un estremecimiento delicioso y maravilloso, ella quedo desmadejada así con las piernas abiertas, la falda en la cintura, y su pantaleta de lado, me levante, le observe unos segundos, y le tape con la colcha, mientras ella seguía ahí, descansando me levante y me dirigí al baño, no podía mas mi excitación estaba al máximo, cerré la puerta y me saque el pene y empecé una deliciosa masturbación, aun con el sabor de sus pies en mi boca, cuando toco la puerta, y me dijo que haces, abrí, y le dije perdona pero no aguando tengo que hacer algo estoy muy excitado, ella me pregunto me dejas ver??? Por supuesto acepte, y me salí del baño me recosté en la cama bajándome los pantalones, y empezando una parsimoniosa masturbación, lenta, rica, suave, hasta que delante de sus ojos eyacule con una fuerza inusitada producto de tanta excitación contenida, nos acomodamos la ropa después de un rato y salimos, esta vez nos despedimos con un beso prometedor en los labios, y si que prometió y además cumplió, varias veces mas nos vimos, y todo se limito a que le adorara sus pies, mientras ella se masturbaba y después yo lo hacia, nunca insinué nada mas ella tenia que quererlo, no que yo le insistiera o la convenciera, ella reconoce que aun así fueron experiencias extraordinarias, y para mi aun mas, tiempo después se dio y hacer el amor con ella fue aun mejor, pero, esas sesiones donde le adoraba sus pies sin que hubiera sexo de por medio, fueron hermosas, esta historia es totalmente real y como dije soy un caballero de 39 años de Puebla, México, fetichista de pies y que le gustaría conocer a chicas a quienes les pueda interesar el tema, para platicar, hacer amistad o algo mas según ustedes decidan, no tengo preferencias por edad, solo que sean mayores de 18 años, no importa físico ni nada de eso. Ofrezco amistad real, honesta y sincera. Escriban a: adorare_tus_pies@hotmail.com Su amigo Paco

La primera vez que cobre por sexo

Hacia un tiempo que tenía una fantasía en mi cabeza, y era cobrar aunque sea una vez por sexo.

No era más que una fantasía y jamás se me había cruzado por la cabeza llevarla a cabo. Con el tiempo se fue apagando la idea hasta que un día volvió a aparecer en mi cabeza.

En ese momento ya estaba de novia con mi actual marido, y habíamos tenido algunos intercambios y participado en algunos tríos. Si bien no éramos de hacerlo todos los fines de semana, cada tanto alguna aventurita nos pegábamos.

Era viernes, después de una semana laboral agitada cuando conversando con Julian salió el tema de cobrar por sexo. Empezamos a charlar y le conté que hacia un tiempo había fantaseado con eso. Juli, que estas cosas no me las deja pasar, me pregunto enseguida si era de las fantasías que quería llevar a cabo o de las que prefería que siempre fuesen “fantasía”. La verdad es que la idea de llevarla a cabo no me disgustaba, al contrario. Empezamos a fantasear como llevarla a cabo. Se nos complicaba. No sabíamos cómo hacerlo. Una cosa es ir a un bar o boliche de levante, y terminar con alguien, y otra diferente es decirle a quien te está levantando que sos una profesional. No sabíamos dónde frecuentar ni como relacionarnos con alguien que estuviese dispuesto a pagar para estar conmigo. En un momento fantaseamos con poner un aviso y esas cosas, pero luego desistimos. Es que también tenía el temor de lo desconocido. De concretar algo y que la persona que apareciera no fuese de mi agrado o algo por el estilo. La verdad es que cada vez que indagábamos más, terminábamos desistiendo de la idea. Eso sí, nos servía para calentarnos a full.

Una tarde estaba en casa con Sebastian, el amigo de Julian, tomando unos mates. Es bastante normal que Seba pase por casa cuando vuelve del trabajo a ver a Julian. A veces Juli se demora por lo que Seba sube y se toma unos mates conmigo mientras charlamos de cualquier cosa. Tenemos muchísima confianza, y eso nos permite hablar y hasta hacer de todo. Para que se den una idea de la confianza que tenemos, en esa época, muchas veces cuando me compraba ropa era el quien me decía si a Juli le iba a gustar o no, incluso con la ropa interior. Hasta me cambiaba delante de el sin ningún tipo de pudor. Nunca fui pudorosa, y menos con Sebas, con quien ya habíamos tenido relaciones varias veces y teníamos todo muy en claro.

Mientras tomábamos unos mates esperando a Juli, ya no recuerdo como, salió el tema de la fantasía. Ahí le conté a Seba de que tenía esa fantasía, de que con Juli estábamos tratando de llevarla a cabo, pero que en el medio había muchísimas cuestiones que nos frenaban. Seba, que era casi tan pícaro como Julian, enseguida me dijo que él tenía un compañero de laburo que seguramente pagaría por estar conmigo. Obviamente que Seba haría el contacto, pero sin decirle que yo era la novia de un amigo de él, y que el solo me conocía de haberme “contratado” en un par de oportunidades. Le puse mis reparos, y Seba me dejo tranquila diciéndome que era un chico normal, como Juli y el.

Obviamente la charla siguió avanzando hasta que llegamos al momento de definir la tarifa y que servicios iba a prestar. Sinceramente yo no tenía idea por lo que le dije que en cuento llegara Julian le contábamos todo y que el fuese quien nos ayudaba a definir esas cuestiones.

Al rato llego Juli y lo primero que hice fue contarle la propuesta de Seba.

La idea era la siguiente. Seba iría al trabajo y le contaría a su compañero, que siempre estaba buscando “aventuras” y hacia poco le había dicho que estaba averiguando, que conocía a una “prostituta” para recomendar. Que me había conocido a través de un amigo, y que no solo daba para tener sexo sino que además daba para ir a tomar algo y hacer una buena previa.

Juli enseguida me pregunto qué opinaba, y al ver que yo estaba entusiasmada enseguida dijo que si. Lo que teníamos que definir era que era lo que yo estaba dispuesta a hacer. Nunca se me había cruzado por la cabeza algo así, ya que las veces que me había acostado por primera vez con alguien no era de poner límites más allá de los que se dieran en la situación. Nunca me iba a encamar con alguien pensando en si le iba a dejar hacerme la cola, o pre determinando donde lo iba a dejar acabar. Así que entre los tres quedamos en que no habría límites, solo tarifas.

Entre Juli y Seba convinieron en que cobrándole $450 pesos estaba bien. La idea no era espantarlo, pero tampoco que pareciera un regalo. Ese importe era por 2hs. de mi tiempo. Si la idea era ir a tomar algo antes, quedamos en que el valor era de $550.

Así fue que esa noche tuve sexo a full con Juli fantaseando con mi experiencia de prostituta.

Al otro día, mientras estaba trabajando, Juli me llamo por teléfono. Me dijo que Seba le acababa de confirmar que su compañero de trabajo se había quedado como loco.

Esa misma tarde Seba volvió a pasar por casa y a contarnos con lujo de detalles lo conversado con su compañero de trabajo.

Había seguido el plan al pie de la letra. Supuestamente me había conocido en una “fiesta” donde había estado yo con Seba y un amigo de él. Le había contado con lujo de detalles lo que habíamos hecho y a partir de eso y de mi descripción física, su compañero había quedado más que entusiasmado. Así que había quedado que para el otro día le iba a llevar mi número de teléfono.

Luego de nuestro visto bueno, al otro día Sebas le paso mi número.

Pasaron un par de días y no había recibido ningún llamado. De todos modos Seba nos había dicho que nos quedáramos tranquilos, que como era fin de mes seguramente estaba esperando a cobrar para llamarme.

Y tenía razón. A los pocos días recibí el tan esperado llamado.

Se presentó como Fabian, yo ya sabía el nombre porque Seba me lo había dicho. Me dijo que estaba armando algo para el sábado, y que quería saber si estaba disponible. Estaba bastante nerviosa, y tenía miedo de que mis nervios me delataran, pero lleve bastante bien la situación.

Rápidamente le dije que estaba libre, pero que me tenía que confirmar cuanto antes porque hacia un rato me habían llamado también aunque por el momento no me habían confirmado. No sé porque se me ocurrió eso, pero me salió bastante bien ya que Fabian me confirmo para el sábado. Me pregunto cuanto le cobraría, a lo que le pregunte qué era lo que tenía en mente, y me confirmo que le gustaría ir a tomar algo primero, ya que Seba le había dicho que no solo era muy linda, sino que además muy simpática. Quedamos en encontrarnos el sábado a las 21hs en un bar del microcentro. Antes de cortar me pregunto si tenía problemas en que fueran más de uno, a lo que un poco temerosa le dije que no, que la tarifa era el doble, pero que si no me gustaba algo me iba de una. Me dijo que me quedara tranquila, que era gente bien y que solo querían divertirse. De todos modos solo me estaba consultando ya que le quería dar una sorpresa a un amigo y no sabía si iba a poder el sábado.

Obviamente que lo primero que hice cuando corte fue llamarlo a Juli y contarle todo. La charla me había excitado y solo imaginarme la situación me tenía muy caliente. El resto de la tarde no pude trabajar ya que tenía la cabeza en cualquier cosa.

El resto de la semana paso sin ningún tipo de novedad. Solo yo y mi excitación a pleno y noche tras noche desquitándome con Julian.

Llego el sábado y los nervios me carcomían. A la mañana me fui a comprar ropa. No sabía que comprarme. Quería parecer sexy pero no puta. No quería ser vulgar. Además iba a ir a un bar donde estaba la posibilidad de cruzarme con algún conocido. Ya tenía el speech armado. Si me cruzaba con alguien, eran compañeros de la facultad y estábamos tomando algo por el cierre del cuatrimestre. Por eso no podía vestirme demasiado llamativa.

Al final solo me compre una musculosa negra, que a la luz era bastante transparente. Abajo me puse un jean muy ajustado, y en los pies unas sandalias con tacos. Acompañaba todo con una tanguita muy chica, y un corpiño de encaje negro, que dependiendo de la luz dejaba traslucir un poco mis pezones por debajo de la musculosa. Me maquille un poco, le di un beso a Juli y me fui.

Mientras manejaba los nervios eran constantes. En un momento, producto de la distracción casi choco, por lo que después del susto decidí concentrarme más.

Al llegar al garaje llame a Juli para avisarle que había llegado y quedamos en que me iba a llamar cada dos horas para chequear de que todo estuviese bien.

Entre al bar y ya había bastante gente. Si bien hay muchas mesas, también mucha gente se queda parada o en la barra, por lo que tuve que pedir permiso para avanzar. Tenía una leve idea de cómo era Fabian, pero ahí dentro, con poca luz y tanta gente se me estaba complicando encontrarlo. Sabía que estaría en una mesa, eso era lo que me había dicho, y a lo sumo estaría con un amigo. Después de dar una vuelta logre identificar una mesa, la única, en que había un chico solo. Por la descripción era bastante parecido a como me imaginaba a Fabian. Cuando me vio, mientras yo dudaba un poco, me sonrió y enseguida se paró para darme un beso. Antes del beso atine a preguntar, “Fabian?”. Y enseguida, y dándome el beso, me confirmo que era él.

Enseguida nos pusimos a conversar de cosas sin sentido. Desde cómo había llegado, hasta el clima, etc. No recuerdo cuantas, pero habré tomado dos o tres cervezas y el otras tantas. Con el correr de las cervezas y el tiempo, fuimos entrando en confianza. Fabian era tal como me lo había descripto Seba. Era un chico normal. Tendría unos 30 años. Era flaco, de pelo corto. Aparentaba tener buen físico, y de cara era bastante lindo. Me había contado que jugaba al rugby y además practicaba artes marciales. Tenía una novia, pero que hacia un tiempo estaban llevándose mal, y que estaba pensando en dejarla.

Yo trate de dar poca información sobre mí, pero siempre tratando de no ser antipática. Le conté que estaba de novia, que mi novio no sabía lo que hacía, porque en realidad durante la semana o durante el día trabajaba en una empresa en la parte administrativa. Y que esto lo hacía porque me gustaba la plata. Que era bastante selectiva con mis clientes y que cuando me cansara iba a dejar de hacerlo. Todo venía muy bien hasta que me confeso de que en breve se uniría un amigo de él, del que me había comentado. La verdad es que en ese momento un escalofrío me subió por la espalda. No tenía miedo de estar con dos hombres a la vez, ya lo había hecho varias veces. Mi temor era lo desconocido. Ya me había mentalizado en estar con Fabian, me gustaba, pero ahora sumar a otra persona no sé si me entusiasmaba. Igualmente no le dije nada, solo sonreí y le recordé que si no me gustaba o no estaba de acuerdo me levantaba y me iba.

Seguimos tomando y conversando hasta que le suena el celular. Mientras él hablaba como podía con su amigo, por el ruido que había era casi imposible hacerlo ahí dentro, yo aproveche y llame a Julian. Total ya había blanqueado que tenía novio y si me preguntaba con quien hablaba le podía decir la verdad. Le dije a Juli de que todo estaba bien, pero que me parecía que se iba a sumar otra persona más. Le comente que no estaba muy segura, pero el enseguida me calmo diciéndome que era conocido de Seba, que me quedara tranquila. Así que quede en llamarlo de nuevo en un par de horas. Fabian ya había cortado y en cuanto corte yo me dijo que su amigo estaba estacionando el auto y que enseguida se nos iba a sumar. En ese momento aprovecho por primera vez y me dijo que si le hubiese pedido más plata la hubiese pagado, porque estaba mejor de lo que Sebastian me había descripto.

En eso veo que Fabian mira para atrás mío y levantando la mano saluda a alguien. Supuse que su amigo había llegado, por lo que gire la cabeza mirando sobre mi hombro. En eso lo veo a Seba que venía sonriéndose caminando para donde estábamos nosotros. Me puse bastante nerviosa, porque no sabía que hacia ahí. Seba viene, me da un beso como si nada y se sienta al lado mío enfrente de Fabian. Yo lo miraba sorprendida y en Fabian rompió el silencio con un “no los presento porque sé que se conocen”. Ahí me di cuenta de que el amigo del que me había estado hablando, y a quien estábamos esperando era Sebastian. En cierto modo estaba más tranquila, ya que con Seba presente me sentía mucho más segura. Por otro lado lo quería matar ya que me hubiese gustado que me lo dijera antes. De todos modos seguí con la actuación y conversamos un rato. Seba, que se aprovechaba, empezó a decirme cosas subiendo la temperatura. Fabian no se quedó atrás. Yo de a poco empezaba a excitarme. Fabian en un momento me dice, “que lindas tetas que tenes,” y Seba me tocaba la pierna por debajo de la mesa. Yo estaba ya entregadísima, pero no quería perder el control de la situación.

No sé cuánto tiempo estuvimos así, pero fue solo una cerveza más. Fabian llamo a la camarera y luego de pagar decidimos irnos. Yo estaba nerviosa, pero Seba me daba tranquilidad. Ahí me entere de que iríamos a la casa de Fabian, que vivía solo a unos 10´ de donde estábamos.

Una vez en la calle, Fabian fue a buscar el auto mientras yo me fumaba un cigarrillo y conversaba con Seba. Justo cuando le estaba por preguntar si estaba todo arreglado le sonó el celular, por lo que no puede hablarle. Y cuando corto llego Fabian con el auto.

Ya en el auto de Fabian, me hicieron sentarme adelante quedando Seba atrás mío.

No hubo tiempo para jugar en el auto, ya que el viaje fue muy corto.

Fabian vivía en un departamento muy lindo. Lo tenía muy bien decorado y al ser un piso alto, la vista era muy amplia.

Antes de arrancar, y mientras Fabian estaba en el baño, Seba me susurro de que le reclamara el pago por adelantado. Así que ni bien salió del baño, y mientras se me acercaba, le dije que quería primero tener la plata en mi cartera. Fabian no me dijo nada, y dándome la razón me dio $1000. Pero rápidamente me di cuenta de que faltaban $100 así que se los reclame. Me pidió disculpas y me los dio enseguida. La verdad es que siempre me quedo la duda de si no se dio cuenta, o si quiso engañarme.

La situación inmediata me pareció fría, con lo cual se me hizo bastante complicada. Seba se me acerco primero para romper ese hielo, al fin y al cabo era la novia de su amigo y si bien me iba a garchar, supongo que quería que me sintiera lo más cómoda posible. Me agarro de la mano y me llevo a la habitación, y de un pequeño empujón me indico que me sentara en la cama. Fabian puso algo de música, y luego vino detrás de nosotros y empezó a hacer chistes que no recuerdo en este momento. Empezaron a conversar con Seba pero yo no les prestaba atención. Estaba nerviosa.

Se me acercaron los dos, dejando sus penes a la altura de mi cara. Yo sin esperar comentario o pedido alguno, y entendiendo lo que debía hacer, empecé a desabrocharles los pantalones y bajarles el cierre. En pocos segundos ambos quedaron en bóxer delante de mí. Fabian tenía una buena erección, y su pene casi se escapaba por el orificio de su bóxer. Empecé a masajearlos por arriba de los bóxer y Seba enseguida tuvo una erección también. De tanto masajeo el pene de Fabian logro salir en parte por el orificio del bóxer, por lo que tuve el primer contacto piel a piel con él. Comencé a masturbarlo. Su pene era grande. No gigante pero si grande. Sobre todo la cabeza. Con mi otra mano me las ingenie y metiéndola por el orificio del bóxer, logre sacar el pene de Sebastian.

Después de masturbarlos a ambos durante un rato, comencé a chupárselas. Alternaba dos o tres movimientos con uno y cambiaba al otro. Así durante un rato largo.

Podía escuchar los gemidos y palabras de exclamación de ambos. Hablaban entre ellos alabando mis virtudes.

Mis movimientos iban tomando cada vez más ritmo, y ellos me lo hacían notar por sus expresiones de placer. En un momento Seba se aparta y termina de sacarse la ropa, quedando desnudo. Se me acerca y tomándome de las axilas me hace parar. En eso aprovecha para sacarme la musculosa y Fabian mientras tanto me desabrocha y baja el jean dejándome en tanga y quedando mi cola a la altura de su cara. En eso Seba me indica que me acueste quedando boca arriba en la cama.

Él se agacha y empieza a jugar con mi conchita introduciéndome un dedo. Mientras Fabian se me tira casi encima y empieza a jugar con mis tetas. En pocos segundos me saca el corpiño y me las deja al aire. No pierde el tiempo y comienza a chupármelas con fuerza. Seba seguía masturbándome y yo la verdad es que no podía más. Los nervios habían desaparecido y el placer se había adueñado de mi cuerpo. Estaba completamente relajada disfrutando. Daba la sensación de que yo era la que estaba pagando.

Después de un rato en esa posición, Seba me saco la tanga y ahora me masturbaba con los dedos mientras me la chupaba. En ese momento logre tener un orgasmo que intente disimular. De todos modos Seba se dio cuenta porque cruzamos la mirada. Fabian se arrodillo a la altura de mi cara y volvió a ponerme su pene en la boca. Yo no dude un segundo y volví a chuparla. Ahora con más ganas que antes. La cabeza era grande y me obligaba a abrir la boca bastante. No podía relajarme porque si no se la lastimaba con los dientes.

En eso escucho que algo se dicen, y Fabian se levanta y sale de la habitación. Vuelve enseguida con una caja de preservativos en su mano. Rápidamente abre uno y empieza a ponérselo. Seba se levanta de donde está dejándole lugar a Fabian, quien me ayuda a acomodarme y enseguida me penetra. No me dolió, pero sentía como ocupaba la totalidad de mi vagina. Al principio tuvo que entrar y salir un par de veces antes de agarrar ritmo, pero una vez acostumbrada, fui yo la que comencé a moverme. Estaba disfrutando. Fabian me cogía muy bien. Mientras me penetraba aprovechaba para morderme y pellizcarme los pezones. Yo lo ayudaba agarrándolo de la cola indicándole que me penetrara lo más profundo posible. En eso veo que Seba estaba sentado al costado nuestro mirando la situación y masturbándose. Estiro mi mano y comienzo a ayudarlo. Fabian se aleja, ya que me dio la sensación de que estaba por acabar y no era el momento. Ni bien se aleja Seba se levanta y poniéndose un preservativo ocupa el lugar de Fabian. Enseguida note la diferencia de tamaños. No era que con uno disfrutara más que con el otro, pero podía sentir que mi cuerpo oponía menos resistencia al pene de Sebas.

No era la primera vez que me penetraba y sabía muy bien como cogerme. Me agarro y después de entrar y salir un par de veces me dio vuelta poniéndome boca abajo. Se acostó arriba mío y volvió a penetrarme. Es una posición que me encanta y él lo sabía. Empezó de manera lenta, pero poco a poco fue subiendo la intensidad. Yo no me podía mover, así que solo podía hacer fuerza con mis músculos vaginales. No se cuánto tiempo paso, pero fue lo suficiente para que volviese a acabar. Cuando Seba se dio cuenta de esto automáticamente el comenzó a hacer lo mismo. Ni bien termina de acabar se aleja y puedo ver como tenía el preservativo colgando lleno de semen. Trato de darme vuelta pero Fabian se apura y sin decirme nada me da a entender que él también quiere penetrarme de la misma forma. Así que se acuesta arriba mío y ayudándose con una mano me penetra. Yo abrí las piernas dándole la bienvenida. Si bien hacia segundos en que había acabado, al poco tiempo de haberme penetrado ya estaba nuevamente excitada.

Fabian logra pasar una mano por debajo de mi vientre, y comienza a jugar con mi clítoris a la vez que me penetra. Yo trato de levantar la cola para que le sea aún más fácil penetrarme. Quiero sentir ese pene totalmente dentro mío. No se cuánto tiempo estuvimos en esa pose, pero mi espalda comenzó a cansarse. De todos modos Fabian acelera el ritmo, lo que me da la pauta de que está acabando. Yo lo ayudo tratando de levantar aún más la cola, y gimiendo como si también estuviese teniendo un orgasmo. Siento como se acuesta sobre mí por lo que entiendo que ya termino.

Fabian se levanta y veo también como tiene el preservativo lleno de semen. Yo me quedo acostada en la cama, pero esta vez boca arriba. Seba está sentado en una silla tomando algo y ni bien puede me sonríe. Sonrisa que yo le devuelvo en señal de que está todo bien.

Vuelve Fabian, ya con su pene dormido, y con tres porrones en la mano. Me da uno a mí, y el otro a Seba, y ahí mismo brindan entre ellos y me hacen participar. En eso suena mi celular, y me disculpo para atender. Me voy al living para hablar más tranquila. Era Julian que quería saber cómo estaba todo. No quise decirle nada de Seba y solo le dije que estaba todo bien. Tampoco insistió mucho ya que sabía que en ese momento no podía hablar.

Decido ir al baño aprovechando que ya estaba en el living. Desde ahí podía escuchar lo que hablaban Seba y Fabian. Fabian estaba diciéndole que la verdad que yo era una bestia, que era tal como Seba le había dicho. Que si lo hubiese sabido antes, hace tiempo que vendría llamándome al menos una vez al mes, y un montón de cosas más todas relacionadas con el mismo tema.

Salgo del baño desnuda como estaba y vuelvo a la habitación. Fabian recostado en la cama, Seba sentado en la misma silla de antes, por lo que solo me quedaba acostarme al lado de Fabian. Cuando entre a la habitación note como aprovecharon para mirarme de arriba abajo, ya que era la primera oportunidad que tenían para verme completamente desnuda y en un plano de esa magnitud.

Me acomode al lado de Fabian y trate de taparme un poco con una almohada. Seguimos tomando la cerveza mientras conversábamos de cualquier cosa. Fabian cada tanto me hacía preguntar personales, y cuando había alguna que no quería responder lo cortaba diciéndole que prefería no hablar de mi vida privada. Así estuvimos alrededor de media hora. Yo no sabía si ya había terminado todo o solo estaban haciendo tiempo. También me di cuenta que jamás me había fijado la hora en que habíamos arrancado, por lo que no sabía cuándo se cumplirían las 2hs. No era que me preocupara, sino que quería parecer lo más profesional posible.

Cuando todo parecía haber terminado, y yo ya estaba pensando en empezar vestirme, Fabian de una manera directa y hasta vulgar me dice, “no me la chupas de nuevo?”. Yo lo mire con ganas de putearlo, pero en realidad no había sido maleducado, solo directo. Así que sin decirle nada me acomode y empecé a chupársela. Al principio con pocas ganas, pero al sentir como iba ganando tamaño mis ganas fueron en aumento. Cuando me di cuenta de que ya estaba totalmente erecto, empecé a aumentar aún más el ritmo. Quería regalarle mi mejor chupada, que nunca se olvidara de mí y que pensara que cada peso que me había pagado había valido la pena. Podía escuchar como gemía de placer y cada tanto le tiraba un comentario a Seba. En eso siento que Seba se levanta y se acerca a mí. Vuelve a jugar con mi vagina que a pesar de haberme limpiado aún seguía largando jugos. Seba enseguida encuentra el ritmo y primero con un dedo, luego con dos y después con varios, me da hace una paja increíble. Cada tanto aprovecha y mete un dedo en mi cola, lo que me hace pensar que me la van a querer usar. En un momento siento que Fabian quiere salirse, por lo que supongo que esta por acabar. Dudo en si dejarlo o seguir así para que acabe, pero es persistente y logra salir. Me agarra de las muñecas y levantándome me sienta arriba de él. Con una mano trata de penetrarme, pero yo lo rechazo diciéndole que no tiene preservativo puesto. Fabian se disculpa diciéndome que en la excitación no se había dado cuenta, pero a mí no me convence y me da la sensación de que quiso penetrarme sin forro a propósito. Seba le tira la cajita de preservativos y Fabian agarra el último que quedaba. Lo ayudo a ponérselo y rápidamente me acomodo arriba de el para que me penetre. Vuelvo a sentir como ingresa esa cabeza dentro de mí. Ahora al estar arriba tengo mucho más control. Al tenerme de frente comienza a chuparme y morderme los pezones. Yo subo y bajo con ganas. Sé que no voy a tardar en acabar nuevamente. Siendo como Seba aprovecha y mete uno o dos dedos en mi culo. Es evidente de que tiene la idea de hacerme una doble penetración. Estuvimos varios minutos así hasta que noto que Seba se acomoda detrás mío como para tratar de penetrarme analmente. No tardo en sentir como la cabeza quiere entrar en mi culo. La posición es incomoda y va a ser difícil, pero dejo de moverme como para ayudar la situación. Fabian también se queda quieto como esperando a que Seba logre penetrarme. De a poco lo va logrando y yo siento que voy a explotar. Sé que si no me saco de adentro primero la de Fabian, va a ser difícil que Seba logre penetrarme. Así que ayudándome con los brazos, y de un movimiento, logro que el pene de Fabian salga de adentro mío. En esa posición Seba no pierde el tiempo y de a poco logra penetrarme. Me encanta el sexo anal. La saca y la vuelve a poner, y cada vez entra un poco más. Siento como mi cuerpo se acostumbra y en cada oportunidad acepta un poco más dentro de mí. En eso Fabian le hace un comentario a Seba sobre los preservativos y Seba no sé qué le contesta, pero lo que entiendo es que Fabian le estaba reprochando de que me estaba penetrando sin preservativo. A mi Sebastian me había penetrado muchísimas veces sin preservativo, pero eso Fabian no lo sabía. Yo seguía siendo la prostituta y él estaba tratando de cuidar a su amigo. En un momento de lucidez me hago la ofendida y me muevo de la posición. Seba me pide disculpas y se levanta para buscar más preservativos. Para no romper el momento me acomodo de nuevo arriba de Fabian quien me penetra en dos segundos. Vuelvo a cabalgar sobre ese pene con ganas, quiero robarle un orgasmo. En eso vuelve Seba diciendo que no hay más preservativos, pero a Fabian y a mí no nos importa. Estamos concentrados en lo nuestro. No se cuánto paso, no más de dos o tres minutos hasta que siento que Fabian comienza a acabar. Automáticamente lo acompaño y tengo uno de los mejores orgasmos que recuerde. No se cuánto duro, pero pareció eterno. Me tiro sobre la cama. Estoy cansada. Veo como el pene de Fabian empieza a achicarse dentro del preservativo lleno de semen.

Seba está sentado en la silla de nuevo y tiene una erección tremenda. En otras circunstancias ya me hubiese penetrado y acabado dos veces, pero delante del amigo éramos desconocidos y no podíamos darnos ese lujo. Pero yo no lo quería dejar así. Le hago un gesto para que se acerque y se siente en la cama. Me acomodo y empiezo a chupársela. Estoy decidida a hacerlo acabar, y sé muy bien cómo hacerlo. Se la chupo durante un rato mientras con mis manos masajeo sos huevos.

Después de un rato siento que empieza a tener contracciones en señal de que esta por acabar. Lejos de sacármela de la boca me la meto más adentro. Quiero que me deje todo su semen en mi garganta. Esto parece excitarlo más y de pronto empiezo a sentir como su semen invade mi boca. Es amargo, tibio y pegajoso. Realmente horrible. Pero no digo ni hago nada más que seguir chupando. Fabian empieza a decir cualquier cosa, quejándose de que él se quedó afuera de eso.

Cuando me doy cuenta de que ya no sale nada más la chupo un poco más hasta dejarla limpia. Con mi mejor cara de puta me levanto y me voy para el baño a limpiarme.

Sabía que ya tenían que haberse cumplido las 2hs, así que ahí terminaba mi primera experiencia como prostituta.

Al salir veo que los chicos seguían desnudos en la cama, pero yo empecé a agarrar la ropa y a cambiarme. Al verme hacer esto, ellos también también a vestirse.

Una vez en el living Fabi me pregunta si puede volver a llamarme el mes próximo. Le digo que obvio, pero que tuviese en cuenta de que tenía que llamarme con tiempo para que pudiese organizarme.

Fabian se ofrece a llevarme hasta donde fuese necesario, pero luego de agradecerle le pido que me llame un taxi.

Mientras esperábamos el taxi aproveche para fumarme un cigarrillo. Fabi me pregunto si le podía dar mi teléfono a algún amigo de él que estuviese buscando una chica como yo, pero le dije que prefería que no ya que no tenía mucho tiempo y tenía una cartera de clientes fija. Todo mentira, pero la realidad es que no quería que mi celular circulara por cualquier lado. Fabian entendió y el tema quedo cerrado.

Me despedí de ambos con un beso, y quedamos en vernos dentro de un mes.

El taxi me dejo donde tenía el auto. Mientras manejaba a casa se me cruzaron mil cosas por la cabeza. La verdad es que lo había pasado muy bien y era una fantasía más que se transformaba en experiencia. Lo que no sabía era si estaba dispuesta a repetirla.

Al llegar a casa Julian me estaba esperando despierto. Lo primero que me dijo al verme fue, “y?, como te trato Seba?”. El hijo de puta ya sabía que Sebastian iba a estar presente. Lo tenían arreglado entre ellos. Y ahí me explico los motivos.

Juli quería ayudarme a cumplir mi fantasía, pero tenía sus temores. La idea de que estuviese con un desconocido no lo dejaba tranquilo, y ahí es cuando surgió la posibilidad de que Seba estuviese presente. Por eso Seba le había dado el teléfono a su compañero de trabajo, solo con la condición de que él estuviese presente, pero le dijo a Fabian que cuando me llamara le dijese que era una sorpresa para un amigo, porque si no yo le diría que no.

Se las habían pensado todas. Como cumplirme la fantasía y como cuidarme.

La verdad es que lo había pasado muy bien, y en mi cabeza daba vueltas la posibilidad de repetirlo. Al fin y al cabo tenía $1100 que podía gastarme en el shopping al día siguiente.

Madre llevó a mi hermana a su 1° visita al ginecólogo 2Pa

Ya dentro de nuestra casa, ambos (mi hermana y yo) intentábamos explicar lo inexplicable a nuestra madre, testigo de todo aquello, e intentábamos generarle algunas dudas de lo que decía haber visto. De todos modos y a pesar que me miraba con decepción, fundamentalmente a mi, con la que estaba furiosa era con Felina. La que en definitiva, podía robarle el amor de su hijo…

Le ordenó a mi hermana, su hija, que se internara en la habitación, y que no saliera del cuarto hasta la cena, ella obedeció sin chistar. Y a mi, sólo me miró, con un dejo en sus ojos de tristeza, como defraudada por mi accionar. Eso me mataba, siempre logró, en todos los ámbitos de mi vida generarme culpa. Aunque en este caso puntual, era legítimo su desencanto, yo era culpable, no tenía defensa alguna que presentar y lidiar.
Entró a su dormitorio dejándome en la sala de estar, sin decirme una palabra, yo permanecí inmóvil, de pie a la espera de su reacción y reprimenda.

Al cabo de un tiempo, que a mi me pareció interminable y pudieron tal vez ser unos instantes, al no salir de la habitación, me asomé con cuidado y la observé, más cómodamente vestida, más que eso, sensualmente ataviada, y recostada en un sillón…
¡Pasá! Al verme me invitó a ingresar, se levantó, fue hasta un extremo de la habitación y mientras se quitaba una especie de camisola larga que cubría su cuerpo, murmuró de espaldas a mi: ¡Tengo una duda!
Y quedando en ropa interior, puso sus brazos en jarra y me preguntó con cara recia:
¿Y a vos qué te pasa?

Verla semidesnuda, no era especial, ella, al igual que mi hermana y en alguna medida yo también, acostumbrábamos a andar a medio vestir. Sin embargo, en ese preciso momento, la tensión de lo sucedido, le daba otra carga al asunto, una especie de erotismo acompañaba la situación.. Y a todo ello, quedaba en el aire mi respuesta, que responderle, serle honesto y decirle que estaba caliente? O mentirle y seguir argumentando pavadas como hasta ese momento? De todos modos, nuestra madre nos conocía a todos y a mi, me leía con sólo mirarme, de hecho, ella ya sabía la respuesta a su pregunta, lo que era, que sucedía…

Yo quedé convencido, que ella quería algo más en ese momento, mucho más, y lo quería conmigo, en ese instante, pero, no se animó, y yo menos aún, venía de ser descubierto en una macana monumental, y no estaba para malinterpretar señales femeninas, justo en este caso, las de mi madre. A pesar de que eran evidentes, ella, había jugado estratégicamente pero de alguna manera conservadora, sin ir a la carga final, enceguecida, su táctica, muy sagaz, le daba la oportunidad de retroceder y salir victoriosa. Yo estaba entre la espada y la pared, así que me resigné.

¡Quedate acá a cumplir tu penitencia! Decidió eso, porque mi hermana y yo, compartíamos la misma pieza, así que ella salió de su dormitorio para continuar con las tareas del hogar y yo me recosté en su cama, la que tenía su olor, el aroma a la mujer que yo más amé en la vida, tomé de un mueble, “la cómoda” una fotografía de ella, jovencita, cuando tenía mi edad, y me dormí abrazado a ese retrato en mi pecho.
Ese día terminó sin ninguna otra cosa para destacar, salvo el hecho de cenar todos en silencio, y que mi padre, fue a dormir conmigo en el dormitorio que compartía con mi hermana, y Felina durmió con nuestra madre en la cama de dos plazas.
Mi padre, nunca se enteró de nada, como la mayoría de las veces, respecto a ninguna cosa que sucediera dentro de la familia.
A la mañana siguiente, me desperté estando sólo en la casa, era cerca del mediodía. Cuando comenzaba a desesperarme, entraron por la puerta de entrada, mi hermana y mi madre, que volvían del ginecólogo.

Apartir de lo sucedido con nosotros dos, (mi hermana y yo), mi madre, había decidido un par de cosas drásticas, sacarla a Felina del dormitorio que compartíamos, y armó en medio de un pasillo corredor, que llevaba a los distintos ambientes de la casa, con un sofá cama, un lugar para que descanse, de hecho, eso era complicado, ya que, por ahí, todos los integrantes de la casa, debíamos pasar para, ir a la cocina, para ir al comedor, para ir al baño, para ir a los dos dormitorios, para ir hacia la puerta de entrada a la calle, y para ir a la puerta de salida al fondo de la casa. Era en si, otro castigo para la díscola casquivana de felina, y esta, para demostrar su rebeldía y mantener su espíritu, de no dar nunca el brazo a torcer, lo agradeció, y lo utilizaba con absoluta libertad, como si pudiera tener intimidad en ese, su lugar, y dormía o permanecía semi sin ropas, a gusto, como algo totalmente natural.
A mi madre eso no la condicionó ni le preocupó, ya que como estaba en el medio de todo, siempre había alguien, nunca estaba sola, y podía ser bien vigilada.

Y la segunda cosa, fue llevarla al ginecólogo para estar segura de su doncellez, debido a la penitencia, no me animé siquiera a preguntar, y nadie mencionó nada.
En virtud de eso, no pude enterarme de nada de aquella consulta hasta algunos días después, producto de la vigilancia que se producía en nuestra casa, pasados unos días está (la vigilancia) se relajó y pude acercarme a mi, hermana y ella me contó, y lo que me dijo, me hizo explotar la cabeza….
Pero, eso amerita otro episodio, aunque (poque quiero que se enganchen con la historia) sólo voy a adelantar el principio: Mi madre la acompañó hasta el consultorio, y se quedó con ella para tranquilizarla, ya que por primera vez, Felina, mi hermana, iba a ser auscultada, revisada e inspeccionado su bisoño cuerpo, el profesional le indicó que se quitara toda la ropa, que estuviera como Dios la trajo al mundo. Luego de su desnudo total, el facultativo le pidió a nuestra madre que se retirara, ya que debía ejercer su ciencia asistiéndola legalmente.
hermana
El galeno le preguntó una serie de consignas protocolares, nombre y apellido, edad, antecedentes médicos familiares, y por supuesto, si era virgen…
Ella, mi hermana Felina, le respondió ¡Cómo las que están en las estampitas! Y se rió a carcajadas
El médico sonrió y le dijo ¡No, si no has mantenido relaciones sexuales!
Ella retrucó ¿Qué tipo de relaciones sexuales?
Él replicó ¡Si sos casta!
Y ella inquirió ¡Defíname casta!

Mi madre llevó a mi hermana a su 1° visita al ginecólogo

Ese, fue el primer relato escrito por mi hermana, o con un título parecido.
Esta es mi visión de aquellos acontecimientos, tanto de los hechos concretos, como de las presunciones que los mismos tuvieron en mi parentela, mi hermana, mi madre y nuestro padre.
Creo haber manifestado, que la vida cotidiana en nuestra familia era rutinaria. No teníamos una socialización o proceso mediante el cual interiorizar los elementos socioculturales del medioambiente que nos rodeaba. Nuestro entorno era endógeno, como para aprender y diferenciar lo aceptable con lo inaceptable de los comportamientos de la sociedad.

La constitución de nuestra identidad se determinó dentro de un grupo cerrado, el núcleo familiar y se caracterizó por la impronta que determinó nuestra madre.
En nuestro caso, los únicos vínculos eran de parentezco, con una concepción endogámica de rechazo a la incorporación de miembros ajenos al grupo social troncal en particular..
Y en gran medida por la historia previa y lo experimentado por nuestra madre en su provincia natal, donde era casi común la poliandria (la mujer tiene relaciones estables con varios hombres hermanos entre ellos, algo parecido a la poligamia) debido a la excesiva cantidad de hombres en relación con la falta de mujeres dentro del grupo.

Este retrotraimiento del clan y el repliegue social sobre sí mismo hizo que nosotros tres en principio, mi mamá, mi hermana y yo, fuéramos mucho más que unidos.
Es así, que todo lo hacíamos entre nosotros, todo, entre otras cosas, jugar, y los juegos, se fueron transformando hasta llegar a una edad de la vida en que comienzan a manifestarse los caracteres de la madurez sexual. Ambos núbiles, mi hermana y yo comenzamos a experimentar juntos, con nuestros cuerpos, curiosidad, y el deseo de conocer lo que no se sabe.
Esto despertaba nuestro interés, pero a su vez una inquietud, un desasosiego imposible o difícil de saciar o satisfacer: Por lo pronto hasta ese momento.

Eso a mi, me llevaba hacia mi madre, mi gran amor, mi confidente, mi incondicional, sin restricción ni condiciones “Angélica” ese es el nombre de ella.

Ella producía en mi, lo que en ese momento, empezaba a experimentar con mi hermana, era como sentir, sufrir algo o alguien, como un cambio, un sentimiento que deseaba probar y examinar prácticamente, la eficacia y propiedades de ella, es decir, conocer por la propia práctica.

Mi madre, era y/o es, una mujer muy atractiva para su edad, además de ser muy femenina, graciosa y atenta con las personas amigas, y más aún en mi caso, su hijo dilecto, su primogénito.

La cuestión es, que a mi, me había pegado mal está explosión de andrógenos y testosterona (Hormona sexual masculina que colabora en el desarrollo de los órganos genitales y en la aparición de caracteres sexuales secundarios) tanto, que me hacía doler los testículos. Además hacía que mi pene estuviera constantemente erecto.

Mi hermana “Felina” Fue así, que una de las pocas veces que nuestra madre nos dejó salir a la vereda, sentados en el cordón de la calzada, mi hermana me pidió que se lo mostrara cuando estuviera erguido, tieso y rígido. Fue sólo decirlo, oír sus palabras y mi verga se levantó. No sólo eso, por iniciativa de ella, redobló la apuesta y me pidió tocarlo, conocer su consistencia. Allí, tuve un momento de lucidez y le dije, ¡Tocarlo no, probarlo! ¡Con tus labios!
Ella lo dudó por un momento, pero, se inclinó sobre la cabeza de mi chota y lamió mi glande, estuve a un tris (Tiempo muy corto u ocasión muy cercana) de eyacularle en el rostro, , de a poco se le fue despertando la curiosidad por la rareza de lo que me ocurría o un interés expectante de su parte, Que hacía a la espera, generalmente curiosa o tensa, de un acontecimiento que interesa o importa y que de ultima deseábamos.

Sin embargo, en ese preciso momento escuché la voz destemplada de mi madre a mis espaldas, eso fue como un balde de agua fría, congelada sobre mi, que hizo entrar en estado de reposo absoluto a mi pija.
Sin perder los estribos porque estaba en la calle, pero con la ira que denotaba su voz, nos hizo entrar inmediatamente a la casa, y nos dio una penitencia feroz, no salimos a la acera por más de un año, y llevó a mi hermana, por las dudas, las de ella, mi madre, a tener la primera consulta con el ginecólogo…..

Pero esto, amerita otro episodio, una continuación, que será próximamente, siempre y cuando les interese, lo que tengo para decir…. Saludos

Regalando mis bragas a un desconocido…

Un día le conté a una amiga con pelos y señales como un desconocido llegó a calentarme de la manera mas inaudita y cómo del mismo modo, accedí a entregarle a cambio mis bragas. Esta fue nuestra conversación:

– Si dígame?
– Hola Lorena, chocho, soy yo, María… tienes algún plan para esta tarde?
– Hola guapa… cuanto tiempo! pues no, no tenía previsto nada.
– Me acompañarías a comprar algo de lencería?
– De lencería? otra vez? no me digas que te vas a comprar mas braguitas?
– Pues sí…
– Vaya manía que tienes con las bragas…
– jeje
– Pero María, hija mía, que coño haces con ellas?
– Ay! si yo te contara… jajaja
– Huy, eso suena que hay lío de por medio, a que si? venga, cuenta, cuenta pero ya!
– Es que es muy fuerte, Lorena, de verdad, ya te lo contaré con mas tiempo.
– De eso nada. No me puedes dejar así.
– Es que es un poco lío…
– Oye, me lo cuentas o qué?
– Pues es una tontería, Lorena…
– Entonces… cuenta!
– Verás… las he ido regalando… o digamos, esto… cómo explicarte?… perdiendo.
– Perdiendo las bragas? Pero qué dices, tía?
– Lo que oyes…
– Pero cómo? A ver, explícate! No me vaciles, anda.
– Que sí, que eso, que he perdido más de 10. Ha sido de la manera más extraña.
– Has perdido más de 10 bragas?
– Sí, pero no solo perdido… es que… no, no puedes imaginártelo.
– No, claro que no me lo imagino, me tienes intrigada…. pero soy toda oídos.
– Me da apuro contártelo, Lorena. Solo de pensarlo es que me tiemblan las piernas.
– María, por favor, no me vengas ahora con eso. Somos amigas. Cuéntamelo o no te dirijo la palabra nunca más.
– Pero si es una tontería.
– Venga!
– Verás: recibí una llamada al móvil un buen día y se oyó la voz de un hombre, así como muy varonil, muy grave.
– Ah, sí? Mmmm, suena interesante…
– Sí, pero me decía algo muy fuerte.
– Vaya, que intrigante.
– Pero cuando te digo fuerte… es muy fuerte!
– Ufff, madre!
– Decía literalmente: “Me apetece comerte el coño hasta que te corras en mi boca y después follarte bien follada… mmmm”
– En serio? Venga ya!
– Te lo juro.
– Me dejas flipada, así sin más?
– Era una voz totalmente desconocida, pero que lo dijo de una manera…
– Y que hiciste?
– No sé, pensé que o bien se había confundido o era una broma de algún amigo, le pregunté quién era… sé que tenía que haberle colgado desde el primer momento, pero entre la intriga, esa voz y todas las cosas que me repetía…
– Pero, aun te decía más cosas?
– De todo. Algo así como: “No me conoces putita, pero estoy seguro que te gustaría ver este pollón que tengo para tí… estoy seguro que desearías comértelo, un rabo enorme para ti sola, zorra…”
– Y fue cuando le llamaste “cerdo” y le colgaste, claro.
– Pues no, no podía, Lorena. Había algo que me lo impedía. No sé el qué, pero no podía dejar de escucharle.
– María… no me lo puedo creer!
– Era superior a mis fuerzas, no era capaz de reaccionar… esa voz tan sensual y salvaje a la vez, esas palabras me estaban poniendo cachondísima. No te haces idea. Era incapaz de colgarle.
– Pero, donde estabas tú?
– Iba en el autobús…
– joder, tía, qué fuerte!
– Y el otro me repetía una y otra vez: “Debes tener un coño apetitoso, muy jugosito, ahora estará mojado. Imagina como le estoy dando unas cuantas chupadas con mi lengua caliente, mmmm… debe estar delicioso ese chochito, a que sí golfilla? dime, lo tienes mojado ahora?”
– Entonces fue cuando le mandaste directamente a la mierda… No?
– No Lorena, le dije con voz baja: “Sí, estoy muy mojada”
– Dios, qué pasada!
– Y él me repetía “Guauuuu, zorrita, que voz de puta que tienes, me encanta oírte, me la estás poniendo durísima a más no poder. Estoy viendo esa boquita de puta comiéndome la polla hasta los huevos, cómo se te cuela hasta la garganta y se te caen las lágrimas, tomas aire y te la vuelves a tragar, como una buena golfa que eres.”
– Me estás vacilando, tía. No puede ser. No comprendo como no le colgaste. Que bestia de tío!
– Te lo juro Lorena, por más que lo intentaba, no podía. Sé que es una locura, pero el caso es que cuanto más fuertes eran sus palabras, más me gustaba y más me excitaba. Te lo puedes creer?
– Si me pinchas, no sangro, María.
– Luego me repetía “Te voy a taladrar ese chocho jugoso, verás como mi polla te abarca entera y te follo hasta ponerte los ojos en blanco, no te gustaría eso, guarrilla mía?”
– Y tú? qué decías?
– Contestaba: “Si…me encantaría”.
– Pero te estás oyendo? Estás loca!, la gente a tu alrededor qué hacía?
– No parecían darse cuenta de nada. Yo hablaba bajito, pero es que además eso me excitaba más, no sé, su voz, esas salvajadas, el verme rodeada de gente en el autobús, el morbo de ser descubierta… Dios, Lorena… era tremendo… algo alucinante pero que me ponía cada vez más cachonda.
– Pero cómo eras capaz de seguírle el juego de esa manera a semejante cerdo?
– No sé, me sentía muy excitada… era todo demasiado para mi, no sé, aquel desconocido diciéndome aquellas cosas, todo me tenía hipnotizada…
– Pero así de repente, consiguió excitarte?
– Pues sí, de una manera facilísima… sus palabras dichas al otro lado del teléfono eran fuego… una voz que era un susurro con palabras que eran cada vez más fuertes y cuanto más guarras eran, más cachonda me ponía yo. Era algo inaudito. Él insistía: “Cuando ponga este rabo gigante a la entrada de esa rajita que tienes tan apretada, qué me vas a rogar, zorra? qué me vas a suplicar?, vamos, dime puta…!”
– Le contestabas, María? En serio? No, verdad? Dime que no…
– Sí… pegaba los labios al teléfono y le decía casi susurrando: “Quiero que me folles, por favor”
– Estoy alucinando, tía. Me estás tomando el pelo a base de bien. Como eras capaz de seguirle el juego de esa manera a semejante cabrón?
– Te lo juro, Lorena. Es como te lo cuento, pero si es que ni yo misma me lo acabo de creer. Me dejó al borde del orgasmo, estuve todo el día calentísima.
– Pero al final, qué pasó?
– Pues al final… eso, que ha ocurrido nada menos que unas diez veces. En cada ocasión quiere que le regale mis braguitas después de haber estado excitándome con sus palabras. Siempre acaba diciendo “Quiero tus braguitas. Ahora!”, cuando sabe que me he mojado a base de bien e incluso alguna vez he llegado a correrme con sus sucias y calientes frases.
– Te has corrido?
– Sí, una vez en la fila de la caja del banco. Me dijo que estaba detrás de mi y que imaginara como me follaba… Me dejé llevar y vaya si me imaginé la escena… tuve que cerrar los ojos y reprimir un orgasmo en medio de aquella oficina bancaria…
– Pero… Qué decía el muy puerco?
– De todo. Que me estaba acariciando entre los muslos, que su lengua jugaba entre mis glúteos, que sus manos apretaban mis pezones, que su polla estaba dura y lista para penetrarme…
– Maria! pero que salvajada!
– Sí, lo sé, pero la cosa seguía y seguía, mi corazón palpitaba a 1000 por hora, mis músculos se tensaban, todo mi cuerpo se empapaba de sudor y ese hombre no dejaba de calentarme sin parar…
– Increíble!
– No te haces idea…
– No, no me la hago. Todavía estoy alucinando, tía.
– Ese desconocido me ha puesto a mil, es un cerdo, lo sé, lo reconozco, pero es que me supera… cómo le voy a negar mis braguitas?
– Y tú se las has dado, así, sin más?, Pero cómo lo has hecho?
– Claro, cómo para no! Creo que nadie me ha puesto nunca tan cachonda, con solo oír su voz. Además, me repetía que si no se las entregaba, no me volvería a hablar y compréndelo… no podía dejar pasar esa oportunidad. Nada más colgar, estaba loca por volver a recibir su llamada.
– Flipo contigo, tía. Eres una cerda con pintas… más todavía que él.
– Lorena, tenías que ver como llegaba a ponerme con ese tío, me subía por las paredes, sus palabras, me hacía ver la escena de estar follando con él. La detallaba tan minuciosamente que soñaba con ese momento. Creo que me he acostumbrado tanto a sus llamadas que no puedo pasar sin ellas. A que solo de pensarlo tú también te estás poniendo a cien?
– Pero qué dices?… Yo?, Venga…. cuéntame como le entregabas las bragas, anda.
– Te veo muy interesada… jeje… Pues me decía que se las dejara en algún sitio concreto; unas veces en un ascensor de un portal, otras en algún baño público, bajo el asiento de un taxi, en un buzón, en un banco del parque… en fin, sitios donde él las recuperaría después y a la siguiente llamada me comentaba que se pajeaba con ellas, que sentía mi aroma impregnado y que le encantaba mi olor a perra.
– Joder que bestia! Y… Nunca le viste recogerlas?
– No, nunca. No sé ni como es. Me ha dicho que ni intente seguirlo. El caso es que me tiene loca y estoy esperando que hoy me vuelva a llamar y me cuente qué hizo con el tanga que recogió ayer. Es un cerdo… y me pone a mil el muy cabrón. No lo puedo remediar.
– Hoy también te llamará? A que hora lo suele hacer?
– A cualquier hora. Tengo unas braguitas preciosas para él… No te gustaría oírlo…?
– Qué dices, tía? ¡Estás chalada!
– Venga Lorena, te noto caliente también. Le podría dar tu teléfono, si quieres. Seguro que le darías tus bragas, igual que yo.
– Estás definitivamente loca, María, de verdad.
– Vale, vale, era solo una idea, yo solo quería invitarte a una sesión de sexo telefónico de lo más fuerte. El tío es genial, no veas que manera de calentarte… Tiene una voz atrapante… sugerente, y dice unas cosas… venga, anímate, tan solo le doy tu número de móvil, y luego decides. Total, no sabe quién eres.
– En serio me lo dices?
– Claro, mujer.
– Y… Crees que me llamaría?
– Mírala… la que no quería, la que dice que estoy loca… jajaja.
– No, es solo curiosidad, hija. Me has dejado intrigada.
– Ya…ya…
– Es que todavía estoy alucinando. No me lo acabo de creer.
– Ostras!, Lorena, te tengo que dejar. Me ha entrado una llamada, debe ser él. Dios, ya estoy mojándome con solo pensarlo. Joder, como me pone este tío…
– Oye María!
– Qué?
– No te olvides de darle mi móvil…
– Jajaja… No, no te preocupes, ¡Besitos guapa!
– No te olvides… María, por Dios… que soy tu mejor amiga.

Hermanas: tangas y bombachas III

Capítulo VI: Todo tiene un precio

Martín estaba atento. Su mirada se posaba sobre la cola de su hermana. Ella, atrapada por la excitación, dejó el lápiz arriba de la carpeta, y acostada como estaba boca abajo, colocó ambas manos en sus caderas, sujetando a cada lado el elástico de la calza.

Miró por última vez a su hermanito, y comenzó a bajársela. Tiró lentamente y despacito su calza hacia abajo. Lo primero que saltó a la vista fue el borde de la tanga rosada. Continuó bajando, y aparecieron sus nalgas bien grandes cada vez más descubiertas. Llegó bajándose la calza hasta el final de la cola y el comienzo de sus muslos, cuando se detuvo.

El muchacho observaba todo. ¡Le estaba viendo la cola a su hermana en vivo y en directo!. La tanga era demasiado pequeña, apenas le cubría la rajita del culo, estaba casi todo descubierto. Le pareció extremadamente excitante… gordo, con volumen, nalgas bien grandes… la tanga se enterraba dentro de toda esa carne.

Tenía la pija parada haciendo presión en el pantalón. Estaba tan excitado que ni se cubría su erección ya, no le importaba que Florcha se la estuviese viendo.

Florencia también estaba muy cachonda, de a ratos le miraba el bulto a su hermano y por momentos deseaba vérsela, pero se contenía.

– Bueno, ya es suficiente-Dijo la chica.

Martín se quedó viendo. Ella volvió a subirse la calza, esta vez más rápido. Se la puso en su lugar.

– Ufaa, un ratito más??
– Jajaja nooo, mañana, pervertido. Se acabó el turno de hoy.

Terminaron con el estudio, y Martín aprovechó lo que quedaba de mañana para hacer las tareas del hogar.. por partida doble. Le tocó fregar el piso de casi toda la casa. Pero nada era comparable con haber visto a su hermana en tanga. Valía la pena, salía ganando, se decía a sí mismo.

También cocinó el almuerzo, dejando todo listo. Mamá llegó del trabajo, y agradeció a su niño por haber cocinado. Florencia también se sentó en la mesa y llamaron a Agustina para que se despierte.

La mayor acusó un clásico dolor de cabeza por haber bebido tanto la noche anterior, y se quedó en la cama.

Fue transcurriendo el día, y el chico estaba muy caliente todavía, por lo que había pasado en la mañana. Tenía la cola entangada de su hermana en la mente, y se le paraba la pija a cada rato. Cuando a la noche su hermana se bañara, pensó en usar la tanga para hacerse la paja.

Lo llamó un amigo, que lo necesitaban para jugar un partido, porque faltaba un jugador. Aceptó gustoso la propuesta, y se fue.

Como era de esperar, cuando regresó a casa al anochecer, su hermana Agustina seguía en la cama. Pasó por el dormitorio de las chicas y la vió allí despierta, hablando con alguien por whatsapp. Fue hasta la cocina y allí estaba Florcha tomando un té. Todavía estaba con la misma ropa que en la mañana.

– Hola Flor, te vas a bañar ahora?
– Hola, no, ahora tengo que irme de Lucía un ratito. Por?
– Ahh… ok… nada.
– Eh? Dale decime!
– Bueno… es porque ahora que me voy a bañar… quería…hacerlo.
– Hacer qué?
– Eso! Mas..masturbarme… y quería hacerlo con tu tanga.
– Ahhhhhhh. Shh que mamá o Agu te pueden escuchar. Que cochino. Cuando regrese de la casa Lucía te la doy, anda a bañarte.
– En serio? Graciasss hermanita!

Martín le dio un beso en el cachete a su hermana, y se metió a la bañera. Apenas se sacó el pantalón y el bóxer, le saltó el pene duro, deseoso de una buena paja para descargar tensiones… pero debía esperar un rato más. Durante el baño, se tocaba, se pajeaba pensando en la cola de su hermana con la tanguita rosada, y cuando estaba a punto de eyacular, se detenía.

Salió del baño, y esperó por Florencia. Mientras tanto se entretenía en facebook.

Florcha por fin arribó al hogar. Martín estaba sentado con la notebook en el living. La chica lo miró y le preguntó donde estaban los demás.

– Agustina sigue en su cuarto, y mamá salió a comprar comida.

El chico volvió a hablar otra vez.

– Flor…. Te acordas, de….?
– Sí, tan apurado estás?
– Bueno… un poco sí je.
– Aysssss, vení conmigo al baño así ya te la doy.

Florencia caminó hasta su dormitorio para asegurarse de que Agustina esté allí. Luego fue hasta el baño con su hermano detrás de ella. El chico ya sentía la pija más que dura y el corazón a mil. Florcha abrió la puerta y se metió al baño.

– Esperame ahí… no hagas ruido. –Le dijo al chico atrás de la puerta, afuera del baño.

Lo primero que hizo fue sacarse las zapatillas. Acto seguido, se quitó la calza, y finalmente se bajó la tanga hasta los pies, para sacarla y tenerla en sus manos. Abrió la puerta ligeramente, solo un poquito, sacó su mano por ahí para alcanzársela a su hermano.

– Acá tenés.
– Gracias!!!!

Martín agarró la tanga que su hermana le ofrecía y salió de allí mientras la chica se empezaba a bañar. Se fue a su cuarto, cerró la puerta, prendió la luz, se sentó en la cama, y se bajó los pantalones.

Ahora podía observar con claridad la tanguita de su hermana. Estaba súper húmeda! La abrió toda y se fijó en lo de siempre, la parte interior estaba muy muy mojada, completamente. La parte estrecha era muy pequeña, el chico sin dudas pensó que esa parte la había tenido toda metida adentro de la concha. Sintió el olor y tuvo que tocarse. Se la llevó a la cara para sentir el profundo olor a concha que salía de esa tanga que en la mañana había visto puesta a su hermana. Mientras con una mano se dejaba la tanga en la cara para olerla, con la otra se pajeaba. Tras un par de sacudidas, empezó a acabar. Fue intensísima. Caía y caía semen de su chota. Creyó que nunca había sacado tanto semen. Llenó el piso de su habitación de semen pegajoso.

Urgentemente, abrió la puerta y espió que nadie estuviera cerca. Fue hasta el lavadero y encontró el trapo de piso que había usado en la mañana. Se lo llevó a su cuarto y limpió todo en unos segundos. Lo más rápido que pudo, metió el trapo en un bote de agua y lo llevó al patio.

Regresó a su habitación, que alivio. Todo bien. Volvió a agarrar la tanga y la miró de nuevo. Haberla visto metida toda en la cola… se le fue poniendo dura otra vez. Una ocasión más, la olió.

Ahora ya la tenía dura de nuevo. Tuvo que volver a bajarse el pantalón. Tenía ganas de otra. ¿Por qué no?

Además de olerla, la lamió, le pasó la lengua a la parte mojada. Le encantó el sabor de la chocha de su hermana.

Luego se enrolló la tanga alrededor del tronco de su pija parada, y se pajeó… la leche que salía esta vez fue sin tanta potencia. No salía disparada, sino que brotaba del glande hacia abajo. Caía por el tronco de la pija, manchando toda la tanga con semen.

Una vez terminado, Martín tenía el pene lleno de semen. Desenrolló la prenda y se limpió la pija con la tanga de su hermana. Se la pasó por toda la pija y el pubis, un poco por los huevos, para limpiar toda la leche.

La tanguita rosada de Florcha quedó llena de leche tibia. Se subió los pantalones y salió de la habitación con la tanga escondida en la mano.

Fue hasta el baño. Abrió la puerta, y le dijo a su hermana que ya la había usado, que se la dejaba con toda su ropa. Ella acepto.

Se quedó en el living viendo TV.

Cuando Florencia salió del baño, inmediatamente buscó a su hermano. Lo encontró en el living, sentado en el sillón en frente de la TV.

– Boludo, qué es esto?
– Qué cosa?

Florcha le mostró la tanga llena de leche a su hermano, la tenía agarrada de la punta de los dedos.

– Esto es lo que yo creo que es?
– Ahh… sí, pensé que te podía molestar… no sabía si decírtelo.
– Esta cosa es tu semen, no?
– Sí…
– Vos sos tonto? No podés ser TAN ASQUEROSO. Me arruinaste la tanguita!
– Por?
– Cómo por???!!! Si la dejaste llena de semen, asqueroso.
– Pero se puede lavar, Flor.
– Si???!!?? Y quien va a lavar esta asquerosidad? Mirá si mamá ve esto?
– Ah.. jaja tenés razón.
– Ves? Y vos te crees que yo me voy a volver a poner esto después de que vos la hayas llenado de semen? Aparte con Agustina compartimos nuestras tangas, mirá si se llega a enterar.!!!!
– Tranquila, la lavamos bien y queda como nueva.
– Arreglas todo fácil vos. Qué hiciste con esto? No entiendo como hiciste para ensuciármela así.
– Bueno… primero la olí… tenía un olor riquísimo, me hice una paja..
– Otra vez esas palabras!
– Bueno, perdón… estaba..
– No, dejá, dale, hablá como quieras… ya para que.
– Bueno, me hice una paja… y quedé caliente igual, entonces la volví a oler otra vez y me tuve que hacer otra.
– Te hiciste dos pajas???? –Pregunto Florencia, sorprendida.
– Sí… es que lo de esta mañana, cuando me mostraste la cola, y después oler tu tanga, estaba excitadísimo! Entonces cuando me hice la segunda, terminé y me manché todo… y me limpié con tu tanguita.
– Cómo?!?! Te pasaste mi tanga por tu pito???
– Sí, tranquila que se lava hermanita…
– Yo no lo puedo creer. Y estoy casi tocando tu semen, tomá y lavala vos cochino!

Florencia le dio la tanga a su hermano.

– No es para tanto, estuvo tremendo, gracias por dármela Flor.
– Sí, ya veo lo tremendo que estuvo, si te hiciste dos pajas y me la llenaste de semen.
– Jaja, es que me encanta el olor de tu concha.
– Bueeeenoooo! No te pases.
– Perdón, pero trato de ser sincero…
– Sí, ya sé, pero sos asqueroso. La próxima vez que hagas esto, no me la des, metela directamente al lavarropas!
– Bueno.
– Ah, y mi concha tiene un olor horrible, me da vergüenza que me sientas el olor. Nada más. Y sí, hablo con esas palabrotas, a ver si me entendes, jaja.

Florcha se rió y se fue a su cuarto.

Martín se fue al lavadero a limpiar la tanga. La metió en remojo y le quitó el semen pegoteado. Luego, la metió directamente al lavarropas.

:::

Esa misma noche, como habían quedado, salieron Florencia y sus amigas con Martín. Al chico no le hacia mucha gracia salir con todas mujeres, pero es lo que tocaba, su amigo no quería. Fueron a una discoteca, donde algunas de las amigas de Florcha bebieron de más y se dejaban coquetear por los chicos.

Florencia y Martín también habían bebido, y la noche fue divertida en compañía. Ni uno se le acercó a Florencia, quizás pensaban que estaba con el novio… pero era su hermano.

Pidieron un taxi y se volvieron juntos a casa, ya amaneciendo el domingo.

Entraron a la casa tratando de hacer el menor ruido posible. Bromeaban sobre un muchacho que estaba tan borracho que no podía mantenerse de pie en la discoteca.

Florencia llegó a su cuarto, mientras Martín tenía que seguir por el pasillo hasta el suyo.

– Al fin a dormir. –Mencionó Florencia, bostezando.
– Sí, muy cansado estoy.
– Esta tarde estudiamos otro rato?
– Sí!!
– Ja, vos querés estudiar para verme.
– También… aunque me gusta ayudarte.
– Jaja, sí, claro.. que descanses.
– Igualmente.

Tras el descanso, y luego de almorzar, Martín estaba viendo un partido de fútbol, cuando Florencia llegó al living a preguntarle si quería estudiar un rato. Obviamente, el chico apagó el TV y salió disparado con ella.

Se repitió la misma escena. Ella acostada en la cama, él sentado al lado, estudiaron. Mientras estudiaban, Martín le miraba la cola y como la ropa interior se le veía mínimamente abajo del jean.

– Qué mirás?- Dijo la chica.
– Que ya se te nota un poco…

Florcha se miró y se rió.

– Bueno, concéntrate en el estudio ahora… después eso.
– La tenés puesta desde anoche, no?
– Sí.
– Es una tanga como la de ayer o una bombacha?
– Es una bombacha, cochino, ahora estudiá!

Cuando al fin terminaron de estudiar, Martín tenía los pantalones haciendo presión ya. Florencia cerró la carpeta.

– Dale hermanita, mostrame la bombacha.
– Andá a fijarte si hay alguien cerca. –Dijo la chica.

Martín abrió la puerta del cuarto, pero no había nadie cerca.
La volvió a cerrar, y se sentó al lado de ella.

– Nadie.
– Ok.

Florcha se desabrochó el jean e iba a bajárselo, pero antes Martín la detuvo.

– Flor, quiero me la muestres de frente.
– De frente?
– Sí!
– Oookey.

La muchacha se arrodilló en la cama de frente a su hermano, y se bajó el jean hasta los muslos. Ante él, apareció el pubis de su hermana cubierto por una bombacha blanca. Se le veía que se le transparentaba un poco la mata de pelo del pubis.

– Ya me la viste, me subo el jean.
– Paraaaa un ratito más Flor.
– Uh dale querido que más querés ver?

Tras un par de segundos más mostrándole la bombacha a su hermano, ya se subió el jean.

– Gracias Flor, estás hermosa.
– Jajaja andá…
– Cuando te vas a bañar?
– Ahora en un ratito voy, vas a usar mi bombacha?
– Sí, tengo muchas ganas.
– Bueno pero no me la manches con semen….
– Te molesta mucho? Si total se lavan… no seas malaaaa, me encanta olerla y me gusta mucho llenarla de leche.
– Leche?
– Así se le dice al semen hermanita.
– Ya sé, tontito…
– Entonces? Déjame echarle mi lechita porfa….
– Bueeeno, pero si me la llenas de leche, metela en el lavarropas, no la dejes ahí, entendiste??? Si la llega a ver Agustina nos mata, y andá a saber que pensará mamá si la ve.
– Sí, tranquila.

Martín salió de la habitación. Florencia, de solo pensar que su hermano se iba a hacer una paja con su bombacha, se excitaba. En el baño, se quitó casi toda la ropa, y se restregó bien la bombacha en la concha, para asegurarse de que quede bien mojada y olorosa para su hermanito. Se la sacó y la dejó allí tirada con toda su ropa.

Luego de bañarse, entró el chico al baño y agarró la prenda. La abrió bien y se dio cuenta de lo empapada que estaba. El olor a concha era demencial. Se hizo la paja, y acabó encima de la bombacha directamente. Se limpió la verga con la tela de su hermana y la dejó allí. Cuando terminó de bañarse, fue hasta el lavadero y la metió en el lavarropas.

La chica cuando se fue a dormir, recreó en su mente imaginándose como su hermano menor se hacía una paja oliendo su bombachita, y luego se imaginó como se la pasaría por la pija, llenándosela de semen caliente y espeso. Se sintió re contra excitada. Al principio le parecía un asco, pero ahora le encantaba. Disfrutaba de darle la bombacha húmeda a su hermanito para que se haga pajas y las llene de leche.

Se tuvo que masturbar en la cama, pensando en eso. Metiendo su mano adentro de la bombacha, tocándose el clítoris, y los pezones. Decidió ir más allá, y meterse la bombacha en la raja de la concha, para llenarla aún más de sus flujos y su olor. Tuvo un orgasmo excelente. Recién se iba a dormir y ya tenía la bombachita empapada para mañana! Se durmió toda mojada.

Ahora que sabía lo que su hermano hacía con sus prendas, estaba más caliente que nunca. Casi todos los días estaba excitada, y mojaba el doble que antes las bombachas. Esto lo notaba su hermano, que cada vez que las recibía, estaban mucho más húmedas que las primeras veces.

:::

Capítulo VII: ¿Dónde está la línea del límite?

El lunes, Florencia antes de ir a la escuela pensó en cambiarse la bombacha, la sentía demasiado húmeda por el orgasmo de anoche, pero se la dejó puesta, para excitar más a su hermano.

Estuvo toda la mañana excitada, a pesar de que a la noche se había masturbado. Tenía que hacerlo de nuevo, Florcha tenía la necesidad de tocarse otra vez. De a ratos, mientras estaba en el salón y se aseguraba que nadie la estuviera mirando, se rozaba disimuladamente los dedos debajo de su pollera del colegio, tocándose levemente la conchita por encima de la bombacha.

De regreso de la escuela, Florencia le agradeció a Martín por haberle echo los ejercicios de matemáticas que tenía que llevar ese día, pues estaban todos correctos.

A media tarde, mientras mamá todavía estaba en el trabajo, y Agustina en la universidad, Florencia le dejó sus apuntes de matemáticas a Martín en la mesa de la cocina, pues le habían dado más tarea. Martín abrió los apuntes mientras se tomaba un café.

– Hoy no estudiamos? –Preguntó el muchacho.
– No tengo muchas ganas, aparte en un rato tengo inglés.
– Ok. Aunque tengo ganas de verte un poquito la bombachita.
– Jajaja. El trato era que te la mostraba cuando estudiábamos!
– Sí, ya sé… pero como hoy no estudiamos…dejame vértela un poquito.
– Jaaa, no, sos re tramposo! Ahora me voy a bañar, te la dejo en el baño para que después te hagas una paja.
– Siii, gracias hermanita.

Tras meterse en el baño, Florencia se quitó toda la ropa menos la bombacha. Abrió la ducha y se empezó a tocar de nuevo antes de meterse.

Estaba parada frente a la bañera, apoyada contra la pared. Se tocaba el clítoris en círculos para darse placer. Más mojada, más cachonda, más excitada como una zorra. Se llevaba dos dedos a la boca para lamerlos, y luego otra vez al clítoris para estimularlo. No le costó llegar al clímax. Acabó como una perra, dejando el máximo rastro posible en la bombacha que a esa altura estaba casi completamente empapada directamente. Se había masturbado dos veces encima de esa bombacha.

Se secó toda la acabada de su concha con la bombacha y se la dejó tirada en el baño a su hermano.

En pocos días, se había transformado en una zorrita.

Florencia salió del baño ya vestida, se peinó el pelo y partió para inglés, saludando a su hermano que seguía haciéndole la tarea en la mesa de la cocina.

Una vez que el muchacho terminó la tarea, fue hasta el baño, recogió la bombacha mojada de su hermana, e hizo lo habitual. No podía creer lo empapada que las dejaba su hermana, pero lo agradecía. Tras sentirle el olor a la conchita sucia de su hermana, se puso la bombachita en la punta de la pija para terminar la paja y llenarla por completo de leche calentita.

Una vez hecho, la dobló toda y la metió al lavarropas bañada en semen.

Al rato, llegó su hermana mayor Agustina de la universidad. Lo primero que hizo fue ir a ducharse. ¿Qué sucedió cuando Martín fue a bañarse? Revolvió la ropa de Agustina, encontró su bombacha y se hizo otra paja.

Esta vez era una bombachita negra, al contrario de las de Florencia, no estaba mojada. Estaba toda seca, pero al olerla en la zona de la vagina, sintió el inconfundible olor a concha, aunque no tan profundo, pero igual de excitante.

A ésta bombacha no le podía echar su semen, asique se hizo la paja oliéndola solamente.

Tras todo aquello, ya muy satisfecho, se dispuso a ducharse.

Después de cenar, Martín se sentó junto a Florencia en el sillón del living, mientras Agustina y su madre ya se habían ido a dormir.

– Te terminé la tarea ya, Flor. Te dejé todo en tu carpeta.
– En serio??? Muchas gracias hermanito!!. Tu recompensa te la dejé en el baño como lo prometí.
– Siiiii, gracias por dejármela Flor, te juro que me encantó!!
– Que bueno, entonces la pasaste bien.
– Muy bien!!! Ayer y hoy las dejaste muy mojadas. Tenía un olor riquísimo. Me hice una paja con la tuya, y después me hice otra con la bombacha de Agus.
– Con las dos?!!!??
– Sí jeje.
– A las de Agustina también las oles?
– Sí.
– Jajaja, que pendejo cochino. Me voy a dormir. Hasta mañana.
– Hasta mañana hermanita.

:::

Amanecía. Cuando se iba a levantar de la cama, Martín se dio cuenta de que se le partía la cabeza, y acusaba dolor de garganta.

Le dijo a su madre que no se sentía bien. Mamá le puso la mano en la frente para medirle la temperatura y dio su diagnóstico: “tenés fiebre querido” “Quedate por hoy a dormir y descansar”

El muchacho no dijo más nada y se quedó en la cama a dormir, mientras sus hermanas se alistaban para ir a la universidad y a la escuela.

Durmió hasta el mediodía, cuando se levantó y preparó el almuerzo para las tres mujeres de la casa. Él no tenía hambre, sólo se iba a tomar una sopa caliente, y regresó a dormir la siesta.

Para la tarde, Florencia entró al cuarto de su hermano, y lo despertó.

– Vamos a estudiar un rato? O estás muy enfermucho?
– Estoy enfermo pero puedo estudiar, y más con vos.
– Jaja.

El chico aceptó. Florencia le dijo que él se quedara acostado en la cama, y ella se sentó a su lado. Abrió la carpeta, y Martín le fue enseñando algunos problemas de matemáticas, y las soluciones.

Florencia estaba vestida con una remera de tirantes escotada, que invitaba a espiar sus tetas, y la pollera roja y negra a cuadros del colegio, estaba sentada cruzada de piernas en la cama de su hermano. Martín la miró, le miraba las piernas, y obviamente quería ver qué había debajo de esa pollera escolar.

– Y éste problema como se resuelve? -Preguntó la muchacha.
– Así… tenés que…(la explicación del chico)
– Ahí me salióoooo!!!!- Exclamó Florencia.
– Qué bien.

Florencia lo miró a su hermano, y observó como le miraba descaradamente las piernas.

– Estás enfermo pero me seguís mirando igual eh, jajaja.
– Jajaja, sí. Que lindas piernas.
– Gracias.
– Hoy te toca la parte del trato, eh.
– Jajaja sii hermanito, quedate tranquilo que no me olvidé.
– Hoy tenés bombacha o tanga?
– Tanga.
– Vas con tanga a la escuela?
– Jajaja sí, no me la ve nadie eh, no te pongas celoso.
– Jajaja. Me mostrás la tanga hermanita?
– Si, pervertido.

Florencia se descruzó de piernas, las abrió un poquito, y se levantó la pollera, así sentada en la cama, para enseñarle la parte delantera de su tanga a su hermano. Martín le veía el triangulo de tanga azul cubriéndole el pubis a su hermana.

– Mmm que hermosa, Flor. La tengo re parada.
– Por verme la tanga?
– Siii. Te animás a pararte y sacarte la pollera?
– Te gustaría verme sin pollera?
– Sí, porfa. Quiero ver como te queda la tanguita en la cola.

Florencia no podía evitar mojar la tanga. La situación la sobrepasaba, estaba muy caliente, con la concha hinchada por la excitación. Más hinchada, más se tragaba la tela angosta de la tanguita. Tenía la tanga un poco metidita en la concha.

Se puso de pie, y se bajó la pollera hasta los pies. Se giró, mostrándole el enorme culo entangado a su hermano. Sólo le cubría la rajita del ojete.

– Uff me encanta como te queda la tanga Flor…aunque más me gusta tu cola… es enorme!
– Jaja, en serio te gusta mi cola?
– Siii, aparte la tanga casi no te cubre nada… me la vas a dar para hacerme una paja?
– Sí, en un ratito me voy a bañar.
– Está mojada como la bombacha de ayer?
– …Sí, está un poco mojada.
– Qué bien… no puedo esperar a olerte la concha hermanita.
– Tendrá buen olor?
– Siii… ya te dije que es riquísimo, voy a acabar enseguida.
– Me la vas a llenar con tu leche?
– Si, no aguanto más… la tengo re dura Flor.
– Querés que te la de ahora?
– Siii.

Florencia se subió la pollera. Metió sus manos por abajo, y se fue bajando la tanga por sus muslos, sin que Martín pudiera verle nada.

Agarró la tanga toda mojada y se la tiró a su hermano en la cama.

– Me voy a bañar. Pasala bien.
– Gracias Flor!!!

Florencia salió de la habitación de su hermano con la pollera y sin nada abajo, con la conchita ardiendo. Apenas ingresó al baño, se sentó en el inodoro, abrió sus piernas lo máximo que pudo, y se masturbó como nunca. Se escupió dos dedos y se los pasó por toda la concha peluda, tratando de aliviar el ardor, la tremenda excitación. Imaginó como su hermano en este momento estaría oliendo su tanga, disfrutando con el olor de su concha, y llenándola de leche caliente, rica y espesa. Se pegó un orgasmo majestuoso, tratando de no gemir como una puta. Se quedó temblando. Se agarró fuerte los pelos del pubis y se llevó sus dedos a la boca. Nunca había sentido la chocha tan inflamada.

Su hermano? Apenas salió Florencia de su habitación, se bajó los pantalones y olió toda la tanga que segundos antes había estado metida en la concha y en la cola de su hermana. Estaba tan caliente que enseguida acabó. Salió tanta leche. Se lleno la pija y el pubis de semen. Se lo limpió todo pasándose la tanga por la verga y los huevos, dejándola completamente llena de leche.

Al rato, ya calmada, salió de su ducha Florencia. Fue a la habitación de su hermano, envuelta en una toalla, a buscar la tanga. Él se la dio.

– Ah bueno. Cuantas pajas te hiciste? Jajaja.
– Una sola… pero salió mucho porque me dejaste muy caliente hermanita.
– Jajaja, yo tengo la culpa? En fin, no va a quedar más remedio que tocar tu semen.

Florencia agarró lo que parecía su tanga, llena de sus flujos vaginales y de semen de su hermano. Tuvo que ensuciarse los dedos con leche. Fue a su habitación a vestirse. Dejó la tanga en el piso, para después llevarla al lavarropas. Se estaba vistiendo, cuando escuchó llegar a su madre a la casa.

– Florenciaaaaaaaaa- Gritó mamá desde el living.
– Quéeeeeeeeeeeee? –Respondió ella.
– Necesito que me ayudes con algooo.

Florcha se vistió rápido y fue a ver que quería su madre. Tenía que ayudarla con unas bolsas de compras del supermercado.

Mientras ayudaba a su madre con eso, vio pasar a Agustina, que llegaba a casa y cruzaba directamente el living. Florencia se acordó de la tanga llena de leche en su cuarto.!!!!!!!!!!

Tarde. Florcha dejó una de las bolsas de verduras en el piso, y miró hacia el pasillo. Vió a su hermana entrar a su habitación.

“¿Ay no. Y ahora?”

Mamá le preguntó que le pasaba, que se quedó atontada. Ella terminó de acomodar las cosas, y se fue para su cuarto.

No sabía si entrar o no entrar. Quizás no la vió, pensó. Estaba aterrada y temblando!!!!!!!! Hacía un rato estaba temblando por el orgasmo, y ahora estaba temblando de miedo.

Finalmente, abrió la puerta. Vió lo peor. Agustina con la tanga en sus manos, tratando de descubrir que clase de asquerosidad era eso.

Agus la vio entrar, y la miró. Florencia entró y cerró la puerta.

– Florencia… esto qué es?

Florcha se quedó muda, mientras notaba como se le empezaban a humedecer los ojos, temblaba, y comenzaba a llorar como una nena.

Continuará…