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Me coji… un minon físico culturista del Gym

Lunes, octubre 24th, 2011

Esto ocurrió hace poco más de un año… Cuando después de estar estudiando y trabajando en gastronomía al tener que probar todo tipo de cosas nuevas para entrenar el paladar, la profesión se me empezó a notar en el cuerpo… Así que decidí anotarme en un gym que estaba a mitad de camino de mi casa y el trabajo.
Me anote a clases de RPM (spinnig) que estaban buenísimas estábamos 1hora meta pedaleo subiendo y bajando siguiendo el ritmo de la música que eran todos temas bien power (si nunca hicieron una clase de estas se las súper recomiendo) me gusto tanto que además me compre una bici y empecé también a ir a la noche los días que tenia libre, estaba re-enchufado… a ese horario hay mas actividad había una oferta de minitas que estaban para partirlas al medio todas en las cintas y con unas pesitas de 1 Kg. se la pasaban boludeado con los pibes y no entrenaban una mierda… Pero había una mina que estaba impresionante toda fibrosa tipo físico culturista de unos 30&pico, media 1.70m, tenia un ojete descomunal bien redondeado que se le marcaba con sus calcitas blancas… unas piernas que parecían columnas de Partenón… los brazos y espalda todos fibrosos casi el doble de una mujer tipo y unas tetas que eran como dos montañas queriendo desbordar del escote de su ajustado top negro. Cuando la veía entrenar en las maquinas me hacia el boludo y elegía los aparatos en los que tenia la mejor vista de esta descomunal hembra, en especial cuando hacia sentadillas me ponía detrás de ella tirado en una colchoneta haciendo abdominales para ver como su cola redonda y turgente se contraía y relajaba ante el levantamiento de las pesas, podría estar toda la noche admirándola e imaginando mi lengua recorriendo su espalda para terminar en su hermoso culo chupárselo y cojerselo a lenguetazos, mientras yo subía con cada flexión, me venia bien porque hacia como 300 abdominales.
Al terminar su rutina de ejercicios hacia clases de RPM que a la noche hacían 3 seguidas a las 18,19,20hs la mina se hacia las tres y en cada receso entre clase y clase hacia abdominales era una maquina… obviamente me anote a las clases y me ponía en la bike que estaba justo detrás de ella para tener en claro mi objetivo, mirando como subía & bajaba del minúsculo asiento que se perdía entre sus carnes redondeadas… sus gotas de sudor escurriéndose sobre su torneada espalda hasta su rajita… me imaginaba recorrer todo su cuerpo con mi lengua saboreando ese néctar translucido y salitroso que bañaba su perfecta figura…una delicia. Además siempre elegía la misma bike porque algunas estaban medio echas bosta y hacían un ruido que parecían un animal herido pidiendo que terminen con su sufrimiento…al principio me costo, pero enseguida le tome el gustito al entrenamiento duro, aparte a la noche estaba mas copado parecía un boliche con las luces de colores que ponían y la música a todo volumen. Realmente esperaba el momento que llegara la clase tanto así que Mi descomunal Hembra casi que paso a segundo plano.
Al pasar las semanas como no todos aguantaban las 3hs seguidas y además siempre me ponía detrás de ella, empecé a captar su atención con lo que empezamos a hablar y la acompañaba en los recesos a hacer abdominales, a veces íbamos y nos comprábamos un gel de carbohidratos y una Gatorede para reponer energías para la siguiente clase… así que pegamos buena onda. Me contó que era casada pero tenia problemas con el marido que era camionero y había veces que no lo veía por semanas, además no podía tener hijos y el tipo no quería adoptar, así que resignando su instinto maternal y por el desinterés de su marido hacia ella focalizo su vida al perfeccionamiento de su cuerpo y también la ayudaba a desconectarse de todos sus problemas.
Una noche que terminamos las clases ya se había largado una tormenta terrible y con la bici me iba resultar imposible llegar a mi casa porque había calles que se inundaban un montón tanto que la corriente es tan fuerte que te lleva y no me animaba a dejarla toda la noche atada en el estacionamiento por miedo que me la chorearan. Así que ella se ofreció llevarme y la bici la poníamos en la parte trasera de su camioneta, para así dejarla en su casa que estaba mas cerca del gym y después me dejaba en la parada del bondi… buenissimo dije yo.
Al estar en la camioneta con una musiquita de fondo estaba al lado de la mujer con la que había fantaseado por semanas e iba hacia su casa me dio cosa preguntar si estaba o no su marido pero lo mas seguro era que no, mi mente estaba a mil y no podía articular palabra alguna… entonces percibo el olor a jaboncito floral que tenia, ya que estábamos recién bañaditos y me dejo llevar por la sensación de su apetecible aroma… imaginándome en la ducha del gym con ella con su cuerpo enjabonado y mis manos recorriéndolo hasta lo mas recóndito de sus partes. Al volver a la realidad veo que estamos parados en un semáforo y siento su mano derecha acariciando mi pija que estaba bien al palo (en el gym cuando se me ponía dura la disimulaba con el pantalón bien suelto, pero con el Jean era imposible) estaba en una nube no podía creerlo… en eso la presiona con fuerza y me dice:
Ella (digamos): Se ve que estuviste entrenando este músculo bastante bien… mientras me mirabas el culo al entrenar, porque la tenes duriissima!
Dije con algo de pudor por la situación:
Yo: Se me notaba mucho… y eso que trate de ser disimulado.
E: Bastante… pero no te imaginas como soñaba sentir tu pija entre mis manos (no saben lo fue sentir la fuerza de sus masculinas manos en mi indefensa pija)
Yo: Vos ni te imaginas como te desee todo este tiempo…
En eso el semáforo se pone verde y tenemos que continuar sino algún auto nos pegaría una piña por la poca visibilidad con la copiosa lluvia.
Mientras sigue atenta al camino me dice:
E: Ummm, ahora que te tengo a mi merced, quiero que me cumplas una fantasía…chupamela mientras manejo.
Yo: Siii te como toda la conchita!!!

Pero con la lluvia era medio riesgoso. Así que decidió parar en la vereda de una distribuidora que a esa hora no había nadie.
Al frenar corre su asiento hacia atrás para que trabaje mas cómodo… abre sus musculosas piernas y veo que no tiene nada que se interponga entre su conchita y mi lengua ansiosa de probar sus jugos del placer.
Yo: Que hermosa sorpresa, el ver tu deliciosa almeja sin introducción alguna.
E: No me puse nada para vos, ya que tenía planeado esto desde el principio.
Yo: Que lindo detalle (dije mientras bajaba lentamente hacia su centro de placer)

Se levanta el vestidito deportivo que tenia puesto hasta su cintura y me posiciono entre sus muslos y empiezo a saborear su chochito ya empapado con sus dulces jugos, por la excitante situación… Mientras ella sujetaba el volante con fuerza y gemía del placer.
Me deleitaba saboreando sus labios y recorriendo a lengüeteaditas sus laterales… escalando hasta llegar a su monte de Venus, para luego arremeter sobre su clítoris…
Al llegar me tropiezo con un tubo como de unos 4cm de largo que me toma por sorpresa, pero enseguida comprendo que es su clítoris totalmente expuesto, al parecer tomaba algunas cosas que no solo masculinizaron su cuerpazo sino también le hicieron cambiar su anatomía genital… siempre me gusto chupar conchitas pero en esas el clítoris siempre estaba resguardado cual perla en las almejas (mejor analogía imposible). Así Que ahí estaba yo ante algo nunca visto, habrán sido milésimas de segundo en que me quedo admirándolo… en ese momento siento las potentes manos de mi Hembra empujando mi cabeza hacia abajo sometiéndome ante su placer personal haciéndome devorar completamente su miembro (propiamente dicho) al sentir su dureza en mi boca me hizo enloquecer parecía que estaba chupando una mini-pija… estaba alucinando saboreando su turgente y vibrante clítoris mientras agarro sus dos muslos y los pongo sobre mis hombros a lo que ella cruza las piernas y ejerce presión sobre mi espalda con sus duros gemelos y con sus muslos presiona mi cabeza restringiendo mis movimientos al solo placer de mi Dueña… con esto ella empieza a gemir y a tener fuertes espasmos, lo que me hace poner mas fuerza a mis trabajos bucales haciéndole emitir una ráfagas continuada de espasmos y gemidos, La Sinfonía mas hermosa que un hombre puede escuchar…
Me incorporo y puedo ver el cuadro completo como resultado de mis labores bucales… Esta tremenda Hembra reclinada hacia atrás con sus manos sujetando el cabezal del asiento y sus piernas abiertas bamboleándose de un lado al otro mostrando el rastro de jugos desde su entrepierna hasta el asiento… y me dice emitiendo unos soniditos de gusto:
E: Umm bebe Se ve que te gusta el rol de esclavito… me calentas un montón, ahora que ya cumpliste mi fantasía voy a encargarme de voss…
Con sus poderosas manos me hace acomodar en el asiento del pasajero y rápidamente saca mi pija que estaba durisima, toda empapada del placer de chupar esa jugosidad de concha, esperando algo de protagonismo… Abre su boca y sin preámbulos la devoraba por completo manteniéndose así hasta el fondo por unos momentos moviendo su cabeza rápidamente hasta liberarla de sus fauces… a continuación sigue pero esta vez con mas delicadeza saboreándola, sintiendo su textura… trabajándola con dedicación… lengüeteándola de arriba hacia abajo sin desperdiciar una gota de mis jugos PRE-seminales… Levanta la vista y mientras me pajea me dice:
E: Queres ver lo que hago en la camioneta cuando estoy sola en el garaje…
Y: Siii (le dije sin saber con cosa me iba a salir)

Se levanta y abre un poco sus piernas… para mi asombro pega un escupitajo en su mano… embadurna la palanca de cambios y empieza a introducírsela en la argolla era algo surreal ver como semejante camión se estaba cogiendo la palanca de cambios de la camioneta… ya toda adentro la sigue cogiendo se acomoda mejor y me la empieza a chupar con fuerza yo deliraba como esta loca me chupaba la pija y se cojia la palanca a la vez… Sin aguantar más le saco la pija de la boca y acabo sobre mi torso.
Me agarra la pija y mirándome fijamente a los ojos me dice:
E: Nunca me gusto desperdiciar las cosas menos algo tan esperado como tu lechita
Y sin quitarme la vista se mete la pija en la boca la saborea bien y continúa la limpieza del rastro de la explosión Láctea que mande… todito hasta dejarme limpito y me ensarta un chupón apasionado mezclando nuestras salivas junto el gustito agridulce de mi lechita y su dulce sabor a conchita que todavía persistía en mi boca…
E: Bueno, ahora que ya precalentamos vamos a mi casa que el boludo de mi marido no esta… te tengo unos ejercicios que siempre quise practicar con vos y no aguanto mas para usarlos…Vamos?
Y: Dale quiero Cojerte ya en la cama del cornudo de tu marido!!!
Nos acomodamos un poco las ropas y emprendimos viaje…

Historia verdadera de cómo converti a mi esposa en una puta y se embarazo de otro hombre

Sábado, septiembre 24th, 2011

Logré que mi esposa gradualmente no solo aceptara sino que deseara  quedar preñada, embarazada, de  otro hombre. Es la historia de cómo mi esposa estuvo obsesionada con que otro hombre se la cogiera “a pelo” y se viniera dentro de su vagina. Tanto deseaba mi esposa quedar embarazada de otro hombre que estuvo dispuesta a aceptar las consecuencias de llevar en su vientre un hijo de otro.

HISTORIA VERDADERA DE CÓMO CONVERTI A MI ESPOSA EN UNA PUTA Y SE EMBARAZO DE OTRO HOMBRE

Hola me llamo Luis y debo confesar que me costó mucho trabajo decidirme a escribir esta historia de cómo gradualmente convertí a mi esposa en una puta y como este proceso culminó en hacer realidad una fantasía: que a mi esposa la preñara, embarazara otro.  Esta es una historia verdadera que inició dos años después de casados y que como les mencioné logré que mi esposa gradualmente no solo aceptara sino que deseara  quedar preñada, embarazada, de  otro hombre. Es la historia de cómo mi esposa estuvo obsesionada con que otro hombre se la cogiera “a pelo” y se viniera dentro de su vagina. Tanto deseaba mi esposa quedar embarazada de otro hombre que estuvo dispuesta a aceptar las consecuencias de llevar en su vientre un hijo de otro y después tener y criar a su hijo.
Debo dejar muy claro que todo, todo lo que mi esposa y yo hicimos fue con el consentimiento y pleno conocimiento de lo que ambos hacíamos.
Que equivocados están quienes creen que convencer a tu esposa que se la coja otro hombre y además, que deje que la embarace es cosa de un día para otro,. Coger con otro u otra estando casados es algo totalmente diferente a que tu esposa voluntariamente acepte tener cambios serios temporales en su cuerpo durante el embarazo y un cambio permanente en su vida como esposa y madre y la tuya como esposo.
Mi esposa y yo tenemos una relación de mucho tiempo, nos conocemos desde hace muchos años, nos hicimos novios en la secundaria y nos casamos muy jóvenes. Mi esposa Alba es de muy buen ver, no es flaca como se acostumbra hoy, tiene un cuerpo que llama la atención, sus pechos son pequeños, nunca se ha querido operar, tiene unas nalgas y piernas que despiertan el apetito sexual y más cuando se pone faldas cortas. Su culo se le antoja a muchos. De cara muy bonita, muy blanca, de pelo castaño y ojos cafés. No porque sea mi esposa pero en la secundaria y hasta ahora llama la atención a donde vamos y si se viste un poco provocativa ….. más aún. Y curiosamente nunca le ha gustado rasurarse su coño, panochita lo que la hace ver más cachonda. Cuestión de gustos.
Muy pronto después de casados, mientras cogíamos iniciaron las fantasías, fantaseábamos con que ella permitiera que otros hombres la vieran desnuda, ella sabía cuanto me encendía y calentaba esa fantasía, mientras se la metía y la penetraba una y otra vez, le preguntaba si se había dado cuenta como la veían otros hombres durante el día, si pensaba como se imaginaban esos hombres cómo se vería desnuda, y si ella creía que se les antojaría cogerla, ella se calentaba y yo más aún, le preguntaba si no le gustaría que la vieran desnuda, que supieran lo buena y caliente que era además de bonita y sexy. Esto la prendía, hacía que se mojara y escurriera  y yo se lo decía una y otra vez, cuantas veces hacíamos el amor. Hasta que un día sin saber como reaccionaría mientras cogíamos, le sugerí que porque no intentábamos convertir nuestra fantasía en una realidad; al principio me dijo que estaba loco, que como me atrevía a proponerle algo así, que una cosa era que lo platicáramos entre nosotros y otra que fuera real. No insistí ese día, volvía a tocar el tema tres días después diciéndole lo mucho que me calentaría  a mi, que me haría desearla más, que nadie la tocaría solo la observarían y que ese sería nuestro secreto. Después de insistir una y otra vez, finalmente accedió a hacer la prueba y muy pronto después hicimos un viaje y le sugerí y aceptó que sería muy fácil si ella se pusiera un “baby doll” transparente y pidiéramos “room service” al cuarto del hotel, de esta manera podría dejar que la viera casi desnuda un desconocido sin consecuencias; yo permanecería en el baño y dejaría la puerta semiabierta para poder ver.  Cuando tocó el encargado de servicio a cuartos era un joven que no daba crédito a lo que veía, Alba frente a él con un “baby doll” rosa, de faldita corta, diminuto calzón, los pechos sostenidos por una telita muy delgada transparente que permitían ver  sus erectos pezones, mientras el joven acomodaba el servicio mi esposa se las agenciaba para pasearse frente a él y como yo le había pedido, simuló que se le caía algo y se agachó a recogerlo dándole la espalda, toda la redondez de sus nalguitas quedó al descubierto para que el mesero la viera. Estoy seguro que  en ese momento el joven solo pensaba en lo mucho que gozaría cogerse a mi esposa. También debe haber pensado que clase de puta tenía enfrente. Funcionó y después de que salió del cuarto, mi esposa y yo cogimos como locos, ella estaba que ardía, su vagina escurría, no había duda que a ambos nos había calentado la experiencia, mientras la cogía y se la metía una y otra vez le preguntaba si le había gustado portarse como una zorra, ella me contestaba una y otra vez que primero había estado nerviosa pero que después cuando sintió como se mojaba frente a ese extraño, solo pensaba en que le metieran una verga una y otra vez.  Cogimos como nunca.

Este juego se repitió por dos años, cada vez le agregábamos algo extra, ya no era solo el “baby doll” transparente, ahora fue una bata larga que además de ser trasparente dejaba abierta al frente exponiendo a la vista su panochita sin rasurar, el contraste del blanco nieve transparente de la bata y el negro de su vello púbico  calentaba a cualquiera. Una y otra vez después de exhibirse cogíamos como locos, poco a poco se estaba convirtiendo sin darse cuenta en una puta, cada día ponía menos resistencia a las novedades, había nacido en ella y crecía un deseo que se convertiría en adicción a enseñar. Era ya sin saberlo, una “exhibicionista”, se había convertido en una puta que gozaba cuando la veían y se calentaba con que otros la vieran y a mi me ponía al rojo vivo. Una vez se puso un “baby doll” tan corto y tan abierto arriba que dejaba ambos pechos prácticamente a la vista, y lo poco que se tapaban, se transparentaba. Abajo, era tan corto que la faldita ni media nalga le tapaba y en consecuencia dejaba todo su bosque negro al frente al descubierto. No dejaba nada a la imaginación. El cambio en ella había sido fenomenal, fue ella quien sugirió que compráramos ese “outfit” en una sex shop. No cabe duda la zorrita sin darse cuenta era ya una puta.
Ahora cuando cogíamos ya fantaseábamos no solo con que la vieran desnuda, ahora le gustaba que le preguntará que era ella y me contestaba una y otra vez. Una puta, soy putísima, me gusta ser puta, tu puta, me gusta que me vean, me gusta imaginarme desnuda frente a varios hombres con sus vergas de fuera paradas, me decía.
Ya para entonces los dos necesitábamos más, queríamos probar algo nuevo y estuvimos de acuerdo en que en nuestro próximo viaje haría los arreglos para que un masajista viniera a nuestro cuarto a darle un masaje y si ella no objetaba, el terapista continuaría su masaje en partes de su cuerpo cada vez más y más intimas hasta donde ella quisiera. El día llegó, hice los arreglos necesarios con un masajista que me recomendó el conserje del hotel, hablé con el masajista un joven musculoso de buen ver y fijamos las condiciones y la hora a la que vendría al cuarto del hotel. Estaba entusiasmado, insistió en preguntar si yo estaba de acuerdo. Dije que claro.
Mi esposa y yo decidimos que lo más apropiado sería que se pusiera un tipo bikini de dos piezas. El masajista llegó con su camilla, ella se acostó y yo hice como que leía una revista, pusimos música tranquila en el radio del cuarto, mi esposa se acostó boca abajo y él, Pablo, así se llamaba el masajista empezó poco a poco a correr sus manos sobre el blanco cuerpo de mi esposa, la espalda, las piernas, el cuello, la cintura sin darme cuenta en qué momento, Pablo bajó la mano la puso ligeramente por abajo del calzón de mi esposa en sus nalgas, ella no objetó, lo que es más, pude observar como se ella se movía ligeramente con placer. Era una señal, la señal que Pablo necesitaba para ir más allá, más profundo. Mi esposa había aceptado que además de que alguien la viera desnuda, ahora, aceptaba que un extraño la tocara, la manoseara. Lo que empezó con una discreta caricia en las nalgas se convirtió en un frenético cachondeo de piernas, cintura, cuello, Pablo despojó a mi esposa del calzón de su bikini, la volteó y cuando la tuvo a la vista boca arriba la despojó del brassiere dejándola por primera vez totalmente desnuda frente a un extraño. Mi esposa no ponía objeción, de vez en cuando me volteaba a ver como buscando mi aprobación y yo cada vez le sonreía como diciéndole: sigue vas muy bien y claro cada vez me paraba más mi verga, Pablo la tenía a su merced, hacía lo que quería y ella no ponía objeción, las manos de Pablo acariciaban todo el cuerpo desnudo de Alba, puso sus manos en las tetas de Alba y empezó a besar primero y después a chupar sus pezones, luego puso mano en su monte de Venus, jugueteó con su negro vello, con esa confianza Pablo se bajó los pantalones y su tanga y sacó su verga, un singular miembro, grande y grueso y lo acercó a la boca de mi esposa, ella al principio se resistió, Pablo insistía acercándola a sus labios carmesí hasta que ella accedió primero a besar la punta de la verga de Pablo y luego la metió tímidamente en su boca, segundos después Pablo aprovechó que Alba había consentido y la metía y sacaba de su boca, Pablo tuvo que parar dos veces para explicarle a mi esposa como debía mamársela, debo mencionar que en todo el tiempo de casados nunca había aceptado mamar mi verga, era virgen en la boca, entonces ella no pudiendo más explotó y sin darse cuenta traspasó la barrera de “esposa traviesa exhibicionista” a “ Alba esposa y PUTA” inmediatamente después dijo lo que yo había esperado siempre, primero casi imperceptible aayyy… aayyyyy… mmmmm…. Que rico…..  Alba me confesó que en ese momento solo deseaba ser penetrada por él para lograr sentirse clavada en una verga deliciosa, y sin poder controlarse de su boca salió: métemela por favor, conforme se calentaba subió el tono de voz y gimiendo, prácticamente a gritos suplicaba: cógeme le decía una y otra vez, estoy escurriendo, ya no puedo más, te necesito dentro de mí, por favor, no me dejes así, cógeme, quiero verga, méteme tu verga, hazme tu puta, por favor. Cógeme pero ponte un condón le pidió. En ese momento me contó Alba: “sentí que por primera vez mis labios vaginales eran tocados por otra verga que no era la tuya, lo dudé, una Alba lo quería adentro y la otra Alba, la otra yo tenía dudas, continuó diciéndome, cerré los ojos” Cuando ella cerró sus ojos yo vi como lo besó y lo abrazó, solo bastó un movimiento de su cadera para que el falo de Pablo entrara en el agujero de la vagina de mi esposa. Entonces empezó a decirle:
Más, dame más, métemela hasta adentro
Te lo suplico…. Métemela más
Ahhh, ahhhh que rico….. asía, así ….
No me la saques…, dame más duro, quiero ser la puta de otro
Pablo no resistió y ambos explotaron casi juntos.
Alba era ya una verdadera puta.

Este fue el inicio de una nueva vida. No cabe duda. Había nacido una PUTA y no había vuelta atrás.

Continuamos con nuestras experiencias sexuales, ya no recuerdo cuantos hoteles visitamos aunque los masajistas eran esporádicos, el libido en mis esposa iba en aumento.
Justo después del nacimiento de nuestro segundo hijo, ahora ya estábamos en el quinto año de nuestro matrimonio, una noche de sexo le pregunté si consideraría que otro hombre la cogiera sin condón y se viniera dentro de ella.  La sola mención de la idea no solo le molestó, se ofendió y dejó de hablarme por varios días, pedí disculpas una y otra vez aún cuando en el fondo siempre supe que su enojo y resistencia era precisamente una reacción para ocultar lo que ella realmente quería o deseaba.  Hicimos las paces, y volvimos a la normalidad, vida, sexo,  exhibicionismo una y otra vez hasta que me volví a animar y encontrando el momento propicio le volví a preguntar si habría alguna posibilidad de que permitiera que otro hombre la cogiera sin condón y descargara su leche dentro de ella. Su reacción no fue como la primera vez, me dijo que lo pensaría y me daría su respuesta en unos días.
Fueron los días más largos de mi vida, no me atrevía a tocar el tema otra vez por miedo a cual sería su reacción. Hasta que una noche en la cama, mientras jugueteaba con su vulva, y se mojaba, me abrazó y besó y me dijo: “y esa idea loca que tuviste cómo la quisieras llevar a cabo?”
Después de mucho platicar decidimos hacerlo. La pregunta era cómo y con quien. Acordamos que debería ser con alguien desconocido, de preferencia fuera de la ciudad o de la zona donde vivimos, y lo más importante si iba a permitir que la cogieran sin condón, cómo podíamos garantizarnos que no quedara embarazada y más importante aún, si era un desconocido cómo asegurarnos de no correr el riesgo de que la persona fuera VIH positivo. Pasaron los días y no encontrábamos la solución a los dos “peros” de nuestra aventura. Conforme pasaban los días nuestra inquietud, nuestros deseos crecían, no hablábamos más que de este tema, y mientras más lo platicábamos más se nos antojaba.
Aún sin encontrar la respuesta a nuestras inquietudes una noche salimos a festejar el cumpleaños de su prima Luisa, fuimos a cenar y terminamos en un bar en la zona Rosa, ella, Alba iba muy sexy, se había puesto una de esas faldas cortas que dejan al descubierto la mayor parte de sus bien contorneadas piernas y muslos, no llevaba medias y solo un panty que en la parte de atrás se metía entre sus dos redondas y tersas nalgas, otra vez, su vello púbico la hacía ver más sexy al hacerse presente detrás de esa tela trasparente de su minúsculo calzón. Una blusa con amplio escote al frente permitía apreciar sus pechos que aunque pequeños, firmes y de singular contorno. Al calor de las copas y mientras bailábamos y le subía la falda y acariciaba sus nalguitas, la besé y le dije: zorrita ya no puedo más, no duermo pensando cómo y quien te puede coger sin condón, si realmente me quieres y estás dispuesta a hacer lo que sea por mí, en vez de buscar el cómo no, buscamos el como si, ella no me entendió y me dijo, estás borracho o me estás tomando el pelo, no te entiendo y yo le contesté, no nena no estoy borracho ni bromeando, ¿porqué en vez de pensar cómo no te embarazas? porque no pensamos cómo lo hacemos para que te embaraces.  Ella se detuvo, paró en seco y me dijo. Me estás proponiendo que me cojan para que me embarace de otro hombre, quieres que me preñe otro que no seas tú, quieres que lleve en mi vientre el hijo de otro hombre, sabes lo que me estás pidiendo? Soportarías ver como me crece la panza sabiendo que el hijo que llevo dentro no es tuyo? Estás loco? Por un momento no dije nada pero segundos después, que parecieron una eternidad, no se de donde saqué fuerzas que le contesté SI, si eso te estoy pidiendo…. Hubo un silencio sepulcral por unos instantes que me parecieron minutos; Alba que sin ella saberlo era ya una puta esclava de sus deseos me abrazó muy fuerte, juntó sus labios a los míos y sin yo poder creer lo que oía, la zorra me dijo…. Si eso quieres, eso hacemos, te doy gusto en lo que quieras, solo júrame que éste será nuestro secreto …. Y me dijo “te quiero, llévame  a la casa, cógeme, estoy muy caliente, me muero de ganas de tener tu verga dentro de mi. Hazme tu puta vámonos… Te podrás imaginar como cogimos llegando a la casa.
Sin decirle a mi esposa  y habiendo calculado su periodo de ovulación, organicé un viaje de una semana a la Riviera Maya a un lugar y hotel que me habían recomendado unos amigos muy reventados. Dos semanas antes del viaje me las agencié para no tener sexo con mi esposa. Quería que llegara ardiendo a la Riviera Maya, y más aún, se me había metido en la cabeza que si ya había aceptado que se la cogieran sin condón, quería estar seguro que si la embarazaran, el que la embarazara fuera otro y no yo.
El tema del SIDA no volvió a salir a relucir en nuestras conversaciones y menos cuando hablamos del viaje. A mi me vino a la mente en varias ocasiones y no se si con toda intención o no, lo borraba de mis pensamientos y pensaba en otra cosa.
Para hacer una historia larga, corta llegamos al Hotel en la Riviera Maya, un lugar con unos jardines y alberca espectacular. La primera vez que bajamos a la alberca mi esposa llamó la atención, como lo habíamos planeado, por lo miniatura de su bikini que poco dejaba a la imaginación, habíamos acordado que ella coquetearía con los hombres solos que hubiera. Cual sería nuestra sorpresa que alredor de la alberca estaba un grupo de cinco extranjeros, nos las agenciamos para ocupar unos camastros al lado de ellos. Hablaban en francés, mi esposa se quitó una pequeña blusa dejando al descubierto el top de su bikini que dejaba a la vista más de la mitad de sus senos. Se acostó boca abajo y desamarró el top, el espectáculo era increíble por lo diminuto del calzón de su bikini dejaba ver toda la redondez de sus nalgas, y sin el top, parecía que estuviera totalmente desnuda boca abajo. Dos de los franceses no le quitaban los ojos de encima y entre ellos comentaban algo, supongo yo que era sobre mi esposa. De repente ella hizo un movimiento inesperado para mi, se volteó y como si hubiera sido accidental, dejó al descubierto sus desnudos pechos, con lentitud estiró la mano en búsqueda de su top, y con toda intención para que los franceses que ahora la observaban sin disimulo. tardó en encontrarlo.
Ese era el momento que estaba esperando, me levanté y le murmuré algo a mi esposa en el oido: “Ahorita vengo voy por unas bebidas al bar te dejo en buenas manos, aprovecha ahora que tienes su atención y seguramente están calientes por ti.
Mi esposa me dijo que después  que me fui y estuve fuera de su vista dos de ellos se acercaron a ella y en muy mal español iniciaron conversación con ella, mi esposa había llevado francés en la secundaria y aunque no podía conversar, si entendía muchas palabras, o por lo menos creyó entender. Uno de ellos puso su mano sobre su muslo y como ella no objetó, el otro hizo lo mismo. La muy puta de mi esposa no perdió tiempo y tomó la mano de uno de ellos y la llevó hasta su panochita, el mensaje era claro, prácticamente les decía tómenme,   mi esposa metió su mano a su bolsa de playa y sacó la llave del cuarto y sonriendo la entregó a uno de ellos y le dijo “dix heures” a las diez.
Esa noche bajamos a cenar en la palapa del hotel, nuevamente mi esposa vestía por demás provocativa, una faldita corta medio trasparente, sin ropa interior. Nuestros amigos estaban en una mesa en la esquina, solo pude observar como los que daban el frente le sonreían maliciosamente y uno de ellos levantó la llave discretamente y se la mostró a mi esposa a lo lejos.
Cenamos y un poco antes de las 10:00 mi esposa me explicó que era el momento que habíamos estado esperando, ella se levantó de la mesa haciéndose notar y volteando a verlos, les sonrió y se alejó hacia nuestra cabaña que estaba en la parte de atrás de la palapa. Como lo habíamos acordado yo me pasé a una mesa del bar con un puro, como diciendo tómense su tiempo que yo voy a fumar mi puro y me toma tiempo.
Vi como primero dos de ellos y luego otro se levantaron de la mesa, el último en levantarse le entregó un celular a uno de los que se quedó sentados. Estoy seguro que era para que les avisara de mis movimientos.
Alba me contó que poco después de que entró al cuarto oyó como metían la llave en la cerradura y tal como lo había anticipado, entraron los tres franceses, ella les sonrió y los tres machos se avalanzaron sobre ella, uno besándola, el otro metiendo la mano debajo de su falda y el tercero cogía sus pechos y los besaba, la despojaron del vestido y como lo habían anticipado, debajo del vestido solo había desnudez total. Me platica Alba como se besaron, la cachondearon, le metía uno y luego otro un dedo, dos dedos en su vagina, por primera vez su virgen culo de mujer casada estaba siendo penetrado por los dedos de unos extraños; ella solo oía como por momentos le hablaban en francés, luego le decían palabras en inglés, francés y en muy mal español. Pute, whore, puta, de todo le decían, magnífica, belle, desnudos todos se turnaban para que mi esposa les mamara la verga, ella no podía más, me dijo que nunca había sentido tantas ganas de que la cogieran, parecía como que flotaba me dijo después. El que hablaba un poco de español y le decía: estás rica, buena, muy buena eres puta caliente cuando le acercó su pene a la entrada de su vagina mi esposa que tenía los ojos entrecerrados, los abrió y claramente pudo ver como éste hombrón con una verga mucho más grande que la mía iniciaba su penetración sin condón, en eso me contó, me vino a la mente como un relámpago que estaba ovulando, que precisamente esa semana eran mis días más fértiles… me contó que se le salió decir muy fuerte: “Luis hijo de puta, cabrón lo planeaste sabiendo que éstos eran mis días fértiles…., estoy ovulando…. todo junto, la verga del francés en la puerta de mi sexo, saber que habías planeado los días, todo eso hizo que me excitara más me dijo ella,
No aguanté más de dijo y les gritaba,
Quiero ser su puta
Métanmela…, por favor, s’il vous plait
Ohh por Dios nunca me imaginé semejantes vergas, las quiero todas
Así…, más.. duro.. hasta adentro… más adentro
Quiero toda su leche, la quiero adentro
Préñenme, soy toda suya, soy su esclava
Háganme un hijo, no, no no te salgas dame más.. más

Y así, me cogieron uno primero y otro y otro después me contó, primero en mi vagina y luego en mi ano, grité, lloré, los besé, me dolió mucho cuando me penetraron por el culo, pero estaba yo tan caliente me dijo que una y otra vez me movía siguiendo el ritmo de sus embates. Me continuo contando, Una y otra vez les decía, así, así cójanme, y sin pensarlo, empecé a gritar: si, soy una puta cójanme, embarácenme, quiero que me preñen, vénganse dentro de mi, quiero su leche, mucha leche, quiero tener un hijo de alguno de ustedes, soy una puta, quiero que hagan que me crezca la panza. Me contó: Uno primero y otro después y otro más me llenaron de su líquido blanco espeso, uno de ellos me dijo Alba: yo creo que tenía mucho tiempo sin venirse porque sentí como me echaba lo que yo supuse era y un río de esperma, eran litros de su semen. Mientras más pensaba yo en que me estaban cogiendo sin condón y viniéndose dentro de mi, más me excitaba me contó Alba, una y otra vez suplicaba: así, así fuerte, cójanme. Vente dentro de mi soy una puta, putísima, soy su puta hagan de mi lo que quieran…. Hubo un momento en que tenía tres vergas dentro de mi, una en mi vagina, el otro me tenía ensartada por el culo mientras yo mamaba al tercero. Cuando me las sacaron estaba yo exhausta me dijo: “fue hasta ese momento que me vino a la mente que me habían cogido tres hombres que yo no conocía, eran extranjeros y aunque de buen ver, no sabía nada de ellos, me helé, me dijo mi esposa, me puse fria de miedo solo de pensar que alguno de ellos fuera positivo del sida”.
De las seis noches que pasamos en el hotel cuatro noches estuvieron los franceses en el cuarto cogiéndose a mi esposa, no hubo uno de los cinco que no se la cogiera y todos sin condón.
El último día de nuestra estancia mi esposa me dijo si no notaba algo raro en uno de los franceses, le comenté que no y me dijo, fíjate bien, camina de manera muy delicada, ya son dos veces que se separa de sus amigos y camina muy misterioso atrás del bar. Una vez más cuando se paró y caminó hacia atrás del bar yo me levanté y caminé hacia el lado contrario desde donde podía ver la parte de atrás del bar. Para  mi sorpresa pude observar como el francés, un negro de extraordinaria altura y muy musculoso, besaba a uno de los empleados del bar, una y otra vez, se besaban y movían las manos uno en el cuerpo del otro. Era evidente, era homosexual.
Regresé y con miedo le pregunté a mi esposa si se la había cogido el francés negro y se había venido dentro de ella, Para mi asombro, y sin saber qué decirle, me contestó que si, que curiosamente había sido uno de los que más veces se había venido dentro de ella. No pude emitir palabra alguna y preferí callar.
Una vez de regreso en casa no volvimos a tocar el tema por unos días, hasta que poco a poco empezamos a comentar las experiencias del viaje.
No había día que pasara sin que recordara yo al negro francés besando al empleado del bar del hotel. Me entraron dudas sobre si había sido buena idea la experiencia de mi esposa con el negro homosexual.
Pasaron los días y aunque tratábamos de no hablar mucho del tema yo estoy seguro que en la mente de mi esposa el fantasma de si había quedado embarazada siempre estaba presente. Por lo menos yo si pensaba cada día en esa posibilidad, que consecuencias tendría nuestra calentura. Lo cierto era que lo hecho, hecho estaba y nada podíamos hacer ahora. Habíamos jugado con fuego sabiendo cuales podían ser las consecuencias.
Llegó el día que tanto habíamos esperado y a la vez temido o deseado, Alba me dijo una mañana que tenía ya más de una semana de retraso, muy raro en ella porque siempre había sido muy puntual en su regla.
Corrimos a la farmacia y compramos uno de esos kits de prueba del embarazo. Y ………. Alba estaba embarazada, la había preñado uno de los cinco franceses, cuál no sabemos. Mi esposa está en su quinto mes de embarazo y todas las pruebas que le han hecho han salido bien.. Los dos estamos contentos de tener otro hijo… luisgongar@hotmail.com

Tremenda culiada a mi esposa borracha

Miércoles, septiembre 21st, 2011

Hola a todos los lectores de estas hermosas historias, quiero contarles algo que me paso el 31 de diciembre 2010 y que todavía siento erecciones cada que me acuerdo.

Soy un hombre de 50 años con excelente estado físico y mi esposa es una mujer de 45 años que parece de 30 debido a su infaltable ejercicio en el gimnasio con entrenador personalizado, ella es bajita mide 1,53 pero tiene un cuerpo muy proporcionado, pesa 50 kilos, tiene un culo de ensueño, unas tetas bien hechecitas porque se las mande hacer ya que las tenía muy pequeñas (es lo único que tiene que no es natural) sus piernas son contorneadas yo diría que a la perfección y su cinturita de avispa la hace ver muy bella, todo el mundo en la calle la voltea a mirar cuando pasa por algún sitio.

Bueno sin más preámbulos la historia es como sigue:

Nos reunimos la familia y unos amigos en una casa de campo en un pueblo cercano a Bogotá, que se llama Cajica, y tomamos mucho aguardiente (nuestra bebida nacional para los que no viven en Colombia) de manera que yo me acosté como a la una de la mañana y quedo mi esposa con toda esa parranda de vagos hasta que se acostó muy borrachita como a eso de la 4 am, al ella llegar a acostarse hizo tanto ruido que me despertó y yo la acomode de tal forma que se durmiera rápido, al sentir que estaba dormida me levante y fue a ver qué ambiente había en la reunión y todos estaban muy contentos pero pasados de copas, entonces se me ocurrió la idea que tantas veces me había pasado por mi cabeza y era la de ver que otra verga le entrara por su estrecha vagina.

Entonces llame a Juan (todos los nombres son ficticios) y entre charla y charla le pregunte que como le parecía mi esposa, a lo que contesto un poco cabreado que le parecía bonita y muy delicada “es una señora puesta en su sitio” dijo, ella es muy seria con todos que te pasa hermano y me pregunto “oye a que se debe esas preguntas, no sospecharas de ella?” , entonces le dije no hermano todo lo contrario a mi hace rato me ha venido a la cabeza verla con otro, me excita esa idea… entonces el se coge la barbilla y me dice “no joda hermano, te volviste loco?”, yo le dije “no se si estoy loco pero el solo hecho de pensarlo hace que se me pare”.

Bueno seguimos tomando y compartiendo con todos un rato mas y de pronto se me acerca Juan y me dice “oye Alberto y no has pensado en algún candidato?”, y yo le dije pues en este momento con la única persona que he hablado de esto es contigo, entonces no se si tú te animas”, y el muy descarado me dice “a tu mujer cualquiera quisiera comérsela guevon, dime que hay que hacer”, entonces ven le dije, y nos dirigimos a la habitación donde estaba ella dormida bocabajo con un jean que le marcaba ese culo como una gran montaña y me hizo señales con las manos de cómo y ahora qué?…

En la habitación estaban durmiendo dos personas mas, una niña como de 15 años y un muchacho como de 17, mi esposa estaba en un colchón en el piso, yo me le acerque y la moví un poco fuerte para saber si estaba bien dormida y al ver que no reaccionaba le desapunte el jean por delante y en la posición en que ella se encontraba le fue bajando su pantalón lentamente mientras mi amigo miraba con ojos de angustia porque alguien podía llegar y también con ojos de excitación por ver como se iba asomando ese monte de carne tan exquisito, yo me tomaba todo mi tiempo para que el se fuera arrechando mas, cuando iba empezando a bajar se empezó a asomar su hilo dental de color rojo que estaba empezando a metérsele en su rajita del culo, seguí bajándolo hasta que llegue a la rodilla y hay pare y le hice señas a Juan que se acercara, entonces el ya tenía la cremallera de su pantalón abierta y estaba cogiéndose la verga, se acerco y la empezó a tocar, le metía el dedo por medio de las piernas que estaban un poco apretadas porque el pantalón lo tenía hasta las rodillas pero no me atrevía a quitárselo porque me daba miedo que llegara alguien y no tuviera tiempo de ponérselos, el le metía los dedos y los sacaba y los olía y decía” umm que rico, sabe a gloria” y se los chupaba, al ver que estaba tan empalmado le dije que se lo metiera y él se agacho para acostarse encima de ella y lastimosamente se derramo sin siquiera tocarla, y soltó la risa y me dice “huy hermano es que con ese culo, cualquiera tiene una pequeña eyaculación precoz” y soltó la risa, pero como mi meta era ver una verga en la vagina de mi esposa y estábamos tan borrachos le dije que se masturbara e hiciera que se le parara otra vez, pero él hacia todo el esfuerzo posible y nada, entonces yo en medio de excitación me le acerque y se la cogí con la mano y empecé a movérsela, enseguida me la eche a la boca y comencé a mamársela, no lo había hecho nunca pero me pareció rico esa sensación y uno como hombre sabe como mamárselo a otro hombre (yo no soy gay, creo, nunca lo había hecho), le sacaba la cabeza del prepucio y le echaba mucha saliva y después me bajaba hasta los testículos y se los levantaba y le lamia con mucho cariño, después subía y me lo metía todo hasta la garganta y claro en segundos tuvo una gran erección, al verla tan grande le di unas cuantas mamadas mas y le hice señas que se agachara y se lo metiera, así lo hizo, entonces yo reaccione rápido y le metí una almohada alta debajo a ella y le levante el culito, el  la tenía a disposición, lo mejor de todo es que yo le cogí la verga y se la dirigí a la vagina de mi esposa que estaba mojadita tal vez por la dedeada que le había dado  mi amigo, cuando estaba en la entrada de la cuquita ustedes no saben la sensación tan increíble que sentí, esa verga empezó a entrar muy despacio y se fue perdiendo adentro hasta que los testículos no la dejaban entrar más, el se tomo todo su tiempo y yo estaba muy feliz viendo que mi esposa tan recta, tan seria, tan pulcra, estaba siendo violada con mi consentimiento.

Cuando estaba por terminar me dijo que si podía hacerlo dentro de ella y yo le dije que claro que si, así sintiera mas placer y así fue le desocupo toda la verga adentro y lo saco rápido, cuando se iba a ir yo le dije que me esperara para salir los dos, no sin antes meterle mi mano por debajo y darme cuenta que estaba llenita mi esposa de semen, ah que delicia.

Salimos a la reunión y ya estaban muy pocos, Juan se sentó con Pedro y yo me fui a charlar con mi tía, desde lejos los vi muy animados hablando, yo sospeche que le estaba contando pero no le puse más cuidado, me despedí de ellos diciéndoles que estaba mareado que quería acostarme y así lo hice, me acosté, no pasaron ni 15 minutos cuando sentí pasos y claro lo que yo sospechaba, entraron Juan y Pedro tambaleándose y con una risita de esa que le da a uno cuando está un poco ebrio.

Yo ya le había subido los pantalones a mi esposa pero no se los había apuntado adelante de manera que se veían flojos en su culito, yo me quede inmóvil haciéndome el dormido pero con los ojos media abiertos mirando como Juan le decía algo al oído a Pedro y este se agacho y le empezó a bajar los jeans a mi rica esposa y a medida que se los iba bajando acercaba la cara a su culito yo creo que para no se fuera a perder ni un solo de sus aromas, seguía bajando y con la lengua le iba repasando la línea del culo descaradamente, claro ella estaba totalmente borracha, este si le saco el pantalón totalmente y le empezó a abrir las piernas poco a poco y se fue hundiendo en su sexo que me imagino como olía de delicioso, yo estaba con la verga que no aguantaba pero no podía hacer nada o sino a lo mejor ellos no seguían en su juego, el se levantaba un poco para tomar aire y volvía y se metía en su rajita, le metía con fuerza la lengua en su ano y la volvía a sacar, estuvo así como diez minutos y Juan masturbándose mirando la escena, hasta que al fin se paro Pedro y se bajo los pantaloncillos y le salta una verga de grandes proporciones, el es de Montería costa colombiana, cuando yo se la vi me pregunte será que le cabe esa cosa en la pequeña vagina de mi esposa?, estuve a punto de parar todo pero más pudo mi excitación, entonces él se acomodo encima de ella así bocabajo como estaba, con la almohada metida debajo, se la fue metiendo, les cuento que casi me muero del gusto y del susto, porque cuando se la metió toda ella hizo un movimiento como de pararse pero la venció mas la borrachera porque se dejo caer otra vez y siguió como dormida pero gimiendo de vez en cuando, cada que él se la metía hasta adentro ella gemía, pobre mi rica esposa o no sé si afortunada por ser una mujer tan bella, bueno el siguió hasta que se derramo adentro, con el mismo semen se lo unto por el culo y le metió los dedos, creo yo porque no alcanzaba a ver muy bien, pero si le veía la cara de satisfacción al tipo ese, se rieron y salieron muy contentos dejándola así sin taparla ni nada, que descarados!.

Cuando ellos se fueron, no habían pasado más de cinco minutos, trate de levantarme, en eso se movió el muchachito que estaba acostado en la misma habitación que creo que se dio cuenta de lo que hicieron Juan y Pedro.

Lo cierto es que se levanto muy despacio, no esperaba ver a su tía “cuchibarbi” en esa posición e inmediatamente le metió mano, como estaba llena de semen, se lo sacaba de la vagina y se lo untaba por todas las nalgas y el culo, se veía como disfrutaba el niño este, ese fue el que más me gusto porque se le veía ese acelere del adolescente y la verga muy parada aunque pequeña la tenia todavía, como de 18 pero delgadita, el no espero mas y se le hecho encima también, yo veía que como que no entraba y se esforzaba mucho, para mí que se la metió por el culito que nunca me había dado a mí, se movía el muchacho con tanta pasión que parecía que se fuera a morir, doblaba los ojos y los cerraba y suspiraba, hasta que empezó con gran velocidad a terminar, yo pienso que eyaculo hasta el alma y cuando acabo se tumbo encima de ella y le escuche decir, uyyy tiaaa tan apretadita que estas es que Alberto no te lo mete seguido?.

En eso yo me moví un poco para ver que reacción tenia y el se quedo inmóvil, quieto, no respiraba, entonces me voltee para el lado de la pared y por lo que me di cuenta el si la vistió y la acomodo con el pantalón apuntado, yo creo que para que nadie más se la comiera, eso me gusto mucho. Salió de la habitación y yo me arrunche con mi rica esposa y así amanecí, ella se despertó preguntándome “que paso anoche”, DIOS MIO!, que pena con todos porque yo me fui a acostar y casi todo el mundo se quedo en la sala, oye Alberto si vieras que no recuerdo nada de lo que paso, pero estoy muy mojada, que me hiciste?… yo le conteste “como que que me hiciste? si tu llegaste muy contentica y arrechita y me pediste que te lo hiciera y así fue te lo hice pero te quedaste dormida, entonces te vestí y me dormí.

Cualquier pregunta escríbanme  a relatossexo@hotmail.com, si saben de algún producto o planta que la haga dormir, escríbanme y tal vez los invite para que se la coman dormidita y a lo mejor les envió una fotico del precioso culo de mi esposa.

Si tienen alguna historia que contar y no se atreven a contarla o no saben como, escríbanme y yo le ayudo a redactarla.

Me cogió un enanito de 65 cm

Martes, septiembre 20th, 2011

Hola me llamo Sandra Patricia, tengo 27 años, mido 1.78 m y peso 68 kg, soy blanca, pelo castaño claro y largo hasta abajo de mis senos, tengo piernas largas, robustas y parejitas pues hago mucha bicicleta y además estoy nalgona. Lo que les voy a contar fue para mi una experiencia única y sorprendente. Fui el mes pasado a Tlapa, Guerrero aceptando la invitación de una amiga a pasar unos días en su casa. Al llegar me platicó que tiene desde hace tiempo un amigo al que quiere mucho y que la visita con frecuencia, él (me dijo) es mayor (65 años) pero muy tierno, cariñoso y apasionado y además tiene una peculiaridad, cuando lo veas vas a saber de que te hablo (me dijo). Me aseguró que al presentármelo iba yo a quedar impresionada. Y así fue, cuando lo vi ¡que cosa! era un enanito de algo así como 65 cm de estatura, contrahecho y deforme, prieto y gordo. Ese día yo llevaba una minifalda a medio muslo, sandalias de tacón alto de aguja de 10 cm sin punta y sin talón e iba sin medias. Al presentármelo mi amiga me pidió me pusiera de pie y aquel enanito se paró frente a mi, miro mis piernas y luego me miró a la cara, me sonrió y me pidió que abriera las piernas, con sorpresa y sin saber bien porqué obedecí y el enanito se colocó justo entre mis piernas y debajo de mi falda, estaba tan pequeño que pasó limpiamente por debajo de mi falda sin agacharse, cuando estuvo debajo de mi falda comenzó a acariciarme y besarme las piernas por delante y por detrás. Esas manecitas me hacían cosquillitas y comencé a excitarme. Mi amiga muy convenientemente nos dejó solos diciendo que iba a revisar algo en otro lugar de la casa. El enanito después de acariciarme las piernas un rato me pidió me sentara en el piso, cuando lo hice me recostó en la alfombra, me besó en la boca introduciendo su lengua hasta mi garganta y además me besó en el cuello, me dijo que yo le gustaba mucho y que le fascinaban mis piernas, luego me bajó las pantaletas, se sacó su verga y me la mostró, estaba bien parada y era enorme, sin vacilar se acomodó entre mis piernas y me ensartó con fuerza haciéndome gritar, de un par de embestidas hundió su verga totalmente en mi pepa y comenzó a frotarse deliciosamente dentro de mi, yo sólo veía como aquel hombrecito pequeño colocado entre mis piernas me embestía una y otra vez frotando su verga dentro de mi hasta que después de varios minutos estalló viniéndose abundantemente, arrojando varios chorros de líquido viscoso, espeso y caliente dentro de mi inundando mi pepa y mi matriz. Cuando sacó su verga de mi cuerpo me levanté y enseguida comenzaron a escurrirme hilillos de semen por mis piernas hasta llegar a la planta de mis pies, en el piso quedó un charco de semen y mi falda quedó impregnada de el. Cuando mi amiga regresó me preguntó que me había parecido su amigo y tuve que confesarle que jamás en mi vida un hombre (porque a pesar de su diminuta estatura y su cuerpo contrahecho y deforme demostró ser muy hombre) me había hecho sentir tan rico como aquel enanito. Desde entonces cada vez que puedo voy a casa de mi amiga a encontrarme con mi enanito, a tenerlo entre mis piernas y debajo de mi falda para luego sentirlo muy dentro de mi cogiéndome con gran delicia.

Relato Fetichista

Lunes, diciembre 13th, 2010

Mi querida esposa, una mujer muy linda de 36 años, trozudita, rubia; el día de mi cumpleaños cuando salí de la ducha envuelto en una toalla me dijo, papi quiero hacerte sentir cositas diferentes, te tengo un par de regalos, el primero te lo doy ahorita, quiero vestirte solo cierra los ojos, ella me puso unas tangas rosaditas muy femeninas con encajes sexis, abre los ojos me dijo y mírate al espejo, termina de vestirte con tu traje.

Yo tenía una cita de trabajo, no tuve mas remedio y me fui haci; en las horas de la tarde me llamo para preguntarme como me sentía, le conté que me sentía muy sexi, que al andar sentía como se corría la tanga por mi colita, que me excitaba mucho, me dijo papi quisiera estar contigo para besar, chupar y deslizar mis deditos por ese lindo culito virgen que tienes. Te espero en la noche serás mi nena consentida, te hare sentir, lo que me haces en mi culote cuando lo tengo muy caliente…

Ya en casa, al abrir la puerta la vi con una piyama transparente pude ver sus téticas lindas, tenia los pezones paraditos, llevaba una tanguita negra, estaba muy sexi, me recibió con un beso apasionado, me llevo a la recamara y me empezó a desvestir solo me dejo la tanguita que ya estaba mojadita, me aplico perfumes excitantes, ofreciendo caricias embriagadoras, me tumbo en la cama, mi pene ya paradito me lo rozaba con sus pezones, bajando con su boquita y me lo empezó a mamar, su lengua jugaba con mi pene, luego me puso su concha en mi cara, mi lengua se deslizaba por su rajita rojita, mojadita, caliente, chupaba su gallito paradito calientico gemía de placer de su rajita brotaba un liquido caliente que mojaba mi rostro, tenía un orgasmo que la hacía vibrar… luego me acariciaba el culito por encima de la tanga la que me quito, para aplicarme un lubricante intimo y deslizar sus deditos por mi culito, al principio me dolía pero luego sentí rico, con el hoyito dilatadito me lo empezó a besar y su lengua se deslizaba calientica mojadita que delicia, luego me dio su segundo regalo, saco un vibrador anal con forma de pene, unos veintidós cm y algo gruesito, me dijo mi nena hermosa te voy a partir el culo, sin más me levanto las piernas y me lo fue metiendo que dolor sentía, cuando lo tenía todito adentro me lo meneaba en ese momento todo ya era muy delicioso de repente prendió el vibrador que me produjo un orgasmo espectacular mi culito estaba gozando de lo lindo y de mi pene brotaba el néctar que tanto le gusta.

Hoy en día casi siempre uso ropa interior femenina, espero les guste mi relato.

Me despido, la nena linda y les dejo mi correo.

violetierna@hotmail.es

Mi tia me marco para toda mi vida.

Sábado, enero 2nd, 2010

Hola a todos. Me llamo Damian y al ver tantas paginas de relatos eróticos me decidí y por fin voy a contra una experiencia que tuve hace mucho y que me marco para toda mi vida. No soy muy bueno escribiendo pero voy a tratar de hacerlo lo mejor posible.

Esto me paso hace tiempo, siendo jovencito. Hoy tengo 32 y me encanta recordar esta experiencia. En esa época yo tenía que ir los sábados a clases de ingles. Las clases eran por la mañana de 8 a 12. Tenía los jueves por la tarde y los sábados por la mañana. Teníamos una quinta en la zona de Pilar, en realidad en un country que se llama Miraflores. Mis padres se iban los viernes a la tarde por lo que yo tenia que quedarme los viernes a la noche con mi tía, hermana de mi padre y el sábado, después de ingles, me tomaba un colectivo que me dejaba en la puerta del country. Mi tía, en ese entonces tenia alrededor de 37 o 38 años. Era muy linda, 1.60, pelo castaño claro lacio, y en ese entonces tenia un lindo cuerpo. Muy buena posición económica y muy fina. Separada y sin hijos, por lo que yo no molestaba en lo mas mínimo al quedarme en su casa. Siempre tuvimos una lindísima relación. Cada vez que yo me quedaba los viernes en su casa, ella al ser separada, salía con amigas y de vez en cuando con algún novio. Regresaba a eso de las 2 o 3 de la mañana, por lo que tenia toda la noche, la casa para mi. En casa de mi tía, me aburría bastante por lo que empezaba a revisar todo, me encantaba y más que nada le revisaba el placard a ver que tenía y que encontraba. Empecé como un juego y aprovechando la soledad, a ponerme ropa de ella, la cual me quedaba bastante bien porque teníamos la misma altura y un cuerpo bastante similar en contextura. Lo que empezó como un juego, los viernes siguientes se convirtió en algo cotidiano. Cada vez que escuchaba que ella se iba, corría a su placar a usarle la ropa. Me encantaba usarla, me sentía muy cómodo. Su ropa era muy juvenil y también muy sexy. Tenia de todo. Vestidos, jeans, camisas, remeras, botas, zapatos, etc etc. Entre las cosas que acostumbraba y mas me gustaba ponerme, estaba su lencería. Tenia de todo un poco. Pero lo que mas me gustaba eran sus conjuntos sexyes que los tenía guardados en unas cajitas bien atrás en sus cajones. Tenía conjuntos negros, blancos, con bombachas cola less, comunes, pero los que mas me impactaban y gustaban, eran dos. Uno era un corsé con porta ligas negro, que venía con su bombacha cola less negra y sus respectivas medias y el otro blanco de corpiño, bombacha y medias pero sin porta ligas. Así pasaron varios viernes en los que jugaba a ser una chica sexy. Me encantaba verme en un espejo de pie que había en la habitación. Hacia poses, me acariciaba, etc. Y a eso de las 12 de la noche, me sacaba todo porque yo sabia que ella nunca llegaba antes de la 1 de la mañana.

La noche que les cuento, y en donde todo comenzó, me puse el conjunto negro.

Como todas las noches de viernes me puse el conjunto y arriba una bata de seda negra que también creo que era del conjunto porque era medio trasparente. En ese entonces yo usaba el pelo largo hasta los hombros por lo que me hice también una colita tipo cola de caballo. La verdad, estaba re linda. Así estuve esa noche. Como siempre, sabía que mi tía no regresaba nunca antes de la 1 de la mañana. Pero esa noche, no se por que me recosté en su cama así vestidita a ver televisión y ME QUEDE DORMIDO!!!. En eso siento que alguien pronuncia mi nombre – Damian… Damian… despertate…- Cuando logro abrir los ojos, no podía creer ver a mi tía a mi lado. Enseguida me di cuenta que llevaba puesta su ropa interior, por lo que salte de la cama, y me fui corriendo al baño y comencé a llorar. Mi tía me golpeaba la puerta del baño y me pedía que salga así charlábamos. Me decía que no me haga problema y que hablaríamos al respecto. Al rato salí del baño pidiéndole perdón por lo que ella había visto. Yo ya me había sacado la ropa y solo tenia la bata negra. Me abrazó, me beso la frente, seco mis lágrimas con su mano y me sentó en su cama. Empezamos a hablar del tema. Me pregunto hace cuanto hacía esto y si me gustaba. Yo le decía que si, que me gustaba, pero que no lo iba a hacer mas. Ella seguía preguntándome si me gustaba vestirme como mujer y que sentía sexualmente. Si me atraían los hombres o las mujeres. Yo le dije que me gustaban las mujeres, que era lo que sentía en ese momento, pero que también sentía mucha curiosidad por sentir lo sentía una mujer al estar con un hombre. Esto en base a las revistas y películas condicionadas que pude ver a esa edad. Me preguntó si ya había tenido relaciones sexuales y le dije que no. Entonces me dijo que no me preocupara que esto iba a quedar entre nosotros y que no iba a contar nada a mis padres. Esa noche no pude dormir nada de los nervios que tenía.

Al viernes siguiente tuve que volver a lo de mi tía, cosa que yo no quería porque no sabía con que cara mirarla. Al llegar a su depto, me recibió como si nada. Comimos, sin hablar del tema, después yo me puse a ver tele en el living mientras ella acomodaba todo en la cocina y después cada uno a su cuarto a dormir. Al rato escucho que me llama y ya en su cuarto retomo el tema en cuestión. Me volvió a preguntar si me gustaba ponerme ropa de mujer y le dije que si, que había empezado como un juego pero que me sentía muy cómodo con su ropa. Entonces grande fue mi sorpresa al escuchar de sus labios, si me quería poner nuevamente la lencería que llevaba puesta la noche del viernes anterior, que a ella le gusto verme dormido con esa lencería y que me quería ver bien a ver como me quedaba. Yo la verdad que no entendía nada. Pensé que la charla se convertiría en flor de reto, pero no. Ella me ayudo y me puse todo nuevamente, me recogió el pelo y me hizo una colita. Me decía que me quedaba muy lindo y me preguntaba si me sentía cómoda así vestida. Yo le decía que si y que estaba con mucha vergüenza en ese momento. También me pregunto si tenia algún nombre de chica cuando usaba esa ropa. Le dije que si, que me imaginaba una chica de nombre Laura. Entonces me dijo que me iba a llamar Laura. Agarró y me presto una polera tubo gris y una camisa blanca de ella y me vistió bien de mujer. Me maquillo, me pinto los labios y me llevo a la cocina, preparo unos café y charlamos por un rato largo. No me acuerdo bien pero lo que si me acuerdo fue que ella me dijo que no le importaba como era yo y que con ella me podía sentir libre y ser quien yo quería ser y que este juego quedaría entre nosotras dos. Lo que mas me gustaba era que me hablaba como si fuera yo una mujer, una amiga, ya que todo lo terminaba con a, Si me sentía cómoda, que no me sienta avergonzada, etc. Todo terminaba con a. Empecé a relajarme, a sentirme realmente cómoda. Me pregunto que hace cuanto sentía esos gustos, si en mi casa también lo hacia, etc, etc. Tuvimos una charla de amigas realmente. Esa noche, después de la charla y de que yo le devolviera la ropa, me presto una bombacha y un camisón y me dijo que me sienta libre de pedirle cuanta ropa me quisiera poner y que ese camisón y esa bombacha eran mías para dormir.

La semana posterior a ese viernes, estuve contando las horas para volver a lo de mi tía ya que desde ese día, me sentía mejor que nunca. Pasaron un par de viernes en los que ella salió con sus amigas y en los que yo me quedaba usando su ropa. La condición era que deje todo como lo había encontrado y que siempre que quisiera me ponga para dormir, el camisón y la bombacha que ella me había regalado.

Si bien ese viernes fue espectacular, lo que paso al viernes posterior fue lo que realmente arco mi vida.

Ese viernes como los anteriores, al llegar a su Dpto., me recibió con un Hola Laura y me presto ropa suya. Creo que era una mini de jean y una remera blanca. Me hice la colita y nos pusimos a charlar. Esta vez la charla fue más directa a lo sexual. Me preguntaba si me masturbaba, si veía películas o revistas pornográficas. Yo le conteste todo con la vedad. Y en la charla me pregunto si alguna vez había visto a una mujer desnuda en vivo y en directo, a lo que respondí que no y ella me dijo que ya llegaría ese momento algún día. En la comida fui yo el de las preguntas. Le consulte sobre las relaciones sexuales, si le dolió la primera vez, que se siente al ser penetrada, etc. Me respondió todo sin dejar nada de lado. Terminamos de comer tarde. Me bañe, me puse mi camisón y me fui a mi cuarto pensando en toda la charla que habíamos tenido. Al rato me llamo a su habitación. Me recibió con su bata negra y me pidió que me ponga el conjunto negro de ropa interior con porta ligas del otro día que me lo había preparado y estaba sobre su cama. Yo acepte su pedido, me fui al baño y me puse todo. Me pidió que me pinte los labios y así lo hice. Al salir del baño, encontré a mi tía recostada en su cama con un conjunto de ropa interior blanco hermoso. Me dijo que yo estaba re linda y me pidió que me recostara al lado de ella y me pregunto si quería que ella me bese. Las luces estaban bajas y había una vela prendida sobre la mesita de luz. Empezó a besarme despacio y a acariciarme el pelo, la cara, el cuello, la espalda, todo muy suave. Yo hacia lo mismo, pero era ella quien tomaba la iniciativa de todo. Yo estaba nervioso, tenso hasta que pasaron los minutos y logre relajarme. Nos paramos al lado de la cama y seguimos besándonos. Ya sus caricias empezaron a bajar hasta mi cola. Sus besos eran húmedos, deliciosos, suaves. Su lengua jugaba con la mía y empecé a gemir de placer. Me pidió que le saque el corpiño y fue entonces la primera vez que tenia uso pechos de mujer frente mío. Me pidió que los toque, que no tenga miedo, que los toque despacio, que los sienta, que note como se le ponían duros los pezones. Me preguntaba si me gustaba tocarlos, le dije que si. Me pidió que se los bese a lo que respondí con muchos besos en sus pechos. Me pidió y enseñó a chuparle los pezones, que lo debía hacer despacio y succionando como si fuera un bebe. Yo no lo podía creer. Lo que estaba pasando era un sueño, algo único. Yo estaba recontra excitado. Nos arrodillamos en la cama uno en frente del otro. Me preguntaba si estaba bien, si me sentía cómoda. Yo respondía que si. Al estar frente a frente, me tomo una mano y empezó a acariciarse los pechos, Sentía entre mis dedos, sus pezones bien erectos, duros, su suavidad y redondez de sus pechos. Siguió y llevo mi mano hasta su bombacha y me la hacia acariciar con mi mano. Note como estaba húmeda de su excitación. Me saco mi corpiño y empezó a besarme los pechos como si fuesen dos tetas de mujer, Jugaba con su lengua en mis tetillas como si fueran hermosos pezones y yo seguía acariciando su bombacha. Se levantó, se puso frente mío y me pidió que le baje y saque la bombacha. La tome con mis dos manos y despacio se la baje y enseguida se la saque. Tenia en frente mío una mujer desnuda con su vagina enfrente de mi cara. Tomó mi mano y la llevo directo a su vagina. Me pidió que la acaricie despacio, sin apuro. La tenia bien depilada con solo una franjita de pelo por sobre los labios. Note como se empezaba a agrandar esa vagina y a notarse que los labios cada vez se salían mas. Estaba bien mojada y mientras yo acariciaba su vagina, ella se acariciaba los pechos, el cuerpo, su cola. Me pidió que le bese la vagina y que juegue con mi lengua. Yo accedí e hice lo que pude, mientras ella me indicaba lo que tenia que hacer, como besar su vagina, como jugar con mi lengua. Que pase mi lengua de una punta a la otra de la vagina, que despacio separe los labios y pase mi lengua por dentro de la vagina. Yo escuchaba sus gemidos y las cosas hermosas que me decía, como ser, – si, mi amor, así hermosa – Así Laurita que lindo – Como jugas con mi vagina, si, mi amor así-. Yo estaba totalmente ido.

Luego se recostó boca arriba, abrió sus piernas y me pidió que siguiera jugando con mi lengua en su vagina. Me indico el lugar preciso en donde me tenía que concentrar con mi lengua (su clítoris). Empecé a jugar con mi lengua en su clítoris y me pidió que le introduzca un dedo. Aso lo hice. Siempre me pidió que haga todo con suavidad. Besaba, chupaba, jugaba con su clítoris mientras la masturbaba con mi dedo hasta que note que tuvo su primer orgasmo. Ahí me pidió que me recostara junto a ella y ella empezó a besarme nuevamente, bajo por mi pecho y al llegar a mi bombacha empezó a besarme la bombacha. Mientras me besaba, empezó a desprender los botoncitos del porta ligas que agarraban las medias. Una vez que estaban los cuatro desprendidos, empezó a bajarme la bombacha y me la saco completamente y prendió nuevamente los botones del porta ligas a las medias. Comenzó a besarme los genitales. Mi pene estaba erecto. Me lo empezó a acariciar suavemente y se lo llevo a la boca. Me empezó a hacer sexo oral y al segundo no solo me estaba chupando el pene sino que también bajaba con su lengua hasta mi cola y jugaba con su lengua en mi ano. Eso me volvió loco. Una vez que logro lubricar bien mi cola con su lengua, siguió chapándome el pene y a jugar con uno de sus dedo en mi ano, hasta que de a poco lo fue introduciendo hasta que logro suave y deliciosamente meterlo todo. Fue así como mientras me chupaba el pene (que a esa edad no era muy grande que digamos) me metía y sacaba suavemente su dedo en mi ano. Así estuvo un rato en donde yo no reconocía quien era, que hacia ni quien estaba conmigo. La locura era tl y el placer era tanto que ya no sabia mi nombre.

Entonces me pidió que me de vuelta y me ponga de rodillas (en cuatro) y fue ahí que siguió un poco mas jugando con su lengua en mi ano y masturbándome con su mano. Luego se acomodo detrás mío y empezó a apoyarme su vagina en mi ano y a hacer movimientos tales que lograba frotar su vagina en mi cola. Fue entonces después de un rato que note que tenía su segundo orgasmo. Nuestros gemidos se confundían. Ambos estábamos gozando. Más ella creo ya que yo estaba realmente conmocionado por semejante momento. Una vez que acabo, se recostó boca arriba y me pidió que la penetre. Le dije que no tenia un pene grande como el de un hombre mayor que yo, pero me dijo que no importaba, que ella quería que yo sienta lo que era penetrar a una mujer. Así lo hice, me dispuse arriba de ella, abrió sus piernas y guió con su mano mi pene dentro de su vagina. Me pidió que me quede quieto unos segundos y que después empezara a moverme. Como les dije, mi pene no era muy grande pero si, logro entrar un poco mas de lo que yo creía que podía entrar. Apenas empecé a moverme, ella cero sus ojos y empezó a gemir de placer .Me decía cosas hermosas. – Si Laura haceme el amor así…- Si mi vida, penetrame así…- A mi me encantaba todo eso y mientras la penetraba le empecé a besar y a chupar los pechos y pezones, a lo que ella respondía con gemidos de alto placer. Al rato de penetrarla logre o logro ella llegar a su tercer orgasmo. Al finalizar su tercer orgasmo, me recostó nuevamente boca arriba y empezó a chuparme el pene tratando de hacerme llegar al clímax del orgasmo, pero lamentablemente, no se si por los nervios o que, no logre acabar esa noche.

Al ver que no acababa, se recostó al lado mío y empezó a besarme, acariciarme y a preguntarme si me había gustado esa experiencia. Yo no tenía palabras para agradecer y explicar lo que sentía. Nos fuimos juntos al baño, nos bañamos juntos, lo cual también me fascinó. Sentir como ella enjabonaba mi cuerpo, mi cola, mi pene, todo. Yo sentir su cuerpo en mis manos llenas de jabón. Fue espectacular. Nos pusimos nuestros respectivos camisones (sin bombacha esta vez) y luego compartir agradecimientos mutuos por lo hecho esa noche, nos dijimos buenas noches con beso incluido, y nos dormimos juntas en su cama.

A la mañana siguiente me acopando a Ingles y me despidió hasta el próximo viernes.

Esa semana estuve en otro planeta. La llamaba a mi tía para agradecerle lo que había pasado. Ella me decía que esto quedaba entre nosotras y que nadie se tenia que enterar. Que era nuestro secreto y que el próximo viernes me esperaba para repetirlo.

Pasaron varios viernes en donde repetimos nuestros encuentros sexuales, creo que 3 o 4 hasta que lego el mejor viernes de mi vida.

Ese viernes al llegar a su Dpto., me recibió con un hermoso beso, me presto ropa como siempre pero esa noche me hizo poner un vestidito hermoso negro cortito, y debajo un conjunto de lencería negra. Me presto unos tacos altos, me enseño como pudo a caminar con tacos y me hizo otra como los tacos levantaban mi cola. Ella se puso también un vestidito hermoso color crudo y me maquillo con todo. Labios, ojos, mejillas…. Todo. Estaba realmente hermosa y ella también. Parecía que íbamos a una fiesta. Le pregunte a que se debía la ocasión y me dijo que esperara a después de cenar. Preparo una comida bien liviana con postre incluido. Una vez que terminamos de comer, me llevo al living y sobre la mesa ratona había un paquete. Un regalo para mi me dijo. Estaba muy bien presentado. Me dijo que no lo abra hasta que ella no este conmigo. Preparo un par de café y se sentó junto a mi. Me dijo que abra el paquete. Cuando lo abrí, mi cara se transformo. Era como a quien le regalaban por primera vez una bicicleta, solo que dentro del paquete había un consolador en forma de pene de tamaño mediano, un consolador de dos puntas y un lubricante. Mi sonrisa era de oreja a oreja. Mi felicidad desbordaba. Me dijo. Esto es para que lo usemos juntas y no te preocupes que yo se como hacerlo. Nos confundimos en un beso me tomo de la mano y me llevo a su habitación. Nos sacamos los vestidos, los zapatos y quedamos ambas en ropa interior. Empezamos a besarnos y acariciarnos. Nos recostamos nos besamos y de a poco fuimos sacándonos los corpiños y las bombachas. Quedamos desnudas las dos. Me pidió que me ponga arriba de ella pero al revés. Osea haciendo un 69. Me pidió que le besara y chupara la vagina y mientras ella hacia lo mismo pero con mi cola y ano. Yo chupaba su vagina que esa noche y como regalo también la tenia toda depilada. Su clítoris estaba bien durito. Yo sentía como su lengua rozaba mi ano y sus dedos jugaban también. Con su saliva lubricaba mi cola y entonces empezó a introducir un dedo que al rato y sin sentir ningún dolor, fueron dos y al rato tres. Ella sabia bien lo que estaba haciendo ya que lo único que yo sentía era placer absoluto. Al rato me dijo que esa noche era para mi y que iba a saber que sentía una mujer al ser penetrada. Me recostó boca arriba, me separo bien las piernas y me pidió que las tenga arriba con mis manos. Veía yo que estaba abierta a recibir algo hermoso en mi cola. Tomo el lubricante, se puso una buena cantidad en su mano, lo unto bien en mi cola mientras me decía cosas muy lindas. Tomo el consolador en forma de pene, lo coloco en mi ano y empezó a jugar con el. Lo movía de a poco para que fuera penetrando mi virgen cola. Veía como mientras ella movía el consolador tratando de penetrarme, se empezaba a tocar con la otra mano y a masturbar. Me preguntaba a cada instante si sentía algún dolor y si era así que le avise. Yo lo único que quería era tener ese pene artificial dentro mío. De a poco fue logrando introducir el consolador dentro de mi cola y yo me excitaba tanto con el sentir eso en mi ano como también de los gemidos de placer de ella mientras se masturbaba. No voy a mentir, pero si sentia un poco, pero muy poco dolor de vez en cuando mientras me penetraba el consolador, pero era mas elplacer que otra cosa. Y sin darme cuenta, escuche como mi tia me decia que ya tenia todo el consolador metido. Gracias al lubricante ella empezo a meterlo y sacarlo. Siempere despacio y con dulzura. Yo gemia de placer y a ella le encantaba verme y escucharme. Me preguntaba si me gustaba y si queria que siguiera. Yo le pedía por favor que no pare. Hasta que ella que mientras me penetraba con el consolador, se masurbaba, llego a su primer orgasmo. Sin parar siguió penetrandome. Tomo un poco mas de lubricante, se lo puso en la mano y con ella empezó a masturbarme. La sensación era muy placentera. Por un lado sentía placer en el ano al sentir ese pene penetrándome y por esotro lado sentía placer en mi pene mientras me masturbaba. Sin sacarme el consolador del ano, me hizo dar vuelta y ponerme en cuatro. Siguió sus movimientos de penetración en mi cola y de masturbación en mi pene. Me  saco despacio el consolador, me dijo que no me moviera y vi por sobre mis hombros como untaba el consolador de dos puntas para que lo usemos juntas. Primero se lo metió ella, se arrodillo detrás mío y luego me lo metió a mi bien despacio y de a poco hasta tener nuevamente un pene en mi ano. Entonces si creo que fue el momento mas lindo de la noche. Ver a ella haciéndome el amor por atrás mientras ella también era penetrada. Logró ahí su segundo orgasmo. Yo a todo esto no había podido acabar nunca en mi vida, pero no me importaba porque lo que estaba sintiendo era alo que no se puede explicar con palabras. Cambió su posición y al igual que yo se puso en cuatro, enfrentando nuestras colas. Se metió la punta del consolador y ella sola empezó a moverse y lograr que solo con nuestros cuerpos logremos penetrarnos mutuamente. Ahí escuche su tercer orgasmo. Saco el consolador de ambos, ella se recostó boca arriba, se metió una de las puntas del consolador doble y me pidió que me meta la otra punta en la boca y haga como si estuviera chupando el pene de un hombre. Lo hice sin mediar palabras y metí esa punta, ya limpia, en mi boca y empecé a chuparla como una lo había visto en alguna película. Mi tía me decía. – Si mi amor, como sabes chuparla, así….- Al rato de abre chupado ese consolador, me pidió ella que me sentara arriba del consolador. Lubrique muy bien mi ano y la punta del consolador, me dispuse sobre mi tía y mientras ella sostenía el consolador que tenia una punta dentro de ella, yo acomode mi ano en la otra punta y empecé de a poco a lograr metérmelo. Por suerte y por la excitación que yo tenia, no pasaron ni diez segundos que ya tenia todo el otro extremo dentro mío. Empecé a subir y bajar y sentir como entraba y salía ese consolador de mi cola. Mi tía con una mano sostenía el consolador y con la otra me acariciaba los pechos y metía sus dedos en mi boca. Logro ahí su cuarto orgasmo. Y yo nada…. Entonces mi tía me dijo si quería penetrarla a ella por el ano con mi pene. Le dije que SIIII  ¡!!!!. Se puso en cuatro, lubrico su ano y con su mano apoyo mi pene en su cola. Me dijo que despacio valla logrando penetrarla hasta que al fin la penetré. Me decía que la coja – así Laura, cogeme-, – así… haceme la cola –Luego de un rato de cogerla por el ano, le pedí por favor que me haga acabar. Que quería sentir eso que tanto escuche que era como tocar el cielo con las mano. Entonces me recostó boca arriba, me penetro con el otro consolador y empezó a masturbarme mas rápido que de costumbre. Empecé a sentir cosas que nunca había sentido. Mi tía me decía, – así Laura, venite, tene tu primer orgasmo- – dale mi vida, venite con migo, vengámonos juntas-, – dale mi amor venite – y yo que decía  – si, si, cogéme mas por favor que me vengo- y por suerte y gracias a mi tía, tuve mi primer orgasmo. Esa noche estuvimos casi cuatro horas teniendo sexo. Cuando terminamos y descansamos un rato, nos fuimos a bañar y mi tía me confeso que ella nunca había estado con una mujer pero después de eso lo pensaría seriamente, pero que nunca antes la había echo excitar y acabar tanto como yo. Yo no tenía palabras para agradecerle lo de esa noche. El vestido, la cena, el regalo, la pasión….

Después de esa noche se repitieron varia, muchas, muchísimas. Casi 3 años. El ultimo año quizás no tan seguido ya que mi tía empezó a salir con quien es hoy su marido.

Pero compartimos muchísimas cosas con mi tía. Hasta hemos llegado a salir juntas en el auto yo vestida con ropa de ella y la gente nos decía piropos A LAS DOS ¡!!!!..

Ya paso mucho tiempo de esto. Me encanto compartirlo con ustedes. Hay muchos detalles y anécdotas más para contar pero creo que esto fue suficiente.

Hoy vivo en Santa Fe capital y de vez en cuando me pongo alguna lencería y juego con mi consolador. Con mi tia nos vemos cada vez que voy a bs as y siempre recordamos nuestra aventura. Con mucho amor.

Después de tanto tiempo y de experiencias malas que tuve estoy buscando alguna mujer que le guste el intercambio de roles y que simplemente quiera jugar conmigo. Sexualmente todo lo que se lo debo a mi tía.

Si alguien quiere mandarme un mail lo puede hacer a   especialstafe@yahoo.com.ar

Sometido

Sábado, enero 2nd, 2010

Llevo tiempo trabajando de informatico y yendo a ciudades donde me manda la empresa, mi trabajo es mantenimiento de sistemas informaticos de empresas.
Asi llegue a ciereta ciudad donde alquile un piso con una gran terraza y solo una planta superior, donde pronto supe que vivia una mujer muy misteriosa, tenia un restaurante de pescado y marisco, no supe nunca si era dueña o lo llevaba de encargada, el caso es que los primeros dias mientras conocia la ciudad y no sabia donde ir a buscar sexo pude observar como llegando el jviernes ella se transformaba, llegaba tarde de su trabajo, la oia llegar y al momento salia de fiesta pero totalmente transformada, se envolvia en vestidos de latex y pedia un taxi que la recogia en la puerta.
La primera vez que la vi fue al regresar de dar un paseo, al abrir el ascensor salia ella, Yasmina, llevaba un traje pantalon de latex, con un escote que dejaba ver sus enormes pechos y casi salian sus pezones, una pequeña y atada lateralmente minifalda que cuando andaba se subia y mostraba que el latex dejaba al descubierto sus hermosas intimidades. Ella me miro a los ojos y me pregunto si era su nuevo vecino, yo asenti sin poder hablar, ella recorrio mis labios con uno de sus dedos, me rodeo y se fue.
Me considero un ninfomano bisexual que disfruta mas siendo pasivo, asi a la noche siguiente, la segui hasta el pub donde entro, pronto me di cuenta que era un garito de ambiente y mucho sexo en el ambiente, tome algo mientras observaba como ella era de las que dominaba en el grupo donde se junto, pronto tuvo un tio atado del cuello como perro, que la acompañaba donde iba, de vez en cuando se arrodillaba y la lamia, yo aquel ambiente no podia contenerme asi que pronto entable conversacion con dos jovenes, a los que me lleve a un cuarto oscuro al momento, la poca ropa que llevaba desaparecio rapidamente de mi cuerpo para poder dedicarme a comerles la polla y dejar que me sobaran, con un pequeño sillon me amolde para recibir una polla en mi culo mientras la otra me follaba la boca, aquellos jovenes me trataron con cariño y tardaron buen rato en correrse, me sente en aquel sofa y le comi la polla para que se corrieran en mi boca, cara y pecho, intente sin exito que me dejaran comerles de nuevo las pollas, pero se negaron, me dijeron donde estaba el baño para lavarme y se fueron, deje la ropa en aquel cuarto sin puerta y desnudo me fui al baño a lavarme, en el pasillo al salir vi a mi vecina con dos tios arrodillados a quien estaba metiendo dedos en el culo.
Ella miro y como si no me conociera siguio a lo suyo, me puse el ridiculo pantalon, por lo corto que era, pues dejaba ver la canal de mi culo y por que iba lleno de rotos que casi mostraba mis huevos y gran parte de mis nalgas y la camiseta cortisima y ajustada al cuerpo, tome algo y vi dos hombres en la entrada de un pasillo, el mas dominante inclino a otro y le puso un enorme pollon en la boca, pretendio que se la tragara entera y no pudo, tras un par de intentos lo dejo alli arrodillado, sin pensarlo me acerque a el antes de que saliera al bar, me arrodille delante de el y abri mi boca, me miro fijamente y muy serio, me agarro de los pelos y me hizo pasear arrodillado pasillo adentro, cerca de donde seguia Yasmina, se desabrocho el pantalon, abri la boca relaje mi garganta y comence a tragarme aquel pollon, el comprobo que podia follarme la boca y comenzo a meter y sacar aquel enorme trozo de carne en mi boca, realmente me costaba tragarla si lo hacia rapido, pero comenzo a engordarse y me sentia cada vez mas ahogado, yo intentaba separarme empujando, pero el era mucho mas fuerte que yo, si bien cada rato me dejaba respirar y relajar mi garganta, tras un rato y mis ojos llorosos de tanta asfixia, me levanto, me llevo al baño donde me coloco de urinario y comenzo a orinarme en la boca, le pedi que me dejara desnudarme, me sujeto por la cabeza y no me dejo levantarme, Yasmina me observaba desde el pasillo mientras seguia usando aquellos hombres que llevaba atados, tras vaciar todas las cervezas que habia ingerido en mi boca y cara, me hizo quitarme la ropa totalmente chorreantes, colgandola en la entrada de un cuarto, me hizo sentarme en un sofa, reclino mi cabeza y colocandose por atras me abrio la boca y volvio a follarme la boca, en aquella postura yo podia tragarmela mejor pero el muy cabron comenzo a axfisiarme apretando mi cuello y dejando su pollon clavado en mi garganta, cuando la sacaba yo gritaba vomitando saliva, para casi sin respirar volver a recibir aquel enorme pollon en mi garganta, mis ojos se salian todo llorosos, mi pecho lleno de saliva vomitada y mezclada de liquido preseminal, tras un rato, me levanto me coloco contra la pared y me penetro el culo, no fue mucho mas cariñoso que con mi boca, coguio saliva de mi pecho con sus dedos la froto en la rosa de mi culo cerrado y colocando su polla entre mis nalgas la acerco a mi culo y  me penetro, unos centimetros,  solo con su capullo, entrando y saliendo, asi deje mi culo abierto, no duro mucho el sueño, me inclino sobre el sofa abriendome la piernas, con una mano coloco su polla en mi culo y con la otra volvio a asfixiarme, cuando comenzo a faltarme el aire y sintio mi cuerpo relajado por la falta de oxigeno, clavo toda su polla en mi culo, mis esfinteres relajados no fueron casi obstaculo, el noto que era amante de grandes penetraciones por la facilidad de recibirle en mi culo y comenzo a follarme bestialmente, mis gritos de placer y un poco de dolor comenzaron a sonar por el pasillo, mi culo chorreaba de gusto cuando saco su polla y se corrio en mis nalgas.
Entonces entro alguien en el cuarto, gire mi cabeza y vi el latex de Yasmina, solo llevaba un hombre, ordeno a mi follador que se quedara quieto, su hombre le comio la polla sacandole toda la leche que llevaba en su polla, luego recogio la que habia derramado en mis nalgas, Yasmina me cogio por la cabeza y me giro, apreto mi mandibula haciendome abrir la boca, su esclavo se acerco y dejo caer de su boca todo el semen, luego me cerro la boca y apretandome la nariz me hizo tragar todo.
- Veo que necesitas algo mas, Cerdo, y yo necesito alquien, a ser posible vecino que trabaje para mi y sea mi esclavo para todo.
Sin dejarme contestar me llevo de los pelos al baño y mando que me mearan todos encima, despues de decirme al oido que cuando quisiera salir de alli me fuera de rodillas a pedirselo, habia al menos cuatro hombres que no dudaron en orinarme, cuando terminaron quede alli en el suelo en un charco de orin, me puse a cuatro patas y sali al pasillo a buscarla, la vi al final del pasillo saliendo al bar, no me corte y sali entre todos los que alli bebian y alternaban, me acerque a sus pies sin decir nada, le quito el collar a su amigo y me lo puso a mi, dandole la correa a el, que me llevo a otros baños donde me dio una ducha que me quito el olor a orin y semen, en una bolsa recogio mi ropa y me lleva a la puerta de emergencia donde me ato en la calle, un callejon pequeño y oscuro, se fue y regreso a la esquina con su coche, tras un rato salio Yasmina me desato y me llevo al coche, yendo los tres a su casa.
Subimos y me ataron en una habitacion toda negra llena de artilugios de tortura y placer, me quede alli abierto de piernas en una X atado de tobillos y muñecas, al rato entraron de nuevo desnudos, me miraron de arriba a abajo, acercaron un carro lleno de cosas, me puso dos pinzas en los pezones con pesos, luego comenzo a sobarme los huevos estirandomelos cada vez mas, para colocame una anilla atornillada y ajustada a mis testiculos donde ato una cuerda despues descapullo mi pene y me coloco algo que fue atornillando y apretando cada vez mas hasta casi aplastarmela,  vi como su amigo pasaba la cuerda de mis testiculos por debajo de mis piernas, llevandola a una polea y continuando hasta el techo a otras dos poleas, una de ella justo delante de mi y luego la bajo para atarmela en mi capullo, comenzo a estirar la cuerda del techo estirando mis huevos por mi entrepierna y mi polla por mi vientre, colocando unos pesos, luego el regreso con algo para beber Yasmina y esta le mando al baño a prepararse, ella se sento abierta de pierna, acariciandose, bebiendo y fumando, cada rato se levantaba y colocaba mas peso para estirarme mas mis partes, el dolor era llevadero hasta que empece a notarme dormidas mis partes, cuando el regreso comenso a prepara cosas mientras ella se fue a prepararse, yo continue atado.
Cuando llego me desataron de la X y me ataron de nuevo las muñecas en alto, de nuevo ataron mis tobillos y el comenzo a levantarme las piernas dejandome boca abajo, mirando el suelo y muy abierto de piernas, mi cabeza quedaba mas cerca del suelo, de mi pene volvieron a atar pesos, el se coloco a cuatro patas delante de mi y Tasmina me hizo comerle el culo, lamiendo y metiendo mi lengua en su culo, luego me metio una bola en la boca que debia metersela en el culo y recibirla cuando el la expulsaba, quito los pesos de mi polla y acerco una garrafa de agua de ocho litros atandola y estirando hasta levantarla del suelo, mi cuerpo no pòdia flexionarse mas y mi polla parecia arrancarse, ella comenzo a estirarme los huevos colocandose entre mis piernas, llamo a su amigo y le hizo follarme el culo, con cuidado para no mover mucho la garrafa colgada de mi polla, tras un rato lo quito, desato mi polla y comenzo a estirar de nuevo mis huevos, dejando que descansara mi inutil pene, comenzo a sobarlos y comprobo que se estiraban bastante puesto que es algo me suelo hacerme, el acerco unas pulseras comprobando los que podia estirame Yasmina mis testiculos, en un momento dado ella apreto una mano sobre la bolsa separada de mis testiculos y estiro hasta poder apretar la otra mano, di un pequeño grito que no le gusto, el se acerco a mi cabeza y me ato una bola en mi boca sobre mi cabeza impidiendome gritar mas de la cuenta, luego ella repitio la estirada de testiculo, note como el comenzo a penetrar mi culo con un dildo, intentando desviar mi dolor, no cedio Yasmina hasta que ella vio mi intenso dolor, entonces coloco una enorme muñequera de cuero que separa en exceso mis testiculos de mi polla, ato un cordel que llegaba a una polea el la pared, comenzo a estirar, haciendo de mi cuerpo un columpio alli colgado y probocando un dolor primero maravilloso, luego casi excesivo, el acerco un carro lleno de dildos y juguetes, ella cogio un dildo normal de gordo pero largisimo, el me lleno el culo de saliva y comenzo a meterme el dildo, cada rato lo sacaba indicando hasta donde me lo habia metido y me lo mostraba, el me daba mas saliva, lo introducia un poco mas y me lo mostraba, cuando llevaba sobre 35 cms mi culo dejo de tragar, me lo mostro y yo movi la cabeza indicando que podia mas, con el culo lleno de saliva comenzo a meterla de nuevo hasta el tope anterior, entonces el estiro la cuerda y mis testiculos, provocandome un dolor que relajo el resto de mi cuerpo, aquel dildo flexible siguio penetrando en mi interior hasta el final, apreto y lo dejo un rato dentro, luego lo saco y me lo mostro diciendome que media 45 cms, yo solo habia podido en una ocasion con 41 o 42 cms, ella lo hizo desaparecer dentro de mi y hubiera podido meterlo mas.
El comento que estaba amaneciendo, ella le ordeno que me desatara, me coloco un cono inclable en el culo y comenzo a hincharlo, yo alli de pie sentia mi interior cada vez mas reventado, una de las veces lo saco deshincado me hizo arrodillarme y comenzo a llenarme el culo de crema, volvia a meterme el cono, hincharlo y sacarlo hinchado, cada vez mas hinchado, comprobo lo que podia aguantar, entonces me saco todo, me volvieron a atar a la X y esta vez el juego fue atarme el cuerpo entero con una sogas de las cuales me colgaban con una cuerda comenzaron a atarme la polla y los testiculos separandolos, el juego continuo con cera, por toda mi piel, luego con latigos, ella dio el visto bueno.
- Has pasado el test, estas aprobado, si quieres ser mio dilo ahora o vete para siempre, (yo asenti con ojos de sumision)
Me dejaron alli atado mientras ellos se follaron duramente el uno al  otro, cuando acabaron me desataron ella me acerco a su culo, abriendolo y dejando caer el semen derramado dentro, me lo trague todo, luego me hicieron hacerles un desayuno, tras lo cual me ordeno varias faenas de la casa, limpiar, fregar, hacer lavadoras, etc., por la terraza tiro mi ropa y las llaves de mi casa a mi terraza, me dijo que ellos iban a dormir y que cuando despertaran me volveria a usar.

En otra entrega contare como termino aquel fin de semana y lo que ocurrio en mucho tiempo que estuve en aquella ciudad.

Infiel por una fantasia

Martes, junio 5th, 2007

Estaba siendo una noche de viernes como cualquier otra, habia salido a divertirme con mis amigos y mi novia como suelo hacer todos los fines de semana. Habia trabajado el viernes, y claro… estaba cansado, pero aun asi me encontraba a las cuatro de la madrugada en un bar tomando crevezas con mis amigos y mi novia. Aun asi el cansancio era muy grande, aunque lo estaba pasando bien solo queria irme a mi casa y estar tranqulio, se lo dije a mi novia, que si queria dormir esta noche en mi casa, que si nos ivamos ya, pero ella se estaba divirtiendo y no le apetecia, asi que decidi irme yo solo. Me despedi de todos ellos y me puse a andar hacia mi casa, pues apenas hay 10 min de distancia.
Ya estaba en mi calle, solo me quedaba subir la ultima cuesta y ya esta, pero de una calle salieron dos chicas, eran extranjeras, ya que las dos tenian un rostro palido caracteristico de la gente del norte de europa por esas fechas y ademas hablaban ingles. la primera era alta tenia el pelo corto y castaño, los ojos negros, no se le notaba mucho la figura, llevaba unos pantalones vaqueros y una camiseta negra. La segunda me gusto mas, era mas baja de estatura, mas incluso que yo, aparentaba unos diecisiete o dieciocho año, no mas, llevaba una camiseta azul oscuro y una falda blanca que le llegaba por la mitad de los muslos, su ropa ajustada dejaba ver una silueta un tanto desproporcionaba pero a la vez bastante morbosa, tenia el pecho pequeño, no destacaba frente al resto del cuerpo, pero las caderas… me encantaron, la falda ajustada dejaba ver unas caderas anchas y un culo redondo que siempre me imagine en mis sueños.
Estas chicas se percataron de mi presencia pronto, dieron un grito que no logre a entender y aceleraron su paso hacia a mi. A medida que se acercaban pude obserbar su paso torpe y sus risas sobre cosas que parecian absurdas, estaba claro, estaban borrachas. Cuando llegaron a mi me sonrieron y entre risas y lingotazos a una botella que llevaban pude entender que decian un timido “hello”. Yo no dejaba de mirar a la chica de la camiseta azul, mientras dije un hola timido, y seguidamente, me puse otra vez camino de mi casa, pues no habia olvidado que tengo novia y ademas no estaba para aguantar a dos borrachas. La chica alta al ver que yo me iva me dijo algo en ingles que no entendi, entonces me gire y vi que la alta empujaba a la chica de la camiseta azul hacia mi, esta se hacia la timida, y la miraba como diciendola que no. La discusion concluyo cuando la chica alta le dio un empujon mas fuerte a la otra hacia mi y seguidamente echo a correr hacia la misma calle de la que habian salido. Yo, aunque sabia que no me hiba a entender, la dije – me tengo que ir a casa, lo siento, sorr… sorry – seguidamente recorri los ultimos pasos que me distanciaban del portal, cuando estaba metiendo la llave en la puerta me fije que me habia seguido, me di la vuelta y ella se echo a mis brazos simulando que se habia tropezado. Fue un abrazo… como decirlo, excitante. Se habia quedado abrazada a mi posando su cabeza sobre mi hombro, podia notar sus pechos rozando mi cuerpo, y desde la posicion que tenia mi vista encima de su hombro, baje los ojos y vi desde arriba ese culo… me volvia loco, no podia resistirme, ¿que podria pasar? tocar el culo a una chica no creo que se considere como infidelidad, ¿quien me iva a ver a esas horas? ademas ella estaba borracha, no creo que al dia siguiente se acordase de mi.
No me lo pense mas, quite mi mano de mi espalda y agarre con fuerza su culo, me encantaba, era grande y blando, desde arriba veia como mi mano se iva undiendo en su carne. Ella dio una especie de gemido y me miro. entonces me empezo a tocar el pecho y el ombligo, fue bajando la mano poco a poco y me empezo a tocar el pene que en ese momento estaba en plena erección, por un momento me deje llebar, al mismo tiempo que ella frotaba torpemente mi polla yo empeze a meter mi mano por debajo de su falda, pero un ataque de responsabilidad me vino de repente a mi cabeza y me aparte hacia atras bruscamente. Ella se quedo mirandome con una cara triste, pensaria que no querria mas con ella, pero no era asi, no podia resistirme, ese cuerpo, ese culo, era el de mis sueños, el de mi fantasia, no podia dejar pasar esta oportunidad.
Abri la puerta del portal la coji de la mano y la lleve conmigo. No podia llevarla a mi casa, pues estaban mis padre, y ya les costo aceptar que llevase a mi novia a casa como para meter en mi cama a una guiri borracha, y lo que es peor, al dia siguiente por la mañana podria venir mi novia y descubrirla, asi que me diriji a unas escalera que hay en mi portal, estas bajan a los garajes, por las noches no habia nadie que dejase el coche, y si lo habia tendria que abrir la puerta grande por lo que el ruido me alertaria y me iria antes de que me viese.
Las escaleras eran estrechas, habia poca luz, apenas la que entraba desde el portal, ella se sento como pudo, yo estaba enfrente de ella agachado, empece a manosearle los pechos, pues tambien tenian su morbo, le levante la camiseta, queria verlos, no llevaba sujetador, eran pequeñas pero redondas y preciosas, los pezones estaban duros, estaba excitadisima, les pellizque un poco y las manosee, segudamente undi mi cabeza en ella, se los mordi, ella gemia excitadisima. De repente ella me abrazo por el cuello acercando mi cabeza a la suya, me queria vesar, pero me negue, me echa hacia atras. Yo solo queria ver su culo, y notar sus carnes en mi poya, no era un ligue de una noche, solo un objeto, solo era su culo, mi sueño, mi fantasia.
La coji de los brazos incitandola a que se levantase, la di media vuelta y se quedo de pie, de manera que ahora mi cara esta mirando a su trasero, le levante la falda, llevaba unas braguitas amarillas, sin mas pensarlo la mordi, mordi con todas mis fuerzas, tanto que ella dia un ligero grito, despues empece a bajar su braguitas lentamente, su culo era hermoso, no creia lo que me estaba pasando. La empuje un poco en la espalda de manera que ella se quedo a cuatro pies, yo me baje los pantalones y empece a masturbarme mientras azotaba su culo. Ella parecia cansada de esa posicion, y se dejo caer, ahora estaba tendida boca abajo sobre los escalones. Empece a tocarla el coño, veia como su rostro reflejaba el placer. habia llegado el momento, me la voy a follar. me puse encima de ella y fui introduciendo mi pene. ella dio un gemido alto, cualquiera podria haberlo oido, pero me daba igual, estaba yo alli solo, follando ese culo. Empece a aligerar el ritmo, estaba exitadisimo, no dejaba de mirar abajo y ver como mi pene entraba por esa raja… me corri. La la volvi a bajar la falda, ella se habia quedado tumbada todavia gimiendo del placer, me quise quedar con un recuerdo de el dia que convertir mi sueño en realidad, asi que me guarde sus bragas en mi bolsillo, pero aun asi me parecia poco, no quiero olvidar su culo, me dije, entonces no me lo pense, saque mi movil y la hice una fotografia, la guardaria para siempre.
Despues la acompañe a la calle, al mismo lugar donde la habia encontrado, alli me despedi de ella con un beso en la mejilla y tocandole el culo por ultima vez.
Ella se fue por donde habia venido, y yo esa noche dormir con mi fantasia cumplida.
lor_1616@hotmail.com
 

Una monja española no tan monja

Miércoles, mayo 2nd, 2007

Una monjita española de misión en mí país se encabrona conmigo hasta el punto de ya no saber que hacer por la obsesión que le entró por mi virilidad.

Los que han seguido mis relatos saben que a lo que me dedico es a vender tecnología informática y de telecomunicaciones y por ello tengo que visitar ciertas residencias o empresas para poder comercializar nuestros servicios y esto conlleva a que tengo que tratar con muchas personas a diario en mis visitas cotidianas.

Esta historia comienza con la llamada a mi celular de un amigo que trabaja para una firma que comercializa hardware y software la cual fue para referirme una Fundación no gubernamental sin fines de lucro con ayuda de organizaciones internacionales que trabaja con fondos en la mayoría españoles en mi país para atender a enfermos mentales. Me dio todos los datos de la misma y el nombre de su directora Sor Irene que me explicó someramente que se trataba de una monja española que era muy “jodida” con respecto a la puntualidad de los trabajos a realizarse por sus proveedores, aconsejándome en tratarla de una manera muy especial por su carácter peculiar y manera de ser se despidió diciéndome que él con su empresa le había hecho la red de voz, potencia y datos de todo el recinto y que les habían acabado de instalar computadores personales de última generación y que sólo faltaba ya como paso final que vaya yo a negociar e instalarles Internet de Banda Ancha . Agradeciéndole por el contacto y quedando en ir a atender sus requerimientos de manera inmediata ya que así lo requería el cliente me despedí de mi amigo tranquilizándole que no se preocupara que le iba a atender cómo me había dicho a más que todos mis clientes realmente son muy especiales todos sin excepción.

En horas de la tarde me dirigí a este centro de salud mental y al entrar realmente me causó una grata impresión, todo estaba en un sorprendente orden, su jardín y corredores con sus maceteros y muebles estaban alineados de manera matemáticas, todo el entorno era un diseño en papel milimetrado o mejor dicho auto-cad, todo brillaba, las paredes eran sin mancha alguna, el césped, y cada milímetro de su arquitectura de este bello y bien cuidado lugar tenía una razón para estar ahí.

Ingresé por el vestíbulo con dirección a dónde leí un rótulo de información observando a mí alrededor cada detalle de los cuadros y piletas que conjugaban su decoración mezcla clásica y contemporánea de elementos que entretenían al verlos, una secretaria con unos ojos de gata me atendió muy cortésmente y me envío a dónde me estaban esperando.

Al entrar al despacho de Sor Irene, la encontré sentada frente a un computador con un monitor de pantalla plana y leía con atención un texto, regresó a verme unos segundos invitándome a sentar y hasta que no acabó de leer luego de un minuto recién me atendió. Cuando decidió atenderme, al voltear a verme me quedó viendo a los ojos con una mirada de hipnosis, muy profunda y penetrante mientras nos presentamos, fue directo al grano de la siguiente manera:

“Ing. le he mandado a llamar por que estoy interesada en poner Internet de Banda Ancha y me han referido sus servicios y los de su empresa para ello, necesito que me instalen a más tardar en cuatro días con un Ancho de Banda de 512 Kbps. y que me sirva para hacer llamadas internacionales utilizando la tecnología VO IP, cuanto me cuesta el servicio y cuando me instalan…” con su acento español muy rasgado, en realidad eso me gustó mucho.

Me seguía mirando a los ojos como queriendo descifrar en mi mirada algún código secreto para invadir mi subconsciente, como eso quería ir directo al grano le di el precio y le dije que le instalaba en el tiempo que ella requería y procedí de manera directa como no es mi estilo a cerrar la negociación. La sentí un poco sorprendida también por mi reacción y eso le llamó la atención, desde ese momento supe que ella estaba acostumbrada a mandar y desmandar como ella quería y quería montárselas a los demás con cualquier pretexto fingiendo su perfección.

Al quedar ya en concreto el negocio, procedí a despedirme pero sentí que se quedó con ganas de decirme algo o ser un poco más blanda y menos fría y calculadora, no le di la oportunidad y me bajó la mirada sintiéndose mal por haberse portado como Hitler.

Salí de ahí sin regresar a ver a nadie ni nada, sin dejarme afectar por nada, feliz y contento como siempre a seguir con mis labores.

A los cuatro días todo lo que ella pidió estaba cumplido tal cómo habíamos acordado y perfectamente funcionando con puntualidad y perfección en cada detalle, yo mismo me puse al frente de todo coordinando con los técnicos y fui a supervisar paso a paso la instalación que no desentonen cables, cajetines, o lo que fuera con el entorno y eso quedó funcionando en un tiempo récord ya que usualmente al ser enlaces inalámbricos normalmente los técnicos se demoran diez días y eso se les ofrece a los clientes con los tiempos de instalación, pero este era un caso especial, con una cliente que bien se le podía decir Sor Hitler, pues todo tenía que estar cuidando el más mínimo detalle si no te caía el hachazo.

Al acabarse el trabajo, los técnicos se retiraron y yo me quedé a explicarle todo lo que se había hecho y a hacerle firmar unos últimos documentos, ella ya más amigable que la vez primera me atendió y hasta me felicito diciéndome que era la primera persona de los proveedores que había sido tan cumplida y me llenó de elegíos y a los otros pobres les mando al Cairo. Noté en su mirada ya un cierto cambio que me dejó dudoso, me quedó mirando con ojos de mujer, sí… de mujer, como cuando gustas a una chica en una discoteca con cierta coquetería, sentí que se fijó en mí y me quedó viendo de pies a cabeza cual scanner de una manera poco disimulada, sonriendo y perdiéndose en sus pensamientos con cierta malicia por segundos, al salir de ahí contento por la labor cumplida pensé haber interpretado mal y que mi sentido inconciente un tanto narcisista estaba pecando más de lo habitual al pensar que una monjita con hábito blanco, de pelo corto sin velo, blanca como la nieve, de ojos marrones y de rostro agradable, de contextura delgada de unos 48 años se había fijado como mujer en mí.

Mientras conducía camino a la oficina con el stereo a buen volumen sonando canciones de Los Ilegales de España se me vinieron a la mente con cierta nostalgia recuerdos gratos de las monjas del pueblo dónde crecí en el cual hasta la fecha hay un convento de monjas franciscanas y que nos daban catequesis cuando niños y nos prestaban tanto pedirles casi de rodillas la única cancha de básquet del pueblo para hacer deporte cuando éramos adolescentes, en esta misma época cuando yo tenía unos 12 años llegó al convento una monja colombiana hermosa de pies a cabeza, tenía la carita de diosa, su cuerpo torneado por todas partes con rasgos femeninos perfectos sacados de un cuadro de Da Vinci, era colombiana y tenía un acento paisa y una sonrisa dulce, llegó por una temporada supongo que de intercambio o no sé, se llamaba Ruth, de vez en cuando salía ella a abrirnos la puerta del colegio y convento para que pasemos a utilizar la cancha por que era la más joven y corría a atendernos por que tocábamos la campanita a manera de timbre en la entrada del colegio para que dejásemos de hacer bulla con insistencia y no interrumpamos sus oraciones en las tardes.

Yo me encontraba pasando de niño a adolescente y mis amigos todos ellos me llevaban el más cercano con cuatro años así que eran más experimentados que yo en todos los sentidos y unos ya un poco zafados, todos nos quedábamos mudos en completo silencio cuando ella aparecía al abrirnos la puerta en las tardes que la superiora estaba de buen genio y accedía a cedernos con horario la cancha. Era como si se nos apareciera la mismísima virgen María, tenía carita de santa, sacada de un cuadro del renacimiento todos con cara de bobos sin movimiento admirando la belleza de esa mujer tan pero tan bella que a cualquier hombre llamaba la atención viejo o joven del pueblo, su hábito enfundaba una escultural mujer, el cordón blanco de su cintura marcaba mucho más sus atributos en la parte de sus caderas, en su pecho unas prominentes montañas a cada lado sobresalían de sus ropas color café que al verlas uno quedaba hipnotizado y sólo despertaba uno al ver brillar el crucifijo como diciendo, cuidado pecador, esto es mío…

Cuando nos encontrábamos dentro del colegio jamás le decíamos nada, por que siempre habían más monjitas de las mayorcitas que eran muy estrictas y no queríamos hacer que nos saquen de nuestro vicio y religión, el básquet.

De vez en cuando salía ella al parque central para llamar por teléfono y nosotros no sabíamos que hacer, se alborotaba el pueblo, mis amigos más osados hasta le echaban piropos como: “Dios, por qué te llevas lo mejor tú si nosotros también somos tus hijos” ella sabía que era exageradamente hermosa y sabía lo que causaba cuando salía, siempre muy juiciosa y recatada pero a veces sonreía discretamente al escuchar uno tras otro piropo atrevido. Yo me escondía cuando mis amigos mayores que yo soltaban cualquier desigualdad de esas, por que si le avisaban a mis papis o mi abuelito que era muy amigo de todas las monjas siendo un católico tradicional como pocos, simplemente me mataban.

Una semana tuve la oportunidad única y la bendición divina de pasar con ella, por que le habían pedido de favor a mi abuelito que me mande a mí a ayudar a recibir unas donaciones para hacer la contabilidad y bodega ya que necesitaban un “hombre”, yo aún no lo era, pero tenía ya por el básquet un cuerpo definido y muy alto para la edad.

Durante este tiempo pude conocerla un poco más y cada vez que ella hablaba su acento paisa me mataba, a ratos me quedaba ensimismado viéndola con las ganas de topar su carita y piel canela que era lo único que se veía de su cuerpo escondido bajo su hábito, ella tenía unos 24 años y creo que hasta se divertía viendo mis torpes actitudes por estar volando.

Me dijo que se había dado cuenta que le miraba mucho y le confesé que era inevitable pero que me gustaba mucho y que era muy guapa, ella me dijo que eso era normal que los hombres y las mujeres se atraigan, pero que no se debe fijar uno en la belleza externa si no en la belleza interior, que la belleza física se acaba con los años pero que la otra no, me dijo que era un chico muy lindo, me tomó de la mejilla y me dijo que era un loquito, qué cómo le iba a decir a una monjita con hábito que me gustaba, que se alagaba por ello por yo haberme fijado en ella pero que no estaba bien, casi me muero cuando me topa, se me unió el cielo y la tierra, luego ella me contó que antes de ser monja también tuvo novios, pero que se inclinó por ser religiosa. Esa semana fue la mejor de mi vida, estuve alado de ella todo el tiempo hasta comíamos juntos en la bodega, silenciosamente me había enamorado y ella lo notaba estoy seguro de ello, luego de un tiempo como vino se fue y nunca más la volvimos a ver, dejando en mí y en todos nosotros una tristeza profunda, Sor Ruth jamás salió de mi mente y hasta he llegado a hacer cuenta que es la primera vez que me enamoré…nunca más en el pueblo se volvió a ver una mujer tan HERMOSA.

Luego de pocos días de ya haberle instalado Internet de Banda Ancha a Sor Irene en sus dependencias comencé a recibir llamadas constantes de ella, casi tres veces a la semana me invitaba o me pedía de favor que la visite para ayudarle con asesoramiento personalizado ya sea de una cosa u otra.

Cada vez que iba ella se portaba más amable y amigable, empezó por saludarme y recibirme con dos besos en las mejillas uno a cada lado según la costumbre española a los cuales correspondía afablemente, pero cada vez que iba a atenderle se esmeraba en su arreglo personal y muchas de las veces me contaba mientras trabajábamos cosas personales.

Llegó a un punto en dónde ya todo estaba explicado hasta la saciedad y todo funcionaba correctamente, me gusta a tender a mis clientes con mucho esmero y dedicación y ella al ser mus exigente pues hacía que en realidad me concentre mucho para que ella se sienta satisfecha. Un día fue a verme en la oficina de sorpresa y fue un pretexto de lo más absurdo y cuando por cortesía le fui a dejar en el estacionamiento en su auto, al despedirse en delante de toda la gente que por ahí se entraba me clavó un beso en la boca bien puesto de unos 2 segundos. Me quedé de piedra con su actitud y cuando reaccioné regrese a ver a los alrededores para saber si alguien miró su osadía, afortunadamente como todo pasó de repente y tan rápido nadie se percató. Me dejó mis labios húmedos de saliva por que abrió la boca y me besó con morbosidad, no fue un beso d epiquito si no con mucho morbo.

Confirmé que esta monjita estaba un tanto loquilla y mientras regresaba pensando en lo que había pasado a mi oficina al subir por las gradas para similar lo que había pasado me timbró al celular Sor Irene y lo único que me dijo fue ¡¡ Qué rico beso ¡¡, me encantan tus labios gruesos y colgó…

Me quedé helado, definitivamente esta monjita me estaba sorprendiendo, el beso no me gustó para nada, ella no me gusta tampoco para nada, pero quise saber hasta dónde podía llegar y desde ese día empecé a seguirle la corriente con todas sus llamadas constantes .

No perdía oportunidad de llamarme al Centro de Salud y cada vez compraba muchas cosas a la empresa ya eso me estaba saliendo muy buen negocio, así que con tal de verme cerca se convirtió en una de mis mejores clientes, pagaba de contado y en efectivo y al rato de despedirnos era infaltable un buen beso puesto en mi boca.

En una ocasión me llamó y me citó en la noche, me dijo que no podía atenderme en horas laborables por que traía mucho “jaleo” y que me esperaba en su despacho a las 8 de la noche, cita que acudí puntualmente, cual fue mi sorpresa que al llegar la monjita me esperaba vestida de civil, con un pantalón jean y camiseta, algo retocada en maquillaje muy suave y sumamente perfumada, a penas me acerqué a saludarla como ya tenía cierta confianza por que yo desde que me tracé mi plan comencé a seguirle la corriente para ver hasta dónde podía llegar , se me abalanzó como un lince cruzando sus brazos en mi cuello y en mi boca cerrada se divertía a gusto tratando de abrir mi boca, bajó con desesperación su mano derecha a mi pene y me lo comenzó a estrujar encima del pantalón, yo estaba totalmente controlado pero a la vez sorprendido por la arrechera de la monja que se refregaba contra mi cuerpo con desenfrenado deleite.

Cerró las persianas que daban a la calle, me empujó al sillón de cuero gerencial de su escritorio con cierta violencia y se arrodillo devotamente a estrujarme mis bolas encima del pantalón, me miraba a los ojos con lujuria y locura, estaba poseída y desenfrenada por el deseo, entre mí pensaba cuantas ganas reprimidas tiene la monjita y como leona hambrienta sacó mi falo de su escondite y se lo llevó a la boca como si su vida dependiera de ello, todo esto les cuento rápido por que así sucedió, todo ella lo hacía así apresuradamente, era como que se acababa el mundo y ella tenía que poseerme antes de morir…

Su arrechera era incontrolable, cada vez jadeaba y se quejaba de la arrechera, nunca en mi vida he visto una mujer así tan desesperada, sus ojos estaban vidriosos y me comía la verga como una profesional, entre mí pensaba, cómo en el convento aprendió a mamar así, la tomé de los pelos y le hacía coger el ritmo, mi mástil parado ya comenzó a mojarse y ella estaba que no cabía en si de lo excitada que se encontraba, la ayude quitándome la ropa para quedar tan solo con la camisa, ella se apodero de mi pene que estaba muy duro y empezó a mamarlo con más desesperación, no podía creerlo, me estaba tirando a una monja, su lengua se movía a una velocidad increíble y ronroneaba con gusto, lo que producía una sensación magnifica en todo mi pene, me sentía en la gloria, ella sabia aplicar la presión justa a mi verga y disfrutaba de lo que me hacía, casi me vengo en su boca y la aparte para halarla de sus brazos y echarla en el diván que había en su despacho, se quitó ella misma el pantalón como con arte de magia y lo hizo humo, se sacó el interior y le abrí las piernas y con sorpresa me encontré con una vagina afeitada y perfumada, sus jugos salían de su interior y chorreaban por sus partes llegando a su ano chiquito y parduzco, le puse la punta de mi verga entre el ano y la chepa y ella ardía de excitación, de pronto sentí como me cogía de mis caderas y apretaba mi cuerpo contra su vagina tomé mi verga y le froté su chepa con la puntita en un ritmo violento y rápido a la vez que emitía unos gemidos prolongados mezclados con unos grititos entrecortados, casi chillidos, estaba teniendo un orgasmo descomunal y que baño literalmente sus piernas, estaba lista para el combate siguiente.

Sin decir nada la senté sobre mi pene y ella se dejo caer, que rica cintura se manejaba desnuda, mientras la penetraba en esa posición me dedique a tocarle las tetas , ella se movía en círculos y luego en un sube y baja lento para aumentar la velocidad a medida que la excitación subía, la eche de costado y empecé a penetrarla lentamente, ella gemía de placer al sentir un pene que la movía tan rico, la hice voltearse y la penetré en posición normal, hice que se me colgara del cuello y la levante cargándola y penetrándola, era tan pequeña, casi del tamaño de una adolescente que no tuve mayor problema en cargarla y penetrarla cargada, eso la excitó más y empezó a gemir fuerte señal de que tenia su segundo orgasmo, esta vez con mi pene dentro suyo, fue largo y prolongado su segundo orgasmo, pero yo quería más, así que la coloqué e cuatro patas sobre su sillón, coloqué la punta de mi pene en la entrada de su ano, me dijo que por allí era virgen y que nadie la había penetrado, yo le conteste que no se preocupara que lo haría con cuidado, ella asintió por lo excitada que estaba, ya no le importaba lo que le hacia y sólo disfrutaba que al fin se le dio, metí mi pene en su vagina para lubricarlo y se lo coloque en la entrada del ano, empecé a relajarla despacio, jugando con su columna vertebral, mientras que su ano se habría a cada empujón que le daba, , había entrado la cabeza y sentía su calor interior en la punta de mi pene, ello permitió que de una sola se la encajara hasta la mitad, me dijo que se la sacara, que le dolía, pero le dije que aguante que para que andaba de calienta huevos y puta, por eso que cogiéndola de la cintura, empuje de una sola hasta tocar mis huevos con el borde de su culo, ella grito y cayo desmayada por un momento mientras yo seguía en un mete y saca descomunal me ajustaba como un guante, ella reaccionó y se puso a gozar más mientras yo seguía, al poco tiempo empezó con más quejidos para luego empezar a gemir fuertemente, teniendo su tercer y mas prolongado orgasmo justo cuando le bañaba de semen el interior de su culo, tuve un orgasmo tan descomunal que creo que mi semen le llego al estomago, su culito no dejaba de latir a cada intento de sacarlo, hasta que se lo saque despacio.

Ella se quedó desmayada otra vez que tuve que cachetearla para que reaccione, me agradeció infinitamente y sacó unas toallas de su baño privado para que me limpiase.

Una vez acabado todo le dije que le había cumplido y que eso era lo que quería, ella con una cara de satisfacción única me admitió que sí, que estaba locamente enamorada de mí y que no le importaba nada en el mundo más que poseerme.

Al salir de ahí le dije que esto no volvería a ocurrir y que se conformara con que le cumplí como varón y sacié sus deseos de mujer.

Hasta la fecha siempre me llama y quiere que le vaya a atender, pero yo no quiero por que no me gusta, hasta me ha llegado a ofrecer fuertes sumas de dinero por que la vuelva a coger, pero mi negativa a sido tajante, a veces me llama masturbándose al teléfono y a decirme que está loca por mí, muchas veces he tenido colgar. Ese día lo hice por que me dio remordimiento no cumplirle con esas arrecheras que se carga, pero no quiero más…

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